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    <title><![CDATA[elDiario.es - Discriminación de género]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/discriminacion-de-genero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Discriminación de género]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Que la historia no se repita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/historia-no-repita_132_13083924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd8a610e-32e2-4c7b-9aea-17fb07149863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que la historia no se repita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No, no es ninguna causalidad que esto coincida con el auge de la extrema derecha, con los discursos reaccionarios, con el Trumpismo, con la vuelta a los valores tradicionales</p></div><p class="article-text">
        Estoy enfadada, dolida, rabiosa. Lo estoy porque fui ni&ntilde;a en los ochenta y adolescente en los noventa. Y si son mujeres de mi generaci&oacute;n, sabr&aacute;n lo que eso significa: crecer odiando tu cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Odi&aacute;ndolo porque ten&iacute;a carne. Porque nunca se parec&iacute;a lo suficiente al modelo aspiracional que se nos impon&iacute;a desde la m&uacute;sica, la moda, el cine, los videoclips, las revistas y toda la cultura que nos rodeaba. El de chicas con cuerpos min&uacute;sculos, fr&aacute;giles, con huesos marcados, una delgadez extrema que no representaba solo un ideal de belleza, sino que era un signo de estatus, de encajar, justo en ese momento vital en el que todos necesitamos precisamente eso.
    </p><p class="article-text">
        Ser una adolescente en estos a&ntilde;os era comprar revistas que junto a la foto de tu grupo favorito en la portada llevaban titulares como: &ldquo;Pierde cinco kilos en una semana&rdquo;, &ldquo;elimina tu barriga&rdquo;, &ldquo;controla tu apetito en 10 pasos&rdquo;. Era que a Kate Winslet la llamaran gorda en Titanic, que se hicieran chistes sobre su peso en los principales programas, que llegaran a decirle que si no adelgazaba tendr&iacute;a que conformarse con papeles de gorda. (Busquen una foto de la actriz en Titanic y observen su delgada silueta y su estrecha cintura). Era que te escupieran a ti ese &ldquo;gorda&rdquo; como el peor de los insultos.
    </p><p class="article-text">
        El ideal de belleza de estos a&ntilde;os se llamaba &ldquo;heroin chic&rdquo;, es decir, una est&eacute;tica que imitaba las consecuencias del consumo de hero&iacute;na: cuerpos esquel&eacute;ticos, de aspecto fr&aacute;gil, enfermizo.
    </p><p class="article-text">
        Se nos ense&ntilde;&oacute; que nuestros cuerpos ten&iacute;an que menguar hasta casi desaparecer, la anorexia y la bulimia se dispararon entre adolescentes y mujeres j&oacute;venes, y a muchas, nos dej&oacute; una huella que nunca desapareci&oacute;. Una huella en forma de rechazo, de juicio, de culpa cuando todav&iacute;a hoy nos comemos una galleta de chocolate.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a que ese horror hab&iacute;a pasado, que hab&iacute;amos superado todo aquello, que los cuerpos diversos estaban cada vez m&aacute;s representados, que la carne real con presencia, con celulitis, con volumen ya no era motivo de escarnio, que lo que quer&iacute;amos era estar fuertes y ocupar el espacio. Pero ver la alfombra roja de los &Oacute;scar el pasado fin de semana supuso la constataci&oacute;n de algo que ven&iacute;amos atisbando en los &uacute;ltimos tiempos: el regreso de la extrema delgadez como modelo est&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Me doli&oacute; como una herida sangrante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me ha emocionado no verme sola en esto, leer a numerosas mujeres alzar la voz igual de escandalizadas que yo. Porque la adolescencia nos dejó una herida, pero también un conocimiento y una especie de legado para las nuevas generaciones. El de no dejar que vuelvan a pasar por lo mismo que nosotras. Esta vez no</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Es casualidad que justo ahora a las mujeres se nos lance ese mensaje? No. Es un signo de los tiempos que corren. Lo explic&oacute; Naomi Wolf en <em>'El mito de la belleza'</em>: cada avance feminista conlleva una reacci&oacute;n. Cuando las mujeres avanzan en derechos, en presencia p&uacute;blica, en autonom&iacute;a, el sistema encuentra nuevas formas de disciplinarlas. Y una de las m&aacute;s poderosas es esta: hacer que odien sus cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        El canon est&eacute;tico extremo funciona como un muro de contenci&oacute;n, porque una mujer que gasta todos sus recursos, energ&iacute;a y tiempo en intentar corregirse para ser digna de la aprobaci&oacute;n social, una mujer insegura, con la autoestima mermada, es una mujer mucho m&aacute;s inofensiva para el sistema. Los cuerpos disciplinados son d&oacute;ciles, est&aacute;n debilitados y no concentrar&aacute;n sus energ&iacute;as en cuestionar al poder.
    </p><p class="article-text">
        No, no es ninguna causalidad que esto coincida con el auge de la extrema derecha, con los discursos reaccionarios, con el Trumpismo, con la vuelta a los valores tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Pero al mismo tiempo, me ha emocionado no verme sola en esto, leer a numerosas mujeres alzar la voz igual de escandalizadas que yo. Porque la adolescencia nos dej&oacute; una herida, pero tambi&eacute;n un conocimiento y una especie de legado para las nuevas generaciones. El de no dejar que vuelvan a pasar por lo mismo que nosotras. Esta vez no.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo de poner el cuerpo cobre ahora m&aacute;s sentido que nunca. Utilizar nuestras cicatrices para frenar esta locura. Que la historia no se repita. Que no pasen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Hojman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/historia-no-repita_132_13083924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 19:52:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que la historia no se repita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Obesidad,Mujer,Igualdad,Discriminación de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 8M es para las mujeres iraníes y para las de tu barrio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/8m-mujeres-iranies-barrio_129_13047440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79ff4020-4419-49d8-ba01-cd64e4aecfec_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137944.jpg" width="4625" height="2602" alt="El 8M es para las mujeres iraníes y para las de tu barrio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que no vivamos en el apartheid de género afgano o en la terrible prohibición del aborto estadounidense no quiere decir que aquí mismo, en el país de quienes nos mandan a Irán, no existan la discriminación, la violencia, las jerarquías, las vulneraciones de derechos, un orden injusto de las cosas</p><p class="subtitle">Guía para salir a la calle este 8M: horario y recorrido de las manifestaciones convocadas por todo el país
</p></div><p class="article-text">
        El empe&ntilde;o por desacreditar al feminismo es tan antiguo como el propio feminismo. Desde que all&aacute; por el siglo XVIII se articulara colectivamente una corriente de pensamiento y activismo que denunciaba la subordinaci&oacute;n de las mujeres y su consideraci&oacute;n como ciudadanas de segunda -con toda la discriminaci&oacute;n y la violencia que eso supon&iacute;a-, la teor&iacute;a feminista fue duramente se&ntilde;alada y el movimiento, reprimido. Esa represi&oacute;n ha incluido violencia expl&iacute;cita contra las feministas, pero tambi&eacute;n violencia m&eacute;dica contra todas las mujeres, el uso de la ciencia para justificar las desigualdades o la naturalizaci&oacute;n del machismo. 
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a que hacer del feminismo un asunto indeseable y terrible, y perfilar a las feministas de turno como el ser que ninguna mujer querr&iacute;a ser. La estrategia no pod&iacute;a acabar ah&iacute;: hab&iacute;a que evitar la conciencia de g&eacute;nero para impedir, as&iacute;, que las mujeres se identificaran con ideas y demandas revolucionarias. Qu&eacute; mejor manera de hacerlo que hacernos sentir locas, exageradas, inapropiadas. Qu&eacute; mejor estrategia que hacernos creer que nuestras vivencias no son relevantes y que lo importante siempre les sucede a otros o a otras.
    </p><p class="article-text">
        No hay que irse lejos. Escuchamos estos d&iacute;as, pero lo hemos hecho otras veces, que las feministas deber&iacute;amos irnos a Ir&aacute;n o Afganist&aacute;n. En un intento por utilizar los derechos de las mujeres como coartada para justificar guerras y atrocidades, hay quien hace esa suerte de comparaci&oacute;n para decirnos que no estamos tan mal. Si queremos ver lo que es el sufrimiento de verdad, nos dicen, vayamos a esos lugares a intentar vivir nuestras vidas y a hacer nuestro activismo.
    </p><p class="article-text">
        Al feminismo le importan las mujeres en Afganist&aacute;n, en Ir&aacute;n, en Venezuela, en Estados Unidos y en cualquiera de nuestros barrios. No es una competici&oacute;n ni una exclusi&oacute;n: nuestras vidas importan. Que no vivamos en el apartheid de g&eacute;nero afgano o en la terrible prohibici&oacute;n del aborto estadounidense no quiere decir que aqu&iacute; mismo, en el pa&iacute;s de quienes pronuncian esas frases, no existan la discriminaci&oacute;n, la violencia, las jerarqu&iacute;as, las vulneraciones de derechos, un orden injusto de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Por si acaso nos ha dado por tomarnos todo eso en serio, en la derecha hay quien sigue alimentando el descr&eacute;dito: nos dicen que lo importante est&aacute; en Ir&aacute;n o en Afganist&aacute;n para hacernos sentir exageradas e inapropiadas, para que minimicemos lo que sucede en nuestras vidas, para caricaturizar el discurso feminista y hacerlo parecer una tonter&iacute;a innecesaria, casi un capricho. Es una buena manera de no hacerse cargo de lo que sucede en tu casa, en tus barrios, en tus escuelas, en tus calles, en las vidas de las mujeres y hombres con los que te cruzas.
    </p><p class="article-text">
        El 8M naci&oacute; como el D&iacute;a Internacional de la Mujer Trabajadora para reconocer esa discriminaci&oacute;n hist&oacute;rica y reivindicar otra manera de hacer las cosas. Su origen est&aacute; en las manifestaciones y huelgas de mujeres que a comienzos del siglo XX ped&iacute;an igualdad salarial y m&aacute;s derechos. Hoy nos apela como recuerdo de que, all&aacute; donde la hay, la igualdad formal no se ha transformado en igualdad real, b&aacute;sicamente porque no se trataba solo de tener los mismos derechos que los hombres, sino de cambiarlo todo: los significados, la manera en la que repartimos riqueza y cuidados, lo que consideramos importante, c&oacute;mo nos organizamos, la forma en la que nos vemos y nos tratamos, las ideas sobre las cosas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No ser&eacute; una mujer libre mientras siga habiendo otras sometidas&rdquo;, dijo Audre Lorde en una frase que resume un esp&iacute;ritu feminista colectivo e internacional, pero tambi&eacute;n un sistema de poder que se entrelaza con otros. Todas las vidas importan, todas las experiencias, en todos los contextos suceden violencias y discriminaciones que merecen ser atendidas y solucionadas. El 8M es para las mujeres en Ir&aacute;n y para las de tu barrio. 
    </p><p class="article-text">
        Es, en realidad, una llamada colectiva que apela a mujeres, hombres y disidencias. El autoritarismo, la vivienda, los estereotipos de g&eacute;nero que nos asfixian, la masculinidad como artefacto violento, el reparto de la riqueza, la crisis clim&aacute;tica, la violencia de g&eacute;nero o el auge de los discursos de odio parecen asuntos que nos afectan sin relaci&oacute;n entre s&iacute;, pero profundamente unidos en ese orden injusto que impone una manera concreta de ver el mundo y de actuar sobre &eacute;l y que, entre otras cosas, es patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        El 8M sale a la calle con una larga lista detr&aacute;s de motivos y propuestas. Algunas apuntan mucho m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras, otras hablan de realidades muy cercanas. Que a quienes dan lecciones de patriotismo le importen mucho las primeras y muy poco las segundas habla m&aacute;s de ellos que de un feminismo que busca llegar a todas partes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/8m-mujeres-iranies-barrio_129_13047440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Discriminación,Discriminación de género,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las escultoras vascas reivindican su lugar en el imaginario colectivo: "Construimos arte contemporáneo de gran calidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/escultoras-vascas-reivindican-lugar-imaginario-colectivo-construimos-arte-contemporaneo-gran-calidad_1_13042813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc18ad10-2147-4406-a3e2-62bbb79cdf84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las escultoras vascas reivindican su lugar en el imaginario colectivo: &quot;Construimos arte contemporáneo de gran calidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi una veintena de artistas se han unido en la muestra colectiva 'Escultoras AQUÍ AHORA' de la Asociación E3 Euskal Emakume Eskultoreak Elkartea, con el objetivo de “visibilizar el trabajo de las creadoras en un entorno históricamente masculinizado y proponer una lectura crítica del arte actual"</p><p class="subtitle">Asociaciones dividen el 8M en Euskadi en dos plataformas y rompen con “medio siglo de unidad” en el movimiento feminista
</p></div><p class="article-text">
        Jorge de Oteiza, Eduardo Chillida, N&eacute;stor Basterretxea o Agust&iacute;n Ibarrola son los nombres que seguramente vienen a la cabeza al hablar de la escultura vasca. Sin embargo, hay muchos otros que a pesar de no estar en el imaginario colectivo, llevan d&eacute;cadas creando arte a trav&eacute;s de la escultura, como Esther Ferrer, Ana Laura Ala&eacute;z, Cristina Iglesias, Anabel Barberena, Virginia Bosh o Elena Solatxi. Estas tres &uacute;ltimas, junto a casi una veintena de artistas se han unido en la muestra colectiva 'Escultoras AQU&Iacute; AHORA' de la Asociaci&oacute;n E3 Euskal Emakume Eskultoreak Elkartea, con el objetivo de &ldquo;visibilizar el trabajo de las creadoras en un entorno hist&oacute;ricamente masculinizado y proponer una lectura cr&iacute;tica del arte actual como espacio de resistencia y reflexi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n E3 hacen suyas las palabras de la antrop&oacute;loga Lourdes M&eacute;ndez en su libro 'Antropolog&iacute;a del campo art&iacute;stico. Del arte primitivo al contempor&aacute;neo' para explicar por qu&eacute; -tambi&eacute;n- en la escultura la mujer ha quedado en un segundo plano. &ldquo;Para comprender por qu&eacute; las artistas y otros sujetos hist&oacute;ricos colectivos han sido (y son) minorizados en el campo art&iacute;stico, hay que analizar c&oacute;mo intervienen en &eacute;l las ideolog&iacute;as sexuales, de clase y raciales dominantes. Las minorizadas, y los minorizados, son aquellos colectivos cuyos miembros son definidos como diferentes, como particulares frente a los miembros del grupo dominante que, ellos, encarnan la norma. Se trate de mujeres, de negros, de orientales, de lesbianas, de homosexuales, de obreros y obreras, de indios de las Primeras Naciones o de abor&iacute;genes australianos, esa definici&oacute;n limita sus posibilidades para desarrollar nuevas formas de conciencia, nuevas estrategias y pr&aacute;cticas tanto en el arte como en otros &aacute;mbitos de actividad. Y tambi&eacute;n act&uacute;a cuando dichos sujetos pretenden obtener reconocimiento art&iacute;stico&rdquo;, detallan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como el campo art&iacute;stico es uno de los m&aacute;s mistificados, suelen olvidarse dos hechos emp&iacute;ricamente verificables. El de que las artes son jer&aacute;rquicas y funcionan mediante la autoridad de ciertos predecesores que dan la regla, mientras que los imitadores siguen simplemente esa autoridad, y el de que las diversas sociedades siguen confiando el rol de dar la regla al sexo masculino en todas las actividades. Ambos hechos permitieron que destacados historiadores del arte como Gombrich elaborara s&iacute;ntesis del arte que abarcara desde la Prehistoria hasta mediados del siglo XX sin mencionar a ninguna artista, minorizando el papel creador que desempe&ntilde;aron en los movimientos art&iacute;sticos m&aacute;s innovadores del siglo pasado&rdquo;, recogen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Escultoras vascas que han participado en la muestra colectiva &#039;Escultoras AQUÍ AHORA&#039; disponible en las Juntas de Bizkaia en Bilbao                            </span>
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        De esta manera, las mujeres que se dedican a la escultura dentro y fuera de las fronteras de Euskadi han visto sus carreras relegadas a las de sus compa&ntilde;eros varones. Esto ha hecho que se unan y desde el a&ntilde;o 2022 trabajen juntas dentro de la Asociaci&oacute;n E3. &ldquo;Desde que sinti&eacute;ramos la necesidad de juntarnos las escultoras vascas all&aacute; por el a&ntilde;o 2022 para dar visibilidad a nuestro trabajo y para compartir y enriquecernos mutuamente, hemos desarrollado varios proyectos que van m&aacute;s all&aacute; de lo puramente expositivo y acercan el arte a la sociedad mediante actividades, visitas guiadas y proyectos de escultura comunitaria para posterior exposici&oacute;n en museos&rdquo;, reconocen.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de las exposiciones, con motivo del 8M, D&iacute;a Internacional de la Mujer, es la muestra colectiva 'Escultoras AQU&Iacute; AHORA' que se encuentra disponible en la Sala de Exposiciones de las Juntas Generales de Bizkaia, en Bilbao. En ella, un total de 19 artistas vascas tanto de una larga trayectoria como pertenecientes a las nuevas generaciones de escultoras mostrar&aacute;n sus obras. Se trata de Eider Baile Zabala, Anabel Barberena, Maite Barrainkua Buruaga, Susan Bart, Virginia Bosch, B&aacute;rbara Camhi Jacard, Maite Canto Equisoain, Amaia Conde Chiralt, Helena Elbusto, Idoia Elosegi, Idoia Grijalbo, Mar&iacute;a Jos&eacute; Lacadena, Amparo Lozano Sancha, Arantza Munita Irisarri, Olatz Pereda Bados, Nery Adriana Pradenas, Amaia S&aacute;enz de Magarola Herrero, Elena Scaratti y Elena Solatxi. Sus obras abordan tem&aacute;ticas como la identidad de g&eacute;nero, la ecolog&iacute;a, la memoria material y el v&iacute;nculo imprescindible con el feminismo para comprender el mundo contempor&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta exposici&oacute;n evidencia la presencia s&oacute;lida y activa de numerosas escultoras que hoy est&aacute;n construyendo un arte vasco contempor&aacute;neo de gran calidad, todav&iacute;a insuficientemente visible en el imaginario colectivo. Es importante situar definitivamente estas pr&aacute;cticas en el lugar que les corresponde dentro del panorama art&iacute;stico. Se trata de un proyecto expositivo y divulgativo que re&uacute;ne a escultoras &rdquo;de larga trayectoria y obra consolidada&ldquo;, defiende Amaia Conde Chiralt, presidenta de E3 Euskal Emakume Eskultoreak.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n realiza un viaje por las obras de las 19 artistas, seleccionando cuidadosamente los trabajos de cada una de ellas. Eider Baile Zabala (Donostia 1990), artista multidisciplinar centrada en la ilustraci&oacute;n, la pintura y especialmente, en la cer&aacute;mica, mediante una est&eacute;tica de la ternura y el cuidado, aborda temas duros o socialmente complejos, articulando modelado manual y acabados delicados. Anabel Barberena (Pamplona, 1967), es una escultora y artista, con ra&iacute;ces en la cer&aacute;mica y una pr&aacute;ctica que integra de manera creciente la madera. En el caso de Maite Barrainkua Buruaga (Atxondo,1983), trabaja principalmente con porcelana, para hablar de lo fr&aacute;gil, lo resistente, lo que permanece y lo que se borra. Pero adem&aacute;s, emplea t&eacute;cnicas como la colada, la retroiluminaci&oacute;n o la impresi&oacute;n 3D de matrices a partir de fotograf&iacute;as antiguas, radiograf&iacute;as u otros documentos de archivo. En su obra, la diapositiva se ha convertido en un objeto central; no solo como formato visual, sino como s&iacute;mbolo de archivo y de memoria. Temas como la genealog&iacute;a, la ausencia o la memoria propia de las mujeres recorren sus proyectos, desde piezas &uacute;nicas hasta instalaciones como 'China Girls', 'Ahaztuak', 'Mujer desconocida' o 'Huellas geneal&oacute;gicas'. En ellas, busca una tensi&oacute;n en estado de duda permanente entre lo que se guarda y lo que se desecha.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Idoia Elosegi (Tolosa, 1968) aborda desde la escultura cuestiones como la violencia de g&eacute;nero. Desde hace a&ntilde;os centra su trabajo en torno al cuerpo y, espec&iacute;ficamente, a la experiencia de las mujeres, abordando la violencia de g&eacute;nero y la libertad de expresi&oacute;n desde una perspectiva cr&iacute;tica. Para ello ha llegado a utilizar materiales como hierro combinado con papel o l&aacute;tex, pero en la actualidad se concentra en el alambre entrelazado, con el que construye vol&uacute;menes permeables que exploran el vac&iacute;o, la piel y el gesto. Las piezas se articulan como mallas tensas donde la forma emerge del trenzado paciente, subrayando la ambig&uuml;edad entre fragilidad y fuerza.
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                Exposición &#039;Escultoras AQUÍ AHORA&#039; de la Asociación E3 Euskal Emakume Eskultoreak Elkartea con motivo del 8M                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, otra de las artistas cuya obra transita por problem&aacute;ticas de la sociedad es la chilena afincada en Navarra Nery Adriana Pradenas (Santiago de Chile, 1978), cuya obra aborda tab&uacute;es y zonas inc&oacute;modas de la experiencia: muerte, sexo, vejez, soledad o aquello &ldquo;que no debe nombrarse&rdquo;, para cuestionar las creencias que sostienen una falsa normalidad. Trabaja con t&eacute;cnicas y materiales diversos, priorizando soportes reciclados por su carga simb&oacute;lica y su cercan&iacute;a a lo cotidiano y propone piezas que invitan a mirar de frente lo que solemos ocultar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las artistas de Asociaci&oacute;n E3 Euskal Emakume Eskultoreak Elkartea a trav&eacute;s de sus diferentes narrativas y tem&aacute;ticas utilizan la cr&iacute;tica y la reflexi&oacute;n como herramientas imprescindibles para comprender este complejo mundo en el que nos ha tocado vivir y utilizar el arte como un medio de conocimiento con el v&iacute;nculo imprescindible del feminismo. Afrontan tambi&eacute;n los retos que ya acechan en el uso de la Inteligencia artificial (IA) y lo abordan desde la perspectiva de la oportunidad, como herramienta v&aacute;lida y no como sustituto en el proceso escult&oacute;rico para generar ideas, prototipos, bocetos, siendo siempre imprescindible la sensibilidad, la intenci&oacute;n, el objetivo y la importancia de la autor&iacute;a como base fundamental de los c&oacute;digos de las buenas pr&aacute;cticas y de la &eacute;tica&rdquo;, reconocen desde la asociaci&oacute;n, quienes insisten en que las artistas tienen mucho que aportar: &ldquo;Imaginarios y discursos renovados, nuevas formas y narrativas que redefinan la historia del arte como creadoras, pensadoras y protagonistas&rdquo;, concluyen. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n contar&aacute; con visitas guiadas, (dos visitas abiertas a la ciudadan&iacute;a y otras tres a colectivos como estudiantes de Bachillerato art&iacute;stico, Lantegi Batuak y asociaci&oacute;n de mujeres gitanas AMUGE); y, por otro, conferencias (en la sala anexa), que aspiran a generar di&aacute;logo, abrir preguntas y a empoderar a las mujeres escultoras desde la creaci&oacute;n compartida. Las visitas guiadas abiertas al p&uacute;blico ser&aacute;n el pr&oacute;ximo viernes, 6 de marzo las 17:00 horas en euskera y el pr&oacute;ximo martes, 10 de marzo a las 18.00 horas en castellano. Las inscripciones estar&aacute;n disponibles a trav&eacute;s de la web del Museo Encartaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Las conferencias tendr&aacute;n lugar  durante los tres &uacute;ltimos viernes de marzo. El 13 de marzo, a las 18.00 horas ser&aacute; el turno de Mar&iacute;a Jos&eacute; Aranzasti, comisaria e historiadora de arte; el 20 de marzo se llevar&aacute; a cabo una mesa redonda de escultoras vascas con Dora Salazar, Elena Mendizabal y Mabi Revuelta; y, por &uacute;ltimo, el 27 de marzo la atrop&oacute;loga feminista del arte Lourdes M&eacute;ndez protagonizar&aacute; un coloquio-debate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/escultoras-vascas-reivindican-lugar-imaginario-colectivo-construimos-arte-contemporaneo-gran-calidad_1_13042813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 20:46:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las escultoras vascas reivindican su lugar en el imaginario colectivo: "Construimos arte contemporáneo de gran calidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Esculturas,Artistas,Arte,Cultura,8M,Discriminación,Discriminación de género,Machistas,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las instituciones vascas animan a "dar espacio a la igualdad" el 8M ante el "resurgir de discursos que cuestionan derechos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/instituciones-vascas-animan-dar-espacio-igualdad-8m-resurgir-discursos-cuestionan-derechos_1_13012709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf1bead3-060c-4213-88ad-3713e1868035_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las instituciones vascas animan a &quot;dar espacio a la igualdad&quot; el 8M ante el &quot;resurgir de discursos que cuestionan derechos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se viralizan mensajes cargados de machismo y misoginia, en las conversaciones cotidianas se empiezan a tolerar comentarios que antes no hubieran sido aceptados", alertan desde el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde)</p><p class="subtitle">'Cuando brillan las manzanas', la historia de las mujeres que por “honor” se vieron obligadas a abandonar a sus hijos en el orfanato Fraisoro de Gipuzkoa
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Existe una reacci&oacute;n de magnitud mundial ante los avances de la igualdad y los logros del feminismo. Y cuando esos discursos avanzan, la igualdad retrocede&rdquo;, ha alertado este lunes la directora del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde), Miren Elgarresta, durante la presentaci&oacute;n de la campa&ntilde;a de las instituciones vascas para el D&iacute;a Internacional de las Mujeres, el 8 de marzo. Por ello, el lema escogido es 'Dale espacio a la igualdad', que, ante el resurgir de discursos que se cre&iacute;an ya superados y que cuestionan derechos fundamentales en contra de la igualdad y la justicia social, busca &ldquo;animar a recuperar y conservar espacios para la igualdad en todos los &aacute;mbitos de la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos proteger el espacio de la igualdad para no permitir retrocesos&rdquo;, ha insistido Elgarresta, que ha desgranado varios ejemplos de c&oacute;mo se pueden recuperar estos entornos igualitarios, desde el &aacute;mbito laboral con la aplicaci&oacute;n real de planes de igualdad, al educativo con la eliminaci&oacute;n de estereotipos, apostando por la formaci&oacute;n del profesorado en igualdad, dando espacios a referentes femeninos en la ciencia, la cultura, el deporte y la historia o en el entorno m&aacute;s dom&eacute;stico con un reparto equitativo de las tareas y los cuidados, educando sin roles de g&eacute;nero, corrigiendo actitudes que reproducen desigualdades, convirti&eacute;ndonos en referentes en igualdad para las nuevas generaciones. &ldquo;Y tambi&eacute;n en los medios y en las redes sociales denunciando los discursos de odio y desinformaci&oacute;n, desactivando con datos y razones los mensajes contrarios a la igualdad, promoviendo contenidos igualitarios, dando espacio a las mujeres y a su contribuci&oacute;n a la sociedad; en las administraciones, incorporando la perspectiva de g&eacute;nero en cada plan, actuaci&oacute;n o decisi&oacute;n pol&iacute;tica; y en la vida cotidiana, interviniendo cuando escuchamos comentarios machistas o discriminatorios y revisando nuestras actitudes desde el punto de vista de la igualdad y permitiendo a las mujeres vivir libremente y sin amenazas de sufrir violencia machista&rdquo;, ha se&ntilde;alado. 
