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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paternidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/paternidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paternidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paternidad-no-termina-18-cultivar-relacion-padres-e-hijos-adultos_1_13097845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f51c03f-131f-4c2c-909a-538f8824950f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay muchas guías para padres de niños pequeños, pero ¿qué ocurre cuando tus hijos llegan a la edad adulta? Una psicoterapeuta comparte sus principios básicos para criar a adultos</p><p class="subtitle">“La precariedad infantiliza”: por qué la generación de quienes rondan la treintena no termina de sentirse adulta</p></div><p class="article-text">
        Cuando una de mis hijas cumpli&oacute; 18 a&ntilde;os, nuestra relaci&oacute;n atraves&oacute; una crisis tan dolorosa que se prolong&oacute; m&aacute;s de lo que pude soportar. Yo era psicoterapeuta, con formaci&oacute;n en desarrollo infantil y adulto y, sin embargo, me sent&iacute; completamente desorientada. Han pasado d&eacute;cadas desde entonces, pero cuando hace poco habl&eacute; con ella sobre esa &eacute;poca, me invadi&oacute; la misma sensaci&oacute;n de angustia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como mi hija, que ahora es madre, lo expres&oacute; cuando le ped&iacute; que describiera aquella &eacute;poca:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba furiosa, desesperada y sola. Me pele&eacute; contigo y con pap&aacute; de una forma en que nadie en la familia se hab&iacute;a peleado contigo antes. Recuerdo gritarte mientras d&aacute;bamos un paseo, mientras t&uacute; me suplicabas desesperadamente que me callara porque la gente pod&iacute;a o&iacute;rnos. Yo quer&iacute;a que nos oyeran. Quer&iacute;a hacer a&ntilde;icos nuestra imagen de familia feliz, y lo consegu&iacute; con creces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Record&eacute; que hab&iacute;a estado observando a otras familias y me preguntaba qu&eacute; hab&iacute;an hecho bien ellos y qu&eacute; hab&iacute;a hecho yo tan mal. No sab&iacute;a c&oacute;mo manejar la relaci&oacute;n ahora que ella era t&eacute;cnicamente una adulta, pero para m&iacute; segu&iacute;a siendo tan joven y vulnerable. Ten&iacute;a miedo por ella, estaba enfadada con ella (una emoci&oacute;n que no quer&iacute;a sentir) y furiosa conmigo misma. Bajo todo eso se escond&iacute;a la verg&uuml;enza: le hab&iacute;a fallado a ella y a nuestra familia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pasar de ser gestora ansiosa a testigo respetuosa es una tarea difícil en la educación de los hijos adultos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las preguntas me abrumaban. &iquest;Por qu&eacute; no lo vi venir? &iquest;Qu&eacute; hice mal? &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a arreglarlo? Busqu&eacute; orientaci&oacute;n y no encontr&eacute; casi nada. Pr&aacute;cticamente no hab&iacute;a informaci&oacute;n que me ayudara a entender este nuevo terreno. Ojal&aacute; hubiera sabido lo que sugieren las recientes <a href="https://www.cam.ac.uk/stories/five-ages-human-brain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones en neurociencia</a> de la Universidad de Cambridge: que la fase adolescente del cerebro se prolonga hasta la avanzada edad de 32 a&ntilde;os. Estos hallazgos, publicados en <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-65974-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communications</em></a>, cuestionan las suposiciones tradicionales de que la maduraci&oacute;n termina a los 18 o 25 a&ntilde;os y ponen de relieve por qu&eacute; este per&iacute;odo prolongado de la &lsquo;no del todo adultez&rsquo; supone tanto una vulnerabilidad como una oportunidad para nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        La crianza de los hijos no termina cuando estos cumplen 18 a&ntilde;os: simplemente cambia de forma. Sin embargo, la educaci&oacute;n de los hijos adultos sigue siendo uno de los aspectos menos comentados y menos comprendidos de la vida familiar.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo y la terapia, mi hija y yo superamos esas peleas y reconstruimos una relaci&oacute;n cercana. Estoy profundamente agradecida por ello. Vi&eacute;ndolo en perspectiva, la ruptura se convirti&oacute; en un avance: una reconfiguraci&oacute;n necesaria de nuestro sistema familiar. Restableci&oacute; los l&iacute;mites, abri&oacute; una comunicaci&oacute;n m&aacute;s honesta y nos ense&ntilde;&oacute; a discutir de forma constructiva. Suena a final feliz, pero el proceso fue ca&oacute;tico y duro. Aqu&iacute; van algunos consejos clave para construir una buena relaci&oacute;n con tus hijos ya adultos.
    </p><p class="article-text">
        En generaciones anteriores, llegar a la edad adulta implicaba cortar lazos a los 18 a&ntilde;os: uno se marchaba de casa, consegu&iacute;a un trabajo, se casaba joven y rara vez miraba atr&aacute;s. Hoy en d&iacute;a, la situaci&oacute;n es diferente. Muchos padres observan a sus hijos adultos y se preguntan qu&eacute; ha salido mal. En comparaci&oacute;n con lo que ellos hicieron a esa edad, el camino m&aacute;s lento de sus hijos hacia la independencia puede interpretarse como un retraso en el desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Jeffrey Arnett acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;adultez emergente&rdquo; para referirse a los a&ntilde;os comprendidos entre los 18 y los 25, una fase de exploraci&oacute;n e incertidumbre en la que los j&oacute;venes se encuentran &ldquo;a medio camino&rdquo; entre la adolescencia y la edad adulta. Es un momento para probar, experimentar y descubrir qui&eacute;nes son. Esto no es una prueba de decadencia moral, sino un cambio en el desarrollo que refleja un mundo radicalmente diferente. La tecnolog&iacute;a, el movimiento feminista y el cambio social han transformado lo que significa crecer.
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas lo reflejan con crudeza: alrededor de <a href="https://www.theguardian.com/society/2025/jul/23/men-women-society-uk-housing-parents-women" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tercio de los j&oacute;venes adultos</a> de entre 18 y 34 a&ntilde;os viven con sus padres en Reino Unido [En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/siete-diez-jovenes-siguen-viviendo-padres_1_11584190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siete de cada diez j&oacute;venes que trabajan</a> siguen viviendo con ellos, y la edad media de emancipaci&oacute;n supera los 30 a&ntilde;os]. Casi <a href="https://www.pewresearch.org/social-trends/2024/01/25/financial-help-and-independence-in-young-adulthood/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 60% de los padres mantienen</a> econ&oacute;micamente a un hijo adulto. Por dif&iacute;cil que pueda resultar, se trata de una adaptaci&oacute;n necesaria a una realidad econ&oacute;mica y social profundamente alterada. Los padres rara vez hablan de lo agotados que se sienten o de c&oacute;mo afrontar la situaci&oacute;n de forma coherente.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en Sarah, una paciente de unos 55 a&ntilde;os, que acudi&oacute; a terapia sinti&eacute;ndose completamente agotada. Tres a&ntilde;os antes, su hijo Tom, de 26 a&ntilde;os, hab&iacute;a vuelto a casa tras terminar la universidad. Lo que comenz&oacute; como un arreglo temporal &ldquo;solo hasta que se estabilizara&rdquo; se hab&iacute;a convertido en algo que ninguno de los dos sab&iacute;a c&oacute;mo definir. Tom trabajaba a tiempo parcial en una cafeter&iacute;a, se pasaba las tardes jugando a videojuegos, no contribu&iacute;a en absoluto a los gastos de la casa y se enfadaba ante cualquier sugerencia de que hiciera algo diferente.
    </p><p class="article-text">
        Sarah se sent&iacute;a atrapada entre el amor y el resentimiento. Le preparaba la comida, le lavaba la ropa y andaba de puntillas para no alterar su estado de &aacute;nimo. Su matrimonio se resinti&oacute;; su marido empez&oacute; a llegar tarde a casa para evitar la tensi&oacute;n. Sarah no entend&iacute;a por qu&eacute; Tom parec&iacute;a tan estancado cuando ella le hab&iacute;a dado todo. &ldquo;Le he fallado&rdquo;, dec&iacute;a entre l&aacute;grimas. &ldquo;No es capaz de afrontar la vida adulta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A algunos padres les cuesta más dejar que sus hijos se independicen, a otros les cuesta más que ya no los necesiten; en ambos casos se necesitan límites claros y afectuosos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero a medida que trabajamos juntas, fue surgiendo una realidad diferente. La propia madre de Sarah hab&iacute;a sido fr&iacute;a y cr&iacute;tica. Sarah se hab&iacute;a prometido a s&iacute; misma ser diferente: m&aacute;s cari&ntilde;osa, m&aacute;s presente. Sin embargo, hab&iacute;a compensado en exceso y hab&iacute;a protegido a Tom de las dificultades. Le resolv&iacute;a los problemas y lo libraba de las consecuencias. Ahora, a sus 26 a&ntilde;os, Tom no ten&iacute;a confianza en sus propias capacidades porque nunca hab&iacute;a tenido que desarrollarlas. Y Sarah, agotada tras a&ntilde;os de hipervigilancia, se sent&iacute;a enfadada con la misma persona a la que hab&iacute;a intentado proteger con tanto empe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El avance se produjo cuando Sarah comenz&oacute; a darse cuenta de que era su ansiedad, y no la necesidad real de Tom, lo que impulsaba su comportamiento. Trabajamos en lo que realmente le aterrorizaba: que si no controlaba la vida de su hijo, ocurrir&iacute;a algo terrible. Debajo de eso se escond&iacute;a un miedo m&aacute;s antiguo: que ella no era lo suficientemente buena, que el amor desaparecer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sarah empez&oacute; poco a poco. Dej&oacute; de lavarle la ropa a Tom. Le dijo, con calma, que ten&iacute;a que contribuir mensualmente a los gastos de la casa. Se resisti&oacute; al impulso de salir al rescate cuando &eacute;l se quejaba o se enfadaba. Fue una tortura. Tom estaba furioso. La acus&oacute; de no preocuparse por &eacute;l, de cambiar las reglas de repente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, poco a poco, se fueron adaptando. &Eacute;l empez&oacute; a hacer m&aacute;s turnos. Comenz&oacute;, con cautela, a hablar de mudarse. El ambiente en casa se relaj&oacute;. El marido de Sarah empez&oacute; a llegar a casa m&aacute;s temprano. Y, en una sesi&oacute;n, Sarah me dijo: &ldquo;La semana pasada, Tom me dio las gracias por la cena. Era la primera vez en tres a&ntilde;os que se hab&iacute;a dado cuenta de que hab&iacute;a cocinado. Me di cuenta de que hab&iacute;a estado tan ocupada dando, que nunca le hab&iacute;a dejado devolverme el favor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones confirman lo que Sarah descubri&oacute;: cuando los hijos adultos vuelven a casa, la calidad de vida y el bienestar de los padres suelen disminuir significativamente, independientemente del motivo por el que el hijo haya regresado. Sin embargo, no lo admitimos abiertamente, porque nos parece una traici&oacute;n. El silencio nos mantiene a todos atrapados.
    </p><p class="article-text">
        Lo que cambi&oacute; para Sarah y Tom no fue que ella lo quisiera menos, sino que lo quer&iacute;a de otra manera. Empez&oacute; a confiar en &eacute;l para que se las arreglara en la vida. Ese cambio, de gestora ansiosa a testigo respetuosa, es una tarea dif&iacute;cil de la paternidad de hijos adultos.
    </p><p class="article-text">
        La misma din&aacute;mica se repite en lo que respecta al dinero, las elecciones profesionales y las relaciones. Los padres ven a sus hijos pasar apuros y se apresuran a arreglar las cosas, aconsejarles o rescatarlos. Lo hacen por amor, pero a menudo les sale el tiro por la culata. Los estudios demuestran que la implicaci&oacute;n excesiva de los padres, lo que los investigadores denominan &ldquo;crianza helic&oacute;ptero&rdquo;, se asocia con problemas de salud mental en los j&oacute;venes adultos, una menor confianza en s&iacute; mismos y dificultades en el desarrollo de la identidad. Justo lo que hacemos para ayudar puede resultar un obst&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Esta cercan&iacute;a prolongada puede ser entra&ntilde;able y necesaria, pero tambi&eacute;n problem&aacute;tica. Los padres pueden sentirse resentidos; los hijos pueden sentirse infantilizados. La clave es la claridad, no el control. Hay que mantener conversaciones expl&iacute;citas sobre el dinero, las tareas dom&eacute;sticas, la privacidad y las expectativas. Los l&iacute;mites son importantes. Son las suposiciones t&aacute;citas &mdash;esos viejos patrones heredados&mdash; las que con mayor frecuencia conducen al conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Los propios j&oacute;venes adultos identifican aspectos que favorecen su regreso a casa: expectativas claras discutidas abiertamente, contribuciones significativas al hogar, ser tratados como adultos en lugar de como adolescentes y un plan de salida con plazos. Ejemplos de esto incluyen que gestionen sus propias relaciones. Tienen privacidad en lo que respecta a su tel&eacute;fono, sus finanzas y su vida social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces es el padre o la madre, y no el hijo, quien no ha madurado. Los hijos adultos con padres inmaduros o narcisistas suelen acabar asumiendo el papel de cuidadores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n no radica en si tu hijo de 28 a&ntilde;os vive en casa. Se trata de si la relaci&oacute;n ha evolucionado para adaptarse a su etapa de desarrollo o si todos repiten los patrones de cuando eran adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio es una tarea dif&iacute;cil. Durante a&ntilde;os, nuestro papel fue proteger y guiar; mantener a nuestros hijos con vida y ayudarles a crecer. Luego, la tarea cambia: dar un paso atr&aacute;s y dejar que tomen sus propias decisiones y cometan sus propios errores. Esa transici&oacute;n puede resultar desconcertante; pues, en cierto modo, siguen siendo ese beb&eacute; diminuto que llevamos dentro. Se necesita un profundo trabajo psicol&oacute;gico para amar al hijo que tenemos, no al que imaginamos o elegir&iacute;amos; para escuchar con atenci&oacute;n, respetar su autonom&iacute;a y ofrecer sabidur&iacute;a solo cuando se nos pida. Como dijo Anna Freud: &ldquo;El trabajo de una madre es estar ah&iacute; para que la dejen ir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ejercer una crianza &ldquo;suficientemente buena&rdquo; con los hijos adultos se requiere un delicado equilibrio: no abandonarlos ni sobreprotegerlos, no limitarse siempre al papel de padre, sino compartir m&aacute;s, y mantener el v&iacute;nculo sin caer en la dependencia. La verdadera tarea consiste en soltar el control sin perder el v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Existe un modelo de crianza llamado &ldquo;C&iacute;rculo de Seguridad&rdquo; dise&ntilde;ado para mejorar las relaciones entre cuidadores e hijos, ayudando a los adultos a comprender y satisfacer las necesidades emocionales de los ni&ntilde;os en la primera infancia. Esto tambi&eacute;n se aplica aqu&iacute;. Quieres ser los brazos en los que tus hijos adultos puedan refugiarse, pero tambi&eacute;n el apoyo que les ayude a dar el paso hacia la independencia. A algunos padres les cuesta m&aacute;s soltar las riendas, a otros les cuesta m&aacute;s sentirse necesarios; ambos casos requieren l&iacute;mites claros y afectuosos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hay del cambio cuando tu hijo encuentra relaciones amorosas? Al ver a sus hijos adultos salir con otras personas y divertirse, los padres pueden sentir envidia de su juventud &mdash;la frescura de sus cuerpos, la vida que a&uacute;n tienen por delante&mdash; incluso mientras sienten orgullo y amor. Reconocer estas emociones, en lugar de enterrar la verg&uuml;enza, nos mantiene aut&eacute;nticos y generosos. Cuanto m&aacute;s aceptamos la realidad de nuestra propia edad y nuestros l&iacute;mites, m&aacute;s libres son nuestros hijos para vivir plenamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más aceptamos la realidad de nuestra propia edad y nuestros límites, más libres son nuestros hijos para vivir plenamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden surgir otras dificultades debido a los cambios en los roles de padres e hijos. El trauma no superado de una generaci&oacute;n puede transmitirse a la siguiente. Cuando el dolor se entierra en lugar de afrontarse, se transmite a trav&eacute;s del comportamiento, la respuesta emocional e incluso de forma epigen&eacute;tica en lo m&aacute;s profundo de nuestro ser. El trauma no superado nos hace m&aacute;s reactivos: los padres pueden volverse impredecibles o poco fiables, lo que provoca que los hijos se sientan ansiosos o hipervigilantes. Estos patrones se repiten a lo largo de d&eacute;cadas hasta que alguien est&aacute; preparado para sentir el dolor y empezar a sanarlo. Cuando el trauma o el abandono han marcado a una familia, el distanciamiento entre generaciones se vuelve m&aacute;s probable, no porque falte el amor, sino porque ha resultado demasiado doloroso expresarlo con seguridad. Es &uacute;til que los padres reconozcan el trauma que arrastran de su pasado y se propongan procesarlo no solo por ellos mismos, sino por todo el sistema familiar.
    </p><p class="article-text">
        A veces es el padre, y no el hijo, quien no ha madurado. Los hijos adultos con padres inmaduros o narcisistas suelen acabar como cuidadores, que intentan, y normalmente fracasan, manejar o apaciguar a las mismas personas que se supone que deben protegerlos. La tarea aqu&iacute; &mdash;en este caso para los hijos m&aacute;s que para los padres&mdash; es diferente, pero igualmente vital: establecer l&iacute;mites sin culpa, ver claramente las limitaciones de los padres y dejar de intentar ganarse un amor que era condicional o inconsistente. El amor a&uacute;n puede ser posible, pero solo desde una distancia emocional segura. Los l&iacute;mites se convierten en la forma que debe adoptar el amor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si sois capaces de hablar con sinceridad, discrepar con respeto y reíros juntos, habéis logrado algo extraordinario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tu influencia perdura, pero no a trav&eacute;s de tus opiniones. Reside en c&oacute;mo encarnas el amor, el respeto, la integridad y la bondad. Has contribuido a trazar el mapa relacional que llevan dentro tus hijos: conf&iacute;a en eso y conf&iacute;a en ellos.
    </p><p class="article-text">
        Las mayores tensiones surgen en los momentos de transici&oacute;n: cuando un hijo se va de casa o regresa, cuando una nueva pareja se une a la familia, cuando fallece un abuelo o cuando alguien pierde el trabajo. Estos momentos ponen de manifiesto las fisuras de una familia, pero tambi&eacute;n crean oportunidades para crecer y recomponerse.
    </p><p class="article-text">
        Incluso las familias m&aacute;s unidas atraviesan tormentas. Los conflictos con los hijos adultos pueden herir profundamente porque tocan la identidad, no solo como padre, sino como alguien que lo dio todo. La tentaci&oacute;n es intentar arreglarlo o retirarse. Es mejor hacer una pausa, reconocer tu parte de responsabilidad, pedir perd&oacute;n cuando sea necesario y escuchar con empat&iacute;a. La reconciliaci&oacute;n tras un conflicto no solo cura, sino que fortalece la seguridad emocional y la resiliencia en ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su complejidad, esta etapa puede reportar grandes satisfacciones. Las conversaciones se vuelven m&aacute;s enriquecedoras; el sentido del humor se hace m&aacute;s profundo. Puedes disfrutar de tus hijos ya adultos como personas por derecho propio: con sus peculiaridades, sus pasiones y su sabidur&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como me dijo recientemente una madre: &ldquo;Es como ver a tu coraz&oacute;n caminar fuera de tu cuerpo, pero ahora camina con confianza&rdquo;. Eso captura la belleza agridulce de todo esto. Si puedes hablar con sinceridad, discrepar con respeto y re&iacute;ros juntos, has logrado algo extraordinario. Has convertido un v&iacute;nculo de dependencia en una relaci&oacute;n de respeto mutuo, una que evoluciona a medida que ambos lo hac&eacute;is.
    </p><p class="article-text">
        La crianza de los hijos no termina: madura. Y, como todo amor maduro, requiere valor: para aprender continuamente, para perdonar una y otra vez y para estar siempre presente, no como el padre que lo sabe todo, sino como un ser humano m&aacute;s que tambi&eacute;n sigue creciendo.
    </p><p class="article-text">
        A mi hija le ayud&oacute; much&iacute;simo sentirse escuchada. &ldquo;Con el tiempo, mi rabia fue disminuyendo a medida que me sent&iacute;a lo suficientemente escuchada&rdquo;, dice ahora. &ldquo;Parte de la tarea de desarrollo que supone la separaci&oacute;n consist&iacute;a en demostrar que lo que siempre hab&iacute;a temido era err&oacute;neo: que si mostraba mi yo aut&eacute;ntico, ca&oacute;tico y en conflicto, no ser&iacute;a digna de ser amada. Que el amor era condicional. Al final, de una forma muy desordenada, aprend&iacute; que me quer&iacute;an tal y como soy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las familias no son est&aacute;ticas: son sistemas vivos que se adaptan constantemente. Lo mejor que podemos hacer, como padres, como hijos, como seres humanos, es mantenernos abiertos: escuchar, crecer y amar, incluso cuando es dif&iacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Samuel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paternidad-no-termina-18-cultivar-relacion-padres-e-hijos-adultos_1_13097845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Maternidad,familias,Psicología,Bienestar,Relaciones,Padres,Madres,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c23ef167-e099-4d33-bb09-ee13fd9b3e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Esta cuestión, que décadas atrás ni siquiera fue una decisión a tomar, ahora marca la conversación y el destino de muchas parejas: “Tener hijos no se debe vivir como una obligación o una imposición (ya sea propia o externa)”</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Tener hijos o no era una cuesti&oacute;n que la mayor&iacute;a de las parejas de hace un par de generaciones ni se planteaba como una opci&oacute;n a escoger. Se procreaba porque tocaba, lo mismo que tener un trabajo o pagar una hipoteca. Ahora quiz&aacute; no se puede acceder a una vivienda en propiedad pero, por lo menos, s&iacute; se tiene la posibilidad de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/mujeres-que-no-quieren-ser-madres_129_12368647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elegir ser madre</a> o padre (aunque, en el caso de las mujeres, a&uacute;n no vayan a estar libres totalmente de juicios externos). Una decisi&oacute;n que no es f&aacute;cil, sobre todo si cuando llega el momento de plante&aacute;rselo en serio no hay acuerdo entre los dos miembros de la dupla: si cada uno tiene una posici&oacute;n firme al respecto es complicado y quiz&aacute; poco recomendable que d&eacute; su brazo a torcer.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Paloma, de 43 a&ntilde;os, su marido &lsquo;pas&oacute; por el aro&rsquo; porque llegaron a una situaci&oacute;n l&iacute;mite: si no intentaban tener un hijo, romp&iacute;an. &ldquo;A los 35 a&ntilde;os m&aacute;s o menos sent&iacute; la necesidad de ser madre. Como si fuese el reloj biol&oacute;gico, ve&iacute;a a otras parejas tener hijos y pensaba por qu&eacute; yo no&rdquo;, declara a elDiario.es. Durante muchos a&ntilde;os, su compa&ntilde;ero se negaba porque no quer&iacute;a traer a ni&ntilde;os a este mundo y su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no era la mejor porque &ldquo;un cr&iacute;o genera muchos gastos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no pod&iacute;a obligarlo, evidentemente, pero recuerdo tener esa conversaci&oacute;n: &lsquo;Yo s&iacute; quiero ser madre y formar una familia. Si quieres seguir conmigo este camino, sigues y si no, tan amigos y aqu&iacute; paz y despu&eacute;s gloria&rdquo;, recuerda Paloma. Y &eacute;l se decidi&oacute; por la paternidad antes del divorcio: &ldquo;Al final, t&uacute; te das cuenta de que quieres una persona con valores afines y si no, lo que hac&eacute;is es amargaros la existencia uno a otro&rdquo;. Ahora est&aacute;n s&uacute;per felices con su hija y se arrepienten de no haberla tenido antes porque procrear, opina, &ldquo;te hace madurar de otra manera, un clic en la cabeza, te pone en tu lugar de adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su caso es solo un ejemplo de un v&iacute;nculo que se salv&oacute; ante el dilema. Pero Naty, de 37 a&ntilde;os, est&aacute; convencida de que el suyo no lo soportar&aacute;: ella quiere ser madre y &eacute;l no, sin ninguna duda por ambas partes. Llevan juntos cuatro a&ntilde;os y aunque tienen &ldquo;una buena relaci&oacute;n, que es sana&rdquo; este tema les ha causado problemas. Ella no ve futuro con su actual compa&ntilde;ero a largo plazo: &ldquo;A mis 38 y medio, buscar&eacute; un tratamiento para hacerlo de forma aut&oacute;noma, o sea, que se acabar&aacute;&rdquo;, manifiesta y deja claro: &ldquo;Mi decisi&oacute;n de tener hijos no cambiar&aacute;; la de estar en pareja, s&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi decisión de tener hijos no cambiará, la de estar en pareja, sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Naty</span>
                                        <span>—</span> 37 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Jorge, de 43 a&ntilde;os, le pas&oacute; algo parecido pero al rev&eacute;s. Cuando conoci&oacute; a su anterior pareja, el tema de la procreaci&oacute;n no estaba muy claro por ninguna de las dos partes. &ldquo;En ese momento, yo tampoco ten&iacute;a una idea fija sobre la cuesti&oacute;n&rdquo;, comenta, pero con el paso del tiempo ella decidi&oacute; que s&iacute; quer&iacute;a tener descendencia. &ldquo;Sab&iacute;a que llegar&iacute;a un momento en que ambos tendr&iacute;amos que definir qu&eacute; quer&iacute;amos al respecto. Cuando lleg&oacute;, cada uno quer&iacute;a cosas diferentes&rdquo;. La relaci&oacute;n lleg&oacute; a su fin y, a d&iacute;a de hoy, no se plantea la paternidad ni siquiera en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.demographic-research.org/articles/volume/44/33?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> publicado en la revista cient&iacute;fica Demographic Research en 2021, firmado por los especialistas en demograf&iacute;a Maria Rita Testa y Danilo Bolano, cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el s&iacute;. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no.<strong> </strong>Estas conclusiones se basan en los datos de la encuesta sobre<em> Din&aacute;mica de Hogares, Ingresos y Trabajo en Australia </em>(HILDA), que tambi&eacute;n afirma que &ldquo;las mujeres tienen la &uacute;ltima palabra en la decisi&oacute;n de tener el primer hijo, independientemente de la equidad de g&eacute;nero en la pareja, mientras que se aplica un modelo sim&eacute;trico de doble veto si la resoluci&oacute;n se refiere a un segundo hijo o m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consultar a profesionales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En terapia nos encontramos a menudo con este conflicto&rdquo;, declara <a href="https://www.sofiaperezpsicologa.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sof&iacute;a P&eacute;rez</a>, psic&oacute;loga especialista en ansiedad, autoestima y relaciones de pareja. Seg&uacute;n su perspectiva, &ldquo;se trata de una diferencia en el proyecto de vida y en la visi&oacute;n de futuro conjunta&rdquo;, que crea un gran malestar porque no hay una soluci&oacute;n intermedia. Y arroja un dato significativo: en su consulta no ha encontrado un patr&oacute;n respecto al g&eacute;nero, sino que m&aacute;s bien se trata de una cuesti&oacute;n de momento vital, valores personales y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Blai, de 52 a&ntilde;os, intent&oacute; llegar a ese equilibrio que P&eacute;rez se&ntilde;ala como imposible<em> (spoiler</em>: no sali&oacute; bien). A los tres o cuatro meses de empezar una relaci&oacute;n, &eacute;l a&uacute;n no sab&iacute;a que su novia quer&iacute;a ser madre e hizo una broma sobre las parejas que buscan quedarse embarazadas. &ldquo;Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade que ella ya estaba en un programa de congelaci&oacute;n de &oacute;vulos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blai</span>
                                        <span>—</span> 52 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intentaron &lsquo;negociar&rsquo; para intentar salvar la situaci&oacute;n y finalmente llegaron a un acuerdo: &ldquo;Ella ven&iacute;a a vivir a mi casa, en un peque&ntilde;o pueblecito (yo no quer&iacute;a vivir en la ciudad, donde viv&iacute;a ella) y yo acced&iacute; a tener hijos. El tiempo de negociaci&oacute;n dur&oacute; algo menos de un a&ntilde;o&rdquo;. Intentaron concebir durante un mes y medio aproximadamente, pero despu&eacute;s surgieron otros conflictos paralelos y finalmente, se separaron. Al poco tiempo, ella fue madre y &eacute;l sigue sin querer tener hijos &ldquo;bajo ning&uacute;n concepto&rdquo;, manifiesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.judithgallego.com/es/psicologia-barcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Gallego</a>, psic&oacute;loga de adultos y pareja, tambi&eacute;n considera que, al tratarse de un tema que implica un todo o nada, el intermedio &ldquo;se hace casi imposible porque es una decisi&oacute;n que toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definici&oacute;n del propio proyecto de vida. Qui&eacute;n quiero ser, para qu&eacute; estoy aqu&iacute; o cu&aacute;l es mi prop&oacute;sito personal y vital&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La especialista comenta que las parejas suelen plantearlo como un problema que deben resolver pero, seg&uacute;n su visi&oacute;n, &ldquo;el enfoque de intervenci&oacute;n va m&aacute;s orientado a ayudar a pensar sobre qu&eacute; les hace tener esta disyuntiva&rdquo;. Y, en muchas ocasiones, la posici&oacute;n del partidario de la maternidad o la paternidad no se cuestiona, mientras que la contraria s&iacute;. &ldquo;El peso de la argumentaci&oacute;n y defensa de su posici&oacute;n suele recaer en quien no quiere tener hijos. En este punto, es importante lograr hacer entender que ambas posiciones son totalmente leg&iacute;timas&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sof&iacute;a P&eacute;rez este es &ldquo;uno de los conflictos con menor tasa de resoluci&oacute;n&rdquo;. A diferencia de otros, aqu&iacute; la flexibilidad no siempre ayuda ya que &ldquo;puede ser perjudicial para ambos y para la relaci&oacute;n ya que no estamos ante un deseo negociable sino ante una decisi&oacute;n muy personal que se debe respetar. No hacerlo traer&iacute;a consecuencias negativas para ambos miembros&rdquo;. Y remarca: &ldquo;Tener hijos no se debe vivir como una obligaci&oacute;n o una imposici&oacute;n (ya sea propia o externa)&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una decisión intermedia se hace casi imposible porque toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definición del propio proyecto de vida. Quién quiero ser, para qué estoy aquí o cuál es mi propósito personal y vital</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judith Gallego</span>
                                        <span>—</span> psicóloga de adultos y pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras que P&eacute;rez no ve patr&oacute;n de g&eacute;nero en su consulta, Gallego explica que entre sus pacientes cada vez se encuentra con m&aacute;s mujeres que no quieren ser madres y hombres que s&iacute;. Pero, sobre todo: &ldquo;Cada vez se busca m&aacute;s seguridad, saber qu&eacute; implicar&aacute;, c&oacute;mo se gestionar&aacute; la crianza, c&oacute;mo se repartir&aacute;n las cargas, como quedar&aacute;n las carreras profesionales o el tiempo libre individual. Se es m&aacute;s consciente de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservar la propia identidad</a> adem&aacute;s de la de padre o madre&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a P&eacute;rez concreta que solo hay dos opciones. La primera, que uno de los dos implicados decida ceder para continuar juntos. En este caso, deben darse una serie de condiciones para que la opci&oacute;n sea sana y no tenga consecuencias negativas en el futuro: &ldquo;Es una decisi&oacute;n que debe tomarse desde la libertad, no desde el miedo o desde la dependencia emocional. La persona debe sentir que, aunque pierde algo importante puede construir una vida igualmente plena y coherente y est&aacute; dispuesta a hacer un duelo al respecto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda es, evidentemente, la ruptura. &ldquo;En la mayor&iacute;a de casos es la opci&oacute;n m&aacute;s sana y honesta. Implica aceptar la incompatibilidad en uno de los pilares de la relaci&oacute;n&rdquo;, dirime P&eacute;rez. En su consulta intentan, a trav&eacute;s de la terapia, que la ruptura sea respetuosa y se facilite el procesamiento del duelo.
