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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nasa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/nasa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nasa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La NASA encarga a Jeff Bezos empezar la construcción de una base en La Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nasa-blue-origin-iniciaran-ano-construccion-base-luna_1_13252406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea4ca76b-2e4e-48ac-88cd-440855cce994_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1018y515.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA encarga a Jeff Bezos empezar la construcción de una base en La Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su objetivo es permitir una presencia humana sostenida y una mayor actividad científica y comercial en el Polo Sur lunar, así como sentar las bases de las primeras misiones tripuladas a Marte </p><p class="subtitle">Michel Mayor, Nobel de Física: “Migrar a Marte sería una locura, significaría vivir peor que en el peor lugar de la Tierra”
</p></div><p class="article-text">
        La NASA prev&eacute; enviar a la Luna, entre septiembre y noviembre, un alunizador no tripulado de Blue Origin para comenzar a asentar los cimientos de la futura base lunar, y le seguir&aacute;n dos misiones similares programadas para antes de que finalice 2026, como ha informado este martes la agencia espacial.
    </p><p class="article-text">
        La nave elegida para la primera misi&oacute;n es el m&oacute;dulo de aterrizaje Blue Origin Mark One Endurance, dise&ntilde;ado por la empresa espacial de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, seg&uacute;n ha explicado en una rueda de prensa en Washington el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
    </p><p class="article-text">
        Denominada 'Moon Base One', ser&aacute; la primera misi&oacute;n de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia y se dirigir&aacute; a la cresta del cr&aacute;ter de Shackleton, en el polo Sur de la Luna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de transportar dos cargas cient&iacute;ficas de la NASA, el objetivo de la misi&oacute;n es demostrar capacidades cr&iacute;ticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano&rdquo;, ha a&ntilde;adido Isaacman.
    </p><p class="article-text">
        El segundo lanzamiento, programado para finales de 2026, enviar&aacute; al sat&eacute;lite terrestre un aterrizador dise&ntilde;ado por la empresa estadounidense Astrobotic Technology, y transportar&aacute; m&aacute;s de 500 kilogramos de carga, incluido un r&oacute;ver, a la superficie lunar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el tercer aterrizador correr&aacute; a cargo de Intuitive Machines e investigar&aacute; los or&iacute;genes de las anomal&iacute;as magn&eacute;ticas de la Luna.
    </p><p class="article-text">
        Los tres lanzamientos no tripulados se enmarcan en la fase inicial de la construcci&oacute;n de la base lunar, que prev&eacute; el traslado de m&aacute;s de 4 toneladas de material de carga a la Luna repartidos en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029.
    </p><p class="article-text">
        La NASA anunci&oacute; el pasado marzo un ambicioso plan para construir una base en el polo Sur de la Luna en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, una zona con regiones en sombra permanente que permiten la presencia de hielo, lo que facilitar&aacute; la estancia constante de astronautas en su superficie.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Visualizamos la base lunar como una extensi&oacute;n de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente&rdquo;, ha dicho el cient&iacute;fico espa&ntilde;ol Carlos Garc&iacute;a Gal&aacute;n, responsable del programa Moon Base.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la web de la agencia estadounidense, esta base en el sat&eacute;lite natural es &ldquo;una iniciativa a largo plazo de exploraci&oacute;n e infraestructura lunar dise&ntilde;ada para permitir una presencia humana sostenida y una mayor actividad cient&iacute;fica y comercial en el Polo Sur lunar&rdquo;. Otro de los objetivos es sentar las bases de las primeras misiones tripuladas a Marte.
    </p><p class="article-text">
        La segunda etapa de su construcci&oacute;n abarca entre 2029 y 2032 y prev&eacute; 27 lanzamientos y 24 alunizajes, adem&aacute;s del traslado de 60 toneladas de material, que permitan establecer la infraestructura inicial de la base, con misiones tripuladas semestrales.
    </p><p class="article-text">
        La tercera ser&aacute; la definitiva, con 29 despegues y 28 alunizajes con capacidad para transportar 150 toneladas, y la presencia continua de humanos en la Luna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a tener constelaciones de sat&eacute;lites que permitir&aacute;n la comunicaci&oacute;n, la navegaci&oacute;n, el apuntamiento y la observaci&oacute;n. Vamos a tener r&oacute;vers y veh&iacute;culos lunares, y tambi&eacute;n vamos a tener drones&rdquo;, ha agregado el cient&iacute;fico espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        El clima extremo ser&aacute; uno de los principales desaf&iacute;os que afrontar&aacute;n los habitantes de la base, ya que el sat&eacute;lite puede alcanzar temperaturas de hasta 120 cent&iacute;grados durante el d&iacute;a -que se prolonga por dos semanas terrestres- y descender por debajo de los -120 grados cent&iacute;grados durante la noche, de igual duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n de electricidad es otra de las complicaciones, aunque Garc&iacute;a Gal&aacute;n ha precisado que prev&eacute;n emplear la energ&iacute;a solar y nuclear para ello.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Prevemos una capacidad de generaci&oacute;n de energ&iacute;a de entre 2 y 15 kilovatios, pudiendo alcanzar hasta los 20 kilovatios en el caso de utilizar un sistema nuclear, junto con una capacidad de almacenamiento de cientos de kilovatios/hora&rdquo;, ha detallado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nasa-blue-origin-iniciaran-ano-construccion-base-luna_1_13252406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 19:06:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La NASA encarga a Jeff Bezos empezar la construcción de una base en La Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Jeff Bezos,Luna,Espacio,Marte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La foto que ha impresionado a la NASA: tres arcos de la Vía Láctea captados desde 4.200 metros y -28 grados en los Alpes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/foto-impresionado-nasa-tres-arcos-via-lactea-captados-metros-grados-alpes-pm_1_13252244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c3bd0fb-8879-4d27-9d30-ac5f7d60cfe2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La foto que ha impresionado a la NASA: tres arcos de la Vía Láctea captados desde 4.200 metros y -28 grados en los Alpes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este fenómeno astronómico captado solo es posible contemplarlo durante unos pocos días durante el mes de marzo</p><p class="subtitle">Ninguna cámara se lleva el logro: el vídeo más impresionante grabado por un astronauta de Artemis II se hizo con un iPhone</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Una de las im&aacute;genes m&aacute;s impresionantes del a&ntilde;o ha sido tomada a m&aacute;s de 4.000 metros de altura y ha fascinado a la mism&iacute;sima </span><a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">NASA</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, que la seleccion&oacute; entre sus fotograf&iacute;as astron&oacute;micas destacadas del mes de abril. Se trata de una foto en la que se aprecia el doble arco de la V&iacute;a L&aacute;ctea, y que en esta ocasi&oacute;n tuvo la aparici&oacute;n de un tercero, algo in&eacute;dito.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La fotograf&iacute;a ha sido obra de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Angel Fux</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, especializada en astrofotograf&iacute;a y paisajes nocturnos, que ascendi&oacute; hasta una cumbre con 4.200 metros y tuvo que superar unas dif&iacute;ciles condiciones meteorol&oacute;gicas con temperaturas que llegaron hasta los -28 grados, fuertes rachas de viento y cornisas heladas. &iquest;Qu&eacute; la llev&oacute; hasta este reto?</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Meses de planificaci&oacute;n y la sorpresa del tercer arco</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Fue hace m&aacute;s de un a&ntilde;o cuando Fux se plante&oacute; ir m&aacute;s all&aacute; de lo que hab&iacute;a hecho y observar el cielo nocturno desde los 4.200 metros del Dent d&rsquo;H&eacute;rens en la cordillera de los Alpes, por detr&aacute;s del Cervino, que se sit&uacute;a en la frontera entre Italia y Suiza. As&iacute;, la fot&oacute;grafa se marc&oacute; el objetivo de captar el momento en el que se puede captar el doble arco de la V&iacute;a L&aacute;ctea, con material especializado.</span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWbq_YKjW0X/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Su planificaci&oacute;n, contada al detalle por la protagonista en su blog, cont&oacute; con la ayuda del gu&iacute;a de monta&ntilde;a Richard Lehner y su hijo Arnaud. Para tomar la fotograf&iacute;a que se ha hecho viral en marzo, contact&oacute; medio a&ntilde;o antes, en septiembre con Lehner, y en seis meses se dedic&oacute; a preparar toda la log&iacute;stica, el equipo y el estudio que se requiere.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que este fen&oacute;meno astron&oacute;mico captado solo es posible contemplarlo durante unos pocos d&iacute;as durante el mes de marzo, cuando los dos brazos de la galaxia se aprecian sobre el horizonte en una misma noche, aunque no al mismo tiempo, sino a lo largo de la misma rotaci&oacute;n terrestre.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;El arco invernal, una franja de estrellas m&aacute;s tranquila y menos densa, se eleva durante la primera mitad de la noche. Luego, a medida que la Tierra gira, el arco estival asciende desde la otra direcci&oacute;n, trayendo consigo el n&uacute;cleo gal&aacute;ctico, ese inconfundible y denso r&iacute;o de luz. Juntos, forman lo que se conoce como doble arco de la V&iacute;a L&aacute;ctea&rdquo;, afirma Angel Fux en su blog.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La foto del triple arco de la Vía Láctea anotada por la NASA."
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            <span class="title">
                La foto del triple arco de la Vía Láctea anotada por la NASA.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No se trata de un fen&oacute;meno que no se haya explorado, ya hab&iacute;a sido captado anteriormente, por la misma Fux en 2025 desde el Gornergrat a 3.100 metros de altura. Pero esta vez se propuso subir 1.000 metros y la recompensa mereci&oacute; la pena, porque adem&aacute;s apareci&oacute; un tercer arco. Esto se conoce como &lsquo;Gegenschein&rsquo; y se trata del brillo difuso del cielo nocturno causado por la luz solar que refleja el polvo interplanetario justo en la posici&oacute;n opuesta al sol, que al ser tenue se capta en raras ocasiones en fotograf&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El reto ten&iacute;a una dificultad a&ntilde;adida, o, mejor dicho, dos. La primera es que para que se capte adecuadamente se deben dar condiciones extra como que la luna est&eacute; en una fase adecuada, que se est&eacute; en la ubicaci&oacute;n correcta para el &aacute;ngulo de los dos arcos, adem&aacute;s de un horizonte despejado de 360 grados y que la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica sea la m&aacute;s baja posible. Adem&aacute;s, la meteorolog&iacute;a, en una noche invernal es dura, y el per&iacute;odo &oacute;ptimo para la foto dura solo cinco d&iacute;as. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Impresion&oacute; a la NASA</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La fotograf&iacute;a tomada por Angel Fux se hizo viral despu&eacute;s de que el pasado 21 de abril la NASA la incluyera dentro de la &lsquo;Astronomy Picture of the Day&rsquo;, que es uno de los reconocimientos m&aacute;s prestigiosos dentro de la divulgaci&oacute;n astron&oacute;mica.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/foto-impresionado-nasa-tres-arcos-via-lactea-captados-metros-grados-alpes-pm_1_13252244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 17:27:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La foto que ha impresionado a la NASA: tres arcos de la Vía Láctea captados desde 4.200 metros y -28 grados en los Alpes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Astrofotografía,Astronomía,Nasa,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La luna más grande de Júpiter podría expulsar agua al espacio y acercar nuevas pistas sobre vida extraterrestre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/luna-grande-jupiter-expulsar-agua-espacio-acercar-nuevas-pistas-vida-extraterrestre-pm_1_13246921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4efaea8-1fba-4e2c-909d-5914f6c05ae1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La luna más grande de Júpiter podría expulsar agua al espacio y acercar nuevas pistas sobre vida extraterrestre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Grietas heladas - Anezina Solomonidou dirigió una investigación basada en archivos recuperados por Galileo y detectó varias zonas donde pudieron salir líquidos ocultos bajo capas heladas durante antiguos episodios internos</p></div><p class="article-text">
        Las trayectorias de muchos planetas arrastran peque&ntilde;os cuerpos atrapados por su gravedad. <strong>Gan&iacute;medes</strong> forma parte de ese grupo y gira alrededor de J&uacute;piter desde hace miles de millones de a&ntilde;os. Los astr&oacute;nomos saben que existe porque puede observarse con telescopios y porque varias sondas espaciales han pasado cerca de su superficie durante d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Los<strong> sat&eacute;lites naturales </strong>forman parte habitual del Sistema Solar. La Tierra tiene la Luna, Marte conserva dos cuerpos peque&ntilde;os a su alrededor y los gigantes gaseosos acumulan decenas de lunas que se mueven en &oacute;rbitas distintas. Algunas nacieron junto al planeta y otras quedaron retenidas despu&eacute;s de cruzarse con &eacute;l en el espacio.
    </p><h2 class="article-text">El <em>Hellenic Space Center</em> se&ntilde;al&oacute; posibles respiraderos helados en Gan&iacute;medes</h2><p class="article-text">
        Un equipo internacional dirigido por la doctora <strong>Anezina Solomonidou</strong>, del <em>Hellenic Space Center</em>, se&ntilde;al&oacute; varias regiones de Gan&iacute;medes que podr&iacute;an esconder antiguos <strong>criovolcanes</strong> bajo el hielo. El trabajo, aceptado por la revista<em> Planetary Science Journal,</em> utiliz&oacute; datos recuperados de la misi&oacute;n Galileo de NASA.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como defiende la experta, ciertas depresiones de la superficie podr&iacute;an haber<strong> expulsado agua y materiales vol&aacute;tiles </strong>desde el interior de la luna. Seg&uacute;n explic&oacute; Solomonidou en un comunicado del <em>Hellenic Space Center</em>, &ldquo;Gan&iacute;medes es uno de los mundos m&aacute;s fascinantes del Sistema Solar&rdquo;.
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                    alt="Los autores revisaron áreas con marcas parecidas a corrientes endurecidas y señalaron Musa Patera como uno de los puntos que merece atención"
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                Los autores revisaron áreas con marcas parecidas a corrientes endurecidas y señalaron Musa Patera como uno de los puntos que merece atención                            </span>
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        Los criovolcanes funcionan de una manera distinta a los volcanes terrestres. En lugar de expulsar roca fundida, liberan agua, hielo y compuestos vol&aacute;tiles que atraviesan grietas abiertas en la corteza helada. Los cient&iacute;ficos creen que ese proceso puede darse en <strong>mundos oce&aacute;nicos</strong>, una categor&iacute;a que incluye cuerpos cubiertos de hielo bajo los que existir&iacute;an oc&eacute;anos profundos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Gan&iacute;medes, la presi&oacute;n gravitatoria de J&uacute;piter y la interacci&oacute;n con otras lunas podr&iacute;an <strong>deformar lentamente el interior y provocar movimientos</strong> capaces de empujar agua hacia la superficie. Esa actividad ayudar&iacute;a a explicar algunas marcas observadas desde hace a&ntilde;os en im&aacute;genes espaciales.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro depresiones aparecieron como zonas prioritarias para futuras investigaciones</h2><p class="article-text">
        El estudio identific&oacute; cuatro <strong>paterae</strong> como las zonas m&aacute;s prometedoras para futuras observaciones. Las paterae son depresiones que podr&iacute;an haber actuado como <strong>respiraderos criovolc&aacute;nicos</strong> por donde sali&oacute; material helado desde capas internas. El equipo analiz&oacute; tambi&eacute;n estructuras con aspecto de corrientes congeladas, un detalle que reforz&oacute; la hip&oacute;tesis de antiguas erupciones de agua y hielo. 
    </p><p class="article-text">
        Una de esas regiones, <strong>Musa Patera</strong>, tiene unos 69 kil&oacute;metros de di&aacute;metro y apareci&oacute; fotografiada por la sonda Galileo en 1997. Los investigadores consideran que estas &aacute;reas <strong>merecen atenci&oacute;n preferente</strong> cuando las nuevas misiones lleguen al sistema joviano.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>misi&oacute;n JUICE</strong> de la Agencia Espacial Europea viajar&aacute; precisamente con ese objetivo. La nave despeg&oacute; en 2023 y alcanzar&aacute; J&uacute;piter en 2031 para estudiar Gan&iacute;medes, Europa y Calisto con instrumentos capaces de analizar superficies heladas con mucho m&aacute;s detalle. El <strong>espectr&oacute;metro MAJIS y el sistema de c&aacute;maras JANUS</strong> servir&aacute;n para comprobar si las regiones se&ntilde;aladas por el estudio presentan rastros compatibles con criovulcanismo. 
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                La misión JUICE llegará a Júpiter para revisar esas regiones heladas                            </span>
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        Los cient&iacute;ficos esperan encontrar <strong>compuestos org&aacute;nicos </strong>atrapados en el hielo, ya que una erupci&oacute;n de agua procedente del interior podr&iacute;a transportar materiales conservados durante millones de a&ntilde;os bajo la corteza.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de hallar se&ntilde;ales qu&iacute;micas relacionadas con procesos biol&oacute;gicos ha convertido a<strong> Gan&iacute;medes en uno de los grandes objetivos </strong>de la exploraci&oacute;n planetaria. Los investigadores creen que su oc&eacute;ano interno podr&iacute;a contener <strong>m&aacute;s agua que todos los oc&eacute;anos terrestres</strong> juntos. Adem&aacute;s, esta luna posee un campo magn&eacute;tico propio, una caracter&iacute;stica poco habitual en cuerpos de su tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La NASA ya hab&iacute;a encontrado vapor de agua en su tenue atm&oacute;sfera en 2021, mientras otra investigaci&oacute;n anunci&oacute; en 2023 la presencia de sales y mol&eacute;culas org&aacute;nicas sobre la superficie helada. Todos esos indicios <strong>alimentan la idea de que el interior de Gan&iacute;medes pudo conservar condiciones aptas para procesos qu&iacute;micos complejos </strong>durante largos periodos.
    </p><h2 class="article-text">El sat&eacute;lite supera a Mercurio aunque sigue orbitando alrededor de J&uacute;piter</h2><p class="article-text">
        Gan&iacute;medes tambi&eacute;n destaca por sus dimensiones. Es la<strong> luna m&aacute;s grande del Sistema Solar </strong>y supera incluso al planeta Mercurio en tama&ntilde;o. Aun as&iacute;, sigue siendo un sat&eacute;lite natural en vez de un planeta porque gira alrededor de J&uacute;piter y no alrededor del Sol. Las observaciones modernas permiten seguir su movimiento claramente gracias a telescopios terrestres y a sondas como Juno, que obtuvo nuevas im&aacute;genes cercanas en junio de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho antes de esas misiones, los astr&oacute;nomos ya pod&iacute;an detectar lunas observando c&oacute;mo alteraban la luz o el movimiento de los planetas principales. Esa relaci&oacute;n gravitatoria explica por qu&eacute; tantos mundos terminan rodeados de sat&eacute;lites. Los gigantes gaseosos concentran una enorme cantidad de materia y su fuerza gravitatoria facilita la captura o formaci&oacute;n de decenas de lunas alrededor de ellos. 
    </p><h2 class="article-text"><em>Europa Clipper </em>continuar&aacute; la b&uacute;squeda de compuestos bajo superficies congeladas</h2><p class="article-text">
        Mientras JUICE contin&uacute;a su viaje hacia J&uacute;piter, la NASA prepara la <strong>misi&oacute;n </strong><em><strong>Europa Clipper </strong></em>para estudiar otra luna helada del mismo sistema. Ambas expediciones intentar&aacute;n aclarar si el agua atrapada bajo estas superficies heladas puede conservar mol&eacute;culas org&aacute;nicas y dejar rastros accesibles para futuras observaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/luna-grande-jupiter-expulsar-agua-espacio-acercar-nuevas-pistas-vida-extraterrestre-pm_1_13246921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 13:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La luna más grande de Júpiter podría expulsar agua al espacio y acercar nuevas pistas sobre vida extraterrestre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ninguna cámara se lleva el logro: el vídeo más impresionante grabado por un astronauta de Artemis II se hizo con un iPhone]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/camara-lleva-logro-video-impresionante-grabaron-astronautas-artemis-hizo-iphone-pm_1_13221517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd4cc66d-18bd-4045-81e1-9f6e5e532f2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ninguna cámara se lleva el logro: el vídeo más impresionante grabado por un astronauta de Artemis II se hizo con un iPhone"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reid Wiseman capturó con su móvil el conocido como “‘earthset”, ese momento en el que la Tierra se oculta tras la Luna</p><p class="subtitle">Todo funcionaba en Artemis II hasta que el sistema de orina de 23 millones se atascó: esta es la humilde solución de la tripulación</p></div><p class="article-text">
        La misi&oacute;n Artemis II ha dejado <a href="https://www.eldiario.es/spin/tierra-protegida-parece-espacio-halo-foto-artemis-ii-pone-duda-pm_1_13122596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes para la historia</a>. Las fotograf&iacute;as que los astronautas a bordo de la nave Orion consiguieron hacer de nuestro planeta y nuestro sat&eacute;lite ya forman parte de la historia de la NASA. La <strong>mayor&iacute;a de ellas se hicieron con una c&aacute;mara Nikon D5</strong>, una r&eacute;flex de hace una d&eacute;cada que los tripulantes aprendieron a utilizar de forma profesional en tierra.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, uno de los v&iacute;deos m&aacute;s virales que se grabaron desde dentro de aquella nave espacial no se hizo con ninguna c&aacute;mara profesional, sino con un m&oacute;vil. Fue Reid Wiseman quien<strong> utiliz&oacute; su iPhone 17 Pro Max para capturar el fen&oacute;meno conocido como &ldquo;Earthset&rdquo;</strong>, una palabra que podr&iacute;a traducirse como &ldquo;puesta de Tierra&rdquo; y que se refiere al momento en el que nuestro planeta se oculta detr&aacute;s de la Luna.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DXVMcEqDnYS/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de su cuenta de Instagram, Wiseman explic&oacute; que decidi&oacute; registrar el momento por tratarse de una experiencia &uacute;nica, compar&aacute;ndola con ver un atardecer desde una playa, pero &ldquo;desde el asiento m&aacute;s extra&ntilde;o del cosmos&rdquo;. &ldquo;Apenas pod&iacute;a <strong>ver la Luna a trav&eacute;s de la ventana de la escotilla de acoplamiento</strong>, pero el iPhone era del tama&ntilde;o perfecto para captar la vista&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El astronauta detall&oacute; que el v&iacute;deo subido no ten&iacute;a ning&uacute;n tipo de edici&oacute;n y que este se captur&oacute; con el zoom 8x, disponible en este modelo del tel&eacute;fono de Apple. Con esta configuraci&oacute;n, el comandante de la hist&oacute;rica misi&oacute;n Artemis II intent&oacute; captar una <strong>imagen muy similar a la percepci&oacute;n del ojo humano</strong>. Una forma de ense&ntilde;ar al mundo lo que &eacute;l y sus compa&ntilde;eros vieron desde dentro de Orion.
