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    <title><![CDATA[elDiario.es - Internet]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/internet/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Internet]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Grecia prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años a partir de 2027]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/grecia-prohibira-acceso-redes-sociales-menores-15-anos-partir-2027_1_13126830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e653560-3084-45eb-805a-5fe864d3db24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1792y774.jpg" width="1200" height="675" alt="Grecia prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años a partir de 2027"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una apliación, que ya emplean los progenitores para vigilar la actividad de sus hijos en internet, se usará para implementar la prohibición a todos los menores de 15 años de forma obligatoria</p><p class="subtitle">La Asamblea Nacional de Francia aprueba la prohibición de las redes sociales a menores de 15 años</p></div><p class="article-text">
        Grecia prohibir&aacute; a partir del 1 de enero de 2027 el acceso a las redes sociales a todos los menores de 15 a&ntilde;os, tal y como ha anunciado este mi&eacute;rcoles el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, en un v&iacute;deo publicado en su cuenta oficial de TikTok.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora estoy seguro de que muchos de ustedes, los m&aacute;s j&oacute;venes, estar&aacute;n enfadados conmigo. Si tuviera su edad, tal vez sentir&iacute;a lo mismo. Pero nuestro papel y el m&iacute;o no es siempre ser agradable&rdquo;, ha afirmado el mandatario tras anunciar la medida, dirigi&eacute;ndose directamente a los menores que usan la aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La nueva normativa ser&aacute; presentada en el Parlamento el pr&oacute;ximo verano y entrar&aacute; en vigor el 1 de enero de 2027, seg&uacute;n Mitsotakis, cuyo partido, la conservadora Nueva Democracia tiene la mayor&iacute;a absoluta en la C&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Grecia ser&aacute; uno de los primeros pa&iacute;ses en tomar esta iniciativa. Y estoy seguro de que no ser&aacute; el &uacute;ltimo. Nuestro objetivo es impulsar a la Uni&oacute;n Europea en esta direcci&oacute;n&rdquo;, ha asegurado el jefe del Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la prensa local, la restricci&oacute;n ser&aacute; obligatoria y universal, sin que los padres puedan excluir a sus hijos. La herramienta principal para aplicar esta prohibici&oacute;n ser&aacute; la aplicaci&oacute;n estatal &lsquo;Kids Wallet&rsquo;, que ya est&aacute; en funcionamiento y a trav&eacute;s de la cual todos los padres tienen la opci&oacute;n de vigilar las actividades de sus hijos en internet e, incluso, prohibir su acceso a redes sociales y otros sitios que ellos consideren.
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n ya se est&aacute; empleando para evitar que los menores compren tabaco y alcohol. Instalada en los dispositivos de padres e hijos, genera un c&oacute;digo de barras que permite conocer la edad del comprador de esos productos.
    </p><p class="article-text">
        Un sistema similar se aplicar&iacute;a para prohibir, de manera obligatoria, el acceso a redes sociales a los menores de 15 a&ntilde;os en Grecia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/grecia-prohibira-acceso-redes-sociales-menores-15-anos-partir-2027_1_13126830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 11:28:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grecia prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años a partir de 2027]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Internet,Menores,seguridad en internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/223bb13f-e366-4eca-bcfa-7fb0552ef90e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Sientes que pasar demasiado tiempo de baja calidad frente a la pantalla te está haciendo más tonto? Desde prestar atención a tu entorno hasta 'limpiar' tu mente, los expertos comparten consejos sobre cómo agudizar la mente y mantenerla en plena forma</p><p class="subtitle">De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez has tenido uno de esos d&iacute;as en los que no consigues hacer nada, pero aun as&iacute; te sientes agotado? Claro que s&iacute;: <a href="https://www.eldiario.es/era/brain-rot-mental-2024-palabra-ano-diccionario-oxford_1_11869165.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;brain rot&rdquo; (degeneraci&oacute;n cerebral), la palabra del a&ntilde;o de Oxford para 2024</a>, todav&iacute;a no aparece en ning&uacute;n diccionario m&eacute;dico, pero probablemente se entienda mejor como el deterioro de las capacidades cognitivas que se deriva de la exposici&oacute;n constante a informaci&oacute;n de f&aacute;cil asimilaci&oacute;n. Y, gracias a la omnipresencia de los v&iacute;deos cortos y las redes sociales, es casi seguro que est&eacute; en aumento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando interactuamos con este tipo de contenidos, nuestro cerebro est&aacute; a la vez infrautilizado &mdash;porque la informaci&oacute;n es f&aacute;cil de entender&mdash; y sobrecargado, porque hay much&iacute;sima informaci&oacute;n que asimilar&rdquo;, afirma la Dra. Wendy Ross, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la London Metropolitan University. &ldquo;Por eso acabas cansado aunque solo est&eacute;s desplaz&aacute;ndote por la pantalla en el sof&aacute;&rdquo;. &iquest;Quieres invertir el proceso y recuperar tu capacidad de atenci&oacute;n? Te explicamos c&oacute;mo.
    </p><h2 class="article-text">Aprende a resolver crucigramas cr&iacute;pticos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No temas que algunas cosas te resulten dif&iacute;ciles&rdquo;, afirma Ross. &ldquo;Las actividades que requieren un esfuerzo mental considerable, como los crucigramas cr&iacute;pticos, pueden restablecer el equilibrio entre el esfuerzo y la recompensa, y las pruebas demuestran que quedarse atascado y esforzarse por resolverlo genera una sensaci&oacute;n de dominio y &eacute;xito que perdura y aumenta con el tiempo. Introducir momentos de fricci&oacute;n cognitiva en tu vida, en lugar de encontrar la informaci&oacute;n al instante, es una buena protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        [Aunque en Espa&ntilde;a no hay mucha tradici&oacute;n de este tipo de crucigramas, m&aacute;s comunes en el mundo anglosaj&oacute;n puesto que el ingl&eacute;s se presta m&aacute;s a juegos de palabras compactos, los <a href="https://www.eldiario.es/juegos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crucigramas</a> cl&aacute;sicos o los autodefinidos tambi&eacute;n son un buen punto de partida].
    </p><h2 class="article-text">Deja de recurrir a la IA para obtener respuestas f&aacute;ciles</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En la era de la IA, la mayor trampa cognitiva es delegar el pensamiento antes incluso de que el cerebro tenga la oportunidad de ponerse manos a la obra. Mucha gente ha o&iacute;do la frase &rdquo;&uacute;salo o pi&eacute;rdelo&ldquo; en lo que respecta al cerebro, pero si no practicas una destreza, o no desaf&iacute;as a tu cerebro desde el principio, no crear&aacute;s esas conexiones en absoluto&rdquo;, afirma la Dra. Lila Landowski, neurocient&iacute;fica y profesora titular de ciencias biom&eacute;dicas en la Universidad de Tasmania. &ldquo;Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por ti: puede que el trabajo se haga, pero t&uacute; no obtienes ninguno de los beneficios. Resiste la tentaci&oacute;n de usarla, especialmente como primer paso. Genera borradores e ideas por ti mismo. Perm&iacute;tete cometer errores. Dar con tus propias respuestas (aunque sean err&oacute;neas) y luego comprobar si son correctas mejora el aprendizaje. A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, el trabajo complejo, la socializaci&oacute;n y la variedad &mdash;b&aacute;sicamente cualquier cosa que te suponga un reto de forma productiva&mdash; se construye una reserva cognitiva. Y cuanta m&aacute;s reserva cognitiva se construya, m&aacute;s se puede retrasar el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Haz ejercicio a diferentes intensidades</h2><p class="article-text">
        Casi cualquier tipo de ejercicio f&iacute;sico puede mejorar el estado de &aacute;nimo, el aprendizaje y la memoria, e incluso aumentar el volumen cerebral, pero se obtienen mayores beneficios si se combina, afirma Landowski. &ldquo;El ejercicio aer&oacute;bico favorece la formaci&oacute;n de nuevas c&eacute;lulas cerebrales en el hipocampo, el centro de la memoria del cerebro, al aumentar la producci&oacute;n de prote&iacute;nas como el factor neurotr&oacute;fico derivado del cerebro, o BDNF. Al mismo tiempo, el ejercicio de resistencia promueve la producci&oacute;n de hormonas como la osteocalcina, un regulador endocrino crucial para el desarrollo y la funci&oacute;n del cerebro. Juntos, estos factores act&uacute;an un poco como un fertilizante cerebral, ayudando a las c&eacute;lulas cerebrales a crecer y conectarse&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por ti: puede que el trabajo se haga, pero tú no obtienes ninguno de los beneficios. Resiste la tentación de usarla, especialmente como primer paso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo ideal ser&iacute;a realizar cada semana un poco de ejercicio cardiovascular de baja intensidad &mdash;como caminar, correr a ritmo lento o montar en bicicleta&mdash; combinado con algo de entrenamiento con pesas o flexiones y sentadillas. Pero si te sientes con ganas, el entrenamiento m&aacute;s eficaz para prevenir el deterioro cognitivo podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el m&aacute;s intenso. &ldquo;Practicar entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT) tres veces por semana es una de las &uacute;nicas formas de ejercicio que ha demostrado no solo retrasar el deterioro cognitivo, sino mejorar realmente la cognici&oacute;n&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;Y hay una ventaja adicional: las personas que practicaron HIIT durante seis meses y luego lo dejaron <a href="https://www.health.harvard.edu/exercise-and-fitness/cognitive-benefits-from-high-intensity-interval-training-may-last-for-years" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segu&iacute;an mostrando beneficios cognitivo</a>s cinco a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;. No te lances a ello demasiado r&aacute;pido: un 'Tabata inverso' &mdash;10 segundos de esfuerzo m&aacute;ximo y 20 segundos de descanso, repetidos ocho veces&mdash; es un buen punto de partida.
    </p><h2 class="article-text">'Lava' tu cerebro con el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Nadie se siente bien tras una noche de sue&ntilde;o interrumpido, pero un descanso adecuado tambi&eacute;n es esencial a largo plazo: es durante las fases de sue&ntilde;o profundo cuando el sistema glinf&aacute;tico del cerebro se pone en marcha, actuando como un reinicio suave. &ldquo;A lo largo del d&iacute;a, los residuos metab&oacute;licos se acumulan en el cerebro, y solo se eliminan cuando el sistema glinf&aacute;tico est&aacute; activo&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;El sue&ntilde;o, y especialmente el sue&ntilde;o sin movimientos oculares r&aacute;pidos, duplica la eliminaci&oacute;n de residuos a trav&eacute;s del sistema glinf&aacute;tico&rdquo;. La posici&oacute;n del cuerpo puede marcar la diferencia: <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4524974/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> en ratones sugieren que dormir de lado es lo que m&aacute;s mejora la eliminaci&oacute;n. Pero la mejor medida es establecer un horario de sue&ntilde;o constante y ce&ntilde;irse a &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Programa descansos de pantalla</h2><p class="article-text">
        Est&aacute; bien proponerte pasar menos tiempo con tus dispositivos, pero sin un plan es poco probable que lo consigas. &ldquo;Considera los descansos sin pantallas como compromisos innegociables, igual que lo har&iacute;as con una reuni&oacute;n de trabajo o una obligaci&oacute;n familiar&rdquo;, afirma Alison Campbell, coach de bienestar y fundadora de la empresa de bienestar corporativo unBurnt. &ldquo;Deja el tel&eacute;fono en otra habitaci&oacute;n para que no te distraigan las notificaciones, e intenta comprometerte a hacer una desintoxicaci&oacute;n digital de 30 minutos al d&iacute;a para darte un respiro y resetearte mentalmente de todo el ruido&rdquo;. El verdadero truco est&aacute; en convertir el tiempo sin pantallas en un placer, en lugar de una obligaci&oacute;n. &ldquo;Elige algunas actividades que te gusten para incluir en tu kit de herramientas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Puede ser leer un libro en papel, hacer jardiner&iacute;a &mdash;&iexcl;las plantas de interior tambi&eacute;n cuentan!&mdash; o alguna expresi&oacute;n creativa como escribir un diario, pintar o dibujar. Incluso unos breves ratos ayudan a romper el ciclo de fatiga mental que conduce al deterioro cerebral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Lee (un poco) m&aacute;s r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        &iquest;Te cuesta concentrarte leyendo un libro? Una posible explicaci&oacute;n podr&iacute;a ser que no te resulta lo suficientemente estimulante. &ldquo;Las estimaciones var&iacute;an ligeramente, pero se cree que nuestro cerebro procesa la informaci&oacute;n a un ritmo de unas 1400 palabras por minuto&rdquo;, afirma Oscar de Bos, autor de Focus On-Off. &ldquo;La velocidad media de lectura, por ejemplo, es de unas 250 palabras por minuto, lo cual es significativamente m&aacute;s lento, por lo que quiz&aacute; no sea de extra&ntilde;ar que nuestro cerebro empiece a pensar en otras cosas cuando los textos son un poco &aacute;ridos. Mi soluci&oacute;n para esto es que, cuando noto que mi mente empieza a divagar, muevo los ojos por las l&iacute;neas un poco m&aacute;s r&aacute;pido. Al aumentar mi velocidad de lectura, la tarea se vuelve m&aacute;s desafiante. Esto me sumerge m&aacute;s profundamente en las historias al tiempo que potencia mi concentraci&oacute;n, lo que hace mucho m&aacute;s f&aacute;cil asimilar y recordar la informaci&oacute;n. Este m&eacute;todo funciona igual de bien para las personas con dislexia que para cualquiera que tenga dificultades con las tareas habituales que nos encontramos en el trabajo. Es un principio que denomino 'llenar el vac&iacute;o&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No cambies de tarea</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que cambiamos, una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que est&aacute;bamos haciendo antes, lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil seguir trabajando&rdquo;, dice De Bos. &ldquo;La profesora de gesti&oacute;n Sophie Leroy llama a esto 'residuo de atenci&oacute;n': parte de nuestra atenci&oacute;n permanece en la actividad anterior, lo que nos ralentiza y nos lleva a cometer m&aacute;s errores. Este fen&oacute;meno se produce incluso tras los cambios de atenci&oacute;n m&aacute;s sutiles: despu&eacute;s de echar un vistazo r&aacute;pido a tu bandeja de entrada o al tel&eacute;fono, tu cerebro tarda un rato en volver a la tarea anterior&rdquo;. Una forma pr&aacute;ctica de evitarlo, sugiere De Bos, es desactivar todas las notificaciones &ldquo;no humanas&rdquo;, ya sean de una aplicaci&oacute;n de redes sociales o de una empresa de reparto de pizzas. Otra es programar las tareas m&aacute;s importantes a primera hora del d&iacute;a, para que no haya residuos de atenci&oacute;n persistentes de otras tareas que te distraigan mientras las realizas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que cambiamos [de tarea], una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que estábamos haciendo antes, lo que hace más difícil seguir trabajando</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Entrena tu atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si sientes que todo es un caos, escucha lo que ocurre a tu alrededor y, a continuaci&oacute;n, elige un sonido concreto &mdash;el canto de los p&aacute;jaros, el tictac de un reloj, el tr&aacute;fico lejano&mdash; y conc&eacute;ntrate en &eacute;l durante unos instantes. &ldquo;Este entrenamiento para mejorar la atenci&oacute;n se basa en una t&eacute;cnica utilizada para el tratamiento de la ansiedad y la depresi&oacute;n&rdquo;, explica el hipnoterapeuta cl&iacute;nico Paul Levrant. &ldquo;Desarrolla de forma natural el &rdquo;m&uacute;sculo de la atenci&oacute;n&ldquo;. Lo mejor es empezar con una banda sonora artificial &mdash;hay muchas en YouTube&mdash;, pero cuanto m&aacute;s practiques, mejor lo har&aacute;s. Para ir m&aacute;s all&aacute;, aplica el mismo enfoque a tus otros sentidos &mdash;por ejemplo, concentr&aacute;ndote en c&oacute;mo se siente la ropa sobre tu piel o en los puntos de contacto de tu cuerpo con la silla&mdash;; esto puede acelerar mucho el progreso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Haz un &ldquo;escaneo del estr&eacute;s&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;T&oacute;mate 10 minutos para hacer una pausa y pensar en las cosas que te ponen nervioso o te parecen m&aacute;s pesadas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Cuando identificamos nuestros factores estresantes, esto ayuda a restaurar la funci&oacute;n ejecutiva cognitiva y disminuye la intensidad de la respuesta emocional. Podemos volver m&aacute;s f&aacute;cilmente al pensamiento racional y crear un plan sobre c&oacute;mo vamos a afrontar las circunstancias, en lugar de buscar una v&iacute;a de escape como ver series sin parar o el <em>doomscrolling&rdquo;.</em>
    </p><h2 class="article-text">Camina con atenci&oacute;n plena</h2><p class="article-text">
        &iquest;Vas a dar un paseo a la hora del almuerzo? Si no tienes que ir m&aacute;s all&aacute; de a por la comida, &iquest;por qu&eacute; no te lo tomas con m&aacute;s calma? &ldquo;Toma conciencia de cada movimiento que hace el cuerpo al caminar: siente tus pies sobre el suelo, el desplazamiento del peso, el uso de cada m&uacute;sculo y tend&oacute;n, y as&iacute; sucesivamente&rdquo;, dice Levrant. &ldquo;Una vez que el h&aacute;bito de concentrarse de esta manera se vuelve m&aacute;s natural, no cuesta mucho disfrutar de una mayor atenci&oacute;n en todas las dem&aacute;s &aacute;reas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Retoma un antiguo pasatiempo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pruebas s&oacute;lidas de que retomar antiguos pasatiempos, como seguir aprendiendo ese idioma que siempre quisiste dominar, aprender a tocar un instrumento musical, o cantar, bailar o hacer fotograf&iacute;a, estimula m&uacute;ltiples &aacute;reas del cerebro a la vez, al tiempo que crea nuevos circuitos&rdquo;, afirma Roxi Carare, profesora de neuroanatom&iacute;a cl&iacute;nica en la Universidad de Southampton. &ldquo;Esto ayuda mucho a ralentizar o prevenir el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Aseg&uacute;rate de que tus revisiones m&eacute;dicas est&eacute;n al d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Si te encuentras en la mediana edad o eres mayor, cuidar tu salud es una preocupaci&oacute;n fundamental. &ldquo;La hipertensi&oacute;n arterial o los niveles anormales de colesterol son factores de riesgo muy importantes para la demencia&rdquo;, afirma Carare. &ldquo;Una combinaci&oacute;n de dieta saludable, algo de ejercicio f&iacute;sico y vida social te ayudar&aacute;, pero si te encuentras en un grupo de alto riesgo, deber&iacute;as informarte primero&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 20:10:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Tecnología,Móviles,Ocio,Bienestar,Salud mental,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antes todo internet era campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/internet-campo_129_13120011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce15842c-fcc3-4ba8-b6e1-1b55c72c5eb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antes todo internet era campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿En qué momento se jodió internet?  Cada vez está más extendida la decepción digital, hemos pasado en pocos años de la ilusión tecnología al catastrofismo actual por la "mierdificación" de redes, apps y plataformas</p><p class="subtitle">De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?</p></div><p class="article-text">
        T&uacute; no te acuerdas porque eres muy joven, pero hubo un tiempo en que internet molaba. Un tiempo en que Facebook era un sitio para encontrar amigos, Twitter una plaza p&uacute;blica donde intercambiar informaci&oacute;n interesante y memes simp&aacute;ticos mientras deseabas un feliz viernes a tus seguidores, Amazon un bazar planetario que eliminaba intermediarios para que todo fuese m&aacute;s barato y promet&iacute;a hacer las entregas con drones voladores, Apple era una manzanita cuyos dispositivos revolucionarios te hac&iacute;an sentir distinguido (pod&iacute;an tomarte por dise&ntilde;ador). Y Google era un buscador asombroso que te facilitaba cualquier investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En aquel tiempo, cuando todo esto era campo, los due&ntilde;os de las tecnol&oacute;gicas parec&iacute;an los graciosos protagonistas de <em>The Big Bang Theory</em>. Miles de empollones quer&iacute;an ser como ellos, iban a ser como ellos, porque cualquiera que tuviera una buena idea podr&iacute;a compartirla y desarrollarla, y sin dificultad encontrar&iacute;a quien se la financiase. Hasta nuestros hijos podr&iacute;an conseguirlo, y para eso quisimos digitalizar las escuelas, sustituir libros por tablets, darles competencias digitales por encima de cualquier otra alfabetizaci&oacute;n. Ah, y la econom&iacute;a colaborativa nos iba a facilitar la vida.
    </p><p class="article-text">
        A la vuelta de unos a&ntilde;os, los mismos <em>nerds</em> de Silicon Valley se sientan con traje y corbata en la primera fila de la toma de posesi&oacute;n del presidente Trump, a cuyo programa&nbsp;antidemocr&aacute;tico entregan su tecnolog&iacute;a de vigilancia y nuestros datos. Facebook nos esp&iacute;a y comercia con nuestra privacidad, Twitter es una ci&eacute;naga ultraderechista en manos de un villano de Marvel, Amazon es un casi monopolio que impone precios y condiciones abusivas &mdash;y sus entregas no llegan en dron, sino con trabajadores explotados en sus propias furgonetas o en patinete&mdash;, Apple perdi&oacute; toda distinci&oacute;n al copiar las mismas pr&aacute;cticas sucias de cualquier multinacional &mdash;incluidos el espionaje y la venta de privacidad&mdash;, y Google es el &uacute;nico buscador, te guste o no, y por eso cada vez funciona peor sin que a nadie le importe. En cuanto a nuestros hijos, rogamos a los gobiernos que los saquen de las redes, aunque sea al precio de recortar libertades o darles m&aacute;s poder a las tecnol&oacute;gicas. Ah, y la econom&iacute;a colaborativa condujo a la uberizaci&oacute;n de sectores enteros.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; entre medias? O dicho con el parafraseo m&aacute;s manido de la literatura, &iquest;en qu&eacute; momento <a href="https://www.eldiario.es/era/internautas-usuarios-momento-internet-dejo-sitio-acudir-divertirnos_1_13114086.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se jodi&oacute; Internet?</a> Para contestar a la pregunta me he le&iacute;do esta Semana Santa dos libros que te recomiendo, si t&uacute; tambi&eacute;n sientes el desencanto digital: <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mierdificaci&oacute;n</a>, de Cory Doctorow, y <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/redes-vacias/9788433948991/NCA_102" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Redes vac&iacute;as</a>, de C&eacute;sar Rendueles. El punto de partida de ambos es similar: Internet <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/condena-cambiarlo-meta-youtube-invencibilidad-terminado_1_13109079.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha ido a la mierda</a>, aunque dir&iacute;a que Doctorow particip&oacute; en su d&iacute;a en el entusiasmo digital, mientras Rendueles podr&iacute;a hoy bien soltarnos un &ldquo;&iexcl;ya os lo dije!&rdquo;, pues desde primera hora fue muy cr&iacute;tico con las &ldquo;ilusiones ciberfetichistas&rdquo;, y no le sorprende el actual cibercatastrofismo, tan pasado de rosca como aquel ciberutopismo, en golpe de p&eacute;ndulo.
