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    <title><![CDATA[elDiario.es - Salud mental]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/salud-mental/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Salud mental]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Para estar guapa hay que sufrir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/guapa-hay-sufrir_132_13161317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27c77b6b-3845-4e02-a0ea-0b0384c32b6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para estar guapa hay que sufrir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete -  Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        'Para estar guapa hay que sufrir' es una de esas frases que todo el mundo hemos escuchado, un t&oacute;pico que se suelta sin m&aacute;s pero con el que se nos da a entender que la belleza 'se consigue', que, de alguna manera, hay que trabaj&aacute;rsela. Ver una mujer a dieta ha sido algo con lo que hemos crecido con total naturalidad. Igual que los anuncios de cosm&eacute;ticos o las cremas antiarrugas o anticelul&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo mi algoritmo me bombardea con otras tendencias: la inflamaci&oacute;n, la prote&iacute;na, la microbiota, las rutinas infinitas para tener la piel perfecta, las m&aacute;scaras de luz roja, aparatos para sujetar la papada mientras duermes. Suenan diferente que la t&iacute;pica dieta o el mensaje manido de ir al gimnasio a quemar calor&iacute;as, pero detr&aacute;s de muchos de estos mensajes, el objetivo es el mismo: vigilar el cuerpo de las mujeres, crear la sensaci&oacute;n de que ese 'trabajo' que tenemos que hacer para conseguir estar guapas nunca acaba y requiere de esfuerzo. Ahora se hace, eso s&iacute;, envuelto en un mensaje distinto: el de la salud y el bienestar, con lenguaje pseudocient&iacute;fico y en nombre de trabajar por sentirnos mejor con nosotras mismas. Por eso, me puse a escribir&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este reportaje</strong></a>&nbsp;en el que hay voces que explican cositas muy interesantes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">

&quot;La persecución de la delgadez nunca ha desaparecido.  Cuando parece que estamos más cerca de alcanzar un ideal, ese ideal se redefine y se desplaza. Cambian las reglas del juego: ya no es solo estar delgada, sino estar delgada, tonificada, sin &#039;inflamación&#039;, con piel perfecta… No es que el canon desaparezca o se democratice, sino que se vuelve más complejo y, en cierto modo, más exigente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se ha celebrado el festival de m&uacute;sica de Coachella (en California). Una de las estrellas ha sido Karol G, se ha hablado mucho sobre su show y, tambi&eacute;n, sobre c&oacute;mo se ha preparado duramente durante meses para &eacute;l. Lo que he encontrado, sobre todo, son referencias a su preparaci&oacute;n... f&iacute;sica. He encontrado v&iacute;deos de Karol G haciendo pesas, flexiones, boxeando, entrenando. Entiendo, claro, que preparar un s&uacute;per show como ese debe requerir preparaci&oacute;n f&iacute;sica, pero no he podido evitar conectar esa 'preparaci&oacute;n' con estos nuevos est&aacute;ndares de belleza y con la necesidad, al menos, de demostrar hacia fuera que lo intentamos, que nos compramos las cremas, que vamos al gym, que nos tomamos en serio eso de la inflamaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Karol G es una estrella de la m&uacute;sica y lo que nos ense&ntilde;an es esa dura preparaci&oacute;n f&iacute;sica, ese entrenamiento para tener un cuerpo como el que hay que tener para ser deseada y admirada.&nbsp;&iquest;O nos imaginamos a Karol G con tripa, piernas con mucha celulitits y granos?
    </p><p class="article-text">
        De hecho, &iquest;cu&aacute;ntos referentes femeninos hay as&iacute;? Ponemos el grito en el cielo cuando vemos<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&nbsp;ni&ntilde;as de 12 a&ntilde;os obsesionadas con el 'skin care'.</strong></a>&nbsp;Pero parece que cuesta m&aacute;s entender que lo que hacen esas ni&ntilde;as no es nada desconectado de la realidad, una locura de gente joven, sino que, m&aacute;s bien, reproducen la realidad que viven. Antes era hacer dieta o prohibirse comidas para ser como Kate Moss, ahora es comprar un mont&oacute;n de productos y seguir no s&eacute; cu&aacute;ntos pasos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para conseguir una 'piel de cristal'</strong></a>. O&nbsp;restringir alimentos y comprar suplementos para luchar contra una inflamaci&oacute;n que, seg&uacute;n te cuentan, est&aacute; detr&aacute;s de la grasa de tu abdomen, de tu aspecto 'fofo' o de tu dificultad para bajar unos kilitos. O hacer deporte de fuerza para tener los gl&uacute;teos de tal o cual celebrity.
    </p><p class="article-text">
        Lo dijo Naomi Klein en su libro 'El mito de la belleza': una sociedad obsesionada con la delgadez y con determinados c&aacute;nones de belleza es, sobre todo, una sociedad que busca, tambi&eacute;n de esa manera, la sumisi&oacute;n de las mujeres.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><p class="article-text">
        El acuerdo de Gobierno de PP y Vox en Extremadura contempla la prohibici&oacute;n del burka y el niqab en espacios p&uacute;blicos. Te recomiendo mucho&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/opinion/correr-velo-occidental-afganistan-es-opresion-espana-francia-puede-convertirse-resistencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>esta columna de&nbsp;Chaimaa Boukharsa</strong></a>&nbsp;en El Salto: 'Correr el velo occidental: si en Afganist&aacute;n es opresi&oacute;n, en Espa&ntilde;a y Francia puede convertirse en resistencia'. Sobre la regularizaci&oacute;n y la alarma interesada de la derecha uni&eacute;ndola a la violencia sexual,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-hombres-salvo-si-son-extranjeros-derecha-le-preocupa-violencia-machista-colar-ideas-racistas_129_13144302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>he escrito esto</strong></a>, porque si la violencia machista te&nbsp;interesa solo cuando la cometen migrantes, entonces, lo que te importa es otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sangre menstrual ha sido un fluido ignorado por la ciencia. Nos analizan la sangre de las venas, las heces, la orina... pero a nadie se le hab&iacute;a ocurrido hasta ahora examinar nuestra sangre menstrual. Y, vaya, resulta que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sangre-menstrual-fluido-ignorado-ciencia-convertido-arma-secreta-endometriosis_1_13113846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ah&iacute; est&aacute; la respuesta</strong></a>&nbsp;a un mejor diagn&oacute;stico y tratamiento de la endometriosis, una enfermedad que afecta a un mont&oacute;n de mujeres y para la que no ha habido una respuesta cl&iacute;nica adecuada.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, el exconselleiro de la Xunta Alfonso Villares dimit&iacute;a porque estaba siendo investigado por agresi&oacute;n sexual. Esa dimisi&oacute;n fue pol&eacute;mica por varios motivos: se produjo&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/rueda-confirma-conocia-febrero-denuncia-agresion-sexual-villares-da-apoyo-quiero-recuperarlo-vida-publica_1_12358406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>meses despu&eacute;s</strong></a>&nbsp;de que estuviera en marcha esa investigaci&oacute;n y el presidente de la Xunta&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/formas-xunta-pp-apoyan-exconselleiro-investigado-agresion-sexual-no-victima_1_12359101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>le despidi&oacute; con honores</strong></a>. Bien, la Audiencia Provincial&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/audiencia-provincial-confirma-archivo-denuncia-agresion-sexual-exconselleiro-alfonso-villares_1_13124215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ha archivado el caso</strong></a>, pero lo ha hecho provisionalmente, a falta de que puedan presentarse m&aacute;s pruebas. La mujer que denunci&oacute; era la presentadora Paloma Lago y&nbsp;<a href="https://elpais.com/sociedad/2026-04-21/paloma-lago-tras-el-sobreseimiento-provisional-de-su-denuncia-por-agresion-sexual-con-la-verdad-judicial-en-la-mano-ya-no-tengo-que-callar-mas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ha hablado con El Pa&iacute;s</strong></a>&nbsp;para explicar la situaci&oacute;n del caso.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Para terminar</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.reddit.com/r/popheads/comments/1s5legi/robyn_breaks_down_every_song_on_sexistential/?tl=es-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Robyn</strong></a>&nbsp;es la cantante sueca autora de una canci&oacute;n que me encanta,&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=J294A-R1Cjk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'Dancing on my own'</strong></a>, y que ahora saca un disco en el que habla de&nbsp;deseo sexual, de vibrar, de apagarse y encenderse, de su fecundaci&oacute;n in vitro...&nbsp;<a href="https://jenesaispop.com/2026/03/27/519983/robyn-sexistential/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Se llama 'Sexistencial'</strong></a>&nbsp;y es de lo que m&aacute;s escucho &uacute;ltimamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; lo dejo. Si el jueves est&aacute;s en Barcelona nos vemos por Sant Jordi, tengo varias firmitas por ah&iacute;. Sea como sea, feliz d&iacute;a del libro&nbsp;&#128213;&#127801;
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/guapa-hay-sufrir_132_13161317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 09:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para estar guapa hay que sufrir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Violencia sexual,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser mujer trans y migrante en España: “El sistema nos somete a un proceso de tortura física y emocional”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mujer-trans-migrante-espana-sistema-somete-proceso-tortura-fisica-emocional_1_13151130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9a2021e-6349-419d-a68a-4122200c56e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser mujer trans y migrante en España: “El sistema nos somete a un proceso de tortura física y emocional”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchos casos llegan al país en situación de vulnerabilidad socioeconómica, agravada por las trabas administrativas y sanitarias. A ello se suman la discriminación y el estigma social, configurando una realidad que con frecuencia las empuja al trabajo sexual </p><p class="subtitle">El Gobierno incumple la Ley Trans y entorpece el cambio de sexo legal de las personas extranjeras</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Las instituciones p&uacute;blicas someten a la mujer trans migrante a un proceso de tortura. Es un sistema heteronormativo y, como no encajamos en &eacute;l, nos empujan a una tortura f&iacute;sica y emocional&rdquo;. Vlada Krassova, originaria de Nicaragua, huy&oacute; de su pa&iacute;s en 2018. Pas&oacute; siete a&ntilde;os como refugiada en Costa Rica hasta que, en 2025, lleg&oacute; a Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de un programa de reasentamiento. 
    </p><p class="article-text">
        La mujer trans migrante sufre una triple discriminaci&oacute;n: por ser trans, por ser migrante y por ser mujer. No se trata solo del complejo proceso &mdash;f&iacute;sico, psicol&oacute;gico, social y econ&oacute;mico&mdash; que atraviesa una mujer trans. Cuando a esa realidad se suma la migraci&oacute;n, la dificultad se multiplica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una mujer trans nacida en Espa&ntilde;a ya cuenta con la nacionalidad; si adem&aacute;s tiene una familia que le ofrezca apoyo, mucho mejor. Pero para quienes llegan en situaci&oacute;n administrativa irregular y sin red familiar, todo es mucho m&aacute;s complicado&rdquo;, explica Juan Nicol&aacute;s, consultor en pol&iacute;tica social y experto en g&eacute;nero. &ldquo;La realidad es que estas mujeres est&aacute;n en la cola de la exclusi&oacute;n social&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las trabas administrativas</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los grandes hitos de la Ley Trans, aprobada en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aprobada-definitivamente-ley-trans-avala-autodeterminacion-genero_1_9953099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">febrero de 2023</a>, fue la autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero: la posibilidad de modificar legalmente el nombre y el sexo sin necesidad de informes m&eacute;dicos ni tratamientos previos, contribuyendo a su despatologizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las personas trans migrantes en situaci&oacute;n irregular no pueden iniciar este proceso. Hasta que regularizan su situaci&oacute;n, permanecen en un limbo en el que la identidad que figura en su documentaci&oacute;n no coincide con la que viven.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Ley Trans no nos favorece a todas. Es para personas con nacionalidad española, no para migrantes y mucho menos para quienes están en situación irregular</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Vienen huyendo de sus pa&iacute;ses por ser trans y, cuando llegan aqu&iacute;, se encuentran con trabas administrativas. La Ley Trans es importante, pero no llega a todo el mundo. Hay derechos recogidos en el papel que no se trasladan a la vida real&rdquo;, a&ntilde;ade Nicol&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Alexandra Andino, mujer trans hondure&ntilde;a, lleg&oacute; a Espa&ntilde;a en 2012: &ldquo;Migr&eacute; porque lo que estaba en juego era mi vida&rdquo;. Sin embargo, sus expectativas no se cumplieron: &ldquo;Pensaba que Espa&ntilde;a era un pa&iacute;s avanzado y que todo ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil, pero la Ley Trans no nos favorece a todas. Es para personas con nacionalidad espa&ntilde;ola, no para migrantes y mucho menos para quienes est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayoría de mis compañeras no pueden acceder al reconocimiento de su identidad hasta obtener la nacionalidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de Vlada, el reconocimiento de su identidad tambi&eacute;n fue una barrera. &ldquo;En Costa Rica llevaba cinco a&ntilde;os con mi nombre y g&eacute;nero reconocidos, pero al llegar a Espa&ntilde;a tuve que empezar de nuevo&rdquo;. A pesar de su condici&oacute;n de refugiada, esper&oacute; m&aacute;s de un mes para regularizar su identidad: &ldquo;Esa espera me gener&oacute; mucha ansiedad. Ve&iacute;a a personas cis en mi situaci&oacute;n hacer tr&aacute;mites con normalidad, mientras yo no sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo tendr&iacute;a que esperar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la nicarag&uuml;ense trabaja en un estudio acad&eacute;mico sobre el acceso al reconocimiento de la identidad de g&eacute;nero y reconoce que su caso es excepcional: &ldquo;La mayor&iacute;a de mis compa&ntilde;eras no pueden acceder al reconocimiento de su identidad hasta obtener la nacionalidad, y eso implica much&iacute;simo m&aacute;s tiempo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Laura Johana, natural de Colombia. Vivió varios años en Chile hasta que llegó a
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            <span class="title">
                Laura Johana, natural de Colombia. Vivió varios años en Chile hasta que llegó a
España en 2024.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durante este bloqueo administrativo, uno de los temores m&aacute;s habituales es ser nombradas en p&uacute;blico con un nombre legal que ya no las representa, conocido como <em>deadname</em>.
    </p><p class="article-text">
        Laura Johana, ecuatoriana de 41 a&ntilde;os, vivi&oacute; varios a&ntilde;os en Chile antes de llegar a Espa&ntilde;a en 2024. &ldquo;Antes ped&iacute;a que me llamaran por mi apellido. No sol&iacute;a haber problema, aunque siempre puede tocar alguien que se niegue&rdquo;, relata. En su caso, el proceso fue m&aacute;s sencillo gracias a su madre, residente en Cartagena desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, lo que le permiti&oacute; obtener el permiso de residencia y realizar el cambio de nombre en el consulado ecuatoriano en Murcia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Sin papeles no puedes acudir a un endocrino&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La falta de regularizaci&oacute;n legal obliga a estas mujeres, en muchas ocasiones, a interrumpir su proceso hormonal. &ldquo;Sin papeles no puedes acudir a un endocrino. Muchas hemos tenido que interrumpir la hormonaci&oacute;n, y eso provoca un desajuste f&iacute;sico y emocional muy fuerte, incluso depresi&oacute;n&rdquo;, explica Alexandra.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Para las personas trans es un método de tortura que la continuación del proceso hormonal no se considere una emergencia en el sistema sanitario
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de Vlada, como refugiada, contaba con tres meses de tratamiento asegurados por parte del gobierno de Costa Rica. Pasado este periodo empez&oacute; el calvario: &ldquo;La interrupci&oacute;n del proceso hormonal conlleva disforia, ansiedad y depresi&oacute;n&rdquo;, explica. Las trabas burocr&aacute;ticas y la falta de sensibilidad del personal sanitario acentuaron este estado: &ldquo;Para las personas trans es un m&eacute;todo de tortura que la continuaci&oacute;n del proceso hormonal no se considere una emergencia en el sistema sanitario&rdquo;, denuncia la nicaraguense. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Se acent&uacute;a el problema de vivienda</strong></h2><p class="article-text">
        <strong> </strong>Si para la mayor&iacute;a social esta cuesti&oacute;n es uno de los grandes conflictos sociales y econ&oacute;micos del pa&iacute;s, para las mujeres migrantes trans la dificultad se multiplica. &ldquo;Las propias inmobiliarias me dicen que los propietarios les piden que no alquilen a personas como yo&rdquo;, explica Alexandra Andino. A pesar de tener contrato y n&oacute;minas que la avalan, muchos caseros se niegan a alquilarles un hogar &ldquo;por ser migrantes y transexuales&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Alexandra Andino. Actual coordinadora en Acción Triángulo, una ONG en defensa de las personas LGBIQA+                            </span>
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        La transfobia y el racismo se suman al ya de por s&iacute; complicado mercado de la vivienda: &ldquo;Cuando preguntamos por qu&eacute;, nos dicen que vamos a usar el piso para prostituirnos, una migrante trans siempre carga con el estigma de la prostituci&oacute;n incluso aunque pueda demostrar que no la ejerce&rdquo;, cuenta la hondure&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El experto en pol&iacute;ticas de g&eacute;nero, Juan Nicol&aacute;s, asegura &ldquo;que les nieguen el acceso a la vivienda provoca que muchas acaben viviendo pr&aacute;cticamente hacinadas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Una sociedad que las rechaza influye en c&oacute;mo se muestran&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;El estigma est&aacute; muy presente. Algunas incluso tienen miedo de coger el autob&uacute;s porque sienten las miradas&rdquo;, explica Nicol&aacute;s. &ldquo;Muchas est&aacute;n en proceso de hormonaci&oacute;n y no han completado la transici&oacute;n. La sociedad rechaza lo diferente, y eso genera intimidaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando a la identidad trans se suman la migraci&oacute;n y una situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica vulnerable, el estigma se intensifica. Una brecha de clase de la que no todas son conscientes: &ldquo;Conozco chicas trans espa&ntilde;olas con recursos a las que nunca veo en manifestaciones por nuestros derechos. Creo que piensan que a ellas la transfobia no les afecta, pero nos afecta a todas. Si alguien quiere agredirte, no va a preguntarte cu&aacute;nto dinero tienes&rdquo;, se&ntilde;ala Alexandra.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en un entorno que nos sanciona no solo a nivel legal, también socialmente, y no siempre tenemos acceso a educación, salud o procesos de sanación. Todo eso se convierte en rabia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese rechazo constante no solo condiciona la vida cotidiana, tambi&eacute;n moldea la forma en que muchas mujeres trans se relacionan con el mundo. Si pensamos en referentes en Espa&ntilde;a, como La Veneno o Jedet, suele repetirse un patr&oacute;n de personalidades fuertes y extrovertidas. Sin embargo, esa imagen responde, en parte, a un mecanismo de defensa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Frente a una sociedad que las rechaza, tienen que desarrollar herramientas para protegerse, y eso influye en c&oacute;mo se muestran&rdquo;, explica Nicol&aacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una mujer sostiene una pancarta para denunciar el brutal asesinato de Sara Millerey, mujer trans, en Colombia en 2025, durante una manifestación por el Día de la Visibilidad Trans.                            </span>
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        Para Vlada Krassova, es la experiencia de la violencia y exclusi&oacute;n la que determina ese car&aacute;cter: &ldquo;Si has vivido situaciones de acoso o agresi&oacute;n, o conoces a alguien que las ha sufrido, te da rabia que el sistema de justicia no sea efectivo. Ese car&aacute;cter es una rabia que trata de canalizarse&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra euforia no es una condici&oacute;n psicol&oacute;gica, viene de la sanci&oacute;n social de todo un sistema que trata de disciplinarte. Pero nosotras seguimos en la lucha&rdquo;. Aunque se define como una persona introvertida, reconoce el impacto del sistema: &ldquo;Me ha da&ntilde;ado tanto que ahora soy m&aacute;s cerrada. Vivimos en un entorno que nos sanciona no solo a nivel legal, tambi&eacute;n socialmente, y no siempre tenemos acceso a educaci&oacute;n, salud o procesos de sanaci&oacute;n. Todo eso se convierte en rabia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuando la exclusi&oacute;n social empuja al trabajo sexual </strong></h2><p class="article-text">
        Las dificultades para regularizar la situaci&oacute;n administrativa y acceder al empleo empujan a muchas mujeres trans migrantes a ejercer la prostituci&oacute;n. M&aacute;s que una elecci&oacute;n, se trata de un contexto condicionado por la falta de alternativas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, a la transfobia, el racismo y la misoginia se suma la 'putofobia': el estigma hacia quienes ejercen la prostituci&oacute;n. Alexandra vivi&oacute; esta realidad durante dos a&ntilde;os: &ldquo;Pas&eacute; casi dos a&ntilde;os de mi vida perdidos en un pol&iacute;gono, arriesg&aacute;ndome a palizas e insultos. Pero era la &uacute;nica forma de ganar dinero&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pasé casi dos años de mi vida perdidos en un polígono, arriesgándome a palizas e insultos. Pero era la única forma de ganar dinero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Actualmente, trabaja como coordinadora en Acci&oacute;n Tri&aacute;ngulo, una ONG en defensa de las personas LGBIQA+, pero no olvida a las compa&ntilde;eras que siguen ejerciendo la prostituci&oacute;n: &ldquo;Es un trabajo de mucho riesgo, muy discriminatorio y rodeado de mucha hipocres&iacute;a, porque quienes m&aacute;s nos se&ntilde;alan luego son quienes m&aacute;s nos buscan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo sexual tambi&eacute;n condiciona la transici&oacute;n. &ldquo;Quer&iacute;a seguir con la hormonaci&oacute;n, pero perder&iacute;a clientes. Muchos buscan chicas sin operar, y necesitas ese dinero&rdquo;, explica Laura Johana. La ecuatoriana reconoce que no siente que la sociedad empatice con ellas: &ldquo;La gente piensa que es un trabajo f&aacute;cil, pero no lo es. No es f&aacute;cil acostarse con hombres que no te gustan y no siempre son agradables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En otras muchas ocasiones, ni siquiera es la falta de alternativas lo que las empuja a la prostituci&oacute;n. Explica Juan Nicol&aacute;s que &ldquo;muchas llegan enga&ntilde;adas, pensando que trabajar&aacute;n en cuidados o tareas dom&eacute;sticas, y acaban en redes de trata&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vlada Krassova enarbolando la bandera del Orgullo Trans                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Soluciones estructurales frente a la &ldquo;estigmatizaci&oacute;n social y las trabajas administrativas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es fundamental sensibilizar a propietarios, sanitarios y personal de la administraci&oacute;n. Darles herramientas para saber c&oacute;mo tratar, a nivel personal y profesional, a estas mujeres&rdquo;, como experto en pol&iacute;ticas de g&eacute;nero y transg&eacute;nero, para Juan Nicol&aacute;s la respuesta pasa por el desarrollo de programas integrales que aborden todas estas dimensiones. 
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;La ra&iacute;z del problema es que no pueden acceder a los recursos b&aacute;sicos por la estigmatizaci&oacute;n social y las trabas administrativas. Esos son los dos grandes motivos de exclusi&oacute;n, por eso la soluci&oacute;n pasa por programas integrales de inclusi&oacute;n social&rdquo;, concluye el experto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Hernández Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mujer-trans-migrante-espana-sistema-somete-proceso-tortura-fisica-emocional_1_13151130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser mujer trans y migrante en España: “El sistema nos somete a un proceso de tortura física y emocional”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Trata de mujeres,Prostitución,LGTBI,Migrantes,Salud mental,Derechos civiles,Ley trans]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: "Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pensamiento-rumiante-psicologa-genera-agotamiento-mayor-intensidad-emociones-negativas-xp_1_13151105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a3ff1e5-3b86-4d86-b2b7-f65ace69d919_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: &quot;Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este tipo de pensamientos no constituyen una reflexión ocasional ni una forma saludable de resolver problemas: nos agota, nos nubla el juicio y nos roba bienestar</p><p class="subtitle">Un psicólogo explica el método 2-7-30: la fórmula de repasos para estudiar y “vencer la curva del olvido” sin atracones </p></div><p class="article-text">
        Es inevitable reflexionar de vez en cuando sobre cuestiones del d&iacute;a a d&iacute;a que nos preocupan. Todos tendemos a darle vueltas a los problemas en mayor o menor medida, y todo acaba al encontrar la soluci&oacute;n. Pero nuestra mente puede convertirse en un escenario de repeticiones interminables, en el que las preocupaciones se repiten sin cesar como un disco rayado que es muy dif&iacute;cil silenciar. Los pensamientos rumiantes son precisamente esa repetici&oacute;n incesante de pensamientos que, lejos de ser positivos, nos deja atrapados.