    </p><h2 class="article-text">Artemis II y la imagen del &ldquo;Earthset&rdquo;</h2><p class="article-text">
        D&iacute;as antes de que Wiseman compartiera este v&iacute;deo con sus seguidores, <strong>la NASA ya hab&iacute;a subido una imagen del &ldquo;Earthset&rdquo;</strong> capturada, esta vez s&iacute;, con la c&aacute;mara profesional a bordo de la nave. &ldquo;Una Tierra de un azul tenue con brillantes nubes blancas se pone tras la superficie lunar. La parte oscura de la Tierra est&aacute; experimentando la noche. En el lado diurno de la Tierra, se observan nubes arremolinadas sobre la regi&oacute;n de Australia y Ocean&iacute;a&rdquo;, describi&oacute; la agencia espacial en su p&aacute;gina web.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n Artemis II ameriz&oacute; el 10 de abril de 2026 frente a la costa de San Diego despu&eacute;s de una misi&oacute;n que dur&oacute; diez d&iacute;as y llev&oacute; a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen alrededor de la Luna. Fue la <strong>primera misi&oacute;n tripulada alrededor de nuestro sat&eacute;lite desde el Apolo 17</strong>, en 1972.
    </p><h2 class="article-text">La primera c&aacute;mara que viaj&oacute; a la Luna</h2><p class="article-text">
        La primera c&aacute;mara que pis&oacute; la Luna fue una<strong> Hasselblad 500EL, utilizada por Neil Armstrong y Buzz Aldrin</strong> durante la misi&oacute;n Apolo 11 que tuvo lugar en el a&ntilde;o 1969. La c&aacute;mara estaba equipada con una lente Zeiss Biogon de 60mm e iba unida al equipo de Armstrong, lista para documentar la superficie lunar en primera persona una vez el astronauta bajara de la nave.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/camara-lleva-logro-video-impresionante-grabaron-astronautas-artemis-hizo-iphone-pm_1_13221517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 09:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ninguna cámara se lleva el logro: el vídeo más impresionante grabado por un astronauta de Artemis II se hizo con un iPhone]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Nasa,Astronautas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fin de la “canica negra”: los datos muestran que nos dirigimos hacia un planeta “sin noche”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/canica-negra-datos-muestran-dirigimos-planeta-noche_1_13164789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa022a46-517d-4c78-b9eb-6cf2b837ca70_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142071.jpg" width="2559" height="1439" alt="Las luces nocturnas de la Tierra observadas en 2022 dentro del nuevo estudio."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva revisión de la NASA muestra que la luz artificial está volviendo la Tierra cada vez más brillante durante la noche y que está sometida a grandes fluctuaciones como consecuencia de la actividad humana</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Eva Villaver, astrofísica: “El derecho a un cielo oscuro es importante incluso para la salud”
</p></div><p class="article-text">
        Los datos actualizados del proyecto &ldquo;<a href="https://blackmarble.gsfc.nasa.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canica negra</a>&rdquo; (&ldquo;<em>Black Marble&rdquo;) </em>de la NASA muestran de forma inequ&iacute;voca que la noche en nuestro planeta es cada vez m&aacute;s brillante, con un aumento neto del 16% en la radiancia total de la luz artificial nocturna entre 2014 y 2022. Esta luz artificial, procedente de las ciudades y diferentes actividades humanas, est&aacute; produciendo &ldquo;una aceleraci&oacute;n de los procesos que modifican el entorno nocturno, impulsada por fuerzas cada vez m&aacute;s potentes&rdquo;, dice el estudio. Y lo m&aacute;s preocupante: a pesar de que muchos pa&iacute;ses han emprendido pol&iacute;ticas para intentar atenuarlo, el aumento de la luminosidad crece a un ritmo m&aacute;s r&aacute;pido que el n&uacute;mero de habitantes del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Estos datos proceden del an&aacute;lisis de m&aacute;s de un mill&oacute;n de im&aacute;genes satelitales diarias de alta resoluci&oacute;n capturadas por el proyecto <em>Black Marble</em> de la NASA entre 2014 y 2022, publicado hace unos d&iacute;as <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10260-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Nature</a>. En el trabajo, los cient&iacute;ficos han descubierto que la noche terrestre <a href="https://science.nasa.gov/earth/human-dimensions/earth-at-night/nasa-night-light-imagery-tracks-us-energy-transition-global-volatility/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufre fluctuaciones constantes</a> que hasta ahora no se hab&iacute;an detectado porque los mapas de la luz nocturna del planeta se constru&iacute;an promediando datos de meses o incluso a&ntilde;os enteros en una sola imagen compuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gran novedad de este estudio es que analiza im&aacute;genes satelitales tomadas d&iacute;a a d&iacute;a, una resoluci&oacute;n temporal que ha permitido detectar variaciones abruptas y ef&iacute;meras que antes quedaban invisibles en los promedios anuales, como el apag&oacute;n por los huracanes en Puerto Rico, los cortes de luz por la guerra de Ucrania o el oscurecimiento s&uacute;bito de las ciudades durante la pandemia. &ldquo;La Canica Negra de la Tierra no solo se est&aacute; volviendo m&aacute;s brillante, est&aacute; pulsando con una volatilidad cada vez mayor, haciendo eco del latido amplificado de la actividad humana&rdquo;, dicen los autores.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa6iyxe" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n, liderado por Tian Li y Zhe Zhu de la Universidad de Connecticut, ha utilizado un nuevo algoritmo para analizar 1,16 millones de im&aacute;genes satelitales recopiladas diariamente durante nueve a&ntilde;os, aproximadamente a la 1:30 a. m. (hora local), por el conjunto de radi&oacute;metros de im&aacute;genes visibles e infrarrojas (<a href="https://www.earthdata.nasa.gov/data/instruments/viirs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VIIRS</a>). Seg&uacute;n la NASA, estos sensores, del tama&ntilde;o de un refrigerador y que orbitan la Tierra a m&aacute;s de 25.750 km/h, pueden detectar fuentes de luz &ldquo;a la escala de una caseta de peaje en una carretera oscura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Asia resplandece y Europa est&aacute; azul</h2><p class="article-text">
        Los datos estad&iacute;sticos indican que la intensidad de los eventos de aumento de luz (&ldquo;<em>brightening</em>&rdquo;) est&aacute; creciendo a un ritmo constante por a&ntilde;o y que la aparici&oacute;n de zonas donde se aten&uacute;a no compensa el aumento de las que empiezan a emitir. Ese 16% de aumento neto de la luminosidad es el resultado de restar el 18% de atenuaci&oacute;n al 34% de brillo a&ntilde;adido en otros lugares, siempre respecto a 2014.
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                    alt="Nueva imagen nocturna de la Tierra a partir del análisis de 1,6 millones de imágenes satelitales recopiladas cada noche durante nueve años."
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            <span class="title">
                Nueva imagen nocturna de la Tierra a partir del análisis de 1,6 millones de imágenes satelitales recopiladas cada noche durante nueve años.                            </span>
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        En cuanto a las regiones, Australia muestra tendencias de aumento exclusivamente al alza en esta intensidad, igual que Estados Unidos, donde destaca el fuerte brillo emergente de la Costa Oeste y la expansi&oacute;n horizontal suburbana.&nbsp;El &Aacute;frica subsahariana tambi&eacute;n emite una contundente se&ntilde;al de progreso iluminando vastas regiones previamente oscuras. Pero el epicentro de este crecimiento lum&iacute;nico, seg&uacute;n los autores del estudio, se encuentra en Asia, con China e India a la cabeza, que acumulan la mayor superficie de cambio de todo el planeta. 
    </p><p class="article-text">
        Este aumento de la luz en Asia responde a una combinaci&oacute;n sin precedentes de r&aacute;pida urbanizaci&oacute;n, expansi&oacute;n industrial y agresivos programas de electrificaci&oacute;n rural. En el caso de China, la explosi&oacute;n de luz se concentra intensamente en sus regiones orientales y centrales, emitiendo se&ntilde;ales de alta intensidad que reflejan una estrategia de &ldquo;urbanizaci&oacute;n vertical&rdquo; y conversi&oacute;n masiva del territorio. Por su parte, la India exhibe un patr&oacute;n dual: mientras el sur del pa&iacute;s mantiene un brillo sostenido impulsado por su pujante desarrollo econ&oacute;mico, las zonas del norte han experimentado un fuerte aumento lum&iacute;nico gracias a los planes nacionales para instalar alumbrado p&uacute;blico y llevar la red el&eacute;ctrica a poblaciones que hist&oacute;ricamente permanec&iacute;an a oscuras
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                    alt="Italia de noche vista con el Radiómetro de Imágenes Visible e Infrarrojo (VIIRS) del satélite Suomi NPP."
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                Italia de noche vista con el Radiómetro de Imágenes Visible e Infrarrojo (VIIRS) del satélite Suomi NPP.                            </span>
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        En Europa, los autores consideran que las luces LED y las medidas de ahorro energ&eacute;tico son la causa de una menor contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica en Par&iacute;s y en toda Francia (una reducci&oacute;n del 33%), el Reino Unido (una reducci&oacute;n del 22%) y los Pa&iacute;ses Bajos (una reducci&oacute;n del 21%). Durante este periodo de observaci&oacute;n tambi&eacute;n se registr&oacute; c&oacute;mo las noches europeas se oscurecieron dr&aacute;sticamente en 2022, durante una crisis energ&eacute;tica regional que sigui&oacute; al estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania.
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                El noroeste de Europa visto desde la Estación Espacial Internacional en 2024.                            </span>
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        Sin embargo, y aunque los autores se&ntilde;alan que Europa presenta &ldquo;un patr&oacute;n de atenuaci&oacute;n particularmente claro y estructurado&rdquo;, el astrof&iacute;sico espa&ntilde;ol <a href="https://asanchezdemiguel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro S&aacute;nchez de Miguel</a>, uno de los mayores expertos mundiales en&nbsp;contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica, lo pone en duda, ya que el propio trabajo reconoce que el instrumento satelital con el que toman los datos es menos sensible a la luz azul que emiten los LED. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Europa se est&aacute; haciendo m&aacute;s azul y el sat&eacute;lite es ciego al azul&rdquo;, argumenta el experto. &ldquo;El ejemplo cl&aacute;sico es Mil&aacute;n. Cambiaron el alumbrado y, aunque para el ojo humano la intensidad del suelo era la misma, para el sat&eacute;lite hubo una reducci&oacute;n del 50%. Ellos dicen que desde 2014 la luz ha aumentado un 16%, pero eso es solo el m&iacute;nimo; ha tenido que aumentar m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El fracaso de la revoluci&oacute;n LED&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para S&aacute;nchez de Miguel, estas cifras oficiales son solo una subestimaci&oacute;n y, aunque los sat&eacute;lites reportan incrementos de luminosidad del 16%, esta cifra es solo el m&iacute;nimo absoluto o la cota inferior. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala, existen intereses comerciales e industriales vinculados a monopolios de fabricantes que han priorizado la venta e instalaci&oacute;n masiva de luces blancas frente a alternativas m&aacute;s c&aacute;lidas y sostenibles. &ldquo;Por otro lado, pasar de la luz naranja a la blanca tiene un impacto grav&iacute;simo en la melatonina de muchas especies y fomenta problemas epidemiol&oacute;gicos como el mosquito tigre&rdquo;, recuerda. &ldquo;Todo esto es un fracaso de la revoluci&oacute;n LED. Promet&iacute;an reducir la contaminaci&oacute;n, pero es contraproducente por el <em>efecto rebote</em> de esta tecnolog&iacute;a, como es m&aacute;s barata, iluminamos m&aacute;s&rdquo;, afirma este experto. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo esto es un fracaso de la revolución LED. Prometían reducir la contaminación, pero es contraproducente por el efecto rebote de esta tecnología, como es más barata, iluminamos más</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alejandro Sánchez de Miguel</span>
                                        <span>—</span> Astrofísico y experto en contaminación lumínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El astrof&iacute;sico <a href="https://sira.ub.edu/fitxes/Fisica.html?id=sjribas.ub.edu&amp;lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salvador Jose Ribas</a>, director del Parc Astron&ograve;mic Montsec (PAM) y experto en contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica de la Universidad de Barcelona (UB), destaca que el hecho de caracterizar la luz artificial con datos diarios tiene mucha relevancia desde el punto de vista geogr&aacute;fico e incluso sociol&oacute;gico, porque se ven las consecuencias de guerras, pandemias y diferentes actividades humanas. Sobre la supuesta reducci&oacute;n de luminosidad de Europa, comparte el escepticismo de su colega: &ldquo;Con otras t&eacute;cnicas no se acaban de apreciar estas reducciones que ellos ven, simplemente porque el sat&eacute;lite es muy poco eficaz a la hora de detectar las componentes m&aacute;s azuladas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La conclusi&oacute;n es que vamos hacia la desaparici&oacute;n de la noche, cada vez m&aacute;s la noche va desapareciendo&rdquo;, subraya S&aacute;nchez de Miguel. &ldquo;Estamos con una tendencia a crecer la luz en la noche y eso desemboca a que cada vez menos lugares tendr&aacute;n cielos pr&iacute;stinos y en muchos de ellos cada vez ser&aacute;n menos excepcionales&rdquo;, coincide Ribas. &ldquo;Sobre todo si no se apuesta por un uso racional de la luz y se usa solo cuando se necesita&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/canica-negra-datos-muestran-dirigimos-planeta-noche_1_13164789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fin de la “canica negra”: los datos muestran que nos dirigimos hacia un planeta “sin noche”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Contaminación,Nasa,Astronomía,Energía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Pensé que seguía flotando”: un estudio describe el desacople sensorial de los astronautas al volver del espacio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pense-seguia-flotando-estudio-describe-desacople-sensorial-astronautas-volver-espacio_1_13167560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/130088da-e3cb-4ce4-8a5b-378348556b8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141538.jpg" width="8249" height="4640" alt="“Pensé que seguía flotando”: un estudio describe el desacople sensorial de los astronautas al volver del espacio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un trabajo ha medido por primera vez en 11 astronautas de la Estación Espacial Internacional los efectos psicomotores que tiene pasar meses en microgravedad. Los autores advierten de posibles riesgos de cara a misiones permanentes en la Luna o Marte  
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Sonidos extraños en el espacio: cuando los astronautas se llevan un sobresalto
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que me despertaba en los primeros d&iacute;as pens&eacute; que estaba flotando&rdquo;. As&iacute; explicaba la astronauta <a href="https://www.nasa.gov/humans-in-space/astronauts/christina-koch/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christina Koch</a> su experiencia <a href="https://www.youtube.com/watch?v=h5ckF9oG3C8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la rueda de prensa</a> tras el regreso de la Luna en la misi&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/artemisa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Artemisa II</a>. A pesar de haber estado en otras misiones mucho m&aacute;s largas, a Koch esta vez le pas&oacute; algo diferente. &ldquo;Nunca hab&iacute;a experimentado eso de creer que algo flotar&aacute; frente a ti, pero lo hice en este regreso&rdquo;, reconoci&oacute;. &ldquo;Por alguna raz&oacute;n, dej&eacute; una camisa en el aire y se cay&oacute;: &iexcl;plop! Realmente me sorprendi&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que describe Koch forma parte del anecdotario cl&aacute;sico de los astronautas. En los a&ntilde;os 70 el estadounidense <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jack_Lousma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jack Lousma</a> cont&oacute; que en los d&iacute;as posteriores a su regreso de la estaci&oacute;n Skylab solt&oacute; un frasco de loci&oacute;n en el aire, esperando que siguiera flotando, y su compa&ntilde;ero <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Owen_Garriott" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Owen Garriott</a> perd&iacute;a el equilibrio cada vez que apagaba las luces en la primera noche que pas&oacute; en casa. Y la situaci&oacute;n ha saltado a menudo a la ficci&oacute;n: en la pel&iacute;cula rusa <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Saliut_7_(pel%C3%ADcula)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salyut-7</a> uno de los cosmonautas deja caer un objeto desde el balc&oacute;n por el mismo motivo, y en 2013 el astronauta <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Marshburn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tom Marshburn</a> protagoniz&oacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=PVxaL8CAO4M" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo para la NASA en el que parodiaba este efecto</a>.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores acaba de publicar los resultados del primer estudio sistem&aacute;tico de estos desajustes que producen los cambios de gravedad en los astronautas. El equipo de <a href="https://perso.uclouvain.be/philippe.lefevre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Philippe Lef&egrave;vre</a>, de la Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina, ha completado un trabajo con la colaboraci&oacute;n de 11 astronautas que realizaron el mismo experimento antes, durante y despu&eacute;s de sus misiones en la Estaci&oacute;n Espacial Internacional (ISS) durante varios a&ntilde;os. Y, aunque el efecto que miden no es exactamente el de soltar objetos en el aire, los resultados confirman las sospechas: tras su regreso del espacio, los astronautas siguen haciendo predicciones incorrectas al agarrar los objetos.
    </p><h2 class="article-text">Una coctelera en el espacio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El primer astronauta hizo las pruebas en 2018 y el &uacute;ltimo complet&oacute; la toma de datos en 2023&rdquo;, explica Lef&egrave;vre a elDiario.es. &ldquo;Tuvimos la gran suerte de poder acceder a los astronautas justo el d&iacute;a despu&eacute;s de su regreso a la Tierra, lo cual es muy inusual&rdquo;, relata. &ldquo;Ese mismo d&iacute;a realizaron exactamente la misma tarea, lo que nos permiti&oacute; probar c&oacute;mo se readaptaban a la gravedad terrestre de forma casi inmediata, repitiendo las pruebas a la semana, al mes y a los dos meses para obtener una imagen completa de su recuperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tuvimos la gran suerte de poder acceder a los astronautas justo el día después de su regreso a la Tierra, lo cual es muy inusual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Philippe Lefèvre</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad Católica de Lovaina y líder del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El trabajo se enmarca dentro de un <a href="https://blogs.esa.int/alexander-gerst/2018/06/21/deutsch-fingerfertigkeit-im-all/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimento GRIP</a> (en ingl&eacute;s, &ldquo;agarre&rdquo;) y se public&oacute; hace unos d&iacute;as <a href="https://www.jneurosci.org/content/early/2026/04/13/JNEUROSCI.2036-25.2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista JNeurosci</a>. En &eacute;l se describen las pruebas que los tripulantes de la ISS repitieron en sus misiones: dos sesiones completas antes del lanzamiento, otra a la semana de llegar a la ISS, otra a los tres meses y una &uacute;ltima unos seis meses despu&eacute;s. &ldquo;El protocolo es muy simple&rdquo;, explica el autor principal. &ldquo;Sostienen el objeto y lo mueven de arriba abajo como si fuera una coctelera. Al acelerar y desacelerar el objeto, el riesgo de que se resbale cambia constantemente&rdquo;. El objeto tiene sensores incorporados para medir la fuerza de contacto tangencial que ejercen con los dedos; a mayor fuerza tangencial, mayor es el riesgo de deslizamiento y m&aacute;s fuerte deben apretar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El primer experimento GRIP realizado por el astronauta alemán Alexander Gerst en 2018."