    </p><p class="article-text">
        Doctorow evoca con gracia el &ldquo;Internet bueno y querido&rdquo; que tuvimos un tiempo, y que puede sonar al &ldquo;eran mejores las maquetas&rdquo; que decimos de un grupo de rock vendido a la industria. No cae en ninguna nostalgia, y s&iacute; analiza con ejemplos detallados la manera en que fuimos perdiendo las defensas que en los primeros tiempos de Internet imped&iacute;an que se acabase convirtiendo en &ldquo;el gigantesco mont&oacute;n de mierda&rdquo; que es hoy. No es que aquellos entra&ntilde;ables <em>nerds</em> fuesen mejores personas, en realidad eran los mismos se&ntilde;ores tecnofeudales que hoy se sientan con Trump, solo que entonces no pod&iacute;an hacer lo que hoy hacen sin consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Rendueles recuerda, sin hacer sangre (y bien podr&iacute;a hacerla), las esperanzas ciberut&oacute;picas que las sociedades, gobiernos, activistas, creadores y cualquier de nosotros tuvimos veinte a&ntilde;os atr&aacute;s. Un entusiasmo colectivo que permiti&oacute; volcar en lo digital enormes recursos p&uacute;blicos y privados, un &ldquo;proceso de acumulaci&oacute;n originaria&rdquo; en terminolog&iacute;a marxista, que result&oacute; ser &ldquo;el medioambiente id&oacute;neo para que prosperen algunos de los mayores oligopolios de la historia, megacorporaciones que ning&uacute;n Gobierno est&aacute; en condiciones de controlar.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor de ambos autores es que no se quedan en la queja, el lamento ni por supuesto la nostalgia: hay esperanza, no todo est&aacute; perdido. Como dice Doctorow, Internet no es la principal lucha, hay otras m&aacute;s importantes, pero s&iacute; que es el campo de batalla para muchas de esas luchas. As&iacute; que habr&aacute; que disputarlo. Vamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/internet-campo_129_13120011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antes todo internet era campo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/internautas-usuarios-momento-internet-dejo-sitio-acudir-divertirnos_1_13114086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c586b54b-99b8-448b-a18d-00d1ff3566bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es sólo un cambio semántico, la llegada de los teléfonos inteligentes cambió el acercamiento a internet y las posibilidades de construirlo colectivamente. En 2026, cuando las apps han desplazado a la navegación tradicional por web, reflexionamos sobre esta transformación y sus implicaciones</p><p class="subtitle">El desencanto de la generación que quiso vivir de internet: “Se nos ha vendido la falacia de la meritocracia digital”</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que fuimos&nbsp;<em>internautas</em>. Seguro que lo recuerda. El t&eacute;rmino circulaba con amplia aceptaci&oacute;n en los medios mucho antes de 2014, a&ntilde;o en el que el Diccionario de la Lengua Espa&ntilde;ola lo acogi&oacute;. De hecho, se podr&iacute;a aventurar que en ese momento su uso estaba ya en franco declive. El suyo fue un tiempo anterior a la popularidad de las redes sociales y los tel&eacute;fonos inteligentes. Su&nbsp;<a href="https://www.rae.es/dhle/internauta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer uso documentado</a>&nbsp;data, seg&uacute;n la RAE, de 1994, un a&ntilde;o en el que el internet dom&eacute;stico no era a&uacute;n una realidad extendida a todos los hogares.
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;<em>internautas</em>&nbsp;fueron quienes iniciaron la andadura por el terreno desconocido y todav&iacute;a ind&oacute;mito que promet&iacute;a internet. La palabra es po&eacute;tica, pues arrastra consigo la imagen espacial del cosmonauta, sus botas pesadas recorriendo otro planeta, evoca una misi&oacute;n pionera, que tiene m&aacute;s que ver con la exploraci&oacute;n de un entorno desconocido que con el rol de alguien que ya siente el espacio c&oacute;modo o familiar. En el &aacute;mbito anglosaj&oacute;n, el l&eacute;xico no caminaba lejos. Desde el antiguo&nbsp;<em>cybernaut</em>&nbsp;a&nbsp;<em>internet surfer</em>, que tambi&eacute;n mantiene un reflejo en lengua espa&ntilde;ola, en la que internet es algo que se surfea o navega. Implica arrojo y algo de pericia ante ese oleaje que representa el exceso de informaci&oacute;n y est&iacute;mulos de la red.
    </p><p class="article-text">
        Fue un vocabulario que se desprendi&oacute; de un entorno concreto, el de la&nbsp;<em>world wide web</em>, que vive tambi&eacute;n su particular oto&ntilde;o, pues el mundo de las&nbsp;<em>apps</em>&nbsp;ha logrado desplazarlo como m&eacute;todo m&aacute;s habitual de acceso a internet. Defin&iacute;a un tiempo previo al de las redes sociales tal y como las conocemos ahora. Hoy, las conexiones por dispositivos m&oacute;viles superan las que se realizan a trav&eacute;s de un ordenador, y la navegaci&oacute;n por las&nbsp;<em>apps</em>&nbsp;supera ya al sitio web tradicional. De la misma manera, un buen d&iacute;a, el t&eacute;rmino&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;lleg&oacute; para desplazar al&nbsp;<em>internauta</em>&nbsp;y, de manera muy sutil, &mdash;pues el lenguaje tiene la habilidad de serlo&mdash;, defini&oacute; tambi&eacute;n una transformaci&oacute;n en el acercamiento a estas tecnolog&iacute;as. Ser m&aacute;s&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;y menos&nbsp;<em>internauta</em>&nbsp;tiene que ver con nuestras posibilidades de agencia creativa en el ecosistema digital.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para esta generación, el desembarco en internet se contagió de esas ganas de explorar y crear, libre de objetivos de productividad. El ordenador doméstico era un juego en sí mismo</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Crear, jugar y explorar internet</h2><p class="article-text">
        Muchos miembros de la generaci&oacute;n&nbsp;<em>millennial</em>&nbsp;o Z podr&aacute;n recordar sus primeros pasos digitales en un ordenador de sobremesa compartido por toda la familia. Tal vez atesoren recuerdos de s&iacute; mismos dibujando con p&iacute;xeles, haciendo coloridos r&oacute;tulos en programas de edici&oacute;n, copiando c&oacute;digo html para crear una p&aacute;gina web que no estaba alojada en ning&uacute;n sitio y, en definitiva, exprimiendo al m&aacute;ximo las posibilidades de crear y personalizar hasta el <em>software</em> m&aacute;s prosaico. &ldquo;Un artista es un explorador&rdquo;, reza una de las citas m&aacute;s c&eacute;lebres del pintor Henri Matisse. Para esta generaci&oacute;n, el desembarco en internet se contagi&oacute; de esas ganas de explorar y crear, libre de objetivos de productividad. El ordenador dom&eacute;stico era un juego en s&iacute; mismo.<strong> </strong>Aquellos internautas no reun&iacute;an tal vez las competencias t&eacute;cnicas necesarias para montar eficientemente proyectos de apariencia profesional y alcance masivo, pero no les faltaba la inquietud de querer conocer las herramientas por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Isi Cano es docente en primaria. Desde hace ocho a&ntilde;os imparte para los seis cursos de esta etapa una asignatura de creaci&oacute;n digital con competencias de desarrollo de videojuegos, dise&ntilde;o multimedia y rob&oacute;tica. Adem&aacute;s, es responsable de proyectos de creaci&oacute;n de videojuegos como&nbsp;<a href="https://crea-digital.itch.io/baba-is-cool" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baba Is Cool</a>&nbsp;y los talleres de Girls Make Games en Espa&ntilde;a, y dispone de una perspectiva privilegiada sobre el acercamiento creativo a la esfera digital desde la infancia. De su alumnado, le preocupa que experimentan poco. &ldquo;No s&oacute;lo frente al ordenador, sino en general. Estamos en un momento de una educaci&oacute;n muy pasiva, queremos simplificar o facilitar tanto la vida al&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;que estamos perdiendo la agencia y la necesidad de crear, las ganas de tomar decisiones&rdquo;, cuenta a&nbsp;elDiario.es. Una tendencia que empeora el uso de la IA generativa. &ldquo;A principios de los 2000 o finales de los 90, cuando ni siquiera ten&iacute;amos internet, no dispon&iacute;amos de tutoriales, investig&aacute;bamos, saber c&oacute;mo buscar algo tambi&eacute;n genera esa agencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Estamos en un momento de una educación muy pasiva, queremos simplificar o facilitar tanto la vida al usuario que estamos perdiendo la agencia y la necesidad de crear, las ganas de tomar decisiones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isi Cano</span>
                                        <span>—</span> docente de primaria y responsable de proyectos de creación de videojuegos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Cano, jugar es crear, y estimula el pensamiento cr&iacute;tico. Advierte que cada vez antes, en el trascurso de la Educaci&oacute;n Primaria, el alumnado pierde las ganas de jugar e incluso la habilidad para hacerlo. &ldquo;Frente al ordenador, se confunden y bloquean. Si les salta una ventana, no saben qu&eacute; hacer, les da miedo experimentar&rdquo;, reflexiona sobre c&oacute;mo la destreza que manifiestan en el manejo de dispositivos t&aacute;ctiles e intuitivos no significa que comprendan la l&oacute;gica que opera tras la interfaz, sino al contrario. &ldquo;Nos encontramos en un momento pasivo frente a la tecnolog&iacute;a. En vez de ense&ntilde;ar a valorarla y a utilizarla correctamente, el alumnado encuentra una prohibici&oacute;n directa.&rdquo; En su asignatura, Cano emplea la creaci&oacute;n de videojuegos como canal para que el alumnado narre historias o emociones, pero ha detectado que tienen mucho miedo a equivocarse, algo inseparable del acto creativo: &ldquo;Necesitamos m&aacute;s espacios en los que cometer errores&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Captura del videojuego &#039;Baba Is Cool&#039;, creado por Arvi Teikari y empleado por Isi Cano en su proyecto educativo de creación de videojuegos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El tel&eacute;fono inteligente y las apps: el fin de la necesidad de exploraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, en plena era del creador de contenido, internet ha pasado a ser algo que se nos da ya hecho, listo para&nbsp;<em>usar</em>. Por definici&oacute;n, un&nbsp;<em>usuario</em>&nbsp;utiliza una herramienta, pero no puede modificarla. Aunque hoy optemos entre subir una galer&iacute;a, un v&iacute;deo o un post, no est&aacute; en nuestra mano alterar o personalizar el dise&ntilde;o de la herramienta o su algoritmo. Muchos&nbsp;<em>usuarios</em>&nbsp;asimilan como una tarea las tendencias de contenido o la frecuencia de publicaci&oacute;n recomendada por las propias plataformas, en aras de que el algoritmo les bendiga con un mayor alcance. Quiz&aacute;, las redes sociales, a las que hace quince a&ntilde;os nos refer&iacute;amos como&nbsp;<em>&aacute;goras p&uacute;blicas</em>&nbsp;o&nbsp;<em>plazas del pueblo</em>&nbsp;bajo cierta ilusi&oacute;n de horizontalidad, fomentan hoy una aceptaci&oacute;n pasiva de su dise&ntilde;o y din&aacute;micas de interacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de los tel&eacute;fonos inteligentes tuvo mucho que ver en esta transici&oacute;n. &ldquo;Poco a poco internet dej&oacute; de estar en nuestros ordenadores, en un lugar fijo, para estar en nuestros bolsillos, un lugar m&oacute;vil, siempre al alcance de nuestra mano, pero de forma cerrada y paquetizada. Y los tel&eacute;fonos cada vez pasaron a usarse menos como tel&eacute;fonos y m&aacute;s como la puerta de acceso a internet. Fue ah&iacute; cuando internet empez&oacute; a convertirse en un ecosistema cerrado&rdquo;, explica Nuria Sebasti&aacute;n Cisneros, desarrolladora de proyectos web, editora y activa dinamizadora de espacios online alternativos desde el <em>coworking</em> rural&nbsp;<a href="https://casatiajulia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Refugio de Ideas Casa T&iacute;a Julia</a>, en Ciria (Soria). &ldquo;A d&iacute;a de hoy, internet y m&oacute;vil casi parecen sin&oacute;nimos, y el aparato en s&iacute; de un <em>smartphone </em>no invita a hacer nada que se salga de su tienda de aplicaciones&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Poco a poco internet dejó de estar en nuestros ordenadores, en un lugar fijo, para estar en nuestros bolsillos, un lugar móvil, siempre al alcance de nuestra mano, pero de forma cerrada y paquetizada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Sebastián Cisneros</span>
                                        <span>—</span> desarrolladora de proyectos web y dinamizadora de espacios online alternativos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/marta-g-franco-silicon-valley-no-invento-internet-negocio-extraer-datos-personas_128_11437413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta G. Franco</a>, periodista especializada en la esfera digital y autora de&nbsp;<em>Las redes son nuestras</em>&nbsp;(Consonni, 2024), el foco en el dise&ntilde;o intuitivo de los dispositivos dificulta a&uacute;n m&aacute;s la comprensi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a. &ldquo;Con el tel&eacute;fono inteligente, pasamos a un dispositivo donde todo viene ya instalado y predeterminado, y a una interfaz donde todo se hace arrastrando el dedo, con lo que dejamos de tener noci&oacute;n sobre c&oacute;mo funciona. Cada vez m&aacute;s gente tiene problemas para entender el sistema de archivos dentro de su m&oacute;vil o de su ordenador, ni d&oacute;nde se guarda cada cosa. En un <em>smartphone, </em>y en las grandes plataformas digitales, la experiencia de usuario est&aacute; dise&ntilde;ada para que las cosas pasen sin que puedas pensarlas&rdquo;. Aunque no todo el que manejaba un ordenador personal en el cambio de milenio lo hac&iacute;a movido por la intenci&oacute;n de aprender su funcionamiento, la experiencia actual dista mucho de la del internet que suced&iacute;a en un ordenador de sobremesa, con componentes que se iban cambiando para mejorarlo y prevenir su obsolescencia, instalando el <em>software </em>a medida y personalizando las herramientas, apunta la autora, para quien las redes sociales&nbsp;<em>mainstream,</em>&nbsp;con su algoritmo de recomendados, contin&uacute;an restando autonom&iacute;a a quien se adentra en ellas.
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                    alt="Ser más usuario y menos internauta tiene que ver con nuestras posibilidades de agencia creativa en el ecosistema digital."
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            <span class="title">
                Ser más usuario y menos internauta tiene que ver con nuestras posibilidades de agencia creativa en el ecosistema digital.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Posibilidades de creaci&oacute;n y los m&aacute;rgenes de las&nbsp;<em>Big Tech</em></h2><p class="article-text">
        En su libro&nbsp;<em>Internet para la gente</em>&nbsp;(Debate, 2025),&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ben-tarnoff-posible-revertir-privatizacion-extrema-internet_128_9624427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ben Tarnoff</a>&nbsp;compara el internet actual con la arquitectura propia de un centro comercial. Un lugar en el que transitar de un punto de consumo a otro. Curiosamente, la forma moderna de navegaci&oacute;n tambi&eacute;n implica pasar de una&nbsp;<em>app</em>&nbsp;a otra, y estas mismas se descargan de una aplicaci&oacute;n predeterminada bajo la denominaci&oacute;n de tienda en ingl&eacute;s (<em>store</em>&nbsp;o&nbsp;<em>market</em>). Sin embargo, en entrevistas en prensa, el propio Tarnoff ha hablado de los puntos ciegos de este sistema. Aunque el dise&ntilde;o de usabilidad est&eacute; orientado al consumo, las personas tienen autonom&iacute;a y criterio para hacer un uso no convencional de ellas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez más gente tiene problemas para entender el sistema de archivos dentro de su móvil o de su ordenador, ni dónde se guarda cada cosa. En un smartphone, y en las grandes plataformas digitales, la experiencia de usuario está diseñada para que las cosas pasen sin que puedas pensarlas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta G. Franco</span>
                                        <span>—</span> periodista especializada en la esfera digital y autora de &#039;Las redes son nuestras&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay espacios alternativos que operan bajo otro tipo de l&oacute;gicas. Para Marta G. Franco, el primer paso es salir de las plataformas de las grandes tecnol&oacute;gicas, y recomienda las redes de c&oacute;digo abierto del Fediverso (como Mastodon) como buen punto de partida. &ldquo;Es un ejercicio que te va colocando en situaci&oacute;n, porque sirve para entender que los ritmos de esta internet son distintos, dado que no est&aacute; dise&ntilde;ada para engancharnos&rdquo;, explica. &ldquo;La recompensa es gratificante, porque acabas encontrando una comunidad parecida a las de esa internet de antes que a&ntilde;oramos y, si quieres adentrarte en lo participativo y la creatividad amateur, est&aacute;s en un buen sitio, porque hay gente que te responde con entusiasmo a cualquier pregunta sobre <em>software</em> libre o alternativas &eacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuria Sebasti&aacute;n Cisneros tiene experiencia directa como desarrolladora montando servidores y dinamizando espacios alternativos en internet. El mejor ejemplo lo encontr&oacute; al crear&nbsp;<a href="https://lectura.social/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lectura Social</a>, un servidor en Bookwyrm, &mdash; una plataforma para compartir rese&ntilde;as de libros que se presenta como alternativa a GoodReads, que es propiedad de Amazon&mdash;. &ldquo;Propuse juntarnos varias personas para asumir los costes t&eacute;cnicos de montarla. Calculaba que con 20 personas ya servir&iacute;a. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s somos 150 y la acogida no pod&iacute;a haber sido mejor. Esto nos ha permitido ofrecer m&aacute;s servicios basados en <em>software</em> libre a un coste muy bajo (desde menos de un euro al mes)&rdquo;, detalla, incidiendo en que no son necesarios grandes conocimientos t&eacute;cnicos para abandonar la autopista de las grandes plataformas. Como en aquel primer instante en que el&nbsp;<em>internauta</em>&nbsp;lleg&oacute; a su primera (y seguramente lenta) conexi&oacute;n, queda mucho por explorar y crear. La urgencia por inventarse un nuevo internet es m&aacute;s apremiante que nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/internautas-usuarios-momento-internet-dejo-sitio-acudir-divertirnos_1_13114086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Tecnología,Redes sociales,Apps]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f81c9a96-994d-47fb-b822-518f57926624_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Dentro de la manosfera', estrenado recientemente en Netflix, constata que la mayoría de los seguidores de estos influencers son menores de edad y jóvenes: "'Si eres duro, independiente y controlas tus emociones, obtendrás estatus, poder y respeto'. Esa es la promesa"</p><p class="subtitle">Pável Dúrov y los “hombres de alto valor”: la nueva idea de éxito pasa por el culto al cuerpo y el ultraliberalismo</p></div><p class="article-text">
        Mientras Harrison Sullivan (@HSTikkyTokky) camina por las calles de Marbella, montones de ni&ntilde;os se le acercan para saludarlo y hacerse una foto con &eacute;l. Pero Sullivan (Reino Unido, 2001) no es un deportista, ni tampoco es actor: es un <em>influencer&hellip; </em>de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manosfera</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escena, que aparece en el documental <em>Dentro de la manosfera</em> recientemente estrenado por Netflix y dirigido por Louis Theroux, se repite en otros pa&iacute;ses, con otros <em>influencers </em>del estilo: la mayor parte de sus seguidores &ndash;y ellos lo saben&ndash; son menores de edad y j&oacute;venes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha escrito mucho sobre por qu&eacute; ni&ntilde;os y adolescentes se sienten atra&iacute;dos por esta ideolog&iacute;a que exacerba los rasgos tradicionalmente asociados con la masculinidad, a&ntilde;adiendo a ese mix una notable dosis de misoginia. Pero quiz&aacute; sea hora de poner no el foco en el s&iacute;ntoma, sino en su origen m&aacute;s primitivo: &iquest;ser&aacute; que lo que les ofrece la manosfera no es realmente un discurso novedoso, sino uno que resuena en ellos porque no contradice los valores que han mamado desde la cuna? &iquest;Ser&aacute; que lo que dicen Andrew Tate y sus ac&oacute;litos es el siguiente escal&oacute;n de una infancia en la que todav&iacute;a perviven el &lsquo;no llores&rsquo;, el &lsquo;s&eacute; un hombre&rsquo;?
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El &lsquo;maric&oacute;n&rsquo; sigue funcionando como mecanismo de control&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son tratados de manera diferente desde la gestaci&oacute;n es un hecho sabido, como prueban estudios recientes como este llevado a cabo <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10102084/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Alemania en 2023</a> con futuros padres. &ldquo;Se prepara el dormitorio y la ropa con una decoraci&oacute;n y unos colores determinados seg&uacute;n vayan a ser ni&ntilde;os o ni&ntilde;as; se hace la fiesta de <em>baby shower,</em> d&aacute;ndole importancia al <a href="https://www.eldiario.es/nidos/nina-nino-fiestas-revelar-sexo-bebe-reproducir-patriarcado-tartas-regalos_1_10642007.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexo que vaya a traer el beb&eacute;</a>; reciben juguetes distintos desde peque&ntilde;os&hellip; y tambi&eacute;n mensajes diferentes: &lsquo;Eres un machote&rsquo;; &lsquo;los ni&ntilde;os fuertes no lloran&rsquo;; &lsquo;tienes que ser valiente&rsquo;; &lsquo;si te pegan, te defiendes&rsquo;&hellip;&rdquo;, cuenta Micaela Guzm&aacute;n Bernal, profesora de primaria en activo con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de experiencia en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        Judy Y. Chu, investigadora y educadora especializada en el desarrollo psicosocial de los ni&ntilde;os y la construcci&oacute;n de la masculinidad, lo comprob&oacute; de manera emp&iacute;rica en 1999, durante la elaboraci&oacute;n de su tesis doctoral para Harvard. La autora, supervisada por la reconocida psic&oacute;loga, fil&oacute;sofa y feminista Carol Gilligan, pas&oacute; varios cursos observando al mismo grupo escolar, empezando cuando los peque&ntilde;os ten&iacute;an cuatro a&ntilde;os y acabando cuando ya hab&iacute;an cumplido siete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante ese tiempo, Chu descubri&oacute; c&oacute;mo la capacidad temprana de los chicos para ser emocionalmente perceptivos, elocuentes y receptivos en sus relaciones fue mermando conforme fueron creciendo y entendiendo que esas eran cualidades &ldquo;femeninas&rdquo;, y, por tanto, menos deseables y m&aacute;s inadecuadas para poder encajar entre sus pares. &ldquo;Se volvieron menos visibles a medida que los ni&ntilde;os aprend&iacute;an que demostrar que son chicos implica, ante todo, demostrar que no son chicas&rdquo;, se lee en la sinopsis del libro que a&uacute;na esta investigaci&oacute;n, <em>When Boys Become Boys: Development, Relationships, and Masculinity</em> (NYU Press, 2014) [<em>Cuando los ni&ntilde;os se convierten en chicos: desarrollo, relaciones y masculinidad</em>].&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si te sales de lo que se considera aceptable, te arriesgas a la vergüenza o a la exclusión. Así que muchos niños y hombres sienten que tienen que demostrar constantemente que cumplen ciertos estándares. Ese proceso no ha cambiado demasiado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judy Y. Chu</span>
                                        <span>—</span> investigadora (NYU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero ha pasado mucho tiempo desde 1999, &iquest;no? &ldquo;Las cosas deben haber cambiado&rdquo;, le digo a Chu durante una videollamada, y nombro como ejemplo algunos de los &uacute;ltimos personajes de Disney alejados del estereotipo masculino tradicional, como Miguel, de <em>Coco</em>, Elio, de la pel&iacute;cula de mismo nombre, o Searcher, de <em>Mundo extra&ntilde;o</em>. Pero, aunque considera que parte de la cultura est&aacute; evolucionando, a nivel personal &ndash;en las casas, en los patios de recreo&ndash; cree que los peque&ntilde;os no se enfrentan a una diferencia demasiado grande con respecto a hace 27 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Creo que los fundamentos siguen ah&iacute;, la idea de que hay una sola forma correcta de ser un hombre &lsquo;de verdad'. Parte de esto tiene que ver con algo que lleva observ&aacute;ndose mucho tiempo: Margaret Mead, la antrop&oacute;loga, se&ntilde;al&oacute; que la masculinidad a menudo necesita demostrarse. No es autom&aacute;tica. Est&aacute; asociada al estatus y al privilegio, as&iacute; que las personas sienten que tienen que probarla para acceder a esas ventajas y sentirse valiosas. Hoy en d&iacute;a, incluso las chicas que quieren tener &eacute;xito sienten a menudo que deben probarse en t&eacute;rminos masculinos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n hay fuertes presiones sociales: jerarqu&iacute;as, competencia y lo que podr&iacute;amos llamar &lsquo;vigilancia de g&eacute;nero'. Si te sales de lo que se considera aceptable, te arriesgas a la verg&uuml;enza o a la exclusi&oacute;n. As&iacute; que muchos ni&ntilde;os y hombres sienten que tienen que demostrar constantemente que cumplen ciertos est&aacute;ndares. Ese proceso no ha cambiado demasiado. &lsquo;Si eres duro, independiente y controlas tus emociones, obtendr&aacute;s estatus, poder y respeto&rsquo;. Esa es la promesa&rdquo;, resume Chu, que sigue trabajando con ni&ntilde;os y adolescentes. Como escribe Nuria Alabao en<em> &Iacute;nceles, gymbros, criptobros y otras especies antifeministas </em>(CTXT, 2025):<strong> </strong>&ldquo;El &lsquo;maric&oacute;n&rsquo; sigue funcionando como mecanismo de control que patrulla las fronteras del g&eacute;nero masculino y castiga a quienes se desv&iacute;an de la norma&rdquo;.