    </p><p class="article-text">
        Los pensamientos rumiantes son algo m&aacute;s que simplemente pensar en algo que nos preocupa o nos molesta. Se trata, m&aacute;s bien, de un patr&oacute;n c&iacute;clico que nos estanca porque implica pensar de forma continua en eventos o preocupaciones angustiantes. Para Blanca Fern&aacute;ndez Tobar, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://psynthesispsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Psynthesis Psicolog&iacute;a</a>, &ldquo;la rumiaci&oacute;n es quedarse dando vueltas o atrapado en el mismo pensamiento, contenido o evento psicol&oacute;gico interno durante un tiempo determinado&rdquo;. La especialista nos evoca a la imagen de un &ldquo;disco rayado mental que nos distancia del mundo exterior y nos sumerge en nuestro mundo interno&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que un simple pensamiento o preocupaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El problema de la rumiaci&oacute;n es que nos lleva a obsesionarnos con ideas, situaciones o sentimientos desagradables sin avanzar en su soluci&oacute;n. Uno puede sentir que est&aacute; atrapado en un ciclo interminable, con el mismo pensamiento desagradable, dando vueltas en la mente una y otra vez. Pero nada tiene que ver la rumiaci&oacute;n con la preocupaci&oacute;n, aunque puedan confundirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La rumiaci&oacute;n no es &uacute;til, es decir, le damos vueltas a algo una y otra vez sin intenci&oacute;n de resolverlo, solo analizamos el porqu&eacute; del malestar&rdquo;, matiza Fern&aacute;ndez. En cambio, sigue la psic&oacute;loga, &ldquo;en la preocupaci&oacute;n intentamos buscar una soluci&oacute;n, nos impulsa a planificar o actuar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La rumiaci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de la preocupaci&oacute;n: esta &ldquo;solo genera una alerta necesaria, mientras que la rumiaci&oacute;n genera un agotamiento psicol&oacute;gico y una mayor intensidad de las emociones negativas, aliment&aacute;ndose a s&iacute; misma en un ciclo sin fin&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez. Los pensamientos rumiantes pueden llevarnos a sentirnos atrapados en un proceso de pensamiento negativo porque se centra en los aspectos negativos de una situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los rasgos de personalidad que pueden potenciar la rumiaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hay algunos factores que pueden provocar la rumiaci&oacute;n, como ciertos rasgos de personalidad. &ldquo;No es que la personalidad obligue a rumiar, sino que ciertos rasgos funcionan como una predisposici&oacute;n&rdquo;, dice la psic&oacute;loga. Por tanto, si bien cualquier persona puede rumiar en momentos concretos, &ldquo;hay ciertos rasgos de personalidad que pueden actuar como un potenciador de este tipo de pensamientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez enumera los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El perfeccionismo: para Fern&aacute;ndez, este rasgo &ldquo;lleva a la persona a tener un est&aacute;ndar muy alto y, como consecuencia, un miedo intenso a equivocarse o hacer algo mal&rdquo;. Porque el perfeccionismo crea est&aacute;ndares poco realistas que, al no cumplirse, pueden desencadenar una profunda autocr&iacute;tica.&nbsp;</li>
                                    <li>El neuroticismo o inestabilidad emocional: de forma general, &ldquo;las personas que suelen experimentar m&aacute;s emociones negativas suelen ser m&aacute;s propensas a rumiar&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez.</li>
                                    <li>La alta sensibilidad: una persona con mayor sensibilidad &ldquo;al entorno o a las cr&iacute;ticas pueden rumiar m&aacute;s sobre las interacciones sociales&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>La necesidad de control cerrar&iacute;a esta lista de rasgos que predisponen al pensamiento rumiante. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de alerta del pensamiento rumiante</h2><p class="article-text">
        Los pensamientos intrusivos y rumiantes var&iacute;an de manera significativa de una persona a otra. Identificarlos es el primer paso para abordarlos, ya que puede confundirse con un pensamiento normal o una forma de resolver problemas. Muchas veces la persona &ldquo;no se da cuenta de que est&aacute; rumiando, pero hay se&ntilde;ales de alerta que podemos tener en cuenta&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la naturaleza repetitiva, los mismos pensamientos, preocupaciones o preguntas que nos dan vueltas en la mente una y otra vez, otra se&ntilde;al clara es la &ldquo;aparici&oacute;n de preguntas sin respuesta que suelen llevar un tono m&aacute;s catastrofista y que solo buscan alimentar la duda&rdquo;, advierte Fern&aacute;ndez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dar vueltas y m&aacute;s vueltas en torno a las mismas preocupaciones sin avanzar, es un patr&oacute;n de pensamiento que suele comenzar con preguntas como &lsquo;&iquest;Por qu&eacute; a m&iacute;?, &iquest;Por qu&eacute; no puedo resolverlo? &iquest;Por qu&eacute; siempre cometo errores?&rsquo; Son casi siempre preguntas abstractas y anal&iacute;ticas que tienden a alimentar la rumiaci&oacute;n en lugar de conducir a soluciones pr&aacute;cticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra se&ntilde;al que nos puede poner en alerta es la &ldquo;aparici&oacute;n de sensaci&oacute;n f&iacute;sica de tensi&oacute;n o mayor intensidad de emociones negativas, es decir, que pasado un tiempo nos sentimos peor&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez. Emocionalmente, la rumiaci&oacute;n suele aumentar los sentimientos negativos en lugar de proporcionar alivio, el estado de &aacute;nimo a menudo empeora durante estos episodios, con un aumento de la tristeza, la ansiedad o la irritabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia, un pensamiento rumiante tiene un impacto directo en nuestro funcionamiento diario, puede interferir con el rendimiento laboral o acad&eacute;mico porque los &lsquo;recursos mentales&rsquo; se concentran en pensamientos repetitivos. Lo que ocurre es que &ldquo;dejamos de registrar lo que pasa a nuestro alrededor, no escuchamos lo que nos dicen, perdemos el hilo de una pel&iacute;cula o no recordamos el camino que acabamos de recorrer&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez. As&iacute;, la preocupaci&oacute;n por los pensamientos internos puede dificultar la presencia y la capacidad de respuesta en las relaciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que realmente nos da pistas es que &ldquo;sentimos que estamos estancados en ese hilo de pensamiento, que no hay avance y siempre llegamos a la misma conclusi&oacute;n negativa sin un plan de acci&oacute;n concreto&rdquo;, advierte Fern&aacute;ndez.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Primeros auxilios psicol&oacute;gicos&rsquo; para evitar los pensamientos rumiantes</h2><p class="article-text">
        Aunque en algunos casos puede ser recomendable un tratamiento profesional, y es &ldquo;muy dif&iacute;cil actuar antes de que aparezca la rumiaci&oacute;n, lo m&aacute;s importante es ser conscientes de que estamos en un bucle e intentar poner medidas para interrumpir ese patr&oacute;n&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez. La psic&oacute;loga enumera algunas estrategias que podemos aplicar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cambiar de actividad: &ldquo;obligarnos a cambiar de actividad a otra que requiera atenci&oacute;n plena, hacer un crucigrama, recitar capitales europeas por orden alfab&eacute;tico o sumar los n&uacute;meros de las matr&iacute;culas&hellip;&rdquo;, en definitiva, distraernos con actividades que interrumpan los pensamientos negativos y concentrarnos en algo m&aacute;s positivo, necesitamos actividades atractivas que capten nuestra atenci&oacute;n. La clave es elegir actividades lo suficientemente interesantes como para desviar la atenci&oacute;n mental de la rumiaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>Realizar actividad f&iacute;sica: salir a correr o caminar pueden ayudarnos tambi&eacute;n y aliviarnos de forma temporal.&nbsp;&nbsp;</li>
                                    <li>Escribir lo que estamos pensando: debido a que el pensamiento rumiante &ldquo;va muy r&aacute;pido y es muy ca&oacute;tico, al escribir ayudamos al cerebro a seguir una estructura lineal y a parar, porque nuestra mano va a ir siempre m&aacute;s despacio que nuestra cabeza&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el malestar afecta a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a y no lo podemos manejar por nosotros mismos debemos buscar ayuda&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pensamiento-rumiante-psicologa-genera-agotamiento-mayor-intensidad-emociones-negativas-xp_1_13151105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 11:59:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: "Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El personal de Faisem exige un convenio "que dignifique" sus condiciones laborales tras la pérdida de hasta 200 puestos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/personal-faisem-exige-convenio-dignifique-condiciones-laborales-perdida-200-puestos_1_13147637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/350bdbe1-02ed-4a97-b302-0a1cf4f49f76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El personal de Faisem exige un convenio &quot;que dignifique&quot; sus condiciones laborales tras la pérdida de hasta 200 puestos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores para la integración social de las personas con enfermedad mental tienen las tablas salariales más bajas de todo el personal de los entes públicos de la Junta</p><p class="subtitle">Las urgencias sanitarias en Andalucía, entre la saturación y la falta de personal
</p></div><p class="article-text">
        Centenares de trabajadores de la Fundaci&oacute;n P&uacute;blica Andaluza para la Integraci&oacute;n Social de Personas con Enfermedad Mental (Faisem) se han concentrado esta ma&ntilde;ana ante la Consejer&iacute;a de Hacienda, en Sevilla, para reclamar que se habilite el presupuesto que permita la negociaci&oacute;n de un convenio colectivo, caducado en 2009, el cual &ldquo;dignifique&rdquo; las condiciones de trabajo de quienes cuidan a las personas con trastorno mental grave en <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/amenazados-cuchillos-falta-medios-duplica-agresiones-sanitarios-andalucia-lustro_1_12984880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, la FSS-CCOO Andaluc&iacute;a denuncia, una vez m&aacute;s, que Faisem tiene las tablas salariales m&aacute;s bajas de todo el personal que trabaja en los entes p&uacute;blicos de la Junta y sufre una merma de plantilla perdiendo en los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os hasta 200 plazas p&uacute;blicas de empleo. Asimismo, esta organizaci&oacute;n sindical alerta de que las condiciones en las que se atienden a los usuarios tambi&eacute;n han empeorado en cuanto a cuestiones de habitabilidad de los centros residenciales, calidad del servicio y sobrecarga de sus profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica mejorar o no las condiciones de trabajo de la plantilla y las condiciones de vida de las personas que atiende esta Fundaci&oacute;n&rdquo;, asegura el delegado de CCOO en Faisem y presidente de su Comit&eacute; Intercentros, Joaqu&iacute;n Valderrama. CCOO recuerda adem&aacute;s que, mientras 16 entes p&uacute;blicos han presentado sus necesidades presupuestarias para el reparto de fondos acordados en el Acuerdo Marco para la Mejora del Empleo Andaluz, la Gerencia de Faisem no ha aportado el expediente correspondiente para optar a esos fondos, lo que deja a su plantilla sin posibilidad de mejorar sus condiciones salariales.
    </p><h2 class="article-text">Condiciones de los usuarios</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El actual gobierno de la Junta desprecia la labor de las y los profesionales de Faisem y las condiciones de vida de los usuarios de esta Fundaci&oacute;n por el poco valor que da al sector de los cuidados en general y por el estigma que pesa sobre las personas con trastorno mental grave, quienes son en definitiva el sentido de ser de esta Fundaci&oacute;n&rdquo;, asevera Valderrama.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la candidata del PSOE de Sevilla a las elecciones Ver&oacute;nica P&eacute;rez ha asegurado que su partido va a priorizar la salud mental dentro de su plan &ldquo;para rescatar la sanidad p&uacute;blica tras ocho a&ntilde;os de desmantelamiento&rdquo; por parte del jefe del Ejecutivo andaluz y candidato del PP a la reelecci&oacute;n, Juanma Moreno. &ldquo;Los socialistas mostramos nuestro total apoyo a las y los trabajadores de Faisem, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/salud-no-responde-documental-retrata-desmantelamiento-sanidad-publica-andalucia_1_12961451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que exigen a Moreno Bonilla condiciones laborales indignas y una interlocuci&oacute;n con la Junta&rdquo;,</a> ha manifestado la candidata socialista. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha lamentado que &ldquo;cuando la sociedad est&aacute; m&aacute;s convencida que nunca de la necesidad de atender bien a la salud mental, el Gobierno andaluz se dedica a desmantelarla, como hace con todo lo que tenga que ver con la sanidad p&uacute;blica&rdquo;. Finalmente, Ver&oacute;nica P&eacute;rez ha valorado que Faisem fue, en su d&iacute;a, &ldquo;un ejemplo de atenci&oacute;n integradora y de calidad a la salud mental para los andaluces que m&aacute;s lo necesitan&rdquo;, aunque ha afeado a su vez al Partido Popular de &ldquo;romper&rdquo; ese concepto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/personal-faisem-exige-convenio-dignifique-condiciones-laborales-perdida-200-puestos_1_13147637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 12:04:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El personal de Faisem exige un convenio "que dignifique" sus condiciones laborales tras la pérdida de hasta 200 puestos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Salud mental,CCOO - Comisiones Obreras,UGT - Unión General de Trabajadores,Sindicatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[600.000 bajas por salud mental y solo 203 constan como laborales: CCOO pide actuar sobre las condiciones de trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/600-000-bajas-salud-mental-203-constan-laborales-ccoo-pide-actuar-condiciones-trabajo_1_13144668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95c79dda-9677-4177-9ad4-f2b3fc42c3ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="600.000 bajas por salud mental y solo 203 constan como laborales: CCOO pide actuar sobre las condiciones de trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sindicato sostiene que el tipo y la estabilidad del empleo pesan más en la salud mental que los hábitos de vida, y atribuye la caída de accidentes a cambios en el mercado laboral y la contratación, no a una mejor prevención</p><p class="subtitle">El mercado laboral vuelve a mostrar su resistencia e incluso acelera en el estallido de la guerra de Irán</p></div><p class="article-text">
        Los problemas de salud mental relacionados con el empleo siguen pr&aacute;cticamente fuera de las estad&iacute;sticas oficiales seg&uacute;n el an&aacute;lisis de accidentes de trabajo y <a href="https://www.eldiario.es/galicia/resurge-silicosis-espana-6-000-casos-2007-tres-galicia_1_12190903.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades profesionales</a> presentado por Comisiones Obreras (CCOO). Tal y como apunta el informe, en 2025 se registraron en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 600.000 bajas laborales vinculadas a problemas psicol&oacute;gicos, pero solo 203 casos se reconocieron como de origen profesional. 
    </p><p class="article-text">
        Para el sindicato, es una &ldquo;carencia del sistema&rdquo; que los riesgos derivados del trabajo<a href="https://www.eldiario.es/economia/empresas-no-habian-evaluado-riesgos-laborales-tercio-muertes-laborales-2024_1_12202309.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> siguen sin reflejarse en la prevenci&oacute;n</a> ni en la protecci&oacute;n de las personas trabajadoras. &ldquo;Cuando se habla de absentismo, lo que se ignora sistem&aacute;ticamente son las condiciones  que hay detr&aacute;s&rdquo;, ha advertido el secretario general del sindicato, Unai Sordo.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis, con motivo del D&iacute;a Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, tambi&eacute;n llama a no sacar conclusiones erroneas de la bajada general de accidentes laborales. Aunque en 2025 descendieron tanto los accidentes con baja como los mortales, CCOO considera que esa mejora no se explica por una prevenci&oacute;n m&aacute;s eficaz en las empresas, sino por el tipo de empleo que se est&aacute; creando y por una <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-suma-211-500-trabajadores-mejor-marzo-historia-aparentes-efectos-guerra-iran_1_13120563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor estabilidad en la contrataci&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">Menos accidentes, pero no por una mejor prevenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante el a&ntilde;o pasado se registraron 620.386 accidentes de trabajo con baja, un 1,9% menos que en 2024. Los accidentes mortales bajaron un 9,6%, hasta 735 fallecimientos, el dato m&aacute;s bajo del siglo tal y como destac&oacute; la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los responsables sindicales insistien en que esa evoluci&oacute;n no significa que las empresas est&eacute;n mejorando en prevenci&oacute;n. Seg&uacute;n el informe, entre 2019 y 2025 el empleo aument&oacute; con m&aacute;s fuerza en sectores con menores &iacute;ndices de siniestralidad. &ldquo;No est&aacute;n bajando los accidentes porque se hagan mejor las cosas, sino porque se crea m&aacute;s empleo en actividades con menos riesgo y porque hay menos rotaci&oacute;n laboral&rdquo;, resumi&oacute; Sordo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a&ntilde;aden que la reducci&oacute;n de la temporalidad tambi&eacute;n habr&iacute;a ayudado a reducir accidentes. En 2025 se firmaron siete millones menos de contratos que en 2019, pese a que hay m&aacute;s personas asalariadas. Para CCOO, una mayor estabilidad permite acumular experiencia y conocer mejor los riesgos del puesto de trabajo.
    </p><h2 class="article-text">La salud mental gana peso en el trabajo</h2><p class="article-text">
        Junto a la mejora en los datos generales, el sindicato ha alertado de otros problemas menos visibles. La digitalizaci&oacute;n, la presi&oacute;n en los ritmos de trabajo, los sistemas de control, los horarios imprevisibles o las dificultades para conciliar est&aacute;n afectando a la salud mental de muchas plantillas. &ldquo;Desde hace 30 a&ntilde;os el trabajo ha cambiado por completo y la prevenci&oacute;n no se ha actualizado al mismo ritmo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el secretario confederal de Salud Laboral y Medioambiente, Mariano Sanz.
    </p><p class="article-text">
        Sordo inisiti&oacute; en que distintos estudios sit&uacute;an las condiciones laborales entre los factores que m&aacute;s influyen en la salud mental. Seg&uacute;n los datos citados por el dirigente sindical, el 43% de los problemas de salud mental guardan relaci&oacute;n con el trabajo, una proporci&oacute;n que sube al 49% en el caso de las mujeres.
    </p><h2 class="article-text">Enfermedades profesionales invisibles</h2><p class="article-text">
        La denuncia de CCOO se extiende al conjunto de las enfermedades profesionales. En 2025 se comunicaron 30.713 casos, una cifra que el sindicato considera muy inferior a la real. La mayor&iacute;a de los reconocimientos corresponden a trastornos musculoesquel&eacute;ticos, mientras otras dolencias siguen pasando desapercibidas.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s claro para la organizaci&oacute;n es el c&aacute;ncer laboral. En todo 2025 solo se notificaron 119 partes por esta causa y &uacute;nicamente 35 acabaron en una baja. Frente a ello, CCOO maneja estimaciones de unas 16.000 personas enfermas y cerca de 6.000 muertes anuales por tumores de origen profesional. &ldquo;Hay trabajadores que mueren por enfermedades causadas por su empleo y figuran en las estad&iacute;sticas como si hubieran aparecido porque s&iacute;&rdquo;, denunci&oacute; Sordo.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n corre m&aacute;s riesgo en el trabajo</h2><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n destaca que los accidentes laborales no afectan igual a toda la poblaci&oacute;n trabajadora. Los trabajadores manuales multiplican por casi 500 la incidencia respecto a ocupaciones t&eacute;cnicas, un dato que Sanz resumi&oacute; as&iacute;: &ldquo;La siniestralidad es una cuesti&oacute;n de clase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n persiste una diferencia por sexo. El 70% de los accidentes con baja y el 93% de los mortales afectan a hombres, concentrados en sectores masculinizados. En cambio, los accidentes in itinere, los que ocurren en los desplazamientos al trabajo, son mayoritariamente femeninos, con un 54% de los casos. El sindicato relaciona este dato con la carga de cuidados y la doble jornada.
    </p><p class="article-text">
        La nacionalidad tambi&eacute;n influye. Seg&uacute;n los datos expuestos por CCOO, las <a href="https://www.eldiario.es/economia/siete-personas-detenidas-explotar-humillar-trabajadores-extranjeros-call-centers-madrid-fuenlabrada_1_13129328.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas trabajadoras extranjeras</a> registran tasas de accidente superiores a las de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, especialmente por su presencia en actividades de mayor riesgo y por una situaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable a la hora de reclamar medidas de seguridad.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Incumplir las normas laborales sale gratis&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n sigue siendo uno de los sectores m&aacute;s preocupantes tal y como plantea el an&aacute;lisis de las estad&iacute;sticas. Sordo la defini&oacute; como &ldquo;un agujero negro&rdquo; de la mortalidad laboral, al mantenerse una relaci&oacute;n directa entre m&aacute;s actividad y m&aacute;s accidentes graves. A ello se suma el envejecimiento de la plantilla, que est&aacute; aumentando problemas de salud como infartos o ictus.
    </p><p class="article-text">
        Durante la comparecencia, CCOO reclam&oacute; al Gobierno que desbloquee la reforma de la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales y apruebe cuanto antes las normas pendientes sobre riesgos psicosociales y fen&oacute;menos clim&aacute;ticos extremos. Sanz advirti&oacute; de que muchas empresas siguen sin contar con protocolos frente a las altas temperaturas y critic&oacute; la falta de controles p&uacute;blicos. &ldquo;Incumplir las normas laborales sale gratis&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El sindicato tambi&eacute;n pidi&oacute; m&aacute;s Inspecci&oacute;n de Trabajo, menos externalizaci&oacute;n de la prevenci&oacute;n, un registro estatal de empresas y trabajadores expuestos a sustancias qu&iacute;micas y cambios en el sistema de mutuas para evitar conflictos de intereses en el reconocimiento de enfermedades profesionales. &ldquo;Trabajar s&iacute;, pero enfermar no&rdquo; concluye Mariano Sanz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/600-000-bajas-salud-mental-203-constan-laborales-ccoo-pide-actuar-condiciones-trabajo_1_13144668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 13:28:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[600.000 bajas por salud mental y solo 203 constan como laborales: CCOO pide actuar sobre las condiciones de trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Trabajo,CCOO - Comisiones Obreras,Sindicatos,Condiciones laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo PIR y el Pacto de Salud mental no ponen remedio a la escasez de psicólogos en la sanidad pública de Asturias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/nuevo-pir-pacto-salud-mental-no-ponen-remedio-escasez-psicologos-sanidad-publica-asturias_1_13142787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8947c453-8c96-4a1b-a23a-13a695c62e8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140769.jpg" width="1911" height="1075" alt="El nuevo PIR y el Pacto de Salud mental no ponen remedio a la escasez de psicólogos en la sanidad pública de Asturias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesionales de la salud mental en Asturias analizan el Pacto de Salud Mental que entra en vigor este año, en una región España donde más antidepresivos se consumen y donde sólo se van a incorporar 6 profesionales en psicología</p><p class="subtitle">Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos</p></div><p class="article-text">
        Casi 1.900 personas en Asturias se presentaron a comienzos de este 2026 a los ex&aacute;menes del PIR, la especialidad sanitaria para ejercer como psic&oacute;logos y psic&oacute;logas en la sanidad p&uacute;blica. Y las <a href="https://www.infocop.es/publicada-la-convocatoria-pir-2025-2026/?cn-reloaded=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plazas abiertas en el Principado fueron 6</a>. En <a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6737" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda Espa&ntilde;a se convocaron 280 plazas</a> para recibir a nuevos psic&oacute;logos en el sistema sanitario de la Seguridad Social. 
    </p><p class="article-text">
        Una especialidad donde la gran mayor&iacute;a de profesionales son mujeres (en 2025, el 81% de las personas que opositaron en toda Espa&ntilde;a eran mujeres, de acuerdo con datos del Ministerio de Sanidad) y que, ahora con los resultados en la mano desde hace unos d&ccedil;oas, se ha consolidado en 2026 como la rama de acceso m&aacute;s dif&iacute;cil de la FSE o Formaci&oacute;n Sanitaria Especializada. 
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, esta es la rama formativa que m&aacute;s dif&iacute;cil se lo pone a las aspirantes. Mientras que Asturias es conocida por ser la Comunidad Aut&oacute;noma <a href="https://www.eldiario.es/asturias/musica-aire-libre-deporte-recetas-expertos-combatir-consumo-antidepresivos-asturias_1_13004473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde m&aacute;s antidepresivos se consumen</a>, se mantiene la escasez de personal para ofrecer apoyo psicol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ped&iacute; asistencia psicol&oacute;gica por la seguridad social en diciembre y, por ahora solo he recibido una sesi&oacute;n y estoy a la espera de saber cu&aacute;ndo ser&aacute; la siguiente&rdquo; comenta Alicia B. que explica que ella siempre ha contado con apoyo privado para la gesti&oacute;n de su ansiedad, pero ahora su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no le permite pagar por estos servicios que le costaban 60 euros por cada sesi&oacute;n de 50 minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, Cristina es psic&oacute;loga en la sanidad p&uacute;blica asturiana y reconoce que cada d&iacute;a tiene que atender a una media de 12 pacientes, lo que complica que el servicio sea realmente bueno. Ella recuerda que &ldquo;hay que tener en cuenta que necesito revisarlos desde el punto de vista terap&eacute;utico y para eso necesitamos tiempo, y necesitamos un seguimiento que a veces es muy complicado. Es agotador para el profesional, pero tambi&eacute;n afecta a la calidad del tratamiento&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Profesionales cualificados que quedan fuera del sistema p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Mor&aacute;n, Psic&oacute;logo General Sanitario, que ejerce &ldquo;la psicoterapia por la otra v&iacute;a legalmente reconocida&rdquo; como un servicio privado explica respecto al PIR, &ldquo;que el principal problema no es la supuesta &rdquo;dificultad del estudio&ldquo;, sino el cuello de botella que genera el n&uacute;mero de plazas&rdquo;. Miles de personas se presentan a un examen para unas plazas que rondan las 200 cada a&ntilde;o en toda Espa&ntilde;a, &ldquo;un ratio muy alejado del de otras especialidades sanitarias como el MIR o el EIR&rdquo;, recuerda Mor&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto deja fuera a miles de profesionales perfectamente capacitados y, al mismo tiempo, limita la capacidad del sistema p&uacute;blico para incorporar los suficientes psic&oacute;logos cl&iacute;nicos&rdquo;, concluye el profesional. En la pr&aacute;ctica, esto se traduce a que el resultado es parad&oacute;jico: &ldquo;existe una demanda social creciente de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, pero el acceso a la especializaci&oacute;n p&uacute;blica sigue siendo extraordinariamente restrictivo, lo que obliga a muchos profesionales a desarrollarse en el &aacute;mbito privado o concertado para poder ejercer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cleide Ca&ntilde;adas es tambi&eacute;n psic&oacute;loga asturiana y, en su caso, s&iacute; se prepar&oacute; para este examen: &ldquo;Tras volver de una etapa profesional en el extranjero decid&iacute; intentar la v&iacute;a del PIR, pero la descart&eacute; antes de cumplir un a&ntilde;o de preparaci&oacute;n. La cantidad de materia me result&oacute; inasumible para un solo a&ntilde;o de estudio, algo bastante habitual: la mayor&iacute;a de quienes finalmente obtienen plaza lo consiguen despu&eacute;s de presentarse tres o cuatro veces. Es decir, 4 a&ntilde;os de preparaci&oacute;n&rdquo;. Esto supone que, de media se necesitan m&aacute;s a&ntilde;os que en la preparaci&oacute;n MIR. &ldquo;Es la especialidad sanitaria con el ratio de acceso m&aacute;s exigente&rdquo;, explica Ca&ntilde;adas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ángel Morán, psicólogo sanitario                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Psic&oacute;logos y psic&oacute;logas con poca capacidad de acci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas, creadora de la cl&iacute;nica Psicolog&iacute;a en Armon&iacute;a con sede en Oviedo, explica que hace un tiempo, antes del plan estudiantil de Bolonia, con la licenciatura de psicolog&iacute;a ya pod&iacute;as ejercer como psic&oacute;logo cl&iacute;nico. Tras el plan de Bolonia, un psic&oacute;logo acaba lo que ahora es un grado pero no puede ejercer como cl&iacute;nico: &ldquo;Puedes hacer ciertas cosas como un taller, por ejemplo, pero no pasar consulta&rdquo; ni realizar una oposici&oacute;n para un centro educativo. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el grado, hay que hacer una especializaci&oacute;n para ejercer. Est&aacute; el master de Psicolog&iacute;a general sanitaria aunque lo com&uacute;n es que haya pocas plazas en las universidades p&uacute;blicas, mientras que muchas universidades privadas lo ofrecen. Pero la profesional explica que &ldquo;los precios son alt&iacute;simos y hay universidades donde vale incluso 20.000 euros. Permite pasar consulta aunque no hacer diagn&oacute;stico. Solo tener el PIR permite hacer un diagn&oacute;stico. Sin la especialidad, un profesional puede hacerse una aproximaci&oacute;n diagn&oacute;stica o prediagn&oacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recibir apoyo psicol&oacute;gico se traduce en un lujo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Francisco Javier Barrio &Aacute;lvarez, terapeuta ocupacional, explica c&oacute;mo por su profesi&oacute;n est&aacute; en contacto constante con personas que han pasado por los servicios de salud mental del Sistema Nacional de Salud en Asturias y lo que ha observado es &ldquo;una sensaci&oacute;n generalizada es de frustraci&oacute;n. No tanto por los profesionales &mdash;que suelen hacer un trabajo competente con los medios que tienen&mdash; sino por la estructura del propio sistema: agendas saturadas, tiempos de consulta muy breves y, sobre todo, intervalos entre sesiones completamente incompatibles con lo que sabemos sobre eficacia terap&eacute;utica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como a&ntilde;ade &Aacute;ngel Mor&aacute;n, hay casos de personas que tienen que esperar incluso hasta seis u ocho meses para obtener cita en ciertos dispositivos dentro de los servicios de salud mental. Por eso, en su experiencia ha visto c&oacute;mo &ldquo;muchas personas acaban buscando ayuda privada haciendo un esfuerzo econ&oacute;mico enorme, y otras, directamente, abandonan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A esto a&ntilde;ade que se sabe &ldquo;que una parte muy relevante de la eficacia de los tratamientos psicol&oacute;gicos depende de la alianza terap&eacute;utica y de la continuidad del proceso. Si el sistema no permite encuentros regulares y estables, estamos ofreciendo algo que se parece m&aacute;s a una orientaci&oacute;n puntual que a psicoterapia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cleide Ca&ntilde;adas comparte el caso de una paciente recordando que no es algo aislado:&ldquo;Una mujer me comentaba recientemente que le hab&iacute;an cambiado tres veces de profesional y que ten&iacute;a sesiones cada tres meses, teniendo que volver a contar su historia desde el principio en cada ocasi&oacute;n. Con esa frecuencia y esa falta de estabilidad es imposible aplicar intervenciones psicol&oacute;gicas con evidencia cient&iacute;fica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, en la pr&aacute;ctica, el sistema termina funcionando como un dispositivo de contenci&oacute;n o de &ldquo;apagar fuegos&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carmen Millán Álvarez y Carlos Jiménez García                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Complicaciones en casos de trastornos espec&iacute;ficos</strong></h2><p class="article-text">
        Carmen Mill&aacute;n &Aacute;lvarez y Carlos Jim&eacute;nez Garc&iacute;a, ambos psic&oacute;logos expertos en neurodivergencias en Asturias recuerdan que, dentro de las personas hay trastornos muy espec&iacute;ficos, como es el TDAH (trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad) del que cada vez se van conociendo m&aacute;s casos, seg&uacute;n se va conociendo sobre este asunto. 