    </p><p class="article-text">
        Gallego comenta que enfoca a sus pacientes a &ldquo;tomar consciencia para que las decisiones que se tomen est&eacute;n alineadas con los propios valores, necesidades y proyectos vitales&rdquo;. Y subraya que es importante no olvidar a los &mdash;seg&uacute;n su visi&oacute;n&mdash;, principales afectados, que ser&aacute;n los descendientes. &ldquo;Los padres y madres deben ser responsables porque embarcarse en una paternidad o maternidad no deseada, inevitablemente les impactar&aacute;&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dificultades para plantearte ser padre si eres gay: "Lo tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/dificultades-plantearte-padre-si-gay-aparcado-siento-imposibilidad-grande_1_13036556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/395e41b2-ff77-4e31-b138-cc825d75788a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dificultades para plantearte ser padre si eres gay: &quot;Lo tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para los hombres gays, decidir ser padres implica dificultades como los requisitos de un proceso de adopción, enfrentar los roles de género o el miedo a que la ola reaccionaria recorte derechos
</p><p class="subtitle">El auge de la fórmula Fafo: ¿ha llegado el fin de la “crianza respetuosa”?</p></div><p class="article-text">
        Hern&aacute;n, V&iacute;ctor, Mikel y Albert tienen entre 28 y 39 a&ntilde;os. Esa franja de edad en la que en tu entorno van naciendo cada vez m&aacute;s beb&eacute;s y suele surgir la pregunta: y t&uacute;, &iquest;quieres tener hijos? A las mujeres, las expectativas de una sociedad patriarcal les generan presi&oacute;n por decidir ser madres cuanto antes. Para los hombres gays, como estos cuatro, plantearse ser padres implica otros muchos obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tema que tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande&rdquo;, expresa Hern&aacute;n. Desde que era peque&ntilde;o, ve&iacute;a la paternidad como algo posible y que le gustar&iacute;a experimentar, pero a medida que se ha acercado a la edad para hacerla real, ha ido siendo m&aacute;s consciente de su dificultad: &ldquo;No tenemos un &uacute;tero en el brazo donde podamos gestar. Tenemos una limitaci&oacute;n biol&oacute;gica y necesitamos acudir a otros procedimientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro hombres gays que participan en este reportaje descartan la gestaci&oacute;n subrogada por motivos &eacute;ticos. Para Hern&aacute;n, la alternativa que queda es la adopci&oacute;n, pero tambi&eacute;n la ve dif&iacute;cil: &ldquo;Es un proceso en el que te fiscalizan, pasa mucho tiempo y necesitas una serie de requisitos que actualmente yo no tengo. As&iacute; que me encuentro con que voy a cumplir ya 34 a&ntilde;os y ni siquiera lo he iniciado&rdquo;. La precariedad econ&oacute;mica, tan habitual en su generaci&oacute;n, le impide ver un horizonte en el que s&iacute; pueda cumplir las condiciones que se exigen en una adopci&oacute;n: &ldquo;&iquest;Con qu&eacute; edad voy a poder iniciar este proceso de una forma que sea real y pueda valorarse y llegar a buen puerto? No lo s&eacute;. Entonces mis expectativas van bajando&rdquo;. &ldquo;Con un poco de amargura, lo vas aceptando. O no lo aceptas y lo aparcas&rdquo;, se resigna.
    </p><p class="article-text">
        La precariedad en la treintena no es exclusiva de los hombres gays. La diferencia est&aacute; en que las personas heteros pueden tener beb&eacute;s de una manera m&aacute;s improvisada y la administraci&oacute;n no examina su capacidad econ&oacute;mica. El psic&oacute;logo Pablo Mola, investigador en la Universidad Rey Juan Carlos que <a href="https://familiasgaybisex.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudia las familias LGTBIQ+</a>, explica que, a menudo, en la poblaci&oacute;n homosexual masculina &ldquo;el deseo de ser padre est&aacute;, pero tiene mucha reflexi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Lo que dicen muchos de los que entrevisto es que ellos no tienen una relaci&oacute;n sexual y se quedan embarazados, sino que a la hora de acceder a la paternidad se plantean muchas cosas: yo quiero ser padre, pero &iquest;c&oacute;mo puedo ser padre?&rdquo;, apunta. Precisa que en eso tambi&eacute;n se diferencian de las mujeres lesbianas: &ldquo;Ellas pueden gestar, as&iacute; que pueden ir a cl&iacute;nicas reproductivas y el proceso no es tan largo&rdquo;, frente a la limitaci&oacute;n a unos procedimientos de adopci&oacute;n que pueden durar muchos a&ntilde;os y son arduos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La adopción es un proceso en el que te fiscalizan, pasa mucho tiempo y necesitas una serie de requisitos que actualmente yo no tengo. Así que me encuentro con que voy a cumplir ya 34 años y ni siquiera lo he iniciado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hernán</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando te quedas embarazada, nadie te pide requisitos, ni que tengas un dinero ni un trabajo. Nadie va a tu casa a ver c&oacute;mo es&rdquo;, reflexiona este investigador, que tambi&eacute;n aclara el sentido de esas comprobaciones que s&iacute; se hacen en un proceso adoptivo: &ldquo;La adopci&oacute;n es una forma de proteger a una infancia que ha sido abandonada, entonces el Estado tiene que garantizar que esa infancia va a estar segura&rdquo;. Esto dificulta la paternidad para muchos hombres gays.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de V&iacute;ctor, ve tan complicado el acceso a una adopci&oacute;n que directamente no se plantea la paternidad como un escenario realista. Esa perspectiva cambi&oacute; precisamente al tomar conciencia de su orientaci&oacute;n sexual: &ldquo;Antes de reconocerme como hombre homosexual, s&iacute; ten&iacute;a la idea de tener hijos, por lo que se espera de ti en la sociedad y lo que esperan tus padres. Es algo que crees que va a llegar con el tiempo y ya est&aacute;. Luego esa visi&oacute;n cambi&oacute; porque al ser gay es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;. Sostiene que esa renuncia tambi&eacute;n implica una gesti&oacute;n emocional: &ldquo;Hay que hacer una especie de duelo, porque hay que romper las expectativas que tienen tus padres sobre ti, que a veces no las comunican pero est&aacute;n ah&iacute;&rdquo;. Pero defiende la importancia de asumir esa ruptura y decir: &ldquo;Esto no es lo que quiero, o si no lo tengo no pasa nada, y mi vida est&aacute; genial tambi&eacute;n, aunque no sea padre y no cumpla con los c&aacute;nones de la heteronormatividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mola explica que, tradicionalmente, &ldquo;las etiquetas &lsquo;gay&rsquo; y &lsquo;padre&rsquo; se entend&iacute;an como algo excluyente&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;as que elegir si prefer&iacute;as ser padre o ser gay. Muchos prefirieron tener un matrimonio y ser padres a salir del armario&rdquo;, se&ntilde;ala este investigador. A&ntilde;ade que &ldquo;esto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha cambiado y la paternidad gay est&aacute; empezando a ser pensable&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las etiquetas ‘gay’ y ‘padre’ se entendían como algo excluyente. Tenías que elegir si preferías ser padre o ser gay. Muchos prefirieron tener un matrimonio y ser padres a salir del armario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Mola</span>
                                        <span>—</span> investigador sobre familias LGTBIQ+ en la URJC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El cuestionamiento de la capacidad de los hombres para criar</h2><p class="article-text">
        Aunque sea posible, esa paternidad se enfrenta a obst&aacute;culos como los roles de g&eacute;nero, lo que la sociedad atribuye a los hombres y a las mujeres. Mola expone que &ldquo;no se espera que un hombre sea capaz de la crianza&rdquo; sin una mujer y que los padres gays a menudo &ldquo;se enfrentan a preguntas por la calle como: &iquest;y qui&eacute;n le va a criar?, &iquest;y qui&eacute;n le peina?, &iquest;y qui&eacute;n le elige la ropa?&rdquo;. &ldquo;Se da por hecho que una mujer tiene la capacidad de ejercer la crianza, pero con los hombres se duda&rdquo;, apunta. Por dificultades como estas, el deseo de ser padres &ldquo;suele ser mucho menos realista que en mujeres lesbianas o en parejas heterosexuales&rdquo;, compara el investigador, que agrega que &ldquo;ese pensamiento, antes de que sea real, muchas veces puede llegar a abandonarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mikel siempre ha tenido cierto deseo de tener hijos o hijas, pero constata que &ldquo;hay algunas cosas que te echan para atr&aacute;s&rdquo;. Por un lado, la falta del tiempo y la estabilidad que se necesitan para asumir una crianza. Por otro, no tener una pareja estable con la que compartir un proyecto de vida. En un momento dado, lleg&oacute; a barajar tener un beb&eacute; junto a una amiga: &ldquo;Con una colega bollera, nos planteamos qu&eacute; ser&iacute;a necesario y nos pusimos a pensarlo m&aacute;s en serio. Luego, la vida a cada uno nos ha llevado por unos derroteros, ella se quiso enfrentar a ese proyecto de maternidad sola y yo encantado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha planteado intentarlo sin nadie m&aacute;s, pero teme verse &ldquo;en una situaci&oacute;n de soledad&rdquo;: &ldquo;Quiz&aacute; ligado a formar parte de una identidad marica, veo m&aacute;s necesario tener un soporte de apoyo afectivo cercano&rdquo;. Adem&aacute;s, le preocupa c&oacute;mo ser padre soltero le influir&iacute;a &ldquo;cuando quiera volver a tener una relaci&oacute;n con alguien&rdquo;. &ldquo;Si en general a los hombres nos cuesta a veces aquello que leemos como compromiso, comprometerte con una persona que tiene una crianza a su cargo puede resultar menos atractivo&rdquo;, reflexiona.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si ya he tenido que enfrentarme a situaciones de violencia a lo largo de mi vida por ser marica, ser padre de un peque, sea o no marica, no va a cambiar que tenga un padre marica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mikel</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro temor que le surge a Mikel al plantearse la paternidad es la LGTBIfobia que podr&iacute;a sufrir su hijo o su hija. &ldquo;Si ya he tenido que enfrentarme a situaciones de violencia a lo largo de mi vida por ser marica, ser padre de un peque, sea o no marica, no va a cambiar que tenga un padre marica&rdquo;, valora, as&iacute; que se pregunta &ldquo;qu&eacute; le ocurrir&iacute;a a ese peque en su vida cotidiana, en la escuela, con sus grupos de amigos&hellip;&rdquo;. Todas estas dificultades le llevan a &ldquo;desistir un poco del deseo de ser pap&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;n comparte la preocupaci&oacute;n por la violencia:<strong> </strong>&ldquo;He pensado muchas veces en qu&eacute; tipo de comentarios recibir&iacute;a ese posible hijo o hija simplemente por tener dos padres. &iquest;El <em>bullying</em> que yo he tenido va a salpicar de alguna forma a ese ni&ntilde;o o a esa ni&ntilde;a?&rdquo;. Agrega que eso &ldquo;no es responsabilidad nuestra, sino de los energ&uacute;menos sociales que hay por ah&iacute; sueltos, pero a nadie le gusta vivir violencia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                “He pensado muchas veces en qué tipo de comentarios recibiría ese posible hijo o hija simplemente por tener dos padres. ¿El &#039;bullying&#039; que yo he tenido va a salpicar de alguna forma a ese niño o a esa niña?”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Miedo a perder derechos</h2><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con esa LGTBIfobia, el investigador Pablo Mola pone sobre la mesa otro problema: el poder que la extrema derecha est&aacute; alcanzando en tantos pa&iacute;ses. &ldquo;Muchas familias comentan que est&aacute;n bien, que son aceptadas y no hay discriminaci&oacute;n, pero que la ola reaccionaria les produce mucho miedo porque est&aacute; planteando retirar esos derechos&rdquo;, alerta. Cree que ese temor puede estar afectando tambi&eacute;n a quienes est&aacute;n a&uacute;n barajando ser padres: &ldquo;Yo a lo mejor quiero acceder ahora a un proceso de adopci&oacute;n, pero es un proceso largo y no s&eacute; si dentro de tres a&ntilde;os va a estar gobernando la ultraderecha y me va a quitar el derecho a ser padre o de repente en las listas de adopci&oacute;n me van a mandar m&aacute;s abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;n confirma que esta preocupaci&oacute;n le influye. &ldquo;Al ver lo que est&aacute; pasando, tengo el cerebelo ah&iacute; atr&aacute;s pensando: &lsquo;Cuidado, &iquest;qu&eacute; va a ser de nosotros?&rsquo;. Si el mundo va as&iacute;, despu&eacute;s de los inmigrantes o al mismo tiempo que ellos vamos los LGTBI&rdquo;, teme. A&ntilde;ade que hasta hace unos a&ntilde;os &ldquo;parec&iacute;a que todo iba a ir bien&rdquo; y pensaba: &ldquo;Es un buen momento para ser padre, no creo que tenga tantos problemas como yo tuve en el colegio&rdquo;. Sin embargo, ahora se pregunta &ldquo;qu&eacute; le van a decir a ese ni&ntilde;o y c&oacute;mo lo van a tratar&rdquo;. Esto le lleva a lamentar que la situaci&oacute;n pol&iacute;tica provoque &ldquo;poner un freno a tu desarrollo como persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albert coincide en que &ldquo;cuesta un poco ser optimista con el mundo que tenemos en este momento&rdquo;. Defiende que &ldquo;no hay que dar por garantizados los derechos ni las libertades&rdquo;, y echa la vista a Italia, donde el Gobierno ultra de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/meloni-intensifica-ofensiva-hijos-parejas-homosexuales_1_10320259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giorgia Meloni prohibi&oacute; en 2023 que las parejas de mujeres lesbianas registraran a sus hijos</a>: &ldquo;Es un claro ejemplo de que se puede retroceder y est&aacute; aqu&iacute; al lado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas familias comentan que están bien, que son aceptadas y no hay discriminación, pero que la ola reaccionaria les produce mucho miedo porque está planteando retirar esos derechos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Mola</span>
                                        <span>—</span> investigador sobre familias LGTBIQ+ en la URJC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la paternidad es un escenario que no ve cercano pero tampoco descarta: &ldquo;Es una cosa en la que he pensado muchas veces. Tengo claro que en este momento de mi vida no me toca, pero no lo descartar&iacute;a en el futuro. No es una aspiraci&oacute;n vital, podr&iacute;a pasar sin hacerlo, pero s&iacute; creo que me gustar&iacute;a en alg&uacute;n momento&rdquo;. En su opini&oacute;n, para los hombres gays es m&aacute;s dif&iacute;cil ser padres por la complejidad de los tr&aacute;mites de adopci&oacute;n, pero a&ntilde;ade otro factor: &ldquo;El entorno en el que nos movemos es una realidad un poco distinta a la que viven las parejas heterosexuales, que siempre han tenido m&aacute;s clara la evoluci&oacute;n que iba a tener su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albert considera que encontrar una pareja que &ldquo;est&eacute; en tu mismo punto, comparta ese deseo y est&eacute; dispuesto es m&aacute;s complicado en el mundo gay&rdquo;. &ldquo;Creo que empezamos nuestra vida afectivo-sexual m&aacute;s tarde, entonces entre los veinte y los treinta y muchos estamos viviendo cosas que no nos permiten plantearnos tener hijos&rdquo;, reflexiona. Todas estas dificultades le generan ciertas preguntas: &ldquo;Me hacen replantearme las expectativas de futuro y si tenemos o no las mismas oportunidades de desarrollarnos en la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para V&iacute;ctor, la situaci&oacute;n en el mundo tambi&eacute;n genera temores: &ldquo;Si la derecha toma el poder, podemos perder derechos y facilidades para adoptar y vernos obligados a irnos a otro pa&iacute;s para seguir con nuestra familia&rdquo;. Pero al mismo tiempo, encuentra motivos para la esperanza: &ldquo;Hace poco una amiga me hablaba de un colegio superinclusivo en el que hay un mont&oacute;n de familias no normativas que hab&iacute;an creado pi&ntilde;a y con las que estaba super a gusto. Pueden surgir esos espacios seguros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mikel coincide en la preocupaci&oacute;n por c&oacute;mo un gobierno reaccionario podr&iacute;a cuestionar su posible paternidad, pero a la vez es algo que le estimula: &ldquo;Me da un poco de miedo, pero hay otra parte en la que me dan m&aacute;s ganas, porque es como &lsquo;que les jodan&rsquo;. Me sale un poco la rabia y me da m&aacute;s impulso&rdquo;. Por eso admira a las personas LGTBI que s&iacute; est&aacute;n teniendo hijos e hijas: &ldquo;Qu&eacute; guay que haya familias disidentes construyendo una crianza desde otros lugares que no sean los que nos han ense&ntilde;ado siempre y que eso sea posible. Me parece superpotente y me da mucho orgullo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Sevilla Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/dificultades-plantearte-padre-si-gay-aparcado-siento-imposibilidad-grande_1_13036556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 22:19:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dificultades para plantearte ser padre si eres gay: "Lo tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Padres,familias,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-penaliza-nuevo-autonomos-baja-paternidad-maternidad-regularizacion-cuotas_1_12979242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28c9c1f0-7ace-4d77-aa41-090e0f9ee5a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque dijo que buscaría una solución, el Ministerio no ha cambiado el procedimiento, ahora en marcha respecto a 2024 y que sanciona económicamente a los trabajadores que se acogieron a estos derechos</p><p class="subtitle">En mayo - 
La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad
</p></div><p class="article-text">
        La Seguridad Social est&aacute; realizando la segunda regularizaci&oacute;n anual de las cuotas de los aut&oacute;nomos, para revisar lo que cotizaron seg&uacute;n sus ganancias fiscales de 2024, y de nuevo <a href="https://www.eldiario.es/economia/regularizacion-cuotas-seguridad-social-penaliza-autonomos-baja-paternidad-maternidad_1_12297878.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; penalizando econ&oacute;micamente a los trabajadores que se acogieron a permisos de paternidad, maternidad y bajas m&eacute;dicas</a>, como desvel&oacute; el a&ntilde;o pasado elDiario.es. Pese a que el Ministerio de Elma Saiz afirm&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iba a buscar soluciones a este problema</a>, a&uacute;n no ha modificado el procedimiento, bloqueado junto al resto de medidas pendientes de la mesa de negociaci&oacute;n de aut&oacute;nomos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ministerio realiz&oacute; una propuesta para este tema dentro de todo el paquete de medidas de mejora de la protecci&oacute;n y del proceso de regularizaci&oacute;n, cuya negociaci&oacute;n sigue abierta&rdquo;, responden fuentes del departamento de Saiz.
    </p><p class="article-text">
        Una negociaci&oacute;n que ha estado parada durante meses por <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-mantiene-cajon-cuotas-autonomos-plena-cuenta-2026_1_12838229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&eacute;mica a ra&iacute;z del aumento de las cuotas de los aut&oacute;nomos a partir de 2026</a>, con <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-patronal-reformas-gobierno-cuotas-autonomos-permiso-fallecimiento_1_12709348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una patronal que se sali&oacute; del consenso</a> alcanzado en 2022, y tras lo que el Ministerio de la Seguridad Social suspendi&oacute; las reuniones y las discusiones en esa mesa de di&aacute;logo social, que tambi&eacute;n pretende mejorar la protecci&oacute;n social del colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Los aut&oacute;nomos afectados por la penalizaci&oacute;n en los permisos por nacimiento de la regularizaci&oacute;n de cuotas de 2024 no dan cr&eacute;dito a que, pese a conocer los efectos de la primera revisi&oacute;n, la Seguridad Social no haya modificado el c&aacute;lculo para la segunda. &ldquo;Cuando algo se implementa por primera vez, puede haber fallos. Pero con un a&ntilde;o vista, parece que no interesa cambiarlo&rdquo;, denuncia Juan (nombre ficticio). 
    </p><h2 class="article-text">Una penalizaci&oacute;n econ&oacute;mica por ejercer un derecho</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-inicia-primera-regularizacion-cuotas-autonomos-ingresos_1_11898572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regularizaci&oacute;n de cuotas es una revisi&oacute;n anual</a> que realiza la Seguridad Social, a posteriori, para cotejar que las cotizaciones pagadas por los trabajadores aut&oacute;nomos se adecuaron realmente a sus ganancias que declararon a la Agencia Tributaria. Si cotizaron de m&aacute;s, pueden optar a la devoluci&oacute;n de este dinero. Si cotizaron de menos, la Seguridad Social les exige el pago de la cantidad adeudada. El a&ntilde;o pasado se ejecut&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/primera-regularizacion-cuotas-autonomos-24-trabajadores-pago-27_1_12045414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera, correspondiente a 2023</a>, y ahora est&aacute; en marcha la segunda, del ejercicio 2024. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado varios trabajadores advirtieron de los efectos negativos de la regularizaci&oacute;n en situaciones en las que los aut&oacute;nomos hab&iacute;an recibido alguna prestaci&oacute;n, como bajas m&eacute;dicas prolongadas y los permisos por nacimiento de hijos &ndash;antes conocido como maternidad y paternidad&ndash;. Este a&ntilde;o, ha vuelto a suceder. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro, aut&oacute;nomo y padre a finales de 2024, trabaj&oacute; pr&aacute;cticamente todo el a&ntilde;o. &ldquo;357 d&iacute;as&rdquo;, dice el aut&oacute;nomo, que fue padre de mellizos a finales de diciembre. Hasta entonces, trabaj&oacute; y cotiz&oacute; con normalidad. Por ello, se sorprendi&oacute; notablemente cuando la Seguridad Social le reclam&oacute; hace unos d&iacute;as &ldquo;unos 800 euros&rdquo; en la regularizaci&oacute;n de cuotas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me han dividido los ingresos de todo el año en dos meses y medio. Me molestó mucho cuando vi que ponían que gané más de 6.000 euros al mes. Es que me están insultando en la cara</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan</span>
                                        <span>—</span> Autónomo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me han dividido las ganancias de todo el a&ntilde;o, unos 18.000 euros, solo en cuatro meses&rdquo;, explica el trabajador. As&iacute;, la Seguridad Social le adjudica unas ganancias mensuales de unos 4.500 euros al mes, y le exige la cuota correspondiente a estos rendimientos. Cuando, en realidad, de media gan&oacute; unos 1.500 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo le ocurri&oacute; a Juan. Trabaj&oacute; hasta octubre, cuando naci&oacute; su hija, tras lo que se acogi&oacute; al permiso de paternidad. En su caso, la Seguridad Social le ha dividido los rendimientos que gan&oacute; de todo el a&ntilde;o &ldquo;entre dos meses y medio&rdquo; y le exige unos 500 euros. &ldquo;Me molest&oacute; mucho cuando vi que pon&iacute;an que mis ingresos eran m&aacute;s de 6.000 euros al mes. Es que me est&aacute;n insultando en la cara&rdquo;, denuncia el aut&oacute;nomo.  
