<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Viena]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/viena/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Viena]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1004169/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje al elogiado modelo de Viena: vivienda protegida indefinida para el 60% de la población y casi sin desahucios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/vivienda-protegida-indefinida-60-poblacion-desahucios-elogiado-modelo-viena_1_13559566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/555044ed-4ef8-4cf9-8596-dd850f97a55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje al elogiado modelo de Viena: vivienda protegida indefinida para el 60% de la población y casi sin desahucios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque con algunas sombras e incertidumbres, la capital de Austria es una referencia mundial en alquileres controlados y nuevos desarrollos urbanos desde los años de la 'Viena roja' posteriores a la I Guerra Mundial</p><p class="subtitle">De Viena a Viena: similitudes y (grandes) diferencias entre el modelo austríaco de viviendas protegidas y el vasco
</p></div><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles, en un soporte met&aacute;lico oxidado de la estaci&oacute;n del U-Bahn de Heiligenstadt, se repart&iacute;an decenas de ejemplares del gratuito Heute, el peri&oacute;dico de m&aacute;s tirada de la ciudad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/viena/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a> y el segundo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/austria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Austria</a>. En su primera p&aacute;gina interior, contaba la historia de una &ldquo;oma&rdquo; (&lsquo;abuela&rsquo;, en alem&aacute;n) de Espa&ntilde;a llamada <a href="https://www.eldiario.es/temas/maricarmen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maricarmen Abascal</a>. La fotograf&iacute;a mostraba una de las protestas contra los desahucios que se estaban sucediendo a m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        En esta ciudad, la quinta urbe de la Uni&oacute;n Europea por poblaci&oacute;n con unos dos millones de personas, hay m&aacute;s de 200.000 viviendas municipales de renta asequible y otras 200.000 de precios controlados, a trav&eacute;s de cooperativas o f&oacute;rmulas similares. En n&uacute;meros redondos, el 60% de la poblaci&oacute;n est&aacute; cubierto por esta red y el 80% es elegible para entrar en ella, no solamente las rentas bajas. Los alquileres son indefinidos; se heredan incluso de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Y los desahucios no est&aacute;n en la agenda, simplemente porque se limitan a casos extremos de fraude o mal comportamiento de los inquilinos. No hay fianzas. En la periferia, crecen distritos nuevos con casas con grandes terrazas, zonas ajardinadas y servicios comunitarios. Apenas circulan coches en ellos y en Seestadt, uno de los mayores desarrollos urban&iacute;sticos del continente, incluso hay un lago con agua dulce del Danubio para que los vecinos naden y los cisnes chapoteen.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es/Euskadi, invitado en el marco de un viaje institucional del Departamento de Vivienda del Gobierno vasco, ha recorrido durante cinco d&iacute;as &mdash;m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros&mdash; el centro y la periferia de Viena, que es adem&aacute;s uno de los nueve estados o &lsquo;land&rsquo; de la rep&uacute;blica austr&iacute;aca y que tiene ampl&iacute;simas facultades para legislar y actuar sobre el suelo, sobre el transporte o sobre la pol&iacute;tica social. Esas viviendas protegidas est&aacute;n por toda la ciudad, desde bloques pr&oacute;ximos al Rathaus, el Ayuntamiento, o la &Oacute;pera, hasta los nuevos pol&iacute;gonos al norte o al sur.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el modelo tiene tambi&eacute;n algunas sombras y algunas perspectivas inciertas, enamora a delegaciones internacionales de todo el mundo. El rotativo salm&oacute;n Der Standard contaba a toda plana este viernes que Die Linke mira ya a Viena para su nuevo proyecto tras ganar las elecciones en Berl&iacute;n. The Economist o The Guardian, por citar solamente dos publicaciones, han sucumbido al embrujo de una ciudad en cuyas gu&iacute;as tur&iacute;sticas, adem&aacute;s de los palacios imperiales y de la &oacute;pera, se cuelan viviendas sociales como el Karl-Marx-Hof. 
    </p><h2 class="article-text">La &lsquo;Viena roja&rsquo;</h2><p class="article-text">
        En el Karl-Marx-Hof residen del orden de 5.000 personas en bloques unos pegados a los otros que se extienden por 1,1 kil&oacute;metros frente a la estaci&oacute;n de Heiligenstadt. Aunque no fue el primero, este complejo es el gran icono de la denominada &lsquo;Rotes Wien&rsquo;, la Viena &lsquo;roja&rsquo; que emergi&oacute; tras la I Guerra Mundial y la decadencia del imperio austroh&uacute;ngaro. Los socialdem&oacute;cratas, el partido ahora conocido por las siglas SP&Ouml; y que ser&iacute;a equivalente al PSOE en Espa&ntilde;a, aprovecharon la disponibilidad de terreno plano para iniciar una pol&iacute;tica de construcci&oacute;n sistem&aacute;tica de bloques para las clases populares. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trataba de crear una ciudad completamente nueva para un nuevo humano&rdquo;, expone un gu&iacute;a por el complejo residencial. All&iacute;, en la actualidad, un alquiler puede rondar ahora los 9 o 10 euros por metro cuadrado si se cuentan todos los gastos. En Donostia son ya 14. &iquest;Y los sueldos? El dato medio anual de la capital de Austria duplica al de Gipuzkoa, 62.000 por 31.000.
    </p><p class="article-text">
        Hace casi un siglo, el Karl-Marx-Hof fue revolucionario. Proporcionaba a precios asequibles una vivienda con electricidad, urinario privado y agua corriente, y ofrec&iacute;a servicios comunitarios como jard&iacute;n, &lsquo;kindergarten&rsquo;, colmados y un &lsquo;waschsalon&rsquo;, a la vez lavander&iacute;a y duchas. Operarios municipales, con un uniforme oscuro con detalles rojos y blancos, como la bandera del pa&iacute;s, cuidan las instalaciones desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        El Karl-Marx-Hof encierra mucho del simbolismo de la &lsquo;Rotes Wien&rsquo;. Cuatro estatuas muestran a los habitantes la filosof&iacute;a del &ldquo;nuevo humano&rdquo;, hombres y mujeres empoderados, cultos y liberados del capitalismo; pero tambi&eacute;n disciplinados, con horarios de entrada y salida estrictos, obligaci&oacute;n de ventilar cinco veces al d&iacute;a, de no cocinar fuera de hora y apercibidos de multas si se llegaba borracho. El bloque se ubic&oacute; frente a un barrio acomodado, para que se pudieran mirar de t&uacute; a t&uacute;. Y se pag&oacute; con impuestos especiales a la prostituci&oacute;n, al juego, a las carreras de caballos y al champ&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel tributo se llamaba Wohnbausteuer y este nombre aparece grabado en letras rojas may&uacute;sculas en algunos edificios de titularidad municipal. Ahora existe una versi&oacute;n moderna, llamada Wohnbauf&ouml;rderungsbeitrag y que implica que empleadores y trabajadores abonan un canon del 0,75%, respectivamente, como contribuci&oacute;n para el fomento de la vivienda social.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Versailles de la clase obrera&rdquo;, sonr&iacute;e el gu&iacute;a sobre el Karl-Marx-Hof. En el antiguo &lsquo;waschsalon&rsquo;, superado por las duchas privadas de las casas, se mantienen las lavadoras y secadoras comunitarias, pero, en el resto del espacio, se ha habilitado un peque&ntilde;o museo de la &lsquo;Viena roja&rsquo; con ejemplares antiguos de &lsquo;Die Diktatur des Proletariats&rsquo; y otros tesoros.
    </p><p class="article-text">
        Era tal el simbolismo del Karl-Marx-Hof que la llegada del nazismo al poder no solo suspendi&oacute; la pol&iacute;tica social de construcci&oacute;n de casas, sino que motiv&oacute; un cambio del nombre. El complejo pas&oacute; a ser Heiligenst&auml;dter Hof, por la estaci&oacute;n, lo mismo que el pa&iacute;s dej&oacute; de ser &Ouml;sterreich para ser Ostmark por capricho de Adolf Hitler. Y se orden&oacute; la salida de 212 vecinos de los bloques exclusivamente por ser jud&iacute;os. Fueron desahuciados y enviados a campos de concentraci&oacute;n. Una peque&ntilde;a placa los recuerda junto al U-Bahn. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8accb7b-c78e-40e9-afa9-6096f9965d53_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8accb7b-c78e-40e9-afa9-6096f9965d53_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8accb7b-c78e-40e9-afa9-6096f9965d53_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8accb7b-c78e-40e9-afa9-6096f9965d53_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8accb7b-c78e-40e9-afa9-6096f9965d53_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8accb7b-c78e-40e9-afa9-6096f9965d53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f8accb7b-c78e-40e9-afa9-6096f9965d53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viviendas del Karl-Marx-Hof, icónico bloque de la &#039;Viena roja&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viviendas del Karl-Marx-Hof, icónico bloque de la &#039;Viena roja&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Wiener Wohnen es el organismo municipal que gestiona la pol&iacute;tica de Vivienda en Viena. Tiene 4.500 funcionarios, un ej&eacute;rcito en comparaci&oacute;n con los alrededor de 150 de Alokabide, la agencia vasca que gestiona los alquileres sociales. Tiene hasta su propia revista. Fue en la d&eacute;cada de 1920 cuando Wiener Wohnen empez&oacute; a intervenir en el mercado de la vivienda. Hasta entonces, se hab&iacute;an hecho cinco promociones con un total de 369 pisos. Solo en esa d&eacute;cada se levantaron 185 de 29.027 alojamientos. En 1930, antes del &lsquo;anscshluss&rsquo; nazi, llegaron otros 255 bloques y 23.847 apartamentos. El proyecto tuvo continuidad tras la liberaci&oacute;n a partir de 1945. En la d&eacute;cada de 1950 hubo 463 promociones y casi 55.000 pisos municipales o &lsquo;Gemeindebau&rsquo;, a los que siguieron otros 43.000 a partir de 1960, 32.800 desde 1970 y, ya a un ritmo m&aacute;s bajo, otras promociones que llegan hasta el presente. En lo que va de d&eacute;cada han sido once los nuevos bloques y 586 casas. 
    </p><h2 class="article-text">Las sombras del modelo</h2><p class="article-text">
        Como la ciudad nunca se desprende del patrimonio, hay una bolsa estable de m&aacute;s de 200.000 apartamentos municipales. &ldquo;Esto es una pol&iacute;tica social que tiene historia. M&aacute;s de 100 a&ntilde;os. Esto es la &lsquo;Viena roja&rsquo;. El derecho a la vivienda no est&aacute; anclado en la Constituci&oacute;n, pero es un pilar muy importante. Las &lsquo;Gemeindebau&rsquo; son una joya. Esto es algo que no est&aacute; a la venta. Absolutamente. Venderlo son solo desventajas. Lo hemos visto en otras ciudades. Somos una ciudad de inquilinos&rdquo;, afirma, en alem&aacute;n, Waltraud Karner-Kremser, presidenta de la comisi&oacute;n de Vivienda de la ciudad-estado de Viena desde 2019.
