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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sudáfrica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sudafrica/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El hombre que voló una central nuclear y desapareció en bicicleta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hombre-volo-central-nuclear-desaparecio-bicicleta_1_13575184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12fccca0-7449-4e8a-b7e5-370d3cc0879e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hombre que voló una central nuclear y desapareció en bicicleta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En diciembre de 1982, el sudafricano Rodney Wilkinson colocó cuatro bombas en la central de Koeberg —la joya de la corona del apartheid sudafricano—, quitó las anillas y se marchó en su bicicleta. ¿Cómo lo hizo?</p><p class="subtitle">¿Cómo ha influido la historia del apartheid en la demanda que Sudáfrica ha presentado contra Israel por genocidio?
</p></div><p class="article-text">
        A los 21 a&ntilde;os, Rodney Wilkinson era el mejor esgrimista de Sud&aacute;frica: campe&oacute;n nacional de florete y sable, y subcampe&oacute;n de espada. Hab&iacute;a competido en Europa y Argentina. No hab&iacute;a subido al podio ol&iacute;mpico porque Sud&aacute;frica estaba excluida. El apartheid sudafricano le hab&iacute;a arrebatado eso, junto con todo lo dem&aacute;s que le quit&oacute; a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Una tarde de agosto de 1971, Wilkinson se encontraba en el gimnasio de la Universidad de Witwatersrand, en Johannesburgo, con el florete en la mano. Se enfrentaba a su entrenador, Vincent Bonfil, un ingl&eacute;s de 25 a&ntilde;os que hab&iacute;a representado a Reino Unido como reserva en los Juegos Ol&iacute;mpicos de M&eacute;xico de 1968 y que ahora se encontraba en Johannesburgo terminando su tesis de m&aacute;ster en metalurgia. Estaban practicando una t&eacute;cnica en la que ambos tiradores se lanzaban al ataque al mismo tiempo, y el que lograba anticipar el movimiento del otro una fracci&oacute;n de segundo antes se llevaba el punto. Se abalanzaron el uno sobre el otro. El florete de Wilkinson enganch&oacute; el borde de la manga de Bonfil. Se oy&oacute; un chasquido seco.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un florete se rompe, hace un ruido como el de una bombilla al romperse y entonces hay una hoja de acero en el aire que nadie controla y que se mueve r&aacute;pidamente. La punta rota atraves&oacute; el pecho de Bonfil, por debajo de su brazo derecho. Se le llen&oacute; la boca de sangre. En cinco segundos estaba en el suelo. Hab&iacute;a estudiantes de medicina en la sala, pero nadie pudo salvarlo. Muri&oacute; de camino al hospital.
    </p><p class="article-text">
        Un juez de Johannesburgo dictamin&oacute; que fue un accidente. La madre de Bonfil vol&oacute; desde Inglaterra y le dijo a Wilkinson que ahora lo consideraba su hijo. Despu&eacute;s, &eacute;l pas&oacute; un tiempo con la familia de su entrenador en Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco le pregunt&eacute; a Wilkinson c&oacute;mo le hab&iacute;a afectado esa tragedia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mucho&rdquo;, contest&oacute;. Y luego se qued&oacute; callado.
    </p><p class="article-text">
        Once a&ntilde;os despu&eacute;s del incidente, el mismo hombre, que hab&iacute;a aprendido lo que la f&iacute;sica puede hacerle al cuerpo, trabajaba como ingeniero contratado en la Central Nuclear de Koeberg, a 30 kil&oacute;metros al norte de Ciudad del Cabo. Estaba furioso con el r&eacute;gimen que lo hab&iacute;a reclutado a la fuerza, lo hab&iacute;a enviado a combatir en una guerra en Angola en la que no cre&iacute;a y hab&iacute;a convertido a su pa&iacute;s en un paria internacional. En un acto de locura o valent&iacute;a, en diciembre de 1982 coloc&oacute; cuatro bombas en la &uacute;nica central nuclear de Sud&aacute;frica apenas unas semanas antes de que entrara en funcionamiento. El 17 de diciembre quit&oacute; las anillas, sali&oacute; de la sala de control, se tom&oacute; una copa de despedida con sus colegas y desapareci&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">La b&uacute;squeda</h2><p class="article-text">
        La mujer que regenta la pensi&oacute;n Hide-Away en Knysna, una peque&ntilde;a localidad costera situada a seis horas en coche de Ciudad del Cabo y a tres de Port Elizabeth, asegura que conoce a todos los habitantes de la zona. Se llama Colleen Harding. Ronda los sesenta, trabaj&oacute; en el sector a&eacute;reo y dirige el establecimiento con la serena autoridad de una mujer que se ha erigido en el servicio de inteligencia del barrio. Durante el desayuno me somete a un interrogatorio: qu&eacute; hago en Knysna, cu&aacute;nto tiempo pienso quedarme, a qui&eacute;n he venido a ver. Le digo que he venido a la localidad para ver a un hombre llamado Rodney Wilkinson: blanco, de 76 a&ntilde;os, sin ingresos de jubilaci&oacute;n, sin p&aacute;gina web, sin aparecer en ning&uacute;n sitio que ayude a alguien como Harding a ubicarlo. Nunca ha o&iacute;do hablar de &eacute;l, pero en cuanto pronuncio la palabra Koeberg, se le iluminan los ojos. Su vecino de al lado trabaj&oacute; toda la vida en la central nuclear. Est&aacute; en el grupo de WhatsApp de los antiguos alumnos. Conoce a alguien que estaba de guardia la noche en que explotaron las bombas. Harding ya est&aacute; tecleando en su ordenador con WhatsApp Web abierto, como un corredor de bolsa ejecutando una operaci&oacute;n segundos antes del cierre del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Puede ponerme en contacto con alguien de la central en dos segundos, pero nunca ha o&iacute;do hablar del hombre que la bombarde&oacute;. Resulta que vive a 20 minutos de su casa. Hace d&eacute;cadas que vive all&iacute;. La mayor&iacute;a de la gente consigue el anonimato por pasar desapercibida. Wilkinson lo consigui&oacute; siendo el saboteador m&aacute;s buscado de la historia de Sud&aacute;frica y luego, durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, manteniendo un perfil bajo.
    </p><p class="article-text">
        Cont&oacute; con ayuda para pasar desapercibido. La casa en la que vive ahora en Knysna pertenece a una mujer llamada Matilda Knill, de 49 a&ntilde;os, una fuerza de la naturaleza, y a su marido, Greg Knill, un exgestor de reservas de caza. Matilda conoci&oacute; a Wilkinson hace a&ntilde;os en un pub. Se hicieron amigos. Cuando muri&oacute; la madre de ella, Wilkinson empez&oacute; a aparecer por la casa sin avisar, cargado con sopa y tranquilizantes. Cocinaba para ella, para su padre y para su hermano. Nadie se lo hab&iacute;a pedido, y nadie le pidi&oacute; que se marchara. Durante la mayor parte de esos a&ntilde;os, Matilda no ten&iacute;a ni idea de qui&eacute;n era Wilkinson ni de lo que hab&iacute;a hecho. Entonces, un productor de cine lo llam&oacute;. Wilkinson le pas&oacute; el tel&eacute;fono a Matilda y le dijo: &ldquo;Busca en Google &rdquo;Koeberg&ldquo;. El semblante de Matilda se transform&oacute;. Lo acogi&oacute; en su casa de forma permanente.
    </p><p class="article-text">
        Como todos los hombres blancos sudafricanos de su generaci&oacute;n, Wilkinson fue reclutado a los 18 a&ntilde;os. Se fug&oacute;. La Fuerza de Defensa Sudafricana lo trajo de vuelta y, en 1976, lo envi&oacute; a &eacute;l y a muchos otros al norte, a Angola, en veh&iacute;culos sin distintivos. Sud&aacute;frica estaba librando una guerra que el r&eacute;gimen negaba estar librando. Los soldados mor&iacute;an y sus muertes se publicaban en los medios de comunicaci&oacute;n como si se tratara de accidentes de tr&aacute;fico. Los padres de todos los j&oacute;venes soldados ca&iacute;dos tuvieron que vivir con esta mentida.
    </p><p class="article-text">
        En Angola, Wilkinson estaba destinado en un campamento de retransmisi&oacute;n de radio. Su unidad recib&iacute;a mensajes codificados del frente, los descodificaba, los recodificaba y los reenviaba. Wilkinson retrasaba su env&iacute;o hasta que ya no ten&iacute;an sentido. Lleg&oacute; uno: &ldquo;Hemos avistado un helic&oacute;ptero plateado sin distintivos. &iquest;Qu&eacute; hacemos?&rdquo;. La respuesta fue: &ldquo;Derribadlo&rdquo;. Para cuando Wilkinson reenvi&oacute; la orden, el helic&oacute;ptero llevaba media hora fuera de radar. En una ocasi&oacute;n, se qued&oacute; dormido borracho al volante de un transporte de tropas requisado lleno de cajas de cerveza. El veh&iacute;culo volc&oacute;. El accidente le dej&oacute; una cicatriz permanente en la frente.
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson era, para cualquiera con un m&iacute;nimo de sentido com&uacute;n, exactamente el tipo de persona a la que habr&iacute;a que mantener alejada de infraestructuras sensibles. Al final, el ej&eacute;rcito no fue m&aacute;s que un ensayo.
    </p><h2 class="article-text">El plan</h2><p class="article-text">
        Tras su paso por el ej&eacute;rcito, a los 29 a&ntilde;os, Wilkinson se march&oacute; de Johannesburgo y se traslad&oacute; a una comuna en Ciudad del Cabo, donde se ganaba la vida ense&ntilde;ando esgrima, es decir, no ganaba mucho. Una mujer llamada Heather Gray viv&iacute;a en la misma comuna. Wilkinson, seg&uacute;n me cont&oacute;, &ldquo;se meti&oacute; en su cama&rdquo;. Se hicieron inseparables. Fumaba mucha dagga. (Llamarla marihuana hace que parezca un problema de pol&iacute;tica p&uacute;blica. En cambio, bajo el nombre de dagga hace que parezca una forma de vida, que, para Wilkinson, lo era).
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os antes de conocer a Gray, antes de Angola, Wilkinson hab&iacute;a trabajado en la central de Koeberg como delineante t&eacute;cnico, elaborando planos para los ingenieros cuando la central nuclear a&uacute;n estaba en fase de planificaci&oacute;n. Koeberg era la joya de la corona del programa energ&eacute;tico del Estado del apartheid: una prueba de civilizaci&oacute;n, un s&iacute;mbolo de superioridad tecnol&oacute;gica, un monumento a la permanencia de un Estado construido sobre el trabajo forzado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras trabajaba en la oficina de la obra, Wilkinson se llev&oacute; un grueso cat&aacute;logo de planos &mdash;en formato A4, de 40 mm de grosor&mdash; en el que se detallaba la distribuci&oacute;n de toda la instalaci&oacute;n. No se llev&oacute; los planos por su cuenta. En la oficina hab&iacute;a un delineante negro cuyo trabajo consist&iacute;a en custodiar el libro de referencia. &ldquo;Ten&iacute;a una buena relaci&oacute;n laboral con &eacute;l&rdquo;, me cont&oacute; Wilkinson, &ldquo;porque no lo trataba como a un inferior&rdquo;. As&iacute; que cuando Wilkinson dijo: &ldquo;Voy a copiar este libro, pero no se lo digas a nadie&rdquo;, el hombre entendi&oacute; el mensaje. A la ma&ntilde;ana siguiente, hab&iacute;a 200 p&aacute;ginas sobre la mesa de dibujo de Wilkinson, envueltas cuidadosamente en papel de estraza. (Wilkinson no me revel&oacute; el nombre del hombre y no sabe qu&eacute; fue de &eacute;l).
    </p><p class="article-text">
        Cuando Wilkinson le cont&oacute; a Gray que ten&iacute;a los planos, ella le dijo que guardara silencio hasta que decidieran qu&eacute; hacer con ellos. Luego le sugiri&oacute; que los llevara al Congreso Nacional Africano (ANC), el partido pol&iacute;tico de izquierda de Sud&aacute;frica. Ni Wilkinson ni Gray hab&iacute;an conocido nunca a ning&uacute;n miembro del ANC. No ten&iacute;an formaci&oacute;n pol&iacute;tica ni contactos. Pero decidieron que eso era lo que har&iacute;an: llevarlos al ANC.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 1980, Wilkinson y Gray cogieron los planos robados y cruzaron la frontera hacia Zimbabue. El ANC llevaba dos d&eacute;cadas ilegalizado en Sud&aacute;frica. Mandela llevaba diecis&eacute;is a&ntilde;os en Robben Island. La direcci&oacute;n del movimiento operaba en el exilio bajo el liderazgo de Oliver Tambo, su presidente, que coordinaba la organizaci&oacute;n desde un despacho en Lusaka, la capital de Zambia. El brazo armado del ANC, Umkhonto weSizwe (Lanza de la Naci&oacute;n, MK), estaba disperso entre Mozambique, Angola y Zambia. El gobierno del apartheid, desde Pretoria, persegu&iacute;a a los operativos del ANC all&iacute; donde lograba alcanzarlos. En esta tensa situaci&oacute;n se adentraron Wilkinson y Gray, sin formaci&oacute;n pol&iacute;tica y con 200 p&aacute;ginas de planos t&eacute;cnicos altamente sensibles.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Wilkinson y Gray no sab&iacute;an era que alguien ya se hab&iacute;a fijado en ellos. En Harare, la capital de Zimbabue, Jeremy Brickhill, un zimbabuense blanco que hab&iacute;a desertado del ej&eacute;rcito de Rodesia para unirse a la guerrilla, era director de la direcci&oacute;n de inteligencia de la ZIPRA, el brazo armado del propio movimiento de liberaci&oacute;n de Zimbabue. Dirig&iacute;a una red de agentes que vigilaba discretamente a los exiliados sudafricanos que inundaban el Zimbabue de la posindependencia. Una de sus informantes, una joven llamada Jackie Cahi, inform&oacute; de la llegada de una pareja inusual &mdash;de aspecto hippy, sin antecedentes pol&iacute;ticos&mdash; que afirmaba tener planos de una central nuclear que quer&iacute;an entregar al ANC. Cahi les dio alojamiento. Los vigil&oacute;. Inform&oacute; a Brickhill durante semanas.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 1981, Brickhill organiz&oacute; un encuentro. Cahi dio una fiesta en la que se present&oacute; a Brickhill como un invitado m&aacute;s. Se acab&oacute; la cerveza; Brickhill se ofreci&oacute; a ir a por m&aacute;s y se asegur&oacute; de que Wilkinson &mdash;que ten&iacute;a coche&mdash; lo llevara. En el coche, Brickhill hizo su jugada. Les dijo que era un oficial de las fuerzas de liberaci&oacute;n. Sab&iacute;a que Wilkinson ten&iacute;a algo valioso. Quer&iacute;a hacerle algunas preguntas sobre los antecedentes de Wilkinson. Este, borracho, interpret&oacute; &ldquo;antecedentes&rdquo; como una acusaci&oacute;n. &ldquo;&iquest;Me est&aacute;s acusando de ser un esp&iacute;a?&rdquo;, le espet&oacute;. Se sali&oacute; de la carretera, se meti&oacute; en la cuneta y dirigi&oacute; el coche hacia un &aacute;rbol. &ldquo;Si no me crees, provocar&eacute; un accidente y moriremos los dos&rdquo;. El coche se detuvo a unos siete cent&iacute;metros del tronco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y eso rompi&oacute; un poco el hielo&rdquo;, me cont&oacute; Brickhill, que tiene m&aacute;s de 70 a&ntilde;os y vive en Harare. &ldquo;Le dije algo as&iacute; como: 'Bienvenido a la lucha, camarada. Ahora vamos a por una cerveza&rdquo;. Pero ese fue el momento en que me convenc&iacute; de que Rodney era sincero. Obviamente, estaba loco, pero tambi&eacute;n era sincero&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hombre invisible</h2><p class="article-text">
        Brickhill instal&oacute; a Wilkinson y Gray en un piso franco y los someti&oacute; a meses de entrenamiento b&aacute;sico en t&eacute;cnicas de espionaje: contravigilancia, comunicaci&oacute;n secreta y resistencia al interrogatorio. Unos meses m&aacute;s tarde, Wilkinson finalmente entreg&oacute; los planos, pas&aacute;ndolos por la ventana de Brickhill mientras la familia estaba fuera. &ldquo;Todo era una especie de juego de intrigas y espionaje, que llevamos a cabo y luego celebramos&rdquo;, cont&oacute; Gray a&ntilde;os m&aacute;s tarde al periodista Yunus Carrim en <em>Attacking the Heart of Apartheid</em> (<em>Atacar el coraz&oacute;n del apartheid</em>), una historia oral de las Operaciones Especiales del MK: &ldquo;&iexcl;Hurra, ya hemos hecho nuestra parte! O eso cre&iacute;amos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Wilkinson no sab&iacute;a era que la participaci&oacute;n de Brickhill hab&iacute;a sido autorizada al m&aacute;s alto nivel. Dumiso Dabengwa, jefe de la Organizaci&oacute;n de Seguridad Nacional de la ZIPRA, hab&iacute;a dado personalmente el visto bueno a la operaci&oacute;n. El acto de sabotaje m&aacute;s trascendental de la historia de Sud&aacute;frica se puso en marcha en las altas esferas de la inteligencia zimbabuense antes incluso de que el saboteador supiera lo que estaba pasando.
    </p><p class="article-text">
        Un s&aacute;bado de agosto de 1981, Brickhill pidi&oacute; a Wilkinson que fuera a su casa. En el jard&iacute;n hab&iacute;a un hombre que, hasta entonces, solo hab&iacute;a existido en los susurros de los exiliados: Mac Maharaj. Nacido en Newcastle, en la provincia de Natal, en el seno de una familia india, Maharaj se hab&iacute;a unido a la resistencia clandestina contra el apartheid siendo muy joven y fue detenido en 1964 por sabotaje. Pas&oacute; 12 a&ntilde;os en Robben Island junto a Mandela. Al salir de prisi&oacute;n en 1976, sac&oacute; clandestinamente el manuscrito de la autobiograf&iacute;a de Mandela, transcrito con una letra min&uacute;scula y oculto entre las tapas de un cuaderno. Cuando habl&eacute; con &eacute;l por videoconferencia este a&ntilde;o, Maharaj ten&iacute;a 90 a&ntilde;os y conservaba una presencia imponente. Le pregunt&eacute; cu&aacute;l era su secreto para mantenerse tan l&uacute;cido.
    </p><p class="article-text">
         &mdash;Ir a la c&aacute;rcel&mdash; respondi&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mac Maharaj escoltado por la policía para asistir al funeral de su hermana en 1990.                            </span>
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        En su primer encuentro, Maharaj se fij&oacute; en la cicatriz de la frente de Wilkinson y le sac&oacute; toda la historia. &ldquo;Todo ese trasfondo&rdquo;, me dijo Maharaj, &ldquo;suger&iacute;a que se trataba de una persona de una comunidad privilegiada, pero de alguien con car&aacute;cter para hacer las cosas a su manera, sin dejarse atar por las reglas creadas por el sistema&rdquo;. Continu&oacute;: &ldquo;Era fumador de dagga, un hippy, un tipo que viv&iacute;a en una comuna. Y veo que es un elemento incontrolable. Pero era justo el hombre que necesit&aacute;bamos. No hab&iacute;a dejado rastro. No ten&iacute;a antecedentes pol&iacute;ticos, as&iacute; que pod&iacute;a regresar a Sud&aacute;frica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maharaj hizo una recomendaci&oacute;n espec&iacute;fica a los responsables del ANC de Wilkinson: Heather Gray era una influencia estabilizadora. Deb&iacute;an tratarla como la compa&ntilde;era operativa de Wilkinson. La conciencia pol&iacute;tica de Gray se hab&iacute;a despertado a una edad temprana, a trav&eacute;s de su hermana Diana, que particip&oacute; en el movimiento contra la guerra de Vietnam y en las revueltas estudiantiles de 1968. Gray estudiaba logopedia en la Universidad de Ciudad del Cabo y se opon&iacute;a a la energ&iacute;a nuclear mucho antes de conocer a Wilkinson. Dentro del ANC, me cont&oacute; Maharaj, la valoraci&oacute;n era que, de los dos, ella era la m&aacute;s s&oacute;lida. Pero a Maharaj tambi&eacute;n le impresion&oacute; que, detr&aacute;s de la dagga y el aspecto desali&ntilde;ado, Wilkinson fuera alguien que hab&iacute;a alcanzado la &eacute;lite de la esgrima. &ldquo;No es un deporte al que uno se dedique a la ligera&rdquo;, me dijo. &ldquo;No son solo reflejos. Exige una gran fortaleza mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los meses siguientes, los planos que Wilkinson hab&iacute;a sustra&iacute;do de Koeberg llegaron hasta Joe Slovo, jefe de Operaciones Especiales del MK, la unidad de sabotaje estrat&eacute;gico que depend&iacute;a directamente de Tambo. Slovo los hizo autentificar por cient&iacute;ficos nucleares de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y de Reino Unido. Eran aut&eacute;nticos.
    </p><p class="article-text">
        El ANC llevaba a&ntilde;os intentando averiguar c&oacute;mo atacar Koeberg. Una bomba dentro de la central, en las tapas de los reactores o en las salas de control, ser&iacute;a el golpe m&aacute;s simb&oacute;licamente devastador en la historia de la lucha. Ahora estaban en contacto con un hombre que hab&iacute;a trabajado en Koeberg, que conoc&iacute;a el interior de la central nuclear y que podr&iacute;a volver a entrar sin levantar sospechas. Le pidieron a Wilkinson que llevara a cabo la misi&oacute;n &eacute;l mismo. Que colocara las bombas.
    </p><p class="article-text">
        El comandante de campo asignado a la operaci&oacute;n era Aboobaker Ismail, nombre en clave Rashid: un licenciado en ciencias de 27 a&ntilde;os procedente de Lenasia, un barrio segregado para poblaci&oacute;n india al suroeste de Johannesburgo, callado, met&oacute;dico y obsesionado con los detalles. El valor de un operativo capaz de volver a entrar en la central, con un rostro que parec&iacute;a pertenecer a ese lugar, era mayor que el de cualquier comando que intentara cortar la valla desde el exterior. &iquest;Para qu&eacute; enviar una unidad cuando ya ten&iacute;an a un hombre invisible?
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson dijo que lo pensar&iacute;a. &ldquo;No (pensar) si era lo correcto&rdquo;, me dijo, sentado en una silla en Knysna 43 a&ntilde;os despu&eacute;s. &ldquo;Si no si ten&iacute;a alguna posibilidad, o si estaba dispuesto a arriesgarme. Para entonces ya era padre&hellip; As&iacute; que fue una decisi&oacute;n bastante importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Pensaste que te atrapar&iacute;an? &iquest;Qu&eacute; te matar&iacute;an? &mdash;le pregunt&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Ambas cosas.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Pensaste que era el &uacute;ltimo d&iacute;a de tu vida?
    </p><p class="article-text">
        &mdash; No. Pens&eacute; que era un riesgo. Un riesgo grave para la vida.
    </p><p class="article-text">
        Lo dijo con la naturalidad de quien habla del tiempo. Para cuando &eacute;l y Gray regresaron en coche de Zimbabue a Sud&aacute;frica en junio de 1982, ya hab&iacute;a dicho que s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El regreso</h2><p class="article-text">
        Sus amigos y familiares en Ciudad del Cabo no ten&iacute;an motivos para pensar que los 18 meses en Zimbabue hubieran sido otra cosa que una aventura. Wilkinson y Gray dijeron que volv&iacute;an a casa porque no pod&iacute;an sacar dinero de Sud&aacute;frica. Nadie fuera de los agentes del ANC que lo hab&iacute;an reclutado sab&iacute;a la verdad.
    </p><p class="article-text">
        El 19 de julio de 1982, a Wilkinson le expidieron un pase de acceso a Koeberg para su Renault 5 amarillo. Hab&iacute;a logrado conseguir un contrato temporal de ingenier&iacute;a que durar&iacute;a hasta mediados de diciembre. Faltaban unos seis meses para que la central entrara en funcionamiento; una fecha que el r&eacute;gimen anunci&oacute; a bombo y platillo en los peri&oacute;dicos. La ventana de oportunidad ten&iacute;a un marco muy concreto: la puesta en marcha del reactor y el vencimiento del contrato de Wilkinson converg&iacute;an en la misma fecha l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Durante los cinco meses siguientes, Wilkinson se reuni&oacute; con Rashid media docena de veces en Suazilandia, un peque&ntilde;o reino enclavado entre Mozambique y Sud&aacute;frica donde los servicios de inteligencia de ninguno de los dos bandos pod&iacute;an operar c&oacute;modamente. Wilkinson nunca contact&oacute; directamente con Rashid desde Sud&aacute;frica. Cuando necesitaba comunicarse con Rashid en Mozambique, enviaba un telegrama camuflado como una apuesta de carreras de caballos. Hab&iacute;an asignado n&uacute;meros a cada lugar dentro de la central, de modo que un mensaje sobre apostar por el n&uacute;mero 3, por ejemplo, era en realidad un mensaje sobre un reactor. Lo repasaban todo: objetivos, rutas de escape o c&oacute;mo estaban soportando Wilkinson y Gray la presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista con Carrim, Gray describi&oacute; m&aacute;s tarde el secretismo de la operaci&oacute;n: &ldquo;Un fin de semana, Rod les dijo a todos que nos hab&iacute;amos ido, y yo me qued&eacute; literalmente solo en esa casa durante todo el fin de semana, movi&eacute;ndome a escondidas con las cortinas cerradas y las luces apagadas. As&iacute; de cuidadosos &eacute;ramos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson estaba aterrorizado. &ldquo;A menudo me asaltaban serias dudas y una debilidad y un miedo paralizantes&rdquo;, me cont&oacute;: &ldquo;Empec&eacute; a tener alucinaciones, casi sospechando que me segu&iacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gray era la &uacute;nica persona con la que pod&iacute;a hablar. Solo le hab&iacute;a puesto una condici&oacute;n. &ldquo;Jam&aacute;s podr&iacute;a vivir con un accidente radiactivo&rdquo;, le dijo. La operaci&oacute;n ten&iacute;a que llevarse a cabo antes de que el combustible de uranio se cargara en los reactores y durante un fin de semana, en las primeras horas de la madrugada, para minimizar el riesgo de que alguien resultara herido.
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltima reuni&oacute;n, el &uacute;ltimo fin de semana de noviembre de 1982, Rashid le entreg&oacute; a Wilkinson un mapa en el que se indicaba d&oacute;nde hab&iacute;an escondido sus agentes las cuatro minas lapa: un buz&oacute;n abandonado en el Karoo, el semidesierto que se extiende por el interior de Sud&aacute;frica. Wilkinson memoriz&oacute; la ubicaci&oacute;n y luego se comi&oacute; el mapa. &Eacute;l y Gray salieron en coche antes del amanecer, localizaron los cuatro artefactos, los metieron en cajas de vino y se los llevaron a casa. Tem&iacute;an que hubiera un control de carretera en el camino de vuelta. No lo hab&iacute;a. Wilkinson mont&oacute; las bombas y las volvi&oacute; a enterrar, las cuatro juntas, en Melkbos, la playa al sur de Koeberg, y marc&oacute; el escondite con una tira de pl&aacute;stico amarillo.
    </p><p class="article-text">
        Unas semanas antes de la operaci&oacute;n, Gray se puso en contacto con Brickhill a trav&eacute;s del canal seguro que hab&iacute;an establecido en Harare. Estaba asustada. Wilkinson beb&iacute;a en exceso, se comportaba de forma err&aacute;tica y hablaba sin tapujos. Brickhill pregunt&oacute; al ANC si hab&iacute;a refuerzos disponibles. No los hab&iacute;a. &ldquo;El &uacute;nico refuerzo que ten&iacute;a era Heather&rdquo;, me dijo Maharaj. Aconsej&oacute; a Gray que se fuera al extranjero. No ten&iacute;a sentido quedarse para que la capturaran si no pod&iacute;a influir sobre Wilkinson. Ella regres&oacute; a Zimbabue y se sent&oacute; con Brickhill a esperar.
    </p><h2 class="article-text">El salpicadero</h2><p class="article-text">
        La mina lapa tiene aproximadamente el tama&ntilde;o de una botella de whisky. Tiene una placa magn&eacute;tica en un lado, por lo que se adhiere a cualquier superficie met&aacute;lica a la que se la pegue. Dentro de la carcasa hay una mecha temporizada: cuando se retira el pasador, un mecanismo inicia una lenta cuenta atr&aacute;s hasta la detonaci&oacute;n. No hay forma de detenerla una vez que se activa. Si el mecanismo falla, falla r&aacute;pido. A Wilkinson le hab&iacute;an dado las mechas m&aacute;s largas disponibles: 24 horas. Si se retira el pasador un viernes por la tarde, la mina detona el s&aacute;bado por la tarde, si todo funciona. Si algo sale mal, sale mal mientras a&uacute;n est&aacute;s dentro del edificio.
    </p><p class="article-text">
        Rashid hab&iacute;a abierto los dispositivos suministrados por los sovi&eacute;ticos y hab&iacute;a introducido termita en las carcasas, junto con el explosivo ya presente. La termita es una mezcla incendiaria de polvo de aluminio y &oacute;xido de hierro que arde a unos 2200 grados, temperatura suficiente para cortar el acero. Una vez que la termita se enciende, el agua hace que arda a mayor temperatura. Convertir&iacute;a cada mina de una bomba que explotaba en una bomba que explotaba y luego ard&iacute;a. De este modo, el fuego, a diferencia de una explosi&oacute;n, se propagar&iacute;a por el cableado. Se extiende.
    </p><p class="article-text">
        La disposici&oacute;n de Koeberg jugaba a favor de Wilkinson. Dos reactores, cada uno en su propio edificio de contenci&oacute;n, con dos salas de control conectadas entre s&iacute; mediante el mismo cableado. La l&oacute;gica de Rashid era sencilla: si se atacaba solo un reactor, el r&eacute;gimen podr&iacute;a utilizar piezas del otro y volver a ponerlo en funcionamiento. Si se atacaba todo, el da&ntilde;o ser&iacute;a en cadena. A Wilkinson se le orden&oacute; colocar una mina en cada una de las dos cabezas de los reactores y meter otra mina en el cableado bajo cada una de las dos salas de control.
    </p><p class="article-text">
        El problema era que tres niveles de seguridad se interpon&iacute;an entre Wilkinson y el reactor 1. Primero, un registro de veh&iacute;culos en la puerta. Luego, un control peatonal con un guardia y un perro. Por &uacute;ltimo, un vestuario antes de la zona limpia de la isla nuclear, donde todo el mundo ten&iacute;a que desnudarse y ponerse un mono de papel. Para los otros tres objetivos, solo ten&iacute;a que superar los dos primeros.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del reactor 1, se enfrentaba a otro reto. Un t&uacute;nel conectaba la zona sucia con la zona limpia, con dos tuber&iacute;as que discurr&iacute;an a lo largo de la pared. Un panel de madera contrachapada imped&iacute;a que el polvo entrara en la zona limpia, pero se hab&iacute;a cortado para dejar pasar las tuber&iacute;as, y entre estas hab&iacute;a un hueco lo suficientemente ancho como para una mina lapa. No pod&iacute;a llevarse el artefacto consigo a trav&eacute;s del vestuario, as&iacute; que tendr&iacute;a que pasarlo por el hueco, atravesar el vestuario y recogerlo al otro lado.
    </p><p class="article-text">
        La oficina de Wilkinson se encontraba entre la entrada de veh&iacute;culos y la planta. Entr&oacute; con una mina lapa escondida en un hueco detr&aacute;s del salpicadero del Renault el s&aacute;bado 11 de diciembre, y volvi&oacute; a hacerlo el lunes 13 y el martes 14. El mi&eacute;rcoles 15 perdi&oacute; los nervios y dej&oacute; la cuarta en casa. El jueves 16, el D&iacute;a del Voto &mdash;una festividad nacionalista afrik&aacute;ner, con el personal reducido al m&iacute;nimo&mdash;, introdujo el &uacute;ltimo dispositivo. En todas las ocasiones, en el aparcamiento, trasladaba la mina lapa del hueco del salpicadero a una bolsa de hombro. Guardaba la bolsa bajo llave en el caj&oacute;n de acero de su escritorio.
