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    <title><![CDATA[elDiario.es - Micromachismos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/micromachismos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Micromachismos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El hilo violeta de Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hilo-violeta-castilla-mancha_132_13048796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a19d2bc-455c-45bb-9256-3018a4265e7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hilo violeta de Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El 8 de marzo no es una fecha para las felicitaciones de cortesía ni para los ramos de flores; es una jornada de memoria política y justicia social"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Raquel Plaza Garro</p></div><p class="article-text">
        En un contexto marcado por la despoblaci&oacute;n y los nuevos retos econ&oacute;micos, el 8 de marzo se consolida en nuestra regi&oacute;n como una fecha para reivindicar el liderazgo femenino. Desde la ciencia visionaria de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/enciclopedia-olvido-mujeres-ilustres-region_1_3427951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oliva Sabuco en Alcaraz </a>hasta las maestras del damasquinado y <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/plaza-castilla-criar-vacas-sierra-guadalajara-emprender-espana-rural_1_12213485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las ganaderas de la Sierra Norte,</a> Castilla-La Mancha pelea por sacudirse los micromachismos y cerrar una brecha salarial que todav&iacute;a define nuestra realidad laboral y social.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de marzo no es una fecha para las felicitaciones de cortes&iacute;a ni para los ramos de flores; es una jornada de memoria pol&iacute;tica y justicia social. En nuestra regi&oacute;n, el feminismo no es una teor&iacute;a lejana, sino una realidad que se respira en el barro de nuestros talleres, en el oro de nuestra artesan&iacute;a, en el pasto de nuestras sierras y en la resistencia diaria de nuestras abuelas, madres e hijas. Esta lucha encuentra hoy su continuidad en las manos de quienes lideran nuestra tierra desde la autonom&iacute;a y el orgullo de saberse herederas de una genealog&iacute;a de valientes.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha es cuna de mujeres que rompieron moldes cuando el silencio era la norma. Para entender el presente, debemos mirar hacia nombres propios que abrieron puertas en las cinco provincias. Es imposible olvidar a la guadalajare&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/google-recuerda-nacimiento-luisa-medrano-primera-catedratica-nacida-guadalajara_1_9232401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luisa de Medrano, nacida en Atienza, latinista y escritora</a> ; o a <a href="https://aache.com/alcarrians/caravaca.htm" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel Mu&ntilde;oz-Caravaca</a>, que desde la misma provincia luch&oacute; contra el analfabetismo femenino. En Albacete, destaca la figura de Oliva Sabuco, fil&oacute;sofa y cient&iacute;fica de Alcaraz, cuya obra en el siglo XVI revolucion&oacute; la medicina.
    </p><p class="article-text">
        Este mapa de dignidad se completa en Cuenca con <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/alma-cantaro-iniciativa-proteger-dar-conocer-patrimonio-alfarero-mota-cuervo_1_8249480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las alfareras de Mota del Cuervo,</a> pioneras en la gesti&oacute;n econ&oacute;mica de sus propios alfares. En Toledo, esta herencia artesana sigue viva en las <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/damasquinado-artesania-milenaria-desaparece-toledo-dejan-morir_1_12581919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maestras damasquinadoras</a>, mujeres que han pasado de realizar tareas auxiliares en la sombra a dominar el martillo y el punz&oacute;n, incrustando el oro en el acero con una maestr&iacute;a que desaf&iacute;a la tradici&oacute;n masculina del gremio. Figuras hist&oacute;ricas como Leonor de Guzm&aacute;n en Toledo, con su peso pol&iacute;tico, o Juana Gal&aacute;n 'La Galana' en Valdepe&ntilde;as, liderando la resistencia contra Napole&oacute;n, dibujan un territorio donde la mujer nunca fue un sujeto pasivo.
    </p><p class="article-text">
        Ese legado de independencia sigue vivo hoy en figuras como Graci Arias, maestra alfarera en Puertollano, o en la nueva generaci&oacute;n de damasquinadoras toledanas. Pero la vanguardia femenina manchega ya no tiene l&iacute;mites de sector. Hoy vemos a mujeres liderando &aacute;mbitos tradicionalmente masculinizados: desde la conducci&oacute;n de maquinaria pesada y el transporte de largo recorrido por nuestras autov&iacute;as, hasta la presencia creciente en las fuerzas de seguridad y cuerpos de bomberos, donde la vocaci&oacute;n de servicio no entiende de fuerza f&iacute;sica, sino de preparaci&oacute;n y coraje. Incluso en sectores extractivos como la miner&iacute;a o la pesca, y en la alta direcci&oacute;n de las finanzas y la banca regional, las mujeres est&aacute;n ocupando el lugar que les corresponde por derecho.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la estructura de la desigualdad persiste bajo formas sutiles: los micromachismos. Estas microviolencias se esconden en el lenguaje cotidiano y act&uacute;an como un freno invisible. Lo vemos cuando una ganadera trabaja de sol en el campo y todav&iacute;a escucha decir que 'ayuda al marido', neg&aacute;ndole su estatus de profesional. 
    </p><p class="article-text">
        Aparecen cuando a una damasquinadora se le pregunta con sorpresa si &ldquo;ella sola pica el acero&rdquo;, o cuando se cuestiona la autoridad de una piloto de aviaci&oacute;n o la pericia de una alumna de Formaci&oacute;n Profesional en mec&aacute;nica o soldadura. El machismo no siempre grita; a veces, simplemente susurra prejuicios que invalidan la capacidad femenina en el deporte de alto rendimiento o en el periodismo deportivo, donde todav&iacute;a se juzga la apariencia antes que el criterio t&eacute;cnico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El machismo no siempre grita; a veces, simplemente susurra prejuicios que invalidan la capacidad femenina en el deporte de alto rendimiento o en el periodismo deportivo, donde todavía se juzga la apariencia antes que el criterio técnico.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La necesidad de esta lucha es una urgencia respaldada por datos de este 2026. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, la brecha salarial en nuestra comunidad todav&iacute;a ronda el 18,6%. M&aacute;s preocupante es la realidad reflejada por la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa (EPA), que se&ntilde;ala que casi 7 de cada 10 personas desempleadas en la regi&oacute;n son mujeres. Adem&aacute;s, las pensiones femeninas son, de media, un 36% inferiores debido a las carreras interrumpidas por los cuidados, una carga que sigue recayendo mayoritariamente sobre nosotras.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo en Castilla-La Mancha es la lucha de la mujer que emprende en un pueblo de la Alcarria y la de la joven que estudia ingenier&iacute;a, tecnolog&iacute;a, oficios manuales de Formaci&oacute;n Profesional en los campus de Ciudad Real, Toledo, Cuenca o Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Es el derecho a caminar seguras y a ocupar espacios de poder sin techos de cristal. Este 8 de marzo, honremos a las que abrieron camino &mdash;a Luisa, a Oliva, a Juana y a las artesanas an&oacute;nimas&mdash; y apoyemos a las que hoy siguen ensanchando las veredas de la igualdad en cada taller, en cada cami&oacute;n y en cada despacho. Porque si Castilla-La Mancha avanza, es porque sus mujeres han decidido no dar ni un solo paso atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hilo-violeta-castilla-mancha_132_13048796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 09:52:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hilo violeta de Castilla-La Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,mujeres,Micromachismos,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La soledad y la exigencia que marca el día a día de las bomberas: “Sientes que tienes que demostrar más”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/soledad-exigencia-marca-dia-dia-bomberas-sientes-tienes-demostrar_132_12528133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39529671-2c79-4737-989a-c817fa7cc88c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123667.jpg" width="848" height="477" alt="La soledad y la exigencia que marca el día a día de las bomberas: “Sientes que tienes que demostrar más”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A la falta de referentes y de adaptación del proceso de formación se suman la incomodidad en ciertos espacios y una evaluación que se centra en el aspecto físico: "Creo que hay determinadas situaciones en las que no solo se necesita fuerza" 
</p><p class="subtitle">“¿Tú a qué vienes, a limpiar?” o “Bastante cobras para ser tía”: cómo es ser mujer en el sector de la construcción </p></div><p class="article-text">
        Aunque ya no est&aacute; en activo, Luc&iacute;a recuerda con cierto pesimismo sus inicios como opositora al cuerpo de bomberos. &ldquo;Cuando empec&eacute; a llamar a las academias para informarme todas me dec&iacute;an que ese a&ntilde;o hab&iacute;a pocas plazas y que iba a ser complicado entrar, y a&uacute;n m&aacute;s para una mujer&rdquo;, explica la mujer, de 33 a&ntilde;os, que prefiere no dar su nombre real. 
    </p><p class="article-text">
        Tras un grado en Ciencias Pol&iacute;ticas y dos m&aacute;steres, Luc&iacute;a se empez&oacute; a interesar m&aacute;s por ser bombera. &ldquo;Ahora la presencia de mujeres empieza a ser algo m&aacute;s frecuente, por suerte, pero antes no, al menos desde mi experiencia&rdquo;, detalla. Cuando ella entr&oacute; a la academia hab&iacute;a &ldquo;dos o tres chicas&rdquo; con las que compart&iacute;a cierto des&aacute;nimo, sobre todo en lo que respecta a la parte de los entrenamientos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que ser mujer implicaba un aprendizaje en solitario. Esto puede llevar a que con el tiempo, si no ves avances y adem&aacute;s no te sientes parte del grupo, acabes sin tener la motivaci&oacute;n suficiente para seguir intent&aacute;ndolo. Y eso no significa que no seas capaz de sacar una plaza&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Uxue Loizu tiene 29 a&ntilde;os y es bombera desde 2022 en la brigada de Tudela (Navarra). Ella destaca tambi&eacute;n la soledad que sinti&oacute; durante las etapas de formaci&oacute;n. &ldquo;Me he sentido muy sola en todo el proceso, justo en mi unidad no hab&iacute;a entrado una mujer desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os y eso, sumado a la falta de referentes, hace que te sientas un poco desmotivada&rdquo;, relata la joven original de Pamplona. 
    </p><h2 class="article-text">Adaptaci&oacute;n de los equipos</h2><p class="article-text">
        Tanto Uxue como Luc&iacute;a hacen hincapi&eacute; en la necesidad de adaptar los equipos de trabajo a las mujeres. &ldquo;Donde estoy somos dos mujeres, aunque cada una est&aacute; en una brigada diferente. Nos dijeron que iban a hacer trajes de mujer pero no se ha conseguido, a pesar de nuestra insistencia&rdquo;, detalla Uxue. La soluci&oacute;n pas&oacute; por contratar una modista que ajust&oacute; los trajes. &ldquo;Pero no es lo mismo, y muchas veces siguen teniendo defectos&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a achaca tambi&eacute;n una parte importante de este pesimismo al tipo de pruebas que se exigen durante el examen f&iacute;sico, como el ejercicio de cuerda. &ldquo;Recuerdo ver a varias chicas dejar la oposici&oacute;n porque no avanzaban&rdquo;, explica. La joven remarca con insistencia a lo largo de la entrevista &ldquo;que no se trata de adaptar las pruebas solo para mujeres&rdquo; sino de que se valore y se examine tambi&eacute;n otro tipo de pruebas en las que no solo se mida c&oacute;mo trabaja una persona de forma individual, sino que se combinen diferentes destrezas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pedí entrar en un grupo de WhatsApp y me preguntaron si estaba segura, porque por ese grupo se solían compartir contenidos pornográficos. Al final me acabé saliendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Una prueba f&iacute;sica en la que se combine la rapidez, la fortaleza f&iacute;sica, el trabajo en equipo o la capacidad para interpretar situaciones me parece que ser&iacute;a m&aacute;s completa y permitir&iacute;a demostrar todo nuestro potencial&rdquo;, resalta. Uxue coincide: &ldquo;Creo que las pruebas actuales no miden si est&aacute;s capacitado o no para ser bombera&rdquo;. &ldquo;Levantar 40 kilos en menos de x tiempo no responde tampoco a una situaci&oacute;n real. Creo que es importante, pero tambi&eacute;n se tiene que tener en cuenta otro tipo de cuestiones&rdquo;. La capacidad respiratoria, el hecho de tener claustrofobia o v&eacute;rtigo son para Loizu tambi&eacute;n aspectos a valorar. &ldquo;En mi caso, mi botella de aire me dura el doble que a mi compa&ntilde;ero. Creo que hay determinadas situaciones en las que no solo se necesita fuerza f&iacute;sica&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;digos de conducta</h2><p class="article-text">
        Ambas profesionales est&aacute;n de acuerdo en que a pesar de que se ha avanzado bastante, siguen existiendo determinados comportamientos &ldquo;que te hacen sentir fuera de lugar&rdquo;. &ldquo;Cosas simples como que entro en una sala y cambian de tema o hacen alguna broma y me miran a m&iacute; como para comprobar mi reacci&oacute;n. Quiz&aacute;s si est&aacute;s plante&aacute;ndote que me va a sentar mal algo por el simple hecho de ser mujer tienes que hac&eacute;rtelo mirar&rdquo;, lanza Uxue. Luc&iacute;a describe tambi&eacute;n una situaci&oacute;n que vivi&oacute; mientras a&uacute;n ejerc&iacute;a la profesi&oacute;n. &ldquo;Ped&iacute; entrar en un grupo de WhatsApp y me preguntaron si estaba segura, porque por ese grupo se sol&iacute;an compartir contenidos pornogr&aacute;ficos. Al final me acab&eacute; saliendo&rdquo;, recuerda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El día de las pruebas físicas una persona me recriminó que por qué yo tenía que hacer un tiempo de 1&#039;20&#039;&#039; y él 1&#039;10&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sentir que se necesita demostrar m&aacute;s siendo una mujer bombera es un sentimiento com&uacute;n para las entrevistadas, que recuerdan situaciones inc&oacute;modas tambi&eacute;n entre compa&ntilde;eros. &ldquo;Recuerdo que el d&iacute;a del examen de las pruebas f&iacute;sicas una persona me recrimin&oacute; que por qu&eacute; yo ten&iacute;a que hacer un tiempo de 1'20'' y &eacute;l 1'10''. No entiendo la necesidad de hacer este tipo de comentarios, y m&aacute;s si sabes desde el primer d&iacute;a cu&aacute;l es el reglamento y que se exige a cada uno&rdquo;, remarca. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la falta de referentes femeninos y el hecho de que se trate de una profesi&oacute;n muy masculinizada dificultan la incorporaci&oacute;n de mujeres a la profesi&oacute;n, ambas tienen una visi&oacute;n positiva de cara al futuro. &ldquo;Cada vez hay m&aacute;s chicas que se apuntan a la academia y que se interesan por ser bomberas. Tambi&eacute;n entre compa&ntilde;eros se ha normalizado la presencia de mujeres y eso tambi&eacute;n es bueno destacarlo&rdquo;, sentencian.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/soledad-exigencia-marca-dia-dia-bomberas-sientes-tienes-demostrar_132_12528133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 20:43:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La soledad y la exigencia que marca el día a día de las bomberas: “Sientes que tienes que demostrar más”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Mujer,Bomberos,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Pueden afectar los problemas digestivos al suelo pélvico?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/afectar-problemas-digestivos-suelo-pelvico_1_12540723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91b29dd2-1c81-4e4b-a2b9-cf4d75275f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Pueden afectar los problemas digestivos al suelo pélvico?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ascensión Gómez, matrona y fisioterapeuta, advierte: "El suelo pélvico y el aparato digestivo están más conectados de lo que pensamos, y atender su salud es clave para prevenir el estreñimiento, el problema por excelencia derivado de su mal funcionamiento"</p><p class="subtitle">Más consultas - "He escuchado que ante cistitis o picores en la vulva un remedio casero es ponerse yogur natural en la zona, ¿es cierto?"</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Pueden afectar los problemas digestivos al suelo pélvico?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nuestro suelo p&eacute;lvico tiene varias funciones, entre ellas la regulaci&oacute;n de los esf&iacute;nteres y la movilidad y sost&eacute;n de los &oacute;rganos que se encuentran dentro de la pelvis. Siempre que pensamos en los &oacute;rganos, nos acordamos de la vejiga y del &uacute;tero y vagina, pero siempre se nos olvida que el recto desemboca en la ampolla rectal y est&aacute; directamente relacionada con el suelo p&eacute;lvico.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas digestivos pueden afectar al suelo p&eacute;lvico, y viceversa: los problemas de suelo p&eacute;lvico pueden generar problemas digestivos o agravar los que pudiera haber. El problema, por excelencia, es el estre&ntilde;imiento. El estre&ntilde;imiento y el suelo p&eacute;lvico son como el huevo y la gallina, que nunca sabemos qu&eacute; fue primero. 
