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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nasa]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La NASA confirma que el rover Perseverance ha alcanzado un nuevo récord: ha recorrido más de 45 kilómetros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-confirma-rover-perseverance-alcanzado-nuevo-record-recorrido-45-kilometros-pm_1_13587696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4040455-0d79-464f-a5a2-08d5817dcbf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA confirma que el rover Perseverance ha alcanzado un nuevo récord: ha recorrido más de 45 kilómetros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El laboratorio de seis ruedas ha superado la marca que alcanzó el rover Opportunity, que exploró Marte durante más de una década</p><p class="subtitle">Iris llama a tu puerta: así funciona el robot que reparte paquetes en el norte de Inglaterra</p></div><p class="article-text">
        Estudiar durante a&ntilde;os las caracter&iacute;sticas y los secretos de otro planeta del sistema solar. Eso es lo que lleva haciendo el rover Perseverance desde que aterriz&oacute; en Marte en febrero de 2021. Ahora, el veh&iacute;culo rob&oacute;tico de la NASA ha marcado un nuevo hito: el 11 de octubre, alcanz&oacute; los <strong>45,22 kil&oacute;metros recorridos sobre el Planeta Rojo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con esta marca, Perseverance ha superado el r&eacute;cord que ten&iacute;a <strong>Opportunity, otro rover de la NASA</strong> que recorri&oacute; 45,16 kil&oacute;metros durante una misi&oacute;n que se prolong&oacute; desde 2004 hasta 2018. La diferencia entre ambos registros es peque&ntilde;a, pero el tiempo empleado para alcanzarlos revela el avance de esta tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Perseverance <strong>solo ha necesitado cinco a&ntilde;os y medio</strong> para superar una distancia que su predecesor tard&oacute; casi quince a&ntilde;os en recorrer. As&iacute;, el rover de la Agencia Espacial Estadounidense se ha convertido en el veh&iacute;culo rob&oacute;tico que m&aacute;s distancia ha recorrido sobre otro planeta hasta la fecha.
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        <strong>&ldquo;La misi&oacute;n original preve&iacute;a un recorrido de no m&aacute;s de 20 kil&oacute;metros&rdquo;</strong>, <a href="https://www.jpl.nasa.gov/news/nasas-perseverance-sets-off-world-record-for-total-distance-driven/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparti&oacute;</a> Steven Lee, director del proyecto de los rovers Curiosity y Perseverance de la NASA. &ldquo;Hemos superado con creces esa cifra y, dado que todos los sistemas de movilidad est&aacute;n plenamente operativos y los resultados de las pruebas de vida &uacute;til prolongada en tierra han sido favorables, esperamos que el Perseverance siga batiendo este r&eacute;cord durante muchos a&ntilde;os m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un laboratorio cient&iacute;fico con ruedas</strong></h2><p class="article-text">
        A diferencia de las sondas que observan un planeta desde la &oacute;rbita, los rovers puede <strong>desplazarse por el terreno</strong>, fotografiarlo de cerca, examinar las rocas del suelo y recoger muestras que pueden ayudar a los humanos a hacerse una idea de c&oacute;mo es ese mundo ubicado a miles de kil&oacute;metros de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Perseverance, su misi&oacute;n principal es investigar si Marte reuni&oacute; en alg&uacute;n momento las <strong>condiciones necesarias para albergar vida</strong> y buscar posibles se&ntilde;ales de organismos microsc&oacute;picos que hubieran existido en el pasado. Para ello, este peque&ntilde;o laboratorio de seis ruedas explora el cr&aacute;ter Jezero, una regi&oacute;n donde los indicios geol&oacute;gicos apuntan a la existencia de un antiguo lago hace miles de millones de a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una de las cámaras de navegación de Perseverance capturó esta imagen el 11 de octubre de 2026.                            </span>
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        Desde el 18 de febrero de 2021, cuando aterriz&oacute; en Jezero, Perseverance ha avanzado lenta pero constantemente por la regi&oacute;n, realizando m&uacute;ltiples perforaciones para analizar sedimentos. Una de las claves que explican el r&eacute;cord es la capacidad que tiene para <strong>desplazarse de forma aut&oacute;noma</strong>. El sistema AutoNav le permite analizar el terreno mientras avanza en su recorrido, calculando la ruta m&aacute;s segura para hacer sus experimentos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El rover <strong>ha recolectado 29 muestras de roca y regolito</strong> que abarcan el fondo del cr&aacute;ter, un abanico deltaico formado por un r&iacute;o desaparecido hace mucho tiempo y, ahora, el borde del cr&aacute;ter. En esta &uacute;ltima regi&oacute;n, ha estado explorando rocas generadas por impactos de unos 4 mil millones de a&ntilde;os de antig&uuml;edad&rdquo;, comparten los investigadores de la NASA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-confirma-rover-perseverance-alcanzado-nuevo-record-recorrido-45-kilometros-pm_1_13587696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 05:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La NASA confirma que el rover Perseverance ha alcanzado un nuevo récord: ha recorrido más de 45 kilómetros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta maqueta de la Luna construida en 1969 y de casi dos metros de diámetro pertenece a la NASA pero está expuesta en Lleida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/maqueta-luna-construida-1969-metros-diametro-pertenece-nasa-expuesta-lleida-pm_1_13587754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d30cb32a-d4d2-4052-86a7-afe01fda0a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta maqueta de la Luna construida en 1969 y de casi dos metros de diámetro pertenece a la NASA pero está expuesta en Lleida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Permanece depositada en la ciudad catalana como reconocimiento al científico Joan Oró y sus extraordinarias aportaciones en misiones de la agencia espacial estadounidense</p><p class="subtitle">Un volcán lunar oculto aporta nuevas pistas de una época en la que la Luna pudo parecerse magnéticamente a la Tierra</p><p class="subtitle">La gran ciudad lunar tiene un problema enorme: un millón de habitantes podría agotar su agua en poco más de un siglo</p></div><p class="article-text">
        Cuando uno se adentra en el <strong>Parc Agrobiotech</strong> de la ciudad de Lleida puede descubrir una de las piezas m&aacute;s singulares y valiosas de la carrera espacial del siglo XX, una impresionante maqueta esf&eacute;rica que representa la cara visible de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/luna/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luna</a>, con un di&aacute;metro de 1,8 metros y construida &iacute;ntegramente por la <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> en 1969. Aunque esta joya cartogr&aacute;fica es propiedad de la agencia espacial estadounidense, permanece depositada en la ciudad catalana como testimonio tangible del relevante legado del bioqu&iacute;mico leridano <strong>Joan Or&oacute;</strong>. Su presencia en las instalaciones del parque tecnol&oacute;gico evoca la conexi&oacute;n entre la investigaci&oacute;n local y la exploraci&oacute;n espacial.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Lleida en 1923, el doctor <strong>Joan Or&oacute;</strong> comenz&oacute; su fruct&iacute;fera colaboraci&oacute;n con la <strong>NASA</strong> en 1963, convirti&eacute;ndose en una figura clave para el programa espacial. En v&iacute;speras del hist&oacute;rico viaje del Apolo 11, la agencia estadounidense dise&ntilde;&oacute; esta maqueta tridimensional para que los astronautas memorizaran con exactitud el relieve lunar. Gracias a sus extraordinarios detalles topogr&aacute;ficos, los tripulantes pudieron familiarizarse con la superficie y localizar los puntos de aterrizaje m&aacute;s adecuados. De este modo, la maqueta cumpli&oacute; una funci&oacute;n did&aacute;ctica y pr&aacute;ctica imprescindible antes de que la humanidad pisara por primera vez el suelo de la <strong>Luna</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La vigencia educativa de este artefacto ha continuado renov&aacute;ndose con el paso de los decenios mediante valiosas iniciativas. Recientemente, la maqueta ha incorporado seis placas tridimensionales que se&ntilde;alan los lugares de aterrizaje de las misiones Apolo 11, 12, 14, 15, 16 y 17. Este trabajo ha sido realizado en colaboraci&oacute;n con Smart School Lleida, permitiendo que las nuevas generaciones comprendan mejor la evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica espacial. La combinaci&oacute;n del relieve cl&aacute;sico con se&ntilde;alizaciones modernas transforma esta esfera en un recurso did&aacute;ctico de primer orden para estudiantes y visitantes.
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            <span class="title">
                Nacido en Lleida en 1923, el doctor Joan Oró comenzó su fructífera colaboración con la NASA en 1963                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A pesar de ser propiedad formal de la <strong>NASA</strong>, la maqueta fue cedida al cient&iacute;fico como reconocimiento a sus extraordinarias aportaciones en misiones emblem&aacute;ticas. Entre sus mayores logros figura su trabajo fundamental en el an&aacute;lisis de datos de las sondas Viking enviadas a <strong>Marte</strong>, decisivo para determinar la ausencia de vida en la superficie marciana. Tras el fallecimiento del investigador en 2004, la Fundaci&oacute;n Or&oacute; deposit&oacute; la pieza en el mencionado parque tecnol&oacute;gico de <a href="https://www.eldiario.es/temas/lleida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lleida</a>. Esta custodia simboliza el orgullo de una comunidad que recuerda con admiraci&oacute;n a uno de sus ciudadanos m&aacute;s ilustres e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su valor contemplativo, la escultura lunar forma parte activa del proyecto educativo denominado Vivo a l'espai, desarrollado por Ponent 2002. Esta plataforma integra la tecnolog&iacute;a tridimensional con el sistema Liquid Galaxy de Google Inc, firma de la que la empresa leridana es proveedora oficial. Gracias a esta <strong>convergencia tecnol&oacute;gica</strong>, los usuarios pueden comparar los m&eacute;todos de cartograf&iacute;a manual de hace cuatro d&eacute;cadas con las herramientas digitales contempor&aacute;neas. Esta colaboraci&oacute;n fomenta tambi&eacute;n el desarrollo de aplicaciones avanzadas por parte de estudiantes de la Universitat de Lleida.
    </p><h2 class="article-text">Divulgaci&oacute;n del legado</h2><p class="article-text">
        Ubicada en el edificio principal del <strong>Parc Agrobiotech</strong>, la maqueta sirve como emblema de la filosof&iacute;a de investigaci&oacute;n que define a este ecosistema agroalimentario. El parque, impulsado por el ayuntamiento de la ciudad y su universidad, alberga a m&aacute;s de noventa entidades y cerca de 1.500 profesionales de alta cualificaci&oacute;n. Entre sus proyectos destaca la creaci&oacute;n del AgroLivingLab y del Centro de Innovaci&oacute;n Digital, iniciativas orientadas a posicionar a Lleida como la capital AgroBioTech del sur de Europa. En este entorno, la esfera de la <strong>NASA</strong> sintetiza el verdadero esp&iacute;ritu de transferencia tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del centenario del nacimiento del bioqu&iacute;mico en 2023, la ciudad celebr&oacute; el A&ntilde;o Joan Or&oacute; con m&aacute;s de cien actividades divulgativas, de ah&iacute; que la maqueta de la <strong>Luna</strong> constituyera uno de los grandes atractivos, integr&aacute;ndose en una ruta autoguiada que recorre los lugares m&aacute;s significativos de su trayectoria vital. Desde su fabricaci&oacute;n en plena carrera espacial hasta su exhibici&oacute;n en tierras ilerdenses, este mapa tridimensional contin&uacute;a inspirando a quienes sue&ntilde;an con el conocimiento. Su permanencia en <strong>Lleida</strong> garantiza que el legado del sabio bioqu&iacute;mico siga vivo entre la ciencia y las estrellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/maqueta-luna-construida-1969-metros-diametro-pertenece-nasa-expuesta-lleida-pm_1_13587754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 11:08:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta maqueta de la Luna construida en 1969 y de casi dos metros de diámetro pertenece a la NASA pero está expuesta en Lleida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Astronomía,Lleida,Nasa,Luna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo pudo la NASA desarrollar en 10 años la tecnología que los llevó a la Luna?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pudo-nasa-desarrollar-10-anos-tecnologia-llevo-luna_1_13556724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8891d54b-410c-44e8-9c09-e99864b04988_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x969y218.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo pudo la NASA desarrollar en 10 años la tecnología que los llevó a la Luna?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando se invierte en desarrollo tecnológico y en ciencia, los resultados van a otra velocidad y esto se demostró claramente la llegada a la Luna: la tecnología ya estaba ahí, solo había que invertir para que su desarrollo se acelerase</p><p class="subtitle">– Pregunta enviada por Enrique Polo Delgado</p></div><p class="article-text">
        La llegada de los seres humanos a la Luna se enmarca en la Guerra Fr&iacute;a y esto supone que la respuesta a esa pregunta es que el desarrollo tecnol&oacute;gico fue posible por una cuesti&oacute;n fundamentalmente geopol&iacute;tica. La Guerra Fr&iacute;a fue un enfrentamiento ideol&oacute;gico, pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y militar entre Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica que dur&oacute; desde 1947 hasta 1991 cuando la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica se desintegr&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de ese enfrentamiento, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hab&iacute;a logrado tres haza&ntilde;as cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicas muy notables. La primera fue el lanzamiento del primer sat&eacute;lite artificial de la historia, el Sputnik, el 4 de octubre de 1957. Adem&aacute;s del logro cient&iacute;fico que supon&iacute;a, el lanzamiento del Sputnik provoc&oacute; el inicio de la llamada carrera espacial, una pugna entre Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica por la conquista del espacio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda haza&ntilde;a lograda por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y que sirvi&oacute; para explorar a&uacute;n m&aacute;s el desarrollo tecnol&oacute;gico espacial estadounidense fue que en 1966 logr&oacute; enviar una sonda, la Luna 9, que aluniz&oacute; y tom&oacute; im&aacute;genes de la superficie del sat&eacute;lite. Poco despu&eacute;s, la sonda Luna 10, se convirti&oacute; en la primera nave en orbitar a nuestro sat&eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        Y la tercera haza&ntilde;a sovi&eacute;tica fue la de conseguir enviar a la primera persona al espacio. El 12 de abril de 1961, el cosmonauta Yuri Gagarin se convert&iacute;a en el primer humano en salir de la Tierra. Las tres haza&ntilde;as situaban claramente a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica a la cabeza de la conquista espacial. Pero mucho m&aacute;s all&aacute;, demostraban que el poder tecnol&oacute;gico de los sovi&eacute;ticos era muy superior al de los americanos. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s del vuelo de Gagarin, el presidente estadounidense, John F. Kennedy, pronunci&oacute; un discurso en el Congreso de su pa&iacute;s en el que anunci&oacute; que Estados Unidos enviar&iacute;a un astronauta a la Luna y lo traer&iacute;a de vuelta a la Tierra antes de finalizar la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta. Para ello, Estados Unidos lleg&oacute; a invertir hasta el 5% de su presupuesto nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El programa se llam&oacute; Apolo y tuvo un coste aproximado de 25.400 millones de la &eacute;poca, que equivaldr&iacute;an a entre 257.000 millones y 309.000 millones de d&oacute;lares actuales. Con esa enorme inyecci&oacute;n de dinero, Estados Unidos logr&oacute; que la misi&oacute;n Apolo 11 alunizara en nuestro sat&eacute;lite el 20 de julio de 1969. En ella iban tres astronautas, Neil Armstrong, Edwin &ldquo;Buzz&rdquo; Aldrin y Michael Collins. Este &uacute;ltimo permaneci&oacute; en el m&oacute;dulo que orbitaba el sat&eacute;lite, pero Armstrong y Aldrin descendieron hasta la superficie lunar. Por primera vez en la historia, un ser humano pisaba la Luna. Y, como hab&iacute;a anunciado Kennedy tres a&ntilde;os antes, eran estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        La carrera espacial continu&oacute;, pero ya con una intensidad mucho menor, se lanzaron otras seis misiones tripuladas en los siguientes tres a&ntilde;os y poco a poco el inter&eacute;s pol&iacute;tico decay&oacute;. Durante las siguientes d&eacute;cadas y hasta muy recientemente, los viajes a la Luna no han vuelto a despertar ese inter&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta concreta a la pregunta es que cuando se invierte en desarrollo tecnol&oacute;gico y en ciencia, los resultados van a otra velocidad y esto se demostr&oacute; claramente con el tema de pisar la Luna. La tecnolog&iacute;a ya estaba ah&iacute;, solo hab&iacute;a que invertir para que su desarrollo se acelerase, como as&iacute; ocurri&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a requerida no era de una complejidad insalvable para los conocimientos de la &eacute;poca. Por ejemplo, llegar a Marte y posarse all&iacute; s&iacute; tiene otras complejidades, pero llegar a la Luna es mucho m&aacute;s sencillo. Para empezar, si hablamos de distancias en el cosmos, la Luna est&aacute; muy cerca, a 300.000 kil&oacute;metros de la Tierra. Yo siempre digo en broma que mi coche ya ha ido y est&aacute; volviendo de la Luna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como te dec&iacute;a m&aacute;s arriba, recientemente ha vuelto a revivirse el inter&eacute;s por los viajes a la Luna y, nuevamente, al menos parte de ese inter&eacute;s tiene otra vez un trasfondo geopol&iacute;tico. Seguro que sabes que una peculiaridad de nuestro sat&eacute;lite es que rota sobre su eje a la misma velocidad que rota alrededor de la Tierra. Este hecho consigue que siempre veamos la misma cara de la Luna y que la otra cara no sea visible desde la Tierra, es decir, hace que exista la cara oculta de la Luna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No conocemos qu&eacute; hay en esa cara oculta. Y que sepamos, nadie la ha visitado por el momento, pero podemos pensar en el inter&eacute;s que tendr&iacute;a llegar all&iacute; porque podr&iacute;a vigilarse la Tierra sin que se supiera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Dolores Rodr&iacute;guez Fr&iacute;as</strong> es doctora en Ciencias F&iacute;sicas, catedr&aacute;tica de F&iacute;sica At&oacute;mica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Alcal&aacute; en el Departamento de F&iacute;sica y Matem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Coordinaci&oacute;n y redacci&oacute;n:<strong>&nbsp;Victoria Toro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pregunta enviada por<em>&nbsp;</em><strong>Enrique Polo Delgado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/investigadoras-al-rescate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Investigadoras al rescate</strong></a>&nbsp;es un consultorio cient&iacute;fico semanal, patrocinado por el programa&nbsp;<a href="https://www.forwomeninscience.com/authority/spain---national-program" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>L&rsquo;Or&eacute;al-Unesco &lsquo;For Women in Science&rsquo;</strong></a>&nbsp;y por&nbsp;<a href="https://www.bms.com/es/about-us/responsibility.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Bristol Myers Squibb</strong></a>, que contesta a las dudas de lectores y lectoras sobre ciencia y tecnolog&iacute;a. Son cient&iacute;ficas y tecn&oacute;logas, socias de&nbsp;<a href="https://amit-es.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>AMIT&nbsp;</strong></a>(Asociaci&oacute;n de Mujeres Investigadoras y Tecn&oacute;logas), las que responden a esas dudas. Env&iacute;a tus preguntas a&nbsp;<a href="mailto:nosotrasrespondemos@gmail.com" target="_blank" class="link"><strong>nosotrasrespondemos@gmail.com</strong></a>&nbsp;o por Bluesky o Instagram como #investigadorasalrescate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Dolores Rodríguez Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pudo-nasa-desarrollar-10-anos-tecnologia-llevo-luna_1_13556724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:29:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo pudo la NASA desarrollar en 10 años la tecnología que los llevó a la Luna?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Nasa,Luna,Guerra Fría,Investigación,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA prueba un satélite del tamaño de una caja de zapatos que quiere cambiar la forma de moverse por el espacio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-prueba-satelite-tamano-caja-zapatos-quiere-cambiar-forma-moverse-espacio-pm_1_13552538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ce4729c-ef04-4816-88f8-0a24ebd81eea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1338y369.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA prueba un satélite del tamaño de una caja de zapatos que quiere cambiar la forma de moverse por el espacio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La misión ASCENT utilizará un único combustible no tóxico para alimentar dos tipos de motores y comprobar si es posible reducir el peso y el espacio que ocupan los sistemas de propulsión</p><p class="subtitle">Ni carbono ni fibra de vidrio: una buena parte de esta embarcación está hecha con lino y funciona
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> se prepara para probar en &oacute;rbita un <strong>nuevo sistema de propulsi&oacute;n</strong> que permitir&aacute; a un peque&ntilde;o sat&eacute;lite <strong>utilizar un mismo combustible para realizar dos tipos muy distintos de maniobras</strong>. La misi&oacute;n ASCENT Propulsion Dual Mode emplear&aacute; una &uacute;nica reserva de propelente para alimentar tanto un motor de combusti&oacute;n de alto empuje como propulsores el&eacute;ctricos de electrospray de bajo empuje. El objetivo de la demostraci&oacute;n ser&aacute; comprobar en el espacio que este sistema de propulsi&oacute;n dual puede funcionar en una nave de aproximadamente el tama&ntilde;o de una caja de zapatos, evitando recurrir a sistemas independientes para cada funci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, las naves espaciales suelen necesitar dos sistemas de propulsi&oacute;n diferentes para cubrir sus necesidades de navegaci&oacute;n. Los motores qu&iacute;micos de alto empuje permiten efectuar movimientos r&aacute;pidos, como determinadas maniobras orbitales, mientras que los el&eacute;ctricos <strong>ofrecen un empuje menor pero mucho m&aacute;s eficiente para operaciones lentas</strong>, como mantener una posici&oacute;n. Esta configuraci&oacute;n requiere m&uacute;ltiples dep&oacute;sitos y sistemas de tuber&iacute;as, con el consiguiente aumento del peso y del volumen ocupado en la nave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de ASCENT consiste en sustituir esa arquitectura por un dep&oacute;sito central con un &uacute;nico propelente no t&oacute;xico, tambi&eacute;n denominado ASCENT, que suministrar&aacute; combustible a ambos tipos de motores. Compartir el dep&oacute;sito permite ahorrar masa y espacio que pueden destinarse a instrumentos cient&iacute;ficos. Esta reducci&oacute;n tambi&eacute;n podr&iacute;a permitir que futuras misiones utilizasen cohetes de lanzamiento m&aacute;s peque&ntilde;os y, por tanto, menos costosos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dos formas de propulsi&oacute;n con un mismo combustible</h2><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a re&uacute;ne desarrollos de diferentes instituciones y empresas estadounidenses. El Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA, en Alabama, dirige la misi&oacute;n, mientras que el Instituto Tecnol&oacute;gico de Massachusetts <strong>ha desarrollado los propulsores de electrospray.</strong> Plasma Processes se ha encargado del m&oacute;dulo de propulsi&oacute;n qu&iacute;mica y el Instituto Tecnol&oacute;gico de Georgia ha integrado la plataforma del sat&eacute;lite. <strong>El resultado es un CubeSat </strong>6U cuyo sistema de propulsi&oacute;n deber&aacute; demostrar en el espacio que <strong>puede combinar las capacidades de alto y bajo empuje</strong> aliment&aacute;ndose desde un mismo dep&oacute;sito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a esa fase, los ingenieros han sometido el hardware de vuelo a una bater&iacute;a de pruebas en tierra. Una de las m&aacute;s importantes ha consistido en <strong>comprobar la estanqueidad del sistema</strong> mediante helio presurizado dentro de una c&aacute;mara de vac&iacute;o. El ensayo confirm&oacute; que los sellos funcionaban como estaba previsto, un aspecto especialmente relevante porque un solo dep&oacute;sito debe alimentar dos tipos distintos de propulsores y cualquier fuga en las l&iacute;neas o v&aacute;lvulas comprometer&iacute;a la seguridad y el funcionamiento de la misi&oacute;n.&nbsp;
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                    alt="El experto en materia de propulsión Chris Burnside, a la izquierda, y la líder de propulsión Ebony Bland, a la derecha, preparan el hardware de vuelo de la misión para realizar pruebas dentro de una sala limpia en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama. El CubeSat 6-U se sometió recientemente a rigurosas pruebas de giro, vacío térmico y fugas para garantizar que su innovador sistema de propulsión no tóxico esté listo para el entorno extremo del espacio."
