Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
La pugna por los puestos de salida tensa las negociaciones del Frente Amplio
Los migrantes que resistieron meses en el Trampolín y ahora están en Marruecos
Opinión - Soltad a los perros, que Pedro se ha escapado, por Raquel Ejerique

“Verdad para Giulio Regeni”: la condena por el crimen que sacudió Italia aviva las críticas a la alianza de Meloni con Egipto

Un grupo de manifestantes sostiene pancartas en las que se lee 'Verdad para Giulio Regeni' en 2016.

Joan Mas Autonell

Roma —
8 de octubre de 2026 00:07 h

0

Su cuerpo fue hallado en la cuneta de una carretera a las afueras de El Cairo con el rostro irreconocible y signos de tortura, nueve días después de que se le perdiera el rastro el 25 de enero de 2016. Este fue el trágico final de Giulio Regeni, doctorando italiano de 28 años, asesinado tras ser secuestrado por miembros de los temidos servicios de seguridad de Egipto el día del quinto aniversario del inicio de la Primavera Árabe en ese país, en un momento de paranoia y fuerte represión contra la disidencia por parte de los aparatos estatales.

El caso, que implica directamente al régimen de Abdelfatah Al Sisi, alcanzó estos días un punto de inflexión en Italia. La familia de Regeni exigía justicia desde hacía una década y finalmente la obtuvo el 28 de septiembre, aunque fuera de forma simbólica. La semana pasada, el Tribunal Penal de Roma condenó en ausencia a tres de los cuatro agentes imputados por secuestrar al investigador, que realizaba un doctorado sobre el sindicalismo independiente en Egipto para la Universidad de Cambridge. Su desaparición y asesinato conmocionaron a la opinión pública de Italia en un caso que, según los expertos, no es aislado, sino parte del modus operandi del aparato securitario egipcio contra sus ciudadanos, aunque esta vez la víctima fue italiana.

En un inicio, Roma retiró por más de un año a su embajador en Egipto en protesta por la opacidad y escasos avances en la investigación del asesinato, pero retomó gradualmente los vínculos, que nunca rompió del todo. Pese a la gravedad de un homicidio contra un compatriota que apuntaba de lleno al régimen, los intereses estratégicos italianos en el país árabe pasaron por delante, alegan varias fuentes. Tras su llegada al poder en 2022, Giorgia Meloni reforzó los lazos con El Cairo. Tras la sentencia, crece la presión para que adopte una postura más dura, pero ella apela a la realpolitik y no prevé renunciar a su alianza con Al Sisi, según coinciden los analistas.

Italia es el primer socio comercial de Egipto entre los Estados de la Unión Europea. Ambos países cooperan en la lucha contra la migración irregular, en seguridad o a nivel militar. Otro punto clave es la presencia de ENI en Egipto, donde la empresa energética italiana es el principal productor de petróleo y gas. ENI, con más del 33% de acciones del Estado italiano, explota la reserva gasística egipcia de Zohr, la más grande del Mediterráneo, entre otros yacimientos repartidos por el país que hacen del territorio un espacio de relevancia para Italia.

La oposición acusa al Gobierno de “negacionismo”

El reciente fallo sobre el caso de Regeni arroja conclusiones que reafirman la implicación estatal egipcia en el episodio, pero el Ejecutivo de Meloni redujo estos días su relevancia, afirmando que el fallo es sólo en primera instancia. Según recalca, solamente tomará medidas tras agotarse el período para presentar apelaciones y resolverse los posibles recursos, hasta que el fallo sea firme. Así se expresaron Meloni y su vicepresidente y ministro de Exteriores, Antonio Tajani, quién la semana pasada hizo unas declaraciones muy controvertidas.