    </p><p class="article-text">
        A &uacute;ltima hora de la ma&ntilde;ana, los guardias del acceso peatonal entraban en la &uacute;ltima hora de somnolencia antes del cambio de turno del mediod&iacute;a. Esa era la oportunidad. Wilkinson sacaba la mina de su caj&oacute;n, se la ajustaba al cintur&oacute;n bajo la camisa, recorr&iacute;a el pasillo y atravesaba el control con las manos en los bolsillos. El perro nunca se mov&iacute;a. El guardia nunca miraba dos veces.
    </p><h2 class="article-text">El &uacute;ltimo d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Viernes, 17 de diciembre de 1982. Su &uacute;ltimo d&iacute;a de trabajo. Entre las 10:30 y las 11:30 de la ma&ntilde;ana, Wilkinson llev&oacute; las cuatro bombas lapa, una por una, desde el caj&oacute;n de su escritorio hasta sus posiciones finales previstas: una en cada una de las dos cabezas del reactor, otra metida entre el cableado debajo de cada una de las dos salas de control. Super&oacute; el &uacute;ltimo control de seguridad, recogi&oacute; el dispositivo que hab&iacute;a pasado por el panel a principios de semana y se dirigi&oacute; hacia la entrada. Un guardia lo observaba. El reactor estaba a punto de entrar en funcionamiento. No hab&iacute;a ninguna raz&oacute;n leg&iacute;tima para que nadie estuviera all&iacute;. La mirada del guardia se prolong&oacute; demasiado. Wilkinson se qued&oacute; paralizado. Se dio la vuelta. Le dijo al guardia que volver&iacute;a en media hora. Sali&oacute;. Nunca regres&oacute;. En su lugar, coloc&oacute; ese dispositivo en el reactor 2.
    </p><p class="article-text">
        Nadie m&aacute;s lo detuvo. Nadie le pregunt&oacute; nada. Volvi&oacute; a su escritorio y esper&oacute; a la hora de comer.
    </p><p class="article-text">
        Sacar los pasadores fue la tarea de aquella tarde. Al sacar el pasador de una espoleta de 24 horas, pod&iacute;an ocurrir dos cosas. O bien un mecanismo de corte de plomo iniciaba una cuenta atr&aacute;s lenta y silenciosa dentro de la carcasa &mdash;sin tictac, sin clic, sin ninguna se&ntilde;al externa de que algo hubiera cambiado&mdash; o bien el mecanismo fallaba y la mina detonaba en la mano. No hab&iacute;a t&eacute;rmino medio. No hab&iacute;a forma de saber cu&aacute;l de las dos opciones te tocar&iacute;a hasta tirar del pasador.
    </p><p class="article-text">
        Hizo lo primero. Esper&oacute;. Segu&iacute;a vivo.
    </p><p class="article-text">
        Se acerc&oacute; a la segunda. Tir&oacute;. Vivo.
    </p><p class="article-text">
        Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cuatro veces se coloc&oacute; junto a un explosivo activo con termita en la carcasa, tir&oacute; de la anilla, le dio la espalda y sali&oacute; de la sala, y cuatro veces el mecanismo aguant&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de las 5 de la tarde, tom&oacute; unas copas de despedida con sus colegas. Les hab&iacute;a dicho que iba a ver a su novia a Londres (esa parte era cierta: Inglaterra era su destino final, aunque Gray se encontraba en realidad en Zimbabue en ese momento). Todos le desearon lo mejor a Wilkinson. Se qued&oacute; all&iacute; de pie con una copa en la mano, despidi&eacute;ndose de unos compa&ntilde;eros que estaban de pie sobre cuatro bombas de relojer&iacute;a, y ninguno de ellos ten&iacute;a la m&aacute;s m&iacute;nima idea, porque el terrorista se parec&iacute;a a ellos, hablaba como ellos y jugaba al squash con su jefe.
    </p><h2 class="article-text">La llamada</h2><p class="article-text">
        Wilkinson se subi&oacute; a su bicicleta y sali&oacute; de Koeberg. Su amiga Shauna Westcott lo llev&oacute; al aeropuerto internacional de Ciudad del Cabo, con la bicicleta en la parte trasera del coche. &Eacute;l le entreg&oacute; sus botas de trabajo y su mono. Las botas hab&iacute;an dejado huellas en el polvo cerca de los artefactos. Le pidi&oacute; que se deshiciera de ellas. Ella no hizo preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Tom&oacute; un vuelo al aeropuerto de Johannesburgo, donde su hermana Cathy fue a recogerlo. Se subi&oacute; a su coche. Ella lo mir&oacute; y empez&oacute; a llorar. Ninguno de los dos se movi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; has hecho?&ldquo;&mdash; le pregunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No puedo dec&iacute;rtelo&mdash; contest&oacute; &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Has matado a alguien?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No lo creo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Es algo pol&iacute;tico o criminal?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Esa respuesta la tranquiliz&oacute; un poco. Puso el coche en marcha y se dirigieron hacia la frontera con Suazilandia. Wilkinson no consegu&iacute;a encontrar el paso fronterizo. Al final, un pastorcillo le indic&oacute; una valla de alambre de p&uacute;as en mal estado. Esa era la frontera internacional entre la Sud&aacute;frica del apartheid y Suazilandia.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado, Wilkinson encontr&oacute; un arroyo y se tumb&oacute; en &eacute;l con toda la ropa puesta. La gente que pasaba se re&iacute;a del hombre blanco en el agua, y &eacute;l les devolv&iacute;a la risa. Entonces se desat&oacute; el cielo: una granizada tan violenta que tuvo que arrastrarse bajo un &aacute;rbol. Se sinti&oacute; liberado.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, s&aacute;bado 18 de diciembre, tom&oacute; un autob&uacute;s a Manzini, la segunda ciudad m&aacute;s grande de Suazilandia y su centro comercial, y luego sigui&oacute; hasta el Wimpy Bar en Mbabane, la capital, donde Rashid le hab&iacute;a dicho que alguien vendr&iacute;a a buscarlo. Ten&iacute;a que mirar la hora cada hora. No sab&iacute;a qui&eacute;n llegar&iacute;a. No sab&iacute;a qu&eacute; aspecto tendr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No vino nadie. &ldquo;Vaya si esper&eacute;. Estaba cabreado&rdquo;, me cont&oacute; Wilkinson.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que prob&oacute; el plan B: un n&uacute;mero de tel&eacute;fono de Rashid en Maputo, Mozambique. Se puso a la cola de la cabina telef&oacute;nica. Veinte minutos. Cuando lleg&oacute; al principio, marc&oacute; el n&uacute;mero de Rashid y oy&oacute; lo que parec&iacute;a un tono de ocupado. Colg&oacute; y se fue al final de la cola. Veinte minutos m&aacute;s. Marc&oacute;. Ocupado. Colg&oacute;. Al final de la cola.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Wilkinson no sab&iacute;a, y solo descubrir&iacute;a mucho m&aacute;s tarde, era que el tono de ocupado sudafricano sonaba id&eacute;ntico al tono de llamada mozambique&ntilde;o. Cada vez que pensaba que la l&iacute;nea estaba ocupada, en realidad hab&iacute;a estado sonando. Le hab&iacute;a colgado a su propio comandante.
    </p><p class="article-text">
        La tercera vez que alcanz&oacute; el principio de la cola, tras m&aacute;s de una hora de espera, perdi&oacute; la paciencia. Fingi&oacute; que la llamada se hab&iacute;a conectado y empez&oacute; a hablar solo, con el tono distra&iacute;do de un hombre ocupado. Asinti&oacute;. Murmur&oacute;. Dijo &ldquo;aj&aacute;&rdquo;. Y entonces, de repente, para sorpresa de Wilkinson, Rashid le contest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson mantuvo un tono coloquial. Ten&iacute;a tres cosas que comunicar: necesitaba un medio de transporte para ir de Mbabane a Maputo; la valla entre los dos pa&iacute;ses era demasiado alta para saltarla, y no ten&iacute;a sello de entrada en su pasaporte porque hab&iacute;a entrado por la valla de una granja. Supuso que los sudafricanos estaban escuchando todas las llamadas que cruzaban las l&iacute;neas de Suazilandia, pero se las arregl&oacute; para transmitir sus mensajes en clave. Rashid lo organiz&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        La tarde siguiente, el domingo 19 de diciembre, Wilkinson tom&oacute; el vuelo de las 17:00 de Mbabane a Maputo. Rashid lo recibi&oacute; con whisky y pescado sovi&eacute;tico. Fue all&iacute;, en Maputo, donde Wilkinson se enter&oacute; de lo que hab&iacute;a pasado. Las cuatro minas hab&iacute;an detonado. Nadie hab&iacute;a resultado herido. Wilkinson bebi&oacute; y celebr&oacute;. Estaba vivo.
    </p><p class="article-text">
        La primera mina hab&iacute;a detonado a las 15:23 del s&aacute;bado 18 de diciembre. La segunda, a las 20:40. La tercera, a las 23:24. La cuarta, a las 02:53 de la madrugada del domingo. Cuatro explosiones en apenas doce horas. Pero la central segu&iacute;a en obras y en fase de puesta en marcha, no operativa: entre una detonaci&oacute;n y otra, las distintas secciones estaban pr&aacute;cticamente vac&iacute;as. Nadie result&oacute; herido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada del New York Times tras la explosión en la central nuclear."
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            <span class="title">
                Portada del New York Times tras la explosión en la central nuclear.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Harare, Brickhill y Gray se hab&iacute;an refugiado con un peque&ntilde;o grupo de compa&ntilde;eros en la casa de Howard Barrell, un periodista que colaboraba discretamente con los servicios de inteligencia del ANC, bebiendo whisky y escuchando el World Service de la BBC. Barrell no sab&iacute;a nada de aquella operaci&oacute;n. Cuando lleg&oacute; el primer informe, en la madrugada del domingo 19 de diciembre, Brickhill le pidi&oacute; &mdash;sin decirle por qu&eacute;&mdash; que llamara a sus contactos en la redacci&oacute;n y averiguara lo que pudiera. A la ma&ntilde;ana siguiente, la noticia estaba en la portada del The New York Times bajo el titular &ldquo;Bombas da&ntilde;an las instalaciones de una central nuclear en Sud&aacute;frica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, en Maputo, llevaron a Wilkinson a conocer a Oliver Tambo, el hombre que hab&iacute;a mantenido vivo el movimiento antiapartheid desde un escritorio en Lusaka mientras Mandela estaba en prisi&oacute;n. Tambo mir&oacute; a Wilkinson con una expresi&oacute;n parecida a la sorpresa. Luego lo abraz&oacute; y ambos lloraron. L&aacute;grimas de alegr&iacute;a, dijo Wilkinson.
    </p><p class="article-text">
        A la operaci&oacute;n se le hab&iacute;a asignado un nombre en clave. Joe Slovo y Rashid la hab&iacute;an bautizado como Operaci&oacute;n Mac, en honor a Maharaj, cuya labor en el reclutamiento de Wilkinson hab&iacute;a sido clave. El propio Maharaj no se enter&oacute; del nombre hasta meses despu&eacute;s, en un pasillo de Lusaka, en el hotel, cuando Tambo y Slovo se lo contaron de pasada. Era, en otras palabras, un gui&ntilde;o y un acto de agradecimiento.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os fueron enormes: 500 millones de rands &mdash;unos 500 millones de d&oacute;lares de la &eacute;poca, equivalentes entonces a alrededor de 450 millones de euros&mdash; cuando el rand y el d&oacute;lar cotizaban pr&aacute;cticamente a la par. El proyecto acumul&oacute; un retraso de 18 meses. Un directivo de Eskom, la empresa estatal que gestionaba la central nuclear, culp&oacute; p&uacute;blicamente a la banda Baader-Meinhof, los militantes de extrema izquierda de Alemania Occidental. Otros sospechaban de un sabotaje interno en Framatome, la compa&ntilde;&iacute;a francesa que hab&iacute;a construido la planta.
    </p><p class="article-text">
        La identidad de los autores permaneci&oacute; envuelta en el misterio durante trece a&ntilde;os. Entonces, el 15 de diciembre de 1995, David Beresford public&oacute; una portada en el <em>Mail &amp; Guardian</em> &mdash;el peri&oacute;dico de referencia de Sud&aacute;frica&mdash; con un titular que parec&iacute;a sacado de una novela de espionaje: &ldquo;C&oacute;mo volamos Koeberg (y escapamos en bicicleta)&rdquo;. En el art&iacute;culo identificaba a Wilkinson por su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Para Maharaj, lo importante era que, junto con el ataque del ANC en 1980 contra las refiner&iacute;as de combustible de Sasol, Koeberg hab&iacute;a demostrado la capacidad del movimiento antiapartheid para golpear la infraestructura estrat&eacute;gica del r&eacute;gimen. &ldquo;No hab&iacute;a ning&uacute;n objetivo fuera de nuestro alcance&rdquo;, me dijo. &ldquo;No por nuestra supuesta eficiencia, sino por la naturaleza del sistema. La abrumadora mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n negra oprimida, aunque hubiera colaboradores, por puro instinto se opondr&iacute;a a vivir bajo la humillaci&oacute;n que el apartheid les impon&iacute;a. Y en la comunidad blanca habr&iacute;a j&oacute;venes que empezaban a cuestionarse las cosas. No est&aacute;bamos solos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson hab&iacute;a dado por hecho que sus compa&ntilde;eros en la central nuclear lo se&ntilde;alar&iacute;an como el autor del atentado. Al fin y al cabo, hab&iacute;a criticado abiertamente la energ&iacute;a nuclear en el bar reservado a los blancos de la obra. Pero ni siquiera lo mencionaron. &Eacute;l trabajaba para los contratistas civiles; los operadores que manejaban las salas de control nunca se habr&iacute;an cruzado en su camino. Dave Thomas, que hab&iacute;a empezado a trabajar en la sala de control de Koeberg ese a&ntilde;o, me dijo: &ldquo;Nunca estuvo en nuestro radar como posible autor. El aparato de seguridad m&aacute;s paranoico del continente hab&iacute;a construido, sin pretenderlo, la tapadera perfecta para el hombre que iba a volarlo por los aires.
    </p><p class="article-text">
        El ANC envi&oacute; a Wilkinson a Inglaterra. Gray se reuni&oacute; con &eacute;l y se casaron en diciembre de 1983. Se instalaron en Woodbridge, Suffolk, sirviendo pintas en el pub Mariner&rsquo;s Arms mientras &eacute;l esperaba tener un permiso de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El consejo de Maharaj fue que aceptara la bonificaci&oacute;n de 1.500 libras &mdash;unos 2.200 euros al cambio actual de entonces&mdash; que el ANC ofrec&iacute;a a sus agentes y desapareciera. Wilkinson hizo una contraoferta: se quedar&iacute;a con 150 libras y seguir&iacute;a trabajando para ellos. Maharaj le dijo que era un error, pero Wilkinson no quer&iacute;a convertirse en un hombre invisible y tener que pasar el resto de su vida escondido.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente idea de Wilkinson fue un cami&oacute;n tur&iacute;stico con un alijo de armas oculto bajo los asientos de los pasajeros. Los mochileros desprevenidos que cruzaban a Sud&aacute;frica servir&iacute;an de tapadera. El ANC, a trav&eacute;s de una empresa pantalla con sede en Londres llamada <em>Africa Hinterland</em>, dirigida por Mannie Brown &mdash;un exiliado del ANC y veterano comunista&mdash; financi&oacute; el proyecto, asumi&oacute; su propiedad y reclut&oacute; conductores vinculados a los partidos comunistas brit&aacute;nico y holand&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson dise&ntilde;&oacute; el cami&oacute;n, un Bedford, y ayud&oacute; a construirlo en un taller a las afueras de Ipswich en 1986. Nunca realiz&oacute; un solo viaje. <em>Africa Hinterland</em> cruz&oacute; la frontera unas cuarenta veces entre 1986 y 1993 sin ser descubierta jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson y Gray regresaron a Sud&aacute;frica en abril de 1991, un a&ntilde;o despu&eacute;s de la liberaci&oacute;n de Mandela, y se instalaron en Knysna, la ciudad costera donde Wilkinson acabar&iacute;a pasando sus &uacute;ltimos a&ntilde;os en el anonimato. Wilkinson segu&iacute;a siendo un agente del ANC. Con Mandela libre y el movimiento legalizado por primera vez en tres d&eacute;cadas, el ANC estaba abriendo oficinas por todo el pa&iacute;s. En Knysna, se le pidi&oacute; a Wilkinson que dirigiera tanto la oficina local del ANC como una oficina del Partido Comunista, el tipo de doble cargo que se asignaba a exagentes de confianza.
    </p><h2 class="article-text">El final del anonimato</h2><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, ese mismo a&ntilde;o, Raymond Mhlaba, que hab&iacute;a pasado 25 a&ntilde;os en prisi&oacute;n junto a Mandela y hab&iacute;a sido liberado en octubre de 1989, iba a pronunciar un discurso en un mitin pol&iacute;tico en la ciudad. El ANC imprimi&oacute; un folleto anunciando el mitin e incluy&oacute; el n&uacute;mero de tel&eacute;fono de la casa de los Wilkinson como contacto. El tel&eacute;fono estaba a nombre de Gray. Poco despu&eacute;s, apareci&oacute; una nota bajo la puerta: &ldquo;Objetivo n&uacute;mero 33: Heather Wilkinson&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estaba firmada por un escuadr&oacute;n de la muerte de extrema derecha. Grupos de motociclistas comenzaron a pasar frente a la casa con escopetas cruzadas a la espalda. Las dos hijas peque&ntilde;as de la pareja estaban dentro, protegidas solo por una pared de madera. Gray acudi&oacute; a su padre, un hombre al que Wilkinson describe sin amargura como &ldquo;pap&aacute; multimillonario&rdquo;. El padre le pidi&oacute; a su hija que volviera al hogar familiar, con las nietas. No invit&oacute; a Wilkinson. Era la decisi&oacute;n sensata. Wilkinson lo sab&iacute;a. Simplemente, &eacute;l no hab&iacute;a sido tenido en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Wilkinson tiene 76 a&ntilde;os. Sus pulmones est&aacute;n marcados por la tuberculosis. En alg&uacute;n lugar de la casa donde vive hay una flauta que le envi&eacute; desde una tienda de Johannesburgo, porque no pude encontrar ninguna en Knysna. Wilkinson aprendi&oacute; a tocarla de ni&ntilde;o. El instrumento pertenec&iacute;a a los barrios negros segregados. En la d&eacute;cada de los cincuenta, un m&uacute;sico negro llamado Spokes Mashiyane, que tocaba en las mismas calles de Johannesburgo donde Wilkinson creci&oacute;, convirti&oacute; la m&uacute;sica callejera kwela en el sonido m&aacute;s vendido de su &eacute;poca. Era m&uacute;sica para el pueblo que el apartheid hab&iacute;a oprimido. Wilkinson bombarde&oacute; una central nuclear por ese movimiento. Ahora toca kwela, un g&eacute;nero popular nacido en los <em>barrios segregados</em> sudafricanos, con los pulmones marcados por la enfermedad, en una ciudad que a&uacute;n no ha descubierto qui&eacute;n es.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cay&oacute; enfermo, Matilda Knill le dijo:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No puedes morirte. Todav&iacute;a tienes muchas cuentas pendientes.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;De acuerdo&mdash; respondi&oacute; Wilkinson&mdash;. &iquest;Qu&eacute; tengo que hacer?
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducido por Emma Reverter</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Stephen Robert Morse]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hombre-volo-central-nuclear-desaparecio-bicicleta_1_13575184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 19:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hombre que voló una central nuclear y desapareció en bicicleta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudáfrica,Apartheid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciudad del Cabo rozó el 'Día Cero' y dejó una advertencia mundial sobre lo rápido que una gran ciudad puede quedarse sin agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ciudad-cabo-rozo-dia-cero-dejo-advertencia-mundial-rapido-gran-ciudad-quedarse-agua-pm_1_13540118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74cd88a2-5ca5-4843-8b25-cb9bdd01e8fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1015y305.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciudad del Cabo rozó el &#039;Día Cero&#039; y dejó una advertencia mundial sobre lo rápido que una gran ciudad puede quedarse sin agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gestión del agua - La falta prolongada de precipitaciones acercó la ciudad al límite establecido, aunque distintas actuaciones municipales y la colaboración ciudadana consiguieron preservar suficiente suministro hasta la recuperación meteorológica</p><p class="subtitle">Mapas y claves para entender qué está pasando con la sequía en Cantabria</p></div><p class="article-text">
        Abrir el grifo y descubrir que no sale una gota cambiar&iacute;a de golpe la vida cotidiana de cualquier ciudad, desde cocinar hasta mantener hospitales y negocios en funcionamiento. Ese escenario estuvo cerca de materializarse en <strong>Ciudad del Cabo</strong>, donde la amenaza del llamado <em><strong>D&iacute;a Cero</strong></em> contemplaba<strong> cerrar parte de la red municipal y repartir raciones diarias </strong>de hasta 25 litros por persona.
    </p><p class="article-text">
        La crisis que llev&oacute; a Ciudad del Cabo hasta ese punto naci&oacute; tras una <strong>sequ&iacute;a iniciada en 2015</strong>, que dej&oacute; los embalses en torno al 20% de su capacidad en 2018. El umbral de emergencia se hab&iacute;a fijado en el 13,5%, nivel a partir del cual comenzar&iacute;an los cortes parciales de la red. La <strong>ciudad evit&oacute; ese desenlace tras reducir el consumo y recibir lluvias invernales </strong>que recuperaron las reservas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anthony Turton</strong>, profesor em&eacute;rito del Centro de Gesti&oacute;n Ambiental de la Universidad del Estado Libre y antiguo oficial del Servicio Nacional de Inteligencia sudafricano, <strong>acab&oacute; trasladando aquellas lecciones hasta Australia</strong>. Tras una entrevista con<em> BBC News</em> grabada dentro de una piscina vac&iacute;a, recibi&oacute; el inter&eacute;s de profesionales de Canad&aacute;, Nueva Zelanda y Australia, y despu&eacute;s intervino ante el <em>Engineering Institute of Technology </em>en Perth. Ya instalado en Australia, ha trabajado como revisor externo para autoridades de Victoria y Queensland ante posibles episodios de riesgo h&iacute;drico.
    </p><h2 class="article-text">Varias medidas consiguieron rebajar la demanda urbana</h2><p class="article-text">
        Las medidas aplicadas en Ciudad del Cabo abarcaron acuerdos de agua con agricultores, acu&iacute;feros, desalaci&oacute;n de emergencia, subidas de tarifas y dispositivos de restricci&oacute;n. <strong>Hugh Cole </strong>se&ntilde;al&oacute; en <em>VoxDev</em> que resulta dif&iacute;cil aislar el efecto de cada intervenci&oacute;n porque varias coincidieron. Entre las actuaciones con mayor efecto situ&oacute; la <strong>comunicaci&oacute;n con los residentes para reducir la demanda y la gesti&oacute;n de la presi&oacute;n de la red</strong>, que disminuy&oacute; las fugas y el caudal de los grifos.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de Turton hab&iacute;a situado el agua dentro de la seguridad nacional antes de su etapa australiana, tras participar como miembro fundador del Servicio Secreto Sudafricano. Su trabajo ha relacionado los recursos h&iacute;dricos con amenazas para la estabilidad nacional. En <em>ZME Science </em>defini&oacute; as&iacute; esa perspectiva: &ldquo;<strong>Considero el agua una cuesti&oacute;n de seguridad nacional</strong>&rdquo;.
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            <span class="title">
                Los datos permiten estudiar nuevas soluciones para el suministro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las diferencias regulatorias entre Sud&aacute;frica y Australia ofrecen otro &aacute;ngulo sobre esa seguridad por la responsabilidad econ&oacute;mica atribuida al recurso. Turton record&oacute; en<em> ZME Science</em> que<strong> Sud&aacute;frica nacionaliz&oacute; el agua en 1994 y se&ntilde;al&oacute; que en Australia personas y empresas pueden poseer derechos sobre ella</strong>. Tambi&eacute;n puso como ejemplo <em>Snowy 2.0</em>, donde el agua que desciende genera electricidad y la energ&iacute;a excedente de fuentes solares y e&oacute;licas permite bombearla de nuevo hacia arriba.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la sequ&iacute;a dej&oacute; adem&aacute;s una<strong> infraestructura de datos que Ciudad del Cabo ha seguido utilizando</strong> para orientar inversiones y reformas del servicio. Seg&uacute;n <em>VoxDev</em>, la ciudad cre&oacute; una estrategia h&iacute;drica, un panel p&uacute;blico sobre consumo y niveles de los embalses y una nueva cartograf&iacute;a de las zonas de presi&oacute;n. Esa capacidad pas&oacute; despu&eacute;s a la respuesta frente a la COVID-19 e incorpora informaci&oacute;n administrativa, estad&iacute;sticas nacionales, encuestas municipales y datos de alta frecuencia obtenidos mediante acuerdos con empresas.
    </p><h2 class="article-text">Ciudad del Cabo prepara nuevas fuentes para futuras sequ&iacute;as</h2><p class="article-text">
        La colaboraci&oacute;n con el Water, Air, and Energy Lab de J-PAL Africa, ubicado en la Universidad de Ciudad del Cabo, ha llevado esa base informativa a <strong>proyectos sobre subsidios el&eacute;ctricos y contadores avanzados de agua</strong>. Uno de los estudios aprovecha la instalaci&oacute;n por fases de nuevos contadores para medir sus efectos sobre facturaci&oacute;n, detecci&oacute;n de fugas y comportamiento de los consumidores. Cole explic&oacute; en <em>VoxDev</em> que el <strong>calendario escalonado ofrec&iacute;a una oportunidad </strong>para asignar el acceso de forma aleatoria y estudiar sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kirsty Carden</strong>, directora del<em> Future Water Institute</em>, particip&oacute; junto a su equipo como asesora durante la sequ&iacute;a y defendi&oacute; en <em>ZME Science</em> la necesidad de <strong>cambiar la relaci&oacute;n social con el agua</strong> desde edades tempranas. Ciudad del Cabo ha avanzado tambi&eacute;n con su<em> New Water Programme</em>, que contempla <strong>reutilizar aguas residuales tratadas </strong>mediante varias barreras de depuraci&oacute;n hasta alcanzar calidad potable, mientras proyectos como <em>Faure New Water Scheme</em> buscan reducir la dependencia de los embalses superficiales. La investigaci&oacute;n incluye asimismo la recarga gestionada de acu&iacute;feros con aguas pluviales y efluentes tratados para reforzar las reservas subterr&aacute;neas ante futuras sequ&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ciudad-cabo-rozo-dia-cero-dejo-advertencia-mundial-rapido-gran-ciudad-quedarse-agua-pm_1_13540118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 11:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciudad del Cabo rozó el 'Día Cero' y dejó una advertencia mundial sobre lo rápido que una gran ciudad puede quedarse sin agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agua,Sudáfrica,Sequía,Cambio climático,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump les prometió asilo ante un "genocidio blanco" inexistente, pero ahora EEUU rechaza sus solicitudes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-les-prometio-asilo-genocidio-blanco-inexistente-ahora-eeuu-rechaza-solicitudes_1_13514584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c49f8a7-2c46-4502-83c2-6e7b32cb3bc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x309y137.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump les prometió asilo ante un &quot;genocidio blanco&quot; inexistente, pero ahora EEUU rechaza sus solicitudes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">EEUU anunció un programa de asilo para sudafricanos blancos mientras cerraba la puerta a los procedentes de guerras y persecuciones reales</p><p class="subtitle">El 'genocidio blanco' del que habla Trump no existe: la realidad frente a sus mentiras en la encerrona al presidente de Sudáfrica
</p></div><p class="article-text">
        Cuando Donald Trump anunci&oacute; en febrero de 2025 que Estados Unidos aceptar&iacute;a como refugiados a los <em>afrik&aacute;ners</em> de Sud&aacute;frica, descendientes principalmente de colonos neerlandeses establecidos en el pa&iacute;s desde el siglo XVII, muchos sudafricanos blancos que se consideraban v&iacute;ctimas del racismo en su pa&iacute;s pensaron que sus plegarias hab&iacute;an sido escuchadas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en los &uacute;ltimos meses, el Servicio de Ciudadan&iacute;a e Inmigraci&oacute;n de Estados Unidos (USCIS) ha rechazado las peticiones de decenas de personas que hab&iacute;an solicitado entrar en el programa de asilo, lo que ha dejado a muchas de ellas consternadas y confundidas ante la perspectiva de tener que enfrentarse a lo que Trump ha <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/genocidio-blanco-habla-trump-no-existe-realidad-frente-mentiras-encerrona-presidente-sudafrica_129_12320085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirmado falsamente como un &ldquo;genocidio de blancos&rdquo; en Sud&aacute;frica</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tras el decreto de Trump de febrero de 2025 en el que se anunciaba el programa de reasentamiento &mdash;que se ampli&oacute; para incluir a miembros de una &ldquo;minor&iacute;a racial&rdquo;&mdash;, <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/may/12/white-south-africans-trump" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el primer grupo de 68</a> sudafricanos blancos lleg&oacute; a Estados Unidos en mayo de ese mismo a&ntilde;o. Al mismo tiempo, Estados Unidos suspendi&oacute; el programa de refugiados para todas las dem&aacute;s personas que hu&iacute;an de guerras y persecuciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, seg&uacute;n cifras del Departamento de Estado, m&aacute;s de 13.000 personas se han reasentado en Estados Unidos. El ritmo de llegadas tambi&eacute;n se est&aacute; acelerando: solo en agosto fueron admitidas m&aacute;s de 2.600 personas.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>afrik&aacute;ners</em>, descendientes de colonos holandeses y franceses, gobernaron Sud&aacute;frica durante el apartheid. El r&eacute;gimen reprimi&oacute; a la mayor&iacute;a negra y consolid&oacute; la seguridad y la riqueza de la poblaci&oacute;n blanca.
    </p><p class="article-text">
        Desde el fin del apartheid, hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, las pol&iacute;ticas de acci&oacute;n afirmativa han contribuido a crear una &eacute;lite y una clase media negras. Sin embargo, <a href="https://www.statssa.gov.za/publications/P0211/Presentation%20QLFS%20Q2%202026.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n datos oficiales</a>, cerca del 38% de los sudafricanos negros est&aacute;n desempleados, frente al 9% de los sudafricanos blancos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las pol&iacute;ticas de &ldquo;empoderamiento econ&oacute;mico negro&rdquo;, junto con las elevadas tasas de delincuencia que afectan a toda la poblaci&oacute;n, han fomentado <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/apr/30/a-godsend-the-white-afrikaners-lining-up-to-accept-trumps-offer-of-asylum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre algunos sudafricanos blancos</a> la <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/apr/30/a-godsend-the-white-afrikaners-lining-up-to-accept-trumps-offer-of-asylum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sensaci&oacute;n</a> de que ahora son ellos las v&iacute;ctimas de la discriminaci&oacute;n racial.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/aug/23/white-farmers-trump-south-africa-tucker-carlson-far-right-influence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extrema derecha racista</a> tambi&eacute;n lleva tiempo haciendo hincapi&eacute; en los brutales asesinatos de granjeros sudafricanos blancos, alegando que son una prueba de que los blancos est&aacute;n en el punto de mira. Los datos oficiales sobre delincuencia no muestran que los granjeros o los blancos sufran &iacute;ndices de delincuencia m&aacute;s elevados que el resto de poblaci&oacute;n. Eso no ha impedido que Trump se haga eco de estas afirmaciones, a pesar de que el Gobierno sudafricano lo ha desmentido en&eacute;rgicamente.