    </p><h2 class="article-text">Un c&aacute;lculo &ldquo;ficticio&rdquo; que perjudica a los trabajadores</h2><p class="article-text">
        Los ejemplos de Pedro y Juan son el resultado de la f&oacute;rmula de regularizaci&oacute;n que aplica el Ministerio de la Seguridad Social para situaciones en las que los trabajadores han percibido alguna prestaci&oacute;n, como por incapacidad temporal (bajas m&eacute;dicas), por riesgo de embarazo y los permisos por nacimiento de hijos, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        La Seguridad Social excluye de la revisi&oacute;n los meses en los que se percibieron estas prestaciones, as&iacute; como los que se utilizan para el c&aacute;lculo de estas, que alcanzan a seis meses en el caso de los permisos por nacimiento de hijo. El objetivo, como explic&oacute; el a&ntilde;o pasado el Ministerio de Elma Saiz, es que no haya revisiones a posteriori que puedan desembocar en cambios en las prestaciones ya recibidas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en el proceso se alterasen las bases de cotizaci&oacute;n, la entidad gestora tendr&iacute;a que calcular de nuevo la cuant&iacute;a de la prestaci&oacute;n. Con la posibilidad de que el aut&oacute;nomo sufriese un efecto negativo cuando le recalculasen el importe de la prestaci&oacute;n&rdquo;, justificaron el a&ntilde;o pasado en el Ministerio. &ldquo;Es una f&oacute;rmula que hace el proceso m&aacute;s sencillo para el ciudadano con el que no sale perjudicado en su prestaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;adieron en la Seguridad Social. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un cálculo ficticio, nos están imputando unos rendimientos que son irreales. Lo tienen que arreglar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro</span>
                                        <span>—</span> Autónomo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que la Seguridad Social no solo est&aacute; excluyendo esos meses de la regularizaci&oacute;n de cuotas (las cuotas de esos meses no se tocan, son definitivas), sino que tambi&eacute;n los est&aacute; excluyendo del c&oacute;mputo de periodos de alta, trabajados y cotizados por los aut&oacute;nomos. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, s&iacute; tiene en cuenta los rendimientos obtenidos durante todo el a&ntilde;o por los trabajadores, por lo que el resultado final es una f&oacute;rmula que les perjudica econ&oacute;micamente por haberse acogido a un derecho, como coincidieron el a&ntilde;o pasado todos los colectivos de aut&oacute;nomos y los agentes sociales, que <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidieron una rectificaci&oacute;n al Ministerio</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un c&aacute;lculo ficticio, nos est&aacute;n imputando unos rendimientos que son irreales. Lo tienen que arreglar. Esto me ha afectado a m&iacute;, pero tambi&eacute;n a otras muchas personas que est&eacute;n en la misma situaci&oacute;n&rdquo;, alerta Pedro, que afirma adem&aacute;s que pagar los 800 euros que le exige la Seguridad Social le supone una dificultad. &ldquo;Este c&aacute;lculo es totalmente irracional e injusto&rdquo;, comparte Juan.
    </p><h2 class="article-text">Denuncian la injusticia respecto a asalariados y otros aut&oacute;nomos</h2><p class="article-text">
        Los colectivos progresistas de aut&oacute;nomos, UATAE y UPTA, reiteran su demandan de que se corrija esta situaci&oacute;n. &ldquo;Est&aacute; sin resolver, esta y otras cosas que advertimos de la primera regularizaci&oacute;n&rdquo;, sostiene Eduardo Abad. En UATAE insisten en &ldquo;la necesidad de retomar la negociaci&oacute;n para poder avanzar en todas las cuestiones que siguen pendientes para los aut&oacute;nomos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n sobre la &ldquo;injusticia&rdquo; que supone este c&aacute;lculo para aut&oacute;nomos como &eacute;l y el resto de afectados por esta f&oacute;rmula, frente a los asalariados u otros aut&oacute;nomos que han sido padres a principios de a&ntilde;o. &ldquo;Si hubiera sido padre en enero&rdquo;, advierte, no le afectar&iacute;a tanto el proceso de regularizaci&oacute;n porque los seis meses para el c&oacute;mputo de su prestaci&oacute;n ser&iacute;an los del a&ntilde;o anterior, ya cerrado. &ldquo;No tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, critica el trabajador. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Juan reclama que no solo se solvente el problema a futuro, sino tambi&eacute;n de manera retroactiva a todas las personas afectadas en la primera y segunda regularizaci&oacute;n. En la Seguridad Social no han respondido a elDiario.es sobre si la soluci&oacute;n que plantean alcanzar&aacute; a los procedimientos de 2023 y 2024. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-penaliza-nuevo-autonomos-baja-paternidad-maternidad-regularizacion-cuotas_1_12979242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Autónomos,Seguridad Social,Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las microbatallas diarias que más desgastan a padres e hijos: “No es la ducha en sí, es el cansancio acumulado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/microbatallas-diarias-desgastan-padres-e-hijos-no-ducha-si-cansancio-acumulado_1_12943631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf08f39f-27a9-4c41-a442-303bae2a0579_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las microbatallas diarias que más desgastan a padres e hijos: “No es la ducha en sí, es el cansancio acumulado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchas familias, el desgaste no viene de grandes conflictos, sino de pequeñas fricciones constantes. Aparecen en las rutinas y se acumulan hasta marcar la convivencia. ¿Por qué estas tiranteces cotidianas pesan más de lo que parece?</p><p class="subtitle">El caso de Brooklyn Beckham o cómo se está rompiendo el estigma de los hijos que cortan la relación con sus padres</p></div><p class="article-text">
        Son las ocho y media de la tarde y aunque Andrea (41 a&ntilde;os) ya ha pedido en dos ocasiones a su hijo de ocho a&ntilde;os que vaya a la ducha, &eacute;l vuelve a pedir m&aacute;s tiempo. La mujer insiste que es tarde y ma&ntilde;ana hay colegio. La conversaci&oacute;n sube de tono sin que ninguno de los dos tenga claro en qu&eacute; instante dej&oacute; de ser un h&aacute;bito para ser algo inc&oacute;modo. &ldquo;No es la ducha en s&iacute;&rdquo;, comenta ella, &ldquo;es el cansancio acumulado y la sensaci&oacute;n de estar todo el d&iacute;a negociando&rdquo;. Para su hijo, solo era cuesti&oacute;n de unos minutos m&aacute;s; para ella, era el en&eacute;simo recordatorio de lo dif&iacute;cil que puede ser sostener el d&iacute;a a d&iacute;a sin que todo acabe en choque.
    </p><h2 class="article-text">Momentos del d&iacute;a donde todo se atasca</h2><p class="article-text">
        A lo largo de las jornadas, estas microbatallas adoptan formas distintas, pero comparten una sensaci&oacute;n com&uacute;n de bloqueo: una secuencia m&iacute;nima que acaba ocup&aacute;ndolo todo. En algunos hogares, la tensi&oacute;n aparece en cuanto todos se sientan a la mesa. Es lo que ocurre en la familia de Estela, de 38 a&ntilde;os, madre de una ni&ntilde;a de seis. Lo que lo complica es todo lo que ocurre alrededor: levantarse, retrasar, repetir. &ldquo;Empiezo tranquila, con paciencia, pero muchas veces acabo alzando la voz, cuando ya no encuentro la manera de reconducir la situaci&oacute;n&rdquo;, afirma. Al d&iacute;a siguiente, la escena suele repetirse.
    </p><p class="article-text">
        Para otros n&uacute;cleos familiares, el punto de fricci&oacute;n no est&aacute; en empezar, sino en terminar. En el caso de David, 39 a&ntilde;os y padre de un ni&ntilde;o de nueve, el instante m&aacute;s tenso llega cuando toca apagar la tableta. Aunque marcan tiempos y avisan con antelaci&oacute;n, el final del uso suele acabar en un pulso que se da de nuevo. &ldquo;Lo m&aacute;s agotador es anticipar que cada tarde acabamos en un tira y afloja que ya sabes c&oacute;mo empieza y c&oacute;mo va a acabar&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más agotador es anticipar que cada tarde acabamos en un tira y afloja que ya sabes cómo empieza y cómo va a acabar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David, 39 años</span>
                                        <span>—</span> padre de un niño de nueve
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay roces frecuentes cada d&iacute;a sin importar el contenido. Es el caso de Irene, 44 a&ntilde;os, madre de un ni&ntilde;o de diez, para quien los deberes se han convertido en el principal foco de malestar. Su hijo se bloquea con facilidad y ella intenta ayudar sin intervenir demasiado, pero ese tramo de la jornada suele terminar con ambos frustrados. Como dice, los ejercicios no suelen ser el origen de la tensi&oacute;n: &ldquo;Lo que pesa es c&oacute;mo nos hablamos cuando el hartazgo ya se ha instalado&rdquo;, confirma.
    </p><p class="article-text">
        En muchas familias, el d&iacute;a no se cierra sin una &uacute;ltima negociaci&oacute;n. En casa de Almudena, 36 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os de cuatro y seis a&ntilde;os, la hora de dormir se alarga cada noche. Siempre hay algo pendiente antes de irse a la cama y la incomodidad va creciendo poco a poco. &ldquo;No puedo decir que se trate de problemas serios, sino de una tirantez constante que se va alimentando de la recurrencia diaria&rdquo;, destaca.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de estos roces repetidos?</h2><p class="article-text">
        Cuando se discute todos los d&iacute;as por lo mismo (comer, ducharse o acostarse), a nivel emocional suelen confluir varios factores, explica Nerea Larumbe, psic&oacute;loga sanitaria. Uno de los m&aacute;s habituales es la dificultad para diferenciar el mundo adulto del mundo del ni&ntilde;o o del adolescente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas conductas que los adultos viven como provocaci&oacute;n, desobediencia o falta de respeto responden, en realidad, a procesos evolutivos normales: la dificultad para cortar el juego, para hacer transiciones, para tolerar la frustraci&oacute;n o para autorregularse&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que vive Andrea cada noche. No se trata de que su hijo tenga que ir a la ducha, se trata del choque entre su agotamiento f&iacute;sico y mental y la dificultad de su hijo para frenar lo que estaba haciendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No puedo decir que se trate de problemas serios, sino de una tirantez constante que se va alimentando de la recurrencia diaria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Almudena, 36 años</span>
                                        <span>—</span> madre de dos niños
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Larumbe se&ntilde;ala que la escena donde el menor no quiere ducharse porque est&aacute; jugando o haciendo otra cosa puede comprenderse, pero si el trasfondo en el adulto es el de &ldquo;no me respetan&rdquo;, &ldquo;nunca me hacen caso&rdquo;, puede resultar dif&iacute;cil de gestionar. &ldquo;Como eso no se revisa ni se regula, el patr&oacute;n tiende a consolidarse casi de forma autom&aacute;tica&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        En episodios como los de Estela o David, lo que subyace suele aparecer cuando la situaci&oacute;n deja de ser puntual y se convierte en algo c&iacute;clico sin cambios. Para la profesional, cuando eso sucede, cambia la relaci&oacute;n. &ldquo;El adulto deja de estar verdaderamente presente y deja de ver al ni&ntilde;o real que tiene delante; empieza a relacionarse desde lo que esa situaci&oacute;n le despierta internamente. Se instala una sensaci&oacute;n constante de lucha, cansancio y desconexi&oacute;n emocional&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante elegir las batallas y d&oacute;nde ponemos la energ&iacute;a para que esos hechos no desgasten. Eso permite centrarnos en lo verdaderamente importante: acompa&ntilde;ar la gesti&oacute;n emocional, ayudar en la regulaci&oacute;n y sostener el proceso evolutivo del ni&ntilde;o&rdquo;, refiere.
    </p><p class="article-text">
        Alicia Banderas, psic&oacute;loga y autora de <em>Habla con ellos de pantallas y redes sociales</em> (Lunwerg Editores, 2021), resalta que a menudo a los ni&ntilde;os se les exige rapidez, eficiencia y productividad como si pudiesen adaptarse a las rutinas con los mismos tiempos y expectativas que un adulto. Esto mismo ocurre en familias como la de Irene o Almudena, donde no solo tiene que ver con irse a dormir o hacer sus tareas escolares, sino con la percepci&oacute;n de no llegar nunca a tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas conductas que los adultos viven como provocación, desobediencia o falta de respeto responden, en realidad, a procesos evolutivos normales: la dificultad para cortar el juego, para hacer transiciones, para tolerar la frustración o para autorregularse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nerea Larumbe</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A menudo no tenemos en cuenta sus necesidades. No nos percatamos de que incorporar rutinas forma parte de un camino de aprendizaje&rdquo;, subraya. Y a&ntilde;ade que ese tipo de pretensiones pueden generar frustraci&oacute;n en el ni&ntilde;o y que esas demandas no siempre deben ser sobre las bases de nuestras expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las pantallas expresa que a veces los padres las usan como un recurso para poder hacer otras cosas con tranquilidad, y que en ese uso conviven una parte de negociaci&oacute;n con otra que implica establecer l&iacute;mites y ofrecer alternativas, como el juego libre. Es el pulso que describe David cada tarde cuando llega el momento de apagar el dispositivo.
    </p><p class="article-text">
        Puede suceder que el adulto se centre m&aacute;s en imponer el control que en acompa&ntilde;ar la construcci&oacute;n o fomentar aprendizaje en sus hijos, lo que lleva a que el ni&ntilde;o sienta que debe luchar por su autonom&iacute;a mientras el adulto intenta imponer su autoridad.
    </p><p class="article-text">
        Banderas considera que habr&iacute;a que abordar los conflictos desde la empat&iacute;a y no verlo como algo negativo. &ldquo;Lo que fortalece el desarrollo del ni&ntilde;o es la capacidad de reparar esos desajustes en la relaci&oacute;n&rdquo;, recalca. Atendiendo a los l&iacute;mites, que recuerda &ldquo;son important&iacute;simos&rdquo;, admite que se puede flexibilizar. Otra idea que subraya es la importancia de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12797699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respetar el &ldquo;no&rdquo;</a> y el l&iacute;mite de los hijos. &ldquo;Nunca nos han ense&ntilde;ado a ponernos l&iacute;mites a nosotros mismos. Sin embargo, esto lo hacen genuinamente los ni&ntilde;os&rdquo;, remarca. Irene tambi&eacute;n se reconoce en ese aprendizaje: poner l&iacute;mites empieza por uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga un gesto adulto peque&ntilde;o muy actual y normalizado que hoy en d&iacute;a dispara estas tensiones cotidianas es que mientras el ni&ntilde;o est&aacute; hablando al adulto mira el m&oacute;vil. &ldquo;Mirar el m&oacute;vil mientras tu hijo te habla tiene consecuencias a largo plazo. Va acumulando una falta de conexi&oacute;n emocional que acaba escalando muchas microbatallas evitables y favorece que el adolescente, entre otras cosas, se cierre cada vez m&aacute;s al no sentirse escuchado&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Las fricciones frecuentes no desaparecen por completo, ni se trata de evitarlas todas. Pero cuando dejan de vivirse como una amenaza constante, pierden peso en la din&aacute;mica familiar. En ocasiones no es cuesti&oacute;n de imponerse, sino de reconocer lo que est&aacute; pasando y elegir no convertirlo en otro frente m&aacute;s del d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/microbatallas-diarias-desgastan-padres-e-hijos-no-ducha-si-cansancio-acumulado_1_12943631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las microbatallas diarias que más desgastan a padres e hijos: “No es la ducha en sí, es el cansancio acumulado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Padres,Madres,familias,Niños,Adolescentes,Paternidad,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sentencia pionera en Asturias permite a un funcionario disfrutar íntegramente de su baja de paternidad tras la negativa de la Seguridad Social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/sentencia-pionera-asturias-permite-funcionario-disfrutar-integramente-baja-paternidad-negativa-seguridad-social_1_12908714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0d58443-dbca-49bb-bae9-f3baeb82e8ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sentencia pionera en Asturias permite a un funcionario disfrutar íntegramente de su baja de paternidad tras la negativa de la Seguridad Social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando se encontraba disfrutando del permiso, tomó posesión del cargo y acordó posponer la segunda parte de la baja, pero el Instituto Nacional de la Seguridad Social se lo denegó. Ahora, una sentencia le da la razón al trabajador</p><p class="subtitle">Un profesor de judo de Oviedo pacta con la Fiscalía seis años de cárcel por agredir sexualmente a tres alumnas de 15 años</p></div><p class="article-text">
        En plena baja por paternidad, un trabajador logr&oacute; superar un proceso selectivo para incorporarse como funcionario al Ayuntamiento de Nava, en Asturias. Cuando ya hab&iacute;an transcurrido las seis primeras semanas de permiso &mdash;las que la ley obliga a disfrutar de forma continuada tras el nacimiento de un hijo o hija&mdash;, el consistorio le exigi&oacute; tomar posesi&oacute;n de su cargo.
    </p><p class="article-text">
        El trabajador solicit&oacute; entonces el alta m&eacute;dica y acord&oacute; con el Ayuntamiento posponer la segunda parte de su baja por paternidad, un acuerdo que la administraci&oacute;n local acept&oacute; sin objeciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando lleg&oacute; el momento de disfrutar los 44 d&iacute;as de permiso que le quedaban pendientes, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le deneg&oacute; ese derecho. La decisi&oacute;n implicaba no solo no poder disfrutar de esos d&iacute;as, sino tampoco percibir la prestaci&oacute;n econ&oacute;mica correspondiente. Ante esta situaci&oacute;n, el afectado decidi&oacute; interponer una demanda contra el INSS.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la abogada que llev&oacute; el caso, Alma Pantiga, el organismo argument&oacute; su negativa alegando que &ldquo;los per&iacute;odos de disfrute de la prestaci&oacute;n, una vez solicitados y reconocidos, deben considerarse inalterables, salvo que pueda acreditarse la concurrencia de circunstancias excepcionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un caso sin precedentes en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Para preparar la demanda, Pantiga busc&oacute; resoluciones judiciales similares y comprob&oacute; que no exist&iacute;an precedentes en Espa&ntilde;a, salvo uno: la sentencia n&uacute;mero 4873/2023, de 26 de julio, del Tribunal Superior de Justicia de Catalu&ntilde;a (Sala de lo Social), que analizaba un supuesto muy parecido.
    </p><p class="article-text">
        En esa resoluci&oacute;n, el tribunal establec&iacute;a que, &ldquo;una vez iniciado el per&iacute;odo de disfrute de la paternidad inicialmente comunicado al INSS y concedido por este, el progenitor distinto de la madre puede modificarlo, previo acuerdo con la empresa, y con ello modificar tambi&eacute;n el per&iacute;odo de abono de la prestaci&oacute;n del subsidio por nacimiento y cuidado del menor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ley exige comunicar el disfrute del permiso a la empresa con una antelaci&oacute;n m&iacute;nima de 15 d&iacute;as, pero no especifica que las fechas no puedan modificarse posteriormente, siempre que se cumplan dos condiciones: que el menor tenga menos de 12 meses y que ya hayan transcurrido las seis semanas obligatorias inmediatamente posteriores al parto.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como explica la abogada, el art&iacute;culo 48.4 del Estatuto de los Trabajadores solo condiciona el ejercicio de este derecho &mdash;una vez superadas esas seis semanas obligatorias&mdash; a que el permiso se distribuya a voluntad del progenitor, en per&iacute;odos semanales acumulados o interrumpidos, desde el final de la suspensi&oacute;n obligatoria hasta que el hijo o hija cumpla un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, recuerda Pantiga, la norma &uacute;nicamente exige que la persona trabajadora comunique a la empresa el ejercicio de este derecho con una antelaci&oacute;n m&iacute;nima de quince d&iacute;as, en los t&eacute;rminos establecidos, en su caso, en los convenios colectivos.
    </p><h2 class="article-text">Un fallo con impacto m&aacute;s all&aacute; del caso concreto</h2><p class="article-text">
        Gracias a estas alegaciones, el Juzgado de lo Social n&uacute;mero 2 de Oviedo dio la raz&oacute;n al demandante, que podr&aacute; finalmente disfrutar de los m&aacute;s de 40 d&iacute;as de baja de paternidad que le quedaban pendientes.
    </p><p class="article-text">
        Para Pantiga, se trata de una sentencia &ldquo;muy relevante&rdquo;, ya que abre la puerta a que otras personas puedan reclamar en situaciones similares, al sentar un precedente en Asturias frente a una interpretaci&oacute;n restrictiva del derecho al permiso por nacimiento y cuidado del menor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/sentencia-pionera-asturias-permite-funcionario-disfrutar-integramente-baja-paternidad-negativa-seguridad-social_1_12908714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 09:26:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sentencia pionera en Asturias permite a un funcionario disfrutar íntegramente de su baja de paternidad tras la negativa de la Seguridad Social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Seguridad Social,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34cc547d-c6f8-40a7-b28e-da747b435cdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: &quot;Mi hija está contenta, sabe qué esperar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas familias separadas han comprobado que acuerdos simples pueden cambiar la Navidad de sus hijos. A continuación, comparten qué les ha funcionado para hacer que vivan estas fechas con más calma
</p><p class="subtitle">Perder la identidad personal al convertirte en madre: “Acabé pensando, '¿quién soy?”
</p></div><p class="article-text">
        Las fiestas navide&ntilde;as despiertan emociones intensas en muchas familias, y en los hogares separados suele a&ntilde;adirse la duda de c&oacute;mo organizar tiempos y expectativas. No se trata solo de repartir d&iacute;as, sino de dar a los hijos un entorno previsible en una &eacute;poca que ya de por s&iacute; implica muchos cambios.
    </p><p class="article-text">
        Marina, Carlos, Natalia y Luis comparten una sensaci&oacute;n que muchos progenitores separados reconocen: la primera Navidad tras la ruptura fue dif&iacute;cil. &ldquo;Todo eran prisas, confusiones, cosas duplicadas&hellip; y los ni&ntilde;os lo notaban&rdquo;, recuerda Marina,<strong> </strong>38 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os de cinco y nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estos padres y madres decidieron hacer algo distinto: ajustes peque&ntilde;os, acuerdos sencillos, y, principalmente, intentar que todo est&eacute; definido. As&iacute; lo relata Marina, que ten&iacute;a claro que su exmarido y ella necesitaban &ldquo;un acuerdo que no nos desbordase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o todo sali&oacute; torcido. Eran cenas en dos casas y ni&ntilde;os preguntando d&oacute;nde dormir&iacute;an cada d&iacute;a. Al a&ntilde;o siguiente hicieron algo b&aacute;sico: un calendario acordado entre los dos, una explicaci&oacute;n b&aacute;sica para los peque&ntilde;os y un ritual &uacute;nico en familia, una merienda juntos el d&iacute;a antes de Nochebuena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conocer c&oacute;mo se har&aacute;n las cosas les dio seguridad. No hubo dudas ni nervios&rdquo;, cuenta. A&ntilde;ade que como adultos les funcion&oacute; tener todo previsto y mantener un gesto familiar que marcara el inicio de esas fechas.
    </p><p class="article-text">
        Historias como la de Marina se repiten en muchas familias separadas. Y cuando los adultos ponen de su parte, los ni&ntilde;os lo notan.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la calma adulta rebaja el caos</h2><p class="article-text">
        Carlos, 42 a&ntilde;os, padre de un ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os, lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n parecida a la de Marina, aunque por un camino distinto. Se dio cuenta de que su hijo no sufr&iacute;a por la separaci&oacute;n, sino por &ldquo;las carreras entre casas&rdquo; y &ldquo;la sensaci&oacute;n de estar en medio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Él no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos</span>
                                        <span>—</span> padre de 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o cambiaron la estrategia y dise&ntilde;aron una organizaci&oacute;n clara, un regalo conjunto y un rato largo para los cambios de casa. Sin prisas y sin tensi&oacute;n. &ldquo;&Eacute;l no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume&rdquo;, asegura este padre. En su caso, les ayud&oacute; organizar los d&iacute;as con m&aacute;s claridad y dar tiempo a cada transici&oacute;n entre casas para que el cambio no resultase estresante.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estas familias han descubierto de forma intuitiva coincide con lo que observa la psic&oacute;loga cl&iacute;nica y terapeuta familiar e infantojuvenil en la Cl&iacute;nica Teneo, Eva Mar&iacute;a Carreira Vaquero. Explica que cuando la separaci&oacute;n no es amistosa, ayuda centrarse en peque&ntilde;os acuerdos cotidianos que aporten claridad externa a los menores. Propone recurrir a gestos pr&aacute;cticos y visuales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Leer en familia cuentos o historias navide&ntilde;as que transmitan valores y discutir con los ni&ntilde;os qu&eacute; aprendieron.</li>
                                    <li>Crear en familia un calendario de actos solidarios, en el que ciertos d&iacute;as se realice una acci&oacute;n solidaria, como ayudar a un amigo o donar un juguete. Los ni&ntilde;os pueden entender la importancia de la generosidad y de compartir.</li>
                                    <li>Durante las celebraciones, hacer un &ldquo;c&iacute;rculo de Navidad&rdquo; donde cada miembro de la familia comparta algo por lo que est&aacute; agradecido, algo que quiere ofrecer y algo que quisiera que fuese diferente.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En familias separadas, estas rutinas pueden mantenerse en cada casa para que los ni&ntilde;os sientan continuidad, incluso cuando los adultos no comparten las celebraciones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas acciones, Carreira recuerda que mantener ciertas tradiciones, fomentar tiempo de calidad con ambos progenitores y anticipar c&oacute;mo se dividir&aacute;n los d&iacute;as festivos disminuye los malentendidos. La planificaci&oacute;n anticipada, revela, reduce la tensi&oacute;n porque los menores saben qu&eacute; ocurrir&aacute; y pueden situarse en un entorno m&aacute;s previsible.
