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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desigualdad de género]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/desigualdad-de-genero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desigualdad de género]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Costaleras', un mapa de las mujeres que cargan pasos a costal en España para desmontar prejuicios con datos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/costaleras-mapa-mujeres-cargan-pasos-costal-espana-desmontar-prejuicios-datos_1_13064876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e63d3b8e-58de-4277-b8bd-744c0f21bb2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Costaleras&#039;, un mapa de las mujeres que cargan pasos a costal en España para desmontar prejuicios con datos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo libro de los doctores en Psicología Rafael Moreno y María Jesús Cala documenta la existencia de 421 pasos con participación femenina, distribuidos en 159 municipios, la mayoría en Andalucía</p><p class="subtitle">La Semana Santa no es para mujeres: las cofradías que se resisten a respetar igualdad y tradición
</p></div><p class="article-text">
        Esperanza Baz&aacute;n vive en Sevilla y lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os cargando pasos de Semana Santa, pero nunca lo hace en su ciudad. Para ejercer de costalera, tiene que desplazarse a otros municipios de C&oacute;rdoba o Granada, donde s&iacute; aceptan mujeres en sus cuadrillas. Como ella, cientos de costaleras&nbsp;viven una paradoja dif&iacute;cil de explicar: son capaces de cargar el peso del costal, pero encuentran trabas para abrirse paso en un mundo que sigue siendo, en gran medida, territorio masculino. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de Esperanza fue el punto de partida de&nbsp;<em>Costaleras</em>, el &uacute;ltimo libro publicado por&nbsp;Almuzara,&nbsp;en el que los doctores en Psicolog&iacute;a&nbsp;Rafael Moreno Rodr&iacute;guez&nbsp;y&nbsp;Mar&iacute;a Jes&uacute;s Cala Carrillo&nbsp;ponen cifras, voces y contexto a una realidad hasta ahora poco estudiada: la de las mujeres que cargan pasos a costal en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio documenta la existencia de&nbsp;421 pasos con participaci&oacute;n femenina distribuidos en 159 municipios, el 61% de ellos en&nbsp;Andaluc&iacute;a. Adem&aacute;s de situar a las costaleras en el mapa, este trabajo demuestra con evidencia cient&iacute;fica la existencia de un fen&oacute;meno que se remonta, al menos, a finales de los a&ntilde;os ochenta. Y ese mismo mapa tambi&eacute;n revela una desigualdad persistente: mientras en algunas localidades la presencia femenina est&aacute; normalizada &mdash;incluso integrada en cuadrillas mixtas&mdash;, en otras ciudades clave de la Semana Santa, como Sevilla, muchas mujeres contin&uacute;an sin poder formar parte de las cofrad&iacute;as en igualdad de condiciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una costalera &quot;haciéndole la ropa&quot; a otra en una cuadrilla mixta                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Datos contra los mitos del costal</h2><p class="article-text">
        Una de las principales aportaciones del libro, seg&uacute;n sus autores, es su capacidad para confrontar con evidencia cient&iacute;fica los argumentos que tradicionalmente se han utilizado para excluir a las mujeres del costal. El primero es el de que no est&aacute;n preparadas f&iacute;sicamente. &ldquo;Se dice que no tienen fuerza, pero existen m&aacute;s de 420 casos en los que participan las mujeres, y los capataces que trabajan con ellas aseguran que son capaces de hacerlo con la misma t&eacute;cnica que los hombres, e incluso con mayor fuerza mental&rdquo;, afirman los autores.
    </p><p class="article-text">
        El segundo argumento apunta a las supuestas tensiones que pueden surgir de la convivencia entre hombres y mujeres bajo el paso. Sin embargo, los datos apuntan a que la mayor&iacute;a de los casos documentados (320 de 421) funcionan con cuadrillas mixtas que no suponen &ldquo;ning&uacute;n problema&rdquo;, como atestiguan las m&aacute;s de 400 voces que recoge esta investigaci&oacute;n, entre costaleras, capataces, familias y responsables de hermandades.
    </p><p class="article-text">
        El tercero, y quiz&aacute; el m&aacute;s recurrente, es el de apelar a la tradici&oacute;n. &ldquo;Es un recurso muy utilizado hist&oacute;ricamente para excluir a las mujeres de much&iacute;simos espacios&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jes&uacute;s Cala, profesora de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Sevilla, especializada en violencia hacia las mujeres. Frente a ese argumento, su colega Rafael Moreno recuerda: &ldquo;La tradici&oacute;n es algo que va cambiando, la propia Semana Santa ha evolucionado: eso que en Sevilla no es tradici&oacute;n, en Granada ya lo es&rdquo;. 
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                Ensayo de una cuadrilla mixta, compuesta por hombres y mujeres                            </span>
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        Tras dos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, Cala concluye que las resistencias que sufren las mujeres para participar en el costal responden a &ldquo;una din&aacute;mica de control simb&oacute;lico de qui&eacute;n puede representarse en un espacio tan cargado de significado como la Semana Santa&rdquo;. En el fondo, a&ntilde;ade, se trata de &ldquo;una intenci&oacute;n de no perder privilegios&rdquo;. Ahora, las cifras que aporta este trabajo ayudan a &ldquo;desmentir todos esos argumentos en contra&rdquo; y a contrarrestar las meras opiniones: &ldquo;Cuando la evidencia cient&iacute;fica contradice una opini&oacute;n, lo razonable ser&iacute;a revisarla&rdquo;, se&ntilde;ala Cala.
    </p><h2 class="article-text">El mapa de la desigualdad</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de dimensionar el fen&oacute;meno, el libro se adentra en la experiencia subjetiva de las costaleras desde la perspectiva de la Psicolog&iacute;a. De los testimonios que llenan sus 344 p&aacute;ginas emerge una realidad marcada por la pasi&oacute;n y la desigualdad. Las entrevistas retratan &ldquo;situaciones de humillaci&oacute;n y de injusticia&rdquo; que a menudo sufren las mujeres dentro de sus propias hermandades.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que &ldquo;la norma diocesana habla de igualdad y sobre el papel no pueden limitar su participaci&oacute;n&rdquo;, como apunta Rafael Moreno, los testimonios describen negativas en las igual&aacute;s, comentarios vejatorios o actitudes hostiles por parte de algunos capataces. Prueba de ello es el relato de una mujer que fue advertida cuando acudi&oacute; a su hermandad para postularse como costalera: &ldquo;Si entras ah&iacute;, te van a destrozar&rdquo;, le dijeron. Decidi&oacute; hacerlo en cualquier caso. &ldquo;Y me destrozaron&rdquo;, afirma ahora. No solo fue rechazada, sino que la hermandad la sancion&oacute; de por vida y le oblig&oacute; a devolver su medalla &ldquo;por presentarme y decir que quiero ser costalera&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Cuadrilla femenina antes de la salida del paso                            </span>
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        En otro caso, tras d&eacute;cadas de trabajo en una cuadrilla mixta, un nuevo capataz decidi&oacute; excluirlas: &ldquo;Nos sent&oacute; aparte, como apestadas, y nos dijo que busc&aacute;ramos a otro capataz porque &eacute;l no trabajaba con mujeres&rdquo;. Tambi&eacute;n hay testimonios de humillaciones m&aacute;s sutiles: asignar a cuadrillas femeninas los tramos menos lucidos &ndash;como &ldquo;una calle en la que solo hab&iacute;a bombos de basura&rdquo;&ndash; o citarlas en condiciones especialmente duras, en plena ola de calor. &ldquo;Para m&iacute;, aquello fue una humillaci&oacute;n como persona, ya no como costalera&rdquo;, resume una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa sensaci&oacute;n de injusticia les duele, especialmente cuando ven que no va a cambiar a corto plazo&rdquo;, explica Cala. Pero hay algo que pesa a&uacute;n m&aacute;s: la posibilidad de que esa misma discriminaci&oacute;n la puedan sufrir sus hijas. Detr&aacute;s de ese malestar late un sentimiento profundo que las une al oficio: cargar un paso no es solo una acci&oacute;n t&eacute;cnica, sino una experiencia que atraviesa el cuerpo y la mente, que conecta lo individual con lo colectivo y que, en muchos casos, se convierte en una forma de afirmaci&oacute;n personal. Por eso, la exclusi&oacute;n se llega a percibir como una negaci&oacute;n simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el libro tambi&eacute;n pone en valor el papel de capataces que han apoyado su incorporaci&oacute;n y han defendido su presencia bajo el paso, evidenciando que el cambio, aunque desigual, ya est&aacute; en marcha.
    </p><h2 class="article-text">La mujer, parte de la historia del costal</h2><p class="article-text">
        Para sus autores, el m&eacute;rito de este trabajo es &ldquo;demostrar que la mujer ya forma parte de la historia del costal&rdquo;. &ldquo;Nosotros hemos puesto el foco en ellas para hacer visible que ahora mismo en Espa&ntilde;a hay muchas mujeres costaleras, pero llevan ah&iacute; desde hace 40 a&ntilde;os, son una tradici&oacute;n en determinados lugares, aunque no se haya hecho visible hasta ahora&rdquo;, afirman los doctores en Psicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del libro, de hecho, no es solo documentar esa realidad, sino tambi&eacute;n contribuir a transformarla. &ldquo;Confiamos en que, cuando se lean estos relatos y los datos, muchas personas revisen ideas que han aceptado durante a&ntilde;os sin cuestionarlas&rdquo;, explican esperanzados. La propia Cala reconoce que este &aacute;mbito era, hasta ahora, un terreno poco explorado incluso desde la investigaci&oacute;n: &ldquo;Yo misma descubr&iacute; que el costal era un campo donde generar conocimiento puede ayudar a promover cambios sociales y corregir desigualdades entre mujeres y hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ojos de los autores, los datos son &ldquo;tan evidentes&rdquo; y los relatos &ldquo;tan convincentes&rdquo; que &ldquo;nos cuesta imaginar que esos argumentos se sigan utilizando&rdquo; para perpetuar la exclusi&oacute;n de las mujeres del costal en algunas ciudades. En cambio, reconocen que las protagonistas no son tan optimistas como ellos porque &ldquo;llevan mucho tiempo intent&aacute;ndolo y viendo que no es posible&rdquo;. Frente a ese pesimismo, su confianza se apoya en el peso de la evidencia cient&iacute;fica y de la experiencia: &ldquo;Se pierde mucho cuando no se incorporan a las mujeres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, <em>Costaleras</em>&nbsp;aporta, por primera vez, un mapa y un relato estructurado sobre una realidad que hasta ahora se mov&iacute;a entre lo anecd&oacute;tico y lo invisible. Y lo hace desde un enfoque poco habitual: el de la evidencia cient&iacute;fica aplicada a un &aacute;mbito marcado por la tradici&oacute;n. Sus conclusiones invitan a reflexionar y a cuestionarse creencias que durante a&ntilde;os se han dado por v&aacute;lidas. Mientras tanto, mujeres como Esperanza Baz&aacute;n seguir&aacute;n buscando su sitio all&iacute; donde se les permita cargar. Aunque ese lugar, todav&iacute;a hoy, no siempre est&eacute; en su propia ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/costaleras-mapa-mujeres-cargan-pasos-costal-espana-desmontar-prejuicios-datos_1_13064876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Costaleras', un mapa de las mujeres que cargan pasos a costal en España para desmontar prejuicios con datos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa,mujeres,Desigualdad de género,Libros,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Monjas: las falsas autónomas de Dios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-monjas-falsas-autonomas-de-dios_132_13100647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/555fb76b-64cc-418b-8bb7-371d6b5cf21e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Monjas: las falsas autónomas de Dios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dedican todos sus esfuerzos a una sola organización. No deciden ni sus horarios, ni sus rutinas, ni su ropa, ni siquiera sobre su vida personal. Lo que ingresan, lo manejan otros. Y sin embargo… la ley dice que son autónomas</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/monjas-las-falsas-aut-nomas-de-dios/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Monjas: las falsas autónomas de Dios"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Gracias a algunas religiosas j&oacute;venes con cierta actividad en redes sociales, algunos nos hemos enterado de que las monjas cotizan en el r&eacute;gimen de aut&oacute;nomos a diferencia, por ejemplo, de los curas, que son trabajadores por cuenta ajena: la Conferencia Episcopal les paga un sueldo seg&uacute;n su posici&oacute;n en el escalaf&oacute;n salarial de la Iglesia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si un aut&oacute;nomo es alguien que trabaja por cuenta propia, con sus propios horarios, sus clientes y sus declaraciones de IVA e IRPF, &iquest;por qu&eacute; una monja, que vive aislada por y para su congregaci&oacute;n, que sigue una rutina estricta y obediente, que no trabaja para nadie m&aacute;s que para Dios, cotiza en el r&eacute;gimen de aut&oacute;nomos? Intentamos responder a todas estas contradicciones con Jes&uacute;s Bastante, redactor jefe de Religi&oacute;n Digital, medio asociado a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en cuestiones relacionadas con la religi&oacute;n y la Iglesia cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-monjas-falsas-autonomas-de-dios_132_13100647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Monjas: las falsas autónomas de Dios]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[PNV y PSE-EE cargan contra el plan de igualdad de Hondarribia por el Alarde: "No es un buen día para la política"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/pnv-pse-ee-cargan-plan-igualdad-hondarribia-alarde-no-buen-dia-politica_1_13100276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52d66970-b71e-4766-a24e-e989d20a41b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="PNV y PSE-EE cargan contra el plan de igualdad de Hondarribia por el Alarde: &quot;No es un buen día para la política&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las dos medidas aprobadas por la mayoría de Abotsanitz y EH Bildu son sobre "avanzar en la resolución del conflicto en torno al Alarde, entendiéndolo como una cuestión vinculada a la igualdad" y "analizar fórmulas para reconocer la violencia sufrida en la defensa de los derechos de las mujeres a favor de un Alarde igualitario"</p><p class="subtitle">Dimisiones en el alarde tradicional de Irún tras las tensiones por la denuncia de violencia sexual a una cantinera
</p></div><p class="article-text">
        El pleno del Ayuntamiento de Hondarribia ha aprobado este jueves su II Plan de Igualdad, que abarca el periodo 2026-2029, con los votos a favor del equipo de Gobierno, compuesto por Abotsanitz y EH Bildu, y en contra de la oposici&oacute;n, PNV y PSE-EE. Se trata de un documento que cuenta con el aval del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) y enumera 124 medidas, entre ellas dos dirigidas al Alarde, el desfile militar que se celebra cada 8 de septiembre en Hondarribia y que no permite la igual participaci&oacute;n de hombres y mujeres, siendo ellas relegadas al papel de un n&uacute;mero reducido de cantineras, mientras que ellos son alrededor de 5.000 soldados. En concreto, las dos medidas aprobadas en relaci&oacute;n con la fiesta son, por un lado, &ldquo;avanzar en la resoluci&oacute;n del conflicto en torno al Alarde, entendi&eacute;ndolo como una cuesti&oacute;n vinculada a la igualdad&rdquo;; y, por otro, &ldquo;analizar f&oacute;rmulas para reconocer la violencia sufrida en la defensa de los derechos de las mujeres a favor de un Alarde igualitario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo punto es especialmente relevante debido a las agresiones denunciadas en a&ntilde;os anteriores, como en el caso de 2018 cuando <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/tension-hondarribia-desfile-compania-alarde_1_1949145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agentes de la Ertzaintza tuvieron que escoltar a las integrantes de Jaizkibel</a>, partidarias de un desfile igualitario que fueron insultadas, abucheadas y cubiertas con pl&aacute;sticos negros a su paso por la localidad, pero tambi&eacute;n recientemente, con la denuncia de agresiones a dos miembros de Jaizkibel en &uacute;ltimo Alarde, el de 2025. En esta &uacute;ltima denuncia desde Jaizkibel sostienen que su capitana <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-denuncia-agresiones-miembros-alarde-capitana-agredida-portal-casa_1_12672182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;fue agredida en el portal de su casa&rdquo;</a> y un integrante de la compa&ntilde;&iacute;a y sus amistades &ldquo;sufrieron agresiones verbales y f&iacute;sicas&rdquo;.&nbsp;En la vecina Ir&uacute;n, el alarde tambi&eacute;n genera las mismas controversias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tanto PNV como PSE-EE han justificado su 'no' al plan por la &ldquo;falta de participaci&oacute;n&rdquo; de la asociaci&oacute;n Mujeres de Hondarribia, a favor del Alarde tradicional. Se trata de una asociaci&oacute;n creada en 2023 y compuesta por 529 que consideran que se les ha negado la participaci&oacute;n por su postura sobre el modelo de celebraci&oacute;n del Alarde, lo que califican como un &ldquo;veto ideol&oacute;gico&rdquo; inaceptable en una administraci&oacute;n p&uacute;blica. A ra&iacute;z de esto, desde el PNV han manifestado que pese a que &ldquo;comparten en gran medida el contenido del plan&rdquo;, el &ldquo;problema est&aacute; en el proceso que se ha seguido&rdquo;. &ldquo;No se ha sabido o no se ha querido integrar todas las sensibilidades existentes en Hondarribia. En ese proceso se ha excluido a una asociaci&oacute;n de mujeres de Hondarribia que cuenta con m&aacute;s de 500 personas. Se les ha silenciado por no tener una opini&oacute;n concreta. Ha habido participaci&oacute;n formal, pero no s&eacute; si ha habido una verdadera voluntad de integrar&rdquo;, ha se&ntilde;alado<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/pnv-intentara-recuperar-hondarribia-2027-maria-serrano-dolorosa-derrota-2023_1_13098136.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la concejala jeltzale Mar&iacute;a Serrano</a>, ya oficialmente candidata a alcaldesa en un feudo nacionalista que perdieron en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde el PSE-EE, han considerado que el plan supone &ldquo;un retroceso&rdquo; en lugar de un avance en t&eacute;rminos de igualdad. &ldquo;No es un buen d&iacute;a para la pol&iacute;tica. En el plan no han participado una parte muy importante de mujeres de esta ciudad. Este Ayuntamiento, como bien dice Emakunde, tiene un compromiso con el Alarde y es un mal d&iacute;a porque desgraciadamente va a tener un mal recorrido. Este equipo de Gobierno no ha estado a la altura. Cuando tenemos que hablar de temas el di&aacute;logo es importante y hoy se ha roto el di&aacute;logo y es un grave error&rdquo;, ha manifestado visiblemente molesto el concejal del PSE-EE, Josu &Aacute;lvarez.
    </p><p class="article-text">
        La concejala de EH Bildu, Garoa Lekuona, se ha dirigido a la oposici&oacute;n y a los asistentes al pleno para decirles, en referencia al Alarde: &ldquo;Nunca es tarde para cambiar de opini&oacute;n si lo hacemos por una buena causa&rdquo;. &ldquo;En EH Bildu siempre hemos tenido claro que reivindicar la igualdad de las mujeres no tiene l&iacute;mites, no tiene excepciones. Entendemos que la mujer es igual a los hombres en cualquier &aacute;mbito de la vida. Sin embargo, hoy, en el proceso de aprobaci&oacute;n de este plan, hemos escuchado que hay partidos de la oposici&oacute;n que entienden que la igualdad tiene excepciones o que entienden que la cuesti&oacute;n del Alarde no tiene que ver con la igualdad o que defienden nuevas corrientes de una supuesta igualdad. &iquest;Tiene excepciones la igualdad? Si empezamos a hacer excepciones en relaci&oacute;n con la igualdad, estar&iacute;amos cayendo en actitudes totalmente antifeministas. Desde EH Bildu, como hemos hecho hasta ahora, seguiremos trabajando para que las mujeres tengamos los mismos derechos que los hombres, sin excepciones en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, tanto por nosotras como por vosotras, como por vuestras hijas, como por vuestras sobrinas como por vuestras nueras, como por vuestros hijos y tambi&eacute;n por todas esas mujeres que han sido oprimidas y menospreciadas a lo largo de tantos siglos&rdquo;, ha se&ntilde;alado tras hablar sobre el trabajo desarrollado para la elaboraci&oacute;n del plan, m&aacute;s all&aacute; de en lo relacionado con el Alarde.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde, Igor Enparan, ha tratado de calmar las aguas y ha indicado que espera que con la aprobaci&oacute;n del plan &ldquo;el di&aacute;logo no est&eacute; roto&rdquo; como se ha dicho desde la oposici&oacute;n durante el pleno y ha negado que se haya discriminado a ninguna asociaci&oacute;n en la elaboraci&oacute;n del plan. &ldquo;No estoy nada de acuerdo en que se haya discriminado ni se haya apartado a la asociaci&oacute;n Hondarribiko Emakumeak por parte de esta alcald&iacute;a. Nos hemos reunido e intercambiado opiniones con respeto, no os he derivado a ning&uacute;n sitio, os he escuchado de forma respetuosa y puse la posibilidad sobre la mesa de reuniros con el t&eacute;cnico de Igualdad si lo deseabais para poder hablar acerca del proceso para ver c&oacute;mo iba evolucionando. Dijisteis que s&iacute; y esa reuni&oacute;n se permiti&oacute;. Yo nos he apartado en ning&uacute;n momento, hemos conversado, hemos dialogado y ha habido escritos que han tenido entrada y salida del registro&rdquo;, ha asegurado el alcalde dirigi&eacute;ndose a las mujeres que forman parte de la asociaci&oacute;n Hondarribiko Emakumeak presentes en la sala. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me preguntasteis de manera personal si yo os consideraba feministas o no feministas y os respond&iacute; que yo no soy qui&eacute;n para poner o quitar la etiqueta de feminista a nadie. De forma clara. Cuando nos hemos reunido no he puesto ninguna excusa, hoy tampoco. Este proceso se ha basado en fundamentos jur&iacute;dicos y hab&eacute;is participado. He informado de la informaci&oacute;n publicada en la p&aacute;gina web del Ayuntamiento, donde se pod&iacute;an ver cu&aacute;les eran las consultas que se hab&iacute;an hecho a lo largo del procedimiento. Todo eso lo traslad&eacute; y no solamente en cuanto al Plan de Igualdad. Con este Ayuntamiento no se ha apartado ni discriminado a esta asociaci&oacute;n&rdquo;, ha confesado Enparan.  