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            <span class="title">
                El experto en materia de propulsión Chris Burnside, a la izquierda, y la líder de propulsión Ebony Bland, a la derecha, preparan el hardware de vuelo de la misión para realizar pruebas dentro de una sala limpia en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama. El CubeSat 6-U se sometió recientemente a rigurosas pruebas de giro, vacío térmico y fugas para garantizar que su innovador sistema de propulsión no tóxico esté listo para el entorno extremo del espacio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El CubeSat tambi&eacute;n<strong> ha pasado por ensayos de vac&iacute;o t&eacute;rmico </strong>destinados a reproducir las condiciones que encontrar&aacute; en &oacute;rbita terrestre baja. La ausencia de aire y las fuertes variaciones de temperatura pueden afectar a los componentes de una nave, por lo que estas pruebas sirven para verificar que la electr&oacute;nica, los motores y los sistemas mec&aacute;nicos seguir&aacute;n funcionando en ese entorno. A ello se ha a&ntilde;adido un <strong>ensayo de rotaci&oacute;n</strong> para determinar las propiedades de masa y el centro de gravedad del sat&eacute;lite, fundamentales para que pueda mantener una orientaci&oacute;n estable, comunicarse con la Tierra mediante sus antenas y dirigir correctamente sus paneles solares hacia el Sol.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una demostraci&oacute;n de nueve meses en &oacute;rbita</h2><p class="article-text">
        Superados los ensayos ambientales y f&iacute;sicos, <strong>ASCENT ha entrado en la fase final de preparaci&oacute;n</strong>. El equipo todav&iacute;a debe completar las &uacute;ltimas comprobaciones del sistema, integrar los paneles solares y enviar el hardware hasta el lugar de lanzamiento. Seg&uacute;n la planificaci&oacute;n publicada por la NASA el 25 de septiembre, la misi&oacute;n tiene previsto despegar no antes del 1 de octubre como carga de un cohete Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. Esta fecha marca, por tanto, <strong>el primer momento posible para el lanzamiento y no una fecha cerrada.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez desplegado a unos 325 millas (unos 523 kil&oacute;metros) sobre la Tierra,<strong> el sat&eacute;lite iniciar&aacute; una misi&oacute;n de nueve meses</strong>. Tras las comprobaciones iniciales, los responsables realizar&aacute;n peque&ntilde;as maniobras utilizando la propulsi&oacute;n qu&iacute;mica y el&eacute;ctrica y, si los resultados son satisfactorios, pasar&aacute;n varios meses elevando y reduciendo repetidamente su &oacute;rbita. Para ello alternar&aacute;n el motor de alto empuje y los propulsores de bajo empuje con el objetivo de demostrar que el concepto de propulsi&oacute;n dual funciona en el espacio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-prueba-satelite-tamano-caja-zapatos-quiere-cambiar-forma-moverse-espacio-pm_1_13552538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 09:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La NASA prueba un satélite del tamaño de una caja de zapatos que quiere cambiar la forma de moverse por el espacio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Ciencia,Espacio,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un cráter recién formado en la Luna revela que los impactos alteran el suelo a kilómetros de distancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/crater-recien-formado-luna-revela-impactos-alteran-suelo-kilometros-distancia-pm_1_13530796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36ca00cd-1ee7-4b54-866d-4ad2233e32ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151987.jpg" width="1280" height="720" alt="Un cráter recién formado en la Luna revela que los impactos alteran el suelo a kilómetros de distancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las observaciones de la misión LRO muestran una caída nocturna de hasta 8,61 K y apuntan a una descompactación del regolito capaz de influir en la evolución de la superficie</p><p class="subtitle">El Sol se deja ver como nunca antes y su imagen con mayor resolución revela pequeños remolinos desconocidos
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Un cr&aacute;ter de unos 222 metros de di&aacute;metro formado en la </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/luna/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Luna</strong></a><strong> en la primavera de 2024 </strong>ha permitido comprobar hasta qu&eacute; punto un impacto puede transformar el terreno situado a su alrededor. El denominado cr&aacute;ter McGetchin est&aacute; rodeado por una regi&oacute;n de aproximadamente <strong>siete kil&oacute;metros de ancho</strong> que durante la noche registra temperaturas entre 8 y 9 grados Kelvin inferiores a las de su entorno. El estudio, <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aeh9568" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Science Advances</em>, se&ntilde;ala que esta anomal&iacute;a es<strong> compatible con una descompactaci&oacute;n de las capas superficiales del regolito </strong>y apunta a que este proceso puede desempe&ntilde;ar un papel importante en la <strong>evoluci&oacute;n del suelo lunar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo resulta especialmente<strong> relevante por las caracter&iacute;sticas del propio cr&aacute;ter.</strong> McGetchin es, con diferencia, el mayor cr&aacute;ter nuevo identificado desde que comenz&oacute; la misi&oacute;n Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) en 2009: <strong>hasta ahora, el m&aacute;s grande localizado ten&iacute;a unos 70 metros. </strong>Los modelos de producci&oacute;n de cr&aacute;teres estiman que un impacto capaz de originar uno de estas dimensiones se produce en la Luna, de media, aproximadamente una vez cada 132 a&ntilde;os. Su formaci&oacute;n reciente ofrece adem&aacute;s a los investigadores la posibilidad de analizar sus efectos antes de que sean alterados progresivamente por la meteorizaci&oacute;n espacial, la remoci&oacute;n provocada por otros impactos y otros procesos de la superficie lunar.
    </p><p class="article-text">
        Las observaciones realizadas con el instrumento Diviner del LRO muestran una imagen llamativa. Alrededor del centro rocoso y relativamente c&aacute;lido del cr&aacute;ter aparece una<strong> extensa &ldquo;mancha fr&iacute;a&rdquo;</strong> de unos siete kil&oacute;metros, de la que parten varios brazos de menor <a href="https://www.eldiario.es/temas/temperaturas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura</a>. Algunos coinciden en direcci&oacute;n con alteraciones detectadas en las im&aacute;genes de los materiales expulsados por el impacto. Los cambios visibles en la reflectividad llegan incluso mucho m&aacute;s lejos, hasta aproximadamente 100 kil&oacute;metros, aunque responden a modificaciones de la superficie a una escala diferente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Esta composición de imágenes captadas por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA muestra la misma zona de la superficie lunar antes y después de la aparición de un cráter descubierto en mayo de 2024.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una huella mucho mayor que el propio cr&aacute;ter</h2><p class="article-text">
        Estas manchas fr&iacute;as no responden al calor residual generado por el impacto. Diviner comenz&oacute; a observar McGetchin aproximadamente un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de su formaci&oacute;n, demasiado tarde para detectar una anomal&iacute;a positiva asociada a ese fen&oacute;meno. La explicaci&oacute;n que plantean los investigadores para las bajas temperaturas es una <strong>descompactaci&oacute;n del regolito, la capa de fragmentos y polvo que cubre la superficie lunar</strong>. Los modelos t&eacute;rmicos muestran que el enfriamiento nocturno observado es compatible con una reducci&oacute;n de la densidad en las capas superficiales: al disminuir su inercia t&eacute;rmica, el terreno pierde calor con mayor rapidez durante la noche. La profundidad concreta de esa modificaci&oacute;n depende, no obstante, del modelo empleado y no constituye una medici&oacute;n directa de la estructura del subsuelo.
    </p><p class="article-text">
        Para comprobar hasta qu&eacute; punto se trata de un fen&oacute;meno habitual, <strong>el equipo analiz&oacute; los 21 cr&aacute;teres de m&aacute;s de 20 metros</strong> formados recientemente que hab&iacute;an sido identificados mediante la comparaci&oacute;n de im&aacute;genes tomadas por el LRO en diferentes momentos. Todos los que superaban aproximadamente los 30 metros presentaban manchas fr&iacute;as detectables. En los situados entre 20 y 30 metros, en cambio, algunas pod&iacute;an observarse y otras eran demasiado d&eacute;biles o dif&iacute;ciles de identificar. Los resultados indican que estas anomal&iacute;as probablemente acompa&ntilde;an de manera generalizada a los impactos que generan cr&aacute;teres lunares por encima de unos 30 metros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El cráter McGetchin RA es bajo para un cráter de yegua                            </span>
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        El tama&ntilde;o tambi&eacute;n importa. Cuanto mayor es el cr&aacute;ter, m&aacute;s intensa resulta generalmente la anomal&iacute;a t&eacute;rmica, una relaci&oacute;n que los investigadores interpretan como indicio de una modificaci&oacute;n progresivamente m&aacute;s profunda del regolito en los impactos de mayor envergadura. En McGetchin, la diferencia m&aacute;xima observada alcanza los -8,61 K, frente a los -5,14 y -3,20 K registrados en dos cr&aacute;teres nuevos m&aacute;s peque&ntilde;os estudiados por el equipo. Sin embargo, la relaci&oacute;n deja de crecer linealmente en los cr&aacute;teres de m&aacute;s de unos 100 metros. Los autores plantean que esto podr&iacute;a reflejar una <strong>estabilizaci&oacute;n de la alteraci&oacute;n del terreno o que la modificaci&oacute;n siga alcanzando mayor profundidad</strong> sin provocar un aumento proporcional de la anomal&iacute;a t&eacute;rmica en la superficie.
    </p><h2 class="article-text">Una pieza m&aacute;s en la evoluci&oacute;n de la superficie lunar</h2><p class="article-text">
        La importancia del fen&oacute;meno va m&aacute;s all&aacute; de McGetchin. Debido a la enorme extensi&oacute;n de estas manchas respecto a los cr&aacute;teres que las originan, los modelos empleados en el estudio estiman que un punto medio de la superficie puede verse afectado por una mancha fr&iacute;a generada por un cr&aacute;ter de m&aacute;s de 30 metros aproximadamente una vez cada diez millones de a&ntilde;os. En ese escenario, los dos modelos utilizados <strong>sit&uacute;an la descompactaci&oacute;n en profundidades de alrededor de dos y seis cent&iacute;metros, respectivamente. </strong>Esas estimaciones son comparables con las profundidades de remoci&oacute;n previstas para la excavaci&oacute;n y mezcla directa del terreno provocadas por los cr&aacute;teres primarios, aunque los resultados dependen de las hip&oacute;tesis utilizadas en cada modelo.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores todav&iacute;a no han determinado exactamente qu&eacute; mecanismo produce esa descompactaci&oacute;n a tanta distancia. Entre las posibilidades plantean una <strong>cascada de impactos secundarios y el flujo granular asociado, gases generados durante el choque o sacudidas s&iacute;smicas </strong>capaces de levantar y expandir las capas superiores del regolito. McGetchin ofrece ahora un escenario excepcional para intentar distinguir entre estas hip&oacute;tesis por su juventud y por disponer de im&aacute;genes anteriores y posteriores al impacto. El fen&oacute;meno podr&iacute;a, adem&aacute;s, trascender la Luna: anomal&iacute;as de baja inercia t&eacute;rmica similares se han observado alrededor de cr&aacute;teres j&oacute;venes de Marte, mientras que se ha predicho que las manchas fr&iacute;as tambi&eacute;n podr&iacute;an formarse en Mercurio, donde podr&iacute;an ser detectables por el instrumento MERTIS de la misi&oacute;n BepiColombo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/crater-recien-formado-luna-revela-impactos-alteran-suelo-kilometros-distancia-pm_1_13530796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 09:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un cráter recién formado en la Luna revela que los impactos alteran el suelo a kilómetros de distancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luna,Nasa,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 35.000 km de altura, este satélite de la NASA es capaz de monitorear en tiempo real las amenazas para la salud transmitidas por el aire]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/35-000-altura-satelite-nasa-capaz-monitorear-tiempo-real-amenazas-salud-transmitidas-aire-pm_1_13531594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41eaf653-9f84-40da-9b69-3142c5032503_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 35.000 km de altura, este satélite de la NASA es capaz de monitorear en tiempo real las amenazas para la salud transmitidas por el aire"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El instrumento, llamado TEMPO, analiza la atmósfera sobre Norteamérica para detectar gases contaminantes</p><p class="subtitle">Los dragones marinos, los animales autóctonos de Australia que están en peligro por culpa de las algas</p></div><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n tambi&eacute;n se puede observar desde el espacio y la <a href="https://www.eldiario.es/spin/nasa-lanza-telescopio-roman-explorar-universo-oculto-buscar-miles-nuevos-planetas-pm_1_13478364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> lleva a&ntilde;os mejorando sus instrumentos de medici&oacute;n. A m&aacute;s de 35.000 kil&oacute;metros sobre el ecuador de nuestro planeta, uno de sus sat&eacute;lites se encarga de <strong>analizar la atm&oacute;sfera sobre Norteam&eacute;rica</strong> y seguir la evoluci&oacute;n de determinados contaminantes a lo largo de todo un d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conocido como <strong>TEMPO</strong> (Monitoreo de las Emisiones Troposf&eacute;ricas de Contaminaci&oacute;n, por sus siglas en ingl&eacute;s), <a href="https://www.earthdata.nasa.gov/data/instruments/tempo/near-real-time-data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este instrumento</a> comenz&oacute; sus observaciones hace ya tres a&ntilde;os, en 2023. Lo m&aacute;s interesante es que, lejos de ofrecer una o dos instant&aacute;neas diarias de la calidad del aire, como hac&iacute;an los sat&eacute;lites de monitoreo anteriores, este es capaz de captar los <strong>contaminantes casi en tiempo real</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para hacer sus mediciones, TEMPO est&aacute; situado en <strong>&oacute;rbita geoestacionaria</strong>, lo que significa que permanece sobre la misma regi&oacute;n del planeta mientras la Tierra gira. Esta posici&oacute;n le permite observar repetidamente Norteam&eacute;rica durante las horas de luz, desde Canad&aacute; hasta M&eacute;xico y desde el Atl&aacute;ntico hasta el Pac&iacute;fico. Los datos que recopila est&aacute;n <strong>disponibles en menos de tres horas </strong>despu&eacute;s de la observaci&oacute;n, por lo que se pueden utilizar con cierta rapidez.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1964705428106805698?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para detectar la contaminaci&oacute;n, utiliza un <strong>espectr&oacute;metro que analiza la luz ultravioleta y visible</strong> procedente de la Tierra. Los gases presentes en la atm&oacute;sfera absorben determinadas longitudes de onda de la luz y dejan una especie de huella. Al analizar esas se&ntilde;ales, el sat&eacute;lite es capaz de determinar la presencia y distribuci&oacute;n de diferentes sustancias qu&iacute;micas en la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        Entre los principales contaminantes y componentes que permite estudiar est&aacute;n el <strong>di&oacute;xido de nitr&oacute;geno</strong>, el <strong>formaldeh&iacute;do</strong>, el <strong>ozono</strong> y el <strong>di&oacute;xido de azufre</strong>, adem&aacute;s de aerosoles y caracter&iacute;sticas de las nubes. &ldquo;Estos datos son una herramienta clave para la comunidad cient&iacute;fica atmosf&eacute;rica y de <a href="https://www.eldiario.es/spin/paradoja-4-julio-lluvia-fuegos-artificiales-dejo-ciudad-estados-unidos-peor-calidad-aire-mundo-pm_1_13367396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gesti&oacute;n de la calidad del aire</a>&rdquo;, explican desde la NASA.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ayuda real en la pr&aacute;ctica</strong></h2><p class="article-text">
        Pero la idea de la NASA cuando puso en marcha este proyecto hace tres a&ntilde;os no era recopilar datos sin m&aacute;s, sino poder utilizar la informaci&oacute;n para <strong>ayudar a quienes toman decisiones sobre la calidad del aire</strong>. Un caso concreto ocurri&oacute; en Maryland, Estados Unidos, donde los responsables ambientales usaron TEMPO para investigar por qu&eacute; se estaban produciendo episodios de niveles elevados de ozono en su zona.
