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    <title><![CDATA[elDiario.es - Salud mental]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/salud-mental/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Salud mental]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La "horrible experiencia" de hacerse adulto o cómo los jóvenes lidian con la incertidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/horrible-experiencia-hacerse-adulto-jovenes-lidian-incertidumbre_1_13482901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a371522-75b9-45b1-9819-839366eb7ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;horrible experiencia&quot; de hacerse adulto o cómo los jóvenes lidian con la incertidumbre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juventud y precariedad siempre han ido de la mano, pero el problema, según los expertos, empeora cuando se dilata la etapa vital </p><p class="subtitle">Cuando tienes la sensación de “ir tarde en la vida”: no tener piso o hijos a los 35 no es culpa tuya
</p></div><p class="article-text">
        Si el esfuerzo bastara, Miriam y Bel&eacute;n vivir&iacute;an de la interpretaci&oacute;n, Sim&oacute;n ser&iacute;a periodista y Lali, ilustradora. Pero Miriam da clases de teatro en una escuela concertada, Bel&eacute;n trabaja puntualmente en las barras de un espacio para eventos y conciertos, Sim&oacute;n lleva un a&ntilde;o firmando contratos de un mes y Lali trabaja de barista para llegar a fin de mes. 
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de que sus carreras no son las que m&aacute;s salidas laborales ofrecen, Miriam, Bel&eacute;n, Simon y Lali son un ejemplo extremo de algo que atraviesa a toda su generaci&oacute;n, tengan trabajos &ldquo;rentables&rdquo; o no. En pleno periodo vacacional, cuando las redes se llenan de im&aacute;genes de escapadas y momentos de desconexi&oacute;n, la mayor&iacute;a de ellos saben poco o nada de desconectar: la inestabilidad no entiende de temporada baja.
    </p><p class="article-text">
        La precariedad juvenil no es nueva. Lo que ha cambiado es su naturaleza. Ya no es una fase de tr&aacute;nsito hacia la adultez: es la condici&oacute;n estructural por defecto. La generaci&oacute;n que hoy tiene entre 25 y 34 a&ntilde;os ha atravesado una crisis tras otra sin margen de recuperaci&oacute;n entre medias: <a href="https://www.eldiario.es/economia/economia-espanola-15-anos-despues-caida-lehman-brothers_1_10517121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la Gran Recesi&oacute;n de 2008</a> pasando por los recortes posteriores por pol&iacute;ticas de austeridad, una pandemia a una crisis inflacionaria que dispar&oacute; la cesta de la compra sin que los salarios la siguieran para, finalmente, llegar a la actual <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-8-millones-viviendas-no-principales-30-total_1_13371525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis de vivienda</a>.
    </p><p class="article-text">
        El informe <a href="https://www.oxfamintermon.org/es/publicacion/crisis-vivienda-juventud-salud-mental" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Habitar la incertidumbre: vivienda, juventud y malestar estructural</em></a><em> </em>(Oxfam Interm&oacute;n, CJE y Fad Juventud, 2026) pone n&uacute;meros a esa fractura. La emancipaci&oacute;n se ha vuelto un privilegio minoritario: apenas uno de cada siete menores de 30 a&ntilde;os ha logrado salir del hogar familiar, y quienes lo consiguen lo hacen como inquilinos. Un giro completo respecto a 2007, cuando la mayor&iacute;a de los emancipados ten&iacute;a casa propia.
    </p><p class="article-text">
        Miriam Bart&eacute;s estudi&oacute; arte dram&aacute;tico e interpretaci&oacute;n, luego un posgrado en teatro y acci&oacute;n social. No fue hasta que termin&oacute; un m&aacute;ster en gesti&oacute;n cultural cuando se le abri&oacute; la puerta a su trabajo actual: maestra de teatro y proyectos comunitarios en una escuela concertada, con ni&ntilde;os de 0 a 16 a&ntilde;os. No es lo que so&ntilde;aba, pero al menos se mueve cerca. &ldquo;Sent&iacute; frustraci&oacute;n cuando me di cuenta de que la carrera que hab&iacute;a estudiado no serv&iacute;a absolutamente para nada. Tener un curr&iacute;culum de arte dram&aacute;tico es lo mismo que tener un papel firmado con plastidecor&rdquo;, afirma. Antes de esta relativa estabilidad fue camarera, animadora de fiestas, monitora de comedor, profesora de extraescolares, pastelera, cajera, canguro, actriz y panadera. 
    </p><p class="article-text">
        Javier Mu&ntilde;oz, responsable del &aacute;rea socioecon&oacute;mica del Consejo de la Juventud de Espa&ntilde;a (CJE), lo tiene claro: la diferencia entre los j&oacute;venes de 2008 y los de ahora es material. &ldquo;Para las personas j&oacute;venes que ahora acceden a un trabajo, &eacute;ste <a href="https://www.eldiario.es/economia/gasto-vivienda-lleva-tres-jovenes-riesgo-pobreza_1_13276605.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es suficiente para acceder a una vivienda</a>. Despu&eacute;s de 2008, el problema era conseguir un trabajo, pero una vez se acced&iacute;a a &eacute;l, los j&oacute;venes pod&iacute;an acceder a una vivienda&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jóvenes no tienen por qué aguantarse con la precariedad, tienen el mismo derecho a acceder a una vivienda y a un trabajo digno. Y si posponemos la precariedad a una persona joven, parece que el problema se va a solucionar con el tiempo, y no es así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Muñoz</span>
                                        <span>—</span> CJE
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Natalia Castro Pic&oacute;n, investigadora cultural y autora de <em>La fiesta del fin del mundo</em> (Anagrama, 2025), llega al mismo sitio por otro camino: &ldquo;La crisis econ&oacute;mica ya no aparece como falta de trabajo, sino como pobreza estructural de la clase trabajadora que, de hecho, trabaja: la imposibilidad de acceder a una vivienda. Los problemas son parecidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, insiste Mu&ntilde;oz, hace falta poner un l&iacute;mite a la juventud, que el CJE sit&uacute;a en los 30 a&ntilde;os. &ldquo;Los j&oacute;venes no tienen por qu&eacute; aguantarse con la precariedad, tienen el mismo derecho a acceder a una vivienda y a un trabajo digno. Y si posponemos la precariedad a una persona joven, parece que el problema se va a solucionar con el tiempo, y no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sim&oacute;n (26 a&ntilde;os) es un periodista argentino instalado en Madrid. Actualmente, trabaja en el &aacute;rea de base de datos de una empresa de salud. &ldquo;Hace un a&ntilde;o que la misma empresa me hace contratos de mes, mes y medio o dos meses como m&aacute;ximo&rdquo;, explica. El &uacute;ltimo contrato es de cinco semanas y lo firm&oacute; casi diez d&iacute;as despu&eacute;s de empezar a trabajar. El a&ntilde;o pasado cubri&oacute; una baja que le renovaban mes a mes. Entre medias, se present&oacute; al proceso de selecci&oacute;n para el puesto fijo, &ldquo;pero se lo dieron a un externo&rdquo;, lamenta, y &ldquo;ah&iacute; me sent&iacute; totalmente destratado&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé definir en palabras lo que me generaba la incertidumbre. No podía planificar nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Simón</span>
                                        <span>—</span> Periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La empresa, una multinacional que subcontrata parte del proceso a trav&eacute;s de una ETT, no promete nada: las renovaciones dependen de qu&eacute; laboratorios contraten sus servicios. &ldquo;Siempre dicen que a los que tenemos experiencia nos llaman primero, pero nunca se sabe&rdquo;. A compa&ntilde;eros les ha pasado de entregar ya sus cosas, y camino al metro que les llamen para renovar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; definir en palabras lo que me generaba la incertidumbre. No pod&iacute;a planificar nada&rdquo;, confiesa. Este verano, mientras las redes se llenan de fotos de gente de vacaciones, a Sim&oacute;n el descanso le alcanza para unas semanas en Alicante con su hermana, o poco m&aacute;s que escapadas de un d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Planes que se cancelan solos</h2><p class="article-text">
        La investigadora Pic&oacute;n cree que la generaci&oacute;n Z &ldquo;es bastante consciente de que parte de su identidad est&aacute; marcada por esa idea de fin del mundo, extenuaci&oacute;n de recursos, del medio ambiente o de la bonanza econ&oacute;mica&rdquo;. Hija de los j&oacute;venes de la Gran Recesi&oacute;n, recuerda que entonces &ldquo;ser una generaci&oacute;n abocada al paro nos daba tiempo para estar en la calle. Ahora la gente joven tiene que trabajar y estudiar y no puede permit&iacute;rselo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La incertidumbre, dice Pic&oacute;n, siempre ha formado parte de los contextos de crisis porque &ldquo;las crisis son c&iacute;clicas&rdquo;. Lo distinto ahora es que ya no llegan una detr&aacute;s de otra, sino todas a la vez: &ldquo;Eso genera la sensaci&oacute;n de que todo va a cambiar en cualquier momento. Pero eso no es incertidumbre, sino anticipaci&oacute;n. Hemos aprendido a anticiparnos desde el pesimismo. Las cosas que est&aacute;n pasando no invitan al optimismo, en ning&uacute;n caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de hablar con este peri&oacute;dico, Bel&eacute;n (27 a&ntilde;os) estaba desayunando con su hermano. &ldquo;A ver cu&aacute;ndo nos vamos los cuatro a Portaventura. Pero por ahora no puedo, es que no puedo&rdquo;, lamenta. Como Miriam, Bel&eacute;n tambi&eacute;n sue&ntilde;a con ser actriz y, tras m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os como dependienta en marcas de lujo, vive su mejor momento profesional: escribi&oacute; y dirigi&oacute; su propio cortometraje, una productora sigue apostando por ella, se est&aacute; formando en guion para un segundo proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Es, en teor&iacute;a, la recompensa a a&ntilde;os de espera. La estabilidad econ&oacute;mica no ha llegado con ella. &ldquo;Cuando estaba en la tienda de lujo ten&iacute;a mucho dinero, pero nada de tiempo, y ahora que tengo tiempo no tengo dinero. Es una mierda, ya empezando por ah&iacute;&rdquo;. Sus ingresos dependen de proyectos puntuales; en los meses sin trabajo, son cero. Lo compensa en las barras del Movistar Arena. Si su econom&iacute;a aprieta, sabe que sus padres la ayudan con el alquiler: &ldquo;Sin esa opci&oacute;n estar&iacute;a mucho m&aacute;s agobiada. Mi &uacute;nica preocupaci&oacute;n es el dinero&rdquo;, como es el caso de Miriam. 
    </p><p class="article-text">
        Emancipada desde los 20, hace un a&ntilde;o Miriam se sinti&oacute; en una crisis completa. &ldquo;De un modo inconsciente creo que alargu&eacute; la ruptura con mi exnovio porque no sab&iacute;a ad&oacute;nde ir&rdquo;. Viv&iacute;an juntos en Barcelona, ciudad donde ella &ldquo;lo tiene todo&rdquo;. Pero al dejarlo, se tuvo que ir y, &ldquo;sinceramente, me niego a pagar un pastizal para vivir en un zulo&rdquo;. Es por eso que ahora vive en un pueblo a unos 25 kil&oacute;metros de la ciudad. &ldquo;Un pueblo que no me gusta nada y que no conozco de nada, pero que por lo menos estoy bien y puedo llegar bien al trabajo&rdquo;, un factor que agradece y padece. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son horas invisibilizadas porque no se cobran, pero no paro. Si llego a los 30 y algo y veo que estoy igual, tendré que cambiar y estudiar algo. Pero quiero pensar que esta opción no va a llegar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miriam</span>
                                        <span>—</span> Actriz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su estabilidad al final alcanzada, Miriam se puede permitir irse de vacaciones, pero no es el caso de Sim&oacute;n o Bel&eacute;n &ndash;quien, si se escapa, pero a costa de sus padres&mdash;. Los planes del verano de esta actriz se han ido cancelando uno a uno: un viaje con su pareja, salir a cenar. El rato libre lo llena de proyectos, formaci&oacute;n, correos a representantes. &ldquo;Son horas invisibilizadas porque no se cobran, pero no paro. Si llego a los 30 y algo y veo que estoy igual, tendr&eacute; que cambiar y estudiar algo. Pero quiero pensar que esta opci&oacute;n no va a llegar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;D&oacute;nde queda la esperanza?</h2><p class="article-text">
        Lali (27 a&ntilde;os) se hizo ilustradora por descarte, no por vocaci&oacute;n. Aut&oacute;noma desde hace a&ntilde;o y medio, compagina su carrera con ser barista para llegar a fin de mes: &ldquo;Intento que esto no supere el 49% de mi trabajo&rdquo;. Sabe que cuando le suban la cuota de aut&oacute;nomos &ldquo;voy a tener que dedicarme a otra cosa&rdquo;. Buscar clientes, ir a ferias, hacer contactos, pulir el porfolio: todo eso la frustra. &ldquo;Siento que estoy presa, que ya no s&eacute; por d&oacute;nde seguir&rdquo;, asegura, y al mismo tiempo persiste porque ha encontrado lo que realmente le gusta, pero no, no es feliz. 
    </p><p class="article-text">
        El coste de la incertidumbre de los j&oacute;venes no es solo econ&oacute;mico. Seg&uacute;n el informe de Oxfam, el malestar psicol&oacute;gico se dispara entre los j&oacute;venes golpeados por la crisis de vivienda y se duplica entre quienes destinan m&aacute;s de la mitad de sus ingresos a pagar un techo. La &ldquo;generaci&oacute;n inquilina&rdquo; no solo paga m&aacute;s por vivir peor: ha interiorizado la inestabilidad como horizonte permanente. El <a href="https://www.axa.es/documents/776357/53280319/VI+Informe+Mundial+de+Salud+Mental+Grupo+AXA_+Foco+en+Espa%C3%B1a.pdf/0d832b11-eb5d-35b7-77ae-1014386272aa?t=1782817195337" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VI Informe Mundial de Salud Mental</a> de AXA, publicado en junio, confirma que entre los j&oacute;venes de 25 a 34 a&ntilde;os los principales motivos de ansiedad son la incertidumbre sobre el futuro (52%), la inestabilidad financiera (51%) y el malestar social y pol&iacute;tico (45%).
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo no tengo ahorros. Cuando no me queda dinero, porque hay clientes que tardan en pagar, me voy unas semanas a casa de mi madre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lali</span>
                                        <span>—</span> Ilustradora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mi manera de sobrellevar la incertidumbre es hacer ver que no est&aacute;, aunque es todo falso&rdquo;, se r&iacute;e Lali. Cuando ve que le queda poco en la cuenta, se autoimpone un l&iacute;mite de gasto semanal. &ldquo;Yo no tengo ahorros. Cuando no me queda dinero, porque hay clientes que tardan en pagar, me voy unas semanas a casa de mi madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Remedios Zafra, que ha estudiado a fondo la precariedad de las profesiones creativas, respond&iacute;a en <em>Fr&aacute;giles</em> (2021) a la pregunta que le lanz&oacute; una periodista aut&oacute;noma tras leer <em>El entusiasmo</em> (2017): &ldquo;&iquest;Ad&oacute;nde queda la esperanza?&rdquo;. Zafra habla del malestar de los trabajadores creativos frente a la exigencia de autoexplotaci&oacute;n constante, y propone algo concreto: reconocer los l&iacute;mites compartidos es la &uacute;nica v&iacute;a para construir un refugio com&uacute;n y sostener la esperanza frente a la precariedad.
    </p><p class="article-text">
        Pic&oacute;n lo resume en un lema que repite a menudo, heredado del 15M: &ldquo;Defender la alegr&iacute;a y organizar la rabia&rdquo;. Aquella generaci&oacute;n, recuerda, ten&iacute;a mucho que perder &mdash;era mayoritariamente de clase media&mdash; y aun as&iacute; sali&oacute; a la calle como si no tuviera nada que perder. Algo parecido se reconoce en la respuesta social a la dana: una ola de solidaridad que no surgi&oacute; de la nada, sino de organizaciones sociales con a&ntilde;os de conocimiento acumulado, capaces de activarse en cuesti&oacute;n de horas.
    </p><p class="article-text">
        Preguntada por qu&eacute; le dir&iacute;a a un joven que hoy vive con esa misma incertidumbre, Pic&oacute;n no duda: &ldquo;Que no tenga miedo, que los derechos se conquistan, que tiene derecho a ser feliz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, el sistema de Miriam Bart&eacute;s (y el de muchos otros j&oacute;venes) es re&iacute;rse para no llorar. Guarda varios <em>stickers</em> para los d&iacute;as en que no puede m&aacute;s. Uno dice: &ldquo;Si sale mal, luego an&eacute;cdotas&rdquo;. Otro: &ldquo;5% de posibilidades, 300% de esperanza&rdquo;. Y otro para aceptar que, hasta que no cambie, la situaci&oacute;n es la que es cuando el contexto socioecon&oacute;mico no te acompa&ntilde;a: &ldquo;Ser adulto: horrible experiencia, no lo recomiendo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria d'Oultremont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/horrible-experiencia-hacerse-adulto-jovenes-lidian-incertidumbre_1_13482901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "horrible experiencia" de hacerse adulto o cómo los jóvenes lidian con la incertidumbre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Precariedad,Vivienda,Salud mental,Bienestar,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reclaman la reapertura del área de salud mental en el Hospital Mancha Centro tras 169 días sin psiquiatras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/reclaman-reapertura-area-salud-mental-hospital-mancha-centro-169-dias-psiquiatras_1_13486807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c6c8d57-e710-4b43-ac4e-f838b3a040a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150452.jpg" width="4068" height="2288" alt="Reclaman la reapertura del área de salud mental en el Hospital Mancha Centro tras 169 días sin psiquiatras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la Federación Salud Mental Castilla-La Mancha piden al Servicio de Salud regional que adopte medidas de manera "inmediata" en este centro sanitario de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) para no dejar sin seguimiento a "más de 5.000 personas con un trastorno mental grave"</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Sin ingresos, urgencias ni casi consultas: la salud mental en el Hospital Mancha Centro tras 50 días sin psiquiatras</p></div><p class="article-text">
        La Junta Directiva de la Federaci&oacute;n Salud Mental Castilla-La Mancha considera &ldquo;imprescindible&rdquo; que cuanto antes se recupere el servicio tanto en la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve (UHB) como en las Urgencias de psiquiatr&iacute;a del Hospital Mancha Centro de Alc&aacute;zar de San Juan (Ciudad Real), cerradas desde hace 169 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Una reclamaci&oacute;n adoptada ayer con motivo de la reuni&oacute;n de este &oacute;rgano de gobierno de la Federaci&oacute;n, celebrada precisamente en Alc&aacute;zar de San Juan, y donde la entidad local Luz de la Mancha, que en estos meses ha liderado el movimiento reivindicativo, expuso c&oacute;mo est&aacute; afectando la situaci&oacute;n a la atenci&oacute;n a la salud mental en un &aacute;rea sanitaria con m&aacute;s de 200.000 tarjetas sanitarias.
    </p><p class="article-text">
        Fue <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/ingresos-urgencias-consultas-salud-mental-hospital-mancha-centro-50-dias-psiquiatras_1_13193125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado 19 de marzo</a> cuando la gerencia del centro hospitalario comunic&oacute; el inicio de &ldquo;una adaptaci&oacute;n temporal de la actividad del Servicio de Salud Mental&rdquo;. Es decir, se redujeron servicios alegando que no hab&iacute;a profesionales de Psiquiatr&iacute;a suficientes para cubrirlos.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Federaci&oacute;n reclaman al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha &ldquo;la adopci&oacute;n de las medidas necesarias&rdquo; para revertir la situaci&oacute;n, que radican en la contrataci&oacute;n de profesionales de psiquiatr&iacute;a que permitan cubrir la plantilla asignada para este centro hospitalario y ofrecer &ldquo;una atenci&oacute;n digna, segura, constante y terap&eacute;utica&rdquo; como la que existe en otras &aacute;reas sanitarias de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desde la Federaci&oacute;n Salud Mental Castilla-La Mancha quieren destacar el trabajo reivindicativo de su entidad asociada, &ldquo;que en este tiempo ha recabado m&aacute;s de 26.000 firmas reclamando la reapertura, adem&aacute;s de concentrarse hasta en ocho ocasiones frente al Hospital para que sus demandas no caigan en el olvido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo ha repercutido el cierre?</h2><p class="article-text">
        Desde la organizaci&oacute;n apuntan que entre las principales consecuencias del cierre de servicios en el Hospital Mancha Centro quieren exponer la dificultad en el seguimiento continuado que est&aacute;n viviendo las personas con un trastorno mental grave, &ldquo;m&aacute;s de 5.000 en el &aacute;rea sanitaria, fundamental para prevenir reca&iacute;das y favorecer su autonom&iacute;a, que se est&aacute;n viendo obligadas a desplazarse a otros centros hospitalarios de la regi&oacute;n, principalmente Toledo y Ciudad Real, para recibir la atenci&oacute;n especializada que necesitan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, matizan que &ldquo;se est&aacute; poniendo en riesgo la atenci&oacute;n de las personas que debutan con un problema de salud mental y que, por la actual situaci&oacute;n, puedan ver comprometido o demorado en el tiempo el recibir la atenci&oacute;n profesional que sea necesaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la Federaci&oacute;n considera que esta situaci&oacute;n afecta a la plantilla del hospital debido al &ldquo;incremento de la presi&oacute;n y la carga laboral&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/reclaman-reapertura-area-salud-mental-hospital-mancha-centro-169-dias-psiquiatras_1_13486807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 08:44:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reclaman la reapertura del área de salud mental en el Hospital Mancha Centro tras 169 días sin psiquiatras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Salud,Sescam,Hospitales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seis herramientas de una psicóloga para dejar de procrastinar: “Evitamos hacer una tarea sin que haya una razón”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/seis-herramientas-psicologa-procrastinar-evitamos-tarea-haya-razon-xp_1_13486683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14cde5e4-19b7-477f-be93-499307e76dad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seis herramientas de una psicóloga para dejar de procrastinar: “Evitamos hacer una tarea sin que haya una razón”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista Isabel Aranda explica que posponer las obligaciones puede responder a un mecanismo de alivio inmediato que posteriormente genera un bucle de malestar</p><p class="subtitle">El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos</p></div><p class="article-text">
        La vuelta a la rutina no siempre es sencilla y la dificultad por retomar el ritmo productivo puede destapar un fen&oacute;meno tan com&uacute;n como incomprendido: la tendencia a posponer tareas. No tiene por qu&eacute; ser por pereza o por falta de voluntad, en la psicolog&iacute;a detr&aacute;s del &ldquo;lo har&eacute; luego&rdquo; influye la predisposici&oacute;n, la regulaci&oacute;n emocional y los h&aacute;bitos aprendidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La procrastinaci&oacute;n es una conducta evitativa. Evitamos hacer una tarea sin que haya una raz&oacute;n real para ello&rdquo;, explica Isabel Aranda, doctora en psicolog&iacute;a laboral, que se&ntilde;ala el error de meter esta conducta en el mismo saco que el cansancio o la falta de organizaci&oacute;n cuando son fen&oacute;menos de naturaleza completamente distinta. La procrastinaci&oacute;n es ese escenario en el que, teniendo que leer un informe urgente, acabamos ordenando el escritorio o respondiendo correos irrelevantes y, simplemente, lo vamos aplazando.
    </p><p class="article-text">
        Entre las razones por las que se lleva a cabo este tipo de comportamiento, la psic&oacute;loga destaca que ciertas personas m&aacute;s impulsivas y necesitadas de recompensa inmediata cuentan con una predisposici&oacute;n personal, aunque el verdadero motor de la procrastinaci&oacute;n es un h&aacute;bito aprendido, como v&iacute;a de escape ante una tarea molesta o dif&iacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese alivio de retrasarlo, porque tienes esa sensaci&oacute;n de control, refuerza la conducta evitativa. Conclusi&oacute;n: has aprendido que es m&aacute;s gratificante, m&aacute;s beneficioso o que te sientes mejor aplazando que ejecutando&rdquo;, se&ntilde;ala Aranda. Aunque el problema es que la satisfacci&oacute;n dura poco, pues en poco tiempo &ldquo;se activa un c&iacute;rculo vicioso de pensamientos negativos y malestar por no cumplir&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Para salir de ese c&iacute;rculo, la experta propone seis herramientas para recuperar el control sobre nuestro propio calendario:
    </p><h2 class="article-text">Establecer prioridades reales</h2><p class="article-text">
        El primer paso es discernir si realmente estamos procrastinando o si simplemente estamos gestionando nuestro tiempo y postergamos una tarea porque no es urgente. &ldquo;Si decidimos conscientemente dejar una tarea no urgente, como ordenar el armario, para el s&aacute;bado y la planificamos para ese d&iacute;a, no estamos evitando sino organizando&rdquo;, se&ntilde;ala Aranda, que defiende que tener claras las prioridades evita que aparezca la culpa. 
    </p><h2 class="article-text">Rastrear el origen del rechazo</h2><p class="article-text">
        Cuando identificamos una situaci&oacute;n de procrastinaci&oacute;n, antes de forzarse a trabajar la psic&oacute;loga recomienda preguntarse con honestidad por qu&eacute; est&aacute; sucediendo. &ldquo;Si es porque te aburre, porque no te gusta, porque es demasiado grande, porque temes fracasar, temes no hacerlo bien, porque crees que no es el momento, porque est&aacute;s agotado...&rdquo;, enumera. Identificar el obst&aacute;culo es la mitad del camino para desmontarlo.
    </p><h2 class="article-text">Trocear la tarea</h2><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil que un trabajo muy grande resulte abrumador, por eso, en estos casos, el secreto de la experta es &ldquo;convertir la tarea en una acci&oacute;n concreta, en una acci&oacute;n peque&ntilde;ita&rdquo;. &ldquo;En lugar de ponernos a escribir un informe que se nos hace gigantesco, se trata de proponernos abrir el documento y revisar los tres primeros apartados&rdquo;, explica, ya que al combatir la par&aacute;lisis inicial, se reduce la resistencia a llevar a cabo la labor. 