    </p><p class="article-text">
        Su partido, el SP&Ouml;, controla el Ayuntamiento desde 1945. Sin alternancia. Aunque ha forjado coaliciones con otras fuerzas, los burgomaestres siempre han sido socialdem&oacute;cratas. El actual es Michael Ludwig. Eso s&iacute;, la sigla est&aacute; lejos de los resultados por encima del 60% de hace medio siglo. En las elecciones de 2025 este partido logr&oacute; un 39% de los votos, igualando el peor dato desde la II Guerra Mundial. Y una encuesta conocida esta semana pronostica para la siguiente cita con las urnas un porcentaje a&uacute;n peor, del 35%.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be27f9f7-cd24-4f37-9daf-4b3c7d0243f4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be27f9f7-cd24-4f37-9daf-4b3c7d0243f4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be27f9f7-cd24-4f37-9daf-4b3c7d0243f4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be27f9f7-cd24-4f37-9daf-4b3c7d0243f4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be27f9f7-cd24-4f37-9daf-4b3c7d0243f4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be27f9f7-cd24-4f37-9daf-4b3c7d0243f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be27f9f7-cd24-4f37-9daf-4b3c7d0243f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Waltraud Karner-Kremser"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Waltraud Karner-Kremser                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La ultraderecha, el FP&Ouml;, es ya la segunda fuerza. Est&aacute; asociado a Vox. La oposici&oacute;n de izquierdas est&aacute; preocupada por el futuro del modelo. En su despacho del Rathaus, decorado con detalles de madera y otros elementos reciclados, Georg Prack, portavoz de Die Gr&uuml;nen, formaci&oacute;n ecologista y tercera fuerza local, se&ntilde;ala en ingl&eacute;s que el FP&Ouml; ya ha cuestionado pol&iacute;ticas sociales cuando ha tocado poder en Austria. Pero avisa tambi&eacute;n que incluso algunos cuadros locales del SP&Ouml; han lanzado el globo-sonda de buscar ingresos r&aacute;pidos con la venta de viviendas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Prack, Viena tiene exactamente los mismos problemas que otras grandes urbes europeas. Cita Barcelona y Venecia como ejemplos negativos. Suben los precios en el mercado libre, construir es cada vez m&aacute;s caro, hay colectivos sociales vulnerables y AirBnb busca negocio. Pero el factor diferencial de Viena, matiza, es que tiene todav&iacute;a un peso tan grande lo p&uacute;blico que a&uacute;n es capaz de capear esos envites. Y tiene que preservarlo en el futuro, defiende. &ldquo;Viena es una ciudad que crece mucho. Cada a&ntilde;o la poblaci&oacute;n sube un neto de 20.000 personas. Hay que construir m&aacute;s. Supongamos que conviven de dos en dos. Necesitamos 10.000 al a&ntilde;o. Y en la &uacute;ltima d&eacute;cada se han construido unas 200 &lsquo;Gemeidebau&rsquo; por a&ntilde;o. Es un 2% de lo que precisamos&rdquo;, avisa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, empezamos a tener muchos problemas en Viena. Ha crecido un 13% en poblaci&oacute;n en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Hay un desequilibrio entre oferta y demanda. Est&aacute; aumentando la construcci&oacute;n privada, que es mucho m&aacute;s cara&rdquo;, sostiene en castellano Alexis Mundt, experto del Institut f&uuml;r Immobilien, Bauen und Wohnen, un observatorio &ldquo;independiente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Wiener Wohnen, en la ciudad opera tambi&eacute;n Wohnfonds Wien. Es otra agencia p&uacute;blica que capta suelos y planifica los desarrollos. Ahora mismo dispone de un patrimonio equivalente a 420 campos de f&uacute;tbol puestos uno junto al otro para hacer casas. Son tres millones de metros cuadrados, seg&uacute;n indica Silvia Hofer, subdirectora de la entidad. 
    </p><p class="article-text">
        Hofer insiste en que hay un factor diferencial, uno m&aacute;s, en su organismo. Es una entidad sin &aacute;nimo de lucro. De hecho, los promotores no pugnan en una subasta por hacerse con las parcelas, sino que los concursos miden la calidad de los proyectos. Se da la circunstancia de que Euskadi, justo antes del viaje a Viena, present&oacute; su propio fondo &ldquo;social&rdquo; para captar suelos. Sin embargo, en &eacute;l se asegura una rentabilidad a los inversores privados, bancos o constructoras. El Gobierno vasco, una coalici&oacute;n de PNV y PSE-EE, habl&oacute; de intereses moderados. Son del 6,62%. 
    </p><h2 class="article-text">Los nuevos desarrollos</h2><p class="article-text">
        Sergio Tallo, originario de Puertollano pero con un abuelo bilba&iacute;no, es ingeniero de inteligencia artificial y tenor en la capital mundial de la m&uacute;sica. Lleva veinte a&ntilde;os en Viena y ahora disfruta de su tercera vivienda protegida a pesar de tener ingresos mensuales muy altos. El sistema fija unos umbrales generosos de entrada, hasta 54.000 euros en muchos casos, y luego no revisa la situaci&oacute;n patrimonial jam&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Los extranjeros, cuando &eacute;l lleg&oacute;, ten&iacute;an que esperar tres a&ntilde;os para poder inscribirse en Wiener Wohnen. Cuando cumpli&oacute; ese plazo, se apunt&oacute; recibi&oacute; una primera carta con una propuesta. Dice el Ayuntamiento que la espera media no supera los 18 meses. Pero la rechaz&oacute;, algo que es posible. Tuvo una segunda opci&oacute;n y, entonces s&iacute;, se mud&oacute; a su primera casa protegida. Como le iba bien, busc&oacute; seguir en el sistema pero ya en una cooperativa. Los otros 200.000 pisos de precios controlados, en muchos casos, son cooperativas. Se abona una entrada y se va pagando una renta controlada. Si se abandona la casa, se recupera el pago inicial. Tiene la misma estabilidad de la plena propiedad y una gran flexibilidad inexistente en el mundo hipotecario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d6faa8e-5bea-43ac-845e-38c0c86fd711_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d6faa8e-5bea-43ac-845e-38c0c86fd711_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d6faa8e-5bea-43ac-845e-38c0c86fd711_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d6faa8e-5bea-43ac-845e-38c0c86fd711_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d6faa8e-5bea-43ac-845e-38c0c86fd711_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d6faa8e-5bea-43ac-845e-38c0c86fd711_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d6faa8e-5bea-43ac-845e-38c0c86fd711_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una avenida sin coches en Nordbahnhofviertel"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una avenida sin coches en Nordbahnhofviertel                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; en su tercera casa, igualmente otra cooperativa. &Eacute;l y su familia pagan 850 euros por un espacio amplio y c&oacute;modo de 93 metros cuadrados, seg&uacute;n cuenta. Le han subido el canon 50 euros en el &uacute;ltimo a&ntilde;o por haber mejorado sus ingresos, pero, con todo, la carga no llega al 15% de su salario. &ldquo;Es una diferencia de casi 700 euros todos los meses de lo que pagar&iacute;a por el mismo piso en el mercado libre. Y mi alquiler es vitalicio, adem&aacute;s. Me da la tranquilidad de saber que de aqu&iacute; no me van a echar. Sientes que es tu casa. Aqu&iacute; hay otra mentalidad. La vivienda p&uacute;blica no es algo de izquierdas o de derechas. Es cultura de ciudad&rdquo;, expone. Hay algunas reglas b&aacute;sicas que cumplir, como por ejemplo no tener una segunda residencia.
    </p><p class="article-text">
        Su barrio se llama Siemens&auml;cker am Park, que se podr&iacute;a traducir como &lsquo;el parque en los antiguos terrenos de Siemens&rsquo;, por estar all&iacute; la central austr&iacute;aca de esa multinacional. Tallo insiste en que este sistema de bloques que admiten rentas bajas, medias y altas permite tambi&eacute;n evitar la guetizaci&oacute;n de barrios enteros, como en otras capitales de Europa. Expone que en su comunidad juegan juntos los hijos de refugiados y de profesionales liberales con grandes salarios. 