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                El primer experimento GRIP realizado por el astronauta alemán Alexander Gerst en 2018.                            </span>
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        En la Tierra, debes apretar al m&aacute;ximo en la parte m&aacute;s baja del movimiento y aflojar arriba, porque la gravedad ayuda a empujar el objeto hacia abajo; es un patr&oacute;n de fuerza asim&eacute;trico. A bordo de la ISS, en cambio, el patr&oacute;n se vuelve m&aacute;s sim&eacute;trico porque hay que apretar tanto arriba como abajo. &ldquo;En el espacio existe el riesgo de que el objeto salga despedido hacia arriba, algo que no ocurre en la Tierra, donde el riesgo siempre es que se caiga&rdquo; explica el experto. Esto es lo que tiene cierta conexi&oacute;n con el experimento con lo que le pas&oacute; a Koch, apunta. &ldquo;En un momento de distracci&oacute;n solt&oacute; su camiseta y esta cay&oacute;, cuando ella estaba acostumbrada a que, al no tener peso en el espacio, los objetos se quedaran flotando en su lugar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desacople gravitatorio</h2><p class="article-text">
        Lo que vieron los investigadores fue que en las horas inmediatamente posteriores a su regreso del espacio los astronautas a&uacute;n no agarraban bien el objeto, porque conservaban la memoria de la ISS, pero bastaban una docena de intentos el mismo d&iacute;a de su llegada para readaptarse, como si el cuerpo recordara la gravedad inmediatamente. Sin embargo, la adaptaci&oacute;n en el espacio no fue completa ni siquiera despu&eacute;s de seis meses. &ldquo;De alguna manera, su cerebro segu&iacute;a anticipando que el objeto ten&iacute;a peso y sobrecompensaba esta creencia previa; en nuestros datos medimos que los astronautas estimaban el peso del objeto como si fuera negativo, como si estuviera tirando de ellos hacia arriba&rdquo;, informa Lef&egrave;vre.
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                    alt="Uno de los experimentos sobre manipulación y destreza. Abajo, a la derecha, Philippe Lefèvre."
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            <span class="title">
                Uno de los experimentos sobre manipulación y destreza. Abajo, a la derecha, Philippe Lefèvre.                            </span>
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        En opini&oacute;n de los autores, esto demuestra que el cerebro conserva la memoria de que los objetos tienen peso, probablemente porque los astronautas han estado expuestos a la gravedad durante d&eacute;cadas. En otras palabras, la gravedad deja una huella duradera en el cerebro incluso despu&eacute;s de que las personas hayan estado en entornos sin gravedad durante varios meses. Los astronautas sobrecompensaron con su agarre al sujetar objetos en el espacio porque sus cerebros anticiparon la atracci&oacute;n gravitatoria, y esta sobrecompensaci&oacute;n fue especialmente evidente cuando los astronautas mov&iacute;an objetos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué pasará cuando los astronautas vayan a la Luna o a Marte? Si se readaptan pensando que están en la Tierra, podría ser muy peligroso 
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Philippe Lefèvre</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad Católica de Lovaina, y líder del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Lef&egrave;vre, esto plantea una gran inc&oacute;gnita para futuras misiones. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; cuando los astronautas vayan a la Luna o a Marte?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;All&iacute; sentir&aacute;n gravedad parcial, pero si se readaptan pensando que est&aacute;n en la Tierra, podr&iacute;a ser muy peligroso para la manipulaci&oacute;n de objetos. Ser&iacute;a sumamente interesante replicar o modificar este protocolo cuando vuelvan a la Luna&rdquo;. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa6vf7o" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Este mismo grupo de autores public&oacute; otro art&iacute;culo el a&ntilde;o pasado sobre la <a href="https://www.jneurosci.org/content/45/8/e1384242024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orientaci&oacute;n del cuerpo en el espacio</a>. &ldquo;Demostramos que a bordo de la ISS, si cierras los ojos, pierdes el sentido de la verticalidad&rdquo;, comenta el investigador. &ldquo;Nuestra hip&oacute;tesis es que el sistema vestibular y la gravedad act&uacute;an como una plomada para orientarnos; en el espacio, si cierras los ojos (igual que al desorientarte buceando bajo el agua), no hay manera de saber d&oacute;nde est&aacute; arriba y abajo, por lo que desv&iacute;as tus movimientos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en la forma de agarrar la adaptaci&oacute;n a la Tierra es r&aacute;pida, en lo que respecta a la locomoci&oacute;n se tarda unos d&iacute;as. La astronauta Christina Koch comparti&oacute; en sus redes sociales <a href="https://www.instagram.com/p/DXPo0EMEVy_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ilustrativo v&iacute;deo</a> en el que muetra c&oacute;mo una semana despu&eacute;s de regresar de su expedici&oacute;n lunar a&uacute;n era incapaz de caminar sin caerse con los ojos cerrados. &ldquo;Cuando vivimos en microgravedad, los sistemas de nuestro cuerpo que han evolucionado para indicarle a nuestro cerebro c&oacute;mo nos movemos, los &oacute;rganos vestibulares, no funcionan correctamente&rdquo;, describi&oacute;. &ldquo;&iexcl;Caminar con los ojos cerrados puede ser todo un reto!&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Cuidado con los coscorrones&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El astronauta espa&ntilde;ol <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Duque" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Duque</a> reconoce que cuesta un poco adaptarse a la ingravidez, pero no cree que suponga un problema preocupante. En su experiencia, explica a elDiario.es, lo m&aacute;s importante es superar la desorientaci&oacute;n y la tendencia a marearse en las primeras horas. &ldquo;Luego, es necesario aprender a desplazarse sin pretender <em>andar</em> ni <em>nadar</em>: acertar el impulso necesario para volar de una parte a otra puede tardar d&iacute;as, y en eso es muy significativa la tendencia de todo el mundo a impulsarse <em>hacia arriba</em>, como para contrarrestar una gravedad que all&iacute; no sentimos. Consecuencia de ello son no pocos coscorrones&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El emblema GRIP frente a la ventanilla de la ISS con la Tierra de fondo."
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            <span class="title">
                El emblema GRIP frente a la ventanilla de la ISS con la Tierra de fondo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Respecto al manejo de objetos, el astronauta espa&ntilde;ol reconoce que no es igual en ingravidez que en tierra y que lo que le pas&oacute; a Koch puede suceder porque &ldquo;te acostumbras a lo c&oacute;modo que es dejar las cosas un momento flotando mientras haces otra cosa&rdquo;. Pero, en general, basta con agarrarlos con una peque&ntilde;a fuerza para dominarlos, pesen lo que pesen, se&ntilde;ala. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es verdad que te acostumbras a lo cómodo que es dejar las cosas un momento flotando mientras haces otra cosa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pedro Duque</span>
                                        <span>—</span> Astronauta español de la ESA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un aspecto el que el caso de la camiseta de Koch y nuestro experimento es muy diferente&rdquo;, reconoce Lef&egrave;vre. &ldquo;Cuando los astronautas sostienen el objeto activamente, reciben una retroalimentaci&oacute;n sensorial y de fuerza continua que les informa de las condiciones f&iacute;sicas. Al distraerse y soltar un objeto, esa retroalimentaci&oacute;n t&aacute;ctil desaparece y solo queda la visi&oacute;n. Nuestro estudio enfatiza la manipulaci&oacute;n porque, al operar herramientas como brazos rob&oacute;ticos o joysticks, la precisi&oacute;n es una cuesti&oacute;n de supervivencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s importante es aproximarse a los objetos, si est&aacute;n flotando por la nave, de forma cuidadosa para no enviarlos en un vuelo desenfrenado por la nave sin querer&rdquo;, resume Pedro Duque. En su opini&oacute;n, es verdad que hay que acostumbrarse a no agarrar fuerte para contrarrestar un peso imaginado, pero en su experiencia este es un tema menor en el d&iacute;a a d&iacute;a de los astronautas. &ldquo;Por eso, sin dudar del valor acad&eacute;mico del experimento GRIP, no creo que resuelva un problema real operativo de la gente all&iacute; arriba&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pense-seguia-flotando-estudio-describe-desacople-sensorial-astronautas-volver-espacio_1_13167560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 20:09:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Pensé que seguía flotando”: un estudio describe el desacople sensorial de los astronautas al volver del espacio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Astronautas,Nasa,Luna,Artemisa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estas son las 27 canciones que la NASA envió al espacio a finales de los años 70]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-27-canciones-nasa-envio-espacio-finales-anos-70-pm_1_13163738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26293859-0188-4d03-baf4-e8f8a41dd668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estas son las 27 canciones que la NASA envió al espacio a finales de los años 70"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conocido como “Disco de Oro” fue enviado en las sondas Voyager 1 y Voyager 2 para comunicar información sobre la Tierra a posibles civilizaciones extraterrestres </p><p class="subtitle">¿Por qué los astronautas de Artemis II llevaban un peluche en la nave? Esta era su importante función</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubren-objeto-hierro-origen-extraterrestre-yacimiento-arqueologico-chino-pm_1_13092752.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Y si existieran extraterrestres m&aacute;s all&aacute; de la Tierra?</a> Es la pregunta que los humanos nos hemos hecho desde hace a&ntilde;os y, aunque la respuesta sigue en el aire, nos hemos preocupado por seguir investigando el espacio exterior. Una de las iniciativas m&aacute;s simb&oacute;licas tuvo lugar en 1977, cuando <strong>la humanidad decidi&oacute; presentarse ante posibles civilizaciones</strong> que vivieran m&aacute;s all&aacute; de nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        Lo hizo a trav&eacute;s de las de las sondas Voyager 1 y Voyager 2, dos misiones de la NASA <strong>dise&ntilde;adas originalmente para explorar los planetas exteriores </strong>del sistema solar (J&uacute;piter, Saturno, Urano y Neptuno). Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de su objetivo cient&iacute;fico, ambas naves llevaban consigo un mensaje que, con un poco de suerte, quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a era encontrado por alguien ajeno a la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Conocido como <strong>Disco de Oro</strong>, esta especie de c&aacute;psula del tiempo fue creada bajo la direcci&oacute;n del astr&oacute;nomo Carl Sagan y su equipo. Su prop&oacute;sito no era comunicarse directamente con extraterrestres, sino condensar en un &uacute;nico objeto una <strong>representaci&oacute;n de la vida, la cultura y la diversidad</strong> de la humanidad que habita en nuestro planeta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a dentro del disco?</strong></h2><p class="article-text">
        Cada uno de los discos que se introdujo en las sondas inclu&iacute;a 115 im&aacute;genes, una variedad de sonidos (olas, viento, truenos, p&aacute;jaros, ballenas, risa de beb&eacute;, coches, trenes...), <strong>saludos hablados de personas de la Tierra en cincuenta y cinco idiomas</strong>, mensajes impresos del presidente de Estados Unidos Jimmy Carter y del secretario general de la ONU Kurt Waldheim, y una lista de 27 canciones de diferentes pa&iacute;ses, culturas y &eacute;pocas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las sondas ser&aacute;n encontradas y el disco reproducido <strong>solo si existen civilizaciones espaciales avanzadas en el espacio interestelar</strong>. Pero el lanzamiento de esta botella al oc&eacute;ano c&oacute;smico dice algo muy esperanzador sobre la vida en este planeta&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Carl Sagan en su momento sobre este experimento cient&iacute;fico y social, seg&uacute;n recoge la NASA.
    </p><p class="article-text">
        Los discos se fabricaron en cobre y fueron recubiertos de oro para resistir la erosi&oacute;n del espacio. Hoy en d&iacute;a, las Voyager en las que se introdujeron estas piezas contin&uacute;an su viaje m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites del sistema solar, convertidas en los objetos creados por la humanidad que m&aacute;s lejos han llegado. En concreto, <strong>Voyager 1 est&aacute; a m&aacute;s de 25.000 millones de kil&oacute;metros</strong> de la Tierra.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las canciones que viajan por el espacio</strong></h2><p class="article-text">
        A bordo de la nave Orion, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen de la reciente misi&oacute;n Artemis II, ten&iacute;an su <strong>propia lista de reproducci&oacute;n para despertarse en el espacio</strong>, la cual inclu&iacute;a canciones como <em>Pink Pony Club</em> de Chappell Roan o <em>Green Light</em>, de John Legend. Nada que ver con las 27 canciones que la NASA incluy&oacute; en el Disco de Oro, que eran sobre todo piezas de m&uacute;sica cl&aacute;sica y tradicional. Estas son las 27 canciones que se incluyeron en 1977:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Alemania &mdash; Bach, <em>Concierto de Brandeburgo n.&ordm; 2 en fa mayor (primer movimiento)</em></li>
                                    <li>Java &mdash; gamel&aacute;n de corte, <em>Tipos de flores</em></li>
                                    <li>Senegal &mdash; percusi&oacute;n</li>
                                    <li>Zaire &mdash; canto de iniciaci&oacute;n de ni&ntilde;as pigmeas</li>
                                    <li>Australia &mdash; cantos abor&iacute;genes, <em>Estrella de la ma&ntilde;ana</em> y <em>P&aacute;jaro del diablo</em></li>
                                    <li>M&eacute;xico &mdash; <em>El Cascabel</em></li>
                                    <li>Estados Unidos &mdash; <em>Johnny B. Goode</em></li>
                                    <li>Nueva Guinea &mdash; canto de la casa de los hombres</li>
                                    <li>Jap&oacute;n &mdash; shakuhachi, <em>Nido de la grulla</em> (<em>Tsuru no Sugomori</em>)</li>
                                    <li>Alemania &mdash; Bach, <em>Gavota en ronde&oacute;</em> (Partita n.&ordm; 3 en mi mayor)</li>
                                    <li>Austria &mdash; Mozart, <em>La flauta m&aacute;gica</em> (aria de la Reina de la Noche)</li>
                                    <li>Georgia &mdash; coro, <em>Tchakrulo</em></li>
                                    <li>Per&uacute; &mdash; flautas de pan y tambor</li>
                                    <li>Estados Unidos &mdash; <em>Melancholy Blues</em></li>
                                    <li>Azerbaiy&aacute;n &mdash; gaitas</li>
                                    <li>Rusia &mdash; Stravinsky, <em>La consagraci&oacute;n de la primavera (Danza sacrificial)</em></li>
                                    <li>Alemania &mdash; Bach, <em>El clave bien temperado</em> (Preludio y fuga en do mayor, n.&ordm; 1)</li>
                                    <li>Alemania &mdash; Beethoven, <em>Sinfon&iacute;a n.&ordm; 5 (primer movimiento)</em></li>
                                    <li>Bulgaria &mdash; <em>Izlel je Delyo Hagdutin</em></li>
                                    <li>Estados Unidos &mdash; canto nocturno&nbsp;</li>
                                    <li>Reino Unido &mdash; Holborne, <em>La ronda de las hadas</em></li>
                                    <li>Islas Salom&oacute;n &mdash; flautas de pan</li>
                                    <li>Per&uacute; &mdash; canci&oacute;n de boda</li>
                                    <li>China &mdash; guqin, <em>Corrientes fluidas</em></li>
                                    <li>India &mdash; raga, <em>Jaat Kahan Ho</em></li>
                                    <li>Estados Unidos &mdash; <em>Dark Was the Night</em></li>
                                    <li>Alemania &mdash; Beethoven, <em>Cuarteto de cuerda n.&ordm; 13 (Cavatina)</em></li>
                            </ol>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-27-canciones-nasa-envio-espacio-finales-anos-70-pm_1_13163738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 11:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estas son las 27 canciones que la NASA envió al espacio a finales de los años 70]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/humanos-luna-lunaticos-tierra_129_13142373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18942a4b-d4c7-4804-82ce-539189d6ed7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140664.jpg" width="578" height="325" alt="¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegados aquí, el peso de la simple pregunta filosófica puede resultar ahora más evidente: ¿por qué ir a la Luna o Marte mientras haya un sólo niño que se muera aquí de hambre? ¿Es que nunca has visto a un bebé? ¿Cambiarías su vida para que la meada de Trump llegue más lejos que nadie?</p></div><p class="article-text">
        Marx, Nietzsche y Freud son conocidos como los &ldquo;fil&oacute;sofos de la sospecha&rdquo; por ser considerados los pensadores m&aacute;s cr&iacute;ticos y disidentes del siglo XIX y XX. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n esos fil&oacute;sofos cr&iacute;ticos en nuestro siglo XXI? Cuatro humanos llegan m&aacute;s lejos que nunca en el espacio y vuelven a casa sanos y salvos. Mientras m&aacute;s de 360 millones de personas padecen hambre en ese mismo hogar, atemorizados por lun&aacute;ticos y guerras, la NASA afirma que en unos dos a&ntilde;os podr&aacute;n empezar a construir estaciones permanentes en nuestro en la Luna. &iquest;Y para qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        La Luna, como la guerra, es otro gran negocio, aqu&iacute; disfrazado de &ldquo;ciencia&rdquo;. Nuestro sat&eacute;lite natural posee recursos estrat&eacute;gicos como agua congelada en los polos (para beber, producir ox&iacute;geno y combustible), Helio-3 para energ&iacute;a de fusi&oacute;n limpia (extremadamente escaso en la Tierra), y metales valiosos como hierro, aluminio, titanio y silicio, adem&aacute;s de otros metales raros necesarios para la gran demanda tecnol&oacute;gica que va de forma exponencial en aumento. China lo sabe y lleva la delantera de momento. En el 2024 ya recogi&oacute; muestras del polo sur lunar y tiene programada una misi&oacute;n tripulada para el 2030 para construir all&iacute; una Estaci&oacute;n de Investigaci&oacute;n. El anuncio sorpresa de la NASA de hace unos d&iacute;as de lanzar en dos a&ntilde;os un veh&iacute;culo de propulsi&oacute;n a Marte, usando a la Luna de trampol&iacute;n, no es por prestigio cient&iacute;fico ni por el bien de la humanidad, todo esto se trata de una competici&oacute;n encubierta por los recursos materiales energ&eacute;ticos presentes y futuros. La guerra en la Tierra, ese &ldquo;bote salvavidas&rdquo;, ya no es suficiente y ahora la batalla por la energ&iacute;a y el poder se libra tambi&eacute;n en el espacio exterior en la lucha por la soberan&iacute;a de otros planetas. De momento, nada nuevo bajo el Sol, Salom&oacute;n &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la sabidur&iacute;a perenne en nuestro tiempo? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica, los pensadores disidentes?
    </p><p class="article-text">
        Las dudas de la llegada del hombre a la Luna hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os resultan razonables. Se dice que los humanos pisaron la superficie lunar hace ya 53 a&ntilde;os. Neil Amstrong habl&oacute; en directo con el presidente Nixon en 1969 con un tel&eacute;fono verde viejuno. &iquest;Por qu&eacute; EEUU no ha vuelto antes a la Luna? La NASA dijo que perdi&oacute; la tecnolog&iacute;a. &iquest;En serio? Se supone que entre 1969 y 1972 un total de 12 astronautas pisaron la Luna en seis misiones diferentes dentro del programa Apolo. &iquest;C&oacute;mo pudieron con la tecnolog&iacute;a de aquellos a&ntilde;os alunizar tantas veces con &eacute;xito y con la del 2026 deben seguir haciendo ensayos para poder hacerlo? &iquest;No te resulta sospechoso, como m&iacute;nimo curioso, este anacronismo tecnol&oacute;gico?
    </p><p class="article-text">
        En 50 a&ntilde;os la tecnolog&iacute;a ha evolucionado de forma bestial. Tu tel&eacute;fono ha cambiado por completo, pero la tecnolog&iacute;a espacial que nos muestran parece haberse congelado en el tiempo. El ordenador con el que se supone que llegaron a la Luna en 1969, el Apollo Guidance Computer, ten&iacute;a una potencia similar a la de un microondas moderno, con una velocidad de ~2 MHz, 4 KB de RAM y 36 KB de memoria de solo lectura, una capacidad &iacute;nfima comparada con el m&oacute;vil de tu bolsillo. Solo hay que mirar con cuidado el material que se ha conservado de aquel entonces para que las dudas razonables vayan en aumento, las paredes del m&oacute;dulo lunar eran de aluminio y del grosor de una lata de Coca-Cola, por no hablar del motor de coche de F&oacute;rmula 1.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n que se puede rescatar de la hemeroteca conservada y los argumentos contra las objeciones aportadas lindan por momentos el cachondeo. En la pel&iacute;cula '<em>Fly Me to the Moon</em>' (2024), Scarlett Johansson interpreta a una experta en <em>marketing</em> contratada por la NASA para mejorar su imagen y producir un falso alunizaje del Apolo 11 en un plat&oacute; de cine ante los &eacute;xitos de la URSS en su programa espacial: Sputnik y la perra Laika (1957), las primeras im&aacute;genes de la cara oculta de la Luna (1959) y Yuri Gagarin como el primer humano en viajar al espacio (1961). En plena Guerra Fr&iacute;a, los norteamericanos ten&iacute;an que hacer algo al respecto.&nbsp;&iquest;Podr&iacute;a estar pasando algo similar con China ahora como primera potencia espacial? Los paralelismos, sin duda, dan qu&eacute; pensar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El llamado &ldquo;primado negativo&rdquo; es conocido en psicolog&iacute;a como una especie de trampa mental donde la atenci&oacute;n previa, selectiva y dirigida, inhibe posibles respuestas futuras ante un enga&ntilde;o extraordinario o evento traum&aacute;tico. En la ingenier&iacute;a socioling&uuml;&iacute;stica se asocia con la &ldquo;programaci&oacute;n predictiva&rdquo;, teor&iacute;a del condicionamiento cultural donde los medios utilizan pel&iacute;culas, series, noticias y entretenimiento para familiarizar al p&uacute;blico con futuros cambios sociales indeseables, haciendo que parezcan naturales, necesarios y aceptables. Hollywood es experto en este arte: hacer de la distop&iacute;a algo ut&oacute;pico y deseable. Netflix, marihuana y renta b&aacute;sica es la nueva versi&oacute;n 2.0 del pan y circo romano en nuestra era digital. As&iacute; que sospechar como herramienta filos&oacute;fica, pensar por uno mismo de forma cr&iacute;tica y m&aacute;s all&aacute; del televisado discurso oficial, no es ser conspiranoico ni negacionista, no es promover el bulo y la desinformaci&oacute;n, es afirmar el verdadero esp&iacute;ritu cient&iacute;fico, y reivindicar el trabajo de la verdadera filosof&iacute;a, tan necesaria en estos tiempos de transhumanismo tecnol&oacute;gico y baja caladura moral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni tierra plana, ni <em>actornautas</em>, ni domo hologr&aacute;fico, ni prisi&oacute;n k&aacute;rmica ni escuela virtual, ni granja humana, ni archivos de Epstein ni Estrecho de Ormuz ni guerra mundial ni uso del armagedon nuclear&hellip; el <em>egregor</em> colectivo y la simulaci&oacute;n de la realidad controlada por la narrativa oficial hacia un Nuevo Orden Mundial, eso es de lo que hoy en d&iacute;a hay que sospechar. Si Nietzsche levantara la cabeza sacar&iacute;a su martillo ante los nuevos &iacute;dolos: los valores de la &ldquo;verdad&rdquo; en el desarrollo humano con la biotecnolog&iacute;a; la evasi&oacute;n del esp&iacute;ritu humano con la realidad virtual de la pantalla y su distracci&oacute;n masiva; su efecto anestesiante ante el dolor humano, propio y ajeno; la voluntad de poder d&eacute;bil del ciudadano mediocre y borrego, portales org&aacute;nicos desalmados y NPCs inconscientes de que su vida es ya poco m&aacute;s que un repetitivo videojuego.