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, tengamos claro primero a qu&eacute; nos referimos con estre&ntilde;imiento y un par de mitos que hay que desterrar. La defecaci&oacute;n es una necesidad corporal diaria. Todos los d&iacute;as deber&iacute;amos ir al ba&ntilde;o, y poder defecar al menos una o dos veces en el d&iacute;a, sin esfuerzo, sin dolor y sin presiones. El estre&ntilde;imiento no se hereda ni es normal nunca. La dificultad defecatoria, el empujar, ya es un signo de mal funcionamiento del suelo p&eacute;lvico; y a mayor empuje, mayor lesi&oacute;n, y a mayor lesi&oacute;n m&aacute;s necesidad de empuje. Esto hay que pararlo cuanto antes y reeducar la defecaci&oacute;n para que no sea lesiva. Por supuesto habr&aacute; que revisar la alimentaci&oacute;n, la cantidad de agua que bebemos y el ejercicio que hacemos, que tambi&eacute;n influye y mucho.
    </p><p class="article-text">
        Otros problemas digestivos, especialmente los relacionados con el intestino grueso, tambi&eacute;n puede generar problemas en la musculatura perineal por las presiones que se pueden generar, por el dolor que favorece el espasmo muscular, por la dificultad defecatoria o la diarrea y por las tensiones que se generan a nivel de los tejidos. Colitis ulcerosas, enfermedad de crohn, c&aacute;ncer de colon o problemas de disbiosis o sibo, se pueden ver agravadas en la sintomatolog&iacute;a por la patolog&iacute;a del suelo p&eacute;lvico, que puede aumentar el dolor e interferir con la defecaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ten en cuenta tambi&eacute;n que el suelo p&eacute;lvico tiene una relaci&oacute;n directa con el abdomen, con los m&uacute;sculos abdominales, con los que trabaja en equipo; si lo que hay dentro del abdomen est&aacute; inflamado, dolorido o alterado, la musculatura abdominal tambi&eacute;n lo estar&aacute; y, con ella, la musculatura perineal. El cuerpo no es un mont&oacute;n de piezas sueltas sino un conjunto que funciona en armon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si hay problemas digestivos, es importante revisar ese suelo p&eacute;lvico para prevenir lesiones y, sobre todo, para mejorar la sintomatolog&iacute;a digestiva.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-widget="q0BGeT2c" data-tf-opacity="100" data-tf-iframe-props="title=Adelante, envía tu pregunta para el consultorio Micromachismos" data-tf-transitive-search-params data-tf-medium="snippet" style="width:100%;height:500px;"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Gómez López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/afectar-problemas-digestivos-suelo-pelvico_1_12540723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Sep 2025 20:58:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Consultorio,Micromachismos,Salud,mujeres,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El año que recé para que no me crecieran las tetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/ano-rece-no-crecieran-tetas_132_12562146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1893f7ef-c0b7-4ae0-92e9-05c2e5b24102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El año que recé para que no me crecieran las tetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay cuerpos que pueden andar por la playa con el torso descubierto —o incluso quitarse la camiseta para limpiarse el sudor en un partido de pádel— sin que nadie pestañee, pero otros tenemos que responder al interrogatorio eterno: ¿por qué lo haces?, ¿qué buscas?, ¿no te da vergüenza?</p><p class="subtitle">Un lanzamiento de dildos interrumpe por cuarta vez en pocos días un partido de la WNBA en plena lucha salarial de las jugadoras</p></div><p class="article-text">
        En mi adolescencia rezaba todas las noches para que no me crecieran las tetas. Bueno, se podr&iacute;a decir que m&aacute;s que un rezo era un ruego casi desesperado, con la esperanza de que, si lo ped&iacute;a con suficiente fe, mi cuerpo obedecer&iacute;a. Quer&iacute;a que se mantuviera quieto, inm&oacute;vil y sin florecer.
    </p><p class="article-text">
        Fui a un colegio de monjas, as&iacute; que rezar era parte del desayuno. Yo no era especialmente devota, pero ya que estaba, aprovech&eacute;. Total, si la virgen pod&iacute;a con las guerras del mundo, &iquest;qu&eacute; le costaba pararme el desarrollo de un par de gl&aacute;ndulas mamarias?
    </p><p class="article-text">
        Y, de alguna manera, se cumpli&oacute;. Nunca he tenido mucho pecho. Pero lo descubr&iacute; pronto: no hac&iacute;a falta. Bastaba con que existieran para convertirme &mdash;para convertirnos&mdash; en blanco de comentarios, burlas y miradas. No se trataba del tama&ntilde;o. Se trataba de que mi cuerpo, de repente, hab&iacute;a dejado de ser m&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Ese miedo adolescente se confirm&oacute; muy r&aacute;pido. Entend&iacute; que, crecieran mucho o poco, mis tetas &mdash;y todas las partes de m&iacute;&mdash; iban a ser motivo de escrutinio. Lo que quer&iacute;a evitar con mis rezos no era el cambio f&iacute;sico en s&iacute;, sino todo lo que arrastraba: la mirada ajena.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado los a&ntilde;os y, de alguna forma, sigo rezando. No ya para que no crezcan, sino para que cuando muestro mi cuerpo &mdash;por muy hegem&oacute;nico que sea&mdash; no se active la maquinaria del odio. Pero lo hace igual.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas sub&iacute; un v&iacute;deo para celebrar el primer cumplea&ntilde;os de mi perra, El Brillo de los Ojos. En uno de los clips se me ve&iacute;a tumbada en la playa y ella subida encima jugando. Me pixel&eacute; el torso porque una ya sabe c&oacute;mo funcionan las normas absurdas de las redes sociales. Aun as&iacute;, sucedi&oacute;. Bast&oacute; esa insinuaci&oacute;n para que la tormenta se desatara: m&aacute;s de dos millones de visualizaciones en 48 horas, notificaciones que no pararon de sonar, insultos p&uacute;blicos y, por supuesto, propuestas turbias en privado.
    </p><p class="article-text">
        Me sorprendi&oacute; porque yo misma me hab&iacute;a puesto p&iacute;xeles encima. Era casi c&oacute;mico, no se ve&iacute;a nada. Y aun as&iacute; los comentarios llegaban como si hubieran descubierto un tesoro oculto. Primero, la duda identitaria: &ldquo;&iquest;Es hombre o mujer?&rdquo;. Despu&eacute;s, el reproche moral: &ldquo;&iquest;No te da verg&uuml;enza?&rdquo;. Y por &uacute;ltimo, el chiste de mal gusto en forma de GIF. Da igual que no muestres nada: la imaginaci&oacute;n de los dem&aacute;s hace el resto. Y s&iacute;, hablo en masculino porque el cien por cien de los mensajes eran de hombres. Los de siempre, con una foto de perfil en un coche deportivo que no les pertenece y una frase motivacional meritocr&aacute;tica en la bio.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces pienso en Torremolinos, en 1930, cuando Gala, acompa&ntilde;ada de Dal&iacute;, su pareja, se baj&oacute; la parte de arriba del traje de ba&ntilde;o en plena dictadura de Primo de Rivera. Este acto se considera el primer topless documentado en Espa&ntilde;a. El bikini ni exist&iacute;a todav&iacute;a. Casi un siglo despu&eacute;s, lo incre&iacute;ble es que sigamos en el mismo debate: qu&eacute; cuerpos pueden mostrarse y cu&aacute;les tienen que justificarse.
    </p><p class="article-text">
        Porque de eso se trata. Hay cuerpos que s&iacute;, y cuerpos que no. Cuerpos que pasan desapercibidos, y cuerpos que se convierten en delito. Hay cuerpos que pueden andar por la playa con el torso descubierto &mdash;o incluso quitarse la camiseta para limpiarse el sudor en un partido de p&aacute;del&mdash; sin que nadie pesta&ntilde;ee. Otros, en cambio, tenemos que responder al interrogatorio eterno: <em>&iquest;por qu&eacute; lo haces?, &iquest;qu&eacute; buscas?, &iquest;no te da verg&uuml;enza?</em> Y si adem&aacute;s el cuerpo no encaja en los moldes normativos, si es demasiado gordo, demasiado flaco, demasiado viejo, demasiado distinto, la condena se multiplica.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica me devolvi&oacute; a aquella Estupenda adolescente con la cara llena de granos que rezaba para que no le crecieran las tetas. Porque lo que tem&iacute;a entonces era esto: el instante en que mi cuerpo dejara de ser m&iacute;o para convertirse en p&uacute;blico. Ella cerraba los ojos fuerte, convencida de que as&iacute; todo se detendr&iacute;a. Yo, adulta, ocult&eacute; el v&iacute;deo y cerr&eacute; la pantalla con la misma ingenuidad. Pero cuando volv&iacute; a abrirla, la violencia segu&iacute;a ah&iacute;, esper&aacute;ndome.
    </p><p class="article-text">
        El odio no desaparece porque lo escondas. No depende del &aacute;ngulo de la foto ni del tama&ntilde;o de tu pecho. No importa si ense&ntilde;as mucho o poco, si insin&uacute;as o escondes. El odio aparece porque existe un sistema que dicta qu&eacute; cuerpos merecen respeto y cu&aacute;les deben ser castigados.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s agotador es la evidencia: que aunque pixeles, ocultes o muestres lo m&iacute;nimo, la reacci&oacute;n aparece igual. No hace falta ense&ntilde;ar nada para que salte el esc&aacute;ndalo. Y ah&iacute; entiendes que el problema nunca fue lo que hab&iacute;a en el v&iacute;deo, sino lo que los dem&aacute;s proyectan sobre &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        De adolescente pensaba que, si las tetas no me crec&iacute;an, estar&iacute;a a salvo. De adulta, a veces me descubro con la misma l&oacute;gica. Si bajo la voz, si me tapo, si no provoco, tal vez me dejen tranquila.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces pienso que lo importante no es si mostramos o no mostramos, si gritamos o si callamos. Lo importante es que podamos elegir sin ser castigadas por ello. Mostrar el cuerpo puede ser un grito, pero es que taparlo tambi&eacute;n puede serlo. La cuesti&oacute;n es que ninguna decisi&oacute;n deber&iacute;a ser se&ntilde;alada.
    </p><p class="article-text">
        Gala lo hizo en 1930 en Torremolinos. Nosotras lo seguimos haciendo cada vez que elegimos c&oacute;mo ocupar el espacio, con ropa o sin ella, a gritos o en silencio.
    </p><p class="article-text">
        La provocaci&oacute;n no est&aacute; en un torso descubierto. Est&aacute; en la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Y si la libertad te parece provocadora, entonces quiz&aacute; el problema no sean un par de pezones. El problema es tu mirada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estupenda Márquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/ano-rece-no-crecieran-tetas_132_12562146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Sep 2025 20:11:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El año que recé para que no me crecieran las tetas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Feminismo,mujeres,Sociedad,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leroy Merlin se disculpa tras calificar un producto como “ideal para mujeres y principiantes”, pero mantiene artículos similares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/leroy-merlin-disculpa-calificar-producto-ideal-mujeres-principiantes-mantiene-articulos-similares_132_12574371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc319372-4624-4880-a382-fc5a12bfb8c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leroy Merlin se disculpa tras calificar un producto como “ideal para mujeres y principiantes”, pero mantiene artículos similares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La empresa eliminó un artículo después de que se viralizase su descripción machista y dijo condenar "firmemente cualquier mensaje discriminatorio", pese a presentar en su portfolio más elementos con estas características</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Sencilla y pr&aacute;ctica, ideal para mujeres y principiantes&rdquo;. Esta era la descripci&oacute;n que recog&iacute;a Leroy Merl&iacute;n en su p&aacute;gina web acerca de una estanter&iacute;a de escritorio, provieniente de un vendedor externo. Entre las principales ventajas que recog&iacute;a la empresa en su portal acerca de esta, se encontraba su f&aacute;cil montaje, al presentar agujeros pretaladrados. Una consideraci&oacute;n que la hac&iacute;a necesariamente ventajosa para mujeres, a las que equiparaba con los principiantes en el bricolaje.
    </p><p class="article-text">
        El problema para la firma no lleg&oacute; cuando se public&oacute; este producto, sino cuando fue denunciado en redes sociales. &ldquo;A&ntilde;o 2025. No tengo palabras&rdquo;, escribi&oacute; la cuenta EtFelicitoFill, un blog de humor que se&ntilde;ala situaciones absurdas. El art&iacute;culo fue borrado del sitio web de Leroy Merl&iacute;n, como tambi&eacute;n lo fueron otras referencias que EtFelicitoFill comparti&oacute; en las respuestas del propio tuit, entre los que se encontraba una motosierra. Pero todos con la misma caracter&iacute;stica com&uacute;n: &ldquo;Ideal para mujeres y principiantes&rdquo;. Este peri&oacute;dico ha comprobado que, pese a haber sido descartado de su cat&aacute;logo, la estanter&iacute;a figur&oacute; con las caracter&iacute;sticas expuestas en la siguiente captura de pantalla.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1962784076558946548?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a tuvo que actuar horas despu&eacute;s. Despu&eacute;s de eliminar la estanter&iacute;a de su portfolio, comparti&oacute; un comunicado en el que pidieron disculpas y afirmaron condenar &ldquo;firmemente cualquier mensaje discriminatorio&rdquo; en su comunidad. &ldquo;Por ello, hemos tomado medidas inmediatas, retirando todos los productos de este vendedor externo de nuestro marketplace y suspendiendo su actividad comercial&rdquo;, asegur&oacute; Leroy Merl&iacute;n, que a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Reiteramos nuestro firme compromiso con el C&oacute;digo de Conducta que aplica a nuestros equipos y colaboradores&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1962836649315795109?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No obstante, seg&uacute;n ha podido comprobar elDiario.es, este no es el &uacute;nico producto que Leroy Merl&iacute;n presenta en su web con caracter&iacute;sticas similares, aunque sean de un vendedor externo. Ejemplo de ello es un <a href="https://www.leroymerlin.es/productos/adaptadores-de-grifo-de-metal-plateado-m20-a-m25-conector-de-aireador-de-grifo-adaptadores-de-rosca-externa-con-junta-de-goma-para-grifo-de-cocina-97119557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptador de grifo de cocina</a>, &ldquo;muy f&aacute;cil de usar para mujeres y principiantes&rdquo;. Un <a href="https://www.leroymerlin.es/productos/partidor-de-troncos-en-angulo-partidor-de-troncos-en-forma-de-cubo-herramientas-para-partir-troncos-partidor-de-troncos-10-7-cm-97205180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidor de troncos en &aacute;ngulo</a>, &ldquo;f&aacute;cil de usar y perfecto para principiantes y mujeres&rdquo;. Un <a href="https://www.leroymerlin.es/productos/juego-de-6-agujas-de-crochet-con-mangos-ergonomicos-agujas-gruesas-accesorios-para-manualidades-de-bricolaje-para-mujeres-95101634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juego de seis agujas de crochet</a>, en cuyo t&iacute;tulo se especifica que es &ldquo;bricolaje para mujeres&rdquo; y que es adecuado para &ldquo;abuelas, madres, ni&ntilde;os y principiantes&rdquo;. Una <a href="https://www.leroymerlin.es/productos/mini-motosierra-bateria-6-pulgadas-con-2-baterias-92733299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">minimotosierra</a> accesible para &ldquo;principiantes, mujeres y personas mayores por igual&rdquo;. Un <a href="https://www.leroymerlin.es/productos/kit-de-ventiladores-de-panel-solar-de-5-v-cc-y-2-5-w-ventilador-de-refrigeracion-portatil-alimentado-por-panel-solar-94370624.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cintur&oacute;n de resistencia a la naraci&oacute;n</a>, &ldquo;adecuado para ni&ntilde;os y mujeres o principiantes en nataci&oacute;n&rdquo;. A lo largo de este mi&eacute;rcoles y tras las cr&iacute;ticas en redes sociales, Leroy Merl&iacute;n ha eliminado de su cat&aacute;logo las referencias citadas.