    </p><p class="article-text">
        Porque otro de los rasgos de los barrios vieneses es su vida en comunidad. Viajemos a Wildgarten, el &lsquo;jard&iacute;n salvaje&rsquo;. Este distrito, con 1.100 pisos y 2.300 habitantes, fue concebido por el estudio de arquitectos matritense Arenas, Basabe y Palacios. Es bastante reciente. Debe su nombre a que las zonas verdes est&aacute;n deliberadamente asilvestradas, para dar sensaci&oacute;n de vivir en la naturaleza dentro de la ciudad. Este barrio tiene un punto de comuna ut&oacute;pica, con inscripciones a gran tama&ntilde;o en el suelo clamando &lsquo;Freiheit&rsquo;, &lsquo;libertad&rsquo; en alem&aacute;n. A media tarde, antes de la cena temprana, hay decenas de ni&ntilde;os jugando tranquilamente en las calles. No hay un solo coche por all&iacute;: tienen que aparcar en el anillo exterior. Y aqu&iacute; tambi&eacute;n hay mezcla. Hay alquileres baratos, cooperativas, alguna casa privada y un nuevo modelo, el &lsquo;cohousing&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Therese vive en un &lsquo;cohousing&rsquo;. Es un complejo con 19 pisos de entre 36 y 120 metros donde residen exactamente 50 personas, 30 adultos y 20 ni&ntilde;os. El vig&eacute;simo inmueble es un apartamento alquilable para las visitas o incluso para turistas. En estos edificios hay un huerto donde ya crecen calabazas pensando en Halloween y que es &ldquo;un para&iacute;so para los p&aacute;jaros&rdquo;. Tiene hasta un peque&ntilde;o invernadero. Tambi&eacute;n hay un &aacute;tico con bellas vistas al &lsquo;skyline&rsquo; de pisos protegidos de otros barrios, una cocina comunal, un espacio con herramientas para arreglos, carpinter&iacute;a y otras chapuzas y hasta un humilde mercado de productos locales de la zona. &ldquo;Fruta, vegetales, leche&rdquo;, enumera en ingl&eacute;s la vecina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/672587fa-ccf0-495b-b0b5-e3d04f4d766e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/672587fa-ccf0-495b-b0b5-e3d04f4d766e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/672587fa-ccf0-495b-b0b5-e3d04f4d766e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/672587fa-ccf0-495b-b0b5-e3d04f4d766e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/672587fa-ccf0-495b-b0b5-e3d04f4d766e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/672587fa-ccf0-495b-b0b5-e3d04f4d766e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/672587fa-ccf0-495b-b0b5-e3d04f4d766e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Therese, en su &#039;co-housing&#039; de Wildgarten"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Therese, en su &#039;co-housing&#039; de Wildgarten                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todos los inquilinos, en asamblea, dirigen la comunidad. Hay quien se encarga de la jardiner&iacute;a y hay que llevar las finanzas. Se coordinan por Signal. &ldquo;Hay mucho trabajo por hacer&rdquo;, asegura Therese. Su vecina Conny, una madre treinta&ntilde;era, sostiene que &ldquo;es como vivir en el campo pero en Viena&rdquo;. &ldquo;Esto es perfecto&rdquo;, afirma se&ntilde;alando a sus hijos, que pelotean en un amago de partido de f&uacute;tbol.&nbsp;&ldquo;Veo el &lsquo;kindergarten&rsquo; desde el sal&oacute;n y el colegio est&aacute; a cinco minutos. Tambi&eacute;n el supermercado est&aacute; cerca. No hay coches. Los ni&ntilde;os juegan libres. Es perfecto&rdquo;, repite una vez m&aacute;s. Antes, viv&iacute;a en otro piso y &ldquo;jam&aacute;s&rdquo; conoci&oacute; a sus vecinos; ahora, son casi una familia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puntos negros? Esto es m&aacute;s caro que la media. La casa de Therese &mdash;dos plantas, cuatro habitaciones y 90 metros de uso particular&mdash; est&aacute; valorada en 400.000 euros. Para entrar, tuvo que abonar una entrada de 100.000 y la renta &ldquo;todo incluido&rdquo; es de 1.300. Nuevamente, si se mudara recuperar&iacute;a el pago inicial y otro miembro podr&iacute;a sumarse a la comunidad. &ldquo;S&iacute;, esto es de rentas medias o medias-altas, pero es un proyecto social&rdquo;, asume Therese.&nbsp;En este caso, adem&aacute;s, Wildgarten no est&aacute; muy bien comunicado con transporte p&uacute;blico. &ldquo;Se est&aacute;n retrasando los proyectos prometidos&rdquo;, se queja. A Conny le preocupa c&oacute;mo encajar&aacute;n en este modo de vida sus hijos cuando sean adolescentes. &ldquo;Igual estoy todo el d&iacute;a con el coche llev&aacute;ndoles de aqu&iacute; para all&aacute;&rdquo;, se encoge de hombros.
    </p><p class="article-text">
        Nordbahnhofviertel y Sonnwendviertel son dos barrios desarrollados sobre antiguos suelos de &Ouml;BB (&Ouml;sterreichische Bundesbahnen, el equivalente austr&iacute;aco a Adif). Nuevamente, en el interior de las calles no circulan los coches, aunque s&iacute; las bicicletas, los peatones y el Stra&szlig;enbahn, el tranv&iacute;a. Lejos de los edificios &lsquo;cebra&rsquo; uno detr&aacute;s de otro que colonizan las periferias espa&ntilde;olas, los dise&ntilde;os de las casas est&aacute;n cuidados. Hay bajos con arbustos y barbacoas, ventanales irregulares, entramados de madera&hellip; Adem&aacute;s de casas sociales, cooperativas y privadas mezcladas, los proyectos incluyen locales comerciales a precios barat&iacute;simos &mdash;4 euros el metro cuadrado, incluso&mdash; para dinamizar los espacios. En uno de ellos se han conservado restos ferroviarios en un gran parque donde hay espacio para el &lsquo;picnic&rsquo;, el tenis de mesa o la lectura con puntos de intercambio de libros. 
    </p><p class="article-text">
        El problema del aparcamiento se soluciona con grandes edificios en silo. El arquitecto Bernd Vlay, cerebro de estos dos grandes barrios modernos, expone, en todo caso que se ha dejado atr&aacute;s el concepto de una plaza por familia. O incluso dos. Hay una por cada cuatro. &ldquo;Aqu&iacute; los j&oacute;venes ni se sacan el carn&eacute; de conducir&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de las fotograf&iacute;as en la de Seestadt, uno de los desarrollos urbanos en marcha m&aacute;s grandes de Europa. &ldquo;Tenemos un lago en el medio. Dejas el m&oacute;vil en casa, coges una toalla y vas a nadar&rdquo;, promociona Laura, una int&eacute;rprete latinoamericana que reside all&iacute;. Seestadt se podr&iacute;a traducir, precisamente, como &lsquo;la ciudad del lago&rsquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Silvia Hofer, con el consejero Denis Itxaso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Silvia Hofer, con el consejero Denis Itxaso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cifras, este distrito aspira a llegar a 25.000 habitantes en unos a&ntilde;os, aunque ahora son 12.000 y las gr&uacute;as siguen trabajando. Hay un 50% de los espacios que son para actividades sociales, culturales, profesionales y comerciales. Una buena parte son centros universitarios, y muchos estudiantes residen aqu&iacute;. Nuevamente, no pasan por aqu&iacute; los coches con matr&iacute;cula W, salvo por un par de patrullas de la Bundespolizei, aparcadas frente a una comisar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se dise&ntilde;&oacute; habiendo hecho antes una ampliaci&oacute;n de la U2 del metro vien&eacute;s. Para buscar los veh&iacute;culos hay que ir a una especie de centros comerciales, donde se amontonan en varias plantas. Uno de los promotores del proyecto, Gerhard Schuster, expone en ingl&eacute;s que esto no solamente mejora la convivencia en las calles, sino que reduce costes de construcci&oacute;n. Es m&aacute;s r&aacute;pido levantar casas que no tengan una o m&aacute;s plantas enterradas para garajes, y los silos son estructuras relativamente sencillas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del lago, en Seestadt hay una torre de 84 metros, la estructura de madera m&aacute;s alta del mundo. Dice Schuster que este tipo de construcciones sostenibles son m&aacute;s seguras que una de acero. &ldquo;Hay que cambiar el cuento de los cerditos&rdquo;, bromea. En el barrio todos y cada uno de los nombres de las calles son de mujeres. Se ha editado un peque&ntilde;o libro con las biograf&iacute;as de todas ellas. Est&aacute;n Zaha Hadid, Janis Joplin o Pippi L&aring;ngstrump, la &lsquo;calzaslargas&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Necesitamos ser la Viena del sur&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, en 1949 uno de los complejos de la &lsquo;Viena roja&rsquo; ya fue renombrado como Therese-Schlesinger-Hof, en memoria de una socialdem&oacute;crata. En la puerta se produce la entrevista con Isabel, una madrile&ntilde;a residente en Viena desde 2006. Pero ella no vive en el mercado protegido. &ldquo;Ahora est&aacute; muy caro todo. Cuando yo vine, hab&iacute;a una diferencia de un 10-20% [en el mercado libre], pero desde que empez&oacute; la pandemia, las crisis y las guerras se ha disparado la vivienda. Ahora es much&iacute;simo m&aacute;s caro. Hay una Viena de dos velocidades, totalmente&rdquo;, diagnostica. Fuentes municipales indican que hay algunos programas de subsidios para acceder a alquileres privados tambi&eacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10d8d023-3dcc-47a4-8554-ec9bbd196795_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10d8d023-3dcc-47a4-8554-ec9bbd196795_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10d8d023-3dcc-47a4-8554-ec9bbd196795_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10d8d023-3dcc-47a4-8554-ec9bbd196795_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10d8d023-3dcc-47a4-8554-ec9bbd196795_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10d8d023-3dcc-47a4-8554-ec9bbd196795_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/10d8d023-3dcc-47a4-8554-ec9bbd196795_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una vivienda privada a la venta en el centro de Viena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una vivienda privada a la venta en el centro de Viena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Y en esta ciudad hay desahucios? S&iacute;, por supuesto. Pero nadie contempla que una &ldquo;oma&rdquo; de 87 a&ntilde;os tenga que dejar su casa de toda la vida. Tendr&iacute;a que ser por destrozar la vivienda adjudicada o por realquilarla a turistas, aunque hay un acuerdo con AirBnb para que se encienda una luz roja cuando se suba a la plataforma una direcci&oacute;n de Wiener Wohnen. Gobierno local y oposici&oacute;n coinciden en que un desahucio es &ldquo;m&aacute;s caro&rdquo;, medido en t&eacute;rminos puramente economicistas, que resolver el problema y buscar, con &ldquo;herramientas&rdquo; sociales una alternativa ordenada. &ldquo;En Viena, la ciudadan&iacute;a puede confiar en que tendr&aacute; ayuda si se ve inmersa en una situaci&oacute;n dif&iacute;cil. Wiener Wohnungssicherung Plus es un programa que ayuda que nadie se quede sin techo&rdquo;, explica el Ayuntamiento. Karner-Kremser recalca que solamente una resoluci&oacute;n judicial puede motivar un lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, la discusi&oacute;n sobre el modelo gira mucho m&aacute;s en torno a si los empleados municipales tardan m&aacute;s o menos en arreglar desperfectos o podar las flores del jard&iacute;n comunitario. El espa&ntilde;ol Sergio Tallo bromea que la ciudad est&aacute; plagada de grupos de redes sociales con quejas y &ldquo;problemas del primer mundo&rdquo;. &ldquo;Tienen hasta una palabra para ello: Wiener Suderei&rdquo;, cuenta. &lsquo;Sudern&rsquo;, en alem&aacute;n vien&eacute;s, viene a significar refunfu&ntilde;ar por nimiedades. &ldquo;Necesitamos ser la Viena del sur&rdquo;, implora el consejero vasco de Vivienda, Denis Itxaso, como corolario a su visita a la capital de Austria mientras en Espa&ntilde;a la preocupaci&oacute;n por la emergencia habitacional se dispara e incluso la continuidad del Gobierno est&aacute; en el aire.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/vivienda-protegida-indefinida-60-poblacion-desahucios-elogiado-modelo-viena_1_13559566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 19:31:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/555044ed-4ef8-4cf9-8596-dd850f97a55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3016285" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/555044ed-4ef8-4cf9-8596-dd850f97a55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3016285" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viaje al elogiado modelo de Viena: vivienda protegida indefinida para el 60% de la población y casi sin desahucios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/555044ed-4ef8-4cf9-8596-dd850f97a55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Viena,Austria,Vivienda,Denis Itxaso,Karl Marx,Socialdemocracia,Alquiler,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno vasco quiere más "coerción" sobre los municipios para poder construir 160.000 viviendas en los próximos años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-quiere-coercion-municipios-construir-160-000-viviendas-proximos-anos_1_13555595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92c5d875-4fc0-47bd-9344-c01a651fe9d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152483.jpg" width="4010" height="2256" alt="El Gobierno vasco quiere más &quot;coerción&quot; sobre los municipios para poder construir 160.000 viviendas en los próximos años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El área de Vivienda destina 302.500 euros a la elaboración del primer plan territorial sectorial de la materia, que vendrá a ordenar en un único mapa "con visión metropolitana" los PGOU locales</p><p class="subtitle">De Viena a Viena: similitudes y (grandes) diferencias entre el modelo austríaco de viviendas protegidas y el vasco</p></div><p class="article-text">
        Sin que el Gobierno vasco haya aprobado el largamente esperado plan territorial sectorial (o PTS) de energ&iacute;as renovables, llamado a ordenar el mapa del despliegue de parques e&oacute;licos o solares, ha lanzado ahora la idea de aprobar otro PTS, en este caso para regular el desarrollo de promociones de vivienda. El consejero Denis Itxaso ha comunicado p&uacute;blicamente ya la propuesta y anunciado una comparecencia en el Parlamento Vasco para presentar la idea (en noviembre), pero no ser&aacute; hasta &ldquo;en torno a 2030&rdquo; cuando pueda ser aprobado, si bien se aspira a disponer en esta legislatura, que finalizar&aacute; en la primavera de 2028, al menos de la aprobaci&oacute;n inicial.