    </p><p class="article-text">
        Mientras humanos flotan por el espacio lunar con un bote de Nutella, lun&aacute;ticos reyes payasos gobiernan este circo mundial haciendo de la guerra un meme y de la violencia banal un espect&aacute;culo visual. Y entre guerra y guerra nos quieren ilusionar con los nuevos cuatro jinetes de la Artemis II y la &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo; misi&oacute;n de 10 d&iacute;as alrededor de la Luna. La sospecha cr&iacute;tica como arte filos&oacute;fico tiene que defender aqu&iacute; un escepticismo sano ante la &ldquo;versi&oacute;n oficial&rdquo; recibida a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n de instituciones gubernamentales y cient&iacute;ficas, una informaci&oacute;n sesgada que est&aacute; dise&ntilde;ada y filtrada para mantener a la mayor&iacute;a de la humanidad en un estado let&aacute;rgico de distracci&oacute;n perpetua e inconsciencia inercial, descalificando de<em> fake news </em>todo lo que se sale de la l&iacute;nea de su narrativa oficial. La carrera por el control del espacio exterior y los &uacute;ltimos anuncios pomposos de la NASA son parte de un mismo escenario que desv&iacute;a la atenci&oacute;n del ser humano de la exploraci&oacute;n de su propio espacio interior. Lo que la ciencia oficial representa es solo una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de la realidad, la parte material. Y nosotros desde luego que no somos solo eso. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;, pues, todo el resto?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegados aqu&iacute;, el peso de la simple pregunta filos&oacute;fica puede resultar ahora m&aacute;s evidente: &iquest;por qu&eacute; ir a la Luna o Marte mientras haya un solo ni&ntilde;o que se muera aqu&iacute; de hambre? &iquest;Es que nunca has visto a un beb&eacute;? &iquest;Cambiar&iacute;as su vida para que la meada de Trump llegue m&aacute;s lejos que nadie? Pues eso, nada nuevo bajo el sol, pan y circo tuneado al nuevo estilo de hoy. El gladiador forjado ha sido sustituido por futbolistas y astronautas en el espacio televisado, y el emperador sabio por un buf&oacute;n payaso. Pero Trump est&aacute; cada vez m&aacute;s aislado, demente y lun&aacute;tico, hasta sus m&aacute;s fieles correligionarios anhelan ya su destituci&oacute;n. Mientras, las amenazas y declaraciones absurdas del Cal&iacute;gula anaranjado se suceden sin orden ni concierto ni descanso: &ldquo;no puedo permitir que las armas nucleares est&eacute;n en manos de lun&aacute;ticos&rdquo;, &ldquo;esta noche morir&aacute; toda una civilizaci&oacute;n, para no volver jam&aacute;s&rdquo;, &ldquo;los medios de comunicaci&oacute;n de noticias falsas est&aacute;n locos&rdquo;, &ldquo;hagamos un acuerdo o no, hemos ganado, te guste o no lo que digan las <em>fake news</em>&rdquo;, &ldquo;el reseteo m&aacute;s poderoso del mundo&rdquo; est&aacute; por llegar. &iquest;Cu&aacute;ndo estallar&aacute; una guerra civil en Estados Unidos? &iquest;Y cu&aacute;ntos atentados terroristas habr&aacute;n por culpa de ese lun&aacute;tico? Trump advierte a China que tendr&aacute; &ldquo;grandes problemas&rdquo; si env&iacute;a armas a Ir&aacute;n. Estaba claro que no iba a haber &ldquo;acuerdo de paz&rdquo; en Islamabad. Mientras se &ldquo;negociaba&rdquo;, Netanyahu, otro demente lun&aacute;tico, deja m&aacute;s de 300 muertos en en L&iacute;bano en menos de 10 minutos de bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        En fin, para qu&eacute; seguir, el esperpento de este circo mundial es pat&eacute;tico y dantesco. As&iacute; que no mires tanto la pantalla de ah&iacute; afuera, no mires tanto ah&iacute; arriba, que tu atenci&oacute;n selectiva primero vaya abajo y adentro. Desconocemos de momento la profundidad del enga&ntilde;o y la ilusi&oacute;n del espect&aacute;culo, pero yo sospecho con la raz&oacute;n de la filosof&iacute;a del montaje y el escenario. Es mi trabajo. Reivindicar que la moral y la &eacute;tica van antes que cualquier negocio o cualquier ciencia. &iquest;Para qu&eacute; invertir tanto esfuerzo humano en llegar a otros planetas cuando apenas podemos habitar el nuestro? &iquest;No crees que haremos lo mismo, si alguna vez llegamos a vivir all&iacute;? Quiz&aacute; lo hayamos hecho ya, y m&aacute;s de una vez, en un eterno retorno de lo id&eacute;ntico. Qui&eacute;n sabe. &iquest;Tu hogar es donde naciste, adonde quieres ir, o el lugar donde cesan todas tus ilusiones e intentos de fuga, evasi&oacute;n y escape? La conquista del espacio exterior, negocio y guerra. La conquista del espacio interior, paz y amor&hellip; T&uacute; eliges, querido lector. &iquest;Un demente Nuevo Orden Mundial o una Nueva Humanidad en una Tierra Restaurada? Bajar el Cielo a la Tierra primero, elijo yo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Roselló Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/humanos-luna-lunaticos-tierra_129_13142373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 19:54:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Humanos en la Luna o lunáticos en la Tierra?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artemisa,Luna,Donald Trump,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué los astronautas de Artemis II llevaban un peluche en la nave? Esta era su importante función]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/astronautas-artemis-ii-llevaban-peluche-nave-importante-funcion-pm_1_13138838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/317f8320-fb08-48fd-b64d-ffd77686d190_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x402y297.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué los astronautas de Artemis II llevaban un peluche en la nave? Esta era su importante función"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rise, la mascota oficial de la misión, es más que un peluche tierno y adorable diseñado por un niño de 8 años</p><p class="subtitle">Todo funcionaba en Artemis II hasta que el sistema de orina de 23 millones se atascó: esta es la humilde solución de la tripulación</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/artemisa-cuatro-astronautas-mision-regresan-tierra_1_13132403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n Artemis II</a> se ha convertido en la protagonista de los &uacute;ltimos d&iacute;as. El viaje de Christina Koch, Jeremy Hansen, el comandante Reid Wiseman y Victor Glover, los cuatro astronautas que observaron la cara oculta de la Luna y regresaron de vuelta a la Tierra, ha generado multitud de preguntas. Una de las m&aacute;s curiosas tiene como protagonista al <strong>peque&ntilde;o peluche que los ha acompa&ntilde;ado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de Rise, un peluche con carita sonriente que ha captado la atenci&oacute;n de muchos usuarios. El juguete fue dise&ntilde;ado por Lucas Ye, un ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os que particip&oacute; en el concurso lanzado por la NASA y Freelancer, una empresa de financiaci&oacute;n colectiva, para <strong>elegir a la mascota lunar que acompa&ntilde;ar&iacute;a a la tripulaci&oacute;n</strong> a bordo de la nave Orion hasta nuestro sat&eacute;lite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me gustan los cohetes, la NASA, el sistema solar y estudiar sobre el espacio&rdquo;, dijo el chico cuando su dise&ntilde;o fue preseleccionado. Su peluche estaba lleno de detalles: el cuerpo blanco y redondo representa la luna, mientras que una peque&ntilde;a huella en su parte de atr&aacute;s hace referencia a la <strong>llegada de Neil Armstrong a la Luna en 1969</strong>. Lucas se impuso a otros 2.600 participantes con su dise&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que muchos no saben es que Rise es mucho m&aacute;s que un peluche tierno y adorable con el que los astronautas se han fotografiado dentro y fuera de la nave que los ha llevado a la Luna. Este peluche ha cumplido una funci&oacute;n clave en la misi&oacute;n. &ldquo;La tripulaci&oacute;n de Artemis II de la NASA seleccion&oacute; a Rise como<strong> su indicador de gravedad cero para la misi&oacute;n</strong>&rdquo;, explic&oacute; la organizaci&oacute;n en su p&aacute;gina web.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2041881085424930840?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es eso de la gravedad cero?</h2><p class="article-text">
        Un indicador de gravedad cero es un objeto ligero que se utiliza en vuelos espaciales para mostrar visualmente <strong>cu&aacute;ndo una nave ha alcanzado la microgravedad</strong>. En otras palabras, es el objeto que permite a la tripulaci&oacute;n a bordo de una nave espacial identificar de forma simple y r&aacute;pida el momento exacto en que comienza la ingravidez.
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de usar peluches como indicadores de gravedad cero comenz&oacute; con el <strong>sovi&eacute;tico Yuri Gagarin, el primer ser humano en el espacio</strong>, que tambi&eacute;n llev&oacute; consigo un peque&ntilde;o mu&ntilde;eco en la misi&oacute;n Vostok 1 de 1961. Pero en el caso de Rise, adem&aacute;s de su funci&oacute;n t&eacute;cnica, este incorporaba un componente simb&oacute;lico: en su interior transport&oacute; una <strong>tarjeta de memoria con 5,6 millones de nombres </strong>enviados por ciudadanos de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El peluche fue fabricado por el Laboratorio de Mantas T&eacute;rmicas de la NASA en el Centro de Vuelo Espacial Goddard en Greenbelt, Maryland. &ldquo;La NASA trabaj&oacute; con la empresa Freelancer para realizar un concurso de dise&ntilde;o de mascotas lunares para dise&ntilde;ar el indicador de gravedad cero para Artemis II, que <strong>recibi&oacute; m&aacute;s de 2.600 propuestas de m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses</strong>, incluyendo estudiantes de primaria y secundaria&rdquo;, comparti&oacute; la organizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/astronautas-artemis-ii-llevaban-peluche-nave-importante-funcion-pm_1_13138838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 07:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué los astronautas de Artemis II llevaban un peluche en la nave? Esta era su importante función]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lección de Artemisa: un viaje en espejo para ver el ‘ocaso’ de EEUU desde la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/leccion-artemisa-viaje-espejo-ver-ocaso-eeuu-luna_1_13133366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/867fb4cf-7033-4e1e-8a74-a934e487ad35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lección de Artemisa: un viaje en espejo para ver el ‘ocaso’ de EEUU desde la Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El regreso tripulado a nuestro satélite ha tenido algunas similitudes con su precedente histórico, las misiones Apolo, pero también ha sido el reverso en muchos aspectos, con un Trump autoproclamado como “destructor de civilizaciones” y la idea de “humanidad” en franca decadencia   </p><p class="subtitle">Los astronautas de la misión Artemisa II regresan a la Tierra y completan con éxito un retorno histórico a la Luna</p></div><p class="article-text">
        La historia es un juego de espejos. El programa de Estados Unidos para regresar a la Luna recibi&oacute; el nombre de Artemisa en honor de la hermana gemela de Apolo, para establecer una simetr&iacute;a que a menudo se ha producido a la inversa. El paralelismo m&aacute;s notable tiene que ver con la imagen ic&oacute;nica de las dos misiones, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Apolo_8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apolo 8</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/artemisa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Artemisa II</a>. Mientras en la primera se erigi&oacute; como s&iacute;mbolo el &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/robert-poole-historiador-espacial-ver-tierra-luna-maravilloso-necesitamos-transmitirlo-jovenes_128_13125041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amanecer de la Tierra</a>&rdquo; (<em>Earthrise</em>), en esta ocasi&oacute;n la Casa Blanca ha elegido un &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nuevo-amanecer-tierra-eclipse-lunar-espectaculares-imagenes-tomadas-artemisa-ii-luna_1_13124339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocaso terrestre</a>&rdquo; (<em>Earthset</em>), una escena en la que nuestro planeta azul desaparece tras el horizonte de la Luna.
    </p><p class="article-text">
        Esta elecci&oacute;n funciona como una alegor&iacute;a sobre el papel crepuscular de EEUU en la carrera espacial y como <em>l&iacute;der</em> del mundo. Porque, mientras los cuatro tripulantes de la c&aacute;psula Ori&oacute;n regresaban hacia la Tierra, el presidente del pa&iacute;s al que representan acababa de anunciar su intenci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-amenaza-matar-civilizacion-consumen-plazos-ultimatum-iran_1_13125360.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">borrar a una civilizaci&oacute;n entera del mapa</a> y hab&iacute;a presentado los nuevos planes para recortar salvajemente la inversi&oacute;n en ciencia y en exploraci&oacute;n espacial. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo ocurrido en 1969, cuando &mdash;a pesar del convulso escenario internacional, la guerra de Vietnam y las tensiones sociales&mdash; EEUU era un imperio ascendente tras su liderazgo en un conflicto global, ahora es una naci&oacute;n en decadencia y cada vez m&aacute;s sola. Una superpotencia en v&iacute;as de perder su hegemon&iacute;a pol&iacute;tica, cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica en favor de China y que parece dispuesta a sumergirnos en una tercera guerra mundial para defender los intereses de quienes la lideran.
    </p><h2 class="article-text">Pal&iacute;ndromos espaciales</h2><p class="article-text">
        La misi&oacute;n Artemisa II se ha regido por este juego de espejos, a punto de producir un bello pal&iacute;ndromo. La propia NASA jug&oacute; con esta idea al dise&ntilde;ar una <a href="https://www.nasa.gov/image-article/artemis-ii-insignia-honors-all/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insignia oficial reversible</a>. En la cara principal aparece la Tierra elev&aacute;ndose sobre la Luna y en el reverso est&aacute; bordada la imagen invertida, con la Tierra en primer plano y la Luna saliendo por detr&aacute;s, para representar el regreso a casa. En la madrugada del martes 7 de abril, tras completar la vuelta a la Luna, los controladores en Houston y los propios astronautas le dieron la vuelta a la insignia para emprender el regreso a la Tierra.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/2041785206563041753?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Algunas cosas han seguido igual, como la ret&oacute;rica &eacute;pica, las apelaciones a la humanidad y la aparici&oacute;n puntual del discurso religioso, y otras han cambiado sutilmente. La edad media de los astronautas de Artemisa II, por ejemplo, es <a href="https://x.com/drjenwolkin/status/2042427037650981355" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 50 a&ntilde;os</a>, mientras que en el Apolo 8 rondaba los 40. Esta vez&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mision-artemisa-ii-nasa-primer-vuelo-tripulado-luna-50-anos_1_13111187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen</a> iban provistos de sus propios m&oacute;viles, en lugar de las viejas c&aacute;maras Hasselblad que inmortalizaron la Luna y la Tierra en los 70. Con esta nueva tecnolog&iacute;a replicaron la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/chicos-genial-primeras-imagenes-tierra-mision-artemisa-ii-camino-luna_1_13118259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imagen de la Tierra en la oscuridad</a>, en un gemelo de la famosa <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_canica_azul" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canica azul</a>, aunque con un perturbador giro respecto al eje norte-sur que rige la etnocentrista convenci&oacute;n de nuestros mapas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista de la Tierra desde la nave espacial Orión tras completar la maniobra de inyección translunar durante la misión de Artemisa II."
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                Vista de la Tierra desde la nave espacial Orión tras completar la maniobra de inyección translunar durante la misión de Artemisa II.                            </span>
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        En el reverso positivo est&aacute; la mayor diversidad de la tripulaci&oacute;n, con la primera mujer, el primer afroamericano y el primer no estadounidense, el canadiense Hansen. Este &uacute;ltimo port&oacute; <a href="https://www.asc-csa.gc.ca/eng/missions/artemis-ii/jeremy-hansen-patch.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su propio parche de la misi&oacute;n</a> que incluye elementos de las culturas ind&iacute;genas, elaborado en colaboraci&oacute;n con las Primeras Naciones de su pa&iacute;s. Para destacar el car&aacute;cter integrador del programa, la NASA tambi&eacute;n hizo un juego de palabras en la insignia de la misi&oacute;n con la abreviatura de Artemisa II (&ldquo;<em>All</em>&rdquo;), que significa &ldquo;todos&rdquo;. Pero estos mensajes sobre el valor de la diversidad se daban de bruces contra un contexto en el que el gobierno de EEUU ha perseguido por tierra, mar y aire a los diferentes, por su origen o condici&oacute;n sexual, expulsando y vulnerando los derechos de miles de ciudadanos por su color de piel, su identidad de g&eacute;nero o su procedencia.
    </p><h2 class="article-text">La luz y la sombra</h2><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute; volvemos a la Luna? Es una pregunta que ha rondando estos d&iacute;as por las cabezas de millones de ciudadanos esc&eacute;pticos ante una misi&oacute;n cargada de semejantes contradicciones. En un mundo en el que nos desayunamos con im&aacute;genes de ni&ntilde;os descuartizados por las bombas, en el que el jefe de los astronautas apoya los cr&iacute;menes de guerra de Israel y celebra los suyos propios, la sucesi&oacute;n de im&aacute;genes bonitas de otros mundos y unas cuantas apelaciones a la inspiraci&oacute;n se antojan insuficientes. Como dec&iacute;a el historiador espacial Robert Poole hace unos d&iacute;as en elDiario.es, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/robert-poole-historiador-espacial-ver-tierra-luna-maravilloso-necesitamos-transmitirlo-jovenes_128_13125041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando la NASA apela a la humanidad &ldquo;ya no cuela&rdquo;</a>, y muchos nos preguntamos si ya entonces, durante las misiones Apolo, pecamos de ingenuos al creer que el mundo pod&iacute;a ser mejor por el mero hecho de mirarlo desde la oscuridad del espacio.
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                Imagen del &quot;ocaso&quot; terrestre sobre el horizonte lunar captado por Artemisa II.                            </span>
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        &ldquo;Mi hijo necesita el almuerzo, y tengo que preparar su mochila/ pero una civilizaci&oacute;n entera morir&aacute; esta noche&rdquo;, escribi&oacute; el artista Michael F. Dubois en las horas cr&iacute;ticas de la misi&oacute;n Artemisa, en un poema que recuerda al famoso &ldquo;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Whitey_on_the_Moon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Whitey on the Moon</a>&rdquo; (<em>El hombre blanco est&aacute; en la Luna</em>) cantado en 1969 para criticar los viajes espaciales. Otro paralelismo entre Apolo y Artemisa, que esta vez &mdash;como si fuera un bote de Nutella que flota ante nuestros ojos&mdash; ha venido con una raci&oacute;n extra de desenga&ntilde;os.&nbsp;Al menos los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Oppenheimer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>destructores de mundos</em></a> de la guerra fr&iacute;a, pensar&aacute;n algunos, sent&iacute;an ciertos remordimientos; los l&iacute;deres de este nuevo mundo enloquecido lo proclaman con orgullo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿A qué “humanidad” se dirige la NASA en este mundo cada vez más fragmentado y regido por autócratas que se revuelcan en su propia estulticia?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En las primeras misiones a la Luna descubrimos que la Tierra es fr&aacute;gil y &uacute;nica, mientras que en Artemisa ya asumimos que esa fragilidad implica tener que escapar de ella y buscar nuevos lugares. Con tristeza, comprobamos que el movimiento ambientalista que espole&oacute; la Canica azul no ha detenido la voracidad de los que quieren seguir taladrando (&ldquo;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Drill,_baby,_drill" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Drill, baby, drill</em></a>&rdquo;) cada rinc&oacute;n de la &ldquo;nave Tierra&rdquo; y extender este modelo de negocio a la Luna, Marte y los asteroides.&nbsp;Los mismos que desmantelan el departamento de ciencias de la Tierra de la NASA, nos quieren inspirar con la idea de migrar a otros hogares del universo mientras destruimos el nuestro.