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                Características del producto &#039;adaptadores de grifo de cocina&#039;, en Leroy Merlín.                            </span>
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                Características del artículo &#039;juego de seis agujas de crochet&#039;, en Leroy Merlín.                            </span>
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                Características del artículo de natación en Leroy Merlín.                            </span>
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                Características de la minimotosierra anunciada en Leroy Merlín.                            </span>
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        Adem&aacute;s, un Kit de herramientas de cierre de botones a presi&oacute;n, en la categor&iacute;a de riego, tambi&eacute;n se vende como &ldquo;adecuado para mujeres, sastres profesionales o principiantes&rdquo; &mdash;este &uacute;ltimo, ya eliminado, aunque figura en los metadatos del buscador de Google&mdash;. O un &ldquo;partidor de troncos en forma de cubo&rdquo;, ideal para &ldquo;principiantes y mujeres&rdquo;, tambi&eacute;n borrado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Micromachismos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/leroy-merlin-disculpa-calificar-producto-ideal-mujeres-principiantes-mantiene-articulos-similares_132_12574371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Sep 2025 10:20:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leroy Merlin se disculpa tras calificar un producto como “ideal para mujeres y principiantes”, pero mantiene artículos similares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresas,Machismo,Micromachismos,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hasta qué punto es normal tener reglas irregulares cuando tienes la menstruación desde hace poco y eres adolescente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/punto-normal-reglas-irregulares-tienes-menstruacion-adolescente_1_12505553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c71a1e0-e89c-4e6b-89d8-d063d1e5fdb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hasta qué punto es normal tener reglas irregulares cuando tienes la menstruación desde hace poco y eres adolescente?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ginecóloga Alberta Fabris responde: "En el periodo de la adolescencia se considera normal que pasen desde 21 hasta 45 días entre los primeros días de dos reglas consecutivas"</p><p class="subtitle">“¿Es posible que los síntomas de la menstruación empeoren en verano? ¿Hay algo que pueda hacer para que mejoren?”</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Hasta qué punto es normal tener reglas irregulares cuando tienes la menstruación desde hace poco y eres adolescente?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Alcanzar la madurez en la producci&oacute;n hormonal por parte de ovarios e hip&oacute;fisis puede durar de dos a cinco a&ntilde;os desde la primera regla (lo que llamamos menarquia). Esto se relaciona con ciclos irregulares normalmente en los primeros tres a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo en los primeros dos a&ntilde;os, muchos ciclos son anovulatorios (sin ovulaci&oacute;n) y pueden tener intervalos m&aacute;s largos. Se considera normal que pasen desde 21 hasta 45 d&iacute;as entre los primeros d&iacute;as de dos reglas consecutivas, mientras que en adultas el intervalo normal se reduce a entre 24 y 34 d&iacute;as. Las adolescentes que tengan la menarquia m&aacute;s precozmente tienden a tener ciclos regulares con ovulaci&oacute;n antes que las mujeres cuya primera regla aparece m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es frecuente que la cantidad de sangrado var&iacute;e en diferentes ciclos. En ciclos anovulatorios en la adolescencia es m&aacute;s frecuente experimentar menorragias, reglas abundantes. Se considera un sangrado excesivo si supera los 80 mililitros (16 compresas u 8 tampones sumando los que se hayan utilizado en todos los d&iacute;as de regla). La persistencia de reglas hemorr&aacute;gicas puede estar relacionada con una patolog&iacute;a de la coagulaci&oacute;n y hay que investigarla.
    </p><p class="article-text">
        La regla y el ciclo menstrual son marcadores de salud. Algunas sociedades m&eacute;dicas abogan por que se consideren un signo vital como la frecuencia cardiaca, respiratoria o la tensi&oacute;n. La regla normal en cualquier etapa vital, incluida la adolescencia, deber&iacute;a durar menos de siete d&iacute;as, no tendr&iacute;a que doler como para impedir las actividades cotidianas ni asociarse a malestar psicol&oacute;gico intenso ni a migra&ntilde;as, n&aacute;useas, v&oacute;mitos, desmayos o mareos. 
    </p><p class="article-text">
        Es importante que desde la adolescencia se visibilice la importancia de hablar de lo que es normal, se aconseje apuntar los ciclos y las vivencias asociadas en un cuaderno o en una aplicaci&oacute;n m&oacute;vil y se escuchen las quejas relacionadas con la menstruaci&oacute;n para poder acompa&ntilde;ar y diagnosticar eventuales patolog&iacute;as que se asocian con trastornos menstruales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-widget="q0BGeT2c" data-tf-opacity="100" data-tf-iframe-props="title=Adelante, envía tu pregunta para el consultorio Micromachismos" data-tf-transitive-search-params data-tf-medium="snippet" style="width:100%;height:500px;"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberta Fabris]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/punto-normal-reglas-irregulares-tienes-menstruacion-adolescente_1_12505553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2025 19:31:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hasta qué punto es normal tener reglas irregulares cuando tienes la menstruación desde hace poco y eres adolescente?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Salud,mujeres,Consultorio,Micromachismos,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me acerco a los 70, ¿debería seguir haciéndome revisiones ginecológicas anuales con citología y ecografía?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/acerco-70-deberia-seguir-haciendome-revisiones-ginecologicas-anuales-citologia-ecografia_1_12447742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dd1e245-3840-4241-9808-7a872894dd83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Me acerco a los 70, ¿debería seguir haciéndome revisiones ginecológicas anuales con citología y ecografía?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miriam Al Adib, ginecóloga, responde: "Si no hay factores de riesgo ni síntomas, las revisiones ginecológicas pueden espaciarse, e incluso finalizar algunos controles, como la citología o la ecografía. Pero si hay antecedentes personales relevantes o síntomas nuevos hay que hacer seguimiento"</p><p class="subtitle">Más consultas - “¿Puede la duración de los sofocos en la menopausia tener algo que ver con el hipotiroidismo?” </p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me acerco a los 70, ¿debería seguir haciéndome revisiones ginecológicas anuales con citología y ecografía?, ¿hay alguna otra pauta recomendable en cuanto a prevención y cuidado ginecológico a partir de los 60 y largos?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Azucena</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es una pregunta muy pertinente y que muchas mujeres se hacen al llegar a esta etapa de la vida. La respuesta no es la misma para todas, porque depende de varios factores: tus antecedentes personales y familiares, si has tenido alguna patolog&iacute;a ginecol&oacute;gica previa, si est&aacute;s en tratamiento hormonal, y por supuesto, si tienes alg&uacute;n s&iacute;ntoma o malestar.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por los cribados que se realizan de forma generalizada en Espa&ntilde;a:
    </p><h2 class="article-text">C&aacute;ncer de cuello de &uacute;tero (c&eacute;rvix)</h2><p class="article-text">
        El cribado del c&aacute;ncer de cuello de &uacute;tero ha evolucionado mucho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Actualmente, la recomendaci&oacute;n en mujeres entre 35 y 65 a&ntilde;os es hacer una prueba del Virus del Papiloma Humano (VPH) de alto riesgo cada cinco a&ntilde;os. Esta prueba ha demostrado ser m&aacute;s eficaz que la citolog&iacute;a para detectar lesiones precancerosas.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que una mujer llega a los 65 a&ntilde;os, si ha tenido al menos dos pruebas negativas consecutivas (ya sea citolog&iacute;a o VPH) en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, y no tiene antecedentes de lesiones de alto grado, se puede dar por finalizado el cribado. Esto es v&aacute;lido en mujeres sin factores de riesgo adicionales. Pero si has tenido lesiones previas, infecciones persistentes por VPH, un sistema inmune debilitado o antecedentes familiares relevantes, es probable que tu ginec&oacute;loga recomiende continuar con controles m&aacute;s all&aacute; de esa edad.
    </p><p class="article-text">
         Por tanto, no siempre es necesario seguir haciendo citolog&iacute;as cada a&ntilde;o a partir de los 65, salvo que haya motivos concretos que lo justifiquen.
    </p><h2 class="article-text">C&aacute;ncer de mama</h2><p class="article-text">
        El programa de cribado de c&aacute;ncer de mama con mamograf&iacute;a se realiza cada dos a&ntilde;os entre los 50 y los 69 a&ntilde;os en la mayor&iacute;a de comunidades aut&oacute;nomas. Algunas ya est&aacute;n ampliando el cribado hasta una horquilla de edad mayor, y en mujeres con antecedentes familiares o factores de riesgo elevados, puede mantenerse m&aacute;s all&aacute; de esa edad de forma individualizada.
    </p><p class="article-text">
        Si en tu caso no hay antecedentes ni hallazgos previos, y las &uacute;ltimas mamograf&iacute;as han sido normales, podr&iacute;as dejar de hacerlas a partir de los 70. Pero si tu ginec&oacute;loga o tu m&eacute;dica de familia lo considera necesario, se puede continuar con un seguimiento personalizado.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y qu&eacute; pasa con la ecograf&iacute;a ginecol&oacute;gica?</h2><p class="article-text">
        La ecograf&iacute;a transvaginal no forma parte de los cribados sistem&aacute;ticos en mujeres asintom&aacute;ticas. Es una herramienta muy &uacute;til cuando hay s&iacute;ntomas, antecedentes de patolog&iacute;a uterina u ov&aacute;rica, o cuando se est&aacute; en tratamiento hormonal, pero no es necesario hacerla anualmente si todo est&aacute; bien y no tienes molestias. De hecho, hacer ecograf&iacute;as rutinarias sin una indicaci&oacute;n clara puede llevar a sobrediagn&oacute;sticos, es decir, a detectar hallazgos sin relevancia cl&iacute;nica que generan preocupaci&oacute;n innecesaria.
    </p><h2 class="article-text"> &iquest;Y entonces qu&eacute; controles s&iacute; son importantes a partir de los 60?</h2><p class="article-text">
         -  Mantener revisiones generales de salud: tensi&oacute;n arterial, colesterol, glucosa, salud &oacute;sea, funci&oacute;n renal, etc.
    </p><p class="article-text">
         - Cuidar la salud sexual y urinaria: muchas mujeres no hablan de estos temas, pero es frecuente que aparezcan cambios en la mucosa vaginal, sequedad, molestias en las relaciones o s&iacute;ntomas urinarios que pueden mejorar con tratamiento local o cambios en el estilo de vida.
    </p><p class="article-text">
         - Vigilar cualquier s&iacute;ntoma nuevo: sangrado tras la menopausia, dolor p&eacute;lvico persistente, cambios en el tr&aacute;nsito intestinal o urinario, bultos o secreciones deben ser motivo de consulta.
    </p><p class="article-text">
         - Mantener una buena salud del suelo p&eacute;lvico: el entrenamiento adecuado y los cuidados del perin&eacute; son clave para prevenir prolapsos y p&eacute;rdidas de orina.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, a partir de los 70 a&ntilde;os, si no hay factores de riesgo ni s&iacute;ntomas, las revisiones ginecol&oacute;gicas pueden espaciarse, e incluso finalizar algunos controles, como la citolog&iacute;a o la ecograf&iacute;a. Pero si hay antecedentes personales relevantes o s&iacute;ntomas nuevos es fundamental hacer un seguimiento individualizado.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de la medicina preventiva es cuidar, no medicalizar. Escuchar tu cuerpo, mantener h&aacute;bitos saludables y consultar cuando hay algo que no encaja sigue siendo la mejor estrategia, tengas la edad que tengas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-widget="q0BGeT2c" data-tf-opacity="100" data-tf-iframe-props="title=Adelante, envía tu pregunta para el consultorio Micromachismos" data-tf-transitive-search-params data-tf-medium="snippet" style="width:100%;height:500px;"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miriam Al Adib]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/acerco-70-deberia-seguir-haciendome-revisiones-ginecologicas-anuales-citologia-ecografia_1_12447742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 20:30:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Me acerco a los 70, ¿debería seguir haciéndome revisiones ginecológicas anuales con citología y ecografía?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Consultorio,Salud sexual,Mujer,Feminismo,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siempre se ha dicho que los hombres tienen más deseo sexual que las mujeres, pero ¿hay alguna explicación científica?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/dicho-hombres-deseo-sexual-mujeres-hay-explicacion-cientifica_1_12428082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cf6902e-0fc0-45a3-8d95-4855e6311a9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siempre se ha dicho que los hombres tienen más deseo sexual que las mujeres, pero ¿hay alguna explicación científica?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sexóloga Núria Cano responde: "No existen evidencias científicas que lo avalen. La idea del deseo se ha construido en base a unos roles de género muy marcados y unas expectativas poco realistas sobre ellos y ellas"</p><p class="subtitle">Más consultas - Desde que cumplí 40 me aparecen anuncios e influencers aconsejándome tomar suplementos, ¿tiene sentido?</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos han dicho siempre que los hombres tienen más deseo sexual que las mujeres y sé que desde el feminismo se desmiente esa afirmación, pero ¿es cierta?, ¿no?, ¿hay alguna explicación científica?

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El deseo sexual se manifiesta porque un conjunto de sistemas -nervioso, hormonal, inmune&hellip;- sienten que existe un clima favorable para que se d&eacute; una respuesta sexual, un contacto &iacute;ntimo. La expresi&oacute;n del deseo, por tanto, es multifactorial, siendo el resultado de factores fisiol&oacute;gicos y de aspectos psicosociales: autoestima, estr&eacute;s, cansancio, expectativas, pareja, crianza, etc. Pueden existir diferencias a la hora de expresar este deseo, lo que no queda tan claro es si es consecuencia de aspectos org&aacute;nicos o por la socializaci&oacute;n de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha extendido el mito de que los hombres tienen m&aacute;s deseo sexual que las mujeres, pero no existe una evidencia cient&iacute;fica que lo avale al 100%. No hay estudios que se&ntilde;alen una &uacute;nica causa que d&eacute; respuesta a tener m&aacute;s o menos deseo sexual. Ni siquiera tener unos valores de testosterona altos o bajos es la clave, ya que esta hormona es un favorecedor de la respuesta sexual, pero no es lo &uacute;nico que influye. 
    </p><p class="article-text">
        Hay hombres con altos niveles de testosterona que llegan a la consulta de sexolog&iacute;a con bajo deseo, porque est&aacute;n teniendo problemas con su pareja o porque est&aacute;n teniendo dificultades con la erecci&oacute;n. El miedo a &ldquo;no cumplir&rdquo; les quita las ganas de cualquier interacci&oacute;n er&oacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el feminismo tambi&eacute;n se ha desmentido esta afirmaci&oacute;n. El deseo de los hombres, como dice <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/laura-camara-si-abordamos-deseo-mujeres-menopausia-hormonal-no_128_11961233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi compa&ntilde;era sex&oacute;loga Laura C&aacute;mara</a>, ha sido la norma con la que se ha medido el deseo de las mujeres, generando desigualdades y dificultades a la hora de construir nuestro &ldquo;yo amante&rdquo;. Una norma que se ha construido en base a unos roles de g&eacute;nero muy marcados, y unas expectativas poco realistas sobre qu&eacute; se espera de ellos y de ellas en un encuentro sexual. 
    </p><p class="article-text">
        El deseo de las mujeres no se alienta, y si se expresa o se busca se castiga socialmente (seguro que nos vienen algunos insultos a la cabeza que recibimos las mujeres...). Sin embargo, el de ellos se premia, se potencia, incluso se exige. En la consulta de sexolog&iacute;a observamos que algunos hombres heterosexuales sienten mucha presi&oacute;n a la hora de tener sexo. Se les presupone estar siempre dispuestos a tener relaciones sexuales, a tomar la iniciativa, a saber en todo momento qu&eacute; hacer para satisfacer a su pareja. Comportamientos que cuando no suceden de esa manera, adem&aacute;s, la pareja puede traducir como un rechazo, generando un clima de mayor inseguridad que agrava la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si ellos son &ldquo;los m&aacute;s deseantes&rdquo; de la pareja, en la consulta, lo complicado es que ellos entiendan que no pueden enfadarse, ni insistir, ni hacer chantaje a sus parejas para conseguir tener sexo con ellas. Tener m&aacute;s deseo no indica que te guste m&aacute;s tu pareja. Que te encanten las relaciones sexuales con ella y quieras tener m&aacute;s no puede usarse para convencerla de que tenga relaciones contigo. 
