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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paternidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/paternidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paternidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El padre biológico de Marilyn Monroe que nunca la reconoció y cuyo rechazo afectó a la salud mental de la actriz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/padre-biologico-marilyn-monroe-reconocio-cuyo-rechazo-afecto-salud-mental-actriz-pm_1_13568089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cd04ee6-6a22-4904-a9f1-222b0e215a48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x562y368.jpg" width="1200" height="675" alt="El padre biológico de Marilyn Monroe que nunca la reconoció y cuyo rechazo afectó a la salud mental de la actriz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven Norma Jean solo tenía una fotografía enmarcada del hombre que se suponía era su padre</p><p class="subtitle">Este pueblo en Catalunya tiene el único museo dedicado a Marilyn Monroe</p></div><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de seis d&eacute;cadas desde su fallecimiento, pero <a href="https://www.eldiario.es/spin/barbie-celebra-100-anos-marilyn-monroe-recreando-looks-iconicos-pm_1_13457139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marilyn Monroe</a> sigue siendo uno de los rostros m&aacute;s populares y reconocibles del mundo del cine, trascendiendo a icono de la cultura popular, que celebra este 2026 el centenario de su nacimiento, que se produjo el 1 de junio de 1926 en Los &Aacute;ngeles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el certificado, <strong>Norma Jean Mortenson</strong> aparec&iacute;a como hija de<strong> Gladys Pearl Baker </strong>y de su marido, Martin Edward Mortensen, pero esa no era la realidad cuya madre contaba, pues era fruto de una relaci&oacute;n extramatrimonial que hab&iacute;a tenido con un compa&ntilde;ero de trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La joven Norma Jean solo ten&iacute;a una fotograf&iacute;a enmarcada del hombre que se supon&iacute;a era su padre, que su madre hab&iacute;a conocido mientras trabaj&oacute; en una empresa de revelado y montaje de pel&iacute;culas en Hollywood, pero el v&iacute;nculo sentimental termin&oacute; antes de que la futura estrella del cine viniera al mundo y su padre biol&oacute;gico nunca se hizo cargo de ella ni estableci&oacute; relaci&oacute;n alguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello a pesar de que <strong>Charles Stanley Gifford</strong>, que es como se llamaba el padre biol&oacute;gico de Marilyn Monroe, llegara a vivir durante un tiempo en el mismo edificio que su madre y ella, pero no asumi&oacute; ning&uacute;n v&iacute;nculo familiar con la futura actriz, que m&aacute;s tarde, ya adulta, intentar&iacute;a localizarlo y que la reconociera, sin &eacute;xito. En parte, Monroe lo hizo por buscar respuestas de su parte, teniendo en cuenta que pas&oacute; gran parte de su infancia entre familias de acogida y un orfanato por los problemas de salud mental que experiment&oacute; su madre.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Charles Stanley Gifford naci&oacute; en Newport, en Rhode Island en 1898, pero pas&oacute; gran parte de su vida en California debido a que desarroll&oacute; gran parte de su carrera profesional en la industria cinematogr&aacute;fica de Hollywood, siendo uno de sus principales cargos el de supervisor en los estudios RKO. En 1919 se hab&iacute;a casado y ten&iacute;a dos hijos, aunque el matrimonio termin&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s. Con el paso del tiempo, dej&oacute; el trabajo en el cine y se dedic&oacute; a la actividad lechera. Morir&iacute;a en 1965, tres a&ntilde;os despu&eacute;s que la hija a la que nunca reconoci&oacute;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los intentos fallidos de Marilyn Monroe de reconocimiento&nbsp;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/caro-mundo-iconico-vestido-marilyn-monroe-pelicula-tentacion-vive-pm_1_12522682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marilyn Monroe </a>intent&oacute; desde joven tener contacto con su padre y encontrar respuestas. Ya siendo famosa continu&oacute; con su b&uacute;squeda, de hecho, su primer marido, James Dougherty reconoci&oacute; en un documental que ella lo llam&oacute; y se identific&oacute; y que Gifford se limit&oacute; a responder que no la conoc&iacute;a y que hablara con su abogado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la negativa que encontraba, la actriz no ces&oacute; y en la d&eacute;cada de 1950 volvi&oacute; a buscarlo, encontr&aacute;ndose la misma situaci&oacute;n, que estaba casado, que ten&iacute;a hijos y que no quer&iacute;a m&aacute;s problemas, un hecho que le afectar&iacute;a profundamente a la estrella del cine, seg&uacute;n varios testimonios de amigos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico peque&ntilde;o contacto que estableci&oacute; Charles Stanley Gifford fue una tarjeta de pronta recuperaci&oacute;n que envi&oacute; a Marilyn Monroe, sin fecha y con el nombre de la actriz escrito a mano y equivocado, al poner &ldquo;Marylyn&rdquo;, y donde firm&oacute; con la direcci&oacute;n de la granja donde viv&iacute;a en Hemet, lo que demostr&oacute; que sab&iacute;a c&oacute;mo localizarla, pero no la reconoci&oacute; nunca p&uacute;blicamente ni tuvieron nunca reconocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dos fallecieron en la d&eacute;cada de los 60 sin que nada cambiara, pero en 2022, un documental franc&eacute;s &lsquo;Marilyn, su &uacute;ltimo secreto&rsquo; difundi&oacute; que Gifford fue efectivamente el padre biol&oacute;gico de la actriz despu&eacute;s de que se obtuviera una prueba de ADN positiva a trav&eacute;s de un mech&oacute;n de pelo de ella y material gen&eacute;tico de una descendiente de &eacute;l.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1602767313765339140?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/padre-biologico-marilyn-monroe-reconocio-cuyo-rechazo-afecto-salud-mental-actriz-pm_1_13568089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 15:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El padre biológico de Marilyn Monroe que nunca la reconoció y cuyo rechazo afectó a la salud mental de la actriz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Hollywood,Actrices,Paternidad,Cultura pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres que tienen menos hijos de los que quieren: "Muchas temen quedarse atrapadas en la trampa de la conciliación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-hijos-quieren-temen-quedarse-atrapadas-trampa-conciliacion_1_13553103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/346ffce7-eea2-42d3-82c9-a021437687b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres que tienen menos hijos de los que quieren: &quot;Muchas temen quedarse atrapadas en la trampa de la conciliación&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Encuesta de Fecundidad muestra que el 34,8% de las mujeres y el 30,5% de los hombres con hijos han tenido menos de los que desearían, fundamentalmente por razones económicas y de conciliación</p><p class="subtitle">Las mujeres retrasan la maternidad por la economía... y porque no encuentran hombres con quienes tener hijos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El primer hijo es el golpe de realidad. Muchas mujeres se embarcan en la maternidad pensando que luego llegar&aacute; otro hijo, pero cuando ven lo que cuesta salir adelante y las renuncias que implica, &iquest;qui&eacute;n puede asumir eso?&rdquo;. Habla <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/laura-baena-malasmadres-cumplen-10-anos-han-vendido-moto-llegar_128_10663526.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Baena</a>, que en 2014 cre&oacute; la asociaci&oacute;n Malasmadres tras tener a su primera hija y darse de bruces con un mercado laboral tremendamente hostil para las madres. Doce a&ntilde;os despu&eacute;s, su diagn&oacute;stico coincide con los datos de la <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736177006&amp;menu=ultiDatos&amp;idp=1254735573002" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Encuesta de Fecundidad</a> publicada estos d&iacute;as: el 34,8% de las mujeres con hijos ha tenido menos de los que desear&iacute;a y es as&iacute;, muestra el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), principalmente por las dificultades para conciliar y por razones econ&oacute;micas. Entre los hombres, esa cifra es algo inferior, del 30,5%. 
    </p><p class="article-text">
        Dice el INE que en 2025 el 69% de las mujeres de 18 a 55 a&ntilde;os deseaba tener al menos dos hijos. Sin embargo, el &iacute;ndice de fecundidad en Espa&ntilde;a es de 1,1 hijos por mujer, una de las tasas m&aacute;s bajas del mundo. Esa diferencia entre los hijos que se desean y los que efectivamente se tienen es la brecha de fecundidad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las encuestas nos están diciendo que hay algo en la sociedad española que no funciona, que la reproducción es difícilmente viable y que se hace cada vez más complicado tener hijos&quot;, diagnostica la socióloga Constanza Tobío</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que muestra la Encuesta de Fecundidad es coherente con todos los datos que tenemos de otros registros, que muestran que estamos en una grave crisis de reproducci&oacute;n, no solo en Espa&ntilde;a pero especialmente en Espa&ntilde;a. Sigue una tendencia, es algo que llevamos viendo los &uacute;ltimos 25 o 30 a&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s: hay un deseo de fecundidad no satisfecho, mujeres y hombres querr&iacute;an tener m&aacute;s hijos de los que tienen. Las encuestas nos est&aacute;n diciendo que hay algo en la sociedad espa&ntilde;ola que no funciona, que la reproducci&oacute;n es dif&iacute;cilmente viable y que se hace cada vez m&aacute;s complicado tener hijos&rdquo;, diagnostica la soci&oacute;loga Constanza Tob&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Eso que no funciona, seg&uacute;n la propia encuesta, tiene que ver, fundamentalmente, con razones laborales y de conciliaci&oacute;n, y con motivos econ&oacute;micos. Las razones var&iacute;an en funci&oacute;n de la franja de edad. Entre las mujeres de 25 a 29 a&ntilde;os, todav&iacute;a con mucho margen reproductivo, la falta de pareja adecuada gana peso. Entre los 30 y los 40, las dificultades laborales y de conciliaci&oacute;n se convierten, con diferencia, en el primer obst&aacute;culo, seguido de las razones econ&oacute;micas. A partir de los 40, cuando la fertilidad comienza a disminuir sustancialmente, la conciliaci&oacute;n sigue siendo el principal motivo, pero las razones de salud irrumpen como segunda raz&oacute;n y dejan a la econom&iacute;a como tercera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="La conciliación y la economía: los principales motivos por los que tenemos menos hijos de los que queremos" aria-label="Barras apiladas" id="datawrapper-chart-lATzt" src="https://datawrapper.dwcdn.net/lATzt/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="905" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Los problemas, se&ntilde;ala Constanza Tob&iacute;o, est&aacute;n claros. Por un lado, las familias &ldquo;no tienen un nivel econ&oacute;mico que permita tener hijos&rdquo;; por otro, falta tiempo: &ldquo;Tener hijos entra en contradicci&oacute;n con las obligaciones laborales que, adem&aacute;s, son imprescindibles para mantenerse, es una situaci&oacute;n diab&oacute;lica&rdquo;. La soci&oacute;loga subraya la amplia desigualdad &ldquo;que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no consiguen paliar&rdquo;, la precariedad laboral y econ&oacute;mica &mdash;&ldquo;uno de cada tres ni&ntilde;os vive bajo el umbral de la pobreza&rdquo;&mdash; y la falta de provisi&oacute;n de cuidados. &ldquo;Hemos mejorado respecto a c&oacute;mo est&aacute;bamos, ha habido mejoras salariales y en derechos, como la ampliaci&oacute;n de permisos por nacimiento, pero esas mejoras siguen siendo insuficientes&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iquest;C&oacute;mo voy a tener otro?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un coste econ&oacute;mico, laboral y emocional muy grande cuando llega la maternidad&rdquo;, condensa Laura Baena. A su club de Malasmadres y a su asociaci&oacute;n por la conciliaci&oacute;n Yo No Renuncio llegan muchas madres cuyas vidas podr&iacute;an ilustrar la Encuesta de Fecundidad. &ldquo;Una mujer me dec&iacute;a hace poco: yo siempre he querido tener m&aacute;s de uno pero me he tenido que reducir la jornada y no llego a final de mes, &iquest;c&oacute;mo voy a tener otro?&rdquo;, cuenta. Seg&uacute;n Save The Children, criar a un hijo cuesta, de media, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/criar-hijo-cuesta-tercio-seis-anos-758-euros-media-mes_1_11868294.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">758 euros al mes</a>, un 30% m&aacute;s que en 2018. En ciudades como Madrid, con servicios m&aacute;s caros, esa cifra sube hasta casi los 900 euros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Una mujer me decía hace poco: yo siempre he querido tener más de uno pero me he tenido que reducir la jornada y no llego a final de mes, ¿cómo voy a tener otro?&quot;, cuenta Laura Baena</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas mujeres creyeron que, aunque fuera dif&iacute;cil, su carrera laboral no ten&iacute;a por qu&eacute; frenarse con el primer hijo. Luego vienen las dificultades concretas y muchas tienen miedo a quedarse atrapadas en las trampas de la conciliaci&oacute;n, se ven empujadas a reducir jornadas con reducci&oacute;n de sueldo, a decir que no a ascensos, a coger excedencias...  La maternidad penaliza claramente la carrera profesional. Nunca parece un buen momento para ser madre porque se entiende que tu carrera va a cambiar a peor&rdquo;, explica Baena, que relata c&oacute;mo a su asociaci&oacute;n siguen llegando mujeres a las que despiden, quitan responsabilidades o cambian de puesto tras su permiso de nacimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de tener un hijo siguen siendo diferentes para mujeres y hombres. La especialista principal en igualdad laboral de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo Emanuela Pozzan asegura que la penalizaci&oacute;n por maternidad sigue siendo un factor determinante <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-dejes-enganar-si-no-ves-brecha-salarial-25-encontraras-40-salvo-hagamos-evitarlo_1_10938271.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la brecha salarial y en la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero</a> en el mercado laboral. &ldquo;Las investigaciones de la OIT muestran que las madres suelen ganar menos que los hombres y menos que las mujeres sin hijos, y que esta penalizaci&oacute;n puede persistir a lo largo de la vida laboral de una mujer. Al mismo tiempo, la paternidad se ha asociado a menudo con una prima salarial o laboral por ser padre. En otras palabras, la paternidad y la maternidad han tenido hist&oacute;ricamente consecuencias asim&eacute;tricas en el mercado laboral para mujeres y hombres&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Los mecanismos por los que funciona esta discriminaci&oacute;n no son nuevos: &ldquo;Interrupciones en la carrera profesional, reducci&oacute;n de la jornada laboral, mayor responsabilidad en el cuidado no remunerado, elecciones profesionales que ofrecen m&aacute;s flexibilidad pero una remuneraci&oacute;n menor, y suposiciones potencialmente discriminatorias sobre la disponibilidad o el compromiso de las madres&rdquo;, resume Pozzan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Las investigaciones muestran que las madres suelen ganar menos que los hombres y menos que las mujeres sin hijos, y que esta penalización puede persistir a lo largo de la vida laboral de una mujer. Al mismo tiempo, la paternidad se ha asociado a menudo con una prima salarial o laboral. En otras palabras, la paternidad y la maternidad han tenido históricamente consecuencias asimétricas en el mercado laboral para mujeres y hombres&quot;, afirma Emanuela Pozzan</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">M&aacute;s flexibilidad, m&aacute;s permisos</h2><p class="article-text">
        La Encuesta de Fecundidad aportaba otro dato significativo: hay un 15% de mujeres que no quieren ser madres, una cifra que ha crecido respecto al anterior registro. Baena pide distinguir &ldquo;la libre elecci&oacute;n de la renuncia&rdquo;, es decir, las que realmente no desean tenerlos de a quienes s&iacute; les gustar&iacute;a pero renuncian a ello por el contexto. &ldquo;Las mujeres de mi generaci&oacute;n lo hemos querido todo, carrera, familia... y muchas mujeres j&oacute;venes tienen en el espejo a madres que est&aacute;n al borde del colapso por intentar llegar a todo, as&iacute; es normal que muchas digan que no quieren&rdquo;, explica. &ldquo;En este contexto tan poco favorecedor de la reproducci&oacute;n es normal que haya mujeres que simplemente decidan que no quieren&rdquo;, subraya tambi&eacute;n Tob&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga defiende una cultura laboral verdaderamente flexible, en beneficio de trabajadores y trabajadoras: &ldquo;Hoy en d&iacute;a la flexibilidad se ha vuelto en contra de los trabajadores, porque se ha interpretado m&aacute;s como algo a favor de la empresa, que dispone m&aacute;s de ti. Para eso es fundamental la negociaci&oacute;n colectiva&rdquo;. Baena tambi&eacute;n cree que hay que abordar a las empresas que, en muchas ocasiones, &ldquo;se ponen de perfil. &rdquo;Seis de cada diez no pone ninguna medida de conciliaci&oacute;n en los periodos no lectivos y hay gente que se inventa excusas cuando sus hijos se ponen enfermos&ldquo;, agrega la fundadora de Malasmadres, que reivindica la adaptaci&oacute;n de la jornada por ley y reducciones de jornada sin p&eacute;rdidas salariales y hasta que los menores tengan 16 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tob&iacute;o se&ntilde;ala que, mientras que las jornadas laborales se mantienen o aumentan, las jornadas escolares se han recortado y muchos institutos no tienen, por ejemplo, servicio de comedor. La experta pone sobre la mesa la necesidad de ampliar m&aacute;s los permisos y tener, por ejemplo, bolsas de horas para atender cuidados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-hijos-quieren-temen-quedarse-atrapadas-trampa-conciliacion_1_13553103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,familias,Conciliación,Mercado laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El preu de néixer: la distopia de Laura Gost on cada part exigeix una mort]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/preu-neixer-distopia-laura-gost-on-part-exigeix-mort_1_13557770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c43742e-0ef4-4d80-b341-f37beb3252aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152512.jpg" width="5317" height="2991" alt="El preu de néixer: la distopia de Laura Gost on cada part exigeix una mort"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'autora mallorquina, guanyadora d'un premi Goya el 2018, participa aquest cap de setmana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf mentre presenta 'El precio de nacer', la seva nova novel·la</p><p class="subtitle">M'he adonat que ja no em ve de gust jugar amb el meu fill: confessions d'una mare que se sent incapaç</p></div><p class="article-text">
        Entre classes, viatges i horaris impossibles, Laura Gost (sa Pobla, Mallorca, 1993) busca aquests dies forats all&agrave; on pot. L&rsquo;escriptora treballa com a professora a mitja jornada, cosa que li permet reservar un parell de dies a la setmana per viatjar a Barcelona o Madrid quan la promoci&oacute; de la seva nova novel&middot;la ho requereix. A m&eacute;s, recentment ha estat mare i el seu fill acaba de comen&ccedil;ar a anar a la guarderia, de manera que les presentacions i altres compromisos s&rsquo;encabeixen aquests dies entre aquest nou per&iacute;ode d&rsquo;adaptaci&oacute;. Enmig d&rsquo;aquest petit caos, <em>El preu de n&eacute;ixer</em> arriba com el projecte m&eacute;s ambici&oacute;s d&rsquo;una autora que, des de les seves primeres novel&middot;les, ha anat ampliant progressivament el territori de la seva literatura.
    </p><p class="article-text">
        Si en la seva primera novel&middot;la, <em>La cosina gran</em>, observava de prop la intimitat de dues cosines adolescents, despr&eacute;s van arribar les contradiccions de l&rsquo;edat adulta a <em>El m&oacute;n es torna senzill</em> i les transformacions econ&ograve;miques, familiars i socials de Mallorca a trav&eacute;s de diverses generacions a <em>Les cendres a la piscina</em>. Ara el focus s&rsquo;eixampla des de la realitat d&rsquo;una Mallorca saturada fins a una distopia en qu&egrave; cada naixement exigeix la mort d&rsquo;una altra persona.
    </p><p class="article-text">
        Sota aquesta premissa, arriba un thriller moral sobre el desig, la culpa i els l&iacute;mits que compta amb una dimensi&oacute; internacional i audiovisual poc habitual: abans de la seva publicaci&oacute; ja se n&rsquo;havien venut els drets de traducci&oacute; a set idiomes i els drets per a la seva adaptaci&oacute; cinematogr&agrave;fica. Gost, tamb&eacute; recordada per ser guanyadora d&rsquo;un premi Goya el 2018 gr&agrave;cies al gui&oacute; del curtmetratge <em>Woody &amp; Woody</em>, participa aquest cap de setmana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf (FLEM).
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la nova novel&middot;la, tenir fills deixa de ser una decisi&oacute; privada i es converteix en una q&uuml;esti&oacute; pol&iacute;tica. Fins on pot arribar una societat a l&rsquo;hora d&rsquo;intervenir sobre decisions individuals quan les seves conseq&uuml;&egrave;ncies s&oacute;n col&middot;lectives?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Per mi era important que la distopia result&eacute;s molt propera al lector. Tot i que he llegit molts cl&agrave;ssics d&rsquo;aquest g&egrave;nere, com George Orwell, Margaret Atwood o Ray Bradbury, aqu&iacute; volia que aparegu&eacute;s en la justa mesura: unes coordenades dist&ograve;piques que portessin a l&rsquo;extrem alguns elements amb els quals ja dialoguem en la nostra pr&ograve;pia realitat. Els personatges s&oacute;n persones com podr&iacute;em ser nosaltres. No hi ha una figura d&rsquo;heroi ni alg&uacute; que estigui per damunt de qualsevol pulsi&oacute; humana.
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                    alt="L&#039;escriptora mallorquina participa aquest cap de setmana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf (FLEM)."
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                L&#039;escriptora mallorquina participa aquest cap de setmana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf (FLEM).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A m&eacute;s, nom&eacute;s ha passat una generaci&oacute; des que la natalitat va deixar de ser lliure, de manera que els protagonistes s&oacute;n la primera generaci&oacute; que ha crescut amb aquestes normes. Aix&ograve; accentua la sensaci&oacute; d&rsquo;arbitrarietat i injust&iacute;cia: &ldquo;Per qu&egrave; ara i no abans?&rdquo;. Volia evitar un clima postapocal&iacute;ptic o catastrofista. El sistema t&eacute; trets totalitaris, per&ograve; deixa una escletxa per a la llibertat d&rsquo;elecci&oacute;: pots decidir si vols tenir fills i passar per tot el tr&agrave;mit. I aix&ograve;, per mi, &eacute;s encara m&eacute;s cruel, perqu&egrave; no pots carregar tota la culpa al sistema: ets tu qui ha de decidir qu&egrave; pesa m&eacute;s, si aquest desig i aquest sentiment que t&rsquo;ho mereixes o una consci&egrave;ncia col&middot;lectiva i un rebuig cap a un sistema pervers. Aqu&iacute; apareix el dilema hum&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Partint d&rsquo;aquesta idea de distopia m&iacute;nima: quins senyals del m&oacute;n actual li han servit per pensar i crear aquest m&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Les conseq&uuml;&egrave;ncies del canvi clim&agrave;tic i la seva evoluci&oacute; s&oacute;n evidents. No &eacute;s gens forassenyat imaginar que en un futur hi pugui haver zones que deixin de ser habitables. Despr&eacute;s tenim un envelliment de la poblaci&oacute;, uns recursos p&uacute;blics que cal assumir i menys natalitat. I tamb&eacute; hi ha el debat sobre qui decideix quanta gent &eacute;s massa gent en un determinat territori, que a Mallorca vivim d&rsquo;una manera especialment flagrant, a m&eacute;s del problema de l&rsquo;habitatge i de com distribu&iuml;m els recursos. Tot aix&ograve; em va fer pensar: &laquo;Qu&egrave; passaria si arrib&eacute;s un moment en qu&egrave; l&rsquo;&uacute;nic mecanisme efectiu per gestionar-ho fos la substituci&oacute;?&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Volia que l&rsquo;Estat tingu&eacute;s protocols i llistes d&rsquo;espera, una manera relativament ordenada de gestionar una cosa perversa. I llavors apareix el mercat negre, com passa amb tants serveis quan les normes no responen al que la gent necessita.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">No és gens forassenyat imaginar que en un futur hi pugui haver zones que deixin de ser habitables. Després tenim un envelliment de la població, uns recursos públics que cal assumir i menys natalitat
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Xerrant de Mallorca, a </strong><em><strong>Les cendres a la piscina</strong></em><strong> es reflecteixen les transformacions econ&ograve;miques de l&rsquo;illa que van acabar modificant fam&iacute;lies, parelles i desitjos. Despr&eacute;s, a </strong><em><strong>El preu de n&eacute;ixer</strong></em><strong>, una decisi&oacute; pol&iacute;tica entra a posar l&iacute;mits al creixement de la vida. Han servit les condicions de viure a l&rsquo;illa com a pont entre totes dues novel&middot;les?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s inevitable que acabis parlant des del teu lloc, des del lloc on ets. Les problem&agrave;tiques m&eacute;s urgents tamb&eacute; s&oacute;n les que ens interpel&middot;len. Aqu&iacute; visc en un lloc on ja es percep aquesta idea de saturaci&oacute;, d&rsquo;una situaci&oacute; d&rsquo;insostenibilitat, per&ograve; volia portar-la cap a un territori m&eacute;s universal. Per aix&ograve; no hi ha un territori mediterrani ni cap element que digui que estic parlant des d&rsquo;una perspectiva concreta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Visc en un lloc on ja es percep aquesta idea de saturació, d’una situació d’insostenibilitat, però volia portar-la cap a un territori més universal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De fet, a mi em va alegrar que la novel&middot;la es tradu&iacute;s a diverses lleng&uuml;es, perqu&egrave; vaig pensar que aquesta sensaci&oacute; devia ser for&ccedil;a extrapolable a molts llocs. Crec que aquest debat &eacute;s for&ccedil;a global: com gestionar qui determina qui pot viure en un lloc i qui no, qu&egrave; fem amb el canvi clim&agrave;tic, amb els recursos limitats i, sobretot, qu&egrave; fem amb aquest dilema moral si algun dia ens trobem en aquesta situaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I aquest llibre tamb&eacute; &eacute;s for&ccedil;a global, oi? Crida l&rsquo;atenci&oacute; que, abans de publicar-se, ja s&rsquo;haguessin venut els drets per a les traduccions i per a la seva adaptaci&oacute; al cinema.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Abans de publicar-se ten&iacute;em set traduccions i els drets audiovisuals tamb&eacute; estaven venuts. Despr&eacute;s se n&rsquo;han confirmat tres traduccions m&eacute;s, de manera que ara en s&oacute;n deu. Em t&eacute; molt sorpresa i molt aclaparada, perqu&egrave; &eacute;s una cosa absolutament inesperada. I tamb&eacute; em fa especial il&middot;lusi&oacute; que, quan surti el llibre que dedico al meu fill, aquesta dedicat&ograve;ria sigui en tants idiomes. Pel que fa a la part audiovisual, l&rsquo;&uacute;nic que es pot dir &eacute;s que seria per a una pel&middot;l&iacute;cula i que la productora &eacute;s nord-americana, amb seu entre Los Angeles i M&egrave;xic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La coberta d&#039;&#039;El preu de néixer&#039; en català, els drets de traducció i adaptació cinematogràfica del qual es van vendre abans de la seva publicació                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Aquest cap de setmana arriba el FLEM, el festival literari que se celebra a Magaluf. Recuperant la idea dels l&iacute;mits a l&rsquo;illa i tenint en compte que va participar a </strong><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/marga-melia-cineasta-retrata-col-lapse-turistic-no-poden-anar-tot-poble_1_13478012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Suportant el parad&iacute;s</strong></em></a><strong>, el documental de Marga Meli&agrave; sobre el turisme que ha generat cr&iacute;tica i debat despr&eacute;s de la seva estrena, com veu la relaci&oacute; entre iniciatives culturals com aquesta i la realitat d&rsquo;una illa com Mallorca, especialment en un lloc com Magaluf? I, en aquest context, falten m&eacute;s veus cr&iacute;tiques dins la cultura per parlar dels problemes que travessa l&rsquo;illa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;, jo crec que, en general, s&iacute; que hi ha for&ccedil;a posicionament. Des de la meva percepci&oacute;, potser estic dins d&rsquo;una bombolla, per&ograve; tinc la sensaci&oacute; que aquest tema preocupa for&ccedil;a, sobretot en relaci&oacute; amb l&rsquo;habitatge, la llengua i la p&egrave;rdua del patrimoni cultural i d&rsquo;aquells elements que ens donen una identitat. Fins i tot ho he vist fora de Mallorca, a Barcelona, per exemple. Crec que s&iacute; que hi ha una consci&egrave;ncia i un posicionament for&ccedil;a ferm en aquest sentit.