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            <span class="title">
                Imagen de la Luna y la Tierra captada por Artemisa II.                            </span>
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        Entre los propios cient&iacute;ficos y expertos en la carrera espacial se han palpado estos d&iacute;as los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cientifico-costara-alegrarme-regreso-luna_1_13108850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentimientos encontrados</a>. La emoci&oacute;n de ver repetida la haza&ntilde;a tecnol&oacute;gica del viaje lunar se ha mezclado con el sinsabor de ver c&oacute;mo el pa&iacute;s que tiraba del carro de la ciencia est&aacute; gobernado por cafres y antivacunas, que quieren reventar el propio conocimiento cient&iacute;fico y que solo ven en el espacio una inmensa oportunidad de hacer negocio y enriquecerse. &iquest;A qu&eacute; &ldquo;humanidad&rdquo; se dirige la NASA en este mundo cada vez m&aacute;s fragmentado y regido por aut&oacute;cratas que se revuelcan en su propia estulticia?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Christina Koch, la especialista de la misi&oacute;n y tal vez las mente m&aacute;s l&uacute;cida dentro de la c&aacute;psula Ori&oacute;n, fue consciente de este juego de espejos y miradas. &ldquo;Sabemos que pod&eacute;is mirar hacia arriba y ver la Luna ahora mismo&rdquo;, dijo. &ldquo;Nosotros tambi&eacute;n os vemos&rdquo;. En su discurso tambi&eacute;n capt&oacute; &mdash;quiz&aacute; inconscientemente&mdash; este giro en el devenir de la carrera espacial. &ldquo;Lo que cambi&oacute; para m&iacute; al mirar la Tierra fue que me di cuenta no s&oacute;lo de su belleza, sino tambi&eacute;n de cu&aacute;nta oscuridad hab&iacute;a a su alrededor&rdquo;. Tal vez esa es la lecci&oacute;n final que nos deja Artemisa: en la primera ocasi&oacute;n &iacute;bamos buscando la Luna y nos fijamos en la belleza de nuestro hogar al girar la vista. Ahora, en el viaje de regreso, se hace manifiesta la oscuridad que nos rodea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/leccion-artemisa-viaje-espejo-ver-ocaso-eeuu-luna_1_13133366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lección de Artemisa: un viaje en espejo para ver el ‘ocaso’ de EEUU desde la Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Artemisa,Espacio,Luna,Donald Trump,Israel,Estados Unidos,Guerra en Irán,Nasa,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los astronautas de la misión Artemisa II vuelven a la Tierra y completan con éxito un retorno histórico a la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/artemisa-cuatro-astronautas-mision-regresan-tierra_1_13132403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93973232-f709-425a-bf5e-7a04411f7bff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los astronautas de la misión Artemisa II vuelven a la Tierra y completan con éxito un retorno histórico a la Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras diez días de vuelo, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen han puesto la primera piedra de un programa con el que la NASA persigue llevar a sus astronautas a la Luna antes de que lo hagan los chinos
</p><p class="subtitle">¿Qué viene después de Artemisa II? Las siguientes misiones para que los humanos se establezcan en la Luna
</p></div><p class="article-text">
        La c&aacute;psula Ori&oacute;n ha amerizado con &eacute;xito a las<strong> </strong>02:07 de esta madrugada (hora peninsular espa&ntilde;ola) en las aguas del oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, frente a las costas californianas, poniendo fin al viaje hist&oacute;rico de la misi&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/artemisa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Artemisa II</a>, el primer vuelo tripulado a nuestro sat&eacute;lite desde los tiempos de las misiones Apolo.&nbsp;Sus cuatros tripulantes est&aacute;n en perfecto estado de salud y el reingreso se ha producido sin incidentes.
    </p><p class="article-text">
        Tras el amerizaje en el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, los astronautas fueron recibidos por un equipo conjunto de la NASA y las fuerzas armadas estadounidenses que los ayud&oacute; a salir de la nave en aguas abiertas y los transport&oacute; en helic&oacute;ptero al USS John P. Murtha para los primeros ex&aacute;menes m&eacute;dicos. Se espera que los miembros de la tripulaci&oacute;n regresen al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston este s&aacute;bado (hora local).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/2042756933686337713?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Con este exitoso retorno, en un viaje de diez d&iacute;as que ha transcurrido sin sobresaltos y con una precisi&oacute;n asombrosa, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mision-artemisa-ii-nasa-primer-vuelo-tripulado-luna-50-anos_1_13111187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen</a> se han convertido en los seres humanos que han completado un viaje m&aacute;s lejano jam&aacute;s realizado y han puesto la primera piedra de un programa con el que la NASA persigue llevar a sus astronautas a la Luna antes de que lo hagan los chinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la misi&oacute;n, en la que ha jugado un papel esencial el M&oacute;dulo de Servicio Europeo (ESM), se ha probado la viabilidad de los sistemas de la nave y se han disipado algunos temores sobre la resistencia del escudo t&eacute;rmico ante las temperaturas extremas de la reentrada.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Un hito para la diversidad&nbsp;</h2><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n la tripulaci&oacute;n ha aportado una diversidad que no estaba presente en las misiones de los a&ntilde;os 60 y 70. Comandados por Reid Wiseman, el equipo ha estado formado por la primera mujer en viajar a la Luna, Christina Koch; el primer hombre negro, Victor Glover; y el primer astronauta internacional no estadounidense, el canadiense Jeremy Hansen. Juntos han tratado de demostrar que esta nueva etapa de exploraci&oacute;n espacial representa a toda la humanidad, un mensaje que resulta especialmente contradictorio ante las pol&iacute;ticas migratorias y sociales de la administraci&oacute;n Trump, que ha empa&ntilde;ado su haza&ntilde;a espacial con sus amenazas de destruir la civilizaci&oacute;n iran&iacute; y su anuncio de nuevos recortes en la NASA.
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            <span class="title">
                Recogida de la tripulación en el Pacífico.                            </span>
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        Durante su expedici&oacute;n, los astronautas han viajado m&aacute;s de un mill&oacute;n de kil&oacute;metros y han batido el r&eacute;cord absoluto de lejan&iacute;a establecido por el Apolo 13. Tambi&eacute;n han podido ver iluminadas por el sol algunas zonas de la cara oculta del sat&eacute;lite y han disfrutado de algunas im&aacute;genes que quedar&aacute;n entre las m&aacute;s bellas de la historia espacial, desde el majestuoso <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nuevo-amanecer-tierra-eclipse-lunar-espectaculares-imagenes-tomadas-artemisa-ii-luna_1_13124339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;ocaso terrestre&rdquo; en el horizonte lunar</a> al espectacular eclipse solar que presenciaron al sobrevolar la Luna o la nueva imagen de nuestro <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/chicos-genial-primeras-imagenes-tierra-mision-artemisa-ii-camino-luna_1_13118259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">planeta azul en mitad de la oscuridad</a>.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de esta misi&oacute;n es el reflejo de un enorme esfuerzo cient&iacute;fico y de una s&oacute;lida cooperaci&oacute;n tecnol&oacute;gica internacional. Gran parte del &eacute;xito operativo se debe al M&oacute;dulo de Servicio Europeo, equipado con componentes vitales desarrollados en Espa&ntilde;a, que se encarg&oacute; de proporcionar propulsi&oacute;n y soporte vital durante todo el trayecto hasta su desprendimiento previo al amerizaje. Asimismo, el viaje ha servido de laboratorio para proyectos m&eacute;dicos pioneros, como el an&aacute;lisis de tejidos de m&eacute;dula &oacute;sea en microchips, cuyos datos ser&aacute;n esenciales para proteger a los viajeros del futuro.
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                    alt="Victor Glover y Christina Koch en el helicóptero de la Armada que les recogió."
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                Victor Glover y Christina Koch en el helicóptero de la Armada que les recogió.                            </span>
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        Con la tripulaci&oacute;n ya recuperada y a salvo, las agencias espaciales pueden respirar tranquilas tras confirmar que la tecnolog&iacute;a actual est&aacute; lista para dar el siguiente gran paso. La NASA asegura que el camino queda despejado para que en unos a&ntilde;os el ser humano vuelva a pisar la superficie de la Luna y dise&ntilde;ar las primeras bases permanentes que servir&aacute;n de plataforma para los viajes a Marte.
    </p><h2 class="article-text">Sentimientos encontrados</h2><p class="article-text">
        Para los cient&iacute;ficos y expertos en aeron&aacute;utica, estas afirmaciones sobre la colonizaci&oacute;n de la Luna son exageradas y responden al inter&eacute;s de la NASA de contentar a Donald Trump y sus ansias por resaltar la hegemon&iacute;a estadounidense. Son precisamente estas injerencias pol&iacute;ticas las que han dejado a muchos un sabor agridulce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.microsiervos.com/archivo/general/wicho.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Pedreira</a>, especialista en aeron&aacute;utica y cofundador de Microsiervos, considera que &ldquo;lo m&aacute;s positivo de esta misi&oacute;n es que hemos vuelto &ndash;m&aacute;s o menos&ndash; a la Luna con una misi&oacute;n tripulada, lo que encaja con nuestra visi&oacute;n de la humanidad como una especie curiosa y exploradora&rdquo;. &ldquo;Lo negativo: que no creo que sea para quedarnos, por mucho que lo diga Isaacman [el administrador de la NASA]. Eso depende demasiado de la voluntad pol&iacute;tica de la administraci&oacute;n estadounidense de turno y no s&eacute; qu&eacute; pasar&aacute; despu&eacute;s de Trump&rdquo;.&nbsp;
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                Reid Wiseman y Jeremy Hansen tras su llegada a la Tierra.                            </span>
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        <a href="https://www.ungeologoenapuros.es/acerca-de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nah&uacute;m M&eacute;ndez Chazarra</a>, ge&oacute;logo y divulgador, subraya que volver a la Luna es realmente interesante desde el punto de vista cient&iacute;fico. &ldquo;Es posible que conserve muchas pistas sobre la formaci&oacute;n de nuestro planeta y quiz&aacute;s encontremos pistas muy interesantes que nos ayuden a esclarecer como fue la infancia de la Tierra&rdquo;. En cuanto a los aspectos m&aacute;s negativos, lamenta que la ventana de observaci&oacute;n haya sido realmente corta &ldquo;al no haber podido entrar en &oacute;rbita y poder disfrutar de unas <em>vueltas</em> m&aacute;s a la Luna con las que poder cubrir mucho m&aacute;s de su superficie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.sondasespaciales.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Le&oacute;n</a>, escritor y especialista en exploraci&oacute;n espacial, destaca que el cohete SLS, a pesar de los retrasos y costes, ha demostrado que es un cohete muy fiable y el papel jugado por&nbsp;el M&oacute;dulo de Servicio Europeo (ESM), a pesar de que la NASA lo ha obviado en casi todas sus comunicaciones. &ldquo;Pero el mayor &eacute;xito han sido sin duda las fotograf&iacute;as obtenidas durante el viaje&rdquo;, resume. &ldquo;La vista de un planeta Tierra resplandeciente en la oscuridad, el eclipse solar desde la Luna y la visi&oacute;n de ambos mundos juntos han servido de inspiraci&oacute;n para muchos j&oacute;venes y nos ha permitido durante unos instantes acompa&ntilde;ar a los astronautas fuera de este mundo&rdquo;.&nbsp;
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      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/artemisa-cuatro-astronautas-mision-regresan-tierra_1_13132403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 20:07:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los astronautas de la misión Artemisa II vuelven a la Tierra y completan con éxito un retorno histórico a la Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Artemisa,Luna,Nasa,Espacio,Astronautas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo funcionaba en Artemis II hasta que el sistema de orina de 23 millones se atascó: esta es la humilde solución de la tripulación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/funcionaba-artemis-ii-sistema-orina-23-millones-atasco-humilde-solucion-tripulacion-pm_1_13133444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31200dd3-52d1-4dab-aeb3-65b8cb288ecb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo funcionaba en Artemis II hasta que el sistema de orina de 23 millones se atascó: esta es la humilde solución de la tripulación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Incidente líquido - Los especialistas plantearon que ciertos procesos químicos generaron partículas sólidas que acabaron bloqueando una parte del equipo, después de descartar la presencia de hielo en conductos</p><p class="subtitle">Todo listo para el retorno de la misión Artemis II: los cuatro astronautas regresan a la Tierra
</p></div><p class="article-text">
        El espacio no elimina lo esencial del cuerpo humano, solo lo vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil de gestionar. Los <strong>astronautas</strong> siguen teniendo necesidades b&aacute;sicas aunque est&eacute;n fuera de la Tierra, y eso obliga a dise&ntilde;ar sistemas que funcionen en condiciones donde los fluidos no caen y los residuos no se comportan como en el suelo. 
    </p><p class="article-text">
        Resolver ese problema implica controlar el movimiento de l&iacute;quidos en microgravedad, aislar olores, evitar contaminaci&oacute;n biol&oacute;gica y asegurar que todo se pueda usar durante d&iacute;as sin fallos. En ese contexto, cualquier peque&ntilde;o error deja de ser menor y pasa a condicionar la vida a bordo, porque incluso una funci&oacute;n tan esencial como <strong>ir al ba&ntilde;o a hacer pis</strong> puede convertirse en una tarea complicada cuando no existe gravedad que ayude.
    </p><h2 class="article-text">Los t&eacute;cnicos descartaron un problema mec&aacute;nico evidente</h2><p class="article-text">
        La<strong> misi&oacute;n Artemis II</strong> ha tenido problemas con el sistema de gesti&oacute;n de residuos, aunque la situaci&oacute;n se ha mantenido bajo control y el inodoro ha seguido operativo. Seg&uacute;n la informaci&oacute;n difundida por<em> Space.com</em>, el equipo detect&oacute; <strong>dificultades para expulsar la orina almacenada al exterior</strong>, un fallo que oblig&oacute; a recurrir a m&eacute;todos alternativos mientras se analizaba la causa. 
    </p><p class="article-text">
        El director de vuelo<strong> Rick Henfling </strong>explic&oacute; que &ldquo;el inodoro sigue funcionando&rdquo;, pero a&ntilde;adi&oacute; que el sistema de ventilaci&oacute;n no estaba rindiendo como se esperaba, lo que oblig&oacute; a usar otros medios. Aun con ese contratiempo, la misi&oacute;n ha<strong> completado su trayectoria alrededor de la Luna</strong> y ha continuado sin riesgos para la tripulaci&oacute;n.
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                El almacenamiento de desechos sólidos funcionó sin incidencias                            </span>
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        El origen del problema ha sorprendido incluso a los ingenieros, porque<strong> no parece estar en una pieza rota ni en un fallo mec&aacute;nico</strong> evidente. El sistema, que cuesta unos 23 millones de d&oacute;lares, integra un conjunto complejo de soluciones para trabajar en microgravedad, desde materiales avanzados hasta procesos qu&iacute;micos que evitan la formaci&oacute;n de microorganismos en los dep&oacute;sitos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese mismo sistema qu&iacute;mico podr&iacute;a haber generado <strong>residuos s&oacute;lidos durante una reacci&oacute;n interna</strong>, y esos restos habr&iacute;an terminado bloqueando un filtro. En un primer momento se pens&oacute; en hielo en los conductos, pero tras orientar la nave hacia el Sol y activar calentadores, la obstrucci&oacute;n segu&iacute;a ah&iacute;, lo que llev&oacute; a descartar esa explicaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La NASA y la tripulaci&oacute;n trabajaron juntas para resolver el fallo</h2><p class="article-text">
        La responsabilidad de gestionar el fallo recay&oacute; en los ingenieros de la NASA y en la propia tripulaci&oacute;n, que trabaj&oacute; en coordinaci&oacute;n con el control de misi&oacute;n en Houston. <strong>Christina Koch</strong>, especialista de misi&oacute;n, particip&oacute; en las pruebas para intentar recuperar el sistema desde el primer d&iacute;a, despu&eacute;s de que el ventilador de recogida de orina quedara atascado. Mientras tanto, el equipo en tierra desarroll&oacute; un an&aacute;lisis completo de posibles causas, lo que en t&eacute;rminos t&eacute;cnicos se denomina<strong> &aacute;rbol de fallos</strong>, con el objetivo de localizar el punto exacto del bloqueo. 
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                El equipo en tierra y quienes viajaban en la nave coordinaron pruebas desde el primer día                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Rick Henfling</strong> se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;puede haber algo relacionado con una reacci&oacute;n qu&iacute;mica que genera residuos&rdquo;, aunque dej&oacute; claro que a&uacute;n no existe una causa confirmada. <strong>Lori Glaze</strong>, responsable en funciones del &aacute;rea de desarrollo de sistemas de exploraci&oacute;n, indic&oacute; que el an&aacute;lisis completo se har&aacute; cuando la nave est&eacute; en tierra, donde se podr&aacute;<strong> acceder al sistema y revisar cada componente</strong> sin limitaciones.
    </p><h2 class="article-text">Los astronautas recurrieron a soluciones de emergencia previstas</h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, la tripulaci&oacute;n ha tenido que adaptarse a la situaci&oacute;n con soluciones previstas para emergencias. El sistema principal no pod&iacute;a expulsar los l&iacute;quidos con normalidad, as&iacute; que los astronautas utilizaron <strong>dispositivos personales reutilizables </strong>para recoger la orina. Estos contenedores estaban dise&ntilde;ados como respaldo, pero han pasado a ser el m&eacute;todo principal durante buena parte del viaje. 
    </p><p class="article-text">
        Koch lleg&oacute; a se&ntilde;alar que era &ldquo;probablemente el equipo m&aacute;s importante a bordo&rdquo;. A pesar de este cambio, el <strong>sistema para residuos s&oacute;lidos ha funcionado con normalidad</strong>, almacenando los desechos en bolsas que regresar&aacute;n a la Tierra para su tratamiento.
    </p><h2 class="article-text">El regreso permitir&aacute; analizar a fondo lo ocurrido</h2><p class="article-text">
        El regreso de la misi&oacute;n est&aacute; previsto para este viernes 10 de abril, con <strong>amerizaje frente a la costa de San Diego</strong>. Ese momento marcar&aacute; el final del primer vuelo tripulado m&aacute;s all&aacute; de la &oacute;rbita baja terrestre desde 1972, y tambi&eacute;n permitir&aacute;<strong> investigar en detalle el fallo del sistema</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Los ingenieros trasladar&aacute;n la nave al centro de procesamiento en el Kennedy Space Center, donde podr&aacute;n desmontar el equipo y <strong>comprobar qu&eacute; ocurri&oacute; dentro del circuito de residuos</strong>. Ese an&aacute;lisis servir&aacute; para ajustar el dise&ntilde;o antes de futuras misiones, porque cada detalle cuenta cuando se trata de mantener a una tripulaci&oacute;n durante varios d&iacute;as lejos de la Tierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/funcionaba-artemis-ii-sistema-orina-23-millones-atasco-humilde-solucion-tripulacion-pm_1_13133444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 12:40:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo funcionaba en Artemis II hasta que el sistema de orina de 23 millones se atascó: esta es la humilde solución de la tripulación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Luna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hace falta un asteroide, la NASA señala al Sol como el culpable que acabará con la Tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-falta-asteroide-nasa-senala-sol-culpable-acabara-tierra-pm_1_13130948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/559cf73f-0605-4ddf-835f-cc36e7637dfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hace falta un asteroide, la NASA señala al Sol como el culpable que acabará con la Tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Queda mucho - Una investigación basada en cientos de miles de pruebas numéricas señala que el aire respirable desaparecerá mucho antes de que desaparezcan los mares, dentro de un horizonte temporal muy lejano</p></div><p class="article-text">
        Un impacto desde el espacio forma parte de esos riesgos que se conocen pero rara vez se sienten como amenaza real en el d&iacute;a a d&iacute;a. El temor a que un <strong>meteorito golpee la Tierra </strong>existe porque ha ocurrido en el pasado, aunque las probabilidades actuales de que suceda en cualquier a&ntilde;o son muy bajas seg&uacute;n los sistemas de seguimiento que vigilan miles de objetos cercanos. 
    </p><p class="article-text">
        Ese miedo se alimenta de <strong>noticias puntuales sobre trayectorias posibles o c&aacute;lculos iniciales que luego se corrigen</strong>, lo que deja una sensaci&oacute;n ambigua entre peligro y tranquilidad. En la pr&aacute;ctica, los cuerpos grandes capaces de provocar da&ntilde;os globales aparecen con intervalos de cientos de miles de a&ntilde;os, mientras los de menor tama&ntilde;o son m&aacute;s frecuentes pero con efectos limitados a zonas concretas. Esa diferencia entre percepci&oacute;n y frecuencia real deja claro que el <strong>final del planeta no depende de un choque repentino</strong>, sino de procesos mucho m&aacute;s lentos.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio sit&uacute;a el fin de la habitabilidad en 1.100 millones de a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Un estudio cient&iacute;fico publicado en<em> </em><em><strong>Nature Geoscience</strong></em><strong> </strong>en 2021, basado en casi 400.000 simulaciones y recogido por la NASA, indica que la <strong>Tierra dejar&aacute; de ser habitable para la vida compleja dentro de unos 1.100 millones de a&ntilde;os </strong>por la p&eacute;rdida progresiva de ox&iacute;geno atmosf&eacute;rico causada por el aumento de la temperatura solar. 
    </p><p class="article-text">
        Ese trabajo analiza c&oacute;mo evolucionan la atm&oacute;sfera, los oc&eacute;anos y la qu&iacute;mica del planeta a largo plazo y concluye que el <strong>aire respirable desaparecer&aacute; antes de que los oc&eacute;anos se evaporen por completo</strong>. El resultado no apunta a un final brusco, sino a un deterioro lento que transforma las condiciones necesarias para sostener organismos complejos. La clave del cambio no est&aacute; en un evento puntual, sino en la evoluci&oacute;n natural del sistema solar.