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n de la campa&ntilde;a, que ha tenido lugar en Vitoria, han estado presentes, adem&aacute;s de Elgarresta, el Diputado foral de Igualdad, Euskera y Gobernanza de Araba, I&ntilde;aki Gurtubai; la directora de Igualdad de la Diputaci&oacute;n Foral de Gipuzkoa, Nerea Isasi; la directora de Igualdad de la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia, Trinidad L. Vicente y la presidenta de EUDEL, Esther Apraiz, que han lanzado la invitaci&oacute;n a &ldquo;defender y ampliar los entornos igualitarios en todos los &aacute;mbitos de la vida, una vez que la igualdad no es un logro garantizado, sino un espacio que se debe cuidar y proteger&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La igualdad no est&aacute; garantizada. Se viralizan mensajes cargados de machismo y misoginia, en las conversaciones cotidianas se empiezan a tolerar comentarios que antes no hubieran sido aceptados, tambi&eacute;n en los debates pol&iacute;ticos aparecen mensajes que cuestionan la existencia de la violencia machista y un largo etc. Parece que hay un intento de estrechar el camino de la igualdad. Por eso lanzamos esta campa&ntilde;a, porque la igualdad necesita espacio para que no haya retrocesos y debemos seguir ampliando estos espacios&rdquo;, ha concluido Elgarresta. 
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, desde el Movimiento Feminista de Euskal Herria, no han informado de los horarios de las movilizaciones, que, como cada a&ntilde;o, tendr&aacute;n lugar en las capitales y pueblos vascos. S&iacute; que han informado sobre el lema escogido: &ldquo;Beste mundu bat feminismotik. Frente a los sistemas de dominaci&oacute;n: lucha y organizaci&oacute;n&rdquo;. El pr&oacute;ximo jueves, 26 de febrero, ofrecer&aacute;n m&aacute;s informaci&oacute;n en una rueda de prensa convocada en Bilbao a las 11.00 horas. 
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      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/instituciones-vascas-animan-dar-espacio-igualdad-8m-resurgir-discursos-cuestionan-derechos_1_13012709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 20:48:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las instituciones vascas animan a "dar espacio a la igualdad" el 8M ante el "resurgir de discursos que cuestionan derechos"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b11d47b1-cc1d-429f-8c5c-895f6f9a0aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136311.jpg" width="1706" height="960" alt="Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido &quot;le robó&quot; el Premio Pritzker"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo Bellas Artes de Bilbao reúne por vez primera más de 120 obras originales de Denise Scott Brown, entre las que hay dibujos, fotografías, carteles y maquetas, una artista y arquitecta cuya figura ha sido relegada a la de su marido y socio Robert Venturi</p><p class="subtitle">Marisa González, artista multimedia: “Hay que equilibrar la presencia de mujeres y hombres en todos los espacios”
</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1991 el jurado del Premio Pritzker, el galard&oacute;n m&aacute;s importante de la arquitectura, decidi&oacute; hacerle entrega del premio al arquitecto Robert Venturi (Filadelfia, 1925-2018), ignorando que este desarroll&oacute; y firm&oacute; sus proyectos conjuntamente durante d&eacute;cadas con la tambi&eacute;n arquitecta Denise Scott Brown (Nkana,&nbsp;Zambia, 1931) que adem&aacute;s era su mujer. A pesar de que durante el discurso en la entrega del Pritzker Venturi reconociera que el trabajo de Scott Brown supon&iacute;a el 50% de sus proyectos, no reclam&oacute; compartir el galard&oacute;n con ella. La arquitecta, a modo de protesta, se neg&oacute; a acompa&ntilde;arle a la ceremonia. No fue hasta 22 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2015 cuando un grupo de alumnos de Harvard de la arquitecta iniciaron una petici&oacute;n a trav&eacute;s de Internet para solicitar la concesi&oacute;n del Pritzker de manera retroactiva para Scott Brown. El propio Venturi y otros arquitectos firmaron dicha petici&oacute;n, considerando que el pensamiento sobre &ldquo;la importancia de lo ordinario&rdquo; que marcan los trabajos y libros premiados solamente a Venturi son inspiraci&oacute;n de la arquitecta. Sin embargo, el jurado, compuesto por arquitectos diferentes a 1991, pero pr&aacute;cticamente en su totalidad compuesto por hombres, deneg&oacute; dicha petici&oacute;n alegando que un jurado posterior no puede interferir en las decisiones tomadas por uno anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Solo seis mujeres han sido galardonadas con el prestigioso Premio Pritzker de Arquitectura desde su creaci&oacute;n en 1979:&nbsp;Zaha Hadid&nbsp;(2004),&nbsp;Kazuyo Sejima&nbsp;(2010),&nbsp;Carme Pigem&nbsp;(2017),&nbsp;Yvonne Farrell&nbsp;y&nbsp;Shelley McNamara&nbsp;(2020), y&nbsp;Anne Lacaton&nbsp;(2021). Tras la negativa del jurado a reevaluar la decisi&oacute;n de excluir a Scott Brown del premio de 1991, la arquitecta confes&oacute; que, en su opini&oacute;n, el Pritzker &ldquo;va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos&rdquo;. No se trata de la &uacute;nica vez que ocurr&iacute;a un caso similar en el Pritzker, ya que en 1986 se premi&oacute; a&nbsp;Gottfried B&ouml;hm&nbsp;y no a su socia y esposa&nbsp;Elisabeth Haggenm&uuml;ller, y en 2012 a&nbsp;Wang Shu&nbsp;y no a&nbsp;Lu Wenyu&nbsp;socia de Amateur Architecture Studio.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de aquella pol&eacute;mica, en el a&ntilde;o 2016, Venturi y, en esta ocasi&oacute;n tambi&eacute;n Scott Brown, fueron premiados con la&nbsp;Medalla de Oro del&nbsp;Instituto Americano de Arquitectos, un reconocimiento de un significativo trabajo de influencia duradera en la teor&iacute;a y en la pr&aacute;ctica de la arquitectura creado mucho antes que el Pritzker, en 1907. As&iacute;, Scott Brown se convirti&oacute; la segunda mujer en recibir el premio y la primera que ha conocido en vida reconocimiento del galard&oacute;n , ya que la primera mujer que recibi&oacute; esta medalla fue&nbsp;Julia Morgan&nbsp;en 2014 a t&iacute;tulo p&oacute;stumo. Tras ellas otras tres mujeres han sido galardonadas, Angela Brooks, que recibi&oacute; el premio conjuntamente con Lawrence Scarpa en 2022 y Carol Ross Barney, que fue galardonada en 2023 y, por &uacute;ltimo, Deborah Berke, que gan&oacute; la medalla el a&ntilde;o pasado, en 2025. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Pritzker va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Denise Scott Brown</span>
                                        <span>—</span> Arquitecta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras toda una vida de arquitectura y arte, a sus 94 a&ntilde;os, el Museo Bellas Artes de Bilbao acoge la primera gran retrospectiva de Denise Scott Brown en Espa&ntilde;a. Comisariada por los arquitectos Maria Pia Fontana y Miguel Mayorga y estructurada en tres apartados &ndash;ciudad, calle, casa&ndash;re&uacute;ne por vez primera m&aacute;s de 120 obras originales, entre los que hay dibujos, fotograf&iacute;as, carteles y maquetas, con el objetivo de poner de manifiesto la gran contribuci&oacute;n de sus proyectos a la cultura visual contempor&aacute;nea. Adem&aacute;s de sus obras, la exposici&oacute;n incluye una veintena de obras de arte y mobiliario de la colecci&oacute;n privada de la arquitecta entre las que se encuentran obras de Ed Ruscha, Roy Lichenstein o Andy Warhol. 
    </p><h2 class="article-text">La ciudad, la calle y la casa como inspiraci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        El primer apartado de la muestra, 'Ciudad', recoge las obras y propuestas creadas por Scott Brown en el lugar en el que ella cre&oacute; un hogar: Filadelfia. Se traslad&oacute; all&iacute; en el a&ntilde;o 1958 para estudiar con Louis Kahn, tras formarse y trabajar en Londres y viajar por Europa. A pesar de que le acompa&ntilde;&oacute; su primer marido, Robert Scott Brown, este falleci&oacute; justo un a&ntilde;o m&aacute;s tarde en un accidente de coche. Ese mismo a&ntilde;o conoci&oacute; a Robert Venturi, con quien al inicio solo colabora acad&eacute;micamente, pero a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1967, contrae matrimonio. Scott Brown decide mantener el apellido de su primer marido para as&iacute; no perder la autor&iacute;a del trabajo realizada hasta la fecha. Antes de casarse con su primer marido, su nombre era Denise Lakofski. Entre 1962 y 1964 Scott Brown y Venturi desarrollaron en la Universidad de Pensilvania dos propuestas determinantes: Venturi public&oacute;&nbsp;'Complexity and Contradiction in Architecture'&nbsp;y Denise imparti&oacute; el curso Studio FFF (Form Function Forces), que define el sistema de an&aacute;lisis para las investigaciones sobre Las Vegas y Levittown.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con Filadelfia se&nbsp;da en m&aacute;s de cuatrocientos&nbsp;proyectos o estudios de Scott Brown. Por su&nbsp;reinterpretaci&oacute;n del centro&nbsp;hist&oacute;rico se han seleccionado&nbsp;para la exposici&oacute;n, el complejo&nbsp;Franklin Court (1972-1976)&nbsp;y el centro de visitantes del&nbsp;Independence Mall (1996)&nbsp;por el tratamiento del campus como espacio articulado con la ciudad, el Perelman Quadrangle (2000) de la Universidad de Pensilvania y, por su an&aacute;lisis sobre la viabilidad de estos entornos urbanos singulares, los estudios Fairmount in the City (1983) y Penn&rsquo;s Landing Planning Study (2003). &ldquo;Estos proyectos y materiales seleccionados muestran una de las contribuciones capitales de Scott Brown al proyecto arquitect&oacute;nico, la asunci&oacute;n del urbanismo en el dise&ntilde;o para ordenar el espacio p&uacute;blico mediante elementos propios&rdquo;, detallan desde el Museo Bellas Artes de Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo apartado de la exposici&oacute;n, 'Calle', se muestra c&oacute;mo una de las grandes aportaciones de Scott Brown es su interpretaci&oacute;n de la calle -Strip (franja)- como lugar simb&oacute;lico. Ejemplo de ello son los materiales de la investigaci&oacute;n&nbsp;'Learning from Las Vegas, or Form Analysis as Design Research'&nbsp;(1968), realizada con Robert Venturi, Steven Izenour y estudiantes de la Universidad de Yale. Sus resultados se publicaron en 1972 en uno de los libros m&aacute;s revolucionarios de la historia de la arquitectura.&nbsp;
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            <span class="title">
                Denise Scott Brown y Robert Venturi en Las Vegas en una imagen de la retrospectiva que se muestra en el Museo Bellas Artes de Bilbao                            </span>
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        Por &uacute;ltimo, la tercera parte de la retrospectiva es la 'Casa'. El dise&ntilde;o y el estudio de lo dom&eacute;stico configuran otra de las contribuciones m&aacute;s relevantes de Denise Scott Brown. En 1970 desarroll&oacute; la investigaci&oacute;n&nbsp;'Remedial Housing for Architects o Learning from Levittown'&nbsp;junto con Venturi y estudiantes de Yale. En ella analiz&oacute; los suburbios denostados por los arquitectos, con Levittown como caso espec&iacute;fico, un modelo basado en la cultura del autom&oacute;vil que ya hab&iacute;a conocido en 1958 gracias al soci&oacute;logo Herbert Gans. As&iacute;, Venturi y Scott Brown observaron las decoraciones exteriores e interiores de las casas, adem&aacute;s de las expresiones individuales que aparec&iacute;an en fachadas y jardines. Las conclusiones se mostraron en la exposici&oacute;n&nbsp;'Signs of Life: Symbols in the American City'&nbsp;(Washington, 1976).&nbsp;Sus proyectos de viviendas unifamiliares&nbsp;&ndash;'Vanna Venturi House' (Filadelfia,&nbsp;1960) y 'Trubek and Wislocki&nbsp;Houses' (Nantucket, 1970)&ndash;,&nbsp;aut&eacute;nticos manifiestos formales,&nbsp;son el resultado del estudio&nbsp;simb&oacute;lico de la casa, del contexto,&nbsp;de los elementos naturales que la rodean y de las formas de vida de sus habitantes. Seg&uacute;n narraba el propio Venturi, que falleci&oacute; en 2018, son &ldquo;casas complejas y contradictorias que anhelan el equilibrio entre lo ordinario y lo monumental, entre lo simb&oacute;lico y lo cotidiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La muestra finaliza con un documental grabado en el a&ntilde;o 2024 en la casa de la propia arquitecta, en la que ha vivido durante m&aacute;s de 50 a&ntilde;os junto a su marido. Se trata de una vivienda de estilo modernista que fue decorada por los arquitectos con numerosos objetos, obras de arte y mobiliario que trasladan los intereses, la historia y la memoria privada de una de las parejas m&aacute;s influyentes de la arquitectura contempor&aacute;nea. El documental, realizado por Pablo Garc&iacute;a Canga y Manuel As&iacute;n, con m&uacute;sica del pianista de jazz sudafricano Ibrahim Abdullah, interpretada y adaptada por Mikel Azpiroz, muestra la voz en off de la propia Scott Brown, que cuenta an&eacute;cdotas cotidianas y significativas de su vida. As&iacute;, la pel&iacute;cula funciona como un doble retrato de la arquitecta y de su hogar, entendido como personaje protagonista de la obra.&nbsp;
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            <span class="title">
                Uno de los bocetos de Filadelfia realizado por Scott Brown                            </span>
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        &ldquo;Es la segunda ocasi&oacute;n en la que exponemos la obra de Denis Scott Brown en nuestro museo. Pero es la primera que un museo expone retrospectivamente su trabajo, su pensamiento y su mirada sobre la arquitectura y el urbanismo, sobre el individuo y la comunidad, detalla el conservador jefe de la muestra, Gilermo Zuaznabar, haciendo referencia a 1983 la exposici&oacute;n que acogi&oacute; la pinacoteca bilba&iacute;na en el a&ntilde;o 1983 'Correspondencias. 5 arquitectos, 5 escultores' que inclu&iacute;a la obra de Scott Brown. &rdquo;El n&uacute;cleo de la exposici&oacute;n lo ocupan los materiales provenientes del estudio &lsquo;Learning from Las Vegas&rsquo; (1972)&ldquo;, explica Zuaznabar sobre una de las obras m&aacute;s influyentes de la arquitecta y artista, un ensayo cr&iacute;tico revolucionario elaborado junto con Venturi y Steven Izenour que incorpora la cultura popular americana y el autom&oacute;vil al proyecto arquitect&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta exposici&oacute;n nos hace reconocer que el dise&ntilde;o rara vez es el resultado del trabajo de una sola persona. Es un esfuerzo de equipo. Hay m&uacute;ltiples hilos que contribuyen a &eacute;l, y hay que desentra&ntilde;ar cuidadosamente cada uno de ellos para llegar a comprender realmente lo que ocurre en el proceso. Lo m&aacute;s singular que Denise ense&ntilde;&oacute; a la gente fue aprender y ense&ntilde;ar el estilo del dise&ntilde;o, que es un trabajo en equipo&rdquo;, concluye la arquitecta y asistente de Denise Scott Brown desde 2014, Shilpa Mehta, en su visita al Museo Bellas Artes de Bilbao para la inauguraci&oacute;n de la muestra, que estar&aacute; disponible hasta el 31 de mayo. 