    </p><p class="article-text">
        Jo, de fet, el que fa Rata Corner [entitat organitzadora del festival] a Magaluf ho visc com una proposta transgressora, per&ograve; tamb&eacute; original i creativa. Em sembla interessant perqu&egrave; tamb&eacute; &eacute;s una manera de reclamar aquest espai i de dir que no volem que sigui patrimoni exclusiu d&rsquo;un determinat model de Mallorca que considerem que ens fa mal com a societat, com a illa i fins i tot com a destinaci&oacute;. Perqu&egrave; crec que ja no es tracta tant del turisme en general com d&rsquo;un determinat tipus de turisme que acaba expulsant fins i tot els mateixos residents. I m&rsquo;agrada aquesta barreja entre Magaluf i literatura perqu&egrave; t&eacute; un punt ir&ograve;nic: ajuntar dos elements aparentment excloents, com l&rsquo;aigua i l&rsquo;oli. Crec que aqu&iacute; hi ha part de la gr&agrave;cia de la proposta i que est&agrave; b&eacute; fer que se&rsquo;l facin seu.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">M&#039;agrada aquesta mescla entre Magaluf i literatura perquè té un punt irònic: ajuntar dos elements aparentment excloents, com l&#039;aigua i l&#039;oli</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De fet, a </strong><em><strong>Suportant el parad&iacute;s</strong></em><strong> tamb&eacute; es presenta aquesta idea de recuperar espais que han estat perduts per la poblaci&oacute; local.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacte. Entenc que Marga Meli&agrave; [directora del documental] es relaciona amb tot aix&ograve; d&rsquo;una manera for&ccedil;a honesta, tamb&eacute; des de les contradiccions que tenim. Avui dia &eacute;s molt dif&iacute;cil posicionar-se p&uacute;blicament contra tot aquest model sense conviure, en algun moment, amb una certa contradicci&oacute;, perqu&egrave; nosaltres mateixos hi podem contribuir. Si vas a Barcelona a estudiar i saps que avui dia a alg&uacute; li resulta m&eacute;s rendible llogar un pis a estudiants per 2.800 euros que llogar-lo a una fam&iacute;lia, tu hi est&agrave;s contribuint. Si despr&eacute;s vas a determinats establiments, a llocs orientats al turisme, i hi consumeixes, tamb&eacute; est&agrave;s alimentant aquest model. I, per no parlar d&rsquo;altres contradiccions: potser alg&uacute; et dir&agrave; &laquo;Ei, que potser hi ha alg&uacute; de la meva fam&iacute;lia que t&eacute; un lloguer tur&iacute;stic&raquo;, no?
    </p><p class="article-text">
        Crec que aquesta &eacute;s tamb&eacute; l&rsquo;&uacute;nica manera coherent de relacionar-se amb una actitud cr&iacute;tica: assumir que no podem fer-ho des d&rsquo;un lloc impol&middot;lut, des del &laquo;jo no he contribu&iuml;t en res a aix&ograve;&raquo;. Si tenim el que tenim, tamb&eacute; &eacute;s perqu&egrave; algunes persones han prioritzat vendre. No es tracta de jutjar-les, per&ograve; s&iacute; de ser conscients que aix&ograve; no ha estat una invasi&oacute; en qu&egrave; alg&uacute; va venir i ens ho va prendre tot per la for&ccedil;a. Tamb&eacute; hi ha hagut conviv&egrave;ncia i complicitat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si tenim el que tenim, també és perquè algunes persones han prioritzat vendre. No es tracta de jutjar-les, però sí de ser conscients que això no ha estat una invasió en què algú va venir i ens ho va prendre tot per la força. També hi ha hagut convivència i complicitat</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “No és desgavellat imaginar un futur amb zones que deixin de ser habitables”, explica Laura Gost sobre una de les idees que travessen la seva nova novel·la.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Per acabar. Ha explicat que va escriure aquesta novel&middot;la durant l&rsquo;embar&agrave;s. Ser mare ha canviat retrospectivament la seva lectura dels personatges de Rai i Liza de la novel&middot;la?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Vaig comen&ccedil;ar a escriure-la estant embarassada i la vaig acabar quan en Blai ja havia nascut. No crec que sigui una novel&middot;la que nom&eacute;s hagu&eacute;s pogut escriure en aquell moment de la meva vida, per&ograve; s&iacute; que el fet de tenir-ho tan recent, o d&rsquo;estar experimentant un proc&eacute;s tan transcendental, va tenir import&agrave;ncia. Com que vaig tenir la sort que tot va ser positiu i llumin&oacute;s, em semblava especialment cruel la dicotomia que plantejava als personatges. De vegades em deia: &laquo;H&ograve;stia, Laura, quina mala llet que tens. Pobres, el que els fas sentir&raquo;. Per&ograve; tamb&eacute; m&rsquo;ho vaig passar molt b&eacute; escrivint-la.
    </p><p class="article-text">
        M&rsquo;estimulava poder dedicar unes hores al dia a endinsar-me en aquell univers. I els personatges els comprenc: no s&oacute;n una caricatura d&rsquo;un malvat o d&rsquo;un bo que sembla un sant. S&oacute;n persones que fan el que poden, tenen dubtes, pors, s&rsquo;equivoquen i de vegades fan mal sense voler. Al final, la meva relaci&oacute; amb ells va ser de certa tendresa. Sempre agafo molta estima als personatges i m&rsquo;agradava molt estar amb ells una estona cada dia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/preu-neixer-distopia-laura-gost-on-part-exigeix-mort_1_13557770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 15:40:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El preu de néixer: la distopia de Laura Gost on cada part exigeix una mort]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Natalidad,Paternidad,Maternidad,Mallorca,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El precio de nacer: la distopía de Laura Gost donde cada parto exige una muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/precio-nacer-distopia-laura-gost-nacimiento-exige-muerte_1_13556326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c43742e-0ef4-4d80-b341-f37beb3252aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152512.jpg" width="5317" height="2991" alt="El precio de nacer: la distopía de Laura Gost donde cada parto exige una muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora mallorquina, ganadora de un premio Goya en 2018, participa este fin de semana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf mientras presenta 'El precio de nacer', su nueva novela</p><p class="subtitle">Me he dado cuenta de que ya no me apetece jugar con mi hijo: confesiones de una madre que se siente incapaz</p></div><p class="article-text">
        Entre clases, viajes y horarios imposibles, Laura Gost (Sa Pobla, Mallorca, 1993) busca estos d&iacute;as huecos donde puede. La escritora trabaja como profesora a media jornada, lo que le permite reservar un par de d&iacute;as a la semana para viajar a Barcelona o Madrid cuando la promoci&oacute;n de su nueva novela lo requiere. Adem&aacute;s, recientemente ha sido madre y su hijo acaba de empezar a ir a la guarder&iacute;a, as&iacute; que las presentaciones y dem&aacute;s compromisos se encajan estos d&iacute;as entre este nuevo periodo de adaptaci&oacute;n. En medio de ese peque&ntilde;o caos, <em>El precio de nacer</em> llega como el proyecto m&aacute;s ambicioso de una autora que, desde sus primeras novelas, ha ido ampliando progresivamente el territorio de su literatura.
    </p><p class="article-text">
        Si en su primera novela, <em>La prima mayor, </em>observaba de cerca la intimidad de dos primas adolescentes, despu&eacute;s llegaron las contradicciones de la adultez en <em>El mundo se vuelve sencillo</em> y las transformaciones econ&oacute;micas, familiares y sociales de Mallorca a trav&eacute;s de varias generaciones en <em>Les cendres a la piscina</em>. Ahora el foco se ensancha desde la realidad de una Mallorca saturada hasta una distop&iacute;a en la que cada nacimiento exige la muerte de otra persona. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo esta premisa, llega un thriller moral sobre el deseo, la culpa y los l&iacute;mites que cuenta con una dimensi&oacute;n internacional y audiovisual poco habitual: antes de su publicaci&oacute;n ya se hab&iacute;an vendido los derechos de traducci&oacute;n a siete idiomas y los derechos para su adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica. Gost, tambi&eacute;n recordada por ser ganadora de un premio Goya en 2018 gracias al guion del cortometraje [<em>Woody &amp; Woody</em>], participa este fin de semana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf (FLEM).
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la nueva novela, tener hijos deja de ser una decisi&oacute;n privada y se convierte en una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica. &iquest;Hasta d&oacute;nde puede llegar una sociedad a la hora de intervenir sobre decisiones individuales cuando sus consecuencias son colectivas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; era importante que la distop&iacute;a resultara muy cercana al lector. Aunque he le&iacute;do muchos cl&aacute;sicos de este g&eacute;nero, como George Orwell, Margaret Atwood o Ray Bradbury, aqu&iacute; quer&iacute;a que apareciera en su justa medida: unas coordenadas dist&oacute;picas que llevaran al extremo algunos elementos con los que ya dialogamos en nuestra propia realidad. Los personajes son personas como podr&iacute;amos ser nosotros. No hay una figura de h&eacute;roe ni alguien que est&eacute; por encima de cualquier pulsi&oacute;n humana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La escritora mallorquina participa este fin de semana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf (FLEM)."
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                La escritora mallorquina participa este fin de semana en el Festival de Literatura Expandida de Magaluf (FLEM).                            </span>
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        Adem&aacute;s, solo ha pasado una generaci&oacute;n desde que la natalidad dej&oacute; de ser libre, de modo que los protagonistas son la primera generaci&oacute;n que ha crecido con estas normas. Eso acent&uacute;a la sensaci&oacute;n de arbitrariedad e injusticia: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; ahora y no antes?&rdquo;. Quer&iacute;a evitar un clima postapocal&iacute;ptico o catastrofista. El sistema tiene rasgos totalitarios, pero deja una fisura para la libertad de elecci&oacute;n: puedes decidir si quieres tener hijos y pasar por todo el tr&aacute;mite. Y eso, para m&iacute;, es todav&iacute;a m&aacute;s cruel, porque no puedes echarle toda la culpa al sistema: eres t&uacute; quien tiene que decidir qu&eacute; pesa m&aacute;s, si ese deseo y ese sentimiento de que te lo mereces o una conciencia colectiva y un rechazo hacia un sistema perverso. Ah&iacute; aparece el dilema humano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Partiendo de esa idea de distop&iacute;a m&iacute;nima: &iquest;qu&eacute; se&ntilde;ales del mundo actual le han servido para pensar y crear ese mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias del cambio clim&aacute;tico y su evoluci&oacute;n son evidentes. No es descabellado imaginar que en un futuro pueda haber zonas que dejen de ser habitables. Despu&eacute;s tenemos un envejecimiento de la poblaci&oacute;n, unos recursos p&uacute;blicos que hay que asumir y menos natalidad. Y est&aacute; tambi&eacute;n el debate sobre qui&eacute;n decide cu&aacute;nta gente es demasiada en un determinado territorio, que en Mallorca vivimos de una manera especialmente flagrante, adem&aacute;s del problema de la vivienda y de c&oacute;mo distribuimos los recursos. Todo esto me hizo pensar: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si llegara un momento en que el &uacute;nico mecanismo efectivo para gestionar esto fuera la sustituci&oacute;n?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a que el Estado tuviera protocolos y listas de espera, una forma relativamente ordenada de gestionar algo perverso. Y entonces aparece el mercado negro, como sucede con tantos servicios cuando las normas no responden a lo que la gente necesita.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es descabellado imaginar que en un futuro pueda haber zonas que dejen de ser habitables. Después tenemos un envejecimiento de la población, unos recursos públicos que hay que asumir y menos natalidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de Mallorca, en </strong><em><strong>Les cendres a la piscina se reflejan </strong></em><strong>las transformaciones econ&oacute;micas de la isla que terminaron modificando familias, parejas y deseos. Luego, en </strong><em><strong>El precio de nacer</strong></em><strong>, una decisi&oacute;n pol&iacute;tica entra a poner l&iacute;mites al crecimiento de la vida. &iquest;Han servido las condiciones de vivir en la isla como puente entre ambas novelas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es inevitable que acabes hablando desde tu lugar, desde el lugar donde est&aacute;s. Las problem&aacute;ticas m&aacute;s urgentes tambi&eacute;n son las que nos interpelan. Aqu&iacute; vivo en un lugar donde ya se percibe esa idea de saturaci&oacute;n, de una situaci&oacute;n de insostenibilidad, pero quer&iacute;a llevarla hacia un territorio m&aacute;s universal. Por eso no hay un territorio mediterr&aacute;neo ni un elemento que diga que estoy hablando desde una perspectiva concreta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivo en un lugar donde ya se percibe esa idea de saturación, de una situación de insostenibilidad, pero quería llevarla hacia un territorio más universal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De hecho, a m&iacute; me alegr&oacute; que la novela se fuera a traducir a varias lenguas, porque pens&eacute; que esta sensaci&oacute;n deb&iacute;a de ser bastante extrapolable a muchos lugares. Creo que este debate es bastante global: c&oacute;mo gestionar qui&eacute;n determina qui&eacute;n puede vivir en un lugar y qui&eacute;n no, qu&eacute; hacemos con el cambio clim&aacute;tico, con los recursos limitados y, sobre todo, qu&eacute; hacemos con este dilema moral si alg&uacute;n d&iacute;a nos encontramos en esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y este libro tambi&eacute;n es bastante global, &iquest;no? Llama la atenci&oacute;n que, antes de publicarse, ya estuvieran vendidos los derechos para las traducciones y para su adaptaci&oacute;n al cine.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de publicarse ten&iacute;amos siete traducciones y los derechos audiovisuales tambi&eacute;n estaban vendidos. Despu&eacute;s se han confirmado tres traducciones m&aacute;s, as&iacute; que ahora son diez. Me tiene muy sorprendida y muy abrumada, porque es algo absolutamente inesperado. Y tambi&eacute;n me hace especial ilusi&oacute;n que, cuando salga el libro que dedico a mi hijo, esa dedicatoria vaya a estar en tantos idiomas. En cuanto a la parte audiovisual, lo &uacute;nico que se puede decir es que ser&iacute;a para una pel&iacute;cula y que la productora es americana, con sede entre Los &Aacute;ngeles y M&eacute;xico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La portada de &#039;El precio de nacer&#039; en catalán, cuyos derechos de traducción y adaptación cinematográfica se vendieron antes de su publicación.                            </span>
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        <strong>Este fin de semana llega el FLEM, el festival literario que se celebra en Magaluf. Retomando la idea de los l&iacute;mites en la isla y teniendo en cuenta que particip&oacute; en </strong><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/marga-melia-cineasta-retrata-colapso-turistico-no-pueblo_1_13476803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Soportando el para&iacute;so</strong></a><strong>, el documental de Marga Meli&agrave; sobre el turismo que ha generado cr&iacute;tica y debate tras su estreno, &iquest;c&oacute;mo ve la relaci&oacute;n entre estas iniciativas culturales como esta y la realidad de una isla como Mallorca, especialmente en un lugar como Magaluf? Y, en ese contexto, &iquest;faltan m&aacute;s voces cr&iacute;ticas dentro de la cultura para hablar de los problemas que atraviesa la isla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, yo creo que, en general, s&iacute; que hay bastante posicionamiento. Desde mi percepci&oacute;n, quiz&aacute; estoy dentro de una burbuja, pero tengo la sensaci&oacute;n de que este tema preocupa bastante, sobre todo en relaci&oacute;n con la vivienda, la lengua y la p&eacute;rdida del patrimonio cultural y de esos elementos que nos dan una identidad. Incluso lo he visto fuera de Mallorca, en Barcelona, por ejemplo. Creo que s&iacute; existe una conciencia y un posicionamiento bastante fuerte en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        Yo, de hecho, lo que hace Rata Corner [entidad organizadora del festival] en Magaluf lo vivo como una propuesta transgresora, pero tambi&eacute;n original y creativa. Me parece interesante porque tambi&eacute;n es una manera de reclamar este espacio y de decir que no queremos que sea patrimonio exclusivo de un determinado modelo de Mallorca que consideramos que nos hace da&ntilde;o como sociedad, como isla e incluso como destino. Porque creo que ya no se trata tanto del turismo en general como de un determinado tipo de turismo que acaba expulsando incluso a los propios residentes. Y me gusta esa mezcla entre Magaluf y literatura porque tiene un punto ir&oacute;nico: juntar dos elementos aparentemente excluyentes, como el agua y el aceite. Creo que ah&iacute; est&aacute; parte de la gracia de la propuesta y que est&aacute; bien hacer que se lo hagan suyo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gusta esa mezcla entre Magaluf y literatura porque tiene un punto irónico: juntar dos elementos aparentemente excluyentes, como el agua y el aceite</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De hecho, en </strong><em><strong>Soportando el para&iacute;so</strong></em><strong> se presenta tambi&eacute;n esa idea de recuperar espacios que han sido perdidos por la poblaci&oacute;n local.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Entiendo que Marga Meli&agrave; [directora del documental] se relaciona con todo esto de una manera bastante honesta, tambi&eacute;n desde las contradicciones que tenemos. Hoy en d&iacute;a es muy dif&iacute;cil posicionarse p&uacute;blicamente contra todo este modelo sin convivir, en alg&uacute;n momento, con cierta contradicci&oacute;n, porque nosotros mismos podemos contribuir a &eacute;l. Si vas a Barcelona a estudiar y sabes que hoy en d&iacute;a a alguien le resulta m&aacute;s rentable alquilar un piso a estudiantes por 2.800 euros que alquil&aacute;rselo a una familia, t&uacute; est&aacute;s contribuyendo. Si despu&eacute;s vas a determinados establecimientos, a lugares orientados al turismo, y consumes all&iacute;, tambi&eacute;n est&aacute;s alimentando ese modelo. Y, por no hablar de otras contradicciones: quiz&aacute; alguien te diga 'Oye, que a lo mejor hay alguien de mi familia que tiene un alquiler tur&iacute;stico', &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        Creo que esta es tambi&eacute;n la &uacute;nica manera coherente de relacionarse con una actitud cr&iacute;tica: asumir que no podemos hacerlo desde un lugar impoluto, desde el 'yo no he contribuido en nada a esto'. Si tenemos lo que tenemos, tambi&eacute;n es porque algunas personas han priorizado vender. No se trata de juzgarlas, pero s&iacute; de ser conscientes de que esto no ha sido una invasi&oacute;n en la que alguien vino y nos lo quit&oacute; todo por la fuerza. Tambi&eacute;n ha habido convivencia y complicidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si tenemos lo que tenemos, también es porque algunas personas han priorizado vender. No se trata de juzgarlas, pero sí de ser conscientes de que esto no ha sido una invasión en la que alguien vino y nos lo quitó todo por la fuerza. También ha habido convivencia y complicidad</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“No es descabellado imaginar un futuro con zonas que dejen de ser habitables”, explica Laura Gost sobre una de las ideas que atraviesan su nueva novela."
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            <span class="title">
                “No es descabellado imaginar un futuro con zonas que dejen de ser habitables”, explica Laura Gost sobre una de las ideas que atraviesan su nueva novela.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Por terminar. Ha contado que escribi&oacute; esta novela durante el embarazo. &iquest;Ser madre ha cambiado retrospectivamente su lectura de los personajes de Rai y Liza de la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Empec&eacute; a escribirla estando embarazada y la termin&eacute; cuando Blai ya hab&iacute;a nacido. No creo que sea una novela que solo hubiera podido escribir en ese momento de mi vida, pero s&iacute; que el hecho de tenerlo tan reciente, o de estar experimentando un proceso tan trascendental, tuvo importancia. Como tuve la suerte de que todo fue positivo y luminoso, me parec&iacute;a especialmente cruel la dicotom&iacute;a que planteaba a los personajes. A veces me dec&iacute;a: 'Joder, Laura, qu&eacute; mala leche tienes. Pobres, lo que les haces sentir'. Pero tambi&eacute;n me lo pas&eacute; muy bien escribi&eacute;ndola.
    </p><p class="article-text">
        Me estimulaba poder dedicar unas horas al d&iacute;a a adentrarme en ese universo. Y a los personajes los comprendo: no son una caricatura de un malvado o de un bueno que parece un santo. Son personas que hacen lo que pueden, tienen dudas, temores, se equivocan y a veces hacen da&ntilde;o sin querer. Al final, mi relaci&oacute;n con ellos fue de cierta ternura. Siempre cojo mucho cari&ntilde;o a los personajes y me gustaba mucho estar con ellos un rato cada d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/precio-nacer-distopia-laura-gost-nacimiento-exige-muerte_1_13556326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 11:33:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El precio de nacer: la distopía de Laura Gost donde cada parto exige una muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Natalidad,Paternidad,Maternidad,Mallorca,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro familias explican qué les llevó a tener su primer hijo pasados los 40: “Compartía piso, no era el momento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-familias-explican-les-llevo-primer-hijo-pasados-40-compartia-piso-no-momento_1_13123533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e270b7a7-a0cc-4d03-9769-ed4088e94cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1966y711.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro familias explican qué les llevó a tener su primer hijo pasados los 40: “Compartía piso, no era el momento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dificultad para acceder a una vivienda o para encontrar la pareja adecuada, la imposibilidad de conciliar, la inestabilidad económica o los problemas de fertilidad son algunas de las razones más frecuentes en un país donde uno de cada 10 bebés recién nacidos son hijos de madres mayores de 40
</p><p class="subtitle">Las mujeres retrasan la maternidad por la economía... y porque no encuentran hombres con quienes tener hijos</p></div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a llegado, como otras tantas veces, el d&iacute;a de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/reproduccion-asistida-ahorra-manera-tramposa-debate-retraso-maternidad_128_12747994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transferencia embrionaria</a>. Diego y Virginia llevaban seis a&ntilde;os tratando de ser padres. Ten&iacute;an ya 39 y 40 a&ntilde;os, respectivamente. Como tantas otras veces, mientras a Virginia le introduc&iacute;an la c&aacute;nula, ellos observaban, pacientes, la pantalla de la ecograf&iacute;a. Pero algo nuevo sucedi&oacute; ese d&iacute;a: cuando lanzaron el embri&oacute;n hacia el &uacute;tero, apareci&oacute; en escena como si de un fuego artificial se tratase. Para Diego &mdash;explica por videollamada casi cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s&mdash; ese fue el momento en el que realmente sinti&oacute; que ese embarazo s&iacute; iba a funcionar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Porque sali&oacute; bien, que si llega a salir mal ni lo recordar&iacute;amos&rdquo;, dicen ambos entre risas al echar la vista atr&aacute;s. Su hija, que ya tiene tres a&ntilde;os, est&aacute; sentada en el regazo de &eacute;l, intentando contener su impaciencia. Para ello, sus padres le han sugerido hacer un puzle. A ella le ha parecido bien y se ha puesto manos a la obra.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; entre los pa&iacute;ses con la fecundidad m&aacute;s baja de Europa y tambi&eacute;n entre los que tienen la maternidad m&aacute;s tard&iacute;a. &ldquo;En el 2024, la edad media del primer hijo para las mujeres era 31,5 a&ntilde;os y para los hombres se acercaba a los 35. A veces se centra el debate en el retraso de ellas, pero el de los hombres es igual o mayor&rdquo;, se&ntilde;ala Teresa Castro, doctora en Sociolog&iacute;a especializada en baja fecundidad y profesora de investigaci&oacute;n en el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por primera vez, el número de nacimientos asociados a madres de 40 años o más ha alcanzado el 10% en España</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Virginia es ese &ldquo;1 de cada 10&rdquo; que <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/MNP2024.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha reflejado el INE en su &uacute;ltima actualizaci&oacute;n</a> de los datos sobre natalidad: Por primera vez, el n&uacute;mero de nacimientos asociados a madres de 40 a&ntilde;os o m&aacute;s ha alcanzado el 10% en nuestro pa&iacute;s. Los motivos son diversos y suelen estar entrelazados.
    </p><h2 class="article-text">La treintena, donde m&aacute;s se concentran los nacimientos</h2><p class="article-text">
        Virginia y Diego comenzaron a intentar ser padres en 2016, casi tres a&ntilde;os despu&eacute;s de empezar su relaci&oacute;n. Ten&iacute;an 33 y 34. &ldquo;Lo intentamos de manera natural y no llegaba. Empezamos con tratamientos de fecundaci&oacute;n in vitro en 2019. Finalmente, lo conseguimos a los 40. No imagin&aacute;bamos que iba a ser tan complicado, que lo &iacute;bamos a tener que posponer tant&iacute;simo&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, una de las explicaciones a ese hist&oacute;rico &ldquo;1 de cada 10&rdquo; que subraya el INE es el hecho de que ahora los embarazos suelen aglutinarse en la treintena, y ello hace que sea m&aacute;s f&aacute;cil que se acaben demorando hasta la siguiente d&eacute;cada &mdash;entre otras cosas, porque la fertilidad empieza a decaer gradualmente en esta franja de edad&mdash;. Los avances en la reproducci&oacute;n asistida, as&iacute; como en los m&eacute;todos anticonceptivos, tambi&eacute;n han jugado su papel: Las mujeres que congelan sus &oacute;vulos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-congelan-ovulos-han-multiplicado-30-decada-espana_1_10127106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han multiplicado casi por 30 en una d&eacute;cada en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos explican que el &ldquo;reloj social&rdquo; ha cambiado pese a que el &ldquo;biol&oacute;gico&rdquo; haya permanecido inm&oacute;vil. &ldquo;Ahora, en general, la gente ya no quiere ser padre o madre, por ejemplo, a los veintid&oacute;s. Yo mismo tengo una hija de esa edad y le digo: &lsquo;Vive la vida: viaja, estudia. No te pongas en ese rol&rsquo;, dice Albert Esteve, director del Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos (CED). &rdquo;No siempre se retrasa el embarazo a estas edades por elecci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n hay barreras para no tenerlo antes&ldquo;, se&ntilde;ala Castro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando empiezas con los tratamientos de fertilidad, es muy difícil parar y todo gira en torno a eso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia</span>
                                        <span>—</span> Madre de 43 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando empiezas con los tratamientos de fertilidad, es muy dif&iacute;cil parar, y todo gira en torno a eso. Mi hermana, que es madre, siempre me dec&iacute;a: &lsquo;Conocer&aacute;s lo que es el miedo cuando seas madre&rsquo;, y yo ahora le digo: &lsquo;Yo conoc&iacute; el miedo hasta ser madre&rsquo;. Fue un desgaste f&iacute;sico y emocional horroroso. Ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que mi vida se hab&iacute;a detenido y la de todo el mundo continuaba&rdquo;, cuenta ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pareja anima a todos aquellos que est&eacute;n en un proceso similar a que pidan ayuda si la necesitan y a &ldquo;que no se sientan culpables&rdquo; por los pasos que decidan dar. &ldquo;Que hab&eacute;is pedido un cr&eacute;dito para otro tratamiento, pues ya est&aacute;. Que quer&eacute;is parar ya de intentarlo, pues, de verdad, tambi&eacute;n est&aacute; perfecto&rdquo;, apuntan.