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                    alt="&quot;El ‘maricón’ sigue funcionando como mecanismo de control que patrulla las fronteras del género masculino y castiga a quienes se desvían de la norma&quot;."
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                &quot;El ‘maricón’ sigue funcionando como mecanismo de control que patrulla las fronteras del género masculino y castiga a quienes se desvían de la norma&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ser &lsquo;m&aacute;s hombre&rsquo;, la receta perfecta para solucionarlo todo</h2><p class="article-text">
        El problema, claro, es que por su mera condici&oacute;n de seres humanos, resulta muy complicado para ni&ntilde;os y hombres ser duros e independientes todo el tiempo. &ldquo;Eso genera inseguridad y ansiedad. La masculinidad se convierte en algo fr&aacute;gil: puede ponerse en cuesti&oacute;n en cualquier momento&rdquo;, asegura Chu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, lo que ofrecen los gur&uacute;s de la manosfera es una especie de receta para &lsquo;ser aut&eacute;nticamente hombres todo el rato&rsquo;. Es decir, en el fondo, para ser queridos y apreciados, para estar protegidos por el grupo. Para tener un lugar, para pertenecer. Aunque sea de una manera muy perversa, quienes se sienten atra&iacute;dos por las promesas de la manosfera buscan lo mismo que el resto de las personas de este planeta: conexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sucede, sin embargo, que es muy dif&iacute;cil conectar con los dem&aacute;s cuando uno no es capaz de mostrarse vulnerable. Que la sociedad mutile a los ni&ntilde;os su capacidad de expresarse emocionalmente conlleva, pues, un vac&iacute;o que solo pueden traducir en rabia (pr&aacute;cticamente, la &uacute;nica emoci&oacute;n que se le permite a la masculinidad tradicional). Esa sensaci&oacute;n de inadecuaci&oacute;n se exacerba cuando crecen y se dan cuenta de que la sociedad espera de ellos que sean emocionalmente competentes, cuando es una habilidad que apenas han podido desarrollar durante la ni&ntilde;ez. El entorno se antoja entonces perfecto para un depredador de la manosfera, que les ofrece una salida que &lsquo;les suena&rsquo;; una estrategia de supervivencia que ya conocen, alentada durante a&ntilde;os en c&iacute;rculos familiares, de amigos y productos culturales: ser &lsquo;m&aacute;s hombres&rsquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Los tíos estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos más de nuestros fracasos. No creemos en la depresión, no nos lo tragamos&quot;, dice uno de los acólitos de Justin Waller en el documental."
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            <span class="title">
                &quot;Los tíos estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos más de nuestros fracasos. No creemos en la depresión, no nos lo tragamos&quot;, dice uno de los acólitos de Justin Waller en el documental.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Para las ni&ntilde;as, acercarse a rasgos tradicionalmente masculinos se ve como ascender. Para los ni&ntilde;os, expresar rasgos tradicionalmente femeninos se considera a menudo descender, y eso se desincentiva. Como resultado, los ni&ntilde;os siguen restringidos. Y estamos viendo las consecuencias: m&aacute;s malestar, m&aacute;s desconexi&oacute;n, m&aacute;s infelicidad&rdquo;, relata Chu. Seg&uacute;n numerosos <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8518785/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>, ese malestar derivado de la restricci&oacute;n emocional se traduce en la adolescencia y la adultez con problemas de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Esta tormenta perfecta se aprecia en una escena del documental en la que Theroux charla con un ac&oacute;lito del <em>influencer</em> Justin Waller: &ldquo;Los t&iacute;os estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos m&aacute;s de nuestros fracasos. No creemos en la depresi&oacute;n, no nos lo tragamos. Mi hermano muri&oacute;. Lo pas&eacute; muy mal, pero trat&eacute; de convertirlo en algo positivo&rdquo;. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo muri&oacute;?&rdquo;, pregunta Theroux. &ldquo;Se suicid&oacute;&rdquo;, responde el joven, sin darse cuenta, quiz&aacute;s, de que esa respuesta invalida todo lo que ha dicho anteriormente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos contenidos están diseñados para captar la atención, optimizados para los algoritmos, y circulan en un ecosistema donde ciertos marcos reaccionarios ya forman parte del sentido común</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Alabao</span>
                                        <span>—</span> antropóloga y autora de &#039;Ínceles, gymbros, criptobros y otras especies antifeministas&#039; 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por supuesto, para que un joven empiece a interesarse por la manosfera no basta con haber recibido una fuerte socializaci&oacute;n de g&eacute;nero en la infancia; solo apuntamos aqu&iacute; a que es una condici&oacute;n necesaria para que perciban esa soluci&oacute;n como &lsquo;familiar&rsquo;, como una manera de comportarse que promete prestigio y protecci&oacute;n desde la cuna. &ldquo;Son mensajes interiorizados desde peque&ntilde;os. Se aprovechan tambi&eacute;n de que a una edad determinada, los menores pueden estar un poco perdidos y con referentes inestables&rdquo;, apunta Guzm&aacute;n Bernal.
    </p><p class="article-text">
        Alabao, por su parte, explica: &ldquo;Estos contenidos [los emitidos por la manosfera] est&aacute;n dise&ntilde;ados para captar la atenci&oacute;n, optimizados para los algoritmos, y circulan en un ecosistema donde ciertos marcos reaccionarios ya forman parte del sentido com&uacute;n. No hace falta una convicci&oacute;n previa fuerte; basta con curiosidad o con cierto malestar difuso para que esos discursos empiecen a estructurar c&oacute;mo interpretas tu propia experiencia&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Masculinidades m&aacute;s diversas, pero una presi&oacute;n persistente</h2><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n general que ofrecen los personajes masculinos &lsquo;evolucionados&rsquo; a los que alud&iacute;a frente a Chu, los libros infantiles con mensajes en esa misma l&iacute;nea o los programas educativos centrados en la igualdad son esencialmente positivos, pero, seg&uacute;n nota Guzm&aacute;n Bernal, pueden llevarnos a observar a la infancia actual con un sesgo. &ldquo;En las familias a&uacute;n hay una gran cantidad de mensajes expl&iacute;citos y no expl&iacute;citos. Por ejemplo, la forma en la que se reparten las tareas de casa, los juegos y juguetes que tiene cada uno, el tipo de ropa, las actividades extraescolares a las que se apuntan&hellip; Y, sobre todo, hay una gran cantidad de mensajes de socializaci&oacute;n de g&eacute;nero en medios de comunicaci&oacute;n, en los programas y series que ven y en las redes sociales, con <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estereotipos del cuerpo que deben tener, de c&oacute;mo deben hablar y comportarse</a>&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La maestra reconoce, no obstante, que percibe que han cambiado cosas desde que empez&oacute; a trabajar hace tres d&eacute;cadas: ahora hay m&aacute;s interacciones entre ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y algunos ni&ntilde;os son capaces de expresar sus sentimientos sin reservas. Eso s&iacute;, se trata, seg&uacute;n sus observaciones, de los que menos se adscriben al estereotipo masculino: &ldquo;Curiosamente, son aquellos a los que les gusta menos jugar al f&uacute;tbol o a juegos agresivos. Son excepciones, pero son capaces de llorar en clase por diversos motivos y muestran mayor empat&iacute;a&rdquo;, explica. Esta observaci&oacute;n tiene correlaci&oacute;n con <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0191886925004210" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que demuestran que, a mayor conformidad a las normas de g&eacute;nero tradicionalmente masculinas, menos expresi&oacute;n afectiva revelan los sujetos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que los seres humanos nacemos con la potencialidad de manifestar nuestra dimensi&oacute;n emocional, sea cual sea nuestro sexo, es algo ampliamente estudiado. Pero igual que se sabe eso, tambi&eacute;n se conoce que ya entre los cuatro y los seis a&ntilde;os, los ni&ntilde;os empiezan a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4469291" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrar diferencias en este &aacute;mbito</a>, reprimiendo sentimientos de tristeza o ansiedad y expresando m&aacute;s enfado, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Los padres y madres de los alumnos que observ&oacute; Chu ya notaron ese cambio. Y, aunque les entristec&iacute;a que sus peque&ntilde;os perdieran esa parte m&aacute;s tierna y espont&aacute;nea, de alguna manera, entend&iacute;an que deb&iacute;a ser as&iacute;: por una parte, supon&iacute;an que &lsquo;los ni&ntilde;os son ni&ntilde;os&rsquo; (lo que les extra&ntilde;aba a algunos, de hecho, es que fueran capaces de dicha ternura y espontaneidad siendo varones). Por otra, consideraban que la expresi&oacute;n de actitudes t&iacute;picamente masculinas era necesaria para integrarse con &eacute;xito en la sociedad. Chu relata, por ejemplo, c&oacute;mo le compr&oacute; a su hijo el vestido que quer&iacute;a&hellip; pero acab&oacute; neg&aacute;ndole la posibilidad de salir de la casa con &eacute;l por miedo a las consecuencias que eso podr&iacute;a acarrear.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La representaci&oacute;n est&aacute; mejorando: estamos viendo un abanico m&aacute;s amplio de masculinidades, m&aacute;s expresi&oacute;n emocional, m&aacute;s vulnerabilidad. Eso es muy positivo. Pero incluso con m&aacute;s opciones, la presi&oacute;n por demostrar la masculinidad sigue ah&iacute;. Ahora hay m&aacute;s categor&iacute;as aceptables, lo cual es bueno, pero sigue habiendo l&iacute;mites. Y eso hace que la gente siga actuando para los dem&aacute;s, intentando encajar y ser aceptada. La clave est&aacute; en si creamos entornos en los que distintas formas de ser est&eacute;n realmente respaldadas. Eso puede ayudar a que los ni&ntilde;os se sientan m&aacute;s sanos y m&aacute;s seguros&rdquo;, cuenta la investigadora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave es que entiendan que el feminismo también lucha contra lo que les oprime a ellos —los mandatos de masculinidad, la exigencia de ser siempre fuertes, la soledad emocional— y que sus frustraciones legítimas tienen causas estructurales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Alabao</span>
                                        <span>—</span> antropóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Yo nunca recomendar&iacute;a poner a un ni&ntilde;o en una situaci&oacute;n de peligro. Nuestro trabajo es protegerlos, pero tambi&eacute;n prepararlos para el mundo. Podemos apoyar sus decisiones y, al mismo tiempo, ayudarlos a navegar la realidad. No todo el mundo va a ser comprensivo, y los ni&ntilde;os necesitan entender eso. Aunque tambi&eacute;n necesitan saber que tienen un lugar seguro en el que son aceptados. Tener aunque sea una sola relaci&oacute;n de apoyo es enormemente protector para el bienestar de un ni&ntilde;o&rdquo;, cuenta Chu.
    </p><p class="article-text">
        Los padres pueden ejercer esa relaci&oacute;n de apoyo. Pero lo cierto es que toda la sociedad tiene que caminar de la mano para que los discursos asociados al g&eacute;nero, y todo lo que conllevan, no calen en los m&aacute;s peque&ntilde;os. Para esto, seg&uacute;n Alabao, har&iacute;a falta potenciar la educaci&oacute;n sexual y afectiva. &ldquo;Sigue siendo muy deficiente. Los chavales reciben antes la influencia de la manosfera que una conversaci&oacute;n seria sobre deseo, consentimiento o relaciones&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a: &ldquo;Pero no se trata de imponer un catecismo feminista ni de dar charlas sobre igualdad que los chicos perciban como sermones morales. Probablemente, lo que funcione mejor es crear espacios donde puedan expresar dudas y equivocarse. Generar espacios donde pensar con ellos de verdad, porque el feminismo tampoco tiene todas las soluciones y a veces sus dudas son muy leg&iacute;timas. La educaci&oacute;n feminista tiene que ense&ntilde;ar a pensar de forma aut&oacute;noma, a discriminar argumentos, en vez de exigir adhesi&oacute;n a un dogma. Y sobre todo, debe incluirles como parte de nuestro proyecto: si solo reciben el mensaje de que ellos son el problema o son parte del problema, dif&iacute;cilmente van a sentirse interpelados por la soluci&oacute;n.<strong> </strong>La clave es que entiendan que el feminismo tambi&eacute;n lucha contra lo que les oprime a ellos &mdash;los mandatos de masculinidad, la exigencia de ser siempre fuertes, la soledad emocional&mdash; y que sus frustraciones leg&iacute;timas tienen causas estructurales que no se resuelven culpando a las mujeres ni votando a la extrema derecha&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Influencers,Internet,Netflix,Machismo,Misoginia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El retrat de l’‘infern’ d’Internet de Carla Nyman:  “És un mirall narcisista amb versions retallades  de nosaltres mateixos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/retrat-l-infern-d-internet-carla-nyman-mirall-narcisista-amb-versions-retallades-nosaltres-mateixos_1_13108406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c5231a6-d68d-44f0-924d-f90dc9087f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El retrat de l’‘infern’ d’Internet de Carla Nyman:  “És un mirall narcisista amb versions retallades  de nosaltres mateixos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novel·la El valle del silicio, publicada per Penguin Random House, dibuixa Internet com una perillosa via d’escapament davant del malestar i explora una relació amb un misteriós gurú digital que promet la salvació a una narradora aïllada del món</p><p class="subtitle">Meta i YouTube, condemnades a pagar sis milions de dòlars per resultar addictives i danyar la salut mental d'una usuària</p></div><p class="article-text">
        Carla Nyman (Palma, 1996) acaba de publicar la seva segona novel&middot;la. Tot just arribada de la seva presentaci&oacute; a Barcelona, continua a Madrid el tour promocional d&rsquo;una faula contempor&agrave;nia capa&ccedil; de retratar tota una generaci&oacute;. L&rsquo;obra, titulada <em>El valle del silicio</em>, acosta els lectors a una jove que viu tancada mentre el seu cos sembla diluir-se darrere la pantalla d&rsquo;un xat a Internet que li promet escapar dels grans problemes que l&rsquo;envolten. A partir d&rsquo;aquesta hist&ograve;ria, l&rsquo;autora construeix una novel&middot;la que es desenvolupa com una deriva ps&iacute;quica travessada pel desig, la tecnologia i la necessitat d&rsquo;afecte.
    </p><p class="article-text">
        Mentre afronta un llarg dia d&rsquo;entrevistes, caf&egrave; en m&agrave;, l&rsquo;escriptora i dramaturga debuta a elDiario.es explicant el punt de partida de la trama. La protagonista necessita substituts per a les figures que han desaparegut de la seva vida: des d&rsquo;una companya de feina virtual fins al seu gos que parla, anomenat Averroes, passant per Samuel Pearce, que representa una via tecno-m&iacute;stica d&rsquo;escapisme. &ldquo;Vivim en una negaci&oacute; constant de la realitat, amb conductes compulsives, depressi&oacute; i incertesa&rdquo;, apunta l&rsquo;autora, tot assenyalant com Internet pot funcionar tant com a espai de llibertat com de control, reflectint la tensi&oacute; entre desig, addicci&oacute; i a&iuml;llament que recull la novel&middot;la.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; de la narrativa, Nyman ha treballat en projectes que fusionen literatura, performance i tecnologia. Pr&ograve;ximament estrenar&agrave; <em>Hyperb&oacute;rea</em>, una obra de teatre per a actriu i robot a Conde Duque, i desenvolupa <em>Hydra</em>, gr&agrave;cies a una beca de la Real Academia de Espa&ntilde;a en Roma, un projecte que reinterpreta mites h&iacute;brids per explorar l&rsquo;&eacute;sser hum&agrave; com un cos compost de minerals, aigua i tecnologia. La seva escriptura, reflex ficcionat de la realitat, projecta els futurs possibles entre la ment, el cos i els entorns digitals.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novel&middot;la arrenca amb una protagonista a&iuml;llada, tancada, que lentament es va esvaint a la pantalla, parlant amb Samuel Pearce. &iquest;La idea era plantejar-ho com una nova forma de tancament, no nom&eacute;s f&iacute;sic, sin&oacute; mental i tecnol&ograve;gic?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, justament a ella li passa aix&ograve;: &eacute;s com si s&rsquo;hagu&eacute;s anul&middot;lat tota la seva realitat. Tots els seus vincles interpersonals han desaparegut, com si s&rsquo;haguessin evaporat. La seva feina tamb&eacute; &eacute;s telem&agrave;tica, cosa que for&ccedil;a aquest autoa&iuml;llament gaireb&eacute; autoimposat. A m&eacute;s, viu una orfandat gaireb&eacute; c&ograve;smica &mdash;una paraula que ha sortit molt en presentacions&mdash; perqu&egrave; no t&eacute; lligams ni amb amistats ni amb parella.
    </p><p class="article-text">
        Es dona a entendre que ho ha deixat recentment amb la seva parella, tampoc es relaciona amb la seva fam&iacute;lia, amb els seus pares; &eacute;s com si hi fossin, per&ograve; no hi fossin. Llavors necessita substitucions compensat&ograve;ries per poder subsistir. Aqu&iacute; apareix l&rsquo;ordinador, com si estigu&eacute;s animat a trav&eacute;s d&rsquo;aquest usuari que &eacute;s Samuel Pearce. I tot &eacute;s molt mental, amb gaireb&eacute; cap acci&oacute;. Nom&eacute;s en algunes parts.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La novel·la narra la relació, a través d’un xat, de la protagonista amb un misteriós gurú digital que li promet un refugi contra el malestar                            </span>
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        <strong>Clar, com quan Samuel Pearce la convida a anar al teatre, per&ograve; sense trobar-se.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; mateix. I tamb&eacute; quan ell comen&ccedil;a a donar directrius, com anar a la casa de la seva inf&agrave;ncia per enfrontar-se a una mena de demolici&oacute; geneal&ograve;gica. &Eacute;s una novel&middot;la en qu&egrave; l&rsquo;acci&oacute; no &eacute;s f&iacute;sica o anat&ograve;mica &mdash;com en les pel&middot;l&iacute;cules d&rsquo;acci&oacute;&mdash;, sin&oacute; mental, ps&iacute;quica. Hi ha fins i tot &ldquo;agulles ps&iacute;quiques&rdquo; de tant proc&eacute;s mental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sens dubte. Tamb&eacute; resulta molt interessant com es plantegen els personatges. Fa la sensaci&oacute; que representen diferents sensacions de la contemporane&iuml;tat: el tedi de la narradora, la promesa digital de Samuel Pearce, l&rsquo;acceptaci&oacute; del nou ordre &mdash;un capitalisme amable, verd&mdash; en Lady Kombucha, i Averroes, que &eacute;s pur pensament cr&iacute;tic.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha estat m&eacute;s aviat accidental. Crec que la novel&middot;la &eacute;s un s&iacute;mptoma d&rsquo;aquest moment contemporani delirant, gaireb&eacute; esquizoide, en qu&egrave; vivim: startups, preocupaci&oacute; per la microbiota m&eacute;s que pel desig&hellip; D&rsquo;aqu&iacute; emergeixen aquests personatges simb&ograve;lics. Ella, en viure aquesta orfandat, necessita substituir figures que no t&eacute;. Per exemple, li falta una mare i la substitueix amb Lady Kombucha, que representa un mandat &egrave;tic hiperbolitzat, molt proper a un mandat capitalista: ser eco-friendly, &egrave;ticament irreprotxable, per&ograve; mediat pel mercat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La novel·la és un símptoma d’aquest moment contemporani delirant, gairebé esquizoide, en què vivim: startups, preocupació per la microbiota més que pel desig</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Samuel Pearce tamb&eacute; sorgeix d&rsquo;un desencant amb el m&oacute;n i proposa una via: una uni&oacute; tecno-m&iacute;stica, una sortida cap al ciberespai. &Eacute;s una fantasia d&rsquo;omnipot&egrave;ncia: autooptimitzar-se, sortir de la mediocritat humana, fondre&rsquo;s en all&ograve; digital, en discursos cripto-capitalistes. Averroes, en canvi, &eacute;s el principi de realitat: li recorda que ha de menjar, complir funcions biol&ograve;giques, ser m&eacute;s un gos que un hum&agrave; atrapat en fantasies filos&ograve;fiques. Tot i que tamb&eacute; &eacute;s un personatge autoritari.