    </p><p class="article-text">
        Estas actitudes justo consiguen lo contrario a lo que a ellos les gustar&iacute;a: inhiben el deseo de su pareja y cada vez tienen menos ganas. El deseo no se puede forzar, ni es tan sencillo de activar como pulsar un bot&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a genial que dej&aacute;ramos de perpetuar estas creencias y mitos sobre c&oacute;mo viven la sexualidad y el deseo hombres y mujeres, como si hubiera una norma com&uacute;n o un bot&oacute;n de encendido y apagado. La sexualidad es compleja, es &uacute;nica en cada persona, el deseo es cambiante, y esto va m&aacute;s all&aacute; del g&eacute;nero con el que te identifiques. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/dicho-hombres-deseo-sexual-mujeres-hay-explicacion-cientifica_1_12428082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jul 2025 19:23:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siempre se ha dicho que los hombres tienen más deseo sexual que las mujeres, pero ¿hay alguna explicación científica?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Consultorio,Sexo,Relaciones,Sexualidad,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No ha conocido a un macho": las reacciones a la canción 'Bollera' que mezclan machismo y homofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/no-conocido-macho-reacciones-cancion-bollera-mezclan-machismo-homofobia_132_12438291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fbb76cf-6338-4a6b-a973-3c31f2a54eca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No ha conocido a un macho&quot;: las reacciones a la canción &#039;Bollera&#039; que mezclan machismo y homofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Bollera’, la nueva canción de la artista La Mare, ha generado una oleada de apoyo, pero también ha disparado comentarios cargados de machismo y homofobia en redes sociales

</p><p class="subtitle">“¿No te falta algo en el sexo?” o “¿Quién es el chico?”: así se cruzan la homofobia y el machismo en la vida de las lesbianas </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi nieta es lesbiana y no hace esas cosas&rdquo;, &ldquo;y dicen que son normales&rdquo;, &ldquo;el circo ha llegado&rdquo;, &ldquo;fuera de redes sociales y chiringuitos vivir&iacute;an de fregar escaleras&rdquo; o &ldquo;eso es porque no han conocido a un macho de verdad&rdquo;, son algunos de los comentarios que se pueden leer en una de las publicaciones de Instagram de la cantante Mar Mu&ntilde;oz, conocida como La Mare. Su nuevo single, <em>Bollera</em>, en colaboraci&oacute;n con el grupo Roba Estesa, agit&oacute; las redes el pasado 27 de junio y consigui&oacute; montones de interacciones, la mayor&iacute;a buenas, pero tambi&eacute;n recibi&oacute; mensajes cargados de homofobia y machismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una canci&oacute;n que narra una mezcla de situaciones reales que he vivido yo por el hecho de pertenecer al colectivo. Mi intenci&oacute;n era que el uso del t&eacute;rmino 'bollera', que para muchos es un insulto, se viera como un s&iacute;mbolo de empoderamiento, de algo que no nos averg&uuml;enza&rdquo;, explica la artista. La propia Mar Mu&ntilde;oz reconoce haber sentido dudas tras ver la oleada de comentarios hom&oacute;fobos. &ldquo;Tuve que preguntar a mi c&iacute;rculo m&aacute;s cercano '&iquest;oye, he hecho algo mal, he ofendido a alguien?', porque no me esperaba tanta violencia, tanto odio por algo que para m&iacute; es una canci&oacute;n bonita, reivindicativa&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Bollera </em>sali&oacute; a la luz el pasado 27 de junio, un d&iacute;a antes de la celebraci&oacute;n del D&iacute;a del Orgullo y entre sus estrofas pueden leerse frases como &ldquo;Y mira c&oacute;mo me resbala, y mira c&oacute;mo me empodera. Cuanto m&aacute;s me insultes, m&aacute;s orgullo que me da de ser bollera&rdquo;. Dentro del impacto generado por la canci&oacute;n, una de las cuestiones que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n a la cantante es la presencia de insultos y comentarios vejatorios &ldquo;incluso de gente que pertenece al colectivo&rdquo;. &ldquo;El mensaje que creo que se lanza es el de que puedes hacer lo que quieras, pero mientras lo hagas calladita. Como si el hecho de ser lesbiana est&aacute; bien pero sin llamar la atenci&oacute;n&rdquo;, interpreta Mu&ntilde;oz. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Restringido para menores de 18</strong></h2><p class="article-text">
        Desde hace unos d&iacute;as, los v&iacute;deos de la canci&oacute;n subidos a TikTok se encuentran restringidos para menores de edad. &ldquo;Cuando me lleg&oacute; la notificaci&oacute;n me dio mucha rabia. Yo s&eacute; que lo que hago es bueno y por eso estoy tranquila pero en el videoclip no aparece nada raro y mucho menos contenido que tenga que estar restringido&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Para La Mare, visibilizar la pol&eacute;mica a ra&iacute;z de los comentarios tambi&eacute;n se ha mezclado con el significado de la propia canci&oacute;n. &ldquo;Es curioso porque las situaciones que canto se vuelven a plasmar. No quer&iacute;a darle tanto bombo porque me gusta que mis redes sean un espacio seguro y abierto, pero creo que en estos temas es importante visibilizarlo y dar voz porque son situaciones que siguen pasando&rdquo;, concluye la cantante. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/no-conocido-macho-reacciones-cancion-bollera-mezclan-machismo-homofobia_132_12438291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Jul 2025 21:13:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No ha conocido a un macho": las reacciones a la canción 'Bollera' que mezclan machismo y homofobia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6fbb76cf-6338-4a6b-a973-3c31f2a54eca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,LGTBI,Lesbianas,Homofobia,Sociedad,Micromachismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde que cumplí 40 me aparecen anuncios e influencers aconsejándome tomar suplementos, ¿tiene sentido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/cumpli-40-no-paran-aparecerme-anuncios-e-influencers-aconsejandome-suplementos-sostiene-evidencia-necesitamos-complementos-partir-edad_1_12387499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b930b5a-6c44-4eb8-8553-be1328ab7728_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde que cumplí 40 me aparecen anuncios e influencers aconsejándome tomar suplementos, ¿tiene sentido?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Xusa Sanz, enfermera y nutricionista, responde: la base no está en los botes de magnesio ni en los sobres de colágeno sino en una buena alimentación, evitar el sedentarismo, gestionar el estrés, mantener vínculos sociales y dormir bien </p><p class="subtitle">Más consultas - "¿Es realmente necesario aumentar la ingesta de proteínas durante la menopausia? Soy vegetariana"</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde que cumplí los 40 no paran de aparecerme anuncios e influencers aconsejándome tomar suplementos como magnesio, colágeno, ashwagandha... ¿Tiene esto sentido?, ¿lo sostiene la evidencia?, ¿necesitamos complementos a partir de una edad?, ¿cuáles?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rebeca</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La salud de las mujeres est&aacute; de moda. Y como toda moda, tiene sus luces y sombras. Por un lado, se est&aacute;n visibilizando procesos biol&oacute;gicos, hormonales y psicosociales que durante a&ntilde;os han sido invisibles y desatendidos. Por fin se habla de menopausia, menstruaci&oacute;n, infertilidad, salud mental y, en definitiva, de temas hist&oacute;ricamente considerados tab&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por otro lado, esa visibilidad ha sido r&aacute;pidamente aprovechada por la industria del bienestar, que ha encontrado en la salud de las mujeres un fil&oacute;n econ&oacute;mico. A muchas de nosotras nos est&aacute; pasando: al cumplir 40, las redes sociales y los anuncios empiezan a llenarse de productos que prometen rejuvenecernos y llenarnos de energ&iacute;a. Eso s&iacute;, en forma de c&aacute;psulas y polvos, por cierto, nada baratos.
    </p><p class="article-text">
        La palabra <em>suplemento</em> ya lo dice: suplementa. Tener 40 a&ntilde;os no es sin&oacute;nimo de padecer alteraciones ni d&eacute;ficits nutricionales, ni existe una necesidad imperiosa de tomar suplementos. El envejecimiento es un proceso natural que puede ser perfectamente saludable, y su base no est&aacute; en los botes de magnesio ni en los sobres de col&aacute;geno, sino en factores mucho m&aacute;s olvidados como el estilo de vida: una buena alimentaci&oacute;n, evitar el sedentarismo, gestionar el estr&eacute;s, mantener v&iacute;nculos sociales, dormir bien y contar con una atenci&oacute;n sanitaria de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, es cierto que a partir de los 40 las mujeres podemos experimentar ciertos cambios fisiol&oacute;gicos. Uno de los m&aacute;s relevantes es el descenso progresivo de los estr&oacute;genos, que puede influir en la calidad del sue&ntilde;o, favorecer la p&eacute;rdida de masa muscular, aumentar la sensaci&oacute;n de fatiga, alterar el estado de &aacute;nimo o incluso provocar molestias articulares. Y es ah&iacute; donde algunas intervenciones nutricionales o complementos podr&iacute;an ser &uacute;tiles, pero siempre partiendo de una evaluaci&oacute;n individual y no de una campa&ntilde;a de marketing.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; suplementos tienen evidencia?</h2><p class="article-text">
        Un suplemento que s&iacute; debe tenerse en cuenta es la vitamina D. Su d&eacute;ficit es muy frecuente, sobre todo en mujeres que se encuentran en la perimenopausia y en la posmenopausia. Suplementar vitamina D cuando hay niveles bajos es correcto, ya que est&aacute; implicada en la salud &oacute;sea, muscular e inmunitaria.
    </p><p class="article-text">
        Si existen sangrados menstruales abundantes, algo com&uacute;n cuando la ovulaci&oacute;n empieza a ser irregular, podr&iacute;a ser necesaria la suplementaci&oacute;n con hierro.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de dietas veganas o vegetarianas, la vitamina B12 es esencial y debe suplementarse siempre.
    </p><p class="article-text">
        Estos suplementos deben indicarse con una anal&iacute;tica de sangre previa, y con el acompa&ntilde;amiento de un profesional.
    </p><p class="article-text">
        La suplementaci&oacute;n debe ser individualizada, basada en anal&iacute;ticas, s&iacute;ntomas y el contexto de cada persona. Ninguna suplementaci&oacute;n deber&iacute;a recomendarse de manera generalizada y para todo el mundo. Primero, porque lo que funciona en un caso puede ser innecesario o incluso contraproducente para otra persona. Y segundo, porque no todo lo &ldquo;natural&rdquo; es inocuo, ni todo lo que se vende como &ldquo;saludable&rdquo; est&aacute; libre de conflictos de inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ante la duda, lo m&aacute;s sensato siempre ser&aacute; consultar con un profesional de la salud cualificado antes de llenar la despensa de pastillas que quiz&aacute;s no necesites.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-widget="q0BGeT2c" data-tf-opacity="100" data-tf-iframe-props="title=Adelante, envía tu pregunta para el consultorio Micromachismos" data-tf-transitive-search-params data-tf-medium="snippet" style="width:100%;height:500px;"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xusa Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/cumpli-40-no-paran-aparecerme-anuncios-e-influencers-aconsejandome-suplementos-sostiene-evidencia-necesitamos-complementos-partir-edad_1_12387499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Jun 2025 20:27:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde que cumplí 40 me aparecen anuncios e influencers aconsejándome tomar suplementos, ¿tiene sentido?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Consultorio,Suplementos vitamínicos,Mujer,Vitaminas,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser emprendedora y no encajar con el relato de éxito masculino: de pedir perdón a soportar risas en eventos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/emprendedora-no-encajo-relato-exito-masculino_132_12332762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8bbddf9-998d-48c9-80fc-93e81402668a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser emprendedora y no encajar con el relato de éxito masculino: de pedir perdón a soportar risas en eventos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pasé mucho tiempo pidiendo perdón —a veces literalmente, otras solo en mi cabeza— por tener una empresa pequeña que era rentable y sostenible, pero que a ojos del relato dominante del emprendimiento era poco ambiciosa, poco innovadora: el tipo de empresa que solemos poner en marcha muchas mujeres</p><p class="subtitle">“¿Tú a qué vienes, a limpiar?” o “Bastante cobras para ser tía”: cómo es ser mujer en el sector de la construcción</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;He venido buscando mujeres&rdquo;.<em>&nbsp;</em>&nbsp;Lo dije en voz alta, con total naturalidad, delante de un auditorio lleno de emprendedores, durante uno de los eventos m&aacute;s populares del ecosistema de emprendimiento madrile&ntilde;o en aquella &eacute;poca: 'Iniciador'.&nbsp;Era 2009, la web 2.0 estaba eclosionando en Espa&ntilde;a y entend&iacute;amos que se trataba de una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica en la que no pod&iacute;amos quedarnos atr&aacute;s. El p&uacute;blico asistente, formado en un 99% por hombres, estall&oacute; en carcajadas. Yo no me re&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Fui a aquel encuentro con mi socia, sabiendo ya que algo no encajaba. No encontr&aacute;bamos a otras mujeres emprendedoras, especialmente en sectores innovadores y tecnol&oacute;gicos.&nbsp;Quer&iacute;amos vernos reflejadas, sentirnos menos solas...&nbsp;La escena fue breve, pero se me qued&oacute; grabada. Como si, por verbalizar una ausencia, hubiera hecho el rid&iacute;culo. Lo cierto es que nadie parec&iacute;a haber ca&iacute;do en la cuenta de que lo realmente vergonzoso era que en encuentros como aquel, casi todos los asistentes fueran hombres.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s entend&iacute; que aquella situaci&oacute;n no era un hecho aislado. Era consecuencia de una cultura empresarial que yo misma hab&iacute;a interiorizado y que deslegitima, a veces sutilmente, otras veces de manera ofensiva, cualquier alternativa a un modelo de &eacute;xito emprendedor que a todas luces es t&oacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Pas&eacute; mucho tiempo pidiendo perd&oacute;n &mdash;a veces literalmente, otras solo en mi cabeza&mdash; por tener una empresa peque&ntilde;a: una academia de ingl&eacute;s que hab&iacute;a sacado adelante con mis escasos recursos. Rentable, s&iacute;. Sostenible, tambi&eacute;n. Un proyecto que me hab&iacute;a permitido construir la vida que quer&iacute;a tener. Pero a ojos del relato dominante del emprendimiento, poco ambicioso, poco innovador, nada sexy. El tipo de empresa que solemos poner en marcha muchas mujeres
    </p><p class="article-text">
        El canon de aquella narrativa dominante ven&iacute;a de Silicon Valley: rondas de inversi&oacute;n millonarias, escalabilidad infinita, crecimiento exponencial. Yo no ten&iacute;a nada de eso. Y durante a&ntilde;os, aquello me llev&oacute; a creer que no estaba legitimada para contar mi historia.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que a&ntilde;os despu&eacute;s tuve que mudarme temporalmente con mi marido y mi hija a San Francisco. Fui all&iacute; a ejecutar, como <em>Regional Manager</em> de 'Women 2.0' y Presidenta y Co-Fundadora de 'Ellas 2.0' el proceso de multi-cooperaci&oacute;n que nos iba a llevar de la mano a impulsar juntas diversas iniciativas para apoyar a emprendedoras en Am&eacute;rica Latina. Era un salto profesional importante, pero lo que realmente me cambi&oacute; fue ver de cerca la cara B del sistema que hab&iacute;a aspirado a imitar.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Resolver&rdquo; lo de mi familia</h2><p class="article-text">
        Silicon Valley siempre se ha presentado como el coraz&oacute;n de la innovaci&oacute;n y el cambio, con una est&eacute;tica que mezcla lo hippie y lo tecnol&oacute;gico, lo disruptivo y lo espiritual, lo comunitario y lo empresarial. Una mezcla que Richard Barbrook y Andy Cameron definieron en los noventa como&nbsp;<em>The Californian Ideology</em>: un c&oacute;ctel de individualismo neoliberal, contracultura digital y fe ciega en el mercado como v&iacute;a de progreso. Yo llegu&eacute; creyendo que ese entorno quiz&aacute;s ser&iacute;a m&aacute;s abierto, m&aacute;s igualitario, m&aacute;s meritocr&aacute;tico. Pero no. Era otro molde m&aacute;s. Otro lugar que no contemplaba nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo una conversaci&oacute;n con un emprendedor de &ldquo;&eacute;xito&rdquo; en una cafeter&iacute;a del SoMa, epicentro de&nbsp;las startups m&aacute;s &ldquo;disruptivas&rdquo; en aquellos a&ntilde;os. Era espa&ntilde;ol y ven&iacute;a de una familia con capital econ&oacute;mico, social y cultural. Su vida hab&iacute;a estado siempre rodeada de redes, recursos y certezas. Me escuch&oacute; hablar de mi proyecto profesional y de que estaba all&iacute; acompa&ntilde;ada de mi familia con la que tambi&eacute;n ten&iacute;a intenci&oacute;n de pasar tiempo.&nbsp;&ldquo;Si no resuelves eso, no vas a lograrlo&rdquo;,&nbsp;me solt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso&rdquo; era la crianza. En ning&uacute;n momento se plante&oacute; que quiz&aacute;s no era &ldquo;mi problema&rdquo;. Que hab&iacute;a un padre, corresponsable, asumiendo esa parte. Que yo, de hecho, ya lo ten&iacute;a resuelto. Porque el relato imperante que comparten muchos emprendedores, empresarios e inversores trae consigo una idea muy concreta de c&oacute;mo se tiene que vivir y trabajar cuando est&aacute;s emprendiendo. Y todo lo que supone una alternativa, simplemente, no se toma en serio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> &quot;Un emprendedor me dijo: &#039;Si no resuelves eso, no vas a lograrlo&quot;. “Eso” era la crianza. En ningún momento se planteó que quizás no era “mi problema”. Que había un padre, corresponsable, asumiendo esa parte. Que yo, de hecho, ya lo tenía resuelto. Porque el relato imperante que comparten muchos emprendedores, empresarios e inversores trae consigo una idea muy concreta de cómo se tiene que vivir y trabajar cuando estás emprendiendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s parad&oacute;jico es que logr&eacute; todo lo que me hab&iacute;a propuesto. Entre 'Women 2.0' y 'Ellas 2.0' pusimos en marcha una red s&oacute;lida que se extendi&oacute; por comunidades hispanas en Estados Unidos y por Argentina, Chile, Venezuela, M&eacute;xico, Colombia y Uruguay. Organizamos cientos de eventos, conectamos territorios, y aglutinamos a distintas comunidades de mujeres fundadoras que se contaban por miles.