    </p><h2 class="article-text">Previsi&oacute;n, rutinas y un adulto estable</h2><p class="article-text">
        Ese mismo patr&oacute;n de previsibilidad y calma se repite en otras familias. Natalia, 37 a&ntilde;os, madre de una ni&ntilde;a de seis a&ntilde;os, descubri&oacute; que su hija no se agobiaba por las fiestas, sino por la incertidumbre de los d&iacute;as. Ese a&ntilde;o, en casa hicieron un mapa sencillo con dibujos: cada d&iacute;a una casa, una actividad y un horario. &ldquo;No lo hicimos para organizarla a ella, sino para organizarnos nosotros. Y funcion&oacute;. La ni&ntilde;a comprob&oacute; que no hab&iacute;a l&iacute;os. Que todo estaba decidido&rdquo;, se&ntilde;ala. Su hija empez&oacute; diciembre m&aacute;s tranquila. &ldquo;Estaba contenta porque sab&iacute;a qu&eacute; esperar&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Y aparece la emoci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En los hijos mayores, la emoci&oacute;n tambi&eacute;n se mueve seg&uacute;n el ritmo de los adultos. Luis, 45 a&ntilde;os, lo comprendi&oacute; enseguida con su hija adolescente de 14 a&ntilde;os. Notaba que la joven se pon&iacute;a triste en los cambios de casa. &ldquo;Cre&iacute;amos que era por la separaci&oacute;n, pero era por las prisas. Sent&iacute;a que la arranc&aacute;bamos de un sitio para llevarla al otro&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos ‘estrés por lealtades divididas’, lo que quiere decir que el niño teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángeles Fernández Moya</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica especializada en infancia y trauma
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que les result&oacute; eficaz fue inventar un &ldquo;momento puente&rdquo;: &ldquo;Diez minutos para hablar, recoger con calma, repasar el d&iacute;a. Lo llamamos el &lsquo;rato tranquilo&rsquo;. Y lo pide ella&rdquo;, expone. En su familia, lo que marc&oacute; la diferencia fue ese espacio de tiempo sin prisas, que dio sosiego al salto entre hogares.
    </p><p class="article-text">
        Las vivencias de estas familias van en la misma l&iacute;nea que lo que observa &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez Moya, psic&oacute;loga cl&iacute;nica especializada en infancia y trauma del Gabinete Accumbens Psicolog&iacute;a y Bienestar. Explica que, cuando todo funciona, los ni&ntilde;os mantienen su nivel habitual de juego, curiosidad, sue&ntilde;o y energ&iacute;a, y muestran un tono afectivo estable.
    </p><p class="article-text">
        Aclara que, en los m&aacute;s peque&ntilde;os, pueden aparecer regresiones (pedir chupete, mojar la cama), mayor irritabilidad, silencios o llanto sin motivo aparente, si las transiciones son dif&iacute;ciles. Tambi&eacute;n es frecuente que pregunten m&aacute;s por los horarios o recogidas cuando necesitan seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos &lsquo;estr&eacute;s por lealtades divididas&rsquo;, lo que quiere decir que el ni&ntilde;o teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro. Esto se traduce en culpa o en un esfuerzo excesivo por &lsquo;portarse bien&rdquo;, detalla Fern&aacute;ndez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los niños puedan estar presentes sin sentirse en una posición delicada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga advierte que frases como &ldquo;preg&uacute;ntale a tu padre/madre&rdquo;, pueden activar en el ni&ntilde;o respuestas de estr&eacute;s, incomodidad o culpa. Aconseja rituales para facilitar la transici&oacute;n emocional: &ldquo;Revisar juntos la maleta, elegir un peluche que va y viene o un breve momento de conexi&oacute;n antes de cambiar de hogar&rdquo;. Comenta que en terapia EMDR lo llaman &lsquo;competencia de doble presencia emocional&rsquo;: esa sensaci&oacute;n de sentirse acompa&ntilde;ado internamente por ambos progenitores, aunque solo est&eacute; f&iacute;sicamente con uno.
    </p><p class="article-text">
        La experta insiste en que el ni&ntilde;o debe poder amar y respetar a sus padres, y que estos no compitan, sino que cooperen en todo lo que afecte a sus necesidades poniendo el foco en su bienestar. Es aqu&iacute; cuando el mensaje que recibe el menor es claro: &ldquo;Tienes dos casas, pero una sola red que te sostiene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos relatos aparece un mismo hilo: cuando los adultos se escuchan y ajustan el ritmo a la realidad de cada hijo, las fiestas fluyen de manera m&aacute;s llevadera. No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los ni&ntilde;os puedan estar presentes sin sentirse en una posici&oacute;n delicada. A veces basta con aflojar y recordar que, incluso en Navidad, lo que m&aacute;s da estabilidad es la sensaci&oacute;n de hogar, est&eacute;s donde est&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 20:50:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Niños,Cuidados familiares,Pareja,Divorcios,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es importante enseñar a los niños a decir "no": "Poner fronteras personales no les hace egoístas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12797699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14e5e7ba-dae4-4b8e-8b15-7df8493dd91f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x499y169.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es importante enseñar a los niños a decir &quot;no&quot;: &quot;Poner fronteras personales no les hace egoístas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aprender a poner y respetar normas claras desde la infancia contribuye a la autonomía personal y a la protección del menor. Reconocer su capacidad de decir “no” refuerza relaciones más seguras en casa, en la escuela y en su entorno social
</p><p class="subtitle">Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles
</p></div><p class="article-text">
        A muchos adultos a&uacute;n les incomoda escuchar la negativa de un ni&ntilde;o. Sin embargo, ese &ldquo;no&rdquo; es una forma de proteger su espacio personal y pedir respeto. Acompa&ntilde;arlos implica sostener esos l&iacute;mites con calma. Tambi&eacute;n supone explicar lo que ocurre y validar sus emociones, incluso cuando no podemos satisfacerlas.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia reciente refuerza esta mirada. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/VOL97/ORIGINALES/RS97C_202302014.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> reciente del Ministerio de Sanidad analiza los recursos de educaci&oacute;n sexual no formal y destaca que muchos materiales trabajan la intimidad, el respeto del cuerpo y el consentimiento desde las primeras edades. Estos contenidos ayudan a que los ni&ntilde;os identifiquen lo que les resulta c&oacute;modo o lo contrario, y sostengan esas fronteras con firmeza.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, una revisi&oacute;n publicada en Clinical Ethics describe que incluso los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os muestran conciencia de su integridad corporal y capacidad para expresar aceptaci&oacute;n o rechazo en situaciones de cuidado. Y refleja que detectar estas se&ntilde;ales es parte de respetar su autonom&iacute;a y de apoyarles cuando necesitan poner un l&iacute;mite.
    </p><h2 class="article-text">Cuidar desde el respeto</h2><p class="article-text">
        Para trasladar este respeto a su autonom&iacute;a del d&iacute;a a d&iacute;a, es esencial el trabajo de quienes acompa&ntilde;an a las familias. Paula S&aacute;nchez Alarc&oacute;n, psic&oacute;loga, directora de RAYCES y autora de la colecci&oacute;n <em>Cuentos que Transforman, </em>expone que, desde un enfoque psicopedag&oacute;gico, el derecho de los ni&ntilde;os a decidir sobre su cuerpo y sus emociones empieza a construirse en los primeros meses de vida. &ldquo;Si despu&eacute;s del ba&ntilde;o vamos a hacerle un masaje al beb&eacute;, podemos mostrarle nuestras manos con el aceite y preguntarle si quiere que le demos un masaje&rdquo;, explica. Como se&ntilde;ala, acompa&ntilde;ar desde la escucha y la empat&iacute;a no significa dar a los ni&ntilde;os todo o permitir el capricho: &ldquo;Se trata de ense&ntilde;arles que sus emociones y decisiones son v&aacute;lidas y que pueden expresarlas dentro de unos l&iacute;mites claros y seguros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se trata de enseñarles que sus emociones y decisiones son válidas y que pueden expresarlas dentro de unos límites claros y seguros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paula Sánchez Alarcón</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para poner l&iacute;mites &ldquo;sin miedo&rdquo;, con tranquilidad y trato digno hacia ellos y los dem&aacute;s, la psic&oacute;loga comenta que hay que poner el foco en los peque&ntilde;os gestos cotidianos. Por ejemplo, preguntarle al ni&ntilde;o si le apetece que le cambiemos el pa&ntilde;al o esperar un poco antes de hacerlo. &ldquo;Ese breve espacio les permite sentir que tienen voz y que su espacio corporal importa&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de hacerlo es pidiendo permiso a otro ni&ntilde;o para jugar con sus juguetes en el parque. &ldquo;Los ni&ntilde;os van integrando que hay que pedir lo que no es nuestro y que el otro puede decidir&rdquo;, declara. &ldquo;Ense&ntilde;ar a poner l&iacute;mites con seguridad y respeto implica acompa&ntilde;ar para que los ni&ntilde;os se atrevan a expresar lo que quieren. De igual manera, deben ir asimilando la respuesta del otro, sea afirmativa o negativa&rdquo;, comparte.
    </p><p class="article-text">
        En contextos de grupo, como el colegio o las actividades extraescolares, la experta revela que resulta fundamental que las personas adultas reforcemos los &ldquo;noes&rdquo; de los ni&ntilde;os. &ldquo;Muchas veces, cuando un ni&ntilde;o rechaza un abrazo o un contacto f&iacute;sico, el adulto puede intervenir con naturalidad para sostener ese l&iacute;mite&rdquo;, apoya.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez manifiesta que tambi&eacute;n es importante que los educadores fomenten todos los roles posibles. &ldquo;A menudo se valora mucho el compartir o el dar, pero tambi&eacute;n es necesario aprender a no querer dar o no querer recibir, y que ambas opciones sean v&aacute;lidas&rdquo;, subraya. Asimismo, valora que en los colegios deber&iacute;a escucharse y valorarse el &ldquo;no&rdquo; a los adultos: &ldquo;Por ejemplo, si le hacen ver a un profesor que algo no les parece justo o que un compa&ntilde;ero ha sido tratado de forma inadecuada&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n y el lenguaje que usamos los adultos cuando el ni&ntilde;o dice &ldquo;no&rdquo; tambi&eacute;n marcan la diferencia. Significa que &ldquo;est&aacute; mostrando una necesidad profunda: sus l&iacute;mites, su derecho a decidir&rdquo;. &ldquo;No hay que interpretarlos como desobediencia o falta de educaci&oacute;n&rdquo;, especifica.
    </p><p class="article-text">
        Asevera que el &ldquo;no&rdquo; del ni&ntilde;o es una oportunidad para ense&ntilde;arle que sus decisiones merecen ser escuchadas. &ldquo;Estamos validando su emoci&oacute;n, d&aacute;ndole palabras a su decisi&oacute;n y ayud&aacute;ndole a comprender que poner fronteras personales no lo hace ego&iacute;sta, sino aut&eacute;ntico&rdquo;, certifica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La comunicación y el lenguaje que usamos los adultos cuando el niño dice &#039;no&#039; también marcan la diferencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga no olvida que, como adultos, hay que cuidar nuestras reacciones porque el &ldquo;no&rdquo; del ni&ntilde;o puede despertar culpa, enfado o miedo a perder el control. Y asegura que, si somos conscientes de ello, podemos responder con calma.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el adulto aprende</h2><p class="article-text">
        Ese enfoque respetuoso tambi&eacute;n se traslada fuera de casa, donde el ni&ntilde;o empieza a medir sus propios l&iacute;mites frente a los dem&aacute;s. Jos&eacute; Luis Gonzalo Marrod&aacute;n, psic&oacute;logo especializado en trauma y apego, indica que un ni&ntilde;o que no responde &ldquo;no&rdquo; puede ser influenciable y vulnerable ante personas poco respetuosas. &ldquo;Crecer&aacute; pensando que los derechos de los dem&aacute;s son m&aacute;s importantes que los suyos propios&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        E indica que esa frase tan habitual que pronuncian algunos padres cuando dejan a sus hijos al cuidado de otros adultos &mdash;&ldquo;te quedas con ... Obed&eacute;cele en todo&rdquo;&mdash; puede ser un error. En su opini&oacute;n, hay que justificar a los ni&ntilde;os el tipo de cosas o situaciones a las que deben negarse: decisiones sobre su cuerpo, situaciones que les incomoden o cualquier trato injusto.
    </p><p class="article-text">
        Para el experto, los adultos tendemos a no escuchar o a mandar callar, y a veces creemos que por ser ni&ntilde;os no saben o mienten. De hecho, resalta que otra equivocaci&oacute;n es pensar que el ni&ntilde;o que se niega es rebelde o impertinente &ldquo;cuando en realidad es una expresi&oacute;n sana&rdquo;. Adem&aacute;s, aclara que si los ni&ntilde;os no aprenden a ser asertivos, les queda la pasividad y la agresividad frente a quienes les rodean.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La norma social nos dice que seamos educados y saludemos. Si un niño prefiere evitar besar, no está siendo irrespetuoso con nadie. Simplemente, tiene otros modos de saludar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis Gonzalo Marrodán</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo pedir un beso o un abrazo a un ni&ntilde;o que no lo desea, el psic&oacute;logo insiste en que los padres o tutores tengan claro que nunca se debe forzar la expresi&oacute;n del afecto, sino que debe resultar un acto libre para todos, tanto adultos como menores: &ldquo;Solo besas si lo deseas&rdquo;. E insiste en que un ni&ntilde;o que se niega a besar a un adulto es un ni&ntilde;o que promueve su propio autocuidado y respeto por sus l&iacute;mites. Por otra parte, considera clave que den un paso al frente y sean capaces de romper las convenciones sociales: &ldquo;La norma social nos dice que seamos educados y saludemos. Si un ni&ntilde;o prefiere evitar besar, no est&aacute; siendo irrespetuoso con nadie. Simplemente, tiene otros modos de saludar&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Marrod&aacute;n, &ldquo;en la adolescencia no nos podremos llevar las manos a la cabeza si les cuesta poner l&iacute;mites. Esto se aprende desde ni&ntilde;os&rdquo;. Del otro lado, cuando es otro quien pone un l&iacute;mite, los ni&ntilde;os deben aprender a esperar. Tambi&eacute;n necesitan comprender que el otro puede sentirse inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones al ni&ntilde;o le puede generar culpa manifestar &ldquo;no&rdquo;. El psic&oacute;logo sostiene que los ni&ntilde;os deben entender que, si un amigo le quiere porque accede a todo, no es amistad ni consideraci&oacute;n, sino una relaci&oacute;n desigual.
    </p><p class="article-text">
        Se demuestra as&iacute; la importancia de crear espacios donde la infancia pueda crecer con claridad y tranquilidad. Un proceso continuo que se apoya en la presencia consciente de quienes la rodean.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12797699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 21:37:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es importante enseñar a los niños a decir "no": "Poner fronteras personales no les hace egoístas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Infancia,Maternidad,Paternidad,Niños,Niñas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias  para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formula-utilizan-familias-acabar-exceso-cumpleanos-infantiles_1_12773688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2372bb5-ebc4-4c5a-88f3-9bede051c06d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias  para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fiestas infantiles de cumpleaños son cada vez más frecuentes y sofisticadas. Algunas familias, hartas de tener sus agendas saturadas, han optado por simplificar</p><p class="subtitle">La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa
</p></div><p class="article-text">
        Yolanda, Laura y Mar&iacute;a son amigas desde hace a&ntilde;os; las tres tienen hijos e hijas de diferentes edades. Sus nombres son ficticios porque as&iacute; lo han pedido ellas. Un d&iacute;a, intentando cuadrar una fecha para verse por el grupo de WhatsApp que comparten, se dieron cuenta de que no ten&iacute;an ni un fin de semana libre. Compromisos familiares, viajes&hellip; pero, sobre todo, cumplea&ntilde;os infantiles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo explica Yolanda, la m&aacute;s ocupada de las tres, que tiene fiestas de cumplea&ntilde;os todos los viernes y s&aacute;bados de los pr&oacute;ximos dos meses: &ldquo;Tengo dos hijos que, adem&aacute;s de ir al colegio, hacen deporte en dos clubes diferentes y tienen amigos de actividades extraescolares. As&iacute; que cada vez tenemos m&aacute;s fiestas infantiles. La media es de, al menos, una cada fin de semana, pero hay findes en que tenemos dos y hasta tres cumples. Incluso estamos empezando a recibir invitaciones entre semana&rdquo;, asegura. Esto est&aacute; suponiendo un reto en la organizaci&oacute;n familiar. &ldquo;Como de momento son peque&ntilde;os, tenemos que acompa&ntilde;arles mi pareja o yo, as&iacute; que apenas nos queda tiempo para hacer otros planes&rdquo;, cuenta esta madre.
    </p><h2 class="article-text">Una f&oacute;rmula para simplificar&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Su amiga Laura plantea que, en su caso, han encontrado una f&oacute;rmula para simplificar gracias a un acuerdo entre todas las familias de la clase de su hija. &ldquo;Nosotras celebramos un &uacute;nico cumplea&ntilde;os para todos los ni&ntilde;os que cumplen en cada trimestre. Lo hacemos inclusivo, invitando a todos los compis e incluso a algunos amigos m&aacute;s, en el parque y sin complicaciones. Cada familia se encarga de comprar un regalo para su hijo o hija, con un importe m&aacute;s o menos parecido, por lo que ni siquiera tenemos que hacernos Bizum o entregarnos dinero. Es lo m&aacute;s c&oacute;modo para todos: solo tenemos cuatro o cinco fiestas en todo el curso&rdquo;, explica esta madre. Mar&iacute;a, la tercera del grupo de amigas, todav&iacute;a tiene hijos peque&ntilde;os, pero ya toma nota de la situaci&oacute;n: &ldquo;Me apunto la idea de hacerlos trimestrales, que no tengo ninguna gana de pasarme todos los findes en parques de bolas&rdquo;, bromea.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La media es de al menos una cada fin de semana, pero hay findes en que tenemos dos y hasta tres cumples</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yolanda</span>
                                        <span>—</span> madre de dos niños
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.elltarysdesarrolloinfantil.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elltarys Larrad</a> es terapeuta ocupacional infantil. Trabaja a diario con ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y familias, y confirma que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha notado una proliferaci&oacute;n de este tipo de eventos sociales. Tambi&eacute;n ha visto a familias agobiadas con tanto compromiso. &ldquo;Ahora hay much&iacute;sima variedad, como en todas las celebraciones. Hay familias que tiran la casa por la ventana o incluso parece que compiten por hacer la mejor fiesta, eligiendo actividades muy vistosas o gastando un gran presupuesto, pero tambi&eacute;n encuentro a menudo cumplea&ntilde;os m&aacute;s tradicionales, con una fiesta sencilla en casa, o bajar al parque sin muchas actividades organizadas&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La brecha social de los cumplea&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        En esa vor&aacute;gine competitiva por hacer el cumplea&ntilde;os infantil m&aacute;s espectacular se han visto inmersos Marta y Juan, que tienen cuatro hijos. Ambos son profesores, por lo que aportan la doble perspectiva educativa y parental. Lo cuenta Marta: &ldquo;Ayer fui a una granja escuela para celebrar un cumplea&ntilde;os. Una granja escuela. Sal&iacute; oliendo a choto&rdquo;, comienza entre risas. &ldquo;Nuestra situaci&oacute;n con cuatro ni&ntilde;os es tremenda: el peque&ntilde;o todav&iacute;a tiene un a&ntilde;o, pero los otros tres, que tienen cuatro, siete y nueve a&ntilde;os, tienen fiestas siempre. &iexcl;Me tuve que comprar un calendario paralelo para apuntar los cumplea&ntilde;os de todos! Y tengo tal l&iacute;o de grupos de WhatsApp, de fechas y de regalos que a veces tengo miedo de llevar al hijo equivocado a la fiesta de los amigos de su hermano&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se nos está yendo de las manos. Los cumpleaños de este estilo y con tanta frecuencia crean desigualdades sociales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta</span>
                                        <span>—</span> madre de cuatro hijos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde un punto de vista m&aacute;s anal&iacute;tico, esta madre y profesional de la educaci&oacute;n cree que hay que reflexionar sobre las exigencias creadas en torno a estas fiestas. &ldquo;Se nos est&aacute; yendo de las manos. Los cumplea&ntilde;os de este estilo y con tanta frecuencia crean desigualdades sociales: hay ni&ntilde;os cuyas familias no se pueden permitir ir a tantas fiestas o no pueden pagar una celebraci&oacute;n as&iacute;. Tenemos que entender que esto no es una competici&oacute;n e intentar crear espacios donde todo el mundo pueda ir&rdquo;, explica. Y lanza una propuesta sencilla: &ldquo;&iexcl;Vivan los parques!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Isabel, que vive en Madridejos, un pueblo de Toledo, explica c&oacute;mo lo hacen ellas en un entorno rural. &ldquo;En el pueblo somos m&aacute;s llanos, m&aacute;s rurales. Hacemos los cumples trimestrales en el <em>parque de los patos</em>. Es m&aacute;s c&oacute;modo para todos, porque no tienes 300 cumplea&ntilde;os al mes. Tampoco hacemos regalos, as&iacute; lo hemos acordado, porque los ni&ntilde;os al final lo que quieren es juntarse. A las mam&aacute;s nos viene muy bien para juntarnos, pero no hacemos cosas raras, sino planes muy sencillos&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave para organizar bien un cumpleaños infantil está en escuchar al niño o niña y ajustar expectativas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La profesora Clara Fern&aacute;ndez, que vive en Madrid y es madre de una ni&ntilde;a peque&ntilde;a, tambi&eacute;n defiende la f&oacute;rmula de la simplificaci&oacute;n. &ldquo;En el cole p&uacute;blico de mi hija son unos 20 ni&ntilde;os por clase. Se han juntado m&aacute;s o menos por meses y hacemos planes sencillos: parque de bolas, parque al aire libre o local de urbanizaci&oacute;n. Se invita a toda la clase sin excepci&oacute;n y ponemos cinco euros cada familia, que entregamos a los pap&aacute;s de los cumplea&ntilde;eros para que se encarguen del regalo. Hay solo un regalo a cada ni&ntilde;o, lo hemos pactado para que sean de cuant&iacute;a similar&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la terapeuta infantil Elltarys Larrad, la clave para organizar bien un cumplea&ntilde;os infantil est&aacute; en escuchar al ni&ntilde;o o ni&ntilde;a y ajustar expectativas: &ldquo;Para celebrar un buen cumple hay que escuchar al cumplea&ntilde;ero o cumplea&ntilde;era. &iquest;Qu&eacute; es lo que quiere? &iquest;C&oacute;mo le apetece celebrar? Hay algunos que prefieren invitar a tres o cuatro amigos a casa o a hacer un plan especial fuera, pero para otros ser&aacute; dif&iacute;cil reducir la lista y querr&aacute;n que est&eacute;n todos sus amigos. Creo que la clave est&aacute; en bajar un poco las expectativas, dejar que las cosas fluyan de forma natural y evitar disgustos si no todo sale como se ha imaginado&rdquo;, reflexiona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formula-utilizan-familias-acabar-exceso-cumpleanos-infantiles_1_12773688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Nov 2025 20:58:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias  para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Niñas,Maternidad,Paternidad,Economía doméstica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La reproducción asistida nos ahorra de manera tramposa el debate sobre el retraso de la maternidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/reproduccion-asistida-ahorra-manera-tramposa-debate-retraso-maternidad_128_12747994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b51984e7-8d55-4664-8a5b-6a0751367350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x422y489.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La reproducción asistida nos ahorra de manera tramposa el debate sobre el retraso de la maternidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'El precio de la reproducción', Laia Forné, Estefanía Izarel y Miquel Missé aúnan los textos de diversas autores y autoras que, desde el derecho, la filosofía, la salud o la sociología abren una conversación sobre la reproducción asistida que no busca culpas, sino la construcción de un relato de izquierdas y feminista</p><p class="subtitle">España, el mercado de óvulos de Europa</p></div><p class="article-text">
        Las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida forman hoy parte de la experiencia habitual de formar una familia. Su expansi&oacute;n ha sido vertiginosa en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas pero no ha ido acompa&ntilde;ada de un debate social a la altura sobre sus implicaciones, sus consecuencias o sus l&iacute;mites. En <em>El precio de la reproducci&oacute;n</em> (Bellaterra ediciones), Laia Forn&eacute;, Estefan&iacute;a Izarel, y Miquel Miss&eacute; a&uacute;nan los textos de diversos autores y autoras que, desde el derecho, la filosof&iacute;a, la antropolog&iacute;a, la salud, o la sociolog&iacute;a abren una conversaci&oacute;n p&uacute;blica que no busca culpas ni se&ntilde;alamientos, sino la construcci&oacute;n de un relato que, desde la izquierda y el feminismo, falta sobre una realidad que atraviesa hoy la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de la expansi&oacute;n de las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida y de que acudir a ellas es ahora algo muy frecuente, sigue sin existir una conversaci&oacute;n p&uacute;blica, un gran debate en torno a ellas, &iquest;por qu&eacute;?, &iquest;influye que lo vivamos como un tema privado o que la gente tema ver cuestionadas sus decisiones vitales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miquel Miss&eacute;</strong>: Dir&iacute;a que es como si hubi&eacute;ramos pasado de un discurso esencialista de la maternidad como destino obligatorio, biol&oacute;gico, a un paradigma en el que es una elecci&oacute;n individual que no tiene nada que ver ni con nuestra estructura social ni con nada. Pensamos que puede haber una tercera v&iacute;a: no tiene que ser un destino biol&oacute;gico, pero tampoco una cosa que la gente tenga que resolver sola. Est&aacute; claro que como comunidad social asumimos que queremos reproducirnos y eso es algo que tenemos que discutir como sociedad, no puede quedar en un plano individual donde cada uno hace lo que quiere.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Laia Forn&eacute;:</strong> El feminismo ha impugnado el mandato de g&eacute;nero que ten&iacute;a que ver con que las mujeres nos realiz&aacute;bamos a partir de la maternidad y de los cuidados, pero eso no anula que no tengamos que tener como sociedad un debate p&uacute;blico sobre qu&eacute; lugar le queremos dar a la reproducci&oacute;n, tambi&eacute;n desde una mirada de los derechos. Si lo relegamos a un deseo, a una decisi&oacute;n personal, entonces estaremos dici&eacute;ndole tambi&eacute;n al Estado y al resto de la sociedad que no tienen que corresponsabilizarse de eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estefan&iacute;a Izarel:</strong> Este libro quer&iacute;a abrir una conversaci&oacute;n que no est&eacute; en exclusiva dedicada a aquellas personas que han atravesado un proceso de reproducci&oacute;n asistida o que son madres y padres, sino convocar a la sociedad para repensar la forma en la que queremos reproducirnos. Para quienes est&aacute;n atravesando un proceso de reproducci&oacute;n asistida es un tema muy sensible, e incluso quienes ya lo han pasado y han logrado tener a sus familias no quieren saber m&aacute;s del tema. Nos planteamos c&oacute;mo interpelar sin acudir a la culpa e involucrando a toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dicen en el libro que estas tecnolog&iacute;as no son neutras ni inocuas, aunque muchas veces lo parecen. &iquest;Al servicio de qu&eacute; sociedad est&aacute;n ahora mismo estas tecnolog&iacute;as de la reproducci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.M: </strong> Las tecnolog&iacute;as han aparecido tratando de resolver un problema sobre el que como sociedad no hab&iacute;amos decidido si esa era la soluci&oacute;n que quer&iacute;amos para, por ejemplo, el retraso de la edad de maternidad o la ca&iacute;da de la natalidad. No sabemos si realmente el diagn&oacute;stico que har&iacute;amos nos dar&iacute;a como respuesta que hay que seguir igual y que simplemente necesitamos mejores tecnolog&iacute;as para que la gente lo pueda hacer m&aacute;s tarde. Probablemente dir&iacute;amos que no, que deber&iacute;amos hacer pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para que la gente pueda sentirse m&aacute;s acompa&ntilde;ada en la crianza. Es un espejismo: las tecnolog&iacute;as de la reproducci&oacute;n nos est&aacute;n ahorrando de forma un poco tramposa la conversaci&oacute;n m&aacute;s profunda sobre las causas de ese retraso y hacer pol&iacute;ticas sociales para redistribuir los recursos y el cuidado. Las tecnolog&iacute;as son un parche, pero no la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nos parece que tambi&eacute;n tendr&iacute;amos que pensar sobre c&oacute;mo estas tecnolog&iacute;as muchas veces est&aacute;n ahondando en un imaginario muy esencialista o biologicista. Al final lo importante siempre es que el hijo sea lo m&aacute;s 'tuyo' posible, en el sentido de que sea tu hijo biol&oacute;gico, cuando la reproducci&oacute;n asistida sirve para tener hijos de muchas otras maneras. Las primeras propuestas que las cl&iacute;nicas les dan a la gente son much&iacute;simo m&aacute;s caras, pero pasan por que se hagan con el propio material gen&eacute;tico. Valdr&iacute;a la pena darle una vuelta, sobre todo en una sociedad que ha tenido muchos debates sobre lo que es ser un padre o una madre en torno, por ejemplo, a los movimientos de gays y lesbianas, o la cuesti&oacute;n de la adopci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que estamos viendo ahora con la industria de la reproducción es lo mismo que está sucediendo con otros bienes o recursos, como puede ser la vivienda o la alimentación: ya está atrayendo a fondos de inversión y vemos también un proceso de concentración de esta propiedad. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laia Fornell</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a, la industria de la reproducci&oacute;n asistida es muy potente, casi todo el sector est&aacute; privatizado, hay mucha gente haciendo dinero con esto. &iquest;Influye eso es c&oacute;mo estamos entendiendo estas t&eacute;cnicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>L. F:</strong> La industria de la reproducci&oacute;n asistida ha generado un volumen de negocio agregado de aproximadamente 630 millones&nbsp;de euros hasta 2023. Se trata de un sistema que busca la mercantilizaci&oacute;n. Esto no quiere que no sea cierto que, subjetivamente, est&aacute; siendo una soluci&oacute;n para que muchas personas respondan a este deseo, esta presi&oacute;n o este impulso de formar una familia. Sin embargo, es fundamental que estas decisiones individuales sean abordadas colectivamente. Lo que estamos viendo ahora con la industria de la reproducci&oacute;n es lo mismo que est&aacute; sucediendo con otros bienes o recursos, como puede ser la vivienda o la alimentaci&oacute;n: ya est&aacute; atrayendo a fondos de inversi&oacute;n y vemos tambi&eacute;n un proceso de concentraci&oacute;n de esta propiedad. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo en Espa&ntilde;a cinco cl&iacute;nicas tienen el control de la mitad de este volumen de negocio. Puede llegar a pasar que el mismo fondo de inversi&oacute;n que te echa de tu casa porque especula con la vivienda sea el mismo al que a&ntilde;os despu&eacute;s acudir&aacute;s a pagar este proceso de reproducci&oacute;n. En Espa&ntilde;a, el 76% de las cl&iacute;nicas son privadas, con lo cual el acceso a este tipo de t&eacute;cnicas no est&aacute; garantizado ni mucho menos. &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; marcando los criterios de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica?, &iquest;el mercado?, &iquest;el Estado?, &iquest;la medicina?, &iquest;la bio&eacute;tica? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hace que Espa&ntilde;a tenga esa posici&oacute;n l&iacute;der en el mercado de la reproducci&oacute;n asistida, al menos en Europa? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>E.I:</strong> La centralidad que tiene Espa&ntilde;a a nivel global se da por tres factores: porque <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/julia-bertran-altruismo-coartada-candida-socialmente-aceptemos-donacion-ovulos_128_11731225.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la donaci&oacute;n es an&oacute;nima</a> y, al mismo tiempo, es recompensada, y porque hablamos de una idea de familia inclusiva, no hay discriminaci&oacute;n por orientaci&oacute;n sexual a la hora de recibir este tipo de tratamientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L.F: </strong>Y esto es muy diferente del resto de Europa, en donde todos estos factores no se dan as&iacute;: la ovodonaci&oacute;n es mucho m&aacute;s restrictiva y Espa&ntilde;a tiene, en cambio, el banco de &oacute;vulos m&aacute;s grande de Europa. El 45% de los tratamientos con &oacute;vulos donados de toda Europa<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-mercado-ovulos-europa_1_10170379.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se hacen en Espa&ntilde;a.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.M: </strong>La principal hip&oacute;tesis que todas las investigadoras plantean es que el &eacute;xito de Espa&ntilde;a, entre otras cosas, reside en el anonimato, porque hay muchas m&aacute;s donantes. El caso portugu&eacute;s est&aacute; siendo interesante, porque es un pa&iacute;s que hace muy pocos a&ntilde;os ha levantado ese anonimato y un reportaje reciente explicaban que no hab&iacute;an bajado las donaciones. Pensaban que ten&iacute;a que ver con que hab&iacute;a habido un debate p&uacute;blico muy fuerte, que se ha hecho mucha pedagog&iacute;a social y que mucha gente ha entendido que era importante la cuesti&oacute;n de la donaci&oacute;n. Eso tambi&eacute;n es importante en la conversaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, empezamos a ser una excepci&oacute;n problem&aacute;tica en el mundo respecto al anonimato.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La centralidad que tiene España a nivel global se da por tres factores: porque la donación es anónima y, al mismo tiempo, es recompensada, y porque hablamos de una idea de familia inclusiva, no hay discriminación por orientación sexual a la hora de recibir este tipo de tratamientos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estefanía Izarel</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Apost&aacute;is por que el Estado retome la iniciativa p&uacute;blica en la reproducci&oacute;n asistida, &iquest;c&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>L.F: </strong>El Estado tiene que regular, no solo dentro del sistema p&uacute;blico, sino el sistema privado. Se puede poner l&iacute;mite al lucro, se pueden establecer precios, igual que se establecen precios para la donaci&oacute;n. Igual que la sanidad p&uacute;blica pone sus criterios de acceso, &iquest;cu&aacute;les son los de la sanidad privada? &iquest;Por qu&eacute; en la sanidad p&uacute;blica una mujer puede acceder a un tratamiento hasta los 39 o 40 a&ntilde;os y en la privada no hay l&iacute;mite de edad?, &iquest;queremos poner un criterio de edad m&aacute;xima para reproducirse? El tema del registro de donantes empieza a funcionar, pero la ley dec&iacute;a que no puedes tener m&aacute;s de seis hijos por donante y nadie lo ha controlado bien. El Estado tiene muchos deberes pendientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay un relato muy romantizado de la reproducci&oacute;n asistida que esconde el coste que puede llegar a tener para las vidas y cuerpos de las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.M:</strong> Hay una sobrecarga enorme en las mujeres que se someten a estos tratamientos para ser madres, desde la cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, porque es muy caro, much&iacute;sima gente acaba endeud&aacute;ndose, a la cuesti&oacute;n de la salud. Hay mujeres que se hacen muchos tratamientos durante muchos a&ntilde;os, y sobre eso hay un cierto silencio. Las personas que est&aacute;n atravesando esa experiencia pocas veces van a querer ser portavoces de las consecuencias en su salud, porque se arriesgan a una respuesta social de mucha incomprensi&oacute;n. Nos gustar&iacute;a mucho pensar que en no mucho tiempo podamos tener estudios para saber cu&aacute;l es el impacto en la salud de quienes pasan por estos procesos, no para estigmatizarlo, sino para tener mayor conocimiento. De hecho, una de nuestras entrevistadas en el libro, Carme Valls, se pregunta cr&iacute;ticamente sobre, por ejemplo, las dosis de estr&oacute;genos en estos tratamientos. 