    </p><p class="article-text">
        Tots els personatges monitoritzen la protagonista, la teledirigeixen; ella no t&eacute; ag&egrave;ncia. La mouen com una titella i travessen el seu pensament, fins que acaba dissolent-se en ells. Suposo que per no estar sola: &eacute;s la seva manera d&rsquo;oferir-se a l&rsquo;altre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Crec que la novel·la és un símptoma d’aquest moment contemporani delirant, gairebé esquizoide, en què vivim&quot;, explica l’escriptora"
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            <span class="title">
                &quot;Crec que la novel·la és un símptoma d’aquest moment contemporani delirant, gairebé esquizoide, en què vivim&quot;, explica l’escriptora                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Durant la lectura sorgeix una associaci&oacute; for&ccedil;a clara amb distopies cl&agrave;ssiques com </strong><em><strong>Matrix</strong></em><strong>, on la IA controla el m&oacute;n alimentant-se dels humans. &iquest;Aquesta distopia ja s&rsquo;ha barrejat amb la realitat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Crec que la distopia &eacute;s el que estem vivint. &Eacute;s delirant: des de voler terraformar Mart fins a moltes altres coses del present. La ci&egrave;ncia-ficci&oacute; ja &eacute;s la nostra quotidianitat. La novel&middot;la seria m&eacute;s aviat ficci&oacute; especulativa: estranya la realitat per assenyalar com n&rsquo;&eacute;s de delirant. Vivim en una fugida i una negaci&oacute; constant de la realitat, amb conductes compulsives a Internet, depressi&oacute;, incertesa&hellip; &Eacute;s la simptomatologia contempor&agrave;nia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciència-ficció ja és la nostra quotidianitat. La novel·la seria més aviat ficció especulativa: estranya la realitat per assenyalar com n’és de delirant</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tamb&eacute; en un moment en qu&egrave; sembla desdibuixar-se qualsevol tipus d&rsquo;ordre i tot pot caure, fins i tot el dret internacional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, un neoliberalisme absolut: els drets humans s&rsquo;aixafen i preval el discurs del m&eacute;s fort.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la relaci&oacute; amb Samuel Pearce, que &eacute;s completament digital, &iquest;es pot percebre un canvi en els vincles afectius a trav&eacute;s de la tecnologia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Internet &eacute;s una xarxa planet&agrave;ria tentacular: permet acc&eacute;s a informaci&oacute;, per&ograve; tamb&eacute; est&agrave; travessada pel poder, la vigil&agrave;ncia, l&rsquo;extracci&oacute; de dades i els discursos dominants. A m&eacute;s, funciona com un mirall narcisista: ens retorna versions retallades de nosaltres mateixos. Pengo aquesta foto a Instagram i aix&ograve; soc jo. Publico aquest tuit i aquests no s&eacute; quants car&agrave;cters soc jo. Soc gaireb&eacute; un esl&ograve;gan o una consigna o un pamflet, oi?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Internet funciona com un mirall narcisista: ens retorna versions retallades de nosaltres mateixos. Pengo aquesta foto a Instagram i això soc jo. Pengo aquest tuit i aquests no sé quants caràcters soc jo. Soc gairebé un eslògan o una consigna o un pamflet</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tot aix&ograve; impedeix negociar la realitat amb l&rsquo;altre, generar un di&agrave;leg real i la fricci&oacute; amb l&rsquo;altre. A m&eacute;s, perqu&egrave; tu et defineixis identit&agrave;riament, t&rsquo;has de regular amb l&rsquo;altre constantment. I aquest altre no &eacute;s un hum&agrave;, sin&oacute; precisament el medi.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Potser com quan Samuel Pearce demana canviar de xat.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; mateix. Ell proposa passar a un sistema basat en criptomonedes i blockchain, suposadament independent del m&oacute;n terrenal. &Eacute;s un deliri que va creixent fins a semblar una estafa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De fet, plataformes m&eacute;s hegem&ograve;niques com Meta o Google han estat condemnades recentment per un jurat de Los Angeles per fomentar la seva addicci&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacte, hi ha una dimensi&oacute; d&rsquo;addicci&oacute; i de control. &Eacute;s una mena de dictadura velada, mediada per discursos de poder i vigil&agrave;ncia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carla Nyman està preparant una estrena teatral a Conde Duque i el projecte Hydra a la Real Academia de España a Roma"
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                Carla Nyman està preparant una estrena teatral a Conde Duque i el projecte Hydra a la Real Academia de España a Roma                            </span>
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        <strong>Poc queda de quan Internet es va popularitzar i es va plantejar com una promesa de llibertat.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, per&ograve; acaba sent absorbida pel sistema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existeix algun escletxa de llum a la novel&middot;la davant d&rsquo;aquesta sensaci&oacute; de derrota total?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Crec que no &eacute;s completament pessimista. Internet no &eacute;s un lloc terrible en si, per&ograve; s&iacute; inh&ograve;spit. Hi ha un petit escletxa: en abocar el seu inconscient a Internet, la protagonista comen&ccedil;a a recon&egrave;ixer els seus malestars. &Eacute;s un primer pas cap a una certa lucidesa. Hi ha un descens als inferns &mdash;tamb&eacute; literal, perqu&egrave; Internet no &eacute;s al n&uacute;vol, sin&oacute; en infraestructures materials&mdash;, per&ograve; al final hi ha un cert aterratge.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per acabar, &iquest;en quins projectes treballa ara?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estic amb diversos projectes. El 28 de maig estreno a Conde Duque una obra, <em>Hyperb&oacute;rea</em>, sobre la intimitat entre cossos humans i no humans en la cultura digital. &Eacute;s una pe&ccedil;a per a una actriu i un robot. I a la Real Academia de Espa&ntilde;a en Roma treballo en <em>Hydra</em>, una relectura de figures mitol&ograve;giques h&iacute;brides com Aracne o Medusa, per pensar l&rsquo;&eacute;sser hum&agrave; com un cos tamb&eacute; h&iacute;brid, fet de minerals, aigua i tecnologia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/retrat-l-infern-d-internet-carla-nyman-mirall-narcisista-amb-versions-retallades-nosaltres-mateixos_1_13108406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 06:27:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El retrat de l’‘infern’ d’Internet de Carla Nyman:  “És un mirall narcisista amb versions retallades  de nosaltres mateixos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Internet,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El retrato del ‘infierno’ de Internet de Carla Nyman: "Es un espejo narcisista con versiones recortadas de nosotros mismos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/retrato-infierno-internet-carla-nyman-espejo-narcisista-versiones-recortadas_1_13108085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c5231a6-d68d-44f0-924d-f90dc9087f0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El retrato del ‘infierno’ de Internet de Carla Nyman: &quot;Es un espejo narcisista con versiones recortadas de nosotros mismos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novela 'El valle del silicio', publicada por Penguin Random House, dibuja Internet como una peligrosa vía de escape frente al malestar y explora una relación con un misterioso gurú digital que le promete la salvación a una narradora aislada del mundo</p><p class="subtitle">Meta y YouTube, condenadas a pagar seis millones de dólares por resultar adictivas y dañar la salud mental de una usuaria</p></div><p class="article-text">
        Carla Nyman (Palma, 1996) acaba de publicar su segunda novela. Reci&eacute;n llegada de su presentaci&oacute;n en Barcelona, contin&uacute;a en Madrid el tour promocional de una f&aacute;bula contempor&aacute;nea capaz de retratar a una generaci&oacute;n entera. La obra, titulada <em>El valle del silicio</em>, acerca a los lectores a una joven mujer que vive encerrada mientras su cuerpo parece diluirse en tras la pantalla de un chat en Internet que le promete escapar de los grandes problemas que la rodean. Desde esa historia, la autora construye una novela que se desarrolla como una deriva ps&iacute;quica atravesada por el deseo, la tecnolog&iacute;a y la necesidad de afecto.
    </p><p class="article-text">
        Mientras encara un largo d&iacute;a de entrevistas, caf&eacute; en mano, la escritora y dramaturga se estrena con elDiario.es explicando el punto de partida de la trama. La protagonista necesita sustitutos para las figuras que han desaparecido de su vida: desde una compa&ntilde;era de trabajo virtual hasta su perro que habla, llamado Averroes, pasando por Samuel Pearce, quien representa una v&iacute;a tecno-m&iacute;stica de escapismo. &ldquo;Vivimos en una negaci&oacute;n constante de la realidad, con conductas compulsivas, depresi&oacute;n e incertidumbre&rdquo;, apunta la autora, se&ntilde;alando c&oacute;mo Internet puede funcionar tanto como espacio de libertad como de control, reflejando la tensi&oacute;n entre deseo, adicci&oacute;n y aislamiento que refleja la novela.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la narrativa, Nyman ha trabajado en proyectos que fusionan literatura, <em>performance</em> y tecnolog&iacute;a. Pr&oacute;ximamente estrenar&aacute; <em>Hyperb&oacute;rea</em>, una obra de teatro para actriz y robot en Conde Duque, y desarrolla el <em>Hydra,</em> gracias a una beca de la Real Academia de Espa&ntilde;a en Roma, un proyecto que reinterpreta mitos h&iacute;bridos para explorar al ser humano como cuerpo compuesto de minerales, agua y tecnolog&iacute;a. Su escritura, reflejo ficcionado de la realidad, proyecta los futuros posibles entre la mente, el cuerpo y los entornos digitales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela arranca con una protagonista aislada, encerrada, que lentamente va desvaneci&eacute;ndose en la pantalla, hablando con Samuel Pearce. &iquest;Era la idea plantearlo como una nueva forma de encierro, no solo f&iacute;sico, sino mental y tecnol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, justamente a ella le ocurre eso: es como si se hubiese anulado toda su realidad. Todos sus v&iacute;nculos interpersonales han desaparecido, como si se hubiesen evaporado. Su trabajo tambi&eacute;n es telem&aacute;tico, lo cual fuerza ese autoaislamiento casi autoimpuesto. Adem&aacute;s, vive una orfandad casi c&oacute;smica &mdash;una palabra que ha salido mucho en presentaciones&mdash; porque no tiene lazos con amistades ni con pareja.
    </p><p class="article-text">
        Se da a entender que lo ha dejado recientemente con su pareja, tampoco se relaciona con su familia, con sus padres; es como que est&aacute;n, pero no est&aacute;n. Entonces necesita sustituciones compensatorias para poder subsistir. Ah&iacute; aparece el ordenador, como si estuviese animado a trav&eacute;s de ese usuario que es Samuel Pearce. Y todo es muy mental, sin apenas acci&oacute;n. Solamente en algunas partes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La novela narra la relación, a través de un chat, de la protagonista con un misterioso gurú digital que le promete un refugio contra el malestar."
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            <span class="title">
                La novela narra la relación, a través de un chat, de la protagonista con un misterioso gurú digital que le promete un refugio contra el malestar.                            </span>
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        <strong>Claro, como cuando Samuel Pearce le invita a ir al teatro, pero sin encontrarse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es. Y tambi&eacute;n cuando &eacute;l empieza a dar directrices, como ir a la casa de su infancia para enfrentarse a una especie de demolici&oacute;n geneal&oacute;gica. Es una novela en la que la acci&oacute;n no es f&iacute;sica o anat&oacute;mica &mdash;como en las pel&iacute;culas de acci&oacute;n&mdash;, sino mental, ps&iacute;quica. Hay incluso &ldquo;agujetas ps&iacute;quicas&rdquo; de tanto proceso mental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde luego. Tambi&eacute;n resulta muy interesante c&oacute;mo se plantean los personajes. Da la sensaci&oacute;n de que representan distintos sentires de la contemporaneidad: el hast&iacute;o de la narradora, la promesa digital de Samuel Pearce, la aceptaci&oacute;n del nuevo orden &mdash;un capitalismo amable, verde&mdash; en Lady Kombucha, y Averroes, que es puro pensamiento cr&iacute;tico.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido m&aacute;s bien accidental. Creo que la novela es un s&iacute;ntoma de este momento contempor&aacute;neo delirante, casi esquizoide, en el que vivimos: <em>startups</em>, preocupaci&oacute;n por la microbiota m&aacute;s que por el deseo&hellip; De ah&iacute; emergen estos personajes simb&oacute;licos. Ella, al vivir esa orfandad, necesita sustituir figuras que no tiene. Por ejemplo, le falta una madre y la sustituye con Lady Kombucha, que representa un mandato &eacute;tico hiperbolizado, muy cercano a un mandato capitalista: ser eco-friendly, &eacute;ticamente intachable, pero mediado por el mercado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La novela es un síntoma de este momento contemporáneo delirante, casi esquizoide, en el que vivimos: startups, preocupación por la microbiota más que por el deseo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Samuel Pearce tambi&eacute;n surge de un desencanto con el mundo y propone una v&iacute;a: una uni&oacute;n tecno-m&iacute;stica, una salida hacia el ciberespacio. Es una fantas&iacute;a de omnipotencia: autooptimizarse, salir de la mediocridad humana, fundirse en lo digital, en discursos cripto-capitalistas. Averroes, en cambio, es el principio de realidad: le recuerda que tiene que comer, cumplir funciones biol&oacute;gicas, ser m&aacute;s un perro que un humano atrapado en fantas&iacute;as filos&oacute;ficas. Aunque tambi&eacute;n es un personaje autoritario.
    </p><p class="article-text">
        Todos los personajes monitorizan a la protagonista, la teledirigen; ella no tiene agencia. La mueven como una marioneta y atraviesan su pensamiento, hasta que acaba disolvi&eacute;ndose en ellos. Supongo que para no estar sola: es su forma de ofrecerse al otro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Creo que la novela es un síntoma de este momento contemporáneo delirante, casi esquizoide, en el que vivimos&quot;, explica la escritora."
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            <span class="title">
                &quot;Creo que la novela es un síntoma de este momento contemporáneo delirante, casi esquizoide, en el que vivimos&quot;, explica la escritora.                            </span>
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        <strong>Durante la lectura surge una asociaci&oacute;n bastante clara con distop&iacute;as cl&aacute;sicas como </strong><em><strong>Matrix</strong></em><strong>, donde la IA controla el mundo aliment&aacute;ndose de los humanos &iquest;Esa distop&iacute;a ya se ha mezclado con la realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la distop&iacute;a es lo que estamos viviendo. Es delirante: desde querer terraformar Marte hasta muchas otras cosas del presente. La ciencia ficci&oacute;n ya es nuestra cotidianidad. La novela ser&iacute;a m&aacute;s bien ficci&oacute;n especulativa: extra&ntilde;a la realidad para se&ntilde;alar lo delirante que es. Vivimos en una huida y una negaci&oacute;n constante de la realidad, con conductas compulsivas en Internet, depresi&oacute;n, incertidumbre&hellip; Es la sintomatolog&iacute;a contempor&aacute;nea.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciencia ficción ya es nuestra cotidianidad. La novela sería más bien ficción especulativa: extraña la realidad para señalar lo delirante que es</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n en un momento donde parece desdibujarse cualquier tipo de orden y todo puede tambalearse, incluso el derecho internacional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, un neoliberalismo absoluto: los derechos humanos se aplastan y prevalece el discurso del m&aacute;s fuerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la relaci&oacute;n con Samuel Pearce, que es completamente digital, &iquest;puede percibirse un cambio en los v&iacute;nculos afectivos a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Internet es una red planetaria tentacular: permite acceso a informaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n est&aacute; atravesada por poder, vigilancia, extracci&oacute;n de datos y discursos dominantes. Adem&aacute;s, funciona como espejo narcisista: nos devuelve versiones recortadas de nosotros mismos. Subo esta foto a Instagram y esto soy yo. Subo este tweet y estos no s&eacute; cu&aacute;ntos caracteres soy yo. Soy casi un eslogan o una consigna o un panfleto, &iquest;no?&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Internet funciona como espejo narcisista: nos devuelve versiones recortadas de nosotros mismos. Subo esta foto a Instagram y esto soy yo. Subo este tweet y estos no sé cuántos caracteres soy yo. Soy casi un eslogan o una consigna o un panfleto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo eso impide negociar la realidad con el otro, generar un di&aacute;logo real y la fricci&oacute;n con el otro. Adem&aacute;s, para que t&uacute; te definas identitariamente, tienes que regularte con el otro constantemente. Y con el otro no es con un humano, sino precisamente con el medio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute;s como cuando Samuel Pearce pide cambiar de chat.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es. &Eacute;l propone pasar a un sistema basado en criptomonedas y <em>blockchain</em>, supuestamente independiente del mundo terrenal. Es un delirio que va creciendo hasta parecer una estafa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, plataformas m&aacute;s hegem&oacute;nicas como </strong><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/meta-youtube-condenadas-pagar-3-millones-dolares-resultar-adictivas-danar-salud-mental-usuaria_1_13098288.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Meta o Google han sido condenadas recientemente por un jurado de Los &Aacute;ngeles por fomentar su adicci&oacute;n</strong></a><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto, hay una dimensi&oacute;n de adicci&oacute;n y de control. Es una especie de dictadura velada, mediada por discursos de poder y vigilancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carla Nyman se encuentra preparando un estreno teatral en Conde Duque  y el proyecto Hydra en la Real Academia de España en Roma"
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                Carla Nyman se encuentra preparando un estreno teatral en Conde Duque  y el proyecto Hydra en la Real Academia de España en Roma                            </span>
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        <strong>Poco queda de cuando Internet se hizo popular y se plante&oacute; como una promesa de libertad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero acaba siendo absorbida por el sistema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe alg&uacute;n resquicio de luz en la novela frente a esa sensaci&oacute;n de derrota total?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que no es completamente pesimista. Internet no es un lugar terrible en s&iacute;, pero s&iacute; inh&oacute;spito. Hay un peque&ntilde;o resquicio: al volcar su inconsciente en Internet, la protagonista empieza a reconocer sus malestares. Es un primer paso hacia cierta lucidez. Hay un descenso a los infiernos &mdash;tambi&eacute;n literal, porque Internet no est&aacute; en la nube, sino en infraestructuras materiales&mdash;, pero al final hay cierto aterrizaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para cerrar, &iquest;en qu&eacute; proyectos est&aacute; trabajando ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy con varios proyectos. El 28 de mayo estreno en Conde Duque una obra, <em>Hyperb&oacute;rea</em>, sobre la intimidad entre cuerpos humanos y no humanos en la cultura digital. Es una pieza para una actriz y un robot. Y en la Real Academia de Espa&ntilde;a en Roma trabajo en <em>Hydra</em>, una relectura de figuras mitol&oacute;gicas h&iacute;bridas como Aracne o Medusa, para pensar al ser humano como un cuerpo tambi&eacute;n h&iacute;brido, hecho de minerales, agua y tecnolog&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/retrato-infierno-internet-carla-nyman-espejo-narcisista-versiones-recortadas_1_13108085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El retrato del ‘infierno’ de Internet de Carla Nyman: "Es un espejo narcisista con versiones recortadas de nosotros mismos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Internet,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desencanto de la generación que quiso vivir de internet: "Se nos ha vendido la falacia de la meritocracia digital"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mar-manrique-desencanto-generacion-quiso-vivir-internet-falacia-meritocracia-digital_1_13099573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4a611be-d679-457d-98ba-afe591eb563a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desencanto de la generación que quiso vivir de internet: &quot;Se nos ha vendido la falacia de la meritocracia digital&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ‘Un trabajo soñado’, la periodista Mar Manrique analiza cómo internet ha transformado el trabajo creativo entre promesas de libertad, que han derivado en autoexplotación, y una identidad cada vez más ligada a la lógica de las redes</p><p class="subtitle">“No rechazan la oficina, lo que rechazan es perder el tiempo”: cómo la generación Z está redefiniendo el trabajo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y si creo un proyecto propio?&rdquo;. Eso fue lo que pens&oacute; una reci&eacute;n graduada en periodismo llamada Mar Manrique (Barcelona, 1998), en plena pandemia, al constatar el desolador panorama laboral que le ofrec&iacute;a el sector de los medios de comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitaba averiguar c&oacute;mo pod&iacute;a excavar mi propia trinchera para trabajar en el periodismo, e internet parec&iacute;a la respuesta&rdquo;, escribe en su nuevo libro de revelador t&iacute;tulo: <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-un-trabajo-sonado/445382" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un trabajo so&ntilde;ado</em></a>. <em>El desencanto de una generaci&oacute;n que quiso vivir de internet</em> (Pen&iacute;nsula, 2026). Un volumen en el que analiza, con mirada cr&iacute;tica y desde su propia experiencia, c&oacute;mo el entorno digital ha transformado la forma de trabajar, de crear y de construirse una identidad en internet, desdibujando los l&iacute;mites entre vocaci&oacute;n, precariedad y autoexplotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De aquellas tribulaciones primigenias naci&oacute; <a href="https://fleetstreet.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fleet Street</em></a>, una <em>newsletter</em> sobre periodismo, tendencias y medios de comunicaci&oacute;n que hoy suma m&aacute;s de 10.000 seguidores en Espa&ntilde;a y Latinoam&eacute;rica y que, a la postre, ha supuesto para ella una especie de &ldquo;caballo de Troya&rdquo; de cara a hacerse visible en el mundo medi&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; en un momento superincipiente de las <em>newsletters</em> en Espa&ntilde;a&rdquo;, explica, &ldquo;cuando entr&eacute; al ecosistema de Substack [la plataforma en la que se aloja su bolet&iacute;n], tal vez hab&iacute;a tres publicaciones relevantes escribi&eacute;ndose sobre pol&iacute;tica, periodismo y cultura digital. <em>Fleet Street</em> supuso una catapulta a la visibilidad que me ha abierto muchas puertas. Pero tambi&eacute;n creo que ha habido un importante factor de suerte que muchas veces la gente no valora. Se nos ha vendido en internet la falacia de la meritocracia digital, de que lo virtual es un campo completamente abierto y democr&aacute;tico, pero la realidad es que eso no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se nos ha vendido en internet la falacia de la meritocracia digital, de que lo virtual es un campo completamente abierto y democrático, pero la realidad es que eso no es así</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, Mar forma parte del equipo del medio digital <a href="https://www.watif.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WATIF</a> y ha colaborado con multitud de publicaciones como <em>SModa</em> de <em>El Pa&iacute;s</em>, <em>La Vanguardia</em>, <em>Vogue</em> o este mismo diario. Hace poco present&oacute; el acto de conmemoraci&oacute;n de los 40 a&ntilde;os de la firma que incorpor&oacute; a Espa&ntilde;a y Portugal a la Uni&oacute;n Europea en el Palacio Real de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que, en su caso, crear un proyecto personal ha resultado todo un &eacute;xito. No obstante, no tiene del todo claro que hoy en d&iacute;a hacer eso sea obligatorio para los reci&eacute;n licenciados en periodismo o para aquellos que aspiran a entrar en otras parcelas del mundo creativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No creo que sea la &uacute;nica v&iacute;a aunque s&iacute; que pienso que es la que mejor le puede hacer sentir a uno&rdquo;, confiesa. &ldquo;Es cierto que antes siempre recomendaba a los estudiantes con los que hablaba que hicieran una <em>newsletter</em>, un podcast, que crearan una estrategia en redes sociales y que se especializaran en algo. Ahora sigo aconsejando lo mismo, pero mirando primero qu&eacute; es lo que el sistema est&aacute; buscando en ese momento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo que el sistema pide a los j&oacute;venes, seg&uacute;n la autora, es &ldquo;ser <em>multitasker</em>, hacer mil cosas a la vez, empezar en puestos de trabajo muy precarios y tener que invertir muchas horas. Adem&aacute;s, puede que no haya proyecci&oacute;n laboral. Una vez que entiendan c&oacute;mo va todo y todo lo que se les demandar&aacute; como profesionales, si la vocaci&oacute;n a&uacute;n est&aacute; intacta, entonces s&iacute; que pueden crear un proyecto propio para intentar seguir esa vocaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese punto de partida conecta directamente con una de las ideas centrales del libro.