    </p><h2 class="article-text">Ya no pido perd&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hoy lo veo claro: el relato que domina el emprendimiento no est&aacute; pensado para nosotras. Ni para nuestros cuerpos, ni para nuestros ritmos, ni para nuestras vidas. Pero eso no quiere decir que no estemos haci&eacute;ndolo, ni que lo estemos haciendo mal. Estamos emprendiendo poniendo a las personas -y no al dinero- en el centro de todos los procesos, trabajando por la sostenibilidad de la vida y de nuestros proyectos, no solo por la rentabilidad econ&oacute;mica. Y cooperando al margen del capital acumulativo. No somos nosotras las que no funcionamos, es un sistema hecho a la medida de hombres blancos y ricos que, por otra parte, se sostiene en cuidados invisibles asumidos mayoritariamente por mujeres racializadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigo buscando mujeres. No para llenar cuotas, ni para que no se r&iacute;an en los eventos. Las busco porque est&aacute;n, porque hacen, porque lideran. Aunque no facturen millones. Me interesan sobre todo las que deciden parar para llegar al parque, a yoga, a una ca&ntilde;a con amigas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esta vez, ya no pido perd&oacute;n por c&oacute;mo entiendo el &eacute;xito. Ni por c&oacute;mo cuento mi historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Araque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/emprendedora-no-encajo-relato-exito-masculino_132_12332762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2025 20:19:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser emprendedora y no encajar con el relato de éxito masculino: de pedir perdón a soportar risas en eventos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emprendedores,Mujer,Feminismo,mujeres,Silicon Valley,Micromachismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo se deben limpiar los juguetes sexuales?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/deben-limpiar-juguetes-sexuales_1_12367723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d85e64f-b69f-49a6-a26a-7eb8285c10b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo se deben limpiar los juguetes sexuales?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sexóloga Núria Cano, responde: "La mayoría pueden lavarse con con agua tibia y jabón neutro, pero hay que tener cuidado en no mojarlos si tienen zona de carga, pilas o bala vibradora dentro"
</p><p class="subtitle">¿Puede el uso de vibradores insensibilizar el clítoris?</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Cómo se deben limpiar los juguetes sexuales o qué cosas deberíamos tener en cuenta a la hora de mantenerlos?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lorena</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hola Lorena, me alegro de que me hagas esta pregunta. Si queremos que un juguete sexual nos dure y tambi&eacute;n cuidar nuestra salud sexual, es important&iacute;simo esto de lavar antes (y despu&eacute;s) de usar y guardarlos en un espacio seguro. 
    </p><h2 class="article-text">Limpia, seca y te dar&aacute; esplendor</h2><p class="article-text">
        Para limpiarlos hay que tener en cuenta el material del que est&aacute;n hechos. Se puede mirar en la misma caja del producto y, si no viene indicado, buscarlo por Internet. Tambi&eacute;n puedes preguntarlo en tiendas especializadas y seguro que est&aacute;n encantadas de contarte. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de juguetes er&oacute;ticos pueden lavarse con agua tibia y jab&oacute;n neutro. Se usa jab&oacute;n neutro, un tipo de jab&oacute;n suave, sin perfumes, para evitar irritaciones en los genitales. Lo m&aacute;s importante es asegurarse de limpiar bien los recovecos, si los tiene, usando alg&uacute;n cepillo suave, bastoncillos&hellip;  y guardarlos cuando hayan secado bien. La humedad atrae muchas bacterias, hongos, o bien podr&iacute;an salirle puntitos negros de moho. As&iacute; que una vez limpio, d&eacute;jalo secar al aire hasta que est&eacute; completamente seco. 
    </p><p class="article-text">
        Existen limpiadores de juguetes espec&iacute;ficos. Suelen ser tipo spray. Se aplican unas gotas directamente en el juguete, se frota con un pa&ntilde;o, se espera unos minutos para que el juguete absorba el producto y despu&eacute;s lo secamos con otro pa&ntilde;o diferente. Tambi&eacute;n podemos comprar toallitas antibacterianas que son muy c&oacute;modas y f&aacute;ciles de usar. Se pasan por el juguete, se enjuaga despu&eacute;s con agua tibia, y a secar. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener cuidado con algunos juguetes si tienen zona de carga, pilas o bala vibradora dentro. Si funcionan con electricidad hay que evitar mojar la zona de carga USB; o bien retirar las pilas si las lleva (tambi&eacute;n si no lo usas con mucha frecuencia se recomienda quitar las pilas). Y si tu juguete funciona con bala vibradora, antes de lavarlo con agua y jab&oacute;n neutro, quita primero la bala. Despu&eacute;s, p&aacute;sale un pa&ntilde;o a la bala vibradora y listo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay otros materiales que necesitan una limpieza y productos especiales: cuero, cuero sint&eacute;tico y madera. Con los masturbadores (juguetes que pueden penetrar) adem&aacute;s de lavarlos (o usar un producto espec&iacute;fico) y secar, se recomienda echarles unos polvos renovadores. 
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s desinfecci&oacute;n, m&aacute;s tranquilidad</h2><p class="article-text">
        Si queremos una mayor limpieza, algunos juguetes er&oacute;ticos se pueden esterilizar y desinfectar. Para ello puedes hervir tu juguete en una olla con agua caliente durante tres minutos, o tan s&oacute;lo unos segundos si son de vidrio o de acabado met&aacute;lico. Hay que tener en cuenta que no todos los juguetes, aunque sean resistentes al agua, son sumergibles. Los juguetes que llevan pilas o funcionan con electricidad, los juguetes de l&aacute;tex o de pl&aacute;stico, se pueden estropear si los hervimos.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Puedo usar lubricante con mi juguete? </h2><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto! &iexcl;Suelen hacer muy buen <em>match</em>! Lo &uacute;nico que tienes que tener en cuenta es que algunos lubricantes a base de aceite o silicona pueden da&ntilde;ar el juguete. Por ello se recomienda utilizar lubricantes a base de agua. 
    </p><h2 class="article-text">Lo acabo de usar, &iquest;d&oacute;nde lo guardo? </h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de usarlo, una vez seco del todo, es necesario guardarlo dentro de una bolsa de sat&eacute;n o un neceser sin contacto con otras cosas. Si tienes m&aacute;s de un juguete, es importante que guardes cada uno en su propia bolsa de almacenamiento. Y ya por &uacute;ltimo, aseg&uacute;rate de que los colocas en un sitio fresco en el que no d&eacute; el sol directo y tampoco en superficies que puedan acumular polvo u otras bacterias. 
    </p><p class="article-text">
        Una &uacute;ltima cosa, recuerda que si los compartes es necesario colocarles un preservativo. Si por la forma del juguete sexual no fuera posible, es mejor evitar esta pr&aacute;ctica ya que hay riesgo de contagio de una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual. Compartir el momento, pero no el juguete, puede ser tambi&eacute;n divertido. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-widget="q0BGeT2c" data-tf-opacity="100" data-tf-iframe-props="title=Adelante, envía tu pregunta para el consultorio Micromachismos" data-tf-transitive-search-params data-tf-medium="snippet" style="width:100%;height:500px;"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/deben-limpiar-juguetes-sexuales_1_12367723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jun 2025 20:06:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo se deben limpiar los juguetes sexuales?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Juguetes,Salud sexual,mujeres,Consultorio,Relaciones,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Niñas con top y labios pintados, niños con corbata: el machismo llena las fiestas de fin de curso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/ninas-top-tutu-labios-pintados-ninos-camisa-corbata-machismo-llena-fiestas-curso_132_12363019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0c89831-6824-476a-8a1a-5175735c70b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Niñas con top y labios pintados, niños con corbata: el machismo llena las fiestas de fin de curso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Familias y profesoras critican que muchas celebraciones infantiles de final de curso están marcadas por sesgos y estereotipos de género, y que tienden a sexualizar a las niñas: "Si ven cómo se les segrega hasta en los eventos festivos, crecerán apreciando esa diferenciación y jerarquización como normal"</p><p class="subtitle">Las quejas contra marcas por sexualizar a las niñas se disparan: tops con relleno y bikinis de dos piezas a los tres años
</p></div><p class="article-text">
        La tem&aacute;tica de la fiesta de fin de curso que se celebrar&aacute; dentro de unos d&iacute;as en una escuela infantil p&uacute;blica de Aluche, en Madrid, es &ldquo;Los a&ntilde;os 50&rdquo;. Ofrecen tres modalidades de vestuario para su alumnado, que va de los cero a los tres a&ntilde;os: se puede llevar minifalda y pa&ntilde;uelo al cuello; camiseta escotada y leotardos ajustados; o bien pantal&oacute;n vaquero y camiseta blanca. En un colegio privado de Murcia, la fiesta para el nivel de 4 y 5 a&ntilde;os tiene tem&aacute;tica <em>West Side Story</em>. Las ni&ntilde;as llevar&aacute;n maillot y tut&uacute; rojos y los ni&ntilde;os deber&aacute;n vestir pantal&oacute;n vaquero, camiseta y pa&ntilde;uelo rojos al cuello. 
    </p><p class="article-text">
        Y en Sevilla, la fiesta de fin de curso de una escuela infantil es un festival de baile en el que las ni&ntilde;as de entre dos y cinco a&ntilde;os se suben al escenario pr&aacute;cticamente desnudas: top tipo bikini anudado al cuello, espalda y barriga descubiertas, falda m&iacute;nima, bailarinas y enormes lazos en el pelo.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de las pr&oacute;ximas semanas se celebrar&aacute;n cientos de festivales de fin de curso en centros escolares de todo el pa&iacute;s. Escuelas p&uacute;blicas, privadas y concertadas que despedir&aacute;n a su alumnado con celebraciones que, en ocasiones, est&aacute;n marcadas por un sesgo de g&eacute;nero muy claro, basado en estereotipos machistas. Las consignas para el vestuario est&aacute;n diferenciadas por g&eacute;nero: vestidos, faldas, tut&uacute;s, brillantina y purpurina para las ni&ntilde;as; trajes, camisas, corbatas, gomina o sombreros para los ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, los disfraces para las m&aacute;s peque&ntilde;as &ndash;algunas de 0 a 3 a&ntilde;os&ndash; incluyen prendas sexualizadas: minifaldas, camisetas escotadas, tops cortos, tacones, labios pintados. Con todo lo que esto implica, adem&aacute;s, en t&eacute;rminos de sobreexposici&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as al colgar fotos y v&iacute;deos en redes sociales, p&aacute;ginas web o grupos de Whatsapp. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fiestas escolares, adem&aacute;s de un momento de celebraci&oacute;n, deben servir tambi&eacute;n para seguir educando a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, por lo que hay que dise&ntilde;arlas con especial cuidado, especialmente en lo que a reproducci&oacute;n de roles y estereotipos se refiere. Si ni&ntilde;as y ni&ntilde;os crecen viendo c&oacute;mo se les segrega hasta en los eventos festivos, incurriendo ellas, adem&aacute;s, en vestimentas m&aacute;s inc&oacute;modas y sexualizadas, crecer&aacute;n apreciando esa diferenciaci&oacute;n y jerarquizaci&oacute;n como normal&rdquo;, denuncia Mar&iacute;a Gij&oacute;n, experta en g&eacute;nero y coeducaci&oacute;n, que lleva a&ntilde;os analizando este tipo de situaciones y las conoce bien, ya que recibe a diario denuncias de familias y profesoras. Gij&oacute;n ha compartido muchas de ellas con este diario, documentadas con fotograf&iacute;as y v&iacute;deos. 
    </p><h2 class="article-text">Sexualizar a las ni&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        En la escuela madrile&ntilde;a que propone la fiesta de los a&ntilde;os 50, cuyo cartel encabeza este reportaje, una de las madres se ha plantado. &ldquo;Nos han mandado la foto explicando c&oacute;mo tienen que ir vestidos los peques y estamos alucinando. Les mandamos a la escuela un correo superamable explicando por qu&eacute; nos parec&iacute;an mal las consignas: por los roles de g&eacute;nero, por el enfoque adultocentrista del evento, por la sexualizaci&oacute;n&hellip; pero no parecen estar dispuestas a escuchar&rdquo;, denuncia esta madre. &ldquo;Una de las consignas que m&aacute;s resuena es que las ni&ntilde;as vayan con vestido o falda y que, para dar volumen, se pongan debajo un tut&uacute;. Y que, por otro lado, los ni&ntilde;os vayan con pantalones y camiseta. Los disfraces reproducen tambi&eacute;n patrones de sexualizaci&oacute;n preocupantes&rdquo;, alerta.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade un elemento m&aacute;s a su denuncia: el adultocentrismo de la celebraci&oacute;n. &ldquo;Este tipo de eventos est&aacute;n pensados para los adultos, no para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, que ni siquiera conocen ese tipo de pel&iacute;culas porque obviamente no han vivido en los a&ntilde;os 50 del siglo pasado&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        El curso pasado, otro colegio infantil p&uacute;blico madrile&ntilde;o festej&oacute; la despedida de su alumnado de dos a&ntilde;os con un baile al ritmo de <em>Salta conmigo</em>. En las im&aacute;genes se ve c&oacute;mo las ni&ntilde;as llevan tut&uacute;s rojos y lazos en el pelo del mismo color; los ni&ntilde;os visten traje, camisa y corbata roja. Las profesoras bailan a su lado, parecen orgullosas de su creaci&oacute;n. Las de la clase de al lado, una propuesta semejante pero con distinta canci&oacute;n: <em>Summer nights</em>, de <em>Grease</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Una docente del sistema educativo p&uacute;blico madrile&ntilde;o, que prefiere no dar su nombre, se&ntilde;ala que es una pr&aacute;ctica de lo m&aacute;s habitual: &ldquo;Estamos muy solas las profesoras que tenemos perspectiva de g&eacute;nero y que se&ntilde;alamos que este tipo de celebraciones no tienen sentido&rdquo;, asegura. Reconoce que a ella misma le toc&oacute; organizar una fiesta de fin de curso con tem&aacute;tica <em>Grease</em>, pese a estar totalmente en contra. &ldquo;Lo que m&aacute;s me sorprende es que a much&iacute;simas profesoras y profesores les encanta hacerlo, no lo ven problem&aacute;tico&rdquo;, explica. 
    </p><h2 class="article-text">Un patr&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Gij&oacute;n recibe tantos casos parecidos que ya ha identificado algunos patrones: &ldquo;La tem&aacute;tica de <em>Grease</em>, por ejemplo, es muy com&uacute;n entre el alumnado de la etapa infantil; es una propuesta totalmente sexualizada y alejada del contexto&rdquo;, asegura la experta. Y aporta m&aacute;s ejemplos semejantes; uno de los m&aacute;s impactantes, el de una escuela infantil sevillana en la que las ni&ntilde;as se suben al escenario sin apenas ropa: un top tipo bikini, una falda m&iacute;nima, bailarinas y lazos en la cabeza. En funci&oacute;n del aula, los modelos y colores var&iacute;an, pero el patr&oacute;n es el mismo: mientras que los ni&ntilde;os van completamente vestidos, con pantal&oacute;n largo y camisa, las ni&ntilde;as aparecen pr&aacute;cticamente desnudas. 
    </p><p class="article-text">
        A veces, el sesgo machista no est&aacute; solo en la diferenciaci&oacute;n de las propuestas para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, sino en dar el est&aacute;ndar masculino por supuesto. En Galicia, una escuela infantil p&uacute;blica opt&oacute; por inspirarse en la pel&iacute;cula <em>Beb&eacute; jefazo</em> para sus disfraces: traje de chaqueta, camisa, corbata, gafas de sol y malet&iacute;n. Lo cuenta una madre implicada: &ldquo;Cuando nos explicaron la tem&aacute;tica, yo no daba cr&eacute;dito. Intent&eacute; hablar con la profesora para que al menos entrasen en raz&oacute;n, pero las vi tan orgullosas de su idea que no me atrev&iacute; a ir mucho m&aacute;s all&aacute; y a escribir a la escuela, porque no lo iban a entender&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso no es todo: en otra de las aulas, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se disfrazaron de &ldquo;indios&rdquo;, &ldquo;con toda la carga racista que eso conlleva&rdquo;, denuncia esta madre. &ldquo;Una aut&eacute;ntica machistada y una racistada&rdquo;, redunda. Andrea, que es profesora en Galicia, conoce de cerca el caso, aunque no es el colegio en el que ella trabaja. &ldquo;Les dijeron a las familias que les vistan de beb&eacute; jefazo, con o may&uacute;scula, dando por supuesto que los jefes son siempre ellos, incluso desde beb&eacute;s. Como hemos avanzado un poco en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ya pocos colegios se atreven a decir que los ni&ntilde;os vayan de una forma y las ni&ntilde;as de otra. Pero el hecho es que si les vistes de traje y corbata es obvio que van de jefe hombre, no de jefa mujer, con todo lo que eso conlleva. La carga de g&eacute;nero est&aacute; ah&iacute;&rdquo;, explica esta docente. 