    </p><h2 class="article-text">Sin vivienda y sin la pareja adecuada</h2><p class="article-text">
        Arancha (46 a&ntilde;os y residente en Madrid) a&uacute;n no hab&iacute;a cumplido los treinta cuando su relaci&oacute;n de pareja se rompi&oacute;. &ldquo;Si hubi&eacute;ramos seguido juntos, quiz&aacute;s lo hubi&eacute;ramos intentado en torno a los treinta. No lo s&eacute;&rdquo;, dice. Pese a esta nueva situaci&oacute;n, ella estaba decidida a ser madre, aunque fuese sola. Pero hab&iacute;a un problema: ahora viv&iacute;a en un piso compartido. &ldquo;Iban pasando por &eacute;l distintas compa&ntilde;eras de piso. Evidentemente, no era el momento&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tard&iacute;a emancipaci&oacute;n econ&oacute;mica y residencial de los j&oacute;venes en Espa&ntilde;a, explica el dem&oacute;grafo, es otro de los factores que retrasan la formaci&oacute;n de una familia. Los espa&ntilde;oles se emancipan, de media, a los 30 a&ntilde;os. Muy por detr&aacute;s de, por ejemplo, algunos pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, donde lo hacen a los 22. Esto, claro, tambi&eacute;n provoca que se retrase la convivencia en pareja. &ldquo;Es como una cadena de retrasos&rdquo;, resume, por su parte, la doctora en Sociolog&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi hermana se quedó embarazada. Le preparé una especie de tarta de pañales y le hice una foto. Justo al lado estaba mi montaña de medicación. Para mí es una foto dura, pero ha tenido final feliz</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Arancha</span>
                                        <span>—</span> 46 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por aquel entonces, Arancha se hab&iacute;a abierto una cuenta vivienda &mdash;una ayuda fiscal que existi&oacute; hasta 2013 orientada a facilitar la adquisici&oacute;n de una vivienda&mdash;, por lo que a los treinta y tres compr&oacute; un piso en una cooperativa &mdash;las opciones de mercado libre eran inabordables para ella como persona soltera&mdash; e hizo dos ciclos de congelaci&oacute;n de &oacute;vulos para preservar la fertilidad.
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os comenz&oacute; otra relaci&oacute;n y quisieron esperar a obtener la vivienda antes de que ella se quedase embarazada. Sin embargo, hubo un problema administrativo con el suelo del barrio &mdash;que estaba en desarrollo&mdash; y se retras&oacute; la construcci&oacute;n. Pese a que siempre se sent&iacute;an a las puertas de ello (las previsiones eran siempre de meses), no pod&iacute;an imaginar que llegar&iacute;an a tardar hasta seis a&ntilde;os en conseguirla. Para ese momento, Arancha ten&iacute;a 39.
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; entonces con los tratamientos en la cl&iacute;nica en la que hab&iacute;a congelado sus &oacute;vulos. Pas&oacute; un a&ntilde;o, y otro, y otro, y nada. Lo duro que fue el proceso pas&oacute; factura en la relaci&oacute;n y, a los 43 a&ntilde;os, terminaron dej&aacute;ndolo. Tres meses despu&eacute;s, ella sigui&oacute; intent&aacute;ndolo sola. Finalmente, seis a&ntilde;os despu&eacute;s de aquel primer intento, se qued&oacute; embarazada. Ahora su hijo tiene dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Resume, emocionada, lo dif&iacute;cil que fue aquella larga etapa con una imagen: &ldquo;Mi hermana se qued&oacute; embarazada. Le prepar&eacute; una especie de tarta de pa&ntilde;ales y le hice una foto. Justo al lado estaba mi monta&ntilde;a de medicaci&oacute;n. Para m&iacute; es una foto dura, pero ha tenido final feliz&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Inestabilidad econ&oacute;mica</h2><p class="article-text">
        Con 33 a&ntilde;os, la vida les uni&oacute;. &ldquo;Nos conocimos ya mayores, y hasta que ves que con esa persona funciona&hellip; No deber&iacute;as ponerte a tener hijos con cualquiera&rdquo; dice Vicky (40). Dani, de la misma edad, est&aacute; de acuerdo. Ella le mira y le dice: &ldquo;Si t&uacute; hubieras sido una persona que no te haces cargo, y hubiese tenido claro que toda la responsabilidad caer&iacute;a en m&iacute;, seguramente yo no me hubiera planteado tener hijos&rdquo;. &ldquo;Es que el reparto de las tareas es algo fundamental&rdquo;, afirma &eacute;l.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El reparto de las tareas es algo fundamental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dani y Vicky</span>
                                        <span>—</span> Padres de 40 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa interacci&oacute;n de Vicky y Dani resume a la perfecci&oacute;n lo que los soci&oacute;logos llevan un tiempo observando. &ldquo;En las encuestas que hacemos sale mucho el no tener la pareja adecuada. Tienen que coincidir en un momento en que las dos partes quieran ser padres o madres y las mujeres heterosexuales, adem&aacute;s, andan buscando un perfil de hombre &lsquo;cuidador&rsquo;, que est&eacute; en sinton&iacute;a con la idea de ellas de lo que es una pareja igualitaria&rdquo;, apunta Castro. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-retrasan-maternidad-economia-no-encuentran-hombres-hijos_1_11371496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este es, de hecho, el factor que m&aacute;s peso tiene</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos tenido suerte con el tema de la vivienda, porque el piso donde vivimos es heredado, pero ninguno de los dos ten&iacute;amos un trabajo del todo estable. Nosotros, pese a tener que ajustarnos a veces, sal&iacute;amos adelante, pero tener una persona a nuestro cargo era otra cosa&rdquo;. Y s&iacute;, lo es: tener un hijo en Espa&ntilde;a cuesta, de media, <a href="https://www.elboletin.com/el-coste-de-criar-a-un-hijo-en-espana-aumenta-a-758-euros-al-mes-un-13-mas-que-en-2022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">758 euros al mes y aumenta un 70% la probabilidad de quedar bajo el umbral de la pobreza</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo pensaba: &lsquo;No quiero tener que decirle a mi hijo que no puede ir a clases extraescolares o que no puedo comprar carne porque no me lo puedo permitir&rsquo;&rdquo;, dice ella. Cuando alcanzaron esa estabilidad, comenzaron a intentarlo. Ten&iacute;an 37. Tardaron tres a&ntilde;os en lograrlo, en su caso, de forma natural. Su beb&eacute; tiene ahora nueve meses. Las ventajas de ser padres a esa edad, sostiene Dani, es que &ldquo;tienes otro grado de responsabilidad con la vida&rdquo;: &ldquo;En vez de amoldarse &eacute;l a nosotros, nos amoldamos nosotros a &eacute;l&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin posibilidad de conciliar</h2><p class="article-text">
        La hija de Carme ser&aacute; uno de los beb&eacute;s de madres de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os que figurar&aacute;n en los datos que el INE publicar&aacute; a finales de a&ntilde;o sobre 2025, una cifra que se ha cuadruplicado en poco m&aacute;s de una d&eacute;cada. En 2024 marc&oacute; r&eacute;cord: 313 nacimientos. Ella tiene 51 y su hija, un a&ntilde;o. &ldquo;Siempre hab&iacute;a tenido la intenci&oacute;n de ser madre, pero nunca me habr&iacute;a imaginado que ser&iacute;a as&iacute;&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace siete a&ntilde;os, la pareja de Carme falleci&oacute;. Llevaban 22 a&ntilde;os juntos. Antes de la terrible tragedia, ambos trabajaban en la misma empresa y ten&iacute;an un empleo que no les permit&iacute;a conciliar. Viajaban mucho. &ldquo;Era muy dif&iacute;cil renunciar a ese trabajo, porque gracias a &eacute;l pod&iacute;amos tener la casa. Adem&aacute;s, ten&iacute;a un jefe que me dec&iacute;a que mejor una mujer que estuviese sola, sin marido, ni pareja, ni hijos. Una mujer que no estuviera atada a nada&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando su pareja muri&oacute;, ella empez&oacute; en otro trabajo. Le cost&oacute; volver a estabilizarse econ&oacute;micamente. Hizo la solicitud para adoptar, pero le dijeron que se demorar&iacute;a alrededor de cinco a&ntilde;os. &ldquo;Prob&eacute; con un tratamiento de reproducci&oacute;n asistida mediante doble donaci&oacute;n y fue bien&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; en paro porque, sostiene, tras &ldquo;hacerle la vida imposible durante su embarazo&rdquo;, la despidieron una vez finaliz&oacute; su baja. &ldquo;Yo pensaba que ya no pasaban estas cosas, pero s&iacute; que pasan&rdquo;, afirma. A Arancha tambi&eacute;n la despidieron en una situaci&oacute;n similar, ante lo que un antiguo jefe la volvi&oacute; a contratar. En una <a href="https://www.eldiario.es/nidos/cara-b-maternidad-encuesta-95-000-mujeres-miedo-contar-empresas-embarazadas_1_6255301.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta realizada a 95.000 mujeres</a>, el 22% aseguraron haber perdido su empleo al ser madres: una desigualdad de g&eacute;nero que persiste y que tambi&eacute;n pesa a la hora de decidir (o no) quedarse embarazada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Castro explica que tambi&eacute;n existe un grupo de poblaci&oacute;n que cree que la fertilidad &ldquo;se mantiene m&aacute;s o menos igual hasta los cuarenta, y se llevan una sorpresa. Hay otro grupo que desconoce que la garant&iacute;a de &eacute;xito de la reproducci&oacute;n asistida no es del 100%&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dos expertos creen que la maternidad y la paternidad despu&eacute;s de los 40 va a seguir en aumento, pero de forma gradual, moderada, y est&aacute;n expectantes sobre cu&aacute;ndo tocar&aacute; techo. &ldquo;Estas tendencias son muy dif&iacute;ciles de revertir, porque todas las causas sociales y econ&oacute;micas que hay detr&aacute;s son muy dif&iacute;ciles de cambiar&rdquo;, aclara ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-familias-explican-les-llevo-primer-hijo-pasados-40-compartia-piso-no-momento_1_13123533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:09:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro familias explican qué les llevó a tener su primer hijo pasados los 40: “Compartía piso, no era el momento”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familia,Maternidad,Paternidad,Crianza,Vivienda,Precariedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bienvenidos a la era de "la tribu de pago": el problema de haber profesionalizado los cuidados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/bienvenidos-tribu-pago-problema-haber-profesionalizado-cuidados_129_13448510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b718a60-2b24-4504-9372-ec9b14f95921_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bienvenidos a la era de &quot;la tribu de pago&quot;: el problema de haber profesionalizado los cuidados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La profesionalización de los cuidados ha sido, en muchos aspectos, una buena noticia. Lo preocupante sería creer que basta con ella porque hay una parte del cuidado —la más cotidiana, la menos visible y quizá también la más difícil— que sigue sin poder comprarse</p><p class="subtitle">Criar en tiempos de consejos para todo: por qué las millennials sienten tanta presión por “ser una madre impecable”</p></div><p class="article-text">
        A principios de julio, la hermana peque&ntilde;a de una buena amiga dio a luz y mi amiga y yo fuimos a visitarla. Estaba cansada y radiante, con su criatura en los brazos, charlando con algunas amigas. Apenas llevaba unos minutos sentada cuando empezaron a aparecer los tel&eacute;fonos m&oacute;viles. Alguien comparti&oacute; el contacto de una asesora de lactancia; otra, el de una fisioterapeuta especializada en suelo p&eacute;lvico. Una tercera habl&oacute; maravillas de una consultora de sue&ntilde;o; otra envi&oacute; el tel&eacute;fono de una <em>doula</em> para el posparto. Hubo incluso quien sugiri&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/nidos/graficas-bebe-partes-buena-idea-medir-aspecto-crianza-app_1_12034787.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una aplicaci&oacute;n para registrar las tomas del beb&eacute;</a>. Todo aquello era &uacute;til. Todo aquello era ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Mientras escuchaba la conversaci&oacute;n, en mi cabeza surgi&oacute; una pregunta completamente distinta: &iquest;qui&eacute;n le iba a llevar un t&aacute;per? Porque en realidad ella, madre primeriza lejos de su familia, con un marido aut&oacute;nomo que apenas puede permitirse dejar de trabajar, lo que necesitaba era tiempo. Probablemente, iba a necesitar a alguna de esas profesionales, pero cuando terminara la consulta, cuando la fisioterapeuta volviera a su cl&iacute;nica, la asesora de lactancia a su siguiente visita y la <em>doula</em> a otra familia, seguir&iacute;a habiendo una cena que preparar, una lavadora por tender y una mujer que quiz&aacute; no habr&iacute;a dormido m&aacute;s de dos horas seguidas. &iquest;Qui&eacute;n puede aparecer una tarde en su puerta con un guiso reci&eacute;n hecho, sostener a su beb&eacute; mientras come con las dos manos o poner una lavadora sin preguntarte d&oacute;nde est&aacute; el detergente? No hablo del t&aacute;per como quien habla de comida, sino como imagen del tiempo que alguien decide regalarte; ese tipo de ayuda que responde m&aacute;s a un v&iacute;nculo que a un conocimiento especializado. 
    </p><p class="article-text">
        Repetimos con frecuencia que &ldquo;hace falta una tribu para criar&rdquo;, como si la tribu hubiera desaparecido y nosotros fu&eacute;ramos supervivientes de un mundo donde los cuidados circulaban de forma espont&aacute;nea. No estoy segura de que la tribu haya desaparecido; creo que hemos dejado de reconocer con claridad qu&eacute; cosas pertenecen a la tribu, cu&aacute;les al &aacute;mbito profesional y cu&aacute;les deber&iacute;an estar garantizadas por un poder p&uacute;blico que deber&iacute;a proteger la maternidad y la infancia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos dejado de reconocer con claridad qué cosas pertenecen a la tribu, cuáles al ámbito profesional y cuáles deberían estar garantizadas por un poder público que debería proteger la maternidad y la infancia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seguimos necesitando descansar, sentirnos acompa&ntilde;adas, resolver dudas, comer caliente, dormir unas horas, llegar a una cita m&eacute;dica y tener a alguien cerca que nos diga que lo estamos haciendo razonablemente bien. Tambi&eacute;n confiamos en el conocimiento especializado, en la evidencia cient&iacute;fica y en profesionales que dedican a&ntilde;os a formarse para acompa&ntilde;ar situaciones complejas. Ser&iacute;a tan absurdo despreciar ese avance como ingenuo idealizar aquella supuesta tribu en la que las vecinas opinaban cuando nadie se lo hab&iacute;a pedido, las suegras cruzaban l&iacute;mites y las familias juzgaban. Muchas mujeres han encontrado en las profesionales de la crianza un espacio de escucha y respeto que nunca tuvieron en su entorno m&aacute;s cercano.<strong> </strong>Una fisioterapeuta de suelo p&eacute;lvico, una asesora de lactancia o una psic&oacute;loga perinatal pueden hacer cosas que una amiga no sabe ni tiene por qu&eacute; saber hacer. El problema no es que hayamos profesionalizado una parte de los cuidados, sino que esperemos que una profesi&oacute;n sustituya a un v&iacute;nculo y que acabemos delegando en una consulta aquello de lo que solo puede hacerse cargo una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qui&eacute;n tiene hoy tiempo para ser esa comunidad? Es f&aacute;cil a&ntilde;orar a la vecina que aparec&iacute;a con una crema de verduras o a la hermana que se quedaba toda la tarde con el beb&eacute;, y dif&iacute;cil preguntarnos qu&eacute; condiciones hac&iacute;an posible esa disponibilidad y, sobre todo, sobre qu&eacute; mujeres reca&iacute;a. Existen responsabilidades que no corresponden ni a una amiga generosa ni a <a href="https://www.eldiario.es/nidos/abuelos-ponen-limites-cuidado-nietos-disfruto-no-quiero-volver-dia-marcado-horarios_1_13134312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una abuela disponible</a>: corresponden a unas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y laborales capaces de hacer que cuidar no sea incompatible con conservar un empleo, sostener un negocio o llegar a fin de mes. Si un padre aut&oacute;nomo siente que no puede permitirse dejar de trabajar cuando acaba de nacer su hija, estamos ante algo que ninguna red de afectos, por s&oacute;lida que sea, deber&iacute;a tener que resolver.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esa sea tambi&eacute;n una de las razones por las que hemos aprendido a buscar fuera de nuestro entorno una parte de los cuidados. Nuestras amigas trabajan, cr&iacute;an, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/culpa-acecha-planteas-llevar-padres-residencia-sentia-abandonarla_1_13053739.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuidan a sus propios padres</a>, llegan tarde a casa, viven en otras ciudades. Nosotras tambi&eacute;n: yo he sido esa amiga que ha mandado una tortilla de patatas en vez de cocinarla. No es que estemos menos dispuestas a cuidarnos, sino que cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil disponer del tiempo necesario para hacerlo. Y cuando ese tiempo falta, recurrir a alguien que puede ofrec&eacute;rnoslo profesionalmente no es una renuncia a la comunidad, sino muchas veces la &uacute;nica posibilidad. Y es precisamente ah&iacute;, en ese espacio cada vez mayor que dejamos en manos profesionales, donde conviene hacer otra distinci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Junto a profesionales excelentes, ha prosperado también toda una industria de la crianza que no siempre vive de resolver problemas, sino de producir la sensación de que existen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Junto a profesionales excelentes, ha prosperado tambi&eacute;n toda una industria de la crianza que no siempre vive de resolver problemas, sino de producir la sensaci&oacute;n de que existen.<strong> </strong>Basta pasar un rato en redes sociales para descubrir la cantidad de cosas que una madre puede estar haciendo mal sin saberlo: quiz&aacute; no est&aacute;s respetando las ventanas de sue&ntilde;o de tu beb&eacute;, quiz&aacute; deber&iacute;as revisar su agarre aunque la lactancia no te duela, quiz&aacute; la forma en la que introduces los alimentos no favorece suficientemente su autonom&iacute;a, quiz&aacute; ese llanto que hasta ayer era simplemente un llanto esconde una necesidad que no est&aacute;s sabiendo interpretar, quiz&aacute; deber&iacute;as estimularlo m&aacute;s o, cuidado, quiz&aacute; lo est&aacute;s sobreestimulando. Incluso cuando todo parece ir razonablemente bien, queda la sospecha de que podr&iacute;a ir mejor.
    </p><p class="article-text">
        Me preocupa una cultura de la crianza en la que la intervenci&oacute;n empieza a preceder al problema. Cada etapa parece venir acompa&ntilde;ada de una nueva especialista, un m&eacute;todo, un curso, una consulta preventiva o un contenido que comienza se&ntilde;alando algo que deber&iacute;as observar en tu hijo y termina, convenientemente, ofreci&eacute;ndote ayuda para resolverlo. Las redes sociales son especialmente eficaces en este mecanismo porque pocas cosas generan tanta atenci&oacute;n como la promesa de corregir un error que hace cinco minutos ni siquiera sab&iacute;as que estabas cometiendo. Ya no basta con criar: hay que observarse criando, evaluar constantemente cada decisi&oacute;n y aprender a detectar cu&aacute;ndo deber&iacute;amos consultar a alguien sobre ella. Hay cierta iron&iacute;a en que hayamos buscado en las profesionales una manera de librarnos de los consejos no solicitados de madres, suegras, vecinas y se&ntilde;oras desconocidas que consideraban perfectamente razonable explicarnos en el supermercado que el ni&ntilde;o llevaba poca ropa, y hayamos terminado llevando en el bolso un tel&eacute;fono por el que pueden llegarnos consejos no solicitados a todas horas. Las mejores profesionales que conozco hacen justamente lo contrario: reducen la culpa, distinguen un problema real de una variaci&oacute;n perfectamente normal, trabajan para dejar de ser necesarias y ayudan a las madres a recuperar la confianza en su propio criterio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las mejores profesionales que conozco hacen lo contrario: reducen la culpa, trabajan para dejar de ser necesarias y ayudan a las madres a recuperar la confianza en su propio criterio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tenemos acceso a una <a href="https://www.eldiario.es/nidos/criar-tiempos-consejos-millennials-sienten-presion-madre-impecable_1_12801140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad extraordinaria de conocimientos sobre la crianza</a> y a m&aacute;s personas capaces de acompa&ntilde;arnos y, sin embargo, pocas frases se repiten tanto como esta: &ldquo;Qu&eacute; soledad se siente criando&rdquo;. Una profesional puede resolver un problema de lactancia, acompa&ntilde;ar un posparto dif&iacute;cil o prevenir molestias que muchas veces se pasan por alto, pero no ha venido a sustituir aquello que solo puede ofrecer una relaci&oacute;n: alguien que aparezca sin que lo hayas pedido, que intuya tu cansancio antes de que lo verbalices o que se quede una hora m&aacute;s porque nota que todav&iacute;a no est&aacute;s bien. Del mismo modo, tampoco deber&iacute;amos pedir a la tribu lo que corresponde a una profesional ni exigir a una comunidad lo que deber&iacute;an garantizar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, una tribu no es un grupo de personas que sepan mucho sobre crianza, sino un grupo de personas dispuestas a regalarse tiempo las unas a las otras. Por eso sigo pensando en el t&aacute;per. No por las lentejas ni por la tortilla de patatas, sino por ser tiempo convertido en comida. La profesionalizaci&oacute;n de los cuidados ha sido, en muchos aspectos, una buena noticia. Lo preocupante ser&iacute;a creer que basta con ella porque hay una parte del cuidado &mdash;la m&aacute;s cotidiana, la menos visible y quiz&aacute; tambi&eacute;n la m&aacute;s dif&iacute;cil&mdash; que sigue sin poder comprarse. No porque no tenga precio, sino porque nunca fue un servicio: siempre fue una relaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/bienvenidos-tribu-pago-problema-haber-profesionalizado-cuidados_129_13448510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bienvenidos a la era de "la tribu de pago": el problema de haber profesionalizado los cuidados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Maternidad,Paternidad,Dinero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La casualidad (y la larga espera) que ha llevado a un hombre de 84 años de Sevilla a ser reconocido como hijo de su padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/casualidad-larga-espera-llevado-hombre-84-anos-sevilla-reconocido-hijo-padre_1_13403067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee601aeb-0731-4502-9bfd-d4d4d8353b8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x534y165.jpg" width="1200" height="675" alt="La casualidad (y la larga espera) que ha llevado a un hombre de 84 años de Sevilla a ser reconocido como hijo de su padre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una sentencia da la razón a José Luis Malagón, un vecino de Morón de la Frontera hijo de un empresario fallecido en 1963 que no le había reconocido ni le dejó nada en su testamento</p><p class="subtitle">En busca del ADN de su padre desde 1963: la paciencia “a prueba de bombas” de un vecino de Sevilla

</p></div><p class="article-text">
        Ha sido una pesadilla de m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, con un peregrinaje entre juzgados ins&oacute;lito en este pa&iacute;s, pero Jos&eacute; Luis Malag&oacute;n, un vecino de Mor&oacute;n de la Frontera de 84 a&ntilde;os, ya puede decir oficialmente que es hijo de un empresario fallecido en 1963, lo que ha conseguido finalmente mediante una prueba de ADN y la consiguiente sentencia a su favor de un tribunal sevillano.
    </p><p class="article-text">
        La lucha de este catedr&aacute;tico de Antropolog&iacute;a casi da para un relato de suspense y comenz&oacute; precisamente en 1963 con la muerte de su padre. Entonces, &eacute;l ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, e intent&oacute;, sin recurrir a la justicia, ser reconocido como hijo biol&oacute;gico de su padre, pero no fue posible.
    </p><p class="article-text">
        Tras no conseguir nada por la negociaci&oacute;n directa, fue olvidando el caso poco a poco hasta que lleg&oacute; el a&ntilde;o 2013, y conoci&oacute; al abogado sevillano Fernando Osuna, <a href="https://www.eldiario.es/hojaderouter/ciencia/millon-dolares-adoptados-encuentren-biologicos_1_2137183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experto en casos de reclamaci&oacute;n de paternidad.</a> Entonces, hace 13 a&ntilde;os, puso una demanda de paternidad, y comenz&oacute; un largo, pero seguro, camino hacia lo que ha conseguido, y todo gracias a una casualidad.
    </p><h2 class="article-text">Retrasos y escritos sin respuesta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve una conversaci&oacute;n casual con un hombre en la Universidad de Sevilla, donde era profesor, que me dijo que hab&iacute;a sido el administrador de mi padre, y que estaba dispuesto a certificar ante notario que sab&iacute;a de mi relaci&oacute;n con &eacute;l&rdquo;. Cuando Malag&oacute;n se sent&oacute; en la calle Virgen de Regla de Sevilla ante el abogado Fernando Osuna y le cont&oacute; la historia, la maquinaria se puso en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Tras muchos retrasos y escritos sin respuesta, el 19 de julio de 2022 el letrado elev&oacute; un nuevo escrito ante el mismo juzgado ante los pocos avances conseguidos en el proceso, y el 20 de diciembre de 2023 lleg&oacute; el momento clave del asunto, con las exhumaciones que se realizaron en el cementerio municipal de Mor&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso en eso tuvo que tener paciencia. Se tuvo que recurrir a exhumaciones de varios cad&aacute;veres, al no tener claro los archivos del cementerio d&oacute;nde estaban enterrados los restos del padre.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el juzgado orden&oacute; inicialmente la exhumaci&oacute;n de hasta cinco cad&aacute;veres, aunque finalmente solo fue necesario, una vez en el cementerio, tomar muestras de dos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        El cad&aacute;ver en cuesti&oacute;n hab&iacute;a sido inhumado en la calle San Fernando (Zona 1 del cementerio). <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/desenterrar-abuelos-cobrar-herencia-batalla-ricos-hacerse-obras-arte-palacetes-menorca_1_9879872.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El auto del juez dec&iacute;a expl&iacute;citamente que se autorizaba la doble exhumaci&oacute;n </a>&ldquo;para que el m&eacute;dico forense adscrito al mismo o designado, tras dicha exhumaci&oacute;n proceda a la extracci&oacute;n de muestras que considere precisa de todos los restos presentes en la mencionada calle y su remisi&oacute;n al Instituto de Toxicolog&iacute;a y Ciencias Forenses para la realizaci&oacute;n de la prueba pericial&rdquo;. Una vez desenterrados los restos y tomadas las muestras de ADN, solo quedaba esperar.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, a diferencia de muchos ni&ntilde;os repudiados por sus padres biol&oacute;gicos, Jos&eacute; Luis Malag&oacute;n asegura que, con su padre, no tuvo una mala infancia. &ldquo;Se hizo cargo de todos sus gastos siempre para que nada me faltase&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Doce herederos que debieron ser solo dos</h2><p class="article-text">
        Pero cuando muri&oacute;, en su testamento no hab&iacute;a rastro de &eacute;l. <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/abogados-sevilla-paternidades-interesa-dni_1_2182680.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toda la herencia pas&oacute; a su hermana, que s&iacute; fue reconocida oficialmente por su progenitor en vida.</a> Toda la herencia fue a su hermana, y cuando ella muri&oacute; fue a parar a sus 12 hijos. Algunos de esos sobrinos han sido clave en este juicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando muri&oacute;, yo ten&iacute;a 19 a&ntilde;os y estaba estudiando en Granada, con unos estudios pagados por &eacute;l. Un abogado me dijo entonces que esto lo ten&iacute;a que mover, porque todos esperaban que apareciese en el testamento, pero no fue as&iacute;&rdquo;. Toda la herencia fue a su hermana, y cuando ella muri&oacute; fue a parar a sus 12 hijos.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, se ha hecho un experto en reclamaciones judiciales, algunas sin mayor recorrido. Y eso que en su caso no se trataba del hijo producto de un &ldquo;descuido&rdquo;, sino que su madre tuvo una relaci&oacute;n de varios a&ntilde;os con su padre. Su madre era la sastra del pueblo, una mujer muy modesta, a la que su pareja le ofreci&oacute; vivir con &eacute;l y su familia cuando se qued&oacute; embarazada en 1943, pero ella se neg&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Denuncia en 2013 sin respuesta</h2><p class="article-text">
        La denuncia presentada en 2013 especificaba que &ldquo;se le est&aacute; ocasionando un importante da&ntilde;o moral, ya que ha visto dilatado indebidamente, y por causas no imputables a &eacute;l, un procedimiento judicial que, de media, suele durar un a&ntilde;o&rdquo;, y en 2022 se reiter&oacute; que el caso &ldquo;sufre dilaciones indebidas en su tramitaci&oacute;n, por sencillas procesalmente que resultasen las actuaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Transcurridos nueve a&ntilde;os desde la interposici&oacute;n de la demanda, la situaci&oacute;n actual del procedimiento vulnera el derecho a la tutela judicial efectiva del demandante, habi&eacute;ndose producido un anormal funcionamiento tanto del &oacute;rgano de la Administraci&oacute;n de Justicia, como de la Administraci&oacute;n Municipal de Mor&oacute;n de la Frontera&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido &ldquo;desesperante&rdquo;, admite, pero ya ha terminado. O no. Ahora, reconocido hijo oficialmente, tiene derecho a recibir parte de la herencia de su padre, pero al ser una herencia ya repartida tendr&aacute; que negociar con quienes la recibieron como herederos en su d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Si no hay acuerdo tendr&aacute; que empezar otro proceso judicial, porque la Justicia espa&ntilde;ola no concede en el mismo acto la paternidad y la herencia, pero al menos ha conseguido lo m&aacute;s importante: demostrar legalmente que es hijo de un empresario que muri&oacute; sin dejarle nada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/casualidad-larga-espera-llevado-hombre-84-anos-sevilla-reconocido-hijo-padre_1_13403067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 19:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La casualidad (y la larga espera) que ha llevado a un hombre de 84 años de Sevilla a ser reconocido como hijo de su padre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Memoria Histórica,Sevilla,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gloria Labay, matrona: "El duelo por la infertilidad es doloroso y muy incomprendido"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gloria-labay-matrona-duelo-infertilidad-doloroso-incomprendido_128_13236968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5ca351b-7b3b-46d6-bc6c-f8d902231247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x690y1068.jpg" width="1200" height="675" alt="Gloria Labay, matrona: &quot;El duelo por la infertilidad es doloroso y muy incomprendido&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La matrona publica 'Ser sin ser madre', un libro en el que narra el proceso en el que intentó tener hijos y no pudo, y en el que habla del duelo por la infertilidad, un dolor todavía desautorizado y que implica una ruptura en lo que la sociedad espera de las mujeres</p><p class="subtitle">Las mujeres retrasan la maternidad por la economía... y porque no encuentran hombres con quienes tener hijos
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a como cualquier otro supe que nunca iba a ser madre&rdquo;. As&iacute; empieza <em>Ser sin ser madre </em>(editorial Lunwerg), el libro que la matrona Gloria Labay Rodr&iacute;guez acaba de publicar sobre el proceso en el que intent&oacute; ser madre y no pudo, y en el que narra su duelo por la infertilidad. Labay conecta ese duelo con el de muchas otras mujeres, un duelo en el que la infertilidad parece entenderse como un fracaso, una ruptura en la identidad femenina, todav&iacute;a marcada por el mandato de la maternidad. Ante la incomprensi&oacute;n social y la falta de espacios de acompa&ntilde;amiento, Labay cre&oacute; en 2018 una comunidad, <em>La vida sin hijos</em>, en la que muchas mujeres han encontrado un refugio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido afrontar los problemas de infertilidad y la no maternidad siendo matrona y estando en contacto a diario precisamente con la maternidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo era matrona antes de que se me destapara este deseo de ser madre. Durante mucho tiempo pensaba que llegar&iacute;a mi momento y, luego, cuando las cosas empezaron a complicarse con los abortos, las p&eacute;rdidas... hubo algunas cosas de mi trabajo que se me hac&iacute;an especialmente dolorosas. F&iacute;jate que no era asistir partos, eso siempre me ha gustado, eran m&aacute;s temas m&aacute;s de acompa&ntilde;amiento, por ejemplo, en el grupo de mam&aacute;s que acababan de parir, los grupos de postparto y de crianza. Afortunadamente, he tenido suerte, yo siempre he contado lo que me pasaba y mis jefas han empatizado conmigo y me retiraban de seg&uacute;n qu&eacute; sitios. 