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      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/bilbao-acoge-primera-retrospectiva-espana-denise-scott-brown-arquitecta-marido-le-robo-premio-pritzker_1_12981951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 20:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido "le robó" el Premio Pritzker]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Museo de Bellas Artes,Museos,Cultura,Arquitectura,Arquitectos,Desigual,Desigualdad,Desigualdad de género,Discriminación,Discriminación de género,Discriminación laboral,Machistas,Machismo,Premios,Premio Pritzker]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dimisiones en el alarde tradicional de Irún tras las tensiones por la denuncia de violencia sexual a una cantinera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/dimisiones-alarde-tradicional-irun-tensiones-denuncia-violencia-sexual-cantinera_1_12980233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7be19f10-fa77-4bcc-b587-966103b085d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dimisiones en el alarde tradicional de Irún tras las tensiones por la denuncia de violencia sexual a una cantinera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El "general" y el "comandante" de San Marcial se marchan defendiendo su gestión en la investigación interna de los presuntos tocamientos a la joven pero asumiendo que hay un sector crítico </p><p class="subtitle">Un presunto caso de agresión sexual en el Alarde ‘tradicional’ tensiona Irún con críticas a una posible sanción al responsable</p></div><p class="article-text">
        El &ldquo;general&rdquo; y el &ldquo;comandante&rdquo; del alarde &ldquo;tradicional&rdquo; de Ir&uacute;n, en el que las mujeres quedan relegadas a cantineras, han presentado su dimisi&oacute;n ante la tensi&oacute;n generada por un <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/presunto-caso-agresion-sexual-alarde-tradicional-tensiona-irun-criticas-posible-sancion-responable_1_12957583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presunto caso de violencia sexual</a> ocurrido en el San Marcial de 2025. Asier Etxepare y Rub&eacute;n Fraile alegan que no pueden liderar un grupo en el que hay un sector que ha cuestionado su forma de gestionar esta denuncia interna, que en ning&uacute;n caso ha trascendido a la Polic&iacute;a o a los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, exponen que el pasado verano se abri&oacute; un &ldquo;expediente sancionador&rdquo; a ra&iacute;z de una &ldquo;denuncia interna&rdquo; por una &ldquo;conducta inapropiada&rdquo;. Se refieren as&iacute; a unos presuntos tocamientos en una compa&ntilde;&iacute;a del Alarde por parte de un &ldquo;jefe de unidad&rdquo; a la cantinera, una joven veintea&ntilde;era. Se a&ntilde;ade que tanto la &ldquo;Junta de Mandos&rdquo; como la &ldquo;Junta del Alarde&rdquo; no pueden &ldquo;mirar hacia otro lado&rdquo; ante la denuncia de un &ldquo;s&iacute;mbolo del alarde&rdquo; y entienden que han de &ldquo;evaluar&rdquo; lo ocurrido &ldquo;dentro del r&eacute;gimen disciplinario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, reconocen la tensi&oacute;n interna en una reuni&oacute;n celebrada en Palmera Montero hace una semana, con ocho &ldquo;capitanes y jefes de unidad&rdquo; disconformes con las actuaciones. Hicieron un escrito cr&iacute;tico con Etxepare y Fraile, que ahora dan un paso al lado. En una carta difundida este martes, Etxepare se despide haciendo alusi&oacute;n a la emoci&oacute;n con la que lleg&oacute; al cargo en 2023 y con la que se despide tres a&ntilde;os despu&eacute;s. Si bien no hace referencia directa al supuesto caso de violencia sexual, ni lo denomina como tal, cuenta c&oacute;mo fueron conscientes de lo que ocurri&oacute; y explica que fue la joven la que se acerc&oacute; a la organizaci&oacute;n para denunciar &ldquo;varios comportamientos inadecuados&rdquo; por parte del mando del Alarde. &ldquo;En los proleg&oacute;menos a nuestro gran D&iacute;a de San Marcial una cantinera se acerc&oacute; para hacernos llegar varios comportamientos inadecuados de uno de los mandos del Alarde. &iquest;Qu&eacute; opciones ten&iacute;amos? &iquest;Mirar hacia otro lado o analizar la situaci&oacute;n? Yo, como general, pero sobre todo como Asier Etxepare Iza, no puedo hacer otra cosa que respetar y defender la base del Alarde de San Marcial, que es la Ordenanza. Y quiero remarcar que esta deber&iacute;a ser la base de todas las personas que forman la Junta de Mandos y la Junta del Alarde, la de respetar la Ordenanza. Como bien indican nuestros reglamentos, ante este tipo de denuncias internas se abre un proceso para analizar, investigar y resolver las actitudes que han llevado a la persona a tocar nuestra puerta. Y eso hemos hecho: analizar, investigar y resolver&rdquo;, sostiene en la carta.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, detalla que &ldquo;no puede seguir liderando&rdquo; un grupo de personas que duden del proceso que ha seguido. &ldquo;Amo el Alarde, amo todo lo que rodea el Alarde, pero no puedo con que algunos quieran mirar hacia otro lado ante actitudes que no podemos tolerar ni en el Alarde ni en la sociedad&rdquo;, finaliza Etxepare en el escrito. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que una de las cantineras del Alarde de Ir&uacute;n denunciara ante la Junta de Mandos (&oacute;rgano soberano, cuya misi&oacute;n principal es la organizaci&oacute;n del Alarde de San Marcial, mientras que la Junta del Alarde es el &oacute;rgano de estudio y asesoramiento del Alarde) un presunto episodio de agresi&oacute;n sexual por parte de uno de los 'mandos' de una de las compa&ntilde;&iacute;as durante uno de los ensayos de la fiesta celebrada el pasado 30 de junio, el pasado lunes, 3 de febrero, se celebr&oacute; una reuni&oacute;n para comunicar la sanci&oacute;n al presunto agresor. La medida no es definitiva, ya que ahora se abre un plazo para la presentaci&oacute;n de alegaciones antes de que se adopte una resoluci&oacute;n final.&nbsp;Sin embargo, fuentes del entorno del 'mando' sancionado detallan a este peri&oacute;dico que la resoluci&oacute;n de la Junta del Alarde, por la que el hombre ha sido sancionado,&nbsp;&ldquo;no califica, ni tipifica lo sucedido como agresi&oacute;n sexual, ni atribuye connotaci&oacute;n sexual a la conducta&nbsp;denunciada&rdquo;. Adem&aacute;s, no niegan ni reconocen los hechos, pero ponen en cuesti&oacute;n que la Junta del Alarde tenga competencia para poder juzgar un hecho de estas caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n del expediente sancionador, que el aludido tiene previsto recurrir, rebaja lo sucedido a una &ldquo;falta de respeto&rdquo; a un &ldquo;s&iacute;mbolo&rdquo; del Alarde tradicional, como puede ser en este caso la cantinera, pese a tratarse de una persona. En este sentido, la Ordenanza del Alarde de San Marcial de Ir&uacute;n recoge en su art&iacute;culo 40 en el que define las faltas graves, &ldquo;la falta de respeto a la Bandera de Ir&uacute;n, los banderines, los estandartes y cuantos s&iacute;mbolos forman parte del Alarde&rdquo;. Seg&uacute;n confirman las fuentes del 'mando' sancionado, es en este caso en el que contemplan desde la Junta del Alarde para sancionarlo tras el suceso que denuncia la cantinera. Los hechos, a la luz de la informaci&oacute;n recabada por este peri&oacute;dico, no han sido denunciados por conductos oficiales ni a la Polic&iacute;a ni ante los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        La Ordenanza del Alarde de San Marcial recoge que seg&uacute;n el grado de sanci&oacute;n que se le imponga, ya sea leve, grave o muy grave, podr&iacute;an prohibir desfilar en el Alarde durante cinco a&ntilde;os consecutivos al presunto agresor, adem&aacute;s de imposibilitarle ser mando. el sancionado es un mando que cuenta con la m&aacute;xima responsabilidad de la compa&ntilde;&iacute;a en la que participa y que lleva desfilando en el Alarde tradicional m&aacute;s de tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, la cantinera, que para participar en el Alarde debe tener una edad de entre los 20 y 27 a&ntilde;os, no ha interpuesto ninguna denuncia en instancias policiales o judiciales, pero, seg&uacute;n fuentes conocedoras del suceso, parte de la agresi&oacute;n fue grabada en un v&iacute;deo que ha ido circulando por la ciudad. Este v&iacute;deo ha funcionado como herramienta para los miembros del Alarde que defienden al presunto agresor, y que se manifestaron frente a la reuni&oacute;n celebrada el 3 de febrero, asegurando que es &ldquo;absolutamente estramb&oacute;tico&rdquo; calificar de agresi&oacute;n sexual lo que muestra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza, Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/dimisiones-alarde-tradicional-irun-tensiones-denuncia-violencia-sexual-cantinera_1_12980233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 20:05:02 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El entorno del 'mando' del Alarde de Irún niega que su sanción se haya producido por una agresión sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/entorno-mando-alarde-irun-niega-sancion-haya-producido-agresion-sexual_1_12966228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/956e9bfa-56ed-46b3-93d3-4e91a7e4a6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El entorno del &#039;mando&#039; del Alarde de Irún niega que su sanción se haya producido por una agresión sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La resolución del expediente sancionador, que el aludido tiene previsto recurrir, rebaja lo sucedido a una "falta de respeto" a un "símbolo" del Alarde tradicional, como puede ser en este caso la cantinera, pese a tratarse de una persona</p><p class="subtitle">Un presunto caso de agresión sexual en el Alarde ‘tradicional’ tensiona Irún con críticas a una posible sanción al responsable
</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que una de las cantineras del Alarde de Ir&uacute;n denunciara ante la Junta de Mandos (&oacute;rgano soberano, cuya misi&oacute;n principal es la organizaci&oacute;n del Alarde de San Marcial, mientras que la Junta del Alarde es el &oacute;rgano de estudio y asesoramiento del Alarde) un presunto episodio de agresi&oacute;n sexual por parte de uno de los 'mandos' de una de las compa&ntilde;&iacute;as durante uno de los ensayos de la fiesta celebrada el pasado 30 de junio, este lunes se celebr&oacute; una reuni&oacute;n para comunicar la sanci&oacute;n al presunto agresor. La medida no es definitiva, ya que ahora se abre un plazo para la presentaci&oacute;n de alegaciones antes de que se adopte una resoluci&oacute;n final.&nbsp;Sin embargo, fuentes del entorno del 'mando' sancionado han detallado a este peri&oacute;dico que la resoluci&oacute;n de la Junta del Alarde, por la que el hombre ha sido sancionado,&nbsp;&ldquo;no califica, ni tipifica lo sucedido como agresi&oacute;n sexual, ni atribuye connotaci&oacute;n sexual a la conducta&nbsp;denunciada&rdquo;. Adem&aacute;s, no niegan ni reconocen los hechos, pero ponen en cuesti&oacute;n que la Junta del Alarde tenga competencia para poder juzgar un hecho de estas caracter&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n del expediente sancionador, que el aludido tiene previsto recurrir, rebaja lo sucedido a una &ldquo;falta de respeto&rdquo; a un &ldquo;s&iacute;mbolo&rdquo; del Alarde tradicional, como puede ser en este caso la cantinera, pese a tratarse de una persona. En este sentido, la Ordenanza del Alarde de San Marcial de Ir&uacute;n recoge en su art&iacute;culo 40 en el que define las faltas graves, &ldquo;la falta de respeto a la Bandera de Ir&uacute;n, los banderines, los estandartes y cuantos s&iacute;mbolos forman parte del Alarde&rdquo;. Seg&uacute;n confirman las fuentes del 'mando' sancionado, es en este caso en el que contemplan desde la Junta del Alarde para sancionarlo tras el suceso que denuncia la cantinera. Los hechos, a la luz de la informaci&oacute;n recabada por este peri&oacute;dico, no han sido denunciados por conductos oficiales ni a la Polic&iacute;a ni ante los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        La Ordenanza del Alarde de San Marcial recoge que seg&uacute;n el grado de sanci&oacute;n que se le imponga, ya sea leve, grave o muy grave, podr&iacute;an prohibir desfilar en el Alarde durante cinco a&ntilde;os consecutivos al presunto agresor, adem&aacute;s de imposibilitarle ser mando. el sancionado es un mando que cuenta con la m&aacute;xima responsabilidad de la compa&ntilde;&iacute;a en la que participa y que lleva desfilando en el Alarde tradicional m&aacute;s de tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, la cantinera, que para participar en el Alarde debe tener una edad de entre los 20 y 27 a&ntilde;os, no ha interpuesto ninguna denuncia en instancias policiales o judiciales, pero, seg&uacute;n fuentes conocedoras del suceso, parte de la agresi&oacute;n fue grabada en un v&iacute;deo que ha ido circulando por la ciudad. Este v&iacute;deo ha funcionado como herramienta para los miembros del Alarde que defienden al presunto agresor, y que se manifestaron frente a la reuni&oacute;n celebrada el pasado lunes, asegurando que es &ldquo;absolutamente estramb&oacute;tico&rdquo; calificar de agresi&oacute;n sexual lo que muestra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 20:46:08 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paridad "maquillada" de la Tamborrada de San Sebastián "más igualitaria" de la historia: solo tres de cada diez son soldados y el 20% Tambor Mayor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/paridad-maquillada-tamborrada-san-sebastian-igualitaria-historia-tres-diez-son-soldados-20-tambor-mayor_1_12915823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9990b6c2-2f75-44ce-86ad-58bfd5f1efe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paridad &quot;maquillada&quot; de la Tamborrada de San Sebastián &quot;más igualitaria&quot; de la historia: solo tres de cada diez son soldados y el 20% Tambor Mayor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2026 habrá una veintena de mujeres —de las 167 compañías, menos del 20% del total— en el cargo de Tambor Mayor, la figura más alta de la tamborrada y de las 10.640 mujeres que participarán, el 46,79% del total aproximadamente un 25-30% ocuparán puestos de tambor, es decir, desfilarán como soldados</p><p class="subtitle">Una vista 360 a la Tamborrada 2026 de Donostia: horarios y actividades
</p></div><p class="article-text">
        Hasta el a&ntilde;o 1863 la ciudad de San Sebasti&aacute;n fue plaza militar, por lo que era usual que por sus calles los soldados hicieran retumbar los tambores. La historia de la Tamborrada cuenta que la poblaci&oacute;n de la ciudad de aquella &eacute;poca se abastec&iacute;a de agua en las fuentes y que unos harineros, al ir a la fuente a por agua y o&iacute;r los redobles de los tambores, los imitaron con sus utensilios. Estos personajes, repiqueteando barriles, son el origen de los actuales cocineros. De ah&iacute; las figuras de soldados y cocineros, protagonistas de la Tamborrada hasta la llegada de la figura de las aguadoras, creada por la compa&ntilde;&iacute;a Kresala en 1980 despu&eacute;s de interpretar que en realidad, quienes iban a por agua a esas fuentes, eran las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        La Tamborrada de 2026 se plantea como la &ldquo;m&aacute;s igualitaria hasta la fecha&rdquo;, despu&eacute;s de que Club Cant&aacute;brico, uno de los clubes m&aacute;s antiguos de la ciudad, fundado en 1891, haya decidido que su compa&ntilde;&iacute;a sea mixta y consiguiendo que de las 167 que saldr&aacute;n a desfilar el pr&oacute;ximo 20 de enero, solo quede una &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a &iacute;ntegramente masculina: Aizepe. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima compa&ntilde;&iacute;a que ha dejado de ser &iacute;ntegramente masculina para pasar a ser mixta es Club Cant&aacute;brico, que al igual que Kresala en los 80, para abrir la participaci&oacute;n de las mujeres a su tamborrada ha creado una nueva figura, la de las bateleras,&nbsp;un oficio que realizaban las mujeres due&ntilde;as de bateles, barcos y botes en puertos, en los que transportaban cargas y vend&iacute;an lastre para los buques. &ldquo;La decisi&oacute;n de incorporar a las bateleras se tom&oacute; por unanimidad entre los miembros del club. Se decidi&oacute; en la comisi&oacute;n y todos estamos encantados. Se busc&oacute; un traje acorde con la tradici&oacute;n, con el mar, que por algo somos el Club Cant&aacute;brico, y se decidi&oacute; que tocaran el barril. En principio ser&aacute;n 16 mujeres, pero no sabemos si el a&ntilde;o que viene saldr&aacute;n m&aacute;s&rdquo;, reconoce a este peri&oacute;dico Eduardo Jos&eacute; Pagola, quien fuera hasta hace poco Tambor Mayor de la tamborrada&nbsp;de Club Cant&aacute;brico. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los tambores son más complicados de conseguir, hay listas de espera, y ellas querían salir con el barril</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y esas mujeres podr&iacute;an &mdash;si quisieran&mdash; participar tambi&eacute;n tocando el tambor o su participaci&oacute;n se limita a la nueva figura creada? &ldquo;Los tambores son m&aacute;s complicados de conseguir, hay listas de espera, y ellas quer&iacute;an salir con el barril, porque en la tamborrada hay una parte m&aacute;s seria, con los tambores y otra m&aacute;s de fiesta, m&aacute;s juvenil y esa es con los barriles. No hay ninguna explicaci&oacute;n concreta, es todo m&aacute;s normal y natural&rdquo;, explica Pagola. 
    </p><p class="article-text">
        La igualdad real en la Tamborrada de San Sebasti&aacute;n se abre paso lentamente cada a&ntilde;o de manera que solo hay una compa&ntilde;&iacute;a que proh&iacute;be la participaci&oacute;n de las mujeres. Sin embargo, su presencia en los mandos de las compa&ntilde;&iacute;as o como oficiales sigue siendo reducida. Seg&uacute;n los datos recabados por este peri&oacute;dico y a falta de informaci&oacute;n oficial publicada, en esta edici&oacute;n, habr&aacute; una veintena de mujeres &mdash;de las 167 compa&ntilde;&iacute;as, menos del 20% del total&mdash; en el cargo de Tambor Mayor, la figura m&aacute;s alta de la tamborrada. En el caso de las tamborradas del Centro, por ejemplo, la zona con m&aacute;s tamborradas de la ciudad, con un total de 32 desfiles con 4.800 participantes, solo cinco de ellas ser&aacute;n Tambor Mayor. En total en la Tamborrada de 2026 participar&aacute;n 10.640 mujeres, lo que representa un 46,79% del total y 12.096 hombres, un 53,20%. Se estima que aproximadamente un 25-30% de las participantes ocupar&aacute;n puestos de tambor, es decir, desfilar&aacute;n como soldados, mientras que el resto lo har&aacute;n como barrileras, aguadoras, cantineras, bateleras, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que desde la compa&ntilde;&iacute;a Emakumeen Etxea, su directora, Izaskun Fern&aacute;ndez, considera que su cometido en pro de la igualdad en la tamborrada, raz&oacute;n por la que se cre&oacute; en 2015, debido a la falta de &ldquo;espacio&rdquo; en el resto de tamborradas, no ha finalizado a&uacute;n. &ldquo;La tamborrada de la Casa de las Mujeres es un signo de que la igualdad a&uacute;n no es una realidad plena. Mientras haya desigualdades, seguiremos siendo necesarias como un recordatorio de que la lucha por la igualdad es un camino que a&uacute;n estamos recorriendo&rdquo;, detalla Fern&aacute;ndez. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Queremos que las mujeres puedan optar a cualquier cargo, tocar el tambor, dirigir, sin que su género sea un obstáculo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Emakumeen Etxea no acepta a los hombres en sus filas, por lo que no es considerada mixta y, al igual que las exclusivamente masculinas, no recibe subvenciones del Ayuntamiento de Donostia. Comenz&oacute; con 60 mujeres y, a d&iacute;a de hoy, son 200, adem&aacute;s de las 40 que componen la charanga en la que todas las m&uacute;sicas tambi&eacute;n son mujeres. &ldquo;La Tamborrada de la Casa de las Mujeres de San Sebasti&aacute;n es un espacio que naci&oacute; hace 11 a&ntilde;os con un objetivo claro: ser referente y promover la igualdad y empoderar a las mujeres en un entorno tradicionalmente dominado por hombres.&nbsp;No se trata de excluir a los hombres, sino de crear un espacio donde las mujeres puedan tomar el protagonismo y ejercer roles de liderazgo sin las barreras que hist&oacute;ricamente han enfrentado, pues eran poca las tamborradas que daban alguna entrada. La igualdad no es solo un concepto abstracto; se construye con gestos, acciones y espacios que reconocen y valoran la participaci&oacute;n de las mujeres&rdquo;, admite. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de competir con otras tamborradas a las cuales respetamos plenamente sus criterios de composici&oacute;n, sino de seguir siendo un referente de cambio.&nbsp;Hay m&aacute;s mujeres, pero pocas optan a los altos cargos. Queremos que las mujeres puedan optar a cualquier cargo, tocar el tambor, dirigir, sin que su g&eacute;nero sea un obst&aacute;culo.&nbsp;La idea es que, en un futuro, cuando la igualdad sea la norma, este tipo de iniciativas ya no sean necesarias.&nbsp;Pero hoy, lamentablemente, estamos lejos de ese punto&rdquo;, lamenta Fern&aacute;ndez que insiste en que su labor &ldquo;sigue siendo imprescindible&rdquo;. &ldquo;Seguiremos siendo un espacio de mujeres, porque sabemos que, mientras existan desigualdades, nuestra labor es imprescindible. Y esperamos que alg&uacute;n d&iacute;a podamos decir que ya no somos necesarias, porque la igualdad ser&aacute; la realidad cotidiana y se reflejar&aacute; en la Tamborrada de San Sebasti&aacute;n&rdquo;, sentencia. 
    </p><p class="article-text">
        Las bases de la subvenci&oacute;n otorgada a las compa&ntilde;&iacute;as cada a&ntilde;o por el Ayuntamiento de Donostia para llevar a cabo la Tamborrada establecen que &ldquo;las subvenciones est&aacute;n dirigidas exclusivamente a las tamborradas de adultos mixtas que desfilen el 20 de enero de 2026. No se admitir&aacute; la incorporaci&oacute;n de ninguna tamborrada nueva cuya composici&oacute;n sea exclusivamente masculina o femenina. Es obligatorio que las nuevas formaciones cumplan con la Ley Org&aacute;nica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres&rdquo;. En el caso de la elecci&oacute;n de trajes y personajes, la normativa insiste en que, para recibir la subvenci&oacute;n, &ldquo;todas las personas participantes pueden vestir indistintamente el traje de soldado napole&oacute;nico, cocinera/o o aguadora/or&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si una tamborrada que anteriormente era masculina pasa a ser mixta recibir&aacute; la subvenci&oacute;n multiplicada por 1,5 (por una sola vez), pero &ldquo;siempre que hombres y mujeres participen en igualdad de condiciones&rdquo;, mientras que aquellas que se incorporen por primera vez con una composici&oacute;n mixta recibir&aacute;n el doble de la subvenci&oacute;n por un solo a&ntilde;o. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/paridad-maquillada-tamborrada-san-sebastian-igualitaria-historia-tres-diez-son-soldados-20-tambor-mayor_1_12915823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 20:46:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paridad "maquillada" de la Tamborrada de San Sebastián "más igualitaria" de la historia: solo tres de cada diez son soldados y el 20% Tambor Mayor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Donostia,San Sebastián,Igualdad,Discriminación,Discriminación de género,Machistas,Machismo,Mensajes machistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Datos para arrojar luz: más del 50% de las mujeres gitanas de Sevilla son discriminadas y están desempleadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/datos-arrojar-luz-50-mujeres-gitanas-sevilla-son-discriminadas-desempleadas_1_12820082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84069ddd-92bb-463e-9597-0fc295eb247a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Datos para arrojar luz: más del 50% de las mujeres gitanas de Sevilla son discriminadas y están desempleadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las asociaciones Fakali y Amuradi publican un primer estudio donde se apunta que menos del 1% del colectivo tiene estudios superiores y más del 65% afirma sufrir estrés</p><p class="subtitle">Ruta por "la Triana gitana": tras la huella del pueblo romaní que forjó la identidad del barrio de Sevilla antes de ser expulsado</p></div><p class="article-text">
        Un 53,6% de las <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/operacion-demagogia-claves-cifras-vox-relacionar-inmigracion-problemas-vivienda_1_12816595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres gitanas de Sevilla</a> ha sufrido discriminaci&oacute;n, de las que un 79,1% advirtieron de que era por pertenencia &eacute;tnica mientras que el 12,4% apuntaba que era por su situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica. As&iacute; lo refleja el primer estudio en la materia hecho por <a href="https://www.amuradi.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amuradi (Asociaci&oacute;n de Mujeres Universitarias Rom&iacute; Andaluzas)</a>, en colaboraci&oacute;n con Fakali (Federaci&oacute;n de Asociaciones de Mujeres Gitanas). Una lacra para la que exigen a las administraciones p&uacute;blicas acciones que reviertan &ldquo;ese muro casi infranqueable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo el nombre <em>Contexto y realidades de las mujeres gitanas de Sevilla</em>, el informe apunta que menos del 1% de las 250 encuestadas, de entre 16 y 70 a&ntilde;os, tienen estudios superiores. A su vez, el 41,8% tiene formaci&oacute;n primaria y el 18,3% secundaria, en cambio, el porcentaje de mujeres sin estudios crece hasta el 32,3%. Una cuesti&oacute;n por la que un tercio de la muestra afirma que desea continuar su formaci&oacute;n profesional, pese a las dificultades que presentan los entornos en los que viven. 
    </p><p class="article-text">
        Carmen Carb&oacute;n, miembro de <a href="https://fakali.org/home/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fakali</a>, present&oacute; este jueves los datos dentro de la jornada <em>Mujeres gitanas con nombre propio: testimonios y claves de su realidad social en Sevilla</em>, reivindicando la huella de la historia del pueblo gitano. &ldquo;Hay que celebrar, reconocer y visibilizar el legado, porque muchas veces nuestra historia ha sido contada por otras personas&rdquo;, mantuvo. Un relato colectivo que ha sido transmitido, mayormente, desde la periferia. &ldquo;De Torreblanca al centro de Sevilla, &iquest;qu&eacute; se tarda?&rdquo;, pregunt&oacute; al p&uacute;blico que llenaba la sala, &ldquo;&iexcl;un ratillo!&rdquo;, contestaban las asistentes con tono ir&oacute;nico. 
    </p><h2 class="article-text">La vida en la periferia</h2><p class="article-text">
        Un gesto simple, pero diferenciador. Un tramo de diez minutos en coche llega a convertirse en una hora y media en transporte p&uacute;blico. Una cuesti&oacute;n que limita el acceso a los recursos y, por tanto, a una igualdad real entre la ciudadan&iacute;a, como reflejan las vecinas de Torreblanca, Pol&iacute;gono Norte y Pol&iacute;gono Sur, Mairena y San Juan, en sus respuestas a la encuesta. La comunidad, expulsada de Triana y realojada en los suburbios a lo largo del siglo XX, vive &ldquo;un impacto&rdquo; que, pese al activismo de las asociaciones, &ldquo;sigue a d&iacute;a de hoy&rdquo;, record&oacute; Carb&oacute;n. 
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                    alt="Una asistente sostiene el informe sobre la mujer gitana en Sevilla de la asociación Amuradi."
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            <span class="title">
                Una asistente sostiene el informe sobre la mujer gitana en Sevilla de la asociación Amuradi.                            </span>
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        A tenor del mercado inmobiliario, el estudio de Amuradi determina que casi un 7% de las mujeres gitanas no dispone de una vivienda digna, agrav&aacute;ndose as&iacute; la precariedad que afrontan cada jornada. Por contra, un 41,8% poseen un inmueble propio, mientras que el 25,9% viven en r&eacute;gimen de alquiler y un 15,1% en condici&oacute;n de cedida. Adem&aacute;s, hay un 23,7% que habita en otras modalidades, sin especificar en qu&eacute; tipo de hogares se encuentran.  
    </p><h2 class="article-text">Solo un 4,5% son aut&oacute;nomas</h2><p class="article-text">
        En cuanto a la ocupaci&oacute;n en el &aacute;mbito laboral, m&aacute;s de la mitad de las mujeres se encuentra desempleada, en concreto, un 52,5%, una cifra que cuadruplica la media nacional. Aparte, hay un 8,3% que tiene trabajo por cuenta ajena, otro 15,5% est&aacute; en b&uacute;squeda de empleo y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/no-quieren-ver-negros-calles-cierre-hostales-algeciras-desata-denuncias-racismo-institucional_1_12798588.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo un 4,5% deciden ser aut&oacute;nomas</a>. A ra&iacute;z de las condiciones en las que viven las afectadas, m&aacute;s del 65% afirma que sufre estr&eacute;s, especialmente debido a sus obligaciones familiares o laborales, lo que viene acompa&ntilde;ado por una falta de acceso a recursos y de apoyo, indica el an&aacute;lisis. 
    </p><p class="article-text">
        A este contexto, habr&iacute;a que a&ntilde;adir que un 47% de las mujeres gitanas encuestadas manifestaron que no dispon&iacute;an de tiempo ni espacio para s&iacute; mismas, por lo que repercute en su autonom&iacute;a y salud mental. &ldquo;El informe fue un primer paso en este sentido y en la segunda etapa desarrollada ofrecimos atenci&oacute;n seg&uacute;n las necesidades y demandas del colectivo, aprovech&aacute;ndolo para combatir los datos tan nefastos que hay&rdquo;, declar&oacute; Sandra Su&aacute;rez Reyes, coordinadora del estudio, en conversaci&oacute;n con este medio. 
    </p><p class="article-text">
        La asistencia desempe&ntilde;ada por la asociaci&oacute;n estuvo especialmente enfocada a reducir &ldquo;la clara brecha digital&rdquo; que hay en la comunidad, un obst&aacute;culo a la hora de realizar tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos, asistir a las aplicaciones educativas de sus menores o acceder a recursos educativos para mejorar su formaci&oacute;n, expres&oacute; la experta. De ah&iacute;, se extrae que un 46,3% de las mujeres fueron atendidas por motivos sociales relacionados con recursos b&aacute;sicos, ayudas, prestaciones o situaciones de vulnerabilidad social. En menor medida, un 24,6% estuvo dedicado al empleo y otro 17,4% a la educaci&oacute;n como tal. 
    </p><h2 class="article-text">Reivindicar </h2><p class="article-text">
        Los indicadores marcan as&iacute; el camino a seguir tanto para las asociaciones como para las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Al respecto, Carmen Silva de los Reyes, coordinadora de Fakali y Amuradi, subray&oacute; que ante la ausencia de cifras y observaciones sobre las condiciones de vida del pueblo gitano y, en particular, de las mujeres gitanas, decidieron investigar este sector con el apoyo del Ayuntamiento de Sevilla, la Junta de Andaluc&iacute;a y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. 
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                    alt="Presentación del informe Progresa Romí, sobre la mujer gitana en Sevilla, de la asociación Amuradi."