    </p><h2 class="article-text">Una reflexi&oacute;n y propuestas alternativas </h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de este caso concreto, Andrea propone una reflexi&oacute;n en torno a los disfraces en las aulas: &ldquo;Muchas profesoras estamos hartas de ver a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con disfraces de indios con una pluma en la cabeza, de chinos con kimono y todo tipo de connotaciones racistas. Tambi&eacute;n de ver bailes de fin de curso de ni&ntilde;as muy peque&ntilde;as hipersexualizadas, y estamos denunciando todo esto. Porque desde la escuela no podemos seguir perpetuando estereotipos machistas y racistas, y adem&aacute;s tenemos que darle una vuelta al adultocentrismo. Porque, &iquest;para qui&eacute;n se hacen las fiestas? &iquest;Para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as o para profes y familias? A veces los y las peques lo pasan fatal en este tipo de actuaciones, que se hacen fundamentalmente para las personas adultas&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        A ella le molestan mucho las reacciones del entorno cuando se&ntilde;ala lo que no le parece correcto: &ldquo;Cuando dije que las ni&ntilde;as de sexto no deber&iacute;an hacer un baile s&uacute;per sexualizado, me respondieron que era yo muy puritana, que hab&iacute;a que modernizarse un poco&rdquo;, protesta. &ldquo;Y cuando denunci&eacute; el racismo en los disfraces que perpet&uacute;an los estereotipos de cada pa&iacute;s, me respondieron con el t&iacute;pico &lsquo;ahora ya no se puede decir nada&rsquo;&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Un criterio con el que coincide plenamente Ana, profesora en una escuela de la red municipal madrile&ntilde;a que apuesta por un modelo completamente opuesto al descrito: ellas no celebran ning&uacute;n tipo de graduaci&oacute;n, ni siquiera fiesta de carnaval, bajo la idea educativa de que muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de esa edad no disfrutan de los disfraces. Su opini&oacute;n es muy cr&iacute;tica con respecto a este tipo de celebraciones: &ldquo;En vez de generar una fiesta familiar, adaptada a todas las edades, se convierte el final del curso en una fiesta que para los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as es un horror&rdquo;, denuncia. Por eso en esta red de escuelas han decidido directamente no celebrar este tipo de eventos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si se quiere hacer, existen alternativas m&aacute;s respetuosas, adaptadas a la edad de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y no sesgadas. Mar&iacute;a Gij&oacute;n aporta algunas ideas: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hacerlo entonces? Es muy f&aacute;cil: no diferenciando disfraces o vestimenta por el sexo, teniendo especial cuidado en la selecci&oacute;n de la tem&aacute;tica y fomentando estilismos sin sexualizar, que sean c&oacute;modos y propios del p&uacute;blico infantil. Existen multitud de tem&aacute;ticas como para tener que centrarse en las m&aacute;s estereotipadas&rdquo;, explica. La madre que denunci&oacute; la vestimenta de su escuela en Madrid aporta tambi&eacute;n algunas ideas: &ldquo;Unos disfraces de animales, peces, estrellas, o colores del arco&iacute;ris ser&iacute;an m&aacute;s adecuados&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Y la profesora que tuvo que organizar la fiesta de Grease contra su criterio, intenta ahora hacer las cosas de otra manera: &ldquo;Este a&ntilde;o nos toca tem&aacute;tica medieval, y tengo algunas compa&ntilde;eras que ya est&aacute;n vistiendo a las ni&ntilde;as de princesas y a los ni&ntilde;os de caballeros. Yo estoy preparando materiales que no diferencian por g&eacute;nero, como castillos, escudos, cascos o caballos de juguete&rdquo;, expone.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 20:39:26 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Micromachismos 'hackea' el acoso online a las mujeres en su 11º aniversario: "Es una reacción al poder del feminismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/machismo-online-manifestado-traves-nuevas-herramientas-principal-debate-undecimo-aniversario-micromachismos_1_12361218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17ae7baf-95fc-4e6b-bf3b-b5c1bbe441b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119294.jpg" width="5237" height="2946" alt="Micromachismos &#039;hackea&#039; el acoso online a las mujeres en su 11º aniversario: &quot;Es una reacción al poder del feminismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bajo el lema ‘'De 'guarras' a 'Charos', de bulos a 'incels', la celebración convoca a más de 200 personas en el Palacio de la Prensa de Madrid en un evento para reflexionar sobre las estrategias de agresión y silenciamiento en las redes: "Es el mismo machismo de siempre, pero con nuevas herramientas”</p><p class="subtitle">Vídeo completo - Vuelve a ver el evento y todas las intervenciones</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 200 personas han llenado hoy el cine del Palacio de la Prensa de Madrid para celebrar el 11&ordm; aniversario de Micromachismos. Bajo el lema &lsquo;'De 'guarras' a 'Charos', de bulos a 'incels': las feministas tenemos que hablar del machismo online&ldquo;, el acto ha contado con la participaci&oacute;n de numerosas voces expertas, que han conversado y compartido opiniones en un evento abierto que este a&ntilde;o ha sido patrocinado <a href="https://www.inmujeres.gob.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">por el Instituto de las Mujeres</a>.
    </p><p class="article-text">
        Con la moderaci&oacute;n de la redactora jefa de G&eacute;nero de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> y creadora del blog en 2014, Ana Requena Aguilar, la primera actividad ha consistido en una mesa redonda bajo el t&iacute;tulo &ldquo;<em>Las feministas no nos queremos callar. Hablemos del machismo online</em>&rdquo;. En ella, expertas como Ana Bibang, consultora de extranjer&iacute;a y movilidad internacional; Laura Camargo, especialista en socioling&uuml;&iacute;stica y profesora de la Universitat de Ies Illes Balears; Pablo Santos, formador y facilitador de grupos de hombres y Cristina Hern&aacute;ndez, directora del Instituto de las Mujeres, han debatido y compartido opiniones sobre violencia digital y machismo online.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que est&aacute; pasando es una reacci&oacute;n al poder que ha demostrado el feminismo en lo &uacute;ltimos a&ntilde;os. No es un machismo nuevo, es el mismo de siempre pero mucho m&aacute;s hipersexualizado, con m&aacute;s vigilancia hacia el cuerpo de las mujeres y sobre todo, a trav&eacute;s de nuevas herramientas&rdquo;, analizaba Cristina Hern&aacute;ndez. 
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                    alt="Ponentes de la mesa de debate del 11º Aniversario de Micromachismos."
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                Ponentes de la mesa de debate del 11º Aniversario de Micromachismos.                            </span>
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        A su lado, Ana Bibang coincid&iacute;a en que las redes sociales se han convertido en &ldquo;un instrumento de doble filo&rdquo;. &ldquo;Han permitido llevar el feminismo un paso m&aacute;s, alcanzar y llegar a espacios d&oacute;nde antes no se pod&iacute;a llegar. Sin embargo, tambi&eacute;n se han convertido en un campo de batalla para crear ruido, ridiculizar y atacar a las mujeres&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a la afrofeminista y miembro de la organizaci&oacute;n Espacio Afro.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cuestiones puestas sobre la mesa durante la jornada fue tambi&eacute;n la asociaci&oacute;n del feminismo con movimientos reaccionarios como la antiinmigraci&oacute;n o el negacionismo al cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Esta ola reaccionaria, estos pensamientos extremistas se aglutinan bajo el paraguas del antifeminismo y que consideran que el feminismo ha llegado demasiado lejos&rdquo;, reflexionaba Laura Camargo. Para la autora de <em>Trumpismo discursivo</em>, estas ideolog&iacute;as se asocian con una &ldquo;reacci&oacute;n al feminismo&rdquo;. 
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                La directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández.                            </span>
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        Los j&oacute;venes, uno de los grupos que se han nutrido de esta ola reaccionaria son para Pablo Santos una de las piezas clave de este entramado. &ldquo;A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n es necesario trabajar cuestiones b&aacute;sicas como la autoestima o la tolerancia a la frustraci&oacute;n porque si no lo trabajamos desde el feminismo y desde la pedagog&iacute;a, estos chavales van a buscar la soluci&oacute;n en las redes y ah&iacute; est&aacute; el problema&rdquo;, incid&iacute;a el educador. 
    </p><p class="article-text">
        Camargo enumeraba algunas de las estrategias que confluyen en el machismo online. &ldquo;En las redes prima un tipo de discurso especialmente agresivo, violento, que se manifiesta a trav&eacute;s de diversas pr&aacute;cticas. Una de ellas son los denominados &lsquo;rituales de lapidaci&oacute;n&rsquo;. Esta pr&aacute;ctica consiste en coger a una figura de una mujer y que se sale de los par&aacute;metros que ellos consideran normativo y acosarla por este mismo hecho a trav&eacute;s del espacio online&rdquo;, explicaba. Otra de las estrategias consiste en la &lsquo;normalizaci&oacute;n por afirmaci&oacute;n&rsquo;. &ldquo;A trav&eacute;s de bulos como que las mujeres tienen ahora m&aacute;s poder que los hombres se crean discursos que mucha gente asume como algo real&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a la profesora y especialista en socioling&uuml;&iacute;stica. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Volver a ocupar espacios</strong></h2><p class="article-text">
        Los cuatro ponentes coincid&iacute;an en la necesidad de que el feminismo vuelva a ocupar los espacios (p&uacute;blicos y digitales). &ldquo;Hay que dejar claro que no estamos solas, contamos con compa&ntilde;eros pero es importante acercar el conocimiento sobre el feminismo en todos los espacios. Si no lo hacemos nosotras esos espacios los llenan otros&rdquo;, hac&iacute;a hincapi&eacute; Ana Bibang. &ldquo;A los hombres que se llaman progresistas los estamos esperando hace mucho. No es admisible que est&eacute;n de brazos ca&iacute;dos frente a una violencia de g&eacute;nero que es masculina. Hay que llenar este espacio desde el feminismo, desde el debate y la educaci&oacute;n&rdquo;, se sumaba a sus palabras Hern&aacute;ndez. 
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                La hacker feminista Rebeca Paz.                            </span>
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        El evento ha contado tambi&eacute;n con la participaci&oacute;n de Rebeca Paz, hacker feminista, qui&eacute;n volv&iacute;a a remarcar la idea de que el fondo y la base de esta violencia online sigue siendo la misma que la del &ldquo;machismo tradicional&rdquo;. &ldquo;Lo digital tambi&eacute;n es real, la violencia que sufrimos a trav&eacute;s de la pantalla tiene tambi&eacute;n un impacto en nuestros cuerpos, nuestras vidas y nuestro bienestar. Muchas veces se piensa que no tiene la misma gravedad pero esta violencia trasciende la pantalla y nos afecta de la misma forma&rdquo;, detallaba Paz. 
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                Marta Villuendas y Rosa Calleja, integrantes del podcast &#039;Locas de qué&#039; junto a la periodista Ana Requena.                            </span>
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        Tras su intervenci&oacute;n, han subido al escenario Marta Villuenda y Rosa Calleja, integrantes de <em>Locas de qu&eacute;,</em> un podcast de la entidad Arcadia que busca visibilizar las opiniones y saberes de las mujeres con un diagn&oacute;stico de salud mental. Ambas han compartido opiniones sobre el estigma que sufren algunas mujeres a las que se las califica como &ldquo;locas&rdquo;. &ldquo;Te infantilizan, te sobreprotegen y muchas veces esto condiciona tu propia libertad, el hecho de tener amigos, formar una familia, enamorarte&hellip;&rdquo;, han relatado. En todo caso, ambas han defendido la reapropiaci&oacute;n del t&eacute;rmino para reivindicar su condici&oacute;n y reivindicarse: &ldquo;Mejor ser locas del co&ntilde;o que tontas del culo&rdquo;, zanj&oacute; Villuenda provocando risas y aplausos en el p&uacute;blico. <span id="video"></span>
    </p><h2 class="article-text">Vuelve a ver el evento completo</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Paula Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/machismo-online-manifestado-traves-nuevas-herramientas-principal-debate-undecimo-aniversario-micromachismos_1_12361218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 19:58:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Micromachismos 'hackea' el acoso online a las mujeres en su 11º aniversario: "Es una reacción al poder del feminismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Feminismo,Machismo,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Guerra y el embarazo como forma de legitimar la vigilancia constante hacia las mujeres y su cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/ana-guerra-embarazo-forma-legitimar-vigilancia-constante-mujeres-cuerpo_132_12344887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47f4b8e6-fedb-4a3d-a741-7decee5acd3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Guerra y el embarazo como forma de legitimar la vigilancia constante hacia las mujeres y su cuerpo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante, en el centro de mira por los rumores sobre su posible embarazo, evidencia el control y el estigma que sufren las mujeres al relacionar sus cuerpos con funciones reproductivas y afectivas
</p><p class="subtitle">No estoy embarazada, estoy engordando </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Te casas y parece que tu labor es dejar tu carrera, tener hijos y dedicarte a la casa. &iquest;De verdad somos as&iacute;?&rdquo;, declaraba ante los medios la artista Ana Guerra hace unos d&iacute;as. La cantante, que ha estado en el punto de mira por los rumores sobre un posible embarazo, mostraba su enfado ante los micr&oacute;fonos de Europa Press.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Guerra no ha dudado en criticar duramente estas especulaciones tach&aacute;ndolas de pr&aacute;cticas &ldquo;retr&oacute;gradas&rdquo;, pero asociar el cuerpo de una mujer con el embarazo ante cualquier cambio f&iacute;sico o est&eacute;tico es una pr&aacute;ctica habitual. Como ella, son muchos los casos en los que la mujer se pone en el foco de mira, se vigila y se observa de cerca. Jennifer Aniston, Emilia Mernes o Mar&iacute;a Pombo no son m&aacute;s que ejemplos dentro de un ecosistema constante de vigilancia hacia la mujer y su cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo denuncia y reivindica Sandra Gonfaus, activista y comunicadora especializada en g&eacute;nero. &ldquo;Cuando una mujer cambia su cuerpo, especialmente si gana peso o se sale de lo considerado 'normativo', el imaginario colectivo necesita justificarlo. El embarazo se convierte entonces en una explicaci&oacute;n socialmente aceptable para que ese cuerpo pueda seguir siendo 'leg&iacute;timo'&rdquo;, explica.&nbsp;El caso de la cantante &ldquo;no es anecd&oacute;tico, sino estructural&rdquo;, incide la activista.
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones del f&iacute;sico de una mujer son, por tanto, objeto de cr&iacute;tica y observaci&oacute;n ante lo que se considera que debe encajar en la normalidad. &ldquo;No se trata solo de opinar sobre el cuerpo, sino de marcar los l&iacute;mites de lo que se considera aceptable, deseable y visible&rdquo;, espeta la comunicadora.&nbsp;Desde la Asociaci&oacute;n de Matronas de Madrid, Cristina Gonz&aacute;lez incide en que este tipo de comentarios se hacen sin saber la historia que hay detr&aacute;s de cada mujer. &ldquo;A lo mejor esa persona que estamos juzgando, a la que le decimos que se le va a pasar el arroz, est&aacute; viviendo una historia de infertilidad, ha tenido varias perdidas gestacionales o est&aacute; luchando en un tratamiento de reproducci&oacute;n asistida y no est&aacute; consiguiendo ese hijo que tanto anhela&rdquo;, alerta. 
    </p><p class="article-text">
        Otro punto importante para Gonfaus es la manera en la que se expresan este tipo de juicios desde &ldquo;una aparente preocupaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Lo que hay detr&aacute;s es un control est&eacute;tico y moral. En mi experiencia, he visto c&oacute;mo esta vigilancia se intensifica en cuerpos gordos, racializados, trans... No se trata solo de opinar sobre el cuerpo, sino de marcar los l&iacute;mites de lo que se considera aceptable, deseable y visible&rdquo;, sentencia.&nbsp;Gonz&aacute;lez coincide con que este tipo de observaciones dejan v&iacute;a libre para opinar sobre las mujeres. &ldquo;Parece que es algo gratuito juzgar el cuerpo de las mujeres durante toda nuestra vida&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ellos, fuera del punto de mira</strong></h2><p class="article-text">
        La propia Ana Guerra mostraba su enfado con que la pregunta sobre un posible embarazo no se la hicieran a su marido, V&iacute;ctor El&iacute;as. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; os digo? Que ya salieron los rumores cuando me cas&eacute; y ahora no s&eacute; por qu&eacute; se ha vuelto a despertar. La verdad, porque estoy estupenda&rdquo;, llegaba a justificarse Guerra se&ntilde;alando su cuerpo. &ldquo;No s&eacute;, me da pena seguir viviendo en una poblaci&oacute;n tan retr&oacute;grada que una vez m&aacute;s, seg&uacute;n me caso, tienen que decir que estoy embarazada porque eso es lo que me corresponde hacer ahora mismo en mi vida, &iquest;no? Porque funcionamos as&iacute;, con este m&eacute;todo&rdquo;, ha asegurado la int&eacute;rprete.