    </p><p class="article-text">
        En puridad, en agosto de este a&ntilde;o ya se contrat&oacute; al experto I&ntilde;igo Pe&ntilde;alba para llevar a cabo la tarea. Es una adjudicaci&oacute;n de 302.500 euros con IVA en tres a&ntilde;os, seg&uacute;n el portal de transparencia. Se descartaron las propuestas de los estudios de arquitectura Ezquiaga y Usandizaga, seg&uacute;n esta misma fuente. La externalizaci&oacute;n viene justificada con un informe de &ldquo;insuficiencia de medios&rdquo;. &ldquo;Con relaci&oacute;n a los trabajos que comprende el contrato de referencia, se hace constar que este departamento no dispone de medios personales ni materiales suficientes para la realizaci&oacute;n de los trabajos contemplados en dicho contrato. [...] El beneficio de externalizar la prestaci&oacute;n del servicio es que el contrato de servicios se ejecutar&aacute; por profesionales especializados dedicados al desarrollo de trabajos de las mismas caracter&iacute;sticas, con los medios humanos y t&eacute;cnicos apropiados, y sin que el desarrollo del contrato afecte de manera importante al trabajo diario del personal propio de la direcci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala el documento interno de Vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Itxaso ha realizado este anuncio en Viena, adonde se ha desplazado al entender que es una referencia internacional en materia de pol&iacute;ticas sociales de vivienda. elDiario.es/Euskadi ha sido invitado a acompa&ntilde;ar a la delegaci&oacute;n institucional. El argumento del Gobierno vasco para iniciar la tramitaci&oacute;n de un PTS es que desde hace d&eacute;cadas se est&aacute;n aprobando otros planes similares que regulan el transporte, el litoral y el turismo. &ldquo;Todas las infraestructuras est&aacute;n ordenadas, salvo la vivienda. Si no lo hacemos, el resto ir&aacute;n ocupando [el espacio]&rdquo;, ha se&ntilde;alado el consejero.
    </p><p class="article-text">
        Un elemento importante es c&oacute;mo encajar&aacute; este dise&ntilde;o de &aacute;mbito auton&oacute;mico con los planes locales (los conocidos como PGOU). Itxaso no ha dudado de que el decreto vasco ha de tener cierta &ldquo;coerci&oacute;n&rdquo; &mdash;la palabra es suya&mdash; sobre las instituciones municipales, b&aacute;sicamente porque en Bilbao o Donostia los problemas de suelo y construcci&oacute;n trascienden a los confines municipales. Es necesario un &ldquo;salto de escala&rdquo; o una &ldquo;visi&oacute;n metropolitana&rdquo;, ha dicho el consejero, que s&iacute; ha comprometido di&aacute;logo con Eudel (la asociaci&oacute;n de municipios) y diputaciones. La comunidad aut&oacute;noma de Catalunya ya dispone de esa herramienta. 
    </p><p class="article-text">
        Pero admite que este cambio de paradigma, con m&aacute;s poder en Urbanismo para el Gobierno vasco &mdash;Itxaso, oficialmente, es consejero de Vivienda &ldquo;y Agenda Urbana&rdquo;&mdash;, &ldquo;seguramente va a tensar las costuras del pa&iacute;s&rdquo;. &ldquo;Alguien tiene que establecer unas reglas. [Los PGOU] Tendr&aacute;n que asumir lo que diga el PTS como asumen lo que dice el de transportes o el de infraestructuras energ&eacute;ticas [...] &iquest;Es o no es para Euskadi la vivienda hoy una prioridad?&rdquo;, ha a&ntilde;adido Itxaso, dirigi&eacute;ndose a los alcaldes de los 252 municipios vascos.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, buscando complicidades, ha se&ntilde;alado que &ldquo;este plan da cabida incluso a esas 30.000 viviendas que plantea [EH] Bildu&rdquo;. La coalici&oacute;n abertzale, con un centenar de alcald&iacute;as, es la principal fuerza municipalista. &ldquo;Esto nos va a poner a todos frente al espejo&rdquo;, ha agregado.
    </p><p class="article-text">
        Itxaso ha asegurado que Euskadi, a la que quiere convertir en la &ldquo;Viena del sur&rdquo;, no &ldquo;parte de cero&rdquo;. Se constata que desde 1983 se han promovido &ldquo;m&aacute;s de 108.000 viviendas protegidas&rdquo;. La clave es que ahora &ldquo;dispone de suelo&rdquo; para lanzar otras 160.000 en el futuro, 75.000 de ellas protegidas. 
    </p><p class="article-text">
        Otra idea fundamental del plan, que dir&aacute; d&oacute;nde, cu&aacute;nto y c&oacute;mo se podr&aacute; construir, municipio a municipio, es que no podr&aacute; volver a dilapidarse dinero p&uacute;blico. El Gobierno dice que tiene la &ldquo;lecci&oacute;n aprendida&rdquo; porque hay una &ldquo;distancia&rdquo; entre las 108.000 viviendas promovidas en 43 a&ntilde;os y las 68.500 que hoy integran el parque protegido vasco. &iquest;Por qu&eacute;? &ldquo;Merece una explicaci&oacute;n. Cerca de 40.000 viviendas salieron del parque protegido por una raz&oacute;n concreta: durante mucho tiempo la vivienda protegida tuvo calificaci&oacute;n temporal. Cumplido el plazo, pod&iacute;a descalificarse y pasar al mercado libre. El esfuerzo p&uacute;blico que hab&iacute;a hecho posible esa vivienda se transfer&iacute;a entonces a un patrimonio privado, y la sociedad perd&iacute;a para siempre una infraestructura que hab&iacute;a pagado&rdquo;, se ha explicado. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/radiografia-vivienda-protegida-euskadi-1983-111-000-construidas-50-000-perdidas-28-000-alquiler_1_12872578.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En realidad, son muchas m&aacute;s. Se han perdido m&aacute;s de 50.000, seg&uacute;n otros datos oficiales difundidos por este peri&oacute;dico en 2025</a>. Y quedan pendientes otro millar de aqu&iacute; a 2029, siempre seg&uacute;n estas estad&iacute;sticas. Un decreto de 2003 hizo que las nuevas promociones lanzadas desde entonces ya tuvieran la calificaci&oacute;n de permanente, y la ley de vivienda auton&oacute;mica de 2015 reforz&oacute; esa previsi&oacute;n. Ahora se ha anunciado otra reforma legislativa adicional, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-metera-presupuestos-2027-disposicion-evitar-perder-viviendas-protegidas-previas-2003_1_13496835.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que previsiblemente se introducir&aacute; mediante una disposici&oacute;n en los presupuestos de 2027</a>, para que los pisos previos a 2023 que est&eacute;n en zonas tensionadas tampoco puedan privatizarse. Igualmente, se han lanzado algunas campa&ntilde;as para que los titulares de casas de precios controlados en derecho de superficie que adquieran la propiedad plena en la actualidad comprando el suelo asuman que solamente podr&aacute;n venderla conforme a las tablas fijadas por la Administraci&oacute;n y no buscando una plusval&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de autoflagelarse. Lo vimos a tiempo en 2003 [con IU al frente de Vivienda en Euskadi, en una coalici&oacute;n con PNV y con EA]. Y lo corregimos. Toda pol&iacute;tica que se precie aprende tambi&eacute;n de sus errores&rdquo;, ha dicho Itxaso. Ha apostillado que algunas comunidades aut&oacute;nomas de Espa&ntilde;a mantienen y se jactan de esa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico inicial del PTS presentado en Viena constata que Euskadi est&aacute; claramente peor que la capital de Austria, donde se estima que el 60% de la poblaci&oacute;n reside en alquileres o p&uacute;blicos o protegidos con otras f&oacute;rmulas. Pero el Gobierno insiste en que mejora claramente al resto de zonas de Espa&ntilde;a. Desde 2016, el 26,9% de las casas &ldquo;terminadas&rdquo; han sido protegidas en Euskadi, por un 11,4% de media espa&ntilde;ola o un 21,3% de la Comunidad de Madrid, por ejemplo. Hay 17,76 y 5,25 viviendas de titularidad p&uacute;blica por cada 1.000 habitantes, respectivamente, mientras que el alquiler social, aunque solamente supone un 3,40%, es tres veces m&aacute;s que en Espa&ntilde;a. El objetivo del plan es subir el porcentaje al 5% de cara a 2036. Un 15,6% de la vivienda protegida en Espa&ntilde;a est&aacute; en &Aacute;lava, Bizkaia y Gipuzkoa, donde reside menos del 5% de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno sostiene que hay que actuar y entiende que este PTS puede ser una m&aacute;s de las soluciones. La emergencia habitacional es la primera preocupaci&oacute;n ciudadana en las encuestas, con un 57%, la lista de demandantes en Etxebide se ha duplicado, superando ya los 110.000 con holgura y, sobre todo, los precios del alquiler se han disparado con una subida de 24 puntos m&aacute;s que el IPC en una d&eacute;cada, llegando a 42 en el caso concreto de &Aacute;lava. Aunque sea &ldquo;inc&oacute;modo&rdquo;, se asume que el alquiler social est&aacute; en niveles de cobertura paup&eacute;rrimos porque es un &ldquo;rasgo estructural&rdquo; que Euskadi es &ldquo;un pa&iacute;s de propietarios&rdquo;. Es la comunidad aut&oacute;noma con los n&uacute;meros de tenedores m&aacute;s altos.