    </p><p class="article-text">
        El impacto sobre las mujeres est&aacute; siendo muy potente y tambi&eacute;n sobre los hombres, que siempre son unos actores con mucha m&aacute;s dificultad para hablar de esta cuesti&oacute;n. Pero vemos tambi&eacute;n el malestar que les produce a muchos saber que su esperma no va a funcionar y los duelos que tienen que hacer respecto a eso. Otros explican c&oacute;mo ven a sus parejas con un deseo muy fuerte y est&aacute;n muy preocupados por su salud, pero a la vez quieren ser respetuosos. Hay mucho dolor en esas experiencias, cuando acaban bien todo el mundo se alegra, pero de lo que nadie habla es de todas aquellas personas que abandonaron estos procesos porque no ten&iacute;an m&aacute;s dinero, porque su cuerpo se bloque&oacute; o porque no pod&iacute;an sostenerlo m&aacute;s. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una sobrecarga enorme en las mujeres que se someten a estos tratamientos para ser madres, desde la cuestión económica, porque es muy caro, muchísima gente acaba endeudándose, a la cuestión de la salud. Hay mujeres que se hacen muchos tratamientos durante muchos años, y sobre eso hay un cierto silencio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miquel Missé</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay una idea que se repite mucho en algunos momentos, por ejemplo, cuando se habla de gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n: que ser madre o padre no es un derecho. Sin embargo, la sanidad p&uacute;blica se hace cargo de tratamientos de reproducci&oacute;n asistida a personas que, de otra manera, no podr&iacute;an tener hijos, luego se entiende que de alguna manera existe un derecho a algo. &iquest;No es esto una paradoja o una contradicci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>E.I:</strong> En el libro, Noelia Igareda explica que no es tanto que exista el derecho a ser madre o padre, sino que lo se intenta garantizar es el derecho al acceso a las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida. La pregunta sobre si efectivamente se trata de un derecho o no la hemos tenido internamente. Nos preguntamos si eventualmente para justificar ciertas t&eacute;cnicas o ciertos procesos se flexibiliza ese criterio. Creo que es algo que se va negociando en t&eacute;rminos sociales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.M:</strong> Estamos atrapados en esa pregunta. Si concluimos que no hay ese derecho, entonces &iquest;por qu&eacute; hay un sistema p&uacute;blico que lo hace? Hay algo de toda esta cuesti&oacute;n en lo que no hemos ahondado. La derecha est&aacute; ampliando ese derecho, en Madrid o Galicia se est&aacute; ampliando la edad para congelar &oacute;vulos en la p&uacute;blica o para hacer un tratamiento. Tendr&iacute;amos que complejizar esa conversaci&oacute;n y no dejarla en 'no es un derecho'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L.F:</strong> Si construimos una mirada que muestre que no es un tema solo de construcci&oacute;n de deseo, de apetencia, sino que hay una responsabilidad social p&uacute;blica, entonces s&iacute; que hay una responsabilidad del Estado. Pensamos que una sociedad en la que se facilita el cuidado o la colectivizaci&oacute;n de los cuidados es una sociedad que beneficia a todo el mundo, independientemente de si tienes o no hijos. Con lo cual, siempre desde la mirada de sumar derechos y no de quitarlos, es m&aacute;s interesante este debate.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las técnicas pueden abrir imaginarios en los modelos de familia, pero no sé si estamos viendo eso o si estamos yendo a un intento de imitar lo más parecido posible a este modelo que tenemos de familia, que es un modelo muy concreto. Si tienes una sociedad en la que es muy difícil colectivizar el cuidado y se relega al ámbito familiar nuclear, pues es muy difícil también poder experimentar en otros tipos de comunidad y de parentescos. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laia Forné</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sentido tiene que estas t&eacute;cnicas permitan en principio ampliar la noci&oacute;n de familia, las posibilidades de ser madre o de qu&eacute; tipo de familia formas, mientras las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas siguen siendo pr&aacute;cticamente las mismas que cuando esto no exist&iacute;a? Es decir, siguen pensadas para el mismo modelo de familia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.M: </strong>Estas t&eacute;cnicas no est&aacute;n al servicio de la cohesi&oacute;n de nuestra sociedad, sino al servicio de una industria. No tiene sentido promover estas t&eacute;cnicas si no hacemos pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que tengan que ver con sostener el cuidado en nuestra vida, reforzar la sanidad p&uacute;blica, la educaci&oacute;n p&uacute;blica. No sabemos qu&eacute; har&aacute; la gente a nivel individual cuando tenga todas esas cosas garantizadas, pero ahora mismo estamos asumiendo que la gente se busque la vida y que se arruine por el camino, econ&oacute;mica y f&iacute;sicamente. Pensamos que la conversaci&oacute;n m&aacute;s importante es c&oacute;mo garantizamos vivir en sociedades donde la gente tenga una relaci&oacute;n equilibrada con la reproducci&oacute;n. Si nuestra sociedad se hace cargo colectivamente del sostenimiento de la vida y aun as&iacute; hay un retraso de la maternidad, pues entonces lo discutimos. Pero ahora mismo no tenemos muy claro si tiene que ver con el deseo de la gente, si se explica por causas estructurales...
    </p><p class="article-text">
        <strong>L.F: </strong>Es verdad que las t&eacute;cnicas pueden abrir imaginarios tambi&eacute;n en los modelos de familia, pero no s&eacute; si estamos viendo eso o si estamos yendo a un intento de imitar lo m&aacute;s parecido posible a este modelo que tenemos de familia, que es un modelo muy concreto. <a href="https://www.eldiario.es/nidos/sara-lafuente-donacion-ovulos-empleo-hogar-basan-desigualdad_128_8431602.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En su libro Mercados reproductivos</a>, Sara Lafuente se pregunta qu&eacute; est&aacute;n reproduciendo estas t&eacute;cnicas reproductivas m&aacute;s all&aacute; de beb&eacute;s,  qu&eacute; modelo familiar estamos reproduciendo. 
    </p><p class="article-text">
        Si tienes una sociedad en la que es muy dif&iacute;cil colectivizar el cuidado y se relega al &aacute;mbito familiar nuclear, pues es muy dif&iacute;cil tambi&eacute;n poder experimentar en otros tipos de comunidad y de parentescos. Desde la izquierda tenemos que intentar situar bien este relato, porque la derecha y la extrema derecha est&aacute;n utilizando las pol&iacute;ticas de natalidad para reforzar la noci&oacute;n conservadora de la familia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/reproduccion-asistida-ahorra-manera-tramposa-debate-retraso-maternidad_128_12747994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2025 21:33:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La reproducción asistida nos ahorra de manera tramposa el debate sobre el retraso de la maternidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reproducción asistida,Salud,Salud sexual,Sanidad,Maternidad,Paternidad,familias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/charla-cinco-minutos-cambiar-educacion-sexual-casa_1_12763963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef615796-0524-42fd-b671-3622f92ab71c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comentar una noticia a la semana sobre sexualidad en la mesa del desayuno puede ser la clave para educar con naturalidad y sin tabúes: “Las conversaciones no tienen que ser largas, tediosas o técnicas; hay que normalizarlas”</p><p class="subtitle">Consultorio - “Me siento juzgada como abuela cuando cuido a mis nietos, ¿cómo lo hablo con mi hija para evitar conflictos?”
</p></div><p class="article-text">
        Una madre hojea el peri&oacute;dico del domingo mientras su hijo de ocho a&ntilde;os moja el cruas&aacute;n en la leche. &ldquo;Anda, &iquest;sab&iacute;as que en algunos pa&iacute;ses ya ense&ntilde;an en el cole lo que significa el consentimiento?&rdquo;, comenta ella, leyendo una noticia breve.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o levanta la vista, curioso. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es eso?&rdquo;. Lo que sigue no es una charla solemne ni una clase improvisada, sino una conversaci&oacute;n ligera, casual, que se interrumpe para re&iacute;rse de un chiste o hablar del partido del s&aacute;bado. Pero lo importante ya ha ocurrido: hablar de sexualidad ha dejado de ser un tab&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esta escena ilustra la propuesta que el terapeuta estadounidense Steven Ing lanz&oacute; en septiembre de este a&ntilde;o en su art&iacute;culo <em>Un h&aacute;bito semanal de cinco minutos que lo cambia todo en la educaci&oacute;n sexual, </em>publicado en <a href="https://www.psychologytoday.com/us/blog/sexual-futurist/202509/5-minute-weekly-habit-that-changes-everything-about-sex-ed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Psychology Today</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ing sugiere en su texto que bastan unos minutos a la semana para crear un espacio de confianza donde los ni&ntilde;os aprendan que la sexualidad es parte natural de la vida. No se trata de dar lecciones ni sermones, no hay que encontrar &ldquo;el momento adecuado&rdquo;, sino aprovechar una noticia, una pel&iacute;cula o la letra de una canci&oacute;n para abrir el di&aacute;logo y escuchar qu&eacute; piensan ellos. Con el tiempo, esas peque&ntilde;as conversaciones sumar&aacute;n cientos de momentos que marcar&aacute;n la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Para chequear la idoneidad o no de esta propuesta de Ing, preguntamos a dos especialistas en educaci&oacute;n sexual de nuestro pa&iacute;s su opini&oacute;n al respecto.
    </p><h2 class="article-text">La educaci&oacute;n sexual no tiene que empezar en la adolescencia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las conversaciones sobre educaci&oacute;n afectivo-sexual no tienen que ser largas, tediosas o t&eacute;cnicas, sino que hay que normalizarlas&rdquo;, explica el psic&oacute;logo y sex&oacute;logo cl&iacute;nico <a href="https://www.instagram.com/alejandrovillenapsicologia/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Villena</a>. &ldquo;Hacerlo de esta forma permite tener una conversaci&oacute;n distendida sobre el tema, lo cual es fundamental para prevenir la verg&uuml;enza o la sensaci&oacute;n de rareza cuando se habla de ello&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La educación sexual debe integrarse como cualquier otro ámbito de la educación básica y de la crianza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Ferrer</span>
                                        <span>—</span> educadora sexual
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su parte, la educadora sexual <a href="https://www.laura-ferrer.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Ferrer</a> coincide: &ldquo;El modelo tradicional de la &lsquo;charla espec&iacute;fica&rsquo;, ese momento solemne de &lsquo;tenemos que hablar&rsquo;, est&aacute; obsoleto y ha demostrado ser poco eficiente&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La educaci&oacute;n sexual debe integrarse como cualquier otro &aacute;mbito de la educaci&oacute;n b&aacute;sica y de la crianza&rdquo;. En su opini&oacute;n, hablar de sexualidad no es una conversaci&oacute;n aislada, sino un hilo que atraviesa la educaci&oacute;n emocional, el respeto, la empat&iacute;a y el conocimiento del propio cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Hablar desde la infancia</h2><p class="article-text">
        La realidad digital ha cambiado los tiempos, explica Ferrer. La exposici&oacute;n a la pornograf&iacute;a puede llegar antes de los diez y el acceso a redes sociales se produce cada vez m&aacute;s pronto. &ldquo;Esperar a la adolescencia para hablar de sexualidad supone ser reactivo y no preventivo&rdquo;, advierte Ferrer. &ldquo;La educaci&oacute;n sexual debe ser proactiva y continua desde la primera infancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Villena lo resume con claridad: &ldquo;Los beneficios de hablar desde edades tempranas son muchos: se previenen enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, actos de violencia sexual o la adicci&oacute;n a la pornograf&iacute;a, y se fomenta una sexualidad sana, libre y consensuada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esas charlas tempranas ayudan a desarrollar un pensamiento cr&iacute;tico frente a los mensajes distorsionados que los menores reciben en Internet. &ldquo;Al final, van a vivir su sexualidad de una manera m&aacute;s saludable y aut&eacute;ntica&rdquo;, a&ntilde;ade el sex&oacute;logo.
    </p><h2 class="article-text">Consecuencias de los silencios del pasado</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales obst&aacute;culos que podr&iacute;a encontrarse esta t&eacute;cnica de introducir la educaci&oacute;n sexual en la vida familiar es, sin duda, el reparo que todav&iacute;a tienen muchos padres a la hora de hablar de estos temas con sus hijos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las familias no han tenido educación sexual en casa y muchas veces lo acaban tratando desde la culpa o la vergüenza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alejandro Villena</span>
                                        <span>—</span> psicólogo y sexólogo clínico 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La raz&oacute;n de esta incomodidad es, en opini&oacute;n de los expertos, que ellos crecieron en el silencio. &ldquo;En lugar de informaci&oacute;n y di&aacute;logo, lo que vivieron fue tensi&oacute;n y evasi&oacute;n&rdquo;, recuerda Ferrer. &ldquo;El simple hecho de que se evitara el tema ya educaba: asoci&aacute;bamos la sexualidad con lo prohibido, lo vergonzoso o lo negativo&rdquo;. Esa herencia explica el miedo y la incomodidad actuales.
    </p><p class="article-text">
        Villena apunta a otra causa: la falta de referentes. &ldquo;Las familias no han tenido educaci&oacute;n sexual en casa y muchas veces lo acaban tratando desde la culpa o la verg&uuml;enza&rdquo;. De ah&iacute; que, cuando intentan hablar, lo hagan tarde y en un tono negativo, centrado en el peligro o el control, en lugar de en la curiosidad o el placer saludable.&nbsp;&ldquo;Tambi&eacute;n hay sesgos de g&eacute;nero&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Se trata de una manera a las chicas y de otra a los chicos, eso contribuye a perpetuar algunos estereotipos de g&eacute;nero con respecto a la sexualidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los errores m&aacute;s comunes</h2><p class="article-text">
        Entre los fallos m&aacute;s habituales que suelen cometer las familias cuando intentan educar sexualmente hoy en d&iacute;a, Ferrer destaca &ldquo;la tendencia a interrogar al menor&rdquo;, algo que puede provocar un cierre comunicativo y desconfianza. &ldquo;Cuando se le presiona con preguntas directas, el menor se bloquea y se refugia en evasivas. Y, por otro lado, delegar la educaci&oacute;n sexual en sus amistades o en Internet implica perder la oportunidad de transmitir unos valores y un contexto valiosos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si la conversación existe desde siempre, el adolescente sabrá que puede acudir a su familia sin miedo ni juicios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alejandro Villena</span>
                                        <span>—</span> psicólogo y sexólogo clínico 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es frecuente, dice, &ldquo;el error de <em>timing</em>&rdquo;. Muchas familias esperan a que el tema &ldquo;toque&rdquo; en el colegio, pero para entonces la realidad ya va por delante. &ldquo;Si la escuela ofrece la primera charla a los 15 a&ntilde;os, llegamos tard&iacute;simo. La educaci&oacute;n sexual debe empezar a&ntilde;os antes, en casa y de forma natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Villena a&ntilde;ade otro tema recurrente: &ldquo;A menudo se habla solo cuando hay un problema&rdquo;, explica. &ldquo;Y no se trata de apagar fuegos, sino de crear un clima de confianza previo. Si la conversaci&oacute;n existe desde siempre, el adolescente sabr&aacute; que puede acudir a su familia sin miedo ni juicios&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Padres ausentes, madres sobrecargadas</h2><p class="article-text">
        Otro desequilibrio se&ntilde;alado por los expertos es la habitual falta de implicaci&oacute;n de los hombres. &ldquo;La educaci&oacute;n sexual recae mayoritariamente en las madres&rdquo;, observa Ferrer.&nbsp;&ldquo;Los padres se mantienen al margen, y eso priva a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de referentes masculinos que eduquen en valores de respeto, consentimiento y autocuidado. Si no lo hace el padre, lo har&aacute; un <em>influencer&rdquo;</em>.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo crear un espacio de conversaci&oacute;n real</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la educadora sexual, para hablar de sexualidad en casa, basta con tener en cuenta tres pilares: formarse, sanar la propia relaci&oacute;n con el tema y aprovechar las oportunidades cotidianas.&nbsp;&ldquo;Es esencial que padres y madres se informen sobre qu&eacute; temas son pertinentes en cada edad y, sobre todo, que se anticipen a la realidad digital&rdquo;, explica. En su opini&oacute;n, no hay que esperar al momento indicado seg&uacute;n el manual: si un menor ya ha estado expuesto a ciertos contenidos, es el momento de hablarlo.
    </p><p class="article-text">
        Ferrer tambi&eacute;n insiste en mirar hacia dentro: &ldquo;Todo lo que vivimos en la infancia (los silencios, los tab&uacute;es, las incomodidades) influye en c&oacute;mo transmitimos la sexualidad. Si no resolvemos esos miedos, los heredar&aacute;n nuestros hijos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, anima a seguir lo que se&ntilde;al&aacute;bamos al inicio de este art&iacute;culo, aprovechar cualquier momento del d&iacute;a: una noticia, una escena de pel&iacute;cula o incluso un comentario en la calle, como punto de partida natural para hablar de respeto, cuerpo o consentimiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo lo que vivimos en la infancia (los silencios, los tabúes, las incomodidades) influye en cómo transmitimos la sexualidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Ferrer</span>
                                        <span>—</span> educadora sexual
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo y sex&oacute;logo &Aacute;lvaro Villena propone lo mismo, y lo baja a un terreno m&aacute;s pr&aacute;ctico. &ldquo;Se pueden generar espacios para hablar de forma relajada, como un cinef&oacute;rum familiar una vez al mes o incluso un buz&oacute;n de preguntas an&oacute;nimas en casa o en el colegio&rdquo;, sugiere. &ldquo;Tambi&eacute;n funcionan los recursos adaptados a su edad &mdash;un podcast, una canci&oacute;n o un c&oacute;mic&mdash;&rdquo;, el propio Villena es autor de uno titulado <em>El Tibur&oacute;n de Internet</em> (Editorial Sentir), que trata sobre los peligros de la red. &ldquo;Siempre que est&eacute;n supervisados por los adultos y se comenten juntos. Lo importante es que la conversaci&oacute;n est&eacute; viva, no que sea perfecta&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        En su art&iacute;culo Steven Ing calculaba que si una familia comenta una noticia sobre sexualidad una vez por semana, acumular&aacute; m&aacute;s de 500 conversaciones antes de que el hijo cumpla los 18 a&ntilde;os. Cinco minutos cada domingo que pueden cambiar por completo la manera en la que una persona se relaciona con su cuerpo, sus emociones y los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ferrer lo resume en una frase que podr&iacute;a servir de ep&iacute;logo: &ldquo;Hablar de sexualidad desde la infancia es la mejor inversi&oacute;n que podemos hacer. Es ense&ntilde;ar a vivir bien&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/charla-cinco-minutos-cambiar-educacion-sexual-casa_1_12763963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2025 21:38:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Educación sexual,Adolescentes,Paternidad,Maternidad,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No sé cuánto gana mi pareja": cómo el tabú del dinero en casa empuja a la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-gana-pareja-tabu-dinero-casa-empuja-desigualdad_129_12749131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/398997c1-6af7-4126-8afd-637f40382d69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No sé cuánto gana mi pareja&quot;: cómo el tabú del dinero en casa empuja a la desigualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchas parejas, hablar de dinero se vuelve un tema sobre el que no es fácil conversar cuando llegan los hijos. La crianza impone nuevas renuncias, reorganiza prioridades y expone las grietas de una supuesta igualdad</p><p class="subtitle">“La presión por recuperar tu cuerpo es inmensa”: las madres empujadas a usar inyecciones para adelgazar en el posparto
</p></div><p class="article-text">
        Hay conversaciones que matan m&aacute;s que el silencio: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto pones t&uacute;?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Eso es tuyo o nuestro?&rdquo;, &ldquo;Yo gano m&aacute;s, pero t&uacute; tienes m&aacute;s tiempo libre&rdquo;. El dinero, en la pareja, no es solo n&uacute;meros: es la gram&aacute;tica del poder y el lenguaje del valor. Lo que se reparte o se oculta marca las jerarqu&iacute;as invisibles del hogar, que pueden sostenerse durante a&ntilde;os sin pronunciarse.&nbsp;Por miedo, por pudor o por costumbre, se evita nombrarlo. Pero el dinero atraviesa el amor igual que el amor atraviesa el dinero: ambos sostienen &mdash;o tensan&mdash; el contrato invisible de la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Depende mucho de la pareja, pero es verdad que sigue habiendo muchas a las que les cuesta hablar de dinero. Creo que es algo que viene dado por comportamientos adquiridos: si en tu casa no se hablaba de dinero o se viv&iacute;a como algo secreto, eso deja huella&rdquo;, dice Natalia de Santiago, escritora, divulgadora y emprendedora espa&ntilde;ola empe&ntilde;ada en hacer la educaci&oacute;n financiera m&aacute;s accesible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, todav&iacute;a hay muchos complejos: parejas en las que uno se siente por encima o por debajo del otro. Es un tema del que no gusta hablar, tambi&eacute;n, por temor a equivocarse: nadie quiere parecer taca&ntilde;o ni ignorante. Por las mismas razones, opino que sigue siendo complicado hablar de salud mental o de sexualidad: vamos avanzando, pero todav&iacute;a hay muchos estigmas que persisten&rdquo;. El silencio, explica, es herencia. Y, a menudo, una forma de protegerse de lo que el dinero revela: poder, culpa o dependencia.