    </p><p class="article-text">
        Al comparar los datos de di&oacute;xido de nitr&oacute;geno obtenidos por el instrumento durante las ma&ntilde;ana de m&aacute;s calor, descubrieron que este contaminante proced&iacute;a en buena parte de <strong>zonas industriales y del tr&aacute;fico</strong>. Seg&uacute;n explica la revista <em>Smithsonian</em>, que recogi&oacute; la <a href="https://www.smithsonianmag.com/innovation/from-22000-miles-up-this-satellite-tracks-airborne-health-threats-almost-in-real-time-180989523/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historia del caso</a>, esta informaci&oacute;n fue clave para entender c&oacute;mo evoluciona la contaminaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a y c&oacute;mo actuar ante esa situaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/35-000-altura-satelite-nasa-capaz-monitorear-tiempo-real-amenazas-salud-transmitidas-aire-pm_1_13531594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 05:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 35.000 km de altura, este satélite de la NASA es capaz de monitorear en tiempo real las amenazas para la salud transmitidas por el aire]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué la NASA se ha fijado en el 112 de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/nasa-fijado-112-canarias_1_13531508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de2de8cf-c243-406b-a298-fbee9ef9bc73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué la NASA se ha fijado en el 112 de Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Archipiélago se prepara para convertirse en un posible punto de apoyo para la NASA ante una emergencia de las misiones lunares Artemis
</p><p class="subtitle">La NASA estrecha lazos con Canarias para convertir a las Islas en zona de “referencia” en misiones de Artemis
</p></div><p class="article-text">
        El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes 112) de&nbsp;Canarias jam&aacute;s pens&oacute; que ser&iacute;a reconocido por la agencia del gobierno de Estados Unidos encargada del programa espacial civil, conocida mundialmente como NASA. Pero as&iacute; ha sido. Y el motivo no es otro que su <strong>papel estrat&eacute;gico dentro del programa lunar Artemis.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pasado abril de 2026, el 112 Canarias recibi&oacute; la visita de una delegaci&oacute;n t&eacute;cnica y m&eacute;dica de la NASA, encabezada por el director de Salud y Asuntos M&eacute;dicos, <strong>James Polk</strong>, para poner sobre la mesa el escenario te&oacute;rico de un <strong>amerizaje de emergencia </strong>junto a las costas canarias y evaluar si el Archipi&eacute;lago estaba <strong>preparado para ser el 'plan B'</strong> en caso de que una <strong>nave Artemis </strong>tuviera que <strong>abortar su misi&oacute;n </strong>y caer en el Atl&aacute;ntico. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la comitiva, el centro de emergencias tuvo que demostrar cu&aacute;les ser&iacute;an sus tiempos de respuesta, qu&eacute; medios desplegar&iacute;an y c&oacute;mo gestionar&iacute;an el caos. Los representantes del <strong>Gobierno de Canarias</strong> ense&ntilde;aron a la agencia espacial los medios t&eacute;cnicos y humanos del sistema auton&oacute;mico de emergencias, as&iacute; como el funcionamiento real de las salas operativas del 112 y sus mecanismos de coordinaci&oacute;n.&nbsp;Los <strong>responsables del 112</strong>, por su parte, detallaron sus protocolos de actuaci&oacute;n, evidenciando su capacidad inmediata para rastrear y alertar a los barcos cercanos a la zona de amerizaje, movilizar los recursos de salvamento y preparar la atenci&oacute;n hospitalaria simult&aacute;neamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de esta demostraci&oacute;n log&iacute;stica motivar&iacute;a a la agencia estadounidense a otorgarles el <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/nasa-reconoce-112-canarias-contribucion-proyecto-lunar-artemis_1_13523009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconocimiento oficial concedido la semana pasada</a>. Pero, &iquest;y ahora qu&eacute;? 
    </p><p class="article-text">
        Existen dos frentes cr&iacute;ticos a los que Canarias tendr&iacute;a que enfrentarse si la emergencia ocurriera.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el<strong> rescate de los astronautas</strong>. Los <strong>centros de Tenerife y Gran Canaria</strong> deber&iacute;an coordinar bajo un mando &uacute;nico a <strong>helic&oacute;pteros de salvamento (como los de Helimer)</strong>, embarcaciones r&aacute;pidas de rescate, personal militar y equipos m&eacute;dicos de alta especializaci&oacute;n para estabilizar a la tripulaci&oacute;n y evacuarla a los hospitales de las Islas.
    </p><p class="article-text">
        La segunda vertiente ser&iacute;a <strong>asegurar la zona de impacto</strong>. La c&aacute;psula, al viajar a miles de kil&oacute;metros por hora y contener materiales altamente peligrosos, necesitar&iacute;a del 112 para <strong>rastrear, alertar y despejar todo el tr&aacute;fico mar&iacute;timo civil</strong>, como los barcos de pesca, buques comerciales o de recreo, en un amplio per&iacute;metro para evitar tragedias.
    </p><p class="article-text">
        De momento, esto solo se trata de una<strong> validaci&oacute;n de procolos</strong>. El reto principal del Archipi&eacute;lago ser&aacute; intentar que el reconocimiento se traduzca en <strong>ejercicios conjuntos</strong> sobre el terreno, formaci&oacute;n especializada para los <strong>sanitarios canarios</strong> o mejoras tecnol&oacute;gicas financiadas para la sala operativa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Maspalomas, el primer testigo de la frase de Neil Armstrong</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esto tiene un tel&oacute;n de fondo. El <strong>21 de julio de 1969</strong>, Maspalomas (Gran Canaria) se convert&iacute;a en el primer lugar de la Tierra en escuchar a<strong> Neil Armstrong </strong>hablar desde la Luna. La famosa frase (&ldquo;Un peque&ntilde;o paso para un hombre, un gran salto para la humanidad&rdquo;), que ha precedido durante d&eacute;cadas los hitos relacionados con la astronom&iacute;a, rebot&oacute; en las enormes antenas instaladas en las <strong>dunas canarias</strong>, que hac&iacute;an de puente de telecomunicaciones vital para el m&oacute;dulo lunar, antes de llegar al <strong>control de Houston </strong>y a todos los televisores del mundo.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, la estaci&oacute;n de Maspalomas est&aacute; operada por el<strong> INTA (Instituto Nacional de T&eacute;cnica Aeroespacial)</strong>, pero su v&iacute;nculo con la NASA sigue intacto.
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/mision-artemis-luna-canarias-estacion-espacial-maspalomas_1_13115191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente misi&oacute;n&nbsp;Artemis II</a>&nbsp;(abril de 2026), que ha llevado a cuatro astronautas a orbitar la Luna, el Centro Espacial de Canarias ha vuelto a actuar como puente de comunicaciones para la recepci&oacute;n y env&iacute;o de datos de telemetr&iacute;a e instrucciones vitales entre la nave y el centro de control de Houston.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; es el programa lunar Artemis?</strong></h2><p class="article-text">
        El programa Artemis es un proyecto de exploraci&oacute;n espacial liderado por la NASA para hacer regresar al ser humano a la Luna, establecer una presencia sostenible a largo plazo y utilizarla como trampol&iacute;n para futuras misiones tripuladas a Marte.
    </p><p class="article-text">
        Tras los hist&oacute;ricos aterrizajes del programa Apolo hace m&aacute;s de medio siglo, Artemis busca dar un paso m&aacute;s all&aacute;.&nbsp;Entre sus grandes objetivos est&aacute; la exploraci&oacute;n del polo sur lunar (donde hay hielo que puede usarse para extraer agua y combustible) y la construcci&oacute;n de una base permanente.&nbsp;Aunque el calendario ha sufrido ajustes t&eacute;cnicos, la NASA prev&eacute; que el primer alunizaje tripulado de esta nueva era (la misi&oacute;n Artemis IV) se realice en torno a&nbsp;<strong>2028</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El creciente inter&eacute;s y la reciente condecoraci&oacute;n otorgada por la NASA a Canarias se debe a que el Archipi&eacute;lago se ha convertido en una pieza fundamental para la&nbsp;<strong>seguridad</strong>&nbsp;de los astronautas del programa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/nasa-fijado-112-canarias_1_13531508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 16:26:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué la NASA se ha fijado en el 112 de Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Astrónomos,Nasa,Canarias,Maspalomas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La exploración lunar cambia de forma con RoboBall, una esfera inflable diseñada para alcanzar zonas demasiado duras para los rovers]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/exploracion-lunar-cambia-forma-roboball-esfera-inflable-disenada-alcanzar-zonas-duras-rovers-pm_1_13522830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b53c57f-1d58-4ba1-839f-99a6092a377d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La exploración lunar cambia de forma con RoboBall, una esfera inflable diseñada para alcanzar zonas demasiado duras para los rovers"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Exploración lunar - La esfera desarrollada por Texas A&M mide 1,8 metros, alcanza unos 150 kilogramos y dispone de aproximadamente 16 litros para transportar cámaras, instrumentos o equipos científicos</p></div><p class="article-text">
        La arena marciana convirti&oacute; una rueda atascada en una lecci&oacute;n sobre los l&iacute;mites de los veh&iacute;culos planetarios, porque <em>Spirit</em> qued&oacute; inmovilizado en 2009 despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os recorriendo Marte. La <strong>NASA</strong> hab&iacute;a posado el robot de seis ruedas en 2004 y, tras perder movilidad, reconvirti&oacute; la misi&oacute;n en una<strong> plataforma cient&iacute;fica fija </strong>hasta que las comunicaciones desaparecieron en marzo de 2010. <strong>RoboBall</strong> nace precisamente frente a ese problema, con una forma pensada para que arena y rocas dejen de tener una rueda vulnerable a la que atrapar.
    </p><h2 class="article-text">RoboBall III avanza mediante un p&eacute;ndulo interior</h2><p class="article-text">
        Un equipo de la<strong> Universidad Texas A&amp;M </strong>ha llevado esa respuesta hasta una esfera inflable de 1,8 metros,<strong> RoboBall III</strong>, que rueda sin patas ni ruedas y desplaza su centro de masa mediante un p&eacute;ndulo interno. El concepto aparece desarrollado en<em><strong> IEEE Transactions on Field Robotics </strong></em>y fue recogido por <em>IEEE Spectrum</em>. El prototipo tiene una masa de unos 150 kilogramos y puede transportar instrumentos, c&aacute;maras o equipos de muestreo en un volumen aproximado de 16 litros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Una cantera del centro de Texas sirvi&oacute; en febrero como banco de pruebas para RoboBall III, que<strong> descendi&oacute; por barro, grava y rocas </strong>manteniendo capacidad de movimiento y control. El robot cambia de direcci&oacute;n al inclinar lateralmente el p&eacute;ndulo y puede frenar en pendientes desplaz&aacute;ndolo hacia atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tras una primera prueba, el equipo elev&oacute; el par motor 2,5 veces, una modificaci&oacute;n que permiti&oacute;<strong> superar peque&ntilde;os obst&aacute;culos y subir pendientes </strong>de unos 20 grados. El laboratorio mantiene dos prototipos operativos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Robert Ambrose</strong>, director del <em>Robotics and Automation Design Lab </em>de Texas A&amp;M University, concibi&oacute; en 2003 la idea de envolver un robot lunar dentro de una esfera inflable mientras trabajaba en la NASA. Dos estudiantes construyeron un primer prototipo, aunque el <strong>proyecto qued&oacute; aparcado </strong>mientras Ambrose se dedicaba a veh&iacute;culos conducibles para astronautas. Cuando lleg&oacute; a Texas A&amp;M en 2021 retom&oacute; el planteamiento, y al a&ntilde;o siguiente su equipo desarroll&oacute; RoboBall II, de 50 cent&iacute;metros, antes de construir la versi&oacute;n de tama&ntilde;o completo en 11 meses.
    </p><h2 class="article-text">La cubierta sellada dificulta reparar los componentes interiores</h2><p class="article-text">
        La esfera protege sus componentes dentro de una <strong>cubierta sellada</strong>, pero esa arquitectura complica las reparaciones y todav&iacute;a exige varias pruebas antes de pensar en la Luna. <strong>Derek Pravecek</strong>, estudiante de posgrado de Texas A&amp;M que trabaja en RoboBall, se&ntilde;al&oacute; que una aver&iacute;a interna obliga a desmontar buena parte del sistema para acceder a motores o sensores. 
    </p><p class="article-text">
        La cubierta actual ha soportado fragmentos de acero y temperaturas de hasta 184 grados bajo cero, aunque a&uacute;n <strong>faltan pruebas </strong>para las condiciones de un cr&aacute;ter permanentemente en sombra. Tambi&eacute;n hace <strong>falta m&aacute;s autonom&iacute;a</strong> para adaptar la conducci&oacute;n a la pendiente sin control humano continuo.
    </p><h2 class="article-text">Shackleton ofrece condiciones para buscar recursos lunares</h2><p class="article-text">
        El<strong> cr&aacute;ter Shackleton</strong>, cerca del polo sur lunar, ofrece el tipo de terreno que ha impulsado este dise&ntilde;o, con unos 21 kil&oacute;metros de anchura y m&aacute;s de cuatro kil&oacute;metros de profundidad. Algunas zonas de su interior no reciben luz del Sol y podr&iacute;an<strong> conservar hielo de agua j</strong>unto con otros compuestos vol&aacute;tiles. La NASA estudia esa regi&oacute;n para <strong>futuras operaciones</strong>, porque el agua podr&iacute;a servir para abastecimiento y, tras su descomposici&oacute;n, aportar ox&iacute;geno e hidr&oacute;geno para respiraci&oacute;n y combustible.
    </p><p class="article-text">
        El plan de misi&oacute;n del equipo coloca a un rover convencional en el borde del cr&aacute;ter, desde donde desplegar&iacute;a RoboBall para<strong> bajar por la pendiente y recoger muestras </strong>en zonas heladas. Como la esfera puede descender pero no regresar cuesta arriba por s&iacute; sola, los ingenieros proponen cargar el material en<strong> peque&ntilde;os cohetes</strong> lanzados desde su interior. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Un veh&iacute;culo situado arriba recuperar&iacute;a esos contenedores y los llevar&iacute;a a una nave de regreso a la Tierra. Las pruebas de 2025 incluyeron un <strong>ensayo preliminar</strong> de ese sistema con una carga simulada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rishi Jangale</strong>, doctorando en ingenier&iacute;a mec&aacute;nica de Texas A&amp;M University y primer autor del trabajo, contempla <strong>usos terrestres </strong>mientras la versi&oacute;n lunar sigue madurando. En declaraciones a <em>IEEE Spectrum</em>, plante&oacute; <strong>desplegar grupos de estas esferas despu&eacute;s de un hurac&aacute;n </strong>para cartografiar zonas inundadas y localizar supervivientes. 
    </p><p class="article-text">
        Esa aplicaci&oacute;n permitir&iacute;a probar navegaci&oacute;n, autonom&iacute;a y resistencia antes de afrontar un cr&aacute;ter lunar, donde el fr&iacute;o, el polvo y las pendientes todav&iacute;a separan al prototipo de una misi&oacute;n real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/exploracion-lunar-cambia-forma-roboball-esfera-inflable-disenada-alcanzar-zonas-duras-rovers-pm_1_13522830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 10:27:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La exploración lunar cambia de forma con RoboBall, una esfera inflable diseñada para alcanzar zonas demasiado duras para los rovers]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Nasa,Luna,Ingeniería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman: relato de un testigo en primera fila]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lanzamiento-telescopio-nancy-grace-roman-relato-testigo-primera-fila_1_13482889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9779217-6ce4-4de4-939e-9d032bba34b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150351.jpg" width="1200" height="675" alt="Lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman: relato de un testigo en primera fila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cientos de personas presenciaron el lanzamiento de este telescopio, que tendrá disponibles inmediatamente y de forma gratuita para el público general y la comunidad científica global todos los datos que recopile y que ayudarán a responder preguntas que la humanidad lleva siglos haciéndose</p><p class="subtitle">La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas
</p></div><p class="article-text">
        Ante la expectante mirada de casi 3.000 astrof&iacute;sicos de todas partes del mundo, el <a href="https://www.eldiario.es/spin/nasa-lanza-telescopio-roman-explorar-universo-oculto-buscar-miles-nuevos-planetas-pm_1_13478364.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telescopio espacial Nancy Grace Roman</a> despeg&oacute; puntualmente a las 7:26 de la ma&ntilde;ana, hora local en Florida, el pasado domingo 30 de agosto. Se cumpli&oacute; con precisi&oacute;n el objetivo de lanzarlo dentro de una ventana de solo 30 segundos, necesaria para alcanzar su &oacute;rbita final en el &ldquo;olimpo&rdquo; de las misiones espaciales, visitada hasta ahora solo por los telescopios espaciales operativos <a href="https://theconversation.com/de-galileo-al-telescopio-espacial-james-webb-somos-capaces-de-asimilar-la-infinitud-del-universo-187384" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Webb</a> y <a href="https://theconversation.com/por-que-euclid-es-clave-en-la-controversia-cientifica-del-universo-oscuro-240409" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Euclid</a>, as&iacute; como los ya retirados <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gaia_(sonda_espacial)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gaia</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Planck_(sat%C3%A9lite)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Planck</a> y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/WMAP" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WMAP</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta regi&oacute;n privilegiada, situada a unos 1,5 millones de kil&oacute;metros de nuestro planeta, es el segundo punto de Lagrange, donde se equilibran las atracciones gravitacionales del Sol y la Tierra.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DcqgKqDEfgQ/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un telescopio abierto para todos</h2><p class="article-text">
        Tras una espera de m&aacute;s de 20 a&ntilde;os y despu&eacute;s de haber conseguido superar varias crisis presupuestarias que llegaron a amenazar seriamente su supervivencia (se le impuso un <a href="https://spacedaily.com/t-trump-roman-four-budget-cancellation-cuts-congress-falcon-heavy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estricto l&iacute;mite de coste</a> que, finalmente, ha cumplido con amplio margen), Roman ha llegado para reinar en el espacio. No es el telescopio m&aacute;s grande, ni el m&aacute;s caro, pero tal vez sea el m&aacute;s revolucionario: a diferencia de misiones anteriores como los telescopios espaciales <a href="https://www.eldiario.es/spin/35-anos-primera-imagen-telescopio-hubble-trabajo-unico-empezo-decepcionante_1_12312906.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hubble</a> o <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/telescopio-espacial-james-webb-localiza-primer-exoplaneta-disco-escombros-estrella_1_12407488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Webb</a>, donde los cient&iacute;ficos disfrutan de derechos exclusivos de visualizaci&oacute;n de los datos durante el primer a&ntilde;o, el Nancy Grace Roman no tiene tiempo exclusivo para nadie.
    </p><p class="article-text">
        Todos los datos cient&iacute;ficos que recopile estar&aacute;n disponibles inmediatamente y de forma gratuita para el p&uacute;blico general y la comunidad cient&iacute;fica global a trav&eacute;s de la nube, mediante el sistema Roman Nexus. Seg&uacute;n la NASA, este observatorio se dise&ntilde;&oacute; para que cualquier persona en el planeta pueda explorarlo y colaborar en la b&uacute;squeda de descubrimientos. As&iacute;, proporcionar&aacute; acceso p&uacute;blico inmediato a una cantidad de datos sin precedentes.
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            <span class="title">
                Recreación artística del telescopio Nancy Grace Roman                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Reuni&oacute;n internacional de astrof&iacute;sicos</h2><p class="article-text">
        Cuatro d&iacute;as antes del lanzamiento, una reuni&oacute;n cient&iacute;fica pas&oacute; revista a la historia de la misi&oacute;n y a la perspectiva de lo que se aspira conseguir en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os. En la audiencia, &eacute;ramos m&aacute;s de un centenar de cient&iacute;ficos e ingenieros de todo el mundo, la mayor&iacute;a muy j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n ilustres veteranos como Saul Perlmutter, uno de los descubridores de la energ&iacute;a oscura &ndash;recibi&oacute; por ello el premio Nobel en 2011&ndash; e infatigable impulsor del Roman.
    </p><p class="article-text">
        En esta reuni&oacute;n se record&oacute; varias veces la figura de Neil Gehrers, director del laboratorio de astropart&iacute;culas del centro espacial NASA Goddard, fallecido en 2017, que fue otro de los paladines inquebrantables de esta misi&oacute;n. Precisamente, las instalaciones del Goddard han sido el n&uacute;cleo del desarrollo de Roman. Adem&aacute;s, han participado m&aacute;s de un centenar de laboratorios y empresas de Am&eacute;rica, Europa, Jap&oacute;n y Australia, as&iacute; como la Agencia Espacial Europea.
    </p><p class="article-text">
        Con la confianza del trabajo bien hecho, el d&iacute;a antes del lanzamiento, la NASA convoc&oacute; una reuni&oacute;n informal y festiva en la playa de los Cocos, muy cerca de las ic&oacute;nicas instalaciones de Cabo Ca&ntilde;averal, que tambi&eacute;n es una reserva de la naturaleza donde abundan las &aacute;guilas calvas, s&iacute;mbolo oficial de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las miles de personas que han trabajado en el proyecto asistieron con sus familias. Era palpable un entusiasmo contagioso, ya que esta misi&oacute;n espacial ha llegado para abordar las preguntas m&aacute;s grandes que la humanidad se ha hecho desde siempre: &iquest;estamos solos en el Universo? &iquest;De d&oacute;nde venimos? &iquest;Hacia d&oacute;nde iremos?