    </p><p class="article-text">
        Ambos han vivido la frustraci&oacute;n de sus pacientes que cuentan haber recibido comentarios en el sistema sanitario p&uacute;blico como que &ldquo;no puedes ser autista porque eres funcional y tienes trabajo&rdquo;. Y tanto Carmen como Carlos recuerdan que ,&ldquo;adem&aacute;s de la invalidaci&oacute;n que supone ir a un centro p&uacute;blico y que te digan estos comentarios, tambi&eacute;n se refleja una falta de formaci&oacute;n. El concepto de neurodivergencia queda muy alejado de la mirada cl&iacute;nica que se tiene a&uacute;n por parte de muchos psic&oacute;logos/as de la sanidad p&uacute;blica. Con esto no quiero hacer cr&iacute;tica a los profesionales, pero s&iacute; a los recursos con los que se encuentran y la poca formaci&oacute;n actualizada que reciben&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Mill&aacute;n &Aacute;lvarez a&ntilde;ade que, lo que ve con muchos de sus pacientes es que &ldquo;en su mochila de experiencias llevan las cargas de comentarios que han puesto en tela de juicio su manera de procesar y experiencias traum&aacute;ticas que no han sabido ver m&aacute;s all&aacute; de expresiones como: &lsquo;qu&eacute; sensible eres&rsquo; o &lsquo;no es para tanto&rsquo;&rdquo; y ella considera crucial que se conozca verdaderamente qu&eacute; es la neurodivergencia y trabajar desde un poco m&aacute;s neuroafirmativo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cleide Cañadas y su equipo de psicólogas clínicas                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Nuevo Pacto por la Salud Mental</strong></h2><p class="article-text">
        En agosto de 2025 tuvo lugar el <a href="https://www.eldiario.es/asturias/asturias-contara-ley-salud-mental-proximo-ano_1_12527872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acto de firma del Pacto por la Salud Mental</a> que fue rubricado en aquel momento por m&aacute;s de 50 alcaldes y alcaldesas de los ayuntamientos asturianos. Y este plan tendr&aacute; que ver la luz este a&ntilde;o, seg&uacute;n los planes. Este <a href="https://www.astursalud.es/documents/35439/38037/PACTO+SM+%28Documento+Completo%29+.pdf/ae37118a-afa4-ac5f-6624-3065ae8607ed?t=1753702200139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacto hace &eacute;nfasis en la necesidad como sociedad</a> de reconocer abiertamente que existen problemas comunes que afectan a nuestra salud mental y lograr acabar con los estigmas a este respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, faltan medidas concretas para, efectivamente, lograr atajar estos problemas que afectan a la poblaci&oacute;n asturiana, conocida por <a href="https://www.astursalud.es/documents/35439/38037/PACTO+SM+%28Documento+Completo%29+.pdf/ae37118a-afa4-ac5f-6624-3065ae8607ed?t=1753702200139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los altos &iacute;ndices de suicidio</a> en comparaci&oacute;n con otros lugares de Espa&ntilde;a. &Aacute;ngel Mor&aacute;n no ve que se presenten soluciones en este Pacto sino que &ldquo;el documento tiene un valor simb&oacute;lico y un lenguaje bienintencionado, pero carece de medidas concretas, pragm&aacute;ticas y evaluables que respondan a la realidad asturiana&rdquo; Y ah&iacute; recuerda algo de lo que mucho se habla y es que Asturias enfrenta retos muy espec&iacute;ficos: envejecimiento de la poblaci&oacute;n, soledad no deseada, aislamiento en zonas rurales, precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda, escasez de plazas PIR, listas de espera interminables y ausencia de recursos comunitarios suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el psic&oacute;logo ve esencial que se aborden temas concretos que den soluciones a la problem&aacute;tica. Como crear estrategias claras que respondan al n&uacute;mero de profesionales que se van a incorporar para llevar a cabo el proyecto o c&oacute;mo garantizar la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica ne el medio rural&hellip;El profesional reivindica que &ldquo;necesitamos menos filosof&iacute;a y m&aacute;s pol&iacute;tica sanitaria con m&aacute;s profesionales de acuerdo a la poblaci&oacute;n, programas comunitarios estables, coordinaci&oacute;n con atenci&oacute;n primaria, evaluaci&oacute;n de resultados y acceso equitativo independientemente del c&oacute;digo postal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cleida Ca&ntilde;adas afirma que &ldquo;otras comunidades han impulsado medidas m&aacute;s ambiciosas, como la incorporaci&oacute;n de psic&oacute;logos en centros educativos, una figura que en Asturias todav&iacute;a no est&aacute; implantada. Tampoco ha habido un aumento real de plazas PIR ni una integraci&oacute;n real de psic&oacute;logos sanitarios en el sistema p&uacute;blico&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La importancia de un buen sistema preventivo</strong></h2><p class="article-text">
        Ca&ntilde;adas a&ntilde;ade que que es importante destacar que el problema no es solo de recursos, sino tambi&eacute;n de modelo. &ldquo;Sin continuidad asistencial, sin prevenci&oacute;n y sin intervenciones tempranas, el sistema seguir&aacute; llegando tarde y mal a los problemas de salud mental. La inversi&oacute;n en salud mental no deber&iacute;a verse como un gasto, sino como una medida de salud p&uacute;blica que reduce malestar , recursos y tambi&eacute;n costes sanitarios a largo plazo, es algo que los pol&iacute;ticos o los responsables no son conscientes a&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Javier Barrio &Aacute;lvarez concluye que &ldquo;hay que entender tambi&eacute;n que la tendencia de creciente aumento de ansiedad en la poblaci&oacute;n no puede ser aumentada por el problema de tener sesiones limitadas y es que esto puede causar una mayor probabilidad de reca&iacute;da y un aumento de la tasa latente de ansiedad inherente al propio usuario&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/nuevo-pir-pacto-salud-mental-no-ponen-remedio-escasez-psicologos-sanidad-publica-asturias_1_13142787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 07:04:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nuevo PIR y el Pacto de Salud mental no ponen remedio a la escasez de psicólogos en la sanidad pública de Asturias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Salud mental,Atención psicológica,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando hacer ejercicio se convierte en una adicción: "Es fácil ocultarlo porque estás tonificada y con un aspecto estupendo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ejercicio-convierte-adiccion-facil-ocultarlo-tonificada-aspecto-estupendo_1_13138717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9ec2331-3eac-4dd9-8f10-6059fee52c32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando hacer ejercicio se convierte en una adicción: &quot;Es fácil ocultarlo porque estás tonificada y con un aspecto estupendo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llevarte al límite, entrenar a pesar de las lesiones y anteponer el gimnasio a la vida social son señales de que podrías tener una dependencia poco saludable del ejercicio</p><p class="subtitle">Hacerte amiga de tu psicólogo o compartirlo con tu entorno: ¿dónde están los límites en la relación con tu terapeuta?</p></div><p class="article-text">
        En el apogeo de su carrera como aventurero, Luke Tyburski era un hombre de extremos. El exfutbolista profesional, que por entonces rondaba los treinta y pocos a&ntilde;os, se hab&iacute;a dedicado a retos de resistencia extremos, de esos que hacen que una marat&oacute;n parezca una carrera recreativa. Comenzando por la Marathon de Sables (una famosa ultramarat&oacute;n por etapas en el desierto del S&aacute;hara), corri&oacute; la ultramarat&oacute;n m&aacute;s alta del mundo en el campamento base del Everest, luch&oacute; contra la deshidrataci&oacute;n durante una carrera de 100 km en una isla tropical y se enfrent&oacute; al triatl&oacute;n de nombre tan evocador Double Brutal Extreme Triathlon en el norte de Gales. El colof&oacute;n de todo esto fue un reto dise&ntilde;ado por &eacute;l mismo, en el que nad&oacute; desde &Aacute;frica hasta Europa, recorri&oacute; Espa&ntilde;a en bicicleta y corri&oacute; hasta M&oacute;naco: 2000 km en total, en solo 12 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tyburski era un aventurero profesional que financiaba sus proyectos mediante art&iacute;culos en revistas y charlas, e incluso lleg&oacute; a rodar un documental sobre su aventura. Su raz&oacute;n de ser consist&iacute;a en superar sus propios l&iacute;mites, demostrando de lo que es capaz una persona cuando su mentalidad es lo suficientemente fuerte. Sin embargo, en su vida privada, luchaba contra la depresi&oacute;n, relacionada con una p&eacute;rdida de identidad tras el fin de su carrera futbol&iacute;stica, que le llev&oacute; por Australia, Estados Unidos y B&eacute;lgica antes de hacer pruebas para clubes en el Reino Unido. &ldquo;Entrenar y competir supone un escape, y las subidas son muy altas&rdquo;, dice Tyburski. &ldquo;Pero cuando volv&iacute;a a casa tras una aventura, las bajadas eran muy bajas, porque no hab&iacute;a abordado aquello de lo que estaba huyendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; a dedicar a&uacute;n m&aacute;s tiempo al entrenamiento. Si ten&iacute;a previsto dar un paseo en bicicleta de cuatro horas el s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana con amigos y correr dos horas el domingo por la ma&ntilde;ana &mdash;algo bastante normal para un triatleta&mdash;, pod&iacute;a colar una sesi&oacute;n de entrenamiento secreta el s&aacute;bado por la tarde. Desarroll&oacute; un insomnio incapacitante, que utilizaba como pretexto para correr lo que &eacute;l llamaba &ldquo;maratones de medianoche&rdquo;, y com&iacute;a compulsivamente entre sesiones de entrenamiento para prolongar la euforia.
    </p><p class="article-text">
        Es posible afrontar grandes retos de resistencia sin perder el control. De hecho, rendir al m&aacute;ximo requiere un equilibrio entre el descanso y la alimentaci&oacute;n. Pero en el caso de Tyburski, esto propici&oacute; una tendencia autodestructiva. Todos los rasgos caracter&iacute;sticos de la adicci&oacute;n se fueron arraigando: el secretismo, la persistencia a pesar de las consecuencias negativas, la necesidad de m&aacute;s, la sensaci&oacute;n de tener algo de lo que escapar. &ldquo;Pero nadie sospechaba nada, porque mi peso no cambiaba, mi rendimiento no cambiaba, mi comportamiento no cambiaba. Era muy buen actor&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los rasgos característicos de la adicción se fueron arraigando: el secretismo, la persistencia a pesar de las consecuencias negativas, la necesidad de más, la sensación de tener algo de lo que escapar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al ejercicio no est&aacute; reconocida oficialmente como un trastorno psiqui&aacute;trico. Al igual que la mayor&iacute;a de las adicciones conductuales, no aparece en ninguno de los principales manuales psiqui&aacute;tricos, ni en el DSM-5 ni en la CIE-10. Como resultado, no existen criterios estandarizados para diagnosticarla. A menudo se oye a gente describirse a s&iacute; misma como &ldquo;adicta al ejercicio&rdquo; &mdash;una afecci&oacute;n equiparable a la de &ldquo;chocoh&oacute;lico&rdquo;&mdash; cuando se entusiasman hablando de lo mucho que les gusta el gimnasio.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, en el caso de un subgrupo de personas que practican ejercicio de forma habitual, es evidente que se est&aacute; produciendo algo m&aacute;s perjudicial. Diversos <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1469029212000829" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> sugieren que entre el 0,3% y el 0,5% de la poblaci&oacute;n general podr&iacute;a ser adicta al ejercicio, porcentaje que <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s40279-018-1011-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se eleva hasta el 3% - 9%</a> entre quienes practican ejercicio de forma habitual y los atletas. Muchos investigadores consideran que el marco conceptual de la adicci&oacute;n es adecuado para analizar este fen&oacute;meno. Incluso hay un creciente conjunto de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3354400/#:~:text=From%20a%20neurobiological%20point%20of%20view%2C%20behavioral,maintenance%20of%20both%20behavioral%20and%20substance%2Drelated%20addiction.%5B25%5D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pruebas</a> que sugieren que las adicciones conductuales funcionan neurol&oacute;gicamente como las adicciones a sustancias, a trav&eacute;s de la desregulaci&oacute;n de las v&iacute;as motivacionales del cerebro. De hecho, el fen&oacute;meno de la adicci&oacute;n cruzada &mdash;cuando una persona sustituye una sustancia o comportamiento perjudicial por otro&mdash; est&aacute; bien documentado en lo que respecta al ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al cerebro no le importa necesariamente de d&oacute;nde proviene ese pico de dopamina o serotonina&rdquo;, afirma Kanny Sanchez, terapeuta especializado en adicciones que atiende a pacientes en el programa de tratamiento de adicciones Flourish de The Priory. &ldquo;En todos los casos, existe la misma necesidad de que una fuente externa intervenga para regular el caos interno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las adicciones al ejercicio, explica, suelen adoptar la forma de una obsesi&oacute;n. En lugar de ser simplemente otra parte de tu d&iacute;a, el ejercicio se convierte en el eje central, a menudo en detrimento de todo lo dem&aacute;s. Es posible que sigas entrenando a pesar de las lesiones e incluso experimentes una especie de s&iacute;ndrome de abstinencia cuando no puedes hacer ejercicio. &ldquo;El ejercicio en s&iacute; mismo es una forma realmente buena de gestionar el estr&eacute;s&rdquo;, afirma Sanchez. &ldquo;Pero si es la &uacute;nica herramienta que tienes en tu arsenal, es entonces cuando se convierte en una adicci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Miche&aacute;l Costello, de 30 a&ntilde;os, es gestor de cuentas de relaciones p&uacute;blicas, escritor y triatleta. Le diagnosticaron depresi&oacute;n y anorexia at&iacute;pica en pleno apogeo de la pandemia. Antes de la COVID, hac&iacute;a mucho ejercicio y practicaba el ayuno intermitente, una combinaci&oacute;n que le serv&iacute;a de v&aacute;lvula de escape para sus ansiedades, pero que no le hac&iacute;a sospechar de nada. Cuando el mundo entr&oacute; en confinamiento y Costello volvi&oacute; a vivir con sus padres, su comportamiento se descontrol&oacute;. &ldquo;Si la adicci&oacute;n al ejercicio pudiera diagnosticarse formalmente, me la habr&iacute;an diagnosticado, eso es lo que me dijo mi psiquiatra en aquel momento&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ejercicio en sí mismo es una forma realmente buena de gestionar el estrés. Pero si es la única herramienta que tienes en tu arsenal, es entonces cuando se convierte en una adicción</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kanny Sanchez</span>
                                        <span>—</span>  terapeuta especializado en adicciones
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La anorexia at&iacute;pica es una forma de este trastorno en la que los pacientes restringen su ingesta de alimentos, pero no se les clasifica m&eacute;dicamente como personas con bajo peso. Al igual que otros trastornos alimentarios, suele ir acompa&ntilde;ada de ejercicio excesivo. Un estudio revel&oacute; que hasta el 48 % de las personas con trastornos alimentarios muestran s&iacute;ntomas de adicci&oacute;n al ejercicio. Esto puede deberse a la insatisfacci&oacute;n con el cuerpo o a comportamientos compensatorios relacionados con la comida, pero tambi&eacute;n puede haber un componente emocional. &ldquo;Muchos de los pacientes con los que trabajo utilizan el ejercicio para deshacerse de sentimientos indeseados e inc&oacute;modos&rdquo;, afirma Stacey Fensome, psic&oacute;loga deportiva y del ejercicio que trabaja en la cl&iacute;nica de tratamiento de trastornos alimentarios Orri. &ldquo;El ejercicio puede ser una herramienta para anular el sistema nervioso y generar una especie de entumecimiento, adem&aacute;s de producir una liberaci&oacute;n de endorfinas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Costello, la falta de alimentaci&oacute;n y el sobreentrenamiento iban de la mano. Se compr&oacute; una bicicleta est&aacute;tica para casa y se pasaba casi todo el d&iacute;a en ella. &ldquo;Me levantaba, sal&iacute;a a dar un paseo, tomaba algo ligero, me sub&iacute;a a la bicicleta durante dos horas, hac&iacute;a media hora de ejercicios con el peso corporal y una hora y media de saltos constantes&rdquo;, relata. &ldquo;As&iacute; llegaba la noche. Sal&iacute;a a dar un paseo de 20 minutos con mi madre y luego volv&iacute;a a subirme a la bicicleta hasta tres horas. Era una rutina agotadora, pero tambi&eacute;n me aterrorizaba salir de ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta que tuvo algunos pensamientos suicidas cuando admiti&oacute; ante s&iacute; mismo que necesitaba ayuda. Aunque esa ayuda no fue f&aacute;cil de conseguir &mdash;su m&eacute;dico de cabecera rest&oacute; importancia a sus preocupaciones, calific&aacute;ndolas de propias de un &ldquo;chaval joven, sano y en forma&rdquo;&mdash;, finalmente recibi&oacute; terapia conversacional y un tratamiento con antidepresivos. M&aacute;s adelante, descubri&oacute; el triatl&oacute;n, un deporte al que atribuye haber restablecido su relaci&oacute;n con el ejercicio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Dificultades para descansar y tomarse días libres; dar prioridad al ejercicio; ser incapaz de estar quieto; optar por ir andando a todas partes... entre los comportamientos compulsivos."
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            <span class="title">
                Dificultades para descansar y tomarse días libres; dar prioridad al ejercicio; ser incapaz de estar quieto; optar por ir andando a todas partes... entre los comportamientos compulsivos.                            </span>
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        &ldquo;Quer&iacute;a aprovechar toda la forma f&iacute;sica que hab&iacute;a desarrollado mientras padec&iacute;a el trastorno alimentario y cambiar mi perspectiva&rdquo;, recuerda. &ldquo;Complet&eacute; mi primer Ironman en 2023 y me enganch&eacute;. Ahora me estoy preparando para mi cuarto Ironman y me he clasificado para el equipo irland&eacute;s de triatl&oacute;n. No puedo maltratar mi cuerpo como sol&iacute;a hacerlo si quiero ser capaz de completar esas carreras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de este tipo de extremos &mdash;las maratones nocturnas de Tyburski o las sesiones de Costello en la bicicleta est&aacute;tica&mdash;, es obvio que hay algo que no va bien. Pero para muchos deportistas de resistencia y asiduos al gimnasio, puede resultar dif&iacute;cil saber d&oacute;nde la disciplina se convierte en compulsi&oacute;n, y la compulsi&oacute;n en una adicci&oacute;n en toda regla. Por ejemplo, la Escala de Dependencia del Ejercicio, una de las principales herramientas de cribado utilizadas por los m&eacute;dicos, pregunta a los participantes en qu&eacute; medida est&aacute;n de acuerdo con la afirmaci&oacute;n: &ldquo;Aumento continuamente la intensidad de mi ejercicio para lograr los efectos o beneficios deseados&rdquo;. Esto se parece mucho al principio de la sobrecarga progresiva, un pilar fundamental de cualquier programa de entrenamiento que se precie.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, algunos comportamientos compulsivos relacionados con el ejercicio parecen bastante inofensivos desde fuera. Fensome afirma que pueden incluir dificultades para descansar y tomarse d&iacute;as libres; dar prioridad al ejercicio frente a otras actividades; ser incapaz de estar quieto; optar por ir andando a todas partes; o incluso utilizar un escritorio para trabajar de pie. En cuanto a se&ntilde;ales de alarma, estas son bastante sutiles. &ldquo;Querer cuidar nuestra salud es maravilloso, pero &iquest;cu&aacute;l es la intenci&oacute;n que hay detr&aacute;s?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;&iquest;Es porque estar quieto provoca mucha angustia y miedo, o es porque realmente queremos estar f&iacute;sicamente activos?&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los pacientes con los que trabajo utilizan el ejercicio para deshacerse de sentimientos indeseados e incómodos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Stacey Fensome</span>
                                        <span>—</span> psicóloga deportiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una complicaci&oacute;n adicional es que el ejercicio goza de aceptaci&oacute;n social, de una forma que, por ejemplo, la adicci&oacute;n al juego no tiene. Tu enfoque de &ldquo;sin d&iacute;as de descanso&rdquo; puede granjearte el aplauso de las redes sociales; tu tipo de cuerpo puede cumplir con un ideal social. Es muy poco probable que las personas de tu entorno, salvo las m&aacute;s cercanas, expresen su preocupaci&oacute;n. &ldquo;Trabaj&eacute; con un cliente que hac&iacute;a sesiones de entrenamiento extra y llegaba temprano, y por eso lo pon&iacute;an en un pedestal&rdquo;, dice Fensome. &ldquo;Pero lo que realmente ocurr&iacute;a era que no pod&iacute;a parar, y si paraba, perd&iacute;a el control sobre qui&eacute;n era&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Margo Steines, una escritora afincada en Arizona, ha tenido que lidiar con una larga lista de adicciones y trastornos alimentarios a lo largo de su vida, pero, en cierto modo, la recuperaci&oacute;n de la adicci&oacute;n al ejercicio le result&oacute; la m&aacute;s dif&iacute;cil. En el punto &aacute;lgido de su adicci&oacute;n, durante sus estudios de posgrado, pasaba entre siete y nueve horas al d&iacute;a en distintos gimnasios. &ldquo;Ten&iacute;a un entrenador secreto con el que me ve&iacute;a antes de ir a CrossFit, y luego iba a CrossFit, despu&eacute;s corr&iacute;a, y luego a bikram yoga y a artes marciales&rdquo;, cuenta. &ldquo;Estaba descuidando todo lo dem&aacute;s y sufriendo una cascada de lesiones deportivas. Pero la gente me paraba en la tienda y me preguntaba qu&eacute; hac&iacute;a para entrenar. Es f&aacute;cil ocultar la disfunci&oacute;n porque no est&aacute;s visiblemente por debajo de tu peso: est&aacute;s musculosa, tonificada y tienes un aspecto estupendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ella lo describe, su adicci&oacute;n ten&iacute;a varias capas. La m&aacute;s obvia era la cultural, relacionada con el deseo de tener un tipo de cuerpo muy espec&iacute;fico e idealizado. Hab&iacute;a una capa personal, relacionada con las secuelas de una relaci&oacute;n traum&aacute;tica. &ldquo;El ejercicio me permit&iacute;a no sentir lo mal que estaba por culpa de eso&rdquo;, se&ntilde;ala. Luego estaba el refuerzo positivo de quienes la rodeaban, incluidos m&eacute;dicos y terapeutas, que tend&iacute;an a seguir la l&iacute;nea de que &ldquo;el movimiento es bueno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solo su pareja, un entrenador de fuerza y acondicionamiento, reconoci&oacute; sus problemas tal y como eran. &ldquo;Tuve mucha suerte, porque &eacute;l era mi entrenador en aquel momento&rdquo;, dice. &ldquo;&Eacute;l ve&iacute;a las se&ntilde;ales de alarma, pero tambi&eacute;n sab&iacute;a c&oacute;mo abordarme con delicadeza, como a un conejito en el bosque&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al ejercicio puede ser tan perjudicial como cualquier otro tipo de adicci&oacute;n; si, al mismo tiempo, no te alimentas lo suficiente, puedes desarrollar el s&iacute;ndrome de sobreentrenamiento, una afecci&oacute;n caracterizada por una serie de s&iacute;ntomas f&iacute;sicos y mentales desagradables. &ldquo;Puedes sufrir lesiones cr&oacute;nicas. Probablemente te enfrentes a alteraciones hormonales, agotamiento, falta de energ&iacute;a y bajo estado de &aacute;nimo. Puede haber un componente de aislamiento social, como si la bater&iacute;a social ni siquiera existiera&rdquo;, afirma Aaron McCulloch, copropietario y director de Your Personal Training.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenía un entrenador secreto con el que me veía antes de ir a CrossFit, y luego iba a CrossFit, después corría, y luego a bikram yoga y a artes marciales (...) Es fácil ocultar la disfunción porque no estás visiblemente por debajo de tu peso: estás musculosa, tonificada y tienes un aspecto estupendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Margo Steines</span>
                                        <span>—</span> escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sanchez afirma que tambi&eacute;n puede haber repercusiones psicol&oacute;gicas, sociales e incluso espirituales. &ldquo;El desgaste mental que supone es como una prisi&oacute;n en tu cabeza&rdquo;, dice. &ldquo;La persona tendr&aacute; un sentido de identidad muy externo, lo que significa que su autoestima depender&aacute;n totalmente de cu&aacute;nto ejercicio haga. Saltarse el entrenamiento provoca mucha culpa y verg&uuml;enza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el nacimiento de su hija en 2020, Steines padece encefalomielitis mi&aacute;lgica, antes conocida como s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica, una enfermedad que la obliga a guardar cama durante los brotes y que, naturalmente, modera su impulso de hacer ejercicio en exceso. Aunque no puede afirmar con certeza cu&aacute;l fue la causa, s&iacute; cree que est&aacute; relacionada con su adicci&oacute;n al ejercicio. &ldquo;Alterno entre llevar una vida relativamente sedentaria y hacer ejercicio como una persona normal&rdquo;, afirma. &ldquo;Desde fuera, parece que me he recuperado. Aunque dir&iacute;a que me he recuperado en dos tercios a nivel mental, no hice el trabajo necesario para recuperarme. Es m&aacute;s bien como si me hubieran quitado la adicci&oacute;n al ejercicio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tyburski, por su parte, se ha &ldquo;retirado extraoficialmente&rdquo; de la aventura tras la acumulaci&oacute;n de lesiones y las consiguientes operaciones. &ldquo;En 2026, estoy pagando por los comportamientos perjudiciales de 2013 y 2014&rdquo;, afirma. &ldquo;Me ha costado un tiempo aceptarlo, pero ahora siento gratitud por las peque&ntilde;as cosas de la vida, por poder simplemente estar activo y sano. &iquest;Me volver&eacute;is a ver nadando entre continentes? No, pero cuando mi cuerpo est&eacute; listo para ello, me encantar&iacute;a meterme en el oc&eacute;ano durante media hora&rdquo;. En la actualidad, trabaja como conferenciante y coach de liderazgo, y dice que se encuentra en un buen momento.
    </p><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n de la adicci&oacute;n al ejercicio puede ser compleja, sobre todo porque eliminar el ejercicio por completo &mdash;como se har&iacute;a con las adicciones a las drogas y al alcohol&mdash; no suele ser un objetivo final deseable. Sin embargo, por muy tensa que sea la relaci&oacute;n de una persona con el ejercicio f&iacute;sico, existen opciones disponibles: ingresar en un centro de rehabilitaci&oacute;n, trabajar con un terapeuta comprensivo o incluso recurrir al apoyo de otras personas en la misma situaci&oacute;n. Lo ideal ser&iacute;a que estas opciones facilitaran la detecci&oacute;n de los signos antes de que el problema se haya descontrolado.
    </p><p class="article-text">
        A Costello le gusta usar la analog&iacute;a de una lesi&oacute;n f&iacute;sica. &ldquo;Si tuvieras una molestia en el tobillo y te preocupara que se convirtiera en algo m&aacute;s grave, lo comentar&iacute;a&rdquo;, dice. &ldquo;Se lo comentar&iacute;as a un amigo y, si empeorara, ir&iacute;as al fisioterapeuta. Creo que debemos hacer lo mismo con las molestias psicol&oacute;gicas, simplemente decir: &rdquo;&iquest;Sientes que te pones demasiado ansioso si te saltas una sesi&oacute;n?&ldquo;. Te sorprender&iacute;a lo &uacute;til que puede ser el simple hecho de hablarlo en voz alta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abi Millar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ejercicio-convierte-adiccion-facil-ocultarlo-tonificada-aspecto-estupendo_1_13138717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 19:54:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando hacer ejercicio se convierte en una adicción: "Es fácil ocultarlo porque estás tonificada y con un aspecto estupendo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Adicciones,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sandra Delaporte: "No me voy a poner bótox. Voy a tener canas y arrugas aunque no le guste a la industria musical"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sandra-delaporte-no-poner-botox-canas-arrugas-no-le-guste-industria-musical_1_13113012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac49e8ba-1a8a-49b6-af8d-6f6c864f5372_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3629y1606.jpg" width="1200" height="675" alt="Sandra Delaporte: &quot;No me voy a poner bótox. Voy a tener canas y arrugas aunque no le guste a la industria musical&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compositora, productora, letrista, vocalista y mitad del grupo Delaporte, publica su primer libro, 'Del barro al poema': "Nos da tanto miedo nuestra vulnerabilidad que idolatramos a personas que nos hacen creer que podemos con todo y es mentira"</p><p class="subtitle">Shakira factura y el viaje lo pagas tú: quién gana más con el fenómeno de las 'residencias'</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se dice que la cancelaci&oacute;n destroza la vida de hombres, pero todos siguen trabajando, siendo famosos e impunes&rdquo;. La violencia sexual y su respuesta social es uno de los temas que <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/delaporte-realidad-dejate-caer-sido-disco-creado-paradojicamente-ahora_1_11956259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sandra Delaporte</a> ha volcado en su dur&iacute;simo, realista y honesto primer libro <em>Del barro al poema</em> (Lunwerg). Y lo ha hecho a trav&eacute;s de versos y canciones en los que reflexiona y arroja luz sobre la soledad, el <a href="" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">suicidio</a>, lo que ha acu&ntilde;ado como <em>famositis </em>y la vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        La cantante, productora y vocalista de Delaporte &mdash;que el pasado mes de noviembre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/delaporte-denuncia-agresion-sexual-sufrio-fan-durante-concierto_1_12796823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute; la agresi&oacute;n sexual</a> que sufri&oacute; durante un concierto&mdash; ha agarrado sus heridas, las ha abierto, ha dejado salir su pus y las ha limpiado sin dejar de retorcerse. Tambi&eacute;n las ha permitido desgarrarse incluso un poco m&aacute;s, para acabar sanando, renovando su piel, abraz&aacute;ndolas y cuid&aacute;ndolas en un ejercicio de honestidad que sobrecoge por la crudeza y a la vez delicadeza con la que ha suturado sus llagas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro entronca con la idea de felicidad que abunda hoy en d&iacute;a, reducida muchas veces al imperio de Mr. Wonderful.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La felicidad como marca es mentira. A nivel social estamos en una deriva de hiperdisociaci&oacute;n, de vanidad, que se ha colado a trav&eacute;s de la marca de felicidad social y de solucionar todos nuestros problemas de abandono y heridas a trav&eacute;s de conseguir fans, de que nos vean, de sentir que existimos y somos importantes a trav&eacute;s de las dem&aacute;s personas. Desde un yo que no es real y que genera m&aacute;s vac&iacute;o, porque al final te quieren desde una marca que has generado, no desde quien t&uacute; eres realmente. Se ensalza la marca de que la vida es maravillosa, de que todo es genial, viaja y que se te pase, consume y que se te pase, ve a 800 festivales, consume m&aacute;s alcohol...