    </p><p class="article-text">
        Tras su explicaci&oacute;n, ha querido trasladar las discrepancias que tiene con la asociaci&oacute;n con respecto a la &ldquo;neutralidad&rdquo; en t&eacute;rminos de igualdad que ellas defienden. &ldquo;No concuerdo en que hay que actuar con neutralidad en temas de igualdad. No estoy de acuerdo porque creo que actuar con neutralidad influye y hace que la situaci&oacute;n siga igual. Creo que no cambia esa base estructural si se act&uacute;a con neutralidad y por eso creo que est&aacute; muy extendido el tener que tratar los temas de igualdad desde una perspectiva m&aacute;s positivista en ese sentido, y que la administraci&oacute;n p&uacute;blica adem&aacute;s tiene esa obligaci&oacute;n de seguir cumpliendo el compromiso de profundizar en la igualdad. Espero que en este municipio, en alg&uacute;n momento tengamos la capacidad de superar estos desacuerdos que hemos tenido y podamos llegar a un punto de consenso&rdquo;, ha concluido el alcalde, tras destacar el compromiso de seguir practicando el &ldquo;di&aacute;logo constructivo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/pnv-pse-ee-cargan-plan-igualdad-hondarribia-alarde-no-buen-dia-politica_1_13100276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 20:46:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[PNV y PSE-EE cargan contra el plan de igualdad de Hondarribia por el Alarde: "No es un buen día para la política"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Igualdad,Igualdad de género,Mujer,mujeres,Discriminación,Brecha de género,Desigualdad de género,Machistas,Machismo,Mensajes machistas,Fiestas,Fiestas patronales,Fiestas populares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La asociación Alega convoca en Santander este jueves una concentración por las personas no binarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/asociacion-alega-convoca-santander-jueves-concentracion-personas-no-binarias_1_13095118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8263948-7439-4404-a363-388ffea6118e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La asociación Alega convoca en Santander este jueves una concentración por las personas no binarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agrupación que defiende los derechos de la diversidad en Cantabria alerta de su "profunda preocupación" porque el Estado no incorpore a la legislación estatal al colectivo</p><p class="subtitle">Antecedentes - Alega presenta la Estrategia LGTBI+ 2025-2027 y lanza 'La Liga Arcoíris' contra la LGTBIfobia en el deporte</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans, Intersexuales y m&aacute;s de Cantabria (Alega) en Cantabria ha convocado este jueves en Santander una concentraci&oacute;n por los derechos de las personas no binarias en la Delegaci&oacute;n del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, esta asociaci&oacute;n ha informado de que la concentraci&oacute;n ser&aacute; a las 18 horas, y se adscribe a las acciones que prepara para ese d&iacute;a la Red Estatal Eneb&eacute; en otras ocho ciudades de Espa&ntilde;a, porque demandan el reconocimiento integral de las identidades no binarias en todos los &aacute;mbitos, incluyendo su incorporaci&oacute;n expl&iacute;cita en la legislaci&oacute;n estatal; la eliminaci&oacute;n de la imposici&oacute;n de marcadores de g&eacute;nero en el certificado de nacimiento; y el refuerzo de los mecanismos de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y respuesta frente a las situaciones de discriminaci&oacute;n y violencia que afectan de manera espec&iacute;fica a estas personas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha se&ntilde;alado Alega, existe &ldquo;una profunda preocupaci&oacute;n por el incumplimiento de los est&aacute;ndares internacionales de Derechos Humanos por parte del Estado al no reconocer las identidades no binarias&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alega Cantabria ha asegurado que se suma a esta campa&ntilde;a porque la lucha del colectivo &ldquo;no termina hasta que todas las personas tengan garantizados plenamente sus derechos&rdquo;: &ldquo;Esta exclusi&oacute;n no s&oacute;lo impide una verdadera autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero, sino tambi&eacute;n el acceso al cambio de nombre en igualdad de condiciones con el resto de personas trans&rdquo;, ha sentenciado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/asociacion-alega-convoca-santander-jueves-concentracion-personas-no-binarias_1_13095118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 18:42:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La asociación Alega convoca en Santander este jueves una concentración por las personas no binarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diversidad sexual,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/esperanza-existe-violeta-8m-promete-resistencia-feminista-frente-autoritarismo-global_129_13051024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c8b06e2-6f14-4f6f-ab8b-3e4cc7752963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 8M de 2026 tiene mucho de resistencia y de convicción: frente al autoritarismo que recorre el mundo, frente al fascismo global que teje alianzas, frente a las guerras, frente al negacionismo y los intentos de dar marcha atrás</p><p class="subtitle">La 'era postMeToo': el feminismo afronta una contraofensiva en auge que busca silenciar la violencia sexual
</p></div><p class="article-text">
        Lleva abrigo largo, gorro y bufanda. Anudado al cuello, un pa&ntilde;uelo violeta de la Comisi&oacute;n 8M en el que puede leerse el lema de hace unos a&ntilde;os: 'Hacia la huelga feminista'. La mujer es muy mayor y se mantiene en pie como puede, agarrada a un bast&oacute;n y sujetada por el brazo de alguien que podr&iacute;a ser su hija. Con el otro brazo, con esfuerzo, sostiene en alto un cartel que dice 'El feminismo es resistencia'. Observ&aacute;ndola, ella encarna a la perfecci&oacute;n esa palabra: resistencia. Justo al lado de la pancarta con la que la Comisi&oacute;n 8M abr&iacute;a en Madrid <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/movimiento-feminista-sale-calle-guerra-auge-ultraderecha-frente-fascismo-feminismo-organizado_1_13047304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manifestaci&oacute;n de este a&ntilde;o</a>, la mujer se yergue con mucha dificultad pero tambi&eacute;n con mucha determinaci&oacute;n. Resiste con convicci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El 8M de 2026 tiene mucho de resistencia y de convicci&oacute;n: frente al autoritarismo que recorre el mundo, frente al fascismo global que teje alianzas, frente a las guerras, frente al negacionismo y los intentos de dar marcha atr&aacute;s. Las calles recuperaban pulso, ganas, lemas y fuerza para demostrar que el feminismo vertebra esperanza y pelea. Lo hizo en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Toledo, Valladolid, Pamplona, Logro&ntilde;o, C&aacute;ceres, Bilbao y otras tantas ciudades a lo largo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Frente a quienes en los &uacute;ltimos d&iacute;as utilizaban a las mujeres iran&iacute;es para justificar la guerra y desacreditar al feminismo patrio, el 8M reivindic&oacute; un activismo internacional. El genocidio israel&iacute; de Gaza, al apartheid de g&eacute;nero de Afganist&aacute;n o la guerra iniciada por EEUU e Israel contra Ir&aacute;n estuvieron muy presentes. &ldquo;Ni una menos, ni aqu&iacute;, ni en Ir&aacute;n ni en Gaza&rdquo;, se escuchaba en la marcha de Barcelona. En Bilbao, Irati Sierra, portavoz del colectivo Bilbo Feminista Saretzen, se&ntilde;alaba el <em>pinkwashing</em> de la derecha: &ldquo;En algunos casos est&aacute;n utilizando el feminismo para legitimar sus guerras y sus genocidios&rdquo;. &ldquo;No olvid&eacute;is a las afganas&rdquo;, se le&iacute;a en una de las pancartas al inicio de una de las marchas de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, Marta, de 40 a&ntilde;os, llevaba un pa&ntilde;uelo palestino y una pancarta feminista que dec&iacute;a 'A tope con este -ismo'. Con su lema, Marta hac&iacute;a referencia a Rosal&iacute;a y sus recientes y pol&eacute;micas declaraciones sobre el feminismo: &ldquo;No me considero lo suficiente moralmente perfecta para considerarme dentro de un -ismo, pero s&iacute; me inspiran y me rodean ideas feministas&rdquo;. Frente a la confusi&oacute;n de Rosal&iacute;a, Marta lo tiene claro: &ldquo;Hay que tomar postura seas quien seas. Jugar con la terminaci&oacute;n -ismo como si estuvi&eacute;ramos a principios del siglo XX... Estamos hablando de posicionamientos pol&iacute;ticos b&aacute;sicos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hacer frente al miedo y al fascismo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Mi feminismo ser&aacute; antirracista o no ser&aacute;. Mujeres trans existen. No a la guerra&rdquo;, se le&iacute;a en la pancarta que solo una hora antes hab&iacute;a preparado en casa Mercy, una mujer trans, negra y migrante. Ella encarnaba otro de los lemas de este 8M, el de un feminismo que quiere ser antifascista, pero tambi&eacute;n antirracista. &ldquo;Somos diversas y eso est&aacute; bien. El machismo es un pulpo con muchos tent&aacute;culos y nos llega a todas, eso nos tiene que asustar, no nuestras diferencias&rdquo;, subrayaba Mercy. Ella acude al 8M desde que lleg&oacute; de Brasil hace cuatro a&ntilde;os para intentar, explica, poner su granito de arena.
    </p><p class="article-text">
        El 8M nos despert&aacute;bamos con la noticia de la concejala de Collado Villalba que suspend&iacute;a en directo un mon&oacute;logo feminista por &ldquo;faltas de respeto&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/madrid/concejala-pp-collado-villalba-cancela-directo-monologo-mujer-luego-pide-perdon_1_13050067.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y que, finalmente, dimit&iacute;a.</a> Pero tambi&eacute;n con que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ucm-denuncia-vandalizacion-material-8m-ciencias-politicas-parte-treintena-personas_1_13050283.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Universidad Complutense denunciaba</a> que un grupo de encapuchados hab&iacute;an irrumpido en una facultad para vandalizar material reivindicativo sobre el 8M. &ldquo;Hay que pararle los pies al fascismo y a estos se&ntilde;ores que se creen los due&ntilde;os del mundo. Este 8M llega en un contexto belicista y de auge de la ultraderecha. Frente al fascismo, feminismo organizado&rdquo;, dec&iacute;a en Madrid Daniela Lagos, portavoz de la Comisi&oacute;n 8M.
    </p><p class="article-text">
        Diecis&eacute;is mujeres y dos menores asesinados por violencia machista en los dos meses y ocho d&iacute;as que llevamos de 2026. Si algo atraviesa la vida de las mujeres es el miedo y la violencia. Lo siente ya Claudia, que con 15 a&ntilde;os ha pasado los &uacute;ltimos d&iacute;as preparando su pancarta. &ldquo;Nos sembraron miedo y nos crecieron alas&rdquo;, es la consigna que escogi&oacute; para escribir en letras moradas... junto a unas alas. Sus amigas y ella tienen una preocupaci&oacute;n clara: &ldquo;Salir a la calle y que nos pase algo. Por eso he elegido venir as&iacute;&rdquo;. Un poco m&aacute;s adelante camina su madre, Cristina, de 46: &ldquo;Es muy importante educar en igualdad, que sepa que existe este movimiento, que los derechos que tiene no existieron siempre. Adem&aacute;s, ahora mismo las cosas est&aacute;n muy complicadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A menos de un metro de la mujer con la que empezaba esta cr&oacute;nica, una ni&ntilde;a de 9 o 10 a&ntilde;os caminaba junto a su madre tras la pancarta. Porque, como ha sucedido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el 8M ha sido un espacio de encuentro entre generaciones. La resistencia de unas y la vitalidad de otras, todas llenando las calles, ofrece esperanza en un momento oscuro. 
    </p><p class="article-text">
        En las marchas hab&iacute;a rabia e indignaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n baile y abrazos. Nadie dijo que protestar y reivindicar estuviera re&ntilde;ido con la batucada o la purpurina. Quiz&aacute; porque el 8M quiere ser el recuerdo de la violencia y la falta de derechos, pero tambi&eacute;n de que merecemos vidas llenas de alegr&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/esperanza-existe-violeta-8m-promete-resistencia-feminista-frente-autoritarismo-global_129_13051024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 18:12:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La esperanza existe y es violeta: el 8M promete resistencia feminista frente al autoritarismo global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Violencia de género,Desigualdad de género,Discriminación,Protestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las extremeñas cobran 3.000 euros menos que los hombres tras repuntar la brecha salarial, alerta UGT]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/extremenas-cobran-3-000-euros-hombres-repuntar-brecha-salarial-alerta-ugt_1_12997459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77b4bcf0-a231-4bf7-a46e-9864d1fae84c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las extremeñas cobran 3.000 euros menos que los hombres tras repuntar la brecha salarial, alerta UGT"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sindicato asegura que la brecha salarial ha crecido por primera vez desde 2015</p><p class="subtitle">El Gobierno se fija 100 objetivos para reforzar el estado del bienestar: de reducir la brecha salarial a una prestación por crianza
</p></div><p class="article-text">
        UGT Extremadura ha denunciado que las mujeres cobran 2.997,91 euros menos que los hombres en la regi&oacute;n debido a la brecha salarial y ha exigido a las administraciones una mayor negociaci&oacute;n colectiva, mayor conciliaci&oacute;n en igualdad y subidas del Salario M&iacute;nimo Interprofesional (SMI).
    </p><p class="article-text">
        En rueda de prensa, la vicesecretaria general de UGT Extremadura, Montserrat Marcos S&aacute;nchez, ha asegurado que en 2023 la brecha se situ&oacute; en el 11,91 por ciento, 0,97 puntos m&aacute;s que en 2022, lo que supone el primer repunte desde el a&ntilde;o 2015, una &ldquo;se&ntilde;al de alerta&rdquo; ya que, a su juicio, &ldquo;la igualdad salarial no est&aacute; consolidada y los avances no son irreversibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante ello, ha subrayado que &ldquo;si hoy la brecha no es a&uacute;n mayor, es por la subida del SMI, por la normativa en materia de igualdad con planes de igualdad e igualdad retributiva y la negociaci&oacute;n colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe del sindicato, elaborado a partir de los datos de la encuesta de la estructura salarial del a&ntilde;o 2023 del INE, la EPA, el SESPE y la Seguridad Social, la regi&oacute;n es la tercera Comunidad Aut&oacute;noma con menor brecha salarial del pa&iacute;s, por debajo de la media nacional, debido a unos salarios &ldquo;m&aacute;s bajos y homog&eacute;neos por debajo del salario del mercado laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marcos S&aacute;nchez ha asegurado que la desigualdad se concentra &ldquo;especialmente&rdquo; en las mujeres de entre 45 y 55 a&ntilde;os, donde la brecha supera el 17 % pues esta es &ldquo;claramente mayor&rdquo; en la contrataci&oacute;n temporal que en la indefinida, &ldquo;lo que penaliza doblemente a las mujeres, hoy en salario y ma&ntilde;ana en las pensiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su parecer, el trabajo a tiempo parcial tiene &ldquo;rostro de mujer&rdquo; ya que &ldquo;no es una libre elecci&oacute;n, es una imposici&oacute;n ligada por la falta de conciliaci&oacute;n&rdquo; y la brecha salarial &ldquo;no es casual, es el resultado de un modelo laboral que penaliza a las mujeres con m&aacute;s temporalidad, m&aacute;s parcialidad y menos acceso a los servicios y sectores mejor pagados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De igual manera, ha recalcado que la desigualdad de g&eacute;nero en el acceso a la formaci&oacute;n perpet&uacute;a la brecha salarial por la falta de su acceso equitativo, as&iacute; como a la dificultad de promoci&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la vicesecretaria general ha defendido que la negociaci&oacute;n colectiva reduce la brecha salarial gracias a los convenios sectoriales, provinciales y auton&oacute;micos pues es &ldquo;mucho menor&rdquo; en el sector p&uacute;blico que en el privado.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las pensiones, dicha brecha &ldquo;no termina con la vida laboral, se arrastra hasta la jubilaci&oacute;n&rdquo; pues las mujeres cobran pensiones m&aacute;s bajas y m&aacute;s de siete de cada diez mujeres cobran por debajo del SMI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La desigualdad aumenta con la edad y termina reflej&aacute;ndose en las pensiones m&aacute;s bajas, la igualdad salarial no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de justicia laboral, es una cuesti&oacute;n de justicia social y si no actuamos ahora, perpetuaremos la desigualdad durante toda la vida&rdquo;, ha apuntado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha reiterado que, desde UGT Extremadura, seguir&aacute;n defendiendo igual salario por igual trabajo, m&aacute;s transparencia, m&aacute;s oportunidades reales de formaci&oacute;n para las mujeres, as&iacute; como m&aacute;s negociaci&oacute;n colectiva, &ldquo;para que la igualdad salarial sea una realidad y no s&oacute;lo un objetivo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/economia/extremenas-cobran-3-000-euros-hombres-repuntar-brecha-salarial-alerta-ugt_1_12997459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 12:23:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las extremeñas cobran 3.000 euros menos que los hombres tras repuntar la brecha salarial, alerta UGT]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,UGT - Unión General de Trabajadores,Sindicatos,Brecha salarial,Desigualdad económica,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b11d47b1-cc1d-429f-8c5c-895f6f9a0aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136311.jpg" width="1706" height="960" alt="Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido &quot;le robó&quot; el Premio Pritzker"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo Bellas Artes de Bilbao reúne por vez primera más de 120 obras originales de Denise Scott Brown, entre las que hay dibujos, fotografías, carteles y maquetas, una artista y arquitecta cuya figura ha sido relegada a la de su marido y socio Robert Venturi</p><p class="subtitle">Marisa González, artista multimedia: “Hay que equilibrar la presencia de mujeres y hombres en todos los espacios”
</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1991 el jurado del Premio Pritzker, el galard&oacute;n m&aacute;s importante de la arquitectura, decidi&oacute; hacerle entrega del premio al arquitecto Robert Venturi (Filadelfia, 1925-2018), ignorando que este desarroll&oacute; y firm&oacute; sus proyectos conjuntamente durante d&eacute;cadas con la tambi&eacute;n arquitecta Denise Scott Brown (Nkana,&nbsp;Zambia, 1931) que adem&aacute;s era su mujer. A pesar de que durante el discurso en la entrega del Pritzker Venturi reconociera que el trabajo de Scott Brown supon&iacute;a el 50% de sus proyectos, no reclam&oacute; compartir el galard&oacute;n con ella. La arquitecta, a modo de protesta, se neg&oacute; a acompa&ntilde;arle a la ceremonia. No fue hasta 22 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2015 cuando un grupo de alumnos de Harvard de la arquitecta iniciaron una petici&oacute;n a trav&eacute;s de Internet para solicitar la concesi&oacute;n del Pritzker de manera retroactiva para Scott Brown. El propio Venturi y otros arquitectos firmaron dicha petici&oacute;n, considerando que el pensamiento sobre &ldquo;la importancia de lo ordinario&rdquo; que marcan los trabajos y libros premiados solamente a Venturi son inspiraci&oacute;n de la arquitecta. Sin embargo, el jurado, compuesto por arquitectos diferentes a 1991, pero pr&aacute;cticamente en su totalidad compuesto por hombres, deneg&oacute; dicha petici&oacute;n alegando que un jurado posterior no puede interferir en las decisiones tomadas por uno anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Solo seis mujeres han sido galardonadas con el prestigioso Premio Pritzker de Arquitectura desde su creaci&oacute;n en 1979:&nbsp;Zaha Hadid&nbsp;(2004),&nbsp;Kazuyo Sejima&nbsp;(2010),&nbsp;Carme Pigem&nbsp;(2017),&nbsp;Yvonne Farrell&nbsp;y&nbsp;Shelley McNamara&nbsp;(2020), y&nbsp;Anne Lacaton&nbsp;(2021). Tras la negativa del jurado a reevaluar la decisi&oacute;n de excluir a Scott Brown del premio de 1991, la arquitecta confes&oacute; que, en su opini&oacute;n, el Pritzker &ldquo;va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos&rdquo;. No se trata de la &uacute;nica vez que ocurr&iacute;a un caso similar en el Pritzker, ya que en 1986 se premi&oacute; a&nbsp;Gottfried B&ouml;hm&nbsp;y no a su socia y esposa&nbsp;Elisabeth Haggenm&uuml;ller, y en 2012 a&nbsp;Wang Shu&nbsp;y no a&nbsp;Lu Wenyu&nbsp;socia de Amateur Architecture Studio.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de aquella pol&eacute;mica, en el a&ntilde;o 2016, Venturi y, en esta ocasi&oacute;n tambi&eacute;n Scott Brown, fueron premiados con la&nbsp;Medalla de Oro del&nbsp;Instituto Americano de Arquitectos, un reconocimiento de un significativo trabajo de influencia duradera en la teor&iacute;a y en la pr&aacute;ctica de la arquitectura creado mucho antes que el Pritzker, en 1907. As&iacute;, Scott Brown se convirti&oacute; la segunda mujer en recibir el premio y la primera que ha conocido en vida reconocimiento del galard&oacute;n , ya que la primera mujer que recibi&oacute; esta medalla fue&nbsp;Julia Morgan&nbsp;en 2014 a t&iacute;tulo p&oacute;stumo. Tras ellas otras tres mujeres han sido galardonadas, Angela Brooks, que recibi&oacute; el premio conjuntamente con Lawrence Scarpa en 2022 y Carol Ross Barney, que fue galardonada en 2023 y, por &uacute;ltimo, Deborah Berke, que gan&oacute; la medalla el a&ntilde;o pasado, en 2025. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Pritzker va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Denise Scott Brown</span>
                                        <span>—</span> Arquitecta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras toda una vida de arquitectura y arte, a sus 94 a&ntilde;os, el Museo Bellas Artes de Bilbao acoge la primera gran retrospectiva de Denise Scott Brown en Espa&ntilde;a. Comisariada por los arquitectos Maria Pia Fontana y Miguel Mayorga y estructurada en tres apartados &ndash;ciudad, calle, casa&ndash;re&uacute;ne por vez primera m&aacute;s de 120 obras originales, entre los que hay dibujos, fotograf&iacute;as, carteles y maquetas, con el objetivo de poner de manifiesto la gran contribuci&oacute;n de sus proyectos a la cultura visual contempor&aacute;nea. Adem&aacute;s de sus obras, la exposici&oacute;n incluye una veintena de obras de arte y mobiliario de la colecci&oacute;n privada de la arquitecta entre las que se encuentran obras de Ed Ruscha, Roy Lichenstein o Andy Warhol. 
    </p><h2 class="article-text">La ciudad, la calle y la casa como inspiraci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        El primer apartado de la muestra, 'Ciudad', recoge las obras y propuestas creadas por Scott Brown en el lugar en el que ella cre&oacute; un hogar: Filadelfia. Se traslad&oacute; all&iacute; en el a&ntilde;o 1958 para estudiar con Louis Kahn, tras formarse y trabajar en Londres y viajar por Europa. A pesar de que le acompa&ntilde;&oacute; su primer marido, Robert Scott Brown, este falleci&oacute; justo un a&ntilde;o m&aacute;s tarde en un accidente de coche. Ese mismo a&ntilde;o conoci&oacute; a Robert Venturi, con quien al inicio solo colabora acad&eacute;micamente, pero a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1967, contrae matrimonio. Scott Brown decide mantener el apellido de su primer marido para as&iacute; no perder la autor&iacute;a del trabajo realizada hasta la fecha. Antes de casarse con su primer marido, su nombre era Denise Lakofski. Entre 1962 y 1964 Scott Brown y Venturi desarrollaron en la Universidad de Pensilvania dos propuestas determinantes: Venturi public&oacute;&nbsp;'Complexity and Contradiction in Architecture'&nbsp;y Denise imparti&oacute; el curso Studio FFF (Form Function Forces), que define el sistema de an&aacute;lisis para las investigaciones sobre Las Vegas y Levittown.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con Filadelfia se&nbsp;da en m&aacute;s de cuatrocientos&nbsp;proyectos o estudios de Scott Brown. Por su&nbsp;reinterpretaci&oacute;n del centro&nbsp;hist&oacute;rico se han seleccionado&nbsp;para la exposici&oacute;n, el complejo&nbsp;Franklin Court (1972-1976)&nbsp;y el centro de visitantes del&nbsp;Independence Mall (1996)&nbsp;por el tratamiento del campus como espacio articulado con la ciudad, el Perelman Quadrangle (2000) de la Universidad de Pensilvania y, por su an&aacute;lisis sobre la viabilidad de estos entornos urbanos singulares, los estudios Fairmount in the City (1983) y Penn&rsquo;s Landing Planning Study (2003). &ldquo;Estos proyectos y materiales seleccionados muestran una de las contribuciones capitales de Scott Brown al proyecto arquitect&oacute;nico, la asunci&oacute;n del urbanismo en el dise&ntilde;o para ordenar el espacio p&uacute;blico mediante elementos propios&rdquo;, detallan desde el Museo Bellas Artes de Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo apartado de la exposici&oacute;n, 'Calle', se muestra c&oacute;mo una de las grandes aportaciones de Scott Brown es su interpretaci&oacute;n de la calle -Strip (franja)- como lugar simb&oacute;lico. Ejemplo de ello son los materiales de la investigaci&oacute;n&nbsp;'Learning from Las Vegas, or Form Analysis as Design Research'&nbsp;(1968), realizada con Robert Venturi, Steven Izenour y estudiantes de la Universidad de Yale. Sus resultados se publicaron en 1972 en uno de los libros m&aacute;s revolucionarios de la historia de la arquitectura.&nbsp;
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            <span class="title">
                Denise Scott Brown y Robert Venturi en Las Vegas en una imagen de la retrospectiva que se muestra en el Museo Bellas Artes de Bilbao                            </span>
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        Por &uacute;ltimo, la tercera parte de la retrospectiva es la 'Casa'. El dise&ntilde;o y el estudio de lo dom&eacute;stico configuran otra de las contribuciones m&aacute;s relevantes de Denise Scott Brown. En 1970 desarroll&oacute; la investigaci&oacute;n&nbsp;'Remedial Housing for Architects o Learning from Levittown'&nbsp;junto con Venturi y estudiantes de Yale. En ella analiz&oacute; los suburbios denostados por los arquitectos, con Levittown como caso espec&iacute;fico, un modelo basado en la cultura del autom&oacute;vil que ya hab&iacute;a conocido en 1958 gracias al soci&oacute;logo Herbert Gans. As&iacute;, Venturi y Scott Brown observaron las decoraciones exteriores e interiores de las casas, adem&aacute;s de las expresiones individuales que aparec&iacute;an en fachadas y jardines. Las conclusiones se mostraron en la exposici&oacute;n&nbsp;'Signs of Life: Symbols in the American City'&nbsp;(Washington, 1976).&nbsp;Sus proyectos de viviendas unifamiliares&nbsp;&ndash;'Vanna Venturi House' (Filadelfia,&nbsp;1960) y 'Trubek and Wislocki&nbsp;Houses' (Nantucket, 1970)&ndash;,&nbsp;aut&eacute;nticos manifiestos formales,&nbsp;son el resultado del estudio&nbsp;simb&oacute;lico de la casa, del contexto,&nbsp;de los elementos naturales que la rodean y de las formas de vida de sus habitantes. Seg&uacute;n narraba el propio Venturi, que falleci&oacute; en 2018, son &ldquo;casas complejas y contradictorias que anhelan el equilibrio entre lo ordinario y lo monumental, entre lo simb&oacute;lico y lo cotidiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La muestra finaliza con un documental grabado en el a&ntilde;o 2024 en la casa de la propia arquitecta, en la que ha vivido durante m&aacute;s de 50 a&ntilde;os junto a su marido. Se trata de una vivienda de estilo modernista que fue decorada por los arquitectos con numerosos objetos, obras de arte y mobiliario que trasladan los intereses, la historia y la memoria privada de una de las parejas m&aacute;s influyentes de la arquitectura contempor&aacute;nea. El documental, realizado por Pablo Garc&iacute;a Canga y Manuel As&iacute;n, con m&uacute;sica del pianista de jazz sudafricano Ibrahim Abdullah, interpretada y adaptada por Mikel Azpiroz, muestra la voz en off de la propia Scott Brown, que cuenta an&eacute;cdotas cotidianas y significativas de su vida. As&iacute;, la pel&iacute;cula funciona como un doble retrato de la arquitecta y de su hogar, entendido como personaje protagonista de la obra.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los bocetos de Filadelfia realizado por Scott Brown                            </span>
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        &ldquo;Es la segunda ocasi&oacute;n en la que exponemos la obra de Denis Scott Brown en nuestro museo. Pero es la primera que un museo expone retrospectivamente su trabajo, su pensamiento y su mirada sobre la arquitectura y el urbanismo, sobre el individuo y la comunidad, detalla el conservador jefe de la muestra, Gilermo Zuaznabar, haciendo referencia a 1983 la exposici&oacute;n que acogi&oacute; la pinacoteca bilba&iacute;na en el a&ntilde;o 1983 'Correspondencias. 5 arquitectos, 5 escultores' que inclu&iacute;a la obra de Scott Brown. &rdquo;El n&uacute;cleo de la exposici&oacute;n lo ocupan los materiales provenientes del estudio &lsquo;Learning from Las Vegas&rsquo; (1972)&ldquo;, explica Zuaznabar sobre una de las obras m&aacute;s influyentes de la arquitecta y artista, un ensayo cr&iacute;tico revolucionario elaborado junto con Venturi y Steven Izenour que incorpora la cultura popular americana y el autom&oacute;vil al proyecto arquitect&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta exposici&oacute;n nos hace reconocer que el dise&ntilde;o rara vez es el resultado del trabajo de una sola persona. Es un esfuerzo de equipo. Hay m&uacute;ltiples hilos que contribuyen a &eacute;l, y hay que desentra&ntilde;ar cuidadosamente cada uno de ellos para llegar a comprender realmente lo que ocurre en el proceso. Lo m&aacute;s singular que Denise ense&ntilde;&oacute; a la gente fue aprender y ense&ntilde;ar el estilo del dise&ntilde;o, que es un trabajo en equipo&rdquo;, concluye la arquitecta y asistente de Denise Scott Brown desde 2014, Shilpa Mehta, en su visita al Museo Bellas Artes de Bilbao para la inauguraci&oacute;n de la muestra, que estar&aacute; disponible hasta el 31 de mayo. 