    </p><h2 class="article-text">V&iacute;tores y grandes esperanzas</h2><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, los invitados de la NASA que acudimos a presenciar el lanzamiento fuimos m&aacute;s de 2.800, a pesar de la hora temprana y la amenaza de tormenta el&eacute;ctrica. La multitud se acomod&oacute; pacientemente en el reducido espacio junto al arroyo Banana y vitore&oacute; el &eacute;xito del lanzamiento del telescopio y de la recuperaci&oacute;n de los cohetes que lo impulsaron.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad cient&iacute;fica lleva tiempo frot&aacute;ndose las manos por el aluvi&oacute;n de datos que se avecina cuando Roman comience a escudri&ntilde;ar el universo profundo dentro de unos tres meses. Solo en la regi&oacute;n del centro de la V&iacute;a L&aacute;ctea, esta misi&oacute;n va a detectar 20 000 millones de estrellas con una nitidez y profundidad asombrosa. Por si fuera poco, obtendr&aacute; mapeos de regiones emblem&aacute;ticas del cielo, como la galaxia de Andr&oacute;meda, de manera mucho m&aacute;s eficiente que su precursor el telescopio espacial Hubble. Tambi&eacute;n revisitar&aacute; los campos observados por el telescopio Kepler para encontrar exoplanetas similares a la Tierra que est&eacute;n ocultando estrellas lejanas.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, este proyecto ser&aacute; un banco de ensayo en el espacio para probar la tecnolog&iacute;a que en el futuro puede darnos las primeras im&aacute;genes de un planeta gemelo a la Tierra en orbita alrededor de una estrella similar al Sol. Provisto de un coron&oacute;grafo de &uacute;ltima generaci&oacute;n acoplado a sistemas de estabilizaci&oacute;n de imagen, Roman seguir&aacute; a un pu&ntilde;ado de estrellas brillantes durante miles de horas para anular su brillo 10 millones de veces y permitir la detecci&oacute;n de planetas en zonas de habitabilidad. Este experimento es esencial para el desarrollo de un futuro observatorio espacial de mundos habitables. Curiosamente, combina la capacidad de observaciones profundas de grandes campos con la de alto contraste en campos peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero todav&iacute;a hay que tener un poco m&aacute;s de paciencia con Roman. Durante los pr&oacute;ximos 12 d&iacute;as, se realizar&aacute;n operaciones de secado de hielo acumulado, as&iacute; como distintos ajustes para el seguimiento de estrellas. Se estima que las operaciones de alineado, enfoque y calibraci&oacute;n de los instrumentos tarden 43 d&iacute;as, y la verificaci&oacute;n de la calidad cient&iacute;fica de los datos, 90. As&iacute; que, a partir del a&ntilde;o 2027, estar&aacute; listo para ofrecernos un flujo continuo de datos que nos permitir&aacute; avanzar en la compresi&oacute;n de algunos de los misterios m&aacute;s profundos del cosmos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/290736/count.gif?distributor=republish-lightbox-basic" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />
    </figure><p class="article-text">
        <em>Eduardo Lorenzo Martin Guerrero de Escalante es Research professor del Centro de Astrobiolog&iacute;a (INTA-CSIC); Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo ha sido publicado origialmente en </em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>The Conversation</strong></em></a><em>. Puedes </em><a href="https://theconversation.com/lanzamiento-del-telescopio-nancy-grace-roman-relato-de-un-testigo-en-primera-fila-290736" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>leerlo aqu&iacute;</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Lorenzo Martin Guerrero de Escalante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lanzamiento-telescopio-nancy-grace-roman-relato-testigo-primera-fila_1_13482889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 15:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman: relato de un testigo en primera fila]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Nasa,Planeta,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plutón fue descubierto en 1930 y aún no ha dado una vuelta al Sol: esta es la fecha en la que lo hará]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pluton-descubierto-1930-no-dado-vuelta-sol-fecha-hara-pm_1_13478400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c05eb515-a272-4027-8892-704949070cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plutón fue descubierto en 1930 y aún no ha dado una vuelta al Sol: esta es la fecha en la que lo hará"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El planeta enano necesita 248 años terrestres para completar su órbita, de modo que todavía faltan más de 150 años para que termine por primera vez una revolución completa desde que Clyde Tombaugh lo descubrió
</p><p class="subtitle">La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Plut&oacute;n lleva casi un siglo formando parte del mapa conocido del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/sistema-solar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sistema Solar</strong></a><strong>,</strong> pero desde que Clyde Tombaugh lo <strong>descubri&oacute; en 1930 todav&iacute;a no ha completado una sola vuelta alrededor del Sol</strong>. La <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> establece que su periodo orbital es de 248 a&ntilde;os terrestres, por lo que, tomando como referencia el a&ntilde;o de su descubrimiento, <strong>la completar&aacute; aproximadamente hacia 2178</strong>. La propia agencia se&ntilde;alaba en 2021 que Plut&oacute;n ni siquiera hab&iacute;a recorrido todav&iacute;a la mitad de su &oacute;rbita desde que fue identificado, una medida que da cuenta de la enorme escala temporal de su recorrido alrededor de nuestra estrella.
    </p><p class="article-text">
        Tombaugh encontr&oacute; Plut&oacute;n mientras trabajaba en el Observatorio Lowell y durante d&eacute;cadas aquel peque&ntilde;o mundo <strong>fue considerado el noveno planeta del Sistema Solar.</strong> Esa situaci&oacute;n cambi&oacute; en <strong>2006</strong>, cuando la Uni&oacute;n Astron&oacute;mica Internacional <strong>lo reclasific&oacute; como </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/planeta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>planeta</strong></a><strong> enano </strong>despu&eacute;s de que se descubrieran mundos similares en el cintur&oacute;n de Kuiper. Plut&oacute;n orbita el Sol y tiene masa suficiente para adoptar una forma pr&aacute;cticamente redonda, pero se encuentra en una regi&oacute;n transneptuniana en la que otros objetos pueden cruzar su &oacute;rbita, por lo que <strong>no cumple todos los requisitos establecidos para conservar la categor&iacute;a</strong> de planeta. La decisi&oacute;n tomada hace 20 a&ntilde;os no gust&oacute; nada a una gran comunidad de cient&iacute;ficos y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/make-pluto-planet-again-debate-pluton-vuelva-planeta-intensifica-decadas-despues_1_13476903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo el lema 'Make Pluto a Planet Again', el debate est&aacute; m&aacute;s intensificado</a>. 
    </p><h2 class="article-text">Una &oacute;rbita de 248 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Plut&oacute;n se encuentra, de media, a unos 5.900 millones de kil&oacute;metros del Sol, aproximadamente 39 veces m&aacute;s lejos de nuestra estrella que la Tierra. <strong>Su &oacute;rbita es adem&aacute;s el&iacute;ptica e inclinada</strong>: a lo largo de una revoluci&oacute;n puede situarse a unas 30 unidades astron&oacute;micas del Sol o alejarse hasta 49,3, mientras que una unidad astron&oacute;mica equivale a unos 150 millones de kil&oacute;metros, la distancia media entre la Tierra y nuestra estrella. A semejante distancia, <strong>la luz solar necesita alrededor de cinco horas y media para llegar hasta Plut&oacute;n</strong>.
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                    alt="Ilustración del sistema de Plutón desde la superficie de una de las lunas candidatas. Los demás miembros del sistema de Plutón se encuentran justo por encima de la superficie de la supuesta luna. Plutón es el disco grande situado en el centro, a la derecha."
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            <span class="title">
                Ilustración del sistema de Plutón desde la superficie de una de las lunas candidatas. Los demás miembros del sistema de Plutón se encuentran justo por encima de la superficie de la supuesta luna. Plutón es el disco grande situado en el centro, a la derecha.                            </span>
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        Esa trayectoria provoca una de las peculiaridades m&aacute;s conocidas de su recorrido. Entre 1979 y 1999, Plut&oacute;n estuvo cerca del perihelio, el punto de su &oacute;rbita situado a menor distancia del Sol, y <strong>durante ese periodo lleg&oacute; a encontrarse m&aacute;s cerca de nuestra estrella que Neptuno</strong>. El fen&oacute;meno es posible precisamente por la forma el&iacute;ptica de su &oacute;rbita, muy diferente de las trayectorias m&aacute;s regulares de los grandes planetas del sistema solar.
    </p><p class="article-text">
        El calendario de Plut&oacute;n tambi&eacute;n resulta singular cuando se compara la duraci&oacute;n de su a&ntilde;o con la de sus d&iacute;as. <strong>Una rotaci&oacute;n completa necesita aproximadamente 153 horas terrestres</strong>, algo m&aacute;s de seis d&iacute;as, y su eje est&aacute; fuertemente inclinado respecto al plano orbital. Adem&aacute;s, <strong>gira de este a oeste, en sentido retr&oacute;grado, como Venus y Urano</strong>. Su mayor luna, Caronte, tarda esas mismas 153 horas en completar una vuelta alrededor de Plut&oacute;n y est&aacute; bloqueada por marea, de manera que siempre le muestra la misma cara. Caronte tiene aproximadamente la mitad del tama&ntilde;o de Plut&oacute;n y es el mayor sat&eacute;lite del sistema solar en proporci&oacute;n al cuerpo que orbita, motivo por el que a<strong>mbos suelen describirse como un &ldquo;planeta doble&rdquo;.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Un peque&ntilde;o mundo en el cintur&oacute;n de Kuiper</h2><p class="article-text">
        <strong>Plut&oacute;n pertenece al cintur&oacute;n de Kuiper</strong>, una extensa regi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de Neptuno poblada por miles de peque&ntilde;os mundos helados que se formaron durante las primeras etapas del sistema solar, hace unos 4.500 millones de a&ntilde;os. Su di&aacute;metro ecuatorial es de aproximadamente 2.377 kil&oacute;metros, alrededor de una quinta parte del terrestre y unos dos tercios del de la Luna. La NASA considera probable que posea un n&uacute;cleo rocoso rodeado por un manto de hielo de agua, mientras que en su superficie aparecen hielos como el metano y el nitr&oacute;geno.<strong> Las temperaturas superficiales oscilan entre aproximadamente -226 y -240 grados cent&iacute;grados</strong>, con una media cercana a los -232 grados.
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                    alt="Imagen tomada por la nave espacial New Horizons de la NASA el 1 de enero de 2019 durante un sobrevuelo del objeto del cinturón de Kuiper 2014 MU69, conocido informalmente como Ultima Thule. Es la más nítida hasta la fecha de este extraordinario y antiguo objeto situado en los confines del sistema solar, y el primer «KBO» pequeño explorado por una nave espacial. Fotografía facilitada por la NASA."
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                Imagen tomada por la nave espacial New Horizons de la NASA el 1 de enero de 2019 durante un sobrevuelo del objeto del cinturón de Kuiper 2014 MU69, conocido informalmente como Ultima Thule. Es la más nítida hasta la fecha de este extraordinario y antiguo objeto situado en los confines del sistema solar, y el primer «KBO» pequeño explorado por una nave espacial. Fotografía facilitada por la NASA.                            </span>
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        Durante d&eacute;cadas, ning&uacute;n veh&iacute;culo espacial se hab&iacute;a aproximado a Plut&oacute;n. Esa situaci&oacute;n <strong>cambi&oacute; con New Horizons,</strong> una misi&oacute;n aprobada por la NASA en 2001 y lanzada el 19 de enero de 2006 a bordo de un cohete Atlas V. La nave abandon&oacute; la Tierra a unos 58.000 kil&oacute;metros por hora y utiliz&oacute; posteriormente una asistencia gravitatoria de J&uacute;piter para reducir un viaje que, sin esa maniobra, habr&iacute;a durado unos 14 a&ntilde;os a menos de diez. Finalmente<strong> atraves&oacute; el sistema de Plut&oacute;n el 14 de julio de 2015,</strong> despu&eacute;s de recorrer unos 4.800 millones de kil&oacute;metros.
    </p><h2 class="article-text">New Horizons cambi&oacute; la imagen de Plut&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante las aproximadamente 30 horas que rodearon su m&aacute;xima aproximaci&oacute;n, <strong>New Horizons efectu&oacute; 236 observaciones cient&iacute;ficas </strong>de los seis cuerpos del sistema de Plut&oacute;n utilizando sus siete instrumentos. La nave pas&oacute; a unos 12.550 kil&oacute;metros del planeta enano y las im&aacute;genes y mediciones mostraron un mundo mucho m&aacute;s complejo de lo esperado: monta&ntilde;as, glaciares de hielo de nitr&oacute;geno y se&ntilde;ales de actividad geol&oacute;gica relativamente reciente pese a su peque&ntilde;o tama&ntilde;o y sus bajas temperaturas. <strong>La atm&oacute;sfera tambi&eacute;n sorprendi&oacute; por sus extensas capas de neblina </strong>y por perder material a un ritmo mucho menor del que los cient&iacute;ficos hab&iacute;an previsto.
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                La &quot;New Horizons&quot; completa el mapa de lunas de Plutón con la imagen de Cerbero                            </span>
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        La misi&oacute;n <strong>permiti&oacute; estudiar tambi&eacute;n Caronte, Nix, Hidra, Cerbero y Estigia, las cinco lunas conocidas de Plut&oacute;n.</strong> En Caronte observ&oacute; grandes valles y acantilados vinculados a actividad tect&oacute;nica pasada y obtuvo indicios compatibles con la posible existencia de un antiguo oc&eacute;ano bajo la superficie. Las cuatro lunas menores llamaron la atenci&oacute;n por sus formas alargadas, sus superficies muy reflectantes y sus r&aacute;pidas rotaciones. Hidra constituye el caso m&aacute;s extremo: completa un giro sobre s&iacute; misma aproximadamente cada diez horas.
    </p><p class="article-text">
        El viaje de New Horizons no termin&oacute; en Plut&oacute;n. El 1 de enero de 2019, la sonda sobrevol&oacute; el objeto del cintur&oacute;n de Kuiper entonces <strong>conocido como 2014 MU69 y posteriormente bautizado Arrokoth</strong>, situado unos 1.600 millones de kil&oacute;metros m&aacute;s all&aacute; de Plut&oacute;n. El encuentro se produjo a unos 6.400 millones de kil&oacute;metros de la Tierra y se convirti&oacute; en el sobrevuelo m&aacute;s distante realizado hasta entonces por una nave espacial. New Horizons continu&oacute; despu&eacute;s su recorrido por el cintur&oacute;n de Kuiper, mientras Plut&oacute;n prosigue lentamente una &oacute;rbita que todav&iacute;a tardar&aacute; m&aacute;s de siglo y medio en completar desde el momento en que Tombaugh lo incorpor&oacute; al mapa del Sistema Solar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pluton-descubierto-1930-no-dado-vuelta-sol-fecha-hara-pm_1_13478400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 05:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plutón fue descubierto en 1930 y aún no ha dado una vuelta al Sol: esta es la fecha en la que lo hará]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Nasa,Sistema Solar,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De pequeña formó un pequeño club de astronomía, fue ejecutiva de la NASA y es considerada la "madre" del telescopio Hubble]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pequena-formo-pequeno-club-astronomia-ejecutiva-nasa-considerada-madre-telescopio-hubble-pm_1_13478383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/879bfdbb-1b13-45d1-ae60-a097ac589ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x412y261.jpg" width="1200" height="675" alt="De pequeña formó un pequeño club de astronomía, fue ejecutiva de la NASA y es considerada la &quot;madre&quot; del telescopio Hubble"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacida en 1925, la brillante astrónoma Nancy Grace Roman tuvo que enfrentarse a las severas barreras de género que dominaban el entorno académico de la época</p><p class="subtitle">La 'Reina del Desierto': arqueóloga que hablaba ocho idiomas, fue consejera de Lawrence de Arabia y realizó una gran expedición a Mesopotamia en 1909</p><p class="subtitle">Esta química y Premio Nobel es considerada toda una pionera de la cristalografía de rayos X</p></div><p class="article-text">
        <strong>Nancy Grace Roman</strong> naci&oacute; el 16 de mayo de <strong>1925</strong> en Nashville, Tennessee, en el seno de una familia que impuls&oacute; su temprano inter&eacute;s por el conocimiento cient&iacute;fico. Su madre, una dedicada profesora de m&uacute;sica, y su padre, el geof&iacute;sico Irwin Roman, fueron las figuras clave que guiaron sus primeros pasos hacia la observaci&oacute;n del entorno natural y del firmamento. Durante su infancia, los cielos despejados y limpios de las ciudades en las que vivi&oacute; despertaron en ella una profunda fascinaci&oacute;n por el brillo de las estrellas. Esta pasi&oacute;n inicial la llev&oacute; a decidir, desde una edad sumamente temprana, que quer&iacute;a consagrar el resto de su vida al estudio formal de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/astronomia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astronom&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Fue as&iacute; como iniciaba un camino lleno de determinaci&oacute;n que desafiar&iacute;a todos los <strong>prejuicios</strong> de su &eacute;poca, sentando las bases de una carrera cient&iacute;fica que cambiar&iacute;a la <strong>astronom&iacute;a</strong> moderna. Cuando Nancy ten&iacute;a apenas once a&ntilde;os de edad y resid&iacute;a en Reno, Nevada, su familia se estableci&oacute; en una vivienda ubicada en las afueras de la ciudad, una zona que en 1936 a&uacute;n carec&iacute;a de un alumbrado p&uacute;blico intenso. Desde ese lugar, la oscuridad de la noche le ofrec&iacute;a una vista verdaderamente espectacular y cautivadora del universo. Motivada por este espect&aacute;culo celeste, la joven decidi&oacute; fundar un <strong>peque&ntilde;o club de astronom&iacute;a</strong> con sus compa&ntilde;eras de escuela y amigas del barrio, con quienes se reun&iacute;a semanalmente. 
    </p><p class="article-text">
        En estas reuniones, las ni&ntilde;as utilizaban un libro b&aacute;sico para aprender a identificar las <strong>constelaciones</strong> y comprender la naturaleza de los diversos objetos celestes que adornaban el firmamento nocturno, consolidando su vocaci&oacute;n cient&iacute;fica. Este temprano proyecto marc&oacute; el inicio de su inquebrantable deseo de explorar las profundidades del <strong>cosmos</strong>. Para cursar sus estudios secundarios, la joven se traslad&oacute; a Baltimore, Maryland, ingresando en la Western High School, donde demostr&oacute; una brillantez acad&eacute;mica excepcional que le permiti&oacute; completar el exigente programa de estudios en tan solo tres a&ntilde;os. 
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                    alt="Roman desafiaría todos los prejuicios de su época, sentando las bases de una carrera científica que cambiaría la astronomía moderna"
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                Roman desafiaría todos los prejuicios de su época, sentando las bases de una carrera científica que cambiaría la astronomía moderna                            </span>
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        No obstante, a pesar de sus evidentes capacidades intelectuales, la joven astr&oacute;noma tuvo que enfrentarse constantemente al <strong>desinter&eacute;s y des&aacute;nimo</strong> de las personas que la rodeaban. En la escuela, cuando le plante&oacute; a su orientador escolar la posibilidad de cursar una materia avanzada de &aacute;lgebra en lugar de lat&iacute;n, este la menospreci&oacute; pregunt&aacute;ndole por qu&eacute; una se&ntilde;orita elegir&iacute;a las matem&aacute;ticas. A pesar de comentarios tan desalentadores, Roman se mantuvo firme en su decisi&oacute;n de ignorar los <strong>prejuicios</strong> de <strong>g&eacute;nero</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Con una determinaci&oacute;n inquebrantable, Nancy Roman continu&oacute; su formaci&oacute;n superior y en 1946 obtuvo su licenciatura en astronom&iacute;a en el Swarthmore College de <strong>Pensilvania</strong>, instituci&oacute;n donde adem&aacute;s colabor&oacute; activamente en las investigaciones del Observatorio Sproul. Posteriormente, se traslad&oacute; a la Universidad de <strong>Chicago</strong>, donde complet&oacute; su doctorado en la misma disciplina cuando contaba con tan solo 24 a&ntilde;os de edad. Tras alcanzar este grado acad&eacute;mico, permaneci&oacute; durante seis a&ntilde;os m&aacute;s trabajando en el Observatorio Yerkes de esa misma universidad, y realiz&oacute; diversas estancias de investigaci&oacute;n en el Observatorio McDonald en <strong>Texas</strong>, consolidando una s&oacute;lida formaci&oacute;n pr&aacute;ctica en la observaci&oacute;n directa de los astros.
    </p><p class="article-text">
        Durante su trayectoria de investigaci&oacute;n en los observatorios, esta brillante <a href="https://www.eldiario.es/temas/mujer/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujer</a> realiz&oacute; un <strong>descubrimiento</strong> de gran relevancia al observar la estrella AG Draconis, detectando que su espectro de emisi&oacute;n hab&iacute;a cambiado por completo en comparaci&oacute;n con los registros previos de la comunidad cient&iacute;fica. Este hallazgo elev&oacute; notablemente su perfil y prestigio entre los astr&oacute;nomos de la &eacute;poca, pero no la eximi&oacute; de las severas <strong>barreras de g&eacute;nero </strong>que dominaban el entorno acad&eacute;mico. En la Universidad de Chicago, las mujeres investigadoras enfrentaban un panorama sumamente dif&iacute;cil y a menudo eran relegadas a puestos auxiliares de docencia. Al comprender que, debido exclusivamente a su g&eacute;nero, nunca recibir&iacute;a la titularidad de su plaza como profesora, decidi&oacute; abandonar la instituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Roman ingres&oacute; en el Laboratorio de Investigaci&oacute;n Naval de los Estados Unidos, donde se incorpor&oacute; con entusiasmo al emergente campo de la <strong>radioastronom&iacute;a</strong>, estudiando detalladamente los espectros de las fuentes de radio no t&eacute;rmicas del cosmos. Adem&aacute;s, particip&oacute; de manera destacada en complejos trabajos de geodesia y lleg&oacute; a convertirse en la jefa de la secci&oacute;n de espectroscopia de microondas. Esta valiosa etapa no solo ampli&oacute; sus horizontes cient&iacute;ficos, sino que le permiti&oacute; familiarizarse con la ingenier&iacute;a pr&aacute;ctica.