    </p><p class="article-text">
        Yo he tenido ideas suicidas y hay que hablar de que es un fracaso social, no individual, porque no encajamos en el sistema que se nos ha vendido de producci&oacute;n capitalista. Un modelo de existir en torno al consumo, que ya es fracaso, pero no nuestro. Quien se atreve a mirarlo de frente y ver esas heridas, es quien hace la revoluci&oacute;n, quien ve la vulnerabilidad, quien de pronto conecta con la ternura y con lo m&aacute;s radical de todo, que es ser buena persona, incluso aunque tengas que renunciar a ser famoso o todos estos vac&iacute;os que estamos llenando con esta moto a toda velocidad. Somos m&aacute;s listas de lo que parece, nos la intentan colar pero no funciona. Hay m&aacute;s precariedad que nunca, el problema de la vivienda es brutal, el nivel de depresi&oacute;n, los problemas de salud y salud mental, es abismal. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d10ab4bf-0d9f-45ff-b0b3-1a745dce897b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la 'famositis'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La <em>famositis </em>es una inflamaci&oacute;n aguda del ego que viene de la enfermedad de la idolatr&iacute;a. Tener referentes e inspiraci&oacute;n es superimportante, pero de ah&iacute; a la locura que se ha generado... El <em>backstage </em>de muchos festivales es a ver qui&eacute;n est&aacute; con la abeja reina. Imagina que aparecen aqu&iacute; Rosal&iacute;a, Nathy Peluso o Beyonc&eacute;, &iquest;qu&eacute; va a pasar? Es que hasta deshumaniza a la persona. Se convierte en la masa masiva que se supone que es el &eacute;xito al que aspirar y al que idolatrar, como si esa persona tuviera algo fundamentalmente maravilloso; y es una persona igual que t&uacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Con millones detr&aacute;s para precisamente convertirlo en algo que inflame el ego y la enfermedad de la idolatr&iacute;a? S&iacute;, pero a m&iacute; no me gusta que me idolatren. Me parece una falta de respeto. Me parece bien que te inspire, que te guste lo que hago, que te ayude; pero yo quiero hablar con un humano, no con un ni&ntilde;o de doce a&ntilde;os que ve a un superh&eacute;roe porque canta y lleva cosas de marca. Lo siento pero no. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me gusta que me idolatren. Me parece una falta de respeto. Me parece bien que te inspire, que te guste lo que hago, que te ayude; pero yo quiero hablar con un humano, no con un niño de doce años que ve a un superhéroe porque canta y lleva cosas de marca</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra Delaporte</span>
                                        <span>—</span> Compositora, productora y cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Reflexiona sobre las veces que se perdi&oacute; a s&iacute; misma por agradar, &iquest;la industria musical permite que se den cuenta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s agradas m&aacute;s te abandonas a ti misma, y cuanto m&aacute;s lo haces, m&aacute;s dif&iacute;cil es que te quieran por quien eres y m&aacute;s gordo se hace el abismo. Es un sistema de supervivencia que me ha mantenido, pero admito que he sido 'agradadora' m&aacute;xima de amigas, amigos, p&uacute;blico, pareja. Me he puesto ropa que no quer&iacute;a. No me gusta el modelo sexual femenino que impera hoy en d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        No me identifico nada con el canon, no me gusta maquillarme, no me gusta pintarme las u&ntilde;as, no me gusta ense&ntilde;ar cosas y lo he tenido que hacer para agradar a un p&uacute;blico, conseguir fans, que me idolatren, siendo alguien que no soy. Y vender una marca de que el sue&ntilde;o de todo artista es ser Dua Lipa. Pero es que me parece arte vac&iacute;o, que no es real y nace de la supervivencia del agradar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchas artistas mujeres parecen cortadas por el mismo patr&oacute;n, &iquest;hay margen de cambio en una industria que lo perpet&uacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo he tenido que revisar mucho qu&eacute; es el &eacute;xito para m&iacute;. Yo no s&eacute; si voy a tenerlo o no, pero lo que no voy a hacer es perderme otra vez porque me marchito, me muero, no soy yo. Yo creo que en realidad nadie est&aacute; bien. Luego es verdad que hay gente que utiliza su altavoz para hablar de violencia de g&eacute;nero, de todas las formas de intransigencia y antihumanidad que existen, lo cual es muy valiente; pero es que yo no quiero ser Aitana ni Dua Lipa. 
    </p><p class="article-text">
        No quiero aparecer bailando. Yo o hago punk, o hago techno o hago este libro; no quiero un p&uacute;blico masivo, quiero p&uacute;blico consciente. Ese es el &eacute;xito para m&iacute;, poder vivir dignamente, poder pagar el alquiler, comer, hacerme alg&uacute;n viaje de vez en cuando, pagarme mi terapia, y ya est&aacute;. Y si no, puedo dedicarme a mil cosas m&aacute;s. Yo voy a crear hasta el d&iacute;a en que me muera, pero si lo que creo no late o no forma parte de, me da igual. El dinero ya no es un monstruo al que tengo que agradar.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixo" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>En su experiencia, &iquest;c&oacute;mo se ha sentido al hablar del suicidio? &iquest;Falta conversaci&oacute;n sobre ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo que lo oscuro no se ve y muchas personas no se sienten vistas. Los consejos de la marca de la felicidad, de &ldquo;ay bueno, pero la vida es maravillosa, c&eacute;ntrate en eso&rdquo;, no ayudan a superar el suicidio, promueven el aislamiento. Si la gente no se expresa y pide ayuda, se mata, porque precisamente te quieres matar porque te sientes sola y abandonada. Sin las otras personas no vivimos. Nos han intentado hacer pensar que somos independientes, que podemos con todo, todo esto de los cripto, que qu&eacute; pereza y co&ntilde;azo de seres humanos. Todo ese tipo de mensajes no van con la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        El aislamiento es lo peor que hay y parad&oacute;jicamente ahora estar aislado es lo <em>cool</em> y lo guay. As&iacute; que ver a gente hablando del suicidio a m&iacute; me ha salvado, y hablar de la muerte con total naturalidad. Todas vamos a morir. Tambi&eacute;n hay un rollo de &ldquo;somos superhero&iacute;nas inmortales&rdquo; y eso es mentira. Nos da tanto miedo darnos cuenta de la vulnerabilidad que tenemos que vamos corriendo a idolatrar a personas que nos hacen creer que somos inmortales, maravillosas y que podemos con todo, y es todo mentira. Las personas que hablan de su humanidad s&iacute; salvan vidas, y son gente valiente.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixu" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; lugar ocupa la vulnerabilidad en la actualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me ense&ntilde;aron de peque&ntilde;a que la vida es dura y que t&uacute; tienes que ser m&aacute;s fuerte que la vida. Y hay que ser fuerte, poder con todo, y ser demasiado sensible es un problema; y ser demasiado intensa, tambi&eacute;n. Venimos de una deriva, que siguen gobernando hombres, que nos dice que tenemos que producir, autoexplotarnos, morir en el intento, y que vivan el honor, el orden, la ley y el rey. Hay una voz constante que dice &ldquo;s&eacute; fuerte y no llores&rdquo; y que la vulnerabilidad es de d&eacute;biles. Y si eres d&eacute;bil, mueres. 
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os mi vulnerabilidad ha sido mi &uacute;nica fortaleza, porque es lo que realmente me dice quien soy, me permite poner l&iacute;mites y decir &ldquo;yo no me autoexploto&rdquo; y &ldquo;no me voy a suicidar porque t&uacute; me grites&rdquo;. Te voy a decir que no. A la industria musical, con todo el cari&ntilde;o del mundo y lo que me has dado, gracias, pero por aqu&iacute; no paso. No me voy a poner b&oacute;tox. Voy a tener canas, arrugas; y si a ti no te gusta, es que no tengo que estar ah&iacute;. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixs" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Otro tema que aborda es su experiencia como v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero, &iquest;hace falta tambi&eacute;n poner m&aacute;s el foco, o incluso replantear la manera de hacerlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio se suele poner mucho el foco en victimizar, en la carnaza. Me pas&oacute; cuando anunci&eacute; en mis redes sociales, que es mi comunidad, la agresi&oacute;n sexual que sufr&iacute; durante un concierto. Lo hice porque lo sent&iacute; como una traici&oacute;n porque de mi p&uacute;blico espero que haya un m&iacute;nimo de conciencia y de responsabilidad. La libertad no es lo que dice Ayuso, requiere de mucha responsabilidad, y si no la tienes, es tiran&iacute;a. Es mucho del neoliberalismo del &ldquo;todo vale&rdquo; y no, no todo vale. Me cabre&eacute; mucho porque cuando bajo del escenario hay un pacto de confianza y seguridad. Y si eso se rompe no est&aacute; bien, y lo comuniqu&eacute;. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? Me llamaron de programas de televisi&oacute;n que no me hab&iacute;an llamado en la vida. Y no, si quieres carnaza ve a buscarla a otra parte. Esto es muy sensible.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4eixq" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Al principio se pone el foco en la denuncia, y en poner en duda a la que denuncia, como pas&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/julio-iglesias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julio Iglesias</a>. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil es tener la valent&iacute;a de denunciar y rehabilitar a esa persona para que pueda volver a confiar en un hombre, en la vida y para que no se quite la vida, que es lo que m&aacute;s me est&aacute; costando a m&iacute;. Llevo diez a&ntilde;os de terapia intensiva trabajando el abuso narcisista, el abuso sexual y el maltrato psicol&oacute;gico. Y nadie pone el foco ah&iacute;, nadie habla del p&aacute;nico a que te toquen, del ser humano que hay detr&aacute;s de todo lo que est&aacute; pasando. 
    </p><p class="article-text">
        Y peor a&uacute;n, se dice que a los hombres les destrozas la vida por la cancelaci&oacute;n, pero es que todos esos hombres siguen trabajando, siguen siendo famosos, siguen haciendo de su vida lo que les da la gana y pasan impunes. Da la sensaci&oacute;n de que todav&iacute;a socialmente se protege m&aacute;s al agresor que a la v&iacute;ctima, se pone en duda antes a la v&iacute;ctima que al agresor y al que abusa. Y el &uacute;nico responsable del abuso es el que abusa. Si t&uacute; decides poner en duda a la v&iacute;ctima o, como en el <em>bullying</em>, decides poner en duda al ni&ntilde;o que est&aacute;n pegando, eres parte del <em>bullying</em>. Y si no lo quieres ver, es porque no te importa una mierda la humanidad. Te importas t&uacute;, tu ego y tu narcisismo. 
    </p><h2 class="article-text">V&iacute;deo completo de la entrevista</h2><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;deo: </strong><a href="https://www.eldiario.es/autores/adrian-torrano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Adri&aacute;n Torrano</strong></a>
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa4ekgc" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sandra-delaporte-no-poner-botox-canas-arrugas-no-le-guste-industria-musical_1_13113012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sandra Delaporte: "No me voy a poner bótox. Voy a tener canas y arrugas aunque no le guste a la industria musical"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poemas,Salud mental,Suicidio,Música,Cantautores,Canciones,Conciertos,Agresiones machistas,Violencia de género,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Deberías alegrarte&quot;: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la prevalencia de esta enfermedad, la depresión postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atención del sistema de salud, lo que deja a muchas mujeres sin diagnóstico y sin ayuda, un fenómeno que la periodista Diana Oliver documenta en su libro 'Deberías alegrarte'</p><p class="subtitle">Episiotomías, el corte en la vagina desaconsejado por la OMS que sufre una de cada tres madres en España
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No entend&iacute;a qu&eacute; me pasaba. Sent&iacute;a que deb&iacute;a estar feliz pero no lo estaba y eso me avergonzaba&rdquo;. Hace casi dos a&ntilde;os que Luc&iacute;a, de 34 a&ntilde;os, dio a luz a su hija. Esa etapa de la vida, que se proyecta siempre como un momento lleno de felicidad, sin claroscuros, solo amor y alegr&iacute;a, fue para ella algo muy distinto. &ldquo;Ten&iacute;a un sentimiento de soledad muy profundo, sent&iacute;a mucha exigencia, lloraba mucho, estaba muy triste, no ten&iacute;a ganas de nada&rdquo;, relata Luc&iacute;a, cuya profesi&oacute;n, matrona, le ayud&oacute; y le perjudic&oacute; al mismo tiempo a la hora de atravesar lo que le suced&iacute;a. Le perjudic&oacute; porque sinti&oacute; que las expectativas sobre ella eran a&uacute;n mayores -si era matrona, sabr&iacute;a hacerlo todo-, y le ayud&oacute; porque pudo ponerle nombre a lo que le estaba pasando: ten&iacute;a una depresi&oacute;n postparto.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de esta enfermedad (la OMS calcula que al menos una de cada 10 mujeres la sufre durante el primer a&ntilde;o tras dar a luz, aunque algunos estudios elevan esa cifra hasta el 30% de las madres), la depresi&oacute;n postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atenci&oacute;n del sistema de salud. La periodista Diana Oliver acaba de publicar <em>Deber&iacute;as alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresi&oacute;n posparto</em> (Altamarea), un libro en el que hay investigaci&oacute;n, narraci&oacute;n, ciencia y memoria para indagar sobre esta experiencia frecuente pero invisibilizada <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cliche-felicidad-embarazo-maternidad-estigmatiza-mujeres-afrontan-ansiedad-depresion_1_9806938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y todav&iacute;a desatendida.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que lo cuentan relatan c&oacute;mo se minusvalora su sentir. Escuchan mucho eso de 'es normal' o 'se pasar&aacute;',  'es el caos hormonal', 'pero tu hijo est&aacute; sano' o 'todo ha salido bien, deber&iacute;as alegrarte' y, aunque se diga sin malicia, esas frases minusvaloran un malestar que les ha costado mucho expresar. Por otro lado, muchas no lo cuentan en el momento, sino a posteriori, incluso much&iacute;simos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando sus hijos tienen 30, y te dicen que tiraron para adelante como pudieron&rdquo;, afirma Oliver, que subraya el infradiag&oacute;stico que existe a&uacute;n de esta enfermedad. Muchas de las mujeres con las que habl&oacute; para su libro nunca tuvieron delante a un profesional de la salud que les confirmara un diagn&oacute;stico, no solo por la dificultad para relatar lo que les suced&iacute;a sino por la carencia de recursos sanitarios para atender esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es una depresi&oacute;n postparto? &ldquo;Es un estado depresivo con cierta sintomatolog&iacute;a que puede iniciarse ya en el &uacute;ltimo trimestre de gestaci&oacute;n pero que es frecuente que se vaya desarrollando en las primeras semanas tras el parto. Hay tristeza, desinter&eacute;s por las cosas, falta de ilusi&oacute;n, imposibilidad o dificultad de disfrutar del d&iacute;a a d&iacute;a, culpa, puede haber insomnio, mucha ansiedad o dificultades&nbsp;de alimentaci&oacute;n&rdquo;, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve que hasta su reciente jubilaci&oacute;n era la jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, una iniciativa pionera; apenas existen departamentos as&iacute; en Espa&ntilde;a. Garc&iacute;a-Esteve especifica que la depresi&oacute;n postparto afecta al funcionamiento de la mujer en su d&iacute;a a d&iacute;a y como madre y que no puede entenderse como una depresi&oacute;n al uso puesto que est&aacute; estrechamente relacionada con los cambios que implican un embarazo, un parto y un puerperio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado más por el propio interés de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atención e inversión&quot;, cuestiona García Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ha estado totalmente invisibilizada&nbsp;y maltratada, no se le ha hecho caso&rdquo;, resume la psiquiatra. Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son m&aacute;s las iniciativas en hospitales y centros de salud para detectar y acompa&ntilde;ar a las mujeres que puedan padecer esta dolencia, la atenci&oacute;n est&aacute; muy lejos de ser sistem&aacute;tica y depender&aacute;, m&aacute;s bien, del lugar donde viva la madre reciente y del centro que le corresponda. &ldquo;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se han ido montando dispensarios... pero en general se han montado m&aacute;s por el propio inter&eacute;s de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atenci&oacute;n&nbsp;e inversi&oacute;n&rdquo;, cuestiona Garc&iacute;a-Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados. 
    </p><p class="article-text">
        La experta subraya que no se trata de un asunto meramente hormonal. Lo confirma Diana Oliver, que en su retrato de la depresi&oacute;n postparto cuenta que lejos de ser una cuesti&oacute;n f&iacute;sica y hormonal, &ldquo;hay que tener en cuenta una mirada ecosist&eacute;mica&rdquo; en la que influye la biograf&iacute;a personal, traumas de la infancia, problemas familiares, sufrir o haber sufrido violencia, as&iacute; como el contexto econ&oacute;mico, material y personal. Las circunstancias en las que se desarrolla el parto tienen tambi&eacute;n mucho que ver: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-sufren-violencia-obstetrica-verbal-riesgo-padecer-depresion-postparto_1_8894009.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n hecha en Espa&ntilde;a</a> descubri&oacute; que haber sufrido violencia obst&eacute;trica o que el beb&eacute; haya necesitado ingreso en una UCI aumenta el riesgo de que una madre desarrolle depresi&oacute;n postparto.
    </p><h2 class="article-text">Ser la madre ideal</h2><p class="article-text">
        Luc&iacute;a, matrona en la sanidad p&uacute;blica andaluza, confirma la falta de atenci&oacute;n a la salud mental de las madres recientes. No se les pregunta o no se profundiza en eso, te interesas por los puntos, por la episiotom&iacute;a, por el pecho, por el parto, ves si hay alg&uacute;n problema fisiol&oacute;gico... en media hora como mucho ves a madre y beb&eacute;, las consultas masificadas no ayudan&ldquo;, resume. Por experiencia propia sabe, adem&aacute;s, que preguntar '&iquest;qu&eacute; tal?' no es suficiente: los sentimientos complejos y contradictorios que puede estar experimentando una mujer con esta dolencia son dif&iacute;ciles de sacar a la luz sin tiempo ni una exploraci&oacute;n en profundidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &quot;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas imágenes entorno a la maternidad o a cómo ser una buena madre, pero ahora hay otros estándares sobre ser la madre ideal&quot;, dice la autora de Deberías alegrarte, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealización de la maternidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque la culpa y la verg&uuml;enza que sent&iacute;a Luc&iacute;a no le dejaba apenas pronunciar palabra sobre lo que le suced&iacute;a. &ldquo;No busqu&eacute; ayuda, pens&eacute; que pasar&iacute;a. Por mi profesi&oacute;n y los conocimientos que ten&iacute;a pensaba que no pod&iacute;a estar pas&aacute;ndome eso&rdquo;, recuerda. Su parto fue lo contrario a lo que ella anhelaba: una ces&aacute;rea. Y su lactancia, un suplicio, hasta el punto que tuvo que abandonar la idea de dar el pecho en exclusiva. No poder cumplir con su plan ideal y con lo que se esperaba de ella, la derrumb&oacute;: &ldquo;Sent&iacute; mucha autoexigencia&nbsp;para conseguir dar el pecho, ten&iacute;a un nivel de estr&eacute;s muy alto, estaban los comentarios externos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &ldquo;Tienen un peso enorme. Se han derribado muchas im&aacute;genes en torno a la maternidad o a c&oacute;mo ser una buena madre, pero ahora hay otros est&aacute;ndares sobre ser la madre ideal&rdquo;, dice la autora de<em> Deber&iacute;as alegrarte</em>, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealizaci&oacute;n de la maternidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hace quince a&ntilde;os empezaron los blogs de maternidad se hablaba en primera persona y hab&iacute;a una sensaci&oacute;n de comunidad, de compartir experiencias, de sentirte parecida o acompa&ntilde;ada, ve&iacute;as un punto de normalidad. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con las redes sociales, ha habido un cambio y se generan expectativas muy altas sobre la recuperaci&oacute;n del posparto, sobre c&oacute;mo afrontar la maternidad, c&oacute;mo criar, las cosas que vas a poder hacer con tus hijos... Y eso te influye porque t&uacute; est&aacute;s en tu postparto despeluchada o perdida, y no entiendes por qu&eacute; esas mujeres pueden hacer todo eso y t&uacute; no&rdquo;, comenta Oliver. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a tambi&eacute;n siente que el &ldquo;nivel de exigencia&rdquo; que hay en la sociedad sobre las mujeres, tambi&eacute;n cuando se convierten en madres, impacta en su salud mental. En <em>Deber&iacute;as alegrarte</em> aparece la pensadora Casilda Rodrig&aacute;&ntilde;ez Bustos, que reflexiona sobre c&oacute;mo el patriarcado y su imposici&oacute;n de un modelo de madre ideal &ldquo;pueden generar un malestar profundo en las mujeres&rdquo; que deriva en culpa, autoexigencia, y desconexi&oacute;n con una misma y con su criatura.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pens&eacute; en desaparecer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa Carol Renaux nunca obtuvo un diagn&oacute;stico de depresi&oacute;n postparto pero, a&ntilde;os despu&eacute;s de haber parido a su tercer hijo, tiene claro que eso es lo que vivi&oacute; en sus tres puerperios. Con su primera hija tuvo un &ldquo;parto horrible&rdquo;. &ldquo;A posteriori supe que eso era violencia obst&eacute;trica. Determin&oacute; mucho mi posparto y mi relaci&oacute;n con la ni&ntilde;a. Nada m&aacute;s llegar a casa, sent&iacute; terror de quedarme sola con ella, de que le pasara algo malo, de que muriera por muerte s&uacute;bita, y peor a&uacute;n, de que yo pudiera hacerle algo malo, ten&iacute;a&nbsp;muchos pensamientos intrusivos, miedo de ahogarla en la ba&ntilde;era, de pegarle, de tirarla por la ventana...&rdquo;, cuenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fotógrafa Carol Renaux vivía en una alerta constante que le impedía dormir con normalidad y le generaba tristeza: &quot;Lo comenté con mi pareja, él quiso quitarle imporancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consulté con ningún profesional, la matrona no me hacía caso. A la que pude me reincorporé a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus s&iacute;ntomas sobrepasaban claramente lo que se ha llamado <em>maternity blues </em>o disforia posparto, un estado, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, que afecta hasta el 70% de las madres recientes y que est&aacute; relacionado con los cambios hormonales bruscos. Su duraci&oacute;n es, sin embargo, mucho m&aacute;s acotada en el tiempo y suele suceder durante unos d&iacute;as tras el parto.
    </p><p class="article-text">
        Renaux viv&iacute;a en una alerta constante que le imped&iacute;a dormir con normalidad y le generaba tristeza: &ldquo;Lo coment&eacute; con mi pareja, &eacute;l quiso quitarle importancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consult&eacute; con ning&uacute;n profesional, la matrona no me hac&iacute;a caso. A la que pude me reincorpor&eacute; a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada&rdquo;. La historia se repiti&oacute; tras su segundo y tercer embarazo. Aunque fueron muy diferentes al primero, Renaux volvi&oacute; a experimentar s&iacute;ntomas similares. Ella, adem&aacute;s, hab&iacute;a cambiado de hospital y buscado ayuda, aunque fue insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresi&oacute;n postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia espec&iacute;fica que cursa con s&iacute;ntomas depresivos, se vuelve abrumador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi matrona&nbsp;y un grupo de posparto me ayudaron mucho. Aun as&iacute;, la matrona me dec&iacute;a que no me pod&iacute;a ayudar m&aacute;s, que no hab&iacute;a&nbsp;ninguna unidad perinatal, ning&uacute;n sitio al que me pudiera remitir, lo ten&iacute;a que hacer por mi cuenta, por privado&rdquo;, prosigue Renaux. En su tercer posparto, los s&iacute;ntomas escalaron hacia reacciones agresivas e ideas suicidas: &ldquo;Pens&eacute; que solo ten&iacute;a que seguir para darle la teta y luego desaparecer, pens&eacute; en hacer un seguro de vida para cuando yo no estuviera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su matrona la anim&oacute; a canalizar su proceso a trav&eacute;s del arte y ella, fot&oacute;grafa, document&oacute; ese tercer posparto en un proyecto, <em>Pu&eacute;rpera</em>, con el que ahora hace exposiciones y ayuda a otras mujeres. &ldquo;Creo que ese proyecto me salv&oacute; la vida&rdquo;, subraya Renaux, cuyo relato refleja un periplo para ser atendida, diagnosticada y tratada que nunca tuvo resultado.
    </p><h2 class="article-text">Cribados de detecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve defiende que, sin cribados de detecci&oacute;n en el posparto, las depresiones en este periodo pasan inadvertidas. Esos cribados detectan a las mujeres que est&aacute;n en riesgo de sufrir una y permitir&iacute;an derivarlas a atenci&oacute;n especializada, aunque hoy sea escasa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresión postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia específica que cursa con síntomas depresivos, se vuelve abrumador</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas madres ni siquiera consultan con los servicios de atenci&oacute;n primaria porque ni siquiera creen que puedan estar deprimidas, sino que piensan que igual es normal; por la adaptaci&oacute;n, el estr&eacute;s del posparto; incluso se culpan porque sienten que ellas no son buenas madres&rdquo;, dice la experta en el libro. &ldquo;No se puede pensar en una atenci&oacute;n a la salud mental de las madres sin tener en cuenta al beb&eacute;&rdquo;, puntualiza Garc&iacute;a-Esteve, que explica que los tratamientos no deber&iacute;an incluir la separaci&oacute;n madre-hijo salvo en casos extremos en los que haya un riesgo real e inminente para el bienestar de una u otro. En pa&iacute;ses como Reino Unido, Francia o Canad&aacute;, cuenta Diana Oliver en su libro, existen programas de salud mental perinatal en hospitales con unidades madre-beb&eacute;. Pero para eso, primero, debe existir una unidad de salud mental perinatal. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los matices de cada experiencia, Diana Oliver ve un punto en com&uacute;n muy claro: la soledad. &ldquo;Todas comparten la soledad enorme que han sentido, una falta de escucha tremenda por parte de parejas, familias, entornos, profesionales de la salud... y mucho malestar por ello&rdquo;. La periodista insiste en la necesidad de poner sobre la mesa recursos especializados, formaci&oacute;n para profesionales y un plan nacional que incluya los cribados. &ldquo;Hay que visibilizar la depresi&oacute;n postparto y atenderla. Y tener en cuenta que, adem&aacute;s del estigma que sigue teniendo la enfermedad mental en s&iacute;, en el caso de la depresi&oacute;n postparto, al juntarse con la maternidad y esas ideas de lo que debe ser una buena madre, aumenta y hace todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil que las mujeres lo cuenten y que se les ofrezca ayuda&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13104988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Deberías alegrarte": el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Salud mental,Depresión,Salud,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El suicidio: prevención "comunitaria" en Navarra ante una decisión "individual"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/suicidio-prevencion-comunitaria-navarra-decision-individual_1_13127882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92fa2583-9c1a-4782-a651-beeddd3da7fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El suicidio: prevención &quot;comunitaria&quot; en Navarra ante una decisión &quot;individual&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Navarra impulsa la estrategia de prevención y atención a las personas con conductas suicidas con el objetivo de "implicar a toda la sociedad" en una problemática que excede "el ámbito sanitario"</p><p class="subtitle">Elena Aisa, madre de un joven que se suicidó: “Saber hablar bien de suicidio salva vidas”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El suicidio existe desde que el hombre es hombre. No existe el suicidio cero. Pero contribuir a disminuir, controlar o ayudar las personas que se acercan a esto me parece que nos llena de humanidad&rdquo;. As&iacute; explica su trabajo Adriana Go&ntilde;i, Psic&oacute;loga cl&iacute;nica del Servicio Navarro de Salud y miembro de la Comisi&oacute;n Interinstitucional de Coordinaci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n y Atenci&oacute;n de las Conductas Suicidas, que ha impulsado la nueva estrategia de prevenci&oacute;n del suicidio en la Comunidad foral.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2000 y 2023, en Navarra 1.228 personas se quitaron la vida. La Comunidad Foral &ldquo;ha sido pionera&rdquo; en investigaci&oacute;n y acciones de prevenci&oacute;n del suicidio, comenzando su andadura en 2014 dentro del Plan de Salud Navarra 2014-2020 como &ldquo;parte de su estrategia para reducir la mortalidad prematura&rdquo;. Sin embargo, aunque Navarra fue &ldquo;totalmente a la vanguardia&rdquo; hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, &ldquo;diciendo que el suicidio es cosa de todos y que las instituciones, todas, ten&iacute;an que arrimar el hombro&rdquo;, despu&eacute;s &ldquo;ha habido frenos para seguir haciendo cosas&rdquo;, describe la psic&oacute;loga. Elena Aisa, presidenta de Besarkada-Abrazo (Asociaci&oacute;n de Personas Afectadas por el Suicidio de un Ser Querido), tambi&eacute;n considera que era necesario &ldquo;actualizar [el Plan de 2014], introducir nuevos objetivos y actuaciones, y cambiar ciertos enfoques&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su dilatada carrera, Go&ntilde;i ha insistido en una idea clave: &ldquo;El suicidio es multifactorial. Un sumatorio&rdquo;. Una realidad compleja que, sin embargo, el ser humano tiende a simplificar buscando una &ldquo;explicaci&oacute;n convincente&rdquo;. Por ello, hace hincapi&eacute; en la necesidad de &ldquo;abrir la mente&rdquo; ante un fen&oacute;meno que considera &ldquo;cosa de todos&rdquo; y cuya prevenci&oacute;n implica &ldquo;un trabajo de fondo&rdquo;. En esta l&iacute;nea, la Estrategia de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n a las personas con conductas suicidas en Navarra, presentada recientemente, busca &ldquo;fortalecer la capacidad institucional y comunitaria para prevenir el suicidio, mejorar la detecci&oacute;n temprana del riesgo y garantizar una atenci&oacute;n coordinada y eficaz a las personas afectadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un estudio y hoja de ruta que, aunque impulsada por el Departamento de Salud, considera que las actuaciones, no se limitan solo al &ldquo;solo al &aacute;mbito sanitario&rdquo;, sino que pretenden &ldquo;avanzar hacia una sociedad m&aacute;s sensibilizada y preparada&rdquo;. La elaboraci&oacute;n de la Estrategia ha sido coordinada por la Comisi&oacute;n Interinstitucional de Coordinaci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n y Atenci&oacute;n de las Conductas Suicidas de Navarra (NaPRESUI).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay dudas de que la Estrategia va a salvar vidas&rdquo;, afirma la presidenta de Besarkada-Abrazo, miembro de la comisi&oacute;n y madre de un joven de 20 a&ntilde;os que se quit&oacute; la vida hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. A la pregunta que ella misma se hace de cu&aacute;ntas personas no se suicidar&aacute;n gracias a la Estrategia, admite que no va a &ldquo;mirar el n&uacute;mero&rdquo;. &ldquo;Una persona que no se suicide ya es una vida que puede seguir adelante con los sabores y sinsabores inherentes al vivir&rdquo;, y no solo &ldquo;es la propia persona&rdquo;, sino tambi&eacute;n &ldquo;es una familia y un entorno que pueden continuar sin esa tragedia irreparable en sus vidas&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los estudios, el suicidio &ldquo;afecta en distinto grado de intensidad hasta a 132 personas&rdquo; por fallecimiento. Por ello, a la hora de abordar el suicidio, es importante poner tambi&eacute;n el foco en ser &ldquo;cuidadosos en recoger al entorno&rdquo; de la persona que se ha quitadola vida, explica Go&ntilde;i. De hecho, la vivencia de haber tenido un allegado que se ha suicidado, puede suponer un &ldquo;factor de riesgo o precipitante de la conducta suicida&rdquo;, tal y como figura en el diagn&oacute;stico de la Estrategia.