    </p><h2 class="article-text">El espejismo del trabajo ideal</h2><p class="article-text">
        Internet nos promet&iacute;a algo muy concreto: libertad. Trabajar desde cualquier lugar, organizar los horarios a nuestro antojo y vivir de nuestra pasi&oacute;n. Esa narrativa sigue totalmente vigente, aunque el relato de Manrique introduce muchos matices.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de la verdad, lo que mucha gente acaba encontr&aacute;ndose en el mundo creativo son sueldos bajos, incertidumbre y una l&iacute;nea cada vez m&aacute;s difusa entre vida y trabajo. &ldquo;Aunque tambi&eacute;n depende de por d&oacute;nde entres a trabajar en internet, cu&aacute;l es la v&iacute;a y cu&aacute;l es el camino que transitas&rdquo;, apunta. &ldquo;Si pensamos&nbsp;en los trabajos de internet como una pir&aacute;mide, vemos que en la c&uacute;spide est&aacute;n los <em>influencers</em> que pueden cobrar varios miles de euros por hacer una <em>story</em> de una crema de manos. Luego, conforme vamos bajando, nos vamos encontrando con todos esos perfiles que mantenemos proyectos personales y que intentamos con todas nuestras fuerzas que el foco de internet se fije un poco en nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese desequilibrio no solo se da con los ingresos, sino que tambi&eacute;n acaba influyendo en m&aacute;s partes de la ecuaci&oacute;n. Llegando incluso a moldear las aspiraciones, el lenguaje y el comportamiento de todos los que forman parte de esa pir&aacute;mide. Muchos dise&ntilde;adores, periodistas y divulgadores buscan estrategias para escalar posiciones en la industria creativa.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como muchos moldean su actividad seg&uacute;n criterios ajenos a ella. &ldquo;Los trabajadores creativos replicamos el lenguaje de los <em>influencers</em> con la esperanza de llegar a cobrar 3.000 euros por una <em>story</em> y as&iacute; conseguir estabilidad econ&oacute;mica o comprarnos una casa&rdquo;, explica Manrique, &ldquo;algo que solo est&aacute; pudiendo hacer la gente de mi edad que es <em>influencer</em>, porque el resto lo tiene muy chungo a no ser que les ayuden sus padres&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los trabajadores creativos replicamos el lenguaje de los influencers con la esperanza de llegar a cobrar 3.000 euros por una &#039;story&#039; y así conseguir estabilidad económica o comprarnos una casa</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Teletrabajo y nomadismo: una libertad con matices</h2><p class="article-text">
        Las dos grandes promesas de este nuevo modelo laboral en las profesiones creativas son, en opini&oacute;n de la autora, el teletrabajo y el nomadismo digital. Pero, &iquest;cu&aacute;l es el impacto real de estas opciones en la vida de los creativos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de trabajar desde casa o desde cualquier parte del mundo, resulta muy seductora&rdquo;, reconoce Mar. &ldquo;&rsquo;Tendr&aacute;s total libertad: podr&aacute;s trabajar un poco y luego irte a surfear. &iexcl;T&uacute; eliges tus horarios!&rsquo;, te dicen. Pero la realidad es que no. Con el tiempo, todos hemos podido comprobar que la realidad es muy diferente. Cuesta much&iacute;simo desconectar y no solo cuando est&aacute;s trabajando en casa. Al final, todos estamos enganchados al m&oacute;vil y all&iacute; tenemos instaladas las aplicaciones que nos conectan con el trabajo (Slack, Teams, el correo, etc.)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De cualquier modo, la autora incide en que no quiere extender una narrativa antitecnolog&iacute;a, &ldquo;pero la realidad es que las din&aacute;micas que nos ha tra&iacute;do el estar todo el tiempo conectados, es que el trabajo ocupa una gran parte de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a porque lo tenemos literalmente al alcance de la mano&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales y todas estas nuevas formas de tecnología han catapultado y han amplificado el hecho de que el trabajo permea en todos los aspectos de nuestra vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En la introducci&oacute;n del libro&rdquo;, contin&uacute;a, &ldquo;me pregunto por qu&eacute; yo no puedo dejar la bata colgada del perchero, olvidar el trabajo e irme a casa como hace el personal sanitario. Para m&iacute; es casi imposible desconectar. Internet, las redes sociales y todas estas nuevas formas de tecnolog&iacute;a han catapultado y han amplificado el hecho de que el trabajo permea en todos los aspectos de nuestra vida y que estamos todo el rato expuestos a que pueda afectarnos e impactarnos durante todo el d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La identidad como construcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Otro de los ejes m&aacute;s interesantes de <em>Un trabajo so&ntilde;ado</em> es la relaci&oacute;n entre trabajo, identidad y redes sociales. La autora plantea una pregunta que atraviesa todo el ensayo: &iquest;d&oacute;nde termina la persona y d&oacute;nde empieza el personaje en internet?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su opini&oacute;n, todos representamos un papel en internet. &ldquo;De manera consciente o inconsciente, vamos creando nuestro propio avatar, como en <em>Los Sims</em>&rdquo;, explica. Cada publicaci&oacute;n, cada imagen, cada texto responde a una intenci&oacute;n. &ldquo;Cuando leemos un libro y nos parece muy interesante un extracto, lo publicamos en <em>Stories</em> porque queremos ser percibidos de una determinada manera y que nuestros seguidores digan, &lsquo;Ah, mira, qu&eacute; persona tan culta&rsquo;. Y lo mismo pasa cuando pensamos en forma de tuits&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo aparece cuando esa representaci&oacute;n se impone sobre la realidad. En el libro, la autora cuenta el caso de la <em>influencer </em>Tavi Gevinson, que en un art&iacute;culo escrito para la revista <em>The Cut</em> explicaba c&oacute;mo hab&iacute;a moderado ciertos rasgos de su personalidad real porque no cuadraban con su identidad en el mundo <em>online</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso me ha provocado que todo lo que veo en redes, aunque sea real, lo veo como inaut&eacute;ntico&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Y me sabe mal haber ca&iacute;do en ese sobrean&aacute;lisis, pero es que creo que es la realidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Crear pensando en el algoritmo</h2><p class="article-text">
        El impacto de las redes en los procesos creativos es otro de los puntos clave. La l&oacute;gica de la viralidad condiciona, en opini&oacute;n de Manrique, la manera de pensar, producir y compartir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la hora de crear algo, mucha gente tiene en cuenta cu&aacute;ntos <em>likes </em>va a conseguir, cu&aacute;ntas visualizaciones, etc. Es algo que muchas personas hacen constantemente en su trabajo incluso como filtro para saber si publican algo o no&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Esto hace que el proceso creativo se invierta. &ldquo;Pienso qu&eacute; va a funcionar en internet y entonces lo hago, no al rev&eacute;s&rdquo;, afirma. &ldquo;Eso hace que hayamos desnaturalizado el proceso creativo y que copiemos m&aacute;s, porque si vemos que algo funciona en TikTok, lo replicamos. Internet se ha convertido as&iacute; en un copia-pega&rdquo;. Que para colmo, suele ser recompensado por los algoritmos.
    </p><h2 class="article-text">El precio de estar dentro</h2><p class="article-text">
        Como acabamos de ver, hoy en d&iacute;a internet &ldquo;es un sistema muy demandante, que te exige muchas horas y que pr&aacute;cticamente nos exige la autoexplotaci&oacute;n, el trabajar a cambio de visibilidad&rdquo;, explica Manrique.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa no es sencilla. En opini&oacute;n de la autora, salirse de esa l&oacute;gica implica arriesgarse a quedarse atr&aacute;s. &ldquo;Creo que, por triste que parezca, quien para, pierde&rdquo;, sentencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Es muy difícil pensar en internet como un patio de recreo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Internet, que en su origen fue un espacio de juego, conexi&oacute;n y descubrimiento se ha convertido en un entorno de trabajo. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil pensar en internet como un patio de recreo&rdquo;, afirma Manrique. Las redes, seg&uacute;n ella, ya no son solo un lugar donde expresarse, sino un escenario donde se compite por la atenci&oacute;n, donde cada gesto puede tener un r&eacute;dito y donde la espontaneidad queda atravesada por la l&oacute;gica del algoritmo.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un ecosistema tan lleno de oportunidades como de desgaste. Manrique no lo niega. Al contrario, &ldquo;yo s&eacute; reconocer todas las oportunidades que me ha dado internet, pero tambi&eacute;n que el proceso me ha resultado muy cansado. Por eso decid&iacute; escribir este libro, para explorar y reflexionar sobre eso porque entiendo que hay mucha m&aacute;s gente a la que le ha ocurrido. Me gustar&iacute;a que este libro abriera un poco el debate sobre ello, que animara a buscar una soluci&oacute;n entre todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Un trabajo so&ntilde;ado</em>, por tanto, es una forma de hacer las paces con un sistema exigente pero sin dejar de cuestionarlo. Una invitaci&oacute;n a repensar no solo c&oacute;mo trabajamos, sino tambi&eacute;n desde d&oacute;nde lo hacemos. Quiz&aacute; la pregunta m&aacute;s importante que subyace a todo esto no es solo si es posible ganarse la vida en internet sino qu&eacute; lugar queremos que ocupe el trabajo en ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mar-manrique-desencanto-generacion-quiso-vivir-internet-falacia-meritocracia-digital_1_13099573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 20:57:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desencanto de la generación que quiso vivir de internet: "Se nos ha vendido la falacia de la meritocracia digital"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Redes sociales,Internet,Influencers,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alfonso Álvarez, CEO de Cellnex Iberia: “Si queremos calidad, cobertura y velocidad, debemos entender que tiene un coste”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/eventos/alfonso-alvarez-ceo-cellnex-iberia-si-queremos-calidad-cobertura-velocidad-debemos-entender-coste_1_13100926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71b930e9-f1cd-4ede-8cae-6444944164fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alfonso Álvarez, CEO de Cellnex Iberia: “Si queremos calidad, cobertura y velocidad, debemos entender que tiene un coste”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la segunda jornada del VI Foro Económico de elDiario.es, Alfonso Álvarez, CEO de Cellnex Iberia, analizó la posición de España en infraestructura digital, la autonomía estratégica y la resiliencia de las redes en un contexto global cada vez más competitivo</p></div><p class="article-text">
        La segunda jornada del VI Foro Econ&oacute;mico de elDiario.es cont&oacute; con la entrevista al CEO de Cellnex Iberia, Alfonso &Aacute;lvarez, a cargo del periodista Carlos del Castillo. Una charla sobre un tema tan crucial como la infraestructura digital, pero del que apenas se habla m&aacute;s all&aacute; de la prensa econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las telecomunicaciones se han convertido en un sector estrat&eacute;gico tanto para la ciudadan&iacute;a como para la econom&iacute;a y la geopol&iacute;tica&rdquo;, arranc&oacute; &Aacute;lvarez. Seg&uacute;n el directivo, &ldquo;aunque la poblaci&oacute;n percibe la relevancia de estos servicios en su vida diaria, muchos no son conscientes de la infraestructura que hay detr&aacute;s hasta situaciones extraordinarias, como el apag&oacute;n ocurrido el a&ntilde;o pasado&rdquo;. El CEO de Cellnex explic&oacute; que la compa&ntilde;&iacute;a presta servicio a operadores m&oacute;viles en Espa&ntilde;a y en otros nueve pa&iacute;ses, mantiene las redes de emergencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad en varias comunidades aut&oacute;nomas y garantiza la transmisi&oacute;n de la se&ntilde;al de TDT y radio en gran parte del territorio.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez reconoci&oacute; que Espa&ntilde;a todav&iacute;a se encuentra &ldquo;por detr&aacute;s&rdquo; de pa&iacute;ses como Estados Unidos o China en cuanto a consideraci&oacute;n de la infraestructura digital como activo estrat&eacute;gico. &ldquo;Tanto los pa&iacute;ses orientales como EEUU nos llevan a&ntilde;os de ventaja en considerar la infraestructura digital como un bien muy importante, como un activo estrat&eacute;gico. Y por tanto, llevan a&ntilde;os invirtiendo en esa infraestructura, desde data centers, servidores, cables de fibra &oacute;ptica, etc.&rdquo;, reconoci&oacute;. Y aunque Espa&ntilde;a es de los principales pa&iacute;ses del mundo en lo que respecta al acceso a la fibra &oacute;ptica, &ldquo;a&uacute;n queda mucho por invertir. Por ejemplo, las redes 5G que se llaman standalone tienen un grado de despliegue que no pasa del 30% de media. En los pa&iacute;ses asi&aacute;ticos est&aacute;n entre el 80 y el 95%&rdquo;, apunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el CEO de Celinex Iberia destac&oacute; que la estructura de los operadores europeos tambi&eacute;n limita la capacidad de inversi&oacute;n. &ldquo;En EEUU, un operador de telecomunicaciones tiene una media de 100 millones de clientes; en China, de 400 millones; en Europa, la media es de 5 millones. Es muy dif&iacute;cil que un operador pueda invertir al ritmo que la tecnolog&iacute;a le impone&rdquo;. Por eso, dijo &Aacute;lvarez, &ldquo;es mucho m&aacute;s sencillo poder invertir en calidad si a un operador no se le mide en t&eacute;rminos de competencia por el precio para el usuario final, sino por el compromiso de inversi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Menos es m&aacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        En cuanto a la especializaci&oacute;n de Cellnex, el CEO defendi&oacute; que la gesti&oacute;n neutral de la infraestructura pasiva es m&aacute;s eficiente. &ldquo;En la infraestructura qued&oacute; claro que ten&iacute;a mucho m&aacute;s sentido que los operadores se desintegrasen y la parte de la infraestructura pasiva pasase a estar en manos de un operador especializado como Cellnex, que hace una gesti&oacute;n independiente. Es m&aacute;s sencillo gestionar las torres y m&aacute;stiles de las azoteas de los edificios y dar cobertura urbana cuando eres neutral y prestas un servicio a todos los operadores, que si se pelean entre ellos y tienen que darse cabida unos a otros en la red del contrincante&rdquo;.
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                Entrevista a Alfonso Álvarez, CEO de Cellnex Iberia                            </span>
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        El directivo tambi&eacute;n abord&oacute; el papel de las redes en la resiliencia ante cortes el&eacute;ctricos. Sobre el apag&oacute;n del a&ntilde;o pasado, afirm&oacute; que &ldquo;la percepci&oacute;n del ciudadano medio fue: &lsquo;qu&eacute; bien se ha comportado la radio&rsquo;. La tele tambi&eacute;n, pero lamentablemente hay pocas teles a pilas&rdquo;. Explic&oacute; que, en hospitales con grupos electr&oacute;genos o autocaravanas con bater&iacute;a, se pudo seguir viendo televisi&oacute;n, y que la raz&oacute;n por la que la red resisti&oacute; parcialmente se debe a que &ldquo;en los contratos con los canales de televisi&oacute;n y radio ellos pagan un precio alto para que el servicio se mantenga en la franja horaria en la que tienen m&aacute;s publicidad, que suele ser el prime time&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez detall&oacute; que la autonom&iacute;a de un emplazamiento m&oacute;vil depende de factores como la intensidad del uso por parte de los usuarios y la duraci&oacute;n de las bater&iacute;as. &ldquo;Si todo el mundo empieza a navegar de manera masiva y a enviar mensajes de WhatsApp que no sean urgentes, dif&iacute;cilmente un emplazamiento medio aguantar&iacute;a m&aacute;s de dos horas. Los apagones normales pueden durar minutos&rdquo;. Aun as&iacute;, destac&oacute; que se est&aacute; trabajando en aumentar la resiliencia, con iniciativas como las bater&iacute;as desplegadas junto a operadores: &ldquo;Estamos desplegando ya las bater&iacute;as sin saber a&uacute;n cu&aacute;l va a ser la autonom&iacute;a a la que le va a obligar el Real Decreto. El resultado ser&aacute; una red m&aacute;s resiliente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Valorar el servicio</strong></h2><p class="article-text">
        Finalmente, &Aacute;lvarez insisti&oacute; en la importancia de que la ciudadan&iacute;a comprenda el coste de un servicio de calidad. &ldquo;Si queremos servicio en cuanto a calidad, cobertura y velocidad, debemos entender que tiene un coste&rdquo;, subray&oacute;, a&ntilde;adiendo que la concentraci&oacute;n de operadores con un volumen suficiente de usuarios permitir&aacute; que se pueda invertir en redes robustas y estables, sin sacrificar el rendimiento por competir &uacute;nicamente en precio. Y puso un ejemplo muy gr&aacute;fico: &ldquo;nos gastamos 12 euros en un gintonic malo y presumimos de ahorrar dos euros en la factura del m&oacute;vil. No tiene mucho sentido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ese respecto, y antes de concluir para dar paso a la pausa para el almuerzo, el CEO de Cellnex record&oacute; que la infraestructura de telecomunicaciones no solo sostiene la vida diaria de los ciudadanos, sino que &ldquo;es un activo estrat&eacute;gico para la econom&iacute;a y la soberan&iacute;a digital de Espa&ntilde;a&rdquo;. Las inversiones en resiliencia, la especializaci&oacute;n de la infraestructura y la planificaci&oacute;n a largo plazo son esenciales para garantizar que el pa&iacute;s est&eacute; preparado ante los retos tecnol&oacute;gicos y geopol&iacute;ticos del futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/eventos/alfonso-alvarez-ceo-cellnex-iberia-si-queremos-calidad-cobertura-velocidad-debemos-entender-coste_1_13100926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 16:08:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alfonso Álvarez, CEO de Cellnex Iberia: “Si queremos calidad, cobertura y velocidad, debemos entender que tiene un coste”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Telecomunicaciones,Apagón,Telefonía móvil,Internet,Fibra óptica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/muere-cancer-43-anos-dueno-plataforma-contenido-sexual-onlyfans-leonid-radvinsky_1_13091317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad8c0846-4b6c-4daf-83f8-e7813e95f4f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocida por su contenido sexual y con sede en Londres, la plataforma registró en su último ejercicio fiscal ingresos por valor de 7.200 millones de dólares (unos 6.192 millones de euros), procedentes de los pagos de sus usuarios a los creadores.</p><p class="subtitle">La otra cara de OnlyFans: millones para el fundador y fallos constantes para las creadoras de porno</p></div><p class="article-text">
        Leonid Radvinsky, el empresario estadounidense de origen ucraniano propietario de OnlyFans desde 2018, ha fallecido este lunes a los 43 a&ntilde;os de edad a causa de un c&aacute;ncer, seg&uacute;n ha confirmado la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de Leo Radvinsky. Leo falleci&oacute; en paz tras una larga lucha contra el c&aacute;ncer&rdquo;, ha explicado una portavoz de la empresa en un comunicado, a&ntilde;adiendo que &ldquo;su familia solicita privacidad en estos momentos dif&iacute;ciles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conocida por su contenido sexual y con sede en Londres, la plataforma registr&oacute; en su &uacute;ltimo ejercicio fiscal ingresos por valor de 7.200 millones de d&oacute;lares (unos 6.192 millones de euros), procedentes de los pagos de sus usuarios a los creadores.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 adquiri&oacute; Fenix International, matriz de OnlyFans, a los brit&aacute;nicos Guy Stokely y Tim Stokely, fundadores de la plataforma en 2016, y desde entonces se mantuvo como director y accionista mayoritario.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su actividad en la empresa, fue inversor en diversas compa&ntilde;&iacute;as y apoy&oacute; proyectos filantr&oacute;picos a nivel global, indic&oacute; OnlyFans en su nota.
    </p><p class="article-text">
        La entidad, con sede en el Reino Unido aunque la mayor parte de sus beneficios se generan en EEUU, se ha convertido en uno de los mayores y m&aacute;s controvertidos &eacute;xitos tecnol&oacute;gicos del pa&iacute;s, impulsada por la demanda de pornograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su modelo permite a los creadores ofrecer contenido directamente a los usuarios, qued&aacute;ndose la plataforma con el 20% de los ingresos y, aunque es particularmente popular por el porno, tambi&eacute;n tienen cuentas artistas o m&uacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        OnlyFans reparti&oacute; el a&ntilde;o pasado dividendos r&eacute;cord por valor de 701 millones de d&oacute;lares a Radvinsky, uno de los mayores pagos de este tipo entre empresas privadas en el Reino Unido, seg&uacute;n Financial Times.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el peri&oacute;dico, en el &uacute;ltimo decenio la plataforma ha distribuido m&aacute;s de 25.000 millones de d&oacute;lares a los creadores de contenido.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2024, las participaciones de Radvinsky en Fenix International, propietaria y operadora de OnlyFans, estaban controladas a trav&eacute;s del fideicomiso LR Fenix Trust, mientras, seg&uacute;n el rotativo econ&oacute;mcio, el empresario manten&iacute;a conversaciones para vender una participaci&oacute;n mayoritaria.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n hab&iacute;an indicado a Bloomberg fuentes conocedoras, el empresario de origen ucraniano sondeaba la venta de una participaci&oacute;n del 60% en la compa&ntilde;&iacute;a, con una valoraci&oacute;n empresarial de alrededor de 5.500 millones de d&oacute;lares (4.750 millones de euros). La firma de inversi&oacute;n Architect Capital, con sede en San Francisco (EEUU), mantuvo conversaciones para liderar una oferta con acciones y aproximadamente 2.000 millones de d&oacute;lares (1.728 millones de euros) en deuda, aunque las conversaciones a&uacute;n se encontraban en febrero en su fase inicial.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio de Radvinsky ascend&iacute;a a unos 4.700 millones de d&oacute;lares (4.062 millones de euros) al momento de su muerte, seg&uacute;n estimaciones de la revista 'Forbes', que le situaba en el puesto 869 entre las mayores fortunas del mundo del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/muere-cancer-43-anos-dueno-plataforma-contenido-sexual-onlyfans-leonid-radvinsky_1_13091317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 16:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituarios,Sexo,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cory Doctorow, autor de 'Mierdificación': "Trump puede apagarnos tecnológicamente cuando quiera"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b9833f5-7c82-45b5-9c56-8f2b96b36fee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cory Doctorow, autor de &#039;Mierdificación&#039;: &quot;Trump puede apagarnos tecnológicamente cuando quiera&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y activista digital explica en su nuevo libro por qué las redes sociales y las empresas digitales se han convertido en un "infierno" para los usuarios y plantea también el camino hacia el cambio</p><p class="subtitle">La perversión de los algoritmos y por qué Internet no deja nada al azar: “En ChatGPT hay vacíos de información adrede”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Internet es una mierda&rdquo;. As&iacute; de contundente se muestra Cory Doctorow (Toronto, Canad&aacute;, 1971), periodista, activista digital y autor de <em>Mierdificaci&oacute;n </em>(Capit&aacute;n Swing, 2026). El t&iacute;tulo de su nuevo libro corresponde al nombre que le ha dado al estado actual de las plataformas, que maltratan a sus usuarios a base de &ldquo;robarles datos, espiarles y manipularles&rdquo;. Ese t&eacute;rmino, que puso nombre a la frustraci&oacute;n que muchos de los usuarios de Internet sent&iacute;an, fue seleccionado como palabra del a&ntilde;o por el diccionario Macquarie en 2024. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, Doctorow asegura que todo tiene soluci&oacute;n. Mira esperanzado a los cambios normativos que despuntan en la Uni&oacute;n Europea, as&iacute; como en otros pa&iacute;ses, que est&aacute;n reaccionando a la deriva totalitaria de un Trump que usa a su antojo el poder de un sector tecnol&oacute;gico erigido a base de monopolios que, durante a&ntilde;os, se han saltado las leyes sin consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que Internet se ha &lsquo;mierdificado&rsquo;. &iquest;Qu&eacute; significa eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para entender el t&eacute;rmino es necesario aportar contexto. Llevo 25 a&ntilde;os siendo activista por los derechos digitales. Conseguir que la gente se preocupe por la tecnolog&iacute;a es dif&iacute;cil porque es algo t&eacute;cnico, abstracto y cuyas consecuencias son a muy largo plazo. Y, por muy buenas razones, la gente se preocupa por cosas inmediatas y concretas. El problema de la tecnolog&iacute;a es que, cuando sus consecuencias se vuelven concretas e inmediatas, ya es demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        Mi trabajo, igual que el de un activista clim&aacute;tico, es hacer que la gente se preocupe por estas cuestiones t&eacute;cnicas y a futuro, as&iacute; que uso met&aacute;foras llamativas. Y he aprendido que las palabras malsonantes son m&aacute;gicas para interesar a la gente. &lsquo;Mierdificaci&oacute;n&rsquo; me pareci&oacute; una gran manera de describir c&oacute;mo las plataformas se han vuelto malas para la gente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al pensar en una plataforma que se haya &lsquo;mierdificado&rsquo;, me viene a la cabeza Twitter. &iquest;C&oacute;mo fue el proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pregunta deber&iacute;a ser: &iquest;qu&eacute; le imped&iacute;a ser mala antes? La respuesta es que estaba demasiado preocupada por que sus usuarios se fueran. Al principio, ten&iacute;a una API [Interfaz de Programaci&oacute;n de Aplicaciones] muy robusta que permit&iacute;a a los programadores construir cosas encima de su servicio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso qu&eacute; significa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que si alguien &lsquo;mierdificaba&rsquo; Twitter, pod&iacute;a venir otro programador a &lsquo;desmierdificarla&rsquo;. Significaba que hab&iacute;a much&iacute;sima competencia y que tanto los trabajadores como los usuarios ten&iacute;an mucho poder. Sobre todo, los primeros, porque hace d&eacute;cadas hab&iacute;a muy pocos profesionales capaces de hacer ese trabajo. Eran muy escasos y muy valiosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro asegura que los trabajadores de las grandes tecnol&oacute;gicas, al principio, cre&iacute;an mucho en que su labor hac&iacute;a un bien a la humanidad y se negaban a aplicar cambios que pudieran perjudicar al usuario. Dice que eran un basti&oacute;n contra la &lsquo;mierdificaci&oacute;n&rsquo;. &iquest;Cu&aacute;ndo cambi&oacute; eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Piensa que un trabajador tecnol&oacute;gico promedio aportaba cerca de un mill&oacute;n de d&oacute;lares al a&ntilde;o a los ingresos de su empleador. Mientras costaras menos de un mill&oacute;n, la empresa sal&iacute;a ganando. Y, como digo, hab&iacute;a muy pocos, as&iacute; que las compa&ntilde;&iacute;as intentaban cuidarlos mucho para evitar que se fueran por la puerta. Porque, con ellos, tambi&eacute;n se ir&iacute;a su negocio. Pero lleg&oacute; un momento en que la oferta alcanz&oacute; a la demanda. Y, si antes hab&iacute;a 10 jefes a las puertas de una empresa para intentar reclutar a sus empleados, ahora hay 10 trabajadores que est&aacute;n dispuestos a hacer el trabajo que otros no quieran hacer. 