“Fueron condenadas tres personas. Ahora veremos qué pasará en segunda y tercera instancia, pero no es Egipto el culpable”, dijo Tajani a la prensa, y añadió que esto no altera los vínculos de Roma y El Cairo. El titular de Exteriores estuvo hace un mes en Egipto, donde fue recibido por Al Sisi en el palacio presidencial, en una visita en la que no trascendió que abordara el asesinato de Regeni, un caso que las autoridades egipcias atribuyeron en un inicio a una banda de delincuentes y sobre el que estos años casi no prestaron colaboración.

El régimen tiene un historial de falta de cooperación, marcado por la obstrucción en las investigaciones, por dar información engañosa o por negarse a compartir detalles o localización de los acusados

Nour Khalil — Abogado y director de la ONG Plataforma de Refugiados de Egipto

Para fuerzas de la oposición como el Partido Demócrata (PD), la postura de Tajani muestra el “negacionismo” del Gobierno, que evita hablar abiertamente de las huellas del Estado egipcio en el caso, aunque sus brutales métodos represivos son patrón de actuación común desde hace décadas contra disidentes y ciudadanos egipcios. “En Egipto hay una represión cotidiana, con miles de presos políticos, y los últimos días se arrestó a varios periodistas. En las cárceles hay tortura y, tras algunas excarcelaciones en 2023, ya no pasó nada más”, cuenta Riccardo Noury, portavoz de la sección italiana de Amnistía Internacional (AI), grupo que esta década apoyó y acompañó a la familia de Regeni en su larga campaña de presión y litigio judicial para pedir cuentas a Egipto.

“El caso de Regeni es un crimen de Estado que tuvo confirmación judicial, al menos parcial. Se condenó a tres hombres que representan a Egipto como funcionarios, no a tres personas cualquiera”, dice a elDiario.es Noury, que ve “inaceptable” que Tajani minimizara el papel del régimen. Elly Schlein, secretaria del PD, sostiene que “ya nadie puede negar la responsabilidad del aparato de Al Sisi” y “ahora el Gobierno debe hacer respetar la sentencia”. Riccardo Magi, diputado del partido +Europa, alegó que Tajani contradijo el informe de una comisión parlamentaria que ya concluyó que la responsabilidad del crimen recaía en agentes de la Agencia de Seguridad Nacional egipcia, “un negacionismo” del que debería dar cuenta en la Cámara. Esa agencia es conocida por sus métodos brutales, desde la época de la dictadura de Hosni Mubarak, derrocado en la revuelta del 25 de enero de 2011.

Una década de 'Verità per Giulio Regeni'

Estos años, las pancartas de color amarillo con el lema Verità per Giulio Regeni (Verdad para Giulio Regeni) se extendieron por ayuntamientos, escuelas, universidades o domicilios de Italia, como parte de una campaña en que los padres y hermana del estudiante hicieron una labor constante para que su caso no cayera en el olvido. Ahora ven el fallo como un triunfo simbólico y grupos de derechos humanos y fuerzas opositoras presionan a Meloni para que sea más dura ante Egipto. El Cairo nunca admitió la implicación de sus fuerzas de seguridad en lo sucedido, no proporcionó ninguna información para localizar a los acusados ni cooperó con las autoridades judiciales italianas, sino que más de una vez fue señalado por intentar obstruir las pesquisas.

“El régimen tiene un historial de falta de cooperación, marcado por la obstrucción en las investigaciones, por dar información engañosa o por negarse a compartir detalles o localización de los acusados”, dice a elDiario.es Nour Khalil, egipcio con asilo en Italia, abogado y director de la ONG Plataforma de Refugiados de Egipto.

Imagen de archivo. Varias personas piden verdad para Regeni un año después de su secuestro y asesinato.