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      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 20:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Museo de Bellas Artes,Museos,Cultura,Arquitectura,Arquitectos,Desigual,Desigualdad,Desigualdad de género,Discriminación,Discriminación de género,Discriminación laboral,Machistas,Machismo,Premios,Premio Pritzker]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carne para ellos, fruta para ellas: los prejuicios de género que el marketing aún no ha superado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carne-fruta-prejuicios-genero-marketing-no-superado_1_12917648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ba0cba9-800a-4f58-998b-9f98da600d0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carne para ellos, fruta para ellas: los prejuicios de género que el marketing aún no ha superado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación de la Universitat Politècnica de València revela cómo los prejuicios de género y edad condicionan de forma inconsciente nuestra percepción de los alimentos y suponen un reto para la industria</p></div><p class="article-text">
        Un hombre que pide una ensalada ligera mientras su acompa&ntilde;ante mujer opta por un chulet&oacute;n sangriento sigue rompiendo esquemas visuales en cualquier restaurante, y no es casualidad. Tendemos a pensar que un postre de chocolate es &ldquo;un capricho femenino&rdquo;, que la fruta es el tentempi&eacute; de ellas y que la carne roja es el combustible necesario para la virilidad y la fuerza masculina. Estos prejuicios, que parecen sacados de un manual de publicidad de mediados del siglo pasado, siguen operando a pleno rendimiento en nuestro cerebro. Un reciente estudio de la Universitat Polit&egrave;cnica de Val&egrave;ncia (UPV) confirma que, aunque el discurso social camina hacia la igualdad, nuestro subconsciente sigue sentando a hombres y mujeres en mesas separadas por estereotipos gastron&oacute;micos profundamente arraigados.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, liderada por el Instituto Universitario de Ingenier&iacute;a de Alimentos-FoodUPV y publicada en el International Journal of Gastronomy and Food Science, ha analizado este fen&oacute;meno mediante una comparativa entre consumidores de Espa&ntilde;a y Ecuador. Los resultados revelan que la segmentaci&oacute;n de g&eacute;nero en la comida es una realidad persistente en ambas culturas. En Espa&ntilde;a, el estudio asocia de forma mayoritaria las ensaladas y las frutas con el universo femenino, mientras que los platos c&aacute;rnicos se mantienen como el estandarte de lo masculino. En el caso de Ecuador, esta brecha se acent&uacute;a a&uacute;n m&aacute;s, percibi&eacute;ndose la carne no solo como un alimento, sino como un s&iacute;mbolo de poder y robustez tradicionalmente ligado al hombre.
    </p><p class="article-text">
        Para desenterrar estos sesgos, el equipo de la UPV utiliz&oacute; la t&eacute;cnica Product Personality Profile, un ejercicio en el que los participantes deb&iacute;an personificar los alimentos. Al dotar a una manzana o a un filete de rasgos humanos como la edad, el sexo o el estilo de vida, afloraron prejuicios que a menudo pasan desapercibidos en las encuestas de consumo tradicionales. Purificaci&oacute;n Garc&iacute;a-Segovia, coordinadora del estudio, se&ntilde;ala que estas asociaciones son autom&aacute;ticas e inconscientes. No determinan necesariamente qu&eacute; compramos cada d&iacute;a, pero s&iacute; configuran un mapa mental de &ldquo;roles alimentarios&rdquo; que el marketing sigue explotando, a veces de forma involuntaria, reforzando la idea de que ciertos productos no son aptos o atractivos para un g&eacute;nero espec&iacute;fico.
    </p><h2 class="article-text">Comidas de ancianos o de j&oacute;venes</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del g&eacute;nero, la edad act&uacute;a como otro filtro distorsionador en nuestra percepci&oacute;n culinaria. El estudio detect&oacute; que en Espa&ntilde;a existe una clara tendencia a envejecer ciertos platos; por ejemplo, los embutidos y los guisos tradicionales de carne con verduras se asocian de forma recurrente con personas mayores.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, los perfiles j&oacute;venes se vinculan casi exclusivamente con el consumo de ensaladas y frutas. Esta desconexi&oacute;n supone un desaf&iacute;o cr&iacute;tico para la salud p&uacute;blica y el marketing, ya que si un joven percibe un guiso saludable como algo &ldquo;de ancianos&rdquo;, o un hombre adulto siente que una ensalada es un plato &ldquo;femenino&rdquo;, las barreras culturales acabar&aacute;n boicoteando la adopci&oacute;n de una dieta equilibrada.
    </p><h2 class="article-text">Impresi&oacute;n 3D de alimentos</h2><p class="article-text">
        Ante este panorama, el estudio propone soluciones tecnol&oacute;gicas que parecen ciencia ficci&oacute;n pero que ya est&aacute;n en los laboratorios de la UPV. Carmen Molina-Montero, autora del trabajo, plantea el uso de la impresi&oacute;n 3D de alimentos como una herramienta para hackear estos estereotipos.
    </p><p class="article-text">
        Al dise&ntilde;ar estructuras, texturas y formas personalizadas que no recuerden a los formatos tradicionales, la industria podr&iacute;a presentar alimentos saludables de una manera neutra o atractiva para todos los p&uacute;blicos, sin el lastre de los roles de g&eacute;nero. En &uacute;ltima instancia, el &eacute;xito de las marcas del futuro depender&aacute; de su capacidad para dise&ntilde;ar productos y campa&ntilde;as que hablen a las personas por sus necesidades nutricionales y no por los prejuicios que la sociedad les ha asignado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Cuquerella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carne-fruta-prejuicios-genero-marketing-no-superado_1_12917648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 09:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carne para ellos, fruta para ellas: los prejuicios de género que el marketing aún no ha superado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Torres, fisioterapeuta: “La salud física en el trabajo necesita cambio de paradigma preventivo e inclusivo y con enfoque de género”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/maria-torres-fisioterapeuta-salud-fisica-trabajo-necesita-cambio-paradigma-preventivo-e-inclusivo-enfoque-genero_132_12851188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Torres, fisioterapeuta: “La salud física en el trabajo necesita cambio de paradigma preventivo e inclusivo y con enfoque de género”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Cátedra IRSST de la Universidad de Alcalá que codirige junto a Remedios Menéndez tiene como objetivo identificar los retos emergentes en la prevención de riesgos laborales porque “los modelos clásicos” ya no responden a la realidad del mercado de trabajo</p><p class="subtitle">Por qué tener pérdidas de orina ni es lo normal, ni son cosas de la edad
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La prevenci&oacute;n de riesgos laborales no puede seguir bas&aacute;ndose en un modelo est&aacute;ndar, neutro y homog&eacute;neo, que suele estar relacionado con el sexo masculino&rdquo;, defiende Mar&iacute;a Torres Lacomba, fisioterapeuta que codirige la C&aacute;tedra IRSST de la Universidad de Alcal&aacute;, junto a Remedios Men&eacute;ndez Calvo.
    </p><p class="article-text">
        Acaba de celebrarse la segunda edici&oacute;n de unas jornadas de reflexi&oacute;n interdisciplinar sobre la seguridad y salud laboral. <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En 2024 se centraron en el &aacute;mbito legislativo</a>, abordando las relaciones laborales con impacto de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        En este a&ntilde;o 2025 la preocupaci&oacute;n se ha centrado en la salud f&iacute;sica en &aacute;mbito del trabajo y las conclusiones son claras: &ldquo;En nuestra opini&oacute;n, los modelos cl&aacute;sicos que se han utilizado en prevenci&oacute;n de riesgos laborales ya no responden de manera efectiva a la realidad del mercado laboral&rdquo;, asegura esta doctora en Biomedicina.  
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones no se tiene en cuenta ni el sexo, ni la edad o las situaciones personales de salud. Ahora influyen factores como el envejecimiento de la poblaci&oacute;n trabajadora -la jubilaci&oacute;n llega m&aacute;s tarde- o el aumento de reincorporaciones al trabajo tras sufrir una enfermedad, muchos m&aacute;s all&aacute; de procesos fisiol&oacute;gicos como un embarazo. &ldquo;Hablamos de volver tras sufrir un c&aacute;ncer y nos planteamos cu&aacute;les son las adaptaciones laborales necesarias para que estar personas puedan retornar al entorno laboral, teniendo en cuenta las secuelas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, algo tan sencillo como tener un ba&ntilde;o cerca cuando un trabajador o trabajadora acaba de sufrir un proceso oncol&oacute;gico, que requiere de este servicio cerca del puesto de trabajo, no lo es tanto cuando no est&aacute; previsto en las condiciones de salud o seguridad laboral.  
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Torres subraya una de las conclusiones de la jornada que acaba de celebrarse: &ldquo;La salud f&iacute;sica en el trabajo necesita un cambio de paradigma preventivo e inclusivo y enfoque de g&eacute;nero, centrado en la persona trabajadora, m&aacute;s all&aacute; de la legislaci&oacute;n vigente&rdquo;. Y es que mujeres y hombres no enferman por igual. &ldquo;El hecho de ignorarlo contribuye a la infra prevenci&oacute;n, nos encontramos con infra diagn&oacute;sticos y con desigualdades en salud y tambi&eacute;n en salud ocupacional&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">&ldquo;La diversidad funcional debe ser parte estructural de la prevenci&oacute;n de riesgos laborales&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El debate es amplio y complejo. Hay otras muchas cuestiones sobre la mesa porque cuando se habla de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, no se tiene en cuenta la diversidad funcional de trabajadores y trabajadoras. &ldquo;Es algo que debe ser considerado como parte estructural dentro de la prevenci&oacute;n, y no como situaciones excepcionales que no est&aacute;n reguladas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Lo mismo ocurre con las desigualdades de g&eacute;nero en salud laboral. &ldquo;La legislaci&oacute;n existe, pero creemos que debe haber adaptaciones en funci&oacute;n de las personas&rdquo;, advierte la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        Cree que ni las administraciones p&uacute;blicas ni los agentes sociales son todav&iacute;a conscientes de este tipo de necesidades, aunque reconoce &ldquo;peque&ntilde;os pasos&rdquo; y sugiere que la adaptaci&oacute;n de los puestos de trabajo debe producirse de forma &ldquo;individualizada&rdquo;, con &ldquo;valoraciones funcionales de verdad&rdquo; pero con ajustes &ldquo;razonables&rdquo; para que el hecho de propiciar la reincorporaci&oacute;n se haga manera &ldquo;sostenible&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La C&aacute;tedra IRSST-UAH</h2><p class="article-text">
        <a href="https://catedrauah-irsst.web.uah.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La C&aacute;tedra IRSST de la Universidad de Alcal&aacute;</a> tiene como objetivo la igualdad de oportunidades en la prevenci&oacute;n de riesgos laborales con un enfoque multidisciplinar tanto desde el punto de vista sociosanitario, como sanitario o jur&iacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Surgi&oacute; hace apenas dos a&ntilde;os bajo el paraguas del Vicerrectorado de Investigaci&oacute;n y Transferencia, y como una colaboraci&oacute;n entre el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST) en Madrid y la instituci&oacute;n acad&eacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; adscrita a la Unidad Docente de Fisioterapia, dentro de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud. Entre sus funciones est&aacute; la de fortalecer la investigaci&oacute;n y la formaci&oacute;n en prevenci&oacute;n de riesgos laborales, con un enfoque inclusivo y equitativo que reconozca la diversidad de realidades y necesidades en el &aacute;mbito laboral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/maria-torres-fisioterapeuta-salud-fisica-trabajo-necesita-cambio-paradigma-preventivo-e-inclusivo-enfoque-genero_132_12851188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 19:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Torres, fisioterapeuta: “La salud física en el trabajo necesita cambio de paradigma preventivo e inclusivo y con enfoque de género”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prevención de riesgos laborales,Universidad de Alcalá,Salud laboral,Seguridad laboral,Salud,Igualdad,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Odio las Navidades desde que soy madre": mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7701d659-0967-470f-ba45-356b6400e371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Odio las Navidades desde que soy madre&quot;: mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madres, tías, abuelas y, en general, muchas mujeres sienten las fiestas navideñas como una carga añadida a las que ya tienen habitualmente en su vida diaria</p><p class="subtitle">Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: “Mi hija está contenta, sabe qué esperar”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sab&eacute;is cu&aacute;l es el secreto para hacer la Navidad tan especial? Las mam&aacute;s trabajando como locas. Cocinando, envolviendo y haciendo compras. Siendo como una gran bola de estr&eacute;s desde noviembre hasta final de a&ntilde;o&rdquo;. As&iacute; comienza la pel&iacute;cula <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DTyWZkCp5nU" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Navidad de las madres rebeldes</em></a><em> </em>(2017), una comedia ligera que pone el foco en la sobrecarga de tareas que se produce en esta &eacute;poca del a&ntilde;o, habitualmente asumidas por las mujeres de la familia, madres y abuelas.
    </p><p class="article-text">
        Organizar comidas, cenas y viajes; preparar y decorar la casa; <a href="https://www.eldiario.es/nidos/pedir-excedencia-verano-cuidar-hijos-sale-barato-no-trabajar-pagar-campamentos_1_12428427.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciliar durante las vacaciones escolares</a> sin medidas reales para hacerlo; pensar, comprar y envolver regalos para toda la familia; y m&aacute;s recientemente, coordinar actividades navide&ntilde;as especiales, como la visita a casa cada noche de un elfo que hace trastadas o un calendario de adviento de actividades infantiles especiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es que solo de pensar en todo lo que hay que hacer ya me agobio, yo odio las Navidades desde que soy madre&rdquo;, explica Guadalupe L&oacute;pez, que tiene una hija de 12 a&ntilde;os y un hijo de cinco. &ldquo;Yo me ir&iacute;a de viaje a Canarias sola el d&iacute;a 23 de diciembre y volver&iacute;a el 7 de enero&rdquo;, bromea, pero aclara que &ldquo;no es tanta broma&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; antes me encantaba la Navidad, cuando era ni&ntilde;a y joven, pero cuando tuve hijos y empec&eacute; a asumir todas las responsabilidades que conlleva, dej&oacute; de gustarme. Estas fechas suponen mucha carga a&ntilde;adida a las que ya tenemos habitualmente en nuestra vida diaria. Y cuando hablo con mis amigas o con las mujeres de mi familia, t&iacute;as y abuelas, creo que estamos todas igual. Resulta que a ninguna nos gusta&rdquo;, reflexiona Guadalupe.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí antes me encantaba la Navidad, cuando era niña y joven, pero cuando tuve hijos y empecé a asumir todas las responsabilidades que conlleva, dejó de gustarme</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guadalupe López </span>
                                        <span>—</span> madre
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque no existen datos espec&iacute;ficos para estas fechas del a&ntilde;o, un estudio a nivel europeo de <a href="https://makemothersmatter.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Make Mothers Matter</a> se&ntilde;ala que el 78% de las madres espa&ntilde;olas declaran sentirse sobrecargadas. Un dato semejante al presentado recientemente por <a href="https://media.yonorenuncio.com/app/uploads/2025/11/25121958/Informe-El-peso-invisible-de-la-maternidad-2025.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malasmadres</a>: el 86% de las mujeres que conviven en pareja asume la principal responsabilidad de la organizaci&oacute;n familiar y la carga mental. Y a esa saturaci&oacute;n se suman en Navidades todas las actividades especiales que hay que pensar, poner en marcha y coordinar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La abogada de familia especializada en conciliaci&oacute;n Aida Casanova confirma esta sobrecarga navide&ntilde;a: &ldquo;En much&iacute;simos hogares, las mujeres y madres siguen siendo las encargadas de sostener el bienestar emocional de la familia. Y esto, en Navidad, se traduce en una carga mental a&uacute;n mayor que en cualquier otra &eacute;poca del a&ntilde;o. Por un lado est&aacute; la organizaci&oacute;n log&iacute;stica: decidir qu&eacute; regalos llegan a cada casa y a cada familiar, ayudar a preparar las cartas de los Reyes Magos y Pap&aacute; Noel, encargarse de compras, comidas y cenas navide&ntilde;as&hellip; todo suma. A esto se une la gesti&oacute;n emocional: mantener las tradiciones, crear magia para los ni&ntilde;os, preparar calendarios de adviento y ahora tambi&eacute;n las famosas travesuras de los elfos, que generan ilusi&oacute;n pero tambi&eacute;n nuevas tareas que, en la mayor&iacute;a de casos, recaen sobre las madres&rdquo;, asegura Casanova.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DSN0zQzDPZG/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Todo ello en una &eacute;poca en que la conciliaci&oacute;n se complica, tal y como explica la abogada: &ldquo;A todo este c&oacute;ctel se suma que los ni&ntilde;os no tienen colegio, pero madres y padres trabajan la mayor&iacute;a de d&iacute;as, por lo que la conciliaci&oacute;n se vuelve casi inexistente&rdquo;. Y a&ntilde;ade un &uacute;ltimo factor:&nbsp;&ldquo;Por si fuera poco, durante las Navidades hay una tensi&oacute;n a&ntilde;adida: muchas comidas familiares, suegros, cu&ntilde;ados, ni&ntilde;os que duermen menos&hellip; &rdquo;. El c&oacute;ctel perfecto para una &ldquo;sobrecarga total&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Mar&iacute;a, con un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os y un hijo adolescente de su pareja, ilustra bien esta saturaci&oacute;n, en su caso especialmente relacionada con la coordinaci&oacute;n de los regalos. &ldquo;Es el n&uacute;mero uno de mis agobios. Compro o coordino lo que tienen que comprar todos los familiares, tanto los m&iacute;os como los de mi pareja. Los de mis padres, los de mis suegros, los de mis cu&ntilde;ados, los de mi hermana y los nuestros propios. Tengo que pensar en que no se repitan, que no sean enormes, que sean algo educativos, que tengan algo de lo que hay en la carta en cada casa para que todos se sientan bien&hellip; Llego al d&iacute;a de Reyes completamente desfondada&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las fiestas se sostienen gracias al trabajo invisible de mujeres: madres y abuelas que organizan comidas, mantienen tradiciones y cargan con el &#039;backstage&#039; emocional y logístico, con nulo o escaso reconocimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iliana París</span>
                                        <span>—</span> Iliana Paríspsicóloga perinatal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga perinatal Iliana Par&iacute;s se&ntilde;ala la falta de corresponsabilidad en estas tareas:&nbsp;&ldquo;Las fiestas se sostienen gracias al trabajo invisible de mujeres: madres y abuelas que organizan comidas, mantienen tradiciones y cargan con el <em>backstage</em> emocional y log&iacute;stico, con nulo o escaso reconocimiento. La corresponsabilidad a&uacute;n es muy baja. Basta observar qui&eacute;n se levanta de la mesa o qui&eacute;n coordina todo para ver lo arraigados que siguen los roles de g&eacute;nero&rdquo;, asegura la psic&oacute;loga. Y lanza una reflexi&oacute;n en este sentido: &ldquo;Aunque los personajes simb&oacute;licos sean Pap&aacute; Noel, los Reyes, el Olentzero, el Ti&oacute;, la realidad es que quienes piensan, elaboran listas, gestionan a la familia, compran, esconden, envuelven y sostienen la magia suelen ser las mujeres&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el m&aacute;s reciente y famoso elfo navide&ntilde;o es un personaje masculino que suele tener detr&aacute;s a una madre. La tradici&oacute;n es relativamente nueva y se basa en <em>&ldquo;the elf on the shelf&rdquo;,</em> una costumbre estadounidense que consiste en que, desde el 1 al 25 de diciembre, un elfo imaginario visita las casas cada noche y hace una peque&ntilde;a broma: se ba&ntilde;a en la ba&ntilde;era, se disfraza, pinta las paredes, se come cosas de la nevera&hellip; En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha proliferado mucho en Espa&ntilde;a, con diferentes versiones y grados de complejidad. Y es tendencia en redes sociales mostrar a diario las trastadas del personaje.