    </p><p class="article-text">
        Las empresas empezaron a ganar tanto dinero que todo se volvi&oacute; relativo. Y empezaron a comprar a la competencia, salt&aacute;ndose todas las leyes antimonopolio que, ya de por s&iacute;, dejaban bastante que desear. Si personas como Elon Musk act&uacute;an con tanta impunidad es porque pueden corromper los procesos pol&iacute;ticos y legales. Tienen acceso a dinero infinito que hace que no tengan que preocuparse por las consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asegura que los monopolios son la clave de la &lsquo;mierdificaci&oacute;n&rsquo; y pone ejemplos de c&oacute;mo la falta de competencia empeora el servicio. Uno de ellos es que el buscador de Google funciona mal aposta. &iquest;C&oacute;mo puede ser un peor producto bueno para una empresa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Conoces el <a href="https://ih1.redbubble.net/image.548581167.3362/bg,f8f8f8-flat,750x,075,f-pad,750x1000,f8f8f8.u1.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meme del cerebro galaxia</a>? [Una imagen de Internet en la que aparecen tres esc&aacute;neres cerebrales, a cada cual m&aacute;s iluminado, que representan estadios de conciencia m&aacute;s elevados]. El cerebro peque&ntilde;o es el neoliberal, que dice que la culpa de que las plataformas sean malas es del usuario, que las ha usado mal, que no se ha dado cuenta de que si no paga por el producto &eacute;l es el producto y todas esas tonter&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El cerebro del medio es de los gur&uacute;s tecnol&oacute;gicos, banales y colocados de ketamina, al estilo Elon Musk. Ellos se creen que son los ide&oacute;logos de todo, pero son un mero puente. No quiero dejarles libres de culpa y no llorar&eacute; cuando sean enviados a la papelera de la historia, pero no son m&aacute;s que meros t&iacute;teres. El gran cerebro es el de nuestros responsables pol&iacute;ticos, los que crearon un entorno &lsquo;mierdificador&rsquo; en el que la peor conducta de las peores personas es la que gana m&aacute;s dinero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Google no tuvo éxito por ser mejor que otras empresas. Triunfó porque compró a otras empresas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Trad&uacute;zcamelo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Google no tuvo &eacute;xito por ser mejor que otras empresas. Triunf&oacute; porque compr&oacute; a otras empresas. Es decir, s&iacute; fue mejor una vez. Hizo el mejor motor de b&uacute;squeda en 1998. Pero luego compr&oacute; a todos los que pod&iacute;an competir con &eacute;l y todos los espacios de b&uacute;squeda. Cualquier caja de b&uacute;squeda en Internet que veas est&aacute; conectada a los servicios de Google. Todos. Incluso los de Apple, que es su principal competencia. Le pagan 20.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o para que no desarrolle su propio motor de b&uacute;squeda y Safari lleve a Google.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, Google ya no ten&iacute;a que ser el mejor. As&iacute; que vieron que si funcionaba peor y ten&iacute;as que buscar m&aacute;s de una vez para encontrar lo que buscabas, pod&iacute;an ense&ntilde;arte m&aacute;s anuncios y as&iacute; aumentar sus ingresos. &iquest;Qu&eacute; iba a hacer la gente? &iquest;Usar Bing? Ten&iacute;an a los usuarios atrapados. Si hubi&eacute;ramos hecho cumplir las leyes antimonopolio, Google no habr&iacute;a podido hacer esos movimientos. Y no hablo s&oacute;lo de la Comisi&oacute;n Federal de Comercio de los Estados Unidos, sino tambi&eacute;n de la Comisi&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ten&iacute;a la UE margen de maniobra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De la mano del plan Marshall, de despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos redefini&oacute; la mayor parte de los sistemas legales europeos, que importaron las leyes antimonopolio estadounidenses. Todas las cosas que eran ilegales all&iacute;, lo eran aqu&iacute;. Y la Comisi&oacute;n Europea les dej&oacute; hacerlo. Pero miraron a otro lado y no hicieron cumplir las leyes, a la vez que permitieron que Irlanda se convirtiera en un refugio para violar las leyes de privacidad.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso iba a tener unas consecuencias evidentes y quienes lo permitieron lo sab&iacute;an. Insisto, no voy a decir que Sergey Brin [fundador de Google], Mark Zuckerberg o Elon Musk sean buenas personas, pero trabajaban para aumentar sus beneficios. Los que trabajan para nosotros, para representar nuestros intereses, son los pol&iacute;ticos que permitieron que todo esto sucediera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cory Doctorow, durante la entrevista con elDiario.es en Barcelona                            </span>
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        <strong>Teniendo en cuenta que estas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n en Estados Unidos, &iquest;qu&eacute; puede hacer la UE, concretamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Europa no tiene control sobre esas empresas, pero s&iacute; sobre sus propias leyes. La Directiva de Derechos de Autor hace ilegal la ingenier&iacute;a inversa, que es, b&aacute;sicamente, lo que permite modificar una tecnolog&iacute;a. Mercedes lo aprovecha para evitar que geolocalices tu coche, a no ser que pagues una suscripci&oacute;n. Igual que BMW, que te cobra por el cambio autom&aacute;tico de luces cortas a largas. O algunos Tesla, que dejan de funcionar cuando est&aacute;s a menos del 50% de carga si no contratas un plan premium.
    </p><p class="article-text">
        Sin esa ley contra la ingenier&iacute;a inversa, podr&iacute;as ir al mec&aacute;nico y cambiarlo. O podr&iacute;an surgir empresas europeas que crearan productos complementarios para &lsquo;desmierdificar&rsquo; lo que nos llega de Estados Unidos. Hablo desde bloqueadores de anuncios hasta programarlos para esquivar la obsolescencia programada. Eso entra en las competencias europeas. Y tengo mucha fe en la ley de Equidad Digital. Creo que es una gran oportunidad para poner en marcha la ingenier&iacute;a inversa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Estados Unidos tambi&eacute;n parec&iacute;a que hubo un cambio con Joe Biden, que empez&oacute; a aplicar las leyes antimonopolio que derivaron en grandes juicios contra gigantes tecnol&oacute;gicos. A pesar de eso, asegura que ahora estamos peor que entonces &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por Trump. Su reelecci&oacute;n es una reacci&oacute;n. Las empresas se gastaron much&iacute;simo dinero en su campa&ntilde;a para evitar la amenaza al poder corporativo que supuso Biden. Ahora bien, tampoco es que crea que Biden lo hiciera por convicciones personales, sino simplemente porque reaccion&oacute; al clima pol&iacute;tico. Hab&iacute;a movimientos alrededor del mundo: en Espa&ntilde;a, Alemania, Francia o el Reino Unido. Pero tambi&eacute;n en Singapur, Australia, Corea del Sur o Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En toda su historia, la Oficina de la Competencia de Canad&aacute; hab&iacute;a impugnado tres fusiones, y no consigui&oacute; bloquear ninguna. Pero, en 2024, Justin Trudeau, que todav&iacute;a no ha conocido una empresa que no le guste, dot&oacute; de m&aacute;s poderes a esa oficina que a cualquier otro &oacute;rgano regulador en el mundo. Tambi&eacute;n pas&oacute; en el Reino Unido, donde se trabaj&oacute; m&aacute;s en cinco a&ntilde;os &ndash;de un gobierno de derechas&ndash; que en los &uacute;ltimos 40.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue esa ofensiva contra las plataformas tecnol&oacute;gicas una respuesta al esc&aacute;ndalo de Cambridge Analytica, que descubri&oacute; que redes como Facebook hicieron propaganda encubierta a favor de Trump?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso ayud&oacute;, pero empez&oacute; antes de eso. Piensa que en China tambi&eacute;n empezaron a ponerse las pilas y no creo que estuvieran preocupados por que Facebook interfiriera en sus elecciones. Simplemente, creo que responde a un clamor popular. Cuando alg&uacute;n pol&iacute;tico dice que quiere poner coto al poder corporativo, arrastra a las masas.
    </p><p class="article-text">
        Hay un principio b&aacute;sico en ciencias pol&iacute;ticas que dice que las cosas que pasan son las que los multimillonarios quieren que pasen. Y si no quieren, pues olv&iacute;date. Pero eso podr&iacute;a estar cambiando. Canad&aacute; est&aacute; yendo contra sus millonarios. Y hablamos de un pa&iacute;s que dej&oacute; que Galen Weston, el hombre que posee casi todos los supermercados del pa&iacute;s, se coludiera con otros peque&ntilde;os magnates de tiendas para fijar secretamente el precio del pan. Es algo que no tiene precedentes. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trump retiró al juez que condenó a Bolsonaro el acceso a todas sus cuentas de MicrosoftAl juez de la Haya y la Corte Penal Internacional que firmó la orden de detención contra Benjamin Netanyahu le pasó lo mismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero Trump va contra esa corriente. Seguramente porque &eacute;l mismo es un magnate multimillonario. &iquest;Hay posibilidad de luchar contra la concentraci&oacute;n de poder sin Estados Unidos como aliado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es ciertamente m&aacute;s dif&iacute;cil. Se usan d&oacute;lares para las transacciones internacionales, muchas de las conexiones de fibra &oacute;ptica pasan por el Atl&aacute;ntico o el Pac&iacute;fico y se interconectan en Estados Unidos. Y, claro, usamos plataformas americanas. Todos usamos Gmail. Nos dijeron que nunca usar&iacute;an eso con fines geopol&iacute;ticos y era claramente una mentira. Lo supimos cuando [Edward] Snowden nos dijo que nos espiaban. Y lo confirmamos con Trump, que retir&oacute; al juez que conden&oacute; a Bolsonaro el acceso a todas sus cuentas de Microsoft, a todos sus documentos y correos. Al juez de la Haya y la Corte Penal Internacional que firm&oacute; la orden de detenci&oacute;n contra Benjamin Netanyahu le pas&oacute; lo mismo. Trump nos puede apagar tecnol&oacute;gicamente cuando quiera.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que me da esperanza es que, as&iacute; como reemplazar el d&oacute;lar es muy dif&iacute;cil, la tecnolog&iacute;a es otra historia. Si todo el mundo excepto ellos trabajara en alternativas de c&oacute;digo abierto a Microsoft o Gmail, las cosas cambiar&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree en esa posibilidad? Me recuerda a cuando millones de personas dijeron que iban a dejar Twitter por su deriva pol&iacute;tica. Pero Twitter sigue ah&iacute; y su alternativa, Bluesky, nunca lleg&oacute; a despegar del todo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n por la que la gente no ha dejado Twitter ni Facebook es porque quieren m&aacute;s a sus amigos de lo que odian a Musk o a Zuckerberg. La gente que no tiene amigos en Twitter, ya no est&aacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yo sigo all&iacute; y no lo uso como una red social para conectar con amigos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y &iquest;por qu&eacute; sigues all&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Porque me interesa ver la deriva que toma. Y creo que mucha gente puede estar enganchada a las discusiones y al discurso de odio que all&iacute; se genera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, es un c&iacute;rculo vicioso. La gente que no contribuye a esos discursos de odio est&aacute; all&iacute; porque t&uacute; est&aacute;s all&iacute;, porque tienes un perfil al que quieren llegar. Pero si t&uacute; te fueras, ellos tambi&eacute;n se ir&iacute;an, porque no valdr&iacute;a la pena sufrir la presi&oacute;n a la que los somete Musk. A la gente parece que no le preocupa que vendan sus datos ni que les esp&iacute;en, pero es porque no tienen una alternativa &eacute;tica. Creo firmemente que, si se la damos, se ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de &eacute;tica. &iquest;C&oacute;mo ve la </strong><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-startup-planta-cara-trump-estilo-dictador-ia-guerra_1_13045909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pugna entre Trump y Antrhopic</strong></a><strong>? &iquest;Cree que el hecho de que la empresa se negara a ceder sus modelos de IA al departamento de Guerra en plenos ataques contra Ir&aacute;n es el principio de un cambio de modelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, tampoco ha sido una resistencia tan impresionante. Lo que dijeron es que no iban a ceder sus modelos para que acabaran espiando a estadounidenses. Pero no dijeron nada de poblaciones extranjeras. Tambi&eacute;n dijeron que no iban a participar de una maquinaria de muerte automatizada. Al menos de momento, no hasta que la herramienta estuviera completamente lista. No es que est&eacute; demasiado impresionado con la fortaleza moral de esta empresa. 
    </p><p class="article-text">
        No son m&aacute;s que l&iacute;neas rojas est&eacute;ticas, que parecen fant&aacute;sticas teniendo en cuenta lo lejos que est&aacute; yendo Trump, pero no dejan de ser unos l&iacute;mites pat&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;qu&eacute; nos queda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La colaboraci&oacute;n entre activistas, emprendedores que quieren aprovechar los cambios legislativos y ciudadan&iacute;a. Estamos m&aacute;s cerca de conseguir el cambio que nunca porque Donald Trump ha declarado la guerra al mundo y nos hemos cansado de que todo dependa de plataformas americanas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Nos estamos olvidando de China?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, porque todo lo que hagamos para luchar contra los monopolios y la 'mierdificaci&oacute;n' de Estados Unidos servir&aacute; para ellos y para cualquier otro pa&iacute;s que quiera tomarles el relevo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que ahora estamos en el &lsquo;mierdoceno&rsquo;. Si tiene raz&oacute;n y esta era acaba, &iquest;cu&aacute;l ser&aacute; la siguiente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La de un Internet nuevo y bueno. Uno donde los usuarios tengan la &uacute;ltima palabra en lo que hacen y en el que las empresas que les da&ntilde;an sufran en lugar de prosperar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 23:01:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cory Doctorow, autor de 'Mierdificación': "Trump puede apagarnos tecnológicamente cuando quiera"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Google,Twitch,Twitter,Elon Musk,Facebook,Mark Zuckerberg,Big data,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España acogerá el primer "Encuentro Internacional de Derechos Digitales" en mayo en Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/gobierno-organizara-primer-encuentro-internacional-derechos-digitales-mayo-barcelona_1_13077547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e935fd8-cfe5-494d-9490-3c9b06b4836c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España acogerá el primer &quot;Encuentro Internacional de Derechos Digitales&quot; en mayo en Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno avanza que la cita reunirá a "expertos, instituciones y representantes de la sociedad civil" para tratar impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial</p><p class="subtitle">¿ChatGPT te hace clickbait? Se llama “mierdificación” y acaba de llegar a la inteligencia artificial</p></div><p class="article-text">
        El ministro para la Transformaci&oacute;n Digital y de la Funci&oacute;n P&uacute;blica, &Oacute;scar L&oacute;pez, ha anunciado la celebraci&oacute;n del primer &ldquo;Encuentro Internacional de Derechos Digitales&rdquo;, que tendr&aacute; lugar los pr&oacute;ximos 13 y 14 de mayo en la ciudad de Barcelona. En el evento, organizado por el Observatorio de Derechos Digitales y la fundaci&oacute;n Mobile World Capital (vinculada a la feria <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-ciberseguridad-conectividad-mobile-world-congress-dejado-feria-moviles_1_13037250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mobile World Congress</a>), reunir&aacute; a &ldquo;expertos, instituciones y representantes de la sociedad civil&rdquo; para tratar impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial, ha declarado L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        El ministro ha vuelto a incidir el debate que el presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, ha abierto en las &uacute;ltimas semanas al se&ntilde;alar la responsabilidad de las grandes plataformas en los da&ntilde;os que causan a las personas y las sociedades. &ldquo;Los algoritmos priorizan mensajes de odio o muy polarizadores&rdquo;, ha destacado, enumerando sus &ldquo;efectos perversos&rdquo; y &ldquo;penosos&rdquo;, como el &ldquo;retorno de discursos ultras&rdquo;. Tambi&eacute;n en la salud mental, provocando &ldquo;suicidios&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/sobreestimulacion-dopamina-miedo-rechazo-redes-sociales-neurociencia-adolescentes_1_12958223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en los m&aacute;s j&oacute;venes</a>, con &ldquo;muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con ansiedad que est&aacute;n teniendo tratamientos psicol&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Barcelona, la sede elegida por el Ejecutivo, se ha convertido en una de las capitales tecnol&oacute;gicas de Europa impulsada por su entorno emprendedor y por el Mobile World Congress. Adem&aacute;s de esta cita, centrada en la industria digital, la ciudad ha acogido eventos dirigidos a tratar su impacto social, como el Mozilla Festival, centrado en <a href="https://www.eldiario.es/temas/derechos-digitales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derechos digitales</a>, privacidad y tecnolog&iacute;as abiertas. Este lleg&oacute; a la capital catalana por primera vez en 2025 y se quedar&aacute; al menos hasta 2027.
    </p><p class="article-text">
        Para L&oacute;pez, este tipo de debates que pongan encima de la mesa &ldquo;la ley de la selva&rdquo; que se impone en el terreno digital se han convertido en fundamentales. &ldquo;Nos prometieron una&nbsp;Arcadia feliz, donde la democracia se iba a multiplicar porque iba a haber muchas m&aacute;s opiniones&rdquo; pero &ldquo;a&ntilde;os despu&eacute;s hemos descubierto que no es oro todo lo que reluce y que el 30 o el 40% de las opiniones en redes son bots, o compradas o creadas artificialmente&rdquo;, ha manifestado. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, el ministro ha reivindicado medidas como la creaci&oacute;n de la Agencia Espa&ntilde;ola de Supervisi&oacute;n de la Inteligencia Artificial o el impulso de la Carta de Derechos Digitales, que han llevado a Espa&ntilde;a al 7&ordm; lugar del <a href="https://hai.stanford.edu/ai-index/2025-ai-index-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de desarrollo de la IA</a> que elabora la Universidad de Stanford, en Silicon Valley. Un informe que analiza m&aacute;s de 40 indicadores, desde la investigaci&oacute;n y la inversi&oacute;n hasta la regulaci&oacute;n, y que ha colocado al pa&iacute;s en el segundo puesto del ranking europeo por detr&aacute;s del Reino Unido. 
    </p><h2 class="article-text">Tir&oacute;n de orejas a empresas y fondos: &ldquo;En Europa falta inversi&oacute;n privada&rdquo;</h2><p class="article-text">
        L&oacute;pez tambi&eacute;n ha aprovechado para se&ntilde;alar lo que, a su juicio, est&aacute; ralentizando a Europa respecto a EEUU o China en materia tecnol&oacute;gica: &ldquo;Lo que ha faltado ha sido inversi&oacute;n privada, riesgo privado que s&iacute; ha habido en Estados Unidos&rdquo;. Se&ntilde;ala que el problema &ldquo;no es la regulaci&oacute;n&rdquo;, sino la fragmentaci&oacute;n del mercado, que impide a las empresas nacer con el tama&ntilde;o de consumidores suficiente para competir globalmente.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el titular de Transformaci&oacute;n Digital tambi&eacute;n ha tirado de las orejas a empresas y fondos por no asumir los &ldquo;riesgos&rdquo; que tiene la inversi&oacute;n en nuevas tecnolog&iacute;as hasta no ver un rendimiento econ&oacute;mico claro. &ldquo;Est&aacute; pasando ahora con la cu&aacute;ntica. Hay mucha gente que todav&iacute;a no invierte en cu&aacute;ntica porque todav&iacute;a no ve el uso comercial&rdquo;, ha enfatizado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay un problema de inversi&oacute;n p&uacute;blica en Europa, no hay un problema de apuesta ni de voluntad pol&iacute;tica, hay un problema de inversi&oacute;n privada&rdquo;, ha recalcado.
    </p><h2 class="article-text">Confianza en la &ldquo;responsabilidad&rdquo; de la oposici&oacute;n para prohibir el acceso de los menores a redes</h2><p class="article-text">
        Una de las medidas estrella sobre el &aacute;mbito digital que el Gobierno quiere sacar adelante este 2026 es la <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-anuncia-paquete-combatir-desinformacion-redes-sociales-ceo-enfrentaran-responsabilidad-penal-si-no-retiran-contenidos-ilegales_1_12958046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prohibici&oacute;n del acceso de los menores de 16 a&ntilde;os a las redes sociales</a>. &ldquo;Me dirijo a todos los grupos del Congreso [...] Espero que nadie sea tan irresponsable como para paralizar esta ley&rdquo;, ha dicho L&oacute;pez sobre la norma en la que va incluido el veto.