    </p><h2 class="article-text">Ponerse l&iacute;mites temporales</h2><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con la estrategia anterior, Aranda propone superar el umbral de inicio de un trabajo a trav&eacute;s de un plazo concreto, es decir, proponerse hacer algo durante solamente 15 minutos. Una vez pasado ese tiempo, es probable que hayamos vencido la inercia del inicio y decidamos continuar. &ldquo;Tambi&eacute;n es &uacute;til estructurar el trabajo en fases de ejecuci&oacute;n claras y visuales&rdquo;, apunta la psic&oacute;loga, como pizarras o post-its, para percibir que &ldquo;todo est&aacute; controlando y avanzamos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Dise&ntilde;ar un sistema de recompensas</h2><p class="article-text">
        Dado que la procrastinaci&oacute;n busca la gratificaci&oacute;n inmediata, una opci&oacute;n ser&iacute;a utilizar esa misma estrategia prometi&eacute;ndose una peque&ntilde;a recompensa solo despu&eacute;s de completar una fase de trabajo o de cumplir con el tiempo preestablecido. &ldquo;Puede ser un caf&eacute;, un peque&ntilde;o descanso, un paseo, cada uno elige lo que le vaya a aportar la contingencia necesaria&rdquo;, aporta Aranda. 
    </p><h2 class="article-text">Huir de los est&iacute;mulos y la multitarea</h2><p class="article-text">
        En un momento en el que cualquier intento de concentraci&oacute;n compite con la hiperconectividad y los est&iacute;mulos aditivos de la tecnolog&iacute;a, la psic&oacute;loga confirma la necesidad de huir de la multitarea: &ldquo;El estar mirando WhatsApp o las redes sociales cuando est&aacute;s trabajando es una de las conductas m&aacute;s nefastas que podemos hacer para nuestra salud mental&rdquo;. Para ella, la soluci&oacute;n pasa por la parcelaci&oacute;n del tiempo, &ldquo;una cosa despu&eacute;s de la otra, pero no simult&aacute;neamente&rdquo;. Como en el caso de las recompensas, lo ideal ser&iacute;a poder contar con una hora de trabajo ininterrumpido con el tel&eacute;fono en silencio y fuera de la vista para, posteriormente, concederse diez minutos de consulta libre. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/seis-herramientas-psicologa-procrastinar-evitamos-tarea-haya-razon-xp_1_13486683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 08:27:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis herramientas de una psicóloga para dejar de procrastinar: “Evitamos hacer una tarea sin que haya una razón”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Salud mental,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las claves de una psicóloga para plantear una ruptura con empatía: “Lo mejor es ser claros y no alentar esperanzas irreales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/claves-psicologa-plantear-ruptura-empatia-honestidad-mejor-claros-no-alentar-esperanzas-xp_1_13480031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c3c5063-812c-4730-b05d-3d9d0fec6a91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2538y2543.jpg" width="1200" height="675" alt="Las claves de una psicóloga para plantear una ruptura con empatía: “Lo mejor es ser claros y no alentar esperanzas irreales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Evitar los reproches y las puertas entreabiertas son algunas de las recomendaciones de la psicóloga Rosana Pereira para que el miedo a herir al otro no genere un sufrimiento mayor
</p><p class="subtitle">La psicóloga Rosana Pereira indica cómo cultivar la amistad: “La reciprocidad no es contar cuántas veces llama cada uno”</p></div><p class="article-text">
        Pocas conversaciones son tan temidas, y a la vez inevitables en el historial afectivo de cualquier persona, como esas que empiezan por el ya tan reconocible &ldquo;tenemos que hablar&rdquo; y terminan verbalizando el fin de una relaci&oacute;n. Se habla mucho del inicio de los romances pero poco de c&oacute;mo ponerles fin de manera saludable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces se deja la puerta entreabierta porque se piensa que as&iacute; la otra persona sufre menos en la ruptura, pero cuando no hay intenci&oacute;n de retomar la relaci&oacute;n que se est&aacute; rompiendo, lo mejor es ser claros y no alentar esperanzas que se sabe que no son reales&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga Rosana Pereira, codirectora de <a href="https://www.haztua.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hazt&uacute;a Psicolog&iacute;a Positiva</a><a href="https://www.haztua.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> para quien la honestidad es la clave a la hora de encarar una ruptura.
    </p><p class="article-text">
        El dolor del desamor es inevitable si la otra persona no desea el fin de la relaci&oacute;n, pero hay un sufrimiento que s&iacute; se puede prevenir, apunta la especialista, al no confundir la sinceridad con la falta de tacto. &ldquo;Romper bien no es evitar que la otra persona sufra, pero s&iacute; se puede romper evitando hacer m&aacute;s da&ntilde;o del que ya provoca esa misma ruptura, y eso se consigue siendo honestos y diciendo la verdad de lo que se siente&rdquo;, defiende Pereira. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es mejor improvisar o llevar un guion?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es bueno saber qu&eacute; queremos decir y qu&eacute; l&iacute;mites queremos poner una vez que la relaci&oacute;n se haya terminado&rdquo;, valora la psic&oacute;loga, que cree que llevar un discurso ensayado puede resultar violento, pero tampoco recomienda acudir a la cita sin haber reflexionado sobre lo que se quiere transmitir.
    </p><p class="article-text">
        Durante la conversaci&oacute;n es normal que surjan emociones y reacciones intensas como el llanto, el enfado, la incredulidad, la rabia, el temor o la par&aacute;lisis. Para la experta es fundamental tenerlo previsto, &ldquo;porque es f&aacute;cil cambiar de opini&oacute;n sobre la marcha o responder atacando, y cualquiera de las dos reacciones ir&iacute;a en contra de nuestro deseo de romper sin hacer m&aacute;s da&ntilde;o del necesario&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El mapa del encuentro</h2><p class="article-text">
        El contexto f&iacute;sico y mental en el que se produce la ruptura no es un detalle menor, ya que es el marco que influir&aacute; en la fragilidad del momento. &ldquo;No es solo que el lugar tenga un m&iacute;nimo de privacidad, se trata tambi&eacute;n de buscar un momento en el que tengamos el tiempo suficiente para esa conversaci&oacute;n dif&iacute;cil&rdquo;, recomienda Pereira. 
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga se&ntilde;ala tambi&eacute;n que esto no debe convertirse en un mecanismo de postergaci&oacute;n: &ldquo;Se puede intentar buscar el momento adecuado siempre que eso no acabe siendo la excusa para no romper nunca cuando sabemos que queremos acabar con la relaci&oacute;n&rdquo;. La recomendaci&oacute;n de la experta es evitar las fechas se&ntilde;aladas o las v&iacute;speras de eventos importantes, como reuniones de trabajo cruciales o celebraciones familiares.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existe un l&iacute;mite no negociable, seg&uacute;n la psic&oacute;loga: la seguridad f&iacute;sica y emocional. &ldquo;Es muy importante tener en cuenta las circunstancias concretas de la pareja, porque si hay miedo a que la reacci&oacute;n a la ruptura sea violenta lo mejor es hacerlo a distancia&rdquo;, destaca. &ldquo;Si se decide hacer frente a frente, lo mejor es tener a alguien cerca que nos sirva de apoyo y ayuda en caso de necesitarlo&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">La tentaci&oacute;n del reproche</h2><p class="article-text">
        La necesidad de autojustificarse cuando una relaci&oacute;n se ha acabado puede derivar en la elaboraci&oacute;n de una lista de defectos del otro que transformen el encuentro en un juicio doloroso. &ldquo;En realidad, para romper una relaci&oacute;n basta con que una de las partes no se encuentre bien en ella, no hay que convertir la ruptura en una lista de reproches&rdquo;, asegura Pereira, que afirma que no hacen falta &ldquo;razones de peso&rdquo; para no querer seguir adelante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es mejor acabar con un 'no me encuentro bien en la relaci&oacute;n, no estoy a gusto' que soltar una bater&iacute;a de ataques sobre lo que no ha funcionado&rdquo;, propone la psic&oacute;loga para no caer en la din&aacute;mica de enumerar los errores de la pareja ni degenerar en una discusi&oacute;n est&eacute;ril. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez consumado el adi&oacute;s, es natural que ver sufrir a alguien que se quiere o se ha querido provoque dolor e incluso haga dudar de la decisi&oacute;n tomada. &ldquo;No podemos confundir el malestar que nos provoca haber roto la relaci&oacute;n con habernos equivocado rompi&eacute;ndola&rdquo;, aclara la experta, que sostiene que el duelo inicial no es sin&oacute;nimo de error, sino el precio emocional del cambio.
    </p><p class="article-text">
        Asumir la autor&iacute;a de la ruptura implica sostener el malestar del proceso recordando con claridad los motivos que nos empujaron a tomar la decisi&oacute;n en primer lugar. &ldquo;Mantenernos en una relaci&oacute;n en la que no estamos bien solo por no hacer da&ntilde;o acaba provocando mucho m&aacute;s dolor que el dolor de romper&rdquo;, concluye Pereira, que aconseja sustituir el concepto paralizante de culpa por el de responsabilidad. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/claves-psicologa-plantear-ruptura-empatia-honestidad-mejor-claros-no-alentar-esperanzas-xp_1_13480031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 08:20:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las claves de una psicóloga para plantear una ruptura con empatía: “Lo mejor es ser claros y no alentar esperanzas irreales”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Salud mental,Bienestar emocional,Inteligencia emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Aizpun, psicóloga: “La soledad elegida no es un lujo ni un capricho, es casi una necesidad de higiene mental”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ana-aizpun-psicologa-soledad-elegida-no-lujo-capricho-necesidad-higiene-mental-xp_1_13482073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65f691db-4163-4c07-b80d-290390b652a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150341.jpg" width="4111" height="2312" alt="Ana Aizpun, psicóloga: “La soledad elegida no es un lujo ni un capricho, es casi una necesidad de higiene mental”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desear tiempo a solas es normal y saludable: muchas personas lo necesitan para recargar energías, reflexionar y sentirse bien consigo mismas</p><p class="subtitle">La psicóloga Rosana Pereira indica cómo cultivar la amistad: “La reciprocidad no es contar cuántas veces llama cada uno”</p></div><p class="article-text">
        Planear una cosa tras otra, llamar a alguien para quedar, organizar y llenar de actividades los fines de semana, incluso sentir una leve ansiedad en cuanto no tenemos nada que hacer ni ad&oacute;nde ir. Muchas veces nos encontramos buscando hacer cualquier cosa, menos estar solos. Estar ocupado y con gente es una insignia para muchas personas; ser productivo es parte de su personalidad. Pero, para otras muchas, tener unos minutos de soledad es una necesidad. Ante la sobrecarga de actividades y la sobreestimulaci&oacute;n est&aacute; la opci&oacute;n de estar solo, algo que a la mayor&iacute;a no nos han ense&ntilde;ado, pero que muchas personas s&iacute; anhelan.
    </p><h2 class="article-text">La importancia de aprender a estar a solas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La soledad elegida no es un lujo ni un capricho: es casi una necesidad de higiene mental, entendiendo como soledad la capacidad de estar a solas con uno mismo sin estimulaci&oacute;n&rdquo;, afirma <a href="https://aizpunpsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Aizpun</a>, psic&oacute;loga, que destaca que es importante hacer una distinci&oacute;n entre la soledad elegida y la no deseada. 
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, hay personas a las que les gusta tener un tiempo para estar solas, incluso les encanta. Lo aprecian porque les ofrece la oportunidad de recargar energ&iacute;as despu&eacute;s de estar un tiempo rodeadas de gente. A otras, les brinda la libertad de explorar sus intereses sin distracciones. Disfrutar de tiempo a solas puede ser adem&aacute;s una forma valiosa de conectar con uno mismo y cuidar nuestro bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        Para algunas personas es importante &ldquo;poder estar a solas con sus propios pensamientos, sin consumir nada que provenga del pensamiento de otro. Ni series, ni m&uacute;sica, ni p&oacute;dcast, ni el m&oacute;vil de fondo. Solo estar&rdquo;, afirma Aizpun. Es completamente normal disfrutar de la soledad. Preferirla no significa que haya algo malo; de hecho, pasar tiempo a solas tiene muchos beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Como explica la especialista, &ldquo;estos ratos, aunque sean breves, cumplen una funci&oacute;n muy concreta: nos ayudan a procesar emociones complejas, mejoran la resiliencia (nuestra capacidad para afrontar las dificultades) y son la base de cualquier proceso creativo m&iacute;nimamente profundo&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Para Aizpun, &ldquo;sin estos espacios de silencio es muy dif&iacute;cil tener claridad sobre lo que uno realmente siente, piensa o necesita. Y, cuando esos momentos desaparecen, lo que veo con frecuencia es un terreno mucho m&aacute;s f&eacute;rtil para la ansiedad, la baja tolerancia a la frustraci&oacute;n y la dependencia emocional&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando estar a solas sienta bien</h2><p class="article-text">
        La soledad elegida y disfrutar de ella es algo m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de personalidad. &ldquo;Se trata de una capacidad que, si no se ejercita, se atrofia&rdquo;, afirma Aizpun. Por tanto, no es una cuesti&oacute;n exclusiva de introversi&oacute;n o extroversi&oacute;n, es una realidad m&aacute;s compleja. &ldquo;Hay personas que desear&iacute;an tener m&aacute;s momentos de tranquilidad, de silencio y reflexi&oacute;n, pero por su momento vital o entorno, a veces no lo encuentran&rdquo;, explica Aizpun.
    </p><p class="article-text">
        Al tomarnos un breve descanso a solas, nuestro sistema nervioso, mente y cuerpo, pueden relajarse. La lista de beneficios que obtenemos al elegir pasar tiempo a solas es larga: desde una oportunidad para <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0311738" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recargar energ&iacute;as</a>, a experimentar <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2021.714518/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crecimiento personal</a> y poder dedicar tiempo a conectar con nuestras emociones y creatividad.
    </p><p class="article-text">
        El deseo de pasar un rato a solas no es problem&aacute;tico, pese a que a menudo nos referimos a la soledad como algo negativo, ya que a lo largo de la historia se ha concebido como aislamiento, algo que inspira l&aacute;stima. Tampoco es exclusivo de las personas introvertidas, ni significa que haya aislamiento social ni que la persona lleve una vida solitaria. Algunas personas anhelan los momentos de soledad porque les aporta alegr&iacute;a, creatividad y paz. Otras porque las situaciones sociales les resultan abrumadoras, agotadoras o les generan ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        La soledad, por tanto, se est&aacute; reinventando. En la tranquilidad de un caf&eacute; de barrio, en largas caminatas solitarias o en noches sin pantallas. Cada vez m&aacute;s personas descubren que la soledad puede ser, para ellas, un acto de empoderamiento, incluso de liberaci&oacute;n. Lejos de connotar soledad, se redefine cada vez m&aacute;s como una decisi&oacute;n: tomar conscientemente tiempo y espacio para la reflexi&oacute;n, la renovaci&oacute;n y la concentraci&oacute;n. En una era hiperconectada y de est&iacute;mulos constantes, la soledad se est&aacute; convirtiendo en una estrategia de supervivencia y en una declaraci&oacute;n de lo que significa vivir bien. De ah&iacute; que, cuando no se dispone de ratos para estar solas, algunas personas lo echan en falta.
    </p><h2 class="article-text">Soledad para disfrutar de nuestra propia compa&ntilde;&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Tener una relaci&oacute;n sana con la soledad es se&ntilde;al de madurez emocional positiva. La capacidad de sentirse c&oacute;modo a solas, sin experimentar angustia, es un signo de buena salud mental. Significa que uno puede disfrutar de su propia compa&ntilde;&iacute;a y usa ese tiempo para reflexionar o simplemente para descansar sin presiones sociales. Y esto es necesario para muchas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Algunas <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0267185" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> determinan que las personas que buscan la soledad por motivos personales tienden a usar ese tiempo para la autorregulaci&oacute;n, el autoconocimiento y el disfrute genuino. Es m&aacute;s, describen la soledad como un espacio libre de vigilancia social donde pueden participar en actividades elegidas sin sentirse presionadas ni juzgadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; algunas personas necesitan momentos de soledad? De acuerdo con esta <a href="https://www.rochester.edu/newscenter/college-freshmen-need-alone-time-373042/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, los d&iacute;as en que las personas pasan tiempo a solas experimentan una reducci&oacute;n dr&aacute;stica en los niveles de estr&eacute;s y un incremento en la satisfacci&oacute;n de su autonom&iacute;a. De hecho, los investigadores revelan que el cerebro busca la soledad de forma biol&oacute;gica para liberarse de las presiones externas y recuperar su autenticidad.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de estar solo estar&iacute;a relacionada tambi&eacute;n, y seg&uacute;n esta investigaci&oacute;n publicada en <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0267185" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PLOS One</a>, con la autonom&iacute;a disposicional. O, lo que es lo mismo, en la capacidad de ciertas personas para regular sus emociones y decisiones desde su interior, sin depender de est&iacute;mulos o validaci&oacute;n externa.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo encontrar estos momentos de soledad</h2><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil, en una sociedad hiperconectada e hipermotivada, encontrar estos momentos de soledad. &ldquo;Mi recomendaci&oacute;n es empezar por algo muy peque&ntilde;o y concreto: practicar la soledad como quien practica un h&aacute;bito, no como una gran experiencia m&iacute;stica: sentarse diez minutos al d&iacute;a sin mirar el m&oacute;vil, sin leer nada, sin escuchar nada. Solo observar los propios pensamientos y tolerar la incomodidad que eso genera al principio&rdquo;, afirma Aizpun.
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves es encontrar el punto justo, un equilibrio adecuado entre estos momentos de soledad y el aislamiento. El objetivo no es forzarse a interactuar con otras personas constantemente si no es lo que uno necesita. Tampoco de aislarse hasta el punto de perderse conexiones significativas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hace falta que sea una meditaci&oacute;n formal: puede ser un paseo sin m&oacute;vil, cocinar sin m&uacute;sica ni p&oacute;dcast de fondo, o simplemente dejar que un trayecto en metro sea eso, un trayecto, en lugar de rellenarlo con una pantalla&rdquo;, explica la psic&oacute;loga. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos saber que el tiempo que pasamos a solas es saludable? Lo sabremos cuando nos deja renovados, m&aacute;s creativos y listos para reconectar con los dem&aacute;s, cuando elegimos la soledad para disfrutarla, reflexionar o relajarnos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ana-aizpun-psicologa-soledad-elegida-no-lujo-capricho-necesidad-higiene-mental-xp_1_13482073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 14:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Aizpun, psicóloga: “La soledad elegida no es un lujo ni un capricho, es casi una necesidad de higiene mental”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Soledad,Bienestar emocional,Salud mental,Inteligencia emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La científica que cultiva minicerebros para entender la esquizofrenia en su familia: “Nos llamaban los hijos de la loca”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cientifica-cultiva-minicerebros-entender-esquizofrenia-familia-llamaban-hijos-loca_128_13469990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50252c9d-cdd7-4f70-883d-fd453c4e5cef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x751y321.jpg" width="1200" height="675" alt="La científica que cultiva minicerebros para entender la esquizofrenia en su familia: “Nos llamaban los hijos de la loca”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Consuelo Walss-Bass ha dedicado su vida a investigar las raíces biológicas y genéticas de los trastornos mentales graves condicionada por la historia familiar que ahora detalla en su libro '¿Por qué mi hermana?' 
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Rodrigo Quian Quiroga, neurocientífico: “Vivimos en Matrix, todo es una construcción de nuestros cerebros”
</p></div><p class="article-text">
        En su laboratorio de la Universidad de Texas (UTHealth Houston), <a href="https://www.consuelowalssbass.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consuelo Walss-Bass</a> trabaja con una selecci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/organoides-cerebrales-tejido-fetal-humano-cancer-infantil_1_10819117.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">minicerebros</a> muy parecidos a los de su propia familia. Ella y su equipo han generado estas r&eacute;plicas del cerebro a peque&ntilde;a escala (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Organoide_cerebral" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organoides cerebrales</a>) a partir de las muestras gen&eacute;ticas de siete hermanos, tres de los cuales sufren esquizofrenia y otros cuatro est&aacute;n sanos. En su caso, son su madre y su hermana peque&ntilde;a las que padecen la enfermedad y la pregunta a la que intenta dar respuesta desde hace a&ntilde;os es: &iquest;por qu&eacute; ellas y no yo?
    </p><p class="article-text">
        A sus 57 a&ntilde;os, esta cient&iacute;fica nacida en M&eacute;xico trata de conocer mejor cu&aacute;l es el c&oacute;ctel entre gen&eacute;tica y ambiente que desemboca en una enfermedad mental. En el libro <a href="https://www.porquemihermana.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Por qu&eacute; mi hermana?</em></a>, la investigadora relata su infancia marcada por los brotes de esquizofrenia de su madre, c&oacute;mo descubri&oacute; que el mal se repet&iacute;a en su hermana peque&ntilde;a y c&oacute;mo termin&oacute; enfocando su carrera en resolver esta cuesti&oacute;n desde la mesa del laboratorio. 
    </p><p class="article-text">
        Mediante el examen de los cerebros de personas enfermas donados a la colecci&oacute;n del hospital, Walss-Bass busca qu&eacute; genes estaban activos o alterados en estas personas, pero es al cultivar c&eacute;lulas madre obtenidas de la piel de pacientes vivos y transformarlas en minicerebros cuando puede observar en tiempo real c&oacute;mo interact&uacute;an y se comunican las neuronas de estos pacientes. Y ha empezado a abrir un largo camino hacia el hallazgo de un mecanismo biol&oacute;gico que permita el diagn&oacute;stico temprano y mejores tratamientos. Hablamos con ella por videoconferencia desde su despacho en Houston, Texas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su primer recuerdo sobre la esquizofrenia en su familia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Visitando a mi mam&aacute; en el hospital. Viv&iacute;amos en Estados Unidos, en Ohio, y Paty &mdash;mi hermana peque&ntilde;a, que tiene esquizofrenia&mdash; acababa de nacer y yo creo que eso precipit&oacute; la psicosis de mi madre. La tuvieron que hospitalizar. Yo ten&iacute;a 5 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alg&uacute;n adulto le explic&oacute; qu&eacute; le ocurr&iacute;a? &iquest;Ya sab&iacute;a entonces el diagn&oacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, mi pap&aacute; nunca nos dijo que ten&iacute;a esquizofrenia. Eso no nos lo dijo hasta a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando yo ten&iacute;a m&aacute;s de 18 a&ntilde;os. En aquel momento, nos dijo que estaba enferma, que estaba en el hospital y ya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, a lo largo de su infancia, los problemas de salud mental se manifestaron, &iquest;c&oacute;mo los vivi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eran bastante violentos. Mi mam&aacute; era muy religiosa y se empez&oacute; a obsesionar mucho con eso, nos hac&iacute;a rezar el rosario de rodillas, a veces por mucho tiempo. Y, en ocasiones, si nos mov&iacute;amos o si hac&iacute;amos alg&uacute;n ruido, nos golpeaba. Eso era algo que ocurr&iacute;a frecuentemente, se enojaba f&aacute;cilmente y nos golpeaba por cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, pasados los a&ntilde;os, descubre que su hermana peque&ntilde;a, Paty, tambi&eacute;n tiene la enfermedad. &iquest;C&oacute;mo impact&oacute; en su vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya ten&iacute;a estos comportamientos, en realidad no nos dimos cuenta hasta que yo viv&iacute; con ella. Fue menos de un a&ntilde;o, no pude vivir m&aacute;s que eso. Ah&iacute; me empec&eacute; a dar cuenta que ya no era ella, que estaba cambiando. Tambi&eacute;n se volv&iacute;a muy agresiva, de repente se irritaba muy f&aacute;cilmente. En ese tiempo yo hab&iacute;a empezado a trabajar ya en la esquizofrenia en un laboratorio. Empec&eacute; trabajando como postdoctora y cuando conoc&iacute; los s&iacute;ntomas me dije: &ldquo;Mi hermana tiene esquizofrenia&rdquo;. Y empec&eacute; a entender que era gen&eacute;tico, que era familiar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso le llev&oacute; a plantearse la gran pregunta de por qu&eacute; Paty y por qu&eacute; no usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; fue cuando empec&eacute; a entender la gen&eacute;tica y a pensar: &ldquo;Somos cinco hermanos, todos los dem&aacute;s estamos bien y Paty tiene esquizofrenia&rdquo;. Empec&eacute; a recordar los eventos que hab&iacute;an pasado y creo que la psicosis de mi mam&aacute; se precipit&oacute; cuando ella estuvo embarazada de Paty. Y, a la vez, a mi hermana peque&ntilde;a le toc&oacute; lo peor de mi mam&aacute;, porque los tres &eacute;ramos mayores, pero era ella la que se quedaba sola con mi mam&aacute;. Nosotros nos &iacute;bamos, sal&iacute;amos a la calle con amigos y mi hermana Paty se quedaba en la casa. Esos traumas, la acumulaci&oacute;n de esos eventos&hellip; Sabemos que la esquizofrenia es una enfermedad que empieza cuando el cerebro se est&aacute; desarrollando. Mi otro hermano peque&ntilde;o estuvo m&aacute;s protegido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora usted est&aacute; intentando reproducir estas situaciones de estr&eacute;s que vio en la familia y que pudieron contribuir a la aparici&oacute;n de la esquizofrenia en minicerebros en el laboratorio. &iquest;Puede explicar qu&eacute; hace exactamente con estos organoides? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es que no sabemos nada de la esquizofrenia ni entendemos las causas biol&oacute;gicas como sabemos de cualquier otra enfermedad del cerebro. Yo tengo un banco de cerebros, recibo donaciones de gente que muere, y cuando uno ve un cerebro de una persona con esquizofrenia es absolutamente normal, no se distingue de uno sano, como s&iacute; sucede con el alzh&eacute;imer y sus lesiones. Aqu&iacute; se trata de cambios muy sutiles y tenemos que estudiar esta enfermedad a nivel de las c&eacute;lulas, pero no podemos obtener una biopsia de una persona viva, &iquest;verdad? No podemos ir y decir: &ldquo;Okey, dame un pedacito de tu cerebro para que yo pueda estudiar tus c&eacute;lulas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando uno ve un cerebro de una persona con esquizofrenia es absolutamente normal, no se distingue de uno sano, como sí sucede con el alzhéimer y sus lesiones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>As&iacute; que necesitan otra estrategia...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Aunque podemos estudiar el cerebro despu&eacute;s de la muerte &mdash;para saber cu&aacute;les son los genes que est&aacute;n m&aacute;s expresados&mdash;, no podemos hacer estudios de c&eacute;lulas vivas. Pero ahora los avances cient&iacute;ficos nos han dado la oportunidad de poder recrear cerebritos a partir de c&eacute;lulas de piel o c&eacute;lulas de sangre de una persona adulta viva con esquizofrenia. Con eso puedo secuenciar la gen&eacute;tica, identificar las mutaciones y recrear el cerebro, pero es un cerebrito chiquito. Hay gente que se asusta, pero no, estos no sienten, no piensan, no tienen conciencia. Pero todas las c&eacute;lulas que tenemos en el cerebro est&aacute;n presentes y est&aacute;n mandando se&ntilde;ales el&eacute;ctricas funcionales, aunque viven muy poco tiempo. Los cerebritos los podemos mantener vivos como mucho seis meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los minicerebros que reproducen la esquizofrenia del laboratorio de Consuelo Walss-Bass.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y est&aacute;n trabajando en casos familiares de esquizofrenia, como el suyo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es. Ahorita estamos estudiando una familia que son siete hermanos: tres tienen esquizofrenia, cuatro no tienen. Ya tenemos la gen&eacute;tica, pero para contestar tu pregunta anterior, &iquest;c&oacute;mo es que recreamos el ambiente, el estr&eacute;s? Todos tenemos estr&eacute;s y eso es lo que hace que las cosas vayan mal. &iquest;Por qu&eacute; algunas personas respondemos al estr&eacute;s bien y otras no? Es nuestra gen&eacute;tica. Lo que hacemos es tratar de recrear el estr&eacute;s. &iquest;C&oacute;mo lo hacemos? Por ejemplo, les quitamos nutrientes al cerebrito o le ponemos una infecci&oacute;n de un virus. Porque esas cosas se sabe que son factores que pueden causar esquizofrenia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos estudiando una familia que son siete hermanos: tres tienen esquizofrenia, cuatro no tienen. En los enfermos, sus conexiones son diferentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n emulando los factores estresantes que vivi&oacute; su hermana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Inducimos el estr&eacute;s y vemos si se les parecen los genes. Ahora, apenas estamos empezando. Nos interesa un gen, el <em>FKBP5</em>, que es muy importante para regular el estr&eacute;s. Investigamos ese mecanismo: cu&aacute;les son los genes que se prenden, cu&aacute;les son los que se apagan y comparamos siempre casos con controles. Tenemos cerebritos de los casos y tenemos de controles precisamente. Y en este caso de la familia, que son gen&eacute;tica compartida, pero es como la m&iacute;a, porque unos hermanos la tienen y otros no. Estoy tratando de estudiarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted nunca lleg&oacute; a recrear en el laboratorio ning&uacute;n modelo de su familia, &iquest;verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, y eso me lo preguntan a menudo: &iquest;por qu&eacute; no te has secuenciado t&uacute;, por qu&eacute; no has secuenciado tu familia? Yo tengo dos hijos y siempre dec&iacute;a: &ldquo;No, yo no me voy a secuenciar porque obtener la secuencia ahorita no ayuda mucho&rdquo;. Pero he cambiado de opini&oacute;n. En cuanto sepamos qu&eacute; est&aacute;n haciendo los genes, entonces s&iacute; quiero secuenciar a mi familia porque ya tendremos m&aacute;s avances y podremos saber.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Consuelo Walss-Bass, junto a la Colección de Cerebros del UTHealth Houston que dirige."