    </p><p class="article-text">
        Go&ntilde;i, como secretaria de la comisi&oacute;n que ha elaborado la Estrategia, destaca como uno de sus principales puntos fuertes &ldquo;la enorme colaboraci&oacute;n de colectivos vulnerables&rdquo; para realizar &ldquo;el diagn&oacute;stico de la situaci&oacute;n&rdquo;, as&iacute; como su papel clave para &ldquo;mejorar sus propios procesos de detecci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales colectivos vulnerables identificados en la Estrategia figuran los menores infractores o &ldquo;protegidos&rdquo;, personas con discapacidad o dependencia, el colectivo LGTBI o aquellas personas con trastornos mentales, v&iacute;ctimas de acoso o violencia de g&eacute;nero. Aunque Aisa ha querido matizar que, en la asociaci&oacute;n de personas afectadas por el suicidio de un allegado, el perfil de las familias atendidas &ldquo;no responde a circunstancias espec&iacute;ficas asociadas&rdquo;, es decir, no se encuadran &ldquo;en colectivos espec&iacute;ficos&rdquo; en los que haya &ldquo;un factor en concreto que determine&rdquo;. &ldquo;A pesar de que [en algunas personas] puedas encontrar algunas caracter&iacute;siticas tipificadas como precipitantes o vulnerables, no es algo cerrado. Son factores, pero lo importante es verlo todo en conjunto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En esta linea, Go&ntilde;i destaca que el suicidio es &ldquo;un sumatorio de acciones&rdquo;, no una circustancia o hecho vital concreto y, por ello, el dispositivo de prevenci&oacute;n tiene que &ldquo;englobarlo todo&rdquo;. En este sentido, la experta tambi&eacute;n ha querido desligar el suicidio con la enfermedad mental, pues &ldquo;no hace falta un diagn&oacute;stico para suicidarse. Pensar que una persona se ha quitado la vida por una depresi&oacute;n o un trastorno mental es muy limitado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se puede hacer la mejor unidad sanitaria&rdquo; que aborde el suicidio &ldquo;con los mejores psiquiatras, pero seguir dando la misma tasa porque no basta solo con eso&rdquo;, a&ntilde;ade. La clave, a su juicio, es conseguir &ldquo;un entramado social&rdquo; compuesto por personas &ldquo;con ciertas competencias y conocimiento&rdquo; capaces de &ldquo;detectar y actuar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con este objetivo, la Estrategia pretende capilarizarse a trav&eacute;s de &ldquo;nueve tent&aacute;culos&rdquo; u objetivos estrat&eacute;gicos, como figura en el propio documento, que incluye &ldquo;actuaciones de detecci&oacute;n y asistencia temprana que no se limitan solo al &aacute;mbito sanitario, sino que implican a educaci&oacute;n, servicios sociales, justicia, empleo, medios de comunicaci&oacute;n y asociaciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n, &ldquo;tiene objetivos muy potentes e implicaci&oacute;n en el tema&rdquo;. &ldquo;Hay que ense&ntilde;ar matem&aacute;ticas, por supuesto, tambi&eacute;n idiomas. Pero los ni&ntilde;os y j&oacute;venes tienen que aprender a regular las emociones (como la frustraci&oacute;n)&rdquo;, explica Go&ntilde;i. La regulaci&oacute;n emocional, aunque parezca un asunto balad&iacute;, es fundamental en una buena prevenci&oacute;n del suicidio y parte del &ldquo;trabajo de fondo&rdquo; que pretende ir a la ra&iacute;z del problema. En ocasiones, &ldquo;las crisis suicidas son muy fluctuantes&rdquo;, porque el paciente puede tener una &ldquo;actividad cognitiva que no es capaz de controlar&rdquo;. De forma que &ldquo;cualquier cosa que ocurra en el medio tiene mucha m&aacute;s significaci&oacute;n porque hay una falta de regulaci&oacute;n emocional propia&rdquo;. &ldquo;Debemos tener esa regulacion. Primero identificar las emociones, despu&eacute;s saber regularlas, y, por &uacute;ltimo saber expresarlas. Es fundamental&rdquo; y una de las formas en las que espera que se materialice la &ldquo;capilarizaci&oacute;n&rdquo; de la Estrategia de Prevenci&oacute;n en el &ldquo;tejido social&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la Estrategia tambi&eacute;n incorpora una &ldquo;perspectiva de g&eacute;nero y juventud&rdquo; y un enfoque &ldquo;digital ante el riesgo de las redes sociales&rdquo;. Respecto a ello, la psic&oacute;loga y secretaria de la comisi&oacute;n pone el foco en el papel de la educaci&oacute;n en un desarollo tecnol&oacute;gico que &ldquo;no tiene vuelta atr&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Hay que ense&ntilde;arles porque podemos prohibir o retrasar el uso de los smartphones, pero los van a tener. Debemos ense&ntilde;ar a vivir entre el yo virtual y el yo real&rdquo;, explica Go&ntilde;i. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy importante en los j&oacute;venes hacerlo bien&rdquo;, incide la psic&oacute;loga, a quienes &ldquo;el efecto contagio&rdquo; afecta de forma &ldquo;mucho mayor que en la edad adulta&rdquo;. &ldquo;Un joven es much&iacute;simo m&aacute;s vulnerable&rdquo; al &ldquo;impacto&rdquo; que tiene vivir un suicidio de alguien cercano (circustancia que, de hecho, figura en la Estrategia como &ldquo;factor de riesgo&rdquo;) o verlo reflejado medios de comunicaci&oacute;n y audiovisual &ldquo;sin ciertas formas [apropiadas]&rdquo;. &ldquo;Despu&eacute;s de la serie 'Por trece razones' hubo un incremento tremendo de suicidios en Estados Unidos. El efecto contagio est&aacute; ah&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Besarkada-Abrazo, insisten en que &ldquo;hablar del suicidio salva vidas&rdquo;, pero que la difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n tiene &ldquo;reglas&rdquo;. &ldquo;Hay pautas muy claras sobre c&oacute;mo informar bien del suicidio para que ayude a la prevenci&oacute;n&rdquo;, explica Aisa. &ldquo;Casos an&oacute;nimos no hay que publicar. Nunca hay que detallar m&eacute;todos, lugares o informaciones amarillistas como pueden ser las cosas que hizo, con quien estuvo hablando la persona antes de quitarse la vida, etc. Eso se ha visto que tiene un efecto imitativo nefasto&rdquo;. Tambi&eacute;n es importante que la informaci&oacute;n difunda &ldquo;recursos de ayuda, identificaci&oacute;n de se&ntilde;ales de alarma y la idea de multicausalidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOYbIrJAsZw/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de centrarse en la prevenci&oacute;n, la Estrategia tambi&eacute;n tiene como objetivo fundamental &ldquo;proporcionar el apoyo necesario a las personas que han perdido a un ser querido por suicidio&rdquo;. Un entorno que la doctora Go&ntilde;i describe de &ldquo;duelo y con una culpa que les martillea el cerebro&rdquo;. &ldquo;Tenemos que ser muy cuidadosos en recoger ese entorno&rdquo;, describe, que, &ldquo;a partir de entrevistas&rdquo;, ayudan a realizar la autopsia psicol&oacute;gica del fallecido. &ldquo;A trav&eacute;s de sus padres, hermanos, amigos...&rdquo; se pretende &ldquo;investigar qu&eacute; sumatorio de factores&rdquo; llevaron a la persona a quitarse la vida, m&aacute;s all&aacute; de consultar &ldquo;el registro de salud&rdquo; (si lo hay). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de investigar la &ldquo;historia vital&rdquo; como un &ldquo;estudio retrospectivo&rdquo;, la autopsia psic&oacute;logica y social se va a &ldquo;empezar a aplicar este a&ntilde;o Navarra de forma pionera y sistematizada con la participaci&oacute;n del Instituto Navarro de Medicina Legal y la asociaci&oacute;n Besarkada-Abrazo&rdquo;, adelanta Aisa. Esta proporciona &ldquo;una experiencia muy positiva a los familiares que participan en ella&rdquo;, explica la presidenta de la asociaci&oacute;n. &ldquo;No es f&aacute;cil encontrar espacios para hablar del suicidio de un ser querido. Para el entorno de la persona que se ha quitado la vida es un alivio poder sacar lo que llevan dentro en un lugar protegido y conocedor de lo que realmente supone y afecta el vivir un suicidio. Es un espacio donde las personas pueden sentir que son completamente comprendidas, a la vez que se les ayuda a clarificar muchas dudas, incomprensiones, desahogos, angustias entre otras. Participar en la autopsia psicol&oacute;gica social es un hecho reconfortante y reparador en medio de las vivencias tan duras y traum&aacute;ticas que est&aacute;n soportando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay estudios que evidencian que entre las muertes violentas, incluidas los asesinatos, es el suicidio el que genera el duelo m&aacute;s intenso y devastador para sus dolientes. Con tasas m&aacute;s altas de depresi&oacute;n cr&oacute;nica, ideaci&oacute;n suicida pasiva, sentimientos de culpa y deterioro en el trabajo y en la vida social&rdquo;, explica Aisa. Miren Bravo, trabajadora social de Besarkada-Abrazo, describe que este duelo &ldquo;no se supera en el sentido de 'ya ha pasado'. Siempre queda una huella profunda&rdquo;, aunque hay que tener &ldquo;esperanza&rdquo;. &ldquo;A trav&eacute;s del apoyo y el acompa&ntilde;amiento (en muchas ocasiones especializado y compartido), la comprensi&oacute;n, el respeto a los tiempos y a las necesidades de cada persona se favorece lo que denominamos la integraci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Integrar&rdquo; el duelo, seg&uacute;n explica, es recuperar &ldquo;un estado en el que la persona restaura  su calidad de vida y su funcionamiento&rdquo;. La p&eacute;rdida &ldquo;siempre va a estar ah&iacute;&rdquo;, pero la intensidad no siempre va a ser la misma y &ldquo;se ir&aacute; modulando a la par que el dolor, que tambi&eacute;n se ir&aacute; transformando hacia otras cotas m&aacute;s manejables y reguladas&rdquo;. Aunque &ldquo;en fechas se&ntilde;aladas se pueda disparar de forma muy intensa&rdquo;. De la misma manera, la trabajadora social revindica la necesidad de que, &ldquo;tanto en &aacute;mbitos comunitarios como profesionales, se aprenda a reconocer el duelo del suicidio en su especificidad. Porque sus caracter&iacute;sticas y evoluci&oacute;n son muy diferenciadas respecto a otros duelos&rdquo;. &ldquo;La intensidad de sus emociones y de su dolor son tan intensas y nuevas, que muchas personas se cuestionan si lo que sienten es normal o es que se est&aacute;n volviendo 'locas'&rdquo;, asegura. Por ello, es muy importante contar &ldquo;con personas y recursos que conozcan el duelo por suicidio, que les ayuden en este proceso de intenso sufrimiento, normalizando y aceptando su sentir, sin presi&oacute;n, y sin exigencias de plazos ni prontas recuperaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, &ldquo;el sufrimiento es f&aacute;cil que promueva el aislamiento de una persona, por eso acercar los recursos de apoyo, tanto del entorno como especializados es fundamental&rdquo;, afirma Aisa. Una din&aacute;mica extrapolable a la prevenci&oacute;n del suicidio, que tradicionalmente &ldquo;se ha circunscrito a un &aacute;mbito cl&iacute;nico&rdquo;, y hoy ya se concibe desde el &aacute;mbito &ldquo;comunitario que engloba a todos los sectores sociales y profesionales&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; demostrado que as&iacute; la prevenci&oacute;n del suicidio es m&aacute;s efectiva&rdquo;, explica Aisa. &ldquo;Hay que generar m&aacute;s recursos que apoyen a esa persona&rdquo;, por eso la Estrategia se centra tanto en abarcar a toda la sociedad para que las personas que ya tienen la ideaci&oacute;n, se sientan &ldquo;importantes y parte de algo&rdquo;, enfatiza Adriana Go&ntilde;i. &ldquo;Te suicidas cuando has perdido la esperanza de absolutamente todo. Cuando crees que no va a cambiar y que nada de lo que t&uacute; haces va terminar con una situaci&oacute;n mala. Sin embargo, si estoy acompa&ntilde;ada, arropada, formo parte de algo, se me espera... es m&aacute;s dif&iacute;cil [que termine con todo]. No quiero decir que la persona no lo acabe haciendo, pero es m&aacute;s dif&iacute;cil. Y eso es comunitario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Si tienes ideas de suicidio, cu&eacute;ntalo y pide ayuda. Puedes llamar a: Tel&eacute;fono 024 .Tel&eacute;fono de la Esperanza: 948 24 30 40 Emergencias: 112. Para menores de edad, Tel&eacute;fono ANAR 116111 y el chat en su p&aacute;gina web www.anar.org. Para menores de 30 a&ntilde;os el chat conectate.social del Tel&eacute;fono de la Esperanza (horario de lunes a viernes de 18,00 a 0,00 horas). Asociaci&oacute;n Besarkada-Abrazo: 722 114 654 y 622 207 743 para el apoyo de otras personas supervivientes.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fushan Equiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/suicidio-prevencion-comunitaria-navarra-decision-individual_1_13127882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 19:45:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El suicidio: prevención "comunitaria" en Navarra ante una decisión "individual"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Navarra,Suicidios,Suicidio,Salud mental,Prevención]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Me planto, no puedo más”: por qué más de la mitad de quienes inician un tratamiento de fertilidad deciden dejarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/planto-no-mitad-inician-tratamiento-fertilidad-deciden-dejarlo_1_13127658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/496d0871-4087-44c7-b5e6-e51aa4a65b86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Yo me planto, no puedo más”: por qué más de la mitad de parejas y mujeres que inician un tratamiento de fertilidad deciden dejarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según estimaciones de la Sociedad Española de Fertilidad, cerca de un 54% de parejas y mujeres que se someten a tratamientos de fertilidad deciden abandonarlos sin conseguir su objetivo de tener un bebé</p><p class="subtitle">Ana Wajszczuk, escritora: “La industria de la fertilidad puede resultar muy frustrante y muy deshumanizada”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo intent&eacute; muchas veces, sin &eacute;xito. Y cuando se acaban los intentos [en la sanidad p&uacute;blica] tienes dos opciones: seguir luchando en una cl&iacute;nica privada o plantarte. Mi pareja y yo hemos decidido parar. F&iacute;sicamente estoy bien, pero emocionalmente es horrible. Parece que no te has esforzado lo suficiente&rdquo;, cuenta Eva. Miriam tambi&eacute;n renunci&oacute; a su prop&oacute;sito de ser madre: &ldquo;Despu&eacute;s de ocho a&ntilde;os de b&uacute;squeda y cuatro p&eacute;rdidas, acab&eacute; aceptando mi no maternidad por circunstancias. No quer&iacute;a seguir viviendo por y para los tratamientos de fertilidad, se hab&iacute;an convertido en el centro de mi vida. As&iacute; que me agarr&eacute; a que &iacute;bamos a estar bien. Confi&eacute; en que puedo ser feliz sin hijos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus testimonios forman parte del relato colectivo que se teje en el documental <a href="https://www.filmin.es/pelicula/madres-invisibles-cara-a-cara-con-la-infertilidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Madres Invisibles</em></a>, que proyectaba el pasado enero <a href="https://redinfertiles.com/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=16534120520&amp;gbraid=0AAAAADblFNLNVL8Nt-K1Wp0mMNeLWOkea&amp;gclid=CjwKCAiAwNDMBhBfEiwAd7ti1J589cs8qMX0b4aQQ2RrlNYhLXCWgCQYxZJx450xEsqCQNy713iJXhoCvggQAvD_BwE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red Inf&eacute;rtiles.</a> Un proyecto con el que intentan visibilizar el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas que tienen problemas de fertilidad, dando espacio tambi&eacute;n a los testimonios de lo que se conoce como <em>drop out</em>: el abandono de los tratamientos sin haber logrado el objetivo de tener un beb&eacute;. Un fen&oacute;meno que, seg&uacute;n estimaciones de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad (SEF) consultada por elDiario.es, afecta a cerca de un 54% de parejas y/o mujeres, siendo la causa principal la carga emocional y la presi&oacute;n psicol&oacute;gica que este tipo de procesos conllevan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elisa Gil Arribas, secretaria general de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad, confirma el dato del 54% de abandonos, una cifra que parte de la revisi&oacute;n de estudios recientes. Las razones suelen estar relacionadas con la salud mental de los pacientes: &ldquo;El principal motivo es el desgaste psicol&oacute;gico, los miedos sobre si lo conseguir&aacute;s o no y la frustraci&oacute;n que genera el proceso. Eso se une al desgaste m&eacute;dico y f&iacute;sico, m&aacute;s un desgaste econ&oacute;mico adicional. Todos estos factores negativos se acaban sumando y llevan a lo que en medicina reproductiva denominamos como <em>drop out</em>, o sea, abandonar sin conseguir el objetivo&rdquo;, explica la obstetra especializada en medicina reproductiva.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal motivo es el desgaste psicológico, los miedos sobre si lo conseguirás o no y la frustración que genera el proceso. Eso se une al desgaste médico y físico, más un desgaste económico adicional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elisa Gil Arribas</span>
                                        <span>—</span> secretaria general de la SEF
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde la SEF reconocen que los tratamientos son &ldquo;muy complejos&rdquo;: &ldquo;El desgaste psicol&oacute;gico se suma al f&iacute;sico, fundamentalmente de las mujeres, y muchas veces es dif&iacute;cil de aguantar. Si adem&aacute;s hay falta de apoyo por parte del entorno, provocado por la falta de conocimiento y el tab&uacute;, se hace dif&iacute;cil sentirse apoyada para seguir adelante&rdquo;, asegura su secretaria general.
    </p><p class="article-text">
        Pese a sus altos niveles de incidencia, el abandono sigue siendo un tab&uacute; dentro de otro tab&uacute; mayor: el de los l&iacute;mites de la fertilidad. Se trata de una &ldquo;realidad de la que apenas se habla&rdquo;, seg&uacute;n Helena Fern&aacute;ndez, presidenta de la asociaci&oacute;n de pacientes Red Inf&eacute;rtiles. Desde este proyecto constatan que el fen&oacute;meno es muy habitual: &ldquo;Nosotras acompa&ntilde;amos a muchas mujeres y parejas que, tras a&ntilde;os de intentos, tratamientos, cambios de cl&iacute;nica, decisiones econ&oacute;micas dif&iacute;ciles y un desgaste emocional acumulado, llegan a un punto en el que se preguntan si pueden o quieren seguir. Y no siempre lo cuentan en voz alta; de hecho, en muchas ocasiones no lo hacen&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Cuando una pareja decide parar, atraviesa un momento delicado. Puede aparecer alivio, porque se detiene la dinámica constante de citas médicas, inyecciones, esperas y resultados inciertos. Pero junto a ese alivio hay un duelo muy grande: se despide una expectativa&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;Cuando una pareja decide parar, atraviesa un momento delicado. Puede aparecer alivio, porque se detiene la dinámica constante de citas médicas, inyecciones, esperas y resultados inciertos. Pero junto a ese alivio hay un duelo muy grande: se despide una expectativa&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para ella, parte de ese silencio est&aacute; relacionado con un discurso dominante que siempre invita a seguir intent&aacute;ndolo y que pone la responsabilidad en los casos individuales:<strong> </strong>&ldquo;Hay una presi&oacute;n silenciosa que pesa mucho. La idea de que siempre hay un intento m&aacute;s, una t&eacute;cnica nueva, una posibilidad que todav&iacute;a no se ha explorado. Eso hace que parar se viva como algo casi prohibido, como un fracaso&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez, e incide en esa idea: &ldquo;Hay una narrativa muy instalada que simplifica mucho la experiencia reproductiva. Se repite que con actitud positiva y esfuerzo se consigue. Es un mensaje falso pero atractivo, porque da sensaci&oacute;n de control. Pero cuando no se logra el embarazo, se pasan a&ntilde;os intent&aacute;ndolo y sigue sin llegar, ese mensaje se vuelve cruel. Hace que la responsabilidad recaiga sobre la mujer o la pareja, como si no hubieran hecho lo suficiente&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La infertilidad no es una cuestión de actitud, no es cuestión de relajarse. Es una enfermedad y tiene límites. Y cada persona, cada pareja, también los tiene</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Helena Fernández</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la asociación Red Infértiles
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde Red Inf&eacute;rtiles tambi&eacute;n reclaman que se hable expl&iacute;citamente de los l&iacute;mites que pueden presentar los tratamientos: &ldquo;La infertilidad no es una cuesti&oacute;n de actitud, no es cuesti&oacute;n de relajarse. Es una enfermedad y tiene l&iacute;mites. Y cada persona, cada pareja, tambi&eacute;n los tiene&rdquo;, sostiene Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Andrea y su pareja, que iniciaron hace a&ntilde;os un largo camino en b&uacute;squeda de la fertilidad, se marcaron desde el principio un l&iacute;mite &eacute;tico claro: &ldquo;Sab&iacute;amos que solamente quer&iacute;amos intentarlo con inseminaci&oacute;n y con fecundaci&oacute;n in vitro. La ovodonaci&oacute;n no era una opci&oacute;n para nosotros, nos parece que es una pr&aacute;ctica que va contra los derechos de las mujeres que donan &oacute;vulos por dinero y que hay una l&iacute;nea muy fina con la gestaci&oacute;n subrogada&rdquo;, asegura. Pese a reconocer que se vieron &ldquo;metidos en la rueda de los intentos&rdquo;, que les empujaba a seguir insistiendo una y otra vez, decidieron no pasar por ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Mar&iacute;a la l&iacute;nea roja surgi&oacute; por el camino, cuando se dio cuenta del desembolso econ&oacute;mico que supon&iacute;a su tratamiento:&nbsp;&ldquo;Por mi edad sab&iacute;a que tendr&iacute;a muy pocas oportunidades en la sanidad p&uacute;blica. Y as&iacute; fue: r&aacute;pidamente me dijeron que ten&iacute;a que iniciar una fecundaci&oacute;n in vitro y no me la cubr&iacute;an. Me fui a una cl&iacute;nica privada muy conocida, que ofrece altos &iacute;ndices de &eacute;xito, pero lo que no te cuentan es a qu&eacute; coste: tanto econ&oacute;mico como psicol&oacute;gico, es un machaque total. Yo estaba dispuesta a aguantar la parte f&iacute;sica, los pinchazos, las intervenciones, pero ten&iacute;a muy claro que no me iba a hipotecar por esto: ten&iacute;a unos ahorros y ese era mi l&iacute;mite. En cuanto me los gast&eacute;, par&eacute;&rdquo;, recuerda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo estaba dispuesta a aguantar la parte física, los pinchazos, las intervenciones, pero tenía muy claro que no me iba a hipotecar por esto: tenía unos ahorros y ese era mi límite. En cuanto me los gasté, paré</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Apoyo psicol&oacute;gico durante el proceso &nbsp;</h2><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga y embri&oacute;loga Nagore Uriarte, que acompa&ntilde;a a diario a personas y parejas que atraviesan tratamientos de reproducci&oacute;n asistida, cree que este tipo de procesos deber&iacute;an contar con un acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico. &ldquo;Es recomendable que las personas o parejas que tengan que enfrentarse a dificultades reproductivas tengan claro que los tratamientos suelen ser procesos largos, dif&iacute;ciles a nivel emocional y costosos a nivel econ&oacute;mico&rdquo;, expone. A partir de ah&iacute;, sostiene que las parejas que optan por plantarse en un tratamiento no deber&iacute;an vivirlo como un fracaso. &ldquo;Ponernos un l&iacute;mite es una forma de ser conscientes del camino que vamos a recorrer, o del que ya hemos recorrido. Decir &lsquo;hasta aqu&iacute;&rsquo; no deber&iacute;amos verlo socialmente como un fracaso o una rendici&oacute;n, sino m&aacute;s bien como una decisi&oacute;n consciente, probablemente muy meditada, donde la persona se est&aacute; poniendo en el centro, est&aacute; parando a tiempo&rdquo;, explica la psic&oacute;loga. A partir de la decisi&oacute;n de parar, la pareja o persona deber&aacute; pasar un duelo y replantearse su vida en base a la nueva situaci&oacute;n. Y, si es preciso, contar con ayuda psicol&oacute;gica especializada.
    </p><p class="article-text">
        Una decisi&oacute;n que, seg&uacute;n sostiene Helena Fern&aacute;ndez, de Red Inf&eacute;rtiles, deber&iacute;a ser respetada por el entorno. &ldquo;Cuando una pareja decide parar, atraviesa un momento delicado. Puede aparecer alivio, porque se detiene la din&aacute;mica constante de citas m&eacute;dicas, inyecciones, esperas y resultados inciertos. Pero junto a ese alivio hay un duelo muy grande: se despide una expectativa, una imagen de futuro que hab&iacute;a acompa&ntilde;ado durante a&ntilde;os. Por eso me parece importante decir que todas las decisiones merecen respeto. Seguir intent&aacute;ndolo puede ser una decisi&oacute;n profundamente valiente. Parar tambi&eacute;n lo es&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/planto-no-mitad-inician-tratamiento-fertilidad-deciden-dejarlo_1_13127658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 20:59:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Me planto, no puedo más”: por qué más de la mitad de quienes inician un tratamiento de fertilidad deciden dejarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fertilidad,Bebés,mujeres,Pareja,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar con uno mismo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pedro-ramirez-psicologo-hablar-voz-alta-facilita-claridad-mental-reduce-carga-cognitiva-xp_1_13127165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63eaa647-f1fb-4489-8033-4f89e13e7bbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar con uno mismo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Contrariamente a la creencia popular, pensar en voz alta no es un signo de desequilibrio psicológico, sino que es una forma natural y eficaz de procesar la información</p><p class="subtitle">María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional” </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Hablas contigo mismo en voz alta cuando no hay nadie cerca? Seguramente muchas personas responder&iacute;an que s&iacute; a esta pregunta. Ya sea murmurando entre dientes lament&aacute;ndonos de algo o, por el contrario, felicit&aacute;ndonos por alg&uacute;n peque&ntilde;o logro ante una situaci&oacute;n dif&iacute;cil, o simplemente pensando en voz alta, expresar nuestros pensamientos es algo bastante com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer audible nuestro mon&oacute;logo interior, sin embargo, a menudo puede provocar verg&uuml;enza o burla, porque nos evoca el divagar de las personas mayores o los desvar&iacute;os de otras. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de los casos, no hay nada patol&oacute;gico en este mon&oacute;logo externo. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro Ram&iacute;rez Lafuente, psic&oacute;logo de <a href="https://kaizenpsicoformacion.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kaizen Psicolog&iacute;a y Formaci&oacute;n</a>, explica que es &ldquo;completamente normal hablar solo en voz alta de vez en cuando, forma parte del funcionamiento habitual del pensamiento humano y una forma de externalizar el di&aacute;logo interno que tenemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un mecanismo natural para ordenar los pensamientos</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; muchas veces nos hacemos preguntas en alto e incluso las respondemos? Este h&aacute;bito, aparentemente extra&ntilde;o pero normal, y considerado durante mucho tiempo un signo de excentricidad o aislamiento, es en realidad un proceso cognitivo normal que puede ayudarnos a organizar nuestros pensamientos y sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos casos se trata de un proceso autom&aacute;tico&rdquo;, reconoce Ram&iacute;rez, que afirma que &ldquo;el cerebro usa el lenguaje como herramienta para organizar la informaci&oacute;n, regular la conducta o tomar decisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, una valiosa herramienta para pensar, actuar y comprenderse mejor a uno mismo. Hablar en voz alta nos ayuda a estructurar el flujo, a veces ca&oacute;tico, de nuestros pensamientos. Cuando pensamos en silencio, en la mayor&iacute;a de los casos las ideas fluyen sin l&oacute;gica aparente. Sin embargo, al expresarlas en voz alta, el cerebro se ve obligado a ralentizar el proceso, clarificar y priorizar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al verbalizar, facilitamos la claridad mental y reducimos la carga cognitiva, por eso aparece de forma espont&aacute;nea, especialmente en situaciones de concentraci&oacute;n o estr&eacute;s&rdquo;, admite Ram&iacute;rez. Porque es precisamente en situaciones de excitaci&oacute;n, emoci&oacute;n o desaf&iacute;o, momentos en los que queremos controlarnos, cuando la frecuencia de estos mon&oacute;logos se dispara.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios de verbalizar pensamientos en lugar de pensarlos</h2><p class="article-text">
        Contrariamente a la creencia popular, pensar en voz alta no es un signo de desequilibrio psicol&oacute;gico, sino que es una forma natural y eficaz de procesar la informaci&oacute;n. Y esto nos ayuda a concretar y dar forma estable a lo que pensamos, por lo que vemos las cosas con mayor claridad.&nbsp;Para Ram&iacute;rez, &ldquo;verbalizar pensamientos ayuda a estructurar mejor las ideas, mejorar la toma de decisiones y aumentar el autocontrol&rdquo;. Bajo ciertas condiciones, pensar en voz alta mejora la organizaci&oacute;n, la creatividad y la gesti&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        Algunas investigaciones sugieren incluso que cuando analizamos un problema en voz alta sucede algo interesante en nuestro cerebro: no solo estamos pensando sino que estamos activando m&uacute;ltiples procesos a la vez. Este <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/17470218.2011.647039?journalCode=pqje20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> demuestra que hablar en voz alta puede facilitar la resoluci&oacute;n de problemas y mejorar el desempe&ntilde;o en las tareas. Es como darle una herramienta adicional con la que trabaja porque nos obliga a organizar los pensamientos con mayor claridad, identificar posibles lagunas en el razonamiento y detectar soluciones que podr&iacute;amos pasar por alto al pensar en silencio.