    </p><p class="article-text">
        El ministro ha criticado a quienes &ldquo;en el espacio p&uacute;blico se llenan la boca diciendo que hay que hacer esto&rdquo;, para despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/industria-digital-recela-control-duro-edad-menores-redes-gobierno-plantea-2026_1_12863843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poner palos en las ruedas</a> a su aprobaci&oacute;n legislativa. &ldquo;Al margen de jugadas parlamentarias y disputas pol&iacute;ticas diarias, espero que no se les ocurra a nadie paralizar una ley tan importante para nuestros ni&ntilde;os y ni&ntilde;as&rdquo;, ha enfatizado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/gobierno-organizara-primer-encuentro-internacional-derechos-digitales-mayo-barcelona_1_13077547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 11:54:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España acogerá el primer "Encuentro Internacional de Derechos Digitales" en mayo en Barcelona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Ministerio para la Transformación Digital,Barcelona,Óscar López,Redes sociales,Internet,seguridad en internet,Menores,Derechos digitales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del centro comercial al VIPS: dime de dónde eres y te diré qué clase de ocio marcó tu juventud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/centro-comercial-vips-dime-dire-clase-ocio-marco-juventud_1_13060055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d181d45a-cee5-4ee1-a762-bfa2b4d70836_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del centro comercial al VIPS: dime de dónde eres y te diré qué clase de ocio marcó tu juventud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La apropiación de los espacios para el ocio ha sido la forma de vinculación histórica de los jóvenes con sus ciudades o pueblos, algo que ha variado en función del tiempo y la clase social. Ahora Internet es el “centro comercial”, con políticas urbanas cada vez más “adultocéntricas” y excluyentes</p><p class="subtitle">El espejismo 'therian': una distracción viral con trasfondo político</p></div><p class="article-text">
        En la<em> Facendera</em> (Anagrama) del escritor &Oacute;scar Garc&iacute;a-Sierra, los chavales quedan todos los domingos en el parking de la gasolinera del pueblo para ver derrapar coches tuneados, como un Le&oacute;n amarillo con llamas tribales en las puertas, el tubo de escape trucado y un aler&oacute;n rollo WRC. Es un ejercicio de ficci&oacute;n, pero est&aacute; basado en hechos reales porque el ocio de los j&oacute;venes diverge tremendamente de la &eacute;poca y el lugar en el que naces o la clase social a la que perteneces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La segregaci&oacute;n residencial y escolar tiene su contrapunto en la segregaci&oacute;n l&uacute;dica. Cada sector social tiende a encontrarse en determinados espacios, con la salvedad de que<strong> </strong>el capital econ&oacute;mico y cultural de las familias ofrece a la clase media/alta opciones m&aacute;s diversas, mientras que la clase trabajadora y/o de origen migrante tiene como &uacute;nicas opciones el ocio comercial y el ocio no reglado (l&eacute;ase botellones o la reuni&oacute;n en la calle, objeto de persecuci&oacute;n)&rdquo;, describe Carles Feixa, catedr&aacute;tico de Antropolog&iacute;a Social en la Universitat Pompeu Fabra y coordinador del<a href="https://www.injuve.es/observatorio/demografia-e-informacion-general/informe-juventud-en-espana-2024-y-resumen-ejecutivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.injuve.es/observatorio/demografia-e-informacion-general/informe-juventud-en-espana-2024-y-resumen-ejecutivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe Juventud en Espa&ntilde;a 2024</em></a> de INJUVE.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La desigualdad en el acceso al ocio es una expresi&oacute;n m&aacute;s de la desigualdad estructural. Cuando una familia dispone de recursos econ&oacute;micos y capital cultural, puede ofrecer actividades deportivas, idiomas, m&uacute;sica, viajes o intercambios. Cuando no los tiene, las opciones se reducen dr&aacute;sticamente&rdquo;, apunta Laura Bosch, responsable del &Aacute;rea Intervenci&oacute;n Social de YMCA. Desde la organizaci&oacute;n desarrollan programas de ocio juvenil educativo, fundamentales para la integraci&oacute;n, generando oportunidades donde no las hay.&nbsp;Hay que reconocer &ldquo;el ocio como un derecho, no como un lujo&rdquo;, dice Bosch. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquier identidad juvenil se ha forjado las &uacute;ltimas d&eacute;cadas entre descampados, plazas, parques, bancos, portales, cines, m&aacute;quinas recreativas, franquicias o centros comerciales. &ldquo;La apropiaci&oacute;n de los espacios de ocio ha sido hist&oacute;ricamente la forma de vinculaci&oacute;n de los j&oacute;venes con la ciudad, y tambi&eacute;n una estrategia de emancipaci&oacute;n parcial, ya que supone un espacio intermedio entre el familiar y el institucional&rdquo;, apunta Freixa, para qui&eacute;n &ldquo;en la medida en que el periodo juvenil se extiende en el tiempo, dichos espacios dejan de ser algo transitorio y pasan a ser m&aacute;s duraderos y por tanto aumentan su importancia en la construcci&oacute;n de las identidades juveniles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La apropiación de los espacios de ocio ha sido históricamente la forma de vinculación de los jóvenes con la ciudad, y también una estrategia de emancipación parcial, ya que supone un espacio intermedio entre el familiar y el institucional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carles Feixa</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Antropología Social (Universitat Pompeu Fabra)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Algo cambi&oacute; con la llegada de los centros comerciales</h2><p class="article-text">
        En <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3YTMdIune-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una escena ic&oacute;nica</a> de la pel&iacute;cula <em>Chicas Malas</em> se retrata la entrada de las protagonistas al centro comercial, su espacio por antonomasia<strong>. </strong>El director Kevin Smith tambi&eacute;n insert&oacute; en <em>Mallrats</em> la trama de un grupo de j&oacute;venes con mal de amores perdidos en una<strong> </strong>macrogaler&iacute;a comercial mientras trataban de poner orden en su vida. O, en la m&aacute;s reciente y nost&aacute;lgica serie de Netflix, Stranger Things, el propio centro comercial juega un papel importante en la trama. Para los j&oacute;venes de la Generaci&oacute;n X, que crecieron antes de Internet, y para muchos<em> millennials, </em>el centro comercial fue un lugar donde se hac&iacute;a mucho m&aacute;s que comprar. Para un observador externo, las reuniones de j&oacute;venes en estos lugares pod&iacute;an parecen un 'no hacer nada'. Pero para ellos era una forma de estar juntos forjando la construcci&oacute;n de la identidad grupal con una forma de socializaci&oacute;n espont&aacute;nea.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los padres pod&iacute;an dejar durante horas a sus hijos en estos espacios porque all&iacute; se formaba un ecosistema propio, relativamente seguro, aunque supeditado al consumo. &ldquo;Los centros comerciales facilitan un espacio de relaci&oacute;n social, que se vincula con la extensi&oacute;n de la cultura de consumo y con nuevas pr&aacute;cticas recreativas (como los locales de videojuegos o los multicines). La sociabilidad no var&iacute;a, aunque queda subordinada al consumo. Con un matiz importante: el fen&oacute;meno se da solo en las grandes ciudades, donde hay centros comerciales, no se da en las ciudades peque&ntilde;as ni en el mundo rural&rdquo;, asegura Feixa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para los jóvenes de la Generación X, que crecieron antes de Internet, y para muchos &#039;millennials&#039;, el centro comercial fue un lugar donde se hacía mucho más que comprar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Vigo los j&oacute;venes se reun&iacute;an en el Centro Comercial La El&iacute;ptica, el primero que abri&oacute; en la ciudad. En Coslada (Madrid) el rey de la fiesta era el Centro Comercial La Rambla. En Vallecas (Madrid) se estilaba mucho ir al Eroski a pasar la tarde, como en M&aacute;laga donde &ldquo;el Eroski&rdquo; (el Centro Comercial Larios) era lugar frecuente de quedada. O en el barrio de Hortaleza (Madrid) los j&oacute;venes orbitaban en torno a El Colombia, el centro comercial abierto en 1989, en la calle Bucaramanga. Por supuesto, todo conflu&iacute;a en torno a las salas de recreativos, templos de exuberancia juvenil. Adolescentes, rebosantes de dopamina, met&iacute;an moneda tras moneda en m&aacute;quinas adornadas con personajes de Pac-Man, Mortal Kombat, NBA Jam o Street Fighter. En Villarrobledo (Albacete) los chavales se reun&iacute;an en los Recreativos Aroca, que en realidad se conoc&iacute;an simplemente como &ldquo;los recreativos&rdquo; porque no hab&iacute;a ninguno m&aacute;s en todo el pueblo, o en Palma quedaban en los recreativos de Porto Pi.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el centro de Madrid, las quedadas confluían en torno a los VIPS, un fenómeno sociológico propio, inaccesible para jóvenes sin dinero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el centro de Madrid, las quedadas conflu&iacute;an en torno a los VIPS, un fen&oacute;meno sociol&oacute;gico propio, inaccesible para j&oacute;venes sin dinero (aunque con el paso de los a&ntilde;os la franquicia se extendi&oacute; hacia el extrarradio &lsquo;democratiz&aacute;ndose&rsquo;). La cadena madrile&ntilde;a suministraba tortitas y s&aacute;ndwiches club, pero tambi&eacute;n un despliegue lustroso de libros &mdash;la mayor&iacute;a, de la editorial Taschen&mdash; y revistas a toda una generaci&oacute;n que orbitaba en torno a sucursales como la de Juli&aacute;n Romea, el primer local de Espa&ntilde;a que cerraba en 2025 o el anuncio recientemente del cambio de localizaci&oacute;n del 'VIPS de Lista' causando gran conmoci&oacute;n generacional.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2014217041557721312?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">La expulsi&oacute;n actual hacia las periferias</h2><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los ochenta y de los noventa, el centro comercial era Internet y ahora Internet es el centro comercial. &ldquo;El &aacute;mbito digital para los j&oacute;venes no est&aacute; separado del presencial. Puede ser un refugio para la creciente marginalizaci&oacute;n del ocio nocturno. M&aacute;s que generar desigualdad, lo digital encapsula y polariza a los grupos y dificulta el ocio interclasista&rdquo;, describe Feixa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como consecuencia de fenómenos como la gentrificación o la privatización, la desigualdad en el acceso a espacios de socialización juvenil ha aumentado los últimos años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema en cuanto a la socializaci&oacute;n juvenil no es TikTok en s&iacute; mismo: es la falta de espacios f&iacute;sicos donde los adolescentes puedan confluir, desahogarse y aprender las reglas de interacci&oacute;n. En este sentido, apunta Bosch que &ldquo;la creciente privatizaci&oacute;n de espacios ha reducido a&uacute;n m&aacute;s los lugares accesibles y seguros para la juventud. En el caso de nuestro centro de Barcelona, adem&aacute;s, el turismo en el barrio de Gr&agrave;cia impacta en el uso del espacio y el coste de los recursos, entre otras cuestiones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por desgracia&rdquo;, concluye Feixa, &ldquo;las pol&iacute;ticas urbanas han tendido a ser adultoc&eacute;ntricas, sin tener en cuenta las necesidades de la juventud&rdquo;, as&iacute; que como consecuencia de fen&oacute;menos como la gentrificaci&oacute;n o la privatizaci&oacute;n, la desigualdad en el acceso a espacios de socializaci&oacute;n juvenil ha aumentado los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con el resultado de la<strong> &ldquo;</strong>expulsi&oacute;n de la juventud hacia las periferias urbanas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/centro-comercial-vips-dime-dire-clase-ocio-marco-juventud_1_13060055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 21:16:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del centro comercial al VIPS: dime de dónde eres y te diré qué clase de ocio marcó tu juventud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ocio,Jóvenes,Ciudades,Consumo,Internet,Centros comerciales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El primer vídeo de la historia de Youtube, convertido en “obra de arte” por este museo de Londres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primer-video-historia-youtube-convertido-obra-arte-museo-londres-pm_1_13013562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09c261c2-ba14-4e28-a723-c8dd27561dcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El primer vídeo de la historia de Youtube, convertido en “obra de arte” por este museo de Londres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los visitantes del Victoria and Albert (V&A) podrán ver el vídeo que se subió a la plataforma en abril de 2005</p><p class="subtitle">La película de animación más antigua cumple 100 años: la obra maestra olvidada que inspiró el cine de Disney</p></div><p class="article-text">
        Puede resultar extra&ntilde;o y sorprendente que <strong>un v&iacute;deo de Youtube acabe en un museo</strong> como una pieza m&aacute;s de su colecci&oacute;n. Extra&ntilde;o porque no es un objeto f&iacute;sico, y sorprendente porque este no tiene tantos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/reina-sofia-reescribe-historia-mujeres-jerarquias-visitante-protagonista_1_12995201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;os de historia como uno puede suponer</a> que deben tener las obras de arte de los museos. El Victoria and Albert (V&amp;A) le ha dado una vuelta a todo esto.
    </p><p class="article-text">
        El museo de Londres ha adquirido una reconstrucci&oacute;n de la<strong> p&aacute;gina de reproducci&oacute;n de YouTube m&aacute;s antigua</strong>, en la que aparece el primer v&iacute;deo que se subi&oacute; a la web, conocido como &ldquo;Me at the zoo&rdquo; [Yo en el zool&oacute;gico]. El clip de apenas 19 segundos y en el que aparece Jawed Karim, cofundador de Youtube, se subi&oacute; a la plataforma en abril de 2005.
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l, podemos ver a un Jawed de 25 a&ntilde;os <strong>hablando sobre elefantes frente a una c&aacute;mara de baja resoluci&oacute;n</strong>. &ldquo;Bien, entonces aqu&iacute; estamos frente a los elefantes. Y, lo bueno de estos tipos es que tienen unas, eh, trompas muy, muy, muy largas, y eso es genial. Y eso es todo lo que tengo que decir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El museo sostiene que este clip marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en nuestra historia reciente. &ldquo;Captura un momento significativo en la historia de Internet y el dise&ntilde;o web: el cambio de un Internet de solo lectura a una centrada en <strong>contenido multimedia generado por el usuario</strong>, interacci&oacute;n social y colaboraci&oacute;n, tambi&eacute;n conocida como Web 2.0.&rdquo;, se&ntilde;ala en su comunicado.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2023912505651957856?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En todos estos a&ntilde;os, el v&iacute;deo se ha visto <strong>casi 380 millones de veces</strong> y ha recibido m&aacute;s de 18 millones de 'me gusta'. Ahora los visitantes del museo londinense podr&aacute;n disfrutar de &eacute;l en la exhibici&oacute;n de V&amp;A South Kensington como parte de la galer&iacute;a Design 1900&ndash;Now, as&iacute; como en la V&amp;A East Storehouse .
    </p><h2 class="article-text"><strong>La reconstrucci&oacute;n, una tarea minuciosa</strong></h2><p class="article-text">
        El &ldquo;objeto&rdquo; muse&iacute;stico que se expone est&aacute; compuesto de tres elementos: la interfaz original que muestra c&oacute;mo era Youtube, el v&iacute;deo del museo y varios anuncios publicitarios que ten&iacute;a la plataforma entonces. El objetivo del V&amp;A no era solo preservar el contenido audiovisual, sino tambi&eacute;n la <strong>experiencia visual del primer Youtube que conocimos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo, el museo trabaj&oacute; a partir del c&oacute;digo original archivado en 2006, pero el equipo no se libr&oacute; de las complicaciones. La principal fue la <strong>obsolescencia tecnol&oacute;gica</strong>: el reproductor de la &eacute;poca depend&iacute;a de Adobe Flash, un sistema hoy desaparecido de los navegadores modernos, por lo que tuvieron que recurrir a emuladores que le dieran un resultado parecido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primer-video-historia-youtube-convertido-obra-arte-museo-londres-pm_1_13013562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 12:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El primer vídeo de la historia de Youtube, convertido en “obra de arte” por este museo de Londres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09c261c2-ba14-4e28-a723-c8dd27561dcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura pop,Internet,Youtube]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo detectar si hay intrusos en tu red de WiFi y cómo bloquearles el acceso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/detectar-si-hay-intrusos-red-wifi-bloquearles-acceso_1_13003571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d7be049-69b2-463c-94a0-16994703486a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo detectar si hay intrusos en tu red de wifi y cómo bloquearles el acceso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubre cómo mantener tu red doméstica segura, impedir accesos no autorizados y garantizar que solo los dispositivos confiables puedan utilizar la conexión</p><p class="subtitle">Cómo eliminar los archivos basura de WhatsApp y ganar espacio en tu móvil</p></div><p class="article-text">
        En un mundo cada vez m&aacute;s conectado, la seguridad de nuestra red WiFi se ha convertido en un aspecto esencial. No solo basta con tener una conexi&oacute;n r&aacute;pida: tambi&eacute;n es fundamental asegurarse de que nadie ajeno est&eacute; usando nuestra red sin permiso. Los intrusos no solo pueden consumir tu ancho de banda, sino que tambi&eacute;n representan un riesgo para la privacidad de tus datos y la seguridad de tus dispositivos.
    </p><p class="article-text">
        Detectar a estos visitantes no deseados es m&aacute;s sencillo de lo que muchos piensan. Existen herramientas y m&eacute;todos, tanto dentro del propio router como en aplicaciones especializadas, que permiten identificar r&aacute;pidamente qu&eacute; dispositivos est&aacute;n conectados y cu&aacute;les podr&iacute;an ser sospechosos. Estar atentos a estos signos es el primer paso para proteger tu red y mantener bajo control qui&eacute;n tiene acceso a ella.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de detectar intrusos, es clave saber c&oacute;mo actuar para bloquear su acceso de manera efectiva. Desde cambiar contrase&ntilde;as hasta ajustar la configuraci&oacute;n de seguridad del router, hay varias estrategias que permiten retomar el control de la red y asegurar que solo los usuarios autorizados puedan navegar sin riesgo. Tomar estas medidas puede marcar la diferencia entre una red vulnerable y una conexi&oacute;n segura y confiable.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo detectar intrusos en tu red WiFi</h2><p class="article-text">
        Hay varias formas de comprobar si alguien est&aacute; usando tu conexi&oacute;n sin permiso. Una de las maneras m&aacute;s directas es entrar en el panel de administraci&oacute;n del router, que tienen la mayor&iacute;a de los modelos modernos. Para hacerlo, solo hay que poner la direcci&oacute;n IP del router en el navegador, escribir el usuario y la contrase&ntilde;a de administrador y buscar la secci&oacute;n donde se muestran los dispositivos conectados, que a veces aparece como &laquo;clientes DHCP&raquo; o &laquo;dispositivos conectados&raquo;. All&iacute; se pueden ver nombres y direcciones IP de cada equipo, lo que ayuda a identificar cu&aacute;les son tuyos y cu&aacute;les podr&iacute;an ser intrusos.
    </p><p class="article-text">
        Si prefieres un m&eacute;todo m&aacute;s sencillo, hay aplicaciones que escanean tu red y muestran todos los dispositivos que est&aacute;n conectados. Estas apps indican el nombre de cada aparato, la direcci&oacute;n IP que tiene y el fabricante, lo que facilita detectar los equipos desconocidos. Algunas tambi&eacute;n pueden enviar alertas cuando un nuevo dispositivo se conecta sin autorizaci&oacute;n, para que puedas actuar de inmediato.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo bloquear el acceso de intrusos</h2><p class="article-text">
        Si encuentras dispositivos que no reconoces, lo primero que debes hacer es cambiar la contrase&ntilde;a de tu red WiFi. Es importante crear una clave segura que combine letras, n&uacute;meros y s&iacute;mbolos, de manera que sea dif&iacute;cil de adivinar. Este cambio obliga a que todos los equipos conectados vuelvan a introducir la contrase&ntilde;a, garantizando que solo aquellos que est&aacute;n autorizados puedan acceder.
    </p><p class="article-text">
        Muchos routers permiten expulsar o bloquear directamente los dispositivos desconocidos desde la lista de equipos conectados. Esta funci&oacute;n es &uacute;til para cortar de inmediato el acceso a intrusos sin afectar a los dispositivos habituales. Adem&aacute;s, ajustar algunas configuraciones de seguridad refuerza la protecci&oacute;n: por ejemplo, activar WPA2 o WPA3 mejora el cifrado de la red, mientras que desactivar la funci&oacute;n WPS evita que otros puedan conectarse f&aacute;cilmente mediante m&eacute;todos autom&aacute;ticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/detectar-si-hay-intrusos-red-wifi-bloquearles-acceso_1_13003571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 11:51:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo detectar si hay intrusos en tu red de WiFi y cómo bloquearles el acceso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Wifi,seguridad en internet,Internet,Redes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La principal entidad digital del catalán someterá la IA a exámenes oficiales para acreditar el dominio de la lengua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/principal-entidad-digital-catalan-sometera-ia-examenes-oficiales-acreditar-dominio-lengua_1_13003142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f17b79e1-c97f-481f-836f-507f7dce3836_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La principal entidad digital del catalán someterá la IA a exámenes oficiales para acreditar el dominio de la lengua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fundación Accent Obert advierte de que la rápida evolución tecnológica pone en riesgo el uso de la lengua en las plataformas y, por ello, las someterá a las mismas pruebas que realizan los estudiantes este 2026</p><p class="subtitle">Barcelona deberá readmitir o indemnizar a un cocinero despedido tras suspender el curso básico de catalán</p></div><p class="article-text">
        La principal instituci&oacute;n de los catalanohablantes en el entorno digital, Fundaci&oacute; Accent Obert (antes Fundaci&oacute;.cat), ha propuesto que los sistemas de inteligencia artificial se examinen de las mismas pruebas que deben superar los estudiantes para garantizar el buen uso de la lengua en estas plataformas. Aunque la entidad celebra que la presencia de la lengua en el mundo digital es cada vez m&aacute;s alta, piden &ldquo;no bajar la guardia&rdquo; y &ldquo;seguir trabajando&rdquo; para impulsar la lengua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hemos llegado tan lejos como lengua en el mundo digital, es porque hemos hecho los deberes durante 20 a&ntilde;os y tenemos la infraestructura&rdquo;, ha subrayado el presidente de Accent Obert, Gen&iacute;s Roca, en una rueda de prensa convocada este mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, piden que los chatbots se sometan a ex&aacute;menes de primaria y ESO, a las pruebas PISA, a las PAU, al nivel C de catal&aacute;n y a la prueba te&oacute;rica del permiso de conducci&oacute;n. &ldquo;Queremos que los mismos profesores que corrigen los ex&aacute;menes de los alumnos lo hagan con los de las plataformas de IA&rdquo;, ha explicado Roca. Seg&uacute;n ha avanzado, los primeros ex&aacute;menes se realizar&aacute;n ya en 2026.
    </p><p class="article-text">
        La fundaci&oacute;n avierte de que, si los usuarios obtienen respuestas m&aacute;s precisas en otras lenguas al utilizar sistemas de IA, pueden acabar optando por cambiar de idioma, un fen&oacute;meno que denominan &ldquo;desplazamiento ling&uuml;&iacute;stico por fricci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n alertan de que, la mayor&iacute;a de veces, estos nuevos modelos tecnol&oacute;gicos han sido desarrollados fuera del &aacute;mbito catalanoparlante y por consecuencia operan con &ldquo;marcos culturales ajenos&rdquo;. &ldquo;El problema es que, aunque los chatbots contesten en catal&aacute;n, no tenemos garantizado que tambi&eacute;n hayan pensado la respuesta en esta lengua&rdquo;, ha apuntado Roca. &ldquo;No queremos que un americano nos conteste quien era Mir&oacute;&rdquo;, ha a&ntilde;adido Joan Abell&agrave;, director de la fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Accent Obert fue la entidad que impuls&oacute; la creaci&oacute;n del dominio .cat, el primer dominio de tipo cultural del mundo. Sirvi&oacute; como modelo para otros como el gallego (.gal) o el vasco (.eus). Con estas nuevas medidas, pretenden impulsar a otras lenguas no hegem&oacute;nicas a hacer lo mismo. &ldquo;Ya que tenemos las herramientas para impulsar nuestra cultura, queremos compartirlas con otras lenguas del mundo&rdquo;, ha apuntado Roca. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente ha recordado, adem&aacute;s, que las grandes plataformas digitales tienen un fuerte inter&eacute;s en personalizar la experiencia de los usuarios. &ldquo;Les va el negocio en ello. Y nada personaliza m&aacute;s que tratar a la gente en su idioma&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Dos de cada tres empresas de los territorios de habla catalana ofrecen ya sus webs en esta lengua y el n&uacute;mero de creadores digitales que publican en catal&aacute;n ha crecido con fuerza. Solo en 2025, las publicaciones en catal&aacute;n aumentaron un 31% y sus visualizaciones un 72%, seg&uacute;n datos de la fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Accent Obert, destaca que otros &aacute;mbitos como el de la automoci&oacute;n, los electrodom&eacute;sticos o el doblaje de v&iacute;deo son m&aacute;s fr&aacute;giles. Para reforzar la presencia del catal&aacute;n en estos sectores han impulsado la campa&ntilde;a Configura, orientada a fomentar que dispositivos y servicios incorporen la lengua. &ldquo;Tenemos un rol totalmente constructivo. Estamos m&aacute;s preocupados por generar nuevos m&eacute;todos y herramientas para impulsar el catal&aacute;n que no no por recriminar nada a nadie&rdquo;, ha zanjado Roca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Sala Gallardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/principal-entidad-digital-catalan-sometera-ia-examenes-oficiales-acreditar-dominio-lengua_1_13003142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 11:40:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La principal entidad digital del catalán someterá la IA a exámenes oficiales para acreditar el dominio de la lengua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalán,Inteligencia artificial,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Movistar repara la avería que dejó sin fibra y móvil a miles de pymes durante varias horas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/movistar-sufre-caida-nivel-nacional-servicios-fijo-movil-ofrece-pymes_1_12999948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac8cbaa7-f09c-4452-aab0-a3e195f7fe3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movistar repara la avería que dejó sin fibra y móvil a miles de pymes durante varias horas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída de los servicios fijo y móvil que ofrece la operadora a pymes afectó durante la mañana de este miércoles a unos 100.000 clientes </p></div><p class="article-text">
        Telef&oacute;nica ha reparado la aver&iacute;a que afect&oacute; durante unas tres horas a los servicios fijo y m&oacute;vil que ofrece Movistar a pymes y sus clientes han recuperado la conectividad, seg&uacute;n han informado este martes a EFE fuentes de la compa&ntilde;&iacute;a. La aver&iacute;a ha afectado a unos 100.000 clientes de la compa&ntilde;&iacute;a a nivel nacional, seg&uacute;n fuentes conocedoras de la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El portal Downdetector, que ofrece en tiempo real las interrupciones en todo tipo de servicios, ha reportado avisos de usuarios en los servicios de Movistar pasadas las ocho de la ma&ntilde;ana de este martes.&nbsp;En concreto, se ha producido un pico de casi 3.000 incidencias a las nueve de la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los territorios afectados, provincias como Albacete, Cuenca o Soria se habr&iacute;an visto perjudicadas. De hecho, este problema ha dejado sin conexi&oacute;n a servicios locales como Radio Taxi Albacete. No obstante, zonas de Euskadi, Andaluc&iacute;a o Madrid tambi&eacute;n est&aacute;n registrando incidencias.