    </p><p class="article-text">
        Vivienda defiende lanzar ahora el PTS sin que est&eacute; redactado para &ldquo;recoger aportaciones&rdquo; y &ldquo;enriquecer&rdquo; la aprobaci&oacute;n inicial. Explica el Gobierno que ser&aacute; una gu&iacute;a para actuar &ldquo;durante d&eacute;cada y media&rdquo;. &ldquo;No corrige el rumbo de cuarenta a&ntilde;os de pol&iacute;tica vasca de vivienda: le da la dimensi&oacute;n territorial que necesita para seguir creciendo. Es la herramienta que convierte 108.000 viviendas promovidas y 160.000 de capacidad calificada en un mapa con prioridades, plazos y responsabilidades. El objetivo &uacute;ltimo es sencillo de enunciar: que en Euskadi haya suelo suficiente, bien localizado y destinado de forma estable a que la gente pueda vivir donde vive su vida&rdquo;, defiende el Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        El precedente del anterior PTS anunciado por el Gobierno, sin embargo, no es muy halag&uuml;e&ntilde;o. Los plazos, claramente, no se han cumplido. Se dio a conocer en 2019, se introdujo por ley en 2021 y es ya conocida la aprobaci&oacute;n inicial, pero la definitiva contin&uacute;a acumulando retrasos, hasta el punto de que algunos planes parciales de Vivienda est&aacute;n ya regulando las renovables con antelaci&oacute;n. Las &uacute;ltimas estimaciones hablan de finales de 2026. Este documento depende actualmente del consejero Mikel Jauregi, de la parte del PNV del Ejecutivo de coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con este anuncio, Itxaso ha dado por cerrado el viaje institucional a Viena. Antes, este viernes, ha mantenido un encuentro de trabajo con la embajadora de Espa&ntilde;a en Austria, Mar&iacute;a Aurora Mej&iacute;a Errasquin, y con su equipo. La reuni&oacute;n se ha desarrollado en un palacio del centro de la capital, cerca de los jardines y del palacio de Belvedere. La posibilidad de un adelanto de las elecciones generales para el 29 de noviembre ha sobrevolado la cita o, al menos, los comentarios previos. Se da la circunstancia de que en una pared exterior de la legaci&oacute;n espa&ntilde;ola hay un homenaje a un l&iacute;der independentista, Jos&eacute; de San Mart&iacute;n, libertador argentino y de otras antiguas colonias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-quiere-coercion-municipios-construir-160-000-viviendas-proximos-anos_1_13555595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 11:01:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92c5d875-4fc0-47bd-9344-c01a651fe9d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152483.jpg" length="1337368" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92c5d875-4fc0-47bd-9344-c01a651fe9d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152483.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1337368" width="4010" height="2256"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno vasco quiere más "coerción" sobre los municipios para poder construir 160.000 viviendas en los próximos años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92c5d875-4fc0-47bd-9344-c01a651fe9d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152483.jpg" width="4010" height="2256"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Viena,Austria,Vivienda,Denis Itxaso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno vasco ve "completamente electoralista" la idea de EH Bildu de hacer de Euskadi entera una zona tensionada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-ve-completamente-electoralista-idea-eh-bildu-euskadi-entera-zona-tensionada_1_13553249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38c3bc5b-5689-4fec-a13f-dbcac61500ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y352.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno vasco ve &quot;completamente electoralista&quot; la idea de EH Bildu de hacer de Euskadi entera una zona tensionada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La oposición afea al Ejecutivo que quiera hacer de la comunidad autónoma la "Viena del sur" y luego no aplique políticas "contundentes"</p><p class="subtitle">De Viena a Viena: similitudes y (grandes) diferencias entre el modelo austríaco de viviendas protegidas y el vasco</p></div><p class="article-text">
        EH Bildu ha aprovechado el deseo del consejero de Vivienda, el socialista Denis Itxaso, de convertir a Euskadi en la &ldquo;Viena del sur&rdquo; por ser la capital de Austria una referencia internacional de pol&iacute;ticas sociales, para proponerle que haga de toda la comunidad aut&oacute;noma una zona tensionada, de modo que se puedan aplicar controles de precios en los alquileres, limitaciones a apartamentos tur&iacute;sticos y otras medidas. La reacci&oacute;n del Gobierno no se ha hecho esperar. Desde la propia Viena, donde esta semana el equipo de Vivienda est&aacute; de visita oficial para tomar ideas y donde la propia EH Bildu estuvo hace solamente dos semanas, el Ejecutivo ha despachado por &ldquo;completamente electoralista&rdquo; e &ldquo;inviable&rdquo; la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos pol&iacute;ticas de vivienda contundentes y coherentes&rdquo;, ha demandado la 'n&uacute;mero dos' de la coalici&oacute;n abertzale en el Parlamento, Nerea Kortajarena, que es ya tambi&eacute;n la candidata a la alcald&iacute;a de la ciudad con los precios m&aacute;s caros, Donostia. Seg&uacute;n ha expuesto en Vitoria, se trata de que todo el territorio pueda disponer tambi&eacute;n de las coberturas de los decretos-ley del Gobierno de Espa&ntilde;a, si es que los convalida el Congreso de este viernes.
    </p><p class="article-text">
        Desde Viena, el consejero Itxaso no ha querido entrar al cuerpo al cuerpo con Kortajarena, al menos de momento. Ha delegado la respuesta, que ha sido contundente y negativa, en la directora de Planificaci&oacute;n y Procesos Operativos, Saioa Beistegui, que participa tambi&eacute;n la delegaci&oacute;n y que es la responsable de la aplicaci&oacute;n de la ley estatal de 2023, la que cre&oacute; las zonas tensionadas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha expuesto a preguntas de los periodistas en Seedstadt, un barrio en las afueras de Viena y uno de los mayores desarrollos urbanos en marcha en la Uni&oacute;n Europea, es &ldquo;completamente electoralista&rdquo; la petici&oacute;n de la tambi&eacute;n candidata en Donostia, a la par que &ldquo;inviable&rdquo;. Ha indicado que la normativa fija unos requisitos para acceder a ese r&eacute;gimen y que hay zonas que no las cumplen. &ldquo;No se puede declarar as&iacute; como as&iacute; toda la comunidad aut&oacute;noma&rdquo;, ha subrayado Beistegui, que ha recordado que cerca del 80% de los municipios 'tensionables' ya est&aacute;n o con los controles de precios en marcha o tramitando su inclusi&oacute;n en la lista. En octubre, por ejemplo, se sumar&aacute;n Sopela, Urduliz y Bergara, que aparecer&aacute;n en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado. Y en enero vendr&aacute; otra tanda, en la que podr&iacute;a entrar Erandio, que precisa de ese paraguas para evitar los desahucios en Los Ochos. 
    </p><p class="article-text">
        La portavoz ha reclamado &ldquo;m&aacute;s trabajo mano a mano&rdquo; con los municipios y menos &ldquo;imposici&oacute;n&rdquo;. EH Bildu es la principal fuerza municipalista. Hasta ahora, s&iacute; hab&iacute;a colaborado en varias iniciativas, como Azpeitia siendo el primer municipio en implementar el canon de viviendas vac&iacute;as o Errenteria siendo la primera zona tensionada. Ahora mismo, el 54% de la poblaci&oacute;n ya est&aacute; cubierta, al estar dentro del listado las tres capitales y los grandes municipios. De hecho, los grandes que quedan fuera est&aacute;n gobernados por el PNV, Getxo y Zarautz.
    </p><p class="article-text">
        En la misma comparecencia en Seestadt, Pablo Garc&iacute;a Astrain, director de Vivienda, Suelo y Arquitectura del equipo de Itxaso, ha defendido a la vez poder tomar ideas del modelo vien&eacute;s pero poner en valor, igualmente, que el vasco tiene puntos fuertes. &ldquo;Nosotros tambi&eacute;n tenemos muchas cosas envidiables&rdquo;, ha manifestado. Kortajarena, en cambio, ha afeado que iniciativas recientes como el fondo social se hagan con &aacute;nimo de lucro para inversores privados, lo que no es &ldquo;nada coherente&rdquo; con repetir despu&eacute;s que se quiere impulsar una &ldquo;Viena del sur&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-ve-completamente-electoralista-idea-eh-bildu-euskadi-entera-zona-tensionada_1_13553249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 11:19:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/38c3bc5b-5689-4fec-a13f-dbcac61500ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y352.jpg" length="143289" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/38c3bc5b-5689-4fec-a13f-dbcac61500ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y352.jpg" type="image/jpeg" fileSize="143289" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno vasco ve "completamente electoralista" la idea de EH Bildu de hacer de Euskadi entera una zona tensionada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/38c3bc5b-5689-4fec-a13f-dbcac61500ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y352.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Viena,Austria,Denis Itxaso,Vivienda,EH Bildu,Nerea Kortajarena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno vasco lanza otras 3.000 viviendas en Donostia con el alcalde Insausti pidiendo la última palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-lanza-3-000-viviendas-donostia-alcalde-insausti-pidiendo-ultima-palabra_1_13548950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3caf044b-bfdc-49b7-bd1a-f18d92a81c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x481y194.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno vasco lanza otras 3.000 viviendas en Donostia con el alcalde Insausti pidiendo la última palabra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desarrollo de Antondegi, aún muy incipiente, se sumaría a los 5.000 pisos ya anunciados en el "punto negro" de la "emergencia habitacional" de Euskadi</p><p class="subtitle">De Viena a Viena: similitudes y (grandes) diferencias entre el modelo austríaco de viviendas protegidas y el vasco
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno vasco ha anunciado un nuevo posible desarrollo urban&iacute;stico en Donostia, esta vez en la zona de Antondegi, pr&oacute;xima al t&eacute;rmino municipal de Astigarraga. Son 3.000 viviendas las proyectadas, que se suman a los desarrollos en marcha en la antigua c&aacute;rcel de Martutene, que tiene que ser derribada, en los cuarteles del Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol en Loiola, en Txomin-Enea, en Auditz Akular o en la denominada 'playa de v&iacute;as', la brecha ferroviaria que desaparecer&aacute; en Amara y Easo. 