    </p><p class="article-text">
        El 30 de junio, los grupos de Facebook y WhatsApp para solicitantes de asilo, tanto los que a&uacute;n est&aacute;n en proceso como los que ya han obtenido el estatuto, comenzaron a llenarse de noticias sobre personas que hab&iacute;an empezado a recibir cartas en las que se les denegaba la solicitud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lloré como un niño. Era algo que de verdad creía que podía conseguir. Me creí toda esa propaganda</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Solicitante de asilo sudafricano</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Le escribimos para informarle de que, tras revisar su caso, el USCIS [Servicio de Ciudadan&iacute;a e Inmigraci&oacute;n de Estados Unidos] ha determinado que su solicitud no cumple los requisitos para continuar con el proceso de reasentamiento en Estados Unidos en este momento. Esta decisi&oacute;n es inapelable&rdquo;, se&ntilde;alaban varias notificaciones de denegaci&oacute;n a las que ha tenido acceso The Guardian.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; claro cu&aacute;ntas personas han sido consideradas no aptas. El USCIS no ha facilitado datos sobre el n&uacute;mero total de solicitudes de asilo y de denegaciones. Un grupo de WhatsApp creado para apoyar a los rechazados, llamado <em>Hope beyond the Letter</em> (Esperanza m&aacute;s all&aacute; de la carta), contaba con 311 miembros a fecha de 10 de septiembre, seg&uacute;n uno de los administradores, que sostiene que el n&uacute;mero de miembros fluct&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las cartas de inelegibilidad no indican los motivos del rechazo, algunos solicitantes han conseguido m&aacute;s informaci&oacute;n tras presentar solicitudes en virtud de la ley de transparencia (FOIA). El administrador del grupo de WhatsApp, un profesional independiente de la televisi&oacute;n de 64 a&ntilde;os que no quiere revelar su identidad, descubri&oacute; que su caso hab&iacute;a sido inicialmente &ldquo;recomendado para su aprobaci&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, la recomendaci&oacute;n se revoc&oacute; porque su exnovia, con la que hab&iacute;a presentado la solicitud, tiene antecedentes por posesi&oacute;n de marihuana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llor&eacute; como un ni&ntilde;o&rdquo;, recuerda sobre su reacci&oacute;n al recibir la carta de rechazo el 30 de junio, tras haber completado el proceso de selecci&oacute;n en noviembre. &ldquo;Era algo que de verdad cre&iacute;a que pod&iacute;a conseguir. Me cre&iacute; toda esa propaganda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Pieter y Liesl (nombres ficticios) se les comunic&oacute; el pasado noviembre que hab&iacute;an sido &ldquo;aprobados condicionalmente&rdquo; como refugiados. Ambos son <em>afrik&aacute;ners</em>, cada uno de los cuales perdi&oacute; a uno de sus abuelos, asesinado en una granja, y gestionaban una explotaci&oacute;n agr&iacute;cola cuando solicitaron el estatuto de refugiado.
    </p><p class="article-text">
        Pieter explic&oacute; que fue condenado por allanamiento en 2014, por lo que, seg&uacute;n &eacute;l, pag&oacute; una multa y no tuvo que comparecer ante el tribunal. Entre 2011 y 2024 obtuvo varios visados temporales para trabajar en granjas de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        La hija menor de la pareja naci&oacute; en Estados Unidos y es ciudadana estadounidense. En la respuesta a su solicitud de acceso a la informaci&oacute;n se dieron cuenta de que el USCIS hab&iacute;a registrado su nacionalidad como sudafricana y hab&iacute;a afirmado err&oacute;neamente que se quedar&iacute;a atr&aacute;s si se trasladaban a EEUU como refugiados.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, cuando recibieron una la de denegaci&oacute;n el 24 de julio ya hab&iacute;an vendido su casa, su coche y muchas de sus pertenencias. &ldquo;Tenemos que empezar de cero&rdquo;, lamenta Pieter.
    </p><p class="article-text">
        Otro solicitante atribuy&oacute; el rechazo de su solicitud y la de su esposa a una serie de malentendidos que, seg&uacute;n &eacute;l, se produjeron porque no pudo expresarse en su lengua materna, el afrik&aacute;ans. Los motivos que figuraban en la respuesta a su solicitud de acceso a la informaci&oacute;n fueron &ldquo;delito que implica depravaci&oacute;n moral&rdquo; y &ldquo;comisi&oacute;n de actos de tortura o ejecuciones extrajudiciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este hombre de 67 a&ntilde;os hab&iacute;a admitido haber disparado al menos a una persona negra cuando trabajaba como guardia de seguridad en 1995, pero afirma que lo hizo en defensa propia al intervenir durante el asalto de un grupo numeroso de personas a una tienda de bebidas alcoh&oacute;licas. &ldquo;Las autoridades llevaron a cabo una investigaci&oacute;n exhaustiva&rdquo;, explica: &ldquo;No se me imput&oacute; ning&uacute;n cargo porque no infring&iacute; la ley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una respuesta enviada por correo electr&oacute;nico que no aborda casos concretos, el portavoz del USCIS, Zach Kahler, ha indicado que &ldquo;El Departamento de Seguridad Nacional se compromete a reasentar a los refugiados afrik&aacute;ners que est&aacute;n siendo perseguidos por el Gobierno sudafricano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[El USCIS] examina cada solicitud de asilo caso por caso&hellip; [y] notifica a los extranjeros que no re&uacute;nen los requisitos para continuar con el tr&aacute;mite a trav&eacute;s del Programa de Admisi&oacute;n de Refugiados de Estados Unidos., incluidos aquellos que no cumplen los requisitos por motivos de seguridad p&uacute;blica o por antecedentes penales. Esta decisi&oacute;n es inapelable. Esta administraci&oacute;n siempre dar&aacute; prioridad a la seguridad y el bienestar del pueblo estadounidense&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rachel Savage]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-les-prometio-asilo-genocidio-blanco-inexistente-ahora-eeuu-rechaza-solicitudes_1_13514584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump les prometió asilo ante un "genocidio blanco" inexistente, pero ahora EEUU rechaza sus solicitudes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudáfrica,Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la familia de las sardinas, estos peces viajan en bancos de 15 kilómetros de largo y realizan una de las mayores migraciones del mundo marino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/familia-sardinas-peces-viajan-bancos-15-kilometros-realizan-mayores-migraciones-mundo-marino-pm_1_13446710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78ec9e6a-8377-4326-88eb-bc0bcc2dfe95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la familia de las sardinas, estos peces viajan en bancos de 15 kilómetros de largo y realizan una de las mayores migraciones del mundo marino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada año millones de sardinas sudafricanas se desplazan hacia el norte a lo largo de la escarpada costa este sudafricana, un viaje ligado a las bajas temperaturas que su especie requiere</p><p class="subtitle">Más pequeña que una gaviota, esta elegante ave marina tiene el pico rojo y vuela miles de kilómetros para huir del frío</p><p class="subtitle">Tres récords Guinness y un logro único: los zoólogos del Pairi Daiza han criado las tres especies de guacamayos azules</p></div><p class="article-text">
        Cada invierno austral, la costa de Sud&aacute;frica se convierte en el escenario de un gran fen&oacute;meno marino. Conocido mundialmente como el Sardine Run, es considerada <strong>la migraci&oacute;n de biomasa m&aacute;s grande </strong>registrada en el <strong>planeta</strong>. Se trata de un desplazamiento masivo de vida marina que sigue la trayectoria anual de millones de <a href="https://www.eldiario.es/temas/animales/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peces</a> a lo largo de la escarpada costa este sudafricana. Este espect&aacute;culo es tan impresionante que se considera el equivalente marino de la gran migraci&oacute;n que realizan los &ntilde;&uacute;es en las llanuras del Serengueti. La naturaleza despliega aqu&iacute; toda su fuerza en una vor&aacute;gine de movimientos y habilidades que parecen orquestados.
    </p><p class="article-text">
        Es una experiencia &eacute;pica que atrae tanto a cient&iacute;ficos como a aventureros ansiosos por presenciar la vida salvaje en su estado m&aacute;s &aacute;lgido. Y la protagonista de esta &eacute;pica traves&iacute;a es la peque&ntilde;a pero valiente <strong>sardina de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/sudafrica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;frica</a>, cuyo nombre cient&iacute;fico es <strong>Sardinops sagax</strong>. Estos peces, pertenecientes a la familia de las sardinas, inician su periplo anual en las fr&iacute;as aguas del Banco de Agulhas del Cabo. Entre los meses de mayo y julio, las sardinas se preparan para desovar antes de emprender su camino definitivo hacia el norte. El viaje est&aacute; estrechamente ligado a las corrientes marinas que fluyen por la costa, buscando siempre las bajas temperaturas que su especie requiere. 
    </p><p class="article-text">
        La corriente de Agulhas juega un papel fundamental al desplazar aguas m&aacute;s c&aacute;lidas y permitir que las sardinas sigan el flujo fr&iacute;o de Bengela. Es un misterio biol&oacute;gico que se repite puntualmente cada a&ntilde;o cuando el invierno se instala en la regi&oacute;n costera. Lo que hace que este evento sea verdaderamente colosal es el <strong>tama&ntilde;o</strong> de los <strong>bancos</strong> de peces que se forman durante el trayecto. Se ha registrado que estos card&uacute;menes pueden alcanzar los <strong>15 kil&oacute;metros de largo</strong> y unos <strong>4 kil&oacute;metros de ancho</strong> en su esplendor. Adem&aacute;s de su extensi&oacute;n horizontal, la masa de sardinas puede llegar a tener una profundidad de aproximadamente <strong>40 metros bajo la superficie</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Viajar en grupos tan masivos no es solo una cuestión de azar, sino una estrategia vital para su supervivencia en el entorno marino"
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            <span class="title">
                Viajar en grupos tan masivos no es solo una cuestión de azar, sino una estrategia vital para su supervivencia en el entorno marino                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Estas dimensiones l&oacute;gicamente crean una <strong>mancha oscura gigantesca</strong> en el oc&eacute;ano que es f&aacute;cilmente detectable desde el aire por los observadores especializados. Viajar en grupos tan masivos no es solo una cuesti&oacute;n de azar, sino una estrategia vital para su supervivencia en el entorno marino. La fuerza del grupo les permite cruzar barreras de corrientes que individualmente ser&iacute;an imposibles de superar para un pez peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Semejante acumulaci&oacute;n de alimento no pasa desapercibida para los grandes cazadores del oc&eacute;ano, que acuden en masa al gran banquete. Los primeros en llegar suelen ser los <strong>delfines </strong>comunes, que trabajan en equipo con una precisi&oacute;n asombrosa para localizar las presas. Desde el cielo, los <strong>alcatraces</strong> del Cabo se lanzan en picado a velocidades vertiginosas para atrapar a las sardinas desde la superficie. Se unen a la caza cormoranes, <strong>gaviotas</strong> y charranes, creando un caos organizado de vida que hace &ldquo;hervir&rdquo; el agua marina. Los delfines emplean t&aacute;cticas de pastoreo para obligar a los peces a subir a la superficie y quedar as&iacute; mucho m&aacute;s expuestos. 
    </p><p class="article-text">
        A este frenes&iacute; alimentario se unen tambi&eacute;n diversas especies de <strong>tiburones</strong>, como el cobrizo, el tibur&oacute;n oscuro y el punta negra. Estos depredadores penetran en las masas de peces con una precisi&oacute;n brutal, buscando cualquier individuo que quede separado del grupo. Las <strong>ballenas</strong> jorobadas y el rorcual de Bryde tambi&eacute;n hacen acto de presencia, emergiendo con sus enormes bocas abiertas al cielo. Incluso se han avistado ballenas francas australes y orcas siguiendo el rastro de este fest&iacute;n de plata en constante movimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Como mecanismo de <strong>defensa</strong> natural ante el incesante asedio, las sardinas se agrupan en formaciones circulares llamadas <strong>bolas de carnada</strong>. El instinto les dicta que existe seguridad en la proximidad extrema, formando una masa compacta que parece un solo ente vivo. Sin embargo, esta reacci&oacute;n las hace m&aacute;s detectables y permite a los depredadores romper la formaci&oacute;n para aislarlas finalmente. Los tiburones y delfines giran alrededor de estas bolas, manteniendo la presi&oacute;n para que no se dispersen antes del ataque. Algunas de estas esferas de vida pueden durar horas bajo el agua mientras los cazadores se turnan para alimentarse. 
    </p><h2 class="article-text">Preocupaciones</h2><p class="article-text">
        Para los seres humanos, ser testigos de este evento es una aventura que requiere paciencia y una gran dosis de adrenalina. Fot&oacute;grafos submarinos y buceadores de todo el mundo viajan a <strong>Sud&aacute;frica</strong> para documentar la acci&oacute;n desde el mismo epicentro. Las expediciones suelen partir en embarcaciones r&aacute;pidas asistidas por equipos a&eacute;reos que localizan las manchas oscuras. La emoci&oacute;n de saltar al agua rodeado de delfines, tiburones y millones de peces plateados es indescriptible aunque debe realizarse con respeto, ya que se trata de un entorno salvaje e impredecible. 
    </p><p class="article-text">
        La migraci&oacute;n de las sardinas es una delicia estacional pero, a pesar de su magnitud actual, existen preocupaciones sobre el impacto de la <strong>pesca incontrolada</strong> y el <strong>cambio clim&aacute;tico </strong>global. Algunos indicadores sugieren que las rutas y el tama&ntilde;o de las bolas podr&iacute;an estar cambiando debido a la acci&oacute;n humana, de ah&iacute; que sea fundamental proteger este fen&oacute;meno para que las futuras generaciones puedan seguir maravill&aacute;ndose con su cruda belleza. El Sardine Run no es solo un evento tur&iacute;stico, sino un pilar esencial del equilibrio ecol&oacute;gico del oc&eacute;ano austral. Cada a&ntilde;o que se repite, la naturaleza recuerda que todav&iacute;a guarda secretos fascinantes bajo la superficie azul del mar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/familia-sardinas-peces-viajan-bancos-15-kilometros-realizan-mayores-migraciones-mundo-marino-pm_1_13446710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 09:30:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la familia de las sardinas, estos peces viajan en bancos de 15 kilómetros de largo y realizan una de las mayores migraciones del mundo marino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Biodiversidad,Pesca,Sudáfrica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miles de personas migrantes escapan de Sudáfrica en plena ola xenófoba: "Si me quedo, me atacarán"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-personas-migrantes-escapan-sudafrica-plena-ola-xenofoba-si-quedo-atacaran_1_13347109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3048fe6b-2dc3-48e3-83ae-c72fa43c5a5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x886y485.jpg" width="1200" height="675" alt="Miles de personas migrantes escapan de Sudáfrica en plena ola xenófoba: &quot;Si me quedo, me atacarán&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los grupos que están detrás de las protestas, que volvieron a sacar a manifestantes a las calles el martes, pusieron un plazo arbitrario a las personas sin papeles hasta el 30 de junio para abandonar el país</p><p class="subtitle">El 'genocidio blanco' del que habla Trump no existe: la realidad frente a sus mentiras en la encerrona al presidente de Sudáfrica
</p></div><p class="article-text">
        En la ciudad sudafricana de Durban, la tensi&oacute;n se palpaba en el ambiente. Los comercios hab&iacute;an echado la verja y el silencio, poco com&uacute;n en la calle, era generalizado. Varios miles de manifestantes ataviados con trajes zul&uacute;es marcharon por la localidad costera. Blandiendo palos y porras, gritaban &ldquo;<em>Abahambe!&rdquo;</em> (&ldquo;&iexcl;Que se vayan!&rdquo;, en isizulu, la lengua m&aacute;s hablada del pa&iacute;s), una frase que se ha convertido en el grito de guerra de las protestas contra la inmigraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;frica contuvo la respiraci&oacute;n este martes mientras se desarrollaban nuevas protestas masivas en todo el pa&iacute;s, tras una campa&ntilde;a de varias semanas contra los extranjeros que ha dejado al menos cuatro muertos y decenas de miles de personas huyendo en busca de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Los grupos activistas que est&aacute;n detr&aacute;s de las protestas pusieron un plazo arbitrario a las personas sin papeles hasta el 30 de junio para abandonar el pa&iacute;s, y muchos temen que el ultim&aacute;tum degenere en violencia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ahora no tengo plan, solo volver a casa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En los d&iacute;as previos a la fecha l&iacute;mite, miles de personas huyeron de sus hogares presas del miedo y durmieron a la intemperie en las aceras, en campos abiertos y en campamentos improvisados, con la esperanza de ser repatriadas a sus pa&iacute;ses de origen. Varios gobiernos africanos fletaron autobuses o aviones para traer de vuelta a sus ciudadanos y hasta la fecha m&aacute;s de 25.000 personas han sido repatriadas, seg&uacute;n la polic&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad de Pietermaritzburg, a 80 kil&oacute;metros de Durban, donde un ciudadano de Malaui de 29 a&ntilde;os fue asesinado por una <a href="https://www.aljazeera.com/news/2026/6/23/south-african-police-investigate-murder-amid-rise-in-anti-migrant-attacks" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multitud tras una protesta el 19 de junio</a>, cientos de familias acamparon durante d&iacute;as frente a un edificio abandonado.
    </p><p class="article-text">
        Sobre un jard&iacute;n cubierto de maleza, una cola serpenteaba en v&iacute;speras de las protestas del d&iacute;a 30. Madres y ni&ntilde;os agotados se sentaban alrededor de hogueras, mientras la gente sub&iacute;a sus pertenencias, apretujadas en bolsas, a los autobuses que se dirig&iacute;an a la frontera norte de Sud&aacute;frica. Las autoridades se daban prisa por deportar al mayor n&uacute;mero posible de gente.
    </p><p class="article-text">
        Jackson Makungwa estaba en una de esas colas con dos maletas peque&ntilde;as: todo lo que pod&iacute;a llevarse tras 10 a&ntilde;os construyendo una vida en Sud&aacute;frica. Este hombre de 29 a&ntilde;os, originario de Malaui, pensaba que Sud&aacute;frica era un &ldquo;pa&iacute;s de esperanza&rdquo;, pero llevaba dos a&ntilde;os sin poder renovar el permiso de trabajo, seg&uacute;n explic&oacute;. &ldquo;No es que quiera estar en el pa&iacute;s de forma ilegal, pero el sistema no me permite estar legalmente&rdquo;, lamentaba, entre suspiros.
    </p><p class="article-text">
        Makungwa se resisti&oacute; durante semanas a las crecientes s&uacute;plicas de su madre para que se marchara. Acab&oacute; cediendo despu&eacute;s de que siete hombres agrediesen a un amigo de Malaui. &ldquo;Dijeron que la fecha l&iacute;mite es el d&iacute;a 30, as&iacute; que me atacar&aacute;n si me quedo&rdquo;, explic&oacute;. Mostr&oacute; una foto de su hijo en el tel&eacute;fono, fruto de su relaci&oacute;n con una madre sudafricana. No consigui&oacute; a tiempo los documentos de viaje para el beb&eacute;. &ldquo;Me veo obligado a dejarlo atr&aacute;s. Hoy cumple dos meses&rdquo;, relat&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La xenofobia y la afrofobia… surgen donde se cruzan la inseguridad económica, el alto desempleo, la desigualdad, un gobierno débil y la mala gestión de la migración</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Philile Ntuli</span>
                                        <span>—</span> Comisión Sudafricana de Derechos Humanos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un poco m&aacute;s adelante, en un campamento improvisado montado por familias procedentes de Zimbabue, a Lydia Mpingashato acababan de comunicarle que la han despedido de su trabajo de limpiadora. Los ni&ntilde;os corr&iacute;an mientras las mujeres cocinaban en fuegos al aire libre. Muchos &mdash;incluidas personas con papeles&mdash; afirmaban que los propietarios los hab&iacute;an desahuciado por temor a represalias por alquilar a migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Mpingashato esperaba un taxi compartido en el barrio donde llevaba 17 a&ntilde;os viviendo cuando un hombre la amenaz&oacute;. &ldquo;Me dijo que me quemar&iacute;a la casa y matar&iacute;a a mi familia&rdquo;, cont&oacute;. &ldquo;Ahora no tengo plan; solo volver a casa para estar a salvo&rdquo;, detall&oacute;. Su hijo, de 17 a&ntilde;os, tambi&eacute;n se vio obligado a huir de lo que para &eacute;l ha sido el &uacute;nico hogar que ha conocido, y dejar atr&aacute;s a muchos amigos sudafricanos. &ldquo;Cuando vio el campamento, me dijo: 'En realidad, nunca nos quisieron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pasaremos a la acci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Muchos sudafricanos culpan a los migrantes de otras partes del continente de la elevada tasa de paro y los altos niveles de delincuencia del pa&iacute;s. &ldquo;La xenofobia y la afrofobia&hellip; surgen donde se cruzan la inseguridad econ&oacute;mica, el alto desempleo, la desigualdad, un gobierno d&eacute;bil y la mala gesti&oacute;n de la migraci&oacute;n&rdquo;, afirma Philile Ntuli, de la Comisi&oacute;n Sudafricana de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s, que acoge a unos 2,4 millones de extranjeros (con y sin papeles) seg&uacute;n <a href="https://www.theguardian.com/world/2026/jun/08/extreme-fear-among-immigrants-as-backlash-sweeps-south-africa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los datos del censo de 2022</a>, tiene un largo historial de violencia contra las personas migrantes. <a href="https://www.reuters.com/article/us-safrica-violence-deaths/south-africa-violence-toll-rises-to-62-idUSL31541720080531/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los disturbios xen&oacute;fobos de 2008</a> se cobraron 62 vidas y provocaron el desplazamiento de m&aacute;s de 150.000 personas. <a href="https://www.theguardian.com/world/2015/apr/14/south-africa-xenophobic-violence-outbreak" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otra ola de ataques en 2015</a> dej&oacute; al menos cinco muertos.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta a las &uacute;ltimas tensiones, el Gobierno ha tratado de calmar la ira intensificando su campa&ntilde;a contra la inmigraci&oacute;n indocumentada. La polic&iacute;a afirma que ha detenido a m&aacute;s de <a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/cy4eq1l184po" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50.000 migrantes sin papeles</a> desde enero. El lunes por la noche, el presidente Cyril Ramaphosa se reuni&oacute; con algunos de los l&iacute;deres de las protestas y advirti&oacute; a los sudafricanos de que no deben tomarse la justicia por su mano.
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                    alt="Miembros de la comunidad zulú se manifiestan contra los migrantes sin papeles el 30 de junio en Ciudad del Cabo."
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                Miembros de la comunidad zulú se manifiestan contra los migrantes sin papeles el 30 de junio en Ciudad del Cabo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A medida que comenzaban las marchas por todo el pa&iacute;s, se observaba un fuerte despliegue de seguridad en previsi&oacute;n de los posibles disturbios. En Durban, los helic&oacute;pteros sobrevolaban la zona mientras la polic&iacute;a y los guardias de seguridad privados vigilaban desde veh&iacute;culos blindados. Los organizadores instaron a los manifestantes a mantener la calma y evitar los saqueos, pero algunos participantes lanzaron amenazas apenas veladas sobre lo que ocurrir&iacute;a tras la &ldquo;fecha l&iacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A medida que la multitud pasaba junto a bloques de pisos en ruinas, algunos manifestantes se&ntilde;alaban a las familias que observaban desde las ventanas, grit&aacute;ndoles que abandonaran el pa&iacute;s y haciendo gestos de deg&uuml;ello. &ldquo;Puedo oler a los extranjeros&rdquo;, dijo un hombre que llevaba un escudo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos sido amables. Ma&ntilde;ana no lo seremos. Pasaremos a la acci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; Nkosi Ndlovu, un pastor de 48 a&ntilde;os que acusa a los migrantes de vender drogas a los j&oacute;venes locales, incluida su cu&ntilde;ada.
    </p><p class="article-text">
        En las afueras de la marcha, Mfundo Zulu, de 40 a&ntilde;os, dice que los migrantes quitan el trabajo a los sudafricanos al aceptar salarios m&aacute;s bajos. &ldquo;Esos son nuestros hijos, nuestra juventud est&aacute; muerta&rdquo;, aseguraba, se&ntilde;alando a un campamento de personas sin hogar. Dado que miles de personas hab&iacute;an huido del pa&iacute;s en las &uacute;ltimas semanas, asegura que de repente hay muchos trabajos disponibles. &ldquo;Ahora la vida ser&aacute; mejor&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a su amiga. &ldquo;No los odiamos, pero se han quedado m&aacute;s tiempo del permitido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Vivimos como si ya estuvi&eacute;ramos muertos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Mukandjwa Shomri, del <a href="https://sarof.org/our-team" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Southern Africa Refugee Organisations Forum</a> (Foro de Organizaciones de Refugiados del &Aacute;frica Meridional), cree que el Gobierno de Sud&aacute;frica &ldquo;no est&aacute; haciendo lo suficiente&rdquo; para exigir responsabilidades a los perpetradores de la violencia xen&oacute;foba. &ldquo;Cuando intentas presentar una denuncia ante la polic&iacute;a, lo primero que te piden son los papeles&rdquo;, explica. &ldquo;Nos atacan en las calles, en la comunidad y en la administraci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La esperanza que muchos ten&iacute;amos como refugiados cuando llegamos al pa&iacute;s &mdash;que Sud&aacute;frica defiende los derechos humanos, un pa&iacute;s reconocido internacionalmente como un Estado democr&aacute;tico&mdash; ya no existe&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando intentas presentar una denuncia ante la policía, lo primero que te piden son los papeles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mukandjwa Shomri</span>
                                        <span>—</span> Foro de Organizaciones de Refugiados del África Meridional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hablando por tel&eacute;fono desde un refugio, Leon dice temer lo que pudiera pasar tras el 30 de junio. Este solicitante de asilo de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, que lleva en Sud&aacute;frica desde 2014, se vio obligado a pasar a la clandestinidad despu&eacute;s de que atacaran su tienda el 19 de junio. Pide que solo se le identifique por el nombre de pila.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta la polic&iacute;a nos dice abiertamente que est&aacute;n hartos de nosotros, que debemos abandonar el pa&iacute;s&rdquo;, afirma con voz temblorosa. El acoso ya era algo habitual desde hac&iacute;a a&ntilde;os, &ldquo;pero ahora tienen la oportunidad de hacerlo abiertamente&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;A partir del 30 de junio, la situaci&oacute;n ser&aacute; a&uacute;n peor&rdquo;, se teme.
    </p><p class="article-text">
        Algunos d&iacute;as, Leon se arrepiente de haber buscado refugio en Sud&aacute;frica, un pa&iacute;s en el que pensaba que encontrar&iacute;a paz. &ldquo;Vivimos como si ya estuvi&eacute;ramos muertos&rdquo;, compara, y advierte: &ldquo;Nos lo esperamos todo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julie Bourdin]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-personas-migrantes-escapan-sudafrica-plena-ola-xenofoba-si-quedo-atacaran_1_13347109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:54:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miles de personas migrantes escapan de Sudáfrica en plena ola xenófoba: "Si me quedo, me atacarán"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudáfrica,Migraciones,Xenofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El niño del gueto llora (y marca) en el Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/nino-gueto-llora-marca-mundial_129_13327006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecd29f4f-888f-4984-9e15-e15c4c592e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El niño del gueto llora (y marca) en el Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras cantaba el himno, el capitán de Sudáfrica se acordó de su abuelo y del sueño de Belén, una pequeña ciudad de Sudáfrica donde hasta hace poco los negros como él eran tratados como escoria, y una lágrima brotó de su ojo derecho
</p><p class="subtitle">El Mundial de Gonzo: Del error al cielo</p></div><p class="article-text">
        Fue fruto de una casualidad. Me hice un l&iacute;o con las opciones que ofrece la plataforma digital que retransmite el Mundial por si te has perdido alg&uacute;n partido en directo: yo quer&iacute;a ver un resumen (el corto) y acab&eacute; eligiendo la repetici&oacute;n de todo el partido. No hab&iacute;a nada del Rep&uacute;blica Checa contra Sud&aacute;frica que me motivase a ver ni siquiera el resumen largo. Sab&iacute;a que hab&iacute;an empatado a un gol y que el de Sud&aacute;frica hab&iacute;a sido de penalti cuando ya se acercaba el final; dedicarle once minutos de mi tiempo antes de meterme en cama me parec&iacute;a excesivo. Antes de que pudiese enmendar el error, con horas de retraso respecto al momento en el que sucedi&oacute;, la pantalla me mostr&oacute; algo que nunca hab&iacute;a visto en un Mundial y un buen rato despu&eacute;s, con la luz ya apagada, esa imagen segu&iacute;a en mi cabeza. No dejaba de darle vueltas al hecho de que un jugador de Sud&aacute;frica se pusiese a llorar mientras sonaba el himno de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Teboho Mokoena tiene 29 a&ntilde;os, juega de centrocampista y es un fijo de su selecci&oacute;n desde que se estren&oacute; como internacional en 2018. Antes de debutar con la selecci&oacute;n absoluta de Sud&aacute;frica ya hab&iacute;a participado en el Mundial sub 20 de Corea. Hoy es uno de los jugadores m&aacute;s conocidos de su pa&iacute;s: veterano en la selecci&oacute;n y titular en el Mamelodi Sundows uno de los clubes m&aacute;s potentes de Sud&aacute;frica con el que esta temporada ha ganado la liga de su pa&iacute;s y la Liga de Campeones de &Aacute;frica. No es de extra&ntilde;ar que Mokoena sea imagen para Sud&aacute;frica de varias marcas internacionales, protagonice anuncios en televisi&oacute;n y se le vea en vallas publicitarias.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente yo esto no lo sab&iacute;a cuando lo vi llorar. Ahora que lo s&eacute; lo respeto todav&iacute;a m&aacute;s. Se puede decir que Mokoena est&aacute; de vuelta de todo y, sin embargo, cuando son&oacute; el himno de los Bafana Bafana antes de enfrentarse a la Rep&uacute;blica Checa, se emocion&oacute; como un chiquillo. Cuando la c&aacute;mara pas&oacute; por delante de &eacute;l, Teboho Mokoena miraba al cielo y cantaba la letra de su himno. Justo en el instante que dise&ntilde;ar&iacute;a un director de cine, con el jugador ocupando en primer plano la pantalla, de su ojo derecho brot&oacute; una l&aacute;grima con l&iacute;quido suficiente como para deslizarse mejilla abajo hasta desprenderse de la cara. El lloro no alcanz&oacute; la categor&iacute;a de &ldquo;a moco tendido&rdquo; pero estaba claro que Teboho Mokoena no quiso o no pudo reprimirse. Se puso a llorar el mismo tipo del que dependen el orden y el ritmo del juego de Sud&aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Unos segundos m&aacute;s tarde, finalizado el himno, Mokoena se pas&oacute; las manos por la cara y grito algo que supongo se podr&iacute;a traducir por &ldquo;&iexcl;vamooos!&rdquo;. Si lo llego a ver en directo creo que gritar&iacute;a con &eacute;l y me quedar&iacute;a a ver el partido deseando que a ese hombre las cosas le fuesen bien.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su fruct&iacute;fera y larga carrera, el encuentro contra la Rep&uacute;blica Checa era tan solo el segundo partido de un Mundial en el que jugaba Mokoena. Unos d&iacute;as antes, en el partido inaugural del campeonato, hab&iacute;a debutado en ese escenario con el que sue&ntilde;a cualquier jugador desde que empieza a dar patadas a un bal&oacute;n. Ese d&iacute;a, por lo que fuese, Teboho no llor&oacute;. Algo l&oacute;gico y esperado pero que ahora, viendo lo que pas&oacute; en la siguiente jornada, me genera casi tanta curiosidad como la imagen que me hizo preguntarme qui&eacute;n era ese tipo tan entra&ntilde;able. Primero pens&eacute; en c&oacute;mo estar&iacute;a de nervioso Teboho en su debut para no dar rienda suelta a unas emociones que s&iacute; le embargaron d&iacute;as despu&eacute;s; lo siguiente fue teorizar sobre qu&eacute; le pudo pasar despu&eacute;s de ese primer partido para que las l&aacute;grimas brotasen mientras cantaba su himno por segunda vez en un Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte uno de los periodistas acreditados en el partido aprovech&oacute; que Mokoena tuvo que pasar por la zona mixta y le pregunt&oacute; por el motivo de sus l&aacute;grimas. Esta vez el mediocentro sudafricano s&iacute; se esforz&oacute; en contener la emoci&oacute;n para poder explicarse (es lo que tiene querer llorar: da igual que te dejes llevar o que embrides tus sentimientos, desde fuera se nota igual). Su respuesta activa el lacrimal de cualquiera. En ese momento, mientras miraba al cielo y cantaba el himno, Teboho Mokoena pens&oacute; en su difunto abuelo porque sab&iacute;a que donde quiera que est&eacute;, estar&aacute; orgulloso de &eacute;l. Con la mirada perdida, asegur&oacute; que sinti&oacute; su presencia y record&oacute; que su abuelo crey&oacute; en &eacute;l cuando nadie m&aacute;s cre&iacute;a. Ya lanzado, habl&oacute; tambi&eacute;n de su madre y de su hijo; otros que creen en &eacute;l y, que a diferencia del antepasado fallecido, est&aacute;n disfrutando de verle jugar en estadios llenos de gente. Y para terminar, el futbolista exitoso campe&oacute;n de todo en su pa&iacute;s y en su continente, regres&oacute; a su origen y asegur&oacute; que estaba viviendo su sue&ntilde;o de ni&ntilde;o de Bel&eacute;n, la peque&ntilde;a ciudad sudafricana en la que hasta pocos a&ntilde;os antes de su nacimiento, como su abuelo le debi&oacute; contar, los de su raza eran tratados como escoria por el gobierno y la mayor&iacute;a de sus vecinos blancos. &ldquo;S&eacute; que todos [los de Bel&eacute;n] me llamar&aacute;n&rdquo;, dijo para terminar su respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Durante el Apartheid sudafricano el f&uacute;tbol fue considerado un deporte de negros. La institucionalizaci&oacute;n de la sociedad segregada supuso que la liga nacional (NFL) se dividiera en tres campeonatos: el de los blancos, el de los negros y el del resto (indios y mulatos). M&aacute;s por una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica y colonial que &eacute;tica, la FIFA presidida por el ingl&eacute;s Stanley Rous suspendi&oacute; a Sud&aacute;frica tras pretender jugar el Mundial del 62 solo con jugadores blancos y la acab&oacute; expulsando en 1976 tras la masacre de Soweto. En Sud&aacute;frica ni blancos ni negros vieron un partido de su selecci&oacute;n durante tres largas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El abuelo de Mokoena vivi&oacute; ese sistema criminal durante la mayor parte de su vida. Nada escapaba a la maquinaria racista afrikaneer: vivi&oacute; en un barrio segregado, careci&oacute; de libertad y no tuvo derechos pol&iacute;ticos ni civiles. El f&uacute;tbol es de lo poco que no les quitaron. En los<em> townships</em> a los que fueron relegados a vivir surgieron cientos de equipos que entreten&iacute;an y representaban a sus vecinos lejos de la mirada del poder. Aquellos clubes iban m&aacute;s all&aacute; del f&uacute;tbol; en cada escudo se representaba la identidad y la resistencia de una comunidad pisoteada. Ser uno de los titulares de aquellos equipos era el sue&ntilde;o de cualquier ni&ntilde;o negro sudafricano. No se les permit&iacute;a imaginar m&aacute;s. No exist&iacute;a m&aacute;s. El abuelo Mokoena debi&oacute; contarle a Toboho mil historias de aquellos equipos y de los partidos que jugaban entre ellos: le hablar&iacute;a de las estrellas de su tiempo, de c&oacute;mo eran los campos y las aficiones, de las aventuras al acompa&ntilde;ar al equipo de su gueto de Bel&eacute;n cuando le tocaba viajar a otros barrios segregados cuid&aacute;ndose de no pasar por las zonas y carreteras que era de uso exclusivo de los blancos.