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            <span class="title">
                Presentación del informe Progresa Romí, sobre la mujer gitana en Sevilla, de la asociación Amuradi.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es una necesidad palpable, tanto por nuestra parte que lo demandamos como de las instituciones, no existen datos, ni en Sevilla, Andaluc&iacute;a o a nivel estatal, solo hay unas estimaciones que se quedan muy antiguas&rdquo;, reflexion&oacute;, &ldquo;lo que no se investiga, no existe, pasa desapercibido de cara a la sociedad&rdquo;. Con esta batida, ahora toca el paso m&aacute;s arduo: conseguir los prop&oacute;sitos marcados, m&aacute;s all&aacute; de &ldquo;una percepci&oacute;n&rdquo; sino en consonancia con una realidad documentada, &ldquo;para ponerle nombre y apellido a la necesidad tan imperante que existe&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nombres y apellidos, identidades, m&uacute;ltiples y cambiantes, que ser&aacute;n inspiraci&oacute;n a las generaciones venideras, como las biograf&iacute;as que se reflejan en el libro <em>Con nombre propio. </em>La publicaci&oacute;n, a cargo de Fakali con la colaboraci&oacute;n del Consistorio hispalense, da voz a mujeres gitanas de Sevilla, tanto conocidas mundialmente como las que en el d&iacute;a a d&iacute;a construyen las calles por las que se hace historia. Desde Lole Montoya, a Bernarda de Utrera, Mar&iacute;a Filigrana, Gloria Jim&eacute;nez, Pepa La Calzona o la mism&iacute;sima Pilar Vargas, quien acudi&oacute; al evento.
    </p><p class="article-text">
        Al encuentro, lleno de autoridades, acudi&oacute; Mercedes Soriano, coordinadora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) en Sevilla; tambi&eacute;n, Laura Mart&iacute;nez, directora general de Igualdad del consistorio hispalense; y Antonio Ismael Huertas, director general de la Consejer&iacute;a de Inclusi&oacute;n, entre otros. Asimismo, destac&oacute; la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/beatriz-carrilo-liderara-politicas-igualdad-trato-no-discriminacion-racismo_1_10745328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presencia de Beatriz Carrillo de los Reyes</a>, directora general de Igualdad de Trato y No Discriminaci&oacute;n y contra el Racismo del Ministerio de Igualdad, quien advirti&oacute; que &ldquo;sin las instituciones es imposible remover todos los obst&aacute;culos&rdquo;, ya que el racismo &ldquo;es una arquitectura de poder que coloca a la gente seg&uacute;n sus diferencias culturales, de identidad, para expulsarlas del sistema&rdquo;.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/datos-arrojar-luz-50-mujeres-gitanas-sevilla-son-discriminadas-desempleadas_1_12820082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Dec 2025 13:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Datos para arrojar luz: más del 50% de las mujeres gitanas de Sevilla son discriminadas y están desempleadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunidad gitana,Sevilla,Andalucía,Racismo,Gitanos,Migraciones,Asociaciones,Discriminación,mujeres,Discriminación de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menopausia: dolor ignorado, violencia de sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/menopausia-dolor-ignorado-violencia-sistema_132_12789798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e6475cb-559a-4f1f-8814-9cfb7638d6eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menopausia: dolor ignorado, violencia de sistema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nombrarlo como violencia machista es el primer paso para dejar de soportarlo en silencio. El siguiente, ineludible, es exigir políticas públicas a la altura: formación, unidades específicas, adaptaciones laborales, datos y recursos reales</p><p class="subtitle">Opinión - El muro de Texas en el Guadalquivir</p></div><p class="article-text">
        Una mujer de 52 a&ntilde;os intenta explicar en su trabajo que lleva semanas sin dormir, se despierta empapada en sudor, el coraz&oacute;n se le dispara, la cabeza se le queda en blanco. Pronuncia la palabra &ldquo;menopausia&rdquo;. Su compa&ntilde;ero responde: &ldquo;Yo tambi&eacute;n duermo fatal, el ni&ntilde;o peque&ntilde;o llora todas las noches&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra mujer, 46 a&ntilde;os, tiene un puesto de responsabilidad. La menopausia le trae noches en vela, sofocos en mitad de las reuniones, lagunas de memoria que le dan p&aacute;nico. Adem&aacute;s, es la hija &ldquo;responsable&rdquo; de unos padres mayores. Cuando pide flexibilidad y apoyo temporal en sus funciones, la llama a hablar otra mujer con cargo en la empresa y con tono pretendidamente &ldquo;emp&aacute;tico&rdquo;&nbsp;le dice: &ldquo;Te vemos sufrir, de verdad. &iquest;No ser&aacute; mejor que lo dejes para no sufrir m&aacute;s? No puedes estar al 100%&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un invernadero del campo andaluz, una temporera de 49 a&ntilde;os trabaja a destajo. Sangrados muy abundantes, mareos, sofocos bajo el pl&aacute;stico, dolor en las piernas. El ba&ntilde;o est&aacute; a diez minutos andando. Cuando pide ir porque la compresa no aguanta m&aacute;s, el manijero mira el reloj y responde que all&iacute; se ha ido &ldquo;a trabajar, no a pasearse&rdquo;. En pleno sofoco siente que se desmaya, pero no le permiten parar porque &ldquo;se enfr&iacute;a el ritmo&rdquo;. Ese d&iacute;a, con los mareos y el sangrado, no llega a la media de kilos exigida. Al final de la jornada, el capataz la llama aparte: &ldquo;Ma&ntilde;ana qu&eacute;date en casa, ya te avisaremos&rdquo;. Varios d&iacute;as sin jornal, sin despido formal, pero con castigo real.
    </p><p class="article-text">
        No son an&eacute;cdotas aisladas. Son tres formas distintas de una misma violencia. Cada 25 de noviembre miramos de frente el maltrato psicol&oacute;gico, los asesinatos, las violaciones. Y es imprescindible. Pero hay violencias que no dejan moratones y, sin embargo, destrozan la vida de miles de mujeres en Andaluc&iacute;a como el abandono sanitario tras un cribado de c&aacute;ncer de mama o la falta de atenci&oacute;n y de derechos laborales de quienes transitan la menopausia con s&iacute;ntomas severos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayoría sufren síntomas y para alrededor de un 20%, esos síntomas deterioran gravemente la calidad de vida con sofocos, insomnio crónico, ansiedad, dolores articulares, sangrados incapacitantes, niebla mental, pérdida de memoria, dolor en las relaciones sexuales...</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo escribo como feminista, como activista de derechos humanos y como exdiputada andaluza que lleg&oacute; a registrar una ley para luchar contra la discriminaci&oacute;n por menopausia. Si hubo que redactarla es porque el sistema falla en algo tan b&aacute;sico como nuestro derecho a la salud y al empleo en igualdad. Durante su preparaci&oacute;n pude recoger decenas y decenas de testimonios de mujeres que me confirmaron esta necesidad.
    </p><p class="article-text">
        El climaterio, esa transici&oacute;n que incluye la perimenopausia, la menopausia y la posmenopausia, puede durar a&ntilde;os y atravesar casi la mitad de la vida de las personas con &uacute;tero. La mayor&iacute;a sufren s&iacute;ntomas y para alrededor de un 20%, esos s&iacute;ntomas deterioran gravemente la calidad de vida con&nbsp;sofocos, insomnio cr&oacute;nico, ansiedad, dolores articulares, sangrados incapacitantes, niebla mental, p&eacute;rdida de memoria, dolor en las relaciones sexuales... Y, sin embargo, llegamos a esta etapa casi siempre desinformadas. Ni en la escuela, ni en las campa&ntilde;as p&uacute;blicas, ni en las consultas te preparan. No es un despiste neutral: es la consecuencia de una medicina androc&eacute;ntrica que sigue tratando la salud de las mujeres como un a&ntilde;adido sin importancia, un problema &ldquo;de hormonas&rdquo; que cada una debe sobrellevar como pueda.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud lleva a&ntilde;os reclamando que la transici&oacute;n por la menopausia se trate como parte integral del derecho a la salud, con atenci&oacute;n f&iacute;sica, mental y sexual y acceso real a informaci&oacute;n y tratamientos. Ignorar estas recomendaciones cuando se conoce el sufrimiento que hay detr&aacute;s no es un olvido t&eacute;cnico, es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a las escenas. El compa&ntilde;ero que responde &ldquo;yo tambi&eacute;n duermo fatal&rdquo;&nbsp;borra la especificidad de lo que te ocurre, reduce un cuadro complejo y sostenido a una mala noche, coloca su experiencia de hombre como medida de todas y te lanza un mensaje disciplinador: si &eacute;l aguanta, t&uacute; deber&iacute;as aguantar.&nbsp;Es machista porque se niega a reconocer que tu insomnio no viene de un ni&ntilde;o que llora, sino de una etapa vital que solo atravesamos las mujeres y que va unida a una desigualdad estructural en la sanidad y en el trabajo. Adem&aacute;s, desplaza el foco de la conversaci&oacute;n: en lugar de abrir espacio para hablar de menopausia en la empresa y pensar cambios, la sit&uacute;a en el terreno de las quejas individuales. Tu dolor deja de ser un asunto pol&iacute;tico y vuelve a ser un problema privado que deber&iacute;as gestionar t&uacute; sola.
    </p><p class="article-text">
        La otra compa&ntilde;era que te dice &ldquo;mejor d&eacute;jalo para no sufrir&rdquo; envuelta en empat&iacute;a est&aacute; haciendo el trabajo sucio del patriarcado. En vez de pelear junto a ti por una adaptaci&oacute;n razonable, convierte el problema estructural en tu decisi&oacute;n &ldquo;libre&rdquo; de renunciar. Es machista porque parte de la idea de que solo hay dos opciones: o encajas en el modelo de trabajadora ideal, disponible, sin l&iacute;mites, sin cuerpo, sin cuidados, o desapareces. Se apoya en el hecho de ser mujer para legitimar el mensaje pero lo que transmite es que la combinaci&oacute;n de cuerpo menop&aacute;usico y cuidados son incompatibles con el poder.
    </p><p class="article-text">
        La temporera que no llega a la media de kilos descubre otra cara de lo mismo. Las condiciones objetivas de muchos trabajos como el trabajo con calor extremo, falta de ventilaci&oacute;n, distancia o restricciones para ir al ba&ntilde;o o&nbsp;uniformes restrictivos multiplican los s&iacute;ntomas, y la forma de contratar:&nbsp;a destajo, con miedo o sin contrato, sin derechos, convierte esos s&iacute;ntomas en sanci&oacute;n econ&oacute;mica. No hace falta que nadie pronuncie la palabra menopausia para que tu cuerpo y tu bolsillo sean castigados por ella.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas han pensado en dejar su empleo por una menopausia complicada, muchas van a trabajar sufriendo por miedo a que su situación se interprete como falta de compromiso, y casi ninguna se atreve a nombrarla abiertamente en la empresa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando miramos los datos, el panorama es impactante. En el Reino Unido, un informe de <em>The Fawcett&nbsp;Society</em>, <a href="https://www.fawcettsociety.org.uk/menopauseandtheworkplace" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Menopause and the Workplace</em></a>&nbsp;(mayo 2022), revel&oacute; que tres de cada cinco mujeres menop&aacute;usicas se ve&iacute;an afectadas negativamente en el trabajo y que centenares de miles hab&iacute;an dejado su empleo por los s&iacute;ntomas. A los 50 a&ntilde;os con al menos un s&iacute;ntoma problem&aacute;tico tienen mucha m&aacute;s probabilidad de haber dejado su trabajo a los 55 o de haber reducido su jornada. Y una encuesta del Women &amp; Equalities Committee del Parlamento brit&aacute;nico (septiembre 2021) recog&iacute;a que en torno a un tercio de las participantes se hab&iacute;a ausentado del trabajo por sus s&iacute;ntomas, muchas sin atreverse a decir la verdadera raz&oacute;n a su jefe.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Espa&ntilde;a y en Andaluc&iacute;a no tenemos estudios p&uacute;blicos sobre c&oacute;mo afecta la menopausia a la carrera profesional de las mujeres. Lo poco que sabemos proviene de investigaciones parciales y privadas que dejan ver lo obvio: muchas han pensado en dejar su empleo por una menopausia complicada, muchas van a trabajar sufriendo por miedo a que su situaci&oacute;n se interprete como falta de compromiso, y casi ninguna se atreve a nombrarla abiertamente en la empresa.
    </p><p class="article-text">
        En la sanidad ocurre algo similar. Una encuesta de la Sociedad Andaluza de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia de 2023 realizada a profesionales del SAS muestra que la inmensa mayor&iacute;a de especialistas en medicina de familia, ginecolog&iacute;a y matronas no hab&iacute;a recibido formaci&oacute;n suficiente en menopausia y no se sent&iacute;a preparada para tratarla. La atenci&oacute;n al climaterio aparece en los papeles, pero en la pr&aacute;ctica no hay unidades espec&iacute;ficas, ni protocolos claros, ni campa&ntilde;as p&uacute;blicas que expliquen qu&eacute; nos pasa y qu&eacute; opciones tenemos. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta habitual son parches farmacol&oacute;gicos, ansiol&iacute;ticos, antidepresivos, que ni tratan el problema, ni abordan de manera global la situaci&oacute;n, ni previenen complicaciones como la osteoporosis o el riesgo cardiovascular.&nbsp;Cuando actualmente hay tratamientos eficaces y seguros que pueden mejorar radicalmente la vida de mujeres muy mermadas, y aun as&iacute; no se ofrecen o se demonizan, lo que hay detr&aacute;s no es ignorancia inocente, sino desinter&eacute;s estructural. 
    </p><p class="article-text">
        El feminismo habla desde hace mucho de violencias estructurales e institucionales. Hay violencia machista cuando un sistema sanitario no forma a sus profesionales, no organiza recursos, no analiza con datos la realidad para poder actuar y normaliza que miles de mujeres sufran durante a&ntilde;os s&iacute;ntomas graves en una etapa vital que solo atravesamos nosotras. Hay violencia machista cuando un sistema laboral no contempla el climaterio en la prevenci&oacute;n de riesgos, no incluye la menopausia en los planes de igualdad, no prev&eacute; ajustes razonables ni flexibilidad y utiliza la competitividad como filtro que expulsa a quienes no pueden rendir como el var&oacute;n est&aacute;ndar. Y hay violencia machista cuando una cultura ridiculiza la menopausia, nos hace avergonzarnos de nombrarla y nos empuja a aguantar en silencio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el precio de la menopausia es perder la salud, el salario o el trabajo, lo que se rompe no son solo nuestros cuerpos, es nuestro derecho a una vida digna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El resultado es empobrecimiento, brecha salarial y de pensiones, p&eacute;rdida de autonom&iacute;a, deterioro de la salud, expulsi&oacute;n de espacios de poder. Y ese da&ntilde;o recae casi exclusivamente sobre mujeres de determinada edad, muchas de ellas trabajadoras precarias, migrantes y cuidadoras. Llamar a esto violencia machista no es exagerar; es darle nombre a un da&ntilde;o que, precisamente por no tenerlo, se ha vivido en soledad generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este 25 de noviembre volver&eacute; a salir a la calle por las asesinadas, por las violadas, por las mujeres acosadas. Pero tambi&eacute;n quiero salir por las mujeres que se levantan cada ma&ntilde;ana despu&eacute;s de otra noche en blanco, se toman un ibuprofeno, un ansiol&iacute;tico, un caf&eacute; y se van al tajo, al invernadero, al hotel, a la oficina pensando que &ldquo;es lo que toca&rdquo;. No, no es lo que toca. No es &ldquo;la edad&rdquo;. Es un sistema sanitario y laboral que ha decidido que nuestros cuerpos en climaterio son prescindibles.
    </p><p class="article-text">
        Nombrarlo como violencia machista es el primer paso para dejar de soportarlo en silencio. El siguiente, ineludible, es exigir pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a la altura: formaci&oacute;n, unidades espec&iacute;ficas, adaptaciones laborales, datos y recursos reales. Porque cuando el precio de la menopausia es perder la salud, el salario o el trabajo, lo que se rompe no son solo nuestros cuerpos, es nuestro derecho a una vida digna. Y eso, aqu&iacute; y en cualquier lugar del mundo, se llama violencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maribel Mora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/menopausia-dolor-ignorado-violencia-sistema_132_12789798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 20:16:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menopausia: dolor ignorado, violencia de sistema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,mujeres,Discriminación de género,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio revela que la violencia y exclusiones que sufren las minorías no normativas en la industria audiovisual catalana son estructurales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/estudio-revela-violencia-exclusiones-sufren-minorias-no-normativas-industria-audiovisual-catalana-son-estructurales_1_12782713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e46ecc6-b10f-4b3d-a941-c357c99a8763_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio revela que la violencia y exclusiones que sufren las minorías no normativas en la industria audiovisual catalana son estructurales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio, llevado a cabo por investigadoras de la Universidad de Barcelona y del colectivo Dones Visuals, ha realizado 52 entrevistas a profesionales del sector que han relatado desigualdades, formas de violencia y discriminación de las mujeres e identidades de género disidentes, racializadas, LGTBI y/o con discapacidad en el sector</p><p class="subtitle">Sonar 2026 abandona definitivamente Barcelona para mudar la totalidad de su programación musical a L'Hospitalet</p></div><p class="article-text">
        La facultat d'Informaci&oacute; i Mitjans Audiovisuals de la Universidad de Barcelona (UB), junto al colectivo de mujeres profesionales del sector Dones Visuals, ha presentado un estudio pionero en la sala de actos del centro en el que pone en evidencia a la industria audiovisual catalana por, en palabras de sus autoras, &ldquo;carecer absolutamente de medidas para contrarrestar las violencias de g&eacute;nero y las desigualdades y exclusi&oacute;n de mujeres en general, y en especial de las pertenecientes a la minor&iacute;a LGTBI, las racializadas y las que sufren alguna discapacidad. 
    </p><p class="article-text">
        Hablan las investigadoras de una violencia que se ejerce en todos los &aacute;mbitos, desde camerinos, vestidores o salas de montaje, a los rodajes e incluso en los despachos y en la burocracia. El estudio concluye que &ldquo;las din&aacute;micas del sector audiovisual catal&aacute;n provocan violencias y exclusi&oacute;n de profesionales que escapan a la norma&rdquo;. Estas personas, en la mayor parte de los casos ven truncadas sus carreras, cuando no abandonan el sector y buscan refugio en otro ante la agresividad del medio hacia ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Como novedad, el estudio no trabaja con datos num&eacute;ricos y estad&iacute;sticas, sino que se presenta como un estudio de campo en el que se han realizado entrevistas a 52 profesionales del sector que atendieron al reclamo de las investigadoras asegurando, y compartiendo posteriormente, sus experiencias, que aportan as&iacute; un retrato de mucha mayor profundidad que los estudios basados en la recolecci&oacute;n y an&aacute;lisis de cifras. 
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, las autoras han querido destacar que es el primer estudio en Espa&ntilde;a que se realiza desde una perspectiva de g&eacute;nero interseccional, que aborda, por tanto, no solo las problem&aacute;ticas de ser mujer en este sector, sino que a&ntilde;ade a la misma distintos planos identitarios, como son la disidencia LGTBI, la raza o posibles discapacidades. De este modo han pretendido que el trabajo se acerque m&aacute;s a la realidad de muchas de las personas que sufren estas violencias y desigualdades en el sector. 
    </p><h2 class="article-text">Una responsabilidad formativa para la universidad</h2><p class="article-text">
        Miquel T&eacute;rmens, decano de la facultad, ha presentado a las autoras explicando los motivos la implicaci&oacute;n de la UB en el estudio. &ldquo;Formamos a futuros profesionales de este &aacute;mbito y por tanto nos interesa mucho que estos adquieran e interioricen unos valores que queremos que apliquen a la industria&rdquo;, ha dicho. &ldquo;No podemos incidir en el presente, pero queremos incidir en el futuro con los nuevos titulados&rdquo;, ha agregado T&eacute;rmens, que ha destacado la colaboraci&oacute;n de la instituci&oacute;n con Dones Visuals, una asociaci&oacute;n de la que ha destacado que &ldquo;lleva a&ntilde;os trabajando por la igualdad de las mujeres dentro de la industria audiovisual&rdquo;. Finalmente, ha calificado dicha industria de &ldquo;muy poco igualitaria comparada con otras industrias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Carme Puche, portavoz de Mujeres Visuales, ha explicado que la organizaci&oacute;n, nacida en 2017, &ldquo;desde el primer d&iacute;a ha querido ser un espacio de encuentro, debate e incidencia pol&iacute;tica&rdquo;. En este sentido ha incidido que no solo buscan una reflexi&oacute;n, sino tambi&eacute;n &ldquo;ser una plataforma de acci&oacute;n para mujeres e identidades disidentes de g&eacute;nero que desarrollamos nuestra carrera dentro del audiovisual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy somos casi mil socias&rdquo;, ha destacado Puche. &ldquo;Esto significa que somos una parte de la industria importante y que representamos a un espacio vulnerable y en muchas ocasiones discriminado&rdquo;, ha agregado antes de afirmar que su objetivo como colectivo es &ldquo;revertir estas desigualdades hist&oacute;ricas que impiden que nuestro sector sea realmente plural, justo y representativo&rdquo;. En este sentido, ha hecho hincapi&eacute; en que la cifra de 52 mujeres que han atendido al reclamo para contar las violencias sufridas es realmente alta y alarmente si se compara con la media de atendentes en este tipo de trabajos de campo. &ldquo;Normalmente, estos estudios terminan teniendo como mucho 10, 15, 20, 20 experiencias&rdquo;, ha apostillado. 
    </p><h2 class="article-text">Falta de medidas por parte de la industria y las administraciones</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha desvelado que muchas de las entrevistadas se han visto expulsadas del sector a causa de las violencias que sufren. &ldquo;Por tanto el estudio invita a dejar de creer que hay una serie de personas que no acceden a esta industria por desinter&eacute;s y empezar a entender que s&iacute; estaban, o han estado, dentro del sector y han sido expulsadas&rdquo;. Finalmente ha destacado que adem&aacute;s de las violencias f&iacute;sicas y sexuales, el estudio desvela otras m&aacute;s invisibles que van desde la explotaci&oacute;n laboral a la inaccesibilidad injustificada a determinados puestos o grupos de trabajo para las personas no normativas. 