    </p><p class="article-text">
        El elfo visita a diario la casa y el aula de Katia, profesora y madre de tres hijos. Ella se encarga de pensar, ejecutar y limpiar despu&eacute;s las trastadas que se le ocurren. &ldquo;Al principio me hac&iacute;a mucha gracia verles a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as las caras de ilusi&oacute;n, tanto a mis hijos como a mis alumnos. Pero con el paso del tiempo se ha convertido en una carga m&aacute;s. Llego a la noche agotada y tengo que ponerme a pensar qu&eacute; va a hacer el dichoso elfo en casa, le estoy hasta cogiendo man&iacute;a. Tambi&eacute;n me he animado a hacer el calendario de adviento de actividades especiales: un d&iacute;a desayunamos tortitas, otro d&iacute;a nos disfrazamos, o les preparo un v&iacute;deo con IA donde aparecen con su elfo o con los Reyes Magos&hellip;. Y adem&aacute;s es que cada vez empieza todo antes: es pasar Halloween y ya entramos en modo navide&ntilde;o. En el fondo, creo que es una exigencia m&aacute;s que nos ponemos nosotras mismas. No hace falta tanta parafernalia para disfrutar de las fiestas en familia&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7447762867421564193"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Las abuelas y la cocina&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Tanto Mar&iacute;a como Guadalupe, las madres de ni&ntilde;os peque&ntilde;os, reconocen que hay una tarea de la que se libran en Navidad: las comidas y las cenas. &ldquo;Para ser justa, voy casi a mesa puesta. Pero s&iacute; veo a mi madre y a mi suegra pensando men&uacute;s, comprando y cocinando desde hace d&iacute;as&rdquo;, reconoce Mar&iacute;a. Guadalupe coincide con ella: &ldquo;Comidas y cenas son cosa de mi madre y de mi suegra&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Carmen tiene 70 a&ntilde;os y est&aacute; jubilada. Es madre de tres hijos y abuela de cuatro nietos de 14, 16, 6 y 4 a&ntilde;os. &ldquo;Mis Navidades son, como las de muchas abuelas de mi edad, una mezcla de sentimientos encontrados. Por un lado me encanta reunir a la familia, pero por otro me aterroriza la carga extra de trabajo que suponen estas fechas. Sobre todo para nosotras, las mujeres, que por mucho que avancen los tiempos, somos las que tiramos del carro a la hora dise&ntilde;ar los men&uacute;s navide&ntilde;os y organizar las comidas y cenas&rdquo;, explica. Ella identifica adem&aacute;s una cierta herencia familiar en este tema. &ldquo;Durante estos d&iacute;as me acuerdo mucho de mi madre, porque la mujer no paraba. Adem&aacute;s de preparar la casa y la comida, se quedaba con sus 13 nietos para que los j&oacute;venes pudi&eacute;ramos salir de compras de Reyes, o a alguna fiesta con amigos. Nunca se negaba a nada, por muy cansada que estuviera. Los roles se repiten y ahora soy yo la que ando de cabeza&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un modelo muy arraigado, aunque cada vez vemos más hogares donde esta dinámica empieza a cambiar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aida Casanova</span>
                                        <span>—</span> abogada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su amiga Isabel, tambi&eacute;n madre y abuela, coincide en la sensaci&oacute;n de ambivalencia. Parte de su familia vive fuera, as&iacute; que se instalan en su casa para pasar las fiestas. &ldquo;Por un lado estoy encantada de que vengan todos. Somos muy felices y nos re&iacute;mos mucho. Pero, por otro lado, hay toda una serie de preparativos que me agobian, me agotan y me desesperan&rdquo;, asegura. Lo que m&aacute;s le carga es comprar los regalos y preparar la casa para recibirles. &ldquo;Antes de su llegada hay que adornar todo, porque si no [los ni&ntilde;os] se extra&ntilde;an de que no hayas puesto iluminaci&oacute;n, decoraci&oacute;n, ni &aacute;rbol. Si no vinieran, yo pasar&iacute;a de todo eso. Y luego, cuando est&aacute;n, tenemos que repartir el tiempo entre la casa, la cocina, salir y el rollo de los regalos, que eso es lo que m&aacute;s me agobia. Cuando se van pienso en todo lo que he trabajado y me desfondo, aunque creo que ha merecido la pena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La abogada Aida Casanova tambi&eacute;n se&ntilde;ala el papel de las abuelas. &ldquo;Son ellas las que siguen responsabiliz&aacute;ndose de las comidas navide&ntilde;as porque, tradicionalmente, la cocina y la organizaci&oacute;n dom&eacute;stica reca&iacute;an sobre las mujeres. Es un modelo muy arraigado, aunque cada vez vemos m&aacute;s hogares donde esta din&aacute;mica empieza a cambiar&rdquo;, cuenta con cierta esperanza. La psic&oacute;loga perinatal Iliana Par&iacute;s se&ntilde;ala que, aunque s&iacute; se dan ciertos avances en el reparto de tareas, &ldquo;la corresponsabilidad a&uacute;n es muy baja&rdquo;. &ldquo;Basta observar qui&eacute;n se levanta de la mesa o qui&eacute;n coordina todo para ver lo arraigados que siguen los roles de g&eacute;nero&rdquo;, ejemplifica Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que Guadalupe sigue fantaseando con escaparse de viaje sola y regresar cuando todo haya pasado, Aida Casanova reconoce que, aunque las mujeres de la familia se esfuercen por mantener un ambiente &ldquo;de magia e ilusi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;en algunos casos tienen ganas de esconderse en el ba&ntilde;o un momento para respirar&rdquo;. Carmen, la madre y abuela de este reportaje, ya sue&ntilde;a con el final. &ldquo;En el fondo, no deja de alegrarme que la Navidad se acabe y que todo vuelva a la rutina&rdquo;, confiesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Dec 2025 21:05:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Odio las Navidades desde que soy madre": mujeres agotadas por la carga de trabajo durante las fiestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Navidad,Desigualdad de género,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los sesgos de género dificultan el acceso a financiación de las mujeres, un tipo de violencia silenciosa y limitante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/sesgos-genero-dificultan-acceso-financiacion-mujeres-tipo-violencia-silenciosa-limitante_1_12793912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3386a111-3728-4f68-a053-068bdb29d511_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los sesgos de género dificultan el acceso a financiación de las mujeres, un tipo de violencia silenciosa y limitante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez son más las mujeres que deciden emprender en Aragón, pero el principal freno que se encuentran es el acceso a créditos. La violencia económica lastra el emprendimiento de las mujeres dificultando su acceso a financiación</p></div><p class="article-text">
        Fui al banco y lo primero que me dijeron es que la cantidad de dinero que ped&iacute;a era muy importante para d&aacute;rmela a m&iacute; sola, adem&aacute;s de dar a entender que posiblemente no fuera capaz de sacar adelante un negocio que implicara esas cifras tan abultadas. Quise hacer una prueba y le di la documentaci&oacute;n a mi pareja. Fue un d&iacute;a, se sent&oacute; solo, en la misma silla y a la misma mesa, con la misma persona delante y el mismo proyecto. No hubo problema ni cuesti&oacute;n alguna sobre la que tuviera que dar explicaciones. Si hubiera sido &eacute;l quien ped&iacute;a el cr&eacute;dito se lo habr&iacute;an concedido en un abrir y cerrar de ojos. El factor discordante era yo, una mujer. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el testimonio de Isabel (nombre ficticio detr&aacute;s de una emprendedora) que se tuvo que enfrentar a muchos noes antes de que una entidad bancaria le aprobara una l&iacute;nea de cr&eacute;dito para poner en marcha su emprendimiento. Era el a&ntilde;o 2020. El negocio a d&iacute;a de hoy es rentable, nunca ha dejado de serlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que emprender sea sin&oacute;nimo de oportunidad y no de necesidad&rdquo;, es una frase pronunciada por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Econom&iacute;a Social, Yolanda D&iacute;az. Palabras que expresan un deseo compartido por muchas personas pero que, sin embargo, no refleja todav&iacute;a la realidad de las mujeres emprendedoras en Arag&oacute;n, ni en el resto del pa&iacute;s. Las mujeres que emprenden lo hacen principalmente para poder conciliar su vida personal con la vida profesional. 
    </p><p class="article-text">
        Si quieres tener un puesto de trabajo y cobrar por &eacute;l, cr&eacute;alo t&uacute; misma. Una opci&oacute;n que toma m&aacute;s fuerza y sentido en el caso de las mujeres que viven en zonas rurales, donde las oportunidades laborales son &ldquo;m&aacute;s limitadas&rdquo; y emprender se convierte &ldquo;casi en la &uacute;nica opci&oacute;n de tener un puesto de trabajo&rdquo; en algunos casos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las mujeres que deciden emprender lo hacen por un camino en el que les esperan varios desaf&iacute;os: en primer lugar, el acceso a la financiaci&oacute;n temprana, segundo la falta inicial de ahorros e ingresos y, como tercer obst&aacute;culo el marco legal (estudio de la Universidad de M&aacute;laga y Women Startup Community). 
    </p><h2 class="article-text"><strong>A la mujer se le aplican est&aacute;ndares m&aacute;s altos en una oficina de cr&eacute;dito</strong></h2><p class="article-text">
        Empezamos por el principio: el momento en el que Isabel entra en la oficina bancaria. Las mujeres que solicitan un pr&eacute;stamo para empezar un negocio tienen hasta un 30% menos de probabilidades de obtenerlo que un hombre, una brecha de g&eacute;nero en la financiaci&oacute;n que sigue lastrando el emprendimiento femenino. Tan solo el 15% de las mujeres emprendedoras accede a financiaci&oacute;n bancaria frente al 22% de los hombres, y &ldquo;estas tienen que recurrir a ahorros personales o apoyos externos familiares&rdquo;, apuntan desde la Uni&oacute;n de Profesionales y Trabajadores Aut&oacute;nomos (UPTA).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una vez conseguido un cr&eacute;dito &ldquo;tienen tasas de morosidad m&aacute;s bajas que las de los hombres, por eso hablamos de que se les han aplicado (inconscientemente) est&aacute;ndares m&aacute;s altos al crear la empresa&rdquo;. Lo explica Ruth Mateos de Cabo, profesora de econom&iacute;a en la Universidad CEU San Pablo y coautora del estudio La brecha de g&eacute;nero en el acceso a la financiaci&oacute;n empresarial bancaria, a la vez que asegura al mercado que &ldquo;hay m&aacute;s margen para dar m&aacute;s cr&eacute;ditos a empresas fundadas por mujeres y con ello mayor crecimiento econ&oacute;mico y mejora en los balances bancarios&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello a pesar de que el emprendimiento, no solo en Arag&oacute;n sino tambi&eacute;n en el resto de Espa&ntilde;a, se escribe en femenino, porque desde el a&ntilde;o 2013 el n&uacute;mero de mujeres afiliadas al RETA ha aumentado un 14,4%, frente a un 6,2% de hombres. En la comunidad aragonesa el n&uacute;mero de mujeres aut&oacute;nomas en 2024 fue de 14.582, lo que representa el 36.8% del total de aut&oacute;nomos en la comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Otra casilla en el juego de la desigualdad es la de los salarios. Seg&uacute;n datos de la asociaci&oacute;n de aut&oacute;nomos UPTA, el sueldo medio de los aut&oacute;nomos supera los 16.000 euros anuales, mientras que el de las mujeres apenas alcanza los 13.000 euros. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la diferencia? Principalmente en los tiempos de trabajo; directamente relacionados con las cargas familiares: &ldquo;ellas tienen m&aacute;s&rdquo;, y en el tipo de sector en el que se emprende; las mujeres se centran en proyectos del sector de servicios, de un tama&ntilde;o peque&ntilde;o, mientras los hombres emprenden con empresas mayores y en sectores mejor remunerados como la industria y la construcci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La violencia econ&oacute;mica: un mal estructural y silencioso </strong></h2><p class="article-text">
        Virginia Hidalgo es una emprendedora que ayuda a otras mujeres a emprender. Esta mentora de marketing y ventas, y multiempresaria afincada en Barbastro, cuenta con una dilatada experiencia trabajando con miles de mujeres que quieren emprender o escalar su negocio y confirma que &ldquo;el acceso a la financiaci&oacute;n sigue siendo una de las barreras silenciosas m&aacute;s fuertes que enfrentan&rdquo;. Hidalgo alerta: &ldquo;Este es un tema estructural&rdquo; en el que la mujer pierde autonom&iacute;a laboral, independencia econ&oacute;mica y en muchos casos, est&aacute; diciendo adi&oacute;s la &ldquo;&uacute;nica posibilidad real de conciliar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Observatorio de Igualdad y Empleo del Gobierno de Espa&ntilde;a, m&aacute;s del 65 % de los espa&ntilde;oles tiene problemas para conciliar su vida profesional con la personal. En el caso de las mujeres, ocho de cada diez sufren esta situaci&oacute;n. Con estos datos en la mano, Hidalgo incide en que es necesario recordad que: &ldquo;Muchas mujeres deciden emprender porque es la &uacute;nica opci&oacute;n que tienen para poder tener una conciliaci&oacute;n real con su familia&rdquo;, y eso hace que la situaci&oacute;n sea m&aacute;s grave porque, la falta de financiaci&oacute;n con la que se dan de bruces no solo limita el crecimiento de estas mujeres, sino en muchos casos est&aacute; obligando a retrasar proyectos con un gran potencial. Estamos sacrificando talento. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las mujeres rurales, las m&aacute;s lastradas</strong></h2><p class="article-text">
        El papel de la mujer como emprendedora en zonas rurales sigue tomando protagonismo. Sin embargo, &ldquo;a pesar de ello, estas contin&uacute;an top&aacute;ndose con obst&aacute;culos que frenan el despegue y desarrollo de sus proyectos&rdquo;, y la financiaci&oacute;n es el principal escoyo. La Federaci&oacute;n de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) denuncia que &ldquo;siguen existiendo sesgos de g&eacute;nero en el acceso a cr&eacute;ditos; aunque las mujeres rurales tienden a tener una menor morosidad, se enfrentan a condiciones m&aacute;s restrictivas a la hora de recibir financiaci&oacute;n&rdquo;, explican, &ldquo;el acceso a financiaci&oacute;n sigue siendo uno de los factores peor valorados por las emprendedoras&rdquo;, asegura la presidenta en Arag&oacute;n, Carolina Llaquet.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las denuncias que hace esta organizaci&oacute;n es &ldquo;el marcado car&aacute;cter urbano de los responsables de las entidades de cr&eacute;dito&rdquo;. Para FADEMUR, este hecho penaliza el acceso a la financiaci&oacute;n de las mujeres de entornos rurales, y para revertir la situaci&oacute;n, inciden en &ldquo;la necesidad de que las instituciones apuesten por abrir nuevas l&iacute;neas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los datos hablan por s&iacute; solos, ya que &ldquo;tres de cada cuatro mujeres rurales desconocen las ayudas p&uacute;blicas que hay para emprender&rdquo;, y seg&uacute;n el &lsquo;Estudio sobre expectativas y necesidades de las mujeres del &aacute;mbito rural espa&ntilde;ol (2022)&rsquo;, el setenta y cinco por ciento de las mujeres rurales encuestadas afirma no saber que existen estas ayudas, y s&oacute;lo un veinticinco por ciento dice tener noticias de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        En un intento de paliar esta desigualdad, FADEMUR lleva a&ntilde;os impulsando sus propias v&iacute;as de oportunidad acompa&ntilde;ando a las emprendedoras a la hora de acceder a nuevas f&oacute;rmulas de financiaci&oacute;n como el 'crowdfunding', y a trav&eacute;s de alianzas con empresas, como los premios del Programa TalentA y el Proyecto Bardos, las becas para emprendedoras de Ruraltivity. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las entidades se ponen las pilas, a c&aacute;mara lenta</strong></h2><p class="article-text">
        Y &iquest;Qu&eacute; dicen las entidades financieras? El Banco de Espa&ntilde;a ha reconocido que, seg&uacute;n las pruebas aportadas por investigadores &ldquo;las empresarias que inician un negocio tienen menos probabilidades de solicitar un pr&eacute;stamo y es menos probable que lo reciban durante el primer a&ntilde;o de la empresa&rdquo;. Ante esta evidencia, muchas marcas bancarias han reconocido el problema existente de la brecha de g&eacute;nero entre ellas el propio Banco de Espa&ntilde;a, y algunas, tal y como explica UPTA, ya se han lanzado convenios espec&iacute;ficos para mujeres emprendedoras. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ministerio de Trabajo, su titular, Yolanda D&iacute;az, ha reconocido en varias ocasiones que el &ldquo;sesgo de g&eacute;nero&rdquo; en el acceso al cr&eacute;dito a la hora de poner en marcha una actividad profesional existe, y que perjudica a las mujeres a pesar de que estas son un factor de &ldquo;estabilidad en la econom&iacute;a&rdquo;. Ante esta situaci&oacute;n, la vicepresidenta ha pedido &ldquo;empat&iacute;a&rdquo; al sector. Sin embargo, y a pesar de algunas discretas acciones, las cifras de 2025, son casi id&eacute;nticas a las de 2023. Han pasado dos a&ntilde;os, y los cambios no han sido significativos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las mujeres siguen sent&aacute;ndose en la silla de una sucursal con sus proyectos en la carpeta la espera de un s&iacute; incondicional, un s&iacute; sin un hombre como respaldo, un s&iacute; vac&iacute;o de sesgos, y un s&iacute; lleno de posibilidades. &ldquo;Un sistema que dificulta el acceso de la mujer a la financiaci&oacute;n, que obstruye nuestra capacidad de generar ingresos y de alcanzar nuestra libertad, es violencia econ&oacute;mica&rdquo;, denuncia Virginia Hidalgo, que advierte sobre la necesidad urgente de poner este tema en la agenda p&uacute;blica. &ldquo;Se nos llena la boca diciendo que es necesario que haya mujeres l&iacute;deres, con negocios s&oacute;lidos, y capacidad de decidir sobre su tiempo y sobre su vida, pero sin salvar la brecha del acceso a la financiaci&oacute;n, es muy dif&iacute;cil cumplirlo&rdquo;, zanja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/sesgos-genero-dificultan-acceso-financiacion-mujeres-tipo-violencia-silenciosa-limitante_1_12793912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 06:25:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los sesgos de género dificultan el acceso a financiación de las mujeres, un tipo de violencia silenciosa y limitante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[25N,Desigualdad,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio revela que la violencia y exclusiones que sufren las minorías no normativas en la industria audiovisual catalana son estructurales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/estudio-revela-violencia-exclusiones-sufren-minorias-no-normativas-industria-audiovisual-catalana-son-estructurales_1_12782713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e46ecc6-b10f-4b3d-a941-c357c99a8763_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio revela que la violencia y exclusiones que sufren las minorías no normativas en la industria audiovisual catalana son estructurales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio, llevado a cabo por investigadoras de la Universidad de Barcelona y del colectivo Dones Visuals, ha realizado 52 entrevistas a profesionales del sector que han relatado desigualdades, formas de violencia y discriminación de las mujeres e identidades de género disidentes, racializadas, LGTBI y/o con discapacidad en el sector</p><p class="subtitle">Sonar 2026 abandona definitivamente Barcelona para mudar la totalidad de su programación musical a L'Hospitalet</p></div><p class="article-text">
        La facultat d'Informaci&oacute; i Mitjans Audiovisuals de la Universidad de Barcelona (UB), junto al colectivo de mujeres profesionales del sector Dones Visuals, ha presentado un estudio pionero en la sala de actos del centro en el que pone en evidencia a la industria audiovisual catalana por, en palabras de sus autoras, &ldquo;carecer absolutamente de medidas para contrarrestar las violencias de g&eacute;nero y las desigualdades y exclusi&oacute;n de mujeres en general, y en especial de las pertenecientes a la minor&iacute;a LGTBI, las racializadas y las que sufren alguna discapacidad. 
    </p><p class="article-text">
        Hablan las investigadoras de una violencia que se ejerce en todos los &aacute;mbitos, desde camerinos, vestidores o salas de montaje, a los rodajes e incluso en los despachos y en la burocracia. El estudio concluye que &ldquo;las din&aacute;micas del sector audiovisual catal&aacute;n provocan violencias y exclusi&oacute;n de profesionales que escapan a la norma&rdquo;. Estas personas, en la mayor parte de los casos ven truncadas sus carreras, cuando no abandonan el sector y buscan refugio en otro ante la agresividad del medio hacia ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Como novedad, el estudio no trabaja con datos num&eacute;ricos y estad&iacute;sticas, sino que se presenta como un estudio de campo en el que se han realizado entrevistas a 52 profesionales del sector que atendieron al reclamo de las investigadoras asegurando, y compartiendo posteriormente, sus experiencias, que aportan as&iacute; un retrato de mucha mayor profundidad que los estudios basados en la recolecci&oacute;n y an&aacute;lisis de cifras. 
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, las autoras han querido destacar que es el primer estudio en Espa&ntilde;a que se realiza desde una perspectiva de g&eacute;nero interseccional, que aborda, por tanto, no solo las problem&aacute;ticas de ser mujer en este sector, sino que a&ntilde;ade a la misma distintos planos identitarios, como son la disidencia LGTBI, la raza o posibles discapacidades. De este modo han pretendido que el trabajo se acerque m&aacute;s a la realidad de muchas de las personas que sufren estas violencias y desigualdades en el sector. 
    </p><h2 class="article-text">Una responsabilidad formativa para la universidad</h2><p class="article-text">
        Miquel T&eacute;rmens, decano de la facultad, ha presentado a las autoras explicando los motivos la implicaci&oacute;n de la UB en el estudio. &ldquo;Formamos a futuros profesionales de este &aacute;mbito y por tanto nos interesa mucho que estos adquieran e interioricen unos valores que queremos que apliquen a la industria&rdquo;, ha dicho. &ldquo;No podemos incidir en el presente, pero queremos incidir en el futuro con los nuevos titulados&rdquo;, ha agregado T&eacute;rmens, que ha destacado la colaboraci&oacute;n de la instituci&oacute;n con Dones Visuals, una asociaci&oacute;n de la que ha destacado que &ldquo;lleva a&ntilde;os trabajando por la igualdad de las mujeres dentro de la industria audiovisual&rdquo;. Finalmente, ha calificado dicha industria de &ldquo;muy poco igualitaria comparada con otras industrias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Carme Puche, portavoz de Mujeres Visuales, ha explicado que la organizaci&oacute;n, nacida en 2017, &ldquo;desde el primer d&iacute;a ha querido ser un espacio de encuentro, debate e incidencia pol&iacute;tica&rdquo;. En este sentido ha incidido que no solo buscan una reflexi&oacute;n, sino tambi&eacute;n &ldquo;ser una plataforma de acci&oacute;n para mujeres e identidades disidentes de g&eacute;nero que desarrollamos nuestra carrera dentro del audiovisual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy somos casi mil socias&rdquo;, ha destacado Puche. &ldquo;Esto significa que somos una parte de la industria importante y que representamos a un espacio vulnerable y en muchas ocasiones discriminado&rdquo;, ha agregado antes de afirmar que su objetivo como colectivo es &ldquo;revertir estas desigualdades hist&oacute;ricas que impiden que nuestro sector sea realmente plural, justo y representativo&rdquo;. En este sentido, ha hecho hincapi&eacute; en que la cifra de 52 mujeres que han atendido al reclamo para contar las violencias sufridas es realmente alta y alarmente si se compara con la media de atendentes en este tipo de trabajos de campo. &ldquo;Normalmente, estos estudios terminan teniendo como mucho 10, 15, 20, 20 experiencias&rdquo;, ha apostillado. 
    </p><h2 class="article-text">Falta de medidas por parte de la industria y las administraciones</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha desvelado que muchas de las entrevistadas se han visto expulsadas del sector a causa de las violencias que sufren. &ldquo;Por tanto el estudio invita a dejar de creer que hay una serie de personas que no acceden a esta industria por desinter&eacute;s y empezar a entender que s&iacute; estaban, o han estado, dentro del sector y han sido expulsadas&rdquo;. Finalmente ha destacado que adem&aacute;s de las violencias f&iacute;sicas y sexuales, el estudio desvela otras m&aacute;s invisibles que van desde la explotaci&oacute;n laboral a la inaccesibilidad injustificada a determinados puestos o grupos de trabajo para las personas no normativas. 