    </p><p class="article-text">
        Tras verlo llorar, no me cuesta suponer que la historias del abuelo despertar&iacute;an en Mokoana la reflexi&oacute;n de haber nacido en una &eacute;poca afortunada para cualquier persona negra sudafricana por mucho que sus vidas sigan suponiendo una lucha diaria. C&oacute;mo se iba a rendir Teboho cuando le vinieron mal dadas en los inicios de su carrera si el abuelo que hab&iacute;a sobrevivido al infierno del Apartheid cre&iacute;a en &eacute;l. C&oacute;mo no iba a llorar si a punto de empezar a jugar un partido de un Mundial se le vino el abuelo a la cabeza. Lo raro es que siguiese cantando el himno en lugar de ponerse a gritar &ldquo;&iexcl;gracias abuelo, esto va por ti!&rdquo;.
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                Mokoena celebra su gol que supuso el empate de Sudáfrica contra República Checa.                            </span>
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        He querido dejar para el final un dato del Rep&uacute;blica Checa - Sud&aacute;frica: Teboho Mokoena empez&oacute; el partido llorando y lo acab&oacute; marcando el gol que evit&oacute; a su equipo caer eliminado en el Mundial con el que so&ntilde;aba siendo un ni&ntilde;o de Bel&eacute;n. Sud&aacute;frica est&aacute; ya clasificada para la siguiente fase, por primera vez en su historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/nino-gueto-llora-marca-mundial_129_13327006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 19:18:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El niño del gueto llora (y marca) en el Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudáfrica,Apartheid,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/profecia-pendiente-pele-ganara-pais-africano-mundial_1_13323261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a457f0d3-4fbb-4cef-8fd5-fadcd2b5b570_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las limitaciones económicas, políticas e institucionales y el talento exportado lastran a muchas selecciones de África y sin embargo las primeras jornadas del Mundial refuerzan la sensación de que el triunfo de un combinado africano en la Copa del Mundo ya no es una utopía</p><p class="subtitle">Haití, el emocionante (y breve) Mundial de un país roto</p></div><p class="article-text">
        Pel&eacute; predijo en una ocasi&oacute;n que &ldquo;una naci&oacute;n africana ganar&aacute; la Copa del Mundo&rdquo;. Eso s&iacute;, situ&oacute; esa conquista antes del a&ntilde;o 2000 lo que invalida, en sentido estricto, su profec&iacute;a. Esa largu&iacute;sima espera no responde a la falta de talento del f&uacute;tbol africano, sino a una suma de factores que trascienden el terreno de juego; un camino marcado por un sinf&iacute;n de obst&aacute;culos estructurales, aunque tambi&eacute;n por una enorme dosis de dignidad y exigencia.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica sigue reivindic&aacute;ndose en este Mundial, y pocos ejemplos lo ilustran mejor que la alegre Cabo Verde. La peque&ntilde;a naci&oacute;n insular disputa por primera vez una fase final del torneo. Y lo que comenz&oacute; como una sorpresa descomunal &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/debutante-cabo-verde-resiste-asedio-espana-gol_1_13305267.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su empate ante Espa&ntilde;a</a>&mdash; ha adquirido tintes de cuento de hadas con guion s&oacute;lido tras repetir resultado frente a Uruguay. Los caboverdianos afrontan ahora el partido del viernes contra Arabia Saud&iacute; con fundadas esperanzas de victoria, aunque quiz&aacute; ni siquiera la necesiten para alcanzar la siguiente ronda.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Cabo Verde encierra una singularidad fascinante: hay m&aacute;s caboverdianos viviendo fuera del pa&iacute;s que dentro. Y fue precisamente en esa vasta di&aacute;spora donde la federaci&oacute;n encontr&oacute; buena parte del talento que hoy sostiene a la selecci&oacute;n m&aacute;s inesperada del torneo. De hecho, incluso uno de estos futbolistas, <a href="https://www.bbc.com/sport/football/articles/c7590ln3l06o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Lopes, fue contactado a trav&eacute;s de redes sociales profesionales como LinkedIn</a>, en una suerte de reclutamiento global que ha dado forma a un equipo reci&eacute;n salido de un cascar&oacute;n fascinante. 
    </p><p class="article-text">
        Cabo Verde, por supuesto, no es la &uacute;nica selecci&oacute;n africana que est&aacute; demostrando una solidez sorprendente en el Mundial. Portugal no pudo superar a la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, que hizo historia al anotar su primer gol en un Mundial. Brasil no pudo con la potente Marruecos, una de las grandes favoritas que ya fue cuarta en el anterior campeonato. Costa de Marfil derrot&oacute; 1-0 a Ecuador y Ghana venci&oacute; 1-0 a Panam&aacute; en Toronto. &Aacute;frica arranc&oacute; el Mundial 2026 con cuatro de sus seis selecciones debutantes sumando puntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s presencia africana que nunca</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s historias africanas que nunca en este Mundial (las de Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Egipto, Ghana, Marruecos, Senegal, Sud&aacute;frica y T&uacute;nez) porque el continente ha duplicado su presencia en el torneo al pasar de cinco a diez representantes. Es cierto que esa mayor presencia responde en parte a los intereses de <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/gianni-infantino-tres-mundiales-capo-fifa-servicio-dinero_1_13293682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gianni Infantino</a> por ampliar la competici&oacute;n a 48 equipos para incrementar beneficios. Pero tambi&eacute;n es cierto que el nuevo reparto de plazas responde a la reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica de un continente que durante d&eacute;cadas denunci&oacute; que el acceso estaba dise&ntilde;ado para favorecer a Europa y Sudam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La plaza adicional en juego a trav&eacute;s del <em>play off</em> intercontinental ha permitido, por ejemplo, el regreso de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo a un Mundial cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su &uacute;nica participaci&oacute;n. La selecci&oacute;n era entonces Zaire y jugaba bajo la f&eacute;rrea autoridad del dictador Mobutu Sese Seko. Tras encajar dos derrotas en sus primeros encuentros de aquel Mundial del 74, los jugadores recibieron una advertencia inequ&iacute;voca desde el r&eacute;gimen: una goleada por m&aacute;s de cuatro goles ante Brasil tendr&iacute;a consecuencias graves para ellos y para sus familias. Varios hombres de la guardia presidencial de Mobutu se hab&iacute;an presentado en su hotel, cerrado a cal y canto para que no hubiese testigos directos de la amenaza. 
    </p><p class="article-text">
        Con Brasil dominando 3-0 en el marcador, lleg&oacute; una de las im&aacute;genes m&aacute;s c&eacute;lebres de la historia de los Mundiales. Corr&iacute;a el minuto 79 cuando los brasile&ntilde;os se dispon&iacute;an a lanzar una falta cerca del &aacute;rea. Mientras todos aguardaban el disparo, el defensa zaire&ntilde;o Mwepu Ilunga abandon&oacute; la barrera de forma repentina, corri&oacute; hacia el bal&oacute;n y lo despej&oacute; con todas sus fuerzas antes de que el rival pudiera ejecutar el lanzamiento. Durante a&ntilde;os, aquella escena fue utilizada como prueba de la supuesta ignorancia t&aacute;ctica de los futbolistas africanos. En realidad, era la expresi&oacute;n desesperada de un equipo paralizado por el miedo y sometido a una presi&oacute;n insoportable.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de Mobutu hab&iacute;a explotado el &eacute;xito de la selecci&oacute;n mientras esta serv&iacute;a a la propaganda oficial. Sin embargo, cuando el equipo se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo del fracaso, sus jugadores fueron abandonados a su suerte. La historia de Zaire sigue siendo una de las m&aacute;s elocuentes sobre las dificultades que durante d&eacute;cadas acompa&ntilde;aron al f&uacute;tbol africano lejos de los terrenos de juego.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El boicot que comenz&oacute; a cambiarlo todo</strong></h2><p class="article-text">
        En el Mundial de Inglaterra 1966, la distribuci&oacute;n de plazas reflejaba con crudeza los desequilibrios del f&uacute;tbol internacional. De los 16 cupos disponibles, diez correspond&iacute;an a Europa, cuatro a Sudam&eacute;rica y uno a Norteam&eacute;rica. El puesto restante deb&iacute;a decidirse en una &uacute;nica eliminatoria que enfrentaba a todas las selecciones de &Aacute;frica, Asia y Ocean&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La Confederaci&oacute;n Africana de F&uacute;tbol (CAF), fundada apenas nueve a&ntilde;os antes, consider&oacute; aquella f&oacute;rmula una injusticia manifiesta. Sus dirigentes reclamaron a la FIFA una plaza directa para el continente, argumentando que el reparto vulneraba los principios de igualdad y competitividad que la propia organizaci&oacute;n dec&iacute;a defender. Pero la reivindicaci&oacute;n trascend&iacute;a lo deportivo. Para decenas de pa&iacute;ses reci&eacute;n independizados, obtener presencia en el mayor escaparate futbol&iacute;stico del planeta supon&iacute;a tambi&eacute;n una forma de reconocimiento pol&iacute;tico y de afirmaci&oacute;n internacional frente a las antiguas potencias coloniales.
    </p><p class="article-text">
        La FIFA, presidida entonces por el ingl&eacute;s Stanley Rous, rechaz&oacute; la propuesta. La respuesta africana fue inmediata e hist&oacute;rica. Las quince selecciones afiliadas a la CAF se retiraron en bloque de la fase de clasificaci&oacute;n, acompa&ntilde;adas por Siria y Corea del Sur en se&ntilde;al de solidaridad. Nunca se hab&iacute;a producido un boicot tan amplio y coordinado en el f&uacute;tbol internacional.
    </p><p class="article-text">
        La protesta marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s. A partir del Mundial de M&eacute;xico 1970, &Aacute;frica obtuvo por fin una plaza directa. M&aacute;s tarde, Sud&aacute;frica fue expulsada de la FIFA debido al apartheid, y el brasile&ntilde;o Jo&atilde;o Havelange derrot&oacute; a Rous en las elecciones presidenciales gracias, en gran medida, al respaldo de las federaciones africanas. El continente hab&iacute;a descubierto su capacidad para organizarse, negociar y ejercer influencia dentro de las estructuras del f&uacute;tbol mundial.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El brillo africano bajo los problemas estructurales</strong></h2><p class="article-text">
        La paradoja del f&uacute;tbol africano contempor&aacute;neo es evidente. Mientras sus futbolistas brillan cada fin de semana en los mejores clubes de Europa, muchas de sus selecciones contin&uacute;an enfrent&aacute;ndose a obst&aacute;culos que sus competidores rara vez conocen. Problemas econ&oacute;micos, infraestructuras insuficientes, inestabilidad institucional o federaciones con recursos limitados siguen condicionando el desarrollo de sus proyectos deportivos.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Senegal es quiz&aacute; el m&aacute;s ilustrativo. Semanas antes del inicio de este Mundial, su seleccionador, Pape Thiaw, se neg&oacute; a embarcar en el vuelo que deb&iacute;a trasladar al equipo desde Dakar. Llevaba meses sin percibir su salario y trabajaba sin un contrato formal. No es una excepci&oacute;n. Los internacionales senegaleses a&uacute;n no han cobrado las primas correspondientes a la conquista de la Copa &Aacute;frica ni las derivadas de la clasificaci&oacute;n para este Mundial. Durante la concentraci&oacute;n, adem&aacute;s, han expresado su malestar por las condiciones del hotel de Nueva Jersey y por la alimentaci&oacute;n proporcionada por la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y, pese a todo, el talento sigue emergiendo sobre el c&eacute;sped. &Aacute;frica lleva d&eacute;cadas produciendo algunos de los mejores futbolistas del planeta, en una factor&iacute;a inabarcable que luego rentabilizan otros. Marruecos derrib&oacute; una barrera hist&oacute;rica al alcanzar las semifinales de Qatar 2022 y demostr&oacute; que su techo competitivo ya no es una hip&oacute;tesis, sino una realidad tangible. La pregunta ya no parece ser si una selecci&oacute;n africana puede llegar a una final mundialista, sino cu&aacute;ndo lo har&aacute;. Quiz&aacute; la respuesta llegue el pr&oacute;ximo 19 de julio. Aunque, parad&oacute;jicamente, muchos de los aficionados africanos que llevan d&eacute;cadas so&ntilde;ando con ese momento dif&iacute;cilmente podr&iacute;an presenciarlo en directo. Los visados y el precio de las entradas constituyen una nueva barrera, otra m&aacute;s, en un camino lleno de tapias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/profecia-pendiente-pele-ganara-pais-africano-mundial_1_13323261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Fútbol,Marruecos,Mundial de fútbol,Ghana,Futbolistas,Congo,Cabo Verde,Egipto,Sudáfrica,FIFA,Apartheid,Senegal,Costa de Marfil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla por el futuro de la naranja valenciana en la Unión Europea se libra en Sudáfrica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/batalla-futuro-naranja-valenciana-union-europea-libra-sudafrica_1_13288302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f4bc510-9636-4bb6-98c9-9b6e9b038769_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla por el futuro de la naranja valenciana en la Unión Europea se libra en Sudáfrica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El eurodiputado de Compromís Vicent Marzà viaja a Johannesburgo, Pretoria y Ciudad del Cabo para abordar el nuevo acuerdo comercial que impacta de lleno en el campo valenciano y traslada las reivindicaciones del sector</p><p class="subtitle">La Unió exige activar la cláusula de salvaguardia con Sudáfrica ante el aumento del 303% de las importaciones de mandarina
</p></div><p class="article-text">
        Variedad: Valencia. Origen: Sud&aacute;frica. La <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/guerra-citricos-ue-surafrica-recrudece-organizacion-mundial-comercio_1_11476757.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrada de c&iacute;tricos extracomunitarios</a>, fruto del acuerdo comercial entre la Uni&oacute;n Europea y Sud&aacute;frica, es una de las mayores amenazas al campo valenciano. El Acuerdo de Asociaci&oacute;n Econ&oacute;mica UE-SADC, vigente desde 2016, ha disparado las importaciones de c&iacute;tricos sudafricanos en casi una d&eacute;cada, con un aumento de un 83% en total. Lo hace adem&aacute;s a principio de temporada, presionando los precios de la naranja valenciana a la baja y lastrando la campa&ntilde;a a&ntilde;o tras a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Es en este contexto en el que el eurodiputado de Comprom&iacute;s Vicent Marz&agrave; realiz&oacute; una visita a Sud&aacute;frica la pasada semana. Marz&agrave; es miembro de la Comisi&oacute;n de Comercio Internacional del Parlamento Europeo (INTA) y acudi&oacute; como representante para &ldquo;fiscalizar&rdquo; el cumplimiento de los acuerdos comerciales entre la Uni&oacute;n Europea y su socio, un pa&iacute;s cada vez m&aacute;s potente a nivel comercial, pero tambi&eacute;n profundamente desigual. Marz&agrave; se&ntilde;ala que la alarma por del sistema de detecci&oacute;n de plagas para los c&iacute;tricos que proceden de Sud&aacute;frica ha saltado en 640 ocasiones, pese a los escasos controles realizados. El eurodiputado lo enfoca como un problema de salud p&uacute;blica, pero tambi&eacute;n de derechos de los trabajadores: seg&uacute;n ha podido constatar, se emplean pesticidas que en la Uni&oacute;n Europea est&aacute;n prohibidos por ser cancer&iacute;genos y &ldquo;se vulneran los derechos humanos de las trabajadoras&rdquo;. El eurodiputado mantuvo un encuentro con representantes de las trabajadoras citr&iacute;colas, en el marco de una serie de reuniones con ministros y responsables de las comisiones de comercio.
    </p><p class="article-text">
        Marz&agrave; se desplaz&oacute; a Ciudad del Cabo con las reivindicaciones de La Uni&oacute; de Llauradors i Ramaders, que han trabajado con el eurodiputado antes del viaje. Entreg&oacute; una serie de puntos en las reuniones con la delegaci&oacute;n de la UE y con los responsables sudafricanos, como el tratamiento en fr&iacute;o obligatorio de los c&iacute;tricos para eliminar plagas como la Thaumatotibia leucotreta o la Phyllosticta citricarpa. Entre 2016 y 2025 se han registrado 640 interceptaciones fitosanitarias en la frontera europea. No es un riesgo residual, es un problema estructural, se&ntilde;alan los valencianistas.
    </p><p class="article-text">
        De igual modo, afirma Marz&agrave;, los controles fitosanitarios en frontera deben reforzarse, especialmente durante los picos de importaci&oacute;n. La reciprocidad de condiciones es una l&iacute;nea roja, subrayan. La tercera demanda es que no se solapen las temporadas; el calendario arancelario preferencial del acuerdo coincide exactamente con el inicio de la campa&ntilde;a mediterr&aacute;nea, y el eurodiputado pide revisar ese mecanismo para que la entrada masiva de c&iacute;tricos sudafricanos no destruya los precios en el momento m&aacute;s cr&iacute;tico del a&ntilde;o para el campo valenciano. Sud&aacute;frica, recuerdan desde el entorno del eurodiputado, ha denunciado tres veces a la Uni&oacute;n Europea ante la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio por restricciones fitosanitarias a sus exportaciones de c&iacute;tricos. Es una cuesti&oacute;n que genera mucha tensi&oacute;n, apuntan.&ldquo;Precisamente porque hay una relaci&oacute;n estrat&eacute;gica nueva en construcci&oacute;n, es el momento de resolver esto bien&rdquo;, se&ntilde;ala Marz&agrave;, que subraya: &ldquo;No podemos construir una asociaci&oacute;n justa para Sud&aacute;frica que al mismo tiempo sea injusta para los agricultores valencianos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El representante valencianista hace referencia al Clean Trade and Investment Partnership (CTIP), un nuevo instrumento de la Comisi&oacute;n Europea centrado en la transici&oacute;n energ&eacute;tica, las materias primas cr&iacute;ticas y el desarrollo industrial, que vendr&aacute; acompa&ntilde;ado de un paquete de 4.700 millones de euros. &ldquo;El CTIP debe ayudar al desarrollo industrial de Sud&aacute;frica y a la transici&oacute;n verde y social. No puede ser un mecanismo que reactive el modelo colonial de extraer y exportar. Tiene que fijar empleo de calidad en origen&rdquo;, explica Marz&agrave;, que sit&uacute;a al pa&iacute;s africano, socio preferente, como algo que &ldquo;nos da una posici&oacute;n de partida, pero no nos regala nada. Ellos quieren que el CTIP sirva para que el valor a&ntilde;adido se quede en su pa&iacute;s, no solo para que se lleven materias primas en bruto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El eurodiputado se reuni&oacute; con el viceministro de Comercio, Industria y Competencia, Zuko Godlimpi y con el jefe de la Oficina de Gesti&oacute;n de Proyectos de la Presidencia, Rudi Dicks uno de los arquitectos de la Operation Vulindlela, el gran paquete de reformas estructurales del gobierno de unidad nacional. Tambi&eacute;n se vio con los presidentes de las comisiones parlamentarias de Comercio, Energ&iacute;a y Recursos Minerales, que le trasladaron el mismo mensaje: el acuerdo ha de ser una palanca de desarrollo industrial.
    </p><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n tambi&eacute;n se reuni&oacute; con sindicatos, activistas de justicia ambiental y ONG sudafricanas en Johannesburgo, con un discurso que, seg&uacute;n trasladan los valencianistas, se aleja bastante del optimismo de las cumbres. El eurodiputado quiere trasladar dos ideas a las negociaciones del CTIP: la mejora en las infraestructuras de transporte p&uacute;blico -la poblaci&oacute;n trabajadora de Sud&aacute;frica gasta un 60% de su sueldo en desplazarse hasta su lugar de trabajo- y el acceso al agua potable: &ldquo;No podemos llegar aqu&iacute; solo a hablar de nuestros intereses en minerales o en c&iacute;tricos. Tenemos que preguntarnos qu&eacute; tipo de desarrollo queremos apoyar y para qui&eacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/batalla-futuro-naranja-valenciana-union-europea-libra-sudafrica_1_13288302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 21:02:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La batalla por el futuro de la naranja valenciana en la Unión Europea se libra en Sudáfrica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vicent Marzà,Parlamento Europeo,Bruselas,Sudáfrica,Cítricos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la hoguera a la declamación: el proyecto europeo Ancestor o cómo narrar historias puede cambiarnos la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/hoguera-declamacion-proyecto-europeo-ancestor-narrar-historias-cambiarnos-vida_1_13249771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41f4a478-d960-4b2c-94de-e2e384853f9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la hoguera a la declamación: el proyecto europeo Ancestor o cómo narrar historias puede cambiarnos la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa está ligada a los cuentos en el continente europeo y se desarrollará en Guadalajara y en otras ciudades de diferentes países. Su principal objetivo es unir a las diferentes culturas a través de la oralidad, sin importar el idioma. Blanca Calvo, directora en España, sostiene que la figura de los narradores se está conviertiendo en profesión</p><p class="subtitle">Sigüenza será la sede de una residencia creativa con profesionales europeos de la narración oral</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no ha llegado a casa despu&eacute;s de todo un d&iacute;a y lo primero que ha hecho es contarle a alguien lo que ha sucedido? Desde lo m&aacute;s trivial, como aquel conductor que se salt&oacute; el paso de cebra por el que ibas a cruzar, hasta  la sustanciosa conversaci&oacute;n que escuchaste mientras esperabas para pagar en la fila de un supermercado. Eso s&iacute;, acentuando ciertos aspectos para captar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los cuentos, los relatos o las historias forman parte de nuestra cultura y de nuestra vida, sin importar de d&oacute;nde vengamos. Eso es lo que busca visibilizar el proyecto europeo ANCESTOR, <em>A Net to Catch European Stories and Tales from the Oral Tradition: </em>unir a las diferentes culturas a trav&eacute;s de la oralidad, sin importar el idioma, durante los dos pr&oacute;ximos a&ntilde;os.  
    </p><p class="article-text">
        Blanca Calvo forma parte del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara y dirige la iniciativa. La antigua directora de la biblioteca de Guadalajara que hoy lleva su nombre explica que los seres humanos nos alimentamos de historias: &ldquo;Por eso nos gustan tanto las pel&iacute;culas, por eso somos cotillas y hablamos de nuestros vecinos, porque necesitamos de las historias para vivir. Nos gustan los cuentos porque nos dan un momento de descanso, de concentraci&oacute;n, tambi&eacute;n de compartir&rdquo;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe una gran complicidad entre el público, porque cada historia cambia según quien la cuenta y quién la escucha. Es muy democrático culturalmente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tenemos una tendencia a relacionar los cuentos o las historias con el p&uacute;blico infantil, quiz&aacute; por el fen&oacute;meno Disney a partir de las adaptaciones de cuentos cl&aacute;sicos de escritores como Perrault o los Hermanos Grimm. Blanca Calvo cree que el origen de los cuentos &ldquo;no fue en absoluto infantil&rdquo;, sino que est&aacute; ligado a los momentos prehist&oacute;ricos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nacimiento de los cuentos se produjo en torno a una hoguera, cuando los seres humanos se juntaban, se sent&iacute;an tranquilos y ten&iacute;an mucho tiempo por delante. Nacieron de la necesidad de compartir y sentirse c&oacute;modos, para transmitir conocimientos&rdquo;, comenta durante la entrevista. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que esos cuentos que nacieron con &ldquo;el prop&oacute;sito de advertir, como <em>Caperucita Roja,</em> que seguro que naci&oacute; de la necesidad de decir a las ni&ntilde;as que tuvieran cuidado cuando fuesen solas y no se fiasen de cualquiera&rdquo; se han ido azucarando en sus versiones cinematogr&aacute;ficas y han cambiado &ldquo;esos finales crueles que tienen los cuentos tradicionales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde proyectos como este, Blanca Calvo nos cuenta que hacen &ldquo;todo lo posible por decirle a la sociedad que el cuento sigue siendo &uacute;til y necesario para todos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La fuerza de la palabra</h2><p class="article-text">
        Las personas siempre han tenido la necesidad de plasmar esos relatos, tambi&eacute;n m&aacute;s all&aacute; de la escritura. Fue el caso de las pinturas rupestres, aut&eacute;nticas narraciones sobre piedra. 
    </p><p class="article-text">
        Descubrir el origen de los cuentos todav&iacute;a se plantea como una inc&oacute;gnita. A trav&eacute;s de uno de los proyectos presentados por el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara, en un encuentro celebrado en Sud&aacute;frica, Blanca nos cuenta que un arque&oacute;logo de Ciudad del Cabo les llev&oacute; a una regi&oacute;n &ldquo;en la que hay muchos abrigos al aire libre, con inscripciones, dibujos, etc&eacute;tera, y algunos de los motivos que hab&iacute;a dibujados en la piedra coincid&iacute;an con cuentos bosquimanos, que son Patrimonio de la Humanidad. A veces los temas coincid&iacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque podamos creer que la palabra oral es m&aacute;s fr&aacute;gil que aquello que queda escrito, tenemos que recordar que grandes epopeyas o libros como <em>Las Mil y Una Noches</em> se transmitieron al principio de manera oral. O que los papeles que jugaban figuras como la del juglar en la Edad Media eran muy relevantes, pues no solo contaban los diferentes sucesos que acontec&iacute;an, sino que tambi&eacute;n narraban historias que han permanecido hasta nuestros d&iacute;as, algunas en forma de leyenda.
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                El narrador Juan Luis Arsuaga en la narración de un cuento                            </span>
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        &ldquo;Imag&iacute;nate ahora, con los medios de comunicaci&oacute;n electr&oacute;nicos, donde muchas veces todo se encuentra en la nube, que es un espacio que no controlamos del todo. Quiz&aacute; viene una cat&aacute;strofe y puede borrarlo todo, sin embargo, la memoria y la transmisi&oacute;n de persona a persona es imposible de destruirlo. Parece d&eacute;bil, pero es muy fuerte. La oralidad es muy potente&rdquo;, explica Calvo. 
    </p><p class="article-text">
        Guadalajara es una clara punta de lanza en lo que se refiere a la narraci&oacute;n y a los cuentos. Desde principios de la d&eacute;cada de 1990 se desarrolla el<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/fuego-sera-hilo-conductor-maraton-cuentos-guadalajara-2026_1_13214443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Marat&oacute;n de los Cuentos</a>, un encuentro &ldquo;que naci&oacute; como un juego&rdquo;, pero que lleg&oacute; a salir en el Libro Guinness de los R&eacute;cords tras estar m&aacute;s de 24 horas leyendo sin parar. &ldquo;Desde entonces ha seguido el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil empujando para que ese fuego no se apague y yo creo que ya nos sentimos muy identificados con ese rasgo de personalidad de que Guadalajara sea la ciudad de los cuentos&rdquo;, se&ntilde;ala Blanca Calvo.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La clave para narrar es la empat&iacute;a&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Narrar una historia no es solo tratar de conectar con el p&uacute;blico, sino permitir que tambi&eacute;n quede un poso en el oyente despu&eacute;s de escuchar. &ldquo;Existe una gran complicidad entre el p&uacute;blico, porque cada historia cambia seg&uacute;n quien la cuenta y qui&eacute;n la escucha. Es muy democr&aacute;tico culturalmente. No es como el teatro, donde el que se sube al escenario es un poco el amo de la situaci&oacute;n, en el cuento la atenci&oacute;n y la mirada de quien escucha es tan importante como la voz y la mirada del que cuenta&rdquo;, expone Blanca Calvo. 
    </p><p class="article-text">
        Para narrar &ldquo;la clave es la empat&iacute;a&rdquo;, ponerse en el lugar de la persona que est&aacute; atenta y que escucha. No todas las historias llegan de la misma forma al oyente, pero &ldquo;los seres humanos somos iguales en todas partes en el fondo. En la superficie podemos variar un poco porque las circunstancias que nos rodean son distintas, pero frente a los grandes temas como la muerte, el amor, la p&eacute;rdida, o cualquier otro reaccionamos exactamente igual&rdquo;.
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                Un maratón de lectura en Cape Town (Sudáfrica)                            </span>
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        Blanca Calvo vuelve a citar el proyecto de narraci&oacute;n que desarrollaron en 2025 en Sud&aacute;frica, donde contaron cuentos relacionados con temas como el nacimiento del mundo, la relaci&oacute;n entre hombres y mujeres, los animales o la muerte: &ldquo;Buscamos un cuento tradicional europeo y otro sudafricano y en el fondo ve&iacute;as que los sentimientos que mov&iacute;an eran los mismos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De igual forma ocurri&oacute; durante una narraci&oacute;n de relatos de misterio en otro proyecto que realizaron: &ldquo;Los b&uacute;lgaros contaron un cuento sobre la construcci&oacute;n de un puente sobre un r&iacute;o y para poder concluirlo tuvieron que hacer un sacrificio humano. Bueno, pues en un viaje que hice a Guinea Ecuatorial, me contaron una historia muy parecida a esta. Es sorprendente. Desde luego lo es c&oacute;mo las historias se entrecruzan a pesar de estar a tantos kil&oacute;metros de distancia&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El porvenir de la narraci&oacute;n oral como profesi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Calvo se&ntilde;ala que &ldquo;cualquier persona puede contar un cuento, solo se necesita que alguien escuche para dar vida a esa narraci&oacute;n&rdquo;. Y adem&aacute;s aboga por difundir una idea: &ldquo;Escuchar una historia es un placer que no pertenece solo a la infancia, sino que puede acompa&ntilde;arnos toda la vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Narrar una historia tambi&eacute;n contribuye al desarrollo del lenguaje, sobre todo en los j&oacute;venes, dice, &ldquo;porque les ayuda a estructurar un relato, a expresarse y buscar las palabras o el gesto adecuado, sobre todo en una edad donde se es un poco patito feo donde el cuerpo est&aacute; cambiando, es una t&eacute;cnica maravillosa para ayudarles a comunicarse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, advierte: en las &uacute;ltimas generaciones ha habido un cierto &ldquo;peligro&rdquo; de que desapareciera la narraci&oacute;n de cuentos. En el siglo XX se hac&iacute;an reuniones en torno al fuego del hogar y en los pueblos grupos de gente se sentaban (hay quien todav&iacute;a lo hace) a contarse lo que hab&iacute;a sucedido en el d&iacute;a. Con la llegada de la televisi&oacute;n &ldquo;fue una conmoci&oacute;n porque fascin&oacute; a muchas personas y surgi&oacute; ese peligro de que pudiese desaparecer la narraci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La narraci&oacute;n de cuentos, as&iacute; como la figura del narrador ha empezado &ldquo;a escasear&rdquo; pero en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos como Espa&ntilde;a, Portugal, Francia o algunos como Reino Unido ha surgido la profesi&oacute;n del &ldquo;narrador profesional, que es una persona que est&aacute; muy bien dotada para contar y a veces poseen formaci&oacute;n teatral&rdquo;. Para Blanca Calvo esas personas son &ldquo;los guardianes de la palabra&rdquo;, y a trav&eacute;s del proyecto ANCESTOR, buscan tambi&eacute;n que &ldquo;ese movimiento a favor del nacimiento de esta profesi&oacute;n contin&uacute;e&rdquo;.
