<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Nasa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/nasa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nasa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1003819/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Plutón fue descubierto en 1930 y aún no ha dado una vuelta al Sol: esta es la fecha en la que lo hará]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pluton-descubierto-1930-no-dado-vuelta-sol-fecha-hara-pm_1_13478400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c05eb515-a272-4027-8892-704949070cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plutón fue descubierto en 1930 y aún no ha dado una vuelta al Sol: esta es la fecha en la que lo hará"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El planeta enano necesita 248 años terrestres para completar su órbita, de modo que todavía faltan más de 150 años para que termine por primera vez una revolución completa desde que Clyde Tombaugh lo descubrió
</p><p class="subtitle">La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Plut&oacute;n lleva casi un siglo formando parte del mapa conocido del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/sistema-solar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sistema Solar</strong></a><strong>,</strong> pero desde que Clyde Tombaugh lo <strong>descubri&oacute; en 1930 todav&iacute;a no ha completado una sola vuelta alrededor del Sol</strong>. La <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> establece que su periodo orbital es de 248 a&ntilde;os terrestres, por lo que, tomando como referencia el a&ntilde;o de su descubrimiento, <strong>la completar&aacute; aproximadamente hacia 2178</strong>. La propia agencia se&ntilde;alaba en 2021 que Plut&oacute;n ni siquiera hab&iacute;a recorrido todav&iacute;a la mitad de su &oacute;rbita desde que fue identificado, una medida que da cuenta de la enorme escala temporal de su recorrido alrededor de nuestra estrella.
    </p><p class="article-text">
        Tombaugh encontr&oacute; Plut&oacute;n mientras trabajaba en el Observatorio Lowell y durante d&eacute;cadas aquel peque&ntilde;o mundo <strong>fue considerado el noveno planeta del Sistema Solar.</strong> Esa situaci&oacute;n cambi&oacute; en <strong>2006</strong>, cuando la Uni&oacute;n Astron&oacute;mica Internacional <strong>lo reclasific&oacute; como </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/planeta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>planeta</strong></a><strong> enano </strong>despu&eacute;s de que se descubrieran mundos similares en el cintur&oacute;n de Kuiper. Plut&oacute;n orbita el Sol y tiene masa suficiente para adoptar una forma pr&aacute;cticamente redonda, pero se encuentra en una regi&oacute;n transneptuniana en la que otros objetos pueden cruzar su &oacute;rbita, por lo que <strong>no cumple todos los requisitos establecidos para conservar la categor&iacute;a</strong> de planeta. La decisi&oacute;n tomada hace 20 a&ntilde;os no gust&oacute; nada a una gran comunidad de cient&iacute;ficos y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/make-pluto-planet-again-debate-pluton-vuelva-planeta-intensifica-decadas-despues_1_13476903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo el lema 'Make Pluto a Planet Again', el debate est&aacute; m&aacute;s intensificado</a>. 
    </p><h2 class="article-text">Una &oacute;rbita de 248 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Plut&oacute;n se encuentra, de media, a unos 5.900 millones de kil&oacute;metros del Sol, aproximadamente 39 veces m&aacute;s lejos de nuestra estrella que la Tierra. <strong>Su &oacute;rbita es adem&aacute;s el&iacute;ptica e inclinada</strong>: a lo largo de una revoluci&oacute;n puede situarse a unas 30 unidades astron&oacute;micas del Sol o alejarse hasta 49,3, mientras que una unidad astron&oacute;mica equivale a unos 150 millones de kil&oacute;metros, la distancia media entre la Tierra y nuestra estrella. A semejante distancia, <strong>la luz solar necesita alrededor de cinco horas y media para llegar hasta Plut&oacute;n</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_source-aspect-ratio_50p_1150178.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_source-aspect-ratio_50p_1150178.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_source-aspect-ratio_75p_1150178.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_source-aspect-ratio_75p_1150178.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_source-aspect-ratio_default_1150178.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_source-aspect-ratio_default_1150178.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_source-aspect-ratio_default_1150178.jpg"
                    alt="Ilustración del sistema de Plutón desde la superficie de una de las lunas candidatas. Los demás miembros del sistema de Plutón se encuentran justo por encima de la superficie de la supuesta luna. Plutón es el disco grande situado en el centro, a la derecha."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ilustración del sistema de Plutón desde la superficie de una de las lunas candidatas. Los demás miembros del sistema de Plutón se encuentran justo por encima de la superficie de la supuesta luna. Plutón es el disco grande situado en el centro, a la derecha.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esa trayectoria provoca una de las peculiaridades m&aacute;s conocidas de su recorrido. Entre 1979 y 1999, Plut&oacute;n estuvo cerca del perihelio, el punto de su &oacute;rbita situado a menor distancia del Sol, y <strong>durante ese periodo lleg&oacute; a encontrarse m&aacute;s cerca de nuestra estrella que Neptuno</strong>. El fen&oacute;meno es posible precisamente por la forma el&iacute;ptica de su &oacute;rbita, muy diferente de las trayectorias m&aacute;s regulares de los grandes planetas del sistema solar.
    </p><p class="article-text">
        El calendario de Plut&oacute;n tambi&eacute;n resulta singular cuando se compara la duraci&oacute;n de su a&ntilde;o con la de sus d&iacute;as. <strong>Una rotaci&oacute;n completa necesita aproximadamente 153 horas terrestres</strong>, algo m&aacute;s de seis d&iacute;as, y su eje est&aacute; fuertemente inclinado respecto al plano orbital. Adem&aacute;s, <strong>gira de este a oeste, en sentido retr&oacute;grado, como Venus y Urano</strong>. Su mayor luna, Caronte, tarda esas mismas 153 horas en completar una vuelta alrededor de Plut&oacute;n y est&aacute; bloqueada por marea, de manera que siempre le muestra la misma cara. Caronte tiene aproximadamente la mitad del tama&ntilde;o de Plut&oacute;n y es el mayor sat&eacute;lite del sistema solar en proporci&oacute;n al cuerpo que orbita, motivo por el que a<strong>mbos suelen describirse como un &ldquo;planeta doble&rdquo;.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Un peque&ntilde;o mundo en el cintur&oacute;n de Kuiper</h2><p class="article-text">
        <strong>Plut&oacute;n pertenece al cintur&oacute;n de Kuiper</strong>, una extensa regi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de Neptuno poblada por miles de peque&ntilde;os mundos helados que se formaron durante las primeras etapas del sistema solar, hace unos 4.500 millones de a&ntilde;os. Su di&aacute;metro ecuatorial es de aproximadamente 2.377 kil&oacute;metros, alrededor de una quinta parte del terrestre y unos dos tercios del de la Luna. La NASA considera probable que posea un n&uacute;cleo rocoso rodeado por un manto de hielo de agua, mientras que en su superficie aparecen hielos como el metano y el nitr&oacute;geno.<strong> Las temperaturas superficiales oscilan entre aproximadamente -226 y -240 grados cent&iacute;grados</strong>, con una media cercana a los -232 grados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3664c093-9351-4a93-b35b-d80494be8fba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3664c093-9351-4a93-b35b-d80494be8fba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3664c093-9351-4a93-b35b-d80494be8fba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3664c093-9351-4a93-b35b-d80494be8fba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3664c093-9351-4a93-b35b-d80494be8fba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3664c093-9351-4a93-b35b-d80494be8fba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3664c093-9351-4a93-b35b-d80494be8fba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen tomada por la nave espacial New Horizons de la NASA el 1 de enero de 2019 durante un sobrevuelo del objeto del cinturón de Kuiper 2014 MU69, conocido informalmente como Ultima Thule. Es la más nítida hasta la fecha de este extraordinario y antiguo objeto situado en los confines del sistema solar, y el primer «KBO» pequeño explorado por una nave espacial. Fotografía facilitada por la NASA."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen tomada por la nave espacial New Horizons de la NASA el 1 de enero de 2019 durante un sobrevuelo del objeto del cinturón de Kuiper 2014 MU69, conocido informalmente como Ultima Thule. Es la más nítida hasta la fecha de este extraordinario y antiguo objeto situado en los confines del sistema solar, y el primer «KBO» pequeño explorado por una nave espacial. Fotografía facilitada por la NASA.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, ning&uacute;n veh&iacute;culo espacial se hab&iacute;a aproximado a Plut&oacute;n. Esa situaci&oacute;n <strong>cambi&oacute; con New Horizons,</strong> una misi&oacute;n aprobada por la NASA en 2001 y lanzada el 19 de enero de 2006 a bordo de un cohete Atlas V. La nave abandon&oacute; la Tierra a unos 58.000 kil&oacute;metros por hora y utiliz&oacute; posteriormente una asistencia gravitatoria de J&uacute;piter para reducir un viaje que, sin esa maniobra, habr&iacute;a durado unos 14 a&ntilde;os a menos de diez. Finalmente<strong> atraves&oacute; el sistema de Plut&oacute;n el 14 de julio de 2015,</strong> despu&eacute;s de recorrer unos 4.800 millones de kil&oacute;metros.
    </p><h2 class="article-text">New Horizons cambi&oacute; la imagen de Plut&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante las aproximadamente 30 horas que rodearon su m&aacute;xima aproximaci&oacute;n, <strong>New Horizons efectu&oacute; 236 observaciones cient&iacute;ficas </strong>de los seis cuerpos del sistema de Plut&oacute;n utilizando sus siete instrumentos. La nave pas&oacute; a unos 12.550 kil&oacute;metros del planeta enano y las im&aacute;genes y mediciones mostraron un mundo mucho m&aacute;s complejo de lo esperado: monta&ntilde;as, glaciares de hielo de nitr&oacute;geno y se&ntilde;ales de actividad geol&oacute;gica relativamente reciente pese a su peque&ntilde;o tama&ntilde;o y sus bajas temperaturas. <strong>La atm&oacute;sfera tambi&eacute;n sorprendi&oacute; por sus extensas capas de neblina </strong>y por perder material a un ritmo mucho menor del que los cient&iacute;ficos hab&iacute;an previsto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98bf81c5-4260-4c18-a14a-9c39d93ae3a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98bf81c5-4260-4c18-a14a-9c39d93ae3a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98bf81c5-4260-4c18-a14a-9c39d93ae3a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98bf81c5-4260-4c18-a14a-9c39d93ae3a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98bf81c5-4260-4c18-a14a-9c39d93ae3a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98bf81c5-4260-4c18-a14a-9c39d93ae3a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98bf81c5-4260-4c18-a14a-9c39d93ae3a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La &quot;New Horizons&quot; completa el mapa de lunas de Plutón con la imagen de Cerbero"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La &quot;New Horizons&quot; completa el mapa de lunas de Plutón con la imagen de Cerbero                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La misi&oacute;n <strong>permiti&oacute; estudiar tambi&eacute;n Caronte, Nix, Hidra, Cerbero y Estigia, las cinco lunas conocidas de Plut&oacute;n.</strong> En Caronte observ&oacute; grandes valles y acantilados vinculados a actividad tect&oacute;nica pasada y obtuvo indicios compatibles con la posible existencia de un antiguo oc&eacute;ano bajo la superficie. Las cuatro lunas menores llamaron la atenci&oacute;n por sus formas alargadas, sus superficies muy reflectantes y sus r&aacute;pidas rotaciones. Hidra constituye el caso m&aacute;s extremo: completa un giro sobre s&iacute; misma aproximadamente cada diez horas.
    </p><p class="article-text">
        El viaje de New Horizons no termin&oacute; en Plut&oacute;n. El 1 de enero de 2019, la sonda sobrevol&oacute; el objeto del cintur&oacute;n de Kuiper entonces <strong>conocido como 2014 MU69 y posteriormente bautizado Arrokoth</strong>, situado unos 1.600 millones de kil&oacute;metros m&aacute;s all&aacute; de Plut&oacute;n. El encuentro se produjo a unos 6.400 millones de kil&oacute;metros de la Tierra y se convirti&oacute; en el sobrevuelo m&aacute;s distante realizado hasta entonces por una nave espacial. New Horizons continu&oacute; despu&eacute;s su recorrido por el cintur&oacute;n de Kuiper, mientras Plut&oacute;n prosigue lentamente una &oacute;rbita que todav&iacute;a tardar&aacute; m&aacute;s de siglo y medio en completar desde el momento en que Tombaugh lo incorpor&oacute; al mapa del Sistema Solar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pluton-descubierto-1930-no-dado-vuelta-sol-fecha-hara-pm_1_13478400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 05:00:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c05eb515-a272-4027-8892-704949070cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="82915" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c05eb515-a272-4027-8892-704949070cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="82915" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Plutón fue descubierto en 1930 y aún no ha dado una vuelta al Sol: esta es la fecha en la que lo hará]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c05eb515-a272-4027-8892-704949070cda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Nasa,Sistema Solar,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De pequeña formó un pequeño club de astronomía, fue ejecutiva de la NASA y es considerada la "madre" del telescopio Hubble]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pequena-formo-pequeno-club-astronomia-ejecutiva-nasa-considerada-madre-telescopio-hubble-pm_1_13478383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/879bfdbb-1b13-45d1-ae60-a097ac589ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x412y261.jpg" width="1200" height="675" alt="De pequeña formó un pequeño club de astronomía, fue ejecutiva de la NASA y es considerada la &quot;madre&quot; del telescopio Hubble"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacida en 1925, la brillante astrónoma Nancy Grace Roman tuvo que enfrentarse a las severas barreras de género que dominaban el entorno académico de la época</p><p class="subtitle">La 'Reina del Desierto': arqueóloga que hablaba ocho idiomas, fue consejera de Lawrence de Arabia y realizó una gran expedición a Mesopotamia en 1909</p><p class="subtitle">Esta química y Premio Nobel es considerada toda una pionera de la cristalografía de rayos X</p></div><p class="article-text">
        <strong>Nancy Grace Roman</strong> naci&oacute; el 16 de mayo de <strong>1925</strong> en Nashville, Tennessee, en el seno de una familia que impuls&oacute; su temprano inter&eacute;s por el conocimiento cient&iacute;fico. Su madre, una dedicada profesora de m&uacute;sica, y su padre, el geof&iacute;sico Irwin Roman, fueron las figuras clave que guiaron sus primeros pasos hacia la observaci&oacute;n del entorno natural y del firmamento. Durante su infancia, los cielos despejados y limpios de las ciudades en las que vivi&oacute; despertaron en ella una profunda fascinaci&oacute;n por el brillo de las estrellas. Esta pasi&oacute;n inicial la llev&oacute; a decidir, desde una edad sumamente temprana, que quer&iacute;a consagrar el resto de su vida al estudio formal de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/astronomia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astronom&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Fue as&iacute; como iniciaba un camino lleno de determinaci&oacute;n que desafiar&iacute;a todos los <strong>prejuicios</strong> de su &eacute;poca, sentando las bases de una carrera cient&iacute;fica que cambiar&iacute;a la <strong>astronom&iacute;a</strong> moderna. Cuando Nancy ten&iacute;a apenas once a&ntilde;os de edad y resid&iacute;a en Reno, Nevada, su familia se estableci&oacute; en una vivienda ubicada en las afueras de la ciudad, una zona que en 1936 a&uacute;n carec&iacute;a de un alumbrado p&uacute;blico intenso. Desde ese lugar, la oscuridad de la noche le ofrec&iacute;a una vista verdaderamente espectacular y cautivadora del universo. Motivada por este espect&aacute;culo celeste, la joven decidi&oacute; fundar un <strong>peque&ntilde;o club de astronom&iacute;a</strong> con sus compa&ntilde;eras de escuela y amigas del barrio, con quienes se reun&iacute;a semanalmente. 
    </p><p class="article-text">
        En estas reuniones, las ni&ntilde;as utilizaban un libro b&aacute;sico para aprender a identificar las <strong>constelaciones</strong> y comprender la naturaleza de los diversos objetos celestes que adornaban el firmamento nocturno, consolidando su vocaci&oacute;n cient&iacute;fica. Este temprano proyecto marc&oacute; el inicio de su inquebrantable deseo de explorar las profundidades del <strong>cosmos</strong>. Para cursar sus estudios secundarios, la joven se traslad&oacute; a Baltimore, Maryland, ingresando en la Western High School, donde demostr&oacute; una brillantez acad&eacute;mica excepcional que le permiti&oacute; completar el exigente programa de estudios en tan solo tres a&ntilde;os. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3bf21708-4022-4773-8325-86ead6f3ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3bf21708-4022-4773-8325-86ead6f3ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3bf21708-4022-4773-8325-86ead6f3ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3bf21708-4022-4773-8325-86ead6f3ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3bf21708-4022-4773-8325-86ead6f3ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3bf21708-4022-4773-8325-86ead6f3ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3bf21708-4022-4773-8325-86ead6f3ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Roman desafiaría todos los prejuicios de su época, sentando las bases de una carrera científica que cambiaría la astronomía moderna"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Roman desafiaría todos los prejuicios de su época, sentando las bases de una carrera científica que cambiaría la astronomía moderna                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No obstante, a pesar de sus evidentes capacidades intelectuales, la joven astr&oacute;noma tuvo que enfrentarse constantemente al <strong>desinter&eacute;s y des&aacute;nimo</strong> de las personas que la rodeaban. En la escuela, cuando le plante&oacute; a su orientador escolar la posibilidad de cursar una materia avanzada de &aacute;lgebra en lugar de lat&iacute;n, este la menospreci&oacute; pregunt&aacute;ndole por qu&eacute; una se&ntilde;orita elegir&iacute;a las matem&aacute;ticas. A pesar de comentarios tan desalentadores, Roman se mantuvo firme en su decisi&oacute;n de ignorar los <strong>prejuicios</strong> de <strong>g&eacute;nero</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Con una determinaci&oacute;n inquebrantable, Nancy Roman continu&oacute; su formaci&oacute;n superior y en 1946 obtuvo su licenciatura en astronom&iacute;a en el Swarthmore College de <strong>Pensilvania</strong>, instituci&oacute;n donde adem&aacute;s colabor&oacute; activamente en las investigaciones del Observatorio Sproul. Posteriormente, se traslad&oacute; a la Universidad de <strong>Chicago</strong>, donde complet&oacute; su doctorado en la misma disciplina cuando contaba con tan solo 24 a&ntilde;os de edad. Tras alcanzar este grado acad&eacute;mico, permaneci&oacute; durante seis a&ntilde;os m&aacute;s trabajando en el Observatorio Yerkes de esa misma universidad, y realiz&oacute; diversas estancias de investigaci&oacute;n en el Observatorio McDonald en <strong>Texas</strong>, consolidando una s&oacute;lida formaci&oacute;n pr&aacute;ctica en la observaci&oacute;n directa de los astros.
    </p><p class="article-text">
        Durante su trayectoria de investigaci&oacute;n en los observatorios, esta brillante <a href="https://www.eldiario.es/temas/mujer/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujer</a> realiz&oacute; un <strong>descubrimiento</strong> de gran relevancia al observar la estrella AG Draconis, detectando que su espectro de emisi&oacute;n hab&iacute;a cambiado por completo en comparaci&oacute;n con los registros previos de la comunidad cient&iacute;fica. Este hallazgo elev&oacute; notablemente su perfil y prestigio entre los astr&oacute;nomos de la &eacute;poca, pero no la eximi&oacute; de las severas <strong>barreras de g&eacute;nero </strong>que dominaban el entorno acad&eacute;mico. En la Universidad de Chicago, las mujeres investigadoras enfrentaban un panorama sumamente dif&iacute;cil y a menudo eran relegadas a puestos auxiliares de docencia. Al comprender que, debido exclusivamente a su g&eacute;nero, nunca recibir&iacute;a la titularidad de su plaza como profesora, decidi&oacute; abandonar la instituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Roman ingres&oacute; en el Laboratorio de Investigaci&oacute;n Naval de los Estados Unidos, donde se incorpor&oacute; con entusiasmo al emergente campo de la <strong>radioastronom&iacute;a</strong>, estudiando detalladamente los espectros de las fuentes de radio no t&eacute;rmicas del cosmos. Adem&aacute;s, particip&oacute; de manera destacada en complejos trabajos de geodesia y lleg&oacute; a convertirse en la jefa de la secci&oacute;n de espectroscopia de microondas. Esta valiosa etapa no solo ampli&oacute; sus horizontes cient&iacute;ficos, sino que le permiti&oacute; familiarizarse con la ingenier&iacute;a pr&aacute;ctica.
    </p><h2 class="article-text">Un enorme legado</h2><p class="article-text">
        Su ingreso formal a la <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> ocurri&oacute; a principios de 1959, apenas seis meses despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n de la agencia espacial. Durante una conferencia cient&iacute;fica del qu&iacute;mico Harold Urey, un funcionario llamado Jack Clark le pregunt&oacute; si conoc&iacute;a a alguien interesado en desarrollar un programa de astronom&iacute;a espacial para la nueva organizaci&oacute;n, lo que Roman interpret&oacute; de inmediato como una invitaci&oacute;n para postularse. Al incorporarse, asumi&oacute; el cargo de jefa de astronom&iacute;a en la Oficina de Ciencias Espaciales, convirti&eacute;ndose as&iacute; en la <strong>primera mujer en ocupar un puesto ejecutivo en la historia de la NASA</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Su mayor logro profesional fue la planificaci&oacute;n general del <strong>Telescopio Espacial Hubble</strong>, un proyecto para el que Roman dise&ntilde;&oacute; la estructura organizativa inicial y coordin&oacute; a cient&iacute;ficos de todo el pa&iacute;s. Su intervenci&oacute;n fue decisiva para convencer al Congreso de los Estados Unidos de financiar la misi&oacute;n, utilizando argumentos sencillos pero contundentes, como comparar el costo por ciudadano con el precio de una entrada de cine. Por esta extraordinaria labor de gesti&oacute;n y liderazgo, sus propios colegas la apodaron la &ldquo;madre&rdquo; del Hubble. Finalmente, Nancy Roman falleci&oacute; en 2018, dejando un <strong>legado</strong> imborrable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pequena-formo-pequeno-club-astronomia-ejecutiva-nasa-considerada-madre-telescopio-hubble-pm_1_13478383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 10:00:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/879bfdbb-1b13-45d1-ae60-a097ac589ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x412y261.jpg" length="243919" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/879bfdbb-1b13-45d1-ae60-a097ac589ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x412y261.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243919" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De pequeña formó un pequeño club de astronomía, fue ejecutiva de la NASA y es considerada la "madre" del telescopio Hubble]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/879bfdbb-1b13-45d1-ae60-a097ac589ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x412y261.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Astronomía,Nasa,Mujer,Mujeres científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-lanza-telescopio-roman-explorar-universo-oculto-buscar-miles-nuevos-planetas-pm_1_13478364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4aa3828-2460-4fcc-87c9-a31253d29083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El observatorio espacial ha partido hacia un punto situado a 1,6 millones de kilómetros de la Tierra, desde donde estudiará miles de millones de galaxias y tratará de arrojar luz sobre la materia y la energía oscuras
</p><p class="subtitle">El lugar más septentrional de Dinamarca en el que chocan el mar Báltico y el mar del Norte y que acumula una gran cantidad de naufragios
</p></div><p class="article-text">
        <strong>La </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>NASA</strong></a><strong> lanz&oacute; este domingo el </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/telescopio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>telescopio</strong></a><strong> espacial Nancy Grace Roman</strong>, un observatorio de 4.300 millones de d&oacute;lares concebido para ampliar como nunca antes la mirada sobre el universo. Un cohete Falcon Heavy de <a href="https://www.eldiario.es/temas/spacex/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SpaceX</a> despeg&oacute; poco despu&eacute;s del amanecer desde el Centro Espacial Kennedy, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/florida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florida</a>, con el instrumento a bordo rumbo a un punto de observaci&oacute;n situado a unos 1,6 millones de kil&oacute;metros de la Tierra, la misma regi&oacute;n del espacio en la que opera el James Webb. <strong>Roman tardar&aacute; m&aacute;s de tres meses en alcanzar su destino</strong> y, una vez all&iacute;, comenzar&aacute; una misi&oacute;n que combinar&aacute; la b&uacute;squeda de planetas alrededor de otras estrellas con el estudio de miles de millones de galaxias y de dos de los mayores enigmas de la cosmolog&iacute;a actual: la materia y la energ&iacute;a oscuras.
    </p><p class="article-text">
        La principal diferencia de Roman respecto a otros grandes observatorios espaciales estar&aacute; en la amplitud de sus observaciones. Su <strong>campo de visi&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s de cien veces mayor que el del Hubble</strong>, aunque su espejo primario tiene pr&aacute;cticamente el mismo di&aacute;metro, unos 2,4 metros. La NASA calcula que esta capacidad permitir&aacute; localizar miles de supernovas, decenas de miles de planetas, miles de millones de <a href="https://www.eldiario.es/temas/galaxias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galaxias</a> y decenas de miles de millones de estrellas.