    </p><p class="article-text">
        Puche ha parafraseado a la investigadora y docente Danielle Almeida cuando dice que &ldquo;una instituci&oacute;n que no incorpora medidas de inclusi&oacute;n perpet&uacute;a facto de facto un sistema excluyente&rdquo; y ha cerrado su intervenci&oacute;n pidiendo medidas reparadoras o de prevenci&oacute;n, que, ha asegurado &ldquo;en estos momentos en la industria son pr&aacute;cticamente inexistentes&rdquo;. &ldquo;La responsabilidad de revertir esta situaci&oacute;n no puede recaer &uacute;nicamente en las profesionales que la sufren, porque en realidad se convierte en una doble violencia: la que se sufre y el hecho de que t&uacute; est&aacute;s sola para poder defenderte&rdquo;, ha concluido.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente Maria Jose Masanet, profesora de esta facultad y una de las autoras de la investigaci&oacute;n, ha explicado que el estudio se empieza a gestar en 2023, &ldquo;cuando Dones Visuals quiere hacer una radiograf&iacute;a interseccional del sector&rdquo;. Es decir, entender qui&eacute;nes son las personas o colectivos que est&aacute;n m&aacute;s infrarrepresentados dentro del sector audiovisual. Para aquella radiograf&iacute;a, la asociaci&oacute;n cont&oacute; con datos de diferentes instituciones como la Academia del Cine Catal&aacute;n a trav&eacute;s de los Premios Gaud&iacute;, as&iacute; como con datos de la propia entidad, del Instituto Catal&aacute;n de las Empresas Culturales y tambi&eacute;n con una encuesta que impuls&oacute; el propio colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Explica Masanet que los resultados de aquella primera radiograf&iacute;a mostraron que existe una infrarrepresentaci&oacute;n de profesionales con discapacidad, LGTBI y racializadas. &ldquo;A partir de esta radiograf&iacute;a cuantitativa que nos dice lo que est&aacute; ocurriendo, nos preguntamos por qu&eacute; est&aacute; ocurriendo esto&rdquo;, apostilla la docente, que subraya que &ldquo;los datos que desvela la radiograf&iacute;a demuestran algo, pero no nos dicen el porqu&eacute; y c&oacute;mo est&aacute; pasando ese algo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante destacar que este es un estudio cualitativo&ldquo;, insiste Masanet, para poner en valor las historias que ofrecen las entrevistas a las 52 profesionales entrevistas, que aportan una explicaci&oacute;n tanto de las causas como de las din&aacute;micas que llevan a las violencias que la estad&iacute;stica no puede aportar. A este respecto, explica que con las 35 primeras entrevistas &rdquo;ya pudimos establecer unos patrones claros de las din&aacute;micas, de modo que en las siguientes vimos que se repet&iacute;an los protoc&oacute;lso de violencias&ldquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Entrevistas en entornos seguros y conclusiones contrastadas con las v&iacute;ctimas</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, Masanet ha revelado que las entrevistas se realizaron en entornos seguros para las profesionales, protegidas de las personas del sector que pod&iacute;an actuar contra ellas de saber que relataban su experiencia. Adem&aacute;s, no se grabaron las conversaciones, sino que se tom&oacute; nota manual de ellas y despu&eacute;s se contrastaron con las entrevistadas para verificar tanto los hechos apuntados como las conclusiones del estudio. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la autora, se han empleado formatos secuenciales de entrevista, de forma que se ha utilizado un formato est&aacute;ndar para cada caso. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las violencias detectadas por el estudio, Masanet destaca &ldquo;desde violencias f&iacute;sicas y sexuales o verbales a la homogeneizaci&oacute;n, la segregaci&oacute;n, el encasillamiento, la falta de accesibilidad y el <em>no welcome</em>, el cuestionamiento, la condescendencia, el paternalismo o las violencias burocr&aacute;ticas y econ&oacute;micas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, ha intervenido Salima Jiraji, coordinadora del estudio junto a Masanet, que ha explicado las distintas casu&iacute;sticas que afectan a las entrevistadas. En el caso de personas con discapacidades, por ejemplo la sordera, denuncian la falta de medidas que faciliten su accesibilidad e inclusi&oacute;n, lo que termina expuls&aacute;ndolas del sector por imposibilidad de acceso a sus capacidades. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha hablado de violencias invisibles. &ldquo;Si entr&aacute;ramos en las violencias m&aacute;s sutiles, por ejemplo, encontramos la segregaci&oacute;n o el encasillamiento, que es algo que apuntan muchas profesionales entrevistas&rdquo;, ha dicho Jiraji. &ldquo;Aqu&iacute; encontr&aacute;bamos varios tipos&rdquo;, ha proseguido: &ldquo;Por un lado, a las creadoras que nos explicaban que habitualmente son menospreciadas en su capacidad y tambi&eacute;n que cuando proponen o intentan levantar proyectos que no responden al imaginario blanco occidental, estos proyectos no tienen cabida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y cita casos de LGTBI fobia como el de una profesional transg&eacute;nero a la que sus compa&ntilde;eros se han negado repetidamente a llamar por su actual nombre, o el de una mujer que fue rechazada al optar a un puesto y se le arguy&oacute; que la causa era que &ldquo;era demasiado lesbiana&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n detectamos casos de xenofobia, donde diferentes personas entrevistadas explican, por un lado, las trabas legales a las que se enfrentan, as&iacute; como la imposibilidad de acceder a las subvenciones y ayudas para sus proyectos, algo que en nuestra industria es determinante para poder levantar un proyecto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/estudio-revela-violencia-exclusiones-sufren-minorias-no-normativas-industria-audiovisual-catalana-son-estructurales_1_12782713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Nov 2025 15:52:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio revela que la violencia y exclusiones que sufren las minorías no normativas en la industria audiovisual catalana son estructurales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad de género,Discriminación racial,Discriminación de género,LGTBI,Machismo,Industria cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mayoría de la juventud vasca se informa en redes sociales, pero solo uno de cada diez detecta bulos con seguridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mayoria-juventud-vasca-informa-redes-sociales-diez-detecta-bulos-seguridad_1_12774175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c17b81ee-51da-40ef-bbaf-d2840141ad4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mayoría de la juventud vasca se informa en redes sociales, pero solo uno de cada diez detecta bulos con seguridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe constata que es fácil toparse con contenidos racistas, discriminatorios y ataques a colectivos de personas en redes sociales pero "no se detecta que una mayor exposición implique mayor adhesión a dichos discursos"</p><p class="subtitle">La brecha de género en el uso de la bici: del sillín de “hombres” al acoso y la violencia machista
</p></div><p class="article-text">
        El 74,6% de la juventud de Euskadi sigue a diario las noticias de actualidad a trav&eacute;s de redes sociales. El 38,9% se informa por televisi&oacute;n, un 34,8% por prensa digital, mientras que solo un 4,5% lee prensa en papel a diario. Entre las redes, Instagram es la principal v&iacute;a de acceso a la informaci&oacute;n, el 60,1% de las personas la utiliza todos o casi todos los d&iacute;as para informarse,  seguida de WhatsApp con un 41%, TikTok 37,7 %, YouTube 22%) y, por &uacute;ltimo, X con un 20,7%. A pesar de ser el lugar en el que se informan, el 77,6% afirma haber estado expuesta a bulos o fake news al menos un d&iacute;a en la &uacute;ltima semana y solo el 13,4% se siente muy seguro de saber identificarlos. Es decir, una de cada tres personas j&oacute;venes reconoce no sentirse segura a la hora de distinguir los bulos que ve en internet. 
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las conclusiones del&nbsp;informe 'Juventud, redes sociales e informaci&oacute;n. Euskadi 2025' que ha presentado este lunes el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demogr&aacute;fico del Gobierno vasco, un estudio que analiza c&oacute;mo usan las redes sociales las personas j&oacute;venes de 15 a 29 a&ntilde;os, qu&eacute; contenidos consumen o c&oacute;mo se informan de la actualidad, entre otras cuestiones. &ldquo;Las redes sociales forman parte del d&iacute;a a d&iacute;a de pr&aacute;cticamente todas las personas j&oacute;venes. Este informe nos ayuda a entender mejor c&oacute;mo se relacionan con el entorno digital para poder acompa&ntilde;arlas desde el respeto, la escucha y el compromiso institucional&rdquo;, ha subrayado el viceconsejero de Juventud y Reto Demogr&aacute;fico, Xabier Legarreta.
    </p><p class="article-text">
        El informe constata que es f&aacute;cil toparse con contenidos racistas, discriminatorios y ataques a colectivos de personas en redes sociales, de manera voluntaria o involuntaria. En este sentido, el 30% de la juventud ve todos los d&iacute;as comentarios contrarios a la inmigraci&oacute;n, el 28,2% ve a diario cr&iacute;ticas al funcionamiento de la democracia o las instituciones democr&aacute;ticas, un 23,5% se expone diariamente a mensajes de rechazo a las pol&iacute;ticas de igualdad de g&eacute;nero y el 10% ve contenidos negacionistas del cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Los hombres se exponen en mayor medida que las mujeres a todos estos contenidos, salvo en el caso de los mensajes que fomentan la anorexia y la delgadez extrema, donde las mujeres est&aacute;n m&aacute;s expuestas&rdquo;, recoge el informe. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas j&oacute;venes han hecho de las redes su principal ventana al mundo, pero al mismo tiempo perciben con claridad los riesgos: la desinformaci&oacute;n, el ciberacoso o el impacto en su salud mental. Por eso es tan importante acompa&ntilde;ar ese uso con educaci&oacute;n digital cr&iacute;tica y con garant&iacute;as de protecci&oacute;n&rdquo;, ha destacado Adri&aacute;n L&oacute;pez Sarachaga, director de Juventud y Emancipaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 89,3% de la juventud rechaza que la violencia de género sea “un invento ideológico” y apenas uno de cada diez hombres (11,3%) sostiene esa afirmación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No obstante, los datos indican que la exposici&oacute;n en redes a mensajes de rechazo o cr&iacute;ticos &ldquo;no se correlaciona de manera directa con la adhesi&oacute;n a esas posturas&rdquo;. Es decir, &ldquo;no se detecta que una mayor exposici&oacute;n implique mayor adhesi&oacute;n a dichos discursos&rdquo;. De hecho, el informe muestra la mayor&iacute;a de la juventud, el 87%, apoya la igualdad de g&eacute;nero, reconoce la violencia de g&eacute;nero como un problema real y respalda la capacidad de las parejas homosexuales para criar en igualdad de condiciones. Adem&aacute;s, la democracia es considerada la mejor forma de gobierno por una amplia mayor&iacute;a, con apenas diferencias entre quienes se exponen a cr&iacute;ticas a la democracia en redes y quienes no las ven. Tambi&eacute;n se mantienen opiniones favorables hacia la inmigraci&oacute;n y el reconocimiento del cambio clim&aacute;tico, sin que la exposici&oacute;n a mensajes negacionistas suponga un aumento del rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el informe identifica algunos datos que requieren atenci&oacute;n, especialmente entre los hombres j&oacute;venes. Ante la afirmaci&oacute;n &ldquo;Se ha llegado tan lejos en la promoci&oacute;n de la igualdad de las mujeres que ahora se est&aacute; discriminando a los hombres&rdquo;, un 67,5% la rechaza, pero el 26,2% la apoya. Al dividir este porcentaje por g&eacute;nero, el 38,2% de los hombres j&oacute;venes est&aacute; de acuerdo con esta frase y entre ellos, el apoyo alcanza el 41% en los de 15 a 19 a&ntilde;os, el 39,9% de 20 a 24 a&ntilde;os y el 33,4% de 25 a 29 a&ntilde;os, mientras que entre las mujeres, el acuerdo baja al 13,7%.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, las posturas abiertamente negacionistas siguen siendo minoritarias. El 89,3% de la juventud rechaza que la violencia de g&eacute;nero sea &ldquo;un invento ideol&oacute;gico&rdquo; y apenas uno de cada diez hombres (11,3%) sostiene esa afirmaci&oacute;n, frente al 2,8 % de las mujeres. &ldquo;La mayor&iacute;a de la juventud vasca cree en la igualdad y en la democracia, pero detectamos bolsas de malestar, sobre todo entre algunos chicos j&oacute;venes, que interpretan la igualdad como una p&eacute;rdida. Ah&iacute; necesitamos m&aacute;s pedagog&iacute;a, datos y espacios de di&aacute;logo entre iguales para desmontar miedos y falsas percepciones&rdquo;, ha se&ntilde;alado Adri&aacute;n L&oacute;pez Sarachaga.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los puntos importantes que aborda la investigaci&oacute;n es el ciberacoso, las experiencias negativas y la protecci&oacute;n de la privacidad en redes sociales. En este sentido, se destaca que dos de cada tres j&oacute;venes temen que se difunda informaci&oacute;n, fotos o v&iacute;deos comprometidos sin su permiso, un 66,6%, del total, siendo la principal preocupaci&oacute;n de la juventud en redes sociales. Alrededor de la mitad se preocupa por ser v&iacute;ctima de estafas o fraudes (48,7%) o por la suplantaci&oacute;n de identidad (48,1%). Por su parte, un 21,6% se ha sentido acosado en redes, con mayor incidencia mayor en las mujeres, el 26,5% que en los hombres el 16,9%. Seg&uacute;n el estudio el 20,3% de las mujeres ha vivido acoso sexual en redes, frente al 9,2% de los hombres. Pese a ello, la juventud protege en gran medida su privacidad. El 72,7% tiene perfiles privados, con todos los contenidos restringidos y solo un 6,6% declara tener perfiles totalmente p&uacute;blicos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este informe no demoniza las redes sociales, pero sí nos recuerda que su uso masivo debe ir acompañado de políticas públicas de prevención, educación digital y apoyo emocional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xabier Legarreta</span>
                                        <span>—</span> El viceconsejero de Juventud y Reto Demográfico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este informe no demoniza las redes sociales, pero s&iacute; nos recuerda que su uso masivo debe ir acompa&ntilde;ado de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de prevenci&oacute;n, educaci&oacute;n digital y apoyo emocional. Con estos datos queremos seguir construyendo una Euskadi Berria, m&aacute;s inclusiva, consciente y preparada para los retos digitales del siglo XXI&rdquo;, ha manifestado el viceconsejero Xabier Legarreta.
    </p><p class="article-text">
        A modo de conclusi&oacute;n, el informe defiende un &ldquo;uso cr&iacute;tico y responsable&rdquo; del las redes sociales entre la juventud. &ldquo;El uso de las redes sociales entre la juventud de Euskadi refleja una realidad compleja, en la que conviven oportunidades y riesgos. Si bien estas plataformas facilitan la comunicaci&oacute;n, el acceso a la informaci&oacute;n y la creaci&oacute;n de v&iacute;nculos, tambi&eacute;n plantean desaf&iacute;os relacionados con la privacidad, la exposici&oacute;n a contenidos nocivos y el impacto en la salud mental. Ante este panorama, resulta fundamental promover un uso cr&iacute;tico y responsable, reforzar la educaci&oacute;n digital y generar espacios seguros que permitan a las personas j&oacute;venes aprovechar las ventajas de la tecnolog&iacute;a minimizando sus efectos negativos&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mayoria-juventud-vasca-informa-redes-sociales-diez-detecta-bulos-seguridad_1_12774175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 20:45:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mayoría de la juventud vasca se informa en redes sociales, pero solo uno de cada diez detecta bulos con seguridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Álava,Gipuzkoa,Sociedad,Redes sociales,Redes,Jóvenes,Discriminación,Discriminación de género,Instagram,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La brecha de género en el uso de la bici: del sillín de "hombres" al acoso y la violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/brecha-genero-bici-sillin-hombres-acoso-violencia-machista_1_12737833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df08ad73-db72-491e-a0c2-f77520e38b3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La brecha de género en el uso de la bici: del sillín de &quot;hombres&quot; al acoso y la violencia machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gran mayoría de mujeres reconocen haber vivido experiencias de acoso vial cotidianamente en el contexto urbano, relacionadas con conductores de vehículos motorizados (coches, taxis, autobuses, motos) aunque también en menor medida con viandantes, patinetes y otros ciclistas</p><p class="subtitle">El terror sexual por sumisión química: cuando los casos se dan en pareja, pero se alerta en el ocio nocturno
</p></div><p class="article-text">
        A la hora de usar la bicicleta en las tres capitales vascas existe una brecha de g&eacute;nero entre hombres y mujeres. Se trata de una brecha de g&eacute;nero &ldquo;motivada por la deficiente infraestructura ciclista, la desigual socializaci&oacute;n de g&eacute;nero y los prejuicios y estereotipos que siguen acompa&ntilde;ando al uso de la bici desde la mirada androc&eacute;ntrica, as&iacute; como por las experiencias de acoso y violencia que viven las mujeres en el entorno urbano&rdquo;. As&iacute; lo concluye el estudio del Instituto Vasco de la Mujer, Emakunde,&nbsp;<a href="https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/publicaciones_bekak/es_def/adjuntos/beca_2024_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Mujeres en bici por las calles de las capitales vascas. Diagn&oacute;stico participativo con perspectiva de g&eacute;nero</strong></a>&rdquo;,&nbsp;realizado por Laura Latorre Hernando, investigadora, formadora, terapeuta narrativa y ciclista urbana, y Guillermo Vera Idoate, especialista en antropolog&iacute;a y &eacute;tica ecol&oacute;gica, y ciclista activista, a partir de entrevistas y relatos de mujeres usuarias de la bicicleta como transporte urbano.
    </p><p class="article-text">
        Tras realizar un acercamiento a las motivaciones para utilizar la bicicleta y analizar el uso del espacio urbano que hacen las mujeres ciclistas, han evaluado las diferencias entre hombres y mujeres en los materiales de las propias bicis, el autocuidado que ellas tienen para protegerse en carretera o la violencia machista que est&aacute; latente en ese al igual que en otros espacios de la sociedad. &ldquo;Cando yo empec&eacute;, no hab&iacute;a bicis para mujeres de ning&uacute;n tipo. Ni sillines para mujeres, ni espec&iacute;ficos de mujeres. Las bicis estaban dise&ntilde;adas para los se&ntilde;ores. Es muy importante, un buen sill&iacute;n y una bicicleta de tu talla. Y los cuadros de mujeres, las bicis de chicas, tienen una geometr&iacute;a un poco diferente, porque las chicas tenemos los hombros un poquito m&aacute;s estrechos, entonces el manillar es muy importante llevarlo a la anchura de los hombros, lo que t&uacute; necesites de tus hombros. Entonces la geometr&iacute;a de las bicis de chica es as&iacute;, un poquito m&aacute;s corta. Esa geometr&iacute;a es importante para ir c&oacute;moda a la hora de hacer muchos kil&oacute;metros&rdquo;, relata una de las usuarias entrevistadas. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de ellas confiesa que utiliza la bicicleta en su d&iacute;a a d&iacute;a para ir al trabajo, adem&aacute;s de por razones medioambientales, porque otros m&eacute;todos de transporte les estresan y las emociones de la bici (liberaci&oacute;n, tranquilidad o paz) no las tienen con otros m&eacute;todos de transporte. &ldquo;Es muy eficiente. O sea, vas de puerta a puerta. A m&iacute; me agobiaba meterme en el metro todos los d&iacute;as por la ma&ntilde;ana. La gente ten&iacute;a la cara gris. Y de repente empec&eacute; y es muy agradable. Llegas al trabajo de otra manera porque si vas por el bidegorri ves a gente pasear, a perritos...El contacto es muy distinto&rdquo;, reconoce otra de las entrevistadas. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres ciclistas de las tres ciudades constatan que donde existen carriles bici, estos son la primera opci&oacute;n de desplazamiento a pesar de que muchas veces relatan que no son los recorridos m&aacute;s eficaces. El uso de las calzadas compartidas con tr&aacute;fico motorizado, incluso a pesar de las medidas de calmado de tr&aacute;fico, es mucho m&aacute;s reducido por miedo y precauci&oacute;n y prefieren utilizar las aceras aun a riesgo de ser multadas o tener conflictos con peatones.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar ese miedo, las mujeres usuarias de la bici van adquiriendo estrategias, habilidades y rutinas que les permiten sentirse seguras mientras circulan por la ciudad. &ldquo;Estas estrategias son una forma de cuidarse a ellas mismas, a las dem&aacute;s personas y al entorno, ante los riesgos y peligros que supone el uso de la bici. No todas las mujeres comparten las mismas estrategias, en algunos casos son similares y en otros son de car&aacute;cter personal. En ese sentido, el uso del casco en la ciudad resulta muy minoritario al no ser obligatorio en v&iacute;as urbanas, aunque valoran su utilidad como medida de seguridad. De las mujeres participantes, alrededor de un tercio asegura usar casco en la ciudad y dos tercios no lo usa nunca&rdquo;, destaca el estudio. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres ciclistas desarrollan m&uacute;ltiples y diversas estrategias de autocuidado, evaluando cada situaci&oacute;n y tomando decisiones que minimizan el riesgo. Algunas adaptan sus horarios y las v&iacute;as utilizadas despu&eacute;s de evaluar el estado del tr&aacute;fico, mientras que a otras les ayuda conocer el camino, la confianza en s&iacute; mismas, y mantener la calma. &ldquo;En mi caso lo m&aacute;s importante es la confianza en una misma y mantener la calma. Conocer los caminos, es importante y recordar mi capacidad, para m&iacute; es como decir, a ver, que puedes hacerlo, que lo has hecho muchas veces, que controlas esto, que tienes muchos recursos. Y luego s&iacute;, mantener la calma, sobre todo cuando pasan cosas como que los coches te dicen algo, te gritan, cuando no tienen raz&oacute;n y as&iacute;, es como... Vale, ya est&aacute;, y intentar olvidarlo antes posible, porque no quiero que esto me amargue o que me afecte m&aacute;s de lo que ya ha sido&rdquo;, explica otra de las entrevistadas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los apartados del estudio recoge la violencia machista en el uso de la bicicleta entendiendo la violencia machista como estructural, sistem&aacute;tica e hist&oacute;rica, por lo que los cuerpos de las mujeres no solo viven apropiaciones individuales, sino tambi&eacute;n colectivas. &ldquo;En ese sentido, entendemos que la violencia motorizada y sexualizada que viven las ciclistas no puede estar al margen de la violencia estructural que viven por el hecho de ser le&iacute;das como mujeres. La gran mayor&iacute;a de mujeres participantes reconocen haber vivido experiencias de acoso vial cotidianamente en el contexto urbano. Fundamentalmente relacionadas con conductores y conductoras de veh&iacute;culos motorizados (coches, taxis, autobuses, motos) aunque tambi&eacute;n en menor medida con viandantes, patinetes y otros ciclistas. Con los veh&iacute;culos motorizados han vivido situaciones como: adelantamientos a alta velocidad y sin la distancia de seguridad adecuada, hostigamiento e intimidaci&oacute;n para que circulen m&aacute;s r&aacute;pido o se aparten mediante el claxon, la aproximaci&oacute;n temeraria o la aceleraci&oacute;n ruidosa del veh&iacute;culo, veh&iacute;culos que no les ceden el paso o que se saltan los sem&aacute;foros y conductores y conductoras que las increpan para que se vayan al bidegorri cuando hacen uso de la calzada&rdquo;, detalla la investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Destacan especialmente en las tres ciudades la agresividad de muchos conductores de autobuses urbanos y taxistas como protagonistas de situaciones de acoso y hostigamiento, habiendo sido responsables de atropellos y accidentes de diversa gravedad a ciclistas. Aunque es cierto que en la mayor&iacute;a de los casos, no relacionan el acoso vial directamente con el hecho de ser mujeres, sino con ser usuarias de bici. Sin embargo, algunas s&iacute; reconocen haber vivido escenas en las que el hecho de ser le&iacute;das como mujeres ha contribuido en la violencia recibida, ya sea por el tipo de insultos, las miradas, los gestos, las referencias al cuerpo o el nivel de agresividad de la interacci&oacute;n. &ldquo;La mayor agresividad o el darse permiso para cierto tipo de insultos tiene que ver con una cultura machista que entiende que los hombres pueden opinar y juzgar los comportamientos de las mujeres y que, adem&aacute;s, ellas est&aacute;n obligadas a callarse y aguantar. En muchos casos, esos hombres no se arriesgar&iacute;an a increpar de la misma forma a un hombre por el miedo a recibir diferentes formas de violencia como respuesta. En este sentido, para algunas ha sido revelador detectar que el acoso es mayor cuando van solas o con otras mujeres y disminuye cuando van acompa&ntilde;adas de hombres&rdquo;, sostiene el estudio. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de acoso hace que las mujeres piensen en c&oacute;mo vestirse por miedo a que su ropa influya en los ataques. Aunque algunas reconocen elegir la ropa por comodidad propia, est&aacute; muy presente la sensaci&oacute;n de sentirse observadas y juzgadas por la mirada masculina. Los cuerpos de las mujeres han sido y son socialmente m&aacute;s observados que los de los hombres, lo que afecta sus comportamientos, percepciones, miedos y verg&uuml;enzas. &ldquo;Por un lado s&iacute; que es cierto que cuando voy en bici siempre pienso en si voy a llevar falda, no voy a llevar falda, c&oacute;mo voy vestida. Porque s&eacute; que la gente te mira y tal. Y en ese aspecto sexualizador s&iacute; que es algo evidente, &iquest;no?, sobre todo en verano (...) o que llevas un escote y que sabes que la gente te est&aacute; mirando, igual no te est&aacute; diciendo nada pero t&uacute; ves miradas lascivas o comentarios al respecto&rdquo;, comenta una de las entrevistadas. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, para algunas la bici es un objeto que se sexualiza desde la mirada masculina tradicional, convirti&eacute;ndose en un elemento de hipervisibilidad y sobreexposici&oacute;n para las mujeres. &ldquo;La forma en que las mujeres se visten o se arreglan mientras montan en bici, sumado al movimiento corporal que supone la bici, es motivo de comentarios y juicios de car&aacute;cter sexualizado. Esta visi&oacute;n sexualizadora de la mujer en bici no es algo nuevo, es algo que acompa&ntilde;a el uso de la bici desde sus or&iacute;genes&rdquo;, recoge el informe.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo responden las mujeres -si lo hacen- a este tipo de ataques? &ldquo;En cuanto a las respuestas de las mujeres ante las situaciones vividas, consideramos que es fundamental tener presente que el hecho de que la violencia tenga efectos en la vida de las mujeres y de que el miedo condicione el uso que hacen del espacio p&uacute;blico, no quiere decir que las mujeres sean pasivas ante las experiencias que les toca vivir. Las mujeres siempre responden, tratando de influir para atenuar los efectos, modificar el entorno, prevenir o parar las situaciones de acoso o las vivencias negativas. Sus respuestas siempre tienen la intenci&oacute;n de cuidar algo valioso para ellas y de alguna manera modifican el ambiente. Todas las respuestas son valiosas en tanto formas de resistencia a la normalizaci&oacute;n de la violencia. En este sentido, las mujeres han podido compartirnos c&oacute;mo ante las situaciones de acoso y violencia relacionadas con el uso de la bici, utilizan diferentes estrategias con la intenci&oacute;n de cuidar su salud mental, f&iacute;sica y emocional: increpar, saludar, lanzar un beso, intentar hacer pedagog&iacute;a, callarse, discutir, confrontar, seguir su camino, poner cara de asco, utilizar el humor y la iron&iacute;a, ignorar, denunciar, etc&rdquo;, concluye la investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, se plantean medidas para acabar con la brecha de g&eacute;nero en el uso de la bicicleta como implementar la bicicleta en el &aacute;mbito escolar, creando calles escolares seguras permanentes que limiten el tr&aacute;fico motorizado al menos durante los horarios de entrada y salida del alumnado y posibiliten el desplazamiento en bicicleta de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os; la promoci&oacute;n de la cultura ciclista en mujeres con medidas como campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n con perspectiva feminista que colaboren en la normalizaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica ciclista entre mujeres de todas las edades y en todos los &aacute;mbitos: urbano, carretera, monta&ntilde;a; m&aacute;s sensibilizaci&oacute;n y formaci&oacute;n a conductores, ciclistas y peatones; pol&iacute;ticas p&uacute;blicas como la creaci&oacute;n de protocolos antiacoso a ciclistas que hagan efectivo el respeto a las personas ciclistas por parte de las y los conductores o medidas coercitivas, como sanciones econ&oacute;micas, para que realmente se cumpla la normativa o la creaci&oacute;n de infraestructuras como m&aacute;s bidegorris o aparcabicis entre otras. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/brecha-genero-bici-sillin-hombres-acoso-violencia-machista_1_12737833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 20:45:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La brecha de género en el uso de la bici: del sillín de "hombres" al acoso y la violencia machista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Bicicletas,mujeres,Discriminación,Discriminación de género,Acoso,Violencia machista,Machismo,Machistas,Mensajes machistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Zinemakumeak gara!', el festival de cine dirigido por mujeres cumple 30 años: "Sin rencor ni ira, pero con memoria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/zinemakumeak-gara-festival-cine-dirigido-mujeres-cumple-30-anos-rencor-ira-memoria_1_12719404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c9f807-1193-4c06-9f99-bf7805601f6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Zinemakumeak gara!&#039;, el festival de cine dirigido por mujeres cumple 30 años: &quot;Sin rencor ni ira, pero con memoria&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hemos sufrido en carne propia un cambio de paradigma cuya promesa de una arcadia cultural rica e igualitaria se ha transformado en una papilla homogénea que invisibiliza y castiga cualquier forma de disidencia", lamenta Ana Gutiérrez, directora de la muestra de cine dirigido por mujeres</p><p class="subtitle">Madres que crean y crían: ¿Cómo influye la maternidad en las obras artísticas vascas?