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                    alt="Algunos de los narradores que han participado en el proyecto europeo de Sudáfrica"
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                Algunos de los narradores que han participado en el proyecto europeo de Sudáfrica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El proyecto ANCESTOR va a reunir a narradores de diferentes pa&iacute;ses europeos, especialmente del este, &ldquo;donde la profesi&oacute;n de narrador no est&aacute; tan desarrollada&rdquo;. Se encontrar&aacute;n en una residencia creativa en Sig&uuml;enza (Guadalajara). 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo har&aacute;n a trav&eacute;s de cursos sobre la t&eacute;cnica de contar historias que se impartir&aacute;n en cada pa&iacute;s del consorcio como Italia, Bulgaria, Letonia y Eslovaquia, adem&aacute;s de en Espa&ntilde;a; de igual manera un encuentro de '20 Lugares de Cuento' en Guadalajara en los d&iacute;as previos al 35 Marat&oacute;n de los Cuentos. De este encuentro se prev&eacute; que salgan dos 'Rutas de Cuento' que inviten a recorrer, con los cuentos como <em>leitmotiv,</em> los pa&iacute;ses europeos. Se contar&aacute; para ello con expertos en el terreno del turismo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en marzo de 2027 tendr&aacute; lugar un gran encuentro con 20 instituciones de 10 pa&iacute;ses en la Universidad Comenius de Bratislava (Eslovaquia).
    </p><p class="article-text">
        Para Blanca Calvo, el proyecto tiene a la vez &ldquo;la dificultad de unir a gente que tiene distinta lengua, pero donde se va a buscar una f&oacute;rmula para que el p&uacute;blico que escuche a los narradores los entienda y conseguir para esos pa&iacute;ses que no tienen este arte tan desarrollado un escenario art&iacute;stico con cuentos de sus pa&iacute;ses&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Le preguntamos por aquel cuento recomendar&iacute;a escuchar a trav&eacute;s de una narraci&oacute;n oral y se r&iacute;e, dici&eacute;ndonos que es una pregunta muy dif&iacute;cil de responder. &ldquo;Yo disfruto mucho los cuentos de humor, en eso los narradores de Galicia tienen mucho ganado porque tienen un humor muy socarr&oacute;n&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; destaca una an&eacute;cdota vivida en Sud&aacute;frica, cuya moraleja es que los cuentos pueden unir a las diferentes sociedades, sin importar su origen, su cultura e incluso su nivel de conocimientos. Lo vivi&oacute; personalmente cuando una narradora italiana contaba un cuento de Italo Calvino que hablaba sobre la creaci&oacute;n del mundo. Entre el p&uacute;blico hab&iacute;a gente de muy distintos niveles culturales y algunos no sab&iacute;an leer. &ldquo;Hab&iacute;a que ir traduciendo para que todos lo entendiesen. Todos se tronchaban de risa. Es sorprendente c&oacute;mo personas que han tenido una vida tan distinta se r&iacute;en de las mismas cosas. Fue un momento precioso y creo que tambi&eacute;n crucial en mi vida como escuchadora&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/hoguera-declamacion-proyecto-europeo-ancestor-narrar-historias-cambiarnos-vida_1_13249771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 19:54:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la hoguera a la declamación: el proyecto europeo Ancestor o cómo narrar historias puede cambiarnos la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuentos,Narrativa,Literatura,Sudáfrica,Sigüenza,Bibliotecas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oro de Witwatersrand cambió Sudáfrica y desató una lucha brutal por el poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oro-witwatersrand-cambio-sudafrica-desato-lucha-brutal-pm_1_13244955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96152040-894e-4c1c-8f8d-204e93457b5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oro de Witwatersrand cambió Sudáfrica y desató una lucha brutal por el poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historia de África - Las explotaciones auríferas cambiaron ciudades, atrajeron capital extranjero y empujaron enfrentamientos políticos mientras crecían desigualdades sociales que todavía afectan al reparto económico sudafricano actual</p></div><p class="article-text">
        Los agricultores neerlandeses que abandonaron la <strong>Colonia del Cabo</strong> buscaban tierra y autonom&iacute;a pol&iacute;tica. Aquella migraci&oacute;n dio forma a las colonias b&oacute;ers y m&aacute;s tarde a las <strong>rep&uacute;blicas b&oacute;ers</strong> del sur de &Aacute;frica. Las colonias eran territorios controlados por el Imperio brit&aacute;nico, como la Colonia del Cabo o Natal, administrados desde Londres y ligados a las rutas comerciales hacia Asia. 
    </p><p class="article-text">
        Las rep&uacute;blicas b&oacute;ers surgieron como estados fundados por descendientes de colonos neerlandeses y franceses que rechazaban el control brit&aacute;nico tras la prohibici&oacute;n de la esclavitud y la presi&oacute;n sobre las tierras agr&iacute;colas. El <strong>Transvaal</strong>, creado en 1852, y el <strong>Estado Libre de Orange</strong>, fundado en 1854, funcionaban con gobiernos propios, leyes propias y una identidad afrik&aacute;ans muy marcada. Esa separaci&oacute;n pol&iacute;tica aliment&oacute; disputas por el territorio, el poder y los recursos en una regi&oacute;n que todav&iacute;a viv&iacute;a sobre econom&iacute;as rurales.
    </p><h2 class="article-text">George Harrison destap&oacute; una riqueza gigantesca bajo el Transvaal</h2><p class="article-text">
        El <strong>hallazgo de oro en Witwatersrand</strong> en 1886 alter&oacute; por completo aquella situaci&oacute;n.<em> World History Encyclopedia</em> explica que <strong>George Harrison</strong> encontr&oacute; oro en la granja Langlaagte sin imaginar que acababa de destapar el mayor dep&oacute;sito aur&iacute;fero del planeta. La regi&oacute;n pas&oacute; de tener una actividad agr&iacute;cola modesta a convertirse en uno de los grandes polos mineros del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La fiebre del oro atrajo capital extranjero, ingenieros, comerciantes y miles de trabajadores hacia el Transvaal, una rep&uacute;blica b&oacute;er que pronto acumul&oacute; una <strong>riqueza gigantesca </strong>gracias a las regal&iacute;as mineras y a la exportaci&oacute;n de metal precioso
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                    alt="Los granjeros afrikáans levantaron estados fuera del dominio británico"
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                Los granjeros afrikáans levantaron estados fuera del dominio británico                            </span>
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        La magnitud geol&oacute;gica de Witwatersrand sigue llamando la atenci&oacute;n m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s. La cuenca ocupa unos 350 kil&oacute;metros de largo y cerca de 200 de ancho, y ha <strong>proporcionado casi la mitad del oro extra&iacute;do en toda la historia humana</strong>. Investigadores de la<em> University of Arizona</em> explicaron que el oro se encuentra dentro de conglomerados sedimentarios formados hace alrededor de 2.970 millones de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Dos teor&iacute;as dominaron durante d&eacute;cadas el debate cient&iacute;fico. Una defend&iacute;a que los r&iacute;os transportaron part&iacute;culas de oro hasta la cuenca. La otra atribu&iacute;a el mineral a fluidos calientes surgidos desde el interior terrestre. Los an&aacute;lisis con renio y osmio permitieron fechar granos de oro con una antig&uuml;edad cercana a los 3.010 millones de a&ntilde;os, anterior a las propias rocas que los contienen. Ese dato<strong> reforz&oacute; la hip&oacute;tesis sedimentaria y apunt&oacute; a antiguas corrientes fluviales </strong>como origen del metal.
    </p><h2 class="article-text">Johannesburgo creci&oacute; junto a pozos cada vez m&aacute;s profundos</h2><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n del yacimiento exigi&oacute; m&eacute;todos industriales desde el principio. El <strong>oro no aparec&iacute;a en vetas superficiales f&aacute;ciles de extraer</strong>, sino en capas profundas que obligaban a perforar enormes galer&iacute;as y usar maquinaria costosa. En pocos a&ntilde;os, campamentos destartalados dieron paso a <strong>Johannesburgo</strong>, proclamada oficialmente como ciudad en 1887. 
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n fue vertiginosa. Hacia 1900 ya ten&iacute;a 166.000 habitantes y se hab&iacute;a convertido en la <strong>mayor ciudad africana al sur del S&aacute;hara</strong>. Un observador de la &eacute;poca describi&oacute; aquella urbe como &ldquo;Monte Carlo impuesto sobre Sodoma y Gomorra&rdquo;. El crecimiento urbano tambi&eacute;n impuls&oacute; la construcci&oacute;n de carreteras y v&iacute;as f&eacute;rreas. En 1860 apenas exist&iacute;an unos tres kil&oacute;metros de ferrocarril en el sur de &Aacute;frica. Para 1889 la red alcanzaba 3.300 kil&oacute;metros.
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                La nueva urbe africana levantó carreteras, líneas férreas y barrios enteros                            </span>
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        La riqueza minera convirti&oacute; al Transvaal en uno de los <strong>territorios m&aacute;s codiciados</strong> del continente. Seg&uacute;n <em>World History Encyclopedia</em>, las exportaciones de oro pasaron de diez millones de libras en 1890 a cifras cercanas a los 50 millones en 1910. En 1915 Sud&aacute;frica produc&iacute;a el 40% del oro mundial. Los grandes propietarios de minas, conocidos como los <strong>Randlords</strong>, amasaron fortunas inmensas. 
    </p><p class="article-text">
        Julius Wernher, Barney Barnato, Alfred Beit y Cecil Rhodes controlaban parte de aquel negocio gracias a inversiones millonarias y a una extracci&oacute;n cada vez m&aacute;s profunda. Por ejemplo, la <strong>mina Mponeng</strong>, hoy propiedad de AngloGold Ashanti, supera los cuatro kil&oacute;metros de profundidad y obliga a trabajar bajo temperaturas extremas.
    </p><h2 class="article-text">La<em> Chamber of Mines </em>impuso salarios distintos seg&uacute;n el origen</h2><p class="article-text">
        La prosperidad minera descans&oacute; sobre un <strong>sistema laboral profundamente segregado</strong>. Los trabajadores blancos cobraban salarios muy superiores y ocupaban los puestos t&eacute;cnicos y de supervisi&oacute;n. Los mineros negros viv&iacute;an hacinados en recintos vigilados y necesitaban permisos especiales para desplazarse por las ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        La <em>Chamber of Mines</em>, creada en 1889, ten&iacute;a entre sus prioridades captar <strong>mano de obra barata y mantener bajos los salarios africanos</strong>. Tambi&eacute;n llegaron miles de trabajadores chinos tratados en condiciones cercanas a la esclavitud. The<em> Cambridge History of Africa </em>se&ntilde;al&oacute; que las minas sudafricanas dieron forma a &ldquo;la primera y m&aacute;s extensa institucionalizaci&oacute;n industrial de la discriminaci&oacute;n racial en Sud&aacute;frica&rdquo;. Aquellas normas acabar&iacute;an sirviendo como base para el <strong>apartheid</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las familias llegadas desde territorios neerlandeses crearon administraciones separadas                            </span>
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        Las tensiones pol&iacute;ticas crecieron al mismo ritmo que la riqueza minera. Los <strong>uitlanders</strong>, inmigrantes blancos llegados sobre todo desde territorios brit&aacute;nicos, reclamaban derechos pol&iacute;ticos dentro del Transvaal. El presidente<strong> Paul Kruger </strong>respondi&oacute; limitando el acceso al voto y endureciendo las leyes de ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>fracaso de la incursi&oacute;n Jameson Raid</strong>, un intento armado de derribar al gobierno b&oacute;er del Transvaal,<strong> </strong>en 1895 agrav&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s el enfrentamiento entre intereses brit&aacute;nicos y gobiernos b&oacute;ers. La disputa desemboc&oacute; en la <strong>Segunda Guerra Anglo-B&oacute;e</strong>r entre 1899 y 1902. La victoria brit&aacute;nica permiti&oacute; crear la<strong> Uni&oacute;n Sudafricana </strong>en 1910 bajo dominio imperial.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 135 a&ntilde;os despu&eacute;s del descubrimiento de Harrison, Witwatersrand contin&uacute;a marcando la vida sudafricana. La<strong> producci&oacute;n ha ca&iacute;do </strong>por el agotamiento de algunas reservas, el aumento de costes y las disputas laborales, pero las minas siguen activas gracias a nuevas tecnolog&iacute;as y a perforaciones cada vez m&aacute;s profundas. 
    </p><p class="article-text">
        De forma paralela, Johannesburgo mantiene su papel financiero dentro del continente africano y las desigualdades nacidas durante la fiebre del oro todav&iacute;a condicionan el empleo, la vivienda y la distribuci&oacute;n de la riqueza en Sud&aacute;frica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oro-witwatersrand-cambio-sudafrica-desato-lucha-brutal-pm_1_13244955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 09:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El oro de Witwatersrand cambió Sudáfrica y desató una lucha brutal por el poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Sudáfrica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de Irán descoloca a los BRICS y desdibuja su papel como bloque de poder alternativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-descoloca-brics-desdibuja-papel-bloque-alternativo_1_13075795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f32281a-0e7d-45d6-9420-7af0cb128d95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra de Irán descoloca a los BRICS y desdibuja su papel como bloque de poder alternativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidencia de India frena toda crítica conjunta del bloque al ataque de EEUU e Israel, mientras Irán ataca a Emiratos Árabes Unidos, miembro pleno de la agrupación de países emergentes</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los BRICS arremeten contra el ‘America, first’ y alzan la voz ‘multilateralista’ por el abuso arancelario de Trump </p></div><p class="article-text">
        La presidencia de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/india/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India</a>, pa&iacute;s con estrechos lazos comerciales con Israel y EEUU, est&aacute; impidiendo cualquier comunicado conjunto de los BRICS con cr&iacute;ticas el ataque a Ir&aacute;n, lo que supone en la pr&aacute;ctica la par&aacute;lisis del grupo de pa&iacute;ses emergentes que aspira a convertirse en alternativa a la primac&iacute;a geoecon&oacute;mica occidental.
    </p><p class="article-text">
        El ministerio de Relaciones Exteriores de India apel&oacute; inicialmente &ldquo;<a href="https://ddnews.gov.in/en/india-strongly-reiterates-call-for-dialogue-and-diplomacy-safety-of-indians-top-priority-mea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al di&aacute;logo y a la diplomacia</a>&rdquo;, para encontrar un &ldquo;fin r&aacute;pido al conflicto&rdquo;. Sin embargo, el primer ministro, Narendra Modi, critic&oacute; los ataques de Ir&aacute;n a los pa&iacute;ses del golfo P&eacute;rsico sin mencionar la agresi&oacute;n inicial de EEUU e Israel. 
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de reacci&oacute;n conjunta de los BRICS durante la presidencia india contrasta con la postura adoptada por el bloque el a&ntilde;o pasado, durante la presidencia brasile&ntilde;a, en la que a los miembros fundadores (Brasil, Rusia, India, China y Sud&aacute;frica) se sumaron los pa&iacute;ses que conforman el BRICS+ (Egipto, Etiop&iacute;a, Ir&aacute;n, Emiratos &Aacute;rabes Unidos e Indonesia) para condenar el ataqu&eacute; a Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2025, tras el ataque de 12 d&iacute;as de Estados Unidos e Israel contra Ir&aacute;n, el bloque denunci&oacute; en un comunicado que los ataques constitu&iacute;an una &ldquo;violaci&oacute;n del derecho internacional&rdquo;, y concluy&oacute; su encuentro con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cumbre-brics-cierra-criticas-lula-aumento-gasto-militar-otan-defensa-palestino_1_12445664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas contundentes</a> al aumento del gasto militar de la OTAN y apoyo pol&iacute;tico expl&iacute;cito a Palestina, expresado en el espaldarazo al establecimiento de un Estado palestino dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas de 1967.
    </p><p class="article-text">
        La unidad de entonces se ha quebrado tras el ataque de EEUU e Israel Ir&aacute;n por la postura India, pero tambi&eacute;n por los contraataques iran&iacute;es, que han tenido entre sus objetivos a Emiratos &Aacute;rabes, otro de los miembros de la alianza extendida.
    </p><p class="article-text">
        Mohammad Marandi, profesor de literatura inglesa en la Universidad de Teher&aacute;n, afirm&oacute; en una <a href="https://www.brasildefato.com.br/2026/02/11/an-attack-on-iran-is-an-attack-on-the-brics-and-the-multipolar-world-says-political-analyst/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista reciente</a> que &ldquo;un ataque a Ir&aacute;n es un ataque a los BRICS y a un mundo multipolar&rdquo;. Al Jazeera realiz&oacute; incluso un programa especial titulado <a href="https://www.aljazeera.com/news/2026/3/6/is-brics-bloc-divided-over-us-israel-attacks-on-iran" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Est&aacute;n muertos los BRICS?</em></a>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es difícil saber exactamente cómo será la próxima reunión de los BRICS. No sabemos cuánto durará la guerra y si va a atravesar la próxima reunión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leonardo Paz</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Fundação Getúlio Vargas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de la ausencia de comunicados conjuntos, los dem&aacute;s pa&iacute;ses fundadores del bloque han emitido <a href="https://www.aljazeera.com/news/2026/3/6/is-brics-bloc-divided-over-us-israel-attacks-on-iran" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas contundentes </a>a la guerra. Wang Yi, ministro de Asuntos Exteriores de China, manifest&oacute; que se opone &ldquo;a cualquier ataque lanzado por Israel y EEUU contra Ir&aacute;n&rdquo;. Cyril Ramaphosa, presidente de Sud&aacute;frica, abog&oacute; ante <a href="https://english.news.cn/20260305/f1af034894834b09b77c725689b7957c/c.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodistas de su pa&iacute;s</a> por un alto el fuego inmediato y critic&oacute; la supuesta &ldquo;autodefensa preventiva de Estados Unidos e Israel basada en suposiciones y conjeturas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sergu&eacute;i Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, <a href="https://mid.ru/en/foreign_policy/news/2083284/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acus&oacute; </a>e en un comunicado a EEUU e Israel de perpetrar &ldquo;un deliberado y premeditado acto de agresi&oacute;n armada contra un miembro soberano e independiente de las Naciones Unidas, sin provocaci&oacute;n previa&rdquo;, obviando la invasi&oacute;n de su pa&iacute;s en Ucrania. Brasil <a href="https://www.poder360.com.br/poder-governo/brasil-condena-ataques-dos-eua-ao-ira-e-pede-desescalada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">critic&oacute; sin tapujos</a> los ataques, de los que destac&oacute; que ocurrieron en medio de una negociaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Freno a la dimensi&oacute;n geopol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Aparte de ser un obst&aacute;culo econ&oacute;mico para los miembros de los BRICS, la guerra de Ir&aacute;n corta en seco la creciente dimensi&oacute;n geopol&iacute;tica del bloque. &ldquo;Es dif&iacute;cil saber exactamente c&oacute;mo ser&aacute; la pr&oacute;xima reuni&oacute;n de los BRICS. No sabemos cu&aacute;nto durar&aacute; la guerra y si va a atravesar la pr&oacute;xima reuni&oacute;n&rdquo;, asegura a elDiario.es Leonardo Paz, investigador del N&uacute;cleo de Prospecci&oacute;n e Inteligencia Internacional de la Funda&ccedil;&atilde;o Get&uacute;lio Vargas (FGV). Paz considera que la guerra puede empujar al BRICS+ a su objetivo inicial de disputar el &ldquo;dominio de Europa y EEUU&rdquo; en los organismos internacionales y en el comercio mundial.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses del BRICS+ se reunieron en enero en Sud&aacute;frica para realizar maniobras militares conjuntas. India estuvo ausente para no &ldquo;tensar sus v&iacute;nculos con EEUU&rdquo;, seg&uacute;n afirm&oacute; a <a href="https://www.aljazeera.com/news/2026/1/11/brics-wargames-why-they-matter-why-india-opted-out" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Jazeera</a> Harsh Pant, analista geopol&iacute;tico del <em>think tank</em> Observer Research Foundation, con sede en Nueva Deli. Brasil estuvo presente en las maniobras militares apenas como observador, para no complicar a&uacute;n m&aacute;s los m&uacute;ltiples conflictos que mantiene abiertos con EEUU. 
    </p><h2 class="article-text">El sorprendente rol de Indonesia</h2><p class="article-text">
        Tras la guerra de Ir&aacute;n, &iquest;est&aacute;n muertos el BRICS +? China no pretende renunciar al bloque y a cierta unidad de acci&oacute;n. Wang Yi, ministro de Asuntos Internacionales de China, declar&oacute; que Pek&iacute;n contin&uacute;a animando al BRICS+ a &ldquo;apoyar el multilateralismo, a una soluci&oacute;n pac&iacute;fica del conflicto y a tener una voz colectiva del Sur Global&rdquo;. Una de las sorpresas del BRICS+ llega desde Indonesia, el &uacute;ltimo pa&iacute;s en incorporarse a la alianza, en 2025.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Indonesia contin&uacute;a manteniendo buenas relaciones comerciales con EEUU, su presidente, Prabowo Subianto, ha criticado la <a href="https://www.scmp.com/news/asia/southeast-asia/article/3346646/indonesias-prabowo-surprised-iran-war-says-us-bombing-wont-spark-regime-change" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;falta de racionalidad&rdquo;</a> de los ataques a Ir&aacute;n, se ha ofrecido a mediar con Teher&aacute;n y ha congelado la participaci&oacute;n en el Consejo de la Paz de Gaza. Todo un tiro en el pie para Donald Trump, que ve c&oacute;mo su alianza con Yakarta se va desvaneciendo. 
    </p><p class="article-text">
        Jim O&rsquo;Neil, el economista brit&aacute;nico que acu&ntilde;&oacute; el acr&oacute;nimo BRICS hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, declar&oacute; a <a href="https://www.aljazeera.com/video/the-bottom-line/2026/2/22/has-brics-given-up-on-challenging-western-economic-dominance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Jazeera</a> que la pertenencia al club de los BRICS de Indonesia &mdash;una democracia en que el 87% de la poblaci&oacute;n es musulmana&mdash; es &ldquo;clave&rdquo;. &ldquo;Estrat&eacute;gicamente, Indonesia es hoy en d&iacute;a el d&eacute;cimo miembro de los BRICS. Tras India, es el segundo pa&iacute;s superpoblado [tiene 288 millones de habitantes] m&aacute;s interesante del mundo. Indonesia puede crecer al 8% o 10% durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, algo importante si consigue actuar conjuntamente [con el resto de miembros]&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-descoloca-brics-desdibuja-papel-bloque-alternativo_1_13075795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra de Irán descoloca a los BRICS y desdibuja su papel como bloque de poder alternativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[brics,Guerra en Irán,India,Irán,Emiratos Árabes Unidos,China,Rusia,Indonesia,Sudáfrica,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo fue el boicot a Sudáfrica por el apartheid y cómo inspira el bloqueo a Israel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boicot-sudafrica-apartheid-inspira-bloqueo-israel_1_12611015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53e567d6-e6db-47e2-ae79-1d37ddae276a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x485y225.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo fue el boicot a Sudáfrica por el apartheid y cómo inspira el bloqueo a Israel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de los años 80 el régimen segregacionista sudafricano sufrió sanciones y exclusiones que lo asfixiaron y lo condujeron al fin del sistema en 1994, con el objetivo conseguido de que la nación fuera libre</p><p class="subtitle">La campaña de exterminio de Israel llega a la mayor ciudad de Gaza: “No nos olvidéis”
</p></div><p class="article-text">
        Mbuyisa Makhubo corr&iacute;a y corr&iacute;a pidiendo ayuda mientras llevaba en sus brazos a Hector Pieterson, de 12 a&ntilde;os. El 16 de junio de 1976, en Soweto, Sud&aacute;frica, miles de estudiantes se levantaron y salieron a manifestarse contra otra imposici&oacute;n del r&eacute;gimen del apartheid del Gobierno sudafricano: esa vez por querer implantar la lengua afrikaans en la educaci&oacute;n. Pieterson fue uno entre m&aacute;s de 500 ni&ntilde;os asesinados, pero su cuerpo sin vida fue fotografiado por un periodista &ndash;<a href="https://time.com/4365138/soweto-anniversary-photograph/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno que vio condenada toda su carrera en el momento en que hizo esa foto</a>&ndash; y la imagen instal&oacute; el conflicto en la conciencia global. A partir de ese momento, la presi&oacute;n internacional sobre el Gobierno de Sud&aacute;frica no par&oacute; de crecer &mdash;en forma de sanciones econ&oacute;micas, boicots a eventos deportivos, acontecimientos culturales...&mdash; y llev&oacute; al fin del sistema en 1994.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen del apartheid comenz&oacute; en 1948, tras las elecciones que gan&oacute; el Partido Nacional (PN), controlado por los afrik&aacute;ners, y en la que solo votaron los blancos &ndash;estos representaban en torno al <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Demographics_of_South_Africa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20% de la poblaci&oacute;n</a>&mdash;. Votaron la separaci&oacute;n (apartheid en afrikaans) o m&aacute;s bien su institucionalizaci&oacute;n, ya que la <a href="https://www.africamundi.es/p/que-fue-el-apartheid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segregaci&oacute;n racial exist&iacute;a antes</a>, desde que llegaron los colonos neerlandeses a las costas de Ciudad del Cabo sobre 1650.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para 1987 las sanciones se habían convertido en una virtual prohibición de todo comercio con Sudáfrica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enrique Ojea</span>
                                        <span>—</span> &#039;Sudáfrica y el camino a la libertad&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El contexto internacional estaba marcado por el final de la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fr&iacute;a. En plena &eacute;poca de la descolonizaci&oacute;n, el apartheid choc&oacute; con la agenda global y fue quedando cada vez m&aacute;s aislado. Pero el primer cuestionamiento surgi&oacute; desde dentro: desde el principio los africanos violaron las leyes de segregaci&oacute;n. Seg&uacute;n el historiador Frederick Cooper, <a href="https://www.casadellibro.com/libro-historia-de-africa-desde-1940/9788432153167/12160548?campaignid=6513745351&amp;gad_source=1&amp;gad_campaignid=6513745351&amp;gbraid=0AAAAADya_kQSF9Is_KAr_w5FMYwKgQNQs&amp;gclid=CjwKCAjwlaTGBhANEiwAoRgXBU1IGy8pOEUDJim6fc8FDSQs3PhKL4yPjkV_DJGFy9lgsl2wDyQI0RoCTn0QAvD_BwE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;las semillas para un desmontaje del apartheid estaban presentes desde la d&eacute;cada de 1950&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.casadellibro.com/libro-las-independencias-de-africa/9788490977088/9635667?srsltid=AfmBOor5KlvjZvD888aLPunbQT08LsbeBRdzqpabsdFKHFz490jUw16M" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matanza de Shaperville</a> (69 muertos en 1960) no hizo retroceder al Gobierno sudafricano, sino todo lo contrario. Se ilegaliz&oacute; el CNA (Congreso Nacional Africano) y encarcelaron a Nelson Mandela &ndash;esto hizo que el partido pasara a la lucha armada. En 1973, la Asamblea General de la ONU aprob&oacute; una <a href="https://www.acnur.org/fileadmin/Documentos/BDL/2002/1426.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convenci&oacute;n condenando el crimen del apartheid</a> y, tras el levantamiento de Soweto (1976) y la muerte de Steve Biko (1977), el Consejo de Seguridad impuso un embargo obligatorio de armas contra Sud&aacute;frica (Resoluci&oacute;n 418, 1977).
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1980, el movimiento antiapartheid empez&oacute; a tomar la forma de sanciones econ&oacute;micas impuestas desde el extranjero al Gobierno sudafricano. En 1982 la empresa <a href="https://sahistory.org.za/sites/default/files/SQUEEZING%20APARTHEID,%20by%20Jennifer%20Davis.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">General Electric suspendi&oacute; una inversi&oacute;n de 138 millones</a> de d&oacute;lares en una inversi&oacute;n conjunta con una empresa minera sudafricana por la presi&oacute;n sufrida en su sede principal de Connecticut. Las primeras sanciones comerciales llegaron desde la Comunidad Econ&oacute;mica Europea y la Commonwealth en 1985. &ldquo;Y para 1987 las sanciones se hab&iacute;an convertido en una virtual prohibici&oacute;n de todo comercio con Sud&aacute;frica&rdquo;, como cuenta Enrique Ojea en &lsquo;Sud&aacute;frica y el camino a la libertad. Del apartheid a la democracia&rsquo; (Catarata, 2021).
    </p><p class="article-text">
        Un paquete de sanciones econ&oacute;micas muy relevante se activ&oacute; en 1986, cuando el Congreso de Estados Unidos logr&oacute; evitar el veto del presidente Reagan &ndash;que no quer&iacute;a castigar a Sud&aacute;frica&ndash; y aprob&oacute; con dos tercios de los votos la &ldquo;<a href="https://sahistory.org.za/sites/default/files/Anti-Apartheid%20Act%20against%20ANC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comprehensive Anti-Apartheid Act</a>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta ley estableci&oacute; cinco condiciones que el gobierno de Sud&aacute;frica deb&iacute;a cumplir para que las sanciones fuesen levantadas, pero esto no se dio hasta 1991, cuando comenz&oacute; la transici&oacute;n democr&aacute;tica y tras la llegada de De Klerk. Estas eran la liberaci&oacute;n de presos pol&iacute;ticos (incluido Nelson Mandela), la legalizaci&oacute;n de organizaciones proscritas como el CNA, la derogaci&oacute;n de leyes clave del apartheid, el levantamiento del estado de emergencia y el inicio de negociaciones para una democracia no racial. 
    </p><p class="article-text">
        La ley vet&oacute; nuevas inversiones y pr&eacute;stamos al Gobierno de Pretoria, cort&oacute; vuelos (tanto de compa&ntilde;&iacute;as sudafricanas a EEUU como de compa&ntilde;&iacute;as estadounidenses a Sud&aacute;frica), anul&oacute; el tratado fiscal, bloque&oacute; cuentas oficiales y prohibi&oacute; importaciones claves a EEUU (monedas de oro Krugerrand, hierro y acero, carb&oacute;n, uranio, textiles, alimentos y az&uacute;car), adem&aacute;s de restringir exportaciones hacia Sud&aacute;frica sensibles (computaci&oacute;n, defensa, energ&iacute;a nuclear y petr&oacute;leo). 
    </p><p class="article-text">
        A estas medidas se a&ntilde;adieron boicots al consumo (como a las naranjas Outspan, a Shell), as&iacute; como una campa&ntilde;a de desinversi&oacute;n de compa&ntilde;&iacute;as privadas (universidades, iglesias, etc&eacute;tera). Este castigo econ&oacute;mico hizo mucho da&ntilde;o al r&eacute;gimen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen de protestas contra el tour por Nueva Zelanda del equipo de rugby de Sudáfrica en 1981                            </span>
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        El deporte actu&oacute; como altavoz del aislamiento. En 1977 la Commonwealth firm&oacute; el Acuerdo de Gleneagles para desalentar todo contacto deportivo con Sud&aacute;frica. Un a&ntilde;o antes, <a href="https://www.rfi.fr/es/deportes/20231103-juegos-ol%C3%ADmpicos-de-1976-en-montreal-el-a%C3%B1o-del-boicot-africano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">22 pa&iacute;ses africanos hab&iacute;an boicoteado los Juegos Ol&iacute;mpicos de Montreal</a> despu&eacute;s de que el COI se negara a sancionar a Nueva Zelanda por la gira de los All Blacks en Sud&aacute;frica. El COI hab&iacute;a expulsado ya a su comit&eacute; ol&iacute;mpico y Sud&aacute;frica no volvi&oacute; a competir hasta Barcelona 1992. 
    </p><p class="article-text">
        En rugby, Sud&aacute;frica fue excluida de las dos primeras Copas Mundiales, en 1987 y 1991. En atletismo, fue apartada por la IAAF.  En el f&uacute;tbol, Sud&aacute;frica fue suspendida por la FIFA al principio de la d&eacute;cada de los sesenta por la decisi&oacute;n de hacer un equipo de blancos para el mundial del 62 y de negros para el 70. Luego fue expulsada del organismo tras los disturbios de Soweto y finalmente readmitida en 1992. En la Copa &Aacute;frica tambi&eacute;n se vio afectada: fue excluida desde el inicio en 1957 &mdash;de nuevo por no querer formar un equipo multirracial&mdash;, a pesar de ser una de los cuatro naciones fundadoras.