    </p><h2 class="article-text">Cuando llega la crianza</h2><p class="article-text">
        En muchas parejas, hablar de dinero se vuelve un tema sobre el que no es f&aacute;cil conversar cuando llegan los hijos. La crianza impone nuevas renuncias, reorganiza prioridades y expone las grietas de una supuesta igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe <a href="https://www.oxfamintermon.org/es/nota-de-prensa/el-cuidado-de-hijos-e-hijas-ocupa-habitualmente-al-37-por-ciento-de-mujeres-frente-al-56-de-hombres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La cuenta de los cuidados</em></a><a href="https://www.oxfamintermon.org/es/nota-de-prensa/el-cuidado-de-hijos-e-hijas-ocupa-habitualmente-al-37-por-ciento-de-mujeres-frente-al-56-de-hombres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Oxfam Interm&oacute;n (2025)</a>, el 37,1% de las mujeres en Espa&ntilde;a asume siempre o casi siempre el cuidado de hijos e hijas, frente al 5,6% de los hombres. Adem&aacute;s, un 9,4 % de las mujeres declara dedicarse exclusivamente al trabajo dom&eacute;stico y de cuidados no remunerado; entre los hombres, apenas un 0,4%. &ldquo;La brecha salarial empieza el d&iacute;a que te haces madre&rdquo;, afirma De Santiago.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y no se cierra ni cuando los hijos cumplen veinte a&ntilde;os. Ya no es porque nos paguen menos por hacer el mismo trabajo, sino porque, de alguna manera, las mujeres elegimos, por lo general, carreras menos ambiciosas u optamos por trabajos que nos dan mayor flexibilidad, pero que est&aacute;n peor pagados o tienen menos proyecci&oacute;n&rdquo;, contin&uacute;a De Santiago. &ldquo;Es una consecuencia directa de la conciliaci&oacute;n, una renuncia que permite que uno de la pareja &mdash;normalmente el hombre&mdash; trabaje sin frenos en una carrera mejor remunerada. Las mujeres solemos conformarnos con ese tipo de trabajos m&aacute;s flexibles o reducimos nuestra jornada para cuidar y as&iacute; nos hipotecamos: cuesta m&aacute;s que te promocionen si tienes una jornada reducida. Esa brecha tiene impacto en los derechos que acumulamos para la jubilaci&oacute;n, por ejemplo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa renuncia tiene efectos que no siempre se ven: menos ingresos, menos cotizaci&oacute;n, menos pensi&oacute;n. La maternidad, m&aacute;s que en un par&eacute;ntesis, se convierte en un peaje que se paga con el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Cuando hay poco, se habla con m&aacute;s claridad</h2><p class="article-text">
        El tab&uacute; del dinero aparece con fuerza cuando hay desequilibrio: cuando uno gana mucho m&aacute;s que el otro, cuando la dependencia econ&oacute;mica deja de ser circunstancial y se vuelve estructural.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de las parejas heterosexuales, el sueldo m&aacute;s alto sigue siendo el del hombre. Hablar de dinero, en ese contexto, puede ser una forma de incomodidad o incluso de humillaci&oacute;n. Pero hay un lugar donde el silencio se rompe: la escasez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las parejas que viven con lo justo, el dinero no se convierte en un instrumento de poder, sino en un ejercicio de cooperación: un pacto de supervivencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        E., artista pl&aacute;stica y madre de dos hijas, me cuenta que, en su casa, el dinero nunca fue motivo de discusi&oacute;n porque jam&aacute;s sobr&oacute;: &ldquo;Hablamos de dinero, pero no de las cuentas de la casa o las facturas: esas se pagan y ya. Si hablamos de dinero es para so&ntilde;ar con lo que har&iacute;amos si lo tuvi&eacute;ramos para comprar y arreglar una casa. Desde el principio de nuestra relaci&oacute;n asumimos naturalmente que el dinero que ambos gan&aacute;bamos era de los dos, y as&iacute; ha sido siempre. Tenemos la suerte de que en este tema sentimos y opinamos igual: el dinero viene y va, es solo dinero, y siempre hemos tenido lo m&iacute;nimo, pasando por &eacute;pocas bastante complicadas&rdquo;, cuenta. &ldquo;Creo que las parejas que tienen m&aacute;s dinero son las que discuten m&aacute;s sobre &eacute;l, lo he visto tantas veces&hellip; Cuando hay una base com&uacute;n de filosof&iacute;a de vida, amor y una capacidad de vivir con poco y buscarte la vida, el tema del dinero no es motivo de discusi&oacute;n&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Su testimonio revela algo esencial: el silencio tambi&eacute;n es un privilegio. Cuando el dinero sobra, se puede esconder; cuando falta, se convierte en una conversaci&oacute;n inevitable. La precariedad obliga a hablar con franqueza, a negociar, a improvisar.
    </p><p class="article-text">
        E. reconoce, sin embargo, la carga invisible de la desigualdad: &ldquo;Nunca le he dicho a mi pareja que, a veces, me siento en deuda con &eacute;l porque carga con la responsabilidad econ&oacute;mica en mayor medida. Mi trabajo es muy inestable y la mayor&iacute;a de los meses, si viviera sola, no podr&iacute;a asumir ning&uacute;n gasto. &Eacute;l ha tenido siempre la iniciativa y ha hecho el esfuerzo de trabajar de cualquier cosa para ganar lo m&iacute;nimo que nos hace falta y mantenerlos, y ha trabajado en verdaderas mierdas. Yo nunca me he bajado del carro de trabajar de algo que no sea lo m&iacute;o, aunque no gane lo suficiente&rdquo;. &ldquo;Tampoco he querido sacrificar ning&uacute;n momento de mi maternidad. Paso mucho tiempo sola con mis hijas, s&eacute; profundamente lo que son los cuidados; &eacute;l tambi&eacute;n, porque siempre hemos sido padres lejos de nuestras familias, pero hay cosas que se le escapan&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es consciente cuando pasa solo con las ni&ntilde;as algunos d&iacute;as, cuando ve todas las cosas de los cuidados y del mantenimiento de la casa que son invisibles para quien no las hace o nunca las ha hecho. Siempre meto mucha ca&ntilde;a con esto, para que todas las cosas invisibles que hacemos en la casa se hagan visibles: encontrar tu ropa doblada cuando te vas a vestir para ir al instituto, saber d&oacute;nde est&aacute; tal libro, que el ba&ntilde;o est&eacute; limpio&hellip;&rdquo;, argumenta E. En las parejas que viven con lo justo, el dinero no se convierte en un instrumento de poder, sino en un ejercicio de cooperaci&oacute;n: un pacto de supervivencia.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el silencio se confunde con armon&iacute;a</h2><p class="article-text">
        M.<strong> </strong>tiene estudios de postgrado, es emprendedora y tiene tres hijos. Me cuenta que nunca ha hablado abiertamente de dinero con su pareja: &ldquo;No s&eacute; cu&aacute;nto gana. S&eacute; que gana m&aacute;s que yo porque tiene varios trabajos. Gana un fijo que se me antoja abundante, aunque nunca he visto su n&oacute;mina, y otros variables por diversas colaboraciones. Vivimos en una casa de su familia, sin cargas. El 85% de mi sueldo entra en la cuenta de gastos compartidos. No me atrevo a proponer demasiados planes o salidas porque ese exiguo 15% no da para mucho. Trabajo como aut&oacute;noma, desde casa y me hago cargo de la mayor parte de los cuidados y de las tareas del hogar. Supongo que me siento en la obligaci&oacute;n de ocuparme de ellos al aportar menos dinero a la econom&iacute;a familiar&rdquo;. Su relato muestra el reverso de la escasez: no se habla de dinero para no desestabilizar lo que parece equilibrio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sensación de dependencia, de que tu vida económica no la controlas tú, merma mucho la calidad de vida de las personas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Natalia de Santiago</span>
                                        <span>—</span> divulgadora de educación financiera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero la desigualdad econ&oacute;mica tiende a traducirse en desigualdad dom&eacute;stica. Quien aporta menos dinero asume m&aacute;s cuidados. El dinero no es solo dinero: es reconocimiento, capacidad de decisi&oacute;n, espacio propio. Como advierte De Santiago, &ldquo;el dinero es una de las mayores fuentes de estr&eacute;s y es una de las cosas que m&aacute;s afecta al bienestar global de una persona. Ahora que hablamos m&aacute;s sobre la salud mental, no debemos olvidar que el dinero es una de las causas mayores de estr&eacute;s, de ansiedad y de malestar. La sensaci&oacute;n de dependencia, de que tu vida econ&oacute;mica no la controlas t&uacute;, merma mucho la calidad de vida de las personas. Si crees que no puedes salir de una relaci&oacute;n porque no podr&iacute;as mantenerte, eso te coloca en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Los datos lo corroboran. Un tercio de las familias espa&ntilde;olas con hijos vive con menos de 2.000 euros al mes, seg&uacute;n el <a href="https://www.europapress.es/economia/finanzas-00340/noticia-23-hogares-espana-no-puede-ahorrar-nada-16-depende-ayuda-economica-externa-cofidis-20250612134317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IV Observatorio Cofidis de Econom&iacute;a Sostenible</a>. Los hogares monoparentales &mdash;la mayor&iacute;a encabezados por mujeres&mdash; concentran el mayor riesgo de pobreza laboral, de acuerdo con <a href="https://www.savethechildren.es/notasprensa/ecv-tener-hijos-e-hijas-en-espana-duplica-el-riesgo-de-pobreza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Save the Children</a>.
    </p><h2 class="article-text">La confianza como econom&iacute;a compartida</h2><p class="article-text">
        El testimonio de A. &mdash;expatriada, madre de una hija&mdash; ofrece una visi&oacute;n radicalmente opuesta: &ldquo;Comparto cuenta con mi pareja desde que nos conocemos. En casi 13 a&ntilde;os juntos, ha habido etapas en las que trabajamos los dos y otras en las que solo lo hac&iacute;a uno de nosotros, antes de que naciera nuestra hija y despu&eacute;s. El dinero nunca ha sido un tab&uacute; ni un motivo de discusi&oacute;n; en tal caso, a veces ha sido una preocupaci&oacute;n que nos ha hecho tomar decisiones conjuntas. El dinero nos ha unido en disfrute y logros; el no tenerlo nos ha unido en la incertidumbre y la lucha mano a mano. Ahora mismo, &eacute;l no trabaja y se ocupa mucho m&aacute;s de nuestra vida diaria que yo; lleva a nuestra hija al colegio, hace el desayuno, la compra, saca a los perros&hellip; Cuando ha sido lo contrario, soy yo la que me ocupo m&aacute;s. Por supuesto, el equilibrio no llega m&aacute;gicamente: han sido aprendizajes continuos y replanteamientos. Damos mucho valor al trabajo que hacemos en casa, al de fuera de casa, al pagado, al no pagado&hellip; Valoramos el esfuerzo, lo sabemos ver el uno en el otro. Siempre nos hemos mirado bien, con mucho cuidado, pero tras convertirnos en padres, todav&iacute;a valoramos m&aacute;s cuidarnos como n&uacute;cleo: somos una familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A lo mejor, soy rara &ndash;contin&uacute;a A.&ndash;, pero nunca he entendido lo de ir a medias con tu compa&ntilde;ero o compa&ntilde;era de vida. De alguna manera, para m&iacute; implica que vas a medias tambi&eacute;n en todo lo dem&aacute;s. Si el dinero es lo &uacute;nico tangible que se puede tocar y controlar y vas a medias, todo lo que mide la generosidad, implicaci&oacute;n, tareas, etc., es m&aacute;s cuesti&oacute;n de confianza que de otra cosa&rdquo;. Su reflexi&oacute;n rompe con la idea de que la igualdad econ&oacute;mica exige simetr&iacute;a perfecta. A veces, la verdadera igualdad est&aacute; en la reciprocidad: en reconocer que el valor no siempre se mide en euros, sino en cuidado, esfuerzo y presencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si el dinero es lo único tangible que se puede tocar y controlar y vas a medias, todo lo que mide la generosidad, implicación, tareas, etc., es más cuestión de confianza que de otra cosa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">A</span>
                                        <span>—</span> expatriada, madre de una hija
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;nto valen los cuidados?</h2><p class="article-text">
        El trabajo dom&eacute;stico y de cuidados no cotiza, pero sostiene el sistema econ&oacute;mico. Como escribi&oacute; Silvia Federici en <em>Revoluci&oacute;n en punto cero. Trabajo dom&eacute;stico, reproducci&oacute;n y luchas feministas</em> (Traficantes de Sue&ntilde;os, 2013): &ldquo;Fue gracias a mi implicaci&oacute;n en el movimiento de las mujeres como fui consciente de la importancia que la reproducci&oacute;n del ser humano supone como cimiento de todo sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico y de que lo que mantiene el mundo en movimiento es la inmensa cantidad de trabajo no remunerado que las mujeres realizan en los hogares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De Santiago lo confirma desde la pr&aacute;ctica: &ldquo;Yo creo que s&iacute; se puede medir lo que cuestan los cuidados. Recuerdo que una vez pens&eacute;: &rdquo;&iquest;Cu&aacute;ntas personas tendr&iacute;a que contratar para sustituirme a m&iacute;?&ldquo;. Y era a varias, porque en ese momento ten&iacute;a cinco hijas peque&ntilde;as, en colegios distintos, con lenguas diferentes&hellip; Pensaba: &rdquo;Nadie se multiplicar&iacute;a como yo, sin horarios, sin bajas&ldquo;. Calcul&eacute; que, como m&iacute;nimo, har&iacute;an falta dos o tres personas. Pues bien, piensa en cu&aacute;nto tendr&iacute;as que pagarles, y de esa manera ya puedes cuantificar ese trabajo&rdquo;. El cuidado es trabajo, solo que no lo llamamos as&iacute;. La conveniencia lo disfraza de amor o de instinto, y as&iacute; perpet&uacute;a su invisibilidad.
    </p><h2 class="article-text">Hablar de dinero es hablar de amor</h2><p class="article-text">
        Romper el tab&uacute; no es hacer cuentas, sino asumir que los cuidados tienen un valor. De Santiago lo explica con claridad: &ldquo;Pedir un sueldo a la pareja por cuidar a los hijos puede resultar inc&oacute;modo, incluso agresivo. Pero s&iacute; animo a las mujeres a proponer algo como abrir un plan de pensiones o un veh&iacute;culo de ahorro a su nombre. Es una manera de ir construyendo un futuro que, por estad&iacute;stica, siempre es m&aacute;s incierto para nosotras. Y los temas de dinero hay que abordarlos desde ah&iacute;, desde la construcci&oacute;n, no desde la confrontaci&oacute;n. Cuando hablamos de construir un futuro com&uacute;n, eso tambi&eacute;n implica proteger a la parte que hace m&aacute;s sacrificios o que se ver&aacute; m&aacute;s penalizada &mdash;por los ni&ntilde;os, por el trabajo, por lo que sea&mdash;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No todos los papeles son iguales, ni todas las protecciones son las mismas. Si tu trabajo est&aacute; peor pagado o te has reducido la jornada, eso tendr&aacute; un impacto en tu pensi&oacute;n y en tus derechos. Hablarlo desde esa perspectiva de equipo no deber&iacute;a ofender a nadie. Al contrario: es la forma m&aacute;s honesta de cuidarse mutuamente y de entender que no todos los papeles pesan igual. Porque lo que no se paga tambi&eacute;n cuesta y lo que no se nombra, tarde o temprano, pasa factura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-gana-pareja-tabu-dinero-casa-empuja-desigualdad_129_12749131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 20:56:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No sé cuánto gana mi pareja": cómo el tabú del dinero en casa empuja a la desigualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Crianza,Dinero,Cuidados familiares,Economía doméstica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Ayudarles o mejor no? Cómo evitar que los deberes en casa se conviertan en una guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ayudarles-mejor-no-evitar-deberes-casa-conviertan-guerra_1_12704461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9f3b853-10b1-40db-a6b4-c81a81df2ad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Ayudarles o mejor no? Cómo evitar que los deberes en casa se conviertan en una guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi al final del día, las tareas del colegio ponen a prueba la paciencia y el ánimo en muchas familias. Entre el cansancio y las prisas, no siempre es fácil mantener la calma ni lograr el momento adecuado para compartir ese rato de estudio con ellos
</p><p class="subtitle">Niños hiperocupados o dónde poner el límite con las extraescolares: “Se espera que sigan un ritmo propio de adultos”
</p></div><p class="article-text">
        La hora de los deberes es, para muchos, un momento delicado. Tras una larga jornada, cuando padres e hijos est&aacute;n con la energ&iacute;a justa, se cruzan las ganas de ayudar con el deseo de que los ni&ntilde;os se organicen solos. Y muchos padres se preguntan d&oacute;nde est&aacute; el equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se observa en muchos hogares tambi&eacute;n se refleja en los estudios. Uno <a href="https://reunido.uniovi.es/index.php/AA/article/view/20555" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente</a>, publicado en la revista Aula Abierta,<em> </em>analiz&oacute; a m&aacute;s de seiscientos alumnos gallegos para explorar c&oacute;mo la motivaci&oacute;n y la forma de enfrentar los trabajos escolares se relacionan con el rendimiento acad&eacute;mico. Los resultados mostraron que los estudiantes con mejores calificaciones presentaban mayores niveles de inter&eacute;s, motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca y un enfoque m&aacute;s profundo al realizar los deberes, frente a quienes obten&iacute;an peores resultados.
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia la escena se repite. Teresa, madre de un ni&ntilde;o de nueve a&ntilde;os, reconoce que la hora de completar las actividades escolares &ldquo;a veces parece un pulso&rdquo;. Su hijo quiere acabar r&aacute;pido para salir a jugar, y ella debe llamarle la atenci&oacute;n constantemente. &ldquo;Si me siento a su lado, se conf&iacute;a demasiado; si me voy, se despista. Necesito hallar el punto justo para que consiga organizarse sin que se llegue al enfado&rdquo;, cuenta. Esta madre reconoce que no hay f&oacute;rmula m&aacute;gica, pero conf&iacute;a en que poco a poco su hijo aprenda a gestionar ese momento.
    </p><h2 class="article-text">Un reto cotidiano</h2><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga infantil Melissa Rosales, autora de <em>Al colegio vamos todos</em> (Diana) comenta que hay varias se&ntilde;ales que indican que un ni&ntilde;o precisa m&aacute;s apoyo en las tareas escolares: que en el aula requiera apoyo constante de los docentes, o el desinter&eacute;s. &ldquo;Cuando sentarse a hacer los deberes es una guerra, hay que tomarlo en cuenta&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Sobre qu&eacute; pueden hacer los padres para aportar en las tareas, manifiesta que lo fundamental es &ldquo;entender el porqu&eacute; y el c&oacute;mo en los deberes&rdquo;. La idea, precisa la profesional, es que ese rato sirva para integrar y consolidar lo trabajado en clase. Que los ni&ntilde;os vean que descubrir y conocer el mundo puede resultar entretenido.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando sentarse a hacer los deberes es una guerra, hay que tomarlo en cuenta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Melissa Rosales</span>
                                        <span>—</span> psicóloga infantil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema, advierte, surge &ldquo;cuando desde la escuela se env&iacute;an tareas que muchas veces no son acordes a lo que podr&iacute;a hacer el menor, maquetas o actividades demasiado elaboradas&rdquo;. Por eso la funci&oacute;n de los padres es la de acompa&ntilde;ar y ofrecer respaldo sin asumir el trabajo de los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, matiza que el grado de colaboraci&oacute;n var&iacute;a respecto a la edad. &ldquo;En un inicio se va a buscar crear una rutina de estudio, un espacio y momento donde se integra el tiempo para estudiar, leer, aprender del mundo&rdquo;. En Secundaria, en cambio, se espera que ese h&aacute;bito ya est&eacute; m&aacute;s consolidado y que el alumno avance con mayor independencia. El papel de los padres pasa a ser, como dice Rosales, el de un gran gerente o director de orquesta: &ldquo;Ayudar a organizar, planificar y verificar los avances&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los trabajos del colegio se transforman en una fuente de conflicto o frustraci&oacute;n, la especialista sugiere delegar en otra persona &ndash;ya sea profesional o alguien cercano&ndash; para que la ayuda no recaiga solo en los padres. Y advierte que, si la situaci&oacute;n se cronifica, &ldquo;va mermando muchos espacios de la vida familiar y todo comienza a girar en funci&oacute;n de las tareas, las notas...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Rosales recuerda tambi&eacute;n que el valor de los ni&ntilde;os no se mide por sus notas y que, en muchas ocasiones, la dificultad no se debe a &ldquo;una falla particular en el v&iacute;nculo, sino a que el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a necesita otro tipo de recursos y evaluaciones&rdquo;, algo que resulta dif&iacute;cil de detectar &ldquo;cuando se est&aacute; en pleno conflicto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa necesidad de ajustar la orientaci&oacute;n y soltar poco a poco es dif&iacute;cil de gestionar para muchos padres. Fran, padre de una adolescente de 13 a&ntilde;os, conoce bien esa din&aacute;mica. Al principio revisaba todos los ejercicios de su hija, convencido de que as&iacute; la apoyaba, pero &ldquo;solo consegu&iacute;a discusiones y malas caras&rdquo;. Con el tiempo decidi&oacute; cambiar de estrategia: ahora pregunta qu&eacute; deberes tiene y se limita a ofrecer ayuda si se atasca. &ldquo;Desde que le doy m&aacute;s espacio, se responsabiliza m&aacute;s y hasta me cuenta sus progresos sin que yo pregunte&rdquo;, asegura. Un cambio que, comparte, ha tra&iacute;do m&aacute;s paz a sus tardes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde que le doy más espacio, se responsabiliza más y hasta me cuenta sus progresos sin que yo pregunte</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fran</span>
                                        <span>—</span> padre de una adolescente
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bibiana Regueiro, profesora e investigadora del Departamento de Pedagog&iacute;a y Did&aacute;ctica de la Universidad de Santiago de Compostela, defiende que el exceso de supervisi&oacute;n resta autonom&iacute;a. &ldquo;Cuando los padres controlan o presionan, el efecto en las notas es nulo o incluso negativo&rdquo;. Regueiro explica que las pr&aacute;cticas m&aacute;s eficaces son las m&aacute;s sencillas: gestionar el tiempo y el espacio, acompa&ntilde;ar fomentando la autonom&iacute;a, ense&ntilde;ar a planificarse, manejar el estr&eacute;s o quitar distracciones. E incide en que, si los padres llegan al punto de hacerles los deberes a sus hijos, probablemente el enfoque no sea el acertado.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las distintas etapas, perfila que en la infancia el apoyo cercano ayuda a crear h&aacute;bitos, mientras que en la adolescencia el exceso de control desmotiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando los padres controlan o presionan, el efecto en las notas es nulo o incluso negativo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bibiana Regueiro</span>
                                        <span>—</span> profesora e investigadora de la Universidad de Santiago de Compostela
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; dificultades aparecen al manejar los deberes en algunos hogares? La investigadora responde que estos surgen por no definir bien los objetivos ni el papel que corresponde a las familias. Y aclara que orientar adecuadamente requiere formaci&oacute;n espec&iacute;fica, algo que &ndash;apunta&ndash; no se encuentra contemplado en los planes de estudio del profesorado en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si no se entiende qu&eacute; deben ser y c&oacute;mo plantearlos, Regueiro destaca que el recurso puede resultar &ldquo;contraproducente&rdquo;. Puesto que a ello se suman factores como <a href="https://www.eldiario.es/nidos/ninos-hiperocupados-poner-limite-extraescolares-espera-sigan-ritmo-propio-adultos_1_12681996.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cansancio por las extraescolares</a> o la falta de conciliaci&oacute;n y distracciones como las pantallas. Todo ello convierte los ejercicios en &ldquo;una bomba de relojer&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en cuanto al papel de los centros educativos para que gu&iacute;en a las familias, Regueiro insiste en la necesidad de liderazgo pedag&oacute;gico del centro con &ldquo;una pol&iacute;tica de deberes clara, tareas bien dise&ntilde;adas (prop&oacute;sito, tiempos, criterios) y coordinaci&oacute;n para evitar sobrecarga&rdquo;. Y menciona que parte del cambio pasa por esa formaci&oacute;n al profesorado. Recuperar la alianza es clave y lamenta que, en esto, nuestro pa&iacute;s est&eacute; suspenso: &ldquo;La relaci&oacute;n familia-escuela hoy est&aacute; rota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una comunicaci&oacute;n fluida entre familias y docentes favorece al aprendizaje y al bienestar de los menores. Al remar en la misma direcci&oacute;n, los ni&ntilde;os experimentan seguridad y desarrollan conocimientos con m&aacute;s confianza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ayudarles-mejor-no-evitar-deberes-casa-conviertan-guerra_1_12704461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 19:54:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Niños,Niñas,Maternidad,Paternidad,Colegios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comprar un número más y otros cuatro errores comunes que cometemos al elegir el calzado de los niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/comprar-numero-cuatro-errores-comunes-cometemos-elegir-calzado-ninos_1_12622476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9ddec2d-9e5a-4874-a0c8-eb89271e8c45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comprar un número más y otros cuatro errores comunes que cometemos al elegir el calzado de los niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la vuelta al cole los pies de los niños deben estar bien protegidos. ¿Qué debemos priorizar al comprarles los zapatos y qué errores debemos evitar?</p><p class="subtitle">Estos son los requisitos de ergonomía que deben cumplir las mochilas del cole para los niños y adolescentes
</p></div><p class="article-text">
        Durante este el comienzo de curso muchas familias han tenido que centrarse en comprar material escolar, ropa, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/afecta-peso-mochilas-ninos_1_1276192.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mochilas</a>, pensar en las extraescolares, redefinir horarios y pautar nuevas rutinas. Pero hay un aspecto al que a menudo no se le da la importancia que tiene: elegir el calzado escolar m&aacute;s adecuado. Si bien el estilo y el precio suelen ser lo primero en lo que se piensa cuando vamos a elegir los zapatos, a menudo se pasa por alto la importancia de que este sea adecuado y, en consecuencia, se suelen cometer algunos errores que ponen en riesgo la salud de los pies.