    </p><h2 class="article-text">Un mapa del cosmos a una velocidad in&eacute;dita</h2><p class="article-text">
        La velocidad constituye otra de las grandes ventajas del nuevo telescopio. Su c&aacute;mara infrarroja de gran campo mantiene una sensibilidad comparable a la del Hubble, pero puede cartografiar el cielo unas 1.000 veces m&aacute;s r&aacute;pido. Julie McEnery, cient&iacute;fica principal del proyecto, pone la diferencia en perspectiva con un ejemplo: <strong>un mes de observaciones de la V&iacute;a L&aacute;ctea realizadas con Roman requerir&iacute;a aproximadamente un siglo de trabajo con Hubble</strong>. Esa capacidad permitir&aacute; examinar con especial detalle el bulbo situado en el centro de nuestra galaxia y ofrecer una de las miradas m&aacute;s profundas obtenidas hasta ahora de esa regi&oacute;n, adem&aacute;s de favorecer la localizaci&oacute;n de objetos extra&ntilde;os, raros o inusuales.
    </p><p class="article-text">
        Roman tambi&eacute;n <strong>buscar&aacute; mundos situados fuera del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/sistema-solar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sistema Solar</strong></a>. Entre sus instrumentos incorpora un coron&oacute;grafo experimental dise&ntilde;ado para bloquear la luz de las estrellas, creando una especie de eclipse artificial que permitir&aacute; obtener im&aacute;genes directas de planetas mucho m&aacute;s d&eacute;biles que orbitan a su alrededor. La misi&oacute;n no ha sido dise&ntilde;ada espec&iacute;ficamente para buscar vida extraterrestre, pero la NASA espera que abra el camino a futuros observatorios capaces de afrontar esa cuesti&oacute;n. Los nuevos mundos detectados por Roman <strong>podr&aacute;n ser estudiados posteriormente con el James Webb</strong>, m&aacute;s potente y sensible, para completar la informaci&oacute;n sobre ellos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2094081879150403768?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Materia oscura y energ&iacute;a oscura</h2><p class="article-text">
        La otra gran misi&oacute;n cient&iacute;fica de Roman <strong>se dirige hacia fen&oacute;menos que permanecen ocultos</strong>. Los <a href="https://www.eldiario.es/temas/astronomia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astr&oacute;nomos</a> esperan utilizar su inmenso cat&aacute;logo de galaxias para estudiar la materia oscura y la energ&iacute;a oscura, que constituyen la mayor parte del universo pero contin&uacute;an planteando grandes inc&oacute;gnitas. Esos datos ayudar&aacute;n a los cient&iacute;ficos a <strong>determinar a qu&eacute; velocidad se expande el cosmos debido a estas fuerzas invisibles</strong>. Roman se sumar&aacute; en este terreno a otros grandes proyectos de observaci&oacute;n, como la misi&oacute;n europea Euclid y el Observatorio Vera C. Rubin en Chile.
    </p><p class="article-text">
        El lanzamiento culmina adem&aacute;s un proyecto que <strong>ha llegado al espacio casi un a&ntilde;o antes de lo previsto</strong> y dentro de su presupuesto. El observatorio <strong>lleva el nombre de Nancy Grace Roman, la primera astr&oacute;noma jefe de la NASA</strong>, que defendi&oacute; desde su incorporaci&oacute;n a la agencia en 1959 las ventajas de situar observatorios por encima de la atm&oacute;sfera terrestre para poder ver m&aacute;s lejos y con mayor precisi&oacute;n. Roman, f<strong>allecida en 2018 a los 93 a&ntilde;os, acab&oacute; siendo conocida como la &ldquo;madre del Hubble&rdquo;.</strong> El nuevo instrumento es el primer telescopio espacial de la NASA bautizado en honor de una mujer.
    </p><h2 class="article-text">Un espejo procedente de un sat&eacute;lite esp&iacute;a</h2><p class="article-text">
        El telescopio esconde adem&aacute;s una procedencia poco habitual en uno de sus componentes fundamentales. Su espejo primario, de aproximadamente 2,4 metros y un tama&ntilde;o similar al utilizado por Hubble, procede originalmente del programa estadounidense de sat&eacute;lites de reconocimiento. La Oficina Nacional de Reconocimiento entreg&oacute; hace m&aacute;s de una d&eacute;cada a la NASA dos espejos que hab&iacute;an quedado <strong>disponibles para que pudieran reutilizarse; uno de ellos ha terminado incorporado a Roman</strong>, mientras que el segundo permanece almacenado. El observatorio tambi&eacute;n ha sido <strong>dise&ntilde;ado para poder repostar combustible en el futuro</strong> si durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada llega a estar disponible un veh&iacute;culo rob&oacute;tico capaz de realizar esa operaci&oacute;n, lo que permitir&iacute;a prolongar su vida &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        El despegue dej&oacute; adem&aacute;s completadas con &eacute;xito las primeras fases del viaje. Pocos minutos despu&eacute;s del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy,<strong> los dos propulsores laterales reutilizables del Falcon Heavy regresaron y aterrizaron en Cabo Ca&ntilde;averal</strong>, generando fuertes estampidos s&oacute;nicos durante el descenso. Poco despu&eacute;s, Roman se separ&oacute; correctamente de la etapa superior del cohete y continu&oacute; su recorrido hacia el punto de observaci&oacute;n desde el que desarrollar&aacute; su misi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-lanza-telescopio-roman-explorar-universo-oculto-buscar-miles-nuevos-planetas-pm_1_13478364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 07:30:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a4aa3828-2460-4fcc-87c9-a31253d29083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="96267" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a4aa3828-2460-4fcc-87c9-a31253d29083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="96267" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La NASA lanza el telescopio Roman para explorar el universo oculto y buscar miles de nuevos planetas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a4aa3828-2460-4fcc-87c9-a31253d29083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Espacio,Telescopio,Nasa,Astronomía,Sistema Solar,SpaceX]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Make Pluto a Planet Again': el debate para que Plutón vuelva a ser un planeta se intensifica dos décadas después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/make-pluto-planet-again-debate-pluton-vuelva-planeta-intensifica-decadas-despues_1_13476903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y862.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Make Pluto a Planet Again&#039;: el debate para que Plutón vuelva a ser un planeta se intensifica dos décadas después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que se le retiró la categoría de planeta 2006, los defensores de Plutón han estado luchando contra esa decisión, y cada vez se muestran más apasionados: "Fue casi un golpe de Estado"
</p><p class="subtitle">La nueva carrera espacial acerca el 'efecto kessler': “El espacio podría volverse inutilizable por generaciones”
</p></div><p class="article-text">
        Hace veinte a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/spin/dia-pluton-dejo-planeta-razones-llevaron-union-astronomica-internacional-reclasificacion-pm_1_13405182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plut&oacute;n fue degradado</a>. Tras una votaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Astron&oacute;mica Internacional (UAI) en agosto de 2006, pas&oacute; de ser un planeta mayor a tener la categor&iacute;a de planeta enano y el sistema solar tiene desde entonces solo ocho planetas. En aquel momento, muchos cient&iacute;ficos se mostraron descontentos con la decisi&oacute;n. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, el debate est&aacute;, si cabe, a&uacute;n m&aacute;s polarizado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La definici&oacute;n de planeta que se cre&oacute; entonces no sirve para nada&rdquo;, afirma Philip Metzger, director del Centro Stephen W. Hawking para la Investigaci&oacute;n y la Educaci&oacute;n en Microgravedad de la Universidad Central de Florida, Estados Unidos. &ldquo;Hace que la definici&oacute;n resulte completamente in&uacute;til en el &aacute;mbito cient&iacute;fico&rdquo;, considera.
    </p><p class="article-text">
        Metzger es uno de los muchos cient&iacute;ficos &mdash;tambien hay personas sin formaci&oacute;n cient&iacute;fica&mdash;, que consideran que 'degradar' Plut&oacute;n fue un gran error. 
    </p><p class="article-text">
        Para algunos, la p&eacute;rdida de estatus es la raz&oacute;n por la que sienten tanto cari&ntilde;o por el &ldquo;explaneta&rdquo;. &ldquo;Representa al desvalido al que tanta gente anima, al ni&ntilde;o peque&ntilde;o del barrio al que todos se meten&rdquo;, afirma Kevin Schindler, historiador del Observatorio Lowell de Arizona, donde se descubri&oacute; Plut&oacute;n en 1930.
    </p><p class="article-text">
        Para otros, la decisi&oacute;n de la UAI, y la forma en que se tom&oacute;, es el n&uacute;cleo del debate. &ldquo;Mi compromiso con la defensa de Plut&oacute;n comenz&oacute; el mismo d&iacute;a de la votaci&oacute;n&rdquo;, afirma la escritora, actriz y astr&oacute;noma aficionada Laurel Kornfeld, que durante su entrevista para este reportaje lleva una camiseta en la que se lee: &ldquo;Resistencia de Plut&oacute;n, 20 a&ntilde;os: 2006-2026&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a para restituir a Plut&oacute;n &mdash;con sus apasionados defensores, sus debates constantes, sus protestas ocasionales y sus peticiones&mdash; parece limitarse en gran medida a Estados Unidos. &ldquo;Fue el que descubrimos nosotros&rdquo;, afirma Metzger. Entonces, &iquest;la degradaci&oacute;n del planeta hiri&oacute; su orgullo? &ldquo;Admito que hubo algo de eso entre el p&uacute;blico, no entre los cient&iacute;ficos&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, la campa&ntilde;a ha adquirido un matiz populista, y el administrador de la NASA nombrado por Trump, Jared Isaacman, declar&oacute; ante una comisi&oacute;n del Congreso en abril que estaba a favor de replantearse la cuesti&oacute;n. &ldquo;Me sumo plenamente a la campa&ntilde;a <em>Make Pluto a Planet Again</em>&rdquo;&raquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El acontecimiento que desencaden&oacute; la votaci&oacute;n de la UAI en 2006 fue el descubrimiento de un cuerpo celeste lejano que acabar&iacute;a llam&aacute;ndose Eris. Este se encontraba en el cintur&oacute;n de Kuiper, m&aacute;s all&aacute; de Neptuno &mdash;donde tambi&eacute;n se encuentra Plut&oacute;n&mdash;. Ten&iacute;a aproximadamente el mismo tama&ntilde;o, con menor volumen, pero mayor masa y, si Plut&oacute;n era un planeta, entonces Eris tambi&eacute;n lo era. Y, si Eris no era un planeta, &iquest;c&oacute;mo pod&iacute;a seguir si&eacute;ndolo Plut&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Eris y Plut&oacute;n no estaban, ni mucho menos, solos en el cintur&oacute;n de Kuiper. Por aquella misma &eacute;poca, se descubrieron otros cuerpos m&aacute;s peque&ntilde;os, como Haumea, Makemake y Sedna. &iquest;Eran tambi&eacute;n planetas? Probablemente quedaban muchos m&aacute;s objetos similares por descubrir. &iquest;C&oacute;mo iban a manejar los escolares una lista de planetas que podr&iacute;a ascender a cientos?
    </p><h2 class="article-text"> &ldquo;Se invent&oacute; una raz&oacute;n para excluir a Plut&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En busca de una soluci&oacute;n, la UAI elabor&oacute; una definici&oacute;n de planeta basada en tres criterios: debe orbitar alrededor del Sol; debe tener masa suficiente para adoptar una forma esf&eacute;rica; y debe haber &ldquo;limpiado su vecindad&rdquo;, es decir, debe dominar gravitatoriamente la zona en la que orbita. Ning&uacute;n cuerpo m&aacute;s all&aacute; de Neptuno del que tuvi&eacute;ramos constancia cumpl&iacute;a estos requisitos; Plut&oacute;n quedaba descartado.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente este &uacute;ltimo punto el que molest&oacute; a muchos defensores de Plut&oacute;n, ya que la capacidad de un cuerpo para despejar su vecindad depende en gran medida de dicha vecindad. &ldquo;Uno de los mayores defectos de la definici&oacute;n de la UAI es que un mismo objeto puede encontrarse en dos &oacute;rbitas diferentes&rdquo;, afirma Kornfeld. &ldquo;En una, se considera un planeta, y en la otra, no se considera un planeta&rdquo;. Si la Tierra fuera arrastrada hasta la posici&oacute;n de Plut&oacute;n, argument&oacute; el cient&iacute;fico planetario Alan Stern, tampoco podr&iacute;a despejar su zona y dejar&iacute;a de cumplir la definici&oacute;n de planeta de la UAI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso podr&iacute;a haber peque&ntilde;os asteroides, demasiado peque&ntilde;os para ser redondos, que despejaran una &oacute;rbita si estuvieran cerca de una estrella&rdquo;, afirma Metzger. &ldquo;Esto solo demuestra que el 'despeje de la &oacute;rbita' no es realmente una categor&iacute;a tan significativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para sus detractores, la definici&oacute;n de la UAI parec&iacute;a haber sido elaborada con una intenci&oacute;n espec&iacute;fica. &ldquo;Se invent&oacute; una raz&oacute;n para excluir a Plut&oacute;n&rdquo;, afirma Kornfeld.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83065263-78bd-4895-8c1e-8766a95c452a_source-aspect-ratio_50p_1150175.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83065263-78bd-4895-8c1e-8766a95c452a_source-aspect-ratio_50p_1150175.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83065263-78bd-4895-8c1e-8766a95c452a_source-aspect-ratio_75p_1150175.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83065263-78bd-4895-8c1e-8766a95c452a_source-aspect-ratio_75p_1150175.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83065263-78bd-4895-8c1e-8766a95c452a_source-aspect-ratio_default_1150175.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83065263-78bd-4895-8c1e-8766a95c452a_source-aspect-ratio_default_1150175.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/83065263-78bd-4895-8c1e-8766a95c452a_source-aspect-ratio_default_1150175.jpg"
                    alt="Votación de la Unión Astronómica Internacional (UAI) sobre la definición de planeta, el 24 de agosto de 2006 en Praga (República Checa)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Votación de la Unión Astronómica Internacional (UAI) sobre la definición de planeta, el 24 de agosto de 2006 en Praga (República Checa)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">'Bando geof&iacute;sico' contra los 'dinamistas'</h2><p class="article-text">
        Cuando Plut&oacute;n perdi&oacute; la categor&iacute;a de planeta, surgieron dos equipos cient&iacute;ficos opuestos: el denominado 'bando geof&iacute;sico', que cree que las propiedades f&iacute;sicas de un cuerpo celeste deben tenerse en cuenta a la hora de determinar si es un planeta; y los 'dinamistas', que se centran m&aacute;s en la posici&oacute;n que ocupa un cuerpo, su entorno y su direcci&oacute;n de movimiento. Se podr&iacute;a caracterizar esta divisi&oacute;n como una contraposici&oacute;n entre los cient&iacute;ficos planetarios y los astr&oacute;nomos. Muchos cient&iacute;ficos planetarios, incluido Metzger, no utilizan la definici&oacute;n de la UAI.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la sonda New Horizons sobrevol&oacute; Plut&oacute;n en 2015, el bando geof&iacute;sico aprovech&oacute; lo que consideraba una ventaja. Plut&oacute;n ten&iacute;a, sin duda, las caracter&iacute;sticas geof&iacute;sicas propias de un planeta, sosten&iacute;an. Ten&iacute;a monta&ntilde;as, indicios de actividad geol&oacute;gica reciente y colinas de hielo de agua que flotaban sobre nitr&oacute;geno congelado. Incluso podr&iacute;a albergar vida. &iquest;C&oacute;mo no iba a ser un planeta?
    </p><p class="article-text">
        Quienes abogan por que se le devuelva a Plut&oacute;n su estatus de planeta no ven, en general, ning&uacute;n problema derivado de dicha reinstauraci&oacute;n. Acogen con agrado una definici&oacute;n lo suficientemente amplia como para incluir cientos de nuevos planetas, por muy complicado que eso pueda resultar para los ni&ntilde;os y sus p&oacute;steres educativos. &ldquo;Cuantos m&aacute;s, mejor&rdquo;, afirma Paul Byrne, profesor asociado de Ciencias de la Tierra, Medioambientales y Planetarias en la Universidad de Washington en San Luis: &ldquo;Hay 1.025 especies oficiales de Pok&eacute;mon y nunca he o&iacute;do a ning&uacute;n ni&ntilde;o decir que sean demasiadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quienes se oponen a la reinstauraci&oacute;n afirman que el problema no radica en un mayor n&uacute;mero de planetas en s&iacute; mismo, sino en una definici&oacute;n principalmente geof&iacute;sica que abarcar&iacute;a, entre otros cuerpos, las lunas planetarias, incluida nuestra Luna.
    </p><h2 class="article-text">El hombre que mat&oacute; a Plut&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No tengo ning&uacute;n problema con que haya un mayor n&uacute;mero de planetas&rdquo;, afirma el astr&oacute;nomo Mike Brown por correo electr&oacute;nico. &ldquo;Mi argumento es simplemente que hace mucho tiempo decidimos que la Luna no es un planeta y eso tambi&eacute;n excluye a Plut&oacute;n&rdquo;. A Brown se le suele describir como &ldquo;el hombre que mat&oacute; a Plut&oacute;n&rdquo;, porque dirigi&oacute; el equipo que descubri&oacute; a Eris all&aacute; por 2005, lo que puso en marcha todo el proceso de desclasificaci&oacute;n como planeta. Es un t&iacute;tulo que &eacute;l mismo asume con orgullo: incluso escribi&oacute; un libro titulado <em>C&oacute;mo mat&eacute; a Plut&oacute;n y por qu&eacute; se lo merec&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Brown suele decir que la Luna es m&aacute;s grande que Plut&oacute;n; es redonda y tiene una historia geof&iacute;sica compleja y que, sin duda, cumplir&iacute;a los criterios para ser considerada un planeta si se excluyera cualquier requisito relacionado con la &oacute;rbita. Lo que quiere decir es que, si Plut&oacute;n es un planeta, tambi&eacute;n lo es la Luna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tengo ning&uacute;n problema en llamar planeta a la Luna&rdquo;, afirma Byrne. &ldquo;Porque yo puedo ser hermano y marido al mismo tiempo y eso no implica que tenga que ser una cosa o la otra. Por eso no veo por qu&eacute; la Luna no puede ser un sat&eacute;lite y un planeta a la vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quien no est&aacute; al tanto, este debate puede parecer a menudo enredado en cuestiones pol&iacute;ticas, incluso de procedimiento, ya que los defensores de Plut&oacute;n sostienen que la votaci&oacute;n de la UAI se llev&oacute; a cabo de forma incorrecta y, por lo tanto, es nula. &ldquo;Se podr&iacute;a argumentar que nunca votaron oficialmente sobre un planeta porque no siguieron el procedimiento requerido&rdquo;, afirma Metzger.
    </p><p class="article-text">
        Brown niega que hubiera ning&uacute;n matiz pol&iacute;tico en la decisi&oacute;n. &ldquo;Los &uacute;nicos que se quejan del procedimiento de votaci&oacute;n son aquellos a quienes no les gust&oacute; el resultado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0acd55de-5387-4baf-8a0a-97eed2984776_source-aspect-ratio_50p_1150177.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0acd55de-5387-4baf-8a0a-97eed2984776_source-aspect-ratio_50p_1150177.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0acd55de-5387-4baf-8a0a-97eed2984776_source-aspect-ratio_75p_1150177.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0acd55de-5387-4baf-8a0a-97eed2984776_source-aspect-ratio_75p_1150177.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0acd55de-5387-4baf-8a0a-97eed2984776_source-aspect-ratio_default_1150177.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0acd55de-5387-4baf-8a0a-97eed2984776_source-aspect-ratio_default_1150177.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0acd55de-5387-4baf-8a0a-97eed2984776_source-aspect-ratio_default_1150177.jpg"
                    alt="Imagen en color de Plutón, en una imagen captada por la sonda New Horizons"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen en color de Plutón, en una imagen captada por la sonda New Horizons                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Casi un golpe de Estado&rdquo;</h2><p class="article-text">
        As&iacute; pues, la pregunta sigue siendo: &iquest;por qu&eacute; importa todo esto? &ldquo;Fue casi como un golpe de estado&rdquo;, afirma Kornfeld. &ldquo;Y, como resultado, los ni&ntilde;os est&aacute;n aprendiendo menos. Aprenden que hay ocho planetas, y ya est&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Metzger, la definici&oacute;n de &ldquo;planeta&rdquo; que excluye a Plut&oacute;n se basa en una concepci&oacute;n anticuada del sistema solar. &ldquo;Estaban creando una visi&oacute;n reaccionaria de un cosmos ordenado, en lugar de la visi&oacute;n cient&iacute;fica m&aacute;s moderna, seg&uacute;n la cual es ca&oacute;tico&rdquo;, afirma. &ldquo;El segundo problema fue que, en mi opini&oacute;n, interpretaron mal el contexto. El p&uacute;blico de hoy en d&iacute;a no es el mismo que el del siglo XIX. Se siente perfectamente c&oacute;modo con la idea de un cosmos din&aacute;mico y ca&oacute;tico y hemos perdido la oportunidad de ense&ntilde;&aacute;rselo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza de Plut&oacute;n siempre ha sido dif&iacute;cil de definir. En 1915, el astr&oacute;nomo Percival Lowell public&oacute; unos c&aacute;lculos basados en las peculiaridades de las &oacute;rbitas de Urano y Neptuno, en los que predec&iacute;a la existencia de un nuevo planeta, el noveno, al que denomin&oacute; 'Planeta X', con una masa situada entre la de la Tierra y la de Neptuno. En 1930, la larga b&uacute;squeda del Planeta X dio sus frutos: el nuevo cuerpo celeste, descubierto en el observatorio que llevaba el nombre de Lowell, fue bautizado como Plut&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, poco a poco qued&oacute; claro que, fuera lo que fuera Plut&oacute;n, no era el Planeta X. No parec&iacute;a ni de lejos lo suficientemente grande como para explicar las irregularidades en la &oacute;rbita de Neptuno. Los cient&iacute;ficos propusieron teor&iacute;as para explicar por qu&eacute; Plut&oacute;n parec&iacute;a tan peque&ntilde;o, pero la verdad era que era peque&ntilde;o, incluso m&aacute;s peque&ntilde;o que la Luna. No fue hasta 1992 cuando supimos que los c&aacute;lculos de Lowell se basaban en una sobreestimaci&oacute;n de la masa de Neptuno. No exist&iacute;a ning&uacute;n Planeta X.
    </p><p class="article-text">
        La reputaci&oacute;n de Plut&oacute;n como el desvalido, el ni&ntilde;o con el que todos se meten, puede tener su origen en la votaci&oacute;n de 2006, pero se podr&iacute;a argumentar que durante a&ntilde;os estuvo luchando por encima de su categor&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo habr&iacute;an votado sobre la condici&oacute;n planetaria de Plut&oacute;n si hubieran sabido la verdad en 1930? &iquest;Y har&aacute; falta otra votaci&oacute;n para satisfacer a los defensores de Plut&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente se ha cerrado en banda&rdquo;, afirma Metzger. &ldquo;Hoy en d&iacute;a, una votaci&oacute;n tendr&iacute;a menos utilidad que en aquel momento, all&aacute; por 2006. Por eso no queremos otra votaci&oacute;n. Lo que queremos es que la gente reconozca que votar fue un error y que no vamos a volver a hacerlo. Vamos a volver al m&eacute;todo cient&iacute;fico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tim Dowling]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/make-pluto-planet-again-debate-pluton-vuelva-planeta-intensifica-decadas-despues_1_13476903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 15:04:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y862.jpg" length="216086" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y862.jpg" type="image/jpeg" fileSize="216086" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Make Pluto a Planet Again': el debate para que Plutón vuelva a ser un planeta se intensifica dos décadas después]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a02d9f5-9e7b-497a-b144-6f852a6dd01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y862.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Sistema Solar,Nasa,Ciencia,Astronomía,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva carrera espacial acerca el 'efecto kessler': "El espacio podría volverse inutilizable por generaciones"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nueva-carrera-espacial-acerca-efecto-kessler-espacio-volverse-inutilizable-generaciones_1_13445421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3609a4b9-aacc-4f5d-afc1-6481702807c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva carrera espacial acerca el &#039;efecto kessler&#039;: &quot;El espacio podría volverse inutilizable por generaciones&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El impacto contra la luna del fragmento de un cohete de Space X visibiliza los residuos espaciales que orbitan la Tierra: "Podríamos ser la primera civilización con la 'ilusión' de colonizar otros planetas y, sin embargo, quedarse atrapada en su propio planeta por haber creado una 'corteza' de basura a su alrededor"</p><p class="subtitle">Juan Carlos Cortés Pulido: “España tiene un papel protagonista en la nueva era tecnológica espacial”</p></div><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 5 de agosto, a las 08:34 hora peninsular, un fragmento de lo que alguna vez fue un cohete de SpaceX impact&oacute; contra la superficie lunar provocando <a href="https://quo.eldiario.es/ciencia/astro/q2608483973/un-cohete-a-la-deriva-de-elon-musk-hace-un-nuevo-crater-en-la-luna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo cr&aacute;ter</a> en el sat&eacute;lite y el desconcierto terr&iacute;cola. Fue el recordatorio de una problem&aacute;tica de la que, por su propia naturaleza, es quiz&aacute;s relativamente f&aacute;cil de olvidar: el espacio se est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambio-climatico-amenaza-satelites-cielo-cayendo-literalmente_1_12119571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llenando de basura espacial</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;amos llegar a ser la primera civilizaci&oacute;n con la 'ilusi&oacute;n' de colonizar otros planetas, de saber ir al espacio y, sin embargo, quedarse atrapada en su propio planeta por haber creado una 'corteza' de basura a su alrededor&rdquo;, advierte el experto en tr&aacute;fico espacial del grupo tecnol&oacute;gico GMV, Alberto &Aacute;gueda. 