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                    alt="La evolución del Sol marcará el futuro del planeta a muy largo plazo"
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                La evolución del Sol marcará el futuro del planeta a muy largo plazo                            </span>
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        El Sol se encuentra en una fase intermedia de su vida y continuar&aacute; emitiendo energ&iacute;a durante miles de millones de a&ntilde;os, aunque cada vez con mayor intensidad. Ese <strong>aumento progresivo de brillo y temperatura altera el equilibrio t&eacute;rmico de la Tierra </strong>mucho antes de que la estrella alcance su fase de gigante roja, prevista dentro de unos 5.000 millones de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre esos dos momentos resulta decisiva porque el planeta seguir&aacute; existiendo, pero<strong> sin condiciones adecuadas</strong> para mantener ning&uacute;n tipo de vida compleja. La <strong>radiaci&oacute;n</strong> adicional modificar&aacute; procesos qu&iacute;micos b&aacute;sicos en la atm&oacute;sfera y cambia el comportamiento del agua en la superficie.
    </p><h2 class="article-text">La p&eacute;rdida progresiva de ox&iacute;geno impedir&aacute; la supervivencia animal y vegetal</h2><p class="article-text">
        La consecuencia m&aacute;s directa de ese proceso es la<strong> desaparici&oacute;n gradual del ox&iacute;geno</strong> que permite respirar a animales y plantas. El planeta no se destruir&aacute; ni se fragmentar&aacute; en pedazos, pero perder&iacute;a de la capacidad de mantener los sistemas biol&oacute;gicos que dependen de ese gas. 
    </p><p class="article-text">
        A medida que la atm&oacute;sfera se empobrece, los organismos complejos <strong>dejan de poder sobrevivir</strong>, mientras otros m&aacute;s simples adaptados a condiciones extremas podr&iacute;an persistir. Esa transici&oacute;n convierte un mundo lleno de agua y vida en un entorno seco y limitado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La ciencia ajusta su mirada para entender la vida más allá de la Tierra                            </span>
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        Para llegar a estas conclusiones, <strong>Kazumi Ozaki</strong>, investigador de la Universidad de Toho, y <strong>Christopher Reinhard,</strong> del <em>Georgia Institute of Technology,</em> desarrollaron un modelo que integra clima, oc&eacute;anos y procesos qu&iacute;micos vinculados a la vida. Tras ejecutar cerca de 400.000 simulaciones, el sistema mostr&oacute; que la<strong> concentraci&oacute;n de ox&iacute;geno caer&aacute; hasta niveles m&iacute;nimos </strong>en torno a ese plazo de 1.100 millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio posterior dirigido por <strong>Keming Zhang,</strong> de UC San Diego, respalda esa estimaci&oacute;n al situar el l&iacute;mite de habitabilidad en torno a 1.000 millones de a&ntilde;os. Ambos trabajos coinciden en que el cambio no depende de factores externos excepcionales, sino del <strong>comportamiento esperado del Sol</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El aumento de temperatura provocar&aacute; un ciclo de evaporaci&oacute;n sin freno</h2><p class="article-text">
        El mecanismo que impulsa esta transformaci&oacute;n parte del aumento de temperatura, que incrementa la evaporaci&oacute;n del agua de los oc&eacute;anos. Ese vapor adicional retiene m&aacute;s calor en la atm&oacute;sfera y provoca una nueva subida t&eacute;rmica, lo que a su vez intensifica la evaporaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este ciclo se repite durante millones de a&ntilde;os hasta generar un <strong>efecto invernadero descontrolado</strong> que altera la composici&oacute;n del aire. En ese proceso, la reducci&oacute;n del di&oacute;xido de carbono afecta a la fotos&iacute;ntesis y reduce la producci&oacute;n de ox&iacute;geno, acelerando su desaparici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La b&uacute;squeda de vida en otros planetas tendr&aacute; en cuenta estos cambios</h2><p class="article-text">
        Este escenario tambi&eacute;n cambia la forma en que se <strong>buscan se&ntilde;ales de vida </strong>en otros planetas. Si el ox&iacute;geno solo aparece durante una parte limitada de la historia de un mundo habitable, su ausencia no implica necesariamente que nunca haya existido vida compleja. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los impactos espaciales aparecen como un riesgo muy poco probable hoy                            </span>
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        Los investigadores ajustan sus instrumentos para detectar otros indicios, como variaciones en gases o en la qu&iacute;mica atmosf&eacute;rica, que indiquen actividad biol&oacute;gica en etapas distintas. El propio caso terrestre sirve como referencia para entender que un<strong> planeta puede haber sido habitable y ya no mostrar ese rastro</strong>.
    </p><h2 class="article-text">No tiene nada que ver con el cambio clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        El estudio publicado en <em>Nature Geoscience</em> destaca adem&aacute;s que la atm&oacute;sfera rica en ox&iacute;geno representa solo entre el 20% y el 30% de la vida total del planeta como entorno habitado. Tras esa fase, la Tierra pasar&iacute;a a un <strong>estado similar al de su pasado remoto</strong>, con m&aacute;s metano, menos di&oacute;xido de carbono y sin una capa de ozono que proteja de la radiaci&oacute;n. Ese cambio redefine por completo el tipo de vida que podr&iacute;a persistir.
    </p><p class="article-text">
        Conviene separar este proceso del <strong>calentamiento actual </strong>provocado por la actividad humana. Los cambios que se observan hoy se desarrollan en d&eacute;cadas y est&aacute;n relacionados con emisiones de gases, mientras el escenario descrito por la NASA se <strong>extiende a lo largo de miles de millones de a&ntilde;os y responde a la evoluci&oacute;n del Sol</strong>. Ambos fen&oacute;menos existen al mismo tiempo, pero operan en escalas completamente distintas, lo que obliga a analizarlos sin confundir sus causas ni sus efectos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/no-falta-asteroide-nasa-senala-sol-culpable-acabara-tierra-pm_1_13130948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 12:29:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hace falta un asteroide, la NASA señala al Sol como el culpable que acabará con la Tierra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo listo para el retorno de la misión Artemisa II: los cuatro astronautas regresan esta madrugada a la Tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/listo-retorno-mision-artemisa-ii-cuatro-astronautas-regresan-madrugada-tierra_1_13130689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f68eb10-d0b4-426e-823f-c62785ae66f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo listo para el retorno de la misión Artemisa II: los cuatro astronautas regresan esta madrugada a la Tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras rodear la Luna y batir el récord de distancia, los tripulantes de la nave Orión se preparan para la fase más crítica y peligrosa de su viaje: la reentrada atmosférica, prevista en torno a las 2:00 am (hora peninsular española).
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los astronautas de Artemisa II sobrevuelan la Luna y hacen historia al completar el viaje humano más largo</p></div><p class="article-text">
        A escasas horas para amerizar sobre el Pac&iacute;fico, los astronautas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mision-artemisa-ii-nasa-primer-vuelo-tripulado-luna-50-anos_1_13111187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen</a> repasan los procedimientos finales y han empaquetado todos sus equipos para su regreso a la Tierra. La llegada se producir&aacute; alrededor de las 2:00 am de la madrugada de viernes a s&aacute;bado (hora peninsular espa&ntilde;ola) y pondr&aacute; fin a un viaje espacial de diez d&iacute;as, el primer vuelo tripulado tras las misiones Apolo y el preludio, seg&uacute;n la NASA, al establecimiento de futuras bases lunares.
    </p><p class="article-text">
        Tras completar su sobrevuelo lunar y convertirse en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/directo-astronautas-artemisa-ii-paso-sobrevolar-lado-oculto-luna-batir-record-distancia_1_13122216.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los seres humanos que han viajado a mayor distancia</a>, los tripulantes de la c&aacute;psula Ori&oacute;n han dedicado parte de su tiempo a ensayar el pilotaje manual de la nave y a probar un traje especial &ldquo;anti-G&rdquo; que visten debajo de su indumentaria, dise&ntilde;ado para ayudar a mantener su tensi&oacute;n arterial dentro de los m&aacute;rgenes correctos durante el severo impacto del descenso.
    </p><h2 class="article-text">&Uacute;ltimos ajustes para la reentrada</h2><p class="article-text">
        Desde que la c&aacute;psula super&oacute; la cara oculta de nuestro sat&eacute;lite y complet&oacute; la inyecci&oacute;n translunar, la tripulaci&oacute;n viaja de regreso hacia la Tierra inmersa en una trayectoria de retorno libre que aprovecha la gravedad como veh&iacute;culo natural. Durante estos d&iacute;as de tr&aacute;nsito por el espacio profundo, el M&oacute;dulo de Servicio Europeo (ESM) ha tenido que encender sus motores para realizar correcciones en la trayectoria orbital. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La astronauta Christina Koch mira la Tierra mientras la tripulación viajaba hacia la Luna.                            </span>
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        El momento decisivo de la reentrada comenzar&aacute; cuando el m&oacute;dulo de servicio, que ha proporcionado propulsi&oacute;n y soporte vital a los tripulantes, se separe de la c&aacute;psula y se queme de manera programada en la atm&oacute;sfera. A partir de ese instante, la supervivencia de los astronautas depender&aacute; en exclusiva del escudo t&eacute;rmico de la Ori&oacute;n. Esta protecci&oacute;n deber&aacute; resistir la brutal fricci&oacute;n contra la atm&oacute;sfera a velocidades vertiginosas, soportando un calentamiento extremo que rondar&aacute; los 1.650 &ordm;C. Este componente es uno de los que m&aacute;s inquietud genera, ya que durante la misi&oacute;n no tripulada Artemisa I el escudo t&eacute;rmico sufri&oacute; una degradaci&oacute;n superior a la prevista, motivo por el cual la NASA ha ajustado el perfil de la reentrada actual intentando evitar da&ntilde;os similares.
    </p><h2 class="article-text">Unos minutos de infarto</h2><p class="article-text">
        Durante este descenso, el intenso calor bloquear&aacute; por completo las se&ntilde;ales, sumiendo a la nave en unos minutos de apag&oacute;n de comunicaciones y tensa espera para el control de misi&oacute;n. Una vez que la Ori&oacute;n sobreviva al pico t&eacute;rmico y pierda altitud, comenzar&aacute; una espectacular coreograf&iacute;a para frenar su ca&iacute;da libre: la nave desprender&aacute; su cubierta protectora y desplegar&aacute; una precisa secuencia de once paraca&iacute;das en total (incluyendo paraca&iacute;das de frenado, piloto y tres principales de 35 metros de di&aacute;metro). Este sistema reducir&aacute; de forma dr&aacute;stica la velocidad de la c&aacute;psula hasta depositarla en el agua a unos suaves 27 km/h.
    </p><p class="article-text">
        Si todo sale como est&aacute; previsto, en torno a las 2:00 de la madrugada, hora peninsular espa&ntilde;ola, la c&aacute;psula amerizar&aacute; en las aguas del oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, frente a las costas de San Diego. All&iacute;, un amplio operativo compuesto por buques y personal especializado de rescate de la NASA y del Departamento de Defensa aguardar&aacute; su llegada, preparados para asegurar la integridad de la nave y extraer a la tripulaci&oacute;n en un margen de tiempo que no superar&aacute; las dos horas.
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            </figure><p class="article-text">
        De completarse con &eacute;xito, este amerizaje pondr&aacute; fina una misi&oacute;n que ha salido casi a la perfecci&oacute;n y sin sobresaltos. Artemisa II ha batido el r&eacute;cord absoluto de lejan&iacute;a de la Tierra que ostentaba el Apolo 13 (llegando a unos 406.000 kil&oacute;metros), y ha permitido por primera vez a una mujer, un afroamericano y a un ciudadano no estadounidense (el c&aacute;ndense Hansen) contemplar un sobrevuelo por la cara oculta de la Luna que ha dejado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nuevo-amanecer-tierra-eclipse-lunar-espectaculares-imagenes-tomadas-artemisa-ii-luna_1_13124339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes espectaculares</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La expedici&oacute;n tambi&eacute;n ha validado el rendimiento del soporte vital de la c&aacute;psula Ori&oacute;n y ha albergado experimentos m&eacute;dicos pioneros, como el sistema de &oacute;rganos en un chip AVATAR. Todo ello conforma un ensayo general impecable que, seg&uacute;n la NASA, sienta las bases t&eacute;cnicas para el regreso inminente de la humanidad a la superficie lunar y, m&aacute;s adelante, para el gran desaf&iacute;o de pisar Marte.
    </p><p class="article-text">
        En elDiario.es te ofreceremos toda la informaci&oacute;n del regreso de Artemisa II en directo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/2042305294118576225?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/listo-retorno-mision-artemisa-ii-cuatro-astronautas-regresan-madrugada-tierra_1_13130689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 08:09:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo listo para el retorno de la misión Artemisa II: los cuatro astronautas regresan esta madrugada a la Tierra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Artemisa,Espacio,Luna,Nasa,Sistema Solar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/artemis-ii-ensayo-general-volver-luna_132_13131950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf0f2331-c770-48dc-b2d1-d3d3b3966f70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de fotografiar la cara oculta de nuestro satélite, esta misión nos prepara para todo lo que está por venir, poniendo a prueba nuevas tecnologías y recabando información imprescindible para plantear estancias prolongadas en la Luna o viajes tripulados a Marte</p><p class="subtitle">¿Qué viene después de Artemis II? Las siguientes misiones para que los humanos se establezcan en la Luna</p></div><p class="article-text">
        Estamos siendo testigos de un momento que, con el paso del tiempo, probablemente se recordar&aacute;, esperemos, como un punto de inflexi&oacute;n. Cuatro astronautas &mdash;entre ellos Christina Koch, la primera mujer en viajar alrededor de la Luna&mdash; forman parte de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/robert-poole-historiador-espacial-ver-tierra-luna-maravilloso-necesitamos-transmitirlo-jovenes_128_13125041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n Artemis II</a>, un viaje que no incluye un alunizaje, pero cuyo valor cient&iacute;fico y humano es enorme. De peque&ntilde;o ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de haber llegado tarde al primer alunizaje, por apenas unos a&ntilde;os. Ahora puedo disfrutar del inicio de esta nueva era, y espero ver a una persona en la Luna dentro de no mucho tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la exploraci&oacute;n espacial tripulada qued&oacute; congelada en la &oacute;rbita baja terrestre. La Estaci&oacute;n Espacial Internacional, situada a 400 kil&oacute;metros de altura, nos ense&ntilde;a much&iacute;simo, pero siempre bajo el abrigo invisible del campo magn&eacute;tico de la Tierra. Artemis II rompe, por fin, ese l&iacute;mite. Es la primera vez en m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os que seres humanos abandonan esa burbuja protectora y se adentran en el espacio profundo. La Luna est&aacute; a 300.000 kil&oacute;metros de distancia, lo que convierte la misi&oacute;n en algo m&aacute;s que un vuelo alrededor de la Luna.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la magnetosfera, el cuerpo humano vuelve a ser un interrogante abierto: &iquest;c&oacute;mo reaccionan los huesos cuando la radiaci&oacute;n aumenta? &iquest;C&oacute;mo responde el sistema inmunitario? &iquest;Qu&eacute; ocurre con la visi&oacute;n, el equilibrio o el sue&ntilde;o cuando el entorno es radicalmente distinto al terrestre durante varios d&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ciencia-artemisa-ii-experimentos-medir-sueno-estres-virus-latentes-astronautas_1_13127360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cada sensor, cada muestra y cada registro recogido durante Artemis II</a> ayudar&aacute; a responder estas preguntas. Y en esta ocasi&oacute;n, por primera vez, esos datos incluir&aacute;n la experiencia directa de una astronauta, algo que nunca ocurri&oacute; en las misiones Apolo, integradas exclusivamente por hombres.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La NASA está probando el uso de gemelos digitales, avatares virtuales que representan a los astronautas en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero Artemis II no se limita a observar el cuerpo humano. Tambi&eacute;n inaugura una nueva forma de presencia en el espacio. La <a href="https://ciencia.nasa.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> est&aacute; probando el uso de gemelos digitales, avatares virtuales que representan a los astronautas en tiempo real. Estos modelos se alimentan de datos biom&eacute;tricos recogidos por sensores corporales y permiten simular c&oacute;mo reaccionar&iacute;a el organismo ante situaciones extremas sin necesidad de poner en riesgo a la persona. Es, en cierto modo, como disponer de una copia digital del cuerpo que puede someterse a pruebas imposibles en la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Estos gemelos digitales no solo sirven durante el vuelo, sino tambi&eacute;n despu&eacute;s. Una vez finalizada la misi&oacute;n, los cient&iacute;ficos podremos recrear escenarios futuros: estancias m&aacute;s largas, mayor radiaci&oacute;n, situaciones de estr&eacute;s prolongado o aislamiento extremo. En este contexto, Artemis II funciona como una revisi&oacute;n m&eacute;dica y tecnol&oacute;gica a gran escala, un ensayo general de todo lo que vendr&aacute; despu&eacute;s.
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                    alt="Imagen tomada desde la nave Orion en su viaje hacia la Luna, en el sexto día de la misión. Puede apreciarse el lateral derecho de la nave, iluminada por el sol. Detrás, una enorme luna creciente. Tras ella, una Tierra en forma de media luna, minúscula en comparación, a punto de ponerse por debajo del horizonte lunar."
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            <span class="title">
                Imagen tomada desde la nave Orion en su viaje hacia la Luna, en el sexto día de la misión. Puede apreciarse el lateral derecho de la nave, iluminada por el sol. Detrás, una enorme luna creciente. Tras ella, una Tierra en forma de media luna, minúscula en comparación, a punto de ponerse por debajo del horizonte lunar.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s esperados del viaje ha sido el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna. Durante aproximadamente una hora, la nave Ori&oacute;n ha permanecido sin contacto directo con la Tierra, una experiencia que no deja de ser simb&oacute;lica: por primera vez en medio siglo, seres humanos han vuelto a ver un paisaje lunar que ning&uacute;n telescopio puede observar en tiempo real. Hubo sondas que fotografiaron la cara oculta, s&iacute;, pero personas, muy pocas, y hace ya m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        (Un inciso: &iquest;soy el &uacute;nico que piensa que esto de dar tanta importancia al hecho de estar incomunicados durante una hora es un poco exagerado? En un vuelo largo, hasta hace poco tiempo, est&aacute;bamos sin conexi&oacute;n m&aacute;s tiempo, &iquest;no?).
    </p><p class="article-text">
        En esa regi&oacute;n permanentemente invisible desde nuestro planeta, los astronautas han podido estudiar cr&aacute;teres recientes y observar impactos de peque&ntilde;os meteoritos que golpean la superficie lunar sin iluminaci&oacute;n solar. Estos eventos, dif&iacute;ciles de detectar desde la Tierra, ofrecen informaci&oacute;n clave sobre la actividad actual del entorno lunar y los riesgos a los que se enfrentar&aacute;n futuras bases habitadas. Desde el <a href="https://www.iaa.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IAA-CSIC</a> observamos estos eventos de impacto en la parte oscura de la Luna y hemos detectado muchos de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conviene no confundir la cara oculta, que es la parte de la luna que nunca vemos desde la Tierra, con la cara oscura, es decir, la que en ese momento no est&aacute; iluminada por el Sol. La cara oculta tambi&eacute;n recibe luz solar cada 15 d&iacute;as. Durante la Luna nueva, por ejemplo, se encuentra completamente iluminada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Artemis II no busca protagonismo histórico inmediato, sino solidez científica. La misión mide, registra, verifica y corrige. Es el paso necesario antes de plantear estancias prolongadas en la Luna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esto se suma otro experimento fundamental: la transmisi&oacute;n de datos mediante l&aacute;ser. Artemis II ha servido para poner a prueba sistemas de comunicaci&oacute;n &oacute;ptica capaces de enviar grandes vol&uacute;menes de informaci&oacute;n usando haces de luz, en lugar de las tradicionales ondas de radio. Es como pasar de una conexi&oacute;n telef&oacute;nica antigua a la fibra &oacute;ptica del espacio. Si esta tecnolog&iacute;a se consolida, permitir&aacute; comunicaciones mucho m&aacute;s r&aacute;pidas y eficientes con futuras misiones lunares y marcianas, algo indispensable cuando la distancia hace que cada segundo de retraso sea cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto confirma que Artemis II no busca protagonismo hist&oacute;rico inmediato, sino solidez cient&iacute;fica. La misi&oacute;n mide, registra, verifica y corrige. Es el paso necesario antes de plantear estancias prolongadas en la Luna y, m&aacute;s adelante, viajes tripulados a Marte. Nada de eso ser&iacute;a posible sin entender primero c&oacute;mo se comportan nuestros cuerpos y nuestras tecnolog&iacute;as lejos de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ciencia que surge de Artemis II no se quedar&aacute; en el espacio. Muchos de los avances en monitorizaci&oacute;n m&eacute;dica, simulaci&oacute;n digital y transmisi&oacute;n de datos tendr&aacute;n aplicaciones directas en la Tierra: desde la telemedicina en regiones remotas hasta tratamientos personalizados para enfermedades cr&oacute;nicas, pasando por mejoras en la detecci&oacute;n temprana de problemas de salud. La exploraci&oacute;n espacial, una vez m&aacute;s, act&uacute;a como catalizador de innovaciones que terminan beneficiando a toda la sociedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El astronauta Reid Wiseman mira a través de una de las ventanas de la nave."