    </p><p class="article-text">
        En general lo he llevado bien porque, me apasiona mi profesi&oacute;n, que tambi&eacute;n te hace ver la cara B de la maternidad, cuando las cosas no van tan bien. Todo esto me ha hecho tener m&aacute;s empat&iacute;a con los procesos de p&eacute;rdida, con los abortos, atender mejor esa parte de acompa&ntilde;ar a la gente no solo cuando las cosas salen bien. Hay muchos duelos reproductivos asociados a la b&uacute;squeda de un embarazo. La infertilidad quiere decir que no siempre llega la criatura deseada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, en el libro aboga porque las matronas sean las matronas de todas las mujeres, no solo de las f&eacute;rtiles, que est&eacute;n tambi&eacute;n para acompa&ntilde;ar a quien pasa por esos procesos. &iquest;Falta atenci&oacute;n a la infertilidad? &iquest;Hay tiempo y recursos para hacer esos acompa&ntilde;amientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un momento dif&iacute;cil de la profesi&oacute;n: siempre hemos sido pocas matronas, el ratio en Espa&ntilde;a es muy inferior al resto de Europa. Las matronas se asocian al momento del parto, pero hacemos m&aacute;s cosas: control de embarazo, la prevenci&oacute;n del c&aacute;ncer del cuello del &uacute;tero, aqu&iacute; en Catalunya hacemos contracepci&oacute;n e informaci&oacute;n de la interrupci&oacute;n de embarazo. Pero somos matronas en un tiempo y en un lugar: no es lo mismo serlo hace 100 a&ntilde;os, que no hab&iacute;a m&eacute;todos anticonceptivos y que lo b&aacute;sico era atender nacimientos, a ahora que la natalidad est&aacute; en descenso y hay muchas personas con problemas de infertilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Si somos especialistas en salud sexual y reproductiva tenemos tambi&eacute;n que ver esta parte, este grupo de mujeres inf&eacute;rtiles o con dificultades, a las que tenemos que poder ofrecer algo porque los procesos de infertilidad son muy exigentes a nivel emocional. Hay que acompa&ntilde;ar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una frustración por esa vida que pensabas que ibas a tener y que ya no vas a tener. Es algo que se puede vivir con culpa, también a veces con vergüenza incluso, un sentimento muy patriarcal, pero que viene de que parece que no has cumplido lo que se esperaba de ti como mujer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dir&iacute;a que sigue existiendo una presi&oacute;n social fuerte para que las mujeres sean madres? &iquest;Tenemos a&uacute;n la idea de que para una mujer la felicidad aut&eacute;ntica viene con la maternidad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos casi programadas para desear lo que deseamos. A las mujeres nos instruyen ya desde bien peque&ntilde;as para la maternidad: nos regalan mu&ntilde;ecas, hacemos juegos y recreamos eso. Muchas veces la gente no se para a pensar en si es un deseo genuino o es un deseo m&aacute;s porque toca, porque es el guion de vida que nos han vendido. Est&aacute; claro que tambi&eacute;n porque es una experiencia de vida y una cosa universal, tambi&eacute;n es una manera de tener una familia. Pero nos es muy dif&iacute;cil llegar a saber si es un deseo genuino propio o cu&aacute;nto nos influye la cultura y la sociedad. Por otro lado, la sociedad en la que nos tenemos que reproducir no protege tampoco a las madres ni estos procesos. Si lo piensas mucho realmente quiz&aacute; nunca es el momento id&oacute;neo para tener un hijo, pero si la sociedad pusiera m&aacute;s medios, m&aacute;s mujeres y parejas lo har&iacute;an a edades m&aacute;s tempranas y seguramente subir&iacute;a la natalidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo afecta esa presi&oacute;n a quienes quieren pero no pueden, bien porque no tienen las condiciones materiales o porque tienen infertilidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una frustraci&oacute;n porque t&uacute; lo ves un camino muy, muy natural. Ves que todo es f&eacute;rtil en la naturaleza, entonces, &iquest;por qu&eacute; yo no? Aunque cada mujer lo vivir&aacute; de una manera, observo que hay una frustraci&oacute;n por esa vida que pensabas que ibas a tener y que ya no vas a tener. Es algo que se puede vivir con culpa, tambi&eacute;n a veces con verg&uuml;enza incluso, un sentimiento muy patriarcal, pero que viene de que parece que no has cumplido lo que se esperaba de ti como mujer. Es un sentimiento que yo tuve, sobre todo cuando tuve un proceso de adopci&oacute;n fallido. Me sent&iacute; avergonzada de que la autoridad competente no me avalara como candidata para poder ser madre. Yo era una adulta 'normal', funcional, trabajaba, ten&iacute;a una responsabilidad y eso result&oacute; muy abrumador. En l&iacute;neas generales, la gente lo vive con pesar y dolor, es un duelo muy incomprendido, un dolor que nadie comprende.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la infertilidad como una crisis vital multidimensional y como un duelo de duelos, &iquest;por qu&eacute;? &iquest;Por qu&eacute; esos plurales? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un concepto de la psic&oacute;loga N&uacute;ria Camps. Es un duelo multifactorial porque afecta a diferentes niveles. Por ejemplo, si tienes pareja, tener muchos intentos puede afectar a que las relaciones sexuales vayan ya planificadas para los d&iacute;as f&eacute;rtiles, que exista, como digo yo, la dictadura de los d&iacute;as f&eacute;rtiles. O la asimetr&iacute;a que se genera en la pareja si es una de las dos personas la que tiene el problema. Est&aacute; lo que se espera de ti como mujer, lo que espera tu entorno, la idea de que has hecho todos los pasos que parecen oportunos &mdash;estudiar, tener trabajo, tener pareja&mdash; y al final parece que el siguiente paso es ese. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pasa que suele pillar en una etapa de tu vida, porque esto suele acontecer sobre los 40 a&ntilde;os, en la que, cuando quemas todos los cartuchos y ya sabes que no vas a poder ser madre, hay un antes y un despu&eacute;s que sucede justo en mitad de tu vida, y toca reinventarse, pensar qu&eacute; vas a hacer el resto de la vida si tu plan era criar tus cachorros. No acompa&ntilde;a la falta de relato que existe sobre las mujeres sin hijos o los estereotipos que hay, que suelen ser muy negativos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A las mujeres sin hijos se nos cataloga o como la pobrecita o como la amargada o como la loca de los gatos o como gente fría. También está el estereotipo de la que ha dedicado su vida al trabajo, como la ejecutiva agresiva, que parece una tía fría, calculadora, egoísta. Vamos, que no hay un modelo que alguien pueda decir &#039;yo de mayor quiero ser eso&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Eso le iba a preguntar, si faltan referentes de mujeres sin hijos con vidas 'normales', no bajo la sombra de la infelicidad, los problemas o la disfuncionalidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por eso en el libro tambi&eacute;n quise poner muchas mujeres famosas que no han sido madres y que tambi&eacute;n son referentes. A las mujeres sin hijos se nos cataloga o como la pobrecita o como la amargada o como la loca de los gatos o como gente fr&iacute;a. Tambi&eacute;n est&aacute; el estereotipo de la que ha dedicado su vida al trabajo, como la ejecutiva agresiva, que parece una t&iacute;a fr&iacute;a, calculadora, ego&iacute;sta. Vamos, que no hay un modelo que alguien pueda decir 'yo de mayor quiero ser eso'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es posible que a pesar de la prevalencia que tiene ahora la infertilidad siga siendo un tab&uacute; hablar de ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque tiene que ver con la sexualidad, con la intimidad, con una parte de la identidad personal. Estamos en un mundo en el que parece que si te propones algo, lo consigues, y cuando algo as&iacute; se te escapa de las manos, te sientes vulnerable. No est&aacute; bien visto hoy en d&iacute;a eso, cuando es algo que se vive con dolor, tanto en los hombres como en las mujeres, porque es como que te roban una parte muy preciada de lo que t&uacute; pensabas que eras. Adem&aacute;s, &iquest;d&oacute;nde lo cuentas? La gente no est&aacute; muy preparada para escucharte cuando cuentas algo as&iacute;. Vivimos en un tipo de sociedad que no est&aacute; preparada para recibir tu dolor sin ponerse a darte soluciones m&aacute;gicas o f&aacute;ciles. Al principio puede ser que te escuchen, pero cuando ya se lo has contado y quiz&aacute; no remontas o te sigue costando, la gente ya est&aacute; harta. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso digo que todos estos procesos deber&iacute;an estar m&aacute;s reconocidos y que hubiera grupos de ayuda, que los psic&oacute;logos y psic&oacute;logas estuvieran m&aacute;s preparados para acompa&ntilde;ar estos duelos, que las cl&iacute;nicas de fertilidad cuiden m&aacute;s esta parte de vulnerabilidad. Hay gente que se deja la vida en la reproducci&oacute;n asistida, ente tratamientos y tratamientos y al final es casi por inercia, por seguir intentando, porque dejar de hacerlo es visto como un fracaso. Pero asumir que vas a vivir una vida sin hijos tambi&eacute;n es cuidarse, es sano, los l&iacute;mites cuidan. La vida sin hijos, como con cualquier p&eacute;rdida, implica hacer un duelo al principio, pero una vez pasado hay tambi&eacute;n un mont&oacute;n de ventajas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay gente que se deja la vida en la reproducción asistida, ente tratamientos y tratamientos y al final es casi por inercia, por seguir intentando, porque dejar de hacerlo es visto como un fracaso. Pero asumir que vas a vivir una vida sin hijos también es cuidarse, es sano, los límites cuidan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En ese duelo puede haber, como ya ha dicho, culpa o verg&uuml;enza, pero tambi&eacute;n envidia, que parece mal vista. &iquest;Deber&iacute;amos permitir esas emociones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es normal envidiar algo que a ti se te est&aacute; negando y que otras personas tienen. A veces son sentimientos que pueden acontecer en el entorno muy cercano de las familias, de las amigas, tu hermana, tu cu&ntilde;ada... y es algo que cuesta mucho de digerir cuando ves que a la gente le es f&aacute;cil. Incluso como matrona ves que muchos embarazos no son buscados, son aceptados. Pero es que la fertilidad o la infertilidad no es algo que te merezcas m&aacute;s porque tengas m&aacute;s ganas o m&aacute;s deseo, poder reproducirse es algo muy arbitrario, no tiene que ver con merecer. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Precisamente usted cre&oacute; la comunidad 'La vida sin hijos' para acompa&ntilde;ar a mujeres que pasan por procesos de infertilidad, crear grupos de acompa&ntilde;amiento mutuo... &iquest;Qu&eacute; ofrecen esos espacios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como seres humanos estamos acostumbrados a vivir en comunidad y es muy importante la validaci&oacute;n del grupo. Cuando te encuentras con un grupo de mujeres a las que les ha pasado lo mismo llegas a un sitio en el que entienden tu dolor, lo validan y te dan libertad para que lo puedas expresar. Ah&iacute; la gente se permite expresar las emociones que ha retenido, que no ha explicado a nadie. Eso te sirve como comunidad afectiva en un momento en el que tu entorno de amistades o de familia quiz&aacute; no ha funcionado para eso, y ah&iacute; el duelo avanza. Cuando un duelo no est&aacute; autorizado por la sociedad porque nadie te da el p&eacute;same, nadie te valida tu dolor, t&uacute; crees que lo que est&aacute;s sintiendo es raro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando te encuentras con un grupo de mujeres a las que les ha pasado lo mismo llegas a un sitio en el que entienden tu dolor, lo validan y te dan libertad para que lo puedas expresar. Ahí la gente se permite expresar las emociones que ha retenido, que no ha explicado a nadie. El duelo avanza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute; haciendo negocio con la angustia de las mujeres por ser madres?, &iquest;est&aacute; de alguna manera aprovechando la industria de la reproducci&oacute;n esa angustia, ese dolor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es innegable que en Espa&ntilde;a hemos tenido la tormenta perfecta: leyes permisivas en cuanto a donantes, el retraso de la edad de la maternidad... por eso hay tantas cl&iacute;nicas en Espa&ntilde;a, somos un para&iacute;so de la reproducci&oacute;n asistida. Yo a la reproducci&oacute;n asistida la quiero m&aacute;s honesta en cuanto a la tasa de &eacute;xito y fracaso, en cuanto a admitir que no todo el mundo sale de all&iacute; con el beb&eacute; en brazos. Y porque muchas mujeres la dejan porque est&aacute;n exhaustas de los tratamientos, o porque se han quedado sin dinero, o porque tienen sus propios l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, hay una frase en la que dice que hacer el duelo por la infertilidad, transitar esa transformaci&oacute;n, &ldquo;implica honrar el deseo que tuvimos una vez de maternidad sin dejar que se convierta en verdugo de tu vida&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque si entras en la amargura, al final sientes que lo que deseabas se convierte en tu verdugo. Por eso es tan importante poner palabras a lo que se siente, nombrar que es un duelo. Los duelos bien hechos se elaboran y lo integras en tu vida. Te transformas, pero puedes vivir con eso. Hay mucha gente que lo ha pasado sola o lo ha ocultado y entonces ah&iacute; no se ha cerrado bien y s&iacute; que puede ser una fuente de amargura. Pero si lo elaboras bien es otra experiencia en la vida. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gloria-labay-matrona-duelo-infertilidad-doloroso-incomprendido_128_13236968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gloria Labay, matrona: "El duelo por la infertilidad es doloroso y muy incomprendido"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud sexual,Reproducción asistida,Salud,Duelo,Fertilidad,Maternidad,Paternidad,familias,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-la-maternidad-tardia-y-el-mercado-de-la-fertilidad_132_13185822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/066dfae5-4c3a-4551-b7ff-80a9956b5b71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elegir entre realización profesional o sublimación personal es una carrera solitaria contra el reloj biológico. Un negocio que promete la felicidad y triunfa gracias al abandono de lo público. Una cicatriz social con cara y cuerpo de mujer</p><p class="subtitle">Maternidad: última llamada (crónica del aterrizaje en la donación de óvulos)</p><p class="subtitle">España retrasa la maternidad: así se desploma la natalidad mientras la congelación de óvulos bate récords</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/la-maternidad-tard-a-y-el-mercado-de-la-fertilidad/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a cada vez nacen menos ni&ntilde;os, y las madres de esos ni&ntilde;os son cada vez m&aacute;s mayores: 2014 fue el primer a&ntilde;o desde que existen registros en el que hubo m&aacute;s partos de mujeres mayores de 40 a&ntilde;os que de mujeres menores de 30. Este cambio demogr&aacute;fico tiene causas estructurales que han arrinconado la decisi&oacute;n de la maternidad al plano de lo individual y lo privado. En ese caldo de cultivo social germina y florece el mercado de la reproducci&oacute;n, el negocio superlucrativo de la natalidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con cuatro mujeres, Almudena, Ang&eacute;lica, Camino y Mar&iacute;a, que han sido madres rozando los 40 a&ntilde;os, para conocer mejor c&oacute;mo y por qu&eacute;. Con Alberto Sanz, profesor de Sociolog&iacute;a en la Universidad Complutense de Madrid, repasamos el impacto de esta situaci&oacute;n en la sociedad y en las familias. Con Julia, una mujer que congel&oacute; &oacute;vulos, miramos de cerca una experiencia por la que pasan en Espa&ntilde;a miles de mujeres sanas. Y con Silvia Nanclares, escritora y periodista que ha investigado y escrito sobre la maternidad en el siglo XXI y es autora de libros como Qui&eacute;n quiere ser Madre, reflexionamos sobre la reproducci&oacute;n asistida y sus contradicciones a trav&eacute;s de su experiencia en primera persona. Yuly Jara y Ainhoa D&iacute;ez, de la secci&oacute;n de Datos de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, han colaborado en la producci&oacute;n de este episodio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-retrasa-maternidad-desploma-natalidad-congelacion-ovulos-bate-records_1_12821925.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a retrasa la maternidad: as&iacute; se desploma la natalidad mientras la congelaci&oacute;n de &oacute;vulos bate r&eacute;cords</a>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanlu Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-la-maternidad-tardia-y-el-mercado-de-la-fertilidad_132_13185822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/066dfae5-4c3a-4551-b7ff-80a9956b5b71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="242472" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | La maternidad tardía y el mercado de la fertilidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Sociedad,Desigualdad de género,Reproducción asistida,Paternidad,familias,Natalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otras maternidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maternidades_129_13188836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d71c7708-c22a-4987-8e70-ead484e5b556_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otras maternidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lucha del feminismo por la igualdad, autonomía e independencia de ellas ha repercutido en todos los ámbitos transformando por completo los espacios privados pero también los públicos</p></div><p class="article-text">
        Dicen los estudiosos de la historia que la obsesi&oacute;n de los hombres por la virginidad y el sometimiento de sus parejas femeninas &mdash;que ha sido norma en pr&aacute;cticamente todas las civilizaciones en este planeta&mdash; obedece a la necesidad que tienen de garantizar su continuidad y la herencia gen&eacute;tica &mdash;el apellido&mdash; familiar en sus descendientes. Dado que son actores secundarios en la procreaci&oacute;n, tratan as&iacute; de compensar la prevalencia biol&oacute;gica que pertenece a las madres que conciben, gestan y paren.
    </p><p class="article-text">
        Es una tesis muy cre&iacute;ble a juzgar por la constancia y el empe&ntilde;o de los varones en dejar a las mujeres bajo control, en el &aacute;mbito del hogar, la reproducci&oacute;n y la crianza, pero salvaguardando siempre el protagonismo y el espacio p&uacute;blico para ellos. La virginidad y la monogamia de sus parejas era requisito imprescindible para mantener la pureza de la saga. Hoy en d&iacute;a, gracias a los avances sociales, cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos, el determinismo biol&oacute;gico se ha visto reducido a la m&iacute;nima expresi&oacute;n mientras las maternidades pueden ser muchas y distintas, lo que ha revolucionado las relaciones de pareja, transformado la instituci&oacute;n del matrimonio y, en definitiva, la configuraci&oacute;n de la sociedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        En pa&iacute;ses como Afganist&aacute;n &mdash;que vive en la Edad Media&mdash; las madres no figuran en la documentaci&oacute;n que identifica a sus hijos e hijas. Es el padre el que les da sus apellidos y los beb&eacute;s salen del vientre de la mujer para correr a los brazos de la familia paterna, mientras la madre no puede demostrar nunca la filiaci&oacute;n de sus reto&ntilde;os ni reclamar su maternidad porque le pertenece &uacute;nicamente al propietario del esperma. Ellos tienen garantizada la pureza y propiedad de sus descendientes gracias a la monogamia de &ldquo;su&rdquo; mujer, a trav&eacute;s del sometimiento y aislamiento, no exento de terror.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, en las sociedades desarrolladas y las democracias que habitamos en Occidente, las cosas son muy distintas. Sin embargo, desde los tiempos de ampliaci&oacute;n de las libertades individuales (en Espa&ntilde;a, tras la dictadura), la sociedad ha venido experimentado un radical cambio de paradigma provocado por la revoluci&oacute;n de las mujeres. La lucha del feminismo por la igualdad, autonom&iacute;a e independencia de ellas ha repercutido en todos los &aacute;mbitos transformando por completo los espacios privados pero tambi&eacute;n los p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        El romanticismo que idealizaba la maternidad, tan habitual en siglos anteriores, se ha visto hoy modificado por el profundo cambio social que ha supuesto esta transformaci&oacute;n de las mujeres al reivindicarse como personas completas. Con la adopci&oacute;n de nuevos comportamientos y actitudes de la mitad femenina de la poblaci&oacute;n, ser madre ha dejado de ser una <em>conditio sine qua non</em> para alcanzar la felicidad y sentirse realizada. La maternidad es ahora una elecci&oacute;n personal, un hecho relativamente controlable por las mujeres. Gracias a la despenalizaci&oacute;n de los anticonceptivos en la legislatura constituyente y otros avances, nosotras podemos elegir cu&aacute;ndo y cu&aacute;ntos hijos tener.
    </p><p class="article-text">
        Esta autonom&iacute;a adquirida por las mujeres ha sido determinante &mdash;sumada a otras circunstancias&mdash; para que nuestro pa&iacute;s tenga hoy uno de los &iacute;ndices de crecimiento demogr&aacute;fico m&aacute;s bajos del mundo. Es evidente que el avance en derechos&nbsp;de las mujeres no se ha visto acompa&ntilde;ado por un giro similar en las actitudes de sus parejas masculinas, as&iacute; como de la necesaria adaptaci&oacute;n social para corresponsabilizar a la sociedad en su conjunto en la funci&oacute;n reproductiva, que nos corresponde biol&oacute;gicamente a nosotras, pero que necesita del compromiso de todo el entorno.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales del siglo XX ya nos advert&iacute;a In&eacute;s Alberdi de que la aparici&oacute;n de la nueva familia espa&ntilde;ola, con la incorporaci&oacute;n masiva de las mujeres a la educaci&oacute;n y el mercado laboral, estaba convirtiendo a la poblaci&oacute;n femenina en la m&aacute;s poderosa palanca de cambio en las sociedades modernas. Es cierto que el avance feminista no es la &uacute;nica causa, pero s&iacute; la m&aacute;s decisiva del cambio social experimentado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ya hemos coronado el primer cuarto del siglo XXI, los vaticinios de Alberdi se han visto cumplidos aunque el proceso est&aacute; discurriendo por caminos insospechados en aquellos tiempos. El matrimonio es ahora una instituci&oacute;n igualmente valorada pero que apenas tiene nada que ver con lo que sol&iacute;a ser en &eacute;pocas pasadas. Las parejas de hecho est&aacute;n completamente normalizadas y el divorcio determina de manera incuestionable las relaciones afectivas. La estabilidad e institucionalizaci&oacute;n de las parejas homosexuales est&aacute; aportando nuevos modelos de familia, a los que se suman los hombres y mujeres que cr&iacute;an de forma individual a sus hijos e hijas. Semejante transformaci&oacute;n ha venido dada, fundamentalmente, por la decisi&oacute;n de las mujeres que ahora se plantean el hecho natural de la maternidad de forma novedosa y muy poco convencional.
    </p><p class="article-text">
        Los datos y la experiencia de muchas avalan un principio que Diana L&oacute;pez Varela explica en su libro &ldquo;Maternofobia&rdquo;: &ldquo;La maternidad es el primer factor de discriminaci&oacute;n social y laboral para las mujeres&rdquo;. Si se estudia el proceso de llegada masiva de chicas a las universidades (finales de los 70), su presencia en paridad en la mayor&iacute;a de sectores profesionales (a d&iacute;a de hoy) y la escasa o nula presencia de ellas en los puestos de responsabilidad y mando, puede f&aacute;cilmente comprobarse que es la gestaci&oacute;n y crianza lo que las retrasa y perjudica en esa carrera en la que ellos recorren el camino con todas las facilidades sin el peso de la conciliaci&oacute;n sobre sus espaldas, salvo honrosas excepciones. Hemos avanzado en muchos aspectos, con las medidas legales arbitradas para facilitar que ambos en la pareja disfruten de iguales condiciones para una crianza compartida. Pero estos peque&ntilde;os cambios no son m&aacute;s que parches que se aplican a un sistema social y laboral de corte patriarcal que responde a las necesidades masculinas y apenas se ha adaptado a la realidad social, pol&iacute;tica y biol&oacute;gica de ellas. Adem&aacute;s, la resistencia al cambio de los hombres, que temen la p&eacute;rdida de privilegios ancestrales, se perfila como el principal obst&aacute;culo para una crianza en igualdad.