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son llamativas. &ldquo;Adem&aacute;s de los 16.000 sat&eacute;lites que hay ahora mismo en funcionamiento, en el espacio orbitan otros <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sociedad/reducir-basura-espacial-prevenir-colisiones-catastroficas-objetivos-nueva-estacion-observatorio-teide_1_8753955.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40.000 objetos</a> de un tama&ntilde;o superior a un cubo de Rubik, 1,2 millones m&aacute;s grandes que un terr&oacute;n de az&uacute;car y otros 130 millones m&aacute;s grandes que un granito de arena&rdquo;, enumera el experto. Es la llamada basura espacial, que ha aumentado de forma apabullante desde los albores de la carrera espacial.
    </p><h2 class="article-text">La amenaza del 's&iacute;ndrome de Kessler'</h2><p class="article-text">
        El posible escenario de &ldquo;inaccesibilidad espacial&rdquo; que menciona &Aacute;gueda tiene un nombre: s&iacute;ndrome de Kessler. Si la &oacute;rbita m&aacute;s cercana a la Tierra alcanzase cierto volumen de basura espacial &mdash;la cual viaja a una velocidad diez veces superior a la de una bala&mdash;, los objetos que se encuentran en ella comenzar&iacute;an a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/identifican-origen-agujero-magnetico-atlantico-sur-pone-peligro-satelites-astronautas_1_13193299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufrir impactos con mayor frecuencia</a>, lo que producir&iacute;a m&aacute;s fragmentos, que, a su vez, aumentar&iacute;an la probabilidad de nuevas colisiones, haciendo muy ca&oacute;tico y peligroso el entorno extraterrestre m&aacute;s inmediato. &ldquo;En un escenario extremo, el espacio podr&iacute;a volverse inutilizable para el ser humano por generaciones&rdquo;, resume el astrof&iacute;sico e investigador del Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a (CSIC) Jos&eacute; Manuel Madiedo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c0eaa42-39f3-41e1-9723-2731baa4ced8_source-aspect-ratio_50p_1149605.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c0eaa42-39f3-41e1-9723-2731baa4ced8_source-aspect-ratio_50p_1149605.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c0eaa42-39f3-41e1-9723-2731baa4ced8_source-aspect-ratio_75p_1149605.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c0eaa42-39f3-41e1-9723-2731baa4ced8_source-aspect-ratio_75p_1149605.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c0eaa42-39f3-41e1-9723-2731baa4ced8_source-aspect-ratio_default_1149605.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c0eaa42-39f3-41e1-9723-2731baa4ced8_source-aspect-ratio_default_1149605.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1c0eaa42-39f3-41e1-9723-2731baa4ced8_source-aspect-ratio_default_1149605.jpg"
                    alt="La basura espacial ubicada en la órbita baja terrestre (LEO), la más congestionada."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La basura espacial ubicada en la órbita baja terrestre (LEO), la más congestionada.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La principal forma en la que se trata de evitar este problema es provocando la reentrada de estos escombros a la atm&oacute;sfera, donde esta los calcina. Pero tambi&eacute;n genera inquietud entre los cient&iacute;ficos, ante el efecto que puede causar en la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/ciencia_y_medio_ambiente/capa-ozono-vias-recuperacion-total-medio-siglo_1_12603201.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capa de ozono</a>. Adem&aacute;s, pese a la delicadeza del momento, las &ldquo;reglas&rdquo; en el espacio no han cambiado demasiado desde 1967, cuando se firm&oacute; el Tratado internacional del espacio ultraterrestre. Es decir, la velocidad de la carrera espacial y la de la regulaci&oacute;n asociada no son ni por asomo parejas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A d&iacute;a de hoy, dif&iacute;cilmente funcionar&iacute;a el mundo sin el espacio. Esta conciencia nos tiene que llevar a reconocer la importancia de lo que tenemos entre manos. La crisis que ocasionar&iacute;a la posible inoperabilidad del espacio ser&iacute;a comparable a que el comercio internacional mar&iacute;timo quedase obstaculizado&rdquo;, dice Efr&eacute;n D&iacute;az D&iacute;az, abogado y doctor en Derecho, adem&aacute;s de responsable del &Aacute;rea de Tecnolog&iacute;a y Derecho Espacial del Bufete Mas y Calvet. &ldquo;Cada uno interaccionamos pr&aacute;cticamente con hasta unos<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/nuevo-sistema-satelites-permitira-seguir-evolucion-incendios-tiempo-real_1_13406430.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cien sat&eacute;lites</a> al d&iacute;a sin darnos cuenta&rdquo;, apunta &Aacute;gueda.
    </p><h2 class="article-text">Congesti&oacute;n orbital y un &ldquo;cementerio&rdquo; espacial</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo han llegado todos esos restos ah&iacute; y qu&eacute; va a ocurrir con ellos? &ldquo;Son, por ejemplo, sat&eacute;lites que ya no est&aacute;n activos o restos de cohetes que se utilizaron para lanzar esos sat&eacute;lites. Tambi&eacute;n hay muchos escombros que se forman como consecuencia de colisiones. Lo bueno es que casi todos los objetos grandes (de m&aacute;s de diez cent&iacute;metros de di&aacute;metro) est&aacute;n monitorizados&rdquo;, explica Madiedo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo bueno es que casi todos los objetos grandes están monitorizados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Manuel Madiedo</span>
                                        <span>—</span> Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los sat&eacute;lites m&aacute;s modernos ya tienen incorporados sistemas antichoque. Espa&ntilde;a, de hecho, es uno de los l&iacute;deres mundiales en esta tecnolog&iacute;a. &ldquo;Tenemos sensores y sistemas para indicar a los operadores c&oacute;mo tienen que maniobrar para evitar una colisi&oacute;n, pero cuanta m&aacute;s basura espacial haya, m&aacute;s complicado va a ser. Cada sat&eacute;lite de Starlink, por ejemplo, hace de media cuatro maniobras al mes para no chocar con otros objetos&rdquo;, afirma &Aacute;gueda.
    </p><p class="article-text">
        Donde m&aacute;s escombros hay es en la &oacute;rbita m&aacute;s cercana a la Tierra (LEO, t&iacute;picamente usada para la banda ancha). Las densidades de objetos espaciales en las otras dos &oacute;rbitas (MEO y GEO, usadas generalmente para sistemas de navegaci&oacute;n y para telecomunicaciones por sat&eacute;lite, respectivamente), seg&uacute;n la Agencia Espacial Europea (ESA), son entre dos y tres &oacute;rdenes de magnitud menores. 
    </p><p class="article-text">
        Y, por encima de GEO, en una &oacute;rbita ligeramente superior, se ubica una especie de &ldquo;cementerio espacial&rdquo;. &ldquo;El problema es que est&aacute; tan lejos que es dif&iacute;cil traer los objetos de vuelta, porque ser&iacute;a muy costoso econ&oacute;micamente y habr&iacute;a que usar mucho combustible. Por eso se les desplaza a la llamada '&oacute;rbita cementerio'&rdquo;, cuenta &Aacute;gueda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef70ebcf-4ad9-4bec-919d-a455ef4f287d_source-aspect-ratio_50p_1149626.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef70ebcf-4ad9-4bec-919d-a455ef4f287d_source-aspect-ratio_50p_1149626.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef70ebcf-4ad9-4bec-919d-a455ef4f287d_source-aspect-ratio_75p_1149626.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef70ebcf-4ad9-4bec-919d-a455ef4f287d_source-aspect-ratio_75p_1149626.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef70ebcf-4ad9-4bec-919d-a455ef4f287d_source-aspect-ratio_default_1149626.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef70ebcf-4ad9-4bec-919d-a455ef4f287d_source-aspect-ratio_default_1149626.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef70ebcf-4ad9-4bec-919d-a455ef4f287d_source-aspect-ratio_default_1149626.jpg"
                    alt="Órbita “cementerio”, situada a unos 36.300 km de altitud sobre la Tierra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Órbita “cementerio”, situada a unos 36.300 km de altitud sobre la Tierra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta congesti&oacute;n espacial, adem&aacute;s, est&aacute; preocupando especialmente a los astrof&iacute;sicos y a aquellas culturas que dependen de poder leer el firmamento para perpetuar sus formas de vida. &ldquo;Adem&aacute;s de amenazar las observaciones astron&oacute;micas, degradan el patrimonio cultural que es el cielo nocturno&rdquo;, explicaba el investigador de la Universidad de La Sorbona y el CNRS (Francia) <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/invasion-satelites-starlink-arruinara-imagenes-hubble-telescopios-espaciales_1_12814851.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Hern&aacute;ndez Bernal</a> a elDiario.es hace unos meses.
    </p><p class="article-text">
        Las &ldquo;vidas&rdquo; de estos escombros suelen llegar a su &ldquo;fin&rdquo; al atravesar la atm&oacute;sfera. Seg&uacute;n la ESA, alrededor de 125 toneladas de objetos artificiales se desintegran en la atm&oacute;sfera terrestre cada a&ntilde;o &mdash;casi 2,4 toneladas por semana&mdash;. La mayor parte no llega a impactar en la superficie terrestre pero, en el caso de los objetos grandes, se estima que entre un 20 y un 40% de su masa s&iacute; sobrevive a la reentrada y alcanza el oc&eacute;ano, el mar o la tierra, provocando<a href="https://www.eldiario.es/spin/resuelven-misterio-extranas-bolas-aparecieron-playa-australiana-pm_1_13364256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> titulares en los medios de comunicaci&oacute;n de todas las partes del mundo</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/457524f2-efc5-4be8-a3cf-951be4e4be9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/457524f2-efc5-4be8-a3cf-951be4e4be9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/457524f2-efc5-4be8-a3cf-951be4e4be9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/457524f2-efc5-4be8-a3cf-951be4e4be9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/457524f2-efc5-4be8-a3cf-951be4e4be9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/457524f2-efc5-4be8-a3cf-951be4e4be9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/457524f2-efc5-4be8-a3cf-951be4e4be9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las esferas metálicas encontradas en una localidad costera australiana en junio de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las esferas metálicas encontradas en una localidad costera australiana en junio de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No obstante, &Aacute;gueda apunta que a d&iacute;a de hoy es m&aacute;s probable que a una persona le toque el gordo de Navidad dos veces en la vida a que le caiga un trozo de basura proveniente del espacio (la mayor&iacute;a cae en oc&eacute;anos o mares).
    </p><h2 class="article-text">La utilizaci&oacute;n de la atm&oacute;sfera como &ldquo;crematorio&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pero la destrucci&oacute;n de estos cuerpos artificiales crea nanopart&iacute;culas de &oacute;xido de aluminio, un compuesto que, al actuar como catalizador de la activaci&oacute;n del cloro, podr&iacute;a favorecer la destrucci&oacute;n del ozono estratosf&eacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de esta base, un estudio de 2024 financiado parcialmente por la NASA trat&oacute; de estimar la magnitud del potencial problema, calculando cu&aacute;nta al&uacute;mina (&oacute;xido de aluminio) procedente de la reentrada de sat&eacute;lites llega a la atm&oacute;sfera y cu&aacute;nto podr&iacute;a aumentar. Concluy&oacute;, mediante una simulaci&oacute;n, que la deposici&oacute;n antropog&eacute;nica de este compuesto supera ya la contribuci&oacute;n natural del polvo de meteoritos y que estas nanopart&iacute;culas podr&iacute;an permanecer activas en la atm&oacute;sfera durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Estimaron, adem&aacute;s, que para 2030 las concentraciones de esas part&iacute;culas podr&iacute;an aumentar hasta un 650% en comparaci&oacute;n con los niveles naturales. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, estos datos no son suficientes por s&iacute; solos para afirmar que la al&uacute;mina est&aacute; destruyendo la capa de ozono, pues no presentan una medici&oacute;n observacional que lo demuestre. Seg&uacute;n los autores del estudio, lo fundamental es que ahora se sabe &ldquo;lo suficiente como para tomarnos la cuesti&oacute;n en serio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta inc&oacute;gnita, junto al hecho de que actualmente, como constata &Aacute;gueda, &ldquo;no hay una alternativa cre&iacute;ble en el corto-medio plazo al hecho de que para sacar esta basura del espacio &eacute;sta tenga que calcinarse en la atm&oacute;sfera&rdquo;, mantiene en vilo a los expertos. El resto de opciones &mdash;enfoque preventivo, recuperaci&oacute;n de objetos, reciclaje en &oacute;rbita, limpieza activa, prolongaci&oacute;n de la vida &uacute;til, sustituci&oacute;n de materiales, etc&mdash; siguen en fase experimental.
    </p><h2 class="article-text">La necesidad de una legislaci&oacute;n a la altura del problema</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La Comisi&oacute;n sobre la Utilizaci&oacute;n del Espacio Ultraterrestre con Fines Pac&iacute;ficos (COPUOS), compuesta actualmente por 110 Estados miembros, est&aacute; estudiando detenidamente medidas para la mitigaci&oacute;n y la remediaci&oacute;n [...]. Estas iniciativas son &uacute;tiles y nos encaminan en la direcci&oacute;n correcta. Sin embargo, la enorme cantidad de lanzamientos [...], junto con el crecimiento exponencial proyectado &mdash;quiz&aacute;s hasta un mill&oacute;n&mdash; de objetos adicionales que se lanzar&aacute;n durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada, significa que los peligros de colisiones y eventos de conjunci&oacute;n est&aacute;n aumentando, en lugar de disminuir&rdquo;, sostiene el presidente del Grupo de Trabajo de la COPUOS de las Naciones Unidas sobre los Aspectos Jur&iacute;dicos de las Actividades relacionadas con los Recursos Espaciales, Steven Freeland.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debemos pasar de una perspectiva centrada en el interés nacional y la competitividad a una que tenga en cuenta las implicaciones globales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Steven Freeland</span>
                                        <span>—</span> Grupo de Trabajo de la COPUOS sobre los Aspectos Jurídicos de las Actividades relacionadas con los Recursos Espaciales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien se comprende el problema, y algunos afirman que ya hemos alcanzado un punto cr&iacute;tico, la dificultad radica en traducir estas preocupaciones en acciones concretas. Debemos pasar de una perspectiva centrada en el inter&eacute;s nacional y la competitividad a una que tenga en cuenta las implicaciones globales.<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/nuevo-sistema-satelites-permitira-seguir-evolucion-incendios-tiempo-real_1_13406430.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Las actividades espaciales</a> siempre tienen consecuencias, y debemos esforzarnos por encontrar el equilibrio adecuado y adoptar medidas que promuevan actividades sostenibles, seguras y protegidas&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los instrumentos vinculantes internacionales, pese a que dictan cuestiones como que el Estado de lanzamiento es el responsable de autorizar y supervisar el cuerpo espacial, <a href="https://www.eldiario.es/spin/cohete-abandonado-spacex-acabara-chocando-luna-cientificos-esperan-nuevo-crater-pm_1_13430999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adem&aacute;s de los da&ntilde;os </a>(en superficie terrestre u ocasionados a otro objeto espacial) que pueda causar, tiene muchas lagunas. No define qu&eacute; es exactamente un desecho espacial, no recoge una posible transferencia de titularidad (cuando el objeto se convierte en chatarra) y no plantea un r&eacute;gimen jur&iacute;dico sobre las reentradas atmosf&eacute;ricas, entre otras cosas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, pese a que hay una autoridad internacional (COPUOS), &eacute;sta &ldquo;no puede imponer coercitivamente el cumplimiento de la norma. Es decir, hay autoridad, pero no existe una 'polic&iacute;a' de esa autoridad&rdquo;, explica D&iacute;az. &ldquo;Por otro lado, hay temor a reabrir el consenso que se alcanz&oacute; con el tratado del a&ntilde;o 1967, porque existe la preocupaci&oacute;n de que, por el momento geopol&iacute;tico, se llegue a un resultado a&uacute;n peor&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Europa lidera la respuesta</h2><p class="article-text">
        Europa es la que est&aacute; liderando esta conversaci&oacute;n. Ha presentado una<a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-adjudica-contrato-principal-proyecto-espacial-europeo-iris2-1-600-millones_1_13433727.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ley Espacial Europea</a> &mdash;actualmente en fase de tramitaci&oacute;n y negociaci&oacute;n&mdash; que es &ldquo;el primer intento de un marco horizontal completo en el sector espacial que regula autorizaci&oacute;n, registro, supervisi&oacute;n, mitigaci&oacute;n de desechos, ciberseguridad o huella ambiental en un &uacute;nico instrumento&rdquo;, sostiene D&iacute;az. &ldquo;Adem&aacute;s, busca corregir la fragmentaci&oacute;n en la que hoy conviven una decena de leyes nacionales no interoperables entre s&iacute;&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece interesante su posible alcance extraterritorial. Es decir, que la norma europea se tendr&aacute; que aplicar a operadores de terceros pa&iacute;ses que presten servicios en la Uni&oacute;n Europea. Desde mi punto de vista, su &eacute;xito depender&aacute; de que se resuelva bien la ecuaci&oacute;n entre sostenibilidad y proporcionalidad regulatoria&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de ley, por otro lado, no menciona la problem&aacute;tica de la al&uacute;mina espec&iacute;ficamente. Sin embargo, el Protocolo de Montreal &mdash;el acuerdo internacional dise&ntilde;ado para proteger la capa de ozono&mdash; pidi&oacute; en 2023 a sus paneles cient&iacute;ficos &ldquo;evaluar los posibles efectos en la capa de ozono [...] de cohetes o sat&eacute;lites&rdquo; para presentar los resultados en el informe de 2026 (que se publicar&aacute; a finales de este a&ntilde;o). Unos resultados que podr&iacute;an poner en el centro esta posible amenaza.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az, por su parte, espera que la propia amenaza del efecto Kessler, que podr&iacute;a obstaculizar el avance de la carrera espacial, sea lo que acabe, en &uacute;ltima instancia, abocando a los pa&iacute;ses a dialogar, cooperar y asumir l&iacute;mites.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nueva-carrera-espacial-acerca-efecto-kessler-espacio-volverse-inutilizable-generaciones_1_13445421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 18:56:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3609a4b9-aacc-4f5d-afc1-6481702807c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="833845" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3609a4b9-aacc-4f5d-afc1-6481702807c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="833845" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La nueva carrera espacial acerca el 'efecto kessler': "El espacio podría volverse inutilizable por generaciones"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3609a4b9-aacc-4f5d-afc1-6481702807c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Espacio,Luna,Basura espacial,Nasa,SpaceX]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué son realmente las 'arañas' de Marte? La NASA acaba de resolver uno de los misterios del planeta rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-realmente-aranas-marte-nasa-acaba-resolver-misterios-planeta-rojo-pm_1_13454967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7f4b6c7-5cee-4d7c-bab7-9cfdd3175c3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué son realmente las &#039;arañas&#039; de Marte? La NASA acaba de resolver uno de los misterios del planeta rojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Geología de Marte - Los materiales del subsuelo y las condiciones térmicas modifican la respuesta del gas congelado, por lo que los experimentos necesitan reproducir temperaturas, presión y sedimentos con gran precisión</p></div><p class="article-text">
        El agua helada alojada en los poros del <strong>suelo marciano favorece una capa superficial m&aacute;s gruesa de CO&#8322;</strong>, pero frena con fuerza su sublimaci&oacute;n en los experimentos m&aacute;s recientes sobre las llamadas <strong>ara&ntilde;as de Marte</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En las muestras de grano fino ocurri&oacute; casi lo contrario, ya que el CO&#8322; penetr&oacute; a mayor profundidad y sobre una zona m&aacute;s amplia, produjo<strong> penachos m&aacute;s duraderos y favoreci&oacute; las morfolog&iacute;as agrietadas</strong>. El terreno, por tanto, puede cambiar por completo la respuesta del hielo estacional.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos ensayos atribuyen valor clim&aacute;tico a las ara&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        El seguimiento publicado en 2026 en<em><strong> The Planetary Science Journal</strong></em> ampl&iacute;a los experimentos dirigidos por la NASA que en 2024 reprodujeron en laboratorio el mecanismo considerado m&aacute;s probable para formar estas estructuras. La nueva fase refuerza la <strong>posibilidad de que algunas ara&ntilde;as conserven informaci&oacute;n sobre etapas clim&aacute;ticas anteriores</strong> de Marte.
    </p><p class="article-text">
        Recrear ese entorno terrestre exigi&oacute; <strong>llevar una c&aacute;mara del JPL a temperaturas de hasta -185 grados Celsius y</strong> reducir mucho la presi&oacute;n para aproximarse a la tenue atm&oacute;sfera marciana. El equipo utiliz&oacute; <strong>DUSTIE</strong>, una c&aacute;mara del tama&ntilde;o aproximado de un barril de vino refrigerada con nitr&oacute;geno l&iacute;quido, introdujo un material que imitaba el suelo de Marte y despu&eacute;s inyect&oacute; di&oacute;xido de carbono. La <strong>condensaci&oacute;n del gas necesit&oacute; entre tres y cinco horas</strong> antes de que los ensayos pudieran avanzar hacia la sublimaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd7e8ac-054f-4f07-ae3c-f5ba2821ef3c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd7e8ac-054f-4f07-ae3c-f5ba2821ef3c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd7e8ac-054f-4f07-ae3c-f5ba2821ef3c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd7e8ac-054f-4f07-ae3c-f5ba2821ef3c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd7e8ac-054f-4f07-ae3c-f5ba2821ef3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd7e8ac-054f-4f07-ae3c-f5ba2821ef3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fd7e8ac-054f-4f07-ae3c-f5ba2821ef3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="DUSTIE reproduce las condiciones extremas de Marte"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                DUSTIE reproduce las condiciones extremas de Marte                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las <strong>formaciones araneiformes </strong>se concentran sobre todo en el hemisferio sur marciano y presentan canales ramificados que pueden <strong>superar un kil&oacute;metro de longitud,</strong> una escala registrada desde &oacute;rbita hace a&ntilde;os. El <em>Mars Reconnaissance Orbiter</em> fotografi&oacute; en 2009 estructuras de este tipo en una zona de m&aacute;s de un kil&oacute;metro, dentro de una familia estacional que tambi&eacute;n incluye manchas oscuras y abanicos orientados. Ese conjunto recibe el nombre informal de <em><strong>zool&oacute;gico de Kieffer</strong></em>, y todav&iacute;a carece de una observaci&oacute;n in situ capaz de seguir de cerca su formaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El CO&#8322; explica c&oacute;mo nacen las ara&ntilde;as marcianas</h2><p class="article-text">
        El modelo propuesto hace unas dos d&eacute;cadas parte del<strong> invierno marciano</strong>, cuando parte del di&oacute;xido de carbono atmosf&eacute;rico se congela sobre la superficie y forma una capa transl&uacute;cida. Con la llegada de la primavera, la <strong>luz atraviesa el hielo y calienta el regolito oscuro </strong>situado debajo, de modo que el CO&#8322; comienza a sublimarse desde la base. El gas atrapado aumenta la presi&oacute;n hasta <strong>fracturar la placa y escapar en chorros r&aacute;pidos cargados de polvo,</strong> capaces de excavar o alterar el sustrato y generar varias de esas formas estacionales.