    </p><p class="article-text">
        Guerra cuestiona que los comentarios se centren en una posible maternidad cuando se encuentra en un momentos profesional muy activo, con el reciente lanzamiento de su single <em>La llama</em>. Y que solo se le cuestione a ella. &ldquo;A V&iacute;ctor no le hacen esta pregunta. Me la hacen a m&iacute;. Entonces es porque soy yo la que si tengo beb&eacute;s tengo que quedarme en casa, parar mi carrera y dedicarme a mi casa y a mis hijos, &iquest;no?&rdquo;, expresaba. Sandra Gonfaus coincide en que esta l&oacute;gica no se aplica a los hombres, a quienes &ldquo;rara vez se les pregunta por su cuerpo, su paternidad o sus cambios f&iacute;sicos&rdquo;. Para la activista, este hecho evidencia una desigualdad de trato profundamente arraigada, donde &ldquo;el cuerpo de las mujeres sigue siendo un espacio p&uacute;blico, escrutable, opinable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/ana-guerra-embarazo-forma-legitimar-vigilancia-constante-mujeres-cuerpo_132_12344887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 May 2025 20:25:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Guerra y el embarazo como forma de legitimar la vigilancia constante hacia las mujeres y su cuerpo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Música,Feminismo,Maternidad,Embarazo,Misoginia,Discriminación de género,Televisión,Mujer,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy una madre feminista y no he visto 'Adolescencia' porque me da miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/madre-feminista-no-he-visto-adolescencia-da-miedo_132_12256414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2992ac62-e0be-49c5-89b2-213c2f2d0ec0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy una madre feminista y no he visto &#039;Adolescencia&#039; porque me da miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un día tu hijo te pregunta por la ley del “solo sí es sí” y comparte el chascarrillo de que va a necesitar un contrato para ligar. “En otras partes las mujeres sufren mucho, pero en España dime en qué estáis discriminadas”, dice el que no ha faltado a un 8M hasta los 13 años. Ahí está, la 'red flag' del posmachismo

</p></div><p class="article-text">
        No he visto&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/spin/adolescencia-serie-netflix-hablan-basada-hechos-reales-pm_1_12143475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Adolescencia&nbsp;</em></a><a href="https://www.eldiario.es/spin/adolescencia-serie-netflix-hablan-basada-hechos-reales-pm_1_12143475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">-la archifamosa serie de Netflix- </a>porque siento que no puedo. Porque lo que les pas&oacute; a esos padres en la ficci&oacute;n, pasa en la realidad. Porque ese miedo se nos ha instalado en las familias de este siglo, con y sin serie. No la he visto porque s&eacute; que me va a remover. Y quien cr&iacute;a adolescentes necesita informaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n algo de paz de esp&iacute;ritu.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que yo ten&iacute;a algunas certezas. Cre&iacute;a tener la receta para educar a un hijo y una hija de forma que, cuando crecieran, se comportaran -m&aacute;s o menos- como yo imaginaba. Me daba pavor criar hijos tiranos, as&iacute; que segu&iacute; mi hoja de ruta supuestamente infalible. Muchas noches de cuentos, muchas horas de parque, mucha comunicaci&oacute;n con el colegio, muchos achuchones, mucho predicar con el ejemplo y mucha conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor fue reconocer que la f&oacute;rmula no funcionaba. Eso fue desconcertante. Yo cre&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/escuela-herramienta-prevenir-violencias-machistas-fomentar-igualdad-canarias_1_12114438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el poder absoluto de la educaci&oacute;n como en una religi&oacute;n</a>. Y como ocurre en las religiones, no me cuestion&eacute; el dogma antes de empezar a criar. Me sab&iacute;a el catecismo: de padres que leen, hijos lectores. De progenitores que no tiran un papel al suelo ni hablan alto en el metro, descendientes c&iacute;vicos. De madres solas y luchadoras, hijos feministas. Y no. O no siempre. O no en todo.
    </p><p class="article-text">
        En la infancia, las madres nos sentimos tan imprescindibles que larvamos un cierto sentimiento de ser todopoderosas. No lo reconocemos, pero cuando puedes curar las heridas de una ca&iacute;da con un beso, tienes poder. Est&aacute;s en tu pico de influencia.&nbsp;Cuando aterriza en tu casa la adolescencia, quieres creer que como has hecho A+B, va a ocurrir C. La f&oacute;rmula. Pero no. 
    </p><p class="article-text">
        Ya no eres la referencia principal en la vida de tus hijos. Ahora desatas el efecto oposici&oacute;n. El gobierno no hace nunca nada bien.&nbsp;Empieza la polarizaci&oacute;n familiar, que deja en mantillas a la del Congreso cuando encima la crianza se construye en dos casas, con padres separados, que siempre dejan resquicios en el mensaje &uacute;nico por mucho que intenten alinearse. No es el &uacute;nico factor agravante, pero es un se&ntilde;or factor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, sab&iacute;as que este momento llegar&iacute;a, pero no lo quer&iacute;as ver. Cosas de la fe. Te acuerdas de aquel compa&ntilde;ero anarquista del instituto que se colgaba candados en las botas, hijo de un juez ultraconservador. Pero lo considerabas una falla del sistema, algo que a ti no te iba a pasar, porque t&uacute; hab&iacute;as seguido LA F&Oacute;RMULA. 
    </p><h2 class="article-text">El contrato para ligar</h2><p class="article-text">
        Un d&iacute;a tu hijo te pregunta por la ley del &ldquo;solo s&iacute; es s&iacute;&rdquo;. Y comparte el chascarrillo de que va a necesitar un contrato para ligar. &ldquo;En otras partes del mundo las mujeres sufren mucho, mam&aacute;, pero en Espa&ntilde;a dime en qu&eacute; est&aacute;is discriminadas&rdquo;, dice el que no ha faltado a una manifestaci&oacute;n del 8M hasta los 13 a&ntilde;os. Ah&iacute; est&aacute;, la <em>red flag</em> del posmachismo. 
    </p><p class="article-text">
        Y te pones en guardia. Y provocas largas conversaciones en las que aparecen desde las 'kellys' hasta todas las que dejaron su trabajo para criar porque, total, cobraban menos y sus puestos eran de poco valor. Y la carga mental. Y las connotaciones, porque no significa lo mismo un t&iacute;o zorro que una t&iacute;a zorra. Entonces, de repente, asiente. &ldquo;No lo hab&iacute;a pensado, mam&aacute;, pero es verdad que a igual vida sexual intensa, a ellas se las considera unas guarras y nosotros tenemos galones&rdquo;. Aleluya; por ah&iacute; s&iacute; entiende. 
    </p><p class="article-text">
        Y al final, la frase: &ldquo;Si yo soy feminista, pero como t&uacute;, no como las de ahora&rdquo;. Que al principio hasta te enorgullece, pero luego caes en la cuenta de que te has convertido en una estatua oferente, en una Dama de Elche de piedra. Tu feminismo est&aacute; bien porque no le interpela tanto en su vida como el de sus iguales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me cuestionaba sin parar de d&oacute;nde hab&iacute;an salido esos ramalazos machirulos si lo que le hemos ense&ntilde;ado en casa y en la escuela es lo contrario. Pues por eso, me dijo. Cuando la educaci&oacute;n emocional y la formaci&oacute;n en igualdad son tan obligatorias como una clase de matem&aacute;ticas, o te la saltas o la odias. Un argumento sin fisuras.&nbsp;Toca entonces manejar el miedo (a que tu hijo te caiga mal, a que no lo reconozcas), el desconcierto, y ay, la culpa. Qu&eacute; no le expliqu&eacute; bien, en qu&eacute; punto me pas&eacute; de seria y le agobi&eacute;, en qu&eacute; detalle pequ&eacute; de fr&iacute;vola. Por qu&eacute; no fui capaz de prever la reacci&oacute;n a la contra, por otro lado tan previsible. Al principio, lo vives como una culpa propia, individual. Una culpa sin colectivizar.
    </p><h2 class="article-text">La manosfera existe</h2><p class="article-text">
        Parece mentira que haga falta una digesti&oacute;n tan larga para reconocer lo obvio: que las chavalas y los chavales salen al mundo, que has dejado de ser el faro de la influencia y que, al menos de momento, sus fuentes de informaci&oacute;n (y de emoci&oacute;n) son otras. Que el despertar de la sexualidad est&aacute; ya aqu&iacute; y deja sus marcas. Que aunque hayas retrasado hasta casi los 14 a&ntilde;os la edad de tener un m&oacute;vil, el mundo adulterado por el aspiracionismo y los filtros ha entrado en su cabeza, en sus vidas.&nbsp;Cuando te pones tremenda, piensas que a esa edad t&uacute; te hab&iacute;as le&iacute;do el <em>Segundo Sexo</em> de la Beauvoir y ahora tu hija lo que te recita son las marcas de cosm&eacute;ticos que lo petan en el Primor. Si te pones menos tremenda, piensas que no son incompatibles.
    </p><p class="article-text">
        En fin, que ahora eres residual, como todo lo que baja del 5% en las encuestas. Te tranquiliza que tu chaval tenga criterio, pero no que pase horas viendo al Xocas en YouTube o escuchando Ninfo de JC Reyes. La certeza es que la&nbsp;<em>manosfera&nbsp;</em>existe y que &eacute;l la mira, aunque sea de refil&oacute;n. La otra certeza es que afortunadamente tiene con quien contrastar y que est&aacute; bien cuestionarse los porqu&eacute;s, que para eso le ense&ntilde;&eacute; esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Y est&aacute; bien que me pregunte, aunque las preguntas duelan. El silencio es mucho m&aacute;s peligroso, y si no, que se lo digan a los padres de Jaimie, confiados en que hab&iacute;an criado a un chico tranquilo e introvertido, de los que no dan problemas, en su ciudad de provincias inglesa. Lo hicimos bien -se dec&iacute;an-; no sale de fiesta; no se pega con nadie. Y mira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Han pasado tres a&ntilde;os desde que son&oacute; la alarma. Tres a&ntilde;os de intentar no juzgar, pero de no dejar pasar una duda. Hace poco mi hijo me dijo que &eacute;l quiere ser cada d&iacute;a mejor persona. Yo creo que eso incluye ser mejor hombre. Me tranquiliz&oacute;. Pero ver <em>Adolescencia</em> va a ser demasiado. Aunque conf&iacute;e en que, al final, la f&oacute;rmula d&eacute; alg&uacute;n resultado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puedes compartir tu historia escribi&eacute;ndonos a <strong>micromachismos@eldiario.es</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Zafra Cebrián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/madre-feminista-no-he-visto-adolescencia-da-miedo_132_12256414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Apr 2025 20:03:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy una madre feminista y no he visto 'Adolescencia' porque me da miedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Micromachismos,Machismo,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Radio Nacional "pide disculpas" por entrevistar a tres hombres para conmemorar el Día de las Escritoras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/radio-nacional-pide-disculpas-entrevistar-tres-hombres-conmemorar-dia-escritoras_132_11733714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61afe39d-12a8-4c74-894b-aa4a19d2c4c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Radio Nacional &quot;pide disculpas&quot; por entrevistar a tres hombres para conmemorar el Día de las Escritoras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa 'Las tardes de RNE' invitó a Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero, que escriben bajo el seudónimo de Carmen Mola, para hablar del día en el que se reivindica la labor y el legado de las mujeres en la literatura</p><p class="subtitle">El mundo editorial debate si Carmen Mola es un derrape ético o un acierto mercantil
</p></div><p class="article-text">
        En el D&iacute;a de las Escritoras, Radio Nacional de Espa&ntilde;a decidi&oacute; invitar a su programa 'Las tardes de RNE' a tres hombres &mdash;Jorge D&iacute;az, Agust&iacute;n Mart&iacute;nez y Antonio Mercero&mdash; que escriben bajo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/debate-carmen-mola-truco-comercial-planeta_1_8406073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el seud&oacute;nimo de Carmen Mola</a>. La elecci&oacute;n de estos invitados result&oacute; llamativa para muchos oyentes, precisamente porque este d&iacute;a lleva celebr&aacute;ndose desde 2016 para reivindicar la labor de las mujeres en la literatura,&nbsp;a menudo relegadas a un segundo plano a lo largo de la historia. Un portavoz de RNE ha respondido a elDiario.es que la cadena p&uacute;blica se compromete a &ldquo;pedir disculpas&rdquo; y a solucionarlo en el programa de esta tarde. 
    </p><p class="article-text">
        Lourdes Maldonado, conductora del programa, introdujo la entrevista con una frase cargada de incoherencia: &ldquo;Es el D&iacute;a de las Escritoras&rdquo;, enfatizando la letra &ldquo;a&rdquo;, para luego a&ntilde;adir: &ldquo;Durante mucho tiempo pensamos que Carmen Mola lo era, y nada m&aacute;s lejos de la realidad&rdquo;. Carmen Mola no es una mujer, ni siquiera dos, sino tres hombres. Este grupo, que durante a&ntilde;os mantuvo el anonimato tras el nombre de una supuesta escritora, revel&oacute; su identidad en 2021 tras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/planeta-premio-carmen-mola_1_8401276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganar el Premio Planeta</a> con su obra&nbsp;<em>La bestia, </em>por el que recibieron un mill&oacute;n de euros.
    </p><p class="article-text">
        El galard&oacute;n mejor dotado econ&oacute;micamente en el mundo se entreg&oacute; a unos hombres que, en un mercado editorial repleto de dificultades para las mujeres, optaron por un nombre femenino como estrategia de <em>marketing</em>. Esto sacudi&oacute; el panorama literario, no solo por la sorpresa de que la autora no existiera, sino por la reflexi&oacute;n que abri&oacute; en torno a la invisibilizaci&oacute;n de las mujeres en la literatura. 
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a de las Escritoras, que se celebra el lunes m&aacute;s cercano al 15 de octubre y surgi&oacute; por iniciativa de la<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_las_Escritoras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_las_Escritoras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a</span></a>, ha coincidido pr&aacute;cticamente en el tiempo con el anuncio del Premio Nobel del literatura, que se conoci&oacute; el d&iacute;a 10 y que recay&oacute; este a&ntilde;o en la escritora surcoreana Han Kang. Es la mujer n&uacute;mero 18 &ndash;frente a 102 hombres&ndash; en lograr el preciado galard&oacute;n. La primera fue la sueca Selma Lagerl&ouml;f en 1909 y la &uacute;ltima, hasta ahora, la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/annie-ernaux-ganar-nobel-literatura-no-hecho-sienta-transfuga-clase_1_11449937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">francesa</a>&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/annie-ernaux-escritora-convirtio-vida-cuerpo-arma-politica_1_9602703.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a>, en 2022. Entre medias fueron reconocidas con &eacute;l otras autoras como Elfriede Jelinek,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/doris-lessing-premio-nobel-2007_1_5163317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Doris Lessing</a>, Herta M&uuml;ller,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/muere-escritora-alice-munro-premio-nobel-literatura-maestra-relato_1_11366832.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alice Munro</a>, Svetlana Aleksi&eacute;vich,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/olga-tokarczuk-nobel-literatura-escuelas-no-ensena-historia-judios-holocausto_1_10546313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olga Tokarczuck</a>&nbsp;y Louise Gl&uuml;ck. Sumando el de Kang, har&iacute;an falta 42 a&ntilde;os en los que el premio recayera consecutivamente en una escritora para alcanzar la paridad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Velázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/radio-nacional-pide-disculpas-entrevistar-tres-hombres-conmemorar-dia-escritoras_132_11733714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Oct 2024 11:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Radio Nacional "pide disculpas" por entrevistar a tres hombres para conmemorar el Día de las Escritoras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Feminismo,Literatura,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy nutricionista y hay hombres que utilizan mi agenda laboral para intentar quedar conmigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/nutricionista-hay-hombres-utilizan-agenda-laboral-quedar_132_11674981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c8ef1d6-3bfd-4877-9ae0-657064486719_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy nutricionista y hay hombres que utilizan mi agenda laboral para intentar quedar conmigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando tenía consulta presencial dejé de atender a pacientes porque me hacían sentir tremendamente incómoda durante la consulta, todo el rato intentando ligar y con comentarios totalmente fuera de lugar. En esos momentos no me atreví a decir nada, al final llevo toda la vida callando</p><p class="subtitle">“Me sobra medio kilito”: qué ha pasado para que mi hija de 9 años diga esa frase
</p></div><p class="article-text">
        Llevo m&aacute;s de quince a&ntilde;os dedic&aacute;ndome a la nutrici&oacute;n y, desde hace ocho, tengo mi propia consulta. Antes de trabajar como nutricionista lo hice como azafata de eventos, recepcionista, dependienta y en un sinf&iacute;n de empleos que me permit&iacute;an ganar dinero para seguir estudiando. Pensaba que cuando ejerciese de nutricionista me respetar&iacute;an m&aacute;s, tendr&iacute;a m&aacute;s autoridad y por fin dejar&iacute;a de tener que aguantar esas faltas de respeto, pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. En todos los &aacute;mbitos en los que he trabajado, los hombres me han hecho sentir inc&oacute;moda y peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Mi f&iacute;sico ha sido una manera de valorar mi trabajo, porque soy mujer y, adem&aacute;s, nutricionista. El combo perfecto para la cultura de la dieta y para la cr&iacute;tica. Una vez, en consulta con un paciente, comentando sus h&aacute;bitos y c&oacute;mo establecer herramientas para mejorar su salud, me solt&oacute;, y es literal: &ldquo;Claro, t&uacute; est&aacute;s as&iacute; porque vives de tu cuerpo&rdquo;. En otros momentos de mi vida no hubiera sabido qu&eacute; decir, pero aqu&iacute; no, le contest&eacute; con una sonrisa: &ldquo;Yo vivo de mi cabeza y de mi trabajo, nunca he vivido de mi cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he tenido consulta presencial hasta el 2020; despu&eacute;s, la pas&eacute; solo a modalidad online. En presencial, he dejado de atender a pacientes porque me hac&iacute;an sentir tremendamente inc&oacute;moda durante la consulta, todo el rato intentando ligar y con comentarios totalmente fuera de lugar. En esos momentos no me atrev&iacute; a decir nada, al final llevo toda la vida callando. Como mujer, la indefensi&oacute;n aprendida est&aacute; ah&iacute;. He quitado importancia a situaciones muy duras, &iquest;c&oacute;mo no iba a hacerlo en esta ocasi&oacute;n y encima en un contexto laboral? As&iacute; que, en esas circunstancias, optaba por dejar de atenderles con una excusa banal, pero al menos me sent&iacute;a a salvo en mi propio puesto de trabajo, que, para colmo, hab&iacute;a creado yo.