    </p><p class="article-text">
        M&uacute;ltiples estudios revelan un frenazo en las carreras de las mujeres cuando empiezan a tener hijos sin que las medidas de conciliaci&oacute;n arbitradas est&eacute;n dando los resultados deseados por la renuencia de los padres a llevarlas a la pr&aacute;ctica. Prueba de ello es que las j&oacute;venes en edad de mayor fecundidad deciden aplazar el momento para ser madres porque, igualmente, se encuentran en tiempos decisivos de sus trayectorias laborales. Si esto ocurre en las capas sociales acomodadas e ilustradas, en las clases trabajadoras y vulnerables, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y el suplicio que supone la b&uacute;squeda de una vivienda estable surten el mismo efecto disuasorio con mayor penosidad si cabe para las madres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El retraso en su maternidad y la renuncia de muchas a ser madres, se refleja en un crecimiento demogr&aacute;fico cada vez menor y el consiguiente envejecimiento de la poblaci&oacute;n. Adem&aacute;s, surge un nuevo castigo para las madres a&ntilde;osas que &mdash;a pesar de todo&mdash; siguen queriendo tener hijos aunque sea tarde y sin una pareja estable. Los avances en la reproducci&oacute;n asistida han venido a responder a sus demandas con el florecimiento de un mercado pujante y puntero en Espa&ntilde;a, de los centros privados especializados. No solo las parejas de lesbianas recurren a esta f&oacute;rmula para completar sus familias con v&aacute;stagos. Cada vez m&aacute;s mujeres solas buscan ser fecundadas en laboratorio con los espermatozoides de un donante an&oacute;nimo para ejercer la maternidad en solitario convirti&eacute;ndose en familia monoparental.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n van en aumento las j&oacute;venes que quieren preservar sus &oacute;vulos de mejor calidad, que los centros les extraen y congelan para su uso posterior o bien para su maternidad o posterior uso como donantes.&nbsp;El hecho m&aacute;s significativo &mdash;num&eacute;ricamente hablando&mdash; es la cada vez m&aacute;s habitual presencia de parejas (heterosexuales u homosexuales) que acuden a la fecundaci&oacute;n <em>in vitro</em> (FIV) por diversas causas. A pesar del calvario que supone este m&eacute;todo para los cuerpos y mentes de las mujeres &mdash;con una evidente repercusi&oacute;n en las relaciones de la pareja y padecimiento del padre que las acompa&ntilde;a&mdash; muchas siguen apostando por la maternidad. Su creciente recurso a los modernos avances cient&iacute;ficos as&iacute; lo evidencia. De cada 10 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que nacen hoy en Espa&ntilde;a, uno se ha gestado mediante reproducci&oacute;n asistida.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;, por lo tanto, en manos de los varones deshacerse de las resistencias ancestrales y asumir la p&eacute;rdida de privilegios porque el regreso de las mujeres a &ldquo;la pata quebrada y en casa&rdquo; no es una opci&oacute;n. Aunque corran vientos extra&ntilde;os de involuci&oacute;n, ni siquiera los que los auspician saben de lo que hablan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magis Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maternidades_129_13188836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otras maternidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Fecundación in vitro,Embarazo,Igualdad,Feminismo,Paternidad,Natalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piedad Álvarez asumirá la respuesta socialista a Guardiola en la investidura por el permiso de paternidad de Sánchez Cotrina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/piedad-alvarez-asumira-respuesta-socialista-guardiola-investidura-permiso-paternidad-sanchez-cotrina_1_13156521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf4d7206-7f1c-4956-94e5-162ff64c6346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piedad Álvarez asumirá la respuesta socialista a Guardiola en la investidura por el permiso de paternidad de Sánchez Cotrina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los socialistas defienden el derecho del nuevo líder regional a su baja y auguran un debate con “expectativas bastante bajas” tras el acuerdo entre PP y Vox</p><p class="subtitle">El PSOE acusa a Guardiola de “pasar por el aro” de Vox y augura un gobierno “inestable” en Extremadura</p></div><p class="article-text">
        El nuevo secretario general del PSOE de Extremadura, &Aacute;lvaro S&aacute;nchez Cotrina, no intervendr&aacute; en el Debate de Investidura que comienza este martes para designar como presidenta de la Junta a Mar&iacute;a Guardiola. El dirigente socialista se encuentra disfrutando de su permiso de paternidad, por lo que ser&aacute; la portavoz del grupo parlamentario, Piedad &Aacute;lvarez, quien asuma la r&eacute;plica en nombre de la formaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha confirmado la propia &Aacute;lvarez en rueda de prensa este lunes, donde ha defendido la prerrogativa de S&aacute;nchez Cotrina a ejercer este derecho, subrayando que se trata de un permiso obligatorio para los padres y un elemento clave para avanzar hacia una &ldquo;igualdad efectiva&rdquo; que implique a los hombres en el cuidado de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz socialista ha asegurado que su grupo afronta el debate con &ldquo;expectativas bastante bajas&rdquo; tras el acuerdo alcanzado entre PP y Vox para conformar gobierno en Extremadura. A su juicio, el nuevo Ejecutivo &ldquo;nace muerto&rdquo; al sustentarse en un pacto que incluye medidas &ldquo;imposibles e ilegales&rdquo;, que no atienden a los problemas reales de la ciudadan&iacute;a y que, en su opini&oacute;n, &ldquo;solo habla de lo que Vox ha querido que se hable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, &Aacute;lvarez ha augurado que la sesi&oacute;n de investidura ser&aacute; &ldquo;una faena de ali&ntilde;o&rdquo;, utilizando el s&iacute;mil taurino, y ha se&ntilde;alado que es probable que Guardiola &ldquo;no agote ni los tiempos&rdquo; de su intervenci&oacute;n. Asimismo, ha pronosticado que la candidata popular &ldquo;tampoco va a estar c&oacute;moda&rdquo;, como ya ocurri&oacute; en el anterior intento de investidura, que result&oacute; fallido ante la falta de acuerdo con Vox.
    </p><p class="article-text">
        La dirigente socialista ha criticado adem&aacute;s la falta de informaci&oacute;n sobre el contenido del pacto de gobierno, denunciando una negociaci&oacute;n marcada por &ldquo;la ausencia total de transparencia, el silencio y la opacidad&rdquo;. En este sentido, ha advertido de que, aunque lo conocido hasta ahora le parece &ldquo;muy preocupante&rdquo;, lo m&aacute;s alarmante llegar&aacute; cuando el futuro Ejecutivo comience a gestionar &ldquo;los problemas reales de los ciudadanos y ciudadanas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/piedad-alvarez-asumira-respuesta-socialista-guardiola-investidura-permiso-paternidad-sanchez-cotrina_1_13156521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 10:34:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piedad Álvarez asumirá la respuesta socialista a Guardiola en la investidura por el permiso de paternidad de Sánchez Cotrina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Investidura,María Guardiola,Paternidad,Permisos de paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paternidad-no-termina-18-cultivar-relacion-padres-e-hijos-adultos_1_13097845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f51c03f-131f-4c2c-909a-538f8824950f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay muchas guías para padres de niños pequeños, pero ¿qué ocurre cuando tus hijos llegan a la edad adulta? Una psicoterapeuta comparte sus principios básicos para criar a adultos</p><p class="subtitle">“La precariedad infantiliza”: por qué la generación de quienes rondan la treintena no termina de sentirse adulta</p></div><p class="article-text">
        Cuando una de mis hijas cumpli&oacute; 18 a&ntilde;os, nuestra relaci&oacute;n atraves&oacute; una crisis tan dolorosa que se prolong&oacute; m&aacute;s de lo que pude soportar. Yo era psicoterapeuta, con formaci&oacute;n en desarrollo infantil y adulto y, sin embargo, me sent&iacute; completamente desorientada. Han pasado d&eacute;cadas desde entonces, pero cuando hace poco habl&eacute; con ella sobre esa &eacute;poca, me invadi&oacute; la misma sensaci&oacute;n de angustia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como mi hija, que ahora es madre, lo expres&oacute; cuando le ped&iacute; que describiera aquella &eacute;poca:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba furiosa, desesperada y sola. Me pele&eacute; contigo y con pap&aacute; de una forma en que nadie en la familia se hab&iacute;a peleado contigo antes. Recuerdo gritarte mientras d&aacute;bamos un paseo, mientras t&uacute; me suplicabas desesperadamente que me callara porque la gente pod&iacute;a o&iacute;rnos. Yo quer&iacute;a que nos oyeran. Quer&iacute;a hacer a&ntilde;icos nuestra imagen de familia feliz, y lo consegu&iacute; con creces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Record&eacute; que hab&iacute;a estado observando a otras familias y me preguntaba qu&eacute; hab&iacute;an hecho bien ellos y qu&eacute; hab&iacute;a hecho yo tan mal. No sab&iacute;a c&oacute;mo manejar la relaci&oacute;n ahora que ella era t&eacute;cnicamente una adulta, pero para m&iacute; segu&iacute;a siendo tan joven y vulnerable. Ten&iacute;a miedo por ella, estaba enfadada con ella (una emoci&oacute;n que no quer&iacute;a sentir) y furiosa conmigo misma. Bajo todo eso se escond&iacute;a la verg&uuml;enza: le hab&iacute;a fallado a ella y a nuestra familia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pasar de ser gestora ansiosa a testigo respetuosa es una tarea difícil en la educación de los hijos adultos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las preguntas me abrumaban. &iquest;Por qu&eacute; no lo vi venir? &iquest;Qu&eacute; hice mal? &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a arreglarlo? Busqu&eacute; orientaci&oacute;n y no encontr&eacute; casi nada. Pr&aacute;cticamente no hab&iacute;a informaci&oacute;n que me ayudara a entender este nuevo terreno. Ojal&aacute; hubiera sabido lo que sugieren las recientes <a href="https://www.cam.ac.uk/stories/five-ages-human-brain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones en neurociencia</a> de la Universidad de Cambridge: que la fase adolescente del cerebro se prolonga hasta la avanzada edad de 32 a&ntilde;os. Estos hallazgos, publicados en <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-65974-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communications</em></a>, cuestionan las suposiciones tradicionales de que la maduraci&oacute;n termina a los 18 o 25 a&ntilde;os y ponen de relieve por qu&eacute; este per&iacute;odo prolongado de la &lsquo;no del todo adultez&rsquo; supone tanto una vulnerabilidad como una oportunidad para nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        La crianza de los hijos no termina cuando estos cumplen 18 a&ntilde;os: simplemente cambia de forma. Sin embargo, la educaci&oacute;n de los hijos adultos sigue siendo uno de los aspectos menos comentados y menos comprendidos de la vida familiar.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo y la terapia, mi hija y yo superamos esas peleas y reconstruimos una relaci&oacute;n cercana. Estoy profundamente agradecida por ello. Vi&eacute;ndolo en perspectiva, la ruptura se convirti&oacute; en un avance: una reconfiguraci&oacute;n necesaria de nuestro sistema familiar. Restableci&oacute; los l&iacute;mites, abri&oacute; una comunicaci&oacute;n m&aacute;s honesta y nos ense&ntilde;&oacute; a discutir de forma constructiva. Suena a final feliz, pero el proceso fue ca&oacute;tico y duro. Aqu&iacute; van algunos consejos clave para construir una buena relaci&oacute;n con tus hijos ya adultos.
    </p><p class="article-text">
        En generaciones anteriores, llegar a la edad adulta implicaba cortar lazos a los 18 a&ntilde;os: uno se marchaba de casa, consegu&iacute;a un trabajo, se casaba joven y rara vez miraba atr&aacute;s. Hoy en d&iacute;a, la situaci&oacute;n es diferente. Muchos padres observan a sus hijos adultos y se preguntan qu&eacute; ha salido mal. En comparaci&oacute;n con lo que ellos hicieron a esa edad, el camino m&aacute;s lento de sus hijos hacia la independencia puede interpretarse como un retraso en el desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Jeffrey Arnett acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;adultez emergente&rdquo; para referirse a los a&ntilde;os comprendidos entre los 18 y los 25, una fase de exploraci&oacute;n e incertidumbre en la que los j&oacute;venes se encuentran &ldquo;a medio camino&rdquo; entre la adolescencia y la edad adulta. Es un momento para probar, experimentar y descubrir qui&eacute;nes son. Esto no es una prueba de decadencia moral, sino un cambio en el desarrollo que refleja un mundo radicalmente diferente. La tecnolog&iacute;a, el movimiento feminista y el cambio social han transformado lo que significa crecer.
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas lo reflejan con crudeza: alrededor de <a href="https://www.theguardian.com/society/2025/jul/23/men-women-society-uk-housing-parents-women" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tercio de los j&oacute;venes adultos</a> de entre 18 y 34 a&ntilde;os viven con sus padres en Reino Unido [En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/siete-diez-jovenes-siguen-viviendo-padres_1_11584190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siete de cada diez j&oacute;venes que trabajan</a> siguen viviendo con ellos, y la edad media de emancipaci&oacute;n supera los 30 a&ntilde;os]. Casi <a href="https://www.pewresearch.org/social-trends/2024/01/25/financial-help-and-independence-in-young-adulthood/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 60% de los padres mantienen</a> econ&oacute;micamente a un hijo adulto. Por dif&iacute;cil que pueda resultar, se trata de una adaptaci&oacute;n necesaria a una realidad econ&oacute;mica y social profundamente alterada. Los padres rara vez hablan de lo agotados que se sienten o de c&oacute;mo afrontar la situaci&oacute;n de forma coherente.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en Sarah, una paciente de unos 55 a&ntilde;os, que acudi&oacute; a terapia sinti&eacute;ndose completamente agotada. Tres a&ntilde;os antes, su hijo Tom, de 26 a&ntilde;os, hab&iacute;a vuelto a casa tras terminar la universidad. Lo que comenz&oacute; como un arreglo temporal &ldquo;solo hasta que se estabilizara&rdquo; se hab&iacute;a convertido en algo que ninguno de los dos sab&iacute;a c&oacute;mo definir. Tom trabajaba a tiempo parcial en una cafeter&iacute;a, se pasaba las tardes jugando a videojuegos, no contribu&iacute;a en absoluto a los gastos de la casa y se enfadaba ante cualquier sugerencia de que hiciera algo diferente.
    </p><p class="article-text">
        Sarah se sent&iacute;a atrapada entre el amor y el resentimiento. Le preparaba la comida, le lavaba la ropa y andaba de puntillas para no alterar su estado de &aacute;nimo. Su matrimonio se resinti&oacute;; su marido empez&oacute; a llegar tarde a casa para evitar la tensi&oacute;n. Sarah no entend&iacute;a por qu&eacute; Tom parec&iacute;a tan estancado cuando ella le hab&iacute;a dado todo. &ldquo;Le he fallado&rdquo;, dec&iacute;a entre l&aacute;grimas. &ldquo;No es capaz de afrontar la vida adulta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A algunos padres les cuesta más dejar que sus hijos se independicen, a otros les cuesta más que ya no los necesiten; en ambos casos se necesitan límites claros y afectuosos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero a medida que trabajamos juntas, fue surgiendo una realidad diferente. La propia madre de Sarah hab&iacute;a sido fr&iacute;a y cr&iacute;tica. Sarah se hab&iacute;a prometido a s&iacute; misma ser diferente: m&aacute;s cari&ntilde;osa, m&aacute;s presente. Sin embargo, hab&iacute;a compensado en exceso y hab&iacute;a protegido a Tom de las dificultades. Le resolv&iacute;a los problemas y lo libraba de las consecuencias. Ahora, a sus 26 a&ntilde;os, Tom no ten&iacute;a confianza en sus propias capacidades porque nunca hab&iacute;a tenido que desarrollarlas. Y Sarah, agotada tras a&ntilde;os de hipervigilancia, se sent&iacute;a enfadada con la misma persona a la que hab&iacute;a intentado proteger con tanto empe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El avance se produjo cuando Sarah comenz&oacute; a darse cuenta de que era su ansiedad, y no la necesidad real de Tom, lo que impulsaba su comportamiento. Trabajamos en lo que realmente le aterrorizaba: que si no controlaba la vida de su hijo, ocurrir&iacute;a algo terrible. Debajo de eso se escond&iacute;a un miedo m&aacute;s antiguo: que ella no era lo suficientemente buena, que el amor desaparecer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sarah empez&oacute; poco a poco. Dej&oacute; de lavarle la ropa a Tom. Le dijo, con calma, que ten&iacute;a que contribuir mensualmente a los gastos de la casa. Se resisti&oacute; al impulso de salir al rescate cuando &eacute;l se quejaba o se enfadaba. Fue una tortura. Tom estaba furioso. La acus&oacute; de no preocuparse por &eacute;l, de cambiar las reglas de repente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, poco a poco, se fueron adaptando. &Eacute;l empez&oacute; a hacer m&aacute;s turnos. Comenz&oacute;, con cautela, a hablar de mudarse. El ambiente en casa se relaj&oacute;. El marido de Sarah empez&oacute; a llegar a casa m&aacute;s temprano. Y, en una sesi&oacute;n, Sarah me dijo: &ldquo;La semana pasada, Tom me dio las gracias por la cena. Era la primera vez en tres a&ntilde;os que se hab&iacute;a dado cuenta de que hab&iacute;a cocinado. Me di cuenta de que hab&iacute;a estado tan ocupada dando, que nunca le hab&iacute;a dejado devolverme el favor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones confirman lo que Sarah descubri&oacute;: cuando los hijos adultos vuelven a casa, la calidad de vida y el bienestar de los padres suelen disminuir significativamente, independientemente del motivo por el que el hijo haya regresado. Sin embargo, no lo admitimos abiertamente, porque nos parece una traici&oacute;n. El silencio nos mantiene a todos atrapados.
    </p><p class="article-text">
        Lo que cambi&oacute; para Sarah y Tom no fue que ella lo quisiera menos, sino que lo quer&iacute;a de otra manera. Empez&oacute; a confiar en &eacute;l para que se las arreglara en la vida. Ese cambio, de gestora ansiosa a testigo respetuosa, es una tarea dif&iacute;cil de la paternidad de hijos adultos.
    </p><p class="article-text">
        La misma din&aacute;mica se repite en lo que respecta al dinero, las elecciones profesionales y las relaciones. Los padres ven a sus hijos pasar apuros y se apresuran a arreglar las cosas, aconsejarles o rescatarlos. Lo hacen por amor, pero a menudo les sale el tiro por la culata. Los estudios demuestran que la implicaci&oacute;n excesiva de los padres, lo que los investigadores denominan &ldquo;crianza helic&oacute;ptero&rdquo;, se asocia con problemas de salud mental en los j&oacute;venes adultos, una menor confianza en s&iacute; mismos y dificultades en el desarrollo de la identidad. Justo lo que hacemos para ayudar puede resultar un obst&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Esta cercan&iacute;a prolongada puede ser entra&ntilde;able y necesaria, pero tambi&eacute;n problem&aacute;tica. Los padres pueden sentirse resentidos; los hijos pueden sentirse infantilizados. La clave es la claridad, no el control. Hay que mantener conversaciones expl&iacute;citas sobre el dinero, las tareas dom&eacute;sticas, la privacidad y las expectativas. Los l&iacute;mites son importantes. Son las suposiciones t&aacute;citas &mdash;esos viejos patrones heredados&mdash; las que con mayor frecuencia conducen al conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Los propios j&oacute;venes adultos identifican aspectos que favorecen su regreso a casa: expectativas claras discutidas abiertamente, contribuciones significativas al hogar, ser tratados como adultos en lugar de como adolescentes y un plan de salida con plazos. Ejemplos de esto incluyen que gestionen sus propias relaciones. Tienen privacidad en lo que respecta a su tel&eacute;fono, sus finanzas y su vida social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces es el padre o la madre, y no el hijo, quien no ha madurado. Los hijos adultos con padres inmaduros o narcisistas suelen acabar asumiendo el papel de cuidadores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n no radica en si tu hijo de 28 a&ntilde;os vive en casa. Se trata de si la relaci&oacute;n ha evolucionado para adaptarse a su etapa de desarrollo o si todos repiten los patrones de cuando eran adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio es una tarea dif&iacute;cil. Durante a&ntilde;os, nuestro papel fue proteger y guiar; mantener a nuestros hijos con vida y ayudarles a crecer. Luego, la tarea cambia: dar un paso atr&aacute;s y dejar que tomen sus propias decisiones y cometan sus propios errores. Esa transici&oacute;n puede resultar desconcertante; pues, en cierto modo, siguen siendo ese beb&eacute; diminuto que llevamos dentro. Se necesita un profundo trabajo psicol&oacute;gico para amar al hijo que tenemos, no al que imaginamos o elegir&iacute;amos; para escuchar con atenci&oacute;n, respetar su autonom&iacute;a y ofrecer sabidur&iacute;a solo cuando se nos pida. Como dijo Anna Freud: &ldquo;El trabajo de una madre es estar ah&iacute; para que la dejen ir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ejercer una crianza &ldquo;suficientemente buena&rdquo; con los hijos adultos se requiere un delicado equilibrio: no abandonarlos ni sobreprotegerlos, no limitarse siempre al papel de padre, sino compartir m&aacute;s, y mantener el v&iacute;nculo sin caer en la dependencia. La verdadera tarea consiste en soltar el control sin perder el v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Existe un modelo de crianza llamado &ldquo;C&iacute;rculo de Seguridad&rdquo; dise&ntilde;ado para mejorar las relaciones entre cuidadores e hijos, ayudando a los adultos a comprender y satisfacer las necesidades emocionales de los ni&ntilde;os en la primera infancia. Esto tambi&eacute;n se aplica aqu&iacute;. Quieres ser los brazos en los que tus hijos adultos puedan refugiarse, pero tambi&eacute;n el apoyo que les ayude a dar el paso hacia la independencia. A algunos padres les cuesta m&aacute;s soltar las riendas, a otros les cuesta m&aacute;s sentirse necesarios; ambos casos requieren l&iacute;mites claros y afectuosos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hay del cambio cuando tu hijo encuentra relaciones amorosas? Al ver a sus hijos adultos salir con otras personas y divertirse, los padres pueden sentir envidia de su juventud &mdash;la frescura de sus cuerpos, la vida que a&uacute;n tienen por delante&mdash; incluso mientras sienten orgullo y amor. Reconocer estas emociones, en lugar de enterrar la verg&uuml;enza, nos mantiene aut&eacute;nticos y generosos. Cuanto m&aacute;s aceptamos la realidad de nuestra propia edad y nuestros l&iacute;mites, m&aacute;s libres son nuestros hijos para vivir plenamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más aceptamos la realidad de nuestra propia edad y nuestros límites, más libres son nuestros hijos para vivir plenamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden surgir otras dificultades debido a los cambios en los roles de padres e hijos. El trauma no superado de una generaci&oacute;n puede transmitirse a la siguiente. Cuando el dolor se entierra en lugar de afrontarse, se transmite a trav&eacute;s del comportamiento, la respuesta emocional e incluso de forma epigen&eacute;tica en lo m&aacute;s profundo de nuestro ser. El trauma no superado nos hace m&aacute;s reactivos: los padres pueden volverse impredecibles o poco fiables, lo que provoca que los hijos se sientan ansiosos o hipervigilantes. Estos patrones se repiten a lo largo de d&eacute;cadas hasta que alguien est&aacute; preparado para sentir el dolor y empezar a sanarlo. Cuando el trauma o el abandono han marcado a una familia, el distanciamiento entre generaciones se vuelve m&aacute;s probable, no porque falte el amor, sino porque ha resultado demasiado doloroso expresarlo con seguridad. Es &uacute;til que los padres reconozcan el trauma que arrastran de su pasado y se propongan procesarlo no solo por ellos mismos, sino por todo el sistema familiar.
    </p><p class="article-text">
        A veces es el padre, y no el hijo, quien no ha madurado. Los hijos adultos con padres inmaduros o narcisistas suelen acabar como cuidadores, que intentan, y normalmente fracasan, manejar o apaciguar a las mismas personas que se supone que deben protegerlos. La tarea aqu&iacute; &mdash;en este caso para los hijos m&aacute;s que para los padres&mdash; es diferente, pero igualmente vital: establecer l&iacute;mites sin culpa, ver claramente las limitaciones de los padres y dejar de intentar ganarse un amor que era condicional o inconsistente. El amor a&uacute;n puede ser posible, pero solo desde una distancia emocional segura. Los l&iacute;mites se convierten en la forma que debe adoptar el amor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si sois capaces de hablar con sinceridad, discrepar con respeto y reíros juntos, habéis logrado algo extraordinario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tu influencia perdura, pero no a trav&eacute;s de tus opiniones. Reside en c&oacute;mo encarnas el amor, el respeto, la integridad y la bondad. Has contribuido a trazar el mapa relacional que llevan dentro tus hijos: conf&iacute;a en eso y conf&iacute;a en ellos.
    </p><p class="article-text">
        Las mayores tensiones surgen en los momentos de transici&oacute;n: cuando un hijo se va de casa o regresa, cuando una nueva pareja se une a la familia, cuando fallece un abuelo o cuando alguien pierde el trabajo. Estos momentos ponen de manifiesto las fisuras de una familia, pero tambi&eacute;n crean oportunidades para crecer y recomponerse.
    </p><p class="article-text">
        Incluso las familias m&aacute;s unidas atraviesan tormentas. Los conflictos con los hijos adultos pueden herir profundamente porque tocan la identidad, no solo como padre, sino como alguien que lo dio todo. La tentaci&oacute;n es intentar arreglarlo o retirarse. Es mejor hacer una pausa, reconocer tu parte de responsabilidad, pedir perd&oacute;n cuando sea necesario y escuchar con empat&iacute;a. La reconciliaci&oacute;n tras un conflicto no solo cura, sino que fortalece la seguridad emocional y la resiliencia en ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su complejidad, esta etapa puede reportar grandes satisfacciones. Las conversaciones se vuelven m&aacute;s enriquecedoras; el sentido del humor se hace m&aacute;s profundo. Puedes disfrutar de tus hijos ya adultos como personas por derecho propio: con sus peculiaridades, sus pasiones y su sabidur&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como me dijo recientemente una madre: &ldquo;Es como ver a tu coraz&oacute;n caminar fuera de tu cuerpo, pero ahora camina con confianza&rdquo;. Eso captura la belleza agridulce de todo esto. Si puedes hablar con sinceridad, discrepar con respeto y re&iacute;ros juntos, has logrado algo extraordinario. Has convertido un v&iacute;nculo de dependencia en una relaci&oacute;n de respeto mutuo, una que evoluciona a medida que ambos lo hac&eacute;is.
    </p><p class="article-text">
        La crianza de los hijos no termina: madura. Y, como todo amor maduro, requiere valor: para aprender continuamente, para perdonar una y otra vez y para estar siempre presente, no como el padre que lo sabe todo, sino como un ser humano m&aacute;s que tambi&eacute;n sigue creciendo.