</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;Grupo Feminista Simone de Beauvoir&nbsp;se instituy&oacute; a mediados de los a&ntilde;os 80 como colectivo de discusi&oacute;n y elaboraci&oacute;n te&oacute;rica feminista. En 1986, y coincidiendo con las&nbsp;Segundas Jornadas Feministas de Leioa, sus fundadoras presentaron la ponencia &ldquo;Del amor y otras quimeras&rdquo; que fue el inicio de una serie de ciclos cinematogr&aacute;ficos que tuvieron lugar a partir de 1987 y que ten&iacute;an como objetivo analizar y debatir diferentes aspectos en torno a los mitos del amor rom&aacute;ntico. Animadas por la buena acogida de los ciclos cinematogr&aacute;ficos y sus resultados, una d&eacute;cada despu&eacute;s, y conscientes de la insuficiente y desigualada representaci&oacute;n y oferta de cine dirigido por mujeres en las salas comerciales,&nbsp;en 1996 decidieron organizar en Bilbao la primera muestra de cine dirigido por mujeres: Zinemakumeak gara!. As&iacute;, consiguieron hacer llegar al p&uacute;blico de Bilbao aquellas obras audiovisuales realizadas por mujeres que, por diversas razones, no ten&iacute;an cabida en los circuitos comerciales a pesar de su calidad. 
    </p><p class="article-text">
        Desde 1996, y a lo largo de toda su trayectoria, Zinemakumeak gara! ha tenido claro que sus objetivos pasaban por visibilizar y teorizar sobre el cine dirigido por mujeres a trav&eacute;s de la selecci&oacute;n de obras audiovisuales de g&eacute;neros, est&eacute;ticas y tem&aacute;ticas diversas, incluso controvertidas, entre las que han tenido cabida desde el porno feminista hasta el g&eacute;nero de terror. En la actualidad, esta diversidad de enfoques se sigue articulando tambi&eacute;n a trav&eacute;s de charlas, encuentros y otras actividades orientadas a trabajar en pos del cambio de valores, empoderamiento de las mujeres y reformulaci&oacute;n del canon cinematogr&aacute;fico, y culmina con la entrega de&nbsp;Premio Simone de Beauvoir, un galard&oacute;n con el que se han reconocido las brillantes trayectorias de directoras, guionistas, productoras, montadoras y cr&iacute;ticas de cine como&nbsp;Iciar Bolla&iacute;n,&nbsp;Bego&ntilde;a Vicario,&nbsp;Margarita Alexandre,&nbsp;Aizpea Goenaga,&nbsp;Maite Ruiz de Austri,&nbsp;&Aacute;ngeles Gonz&aacute;lez-Sinde,&nbsp;N&ugrave;ria Vidal,&nbsp;Isa Campo,&nbsp;Patricia Ferreira,&nbsp;Puy Oria,&nbsp;Julia Juaniz,&nbsp;Lola Salvador,&nbsp;Cecilia Bartolom&eacute;,&nbsp;Helena Taberna,&nbsp;S&iacute;lvia Munt&nbsp;y&nbsp;Gracia Querejeta.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de esa primera edici&oacute;n, han celebrado en un acto los aportes realizados al cine dirigido por mujeres y han hecho entrega de dos importantes galardones: el&nbsp;Premio Simone de Beauvoir, que reconoce la trayectoria de las cineastas&nbsp;Alauda Ruiz de Az&uacute;a&nbsp;y&nbsp;Mar&iacute;a Ripoll, y el&nbsp;BIHARGI Saria, que este a&ntilde;o premia a las fundadoras de la productora Al Borde Films:&nbsp;Sara Blanco P&eacute;rez,&nbsp;Marta G&oacute;mez Calder&oacute;n&nbsp;y&nbsp;Paula Iglesias Rodr&iacute;guez. &ldquo;Gracias por vuestro aliento. No ha sido f&aacute;cil llegar hasta aqu&iacute;. Han sido 30 a&ntilde;os en los que hemos trabajado sin descanso para mantener con vida un proyecto que se remonta a la ponencia 'Del amor y otras quimeras', presentada por el grupo feminista Simone de Beauvoir en 1987, en el marco de las Segundas Jornadas Feministas de Leioa. A lo largo de estas tres d&eacute;cadas hemos asistido a la agon&iacute;a del cine anal&oacute;gico y al nacimiento del cine digital. Hemos conocido el &eacute;xito y tambi&eacute;n &eacute;pocas de penuria y hemos sufrido en carne propia un cambio de paradigma cuya promesa de una arcadia cultural rica e igualitaria se ha transformado en una papilla homog&eacute;nea que invisibiliza y castiga cualquier forma de disidencia. Pero seguimos en pie por las que se fueron, por las que est&aacute;is aqu&iacute; hoy con nosotras y por las que vendr&aacute;n. Porque creemos en un proyecto que, m&aacute;s all&aacute; de sus valores intr&iacute;nsecos, es una herramienta imprescindible para difundir el principio fundamental del feminismo. Algo tan importante pero tan esquivo como la igualdad. Sin rencor y sin ira, pero con memoria parafraseando a la cineasta y Mira Nair que dec&iacute;a 'Si no contamos nuestras historias, nadie m&aacute;s lo har&aacute;', y eso es precisamente lo que nos motiva a seguir tejiendo un tapiz de relatos grandes y peque&ntilde;os, con voces que hablan de nuestro entorno o llegan de tierras lejanas, donde todos los g&eacute;neros son bienvenidos y celebramos la diferencia. Hoy abrimos este 30 cap&iacute;tulo con la certeza de que mientras haya historias por contar, miradas por descubrir y voces por escuchar Zinemakumeak gara! seguir&aacute; aqu&iacute; para apoyarnos&rdquo;, ha se&ntilde;alado la directora de Zinemakumeak gara! Ana Gutierrez. 
    </p><p class="article-text">
        Tras recibir el premio, la cineasta&nbsp;Alauda Ruiz de Az&uacute;a ha agradecido a las mujeres que est&aacute;n tras el festival lo &ldquo;pioneras que han sido&rdquo;. &ldquo;Hab&eacute;is ayudado a visibilizar, a poner la conversaci&oacute;n en la mesa, hab&eacute;is acompa&ntilde;ado a un mont&oacute;n de directoras, creo que es un trabajo incre&iacute;ble y quiero agradeceros el haber demostrado que se pueden cambiar las cosas&rdquo;, ha apuntado. Por su parte, las fundadoras de  Al Borde Films, Sara Blanco P&eacute;rez,&nbsp;Marta G&oacute;mez Calder&oacute;n&nbsp;y&nbsp;Paula Iglesias Rodr&iacute;guez han reconocido que cuando decidieron crear la productora hace diez a&ntilde;os no sab&iacute;an d&oacute;nde les iba a llevar. &ldquo;Hemos navegado cerca y lejos buscando una forma de mirar, de acercarnos a la realidad y de entender el documental en esa l&iacute;nea que une y separa de la ficci&oacute;n. Todas las personas, emociones e historias que hemos encontrado en el camino forman parte hoy de nuestras pel&iacute;culas. No hemos escogido una profesi&oacute;n f&aacute;cil, pero es verdad que reconocimientos como este nos dan energ&iacute;a e ilusi&oacute;n para seguir adelante. Recibimos el premio como un reto para seguir contando historias que humildemente intentamos que transformen la sociedad y lo conviertan en un lugar m&aacute;s seguro y m&aacute;s justo&rdquo;, han indicado. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la directora Mar&iacute;a Ripoll, ha querido dedicar el galard&oacute;n a la actriz Ver&oacute;nica Echegui, fallecida el pasado agosto. &ldquo;Me gustar&iacute;a dedic&aacute;rselo a la mujer que representa a todas estas mujeres, por su gran generosidad, su talento vital, especial y &uacute;nico. A Ver&oacute;nica Echegui. Desde que te has ido, Ver&oacute;nica, me siento hu&eacute;rfana de actriz, de mi partner creativo, de la persona m&aacute;s bonita, profunda y creativa del mundo. La mujer que hac&iacute;a llorar de risa al equipo, pero tambi&eacute;n llorar de pena cuando se iba del rodaje. Porque Vero es infinita&rdquo;, ha se&ntilde;alado visiblemente emocionada en un discurso en el que tambi&eacute;n ha reconocido las dificultades a las que ha hecho frente en la industria del cine. &ldquo;No se nace cineasta, se llega a serlo. Despu&eacute;s de mucho rodar, de muchos esfuerzos, de muchos noes, puertas cerradas, de sentirse sola ante el peligro y de mucha lucha, llevo a&ntilde;os intent&aacute;ndolo y aun as&iacute;, sigo. Ha habido mujeres que han sido mis aliadas en este camino: actrices, guionistas, productoras, ayudantes de direcci&oacute;n que sostienen el equipo y lo cuidan, creadoras de festivales donde se ve nuestro cine y, por supuesto, las mujeres que van al cine, las mujeres que sue&ntilde;an. Gracias a todas ellas, mi camino ha sido posible&rdquo;, ha concluido. 
    </p><h2 class="article-text">Una semana de pel&iacute;culas, documentales y debates</h2><p class="article-text">
        La secci&oacute;n principal del festival Zinemakumeak gara!,&nbsp;Pantalla Grande/Pantaila Handia, se desarrollar&aacute; del 28 al 31 de octubre en los cines Golem Alh&oacute;ndiga (Azkuna Zentroa) de Bilbao. Con una cuidada selecci&oacute;n de cine internacional reciente integrada por t&iacute;tulos, de riguroso estreno, que han competido recientemente en prestigiosos festivales como Cannes, Locarno, Berl&iacute;n, Seminci y Zinemaldia el p&uacute;blico podr&aacute; disfrutar de propuestas tan interesantes como&nbsp;Nuestra tierra, el esperado documental de la aclamada directora argentina&nbsp;Lucrecia Martel;&nbsp;Blue Heron, de Sophy Romvari;&nbsp;Sound of Falling, de Mascha Schilinski; o&nbsp;La chica zurda, de la taiwanesa Shih-Ching Tsou, entre otras. Adem&aacute;s, la selecci&oacute;n incluye el estreno de&nbsp;Put Your Soul on Your Hand and Walk,&nbsp;que nos har&aacute; testigos directos de los devastadores efectos del conflicto palestino a trav&eacute;s de videollamadas de la directora iaran&iacute; Sepideh Fars&iacute; con la periodista Fatma Hassona.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n se completa con una&nbsp;Sesi&oacute;n Especial&nbsp;el 30 de octubre en la Sala BBK. Se proyectar&aacute; la pel&iacute;cula&nbsp;Sorda, de Eva Libertad, que narra los desaf&iacute;os de una mujer sorda ante la maternidad. A continuaci&oacute;n, se celebrar&aacute; la mesa redonda&nbsp;&laquo;Psicolog&iacute;a, feminismo y anti capacitismo&raquo;, en colaboraci&oacute;n con el Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Bizkaia. En ella, expertas como Vicenta Alonso de la Cruz, Aitziber Uriarte e Iraia Nieto Merino dialogar&aacute;n sobre las realidades que atraviesan las mujeres con discapacidad sensorial. La&nbsp;sesi&oacute;n&nbsp;contar&aacute;&nbsp;con&nbsp;interpretaci&oacute;n en lengua de signos, reafirmando as&iacute; el compromiso de la Muestra con la inclusi&oacute;n y con el prop&oacute;sito de que en un futuro inmediato se haga transversal a todas nuestras actividades.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el&nbsp;jueves 30 de octubre, la&nbsp;Sala Bastida&nbsp;(Azkuna Zentroa) acoger&aacute; un di&aacute;logo abierto entre las docentes universitarias y expertas en&nbsp;Inteligencia Artificial&nbsp;Laura Ben&iacute;tez&nbsp;y&nbsp;Alejandra Bueno, quienes debatir&aacute;n sobre el&nbsp;sesgo&nbsp;de&nbsp;g&eacute;nero, las&nbsp;amenazas y oportunidades&nbsp;de esta&nbsp;revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, y c&oacute;mo la&nbsp;IA&nbsp;puede impactar sobre las mujeres la presencia y representaci&oacute;n de las mujeres en la creaci&oacute;n cultural. &ldquo;Con esta 30.&ordf; edici&oacute;n,&nbsp;Zinemakumeak gara! no solo celebra su consolidada trayectoria, sino que se reafirma como un espacio indispensable para la exhibici&oacute;n, el debate y el reconocimiento del cine hecho por mujeres&rdquo;,&nbsp;concluyen desde la organizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/zinemakumeak-gara-festival-cine-dirigido-mujeres-cumple-30-anos-rencor-ira-memoria_1_12719404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Oct 2025 20:46:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Cineastas,Cine,Cultura,mujeres,Igualdad,Igualdad de género,Discriminación,Discriminación de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tribunal Superior gallego prohíbe a una cadena de supermercados obligar a dependientas y cajeras a limpiar los baños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/tribunal-superior-gallego-prohibe-cadena-supermercados-obligar-dependientas-cajeras-limpiar-banos_1_12708109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a7a9bed-872f-40d7-8a68-1279be5d56ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tribunal Superior gallego prohíbe a una cadena de supermercados obligar a dependientas y cajeras a limpiar los baños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sala de lo social da la razón al sindicato CIG en su demanda contra Froiz y considera que la medida suponía una discriminación por razón de género, ya que la mayoría de empleadas son mujeres</p><p class="subtitle">Hemeroteca - “Inútil”, “no vales para nada”: 20 meses de cárcel a la encargada de un supermercado en Galicia por acoso laboral</p></div><p class="article-text">
        Las trabajadoras de la cadena de supermercados Froiz no tendr&aacute;n que seguir limpiando los ba&ntilde;os ni las zonas comunes de los establecimientos. As&iacute; lo ha decretado la sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) en una sentencia que respalda la petici&oacute;n del sindicato CIG y en la que se critica la existencia de una discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de g&eacute;nero en esa medida aplicada por la empresa.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia cita en concreto el hecho de que el personal de carnicer&iacute;a o pescader&iacute;a vaya a limpiar los ba&ntilde;os y luego retorne a su trabajo habitual sin que haya medidas preventivas especiales, con el riesgo de contaminaci&oacute;n de los alimentos. La central nacionalista destaca en un comunicado que el alto tribunal considera que esas tareas &ldquo;no tienen acomodo con lo determinado en el convenio colectivo&rdquo; para esos grupos profesionales e incide en la falta de evaluaci&oacute;n de riesgos y actividad preventiva. 
    </p><p class="article-text">
        La CIG subraya que la fundamentaci&oacute;n de la sentencia aplique la perspectiva de g&eacute;nero, ya que tiene en cuenta que la mayor parte de la plantilla de Froiz est&aacute; conformada por mujeres y, por tanto, tambi&eacute;n lo son la mayor&iacute;a de las personas trabajadoras a las que se les obliga a realizar estas tareas. Literalmente, el texto asegura que &ldquo;la decisi&oacute;n empresarial discutida, que en principio podr&iacute;a parecer neutral, supone en realidad una discriminaci&oacute;n indirecta por raz&oacute;n de sexo (art. 6.1 b) Lei 15/2022), pues afecta sin una justificaci&oacute;n suficiente a las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado recuerda que hace tiempo que la secci&oacute;n sindical de la provincia de A Coru&ntilde;a ven&iacute;a reclamando a Distribuciones Froiz que pusiese fin a una pr&aacute;ctica que afecta al personal dependiente, de caja o encargado que no ten&iacute;a entre sus funciones unas labores que &ldquo;ni siquiera eran compensadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A eso suman que el personal afectado no recibi&oacute; instrucciones concretas para saber c&oacute;mo realizar esas tareas, no se realiz&oacute; la evaluaci&oacute;n de riesgos ni tampoco existe una actividad preventiva espec&iacute;fica. Por eso, se&ntilde;alan que en julio de 2024 la Inspecci&oacute;n de Trabajo &mdash;tras otra denuncia de la CIG&mdash; ya hab&iacute;a levantado acta de sanci&oacute;n contra Froiz por infracci&oacute;n grave de la ley de prevenci&oacute;n de riesgos laborales y propuso una multa de 7.500 euros.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia a&ntilde;ade una consideraci&oacute;n sobre la dignidad del trabajo de limpieza, al entender &mdash;siempre seg&uacute;n la CIG&mdash; &ldquo;que la decisi&oacute;n empresarial es contraria a &eacute;sta porque no tiene acomodo en la regulaci&oacute;n de la moilidad funcional, no cumple con la normativa m&aacute;s b&aacute;sica de prevenci&oacute;n de riesgos y supone tambi&eacute;n una discriminaci&oacute;n indirecta por raz&oacute;n de sexo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sindicato insta a Distribuciones Froiz a acatar la resoluci&oacute;n e dejar de aplicar una movilidad funcional indebida, que incide en la divisi&oacute;n del trabajo en funci&oacute;n del g&eacute;nero &ldquo;con el &uacute;nico objetivo de incrementar las ganancias patronales al evitar tener que contratar personal para el servicio de limpieza&rdquo;. Esta redacci&oacute;n se ha puesto en contacto con la empresa para conocer su valoraci&oacute;n de la sentencia, pero no ha recibido respuesta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/tribunal-superior-gallego-prohibe-cadena-supermercados-obligar-dependientas-cajeras-limpiar-banos_1_12708109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Oct 2025 12:09:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Tribunal Superior gallego prohíbe a una cadena de supermercados obligar a dependientas y cajeras a limpiar los baños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Supermercados,Sentencias,Tribunal Superior de Justicia,Discriminación de género,Limpieza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jaizkibel denuncia agresiones a dos de sus miembros en el Alarde: "Nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-denuncia-agresiones-miembros-alarde-capitana-agredida-portal-casa_1_12672182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52d66970-b71e-4766-a24e-e989d20a41b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jaizkibel denuncia agresiones a dos de sus miembros en el Alarde: &quot;Nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nos corresponde a quienes deseamos unas fiestas igualitarias en este pueblo crear espacios de diálogo y diseñar estrategias compartidas" en un escrito en el que han apelado al alcalde de Hondarribia, a la Diputación de Gipuzkoa y al Gobierno vasco para que se respeten sus derechos</p><p class="subtitle">Las compañías contra la mujer en el Alarde de Hondarribia vuelven a plantar a la igualitaria Jaizkibel
</p></div><p class="article-text">
        Jaizkibel, la compa&ntilde;&iacute;a que defiende la participaci&oacute;n igualitaria de los hombres y las mujeres en el desfile militar que se celebra cada 8 de septiembre en Hondarribia, conocido como el Alarde, ha denunciado que dos de sus miembros sufrieron ataques tras el desfile. &ldquo;Queremos denunciar con firmeza que este a&ntilde;o nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa y que, el propio 8 de septiembre, un integrante de la compa&ntilde;&iacute;a y sus amistades sufrieron agresiones verbales y f&iacute;sicas. A todos ellos, pertenezcan a la compa&ntilde;&iacute;a que pertenezcan, queremos expresarles nuestro apoyo total, y estaremos junto a ellos en los caminos que decidan emprender&rdquo;, han anunciado en su valoraci&oacute;n de aquel d&iacute;a, realizada un mes despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que el Ayuntamiento de Hondarribia aprobara&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-decepcionada-ayuntamiento-hondarribia-siga-promoviendo-alarde-discriminatorio_1_12573317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &uacute;nico decreto que regula la organizaci&oacute;n del uso de la v&iacute;a p&uacute;blica atendiendo las peticiones de Jaizkibel por un lado y de la Asociaci&oacute;n para la Promoci&oacute;n del Patrimonio del Alarde de Hondarribia</a>/ Hondarribiko Alardearen Ondarea Sustatzeko Elkarteak (HAOSE) por el otro, para celebrar el desfile del Alarde en el mismo lugar y hora, HAOSE recurri&oacute; a la Justicia para evitar que Jaizkibel desfilara. Sin embargo, el juzgado de lo contencioso-administrativo n&uacute;mero 3 de Donostia desestim&oacute; la medida cautelar&iacute;sima solicitada por HAOSE y avalado la validez del decreto que firm&oacute; para regular el Alarde de este municipio. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, las compa&ntilde;&iacute;as que defienden un Alarde de Hondarribia en el que la participaci&oacute;n de las mujeres se reduzca a un peque&ntilde;o grupo de cantineras mientras que los soldados, hasta 5.000, solo puedan ser hombres, no se presentaron al horario establecido por el decreto municipal para evitar coincidir en el espacio con Jaizkibel. Solo un peque&ntilde;o grupo de cantineras y soldados del Alarde tradicional acudieron a la cita, desobedeciendo las directrices de la Asociaci&oacute;n para la Promoci&oacute;n del Patrimonio del Alarde de Hondarribia o en euskera Hondarribiko Alardearen Ondarea Sustatzeko Elkarteak (HAOSE).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como es sabido, ya manifestamos que el decreto emitido por el alcalde de Hondarribia no supon&iacute;a ning&uacute;n avance, y as&iacute; quisimos hac&eacute;rselo saber nuevamente en la carta que le entregamos el mismo d&iacute;a 8. El recurso judicial interpuesto por HAOSE para intentar impedir el cumplimiento del decreto del alcalde, as&iacute; como la solicitud de manifestaci&oacute;n contra el decreto realizada ese mismo d&iacute;a, nos demuestran una vez m&aacute;s que quienes, en nombre de una supuesta tradici&oacute;n, son capaces de utilizar cualquier cosa en su beneficio, no desean imaginar ni construir espacios compartidos. Bajo el amparo de la Ertzaintza, no han cumplido el decreto del alcalde, y hoy queremos recordar no solo al propio alcalde, sino tambi&eacute;n a la Diputaci&oacute;n de Gipuzkoa y al Gobierno vasco, que los sentimientos no est&aacute;n por encima de los derechos. Este 8 de septiembre han garantizado a los miembros de HAOSE la posibilidad de incumplir sus propias leyes, tanto al autorizar su manifestaci&oacute;n como al acoger su desfile&rdquo;, han criticado desde Jaizkibel. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, han lamentado que el alcalde, Igor Enparan, dijera que el decreto se cumpli&oacute; &ldquo;parcialmente&rdquo;. &ldquo;Las declaraciones del alcalde nos resultaron incre&iacute;bles. &iquest;C&oacute;mo puede decirse que el decreto se ha cumplido parcialmente cuando apenas una docena de personas se presentaron en el &Aacute;rbol de Gernika? &iquest;C&oacute;mo puede afirmarse que todas las partes hemos contribuido a reducir la tensi&oacute;n, cuando la &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a que legitim&oacute; a toda la corporaci&oacute;n municipal fue Jaizkibel, en el aurresku del d&iacute;a 7? Rechazar los espacios y los lugares de encuentro no es reducir la tensi&oacute;n; del mismo modo que esconder el polvo bajo la alfombra no equivale a limpiar la casa&rdquo;, han argumentado. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, han celebrado el haber participado por primera vez en el aurresku del d&iacute;a 7 de septiembre y han anunciado su intenci&oacute;n de &ldquo;participar en m&aacute;s espacios de este tipo&rdquo;, como por ejemplo en el homenaje a los fallecidos que se celebra el 10 de septiembre. &ldquo;Estamos orgullosas de la actitud mostrada por las integrantes de Jaizkibel Konpainia: firmeza, respeto y dignidad. En este sentido, queremos expresar nuestro m&aacute;s sincero agradecimiento a todas las personas que vinieron a apoyar a nuestra compa&ntilde;&iacute;a, as&iacute; como a quienes, con sus irrintzis, alegraron nuestro camino&rdquo;, han asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o desde Jaizkibel han querido recaudar fondos para Palestina y denunciar el genocidio a trav&eacute;s de la venta de kifuyas que despu&eacute;s tanto los miembros de la compa&ntilde;&iacute;a como el resto de ciudadanos de Hondarribia portaron. Con ello han recaudado un total de 12.000 euros que ser&aacute;n destinados al pueblo palestino. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, desde la compa&ntilde;&iacute;a, tras difundir un v&iacute;deo recopilatorio de lo que fue el pasado 8 de septiembre, han insistido en seguir trabajando para lograr una igualdad real en sus fiestas. &ldquo;Ya nos hemos puesto a trabajar en la asamblea, y adem&aacute;s de dise&ntilde;ar la estrategia para los pr&oacute;ximos meses, hemos repartido distintas tareas internas. Por un lado, nos pondremos de nuevo a dibujar la hoja de ruta hacia una soluci&oacute;n, partiendo de un diagn&oacute;stico del pueblo e identificando las diferentes estrategias que podemos asumir de cara al futuro. Adem&aacute;s, creemos que, por encima de HAOSE &mdash;que no reconoce ni acepta a nuestra compa&ntilde;&iacute;a ni al Gobierno municipal de Hondarribia&mdash;, nos corresponde a quienes deseamos unas fiestas igualitarias en este pueblo crear espacios de di&aacute;logo y dise&ntilde;ar estrategias compartidas. Sin quedarnos esperando, nos encontrar&eacute;is trabajando en los pr&oacute;ximos meses. Tenemos claro que el tiempo de la convivencia est&aacute; terminando y que se abre el tiempo de los derechos. Esa es la base de nuestro camino&rdquo;, han concluido. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">&ldquo;No se reconoce la legitimidad del Ayuntamiento&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Por su parte, desde el Ayuntamiento de Hondarribia han valorado que durante todo el a&ntilde;o se ha hecho &ldquo;un esfuerzo para garantizar la convivencia y el respeto a los derechos fundamentales, y las decisiones adoptadas en este sentido han tra&iacute;do avances&rdquo;. &ldquo;De hecho, en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os se han producido m&aacute;s cambios que entre 1996 y 2023&rdquo;, han subrayado. En este contexto, desde el Consistorio han indicado que el pasado 7 de septiembre, por primera vez, una representaci&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a Jaizkibel estuvo presente en la Salve y en el posterior Saludo que la Corporaci&oacute;n Municipal ofrece a la ciudadan&iacute;a, &ldquo;ejerciendo un derecho del que dispone cualquier otro agente&rdquo;. &ldquo;Consideramos ejemplar el comportamiento de la gran mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a en ese acto, ya que prevalecieron las actitudes de respeto frente a una minor&iacute;a&rdquo;, han aplaudido fuentes municipales. 