    </p><p class="article-text">
        Hablar en voz alta puede ser una extensi&oacute;n de este di&aacute;logo interno silencioso, que se activa cuando se produce una determinada orden motora de forma involuntaria. Hablar con uno mismo es una manera de exteriorizar nuestras emociones y, por tanto, regularlas. Ya sea dolor cuando nos golpeamos, desahogarnos cuando estamos enojados o estresados, hablar con uno mismo nos permite despejar la mente y alejar los pensamientos negativos.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En psicolog&iacute;a, se ha observado que el lenguaje externo puede actuar como una forma de autorregulaci&oacute;n emocional y conductual, algo que usamos tambi&eacute;n en intervenci&oacute;n cl&iacute;nica&rdquo;, explica Ram&iacute;rez. Si nos enviamos mensajes como &ldquo;m&aacute;s despacio&rdquo; o &ldquo;una cosa a la vez&rdquo;, este di&aacute;logo interno autorregulado nos permite transformar la emoci&oacute;n pura en una se&ntilde;al sencilla que nos ayuda a concentrarnos de nuevo en una tarea. Peque&ntilde;as frases como estas son como intenciones de implementaci&oacute;n inmediata. Al exteriorizar la se&ntilde;al, esta se abre paso entre el ruido mental y resulta m&aacute;s f&aacute;cil de seguir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nombrar la emoci&oacute;n activa los sistemas reguladores antes de que esta emoci&oacute;n se intensifique a&uacute;n m&aacute;s. Muchas veces, expresar emociones en voz alta es m&aacute;s eficaz que pensarlas para reducir su intensidad, el acto motor de vocalizar activa m&aacute;s sistemas cerebrales que el pensamiento silencioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablar en voz alta, por tanto, es una herramienta reguladora que nuestro cerebro ya reconoce y nos puede ayudar de varias maneras. Cuando las emociones se desbordan, podemos nombrarlas en voz alta; cuando aumenta el estr&eacute;s, podemos hablar desde nuestra perspectiva; cuando empezamos a rumiar, verbalizarlo nos ayuda a interrumpir ese pensamiento.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo puede ser un s&iacute;ntoma de alerta?</h2><p class="article-text">
        Aunque, en general, mantener este di&aacute;logo con uno mismo en voz alta no es preocupante y tampoco implica en s&iacute; mismo &ldquo;ning&uacute;n problema psicol&oacute;gico&rdquo;, matiza Ram&iacute;rez, s&iacute; es importante mantenerse atentos a ciertas se&ntilde;ales de alerta. &ldquo;Podr&iacute;a ser recomendable valorar m&aacute;s en profundidad cuando este comportamiento se vuelve muy frecuente, interfiere en la vida diaria o se acompa&ntilde;a de otros s&iacute;ntomas, como la sensaci&oacute;n de no controlar ese di&aacute;logo o la presencia de contenido que genera malestar significativo&rdquo;, advierte Ram&iacute;rez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos casos es importante realizar una evaluaci&oacute;n profesional para entender el contexto y la funci&oacute;n de esa conducta&rdquo;, advierte Ram&iacute;rez, que en consulta se suele trabajar &ldquo;este tipo de procesos desde un enfoque cognitivo-conductual e integrativo, ayudando a las personas a comprender su di&aacute;logo interno, regular sus pensamientos y mejorar su bienestar emocional de forma pr&aacute;ctica&rdquo;, concluye el experto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pedro-ramirez-psicologo-hablar-voz-alta-facilita-claridad-mental-reduce-carga-cognitiva-xp_1_13127165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 14:43:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar con uno mismo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/223bb13f-e366-4eca-bcfa-7fb0552ef90e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Sientes que pasar demasiado tiempo de baja calidad frente a la pantalla te está haciendo más tonto? Desde prestar atención a tu entorno hasta 'limpiar' tu mente, los expertos comparten consejos sobre cómo agudizar la mente y mantenerla en plena forma</p><p class="subtitle">De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez has tenido uno de esos d&iacute;as en los que no consigues hacer nada, pero aun as&iacute; te sientes agotado? Claro que s&iacute;: <a href="https://www.eldiario.es/era/brain-rot-mental-2024-palabra-ano-diccionario-oxford_1_11869165.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;brain rot&rdquo; (degeneraci&oacute;n cerebral), la palabra del a&ntilde;o de Oxford para 2024</a>, todav&iacute;a no aparece en ning&uacute;n diccionario m&eacute;dico, pero probablemente se entienda mejor como el deterioro de las capacidades cognitivas que se deriva de la exposici&oacute;n constante a informaci&oacute;n de f&aacute;cil asimilaci&oacute;n. Y, gracias a la omnipresencia de los v&iacute;deos cortos y las redes sociales, es casi seguro que est&eacute; en aumento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando interactuamos con este tipo de contenidos, nuestro cerebro est&aacute; a la vez infrautilizado &mdash;porque la informaci&oacute;n es f&aacute;cil de entender&mdash; y sobrecargado, porque hay much&iacute;sima informaci&oacute;n que asimilar&rdquo;, afirma la Dra. Wendy Ross, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la London Metropolitan University. &ldquo;Por eso acabas cansado aunque solo est&eacute;s desplaz&aacute;ndote por la pantalla en el sof&aacute;&rdquo;. &iquest;Quieres invertir el proceso y recuperar tu capacidad de atenci&oacute;n? Te explicamos c&oacute;mo.
    </p><h2 class="article-text">Aprende a resolver crucigramas cr&iacute;pticos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No temas que algunas cosas te resulten dif&iacute;ciles&rdquo;, afirma Ross. &ldquo;Las actividades que requieren un esfuerzo mental considerable, como los crucigramas cr&iacute;pticos, pueden restablecer el equilibrio entre el esfuerzo y la recompensa, y las pruebas demuestran que quedarse atascado y esforzarse por resolverlo genera una sensaci&oacute;n de dominio y &eacute;xito que perdura y aumenta con el tiempo. Introducir momentos de fricci&oacute;n cognitiva en tu vida, en lugar de encontrar la informaci&oacute;n al instante, es una buena protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        [Aunque en Espa&ntilde;a no hay mucha tradici&oacute;n de este tipo de crucigramas, m&aacute;s comunes en el mundo anglosaj&oacute;n puesto que el ingl&eacute;s se presta m&aacute;s a juegos de palabras compactos, los <a href="https://www.eldiario.es/juegos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crucigramas</a> cl&aacute;sicos o los autodefinidos tambi&eacute;n son un buen punto de partida].
    </p><h2 class="article-text">Deja de recurrir a la IA para obtener respuestas f&aacute;ciles</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En la era de la IA, la mayor trampa cognitiva es delegar el pensamiento antes incluso de que el cerebro tenga la oportunidad de ponerse manos a la obra. Mucha gente ha o&iacute;do la frase &rdquo;&uacute;salo o pi&eacute;rdelo&ldquo; en lo que respecta al cerebro, pero si no practicas una destreza, o no desaf&iacute;as a tu cerebro desde el principio, no crear&aacute;s esas conexiones en absoluto&rdquo;, afirma la Dra. Lila Landowski, neurocient&iacute;fica y profesora titular de ciencias biom&eacute;dicas en la Universidad de Tasmania. &ldquo;Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por ti: puede que el trabajo se haga, pero t&uacute; no obtienes ninguno de los beneficios. Resiste la tentaci&oacute;n de usarla, especialmente como primer paso. Genera borradores e ideas por ti mismo. Perm&iacute;tete cometer errores. Dar con tus propias respuestas (aunque sean err&oacute;neas) y luego comprobar si son correctas mejora el aprendizaje. A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, el trabajo complejo, la socializaci&oacute;n y la variedad &mdash;b&aacute;sicamente cualquier cosa que te suponga un reto de forma productiva&mdash; se construye una reserva cognitiva. Y cuanta m&aacute;s reserva cognitiva se construya, m&aacute;s se puede retrasar el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Haz ejercicio a diferentes intensidades</h2><p class="article-text">
        Casi cualquier tipo de ejercicio f&iacute;sico puede mejorar el estado de &aacute;nimo, el aprendizaje y la memoria, e incluso aumentar el volumen cerebral, pero se obtienen mayores beneficios si se combina, afirma Landowski. &ldquo;El ejercicio aer&oacute;bico favorece la formaci&oacute;n de nuevas c&eacute;lulas cerebrales en el hipocampo, el centro de la memoria del cerebro, al aumentar la producci&oacute;n de prote&iacute;nas como el factor neurotr&oacute;fico derivado del cerebro, o BDNF. Al mismo tiempo, el ejercicio de resistencia promueve la producci&oacute;n de hormonas como la osteocalcina, un regulador endocrino crucial para el desarrollo y la funci&oacute;n del cerebro. Juntos, estos factores act&uacute;an un poco como un fertilizante cerebral, ayudando a las c&eacute;lulas cerebrales a crecer y conectarse&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por ti: puede que el trabajo se haga, pero tú no obtienes ninguno de los beneficios. Resiste la tentación de usarla, especialmente como primer paso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo ideal ser&iacute;a realizar cada semana un poco de ejercicio cardiovascular de baja intensidad &mdash;como caminar, correr a ritmo lento o montar en bicicleta&mdash; combinado con algo de entrenamiento con pesas o flexiones y sentadillas. Pero si te sientes con ganas, el entrenamiento m&aacute;s eficaz para prevenir el deterioro cognitivo podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el m&aacute;s intenso. &ldquo;Practicar entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT) tres veces por semana es una de las &uacute;nicas formas de ejercicio que ha demostrado no solo retrasar el deterioro cognitivo, sino mejorar realmente la cognici&oacute;n&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;Y hay una ventaja adicional: las personas que practicaron HIIT durante seis meses y luego lo dejaron <a href="https://www.health.harvard.edu/exercise-and-fitness/cognitive-benefits-from-high-intensity-interval-training-may-last-for-years" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segu&iacute;an mostrando beneficios cognitivo</a>s cinco a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;. No te lances a ello demasiado r&aacute;pido: un 'Tabata inverso' &mdash;10 segundos de esfuerzo m&aacute;ximo y 20 segundos de descanso, repetidos ocho veces&mdash; es un buen punto de partida.
    </p><h2 class="article-text">'Lava' tu cerebro con el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Nadie se siente bien tras una noche de sue&ntilde;o interrumpido, pero un descanso adecuado tambi&eacute;n es esencial a largo plazo: es durante las fases de sue&ntilde;o profundo cuando el sistema glinf&aacute;tico del cerebro se pone en marcha, actuando como un reinicio suave. &ldquo;A lo largo del d&iacute;a, los residuos metab&oacute;licos se acumulan en el cerebro, y solo se eliminan cuando el sistema glinf&aacute;tico est&aacute; activo&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;El sue&ntilde;o, y especialmente el sue&ntilde;o sin movimientos oculares r&aacute;pidos, duplica la eliminaci&oacute;n de residuos a trav&eacute;s del sistema glinf&aacute;tico&rdquo;. La posici&oacute;n del cuerpo puede marcar la diferencia: <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4524974/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> en ratones sugieren que dormir de lado es lo que m&aacute;s mejora la eliminaci&oacute;n. Pero la mejor medida es establecer un horario de sue&ntilde;o constante y ce&ntilde;irse a &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Programa descansos de pantalla</h2><p class="article-text">
        Est&aacute; bien proponerte pasar menos tiempo con tus dispositivos, pero sin un plan es poco probable que lo consigas. &ldquo;Considera los descansos sin pantallas como compromisos innegociables, igual que lo har&iacute;as con una reuni&oacute;n de trabajo o una obligaci&oacute;n familiar&rdquo;, afirma Alison Campbell, coach de bienestar y fundadora de la empresa de bienestar corporativo unBurnt. &ldquo;Deja el tel&eacute;fono en otra habitaci&oacute;n para que no te distraigan las notificaciones, e intenta comprometerte a hacer una desintoxicaci&oacute;n digital de 30 minutos al d&iacute;a para darte un respiro y resetearte mentalmente de todo el ruido&rdquo;. El verdadero truco est&aacute; en convertir el tiempo sin pantallas en un placer, en lugar de una obligaci&oacute;n. &ldquo;Elige algunas actividades que te gusten para incluir en tu kit de herramientas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Puede ser leer un libro en papel, hacer jardiner&iacute;a &mdash;&iexcl;las plantas de interior tambi&eacute;n cuentan!&mdash; o alguna expresi&oacute;n creativa como escribir un diario, pintar o dibujar. Incluso unos breves ratos ayudan a romper el ciclo de fatiga mental que conduce al deterioro cerebral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Lee (un poco) m&aacute;s r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        &iquest;Te cuesta concentrarte leyendo un libro? Una posible explicaci&oacute;n podr&iacute;a ser que no te resulta lo suficientemente estimulante. &ldquo;Las estimaciones var&iacute;an ligeramente, pero se cree que nuestro cerebro procesa la informaci&oacute;n a un ritmo de unas 1400 palabras por minuto&rdquo;, afirma Oscar de Bos, autor de Focus On-Off. &ldquo;La velocidad media de lectura, por ejemplo, es de unas 250 palabras por minuto, lo cual es significativamente m&aacute;s lento, por lo que quiz&aacute; no sea de extra&ntilde;ar que nuestro cerebro empiece a pensar en otras cosas cuando los textos son un poco &aacute;ridos. Mi soluci&oacute;n para esto es que, cuando noto que mi mente empieza a divagar, muevo los ojos por las l&iacute;neas un poco m&aacute;s r&aacute;pido. Al aumentar mi velocidad de lectura, la tarea se vuelve m&aacute;s desafiante. Esto me sumerge m&aacute;s profundamente en las historias al tiempo que potencia mi concentraci&oacute;n, lo que hace mucho m&aacute;s f&aacute;cil asimilar y recordar la informaci&oacute;n. Este m&eacute;todo funciona igual de bien para las personas con dislexia que para cualquiera que tenga dificultades con las tareas habituales que nos encontramos en el trabajo. Es un principio que denomino 'llenar el vac&iacute;o&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No cambies de tarea</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que cambiamos, una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que est&aacute;bamos haciendo antes, lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil seguir trabajando&rdquo;, dice De Bos. &ldquo;La profesora de gesti&oacute;n Sophie Leroy llama a esto 'residuo de atenci&oacute;n': parte de nuestra atenci&oacute;n permanece en la actividad anterior, lo que nos ralentiza y nos lleva a cometer m&aacute;s errores. Este fen&oacute;meno se produce incluso tras los cambios de atenci&oacute;n m&aacute;s sutiles: despu&eacute;s de echar un vistazo r&aacute;pido a tu bandeja de entrada o al tel&eacute;fono, tu cerebro tarda un rato en volver a la tarea anterior&rdquo;. Una forma pr&aacute;ctica de evitarlo, sugiere De Bos, es desactivar todas las notificaciones &ldquo;no humanas&rdquo;, ya sean de una aplicaci&oacute;n de redes sociales o de una empresa de reparto de pizzas. Otra es programar las tareas m&aacute;s importantes a primera hora del d&iacute;a, para que no haya residuos de atenci&oacute;n persistentes de otras tareas que te distraigan mientras las realizas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Cada vez que cambiamos [de tarea], una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que estábamos haciendo antes, lo que hace más difícil seguir trabajando</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Entrena tu atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si sientes que todo es un caos, escucha lo que ocurre a tu alrededor y, a continuaci&oacute;n, elige un sonido concreto &mdash;el canto de los p&aacute;jaros, el tictac de un reloj, el tr&aacute;fico lejano&mdash; y conc&eacute;ntrate en &eacute;l durante unos instantes. &ldquo;Este entrenamiento para mejorar la atenci&oacute;n se basa en una t&eacute;cnica utilizada para el tratamiento de la ansiedad y la depresi&oacute;n&rdquo;, explica el hipnoterapeuta cl&iacute;nico Paul Levrant. &ldquo;Desarrolla de forma natural el &rdquo;m&uacute;sculo de la atenci&oacute;n&ldquo;. Lo mejor es empezar con una banda sonora artificial &mdash;hay muchas en YouTube&mdash;, pero cuanto m&aacute;s practiques, mejor lo har&aacute;s. Para ir m&aacute;s all&aacute;, aplica el mismo enfoque a tus otros sentidos &mdash;por ejemplo, concentr&aacute;ndote en c&oacute;mo se siente la ropa sobre tu piel o en los puntos de contacto de tu cuerpo con la silla&mdash;; esto puede acelerar mucho el progreso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Haz un &ldquo;escaneo del estr&eacute;s&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;T&oacute;mate 10 minutos para hacer una pausa y pensar en las cosas que te ponen nervioso o te parecen m&aacute;s pesadas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Cuando identificamos nuestros factores estresantes, esto ayuda a restaurar la funci&oacute;n ejecutiva cognitiva y disminuye la intensidad de la respuesta emocional. Podemos volver m&aacute;s f&aacute;cilmente al pensamiento racional y crear un plan sobre c&oacute;mo vamos a afrontar las circunstancias, en lugar de buscar una v&iacute;a de escape como ver series sin parar o el <em>doomscrolling&rdquo;.</em>
    </p><h2 class="article-text">Camina con atenci&oacute;n plena</h2><p class="article-text">
        &iquest;Vas a dar un paseo a la hora del almuerzo? Si no tienes que ir m&aacute;s all&aacute; de a por la comida, &iquest;por qu&eacute; no te lo tomas con m&aacute;s calma? &ldquo;Toma conciencia de cada movimiento que hace el cuerpo al caminar: siente tus pies sobre el suelo, el desplazamiento del peso, el uso de cada m&uacute;sculo y tend&oacute;n, y as&iacute; sucesivamente&rdquo;, dice Levrant. &ldquo;Una vez que el h&aacute;bito de concentrarse de esta manera se vuelve m&aacute;s natural, no cuesta mucho disfrutar de una mayor atenci&oacute;n en todas las dem&aacute;s &aacute;reas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Retoma un antiguo pasatiempo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pruebas s&oacute;lidas de que retomar antiguos pasatiempos, como seguir aprendiendo ese idioma que siempre quisiste dominar, aprender a tocar un instrumento musical, o cantar, bailar o hacer fotograf&iacute;a, estimula m&uacute;ltiples &aacute;reas del cerebro a la vez, al tiempo que crea nuevos circuitos&rdquo;, afirma Roxi Carare, profesora de neuroanatom&iacute;a cl&iacute;nica en la Universidad de Southampton. &ldquo;Esto ayuda mucho a ralentizar o prevenir el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Aseg&uacute;rate de que tus revisiones m&eacute;dicas est&eacute;n al d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Si te encuentras en la mediana edad o eres mayor, cuidar tu salud es una preocupaci&oacute;n fundamental. &ldquo;La hipertensi&oacute;n arterial o los niveles anormales de colesterol son factores de riesgo muy importantes para la demencia&rdquo;, afirma Carare. &ldquo;Una combinaci&oacute;n de dieta saludable, algo de ejercicio f&iacute;sico y vida social te ayudar&aacute;, pero si te encuentras en un grupo de alto riesgo, deber&iacute;as informarte primero&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 20:10:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ponle freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Tecnología,Móviles,Ocio,Bienestar,Salud mental,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maria-bernardo-psicologa-tiempo-no-cura-medicamento-bajar-intensidad-emocional-xp_1_13114763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f27b20d-7046-4a7b-a013-e33675960ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de esta creencia, algunas heridas emocionales persisten, no desaparecen con el tiempo e, incluso, pueden intensificarse si no se tratan, porque en realidad no tienen fecha de caducidad</p><p class="subtitle">Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel</p></div><p class="article-text">
        Todos hemos o&iacute;do decir en alg&uacute;n momento el dicho de que &ldquo;el tiempo lo cura todo&rdquo;. A menudo solemos usarlo como consuelo tras una p&eacute;rdida, un desenga&ntilde;o amoroso o un trauma. Pero, &iquest;de verdad el tiempo cura las heridas? &iquest;O necesitamos algo m&aacute;s que dejar pasar el tiempo para sanar? La curaci&oacute;n es un proceso activo, que viene moldeado por la memoria y la regulaci&oacute;n emocional, lo que dar&iacute;a sentido a los l&iacute;mites de esta creencia popular. 
    </p><p class="article-text">
        A simple vista, el tiempo parece ser el mejor remedio. La vida contin&uacute;a su camino, el dolor se desvanece y aprendemos a adaptarnos. Sin embargo, algunas heridas emocionales persisten, no desaparecen con el tiempo e, incluso, pueden intensificarse si no se tratan, porque en realidad no tienen fecha de caducidad. Como reconoce <a href="https://mariabernardopsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Bernardo</a>, psic&oacute;loga general sanitaria, &ldquo;el tiempo por s&iacute; solo no cura como si fuera un medicamento, lo que hace en la mayor&iacute;a de los casos es crear distancia, es decir, bajar la intensidad emocional, la herida deja de estar &lsquo;abierta&rsquo; y el cerebro deja de interpretar el hecho como una amenaza inmediata&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Como admite Bernardo, esa &ldquo;percepci&oacute;n de distancia respecto a la amenaza permite recuperar rutinas y pensar con m&aacute;s claridad y abre el espacio mental y la perspectiva necesaria para que podamos curar&rdquo;. Sin embargo, y aunque la intenci&oacute;n detr&aacute;s de esta frase puede ser reconfortar o alentar, simplifica el complejo proceso de recuperaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Implica que el paso del tiempo por s&iacute; solo traer&aacute; alivio, cuando en realidad, la sanaci&oacute;n a menudo requiere esfuerzo activo, apoyo y recursos. Como advierte la especialista, que la &ldquo;emoci&oacute;n se vuelva menos intensa no significa que el tema est&eacute; resuelto&rdquo;. El tiempo puede ser un ingrediente m&aacute;s en el proceso de sanaci&oacute;n, pero no es la clave. El verdadero valor del tiempo est&aacute; en c&oacute;mo usamos esa distancia.
    </p><h2 class="article-text">Olvidar no significa sanar: los l&iacute;mites de dejar pasar el tiempo</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de este dicho popular se puede esconder la idea de que la sanaci&oacute;n es un proceso natural e inevitable que ocurre simplemente con el paso del tiempo. Pero, aunque ayuda a que las emociones se calmen, no es una poci&oacute;n m&aacute;gica e incondicional. Problemas como la ansiedad o el trauma no son inconvenientes temporales que se resuelven solos, son experiencias complejas que pueden afectar todos los aspectos de la vida de una persona.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental, como matiza Bernardo, tener en cuenta que &ldquo;olvidar no es lo mismo que sanar&rdquo;. Cuando dejamos de pensar de manera activa en algo, en realidad &ldquo;el cuerpo y la mente siguen reaccionando y, por tanto, aparecen disparadores, ansiedad, tristeza, hipervigilancia o evitaci&oacute;n sin entender muy bien por qu&eacute;&rdquo;, explica la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el tiempo se usa bien para sanar heridas es porque hacemos algo espec&iacute;fico con &eacute;l. Le damos forma para realizar un trabajo interior. &ldquo;Sanar implica algo m&aacute;s profundo: poder recordar lo vivido sin que arrastre emocionalmente y sin que condicione de forma intensa el funcionamiento cotidiano de la persona, que la herida se cierre aunque quede una cicatriz&rdquo;, explica Bernardo.
    </p><p class="article-text">
        Sanar el dolor o una p&eacute;rdida no es una carrera de velocidad. Si bien el tiempo ayuda a silenciar y a evitar el malestar inmediato, si la &ldquo;emoci&oacute;n no se procesa, no desaparece, sino que se expresa por otras v&iacute;as: irritabilidad, somatizaciones, insomnio, conductos compulsivas, dificultades en relaciones o miedo a repetir la experiencia&rdquo;, matiza Bernardo.
    </p><p class="article-text">
        Dejar pasar el tiempo, sin m&aacute;s, y esperar que todo fluya y todo pase, es no enfrontarse al problema y solucionarlo de ra&iacute;z. Detr&aacute;s de esta creencia subyace la suposici&oacute;n y la expectativa de que, con el tiempo, el dolor de una experiencia dolorosa desaparecer&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es as&iacute;: si el tiempo fuera una panacea para el dolor emocional, todos los que alguna vez lo hemos experimentado sanar&iacute;amos con el tiempo. Sin embargo, hacerlo puede &ldquo;convertirse en una forma de aplazamiento&rdquo;, advierte Bernardo, que reconoce que &ldquo;cuando depositamos toda la responsabilidad en el paso del tiempo es f&aacute;cil caer en la evitaci&oacute;n: no hablar del tema, no tomar decisiones necesarias, no pedir ayuda o no revisar patrones que se repiten. Esta evitaci&oacute;n mantiene y empeora el malestar a largo plazo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El tiempo por s&iacute; solo no basta: lo que hacemos con &eacute;l, s&iacute;</h2><p class="article-text">
        La idea de que el tiempo por s&iacute; solo lo puede solucionar todo es simplista y falsa. S&iacute; nos da distancia de los sucesos dolorosos porque disminuye la intensidad de los pensamientos, sentimientos y reacciones ante la p&eacute;rdida, la ruptura o un evento traum&aacute;tico. Pero esto no significa que lo hayamos superado solo porque hayan pasado las semanas, los meses y los a&ntilde;os. S&iacute; ayuda cuando &ldquo;la herida est&aacute; muy reciente y el sistema emocional est&aacute; &lsquo;en alerta&rsquo;&rdquo;, reconoce Bernardo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tiempo nos da espacio y la calma necesarios &ldquo;para integrar lo ocurrido y tomar decisiones con m&aacute;s claridad&rdquo;, afirma la especialista. Pero no funciona si no lo acompa&ntilde;amos de intenci&oacute;n y apoyo, de un proceso activo e intencional que nos permita reconocer e identificar los sentimientos. &ldquo;El tiempo es m&aacute;s &uacute;til cuando va acompa&ntilde;ado de ciertos procesos, como poner palabras a lo vivido &mdash;hablarlo o escribirlo&mdash;, darle sentido, permitir el duelo si hay una p&eacute;rdida y recuperar rutinas que devuelvan estabilidad&rdquo;, reconoce Bernardo.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ayuda cuando alguien &ldquo;hace algo con lo vivido, es decir, lo entiende, lo integra, le pone palabras, lo coloca en su historia y recupera sensaci&oacute;n de control. Esto puede conseguirse con apoyo, reflexi&oacute;n, terapia o cambios concretos, pero en ocasiones el dolor simplemente queda en modo &lsquo;pausa&rsquo; y reaparece m&aacute;s adelante en forma de ansiedad, irritabilidad, tristeza o bloqueos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La forma en la que usamos el tiempo s&iacute; puede ayudarnos, como &ldquo;cuando se hacen peque&ntilde;os actos de cierre que marcan un antes y un despu&eacute;s, como conversaciones pendientes, l&iacute;mites, cambios de h&aacute;bitos o despedidas simb&oacute;licas&rdquo;. Para Bernardo, la clave est&aacute; en &ldquo;no dejar toda la responsabilidad al tiempo, sino en aprovecharlo sabiamente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maria-bernardo-psicologa-tiempo-no-cura-medicamento-bajar-intensidad-emocional-xp_1_13114763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 11:59:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viure després del suïcidi: el dol invisible dels qui es queden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viure-despres-suicidi-dol-invisible-dels-qui-queden_1_13114550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14658fa-7fea-480c-a6a7-3972fbcaeec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viure després del suïcidi: el dol invisible dels qui es queden"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres familiars relaten en primera persona com és viure després del suïcidi d’un ésser estimat i conviure amb el sentiment de culpa, el silenci i un dol complex que encara continua sent invisible</p><p class="subtitle">Famílies afectades pel suïcidi denuncien la manca d'acompanyament: “El silenci al teu voltant és horrorós”</p></div><p class="article-text">
        El su&iuml;cidi continua sent un dels grans silencis en els cercles socials. Se&rsquo;n parla poc, s&rsquo;evita i, fins i tot, inc&ograve;moda. Malgrat aix&ograve;, darrere de cada mort hi ha moltes vides que continuen, travessades per una abs&egrave;ncia dif&iacute;cil de comprendre i d&rsquo;explicar. Uns s&oacute;n pares, altres s&oacute;n germans. I fins i tot hi ha parelles i fills. Persones que, a m&eacute;s d&rsquo;enfrontar-se a la p&egrave;rdua, tamb&eacute; s&rsquo;aboquen a un dol ple de preguntes sense resposta, culpa persistent i, en moltes ocasions, el pes de l&rsquo;estigma. Se&rsquo;ls coneix com a supervivents, ja que s&oacute;n persones que han experimentat altes intensitats de patiment, una viv&egrave;ncia traum&agrave;tica, despr&eacute;s de la mort d&rsquo;un familiar proper.
    </p><p class="article-text">
        En Joan (nom fictici per petici&oacute; pr&ograve;pia) va perdre fa uns anys el seu germ&agrave; gran, una de les persones clau en la seva vida. El descriu com alg&uacute; &ldquo;profundament gener&oacute;s&rdquo;, sempre disposat a ajudar, fins i tot a costa de si mateix. &ldquo;Mai no tenia un &lsquo;no&rsquo; per a la gent&rdquo;, recorda. Res feia preveure el que passaria. Tanmateix, un dia, el dia de Reis, la fam&iacute;lia esperava reunir-se com cada any. Els minuts passaven i ell no arribava ni responia a les trucades. &ldquo;El nerviosisme i l&rsquo;ansietat van anar en augment&rdquo;, explica en Joan. Aquell moment, aparentment quotidi&agrave;, quedaria gravat com l&rsquo;inici d&rsquo;una ruptura definitiva.