    </p><p class="article-text">
        Puche ha parafraseado a la investigadora y docente Danielle Almeida cuando dice que &ldquo;una instituci&oacute;n que no incorpora medidas de inclusi&oacute;n perpet&uacute;a facto de facto un sistema excluyente&rdquo; y ha cerrado su intervenci&oacute;n pidiendo medidas reparadoras o de prevenci&oacute;n, que, ha asegurado &ldquo;en estos momentos en la industria son pr&aacute;cticamente inexistentes&rdquo;. &ldquo;La responsabilidad de revertir esta situaci&oacute;n no puede recaer &uacute;nicamente en las profesionales que la sufren, porque en realidad se convierte en una doble violencia: la que se sufre y el hecho de que t&uacute; est&aacute;s sola para poder defenderte&rdquo;, ha concluido.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente Maria Jose Masanet, profesora de esta facultad y una de las autoras de la investigaci&oacute;n, ha explicado que el estudio se empieza a gestar en 2023, &ldquo;cuando Dones Visuals quiere hacer una radiograf&iacute;a interseccional del sector&rdquo;. Es decir, entender qui&eacute;nes son las personas o colectivos que est&aacute;n m&aacute;s infrarrepresentados dentro del sector audiovisual. Para aquella radiograf&iacute;a, la asociaci&oacute;n cont&oacute; con datos de diferentes instituciones como la Academia del Cine Catal&aacute;n a trav&eacute;s de los Premios Gaud&iacute;, as&iacute; como con datos de la propia entidad, del Instituto Catal&aacute;n de las Empresas Culturales y tambi&eacute;n con una encuesta que impuls&oacute; el propio colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Explica Masanet que los resultados de aquella primera radiograf&iacute;a mostraron que existe una infrarrepresentaci&oacute;n de profesionales con discapacidad, LGTBI y racializadas. &ldquo;A partir de esta radiograf&iacute;a cuantitativa que nos dice lo que est&aacute; ocurriendo, nos preguntamos por qu&eacute; est&aacute; ocurriendo esto&rdquo;, apostilla la docente, que subraya que &ldquo;los datos que desvela la radiograf&iacute;a demuestran algo, pero no nos dicen el porqu&eacute; y c&oacute;mo est&aacute; pasando ese algo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante destacar que este es un estudio cualitativo&ldquo;, insiste Masanet, para poner en valor las historias que ofrecen las entrevistas a las 52 profesionales entrevistas, que aportan una explicaci&oacute;n tanto de las causas como de las din&aacute;micas que llevan a las violencias que la estad&iacute;stica no puede aportar. A este respecto, explica que con las 35 primeras entrevistas &rdquo;ya pudimos establecer unos patrones claros de las din&aacute;micas, de modo que en las siguientes vimos que se repet&iacute;an los protoc&oacute;lso de violencias&ldquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Entrevistas en entornos seguros y conclusiones contrastadas con las v&iacute;ctimas</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, Masanet ha revelado que las entrevistas se realizaron en entornos seguros para las profesionales, protegidas de las personas del sector que pod&iacute;an actuar contra ellas de saber que relataban su experiencia. Adem&aacute;s, no se grabaron las conversaciones, sino que se tom&oacute; nota manual de ellas y despu&eacute;s se contrastaron con las entrevistadas para verificar tanto los hechos apuntados como las conclusiones del estudio. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la autora, se han empleado formatos secuenciales de entrevista, de forma que se ha utilizado un formato est&aacute;ndar para cada caso. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las violencias detectadas por el estudio, Masanet destaca &ldquo;desde violencias f&iacute;sicas y sexuales o verbales a la homogeneizaci&oacute;n, la segregaci&oacute;n, el encasillamiento, la falta de accesibilidad y el <em>no welcome</em>, el cuestionamiento, la condescendencia, el paternalismo o las violencias burocr&aacute;ticas y econ&oacute;micas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, ha intervenido Salima Jiraji, coordinadora del estudio junto a Masanet, que ha explicado las distintas casu&iacute;sticas que afectan a las entrevistadas. En el caso de personas con discapacidades, por ejemplo la sordera, denuncian la falta de medidas que faciliten su accesibilidad e inclusi&oacute;n, lo que termina expuls&aacute;ndolas del sector por imposibilidad de acceso a sus capacidades. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha hablado de violencias invisibles. &ldquo;Si entr&aacute;ramos en las violencias m&aacute;s sutiles, por ejemplo, encontramos la segregaci&oacute;n o el encasillamiento, que es algo que apuntan muchas profesionales entrevistas&rdquo;, ha dicho Jiraji. &ldquo;Aqu&iacute; encontr&aacute;bamos varios tipos&rdquo;, ha proseguido: &ldquo;Por un lado, a las creadoras que nos explicaban que habitualmente son menospreciadas en su capacidad y tambi&eacute;n que cuando proponen o intentan levantar proyectos que no responden al imaginario blanco occidental, estos proyectos no tienen cabida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y cita casos de LGTBI fobia como el de una profesional transg&eacute;nero a la que sus compa&ntilde;eros se han negado repetidamente a llamar por su actual nombre, o el de una mujer que fue rechazada al optar a un puesto y se le arguy&oacute; que la causa era que &ldquo;era demasiado lesbiana&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n detectamos casos de xenofobia, donde diferentes personas entrevistadas explican, por un lado, las trabas legales a las que se enfrentan, as&iacute; como la imposibilidad de acceder a las subvenciones y ayudas para sus proyectos, algo que en nuestra industria es determinante para poder levantar un proyecto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/estudio-revela-violencia-exclusiones-sufren-minorias-no-normativas-industria-audiovisual-catalana-son-estructurales_1_12782713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Nov 2025 15:52:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio revela que la violencia y exclusiones que sufren las minorías no normativas en la industria audiovisual catalana son estructurales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad de género,Discriminación racial,Discriminación de género,LGTBI,Machismo,Industria cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marisa González, artista multimedia: "Hay que equilibrar la presencia de mujeres y hombres en todos los espacios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/marisa-gonzalez-artista-multimedia-hay-equilibrar-presencia-mujeres-hombres-espacios_128_12732564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1af52583-6769-409c-a90b-bcd4245d5a0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129455.jpg" width="800" height="450" alt="Marisa González, artista multimedia: &quot;Hay que equilibrar la presencia de mujeres y hombres en todos los espacios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En Mujeres en las Artes Visuales (MAV) hacemos un observatorio sobre cuántas mujeres exponen en galerías. Es cierto que se está merjorando un poquito, pero siento que es porque la gente está más alerta y tiene más cuidado", reconoce la ganadora del Premio Velázquez de las Artes Plásticas de 2023</p><p class="subtitle">El arte tecnológico de Marisa González regresa a Bilbao: de la violencia sexual a los tesoros rescatados de Lemoiz
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las decisiones m&aacute;s inteligentes de mi vida ha sido no casarme con un artista, porque me habr&iacute;a pasado la vida entera limpiando sus pinceles&rdquo;, confiesa entre risas la artista multimedia Marisa Gonz&aacute;lez (Bilbao, 1943) mientras se pasea por la exposici&oacute;n &nbsp;&lsquo;Un modo de hacer generativo&rsquo; en el centro de arte contempor&aacute;neo Azkuna Zentroa. Una muestra que recorre once cap&iacute;tulos de su vida como creadora que utiliza las nuevas tecnolog&iacute;as para hacer arte. Nuevas tecnolog&iacute;as como un fax, una fotocopiadora, una plancha o una c&aacute;mara de fotos que a d&iacute;a de hoy podr&iacute;a considerarse antigua. Pero en aquella &eacute;poca supuso toda una revoluci&oacute;n. Al igual que los temas que retrataba: desde la violencia sexual utilizando mu&ntilde;ecas rotas, hasta v&iacute;deos del propio infierno de la central nuclear de Lemoiz, en la que los propios trabajadores le confesaban sorprendidos que no entend&iacute;an por qu&eacute; una artista como ella pas&oacute; dos a&ntilde;os entre fuego y escombros para retratar su desmantelamiento.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez es as&iacute;, convierte en arte lo cotidiano y no desaprovecha ninguna ocasi&oacute;n para denunciar las injusticias: desde la lucha contra el franquismo en movimientos estudiantiles hasta los movimientos pac&iacute;ficos contra la guerra de Vietnam o los derechos laborales&nbsp;de las mujeres filipinas explotadas en trabajos abusivos en Hong Kong. Gonz&aacute;lez, Premio Vel&aacute;zquez de las Artes de 2023, a sus 82 a&ntilde;os contin&uacute;a trabajando en su arte, siempre dentro de las artes visuales, las fotocopiadoras, la fotograf&iacute;a, el v&iacute;deo o el ordenador. &ldquo;Ya no entro en centrales nucleares ni hago grandes viajes a Asia para realizar proyectos, trabajo en mi estudio con peque&ntilde;os frutos a los que les doy otras vidas&rdquo;, reconoce la ganadora del Premio Vel&aacute;zquez de las Artes Pl&aacute;sticas de 2023. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 1967 se traslad&oacute; a Madrid para estudiar en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando. Es all&iacute; donde participa en el movimiento de lucha estudiantil contra la dictadura franquista. &iquest;C&oacute;mo recuerda aquella &eacute;poca? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;amos la dictadura franquista, no exist&iacute;a libertad, nos deten&iacute;an por nada, si nos reun&iacute;amos un m&aacute;ximo de cuatro personas ya nos deten&iacute;an. Un d&iacute;a, por ejemplo, me detuvieron saliendo de una reuni&oacute;n que hab&iacute;amos tenido para mejorar los planes de estudio de la Escuela, pero la comunidad de vecinos vio que en el bajo hab&iacute;a una reuni&oacute;n y llam&oacute; a la Polic&iacute;a y nos detuvieron. En aquel entonces la Polic&iacute;a te llamaba &ldquo;&iexcl;Comunista!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;Roja!&rdquo;, y no se pod&iacute;an creer que est&aacute;bamos reunidos para cambiar el plan de estudios de la Escuela de Bellas Artes. Entonces la ense&ntilde;anza era muy academicista, por eso saqu&eacute; una conclusi&oacute;n al terminar Bellas Artes: que nada de lo que me hab&iacute;an ense&ntilde;ado era lo que yo quer&iacute;a hacer. Por eso me fui a Estados Unidos a buscar un arte de futuro, no un arte del pasado. Siempre nos dec&iacute;an que en las artes deb&iacute;amos ir a los or&iacute;genes y al pasado para inspirarnos, pero yo quer&iacute;a ir al futuro, por eso me fui a Estados Unidos y acert&eacute;. 
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                Instalación realizada por la artista Marisa González con obras realizadas con fax y fotocopiadoras                            </span>
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        <strong>1971 finaliza sus estudios en Espa&ntilde;a y se traslada a Estados Unidos a estudiar un m&aacute;ster en el Instituto de Arte de Chicago (SAIC) durante dos a&ntilde;os, especializ&aacute;ndose en las nuevas tecnolog&iacute;as aplicadas a las pr&aacute;cticas art&iacute;sticas. &iquest;Era bien recibido el arte con nuevas tecnolog&iacute;as? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en Estados Unidos el arte y la tecnolog&iacute;a estaban respetados, en Espa&ntilde;a no. En Espa&ntilde;a me miraban con lupa todo lo que hac&iacute;a porque no sab&iacute;an c&oacute;mo lo hac&iacute;a y mis formatos eran peque&ntilde;os. Me interesa c&oacute;mo empiezo un proyecto, la primera obra est&aacute; planificada, pero luego yo no s&eacute; c&oacute;mo voy a terminar porque me dejo guiar por lo que me aporta la evoluci&oacute;n del proceso de la m&aacute;quina. Me interesa c&oacute;mo va ingiriendo e interfiriendo la m&aacute;quina. Yo voy observando que sugerencias me hace la propia m&aacute;quina. A veces las acepto y otras no. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>A lo largo de su carrera utiliza su arte para luchar por los derechos civiles o la denuncia de la violencia de g&eacute;nero. &iquest;Utiliza el arte para luchar por cuestiones sociales y pol&iacute;ticas o son estas luchas las que le llevan a crear obras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambas. En ambos casos el tema del compromiso social siempre me ha hecho estar muy alerta a los problemas y los he intentado reflejar en mis proyectos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los 2000 durante un a&ntilde;o hizo el seguimiento del desmantelamiento de una f&aacute;brica de pan en el centro de Bilbao. Tambi&eacute;n retrat&oacute; con fotos y v&iacute;deos el desmantelamiento de la central nuclear de Lemoiz, un proyecto para el cual se adentr&oacute; en la central durante dos a&ntilde;os. &iquest;C&oacute;mo transformar en arte la vida cotidiana en este caso de unos trabajadores? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es buena pregunta. Yo, aunque est&eacute; haciendo un trabajo social, siempre cuido la parte est&eacute;tica. Si puedo aportarle belleza incluso a objeto desagradable, le intento buscar belleza. No quiero que mi aportaci&oacute;n creativa quede disminuida por la intenci&oacute;n social o pol&iacute;tica. En el caso de Lemoiz la empresa me permiti&oacute; entrar todo lo que yo quisiera porque me contrat&oacute; como experta en demoliciones para que registrase fotogr&aacute;fica y videogr&aacute;ficamente el proceso de desmantelamiento sin mediar transacci&oacute;n econ&oacute;mica. En contraprestaci&oacute;n me daban la posibilidad de que yo, la autora, me reservara el derecho de uso con fines art&iacute;sticos. Gracias a ese contrato pude defender mi trabajo. Tengo v&iacute;deos en los que aparece el fuego que se utiliz&oacute; para desmantelar la central. Cuando &iacute;bamos a comer al aire libre, sal&iacute;amos del s&oacute;tano de una de las plantas subterr&aacute;neas donde estaban los operarios cortando tubos con el fuego y me dec&iacute;an: 'Es incre&iacute;ble. Nosotros estamos en este infierno para ganar el pan y el sustento de nuestros hijos y a usted la vemos disfrutando'. Para ellos era sorprendente que yo estuviera disfrutando en ese infierno. Fue dif&iacute;cil porque saqu&eacute; tanto material que cost&oacute; convertirlo en exposici&oacute;n. Consegu&iacute; realizar una exposici&oacute;n en el Centro de Arte Contempor&aacute;neo de&nbsp;Burgos solo de Lemoiz en la que hab&iacute;a muchas instalaciones y m&aacute;s obra. Por esa exposici&oacute;n publicaron una p&aacute;gina entera de El Pa&iacute;s con la foto del reactor de la central nuclear en el centro. Esa ma&ntilde;ana llamaron al propietario de la empresa que me dej&oacute; entrar y le tuvieron que ense&ntilde;ar el contrato que firm&eacute; y se tuvieron que callar pero ya no me dejaron volver a entrar. Por suerte para aquel entonces ya hab&iacute;a sacado un cami&oacute;n entero de trastos. Esto fue un privilegio, porque insisto que muchos artistas vascos me han dicho que no han conseguido entrar. Yo suger&iacute; que lo convirtieran en un museo de tecnolog&iacute;a, porque es la &uacute;nica central nuclear en el mundo no contaminada, ya que no lleg&oacute; a entrar el uranio, pero aquello fue tan conflictivo, con los asesinatos, que no quer&iacute;an recordarlo. Prefirieron borrarlo y vaciarlo. 
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                    alt="Materiales de la central nuclear de Lemoiz &quot;rescatados&quot; por la artista Marisa González"
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                Materiales de la central nuclear de Lemoiz &quot;rescatados&quot; por la artista Marisa González                            </span>
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        <strong>En muchas de sus obras refleja la violencia machista contra las mujeres, tambi&eacute;n en una &eacute;poca en la que era un tab&uacute;. &iquest;C&oacute;mo valora la situaci&oacute;n de cuando empez&oacute; a crear este tipo de obras y ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es que la violencia contra las mujeres ahora se difunde. Es probable que siempre hayan existido esos maltratos, esa violencia, pero no se difund&iacute;an. Ahora, gracias a los medios, cada vez que hay un suceso de estas caracter&iacute;sticas se difunde y es fundamental para que se conozca. Ahora decimos pero, &iquest;qu&eacute; pasa, por qu&eacute; hay tantos casos? Y yo creo que son los mismos, pero que ahora se difunden, cosa que est&aacute; bien para que los maltratadores se den cuenta de que ese no es el camino de actuar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n ha sido impulsora de los derechos de las mujeres artistas. &iquest;Ha visto una evoluci&oacute;n en el reconocimiento de su arte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido muy lento. En Mujeres en las Artes Visuales&nbsp;(MAV) hacemos un observatorio sobre cu&aacute;ntas mujeres participan en la feria de arte ARCO o cu&aacute;ntas espa&ntilde;olas exponen en galer&iacute;as. Hacemos unos estudios y estad&iacute;sticas y, es cierto que se est&aacute; mejorando un poquito, pero siento que es porque la gente est&aacute; m&aacute;s alerta y tiene m&aacute;s cuidado. Muchas veces en una exposici&oacute;n o en un jurado solo hay hombres y su excusa es que no se dan cuenta o que los programadores no miran el g&eacute;nero, sino la calidad. Llegar&aacute; un momento en el que sea algo natural, pero a d&iacute;a de hoy hay que equilibrar la participaci&oacute;n y presencia de las mujeres y los hombres tanto en el arte como en cualquier espacio. Yo antes dec&iacute;a llegaremos a la igualdad en el momento que haya una mujer tonta en el poder, pero ya tenemos a ejemplos y encima con mucho poder, con lo cual ese dicho no me ha servido. 
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                    alt="Fotografías realizadas con muñecas por Marisa González para retratar la violencia sexual contra las mujeres"
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                Fotografías realizadas con muñecas por Marisa González para retratar la violencia sexual contra las mujeres                            </span>
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        <strong>Su obra supuso una revoluci&oacute;n por las nuevas tecnolog&iacute;as que utilizaba en aquella &eacute;poca, como el fax o la fotograf&iacute;a. A d&iacute;a de hoy la novedad es el arte con la Inteligencia Artificial. &iquest;Qu&eacute; opina sobre ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es alucinante porque la inteligencia artificial se suministra de datos, muchas veces de la Wikipedia. En mi caso, parte de mi activismo feminista se basa en crear p&aacute;ginas de Wikipedia sobre mujeres del mundo del arte para lograr posicionarlas. El 95% de las mujeres espa&ntilde;olas del arte contempor&aacute;neo no ten&iacute;an su p&aacute;gina propia en Wikipedia y se las he hecho yo. He creado ya 300 p&aacute;ginas. En el caso de la Inteligencia Artificial, tengo una amiga, Marina N&uacute;&ntilde;ez, que ha hecho una exposici&oacute;n maravillosa en el Museo de Antropolog&iacute;a de Madrid y est&aacute; hecha toda con Inteligencia Artificial, pero son horas y horas y horas de ir elaborando cada imagen, algo que no va para mi temperamento. Yo necesito m&aacute;s resultados y m&aacute;s inmediatos, porque soy muy acumulativa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/marisa-gonzalez-artista-multimedia-hay-equilibrar-presencia-mujeres-hombres-espacios_128_12732564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 20:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marisa González, artista multimedia: "Hay que equilibrar la presencia de mujeres y hombres en todos los espacios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Arte,Cultura,Arte contemporáneo,Mujer,mujeres,Machismo,Machistas,Desigualdad,Desigualdad económica,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 75.000 mujeres en Euskadi han sufrido acoso sexual en el trabajo y 30.000 de ellas violencia física o sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/75-000-mujeres-euskadi-han-sufrido-acoso-sexual-trabajo-30-000-violencia-fisica-sexual_1_12725198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc23906e-7b0a-4dc0-80d9-4b468fe02196_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 75.000 mujeres en Euskadi han sufrido acoso sexual en el trabajo y 30.000 de ellas violencia física o sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Un gran porcentaje de mujeres no denuncian el acoso laboral, solo el 4,1% lo hace, y los principales motivos son no identificar estas situaciones como denunciables o la aparición de sentimientos de culpa o vergüenza", explica la directora de Emakunde, Miren Elgarresta</p><p class="subtitle">Investigar y escribir sobre violencia sexual: “Las amenazas a periodistas deberían considerarse riesgos laborales”
</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles la cantante Leire Mart&iacute;nez ha expuesto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/leire-martinez-lamenta-oreja-gogh-criterio-escuchaba_1_12723991.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">situaciones machistas vividas en su trabajo</a>, incluido un comentario sexual ante el que ninguno de sus compa&ntilde;eros del grupo la respald&oacute;. Est&aacute;bamos celebrando un n&uacute;mero 1 y el presidente de la compa&ntilde;&iacute;a me dijo: 'Mmm, &iexcl;qu&eacute; tetas tienes!'&ldquo;, ha confesado. La suya se trata de una realidad compartida por miles de mujeres. En concreto, en Euskadi, el 10,1% de mujeres residentes Euskadi entre 16 y 85 a&ntilde;os que han trabajado en alguna ocasi&oacute;n ha sufrido acoso sexual en el entorno laboral alguna vez en su vida. Si se extrapola esta cifra a la poblaci&oacute;n femenina son 74.749 mujeres afectadas en el territorio vasco. Se trata de miradas insistentes o lascivas, bromas sexuales o comentarios ofensivos sobre el cuerpo o vida privada y el contacto f&iacute;sico no deseado como puede ser la proximidad innecesariamente cercana, tocamiento de partes de tu cuerpo, besos o abrazos. Adem&aacute;s, 3,1% de estas mujeres han experimentado violencia f&iacute;sica y/o sexual en el espacio de trabajo alguna vez. Esto supondr&iacute;a en torno a 30.000 mujeres que han sufrido, violencia f&iacute;sica como amenazas, empujones o tirones y violencia sexual, entre otras agresiones, como tocamientos de genitales, pechos, culo o labios. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 58,1% de las víctimas declara que en su centro de trabajo no hay un departamento o persona disponible para informar del acoso o violencia sexual</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si al acoso sexual se le suma el acoso reiterado, pero aparentemente sin &iacute;ndole sexual, la cifra aumenta hasta el 11,5%, un total de 84.906 mujeres afectadas que aseguran aber recibido mensajes, mails, cartas o regalos no deseados, situaciones en las que han intentado contactar con ellas de forma insistente y les han esperado o merodeado alrededor de su casa o trabajo. Se trata de algunas de las conclusiones a las que llega el informe 'Acoso sexual y acoso reiterado dentro y fuera de la pareja y violencia en el entorno laboral' que amplia la 'Encuesta de violencia contra las mujeres y otras formas de violencia interpersonal'&nbsp;que determin&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-primera-encuesta-medir-violencia-machista-concluye-mitad-mujeres-han-sufrido_1_12475486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mitad de las mujeres de Euskadi han sufrido violencia machista</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los datos demuestran que un gran porcentaje de mujeres no denuncian los casos de acoso laboral, solo el 4,1% lo hace, y los principales motivos de no denunciar son no identificar estas situaciones como denunciables o la aparici&oacute;n de sentimientos de culpa o verg&uuml;enza. A esto hay que sumarle que el 63% de las mujeres manifiesta que en su centro de trabajo no existen formaciones espec&iacute;ficas que sirvan para dar a conocer el procedimiento a seguir en caso de sufrir acoso sexual en el trabajo y el 58,1% de las v&iacute;ctimas declara que en su centro de trabajo no hay un departamento o persona disponible para informar de este tipo de casos&rdquo;, ha informado la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, quien ha reconocido que es &ldquo;importante que las empresas cuenten con protocolos para casos de violencia sexual&rdquo;. &ldquo;Estos protocolos activan una v&iacute;a interna y r&aacute;pida de soluci&oacute;n, erradicaci&oacute;n y reacci&oacute;n frente a conductas de acoso sexual o por raz&oacute;n de sexo que puedan producirse en la empresa&rdquo;, ha detallado. 