    </p><h2 class="article-text">Un enorme legado</h2><p class="article-text">
        Su ingreso formal a la <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> ocurri&oacute; a principios de 1959, apenas seis meses despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n de la agencia espacial. Durante una conferencia cient&iacute;fica del qu&iacute;mico Harold Urey, un funcionario llamado Jack Clark le pregunt&oacute; si conoc&iacute;a a alguien interesado en desarrollar un programa de astronom&iacute;a espacial para la nueva organizaci&oacute;n, lo que Roman interpret&oacute; de inmediato como una invitaci&oacute;n para postularse. Al incorporarse, asumi&oacute; el cargo de jefa de astronom&iacute;a en la Oficina de Ciencias Espaciales, convirti&eacute;ndose as&iacute; en la <strong>primera mujer en ocupar un puesto ejecutivo en la historia de la NASA</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Su mayor logro profesional fue la planificaci&oacute;n general del <strong>Telescopio Espacial Hubble</strong>, un proyecto para el que Roman dise&ntilde;&oacute; la estructura organizativa inicial y coordin&oacute; a cient&iacute;ficos de todo el pa&iacute;s. Su intervenci&oacute;n fue decisiva para convencer al Congreso de los Estados Unidos de financiar la misi&oacute;n, utilizando argumentos sencillos pero contundentes, como comparar el costo por ciudadano con el precio de una entrada de cine. Por esta extraordinaria labor de gesti&oacute;n y liderazgo, sus propios colegas la apodaron la &ldquo;madre&rdquo; del Hubble. Finalmente, Nancy Roman falleci&oacute; en 2018, dejando un <strong>legado</strong> imborrable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pequena-formo-pequeno-club-astronomia-ejecutiva-nasa-considerada-madre-telescopio-hubble-pm_1_13478383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 10:00:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De pequeña formó un pequeño club de astronomía, fue ejecutiva de la NASA y es considerada la "madre" del telescopio Hubble]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Astronomía,Nasa,Mujer,Mujeres científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-lanza-telescopio-roman-explorar-universo-oculto-buscar-miles-nuevos-planetas-pm_1_13478364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4aa3828-2460-4fcc-87c9-a31253d29083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El observatorio espacial ha partido hacia un punto situado a 1,6 millones de kilómetros de la Tierra, desde donde estudiará miles de millones de galaxias y tratará de arrojar luz sobre la materia y la energía oscuras
</p><p class="subtitle">El lugar más septentrional de Dinamarca en el que chocan el mar Báltico y el mar del Norte y que acumula una gran cantidad de naufragios
</p></div><p class="article-text">
        <strong>La </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>NASA</strong></a><strong> lanz&oacute; este domingo el </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/telescopio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>telescopio</strong></a><strong> espacial Nancy Grace Roman</strong>, un observatorio de 4.300 millones de d&oacute;lares concebido para ampliar como nunca antes la mirada sobre el universo. Un cohete Falcon Heavy de <a href="https://www.eldiario.es/temas/spacex/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SpaceX</a> despeg&oacute; poco despu&eacute;s del amanecer desde el Centro Espacial Kennedy, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/florida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florida</a>, con el instrumento a bordo rumbo a un punto de observaci&oacute;n situado a unos 1,6 millones de kil&oacute;metros de la Tierra, la misma regi&oacute;n del espacio en la que opera el James Webb. <strong>Roman tardar&aacute; m&aacute;s de tres meses en alcanzar su destino</strong> y, una vez all&iacute;, comenzar&aacute; una misi&oacute;n que combinar&aacute; la b&uacute;squeda de planetas alrededor de otras estrellas con el estudio de miles de millones de galaxias y de dos de los mayores enigmas de la cosmolog&iacute;a actual: la materia y la energ&iacute;a oscuras.
    </p><p class="article-text">
        La principal diferencia de Roman respecto a otros grandes observatorios espaciales estar&aacute; en la amplitud de sus observaciones. Su <strong>campo de visi&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s de cien veces mayor que el del Hubble</strong>, aunque su espejo primario tiene pr&aacute;cticamente el mismo di&aacute;metro, unos 2,4 metros. La NASA calcula que esta capacidad permitir&aacute; localizar miles de supernovas, decenas de miles de planetas, miles de millones de <a href="https://www.eldiario.es/temas/galaxias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galaxias</a> y decenas de miles de millones de estrellas.
    </p><h2 class="article-text">Un mapa del cosmos a una velocidad in&eacute;dita</h2><p class="article-text">
        La velocidad constituye otra de las grandes ventajas del nuevo telescopio. Su c&aacute;mara infrarroja de gran campo mantiene una sensibilidad comparable a la del Hubble, pero puede cartografiar el cielo unas 1.000 veces m&aacute;s r&aacute;pido. Julie McEnery, cient&iacute;fica principal del proyecto, pone la diferencia en perspectiva con un ejemplo: <strong>un mes de observaciones de la V&iacute;a L&aacute;ctea realizadas con Roman requerir&iacute;a aproximadamente un siglo de trabajo con Hubble</strong>. Esa capacidad permitir&aacute; examinar con especial detalle el bulbo situado en el centro de nuestra galaxia y ofrecer una de las miradas m&aacute;s profundas obtenidas hasta ahora de esa regi&oacute;n, adem&aacute;s de favorecer la localizaci&oacute;n de objetos extra&ntilde;os, raros o inusuales.
    </p><p class="article-text">
        Roman tambi&eacute;n <strong>buscar&aacute; mundos situados fuera del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/sistema-solar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sistema Solar</strong></a>. Entre sus instrumentos incorpora un coron&oacute;grafo experimental dise&ntilde;ado para bloquear la luz de las estrellas, creando una especie de eclipse artificial que permitir&aacute; obtener im&aacute;genes directas de planetas mucho m&aacute;s d&eacute;biles que orbitan a su alrededor. La misi&oacute;n no ha sido dise&ntilde;ada espec&iacute;ficamente para buscar vida extraterrestre, pero la NASA espera que abra el camino a futuros observatorios capaces de afrontar esa cuesti&oacute;n. Los nuevos mundos detectados por Roman <strong>podr&aacute;n ser estudiados posteriormente con el James Webb</strong>, m&aacute;s potente y sensible, para completar la informaci&oacute;n sobre ellos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2094081879150403768?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Materia oscura y energ&iacute;a oscura</h2><p class="article-text">
        La otra gran misi&oacute;n cient&iacute;fica de Roman <strong>se dirige hacia fen&oacute;menos que permanecen ocultos</strong>. Los <a href="https://www.eldiario.es/temas/astronomia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astr&oacute;nomos</a> esperan utilizar su inmenso cat&aacute;logo de galaxias para estudiar la materia oscura y la energ&iacute;a oscura, que constituyen la mayor parte del universo pero contin&uacute;an planteando grandes inc&oacute;gnitas. Esos datos ayudar&aacute;n a los cient&iacute;ficos a <strong>determinar a qu&eacute; velocidad se expande el cosmos debido a estas fuerzas invisibles</strong>. Roman se sumar&aacute; en este terreno a otros grandes proyectos de observaci&oacute;n, como la misi&oacute;n europea Euclid y el Observatorio Vera C. Rubin en Chile.
    </p><p class="article-text">
        El lanzamiento culmina adem&aacute;s un proyecto que <strong>ha llegado al espacio casi un a&ntilde;o antes de lo previsto</strong> y dentro de su presupuesto. El observatorio <strong>lleva el nombre de Nancy Grace Roman, la primera astr&oacute;noma jefe de la NASA</strong>, que defendi&oacute; desde su incorporaci&oacute;n a la agencia en 1959 las ventajas de situar observatorios por encima de la atm&oacute;sfera terrestre para poder ver m&aacute;s lejos y con mayor precisi&oacute;n. Roman, f<strong>allecida en 2018 a los 93 a&ntilde;os, acab&oacute; siendo conocida como la &ldquo;madre del Hubble&rdquo;.</strong> El nuevo instrumento es el primer telescopio espacial de la NASA bautizado en honor de una mujer.
    </p><h2 class="article-text">Un espejo procedente de un sat&eacute;lite esp&iacute;a</h2><p class="article-text">
        El telescopio esconde adem&aacute;s una procedencia poco habitual en uno de sus componentes fundamentales. Su espejo primario, de aproximadamente 2,4 metros y un tama&ntilde;o similar al utilizado por Hubble, procede originalmente del programa estadounidense de sat&eacute;lites de reconocimiento. La Oficina Nacional de Reconocimiento entreg&oacute; hace m&aacute;s de una d&eacute;cada a la NASA dos espejos que hab&iacute;an quedado <strong>disponibles para que pudieran reutilizarse; uno de ellos ha terminado incorporado a Roman</strong>, mientras que el segundo permanece almacenado. El observatorio tambi&eacute;n ha sido <strong>dise&ntilde;ado para poder repostar combustible en el futuro</strong> si durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada llega a estar disponible un veh&iacute;culo rob&oacute;tico capaz de realizar esa operaci&oacute;n, lo que permitir&iacute;a prolongar su vida &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        El despegue dej&oacute; adem&aacute;s completadas con &eacute;xito las primeras fases del viaje. Pocos minutos despu&eacute;s del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy,<strong> los dos propulsores laterales reutilizables del Falcon Heavy regresaron y aterrizaron en Cabo Ca&ntilde;averal</strong>, generando fuertes estampidos s&oacute;nicos durante el descenso. Poco despu&eacute;s, Roman se separ&oacute; correctamente de la etapa superior del cohete y continu&oacute; su recorrido hacia el punto de observaci&oacute;n desde el que desarrollar&aacute; su misi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-lanza-telescopio-roman-explorar-universo-oculto-buscar-miles-nuevos-planetas-pm_1_13478364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 07:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Espacio,Telescopio,Nasa,Astronomía,Sistema Solar,SpaceX]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Make Pluto a Planet Again': el debate para que Plutón vuelva a ser un planeta se intensifica dos décadas después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/make-pluto-planet-again-debate-pluton-vuelva-planeta-intensifica-decadas-despues_1_13476903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y862.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Make Pluto a Planet Again&#039;: el debate para que Plutón vuelva a ser un planeta se intensifica dos décadas después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que se le retiró la categoría de planeta 2006, los defensores de Plutón han estado luchando contra esa decisión, y cada vez se muestran más apasionados: "Fue casi un golpe de Estado"
</p><p class="subtitle">La nueva carrera espacial acerca el 'efecto kessler': “El espacio podría volverse inutilizable por generaciones”
</p></div><p class="article-text">
        Hace veinte a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/spin/dia-pluton-dejo-planeta-razones-llevaron-union-astronomica-internacional-reclasificacion-pm_1_13405182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plut&oacute;n fue degradado</a>. Tras una votaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Astron&oacute;mica Internacional (UAI) en agosto de 2006, pas&oacute; de ser un planeta mayor a tener la categor&iacute;a de planeta enano y el sistema solar tiene desde entonces solo ocho planetas. En aquel momento, muchos cient&iacute;ficos se mostraron descontentos con la decisi&oacute;n. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, el debate est&aacute;, si cabe, a&uacute;n m&aacute;s polarizado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La definici&oacute;n de planeta que se cre&oacute; entonces no sirve para nada&rdquo;, afirma Philip Metzger, director del Centro Stephen W. Hawking para la Investigaci&oacute;n y la Educaci&oacute;n en Microgravedad de la Universidad Central de Florida, Estados Unidos. &ldquo;Hace que la definici&oacute;n resulte completamente in&uacute;til en el &aacute;mbito cient&iacute;fico&rdquo;, considera.
    </p><p class="article-text">
        Metzger es uno de los muchos cient&iacute;ficos &mdash;tambien hay personas sin formaci&oacute;n cient&iacute;fica&mdash;, que consideran que 'degradar' Plut&oacute;n fue un gran error. 
    </p><p class="article-text">
        Para algunos, la p&eacute;rdida de estatus es la raz&oacute;n por la que sienten tanto cari&ntilde;o por el &ldquo;explaneta&rdquo;. &ldquo;Representa al desvalido al que tanta gente anima, al ni&ntilde;o peque&ntilde;o del barrio al que todos se meten&rdquo;, afirma Kevin Schindler, historiador del Observatorio Lowell de Arizona, donde se descubri&oacute; Plut&oacute;n en 1930.
    </p><p class="article-text">
        Para otros, la decisi&oacute;n de la UAI, y la forma en que se tom&oacute;, es el n&uacute;cleo del debate. &ldquo;Mi compromiso con la defensa de Plut&oacute;n comenz&oacute; el mismo d&iacute;a de la votaci&oacute;n&rdquo;, afirma la escritora, actriz y astr&oacute;noma aficionada Laurel Kornfeld, que durante su entrevista para este reportaje lleva una camiseta en la que se lee: &ldquo;Resistencia de Plut&oacute;n, 20 a&ntilde;os: 2006-2026&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a para restituir a Plut&oacute;n &mdash;con sus apasionados defensores, sus debates constantes, sus protestas ocasionales y sus peticiones&mdash; parece limitarse en gran medida a Estados Unidos. &ldquo;Fue el que descubrimos nosotros&rdquo;, afirma Metzger. Entonces, &iquest;la degradaci&oacute;n del planeta hiri&oacute; su orgullo? &ldquo;Admito que hubo algo de eso entre el p&uacute;blico, no entre los cient&iacute;ficos&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, la campa&ntilde;a ha adquirido un matiz populista, y el administrador de la NASA nombrado por Trump, Jared Isaacman, declar&oacute; ante una comisi&oacute;n del Congreso en abril que estaba a favor de replantearse la cuesti&oacute;n. &ldquo;Me sumo plenamente a la campa&ntilde;a <em>Make Pluto a Planet Again</em>&rdquo;&raquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El acontecimiento que desencaden&oacute; la votaci&oacute;n de la UAI en 2006 fue el descubrimiento de un cuerpo celeste lejano que acabar&iacute;a llam&aacute;ndose Eris. Este se encontraba en el cintur&oacute;n de Kuiper, m&aacute;s all&aacute; de Neptuno &mdash;donde tambi&eacute;n se encuentra Plut&oacute;n&mdash;. Ten&iacute;a aproximadamente el mismo tama&ntilde;o, con menor volumen, pero mayor masa y, si Plut&oacute;n era un planeta, entonces Eris tambi&eacute;n lo era. Y, si Eris no era un planeta, &iquest;c&oacute;mo pod&iacute;a seguir si&eacute;ndolo Plut&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Eris y Plut&oacute;n no estaban, ni mucho menos, solos en el cintur&oacute;n de Kuiper. Por aquella misma &eacute;poca, se descubrieron otros cuerpos m&aacute;s peque&ntilde;os, como Haumea, Makemake y Sedna. &iquest;Eran tambi&eacute;n planetas? Probablemente quedaban muchos m&aacute;s objetos similares por descubrir. &iquest;C&oacute;mo iban a manejar los escolares una lista de planetas que podr&iacute;a ascender a cientos?
    </p><h2 class="article-text"> &ldquo;Se invent&oacute; una raz&oacute;n para excluir a Plut&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En busca de una soluci&oacute;n, la UAI elabor&oacute; una definici&oacute;n de planeta basada en tres criterios: debe orbitar alrededor del Sol; debe tener masa suficiente para adoptar una forma esf&eacute;rica; y debe haber &ldquo;limpiado su vecindad&rdquo;, es decir, debe dominar gravitatoriamente la zona en la que orbita. Ning&uacute;n cuerpo m&aacute;s all&aacute; de Neptuno del que tuvi&eacute;ramos constancia cumpl&iacute;a estos requisitos; Plut&oacute;n quedaba descartado.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente este &uacute;ltimo punto el que molest&oacute; a muchos defensores de Plut&oacute;n, ya que la capacidad de un cuerpo para despejar su vecindad depende en gran medida de dicha vecindad. &ldquo;Uno de los mayores defectos de la definici&oacute;n de la UAI es que un mismo objeto puede encontrarse en dos &oacute;rbitas diferentes&rdquo;, afirma Kornfeld. &ldquo;En una, se considera un planeta, y en la otra, no se considera un planeta&rdquo;. Si la Tierra fuera arrastrada hasta la posici&oacute;n de Plut&oacute;n, argument&oacute; el cient&iacute;fico planetario Alan Stern, tampoco podr&iacute;a despejar su zona y dejar&iacute;a de cumplir la definici&oacute;n de planeta de la UAI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso podr&iacute;a haber peque&ntilde;os asteroides, demasiado peque&ntilde;os para ser redondos, que despejaran una &oacute;rbita si estuvieran cerca de una estrella&rdquo;, afirma Metzger. &ldquo;Esto solo demuestra que el 'despeje de la &oacute;rbita' no es realmente una categor&iacute;a tan significativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para sus detractores, la definici&oacute;n de la UAI parec&iacute;a haber sido elaborada con una intenci&oacute;n espec&iacute;fica. &ldquo;Se invent&oacute; una raz&oacute;n para excluir a Plut&oacute;n&rdquo;, afirma Kornfeld.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Votación de la Unión Astronómica Internacional (UAI) sobre la definición de planeta, el 24 de agosto de 2006 en Praga (República Checa)"
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                Votación de la Unión Astronómica Internacional (UAI) sobre la definición de planeta, el 24 de agosto de 2006 en Praga (República Checa)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">'Bando geof&iacute;sico' contra los 'dinamistas'</h2><p class="article-text">
        Cuando Plut&oacute;n perdi&oacute; la categor&iacute;a de planeta, surgieron dos equipos cient&iacute;ficos opuestos: el denominado 'bando geof&iacute;sico', que cree que las propiedades f&iacute;sicas de un cuerpo celeste deben tenerse en cuenta a la hora de determinar si es un planeta; y los 'dinamistas', que se centran m&aacute;s en la posici&oacute;n que ocupa un cuerpo, su entorno y su direcci&oacute;n de movimiento. Se podr&iacute;a caracterizar esta divisi&oacute;n como una contraposici&oacute;n entre los cient&iacute;ficos planetarios y los astr&oacute;nomos. Muchos cient&iacute;ficos planetarios, incluido Metzger, no utilizan la definici&oacute;n de la UAI.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la sonda New Horizons sobrevol&oacute; Plut&oacute;n en 2015, el bando geof&iacute;sico aprovech&oacute; lo que consideraba una ventaja. Plut&oacute;n ten&iacute;a, sin duda, las caracter&iacute;sticas geof&iacute;sicas propias de un planeta, sosten&iacute;an. Ten&iacute;a monta&ntilde;as, indicios de actividad geol&oacute;gica reciente y colinas de hielo de agua que flotaban sobre nitr&oacute;geno congelado. Incluso podr&iacute;a albergar vida. &iquest;C&oacute;mo no iba a ser un planeta?
    </p><p class="article-text">
        Quienes abogan por que se le devuelva a Plut&oacute;n su estatus de planeta no ven, en general, ning&uacute;n problema derivado de dicha reinstauraci&oacute;n. Acogen con agrado una definici&oacute;n lo suficientemente amplia como para incluir cientos de nuevos planetas, por muy complicado que eso pueda resultar para los ni&ntilde;os y sus p&oacute;steres educativos. &ldquo;Cuantos m&aacute;s, mejor&rdquo;, afirma Paul Byrne, profesor asociado de Ciencias de la Tierra, Medioambientales y Planetarias en la Universidad de Washington en San Luis: &ldquo;Hay 1.025 especies oficiales de Pok&eacute;mon y nunca he o&iacute;do a ning&uacute;n ni&ntilde;o decir que sean demasiadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quienes se oponen a la reinstauraci&oacute;n afirman que el problema no radica en un mayor n&uacute;mero de planetas en s&iacute; mismo, sino en una definici&oacute;n principalmente geof&iacute;sica que abarcar&iacute;a, entre otros cuerpos, las lunas planetarias, incluida nuestra Luna.
