Estibadores de 22 países quieren parar el tráfico marítimo en una huelga contra el genocidio y la militarización de puertos
Los trabajadores de más de cien puertos de hasta 22 países pararán su actividad este viernes de forma parcial o total en una huelga contra el genocidio en Gaza, en oposición a la economía de guerra y a lo que ven como la militarización de los puertos, por dónde denuncian que transitan cada vez más armas y material bélico. Según destacan, será la mayor movilización internacional de esta índole realizada hasta hoy, tras una primera huelga coordinada entre varios países que el pasado 6 de febrero llevó a paros laborales en una veintena de puertos. Esta vez, la acción a escala global llevará a la paralización de más de 40.000 contenedores en un día, aseguran.
A la espera de ver el impacto de esta movilización que incluye más de 25 sindicatos de los cinco continentes, en Italia habrá también una huelga general convocada por la Unión Sindical de Base (USB). Este sindicato no es mayoritario, pero tiene amplia presencia entre los estibadores e hizo célebre la consigna Bloqueemos todo, que llevó a protestas masivas y acciones de desobediencia civil por la causa palestina durante 2025 en toda Italia, país clave del tráfico marítimo mediterráneo, por dónde siguen pasando armas y material bélico destinado a Israel o a necesidades militares de EEUU en su ofensiva contra Irán, según denuncia el observatorio armamentístico The Weapon Watch o investigaciones de entidades como Giovani Palestinesi d’Italia (GPI).
“Con esta segunda Jornada Internacional de Acción y Lucha, los estibadores marcan un récord histórico: este 30 de octubre, más de 100 puertos de todo el mundo tomarán acción. Todo el tramo comprendido entre el sur de Francia y el Pireo, casi 1.100 millas náuticas de costa y tres días y medio de navegación para un buque portacontenedores, quedará esencialmente cerrado al tráfico”, dijeron varios de los sindicatos convocantes en una rueda de prensa en Roma el pasado 15 de octubre, donde tomaron parte USB, el griego ENEDEP, el marroquí ODT, el vasco LAB o el turco Liman-İş, y en la que entre otros medios estuvo presente elDiario.es.
“El 30 de octubre es un punto de movilización histórica, una poderosa expresión de clase y de coordinación internacionalista contra la explotación, la agresión imperialista y la guerra”, remarcan los sindicatos, que se comprometieron a secundar la huelga en un encuentro celebrado en Estambul en mayo de 2026. A su vez, añaden, “cada grupo sindical en cada país ha decidido, a través de sus propios procesos de toma de decisión, cómo tomar parte” en la huelga, que en algunos países implicará paros completos y en otros sólo parciales.
Es evidente que en este momento, cuando el plan y las políticas para el rearme aumentan el dinero a disposición de la industria militar y su propia producción, también se percibe en ámbito logístico y a nivel de transporte hacia los principales núcleos de conflicto, como Oriente Medio
Epicentro de la huelga en el Mediterráneo
Esta vez, como el pasado febrero, la iniciativa tendrá su epicentro en el Mediterráneo. Ahí, los puertos en los que se convocó la huelga “representan el 62% de toda la actividad de contenedores” del Mare Nostrum, y entre ellos hay importantes núcleos de tránsito de mercancías como Marsella en Francia, Génova o Gioia Tauro en Italia, Tánger en Marruecos, el puerto del Pireo situado cerca de Atenas o Mersin, en Turquía. Entre los grupos sindicales que se suman a la acción está la CGT francesa, primer sindicato del país galo, que más allá de Marsella llamó a huelga en 24 puertos más, entre ellos Le Havre, segundo puerto de peso en Francia.
“Ante las escaladas de los conflictos en Ucrania y Oriente Medio y el peligro de una guerra generalizada, el 30 de octubre es un fuerte mensaje a corporaciones, gobiernos y alianzas imperialistas. Los pueblos del mundo no tienen nada que ganar con rivalidades imperialistas y no se mancharán sus manos con la sangre de otros pueblos por ganancias capitalistas”, dicen los sindicatos, que alegan que a la creciente militarización de los puertos se suma su propia precarización y pérdida de empleos fruto de la automatización del sector.
El paro será de 24 horas en Italia, Francia, Grecia, Turquía e India, y de dos horas en Marruecos o Chipre, entre otros. En puertos españoles como Barcelona, Almería, Cádiz, Gijón, Santa Cruz de Tenerife, Huelva, Las Palmas, Málaga, Santander, Sevilla, Valencia y Vigo habrá un paro entre las 13:00 y 15:00 horas convocado por el sindicato de estiba portuaria Coordinadora, que ya dio preaviso de huelga, impulsada en Europa por el Consejo Europeo de Estibadores (EDC), coalición que agrupa los sindicatos portuarios más representativos. En España, Trabajadores de Puertos Andaluces o el Sindicato de Estibadores del Principado de Asturias también tomarán parte en la movilización en los puertos de Algeciras y Avilés, igual que LAB en los puertos vascos de Bilbao o Pasaia. A su vez, también hay convocadas huelgas en los puertos estadounidenses de Oakland y San Francisco, en los daneses de Aarhus y Copenhague, en la ciudad alemana de Hamburgo, en varios puertos de Portugal, Suecia, Irlanda o Brasil, así como en puntos de México, Uruguay, Croacia, Eslovenia, Montenegro y Australia.