    </p><p class="article-text">
        En el plano general, m&aacute;s all&aacute; del laboral, el 53,1% de las encuestadas, 495.397 si se extrapola a la sociedad, ha revelado acoso sexual mientras el 24,5% acoso reiterado en forma de conductas ofensivas o amenazantes. Seg&uacute;n ha explicado Elgarresta, a ra&iacute;z de estos datos se concluye que &ldquo;no existe un perfil concreto ni de la v&iacute;ctima ni de la persona agresora&rdquo;. Aunque ha destacado que la prevalencia del acoso es muy superior entre las mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, de forma que lo afirman un 73,9% entre las de 16 y 29 a&ntilde;os y un 69,3% entre quienes tienen 30 y 44 a&ntilde;os. Las mujeres m&aacute;s mayores, sin embargo, entre 65 y 85 a&ntilde;os, obtienen la tasa m&aacute;s reducida (39,9%). A tenor de las respuestas, el informe constata que &ldquo;la probabilidad de que las mujeres m&aacute;s j&oacute;venes sufran alg&uacute;n tipo de acoso dentro y/o fuera de la pareja, sobre todo sexual, resulta superior, ya que sus tasas de prevalencia superan con creces la tasa media&rdquo;, sentencia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 2,4% de las mujeres de Euskadi manifiesta sufrir o haber sufrido acoso sexual por parte de un familiar </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los actos de acoso sexual m&aacute;s habituales son las miradas insistentes o lascivas (37,4%) y el contacto f&iacute;sico no deseado como puede ser la proximidad innecesariamente cercana, tocamiento de partes de tu cuerpo, besos/abrazos, etc. (30%). Tambi&eacute;n los gestos sexuales o exhibicionismo (22,7%) o las bromas sexuales o comentarios ofensivos sobre el cuerpo o la vida privada (18,6%) resultan en gran medida habituales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el 14,1% de las mujeres manifiesta haber recibido sugerencias inapropiadas para tener una cita que le hicieron sentir ofendida, humillada o intimidada y un 13,5% ha recibido sugerencias inapropiadas para realizar alg&uacute;n tipo de actividad sexual. En cuanto al &aacute;mbito donde se produce el acoso sexual, la frecuencia y la relaci&oacute;n entre agresor y v&iacute;ctima, los datos indican que: lo m&aacute;s habitual es que en los episodios de acoso sexual la persona agresora sea una&nbsp;persona desconocida&nbsp;(42,3%). La prevalencia del acoso sexual por parte de agresores&nbsp;conocidos&nbsp;por la v&iacute;ctima en entornos de cercan&iacute;a (centro escolar, vecindario, c&iacute;rculo de amistades&hellip;) ronda el 17,9%. Un 8% de las mujeres de Euskadi manifiesta haber sufrido este tipo de acoso en el&nbsp;espacio de trabajo. La prevalencia del acoso sexual en el&nbsp;&aacute;mbito de la pareja&nbsp;se sit&uacute;a en el 3,1%. El 2,4% de las mujeres de Euskadi manifiesta sufrir o haber sufrido acoso sexual por&nbsp;parte de un familiar&nbsp;(diferente a su pareja o expareja) alguna vez en la vida. El 33,9% de las mujeres v&iacute;ctimas de acoso sexual ha sufrido este tipo de episodios de acoso en&nbsp;m&aacute;s de un &aacute;mbito&nbsp;(intrafamiliar, laboral, entorno de cercan&iacute;a, otros espacios). En 9,9% de los casos el acoso sexual fue repetitivo, ocurri&oacute; en&nbsp;m&aacute;s de una ocasi&oacute;n&nbsp;(en cuanto a los casos de acoso repetitivo un 25% lo sufri&oacute; diaria o semanalmente y 37% al menos 1 vez al mes).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas mujeres revelan situaciones de acoso sexual durante su infancia (antes de cumplir los 15 a&ntilde;os) pero no en su etapa adulta; otras la han sufrido una vez que ya eran adultas; y otras mujeres han sufrido este acoso tanto en la infancia como en su etapa adulta. En torno al 21,5% de la poblaci&oacute;n femenina ha sufrido acoso sexual antes de los 15 a&ntilde;os y un 49,5% ha sufrido este acoso despu&eacute;s de cumplir los 15 a&ntilde;os. Si se presta atenci&oacute;n al acoso sexual sufrido en la etapa adulta (despu&eacute;s de los 15 a&ntilde;os), se observa que en torno al 10% de la poblaci&oacute;n femenina de Euskadi entre 16 y 85 a&ntilde;os ha sufrido acoso sexual dentro o fuera de la pareja por &uacute;ltima vez en un momento muy cercano a la actualidad, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Otro 8,3% ha sido v&iacute;ctima de este acoso hace m&aacute;s de un a&ntilde;o y menos de cinco a&ntilde;os y el 30,3% restante en un pasado m&aacute;s lejano&rdquo;, concluye el estudio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/75-000-mujeres-euskadi-han-sufrido-acoso-sexual-trabajo-30-000-violencia-fisica-sexual_1_12725198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2025 20:46:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 75.000 mujeres en Euskadi han sufrido acoso sexual en el trabajo y 30.000 de ellas violencia física o sexual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Violencia machista,Machismo,Machistas,Agresiones machistas,Agresiones,Trabajo,Desigualdad de género,Desigualdad,Violencia sexual,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jaizkibel denuncia agresiones a dos de sus miembros en el Alarde: "Nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-denuncia-agresiones-miembros-alarde-capitana-agredida-portal-casa_1_12672182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52d66970-b71e-4766-a24e-e989d20a41b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jaizkibel denuncia agresiones a dos de sus miembros en el Alarde: &quot;Nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nos corresponde a quienes deseamos unas fiestas igualitarias en este pueblo crear espacios de diálogo y diseñar estrategias compartidas" en un escrito en el que han apelado al alcalde de Hondarribia, a la Diputación de Gipuzkoa y al Gobierno vasco para que se respeten sus derechos</p><p class="subtitle">Las compañías contra la mujer en el Alarde de Hondarribia vuelven a plantar a la igualitaria Jaizkibel
</p></div><p class="article-text">
        Jaizkibel, la compa&ntilde;&iacute;a que defiende la participaci&oacute;n igualitaria de los hombres y las mujeres en el desfile militar que se celebra cada 8 de septiembre en Hondarribia, conocido como el Alarde, ha denunciado que dos de sus miembros sufrieron ataques tras el desfile. &ldquo;Queremos denunciar con firmeza que este a&ntilde;o nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa y que, el propio 8 de septiembre, un integrante de la compa&ntilde;&iacute;a y sus amistades sufrieron agresiones verbales y f&iacute;sicas. A todos ellos, pertenezcan a la compa&ntilde;&iacute;a que pertenezcan, queremos expresarles nuestro apoyo total, y estaremos junto a ellos en los caminos que decidan emprender&rdquo;, han anunciado en su valoraci&oacute;n de aquel d&iacute;a, realizada un mes despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que el Ayuntamiento de Hondarribia aprobara&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-decepcionada-ayuntamiento-hondarribia-siga-promoviendo-alarde-discriminatorio_1_12573317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &uacute;nico decreto que regula la organizaci&oacute;n del uso de la v&iacute;a p&uacute;blica atendiendo las peticiones de Jaizkibel por un lado y de la Asociaci&oacute;n para la Promoci&oacute;n del Patrimonio del Alarde de Hondarribia</a>/ Hondarribiko Alardearen Ondarea Sustatzeko Elkarteak (HAOSE) por el otro, para celebrar el desfile del Alarde en el mismo lugar y hora, HAOSE recurri&oacute; a la Justicia para evitar que Jaizkibel desfilara. Sin embargo, el juzgado de lo contencioso-administrativo n&uacute;mero 3 de Donostia desestim&oacute; la medida cautelar&iacute;sima solicitada por HAOSE y avalado la validez del decreto que firm&oacute; para regular el Alarde de este municipio. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, las compa&ntilde;&iacute;as que defienden un Alarde de Hondarribia en el que la participaci&oacute;n de las mujeres se reduzca a un peque&ntilde;o grupo de cantineras mientras que los soldados, hasta 5.000, solo puedan ser hombres, no se presentaron al horario establecido por el decreto municipal para evitar coincidir en el espacio con Jaizkibel. Solo un peque&ntilde;o grupo de cantineras y soldados del Alarde tradicional acudieron a la cita, desobedeciendo las directrices de la Asociaci&oacute;n para la Promoci&oacute;n del Patrimonio del Alarde de Hondarribia o en euskera Hondarribiko Alardearen Ondarea Sustatzeko Elkarteak (HAOSE).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como es sabido, ya manifestamos que el decreto emitido por el alcalde de Hondarribia no supon&iacute;a ning&uacute;n avance, y as&iacute; quisimos hac&eacute;rselo saber nuevamente en la carta que le entregamos el mismo d&iacute;a 8. El recurso judicial interpuesto por HAOSE para intentar impedir el cumplimiento del decreto del alcalde, as&iacute; como la solicitud de manifestaci&oacute;n contra el decreto realizada ese mismo d&iacute;a, nos demuestran una vez m&aacute;s que quienes, en nombre de una supuesta tradici&oacute;n, son capaces de utilizar cualquier cosa en su beneficio, no desean imaginar ni construir espacios compartidos. Bajo el amparo de la Ertzaintza, no han cumplido el decreto del alcalde, y hoy queremos recordar no solo al propio alcalde, sino tambi&eacute;n a la Diputaci&oacute;n de Gipuzkoa y al Gobierno vasco, que los sentimientos no est&aacute;n por encima de los derechos. Este 8 de septiembre han garantizado a los miembros de HAOSE la posibilidad de incumplir sus propias leyes, tanto al autorizar su manifestaci&oacute;n como al acoger su desfile&rdquo;, han criticado desde Jaizkibel. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, han lamentado que el alcalde, Igor Enparan, dijera que el decreto se cumpli&oacute; &ldquo;parcialmente&rdquo;. &ldquo;Las declaraciones del alcalde nos resultaron incre&iacute;bles. &iquest;C&oacute;mo puede decirse que el decreto se ha cumplido parcialmente cuando apenas una docena de personas se presentaron en el &Aacute;rbol de Gernika? &iquest;C&oacute;mo puede afirmarse que todas las partes hemos contribuido a reducir la tensi&oacute;n, cuando la &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a que legitim&oacute; a toda la corporaci&oacute;n municipal fue Jaizkibel, en el aurresku del d&iacute;a 7? Rechazar los espacios y los lugares de encuentro no es reducir la tensi&oacute;n; del mismo modo que esconder el polvo bajo la alfombra no equivale a limpiar la casa&rdquo;, han argumentado. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, han celebrado el haber participado por primera vez en el aurresku del d&iacute;a 7 de septiembre y han anunciado su intenci&oacute;n de &ldquo;participar en m&aacute;s espacios de este tipo&rdquo;, como por ejemplo en el homenaje a los fallecidos que se celebra el 10 de septiembre. &ldquo;Estamos orgullosas de la actitud mostrada por las integrantes de Jaizkibel Konpainia: firmeza, respeto y dignidad. En este sentido, queremos expresar nuestro m&aacute;s sincero agradecimiento a todas las personas que vinieron a apoyar a nuestra compa&ntilde;&iacute;a, as&iacute; como a quienes, con sus irrintzis, alegraron nuestro camino&rdquo;, han asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o desde Jaizkibel han querido recaudar fondos para Palestina y denunciar el genocidio a trav&eacute;s de la venta de kifuyas que despu&eacute;s tanto los miembros de la compa&ntilde;&iacute;a como el resto de ciudadanos de Hondarribia portaron. Con ello han recaudado un total de 12.000 euros que ser&aacute;n destinados al pueblo palestino. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, desde la compa&ntilde;&iacute;a, tras difundir un v&iacute;deo recopilatorio de lo que fue el pasado 8 de septiembre, han insistido en seguir trabajando para lograr una igualdad real en sus fiestas. &ldquo;Ya nos hemos puesto a trabajar en la asamblea, y adem&aacute;s de dise&ntilde;ar la estrategia para los pr&oacute;ximos meses, hemos repartido distintas tareas internas. Por un lado, nos pondremos de nuevo a dibujar la hoja de ruta hacia una soluci&oacute;n, partiendo de un diagn&oacute;stico del pueblo e identificando las diferentes estrategias que podemos asumir de cara al futuro. Adem&aacute;s, creemos que, por encima de HAOSE &mdash;que no reconoce ni acepta a nuestra compa&ntilde;&iacute;a ni al Gobierno municipal de Hondarribia&mdash;, nos corresponde a quienes deseamos unas fiestas igualitarias en este pueblo crear espacios de di&aacute;logo y dise&ntilde;ar estrategias compartidas. Sin quedarnos esperando, nos encontrar&eacute;is trabajando en los pr&oacute;ximos meses. Tenemos claro que el tiempo de la convivencia est&aacute; terminando y que se abre el tiempo de los derechos. Esa es la base de nuestro camino&rdquo;, han concluido. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">&ldquo;No se reconoce la legitimidad del Ayuntamiento&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Por su parte, desde el Ayuntamiento de Hondarribia han valorado que durante todo el a&ntilde;o se ha hecho &ldquo;un esfuerzo para garantizar la convivencia y el respeto a los derechos fundamentales, y las decisiones adoptadas en este sentido han tra&iacute;do avances&rdquo;. &ldquo;De hecho, en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os se han producido m&aacute;s cambios que entre 1996 y 2023&rdquo;, han subrayado. En este contexto, desde el Consistorio han indicado que el pasado 7 de septiembre, por primera vez, una representaci&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a Jaizkibel estuvo presente en la Salve y en el posterior Saludo que la Corporaci&oacute;n Municipal ofrece a la ciudadan&iacute;a, &ldquo;ejerciendo un derecho del que dispone cualquier otro agente&rdquo;. &ldquo;Consideramos ejemplar el comportamiento de la gran mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a en ese acto, ya que prevalecieron las actitudes de respeto frente a una minor&iacute;a&rdquo;, han aplaudido fuentes municipales. 
    </p><p class="article-text">
        A ello han a&ntilde;adido que el 8 de septiembre, la compa&ntilde;&iacute;a Jaizkibel desfil&oacute; en el Alarde &ldquo;cumpliendo el decreto de Alcald&iacute;a&rdquo;. Tras agradecer &ldquo;la actitud de esta compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, las mismas fuentes han considerado &ldquo;un paso&rdquo; que las representaciones del resto de compa&ntilde;&iacute;as &ldquo;compartieran con normalidad espacio y horario con las de Jaizkibel en distintos puntos de la ciudad, as&iacute; como la realizaci&oacute;n conjunta de la bajada de Zapatero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el Ayuntamiento tambi&eacute;n ha indicado ser &ldquo;consciente de que algunos derechos fundamentales siguen sin cumplirse, situando al Alarde, que es patrimonio com&uacute;n, en el centro del conflicto y ha reconocido que desde HAOSE se hacen caso omiso a los decretos municipales. &rdquo;Una vez m&aacute;s se ha visto que no se reconoce la legitimidad del Ayuntamiento, y prueba de ello son los permisos de manifestaci&oacute;n que pidieron los jefes de las compa&ntilde;&iacute;as de HAOSE en el Departamento de Seguridad para reunirse en cuatro puntos del municipio en la madrugada del 8 de septiembre, antes de formarse en el &Aacute;rbol de Gernika. El Ayuntamiento no ceder&aacute; y seguir&aacute; firme en la tarea de garantizar la convivencia y el respeto a los derechos fundamentales en Hondarribia&ldquo;, han apuntado desde el Consistorio, tras asegurar que han comenzado a &rdquo;abrir nuevos caminos de di&aacute;logo, basados en la conversaci&oacute;n&ldquo; y que &rdquo;solo con una voluntad sincera ser&aacute; posible construir una Hondarribia basada en el respeto y la igualdad&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-denuncia-agresiones-miembros-alarde-capitana-agredida-portal-casa_1_12672182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Oct 2025 19:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jaizkibel denuncia agresiones a dos de sus miembros en el Alarde: "Nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Igualdad,Igualdad de género,Discriminación,Discriminación de género,Desigualdad de género,Fiestas,Fiestas patronales,Fiestas populares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No duermo más de dos horas seguidas": cuando la brecha de cuidados empeora el sueño y la salud de las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-duermo-horas-seguidas-brecha-cuidados-empeora-sueno-salud-madres_1_12624325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9235647-6a1c-414a-8de4-6ee51b1d0d47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No duermo más de dos horas seguidas&quot;: cuando la brecha de cuidados empeora el sueño y la salud de las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La carga de cuidados y mental de las mujeres, unida al sueño intermitente infantil, hacen que muchas madres no descansen lo suficiente, y esto puede traducirse en problemas de salud mental y física</p><p class="subtitle">“Ser hijo único no debería considerarse un problema”: mitos y realidades de crecer sin hermanos</p></div><p class="article-text">
        Tamara tiene un hijo reci&eacute;n nacido y una hija de siete a&ntilde;os. &ldquo;En este momento estoy intentando sobrevivir, sin dormir nunca m&aacute;s de dos horas seguidas. El beb&eacute; se despierta muchas veces de noche, y luego tengo que madrugar para llevar a la mayor al cole. Es agotador&rdquo;. Es madre en una familia monomarental, por lo que toda la carga recae sobre ella. &ldquo;Aunque tengo que decir que mis amigas que tienen pareja est&aacute;n igual o peor&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La hija de Ana acaba de cumplir dos a&ntilde;os y todav&iacute;a no ha dormido ninguna noche del tir&oacute;n. &ldquo;Doy lactancia materna a demanda, as&iacute; que me despierto mil veces cada noche. B&aacute;sicamente la atiendo yo y mi marido apenas se entera, ya que como &eacute;l trabaja, la mayor parte de las noches se va a dormir al sal&oacute;n para poder descansar&rdquo;. En conversaci&oacute;n con este medio, reconoce que la falta de descanso le est&aacute; afectando. &ldquo;Es desesperante, me siento agotada todos los d&iacute;as: me levanto m&aacute;s cansada de lo que me acuesto, incluso a veces por la noche me da sensaci&oacute;n de ansiedad ante lo que me espera. Estoy de mal humor, me duelen las articulaciones, no consigo centrarme en nada&hellip;&rdquo;. Se siente metida en un &ldquo;bucle&rdquo; del que le resulta muy dif&iacute;cil salir: &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/dormir-mal-comer-mucho_1_10858314.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como duermo mal, siento que necesito comer mucho</a>, sobre todo dulces, tomo mucho caf&eacute;, me alimento regular y apenas hago ejercicio porque no tengo energ&iacute;a&rdquo;, cuenta.
    </p><h2 class="article-text">Brecha en el descanso y en los cuidados</h2><p class="article-text">
        Una <a href="https://cdn2.hubspot.net/hubfs/426027/Oxfam-Website/oi-informes/desigualdad-trabajo-cuidados.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta realizada por Oxfam Intermon</a> apunta que dentro de las parejas heterosexuales solo un 5% de los hombres asume responsabilidades en la crianza de forma habitual, frente a un 37% de las mujeres. Otro <a href="https://eige.europa.eu/sites/default/files/documents/20203246_mh0320445esn_pdf.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> del Instituto Europeo para la Igualdad de G&eacute;nero concluye que un 92% de las mujeres de la Uni&oacute;n Europea asumen habitualmente cuidados no remunerados, frente a un 68% de los hombres que lo hacen. En cuanto al sue&ntilde;o materno, investigaciones como <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=157057" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta</a> de la Universidad de Valencia relacionan directamente la falta de descanso con la somnolencia y fatiga maternas en los primeros a&ntilde;os de crianza. Y una <a href="https://makemothersmatter.org/mmm-state-of-motherhood-in-europe-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta europea</a> realizada por el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, presentada este mes de septiembre, se&ntilde;ala que el 78% de las madres espa&ntilde;olas declaran sentirse sobrecargadas y el 57 % manifiestan problemas de salud mental. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Casi un 30% de las madres durante los primeros mil días de maternidad tienen un sueño de mala calidad, un 40% de ellas refieren una peor calidad del sueño. Y de ellas, un 13% se queda con un insomnio que debe ser atendido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gonzalo Pin</span>
                                        <span>—</span> pediatra especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; muy claro que quienes m&aacute;s sufrimos [la falta de sue&ntilde;o] somos las mujeres, los datos disponibles as&iacute; lo evidencian&rdquo;, asegura Diana Crego, psic&oacute;loga perinatal en <a href="https://mitribuperinatal.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mi Tribu</a>. Para ella, la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/vas-montar-bici-les-llevo-compra-brecha-genero-ocio-durante-crianza_1_12220659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brecha de g&eacute;nero en los cuidados</a> entre padres y madres en parejas heterosexuales es evidente. &ldquo;Las mujeres somos las que mayoritariamente nos quedamos al cuidado de nuestras criaturas, lo cual implica que nos levantemos por la noche para atender a nuestro beb&eacute; y, por lo tanto, somos las que menos horas de descanso tenemos. Esto se debe a la desequilibrada distribuci&oacute;n de los cuidados familiares y dom&eacute;sticos, recayendo la gran mayor&iacute;a sobre las mujeres, lo que es reflejo de una clara desigualdad de g&eacute;nero en cuanto a cuidados&rdquo;, explica Crego, que acompa&ntilde;a a diario a mujeres que manifiestan sentirse sobrecargadas y reconocen que no pueden descansar. 
    </p><p class="article-text">
        El doctor Gonzalo Pin es pediatra especialista en sue&ntilde;o. En su consulta hospitalaria atiende familias que sufren la falta de descanso. &ldquo;Puedo asegurar que m&aacute;s del 90% de la carga en esto la llevan las mujeres, no los hombres&rdquo;, afirma a elDiario.es. &ldquo;En los primeros meses de vida, queramos o no, son las madres las que est&aacute;n &iacute;ntimamente ligadas a los beb&eacute;s, tanto por lactancia (especialmente si dan lactancia materna) como por oxitocina y desarrollo del v&iacute;nculo. Casi un 30% de las madres durante los primeros mil d&iacute;as de maternidad tienen un sue&ntilde;o de mala calidad, un 40% de ellas refieren una peor calidad del sue&ntilde;o. Y de ellas, un 13% de las madres se queda con un insomnio que debe ser atendido&rdquo;, se&ntilde;ala el doctor. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Teresa Ruiz Cantero, catedr&aacute;tica de Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica de la Universidad de Alicante, y experta en medicina con perspectiva de g&eacute;nero, indica la realidad es m&aacute;s compleja. &ldquo;La evidencia cient&iacute;fica ha observado que en general las madres duermen peor: tienen m&aacute;s interrupciones, menos sue&ntilde;o profundo y m&aacute;s sensaci&oacute;n de agotamiento. El sue&ntilde;o de los hijos impacta m&aacute;s en el descanso de las madres, lo que puede ser un indicador de que ellas suelen ser quienes m&aacute;s responden durante la noche. Pero esto no significa que los padres no sufran los efectos del mal dormir. Padres comprometidos que comparten turnos nocturnos o cuidan solos tambi&eacute;n presentan fatiga, estr&eacute;s, alteraciones del &aacute;nimo y problemas de salud&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La falta de sueño no ocurre en el vacío: está relacionada con la distribución de tareas dentro del hogar. Las madres siguen siendo las principales responsables del cuidado nocturno, incluso si ambos padres trabajan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Teresa Ruiz Cantero</span>
                                        <span>—</span> catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica pone el foco en la necesidad de corresponsabilidad: &ldquo;La falta de sue&ntilde;o no ocurre en el vac&iacute;o: est&aacute; relacionada con la distribuci&oacute;n de tareas dentro del hogar. En m&uacute;ltiples ocasiones, las madres siguen siendo las principales responsables del cuidado nocturno, incluso si ambos padres trabajan. Eso genera un mayor nivel de interrupci&oacute;n del sue&ntilde;o y agotamiento. Sin embargo, cuando los padres asumen una participaci&oacute;n activa, el impacto negativo se reparte mejor y mejora el descanso general de la familia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consecuencias en la salud mental y f&iacute;sica </h2><p class="article-text">
        Desde un punto de vista m&eacute;dico, Mar&iacute;a Teresa Ruiz Cantero se&ntilde;ala que dormir mal puede afectar gravemente a la salud. &ldquo;La ciencia lo deja claro: el sue&ntilde;o es tan importante como la alimentaci&oacute;n o el ejercicio f&iacute;sico. Se ha demostrado que dormir mal por largos periodos puede aumentar el riesgo de enfermedades card&iacute;acas, hipertensi&oacute;n, obesidad, depresi&oacute;n, e incluso ciertos tipos de c&aacute;ncer. Tambi&eacute;n debilita el sistema inmune, genera inflamaci&oacute;n y altera las hormonas y emociones&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Comparte esa postura la psic&oacute;loga perinatal Diana Crego, que ahonda en las consecuencias que puede tener a nivel psicol&oacute;gico: &ldquo;La privaci&oacute;n de sue&ntilde;o afecta a nivel transversal en toda nuestra persona. En t&eacute;rminos de salud mental, esto se refleja en una disminuci&oacute;n en la capacidad de concentraci&oacute;n, la memoria y resoluci&oacute;n de problemas. Digamos que nos cuesta todo mucho m&aacute;s. Tambi&eacute;n hay m&aacute;s irritabilidad, un nivel de paciencia mucho m&aacute;s limitado, menor tolerancia y mayor frustraci&oacute;n, lo cual provoca que aumente el riesgo de padecer ansiedad y depresi&oacute;n&rdquo;, enumera. Y a&ntilde;ade una idea m&aacute;s: &ldquo;Esto puede sonar un poco brusco, pero por algo se usaba la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o como m&eacute;todo de tortura&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La privación de sueño afecta a nivel transversal en toda nuestra persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diana Crego</span>
                                        <span>—</span> psicóloga perinatal en Mi Tribu
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Algunas pautas para dormir mejor</h2><p class="article-text">
        Las expertas consultadas coinciden en que el sue&ntilde;o intermitente infantil es un hecho que debemos asumir, pero como muchos otros temas en la crianza, es una etapa, y por lo tanto se pasa. &ldquo;Mientras tanto, lo &uacute;nico que se puede hacer es conocer los ritmos del sue&ntilde;o infantil y adquirir una serie de h&aacute;bitos que ayuden al descanso de toda la familia&rdquo;, asegura el doctor Gonzalo Pin. Para &eacute;l, es importante que ese abordaje se haga de una forma &ldquo;integral&rdquo;, sist&eacute;mica, incluyendo a toda la familia. &ldquo;Al principio, los padres (sobre todo las madres) y el beb&eacute; funcionan en simbiosis, por eso no tiene sentido que nos focalicemos solamente en una de las partes, porque estaremos descuidando la otra&rdquo;, asegura. 
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                    alt="El doctor Gonzalo Pin recomienda “evitar el móvil u otras pantallas “al menos una hora antes de dormir."