    </p><p class="article-text">
        El consejero de Vivienda, el socialista Denis Itxaso, ha realizado el anuncio en Viena, la capital de Austria, donde realiza un viaje oficial al consider la ciudad una de las referencias internacionales en la promoci&oacute;n p&uacute;blica de pisos. Textualmente, se ha referido a Euskadi como la &ldquo;Viena del sur&rdquo;. elDiario.es/Euskadi ha sido invitado a acompa&ntilde;ar a la expedici&oacute;n auton&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Itxaso ha explicado que desea que la planificaci&oacute;n de Antondegi participe en el concurso internacional Europan, un certamen bienal para arquitectos menores de 40 a&ntilde;os. &ldquo;El objetivo es contar, en el plazo aproximado de un a&ntilde;o, con propuestas internacionales para dise&ntilde;ar un nuevo ecobarrio con capacidad para en torno a 3.000 personas&rdquo;, ha indicado Vivienda, que ha visitado la zona de Wildgarten de Viena, precisamente surgida tras una edici&oacute;n anterior de Europan, aunque con 1.000 viviendas.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto est&aacute; a&uacute;n en fase muy incipiente. Europan ha de aceptar todav&iacute;a el emplazamiento y s&oacute;lo despu&eacute;s se iniciar&iacute;a el trabajo en Antondegi. Eso podr&iacute;a ser a partir de diciembre de 2027, es decir, ya al borde del final de la legislatura vasca, que como mucho se extender&aacute; hasta la primavera de 2028. 
    </p><p class="article-text">
        El Ejecutivo auton&oacute;mico indica que el plan general de ordenaci&oacute;n urbana vigente en Donostia prev&eacute; desarrollos residenciales en estas lomas con algunos caser&iacute;os. Son 283.000 metros cuadrados de edificabilidad posible. El &aacute;mbito tiene una superficie total de 972.737 metros cuadrados y la agencia auton&oacute;mia Visesa es titular de alrededor del 30%, 286.850. Dice el Gobierno que la Administraci&oacute;n auton&oacute;mica tiene una &ldquo;posici&oacute;n relevante&rdquo; para impulsar el plan, aunque t&eacute;cnicamente su participaci&oacute;n ser&iacute;a de 1.110 viviendas protegidas, 789 de protecci&oacute;n oficial y 321 tasadas. El resto depender&iacute;an de promotores privados.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el equipo de Itxaso aboga por ir &ldquo;de la mano del Ayuntamiento&rdquo;, que supuestamente tiene &ldquo;tentaciones&rdquo; de &ldquo;dejarlo como terreno rural&rdquo; en la ciudad vasca con los precios m&aacute;s caros. Seg&uacute;n ha indicado Itxaso, una propuesta de reforma del PGOU donostiarra, aunque no llevada a t&eacute;rmino, pretend&iacute;a desclasificar la zona. Ha a&ntilde;adido que el Gobierno hizo una fuerte inversi&oacute;n hace tres d&eacute;cadas para adquirir las parcelas &mdash;se apunta a unos 400 millones de pesetas de la &eacute;poca&mdash; y que eso no puede quedar &ldquo;enterrado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos permitirnos renunciar a un &aacute;mbito como &eacute;ste&rdquo;, ha insistido el consejero del PSE-EE. Niega tambi&eacute;n que Antondegi sea un n&uacute;cleo &ldquo;alejado&rdquo;, ya que otros desarrollos en marcha servir&aacute;n para unirlo al casco urbano. Ha a&ntilde;adido que el servicio de Lottu (como se conoce ahora las Cercan&iacute;as de Renfe trasferidas) tambi&eacute;n pasa por la zona y podr&iacute;a dar servicio al entorno.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas horas, en Donostia, el alcalde del PNV, Jon Insausti, se refiri&oacute; a otro proyecto, el de la 'playa de v&iacute;as', y recalc&oacute; que es el Ayuntamiento y no &ldquo;Lakua&rdquo;, por la sede del Gobierno vasco en Vitoria, el que tiene la &uacute;ltima palabra. Fuentes municipales se&ntilde;alan que &ldquo;la relaci&oacute;n es excelente&rdquo; y que &ldquo;no hay semana&rdquo; en la que no haya reuniones, pero recalcan que no se pueden lanzar proyectos sin pulsar a la ciudad. Mencionan que, en el caso de Amara y Easo, igual es mejor un centro de d&iacute;a que un polideportivo con piscina, por ejemplo. Itxaso, preguntado por la relaci&oacute;n con el alcalde, ha indicado que contact&oacute; con &eacute;l este martes para presentarle las l&iacute;neas maestras del plan de Antondegi y que lo vio con buenos ojos.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por el posible rechazo social y el impacto ecol&oacute;gico del plan &mdash;se le ha recordado la controversia por una piscina de olas&mdash;, el consejero ha se&ntilde;alado que hacer casas en un contexto de &ldquo;emergencia habitacional&rdquo; es una &ldquo;cosa muy seria&rdquo; y que Viena, precisamente, ofrece ejemplos de barrios hechos con &ldquo;rigor y criterios ambientales&rdquo;. En las loma Antondegi hay algunos caser&iacute;os habitados, igualmente. Seg&uacute;n Itxaso, es muy &ldquo;donostiarra&rdquo; &mdash;tirando del lema del alcalde Insausti&mdash; oponerse a todos los proyectos sin conocerlos.
    </p><p class="article-text">
        A los pocos minutos del anuncio en Viena, desde Donostia Insausti ha se&ntilde;alado que &ldquo;Antondegi ya forma parte de la reflexi&oacute;n municipal sobre el plan general&rdquo;, que &ldquo;las propuestas son bienvenidas&rdquo; pero que &ldquo;ser&aacute;n los donostiarras&rdquo; los que tengan la &uacute;ltima palabra, seg&uacute;n explican fuentes municipales. 
    </p><p class="article-text">
        En Donostia, en la actualidad, hay 10.000 demandantes de Vivienda apuntados en Etxebide. Los desarrollos ya presentados sumar&iacute;an del orden de 5.000 de casas y, con las nuevas, se podr&iacute;a llegar a cubrir el 80% de la demanda. La capital guipuzcoana es un &ldquo;punto negro&rdquo; inmobiliario &mdash;la expresi&oacute;n es de Itxaso&mdash;, con alquileres y ventas disparados. El consejero socialista ha negado que esta sucesi&oacute;n de planes en Donostia en comparaci&oacute;n con los conocidos para Bilbao y Vitoria se deba alg&uacute;n objetivo electoral por su parte en las municipales de 2027.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-lanza-3-000-viviendas-donostia-alcalde-insausti-pidiendo-ultima-palabra_1_13548950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 11:22:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3caf044b-bfdc-49b7-bd1a-f18d92a81c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x481y194.jpg" length="187770" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3caf044b-bfdc-49b7-bd1a-f18d92a81c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x481y194.jpg" type="image/jpeg" fileSize="187770" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno vasco lanza otras 3.000 viviendas en Donostia con el alcalde Insausti pidiendo la última palabra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3caf044b-bfdc-49b7-bd1a-f18d92a81c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x481y194.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Viena,Austria,Donostia,Jon Insausti,Denis Itxaso,PSE - Partido Socialista de Euskadi,PNV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Viena a Viena: similitudes y (grandes) diferencias entre el modelo austríaco de viviendas protegidas y el vasco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/viena-viena-similitudes-grandes-diferencias-modelo-austriaco-viviendas-protegidas-vasco_1_13546767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe9e10ee-e94a-4aff-94b1-c10831106690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Viena a Viena: similitudes y (grandes) diferencias entre el modelo austríaco de viviendas protegidas y el vasco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la capital austríaca el 76% de la población vive de alquiler y la entidad de gestión de suelos no contempla dar rentabilidad a los promotores, como el recién estrenado "fondo social" en Euskadi, que ofrece un 6,62%</p><p class="subtitle">El embrujo de la centenaria política de vivienda social de Viena atrae a Euskadi, tanto a Gobierno como a oposición</p></div><p class="article-text">
        En el barrio de Salburua de Vitoria, una de las pen&uacute;ltimas zonas de desarrollo de la capital vasca, hay una calle consagrada a Viena, la capital de Austria. No es por ning&uacute;n v&iacute;nculo o hermanamiento especial: todo el barrio lleva el nombre de las capitales de la Uni&oacute;n Europea, incluida la Londres previa al Brexit. Sin embargo, es un lugar donde cohabitan diferentes tipos de viviendas, las libres, las VPO perdidas por legislaci&oacute;n antigua que no les daba calificaci&oacute;n permanente, pisos para compra con precios controlados, alquileres sociales, apartamentos tutelados, chal&eacute;s de cierto nivel, un establecimiento hotelero y hasta un templo cat&oacute;lico que ha dado techo a malienses migrantes no atendidos por las instituciones y que lo tendr&aacute; que volver a hacer este invierno. Pero, &iquest;se parece realmente a Viena, considerada una referencia internacional en materia de vivienda social?
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es/Euskadi ha sido invitado a un viaje del Gobierno vasco a la capital de Austria para conocer el modelo vien&eacute;s. La delegaci&oacute;n, encabezada por el consejero Denis Itxaso, est&aacute; manteniendo reuniones con diferentes expertos y autoridades locales, y visitando promociones y barrios. El vasco Pello Aspuru, un profesor en la Universidad local, dej&oacute; claro a los visitantes nada m&aacute;s aterrizar que no se puede hacer un &ldquo;copia-pega&rdquo; de Viena a Euskadi por varios motivos. Uno es competencial, con mucho poder concentrado en el Ayuntamiento, que es, a la vez, uno de los nueve estados federados de la rep&uacute;blica austr&iacute;aca. Y otro es de insistencia: Viena lleva m&aacute;s de cien a&ntilde;os con pol&iacute;ticas sociales continuadas.
    </p><p class="article-text">
        En la calle de Viena de Vitoria hay 65 pisos de alquiler social, seg&uacute;n datos oficiales. No hay huecos libres: los 65 est&aacute;n adjudicados. A ellos se suman dos m&aacute;s del programa Bizigune, que es un sistema de intermediaci&oacute;n que permite a los propietarios particulares ceder su casa vac&iacute;a a la agencia auton&oacute;mica Alokabide a cambio de una renta por debajo del precio de mercado, s&iacute;, pero estable, asegurada y con cobertura de incidencias como impagos o desperfectos. Tambi&eacute;n est&aacute;n asignados. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/856d15ac-040e-4a67-9114-9ca127c5e9a7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/856d15ac-040e-4a67-9114-9ca127c5e9a7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/856d15ac-040e-4a67-9114-9ca127c5e9a7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/856d15ac-040e-4a67-9114-9ca127c5e9a7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/856d15ac-040e-4a67-9114-9ca127c5e9a7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/856d15ac-040e-4a67-9114-9ca127c5e9a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/856d15ac-040e-4a67-9114-9ca127c5e9a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Calle de Viena, en Vitoria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Calle de Viena, en Vitoria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Euskadi, el porcentaje de inquilinos es del 16%, sumados titulares y sus familiares. La cultura de la propiedad es muy dis&iacute;mil en Viena, con un 76% de arrendatarios. Austria y Alemania son los dos &uacute;nicos pa&iacute;ses europeos con menos de la mitad de sus residentes viviendo en su propia casa. Otro dato: Euskadi tiene 30.000 alquileres sociales en todas sus modalidades, y Viena 200.000. La poblaci&oacute;n y el parque de viviendas no es tan diferente.