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            <span class="title">
                Consuelo Walss-Bass, junto a la Colección de Cerebros del UTHealth Houston que dirige.                            </span>
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        <strong>En los minicerebros que recrean la gen&eacute;tica de esta familia de siete hermanos, &iquest;ya han visto algo interesante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Ya vimos cambios muy importantes de los tres que tienen la esquizofrenia contra los que no: cambios de se&ntilde;alizaci&oacute;n de las neuronas. En ellos, esas neuronas no se est&aacute;n comunicando tan bien como se est&aacute;n comunicando las otras. Eso ya se hab&iacute;a hipotetizado, pero nosotros fuimos los primeros en demostrar en c&eacute;lulas neuronales de pacientes con esquizofrenia que esa se&ntilde;alizaci&oacute;n de las neuronas no est&aacute; funcionando bien. Pero a&uacute;n no tenemos los resultados tras el estr&eacute;s. Adem&aacute;s, en esta familia ese gen espec&iacute;fico <em>FKBP5</em> a&uacute;n no lo hemos encontrado. Lo que hemos visto hasta ahora es que sin estresar, sin nada, en los pacientes con esquizofrenia las c&eacute;lulas se comunican menos.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que sucede en la cabeza de estas personas, las voces y las tramas paranoicas que construyen, &iquest;se debe en parte a estas desconexiones?</strong> <strong>&iquest;C&oacute;mo describir&iacute;a lo que les est&aacute; pasando? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;a que, sin estr&eacute;s y sin nada, ya de por s&iacute; sus comunicaciones neuronales no est&aacute;n bien. No pueden procesar informaci&oacute;n como la procesamos nosotros. La procesan diferente. Yo creo que a lo mejor por eso escuchan voces, porque su comunicaci&oacute;n es muy diferente. Y as&iacute; viven diariamente. Mi hermana, por ejemplo, est&aacute; medicada, pero todos los d&iacute;as escucha voces. Ahora, si hay alg&uacute;n hecho o evento que causa estr&eacute;s, entonces se ponen peor porque apenas pueden de verdad existir diariamente. Mi hermana tiene una bonita vida, pero tratamos de minimizar el estr&eacute;s lo m&aacute;s que se pueda. Pero esa es su realidad: que su cerebro no funciona bien, no puede recibir informaci&oacute;n como la recibimos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que m&aacute;s pesa es el estigma, &iquest;no? &iquest;La sociedad ha sido muy injusta con estas personas que sufren much&iacute;simo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros lo vivimos. El estigma era muy fuerte en una ciudad en M&eacute;xico, donde la sociedad en la que viv&iacute;amos era chica y todos sab&iacute;an. Nos llamaban &ldquo;los hijos de la loca&rdquo; y eso nos afect&oacute; de diferente manera a cada uno. S&iacute; que me molesta mucho que, cuando hay un evento, luego dicen: &ldquo;Ah, es que esta persona est&aacute; loca&rdquo;. Yo les digo: mira, una persona con esquizofrenia puede ser agresiva, pero normalmente contra sus seres queridos, contra los que est&aacute;n alrededor. No est&aacute; pensando en hacerle da&ntilde;o a alguien nom&aacute;s porque s&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A la izquierda, Eugenia Aurioles —la madre de Consuelo Walss-Bass— cuando era niña con su familia en Torreón, México, alrededor de 1950."
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            <span class="title">
                A la izquierda, Eugenia Aurioles —la madre de Consuelo Walss-Bass— cuando era niña con su familia en Torreón, México, alrededor de 1950.                            </span>
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        <strong>Muchas veces no nos damos cuenta del proceso por el que tiene que pasar las personas que est&aacute;n a su alrededor. &iquest;Qu&eacute; consejo le dar&iacute;a a las familias, si es que se puede dar alguno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente se est&aacute; enfrentando a eso y hay que tener una paciencia incre&iacute;ble. A veces ellos atacan m&aacute;s bien verbalmente, empiezan a decir cosas que son ofensivas y uno se lo toma como algo personal. Hay que tratar de decir: &ldquo;Vale, no lo hace porque me quiere herir. Es simplemente que esos son los pensamientos que le vienen a la cabeza&rdquo;. Hay que tratar de entender que no lo hacen por hacernos da&ntilde;o a prop&oacute;sito. Pero es muy dif&iacute;cil. Es muy dif&iacute;cil.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como persona con antecedentes familiares, &iquest;en alg&uacute;n momento ha sentido el miedo a desarrollar la enfermedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, me pasaba. Ahorita ya no tanto, pero s&iacute; cuando era m&aacute;s joven. De repente yo pensaba: &ldquo;Ay, a lo mejor estoy tambi&eacute;n yo mal&rdquo;. Eso ten&iacute;a, ten&iacute;a un terror. Ahorita lo vivo con mis hijos, trato de vigilarlo mucho. Les he sido muy honesta, ellos saben exactamente. Mi consejo es que si tienes riesgo de esquizofrenia, un riesgo familiar, no lo ignores. Si tienes hijos adolescentes, vigila, h&aacute;blalo con ellos. Yo se lo dije a mis hijos desde que ten&iacute;an 10 a&ntilde;os, y no por asustarlos. Yo les dec&iacute;a: &ldquo;No fumen marihuana, eso es muy malo&rdquo;. Porque ya est&aacute; muy bien demostrado que si hay un riesgo para esquizofrenia fumar marihuana puede precipitarlo. Eso es lo que yo les digo a las familias: si empiezan a tratar la enfermedad temprano, hay muy buena oportunidad de que su ser querido pueda vivir una vida casi normal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si empiezan a tratar la enfermedad temprano, hay muy buena oportunidad de que su ser querido pueda vivir una vida casi normal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Cuenta en el libro que gracias a usted a su hermana le empezaron a dar el tratamiento adecuado de </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Clozapina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>clozapina</strong></a><strong>, &iquest;eso la salv&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gracias a m&iacute;, pero tristemente ya fue tarde. Ya ten&iacute;a 40 a&ntilde;os. Ahora ya est&aacute; estabilizada, pero su capacidad cognitiva es la de una ni&ntilde;a de ocho a&ntilde;os. Yo creo que si la hubi&eacute;ramos tratado 20 a&ntilde;os antes, ahorita estar&iacute;a mucho mejor. La clozapina es uno de los medicamentos m&aacute;s viejos, pero para m&iacute; no se ha avanzado nada, sigue igual. Los medicamentos nuevos funcionan casi igual que la clozapina y no tan bien, en mi opini&oacute;n. Ayuda a que las comunicaciones que yo te estoy diciendo que est&aacute;n mal se reparen, y entonces controlan la psicosis de una manera muy efectiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es un poco frustrante que hayamos avanzado tanto en muchos campos, pero no en tratar la esquizofrenia. &iquest;A qu&eacute; se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque no hemos podido estudiar cerebros a nivel celular hasta ahorita. Todav&iacute;a no podemos decir: &ldquo;Esto es lo que est&aacute; pasando y hay que dise&ntilde;ar esta medicina&rdquo;. Apenas estamos vi&eacute;ndolo, pero tenemos que hacer muchos m&aacute;s estudios. Me siento impotente, porque estoy viendo que no puedo ayudar a la gente ahorita, a mi propia familia, a mi madre, a mi hermana, a que a lo mejor est&eacute;n mejor de lo que est&aacute;n. Pero me da esperanza a la vez de que mis hijos a lo mejor van a vivir una vida donde haya tratamientos mejores.  No puedo hacer nada, pero s&eacute; que estamos avanzando y que dentro de 10 a&ntilde;os, yo creo, va a haber muchos mejores tratamientos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso que muchas de esas mutaciones, de hecho, son buenas, en el sentido de que a lo mejor ayudan a pensar de manera diferente. Creo que eso no se estudia mucho</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Su vida ejemplifica un poco el esp&iacute;ritu mismo de la ciencia, una persona que se tiene que arremangar para solucionar un problema a partir de las herramientas con las que cuenta, &iquest;c&oacute;mo describir&iacute;a este empe&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad, ese camino de c&oacute;mo llegu&eacute; hasta donde estoy ahorita casi no lo plane&eacute;. Hice el doctorado estudiando c&aacute;ncer, nada que ver con esquizofrenia. Despu&eacute;s, cuando iba a terminar el doctorado, fue cuando yo tom&eacute; la decisi&oacute;n y dije: &ldquo;Voy a estudiar esquizofrenia por mi madre&rdquo;. Cuando yo les dije a mis maestros, les pareci&oacute; que me equivocaba. Pero fui al departamento de psiquiatr&iacute;a, conoc&iacute; a un profesor que justamente acababa de llegar de California estudiando gen&eacute;tica y esquizofrenia, y dije: &ldquo;Esto es&rdquo;. Cuando estudi&eacute; la gen&eacute;tica y comprend&iacute;, fue cuando decid&iacute;: &ldquo;Ah, aqu&iacute; puedo integrar la gen&eacute;tica con el funcionamiento celular&rdquo;. Y es lo que estoy haciendo ahorita.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto estas mutaciones son una especie de loter&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me ha ayudado mucho entender eso, porque yo s&eacute; que comparto genes con mi hermana, &iquest;por qu&eacute; a m&iacute; no me pas&oacute; y funcion&oacute; bien? Primero, pienso que muchas de esas mutaciones, de hecho, son buenas, en el sentido de que a lo mejor ayudan a pensar de manera diferente. Yo creo que eso no se estudia mucho. Normalmente, nos enfocamos en la enfermedad y no estudiamos a los hermanos o los familiares que a lo mejor s&iacute; se expres&oacute; la parte buena de los genes. A nosotros no nos toc&oacute; el impacto en el momento en que nosotros nos est&aacute;bamos desarrollando cuando mi mam&aacute; estaba en lo peor de su crisis. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto, hay un concepto nuevo, el &ldquo;criticoma&rdquo;, que se refiere a los periodos cr&iacute;ticos. Esta idea, desarrollada por el investigador brasile&ntilde;o Julio Licinio, hace referencia a las ventanas de desarrollo del cerebro donde esas conexiones que forman las neuronas son m&aacute;s vulnerables. Si recibes un impacto da&ntilde;ino del medio ambiente, ante un estr&eacute;s, en ese preciso momento es cuando puedes o desarrollar una enfermedad, o si recibes un impacto muy favorable, est&aacute;s en un ambiente muy bueno, muy positivo, te puedes ir del otro lado. Esa loter&iacute;a tiene dos caras.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cientifica-cultiva-minicerebros-entender-esquizofrenia-familia-llamaban-hijos-loca_128_13469990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 19:46:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La científica que cultiva minicerebros para entender la esquizofrenia en su familia: “Nos llamaban los hijos de la loca”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Salud mental,Psiquiatría,Genética,Neurociencia,Química,Biotecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lindsay-clancy-mato-tres-hijos-caso-abre-debate-psicosis-posparto-desatencion-madres_1_13468721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ec6a95e-e347-405b-8c81-6b56db9df175_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatría y mujeres que han sobrevivido a la psicosis puerperal señalan que este caso muestra hasta qué punto el sistema de salud mental está fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas</p><p class="subtitle">“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto
</p></div><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; a las afueras de Boston el 24 de enero de 2023: Lindsay Clancy, una enfermera de 35 a&ntilde;os, mat&oacute; a sus tres hijos; Cora, de 5 a&ntilde;os, Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, y despu&eacute;s intent&oacute; suicidarse. El juicio, que se ha celebrado en las &uacute;ltimas semanas y que ha quedado ya visto para sentencia, ha tenido una enorme repercusi&oacute;n dentro y fuera de Estados Unidos, no solo por lo dram&aacute;tico del caso sino por el trasfondo que el tribunal est&aacute; dirimiendo: si, como aseguran sus abogados, Clancy actu&oacute; presa de una psicosis posparto, una grave emergencia psiqui&aacute;trica de la que la mujer hab&iacute;a dado s&iacute;ntomas y para la que hab&iacute;a pedido ayuda repetidamente, sin resultado satisfactorio, o si era plenamente consciente de sus actos. 
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatr&iacute;a y psicolog&iacute;a perinatal y de mujeres que han sobrevivido a la psicosis puerperal se&ntilde;alan que este caso muestra hasta qu&eacute; punto el sistema de salud mental est&aacute; fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente, un caso as&iacute; genera una enorme alarma, pero estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y la realidad es que a&uacute;n no los consideramos enfermedades espec&iacute;ficas con una clasificaci&oacute;n espec&iacute;fica con una detecci&oacute;n espec&iacute;fica, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y beb&eacute;&rdquo;, asegura la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, ex jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona. &ldquo;Si evalu&aacute;ramos, diagnostic&aacute;ramos, trat&aacute;ramos e hici&eacute;ramos el seguimiento correcto, estos casos extremos ser&iacute;an totalmente evitables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar expresa la psiquiatra infantil y perinatal Ibone Olza, que ha actuado como perito en casos similares y que es parte del Instituto Europeo de Salud Perinatal: &ldquo;El plan de tratamiento fall&oacute; por completo, hay un fracaso del sistema en estos casos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y aún no los consideramos enfermedades específicas, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y bebé</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lluïsa García-Esteve</span>
                                        <span>—</span> Psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que Lindsay Clancy pidi&oacute; ayuda en varias ocasiones. Si despu&eacute;s de su segundo parto ya experiment&oacute; un deterioro de su salud mental, su estado empeor&oacute; despu&eacute;s del tercero. La mujer fue a ver a una psiquiatra, que le recet&oacute; y modific&oacute; la medicaci&oacute;n en varias ocasiones, porque Clancy no se encontraba mejor: sufr&iacute;a ansiedad, agitaci&oacute;n, intensos episodios de miedo, pensamientos intrusivos e ideaciones suicidas.
    </p><p class="article-text">
        Acudi&oacute; tambi&eacute;n a grupos de Facebook sobre depresi&oacute;n y ansiedad postparto, a dos enfermeras psiqui&aacute;tricas, a un programa de d&iacute;a en otra ciudad para atender a madres con depresi&oacute;n puerperal, en el que la despacharon r&aacute;pidamente porque pensaron que sus s&iacute;ntomas ten&iacute;an que ver con una sobremedicaci&oacute;n, y hasta llam&oacute; a l&iacute;neas telef&oacute;nicas de prevenci&oacute;n del suicidio. Nadie consider&oacute; que Clancy pudiera estar desarrollando una psicosis posparto.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la psicosis posparto</h2><p class="article-text">
        La psicosis puerperal es una emergencia psiqui&aacute;trica que normalmente aparece en los primeros d&iacute;as o semanas tras dar a luz, aunque puede desarrollarse hasta el primer a&ntilde;o despu&eacute;s del parto. &ldquo;Estas mujeres presentan un estado alterado, con much&iacute;sima ansiedad, insomnio, sensaci&oacute;n de desorganizaci&oacute;n conductual, con un discurso a veces incoherente, con ideas sobrevaloradas, y luego est&aacute; la aparici&oacute;n de alucinaciones e ideas delirantes. Hay una ruptura con la realidad, empiezan a tener pensamientos o ideas mesi&aacute;nicas que normalmente est&aacute;n relacionadas con sus beb&eacute;s&rdquo;, explica Garc&iacute;a-Esteve. 
    </p><p class="article-text">
        Su aparici&oacute;n aguda puede ser repentina, es decir, las alucinaciones y delirios pueden presentarse de repente, aunque esa mujer habr&aacute; padecido antes esos otros s&iacute;ntomas. Estos episodios traen consigo a veces riesgo de suicidio e infanticidio aunque, con una intervenci&oacute;n a tiempo, el desenlace puede ser muy diferente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las expertas reclaman con urgencia la especialización oficial de profesionales en salud perinatal para que haya diagnósticos y tratamientos certeros, y para que sea posible el seguimiento estrecho de estos casos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las mujeres que la sufren pueden ser funcionales durante buena parte del tiempo. &ldquo;Puede ser una madre que aparentemente est&aacute; bien y de repente est&aacute; muy rara o bloqueada, puede que no hablen, son madres que pueden pensar que les quieren robar o hacer da&ntilde;o a su beb&eacute;, que empiezan a tener ideas que est&aacute;n fuera de la realidad, o que oyen voces que le hablan de sus hijos, pero a veces la madre ni llega a verbalizar que esto le est&aacute; pasando&rdquo;, cuenta Ibone Olza. Las estimaciones muestran que esta emergencia psiqui&aacute;trica tiene lugar en de uno a dos casos por mil nacimientos. El Instituto Europeo de Salud Perinatal puso en marcha la iniciativa <a href="https://psicosisposparto.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">psicosisposparto.org</a> para difundir informaci&oacute;n y testimonios.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas reclaman con urgencia la especializaci&oacute;n oficial de profesionales en salud perinatal, desde psiquiatr&iacute;a y psicolog&iacute;a hasta ginecolog&iacute;a, enfermer&iacute;a o pediatr&iacute;a, para que haya diagn&oacute;sticos y tratamientos certeros, y para que sea posible el seguimiento estrecho de estos casos, que suelen requerir ingreso y medicaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un acompa&ntilde;amiento en el tiempo. &ldquo;Hay cero formaci&oacute;n especializada reglada, si la hubiera, podr&iacute;amos crear equipos, unidades... Eso es lo que necesitamos, pero parece seguir habiendo una sordera al respecto&rdquo;, resume Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve. Tampoco hay, ni en Espa&ntilde;a ni en EEUU, unidades que permitan ingresar a madre y beb&eacute;, algo que las expertas ven clave para que ese ingreso sea positivo para las mujeres y no una piedra m&aacute;s en el camino.
    </p><h2 class="article-text">Compartir historias</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Le cont&oacute; a un psiquiatra forense que una voz le orden&oacute; hacerlo. Su abogado ha argumentado que sufr&iacute;a una psicosis posparto, una condici&oacute;n derivada en parte de los cambios hormonales despu&eacute;s de dar a la luz que puede dar lugar a alucinaciones, delirios, paranoia y que incluye un riesgo m&aacute;s elevado de suicidio e infanticidio. Me parece claro, con la evidencia presentada, que Clancy deber&iacute;a ser absuelta por motivos psiqui&aacute;tricos. Merece clemencia porque hizo algo que no hubiera hecho de no haber estado terriblemente enferma. Aunque sabemos que los s&iacute;ntomas de la psicosis posparto pueden varias mucho de hora a hora, nuestro marco legal le exige al jurado determinar el estado exacto de su mente en el momento del asesinato&rdquo;, <a href="https://www.nytimes.com/2026/08/25/opinion/lindsay-clancy-postpartum-mom-kids-death.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribe Michelle Oberman</a>, una experta reconocida internacionalmente por su estudio de la maternidad, el embarazo y la criminalidad que ha indagado ampliamente en casos de mujeres condenadas por asesinar a sus hijos. Por contra, durante el juicio, la Fiscal&iacute;a ha defendido que Clancy era plenamente consciente de sus actos y que el asesinato fue premeditado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El único aspecto positivo que podemos sacar de esta tragedia es que se vuelva a poner el foco en la salud mental materna. La atención podría traducirse por fin en avances como el reconocimiento de la psicosis posparto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Meghan Clifflel</span>
                                        <span>—</span> Superviviente de psicosis posparto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso ha hecho que muchas mujeres se lancen a compartir sus propias experiencias con la psicosis posparto. Como Meghan Cliffel, escritora y activista por la salud mental materna, que public&oacute; su relato <a href="https://slate.com/life/2026/07/lindsay-clancy-murder-trial-kids-husband-postpartum-psychosis.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en el medio Slate</a>. &ldquo;Podr&iacute;a haber sido yo&rdquo;, dice sobre Clancy. Cliffel relata que su episodio agudo de psicosis posparto sucedi&oacute; cuando su segundo hijo ten&iacute;a ocho meses, pero que las se&ntilde;ales empezaron tiempo antes. &ldquo;Yo solo era capaz de decir que no me sent&iacute;a yo misma&rdquo;, cuenta. Los prejuicios, la falta de apoyo familiar para sostener crianza y trabajo, y el desconocimiento de la pareja acerca de los trastornos mentales que pueden sufrir las mujeres en ese periodo vital hicieron que Cliffel siguiera adelante sin m&aacute;s con su vida.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un viernes de diciembre, en el metro, despu&eacute;s de su jornada laboral, esta mujer empez&oacute; a sentir que todo el mundo la miraba y a tener la convicci&oacute;n de que estaba siendo vigilada. Cliffel se dirig&iacute;a a un encuentro con conocidos durante el que empez&oacute; a creer que se trataba, en realidad, de una secta y que la vida de sus hijas estaba en peligro. Corri&oacute; hasta su casa, donde durante horas se comport&oacute; de manera extra&ntilde;a: sospechaba de su marido, que no entend&iacute;a su conducta. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, se enfrent&oacute; f&iacute;sicamente a &eacute;l para intentar llegar a sus hijas y salvarlas de lo que, en ese momento, estaba convencida de que pon&iacute;a en riesgo sus vidas, hasta el punto de subir al tejado de su casa con la intenci&oacute;n de saltar. La ayuda lleg&oacute;, Meghan Cliffel fue tratada y su experiencia la convirti&oacute; en activista de la salud mental materna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El &uacute;nico aspecto positivo que podemos sacar de esta tragedia es que se vuelva a poner el foco en la salud mental materna. Si aprovechamos este momento, la atenci&oacute;n podr&iacute;a traducirse por fin en avances como el reconocimiento de la psicosis posparto como trastorno &mdash;una enfermedad documentada desde la &eacute;poca de Hip&oacute;crates, pero que a&uacute;n no figura en el Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de los Trastornos Mentales&mdash;, junto con un mayor conocimiento y una mejor atenci&oacute;n de esta afecci&oacute;n&rdquo;, escribe Cliffel, que critica el sensacionalismo y la falta de contexto con la que este caso ha aparecido en los medios en muchas ocasiones.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s atenci&oacute;n</h2><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En casi todos los casos dramáticos que hemos tenido en España hubo señales antes y hubo una omisión de la atención, deberíamos tener más formación y más medios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ibone Olza</span>
                                        <span>—</span> Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La falta de formaci&oacute;n especializada hace que mujeres con esta dolencia no sean correctamente diagnosticadas y que sus s&iacute;ntomas se confundan con depresi&oacute;n o ansiedad. &ldquo;Si no hay un especialista que sepa c&oacute;mo buscar, d&oacute;nde indagar, se quedar&aacute;n en otro tipo de trastornos. Es muy importante que tengamos en cuenta que el posparto es la etapa de la vida de las mujeres en la que con m&aacute;s frecuencia se pueden presentar la psicosis, es una etapa de alta vulnerabilidad psiqui&aacute;trica&rdquo;, destaca Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve.