    </p><p class="article-text">
        Los ensayos de 2024 respaldaron ese mecanismo general, aunque las ara&ntilde;as de laboratorio<strong> solo aparecieron dentro de un margen estrecho de condiciones</strong> que permit&iacute;a formar una capa de CO&#8322; suficientemente gruesa y transl&uacute;cida. Parte de las redes de grietas surgi&oacute; adem&aacute;s cuando el di&oacute;xido de carbono condensado dentro de<strong> los poros del suelo simulado se sublim&oacute; y gener&oacute; tensiones t&eacute;rmicas</strong>. Los autores propusieron as&iacute; la <strong>fracturaci&oacute;n como mecanismo adicional </strong>para ciertas morfolog&iacute;as agrietadas, sin sustituir la erosi&oacute;n causada por gas en el conjunto de los araneiformes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c63efa0e-ced9-4d7c-a2bd-9784ee9a8496_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c63efa0e-ced9-4d7c-a2bd-9784ee9a8496_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c63efa0e-ced9-4d7c-a2bd-9784ee9a8496_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c63efa0e-ced9-4d7c-a2bd-9784ee9a8496_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c63efa0e-ced9-4d7c-a2bd-9784ee9a8496_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c63efa0e-ced9-4d7c-a2bd-9784ee9a8496_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c63efa0e-ced9-4d7c-a2bd-9784ee9a8496_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los satélites localizan grandes araneiformes en el sur"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los satélites localizan grandes araneiformes en el sur                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Lauren McKeown</strong>, del Laboratorio de Propulsi&oacute;n a Chorro de la NASA en el sur de California, vincul&oacute; aquellos ensayos con la <strong>necesidad de ajustar los modelos</strong> sobre estas estructuras cuando se presentaron los resultados de 2024: &ldquo;Las ara&ntilde;as son rasgos geol&oacute;gicos extra&ntilde;os y bellos por derecho propio.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los experimentos tambi&eacute;n mostraron que <strong>peque&ntilde;as variaciones en la salida del gas y en el grosor del hielo cambian el aspecto final</strong>, desde manchas oscuras creadas por polvo expulsado hasta halos brillantes alrededor de algunas de ellas.
    </p><h2 class="article-text">Marte a&uacute;n oculta la edad de sus ara&ntilde;as</h2><p class="article-text">
        La gran inc&oacute;gnita permanece en el propio Marte, porque a&ntilde;os de observaciones de alta resoluci&oacute;n todav&iacute;a<strong> no han detectado crecimiento </strong>en araneiformes bien desarrollados. S&iacute; se han visto <strong>peque&ntilde;os surcos dendr&iacute;ticos</strong> relacionados que aparecen y evolucionan bajo el clima actual, se&ntilde;al de que los procesos impulsados por CO&#8322; pueden modificar el terreno.
    </p><p class="article-text">
        Las ara&ntilde;as maduras podr&iacute;an crecer demasiado despacio para que ese cambio sea detectable, permanecer inactivas hoy o conservar rasgos formados bajo otro clima, una posibilidad que convertir&iacute;a estas estructuras en un <strong>archivo geol&oacute;gico de un Marte con un pasado m&aacute;s h&uacute;medo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) [Por un problema de visualizaci&oacute;n, las f&oacute;rmulas qu&iacute;micas del di&oacute;xido de carbono mencionadas aparecen arriba, aunque se posici&oacute;n correcta sea abajo]</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/son-realmente-aranas-marte-nasa-acaba-resolver-misterios-planeta-rojo-pm_1_13454967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 15:39:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e7f4b6c7-5cee-4d7c-bab7-9cfdd3175c3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="84312" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e7f4b6c7-5cee-4d7c-bab7-9cfdd3175c3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84312" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué son realmente las 'arañas' de Marte? La NASA acaba de resolver uno de los misterios del planeta rojo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e7f4b6c7-5cee-4d7c-bab7-9cfdd3175c3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA elige como foto del día una imagen del eclipse solar desde Zaragoza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/nasa-elige-foto-dia-imagen-eclipse-solar-zaragoza_1_13447086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1017y744.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA elige como foto del día una imagen del eclipse solar desde Zaragoza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El del 12 de agosto fue el primer gran eclipse solar total vivido en España desde hace más de 100 años</p><p class="subtitle">“Hemos estado esperando por esto desde hace dos años”: Zaragoza se emociona bajo el eclipse total
</p></div><p class="article-text">
        La NASA eligi&oacute; este jueves 13 de agosto como foto del d&iacute;a una imagen del eclipse total de Sol que se puso ver en Espa&ntilde;a el d&iacute;a anterior, 12 de agosto. Concretamente, la corona solar se ve encima de la Catedral Bas&iacute;lica de Nuestra Se&ntilde;ora del Pilar, mientras que su reflejo aparece en el r&iacute;o Ebro.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la NASA ha compartido la imagen asegurando que mostraba &ldquo;dos eclipses&rdquo;. &ldquo;Quienes presenciaron la totalidad pudieron sentir un escalofr&iacute;o, el silencio de los p&aacute;jaros, el zumbido confuso de los insectos y la admiraci&oacute;n compartida por muchos&rdquo;, explica en su web.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_source-aspect-ratio_50p_0_x1017y744.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_source-aspect-ratio_50p_0_x1017y744.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_source-aspect-ratio_75p_0_x1017y744.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_source-aspect-ratio_75p_0_x1017y744.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_source-aspect-ratio_default_0_x1017y744.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_source-aspect-ratio_default_0_x1017y744.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_source-aspect-ratio_default_0_x1017y744.jpg"
                    alt="La NASA fotografía el eclipse solar total sobre Zaragoza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La NASA fotografía el eclipse solar total sobre Zaragoza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El del 12 de agosto fue el primer gran eclipse solar total vivido en Espa&ntilde;a desde hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os. La sombra del Sol tambi&eacute;n se proyect&oacute; sobre Siberia, Groenlandia, Islandia y Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la NASA ha explicado que este tipo de fen&oacute;menos se estudian porque &ldquo;ayudan a los cient&iacute;ficos a comprender por qu&eacute; la corona es millones de grados m&aacute;s caliente que la superficie del Sol&rdquo;, entre otros motivos.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, pide la colaboraci&oacute;n de &ldquo;ciudadanos entusiastas&rdquo; para que contribuyan a estos estudios registrando c&oacute;mo reacciona la fauna silvestre, fotografiando la corona y monitoreando la temperatura del aire y las nubes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/nasa-elige-foto-dia-imagen-eclipse-solar-zaragoza_1_13447086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 09:33:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1017y744.jpg" length="389011" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1017y744.jpg" type="image/jpeg" fileSize="389011" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La NASA elige como foto del día una imagen del eclipse solar desde Zaragoza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a9231ad-ebd5-4ea7-936c-90fa8103e2aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1017y744.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Zaragoza,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La otra cara del eclipse: la instalación de la NASA que mira al espacio desde un pequeño pueblo de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/cara-eclipse-instalacion-nasa-mira-espacio-pequeno-pueblo-madrid_1_13433544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f05508b3-1f11-4d81-b50b-510835537a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La otra cara del eclipse: la instalación de la NASA que mira al espacio desde un pequeño pueblo de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Robledo de Chavela, un municipio de menos de 5.000 habitantes de la Sierra Oeste madrileña, alberga desde hace más de seis décadas una de las tres estaciones de la Red del Espacio Profundo de la NASA, desde donde se mantiene el contacto con sondas y naves que viajan a millones de kilómetros de la Tierra</p><p class="subtitle">Dónde ver el eclipse del 12 de agosto en Madrid: lugares con mejor visibilidad, horarios y otras recomendaciones
</p></div><p class="article-text">
        De Madrid al cielo. Pronto, la expresi&oacute;n cobrar&aacute; un significado casi literal. Este 12 de agosto, la Comunidad de Madrid ser&aacute; escenario de un eclipse solar total, uno de los acontecimientos astron&oacute;micos m&aacute;s importantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y un fen&oacute;meno que la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica no contempla en su totalidad desde 1912. Pero la relaci&oacute;n de Madrid con el espacio va mucho m&aacute;s all&aacute; de este acontecimiento.
    </p><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de una hora de la capital, entre los pinares de la Sierra Oeste, unas enormes antenas llevan m&aacute;s de seis d&eacute;cadas haciendo algo que pocos madrile&ntilde;os conocen: comunicarse con naves y sondas que viajan por el Sistema Solar. En Robledo de Chavela se encuentra el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid (MDSCC), una de las tres instalaciones que forman la Red del Espacio Profundo de la NASA, junto a las de Goldstone, en California, y Canberra, en Australia.
    </p><p class="article-text">
        La estaci&oacute;n madrile&ntilde;a es, adem&aacute;s, la &uacute;nica de las tres que cuenta actualmente con seis antenas operativas. Desde ellas se reciben datos cient&iacute;ficos enviados desde miles de millones de kil&oacute;metros de distancia y se transmiten las instrucciones que permiten a las misiones continuar su viaje. Una infraestructura que naci&oacute; en plena carrera espacial y que hoy resulta imprescindible para algunas de las misiones m&aacute;s ambiciosas de la exploraci&oacute;n del universo.
    </p><p class="article-text">
        La historia de estas antenas comenz&oacute; en los a&ntilde;os sesenta. Estados Unidos necesitaba crear una red de estaciones repartidas por el planeta que permitiera mantener una comunicaci&oacute;n constante con las naves espaciales. La soluci&oacute;n fue construir tres complejos separados aproximadamente 120 grados de longitud: uno en California, otro en Australia y el tercero en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de estudiar diferentes ubicaciones, la NASA y el Instituto Nacional de T&eacute;cnica Aeroespacial (INTA) eligieron Robledo de Chavela. El acuerdo entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos se firm&oacute; en enero de 1964 y la estaci&oacute;n comenz&oacute; a funcionar en julio de 1965. Su ubicaci&oacute;n permit&iacute;a completar el sistema mundial de seguimiento y, al mismo tiempo, se encontraba suficientemente cerca de Madrid y de sus conexiones internacionales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aba56-d01f-4dda-a810-14690089a690_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aba56-d01f-4dda-a810-14690089a690_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aba56-d01f-4dda-a810-14690089a690_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aba56-d01f-4dda-a810-14690089a690_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aba56-d01f-4dda-a810-14690089a690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aba56-d01f-4dda-a810-14690089a690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4b9aba56-d01f-4dda-a810-14690089a690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Acceso a las instalaciones de la NASA y el INTA en Robledo de Chavalea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Acceso a las instalaciones de la NASA y el INTA en Robledo de Chavalea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El funcionamiento de la red responde a una cuesti&oacute;n tan sencilla como determinante: la Tierra gira. Las tres estaciones est&aacute;n situadas estrat&eacute;gicamente para que, mientras nuestro planeta rota, una de ellas pueda mantener la comunicaci&oacute;n con las naves que se encuentran en el espacio profundo. Desde los centros de control se orientan las antenas, se reciben y procesan los datos y se env&iacute;an las &oacute;rdenes a las distintas misiones.
    </p><p class="article-text">
        El complejo madrile&ntilde;o cuenta actualmente con seis antenas operativas, entre ellas una gigantesca parab&oacute;lica de 70 metros de di&aacute;metro y varias de 34 metros. Las m&aacute;s modernas son la DSS-56, que entr&oacute; en funcionamiento en 2021, y la DSS-53, que comenz&oacute; a operar en febrero de 2022. La primera fue especialmente importante porque se convirti&oacute; en la primera antena de la Red del Espacio Profundo capaz de utilizar todo el rango de frecuencias de comunicaci&oacute;n de la red desde su puesta en servicio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De las primeras im&aacute;genes de Marte a las comunicaciones con el espacio interestelar</strong></h2><p class="article-text">
        La importancia de Robledo de Chavela se hizo evidente desde sus primeros meses de actividad. En 1965, la estaci&oacute;n particip&oacute; en el seguimiento de la misi&oacute;n Mariner 4, que ese mismo a&ntilde;o se convirti&oacute; en la primera nave en llevar a cabo un sobrevuelo de Marte y enviar a la Tierra im&aacute;genes de su superficie.
    </p><p class="article-text">
        Pero fue el programa Apolo el que convirti&oacute; a las estaciones espa&ntilde;olas en protagonistas de la carrera espacial. En aquellos a&ntilde;os, la NASA necesitaba mantener el contacto con las misiones tripuladas a la Luna y Espa&ntilde;a ocupaba una posici&oacute;n estrat&eacute;gica dentro de la red de comunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        El momento m&aacute;s recordado lleg&oacute; el 20 de julio de 1969. Cuando el m&oacute;dulo lunar del Apolo 11 se pos&oacute; sobre la superficie de la Luna, la primera estaci&oacute;n espa&ntilde;ola en recibir las comunicaciones de los astronautas fue la de Fresnedillas de la Oliva, situada tambi&eacute;n en la Comunidad de Madrid. Desde all&iacute;, se transmitieron a Houston las palabras de Neil Armstrong y, posteriormente, al resto del mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/098ff034-b8ea-4038-8e5c-c5694377f403_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/098ff034-b8ea-4038-8e5c-c5694377f403_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/098ff034-b8ea-4038-8e5c-c5694377f403_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/098ff034-b8ea-4038-8e5c-c5694377f403_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/098ff034-b8ea-4038-8e5c-c5694377f403_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/098ff034-b8ea-4038-8e5c-c5694377f403_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/098ff034-b8ea-4038-8e5c-c5694377f403_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista aérea de las antenas espaciales de Robledo de Chavela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista aérea de las antenas espaciales de Robledo de Chavela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La historia de aquella antena, conocida como la &ldquo;antena del Apolo&rdquo;, continu&oacute; en Robledo. Despu&eacute;s del cierre de la estaci&oacute;n de Fresnedillas, la parab&oacute;lica de 26 metros fue trasladada al complejo del MDSCC, donde permanece como testimonio de su papel en una de las mayores haza&ntilde;as tecnol&oacute;gicas del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, las antenas madrile&ntilde;as han seguido conectadas a algunas de las misiones m&aacute;s importantes de la NASA. Y no solo a aquellas que viajan hacia la Luna o Marte: tambi&eacute;n a las que se han adentrado mucho m&aacute;s all&aacute; de los planetas conocidos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las antenas que escucharon a la Voyager 1</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s espectaculares ocurri&oacute; en abril de 2024. La Voyager 1, lanzada en 1977 y convertida en el objeto fabricado por el ser humano que se encuentra m&aacute;s lejos de la Tierra, atravesaba entonces una situaci&oacute;n cr&iacute;tica: llevaba meses sin enviar correctamente datos cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        La distancia hac&iacute;a que cualquier operaci&oacute;n fuera especialmente compleja. La se&ntilde;al de la Voyager 1 tarda m&aacute;s de 22 horas en recorrer el trayecto entre la nave y la Tierra y llega con una intensidad extraordinariamente d&eacute;bil. Para conseguir captarla, la NASA decidi&oacute; recurrir a una t&eacute;cnica conocida como <em>arraying</em>, que permite combinar la capacidad de recepci&oacute;n de varias antenas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47f6791-65de-48f8-8c08-98abea33b1c8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47f6791-65de-48f8-8c08-98abea33b1c8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47f6791-65de-48f8-8c08-98abea33b1c8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47f6791-65de-48f8-8c08-98abea33b1c8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47f6791-65de-48f8-8c08-98abea33b1c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f47f6791-65de-48f8-8c08-98abea33b1c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f47f6791-65de-48f8-8c08-98abea33b1c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La sonda Voyager 1, el primer artefacto humano en salir del sistema solar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La sonda Voyager 1, el primer artefacto humano en salir del sistema solar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El 20 de abril de 2024 ocurri&oacute; algo hist&oacute;rico en Robledo de Chavela: las seis antenas del complejo se alinearon por primera vez al mismo tiempo para recibir la se&ntilde;al de la Voyager 1. La operaci&oacute;n permiti&oacute; sumar su capacidad de recepci&oacute;n para captar las d&eacute;biles comunicaciones procedentes de la nave, situada entonces a m&aacute;s de 24.000 millones de kil&oacute;metros de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de las seis enormes antenas apuntando simult&aacute;neamente hacia un mismo punto del cielo madrile&ntilde;o resume bien la dimensi&oacute;n de esta instalaci&oacute;n. No se trata simplemente de unas grandes parab&oacute;licas instaladas en la sierra: son una pieza fundamental de una red que permite a la humanidad seguir recibiendo informaci&oacute;n de lugares situados a miles de millones de kil&oacute;metros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El futuro de la exploraci&oacute;n espacial</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque las instalaciones tienen m&aacute;s de seis d&eacute;cadas de historia, Robledo de Chavela est&aacute; lejos de ser una reliquia de la carrera espacial. El complejo ha ido incorporando nuevas antenas y tecnolog&iacute;as para responder a las necesidades de una flota de misiones cada vez mayor. La llegada de la DSS-56 en 2021 y de la DSS-53 en 2022 permiti&oacute; completar en Madrid la ampliaci&oacute;n prevista de la capacidad del complejo. De hecho, Robledo fue el primero de los tres centros de la Red del Espacio Profundo en completar este despliegue.
    </p><p class="article-text">
        La nueva generaci&oacute;n de antenas tambi&eacute;n prepara la red para las futuras misiones de exploraci&oacute;n lunar y marciana, incluidas las del programa Artemis. La Red del Espacio Profundo tendr&aacute; que afrontar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os un n&uacute;mero creciente de naves que necesitar&aacute;n enviar datos a la Tierra y recibir instrucciones desde ella, lo que convierte a instalaciones como la madrile&ntilde;a en una infraestructura estrat&eacute;gica para la nueva etapa de la exploraci&oacute;n espacial.
    </p><p class="article-text">
        Y la colaboraci&oacute;n entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos tiene garantizado, adem&aacute;s, un largo recorrido. En junio de 2024 ambos pa&iacute;ses renovaron el acuerdo que permite a la NASA utilizar las instalaciones de Robledo de Chavela durante otros 15 a&ntilde;os. El documento contempla adem&aacute;s pr&oacute;rrogas autom&aacute;ticas de dos a&ntilde;os salvo que alguna de las partes comunique su voluntad de poner fin al acuerdo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc3dd8c9-e204-4d16-bfe0-f15ede30e0e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc3dd8c9-e204-4d16-bfe0-f15ede30e0e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc3dd8c9-e204-4d16-bfe0-f15ede30e0e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc3dd8c9-e204-4d16-bfe0-f15ede30e0e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc3dd8c9-e204-4d16-bfe0-f15ede30e0e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc3dd8c9-e204-4d16-bfe0-f15ede30e0e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dc3dd8c9-e204-4d16-bfe0-f15ede30e0e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los trajes espaciales expuestos en Robledo de Chavela fotografiado durante el acto del 60º aniversario de Madrid Deep Space Communications Complex"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los trajes espaciales expuestos en Robledo de Chavela fotografiado durante el acto del 60º aniversario de Madrid Deep Space Communications Complex                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las instalaciones peligraron hace apenas unas semanas, cuando el complejo de Robledo de Chavela se vio rodeado por las llamas debido a los incendios que arrasaron la Sierra Oeste de Madrid. El fuego alcanz&oacute; el recinto y oblig&oacute; a desalojar temporalmente la estaci&oacute;n, aunque <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/agencia-espacial-europea-afirma-estacion-cebreros-parece-intacta-incendio-avila_1_13406687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se han detectado da&ntilde;os estructurales</a> significativos ni en las antenas ni en los edificios. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, mientras el pr&oacute;ximo 12 de agosto miles de personas se preparan para mirar al cielo y contemplar c&oacute;mo la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, en otro punto de la Comunidad de Madrid unas enormes antenas continuar&aacute;n haciendo algo mucho menos visible, pero igualmente extraordinario: escuchar el universo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <card-component listId="10e11ebad6" interestId="0b5b346d04"></card-component>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/cara-eclipse-instalacion-nasa-mira-espacio-pequeno-pueblo-madrid_1_13433544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 20:05:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f05508b3-1f11-4d81-b50b-510835537a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="250492" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f05508b3-1f11-4d81-b50b-510835537a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="250492" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La otra cara del eclipse: la instalación de la NASA que mira al espacio desde un pequeño pueblo de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f05508b3-1f11-4d81-b50b-510835537a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Astronomía,Eclipse,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pueblo de Burgos se convierte en base de la NASA para seguir el eclipse solar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/pueblo-burgos-convierte-base-nasa-seguir-eclipse-solar_1_13440373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78042b1a-fc30-47b2-b3fe-bfed06a1e38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un pueblo de Burgos se convierte en base de la NASA para seguir el eclipse solar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pequeño pueblo, casi despoblado y con una iglesia del siglo XII, acogerá los telescopios del equipo científico para estudiar el fenómeno y retransmitirlo en directo a más de 10 millones de personas</p><p class="subtitle">MAPA | Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto</p></div><p class="article-text">
        Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han 'tomado' Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos -muy cerca de Villadiego- para seguir el eclipse de sol, estudiar el fen&oacute;meno astron&oacute;mico y adem&aacute;s retransmitirlo para que m&aacute;s de 10 millones de personas puedan verlo en directo desde cualquier parte del mundo.
    </p><p class="article-text">
        La iglesia de San Salvador, que se ubica sobre una terraza elevada, fue la que atrajo la atenci&oacute;n de la agencia gubernalmental, y sus compa&ntilde;eros del gran laboratorio dedicado a la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, durante una visita de reconocimiento por Castilla y Le&oacute;n en busca de la ubicaci&oacute;n perfecta para seguir este acontecimiento cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me llamaron hace como 16 o 18 meses, cuando nadie hablaba todav&iacute;a del eclipse&rdquo;, ha explicado a EFE Juan Ans&oacute;tegui, gerente de Las de Villadiego, el complejo de turismo rural que arranc&oacute; en 2007 con un proyecto para recuperar Villalibado, que llevaba m&aacute;s de treinta a&ntilde;os deshabitado, y que estos d&iacute;as ocupan los cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Ha reconocido que cuando le dijeron que eran de la NASA y que quer&iacute;an alquilar el complejo tur&iacute;stico no se lo acab&oacute; de creer, que pidi&oacute; que le mandaran la informaci&oacute;n y, tras comprobar que era cierto, qued&oacute; con ellos para una visita privada, y no hubo dudas: alquilaron las instalaciones y ya est&aacute;n prepar&aacute;ndose para ver el eclipse.
    </p><h2 class="article-text">Un observatorio en una iglesia del siglo XII</h2><p class="article-text">
        El equipo t&eacute;cnico lleg&oacute; este domingo, ha explicado Ans&oacute;tegui, y ya han instalado sus telescopios en la explanada de la iglesia -vallada para la ocasi&oacute;n-, mientras que todos sus equipos y ordenadores est&aacute;n en el interior del templo, del siglo XII, algo tambi&eacute;n ins&oacute;lito para los propios norteamericanos.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Desir&eacute; Whitmore, del Exploratorium en San Francisco, ha explicado a EFE que eligieron Villalibado porque necesitaban un lugar tranquilo, con poca gente que pudiera interrumpir su trabajo, y desde el que se pudiera seguir bien el eclipse, y este peque&ntilde;o y recuperado pueblo de Burgos cumpl&iacute;a con sus requisitos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d7836f2-8e71-4707-8af9-ffd1679c853a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d7836f2-8e71-4707-8af9-ffd1679c853a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d7836f2-8e71-4707-8af9-ffd1679c853a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d7836f2-8e71-4707-8af9-ffd1679c853a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d7836f2-8e71-4707-8af9-ffd1679c853a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d7836f2-8e71-4707-8af9-ffd1679c853a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d7836f2-8e71-4707-8af9-ffd1679c853a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han &#039;tomado&#039; Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos para seguir el eclipse."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han &#039;tomado&#039; Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos para seguir el eclipse.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Han instalado tres telescopios, con diferentes filtros, que est&aacute;n tomando datos del sol, siguiendo su evoluci&oacute;n durante las 24 horas, ha indicado Whitmore, que ha destacado lo &ldquo;raro&rdquo; del eclipse, que arrancar&aacute; en Groenlandia pero que en Espa&ntilde;a se podr&aacute; ver al anochecer, otro de los motivos para escoger la ubicaci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><h2 class="article-text">Investigaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos estar&aacute;n hasta el viernes en Villalibado, compaginando investigaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n. De hecho, el 12 de agosto se instalar&aacute; en un lateral de la iglesia una pantalla, a la que se dar&aacute; se&ntilde;al directa de los telescopios, y se podr&aacute; ver el eclipse desde una zona habilitada para el p&uacute;blico, aunque alejada de los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos han dicho que es precioso. Cuando oscurezca podremos ver el eclipse en alta definici&oacute;n, lo que se est&aacute; viendo con el telescopio&rdquo;, ha indicado Ans&oacute;tegui.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6daf309-ffe5-422b-b689-c696b9ad3cff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6daf309-ffe5-422b-b689-c696b9ad3cff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6daf309-ffe5-422b-b689-c696b9ad3cff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6daf309-ffe5-422b-b689-c696b9ad3cff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6daf309-ffe5-422b-b689-c696b9ad3cff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6daf309-ffe5-422b-b689-c696b9ad3cff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6daf309-ffe5-422b-b689-c696b9ad3cff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han &#039;tomado&#039; Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos para seguir el eclipse."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco han &#039;tomado&#039; Villalibado, un pueblo semiabandonado de la provincia de Burgos para seguir el eclipse.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Proyecci&oacute;n internacional</h2><p class="article-text">
        Desde que se supo que la NASA instalar&iacute;a uno de sus equipos en Villalibado, Ans&oacute;tegui no ha parado de atender a medios de comunicaci&oacute;n, y de contar c&oacute;mo en 2007, donde hab&iacute;a una torre medieval ca&iacute;da, una casa palaciega abandonada y casas en ruinas ellos vieron una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando empezamos a rehabilitar el pueblo pensaron que est&aacute;bamos locos&rdquo;, ha recordado, pero compraron los inmuebles, los recuperaron, abrieron el complejo tur&iacute;stico y en 2015 celebraron la primera boda. Ahora, casi veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, la NASA y un eclipse solar van a poner Villalibado en el mapa astron&oacute;mico mundial.EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/pueblo-burgos-convierte-base-nasa-seguir-eclipse-solar_1_13440373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 10:58:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/78042b1a-fc30-47b2-b3fe-bfed06a1e38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1751963" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/78042b1a-fc30-47b2-b3fe-bfed06a1e38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1751963" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un pueblo de Burgos se convierte en base de la NASA para seguir el eclipse solar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/78042b1a-fc30-47b2-b3fe-bfed06a1e38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Burgos,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Plutón dejó de ser un planeta: las razones que llevaron a la Unión Astronómica Internacional a su reclasificación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-pluton-dejo-planeta-razones-llevaron-union-astronomica-internacional-reclasificacion-pm_1_13405182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd33bdef-79a6-4a9a-a071-1bef0fb7ea38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Plutón dejó de ser un planeta: las razones que llevaron a la Unión Astronómica Internacional a su reclasificación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen dos décadas de la decisión de la comunidad científica, que penalizó principalmente su tamaño</p><p class="subtitle">La primera autora de la historia fue una mujer: vivió en la antigua Mesopotamia y era sacerdotisa
</p></div><p class="article-text">
        Mercurio, Venus, Tierra, Marte, J&uacute;piter, <a href="https://www.eldiario.es/spin/mayor-luna-saturno-gana-fuerza-futura-gasolinera-espacial-explorar-espacio-profundo-pm_1_13372827.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saturno</a>, Urano, Neptuno y <strong>Plut&oacute;n</strong>. Esos eran los nueve <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubren-planeta-rocoso-cercano-reponiendo-helio-atmosfera-pm_1_13392313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">planetas</a> que conformaban el <strong>Sistema Solar</strong>. Un selecto grupo con el que muchos fantaseaban a distancia, porque se trataban de nuestros vecinos lejanos, a millones de kil&oacute;metros. Ese listado se aprend&iacute;a en todos los colegios y casi se recitaba de carrerilla. 