    </p><h2 class="article-text">El derecho de superficie</h2><p class="article-text">
        En la calle de Viena, en Vitoria, existe una f&oacute;rmula de propiedad de precio controlado. Si no se superan determinados niveles de renta, el solicitante puede acceder a una casa pagando una cuant&iacute;a no sujeta a los vaivenes del mercado. Son pisos en derecho de superficie, es decir, la Administraci&oacute;n mantiene la titularidad del suelo pero cede su uso al pagador por 75 a&ntilde;os. Hasta ahora, los residentes pod&iacute;an comprarlo tambi&eacute;n y eliminar la cuenta atr&aacute;s por una cantidad, de modo que se perd&iacute;a el patrimonio p&uacute;blico. La nueva legislaci&oacute;n permite todav&iacute;a esta opci&oacute;n, pero siempre que se mantenga la calificaci&oacute;n de modo permanente, es decir, que luego no salgan al mercado como viviendas libres, sino con los precios tasados.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es abismal. Una casa de unos 100 metros cuadrados puede rondar los 200.000 euros. Una similar, en el bloque privado de enfrente, puede ascender a 500.000 euros. El r&eacute;gimen controlado no pasa de los 2.600 euros el metro cuadrado, con opciones m&aacute;s econ&oacute;micas; en el mercado libre, la &uacute;nica oferta existente actualmente en la calle, recogida en un conocido portal inmobiliario, es de 4.600 euros. Hay cerca de dos centenares de pisos de precio tasado en la calle.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/881162db-4438-4efd-92d6-aff4a0d54aab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/881162db-4438-4efd-92d6-aff4a0d54aab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/881162db-4438-4efd-92d6-aff4a0d54aab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/881162db-4438-4efd-92d6-aff4a0d54aab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/881162db-4438-4efd-92d6-aff4a0d54aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/881162db-4438-4efd-92d6-aff4a0d54aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/881162db-4438-4efd-92d6-aff4a0d54aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las promociones de viviendas más antiguas de Viena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las promociones de viviendas más antiguas de Viena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Viena s&iacute; tiene un modelo similar, aunque no id&eacute;ntico. Adem&aacute;s de los alquileres sociales puros y duros, los 200.000 gestionados por la sociedad p&uacute;blica Wiener Wohnen, existen cooperativas en derecho de superficie. En vez de los 75 a&ntilde;os de la normativa vasca, son 83. Lo que hace el 'comprador' es pagar una entrada que pueden recuperar si se mudan y, despu&eacute;s, abonan una renta mensual controlada durante su estancia. Hay tres tipos de rentas, la <em>smart </em>es la m&aacute;s baja, de 9 euros el metro cuadrado. Se puede acceder al programa con 54.000 euros de renta para una pareja. Viena insiste en &ldquo;mezclar&rdquo; en sus bloques sociales o subvencionados a diferentes estratos socioecon&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y en Euskadi? Hay posibilidad de entrar a las viviendas en propiedad hasta con 59.668,32 euros. El alquiler social se concede hasta los 29.784,16 euros y las casas de Bizigune y el r&eacute;gimen general en alquiler hasta los 46.463,29 euros. Pero uno de los &uacute;ltimos programas, consistente en ofrecer avales para comprar casas en el mercado libre, permite solicitantes que, si van en pareja, pueden cobrar hasta 89.164,80. Esta iniciativa, eso s&iacute;, se ha hecho al margen del &aacute;rea de Vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Wiener Wohnen, la gestora de las viviendas sociales, Viena tiene la entidad Wohnfonds Wien, promotora de suelo y con un patrimonio equivalente a 420 campos de f&uacute;tbol puestos uno junto al otro. Son tres millones de metros cuadrados, seg&uacute;n indica Silvia Hofer, subdirectora de la entidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2769e9d4-292e-45ec-801f-60ba59835c2d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Silvia Hofer, con el consejero Denis Itxaso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Silvia Hofer, con el consejero Denis Itxaso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Euskadi acaba de lanzar un &ldquo;fondo social&rdquo; para hacer esas mismas funciones, captar suelo y construir viviendas protegidas. En ambos casos se habla de &ldquo;colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada&rdquo;, pero las diferencias son grandes. Wohnfonds Wien no tiene &aacute;nimo de lucro, aunque sus parcelas pueden ir a cooperativas privadas o promotores; el nuevo instrumento vasco, que llama a que participen de la construcci&oacute;n entidades bancarias y otras inversiones privadas, ofrece rentabilidad como gancho, un 6,62%. Es algo &ldquo;moderado&rdquo;, en definici&oacute;n del consejero Itxaso, pero algo impensable en el modelo vien&eacute;s. Es m&aacute;s, quienes compren una parcela y la vendan en menos de diez a&ntilde;os se ver&aacute;n penalizados con un 33% de gravamen, &ldquo;para evitar la especulaci&oacute;n&rdquo;, expone Hofer. El fondo vasco aspira a ofrecer 10.000 viviendas con 2.000 millones en ocho a&ntilde;os, dos legislaturas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d04c85f-2503-4685-a938-909e2da46934_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d04c85f-2503-4685-a938-909e2da46934_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d04c85f-2503-4685-a938-909e2da46934_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d04c85f-2503-4685-a938-909e2da46934_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d04c85f-2503-4685-a938-909e2da46934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d04c85f-2503-4685-a938-909e2da46934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d04c85f-2503-4685-a938-909e2da46934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Promociones modernas de viviendas en Viena, en la zona de Nordbahnhof"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Promociones modernas de viviendas en Viena, en la zona de Nordbahnhof                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afab0d15-439c-415a-a8bb-04fc2919e662_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afab0d15-439c-415a-a8bb-04fc2919e662_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afab0d15-439c-415a-a8bb-04fc2919e662_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afab0d15-439c-415a-a8bb-04fc2919e662_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afab0d15-439c-415a-a8bb-04fc2919e662_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afab0d15-439c-415a-a8bb-04fc2919e662_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/afab0d15-439c-415a-a8bb-04fc2919e662_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Más viviendas protegidas de Viena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Más viviendas protegidas de Viena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otra diferencia, &eacute;sta de tipo constructivo pero de fuerte calado social. En Euskadi se llegaron a planificar viviendas con dos plazas de garaje por cabeza; en Viena &ldquo;hay una para cada cuatro apartamentos&rdquo;, seg&uacute;n el arquitecto Bernd Vlay, una de las mentes pensantes del barrio Nordbahnhofviertel, un moderno distrito surgido de las antiguas v&iacute;as del ferrocarril y sus almacenes donde priman las bicicletas, los jardines y los tranv&iacute;as y el tr&aacute;fico rodado es m&iacute;nimo. &ldquo;Aqu&iacute; los j&oacute;venes ni se sacan el carn&eacute; de conducir&rdquo;, agrega. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y los desahucios? Hofer asume que claro que hay desalojos en las viviendas p&uacute;blicas si no se cumplen las normas. Pero &ldquo;es el &uacute;ltimo recurso&rdquo;. Incide en que disponen de &ldquo;muchas herramientas&rdquo; y unos &ldquo;servicios sociales&rdquo; potentes para tejer una red de apoyo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/viena-viena-similitudes-grandes-diferencias-modelo-austriaco-viviendas-protegidas-vasco_1_13546767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 19:45:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fe9e10ee-e94a-4aff-94b1-c10831106690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6008628" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fe9e10ee-e94a-4aff-94b1-c10831106690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6008628" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Viena a Viena: similitudes y (grandes) diferencias entre el modelo austríaco de viviendas protegidas y el vasco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fe9e10ee-e94a-4aff-94b1-c10831106690_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Viena,Austria,Vivienda,Denis Itxaso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El embrujo de la centenaria política de vivienda social de Viena atrae a Euskadi, tanto a Gobierno como a oposición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/embrujo-centenaria-politica-vivienda-social-viena-atrae-euskadi-gobierno-oposicion_1_13544901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ced5317f-ce36-4918-875d-fed1d47bc757_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1373y376.jpg" width="1200" height="675" alt="El embrujo de la centenaria política de vivienda social de Viena atrae a Euskadi, tanto a Gobierno como a oposición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consejero Itxaso, socialista como los burgomaestres de la capital de Austria desde 1945, inicia un viaje para conocer el modelo, aunque dos semanas antes fue EH Bildu quien viajó atraído por estas políticas</p><p class="subtitle">El PNV celebra un Alderdi Eguna con aroma electoral y críticas a PP, a EH Bildu e incluso a los socialistas</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno vasco ha iniciado este lunes un viaje oficial a Viena para conocer de primera mano el modelo de vivienda social de la capital de Austria, considerada una referencia internacional. La expedici&oacute;n est&aacute; encabezada por el consejero Denis Itxaso, de la parte socialista del Ejecutivo de coalici&oacute;n de Imanol Pradales, y en ella est&aacute;n igualmente los altos cargos Pablo Garc&iacute;a Astrain, Patricia Val y Saioa Beistegi.
    </p><p class="article-text">
        En puridad, los responsables de Vivienda del Gobierno vasco ya hab&iacute;an acudido a Viena en ocasiones anteriores, cuando el consejero era el tambi&eacute;n socialista I&ntilde;aki Arriola. A la inversa, emisarios de Wiener Wohnen, la sociedad p&uacute;blica municipal que gestiona las competencias de vivienda en Viena, han participado en foros organizados en Euskadi. Desde el final de la II Guerra Mundial, en 1945, la ciudad-estado &mdash;una de las nueve regiones o &lsquo;land&rsquo; en que se divide esta rep&uacute;blica de habla alemana&mdash; ha tenido siempre burgomaestres del SP&Ouml;, el equivalente austr&iacute;aco al PSOE espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Con la preocupaci&oacute;n por la vivienda tan disparada en las encuestas como los precios y en un contexto de creciente indignaci&oacute;n social, Viena se ha convertido en un im&aacute;n de cargos que quieren conocer sus recetas. El modelo, la Rotes Wien o Viena roja, por venir inspirado por pol&iacute;ticas marxistas, bebe de m&aacute;s de cien a&ntilde;os de apuesta sostenida por la construcci&oacute;n de pisos protegidos para adjudicarlos a cambio de rentas asequibles de alquiler, con la important&iacute;sima excepci&oacute;n del per&iacute;odo de ocupaci&oacute;n nazi. 