De hecho, los recién condenados están en paradero desconocido y se les juzgó en rebeldía, y su extradición a Italia es improbable ante la poca cooperación egipcia. Los acusados en el proceso iniciado en 2021 eran cuatro, aunque finalmente se condenó sólo a tres. Uno de ellos, el general de división Tarek Sabir, fue absuelto. Por otro lado, el mayor Magdi Sharif y los coroneles Ather Kamal y Husam Helmy fueron condenados a 10 años de cárcel por secuestrar a Regeni, aunque la Justicia desestimó los cargos de asesinato por falta de pruebas. Esto hace que no se esclarecieran todas las responsabilidades de un homicidio del que no se determinó el autor, una labor pendiente en que los analistas prevén que será difícil avanzar sin la colaboración activa de Egipto.

La Justicia también dictaminó que los condenados paguen indemnizaciones a la familia Regeni y al Estado italiano, a este último por valor de 150.000 euros. “Italia no puede hacer más que acatar la decisión del tribunal, reclamar una indemnización por daños y perjuicios y romper relaciones con un país que dista mucho de ser seguro, hasta el punto de torturar y asesinar a ciudadanos de países amigos”, dijeron hace pocos días los progenitores del investigador, Claudio Regeni y Paola Deffendi, en una entrevista con el diario La Repubblica. “Se hizo justicia, pero ahora hay que actuar en consecuencia”, agregaron, pidiendo más acciones al Gobierno.

Meloni exhibe cautela

Meloni mantiene cautela y tachó de “arriesgada” la opción de cortar los lazos con Egipto. “Siempre usamos todos los canales con El Cairo, incluidos los políticos y diplomáticos. Dudo de que, al cerrarlos, nos acerquemos a nuestros objetivos”, dijo la primera ministra ultraderechista la semana pasada, cuando insistió en que “la sentencia aún no es firme” y “todo se hará cuando sea necesario”. A su vez, remarcó que el Estado italiano fue una de las partes demandantes en el juicio, por lo que aseguró que su Gobierno está “totalmente decidido a buscar la verdad”.

Regeni sufrió la desaparición forzada, torturas y el asesinato extrajudicial, pero el régimen hizo lo mismo con muchos otros egipcios. Si cediera ante Italia y aceptara investigar los hechos, implicaría abrir los otros casos

Maaty El Sandoubi — Periodista egipcio

Sin embargo, muchos son escépticos sobre las afirmaciones de Meloni, como Maaty El Sandoubi, periodista egipcio que cubrió la revolución de 2011 en Egipto y colaboró con la cadena pública italiana RAI tras el asesinato de Regeni. Según denuncia, su trabajo le puso en el punto de mira y le forzó a huir, tras lo que lleva diez años en Italia. “Para Al Sisi, la sentencia no significa nada. Nunca colaboró con Italia. El Gobierno de Meloni depende de él, por lo que no creo que la idea de presionar al régimen esté sobre la mesa”, comenta a este medio El Sandoubi, que cree que Roma prefiere mantener lazos con un Ejecutivo autoritario como el egipcio para proteger sus intereses.

“Regeni sufrió la desaparición forzada, torturas y el asesinato extrajudicial, pero el régimen hizo lo mismo con muchos otros egipcios. Si cediera ante Italia y aceptara investigar los hechos, implicaría abrir los otros casos” o admitir su existencia de forma indirecta, alega el reportero, en un contexto en que los arrestos aún se producen. Hace pocos días, las fuerzas de seguridad del régimen detuvieron a seis periodistas de un medio independiente, en lo que se ve como otro ataque a las libertades de expresión e información, ya muy menguadas en Egipto.

Según Nour Khalil, que sufrió arrestos y torturas en su propia piel cuando era un activista contra el régimen en Egipto, los métodos represivos no cambiaron tras una década del asesinato de Regeni. “La desaparición forzada sigue siendo una práctica habitual que afecta a miles de egipcios: cientos murieron en prisiones y centros de detención y decenas de miles siguen encarcelados”, cuenta el abogado, también escéptico con Roma. “Cualquier cambio en las relaciones de Italia y Egipto requeriría voluntad política por parte italiana para anteponer los derechos humanos al resto de intereses, pero no veo ningún indicio de ello”, concluye.

Etiquetas
stats