    </p><h2 class="article-text">El hombre que mat&oacute; a Plut&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No tengo ning&uacute;n problema con que haya un mayor n&uacute;mero de planetas&rdquo;, afirma el astr&oacute;nomo Mike Brown por correo electr&oacute;nico. &ldquo;Mi argumento es simplemente que hace mucho tiempo decidimos que la Luna no es un planeta y eso tambi&eacute;n excluye a Plut&oacute;n&rdquo;. A Brown se le suele describir como &ldquo;el hombre que mat&oacute; a Plut&oacute;n&rdquo;, porque dirigi&oacute; el equipo que descubri&oacute; a Eris all&aacute; por 2005, lo que puso en marcha todo el proceso de desclasificaci&oacute;n como planeta. Es un t&iacute;tulo que &eacute;l mismo asume con orgullo: incluso escribi&oacute; un libro titulado <em>C&oacute;mo mat&eacute; a Plut&oacute;n y por qu&eacute; se lo merec&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Brown suele decir que la Luna es m&aacute;s grande que Plut&oacute;n; es redonda y tiene una historia geof&iacute;sica compleja y que, sin duda, cumplir&iacute;a los criterios para ser considerada un planeta si se excluyera cualquier requisito relacionado con la &oacute;rbita. Lo que quiere decir es que, si Plut&oacute;n es un planeta, tambi&eacute;n lo es la Luna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tengo ning&uacute;n problema en llamar planeta a la Luna&rdquo;, afirma Byrne. &ldquo;Porque yo puedo ser hermano y marido al mismo tiempo y eso no implica que tenga que ser una cosa o la otra. Por eso no veo por qu&eacute; la Luna no puede ser un sat&eacute;lite y un planeta a la vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quien no est&aacute; al tanto, este debate puede parecer a menudo enredado en cuestiones pol&iacute;ticas, incluso de procedimiento, ya que los defensores de Plut&oacute;n sostienen que la votaci&oacute;n de la UAI se llev&oacute; a cabo de forma incorrecta y, por lo tanto, es nula. &ldquo;Se podr&iacute;a argumentar que nunca votaron oficialmente sobre un planeta porque no siguieron el procedimiento requerido&rdquo;, afirma Metzger.
    </p><p class="article-text">
        Brown niega que hubiera ning&uacute;n matiz pol&iacute;tico en la decisi&oacute;n. &ldquo;Los &uacute;nicos que se quejan del procedimiento de votaci&oacute;n son aquellos a quienes no les gust&oacute; el resultado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen en color de Plutón, en una imagen captada por la sonda New Horizons                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Casi un golpe de Estado&rdquo;</h2><p class="article-text">
        As&iacute; pues, la pregunta sigue siendo: &iquest;por qu&eacute; importa todo esto? &ldquo;Fue casi como un golpe de estado&rdquo;, afirma Kornfeld. &ldquo;Y, como resultado, los ni&ntilde;os est&aacute;n aprendiendo menos. Aprenden que hay ocho planetas, y ya est&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Metzger, la definici&oacute;n de &ldquo;planeta&rdquo; que excluye a Plut&oacute;n se basa en una concepci&oacute;n anticuada del sistema solar. &ldquo;Estaban creando una visi&oacute;n reaccionaria de un cosmos ordenado, en lugar de la visi&oacute;n cient&iacute;fica m&aacute;s moderna, seg&uacute;n la cual es ca&oacute;tico&rdquo;, afirma. &ldquo;El segundo problema fue que, en mi opini&oacute;n, interpretaron mal el contexto. El p&uacute;blico de hoy en d&iacute;a no es el mismo que el del siglo XIX. Se siente perfectamente c&oacute;modo con la idea de un cosmos din&aacute;mico y ca&oacute;tico y hemos perdido la oportunidad de ense&ntilde;&aacute;rselo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza de Plut&oacute;n siempre ha sido dif&iacute;cil de definir. En 1915, el astr&oacute;nomo Percival Lowell public&oacute; unos c&aacute;lculos basados en las peculiaridades de las &oacute;rbitas de Urano y Neptuno, en los que predec&iacute;a la existencia de un nuevo planeta, el noveno, al que denomin&oacute; 'Planeta X', con una masa situada entre la de la Tierra y la de Neptuno. En 1930, la larga b&uacute;squeda del Planeta X dio sus frutos: el nuevo cuerpo celeste, descubierto en el observatorio que llevaba el nombre de Lowell, fue bautizado como Plut&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, poco a poco qued&oacute; claro que, fuera lo que fuera Plut&oacute;n, no era el Planeta X. No parec&iacute;a ni de lejos lo suficientemente grande como para explicar las irregularidades en la &oacute;rbita de Neptuno. Los cient&iacute;ficos propusieron teor&iacute;as para explicar por qu&eacute; Plut&oacute;n parec&iacute;a tan peque&ntilde;o, pero la verdad era que era peque&ntilde;o, incluso m&aacute;s peque&ntilde;o que la Luna. No fue hasta 1992 cuando supimos que los c&aacute;lculos de Lowell se basaban en una sobreestimaci&oacute;n de la masa de Neptuno. No exist&iacute;a ning&uacute;n Planeta X.
    </p><p class="article-text">
        La reputaci&oacute;n de Plut&oacute;n como el desvalido, el ni&ntilde;o con el que todos se meten, puede tener su origen en la votaci&oacute;n de 2006, pero se podr&iacute;a argumentar que durante a&ntilde;os estuvo luchando por encima de su categor&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo habr&iacute;an votado sobre la condici&oacute;n planetaria de Plut&oacute;n si hubieran sabido la verdad en 1930? &iquest;Y har&aacute; falta otra votaci&oacute;n para satisfacer a los defensores de Plut&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente se ha cerrado en banda&rdquo;, afirma Metzger. &ldquo;Hoy en d&iacute;a, una votaci&oacute;n tendr&iacute;a menos utilidad que en aquel momento, all&aacute; por 2006. Por eso no queremos otra votaci&oacute;n. Lo que queremos es que la gente reconozca que votar fue un error y que no vamos a volver a hacerlo. Vamos a volver al m&eacute;todo cient&iacute;fico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tim Dowling]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/make-pluto-planet-again-debate-pluton-vuelva-planeta-intensifica-decadas-despues_1_13476903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 15:04:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Make Pluto a Planet Again': el debate para que Plutón vuelva a ser un planeta se intensifica dos décadas después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Sistema Solar,Nasa,Ciencia,Astronomía,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva carrera espacial acerca el 'efecto kessler': "El espacio podría volverse inutilizable por generaciones"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nueva-carrera-espacial-acerca-efecto-kessler-espacio-volverse-inutilizable-generaciones_1_13445421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3609a4b9-aacc-4f5d-afc1-6481702807c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva carrera espacial acerca el &#039;efecto kessler&#039;: &quot;El espacio podría volverse inutilizable por generaciones&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El impacto contra la luna del fragmento de un cohete de Space X visibiliza los residuos espaciales que orbitan la Tierra: "Podríamos ser la primera civilización con la 'ilusión' de colonizar otros planetas y, sin embargo, quedarse atrapada en su propio planeta por haber creado una 'corteza' de basura a su alrededor"</p><p class="subtitle">Juan Carlos Cortés Pulido: “España tiene un papel protagonista en la nueva era tecnológica espacial”</p></div><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 5 de agosto, a las 08:34 hora peninsular, un fragmento de lo que alguna vez fue un cohete de SpaceX impact&oacute; contra la superficie lunar provocando <a href="https://quo.eldiario.es/ciencia/astro/q2608483973/un-cohete-a-la-deriva-de-elon-musk-hace-un-nuevo-crater-en-la-luna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo cr&aacute;ter</a> en el sat&eacute;lite y el desconcierto terr&iacute;cola. Fue el recordatorio de una problem&aacute;tica de la que, por su propia naturaleza, es quiz&aacute;s relativamente f&aacute;cil de olvidar: el espacio se est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambio-climatico-amenaza-satelites-cielo-cayendo-literalmente_1_12119571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llenando de basura espacial</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;amos llegar a ser la primera civilizaci&oacute;n con la 'ilusi&oacute;n' de colonizar otros planetas, de saber ir al espacio y, sin embargo, quedarse atrapada en su propio planeta por haber creado una 'corteza' de basura a su alrededor&rdquo;, advierte el experto en tr&aacute;fico espacial del grupo tecnol&oacute;gico GMV, Alberto &Aacute;gueda. 
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son llamativas. &ldquo;Adem&aacute;s de los 16.000 sat&eacute;lites que hay ahora mismo en funcionamiento, en el espacio orbitan otros <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sociedad/reducir-basura-espacial-prevenir-colisiones-catastroficas-objetivos-nueva-estacion-observatorio-teide_1_8753955.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40.000 objetos</a> de un tama&ntilde;o superior a un cubo de Rubik, 1,2 millones m&aacute;s grandes que un terr&oacute;n de az&uacute;car y otros 130 millones m&aacute;s grandes que un granito de arena&rdquo;, enumera el experto. Es la llamada basura espacial, que ha aumentado de forma apabullante desde los albores de la carrera espacial.
    </p><h2 class="article-text">La amenaza del 's&iacute;ndrome de Kessler'</h2><p class="article-text">
        El posible escenario de &ldquo;inaccesibilidad espacial&rdquo; que menciona &Aacute;gueda tiene un nombre: s&iacute;ndrome de Kessler. Si la &oacute;rbita m&aacute;s cercana a la Tierra alcanzase cierto volumen de basura espacial &mdash;la cual viaja a una velocidad diez veces superior a la de una bala&mdash;, los objetos que se encuentran en ella comenzar&iacute;an a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/identifican-origen-agujero-magnetico-atlantico-sur-pone-peligro-satelites-astronautas_1_13193299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufrir impactos con mayor frecuencia</a>, lo que producir&iacute;a m&aacute;s fragmentos, que, a su vez, aumentar&iacute;an la probabilidad de nuevas colisiones, haciendo muy ca&oacute;tico y peligroso el entorno extraterrestre m&aacute;s inmediato. &ldquo;En un escenario extremo, el espacio podr&iacute;a volverse inutilizable para el ser humano por generaciones&rdquo;, resume el astrof&iacute;sico e investigador del Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a (CSIC) Jos&eacute; Manuel Madiedo.
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            <span class="title">
                La basura espacial ubicada en la órbita baja terrestre (LEO), la más congestionada.                            </span>
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        La principal forma en la que se trata de evitar este problema es provocando la reentrada de estos escombros a la atm&oacute;sfera, donde esta los calcina. Pero tambi&eacute;n genera inquietud entre los cient&iacute;ficos, ante el efecto que puede causar en la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/capa-ozono-vias-recuperacion-total-medio-siglo_1_12603201.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capa de ozono</a>. Adem&aacute;s, pese a la delicadeza del momento, las &ldquo;reglas&rdquo; en el espacio no han cambiado demasiado desde 1967, cuando se firm&oacute; el Tratado internacional del espacio ultraterrestre. Es decir, la velocidad de la carrera espacial y la de la regulaci&oacute;n asociada no son ni por asomo parejas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A d&iacute;a de hoy, dif&iacute;cilmente funcionar&iacute;a el mundo sin el espacio. Esta conciencia nos tiene que llevar a reconocer la importancia de lo que tenemos entre manos. La crisis que ocasionar&iacute;a la posible inoperabilidad del espacio ser&iacute;a comparable a que el comercio internacional mar&iacute;timo quedase obstaculizado&rdquo;, dice Efr&eacute;n D&iacute;az D&iacute;az, abogado y doctor en Derecho, adem&aacute;s de responsable del &Aacute;rea de Tecnolog&iacute;a y Derecho Espacial del Bufete Mas y Calvet. &ldquo;Cada uno interaccionamos pr&aacute;cticamente con hasta unos<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/nuevo-sistema-satelites-permitira-seguir-evolucion-incendios-tiempo-real_1_13406430.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cien sat&eacute;lites</a> al d&iacute;a sin darnos cuenta&rdquo;, apunta &Aacute;gueda.
    </p><h2 class="article-text">Congesti&oacute;n orbital y un &ldquo;cementerio&rdquo; espacial</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo han llegado todos esos restos ah&iacute; y qu&eacute; va a ocurrir con ellos? &ldquo;Son, por ejemplo, sat&eacute;lites que ya no est&aacute;n activos o restos de cohetes que se utilizaron para lanzar esos sat&eacute;lites. Tambi&eacute;n hay muchos escombros que se forman como consecuencia de colisiones. Lo bueno es que casi todos los objetos grandes (de m&aacute;s de diez cent&iacute;metros de di&aacute;metro) est&aacute;n monitorizados&rdquo;, explica Madiedo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo bueno es que casi todos los objetos grandes están monitorizados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Manuel Madiedo</span>
                                        <span>—</span> Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los sat&eacute;lites m&aacute;s modernos ya tienen incorporados sistemas antichoque. Espa&ntilde;a, de hecho, es uno de los l&iacute;deres mundiales en esta tecnolog&iacute;a. &ldquo;Tenemos sensores y sistemas para indicar a los operadores c&oacute;mo tienen que maniobrar para evitar una colisi&oacute;n, pero cuanta m&aacute;s basura espacial haya, m&aacute;s complicado va a ser. Cada sat&eacute;lite de Starlink, por ejemplo, hace de media cuatro maniobras al mes para no chocar con otros objetos&rdquo;, afirma &Aacute;gueda.
    </p><p class="article-text">
        Donde m&aacute;s escombros hay es en la &oacute;rbita m&aacute;s cercana a la Tierra (LEO, t&iacute;picamente usada para la banda ancha). Las densidades de objetos espaciales en las otras dos &oacute;rbitas (MEO y GEO, usadas generalmente para sistemas de navegaci&oacute;n y para telecomunicaciones por sat&eacute;lite, respectivamente), seg&uacute;n la Agencia Espacial Europea (ESA), son entre dos y tres &oacute;rdenes de magnitud menores. 
    </p><p class="article-text">
        Y, por encima de GEO, en una &oacute;rbita ligeramente superior, se ubica una especie de &ldquo;cementerio espacial&rdquo;. &ldquo;El problema es que est&aacute; tan lejos que es dif&iacute;cil traer los objetos de vuelta, porque ser&iacute;a muy costoso econ&oacute;micamente y habr&iacute;a que usar mucho combustible. Por eso se les desplaza a la llamada '&oacute;rbita cementerio'&rdquo;, cuenta &Aacute;gueda.
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                Órbita “cementerio”, situada a unos 36.300 km de altitud sobre la Tierra.                            </span>
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        Esta congesti&oacute;n espacial, adem&aacute;s, est&aacute; preocupando especialmente a los astrof&iacute;sicos y a aquellas culturas que dependen de poder leer el firmamento para perpetuar sus formas de vida. &ldquo;Adem&aacute;s de amenazar las observaciones astron&oacute;micas, degradan el patrimonio cultural que es el cielo nocturno&rdquo;, explicaba el investigador de la Universidad de La Sorbona y el CNRS (Francia) <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/invasion-satelites-starlink-arruinara-imagenes-hubble-telescopios-espaciales_1_12814851.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Hern&aacute;ndez Bernal</a> a elDiario.es hace unos meses.
    </p><p class="article-text">
        Las &ldquo;vidas&rdquo; de estos escombros suelen llegar a su &ldquo;fin&rdquo; al atravesar la atm&oacute;sfera. Seg&uacute;n la ESA, alrededor de 125 toneladas de objetos artificiales se desintegran en la atm&oacute;sfera terrestre cada a&ntilde;o &mdash;casi 2,4 toneladas por semana&mdash;. La mayor parte no llega a impactar en la superficie terrestre pero, en el caso de los objetos grandes, se estima que entre un 20 y un 40% de su masa s&iacute; sobrevive a la reentrada y alcanza el oc&eacute;ano, el mar o la tierra, provocando<a href="https://www.eldiario.es/spin/resuelven-misterio-extranas-bolas-aparecieron-playa-australiana-pm_1_13364256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> titulares en los medios de comunicaci&oacute;n de todas las partes del mundo</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una de las esferas metálicas encontradas en una localidad costera australiana en junio de 2026."
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            <span class="title">
                Una de las esferas metálicas encontradas en una localidad costera australiana en junio de 2026.                            </span>
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        No obstante, &Aacute;gueda apunta que a d&iacute;a de hoy es m&aacute;s probable que a una persona le toque el gordo de Navidad dos veces en la vida a que le caiga un trozo de basura proveniente del espacio (la mayor&iacute;a cae en oc&eacute;anos o mares).
    </p><h2 class="article-text">La utilizaci&oacute;n de la atm&oacute;sfera como &ldquo;crematorio&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pero la destrucci&oacute;n de estos cuerpos artificiales crea nanopart&iacute;culas de &oacute;xido de aluminio, un compuesto que, al actuar como catalizador de la activaci&oacute;n del cloro, podr&iacute;a favorecer la destrucci&oacute;n del ozono estratosf&eacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de esta base, un estudio de 2024 financiado parcialmente por la NASA trat&oacute; de estimar la magnitud del potencial problema, calculando cu&aacute;nta al&uacute;mina (&oacute;xido de aluminio) procedente de la reentrada de sat&eacute;lites llega a la atm&oacute;sfera y cu&aacute;nto podr&iacute;a aumentar. Concluy&oacute;, mediante una simulaci&oacute;n, que la deposici&oacute;n antropog&eacute;nica de este compuesto supera ya la contribuci&oacute;n natural del polvo de meteoritos y que estas nanopart&iacute;culas podr&iacute;an permanecer activas en la atm&oacute;sfera durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Estimaron, adem&aacute;s, que para 2030 las concentraciones de esas part&iacute;culas podr&iacute;an aumentar hasta un 650% en comparaci&oacute;n con los niveles naturales. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, estos datos no son suficientes por s&iacute; solos para afirmar que la al&uacute;mina est&aacute; destruyendo la capa de ozono, pues no presentan una medici&oacute;n observacional que lo demuestre. Seg&uacute;n los autores del estudio, lo fundamental es que ahora se sabe &ldquo;lo suficiente como para tomarnos la cuesti&oacute;n en serio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta inc&oacute;gnita, junto al hecho de que actualmente, como constata &Aacute;gueda, &ldquo;no hay una alternativa cre&iacute;ble en el corto-medio plazo al hecho de que para sacar esta basura del espacio &eacute;sta tenga que calcinarse en la atm&oacute;sfera&rdquo;, mantiene en vilo a los expertos. El resto de opciones &mdash;enfoque preventivo, recuperaci&oacute;n de objetos, reciclaje en &oacute;rbita, limpieza activa, prolongaci&oacute;n de la vida &uacute;til, sustituci&oacute;n de materiales, etc&mdash; siguen en fase experimental.