    </p><p class="article-text">
        Dispongo de una agenda virtual desde la que mis pacientes pueden coger la cita. No falla, cuando la comparto por Instagram y se ven los huecos que quedan libres, aparece un se&ntilde;or incre&iacute;blemente gracioso que me escribe por mensaje privado para decirme que le viene bien tal d&iacute;a a las 13:00 horas para tomarnos unas ca&ntilde;as. Esta actitud, esa muestra de que su dinero puede comprar mi compa&ntilde;&iacute;a, no es una an&eacute;cdota, sino que se ha repetido muchas veces. Ahora lo comparto en redes para que la verg&uuml;enza la pase &eacute;l y no yo. Lo digo y lo reitero por aqu&iacute;: es una actitud de total falta de respeto hacia m&iacute; y hacia mi trabajo. Por supuesto, cuando expongo este comportamiento, siempre me responden con que es una broma, que ya no se puede decir nada... Es cierto, pero es que nunca debiste decir cosas as&iacute;, y yo no me voy a callar.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa muy curiosa es que la carrera de nutrici&oacute;n y el ciclo de formaci&oacute;n profesional son cursados principalmente por mujeres. No s&eacute; si en mi clase hab&iacute;a m&aacute;s de diez chicos, y hablo de la Universidad Complutense de Madrid. Pues solo hay que echar un ojo a los medios para ver que los nutricionistas m&aacute;s conocidos de este pa&iacute;s son hombres. &iquest;Pero de d&oacute;nde salen, si no hay tantos? Estoy segura de que si te pregunto a cu&aacute;ntos nutricionistas conoces, la mayor&iacute;a de los nombres que te vienen a la cabeza son masculinos, en una profesi&oacute;n en la que el 90% somos mujeres. Por supuesto, hablan de todo, no importa si no est&aacute;n especializados en ello, o si quiz&aacute;s ese tema ser&iacute;a mejor abordado por alguna de sus compa&ntilde;eras. Pero no se echan a un lado, ni siquiera los m&aacute;s aliados. Para adelante con todo, eso s&iacute;, en Twitter e Instagram, activistas de pro.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que una empresa se pone en contacto conmigo, ya sea telef&oacute;nicamente o por correo electr&oacute;nico, lo hacen hablando en masculino. La verdad es que no s&eacute; qu&eacute; les hace suponer que en una empresa que se llama &ldquo;Se come como se vive&rdquo; y cuya cabeza visible es una mujer (yo, Azahara Nieto), la gesti&oacute;n est&eacute; a cargo de un hombre. Mi imagen es la que se ve y no aparece ning&uacute;n se&ntilde;or por ning&uacute;n sitio. &iquest;Por qu&eacute; no escriben en femenino, preguntando directamente por m&iacute;? Es m&aacute;s probable que detr&aacute;s de una empresa liderada por una mujer, est&eacute; una mujer.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres no tenemos m&aacute;s altos cargos ni llegamos m&aacute;s lejos porque, principalmente, no nos han dejado nunca, o porque hemos tenido que renunciar para cuidar a vuestros hijos. As&iacute; que empezad a haceros a la idea de que, si la cara visible de la empresa es una mujer, es porque ella es la jefa.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que me encantar&iacute;a saber qu&eacute; es trabajar sin que nadie venga a explicarte temas en los que no est&aacute; especializado, a robarte las ideas y cont&aacute;rtelas como si fueran suyas, haci&eacute;ndote sentir siempre insuficiente y como un trozo de carne. Supongo que eso es a lo que llaman &ldquo;excelente ambiente de trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Si t&uacute; tambi&eacute;n quieres compartir tu historia de machismo cotidiano escr&iacute;benos a </em><em><strong>micromachismos@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Azahara Nieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/nutricionista-hay-hombres-utilizan-agenda-laboral-quedar_132_11674981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Oct 2024 19:15:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy nutricionista y hay hombres que utilizan mi agenda laboral para intentar quedar conmigo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Micromachismos,Machismo,Igualdad,Feminismo,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es aconsejable hacer ejercicios de suelo pélvico durante el embarazo o es mejor que no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/aconsejable-ejercicios-suelo-pelvico-durante-embarazo-mejor-no_1_11571981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c152d84-e2d4-4239-b08c-bb3425ad7511_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es aconsejable hacer ejercicios de suelo pélvico durante el embarazo o es mejor que no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La gestación suele ser el momento en el que la mayor parte de las mujeres toman conciencia de que tienen un periné con el que hacer 'ejercicio', pero hay que plantearlo correctamente </p><p class="subtitle">Consultorio - “¿Es posible que los síntomas de la menstruación empeoren en verano? ¿Hay algo que pueda hacer para que mejoren?”</p></div><p class="article-text">
        <strong>Siempre nos hablan de la importancia del suelo p&eacute;lvico, pero no s&eacute; si es adecuado trabajarlo en determinados momentos. &iquest;Es aconsejable hacer ejercicios de suelo p&eacute;lvico durante el embarazo o precisamente en esa etapa es mejor que no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Laura</strong>
    </p><p class="article-text">
        El embarazo es la etapa estrella para el suelo p&eacute;lvico. Los cambios que se van a producir a nivel f&iacute;sico, hormonal y funcional durante el embarazo van a poner a prueba al perin&eacute;, y el parto es el gran momentazo del suelo p&eacute;lvico. As&iacute; que la respuesta es s&iacute;, hay que trabajar mucho con el suelo p&eacute;lvico durante el embarazo. De hecho, la gestaci&oacute;n suele ser el momento en el que la mayor parte de las mujeres toman conciencia de que tienen un perin&eacute; con el que hacer &ldquo;ejercicio&rdquo; y por primera vez oyen hablar de estos m&uacute;sculos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que se plantea el trabajo perineal como si este fuera un obst&aacute;culo para el nacimiento o una serie de pruebas que hay que superar, en lugar de entender que el suelo p&eacute;lvico es un gran aliado del parto y ayuda a que el beb&eacute; pueda hacer lo que tiene que hacer &ndash;que sabe hacerlo y lo hace solo&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, qu&eacute; podemos hacer para tener el suelo p&eacute;lvico en condiciones &oacute;ptimas para adaptarse al embarazo y el parto? Lo primero de todo, conocerlo. Con la matrona, podemos hablar de c&oacute;mo es y qu&eacute; hace la musculatura de la pelvis. Siempre pensamos en fortalecer y hacer ejercicios de Kegel, que son contraer y soltar el perin&eacute; de forma voluntaria. Pero el suelo p&eacute;lvico no funciona as&iacute;, sino que funciona en autom&aacute;tico y necesitamos que trabaje solo y en equipo, con el abdomen y el diafragma. Teniendo en cuenta que el abdomen cambia a marchas forzadas, no es sorprendente que el suelo p&eacute;lvico vaya a rastras de eso. Por tanto, el trabajo corporal en el embarazo ser&aacute; muy necesario: bailar, estirarse, ejercitar la respiraci&oacute;n, y tambi&eacute;n, c&oacute;mo no, los Kegel o ejercicios de fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Y la otra actividad archiconocida del embarazo es el masaje perineal. El masaje perineal tiene como objetivo flexibilizar y estirar para que los m&uacute;sculos, la piel y las mucosas puedan distenderse lo necesario el d&iacute;a del parto. Para parir, necesitamos un perin&eacute; el&aacute;stico y relajado, no uno duro y r&iacute;gido. El masaje, por tanto, debe ser agradable, sin dolor, y tiene que producir sensaci&oacute;n de relajaci&oacute;n. Si no es as&iacute;, quiz&aacute; no es lo que necesitas. Si hay cicatrices, o tensiones, o puntos gatillo o cosas as&iacute;, lo que necesitas es fisioterapia, y eso ya es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta siempre que las mujeres venimos de serie con todo lo necesario para parir, y que todo esto en realidad son extras para mejorar nuestro cuerpo. El problema que acarreamos es la vida sedentaria, la mala alimentaci&oacute;n, las malas posturas, y la desconexi&oacute;n del cuerpo. El masaje perineal nos reconecta, nos obliga a mirar. Si nos miramos con amor y conciencia, todo va mejor.
    </p><p class="article-text">
        Como recomendaciones generales, consulta con tu matrona o fisioterapeuta especialista en suelo p&eacute;lvico qu&eacute; tipo de ejercicios te van mejor a ti y no dejes de moverte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Gómez López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/micromachismos/el-consultorio/aconsejable-ejercicios-suelo-pelvico-durante-embarazo-mejor-no_1_11571981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Aug 2024 20:28:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es aconsejable hacer ejercicios de suelo pélvico durante el embarazo o es mejor que no?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Embarazo,Matronas,Micromachismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi pareja y yo fuimos a cubrir una guerra pero solo yo recibí reproches por no estar con mi hija]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/pareja-cubrir-guerra-recibi-reproches-no-hija_132_11404908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6ff0066-e894-41e7-af0a-b94e1f56a672_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096026.jpg" width="3258" height="1833" alt="Mi pareja y yo fuimos a cubrir una guerra pero solo yo recibí reproches por no estar con mi hija"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fotoperiodista Anna Surinyach cuenta los mensajes que recibió mientras informaba desde Afganistán sobre la llegada de los talibán al poder: "Algunas cosas preferí no leerlas… Pero todas eran para mí, ninguna para el padre"</p><p class="subtitle">Más micromachismos - Laura Hojman, directora: “Llegué a un rodaje y me preguntaron si yo era la de peluquería y maquillaje”</p></div><p class="article-text">
        Hace poco alguien me dijo que, a diferencia de m&iacute;, ten&iacute;a la suerte de poder dedicar todo el tiempo necesario a su hija. No supe qu&eacute; responder y no he dejado de darle vueltas desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Me estaba diciendo que no paso con mi hija el tiempo necesario? &iquest;Cu&aacute;nto es el tiempo necesario? &iquest;Es realmente una suerte que tu prioridad sea ser madre y dejar de lado el resto de cosas? &iquest;Soy muy ego&iacute;sta por pensar que mi vida, antes de ser madre, me encantaba y que no quiero perderla por completo?
    </p><p class="article-text">
        El miedo a tener que abandonar mi trabajo como fotoperiodista fue el que me hizo dudar si realmente deb&iacute;a ser madre. Mi compa&ntilde;ero, en cambio, ten&iacute;a claro que podr&iacute;amos ser padres y seguir trabajando. A ellos generalmente estos miedos les duran menos y les surgen solo de vez en cuando. Al final decidimos hacerlo. Tener a los cuatro abuelos cerca ayud&oacute; a tomar esta decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Embarazada y con la pandemia&nbsp;todav&iacute;a muy activa, cubrimos ambos, mi compa&ntilde;ero y yo, el incendio del campo de refugiados de Moria, una prisi&oacute;n al aire libre preparada para 3.000 personas en las que llegaron a vivir 20.000. Esa cobertura fue dura emocionalmente, porque era una muestra m&aacute;s de la nefasta gesti&oacute;n migratoria de la Uni&oacute;n Europea. Durante aquellos d&iacute;as me di cuenta de que la situaci&oacute;n de las embarazadas que hab&iacute;an quedado en situaci&oacute;n de calle tras el incendio nos dol&iacute;a a ambos de una forma especial. Lo reporteamos. Algo estaba cambiando en nuestra mirada.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de la gente no sab&iacute;a que estaba embarazada, as&iacute; que nadie juzg&oacute; aquel viaje. Fue la &uacute;ltima vez. Desde entonces me he sentido juzgada, de una manera u otra, en cada uno de las coberturas que he hecho.
    </p><p class="article-text">
        Nur, nuestra hija, naci&oacute; en marzo de 2021. Cinco meses despu&eacute;s los talibanes llegaron a&nbsp;Kabul. Decidimos ir. Ambos. Ya est&aacute;bamos lidiando con la peque&ntilde;a y el trabajo. Nur pas&oacute; horas debajo de la mesa de nuestro escritorio en la hamaquita, conoci&oacute; la cuna de casa de los abuelos las primeras semanas de vida. Ambos quer&iacute;amos aprender a ser padres, pero ninguno quer&iacute;a renunciar al trabajo. Y cuando los talibanes volvieron al poder, ninguno de los dos quer&iacute;a dejar de contar c&oacute;mo era aquella nueva realidad. Llev&aacute;bamos trabajando juntos desde que nos conocimos, y quisimos hacerlo de nuevo, esta vez en Afganist&aacute;n. Nur se qued&oacute; con los abuelos. Aprendi&oacute; a gatear durante aquellos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la gente vio que est&aacute;bamos en Afganist&aacute;n, empezaron a llegarme mensajes. Esta vez eran mensajes para m&iacute;, no para &eacute;l. Se me preguntaba si realmente &eacute;ramos los dos los que est&aacute;bamos all&iacute;, si era consciente de que ten&iacute;amos una hija. Algunos hombres me dec&iacute;an que, si ellos tuvieran hijos, nunca lo har&iacute;an&hellip; Y una infinidad de cosas que prefer&iacute; no leer. Todos los mensajes eran para m&iacute;, ninguno para el padre. Como si para &eacute;l la responsabilidad de tener una hija fuera mucho menor, como si Nur solo me necesitara a m&iacute; para ser cuidada.
    </p><p class="article-text">
        Durante esa cobertura en Afganist&aacute;n echamos de menos a Nur. Esa manera de &ldquo;echar de menos&rdquo; era nueva y muy intensa. Lo sigue siendo, m&aacute;s incluso que al principio. Pero volver ahora tambi&eacute;n tiene una recompensa much&iacute;simo mayor. Tras ese viaje decidimos no hacer m&aacute;s coberturas de ese tipo juntos. Desde que naci&oacute; Nur el miedo a que nos pase algo es mucho mayor, hemos intentado minimizar riesgos, sobre todo si estamos juntos. Hemos aprendido a gestionar el tiempo con la libertad del <em>freelance</em>. Lo bueno de no tener horarios es que cuando estamos aqu&iacute;, tenemos el privilegio de poder pasar mucho tiempo con ella. Pero no hemos renunciado a viajar, a seguir con nuestras profesiones por las que tanto hemos luchado y a aprender a ser padres con todo eso. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez nos estemos equivocando, tal vez mi hija preferir&iacute;a tenerme en casa todos los d&iacute;as aunque eso signifique dejar de ser la persona que decidi&oacute; tenerla, tal vez sea una ego&iacute;sta por creer que hay cosas importantes en mi vida m&aacute;s all&aacute; de Nur&hellip; Pero prefiero descubrirlo sola, sin que nadie me mande mensajes, me juzgue o me comparta v&iacute;deos virales de redes sociales con discursos moralizantes de personas con muchos <em>followers </em>que se han convertido en expertas en maternidad, educaci&oacute;n y bienestar infantil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Surinyach]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jun 2024 20:36:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi pareja y yo fuimos a cubrir una guerra pero solo yo recibí reproches por no estar con mi hija]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Crianza,Periodismo,Micromachismos,Embarazo]]></media:keywords>
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