    </p><p class="article-text">
        Hoy las competiciones deportivas han vuelto a jugar un papel para visibilizar reivindicaciones pol&iacute;ticas. Se vio la semana pasada con <a href="https://www.eldiario.es/madrid/protestas-genocidio-gaza-paralizan-vuelta-madrid_1_12602386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Vuelta ciclista a Espa&ntilde;a,</a> en la que numerosas protestas propalestinas &ndash;que dejaron 23 polic&iacute;as heridos&ndash; forzaron a cancelar la etapa final en Madrid. El objetivo era un boicot al equipo Israel-Premier Tech. Adem&aacute;s, el presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, dio un pas&oacute; m&aacute;s y pidi&oacute; la exclusi&oacute;n de Israel de las competiciones deportivas internacionales &ldquo;mientras dure la barbarie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno cultural, miles de profesionales del cine han firmado un compromiso de no trabajar con instituciones cinematogr&aacute;ficas israel&iacute;es. Lo hicieron afirmando que la <a href="https://www.theguardian.com/film/2025/sep/08/film-pledge-israeli-institutions-palestinians" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inspiraci&oacute;n ven&iacute;a del boicot cultural</a> que contribuy&oacute; al apartheid en Sud&aacute;frica. Asimismo, RTVE anunci&oacute; ayer que Espa&ntilde;a no participar&aacute; en Eurovisi&oacute;n 2026 si Israel compite y, en ese caso, RTVE tampoco emitir&aacute; el certamen. Todo esto en una jornada en la que la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n independiente nombrada por la ONU concluy&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/comision-investigacion-onu-concluye-israel-comete-genocidio-estados-deben-actuar-pararlo_1_12605424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel est&aacute; cometiendo un genocidio en Gaza</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, las autoridades de Sud&aacute;frica anunciaron la reapertura de la investigaci&oacute;n por la muerte de Steve Biko, torturada a manos de las fuerzas de seguridad. Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, la lucha contra el apartheid sudafricano sigue viva.
    </p><h2 class="article-text">Las relaciones de Israel con el r&eacute;gimen del apartheid</h2><p class="article-text">
        En abril de 1976, dos meses antes de las muertes en Soweto, el entonces presidente sudafricano, John Vorster, hizo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=qfcLU07MSQk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una visita de Estado a Jerusal&eacute;n</a>. El encuentro ten&iacute;a la intenci&oacute;n de generar entre las partes un comercio bilateral que pasaban por el uso de materias primas sudafricanas y mano de obra israel&iacute; cualificada en proyectos conjuntos, as&iacute; como la intensificaci&oacute;n de las relaciones en el &aacute;mbito cient&iacute;fico. Esto traslad&oacute; una idea a una parte del panorama internacional: <a href="https://www.nytimes.com/1976/04/18/archives/vorster-visit-to-israel-arouses-criticism.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que era dif&iacute;cil separar el movimiento sionista del racismo del apartheid</a>. 
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            </figure><p class="article-text">
        Tras la reuni&oacute;n se habl&oacute; de extender la relaci&oacute;n en cuanto al suministro de armas, aunque ambos pa&iacute;ses lo negaron. M&aacute;s tarde, unos documentos sudafricanos desclasificados, <a href="https://www.theguardian.com/world/2010/may/23/israel-south-africa-nuclear-weapons" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicados por </a><a href="https://www.theguardian.com/world/2010/may/23/israel-south-africa-nuclear-weapons" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian </em></a><a href="https://www.theguardian.com/world/2010/may/23/israel-south-africa-nuclear-weapons" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2010</a>, revelaron que en 1975 se discuti&oacute; una oferta israel&iacute; de ojivas nucleares para misiles Jericho, aunque el primer ministro israel&iacute; Shimon Peres lo neg&oacute; tajantemente. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las relaciones ven&iacute;an de antes. El gobierno sudafricano vot&oacute; en 1948 a favor del plan de partici&oacute;n del Estado de Israel de la ONU. Aunque despu&eacute;s de esa fecha los v&iacute;nculos parecieron enfriarse, ya que Israel lanz&oacute; cr&iacute;ticas al apartheid en la ONU, el comercio bilateral sigui&oacute; creciendo y Sud&aacute;frica lleg&oacute; a ser su principal socio africano. Sobre todo tras la Guerra de los seis d&iacute;as (1967) y la de Yom Kipur (1973), que aisl&oacute; a Israel en &Aacute;frica. Bajo presi&oacute;n de EE UU tras la Comprehensive Anti-Apartheid Act, Israel anunci&oacute; en marzo de 1987 que no firmar&iacute;a nuevos contratos de armas con Sud&aacute;frica y que restringir&iacute;a los intercambios oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        Con la transici&oacute;n democr&aacute;tica en Sud&aacute;frica, Israel levant&oacute; su embargo comercial el 15 de julio de 1991 y en noviembre de ese a&ntilde;o F. W. de Klerk hizo una visita de Estado a Israel. Ambos gobiernos firmaron un memorando para ampliar la cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica y cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Tras la llegada de la democracia en 1994 al pa&iacute;s africano, la relaci&oacute;n vir&oacute;, marcada por los choques por la situaci&oacute;n en Palestina. En diciembre de 2023, fue Sud&aacute;frica quien demand&oacute; a Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el principal &oacute;rgano judicial de la ONU, por violar sus obligaciones como firmante de la Convenci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n y la Sanci&oacute;n del Delito de Genocidio. Este documento se redact&oacute; en 1948 precisamente a ra&iacute;z del Holocausto, para tipificar el exterminio de un pueblo y evitar su repetici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Cañas Bonci]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boicot-sudafrica-apartheid-inspira-bloqueo-israel_1_12611015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 20:48:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo fue el boicot a Sudáfrica por el apartheid y cómo inspira el bloqueo a Israel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Sudáfrica,Palestina,Conflicto Palestina-Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detectan contaminantes tóxicos en pingüinos africanos: una alerta sobre la salud de los océanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/detectan-contaminantes-toxicos-pinguinos-africanos-alerta-salud-oceanos-pm_1_12547445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d21306b2-0cd5-47e7-8355-0cfb93bf4739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detectan contaminantes tóxicos en pingüinos africanos: una alerta sobre la salud de los océanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación demuestra que todos los ejemplares analizados portaban sustancias químicas procedentes de la actividad humana</p><p class="subtitle">El colapso del alimento de las ballenas ha apagado sus cantos y activado todas las alertas sobre el futuro de la Tierra</p></div><p class="article-text">
        El <strong>ping&uuml;ino africano</strong>, una de las aves marinas m&aacute;s emblem&aacute;ticas del continente, suma una <strong>nueva amenaza a su delicada situaci&oacute;n de conservaci&oacute;n</strong>. Investigadores han detectado la <strong>presencia de contaminantes qu&iacute;micos persistentes en ejemplares de colonias de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/sudafrica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;frica</a>, lo que plantea serias dudas sobre el impacto de estas sustancias en la salud, la reproducci&oacute;n y la viabilidad futura de una especie ya considerada en peligro de extinci&oacute;n. El hallazgo, <a href="https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371/journal.pbio.3002981" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>PLOS Biology</em>, apunta a que la exposici&oacute;n a compuestos industriales de uso extendido a&ntilde;ade presi&oacute;n a unas poblaciones que en el &uacute;ltimo siglo han sufrido un declive de m&aacute;s del 97%.
    </p><h2 class="article-text">Contaminantes detectados en todas las muestras</h2><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos centraron su atenci&oacute;n en <strong>dos grandes familias de contaminantes: los compuestos perfluoroalquilados y polifluoroalquilados </strong>(PFAS, por sus siglas en ingl&eacute;s), y los retardantes de llama organofosforados (OFRs). Ambos grupos de sustancias, presentes en productos de consumo cotidiano y en procesos industriales, son conocidos por su persistencia en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/medio-ambiente/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medio ambiente</a> y por sus <strong>efectos nocivos sobre la salud de los seres vivos</strong>. Lo preocupante es que los investigadores encontraron trazas de estos contaminantes en todos los ejemplares analizados, confirmando que los ping&uuml;inos africanos no est&aacute;n al margen de la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica global.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n del estudio <strong>analiz&oacute; muestras de sangre de aves procedentes de colonias reproductoras</strong> en islas como St. Croix y Robben Island, en Sud&aacute;frica. Los resultados mostraron <strong>concentraciones detectables de varios tipos de PFAS</strong>, entre ellos el PFOS, considerado uno de los m&aacute;s t&oacute;xicos y ya restringido en numerosos pa&iacute;ses por su capacidad de bioacumulaci&oacute;n. Asimismo, se identificaron retardantes de llama organofosforados, empleados habitualmente en pl&aacute;sticos, textiles y aparatos electr&oacute;nicos, lo que confirma la entrada de estos compuestos en la cadena alimentaria marina.
    </p><h2 class="article-text">Una amenaza que se suma a la sobrepesca y al cambio clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
         La presencia de PFAS y retardantes de llama en los ping&uuml;inos africanos no es un hallazgo aislado. <strong>Estos contaminantes han sido descritos en m&uacute;ltiples especies de fauna marina a nivel global</strong>, desde peces y <a href="https://www.eldiario.es/temas/tortugas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tortugas</a> hasta mam&iacute;feros como <a href="https://www.eldiario.es/temas/ballenas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ballenas</a> o focas. Sin embargo, su detecci&oacute;n en un ave que ya se enfrenta a amenazas directas como la sobrepesca, el <a href="https://www.eldiario.es/temas/cambio-climatico/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio clim&aacute;tico</a>, la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat y los derrames de petr&oacute;leo multiplica la vulnerabilidad de la especie. Seg&uacute;n los investigadores, <strong>la combinaci&oacute;n de factores puede acelerar a&uacute;n m&aacute;s el declive poblacional si no se toman medidas de conservaci&oacute;n m&aacute;s ambiciosas.</strong>
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            <span class="title">
                El desplome de ejemplares de pingüinos ha llevado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a catalogar a la especie como en peligro de extinción.                            </span>
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        Los autores del trabajo advierten de que <strong>estos qu&iacute;micos pueden afectar procesos fisiol&oacute;gicos clave</strong>, incluyendo la funci&oacute;n inmunitaria, el equilibrio hormonal y la capacidad reproductiva. Aunque el estudio no evalu&oacute; de forma directa los efectos sobre la salud de los individuos, se sabe por investigaciones en otras especies que la exposici&oacute;n cr&oacute;nica a PFAS y retardantes de llama puede traducirse en menor &eacute;xito reproductivo, mayor susceptibilidad a enfermedades y alteraciones en el desarrollo de las cr&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">Un desplome poblacional dif&iacute;cil de revertir</h2><p class="article-text">
        <strong>Los ping&uuml;inos africanos se reproducen en pocas colonias </strong>a lo largo de la costa de Namibia y Sud&aacute;frica, <strong>lo que hace que cualquier impacto ambiental se sienta con fuerza en la din&aacute;mica de toda la especie</strong>. <strong>A mediados del siglo XX,</strong> la poblaci&oacute;n rondaba el mill&oacute;n de parejas, mientras que en la actualidad <strong>apenas se contabilizan unos 20.000 ejemplares reproductores</strong>. Este desplome ha llevado a la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) <strong>a catalogar a la especie como en peligro de extinci&oacute;n</strong>. Los contaminantes qu&iacute;micos, que se acumulan lentamente pero permanecen durante d&eacute;cadas en los organismos y en el medio, suponen una amenaza a&ntilde;adida que dificulta los esfuerzos de recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores subrayan adem&aacute;s que la situaci&oacute;n de<strong> los ping&uuml;inos africanos pone de manifiesto un problema m&aacute;s amplio: la dificultad de controlar la dispersi&oacute;n global de sustancias qu&iacute;micas persistentes.</strong> Aunque algunos compuestos como el PFOS ya han sido prohibidos o restringidos, sus sustitutos no siempre presentan un perfil de seguridad m&aacute;s favorable. La falta de informaci&oacute;n sobre los efectos a largo plazo de los retardantes de llama organofosforados es un ejemplo de los vac&iacute;os de conocimiento que persisten en materia de toxicolog&iacute;a ambiental.
    </p><h2 class="article-text">Centinelas de la salud de los oc&eacute;anos</h2><p class="article-text">
        El estudio concluye con una <strong>llamada a la acci&oacute;n para reforzar la investigaci&oacute;n y el monitoreo de contaminantes en aves marinas y otros organismos vulnerables. </strong>Los ping&uuml;inos africanos, al ocupar un lugar intermedio en la cadena tr&oacute;fica y alimentarse de peces peque&ntilde;os, act&uacute;an como centinelas de la salud de los ecosistemas marinos del Atl&aacute;ntico sur. <strong>Protegerlos significa tambi&eacute;n avanzar hacia oc&eacute;anos m&aacute;s seguros y sostenibles</strong>. En un momento en que el planeta se enfrenta a m&uacute;ltiples crisis ambientales, la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica se suma como una amenaza silenciosa que no puede seguir siendo ignorada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/detectan-contaminantes-toxicos-pinguinos-africanos-alerta-salud-oceanos-pm_1_12547445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Aug 2025 08:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudáfrica,Investigación científica,Cambio climático,Animales,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora con la que Coetzee descubrió la literatura sudafricana y cuya obra inconclusa se atrevió a terminar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-coetzee-descubrio-literatura-sudafricana-cuya-obra-inconclusa-atrevio-terminar_1_12520824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7bf3cc7-24e8-4847-a6cf-da9247bfa83e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora con la que Coetzee descubrió la literatura sudafricana y cuya obra inconclusa se atrevió a terminar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Olive Schreiner es la autora de ‘De hombre en hombre’, novela en la que trabajó hasta su muerte, con la vista puesta en los derechos de las mujeres y contra el colonialismo</p><p class="subtitle">Yōko Ōta, la escritora que sobrevivió a la bomba atómica: ‘Me quedé atrapada en la ciudad de cadáveres y no podía moverme’</p></div><p class="article-text">
        El escritor sudafricano J. M. Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940), ganador del Premio Nobel de Literatura 2003, descubri&oacute; la literatura de su pa&iacute;s con las novelas de una mujer: Olive Schreiner (Ciudad del Cabo, 1855-1920), una narradora comprometida con los derechos humanos y la igualdad de g&eacute;nero que puso estos temas en el centro de su obra. Tanto lo marc&oacute; su lectura, que el a&ntilde;o pasado Coetzee decidi&oacute; escribir el cap&iacute;tulo final de un libro que Schreiner dej&oacute; inconcluso, <em>De hombre en hombre</em>, en el que trabaj&oacute; hasta su muerte y que vio la luz, en su versi&oacute;n inacabada, en 1926. &Eacute;l la considera su obra maestra, y el hecho de &ldquo;terminarla&rdquo; puede leerse, ante todo, como una restituci&oacute;n de su legado.
    </p><p class="article-text">
        Hija de un matrimonio de misioneros, Schreiner tuvo una infancia de estrecheces por la inestabilidad laboral de su padre, mientras recib&iacute;a una educaci&oacute;n estricta por parte de su progenitora. Ella no tard&oacute; en rechazar los preceptos del cristianismo &ndash;una de las causas de su dif&iacute;cil relaci&oacute;n con la familia a lo largo de su vida&ndash;, trabaj&oacute; como institutriz en diversas granjas y comenz&oacute; a interesarse por la filosof&iacute;a. Era una lectora &aacute;vida e hizo sus pinitos en la escritura, pero su sue&ntilde;o era dedicarse a la medicina. Como no pod&iacute;a costearse la carrera, para empezar se form&oacute; como enfermera, y m&aacute;s tarde, en cuanto hubo ahorrado lo suficiente, se march&oacute; a Inglaterra para proseguir sus estudios.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sus planes no prosperaron. Schreiner padec&iacute;a problemas de salud que la lastraron desde su juventud (y que en parte explican esta novela inacabada), de modo que, a&uacute;n en Europa, opt&oacute; por centrarse en la escritura. Debut&oacute; en 1883 con la que se considera la primera novela sudafricana moderna, <em>Historia de una granja africana</em> (Milrazones, 2012, traducida por Margarita Mart&iacute;n D&iacute;az), a la que sigui&oacute; una decena de libros m&aacute;s. La buena acogida le abri&oacute; las puertas del c&iacute;rculo cultural, que la llev&oacute; a participar en encuentros a favor de los derechos de las mujeres, adem&aacute;s de trabajar en un pr&oacute;logo para <em>Vindicaci&oacute;n de los derechos de la mujer</em> (1792), el cl&aacute;sico de Mary Wollstonecraft.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de viajar por varios pa&iacute;ses europeos, en 1889 regres&oacute; a su tierra, donde sigui&oacute; con las tiranteces familiares, se involucr&oacute; en la esfera local y conoci&oacute; al que ser&iacute;a su marido, Samuel Cronwright, un pol&iacute;tico en activo con el que compart&iacute;a ideolog&iacute;a. Ambos recelaban del imperialismo brit&aacute;nico y defend&iacute;an la integridad de los pueblos nativos, unas ideas revolucionarias entre los colonos blancos. Durante la guerra de los b&oacute;eres, Schreiner trat&oacute; sin &eacute;xito de promover la paz.
    </p><p class="article-text">
        Tantas inquietudes, unidas a su salud fr&aacute;gil, la dispersaron un poco, de ah&iacute; que, seg&uacute;n Coetzee, su carrera literaria fuera un tanto irregular. Esta novela p&oacute;stuma inconclusa, <em>De hombre en hombre</em> (Random, 2024, con traducci&oacute;n de Luis Murillo Fort), la ocup&oacute;, con idas y venidas, durante muchos a&ntilde;os; no se puede decir que su obra quedara sin terminar por morir de forma prematura, como Ir&egrave;ne N&eacute;mirovsky o Brigitte Reimann, a las que s&iacute; les falt&oacute; tiempo para culminar <em>Suite francesa</em> y <em>Franziska Linkerhand</em>, respectivamente. En cualquier caso, los diecisiete cap&iacute;tulos que escribi&oacute; Schreiner (casi trescientas p&aacute;ginas) desarrollan lo bastante su universo como para que merezca la pena sumergirse en &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Historia de dos hermanas</h2><p class="article-text">
        <em>De hombre en hombre</em> narra las andanzas de dos hermanas de origen ingl&eacute;s criadas en una granja en la Sud&aacute;frica colonial del siglo XIX. Rebekah, la mayor, es la m&aacute;s sensata: de naturaleza estudiosa, es una gran amante de la lectura que se convierte en una mujer independiente que no idealiza el amor, sino que lucha por la igualdad de la pareja incluso despu&eacute;s de casarse. Bertie, la peque&ntilde;a, nace marcada desde su nacimiento &ndash;en una escena que enlaza con las supersticiones ancestrales&ndash; y se muestra m&aacute;s idealista y rom&aacute;ntica. Era de esperar que Bertie se enamorara enseguida y no dudara en contraer matrimonio, pero una experiencia traum&aacute;tica a los quince a&ntilde;os trunca sus proyectos.
    </p><p class="article-text">
        La novela, de corte cl&aacute;sico, sigue el patr&oacute;n decimon&oacute;nico de la novela de la vida (de dos personajes, en este caso) desde que las muchachas salen del hogar paterno. Juega con la idea, imperecedera y universal, del contraste entre las expectativas que uno se forja en la juventud y la realidad de lo que luego es la vida. Todo apuntaba a que Rebekah no ser&iacute;a el tipo de mujer que se amolda al matrimonio; no obstante, ah&iacute; est&aacute;, y su reto es no dejar de ser ella misma pese a todo, continuar creciendo con el estudio, con la mejora de s&iacute;, tal como ella la entiende. Su camino es el del tercer cerdito, que edifica sobre cimientos s&oacute;lidos y sirve de apoyo para su hermana cuando la necesita.
    </p><p class="article-text">
        Si Rebekah puede interpretarse como el tipo de mujer con el que se identifica la autora, una mujer culta, perseverante y emancipada por sus propios medios, Bertie encarna, en un principio, a las dem&aacute;s, las que estaban dispuestas a tomar la senda tradicional de la esposa-madre-ama de casa. Pero algo se tuerce, y, como la Cec&iacute;lia Ce de Rodoreda, el traspi&eacute;s la lleva a merodear por estratos indignos para una &ldquo;mujer de bien&rdquo;. Un error le cuesta el ostracismo; de ni&ntilde;a primorosa pasa a paria social. La paradoja de la novela es que, aunque el acento feminista parece residir de entrada en la hermana mayor, es Bertie la que, a trav&eacute;s de su descenso al infierno, se expande m&aacute;s como personaje.
    </p><p class="article-text">
        <em>De hombre en hombre</em> es el relato de una b&uacute;squeda de identidad que, en aquel contexto, depend&iacute;a de la relaci&oacute;n con ellos: el padre, el marido, los eventuales amantes, los hijos. El periplo no es f&aacute;cil para ninguna: Rebekah lidia con el conflicto, tan propio de quienes han abrazado el feminismo, entre la vida afectiva y la realizaci&oacute;n personal; mientras que Bertie, esta antihero&iacute;na dickensiana, es una sufridora de buen coraz&oacute;n que aprende a hacerse fuerte porque no le queda m&aacute;s remedio. &ldquo;Ese amor y esa camarader&iacute;a con la que so&ntilde;amos desde ni&ntilde;as se reduce a una hora de luz, y luego mucha oscuridad&rdquo;. Dos trayectorias contrapuestas que revelan injusticias y abusos a&uacute;n no superados del todo.
    </p><h2 class="article-text">Un desenlace controvertido</h2><p class="article-text">
        Al llegar al final de las p&aacute;ginas de Schreiner &ndash;escritas con gran dominio de la narraci&oacute;n, el di&aacute;logo y los picos emocionales; una lectura amena de ritmo vigoroso que se lee con fruici&oacute;n&ndash;, parece que todav&iacute;a quedan varios cap&iacute;tulos por delante. Coetzee lo reduce a un ep&iacute;logo de apenas quince p&aacute;ginas, lo que es un reto en s&iacute; mismo. Su propuesta supone, adem&aacute;s, un giro en el tono y en las aventuras del personaje que lo protagoniza: en lugar del realismo usual, adopta un registro m&aacute;s simb&oacute;lico y espiritual, a la manera de un viaje de redenci&oacute;n. De hecho, incorpora a un personaje que refuerza esa deriva. Aun as&iacute;, es coherente con el original y cierra el conflicto con elegancia.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que, m&aacute;s que seguir alimentando al comensal, Coetzee pone la guinda y despide al lector-invitado, d&aacute;ndole margen para hacer la digesti&oacute;n. Convenza o no, es de agradecer que haya vuelto a poner en circulaci&oacute;n esta excelente novela, que acerca al lector occidental a la todav&iacute;a demasiado desconocida literatura sudafricana y reivindica a una escritora a la que dan ganas de seguir leyendo. Rebekah y Bertie son personajes memorables; y su voluntad de vivir de manera coherente consigo mismas en un entorno contaminado por el machismo, el racismo y la hipocres&iacute;a social, tan ardua como ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-coetzee-descubrio-literatura-sudafricana-cuya-obra-inconclusa-atrevio-terminar_1_12520824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Aug 2025 20:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora con la que Coetzee descubrió la literatura sudafricana y cuya obra inconclusa se atrevió a terminar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudáfrica,Colonialismo,Literatura,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alerta: Musk golpea la verdad por sus intereses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/alerta-musk-golpea-intereses_132_12338698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5478c7b6-fb37-488b-bfb8-082d30947a94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alerta: Musk golpea la verdad por sus intereses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> ¿Quieres recibir 'Contraoferta'? -  ¿Quieres recibir 'Contraoferta'?</p><p class="subtitle">Es urgente reducir el número de viviendas turísticas
</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Buenos d&iacute;as!
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo llevas la semana? Ya sabes que este es un bolet&iacute;n econ&oacute;mico, pero no podemos dejar de mirar las atrocidades que se est&aacute;n cometiendo en una parte del mundo. El genocidio de los palestinos por parte de Israel contin&uacute;a, con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-bombardeo-israel-escuela-unrwa-deja-20-palestinos-muertos_1_11903639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinatos dantescos</a>. Ya <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pacificador-trump-no-frena-genocidio-netanyahu-acusa-putin-loco-jugar-fuego_1_12335147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni siquiera Donald Trump parece respaldar completamente la salvaje pol&iacute;tica de Benjamin Netanyahu</a>. Es necesario frenar esta matanza. La Uni&oacute;n Europea deber&iacute;a ser <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bruselas-activa-revision-acuerdo-comercial-israel-pretende-poner-opciones-mesa-27-junio_1_12336592.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s beligerante</a> para frenar a Israel.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es que la posici&oacute;n del presidente de EEUU sea de fiar. A Trump, como a buena parte de su Administraci&oacute;n, solo le preocupan sus intereses econ&oacute;micos. Lo hemos visto claramente con las sucias estrategias de desinformaci&oacute;n de Elon Musk en las redes sociales utilizando su inteligencia artificial, Grok.
    </p><p class="article-text">
        Elon Musk, sudafricano de nacimiento, quer&iacute;a que su empresa de sat&eacute;lites,&nbsp;Starlink, con sede en EEUU, operase en Sud&aacute;frica salt&aacute;ndose la ley que obliga a las empresas extranjeras a dar entrada a accionistas negros para operar en el pa&iacute;s. Musk&nbsp;utiliz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-elon-musk-pierde-control-x-miles-respuestas-no-solicitadas-genocidio-blanco-sudafrica_1_12305661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grok, la IA de su red social X, para diseminar el discurso de un &ldquo;genocidio blanco&rdquo; en Sud&aacute;frica</a>, aunque se trataba de una teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n neonazi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A este discurso inventado se le a&ntilde;ade la presi&oacute;n de la Administraci&oacute;n de EEUU para darle m&aacute;s verosimilitud a la patra&ntilde;a. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-recibe-presidente-sudafrica-conceder-asilo-eeuu-blancos-acusaciones-falsas-genocidio_1_12318328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump le mont&oacute; una encerrona al presidente de Sud&aacute;frica</a> para insistir en las acusaciones falsas de &ldquo;genocidio blanco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l ha sido la consecuencia? <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/diplomacia-artificial-logro-elon-musk-torcer-brazo-sudafrica-encerrona-genocidio-blanco_1_12330205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Gobierno sudafricano ha iniciado los tr&aacute;mites para modificar esta ley, aprobada en 2003, de manera que Elon Musk ya no tendr&aacute; que vender parte de las acciones de Starlink</a> a sudafricanos negros. El magnate quiere empezar a operar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/starlink-disparo-durante-apagon-demostro-papel-internet-orbital_1_12271570.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su internet satelital</a>, pero ya no tendr&aacute; que ceder parte de la gesti&oacute;n de Starlink para obtener una licencia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n revel&oacute; la agencia Reuters,&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/world/south-africa-rejects-musk-claim-starlink-cant-operate-there-because-hes-not-2025-03-07/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Starlink ni siquiera hab&iacute;a solicitado licencia</a>&nbsp;para operar en Sud&aacute;frica cuando Musk inici&oacute; la pol&eacute;mica contra Pretoria. Estamos ante un claro ejemplo de manipulaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica mediante mentiras por parte del due&ntilde;o de una red social, apoyado por el presidente de su pa&iacute;s. Estamos ante el viejo m&eacute;todo de coacci&oacute;n, con nuevas herramientas, para conseguir negocios sin que las leyes nacionales de un pa&iacute;s afecten a la multinacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay expertos en geopol&iacute;tica que&nbsp;se&ntilde;alan <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/inteligencia-artificial-coaccionar-gobiernos-preparados_1_12333119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta estrategia de Musk&nbsp;como en nuevo poder 'blando' digital</a> (el poder duro ser&iacute;a una ofensiva militar) para forzar a los gobiernos del mundo a ceder a sus intereses y negocios. Es solo el principio. Trump est&aacute; decidido a defender los intereses de las empresas tecnol&oacute;gicas de Estados Unidos por encima de las leyes del resto del planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, anunci&oacute; nuevas restricciones para entrar en EEUU que afectar&iacute;an a personas relacionadas con la supuesta &ldquo;persecuci&oacute;n de ciudadanos y empresas estadounidenses&rdquo;.&nbsp;Aunque este tipo de normas van dirigidas a pa&iacute;ses como Cuba, Corea del Norte o China, esta vez <a href="https://www.eldiario.es/internacional/administracion-trump-anuncia-restricciones-complices-censura-ley-digital-europea-plena-negociacion-aranceles_1_12338215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n dirigidas contra los europeos por la Ley de Servicios Digitales (DSA)</a>, que exige m&aacute;s responsabilidades a las plataformas digitales. Todo ello <a href="https://www.eldiario.es/economia/von-der-leyen-habla-trump-le-pide-margen-9-julio-llegar-acuerdo-aranceles_1_12329114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en plena negociaci&oacute;n comercial por los aranceles</a>.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea no se puede dejar someter por los abusos de Trump y su corte tecnol&oacute;gica. El ejemplo de Sud&aacute;frica explica la capacidad de la desinformaci&oacute;n para cambiar la legislaci&oacute;n de un pa&iacute;s por los intereses econ&oacute;micos de los multimillonarios que se sientan al lado de Trump. La soberan&iacute;a europea no puede estar al albur de los negocios de los barones digitales estadounidenses. Europa se tiene que defender.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El gr&aacute;fico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="La brecha entre salarios y beneficios desde la pandemia" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-Wac29" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Wac29/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="400" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Las derechas no paran de hablar de la supuesta p&eacute;sima situaci&oacute;n econ&oacute;mica, <a href="https://www.eldiario.es/economia/infierno-fiscal-caida-renta-real-deuda-feijoo-retuerce-economia-atacar-punto-fuerte-gobierno_1_12299308.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volviendo a las recetas de siempre</a>, pero los datos siguen mostrando que la realidad no acompa&ntilde;a a los discursos de PP y Vox. Los beneficios de las empresas han crecido el doble que los sueldos de los trabajadores en Espa&ntilde;a desde la etapa previa al&nbsp;<em>shock&nbsp;</em>de la COVID de 2020, como se puede observar en el gr&aacute;fico.&nbsp;&ldquo;Los primeros datos para 2025 confirman que la recuperaci&oacute;n del peso de los salarios prosigue, si bien a&uacute;n no se han recuperado los niveles previos a la crisis de la inflaci&oacute;n&rdquo;, explican en el servicio de estudios de CCOO. La desigualdad sigue siendo un grave problema en Espa&ntilde;a. En nuestro pa&iacute;s no vivimos un &ldquo;infierno fiscal&rdquo; como pregona sin pruebas Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, lo que tenemos es un infierno de desigualdad con el que hay que acabar para ser un pa&iacute;s decente. <a href="https://www.eldiario.es/economia/brecha-no-cesa-beneficios-empresas-crecen-doble-salarios-pandemia_1_12324294.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; te explicamos&nbsp;la brecha que no cesa: los beneficios de las empresas crecen el doble que los salarios desde antes de la pandemia</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El dato</h2><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">38,8%</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        es la subida&nbsp;del precio del caf&eacute; en 2024 respecto al a&ntilde;o anterior, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura, FAO, en sus siglas en ingl&eacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/economia/subida-precios-cafe-cacao-azucar-presiona-vez-costes-industria-alimentaria_1_11258198.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La sequ&iacute;a en algunos de los principales pa&iacute;ses productores y las lluvias torrenciales en otros llevan meses reduciendo las cosechas</a>, a lo que hay que sumar&nbsp;la incertidumbre sobre las consecuencias de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-atribuye-nuevas-negociaciones-ue-amenaza-aranceles-50-espero-abran-comercio-eeuu_1_12334056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pelea arancelaria por la Administraci&oacute;n estadounidense de Donald Trump</a>&nbsp;y la especulaci&oacute;n por la financiarizaci&oacute;n de los mercados de materias primas.&nbsp;&ldquo;El precio experiment&oacute; una ligera ca&iacute;da a principios de 2023, pero volvi&oacute; a subir hasta alcanzar sus niveles m&aacute;s altos en 13 a&ntilde;os en diciembre de 2024&rdquo;, insiste la FAO. La organizaci&oacute;n multilateral remarca que este mayo la variedad ar&aacute;bica es un 58% m&aacute;s cara que un a&ntilde;o antes; y la robusta, un 70%. <a href="https://www.eldiario.es/economia/precio-cafe-seguira-subiendo-nestle-saimaza-marcilla-preven-incrementos-sequia-aranceles_1_12325610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; te explicamos c&oacute;mo&nbsp;el precio del caf&eacute; seguir&aacute; subiendo: Nestl&eacute;, Saimaza y Marcilla prev&eacute;n m&aacute;s incrementos tras la sequ&iacute;a y los aranceles</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entrepreneurs</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de archivo de un acción de protesta ante la compra de un edificio por un fondo de inversión en el centro de Madrid                            </span>
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        El precio medio del alquiler en Espa&ntilde;a ha subido m&aacute;s de un 30% en cinco a&ntilde;os y un 10% en los &uacute;ltimos doce meses, seg&uacute;n los propios especuladores del mercado de la vivienda. Por este motivo hay una fuerte demanda de <em>entrepreneurs </em>que buscan nuevas v&iacute;as de inversi&oacute;n para un producto cuyo precio deber&iacute;a estar intervenido por las Administraciones P&uacute;blicas. Ante un pastel reducido ante tanta demanda, se ofrecen alternativas que degradan a&uacute;n m&aacute;s un producto que nuestra Constituci&oacute;n recoge como un derecho. As&iacute; ya nos encontramos con un nuevo vocabulario inmobiliario que recoge t&eacute;rminos como&nbsp;Build to Rent (BTR), coliving, senior living o alquiler granular. <a href="https://www.eldiario.es/economia/btr-alquiler-granular-coliving-diccionario-financiarizacion-vivienda_1_12324537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace te explicamos las nuevas f&oacute;rmulas de especulaci&oacute;n inmobiliaria con&nbsp;&nbsp;el diccionario de la 'financiarizaci&oacute;n' de la vivienda</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Verde que te quiero verde </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Francisco Franco en 1971, en la inauguración de la central nuclear de Garoña (Burgos)                            </span>
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        Ya ha pasado un mes del gran apag&oacute;n y se desconocen qu&eacute; lo provoc&oacute;. La falta de respuestas y los intereses de determinadas empresas llevaron a que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/confusion-causas-apagon-recrudece-batalla-ideologica-renovables-nuclear_1_12258635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la confusi&oacute;n sobre las causas del apag&oacute;n recrudeciera la batalla ideol&oacute;gica entre renovables y nuclear</a>. Un debate interesado, cuando entramos en el periodo de <a href="https://www.eldiario.es/economia/apagon-pone-foco-mix-energetico-plena-ofensiva-derecha-nucleares_1_12266552.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cierre de centrales nucleares</a>. La presi&oacute;n de las empresas con centrales nucleares no es nueva. De hecho,&nbsp;Una investigaci&oacute;n acad&eacute;mica&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/00076791.2025.2482624?src=exp-la#abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reci&eacute;n publicada</a>, basada en informaci&oacute;n &ldquo;clasificada&rdquo; durante d&eacute;cadas, describe <a href="https://www.eldiario.es/economia/despegue-nuclear-franco-captura-espanol-parte-oligopolio-electrico-bancario_1_12324971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la captura del Estado espa&ntilde;ol por parte del oligopolio el&eacute;ctrico bancario&rdquo; durante la dictadura de Francisco Franco</a>: una &ldquo;captura regulatoria&rdquo; casi sin parang&oacute;n en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; sabemos es que <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-garantizar-seguridad-sistema-red-electrica-pidio-2022-competencia-medida-urgencia-evitar-apagones_1_12331577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red El&eacute;ctrica avis&oacute; a&nbsp;la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en 2022&nbsp;de que&nbsp;&ldquo;no se puede garantizar la seguridad del sistema&rdquo;</a> y le pidi&oacute; &ldquo;con urgencia&rdquo; que aprobase un procedimiento para el control de tensi&oacute;n en las redes. A d&iacute;a de hoy el organismo no ha actualizado dicho m&eacute;todo, pese a reconocer&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/competencia-planteo-cambiar-norma-obsoleta-controlar-tension-electrica-no-aprobado_1_12320093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que hab&iacute;a que hacerlo ya en 2019</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cada vez que habla sube el pan</h2><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La consolidación del sector bancario mediante fusiones nacionales y transfronterizas podría contribuir a mejorar la eficiencia y la rentabilidad de los bancos, beneficiando así a los consumidores europeos y a la economía en su conjunto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olof Gill</span>
                                        <span>—</span> Portavoz de la Comisión Europea sobre servicios financieros
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Gobierno se ha metido en un jard&iacute;n complicado. Tras la decisi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/economia/competencia-aprueba-condiciones-opa-bbva-banco-sabadell-deja-decision-manos-gobierno_1_12258311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Comisi&oacute;n Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) de aprobar, con algunas condiciones,</a>&nbsp;la Oferta P&uacute;blica de Adquisici&oacute;n (OPA) del BBVA sobre el Banco Sabadell, la <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-traslada-bce-preocupaciones-opa-bbva-sabadell_1_11363383.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posici&oacute;n contraria a la operaci&oacute;n</a> del Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez les ha llevado a una situaci&oacute;n compleja. Estaba claro que la fusi&oacute;n de ambas entidades iba a suponer m&aacute;s concentraci&oacute;n en un mercado donde cada vez hay menos competencia. Sin embargo, el visto bueno de la CNMC tiro por tierra el argumento de la falta de competencia. El Gobierno opt&oacute; por alegar la teor&iacute;a del &ldquo;inter&eacute;s general&rdquo;. En un ins&oacute;lito movimiento, <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-abre-consulta-publica-opa-bbva-sabadell-durante-semana_1_12275626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ejecutivo puso en marcha una consulta p&uacute;blica no vinculante sobre la compra del Sabadell por el BBVA</a>. Nadie recuerda un movimiento as&iacute;. Finalmente, <a href="https://www.eldiario.es/economia/economia-eleva-moncloa-decision-final-opa-bbva-sabadell_1_12333583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio de Econom&iacute;a decidi&oacute; elevar al Consejo de Ministros la decisi&oacute;n final de la oferta de compra</a>. De este modo, el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/economia/moncloa-despues-voto-accionistas-opa-bbva-sabadell-alargarse-verano_1_12262634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gobierno tendr&aacute; un plazo adicional, de 30 d&iacute;as naturales, para decidir sobre el fondo de la operaci&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que en esta rocambolesca historia, donde pesa sobre todo la debilidad parlamentaria del Gobierno y su necesidad de las fuerzas pol&iacute;ticas catalanas, ha entrado hasta Bruselas: <a href="https://www.eldiario.es/economia/bruselas-no-ve-razones-gobierno-vete-opa-bbva-sabadell_1_12334998.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Comisi&oacute;n Europea no ve razones para que el Gobierno vete la fusi&oacute;n de BBVA y Sabadell</a>. En Europa no se entiende que si las autoridades competentes, <a href="https://www.eldiario.es/economia/banco-central-europeo-avala-opa-bbva-banco-sabadell_1_11632290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el BCE</a>, han dado su visto bueno, no se deber&iacute;a plantear la posibilidad de bloqueo de la operaci&oacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/economia/yolanda-diaz-exige-aprobar-opa-bbva-sabadell-mantenimiento-integro-empleo-ambas-entidades_1_12336897.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Gobierno todav&iacute;a puede poner m&aacute;s condiciones a la compra</a>&nbsp;para tratar de hacerla descarrilar, pero parece dif&iacute;cil que la pueda vetar.