    </p><p class="article-text">
        A mi hija le ayud&oacute; much&iacute;simo sentirse escuchada. &ldquo;Con el tiempo, mi rabia fue disminuyendo a medida que me sent&iacute;a lo suficientemente escuchada&rdquo;, dice ahora. &ldquo;Parte de la tarea de desarrollo que supone la separaci&oacute;n consist&iacute;a en demostrar que lo que siempre hab&iacute;a temido era err&oacute;neo: que si mostraba mi yo aut&eacute;ntico, ca&oacute;tico y en conflicto, no ser&iacute;a digna de ser amada. Que el amor era condicional. Al final, de una forma muy desordenada, aprend&iacute; que me quer&iacute;an tal y como soy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las familias no son est&aacute;ticas: son sistemas vivos que se adaptan constantemente. Lo mejor que podemos hacer, como padres, como hijos, como seres humanos, es mantenernos abiertos: escuchar, crecer y amar, incluso cuando es dif&iacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Samuel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paternidad-no-termina-18-cultivar-relacion-padres-e-hijos-adultos_1_13097845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paternidad no termina a los 18: ¿cómo cultivar la relación entre padres e hijos adultos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Maternidad,familias,Psicología,Bienestar,Relaciones,Padres,Madres,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c23ef167-e099-4d33-bb09-ee13fd9b3e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Esta cuestión, que décadas atrás ni siquiera fue una decisión a tomar, ahora marca la conversación y el destino de muchas parejas: “Tener hijos no se debe vivir como una obligación o una imposición (ya sea propia o externa)”</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Tener hijos o no era una cuesti&oacute;n que la mayor&iacute;a de las parejas de hace un par de generaciones ni se planteaba como una opci&oacute;n a escoger. Se procreaba porque tocaba, lo mismo que tener un trabajo o pagar una hipoteca. Ahora quiz&aacute; no se puede acceder a una vivienda en propiedad pero, por lo menos, s&iacute; se tiene la posibilidad de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/mujeres-que-no-quieren-ser-madres_129_12368647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elegir ser madre</a> o padre (aunque, en el caso de las mujeres, a&uacute;n no vayan a estar libres totalmente de juicios externos). Una decisi&oacute;n que no es f&aacute;cil, sobre todo si cuando llega el momento de plante&aacute;rselo en serio no hay acuerdo entre los dos miembros de la dupla: si cada uno tiene una posici&oacute;n firme al respecto es complicado y quiz&aacute; poco recomendable que d&eacute; su brazo a torcer.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Paloma, de 43 a&ntilde;os, su marido &lsquo;pas&oacute; por el aro&rsquo; porque llegaron a una situaci&oacute;n l&iacute;mite: si no intentaban tener un hijo, romp&iacute;an. &ldquo;A los 35 a&ntilde;os m&aacute;s o menos sent&iacute; la necesidad de ser madre. Como si fuese el reloj biol&oacute;gico, ve&iacute;a a otras parejas tener hijos y pensaba por qu&eacute; yo no&rdquo;, declara a elDiario.es. Durante muchos a&ntilde;os, su compa&ntilde;ero se negaba porque no quer&iacute;a traer a ni&ntilde;os a este mundo y su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no era la mejor porque &ldquo;un cr&iacute;o genera muchos gastos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no pod&iacute;a obligarlo, evidentemente, pero recuerdo tener esa conversaci&oacute;n: &lsquo;Yo s&iacute; quiero ser madre y formar una familia. Si quieres seguir conmigo este camino, sigues y si no, tan amigos y aqu&iacute; paz y despu&eacute;s gloria&rdquo;, recuerda Paloma. Y &eacute;l se decidi&oacute; por la paternidad antes del divorcio: &ldquo;Al final, t&uacute; te das cuenta de que quieres una persona con valores afines y si no, lo que hac&eacute;is es amargaros la existencia uno a otro&rdquo;. Ahora est&aacute;n s&uacute;per felices con su hija y se arrepienten de no haberla tenido antes porque procrear, opina, &ldquo;te hace madurar de otra manera, un clic en la cabeza, te pone en tu lugar de adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su caso es solo un ejemplo de un v&iacute;nculo que se salv&oacute; ante el dilema. Pero Naty, de 37 a&ntilde;os, est&aacute; convencida de que el suyo no lo soportar&aacute;: ella quiere ser madre y &eacute;l no, sin ninguna duda por ambas partes. Llevan juntos cuatro a&ntilde;os y aunque tienen &ldquo;una buena relaci&oacute;n, que es sana&rdquo; este tema les ha causado problemas. Ella no ve futuro con su actual compa&ntilde;ero a largo plazo: &ldquo;A mis 38 y medio, buscar&eacute; un tratamiento para hacerlo de forma aut&oacute;noma, o sea, que se acabar&aacute;&rdquo;, manifiesta y deja claro: &ldquo;Mi decisi&oacute;n de tener hijos no cambiar&aacute;; la de estar en pareja, s&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi decisión de tener hijos no cambiará, la de estar en pareja, sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Naty</span>
                                        <span>—</span> 37 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Jorge, de 43 a&ntilde;os, le pas&oacute; algo parecido pero al rev&eacute;s. Cuando conoci&oacute; a su anterior pareja, el tema de la procreaci&oacute;n no estaba muy claro por ninguna de las dos partes. &ldquo;En ese momento, yo tampoco ten&iacute;a una idea fija sobre la cuesti&oacute;n&rdquo;, comenta, pero con el paso del tiempo ella decidi&oacute; que s&iacute; quer&iacute;a tener descendencia. &ldquo;Sab&iacute;a que llegar&iacute;a un momento en que ambos tendr&iacute;amos que definir qu&eacute; quer&iacute;amos al respecto. Cuando lleg&oacute;, cada uno quer&iacute;a cosas diferentes&rdquo;. La relaci&oacute;n lleg&oacute; a su fin y, a d&iacute;a de hoy, no se plantea la paternidad ni siquiera en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.demographic-research.org/articles/volume/44/33?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> publicado en la revista cient&iacute;fica Demographic Research en 2021, firmado por los especialistas en demograf&iacute;a Maria Rita Testa y Danilo Bolano, cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el s&iacute;. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no.<strong> </strong>Estas conclusiones se basan en los datos de la encuesta sobre<em> Din&aacute;mica de Hogares, Ingresos y Trabajo en Australia </em>(HILDA), que tambi&eacute;n afirma que &ldquo;las mujeres tienen la &uacute;ltima palabra en la decisi&oacute;n de tener el primer hijo, independientemente de la equidad de g&eacute;nero en la pareja, mientras que se aplica un modelo sim&eacute;trico de doble veto si la resoluci&oacute;n se refiere a un segundo hijo o m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consultar a profesionales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En terapia nos encontramos a menudo con este conflicto&rdquo;, declara <a href="https://www.sofiaperezpsicologa.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sof&iacute;a P&eacute;rez</a>, psic&oacute;loga especialista en ansiedad, autoestima y relaciones de pareja. Seg&uacute;n su perspectiva, &ldquo;se trata de una diferencia en el proyecto de vida y en la visi&oacute;n de futuro conjunta&rdquo;, que crea un gran malestar porque no hay una soluci&oacute;n intermedia. Y arroja un dato significativo: en su consulta no ha encontrado un patr&oacute;n respecto al g&eacute;nero, sino que m&aacute;s bien se trata de una cuesti&oacute;n de momento vital, valores personales y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Blai, de 52 a&ntilde;os, intent&oacute; llegar a ese equilibrio que P&eacute;rez se&ntilde;ala como imposible<em> (spoiler</em>: no sali&oacute; bien). A los tres o cuatro meses de empezar una relaci&oacute;n, &eacute;l a&uacute;n no sab&iacute;a que su novia quer&iacute;a ser madre e hizo una broma sobre las parejas que buscan quedarse embarazadas. &ldquo;Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade que ella ya estaba en un programa de congelaci&oacute;n de &oacute;vulos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blai</span>
                                        <span>—</span> 52 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intentaron &lsquo;negociar&rsquo; para intentar salvar la situaci&oacute;n y finalmente llegaron a un acuerdo: &ldquo;Ella ven&iacute;a a vivir a mi casa, en un peque&ntilde;o pueblecito (yo no quer&iacute;a vivir en la ciudad, donde viv&iacute;a ella) y yo acced&iacute; a tener hijos. El tiempo de negociaci&oacute;n dur&oacute; algo menos de un a&ntilde;o&rdquo;. Intentaron concebir durante un mes y medio aproximadamente, pero despu&eacute;s surgieron otros conflictos paralelos y finalmente, se separaron. Al poco tiempo, ella fue madre y &eacute;l sigue sin querer tener hijos &ldquo;bajo ning&uacute;n concepto&rdquo;, manifiesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.judithgallego.com/es/psicologia-barcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Gallego</a>, psic&oacute;loga de adultos y pareja, tambi&eacute;n considera que, al tratarse de un tema que implica un todo o nada, el intermedio &ldquo;se hace casi imposible porque es una decisi&oacute;n que toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definici&oacute;n del propio proyecto de vida. Qui&eacute;n quiero ser, para qu&eacute; estoy aqu&iacute; o cu&aacute;l es mi prop&oacute;sito personal y vital&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La especialista comenta que las parejas suelen plantearlo como un problema que deben resolver pero, seg&uacute;n su visi&oacute;n, &ldquo;el enfoque de intervenci&oacute;n va m&aacute;s orientado a ayudar a pensar sobre qu&eacute; les hace tener esta disyuntiva&rdquo;. Y, en muchas ocasiones, la posici&oacute;n del partidario de la maternidad o la paternidad no se cuestiona, mientras que la contraria s&iacute;. &ldquo;El peso de la argumentaci&oacute;n y defensa de su posici&oacute;n suele recaer en quien no quiere tener hijos. En este punto, es importante lograr hacer entender que ambas posiciones son totalmente leg&iacute;timas&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sof&iacute;a P&eacute;rez este es &ldquo;uno de los conflictos con menor tasa de resoluci&oacute;n&rdquo;. A diferencia de otros, aqu&iacute; la flexibilidad no siempre ayuda ya que &ldquo;puede ser perjudicial para ambos y para la relaci&oacute;n ya que no estamos ante un deseo negociable sino ante una decisi&oacute;n muy personal que se debe respetar. No hacerlo traer&iacute;a consecuencias negativas para ambos miembros&rdquo;. Y remarca: &ldquo;Tener hijos no se debe vivir como una obligaci&oacute;n o una imposici&oacute;n (ya sea propia o externa)&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una decisión intermedia se hace casi imposible porque toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definición del propio proyecto de vida. Quién quiero ser, para qué estoy aquí o cuál es mi propósito personal y vital</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judith Gallego</span>
                                        <span>—</span> psicóloga de adultos y pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras que P&eacute;rez no ve patr&oacute;n de g&eacute;nero en su consulta, Gallego explica que entre sus pacientes cada vez se encuentra con m&aacute;s mujeres que no quieren ser madres y hombres que s&iacute;. Pero, sobre todo: &ldquo;Cada vez se busca m&aacute;s seguridad, saber qu&eacute; implicar&aacute;, c&oacute;mo se gestionar&aacute; la crianza, c&oacute;mo se repartir&aacute;n las cargas, como quedar&aacute;n las carreras profesionales o el tiempo libre individual. Se es m&aacute;s consciente de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservar la propia identidad</a> adem&aacute;s de la de padre o madre&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a P&eacute;rez concreta que solo hay dos opciones. La primera, que uno de los dos implicados decida ceder para continuar juntos. En este caso, deben darse una serie de condiciones para que la opci&oacute;n sea sana y no tenga consecuencias negativas en el futuro: &ldquo;Es una decisi&oacute;n que debe tomarse desde la libertad, no desde el miedo o desde la dependencia emocional. La persona debe sentir que, aunque pierde algo importante puede construir una vida igualmente plena y coherente y est&aacute; dispuesta a hacer un duelo al respecto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda es, evidentemente, la ruptura. &ldquo;En la mayor&iacute;a de casos es la opci&oacute;n m&aacute;s sana y honesta. Implica aceptar la incompatibilidad en uno de los pilares de la relaci&oacute;n&rdquo;, dirime P&eacute;rez. En su consulta intentan, a trav&eacute;s de la terapia, que la ruptura sea respetuosa y se facilite el procesamiento del duelo.
    </p><p class="article-text">
        Gallego comenta que enfoca a sus pacientes a &ldquo;tomar consciencia para que las decisiones que se tomen est&eacute;n alineadas con los propios valores, necesidades y proyectos vitales&rdquo;. Y subraya que es importante no olvidar a los &mdash;seg&uacute;n su visi&oacute;n&mdash;, principales afectados, que ser&aacute;n los descendientes. &ldquo;Los padres y madres deben ser responsables porque embarcarse en una paternidad o maternidad no deseada, inevitablemente les impactar&aacute;&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dificultades para plantearte ser padre si eres gay: "Lo tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/dificultades-plantearte-padre-si-gay-aparcado-siento-imposibilidad-grande_1_13036556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/395e41b2-ff77-4e31-b138-cc825d75788a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dificultades para plantearte ser padre si eres gay: &quot;Lo tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para los hombres gays, decidir ser padres implica dificultades como los requisitos de un proceso de adopción, enfrentar los roles de género o el miedo a que la ola reaccionaria recorte derechos
</p><p class="subtitle">El auge de la fórmula Fafo: ¿ha llegado el fin de la “crianza respetuosa”?</p></div><p class="article-text">
        Hern&aacute;n, V&iacute;ctor, Mikel y Albert tienen entre 28 y 39 a&ntilde;os. Esa franja de edad en la que en tu entorno van naciendo cada vez m&aacute;s beb&eacute;s y suele surgir la pregunta: y t&uacute;, &iquest;quieres tener hijos? A las mujeres, las expectativas de una sociedad patriarcal les generan presi&oacute;n por decidir ser madres cuanto antes. Para los hombres gays, como estos cuatro, plantearse ser padres implica otros muchos obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tema que tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande&rdquo;, expresa Hern&aacute;n. Desde que era peque&ntilde;o, ve&iacute;a la paternidad como algo posible y que le gustar&iacute;a experimentar, pero a medida que se ha acercado a la edad para hacerla real, ha ido siendo m&aacute;s consciente de su dificultad: &ldquo;No tenemos un &uacute;tero en el brazo donde podamos gestar. Tenemos una limitaci&oacute;n biol&oacute;gica y necesitamos acudir a otros procedimientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro hombres gays que participan en este reportaje descartan la gestaci&oacute;n subrogada por motivos &eacute;ticos. Para Hern&aacute;n, la alternativa que queda es la adopci&oacute;n, pero tambi&eacute;n la ve dif&iacute;cil: &ldquo;Es un proceso en el que te fiscalizan, pasa mucho tiempo y necesitas una serie de requisitos que actualmente yo no tengo. As&iacute; que me encuentro con que voy a cumplir ya 34 a&ntilde;os y ni siquiera lo he iniciado&rdquo;. La precariedad econ&oacute;mica, tan habitual en su generaci&oacute;n, le impide ver un horizonte en el que s&iacute; pueda cumplir las condiciones que se exigen en una adopci&oacute;n: &ldquo;&iquest;Con qu&eacute; edad voy a poder iniciar este proceso de una forma que sea real y pueda valorarse y llegar a buen puerto? No lo s&eacute;. Entonces mis expectativas van bajando&rdquo;. &ldquo;Con un poco de amargura, lo vas aceptando. O no lo aceptas y lo aparcas&rdquo;, se resigna.
    </p><p class="article-text">
        La precariedad en la treintena no es exclusiva de los hombres gays. La diferencia est&aacute; en que las personas heteros pueden tener beb&eacute;s de una manera m&aacute;s improvisada y la administraci&oacute;n no examina su capacidad econ&oacute;mica. El psic&oacute;logo Pablo Mola, investigador en la Universidad Rey Juan Carlos que <a href="https://familiasgaybisex.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudia las familias LGTBIQ+</a>, explica que, a menudo, en la poblaci&oacute;n homosexual masculina &ldquo;el deseo de ser padre est&aacute;, pero tiene mucha reflexi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Lo que dicen muchos de los que entrevisto es que ellos no tienen una relaci&oacute;n sexual y se quedan embarazados, sino que a la hora de acceder a la paternidad se plantean muchas cosas: yo quiero ser padre, pero &iquest;c&oacute;mo puedo ser padre?&rdquo;, apunta. Precisa que en eso tambi&eacute;n se diferencian de las mujeres lesbianas: &ldquo;Ellas pueden gestar, as&iacute; que pueden ir a cl&iacute;nicas reproductivas y el proceso no es tan largo&rdquo;, frente a la limitaci&oacute;n a unos procedimientos de adopci&oacute;n que pueden durar muchos a&ntilde;os y son arduos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La adopción es un proceso en el que te fiscalizan, pasa mucho tiempo y necesitas una serie de requisitos que actualmente yo no tengo. Así que me encuentro con que voy a cumplir ya 34 años y ni siquiera lo he iniciado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hernán</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando te quedas embarazada, nadie te pide requisitos, ni que tengas un dinero ni un trabajo. Nadie va a tu casa a ver c&oacute;mo es&rdquo;, reflexiona este investigador, que tambi&eacute;n aclara el sentido de esas comprobaciones que s&iacute; se hacen en un proceso adoptivo: &ldquo;La adopci&oacute;n es una forma de proteger a una infancia que ha sido abandonada, entonces el Estado tiene que garantizar que esa infancia va a estar segura&rdquo;. Esto dificulta la paternidad para muchos hombres gays.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de V&iacute;ctor, ve tan complicado el acceso a una adopci&oacute;n que directamente no se plantea la paternidad como un escenario realista. Esa perspectiva cambi&oacute; precisamente al tomar conciencia de su orientaci&oacute;n sexual: &ldquo;Antes de reconocerme como hombre homosexual, s&iacute; ten&iacute;a la idea de tener hijos, por lo que se espera de ti en la sociedad y lo que esperan tus padres. Es algo que crees que va a llegar con el tiempo y ya est&aacute;. Luego esa visi&oacute;n cambi&oacute; porque al ser gay es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;. Sostiene que esa renuncia tambi&eacute;n implica una gesti&oacute;n emocional: &ldquo;Hay que hacer una especie de duelo, porque hay que romper las expectativas que tienen tus padres sobre ti, que a veces no las comunican pero est&aacute;n ah&iacute;&rdquo;. Pero defiende la importancia de asumir esa ruptura y decir: &ldquo;Esto no es lo que quiero, o si no lo tengo no pasa nada, y mi vida est&aacute; genial tambi&eacute;n, aunque no sea padre y no cumpla con los c&aacute;nones de la heteronormatividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mola explica que, tradicionalmente, &ldquo;las etiquetas &lsquo;gay&rsquo; y &lsquo;padre&rsquo; se entend&iacute;an como algo excluyente&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;as que elegir si prefer&iacute;as ser padre o ser gay. Muchos prefirieron tener un matrimonio y ser padres a salir del armario&rdquo;, se&ntilde;ala este investigador. A&ntilde;ade que &ldquo;esto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha cambiado y la paternidad gay est&aacute; empezando a ser pensable&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las etiquetas ‘gay’ y ‘padre’ se entendían como algo excluyente. Tenías que elegir si preferías ser padre o ser gay. Muchos prefirieron tener un matrimonio y ser padres a salir del armario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Mola</span>
                                        <span>—</span> investigador sobre familias LGTBIQ+ en la URJC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El cuestionamiento de la capacidad de los hombres para criar</h2><p class="article-text">
        Aunque sea posible, esa paternidad se enfrenta a obst&aacute;culos como los roles de g&eacute;nero, lo que la sociedad atribuye a los hombres y a las mujeres. Mola expone que &ldquo;no se espera que un hombre sea capaz de la crianza&rdquo; sin una mujer y que los padres gays a menudo &ldquo;se enfrentan a preguntas por la calle como: &iquest;y qui&eacute;n le va a criar?, &iquest;y qui&eacute;n le peina?, &iquest;y qui&eacute;n le elige la ropa?&rdquo;. &ldquo;Se da por hecho que una mujer tiene la capacidad de ejercer la crianza, pero con los hombres se duda&rdquo;, apunta. Por dificultades como estas, el deseo de ser padres &ldquo;suele ser mucho menos realista que en mujeres lesbianas o en parejas heterosexuales&rdquo;, compara el investigador, que agrega que &ldquo;ese pensamiento, antes de que sea real, muchas veces puede llegar a abandonarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mikel siempre ha tenido cierto deseo de tener hijos o hijas, pero constata que &ldquo;hay algunas cosas que te echan para atr&aacute;s&rdquo;. Por un lado, la falta del tiempo y la estabilidad que se necesitan para asumir una crianza. Por otro, no tener una pareja estable con la que compartir un proyecto de vida. En un momento dado, lleg&oacute; a barajar tener un beb&eacute; junto a una amiga: &ldquo;Con una colega bollera, nos planteamos qu&eacute; ser&iacute;a necesario y nos pusimos a pensarlo m&aacute;s en serio. Luego, la vida a cada uno nos ha llevado por unos derroteros, ella se quiso enfrentar a ese proyecto de maternidad sola y yo encantado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha planteado intentarlo sin nadie m&aacute;s, pero teme verse &ldquo;en una situaci&oacute;n de soledad&rdquo;: &ldquo;Quiz&aacute; ligado a formar parte de una identidad marica, veo m&aacute;s necesario tener un soporte de apoyo afectivo cercano&rdquo;. Adem&aacute;s, le preocupa c&oacute;mo ser padre soltero le influir&iacute;a &ldquo;cuando quiera volver a tener una relaci&oacute;n con alguien&rdquo;. &ldquo;Si en general a los hombres nos cuesta a veces aquello que leemos como compromiso, comprometerte con una persona que tiene una crianza a su cargo puede resultar menos atractivo&rdquo;, reflexiona.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si ya he tenido que enfrentarme a situaciones de violencia a lo largo de mi vida por ser marica, ser padre de un peque, sea o no marica, no va a cambiar que tenga un padre marica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mikel</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro temor que le surge a Mikel al plantearse la paternidad es la LGTBIfobia que podr&iacute;a sufrir su hijo o su hija. &ldquo;Si ya he tenido que enfrentarme a situaciones de violencia a lo largo de mi vida por ser marica, ser padre de un peque, sea o no marica, no va a cambiar que tenga un padre marica&rdquo;, valora, as&iacute; que se pregunta &ldquo;qu&eacute; le ocurrir&iacute;a a ese peque en su vida cotidiana, en la escuela, con sus grupos de amigos&hellip;&rdquo;. Todas estas dificultades le llevan a &ldquo;desistir un poco del deseo de ser pap&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;n comparte la preocupaci&oacute;n por la violencia:<strong> </strong>&ldquo;He pensado muchas veces en qu&eacute; tipo de comentarios recibir&iacute;a ese posible hijo o hija simplemente por tener dos padres. &iquest;El <em>bullying</em> que yo he tenido va a salpicar de alguna forma a ese ni&ntilde;o o a esa ni&ntilde;a?&rdquo;. Agrega que eso &ldquo;no es responsabilidad nuestra, sino de los energ&uacute;menos sociales que hay por ah&iacute; sueltos, pero a nadie le gusta vivir violencia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“He pensado muchas veces en qué tipo de comentarios recibiría ese posible hijo o hija simplemente por tener dos padres. ¿El &#039;bullying&#039; que yo he tenido va a salpicar de alguna forma a ese niño o a esa niña?”."
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            <span class="title">
                “He pensado muchas veces en qué tipo de comentarios recibiría ese posible hijo o hija simplemente por tener dos padres. ¿El &#039;bullying&#039; que yo he tenido va a salpicar de alguna forma a ese niño o a esa niña?”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Miedo a perder derechos</h2><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con esa LGTBIfobia, el investigador Pablo Mola pone sobre la mesa otro problema: el poder que la extrema derecha est&aacute; alcanzando en tantos pa&iacute;ses. &ldquo;Muchas familias comentan que est&aacute;n bien, que son aceptadas y no hay discriminaci&oacute;n, pero que la ola reaccionaria les produce mucho miedo porque est&aacute; planteando retirar esos derechos&rdquo;, alerta. Cree que ese temor puede estar afectando tambi&eacute;n a quienes est&aacute;n a&uacute;n barajando ser padres: &ldquo;Yo a lo mejor quiero acceder ahora a un proceso de adopci&oacute;n, pero es un proceso largo y no s&eacute; si dentro de tres a&ntilde;os va a estar gobernando la ultraderecha y me va a quitar el derecho a ser padre o de repente en las listas de adopci&oacute;n me van a mandar m&aacute;s abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;n confirma que esta preocupaci&oacute;n le influye. &ldquo;Al ver lo que est&aacute; pasando, tengo el cerebelo ah&iacute; atr&aacute;s pensando: &lsquo;Cuidado, &iquest;qu&eacute; va a ser de nosotros?&rsquo;. Si el mundo va as&iacute;, despu&eacute;s de los inmigrantes o al mismo tiempo que ellos vamos los LGTBI&rdquo;, teme. A&ntilde;ade que hasta hace unos a&ntilde;os &ldquo;parec&iacute;a que todo iba a ir bien&rdquo; y pensaba: &ldquo;Es un buen momento para ser padre, no creo que tenga tantos problemas como yo tuve en el colegio&rdquo;. Sin embargo, ahora se pregunta &ldquo;qu&eacute; le van a decir a ese ni&ntilde;o y c&oacute;mo lo van a tratar&rdquo;. Esto le lleva a lamentar que la situaci&oacute;n pol&iacute;tica provoque &ldquo;poner un freno a tu desarrollo como persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albert coincide en que &ldquo;cuesta un poco ser optimista con el mundo que tenemos en este momento&rdquo;. Defiende que &ldquo;no hay que dar por garantizados los derechos ni las libertades&rdquo;, y echa la vista a Italia, donde el Gobierno ultra de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/meloni-intensifica-ofensiva-hijos-parejas-homosexuales_1_10320259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giorgia Meloni prohibi&oacute; en 2023 que las parejas de mujeres lesbianas registraran a sus hijos</a>: &ldquo;Es un claro ejemplo de que se puede retroceder y est&aacute; aqu&iacute; al lado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas familias comentan que están bien, que son aceptadas y no hay discriminación, pero que la ola reaccionaria les produce mucho miedo porque está planteando retirar esos derechos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Mola</span>
                                        <span>—</span> investigador sobre familias LGTBIQ+ en la URJC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la paternidad es un escenario que no ve cercano pero tampoco descarta: &ldquo;Es una cosa en la que he pensado muchas veces. Tengo claro que en este momento de mi vida no me toca, pero no lo descartar&iacute;a en el futuro. No es una aspiraci&oacute;n vital, podr&iacute;a pasar sin hacerlo, pero s&iacute; creo que me gustar&iacute;a en alg&uacute;n momento&rdquo;. En su opini&oacute;n, para los hombres gays es m&aacute;s dif&iacute;cil ser padres por la complejidad de los tr&aacute;mites de adopci&oacute;n, pero a&ntilde;ade otro factor: &ldquo;El entorno en el que nos movemos es una realidad un poco distinta a la que viven las parejas heterosexuales, que siempre han tenido m&aacute;s clara la evoluci&oacute;n que iba a tener su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albert considera que encontrar una pareja que &ldquo;est&eacute; en tu mismo punto, comparta ese deseo y est&eacute; dispuesto es m&aacute;s complicado en el mundo gay&rdquo;. &ldquo;Creo que empezamos nuestra vida afectivo-sexual m&aacute;s tarde, entonces entre los veinte y los treinta y muchos estamos viviendo cosas que no nos permiten plantearnos tener hijos&rdquo;, reflexiona. Todas estas dificultades le generan ciertas preguntas: &ldquo;Me hacen replantearme las expectativas de futuro y si tenemos o no las mismas oportunidades de desarrollarnos en la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para V&iacute;ctor, la situaci&oacute;n en el mundo tambi&eacute;n genera temores: &ldquo;Si la derecha toma el poder, podemos perder derechos y facilidades para adoptar y vernos obligados a irnos a otro pa&iacute;s para seguir con nuestra familia&rdquo;. Pero al mismo tiempo, encuentra motivos para la esperanza: &ldquo;Hace poco una amiga me hablaba de un colegio superinclusivo en el que hay un mont&oacute;n de familias no normativas que hab&iacute;an creado pi&ntilde;a y con las que estaba super a gusto. Pueden surgir esos espacios seguros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mikel coincide en la preocupaci&oacute;n por c&oacute;mo un gobierno reaccionario podr&iacute;a cuestionar su posible paternidad, pero a la vez es algo que le estimula: &ldquo;Me da un poco de miedo, pero hay otra parte en la que me dan m&aacute;s ganas, porque es como &lsquo;que les jodan&rsquo;. Me sale un poco la rabia y me da m&aacute;s impulso&rdquo;. Por eso admira a las personas LGTBI que s&iacute; est&aacute;n teniendo hijos e hijas: &ldquo;Qu&eacute; guay que haya familias disidentes construyendo una crianza desde otros lugares que no sean los que nos han ense&ntilde;ado siempre y que eso sea posible. Me parece superpotente y me da mucho orgullo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Sevilla Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/dificultades-plantearte-padre-si-gay-aparcado-siento-imposibilidad-grande_1_13036556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 22:19:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dificultades para plantearte ser padre si eres gay: "Lo tengo aparcado porque siento una imposibilidad muy grande"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Padres,familias,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-penaliza-nuevo-autonomos-baja-paternidad-maternidad-regularizacion-cuotas_1_12979242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28c9c1f0-7ace-4d77-aa41-090e0f9ee5a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque dijo que buscaría una solución, el Ministerio no ha cambiado el procedimiento, ahora en marcha respecto a 2024 y que sanciona económicamente a los trabajadores que se acogieron a estos derechos</p><p class="subtitle">En mayo - 
La regularización de cuotas de la Seguridad Social penaliza a autónomos de baja, por paternidad y maternidad
</p></div><p class="article-text">
        La Seguridad Social est&aacute; realizando la segunda regularizaci&oacute;n anual de las cuotas de los aut&oacute;nomos, para revisar lo que cotizaron seg&uacute;n sus ganancias fiscales de 2024, y de nuevo <a href="https://www.eldiario.es/economia/regularizacion-cuotas-seguridad-social-penaliza-autonomos-baja-paternidad-maternidad_1_12297878.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; penalizando econ&oacute;micamente a los trabajadores que se acogieron a permisos de paternidad, maternidad y bajas m&eacute;dicas</a>, como desvel&oacute; el a&ntilde;o pasado elDiario.es. Pese a que el Ministerio de Elma Saiz afirm&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iba a buscar soluciones a este problema</a>, a&uacute;n no ha modificado el procedimiento, bloqueado junto al resto de medidas pendientes de la mesa de negociaci&oacute;n de aut&oacute;nomos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ministerio realiz&oacute; una propuesta para este tema dentro de todo el paquete de medidas de mejora de la protecci&oacute;n y del proceso de regularizaci&oacute;n, cuya negociaci&oacute;n sigue abierta&rdquo;, responden fuentes del departamento de Saiz.