    </p><p class="article-text">
        Des d&rsquo;aquell instant, tot va canviar. &ldquo;Va ser un cop terrible. Vaig entrar en estat de xoc&rdquo;. Van ser dies, setmanes, en qu&egrave; aquest germ&agrave; petit va viure en una mena de pilot autom&agrave;tic, centrat a gestionar el m&eacute;s urgent: tr&agrave;mits, trucades, organitzaci&oacute;. &ldquo;Era com si no tingu&eacute;s cap altra opci&oacute; que seguir endavant sense deixar-me caure&rdquo;. Fins al dia que aquella in&egrave;rcia es va aturar i va apar&egrave;ixer el buit; el seu, un de profund i dif&iacute;cil d&rsquo;omplir amb paraules.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El silenci despr&eacute;s de l&rsquo;impacte</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un silenci esquin&ccedil;ador que ho envaeix tot. La seva veu es va anar apagant a poc a poc: ja no hi havia trucades, ni respostes, ni missatges&rdquo;. La manera com en Joan descriu l&rsquo;abs&egrave;ncia reflecteix un buit que comparteixen molts supervivents: no nom&eacute;s desapareix la persona, sin&oacute; tamb&eacute; tot all&ograve; que gira al seu voltant i sost&eacute; la relaci&oacute; en el dia a dia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un silenci esfereïdor ho invaeix tot. La seva veu es va anar apagant a poc a poc: ja no hi va haver cridades, ni respostes, ni missatges</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan </span>
                                        <span>—</span> Germà d’una persona que es va suïcidar 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Amb tot, aquest emmudir no &eacute;s nom&eacute;s intern. Tamb&eacute; &eacute;s social. La psic&ograve;loga sanit&agrave;ria Silvia Sevilla explica que el dol per su&iuml;cidi t&eacute; elements que el diferencien d&rsquo;altres processos de p&egrave;rdua: &ldquo;No nom&eacute;s es perd la persona, tamb&eacute; es perd la sensaci&oacute; de seguretat i, moltes vegades, la narrativa que ten&iacute;em sobre aquesta relaci&oacute;&rdquo;. &Eacute;s a dir, es trenca la hist&ograve;ria tal com l&rsquo;enten&iacute;em, amb tots els matisos que la configuren.
    </p><p class="article-text">
        A partir d&rsquo;aqu&iacute;, emergeixen preguntes que no cessen durant molt de temps: &ldquo;per qu&egrave;?&rdquo;, &ldquo;com &eacute;s que no ho vaig veure?&rdquo;, &ldquo;hauria pogut fer alguna cosa?&rdquo;. S&oacute;n pensaments recurrents, intrusius, que busquen reconstruir el que va passar amb l&rsquo;esperan&ccedil;a de trobar una explicaci&oacute; que calmi el dolor. Tanmateix, en la majoria dels casos, aquesta explicaci&oacute; no arriba.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La culpa i el &ldquo;perm&iacute;s per viure&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        L&rsquo;Anna (nom fictici) tamb&eacute; va perdre el seu germ&agrave;, en el seu cas, el petit. El seu relat comen&ccedil;a amb una frase que resumeix l&rsquo;impacte: &ldquo;Ho va canviar tot radicalment en una mil&middot;l&egrave;sima de segon&rdquo;. Recorda aquells primers dies com un torb en qu&egrave; amb prou feines hi havia espai per sentir. &ldquo;S&rsquo;havien de fer moltes coses&hellip; i les vaig fer. No s&eacute; ni com&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquest estat d&rsquo;urg&egrave;ncia, explica la psic&ograve;loga, &eacute;s habitual. El cos i la ment entren en un mode de superviv&egrave;ncia per sostenir all&ograve; immediat. No obstant aix&ograve;, quan la intensitat inicial disminueix, apareixen emocions m&eacute;s profundes i dif&iacute;cils de gestionar. Entre elles, la culpa ocupa un lloc central. &ldquo;Per no haver-me adonat que no estava b&eacute; i no haver-lo pogut ajudar&rdquo;, diu l&rsquo;Anna. Una culpa que no nom&eacute;s respira en el passat, sin&oacute; que tamb&eacute; condiciona el present. Perqu&egrave;, com ella mateixa explica, hi ha una cosa que costa especialment: &ldquo;Donar-te perm&iacute;s per continuar vivint&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Lament] no haver-me donat compte de que no estava bé i no haver-lo pogut ajudar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> Germana d&#039;una persona que es va suïcidar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Acompanyar sense jutjar</strong></h2><p class="article-text">
        Des del Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, el seu portaveu a les illes, Lino Salas, assenyala que aquesta barreja de dolor, culpa i desconcert &eacute;s una constant entre aquells que busquen ajuda. Moltes persones hi arriben amb una necessitat urgent d&rsquo;entendre el que ha passat, per&ograve; tamb&eacute; amb por d&rsquo;expressar el que senten.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, l&rsquo;acompanyament preco&ccedil; resulta fonamental. No es tracta de trobar respostes r&agrave;pides ni d&rsquo;oferir solucions, sin&oacute; de sostenir. Escoltar sense jutjar, validar emocions &mdash;encara que siguin contradict&ograve;ries&mdash; i ser-hi en el dia a dia. &ldquo;A vegades, el m&eacute;s important no &eacute;s el que es diu, sin&oacute; el fet de no deixar sola la persona&rdquo;, resumeix.
    </p><p class="article-text">
        Tanmateix, aquest acompanyament no sempre es produeix de manera adequada. Com explica Silvia Sevilla, l&rsquo;entorn pot caure en errors benintencionats: minimitzar el dolor, evitar el tema o pressionar perqu&egrave; la persona &ldquo;avanci&rdquo;. Tot aix&ograve; pot augmentar la sensaci&oacute; d&rsquo;a&iuml;llament. &ldquo;El silenci social pesa molt&rdquo;, adverteix.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El pes de l&rsquo;estigma social</strong></h2><p class="article-text">
        La Laura (tamb&eacute; nom fictici) va perdre el seu esp&ograve;s despr&eacute;s de 17 anys de vida en com&uacute;. Tot i que feia mesos que estaven separats, mantenien un vincle proper i compartien la crian&ccedil;a del seu fill. &ldquo;El primer que vaig pensar va ser: &lsquo;Com li ho explicar&eacute; al meu fill?&rsquo;&rdquo;. Aquesta pregunta va marcar l&rsquo;inici d&rsquo;un proc&eacute;s en qu&egrave; el dol propi i el del seu fill s&rsquo;entrella&ccedil;aven.
    </p><p class="article-text">
        A l&rsquo;allau emocional, plena de culpa, tristesa i por, s&rsquo;hi va afegir una dificultat extra: la reacci&oacute; de l&rsquo;entorn. &ldquo;Rebia comentaris com &lsquo;quina persona m&eacute;s egoista&rsquo; o &lsquo;quina covardia&rsquo;&rdquo;, recorda. Paraules que, lluny de consolar, augmentaven el dolor. &ldquo;Simplificaven una realitat molt complexa i carregada de patiment&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Rebia comentaris com a ‘què egoista’ o ‘què cobard’</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> Esposa d&#039;una persona que es va suïcidar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aquest tipus de respostes, adverteixen els experts, formen part de l&rsquo;estigma social que encara envolta el su&iuml;cidi. Segons explica la presidenta del Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, Maria Ant&ograve;nia Mateu Oliver, aquest estigma no nom&eacute;s afecta les persones en risc, sin&oacute; tamb&eacute; aquelles que sobreviuen a la p&egrave;rdua, dificultant que puguin parlar obertament del que ha passat.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un dol que no &eacute;s gens lineal</strong></h2><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la p&egrave;rdua, el primer any sol ser especialment intens. Silvia Sevilla el descriu com una muntanya russa emocional. Al principi predomina l&rsquo;impacte: insomni, desconcert, fins i tot una mena d&rsquo;anest&egrave;sia emocional. Despr&eacute;s, quan la realitat s&rsquo;assenta, apareixen el buit i les preguntes.
    </p><p class="article-text">
        Entre els tres i els sis mesos, moltes persones experimenten un augment de la ruminaci&oacute;, la sensaci&oacute; d&rsquo;abandonament o fins i tot la r&agrave;bia: cap a la persona morta, cap a un mateix o cap a l&rsquo;entorn. I a partir d&rsquo;aqu&iacute;, el proc&eacute;s pot avan&ccedil;ar cap a la integraci&oacute; o, en alguns casos, encallar-se.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No &eacute;s un proc&eacute;s lineal&rdquo;, insisteix la psic&ograve;loga. Hi ha aven&ccedil;os i retrocessos, moments d&rsquo;aparent calma i altres en qu&egrave; el dolor torna amb for&ccedil;a, especialment en dates significatives. Comprendre aquesta din&agrave;mica &eacute;s &ldquo;clau&rdquo; per no afegir pressi&oacute; a qui travessa el dol.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Parlar salva vides</strong></h2><p class="article-text">
        En aquest context, hi ha una idea que els professionals repeteixen amb claredat: parlar del su&iuml;cidi no augmenta el risc. Al contrari. Des del Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, Lino Salas insisteix que preguntar directament, escoltar sense alarmisme i obrir espais de conversa pot ser un factor protector.
    </p><p class="article-text">
        Aquest enfocament desmunta alguns dels mites m&eacute;s estesos, com pensar que qui expressa idees su&iuml;cides no les dur&agrave; a terme o que preguntar pot incitar a fer-ho. L&rsquo;evid&egrave;ncia cient&iacute;fica apunta just al contrari: el silenci &eacute;s el que m&eacute;s a&iuml;lla. I els mateixos supervivents ho confirmen. L&rsquo;Anna ho expressa clarament: &ldquo;Que es deixin ajudar&hellip; que no es tanquin&rdquo;. Perqu&egrave;, en molts casos, compartir el dolor &eacute;s el primer pas per comen&ccedil;ar a sostenir-lo.
    </p><p class="article-text">
        Precisament, el Consell de Ministres ha aprovat aquest dimarts la creaci&oacute; de l&rsquo;Observatori per a la Prevenci&oacute; del Su&iuml;cidi, en el marc dels compromisos adquirits en el Pla d&rsquo;acci&oacute; 2025-2027, dotat amb 17,83 milions d&rsquo;euros. El seu objectiu &eacute;s &ldquo;refor&ccedil;ar la coordinaci&oacute; institucional i avan&ccedil;ar en una resposta integral davant un dels principals reptes de salut p&uacute;blica&rdquo;, segons indiquen des de l&rsquo;Executiu. I &eacute;s que, tal com s&rsquo;indicava en aquest mateix mitj&agrave; i segons dades de l&rsquo;Institut Nacional d&rsquo;Estad&iacute;stica, el 2024 es van produir 3.953 morts per aquesta causa a Espanya, sent la segona causa de mort externa, per darrere de les caigudes accidentals.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El paper dels mitjans: informar sense fer mal</strong></h2><p class="article-text">
        La manera com es parla del su&iuml;cidi tamb&eacute; influeix en la percepci&oacute; social i en la prevenci&oacute;. Durant anys, el silenci va ser la norma. Avui, investigacions com les de la periodista &Aacute;ngeles Dur&aacute;n, presidenta de l&rsquo;Associaci&oacute; de Periodistes de les Illes Balears (APIB) i professora universit&agrave;ria al Centre d&rsquo;Ensenyament Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG), apunten a la necessitat d&rsquo;informar, per&ograve; fer-ho amb responsabilitat.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s de 800.000 persones se su&iuml;ciden cada any al m&oacute;n, cosa que implica una cada 40 segons, segons dades de l&rsquo;Organitzaci&oacute; Mundial de la Salut (OMS). Davant d&rsquo;aquesta magnitud, la visibilitat s&rsquo;ent&eacute;n com una eina necess&agrave;ria, sempre que s&rsquo;evitin enfocaments sensacionalistes o simplificacions. A Balears, aquesta preocupaci&oacute; va portar fa uns anys l&rsquo;APIB a impulsar un codi &egrave;tic amb 25 punts sobre el tractament medi&agrave;tic del su&iuml;cidi, elaborat el 2018 en col&middot;laboraci&oacute; amb el Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, el Col&middot;legi Oficial de Psicologia de Balears i el CESAG.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;objectiu d&rsquo;aquest document era clar: donar visibilitat i contribuir a pal&middot;liar el que els experts consideren un greu problema de salut p&uacute;blica i evitar l&rsquo;anomenat &ldquo;efecte crida&rdquo;. &ldquo;Sabem que cal conjugar les recomanacions sanit&agrave;ries i les necessitats informatives, per&ograve;, en cas de dubte, sempre cal fer cas als experts perqu&egrave; el periodisme responsable &eacute;s fonamental per contribuir socialment&rdquo;, explica Dur&aacute;n, doctora en Comunicaci&oacute;, que destaca un canvi positiu en els mitjans. &ldquo;Hi ha periodistes que encara se salten les normes deontol&ograve;giques, publicant, per exemple, el m&egrave;tode emprat, per&ograve; hem observat una millora considerable. S&iacute; que ens sembla important, tot i que els experts insisteixin a parlar de multicausa, incidir en el detonant, perqu&egrave; ocultar-lo &eacute;s tapar un altre problema social greu, com pot ser l&rsquo;assejament, tamb&eacute; convertit en ciberassetjament. El risc m&eacute;s preocupant ara s&oacute;n les xarxes socials&rdquo;, afegeix.
    </p><p class="article-text">
        Per als familiars d&rsquo;aquest reportatge, aquest enfocament no &eacute;s una q&uuml;esti&oacute; abstracta. En Joan parla de la import&agrave;ncia del respecte i l&rsquo;empatia. Mentrestant, la Laura insisteix a no simplificar. I l&rsquo;Anna recorda que, moltes vegades, no hi ha paraules que consolin, per&ograve; s&iacute; gestos que acompanyen. I &eacute;s que informar b&eacute;, en aquest context, no nom&eacute;s &eacute;s una responsabilitat professional: tamb&eacute; &eacute;s una forma de cura col&middot;lectiva.
    </p><p class="article-text">
        Malgrat tot, els tres coincideixen que &eacute;s possible seguir endavant. No en el sentit d&rsquo;oblidar, sin&oacute; d&rsquo;aprendre a conviure amb l&rsquo;abs&egrave;ncia. La ter&agrave;pia, els grups de suport i l&rsquo;acompanyament d&rsquo;altres persones en situacions similars apareixen com a pilars fonamentals. &ldquo;Vaig aprendre a conviure-hi i a seguir endavant&rdquo;, explica en Joan. L&rsquo;Anna ho resumeix amb una idea que desmunta molts t&ograve;pics: &ldquo;El temps no cura, simplement mitiga&rdquo;. La Laura, per la seva banda, hi afegeix una mirada que barreja dolor i resili&egrave;ncia: &ldquo;Tot i que la p&egrave;rdua deixa una empremta permanent, &eacute;s possible reconstruir la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Potser aqu&iacute; rau la clau: no a tancar el dol, sin&oacute; a transformar-lo. I, sobretot, a deixar de viure&rsquo;l en silenci. Explicar-lo i demanar ajuda, com li va passar a qui escriu aquestes l&iacute;nies, per sanar i saber cuidar millor els qui ens envolten.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viure-despres-suicidi-dol-invisible-dels-qui-queden_1_13114550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 07:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viure després del suïcidi: el dol invisible dels qui es queden]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Suicidio,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir después del suicidio: el duelo invisible de los que se quedan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivir-despues-suicidio-duelo-invisible-quedan_1_13111501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14658fa-7fea-480c-a6a7-3972fbcaeec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir después del suicidio: el duelo invisible de los que se quedan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres familiares relatan en primera persona cómo es vivir después del suicidio de un ser querido y coexistir con el sentimiento de culpa, el silencio y un duelo complejo que aún sigue siendo invisible</p><p class="subtitle">Familias afectadas por el suicidio denuncian la falta de acompañamiento: “El silencio a tu alrededor es horroroso”</p></div><p class="article-text">
        El suicidio sigue generando grandes silencios en los c&iacute;rculos sociales. Se suele hablar poco de &eacute;l, se evita, e incluso incomoda. A pesar de ello, detr&aacute;s de cada fallecimiento hay muchas vidas que siguen, atravesadas por una ausencia dif&iacute;cil de comprender y de poder explicar. Unos son padres, otros son hermanos. E incluso hay parejas e hijos. Personas que, adem&aacute;s de enfrentarse a la p&eacute;rdida, tambi&eacute;n se abocan a un duelo lleno de preguntas sin respuesta, culpa persistente y, en muchas ocasiones, el peso del estigma. Se los conoce como supervivientes, al ser personas que han experimentado altas intensidades de sufrimiento, de vivencia traum&aacute;tica, tras la muerte de un familiar cercano.
    </p><p class="article-text">
        Juan (nombre ficticio por petici&oacute;n propia) perdi&oacute; hace unos a&ntilde;os a su hermano mayor, una de las personas clave en su vida. Lo describe como alguien &ldquo;profundamente generoso&rdquo;, siempre dispuesto a ayudar, incluso a costa de s&iacute; mismo. &ldquo;Nunca ten&iacute;a un &lsquo;no&rsquo; para la gente&rdquo;, recuerda. Nada hac&iacute;a prever lo que ocurrir&iacute;a. Sin embargo, un d&iacute;a, el de Reyes, la familia esperaba reunirse como cada a&ntilde;o. Los minutos pasaban y &eacute;l no llegaba y tampoco respond&iacute;a a las llamadas. &ldquo;El nerviosismo y la ansiedad fueron en aumento&rdquo;, explica Juan. Ese momento, aparentemente cotidiano, quedar&iacute;a acaso grabado como el inicio de una ruptura definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde ese instante, todo cambi&oacute;. &ldquo;Fue un golpe terrible. Entr&eacute; en estado de shock&rdquo;. Fueron d&iacute;as, semanas, en las que este hermano peque&ntilde;o vivi&oacute; en una especie de piloto autom&aacute;tico, centrado en gestionar lo m&aacute;s urgente: tr&aacute;mites, llamadas, organizaci&oacute;n. &ldquo;Era como si no tuviera otra opci&oacute;n que seguir adelante sin dejarme caer&rdquo;. Hasta el d&iacute;a en que esa inercia se detuvo y apareci&oacute; el vac&iacute;o; el suyo, uno profundo y dif&iacute;cil de llenar con palabras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El silencio tras el impacto</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Un silencio desgarrador que lo invade todo. Su voz se fue apagando poco a poco: ya no hubo llamadas, ni respuestas, ni mensajes&rdquo;. La forma en la que Juan describe la ausencia refleja un vac&iacute;o que comparten muchos supervivientes: no solo desaparece la persona, tambi&eacute;n todo lo que gira en torno y sostiene la relaci&oacute;n en lo cotidiano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un silencio desgarrador lo invade todo. Su voz se fue apagando poco a poco: ya no hubo llamadas, ni respuestas, ni mensajes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan </span>
                                        <span>—</span> Hermano de una persona que se suicidó
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con todo, ese enmudecer no es &uacute;nicamente interno. Tambi&eacute;n es social. La psic&oacute;loga sanitaria Silvia Sevilla explica que el duelo por suicidio tiene elementos que lo diferencian de otros procesos de p&eacute;rdida: &ldquo;No solo se pierde a la persona, tambi&eacute;n se pierde la sensaci&oacute;n de seguridad y muchas veces la narrativa que ten&iacute;amos sobre esa relaci&oacute;n&rdquo;. Es decir, se rompe la historia tal y como la entend&iacute;amos, con todos los matices que la configuran.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, emergen preguntas que no cesan en un tiempo: &ldquo;&iquest;por qu&eacute;?&rdquo;, &ldquo;&iquest;c&oacute;mo no lo vi?&rdquo;, &ldquo;&iquest;podr&iacute;a haber hecho algo?&rdquo;. Son pensamientos recurrentes, intrusivos, que buscan reconstruir lo ocurrido con la esperanza de encontrar una explicaci&oacute;n que calme el dolor. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de los casos, esa explicaci&oacute;n no llega.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La culpa y el &ldquo;permiso para vivir&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Ana (nombre ficticio) tambi&eacute;n perdi&oacute; a su hermano, en su caso, el menor. Su relato comienza con una frase que resume el impacto: &ldquo;Cambi&oacute; radicalmente todo en una mil&eacute;sima de segundo&rdquo;. Recuerda aquellos primeros d&iacute;as como un torbellino en el que apenas hab&iacute;a espacio para sentir. &ldquo;Hab&iacute;a que hacer muchas cosas&hellip; y las hice. No s&eacute; ni c&oacute;mo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese estado de urgencia, explica la psic&oacute;loga, es habitual. El cuerpo y la mente entran en un modo de supervivencia para sostener lo que es inmediato. No obstante, cuando la intensidad inicial disminuye, aparecen emociones m&aacute;s profundas y dif&iacute;ciles de gestionar. Entre ellas, la culpa ocupa un lugar central. &ldquo;Por no haberme dado cuenta de que no estaba bien y no haberle podido ayudar&rdquo;, dice Ana. Una culpa que no solo respira en el pasado, sino que tambi&eacute;n condiciona el presente. Porque, como ella misma explica, hay algo que cuesta especialmente: &ldquo;Darte permiso para seguir viviendo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Lamento] no haberme dado cuenta de que no estaba bien y no haberle podido ayudar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> Hermana de una persona que se suicidó
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Acompa&ntilde;ar sin juzgar</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el Tel&eacute;fono de la Esperanza, su portavoz en Balears, Lino Salas, se&ntilde;ala que esa mezcla de dolor, culpa y desconcierto es una constante entre quienes buscan ayuda. Muchas personas llegan con una necesidad urgente de entender lo ocurrido, pero tambi&eacute;n con miedo a expresar lo que sienten.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el acompa&ntilde;amiento temprano resulta fundamental. No se trata de encontrar respuestas r&aacute;pidas ni de ofrecer soluciones, sino de sostener. Escuchar sin juzgar, validar emociones &mdash;aunque sean contradictorias&mdash; y estar presente en lo cotidiano. &ldquo;A veces lo m&aacute;s importante no es lo que se dice, sino el hecho de no dejar sola a la persona&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese acompa&ntilde;amiento no siempre se produce de forma adecuada. Como explica Silvia Sevilla, el entorno puede caer en errores bienintencionados: minimizar el dolor, evitar el tema o presionar para que la persona &ldquo;avance&rdquo;. Todo ello puede aumentar la sensaci&oacute;n de aislamiento. &ldquo;El silencio social pesa mucho&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El peso del estigma social</strong></h2><p class="article-text">
        Laura (tambi&eacute;n nombre ficticio) perdi&oacute; a su esposo tras 17 a&ntilde;os de vida en com&uacute;n. Aunque llevaban meses separados, manten&iacute;an un v&iacute;nculo cercano y compart&iacute;an la crianza de su hijo. &ldquo;Lo primero que pens&eacute; fue: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo se lo voy a explicar a mi hijo?&rsquo;&rdquo;. Esa pregunta marc&oacute; el inicio de un proceso en el que el duelo propio y el de su hijo se entrelazaban.
    </p><p class="article-text">
        A la avalancha emocional, inundada de culpa, tristeza y miedo, se sum&oacute; una dificultad a&ntilde;adida: la reacci&oacute;n del entorno. &ldquo;Recib&iacute;a comentarios como &lsquo;qu&eacute; ego&iacute;sta&rsquo; o &lsquo;qu&eacute; cobarde&rsquo;&rdquo;, recuerda. Palabras que, lejos de consolar, aumentaban el dolor. &ldquo;Simplificaban una realidad muy compleja y cargada de sufrimiento&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recibía comentarios como ‘qué egoísta’ o ‘qué cobarde’</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> Esposa de una persona que se suicidó
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este tipo de respuestas, advierten los expertos, forman parte del estigma social que a&uacute;n rodea al suicidio. Seg&uacute;n explica la presidenta del Tel&eacute;fono de la Esperanza, Maria Ant&ograve;nia Mateu Oliver, ese estigma no solo afecta a quienes est&aacute;n en riesgo, sino tambi&eacute;n a quienes sobreviven a la p&eacute;rdida, dificultando que puedan hablar abiertamente de lo ocurrido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un duelo que nada tiene de lineal</strong></h2><p class="article-text">
        Tras la p&eacute;rdida, el primer a&ntilde;o suele ser especialmente intenso. Silvia Sevilla lo describe como una monta&ntilde;a rusa emocional. Al principio, predomina el impacto: insomnio, desconcierto, incluso una especie de anestesia emocional. Despu&eacute;s, cuando la realidad se asienta, aparecen el vac&iacute;o y las preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Entre los tres y los seis meses, muchas personas experimentan un aumento de la rumiaci&oacute;n, la sensaci&oacute;n de abandono o incluso la ira: hacia la persona fallecida, hacia uno mismo o hacia el entorno. Y a partir de ah&iacute;, el proceso puede avanzar hacia la integraci&oacute;n o, en algunos casos, estancarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es un proceso lineal&rdquo;, insiste la psic&oacute;loga. Hay avances y retrocesos, momentos de aparente calma y otros en los que el dolor regresa con fuerza, especialmente en fechas significativas. Comprender esta din&aacute;mica es &ldquo;clave&rdquo; para no a&ntilde;adir presi&oacute;n a quien atraviesa el duelo, apostilla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hablar salva vidas</strong></h2><p class="article-text">
        En este contexto, hay una idea que los profesionales repiten con claridad: hablar del suicidio no aumenta el riesgo. Al contrario. Desde el Tel&eacute;fono de la Esperanza, Lino Salas insiste en que preguntar directamente, escuchar sin alarmismo y abrir espacios de conversaci&oacute;n puede ser un factor protector.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque desmonta algunos de los mitos m&aacute;s extendidos, como pensar que quien expresa ideas suicidas no las llevar&aacute; a cabo o que preguntar puede incitar a hacerlo. La evidencia cient&iacute;fica se&ntilde;ala justo lo contrario: el silencio es lo que m&aacute;s a&iacute;sla. Y los propios supervivientes lo confirman. Ana lo expresa con claridad: &ldquo;Que se dejen ayudar&hellip; que no se cierren&rdquo;. Porque, en muchos casos, compartir el dolor es el primer paso para empezar a sostenerlo.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13110817_1121063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Consejo de Ministros ha aprobado este martes la creaci&oacute;n del Observatorio para la Prevenci&oacute;n del Suicidio</a>, en el marco de los compromisos adquiridos en el Plan de acci&oacute;n 2025-2027, dotado con 17,83 millones de euros. Su objetivo es &ldquo;reforzar la coordinaci&oacute;n institucional y avanzar en una respuesta integral ante uno de los principales retos de salud p&uacute;blica&rdquo;, seg&uacute;n indican desde el Ejecutivo. Y es que, como se indicaba en este mismo medio y seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, en 2024 se produjeron 3,953 fallecimientos por esta causa en Espa&ntilde;a, siendo la segunda por muerte externa, por detr&aacute;s de las ca&iacute;das accidentales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El papel de los medios: informar sin da&ntilde;ar</strong></h2><p class="article-text">
        La forma en que se habla del suicidio tambi&eacute;n influye en la percepci&oacute;n social y en la prevenci&oacute;n. Durante a&ntilde;os, el silencio fue la norma. Hoy, investigaciones como las de la periodista &Aacute;ngeles Dur&aacute;n, presidenta de la Asociaci&oacute;n de Periodistas de las Islas Baleares (APIB) y profesora universitaria en el Centro de Ense&ntilde;anza Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG), apuntan a la necesidad de informar, pero hacerlo con responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 800.000 personas se suicidan cada a&ntilde;o en el mundo, lo que implica una cada 40 segundos, seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). Ante esta magnitud, la visibilidad se entiende como una herramienta necesaria, siempre que se eviten enfoques sensacionalistas o simplificaciones. En Balears, esta preocupaci&oacute;n llev&oacute; hace unos a&ntilde;os a la APIB a impulsar un c&oacute;digo &eacute;tico con 25 puntos sobre el tratamiento medi&aacute;tico del suicidio, que se elabor&oacute; en 2018 en colaboraci&oacute;n con el Tel&eacute;fono de la Esperanza, el Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Balears y el CESAG.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de este documento era claro: dar visibilidad y contribuir a paliar lo que los expertos consideran un grave problema de salud p&uacute;blica y evitar el denominado &ldquo;efecto llamada&rdquo;. &ldquo;Sabemos que hay que conjugar las recomendaciones sanitarias y las necesidades informativas, pero, ante la duda, siempre hay que hacer caso a los expertos porque el periodismo responsable es fundamental para contribuir socialmente&rdquo;, explica Dur&aacute;n, doctora en Comunicaci&oacute;n, quien destaca un cambio positivo en los medios de comunicaci&oacute;n. &ldquo;Hay periodistas que siguen salt&aacute;ndose las normas deontol&oacute;gicas, publicando, por ejemplo, el m&eacute;todo empleado, pero hemos observado una mejora considerable. S&iacute; nos parece importante, pese a que los expertos insistan en hablar de multicausa, incidir en el detonante, porque ocultarlo es tapar otro problema social grave, como puede ser el <em>bullying</em>, tambi&eacute;n convertido en ciberacoso. El riesgo m&aacute;s preocupante ahora son las redes sociales&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los familiares de este reportaje, ese enfoque no es una cuesti&oacute;n abstracta. Juan, por su parte, habla de la importancia del respeto y la empat&iacute;a. Mientras, Laura insiste en no simplificar. Y Ana recuerda que, muchas veces, no hay palabras que consuelen, pero s&iacute; gestos que acompa&ntilde;an. Y es que informar bien, en este contexto, no solo es una responsabilidad profesional: tambi&eacute;n es una forma de cuidado colectivo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, los tres coinciden en que es posible seguir adelante. No en el sentido de olvidar, sino de aprender a convivir con la ausencia. La terapia, los grupos de apoyo y el acompa&ntilde;amiento de otras personas en situaciones similares aparecen como pilares fundamentales. &ldquo;Aprend&iacute; a convivir con ello y a seguir adelante&rdquo;, explica Juan. Ana lo resume con una idea que desmonta muchos t&oacute;picos: &ldquo;El tiempo no cura, simplemente mitiga&rdquo;. Laura, por su parte, a&ntilde;ade una mirada que mezcla dolor y resiliencia: &ldquo;Aunque la p&eacute;rdida deja una huella permanente es posible reconstruir la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ah&iacute; reside la clave: no en cerrar el duelo, sino en transformarlo. Y, sobre todo, en dejar de vivirlo en silencio. Contarlo y pedir ayuda, como le ocurri&oacute; a quien escribe estas l&iacute;neas, para sanar y saber cuidar mejor a los que nos rodean.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivir-despues-suicidio-duelo-invisible-quedan_1_13111501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir después del suicidio: el duelo invisible de los que se quedan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Suicidio,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi experiencia con la salud mental pública: cuando una evaluación se convierte en lujo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/experiencia-salud-mental-publica-evaluacion-convierte-lujo_132_13084431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e0c3cf1-5066-4e06-9da6-aec09e79bf09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mi experiencia con la salud mental pública: cuando una evaluación se convierte en lujo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acudo al SAS a cita rutinaria, le planteo mis dudas. Me indican lo siguiente: "Aquí no te podemos evaluar de autismo, las pruebas son muy caras". Son palabras textuales de la psicóloga de la Seguridad Social. Es decir, mantenerme con ocho psicofármacos distintos sí, evaluarme no. Minipunto para las farmacéuticas. Volvéis a ganar</p></div><p class="article-text">
        En mi recorrido por el sistema andaluz de salud mental he recibido m&uacute;ltiples diagn&oacute;sticos, desde crisis adolescente hasta el famoso Trastorno L&iacute;mite de Personalidad. Todos ellos sin plantear siquiera la posibilidad de que estuviera dentro del foco de la neurodivergencia. &iquest;Por qu&eacute; cuesta tanto creer en la posibilidad de que una chica entre dentro de ese marco? Y s&iacute;, me refiero al g&eacute;nero femenino a prop&oacute;sito por&nbsp;la poca prevalencia que el espectro autista tiene notificado oficialmente en mujeres. Esto refleja un problema enraizado: el sesgo de g&eacute;nero, que se practica tambi&eacute;n en nuestras consultas psicol&oacute;gicas y psiqui&aacute;tricas. Una brecha m&aacute;s para la mujer.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a mi historia personal, mi contacto con una Unidad de Salud Mental Comunitaria (USMC) comenz&oacute; en el 2014 y desde entonces he tenido que guiar mi viaje por mi mente a mis respectivos terapeutas. Parec&iacute;a que ninguno comprend&iacute;a lo que pasaba por mi cabeza, por qu&eacute; ten&iacute;a esas crisis o la raz&oacute;n de mis conductas y comportamientos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que no hay una soledad m&aacute;s oscura que sentir que nadie te comprende, de hecho, ni siquiera los que se suponen que son los profesionales que te acompa&ntilde;ar&aacute;n en tu viaje a la recuperaci&oacute;n. Pero ahora he comprendido que la recuperaci&oacute;n no es eso que ellos plantean. Un dibujo capacitista del futuro, un futuro neurot&iacute;pico en el que trabajas sin problema, haces tu d&iacute;a a d&iacute;a como todo el mundo espera, mantienes relaciones sociales frecuentes, en resumen, hacer frente a la vida como todo el mundo comprende.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una demanda de entrar al mundo laboral, &iquest;no es as&iacute;? En resumen, esa es la finalidad de la curaci&oacute;n de un problema de salud. Todo est&aacute; enfocado a ello.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pero, ¿cuál es mi realidad? Tengo que hacer frente a una evaluación y diagnóstico por la privada legitimado por la pública de (el centro más barato pero de renombre) TEA en el Instituto Andaluz de Salud Cerebral por 350 euros viviendo con una pensión por mi acreditado 65% de discapacidad al cual no puedo hacer frente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entonces algo en tu cabeza estalla y no puedes soportar m&aacute;s esas exigencias. Te permites (solo algunos o algunas de nosotras) parar y te estabilizas. Al fin te encuentras a ti misma. Encuentras paz, te analizas. Y empiezas a leer. En mi caso, me interesa much&iacute;simo analizarme as&iacute; que leo mucha psicolog&iacute;a (entre otras disciplinas) y me doy de bruces con el espectro autista.