    </p><h2 class="article-text">Bien P&uacute;blico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

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<br>
    </figure><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de austeridad que puso en marcha el Partido Popular tuvieron consecuencias directas en los servicios p&uacute;blicos. Una de las muestras m&aacute;s claras ha sido la sangr&iacute;a de empleados p&uacute;blicos del Estado. Al recorte del personal se uni&oacute;&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/afronta-jubilacion-95-000-funcionarios-decada-trata-rejuvenecer-plantillas_1_12071089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la jubilaci&oacute;n de 95.000 funcionarios en una d&eacute;cada</a>, lo que provoc&oacute; un agujero de personal. Menos funcionarios es sin&oacute;nimo de peores servicios p&uacute;blicos y menos Estado del Bienestar. Afortunadamente,&nbsp;el Gobierno de coalici&oacute;n ha aprobado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-eleva-44-787-plazas-oferta-empleo-publico-inclusion-policia-justicia_1_9019139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>&nbsp;varias Ofertas P&uacute;blicas de Empleo (OPE) r&eacute;cord para la Administraci&oacute;n General del Estado: desde el Servicio P&uacute;blico de Empleo Estatal y la Seguridad Social a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o personal de Justicia, entre otros. La &uacute;ltima convocatoria&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-aprueba-oferta-record-empleo-publico-40-000-plazas-2024_1_11493615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">super&oacute; las 40.000 plazas</a>. Otro&nbsp;paso relevante para acabar con la tendencia de menos trabajadores de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica ha sido <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-eliminara-2025-tasa-reposicion-administracion-limitaba-oferta-empleo-publico_1_10881607.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la&nbsp;eliminaci&oacute;n de la tasa de reposici&oacute;n que limitaba la oferta de empleo p&uacute;blico</a>. Con estas pol&iacute;ticas, en 2024&nbsp;&nbsp;no solo se contuvo la sangr&iacute;a de personal sino que las altas de trabajadores p&uacute;blicos del Estado duplicaron las bajas, lo que dej&oacute; una incorporaci&oacute;n neta de casi 9.000 empleados. Espa&ntilde;a necesita m&aacute;s Estado del Bienestar, m&aacute;s funcionarios. <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-frena-sangria-empleados-publicos-2024-altas-duplicaron-bajas_1_12331051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; tienes un reportaje de Laura Ol&iacute;as sobre c&oacute;mo el Gobierno ha frenado la sangr&iacute;a de empleados p&uacute;blicos del Estado</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&nbsp;Nos gusta la competencia</h2><p class="article-text">
        En esta secci&oacute;n te traemos una serie de art&iacute;culos de otros medios que nos han parecido interesantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/actualidad/alternativas-europeas-al-dominio-tecnologico-de-estados-unidos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Alternativas europeas al dominio tecnol&oacute;gico de Estados Unidos</a>. Reducir la dependencia de los gigantes digitales no ser&aacute; posible sin el desarrollo de servicios aut&oacute;ctonos competitivos y atractivos para los usuarios. (Alternativas Econ&oacute;micas)</li>
                                    <li><a href="https://elpais.com/economia/negocios/2025-05-24/house-flipping-mas-gasolina-para-especular-con-la-vivienda.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&lsquo;House flipping&rsquo;: m&aacute;s gasolina para especular con la vivienda</a>. La f&oacute;rmula de comprar un piso, reformarlo y venderlo a un precio m&aacute;s alto y en muy poco tiempo atrae a m&aacute;s ahorradores y tensiona el mercado. (El Pa&iacute;s)</li>
                                    <li><a href="https://www.elmundo.es/economia/empresas/2025/05/26/6819f0e4fdddff8eb98b45b9.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La CNMV escruta la 'autoopa' de Naturgy para evitar que sirva para premiar a sus grandes accionistas</a>. El supervisor est&aacute; analizando al detalle el folleto de la operaci&oacute;n para garantizar que realmente se destine a aumentar el 'free float' de la energ&eacute;tica. (El Mundo)</li>
                                    <li><a href="https://www.elsaltodiario.com/consumo-que-suma/soja-destruye-bosques" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La soja que destruye bosques</a>. El informe &laquo;La soja que destruye bosques: un informe sobre la cadena de valor de la soja en Espa&ntilde;a&raquo;, de Ecologistas en Acci&oacute;n, analiza diversos factores del devastador mercado espa&ntilde;ol de la soja y c&oacute;mo &eacute;ste se ver&aacute; afectado por la implantaci&oacute;n del Reglamento contra la deforestaci&oacute;n y la degradaci&oacute;n ambiental aprobado en la UE. (El Salto)</li>
                                    <li><a href="https://cincodias.elpais.com/companias/2025-05-26/el-automovil-calienta-la-batalla-por-el-electrico-barato-el-mercado-suma-varios-modelos-en-torno-a-16000-euros.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El autom&oacute;vil calienta la batalla por el el&eacute;ctrico barato: el mercado suma varios modelos en torno a 16.000 euros</a>. Dongfeng, Dacia, MG, BYD y Stellantis adelantan las ayudas del Moves III dejando algunos de sus modelos incluso por debajo de esa barrera. Renault, que tambi&eacute;n lo hace, lanzar&aacute; dentro de poco la versi&oacute;n m&aacute;s asequible de su R5. (Cinco D&iacute;as)</li>
                                    <li><a href="https://www.expansion.com/latinoamerica/2025/05/26/6833fc3a468aebf6148b459c.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La Secretar&iacute;a de Inteligencia de Milei apunta contra figuras que critiquen su Gobierno</a>. Un nuevo plan estrat&eacute;gico de la Secretar&iacute;a de Inteligencia del Estado (SIDE) de Argentina, difundido ayer en medios locales, establece como foco de inter&eacute;s a quienes &ldquo;erosionen la confianza&rdquo; en funcionarios, &ldquo;manipulen la opini&oacute;n p&uacute;blica&rdquo; o interfieran en la percepci&oacute;n ciudadana sobre las pol&iacute;ticas del gobierno de Javier Milei. (Expansi&oacute;n)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Finalizamos aqu&iacute; este bolet&iacute;n. Lo volver&aacute;s a recibir el pr&oacute;ximo jueves, mientras tanto tienes muchas m&aacute;s noticias en elDiario.es. Nos puedes escribir a&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contraoferta@eldiario.es</a> con tus propuestas, quejas o ideas.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Buena semana!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/alerta-musk-golpea-intereses_132_12338698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 May 2025 06:49:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alerta: Musk golpea la verdad por sus intereses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elon Musk,Donald Trump,Inteligencia artificial,Sudáfrica,Estados Unidos,UE - Unión Europea,Digitalización,Salarios,Desigualdad económica,Café,Precios,Inflación,Vivienda,Alquiler,Apagón,Energía,Energía nuclear,BBVA,Banco Sabadell]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haití, Sudáfrica y Sudán del Sur, los países más afectados por el recorte de la ayuda de EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/haiti-sudafrica-sudan-sur-paises-afectados-recorte-ayuda-eeuu_1_12338034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eda8afbd-7374-4c74-b423-040bb37c848a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Haití, Sudáfrica y Sudán del Sur, los países más afectados por el recorte de la ayuda de EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de Amnistía Internacional señala que la suspensión de la financiación estadounidense a la ayuda al desarrollo pone en peligro el control del VIH y genera graves perjuicios en cuanto a la atención sanitaria y la alimentación a millones de personas en todo el mundo</p><p class="subtitle">Las ONG advierten del “terremoto” tras los recortes del Gobierno de Trump a la ayuda al desarrollo </p></div><p class="article-text">
        Hait&iacute;, Sud&aacute;frica y Sud&aacute;n del Sur son los pa&iacute;ses que m&aacute;s han acusado la sorpresiva decisi&oacute;n de Donald Trump en enero de poner fin a los programas de asistencia exterior financiados por Washington, seg&uacute;n explica el reci&eacute;n publicado informe de Amnist&iacute;a Internacional 'Vidas en riesgo: los recortes ca&oacute;ticos y abruptos de la ayuda exterior de Estados Unidos ponen en peligro millones de vidas'. El estudio analiza las consecuencias globales de la orden ejecutiva del l&iacute;der estadounidense, que afecta a millones de personas en 177 pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se&ntilde;ala l<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/africa-cooperacion-salud-oms-usaid-trump-eeuu_129_12054302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os efectos de la suspensi&oacute;n de programas gestionados por USAID</a> (5.200, seg&uacute;n las cuentas de la ONG) y el Departamento de Estado (4.100). Adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-despide-2-000-empleados-usaid-pone-resto-baja-administrativa_1_12078155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el despido de la plantilla</a> de USAID ha dejado a la agencia con solo unos 15 empleados, lo que imposibilita que, a pesar de las exenciones anunciadas posteriormente por el Gobierno estadounidense para algunas iniciativas, no quede personal para seguir desarrollando las actividades. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los sectores m&aacute;s afectados destacan el de la salud; en especial en programas relacionados con el VIH/SIDA, atenci&oacute;n materna y acceso a medicamentos, los derechos humanos en la protecci&oacute;n a personas refugiadas, periodistas y activistas, la educaci&oacute;n, la inclusi&oacute;n y los programas laborales, sobre todo contra el trabajo infantil y la explotaci&oacute;n. Se estima que millones de personas en al menos 12 pa&iacute;ses se han visto privadas de servicios esenciales como alimentos, salud, albergue, protecci&oacute;n legal y acceso a la educaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que diversas organizaciones interpusieron demandas contra la administraci&oacute;n Trump y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-supremo-eeuu-rechaza-trump-congelar-2-000-millones-ayuda-exterior_1_12106537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los tribunales federales estadounidenses ordenaron en febrero y marzo de 2025 la liberaci&oacute;n de 2.000 millones de d&oacute;lares en fondos congelados</a>, el gobierno ha ignorado las &oacute;rdenes judiciales y contin&uacute;a paralizando cientos de proyectos. 
    </p><h2 class="article-text">El sistema de salud de Hait&iacute;, al borde del colapso</h2><p class="article-text">
        Hait&iacute; es el pa&iacute;s que sufre el impacto m&aacute;s cr&iacute;tico tras la suspensi&oacute;n de la ayuda estadounidense, especialmente como consecuencia de su dependencia extrema del financiamiento internacional en temas de salud, seg&uacute;n el estudio. El 97% de los tratamientos contra el VIH en el pa&iacute;s antillano depende de la ayuda extranjera, de la cual el 62% proven&iacute;a directamente de Estados Unidos. Al riesgo de colapso del sistema de salud, con un aumento de las infecciones no tratadas y muertes evitables, se suma el cierre de m&aacute;s de 128 centros de tratamiento de VIH y la interrupci&oacute;n de programas de salud materna y atenci&oacute;n a supervivientes de violencia sexual. Todo ello enmarcado en un contexto cr&iacute;tico en el pa&iacute;s, en el que la violencia de las pandillas va en aumento y la inestabilidad pol&iacute;tica y la emergencia humanitaria son cr&oacute;nicas. 
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;frica es otro de los pa&iacute;ses m&aacute;s perjudicados por el fin de la ayuda estadounidense. En un pa&iacute;s donde el 17% de las personas de entre 15 y 49 a&ntilde;os viven con VIH &mdash;la tasa m&aacute;s alta del mundo&mdash; el programa de Estados Unidos para el alivio del SIDA representaba el 18% del presupuesto nacional sudafricano para mitigar los efectos del virus y el s&iacute;ndrome derivado. El recorte podr&iacute;a provocar m&aacute;s de 600.000 muertes relacionadas con la enfermedad y m&aacute;s de 500.000 nuevas infecciones en solo una d&eacute;cada, seg&uacute;n el informe. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se prev&eacute; el cierre de cl&iacute;nicas para poblaciones clave, como trabajadoras sexuales, personas trans y consumidores de drogas, as&iacute; como la suspensi&oacute;n de medios de prevenci&oacute;n como los medicamentos para la profilaxis previa a la exposici&oacute;n al virus, claves para evitar la transmisi&oacute;n del virus. 
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n del Sur, que ya afrentaba una de las crisis humanitarias m&aacute;s graves del mundo, tambi&eacute;n empeora sensiblemente su situaci&oacute;n tras los recortes estadounidenses. El joven pa&iacute;s tienen m&aacute;s de siete millones de personas en situaci&oacute;n de inseguridad alimentaria severa y un sistema de salud extremadamente fr&aacute;gil, que depende en gran medida de la asistencia internacional para limitar sus carencias. 
    </p><p class="article-text">
        La retirada abrupta de fondos ha obligado a cerrar cl&iacute;nicas esenciales, refugios para mujeres v&iacute;ctimas de violencia y centros de atenci&oacute;n nutricional para ni&ntilde;os. Todo ellos eran servicios vitales para cientos de miles de personas desplazadas por a&ntilde;os de conflicto interno y pobreza extrema. A las din&aacute;micas internas se suma la intensificaci&oacute;n del conflicto civil armado que estall&oacute; en el vecino del norte, Sud&aacute;n, y que, seg&uacute;n datos de Naciones Unidas, ya ha causado la movilizaci&oacute;n de 640.000 refugiados. 
    </p><h2 class="article-text">Refugio, migraci&oacute;n y protecci&oacute;n de la ni&ntilde;ez</h2><p class="article-text">
        Entre el resto de los pa&iacute;ses afectados que menciona el informe de Amnist&iacute;a Internacional destacan, en Am&eacute;rica Latina, Guatemala, donde se han cancelado los fondos para programas de apoyo a ni&ntilde;as supervivientes de violencia sexual; Costa Rica, donde se ha reducido en un 77% la capacidad para registrar nuevas solicitudes de asilo; y M&eacute;xico, donde ya han cerrado las oficinas de ACNUR y de otras ONG como Asylum Access, esenciales para la protecci&oacute;n de las personas migrantes. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en la regi&oacute;n de Oriente Medio, el campamento de Al-Halol en Siria, que alberga a 360.000 personas (en su mayor&iacute;a, ni&ntilde;os) ha perdido servicios esenciales, como cl&iacute;nicas y ambulancias. Y en Yemen se teme un aumento de los matrimonios infantiles, la trata y el trabajo forzado a ra&iacute;z de la suspensi&oacute;n del apoyo psicol&oacute;gico y legal de las personas refugiadas. En el caso de Afganist&aacute;n, la p&eacute;rdida de empleos en ONG, especialmente entre mujeres, ha limitado el acceso a servicios humanitarios.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en el sudeste asi&aacute;tico, Myanmar y Tailandia son los m&aacute;s perjudicados por los recortes estadounidenses. Desde el golpe militar de febrero de 2021, Myanmar atraviesa una crisis pol&iacute;tica y humanitaria, agravada por el fuerte terremoto de marzo, que ha provocado el aumento dr&aacute;stico del desplazamiento forzado hacia su frontera con Tailandia. Actualmente, en la frontera entre ambos pa&iacute;ses se encuentran m&uacute;ltiples campos de refugiados que, tras la suspensi&oacute;n de los fondos, han tenido que echar el cierre a cl&iacute;nicas y hospitales. Esto ya ha provocado muertes por falta de ox&iacute;geno, atenci&oacute;n m&eacute;dica b&aacute;sica y suministros elementales, como antibi&oacute;ticos y alimentos terap&eacute;uticos para menores desnutridos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/haiti-sudafrica-sudan-sur-paises-afectados-recorte-ayuda-eeuu_1_12338034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 May 2025 05:19:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Haití, Sudáfrica y Sudán del Sur, los países más afectados por el recorte de la ayuda de EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haití,Sudáfrica,Sudán del Sur,VIH,Cooperación al desarrollo,Estados Unidos,Donald Trump,Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diplomacia artificial: así logró Elon Musk torcer el brazo de Sudáfrica con la encerrona del "genocidio blanco"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diplomacia-artificial-logro-elon-musk-torcer-brazo-sudafrica-encerrona-genocidio-blanco_1_12330205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ce91d2a-9713-4c0c-ae21-66bf8093d0e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diplomacia artificial: así logró Elon Musk torcer el brazo de Sudáfrica con la encerrona del &quot;genocidio blanco&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El país inicia los trámites para permitir operar a Starlink después de que la IA del magnate difundiera masivamente esta narrativa, que luego amplificó Trump en la Casa Blanca</p><p class="subtitle">Trump monta una encerrona al presidente de Sudáfrica en el Despacho Oval para insistir en sus acusaciones falsas de “genocidio” blanco
</p></div><p class="article-text">
        La ley sudafricana exige a las empresas extranjeras que cumplan una serie de requisitos para promover la participaci&oacute;n econ&oacute;mica de los grupos que fueron discriminados durante el apartheid. Estas condiciones var&iacute;an seg&uacute;n el tama&ntilde;o y el sector de la empresa, pero incluyen la selecci&oacute;n de proveedores locales y empresariado negro, llevar a cabo programas de capacitaci&oacute;n e incluir a esos grupos hist&oacute;ricamente desfavorecidos en el accionariado de la rama local de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el Gobierno sudafricano ha iniciado los tr&aacute;mites para modificar esta ley, aprobada en 2003. En concreto, la parte que obligar&iacute;a a Elon Musk a vender parte de las acciones de Starlink a sudafricanos negros. El magnate quiere empezar a operar <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/starlink-disparo-durante-apagon-demostro-papel-internet-orbital_1_12271570.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su internet satelital</a> en su pa&iacute;s de origen, pero se niega a ceder parte de la gesti&oacute;n de Starlink para obtener una licencia, por lo que lleva meses en una guerra abierta contra Pretoria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A Starlink no se le permite operar en Sud&aacute;frica porque yo no soy negro&rdquo;, <a href="https://x.com/elonmusk/status/1897954924337467555" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">declar&oacute; en su red social</a>, X, en marzo. &ldquo;Se&ntilde;or, &iexcl;eso no es cierto y usted lo sabe!&rdquo;, <a href="https://x.com/ClaysonMonyela/status/1897975844565397567" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contest&oacute;</a> Clayson Moyela, jefe de la Diplomacia del pa&iacute;s. &ldquo;Starlink puede operar en Sud&aacute;frica siempre que se cumplan las leyes locales. Hay m&aacute;s de 600 empresas estadounidenses que invierten y operan en Sud&aacute;frica... &iexcl;Todas cumpliendo y prosperando!&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a. Microsoft lo hab&iacute;a hecho esa misma semana.
    </p><p class="article-text">
        Incluso Grok, la inteligencia artificial que Musk ha configurado para que los usuarios puedan invocar en X para pedir contexto sobre los debates de la plataforma, <a href="https://x.com/grok/status/1898025830996902281" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">apoy&oacute; la versi&oacute;n oficial</a>. &ldquo;La ICASA [Autoridad Independiente de Telecomunicaciones] sudafricana exige que las empresas de telecomunicaciones, incluida Starlink, pertenezcan en un 30% a grupos hist&oacute;ricamente desfavorecidos. Esta norma de concesi&oacute;n de licencias, y no la raza de Elon Musk, es la raz&oacute;n por la que Starlink a&uacute;n no puede operar all&iacute;&rdquo;, aclaraba el modelo de lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n revel&oacute; la agencia Reuters, <a href="https://www.reuters.com/world/south-africa-rejects-musk-claim-starlink-cant-operate-there-because-hes-not-2025-03-07/?utm_source=chatgpt.com" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Starlink ni siquiera hab&iacute;a solicitado licencia</a> para operar en Sud&aacute;frica cuando Musk inici&oacute; la pol&eacute;mica contra Pretoria. Sin embargo, el magnate iba a aumentar a&uacute;n m&aacute;s la presi&oacute;n contra el Gobierno del pa&iacute;s y el arma escogida ser&iacute;a precisamente Grok.
    </p><h2 class="article-text">Un oportuno error </h2><p class="article-text">
        Musk, que difunde habitualmente teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n de la extrema derecha sobre conflictos raciales, comenz&oacute; entonces a hacer campa&ntilde;a contra las supuestas &ldquo;pol&iacute;ticas discriminatorias&rdquo; contra la poblaci&oacute;n blanca del Ejecutivo sudafricano. Concretamente, la de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/genocidio-blanco-habla-trump-no-existe-realidad-frente-mentiras-encerrona-presidente-sudafrica_129_12320085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un supuesto &ldquo;genocidio blanco&rdquo;</a> amparado por las instituciones y el partido gobernante. Acusaciones tachadas de &ldquo;claramente imaginarias&rdquo; e &ldquo;irreales&rdquo; por los tribunales del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, solo una semana antes de la visita oficial del presidente sudafricano a EEUU, fue Grok el que comparti&oacute; la teor&iacute;a a todos aquellos que quisieran escuchar. Tambi&eacute;n a los que no. La IA sac&oacute; a colaci&oacute;n el supuesto &ldquo;genocidio blanco&rdquo; en Sud&aacute;frica en miles de respuestas a usuarios sobre temas que no ten&iacute;an nada que ver con &eacute;l. Ante solicitudes sobre el Papa, recetas o series, Grok respond&iacute;a con el supuesto genocidio.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1922713839566561313?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos sostienen que los granjeros blancos sufren una violencia desproporcionada, y grupos como AfriForum denuncian altos &iacute;ndices de asesinatos y citan motivos raciales&rdquo;, aseguraba la m&aacute;quina: &ldquo;Sin embargo, los tribunales y funcionarios sudafricanos, incluida una sentencia de 2025, han calificado esta narrativa de 'imaginaria', afirmando que los ataques a granjas forman parte de la delincuencia general que afecta a todas las razas, y no de un objetivo racial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy esc&eacute;ptico respecto a ambos bandos: los desmentidos oficiales pueden restar importancia a los problemas reales, pero las denuncias de genocidio suelen carecer de pruebas s&oacute;lidas de intenci&oacute;n sistem&aacute;tica&rdquo;, continuaba Grok: &ldquo;La violencia en Sud&aacute;frica es una grave preocupaci&oacute;n para todas las comunidades, y reducirla a una narrativa racial puede simplificar en exceso el problema. Se necesitan m&aacute;s datos imparciales para esclarecer la verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        xAI, la empresa que desarrolla el modelo de lenguaje detr&aacute;s de Grok (tambi&eacute;n propiedad de Musk), asegur&oacute; que todo se debi&oacute; a una acci&oacute;n unilateral de un empleado. Este habr&iacute;a introducido &ldquo;un cambio que obligaba a Grok a proporcionar una respuesta espec&iacute;fica sobre un tema pol&iacute;tico&rdquo;. Una modificaci&oacute;n que empuj&oacute; a la IA hacia una teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n que su due&ntilde;o estaba utilizando para presionar a un gobierno bajo intereses comerciales. 
    </p><p class="article-text">
        La empresa no identific&oacute; a la persona que cometi&oacute; ese fallo ni desvel&oacute; qu&eacute; medidas ha tomado para con ella. &ldquo;Es una teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n sin fundamento, asociada a narrativas supremacistas y neonazis&rdquo;, responde hoy Grok cuando se le pregunta sobre el mismo tema. 
    </p><h2 class="article-text">La encerrona en la Casa Blanca</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que Grok elevara la teor&iacute;a del genocidio blanco en Sud&aacute;frica desde los foros neonazis hasta los primeros puestos de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, Donald Trump tom&oacute; el testigo. El republicano hab&iacute;a convertido la supuesta persecuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n blanca en Sud&aacute;frica en uno de los temas de su agenda y ordenado conceder asilo a 49 &ldquo;granjeros blancos&rdquo; supuestamente v&iacute;ctimas de ella.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s lleg&oacute; la encerrona al presidente Cyril Ramaphosa. Sucedi&oacute; el pasado mi&eacute;rcoles. En presencia de la prensa, con recortes de prensa y v&iacute;deos sin contexto, Trump acus&oacute; al dirigente de discriminar a la poblaci&oacute;n blanca del pa&iacute;s y tolerar la violencia racial. Su idea fuerza, &ldquo;genocidio blanco&rdquo;.
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        &ldquo;Hay criminalidad en nuestro pa&iacute;s&rdquo;, aceptaba el l&iacute;der sudafricano. &ldquo;Hay gente que est&aacute; siendo asesinada, desgraciadamente, por esa actividad criminal. Pero no son solo personas blancas. La mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas son personas negras&rdquo;, trataba de explicar.
    </p><p class="article-text">
        En primera l&iacute;nea de la encerrona estaba Musk, que no particip&oacute; en la discusi&oacute;n. &ldquo;Elon es de Sud&aacute;frica; no quiero involucrar a Elon&rdquo;, le dijo Trump a su hom&oacute;logo sudafricano en medio del debate. &ldquo;Ha venido aqu&iacute; por un tema diferente: enviar cohetes a Marte. Eso le gusta m&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a el republicano. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los intereses de Musk s&iacute; se escucharon durante la reuni&oacute;n. &ldquo;Tenemos demasiadas muertes... No se trata solo de agricultores blancos, es algo generalizado, y necesitamos ayuda tecnol&oacute;gica. Necesitamos Starlink en cada peque&ntilde;a comisar&iacute;a&rdquo;, afirm&oacute; el multimillonario sudafricano Johann Rupert, due&ntilde;o de marcas de lujo como Cartier y Montblanc.
    </p><h2 class="article-text">Presi&oacute;n pol&iacute;tica en la era de la IA</h2><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s del regreso de Ramaphosa, ha salido a la luz que su gobierno ya trabaja para enmendar la ley que impide operar a Starlink sin esa participaci&oacute;n local en su accionariado. Los reguladores est&aacute;n trabajando en una excepci&oacute;n que permita sustituir la venta de acciones por m&aacute;s inversi&oacute;n en comunidades desfavorecidas. 