    </p><p class="article-text">
        Ibone Olza subraya que es importante detectar las se&ntilde;ales para que, si aparecen, esa mujer sea atendida de manera inmediata &ldquo;y nunca dejarla sola ni juzgarla&rdquo;. &ldquo;En casi todos los casos dram&aacute;ticos que hemos tenido en Espa&ntilde;a hubo se&ntilde;ales antes y hubo una omisi&oacute;n de la atenci&oacute;n, deber&iacute;amos tener m&aacute;s formaci&oacute;n y m&aacute;s medios&rdquo;, indica. La experta menciona la importancia de los &ldquo;recursos intermedios&rdquo;, como espacios o centros a los que las madres recientes puedan acudir si se sienten sobrepasadas, se encuentran mal o necesitan ayuda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La psicosis posparto remite bien si se interviene adecuadamente, aunque requiere de una intervenci&oacute;n posterior que puede ser muy dura para las mujeres. Aunque aqu&iacute; tambi&eacute;n hemos tenido casos, seguimos sin avanzar socialmente todo lo necesario en cuanto a salud mental de las mujeres, a pesar de que cada vez tengamos m&aacute;s evidencia sobre c&oacute;mo evitar llegar a estas consecuencias&rdquo;, concluye Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lindsay-clancy-mato-tres-hijos-caso-abre-debate-psicosis-posparto-desatencion-madres_1_13468721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Salud,Maternidad,Feminismo,Trastornos mentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mala organización, sobrecarga o falta de transparencia: los riesgos laborales para la salud mental, según una experta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mala-organizacion-sobrecarga-falta-transparencia-riesgos-laborales-salud-mental-experta-xp_1_13468160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed37772b-dcaf-46cd-a9b5-5caa3d777871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mala organización, sobrecarga o falta de transparencia: los riesgos laborales para la salud mental, según una experta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La catedrática Ana Belén Muñoz Ruiz explica por qué cuidar a los riesgos psicosociales de los empleados requiere un compromiso organizativo real </p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo lidiar con la frustración: “Nos avisa cuando la realidad no coincide con nuestras expectativas”</p></div><p class="article-text">
        La representaci&oacute;n gr&aacute;fica de la seguridad en el trabajo ha estado tradicionalmente ligada a elementos tan tangibles como un casco, unas botas espec&iacute;ficas, unas gafas de protecci&oacute;n, un arn&eacute;s o un extintor. Sin embargo, hoy las principales amenazas para la salud de los trabajadores no siempre son visibles, se gestan en la organizaci&oacute;n de tareas, en la presi&oacute;n del tiempo, la relaci&oacute;n entre compa&ntilde;eros o la falta de apoyo emocional. 
    </p><p class="article-text">
        Con la <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-da-primer-paso-reforzar-ley-prevencion-riesgos-laborales-vigilancia-pymes_1_13178259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales</a> (LPRL) en proceso de ser actualizada, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de su entrada en vigor, tras la firma de un acuerdo entre el Gobierno y los principales sindicatos el pasado mes de febrero, el tema ha cobrado adem&aacute;s una importancia sin precedentes en un momento en el que la derecha pol&iacute;tica agita el concepto de &ldquo;absentismo laboral&rdquo; contra los trabajadores acogidos a bajas e incapacidades. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nivel europeo, se ha transitado desde un d&eacute;ficit de protecci&oacute;n, al incluirlo como <em>soft law</em> o derecho blando, a la consideraci&oacute;n de la salud mental como derecho humano fundamental&rdquo;, explica Ana Bel&eacute;n Mu&ntilde;oz Ruiz, catedr&aacute;tica de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad Carlos III de Madrid, sobre <a href="https://www.eldiario.es/economia/trabajo-sindicatos-pactan-reforzar-prevencion-laboral-foco-salud-mental-cambio-climatico_1_12977612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el impulso institucional que supuso el cambio de paradigma</a>. Esta dimensi&oacute;n reforzada de la salud mental, que ya incorpor&oacute; el Parlamento Europeo en su resoluci&oacute;n del 5 de julio de 2022, se espera ver reflejada en la pr&oacute;xima reforma espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Pero la legislaci&oacute;n a menudo convive con un arraigo cultural que la contradice. En este caso, a pesar de que la obligaci&oacute;n te&oacute;rica es evaluar todos los riesgos laborales que existen desde hace tiempo, Mu&ntilde;oz Ruiz se&ntilde;ala que en la pr&aacute;ctica diaria sigue habiendo un sesgo evidente: &ldquo;Para un grupo mayoritario de empresas, todav&iacute;a es m&aacute;s visible y prioritario prevenir un riesgo f&iacute;sico, como una ca&iacute;da o un golpe, que tener un plan de salud mental que identifique y aflore este tipo de riesgo en la organizaci&oacute;n y establecer medidas para evitarlo o minimizar sus efectos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El precio de la falta de prevenci&oacute;n de salud mental en el entorno laboral</h2><p class="article-text">
        El coste econ&oacute;mico y social de este descuido corporativo es que la incidencia de las bajas m&eacute;dicas por contingencias comunes aument&oacute; cerca de un 60% entre 2017 y 2024 y la duraci&oacute;n media de los procesos se ha incrementado de forma significativa en las patolog&iacute;as de mayor gasto p&uacute;blico, en particular los trastornos mentales y las enfermedades musculoesquel&eacute;ticas, asegura la experta, que cita datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Tambi&eacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) advierte de que los riesgos psicol&oacute;gicos y sociales causan m&aacute;s de <a href="https://www.ilo.org/es/publications/el-entorno-psicosocial-en-el-trabajo-avances-mundiales-y-vias-de-accion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">840.000 muertes anuales</a> y representan una p&eacute;rdida del 1,37% del PIB mundial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los errores m&aacute;s comunes podr&iacute;a ser considerar que hay trabajadores m&aacute;s d&eacute;biles o m&aacute;s sensibles a la 'presi&oacute;n laboral'&rdquo;, advierte la catedr&aacute;tica sobre culpar a la v&iacute;ctima en lugar de revisar la estructura corporativa. &ldquo;Siguiendo este razonamiento, se percibe que la salud mental es un riesgo ajeno a la empresa y que pertenece a la esfera personal del trabajador&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) como la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo coinciden en que la salud mental es una responsabilidad organizativa y preventiva de las propias empresas. &ldquo;Entre los factores que pueden poner en riesgo la salud mental de los trabajadores destacamos la mala organizaci&oacute;n, que en ocasiones se traduce en una carga de trabajo desproporcionada; la conflictividad laboral no resuelta, la falta de transparencia en las condiciones de trabajo, como reglas poco claras con relaci&oacute;n a la promoci&oacute;n profesional, y la precariedad laboral&rdquo;, resume Mu&ntilde;oz Ruiz.
    </p><h2 class="article-text">Las se&ntilde;ales que pueden manifestar mala salud mental en la organizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es habitual que las empresas consideren que los aspectos organizativos, como el estilo de mando o la organizaci&oacute;n de la carga de trabajo, son un terreno exclusivo de las empresas&rdquo;, matiza la profesora. &ldquo;Sin embargo, en la medida que dicha organizaci&oacute;n puede afectar a la salud de los trabajadores, deber&iacute;a haber mayor participaci&oacute;n y escucha de los trabajadores&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Para las empresas, el deterioro del clima laboral suele manifestarse a trav&eacute;s de se&ntilde;ales claras que en ocasiones son ignoradas o malinterpretadas. &ldquo;Uno de los indicadores de una mala salud mental en la organizaci&oacute;n podr&iacute;a ser el n&uacute;mero elevado de bajas o que exista una rotaci&oacute;n inusual de las personas trabajadoras si lo comparamos con las ratios del sector&rdquo;, se&ntilde;ala la experta, que a&ntilde;ade que &ldquo;el nivel de riesgo ser&iacute;a mayor e inaceptable cuando se produjeran suicidios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las bajas m&eacute;dicas y la rotaci&oacute;n, seg&uacute;n la gu&iacute;a <a href="https://www.consaludmental.org/publicaciones/Cuidar-salud-mental-bienestar-emocional-trabajo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Cuidar la salud mental y el bienestar emocional en el trabajo&rsquo;</a> elaborada por la Federaci&oacute;n Salud Mental Castilla y Le&oacute;n, existe otro fen&oacute;meno da&ntilde;ino y silencioso: &ldquo;el presentismo&rdquo;, que consiste en acudir f&iacute;sicamente al puesto de trabajo estando enfermo, agotado o desbordado emocionalmente, lo que impide rendir adecuadamente y perpet&uacute;a el desgaste mental de la persona. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a la inacci&oacute;n, la profesora Mu&ntilde;oz Ruiz es optimista sobre la reforma de la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales que introducir&aacute; en Espa&ntilde;a obligaciones expl&iacute;citas y contundentes para las empresas. En concreto, destaca la propuesta de modificaci&oacute;n del art&iacute;culo 16.2 de la LPRL que detalla que &ldquo;en la evaluaci&oacute;n y en la planificaci&oacute;n de la actividad preventiva se tomar&aacute;n en consideraci&oacute;n todos los riesgos para la seguridad y salud de las personas trabajadoras y sus interacciones, incluidos los psicosociales&rdquo;. Tambi&eacute;n la reforma del art&iacute;culo 22 reafirmar&aacute; que forma parte del deber empresarial &ldquo;garantizar la vigilancia de la salud f&iacute;sica y mental&rdquo;, y obligar&aacute; a ir mucho m&aacute;s all&aacute; en los reconocimientos m&eacute;dicos de rutina.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de ofrecer cursos aislados, talleres de <em>mindfulness </em>o encuentros de equipo los viernes, la experta apunta que cuidar la salud mental de los trabajadores requiere del compromiso real de la organizaci&oacute;n. &ldquo;Deber&iacute;a traducirse en una mejor planificaci&oacute;n de la actividad laboral, una evaluaci&oacute;n de la carga de trabajo y que los trabajadores perciban que las empresas tratan de evitar el riesgo de deshumanizaci&oacute;n que puede suponer el uso de la tecnolog&iacute;a emergente&rdquo;, concluye. 
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mala-organizacion-sobrecarga-falta-transparencia-riesgos-laborales-salud-mental-experta-xp_1_13468160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 08:06:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mala organización, sobrecarga o falta de transparencia: los riesgos laborales para la salud mental, según una experta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Salud mental,Prevención de riesgos laborales,Empresas,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Cerebros hiperestimulados”: psiquiatras y psicólogos alertan del empeoramiento de la salud mental de los menores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/cerebros-hiperestimulados-psiquiatras-psicologos-alertan-empeoramiento-salud-mental-menores_1_13460404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d92d228f-898b-4de2-95b2-998b1ff42153_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x688y263.jpg" width="1200" height="675" alt="“Cerebros hiperestimulados”: psiquiatras y psicólogos alertan del empeoramiento de la salud mental de los menores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consumo frenético de contenidos audiovisuales y redes sociales hace que los menores no aprendan a esperar ni a tolerar la frustración, algo que se refleja ya en un aumento sostenido de la ansiedad y las autolesiones</p><p class="subtitle">Los periodistas de Ciudad Real tendrán atención psicológica gratuita: “La salud mental es una epidemia silenciosa”</p></div><p class="article-text">
        Si a este mundo le quedan rincones desconocidos y enigm&aacute;ticos, uno de ellos &ndash;quiz&aacute; el m&aacute;s cercano y profundo&ndash; es la mente. Entre sus pliegues pueden brotar ideas magistrales o prop&oacute;sitos terribles. La fatalidad o la inspiraci&oacute;n dependen de multitud de factores. Detr&aacute;s de un trastorno de salud mental hay una persona acechada por su gen&eacute;tica, quiz&aacute;. O por el contexto en el que vive o por un fuerte trauma. Tal vez es v&iacute;ctima de una sociedad que engendra monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Peligros en apariencia inocentes pueden resultar catastr&oacute;ficos en ni&ntilde;os y adolescentes. &ldquo;Son cerebros hiperestimulados&rdquo;, dice la psiquiatra Mar Domato. En estas edades tempranas se est&aacute; formando la psique y el consumo de contenidos audiovisuales, fren&eacute;ticos, de apenas unos segundos, puede generar en los menores malestar o ansiedad porque no aprenden a aceptar la frustraci&oacute;n. Lo quieren todo y lo quieren ahora.
    </p><p class="article-text">
        Mar Domato es la jefa de secci&oacute;n de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ) de la Gerencia de Atenci&oacute;n Integrada de Albacete. El panel de corcho de su consulta est&aacute; repleto de dibujos de los ni&ntilde;os a los que ha atendido. En los 16 a&ntilde;os que lleva en la capital manchega ha percibido el aumento de casos. &ldquo;Todos hemos notado el cambio&rdquo;, comenta la profesional y sit&uacute;a en la pandemia un momento clave en esta transformaci&oacute;n. El a&ntilde;o 2020 es un hito en la historia de nuestra sociedad.
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                Dibujos en la consulta de la psiquiatra Mar Domato                            </span>
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        De la misma forma opina Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez. &ldquo;Ven&iacute;an mucho peor. La pandemia a&ntilde;adi&oacute; nuevos factores, como el ejercicio f&iacute;sico o la alimentaci&oacute;n&rdquo;, recuerda la coordinadora de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Este dispositivo, ubicado en el Hospital Perpetuo Socorro, ha cumplido 25 a&ntilde;os de servicio en la provincia albacete&ntilde;a. Durante este cuarto de siglo, la psic&oacute;loga cl&iacute;nica y su equipo han trabajado contra la llegada de esta ola silenciosa. Junto a su despacho se extiende un dispositivo sanitario donde se asiste, principalmente, a adolescentes con anorexia nerviosa y bulimia. 
    </p><p class="article-text">
        Las paredes de las habitaciones, pasillos, aula hospitalaria y la sala de actividades no parecen las de un hospital cualquiera. Ilustraciones basadas en Alicia en el pa&iacute;s de las Maravillas se despliegan para inspirar a las pacientes. Coloridas f&aacute;bulas que ayudan a las chicas a comprender que tambi&eacute;n ellas han iniciado un viaje para resolver sus problemas y, al final del cuento, regresar a casa. En el a&ntilde;o 2019, en una actividad que fusion&oacute; terapia y arte, se decor&oacute; un espacio luminoso y abierto. &ldquo;Siempre llegas a alguna parte si caminas lo suficiente&rdquo;, dice una de las leyendas que acompa&ntilde;a a los murales.
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a del subnormal </h2><p class="article-text">
        El camino de la salud mental ha sido muy largo. En nuestros pueblos, a&uacute;n quedar&aacute;n lectores que recuerden a ni&ntilde;os atados a rejas para que no se hicieran da&ntilde;o. D&eacute;cadas atr&aacute;s, las zonas rurales no dispon&iacute;an de ning&uacute;n recurso para atender a menores con estas patolog&iacute;as. En las capitales de provincia, los manicomios hab&iacute;an sustituido a las casas de misericordia. La caridad era un caj&oacute;n de sastre donde cab&iacute;an todo tipo de &ldquo;enfermedades de la cabeza&rdquo;. En los a&ntilde;os sesenta, sin ir m&aacute;s lejos, se hablaba as&iacute;: &ldquo;Ser padre de un ni&ntilde;o subnormal, no es un t&iacute;tulo, ciertamente. Tampoco es una verg&uuml;enza. Y, menos, un delito. Se tiene un hijo subnormal, como se puede tener un hijo prodigio. Con la diferencia que el prodigio se exhibe, y el subnormal, se oculta&rdquo;. Este fragmento se public&oacute; en un diario local donde se daba cuenta de la celebraci&oacute;n del D&iacute;a del Subnormal. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella Espa&ntilde;a todav&iacute;a era una dictadura. Hoy, en un pa&iacute;s en plena democracia, la salud mental conserva parte de este estigma. &ldquo;Los menores que han sufrido una enfermedad mental tratan de olvidar completamente esta herida. La sociedad, aunque vaya mejorando su visi&oacute;n, no est&aacute; todav&iacute;a preparada para aceptar, siguen mirando para otro lado; en la mayor&iacute;a de los casos, los pacientes cerrar&aacute;n siempre esta herida con el silencio&rdquo;, cuenta Elena Villodre. Es docente, tataranieta de maestra, y coordinadora del Equipo de Atenci&oacute;n Educativa Hospitalaria y Domiciliaria de Albacete (EAEHD). La continuidad educativa es fundamental tanto en el Hospital de D&iacute;a Juvenil de Salud Mental como en la UTCA. 
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                Una paciente de la UTCA escribe en su cuaderno                            </span>
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        &ldquo;Los padres lo primero que preguntan es hasta qu&eacute; punto sus hijos se van a ver descolgados de su vida normal, porque hay una ruptura a nivel social y emocional, y proseguir con la parte educativa les hace no despegarse de la normalidad&rdquo;, afirma Villodre. El tratamiento a los menores con patolog&iacute;a de salud mental en Albacete procura seguir este proceso integral donde participan psiquiatras, psic&oacute;logos, enfermeras, t&eacute;cnicos en cuidados auxiliares de enfermer&iacute;a, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y educadores. Un concepto multidisciplinar del que es imposible separarse ante la complejidad de nuestro tiempo.  
    </p><h2 class="article-text">Una tendencia peligrosa </h2><p class="article-text">
        Tratemos de contextualizar la situaci&oacute;n mediante la lectura de alg&uacute;n titular reciente. &ldquo;Las llamadas de adolescentes y ni&ntilde;os por conductas suicidas se disparan desde la pandemia&rdquo;. Seg&uacute;n la noticia de agencia, la Fundaci&oacute;n ANAR apunta que casi el 30 por ciento de los menores que atienden en sus l&iacute;neas tiene tendencia a la aut&oacute;lisis, casos que escalan de las 1.218 llamadas telef&oacute;nicas de 2020 en toda Espa&ntilde;a a las 6.467 en 2025. Otro titular m&aacute;s: &ldquo;Los menores acceden a las redes sociales y al porno desde los 11 a&ntilde;os&rdquo;. En este caso, la fuente original es un estudio internacional de UNICEF que describe c&oacute;mo los ni&ntilde;os tienen su primer m&oacute;vil a los 10,8 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Noticias de agencia, casi perdidas en los peri&oacute;dicos de papel, entre la secci&oacute;n de deportes y los hor&oacute;scopos. &iquest;Por qu&eacute; estos datos no abren los telediarios? &iquest;Es esta la verdadera emergencia nacional? &iquest;Qu&eacute; tipo de futuro estamos abonando? Responden los profesionales de salud mental, avalados por la experiencia diaria. Cuenta la psiquiatra Mar Domato: &ldquo;Cada vez estamos detectando m&aacute;s autolesiones en cuarto y quinto de primaria, antes, esto era inaudito&rdquo;. Las causas son diversas. Sin embargo, los especialistas consultados coinciden en se&ntilde;alar al consumo de pantallas y redes sociales como uno de los factores que pueden contribuir al malestar mental de los menores. &ldquo;Es un problema que preocupa mucho a quienes trabajamos con infancia y adolescencia&rdquo;, contin&uacute;a Domato y explica que en la ni&ntilde;ez se aprende con modelos de copia y no siempre son adecuados los contenidos que visualizan desde bien peque&ntilde;os. &ldquo;Luego son chavales que viven sometidos a mucha presi&oacute;n, tienen que ser buenos en todo y, adem&aacute;s, se ha perdido el modelo de jugar en las calles&rdquo;. Una mezcla de causas que, a&ntilde;adidas al contexto social, pueden empujar a impulsos autolesivos y autol&iacute;ticos, trastornos de la conducta y trastornos afectivos. Estas son las patolog&iacute;as mentales m&aacute;s prevalentes en los menores de Albacete. 
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                Imagen expuesta en un colegio de Albacete                            </span>
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        Esta provincia no es ninguna excepci&oacute;n. Cada tiempo trae su af&aacute;n, cada &eacute;poca sus peligros. La psic&oacute;loga cl&iacute;nica Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez insiste de manera muy descriptiva: &ldquo;La lavadora no es un m&oacute;vil, no modifica tu manera de pensar&rdquo;. Los tel&eacute;fonos, s&iacute;. Antes de que terminara este curso, Sanidad y Educaci&oacute;n en Albacete, motivados por esta inquietud com&uacute;n, celebraron una jornada para prevenir el mal uso de las pantallas en la etapa escolar. Profesores y sanitarios est&aacute;n comprometidos en formarse sobre este asunto. En la ecuaci&oacute;n no pueden faltar los padres. 
    </p><h2 class="article-text">Tiempos de cambio </h2><p class="article-text">
        Atareados, siempre fuera de casa, sin tiempo para jugar con los ni&ntilde;os. El ritmo de vida y las exigencias del d&iacute;a a d&iacute;a han modificado las relaciones familiares. En el a&ntilde;o 2002, declaraba Paloma San Rom&aacute;n: &ldquo;Cuanto menos se ocupa el padre del beb&eacute; en el primer a&ntilde;o, existe un mayor riesgo psicosocial&rdquo;. Se lo cont&oacute; a la periodista Teresa Rold&aacute;n en una entrevista. La psiquiatra era entonces la responsable de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de Albacete. San Rom&aacute;n hizo un estudio de investigaci&oacute;n y obtuvo una interesante conclusi&oacute;n: &ldquo;Cuando los padres llegan a la consulta demandando tratamiento para sus hijos presentan trastornos psiqui&aacute;tricos que est&aacute;n ya muy estructurados&rdquo;. La precocidad en el diagn&oacute;stico y el abordaje comunitario de las patolog&iacute;as de salud mental comenzaban a imponerse como premisas necesarias para una asistencia m&aacute;s humana, m&aacute;s pr&oacute;xima, m&aacute;s exitosa. En aquel momento, Castilla-La Mancha se encontraba en el proceso de asimilaci&oacute;n de las competencias sanitarias procedentes del antiguo Insalud. Todav&iacute;a no exist&iacute;an en la provincia albacete&ntilde;a ni el Hospital de D&iacute;a Juvenil, ni la UTCA, ni el equipo de atenci&oacute;n educativa. 
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                Un momento de una terapia grupal en el Hospital de Día Juvenil                            </span>
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        A principios de los a&ntilde;os ochenta del siglo pasado, los modelos de asistencia psiqui&aacute;trica hab&iacute;an comenzado a cambiar. &ldquo;Esta singular obra que llena de orgullo a la Diputaci&oacute;n y constituye para la provincia un motivo de satisfacci&oacute;n&rdquo;, rezaba una cr&oacute;nica de La Voz de Albacete a finales de mayo de 1974. El Hospital Psiqui&aacute;trico Virgen de la Purificaci&oacute;n, conocido popularmente como Las Tiesas, fue inaugurado por los pr&iacute;ncipes de Espa&ntilde;a y se le defini&oacute; como uno de los mejores del pa&iacute;s. Sin embargo, apenas una d&eacute;cada despu&eacute;s, este mastod&oacute;ntico complejo de pabellones entr&oacute; en un declive inevitable. El hospital, ubicado a 23 kil&oacute;metros de la ciudad, nunca lleg&oacute; a ocupar por completo sus 280 camas. Su decadencia vino aparejada en Albacete de una nueva concepci&oacute;n de la salud mental. M&aacute;s cercan&iacute;a, m&aacute;s tratamientos ambulatorios y m&aacute;s comunidad. Un proceso de renovaci&oacute;n que vino envuelto por los desajustes de gesti&oacute;n entre las administraciones p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Al fin, en este &uacute;ltimo cuarto de siglo, la red de recursos de salud mental para los menores ha terminado de tejerse con la participaci&oacute;n crucial de las asociaciones. Hoy se diagnostica m&aacute;s y se asiste m&aacute;s r&aacute;pido. Atender pronto puede prevenir problemas futuros. El tiempo ha ido consolidando este argumento. &ldquo;Ahora hay m&aacute;s mirada apreciativa hacia el sufrimiento del ni&ntilde;o y del adolescente, se detectan m&aacute;s patolog&iacute;as, la gente est&aacute; m&aacute;s formada, no solo los psic&oacute;logos y psiquiatras, sino tambi&eacute;n los docentes&rdquo;, afirma Mar Domato desde la USMIJ. 
    </p><h2 class="article-text">Miles de consultas </h2><p class="article-text">
        En la unidad que coordina Mar atienden desde los cero a&ntilde;os y, en mayor volumen, a partir de los seis y siete. Aunque el mayor grueso de pacientes se encuentra en la adolescencia. Los profesionales asisten desde cuadros obsesivos y afectivos hasta problemas derivados de separaciones parentales o TDAH. &ldquo;Una primera cita, una primera valoraci&oacute;n, ya sea del psic&oacute;logo o psiquiatra, es muy importante no solo para diagnosticar y orientar, sino tambi&eacute;n para calmar las angustias de los padres&rdquo;, dice Domato. La actividad en la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de Albacete es incesante. En 2025 se realizaron en torno a 10.000 consultas externas entre las especialidades de Psiquiatr&iacute;a y Psicolog&iacute;a. Y esto son muchas horas de escucha para tratar de comprender por qu&eacute; sufren nuestros ni&ntilde;os y adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; resulte contradictorio que, en una sociedad de libertades, bienestar y opulencia, decenas de menores se sientan deprimidos, solos o incapaces de afrontar el futuro. Escuchamos a Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez: &ldquo;Estamos viendo a nenas que a los cuatro a&ntilde;os ya est&aacute;n con el maquillaje, las pesta&ntilde;as, las pinturas, eso es catastr&oacute;fico&rdquo;. La psic&oacute;loga cl&iacute;nica considera que tenemos un contexto cultural y social con muchas exigencias, con ciudadanos marcados por el consumo y esclavizados por la imagen, &ldquo;una sociedad sin l&iacute;mites&rdquo;. A estas prisas excesivas por crecer se a&ntilde;ade la percepci&oacute;n de uno mismo. Apunta G&oacute;mez: &ldquo;El cuerpo no se esconde, se ense&ntilde;a permanentemente, las criaturas sienten que aqu&iacute; les sobra, que aqu&iacute; les falta, es una constante frustraci&oacute;n, en este caldo de cultivo cultural y social, aparecen las patolog&iacute;as relacionadas con la alimentaci&oacute;n; siempre ha habido patolog&iacute;as de este tipo, pero no en este nivel epidemiol&oacute;gico&rdquo;. 