    </p><p class="article-text">
        En la red social X, Movistar inform&oacute; de esta incidencia a varios usuarios que se hab&iacute;a quejado en publicaciones sobre sus servicios y asegur&oacute; que trabajaban para restablecer el servicio a la mayor brevedad posible. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2024057848578334963?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE / Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/movistar-sufre-caida-nivel-nacional-servicios-fijo-movil-ofrece-pymes_1_12999948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 09:44:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Movistar repara la avería que dejó sin fibra y móvil a miles de pymes durante varias horas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac8cbaa7-f09c-4452-aab0-a3e195f7fe3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Internet,Telefónica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es Cartera Digital Beta, la app del Gobierno para bloquear el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/cartera-digital-beta-app-gobierno-bloquear-acceso-menores-16-anos-redes-sociales_1_12976242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1eb8f2ca-36ec-4d79-83c2-922bbe2e71ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es Cartera Digital Beta, la app del Gobierno para bloquear el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema está siendo testeado como parte de un proyecto piloto europeo para permitir la identificación segura por Internet, aunque no está exento de críticas</p><p class="subtitle">Qué sabemos de cómo ha funcionado la prohibición de redes sociales a menores en Australia</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno ha aplazado la aprobaci&oacute;n del paquete de medidas para el mundo digital adelantado por Pedro S&aacute;nchez la pasada semana en Dubai. Estaba previsto que las nuevas normas, que provocaron la <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/tecnoligarcas-reaccionan-bulos-e-insultos-propuesta-regulacion-sanchez_1_12964721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresiva reacci&oacute;n</a> de magnates tecnol&oacute;gicos como Elon Musk o P&aacute;vel D&uacute;rov, llegaran este martes al Consejo de Ministros. Sin embargo, esto no afecta a uno de los aspectos m&aacute;s debatidos del plan, el nuevo l&iacute;mite de uso de las redes sociales para los menores de 16 a&ntilde;os. Esta medida contin&uacute;a su curso como parte de la Ley de Protecci&oacute;n de Personas Menores de Edad en entornos digitales que est&aacute; en medio de su tr&aacute;mite parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo l&iacute;mite es una de las normas que tiene una hoja de ruta m&aacute;s clara, puesto que el Ejecutivo ya tiene lista la herramienta para llevarlo a cabo, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/gobierno-espera-activar-veto-redes-sociales-menores-16-anos-australiano-2026_1_12837656.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos a nivel t&eacute;cnico</a>. Se trata de Cartera Digital Beta, la misma herramienta que en 2023 protagoniz&oacute; una <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/viene-sistema-gobierno-frenar-porno-menores-dudar-expertos_1_11493843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerte pol&eacute;mica</a> por la propuesta del Gobierno de emplearla para controlar la edad de acceso a webs porno. Su desarrollo ha continuado estos dos a&ntilde;os en un segundo plano, como parte de un proyecto piloto europeo para establecer nuevos m&eacute;todos de identificaci&oacute;n digital segura. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora vuelve a la palestra. La idea de la UE es que este tipo de apps funcionen como un tarjetero de identidad digital que permita al usuario demostrar ante terceros determinados atributos personales sin necesidad de compartir datos con las empresas tecnol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Estos atributos pueden ser la edad, la posesi&oacute;n del carnet de conducir o el lugar de residencia. El objetivo &uacute;ltimo del proyecto es que no sea necesario enviar el DNI ni otros documentos oficiales a las plataformas, sino establecer un sistema en el que estas puedan preguntar a la app oficial por el dato en concreto que necesiten conocer en cada momento mediante un c&oacute;digo de positivo/negativo.
    </p><h2 class="article-text">Verificaci&oacute;n en dos pasos</h2><p class="article-text">
        El sistema tiene dos fases: el registro de la identidad y la emisi&oacute;n de credenciales. En una primera instancia, el usuario debe descargar la aplicaci&oacute;n oficial en su dispositivo m&oacute;vil y vincular su identidad real mediante documentos como el DNI o el sistema Cl@ve. La ley europea que regula estas apps abre la posibilidad a que estas apps puedan ser desarrolladas por terceros en el futuro, incluidas empresas privadas, que cumplan con los requisitos de seguridad del programa.
    </p><p class="article-text">
        Una vez completado este paso, la aplicaci&oacute;n genera un paquete de credenciales temporales. Estos elementos digitales son los que se utilizar&aacute;n posteriormente para interactuar con las plataformas. En el caso de las redes sociales, esa credencial verificar&aacute; que el usuario es mayor de 16 a&ntilde;os, pero no contendr&aacute; informaci&oacute;n sobre su nombre, su direcci&oacute;n o su fecha de nacimiento exacta.
    </p><h2 class="article-text">Sistema de &ldquo;doble ciego&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En mayo de 2025, Bruselas lanz&oacute; un proyecto piloto junto a cinco pa&iacute;ses para probar el funcionamiento de este tipo de aplicaciones. Emplaz&oacute; a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ue-elije-espana-probar-app-impedir-menores-accedan-paginas-porno_1_12335694.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a, Francia, Grecia, Italia y Dinamarca</a>&nbsp;a desarrollarlas con una serie de requisitos de privacidad e interoperabilidad. La meta, explicaron fuentes comunitarias, es construir un sistema que no solo sea seguro y privado, sino que pueda usarse para que los ciudadanos de la UE puedan identificarse por Internet en todos los pa&iacute;ses miembros.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mecanismos de seguridad que se est&aacute;n testeando es el conocido como de &ldquo;doble ciego&rdquo;. En estos sistemas, la plataforma de destino recibe la confirmaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de edad sin saber qui&eacute;n es la persona, mientras que la entidad emisora de la credencial (la app del Gobierno) conoce la identidad del ciudadano, pero no sabe qu&eacute; servicio o p&aacute;gina web la solicita. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez agotados o expirados estos paquetes de credenciales, el usuario debe renovarlos dentro de la aplicaci&oacute;n. Es una medida que busca impedir que se conviertan en un rastro de migas de pan que puedan usarse para revelar la identidad del usuario. No obstante, tambi&eacute;n crear&aacute; m&aacute;s fricci&oacute;n en la vida digital de los adultos, ya que les obligar&aacute; a verificar su edad cada poco tiempo para acceder a estas plataformas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/app-gobierno-bloquear-acceso-menores-porno-pasa-ultimo-filtro-seguridad-espera-solucion-europea_1_12721894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como adelant&oacute; elDiario.es</a>, la arquitectura del sistema ya ha sido validada por el Centro Criptol&oacute;gico Nacional, que ha auditado los mecanismos de cifrado y la gesti&oacute;n de las comunicaciones con los servidores centrales para mitigar riesgos de ciberataques o fugas de informaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Basado en una ley europea</h2><p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n de Cartera Digital Beta es independiente del nuevo intento del presidente Pedro S&aacute;nchez de regular las redes sociales. La idea de las carteras digitales forma parte del eIDAS 2, un reglamento europeo sobre identidad digital aprobado en 2024, aunque el momento clave de la regulaci&oacute;n comienza precisamente este 2026.
    </p><p class="article-text">
        Desde este a&ntilde;o, los 27 est&aacute;n obligados a ofrecer a los ciudadanos al menos una app de cartera digital compatible con el reglamento. Es decir, deben permitir que cualquier ciudadano de la UE pueda identificarse y compartir datos oficiales (como atributos del DNI, carnet de conducir, t&iacute;tulos acad&eacute;micos, certificados, etc.) de forma digital, segura y v&aacute;lida en todos los pa&iacute;ses miembros. 
    </p><p class="article-text">
        Es este reglamento el que el Gobierno aprovech&oacute; como base, desde 2023, para intentar desarrollar un m&eacute;todo para que las plataformas no se salten la ley sobre acceso a determinados contenidos en Internet. La regulaci&oacute;n espa&ntilde;ola establece que los menores de 14 a&ntilde;os no pueden tener cuenta en las redes sociales, al igual que solo los mayores de 18 a&ntilde;os pueden acceder a contenidos para adultos como la pornograf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las empresas que ofrecen estos contenidos nunca han llegado a establecer m&eacute;todos de control efectivos. Alegan que no pueden hacerlo sin medidas que comprometan seriamente la privacidad del resto de usuarios, una situaci&oacute;n que el Gobierno quiere corregir con Cartera Digital Beta.
    </p><h2 class="article-text">Las cr&iacute;ticas al sistema: trazar la navegaci&oacute;n y el fin del anonimato</h2><p class="article-text">
        La premisa de privacidad absoluta que defiende la UE ha sido cuestionada por organizaciones de derechos digitales como European Digital Rights (EDRi) o por el Comit&eacute; Europeo de Protecci&oacute;n de Datos (CEPD). Estas entidades han advertido del riesgo de que las carteras digitales se usen para trazar los movimientos digitales y hacen hincapi&eacute; en que la protecci&oacute;n de los menores no puede suponer que Internet se convierta en un espacio menos privado y m&aacute;s inseguro para todas los usuarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El CEPD apoya las medidas destinadas a determinar si una persona supera un determinado umbral de edad, pero solo cuando dichas medidas sean proporcionadas y respeten los principios fundamentales de la UE en materia de protecci&oacute;n de datos, como la protecci&oacute;n de la privacidad por defecto&rdquo;, reitera el organismo. 
    </p><p class="article-text">
        EDRi, una ONG con sede en Bruselas que vela por el respeto a los derechos digitales ante las instituciones comunitarias, considera que exigir una identificaci&oacute;n gubernamental para acceder a internet es una &ldquo;p&iacute;ldora venenosa&rdquo; que altera fundamentalmente la naturaleza de la red. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El anonimato en l&iacute;nea es fundamental para proteger las libertades civiles tanto de los ni&ntilde;os como de los adultos. Fomentar la normalizaci&oacute;n de los documentos de identidad para participar en la sociedad, incluso para los ni&ntilde;os, puede tener consecuencias negativas no deseadas&rdquo;, avisan.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica de muchos expertos, emitida cuando sali&oacute; a la luz la intenci&oacute;n del Gobierno de utilizar este sistema en 2023, tuvo que ver con el hecho de que la herramienta aumenta la superficie de ataque. Aunque la herramienta intente asegurar la privacidad, su mera existencia crea un fichero que, aunque ef&iacute;mero, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/viene-sistema-gobierno-frenar-porno-menores-dudar-expertos_1_11493843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede servir para desvelar informaci&oacute;n privada</a> de los ciudadanos si alguien logra acceder a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la mayor&iacute;a de organizaciones est&aacute;n a la espera de estudiar los detalles t&eacute;cnicos de las apps de verificaci&oacute;n que finalmente presente la UE para posicionarse sobre los riesgos concretos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/cartera-digital-beta-app-gobierno-bloquear-acceso-menores-16-anos-redes-sociales_1_12976242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 20:28:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así es Cartera Digital Beta, la app del Gobierno para bloquear el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1eb8f2ca-36ec-4d79-83c2-922bbe2e71ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gobierno,Redes sociales,Menores,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prohibir Internet (o el paternalismo digital)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/prohibir-internet-paternalismo-digital_129_12973516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c069fd7-3931-4a3b-b0db-c7222da96d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prohibir Internet (o el paternalismo digital)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cambia quien propone y, por lo tanto, quien se opone, aunque no cambie el contenido; bien posible es, entonces, que las cosas nos parezcan bien o mal de antemano según quién las dice, no según lo que son. Y esto, en cualquier debate, es un problema</p><p class="subtitle">España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años</p></div><p class="article-text">
        A principios de la semana pasada, antes de que se lo llevase por delante la corriente habitual de sucesos &mdash;entre los resultados de las elecciones aragonesas, anuncios sobre el futuro de la izquierda y Rufi&aacute;n, la contingencia t&iacute;pica&mdash;, el Gobierno anunci&oacute;, en medio de un <em>beef </em>tuitero entre Pedro S&aacute;nchez y Elon Musk, toda una serie de medidas aparentemente destinadas a pelearse con los &laquo;tecnoligarcas&raquo; y poner ciertos l&iacute;mites a su poder y dominio. Una de ellas, heredera de lo que extensivamente y en broma vino a llamarse en Internet el &laquo;pajaporte&raquo;, o sea, una cartera digital para implementar cierto control de edad en el acceso a p&aacute;ginas web, era <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-anuncia-paquete-combatir-desinformacion-redes-sociales-ceo-enfrentaran-responsabilidad-penal-si-no-retiran-contenidos-ilegales_1_12958046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el anuncio de la prohibici&oacute;n del acceso de menores de 16 a&ntilde;os a redes sociales</a>, en general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a otras tantas cosas anunciadas, como un mayor control, supuestamente, sobre los algoritmos de esas mismas redes, y la investigaci&oacute;n para que estos no fueran manipulados con fines espurios, pero poca o ninguna concreci&oacute;n sobre c&oacute;mo se llevar&iacute;a a cabo. Lo interesante, en realidad, fue ver c&oacute;mo se colocaban los propios usuarios de las redes de un lado y de otro, a favor y en contra, seg&uacute;n qui&eacute;n propon&iacute;a y en qu&eacute; momento se daba la proposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Plantear&eacute; un ejemplo: en Francia se vot&oacute; hace un a&ntilde;o, en febrero de 2025, una proposici&oacute;n similar, pero impulsada por el Gobierno m&aacute;s bien de derechas de Emmanuel Macron. Cont&oacute; con el apoyo parlamentario de la mayor&iacute;a parlamentaria que apoyaba al gobierno, as&iacute; como de la derecha y de la extrema derecha; en cambio, La Francia Insumisa, muy a su izquierda, se opuso a la medida, vot&oacute; en contra, dijo que se trataba de algo ineficaz, poco aplicable y liberticida, una forma de &laquo;paternalismo digital&raquo;; los verdes franceses dijeron que se trataba de una soluci&oacute;n excesivamente simplista. Comparemos con las posiciones de nuestra izquierda, de nuestra derecha y nuestra extrema derecha. Cambia quien propone y, por lo tanto, quien se opone, aunque no cambie el contenido; bien posible es, entonces, que las cosas nos parezcan bien o mal de antemano seg&uacute;n qui&eacute;n las dice, no seg&uacute;n lo que son. Y esto, en cualquier debate, es un problema.
    </p><p class="article-text">
        Mi postura, adem&aacute;s de cierta preocupaci&oacute;n en general por el derecho al anonimato, por la privacidad, por la dif&iacute;cil implementaci&oacute;n de este tipo de controles o la conversi&oacute;n del uso de Internet en algo penoso y repleto de dificultades, parte de ese principio de prudencia. Entiendo perfectamente el &aacute;nimo que llevar&iacute;a al legislador, en 2026, a querer restringir el uso de menores de redes sociales. Es m&aacute;s: viendo los efectos del algoritmo de TikTok o Instagram sobre cualquier psique, de forma cotidiana, creo que dentro de no tanto tiempo poder desconectar de lo digital constituir&aacute; un privilegio, o incluso haber recibido una educaci&oacute;n en la que mediaran lo m&iacute;nimo posible tanto las pantallas como los chatbots de inteligencia artificial, que cada vez influyen m&aacute;s en c&oacute;mo se genera una deuda cognitiva o incapacidad a la hora de responder a una pregunta sin asistencia externa. Pero esto se aplica por igual a los menores de 16 y a los mayores de 40 que ven sus atenciones absorbidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, me preocupan &mdash;bastante&mdash; los malos usos de las herramientas que una legislaci&oacute;n as&iacute; pudiera proporcionar a gobernantes futuros, su posibilidad o forma de acceder a nuestros datos; encima, con perd&oacute;n, sin que hayamos atacado a fondo la falta de soberan&iacute;a de Europa en relaci&oacute;n a esas redes sociales, sin que las sancionemos o impongamos m&aacute;s controles, sin que tampoco quienes m&aacute;s se quejan de ellas se vayan de X o de las redes de Meta o de cualquier otra parte, tampoco alcanzo a creerme del todo la beligerancia de su &aacute;nimo. Es una exageraci&oacute;n, pero en un grupo de WhatsApp le le&iacute; a un amigo, Israel Merino, una formulaci&oacute;n bastante sucinta al respecto: si tienes menos de 16 a&ntilde;os, el PSOE te ofrece quitarte TikTok; si tienes m&aacute;s de 16, el PSOE te ofrece bajarle los impuestos a tu casero.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; tenga que ver mi propia experiencia o mi lugar generacional: tengo 25, no crec&iacute; con TikTok ni con Instagram, pero s&iacute; que acced&iacute; muy, muy joven a un ordenador, y a Internet, y pr&aacute;cticamente sin supervisi&oacute;n o control parental. En mi adolescencia, antes de esos 16, como personaje LGTBIQ+ que viv&iacute;a en Plasencia, en la periferia, ese acceso a Internet fue importante incluso como escapatoria a la soledad, para conectar con personas a las que de otra manera nunca hubiera conocido. Es evidente que la an&eacute;cdota no prevalece sobre las estad&iacute;sticas y que el Internet de entonces no es el de hoy; y que hoy, seguramente, sus efectos negativos superen por mucho sus beneficios. Pero sigo pensando que nos merecemos un debate un poco m&aacute;s complejo sobre una cuesti&oacute;n tan importante; o sea, un debate en el que se trate a la poblaci&oacute;n que debate como adultos, igual que futuros adultos ser&aacute;n aquellos a quienes quiz&aacute; se les proh&iacute;ba. Y no estoy yo muy segura de que hoy, que la juventud identifica m&aacute;s que nunca a la izquierda con el <em>establishment </em>y el pasado, y la rebeld&iacute;a con la derecha y lo macarra, sean el paternalismo y la prohibici&oacute;n las banderas m&aacute;s convenientes a enarbolar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/prohibir-internet-paternalismo-digital_129_12973516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 23:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prohibir Internet (o el paternalismo digital)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Internet,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la historia del “pingüino nihilista”, el meme que inunda las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-pinguino-nihilista-meme-inunda-redes-pm_1_12967757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc2fa4ca-d3eb-49f9-8712-32de72c51da1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135933.jpg" width="1848" height="1040" alt="Esta es la historia del “pingüino nihilista”, el meme que inunda las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se convirtió en símbolo cultural del cansancio, la rebeldía y la búsqueda de sentido
</p><p class="subtitle">Algunos pingüinos se alejan del mar hasta morir: el enigma más desconcertante del hielo</p></div><p class="article-text">
        Un breve clip de un ping&uuml;ino caminando solo hacia las monta&ntilde;as de la Ant&aacute;rtida se ha convertido en uno de los fen&oacute;menos virales m&aacute;s comentados del inicio de 2026: el famoso &ldquo;ping&uuml;ino nihilista&rdquo;. En redes como TikTok, Instagram y X, la secuencia (extra&iacute;da del documental <em>Encounters at the End of the World</em>, de Werner Herzog) ha sido reinterpretada por miles de usuarios como <strong>met&aacute;fora del agotamiento vital</strong>, la ruptura con lo establecido o la valent&iacute;a de trazar un camino propio sin garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo original, un ping&uuml;ino de Adelia se separa de su colonia en la costa y avanza hacia el interior helado del continente, donde la <strong>supervivencia es pr&aacute;cticamente imposible</strong>. Herzog narra la escena sin atribuirle intenciones filos&oacute;ficas al animal, pero la escena visual (un individuo alej&aacute;ndose del grupo) se presta a lecturas existenciales y simb&oacute;licas que internet no ha tardado en explotar.
    </p><p class="article-text">
        Miles de usuarios han acompa&ntilde;ado el clip con textos dram&aacute;ticos o humor&iacute;sticos sobre la presi&oacute;n social, el agotamiento cotidiano o el deseo de romper con las normas establecidas. Como se&ntilde;alaba recientemente un veterinario en la campa&ntilde;a ant&aacute;rtica espa&ntilde;ola, estos animales poseen un estoicismo natural adaptado al terreno extremo, pero esa dureza instintiva <strong>no implica una &ldquo;decisi&oacute;n&rdquo; consciente</strong> de rechazo del grupo, algo que solo existe en la reinterpretaci&oacute;n cultural.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUImhxGDAKJ/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Los memes como espejo de emociones colectivas</strong></h2><p class="article-text">
        El auge del &ldquo;ping&uuml;ino nihilista&rdquo; no se puede entender sin considerar c&oacute;mo funcionan los memes en la cultura digital contempor&aacute;nea. M&aacute;s all&aacute; del humor, los memes son <strong>vectores de emociones compartidas</strong>: condensan experiencias complejas en im&aacute;genes, s&iacute;mbolos o chistes que millones de personas reconocen y reutilizan. Un an&aacute;lisis acad&eacute;mico reciente muestra que los memes act&uacute;an como mecanismos emocionales de mediaci&oacute;n cultural, ayudando a las personas a procesar ansiedades, incertidumbres o realidades colectivas a trav&eacute;s del humor y la iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La lectura de un ping&uuml;ino avanzando solo hacia lo desconocido como met&aacute;fora del agotamiento generacional, la b&uacute;squeda de sentido o el rechazo a los caminos trazados puede verse en este contexto: no es que el animal sea nihilista, sino que <strong>muchas personas proyectan en &eacute;l</strong> sus propias inquietudes y desaf&iacute;os existenciales.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno tambi&eacute;n encaja con la idea de que los memes no simplemente entretienen, sino que codifican y transmiten <a href="https://www.researchgate.net/publication/378964647_The_Role_of_Memes_on_Emotional_Contagion" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>emociones colectivas </strong></a><strong>mejor que muchos discursos largos</strong>, actuando como lenguajes culturales eficaces en tiempos de saturaci&oacute;n informativa. Investigaciones en sociolog&iacute;a de la cultura digital muestran que, cuando un meme logra resonar emocionalmente, se difunde r&aacute;pidamente y puede articular estados de &aacute;nimo compartidos (desde ansiedad hasta rebeld&iacute;a o resignaci&oacute;n) ccon una econom&iacute;a de signos que las narrativas tradicionales no alcanzan.
    </p><p class="article-text">
        El caso del ping&uuml;ino nihilista demuestra c&oacute;mo una imagen aparentemente simple puede transformarse en un s&iacute;mbolo de nuestra &eacute;poca: un espejo de las tensiones, anhelos y contradicciones de quienes consumen y reconfiguran esa imagen en redes. Y aunque la biolog&iacute;a del ping&uuml;ino no tenga nada que ver con el existencialismo, la forma en que internet ha hecho suyo el clip<strong> dice mucho de c&oacute;mo hoy construimos </strong>sentido colectivo en la era digital.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Inma Moraleda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-pinguino-nihilista-meme-inunda-redes-pm_1_12967757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 11:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta es la historia del “pingüino nihilista”, el meme que inunda las redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memes,Internet,Animales]]></media:keywords>
    </item>
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