Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El Gobierno no da por perdido el apoyo de Junts al escudo social
Así es como las redes sociales usan la neurociencia contra los adolescentes
Opinión - 'Orriols y Asociados (ricos muy ricos)', por Neus Tomàs

Un presunto caso de agresión sexual en el Alarde ‘tradicional’ tensiona Irún con críticas a una posible sanción al responable

Diferentes compañías del Alarde tradicional muestran su apoyo al presunto agresor ante su sanción

Maialen Ferreira / María Laura Ferreira Niño

Irún —

0

Un presunto caso de agresión sexual en el seno del Alarde 'tradicional' de San Marcial, el que relega a las mujeres al papel de cantineras, ha tensionado Irún en las últimas semanas. Durante la tarde-noche de este lunes se ha celebrado una reunión en el edificio Palmera Montero, de titularidad pública, en la que ha habido protestas por la posible sanción a un 'mando' de una compañía que sería el responsable de unos hechos que, a la luz de la información recabada por este periódico, no han sido denunciados por conductos oficiales ni a la Policía ni ante los tribunales.

El pasado 30 de junio, San Marcial, como cada año, Irún celebró su Alarde con dos desfiles. Por un lado, el tradicional, que solo cuenta con hombres desfilando como soldados y las mujeres tan solo pueden ocupar el papel de cantineras; por otro, el mixto, en el que tanto mujeres como hombres desfilan con escopeta en mano. Dentro del primero, una de las cantineras denunció ante la Junta de Mandos el presunto episodio de agresión sexual que durante la fiesta sufrió por parte de uno de los mandos.

Según recoge el artículo 37º de la Ordenanza del Alarde de San Marcial, la Junta de Mandos es el órgano soberano, cuya misión principal es la organización del Alarde de San Marcial, además de velar, cuidar y decidir sobre todo aquello que rodea al mismo Alarde y/o hiciere referencia o afectase a este. Así, la Junta de Mandos abrió una comisión de investigación dentro de la Junta del Alarde y este lunes, en una reunión celebrada en el espacio Palmera Montero de Irún, ha comunicado a la Junta de Mandos su decisión de sancionar al presunto agresor.

La medida no es definitiva, ya que ahora se abre un plazo para la presentación de alegaciones antes de que se adopte una resolución final. Igualmente, el suceso ha avivado las quejas de parte de los miembros del Alarde tradicional, quienes a la entrada y salida de la Junta de Mandos al edificio, los han recibido entre abucheos, pitidos y peticiones de dimisión.

En la protesta han participado cerca de 200 personas para lamentar la “excesiva” condena al presunto agresor. Los que han acudido equivalen a un pequeño porcentaje del total de participantes del Alarde tradicional, que rondan las 8.000 personas. Entre ellos estaban familiares y amigos cercanos del presunto agresor, antiguas cantineras y miembros del Alarde junto a sus familias. Este periódico ha tratado de recabar sus, pero se han negado a responder las preguntas formuladas por elDiario.es/Euskadi.

Durante la protesta, los manifestantes no han querido narrar su versión de los hechos, alegando que la gente externa a Irún y al entorno del Alarde “desconoce la historia completa” y defendiendo que se trata de un suceso que “debería quedar en el pueblo”. Incluso miembros de la compañía a la que pertenece el presunto agresor han asegurado de que se trata de un hecho “infundado” y que la sanción por parte de la Junta de Mandos sucede “por motivos ideológicos”. No obstante, otras fuentes conocedoras de lo sucedido consultadas por este periódico lamentan justo lo contrario: el hecho de que un presunto caso de violencia sexual se haya querido resolver de puertas para adentro, en lugar de acudir a los órganos oficiales.

La Ordenanza del Alarde de San Marcial recoge que según el grado de sanción que se le imponga, ya sea leve, grave o muy grave, podrían prohibir desfilar en el Alarde durante cinco años consecutivos al presunto agresor, además de imposibilitarle ser mando. El presunto agresor es un mando que cuenta con la máxima responsabilidad de la compañía en la que participa y que lleva desfilando en el Alarde tradicional más de tres décadas.

Por el momento, la cantinera, que para participar en el Alarde debe tener una edad de entre los 20 y 27 años, no ha interpuesto ninguna denuncia en instancias policiales o judiciales, pero, según fuentes conocedoras del suceso, parte de la agresión fue grabada en un vídeo que ha ido circulando por la ciudad. Este vídeo ha funcionado como herramienta para los miembros del Alarde que defienden al presunto agresor asegurando que es “absolutamente estrambótico” calificar de agresión sexual lo que muestra.

Desde el Ayuntamiento de Irún confirman que son conocedores del hecho, pero que no se van a pronunciar al respecto por no haber una denuncia oficial. Del mismo modo actuará, por ahora, la asociación feminista Txingudiko Elkarte Feminista, que no descarta llevar a cabo movilizaciones, pero que sostiene que la presunta víctima no se ha acercado a ellas para denunciar lo ocurrido, por lo que se encuentran a la espera.

Etiquetas
stats