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                Paciente menor y terapeuta ocupacional                            </span>
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        En la UTCA registran unos 25 ingresos anuales. Afortunadamente, muchos otros casos pueden atenderse de forma ambulatoria. De hecho, cada a&ntilde;o se realizan en torno a 200 consultas externas. Cuando no es as&iacute;, aqu&iacute; encuentran una atenci&oacute;n personalizada que se prolonga durante meses. &ldquo;Tenemos menores que han llegado con muchas visualizaciones en redes sociales relacionadas con comida y ejercicio f&iacute;sico&rdquo;, explica la psic&oacute;loga cl&iacute;nica. Los profesionales estudian constantemente. En las entrevistas con las pacientes, las primeras preguntas siempre van dirigidas a conocer sus fuentes de informaci&oacute;n, qu&eacute; influencers siguen, &ldquo;saber sus idealizaciones&rdquo;. Si en el pasado reciente los modelos de copia part&iacute;an de la publicidad y la televisi&oacute;n, hoy los j&oacute;venes imitan lo que surge de los m&oacute;viles. Ese <em>scroll</em> permanente que podr&iacute;a estar condicionando funcionamientos cognitivos en un periodo de la vida en el que se est&aacute; formando el cerebro. El dedo en la pantalla, un gesto inocuo en apariencia y, sin embargo, potencialmente adictivo. Las gigantescas compa&ntilde;&iacute;as de las redes sociales entendieron muy pronto la capacidad del producto. Sus consecuencias empezamos a entenderlas ahora. 
    </p><h2 class="article-text">El peligro de las redes sociales </h2><p class="article-text">
        En Estados Unidos, fiscales generales de 29 estados sostienen que Meta dise&ntilde;&oacute; sus plataformas para generar un uso adictivo entre menores. El juicio solo acaba de iniciarse. El tiempo dir&aacute;. Entre tanto, otras muchas cuestiones siguen pendientes de una soluci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; les dejamos el tel&eacute;fono? La maestra Elena Villodre insiste en se&ntilde;alar a las redes sociales como uno de los principales focos de peligro para los j&oacute;venes. Seg&uacute;n explica, &ldquo;estas plataformas pueden generar una percepci&oacute;n distorsionada de la realidad, ya que los adolescentes tienden a comparar su vida con las im&aacute;genes y experiencias que ven en ella. Esto puede provocar que se sientan constantemente insatisfechos con lo que tienen y piensan que nunca alcanzar&aacute;n el nivel de felicidad o &eacute;xito que observan en los dem&aacute;s. As&iacute;, pueden llegar a desear continuamente tener un coche mejor, viajar m&aacute;s, conseguir un cuerpo m&aacute;s atractivo, tener m&aacute;s amigos o, en definitiva, una vida que se parezca a la que muestran las redes sociales&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esta marejada de insatisfacci&oacute;n que genera el culto al cuerpo, la irrealidad de los contenidos audiovisuales y la propia incertidumbre que asoma en la pubertad explican un dato: &ldquo;El 14,4% de los chicos y chicas entre 10 y 20 a&ntilde;os presenta s&iacute;ntomas de malestar emocional&rdquo;. Esta cifra forma parte de un estudio reciente del Gobierno de Castilla-La Mancha, enmarcado en el Plan Estrat&eacute;gico de Alternativas de Ocio Saludable, donde tambi&eacute;n se expone que el 7% presenta riesgo suicida elevado. &iquest;Por qu&eacute; hablar de un tema tan tremendo? &iquest;Por qu&eacute; no arrinconarlo al hueco m&aacute;s oscuro? La prevenci&oacute;n del suicidio es uno de los grandes retos sanitarios. No puede ser un eufemismo m&aacute;s de una sociedad que prefiere ocultar sus desgracias.
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                Una paciente durante una sesión en el Perpetuo Socorro                            </span>
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        Desde hace cinco a&ntilde;os, la jefa del Servicio de Salud Mental de la GAI de Albacete, Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montes, lidera un programa asistencial y un proyecto de investigaci&oacute;n llamado &ldquo;Renace&rdquo;, cuyo objetivo es la mejor&iacute;a, estabilidad y calidad de vida de los pacientes tratados. Esta labor multidisciplinar ha impulsado una reciente tesis doctoral de la psiquiatra Mar&iacute;a Ali&ntilde;o. Es el primer estudio con muestra cl&iacute;nica espa&ntilde;ola que busca contribuir al conocimiento de las diferencias entre la ideaci&oacute;n y la conducta suicida. Mediante el an&aacute;lisis puede ensancharse el entendimiento e identificar factores de amenaza espec&iacute;ficos y proporcionar herramientas pr&aacute;cticas para la prevenci&oacute;n y el tratamiento. Seg&uacute;n los profesionales albacete&ntilde;os, &ldquo;los pacientes con conducta suicida comienzan la ideaci&oacute;n antes y el medio m&aacute;s frecuente es la sobreingesta de f&aacute;rmacos&rdquo;. Son afirmaciones de 2025 tras analizar los datos de 93 pacientes, 37 de ellos con ideaci&oacute;n suicida y 56 con conducta suicida.
    </p><p class="article-text">
        La vida puede llegar a ser un ovillo de confusi&oacute;n donde las soluciones f&aacute;ciles no existen. Menos a&uacute;n si el caos se afronta desde el individualismo o con el falso refugio de las drogas. El consumo de sustancias a&uacute;n genera problemas de salud mental en menores. A principios de 2025, un estudio de Ministerio de Sanidad expon&iacute;a que el cannabis entre los adolescentes se hab&iacute;a reducido en un 40% en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Entre estas sustancias t&oacute;xicas, la coca&iacute;na sigue liderando. Las pastillas o el alcohol tambi&eacute;n ocupan un lugar destacado en esta carrera por &ldquo;colocarse&rdquo;. Una &ldquo;forma de estar en el mundo&rdquo; que en los a&ntilde;os ochenta y noventa caus&oacute; verdaderos estragos.
    </p><p class="article-text">
        Los menores crecen con estos monstruos pululando a su alrededor. Pero no est&aacute;n solos. En Albacete, se ha construido una red de ayuda entre administraci&oacute;n p&uacute;blica y asociaciones. Entre familiares y profesionales se crea un v&iacute;nculo muy especial. &ldquo;Me enorgullece ver a alumnos que atend&iacute;, que ten&iacute;an todo perdido, verlos ahora en sus entornos laborales, desempe&ntilde;ando trabajos que les hacen estar contentos cada d&iacute;a y mantenerse ellos mismos, este es el verdadero &eacute;xito, m&aacute;s que el aprobado o el suspenso, lo importante es que hayan encontrado su camino&rdquo;, asegura emocionada la maestra Elena Villodre al recordar a un chico con el que se encontr&oacute; hace unos meses. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo educativo que coordina lleva a&ntilde;os trabajando para que los pacientes del Hospital de D&iacute;a Juvenil de Salud Mental y la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria no dejen de aprender ni pierdan su curso. Las fiestas del Aula Hospitalaria, las labores relacionadas con el cuidado del medio ambiente, la igualdad de g&eacute;nero, los proyectos intercentros con los institutos, las excursiones&hellip; Las actividades de los docentes se complementan con las iniciativas que impulsan las terapeutas ocupacionales. En los dos dispositivos mencionados viene desarroll&aacute;ndose desde hace meses el proyecto &ldquo;Reconecta: programa de danza y bienestar en hospitales&rdquo;. Una idea que surgi&oacute; para &ldquo;acercar la danza a otro tipo de colectivos, con car&aacute;cter de vulnerabilidad, enfocado por y para la infancia y la juventud&rdquo;, explic&oacute; la creadora del programa, Sandra Fern&aacute;ndez Blanco. 
    </p><h2 class="article-text">La vida duele </h2><p class="article-text">
        Todo aquello que beneficia es susceptible de ser incorporado a los tratamientos. Tanto en el Hospital de D&iacute;a Juvenil de Salud Mental como en la UTCA son esenciales las terapias grupales. Ambos son dispositivos que tienden hacia la apertura y la flexibilidad. Resume la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez: &ldquo;Potenciamos los intereses fuera del inter&eacute;s por no comer y las convivencias familiares son imprescindibles; esta no es una unidad de aislamiento, estamos adaptando el formato y las pacientes menores, mientras permanecen ingresadas, suelen estar acompa&ntilde;adas&rdquo;. En compa&ntilde;&iacute;a y siempre activas. Una de las pen&uacute;ltimas acciones ha sido la creaci&oacute;n del &ldquo;Huerto terap&eacute;utico&rdquo;. Las propias pacientes siembran, riegan y cuidan las plantas, una manera muy did&aacute;ctica y directa de modificar su relaci&oacute;n con los alimentos. 
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                El huerto terapéutico                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, los t&eacute;cnicos del Mecanismo Nacional de Prevenci&oacute;n del Defensor del Pueblo visitaron este recurso sanitario. Aparte de recomendar la redacci&oacute;n de algunos protocolos, el organismo aseguraba textualmente en su informe sobre la UTCA: &ldquo;Esta visi&oacute;n sist&eacute;mica del abordaje resulta coherente con los est&aacute;ndares actuales de buenas pr&aacute;cticas en salud mental y atenci&oacute;n especializada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo lo escuchado, solo quedan unas preguntas por plantear. &iquest;Qu&eacute; hacemos los padres? Seg&uacute;n la maestra Elena Villodre, es crucial que se informe a la sociedad de estos asuntos. &ldquo;Es importante educar en la empat&iacute;a&rdquo;, y prosigue su reflexi&oacute;n: &ldquo;Todos somos susceptibles de sufrir situaciones que requieran de apoyo de salud mental y ella no nos hace m&aacute;s vulnerables, al contrario, con un buen tratamiento y apoyo, nos hace m&aacute;s fuertes para afrontar el d&iacute;a a d&iacute;a. La salud mental tenemos que cuidarla y trabajar mucho por ella&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo prevenir la ansiedad o la depresi&oacute;n en nuestros hijos? Para la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez lo fundamental es que los ni&ntilde;os se cr&iacute;en en un ambiente normal, &ldquo;con l&iacute;mites y que el uso de ciertas tecnolog&iacute;as se retrase el mayor tiempo posible, que nadie nos embauque en que nuestros hijos tienen que ser perfectos; procurar desarrollar el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, fomentar el pensamiento, la lectura, la visi&oacute;n conjunta&rdquo;. Concluye con un consejo categ&oacute;rico: &ldquo;No sobreproteger&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Recordar&aacute;n muchos lectores aquellas tardes de infancia. La calle como territorio para las aventuras y aprendizajes. Los deportes de equipo, forjando valores de unidad y de fuerza del colectivo. Las lecciones que se asum&iacute;an con el esfuerzo. Tal vez nuestros lectores todav&iacute;a recuerdan la vida antes de la revoluci&oacute;n digital. Siempre hubo acoso, abuso, estigmas. Hagamos memoria, que si ning&uacute;n tiempo pasado fue mejor, al menos nos sirvi&oacute; para aprender algo. &iquest;Por qu&eacute; debemos seguir creyendo en el futuro? 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima respuesta la tiene la psiquiatra Mar Domato: &ldquo;Nos llegan casos de pap&aacute;s que se han separado hace dos d&iacute;as y van a consulta con el ni&ntilde;o porque no deja de llorar. Hay que dejar que el ni&ntilde;o resuelva. Nos cuesta tolerar que la vida duele. Pero son dolores que tenemos la capacidad intr&iacute;nseca de resolver, sin embargo, no estamos dando a los j&oacute;venes la posibilidad de que intenten resolver los dolores de la vida&rdquo;. Ahora toca escucharles a ellos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Iván Suárez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/cerebros-hiperestimulados-psiquiatras-psicologos-alertan-empeoramiento-salud-mental-menores_1_13460404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:16:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Cerebros hiperestimulados”: psiquiatras y psicólogos alertan del empeoramiento de la salud mental de los menores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Menores,Infancia,Psicología,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio contra Meta por causar adicción a los menores busca repetir la historia que tumbó el muro de las tabacaleras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/juicio-meta-causar-adiccion-menores-busca-repetir-historia-tumbo-muro-tabaqueras_1_13460631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4706032-06f0-4b77-9601-af4c5e93a805_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1143y639.jpg" width="1200" height="675" alt="El juicio contra Meta por causar adicción a los menores busca repetir la historia que tumbó el muro de las tabacaleras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los fiscales replican la misma estrategia con la que se consiguió el histórico acuerdo para limitar la industria del tabaco a finales del siglo XX</p><p class="subtitle">Meta se enfrenta al mayor juicio de su historia, acusada de fomentar la adicción de menores en Instagram y Facebook
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/mark-zuckerberg-tecno-bro-siniestro-sentado-diestra-trump_129_13118005.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Zuckerberg</a> podr&iacute;a revivir en sus propias carnes el momentum que en los a&ntilde;os 90 tumb&oacute; a las grandes tabacaleras. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/meta-enfrenta-mayor-juicio-historia-acusada-fomentar-adiccion-menores-instagram-facebook_1_13454179.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El juicio contra Meta</a> que empez&oacute; esta semana en Oakland, California, recupera la arquitectura legal del caso que logr&oacute; limitar a la gran industria del tabaco en EEUU. La demanda de 233 p&aacute;ginas liderada por California, Nueva Jersey, Colorado y Kentucky pone el foco en el hecho de que la empresa dise&ntilde;&oacute; sus redes sociales (Instagram y Facebook) a sabiendas de sus efectos nocivos en los menores. 
    </p><p class="article-text">
        Este planteamiento tambi&eacute;n obliga a mirar a Meta desde un encuadre muy concreto, y que hace tres d&eacute;cadas fue clave para tener &eacute;xito contra las grandes tabacaleras. Antes de que se abriera el gran caso estatal, la industria hab&iacute;a ganado m&aacute;s de 800 demandas privadas en las que se les exig&iacute;a responsabilidades por los da&ntilde;os causados. Pero las compa&ntilde;&iacute;as lograron escudarse poniendo el acento en la libertad individual y culpando al fumador de sus decisiones, a pesar de que ya hab&iacute;a investigaciones que vinculaban el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gente-deja-tabaco-toca-techo-cifra-exfumadores-lleva-diez-anos-estancada_1_12617594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tabaco</a> con el c&aacute;ncer y otro tipo de afecciones.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que volviese a caer en saco roto, los estados decidieron dejar fuera de la discusi&oacute;n la responsabilidad por los da&ntilde;os y apuntaron a las pr&aacute;cticas sistem&aacute;ticas de la industria para fomentar el tabaco, especialmente entre los menores. Uno de los ejemplos m&aacute;s sonados es el dibujo animado Joe Camel, que la marca Camel present&oacute; en 1988 y que era tan reconocible por los ni&ntilde;os como Mickey Mouse.
    </p><p class="article-text">
        Los fiscales aportaron documentos internos que demostraban que las compa&ntilde;&iacute;as aplicaban sin ning&uacute;n escr&uacute;pulo este tipo de estrategias con el objetivo de crear clientes de por vida y maximizar beneficios, a pesar de conocer los efectos perjudiciales de su producto. Entre las pruebas, hab&iacute;a documentaci&oacute;n interna que revelaba c&oacute;mo se hab&iacute;an minimizado intencionadamente, o incluso ocultado, los efectos nocivos que provocaban los cigarrillos solo para ganar m&aacute;s dinero. La revelaci&oacute;n de que la industria hab&iacute;a priorizado sus beneficios a costa de enganchar a los ni&ntilde;os fue una de las informaciones que m&aacute;s moviliz&oacute; la opini&oacute;n p&uacute;blica y, por tanto, al jurado.
    </p><h2 class="article-text">Un acuerdo hist&oacute;rico que ahora se quiere replicar</h2><p class="article-text">
        Gracias a esta estrategia legal, se logr&oacute; un acuerdo hist&oacute;rico con las grandes tabacaleras que inclu&iacute;a sanciones econ&oacute;micas y cambios en la manera en que se comercializaban los productos, especialmente en lo relativo a los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia, la de ignorar deliberadamente el da&ntilde;o que causaba el producto en los usuarios para as&iacute; maximizar beneficios, seguramente le resulte familiar a Meta. En 2022, se desat&oacute; la pol&eacute;mica en Estados Unidos cuando se conoci&oacute; que Facebook sab&iacute;a que su algoritmo incitaba a las chicas a tener trastornos alimentarios y les recomendaba <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/meta-youtube-condenadas-pagar-3-millones-dolares-resultar-adictivas-danar-salud-mental-usuaria_1_13098288.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuentas que fomentaban la anorexia</a>. Otros memorandos que salieron a la luz tambi&eacute;n recog&iacute;an la preocupaci&oacute;n de algunos trabajadores de la compa&ntilde;&iacute;a por una investigaci&oacute;n interna que revelaba que una de cada tres adolescentes que usaba Instagram se sent&iacute;a peor con su cuerpo. Adem&aacute;s, las chicas j&oacute;venes registradas en esta red social ten&iacute;an niveles m&aacute;s elevados de ansiedad y depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos casos son precedentes que han ayudado a construir el caso contra Meta bajo el mismo esquema de la acusaci&oacute;n contra las tabacaleras de los 90. La Fiscal&iacute;a pone el acento en que la compa&ntilde;&iacute;a ya conoc&iacute;a los da&ntilde;os que provocaban sus plataformas en los menores, pero decidi&oacute; hacer caso omiso.
    </p><p class="article-text">
        La otra parte de la demanda pivota sobre las acusaciones contra Meta de haber recopilado datos de menores de 13 a&ntilde;os de forma habitual sin el consentimiento de sus padres, lo que supondr&iacute;a una violaci&oacute;n de las leyes federales y estatales. Los documentos judiciales recogen que la compa&ntilde;&iacute;a &ldquo;se niega a abandonar el uso de funciones perjudiciales conocidas&rdquo; y que sus motivos se basan en el lucro para &ldquo;maximizar sus ganancias financieras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El martes, en la sesi&oacute;n inicial del juicio, la fiscal adjunta de California, Megan O'Neill, hac&iacute;a referencia a una serie de documentos internos de Meta que dec&iacute;an que &ldquo;los j&oacute;venes son lo mejor&rdquo;, ya que &ldquo;los adolescentes est&aacute;n enganchados a pesar de c&oacute;mo les hace sentir [la plataforma]. Instagram es adictivo&rdquo;. O'Neill ya ha avanzado que esta ser&aacute; una de las principales l&iacute;neas argumentales del juicio, con testimonios y documentos internos descubiertos por los fiscales federales mientras investigaban a la empresa de Zuckerberg.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; precisamente una de las claves de la estrategia de los fiscales: no necesitan demostrar primero en qu&eacute; grado es responsable Meta de los efectos negativos de Instagram y Facebook. Necesitan demostrar otra cosa m&aacute;s sencilla: que la compa&ntilde;&iacute;a conoc&iacute;a esos efectos perjudiciales, pero aun as&iacute; decidi&oacute; seguir adelante por el beneficio que le reportaban. Una informaci&oacute;n que, adem&aacute;s, se ocult&oacute; deliberadamente al p&uacute;blico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/juicio-meta-causar-adiccion-menores-busca-repetir-historia-tumbo-muro-tabaqueras_1_13460631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 19:56:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juicio contra Meta por causar adicción a los menores busca repetir la historia que tumbó el muro de las tabacaleras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Meta,Facebook,Instagram,Mark Zuckerberg,Estados Unidos,Salud mental,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar solo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pedro-ramirez-psicologo-hablar-voz-alta-facilita-claridad-mental-reduce-carga-cognitiva-xp_1_13457715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63eaa647-f1fb-4489-8033-4f89e13e7bbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x648y169.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar solo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Contrariamente a la creencia popular, pensar en voz alta no es un signo de desequilibrio psicológico, sino que es una forma natural y eficaz de procesar la información</p><p class="subtitle">Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Hablas contigo mismo en voz alta cuando no hay nadie cerca? Seguramente muchas personas responder&iacute;an que s&iacute; a esta pregunta. Ya sea murmurando entre dientes lament&aacute;ndonos de algo o, por el contrario, felicit&aacute;ndonos por alg&uacute;n peque&ntilde;o logro ante una situaci&oacute;n dif&iacute;cil, o simplemente pensando en voz alta, expresar nuestros pensamientos es algo bastante com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer audible nuestro mon&oacute;logo interior, sin embargo, a menudo puede provocar verg&uuml;enza o burla, porque nos evoca el divagar de las personas mayores o los desvar&iacute;os de otras. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de los casos, no hay nada patol&oacute;gico en este mon&oacute;logo externo. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro Ram&iacute;rez Lafuente, psic&oacute;logo de <a href="https://kaizenpsicoformacion.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kaizen Psicolog&iacute;a y Formaci&oacute;n</a>, explica que es &ldquo;completamente normal hablar solo en voz alta de vez en cuando, forma parte del funcionamiento habitual del pensamiento humano y una forma de externalizar el di&aacute;logo interno que tenemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un mecanismo natural para ordenar los pensamientos</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; muchas veces nos hacemos preguntas en alto e incluso las respondemos? Este h&aacute;bito, aparentemente extra&ntilde;o pero normal, y considerado durante mucho tiempo un signo de excentricidad o aislamiento, es en realidad un proceso cognitivo normal que puede ayudarnos a organizar nuestros pensamientos y sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos casos se trata de un proceso autom&aacute;tico&rdquo;, reconoce Ram&iacute;rez, que afirma que &ldquo;el cerebro usa el lenguaje como herramienta para organizar la informaci&oacute;n, regular la conducta o tomar decisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, una valiosa herramienta para pensar, actuar y comprenderse mejor a uno mismo. Hablar en voz alta nos ayuda a estructurar el flujo, a veces ca&oacute;tico, de nuestros pensamientos. Cuando pensamos en silencio, en la mayor&iacute;a de los casos las ideas fluyen sin l&oacute;gica aparente. Sin embargo, al expresarlas en voz alta, el cerebro se ve obligado a ralentizar el proceso, clarificar y priorizar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al verbalizar, facilitamos la claridad mental y reducimos la carga cognitiva, por eso aparece de forma espont&aacute;nea, especialmente en situaciones de concentraci&oacute;n o estr&eacute;s&rdquo;, admite Ram&iacute;rez. Porque es precisamente en situaciones de excitaci&oacute;n, emoci&oacute;n o desaf&iacute;o, momentos en los que queremos controlarnos, cuando la frecuencia de estos mon&oacute;logos se dispara.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios de verbalizar pensamientos en lugar de pensarlos</h2><p class="article-text">
        Contrariamente a la creencia popular, pensar en voz alta no es un signo de desequilibrio psicol&oacute;gico, sino que es una forma natural y eficaz de procesar la informaci&oacute;n. Y esto nos ayuda a concretar y dar forma estable a lo que pensamos, por lo que vemos las cosas con mayor claridad.&nbsp;Para Ram&iacute;rez, &ldquo;verbalizar pensamientos ayuda a estructurar mejor las ideas, mejorar la toma de decisiones y aumentar el autocontrol&rdquo;. Bajo ciertas condiciones, pensar en voz alta mejora la organizaci&oacute;n, la creatividad y la gesti&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        Algunas investigaciones sugieren incluso que cuando analizamos un problema en voz alta sucede algo interesante en nuestro cerebro: no solo estamos pensando sino que estamos activando m&uacute;ltiples procesos a la vez. Este <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/17470218.2011.647039?journalCode=pqje20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> demuestra que hablar en voz alta puede facilitar la resoluci&oacute;n de problemas y mejorar el desempe&ntilde;o en las tareas. Es como darle una herramienta adicional con la que trabaja porque nos obliga a organizar los pensamientos con mayor claridad, identificar posibles lagunas en el razonamiento y detectar soluciones que podr&iacute;amos pasar por alto al pensar en silencio.