    </p><p class="article-text">
        Lo dejo apartado por un tiempo, pero necesito retomarlo meses despu&eacute;s. Empiezo a hacer tests de autismo &iquest;y lo que m&aacute;s me preocupa? El propio sesgo de confirmaci&oacute;n. Por eso contrasto informaci&oacute;n de mi infancia con mi madre, con personas de mi alrededor&hellip; no conf&iacute;o en mi propio criterio.
    </p><p class="article-text">
        Acudo al SAS a cita rutinaria, le planteo mis dudas. Me indican lo siguiente: &ldquo;Aqu&iacute; no te podemos evaluar de autismo, las pruebas son muy caras&rdquo;. Son palabras textuales de la psic&oacute;loga de la Seguridad Social. Es decir, mantenerme con ocho psicof&aacute;rmacos distintos s&iacute;, evaluarme no. Minipunto para las farmac&eacute;uticas. Volv&eacute;is a ganar.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que necesito una revisi&oacute;n de diagn&oacute;stico urgente, conocer la realidad, mi mapa mental, que me aborden desde la objetiva cl&iacute;nica existente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;cu&aacute;l es mi realidad? Tengo que hacer frente a una evaluaci&oacute;n y diagn&oacute;stico por la privada legitimado por la p&uacute;blica de (el centro m&aacute;s barato pero de renombre) TEA en el Instituto Andaluz de Salud Cerebral por 350 euros viviendo con una pensi&oacute;n por mi acreditado 65% de discapacidad al cual no puedo hacer frente.
    </p><p class="article-text">
        De modo que ten&iacute;a dos opciones: quedarme de brazos cruzados y que la Seguridad Social me tratase como le diese la gana o hacer justicia y montar un crowdfunding que es justamente lo que he hecho.
    </p><p class="article-text">
        Mi duda existencial ahora es c&oacute;mo nombrar a esto, &iquest;simplemente injusticia o propiamente negligencia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Moreno Guzmán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/experiencia-salud-mental-publica-evaluacion-convierte-lujo_132_13084431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 19:47:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi experiencia con la salud mental pública: cuando una evaluación se convierte en lujo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Autismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El trastorno bipolar en primera persona: mitos y realidades de este problema de salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/trastorno-bipolar-primera-persona-mitos-realidades-problema-salud-mental_1_13109884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/172e86f5-7f14-4ba6-9cdd-f73e27b9283a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trastorno bipolar en primera persona: mitos y realidades de este problema de salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Federación Salud Mental Castilla-La Mancha ha publicado un vídeo en el que una mujer con experiencia en primera persona y una psicóloga cuentan la realidad detrás de una enfermedad "muy limitante", pero que con el tratamiento y pautas adecuadas "no impide disfrutar de una vida normal"</p><p class="subtitle">La brecha de género en la salud mental: “Desde pequeñas sufrimos presiones que provocan malestar”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es una enfermedad como otra cualquiera que no te impide llevar una vida normal&rdquo;. As&iacute; explica Miriam Crespo su d&iacute;a a d&iacute;a conviviendo con trastorno bipolar, en un v&iacute;deo con motivo del D&iacute;a Mundial que conmemora este problema de salud mental este 30 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Publicado por la Federaci&oacute;n Salud Mental Castilla-La Mancha, el objetivo es desmitificar &ldquo;una realidad banalizada socialmente, que puede ser muy limitante para la persona que la padece, dif&iacute;cil de diagnosticar, pero que con el tratamiento y pautas adecuadas no impide disfrutar de una vida normal&rdquo;, seg&uacute;n se&ntilde;ala la entidad en un comunicado de prensa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El v&iacute;deo, que est&aacute; disponible en YouTube, cuenta con los testimonios de Miriam Crespo y Sandra D&iacute;az, usuaria y psic&oacute;loga de la asociaci&oacute;n Salud Mental ATAFES Talavera respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l, la psic&oacute;loga explica que el trastorno bipolar es una alteraci&oacute;n del estado &aacute;nimo en el que se alternan, con mayor o menor periodicidad, dos fases. En la primera, la persona experimenta episodios depresivos en los que siente &aacute;nimo bajo y poca energ&iacute;a para nada, mientras que en la segunda -episodios man&iacute;acos-, empieza una fase de energ&iacute;a que es todo lo contrario, con mucha energ&iacute;a o exaltaci&oacute;n. Tambi&eacute;n pueden ser una mezcla de ambos -episodios mixtos-. Estas fases van m&aacute;s all&aacute; de lo que podr&iacute;an ser cambios en el estado de &aacute;nimo naturales, y pueden durar desde una semana a meses.
    </p><h2 class="article-text">Un diagn&oacute;stico complicado</h2><p class="article-text">
        La Federaci&oacute;n asegura que la sociedad &ldquo;banaliza y tiende a pensar que el trastorno bipolar es simplemente una variaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo&rdquo;, pero se trata de una alteraci&oacute;n que puede ser &ldquo;muy limitante&rdquo; para la persona que la padece, dificultando aspectos b&aacute;sicos como completar unos estudios o conservar un trabajo, adem&aacute;s de afectar a la vida familiar y social. Tambi&eacute;n existe la creencia de que la persona que sufre un trastorno bipolar est&aacute; as&iacute; porque ella quiere o por haber llevado una vida desordenada.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que este trastorno afecta en Espa&ntilde;a a cerca de un mill&oacute;n de personas, con una prevalencia de entre el 1% y el 2% de la poblaci&oacute;n. Suele iniciarse entre la segunda y tercera d&eacute;cada de la vida, pero puede aparecer tambi&eacute;n en la infancia/adolescencia, o partir de los 50 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que este trastorno comparta s&iacute;ntomas con <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/piden-integrar-salud-mental-gestion-emergencias-catastrofes-castilla-mancha_1_12674814.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros problemas de salud mental</a> y el que la persona afectada suela acudir a pedir ayuda cuando se encuentra en una fase depresiva, hacen que dar con el diagn&oacute;stico sea complicado.
    </p><p class="article-text">
        Para Miriam, su diagn&oacute;stico supuso un antes y un despu&eacute;s en su vida. &ldquo;Al principio fue un varapalo, porque siempre es una mala noticia saber que tienes un trastorno de cualquier tipo&rdquo;, reconoce. &ldquo;Pero, poco a poco, seg&uacute;n la medicaci&oacute;n fue haciendo efecto y fui trabajando con los profesionales, mi vida cambi&oacute; a mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se puede llevar una vida estable</h2><p class="article-text">
        Sandra explica que la medicaci&oacute;n es la base, pero hay otros apoyos que ayudan a la persona a poder llevar una vida estable. Entre esas ayudas que contribuyen a mejorar el estado de la persona con trastorno bipolar, se encuentran el mantenimiento de rutinas, especialmente del sue&ntilde;o y el descanso, llevar una buena alimentaci&oacute;n, practicar deporte y contar con apoyo familiar y social. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hablamos de curaci&oacute;n, es un trastorno de larga duraci&oacute;n, pero s&iacute; recuperaci&oacute;n, que la persona pueda sentir una vida plena&rdquo;, aclara la psic&oacute;loga. Adem&aacute;s, apunta que este tipo de des&oacute;rdenes &ldquo;no le dan identidad&rdquo; a la persona que los sufre: &ldquo;Miriam es ella con un trastorno bipolar, no es un trastorno bipolar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/trastorno-bipolar-primera-persona-mitos-realidades-problema-salud-mental_1_13109884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 15:38:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El trastorno bipolar en primera persona: mitos y realidades de este problema de salud mental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Trastornos mentales,Testimonios,Talavera de la Reina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[CSIF exige a la Xunta protección urgente para las trabajadoras de la residencia en la que Trabajo alertó de riesgo mortal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/csif-exige-xunta-proteccion-urgente-trabajadoras-residencia-trabajo-alerto-riesgo-mortal_1_13100085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a2ec53e-58c6-450e-8ea4-002248c80a7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="CSIF exige a la Xunta protección urgente para las trabajadoras de la residencia en la que Trabajo alertó de riesgo mortal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sindicato ha presentado un escrito formal en la Consellería de Política Social para demandar "medidas inmediatas" ante la amenaza "grave e inminente" en el CRAPD I de Vigo, residencia para mayores en la que el gobierno gallego interna a pacientes con alteraciones de conducta</p><p class="subtitle">La Inspección de Trabajo alerta de riesgo mortal en las residencias de ancianos donde la Xunta aparca pacientes psiquiátricos</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en el CRAPD I de Vigo (siglas de Complejo Residencial de Atenci&oacute;n a Personas Dependientes), donde en 2025 la Inspecci&oacute;n de Trabajo advirti&oacute; de un riesgo &ldquo;mortal&rdquo; para la plantilla sigue empeorando. El sindicato CSIF ha presentado un&ldquo; escrito formal&rdquo; ante la Conseller&iacute;a de Pol&iacute;tica Social en el que exige &ldquo;actuaciones inmediatas para proteger a las trabajadoras&rdquo;, ya que consideran que existe un peligro &ldquo;grave e inminente&rdquo; para su salud y su seguridad.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, la central afirma que la Xunta &ldquo;no ha dado una respuesta proporcional a la gravedad del problema&rdquo;. Insiste en que no se trata de hechos &ldquo;aislados&rdquo; ni &ldquo;puntuales&rdquo;, sino que responden a un modelo &ldquo;que lleva a&ntilde;os generando conflictos&rdquo;. El CRAPD I, que fue concebido inicialmente como una residencia para personas mayores, lleva a&ntilde;os atendiendo &ldquo;perfiles cada vez m&aacute;s complejos sin el refuerzo necesario de personal, formaci&oacute;n ni medidas de seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el documento, registrado por la representante de CSIF en el Comit&eacute; de Empresa de Pol&iacute;tica Social, Montse Arribas, se describe &ldquo;un clima de miedo, ansiedad e inseguridad laboral&rdquo;, causado, en este caso, por &ldquo;episodios continuados de amenazas e intimidaciones, especialmente durante el turno de noche, protagonizados por un nuevo usuario del centro con alteraciones de conducta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sindicato denuncia que esta situaci&oacute;n &ldquo;no s&oacute;lo supone un riesgo psicosocial muy grave, sino tambi&eacute;n un peligro real de agresi&oacute;n f&iacute;sica, agravado por el hecho de que el residente permanece en estado de vigilia durante la noche con comportamientos intimidatorios reiterados&rdquo;. Critica que la &uacute;nica respuesta de la direcci&oacute;n haya sido &ldquo;ordenar que el trabajo nocturno se realice en pareja&rdquo;. Para CSIF, la medida, &ldquo;claramente insuficiente&rdquo;, obliga a dejar otras zonas sin atenci&oacute;n, lo que incrementa &ldquo;tanto el riesgo laboral como el asistencial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, el CSIF ha solicitado formalmente a la conseller&iacute;a la adopci&oacute;n &ldquo;urgente&rdquo; de medidas de protecci&oacute;n, la evaluaci&oacute;n inmediata del riesgo y de la violencia externa, el refuerzo de personal o presencia de seguridad en turno de noche, el traslado del usuario a un recurso adecuado a su perfil e informaci&oacute;n &ldquo;urgente&rdquo; al comit&eacute; de seguridad y salud.
    </p><p class="article-text">
        El sindicato advierte de que la normativa de prevenci&oacute;n de riesgos laborales obliga a actuar ante situaciones de riesgo grave e inminente, por lo que considera &ldquo;inadmisible&rdquo; la falta de medidas efectivas hasta el momento. &ldquo;Las trabajadoras no pueden seguir desempe&ntilde;ando su labor con miedo&rdquo;, concluye el comunicado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/csif-exige-xunta-proteccion-urgente-trabajadoras-residencia-trabajo-alerto-riesgo-mortal_1_13100085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 16:04:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Residencias,Servicios sociales,Salud mental,Agresiones,Prevención de riesgos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No sé qué me pasa": un concierto fallido de Auserón reabre el debate de la presión de subir al escenario cuando no se puede]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/musica/no-pasa-concierto-fallido-auseron-reabre-debate-presion-subir-escenario-no_1_13092913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7544ffb4-acc0-4600-8252-06da16f72f11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No sé qué me pasa&quot;: un concierto fallido de Auserón reabre el debate de la presión de subir al escenario cuando no se puede"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cantante suspende su actividad profesional durante dos meses para atender su recuperación después de su actuación en San Fernando (Cádiz) por la que ha pedido perdón y vuelve a poner de relieve la presión a la que están sometidos los artistas a diario</p><p class="subtitle">Morrissey cancela su concierto en Valencia por “falta de sueño” a causa del ruido de las Fallas: “Está catatónico”
</p></div><p class="article-text">
        Ni Santiago Auser&oacute;n ni sus seguidores olvidar&aacute;n el concierto del pasado viernes en el Teatro de las Cortes de San Fernando (C&aacute;diz), y no precisamente para bien. Desde la salida a escena del artista, icono de la movida madrile&ntilde;a, era evidente que algo no funcionaba. El respetable esperaba que el recital remontara en alg&uacute;n momento, pero el reloj iba corriendo y la situaci&oacute;n se volv&iacute;a angustiosa. Una noche tan p&eacute;sima que el artista ha acabado pidiendo disculpas en redes sociales, renunciando a su cach&eacute; y prometiendo un concierto de resarcimiento cuando su salud mejore. 
    </p><p class="article-text">
        Antonio es uno de esos espectadores que vieron al &iacute;dolo en sus horas m&aacute;s bajas. &ldquo;Empez&oacute; extra&ntilde;&aacute;ndome la forma de tocar al principio, luego los continuos parones y el hecho de que pr&aacute;cticamente no terminara ni un tema. Santiago dec&iacute;a todo el tiempo, &rdquo;voy a hacer esta canci&oacute;n otra vez, quiero hacerla bien&rsquo;, pero la gente le dec&iacute;a que siguiera, aplaud&iacute;a y le daba &aacute;nimos. Pero la cosa no mejor&oacute;. Alguien se march&oacute; al grito de &lsquo;&iexcl;Santiago, que te den!&rsquo;, pero la mayor&iacute;a nos quedamos. Est&aacute;bamos todos consternados, esa es la palabra&ldquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hubo alg&uacute;n momento extravagante, como cuando pas&oacute; cerca del teatro una banda de m&uacute;sica de las que ensayan estos d&iacute;as para la Semana Santa, y el m&uacute;sico propuso salir afuera a escucharla. Sin embargo, el concierto se cubri&oacute; de tintes m&aacute;s bien dram&aacute;ticos. &ldquo;Santiago discuti&oacute; con el tipo del sonido por alguna cuesti&oacute;n t&eacute;cnica, mientras intentaba en vano sacar el concierto adelante. Nos dec&iacute;a cosas como &lsquo;me parece que no estoy conectando con vosotros. Yo estoy aqu&iacute; para que lo pas&eacute;is bien, pero no s&eacute; qu&eacute; me pasa&rsquo;. Est&aacute;bamos viendo a un tipo brillante, pero que tocaba en la luna&rdquo;. Quienes grabaron esa noche con sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles han evitado hasta ahora difundir las im&aacute;genes, por temor a da&ntilde;ar la imagen del cantante. 
    </p><h2 class="article-text">Dos meses de baja</h2><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente de esta cita, el propio Santiago Auser&oacute;n se dirig&iacute;a a trav&eacute;s de las redes sociales a sus &ldquo;queridos amigos&rdquo; de San Fernando, C&aacute;diz. &ldquo;Anoche en el Real Teatro de San Fernando me fallaron las fuerzas.&nbsp;Sab&iacute;a que me arriesgaba a ello, porque me hab&iacute;an aconsejado la baja m&eacute;dica por hipertensi&oacute;n debida a agotamiento extremo y, pese a todo, quise intentarlo. No sali&oacute; bien. Lo siento mucho. Algunos incidentes t&eacute;cnicos me complicaron a&uacute;n m&aacute;s la cosa. Pero no valen excusas. En cuanto me recupere un poco, me gustar&iacute;a corresponder de alg&uacute;n modo a quienes tuvisteis la amabilidad de comprar la entrada. As&iacute; lo voy a plantear a la Concejal&iacute;a de Cultura del Ayuntamiento. Salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes, Auser&oacute;n anunciaba la cancelaci&oacute;n de un concierto previsto en la Casa de la Cultura de Peralta (Navarra) para el 28 de marzo, con este mensaje: &ldquo;Por indicaci&oacute;n m&eacute;dica, y a ra&iacute;z de los acontecimientos del pasado viernes, el artista deber&aacute; suspender su actividad profesional durante los dos pr&oacute;ximos meses para atender su recuperaci&oacute;n&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Ayuntamiento de San Fernando comentaban a elDiario.es Andaluc&iacute;a que, a pesar de lamentar las condiciones en que transcurri&oacute; el recital, no proced&iacute;a una reclamaci&oacute;n por incumplimiento de contrato ni diligencias similares, pues el concierto se hab&iacute;a realizado. Poco despu&eacute;s, en las mismas redes, Auser&oacute;n confirmaba que &ldquo;hemos acordado con el Ayuntamiento la devoluci&oacute;n &iacute;ntegra del importe de las entradas. Asimismo, y pese al esfuerzo por cumplir con los compromisos adquiridos en una situaci&oacute;n de evidente agotamiento, hemos decidido renunciar al cobro del cach&eacute;, en coherencia con nuestro compromiso art&iacute;stico y por respeto al p&uacute;blico y a la instituci&oacute;n. El espect&aacute;culo no pudo desarrollarse conforme a lo previsto, y entendemos que la confianza de quienes adquieren una entrada para asistir a nuestros proyectos debe ser siempre correspondida&rdquo;.
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                Imagen del cartel que anunciaba el concierto.                            </span>
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        &ldquo;La Concejala de Cultura Mar&iacute;a Jos&eacute; Pacheco Guerrero, a quien agradecemos personalmente, la comprensi&oacute;n y el cari&ntilde;o recibido, nos ha informado que hoy mismo se ha enviado un correo a los compradores inform&aacute;ndoles de esta decisi&oacute;n. El reembolso del importe de las entradas se efectuar&aacute; autom&aacute;ticamente a trav&eacute;s del mismo m&eacute;todo de pago utilizado en la compra. Gracias por vuestra comprensi&oacute;n y por el cari&ntilde;o recibido. Esperamos reencontrarnos con todos vosotros cuando Santiago est&eacute; plenamente recuperado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Personas fr&aacute;giles</h2><p class="article-text">
        El incidente pone de relieve la presi&oacute;n a la que est&aacute; sometida esta profesi&oacute;n, y que se manifiesta en sonados hitos como el desmayo que sufri&oacute; la cantante Pastora Soler, el trastorno de ansiedad reconocido por Beret o las m&aacute;s recientes cancelaciones <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/morrissey-cancela-concierto-valencia-falta-sueno_1_13062124.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Morrisey</a>. Circunstancias que incluso han apartado de los escenarios para siempre a int&eacute;rpretes talentosos y de &eacute;xito. 
    </p><p class="article-text">
        El sevillano David Linde ha sido tour manager de numerosas bandas, as&iacute; como responsable de festivales como Nocturama o Microclima. La noticia de San Fernando le sorprende y no. &ldquo;He trabajado con Santiago y s&eacute; que es un profesional super serio, que se cuida mucho. Pero tambi&eacute;n he aprendido en estos a&ntilde;os que un artista es una persona muy fr&aacute;gil, que carga sobre sus hombros un peso muy grande. Lo raro es que estas cosas no pasen m&aacute;s a menudo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Linde ha vivido todo tipo de peripecias con los m&uacute;sicos a los que ha acompa&ntilde;ado, desde ataques de agorafobia a p&aacute;nico a que falle la memoria. &ldquo;Muchos, si pudieran, actuar&iacute;an para un solo espectador, y de espaldas&rdquo;, asevera. El manager se sorprende de no haber tenido que cancelar nunca por estos motivos, &ldquo;aunque luego he tenido que ir con muchos al hospital&rdquo;, y desde luego asegura que la leyenda de la fiesta eterna durante una gira es precisamente eso, leyenda: &ldquo;A partir de un nivel, un camerino es un lugar sagrado en el que no entra ni el tato. Despu&eacute;s del concierto, s&iacute;, puedes tener alguna fiesta, pero si al d&iacute;a siguiente viajas y tienes bolo, te aseguro que te lo piensas. Lo del alcohol y las drogas est&aacute; sobredimensionado: ahora lo que m&aacute;s consume un m&uacute;sico es omeprazol, porque el est&oacute;mago es el que m&aacute;s sufre estas presiones&rdquo;. &nbsp;
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                David Linde, en imagen de archivo.                            </span>
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        &ldquo;Tenemos que pensar que un futbolista, si tiene una molestia, no sale a jugar&rdquo;, concluye Linde. &ldquo;Pero yo he visto salir a tocar a gente horas despu&eacute;s de un accidente de tr&aacute;fico, o a la que se le ha comunicado un rato antes que se ha muerto su madre. Y tienes que salir a convencer a cinco o diez mil personas de que no te cansan los kil&oacute;metros ni te duele la rodilla. Eso no hay cerebro que lo aguante&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Los s&iacute;ntomas del 'burnout'</h2><p class="article-text">
        Del cerebro de los artistas sabe, y mucho, Rosana Corbacho, psic&oacute;loga cl&iacute;nica con m&aacute;s de 15 a&ntilde;os de experiencia especializada en la industria musical. Tal vez por eso, lo sucedido con Santiago Auser&oacute;n no le sorprende. &ldquo;En la consulta los casos de burnout es lo que m&aacute;s frecuentemente atiendo&rdquo;, comenta.&nbsp;&ldquo;El estr&eacute;s cr&oacute;nico tiene consecuencias f&iacute;sicas en el cuerpo. A cada persona le afecta de una manera. Los s&iacute;ntomas m&aacute;s comunes de burnout son: irritabilidad, problemas de sue&ntilde;o, de est&oacute;mago, tensionales, ansiedad, disminuci&oacute;n de la productividad y la motivaci&oacute;n, dolores de cabeza e intensificaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas de otras enfermedades que la persona pueda padecer (i.e.&nbsp;tinnitus en los m&uacute;sicos)&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para esta especialista, &ldquo;uno de los problemas del estr&eacute;s es que no nos damos cuenta de cuando va aumentando porque se produce una exposici&oacute;n muy gradual o lo sentimos pr&aacute;cticamente como 'parte del trabajo'. Y si nos damos cuenta, lo que hacemos para aliviar las sensaciones desagradables de tensi&oacute;n suele empeorar la situaci&oacute;n a medio plazo. En psicolog&iacute;a lo llamamos mecanismos de afrontamiento. Uno de los m&aacute;s llamativos es cancelar encuentros con amistades o actividades de ocio para seguir trabajando. &Eacute;sto alivia el malestar inicial, pero hace que el nivel de estr&eacute;s se vaya acumulando.&nbsp;En el caso de los m&uacute;sicos, el trabajo es lo primero. La obra, el concierto, la grabaci&oacute;n.. Ocupa la vida entera de los artistas que se identifican con su rol laboral. Esto deja poco espacio para recuperarse y a&uacute;n&nbsp;menos cuando se pasa por una mala &eacute;poca&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s es tensi&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade Corbacho. &ldquo;S&oacute;lo es da&ntilde;ina cuando se acumula o es cr&oacute;nica. Si un artista est&aacute; notando fallos o que no llega a donde antes llegaba, seguramente experimentar&aacute; se&ntilde;ales de alerta intensas. Si adem&aacute;s tiene un concierto y percibe las expectativas del p&uacute;blico y de su equipo, m&aacute;s tensi&oacute;n sufrir&aacute;. Enfrentarse a cancelar es una de las peores pesadillas de cualquier artista. Yo dir&iacute;a que habr&iacute;a que hacer un trabajo de reestructuraci&oacute;n y recuperaci&oacute;n.&nbsp;Cuando ya tenemos signos de <em>burnout </em>el simple descanso no lo cura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso y, por supuesto, aprender a reconocer l&iacute;mites. &ldquo;Cuanto antes se aprende a gestionar el estr&eacute;s y los l&iacute;mites del cuerpo, m&aacute;s se recupera la autonom&iacute;a. Elegir las estrategias de afrontamiento m&aacute;s saludables y lidiar con qu&eacute; se mueve dentro de uno mismo ante decepcionar al p&uacute;blico o al equipo. A veces se tiene que llegar a situaciones extremas para evaluar y priorizar el cuidado. Y no hacerlo a tiempo siempre acaba pasando factura: al artista, a su equipo y tambi&eacute;n al p&uacute;blico&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/musica/no-pasa-concierto-fallido-auseron-reabre-debate-presion-subir-escenario-no_1_13092913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:59:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No sé qué me pasa": un concierto fallido de Auserón reabre el debate de la presión de subir al escenario cuando no se puede]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Salud mental,Escenarios]]></media:keywords>
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