    </p><p class="article-text">
        A ello han a&ntilde;adido que el 8 de septiembre, la compa&ntilde;&iacute;a Jaizkibel desfil&oacute; en el Alarde &ldquo;cumpliendo el decreto de Alcald&iacute;a&rdquo;. Tras agradecer &ldquo;la actitud de esta compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, las mismas fuentes han considerado &ldquo;un paso&rdquo; que las representaciones del resto de compa&ntilde;&iacute;as &ldquo;compartieran con normalidad espacio y horario con las de Jaizkibel en distintos puntos de la ciudad, as&iacute; como la realizaci&oacute;n conjunta de la bajada de Zapatero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el Ayuntamiento tambi&eacute;n ha indicado ser &ldquo;consciente de que algunos derechos fundamentales siguen sin cumplirse, situando al Alarde, que es patrimonio com&uacute;n, en el centro del conflicto y ha reconocido que desde HAOSE se hacen caso omiso a los decretos municipales. &rdquo;Una vez m&aacute;s se ha visto que no se reconoce la legitimidad del Ayuntamiento, y prueba de ello son los permisos de manifestaci&oacute;n que pidieron los jefes de las compa&ntilde;&iacute;as de HAOSE en el Departamento de Seguridad para reunirse en cuatro puntos del municipio en la madrugada del 8 de septiembre, antes de formarse en el &Aacute;rbol de Gernika. El Ayuntamiento no ceder&aacute; y seguir&aacute; firme en la tarea de garantizar la convivencia y el respeto a los derechos fundamentales en Hondarribia&ldquo;, han apuntado desde el Consistorio, tras asegurar que han comenzado a &rdquo;abrir nuevos caminos de di&aacute;logo, basados en la conversaci&oacute;n&ldquo; y que &rdquo;solo con una voluntad sincera ser&aacute; posible construir una Hondarribia basada en el respeto y la igualdad&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-denuncia-agresiones-miembros-alarde-capitana-agredida-portal-casa_1_12672182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Oct 2025 19:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jaizkibel denuncia agresiones a dos de sus miembros en el Alarde: "Nuestra capitana fue agredida en el portal de su casa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Igualdad,Igualdad de género,Discriminación,Discriminación de género,Desigualdad de género,Fiestas,Fiestas patronales,Fiestas populares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No me hagas sentir mal por las cosas que me gustan”: por qué seguimos penalizando el entusiasmo femenino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-hagas-sentir-mal-cosas-gustan-seguimos-penalizando-entusiasmo-femenino_1_12592424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f49b030-2891-4a7a-8df0-02f1ea0f9cd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No me hagas sentir mal por las cosas que me gustan”: por qué seguimos penalizando el entusiasmo femenino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cultura ha convertido la intensidad femenina en un estigma. Desde el Romanticismo hasta la era de las redes, el entusiasmo de las mujeres ha sido leído como exceso. Pero quizá la pregunta no sea si ellas son demasiado, sino si el canon que las mide sigue siendo demasiado estrecho</p><p class="subtitle">El verano en que me enamoré de 'El verano en que me enamoré': el eterno retorno del amor romántico</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas, se viraliz&oacute; un clip de un programa de citas en el que Ryley, una joven de 24 a&ntilde;os, se presentaba ante un grupo de chicos enumerando con entusiasmo sus gustos y aquello que buscaba en una pareja: &ldquo;Honestamente, me apunto a cualquier aventura. Estoy muy emocionada porque este verano voy a bucear en Australia, empec&eacute; a esquiar hace dos a&ntilde;os y me encanta cualquier fiesta tem&aacute;tica. Esas son mis cosas favoritas, y busco a alguien que quiera ser mi compa&ntilde;ero de aventuras y en quien pueda confiar&rdquo;.&nbsp;El v&iacute;deo mostraba c&oacute;mo los j&oacute;venes se re&iacute;an (<a href="https://x.com/FearedBuck/status/1955635262169723144" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparentemente en su cara</a>) y, m&aacute;s tarde, ninguno mostraba inter&eacute;s en conocerla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s se supo que el clip pertenec&iacute;a a <em>The Altar,</em> un show de citas para j&oacute;venes mormones que buscan casarse. Y que, a diferencia de lo que suger&iacute;a el clip editado, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WDNQ7MpKPDI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cortina separaba a chicos y chicas</a>, de modo que Ryley no pod&iacute;a ver las risas de sus compa&ntilde;eros. Sin embargo, lo interesante no fue la omisi&oacute;n de la cortina en el montaje, sino la disputa social que desat&oacute; en Internet: muchos hombres perciben a las mujeres que se muestran entusiastas con la vida y con aquello que disfrutan como &ldquo;excesivas&rdquo;. Pero, &iquest;de d&oacute;nde surge esta reticencia hacia el entusiasmo femenino? &iquest;Por qu&eacute; sigue vigente? Y, &iquest;cu&aacute;les son sus consecuencias?
    </p><h2 class="article-text">Una norma cultural vigente con ra&iacute;ces profundas&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La nueva serie de <a href="https://www.eldiario.es/temas/lena-dunham/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lena Dunham</a>, <em>Too Much, </em>es un claro<em> </em>ejemplo del rechazo que genera el entusiasmo femenino. En ella encontramos a Jessica, una treinta&ntilde;era neoyorquina adicta al trabajo, que acaba de salir de una relaci&oacute;n que cre&iacute;a que durar&iacute;a para siempre. En uno de los <em>flashbacks </em>que nos muestran con su expareja, vemos que Jessica escucha emocionada una canci&oacute;n de Miley Cyrus, a lo que &eacute;l le responde que &ldquo;eso no es m&uacute;sica de verdad&rdquo;. Ella, sin embargo, replica: &ldquo;No me hagas sentir mal por las cosas que me gustan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa frase &ldquo;resume a la perfecci&oacute;n el miedo cultural a que lo que gusta a las mujeres sea considerado irrelevante o vergonzoso&rdquo;, explica la investigadora cultural y activista feminista Amaia Carreira. Frente a la reproducci&oacute;n de estereotipos da&ntilde;inos en el &aacute;mbito cultural, numerosas espectadoras se han visto reflejadas en esta protagonista, a la que siempre se le ha mirado mal por ser &ldquo;demasiado&rdquo;. Algo que la serie recoge y subvierte cuando Jessica responde que quiz&aacute;, quien le acusa de &ldquo;ser demasiado&rdquo;, simplemente &ldquo;no es suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja est&aacute; en que <em>Too Much</em> es, en s&iacute; mismo, uno de esos productos culturales que, desde una mirada hegem&oacute;nica, rara vez se toman en serio porque se perciben como &ldquo;cosas de chicas&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/era/justicia-girls-recuperar-serie-retrato-suenos-rotos-generacion_1_12280638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo mismo le ocurri&oacute; a su creadora, Lena Dunham</a>, convertida en una figura inc&oacute;moda dentro del canon audiovisual: admirada por haber dado voz a toda una generaci&oacute;n con <em>Girls</em>, pero al mismo tiempo denostada y ninguneada por un sector cr&iacute;tico que la redujo a objeto fr&iacute;volo y superficial.
    </p><p class="article-text">
        El acierto de Dunham en <em>Too Much</em> es que recoge una experiencia que no se limita solo a la ficci&oacute;n, sino que la han vivido muchas mujeres de primera mano en la vida real. Entre ellas Claudia (nombre ficticio). Esta actriz y dramaturga de 29 a&ntilde;os recuerda c&oacute;mo un viaje con amigos a Burdeos al inicio de su veintena que deber&iacute;a haber sido inolvidable, termin&oacute; empa&ntilde;ado por la burla de sus acompa&ntilde;antes: &ldquo;Era de las primeras veces que viajaba con amigos, la ciudad era preciosa, hac&iacute;amos planes estupendos, y yo estaba risue&ntilde;a, alegre, con ganas de todo. Pero enseguida empezaron a lanzarme miradas y comentarios diciendo que 'me relajara', que era 'una pesada' y que 'no era para tanto'&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde las &#039;boybands&#039;, pasando por Taylor Swift o las comedias románticas, todo aquello marcado socialmente como “femenino”, o que moviliza y apasiona a un gran número de mujeres se trivializa o ridiculiza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa superioridad que se manifiesta a trav&eacute;s de la apat&iacute;a y la indiferencia no solo desacredita el propio entusiasmo, sino tambi&eacute;n los objetos de ese entusiasmo. Y aqu&iacute; es donde entra en juego otro factor clave: el desprecio hacia aquello que se etiqueta como &ldquo;cosas de chicas&rdquo;. Esa mirada de condescendencia hacia las mujeres que sienten &ldquo;demasiado&rdquo; se traslada, adem&aacute;s, a todo lo que les gusta. Desde las <em>boybands</em>, pasando por Taylor Swift o las comedias rom&aacute;nticas, todo aquello marcado socialmente como &ldquo;femenino&rdquo;, o que moviliza y apasiona a un gran n&uacute;mero de mujeres se trivializa o ridiculiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carreira afirma que todo este rechazo nos muestra c&oacute;mo &ldquo;siguen vigentes normas culturales muy restrictivas sobre c&oacute;mo &rdquo;debe&ldquo; ser una mujer: moderada, discreta y nunca excesiva&rdquo;. El hecho de que a una mujer entusiasmada se la tilde de infantil, superficial, hist&eacute;rica o exagerada funciona como &ldquo;un recordatorio de los l&iacute;mites sociales: todav&iacute;a se espera que las mujeres sean contenidas y que no ocupen demasiado espacio, ni emocional ni simb&oacute;lico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca un fen&oacute;meno contempor&aacute;neo, la sospecha hacia el entusiasmo femenino tiene ra&iacute;ces muy profundas. En el Romanticismo, el entusiasmo pas&oacute; de ser un privilegio del &ldquo;genio&rdquo; &mdash;figura culturalmente construida y asociada a lo masculino&mdash; a convertirse en un estigma cuando se vinculaba a las mujeres. Como recuerda la profesora e investigadora Rachel Isom en su tesis <a href="https://cdr.lib.unc.edu/concern/dissertations/qr46r518r" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Female Enthusiast: Nineteenth-Century Women and the Poetics of Inspiration</em></a>, a finales del siglo XVIII ser llamada &ldquo;entusiasta&rdquo; equival&iacute;a a ser acusada de sentir &ldquo;de forma descontrolada y poco respetable&rdquo;, reforzando estereotipos de histeria e hipersensibilidad. Mientras los hombres se apropiaban del entusiasmo como marca de genialidad, en ellas era ridiculizado como exceso.
    </p><h2 class="article-text">La socializaci&oacute;n del entusiasmo</h2><p class="article-text">
        El rechazo al entusiasmo femenino no surge de manera espont&aacute;nea, sino que se aprende desde la infancia y se transmite en la socializaci&oacute;n. Un ejemplo claro lo cuenta Patricia, de 24 a&ntilde;os y artista visual, que recientemente acompa&ntilde;&oacute; a una amiga y a su hija adolescente a un concierto. Justo antes de entrar al recinto, la banda pas&oacute; por delante y muchos adolescentes comenzaron a gritar euf&oacute;ricos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo a madres y padres avergonzados, mandando callar a sus hijos, que al final terminaron reprimiendo la emoci&oacute;n. Para mi sorpresa, la hija de mi amiga tambi&eacute;n imit&oacute; esa verg&uuml;enza y acab&oacute; call&aacute;ndose. Entonces su madre le dijo que siguiera gritando, que la ilusi&oacute;n no era algo que debiera silenciarse. Me qued&oacute; muy grabada esa reacci&oacute;n: la chica volvi&oacute; a entusiasmarse como si se tratara de algo prohibido para ella y, de repente, recuperara el permiso para expresarlo.&rdquo; Esto es algo que tambi&eacute;n presenci&oacute; Fiorella, de 27 a&ntilde;os, que trabajaba en una consultor&iacute;a cerca del Bernab&eacute;u cuando se celebraron los conciertos de Taylor Swift y, cada poco tiempo, escuchaba a personas adultas llamando &ldquo;rid&iacute;culas&rdquo; a las fans que hac&iacute;an cola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto demuestra c&oacute;mo el entusiasmo por aquellos &ldquo;objetos feminizados&rdquo;&nbsp;&mdash;en este caso, musicales&mdash; busca reprimirse de forma temprana, y, con ello, a quienes lo expresan. Esa regulaci&oacute;n, que no solo imponen los dem&aacute;s, sino que termina interioriz&aacute;ndose, solo tiene cabida con determinadas pasiones. Carreira recuerda que, cuando los hombres muestran pasiones colectivas &mdash;la m&aacute;s com&uacute;n, el f&uacute;tbol&mdash;, &ldquo;esa intensidad se percibe como leg&iacute;tima o incluso admirable&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta polaridad sobre aquello que puede ser celebrado y lo que no, la vivi&oacute; Lua, publicista de 27 a&ntilde;os, con su exnovio de la adolescencia. Ella reconoce &mdash;con orgullo&mdash; su &ldquo;intensidad&rdquo; cuando se ilusiona con el lanzamiento de una pel&iacute;cula, una canci&oacute;n o un fen&oacute;meno fan. Sin embargo, cuando se mostraba de esa forma en su presencia &mdash;al igual que la protagonista de <em>Too Much</em>&mdash;, este &ldquo;la ridiculizaba&rdquo; y ella terminaba &ldquo;justific&aacute;ndolo&rdquo;, asumiendo que sus cosas eran &ldquo;menos v&aacute;lidas&rdquo;. Lua cuenta c&oacute;mo &eacute;l tambi&eacute;n era &ldquo;fan&aacute;tico de cosas como el f&uacute;tbol, grupos de m&uacute;sica o videojuegos&rdquo;, pero su experiencia s&iacute; estaba socialmente validada.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La masculinidad siempre funciona en esa doble dirección de prescribir cómo tienen que ser otras identidades y realidades, pero también como un reflejo, un retorno de inseguridad y terror: ¿seré lo suficientemente hombre?
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iván Gombel</span>
                                        <span>—</span> Historiador y Doctor en Estudios de Género
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Iv&aacute;n Gombel, historiador y Doctor en Estudios de G&eacute;nero,&nbsp;explica que esta incomodidad masculina hacia el entusiasmo femenino cumple un doble papel. Por un lado, funciona como un recordatorio de lo que se espera del ideal femenino tradicional: moderaci&oacute;n, discreci&oacute;n y pasividad. Y, por otro, refleja una inseguridad: cuando una mujer se muestra activa y entusiasta, muchos hombres sienten que su propia masculinidad queda en entredicho. &ldquo;La masculinidad siempre funciona en esa doble direcci&oacute;n de prescribir c&oacute;mo tienen que ser otras identidades y realidades, pero tambi&eacute;n como un reflejo, un retorno de inseguridad y terror: &iquest;ser&eacute; lo suficientemente hombre?&rdquo;, explica Gombel.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica termina afectando a los propios v&iacute;nculos sexoafectivos entre hombres y mujeres. De hecho, se conecta con lo que algunos analistas han denominado la &ldquo;epidemia de la soledad masculina&rdquo;: el creciente aislamiento social y emocional de muchos hombres en sociedades contempor&aacute;neas. Para Gombel, sin embargo, hablar de &ldquo;epidemia&rdquo; puede ser enga&ntilde;oso: &ldquo;Los hombres se enfrentan a la dificultad para establecer v&iacute;nculos profundos, cuidados, no instrumentales, amistades no sexocentradas, de ser capaces de pedir ayuda y ser vulnerables, de tomar acci&oacute;n frente a la violencia patriarcal, etc. Pero, todo ello, no son consecuencias de una epidemia &mdash;aunque sea lenguaje metaf&oacute;rico&mdash;, sino fruto de la estructura patriarcal en la que vivimos. Algo que acaba invisibilizado bajo ese t&eacute;rmino&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del trabajo a la familia</h2><p class="article-text">
        La penalizaci&oacute;n del entusiasmo femenino no se limita a lo cultural o los v&iacute;nculos sexoafectivos. Tambi&eacute;n atraviesa espacios como el laboral y el familiar. En el trabajo, &ldquo;una mujer demasiado entusiasta puede ser percibida como poco seria; una demasiado ambiciosa, como agresiva; una demasiado expresiva, como poco profesional. Lo que en un hombre se interpreta como pasi&oacute;n o liderazgo, en una mujer se penaliza como exceso&rdquo;, asegura Carreira.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una mujer demasiado entusiasta puede ser percibida como poco seria; una demasiado ambiciosa, como agresiva; una demasiado expresiva, como poco profesional. Lo que en un hombre se interpreta como pasión o liderazgo, en una mujer se penaliza como exceso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amaia Carreira</span>
                                        <span>—</span> Investigadora cultural y activista feminista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un ejemplo claro es el de Laura (nombre ficticio), de 29 a&ntilde;os, que trabajaba como comunicadora en una agencia creativa de Madrid. &ldquo;Mi exjefe me dec&iacute;a a menudo que era&nbsp;'demasiado creativa' y que siempre intentaba reinventar las tareas en lugar de ce&ntilde;irme al <em>briefing</em> del cliente. Lleg&oacute; a pedirme que 'bajara un poco mi entusiasmo'&rdquo;. Ella lo intent&oacute;: &ldquo;Rebaj&eacute; mi intensidad, intent&eacute; limitarme a hacer solo lo que se ped&iacute;a&hellip; &iquest;El resultado? Acab&oacute; despidi&eacute;ndome porque, seg&uacute;n &eacute;l, ya no era lo suficientemente proactiva y hab&iacute;a 'bajado mi rendimiento'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma din&aacute;mica aparece tambi&eacute;n en el &aacute;mbito familiar. Natalia, historiadora y mujer autista de 29 a&ntilde;os, cuenta que a menudo la han hecho sentir &ldquo;muy pesada&rdquo; cuando habla de lo que le apasiona. &ldquo;En mi familia todos son de ciencias y yo soy la &uacute;nica de letras. Un d&iacute;a estaba contando curiosidades sobre la endogamia entre los Habsburgo y los Borbones &mdash;uno de mis temas favoritos&mdash; y mi hermana acab&oacute; levant&aacute;ndose de la mesa con un 'ay, no puedo'. Desde entonces, a veces hasta le pido a mi madre que me corte cuando empiezo a hablar, porque siento que molesto&rdquo;. Reconoce que su forma de pensar 'salta r&aacute;pido de un tema a otro', lo que puede resultar dif&iacute;cil de seguir para quien escucha, y que por eso termina censur&aacute;ndose a s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, la penalizaci&oacute;n del entusiasmo femenino se suma a la incomprensi&oacute;n de la neurodiversidad. Tatiana Luis, fundadora de Autismo en Positivo, explica que &ldquo;cuando una persona neurodivergente expresa entusiasmo, suele ser percibido como desproporcionado, extra&ntilde;o o, incluso, molesto, mientras que en una persona neurot&iacute;pica se puede ver como pasi&oacute;n o autenticidad&rdquo;. El sesgo, a&ntilde;ade, se intensifica en las mujeres: &ldquo;Cuando un hombre autista se apasiona por un tema, se le reconoce como especialista o friki simp&aacute;tico. Pero si es una mujer, se la tacha de intensa, cansina o excesiva. El cruce entre g&eacute;nero y neurodivergencia genera un doble castigo: por no encajar en el molde de &rdquo;mujer apropiada&ldquo; y por no encajar en las normas de &rdquo;comportamiento neurot&iacute;pico&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estigma hacia el entusiasmo femenino revela, por lo tanto, hasta qu&eacute; punto seguimos atrapados en moldes estrechos: lo que se celebra en unos, se reprime en otras. Y cuando a esa diferencia se suma la neurodiversidad, la penalizaci&oacute;n se duplica. Sin embargo, cada vez que una mujer defiende su derecho a emocionarse, a apasionarse o a vivir intensamente, est&aacute; ampliando el espacio de lo posible. Y, tal vez, el futuro pase por hacer del entusiasmo un aut&eacute;ntico acto de resistencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-hagas-sentir-mal-cosas-gustan-seguimos-penalizando-entusiasmo-femenino_1_12592424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Sep 2025 20:39:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No me hagas sentir mal por las cosas que me gustan”: por qué seguimos penalizando el entusiasmo femenino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series de televisión,Series,Cultura,Discriminación de género,Igualdad,Mujer,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El "apartheid de género" de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: "Hemos perdido nuestra identidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/apartheid-genero-talibanes-contado-cuatro-mujeres-afganas-hemos-perdido-identidad_1_12617100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17882231-39bb-41d6-a513-56f1ce468669_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &quot;apartheid de género&quot; de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: &quot;Hemos perdido nuestra identidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sunita Nasir, Safia Jan Mohammad, Khadija Amin y Fariba Quraishi huyeron de Afganistán tras la llegada al poder de los talibanes. Ahora están en España como refugiadas </p></div><p class="article-text">