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            <span class="title">
                El astronauta Reid Wiseman mira a través de una de las ventanas de la nave.                            </span>
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        Mirando al futuro, no resulta descabellado pensar que en menos de una d&eacute;cada existan bases cient&iacute;ficas permanentes en la Luna. Quiz&aacute;s la Agencia Espacial China instale una base tripulada en menos de cinco a&ntilde;os. Artemis II es el terreno donde se ensaya c&oacute;mo vivir, trabajar y mantenerse sano en un entorno sin protecci&oacute;n natural. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando imaginamos el regreso a la Luna, pensamos en cohetes, m&oacute;dulos de descenso y banderas. Pero uno de los mayores desaf&iacute;os se est&aacute; desarrollando en silencio: dentro del cuerpo humano y en su adaptaci&oacute;n a un nuevo medio ambiente m&aacute;s agresivo, para el cual no estamos preparados&hellip; a&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        -----------
    </p><p class="article-text">
        **Para seguir explorando estos temas y profundizar en la ciencia detr&aacute;s de Artemis II y la salud en el espacio, puedes encontrar m&aacute;s art&iacute;culos en <a href="https://todoastronomia.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://todoastronomia.net</em></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicedirector de Tecnología del Instituto de Astrofísica de Andalucía, René Duffard]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/artemis-ii-ensayo-general-volver-luna_132_13131950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 20:10:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Nasa,Artemisa,Luna,Espacio,Cohetes,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Luna guarda agua en lugares muy concretos y un estudio señala los cráteres donde buscar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/luna-guarda-agua-lugares-concretos-estudio-senala-crateres-buscar-pm_1_13130062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8561cb61-8dcb-4433-88b5-d6a64b88271e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Luna guarda agua en lugares muy concretos y un estudio señala los cráteres donde buscar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hipotético futuro lunar - El cuerpo humano necesita agua cada día para funcionar, y cualquier asentamiento estable depende de una fuente que permita beber, producir oxígeno y generar combustible</p></div><p class="article-text">
        El problema no es llegar a la Luna, es quedarse all&iacute; varios d&iacute;as sin depender de la Tierra. Si alguien intenta vivir en la Luna, el <strong>agua deja de ser un recurso secundario</strong> y pasa a ser una condici&oacute;n b&aacute;sica para todo lo dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Beber es solo una parte, porque ese mismo agua tambi&eacute;n se usa para generar ox&iacute;geno respirable y para producir combustible mediante la separaci&oacute;n de hidr&oacute;geno y ox&iacute;geno. Sin esa fuente, cada misi&oacute;n tendr&iacute;a que transportar todo desde la Tierra, lo que limita el tiempo de estancia y el n&uacute;mero de personas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso <strong>encontrar agua en la Luna</strong> no responde a una cuesti&oacute;n &uacute;nicamente cient&iacute;fica, responde a una necesidad operativa que define si una base puede mantenerse o no.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio identific&oacute; zonas con hielo acumulado durante miles de millones</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Nature Astronomy </strong></em>identifica zonas donde el <strong>hielo lunar </strong>se ha acumulado durante miles de millones de a&ntilde;os y se&ntilde;ala d&oacute;nde conviene buscarlo, seg&uacute;n recogen los investigadores. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, liderado por Oded Aharonson, del Instituto Weizmann de Ciencia en Israel, y con la participaci&oacute;n de Paul Hayne, del Laboratorio de F&iacute;sica Atmosf&eacute;rica y Espacial de la Universidad de Colorado en Boulder, explica que ese hielo no aparece de forma uniforme. La investigaci&oacute;n describe c&oacute;mo el a<strong>gua se ha ido concentrando en lugares muy espec&iacute;ficos</strong> y c&oacute;mo esa distribuci&oacute;n responde a la historia de la propia superficie lunar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El agua se acumuló lentamente en zonas concretas durante miles de millones                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El problema de partida estaba en los datos del instrumento LAMP, a bordo del orbitador<em> Lunar Reconnaissance Orbiter</em>, que ya hab&iacute;a detectado se&ntilde;ales de hielo en varios cr&aacute;teres. Sin embargo, esas se&ntilde;ales no segu&iacute;an un patr&oacute;n simple. Hayne explica que &ldquo;<strong>el hielo tiene una distribuci&oacute;n irregular</strong>&rdquo; y a&ntilde;ade que &ldquo;no est&aacute; concentrado en las mismas cantidades en todos los cr&aacute;teres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa diferencia obliga a explicar por qu&eacute; unos puntos acumulan m&aacute;s hielo que otros y qu&eacute; condiciones han permitido que se conserve en ciertos lugares durante tanto tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Varios procesos explicaron c&oacute;mo se form&oacute; el agua lunar</h2><p class="article-text">
        El <strong>origen del agua </strong>tampoco responde a una &uacute;nica causa. El estudio descarta que todo proceda de un gran impacto puntual, como el de un cometa de gran tama&ntilde;o. En su lugar, describe un proceso prolongado en el que intervienen varios mecanismos. 
    </p><p class="article-text">
        Parte del agua habr&iacute;a llegado a trav&eacute;s de<strong> impactos de cometas y asteroides</strong>. Otra parte se habr&iacute;a liberado desde el <strong>interior de la Luna </strong>durante episodios volc&aacute;nicos antiguos. Adem&aacute;s, el <strong>viento solar</strong> tambi&eacute;n participa en ese proceso, ya que transporta hidr&oacute;geno que puede reaccionar en la superficie lunar y formar mol&eacute;culas de agua. Hayne explica que &ldquo;una corriente constante de hidr&oacute;geno bombardea la Luna&rdquo; y a&ntilde;ade que parte de ese hidr&oacute;geno &ldquo;puede convertirse en agua en la superficie lunar&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2041216809748013274?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; algunos lugares retienen ese hielo durante tanto tiempo, los investigadores reconstruyeron la evoluci&oacute;n de la Luna mediante simulaciones. Utilizaron datos del <strong>instrumento </strong><em><strong>Diviner</strong></em> para analizar c&oacute;mo han cambiado las condiciones t&eacute;rmicas a lo largo de miles de millones de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en la <strong>inclinaci&oacute;n del sat&eacute;lite</strong>, que no ha sido siempre la misma. Ese cambio ha hecho que algunos cr&aacute;teres pasaran de recibir luz solar a quedar en oscuridad permanente, mientras otros siguieron el proceso inverso.
    </p><h2 class="article-text">El cr&aacute;ter Haworth acumul&oacute; grandes reservas tras pasar milenios sin luz</h2><p class="article-text">
        Esa diferencia temporal tiene consecuencias directas. Los cr&aacute;teres que han permanecido m&aacute;s tiempo en sombra han tenido m&aacute;s oportunidades de acumular hielo. Entre ellos destaca el<strong> cr&aacute;ter Haworth</strong>, situado cerca del polo sur, que podr&iacute;a haber permanecido en oscuridad durante m&aacute;s de 3.000 millones de a&ntilde;os. Ese dato lo convierte en uno de los lugares con <strong>mayor probabilidad de albergar reservas importantes</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2041690396586090592?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El trabajo que describe estos resultados se publica en<em> Nature Astronomy</em> y re&uacute;ne a un equipo internacional que ha intentado responder a una pregunta que llevaba a&ntilde;os sin resolverse. Aharonson subraya que localizar agua utilizable fuera de la Tierra es uno de los <strong>retos principales de la astronom&iacute;a actual</strong>. Esa b&uacute;squeda no se limita a detectar su presencia, tambi&eacute;n implica entender c&oacute;mo se ha formado y por qu&eacute; se mantiene estable en ciertos lugares.
    </p><p class="article-text">
        Las llamadas<strong> trampas fr&iacute;as</strong> explican esa estabilidad. Se trata de zonas situadas en el interior de cr&aacute;teres polares donde la luz del Sol no entra nunca. En esos puntos, la<strong> temperatura se mantiene extremadamente baja </strong>durante largos periodos, lo que permite que el hielo permanezca intacto durante escalas de tiempo geol&oacute;gicas. Cr&aacute;teres como Shackleton o Haworth concentran este tipo de regiones, que se convierten en <strong>objetivos prioritarios </strong>para futuras misiones.
    </p><h2 class="article-text">La misi&oacute;n Artemis II rode&oacute; la Luna y recopil&oacute; buenas im&aacute;genes</h2><p class="article-text">
        Mientras se afinan estos mapas, la exploraci&oacute;n humana ha retomado el entorno lunar con la <strong>misi&oacute;n Artemis II</strong>. Lanzada el 1 de abril de 2026 con el cohete SLS, llev&oacute; a cuatro astronautas en la nave Orion durante un vuelo de unos diez d&iacute;as alrededor de la Luna.
    </p><p class="article-text">
        La tripulaci&oacute;n, formada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, pudo acercarse a pocos miles de kil&oacute;metros de la superficie y cruz&oacute; la cara oculta, lo que provoc&oacute; un corte de comunicaciones de unos 40 minutos. En ese recorrido alcanzaron una distancia de 406.771 kil&oacute;metros respecto a la Tierra, la mayor lograda por humanos. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2042011183801069751?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Durante este viaje de reconocimiento han podido<strong> sacar fotograf&iacute;as de muy buena calidad de la superficie lunar,</strong> una informaci&oacute;n que servir&aacute; en el futuro para averiguar todo tipo de detalles sobre la composici&oacute;n del terreno, la localizaci&oacute;n de recursos y las condiciones reales que encontrar&aacute;n las pr&oacute;ximas misiones que intenten permanecer m&aacute;s tiempo all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos datos encajan en una misma idea. El agua no apareci&oacute; en un solo momento, se fue acumulando poco a poco en lugares muy concretos durante miles de millones de a&ntilde;os. Ese proceso explica por qu&eacute; hoy existen zonas con mayor concentraci&oacute;n de hielo y otras donde apenas se detecta, y define con bastante precisi&oacute;n <strong>d&oacute;nde conviene buscar </strong>si el objetivo ya no es solo llegar, sino permanecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/luna-guarda-agua-lugares-concretos-estudio-senala-crateres-buscar-pm_1_13130062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 12:08:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Luna guarda agua en lugares muy concretos y un estudio señala los cráteres donde buscar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luna,Agua,Investigación científica,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia de Artemisa II: experimentos para medir el sueño, el estrés y los virus latentes en los astronautas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ciencia-artemisa-ii-experimentos-medir-sueno-estres-virus-latentes-astronautas_1_13127360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78da4232-f8e4-463b-ac75-38ef6d998266_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia de Artemisa II: experimentos para medir el sueño, el estrés y los virus latentes en los astronautas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con estos datos se espera comprender mejor cómo las hormonas del estrés, los virus y las células pueden verse afectados por las condiciones de vuelo espacial
</p><p class="subtitle">“La humanidad, desde el otro lado”: las espectaculares imágenes tomadas por Artemisa II desde la Luna</p></div><p class="article-text">
        Durante el hist&oacute;rico viaje de <a href="https://www.eldiario.es/temas/artemisa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Artemisa II</a>, que el pasado lunes&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=z-j1uxBmis0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrevol&oacute; la Luna</a>&nbsp;y regresar&aacute; a la Tierra el viernes 10 de abril, se est&aacute;n llevando a cabo&nbsp;<a href="https://www.nasa.gov/humans-in-space/artemis-ii-science/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios experimentos cient&iacute;ficos</a>&nbsp;que tienen como protagonistas a los propios astronautas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s importantes, denominado&nbsp;<a href="https://www.nasa.gov/reference/archer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ARCHeR</a>&nbsp;(arquero), consiste en analizar c&oacute;mo afecta el viaje espacial a los patrones de sue&ntilde;o, la actividad y el estr&eacute;s. Para monitorizarlo, los tripulantes llevan una pulsera (act&iacute;grafo) que registrar&aacute; los movimientos, actividad y patrones sue&ntilde;o-vigilia durante toda la traves&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se recopilar&aacute;n datos y encuestas de desempe&ntilde;o conductual antes y despu&eacute;s de la misi&oacute;n. Los resultados ser&aacute;n utilizados para comprender c&oacute;mo afectan el aislamiento y el estr&eacute;s de un viaje espacial en la mente, el sue&ntilde;o y la tensi&oacute;n emocional de los astronautas.
    </p><p class="article-text">
        Otro tipo de experimentos tienen que ver con&nbsp;<a href="https://www.nasa.gov/reference/immune-biomarkers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biomarcadores inmunitarios</a>, es decir, el estudio de c&oacute;mo el espacio puede afectar a nuestro sistema de defensa. Para ello, los tripulantes han tomado muestras de su saliva y sangre antes de subirse a la nave Ori&oacute;n y lo har&aacute;n despu&eacute;s. Durante el viaje, tambi&eacute;n recoger&aacute;n saliva seca que se depositar&aacute; en un papel especial en peque&ntilde;os cuadernillos de bolsillo, ya que el equipo necesario para conservar muestras h&uacute;medas en el espacio &ndash;incluida la refrigeraci&oacute;n&ndash; no estar&aacute; disponible debido a las limitaciones de volumen.
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                    alt="El dispositivo de actigrafía que los astronautas llevan en sus muñecas durante el viaje"
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                El dispositivo de actigrafía que los astronautas llevan en sus muñecas durante el viaje                            </span>
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        Con estos datos se espera comprender mejor c&oacute;mo las hormonas del estr&eacute;s, los virus y las c&eacute;lulas pueden verse afectados por las condiciones de vuelo. Se quiere estudiar, por ejemplo, c&oacute;mo se reactivan los virus latentes en el cuerpo de los astronautas en el espacio (algo que&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fmicb.2019.00016" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya se hab&iacute;a comprobado en vuelos anteriores</a>, pero a&uacute;n no se conocen los detalles de este fen&oacute;meno).
    </p><h2 class="article-text">&Oacute;rganos en chips</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se quiere estudiar c&oacute;mo afecta la radiaci&oacute;n c&oacute;smica y la microgravedad a la salud de los astronautas. Para ello se realizar&aacute; un experimento denominado&nbsp;<a href="https://assets.science.nasa.gov/content/dam/science/bps/bps_investigations/organ_chip/BPS_1PG_AVATAR_Final_29_08_25.pdf?emrc=69d3986a10afa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AVATAR</a>&nbsp;(<em>A Virtual Astronaut Tissue Analog Response</em>, &ldquo;Respuesta de Tejidos An&aacute;logos de un Astronauta Virtual&rdquo;), cuyos resultados podr&iacute;an tener beneficios de gran alcance y contribuir al avance de la medicina personalizada del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, se han recogido muestras de c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea de cada tripulante y se han cultivado en un chip del tama&ntilde;o de una memoria USB (llamado&nbsp;<em>organ-on-a-chip</em>, &ldquo;&oacute;rgano en un chip&rdquo;). As&iacute; ha podido obtenerse una peque&ntilde;a m&eacute;dula &oacute;sea artificial con las caracter&iacute;sticas de cada uno de ellos, a modo de r&eacute;plicas o avatares. Estos dispositivos se expondr&aacute;n a la radiaci&oacute;n durante el vuelo y los resultados se comparar&aacute;n con r&eacute;plicas similares una vez que vuelvan de la misi&oacute;n. Mediante t&eacute;cnicas de secuenciaci&oacute;n de ARN comparar&aacute;n c&oacute;mo ha influido el viaje espacial en la expresi&oacute;n de los genes de dichas c&eacute;lulas.
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            <span class="title">
                El chip que se está usando en el experimento AVATAR.                             </span>
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        Al ser la m&eacute;dula &oacute;sea responsable de producir gl&oacute;bulos rojos, gl&oacute;bulos blancos y plaquetas, constituye una muestra ideal para diagnosticar enfermedades y evaluar la respuesta del sistema inmunitario a los tratamientos. Esta es la primera vez que estos chips de &oacute;rganos personalizados, adaptados a la tripulaci&oacute;n de astronautas, viajan m&aacute;s all&aacute; de la &oacute;rbita terrestre. Un objetivo clave de esta investigaci&oacute;n es validar si dichos dispositivos pueden servir como herramientas precisas para medir y predecir las respuestas humanas al estr&eacute;s de manera personalizada.
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, la tripulaci&oacute;n ha proporcionado muestras biol&oacute;gicas, incluyendo sangre, orina y saliva, para evaluar su estado nutricional, salud cardiovascular y funci&oacute;n inmunol&oacute;gica desde aproximadamente seis meses antes del viaje hasta un mes despu&eacute;s de su regreso. Tambi&eacute;n participar&aacute;n en pruebas y estudios para evaluar el equilibrio, la funci&oacute;n vestibular, el rendimiento muscular y los cambios en su microbioma, as&iacute; como la salud ocular y cerebral.
    </p><p class="article-text">
        Durante su estancia en el espacio, la recopilaci&oacute;n de datos incluye una evaluaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas del mareo, y tras el aterrizaje, se realizar&aacute;n pruebas adicionales de movimientos de cabeza, ojos y cuerpo, entre otras tareas de rendimiento funcional.