El 30 de octubre es un punto de movilización histórica, una poderosa expresión de clase y de coordinación internacionalista contra la explotación, la agresión imperialista y la guerra. Los pueblos del mundo no tienen nada que ganar con rivalidades imperialistas y no se mancharán sus manos con la sangre de otros pueblos por ganancias capitalistas
Estos años, a medida que los conflictos bélicos aumentaron a escala global, la movilización de los estibadores también subió de nivel, ante lo que perciben como el creciente uso de los puertos como nudo logístico para transporte armamentístico y necesidades militares de grandes potencias. “Es evidente que en este momento, cuando el plan y las políticas para el rearme aumentan el dinero a disposición de la industria militar y su propia producción, también se percibe en ámbito logístico y a nivel de transporte hacia los principales núcleos de conflicto, como Oriente Medio”, comenta a elDiario.es Francesco Vignarca, miembro de la red italiana Paz y Desarmamento (RIPD) y analista de Milex, observatorio independiente que supervisa el gasto militar italiano.
“El armamento en gran medida se transporta en barcos, porque es peligroso hacerlo en avión, por lo que hay una tendencia creciente a localizarlas en tránsito en los puertos”, dice el experto. Con todo, “no sólo hay un aumento de la frecuencia del transporte armamentístico derivada de una mayor militarización, sino un incremento de la consciencia de trabajadores, estibadores y otros, lo que hace que sean también más comunes las protestas, los bloqueos y la voluntad de acabar con el fenómeno”, analiza Vignarca. Desde su punto de vista, el rearmamento lleva inevitablemente a la creación de mayores infraestructuras en la cadena militar. “El aumento de la producción de armas genera más infraestructuras productivas. Esto aumenta el volumen de los ejércitos, por lo que puede haber más bases militares, y esto supone más militarización de espacios civiles”, como los puertos, “porque el recorrido logístico del armamento se sobrepone a la logística normal”, añade.
“En la Unión Europea se han hecho inversiones en infraestructuras que pueden tener uso militar, también vías ferroviarias o carreteras. Es una vía clave del rearme, que apunta erróneamente a buscar más seguridad reforzando la fuerza militar”, una deriva a la que los portuarios se oponen, por lo que “es relevante que haya más atención, control y voluntad de meter palos en las ruedas al engranaje de la guerra”, opina el investigador. En esta línea actúan justo los sindicatos que convocan la huelga, que apuntan a que “más de dos millones de dólares en carga quedarán inactivos el 30 de octubre”. Según sus cálculos, “un día de retraso cuesta hasta un dos por ciento del valor de la carga, por lo que sólo ese día supone hasta 43 millones de euros”. Esto, agregan, “sin contar los retrasos del día siguiente” o el coste añadido que puede conllevar la huelga general en Italia.
En el país transalpino, USB ha organizado movilizaciones en las principales ciudades, mientras se espera que la huelga afecte no sólo a nivel de tráfico portuario, sino también en aeropuertos, ferrovías y transporte público, en la administración pública y entre el profesorado de escuelas, institutos y universidades, entre otros. De hecho, hay convocadas también varias movilizaciones de estudiantes, ya muy activos las últimas semanas.
En Italia, todo ello resalta el continuo malestar de gran parte de movimientos sociales y sociedad civil al vínculo que el Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni mantiene con Israel. La dirigente nunca cortó o enfrió del todo sus relaciones con Israel, y pese a que su Ejecutivo aseguró que suspendió las licencias de exportación de armamento a Israel tras el 7 de octubre de 2023, el tránsito o envío de armamento al Estado judío y otros países a través de Italia prosigue, asegura a elDiario.es Carlo Tombola, investigador de The Weapon Watch.
“Por los puertos italianos pasa gran cantidad de material militar, y va en aumento. El Gobierno dijo haber parado la exportación hacia Israel, pero un informe de la entidad Giovani Palestinesi identificó más de 480 transferencias realizadas por Italia en los tiempos posteriores al 7 de octubre”, lamenta el analista. “De hecho, este fenómeno se ha intensificado. Por los puertos italianos pasa de todo, no hay control, y empresas que no estarían autorizadas a exportar lo hacen de toda manera”, agrega Tombola, que lamenta también la falta de transparencia del Ejecutivo italiano a la hora de revelar detalles de los materiales transportados o exportados. Ante ello, “como las autoridades no ponen fin a este modelo de economía de guerra, son los trabajadores portuarios los que ejercen su derecho de objeción a ser parte de este comercio bélico”, señala la misma fuente.
Hasta ahora, los sindicatos impulsores destacan varios logros. Entre otros, en 2014 los estibadores de Tánger “retrasaron durante más de dos meses el envío de cientos de toneladas de armas con destino a Israel”. En cuatro ocasiones entre 2024 y 2026, los portuarios del Pireo en Atenas bloquearon también varios envíos de armas. Este 2026, una movilización coordinada entre varios países “culminó con la incautación de 23 contenedores de acero militar indio”, y “se impidió que tres buques de la naviera Mediterranean Shipping Company (MSC) ”pudieran acceder a puerto en España, descargar en Grecia y tener acceso en Turquía“. Tras ello, ”la carga fue incautada en Italia, donde aún está retenida“, remarcan los sindicatos, dispuestos a seguir en esta misma línea.
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