    </p><p class="article-text">
        Pero esa familia planetaria <strong>se rompi&oacute; el 24 de agosto de 2006</strong>, cuando la Uni&oacute;n Astron&oacute;mica Internacional (IAU, por sus siglas en ingl&eacute;s) aprob&oacute; una reclasificaci&oacute;n. Plut&oacute;n se qued&oacute; fuera, una decisi&oacute;n no exenta de pol&eacute;mica entre la poblaci&oacute;n, que hab&iacute;a crecido con la idea de que se trataba de un planeta, aunque fuera el m&aacute;s peque&ntilde;o de todos. 
    </p><p class="article-text">
        Plut&oacute;n perdi&oacute; <strong>hace dos d&eacute;cadas </strong>la categor&iacute;a de planeta del Sistema Solar. Tras la decisi&oacute;n de la IAU, pas&oacute; a estar catalogado como un planeta enano, reconocimiento que comparte con otros objetos en el sistema solar que son aproximadamente del mismo tama&ntilde;o: Ceres, Makemake y Eris. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del planeta al que la comunidad cient&iacute;fica expuls&oacute;, los anteriores eran y siguen siendo grandes desconocidos para el p&uacute;blico en general. Y la <strong>controversia</strong> con Plut&oacute;n est&aacute; lejos de terminar. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La condena de Plut&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Plut&oacute;n fue descubierto por el cient&iacute;fico estadounidense Clyde Tombaugh <strong>el 18 de febrero de 1930</strong>. Se ubica en el cintur&oacute;n de Kuiper, un &aacute;rea llena de objetos helados y otros planetas enanos en el borde de nuestro sistema solar. &Eacute;l es el m&aacute;s grande de esta regi&oacute;n, lo que le ha valido el sobrenombre de Rey del Cintur&oacute;n de Kuiper. Sin embargo, formalmente, se bautiz&oacute; as&iacute; por el dios mitol&oacute;gico romano Plut&oacute;n. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DMGBNF7O2Ns/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La condena de Plut&oacute;n siempre fue <strong>el tama&ntilde;o</strong>: tiene unos 2.250 kil&oacute;metros de di&aacute;metro, unos 1.200 menos que la Luna. Se encuentra a unos 5.800 millones de kil&oacute;metros del Sol. La temperatura media en su superficie es de -232 grados cent&iacute;grados.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene <strong>otras particularidades</strong>. El resto de los planetas viajan alrededor del Sol en c&iacute;rculos casi perfectos, pero Plut&oacute;n hace un recorrido el&iacute;ptico. Adem&aacute;s, presenta una inclinaci&oacute;n respecto a los dem&aacute;s, ladeado unos 17 a 20 grados respecto al plano de los dem&aacute;s planetas del sistema solar. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un planeta enano</strong></h2><p class="article-text">
        Plut&oacute;n gozaba de la denominaci&oacute;n de planeta hasta agosto de 2026. A propuesta de los astr&oacute;nomos uruguayos Julio &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez y Gonzalo Tancredi, la asamblea de la IAU aprob&oacute; por unanimidad, aunque con baja participaci&oacute;n, quitarle ese t&iacute;tulo y <strong>reclasificarlo como un planeta enano</strong>. El tama&ntilde;o jug&oacute; en su contra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a0ff7bd-e257-431d-b2c8-ec9b990b654c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a0ff7bd-e257-431d-b2c8-ec9b990b654c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a0ff7bd-e257-431d-b2c8-ec9b990b654c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a0ff7bd-e257-431d-b2c8-ec9b990b654c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a0ff7bd-e257-431d-b2c8-ec9b990b654c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a0ff7bd-e257-431d-b2c8-ec9b990b654c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a0ff7bd-e257-431d-b2c8-ec9b990b654c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Comparación aproximada de tamaños de los planetas enanos Plutón, Haumea, Eris, Makemake y Ceres respecto a la Tierra y la Luna"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Comparación aproximada de tamaños de los planetas enanos Plutón, Haumea, Eris, Makemake y Ceres respecto a la Tierra y la Luna                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, se adopt&oacute; una <strong>nueva definici&oacute;n</strong> que contempla tres grupos de planetas: el primero con los ocho planetas cl&aacute;sicos (Mercurio, Venus, Tierra, Marte, J&uacute;piter, Neptuno, Saturno y Urano); un segundo donde se incluyen los asteroides; y un tercer grupo con Plut&oacute;n y otros objetos de menor tama&ntilde;o. A estos tambi&eacute;n se les llama planetas enanos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>el debate puede revivir </strong>en cualquier momento. El pasado mes abril, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, asegur&oacute; que est&aacute; a favor de que Plut&oacute;n vuelva a ser un planeta y no descarta reabrir la cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy totalmente a favor de que Plut&oacute;n vuelva a ser considerado un planeta&rdquo;, respondi&oacute; Isaacman a un comit&eacute; del Senado de Estados Unidos. La agencia prev&eacute; elaborar una documentaci&oacute;n que ampare esta decisi&oacute;n y as&iacute; <strong>discutir la idea con la comunidad cient&iacute;fica</strong>, la misma que rechaz&oacute; hace dos d&eacute;cadas al peque&ntilde;o de los planetas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dia-pluton-dejo-planeta-razones-llevaron-union-astronomica-internacional-reclasificacion-pm_1_13405182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 07:30:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd33bdef-79a6-4a9a-a071-1bef0fb7ea38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="276255" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd33bdef-79a6-4a9a-a071-1bef0fb7ea38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="276255" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El día que Plutón dejó de ser un planeta: las razones que llevaron a la Unión Astronómica Internacional a su reclasificación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd33bdef-79a6-4a9a-a071-1bef0fb7ea38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sistema Solar,Nasa,Astronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los científicos ponen sobre la mesa una base de cuarentena en la Luna por si aparecen formas de vida alienígena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-ponen-mesa-base-cuarentena-luna-si-aparecen-formas-vida-alienigena-pm_1_13438804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cfc396d-a53d-464a-88f7-30a9c9d8ccf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los científicos ponen sobre la mesa una base de cuarentena en la Luna por si aparecen formas de vida alienígena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Protección planetaria - Frederick I. Moxley y Anthony Ricciardi publicaron en Ambio una iniciativa que convertiría una futura instalación de la NASA en el primer punto de análisis antes del regreso al planeta</p></div><p class="article-text">
        Una c&aacute;psula de la <strong>misi&oacute;n OSIRIS-REx r</strong>egres&oacute; con muestras del <strong>asteroide Bennu </strong>en 2023 y acab&oacute; en un laboratorio preparado del Centro Espacial Johnson de la NASA, donde los cient&iacute;ficos trabajaron bajo controles destinados a preservar el material y evitar contaminaciones en ambas direcciones. 
    </p><p class="article-text">
        Ese precedente muestra hasta d&oacute;nde llegan hoy los <strong>protocolos terrestres</strong>, pero dos investigadores creen que las pr&oacute;ximas muestras con posible actividad biol&oacute;gica deber&iacute;an detenerse antes de alcanzar el planeta.
    </p><h2 class="article-text">Las especies invasoras alimentan la cautela ante posibles microorganismos</h2><p class="article-text">
        <strong>Frederick I. Moxley</strong>, director de <em>Strategic Threat Analysis and Research Laboratories</em>, y <em>Anthony Ricciardi</em>, profesor James McGill de Biolog&iacute;a y director de la <em>Bieler School of Environment </em>de la Universidad McGill, han propuesto en la revista <em><strong>Ambio</strong></em> construir una <strong>instalaci&oacute;n de cuarentena</strong> en una futura base lunar de la NASA. Su planteamiento traslada el primer an&aacute;lisis fuera de la biosfera terrestre y <strong>convierte la Luna en una barrera previa </strong>para material procedente de Marte y de otros destinos del sistema solar.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n parte de una posibilidad que todav&iacute;a no se ha confirmado, ya que hasta ahora <strong>no se ha hallado vida extraterrestre</strong>, aunque las misiones espaciales buscan indicios biol&oacute;gicos cada vez m&aacute;s lejos. Ricciardi, experto en invasiones biol&oacute;gicas, utiliza la experiencia terrestre con especies invasoras para j<strong>ustificar la precauci&oacute;n</strong> y advierte que &ldquo;d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n sobre especies invasoras han demostrado c&oacute;mo un organismo introducido en el lugar equivocado y en el momento equivocado <strong>puede propagarse sin control con efectos potencialmente devastadores e irreversibles</strong> a largo plazo sobre los ecosistemas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5891f8c-a175-4d9c-8794-9439dae1a1a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5891f8c-a175-4d9c-8794-9439dae1a1a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5891f8c-a175-4d9c-8794-9439dae1a1a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5891f8c-a175-4d9c-8794-9439dae1a1a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5891f8c-a175-4d9c-8794-9439dae1a1a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5891f8c-a175-4d9c-8794-9439dae1a1a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e5891f8c-a175-4d9c-8794-9439dae1a1a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un accidente impediría controlar por completo un organismo desconocido"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un accidente impediría controlar por completo un organismo desconocido                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El riesgo que describen los autores incluye <strong>accidentes de naves</strong> que transporten material contaminado y situaciones en las que <strong>astronautas hayan estado expuestos </strong>a entornos extraterrestres. Moxley y Ricciardi consideran que ninguna instalaci&oacute;n terrestre puede garantizar por completo la contenci&oacute;n, la eliminaci&oacute;n o el control de un microorganismo desconocido si se produce un accidente, de modo que <strong>situar la primera barrera fuera del planeta reducir&iacute;a la posibilidad de que una liberaci&oacute;n alcanzara la biosfera</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El aislamiento lunar servir&iacute;a como barrera previa para la biosfera</h2><p class="article-text">
        La Luna re&uacute;ne<strong> varias condiciones que explican la elecci&oacute;n</strong>, porque se encuentra a unos 384.000 kil&oacute;metros de la Tierra, permanece aislada de la biosfera terrestre y carece de una biosfera conocida. Moxley resume esa funci&oacute;n al se&ntilde;alar que &ldquo;<strong>la instalaci&oacute;n propuesta actuar&iacute;a esencialmente como un cortafuegos entre la Tierra y cualquier organismo vivo potencialmente peligroso que pudiera acompa&ntilde;ar a futuras misiones espaciales de regreso</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto prev&eacute; que las muestras sean <strong>manipuladas por sistemas rob&oacute;ticos avanzados</strong> dentro de la instalaci&oacute;n, con el objetivo de limitar la exposici&oacute;n humana y evitar liberaciones accidentales. La actividad espacial a&ntilde;ade presi&oacute;n a este debate, ya que agencias p&uacute;blicas y compa&ntilde;&iacute;as privadas est&aacute;n ampliando sus misiones fuera de la &oacute;rbita terrestre, mientras el programa Artemis de la NASA mantiene como objetivo el lanzamiento y alunizaje tripulado de Artemis 4 a comienzos de 2028.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12ef62ae-7311-4915-ae67-f0f77490cbff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12ef62ae-7311-4915-ae67-f0f77490cbff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12ef62ae-7311-4915-ae67-f0f77490cbff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12ef62ae-7311-4915-ae67-f0f77490cbff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12ef62ae-7311-4915-ae67-f0f77490cbff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12ef62ae-7311-4915-ae67-f0f77490cbff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/12ef62ae-7311-4915-ae67-f0f77490cbff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los robots reducirían la exposición durante el análisis inicial"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los robots reducirían la exposición durante el análisis inicial                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las normas de protecci&oacute;n planetaria ya obligan a <strong>esterilizar cuidadosamente las naves </strong>antes de enviarlas a otros mundos y las misiones de retorno aplican protocolos espec&iacute;ficos, aunque la nueva propuesta a&ntilde;ade una barrera f&iacute;sica fuera de la Tierra antes de autorizar el traslado final. 
    </p><p class="article-text">
        Moxley considera que las <strong>medidas actuales no han avanzado al mismo ritmo que los riesgos</strong> y afirma que &ldquo;la humanidad est&aacute; entrando en una nueva era de exploraci&oacute;n espacial, pero nuestras estrategias de protecci&oacute;n planetaria no han seguido el ritmo de los riesgos asociados al retorno de muestras extraterrestres a la Tierra&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hallazgo de vida obligar&iacute;a a cambiar los planes de regreso</h2><p class="article-text">
        El planteamiento deja abierta una decisi&oacute;n que afecta a futuras misiones de retorno, porque detectar vida fuera de la Tierra tendr&iacute;a un valor cient&iacute;fico extraordinario y, al mismo tiempo, obligar&iacute;a a decidir d&oacute;nde examinarla antes de acercarla a ecosistemas terrestres. 
    </p><p class="article-text">
        Si las agencias adoptan esta estrategia, <strong>la Luna dejar&iacute;a de ser &uacute;nicamente un destino de exploraci&oacute;n y pasar&iacute;a a desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n preventiva </strong>antes de cualquier entrada de material biol&oacute;gico desconocido en el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-ponen-mesa-base-cuarentena-luna-si-aparecen-formas-vida-alienigena-pm_1_13438804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 15:20:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1cfc396d-a53d-464a-88f7-30a9c9d8ccf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22428" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1cfc396d-a53d-464a-88f7-30a9c9d8ccf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="22428" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los científicos ponen sobre la mesa una base de cuarentena en la Luna por si aparecen formas de vida alienígena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1cfc396d-a53d-464a-88f7-30a9c9d8ccf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Luna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vicente Ballester Olmos, ufólogo: “Si la NASA descubre una civilización extraterrestre, no pasaría nada, la gente seguiría igual de loca”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/vicente-ballester-olmos-ufologo-si-nasa-descubre-civilizacion-extraterrestre-no-pasaria-gente-seguiria-igual-loca_1_13432937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ee8eae5-a477-4f77-b873-2b31d60eeeb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148865.jpg" width="4000" height="2250" alt="Vicente Ballester Olmos, ufólogo: “Si la NASA descubre una civilización extraterrestre, no pasaría nada, la gente seguiría igual de loca”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador valenciano condensa en su último libro, ‘UAP: Los ovnis del siglo XXI’ más de medio siglo en primera línea de la investigación sobre el fenómeno ovni</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Cuando, en los a&ntilde;os 90, el Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol accedi&oacute; a desclasificar todos sus expedientes sobre platillos volantes confi&oacute; en Vicente-Juan Ballester Olmos (Val&egrave;ncia, 1948), uno de los uf&oacute;logos m&aacute;s respetados a nivel internacional. En su nuevo libro </span><a href="https://www.reedicionesanomalas.com/product/uap-los-ovnis-del-siglo-xxi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>UAP: Los ovnis del siglo XXI</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Reediciones An&oacute;malas), a lo largo</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">de m&aacute;s de 700 p&aacute;ginas, repasa medio siglo dedicado al estudio serio de este fen&oacute;meno y cuenta con una introducci&oacute;n de </span>Pedro Duque,<span class="highlight" style="--color:transparent;"> astronauta y exministro de Ciencia, prueba de que su trabajo est&aacute; en las ant&iacute;podas de la ufolog&iacute;a pop tan extendida &mdash;y tan de moda&mdash; tras el estreno de la pel&iacute;cula de Steven Spielberg </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Como espectador, y como uf&oacute;logo, &iquest;qu&eacute; opini&oacute;n le merece </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Me has pillado, no la he visto y tampoco tengo mayor inter&eacute;s en verla. En el tema ovnis ya hay suficiente ficci&oacute;n como para importar m&aacute;s. Es una pel&iacute;cula de un cineasta chiflado por los ovnis y que, muy oportuna y m&aacute;s oportunistamente, ha sabido explotar la creencia &mdash;m&aacute;s religiosa que realista, m&aacute;s imaginativa que fundada&mdash; en que el gobierno derechista de Donald Trump va a revelar presuntas evidencias de platillos volantes estrellados y restos biol&oacute;gicos que supuestamente custodian secretamente desde hace ochenta a&ntilde;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Supongo que tras tanto tiempo investigando, habr&aacute; llegado a alguna conclusi&oacute;n.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Despu&eacute;s de sesenta a&ntilde;os &mdash;que se dice pronto&mdash; de investigaci&oacute;n continuada del fen&oacute;meno, he llegado al convencimiento de que los ovnis son el resultado del sumatorio de millones de avistamientos genuinos pero malinterpretados, falsos incidentes de encuentros cercanos y de abducciones debidos a fraudes y a alg&uacute;n problema de tipo cognitivo, y al aprovechamiento monetarista del tema por medios de comunicaciones y editoriales. Todo junto ha devenido en un c&oacute;ctel de caracter&iacute;sticas mitol&oacute;gicas y sociol&oacute;gicas que carece de base material ajena a la mano del hombre.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af92cd6c-ba19-4fee-a865-433fa19d4b8b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af92cd6c-ba19-4fee-a865-433fa19d4b8b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af92cd6c-ba19-4fee-a865-433fa19d4b8b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af92cd6c-ba19-4fee-a865-433fa19d4b8b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af92cd6c-ba19-4fee-a865-433fa19d4b8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af92cd6c-ba19-4fee-a865-433fa19d4b8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/af92cd6c-ba19-4fee-a865-433fa19d4b8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ballester Olmos, entre el coronel Ángel Bastida y el teniente coronel Enrique Rocamora, en el cuartel del Ejército del Aire en Madrid."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ballester Olmos, entre el coronel Ángel Bastida y el teniente coronel Enrique Rocamora, en el cuartel del Ejército del Aire en Madrid.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Otro de los t&oacute;picos que es el descubrimiento de vida extraterrestre ser&aacute; una especie de tsunami. A m&iacute; me da la impresi&oacute;n de que la gente podr&iacute;a asimilarlo con bastante tranquilidad.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Creo que s&iacute;. La literatura, la televisi&oacute;n, el cine, la publicidad&hellip; todo se ha usado de forma exhaustiva con el tema ovni. Cualquier ni&ntilde;o del mundo dibuja el perfil de un platillo volante cuando se le pregunta por un ovni. Ya no hay testigos inocentes. Todo el mundo est&aacute; contaminado. Pero, al mismo tiempo, preparado. Si ma&ntilde;ana la NASA anunciara haber descubierto un planeta a 100 a&ntilde;os-luz mandando se&ntilde;ales electromagn&eacute;ticas propias de una civilizaci&oacute;n extraterrestre avanzada, no pasar&iacute;a nada. La sociedad seguir&iacute;a igual de loca como en la actualidad. Mira, a lo mejor, se cura algo, aunque solo sea por acongoje.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;C&oacute;mo describir&iacute;a la actual situaci&oacute;n de la creencia ovni en el mundo y hacia d&oacute;nde se dirige?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Vivimos un tiempo sin precedentes. Tras una intensa campa&ntilde;a por parte de un grupo de pol&iacute;ticos influyentes de ambos partidos, de militares y oficiales de inteligencia, con el apoyo de los uf&oacute;logos m&aacute;s radicales, hoy tenemos al poderoso Departamento de Guerra de los Estados Unidos, con sus recursos ilimitados, tratando de investigar y llegar al fondo qu&eacute; son los ovnis, ahora UAP. Y a la Administraci&oacute;n Trump vaciando los archivos ovni de todas las agencias y desclasific&aacute;ndolos. Es indudable que todo ese personal supercualificado y todo ese millonario presupuesto de la AARO (la oficina dedicada al an&aacute;lisis de los avistamientos) servir&aacute; para algo. Yo estoy convencido de que llegar&aacute;n a una conclusi&oacute;n definitiva acerca de la naturaleza del fen&oacute;meno. Y ser&aacute; pareja a lo que yo mismo he concluido. Vivimos ya en un tiempo de descuento: los creyentes desenga&ntilde;ados por la ausencia de revelaci&oacute;n y la sociedad enfrentada a la conclusi&oacute;n de que los ovnis no tienen nada que ver con los extraterrestres que, si los hay, est&aacute;n tan lejos que nunca llegar&aacute;n aqu&iacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>No hay duda de que su &uacute;ltimo libro </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>UAP: Los ovnis del siglo XXI</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> es su trabajo m&aacute;s ambicioso. &iquest;Puede resumir en pocas frases una obra de m&aacute;s de 700 p&aacute;ginas?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&iquest;No quer&iacute;an una revelaci&oacute;n? Este libro revela lo que ha hecho y demandado la c&aacute;mara de representantes americana en torno a los ovnis en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la legislaci&oacute;n pro-UAP en vigor, la creaci&oacute;n de una oficina en el Departamento de Guerra con un enorme presupuesto y personal para analizar los recientes avistamientos de pilotos civiles y militares, etc. Tambi&eacute;n revela la historia de la NASA en el tema, la creaci&oacute;n de un comit&eacute; ad hoc para el estudio del fen&oacute;meno y su informe para el gobierno, una verdadera hoja de ruta de lo que habr&iacute;a que hacer y c&oacute;mo, adem&aacute;s de una valoraci&oacute;n de la pobre calidad de la casu&iacute;stica. Revela una selecci&oacute;n de informes que circulan en la comunidad ufol&oacute;gica espa&ntilde;ola, c&oacute;mo se han investigado y a qu&eacute; resultados se ha llegado. Revela con gran lujo de detalle, como nunca antes se hab&iacute;a explicado, como fue el proceso de desclasificaci&oacute;n de los archivos ovni de Ej&eacute;rcito del Aire espa&ntilde;ol entre 1992 y 1999, en el que tuve el honor de participar como coordinador de un equipo multidisciplinar de asesores. Revela tambi&eacute;n c&oacute;mo circula en la literatura sensacionalista en Espa&ntilde;a una serie de aparentemente impresionantes episodios ovni, con pilotos, marinos, bases a&eacute;reas, barcos de la Armada, etc. que han sido debidamente valorados por las m&aacute;ximas autoridades de los ej&eacute;rcitos y que han probado ser m&aacute;s falsos que Judas, pero que siguen d&aacute;ndose por buenos en libros, podcasts, webs, etc. Revela lo que alguien ha denominado </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>master class </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&mdash;y yo, curso acelerado de ufolog&iacute;a&mdash;: me refiero al cap&iacute;tulo </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Investigaci&oacute;n Ovni. </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">L&eacute;ase ese cap&iacute;tulo y ah&oacute;rrese a&ntilde;os de consultas a libros y m&aacute;s libros; l&eacute;ase la bibliograf&iacute;a selecta y alcance una verdadera licenciatura. Finalmente, revelo la condensaci&oacute;n, la s&iacute;ntesis de mi pensamiento tras seis d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; son los ovnis?</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi libro revela cómo circula en la literatura sensacionalista en España una serie de aparentemente impresionantes episodios ovni, con pilotos, marinos, bases aéreas, barcos de la Armada, etc. que han probado ser más falsos que Judas, pero que siguen dándose por buenos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>UAP: Los ovnis del siglo XXI</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> es tambi&eacute;n una reivindicaci&oacute;n de la ufolog&iacute;a seria, algo que los divulgadores cient&iacute;ficos siempre han mirado por encima del hombro.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ya dec&iacute;a V&iacute;ctor Hugo que nada es serio por s&iacute; mismo sino por la forma en que es tratado. Un fen&oacute;meno que se supone es presenciado por millones de personas en todo el mundo desde hace m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os, merece ser estudiado. Ocurre que se le ha maltratado de forma inmisericorde, sensacionalista y vulgar, perdiendo en los medios cient&iacute;ficos, acad&eacute;micos e intelectuales el prestigio que pudo haber tenido. La monetizaci&oacute;n del tema lo ha echado a perder. Pero es una materia valiosa para investigaci&oacute;n para estudiosos de ciencias sociales y tambi&eacute;n de ciencias naturales y f&iacute;sicas, no en vano hay ya cientos de tesis doctorales sobre aspectos relacionados con los ovnis. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77740ea8-9229-4a7f-89c4-bf2d6ace9bca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77740ea8-9229-4a7f-89c4-bf2d6ace9bca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77740ea8-9229-4a7f-89c4-bf2d6ace9bca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77740ea8-9229-4a7f-89c4-bf2d6ace9bca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77740ea8-9229-4a7f-89c4-bf2d6ace9bca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77740ea8-9229-4a7f-89c4-bf2d6ace9bca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/77740ea8-9229-4a7f-89c4-bf2d6ace9bca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ballester Olmos, con el astrofísico norteamericano J. Allen Hynek."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ballester Olmos, con el astrofísico norteamericano J. Allen Hynek.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Ha servido de algo la desclasificaci&oacute;n que se ha llevado a cabo en EEUU en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Me da la sensaci&oacute;n de que estamos igual que cuando el Libro Azul o el Informe Condon. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Entre mayo y julio de 2026 van ya cuatro lotes [</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>releases</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">] de documentos, informes, fotos, audios y videos desclasificados por la Administraci&oacute;n Trump, con 334 expedientes con al menos una decena de miles de p&aacute;ginas. Eso s&iacute;, nada del otro mundo, y nunca mejor dicho. Lo que no era ya conocido por los especialistas, no revela nada extraordinario: casos y m&aacute;s casos con falta de informaci&oacute;n o con gran parte censurada de avistamientos susceptibles de explicaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>A mucha gente le puede resultar chocante que el mayor experto en ufolog&iacute;a de nuestro pa&iacute;s no crea en la existencia de los platillos volantes, pero siga publicando libros, art&iacute;culos, rese&ntilde;as&hellip; &iquest;Lo normal no ser&iacute;a dejarlo estar?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El entorno cultural de la ufolog&iacute;a es enormemente pluricurricular. Mi trabajo ha abarcado an&aacute;lisis de casos, encuesta sobre el terreno, investigaci&oacute;n estad&iacute;stica, hist&oacute;rico-biogr&aacute;fica, aspectos militares, casu&iacute;stica espec&iacute;fica, fotogr&aacute;fica, geogr&aacute;fica, tipolog&iacute;a, etc. He publicado 17 libros y m&aacute;s de 600 ensayos y considero que todav&iacute;a queda mucho por hacer. El tema es inabarcable y de una gran complejidad. Por eso recomiendo que se siga estudiando bajo una estricta metodolog&iacute;a cient&iacute;fica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&iquest;Ha fracasado la ufolog&iacute;a seria?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Lo c&oacute;modo, creer en lo fant&aacute;stico, es m&aacute;s f&aacute;cil y divertido que buscar la verdad, comprobar, verificar, contrastar hasta llegar a la cruda realidad. Pero la pregunta es: &iquest;es la ufolog&iacute;a un entretenimiento, una forma de llegar a final de mes o un ejercicio intelectual? Para los que se encuadren en el primer grupo, es un hobby normalmente encuadrado en la fe infantiloide en visitas al espacio exterior. Los segundos &mdash;pocos, pero muy influyentes&mdash; ser&aacute;n debidamente juzgados por la historia. Y los terceros, independientemente de la conclusi&oacute;n a la que hayan llegado, merecen respeto.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef83b0ee-8dc3-4e7d-a346-5fddecb01543_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef83b0ee-8dc3-4e7d-a346-5fddecb01543_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef83b0ee-8dc3-4e7d-a346-5fddecb01543_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef83b0ee-8dc3-4e7d-a346-5fddecb01543_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef83b0ee-8dc3-4e7d-a346-5fddecb01543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef83b0ee-8dc3-4e7d-a346-5fddecb01543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef83b0ee-8dc3-4e7d-a346-5fddecb01543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada del libro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada del libro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Se ha codeado con los mejores. &iquest;De cu&aacute;l guarda mejor recuerdo?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En el curso de los a&ntilde;os he tenido la fortuna de relacionarme con las m&aacute;ximas autoridades cient&iacute;ficas del mundo en esta materia y con los pensadores m&aacute;s influyentes: Aim&eacute; Michel, Jacques Vall&eacute;e, Allen Hynek, Richard Haines, Hilary Evans&hellip; y muchos m&aacute;s. De todos ellos he aprendido mucho y he tenido un importante </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>feedback</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, cada uno con su enfoque caracter&iacute;stico, pero a quien considero que fue mi mentor fue Vall&eacute;e. Con &eacute;l firm&eacute; varios trabajos cuando se hallaba en su etapa pre-Magonia, quiero decir, cuando su mente cientifista dominaba sobre su actual ambigua postura que define un fen&oacute;meno real, multidimensional, ligado profundamente a la conciencia. Vall&eacute;e, Hynek y Haines han prologado tres de mis libros, un honor que nadie m&aacute;s me puede disputar (a&ntilde;&aacute;dase una sonrisa a esta afirmaci&oacute;n).</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los platillos volantes son un fenómeno que vale la pena estudiar, pero se ha maltratado de forma inmisericorde, sensacionalista y vulgar, perdiendo en los medios científicos, académicos e intelectuales el prestigio que pudo haber tenido. La monetización lo ha echado a perder</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Usted particip&oacute; en la desclasificaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito del Aire de los expedientes ovni en Espa&ntilde;a, un proceso que algunos califican de cortina de humo.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Todav&iacute;a no se ha escrito todo lo que hay que explicar sobre c&oacute;mo discurri&oacute; el proceso de desclasificaci&oacute;n, pero puedo garantizar que quienes sostienen que el Ej&eacute;rcito del Aire guarda expedientes o informaciones sobre ovnis que no han visto la luz est&aacute;n rotundamente equivocados. Pero en varias d&eacute;cadas se han perdido documentos y, sobre todo, hay informes que nunca llegaron al Estado Mayor del Aire, en donde se han mantenido escrupulosamente archivados los casos desde nada menos que 1962. Pero si no te llega algo, &iquest;c&oacute;mo lo vas a hacer del dominio p&uacute;blico, que ha sido el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>leit motiv</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de la desclasificaci&oacute;n? La desclasificaci&oacute;n espa&ntilde;ola fue transparente y la labor del coronel &Aacute;ngel Bastida y su sucesor, el teniente coronel Enrique Rocamora fue impecable.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En todo caso, algo de raz&oacute;n tienen esas voces: los archivos de la Guardia Civil a&uacute;n no han visto la luz. Pero no porque los oculte, sino por falta de tiempo. &iquest;Esconden alguna sorpresa?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En realidad, si ha habido una Instituci&oacute;n que ha sido m&aacute;s y prematuramente abierta con los investigadores de ovnis ha sido precisamente la Guardia Civil, que ya en los a&ntilde;os sesenta distribuy&oacute; a los investigadores listas de casos ovni que le hab&iacute;an llegado y, en los noventa, tuve el honor de recibir la colaboraci&oacute;n de la Direcci&oacute;n General de la Guardia Civil en mis investigaciones, en el curso de las cuales me ofrecieron asistencia e informaciones que todav&iacute;a est&aacute;n pendientes de revisar y publicar.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07807ef1-526a-4446-ac65-dd20f98c1473_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07807ef1-526a-4446-ac65-dd20f98c1473_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07807ef1-526a-4446-ac65-dd20f98c1473_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07807ef1-526a-4446-ac65-dd20f98c1473_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07807ef1-526a-4446-ac65-dd20f98c1473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07807ef1-526a-4446-ac65-dd20f98c1473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/07807ef1-526a-4446-ac65-dd20f98c1473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El pionero de la ufología española Antonio Ribera, Ballester Olmos, y el astrónomo Jacques Vallée."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El pionero de la ufología española Antonio Ribera, Ballester Olmos, y el astrónomo Jacques Vallée.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En 2009, en el congreso Spectra de Val&egrave;ncia, present&oacute; un informe demoledor sobre las distintas desclasificaciones que se hab&iacute;an realizado por el mundo, en el que desmontaba la tesis del encubrimiento. &iquest;Han cambiado sus conclusiones?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La t&oacute;nica general del proceso seguido por muchos gobiernos, sobre todo europeos, en cuanto a informaci&oacute;n ovni, ha sido: por pura ignorancia clasificar como confidencial, secreto o reservado todo lo relativo al tema; almacenar &mdash;m&aacute;s que analizar, valorar o investigar&mdash; esos casos, para finalmente comprobar que esos fen&oacute;menos no tienen car&aacute;cter militar ya que ni afectan a la seguridad nacional ni a la seguridad a&eacute;rea, y que, adem&aacute;s, no presentan ning&uacute;n avance cient&iacute;fico. En consecuencia, como hizo Espa&ntilde;a, se han desclasificado toda la informaci&oacute;n para la consideraci&oacute;n y valoraci&oacute;n de unos y otros.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Sus diferencias con J.J. Ben&iacute;tez son m&iacute;ticas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el navarro ha resuelto el asesinato de Kennedy, demostrado que los seres humanos coexistieron con los dinosaurios y las dinosaurias, el verdadero origen de la covid-19, y alguna otra proeza de la que ya no me acuerdo. &iquest;No cree que se ha quedado usted un poco atr&aacute;s ante tan singulares logros?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">No comulgo con esas cosas, pertenecen a un universo que no es el m&iacute;o.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>No soy el &uacute;nico que cree que tiene casi la obligaci&oacute;n de dedicar un libro al proceso de la desclasificaci&oacute;n. No solo a los datos, sino al proceso, al momento hist&oacute;rico en que se produjo. &iquest;Llegar&aacute;?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Llegar&aacute;. Me he impuesto ya un marco temporal para el cese de mi actividad de investigaci&oacute;n. Esa ser&aacute; mi obra final.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Cavanilles]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/vicente-ballester-olmos-ufologo-si-nasa-descubre-civilizacion-extraterrestre-no-pasaria-gente-seguiria-igual-loca_1_13432937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 20:22:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ee8eae5-a477-4f77-b873-2b31d60eeeb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148865.jpg" length="3288456" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ee8eae5-a477-4f77-b873-2b31d60eeeb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148865.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3288456" width="4000" height="2250"/>
      <media:title><![CDATA[Vicente Ballester Olmos, ufólogo: “Si la NASA descubre una civilización extraterrestre, no pasaría nada, la gente seguiría igual de loca”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ee8eae5-a477-4f77-b873-2b31d60eeeb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148865.jpg" width="4000" height="2250"/>
      <media:keywords><![CDATA[Entrevistas,Nasa,Espacio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Excelente matemática y física, la labor como calculadora de esta mujer fue clave en la carrera espacial en los años 60]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/excelente-matematica-fisica-labor-calculadora-mujer-clave-carrera-espacial-anos-60-pm_1_13435876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f08cf04c-48c2-42d4-a05c-0bc95049566d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x534y320.jpg" width="1200" height="675" alt="Excelente matemática y física, la labor como calculadora de esta mujer fue clave en la carrera espacial en los años 60"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A lo largo de su exitosa trayectoria, Katherine Johnson, nacida en 1918 en Virginia Occidental, demostró  una gran capacidad para resolver problemas de navegación astronómica</p><p class="subtitle">Una reserva natural lleva el nombre de esta bióloga marina, considerada una de las precursoras del ecologismo</p><p class="subtitle">La 'Reina del Desierto': la arqueóloga que hablaba ocho idiomas, fue consejera de Lawrence de Arabia y realizó una gran expedición a Mesopotamia en 1909</p></div><p class="article-text">
        <strong>Katherine Johnson</strong> naci&oacute; en 1918 en Virginia Occidental con una curiosidad insaciable por los n&uacute;meros que la llevar&iacute;a&hellip; hasta las estrellas. Desde su infancia demostr&oacute; una habilidad prodigiosa para la geometr&iacute;a que desafiaba las expectativas sociales de la &eacute;poca. A pesar de la <strong>segregaci&oacute;n racial</strong> imperante, sus padres se mudaron para que ella pudiera estudiar en el West Virginia Colored Institute. Se gradu&oacute; con honores a los 18 a&ntilde;os, tras cursar asignaturas de aeron&aacute;utica creadas espec&iacute;ficamente para su talento. Fue la primera <a href="https://www.eldiario.es/temas/mujer/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujer</a> afroamericana en ingresar a un programa de posgrado tras un fallo hist&oacute;rico del Tribunal Supremo, brillantez acad&eacute;mica que fue el preludio de una carrera que romper&iacute;a barreras de g&eacute;nero y raza en la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        Con una <strong>mente privilegiada</strong>, se prepar&oacute; para cambiar para siempre el curso de la historia aeroespacial de su naci&oacute;n. En 1953 <strong>Johnson</strong> se incorpor&oacute; a la <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NACA</a> para trabajar como una &ldquo;calculadora humana&rdquo; encargada de procesar datos aeron&aacute;uticos complejos. En una era previa a la computaci&oacute;n electr&oacute;nica, mujeres con habilidades matem&aacute;ticas excepcionales realizaban el trabajo tedioso de medir resultados experimentales. Katherine fue asignada inicialmente a las &ldquo;computadoras del oeste&rdquo;, un grupo formado por mujeres afroamericanas que trabajaban bajo estrictas leyes de segregaci&oacute;n. En el centro Langley deb&iacute;a utilizar instalaciones separadas, sufriendo la discriminaci&oacute;n sist&eacute;mica que marcaba la vida cotidiana en los Estados Unidos. No obstante, su dominio de la geometr&iacute;a anal&iacute;tica la hizo destacar r&aacute;pidamente entre los ingenieros de la divisi&oacute;n t&eacute;cnica de vuelo. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, solo dos semanas despu&eacute;s de comenzar fue trasladada al Grupo de Trabajo Espacial para colaborar en proyectos de vanguardia. Su labor consist&iacute;a en calcular con precisi&oacute;n absoluta los resultados de las pruebas en t&uacute;neles de viento. Pero Katherine no se limit&oacute; a realizar c&aacute;lculos mec&aacute;nicos y desafi&oacute; las normas preguntando constantemente los motivos detr&aacute;s de cada ecuaci&oacute;n t&eacute;cnica. Insisti&oacute; en asistir a las reuniones informativas con altos mandos, un espacio anteriormente reservado de forma exclusiva para los hombres blancos. Su persistencia la llev&oacute; a ser la <strong>primera mujer</strong> en su divisi&oacute;n que firm&oacute; como <strong>coautora un informe de investigaci&oacute;n t&eacute;cnica</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1d4dd3-bab1-4c7e-9f9a-d4b40c7b4676_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1d4dd3-bab1-4c7e-9f9a-d4b40c7b4676_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1d4dd3-bab1-4c7e-9f9a-d4b40c7b4676_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1d4dd3-bab1-4c7e-9f9a-d4b40c7b4676_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1d4dd3-bab1-4c7e-9f9a-d4b40c7b4676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1d4dd3-bab1-4c7e-9f9a-d4b40c7b4676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a1d4dd3-bab1-4c7e-9f9a-d4b40c7b4676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En 2015 el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil más alto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En 2015 el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil más alto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Public&oacute; ecuaciones esenciales para describir vuelos orbitales con posiciones de aterrizaje espec&iacute;ficas para naves espaciales junto al ingeniero Ted Skopinski. En un mundo donde las mujeres eran invisibles en la ciencia oficial, <strong>Johnson</strong> logr&oacute; que su nombre quedara registrado para la posteridad. Particip&oacute; en la redacci&oacute;n de los primeros manuales sobre tecnolog&iacute;a espacial, definiendo las leyes matem&aacute;ticas que regir&iacute;an la exploraci&oacute;n. Su rebeli&oacute;n contra el papel secundario asignado a las mujeres negras fue clave para abrir puertas a futuras cient&iacute;ficas. Demostr&oacute; que la l&oacute;gica no conoce fronteras raciales, gan&aacute;ndose finalmente el respeto de toda la comunidad de ingenieros.
    </p><p class="article-text">
        La labor de <strong>Johnson</strong> fue determinante durante el Proyecto Mercury, el primer programa de vuelos espaciales tripulados de los Estados Unidos. Realiz&oacute; el an&aacute;lisis de trayectoria para la misi&oacute;n Libertad 7 de 1961, llevando a Alan Shepard a ser el primer estadounidense en el espacio. Para ello debi&oacute; considerar variables f&iacute;sicas complejas como la masa del cohete, el &aacute;ngulo de despegue y la atracci&oacute;n gravitatoria. Cada c&aacute;lculo deb&iacute;a ser exacto para garantizar la seguridad del astronauta y el &eacute;xito de una misi&oacute;n seguida por el mundo. Katherine recordaba que, al no existir libros previos, el equipo tuvo que inventar las matem&aacute;ticas necesarias para rastrear veh&iacute;culos espaciales. Su capacidad para resolver problemas de navegaci&oacute;n astron&oacute;mica la convirti&oacute; en un pilar fundamental del Grupo de Trabajo Espacial. 
    </p><p class="article-text">
        La confianza en sus n&uacute;meros era total y se le asignaron las tareas m&aacute;s cr&iacute;ticas en un momento de tensi&oacute;n. En 1962 la introducci&oacute;n de las computadoras IBM cambi&oacute; la din&aacute;mica de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> pero no elimin&oacute; la necesidad del talento humano. El astronauta <strong>John Glenn</strong> desconfiaba de los resultados de las m&aacute;quinas antes de su hist&oacute;rico vuelo orbital en la Friendship 7. Glenn solicit&oacute; personalmente que Katherine verificara a mano los c&aacute;lculos de la trayectoria y el punto de reentrada en la atm&oacute;sfera. Afirm&oacute; que si ella dec&iacute;a que los n&uacute;meros eran correctos entonces estaba plenamente preparado para iniciar su viaje espacial. Katherine pas&oacute; horas analizando las ecuaciones programadas en el ordenador, confirmando que la tecnolog&iacute;a electr&oacute;nica hab&iacute;a operado de forma muy precisa. Este acto de <strong>validaci&oacute;n manual</strong> fue crucial para establecer la confianza necesaria en los sistemas inform&aacute;ticos del futuro. 
    </p><h2 class="article-text">A la Luna</h2><p class="article-text">
        Gracias a su precisi&oacute;n el vuelo de Glenn fue un &eacute;xito rotundo que marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en la carrera. Su figura se elev&oacute; como el puente necesario entre la era del c&aacute;lculo manual y la automatizaci&oacute;n digital. El mayor logro de Johnson fue su contribuci&oacute;n directa al programa Apolo que llev&oacute; al ser humano a caminar sobre la <strong>Luna</strong>. En 1969 calcul&oacute; con exactitud la trayectoria de la nave Apolo 11 y el momento preciso para el despegue lunar. Sus ecuaciones permitieron sincronizar el m&oacute;dulo de aterrizaje con la nave en &oacute;rbita, garantizando el regreso seguro de los astronautas. Sin su intervenci&oacute;n el acoplamiento perfecto necesario para volver a la Tierra habr&iacute;a sido una tarea imposible de realizar. Adem&aacute;s desarroll&oacute; protocolos de emergencia y cartas de navegaci&oacute;n que salvaron la vida de la tripulaci&oacute;n del Apolo 13. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la misi&oacute;n fall&oacute; en el espacio sus c&aacute;lculos permitieron que los astronautas retornaran sanos utilizando procedimientos de respaldo. Su trabajo consist&iacute;a en prever cada posible desastre y ofrecer una soluci&oacute;n matem&aacute;tica certera en momentos de gran crisis. Tras 33 a&ntilde;os de servicio ejemplar Katherine se jubil&oacute; en 1986 dejando tras de s&iacute; <strong>26 informes cient&iacute;ficos publicados</strong>. Durante las d&eacute;cadas siguientes su labor comenz&oacute; a recibir el reconocimiento p&uacute;blico que la historia le hab&iacute;a negado inicialmente. En el a&ntilde;o 2015 el presidente <strong>Barack Obama</strong> le otorg&oacute; la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil m&aacute;s alto. La NASA honr&oacute; su memoria nombrando en su honor el Centro de Investigaci&oacute;n Computacional y otras instalaciones tecnol&oacute;gicas de vanguardia. Su vida fue retratada en el libro &ldquo;Hidden Figures&rdquo; y en una pel&iacute;cula que revel&oacute; al mundo la importancia de las matem&aacute;ticas. Johnson falleci&oacute; en 2020 a la edad de 101 a&ntilde;os habiendo visto c&oacute;mo sus c&aacute;lculos cambiaron para siempre a la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/excelente-matematica-fisica-labor-calculadora-mujer-clave-carrera-espacial-anos-60-pm_1_13435876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 14:00:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f08cf04c-48c2-42d4-a05c-0bc95049566d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x534y320.jpg" length="93520" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f08cf04c-48c2-42d4-a05c-0bc95049566d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x534y320.jpg" type="image/jpeg" fileSize="93520" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Excelente matemática y física, la labor como calculadora de esta mujer fue clave en la carrera espacial en los años 60]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f08cf04c-48c2-42d4-a05c-0bc95049566d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x534y320.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Matemáticas,Mujer,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Humberto Campins, experto de la NASA: "La civilización humana debe prepararse ante los riesgos del impacto de un asteroide"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/humberto-campins-experto-nasa-civilizacion-humana-debe-prepararse-riesgos-impacto-asteroide_1_13432827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59e93a76-7fe8-4d7f-8b72-17446f33f8ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y534.jpg" width="1200" height="675" alt="Humberto Campins, experto de la NASA: &quot;La civilización humana debe prepararse ante los riesgos del impacto de un asteroide&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Participa en la capital asturiana en el congreso 'The Many Pathways to Spaces' que aborda temas como la economía y la colonización del espacio</p><p class="subtitle">Expertos en industria espacial españoles y extranjeros analizan el potencial de las infraestructuras mineras en Asturias</p></div><p class="article-text">
        El experto en asteroides de la NASA Humberto Campins ha asegurado este jueves en Oviedo/Uvi&eacute;u que, aunque las personas &ldquo;como individuos&rdquo; no tienen &ldquo;nada de qu&eacute; preocuparse&rdquo; por el impacto de un asteroide sobre la Tierra, la civilizaci&oacute;n humana &ldquo;s&iacute; debe prepararse&rdquo; para esta amenaza, que &ldquo;volver&aacute; a ocurrir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Campis se encuentra en la capital asturiana participando en el congreso 'The Many Pathways to Spaces' que aborda temas como la econom&iacute;a y la colonizaci&oacute;n del espacio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las probabilidades</strong></h2><p class="article-text">
        Este especialista ha recordado que &ldquo;grandes impactos&rdquo; como el que extingui&oacute; a los dinosaurios son &ldquo;inevitables&rdquo; si la humanidad no desarrolla las t&eacute;cnicas, las tecnolog&iacute;as y los programas de acci&oacute;n necesarios para desviar los asteroides que puedan chocar contra la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        El experto de la NASA ha aclarado que en la actualidad no se conocen asteroides que &ldquo;acechen&rdquo; al planeta y que la probabilidad de que alguno impacte a lo largo de la vida de un individuo es &ldquo;muy baja&rdquo;, pero ha insistido en que la humanidad debe prepararse para ello por medio de la llamada &ldquo;defensa planetaria&rdquo; si quiere perdurar a largo plazo como civilizaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Defensa planetaria</strong></h2><p class="article-text">
        Hace &ldquo;por lo menos tres o cuatro d&eacute;cadas&rdquo; la NASA &ldquo;consigui&oacute; convencer al Gobierno estadounidense de que exist&iacute;a una amenaza&rdquo; y desde entonces coordina una red mundial de telescopios y cient&iacute;ficos que se encargan de descubrir asteroides y determinar si su trayectoria es peligrosa para el planeta en base a un modelo de probabilidad denominado escala de Torino, seg&uacute;n ha relatado Campins.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la civilizaci&oacute;n humana a&uacute;n no se ha visto amenazada por el impacto de un asteroide, en la actualidad son muchas las agencias espaciales que colaboran de forma internacional para hacer simulacros &ldquo;cada tres a&ntilde;os&rdquo; para as&iacute; contar con una &ldquo;memoria institucional&rdquo; que les ayude a reaccionar en caso de peligro real, ha apuntado.