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n se llevar&iacute;a a cabo a nivel sectorial, permitiendo que las empresas de sat&eacute;lites jueguen con normas diferentes al resto. Una cesi&oacute;n de la que ya disfrutan otras industrias, como la automotriz.
    </p><p class="article-text">
        Para los especialistas, lo sucedido es un ejemplo de c&oacute;mo se podr&aacute; utilizar la inteligencia artificial como parte de estrategias de presi&oacute;n contra gobiernos democr&aacute;ticos. &ldquo;La concentraci&oacute;n de poder e infraestructura en pocas manos facilita que los interesados influyan &mdash;de forma sutil o directa&mdash; en las respuestas de los modelos para reflejar intereses corporativos o pol&iacute;ticos, con frecuencia a costa de la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas. Grok es un ejemplo claro de esto&rdquo;, avisa el investigador Adio Dinika.
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            <span class="title">
                Elon Musk, durante la reunión entre Trump y Ramaphosa en el Despacho Oval                            </span>
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        Dinika forma parte de DAIR (Instituto de Investigaci&oacute;n sobre Inteligencia Artificial Distribuida, por sus siglas en ingl&eacute;s), fundado por la <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/timnit-gebru-gustaria-fuera-responsabilidad-empresas-demostrar-tecnologia-no-efectos-nocivos_128_10413731.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cient&iacute;fica especializada en &eacute;tica algor&iacute;tmica Timnit Gebru</a> tras su salida de Google. &ldquo;La centralizaci&oacute;n y el control comercial aumentan significativamente el riesgo de manipulaci&oacute;n intencional&rdquo;, enfatiza Dinika.
    </p><p class="article-text">
        xAI no ha respondido a las preguntas de este medio. &ldquo;El incidente de Grok &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-musk-niega-holocausto-defender-genocidio-blanco-sudafrica_1_12310482.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">o m&aacute;s bien los m&uacute;ltiples incidentes</a>&mdash; evidencian fallos sist&eacute;micos en supervisi&oacute;n, transparencia y rendici&oacute;n de cuentas. Demuestra la insuficiencia de la autorregulaci&oacute;n en el despliegue de la IA y la urgente necesidad de contar con normativas integrales y exigibles para protegernos frente a la manipulaci&oacute;n ideol&oacute;gica y el abuso algor&iacute;tmico&rdquo;, avisa el experto en contacto con elDiario.es.
    </p><h2 class="article-text">Protecci&oacute;n legal</h2><p class="article-text">
        Oliver Marsh es jefe de la investigaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en la ONG con sede en Berl&iacute;n AlgorithmWatch. Recalca que, aunque la UE ha aprobado recientemente la primera ley sobre la IA del mundo, esta &ldquo;es muy reciente, y muchos de los detalles sobre, por ejemplo, los modelos de IA de prop&oacute;sito general a&uacute;n se est&aacute;n definiendo, por lo que es dif&iacute;cil evaluar su eficacia en este momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dado que el contenido se estaba difundiendo p&uacute;blicamente en X, puede que la legislaci&oacute;n m&aacute;s relevante sea la Ley de Servicios Digitales&rdquo;, detalla en conversaci&oacute;n con este medio. &ldquo;Hay rumores de que la UE podr&iacute;a estar preparando una multa a X en el marco de esta ley. Ser&aacute; interesante ver si eso ocurre y, en tal caso, si Grok se menciona en el procedimiento; eso ser&iacute;a una prueba importante de cu&aacute;n eficaces son los esfuerzos regulatorios actuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre lo sucedido en torno a Sud&aacute;frica y Grok, Marsh coincide con Dinika. &ldquo;El incidente reitera un problema sist&eacute;mico ya conocido y muy importante. Existen muchas formas en que las empresas privadas pueden introducir riesgos en las herramientas de IA: desde la falta de pruebas de seguridad adecuadas, hasta empleados que act&uacute;an por cuenta propia, o decisiones deliberadas (y quiz&aacute;s ideol&oacute;gicas) de los CEO&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso, la transparencia en la IA tambi&eacute;n debe incluir transparencia sobre las pr&aacute;cticas empresariales: qui&eacute;n puede tomar decisiones sobre los cambios y c&oacute;mo se eval&uacute;an esos riesgos. Y luego debe haber rendici&oacute;n de cuentas para las <em>personas</em> que toman decisiones. No se puede culpar solo a <em>algoritmos rebeldes</em>&rdquo;, a&ntilde;ade el responsable de la ONG, que investiga y supervisa sistemas de IA para garantizar que respeten los derechos humanos y la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; como una disputa comercial sobre licencias de telecomunicaciones ha terminado por poner en evidencia algo m&aacute;s amplio: c&oacute;mo el control de una herramienta tecnol&oacute;gica &mdash;aunque dise&ntilde;ada para informar o entretener&mdash; puede influir en decisiones pol&iacute;ticas de alto nivel. Sud&aacute;frica, en medio de un pulso entre intereses econ&oacute;micos y soberan&iacute;a regulatoria, ha terminado cediendo terreno. Y lo ha hecho, en parte, para dejar de verse como el objetivo de la desinformaci&oacute;n de una m&aacute;quina que hablaba sola. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/diplomacia-artificial-logro-elon-musk-torcer-brazo-sudafrica-encerrona-genocidio-blanco_1_12330205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 May 2025 20:13:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diplomacia artificial: así logró Elon Musk torcer el brazo de Sudáfrica con la encerrona del "genocidio blanco"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elon Musk,Internet,Sudáfrica,Desinformacion,Discriminación racial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump mostró imágenes de la República Democrática del Congo como prueba del “genocidio blanco” en Sudáfrica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-mostro-imagenes-republica-democratica-congo-prueba-genocidio-blanco-sudafrica_1_12323315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ccf9900-7b83-4960-8468-2d05f3db04be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump mostró imágenes de la República Democrática del Congo como prueba del “genocidio blanco” en Sudáfrica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas de las imágenes que el mandatario enseñó al presidente sudafricano para acusarle de perseguir a la minoría blanca mostraban bolsas de cadáveres en la conflictiva región congoleña de Goma </p><p class="subtitle">El 'genocidio blanco' del que habla Trump no existe: la realidad frente a sus mentiras en la encerrona al presidente de Sudáfrica</p></div><p class="article-text">
        Las pruebas de los supuestos asesinatos masivos de sudafricanos blancos que Donald Trump prresent&oacute; a su hom&oacute;logo de Sud&aacute;frica en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-recibe-presidente-sudafrica-conceder-asilo-eeuu-blancos-acusaciones-falsas-genocidio_1_12318328.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una tensa reuni&oacute;n en la Casa Blanca el mi&eacute;rcoles</a> eran, en algunos casos, im&aacute;genes de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, o im&aacute;genes de la propia Sud&aacute;frica, pero que nada ten&iacute;an que ver.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos son agricultores blancos que est&aacute;n siendo enterrados&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Trump, mostrando una copia impresa de un art&iacute;culo acompa&ntilde;ado de una foto durante la pol&eacute;mica reuni&oacute;n en el Despacho Oval con el presidente Cyril Ramaphosa. La imagen que acompa&ntilde;aba al art&iacute;culo era una captura de pantalla de un video publicado por Reuters el pasado 3 de febrero y posteriormente verificado por el equipo de la agencia de noticias; en ella se ve&iacute;an trabajadores humanitarios levantando bolsas que conten&iacute;an cad&aacute;veres en la ciudad congole&ntilde;a de Goma (este). La imagen fue extra&iacute;da de un video de Reuters grabado tras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ansiedad-desplazamiento-avance-imparable-m23-republica-democratica-congo_1_12071420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los cruentos combates con los rebeldes del M23</a>, respaldados por Ruanda.
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca no ha respondido a las preguntas de Reuters sobre el empleo de esas im&aacute;ganes.
    </p><p class="article-text">
        Durante la reuni&oacute;n, Trump tambi&eacute;n tendi&oacute; una emboscada a Ramaphosa reproduciendo un v&iacute;deo que, seg&uacute;n el mandatario, demostraba que se estaba cometiendo un genocidio contra la poblaci&oacute;n blanca de Sud&aacute;frica. En ese v&iacute;deo hab&iacute;a im&aacute;genes que, seg&uacute;n Trump, mostraban las tumbas de m&aacute;s de mil agricultores blancos, marcadas con cruces blancas.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes, tomadas en una carretera que conecta las peque&ntilde;as localidades de Newcastle y Normandein en Sud&aacute;frica, eran de un lugar conmemorativo, de hecho. Rob Hoatson, quien erigi&oacute; el monumento para captar la atenci&oacute;n del p&uacute;blico, ha declarado a la cadena BBC que no es un cementerio: &ldquo;Era un monumento conmemorativo. No era un monumento permanente, era un monumento temporal&rdquo;, ha explicado. Fue eregido tras el asesinato de dos agricultores afrik&aacute;neres (blancos de origen europeo) en esa zona.
    </p><p class="article-text">
        El video reproducido por Trump el mi&eacute;rcoles conten&iacute;a varias falsedades e inexactitudes, con el objetivo de respaldar su ofrecimiento de &ldquo;asilo&rdquo; a los agricultores blancos perseguidos, lo que ha indignado al Gobierno sudafricano, que niega las acusaciones. La Casa Blanca afirm&oacute; que las im&aacute;genes eran pruebas del genocidio de agricultores blancos en Sud&aacute;frica. Esta teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n, que ha circulado entre la extrema derecha durante a&ntilde;os, se basa en afirmaciones falsas.
    </p><p class="article-text">
        En esa grabaci&oacute;n aparec&iacute;a Julius Malema, un pol&iacute;tico incendiario conocido por su ret&oacute;rica radical, con la boina roja de su partido populista de inspiraci&oacute;n marxista, los Luchadores por la Libertad Econ&oacute;mica (EFF), coreando llamamientos a &ldquo;cortarle el cuello a la blancura&rdquo;, as&iacute; como una controvertida canci&oacute;n antiapartheid: &ldquo;Maten al b&oacute;er, maten al agricultor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Trump afirm&oacute; falsamente que Malema era un funcionario del Gobierno, insinuando que sus lemas incendiarios reflejaban una pol&iacute;tica oficial contra la minor&iacute;a blanca de Sud&aacute;frica, pero lo cierto es que es un pol&iacute;tico de la oposici&oacute;n que cobr&oacute; relevancia al promover reformas radicales, como la redistribuci&oacute;n de tierras y la nacionalizaci&oacute;n de sectores econ&oacute;micos clave.
    </p><p class="article-text">
        El partido qued&oacute; en cuarto lugar en las elecciones del a&ntilde;o pasado en Sud&aacute;frica, con el 9,5% de los votos. Durante la reuni&oacute;n en el Despacho Oval, Ramaphosa y su delegaci&oacute;n se distanciaron del discurso de Malema. El ministro de Agricultura, John Steenhuisen, miembro de la Alianza Democr&aacute;tica de centroderecha, dijo a Trump que &eacute;l se uni&oacute; a la coalici&oacute;n multipartidista de Ramaphosa &ldquo;precisamente para mantener a esta gente fuera del poder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ramaphosa visit&oacute; Washington esta semana para intentar mejorar las relaciones con Trump tras sus persistentes cr&iacute;ticas de las pol&iacute;ticas de Pretoria y despu&eacute;s de la llegada a EEUU de medio centenar de afrik&aacute;neres &mdash;como se conoce a los descendientes de los antiguos colonos neerlandeses&ndash; bajo la categor&iacute;a de &ldquo;refugiados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de las agencias Reuters y AFP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[The Guardian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-mostro-imagenes-republica-democratica-congo-prueba-genocidio-blanco-sudafrica_1_12323315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2025 07:15:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump mostró imágenes de la República Democrática del Congo como prueba del “genocidio blanco” en Sudáfrica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Sudáfrica,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'genocidio blanco' del que habla Trump no existe: la realidad frente a sus mentiras en la encerrona al presidente de Sudáfrica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/genocidio-blanco-habla-trump-no-existe-realidad-frente-mentiras-encerrona-presidente-sudafrica_129_12320085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7004b71f-185c-409e-8208-746989993181_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;genocidio blanco&#039; del que habla Trump no existe: la realidad frente a sus mentiras en la encerrona al presidente de Sudáfrica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Muerte, muerte, muerte", dijo el presidente de EEUU en el Despacho Oval mientras entregaba al presidente sudafricano Cyril Ramaphosa un montón de artículos que supuestamente mostraban la violencia contra la minoría blanca</p><p class="subtitle">Trump monta una encerrona al presidente de Sudáfrica en el Despacho Oval para insistir en sus acusaciones falsas de “genocidio” blanco</p></div><p class="article-text">
        Fue una emboscada digna de un programa de telerrealidad. Tras un breve intercambio de cortes&iacute;as para recibir en el Despacho Oval al presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, Donald Trump orden&oacute; &ldquo;apagar las luces&rdquo; y comenz&oacute; la proyecci&oacute;n de un v&iacute;deo que repet&iacute;a las mentiras del presidente de EEUU sobre granjeros blancos sudafricanos supuestamente asesinados por su raza.
    </p><p class="article-text">
        Ramaphosa ven&iacute;a preparado. Lo acompa&ntilde;aban Johann Rupert, la persona m&aacute;s rica de Sud&aacute;frica (blanco), as&iacute; como los sudafricanos blancos y campeones de golf Ernie Els y Retief Goosen, a los que Trump, aficionado al golf, se refiri&oacute; como &ldquo;amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ramaphosa, que hace tres d&eacute;cadas encabez&oacute; la delegaci&oacute;n del partido Congreso Nacional Africano (CNA) durante las negociaciones para ponerle fin al r&eacute;gimen de poder de la minor&iacute;a blanca, el <em>apartheid</em>, necesitaba jugar sus mejores cartas.
    </p><p class="article-text">
        Trump ven&iacute;a de firmar en febrero una orden ejecutiva que recort&oacute; la ayuda a Sud&aacute;frica, acus&aacute;ndola de una &ldquo;discriminaci&oacute;n racial injusta&rdquo; contra la minor&iacute;a blanca afrik&aacute;ner &mdash;de origen neerl&aacute;nd&eacute;s&mdash; que hab&iacute;a gobernado el pa&iacute;s durante el <em>apartheid</em>. La orden ejecutiva criticaba una ley sudafricana que permite la expropiaci&oacute;n de tierras en circunstancias limitadas y creaba un programa de asistencia a los afrik&aacute;neres que quisieran viajar como refugiados a Estados Unidos. El primer grupo lleg&oacute; a principios de mayo.
    </p><p class="article-text">
        En Sud&aacute;frica, los medios se preguntaban si Ramaphosa estaba cayendo en una trampa televisada similar a la que unos meses antes le hab&iacute;an tendido al presidente de Ucrania, Volod&iacute;mir Zelenski.
    </p><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n en la Casa Blanca fue probablemente una sorpresa para la delegaci&oacute;n sudafricana. El v&iacute;deo inclu&iacute;a cortes de Julius Malema, l&iacute;der del partido opositor de extrema izquierda 'Luchadores por la libertad econ&oacute;mica' (EFF, por sus siglas en ingl&eacute;s), en los que dec&iacute;a &ldquo;vamos a ocupar tierras&rdquo; y &ldquo;nunca debemos tener miedo a matar&rdquo; antes de cantar la pol&eacute;mica canci&oacute;n 'Mata al Boer' (boer, granjero en afrik&aacute;ans, es otro nombre para los afrik&aacute;neres).
    </p><p class="article-text">
        Con un populismo dise&ntilde;ado para escandalizar, el partido de Malema solo obtuvo el 9,5% de los votos durante las elecciones de 2024. Lo m&aacute;s probable es que Malema est&eacute; encantado con la atenci&oacute;n que est&aacute; recibiendo, tras el espaldarazo de los tribunales sudafricanos, donde se dictamin&oacute; que la letra de la canci&oacute;n no deb&iacute;a tomarse literalmente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparec&iacute;a en el v&iacute;deo Jacob Zuma, expresidente de Sud&aacute;frica y ahora l&iacute;der de su propio partido opositor 'La lanza de la naci&oacute;n' (abreviado como MK, por sus siglas en zul&uacute;). &ldquo;Vamos a dispararles, van a huir&rdquo;, se le escucha cantar a Zuma en zul&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;deo terminaba con un plano a&eacute;reo de cruces blancas alineadas junto a una carretera con veh&iacute;culos en caravana. Seg&uacute;n Trump, estaban presentando sus respetos a los m&aacute;s de 1.000 granjeros blancos asesinados. Ramaphosa dijo que nunca hab&iacute;a visto el v&iacute;deo, compartido en redes por el multimillonario Elon Musk, de origen sudafricano y asesor de Trump, despu&eacute;s de que en marzo fuera publicado en X, la red social de su propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Trump sac&oacute; entonces un fajo de art&iacute;culos de prensa y se puso a decir &ldquo;muerte... muerte... muerte&rdquo; antes de entreg&aacute;rselos a Ramaphosa.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9jx4y0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        No se sabe d&oacute;nde se hab&iacute;an filmado las cruces blancas. Ni siquiera si las im&aacute;genes eran reales. En el Monumento Whitkruis &mdash;ubicado en la provincia de Limpopo, al noreste del pa&iacute;s&mdash;, que homenajea a los granjeros sudafricanos fallecidos, las cruces est&aacute;n agrupadas sobre la ladera de una colina en terrenos privados.
    </p><p class="article-text">
        Ha habido asesinatos en granjas con una violencia atroz, pero seg&uacute;n las entrevistas que los asesinos encarcelados dieron al profesor de la Universidad de Limpopo Rudolph Zinn, lo que buscaban era dinero y objetos de valor y las v&iacute;ctimas eran de todas las razas. Durante el &uacute;ltimo trimestre de 2024, la polic&iacute;a sudafricana registr&oacute; casi 7.000 asesinatos en todo el pa&iacute;s. De ellos, 12 fueron en granjas, incluidas peque&ntilde;as parcelas propiedad de negros.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los granjeros quiere permanecer en Sud&aacute;frica, seg&uacute;n el ministro de Agricultura, John Steenhuisen. El ministro es afrik&aacute;ner y l&iacute;der del partido Alianza Democr&aacute;tica, el rival m&aacute;s importante del CNA, y obtiene la mayor parte de su apoyo entre los sudafricanos blancos. Steenhuisen tambi&eacute;n defiende la coalici&oacute;n de la Alianza Democr&aacute;tica con el CNA como forma de dejar fuera a la &ldquo;chusma&rdquo; de los partidos EFF y MK.
    </p><p class="article-text">
        Puede que las declaraciones de los dos golfistas no ayudaran mucho. &ldquo;Dos errores no hacen un acierto&rdquo;, dijo Ernie Else, cr&iacute;pticamente. Retief Goosen habl&oacute; de la &ldquo;batalla constante&rdquo; que libraba su hermano con las personas que intentaban quemarle la granja y quit&aacute;rsela.
    </p><p class="article-text">
        Pero es posible que su presencia haya servido para sacar a Trump del 'modo ataque'. &ldquo;Respeto a los campeones&rdquo;, dijo. &ldquo;Creo que el pa&iacute;s tiene mucha suerte, estos dos quer&iacute;an estar aqu&iacute;, pod&iacute;an haber estado en un hermoso pasillo&rdquo;, en referencia a la zona central de hierba cortada de los campos de golf.
    </p><p class="article-text">
        El defensor m&aacute;s rotundo de Sud&aacute;frica fue Johann Rupert, propietario del grupo de art&iacute;culos de lujo Richemont y due&ntilde;o de marcas como Cartier. &ldquo;Soy su objetivo n&uacute;mero 1&rdquo;, dijo sobre Julius Malema y Jacob Zuma. Rupert explic&oacute; que todos los sudafricanos eran objetivo de la delincuencia. Tambi&eacute;n habl&oacute; de lo mucho que hab&iacute;a disfrutado su esposa con la autobiograf&iacute;a de JD Vance y pidi&oacute; el despliegue de sat&eacute;lites Starlink, propiedad de Elon Musk, para llevar Internet a todas las comisar&iacute;as de Sud&aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; por ver si la presencia de un multimillonario como &eacute;l y unas cuantas partidas con los mejores golfistas de Sud&aacute;frica bastar&aacute;n para apaciguar a Trump y convencerle de asistir a la cumbre del G20 que se celebra este noviembre en Johannesburgo.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rachel Savage]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/genocidio-blanco-habla-trump-no-existe-realidad-frente-mentiras-encerrona-presidente-sudafrica_129_12320085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 May 2025 09:47:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'genocidio blanco' del que habla Trump no existe: la realidad frente a sus mentiras en la encerrona al presidente de Sudáfrica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Sudáfrica,Donald Trump,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump monta una encerrona al presidente de Sudáfrica en el Despacho Oval para insistir en sus acusaciones falsas de "genocidio" blanco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-recibe-presidente-sudafrica-conceder-asilo-eeuu-blancos-acusaciones-falsas-genocidio_1_12318328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a001da1f-92f1-4732-8671-0edd2a530ed2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump monta una encerrona al presidente de Sudáfrica en el Despacho Oval para insistir en sus acusaciones falsas de &quot;genocidio&quot; blanco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con Elon Musk presente en la sala, el equipo de Trump ha reproducido durante la reunión entre ambos mandatarios una serie de vídeos para intentar respaldar la idea de que los agricultores blancos están siendo asesinados en masa en el país africano

</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - El 'genocidio blanco' del que habla Trump no existe: la realidad frente a sus mentiras en la encerrona al presidente de Sudáfrica
</p></div><p class="article-text">
        Entre acusaciones, v&iacute;deos y recortes de prensa, Donald Trump ha convertido su reuni&oacute;n con el presidente de Sud&aacute;frica, Cyril Ramaphosa, en una encerrona tras las tensiones provocadas por el asilo estadounidense a sudafricanos blancos por supuesta &ldquo;discriminaci&oacute;n&rdquo; frente a la mayor&iacute;a negra, afirmaciones que Pretoria&nbsp;niega. A pesar de que Rampahosa hab&iacute;a avanzado que no quer&iacute;a centrarse en esta cuesti&oacute;n, el republicano ha convertido el tratamiento de la poblaci&oacute;n blanca sudafricana en una de las grandes cuestiones de su agenda, marcada a su vez por la mano dura contra la inmigraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ramaphosa ha llegado a Washington una semana despu&eacute;s de que los 49 asilados aterrizaran en Estados Unidos bajo la categor&iacute;a de &ldquo;refugiados&rdquo;, seg&uacute;n la Administraci&oacute;n Trump. El asilo a los afrik&aacute;neres &mdash;como se conoce a los descendientes de los antiguos colonos neerlandeses&mdash; supuso un agravamiento de las ya da&ntilde;adas relaciones con Sud&aacute;frica y se enmarca en la nueva pol&iacute;tica respecto a los blancos que ha adoptado el Gobierno estadounidense.&nbsp;Para argumentar por qu&eacute; los acog&iacute;a, el presidente de EEUU dijo que lo hac&iacute;a debido al &ldquo;genocidio que est&aacute; teniendo lugar&rdquo; en el pa&iacute;s y a que est&aacute;n &ldquo;siendo asesinados&rdquo;, haci&eacute;ndose eco de teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n &ndash;un tribunal sudafricano desestim&oacute; en febrero las acusaciones sobre un supuesto genocidio blanco en el pa&iacute;s como &ldquo;claramente imaginarias&rdquo; e &ldquo;irreales&rdquo;&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Generalmente son agricultores blancos que huyen de Sud&aacute;frica, y es muy triste verlo. Pero espero que podamos tener una explicaci&oacute;n&rdquo;, ha dicho Trump frente a Ramaphosa al ser preguntado por la prensa sobre la acogida de los sudafricanos. Ramaphosa, por su parte, ha asegurado que no hay un &ldquo;genocidio de afrik&aacute;neres&rdquo; en Sud&aacute;frica. &ldquo;Si hubiera un genocidio de granjeros afrik&aacute;neres te puedo asegurar que estos caballeros no estar&iacute;an aqu&iacute;, incluido mi ministro de Agricultura&rdquo; (John Steenhuisen)&ldquo;, ha dicho el l&iacute;der sudafricano.
    </p><p class="article-text">
        Entre los asistentes al encuentro bilateral en el Despacho Oval tambi&eacute;n ha estado Elon Musk, quien es de origen sudafricano y que tambi&eacute;n ha acusado p&uacute;blicamente al Gobierno de Sud&aacute;frica de perseguir la poblaci&oacute;n blanca. Adem&aacute;s de Musk, tambi&eacute;n han estado presentes los golfistas Ernie Els y Retief Goosen, y el empresario multimillonario Johann Rupert.&nbsp;Este &uacute;ltimo ha aprovechado para recriminar a Ramaphosa que el pa&iacute;s tambi&eacute;n necesita ayuda tecnol&oacute;gica y ha pedido la intervenci&oacute;n de Starlink, la empresa de sat&eacute;lites de Musk. &ldquo;Tenemos demasiadas muertes... No se trata solo de agricultores blancos, es algo generalizado, y necesitamos ayuda tecnol&oacute;gica. Necesitamos Starlink en cada peque&ntilde;a comisar&iacute;a. Necesitamos drones&rdquo;, ha afirmado Rupert, que ha repetido las afirmaciones falsas de Trump sobre la persecuci&oacute;n de blancos en el pa&iacute;s.
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            <span class="title">
                El presidente de EEUU, Donald Trump, y el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.                            </span>
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        Delante de las c&aacute;maras y ante el presidente sudafricano, el equipo del republicano ha reproducido en el Despacho Oval una serie de v&iacute;deos para intentar respaldar esas acusaciones y, en ese momento, la reuni&oacute;n se ha desbaratado. El l&iacute;der sudafricano ha intentado salir del paso de la mejor manera posible. &ldquo;Me gustar&iacute;a saber d&oacute;nde es eso&rdquo;, ha dicho Ramaphosa cuando Trump le ha preguntado si sab&iacute;a que la gente que sal&iacute;a en la grabaci&oacute;n ha sido &ldquo;asesinada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Trump ha continuado con su encerrona a Ramaphosa, ense&ntilde;&aacute;ndole una serie de noticias impresas sobre casos de granjeros blancos que han sido &ldquo;asesinados&rdquo; en Sud&aacute;frica. &ldquo;En muchos casos, esas personas est&aacute;n siendo ejecutadas, y en muchos casos no es el Gobierno quien lo hace, sino que otras personas las matan y luego se quedan con sus tierras, y no les pasa nada&rdquo;. Los datos de la polic&iacute;a sudafricana&nbsp;no respaldan las afirmaciones de asesinatos en masa. Seg&uacute;n datos de la polic&iacute;a sudafricana recogidos por el peri&oacute;dico <em>New York Times</em>, entre abril de 2020 y marzo de 2024, 225 personas fueron asesinadas en granjas de Sud&aacute;frica. Sin embargo, muchas de las v&iacute;ctimas (101) eran trabajadores o extrabajadores agr&iacute;colas, que suelen ser negros. 53 eran agricultores, generalmente blancos.
    </p><p class="article-text">
        En un intento desesperado por rebajar la tensi&oacute;n, el l&iacute;der sudafricano ha insistido en que las pol&iacute;ticas de su gobierno est&aacute;n totalmente en contra de lo que Trump ha descrito. &ldquo;La gente que lamentablemente es asesinada debido a la actividad criminal no solo son blancos. La mayor&iacute;a son negros&rdquo;, ha a&ntilde;adido Ramaphosa. La expropiaci&oacute;n de tierras sobre las que ha estado hablando el republicano tienen que ver con la reciente ley que aprob&oacute; el gobierno sudafricano para intentar compensar el legado da&ntilde;ino del <em>apartheid</em>, donde la gran mayor&iacute;a de las tierras a&uacute;n contin&uacute;an en mano de la minor&iacute;a blanca.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;?</h2><p class="article-text">
        Trump firm&oacute; en febrero una orden ejecutiva para reducir la ayuda financiera a Sud&aacute;frica y acus&oacute; al gobierno de discriminaci&oacute;n racial contra los blancos, a los que ofreci&oacute; asilo. &ldquo;Sud&aacute;frica est&aacute; actuando de forma terrible, especialmente con los agricultores de larga trayectoria en el pa&iacute;s. Les est&aacute;n confiscando sus TIERRAS y GRANJAS, y MUCHO PEOR QUE ESO. Es un mal lugar para estar en este momento, y vamos a detener toda la financiaci&oacute;n federal. Yendo un paso m&aacute;s all&aacute;, cualquier agricultor (&iexcl;con su familia!) de Sud&aacute;frica que busque huir de ese pa&iacute;s por razones de seguridad ser&aacute; invitado a entrar en los Estados Unidos de Am&eacute;rica con una v&iacute;a r&aacute;pida hacia la ciudadan&iacute;a&rdquo;, <a href="https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/114121529754059509" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">escribi&oacute; Trump en Truth Social </span></a>en marzo.
    </p><p class="article-text">
        La confiscaci&oacute;n de tierras de la que habla Trump en el mensaje refiere a la ley firmada por el presidente sudafricano que permite la expropiaci&oacute;n de tierras con &ldquo;compensaci&oacute;n cero&rdquo; en circunstancias concretas, para intentar paliar los da&ntilde;os provocados por el apartheid sobre la poblaci&oacute;n negra en Sud&aacute;frica. Las desigualdades en la propiedad de la tierra siguen presentes en la sociedad sudafricana; los blancos representan aproximadamente el 7% de la poblaci&oacute;n y poseen alrededor de tres cuartas partes de los terrenos agr&iacute;colas, seg&uacute;n una auditoria hecha por el Gobierno en 2017.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el Ejecutivo sudafricano a&uacute;n no ha llevado a cabo ninguna confiscaci&oacute;n, Trump ya redujo la ayuda econ&oacute;mica al pa&iacute;s y orden&oacute; desarrollar un plan de asilo para los afrik&aacute;neres. Las acusaciones de discriminaci&oacute;n contra Ramaphosa y su gobierno van en la misma l&iacute;nea que las declaraciones de Musk. La idea de que en Sud&aacute;frica se est&aacute; discriminando racialmente a la poblaci&oacute;n blanca es un discurso ampliamente defendido por los grupos de extrema derecha estadounidenses. Seg&uacute;n explicaba un funcionario al<em> Washington Post, </em>se esperaba que Musk tambi&eacute;n participara en el encuentro de este mi&eacute;rcoles entre ambos l&iacute;deres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las implicaciones que tiene considerar a los afrik&aacute;ners como &ldquo;refugiados&rdquo;, Estados Unidos viene suspendiendo sus programas para refugiados que huyen de pa&iacute;ses con situaciones de guerra o reg&iacute;menes autoritarios como Afganist&aacute;n, Siria, Irak y Sud&aacute;n. Muchas organizaciones humanitarias ya han acusado al gabinete de Trump por la distorsi&oacute;n que supone usar la etiqueta de refugiado para los afrik&aacute;ners.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a Washington, Ramaphosa apunt&oacute; que intentar&iacute;a evitar el tema de los afrik&aacute;neres para centrarse en intentar resolver el impacto de los aranceles estadounidenses. En declaraciones p&uacute;blicas el martes, el presidente sudafricano afirm&oacute; que ten&iacute;a un sentir &ldquo;positivo&rdquo; sobre el encuentro con Trump y que quer&iacute;a centrar la reuni&oacute;n en las relaciones comerciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las relaciones comerciales son lo m&aacute;s importante, eso es lo que nos ha tra&iacute;do aqu&iacute;. Queremos salir de Estados Unidos con un muy buen acuerdo comercial&rdquo;, dijo Ramaphosa a los periodistas. &ldquo;Queremos fortalecer esas relaciones y consolidar unas buenas relaciones entre nuestros dos pa&iacute;ses&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tras la llegada del primer grupo de sudafricanos a EEUU, Ramaphosa rechaz&oacute; que los afrik&aacute;neres cumplan con los requisitos para ser considerados refugiados y neg&oacute; que est&eacute;n siendo perseguidos. &ldquo;Las personas que han sido persuadidas para ir a los Estados Unidos no se ajustan a la definici&oacute;n de refugiados. Un refugiado es alguien que tiene que abandonar su pa&iacute;s por temor a la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica, persecuci&oacute;n religiosa o persecuci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;, dijo entonces Ramaphosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antònia Crespí Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-recibe-presidente-sudafrica-conceder-asilo-eeuu-blancos-acusaciones-falsas-genocidio_1_12318328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 May 2025 16:10:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump monta una encerrona al presidente de Sudáfrica en el Despacho Oval para insistir en sus acusaciones falsas de "genocidio" blanco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump,Sudáfrica,Racismo]]></media:keywords>
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