        A las 9:00 de la ma&ntilde;ana del 15 de agosto de 2021 Khadija Amin se encontraba, un d&iacute;a m&aacute;s, en los estudios del canal nacional de noticias afgano en Kabul presentando el informativo matinal. &ldquo;Ese d&iacute;a justo coment&eacute; con algunas compa&ntilde;eras que llegar&iacute;a el d&iacute;a en que no tendr&iacute;amos que hacer el informativo con pa&ntilde;uelo. No sab&iacute;amos que tres horas despu&eacute;s ser&iacute;amos expulsadas de nuestro trabajo&rdquo;. Ese mismo d&iacute;a los talibanes entraron en Kabul y se hicieron con el poder en Afganist&aacute;n. &ldquo;Estaba haciendo un reportaje en la calle y cuando quise volver a la redacci&oacute;n ya no me dejaron entrar&rdquo;, rememora. Como ella, millones de mujeres afganas han visto desaparecer sus derechos en ese pa&iacute;s. Cuatro de ellas han analizado en una jornada organizada por la Universidad P&uacute;blica de Navarra la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n, que definen como un &ldquo;apartheid de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Khadija Amin no se resign&oacute; y luch&oacute; por sus derechos, al igual que hab&iacute;a hecho a&ntilde;os antes para poder estudiar Periodismo en la Universidad. Casada a trav&eacute;s de un matrimonio forzado por su familia con un hombre que la maltrataba decidi&oacute; divorciarse aunque ello supusiera perder la custodia de sus hijos. Entr&oacute; a la Universidad y pocos a&ntilde;os despu&eacute;s ya trabajaba en la televisi&oacute;n nacional. &ldquo;Siempre fui una mujer que luch&oacute; por sus derechos&rdquo;, sostiene. Pero tras enfrentarse a los talibanes para recuperar su puesto de trabajo y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/khadija-amin-presentadora-afgana-television-refugiada-espana-kabul-matarian-no-callar-crimenes-talibanes_1_8396478.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser entrevistada en varios medios de comunicaci&oacute;n internacionales</a> fue amenazada de muerte. &ldquo;Decid&iacute; que ten&iacute;a que irme del pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de contactos logr&oacute; una plaza en un avi&oacute;n con destino a Espa&ntilde;a. Lleg&oacute; al aeropuerto de Torrej&oacute;n de Ardoz (Madrid) a finales de agosto del 2021. Ahora trabaja para que la lucha por los derechos en Afganist&aacute;n no caiga en el olvido, para lo que reclama una mayor atenci&oacute;n medi&aacute;tica. &ldquo;No podemos dejar que se normalice lo que hacen los talibanes, Afganist&aacute;n antes no era as&iacute;, ahora las mujeres no pueden vivir libremente&rdquo;, lamenta.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1427763012686041090?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Esa misma lucha la est&aacute; librando tambi&eacute;n Safia Jan Mohammad, jueza en el Tribunal Supremo de Afganist&aacute;n refugiada en Pamplona. Como magistrada lider&oacute; en 2016 la creaci&oacute;n del tribunal de violencia contra la mujer de Kabul, un gran avance para un pa&iacute;s en el que la violencia machista estaba normalizada. &ldquo;Era com&uacute;n que la familia del agresor ofreciera a su hija, obviamente sin su consentimiento, a la familia de la v&iacute;ctima para evitar as&iacute; una venganza&rdquo;. La creaci&oacute;n de ese juzgado, explica, llev&oacute; a las mujeres a tener m&aacute;s &ldquo;valent&iacute;a&rdquo; y &ldquo;confianza&rdquo; en la ley. As&iacute;, muchas se animaban a denunciar la violencia que sufr&iacute;an a pesar de que en muchas ocasiones ello supusiera enfrentarse a su propia familia. Para ello se habilitaron recursos de acogida para mujeres denunciantes. &ldquo;Llegamos a trabajar en 15 casos diferentes por d&iacute;a&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todos estaban de acuerdo. &ldquo;Muchos de los hombres que condenamos eran gente de poder en la sociedad y trataron de usarlo para no ser castigados. Tambi&eacute;n hab&iacute;a talibanes&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;a que ir con seguridad al trabajo, empez&oacute; a haber atentados contra jueces y contra nuestra independencia&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada al poder de los talibanes todo desapareci&oacute;. &ldquo;Abrieron las puertas de las c&aacute;rceles donde estaban sus amigos y cerraron las de todos los progresos de las mujeres. Destruyeron las casas de protecci&oacute;n para mujeres y ahora las hay incluso que aceptan ir a la c&aacute;rcel porque se sienten m&aacute;s seguras all&iacute; que en sus propias casas&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        En los cuatro a&ntilde;os que los talibanes llevan en el poder los casos de violencia contra las mujeres se han disparado. Tambi&eacute;n los suicidios de aquellas que no aguantan m&aacute;s. &ldquo;Los talibanes han instaurado su ley, una interpretaci&oacute;n err&oacute;nea del islam&rdquo;, lamenta Safia Jan Mohammad, que cuenta que ahora si una mujer quiere denunciar tiene que ir al juzgado acompa&ntilde;ada de su marido. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo van a denunciar a su marido si tienen que ir con &eacute;l al juzgado? Un hombre puede pegar a su mujer en la calle sin que nadie le diga nada, si la denuncia por adulterio a ella la van a lapidar sin que pueda defenderse. Esta es la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Safia Jan Mohammad logr&oacute; escapar a Turqu&iacute;a, donde vivi&oacute; con su marido y sus hijos durante seis meses &ldquo;de manera muy precaria&rdquo;. Finalmente, en 2022 logr&oacute; llegar a Espa&ntilde;a y ahora est&aacute; ya asentada en Pamplona, si bien lamenta las dificultades que como refugiada tiene para encontrar un trabajo. &ldquo;Quiero trabajar, no quiero ser una carga para el Estado, pero por desgracia no podemos acceder a determinados trabajos por problemas con la convalidaci&oacute;n de los t&iacute;tulos universitarios&rdquo;, lamenta. Tambi&eacute;n ha encontrado barreras para acceder a una vivienda. &ldquo;Nos preguntan de d&oacute;nde somos y cuando decimos que de Afganist&aacute;n buscan en internet para ver d&oacute;nde est&aacute; y se encuentran noticias de los talibanes y creen que todos somos as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a llevar ya tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a no olvida sus ra&iacute;ces ni tampoco a sus compa&ntilde;eros de trabajo. Cuenta que muchos han sido expulsados por los talibanes y que otros han logrado huir como refugiados. &ldquo;Los talibanes que salieron de la c&aacute;rcel tienen ganas de venganza contra los jueces que les condenaron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De 4 millones de ni&ntilde;as escolarizadas a tener prohibida la educaci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es magistrada Fariba Quraishi, quien durante a&ntilde;os ejerci&oacute; como jueza en tribunales de familia y de violencia contra la mujer. Recuerda el 15 de agosto de 2021 como el &ldquo;d&iacute;a negro&rdquo; en el que todos los avances logrados durante d&eacute;cadas se &ldquo;vinieron abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo he perdido mi identidad despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os de estudios y a&ntilde;os trabajando de jueza. Como mujer feminista me han expulsado del trabajo y me han obligado a refugiarme en otro pa&iacute;s. No me atrevo a hablar con mi familia en Afganist&aacute;n porque me da pena decirles que mi hija est&aacute; yendo a una escuela en Espa&ntilde;a mientras ellas est&aacute;n all&iacute; sin derechos. Sigo sufriendo porque veo a las mujeres en mi pa&iacute;s y aunque yo viva aqu&iacute; mi sufrimiento est&aacute; en Afganist&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la presidenta de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Afganas en Espa&ntilde;a (AME), Sunita Nasir, en 2021, antes de la llegada del r&eacute;gimen talib&aacute;n hab&iacute;a escolarizadas en Afganist&aacute;n m&aacute;s de 4 millones de ni&ntilde;as. &ldquo;Ahora la educaci&oacute;n secundaria y la universitaria est&aacute; prohibida para ellas&rdquo;, apunta. Tambi&eacute;n lo est&aacute; acceder a un puesto de trabajo o incluso el moverse con libertad si no es bajo la tutela masculina. &ldquo;El r&eacute;gimen busca silenciar a las mujeres por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, todas ellas reclaman que no se normalice el r&eacute;gimen de los talibanes y que se mantenga la atenci&oacute;n medi&aacute;tica en Afganist&aacute;n. &ldquo;El mundo no puede quedarse callado&rdquo;, concluyen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Saiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/apartheid-genero-talibanes-contado-cuatro-mujeres-afganas-hemos-perdido-identidad_1_12617100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 19:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El "apartheid de género" de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: "Hemos perdido nuestra identidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Apartheid,Discriminación de género,Desigualdad de género,Violencia de género,Talibanes,Navarra,Pamplona,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las compañías contra la mujer en el Alarde de Hondarribia vuelven a plantar a la igualitaria Jaizkibel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/companias-mujer-alarde-hondarribia-vuelven-plantar-igualitaria-jaizkibel_1_12585641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85e5fd3f-dae4-4d40-b33f-20b28492571c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las compañías contra la mujer en el Alarde de Hondarribia vuelven a plantar a la igualitaria Jaizkibel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El recorrido para Jaizkibel ha comenzado a las 08.00 horas tras pasar por el Árbol de Gernika, donde se esperaba al resto de compañías que no han aparecido y no se han producido incidentes, aunque varias personas se han dado la vuelta en señal de protesta por la participación de las mujeres</p><p class="subtitle">El Alarde discriminatorio de Hondarribia recurre a la Justicia para que Jaizkibel no desfile y el tribunal no le da la razón
</p></div><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s las compa&ntilde;&iacute;as del Alarde de Hondarribia, en el que la participaci&oacute;n de las mujeres se reduce a un reducido grupo de cantineras mientras que los soldados, hasta 5.000, solo pueden ser hombres no se ha presentado al horario establecido por el decreto municipal para evitar coincidir en el espacio con Jaizkibel, la compa&ntilde;&iacute;a que defiende la participaci&oacute;n igualitaria de los hombres y las mujeres en el desfile militar que se celebra cada 8 de septiembre. Solo un peque&ntilde;o grupo de cantineras y soldados del Alarde tradicional han acudido a la cita, desobedeciendo las directrices de la Asociaci&oacute;n para la Promoci&oacute;n del Patrimonio del Alarde de Hondarribia o en euskera Hondarribiko Alardearen Ondarea Sustatzeko Elkarteak (HAOSE). 
    </p><p class="article-text">
        El recorrido, que para Jaizkibel ha comenzado a las 08.00 horas tras concentrarse en el &Aacute;rbol de Gernika, donde tambi&eacute;n se esperaba al resto de compa&ntilde;&iacute;as, se ha realizado sin los incidentes de a&ntilde;os anteriores, en los que al paso de Jaizkibel personas en contra de la participaci&oacute;n de la mujer mostraban pl&aacute;sticos negros o carteles con mensajes como &ldquo;Betiko Alardea&rdquo; (&ldquo;El Alarde de siempre&rdquo;). S&iacute; que ha habido algunas personas que se han dado la vuelta cuando la compa&ntilde;&iacute;a igualitaria pasaba por las calles de Hondarribia. Sin embargo, desde Jaizkibel no han querido dar mayor importancia. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha se&ntilde;alado la capitana de la compa&ntilde;&iacute;a, Nora Ferreira, quien ha asegurado que &ldquo;no le ha sorprendido&rdquo;, ni el hecho de que las compa&ntilde;&iacute;as no acatasen los horarios establecidos por la ordenanza municipal ni que varias personas les dieran la espalda a su paso. &ldquo;Esper&aacute;bamos ese tipo de comportamientos, pero este es un d&iacute;a para pasarlo bien y llevar adelante nuestras reivindicaciones&rdquo;, ha apuntado Ferreira, que al igual que el resto de las m&aacute;s de 1.000 personas que participan en Jaizkibel, ha llevado la kufiya, el pa&ntilde;uelo palestino para denunciar el genocidio de Israel en Gaza tambi&eacute;n en las fiestas del pueblo costero guipuzcoano. 
    </p><p class="article-text">
        A su llegada al porche del Ayuntamiento han aplaudido su paso representantes de partidos pol&iacute;ticos como EH Bildu, con su portavoz en las Juntas Generales guipuzcoanas, Maddalen Iriarte, y la parlamentaria Nerea Kortajarena, o Elkarrekin Podemos, con sus junteras en Gipuzkoa Miren Echeveste y Marivi Eizagirre, y el coordinador general de Podemos Euskadi, Richar Vaquero. Mientras que a la altura de la Iglesia de la Asunci&oacute;n y del Manzano han apoyado con su presencia a Jaizkibel los representantes institucionales, entre los que se encontraban miembros de los partidos de la Corporaci&oacute;n municipal, con su alcalde, Igor Enparan, al frente, a quien Ferreira le ha entregado una carta de parte de Jaizkibel cuyo contenido a&uacute;n no ha sido revelado. Tambi&eacute;n ha apoyado a la compa&ntilde;&iacute;a igualitaria la directora del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde), Miren Elgarresta y la secretaria general, Noem&iacute; Ostolaza. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Alarde tradicional ha realizado el recorrido m&aacute;s tarde de lo previsto e incumpliendo su propia tradici&oacute;n para evitar coincidir en el tiempo y espacio con Jaizkibel. De hecho, HAOSE ha recurrido a la Justicia para evitar que Jaizkibel desfilara. Sin embargo, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo n&uacute;mero 3 de Donostia ha desestimado la medida cautelar&iacute;sima solicitada por HAOSE y avalado la validez del decreto que firm&oacute; para regular el Alarde de este municipio.
    </p><p class="article-text">
        Para Jaizkibel, el hecho de que hayan optado por recurrir a la Justicia para evitar su presencia en el desfile supone que prefieren &ldquo;dejar al pueblo sin fiesta a compartir espacios con mujeres&rdquo;. &ldquo;La denuncia de HAOSE en los juzgados contra el decreto del alcalde de Hondarribia demuestra que la &uacute;nica imposici&oacute;n es la que ellos ejercen. Llaman &rdquo;decretazo&ldquo;, imposici&oacute;n del alcalde, a las resoluciones que no les gustan, y est&aacute;n dispuestos a hacer cualquier cosa para no cumplirlas. Este a&ntilde;o, adem&aacute;s de denunciar el decreto, piden medidas cautelar&iacute;simas para suspenderlo. Esto ser&iacute;a muy grave, porque si fuera aprobado dejar&iacute;an sin fiesta, sin Alarde al pueblo de Hondarribia el 8 de septiembre de este a&ntilde;o. Prefieren que no haya celebraci&oacute;n a compartir los espacios con las mujeres. Olvidan, sin embargo, que la fiesta no es de ellos, es del pueblo. Y el m&aacute;ximo representante de la ciudadan&iacute;a hondarribiarra es el alcalde&rdquo;, denuncian desde Jaizkibel.
    </p><p class="article-text">
        A las partidarias del Alarde igualitario tampoco les ha gustado el decreto municipal, ya que consideran que se podr&iacute;an dar m&aacute;s pasos adelante hacia la igualdad y que pone al &ldquo;mismo nivel a quienes defienden un derecho y a quienes lo niegan&rdquo;. &ldquo;Nosotras hemos dicho claramente que el decreto de este a&ntilde;o no lo compartimos. En el camino del derecho de igualdad pens&aacute;bamos que se pod&iacute;an dar pasos m&aacute;s audaces. Pero no compartirlo, o criticarlo, no nos llevar&aacute; a no legitimarlo. El 8 de septiembre estaremos en los lugares y horas solicitadas, y el 7 de septiembre en La Salve y el aurresku. Y a partir del 9, seguiremos en el camino de la soluci&oacute;n y estaremos en todos los espacios de di&aacute;logo, junto al equipo de Gobierno municipal, y tambi&eacute;n con la ciudadan&iacute;a que quiera una soluci&oacute;n&rdquo;, defienden.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, tras el fallo judicial sostiene que el decreto municipal &ldquo;solo cabe aceptarlo y respetarlo&rdquo;. Algo que este lunes desde las compa&ntilde;&iacute;as del Alarde tradicional no han hecho, pese a que Enparan ha instado a los miembros del Alarde tradicional a actuar &ldquo;con civismo y tolerancia&rdquo; para &ldquo;evitar tensiones entre la ciudadan&iacute;a&rdquo;. &ldquo;No ser&iacute;a responsable retroceder a &eacute;pocas oscuras de hace d&eacute;cadas&rdquo;, alerta. Asimismo, Enparan ha pedido la implicaci&oacute;n del lehendakari, Imanol Pradales, de la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y de todas las fuerzas pol&iacute;ticas para contribuir a &ldquo;resolver en primera persona y de manera seria y directa los problemas relacionados con el respeto de los derechos fundamentales en el Alarde&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde), la directora, Miren Elgarresta, y la secretaria general, Noem&iacute; Ostolaza, han acudido a Hondarribia como cada a&ntilde;o para mostrar su apoyo a Jaizkibel. &ldquo;Es clave consolidar los avances hacia la igualdad y seguir dando pasos hacia un Alarde sin exclusiones&rdquo;, han apuntado tras finalizar el desfile de la ma&ntilde;ana. Por la tarde, ambas compa&ntilde;&iacute;as volver&aacute;n a repetir sus recorridos, a la espera de que todo ocurra con la mayor normalidad posible y sin incidentes dada las circunstancias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/companias-mujer-alarde-hondarribia-vuelven-plantar-igualitaria-jaizkibel_1_12585641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Sep 2025 10:34:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las compañías contra la mujer en el Alarde de Hondarribia vuelven a plantar a la igualitaria Jaizkibel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Igualdad,Discriminación,Discriminación de género,Fiestas,Fiestas populares,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Alarde discriminatorio de Hondarribia recurre a la Justicia para que Jaizkibel no desfile y el tribunal no le da la razón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/alarde-discriminatorio-hondarribia-recurre-justicia-jaizkibel-no-desfile-tribunal-no-le-da-razon_1_12584328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c783d80-a2be-413c-9daf-4096c73b27ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125284.jpg" width="3795" height="2135" alt="El Alarde discriminatorio de Hondarribia recurre a la Justicia para que Jaizkibel no desfile y el tribunal no le da la razón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jaizkibel denuncia que el hecho de que desde el Alarde tradicional hayan tratado de tumbar el decreto municipal que regula la participación igualitaria mediante la Justicia, supone que prefieren "dejar al pueblo sin fiesta a compartir espacios con mujeres"</p><p class="subtitle">Jaizkibel, “decepcionada” porque el Ayuntamiento de Hondarribia siga “promoviendo” el Alarde discriminatorio
</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que el Ayuntamiento de Hondarribia aprobara <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/jaizkibel-decepcionada-ayuntamiento-hondarribia-siga-promoviendo-alarde-discriminatorio_1_12573317.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &uacute;nico decreto que regula la organizaci&oacute;n del uso de la v&iacute;a p&uacute;blica atendiendo las peticiones de Jaizkibel por un lado y de la Asociaci&oacute;n para la Promoci&oacute;n del Patrimonio del Alarde de Hondarribia</a>/ Hondarribiko Alardearen Ondarea Sustatzeko Elkarteak (HAOSE) por el otro, para celebrar el desfile del Alarde en el mismo lugar y hora el pr&oacute;ximo 8 de septiembre, HAOSE ha recurrido a la Justicia para evitar que Jaizkibel desfilara. Sin embargo, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo n&uacute;mero 3 de Donostia ha desestimado la medida cautelar&iacute;sima solicitada por HAOSE y avalado la validez del decreto que firm&oacute; para regular el Alarde de este municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Para Jaizkibel, la compa&ntilde;&iacute;a que defiende la participaci&oacute;n igualitaria de los hombres y las mujeres en la fiesta, el hecho de que los partidarios del Alarde tradicional, en el que la participaci&oacute;n de las mujeres se reduce a un reducido grupo de cantineras, hayan tratado de tumbar el decreto municipal mediante la Justicia, supone que prefieren &ldquo;dejar al pueblo sin fiesta a compartir espacios con mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La denuncia de HAOSE en los juzgados contra el decreto del alcalde de Hondarribia demuestra que la &uacute;nica imposici&oacute;n es la que ellos ejercen. Llaman &rdquo;decretazo&ldquo;, imposici&oacute;n del alcalde, a las resoluciones que no les gustan, y est&aacute;n dispuestos a hacer cualquier cosa para no cumplirlas. Este a&ntilde;o, adem&aacute;s de denunciar el decreto, piden medidas cautelar&iacute;simas para suspenderlo. Esto ser&iacute;a muy grave, porque si fuera aprobado dejar&iacute;an sin fiesta, sin alarde al pueblo de Hondarribia el 8 de septiembre de este a&ntilde;o. Prefieren que no haya celebraci&oacute;n a compartir los espacios con las mujeres. Olvidan, sin embargo, que la fiesta no es de ellos, es del pueblo. Y el m&aacute;ximo representante de la ciudadan&iacute;a hondarribiarra es el alcalde&rdquo;, denuncian desde Jaizkibel. 
    </p><p class="article-text">
        A las partidarias del Alarde igualitario tampoco les ha gustado el decreto municipal, ya que consideran que se podr&iacute;an dar m&aacute;s pasos adelante hacia la igualdad y que pone al &ldquo;mismo nivel a quienes defienden un derecho y a quienes lo niegan&rdquo;. &ldquo;Nosotras hemos dicho claramente que el decreto de este a&ntilde;o no lo compartimos. En el camino del derecho de igualdad pens&aacute;bamos que se pod&iacute;an dar pasos m&aacute;s audaces. Pero no compartirlo, o criticarlo, no nos llevar&aacute; a no legitimarlo. El 8 de septiembre estaremos en los lugares y horas solicitadas, y el 7 de septiembre en La Salve y el aurresku. Y a partir del 9, seguiremos en el camino de la soluci&oacute;n y estaremos en todos los espacios de di&aacute;logo, junto al equipo de Gobierno municipal, y tambi&eacute;n con la ciudadan&iacute;a que quiera una soluci&oacute;n&rdquo;, defienden. 
    </p><p class="article-text">
        A pocas horas de que el desfile tenga lugar, se desconoce si los miembros del Alarde tradicional acudir&aacute;n a la hora citada o si, al igual que el a&ntilde;o anterior, rompiendo su propia tradici&oacute;n, optar&aacute;n por salir m&aacute;s tarde para no hacerlo a la vez que Jaizkibel y as&iacute; evitar una foto en la que se vea un &uacute;nico desfile igualitario. &ldquo;El a&ntilde;o pasado demostraron que su principal problema eran las im&aacute;genes de encuentro con la compa&ntilde;&iacute;a que acepta la participaci&oacute;n de las mujeres y se escondieron en un parking y renunciaron a la tradici&oacute;n del horario por no reunirse con nosotras&rdquo;, lamentan desde Jaizkibel. 
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, tras el fallo judicial sostiene que el decreto municipal &ldquo;solo cabe aceptarlo y respetarlo&rdquo;. &ldquo;Valoramos positivamente que HAOSE haya llevado el caso al juzgado, ya que eso demuestra que hay voluntad de aprobar aceptar y respetar las leyes y las normas&rdquo; defiende, tras recordar que los espacios y horarios asignados en la plaza Gernikako Arbola &ldquo;deben cumplirse estrictamente&rdquo;, por lo que ha pedido a los responsables de HAOSE que &ldquo;acaten la orden respaldada por el juez y muestren su disposici&oacute;n a respetar la legitimidad municipal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enparan ha instado a los miembros del Alarde tradicional a actuar &ldquo;con civismo y tolerancia&rdquo; para &ldquo;evitar tensiones entre la ciudadan&iacute;a&rdquo;. &ldquo;No ser&iacute;a responsable retroceder a &eacute;pocas oscuras de hace d&eacute;cadas&rdquo;, alerta.  Asimismo, Enparan ha pedido la implicaci&oacute;n del lehendakari, Imanol Pradales, de la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y de todas las fuerzas pol&iacute;ticas para contribuir a &ldquo;resolver en primera persona y de manera seria y directa los problemas relacionados con el respeto de los derechos fundamentales en el Alarde&rdquo;, defiende. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) con motivo del Alarde de Hondarribia, llaman a &ldquo;consolidar los avances hacia la igualdad&rdquo; y a seguir &ldquo;dando pasos hacia una celebraci&oacute;n del Alarde sin exclusiones&rdquo;. &ldquo;Debemos consolidar cada paso que se da hacia la igualdad, sin olvidar en ning&uacute;n momento que nuestro objetivo final es que las mujeres puedan disfrutar de la fiesta en las mismas condiciones que los hombres, sin ning&uacute;n tipo de exclusi&oacute;n. Es momento de afianzar lo conseguido sin renunciar a seguir avanzando&rdquo;, ha explicado la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, tras confirmar que al igual que otros a&ntilde;os acudir&aacute; presencialmente a Hondarribia junto con la secretaria general de Emakunde, Noem&iacute; Ostolaza, para mostrar su apoyo a Jaizkibel. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Elgarresta ha puesto en valor los &ldquo;esfuerzos&rdquo; realizados por el Consistorio, as&iacute; como la aportaci&oacute;n de distintas asociaciones de la localidad, &ldquo;en especial de las nuevas generaciones, buscando fomentar el di&aacute;logo y garantizar la participaci&oacute;n de las mujeres en igualdad&rdquo;. &ldquo;Debemos dar espacio a las nuevas generaciones, a su aportaci&oacute;n, y a su visi&oacute;n de un futuro m&aacute;s igualitario&rdquo;, ha se&ntilde;alado la directora de Emakunde.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha querido destacar y agradecer la trayectoria de la compa&ntilde;&iacute;a Jaizkibel, &ldquo;que ha hecho durante d&eacute;cadas y sigue haciendo grandes esfuerzos por la igualdad&rdquo;. &ldquo;Lo importante es que se cuide este proceso hacia el cambio y la transformaci&oacute;n social a favor de la igualdad y la normalidad&rdquo;. Y en este camino, ha asegurado, Emakunde &ldquo;siempre estar&aacute; dispuesta a colaborar y responder a las propuestas que se hagan desde el municipio&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/alarde-discriminatorio-hondarribia-recurre-justicia-jaizkibel-no-desfile-tribunal-no-le-da-razon_1_12584328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Sep 2025 12:36:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Alarde discriminatorio de Hondarribia recurre a la Justicia para que Jaizkibel no desfile y el tribunal no le da la razón]]></media:title>
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