    </p><p class="article-text">
        La NASA habla ya de &ldquo;defensa planetaria&rdquo; cuando se refiere a programas como el de DART, que demostr&oacute; en 2022 que es posible cambiar la &oacute;rbita de un asteroide peque&ntilde;o con un impacto cin&eacute;tico, &ldquo;aunque suene a ciencia ficci&oacute;n&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El asteroide que &ldquo;rozar&aacute;&rdquo; la Tierra</strong></h2><p class="article-text">
        En abril de 2029 el asteroide Apophis, una mole de 375 metros, pasar&aacute; a menos de 32.000 kil&oacute;metros de la superficie terrestre, por debajo de la &oacute;rbita de muchos sat&eacute;lites de comunicaciones, lo que podr&iacute;a permitir su avistamiento desde la Tierra sin falta de medios profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Campis ha remarcado que &ldquo;en este encuentro de Apophis con la Tierra no existe ning&uacute;n riesgo de desv&iacute;o&rdquo;, si bien en el futuro el asteroide podr&iacute;a modificar su &oacute;rbita y amenazar con un impacto.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, otorga gran importancia al estudio del asteroide que efectuar&aacute;n la misi&oacute;n espacial de la NASA Osiris-Apex, de la que &eacute;l mismo forma parte, y la nave Ramses de la Agencia Espacial Europea (ESA), que a&uacute;n se encuentra en construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las embarcaciones de la NASA y la ESA tendr&aacute;n la oportunidad de analizar, entre otras cosas, c&oacute;mo Apophis se deforma y cambia al quedar bajo la influencia de la gravedad terrestre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Asteroides y recursos</strong></h2><p class="article-text">
        Los asteroides que se acercan a la Tierra adquieren una velocidad similar a la del planeta, lo que los convierte en &ldquo;ideales para hacer miner&iacute;a espacial&rdquo;, seg&uacute;n Campins.
    </p><p class="article-text">
        El experto ha recordado que la misi&oacute;n Osiris-Rex de la NASA, predecesora de la actual Osiris-Apex y en la que tambi&eacute;n particip&oacute;, encontr&oacute; en el asteroide Bennu una superficie de silicatos hidratados, es decir, arcilla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De ah&iacute; se puede extraer agua&rdquo;, que es &ldquo;el material m&aacute;s valioso fuera de la atm&oacute;sfera terrestre&rdquo;, ha explicado, porque se puede separar en hidr&oacute;geno y ox&iacute;geno para &ldquo;venderlo como combustible&rdquo; a los sat&eacute;lites que orbitan la Tierra.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los materiales</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el experto de la NASA ha a&ntilde;adido que en los asteroides se pueden obtener materiales como el platino, las tierras raras o materias primas que, sin ser preciosas, permitan &ldquo;imprimir estructuras en el espacio&rdquo; para ahorrar el transporte desde la Tierra de componentes no esenciales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque este uso de los asteroides a&uacute;n no es una realidad, Campins ha afirmado que &ldquo;en una o dos d&eacute;cadas&rdquo; comenzar&aacute; a ocurrir, pues en su opini&oacute;n se tratar&iacute;a una explotaci&oacute;n &ldquo;muy pr&aacute;ctica&rdquo; de cara a crear y mantener centros de datos y bases en el espacio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/humberto-campins-experto-nasa-civilizacion-humana-debe-prepararse-riesgos-impacto-asteroide_1_13432827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 16:30:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/59e93a76-7fe8-4d7f-8b72-17446f33f8ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y534.jpg" length="1857129" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/59e93a76-7fe8-4d7f-8b72-17446f33f8ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y534.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1857129" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Humberto Campins, experto de la NASA: "La civilización humana debe prepararse ante los riesgos del impacto de un asteroide"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/59e93a76-7fe8-4d7f-8b72-17446f33f8ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x734y534.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Concejos de Asturias,Oviedo,Nasa,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA no cambia la forma de la Tierra: solo ha exagerado los relieves 10.000 veces para hacer visible la gravedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-publicado-mapa-deforme-tierra-quiere-cartografiar-no-forma-geoide-planeta-fuerza-pm_1_13429722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1f4eab8-e354-4b93-905c-d24326f5b630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA no cambia la forma de la Tierra: solo ha exagerado los relieves 10.000 veces para hacer visible la gravedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cartografía científica - Las ondulaciones pertenecen al modelo gravitatorio y conviven con un planeta ligeramente achatado en los polos por efecto de su rotación</p></div><p class="article-text">
        La <strong>forma abultada </strong>que aparece en la nueva visualizaci&oacute;n de la <strong>NASA</strong> nace de ampliar 10.000 veces unas variaciones gravitatorias que, sin ese recurso gr&aacute;fico, resultar&iacute;an imperceptibles a escala planetaria. 
    </p><p class="article-text">
        El <em><strong>Scientific Visualization Studio </strong></em>del <em>Goddard Space Flight Center</em> convirti&oacute; esas diferencias en una<strong> superficie tridimensional cubierta de elevaciones y depresiones</strong>, aunque la imagen no representa monta&ntilde;as, fosas oce&aacute;nicas ni el relieve f&iacute;sico terrestre. 
    </p><p class="article-text">
        Esa ampliaci&oacute;n permite observar en una pantalla cambios que apenas suman unos cientos de metros entre los extremos del modelo.
    </p><h2 class="article-text">La apariencia irregular no refleja el contorno real de la Tierra</h2><p class="article-text">
        El geoide describe la altura que tendr&iacute;a el nivel del mar si &uacute;nicamente actuaran la gravedad de la Tierra y su rotaci&oacute;n, sin mareas, vientos ni corrientes que alterasen el agua. Esta superficie sirve como <strong>referencia matem&aacute;tica para comparar altitudes y muestra que el campo gravitatorio cambia de un lugar a otro</strong> debido a la distribuci&oacute;n desigual de las masas del planeta. El modelo<strong> prescinde de fen&oacute;menos pasajeros </strong>y deja &uacute;nicamente las fuerzas que determinan la posici&oacute;n media del oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        La<strong> apariencia de una patata</strong> corresponde &uacute;nicamente a la escala elegida para hacer perceptibles diferencias muy peque&ntilde;as, por lo que la visualizaci&oacute;n<strong> tampoco sustituye la forma esf&eacute;rica de la Tierra</strong>. El planeta est&aacute; ligeramente achatado por los polos debido a la fuerza centr&iacute;fuga generada por su giro y a la acci&oacute;n de su propia gravedad, mientras las ondulaciones del geoide pertenecen a otro nivel de medici&oacute;n. La imagen difundida muestra, por tanto, el <strong>comportamiento del campo gravitatorio y no una fotograf&iacute;a del contorno terrestre</strong>.
    </p><h2 class="article-text">GRACE y GOCE observaron la gravedad con m&eacute;todos diferentes</h2><p class="article-text">
        La NASA y la Agencia Espacial Europea participaron en el mapa construido a partir del <strong>modelo GOCO06s</strong>, desarrollado por el consorcio<em> internacional Gravity Observation Combination</em> con universidades de Austria, Alemania y Suiza. 
    </p><p class="article-text">
        El c&aacute;lculo re&uacute;ne <strong>m&aacute;s de mil millones de observaciones recogidas durante 15 a&ntilde;os por 19 sat&eacute;lites,</strong> entre ellos los vinculados a las misiones <strong>GRACE</strong> de la agencia estadounidense y <strong>GOCE</strong> de la organizaci&oacute;n europea. La cantidad de registros permite integrar mediciones tomadas en momentos y zonas diferentes dentro de una misma representaci&oacute;n global.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b42c2e3a-e287-4118-9946-2e3deaf8aa7e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b42c2e3a-e287-4118-9946-2e3deaf8aa7e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b42c2e3a-e287-4118-9946-2e3deaf8aa7e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b42c2e3a-e287-4118-9946-2e3deaf8aa7e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b42c2e3a-e287-4118-9946-2e3deaf8aa7e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b42c2e3a-e287-4118-9946-2e3deaf8aa7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b42c2e3a-e287-4118-9946-2e3deaf8aa7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La apariencia irregular no cambia la forma real del planeta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La apariencia irregular no cambia la forma real del planeta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Andreas Kvas</strong>, investigador del Instituto de Geodesia de la Universidad T&eacute;cnica de Graz, lider&oacute; el equipo que elabor&oacute; el modelo junto con especialistas de las universidades de Bonn, M&uacute;nich y Berna. Sus c&aacute;lculos sit&uacute;an la<strong> altura del geoide en unos 85 metros por encima de la referencia en Islandia y en 106 metros por debajo en el sur de la India</strong>, una diferencia reducida frente a las dimensiones terrestres. Ambos extremos ayudan a medir el alcance real de las deformaciones que la visualizaci&oacute;n multiplica.
    </p><p class="article-text">
        Las misiones espaciales asumieron tareas distintas para registrar <strong>cambios temporales y variaciones geogr&aacute;ficas</strong> con el grado de detalle necesario, ya que cada instrumento respond&iacute;a a una parte del problema. GRACE midi&oacute; <strong>alteraciones en la distancia entre sat&eacute;lites </strong>para detectar desplazamientos de agua, hielo y humedad terrestre, mientras GOCE emple&oacute; un gradi&oacute;metro destinado a<strong> captar diferencias gravitatorias </strong>en &aacute;reas m&aacute;s peque&ntilde;as. El trabajo conjunto aport&oacute; una evoluci&oacute;n temporal del campo y una lectura detallada de sus escalas espaciales m&aacute;s finas.
    </p><h2 class="article-text">La cartograf&iacute;a utilizar&aacute; el geoide como referencia internacional</h2><p class="article-text">
        La <strong>geodesia</strong> utilizar&aacute; esta superficie como est&aacute;ndar para calcular altitudes respecto al nivel del mar y elaborar cartograf&iacute;a topogr&aacute;fica con mediciones comparables entre territorios. El modelo ayudar&aacute; adem&aacute;s a <strong>calibrar sistemas de navegaci&oacute;n por sat&eacute;lite y a establecer marcos globales </strong>capaces de reducir las discrepancias entre pa&iacute;ses que han trabajado con referencias nacionales diferentes. Esa base com&uacute;n facilitar&aacute; que una altura medida en un punto pueda relacionarse con otra obtenida a miles de kil&oacute;metros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcf4051e-4c12-4cf4-81fb-45362118cacf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1115176.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcf4051e-4c12-4cf4-81fb-45362118cacf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1115176.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcf4051e-4c12-4cf4-81fb-45362118cacf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1115176.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcf4051e-4c12-4cf4-81fb-45362118cacf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1115176.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcf4051e-4c12-4cf4-81fb-45362118cacf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115176.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcf4051e-4c12-4cf4-81fb-45362118cacf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115176.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bcf4051e-4c12-4cf4-81fb-45362118cacf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115176.jpg"
                    alt="Planeta Tierra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Planeta Tierra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las aplicaciones oceanogr&aacute;ficas y geof&iacute;sicas permitir&aacute;n <strong>estudiar cambios en la cantidad y la posici&oacute;n del agua</strong>, desde la subida del nivel del mar hasta la p&eacute;rdida de masa de los glaciares. El seguimiento de las reservas subterr&aacute;neas y de la humedad continental podr&aacute; apoyarse en un par&aacute;metro estable, de modo que las futuras observaciones indiquen c&oacute;mo evolucionan acu&iacute;feros y sequ&iacute;as durante periodos prolongados. 
    </p><p class="article-text">
        El mapa adquiere as&iacute; valor como <strong>instrumento para detectar transformaciones ambientales</strong> cuya magnitud solo puede evaluarse mediante series de mediciones comparables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-publicado-mapa-deforme-tierra-quiere-cartografiar-no-forma-geoide-planeta-fuerza-pm_1_13429722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 11:52:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e1f4eab8-e354-4b93-905c-d24326f5b630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52340" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e1f4eab8-e354-4b93-905c-d24326f5b630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52340" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La NASA no cambia la forma de la Tierra: solo ha exagerado los relieves 10.000 veces para hacer visible la gravedad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e1f4eab8-e354-4b93-905c-d24326f5b630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Planeta,Nasa,Sistema Solar,Investigación,Espacio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fin a un misterio de 100 años: la famosa estrella Betelgeuse no estaba sola]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/misterio-100-anos-famosa-estrella-betelgeuse-no-sola-pm_1_13415042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa4d2a29-0c47-47bb-b684-7badb1611916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fin a un misterio de 100 años: la famosa estrella Betelgeuse no estaba sola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Betelgeuse es una estrella supergigante roja que lleva siglos despertando el interés de astrónomos y aficionados por sus cambios de brillo</p><p class="subtitle">Un planeta ha sobrevivido a la muerte de su estrella y podría ser un reflejo del futuro del Sistema Solar
</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de casi <strong>un siglo de b&uacute;squeda</strong>, la comunidad astron&oacute;mica ha encontrado por fin la evidencia m&aacute;s s&oacute;lida de que <strong>Betelgeuse</strong>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/como-ver-betelgeuse-eclipse-noche-asteroide-simple-vista_1_10756401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las estrellas m&aacute;s brillantes y conocidas del cielo nocturno</a>, <strong>no est&aacute; sola</strong>. Un equipo internacional de investigadores ha obtenido la imagen m&aacute;s n&iacute;tida hasta la fecha de la bautizada como <strong>Betelgeuse B</strong>, gracias a las observaciones realizadas con el <strong>Very Large Telescope (VLT)</strong> del <strong>Observatorio Europeo Austral (ESO)</strong>. El hallazgo, publicado en la revista cient&iacute;fica <a href="https://www.eso.org/public/archives/releases/sciencepapers/eso2611/eso2611a.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Astronomy &amp; Astrophysics</strong></em></a>, pone fin a una de las inc&oacute;gnitas m&aacute;s persistentes de la astronom&iacute;a moderna.
    </p><p class="article-text">
        Visible a simple vista en la constelaci&oacute;n de <strong>Ori&oacute;n</strong>, Betelgeuse es una <strong>supergigante roja</strong> que lleva siglos despertando el inter&eacute;s de astr&oacute;nomos y aficionados por sus <strong>cambios de brillo</strong>. Precisamente esas variaciones llevaron hace d&eacute;cadas a plantear la <strong>posibilidad de que una segunda estrella orbitara a su alrededor</strong>. Sin embargo, pese a numerosos intentos, ninguna observaci&oacute;n hab&iacute;a logrado demostrar de forma concluyente su existencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a28c7b20-231a-4b63-a75d-f815a1931375_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a28c7b20-231a-4b63-a75d-f815a1931375_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a28c7b20-231a-4b63-a75d-f815a1931375_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a28c7b20-231a-4b63-a75d-f815a1931375_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a28c7b20-231a-4b63-a75d-f815a1931375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a28c7b20-231a-4b63-a75d-f815a1931375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a28c7b20-231a-4b63-a75d-f815a1931375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen digitalizada de la conocida estrella Betelgeuse"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen digitalizada de la conocida estrella Betelgeuse                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La imagen que resuelve una b&uacute;squeda centenaria</h2><p class="article-text">
        El investigador franc&eacute;s <strong>Miguel Montarg&egrave;s</strong>, del Observatorio de Par&iacute;s&ndash;PSL y responsable del estudio, se ha mostrado muy emocionado al analizar los datos obtenidos por el telescopio europeo. &ldquo;<strong>Hemos llegado al final de una b&uacute;squeda centenaria</strong>&rdquo;, ha afirmado el cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        La clave ha sido aprovechar una ventana de observaci&oacute;n especialmente favorable. <strong>Dos estudios publicados en 2024 </strong>hab&iacute;an predicho que, durante el mes de diciembre de ese a&ntilde;o, <strong>la posible estrella compa&ntilde;era alcanzar&iacute;a una posici&oacute;n en la que estar&iacute;a m&aacute;s separada visualmente de Betelgeuse</strong>, facilitando su detecci&oacute;n. El equipo decidi&oacute; observar el sistema precisamente entonces y dedic&oacute; varios meses al procesamiento de las im&aacute;genes hasta obtener el resultado definitivo.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n permiti&oacute; captar directamente la <strong>luz emitida por Betelgeuse B</strong>, utilizando el instrumento <strong>SPHERE</strong>, instalado en el VLT del ESO, <strong>en el desierto chileno de</strong> <strong>Atacama</strong>. Aunque anteriormente se hab&iacute;an obtenido indicios e incluso una posible detecci&oacute;n con el telescopio <strong>Gemini North</strong>, en Haw&aacute;i, los investigadores consideran que esta es la <strong>evidencia m&aacute;s clara y convincente</strong> lograda hasta ahora de la existencia de la estrella compa&ntilde;era de la famosa Betelgeuse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Very Large Telescope es el complejo óptico de observación astronómica más avanzado del mundo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Very Large Telescope es el complejo óptico de observación astronómica más avanzado del mundo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Nuevas preguntas sobre la evoluci&oacute;n de Betelgeuse</h2><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha permitido conocer mejor las caracter&iacute;sticas de <strong>Betelgeuse B</strong>. Inicialmente se pensaba que su masa ser&iacute;a similar a la del Sol, pero las nuevas observaciones indican que <strong>posee</strong> <strong>entre dos y tres veces la masa solar</strong>. Adem&aacute;s, la detecci&oacute;n demuestra la versatilidad del <strong>instrumento SPHERE</strong>, concebido originalmente para localizar exoplanetas, pero <strong>capaz tambi&eacute;n de revelar objetos extremadamente dif&iacute;ciles de distinguir junto a estrellas</strong> tan brillantes como Betelgeuse.
    </p><p class="article-text">
        En palabras del astr&oacute;nomo <strong>Anthony Boccaletti</strong>, tambi&eacute;n del Observatorio de Par&iacute;s, &ldquo;es notable ver c&oacute;mo SPHERE y las t&eacute;cnicas avanzadas de postprocesamiento, desarrolladas originalmente para localizar exoplanetas, tambi&eacute;n destacan a la hora de detectar una compa&ntilde;era alrededor de una estrella masiva y evolucionada como Betelgeuse&rdquo;. Para confirmar definitivamente la &oacute;rbita de Betelgeuse B, <strong>los investigadores esperan volver a observarla dentro de aproximadamente un a&ntilde;o,</strong> cuando aparezca al otro lado de la estrella principal. Aun as&iacute;, Montarg&egrave;s ha asegurado que &ldquo;<strong>queda muy poco espacio para la duda</strong>&rdquo; sobre la existencia de esta compa&ntilde;era.
    </p><p class="article-text">
        La confirmaci&oacute;n de Betelgeuse B no solo resuelve una inc&oacute;gnita que ha acompa&ntilde;ado a varias generaciones de astr&oacute;nomos. Tambi&eacute;n abre <strong>una nueva l&iacute;nea de investigaci&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n de las</strong> <strong>supergigantes rojas</strong>. Como ha se&ntilde;alado el propio Montarg&egrave;s, &ldquo;la verdadera pregunta que queda abierta es saber si esta compa&ntilde;era va a tener un impacto en la evoluci&oacute;n de la supergigante roja&rdquo;. La respuesta podr&iacute;a ayudar a comprender mejor el comportamiento de algunas de las estrellas m&aacute;s masivas y espectaculares de nuestra galaxia, entre ellas una de las m&aacute;s observadas y reconocibles del firmamento. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/misterio-100-anos-famosa-estrella-betelgeuse-no-sola-pm_1_13415042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 06:59:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fa4d2a29-0c47-47bb-b684-7badb1611916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5702290" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fa4d2a29-0c47-47bb-b684-7badb1611916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5702290" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fin a un misterio de 100 años: la famosa estrella Betelgeuse no estaba sola]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fa4d2a29-0c47-47bb-b684-7badb1611916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Astronomía,Nasa,Telescopio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni planeta ni luna: descubren un extraño sistema planetario que rompe todas las categorías conocidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planeta-luna-descubren-extrano-sistema-planetario-rompe-categorias-conocidas-pm_1_13403788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8fd8630-ec4a-4ffb-a490-816580307b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni planeta ni luna: descubren un extraño sistema planetario que rompe todas las categorías conocidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema está formado por una estrella enana roja, con aproximadamente el 40% de la masa del Sol, alrededor de la cual orbita una estrella enana marrón</p><p class="subtitle">Los astrónomos encuentran cuatro estrellas enanas blancas ocultas a menos de 65 años luz de la Tierra
</p></div><p class="article-text">
        Los astr&oacute;nomos est&aacute;n acostumbrados a descubrir mundos cada vez m&aacute;s sorprendentes fuera del Sistema Solar, pero este descubrimiento ha complicado incluso la forma de clasificarlo. Un equipo internacional de investigadores ha identificado <strong>un sistema situado a 71 a&ntilde;os luz de la Tierra</strong> que es tan inusual que los cient&iacute;ficos reconocen que <strong>las categor&iacute;as tradicionales de planeta, luna o estrella no son suficientes para describirlo</strong>. El estudio, <a href="https://doi.org/10.1038/s41586-026-10751-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista </a><a href="https://doi.org/10.1038/s41586-026-10751-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, plantea adem&aacute;s un nuevo t&eacute;rmino provisional para referirse al objeto descubierto: <strong>&ldquo;exosat&eacute;lite&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El sistema est&aacute; formado por una <strong>estrella</strong> <strong>enana roja</strong> (llamada CD-35 2722), con aproximadamente el <strong>40% de la masa del Sol</strong>, alrededor de la cual orbita una <strong>estrella</strong> <strong>enana marr&oacute;n</strong>, un tipo de cuerpo celeste considerado intermedio entre un planeta gigante y una estrella. Lo m&aacute;s llamativo es que <strong>esta enana marr&oacute;n tiene a su vez en &oacute;rbita un mundo gaseoso de un tama&ntilde;o similar al de J&uacute;piter</strong>, descubierto gracias al <strong>Very Large Telescope (VLT)</strong> del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista podr&iacute;a parecer una exoluna, ya que gira alrededor de un cuerpo que, a su vez, orbita una estrella. Sin embargo, los investigadores consideran esa definici&oacute;n insuficiente. El objeto posee <strong>al menos el 90% de la masa de J&uacute;piter</strong>, completa una &oacute;rbita alrededor de la enana marr&oacute;n cada <strong>170 d&iacute;as</strong> y presenta unas caracter&iacute;sticas muy distintas de las lunas conocidas en el Sistema Solar, que son mucho m&aacute;s peque&ntilde;as y est&aacute;n compuestas principalmente por roca o hielo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d57baea7-4123-415d-9d52-78121b44a2d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Very Large Telescope es el complejo óptico de observación astronómica más avanzado del mundo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Very Large Telescope es el complejo óptico de observación astronómica más avanzado del mundo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Este descubrimiento replantea las definiciones</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sin duda, esto ser&aacute; motivo de debate. En general, <strong>a la mayor&iacute;a de los astr&oacute;nomos les parece bien el t&eacute;rmino 'exosat&eacute;lite'</strong>, al menos como t&eacute;rmino provisional hasta que adoptemos formalmente definiciones para objetos como el que hemos encontrado&rdquo;, explica Kevin Hoy, estudiante de doctorado en Astrof&iacute;sica de la Universidad Diego Portales de Chile y autor principal del estudio. El investigador a&ntilde;ade que &ldquo;realmente estamos llegando al l&iacute;mite de hasta d&oacute;nde podemos estirar los t&eacute;rminos que inventamos para describir el sistema solar&rdquo; cuando se intenta aplicarlos a sistemas planetarios muy diferentes.