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            <span class="title">
                El doctor Gonzalo Pin recomienda “evitar el móvil u otras pantallas “al menos una hora antes de dormir.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El doctor Pin afirma tambi&eacute;n que &ldquo;la mayor&iacute;a de los problemas de sue&ntilde;o se solucionan de d&iacute;a&rdquo;, en el sentido de que los h&aacute;bitos que tengamos durante la jornada incidir&aacute;n directamente en c&oacute;mo descansamos de noche. &ldquo;La higiene del sue&ntilde;o tiene que ver con pasar tiempo al aire libre, con que el beb&eacute; tenga libertad de movimientos durante el d&iacute;a y los ni&ntilde;os hagan ejercicio, pero tambi&eacute;n con la alimentaci&oacute;n de la madre y de los hijos&rdquo;. Y recomienda &ldquo;romper los bucles de cafe&iacute;na&rdquo; y <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitar el m&oacute;vil u otras pantallas &ldquo;al menos una hora antes de dormir&rdquo;</a>. No obstante, reconoce que es muy complicado conseguir descansar con ni&ntilde;os peque&ntilde;os en casa: &ldquo;Es casi la cuadratura del c&iacute;rculo. Una madre que se reincorpora al trabajo, que duerme mal, que apenas tiene tiempo de autocuidado y que encima <a href="https://www.eldiario.es/nidos/madres-cuesta-permitirnos-descanso-culpa_129_12297532.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleva carga y culpa</a> va a tener muchas dificultades para descansar, eso es as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Diana Crego tambi&eacute;n cree que la falta de descanso tiene soluci&oacute;n, aunque &ldquo;te&oacute;ricamente hablando es sencilla, pero en la pr&aacute;ctica a&uacute;n queda mucho trabajo por hacer&rdquo;. &ldquo;Comienza por cuidar a quien cuida, redistribuir la carga de los cuidados familiares y del hogar, implementar medidas que favorezcan una conciliaci&oacute;n real y tangible, y que a nivel institucional y social aumenten los recursos para tener una balanza m&aacute;s igualitaria que reparta equitativamente el peso que ahora mismo recae sobre las mujeres&rdquo;, reclama.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde que mis hijos han empezado a dormir mejor, me pregunto cómo pude sobrevivir día tras día durante más de tres años sin apenas dormir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lisbeth</span>
                                        <span>—</span> madre de dos hijos de cinco y siete años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cree que existen pautas para dormir mejor la catedr&aacute;tica de medicina con perspectiva de g&eacute;nero Mar&iacute;a Teresa Ruiz Cantero, siempre que se aborde desde diferentes &aacute;ngulos. &ldquo;Puede conseguirse aplicando intervenciones educativas, conductuales y de apoyo emocional, especialmente si se abordan tambi&eacute;n los problemas de sue&ntilde;o infantiles y se promueve una mayor corresponsabilidad&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        Lisbeth, madre de dos hijos de cinco y siete a&ntilde;os, habla desde la perspectiva temporal que le da haber superado la falta de descanso m&aacute;s intensa: &ldquo;Desde que mis hijos han empezado a dormir mejor, me pregunto c&oacute;mo pude sobrevivir d&iacute;a tras d&iacute;a durante m&aacute;s de tres a&ntilde;os sin apenas dormir. Ahora, cada vez que por alguna raz&oacute;n duermen mal (porque est&aacute;n enfermos, porque se les escapa el pis, por lo que sea), me levanto agotada y me pregunto c&oacute;mo pude aguantar tanto&rdquo;. Y lanza un mensaje de esperanza a otras madres: &ldquo;A las que est&aacute;is ahora mismo agotadas y sin dormir, solo puedo deciros que en alg&uacute;n momento se pasa, aunque es cierto que el precio a pagar es muy alto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-duermo-horas-seguidas-brecha-cuidados-empeora-sueno-salud-madres_1_12624325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 20:40:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No duermo más de dos horas seguidas": cuando la brecha de cuidados empeora el sueño y la salud de las madres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Maternidad,Salud,Insomnio,Salud mental,Brecha de género,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El "apartheid de género" de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: "Hemos perdido nuestra identidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/apartheid-genero-talibanes-contado-cuatro-mujeres-afganas-hemos-perdido-identidad_1_12617100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17882231-39bb-41d6-a513-56f1ce468669_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &quot;apartheid de género&quot; de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: &quot;Hemos perdido nuestra identidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sunita Nasir, Safia Jan Mohammad, Khadija Amin y Fariba Quraishi huyeron de Afganistán tras la llegada al poder de los talibanes. Ahora están en España como refugiadas </p></div><p class="article-text">
        A las 9:00 de la ma&ntilde;ana del 15 de agosto de 2021 Khadija Amin se encontraba, un d&iacute;a m&aacute;s, en los estudios del canal nacional de noticias afgano en Kabul presentando el informativo matinal. &ldquo;Ese d&iacute;a justo coment&eacute; con algunas compa&ntilde;eras que llegar&iacute;a el d&iacute;a en que no tendr&iacute;amos que hacer el informativo con pa&ntilde;uelo. No sab&iacute;amos que tres horas despu&eacute;s ser&iacute;amos expulsadas de nuestro trabajo&rdquo;. Ese mismo d&iacute;a los talibanes entraron en Kabul y se hicieron con el poder en Afganist&aacute;n. &ldquo;Estaba haciendo un reportaje en la calle y cuando quise volver a la redacci&oacute;n ya no me dejaron entrar&rdquo;, rememora. Como ella, millones de mujeres afganas han visto desaparecer sus derechos en ese pa&iacute;s. Cuatro de ellas han analizado en una jornada organizada por la Universidad P&uacute;blica de Navarra la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n, que definen como un &ldquo;apartheid de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Khadija Amin no se resign&oacute; y luch&oacute; por sus derechos, al igual que hab&iacute;a hecho a&ntilde;os antes para poder estudiar Periodismo en la Universidad. Casada a trav&eacute;s de un matrimonio forzado por su familia con un hombre que la maltrataba decidi&oacute; divorciarse aunque ello supusiera perder la custodia de sus hijos. Entr&oacute; a la Universidad y pocos a&ntilde;os despu&eacute;s ya trabajaba en la televisi&oacute;n nacional. &ldquo;Siempre fui una mujer que luch&oacute; por sus derechos&rdquo;, sostiene. Pero tras enfrentarse a los talibanes para recuperar su puesto de trabajo y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/khadija-amin-presentadora-afgana-television-refugiada-espana-kabul-matarian-no-callar-crimenes-talibanes_1_8396478.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser entrevistada en varios medios de comunicaci&oacute;n internacionales</a> fue amenazada de muerte. &ldquo;Decid&iacute; que ten&iacute;a que irme del pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de contactos logr&oacute; una plaza en un avi&oacute;n con destino a Espa&ntilde;a. Lleg&oacute; al aeropuerto de Torrej&oacute;n de Ardoz (Madrid) a finales de agosto del 2021. Ahora trabaja para que la lucha por los derechos en Afganist&aacute;n no caiga en el olvido, para lo que reclama una mayor atenci&oacute;n medi&aacute;tica. &ldquo;No podemos dejar que se normalice lo que hacen los talibanes, Afganist&aacute;n antes no era as&iacute;, ahora las mujeres no pueden vivir libremente&rdquo;, lamenta.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1427763012686041090?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Esa misma lucha la est&aacute; librando tambi&eacute;n Safia Jan Mohammad, jueza en el Tribunal Supremo de Afganist&aacute;n refugiada en Pamplona. Como magistrada lider&oacute; en 2016 la creaci&oacute;n del tribunal de violencia contra la mujer de Kabul, un gran avance para un pa&iacute;s en el que la violencia machista estaba normalizada. &ldquo;Era com&uacute;n que la familia del agresor ofreciera a su hija, obviamente sin su consentimiento, a la familia de la v&iacute;ctima para evitar as&iacute; una venganza&rdquo;. La creaci&oacute;n de ese juzgado, explica, llev&oacute; a las mujeres a tener m&aacute;s &ldquo;valent&iacute;a&rdquo; y &ldquo;confianza&rdquo; en la ley. As&iacute;, muchas se animaban a denunciar la violencia que sufr&iacute;an a pesar de que en muchas ocasiones ello supusiera enfrentarse a su propia familia. Para ello se habilitaron recursos de acogida para mujeres denunciantes. &ldquo;Llegamos a trabajar en 15 casos diferentes por d&iacute;a&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todos estaban de acuerdo. &ldquo;Muchos de los hombres que condenamos eran gente de poder en la sociedad y trataron de usarlo para no ser castigados. Tambi&eacute;n hab&iacute;a talibanes&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;a que ir con seguridad al trabajo, empez&oacute; a haber atentados contra jueces y contra nuestra independencia&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada al poder de los talibanes todo desapareci&oacute;. &ldquo;Abrieron las puertas de las c&aacute;rceles donde estaban sus amigos y cerraron las de todos los progresos de las mujeres. Destruyeron las casas de protecci&oacute;n para mujeres y ahora las hay incluso que aceptan ir a la c&aacute;rcel porque se sienten m&aacute;s seguras all&iacute; que en sus propias casas&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        En los cuatro a&ntilde;os que los talibanes llevan en el poder los casos de violencia contra las mujeres se han disparado. Tambi&eacute;n los suicidios de aquellas que no aguantan m&aacute;s. &ldquo;Los talibanes han instaurado su ley, una interpretaci&oacute;n err&oacute;nea del islam&rdquo;, lamenta Safia Jan Mohammad, que cuenta que ahora si una mujer quiere denunciar tiene que ir al juzgado acompa&ntilde;ada de su marido. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo van a denunciar a su marido si tienen que ir con &eacute;l al juzgado? Un hombre puede pegar a su mujer en la calle sin que nadie le diga nada, si la denuncia por adulterio a ella la van a lapidar sin que pueda defenderse. Esta es la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Safia Jan Mohammad logr&oacute; escapar a Turqu&iacute;a, donde vivi&oacute; con su marido y sus hijos durante seis meses &ldquo;de manera muy precaria&rdquo;. Finalmente, en 2022 logr&oacute; llegar a Espa&ntilde;a y ahora est&aacute; ya asentada en Pamplona, si bien lamenta las dificultades que como refugiada tiene para encontrar un trabajo. &ldquo;Quiero trabajar, no quiero ser una carga para el Estado, pero por desgracia no podemos acceder a determinados trabajos por problemas con la convalidaci&oacute;n de los t&iacute;tulos universitarios&rdquo;, lamenta. Tambi&eacute;n ha encontrado barreras para acceder a una vivienda. &ldquo;Nos preguntan de d&oacute;nde somos y cuando decimos que de Afganist&aacute;n buscan en internet para ver d&oacute;nde est&aacute; y se encuentran noticias de los talibanes y creen que todos somos as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a llevar ya tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a no olvida sus ra&iacute;ces ni tampoco a sus compa&ntilde;eros de trabajo. Cuenta que muchos han sido expulsados por los talibanes y que otros han logrado huir como refugiados. &ldquo;Los talibanes que salieron de la c&aacute;rcel tienen ganas de venganza contra los jueces que les condenaron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De 4 millones de ni&ntilde;as escolarizadas a tener prohibida la educaci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es magistrada Fariba Quraishi, quien durante a&ntilde;os ejerci&oacute; como jueza en tribunales de familia y de violencia contra la mujer. Recuerda el 15 de agosto de 2021 como el &ldquo;d&iacute;a negro&rdquo; en el que todos los avances logrados durante d&eacute;cadas se &ldquo;vinieron abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo he perdido mi identidad despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os de estudios y a&ntilde;os trabajando de jueza. Como mujer feminista me han expulsado del trabajo y me han obligado a refugiarme en otro pa&iacute;s. No me atrevo a hablar con mi familia en Afganist&aacute;n porque me da pena decirles que mi hija est&aacute; yendo a una escuela en Espa&ntilde;a mientras ellas est&aacute;n all&iacute; sin derechos. Sigo sufriendo porque veo a las mujeres en mi pa&iacute;s y aunque yo viva aqu&iacute; mi sufrimiento est&aacute; en Afganist&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la presidenta de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Afganas en Espa&ntilde;a (AME), Sunita Nasir, en 2021, antes de la llegada del r&eacute;gimen talib&aacute;n hab&iacute;a escolarizadas en Afganist&aacute;n m&aacute;s de 4 millones de ni&ntilde;as. &ldquo;Ahora la educaci&oacute;n secundaria y la universitaria est&aacute; prohibida para ellas&rdquo;, apunta. Tambi&eacute;n lo est&aacute; acceder a un puesto de trabajo o incluso el moverse con libertad si no es bajo la tutela masculina. &ldquo;El r&eacute;gimen busca silenciar a las mujeres por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, todas ellas reclaman que no se normalice el r&eacute;gimen de los talibanes y que se mantenga la atenci&oacute;n medi&aacute;tica en Afganist&aacute;n. &ldquo;El mundo no puede quedarse callado&rdquo;, concluyen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Saiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/apartheid-genero-talibanes-contado-cuatro-mujeres-afganas-hemos-perdido-identidad_1_12617100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 19:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El "apartheid de género" de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: "Hemos perdido nuestra identidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Apartheid,Discriminación de género,Desigualdad de género,Violencia de género,Talibanes,Navarra,Pamplona,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Y que mida 1,80": por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mida-1-80-problematico-mujeres-pongan-requisitos-altura-ligar-hombres_129_12577622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b80cbc05-c4a9-436b-8b2f-421a7634c3c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123509.jpg" width="4861" height="2734" alt="&quot;Y que mida 1,80&quot;: por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El personaje de Pedro Pascal en 'Materialists' confiesa su operación para 'crecer' 15 centímetros y, aunque extremo, su caso encarna la manera en la que la altura puede condicionar a algunas mujeres y afectar a la autoimagen de los hombres, y cómo estas expectativas reproducen los estereotipos de género</p><p class="subtitle">¿Anarcocapitalismo amoroso? Cómo la dictadura del amor propio te hace creer que las relaciones dependen solo de ti
</p></div><p class="article-text">
        15 cent&iacute;metros de altura m&aacute;s o menos. El 'mercado' del amor es el protagonista de <em>Materialists</em>, la segunda pel&iacute;cula de la directora Celine Song. Sus personajes buscan o, al menos, anhelan una pareja, pero esa b&uacute;squeda aparece totalmente condicionada por los requisitos que, no solo debe tener esa persona, sino ellos y ellas mismas para posicionarse en ese <em>marketplace</em>. El dinero y la posici&oacute;n social son el foco de la pel&iacute;cula, pero no solo: la altura que 'deben' tener los hombres para, supuestamente, resultar m&aacute;s deseables es uno de esos requisitos asumidos en el d&iacute;a a d&iacute;a. Lejos de ser algo neutro, tiene todo que ver con los estereotipos de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Es una conversaci&oacute;n recurrente con amigas y tambi&eacute;n un hecho comprobable en cualquier aplicaci&oacute;n para ligar: la altura de los hombres parece <em>algo</em> importante. Pero, &iquest;por qu&eacute;? Y tambi&eacute;n, &iquest;no deber&iacute;amos cuestionarnos que sea as&iacute;, de la misma manera que cuestionamos que nuestra talla de pantal&oacute;n-sujetador-lo que sea importe? Si queremos hombres distintos, &iquest;no debemos tambi&eacute;n pensarlos y construirlos distintos?
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, la tan nombrada masculinidad ni se construye sola ni la construyen solo los hombres. &ldquo;Lo vemos como un abstracto, pero es construida por el sistema, por toda la sociedad, y todos y todas estamos dentro; se construye a base de ideas que se han ido heredando y transformando tambi&eacute;n. La masculinidad, como la feminidad, no es una identidad propia, responde a una identidad colectiva. Y lo corporal es fundamental en esa construcci&oacute;n porque nos construimos para el reconocimiento de los dem&aacute;s&rdquo;, explica Fernando Herranz, historiador y doctor en Estudios de G&eacute;nero, que subraya que la manera en la que actuamos, nos relacionamos o nuestras expectativas van conformando lo que la sociedad espera de un hombre o una mujer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos performar nuestra masculinidad sin tener en cuenta el cuerpo. Salvando diferencias culturales, cuando pensamos en un hombre alto evocamos una figura concreta de hombre fuerte, protector, valiente, el paradigma del h&eacute;roe, del superh&eacute;roe&nbsp;y hasta del antih&eacute;roe&rdquo;, prosigue Herranz. De hecho, una imagen en la que la mujer sea m&aacute;s alta o m&aacute;s grande que el hombre con el que aparece al lado rompe esos esquemas de g&eacute;nero. En la memoria quedan esas fotos en las que Nicol&aacute;s Sarkozy parec&iacute;a m&aacute;s alto que Carla Bruni a pesar de medir ocho cent&iacute;metros menos. O Lady Di con un aspecto mucho m&aacute;s peque&ntilde;o que el del pr&iacute;ncipe Carlos, a pesar de que med&iacute;an pr&aacute;cticamente lo mismo.  
    </p><p class="article-text">
        La sex&oacute;loga Sonia Encinas confirma que es algo que se encuentra a su alrededor con frecuencia. &ldquo;Lo interesante es hablar de c&oacute;mo los estereotipos de g&eacute;nero condicionan nuestro deseo, tanto en un sentido como en el otro&rdquo;, propone. En ese sentido, la autora de <em>Feminidad Salvaje </em>explica que a las mujeres se les ense&ntilde;a como deseables ciertas caracter&iacute;sticas masculinas que encajan con el estereotipo de var&oacute;n &ldquo;fuerte, grande y poderoso&rdquo;. En el caso de los hombres, esos atributos se manifiestan en el f&iacute;sico, pero no solo: la posici&oacute;n social o econ&oacute;mica tambi&eacute;n influyen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El canon de belleza femenino es mucho m&aacute;s severo porque en el patriarcado nuestra deseabilidad est&aacute; asociada a dos factores: la belleza y al amor/cuidados, es decir, 'conseguir' que alguien se quede nuestro lado y nos quiera. La deseabilidad social en los hombres, esa fuerza y poder, se encuentra tambi&eacute;n en otros &aacute;mbitos, en el dinero, en el trabajo...&rdquo;, prosigue. Encinas confirma que la traducci&oacute;n f&iacute;sica de ese estereotipo masculino alude a esas caracter&iacute;sticas de porte, talla y altura. &ldquo;Habr&aacute; quien dir&aacute; que es porque es ese modelo de hombre el que hace no s&eacute; cu&aacute;ntos mil a&ntilde;os pod&iacute;a defender a la manada, para m&iacute; es un claro condicionamiento social&rdquo;, zanja.
    </p><h2 class="article-text">Cumplir con el est&aacute;ndar</h2><p class="article-text">
        El personaje que interpreta Pedro Pascal en <em>Materialists </em>confiesa su operaci&oacute;n para 'crecer' 15 cent&iacute;metros y, aunque parece extremo, su caso encarna algo muy habitual: la manera en la que esa caracter&iacute;stica f&iacute;sica puede condicionar a algunas mujeres y afectar a la autoimagen de los hombres. Muestra, tambi&eacute;n, c&oacute;mo este tipo de comportamientos que ni identificamos como tan perjudiciales o problem&aacute;ticos reproducen estereotipos machistas, aunque, cuando se trata de nuestro deseo, a nosotras nos cueste m&aacute;s asumirlo.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo chileno y director del proyecto Ilusi&oacute;n Viril, Pedro Uribe, ha trabajado en su consulta con hombres bajos (o no lo altos que consideraban deb&iacute;an ser): &ldquo;Para ellos era todo un tema de autoestima, ten&iacute;a que ver con sentirse lo suficientemente viriles, potentes, masculinos&nbsp;para poder ser deseados por una mujer o por otro hombre. En el mundo gay son considerados autom&aacute;ticamente&nbsp;pasivos, tambi&eacute;n ah&iacute; se reproducen los roles&rdquo;. En su experiencia cl&iacute;nica, dice Uribe, comprueba que existe una preocupaci&oacute;n de los hombres por querer validarse respecto a estos mandatos de g&eacute;nero y quien no lo consigue, &ldquo;utiliza otros espacios o maneras de compensaci&oacute;n&rdquo;, desde hacerse con coches grandes y potentes, buscar mujeres de mucha belleza para mostrarse con ellas o comportarse como proveedores.  
    </p><p class="article-text">
        Fernando Herranz asegura que cumplir con los est&aacute;ndares puede generar cierto nivel de bienestar, &ldquo;porque sientes que est&aacute;s siguiendo una norma&rdquo;, algo que tambi&eacute;n sucede cuando un hombre consigue encajar m&aacute;s o menos en esa masculinidad corporal 'ideal'. &ldquo;A los hombres tambi&eacute;n nos da esa sensaci&oacute;n de jerarqu&iacute;a de poder y fuerza sobre las mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade. Pues esto que esos c&aacute;nones tienen impacto en las vidas cotidianas de mujeres y hombres, el experto anima a ser conscientes de que somos sujetos con agencia: &ldquo;Saber que cuando hablamos de esto tenemos capacidad de cambio, puede ser limitada en algunos aspectos o tener costes, pero al menos ser conscientes de que nuestra atracci&oacute;n y nuestro deseo es algo que hemos ido aprendiendo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Podemos cambiar?</h2><p class="article-text">
        Para la sex&oacute;loga Sonia Encinas, el punto de partida tambi&eacute;n puede ser tomar conciencia e identificar de d&oacute;nde vienen las caracter&iacute;sticas que nos gustan para, a partir de ah&iacute;, &ldquo;poder poner la mirada en otras posibilidades que quiz&aacute; se nos pasan por alto porque si no lo pensamos ni siquiera damos la posibilidad de que nos seduzcan otro tipo de factores&rdquo;. &ldquo;Eso nos har&aacute; ver que la actitud condiciona much&iacute;simo nuestro deseo, tambi&eacute;n la actitud del otro, que puede abrir o cerrarnos al deseo. Creo que las mujeres estamos m&aacute;s abiertas a buscar otros condicionantes y factores. Lo veo m&aacute;s en ellas que en los hombres, porque a nosotras la deseabilidad nos la han colocado solo en la belleza, a ellos no. Por eso, a nosotras a&uacute;n nos es m&aacute;s f&aacute;cil que nos resulten atractivos otros factores. A los hombres heterosexuales se les ha condicionado mucho para que lo que consideren atractivo sea lo est&eacute;tico, lo superficial, eso tiene tambi&eacute;n que ver con el porno&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Si asumimos que nuestro deseo est&aacute; condicionado y que el cambio no es sencillo, Encinas subraya que un enfoque liberador en lugar de culposo sobre el tema puede ser m&aacute;s &uacute;til y amable: &ldquo;Podemos hacer un ejercicio de consciencia que nos ayude a erotizar otro tipo de factores que no sean &uacute;nicamente los que coinciden con los estereotipos de g&eacute;nero, pero eso pasa primero por entender y ver esos factores que nos han condicionado. O podemos ponernos el reto de no participar en ese tipo de din&aacute;micas, que cuando nos veamos en esos comentarios o din&aacute;micos podamos matizarlos: 'me doy cuenta de que me cuesta que me atraiga esta persona por esto, pero lo voy a procesar'&rdquo;. Y, sobre todo, enfatiza, no hacer mofa de quienes no cumplan con determinadas caracter&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos hacernos tambi&eacute;n algunas preguntas. Por ejemplo: &iquest;protege y cuida quien tiene un f&iacute;sico determinado o quien quiere y se esfuerza por hacerlo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mida-1-80-problematico-mujeres-pongan-requisitos-altura-ligar-hombres_129_12577622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:04:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Y que mida 1,80": por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Películas,Amor,Sexo,Estereotipos,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La culpa es de las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/culpa-madres_132_12590042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e29a12ca-c333-4653-ba67-0bbb58cd35b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La culpa es de las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones</p><p class="subtitle">— Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Las palabras nos ayudan a entender lo que vivimos. Por eso, hay t&eacute;rminos que, de repente, se sienten como una l&aacute;mpara: al final se nos ilumina lo que pens&aacute;bamos que no era nada, o que solo viv&iacute;amos nosotras, lo que no entend&iacute;amos como algo sist&eacute;mico... o lo que sab&iacute;amos que estaba ah&iacute; pero no valid&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=CFzbGiondsc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este vide&iacute;to</strong></a> explicaba uno de esos t&eacute;rminos que se ha puesto de moda en los &uacute;ltimos meses: 'mankeeping', esto es, todas las tareas sociales y emocionales con las que las mujeres solemos cargar en nuestras relaciones afectivas con los hombres. El concepto es heredero de otro, el de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trabajo-emocional_1_1140558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>trabajo emocional</strong></a>, acu&ntilde;ado en los 80 <a href="https://www.eldiario.es/economia/arlie-r-hochschild-hay-creencia-mujeres-quejando-no-falta-conversacion-doble-jornada_128_7273862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por la soci&oacute;loga Arlie R.Hochschild</strong></a>. Ella es autora de un libro de referencia para entender el conflicto econ&oacute;mico y de g&eacute;nero del reparto del empleo y los cuidados: 'La doble jornada' (en Espa&ntilde;a est&aacute; publicado por Capit&aacute;n Swing).