    </p><p class="article-text">
        Hablar en voz alta puede ser una extensi&oacute;n de este di&aacute;logo interno silencioso, que se activa cuando se produce una determinada orden motora de forma involuntaria. Hablar con uno mismo es una manera de exteriorizar nuestras emociones y, por tanto, regularlas. Ya sea dolor cuando nos golpeamos, desahogarnos cuando estamos enojados o estresados, hablar con uno mismo nos permite despejar la mente y alejar los pensamientos negativos.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En psicolog&iacute;a, se ha observado que el lenguaje externo puede actuar como una forma de autorregulaci&oacute;n emocional y conductual, algo que usamos tambi&eacute;n en intervenci&oacute;n cl&iacute;nica&rdquo;, explica Ram&iacute;rez. Si nos enviamos mensajes como &ldquo;m&aacute;s despacio&rdquo; o &ldquo;una cosa a la vez&rdquo;, este di&aacute;logo interno autorregulado nos permite transformar la emoci&oacute;n pura en una se&ntilde;al sencilla que nos ayuda a concentrarnos de nuevo en una tarea. Peque&ntilde;as frases como estas son como intenciones de implementaci&oacute;n inmediata. Al exteriorizar la se&ntilde;al, esta se abre paso entre el ruido mental y resulta m&aacute;s f&aacute;cil de seguir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nombrar la emoci&oacute;n activa los sistemas reguladores antes de que esta emoci&oacute;n se intensifique a&uacute;n m&aacute;s. Muchas veces, expresar emociones en voz alta es m&aacute;s eficaz que pensarlas para reducir su intensidad, el acto motor de vocalizar activa m&aacute;s sistemas cerebrales que el pensamiento silencioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablar en voz alta, por tanto, es una herramienta reguladora que nuestro cerebro ya reconoce y nos puede ayudar de varias maneras. Cuando las emociones se desbordan, podemos nombrarlas en voz alta; cuando aumenta el estr&eacute;s, podemos hablar desde nuestra perspectiva; cuando empezamos a rumiar, verbalizarlo nos ayuda a interrumpir ese pensamiento.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo puede ser un s&iacute;ntoma de alerta?</h2><p class="article-text">
        Aunque, en general, mantener este di&aacute;logo con uno mismo en voz alta no es preocupante y tampoco implica en s&iacute; mismo &ldquo;ning&uacute;n problema psicol&oacute;gico&rdquo;, matiza Ram&iacute;rez, s&iacute; es importante mantenerse atentos a ciertas se&ntilde;ales de alerta. &ldquo;Podr&iacute;a ser recomendable valorar m&aacute;s en profundidad cuando este comportamiento se vuelve muy frecuente, interfiere en la vida diaria o se acompa&ntilde;a de otros s&iacute;ntomas, como la sensaci&oacute;n de no controlar ese di&aacute;logo o la presencia de contenido que genera malestar significativo&rdquo;, advierte Ram&iacute;rez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos casos es importante realizar una evaluaci&oacute;n profesional para entender el contexto y la funci&oacute;n de esa conducta&rdquo;, advierte Ram&iacute;rez, que en consulta se suele trabajar &ldquo;este tipo de procesos desde un enfoque cognitivo-conductual e integrativo, ayudando a las personas a comprender su di&aacute;logo interno, regular sus pensamientos y mejorar su bienestar emocional de forma pr&aacute;ctica&rdquo;, concluye el experto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pedro-ramirez-psicologo-hablar-voz-alta-facilita-claridad-mental-reduce-carga-cognitiva-xp_1_13457715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 08:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar solo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13455829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04075f60-4669-4cd0-8ad6-eaf8d837cd6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149548.jpg" width="6630" height="3729" alt="Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo sanitario José Antonio Tamayo explica cómo diferenciar la respuesta biológica al miedo de la incapacidad de tolerar la duda y la búsqueda compulsiva de certezas</p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo lidiar con la frustración: “Nos avisa cuando la realidad no coincide con nuestras expectativas”</p></div><p class="article-text">
        Aunque es frecuente escuchar los t&eacute;rminos obsesi&oacute;n o ansiedad casi como sin&oacute;nimos en un lenguaje cotidiano para hablar de comportamientos o man&iacute;as, tanto en t&eacute;rminos cient&iacute;ficos como en la pr&aacute;ctica, padecer un trastorno obsesivo es diferente a convivir con ansiedad, y cada mecanismo requiere adem&aacute;s un abordaje espec&iacute;fico por parte de un profesional. Hablamos con un psic&oacute;logo para esclarecer las claves que distinguen la ansiedad del TOC (trastorno obsesivo-compulsivo).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La diferencia entre la ansiedad y el TOC no radica tanto en que aparezcan pensamientos desagradables o miedo, que es algo que puede ocurrir en ambos casos, sino en c&oacute;mo funciona ese miedo y, especialmente, en la relaci&oacute;n que la persona establece con sus pensamientos y en lo que hace para intentar sentirse segura&rdquo;, explica Jos&eacute; Antonio Tamayo, psic&oacute;logo sanitario en <a href="https://www.activapsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Activa Psicolog&iacute;a Madrid</a>, 
    </p><p class="article-text">
        Ante cualquier duda, Tamayo insiste en la importancia de que cualquier diagn&oacute;stico sea realizado por un especialista para que pueda identificar correctamente el trastorno y el tratamiento correspondiente en cada caso.
    </p><h2 class="article-text">Diferencias entre ansiedad y TOC</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La ansiedad es una respuesta normal de nuestro organismo ante situaciones que percibimos como amenazantes, inciertas o dif&iacute;ciles de manejar&rdquo;, aclara en primer lugar el psic&oacute;logo, que explica que se convierte en patol&oacute;gica solo cuando su intensidad o frecuencia limitan la vida del individuo. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el TOC introduce un mecanismo m&aacute;s complejo y espec&iacute;fico, &ldquo;no es simplemente tener mucha ansiedad, es un problema en el que se establece un c&iacute;rculo entre obsesiones, ansiedad y conductas destinadas a neutralizarlas o conseguir tranquilidad&rdquo;, diferencia.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, ciertas ideas o dudas adquieren un car&aacute;cter intrusivo y generan una necesidad imperiosa de llevar a cabo &ldquo;compulsiones&rdquo;, que pueden ser visibles, como lavarse o revisar una puerta, o mentales, como contar o repasar sucesos, con el objetivo de tener una sensaci&oacute;n de certeza. 
    </p><h2 class="article-text">Los pensamientos asociados a la ansiedad y al TOC</h2><p class="article-text">
        El tipo de pensamientos que surgen tambi&eacute;n son diferentes en cada uno de los casos. Mientras que en la ansiedad las preocupaciones suelen girar en torno a problemas cotidianos posibles, como el miedo a perder el empleo o a una enfermedad, el psic&oacute;logo apunta que las obsesiones del TOC tienden a ser m&aacute;s intrusivas y dif&iacute;ciles de ignorar. &ldquo;Por ejemplo: &iquest;Y si atropell&eacute; a alguien sin darme cuenta?, &iquest;y si este pensamiento significa que puedo hacer da&ntilde;o a mi hijo? o &iquest;y si realmente no quiero a mi pareja?&rdquo;, ejemplifica. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la diferencia no es solo el tipo de ocurrencia, como se&ntilde;ala Tamayo, &ldquo;en el TOC muchas veces el verdadero problema no es tener el pensamiento, sino sentir que hay que resolverlo&rdquo;. &ldquo;Lo caracter&iacute;stico es la importancia que se concede al pensamiento, la dificultad para tolerar la duda que genera y la necesidad de comprobar, analizar o neutralizarlo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto clave para el diagn&oacute;stico es la funci&oacute;n de la conducta. &ldquo;En la ansiedad, una persona puede evitar volar porque tiene miedo a hacerlo, hablar en p&uacute;blico porque teme hacer el rid&iacute;culo o acudir a determinados lugares porque teme sufrir una crisis de ansiedad&rdquo;, analiza el psic&oacute;logo. &ldquo;En el TOC, la conducta suele estar vinculada a una obsesi&oacute;n y pretende prevenir una consecuencia temida, neutralizar el pensamiento o conseguir certeza&rdquo;, compara. &ldquo;Una compulsi&oacute;n no tiene por qu&eacute; parecer absurda desde fuera&rdquo;, precisa el experto, ya que actos como buscar informaci&oacute;n en internet o preguntar reiteradamente a otros pueden ser rituales si se usan para resolver una duda obsesiva. 
    </p><h2 class="article-text">Las causas compartidas de la ansiedad y el TOC</h2><p class="article-text">
        Respecto a las causas, ambos trastornos comparten una base multifactorial en la que influyen factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y ambientales. &ldquo;Existe cierta vulnerabilidad gen&eacute;tica, pero heredar una vulnerabilidad no significa heredar inevitablemente un trastorno&rdquo;, destaca Tamayo, que incluye &ldquo;el aprendizaje, las experiencias vitales, el modelado de otras personas significativas, determinadas formas de afrontar el miedo y la incertidumbre y, en algunas personas, acontecimientos estresantes que pueden precipitar o intensificar los s&iacute;ntomas&rdquo; entre los factores considerados de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, adem&aacute;s, cobran especial relevancia la dificultad para tolerar la incertidumbre y un sentido exacerbado de la responsabilidad, seg&uacute;n el experto. Por ese motivo, uno de los mayores obst&aacute;culos para la superaci&oacute;n del trastorno es que &ldquo;las compulsiones proporcionan alivio a corto plazo y precisamente por eso se mantienen: cuando la persona se tranquiliza, aumenta la probabilidad de volver a hacerlo&rdquo;, asegura el psic&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales de alerta incluyen dedicar excesivo tiempo a analizar pensamientos, sentir la necesidad de estar &ldquo;completamente seguro&rdquo; de todo o notar que los rituales interfieren en el trabajo y las relaciones. Tamayo recomienda no esperar a que el problema sea extremo para consultar con un especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una evaluaci&oacute;n profesional permite identificar qu&eacute; funci&oacute;n cumplen los pensamientos y las conductas en esa persona concreta&rdquo; para aplicar el tratamiento adecuado, sostiene el psic&oacute;logo, que desaconseja el autodiagn&oacute;stico mediante b&uacute;squedas en internet o inteligencia artificial.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13455829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 07:46:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Atención psicológica,Salud,Trastornos mentales,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura Cabanes, bronce europeo en natación: "He transformado la presión y los nervios en algo positivo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/laura-cabanes-bronce-europeo-natacion-he-transformado-presion-nervios-positivo_1_13454947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5408be6-03f1-446a-be20-c091b7440c62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1054y392.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura Cabanes, bronce europeo en natación: &quot;He transformado la presión y los nervios en algo positivo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nadadora daimieleña logró el pasado domingo la tercera posición en la final femenina de los 200 metros mariposa del Campeonato Europeo de Natación. En esta entrevista, nos cuenta cómo vivió la carrera, por qué Mireia Belmonte es su referente y cómo cuida su salud mental ante la presión de la élite
</p><p class="subtitle">El pintor que la dictadura silenció vuelve a las calles de su pueblo: Arroba de los Montes homenajea a Pepe Ortega</p></div><p class="article-text">
        Solo 19 cent&eacute;simas separaron a Laura Cabanes (Daimiel, 2006) de la cuarta posici&oacute;n. Apenas un parpadeo que la hizo merecedora de una medalla de bronce en la final femenina de los 200 metros mariposa que se celebr&oacute; el pasado domingo en Par&iacute;s dentro del Campeonato Europeo de Nataci&oacute;n. Y que la han puesto desde ese d&iacute;a una perenne sonrisa que se contagia hasta por tel&eacute;fono. &ldquo;Estoy un poco desbordada, pero lo agradezco mucho&rdquo;, cuenta a este medio sobre la atenci&oacute;n que ha despertado tras subir al podio gracias a lograr un tiempo de 2:07.21, su mejor marca personal.
    </p><p class="article-text">
        Esta no ha sido la primera gran cita internacional de Cabanes, ya que particip&oacute; en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Par&iacute;s 2024 en las modalidades de 100 y 200 metros mariposa, pero s&iacute; que es la primera vez que se cuelga un metal en una prueba de estas caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con ella una vez que ha regresado a su pueblo y ha recibido el cari&ntilde;o de todos los daimiele&ntilde;os, recepci&oacute;n en el ayuntamiento incluida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Han pasado varios d&iacute;as desde que ganaste la medalla. &iquest;Has tenido tiempo para digerirlo? &iquest;C&oacute;mo te sientes ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues yo estoy muy feliz. Creo que no hab&iacute;a pensado que esto pod&iacute;a pasar hasta que he visto c&oacute;mo se ha desarrollado el campeonato. Tener tambi&eacute;n todo este recibimiento en mi tierra, pues est&aacute; siendo muy gratificante, con mucho orgullo de ver que toda esta gente me ha animado a seguir adelante y me est&aacute; apoyando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No esperabas tener posibilidad de medalla antes de ir a este campeonato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo sab&iacute;a que estaba sexta. No estaba tan lejos, pero sab&iacute;a que la medalla iba a estar en 2:07 bajo. Hab&iacute;a que plantearse c&oacute;mo baj&aacute;bamos la marca, ya hab&iacute;a bajado un segundo esta temporada, hab&iacute;a que bajar m&aacute;s para esa medalla y hasta la semifinal yo realmente no me hab&iacute;a visto en esas posiciones.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que pensaba que pod&iacute;a hacerlo, pero hasta que no lo logras, tienes tus dudas. Es el &uacute;ltimo d&iacute;a y la gente est&aacute; un poco m&aacute;s cansada, pero al final tambi&eacute;n por ser el &uacute;ltimo d&iacute;a, supon&iacute;a que ir&iacute;an con m&aacute;s fuerza. As&iacute; que ten&iacute;a dudas de por d&oacute;nde iban a ir los tiros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Tras bajar del podio, comentabas que esta final ha sido tu carrera m&aacute;s bonita. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque hace un a&ntilde;o, la prueba del 200 mariposa me costaba disfrutarla. Ten&iacute;a un poco de miedo de no acabar o sufr&iacute;a m&aacute;s que ahora, y este a&ntilde;o he conseguido disfrutar de la prueba y las &uacute;ltimas veces que he tirado el 200 mariposa me ha gustado mucho y he disfrutado nad&aacute;ndola. Y claro, aparte de ese disfrute del que hablo, el llegar a casa y ver a toda la gente, todo el recibimiento, y darte cuenta de que todo lo que has hecho durante el a&ntilde;o ha salido. Tanto dentro como fuera del agua, estos momentos han sido los m&aacute;s bonitos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se pasa por la cabeza en esos instantes &uacute;ltimos metros de la competici&oacute;n? &iquest;Intu&iacute;as que estabas en tiempos de medalla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de tiempos, no eres consciente de lo que vas haciendo. Quiz&aacute;s pienses que vas mejor, pero yo voy por sensaciones: voy bien, pero tambi&eacute;n reserv&aacute;ndome fuerza. Yo no ve&iacute;a nada del otro lado de la piscina, que era donde se estaba jugando el oro y la plata, e iba un poco m&aacute;s a mi bola porque en mariposa no se ve mucho lo que pasa a tu alrededor.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que en los &uacute;ltimos metros ve&iacute;a que se me estaba acercando una por el lado, pero tampoco le estaba prestando mucha atenci&oacute;n porque mi objetivo era llegar a la pared cuanto antes. Pasan muchas cosas por la cabeza y a la vez creo que no piensas en absolutamente nada. Despu&eacute;s de la prueba recuerdas como flashes, pero cuando est&aacute;s en el agua no eres consciente de lo que has hecho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mireia Belmonte siempre ha sido un referente para mí. Y creo que también para todo deportista español, porque no hay persona más grande que ella ahora mismo y me parece muy difícil superar lo que ella ha hecho</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Justo esta prueba en la que has subido al podio fue en la que Mireia Belmonte se llev&oacute; el oro en los Juegos Ol&iacute;mpicos de R&iacute;o 2016. &iquest;Es una de tus referentes? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Mireia siempre ha sido un referente para m&iacute;. Y creo que tambi&eacute;n para todo deportista espa&ntilde;ol, porque no hay persona m&aacute;s grande que ella ahora mismo y me parece muy dif&iacute;cil superar lo que ella ha hecho: todas las medallas, la medalla de oro que consigui&oacute; en 200 mariposa y la carrera que hizo.
    </p><p class="article-text">
        Y luego tambi&eacute;n saber todo lo que ha hecho, porque a nosotros nos han contado c&oacute;mo eran sus entrenamientos, sus rutinas, y es flipante lo que hac&iacute;a. Sin haber estado presente, solo imagin&aacute;ndotelo, yo tengo compa&ntilde;eras que s&iacute; que han entrenado con ella por ejemplo y yo solo de imaginarme los entrenamientos que ella hacia ya me canso, imag&iacute;nate hacerlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tal ha sido el recibimiento en tu pueblo, en Daimiel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues ha sido precioso, porque me han recogido mis familiares y mis amigos, gente que lleva conmigo much&iacute;simos a&ntilde;os, que han sabido lo que he pasado todas las temporadas, desde incluso antes de apuntarme a nataci&oacute;n o cuando dudaba de irme al CAR [Centro de Alto Rendimiento]. Son personas que saben absolutamente todo lo que he ido viviendo y ver que siguen ah&iacute; d&iacute;a a d&iacute;a, tanto si pasa algo malo como si pasa algo bueno... Me enorgullece tener a estas personas al lado y por eso significa much&iacute;simo m&aacute;s que te vengan a recibir. 
    </p><p class="article-text">
        Luego tambi&eacute;n en el pueblo todos los daimiele&ntilde;os, gente que te va felicitando... Me enorgullece much&iacute;simo y lo agradezco much&iacute;simo porque saber que han visto la carrera, que se interesan por ti, te felicitan... Creo que no hay mejor halago que ese para un deportista y para los resultados que tenemos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A su vuelta de París, la nadadora fue recibida en el Ayuntamiento de Daimiel, su localidad natal"
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            <span class="title">
                A su vuelta de París, la nadadora fue recibida en el Ayuntamiento de Daimiel, su localidad natal                            </span>
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        <strong>A tus 20 a&ntilde;os y con la trayectoria que has tenido, &iquest;has tenido que hacer renuncias para llegar hasta aqu&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, muchas. Es algo que tenemos que hacer todos los deportistas. En mi caso, yo tuve que alejarme de mi familia para ir al CAR de Madrid, he faltado a much&iacute;simas fiestas, bodas, bautizos, comuniones, navidades, a&ntilde;o nuevo... Much&iacute;simas fechas especiales en las que no he podido estar con mi gente. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los estudios, los tienes que dejar un poco al margen, sin dejarlos al margen del todo. Yo me tuve que partir Bachillerato para poder centrarme en hacerme la m&iacute;nima de los Juegos Ol&iacute;mpicos de Par&iacute;s 2024. Yo no quer&iacute;a atrasarme un a&ntilde;o, pero luego piensas que es lo m&aacute;s normal del mundo y que si no haces todo a&ntilde;o a a&ntilde;o no pasa nada. Son cosas que yo ten&iacute;a planificadas y las circunstancias te cambian los planes.
    </p><p class="article-text">
        Y luego no puedes disfrutar como un universitario normal o no puedes hacer ciertos planes que a lo mejor te gustar&iacute;a porque tienes que descansar, est&aacute;s en concentraciones o tienes a la vuelta una competici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero te ha compensado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Yo creo que compensa incluso sin medalla o incluso si los resultados hubiesen sido peores porque yo creo que todo el camino s&iacute; lo vas disfrutando&hellip; S&iacute; que es cierto que la recompensa vas a disfrutarla much&iacute;simo, pero ya eres feliz haciendo lo que est&aacute;s haciendo. Si d&iacute;a a d&iacute;a te est&aacute; compensando, el camino ya lo hace. El problema es cuando lo haces porque eres bueno, pero no te gusta, o si lo haces forzado. Ah&iacute; est&aacute; el problema, porque va a compensar el resultado, pero tambi&eacute;n va a ser un poco agridulce porque te va a gustar lo que significa, sin gustarte lo que has hecho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He pasado por situaciones de sentir muchísima presión y ponerme súper nerviosa, temblando antes de nadar o no poder dormir por las expectativas que yo me creo o que la gente me ha ido transmitiendo. Poco a poco lo hemos ido transformando en algo positivo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Me gustar&iacute;a terminar hablando de la salud mental en el deporte de &eacute;lite. &iquest;C&oacute;mo llevas esa presi&oacute;n de la &eacute;lite y c&oacute;mo haces t&uacute; para cuidar tu salud mental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo vamos trabajando poco a poco y yo creo que ahora mismo es uno de mis puntos fuertes porque yo he pasado por situaciones de sentir much&iacute;sima presi&oacute;n y ponerme supernerviosa, temblando antes de nadar o no poder dormir por las expectativas que yo me creo o que la gente me ha ido transmitiendo. Poco a poco lo hemos ido transformando en algo positivo, porque creo que la presi&oacute;n no tiene que ser mala, t&uacute; simplemente tienes que darle la vuelta y verlo de una manera positiva: tienes que ver que simplemente te est&aacute;n apoyando, que creen en ti. &iquest;Que sale? Perfecto. &iquest;Que no? Pues lo volvemos a intentar, pero disfrutarlo es lo importante, merece mucho la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/laura-cabanes-bronce-europeo-natacion-he-transformado-presion-nervios-positivo_1_13454947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 17:40:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura Cabanes, bronce europeo en natación: "He transformado la presión y los nervios en algo positivo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deportes,Natación,Salud mental,Deportistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piden más camas de Psiquiatría en el Hospital San Pedro, que tiene las mismas desde 2010]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/piden-camas-psiquiatria-hospital-san-pedro-20210_1_13451265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7edb9db9-7aa6-43d6-b6df-3fc19c3f4181_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piden más camas de Psiquiatría en el Hospital San Pedro, que tiene las mismas desde 2010"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Unidad de Hospitalización Breve en Hospital San Pedro asiste a pacientes con patología psiquiátrica aguda
</p><p class="subtitle">“Temperaturas extremas, agua no potable y daños estructurales”: alarma en el Centro de Salud Mental de Albelda de Iregua
</p></div><p class="article-text">
        Por La Rioja ha reclamado al Gobierno de La Rioja que refuerce la capacidad de hospitalizaci&oacute;n psiqui&aacute;trica aguda del Hospital San Pedro y los recursos profesionales destinados a Salud Mental. La Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve dispone actualmente de 18 camas para pacientes con patolog&iacute;a psiqui&aacute;trica aguda, dos de ellas en un espacio diferenciado para adolescentes de entre 15 y 17 a&ntilde;os, una capacidad que, seg&uacute;n aseguran, ya figuraba en la documentaci&oacute;n oficial del sistema riojano de salud en 2010.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n regionalista considera necesario revisar si estos recursos son suficientes para responder a las necesidades actuales de la poblaci&oacute;n riojana. El propio Gobierno de La Rioja ha se&ntilde;alado este a&ntilde;o que una de cada cuatro consultas atendidas en Atenci&oacute;n Primaria est&aacute; relacionada con problemas de salud mental. Por La Rioja entiende que &ldquo;el refuerzo de la prevenci&oacute;n y la atenci&oacute;n comunitaria debe ir acompa&ntilde;ado de capacidad suficiente cuando una crisis requiere atenci&oacute;n especializada intensiva u hospitalizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, Por La Rioja pide a la Consejer&iacute;a de Salud que haga p&uacute;blicos los datos de ocupaci&oacute;n de la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve, el n&uacute;mero de ingresos, los tiempos de espera para disponer de cama y las situaciones en las que los pacientes deben permanecer en Urgencias mientras se decide o se materializa su ingreso. La formaci&oacute;n considera que estos indicadores son necesarios para evaluar con rigor si las 18 camas actuales responden a la demanda asistencial y para planificar, en su caso, su ampliaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por La Rioja considera igualmente necesario que se cumpla el calendario anunciado para la puesta en funcionamiento de ConectaSuic, previsto por el Gobierno regional como un recurso especializado en prevenci&oacute;n, intervenci&oacute;n y seguimiento de la conducta suicida. La formaci&oacute;n se&ntilde;ala, no obstante, que este proyecto debe complementar y no sustituir el refuerzo de la asistencia hospitalaria para aquellos pacientes cuya situaci&oacute;n cl&iacute;nica requiera ingreso.
    </p><p class="article-text">
        Las unidades de Hospitalizaci&oacute;n Psiqui&aacute;trica la completan la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n de Media Estancia en el Hospital de La Rioja con 22 camas; el Hospital de D&iacute;a para Adultos, tambi&eacute;n con las instalaciones en el Hospital de La Rioja.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La salud mental necesita prevenci&oacute;n, seguimiento y atenci&oacute;n comunitaria, pero tambi&eacute;n una respuesta inmediata cuando una persona atraviesa una crisis grave. La Rioja debe preguntarse si en 2026 es suficiente mantener la misma capacidad de hospitalizaci&oacute;n psiqui&aacute;trica aguda que ya ten&iacute;a hace m&aacute;s de quince a&ntilde;os&rdquo;, ha se&ntilde;alado Por La Rioja. 
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n regionalista reclama por ello una evaluaci&oacute;n p&uacute;blica de las necesidades actuales, m&aacute;s profesionales cuando sean necesarios y una planificaci&oacute;n que garantice que cualquier riojano que atraviese una crisis grave de salud mental pueda recibir la atenci&oacute;n especializada adecuada en el momento en que la necesita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/piden-camas-psiquiatria-hospital-san-pedro-20210_1_13451265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 11:05:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piden más camas de Psiquiatría en el Hospital San Pedro, que tiene las mismas desde 2010]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hospitales,Psiquiatría,Salud mental,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castro Urdiales, Laredo y Santander acogen tres maratones del reto solidario 'Romper el Silencio' para prevenir el suicidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/castro-urdiales-laredo-santander-acogen-tres-maratones-reto-solidario-romper-silencio-prevenir-suicidio_1_13450983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a36ddf2-21a0-4eef-83a7-edd84143ba38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x384y69.jpg" width="1200" height="675" alt="Castro Urdiales, Laredo y Santander acogen tres maratones del reto solidario &#039;Romper el Silencio&#039; para prevenir el suicidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El bombero Jaime Domínguez (JimmyGo) pretende completar 3.953 kilómetros en 30 maratones consecutivas durante un mes</p></div><p class="article-text">
        El reto solidario y de ultrafondo 'Romper el silencio', que busca visibilizar la importancia de la salud mental y la prevenci&oacute;n del suicidio, recala esta semana en Cantabria. La comunidad acoger&aacute; tres de las 30 maratones consecutivas que pretende realizar este mes el bombero Jaime Dom&iacute;nguez (JimmyGo) para completar un total de 3.953 kil&oacute;metros, uno por cada persona que muri&oacute; por suicidio en Espa&ntilde;a en 2024.
    </p><p class="article-text">
        La primera de las pruebas c&aacute;ntabras se celebra este mismo lunes, 17 de agosto, y tiene como escenario Castro Urdiales, con una etapa de 42 kil&oacute;metros que discurrir&aacute; por parte del municipio y puntos como el Parque Amestoy y Cotolino.
    </p><p class="article-text">
        Le seguir&aacute;n el martes 18 una por Laredo y otra el mi&eacute;rcoles por Santander.