    </p><h2 class="article-text">Experimentos del tama&ntilde;o de una caja de zapatos</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de todo esto, a bordo de Artemisa II viajan al espacio cinco experimentos en forma de&nbsp;<a href="https://www.nasa.gov/humans-in-space/artemis-ii-science/#international" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CubeSats</a>&nbsp;de varias agencias internacionales (Alemania, Corea del Sur, Arabia Saudita y Argentina): demostraciones tecnol&oacute;gicas y experimentos cient&iacute;ficos del tama&ntilde;o de una caja de zapatos. Son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.unsam.edu.ar/atenea/acerca.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">ATENEA</a>&nbsp;recopila datos sobre las dosis de radiaci&oacute;n en funci&oacute;n de diversos m&eacute;todos de blindaje, mide el espectro de radiaci&oacute;n alrededor de la Tierra, obtiene datos GPS para ayudar a optimizar el dise&ntilde;o de futuras misiones y validar&aacute; un enlace de comunicaciones de largo alcance.</li>
                                    <li><a href="https://www.dlr.de/en/latest/news/2026/artemis-ii-to-launch-for-the-moon-with-german-and-european-tech-on-board/tacheles-cubesat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">TACHELES</a>&nbsp;recoge mediciones sobre los efectos del entorno espacial en los componentes el&eacute;ctricos de los veh&iacute;culos lunares.</li>
                                    <li><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/K-RadCube" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">K-RadCube</a>&nbsp;utiliza un dos&iacute;metro con material similar a un tejido humano, con el fin de medir la radiaci&oacute;n espacial y evaluar los efectos biol&oacute;gicos a diversas altitudes.</li>
                                    <li><a href="https://ssa.gov.sa/en/reusedSections/?path=/space-weather-mission/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">SHMS</a>&nbsp;mide aspectos del clima espacial a diversas distancias de la Tierra.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="https://www.nasa.gov/general/artemis-ii-crew-both-subjects-and-scientists-in-nasa-deep-space-research/#hds-sidebar-nav-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Todos estos experimentos</a>&nbsp;servir&aacute;n para proteger mucho mejor a los astronautas que viajen a la Luna en el futuro. Por ejemplo, se podr&iacute;an buscar medidas para atajar sus problemas de sue&ntilde;o o trajes que protejan mejor de la radiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los resultados servir&aacute;n para futuras intervenciones, tecnolog&iacute;as y estudios que ayuden a predecir la adaptabilidad de las tripulaciones en una misi&oacute;n a la Luna o incluso a Marte.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/280063/count.gif?distributor=republish-lightbox-basic" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://theconversation.com/profiles/ignacio-lopez-goni-536052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio L&oacute;pez-Go&ntilde;i</a> es catedr&aacute;tico de Microbiolog&iacute;a. Miembro de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Microbiolog&iacute;a (SEM), Universidad de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;<a href="https://theconversation.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a>. Lea el <a href="https://theconversation.com/la-ciencia-de-artemis-ii-experimentos-a-bordo-280063" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">original</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una versi&oacute;n de este articulo ha sido publicada en el&nbsp;<a href="https://microbioblog.es/la-ciencia-en-artemis-ii" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog microBIO</a>&nbsp;del autor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio López Goñi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ciencia-artemisa-ii-experimentos-medir-sueno-estres-virus-latentes-astronautas_1_13127360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 15:33:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia de Artemisa II: experimentos para medir el sueño, el estrés y los virus latentes en los astronautas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Artemisa,Nasa,Espacio,microbiología,Luna,Cohetes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El “fracaso exitoso” del Apolo 13 y otras misiones lunares de la NASA que no salieron bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fracaso-exitoso-apolo-13-misiones-lunares-nasa-no-salieron-pm_1_13127134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46466968-0970-45d8-9a38-b2f814ff396e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El “fracaso exitoso” del Apolo 13 y otras misiones lunares de la NASA que no salieron bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un cortocircuito provocó una explosión en un tanque de oxígeno del módulo de servicio y la caída del sistema de energía eléctrica, provoncando el regreso 'in extremis' de los astronautas</p><p class="subtitle">¿De verdad la Tierra está tan protegida como parece desde el espacio? Un halo en la foto de Artemis II lo pone en duda
</p></div><p class="article-text">
        La misi&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/artemisa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Artemisa II</a> vuelve a la Tierra con los deberes hechos. Los cuatro astronautas que conforman su tripulaci&oacute;n han <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/directo-astronautas-artemisa-ii-paso-sobrevolar-lado-oculto-luna-batir-record-distancia_1_13122216.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrevolado la cara oculta de la Luna</a>, un territorio inexplorado hasta el momento. Ese viaje les ha llevado a batir el r&eacute;cord de distancia respecto a nuestro planeta, situ&aacute;ndose en 406.771 kil&oacute;metros. <strong>Nunca nadie hab&iacute;a llegado tan lejos</strong>. Y no es una frase hecha, sino que es un trecho medible y comparable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima misi&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> <strong>no ten&iacute;a el prop&oacute;sito de alunizar</strong> en nuestro sat&eacute;lite, un objetivo que la agencia espacial estadounidense se marca para m&aacute;s adelante. En cualquier caso, Artemisa II nos recuerda que el inter&eacute;s de la ciencia por conocer la Luna no ha deca&iacute;do. Todo lo contrario.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DW1nTDiDvnF/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sin embargo,<strong> las misiones lunares no siempre han salido bien</strong>, aunque la NASA se ha resistido a reconocerlo. El caso m&aacute;s conocido quiz&aacute;s sea el Apolo 13, una misi&oacute;n que aspiraba a protagonizar el tercer alunizaje en la historia de la humanidad. Pero nada sali&oacute; como se esperaba: la nave sufri&oacute; fallos, no hubo alunizaje y la tripulaci&oacute;n tuvo que dar la vuelta antes de tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor del<strong> Apolo 13 </strong>fue que se logr&oacute; salvar la vida de los astronautas Jim Lovell, Fred Haise y Jack Swigert. Que no hubiera p&eacute;rdidas humanas fue casi un milagro, teniendo en cuenta que los tripulantes se quedaron sin ox&iacute;geno en la nave donde viajaban. Solo ese logro fue motivo de alegr&iacute;a para la agencia espacial estadounidense, que incluso calific&oacute; la misi&oacute;n como un &ldquo;fracaso exitoso&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Sin Luna y sin ox&iacute;geno</h2><p class="article-text">
        La misi&oacute;n Apolo 13 despeg&oacute; del Centro Espacial Kennedy <strong>el 11 de abril de 1970</strong> a lomos del potente cohete Saturno V. Dentro de la nave, tres astronautas cuya misi&oacute;n era alunizar por tercera vez en la historia de la humanidad y explorar la regi&oacute;n de Fra Mauro en la Luna. Una misi&oacute;n que parec&iacute;a rutinaria despu&eacute;s de los &eacute;xitos de las anteriores, pero <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/preparados-peor-pasa-astronautas-artemisa-ii-si-hay-emergencia_1_13113802.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo se torci&oacute;</a> y casi tuvo consecuencias fatales.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La tranquilidad y el aburrimiento de la sala</strong> de control dur&oacute; poco tiempo, porque un cortocircuito provoc&oacute; una explosi&oacute;n en un tanque de ox&iacute;geno del m&oacute;dulo de servicio y la ca&iacute;da del sistema de energ&iacute;a el&eacute;ctrica. En ese momento, Swigert pronunci&oacute; una de las frases m&aacute;s populares de la historia, que el cine tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/spin/houston-problema-episodio-vivieron-astronautas-apolo-13-origen-mitica-frase-pm_1_12904308.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modific&oacute; a su conveniencia</a>. En definitiva, comunicaron a Houston que ten&iacute;an un problema. Y no menor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>No hab&iacute;a ox&iacute;geno</strong> para los tripulantes y se busc&oacute; una soluci&oacute;n <em>in extremis</em> para que ninguno muriese en el intento de volver a pisar la Luna: la utilizaci&oacute;n del m&oacute;dulo lunar. Este no estaba dise&ntilde;ado para actuar como salvavidas de los astronautas, sino que su misi&oacute;n era posarse sobre nuestro sat&eacute;lite. Pero no hab&iacute;a otra opci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el m&oacute;dulo cay&oacute; al Pac&iacute;fico el 17 de abril, cinco d&iacute;as, 22 horas y 54 minutos despu&eacute;s del lanzamiento del cohete Saturno V desde la plataforma 39A del centro espacial Kennedy de Cabo Ca&ntilde;averal. Cerrando as&iacute; una de las misiones m&aacute;s complicadas de la NASA, un evento que siguieron <strong>millones de personas</strong> en todo el mundo y una prueba de que todas las misiones espaciales no siempre salen como est&aacute;n previstas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fracaso-exitoso-apolo-13-misiones-lunares-nasa-no-salieron-pm_1_13127134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 12:19:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El “fracaso exitoso” del Apolo 13 y otras misiones lunares de la NASA que no salieron bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luna,Espacio,Nasa,Artemisa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad la Tierra está tan protegida como parece desde el espacio? Un halo en la foto de Artemis II lo pone en duda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tierra-protegida-parece-espacio-halo-foto-artemis-ii-pone-duda-pm_1_13122596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70f998aa-8a04-4613-822f-0920af2a92b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De verdad la Tierra está tan protegida como parece desde el espacio? Un halo en la foto de Artemis II lo pone en duda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Atmósfera - Al observar el contorno del planeta aparece un halo irregular con zonas más brillantes y otras más difusas, lo que indica que no se trata de una línea uniforme</p><p class="subtitle">“La humanidad, desde el otro lado”: las espectaculares imágenes tomadas por Artemisa II desde la Luna</p></div><p class="article-text">
        El l&iacute;mite que separa el aire del espacio no se ve como una pared ni como una capa gruesa, sino como una franja tenue que apenas se distingue cuando la luz pasa rozando el planeta. Las <strong>im&aacute;genes oficiales de la NASA</strong> ense&ntilde;an ese detalle con claridad cuando la Tierra aparece iluminada de lado, y en ellas se aprecia que el<strong> vac&iacute;o est&aacute; justo al otro lado</strong> de esa l&iacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        Esa misma franja es lo que mantiene condiciones habitables, porque dentro de ella se concentran el ox&iacute;geno y la presi&oacute;n que permiten respirar. Al observar esas fotograf&iacute;as, se entiende que la <strong>protecci&oacute;n no es una cubierta s&oacute;lida, sino una capa muy delgada </strong>que envuelve el planeta y que se percibe solo en ciertos &aacute;ngulos.
    </p><h2 class="article-text">La misi&oacute;n Artemis II capt&oacute; la delgadez del aire terrestre</h2><p class="article-text">
        Una imagen reciente tomada durante la <strong>misi&oacute;n Artemis II</strong> muestra la <strong>atm&oacute;sfera como una capa extremadamente fina</strong> que separa la Tierra del vac&iacute;o. La fotograf&iacute;a permite ver continentes, nubes y zonas iluminadas, pero tambi&eacute;n deja claro que todo eso queda contenido bajo una l&iacute;nea casi imperceptible. 
    </p><p class="article-text">
        En ese borde aparece la clave del equilibrio del planeta, ya que ah&iacute; se sit&uacute;a el <strong>aire que regula la temperatura y bloquea parte de la radiaci&oacute;n solar</strong>. Esa misma l&iacute;nea, aunque apenas ocupa espacio en la imagen, determina todo lo que ocurre debajo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2040175881360941184?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El borde azul que rodea el planeta <strong>no es una l&iacute;nea fija, </strong>sino una zona donde la luz se dispersa al atravesar el aire. Cuando se observa desde fuera, ese efecto muestra que la atm&oacute;sfera no tiene un l&iacute;mite s&oacute;lido, sino que se va haciendo m&aacute;s tenue con la altura. 
    </p><p class="article-text">
        Los astronautas del programa Apolo ya describieron esa franja como una <strong>l&iacute;nea muy fina que parec&iacute;a fr&aacute;gil</strong>, y las im&aacute;genes actuales confirman esa impresi&oacute;n al mostrar variaciones en el brillo y zonas donde el color se diluye.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n del aire alterar&iacute;a toda la superficie</h2><p class="article-text">
        Si esa capa desapareciera o cambiara de forma importante, las condiciones en la superficie se alterar&iacute;an r&aacute;pido. El aire escapar&iacute;a al espacio y la presi&oacute;n caer&iacute;a, lo que<strong> impedir&iacute;a respirar </strong>y afectar&iacute;a a cualquier sistema que dependa del aire. 
    </p><p class="article-text">
        El sonido dejar&iacute;a de propagarse porque no tendr&iacute;a un medio por el que viajar. La temperatura variar&iacute;a de forma extrema, con zonas muy calientes bajo el Sol y muy fr&iacute;as en sombra. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2040114101670523381?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El agua empezar&iacute;a a evaporarse con facilidad y el ciclo que la mueve entre oc&eacute;anos, atm&oacute;sfera y tierra dejar&iacute;a de funcionar. Adem&aacute;s, la radiaci&oacute;n solar llegar&iacute;a con m&aacute;s intensidad y aumentar&iacute;a el da&ntilde;o sobre los seres vivos. 
    </p><p class="article-text">
        Ese borde fino que aparece en las im&aacute;genes no solo delimita el planeta, tambi&eacute;n define las condiciones que hacen posible todo lo que ocurre en su superficie.
    </p><h2 class="article-text">Las auroras aparecieron cerca del l&iacute;mite con el exterior</h2><p class="article-text">
        En las regiones polares, la fotograf&iacute;a muestra<strong> zonas verdosas</strong> que corresponden a auroras. Esas luces aparecen cuando part&iacute;culas procedentes del Sol chocan con el campo magn&eacute;tico terrestre y se dirigen hacia los polos. 
    </p><p class="article-text">
        Las auroras se producen a alturas que van desde los 80 hasta los 500 kil&oacute;metros, en una zona donde el aire es muy tenue. Ver esas luces en esa franja indica que el fen&oacute;meno ocurre cerca del l&iacute;mite con el espacio. Esa posici&oacute;n permite entender que la atm&oacute;sfera no se extiende mucho m&aacute;s all&aacute; de esa zona y que, a partir de ah&iacute;, el entorno cambia por completo.
    </p><h2 class="article-text">Las fotos del Apolo mostraron por primera vez esa franja azul</h2><p class="article-text">
        Las primeras im&aacute;genes completas del planeta, obtenidas durante las misiones Apolo, ya mostraban ese mismo efecto. Fotograf&iacute;as como <em><strong>Earthrise</strong></em> en 1968 o<em><strong> Blue Marble</strong></em> en 1972 ense&ntilde;aban la Tierra como una esfera azul rodeada por una l&iacute;nea fina. Aquellas im&aacute;genes cambiaron la forma de ver el planeta, ya que permit&iacute;an <strong>observarlo entero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ellas, el borde azul ya estaba presente, aunque no siempre se interpret&oacute; con detalle. Esa l&iacute;nea indicaba que el planeta no ten&iacute;a una protecci&oacute;n gruesa, sino una capa limitada que pod&iacute;a verse cuando la luz incid&iacute;a de forma adecuada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La desaparición del aire alteraría toda la superficie terrestre                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes captadas desde la Estaci&oacute;n Espacial Internacional muestran ese mismo fen&oacute;meno desde otra perspectiva. En fotograf&iacute;as como la<em><strong> ISS062-E-98264 </strong></em>aparece una banda luminosa que rodea la Tierra y que se conoce como<strong> limbo atmosf&eacute;rico</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En esa banda se distingue una franja rojiza llamada <em><strong>airglow</strong></em>, que se forma por la emisi&oacute;n de luz en la atm&oacute;sfera. Sobre ella se sit&uacute;an las auroras, que se elevan por encima de esa l&iacute;nea. La disposici&oacute;n de esas capas permite ver c&oacute;mo la<strong> atm&oacute;sfera se organiza en niveles</strong> y c&oacute;mo cada uno ocupa una zona muy concreta.
    </p><h2 class="article-text">Los datos confirman que el aire ocupa una parte m&iacute;nima</h2><p class="article-text">
        Tal y como se explica en <em>Muy Interesante</em>, si se pasa de la imagen a los datos, la diferencia resulta clara. La <strong>Tierra tiene un radio de unos 6.371 kil&oacute;metros</strong>, pero la mayor parte del aire que permite la vida se concentra en los primeros 10 a 15 kil&oacute;metros. Incluso ampliando el l&iacute;mite hasta los 100 kil&oacute;metros, esa franja sigue siendo peque&ntilde;a en comparaci&oacute;n con el tama&ntilde;o del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        La zona donde viven las personas y donde circula el aire representa alrededor del 0,2% del radio terrestre. Esa proporci&oacute;n indica que la capa que protege la vida ocupa una parte m&iacute;nima del conjunto. Todo lo que respira, crece o se mueve quedar&iacute;a contenido dentro de esa capa muy delgada.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en las im&aacute;genes tomadas desde el espacio, la atm&oacute;sfera aparece como una l&iacute;nea fina que rodea el planeta. Ese borde no es una pared ni una capa gruesa, sino una franja casi imperceptible, pero segura, que solo se distingue cuando la luz incide en el &aacute;ngulo adecuado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tierra-protegida-parece-espacio-halo-foto-artemis-ii-pone-duda-pm_1_13122596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 11:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad la Tierra está tan protegida como parece desde el espacio? Un halo en la foto de Artemis II lo pone en duda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artemisa,Espacio,Planeta,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué viene después de Artemisa II? Las siguientes misiones para que los humanos se establezcan en la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/viene-despues-artemisa-ii-siguientes-misiones-humanos-establezcan-luna_1_13126151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb75543e-2450-4c98-bbd1-2fa405515893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué viene después de Artemisa II? Las siguientes misiones para que los humanos se establezcan en la Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La misión actual está probando la seguridad y operatividad de la nave espacial Orión. Las tres próximas fases serán más ambiciosas, aunque supuestamente no no volveremos a caminar por la Luna hasta el 2028
</p><p class="subtitle">Robert Poole, historiador espacial: “La imagen de Artemisa II perdurará, aunque muestra el 'ocaso' de la Tierra”</p></div><p class="article-text">
        El pasado jueves dos de abril de madrugada, los cuatro astronautas de la misi&oacute;n Artemisa II, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mision-artemisa-ii-nasa-primer-vuelo-tripulado-luna-50-anos_1_13111187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen</a>, despegaron a bordo de la nave espacial Ori&oacute;n con rumbo a la Luna. Esta ha sido la primera misi&oacute;n tripulada con destino a nuestro sat&eacute;lite en m&aacute;s de medio siglo, desde el programa Apolo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta misi&oacute;n, que durar&aacute; unos diez d&iacute;as y finalizar&aacute; con el aterrizaje en la madrugada este s&aacute;bado 11 de abril en el Pac&iacute;fico, los astronautas se han convertido en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/directo-astronautas-artemisa-ii-paso-sobrevolar-lado-oculto-luna-batir-record-distancia_1_13122216.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los seres humanos que m&aacute;s lejos han viajado</a> y han <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nuevo-amanecer-tierra-eclipse-lunar-espectaculares-imagenes-tomadas-artemisa-ii-luna_1_13124339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visto y fotografiado el lado oculto de la Luna</a>. Un viaje que, aunque est&aacute; a punto de terminar, dar&aacute; paso a la siguiente fase de Artemisa: la tercera, que continuar&aacute; probando la nave espacial Ori&oacute;n para alcanzar el objetivo final de que los humanos se establezcan en una base lunar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n Artemisa tiene otras tres fases esenciales para confirmar la seguridad y resultados positivos para la llegada a la Luna. No ser&aacute; hasta la fase IV que el hombre vuelva a pisar la superficie de nuestro sat&eacute;lite.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Artemisa III</h2><p class="article-text">
        La tercera fase de la misi&oacute;n Artemisa enviar&aacute; una tripulaci&oacute;n en la nave espacial Ori&oacute;n, impulsada por el cohete SLS, con el objetivo de probar c&oacute;mo esta nave se encuentra y acopla con otras naves comerciales necesarias para que los astronautas aterricen en la Luna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n The Conversation, Artemisa III ser&aacute; una de las misiones m&aacute;s cr&iacute;ticas del programa, pues si algo falla en las pruebas de esta fase (acoplamientos, transferencias de tripulaci&oacute;n, comunicaciones&hellip;), el sistema entero peligra. Artemisa III es clave para probar que la compleja arquitectura de la misi&oacute;n funciona perfectamente antes de arriesgar el descenso a la superficie lunar, en la siguiente fase.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En febrero de este a&ntilde;o, la NASA anunci&oacute; que Artemisa III no alunizar&iacute;a en 2027 y solo orbitar&iacute;a la Tierra, dejando el descenso a la superficie lunar a Artemis IV y V en 2028. Esta nueva fecha supuso un retraso de cuatro a&ntilde;os respecto al calendario original, que lo fijaba para 2024. As&iacute;, ha pasado a ser una de las fases m&aacute;s esperadas del programa, a convertirse en la menos emocionante. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque a&uacute;n no se tienen muchos detalles, la NASA anunciar&aacute; el dise&ntilde;o de la misi&oacute;n y qui&eacute;nes ser&aacute;n los tripulantes cuando se acerque la fecha del lanzamiento en 2027.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; sabemos es que despegar&aacute;, tal y como en la Artemisa II, desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Y esta vez, los astronautas no llegar&aacute;n tan lejos como el lado oscuro de la Luna, se quedar&aacute;n en la parte baja de la &oacute;rbita terrestre, donde se pondr&aacute; a prueba uno o ambos m&oacute;dulos de aterrizaje comerciales de SpaceX y Blue Origin. Estas son las empresas que est&aacute;n desarrollando los m&oacute;dulos lunares para el alunizaje de la misi&oacute;n Artemisa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Artemisa IV</h2><p class="article-text">
        Artemisa IV ser&aacute; uno de los retos de ingenier&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;ciles y brillantes en la historia de la exploraci&oacute;n espacial, ya que viajar&aacute; a la regi&oacute;n del Polo Sur de la Luna. Los astronautas recoger&aacute;n observaciones y muestras de terreno para entender mejor el sistema solar y la Tierra, sirviendo adem&aacute;s de inspiraci&oacute;n para las nuevas generaciones, seg&uacute;n la NASA. Los astronautas de la misi&oacute;n Artemisa IV ser&aacute;n los primeros en pisar la Luna desde 1972, cuando la misi&oacute;n Apolo 17 despeg&oacute; del sat&eacute;lite terrestre.
    </p><p class="article-text">
        Es en esta fase en la que el ser humano por fin volver&aacute; a pisar la superficie lunar, y tendr&aacute; lugar en 2028, si nada la retrasa. Los astronautas de la misi&oacute;n Artemisa IV viajar&aacute;n a la &oacute;rbita lunar, donde dos miembros de la tripulaci&oacute;n descender&aacute;n a la superficie para pasar cerca de una semana en el Polo Sur de la Luna. Realizar&aacute;n nuevos estudios cient&iacute;ficos antes de regresar a la &oacute;rbita lunar, donde se reunir&aacute;n con el resto de sus compa&ntilde;eros y emprender&aacute;n el viaje de vuelta a nuestro planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los astronautas viajar&aacute;n a bordo de la nave Ori&oacute;n, y una vez en la &oacute;rbita lunar, se acoplar&aacute; a un m&oacute;dulo de aterrizaje para preparar su viaje a la superficie lunar. La Ori&oacute;n es la &uacute;nica nave capaz de traer a la tripulaci&oacute;n de regreso a la Tierra a las alt&iacute;simas velocidades necesarias para entrar en la atm&oacute;sfera desde la Luna.
    </p><h2 class="article-text">Artemisa V</h2><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima fase del programa Artemisa tendr&aacute; como objetivo construir y establecer una base lunar. La NASA espera lanzar esta misi&oacute;n a la Luna a finales de 2028, y futuras misiones aproximadamente una vez al a&ntilde;o desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no se conoce pr&aacute;cticamente ning&uacute;n otro detalle de la quinta y &uacute;ltima misi&oacute;n de Artemisa, ni sabemos quienes ser&aacute;n los astronautas de las misiones IV y V. Pero sabemos que su meta es establecer una presencia humana a largo plazo en la Luna, para despu&eacute;s dar el salto a otros planetas, como Marte. 
    </p><h2 class="article-text">Con el permiso de China</h2><p class="article-text">
        Antes del despegue de Artemisa II, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, inform&oacute; de una estrategia de despliegue lunar por fases que se enfocar&aacute; en que Estados Unidos pueda tener una presencia permanente en la superficie de la Luna. El proyecto programa Moon Base est&aacute; dirigido por el espa&ntilde;ol Carlos Garc&iacute;a Gal&aacute;n y en la tercera fase contempla que la base tenga tres h&aacute;bitats y obtenga recursos propios del mismo sat&eacute;lite terrestre. El objetivo es que, una vez completados los objetivos de Artemis V, la NASA pueda realizar alunizajes tripulados cada seis meses.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, claro, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/china-toma-ventaja-carrera-luna-retrasos-programa-artemisa-nasa_1_13036163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el permiso de China</a>, que se ha propuesto pisar la Luna con una misi&oacute;n tripulada antes de 2030. En un comunicado de prensa, la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA) asegur&oacute; recientemente que el desarrollo de los principales veh&iacute;culos de vuelo est&aacute; progresando sin problemas, y que se han completado sucesivamente una serie de pruebas cr&iacute;ticas para la misi&oacute;n. A pesar del &eacute;xito de Artemisa II, los expertos coinciden en que la solidez del programa chino pone en riesgo la supremac&iacute;a de la NASA, que adem&aacute;s est&aacute; inflando los objetivos y acelerando el calendario por la presi&oacute;n de la administraci&oacute;n Trump. Un lastre a&ntilde;adido es que la Casa Blanca ha vuelto a presentar un proyecto para recortar salvajemente los presupuestos de la agencia espacial, lo que casa muy mal con la idea de ganar esta carrera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Martínez Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/viene-despues-artemisa-ii-siguientes-misiones-humanos-establezcan-luna_1_13126151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 10:25:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué viene después de Artemisa II? Las siguientes misiones para que los humanos se establezcan en la Luna]]></media:title>
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