    </p><p class="article-text">
        La coautora del trabajo, Alice Zurlo, tambi&eacute;n considera que el descubrimiento supone un punto de inflexi&oacute;n. &ldquo;Creo que <strong>este descubrimiento ha abierto una caja de Pandora para la comunidad cient&iacute;fica</strong>. Este tipo de objeto es completamente nuevo e inusual, verdaderamente diferente de lo que conocemos en nuestro sistema solar. Ahora tendremos que comprender, a trav&eacute;s de modelos te&oacute;ricos, c&oacute;mo se forman este tipo de objetos y si son comunes o no&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">A medio camino entre un planeta y una estrella</h2><p class="article-text">
        Lo que se conoce como <strong>estrellas enanas marrones son un punto intermedio entre los planetas y las estrellas</strong>. Se forman de manera similar a estas &uacute;ltimas, pero <strong>no alcanzan la masa suficiente para iniciar la fusi&oacute;n nuclear en su n&uacute;cleo</strong>. En este caso concreto, la enana marr&oacute;n posee <strong>unas 33 veces la masa de J&uacute;piter</strong>, es <a href="https://quo.eldiario.es/ciencia/astro/q2605845968/inesperado-un-exoplaneta-tan-grande-como-saturno-pero-con-la-temperatura-de-la-tierra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 50% m&aacute;s grande que el mayor planeta del Sistema Solar</a> y todav&iacute;a emite calor residual procedente de su formaci&oacute;n, lo que facilita su observaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores manejan dos hip&oacute;tesis para explicar el origen del nuevo objeto. La primera plantea que <strong>se form&oacute; a partir del disco de gas y polvo que rodeaba la enana marr&oacute;n</strong>, del mismo modo que los planetas nacen alrededor de las estrellas. La segunda sugiere que <strong>pudo ser capturado gravitacionalmente en una etapa posterior</strong>. Por ahora, ninguna de las dos posibilidades puede confirmarse.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento llega en un momento en el que ya <strong>se han identificado</strong> <strong>m&aacute;s de 6.300 exoplanetas</strong>, mientras que <strong>las exolunas contin&uacute;an siendo extremadamente dif&iacute;ciles de detectar</strong> y solo existen unos pocos candidatos prometedores. Para Zurlo, precisamente por su singularidad, el nuevo sistema representa una oportunidad para comprender mejor c&oacute;mo evolucionan algunos de los sistemas planetarios m&aacute;s extra&ntilde;os de la galaxia. &ldquo;Hemos optado deliberadamente por no llamarlo luna. Esto se debe a que no se parece a ninguna luna de nuestro sistema solar. Es mucho m&aacute;s masivo y no orbita alrededor de un planeta, sino de una enana marr&oacute;n, un objeto que se encuentra a medio camino entre un planeta y una estrella. Dado que nunca antes hab&iacute;amos visto un sistema como este, todav&iacute;a estamos buscando la mejor forma de describirlo&rdquo;, concluye la investigadora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planeta-luna-descubren-extrano-sistema-planetario-rompe-categorias-conocidas-pm_1_13403788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 05:00:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8fd8630-ec4a-4ffb-a490-816580307b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194970" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8fd8630-ec4a-4ffb-a490-816580307b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194970" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ni planeta ni luna: descubren un extraño sistema planetario que rompe todas las categorías conocidas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8fd8630-ec4a-4ffb-a490-816580307b33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Astronomía,Nasa,Luna,Sistema Solar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren por primera vez los restos de dos supernovas nacidas en un mismo sistema binario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-primera-vez-restos-supernovas-nacidas-sistema-binario-pm_1_13400591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3f0263f-ca88-4885-b6ba-563b8a236842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren por primera vez los restos de dos supernovas nacidas en un mismo sistema binario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante su vida, ambas supernovas fueron decenas de miles de veces más luminosas que nuestro Sol</p><p class="subtitle">El telescopio de la NASA que capta la fuente de energía de supernovas superluminosas
</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las estrellas m&aacute;s masivas del universo no nacen solas. Lo hacen acompa&ntilde;adas de otra estrella en un sistema binario, unidas por la gravedad durante millones de a&ntilde;os. Ahora, un equipo internacional de investigadores ha encontrado por primera vez evidencias de un caso excepcional: <strong>dos estrellas gigantes que formaron parte del mismo sistema binario</strong>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/supernova-pillada-in-fraganti-captan-primera-vez-instantes-iniciales-estallido-estrella_1_12758275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explotaron como supernovas con decenas de miles de a&ntilde;os de diferencia</a> y dejaron restos que todav&iacute;a pueden observarse. Este descubrimiento, publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-026-74978-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communications</em></a>, ofrece la oportunidad de reconstruir <strong>la evoluci&oacute;n completa de este tipo de sistemas estelares</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, liderado por Miltiadis Michailidis, investigador posdoctoral del Departamento de F&iacute;sica de la Universidad de Stanford, se basa en <strong>m&aacute;s de 16 a&ntilde;os de observaciones</strong> realizadas por el <strong>Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA</strong>, junto con datos del <strong>observatorio de rayos X eROSITA</strong>. Gracias a esos datos, los cient&iacute;ficos identificaron una segunda nebulosa que permite<strong> situar en un nuevo contexto a la conocida Nebulosa de la Medusa</strong> (IC 443), uno de los restos de supernova m&aacute;s estudiados de la V&iacute;a L&aacute;ctea.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores creen que la Nebulosa de la Medusa se origin&oacute; tras la explosi&oacute;n de una estrella con una masa de entre 15 y 25 veces la del Sol. <strong>La segunda nebulosa</strong>, denominada G189.6+3.3, <strong>ser&iacute;a el remanente de la explosi&oacute;n de su estrella compa&ntilde;era</strong>, que para hacernos una idea del tama&ntilde;o, habr&iacute;a tenido al menos <strong>20 veces la masa del Sol</strong>. Durante su vida, ambas fueron <strong>decenas de miles de veces m&aacute;s luminosas que nuestra estrella</strong> y, tras las explosiones, podr&iacute;an haberse convertido en estrellas de neutrones, uno de los objetos m&aacute;s densos del universo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff1e7d4-1ee3-44ce-9934-374928d59db2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff1e7d4-1ee3-44ce-9934-374928d59db2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff1e7d4-1ee3-44ce-9934-374928d59db2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff1e7d4-1ee3-44ce-9934-374928d59db2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff1e7d4-1ee3-44ce-9934-374928d59db2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cff1e7d4-1ee3-44ce-9934-374928d59db2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cff1e7d4-1ee3-44ce-9934-374928d59db2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreación del Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreación del Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una historia reconstruida millones de a&ntilde;os despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Las dos nebulosas <strong>se encuentran a unos 6.000 a&ntilde;os luz de la Tierra</strong>, en la constelaci&oacute;n de G&eacute;minis. Los cient&iacute;ficos creen que la estrella asociada a G189.6+3.3 fue la primera en agotar su combustible y explotar como supernova. <strong>Esa explosi&oacute;n habr&iacute;a desintegrado el sistema binario y expulsado a la segunda estrella</strong>, que continu&oacute; desplaz&aacute;ndose por el espacio <strong>antes de estallar entre 20.000 y 110.000 a&ntilde;os despu&eacute;s</strong>. Actualmente, los centros de ambas supernovas <strong>est&aacute;n separados por una distancia de entre 30 y 50 a&ntilde;os luz</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este sistema ofrece una oportunidad &uacute;nica para reconstruir la historia evolutiva completa de un sistema binario de estrellas masivas: desde el nacimiento y la interacci&oacute;n de dos estrellas masivas, pasando por ambas explosiones de supernova, hasta los restos que dejaron tras de s&iacute;&rdquo;, afirma Michailidis. El investigador subraya adem&aacute;s que, aunque la mayor&iacute;a de las estrellas masivas nacen en sistemas binarios, &ldquo;hasta ahora no se hab&iacute;a identificado ning&uacute;n par en el que ambas estrellas hubieran explotado como supernovas y dejado restos observables&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sirve para comprender la evoluci&oacute;n estelar</h2><p class="article-text">
        El descubrimiento puede ayudar a resolver una de las grandes inc&oacute;gnitas de la astrof&iacute;sica: <strong>c&oacute;mo influye una estrella compa&ntilde;era en la evoluci&oacute;n de las estrellas m&aacute;s masivas</strong>. Antes de separarse, ambos astros orbitaban muy cerca uno del otro, posiblemente a una distancia de apenas unas pocas veces la existente entre la Tierra y el Sol. Esa proximidad habr&iacute;a permitido <strong>un proceso conocido como transferencia de masa</strong>, mediante el cual <strong>una estrella cede parte de su material a la otra</strong>, alterando su evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sistemas como este pueden aportar restricciones observacionales directas sobre c&oacute;mo la presencia de una compa&ntilde;era binaria modifica la evoluci&oacute;n de las estrellas masivas, una de las principales cuestiones pendientes en astrof&iacute;sica estelar&rdquo;, explica Michailidis. El investigador recuerda que &ldquo;hasta ahora, nuestra comprensi&oacute;n de estas etapas evolutivas finales se ha basado casi exclusivamente en modelos te&oacute;ricos y simulaciones num&eacute;ricas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los autores reconocen que todav&iacute;a no pueden determinar con total seguridad si la primera supernova desencaden&oacute; directamente la explosi&oacute;n de la segunda estrella. &ldquo;Para cuando se produjo la primera supernova, es posible que la segunda estrella ya se encontrara cerca del final de su vida&rdquo;, se&ntilde;ala Michailidis. Aun as&iacute;, consideran que el descubrimiento es <strong>una prueba importante para contrastar las teor&iacute;as sobre la evoluci&oacute;n de las estrellas masivas</strong> y comprender mejor c&oacute;mo terminan su vida algunos de los objetos m&aacute;s llamativos del universo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-primera-vez-restos-supernovas-nacidas-sistema-binario-pm_1_13400591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 08:00:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f3f0263f-ca88-4885-b6ba-563b8a236842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="28240" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f3f0263f-ca88-4885-b6ba-563b8a236842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="28240" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren por primera vez los restos de dos supernovas nacidas en un mismo sistema binario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f3f0263f-ca88-4885-b6ba-563b8a236842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Astronomía,Sistema Solar,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este bolígrafo salvó la vida de los astronautas a bordo del Apolo 11 y acaba de venderse por 850.000 dólares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/boligrafo-salvo-vida-astronautas-bordo-apolo-11-acaba-venderse-850-000-dolares-pm_1_13392527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6ef49c5-85dd-4889-b559-2662244b25e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este bolígrafo salvó la vida de los astronautas a bordo del Apolo 11 y acaba de venderse por 850.000 dólares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sotheby´s ha subastado este y otros muchos objetos relacionados con la exploración espacial</p><p class="subtitle">“Houston, tenemos un problema”: el episodio que vivieron los astronautas del Apolo 13 y que fue origen de la mítica frase</p></div><p class="article-text">
        El 20 de julio de 1969, <strong>Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin hicieron historia</strong>. Como tripulantes de la misi&oacute;n Apolo 11 de la NASA, se convirtieron en los primeros humanos en alunizar en nuestro sat&eacute;lite, volviendo a la Tierra como aut&eacute;nticos h&eacute;roes espaciales. Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-puso-banda-sonora-llegada-luna-protagonizo-primer-videoclip-espacio-pm_1_13377225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su viaje al espacio no solo estuvo lleno de alegr&iacute;as</a>.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la traves&iacute;a de vuelta desde la Luna hasta nuestro planeta <strong>lleg&oacute; a estar a punto de truncarse de no ser por un bol&iacute;grafo</strong>. Un bol&iacute;grafo de pl&aacute;stico plateado que Buzz Aldrin utiliz&oacute; para arreglar un interruptor averiado y escapar del sat&eacute;lite y que acaba de ser subastado por nada m&aacute;s y nada menos que 857.600 d&oacute;lares (unos 750.000 euros) tras una puja entre cinco postores. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La historia del bol&iacute;grafo</strong></h2><p class="article-text">
        Armstrong y Aldrin hab&iacute;an aterrizado en la superficie lunar y se preparaban para descansar despu&eacute;s de su primer paseo lunar, cuando <strong>Aldrin vio un peque&ntilde;o pl&aacute;stico negro en el suelo </strong>de la cabina. La tripulaci&oacute;n empez&oacute; a ponerse nerviosa, pues no ten&iacute;a ni idea de d&oacute;nde hab&iacute;a salido ese trozo de pl&aacute;stico. Cuando dieron con lo que era, el nerviosismo no hizo m&aacute;s que aumentar.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Result&oacute; ser un interruptor de circuito. Empezamos a revisar los paneles de interruptores y descubrimos que el interruptor averiado era el del brazo del motor. El peor interruptor de circuito que se pod&iacute;a romper, ya que <strong>sin &eacute;l no podr&iacute;amos despegar de la superficie lunar</strong> y nos quedar&iacute;amos atrapados en la Luna para siempre&rdquo;, explica Aldrin en la carta que se incluye en el lote subastado.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo era posible que se hubiera roto un interruptor tan importante como ese? Se cree que, en alg&uacute;n momento de la expedici&oacute;n, seguramente antes o despu&eacute;s del primer paseo por la superficie de la Luna, <strong>uno de los astronautas golpe&oacute; la zona donde este se encontraba con la enorme mochila espacial </strong>que la tripulaci&oacute;n deb&iacute;a llevar para salir al exterior. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef08d39b-9dd3-4bbb-9a25-1c160d574f02_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef08d39b-9dd3-4bbb-9a25-1c160d574f02_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef08d39b-9dd3-4bbb-9a25-1c160d574f02_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef08d39b-9dd3-4bbb-9a25-1c160d574f02_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef08d39b-9dd3-4bbb-9a25-1c160d574f02_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef08d39b-9dd3-4bbb-9a25-1c160d574f02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef08d39b-9dd3-4bbb-9a25-1c160d574f02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El interruptor de circuito averiado que casi acabó con la misión Apolo 11 y el bolígrafo que salvó a la tripulación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El interruptor de circuito averiado que casi acabó con la misión Apolo 11 y el bolígrafo que salvó a la tripulación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los astronautas contactaron con el Control de Misi&oacute;n en Houston para intentar encontrar una soluci&oacute;n, que termin&oacute; estando en su bolsillo. &ldquo;Aunque podr&iacute;a haber metido el dedo y reiniciado el interruptor, hab&iacute;a electricidad fluyendo y no quer&iacute;a electrocutarme. Ten&iacute;a un bol&iacute;grafo de pl&aacute;stico en uno de los bolsillos de mi traje que encajaba en la apertura del disyuntor, as&iacute; que<strong> lo introduje, se encendi&oacute; y reactivamos el circuito del brazo del motor</strong>&rdquo;, comparti&oacute; Aldrin. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, todo se redujo a usar el ingenio humano. El bol&iacute;grafo, que antes de salir a subasta lleg&oacute; a estar expuesto en el Museo del Aire y el Espacio de Seattle, tambi&eacute;n form&oacute; <strong>parte de la colecci&oacute;n privada de Aldrin durante 50 a&ntilde;os</strong>. Ahora ha pasado a manos de un nuevo due&ntilde;o a trav&eacute;s de la subasta organizada por Sotheby's.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/boligrafo-salvo-vida-astronautas-bordo-apolo-11-acaba-venderse-850-000-dolares-pm_1_13392527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 05:00:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c6ef49c5-85dd-4889-b559-2662244b25e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1546461" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c6ef49c5-85dd-4889-b559-2662244b25e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1546461" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este bolígrafo salvó la vida de los astronautas a bordo del Apolo 11 y acaba de venderse por 850.000 dólares]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c6ef49c5-85dd-4889-b559-2662244b25e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Espacio,Historia,Subastas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La imagen más nítida del corazón de la Vía Láctea revela 60 millones de estrellas y dispara el nivel de detalle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/imagen-nitida-corazon-via-lactea-revela-60-millones-estrellas-dispara-nivel-detalle-pm_1_13373431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60de5049-e4b5-4246-85bb-cc6457607767_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La imagen más nítida del corazón de la Vía Láctea revela 60 millones de estrellas y dispara el nivel de detalle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 60 millones de estrellas - La Agencia Espacial Europea ha presentado la mayor fotografía obtenida hasta ahora del bulbo galáctico de la Vía Láctea con la cámara VIS de Euclid</p></div><p class="article-text">
        La temperatura de una superficie decide si el agua permanece l&iacute;quida o se pierde, y esa condici&oacute;n reduce mucho las opciones de albergar vida. Los<strong> planetas situados fuera del Sistema Solar</strong> se cuentan por miles entre los ya confirmados, aunque su cifra total debe ser mucho mayor porque cada estrella puede tener varios y la mayor&iacute;a todav&iacute;a escapa a los instrumentos actuales. 
    </p><p class="article-text">
        La habitabilidad depende de que un mundo mantenga condiciones compatibles con procesos biol&oacute;gicos durante el tiempo suficiente. Encontrar otro planeta con tama&ntilde;o, composici&oacute;n y temperatura parecidos a los terrestres tampoco probar&iacute;a que hubiera vida. Hasta ahora,<strong> ninguna observaci&oacute;n ha confirmado organismos fuera de la Tierra</strong>, de manera que sigue abierta la posibilidad de que existan en muchos lugares o de que este planeta sea una excepci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Euclid obtuvo el mayor mosaico &oacute;ptico del centro gal&aacute;ctico</h2><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de esos mundos requiere instrumentos capaces de detectar y estudiar sistemas planetarios cada vez con mayor precisi&oacute;n. En esa l&iacute;nea se sit&uacute;a la nueva imagen obtenida por la<strong> misi&oacute;n </strong><em><strong>Euclid</strong></em><strong> </strong>de la Agencia Espacial Europea, que ha obtenido la<strong> mayor fotograf&iacute;a en luz &oacute;ptica del bulbo gal&aacute;ctico de la V&iacute;a L&aacute;ctea</strong>, con<strong> </strong>m&aacute;s de 60 millones de estrellas reunidas en un mosaico. 
    </p><p class="article-text">
        La imagen permitir&aacute; revisar sistemas planetarios ya conocidos y<strong> medir la masa de otros que se detecten despu&eacute;s</strong> mediante microlente gravitacional. <em>Euclid</em> dedic&oacute; unas 26 horas a esa regi&oacute;n el 23 de marzo de 2025, aunque su misi&oacute;n habitual estudia galaxias lejanas para investigar la materia oscura y la energ&iacute;a oscura.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;mara &oacute;ptica distingui&oacute; estrellas individuales en una zona tan poblada que otros telescopios pierden detalle por el brillo acumulado. El mosaico <strong>naci&oacute; de nueve apuntados</strong>, cada uno sobre una porci&oacute;n del cielo mayor que la Luna llena. 
    </p><p class="article-text">
        Su nitidez se acerca a la c&aacute;mara de campo amplio del telescopio espacial <em>Hubble</em>, pero <strong>cada toma cubre una superficie 270 veces mayor</strong>. El Observatorio Keck necesitar&iacute;a unas 2.000 horas para observar la misma zona, mientras <em>Euclid</em> complet&oacute; el trabajo en poco m&aacute;s de un d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">La alineaci&oacute;n de estrellas facilita la b&uacute;squeda de nuevos exoplanetas</h2><p class="article-text">
        El bulbo gal&aacute;ctico concentra tantos astros que <strong>aumenta la probabilidad de que dos queden alineados</strong> desde la Tierra durante un periodo breve. La estrella m&aacute;s cercana curva y aumenta la luz de la que queda detr&aacute;s, y un planeta en &oacute;rbita introduce una alteraci&oacute;n adicional en ese brillo.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jean-Philippe Beaulieu,</strong> astr&oacute;nomo del <em>Institut d&rsquo;Astrophysique</em> de Paris y de la Universidad de Tasmania, impuls&oacute; este estudio dentro del <em>Consorcio Euclid</em>: &ldquo;Para detectar microlente, hay que observar zonas del cielo llenas de estrellas, como las cercanas al centro de nuestra galaxia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f3e24-23fa-460e-894c-34a53a241712_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f3e24-23fa-460e-894c-34a53a241712_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f3e24-23fa-460e-894c-34a53a241712_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f3e24-23fa-460e-894c-34a53a241712_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f3e24-23fa-460e-894c-34a53a241712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f3e24-23fa-460e-894c-34a53a241712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/441f3e24-23fa-460e-894c-34a53a241712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Euclid amplía las opciones para buscar planetas parecidos a la Tierra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Euclid amplía las opciones para buscar planetas parecidos a la Tierra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Beaulieu recuerda que esta t&eacute;cnica ha permitido<strong> descubrir casi 300 exoplanetas en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os</strong> mediante telescopios terrestres orientados hacia el centro gal&aacute;ctico. La nueva fotograf&iacute;a contiene <strong>51 sistemas planetarios conocido</strong>s y deja registrada la posici&oacute;n de las estrellas que participar&aacute;n en futuras alineaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Esa informaci&oacute;n ayudar&aacute; a <strong>comprobar candidatos detectados</strong> por otras misiones, porque la comparaci&oacute;n mostrar&aacute; c&oacute;mo se mov&iacute;an los astros antes de superponerse desde el punto de vista del observador.
    </p><p class="article-text">
        Una detecci&oacute;n completa exige seguir una estrella durante m&aacute;s de 20 d&iacute;as, de modo que las 24 horas &uacute;tiles de <em>Euclid</em> no bastaron para hallar un episodio nuevo. Su valor est&aacute; en haber creado una<strong> referencia anterior </strong>a las observaciones del telescopio espacial Nancy Grace Roman. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Natalia Rektsini</strong>, investigadora del<em> Institut d&rsquo;Astrophysique</em> de Paris y responsable de la publicaci&oacute;n de los datos, explica el alcance de esa comparaci&oacute;n: &ldquo;Cualquiera que detecte un episodio de microlente en la misma regi&oacute;n<strong> podr&aacute; usar desde ahora los datos de </strong><em><strong>Euclid</strong></em><strong> </strong>como referencia del pasado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La fotograf&iacute;a servir&aacute; para numerosas investigaciones astron&oacute;micas</h2><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n de estrellas individuales permite medir cu&aacute;nto se desplazan con el paso del tiempo y <strong>usar ese movimiento para confirmar un planeta y calcular su masa</strong>. Una sola observaci&oacute;n posterior dejar&iacute;a dudas sobre la posici&oacute;n inicial de cada astro, mientras el mosaico de <em>Euclid</em> conserva esa informaci&oacute;n antes de la alineaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos del telescopio espacial Hubble y del Observatorio Keck tambi&eacute;n podr&aacute;n incorporarse a estas mediciones, y la imagen p&uacute;blica recibi&oacute; color mediante observaciones del Telescopio Canad&aacute;-Francia-Haw&aacute;i, ya que la c&aacute;mara VIS trabaj&oacute; en blanco y negro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f733275f-e7a5-4a46-8f62-77b4715fa918_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f733275f-e7a5-4a46-8f62-77b4715fa918_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f733275f-e7a5-4a46-8f62-77b4715fa918_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f733275f-e7a5-4a46-8f62-77b4715fa918_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f733275f-e7a5-4a46-8f62-77b4715fa918_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f733275f-e7a5-4a46-8f62-77b4715fa918_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f733275f-e7a5-4a46-8f62-77b4715fa918_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La técnica también localiza planetas alejados de sus estrellas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La técnica también localiza planetas alejados de sus estrellas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La microlente encuentra cuerpos que suelen escapar a otros m&eacute;todos, porque tambi&eacute;n <strong>responde a planetas fr&iacute;os y alejados</strong> de su estrella. <em>Euclid</em> incluye las estrellas anfitrionas de OGLE-2005-BLG-390Lb, un planeta helado cuya masa precisa sigue pendiente, y de OGLE-2013-BLG-341Lb, formado por dos estrellas y un planeta. El equipo espera <strong>separar mejor esos astros al confrontar los registros anteriores </strong>con la nueva observaci&oacute;n, una operaci&oacute;n que puede cerrar dudas acumuladas durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Valeria Pettorino</strong>, cient&iacute;fica del proyecto <em>Euclid</em> en la Agencia Espacial Europea, atribuye el resultado al trabajo del grupo de exoplanetas y del equipo encargado del instrumento &oacute;ptico. La utilidad del mosaico tambi&eacute;n alcanza a las enanas marrones, las estrellas binarias, el movimiento estelar y el polvo gal&aacute;ctico. 
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n, construida y operada por la ESA con aportaciones de la NASA, re&uacute;ne a m&aacute;s de 2.000 cient&iacute;ficos de 300 institutos en 15 pa&iacute;ses europeos, Estados Unidos, Canad&aacute; y Jap&oacute;n. El<em> Consorcio Euclid </em>aporta los instrumentos cient&iacute;ficos y analiza los datos, una tarea que extiende el uso de esta fotograf&iacute;a hacia otros campos de estudio. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Euclid</em> fue lanzado en julio de 2023 y comenz&oacute; sus observaciones cient&iacute;ficas ordinarias el 14 de febrero de 2024; durante seis a&ntilde;os examinar&aacute; miles de millones de galaxias, pero esta jornada dedicada al centro de la V&iacute;a L&aacute;ctea dejar&aacute; una referencia para medir mundos que todav&iacute;a esperan confirmaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/imagen-nitida-corazon-via-lactea-revela-60-millones-estrellas-dispara-nivel-detalle-pm_1_13373431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 12:37:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60de5049-e4b5-4246-85bb-cc6457607767_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="374646" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60de5049-e4b5-4246-85bb-cc6457607767_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="374646" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La imagen más nítida del corazón de la Vía Láctea revela 60 millones de estrellas y dispara el nivel de detalle]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60de5049-e4b5-4246-85bb-cc6457607767_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Sistema Solar,Planeta,Nasa,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