    </p><p class="article-text">
        En la capital, el recorrido se desarrollar&aacute; principalmente por la zona del Sardinero y la Pen&iacute;nsula de la Magdalena, realizando vueltas de aproximadamente 10 kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        La actividad est&aacute; abierta a toda persona que quiera unirse sin que sea necesario completar los 42 kil&oacute;metros de cada etapa. Con este reto, se busca concienciar sobre la importancia &ldquo;de hablar, escuchar y pedir ayuda&rdquo; para prevenir el suicidio, ha informado la organizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/castro-urdiales-laredo-santander-acogen-tres-maratones-reto-solidario-romper-silencio-prevenir-suicidio_1_13450983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 09:42:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Castro Urdiales, Laredo y Santander acogen tres maratones del reto solidario 'Romper el Silencio' para prevenir el suicidio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Maratón,Suicidio,Salud pública,Salud mental,Santander,Castro Urdiales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mireia Font, psicóloga: “La confianza consiste en observar si la otra persona es coherente y respeta nuestros límites"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mireia-font-psicologa-confianza-consiste-observar-si-persona-coherente-respeta-limites-xp_1_13446814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a57f332-6053-4a43-89c6-362d38bd2af3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mireia Font, psicóloga: “La confianza consiste en observar si la otra persona es coherente y respeta nuestros límites&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista destaca que más que preguntarnos por qué alguien desconfía, lo más adecuado sería plantearnos qué es lo que ha vivido esa persona para que necesite protegerse de esa manera</p><p class="subtitle">La psicóloga Adelaida Navaridas, sobre los beneficios de pedir perdón: “Nos puede hacer sentir culpa y vergüenza”</p></div><p class="article-text">
        Confiamos en las personas que tienen integridad y cuyas acciones se corresponden con sus palabras. Confiamos en alguien con quien podemos contar en cualquier momento. Y la confianza se define tambi&eacute;n como una acci&oacute;n basada en tener seguridad o confianza en uno mismo. Pero, &iquest;qu&eacute; hace que algunas personas no logren confiar en la gente? Algunas lo pueden atribuir al hecho de que cada vez que han depositado esa confianza las han decepcionado, por lo que les es m&aacute;s f&aacute;cil y menos doloroso no hacerlo, pero es importante descubrir las razones que hay detr&aacute;s de la lucha por decidir si confiar o no en alguien.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No elegimos confiar o desconfiar. La confianza es una experiencia que se va construyendo a lo largo de nuestra vida&rdquo;, explica <a href="https://www.mireiafontpsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mireia Font</a>, psic&oacute;loga sanitaria, que a&ntilde;ade adem&aacute;s que es importante dejar claro que confiar o no en alguien no es algo racional. 
    </p><h2 class="article-text">Razones por las que nos cuesta confiar en los dem&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, y de una forma inconsciente muchas veces, aprendemos que vincularnos a otras personas puede implicar sufrimiento y esto hace que desarrollemos formas de protecci&oacute;n. &ldquo;La desconfianza es una de ellas&rdquo;, afirma Font, para quien m&aacute;s que preguntarnos por qu&eacute; alguien desconf&iacute;a lo m&aacute;s adecuado ser&iacute;a plantearnos qu&eacute; es lo que ha vivido esa persona para que necesite protegerse de esa manera.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, la dificultad para confiar en los dem&aacute;s suele deberse a experiencias pasadas, patrones de apego y estrategias de supervivencia que ten&iacute;an sentido en su momento, pero que ahora nos frenan. No se trata de debilidad personal. Esta forma de protegernos la aprendemos, en parte, de &ldquo;nuestras primeras relaciones: cuando somos ni&ntilde;os, dependemos completamente de las personas que nos cuidan. Si responden de forma suficientemente estable y nos hacen sentir seguros, vamos aprendiendo que el otro puede ser alguien en quien apoyarnos&rdquo;, afirma Font. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, podemos construir una confianza b&aacute;sica en los v&iacute;nculos. Pero, cuando el entorno no ha favorecido todo esto y, en cambio, &ldquo;ha habido rechazo, abandono, imprevisibilidad o traiciones importantes, es comprensible que aprendamos otra cosa: que vincularnos puede ser peligroso&rdquo;, reconoce Font. &ldquo;En estos casos la desconfianza pasa a entenderse como una forma de protecci&oacute;n para seguir adelante en ese entorno&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">La construcci&oacute;n de v&iacute;nculos m&aacute;s all&aacute; de la infancia</h2><p class="article-text">
        Pese a todo, &ldquo;la infancia no determina c&oacute;mo nos vamos a relacionar el resto de nuestra vida porque seguimos construyendo v&iacute;nculos a lo largo de los a&ntilde;os y esas nuevas experiencias tambi&eacute;n pueden ayudarnos a revisar esa manera de relacionarnos con los dem&aacute;s y a recuperar poco a poco la confianza&rdquo;, admite Font.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la dificultad para confiar es com&uacute;n pensar que hay un tipo de persona controladora, pero Font afirma que esto descirbe en realidad una &ldquo;persona que intenta sentirse segura; no siempre la desconfianza se traduce en querer controlarlo todo porque tambi&eacute;n hay quien evita, quien no pide ayuda, quien se distancia emocionalmente o quien necesita comprobar siempre que el otro no le va a fallar poni&eacute;ndolo a prueba. Son formas distintas de hacer frente a un mismo miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podemos perder la confianza en alguien de mil maneras distintas. Si ha traspasado los l&iacute;mites de nuestras relaciones, probablemente lo veremos como una amenaza para nuestra seguridad y bienestar. El enga&ntilde;o o la infidelidad son ejemplos comunes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la psicolog&iacute;a entendemos que las defensas no aparecen porque s&iacute;: son estrategias que en alg&uacute;n momento tuvieron una funci&oacute;n, no porque quiera controlar o no sea capaz de confiar, sino porque quiz&aacute;s no puede tolerar el riesgo de volver a sentirse desamparada o de volver a experimentar un sufrimiento que ya conoce&rdquo;, admite Font.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de confianza pueden afectar muchas &aacute;reas de nuestra vida, as&iacute; como las relaciones personas y profesionales. Estos problemas pueden derivar en dificultades en las relaciones, soledad, aislamiento, estr&eacute;s, agotamiento y perfeccionismo, que pueden &ldquo;acabar dificultando precisamente aquello que necesitamos y deseamos: construir relaciones donde sentirnos seguros. Para poder abrirnos a alguien, para dejarnos conocer y establecer un v&iacute;nculo profundo, necesitamos asumir cierto grado de confianza&rdquo;, afirma Font.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo mejorar la confianza en los dem&aacute;s</h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que podemos aprender a superar los problemas de confianza. La clave est&aacute; en empezar a tomar riesgos emocionales seguros con personas que no nos han hecho da&ntilde;o ni nos han traicionado. Aunque esto no significa que no dejemos de protegernos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza se construye poco a poco a trav&eacute;s de la experiencia relacional con el otro, no consiste en creer ciegamente en una persona, sino en ir observando si hay coherencia entre lo que dice y hace, si respeta nuestros l&iacute;mites y c&oacute;mo responde cuando aparecen los conflictos propios de cualquier relaci&oacute;n&rdquo;, explica Font.
    </p><p class="article-text">
        Nadie es perfecto, a veces los otros nos fallan y en otras ocasiones fallamos nosotros. Por tanto, debemos aceptar el riesgo que implica confiar. La realidad es que, tarde o temprano, alguien nos decepcionar&aacute;. Pero eso no significa que nuestra relaci&oacute;n con esa persona haya terminado, se trata de establecer y comunicar las expectativas adecuadas, as&iacute; como los l&iacute;mites. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un l&iacute;mite no es una forma de castigar al otro ni significa cerrar la puerta a la relaci&oacute;n. Tiene que ver con saber reconocer qu&eacute; necesito, qu&eacute; es importante para m&iacute;, qu&eacute; puedo aceptar y qu&eacute; no, y poder expresarlo. Tampoco significa conseguir que el otro cambie sino poder posicionarme yo ante aquello que ocurre en el v&iacute;nculo y actuar en consecuencia si algo no me hace bien&rdquo;, aclara Font, para la que unos l&iacute;mites claros suelen facilitar la confianza.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y cuando la confianza se ha perdido? &iquest;Puede volver a recuperarse? </h2><p class="article-text">
        La confianza puede tardar a&ntilde;os en conseguirse, y puede destruirse en un instante. &ldquo;Reconstruir la confianza tiene m&aacute;s que ver con poder elaborar lo que nos ocurri&oacute;, entender c&oacute;mo nos afect&oacute; y permitir que nuevas experiencias tengan la oportunidad de mostrarnos que no todas las relaciones son iguales&rdquo;, admite Font. 
    </p><p class="article-text">
        El camino para reconstruir la confianza es muy personal y distinto para cada persona y es importante recordar que no se puede acelerar el proceso. &ldquo;La confianza no se recupera de golpe y porrazo, sino cuando vivimos relaciones en las que, de forma repetida, experimentamos que el otro puede ser alguien fiable&rdquo;, afirma Font. Intentar esta recuperaci&oacute;n y lograrla nos permite dejar de lado la losa que supone tener que estar pendientes de que algo puede salir mal, todo esto requiere mucho esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Pero volver a confiar no significa creer en un mundo id&iacute;lico, porque no existe. &ldquo;Si esperamos que el otro nunca falle, en realidad no estamos confiando, sino idealizando, y eso es f&aacute;cil que termine mal. Confiar implica aceptar que el v&iacute;nculo siempre conlleva cierto riesgo, pero tambi&eacute;n es lo que hace posible sentirnos acompa&ntilde;ados, pedir ayuda cuando lo necesitamos y experimentar cierta intimidad que ser&iacute;a imposible si siempre estuvi&eacute;ramos a la defensiva&rdquo;, concluye Font.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mireia-font-psicologa-confianza-consiste-observar-si-persona-coherente-respeta-limites-xp_1_13446814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 06:59:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mireia Font, psicóloga: “La confianza consiste en observar si la otra persona es coherente y respeta nuestros límites"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Relaciones,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el neoludita rompe el iPad con un martillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/neoludita-rompe-ipad-martillo_129_13449139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5df57a96-d8e9-4382-b74a-40c5ded788dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el neoludita rompe el iPad con un martillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comparten experiencias sobre cómo apearse de la tecnología y ofrecen sus conciertos y lugares de encuentro como alternativa. Esto me parece inteligente: decir a la gente que esté menos tiempo en la pantalla no sirve de nada si no se ofrece algo mejor</p></div><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; hace unas semanas en Nueva York. Cientos de personas se congregaron en el Festival Summer of Ludd, en homenaje a Ned Ludd. Seg&uacute;n la leyenda fue el primer obrero que destroz&oacute; dos telares a martillazos al principio de la revoluci&oacute;n industrial. 
    </p><p class="article-text">
        El festival neoyorquino estaba organizado por el movimiento neoludita, cuyos miembros defienden la vida con textura real, en la que nadie es esclavo de la tecnolog&iacute;a. Fue una protesta contra los tecnoligarcas, que aseguran estar dise&ntilde;ando la IA mientras dise&ntilde;an c&oacute;mo explotar nuestras vulnerabilidades. 
    </p><p class="article-text">
        Los neoluditas realizan actos p&uacute;blicos por el placer de reunirse. Bailan, cantan, conversan, sin que nada de eso est&eacute; mediado por la tecnolog&iacute;a: cultivan las relaciones humanas directas. Le&iacute; una cr&oacute;nica fabulosa del evento (<a href="https://www.nplusonemag.com/online-only/online-only/getting-off-with-the-luddites/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>): nada de lo que hacen resulta extraordinario y a la vez todo lo es.
    </p><p class="article-text">
        En su mayor&iacute;a son j&oacute;venes, aunque en los 120 eventos del festival se vio gente de todas las edades. Defienden una suerte de comunitarismo que rechaza el aislamiento derivado de la tecnolog&iacute;a. Ocupan las calles, se miran a los ojos. No obligan a nadie a dejar el m&oacute;vil en casa, pero cuando la cronista sac&oacute; su tel&eacute;fono para hacer una foto, alguien le dijo: &ldquo;Nosotros no hacemos estas cosas&rdquo;. Le falt&oacute; a&ntilde;adir: puag. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que resulta casi imposible encontrar informaci&oacute;n sobre los neoluditas en redes sociales. Apenas hay im&aacute;genes de sus actos. No tienen l&iacute;deres ni organizaci&oacute;n centralizada: se inspiran en el feminismo. Consideran que el dise&ntilde;o de la tecnolog&iacute;a ha erosionado el &ldquo;bien com&uacute;n, el tejido social, las instituciones y el inter&eacute;s colectivo&rdquo;. Se proponen impulsar la actuaci&oacute;n colectiva frente a las grandes tecnol&oacute;gicas, y recuperar los espacios p&uacute;blicos para que la gente conecte. Quieren un mundo &ldquo;asentado en lo local, los bienes p&uacute;blicos, el cuidado, la diversi&oacute;n, la democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comparten experiencias sobre c&oacute;mo apearse de la tecnolog&iacute;a y ofrecen sus conciertos y lugares de encuentro como alternativa. Esto me parece inteligente: decir a la gente que est&eacute; menos tiempo en la pantalla no sirve de nada si no se ofrece algo mejor. A veces destruyen un iPad a martillazos, como los luditas hist&oacute;ricos destru&iacute;an telares. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ocurre en el momento oportuno: mientras llegan noticias de agentes de IA que toman decisiones propias, los neoluditas nos recuerdan que los realmente aut&oacute;nomos somos los humanos. El mundo digital, tan iluminado, es angosto. Fuera de &eacute;l corre la vida entera, que nos pilla m&aacute;s cerca en vacaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Que los neoluditas hayan elegido ese nombre es una declaraci&oacute;n de intenciones. Durante a&ntilde;os se ha esgrimido el t&eacute;rmino &ldquo;ludita&rdquo; como acusaci&oacute;n para quien no reverencia la tecnolog&iacute;a. Estas gentes no quieren caer bien, sino buscar otro camino. Les inspira aquella primera respuesta organizada de los trabajadores ingleses contra las m&aacute;quinas. 
    </p><p class="article-text">
        La destrucci&oacute;n de maquinaria textil de los luditas ingleses lleg&oacute; a ser una amenaza para el <em>establishment</em> industrial ingl&eacute;s. Por eso en 1812 el Parlamento brit&aacute;nico aprob&oacute; la pena de muerte para quienes recurrieran a esa forma de protesta. En su defensa intervino Lord Byron, propietario de tierras en el condado de Nottinghamshire, donde el brote ludita fue m&aacute;s potente: &ldquo;&iquest;No hay ya suficiente sangre en vuestro c&oacute;digo penal, que a&uacute;n debe verterse m&aacute;s para ascender al cielo?&rdquo;, dijo a los parlamentarios. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s escribi&oacute; su <em>Canci&oacute;n para los luditas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo el desprestigio que les ha ca&iacute;do encima, fueron el embri&oacute;n del movimiento obrero. Si est&aacute;s leyendo esto durante tus vacaciones pagadas, les debes algo. Y si trabajas en la econom&iacute;a de las plataformas o eres aut&oacute;noma y no disfrutas de vacaciones pagadas, ya ves la alternativa.
    </p><p class="article-text">
        Los tecnoligarcas se han apropiado de la idea del progreso pero ya no convencen a nadie: la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica ha desbaratado la protecci&oacute;n social, ha precarizado el empleo y tritura la salud mental. Si nos transportan a los albores de la revoluci&oacute;n industrial, s&oacute;lo cabe hacerse neoluditas. Leyendo bien la historia, todo lo importante sucede cuando un grupo de gente comienza a organizarse en torno a sus problemas comunes. Entonces surge lo que Emile Durkheim llam&oacute; &ldquo;efervescencia colectiva&rdquo;. Est&aacute; pasando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/neoludita-rompe-ipad-martillo_129_13449139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el neoludita rompe el iPad con un martillo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Móviles,Inteligencia artificial,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Belén González: "A los responsables de la crisis climática les interesa mucho que sea un problema de salud mental"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/belen-gonzalez-responsables-crisis-climatica-les-interesa-sea-problema-salud-mental_128_13425461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/139d1115-7a27-4262-a256-01a5528acf6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1025y346.jpg" width="1200" height="675" alt="Belén González: &quot;A los responsables de la crisis climática les interesa mucho que sea un problema de salud mental&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta médica ha impulsado la Unidad de Salud Mental de Emergencias, que moviliza a 52 profesionales para dar asistencia psicológica continuada a las víctimas de desastres como incendios o inundaciones</p><p class="subtitle">Así frenó esta macrofinca de Ávila el avance del peor incendio de la historia: “Tiene que servir de lección”
</p></div><p class="article-text">
        El trauma infantil de la psiquiatra Bel&eacute;n Gonz&aacute;lez ocurri&oacute; el d&iacute;a que cumpli&oacute; cinco a&ntilde;os, el 7 de agosto de 1994. Un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/superincendios-desata-emergencia-espana_1_13403895.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendio forestal</a> arras&oacute; cerca de 14.000 hect&aacute;reas y marc&oacute; para siempre a la poblaci&oacute;n de Yeste (Albacete), a la que ella pertenece. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, Gonz&aacute;lez repasa el impacto que tuvieron las llamas sobre ella, su familia y todo su pueblo: &ldquo;Pasamos un duelo relacionado con ver todo nuestro hogar, la Sierra del Segura, calcinado; ver que est&aacute;bamos muy solos, nadie hablaba entonces de los incendios. Y ver c&oacute;mo hacer, c&oacute;mo colaborar en revertir el dolor que hab&iacute;a supuesto aquello, c&oacute;mo transitar el enfado por la inacci&oacute;n, acompa&ntilde;arse en la comunidad para cuidarnos entre todos, fue dificil&iacute;simo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su momento, no hubo un acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico para quienes viv&iacute;an en el territorio afectado por el fuego ni medidas estructurales para evitar que se repitiera la cat&aacute;strofe: &ldquo;De nada sirve que a m&iacute; me dijeran que ten&iacute;a una depresi&oacute;n infantil secundaria, lo que pasaba era que estaba muy triste porque se hab&iacute;a quemado mi pueblo, mi sierra&rdquo;, rememora Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, como comisionada de Salud Mental del Ministerio de Sanidad desde 2024, esta m&eacute;dica ha impulsado la Unidad de Salud Mental de Emergencias, que moviliza a 52 profesionales para dar asistencia psicol&oacute;gica continuada a las v&iacute;ctimas de desastres como incendios o inundaciones. La primera intervenci&oacute;n tuvo lugar con personas impactadas por la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/factura-emocional-dana-unidades-trauma-atienden-2-000-personas_1_12706055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dana</a> de 2024. Desde hace un a&ntilde;o, opera un servicio con 12 equipos en Valencia y uno en Letur. La respuesta, seg&uacute;n Gonz&aacute;lez, &ldquo;est&aacute; siendo incre&iacute;ble&rdquo;, a juzgar por las cartas de agradecimiento que env&iacute;an las asociaciones de v&iacute;ctimas a su departamento. Y asegura que la unidad se estructurar&aacute; para acompa&ntilde;ar en el duelo colectivo tras otras situaciones de desastre, pero no poniendo el foco en lo individual, sino siempre desde una perspectiva comunitaria y psicosocial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Defiende cambiar de perspectiva para abordar el problema de la crisis clim&aacute;tica y sus impactos en la salud mental, por ejemplo rechazando el t&eacute;rmino &lsquo;ecoansiedad&rsquo;. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que entender esa ansiedad como una alarma que el cuerpo nos da para ponernos sobre aviso de que alg&uacute;n problema est&aacute; ocurriendo. Nos informa de manera que tenemos que dirigir la mirada hacia cu&aacute;l es ese problema para poder solucionarlo. Para eso sirve la ansiedad. Y es muy &uacute;til si lo entendemos con el sentido que tiene. El problema es la crisis clim&aacute;tica que estamos viviendo. Y esa ansiedad es perfectamente comprensible. No hace falta convertirla en un diagn&oacute;stico, la podemos entender todos. Si viene una ola de calor y la anuncian en televisi&oacute;n y sabemos que vamos a tener que quedarnos encerrados en casa y que salir va a ser un infierno, por supuesto que nos va a entrar angustia, pero es una angustia perfectamente comprensible y razonable.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace falta es solucionar el problema, poner en marcha medidas estructurales para, por ejemplo, que todas las casas dispongan de aire acondicionado o sistemas de refrigeraci&oacute;n, que haya <a href="https://www.eldiario.es/viajes/refugios-climaticos-ciudades-europeas-parques-urbanos-grandes-escapar-calor-disfrutar-verano-pm_1_13430750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugios clim&aacute;ticos</a>, que las ciudades tengan suficientes espacios verdes para refrigerar la propia ciudad y que no se conviertan en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/consecuencias-vivir-islas-calor-urbanas-termometro-marca-11-grados_1_10286971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">islas de calor</a>, que se determinen pol&iacute;ticas para la construcci&oacute;n de nuevas viviendas, para reformar viviendas y que nos protejan m&aacute;s de estos cambios de temperatura tan da&ntilde;inos. 
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos que hay mucho paro. En esa situaci&oacute;n nos podemos angustiar, y hablar mucho del paro y nos vamos a poner mal por ello. Entonces podemos hacer dos cosas: decir que tenemos 'paroansiedad' o hacer una huelga. Si decimos que tenemos 'paroansiedad', el resultado ser&aacute; que vamos a ir a terapia o vamos a recibir psicof&aacute;rmacos. Si hacemos una huelga, puede haber un cambio estructural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy en d&iacute;a la ansiedad que vivimos relacionada con la crisis clim&aacute;tica ya no es una proyecci&oacute;n, una falta de perspectiva de futuro. Tambi&eacute;n los acontecimientos clim&aacute;ticos extremos que vivimos provocan ese pavor.  &iquest;Tienen el mismo tipo de impacto a nivel psicol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. Hay dos maneras de enfocarlo. Por un lado, est&aacute; lo que tiene que ver con este t&eacute;rmino de &lsquo;ecoansiedad&rsquo;: la angustia que nos produce la perspectiva de los desastres y del mundo que vamos a tener que afrontar debido a la crisis clim&aacute;tica. No se puede quedar en ese t&eacute;rmino de concienciaci&oacute;n y en un t&eacute;rmino diagn&oacute;stico, sino que deber&iacute;a llevarnos a identificar los problemas y a reivindicar soluciones para esos problemas que nos provocan esa angustia. Por otro lado, habr&iacute;a una serie de cuestiones m&aacute;s inmediatas que ya est&aacute;n ocurriendo y que producen un incremento de problemas de salud mental: los incendios y las inundaciones, que son cat&aacute;strofes vinculadas a la crisis clim&aacute;tica; las sequ&iacute;as y las olas de calor, que no son exactamente cat&aacute;strofes porque no ocurren de manera repentina y no producen este desbordamiento de la capacidad de respuesta de las poblaciones y las comunidades, pero s&iacute; que tienen un efecto importante.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras, los incendios y las inundaciones, cuando se manifiestan en forma de cat&aacute;strofes, pueden producir muchos muertos, como fue el caso de la dana de Valencia o los que estamos contando ahora dentro de los &uacute;ltimos incendios de este mismo a&ntilde;o. No solamente producen fallecidos directos por el propio evento, sino que adem&aacute;s producen una destrucci&oacute;n del medio que tiene un impacto econ&oacute;mico, material y emocional tambi&eacute;n. Se forma toda una complejidad del sistema en la que termina habiendo un impacto emocional muy alto, como, por ejemplo, el que estamos viendo en Valencia y en Letur, con una afectaci&oacute;n de duelo colectivo, complicado de transitar. Para eso s&iacute; hay que poner apoyos y podemos hacer una intervenci&oacute;n directa desde la perspectiva de salud mental, pero siempre desde lo psicosocial y comunitario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Imaginemos que hay mucho paro. Podemos hacer dos cosas: decir que tenemos &#039;paroansiedad&#039; o hacer una huelga. Si decimos que tenemos &#039;paroansiedad&#039;, el resultado será que vamos a ir a terapia o vamos a recibir psicofármacos. Si hacemos una huelga, puede haber un cambio estructural</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Belén González</span>
                                        <span>—</span> Comisionada de Salud Mental del Ministerio de Sanidad 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto lo que quiere decir es que no debemos patologizar &mdash;no debemos convertir en una enfermedad&mdash; las reacciones emocionales despu&eacute;s de una cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, despu&eacute;s del hurac&aacute;n Katrina hubo un estudio que determin&oacute; que m&aacute;s del 90% de la poblaci&oacute;n ten&iacute;a un trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico y nosotros dec&iacute;amos: &ldquo;&iquest;Y qu&eacute; le pasa al otro porcentaje de la poblaci&oacute;n?&rdquo;. Quienes me preocupan son aquellos que no est&aacute;n durmiendo mal, que no tienen pensamientos intrusivos, que est&aacute;n completamente tranquilos, felices y teniendo una vida normal despu&eacute;s de eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incluso sin haber sufrido una cat&aacute;strofe directamente tambi&eacute;n podemos sufrir ansiedad por ser conscientes de lo que ocurre y lo que viene. &iquest;Cu&aacute;l es el riesgo de patologizar ese malestar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando patologizamos algo lo que venimos a decir es que alguien est&aacute; teniendo una reacci&oacute;n no adaptada, digamos, o que excede una respuesta normal a las circunstancias. Y ahora mismo cualquier reacci&oacute;n emocional que tengamos frente a la crisis clim&aacute;tica no va a exceder el problema que tenemos. Estamos batiendo r&eacute;cords constantemente, estamos viviendo a&ntilde;o a a&ntilde;o el empeoramiento de las circunstancias. Si lo nombramos &lsquo;ecoansiedad&rsquo; lo que decimos es que estamos teniendo una reacci&oacute;n patol&oacute;gica a unas circunstancias. Si decimos &ldquo;el problema lo tenemos nosotros, que estamos teniendo una reacci&oacute;n patol&oacute;gica&rdquo;, habr&aacute; que tratar esta reacci&oacute;n patol&oacute;gica. Si lo que decimos es &ldquo;estamos teniendo una reacci&oacute;n proporcional al problema que estamos viviendo, y hay que tomar unas medidas dr&aacute;sticas y que probablemente no tengan precedentes para poder abordar esta situaci&oacute;n&rdquo;, entonces el problema lo estamos poniendo donde tiene que estar y el tratamiento lo ponemos donde tiene que estar: en el abordaje de las cuestiones estructurales que pueden hacer que estemos m&aacute;s protegidos frente a lo que ya est&aacute; ocurriendo y que puedan ralentizar o revertir ese cambio que prevemos que ocurra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hoy en d&iacute;a c&oacute;mo se aborda en consulta? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cl&iacute;nicamente no aparece esto mucho en consulta, sino que es m&aacute;s un t&eacute;rmino que se utiliza para nombrar la angustia dentro de, sobre todo, colectivos activistas. No parece que de momento sea un problema que est&eacute; llegando a consultas en forma cl&iacute;nicamente significativa. A veces los t&eacute;rminos de salud mental se utilizan para explicar absolutamente todos los sufrimientos que nos provoca el mundo actual. Es normal que utilicemos t&eacute;rminos diagn&oacute;sticos para nombrar angustias que tienen que ver con lo cotidiano de la vida de cada uno y a veces eso cotidiano es un activismo contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay que entender que no es una enfermedad. Sabemos que en olas de calor aumentan un 43% los diagn&oacute;sticos de ansiedad, un 26% los de depresi&oacute;n y las incapacidades temporales por ansiedad un 65%. Y esto tiene un gradiente social. No es lo mismo que yo pueda venir a un despacho con aire acondicionado a quien que tenga que trabajar en plena calle. Y la persona que tiene un aire acondicionado en casa y puede hacer teletrabajo tranquilamente y mantenerse ah&iacute; refugiado va a tener mucha menos ansiedad que el que tiene un hijo peque&ntilde;o, tiene que salir a la compra s&iacute; o s&iacute;, tiene que ir a trabajar y adem&aacute;s no ha dormido porque no tiene aire acondicionado en casa. No hay patolog&iacute;a aqu&iacute;, no hay enfermedad, no es un problema de salud mental: es un enorme problema social que tenemos que abordar de forma estructural y colectiva. 