    </p><p class="article-text">
        Una negociaci&oacute;n que ha estado parada durante meses por <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-mantiene-cajon-cuotas-autonomos-plena-cuenta-2026_1_12838229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&eacute;mica a ra&iacute;z del aumento de las cuotas de los aut&oacute;nomos a partir de 2026</a>, con <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-patronal-reformas-gobierno-cuotas-autonomos-permiso-fallecimiento_1_12709348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una patronal que se sali&oacute; del consenso</a> alcanzado en 2022, y tras lo que el Ministerio de la Seguridad Social suspendi&oacute; las reuniones y las discusiones en esa mesa de di&aacute;logo social, que tambi&eacute;n pretende mejorar la protecci&oacute;n social del colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Los aut&oacute;nomos afectados por la penalizaci&oacute;n en los permisos por nacimiento de la regularizaci&oacute;n de cuotas de 2024 no dan cr&eacute;dito a que, pese a conocer los efectos de la primera revisi&oacute;n, la Seguridad Social no haya modificado el c&aacute;lculo para la segunda. &ldquo;Cuando algo se implementa por primera vez, puede haber fallos. Pero con un a&ntilde;o vista, parece que no interesa cambiarlo&rdquo;, denuncia Juan (nombre ficticio). 
    </p><h2 class="article-text">Una penalizaci&oacute;n econ&oacute;mica por ejercer un derecho</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-inicia-primera-regularizacion-cuotas-autonomos-ingresos_1_11898572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regularizaci&oacute;n de cuotas es una revisi&oacute;n anual</a> que realiza la Seguridad Social, a posteriori, para cotejar que las cotizaciones pagadas por los trabajadores aut&oacute;nomos se adecuaron realmente a sus ganancias que declararon a la Agencia Tributaria. Si cotizaron de m&aacute;s, pueden optar a la devoluci&oacute;n de este dinero. Si cotizaron de menos, la Seguridad Social les exige el pago de la cantidad adeudada. El a&ntilde;o pasado se ejecut&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/primera-regularizacion-cuotas-autonomos-24-trabajadores-pago-27_1_12045414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera, correspondiente a 2023</a>, y ahora est&aacute; en marcha la segunda, del ejercicio 2024. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado varios trabajadores advirtieron de los efectos negativos de la regularizaci&oacute;n en situaciones en las que los aut&oacute;nomos hab&iacute;an recibido alguna prestaci&oacute;n, como bajas m&eacute;dicas prolongadas y los permisos por nacimiento de hijos &ndash;antes conocido como maternidad y paternidad&ndash;. Este a&ntilde;o, ha vuelto a suceder. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro, aut&oacute;nomo y padre a finales de 2024, trabaj&oacute; pr&aacute;cticamente todo el a&ntilde;o. &ldquo;357 d&iacute;as&rdquo;, dice el aut&oacute;nomo, que fue padre de mellizos a finales de diciembre. Hasta entonces, trabaj&oacute; y cotiz&oacute; con normalidad. Por ello, se sorprendi&oacute; notablemente cuando la Seguridad Social le reclam&oacute; hace unos d&iacute;as &ldquo;unos 800 euros&rdquo; en la regularizaci&oacute;n de cuotas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me han dividido los ingresos de todo el año en dos meses y medio. Me molestó mucho cuando vi que ponían que gané más de 6.000 euros al mes. Es que me están insultando en la cara</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan</span>
                                        <span>—</span> Autónomo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me han dividido las ganancias de todo el a&ntilde;o, unos 18.000 euros, solo en cuatro meses&rdquo;, explica el trabajador. As&iacute;, la Seguridad Social le adjudica unas ganancias mensuales de unos 4.500 euros al mes, y le exige la cuota correspondiente a estos rendimientos. Cuando, en realidad, de media gan&oacute; unos 1.500 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo le ocurri&oacute; a Juan. Trabaj&oacute; hasta octubre, cuando naci&oacute; su hija, tras lo que se acogi&oacute; al permiso de paternidad. En su caso, la Seguridad Social le ha dividido los rendimientos que gan&oacute; de todo el a&ntilde;o &ldquo;entre dos meses y medio&rdquo; y le exige unos 500 euros. &ldquo;Me molest&oacute; mucho cuando vi que pon&iacute;an que mis ingresos eran m&aacute;s de 6.000 euros al mes. Es que me est&aacute;n insultando en la cara&rdquo;, denuncia el aut&oacute;nomo.  
    </p><h2 class="article-text">Un c&aacute;lculo &ldquo;ficticio&rdquo; que perjudica a los trabajadores</h2><p class="article-text">
        Los ejemplos de Pedro y Juan son el resultado de la f&oacute;rmula de regularizaci&oacute;n que aplica el Ministerio de la Seguridad Social para situaciones en las que los trabajadores han percibido alguna prestaci&oacute;n, como por incapacidad temporal (bajas m&eacute;dicas), por riesgo de embarazo y los permisos por nacimiento de hijos, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        La Seguridad Social excluye de la revisi&oacute;n los meses en los que se percibieron estas prestaciones, as&iacute; como los que se utilizan para el c&aacute;lculo de estas, que alcanzan a seis meses en el caso de los permisos por nacimiento de hijo. El objetivo, como explic&oacute; el a&ntilde;o pasado el Ministerio de Elma Saiz, es que no haya revisiones a posteriori que puedan desembocar en cambios en las prestaciones ya recibidas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si en el proceso se alterasen las bases de cotizaci&oacute;n, la entidad gestora tendr&iacute;a que calcular de nuevo la cuant&iacute;a de la prestaci&oacute;n. Con la posibilidad de que el aut&oacute;nomo sufriese un efecto negativo cuando le recalculasen el importe de la prestaci&oacute;n&rdquo;, justificaron el a&ntilde;o pasado en el Ministerio. &ldquo;Es una f&oacute;rmula que hace el proceso m&aacute;s sencillo para el ciudadano con el que no sale perjudicado en su prestaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;adieron en la Seguridad Social. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un cálculo ficticio, nos están imputando unos rendimientos que son irreales. Lo tienen que arreglar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro</span>
                                        <span>—</span> Autónomo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que la Seguridad Social no solo est&aacute; excluyendo esos meses de la regularizaci&oacute;n de cuotas (las cuotas de esos meses no se tocan, son definitivas), sino que tambi&eacute;n los est&aacute; excluyendo del c&oacute;mputo de periodos de alta, trabajados y cotizados por los aut&oacute;nomos. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, s&iacute; tiene en cuenta los rendimientos obtenidos durante todo el a&ntilde;o por los trabajadores, por lo que el resultado final es una f&oacute;rmula que les perjudica econ&oacute;micamente por haberse acogido a un derecho, como coincidieron el a&ntilde;o pasado todos los colectivos de aut&oacute;nomos y los agentes sociales, que <a href="https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-busca-solucion-penalizacion-paternidad-bajas-regularizacion-autonomos_1_12344619.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidieron una rectificaci&oacute;n al Ministerio</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un c&aacute;lculo ficticio, nos est&aacute;n imputando unos rendimientos que son irreales. Lo tienen que arreglar. Esto me ha afectado a m&iacute;, pero tambi&eacute;n a otras muchas personas que est&eacute;n en la misma situaci&oacute;n&rdquo;, alerta Pedro, que afirma adem&aacute;s que pagar los 800 euros que le exige la Seguridad Social le supone una dificultad. &ldquo;Este c&aacute;lculo es totalmente irracional e injusto&rdquo;, comparte Juan.
    </p><h2 class="article-text">Denuncian la injusticia respecto a asalariados y otros aut&oacute;nomos</h2><p class="article-text">
        Los colectivos progresistas de aut&oacute;nomos, UATAE y UPTA, reiteran su demandan de que se corrija esta situaci&oacute;n. &ldquo;Est&aacute; sin resolver, esta y otras cosas que advertimos de la primera regularizaci&oacute;n&rdquo;, sostiene Eduardo Abad. En UATAE insisten en &ldquo;la necesidad de retomar la negociaci&oacute;n para poder avanzar en todas las cuestiones que siguen pendientes para los aut&oacute;nomos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n sobre la &ldquo;injusticia&rdquo; que supone este c&aacute;lculo para aut&oacute;nomos como &eacute;l y el resto de afectados por esta f&oacute;rmula, frente a los asalariados u otros aut&oacute;nomos que han sido padres a principios de a&ntilde;o. &ldquo;Si hubiera sido padre en enero&rdquo;, advierte, no le afectar&iacute;a tanto el proceso de regularizaci&oacute;n porque los seis meses para el c&oacute;mputo de su prestaci&oacute;n ser&iacute;an los del a&ntilde;o anterior, ya cerrado. &ldquo;No tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, critica el trabajador. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Juan reclama que no solo se solvente el problema a futuro, sino tambi&eacute;n de manera retroactiva a todas las personas afectadas en la primera y segunda regularizaci&oacute;n. En la Seguridad Social no han respondido a elDiario.es sobre si la soluci&oacute;n que plantean alcanzar&aacute; a los procedimientos de 2023 y 2024. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/seguridad-social-penaliza-nuevo-autonomos-baja-paternidad-maternidad-regularizacion-cuotas_1_12979242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Seguridad Social penaliza de nuevo a autónomos de baja, paternidad y maternidad en la regularización de cuotas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Autónomos,Seguridad Social,Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las microbatallas diarias que más desgastan a padres e hijos: “No es la ducha en sí, es el cansancio acumulado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/microbatallas-diarias-desgastan-padres-e-hijos-no-ducha-si-cansancio-acumulado_1_12943631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf08f39f-27a9-4c41-a442-303bae2a0579_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las microbatallas diarias que más desgastan a padres e hijos: “No es la ducha en sí, es el cansancio acumulado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchas familias, el desgaste no viene de grandes conflictos, sino de pequeñas fricciones constantes. Aparecen en las rutinas y se acumulan hasta marcar la convivencia. ¿Por qué estas tiranteces cotidianas pesan más de lo que parece?</p><p class="subtitle">El caso de Brooklyn Beckham o cómo se está rompiendo el estigma de los hijos que cortan la relación con sus padres</p></div><p class="article-text">
        Son las ocho y media de la tarde y aunque Andrea (41 a&ntilde;os) ya ha pedido en dos ocasiones a su hijo de ocho a&ntilde;os que vaya a la ducha, &eacute;l vuelve a pedir m&aacute;s tiempo. La mujer insiste que es tarde y ma&ntilde;ana hay colegio. La conversaci&oacute;n sube de tono sin que ninguno de los dos tenga claro en qu&eacute; instante dej&oacute; de ser un h&aacute;bito para ser algo inc&oacute;modo. &ldquo;No es la ducha en s&iacute;&rdquo;, comenta ella, &ldquo;es el cansancio acumulado y la sensaci&oacute;n de estar todo el d&iacute;a negociando&rdquo;. Para su hijo, solo era cuesti&oacute;n de unos minutos m&aacute;s; para ella, era el en&eacute;simo recordatorio de lo dif&iacute;cil que puede ser sostener el d&iacute;a a d&iacute;a sin que todo acabe en choque.
    </p><h2 class="article-text">Momentos del d&iacute;a donde todo se atasca</h2><p class="article-text">
        A lo largo de las jornadas, estas microbatallas adoptan formas distintas, pero comparten una sensaci&oacute;n com&uacute;n de bloqueo: una secuencia m&iacute;nima que acaba ocup&aacute;ndolo todo. En algunos hogares, la tensi&oacute;n aparece en cuanto todos se sientan a la mesa. Es lo que ocurre en la familia de Estela, de 38 a&ntilde;os, madre de una ni&ntilde;a de seis. Lo que lo complica es todo lo que ocurre alrededor: levantarse, retrasar, repetir. &ldquo;Empiezo tranquila, con paciencia, pero muchas veces acabo alzando la voz, cuando ya no encuentro la manera de reconducir la situaci&oacute;n&rdquo;, afirma. Al d&iacute;a siguiente, la escena suele repetirse.
    </p><p class="article-text">
        Para otros n&uacute;cleos familiares, el punto de fricci&oacute;n no est&aacute; en empezar, sino en terminar. En el caso de David, 39 a&ntilde;os y padre de un ni&ntilde;o de nueve, el instante m&aacute;s tenso llega cuando toca apagar la tableta. Aunque marcan tiempos y avisan con antelaci&oacute;n, el final del uso suele acabar en un pulso que se da de nuevo. &ldquo;Lo m&aacute;s agotador es anticipar que cada tarde acabamos en un tira y afloja que ya sabes c&oacute;mo empieza y c&oacute;mo va a acabar&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más agotador es anticipar que cada tarde acabamos en un tira y afloja que ya sabes cómo empieza y cómo va a acabar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David, 39 años</span>
                                        <span>—</span> padre de un niño de nueve
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay roces frecuentes cada d&iacute;a sin importar el contenido. Es el caso de Irene, 44 a&ntilde;os, madre de un ni&ntilde;o de diez, para quien los deberes se han convertido en el principal foco de malestar. Su hijo se bloquea con facilidad y ella intenta ayudar sin intervenir demasiado, pero ese tramo de la jornada suele terminar con ambos frustrados. Como dice, los ejercicios no suelen ser el origen de la tensi&oacute;n: &ldquo;Lo que pesa es c&oacute;mo nos hablamos cuando el hartazgo ya se ha instalado&rdquo;, confirma.
    </p><p class="article-text">
        En muchas familias, el d&iacute;a no se cierra sin una &uacute;ltima negociaci&oacute;n. En casa de Almudena, 36 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os de cuatro y seis a&ntilde;os, la hora de dormir se alarga cada noche. Siempre hay algo pendiente antes de irse a la cama y la incomodidad va creciendo poco a poco. &ldquo;No puedo decir que se trate de problemas serios, sino de una tirantez constante que se va alimentando de la recurrencia diaria&rdquo;, destaca.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de estos roces repetidos?</h2><p class="article-text">
        Cuando se discute todos los d&iacute;as por lo mismo (comer, ducharse o acostarse), a nivel emocional suelen confluir varios factores, explica Nerea Larumbe, psic&oacute;loga sanitaria. Uno de los m&aacute;s habituales es la dificultad para diferenciar el mundo adulto del mundo del ni&ntilde;o o del adolescente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas conductas que los adultos viven como provocaci&oacute;n, desobediencia o falta de respeto responden, en realidad, a procesos evolutivos normales: la dificultad para cortar el juego, para hacer transiciones, para tolerar la frustraci&oacute;n o para autorregularse&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que vive Andrea cada noche. No se trata de que su hijo tenga que ir a la ducha, se trata del choque entre su agotamiento f&iacute;sico y mental y la dificultad de su hijo para frenar lo que estaba haciendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No puedo decir que se trate de problemas serios, sino de una tirantez constante que se va alimentando de la recurrencia diaria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Almudena, 36 años</span>
                                        <span>—</span> madre de dos niños
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Larumbe se&ntilde;ala que la escena donde el menor no quiere ducharse porque est&aacute; jugando o haciendo otra cosa puede comprenderse, pero si el trasfondo en el adulto es el de &ldquo;no me respetan&rdquo;, &ldquo;nunca me hacen caso&rdquo;, puede resultar dif&iacute;cil de gestionar. &ldquo;Como eso no se revisa ni se regula, el patr&oacute;n tiende a consolidarse casi de forma autom&aacute;tica&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        En episodios como los de Estela o David, lo que subyace suele aparecer cuando la situaci&oacute;n deja de ser puntual y se convierte en algo c&iacute;clico sin cambios. Para la profesional, cuando eso sucede, cambia la relaci&oacute;n. &ldquo;El adulto deja de estar verdaderamente presente y deja de ver al ni&ntilde;o real que tiene delante; empieza a relacionarse desde lo que esa situaci&oacute;n le despierta internamente. Se instala una sensaci&oacute;n constante de lucha, cansancio y desconexi&oacute;n emocional&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante elegir las batallas y d&oacute;nde ponemos la energ&iacute;a para que esos hechos no desgasten. Eso permite centrarnos en lo verdaderamente importante: acompa&ntilde;ar la gesti&oacute;n emocional, ayudar en la regulaci&oacute;n y sostener el proceso evolutivo del ni&ntilde;o&rdquo;, refiere.
    </p><p class="article-text">
        Alicia Banderas, psic&oacute;loga y autora de <em>Habla con ellos de pantallas y redes sociales</em> (Lunwerg Editores, 2021), resalta que a menudo a los ni&ntilde;os se les exige rapidez, eficiencia y productividad como si pudiesen adaptarse a las rutinas con los mismos tiempos y expectativas que un adulto. Esto mismo ocurre en familias como la de Irene o Almudena, donde no solo tiene que ver con irse a dormir o hacer sus tareas escolares, sino con la percepci&oacute;n de no llegar nunca a tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas conductas que los adultos viven como provocación, desobediencia o falta de respeto responden, en realidad, a procesos evolutivos normales: la dificultad para cortar el juego, para hacer transiciones, para tolerar la frustración o para autorregularse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nerea Larumbe</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A menudo no tenemos en cuenta sus necesidades. No nos percatamos de que incorporar rutinas forma parte de un camino de aprendizaje&rdquo;, subraya. Y a&ntilde;ade que ese tipo de pretensiones pueden generar frustraci&oacute;n en el ni&ntilde;o y que esas demandas no siempre deben ser sobre las bases de nuestras expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las pantallas expresa que a veces los padres las usan como un recurso para poder hacer otras cosas con tranquilidad, y que en ese uso conviven una parte de negociaci&oacute;n con otra que implica establecer l&iacute;mites y ofrecer alternativas, como el juego libre. Es el pulso que describe David cada tarde cuando llega el momento de apagar el dispositivo.
    </p><p class="article-text">
        Puede suceder que el adulto se centre m&aacute;s en imponer el control que en acompa&ntilde;ar la construcci&oacute;n o fomentar aprendizaje en sus hijos, lo que lleva a que el ni&ntilde;o sienta que debe luchar por su autonom&iacute;a mientras el adulto intenta imponer su autoridad.
    </p><p class="article-text">
        Banderas considera que habr&iacute;a que abordar los conflictos desde la empat&iacute;a y no verlo como algo negativo. &ldquo;Lo que fortalece el desarrollo del ni&ntilde;o es la capacidad de reparar esos desajustes en la relaci&oacute;n&rdquo;, recalca. Atendiendo a los l&iacute;mites, que recuerda &ldquo;son important&iacute;simos&rdquo;, admite que se puede flexibilizar. Otra idea que subraya es la importancia de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12797699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respetar el &ldquo;no&rdquo;</a> y el l&iacute;mite de los hijos. &ldquo;Nunca nos han ense&ntilde;ado a ponernos l&iacute;mites a nosotros mismos. Sin embargo, esto lo hacen genuinamente los ni&ntilde;os&rdquo;, remarca. Irene tambi&eacute;n se reconoce en ese aprendizaje: poner l&iacute;mites empieza por uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga un gesto adulto peque&ntilde;o muy actual y normalizado que hoy en d&iacute;a dispara estas tensiones cotidianas es que mientras el ni&ntilde;o est&aacute; hablando al adulto mira el m&oacute;vil. &ldquo;Mirar el m&oacute;vil mientras tu hijo te habla tiene consecuencias a largo plazo. Va acumulando una falta de conexi&oacute;n emocional que acaba escalando muchas microbatallas evitables y favorece que el adolescente, entre otras cosas, se cierre cada vez m&aacute;s al no sentirse escuchado&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Las fricciones frecuentes no desaparecen por completo, ni se trata de evitarlas todas. Pero cuando dejan de vivirse como una amenaza constante, pierden peso en la din&aacute;mica familiar. En ocasiones no es cuesti&oacute;n de imponerse, sino de reconocer lo que est&aacute; pasando y elegir no convertirlo en otro frente m&aacute;s del d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/microbatallas-diarias-desgastan-padres-e-hijos-no-ducha-si-cansancio-acumulado_1_12943631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las microbatallas diarias que más desgastan a padres e hijos: “No es la ducha en sí, es el cansancio acumulado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Padres,Madres,familias,Niños,Adolescentes,Paternidad,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sentencia pionera en Asturias permite a un funcionario disfrutar íntegramente de su baja de paternidad tras la negativa de la Seguridad Social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/sentencia-pionera-asturias-permite-funcionario-disfrutar-integramente-baja-paternidad-negativa-seguridad-social_1_12908714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0d58443-dbca-49bb-bae9-f3baeb82e8ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sentencia pionera en Asturias permite a un funcionario disfrutar íntegramente de su baja de paternidad tras la negativa de la Seguridad Social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando se encontraba disfrutando del permiso, tomó posesión del cargo y acordó posponer la segunda parte de la baja, pero el Instituto Nacional de la Seguridad Social se lo denegó. Ahora, una sentencia le da la razón al trabajador</p><p class="subtitle">Un profesor de judo de Oviedo pacta con la Fiscalía seis años de cárcel por agredir sexualmente a tres alumnas de 15 años</p></div><p class="article-text">
        En plena baja por paternidad, un trabajador logr&oacute; superar un proceso selectivo para incorporarse como funcionario al Ayuntamiento de Nava, en Asturias. Cuando ya hab&iacute;an transcurrido las seis primeras semanas de permiso &mdash;las que la ley obliga a disfrutar de forma continuada tras el nacimiento de un hijo o hija&mdash;, el consistorio le exigi&oacute; tomar posesi&oacute;n de su cargo.
    </p><p class="article-text">
        El trabajador solicit&oacute; entonces el alta m&eacute;dica y acord&oacute; con el Ayuntamiento posponer la segunda parte de su baja por paternidad, un acuerdo que la administraci&oacute;n local acept&oacute; sin objeciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando lleg&oacute; el momento de disfrutar los 44 d&iacute;as de permiso que le quedaban pendientes, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le deneg&oacute; ese derecho. La decisi&oacute;n implicaba no solo no poder disfrutar de esos d&iacute;as, sino tampoco percibir la prestaci&oacute;n econ&oacute;mica correspondiente. Ante esta situaci&oacute;n, el afectado decidi&oacute; interponer una demanda contra el INSS.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la abogada que llev&oacute; el caso, Alma Pantiga, el organismo argument&oacute; su negativa alegando que &ldquo;los per&iacute;odos de disfrute de la prestaci&oacute;n, una vez solicitados y reconocidos, deben considerarse inalterables, salvo que pueda acreditarse la concurrencia de circunstancias excepcionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un caso sin precedentes en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Para preparar la demanda, Pantiga busc&oacute; resoluciones judiciales similares y comprob&oacute; que no exist&iacute;an precedentes en Espa&ntilde;a, salvo uno: la sentencia n&uacute;mero 4873/2023, de 26 de julio, del Tribunal Superior de Justicia de Catalu&ntilde;a (Sala de lo Social), que analizaba un supuesto muy parecido.
    </p><p class="article-text">
        En esa resoluci&oacute;n, el tribunal establec&iacute;a que, &ldquo;una vez iniciado el per&iacute;odo de disfrute de la paternidad inicialmente comunicado al INSS y concedido por este, el progenitor distinto de la madre puede modificarlo, previo acuerdo con la empresa, y con ello modificar tambi&eacute;n el per&iacute;odo de abono de la prestaci&oacute;n del subsidio por nacimiento y cuidado del menor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ley exige comunicar el disfrute del permiso a la empresa con una antelaci&oacute;n m&iacute;nima de 15 d&iacute;as, pero no especifica que las fechas no puedan modificarse posteriormente, siempre que se cumplan dos condiciones: que el menor tenga menos de 12 meses y que ya hayan transcurrido las seis semanas obligatorias inmediatamente posteriores al parto.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como explica la abogada, el art&iacute;culo 48.4 del Estatuto de los Trabajadores solo condiciona el ejercicio de este derecho &mdash;una vez superadas esas seis semanas obligatorias&mdash; a que el permiso se distribuya a voluntad del progenitor, en per&iacute;odos semanales acumulados o interrumpidos, desde el final de la suspensi&oacute;n obligatoria hasta que el hijo o hija cumpla un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, recuerda Pantiga, la norma &uacute;nicamente exige que la persona trabajadora comunique a la empresa el ejercicio de este derecho con una antelaci&oacute;n m&iacute;nima de quince d&iacute;as, en los t&eacute;rminos establecidos, en su caso, en los convenios colectivos.
    </p><h2 class="article-text">Un fallo con impacto m&aacute;s all&aacute; del caso concreto</h2><p class="article-text">
        Gracias a estas alegaciones, el Juzgado de lo Social n&uacute;mero 2 de Oviedo dio la raz&oacute;n al demandante, que podr&aacute; finalmente disfrutar de los m&aacute;s de 40 d&iacute;as de baja de paternidad que le quedaban pendientes.
    </p><p class="article-text">
        Para Pantiga, se trata de una sentencia &ldquo;muy relevante&rdquo;, ya que abre la puerta a que otras personas puedan reclamar en situaciones similares, al sentar un precedente en Asturias frente a una interpretaci&oacute;n restrictiva del derecho al permiso por nacimiento y cuidado del menor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/sentencia-pionera-asturias-permite-funcionario-disfrutar-integramente-baja-paternidad-negativa-seguridad-social_1_12908714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 09:26:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sentencia pionera en Asturias permite a un funcionario disfrutar íntegramente de su baja de paternidad tras la negativa de la Seguridad Social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Seguridad Social,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34cc547d-c6f8-40a7-b28e-da747b435cdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: &quot;Mi hija está contenta, sabe qué esperar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas familias separadas han comprobado que acuerdos simples pueden cambiar la Navidad de sus hijos. A continuación, comparten qué les ha funcionado para hacer que vivan estas fechas con más calma
</p><p class="subtitle">Perder la identidad personal al convertirte en madre: “Acabé pensando, '¿quién soy?”