    </p><p class="article-text">
        Dado que un ni&ntilde;o en edad escolar lleva los zapatos una media de entre nueve y 12 horas al d&iacute;a, el impacto de esta elecci&oacute;n es clave. Los pies de los ni&ntilde;os necesitan el ajuste y el soporte adecuados para mantenerse c&oacute;modos todo el d&iacute;a. Una mala elecci&oacute;n, o cometer algunos errores, puede provocar dolor, afectar la postura o incluso provocar problemas en los pies a largo plazo. &ldquo;Es m&aacute;s importante invertir en unos buenos zapatos que en la mochila o el estuche&rdquo;, afirma Elena Carrascosa, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Pod&oacute;logos (CGCOP) en una comunicaci&oacute;n emitida por el organismo.
    </p><h2 class="article-text">Errores al comprar calzado infantil</h2><p class="article-text">
        No es extra&ntilde;o que como padres se cometan algunos errores a la hora de escoger el calzado de los hijos, pero esto es algo que afecta directamente a la salud de sus pies. Los pod&oacute;logos enumeran algunos de los que suelen cometerse con m&aacute;s frecuencia:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Comprar un n&uacute;mero m&aacute;s del que necesitan: hablar&iacute;amos del error principal, muchas veces motivado por el hecho de que dure todo el curso. Si el zapato no se ajusta a la talla que necesita se puede incluso alterar la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24684680/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">forma de caminar y crear ampolla o laceraciones</a>. Para saber cu&aacute;l es el n&uacute;mero correcto, los pod&oacute;logos recomiendan medir el pie y el interior del zapato (muchos zapatos llevan una plantilla dentro con el dibujo de la parte posterior del pie y una marca de d&oacute;nde deben terminar los dedos). Si no hay plantilla, aconsejan poner un folio en el suelo y marcar con un l&aacute;piz desde la punta del dedo largo hasta el tal&oacute;n, y medir los dos pies ya que no son exactamente iguales.</li>
                                    <li>Heredar los zapatos: cada ni&ntilde;o es distinto, y sus pies tambi&eacute;n, de ah&iacute; que &ldquo;tampoco se deban heredar los zapatos de hermanos o amigos&rdquo;, advierte Carrascosa. Debemos tener en cuenta que la pisada de cada ni&ntilde;o es distinta y, por tanto, compartir calzado puede deformarla.</li>
                                    <li>Llevar siempre el mismo calzado: lo m&aacute;s aconsejable es cambiar de calzado y alternar varios zapatos en lugar de usar siempre las mismas zapatillas.</li>
                                    <li>Aprovechar el calzado de la temporada pasada sin prestar atenci&oacute;n a aspectos como el desgaste del calzado o el crecimiento del pie.</li>
                                    <li>Comprar el calzado teniendo en cuenta solo el precio o el estilo.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">C&oacute;mo debe ser el calzado</h2><p class="article-text">
        Elegir el calzado puede ser abrumador. &iquest;Qu&eacute; marcas son las mejores? &iquest;Deber&iacute;an tener velcro o cordones? &iquest;Las zapatillas deportivas son una opci&oacute;n? Con 26 huesos, 33 articulaciones, 19 m&uacute;sculos y m&aacute;s de 100 tendones y ligamentos, esta compleja estructura requiere un cuidado especial para su correcto desarrollo y formaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, cuando elegimos el calzado infantil debemos tener presente varios aspectos, como que no es lo mismo calzar a un ni&ntilde;o de un a&ntilde;o que a uno de diez. El Consejo General de Colegios Oficiales de Pod&oacute;logos da algunas recomendaciones antes de ir a la tienda. Seg&uacute;n los pod&oacute;logos, durante los primeros tres a&ntilde;os de vida, el pie de un ni&ntilde;o se est&aacute; formando, est&aacute; aprendiendo a gatear y a dar los primeros pasos. Por tanto, en la guarder&iacute;a, lo mejor ser&iacute;a ir descalzos, con calcetines antideslizantes, de manera que es f&aacute;cil que trabajen la musculatura del pie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta <a href="https://www.scirp.org/journal/paperinformation?paperid=86428" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, los ni&ntilde;os peque&ntilde;os que van descalzos tienen m&aacute;s espacio para que los pies y los dedos se muevan con flexibilidad y tiene un efecto positivo en las primeras etapas de la vida de los ni&ntilde;os cuyos pies est&aacute;n creciendo y desarroll&aacute;ndose.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Es muy importante que el calzado se adapte a la forma del pie y no al revés."
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                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Es muy importante que el calzado se adapte a la forma del pie y no al revés.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el caso de tener que ir calzados, es importante que este cumpla una serie de requisitos: que sea flexible y ligero, transpirable y tenga una suela fina y preferiblemente que sea con sujeci&oacute;n de velcro o cordones (una u otra opci&oacute;n depender&aacute; de la edad y la destreza del ni&ntilde;o). El objetivo es que el calzado no limite ni condicione el movimiento natural del pie que se est&aacute; formando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo debe ser el calzado escolar? Un buen zapato tiene que cumplir, seg&uacute;n los pod&oacute;logos, los siguientes criterios:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La pala debe ser recta y la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25251796/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">suela flexible y ligera</a>: esta debe tener cierto grosor y ser antideslizante. Podemos coger el zapato y doblar la suela hacia atr&aacute;s: debe ser lo suficientemente flexible para que el pie pueda impulsarse f&aacute;cilmente al caminar. Seg&uacute;n esta <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0966636221006378?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaci&oacute;n</a>, realizada en ni&ntilde;os de nueve y 12 a&ntilde;os, los zapatos que permiten un movimiento m&aacute;s natural impactan de manera positiva en la fuerza del pie del ni&ntilde;o, la estructura muscular y el equilibrio a medida que crecen.</li>
                                    <li>Los <a href="https://www.mdpi.com/2227-9067/11/7/761" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">materiales tienen que ser transpirables</a> y la plantilla interior plana y extra&iacute;ble: el material juega un papel importante en la comodidad y salud de los pies porque debe permitir que estos se muevan con libertad. Si es transpirable, ayuda a evitar el exceso de sudoraci&oacute;n y, por tanto, a reducir el riesgo de irritaciones. Las plantillas que suelen ir en los zapatos est&aacute;n dise&ntilde;adas para proporcionar un buen soporte y amortiguaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>No deben usarse zapatos estrechos, ni con tacones o plataformas: es muy importante que el calzado se adapte a la forma del pie y no al rev&eacute;s. Debe quedar espacio entre los dedos y la parte delantera del zapato para que pueda moverse y se puedan prevenir posibles problemas como ampollas o u&ntilde;as encarnadas.&nbsp;</li>
                                    <li>Es aconsejable revisar la talla cada tres meses porque los pies pueden llegar a crecer hasta ocho mil&iacute;metros cada trimestre, un crecimiento que es mayor cuando los ni&ntilde;os son m&aacute;s peque&ntilde;os, seg&uacute;n los pod&oacute;logos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Debemos tener en cuenta que, de la misma manera en que el cuerpo de un ni&ntilde;o cambia con los a&ntilde;os, tambi&eacute;n lo hacen sus pies, de ah&iacute; que tengamos que adecuar los zapatos para que se adapten a las <a href="https://copoan.es/web/el-calzado-infantil/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">particularidades de cada edad y actividad</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos saber que ha llegado la hora de cambiar los zapatos? Hay algunas <a href="https://rcpod.org.uk/blog/back-to-school" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;ales</a> que nos indican que ya es momento de cambiar el calzado: zapatos deformados o desgaste asim&eacute;trico en la suela o interior del zapato con deterioro. Todos ellos pueden ser el primer indicio de un problema en el pie o la postura, algo que siempre debe ser evaluado por un pod&oacute;logo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/comprar-numero-cuatro-errores-comunes-cometemos-elegir-calzado-ninos_1_12622476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Oct 2025 20:05:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comprar un número más y otros cuatro errores comunes que cometemos al elegir el calzado de los niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Crianza,Maternidad,Paternidad,Curso escolar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consiguen por primera vez generar óvulos humanos potencialmente fecundables a partir de células de la piel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primera-vez-generar-ovulos-humanos-potencialmente-fecundables-partir-celulas-piel_1_12642232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a3a2abf-c68a-41c6-b621-86cb37173aba_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126805.jpg" width="1390" height="782" alt="Consiguen por primera vez generar óvulos humanos potencialmente fecundables a partir de células de la piel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El avance muestra que la reprogramación celular podría ser una nueva vía para abordar la infertilidad en humanos  y un paso para ayudar a muchas mujeres que han perdido sus óvulos a tener hijos con su propia carga genética, según los expertos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La natalidad se desploma pero los nacimientos por reproducción asistida crecen: ya son uno de cada diez</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha logrado generar &oacute;vulos humanos fecundables a partir de c&eacute;lulas de la piel. Seg&uacute;n los autores, esta novedosa t&eacute;cnica ofrece una v&iacute;a para abordar la infertilidad, aunque reconocen que se necesita m&aacute;s investigaci&oacute;n para garantizar la eficacia y la seguridad antes de futuras aplicaciones cl&iacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un trabajo publicado este martes <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-63454-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-63454-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communications</em></a>, el equipo de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Shoukhrat_Mitalipov" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shoukhrat Mitapilov</a> describe c&oacute;mo extrajeron el n&uacute;cleo de c&eacute;lulas som&aacute;ticas de la piel y lo insertaron en ovocitos de donantes sin n&uacute;cleo. Esta estrategia, conocida como<strong> </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Transferencia_nuclear_de_c%C3%A9lulas_som%C3%A1ticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transferencia nuclear de c&eacute;lulas som&aacute;ticas</a>, consiste en tomar el n&uacute;cleo de una de las c&eacute;lulas som&aacute;ticas del propio paciente (como las de la piel) y trasplantarlo a un &oacute;vulo de un donante con el n&uacute;cleo extra&iacute;do.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De cara a la reproducci&oacute;n, esta t&eacute;cnica se enfrenta a una importante dificultad: los gametos (&oacute;vulos y espermatozoides) tienen la mitad del n&uacute;mero habitual de cromosomas (un juego de 23), mientras que las c&eacute;lulas generadas a partir de la transferencia nuclear de c&eacute;lulas som&aacute;ticas contienen dos juegos de cromosomas humanos (46), lo que causar&iacute;a que los cigotos posteriores tuvieran un juego adicional de cromosomas.&nbsp;<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h2 class="article-text">Forzando el descarte</h2><p class="article-text">
        Los autores han resuelto este problema del juego extra de cromosomas induciendo un proceso denominado &ldquo;mitomeiosis&rdquo;, que imita la divisi&oacute;n celular natural y provoca el descarte de un juego de cromosomas, dejando un gameto funcional. El proceso produjo 82 ovocitos funcionales, que fueron fecundados con espermatozoides en el laboratorio. Una peque&ntilde;a proporci&oacute;n de estos &oacute;vulos fecundados (aproximadamente el 9%) se desarroll&oacute;, al sexto d&iacute;a post-fecundaci&oacute;n, hasta la etapa de blastocisto. Sin embargo, no se cultivaron blastocistos m&aacute;s all&aacute; de este punto, que coincide con el momento en que normalmente se transferir&iacute;an al &uacute;tero en un tratamiento de fecundaci&oacute;n in vitro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La infertilidad afecta a millones de personas en todo el mundo y puede ser causada por la disfunci&oacute;n o ausencia de una de las dos c&eacute;lulas sexuales (gametos) &mdash;el ovocito (&oacute;vulo) o el espermatozoide&mdash; necesarias para producir un cigoto (un &oacute;vulo fecundado). En algunos casos, la fertilizaci&oacute;n in vitro convencional puede ser ineficaz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores se&ntilde;alan varias limitaciones en su estudio, como que de los 82 ovocitos funcionales generados y fecundados, solo el 9% lleg&oacute; a desarrollarse hasta el d&iacute;a 6, momento del fin del experimento. Adem&aacute;s, los embriones presentaban anomal&iacute;as cromos&oacute;micas. Sin embargo, consideran que esta prueba de concepto demuestra que este proceso es potencialmente factible en c&eacute;lulas humanas, lo que abre el camino a futuras investigaciones sobre la t&eacute;cnica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"> &ldquo;Un avance espectacular&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El genetista y experto en bio&eacute;tica&nbsp;<a href="https://montoliu.naukas.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lluis Montoliu</a>&nbsp;(del CNB-CSIC, CIBERER-ISCIII)&nbsp;considera que se trata de &ldquo;un avance espectacular&rdquo; que a&ntilde;ade una nueva posible estrategia para conseguir &oacute;vulos en reproducci&oacute;n asistida. &ldquo;Uno de los sistemas es diferenciarlos <em>in vitro</em>, pero esto es algo muy experimental que no est&aacute; autorizado&rdquo;, explica a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Lo que plantean es otra manera de conseguir un &oacute;vulo, que es utilizar el n&uacute;cleo de cualquier otra c&eacute;lula som&aacute;tica y reducirle los cromosomas a la mitad para convertirlo en un &oacute;vulo funcional. Y lo han validado con las fases iniciales del desarrollo de un embri&oacute;n humano&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que plantean es otra manera de conseguir un óvulo, que es utilizar el núcleo de cualquier otra célula somática y reducirle los cromosomas a la mitad para convertirlo en un óvulo funcional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lluis Montoliu</span>
                                        <span>—</span> CNB-CSIC, CIBERER-ISCIII
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.rocionunez.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roc&iacute;o N&uacute;&ntilde;ez Calonge</a>, directora cient&iacute;fica del Grupo UR Internacional y coordinadora del Grupo de &Eacute;tica de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad, cree que este estudio piloto demuestra que la reprogramaci&oacute;n celular podr&iacute;a ser una v&iacute;a posible para tratar la infertilidad en humanos, aunque se necesita m&aacute;s investigaci&oacute;n para garantizar su eficacia y seguridad antes de su aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica.   
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque esto sigue siendo un trabajo de laboratorio muy temprano, en el futuro podría transformar cómo entendemos la infertilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ying Cheong</span>
                                        <span>—</span> Profesora de Medicina Reproductiva de la Universidad de Southampton
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de la experta, adem&aacute;s, hay que tener en cuenta las importantes consideraciones &eacute;ticas del estudio. &ldquo;De hecho, hace ya algunos a&ntilde;os, el Comit&eacute; de &Eacute;tica de la Sociedad Americana de Reproducci&oacute;n public&oacute; un documento donde present&oacute; varios argumentos &eacute;ticos en contra del uso de la transferencia nuclear de c&eacute;lulas som&aacute;ticas para el tratamiento de la infertilidad debido a las preocupaciones sobre su seguridad, los posibles efectos desconocidos en los ni&ntilde;os, las familias y la sociedad, y la existencia de otros m&eacute;todos de reproducci&oacute;n asistida que son &eacute;ticamente aceptables&rdquo;, recuerda en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC Espa&ntilde;a</a>.
    </p><h2 class="article-text">Un cambio en la infertilidad</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.southampton.ac.uk/people/5x5ncw/professor-ying-cheong" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ying Cheong</a>, profesora de Medicina Reproductiva de la Universidad de Southampton, considera la prueba de concepto emocionante. &ldquo;En la pr&aacute;ctica, los m&eacute;dicos est&aacute;n viendo cada vez m&aacute;s personas que no pueden usar sus propios &oacute;vulos, a menudo debido a la edad o a condiciones m&eacute;dicas&rdquo;, explica al SMC. &ldquo;Aunque esto sigue siendo un trabajo de laboratorio muy temprano, en el futuro podr&iacute;a transformar c&oacute;mo entendemos la infertilidad y el aborto espont&aacute;neo, y quiz&aacute;s alg&uacute;n d&iacute;a abrir la puerta a la creaci&oacute;n de c&eacute;lulas similares a &oacute;vulos o espermatozoides para quienes no tienen otras opciones&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este estudio es un paso para ayudar a muchas mujeres que han perdido sus óvulos a tener hijos con su propia carga genética</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Richard Anderson</span>
                                        <span>—</span> Investgador de la Universidad de Edimburgo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas mujeres no pueden tener una familia porque han perdido sus &oacute;vulos, lo que puede ocurrir por una variedad de razones, incluyendo despu&eacute;s de un tratamiento contra el c&aacute;ncer&rdquo;, a&ntilde;ade <a href="https://reproductive-health.ed.ac.uk/research/research-groups/anderson-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Richard Anderson</a>, de la Universidad de Edimburgo. &ldquo;Habr&aacute; preocupaciones de seguridad muy importantes, pero este estudio es un paso para ayudar a muchas mujeres a tener hijos con su propia carga gen&eacute;tica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primera-vez-generar-ovulos-humanos-potencialmente-fecundables-partir-celulas-piel_1_12642232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2025 15:04:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consiguen por primera vez generar óvulos humanos potencialmente fecundables a partir de células de la piel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Fertilidad,Reproducción asistida,Paternidad,Genética,Biotecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los requisitos de ergonomía que deben cumplir las mochilas del cole para los niños y adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/son-requisitos-ergonomia-deben-cumplir-mochilas-cole-ninos-adolescentes_1_12615498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56494104-99d0-4a17-a3bd-0aa15ea50be2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los requisitos de ergonomía que deben cumplir las mochilas del cole para los niños y adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hombreras anchas, respaldo acolchado o ajuste anterior con bandas son solo algunos de los requisitos; también el peso (nunca más del 10% de su peso corporal) o cómo colocarla son aspectos claves
</p><p class="subtitle">“Ser hijo único no debería considerarse un problema”: mitos y realidades de crecer sin hermanos
</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas unos d&iacute;as millones de alumnos iniciaban el curso escolar en Espa&ntilde;a. Son muchos los ni&ntilde;os y adolescentes que durante todo este a&ntilde;o tendr&aacute;n que ir cargados de libros, libretas y otro material escolar que no solo les supone un esfuerzo f&iacute;sico sino que, adem&aacute;s, si no lo hacen correctamente, puede tener repercusiones en su sistema m&uacute;sculo-esquel&eacute;tico, sobre todo en la columna vertebral.
    </p><p class="article-text">
        La mochila se convierte en una fiel compa&ntilde;era de muchos ni&ntilde;os durante todo el curso escolar, en ella llevan todo lo necesario para sus clases. Sabemos que es una carga que deben llevar todo el a&ntilde;o y por eso es importante elegir la m&aacute;s adecuada.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; caracter&iacute;sticas debe cumplir la mochila escolar</h2><p class="article-text">
        Dar con la mochila adecuada va m&aacute;s all&aacute; de elegir un color o un personaje favorito. Se trata de buscar comodidad y apostar por la salud. Una mochila demasiado grande o peque&ntilde;a, o una que no cumpla con los m&iacute;nimos criterios ergon&oacute;micos pueden provocar dolor de hombros y una postura encorvada. &iquest;C&oacute;mo podemos elegir la mochila? &iquest;Cu&aacute;nto deber&iacute;a pesar? &iquest;A qu&eacute; altura deber&iacute;an llevarla?
    </p><p class="article-text">
        A la hora de pensar en la mochila debemos tener en cuenta aspectos como la forma de transportarla, el peso que se lleva y el tiempo de carga, ya que todos influyen en la aparici&oacute;n o no de dolor de espalda. Con tantas mochilas distintas en el mercado a veces puede costar elegir la mejor. &iquest;Cu&aacute;les son los elementos claves que debemos considerar al elegir una?
    </p><h2 class="article-text">No sobrecargar la mochila</h2><p class="article-text">
        El peso es uno de los grandes problemas cuando se trata de la mochila escolar. De acuerdo con una encuesta reciente realizada por la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA), m&aacute;s del <a href="https://ceapa.es/tebeo-espalda-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">83% de los escolares cargan cada d&iacute;a una mochila con un peso excesivo</a>, es decir, m&aacute;s del 10% de su peso corporal, seg&uacute;n las recomendaciones de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a. Por edades, la encuesta muestra que el peso es excesivo en el 74% de los escolares de entre seis y ocho a&ntilde;os; en el 88,5% de los que tienen entre ocho y doce a&ntilde;os y casi en el 80% de los que cursan la Ense&ntilde;anza Secundaria Obligatoria (ESO).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, un ni&ntilde;o con un peso de unos 30 kilos deber&iacute;a llevar un m&aacute;ximo de tres kilos en su mochila. Si es demasiado pesada, obligar&aacute; al ni&ntilde;o a inclinarse hacia adelante, lo que provocar&aacute; una tensi&oacute;n muscular excesiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante, por tanto, no llevar objetos innecesarios para no excedernos con el peso. Adem&aacute;s, cualquier mochila debe resistir el desgaste diario, y cuanto m&aacute;s pesada sea la carga, m&aacute;s resistente necesitaremos que sea la mochila.
    </p><h2 class="article-text">Distribuci&oacute;n uniforme del material y el peso</h2><p class="article-text">
        La forma en la que colocamos el material en el interior tambi&eacute;n cuenta. As&iacute;, los objetos m&aacute;s grandes y pesados, como libros y libretas tama&ntilde;o A4 deben ir detr&aacute;s de todo, enganchados a la espalda, ya que, cuanto m&aacute;s alejada la carga del cuerpo, mayor esfuerzo tendr&aacute;n que hacer y, por tanto, mayor riesgo. Despu&eacute;s podemos poner objetos m&aacute;s ligeros, como el estuche. De esta manera el peso se distribuye mucho mejor y no se clava en la espalda.
    </p><p class="article-text">
        Para ayudarnos a distribuir mejor la carga podemos optar por una mochila con distintos compartimentos, bolsillos superiores y laterales de f&aacute;cil acceso y bolsillos frontales que facilitan la organizaci&oacute;n de los objetos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tirantes y correas anchas y acolchadas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los tirantes ayudan a aliviar la presión de la espalda, mejoran la comodidad de uso y favorecen una postura correcta."
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            <span class="title">
                Los tirantes ayudan a aliviar la presión de la espalda, mejoran la comodidad de uso y favorecen una postura correcta.                            </span>
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        Los tirantes de la mochila tienen que ser anchos y acolchados y deben ponerse siempre los dos en los hombros, lo m&aacute;s pegada al cuerpo. Si tiene tirantes para ajustarlos al pecho y la cintura, nos ayudar&aacute; <a href="https://www.colfisiocv.com/MochilaEscolar18" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a repartir mejor el peso</a>, afirma el Ilustre Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana. Aunque no son necesarios, s&iacute; ayudan a aliviar la presi&oacute;n de la espalda, mejoran la comodidad de uso y favorecen una postura correcta y recta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca evidente, no est&aacute; de m&aacute;s recordar que la mochila tiene que llevarse colgada de los dos tirantes, para equilibrar el peso: deben evitar, en cambio, las mochilas pesadas de un solo tirante. El ancho de la correa del hombro deber&iacute;a ser, seg&uacute;n un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7245669/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en <em>International Journal of Science and Technology</em>, de unos 9,5 cent&iacute;metros para que aporten un buen ajuste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra caracter&iacute;stica importante de una buena mochila es que la espalda sea acolchada y se ajuste a la estructura anat&oacute;mica del cuerpo. Esta estructura favorece una buena postura y <a href="https://www.sermef.es/wp-content/uploads/2024/01/NOTA-Vuelta-al-cole-2023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evita balanceos</a> que impactan de manera negativa en la columna, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Rehabilitaci&oacute;n y Medicina F&iacute;sica (SERMEF). Una ventaja adicional es el ribete de malla transpirable, que garantiza una ventilaci&oacute;n adecuada de la espalda del ni&ntilde;o.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El tama&ntilde;o, adecuado para la edad</h2><p class="article-text">
        La mochila no tiene que ser demasiado grande, es decir, no deber&iacute;a sobrepasar nunca el torso del ni&ntilde;o. Aunque una mochila grande puede ofrecer m&aacute;s espacio, puede causar incomodidad y, si es demasiado peque&ntilde;a, es posible que no quepa todo lo necesario. No solo debe ajustarse al peso del ni&ntilde;o sino tambi&eacute;n a la edad y la altura, as&iacute; como el ancho, que debe ser proporcional al del ni&ntilde;o. Para que sea c&oacute;moda, no debe ser ni demasiado corta ni muy larga.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Por encima de la espalda</h2><p class="article-text">
        Si echamos un vistazo a las mochilas de muchos ni&ntilde;os y adolescentes veremos que la tendencia es llevarla lo m&aacute;s baja posible. Sin embargo, la posici&oacute;n correcta es a la altura de la zona lumbar, un poco por encima de la cintura.