    </p><p class="article-text">
        El origen del problema est&aacute; en la socializaci&oacute;n: las mujeres somos socializadas en el mantenimiento del bienestar y los v&iacute;nculos, en proveer cuidados y afectos; los hombres lo son para estar m&aacute;s centrados en s&iacute; mismos y para la parte de la vida que se entiende como productiva. La sex&oacute;loga y terapeuta de pareja Marta Garc&iacute;a Peris me dec&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trabajo-emocional_1_1140558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para este reportaje</strong></a>: &ldquo;Nosotras estamos educadas m&aacute;s en la emoci&oacute;n. Ellos, cuando sacamos por ejemplo temas importantes, lo viven m&aacute;s como un marr&oacute;n que les toca. Al final es una posici&oacute;n c&oacute;moda: si no lo saca nadie no hay que hablarlo ni tienen que afrontarlo, y si lo saca alguien no van a ser ellos&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Voy a unir esto con uno de los mensajes que recib&iacute; la semana pasada como respuesta al bolet&iacute;n (gracias, siempre, por escribirme y compartir impresiones e ideas). Me dec&iacute;a un lector como respuesta a esto de 'vivir con los hombres' que cre&iacute;a que parte de esta situaci&oacute;n se deb&iacute;a a la manera en la que las madres cr&iacute;an a sus hijos. Al leerlo me revolv&iacute;, lo reconozco, porque es un viejo argumento muy perverso. Primero, porque de esta socializaci&oacute;n no nos libramos nadie, y a las mujeres tambi&eacute;n se nos asigna la 'vigilancia' de g&eacute;nero. &iquest;Qu&eacute; era para nuestras abuelas ser una buena madre? Probablemente encarnar su papel de ama de casa e inculcar a sus hijos los valores dominantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y segundo: &iquest;d&oacute;nde estaban los padres? Porque la educaci&oacute;n que recibimos en casa es fruto de la presencia y tambi&eacute;n de las ausencias. &iquest;Qu&eacute; hac&iacute;an esos padres?, &iquest;qu&eacute; ideas y valores inculcaban ellos o simplemente no se hac&iacute;an cargo de esa parte del trabajo (emocional) y la responsabilidad reca&iacute;a exclusivamente sobre ellas?
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, como dice la escritora argentina <a href="https://www.instagram.com/reel/DOHa9KbCYS7/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Flor Freijo</strong></a>, nadie se cr&iacute;a solo. Ojal&aacute; (o no) lo que hici&eacute;ramos en casa fuera todo. Te recomiendo los libros de Flor Freijo, <a href="https://www.coolt.com/libros/maria-florencia-freijo-el-feminismo-se-ha-convertido-en-nuevo-lugar-exigencia_402_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'Maleducadas'</strong></a> (Temas de hoy) es muy apropiado para esto que hablamos: cuenta c&oacute;mo se construy&oacute; la desigualdad estructural y c&oacute;mo hemos ido heredando y transmitiendo esos patrones.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Llev&aacute;bamos tiempo trabajando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/universidades-publicas-espanolas-han-registrado-mil-casos-acoso-sexual-ultima-decada_1_12578742.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>en este especial</strong></a> sobre los casos de acoso que han registrado las universidades espa&ntilde;olas. Te contamos los datos que hemos conseguido y te explicamos el contexto, importante para entender por qu&eacute; la informaci&oacute;n que ofrecen los centros es incompleta y ca&oacute;tica y qu&eacute; nos quiere decir eso. Tenemos tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/buscador-casos-acoso-han-registrado-universidad_1_12583566.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>un buscador</strong></a> para que puedas consultar los datos del centro que te interese.</li>
                                    <li>Hace unos meses se nos jubil&oacute; Carmen Moraga despu&eacute;s de toda una vida en el periodismo pol&iacute;tico. Fue entonces cuando nos cont&oacute; algo que le sucedi&oacute; cuando empez&oacute;, muy joven: consigui&oacute; la exclusiva de la primera entrevista a Santiago Carrillo tras su regreso a Espa&ntilde;a... y se la robaron. La revista que la public&oacute; ni le firm&oacute; con su nombre ni, por supuesto, le pag&oacute;. Le dije que eso ten&iacute;a que contarlo y <a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/robaron-exclusiva-primera-entrevista-santiago-carrillo-regreso-espana_132_12528319.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>ella escribi&oacute; esto</strong></a> para Micromachismos.</li>
                                    <li>No s&eacute; si conoces a Cazzu; es una cantante argentina bien combativa. Est&aacute; de promoci&oacute;n y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=w7e53hP7R2o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>pas&oacute; por el podcast 'Se regalan dudas'</strong></a> y, la conozcas o no, te lo recomiendo. Habla de feminismo, de reggeaton, de mujeres con poder, y habla de algo que le ha sucedido: poco despu&eacute;s de dar a luz a su hija, la rapera se separ&oacute; de su pareja, el tambi&eacute;n cantante Christian Nodal, que se ha desentendido. Cazzu habla de la batalla legal por su hija y de las inercias patriarcales que, si bien ella est&aacute; en mejor situaci&oacute;n para sortear, tienen a tantas mujeres atrapadas en procesos judiciales.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">La soluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El lugar del que te hablaba la semana pasada era L'Escala, en Girona, un pueblo rodeado de playas y calas y en el que naci&oacute; y muri&oacute; <a href="https://efeminista.com/escritura-legado-caterina-albert-i-paradis/#:~:text=Caterina%20Albert%20i%20Parad%C3%ADs%20fue,obra%20fuera%20le%C3%ADda%20y%20valorada." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Caterina Albert, una escritora que utiliz&oacute; el pseud&oacute;nimo de V&iacute;ctor Catal&aacute; </strong></a>para evitar los obst&aacute;culos que en ese momento (finales del XIX, principios del XX) se encontraban las mujeres que escrib&iacute;an. Lo decidi&oacute; despu&eacute;s de que un jurado, formado solo por hombres, le retirara un premio al descubrir que el autor era ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Caterina sigui&oacute; escribiendo y su obra cumbre es 'Solitud', la historia de una mujer en crisis con su relaci&oacute;n matrimonial. Ahora es reconocida como una de las autoras catalanas m&aacute;s relevantes de la primera mitad del siglo XX, aunque creo que ni su nombre ni su obra es muy conocida. Mi amiga Delia me la descubri&oacute; y no dejan de asombrarme tantos nombres de mujeres enterrados en la historia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que aqu&iacute; va otra pala de arena para despejar y hacer hueco a quien siempre debi&oacute; haberlo tenido.
    </p><p class="article-text">
         Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/culpa-madres_132_12590042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Sep 2025 08:55:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La culpa es de las madres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Acoso sexual,Desigualdad de género,Feminismo,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tansy Hoskins, periodista: “Hay toda una generación convencida de que solo pueden ser consumidores”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/tansy-hoskins-periodista-hay-generacion-convencida-consumidores_1_12564352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72c97936-bbde-4560-93b2-3fa43fbfc92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tansy Hoskins, periodista: “Hay toda una generación convencida de que solo pueden ser consumidores”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista británica apela en el libro 'Manual anticapitalista de la moda' a la conciencia de los consumidores con un demoledor retrato del funcionamiento de la moda y su relación histórica e inseparable de la evolución del sistema económico</p><p class="subtitle">La moda también es política: por qué es relevante el fin de la era Anna Wintour que empieza este septiembre</p></div><p class="article-text">
        La periodista <a href="https://tansyhoskins.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tansy E. Hoskins</a> recuerda que desde la adolescencia, a pesar de su inter&eacute;s en la moda, la industria en s&iacute; le perturbaba. La diversidad que observaba en las calles de Londres donde creci&oacute;, brillaba por su ausencia en las portadas de las revistas, protagonizadas siempre por modelos blancas y delgadas. Aquella &ldquo;incomodidad&rdquo; le llev&oacute; a escribir el <em>Manual anticapitalista de la moda</em> (Capit&aacute;n Swing), un libro que si cae en las manos de aquellos que ya empiezan a sentirse inc&oacute;modos, puede validar ese sentir que el sistema est&aacute; roto, con una avalancha de datos sobre lo que realmente est&aacute; pasando, as&iacute; como la fortaleza moral para hacer algo al respecto. La autora, adem&aacute;s, trae una maleta cargada de sugerencias para pasar a la acci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La moda es como un pastel. Por fuera tiene este aspecto delicioso, pero en el momento en que lo cortas con un cuchillo, encuentras la sangre, los escombros, el petr&oacute;leo, los pesticidas y los cad&aacute;veres de trabajadores de la industria y animales sacrificados&hellip; as&iacute; que la realidad es muy distinta&rdquo;, explica Hoskins en una entrevista para <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. La autora asegura que el alcance de esta realidad ha sido uno de los descubrimientos m&aacute;s sorprendentes de sus investigaciones, y est&aacute; convencida de que podemos salvar la vida en el planeta si nos atrevemos a imaginar una industria distinta, en un sistema diferente. &ldquo;No se puede entender la moda hasta que se comprende el capitalismo&rdquo;, escribe la autora en el libro.
    </p><p class="article-text">
        La periodista brit&aacute;nica plantea un desaf&iacute;o a la industria de la moda que aspira a la vez a trastocar todos los pilares del capitalismo. &ldquo;Tener miedo a decir esto es abogar por la destrucci&oacute;n medioambiental&rdquo;, defiende en su <em>Manual anticapitalista de la moda</em>, ampliado ahora tras una primera versi&oacute;n publicada en 2017. El proceso empieza por prestar atenci&oacute;n a algo tan cercano como la ropa que llevamos puesta. Hoskins pregunta a sus lectores en qu&eacute; sociedad quieren vivir y cu&aacute;l es el papel de los fabricantes de ropa. Las respuestas llevan inevitablemente a un relato devastador de las consecuencias de la industria en su versi&oacute;n actual: la desigualdad en todas sus versiones, el racismo, la contaminaci&oacute;n de r&iacute;os y mares, los efectos del cambio clim&aacute;tico o la sobreproducci&oacute;n. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/eldiario/private/content/image/original/2025/0829/09/portada-del-libro-manual-anticapitalista-de-la-moda-de-tansy-e-hoskins-fe0eabe.jpg?X-Amz-Content-Sha256=UNSIGNED-PAYLOAD&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIA2M6SND5L4DATCTVO%2F20250905%2Feu-west-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20250905T094510Z&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Expires=86400&X-Amz-Signature=bfb194ed038e653fae6c23d4f4123d0837f5c47e184a5c9e971fadb4f869c7ed" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La periodista arranca desafiando lo que entendemos por moda, que para ella &ldquo;no es m&aacute;s que una palabra con la que los ladrones esconden su bot&iacute;n&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;una excusa para que los ricos exploten a los pobres&rdquo; y &ldquo;un concepto puramente europeo indistinguible del capitalismo&rdquo;. Lo justifica en sus p&aacute;ginas con una buena dosis de datos sobre la conexi&oacute;n hist&oacute;rica entre la industria y la trata transatl&aacute;ntica de esclavos ejercida por pa&iacute;ses europeos entre los siglos XVI y XIX. Porque los barcos que zarpaban de Gran Breta&ntilde;a hasta &Aacute;frica no llevaban despensas vac&iacute;as, sino llenas de prendas de vestir para intercambiar por esclavos africanos. &ldquo;La Revoluci&oacute;n Industrial de Occidente abus&oacute; de &Aacute;frica por partida doble&rdquo;, escribe Hoskins, &ldquo;usando el comercio transatl&aacute;ntico de personas esclavizadas para conseguir tanto mano de obra esclava como mercados para su ropa&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La urgencia de fabricar menos ropa</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las mercanc&iacute;as que nos rodean est&aacute;n impregnadas de violencia. Desde la violencia de las rutas comerciales coloniales a los trabajadores de hoy en d&iacute;a, atrapados en f&aacute;bricas que echan a arder&rdquo;, dice la autora, que ha visitado en varias ocasiones las factor&iacute;as como Rana Plaza, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/bangladesh/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banglad&eacute;s</a>, cuyo derrumbe en 2013 caus&oacute; la muerte de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/mitad-supervivientes-derrumbe-edificio-rana-plaza-bangladesh-no-trabajar-recuerdos-siguen-persiguiendome_1_10172307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de un millar de trabajadores</a>. Para romper el c&iacute;rculo vicioso, Hoskins habla de los pasos que puede dar la masa de consumidores que desde los pa&iacute;ses desarrollados demandan las prendas que condenan a millones de personas en naciones en v&iacute;as de desarrollo. El resultado es una denuncia alta y clara sobre nuestra contribuci&oacute;n al problema, y tambi&eacute;n una recopilaci&oacute;n demoledora de todas las maneras en que la fabricaci&oacute;n de nuestra ropa est&aacute; vinculada a la destrucci&oacute;n del planeta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una urgente necesidad para que la industria deje de fabricar las cantidades que produce ahora mismo, es absolutamente crítico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una urgente necesidad para que la industria deje de fabricar las cantidades que produce ahora mismo, es absolutamente cr&iacute;tico&rdquo;, declara Hoskins, que relata que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/moda-tirar-800-000-toneladas-ropa-acaba-ano-quemada-vertedero_1_11443790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya hay suficientes prendas fabricadas</a> como para vestir a las pr&oacute;ximas seis generaciones del planeta &mdash;seg&uacute;n las cifras de Inditex, por ejemplo, en 2018 esta &uacute;nica casa vendi&oacute; 1.597.260.495 prendas de ropa. Entre <a href="https://www.mckinsey.com/capabilities/sustainability/our-insights/style-thats-sustainable-a-new-fast-fashion-formula" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2000 y 2014</a>, adem&aacute;s, se duplic&oacute; la producci&oacute;n mundial de ropa, seg&uacute;n la consultora McKinsey, que <a href="https://www.mckinsey.com/featured-insights/mckinsey-explainers/what-is-fast-fashion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2023</a> situ&oacute; el valor de la industria, a nivel global, en 1,7 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El siguiente paso es devolver el poder a los trabajadores de esta industria&rdquo;, a&ntilde;ade. Se refiere al reconocimiento de derechos laborales, salarios dignos o la posibilidad de formar sindicatos, como reivindica tambi&eacute;n el Bangladesh Center for Worker Solidarity (BCWS). Si est&aacute;s en Europa, a&ntilde;ade, las posibilidades son amplias &mdash;adem&aacute;s de dejar de comprar ropa que no necesitas&mdash; porque hay cantidad de organizaciones &ldquo;magn&iacute;ficas&rdquo; para apoyar a los trabajadores, empezando por <a href="https://cleanclothes.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clean Clothes Campaign</a>, y ejercer as&iacute; mayor presi&oacute;n sobre una industria &ldquo;que otorga un mayor valor a la ropa que vende que a las vidas de las personas que la fabrican&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La generaci&oacute;n de consumidores</h2><p class="article-text">
        Al otro extremo de esta realidad, entre los compradores, dice Hoskins que &ldquo;hay toda una generaci&oacute;n convencida de que solo pueden ser consumidores y que la &uacute;nica manera de cambiar las cosas es modificando c&oacute;mo compramos, sustituyendo una camiseta por otra&rdquo;. Por ejemplo, recurriendo a <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/leonie-timmers-abogada-no-deberias-decir-ropa-vendes-sostenible-si-no-puedes-demostrar_128_12529909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colecciones supuestamente &ldquo;sostenibles&rdquo;</a> pero que contaminan m&aacute;s que la fabricaci&oacute;n est&aacute;ndar. &ldquo;Estas palabras aleatorias que aparecen en las etiquetas deber&iacute;an leerse como un medio para alimentar una din&aacute;mica que, en lugar de ayudar a la gente a cuestionar lo que est&aacute; comprando, simplemente refuerza la intenci&oacute;n de comprar&rdquo;, escribe.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si todo el mundo comprara solo la ropa que necesita, supondría un desastre para las empresas, así que, en su lugar, se crean ‘falsas necesidades’ para mantenernos a mí y a todos los demás comprando</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si todo el mundo comprara solo la ropa que necesita, supondr&iacute;a un desastre para las empresas, as&iacute; que, en su lugar, se crean &lsquo;falsas necesidades&rsquo; para mantenernos a m&iacute; y a todos los dem&aacute;s comprando. Son las necesidades de los fabricantes, no las de los consumidores&rdquo;, dice la periodista. Y tambi&eacute;n alerta de que quedarnos en las soluciones planteadas hasta ahora no es suficiente, porque &ldquo;incluyen confiar en que las empresas hagan lo correcto&rdquo; y pide que cuestionemos estas supuestas soluciones porque &ldquo;parecen estar m&aacute;s interesadas en mantener intacto el capitalismo que en salvar el planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La recopilaci&oacute;n de datos que ha hecho Hoskins hace que sea dif&iacute;cil avanzar por el libro sin cuestionar nuestras conexiones con la industria. En una p&aacute;gina pregunta &ldquo;qu&eacute; importa que puedas comprarte una camiseta con el lema &lsquo;Feminista&rsquo; si se hizo en un taller de explotaci&oacute;n laboral y si los problemas subyacentes que requieren que las mujeres tengan que acabar con el patriarcado siguen intactos&rdquo;. En otra recuerda que la moda forma parte de un sistema que &ldquo;nos llena constantemente la cabeza de mensajes negativos: que no somos lo bastante buenas y que debemos seguir intentando estar a la altura <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haciendo dietas</a>, arregl&aacute;ndonos m&aacute;s y consumiendo m&aacute;s ropa, zapatos y productos de belleza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La periodista, colaboradora de medios como la BBC o ITV, habla a la conciencia intranquila de los consumidores que se saben conectados, desde su confort en el primer mundo, con la explotaci&oacute;n y la muerte de quienes los fabrican al otro lado del planeta; del comprador que sabe, porque ha mirado la etiqueta de una prenda buscando la talla, los materiales o el precio, que ha sido fabricada a miles de kil&oacute;metros de distancia y por trabajadores despojados de todos sus derechos. Mientras escrib&iacute;a el libro, Hoskins recibi&oacute; este mensaje de uno de ellos: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; tengo que morir fabricando ropa para extranjeros?&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si quieres que salgan de prisión los sindicalistas de las fábricas de Bangladesh o que ese país aumente el salario mínimo, tienes que hacer algo más que consumir de otra manera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso habla de que aquellos que aspiran a cambiar el mundo, &ldquo;deben mirar m&aacute;s all&aacute; de su armario&rdquo;. &ldquo;Si quieres que salgan de prisi&oacute;n los sindicalistas de las f&aacute;bricas de Banglad&eacute;s o que ese pa&iacute;s aumente el salario m&iacute;nimo, tienes que hacer <a href="https://www.eldiario.es/era/vinted-compra-segunda-mano-consumo-acelerado-sostenibilidad_1_11509808.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algo m&aacute;s que consumir de otra manera</a>&rdquo;, nos explica la autora. Hoskins a&ntilde;ade que, cuando una persona se convierte en un &ldquo;verdadero&rdquo; activista de la moda anticapitalista, &ldquo;muchas de las cosas que te preocupan dejan de preocuparte tanto, porque las decisiones simplemente se vuelven mucho m&aacute;s feas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desde la trata de personas en el siglo XVI y hasta hoy</h2><p class="article-text">
        Es decir, cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil ignorar que tu &uacute;ltima compra no est&eacute; relacionada con las condiciones de los trabajadores del algod&oacute;n en India o el maltrato de serpientes en Banglad&eacute;s para cultivar sus pieles. Hoskins retrata la industria como un monstruo cuyos tent&aacute;culos influyen desde la ropa que llevas puesta hasta los derechos laborales de las mujeres explotadas en un taller de varios pa&iacute;ses asi&aacute;ticos; desde la desaparici&oacute;n del mar de Aral &mdash;cuyas aguas<strong> </strong>saciaron la sed de 1,47 millones de hect&aacute;reas de algod&oacute;n en Uzbekist&aacute;n, a raz&oacute;n de 2000 litros por camiseta&mdash; hasta la cr&iacute;a exclusiva de animales para la creaci&oacute;n de productos de lujo &mdash;como los cocodrilos criados en cisternas en Australia, ejecutados a los tres a&ntilde;os de vida para satisfacer as&iacute; &ldquo;la demanda de casas de moda como Herm&egrave;s&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué es un bolso de piel ‘de lujo’ en una boutique de París sino un símbolo de que eres lo suficientemente rico y poderoso como para dominar y destruir la naturaleza, como para hacer que algo vivo muera en pos de tu adorno y placer?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No es casualidad que bajo el capitalismo las cosas que se nos ense&ntilde;a a desear sean s&iacute;mbolos de crueldad y poder de la clase dirigente sobre la naturaleza, como las pieles y los cueros&rdquo;, escribe la periodista. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es un bolso de piel &lsquo;de lujo&rsquo; en una <em>boutique</em> de Par&iacute;s sino un s&iacute;mbolo de que eres lo suficientemente rico y poderoso como para dominar y destruir la naturaleza, como para hacer que algo vivo muera en pos de tu adorno y placer?&rdquo;. La moda, dice Hoskins, est&aacute; tan ligada al capitalismo que la industria no existir&iacute;a &ldquo;sin la explotaci&oacute;n capitalista del Sur global, de las mujeres y de la mano de obra migrante, as&iacute; como tampoco sin las racistas pr&aacute;cticas comerciales coloniales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estas mismas pr&aacute;cticas comerciales, narra la autora, son las que condicionan ahora a naciones como Banglad&eacute;s, donde la industria textil moderna del pa&iacute;s naci&oacute; a finales de los 70. En 1985, ya contaba con 450 f&aacute;bricas, que se multiplicaron hasta las 7.000 censadas en 2015. El 90% de la mano de obra, adem&aacute;s, son mujeres. &ldquo;Los or&iacute;genes de la industria de la moda y la trata esclavista comparten varias perturbadoras intersecciones&rdquo;, escribe. Porque la existencia de estos empleos en un pa&iacute;s como Banglad&eacute;s no es equivalente a una mejora de las condiciones de vida de esos trabajadores. Seg&uacute;n un estudio del Consorcio de Derechos de los Trabajadores, <a href="https://www.workersrights.org/wp-content/uploads/2020/11/Hunger-in-the-Apparel-Supply-Chain.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 75% de los empleados textiles</a> han pedido pr&eacute;stamos durante la pandemia. 
    </p><h2 class="article-text">La &lsquo;ni&ntilde;a favorita&rsquo; del capitalismo</h2><p class="article-text">
        Para la autora, es imposible comprender esta industria sin analizar cuatro elementos &ldquo;tan inextricablemente relacionados&rdquo;, que no existir&iacute;a sin ellos: la explotaci&oacute;n de las mujeres, las personas racializadas, la clase trabajadora mundial y, tambi&eacute;n, del planeta. Hoskins denuncia que ese sistema tambi&eacute;n hace que la naturaleza est&eacute; &ldquo;disponible de forma gratuita&rdquo;, un enfoque que &ldquo;lo &uacute;nico que puede prometer realmente es una carrera precipitada hacia el desastre&rdquo;. O lo que es lo mismo: &ldquo;Si la industria de la moda se viera obligada a internalizar todos los costes sociales y medioambientales de agua, aire, suelo y animales que genera, el negocio quebrar&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La autora dedica buena parte de su trabajo a explicar tambi&eacute;n c&oacute;mo este sector, a trav&eacute;s del control de revistas especializadas, ha sido capaz de eliminar cualquier conversaci&oacute;n sobre estas consecuencias de entre sus p&aacute;ginas. &ldquo;La capacidad de la cultura dominante para allanar &mdash;y ocultar&mdash; las vastas contradicciones contenidas en este libro es una raz&oacute;n clave de por qu&eacute; la gente no est&aacute; en una continua revuelta&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        La apuesta de Hoskins es que un gesto tan aparentemente simple como reducir el consumo de ropa puede tener consecuencias en el mismo sistema que, al otro lado de la cadena de suministro, donde &ldquo;la vida bulle de insatisfacci&oacute;n&rdquo; por la precariedad laboral, la p&eacute;rdida de poder adquisitivo de las nuevas generaciones o la falta de acceso a la vivienda, tambi&eacute;n presenta la actividad de ir de compras como salvaci&oacute;n, identidad, comunidad y entretenimiento, todo en uno&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos cambiar la industria de la moda de manera aislada. Por algo se le llama la &lsquo;ni&ntilde;a favorita&rsquo; del capitalismo&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico. &ldquo;Esto requiere un cambio total en la econom&iacute;a, la justicia, la reforma del sistema de impuestos y la redistribuci&oacute;n de la riqueza. Por eso creo que el cambio en la moda puede ser parte de algo m&aacute;s grande&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina F. Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/tansy-hoskins-periodista-hay-generacion-convencida-consumidores_1_12564352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 20:39:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tansy Hoskins, periodista: “Hay toda una generación convencida de que solo pueden ser consumidores”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moda,Economía,Industrias,Desigualdad,Desigualdad económica,Desigualdad de género,Libros,Cambio climático,Calentamiento global]]></media:keywords>
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