</p></div><p class="article-text">
        Las fiestas navide&ntilde;as despiertan emociones intensas en muchas familias, y en los hogares separados suele a&ntilde;adirse la duda de c&oacute;mo organizar tiempos y expectativas. No se trata solo de repartir d&iacute;as, sino de dar a los hijos un entorno previsible en una &eacute;poca que ya de por s&iacute; implica muchos cambios.
    </p><p class="article-text">
        Marina, Carlos, Natalia y Luis comparten una sensaci&oacute;n que muchos progenitores separados reconocen: la primera Navidad tras la ruptura fue dif&iacute;cil. &ldquo;Todo eran prisas, confusiones, cosas duplicadas&hellip; y los ni&ntilde;os lo notaban&rdquo;, recuerda Marina,<strong> </strong>38 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os de cinco y nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estos padres y madres decidieron hacer algo distinto: ajustes peque&ntilde;os, acuerdos sencillos, y, principalmente, intentar que todo est&eacute; definido. As&iacute; lo relata Marina, que ten&iacute;a claro que su exmarido y ella necesitaban &ldquo;un acuerdo que no nos desbordase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o todo sali&oacute; torcido. Eran cenas en dos casas y ni&ntilde;os preguntando d&oacute;nde dormir&iacute;an cada d&iacute;a. Al a&ntilde;o siguiente hicieron algo b&aacute;sico: un calendario acordado entre los dos, una explicaci&oacute;n b&aacute;sica para los peque&ntilde;os y un ritual &uacute;nico en familia, una merienda juntos el d&iacute;a antes de Nochebuena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conocer c&oacute;mo se har&aacute;n las cosas les dio seguridad. No hubo dudas ni nervios&rdquo;, cuenta. A&ntilde;ade que como adultos les funcion&oacute; tener todo previsto y mantener un gesto familiar que marcara el inicio de esas fechas.
    </p><p class="article-text">
        Historias como la de Marina se repiten en muchas familias separadas. Y cuando los adultos ponen de su parte, los ni&ntilde;os lo notan.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la calma adulta rebaja el caos</h2><p class="article-text">
        Carlos, 42 a&ntilde;os, padre de un ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os, lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n parecida a la de Marina, aunque por un camino distinto. Se dio cuenta de que su hijo no sufr&iacute;a por la separaci&oacute;n, sino por &ldquo;las carreras entre casas&rdquo; y &ldquo;la sensaci&oacute;n de estar en medio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Él no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos</span>
                                        <span>—</span> padre de 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o cambiaron la estrategia y dise&ntilde;aron una organizaci&oacute;n clara, un regalo conjunto y un rato largo para los cambios de casa. Sin prisas y sin tensi&oacute;n. &ldquo;&Eacute;l no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume&rdquo;, asegura este padre. En su caso, les ayud&oacute; organizar los d&iacute;as con m&aacute;s claridad y dar tiempo a cada transici&oacute;n entre casas para que el cambio no resultase estresante.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estas familias han descubierto de forma intuitiva coincide con lo que observa la psic&oacute;loga cl&iacute;nica y terapeuta familiar e infantojuvenil en la Cl&iacute;nica Teneo, Eva Mar&iacute;a Carreira Vaquero. Explica que cuando la separaci&oacute;n no es amistosa, ayuda centrarse en peque&ntilde;os acuerdos cotidianos que aporten claridad externa a los menores. Propone recurrir a gestos pr&aacute;cticos y visuales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Leer en familia cuentos o historias navide&ntilde;as que transmitan valores y discutir con los ni&ntilde;os qu&eacute; aprendieron.</li>
                                    <li>Crear en familia un calendario de actos solidarios, en el que ciertos d&iacute;as se realice una acci&oacute;n solidaria, como ayudar a un amigo o donar un juguete. Los ni&ntilde;os pueden entender la importancia de la generosidad y de compartir.</li>
                                    <li>Durante las celebraciones, hacer un &ldquo;c&iacute;rculo de Navidad&rdquo; donde cada miembro de la familia comparta algo por lo que est&aacute; agradecido, algo que quiere ofrecer y algo que quisiera que fuese diferente.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En familias separadas, estas rutinas pueden mantenerse en cada casa para que los ni&ntilde;os sientan continuidad, incluso cuando los adultos no comparten las celebraciones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas acciones, Carreira recuerda que mantener ciertas tradiciones, fomentar tiempo de calidad con ambos progenitores y anticipar c&oacute;mo se dividir&aacute;n los d&iacute;as festivos disminuye los malentendidos. La planificaci&oacute;n anticipada, revela, reduce la tensi&oacute;n porque los menores saben qu&eacute; ocurrir&aacute; y pueden situarse en un entorno m&aacute;s previsible.
    </p><h2 class="article-text">Previsi&oacute;n, rutinas y un adulto estable</h2><p class="article-text">
        Ese mismo patr&oacute;n de previsibilidad y calma se repite en otras familias. Natalia, 37 a&ntilde;os, madre de una ni&ntilde;a de seis a&ntilde;os, descubri&oacute; que su hija no se agobiaba por las fiestas, sino por la incertidumbre de los d&iacute;as. Ese a&ntilde;o, en casa hicieron un mapa sencillo con dibujos: cada d&iacute;a una casa, una actividad y un horario. &ldquo;No lo hicimos para organizarla a ella, sino para organizarnos nosotros. Y funcion&oacute;. La ni&ntilde;a comprob&oacute; que no hab&iacute;a l&iacute;os. Que todo estaba decidido&rdquo;, se&ntilde;ala. Su hija empez&oacute; diciembre m&aacute;s tranquila. &ldquo;Estaba contenta porque sab&iacute;a qu&eacute; esperar&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Y aparece la emoci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En los hijos mayores, la emoci&oacute;n tambi&eacute;n se mueve seg&uacute;n el ritmo de los adultos. Luis, 45 a&ntilde;os, lo comprendi&oacute; enseguida con su hija adolescente de 14 a&ntilde;os. Notaba que la joven se pon&iacute;a triste en los cambios de casa. &ldquo;Cre&iacute;amos que era por la separaci&oacute;n, pero era por las prisas. Sent&iacute;a que la arranc&aacute;bamos de un sitio para llevarla al otro&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos ‘estrés por lealtades divididas’, lo que quiere decir que el niño teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángeles Fernández Moya</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica especializada en infancia y trauma
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que les result&oacute; eficaz fue inventar un &ldquo;momento puente&rdquo;: &ldquo;Diez minutos para hablar, recoger con calma, repasar el d&iacute;a. Lo llamamos el &lsquo;rato tranquilo&rsquo;. Y lo pide ella&rdquo;, expone. En su familia, lo que marc&oacute; la diferencia fue ese espacio de tiempo sin prisas, que dio sosiego al salto entre hogares.
    </p><p class="article-text">
        Las vivencias de estas familias van en la misma l&iacute;nea que lo que observa &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez Moya, psic&oacute;loga cl&iacute;nica especializada en infancia y trauma del Gabinete Accumbens Psicolog&iacute;a y Bienestar. Explica que, cuando todo funciona, los ni&ntilde;os mantienen su nivel habitual de juego, curiosidad, sue&ntilde;o y energ&iacute;a, y muestran un tono afectivo estable.
    </p><p class="article-text">
        Aclara que, en los m&aacute;s peque&ntilde;os, pueden aparecer regresiones (pedir chupete, mojar la cama), mayor irritabilidad, silencios o llanto sin motivo aparente, si las transiciones son dif&iacute;ciles. Tambi&eacute;n es frecuente que pregunten m&aacute;s por los horarios o recogidas cuando necesitan seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos &lsquo;estr&eacute;s por lealtades divididas&rsquo;, lo que quiere decir que el ni&ntilde;o teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro. Esto se traduce en culpa o en un esfuerzo excesivo por &lsquo;portarse bien&rdquo;, detalla Fern&aacute;ndez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los niños puedan estar presentes sin sentirse en una posición delicada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga advierte que frases como &ldquo;preg&uacute;ntale a tu padre/madre&rdquo;, pueden activar en el ni&ntilde;o respuestas de estr&eacute;s, incomodidad o culpa. Aconseja rituales para facilitar la transici&oacute;n emocional: &ldquo;Revisar juntos la maleta, elegir un peluche que va y viene o un breve momento de conexi&oacute;n antes de cambiar de hogar&rdquo;. Comenta que en terapia EMDR lo llaman &lsquo;competencia de doble presencia emocional&rsquo;: esa sensaci&oacute;n de sentirse acompa&ntilde;ado internamente por ambos progenitores, aunque solo est&eacute; f&iacute;sicamente con uno.
    </p><p class="article-text">
        La experta insiste en que el ni&ntilde;o debe poder amar y respetar a sus padres, y que estos no compitan, sino que cooperen en todo lo que afecte a sus necesidades poniendo el foco en su bienestar. Es aqu&iacute; cuando el mensaje que recibe el menor es claro: &ldquo;Tienes dos casas, pero una sola red que te sostiene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos relatos aparece un mismo hilo: cuando los adultos se escuchan y ajustan el ritmo a la realidad de cada hijo, las fiestas fluyen de manera m&aacute;s llevadera. No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los ni&ntilde;os puedan estar presentes sin sentirse en una posici&oacute;n delicada. A veces basta con aflojar y recordar que, incluso en Navidad, lo que m&aacute;s da estabilidad es la sensaci&oacute;n de hogar, est&eacute;s donde est&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 20:50:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Niños,Cuidados familiares,Pareja,Divorcios,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es importante enseñar a los niños a decir "no": "Poner fronteras personales no les hace egoístas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12797699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14e5e7ba-dae4-4b8e-8b15-7df8493dd91f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x499y169.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es importante enseñar a los niños a decir &quot;no&quot;: &quot;Poner fronteras personales no les hace egoístas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aprender a poner y respetar normas claras desde la infancia contribuye a la autonomía personal y a la protección del menor. Reconocer su capacidad de decir “no” refuerza relaciones más seguras en casa, en la escuela y en su entorno social
</p><p class="subtitle">Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles
</p></div><p class="article-text">
        A muchos adultos a&uacute;n les incomoda escuchar la negativa de un ni&ntilde;o. Sin embargo, ese &ldquo;no&rdquo; es una forma de proteger su espacio personal y pedir respeto. Acompa&ntilde;arlos implica sostener esos l&iacute;mites con calma. Tambi&eacute;n supone explicar lo que ocurre y validar sus emociones, incluso cuando no podemos satisfacerlas.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia reciente refuerza esta mirada. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/VOL97/ORIGINALES/RS97C_202302014.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> reciente del Ministerio de Sanidad analiza los recursos de educaci&oacute;n sexual no formal y destaca que muchos materiales trabajan la intimidad, el respeto del cuerpo y el consentimiento desde las primeras edades. Estos contenidos ayudan a que los ni&ntilde;os identifiquen lo que les resulta c&oacute;modo o lo contrario, y sostengan esas fronteras con firmeza.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, una revisi&oacute;n publicada en Clinical Ethics describe que incluso los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os muestran conciencia de su integridad corporal y capacidad para expresar aceptaci&oacute;n o rechazo en situaciones de cuidado. Y refleja que detectar estas se&ntilde;ales es parte de respetar su autonom&iacute;a y de apoyarles cuando necesitan poner un l&iacute;mite.
    </p><h2 class="article-text">Cuidar desde el respeto</h2><p class="article-text">
        Para trasladar este respeto a su autonom&iacute;a del d&iacute;a a d&iacute;a, es esencial el trabajo de quienes acompa&ntilde;an a las familias. Paula S&aacute;nchez Alarc&oacute;n, psic&oacute;loga, directora de RAYCES y autora de la colecci&oacute;n <em>Cuentos que Transforman, </em>expone que, desde un enfoque psicopedag&oacute;gico, el derecho de los ni&ntilde;os a decidir sobre su cuerpo y sus emociones empieza a construirse en los primeros meses de vida. &ldquo;Si despu&eacute;s del ba&ntilde;o vamos a hacerle un masaje al beb&eacute;, podemos mostrarle nuestras manos con el aceite y preguntarle si quiere que le demos un masaje&rdquo;, explica. Como se&ntilde;ala, acompa&ntilde;ar desde la escucha y la empat&iacute;a no significa dar a los ni&ntilde;os todo o permitir el capricho: &ldquo;Se trata de ense&ntilde;arles que sus emociones y decisiones son v&aacute;lidas y que pueden expresarlas dentro de unos l&iacute;mites claros y seguros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se trata de enseñarles que sus emociones y decisiones son válidas y que pueden expresarlas dentro de unos límites claros y seguros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paula Sánchez Alarcón</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para poner l&iacute;mites &ldquo;sin miedo&rdquo;, con tranquilidad y trato digno hacia ellos y los dem&aacute;s, la psic&oacute;loga comenta que hay que poner el foco en los peque&ntilde;os gestos cotidianos. Por ejemplo, preguntarle al ni&ntilde;o si le apetece que le cambiemos el pa&ntilde;al o esperar un poco antes de hacerlo. &ldquo;Ese breve espacio les permite sentir que tienen voz y que su espacio corporal importa&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de hacerlo es pidiendo permiso a otro ni&ntilde;o para jugar con sus juguetes en el parque. &ldquo;Los ni&ntilde;os van integrando que hay que pedir lo que no es nuestro y que el otro puede decidir&rdquo;, declara. &ldquo;Ense&ntilde;ar a poner l&iacute;mites con seguridad y respeto implica acompa&ntilde;ar para que los ni&ntilde;os se atrevan a expresar lo que quieren. De igual manera, deben ir asimilando la respuesta del otro, sea afirmativa o negativa&rdquo;, comparte.
    </p><p class="article-text">
        En contextos de grupo, como el colegio o las actividades extraescolares, la experta revela que resulta fundamental que las personas adultas reforcemos los &ldquo;noes&rdquo; de los ni&ntilde;os. &ldquo;Muchas veces, cuando un ni&ntilde;o rechaza un abrazo o un contacto f&iacute;sico, el adulto puede intervenir con naturalidad para sostener ese l&iacute;mite&rdquo;, apoya.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez manifiesta que tambi&eacute;n es importante que los educadores fomenten todos los roles posibles. &ldquo;A menudo se valora mucho el compartir o el dar, pero tambi&eacute;n es necesario aprender a no querer dar o no querer recibir, y que ambas opciones sean v&aacute;lidas&rdquo;, subraya. Asimismo, valora que en los colegios deber&iacute;a escucharse y valorarse el &ldquo;no&rdquo; a los adultos: &ldquo;Por ejemplo, si le hacen ver a un profesor que algo no les parece justo o que un compa&ntilde;ero ha sido tratado de forma inadecuada&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n y el lenguaje que usamos los adultos cuando el ni&ntilde;o dice &ldquo;no&rdquo; tambi&eacute;n marcan la diferencia. Significa que &ldquo;est&aacute; mostrando una necesidad profunda: sus l&iacute;mites, su derecho a decidir&rdquo;. &ldquo;No hay que interpretarlos como desobediencia o falta de educaci&oacute;n&rdquo;, especifica.
    </p><p class="article-text">
        Asevera que el &ldquo;no&rdquo; del ni&ntilde;o es una oportunidad para ense&ntilde;arle que sus decisiones merecen ser escuchadas. &ldquo;Estamos validando su emoci&oacute;n, d&aacute;ndole palabras a su decisi&oacute;n y ayud&aacute;ndole a comprender que poner fronteras personales no lo hace ego&iacute;sta, sino aut&eacute;ntico&rdquo;, certifica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La comunicación y el lenguaje que usamos los adultos cuando el niño dice &#039;no&#039; también marcan la diferencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga no olvida que, como adultos, hay que cuidar nuestras reacciones porque el &ldquo;no&rdquo; del ni&ntilde;o puede despertar culpa, enfado o miedo a perder el control. Y asegura que, si somos conscientes de ello, podemos responder con calma.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el adulto aprende</h2><p class="article-text">
        Ese enfoque respetuoso tambi&eacute;n se traslada fuera de casa, donde el ni&ntilde;o empieza a medir sus propios l&iacute;mites frente a los dem&aacute;s. Jos&eacute; Luis Gonzalo Marrod&aacute;n, psic&oacute;logo especializado en trauma y apego, indica que un ni&ntilde;o que no responde &ldquo;no&rdquo; puede ser influenciable y vulnerable ante personas poco respetuosas. &ldquo;Crecer&aacute; pensando que los derechos de los dem&aacute;s son m&aacute;s importantes que los suyos propios&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        E indica que esa frase tan habitual que pronuncian algunos padres cuando dejan a sus hijos al cuidado de otros adultos &mdash;&ldquo;te quedas con ... Obed&eacute;cele en todo&rdquo;&mdash; puede ser un error. En su opini&oacute;n, hay que justificar a los ni&ntilde;os el tipo de cosas o situaciones a las que deben negarse: decisiones sobre su cuerpo, situaciones que les incomoden o cualquier trato injusto.
    </p><p class="article-text">
        Para el experto, los adultos tendemos a no escuchar o a mandar callar, y a veces creemos que por ser ni&ntilde;os no saben o mienten. De hecho, resalta que otra equivocaci&oacute;n es pensar que el ni&ntilde;o que se niega es rebelde o impertinente &ldquo;cuando en realidad es una expresi&oacute;n sana&rdquo;. Adem&aacute;s, aclara que si los ni&ntilde;os no aprenden a ser asertivos, les queda la pasividad y la agresividad frente a quienes les rodean.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La norma social nos dice que seamos educados y saludemos. Si un niño prefiere evitar besar, no está siendo irrespetuoso con nadie. Simplemente, tiene otros modos de saludar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis Gonzalo Marrodán</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo pedir un beso o un abrazo a un ni&ntilde;o que no lo desea, el psic&oacute;logo insiste en que los padres o tutores tengan claro que nunca se debe forzar la expresi&oacute;n del afecto, sino que debe resultar un acto libre para todos, tanto adultos como menores: &ldquo;Solo besas si lo deseas&rdquo;. E insiste en que un ni&ntilde;o que se niega a besar a un adulto es un ni&ntilde;o que promueve su propio autocuidado y respeto por sus l&iacute;mites. Por otra parte, considera clave que den un paso al frente y sean capaces de romper las convenciones sociales: &ldquo;La norma social nos dice que seamos educados y saludemos. Si un ni&ntilde;o prefiere evitar besar, no est&aacute; siendo irrespetuoso con nadie. Simplemente, tiene otros modos de saludar&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Marrod&aacute;n, &ldquo;en la adolescencia no nos podremos llevar las manos a la cabeza si les cuesta poner l&iacute;mites. Esto se aprende desde ni&ntilde;os&rdquo;. Del otro lado, cuando es otro quien pone un l&iacute;mite, los ni&ntilde;os deben aprender a esperar. Tambi&eacute;n necesitan comprender que el otro puede sentirse inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones al ni&ntilde;o le puede generar culpa manifestar &ldquo;no&rdquo;. El psic&oacute;logo sostiene que los ni&ntilde;os deben entender que, si un amigo le quiere porque accede a todo, no es amistad ni consideraci&oacute;n, sino una relaci&oacute;n desigual.
    </p><p class="article-text">
        Se demuestra as&iacute; la importancia de crear espacios donde la infancia pueda crecer con claridad y tranquilidad. Un proceso continuo que se apoya en la presencia consciente de quienes la rodean.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/importante-ensenar-ninos-decir-no-poner-fronteras-personales-no-les-egoistas_1_12797699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 21:37:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es importante enseñar a los niños a decir "no": "Poner fronteras personales no les hace egoístas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Infancia,Maternidad,Paternidad,Niños,Niñas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias  para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formula-utilizan-familias-acabar-exceso-cumpleanos-infantiles_1_12773688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2372bb5-ebc4-4c5a-88f3-9bede051c06d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias  para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fiestas infantiles de cumpleaños son cada vez más frecuentes y sofisticadas. Algunas familias, hartas de tener sus agendas saturadas, han optado por simplificar</p><p class="subtitle">La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa
</p></div><p class="article-text">
        Yolanda, Laura y Mar&iacute;a son amigas desde hace a&ntilde;os; las tres tienen hijos e hijas de diferentes edades. Sus nombres son ficticios porque as&iacute; lo han pedido ellas. Un d&iacute;a, intentando cuadrar una fecha para verse por el grupo de WhatsApp que comparten, se dieron cuenta de que no ten&iacute;an ni un fin de semana libre. Compromisos familiares, viajes&hellip; pero, sobre todo, cumplea&ntilde;os infantiles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo explica Yolanda, la m&aacute;s ocupada de las tres, que tiene fiestas de cumplea&ntilde;os todos los viernes y s&aacute;bados de los pr&oacute;ximos dos meses: &ldquo;Tengo dos hijos que, adem&aacute;s de ir al colegio, hacen deporte en dos clubes diferentes y tienen amigos de actividades extraescolares. As&iacute; que cada vez tenemos m&aacute;s fiestas infantiles. La media es de, al menos, una cada fin de semana, pero hay findes en que tenemos dos y hasta tres cumples. Incluso estamos empezando a recibir invitaciones entre semana&rdquo;, asegura. Esto est&aacute; suponiendo un reto en la organizaci&oacute;n familiar. &ldquo;Como de momento son peque&ntilde;os, tenemos que acompa&ntilde;arles mi pareja o yo, as&iacute; que apenas nos queda tiempo para hacer otros planes&rdquo;, cuenta esta madre.
    </p><h2 class="article-text">Una f&oacute;rmula para simplificar&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Su amiga Laura plantea que, en su caso, han encontrado una f&oacute;rmula para simplificar gracias a un acuerdo entre todas las familias de la clase de su hija. &ldquo;Nosotras celebramos un &uacute;nico cumplea&ntilde;os para todos los ni&ntilde;os que cumplen en cada trimestre. Lo hacemos inclusivo, invitando a todos los compis e incluso a algunos amigos m&aacute;s, en el parque y sin complicaciones. Cada familia se encarga de comprar un regalo para su hijo o hija, con un importe m&aacute;s o menos parecido, por lo que ni siquiera tenemos que hacernos Bizum o entregarnos dinero. Es lo m&aacute;s c&oacute;modo para todos: solo tenemos cuatro o cinco fiestas en todo el curso&rdquo;, explica esta madre. Mar&iacute;a, la tercera del grupo de amigas, todav&iacute;a tiene hijos peque&ntilde;os, pero ya toma nota de la situaci&oacute;n: &ldquo;Me apunto la idea de hacerlos trimestrales, que no tengo ninguna gana de pasarme todos los findes en parques de bolas&rdquo;, bromea.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La media es de al menos una cada fin de semana, pero hay findes en que tenemos dos y hasta tres cumples</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yolanda</span>
                                        <span>—</span> madre de dos niños
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.elltarysdesarrolloinfantil.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elltarys Larrad</a> es terapeuta ocupacional infantil. Trabaja a diario con ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y familias, y confirma que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha notado una proliferaci&oacute;n de este tipo de eventos sociales. Tambi&eacute;n ha visto a familias agobiadas con tanto compromiso. &ldquo;Ahora hay much&iacute;sima variedad, como en todas las celebraciones. Hay familias que tiran la casa por la ventana o incluso parece que compiten por hacer la mejor fiesta, eligiendo actividades muy vistosas o gastando un gran presupuesto, pero tambi&eacute;n encuentro a menudo cumplea&ntilde;os m&aacute;s tradicionales, con una fiesta sencilla en casa, o bajar al parque sin muchas actividades organizadas&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La brecha social de los cumplea&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        En esa vor&aacute;gine competitiva por hacer el cumplea&ntilde;os infantil m&aacute;s espectacular se han visto inmersos Marta y Juan, que tienen cuatro hijos. Ambos son profesores, por lo que aportan la doble perspectiva educativa y parental. Lo cuenta Marta: &ldquo;Ayer fui a una granja escuela para celebrar un cumplea&ntilde;os. Una granja escuela. Sal&iacute; oliendo a choto&rdquo;, comienza entre risas. &ldquo;Nuestra situaci&oacute;n con cuatro ni&ntilde;os es tremenda: el peque&ntilde;o todav&iacute;a tiene un a&ntilde;o, pero los otros tres, que tienen cuatro, siete y nueve a&ntilde;os, tienen fiestas siempre. &iexcl;Me tuve que comprar un calendario paralelo para apuntar los cumplea&ntilde;os de todos! Y tengo tal l&iacute;o de grupos de WhatsApp, de fechas y de regalos que a veces tengo miedo de llevar al hijo equivocado a la fiesta de los amigos de su hermano&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Se nos está yendo de las manos. Los cumpleaños de este estilo y con tanta frecuencia crean desigualdades sociales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta</span>
                                        <span>—</span> madre de cuatro hijos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde un punto de vista m&aacute;s anal&iacute;tico, esta madre y profesional de la educaci&oacute;n cree que hay que reflexionar sobre las exigencias creadas en torno a estas fiestas. &ldquo;Se nos est&aacute; yendo de las manos. Los cumplea&ntilde;os de este estilo y con tanta frecuencia crean desigualdades sociales: hay ni&ntilde;os cuyas familias no se pueden permitir ir a tantas fiestas o no pueden pagar una celebraci&oacute;n as&iacute;. Tenemos que entender que esto no es una competici&oacute;n e intentar crear espacios donde todo el mundo pueda ir&rdquo;, explica. Y lanza una propuesta sencilla: &ldquo;&iexcl;Vivan los parques!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Isabel, que vive en Madridejos, un pueblo de Toledo, explica c&oacute;mo lo hacen ellas en un entorno rural. &ldquo;En el pueblo somos m&aacute;s llanos, m&aacute;s rurales. Hacemos los cumples trimestrales en el <em>parque de los patos</em>. Es m&aacute;s c&oacute;modo para todos, porque no tienes 300 cumplea&ntilde;os al mes. Tampoco hacemos regalos, as&iacute; lo hemos acordado, porque los ni&ntilde;os al final lo que quieren es juntarse. A las mam&aacute;s nos viene muy bien para juntarnos, pero no hacemos cosas raras, sino planes muy sencillos&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave para organizar bien un cumpleaños infantil está en escuchar al niño o niña y ajustar expectativas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La profesora Clara Fern&aacute;ndez, que vive en Madrid y es madre de una ni&ntilde;a peque&ntilde;a, tambi&eacute;n defiende la f&oacute;rmula de la simplificaci&oacute;n. &ldquo;En el cole p&uacute;blico de mi hija son unos 20 ni&ntilde;os por clase. Se han juntado m&aacute;s o menos por meses y hacemos planes sencillos: parque de bolas, parque al aire libre o local de urbanizaci&oacute;n. Se invita a toda la clase sin excepci&oacute;n y ponemos cinco euros cada familia, que entregamos a los pap&aacute;s de los cumplea&ntilde;eros para que se encarguen del regalo. Hay solo un regalo a cada ni&ntilde;o, lo hemos pactado para que sean de cuant&iacute;a similar&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la terapeuta infantil Elltarys Larrad, la clave para organizar bien un cumplea&ntilde;os infantil est&aacute; en escuchar al ni&ntilde;o o ni&ntilde;a y ajustar expectativas: &ldquo;Para celebrar un buen cumple hay que escuchar al cumplea&ntilde;ero o cumplea&ntilde;era. &iquest;Qu&eacute; es lo que quiere? &iquest;C&oacute;mo le apetece celebrar? Hay algunos que prefieren invitar a tres o cuatro amigos a casa o a hacer un plan especial fuera, pero para otros ser&aacute; dif&iacute;cil reducir la lista y querr&aacute;n que est&eacute;n todos sus amigos. Creo que la clave est&aacute; en bajar un poco las expectativas, dejar que las cosas fluyan de forma natural y evitar disgustos si no todo sale como se ha imaginado&rdquo;, reflexiona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formula-utilizan-familias-acabar-exceso-cumpleanos-infantiles_1_12773688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Nov 2025 20:58:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias  para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Niñas,Maternidad,Paternidad,Economía doméstica]]></media:keywords>
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