    </p><h2 class="article-text">Mochilas con ruedas, &iquest;son una buena opci&oacute;n?</h2><p class="article-text">
        Como recuerda el Departamento de Salud catal&aacute;n, las <a href="https://canalsalut.gencat.cat/ca/vida-saludable/consells-estacionals/tardor/tornar-escola/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mochilas con ruedas</a> tienen una ventaja: evitan sobrecargar la espalda, pero tienen que saber utilizarse de forma adecuada porque si la fuerza que realiza el ni&ntilde;o para tirar de ella no es uniforme puede sobrecargar m&aacute;s un lado que el otro.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, y como puntualiza la SERMEF, estas mochilas con ruedas son &uacute;tiles si se tiran de ellas hacia adelante en lugar de arrastrarlas, pero resultan inc&oacute;modas para moverse dentro del centro escolar si hay escaleras, ya que los ni&ntilde;os tienen que levantarlas con una sola mano, lo que provoca que la distribuci&oacute;n del peso sea peor y, por tanto, aumente el riesgo de que aparezca dolor de espalda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/son-requisitos-ergonomia-deben-cumplir-mochilas-cole-ninos-adolescentes_1_12615498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 20:08:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los requisitos de ergonomía que deben cumplir las mochilas del cole para los niños y adolescentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Colegios,Niños,Padres,Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Hijo mío, yo también hice selectividad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-hijo-hice-selectividad_132_12359448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b298a566-ac87-4293-a6f6-b75fbc072b91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Hijo mío, yo también hice selectividad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un momento crucial que determina la vida adulta. Un tránsito que se repite cada año. Una generación de padres y madres que pasaron por lo mismo se asoman al abismo del futuro y al espejo del pasado
</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/hijo-m-o-yo-tambi-n-hice-selectividad/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Hijo mío, yo también hice selectividad"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La prueba de acceso a la universidad ha cambiado de nombres pero las sensaciones no tanto. Lo que han vivido cerca de 300.000 chavales y chavalas esta semana en casi toda Espa&ntilde;a lo vivieron millones de personas antes de ellos, antes de verse lanzados irreversiblemente hacia la vida adulta. Muchos de estos j&oacute;venes de la selectividad de hoy son hijos ya de padres y madres que tambi&eacute;n hicieron la selectividad, implantada en Espa&ntilde;a en 1974. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy nos acercamos a este momento decisivo a trav&eacute;s de la mirada de quienes acompa&ntilde;an ahora a sus hijos en un proceso que ellos mismos vivieron. Una mezcla de empat&iacute;a, nostalgia&hellip; y muchos sentimientos m&aacute;s, que nos explican personas como Sara, Noelia o Marta, madres de estudiantes que han realizado esta prueba esta semana. Con Daniel S&aacute;nchez Caballero, periodista de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> especializado en educaci&oacute;n, analizamos c&oacute;mo han cambiado las condiciones de acceso a los estudios superiores en Espa&ntilde;a y por qu&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-hijo-hice-selectividad_132_12359448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jun 2025 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Hijo mío, yo también hice selectividad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Selectividad,Educación,Universidad,Paternidad,Maternidad,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Seguridad Social busca una solución a la penalización por paternidad y bajas de la regularización de autónomos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d09b199-eae4-4e95-b4bc-909f48dae1b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118926.jpg" width="3840" height="2160" alt="La Seguridad Social busca una solución a la penalización por paternidad y bajas de la regularización de autónomos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los colectivos de autónomos, sindicatos y patronales han pedido una rectificación del procedimiento, que estudia el Ministerio de Elma Saiz, aunque hay dudas sobre si llegará para las cuotas de 2023</p><p class="subtitle">La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad
</p></div><p class="article-text">
        La penalizaci&oacute;n de la regularizaci&oacute;n de cuotas de los aut&oacute;nomos a trabajadores de baja m&eacute;dica, por paternidad y maternidad, <a href="https://www.eldiario.es/economia/regularizacion-cuotas-seguridad-social-penaliza-autonomos-baja-paternidad-maternidad_1_12297878.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que desvel&oacute; elDiario.es esta semana</a>, ha puesto de acuerdo a todos los agentes sociales y las tres principales organizaciones de aut&oacute;nomos: &ldquo;Hay que buscar una soluci&oacute;n&rdquo;, indican varias de ellas a este medio. Una reclamaci&oacute;n que expresaron el pasado mi&eacute;rcoles a la Tesorer&iacute;a de la Seguridad Social en una reuni&oacute;n t&eacute;cnica, en la que el organismo se comprometi&oacute; a estudiar un remedio a este perjuicio para los afectados, explican desde el colectivo de aut&oacute;nomos UATAE y confirman en la Seguridad Social. 
    </p><p class="article-text">
        UATAE plante&oacute; en el encuentro informativo con la Tesorer&iacute;a la penalizaci&oacute;n de la que advirtieron varios afectados a elDiario.es. El procedimiento, <a href="https://www.eldiario.es/economia/primera-regularizacion-cuotas-autonomos-24-trabajadores-pago-27_1_12045414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el primero que se realiza tras la implantaci&oacute;n de las cuotas seg&uacute;n los ingresos de los trabajadores</a>, tiene en cuenta todos los rendimientos del a&ntilde;o, pero las divide solo entre unos pocos meses debido al cobro de una prestaci&oacute;n de la Seguridad Social. A V&iacute;ctor, padre en octubre de 2023 y que disfrut&oacute; del permiso de paternidad, le han dividido los 10.000 euros ganados en todo un a&ntilde;o entre tres meses y le reclamen que pague m&aacute;s cuota. &ldquo;El c&aacute;lculo no tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, denuncia el trabajador. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Justo esta movida nos ha pasado en casa. A mi pareja le reclaman unos dineros por haber estado de baja por maternidad, alegando que no pag&oacute; lo suficiente de cotizaci&oacute;n&rdquo;, sosten&iacute;a <a href="https://x.com/Mbanolas/status/1926905821692043538" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un usuario de X</a> a ra&iacute;z de la noticia. 
    </p><p class="article-text">
        Esta penalizaci&oacute;n viene derivada de una excepci&oacute;n legal que incluy&oacute; la Seguridad Social para que no entraran en la regularizaci&oacute;n las cotizaciones de los meses utilizados para cobrar una prestaci&oacute;n, as&iacute; como aquellos en los que se percibe, con el objetivo de que no se revisasen tambi&eacute;n las prestaciones a posteriori. En el caso de los permisos de paternidad y maternidad, se calculan utilizando las cotizaciones de los seis meses previos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en el proceso se alterasen las bases de cotizaci&oacute;n, la entidad gestora tendr&iacute;a que calcular de nuevo la cuant&iacute;a de la prestaci&oacute;n. Con la posibilidad de que el aut&oacute;nomo sufriese un efecto negativo cuando le recalculasen el importe de la prestaci&oacute;n&rdquo;, explicaron a elDiario.es desde la Seguridad Social. 
    </p><h2 class="article-text">Consenso social para pedir un cambio: &ldquo;Es una injusticia&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Les planteamos que es una injusticia, que no puede perjudicar ejercer un derecho, y pedimos que se busque una soluci&oacute;n t&eacute;cnica inmediata&rdquo;, explican desde UATAE sobre la reuni&oacute;n mantenida con la Tesorer&iacute;a de la Seguridad Social el pasado mi&eacute;rcoles. En el encuentro, de car&aacute;cter t&eacute;cnico e informativo, todos los agentes sociales y las organizaciones de aut&oacute;nomos ATA y UPTA coincidieron en la necesidad de rectificar al procedimiento, afirman en  el sindicato CCOO.  
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Todos vemos que en esos casos hay un claro efecto indeseado del mecanismo de regularizaci&oacute;n&rdquo;, confirman desde la patronal CEOE. &ldquo;Se va a trabajar en una mejor adecuaci&oacute;n pero a&uacute;n es pronto para saber c&oacute;mo se solucionar&aacute;. Pero bueno, se van dando pasos&rdquo;, sostienen fuentes de la organizaci&oacute;n de aut&oacute;nomos dentro de la patronal, ATA. 
    </p><p class="article-text">
        En el colectivo de aut&oacute;nomos UPTA, vinculado al sindicato UGT, a&ntilde;aden que tambi&eacute;n &ldquo;expusieron la problem&aacute;tica&rdquo; y que han detectado varios casos de afectados, &ldquo;no solo de maternidad y paternidad si no de todas las contingencias&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Dudas sobre si la soluci&oacute;n llega a las cuotas de 2023</h2><p class="article-text">
        La Seguridad Social plante&oacute; a los agentes sociales la posibilidad de revisar el procedimiento de cara a futuras regularizaciones, ya que consideran necesario un cambio de la legislaci&oacute;n actual, pero en UATAE exigen que la soluci&oacute;n se aplique a las personas perjudicadas ya en 2023. 
    </p><p class="article-text">
        En el colectivo de aut&oacute;nomos coinciden en que las cuotas de esos meses no sean regularizables, para que no haya revisiones de prestaciones, pero consideran que en la literalidad de la ley hay margen para acordar alguna soluci&oacute;n t&eacute;cnica. Por ejemplo, que las cuotas de esos meses no se revisen, pero que ese periodo en el que se haya trabajado y se utilice para el c&aacute;lculo de una prestaci&oacute;n s&iacute; se tenga en cuenta en el prorrateo de meses de actividad, sugieren.  
    </p><p class="article-text">
        En UPTA plantean &ldquo;que los ingresos que se obtengan por contingencias (por cualquier tipo de contingencia) se computen con el resto de ingresos que se generen por la actividad econ&oacute;mica y que el total se divida entre los 12 meses del a&ntilde;o&rdquo;. Una propuesta que enviar&aacute;n formalmente al Ministerio &ldquo;en los pr&oacute;ximos d&iacute;as&rdquo; y que en su caso consideran que &ldquo;llevar&aacute; tiempo porque es necesario un cambio normativo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la Seguridad Social recuerdan que esta ha sido solo la primera regularizaci&oacute;n de cuotas, en las que se han mostrado abiertos a posibles mejoras y a&ntilde;aden que hay &ldquo;sensibilidad&rdquo; con este tema, por lo que ser&aacute; uno de los asuntos a tratar en las mesas de di&aacute;logo social sobre la cotizaci&oacute;n de los aut&oacute;nomos. La ministra Elma Saiz anunci&oacute; el martes que va a convocar &ldquo;en las pr&oacute;ximas semanas&rdquo; la mesa de n<a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-pone-marcha-negociacion-cuotas-autonomos-partir-2026_1_12333561.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">egociaci&oacute;n para negociar las cuotas de aut&oacute;nomos a partir de 2026</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 20:37:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Seguridad Social busca una solución a la penalización por paternidad y bajas de la regularización de autónomos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Autónomos,Paternidad,Maternidad,Seguridad Social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/regularizacion-cuotas-seguridad-social-penaliza-autonomos-baja-paternidad-maternidad_1_12297878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28c9c1f0-7ace-4d77-aa41-090e0f9ee5a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un trabajador que fue padre en octubre alerta sobre el procedimiento del INSS, que le ha dividido los ingresos de todo el año en solo tres meses debido al permiso de nacimiento: "No tiene ningún sentido"</p><p class="subtitle"> La Seguridad Social inicia la primera regularización de cuotas de autónomos según sus ingresos </p></div><p class="article-text">
        Varios aut&oacute;nomos que disfrutaron de permisos por nacimiento de hijo en 2023, o que estuvieron de baja prolongada por enfermedad, se han llevado una sorpresa al recibir <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-inicia-primera-regularizacion-cuotas-autonomos-ingresos_1_11898572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regularizaci&oacute;n de cuotas de la Seguridad Social</a> seg&uacute;n el <a href="https://www.eldiario.es/economia/guia-nuevo-sistema-cuotas-autonomos-comienza-2023_1_9816677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo sistema de cotizaci&oacute;n en funci&oacute;n de los ingresos</a> reales. El organismo les reclama pagos de cuotas que no les cuadran con sus ganancias y es que el procedimiento tiene en cuenta todos los rendimientos del a&ntilde;o, pero las divide solo entre unos pocos meses debido al cobro de la prestaci&oacute;n. A V&iacute;ctor, padre en octubre de 2023, le han dividido los 10.000 euros ganados en todo un a&ntilde;o entre tres meses. &ldquo;El c&aacute;lculo no tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, denuncia el trabajador. 
    </p><p class="article-text">
        Del &ldquo;qu&eacute; cosa m&aacute;s rara&rdquo; a &ldquo;esto tiene que ser un error&rdquo;. Fueron las primeras reacciones de los trabajadores aut&oacute;nomos y los gestores con los que ha contactado elDiario.es cuando recibieron <a href="https://www.eldiario.es/economia/primera-regularizacion-cuotas-autonomos-24-trabajadores-pago-27_1_12045414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regularizaci&oacute;n de la cuota correspondiente a 2023</a>. La Seguridad Social reclama a V&iacute;ctor unos 250 euros m&aacute;s de cuota por este ejercicio, otros tantos a Pedro, cliente de Carlos (gestor), y &ldquo;casi 2.000 euros&rdquo; a Patricia. Todos ellos piden guardar su anonimato. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando indagaron en la resoluci&oacute;n de la Seguridad Social, se dieron cuenta de que el procedimiento de regularizaci&oacute;n era particular porque estuvieron cobrando una prestaci&oacute;n: el permiso de paternidad en el caso de V&iacute;ctor y Pedro, que ambos fueron padres en octubre, y en el caso de Patricia porque estuvo de baja m&eacute;dica de unos dos meses &ldquo;por un accidente de tr&aacute;fico&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        En el Ministerio de la Seguridad Social confirman el procedimiento y explican que se excluye de la regularizaci&oacute;n anual de cuotas los meses de cobro de prestaci&oacute;n y los meses utilizados para su c&aacute;lculo. &ldquo;Si en el proceso se alterasen las bases de cotizaci&oacute;n, la entidad gestora tendr&iacute;a que calcular de nuevo la cuant&iacute;a de la prestaci&oacute;n. Con la posibilidad de que el aut&oacute;nomo sufriese un efecto negativo cuando le recalculasen el importe de la prestaci&oacute;n&rdquo;, justifican en el ministerio que dirige Elma Saiz. &ldquo;Es una f&oacute;rmula que hace el proceso m&aacute;s sencillo para el ciudadano con el que no sale perjudicado en su prestaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;aden en la Seguridad Social. 
    </p><h2 class="article-text">Todos los ingresos del a&ntilde;o entre unos pocos meses</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, los afectados destacan que la Seguridad Social no solo est&aacute; excluyendo esos meses de la regularizaci&oacute;n de cuotas (las cuotas de esos meses no se tocan, son definitivas), sino que tambi&eacute;n los est&aacute; excluyendo del c&oacute;mputo de periodos de alta. Como s&iacute; que considera los rendimientos obtenidos todo el a&ntilde;o, el resultado final les perjudica y ha supuesto que les exijan una mayor cotizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo explicativo, con el caso de V&iacute;ctor: en 2023 trabaj&oacute; hasta octubre, cuando naci&oacute; su beb&eacute; y estuvo de permiso de paternidad hasta final de noviembre. Para calcular la cuota a pagar seg&uacute;n sus ingresos, la Seguridad Social le tiene en cuenta los 10.000 euros que gan&oacute; en todo el a&ntilde;o fruto de su trabajo, que divide solo entre tres meses (enero, febrero y diciembre), lo que le deja unos rendimientos mensuales de m&aacute;s de 3.200 euros en la regularizaci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute;? Porque el permiso de paternidad y maternidad de los trabajadores aut&oacute;nomos se calcula en funci&oacute;n de las cotizaciones de los seis meses anteriores (de marzo a septiembre, en su caso), no regularizables y que la Seguridad Social tampoco le considera en el prorrateo de los meses de actividad.  
    </p><p class="article-text">
        A Pedro la cuenta le ha salido a&uacute;n peor. Le han dividido los 8.700 euros de rendimiento anual entre solo dos meses (enero y febrero), porque disfrut&oacute; del permiso de paternidad desde octubre hasta final de a&ntilde;o. Le sale una ganancia mensual de m&aacute;s de 4.300 euros al mes. 
    </p><p class="article-text">
        Como resultado de este c&aacute;lculo, la Seguridad Social les exige que coticen esos tres o dos meses en funci&oacute;n de unos ingresos mensuales mucho m&aacute;s elevados de los que tuvieron en realidad. V&iacute;ctor y Pedro hab&iacute;a cotizado seg&uacute;n el segundo tramo de rendimientos, que tiene en cuenta ingresos de entre 1.300 y 1.500 euros al mes, incluso algo superiores a los que percibieron. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la Seguridad Social los sit&uacute;a en la regularizaci&oacute;n muchos escalones m&aacute;s arriba: a V&iacute;ctor en el tramo 9, para ingresos de entre 3.190 y 3.620&nbsp;euros al mes, y a Pedro en el tramo 11, para ingresos desde los 4.050 a los 6.000&nbsp;euros al mes. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Una penalizaci&oacute;n por ejercer un derecho&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Los trabajadores afectados alertan del &ldquo;sinsentido&rdquo; de la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la ley, que denuncian que les penaliza por ejercer un derecho de protecci&oacute;n social, como es disfrutar del permiso de paternidad o maternidad, as&iacute; como tener una baja por incapacidad si est&aacute;n enfermos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seg&uacute;n su c&aacute;lculo, en estos pocos meses ingreso lo que todo el a&ntilde;o. No tiene ning&uacute;n sentido matem&aacute;tico. Es ineptitud, directamente&rdquo;, critica V&iacute;ctor, que explica que en las oficinas de la Seguridad Social le dijeron que estaban recibiendo varias quejas de ciudadanos por el mismo motivo. El trabajador, que indica que no anda &ldquo;muy bien de dinero&rdquo;, ha hecho un recurso de alzada a la Tesorer&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una estafa&rdquo;, sentencia por su parte Patricia, que tambi&eacute;n le supone un problema el dinero que le exige ahora la Seguridad Social. &ldquo;Vivo con mi hija y depende econ&oacute;micamente solo de m&iacute;&rdquo;, apunta. &ldquo;Es un c&aacute;lculo que falsea la vida de las personas. Son cifras falsas, no hemos ganado eso al mes&rdquo;, denuncia la aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tiene ninguna l&oacute;gica&rdquo;, condena tambi&eacute;n Carlos, el gestor de Pedro, que subraya que este c&aacute;lculo &ldquo;conlleva una transcendencia muy importante, pues, de facto supone una minoraci&oacute;n de la cuant&iacute;a de la prestaci&oacute;n por paternidad, que se produce seg&uacute;n el mes en que se empiece a disfrutar&rdquo;, lo que considera &ldquo;una discriminaci&oacute;n&rdquo;. Por ejemplo, a quienes iniciaran su permiso de paternidad en enero, la Seguridad Social solo les habr&aacute; excluido del c&aacute;lculo los meses de disfrute de la prestaci&oacute;n. Pero a quienes han sido padres avanzado el a&ntilde;o, tambi&eacute;n les resta los meses utilizados para al c&aacute;lculo del permiso. 
    </p><h2 class="article-text">La Seguridad Social se abre a posibles cambios</h2><p class="article-text">
        Aunque en el Ministerio de la Seguridad Social justifican el procedimiento, tambi&eacute;n se abren a posibles cambios. &ldquo;Es el primer proceso de regularizaci&oacute;n que se ha producido y se ha tratado de un procedimiento de enorme complejidad. Ahora cuando termine, se evaluar&aacute; todo el procedimiento y realizar&aacute;n las mejoras oportunas, por supuesto&rdquo;, responden a este medio. Adem&aacute;s, en el departamento de Saiz indican que &ldquo;estas situaciones excepcionales en un colectivo de 3,7 millones no se nos hab&iacute;an trasladado hasta el momento por parte del colectivo&rdquo; de aut&oacute;nomos. 
    </p><p class="article-text">
        Antonio Garc&iacute;a, t&eacute;cnico de la asociaci&oacute;n de aut&oacute;nomos UATAE, no conoc&iacute;a que la Seguridad Social estuviera aplicando este criterio y considera que est&aacute; haciendo una &ldquo;interpretaci&oacute;n err&oacute;nea&rdquo; de la ley. Justifica que se excluyan esos meses de la regularizaci&oacute;n de sus cuotas, ya que han generado un derecho y, si se alterasen, tambi&eacute;n podr&iacute;an hacerlo las cuant&iacute;as de las bajas por enfermedad o los permisos de maternidad. Pero precisa que &ldquo;una cosa es el periodo de regularizaci&oacute;n de esas cuotas y otra distinta es el periodo de prorrateo de los meses de actividad&rdquo;, del que indica que no tendr&iacute;an por qu&eacute; estar excluidos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; est&aacute; penalizando estar de baja de maternidad o tener una incapacidad temporal&rdquo;, coincide Antonio Garc&iacute;a con los afectados, por lo que pedir&aacute; una rectificaci&oacute;n al Ministerio de la Seguridad Social. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/regularizacion-cuotas-seguridad-social-penaliza-autonomos-baja-paternidad-maternidad_1_12297878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 May 2025 20:50:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seguridad Social,Autónomos,Paternidad,Maternidad,baja laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España se enfrenta ya a casi diez millones de euros de multa por no retribuir el permiso parental de cuidado a menores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/espana-enfrenta-diez-millones-euros-multa-no-retribuir-permiso-parental-cuidado-menores_1_12295646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57fe5c1e-20b8-45e9-9f9f-888d9fa0f1bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117793.jpg" width="2992" height="1683" alt="España se enfrenta ya a casi diez millones de euros de multa por no retribuir el permiso parental de cuidado a menores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ministerio de Trabajo ha advertido de esta suma, en aumento diario, fruto del expediente sancionador iniciado por Bruselas por incumplir la Directiva europea de conciliación</p><p class="subtitle"> Bruselas abre un expediente a España por no retribuir el permiso parental de cuidado a menores </p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se enfrenta a una multa de &ldquo;casi diez millones de euros&rdquo; por no retribuir el<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/claves-nuevos-permisos-retribuidos-cuidar-familiares_1_10336308.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> permiso parental de ocho semanas para el cuidado de hijos</a>. Y subiendo, &ldquo;a raz&oacute;n de 9.760 euros&rdquo; por d&iacute;a, sostienen en el Ministerio de Trabajo. El departamento que dirige Yolanda D&iacute;az, l&iacute;der de Sumar en el Ejecutivo, exige a la parte socialista del Gobierno aprobar ya la retribuci&oacute;n de este permiso laboral, que advierten que puede suponer esta sanci&oacute;n millonaria a las arcas p&uacute;blicas fruto del <a href="https://www.eldiario.es/economia/bruselas-expedienta-espana-no-retribuir-permiso-parental-cuidado-menores_1_11684460.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procedimiento iniciado por Bruselas contra Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos est&aacute; costando la friolera de casi 10 millones de euros en lo que llevamos de plazo de incumplimiento&rdquo;, apunt&oacute; hace unos d&iacute;as el secretario de Estado de Trabajo, Joaqu&iacute;n P&eacute;rez Rey, al ser preguntado por el permiso parental de ocho semanas aprobado en 2023, sin remuneraci&oacute;n, y que ha supuesto que la Comisi&oacute;n Europea act&uacute;e contra Espa&ntilde;a por incumplir la Directiva Europea de Conciliaci&oacute;n, de 2019.  
    </p><p class="article-text">
        En Trabajo explican que, en febrero del a&ntilde;o pasado, la Comisi&oacute;n Europea interpuso una demanda contra Espa&ntilde;a ante el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) por este motivo, que incluye una propuesta de multa a tanto alzado que &ldquo;tiene un m&iacute;nimo de 6.832.000 euros&rdquo; y que &ldquo;a partir del 2 de julio 2024 se est&aacute; incrementando a raz&oacute;n de 9.760 euros&rdquo; al d&iacute;a. As&iacute;, por el momento, la sanci&oacute;n propuesta alcanza casi los 10 millones de euros. &ldquo;El incremento diario de la multa parar&iacute;a en el momento en que se transponga &iacute;ntegramente la Directiva&rdquo;, a&ntilde;aden en el Ministerio de D&iacute;az.
    </p><h2 class="article-text">La justicia europea establecer&aacute; si hay sanci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La cifra difundida por Trabajo es por tanto la &ldquo;propuesta de la Comisi&oacute;n&rdquo;, indican en el Ministerio y explican que ser&aacute; la justicia europea la que resuelva si Espa&ntilde;a incumple la normativa comunitaria con este permiso y, en caso afirmativo, la suma a pagar por esta vulneraci&oacute;n. &ldquo;Esta multa se har&iacute;a efectiva en el momento de la sentencia, que es cuando el TJUE fija la cuant&iacute;a&rdquo;, responden a elDiario.es en el Ministerio de Trabajo, desde donde prev&eacute;n que el fallo llegue &ldquo;antes de verano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si hay condena para Espa&ntilde;a y no se aprueba la remuneraci&oacute;n del permiso con agilidad, la sanci&oacute;n podr&iacute;a incluso aumentar m&aacute;s, advierten en Trabajo: &ldquo;Se sumar&iacute;a la multa coercitiva diaria de 43.920 euros por d&iacute;a de retraso en la transposici&oacute;n&rdquo;, a contar desde la fecha en que dictase sentencia del TJUE hasta el momento de la transposici&oacute;n completa de la Directiva europea.
    </p><p class="article-text">
        En el departamento de Yolanda D&iacute;az sostienen que, durante el procedimiento judicial, la Comisi&oacute;n puede desistir en su solicitud de multa coercitiva si se produce la transposici&oacute;n completa antes del fallo. &ldquo;Sin embargo, aunque se transponga antes de la sentencia, la Comisi&oacute;n no desistir&aacute; de la suma a tanto alzado&rdquo;, indican estas fuentes. 
    </p><p class="article-text">
        La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo destac&oacute; en su comparecencia en el Congreso de los Diputados del pasado marzo que &ldquo;las familias espa&ntilde;olas est&aacute;n esperando&rdquo; este permiso retribuido y, adem&aacute;s, sostuvo que su demora es &ldquo;ineficiente econ&oacute;micamente&rdquo;. &ldquo;Estos d&iacute;as que hemos debatido tanto sobre fiscalidad y no fiscalidad, ... 9.760 euros diarios de multa por no cumplir con una directiva&rdquo;, destac&oacute; Yolanda D&iacute;az, en un momento marcado por el debate sobre el pago de impuestos del salario m&iacute;nimo. 
    </p><h2 class="article-text">Sumar urge a reformar el permiso &ldquo;con o sin Presupuestos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La coalici&oacute;n progresista entre PSOE y Sumar se comprometi&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/politica/documento-lee-integro-acuerdo-psoe-sumar-reeditar-coalicion_1_10624537.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el acuerdo de gobierno</a> a &ldquo;remunerar al menos 4 semanas por hijo/a del recientemente creado permiso parental de cuidados, a partir de agosto de 2024, sin perjuicio de las mejoras que puedan adoptarse en el marco de la negociaci&oacute;n colectiva del sector p&uacute;blico&rdquo;. Sin embargo, y aunque el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, competente en esta materia, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-ampliara-baja-paternidad-20-semanas-retribuira-permisos-cuidado-2024_1_10782745.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; la retribuci&oacute;n</a> en el a&ntilde;o 2024 &ndash;junto a la ampliaci&oacute;n de los permisos de maternidad y paternidad a las 20 semanas&ndash; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/noticias-permiso-pagado-cuidar-hijos-menores-8-anos-pese-europa-pide-multa-millonaria_1_11544389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ha llegado a aprobarse</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En este tiempo, desde los ministerios de Sumar han explicado que en la parte socialista del Gobierno han encuadrado la retribuci&oacute;n del permiso parental dentro de la negociaci&oacute;n de los Presupuestos Generales del Estado, que la ministra de Hacienda no ha llegado ni a presentar por la falta de apoyos para sacarlos adelante. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-da-perdidos-presupuestos-ano-asume-prorroga-2026_1_12152892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el que cada vez parece m&aacute;s probable la continuidad del mandato con unos Presupuestos prorrogados</a>, en el Ministerio de Trabajo insisten en la necesidad de aprobar la medida aunque no haya nuevas cuentas p&uacute;blicas. &ldquo;Si hay Presupuestos, ese es el lugar por excelencia para resolverlo, pero en el escenario no presupuestario, el Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social lo que tiene claro es que el programa de gobierno hay que cumplirlo&rdquo;, sostuvo hace unos d&iacute;as Joaqu&iacute;n P&eacute;rez Rey.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; negro sobre blanco, escrito, no admite dudas&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; el 'n&uacute;mero dos' de Yolanda D&iacute;az en el Ministerio de Trabajo, que subray&oacute; que &ldquo;esto no es solo una cuesti&oacute;n de oportunidad pol&iacute;tica, es tambi&eacute;n una obligaci&oacute;n jur&iacute;dica&rdquo;, de cumplimiento de la Directiva europea de conciliaci&oacute;n. &ldquo;Sea en los Presupuestos o sea fuera de ellos, hay que cumplir con Europa y hay que cumplir con las obligaciones acordadas en el programa de coalici&oacute;n&rdquo;, subray&oacute; P&eacute;rez Rey.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 May 2025 20:19:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España se enfrenta ya a casi diez millones de euros de multa por no retribuir el permiso parental de cuidado a menores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ministerio de Trabajo y Economía Social,Conciliación,Cuidados familiares,Comisión Europea,Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
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