    </p><h2 class="article-text">La necesidad de una legislaci&oacute;n a la altura del problema</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La Comisi&oacute;n sobre la Utilizaci&oacute;n del Espacio Ultraterrestre con Fines Pac&iacute;ficos (COPUOS), compuesta actualmente por 110 Estados miembros, est&aacute; estudiando detenidamente medidas para la mitigaci&oacute;n y la remediaci&oacute;n [...]. Estas iniciativas son &uacute;tiles y nos encaminan en la direcci&oacute;n correcta. Sin embargo, la enorme cantidad de lanzamientos [...], junto con el crecimiento exponencial proyectado &mdash;quiz&aacute;s hasta un mill&oacute;n&mdash; de objetos adicionales que se lanzar&aacute;n durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada, significa que los peligros de colisiones y eventos de conjunci&oacute;n est&aacute;n aumentando, en lugar de disminuir&rdquo;, sostiene el presidente del Grupo de Trabajo de la COPUOS de las Naciones Unidas sobre los Aspectos Jur&iacute;dicos de las Actividades relacionadas con los Recursos Espaciales, Steven Freeland.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debemos pasar de una perspectiva centrada en el interés nacional y la competitividad a una que tenga en cuenta las implicaciones globales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Steven Freeland</span>
                                        <span>—</span> Grupo de Trabajo de la COPUOS sobre los Aspectos Jurídicos de las Actividades relacionadas con los Recursos Espaciales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien se comprende el problema, y algunos afirman que ya hemos alcanzado un punto cr&iacute;tico, la dificultad radica en traducir estas preocupaciones en acciones concretas. Debemos pasar de una perspectiva centrada en el inter&eacute;s nacional y la competitividad a una que tenga en cuenta las implicaciones globales.<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/nuevo-sistema-satelites-permitira-seguir-evolucion-incendios-tiempo-real_1_13406430.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Las actividades espaciales</a> siempre tienen consecuencias, y debemos esforzarnos por encontrar el equilibrio adecuado y adoptar medidas que promuevan actividades sostenibles, seguras y protegidas&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los instrumentos vinculantes internacionales, pese a que dictan cuestiones como que el Estado de lanzamiento es el responsable de autorizar y supervisar el cuerpo espacial, <a href="https://www.eldiario.es/spin/cohete-abandonado-spacex-acabara-chocando-luna-cientificos-esperan-nuevo-crater-pm_1_13430999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adem&aacute;s de los da&ntilde;os </a>(en superficie terrestre u ocasionados a otro objeto espacial) que pueda causar, tiene muchas lagunas. No define qu&eacute; es exactamente un desecho espacial, no recoge una posible transferencia de titularidad (cuando el objeto se convierte en chatarra) y no plantea un r&eacute;gimen jur&iacute;dico sobre las reentradas atmosf&eacute;ricas, entre otras cosas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, pese a que hay una autoridad internacional (COPUOS), &eacute;sta &ldquo;no puede imponer coercitivamente el cumplimiento de la norma. Es decir, hay autoridad, pero no existe una 'polic&iacute;a' de esa autoridad&rdquo;, explica D&iacute;az. &ldquo;Por otro lado, hay temor a reabrir el consenso que se alcanz&oacute; con el tratado del a&ntilde;o 1967, porque existe la preocupaci&oacute;n de que, por el momento geopol&iacute;tico, se llegue a un resultado a&uacute;n peor&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Europa lidera la respuesta</h2><p class="article-text">
        Europa es la que est&aacute; liderando esta conversaci&oacute;n. Ha presentado una<a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-adjudica-contrato-principal-proyecto-espacial-europeo-iris2-1-600-millones_1_13433727.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ley Espacial Europea</a> &mdash;actualmente en fase de tramitaci&oacute;n y negociaci&oacute;n&mdash; que es &ldquo;el primer intento de un marco horizontal completo en el sector espacial que regula autorizaci&oacute;n, registro, supervisi&oacute;n, mitigaci&oacute;n de desechos, ciberseguridad o huella ambiental en un &uacute;nico instrumento&rdquo;, sostiene D&iacute;az. &ldquo;Adem&aacute;s, busca corregir la fragmentaci&oacute;n en la que hoy conviven una decena de leyes nacionales no interoperables entre s&iacute;&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece interesante su posible alcance extraterritorial. Es decir, que la norma europea se tendr&aacute; que aplicar a operadores de terceros pa&iacute;ses que presten servicios en la Uni&oacute;n Europea. Desde mi punto de vista, su &eacute;xito depender&aacute; de que se resuelva bien la ecuaci&oacute;n entre sostenibilidad y proporcionalidad regulatoria&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de ley, por otro lado, no menciona la problem&aacute;tica de la al&uacute;mina espec&iacute;ficamente. Sin embargo, el Protocolo de Montreal &mdash;el acuerdo internacional dise&ntilde;ado para proteger la capa de ozono&mdash; pidi&oacute; en 2023 a sus paneles cient&iacute;ficos &ldquo;evaluar los posibles efectos en la capa de ozono [...] de cohetes o sat&eacute;lites&rdquo; para presentar los resultados en el informe de 2026 (que se publicar&aacute; a finales de este a&ntilde;o). Unos resultados que podr&iacute;an poner en el centro esta posible amenaza.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az, por su parte, espera que la propia amenaza del efecto Kessler, que podr&iacute;a obstaculizar el avance de la carrera espacial, sea lo que acabe, en &uacute;ltima instancia, abocando a los pa&iacute;ses a dialogar, cooperar y asumir l&iacute;mites.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nueva-carrera-espacial-acerca-efecto-kessler-espacio-volverse-inutilizable-generaciones_1_13445421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 18:56:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva carrera espacial acerca el 'efecto kessler': "El espacio podría volverse inutilizable por generaciones"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Espacio,Luna,Basura espacial,Nasa,SpaceX]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué son realmente las 'arañas' de Marte? La NASA acaba de resolver uno de los misterios del planeta rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-realmente-aranas-marte-nasa-acaba-resolver-misterios-planeta-rojo-pm_1_13454967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7f4b6c7-5cee-4d7c-bab7-9cfdd3175c3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué son realmente las &#039;arañas&#039; de Marte? La NASA acaba de resolver uno de los misterios del planeta rojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Geología de Marte - Los materiales del subsuelo y las condiciones térmicas modifican la respuesta del gas congelado, por lo que los experimentos necesitan reproducir temperaturas, presión y sedimentos con gran precisión</p></div><p class="article-text">
        El agua helada alojada en los poros del <strong>suelo marciano favorece una capa superficial m&aacute;s gruesa de CO&#8322;</strong>, pero frena con fuerza su sublimaci&oacute;n en los experimentos m&aacute;s recientes sobre las llamadas <strong>ara&ntilde;as de Marte</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En las muestras de grano fino ocurri&oacute; casi lo contrario, ya que el CO&#8322; penetr&oacute; a mayor profundidad y sobre una zona m&aacute;s amplia, produjo<strong> penachos m&aacute;s duraderos y favoreci&oacute; las morfolog&iacute;as agrietadas</strong>. El terreno, por tanto, puede cambiar por completo la respuesta del hielo estacional.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos ensayos atribuyen valor clim&aacute;tico a las ara&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        El seguimiento publicado en 2026 en<em><strong> The Planetary Science Journal</strong></em> ampl&iacute;a los experimentos dirigidos por la NASA que en 2024 reprodujeron en laboratorio el mecanismo considerado m&aacute;s probable para formar estas estructuras. La nueva fase refuerza la <strong>posibilidad de que algunas ara&ntilde;as conserven informaci&oacute;n sobre etapas clim&aacute;ticas anteriores</strong> de Marte.
    </p><p class="article-text">
        Recrear ese entorno terrestre exigi&oacute; <strong>llevar una c&aacute;mara del JPL a temperaturas de hasta -185 grados Celsius y</strong> reducir mucho la presi&oacute;n para aproximarse a la tenue atm&oacute;sfera marciana. El equipo utiliz&oacute; <strong>DUSTIE</strong>, una c&aacute;mara del tama&ntilde;o aproximado de un barril de vino refrigerada con nitr&oacute;geno l&iacute;quido, introdujo un material que imitaba el suelo de Marte y despu&eacute;s inyect&oacute; di&oacute;xido de carbono. La <strong>condensaci&oacute;n del gas necesit&oacute; entre tres y cinco horas</strong> antes de que los ensayos pudieran avanzar hacia la sublimaci&oacute;n.
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                DUSTIE reproduce las condiciones extremas de Marte                            </span>
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        Las <strong>formaciones araneiformes </strong>se concentran sobre todo en el hemisferio sur marciano y presentan canales ramificados que pueden <strong>superar un kil&oacute;metro de longitud,</strong> una escala registrada desde &oacute;rbita hace a&ntilde;os. El <em>Mars Reconnaissance Orbiter</em> fotografi&oacute; en 2009 estructuras de este tipo en una zona de m&aacute;s de un kil&oacute;metro, dentro de una familia estacional que tambi&eacute;n incluye manchas oscuras y abanicos orientados. Ese conjunto recibe el nombre informal de <em><strong>zool&oacute;gico de Kieffer</strong></em>, y todav&iacute;a carece de una observaci&oacute;n in situ capaz de seguir de cerca su formaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El CO&#8322; explica c&oacute;mo nacen las ara&ntilde;as marcianas</h2><p class="article-text">
        El modelo propuesto hace unas dos d&eacute;cadas parte del<strong> invierno marciano</strong>, cuando parte del di&oacute;xido de carbono atmosf&eacute;rico se congela sobre la superficie y forma una capa transl&uacute;cida. Con la llegada de la primavera, la <strong>luz atraviesa el hielo y calienta el regolito oscuro </strong>situado debajo, de modo que el CO&#8322; comienza a sublimarse desde la base. El gas atrapado aumenta la presi&oacute;n hasta <strong>fracturar la placa y escapar en chorros r&aacute;pidos cargados de polvo,</strong> capaces de excavar o alterar el sustrato y generar varias de esas formas estacionales.
    </p><p class="article-text">
        Los ensayos de 2024 respaldaron ese mecanismo general, aunque las ara&ntilde;as de laboratorio<strong> solo aparecieron dentro de un margen estrecho de condiciones</strong> que permit&iacute;a formar una capa de CO&#8322; suficientemente gruesa y transl&uacute;cida. Parte de las redes de grietas surgi&oacute; adem&aacute;s cuando el di&oacute;xido de carbono condensado dentro de<strong> los poros del suelo simulado se sublim&oacute; y gener&oacute; tensiones t&eacute;rmicas</strong>. Los autores propusieron as&iacute; la <strong>fracturaci&oacute;n como mecanismo adicional </strong>para ciertas morfolog&iacute;as agrietadas, sin sustituir la erosi&oacute;n causada por gas en el conjunto de los araneiformes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los satélites localizan grandes araneiformes en el sur                            </span>
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        <strong>Lauren McKeown</strong>, del Laboratorio de Propulsi&oacute;n a Chorro de la NASA en el sur de California, vincul&oacute; aquellos ensayos con la <strong>necesidad de ajustar los modelos</strong> sobre estas estructuras cuando se presentaron los resultados de 2024: &ldquo;Las ara&ntilde;as son rasgos geol&oacute;gicos extra&ntilde;os y bellos por derecho propio.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los experimentos tambi&eacute;n mostraron que <strong>peque&ntilde;as variaciones en la salida del gas y en el grosor del hielo cambian el aspecto final</strong>, desde manchas oscuras creadas por polvo expulsado hasta halos brillantes alrededor de algunas de ellas.
    </p><h2 class="article-text">Marte a&uacute;n oculta la edad de sus ara&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        La gran inc&oacute;gnita permanece en el propio Marte, porque a&ntilde;os de observaciones de alta resoluci&oacute;n todav&iacute;a<strong> no han detectado crecimiento </strong>en araneiformes bien desarrollados. S&iacute; se han visto <strong>peque&ntilde;os surcos dendr&iacute;ticos</strong> relacionados que aparecen y evolucionan bajo el clima actual, se&ntilde;al de que los procesos impulsados por CO&#8322; pueden modificar el terreno.
    </p><p class="article-text">
        Las ara&ntilde;as maduras podr&iacute;an crecer demasiado despacio para que ese cambio sea detectable, permanecer inactivas hoy o conservar rasgos formados bajo otro clima, una posibilidad que convertir&iacute;a estas estructuras en un <strong>archivo geol&oacute;gico de un Marte con un pasado m&aacute;s h&uacute;medo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) [Por un problema de visualizaci&oacute;n, las f&oacute;rmulas qu&iacute;micas del di&oacute;xido de carbono mencionadas aparecen arriba, aunque se posici&oacute;n correcta sea abajo]</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-realmente-aranas-marte-nasa-acaba-resolver-misterios-planeta-rojo-pm_1_13454967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 15:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué son realmente las 'arañas' de Marte? La NASA acaba de resolver uno de los misterios del planeta rojo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA elige como foto del día una imagen del eclipse solar desde Zaragoza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/nasa-elige-foto-dia-imagen-eclipse-solar-zaragoza_1_13447086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1017y744.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA elige como foto del día una imagen del eclipse solar desde Zaragoza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El del 12 de agosto fue el primer gran eclipse solar total vivido en España desde hace más de 100 años</p><p class="subtitle">“Hemos estado esperando por esto desde hace dos años”: Zaragoza se emociona bajo el eclipse total
</p></div><p class="article-text">
        La NASA eligi&oacute; este jueves 13 de agosto como foto del d&iacute;a una imagen del eclipse total de Sol que se puso ver en Espa&ntilde;a el d&iacute;a anterior, 12 de agosto. Concretamente, la corona solar se ve encima de la Catedral Bas&iacute;lica de Nuestra Se&ntilde;ora del Pilar, mientras que su reflejo aparece en el r&iacute;o Ebro.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la NASA ha compartido la imagen asegurando que mostraba &ldquo;dos eclipses&rdquo;. &ldquo;Quienes presenciaron la totalidad pudieron sentir un escalofr&iacute;o, el silencio de los p&aacute;jaros, el zumbido confuso de los insectos y la admiraci&oacute;n compartida por muchos&rdquo;, explica en su web.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La NASA fotografía el eclipse solar total sobre Zaragoza                            </span>
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        El del 12 de agosto fue el primer gran eclipse solar total vivido en Espa&ntilde;a desde hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os. La sombra del Sol tambi&eacute;n se proyect&oacute; sobre Siberia, Groenlandia, Islandia y Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la NASA ha explicado que este tipo de fen&oacute;menos se estudian porque &ldquo;ayudan a los cient&iacute;ficos a comprender por qu&eacute; la corona es millones de grados m&aacute;s caliente que la superficie del Sol&rdquo;, entre otros motivos.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, pide la colaboraci&oacute;n de &ldquo;ciudadanos entusiastas&rdquo; para que contribuyan a estos estudios registrando c&oacute;mo reacciona la fauna silvestre, fotografiando la corona y monitoreando la temperatura del aire y las nubes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/nasa-elige-foto-dia-imagen-eclipse-solar-zaragoza_1_13447086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 09:33:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La NASA elige como foto del día una imagen del eclipse solar desde Zaragoza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Zaragoza,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La otra cara del eclipse: la instalación de la NASA que mira al espacio desde un pequeño pueblo de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/cara-eclipse-instalacion-nasa-mira-espacio-pequeno-pueblo-madrid_1_13433544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f05508b3-1f11-4d81-b50b-510835537a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La otra cara del eclipse: la instalación de la NASA que mira al espacio desde un pequeño pueblo de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Robledo de Chavela, un municipio de menos de 5.000 habitantes de la Sierra Oeste madrileña, alberga desde hace más de seis décadas una de las tres estaciones de la Red del Espacio Profundo de la NASA, desde donde se mantiene el contacto con sondas y naves que viajan a millones de kilómetros de la Tierra</p><p class="subtitle">Dónde ver el eclipse del 12 de agosto en Madrid: lugares con mejor visibilidad, horarios y otras recomendaciones
</p></div><p class="article-text">
        De Madrid al cielo. Pronto, la expresi&oacute;n cobrar&aacute; un significado casi literal. Este 12 de agosto, la Comunidad de Madrid ser&aacute; escenario de un eclipse solar total, uno de los acontecimientos astron&oacute;micos m&aacute;s importantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y un fen&oacute;meno que la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica no contempla en su totalidad desde 1912. Pero la relaci&oacute;n de Madrid con el espacio va mucho m&aacute;s all&aacute; de este acontecimiento.
    </p><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de una hora de la capital, entre los pinares de la Sierra Oeste, unas enormes antenas llevan m&aacute;s de seis d&eacute;cadas haciendo algo que pocos madrile&ntilde;os conocen: comunicarse con naves y sondas que viajan por el Sistema Solar. En Robledo de Chavela se encuentra el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid (MDSCC), una de las tres instalaciones que forman la Red del Espacio Profundo de la NASA, junto a las de Goldstone, en California, y Canberra, en Australia.
    </p><p class="article-text">
        La estaci&oacute;n madrile&ntilde;a es, adem&aacute;s, la &uacute;nica de las tres que cuenta actualmente con seis antenas operativas. Desde ellas se reciben datos cient&iacute;ficos enviados desde miles de millones de kil&oacute;metros de distancia y se transmiten las instrucciones que permiten a las misiones continuar su viaje. Una infraestructura que naci&oacute; en plena carrera espacial y que hoy resulta imprescindible para algunas de las misiones m&aacute;s ambiciosas de la exploraci&oacute;n del universo.
    </p><p class="article-text">
        La historia de estas antenas comenz&oacute; en los a&ntilde;os sesenta. Estados Unidos necesitaba crear una red de estaciones repartidas por el planeta que permitiera mantener una comunicaci&oacute;n constante con las naves espaciales. La soluci&oacute;n fue construir tres complejos separados aproximadamente 120 grados de longitud: uno en California, otro en Australia y el tercero en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de estudiar diferentes ubicaciones, la NASA y el Instituto Nacional de T&eacute;cnica Aeroespacial (INTA) eligieron Robledo de Chavela. El acuerdo entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos se firm&oacute; en enero de 1964 y la estaci&oacute;n comenz&oacute; a funcionar en julio de 1965. Su ubicaci&oacute;n permit&iacute;a completar el sistema mundial de seguimiento y, al mismo tiempo, se encontraba suficientemente cerca de Madrid y de sus conexiones internacionales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Acceso a las instalaciones de la NASA y el INTA en Robledo de Chavalea                            </span>
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        El funcionamiento de la red responde a una cuesti&oacute;n tan sencilla como determinante: la Tierra gira. Las tres estaciones est&aacute;n situadas estrat&eacute;gicamente para que, mientras nuestro planeta rota, una de ellas pueda mantener la comunicaci&oacute;n con las naves que se encuentran en el espacio profundo. Desde los centros de control se orientan las antenas, se reciben y procesan los datos y se env&iacute;an las &oacute;rdenes a las distintas misiones.
    </p><p class="article-text">
        El complejo madrile&ntilde;o cuenta actualmente con seis antenas operativas, entre ellas una gigantesca parab&oacute;lica de 70 metros de di&aacute;metro y varias de 34 metros. Las m&aacute;s modernas son la DSS-56, que entr&oacute; en funcionamiento en 2021, y la DSS-53, que comenz&oacute; a operar en febrero de 2022. La primera fue especialmente importante porque se convirti&oacute; en la primera antena de la Red del Espacio Profundo capaz de utilizar todo el rango de frecuencias de comunicaci&oacute;n de la red desde su puesta en servicio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De las primeras im&aacute;genes de Marte a las comunicaciones con el espacio interestelar</strong></h2><p class="article-text">
        La importancia de Robledo de Chavela se hizo evidente desde sus primeros meses de actividad. En 1965, la estaci&oacute;n particip&oacute; en el seguimiento de la misi&oacute;n Mariner 4, que ese mismo a&ntilde;o se convirti&oacute; en la primera nave en llevar a cabo un sobrevuelo de Marte y enviar a la Tierra im&aacute;genes de su superficie.
    </p><p class="article-text">
        Pero fue el programa Apolo el que convirti&oacute; a las estaciones espa&ntilde;olas en protagonistas de la carrera espacial. En aquellos a&ntilde;os, la NASA necesitaba mantener el contacto con las misiones tripuladas a la Luna y Espa&ntilde;a ocupaba una posici&oacute;n estrat&eacute;gica dentro de la red de comunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        El momento m&aacute;s recordado lleg&oacute; el 20 de julio de 1969. Cuando el m&oacute;dulo lunar del Apolo 11 se pos&oacute; sobre la superficie de la Luna, la primera estaci&oacute;n espa&ntilde;ola en recibir las comunicaciones de los astronautas fue la de Fresnedillas de la Oliva, situada tambi&eacute;n en la Comunidad de Madrid. Desde all&iacute;, se transmitieron a Houston las palabras de Neil Armstrong y, posteriormente, al resto del mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista aérea de las antenas espaciales de Robledo de Chavela                            </span>
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        La historia de aquella antena, conocida como la &ldquo;antena del Apolo&rdquo;, continu&oacute; en Robledo. Despu&eacute;s del cierre de la estaci&oacute;n de Fresnedillas, la parab&oacute;lica de 26 metros fue trasladada al complejo del MDSCC, donde permanece como testimonio de su papel en una de las mayores haza&ntilde;as tecnol&oacute;gicas del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, las antenas madrile&ntilde;as han seguido conectadas a algunas de las misiones m&aacute;s importantes de la NASA. Y no solo a aquellas que viajan hacia la Luna o Marte: tambi&eacute;n a las que se han adentrado mucho m&aacute;s all&aacute; de los planetas conocidos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las antenas que escucharon a la Voyager 1</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s espectaculares ocurri&oacute; en abril de 2024. La Voyager 1, lanzada en 1977 y convertida en el objeto fabricado por el ser humano que se encuentra m&aacute;s lejos de la Tierra, atravesaba entonces una situaci&oacute;n cr&iacute;tica: llevaba meses sin enviar correctamente datos cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        La distancia hac&iacute;a que cualquier operaci&oacute;n fuera especialmente compleja. La se&ntilde;al de la Voyager 1 tarda m&aacute;s de 22 horas en recorrer el trayecto entre la nave y la Tierra y llega con una intensidad extraordinariamente d&eacute;bil. Para conseguir captarla, la NASA decidi&oacute; recurrir a una t&eacute;cnica conocida como <em>arraying</em>, que permite combinar la capacidad de recepci&oacute;n de varias antenas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La sonda Voyager 1, el primer artefacto humano en salir del sistema solar                            </span>
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        El 20 de abril de 2024 ocurri&oacute; algo hist&oacute;rico en Robledo de Chavela: las seis antenas del complejo se alinearon por primera vez al mismo tiempo para recibir la se&ntilde;al de la Voyager 1. La operaci&oacute;n permiti&oacute; sumar su capacidad de recepci&oacute;n para captar las d&eacute;biles comunicaciones procedentes de la nave, situada entonces a m&aacute;s de 24.000 millones de kil&oacute;metros de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de las seis enormes antenas apuntando simult&aacute;neamente hacia un mismo punto del cielo madrile&ntilde;o resume bien la dimensi&oacute;n de esta instalaci&oacute;n. No se trata simplemente de unas grandes parab&oacute;licas instaladas en la sierra: son una pieza fundamental de una red que permite a la humanidad seguir recibiendo informaci&oacute;n de lugares situados a miles de millones de kil&oacute;metros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El futuro de la exploraci&oacute;n espacial</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque las instalaciones tienen m&aacute;s de seis d&eacute;cadas de historia, Robledo de Chavela est&aacute; lejos de ser una reliquia de la carrera espacial. El complejo ha ido incorporando nuevas antenas y tecnolog&iacute;as para responder a las necesidades de una flota de misiones cada vez mayor. La llegada de la DSS-56 en 2021 y de la DSS-53 en 2022 permiti&oacute; completar en Madrid la ampliaci&oacute;n prevista de la capacidad del complejo. De hecho, Robledo fue el primero de los tres centros de la Red del Espacio Profundo en completar este despliegue.