    </p><p class="article-text">
        No es justo que les estemos colocando este diagn&oacute;stico precisamente a quienes est&aacute;n luchando con m&aacute;s fuerza y con m&aacute;s inversi&oacute;n por revertir esta situaci&oacute;n y que los dem&aacute;s se desentiendan y digan: &ldquo;Ah, no, es que estos est&aacute;n exagerando. Es que f&iacute;jate, est&aacute;n malitos y por eso se ponen as&iacute;&rdquo;. No, no est&aacute;n malitos y se ponen as&iacute;. Es que el problema es de unas proporciones que necesita intervenciones sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y a qu&eacute; responde esta respuesta por parte de algunos medios, que abrazan este enfoque? &iquest;Es cultural? &iquest;Es un mecanismo psicol&oacute;gico el aferrarse a ese argumento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es multidimensional, como todas las cosas sociales y complejas. Creo que, por una parte, estar&iacute;a la tendencia a explicarlo todo y cualquier tipo de sufrimiento a trav&eacute;s de la salud mental, que se est&aacute; convirtiendo ahora mismo en un problema en s&iacute; mismo porque no nos est&aacute; dejando ver el origen. No nos est&aacute; dejando ver cu&aacute;l es realmente el problema para poder solucionarlo. Cuando ponemos un diagn&oacute;stico, dejamos de buscar qu&eacute; es lo que hay detr&aacute;s de ese diagn&oacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las explicaciones es que a los grandes responsables de la crisis clim&aacute;tica y a quienes tienen que poner medidas contundentes y quienes m&aacute;s tienen que perder con esas medidas les interesa mucho que esto se convierta en un problema de salud mental, en la ansiedad de algunos que est&aacute;n por ah&iacute; y que est&aacute;n teniendo reacciones desproporcionadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/belen-gonzalez-responsables-crisis-climatica-les-interesa-sea-problema-salud-mental_128_13425461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Belén González: "A los responsables de la crisis climática les interesa mucho que sea un problema de salud mental"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Salud mental,Ansiedad,Cambio climático,Catástrofes,Incendios,Inundaciones,DANA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La psicóloga Adelaida Navaridas, sobre los beneficios de pedir perdón: “Nos puede hacer sentir culpa y vergüenza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-adelaida-navaridas-beneficios-pedir-perdon-sentir-culpa-verguenza-xp_1_13425248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fe19c6d-3598-410d-8942-6e9cc9acae52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La psicóloga Adelaida Navaridas, sobre los beneficios de pedir perdón: “Nos puede hacer sentir culpa y vergüenza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta destaca que parte de la dificultad de disculparnos radica en que, por naturaleza, implica humildad, ya que demuestra la importancia de asumir la responsabilidad de nuestros actos</p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo lidiar con la frustración: “Nos avisa cuando la realidad no coincide con nuestras expectativas”</p></div><p class="article-text">
        Cuando somos peque&ntilde;os, cada vez que le quitamos un juguete a otro ni&ntilde;o, o nos enfadamos, los adultos nos exigen que pidamos disculpas. Hacerlo es la reacci&oacute;n b&aacute;sica ante cualquier error. Se supone que de peque&ntilde;os aprendimos a perdonar. Sin embargo, cuando nos hacemos mayores, decir &lsquo;lo siento&rsquo; es m&aacute;s que una simple norma familiar y algo que nos suele costar m&aacute;s practicar. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en nuestras interacciones con los dem&aacute;s es inevitable que ocasionalmente cometamos errores o causemos da&ntilde;os. Y una de las herramientas m&aacute;s poderosas que tenemos para reparar el da&ntilde;o y mantener relaciones sanas es ofrecer una disculpa sincera. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sabemos realmente qu&eacute; es pedir perd&oacute;n? Es m&aacute;s, &iquest;sabemos perdonar? Hacerlo no es solo esencial, sino tambi&eacute;n beneficioso en diversos aspectos de nuestra vida. Al practicar el arte de la disculpa, podemos fomentar la comprensi&oacute;n, restaurar la confianza y promover el crecimiento personal. Pese a todas estas razones, &iquest;por qu&eacute; nos cuesta tanto pedir disculpas?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decir &lsquo;lo siento&rsquo; es reconocer que hemos podido hacer algo mal y haber da&ntilde;ado a otra persona. Esto nos puede conectar con sentir culpa y, sobre todo, verg&uuml;enza lo que, para muchas personas, es dif&iacute;cil de sentir, casi intolerable&rdquo;, nos explica Adelaida Navaridas, psic&oacute;loga de <a href="https://amarepsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amare Psicolog&iacute;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Navaridas admite que, para protegernos de esos estados emocionales, &ldquo;podemos recurrir a excusas, a desconectarnos del malestar de la otra persona sin validar su dolor o echarle la culpa tratando de evitar sentir la nuestra. Esto puede confundirse con enfado o arrogancia, que es lo que se puede ver f&aacute;cilmente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; es importante pedir perd&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Pedir perd&oacute;n, a quien sea, a nuestros hijos, pareja, padres, compa&ntilde;eros de trabajo o amigos, no es se&ntilde;al de debilidad. Aunque parte de la dificultad de disculparnos radica en que, por naturaleza, implica humildad: al admitir nuestros errores, se demuestra la importancia de asumir la responsabilidad de nuestros actos, por dif&iacute;cil que sea. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto no solo fortalece nuestra relaci&oacute;n con ellos, sino que tambi&eacute;n trabajamos el valor del perd&oacute;n y la comprensi&oacute;n. &ldquo;Si hemos da&ntilde;ado a alguien, pedir perd&oacute;n va a ayudarnos a sanar un v&iacute;nculo y eso siempre va a mejorar nuestro bienestar. Somos seres sociales y seguro que pedimos perd&oacute;n porque nos interesa mantener en nuestras vidas a determinadas personas&rdquo;, admite Navaridas.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, pedir perd&oacute;n es una herramienta para la reconciliaci&oacute;n social: cuando lastimamos a alguien, ya sea intencionadamente o por accidente, se crea una brecha en la relaci&oacute;n. Esta toma de perspectiva provocar&iacute;a algo beneficioso. Algunas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1494763/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> sobre el perd&oacute;n sugieren que las disculpas sinceras pueden desencadenar la liberaci&oacute;n de oxitocina, una hormona vinculada a la confianza y el v&iacute;nculo social en la persona que recibe la disculpa. 
    </p><p class="article-text">
        Admitir la culpa implica reconocer que estamos equivocados y que la otra persona lleva raz&oacute;n, lo cual a veces no es lo que sentimos cuando a&uacute;n podemos estar enfadados. Y es que, muchas veces, existen dos experiencias de la verdad distintas que no coinciden y que han escalado hasta un punto en el que se necesita el perd&oacute;n. No es una emoci&oacute;n pasiva, sino una decisi&oacute;n activa y deliberada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero una cosa es disculparse y otra cuando la excusa se vuelve excesiva. Algunas personas desarrollan un reflejo constante de disculparse, incluso sin una raz&oacute;n v&aacute;lida, &ldquo;piden perd&oacute;n constantemente, haci&eacute;ndose responsables de situaciones o estados emocionales que no les corresponden: esto habla de la verg&uuml;enza cr&oacute;nica y de un problema para identificar los l&iacute;mites personales&rdquo;, advierte Navaridas. Y esto tampoco es necesario.
    </p><h2 class="article-text">Sencillez y simplicidad: las claves para pedir perd&oacute;n</h2><p class="article-text">
        No hay una &uacute;nica manera de pedir perd&oacute;n. A menudo, lo m&aacute;s sencillo y simple es lo m&aacute;s efectivo. &ldquo;Un &lsquo;lo siento, perdona si te he hecho da&ntilde;o&rsquo; sencillo y, sobre todo, sentido de verdad, es muy conveniente&rdquo;, reconoce Navaridas. Para la especialista, no es necesario decir que &ldquo;ha sido sin querer, porque es una excusa y se presupone, la otra persona ya lo sabe. Adem&aacute;s, es importante poner toda la intenci&oacute;n en no volver a hacerlo, escuchar lo que otra persona necesita y negociar si es necesaria la forma de reparar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el primer paso es tomar conciencia de estos mecanismos inconscientes, de evaluar si cada disculpa corresponde a una falta real o simplemente a un h&aacute;bito reconfortante. Tampoco se trata de quedarnos con la culpa, que no hace m&aacute;s que mantenernos en un estado de sumisi&oacute;n, casi infantil, sino de avanzar hacia la responsabilidad, que nos ayuda a evaluar objetivamente la situaci&oacute;n y buscar la mejora.
    </p><p class="article-text">
        Para lograr que el perd&oacute;n sea justo y justificado, el enfoque debe centrarse m&aacute;s en reflexionar sobre lo sucedido, si realmente cometimos un error y c&oacute;mo podemos mejorar para la pr&oacute;xima vez. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si la otra persona no acepta la disculpa?</h2><p class="article-text">
        El perd&oacute;n no implica necesariamente la reconciliaci&oacute;n ni la restauraci&oacute;n de la relaci&oacute;n. Tanto derecho tiene una persona a pedir perd&oacute;n como otra de no aceptarlo. O se puede perdonar completamente a alguien manteniendo l&iacute;mites firmes. &ldquo;Esto forma parte de las relaciones humanas, el respeto a las necesidades de cada una&rdquo;, admite Navaridas. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, muchas veces, no sabemos qu&eacute; respuesta obtendremos. Al pedir disculpas estamos, metaf&oacute;ricamente, de rodillas. No sabemos si la otra persona ser&aacute; comprensiva y amable o si se mostrar&aacute; resentida y enojada. Hemos obrado mal, pero a&uacute;n as&iacute; es un acto de valent&iacute;a atreverse a pedir perd&oacute;n, y eso se complica a&uacute;n m&aacute;s porque la respuesta de la otra persona est&aacute; fuera de nuestro control. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, a veces, &ldquo;necesitamos tiempo para recuperarnos del da&ntilde;o, de la tristeza, la decepci&oacute;n o el desenga&ntilde;o. A veces la ruptura del v&iacute;nculo se repara con el tiempo cuando hay intenci&oacute;n por ambas partes, pero en ocasiones no puede ser y entonces comienza un duelo interno que ser&aacute; necesario transitar&rdquo;, concluye Navaridas.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el perd&oacute;n no es solo para quien ofende, si no para quien perdona. Perdonar tambi&eacute;n implica liberarse de esa carga emocional constante, recuperar el espacio mental y elegir c&oacute;mo el dolor del pasado moldea el presente.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-adelaida-navaridas-beneficios-pedir-perdon-sentir-culpa-verguenza-xp_1_13425248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 11:59:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Relaciones,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Auge y ocaso de Perez Hilton, el bloguero tóxico que un día fue el rey de internet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/auge-ocaso-perez-hilton-bloguero-toxico-dia-rey-internet_1_13435966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97d12fc5-9d42-424d-bc80-a92d55aa7ed2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x494y180.jpg" width="1200" height="675" alt="Auge y ocaso de Perez Hilton, el bloguero tóxico que un día fue el rey de internet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pionero del cotilleo 'online', que ganó millones a base de crueldad y Photoshop, permanece hospitalizado tras una crisis de salud mental retransmitida en directo a través de TikTok
</p><p class="subtitle">El Black Mirror de Simón Pérez, la espiral de autodestrucción en directo del asesor de las 'hipotecas a tipo fijo'</p></div><p class="article-text">
        Una retransmisi&oacute;n en directo a trav&eacute;s de TikTok se convirti&oacute; la noche del martes en un escenario inesperado de horror. Durante m&aacute;s de media hora, Mario Armando Lavandeira Jr., mundialmente conocido como el bloguero Perez Hilton, se mostr&oacute; en <em>streaming</em> desorientado, err&aacute;tico y totalmente cubierto de lo que parec&iacute;a sangre, sin control ni censura por parte de la plataforma china, m&aacute;s restrictiva en t&eacute;rminos de lenguaje. 
    </p><p class="article-text">
        Fueron los propios seguidores de Perez Hilton quienes, temiendo por su salud, alertaron a la polic&iacute;a y los servicios de emergencias, que se presentaron en su casa de Miami mientras el directo todav&iacute;a no hab&iacute;a sido cortado. Actualmente, permanece hospitalizado en un centro m&eacute;dico donde profesionales de la salud mental eval&uacute;an su estado, del que &uacute;nicamente ha trascendido a trav&eacute;s de su equipo que &ldquo;puede comunicarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sigue contando con una gran comunidad, Perez Hilton ya no es el hombre que una vez ostent&oacute; el poder de encumbrar o destruir carreras en Hollywood desde su blog, y en su crisis actual hay una lectura de c&oacute;mo ha sido la evoluci&oacute;n de internet. Tambi&eacute;n es necesario retroceder a los a&ntilde;os 2000 y a c&oacute;mo era internet entonces para entender lo que representaba este icono del coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es casi el primer bloguero de <em>gossip</em> de la historia de internet, pero ten&iacute;a una manera de hacer las cosas muy negativa. Era bastante maligno y t&oacute;xico, hac&iacute;a comentarios superdespectivos&rdquo;, lo define sin dudar Estela Cebri&aacute;n, podcaster de Las Amigas Estupendas junto a Virginia de la Cruz y redactora de la revista Lecturas. A principios de siglo y con apenas 25 a&ntilde;os revolucion&oacute; el mundo del coraz&oacute;n, reci&eacute;n nacido el formato blog, con perezhilton.com, que tomaba el nombre de forma sat&iacute;rica de la famosa heredera Paris Hilton, y lleg&oacute; a ser considerado como la biblia de los cotilleos.<strong> </strong>&ldquo;Era pr&aacute;cticamente como el <em>Gossip Girl </em>real de internet&rdquo;, compara en referencia a la serie adolescente la analista de cultura de internet Janira Planes, quien por su edad no lleg&oacute; a vivir el fen&oacute;meno en toda su intensidad.
    </p><p class="article-text">
        Cebri&aacute;n recuerda que el bloguero fue uno de los principales responsables del acoso medi&aacute;tico que sufri&oacute; Britney Spears durante su colapso en 2007: &ldquo;&Eacute;l era uno de los que m&aacute;s la azuzaban porque su manera de comunicar era muy despectiva y se burlaba mucho. Se re&iacute;a de los cuerpos, del f&iacute;sico, no hab&iacute;a l&iacute;mites&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo iba a Perez Hilton para ver lo que hab&iacute;a pasado la noche anterior. Yo me acuerdo de despertarme los domingos e ir al blog a ver qu&eacute; hab&iacute;a pasado esa semana con las <em>celebrities</em>&rdquo;, recuerda Luc&iacute;a Garc&iacute;a-Cabrera, de 36 a&ntilde;os, consumidora habitual de cultura pop y, durante esos a&ntilde;os, del contenido de Hilton. &ldquo;Ten&iacute;a una opini&oacute;n mucho m&aacute;s fuerte que el resto de p&aacute;ginas o incluso que las revistas sensacionalistas tipo The Sun, su contenido era eso llevado a lo m&aacute;s loco. La manera en la que hablaba de las <em>celebrities</em> era completamente demencial&rdquo;, valora en referencia a la total deshumanizaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando Britney Spears sufrió un colpaso en 2007, &#039;él era uno de los que más la azuzaban porque su manera de comunicar era muy despectiva y se burlaba mucho. Se reía de los cuerpos, del físico, no había límites&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estela Cebrián</span>
                                        <span>—</span> periodista en Lecturas y podcaster en &#039;Las Amigas Estupendas&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un ejemplo de la influencia de Hilton, cuyo blog lleg&oacute; a registrar casi 250 millones de p&aacute;ginas vistas en un solo mes en 2009, es que incluso la academia ha estudiado su impacto. La soci&oacute;loga Rebecca Tiger analiz&oacute; su caso en la publicaci&oacute;n <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0160597613481736" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Perez Hilton y el cuerpo de las celebrities</em></a><em>(2013), </em>en la que habla de c&oacute;mo el blog y su audiencia constru&iacute;an la imagen p&uacute;blica de los famosos, convirtiendo la apariencia f&iacute;sica en objeto de escrutinio, especialmente en el caso de las mujeres. Otro trabajo titulado <a href="https://holocron.lib.auburn.edu/bitstream/handle/10415/1541/Voynich_Melissa_16.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;C&oacute;mo lo hace Perez?: Evaluando la transparencia y la credibilidad en la blogosfera,</em></a><em> </em>de Melissa Voynich, examinaba la credibilidad en 2008 que los usuarios atribu&iacute;an a Hilton. La relevancia del bloguero no resid&iacute;a &uacute;nicamente en sus cifras de lectores, sino en su capacidad para transformar la relaci&oacute;n entre personajes famosos, medios y p&uacute;blico en una era todav&iacute;a sin redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Con el nacimiento de Twitter en 2006, su popularizaci&oacute;n masiva hacia 2009, y el estreno de Instagram en 2010, el reinado de Perez Hilton empez&oacute; a tambalearse. &ldquo;Con Instagram y Twitter la gente empez&oacute; a seguir directamente a las celebridades y ellas mismas compart&iacute;an im&aacute;genes, ya no era necesario recurrir a las fotos de Getty Images de la noche anterior&rdquo;, explica Luc&iacute;a Garc&iacute;a-Cabrera. As&iacute;, <strong>l</strong>a decadencia de Perez Hilton fue en parte consecuencia de un cambio tecnol&oacute;gico que permit&iacute;a por primera vez al p&uacute;blico consumir la vida de sus &iacute;dolos sin intermediarios.
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                “Perez Hilton era prácticamente como el &#039;Gossip Girl&#039; real de internet”, dice la analista de cultura de internet Janira Planes.                            </span>
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        Pero a esa evoluci&oacute;n de internet tambi&eacute;n se sum&oacute; un giro cultural natural: la toma de conciencia y rechazo hacia el acoso despiadado que exhib&iacute;a Perez Hilton. &ldquo;Cuando empec&eacute; a ver las cosas que publicaba de Britney Spears fue cuando ya dej&eacute; de seguirlo, fue un punto y final ver c&oacute;mo se aprovechaba de la fama de una persona que lo estaba pasando realmente mal, aunque tambi&eacute;n hubo muchos conflictos con Lady Gaga, con Lindsay Lohan, con Nicole Richie cuando empez&oacute; a perder mucho peso y &eacute;l la llamaba cad&aacute;ver... adem&aacute;s era especialmente cr&iacute;tico con las mujeres&rdquo;, comenta Garc&iacute;a-Cabrera. Tambi&eacute;n sac&oacute; de manera forzosa del armario a actores que no hab&iacute;an hablado p&uacute;blicamente de su orientaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por suerte hemos avanzado bastante y se est&aacute;n dejando atr&aacute;s este tipo de maneras de comunicar. En los 90 y 2000 estaba bien visto re&iacute;rse de los famosos, pero ahora la sociedad ya no acepta comentarios despectivos&rdquo;, reflexiona Estela Cebri&aacute;n. &ldquo;Hilton es una figura que siempre estar&aacute; ligada a una &eacute;poca bastante oscura de internet y del periodismo en realidad&rdquo;, sentencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenía una opinión mucho más fuerte que el resto de páginas o incluso que las revistas sensacionalistas tipo The Sun, su contenido era eso llevado a lo más loco. La manera en la que hablaba de las celebrities era completamente demencial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía García-Cabrera</span>
                                        <span>—</span> consumidora habitual de cultura pop
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La forma de generar contenido no es que haya cambiado especialmente, ha cambiado el medio en el que se comunica: antes era la fiebre de los blogs y ahora es TikTok&rdquo;, considera por su parte Janira Planes, para quien el bloguero supuso un punto de inflexi&oacute;n a la hora de profesionalizar el cotilleo digital de manera personal. &ldquo;Perez Hilton fue quien marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en internet para hacerlo de manera masiva; ya no solo en foros, sino en un canal propio&rdquo;, defiende. Para la analista, el ecosistema actual de creadores de contenido de &ldquo;salseo&rdquo;, entre los que encontramos a Javi Hoyos o Nuria Mar&iacute;n, &ldquo;salvando mucho las distancias, bebe de este formato de exponerse a ese momento de atenci&oacute;n, de generar expectativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consciente de su p&eacute;rdida de relevancia, el bloguero trat&oacute; de llevar a cabo una redenci&oacute;n p&uacute;blica y en 2020 public&oacute; <em>TMI: My Life in Scandal, </em>unas memorias en las que entonaba el mea culpa. &ldquo;Al final me percat&eacute; de que las cosas que escrib&iacute;a de verdad le hac&iacute;an da&ntilde;o a la gente, y mucho&rdquo;, escribi&oacute; un Perez Hilton que se disculpaba especialmente por haber sido cruel con los hijos de los famosos y por su trato a estrellas como Ariana Grande.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente no lo percibi&oacute; como algo honesto, sino m&aacute;s bien un intento de hacer todo lo posible para volver a captar la atenci&oacute;n cuando ya no se le hac&iacute;a tanto caso&rdquo;, opina Garc&iacute;a-Cabrera, que tiempo atr&aacute;s hab&iacute;a sido asidua a su contenido. &Eacute;l mismo ha reconocido en numerosas ocasiones haber sido plenamente consciente del da&ntilde;o causado sobre otras personas al no respetar ning&uacute;n tipo de &eacute;tica period&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        En el internet actual el nuevo rey es el algoritmo, un sistema de visibilizaci&oacute;n de contenido personalizado que cambia de funcionamiento en cuanto los<em> influencers</em> creen que pueden descifrarlo. En este contexto, que parad&oacute;jicamente puede ser igual de alienante, la fama de Perez Hilton se qued&oacute; atrapada en el tiempo. El hecho de haber forjado una identidad centrada en la necesidad constante de generar contenido no supone para Planes, nativa digital, &ldquo;nada extraordinario&rdquo;, aunque le reconoce como un posible pionero. &ldquo;Siento que estamos mucho en la era del periodismo en primera persona, donde el propio &lsquo;periodista&rsquo;, aunque ninguno de ellos se quiere llamar periodista, acaba siendo el centro de la noticia&rdquo;, reflexiona sobre esta ruptura de la regla cl&aacute;sica del periodismo de que el informador no debe ser protagonista. Cebri&aacute;n, por su parte, apunta que aunque Hilton intent&oacute; adaptarse a las nuevas plataformas, la relevancia de su personaje se vio superada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La relevancia del bloguero no residía únicamente en sus cifras de lectores, sino en su capacidad para transformar la relación entre personajes famosos, medios y público en una era todavía sin redes sociales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La hospitalizaci&oacute;n de Perez Hilton tras su crisis retransmitida en directo cierra un c&iacute;rculo tr&aacute;gico en la cultura de internet. Un hombre que lleg&oacute; a facturar hasta 45.000 d&oacute;lares semanales por su paquete publicitario m&aacute;s grande en su mejor momento de popularidad, gracias a la difamaci&oacute;n y exposici&oacute;n de crisis ajenas, y termin&oacute; retransmitiendo su propia debacle en TikTok. 
    </p><p class="article-text">
        La web <a href="https://www.celebritynetworth.com/richest-celebrities/perez-hilton-net-worth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebrity Net Worth</a>, que estimaba recientemente su patrimonio en 20 millones de d&oacute;lares, hoy calcula que no supera los 3 millones. &Eacute;l mismo hab&iacute;a mencionado encontrarse bajo mucha presi&oacute;n debido a una reciente mudanza de Las Vegas a Miami por motivos familiares y se cree que una hospitalizaci&oacute;n previa de 21 d&iacute;as hace meses debido a una sepsis pudo haberle supuesto problemas econ&oacute;micos adicionales debido al sistema sanitario estadounidense, predominantemente privado. Perez Hilton tambi&eacute;n es padre soltero de tres hijos por vientre de alquiler, una pr&aacute;ctica de adopci&oacute;n ilegal en Espa&ntilde;a. En los &uacute;ltimos meses, adem&aacute;s, aseguraba que hab&iacute;a encontrado a Dios y que este le hab&iacute;a salvado, apunta Luc&iacute;a Garc&iacute;a-Cabrera, que observa con tristeza la deriva del personaje. 
    </p><p class="article-text">
        Perez Hilton, uno de los hombres m&aacute;s poderosos de internet antes de que existieran los <em>influencers</em>, es hoy pr&aacute;cticamente un desconocido para la generaci&oacute;n Z. Su historia, la de un <em>atention monster</em> o persona que necesita atenci&oacute;n constante, recuerda que el precio a pagar por la econom&iacute;a de la exposici&oacute;n en internet es, en muchos casos, la propia estabilidad. Mientras se recupera en Miami, todav&iacute;a con pron&oacute;stico reservado, internet sigue girando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/auge-ocaso-perez-hilton-bloguero-toxico-dia-rey-internet_1_13435966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 20:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Auge y ocaso de Perez Hilton, el bloguero tóxico que un día fue el rey de internet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Internet,Cultura pop,Salud mental,TikTok]]></media:keywords>
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