    </p><p class="article-text">
        La nueva generaci&oacute;n de antenas tambi&eacute;n prepara la red para las futuras misiones de exploraci&oacute;n lunar y marciana, incluidas las del programa Artemis. La Red del Espacio Profundo tendr&aacute; que afrontar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os un n&uacute;mero creciente de naves que necesitar&aacute;n enviar datos a la Tierra y recibir instrucciones desde ella, lo que convierte a instalaciones como la madrile&ntilde;a en una infraestructura estrat&eacute;gica para la nueva etapa de la exploraci&oacute;n espacial.
    </p><p class="article-text">
        Y la colaboraci&oacute;n entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos tiene garantizado, adem&aacute;s, un largo recorrido. En junio de 2024 ambos pa&iacute;ses renovaron el acuerdo que permite a la NASA utilizar las instalaciones de Robledo de Chavela durante otros 15 a&ntilde;os. El documento contempla adem&aacute;s pr&oacute;rrogas autom&aacute;ticas de dos a&ntilde;os salvo que alguna de las partes comunique su voluntad de poner fin al acuerdo. 
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            <span class="title">
                Uno de los trajes espaciales expuestos en Robledo de Chavela fotografiado durante el acto del 60º aniversario de Madrid Deep Space Communications Complex                            </span>
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        Las instalaciones peligraron hace apenas unas semanas, cuando el complejo de Robledo de Chavela se vio rodeado por las llamas debido a los incendios que arrasaron la Sierra Oeste de Madrid. El fuego alcanz&oacute; el recinto y oblig&oacute; a desalojar temporalmente la estaci&oacute;n, aunque <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/agencia-espacial-europea-afirma-estacion-cebreros-parece-intacta-incendio-avila_1_13406687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se han detectado da&ntilde;os estructurales</a> significativos ni en las antenas ni en los edificios. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, mientras el pr&oacute;ximo 12 de agosto miles de personas se preparan para mirar al cielo y contemplar c&oacute;mo la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, en otro punto de la Comunidad de Madrid unas enormes antenas continuar&aacute;n haciendo algo mucho menos visible, pero igualmente extraordinario: escuchar el universo.
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      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/cara-eclipse-instalacion-nasa-mira-espacio-pequeno-pueblo-madrid_1_13433544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 20:05:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La otra cara del eclipse: la instalación de la NASA que mira al espacio desde un pequeño pueblo de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Astronomía,Eclipse,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pueblo de Burgos se convierte en base de la NASA para seguir el eclipse solar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/pueblo-burgos-convierte-base-nasa-seguir-eclipse-solar_1_13440373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78042b1a-fc30-47b2-b3fe-bfed06a1e38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un pueblo de Burgos se convierte en base de la NASA para seguir el eclipse solar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pequeño pueblo, casi despoblado y con una iglesia del siglo XII, acogerá los telescopios del equipo científico para estudiar el fenómeno y retransmitirlo en directo a más de 10 millones de personas</p><p class="subtitle">MAPA | Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto</p></div><p class="article-text">
        Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han 'tomado' Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos -muy cerca de Villadiego- para seguir el eclipse de sol, estudiar el fen&oacute;meno astron&oacute;mico y adem&aacute;s retransmitirlo para que m&aacute;s de 10 millones de personas puedan verlo en directo desde cualquier parte del mundo.
    </p><p class="article-text">
        La iglesia de San Salvador, que se ubica sobre una terraza elevada, fue la que atrajo la atenci&oacute;n de la agencia gubernalmental, y sus compa&ntilde;eros del gran laboratorio dedicado a la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, durante una visita de reconocimiento por Castilla y Le&oacute;n en busca de la ubicaci&oacute;n perfecta para seguir este acontecimiento cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me llamaron hace como 16 o 18 meses, cuando nadie hablaba todav&iacute;a del eclipse&rdquo;, ha explicado a EFE Juan Ans&oacute;tegui, gerente de Las de Villadiego, el complejo de turismo rural que arranc&oacute; en 2007 con un proyecto para recuperar Villalibado, que llevaba m&aacute;s de treinta a&ntilde;os deshabitado, y que estos d&iacute;as ocupan los cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Ha reconocido que cuando le dijeron que eran de la NASA y que quer&iacute;an alquilar el complejo tur&iacute;stico no se lo acab&oacute; de creer, que pidi&oacute; que le mandaran la informaci&oacute;n y, tras comprobar que era cierto, qued&oacute; con ellos para una visita privada, y no hubo dudas: alquilaron las instalaciones y ya est&aacute;n prepar&aacute;ndose para ver el eclipse.
    </p><h2 class="article-text">Un observatorio en una iglesia del siglo XII</h2><p class="article-text">
        El equipo t&eacute;cnico lleg&oacute; este domingo, ha explicado Ans&oacute;tegui, y ya han instalado sus telescopios en la explanada de la iglesia -vallada para la ocasi&oacute;n-, mientras que todos sus equipos y ordenadores est&aacute;n en el interior del templo, del siglo XII, algo tambi&eacute;n ins&oacute;lito para los propios norteamericanos.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Desir&eacute; Whitmore, del Exploratorium en San Francisco, ha explicado a EFE que eligieron Villalibado porque necesitaban un lugar tranquilo, con poca gente que pudiera interrumpir su trabajo, y desde el que se pudiera seguir bien el eclipse, y este peque&ntilde;o y recuperado pueblo de Burgos cumpl&iacute;a con sus requisitos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han &#039;tomado&#039; Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos para seguir el eclipse."
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                Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han &#039;tomado&#039; Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos para seguir el eclipse.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Han instalado tres telescopios, con diferentes filtros, que est&aacute;n tomando datos del sol, siguiendo su evoluci&oacute;n durante las 24 horas, ha indicado Whitmore, que ha destacado lo &ldquo;raro&rdquo; del eclipse, que arrancar&aacute; en Groenlandia pero que en Espa&ntilde;a se podr&aacute; ver al anochecer, otro de los motivos para escoger la ubicaci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><h2 class="article-text">Investigaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos estar&aacute;n hasta el viernes en Villalibado, compaginando investigaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n. De hecho, el 12 de agosto se instalar&aacute; en un lateral de la iglesia una pantalla, a la que se dar&aacute; se&ntilde;al directa de los telescopios, y se podr&aacute; ver el eclipse desde una zona habilitada para el p&uacute;blico, aunque alejada de los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos han dicho que es precioso. Cuando oscurezca podremos ver el eclipse en alta definici&oacute;n, lo que se est&aacute; viendo con el telescopio&rdquo;, ha indicado Ans&oacute;tegui.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han &#039;tomado&#039; Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos para seguir el eclipse.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Proyecci&oacute;n internacional</h2><p class="article-text">
        Desde que se supo que la NASA instalar&iacute;a uno de sus equipos en Villalibado, Ans&oacute;tegui no ha parado de atender a medios de comunicaci&oacute;n, y de contar c&oacute;mo en 2007, donde hab&iacute;a una torre medieval ca&iacute;da, una casa palaciega abandonada y casas en ruinas ellos vieron una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando empezamos a rehabilitar el pueblo pensaron que est&aacute;bamos locos&rdquo;, ha recordado, pero compraron los inmuebles, los recuperaron, abrieron el complejo tur&iacute;stico y en 2015 celebraron la primera boda. Ahora, casi veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, la NASA y un eclipse solar van a poner Villalibado en el mapa astron&oacute;mico mundial.EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/pueblo-burgos-convierte-base-nasa-seguir-eclipse-solar_1_13440373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 10:58:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un pueblo de Burgos se convierte en base de la NASA para seguir el eclipse solar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Burgos,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Plutón dejó de ser un planeta: las razones que llevaron a la Unión Astronómica Internacional a su reclasificación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-pluton-dejo-planeta-razones-llevaron-union-astronomica-internacional-reclasificacion-pm_1_13405182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd33bdef-79a6-4a9a-a071-1bef0fb7ea38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Plutón dejó de ser un planeta: las razones que llevaron a la Unión Astronómica Internacional a su reclasificación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen dos décadas de la decisión de la comunidad científica, que penalizó principalmente su tamaño</p><p class="subtitle">La primera autora de la historia fue una mujer: vivió en la antigua Mesopotamia y era sacerdotisa
</p></div><p class="article-text">
        Mercurio, Venus, Tierra, Marte, J&uacute;piter, <a href="https://www.eldiario.es/spin/mayor-luna-saturno-gana-fuerza-futura-gasolinera-espacial-explorar-espacio-profundo-pm_1_13372827.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saturno</a>, Urano, Neptuno y <strong>Plut&oacute;n</strong>. Esos eran los nueve <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubren-planeta-rocoso-cercano-reponiendo-helio-atmosfera-pm_1_13392313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">planetas</a> que conformaban el <strong>Sistema Solar</strong>. Un selecto grupo con el que muchos fantaseaban a distancia, porque se trataban de nuestros vecinos lejanos, a millones de kil&oacute;metros. Ese listado se aprend&iacute;a en todos los colegios y casi se recitaba de carrerilla. 
    </p><p class="article-text">
        Pero esa familia planetaria <strong>se rompi&oacute; el 24 de agosto de 2006</strong>, cuando la Uni&oacute;n Astron&oacute;mica Internacional (IAU, por sus siglas en ingl&eacute;s) aprob&oacute; una reclasificaci&oacute;n. Plut&oacute;n se qued&oacute; fuera, una decisi&oacute;n no exenta de pol&eacute;mica entre la poblaci&oacute;n, que hab&iacute;a crecido con la idea de que se trataba de un planeta, aunque fuera el m&aacute;s peque&ntilde;o de todos. 
    </p><p class="article-text">
        Plut&oacute;n perdi&oacute; <strong>hace dos d&eacute;cadas </strong>la categor&iacute;a de planeta del Sistema Solar. Tras la decisi&oacute;n de la IAU, pas&oacute; a estar catalogado como un planeta enano, reconocimiento que comparte con otros objetos en el sistema solar que son aproximadamente del mismo tama&ntilde;o: Ceres, Makemake y Eris. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del planeta al que la comunidad cient&iacute;fica expuls&oacute;, los anteriores eran y siguen siendo grandes desconocidos para el p&uacute;blico en general. Y la <strong>controversia</strong> con Plut&oacute;n est&aacute; lejos de terminar. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La condena de Plut&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Plut&oacute;n fue descubierto por el cient&iacute;fico estadounidense Clyde Tombaugh <strong>el 18 de febrero de 1930</strong>. Se ubica en el cintur&oacute;n de Kuiper, un &aacute;rea llena de objetos helados y otros planetas enanos en el borde de nuestro sistema solar. &Eacute;l es el m&aacute;s grande de esta regi&oacute;n, lo que le ha valido el sobrenombre de Rey del Cintur&oacute;n de Kuiper. Sin embargo, formalmente, se bautiz&oacute; as&iacute; por el dios mitol&oacute;gico romano Plut&oacute;n. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DMGBNF7O2Ns/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La condena de Plut&oacute;n siempre fue <strong>el tama&ntilde;o</strong>: tiene unos 2.250 kil&oacute;metros de di&aacute;metro, unos 1.200 menos que la Luna. Se encuentra a unos 5.800 millones de kil&oacute;metros del Sol. La temperatura media en su superficie es de -232 grados cent&iacute;grados.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene <strong>otras particularidades</strong>. El resto de los planetas viajan alrededor del Sol en c&iacute;rculos casi perfectos, pero Plut&oacute;n hace un recorrido el&iacute;ptico. Adem&aacute;s, presenta una inclinaci&oacute;n respecto a los dem&aacute;s, ladeado unos 17 a 20 grados respecto al plano de los dem&aacute;s planetas del sistema solar. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un planeta enano</strong></h2><p class="article-text">
        Plut&oacute;n gozaba de la denominaci&oacute;n de planeta hasta agosto de 2026. A propuesta de los astr&oacute;nomos uruguayos Julio &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez y Gonzalo Tancredi, la asamblea de la IAU aprob&oacute; por unanimidad, aunque con baja participaci&oacute;n, quitarle ese t&iacute;tulo y <strong>reclasificarlo como un planeta enano</strong>. El tama&ntilde;o jug&oacute; en su contra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Comparación aproximada de tamaños de los planetas enanos Plutón, Haumea, Eris, Makemake y Ceres respecto a la Tierra y la Luna"
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            <span class="title">
                Comparación aproximada de tamaños de los planetas enanos Plutón, Haumea, Eris, Makemake y Ceres respecto a la Tierra y la Luna                            </span>
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        A partir de ah&iacute;, se adopt&oacute; una <strong>nueva definici&oacute;n</strong> que contempla tres grupos de planetas: el primero con los ocho planetas cl&aacute;sicos (Mercurio, Venus, Tierra, Marte, J&uacute;piter, Neptuno, Saturno y Urano); un segundo donde se incluyen los asteroides; y un tercer grupo con Plut&oacute;n y otros objetos de menor tama&ntilde;o. A estos tambi&eacute;n se les llama planetas enanos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>el debate puede revivir </strong>en cualquier momento. El pasado mes abril, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, asegur&oacute; que est&aacute; a favor de que Plut&oacute;n vuelva a ser un planeta y no descarta reabrir la cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy totalmente a favor de que Plut&oacute;n vuelva a ser considerado un planeta&rdquo;, respondi&oacute; Isaacman a un comit&eacute; del Senado de Estados Unidos. La agencia prev&eacute; elaborar una documentaci&oacute;n que ampare esta decisi&oacute;n y as&iacute; <strong>discutir la idea con la comunidad cient&iacute;fica</strong>, la misma que rechaz&oacute; hace dos d&eacute;cadas al peque&ntilde;o de los planetas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-pluton-dejo-planeta-razones-llevaron-union-astronomica-internacional-reclasificacion-pm_1_13405182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 07:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día que Plutón dejó de ser un planeta: las razones que llevaron a la Unión Astronómica Internacional a su reclasificación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sistema Solar,Nasa,Astronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los científicos ponen sobre la mesa una base de cuarentena en la Luna por si aparecen formas de vida alienígena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-ponen-mesa-base-cuarentena-luna-si-aparecen-formas-vida-alienigena-pm_1_13438804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cfc396d-a53d-464a-88f7-30a9c9d8ccf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los científicos ponen sobre la mesa una base de cuarentena en la Luna por si aparecen formas de vida alienígena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Protección planetaria - Frederick I. Moxley y Anthony Ricciardi publicaron en Ambio una iniciativa que convertiría una futura instalación de la NASA en el primer punto de análisis antes del regreso al planeta</p></div><p class="article-text">
        Una c&aacute;psula de la <strong>misi&oacute;n OSIRIS-REx r</strong>egres&oacute; con muestras del <strong>asteroide Bennu </strong>en 2023 y acab&oacute; en un laboratorio preparado del Centro Espacial Johnson de la NASA, donde los cient&iacute;ficos trabajaron bajo controles destinados a preservar el material y evitar contaminaciones en ambas direcciones. 
    </p><p class="article-text">
        Ese precedente muestra hasta d&oacute;nde llegan hoy los <strong>protocolos terrestres</strong>, pero dos investigadores creen que las pr&oacute;ximas muestras con posible actividad biol&oacute;gica deber&iacute;an detenerse antes de alcanzar el planeta.
    </p><h2 class="article-text">Las especies invasoras alimentan la cautela ante posibles microorganismos</h2><p class="article-text">
        <strong>Frederick I. Moxley</strong>, director de <em>Strategic Threat Analysis and Research Laboratories</em>, y <em>Anthony Ricciardi</em>, profesor James McGill de Biolog&iacute;a y director de la <em>Bieler School of Environment </em>de la Universidad McGill, han propuesto en la revista <em><strong>Ambio</strong></em> construir una <strong>instalaci&oacute;n de cuarentena</strong> en una futura base lunar de la NASA. Su planteamiento traslada el primer an&aacute;lisis fuera de la biosfera terrestre y <strong>convierte la Luna en una barrera previa </strong>para material procedente de Marte y de otros destinos del sistema solar.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n parte de una posibilidad que todav&iacute;a no se ha confirmado, ya que hasta ahora <strong>no se ha hallado vida extraterrestre</strong>, aunque las misiones espaciales buscan indicios biol&oacute;gicos cada vez m&aacute;s lejos. Ricciardi, experto en invasiones biol&oacute;gicas, utiliza la experiencia terrestre con especies invasoras para j<strong>ustificar la precauci&oacute;n</strong> y advierte que &ldquo;d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n sobre especies invasoras han demostrado c&oacute;mo un organismo introducido en el lugar equivocado y en el momento equivocado <strong>puede propagarse sin control con efectos potencialmente devastadores e irreversibles</strong> a largo plazo sobre los ecosistemas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un accidente impediría controlar por completo un organismo desconocido"
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                Un accidente impediría controlar por completo un organismo desconocido                            </span>
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        El riesgo que describen los autores incluye <strong>accidentes de naves</strong> que transporten material contaminado y situaciones en las que <strong>astronautas hayan estado expuestos </strong>a entornos extraterrestres. Moxley y Ricciardi consideran que ninguna instalaci&oacute;n terrestre puede garantizar por completo la contenci&oacute;n, la eliminaci&oacute;n o el control de un microorganismo desconocido si se produce un accidente, de modo que <strong>situar la primera barrera fuera del planeta reducir&iacute;a la posibilidad de que una liberaci&oacute;n alcanzara la biosfera</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El aislamiento lunar servir&iacute;a como barrera previa para la biosfera</h2><p class="article-text">
        La Luna re&uacute;ne<strong> varias condiciones que explican la elecci&oacute;n</strong>, porque se encuentra a unos 384.000 kil&oacute;metros de la Tierra, permanece aislada de la biosfera terrestre y carece de una biosfera conocida. Moxley resume esa funci&oacute;n al se&ntilde;alar que &ldquo;<strong>la instalaci&oacute;n propuesta actuar&iacute;a esencialmente como un cortafuegos entre la Tierra y cualquier organismo vivo potencialmente peligroso que pudiera acompa&ntilde;ar a futuras misiones espaciales de regreso</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto prev&eacute; que las muestras sean <strong>manipuladas por sistemas rob&oacute;ticos avanzados</strong> dentro de la instalaci&oacute;n, con el objetivo de limitar la exposici&oacute;n humana y evitar liberaciones accidentales. La actividad espacial a&ntilde;ade presi&oacute;n a este debate, ya que agencias p&uacute;blicas y compa&ntilde;&iacute;as privadas est&aacute;n ampliando sus misiones fuera de la &oacute;rbita terrestre, mientras el programa Artemis de la NASA mantiene como objetivo el lanzamiento y alunizaje tripulado de Artemis 4 a comienzos de 2028.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los robots reducirían la exposición durante el análisis inicial                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las normas de protecci&oacute;n planetaria ya obligan a <strong>esterilizar cuidadosamente las naves </strong>antes de enviarlas a otros mundos y las misiones de retorno aplican protocolos espec&iacute;ficos, aunque la nueva propuesta a&ntilde;ade una barrera f&iacute;sica fuera de la Tierra antes de autorizar el traslado final. 
    </p><p class="article-text">
        Moxley considera que las <strong>medidas actuales no han avanzado al mismo ritmo que los riesgos</strong> y afirma que &ldquo;la humanidad est&aacute; entrando en una nueva era de exploraci&oacute;n espacial, pero nuestras estrategias de protecci&oacute;n planetaria no han seguido el ritmo de los riesgos asociados al retorno de muestras extraterrestres a la Tierra&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hallazgo de vida obligar&iacute;a a cambiar los planes de regreso</h2><p class="article-text">
        El planteamiento deja abierta una decisi&oacute;n que afecta a futuras misiones de retorno, porque detectar vida fuera de la Tierra tendr&iacute;a un valor cient&iacute;fico extraordinario y, al mismo tiempo, obligar&iacute;a a decidir d&oacute;nde examinarla antes de acercarla a ecosistemas terrestres. 
    </p><p class="article-text">
        Si las agencias adoptan esta estrategia, <strong>la Luna dejar&iacute;a de ser &uacute;nicamente un destino de exploraci&oacute;n y pasar&iacute;a a desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n preventiva </strong>antes de cualquier entrada de material biol&oacute;gico desconocido en el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-ponen-mesa-base-cuarentena-luna-si-aparecen-formas-vida-alienigena-pm_1_13438804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 15:20:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los científicos ponen sobre la mesa una base de cuarentena en la Luna por si aparecen formas de vida alienígena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Luna]]></media:keywords>
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