    </p><p class="article-text">
        Esto ha permitido una financiaci&oacute;n estable para estas pol&iacute;ticas. Ahora mismo Viena dispone de unas 200.000 casas en alquiler asequible. Y otras 200.000 est&aacute;n tambi&eacute;n controladas en sus precios a trav&eacute;s de cooperativas reguladas por normativa federal austr&iacute;aca. El 60% de la poblaci&oacute;n en la quinta urbe de la Uni&oacute;n Europea, unos dos millones de personas, disfruta de este paraguas. Y no son s&oacute;lo para los estratos con niveles socioecon&oacute;micos m&aacute;s bajos.
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n que hace solamente un par de semanas tambi&eacute;n la oposici&oacute;n en Euskadi estuviera en Austria, que dice recibir cada a&ntilde;o a centenares de delegaciones extranjeras que buscan comprobar si las bondades que se escriben en &lsquo;The Economist&rsquo; o &lsquo;The Guardian&rsquo; son correctas. Y es que el embrujo vien&eacute;s atrajo igualmente al l&iacute;der de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano, que mantuvo varias reuniones de trabajo. Estuvo acompa&ntilde;ado por su hom&oacute;loga en Navarra, Laura Aznal. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">En nuestro pa&iacute;s tambi&eacute;n tenemos las condiciones institucionales y financieras suficientes para desarrollar una pol&iacute;tica de vivienda inspirada en el modelo vien&eacute;s y traer esta experiencia a nuestro pa&iacute;s. EH Bildu trabajar&aacute; en esa direcci&oacute;n&rdquo;, declar&oacute; en esta capital Otxandiano.</span>
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Copiar y pegar el modelo ser&iacute;a un error&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Itxaso encarar&aacute;, de aqu&iacute; al viernes, una intensa agenda. En total, hay catorce actos programados. Est&aacute;n cerradas reuniones institucionales. El jueves, por ejemplo, Itxaso y su equipo se encontrar&aacute;n con Waltraud Karner-Kremser, la &lsquo;ministra&rsquo; de Vivienda de la ciudad-estado. Pero tambi&eacute;n se realizar&aacute;n visitas a diferentes proyectos residenciales, como el Karl-Marx Hof &mdash;un bloque hist&oacute;rico y casi centenario que est&aacute; incluido en las gu&iacute;as tur&iacute;sticas como si fuera un monumento m&aacute;s de esta antigua capital imperial y musical&mdash; o barrios m&aacute;s recientes como Seestadt, literalmente la ciudad junto al lago. elDiario.es/Euskadi ha sido invitado a este viaje oficial.
    </p><p class="article-text">
        El primer encuentro ha sido con un vasco, Pello Aspuru, profesor asistente de Econom&iacute;a en la Universidad de Viena. El experto, de entrada, ha sido claro: &ldquo;Copiar y pegar el modelo en Euskadi ser&iacute;a un error&rdquo;. Toca hacer adaptaciones. La diferencia es que &ldquo;llevan repitiendo una l&oacute;gica durante m&aacute;s de ocho d&eacute;cadas&rdquo; y eso les pone ahora en unas condiciones diferentes para responder a la actual emergencia habitacional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dan mil vueltas en construcci&oacute;n de vivienda nueva, por ejemplo&rdquo;, entiende Aspuru, que cita que los planes en marcha en la ciudad equivalente a &ldquo;ocho Auditz Akular&rdquo;, en referencia a la gran promoci&oacute;n de Donostia y la mayor en marcha en Euskadi ahora mismo. Como curiosidad, ha indicado que hasta la reciente reforma legislativa Euskadi dispon&iacute;a de una exigencia de proporci&oacute;n de viviendas protegidas en las nuevas promociones mayor que Viena. Por cierto, ha a&ntilde;adido que &ldquo;no es un tema en la prensa o en la vida diaria&rdquo; que haya desahucios en esta ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/embrujo-centenaria-politica-vivienda-social-viena-atrae-euskadi-gobierno-oposicion_1_13544901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 19:45:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ced5317f-ce36-4918-875d-fed1d47bc757_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1373y376.jpg" length="1935677" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ced5317f-ce36-4918-875d-fed1d47bc757_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1373y376.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1935677" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El embrujo de la centenaria política de vivienda social de Viena atrae a Euskadi, tanto a Gobierno como a oposición]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ced5317f-ce36-4918-875d-fed1d47bc757_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1373y376.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Austria,Viena,Denis Itxaso,PSE - Partido Socialista de Euskadi,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este museo de Viena es único en el mundo: ningún otro se dedica a esta temática y tiene piezas con siglos de historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/museo-viena-unico-mundo-dedica-tematica-piezas-siglos-antiguedad-pm_1_13482767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/398e6935-ba1c-4f27-abd2-d23b7c9ca43a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este museo de Viena es único en el mundo: ningún otro se dedica a esta temática y tiene piezas con siglos de historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En él se pueden ver hasta 240 esferas terrestres, celestes, lunares, de Marte e incluso algunos globos planetarios</p><p class="subtitle">Dos mil piezas forman este museo del ferrocarril, con más de 100 vagones, locomotoras o coches de hasta siete anchos de vía diferentes</p></div><p class="article-text">
        En pantalla <a href="https://www.eldiario.es/spin/dia-llevaron-restos-charles-chaplin-surrealista-historia-robo-cadaver-pm_1_13229723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vemos a Charles Chaplin</a> interpretando al dictador Adenoid Hynkel <strong>mientras juega con un globo terr&aacute;queo</strong>. Es una de las muchas escenas m&iacute;ticas de <em>El gran dictador </em>(1940), pero tambi&eacute;n una de las m&aacute;s poderosas. La ambici&oacute;n por dominar el mundo queda convertida en un juego infantil en el que este globo gigante, que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=6KvRg2RH5dk&amp;t=11s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">termina explotando en manos del actor</a>, es el protagonista. 
    </p><p class="article-text">
        Pero mucho antes de que Chaplin convirtiera un globo terr&aacute;queo en una met&aacute;fora del poder, esas mismas esferas ya hab&iacute;an servido para algo mucho m&aacute;s ambicioso: intentar comprender el mundo. En Viena, <strong>un museo &uacute;nico en todo el planeta</strong> re&uacute;ne algunos de los <a href="https://www.eldiario.es/spin/si-globo-bailly-no-fuera-autentico-estudio-acaba-abrir-duda-antigua-ciencia-espanola-pm_1_12956242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">globos terr&aacute;queos m&aacute;s singulares</a> para intentar contar su historia. 
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del Globe Museum o Museo del Globo Terr&aacute;queo, cuya <strong>colecci&oacute;n completa supera actualmente los 820 objetos</strong>, aunque la exposici&oacute;n permanente muestra m&aacute;s de 250 piezas. Es, seg&uacute;n la propia Biblioteca Nacional de Austria, el &uacute;nico museo del mundo dedicado espec&iacute;ficamente a este tipo de objetos. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1835721186107433043?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La colecci&oacute;n se centra especialmente en <strong>globos terrestres</strong>, los cuales representan a nuestro planeta, y <strong>celestes</strong>, que sirvieron para plasmar las estrellas y las constelaciones; la mayor&iacute;a de ellos anteriores a 1850. La antig&uuml;edad de la muestra permite conocer en primera persona c&oacute;mo evolucion&oacute; la cartograf&iacute;a y los conocimientos cosmogr&aacute;ficos durante varios siglos, as&iacute; como los diferentes m&eacute;todos que se han utilizado hist&oacute;ricamente para construir estos populares objetos.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 24 de septiembre, el museo vien&eacute;s inaugura <strong>su nueva exposici&oacute;n, </strong><em><strong>Globos en la vida cotidiana, el arte y la cultura</strong></em>, que explorar&aacute; c&oacute;mo los globos terr&aacute;queos evolucionaron de un s&iacute;mbolo de estatus a un elemento familiar presente en las escuelas y los hogares.
    </p><h2 class="article-text">La historia del museo</h2><p class="article-text">
        Ubicado en la planta noble del Palais Mollard, un palacio barroco de la calle Herrengasse 9, en pleno centro hist&oacute;rico de Viena, este hist&oacute;rico museo se inaugur&oacute; originalmente en el a&ntilde;o 1956, despu&eacute;s de que la Biblioteca Nacional de Austria asumiera la <strong>colecci&oacute;n reunida por el ge&oacute;grafo y coleccionista Robert Haardt</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Entre su colecci&oacute;n, Haardt alberg&oacute; piezas realmente &uacute;nicas, como el globo creado por el astr&oacute;nomo y matem&aacute;tico neerland&eacute;s Regnier Gemma Frisius. &ldquo;Para Haardt, el globo terr&aacute;queo no solo era un objeto interesante para estudiar y coleccionar desde el punto de vista de la ciencia, la historia del arte o la artesan&iacute;a, sino que tambi&eacute;n estaba convencido de su <strong>importancia contempor&aacute;nea para la investigaci&oacute;n y la ense&ntilde;anza</strong>&rdquo;, explica la entidad en su p&aacute;gina web.
    </p><p class="article-text">
        La entrada al museo cuesta seis euros e incluye tambi&eacute;n el acceso al Museo del Esperanto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/museo-viena-unico-mundo-dedica-tematica-piezas-siglos-antiguedad-pm_1_13482767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 06:00:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/398e6935-ba1c-4f27-abd2-d23b7c9ca43a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2825422" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/398e6935-ba1c-4f27-abd2-d23b7c9ca43a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2825422" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este museo de Viena es único en el mundo: ningún otro se dedica a esta temática y tiene piezas con siglos de historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/398e6935-ba1c-4f27-abd2-d23b7c9ca43a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Museos,Viena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Antes del amanecer’, cómo una sola noche convirtió a Viena en el escenario romántico definitivo del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/antes-del-amanecer-sola-noche-viena-escenario-romantico-definitivo-cine-pm_1_13394476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16c7b2cb-adbe-4bfc-88d7-d16f13107073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Antes del amanecer’, cómo una sola noche convirtió a Viena en el escenario romántico definitivo del cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los protagonistas recorren algunos de los emplazamientos más destacados y que ha quedado como uno de los paseos más recordados del cine</p><p class="subtitle">‘Antes de amanecer' se estrenó en 1995: Se cumplen 30 años del encuentro de Jesse y Céline en Viena</p></div><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de tres d&eacute;cadas desde que <strong>&lsquo;Antes del amanecer&rsquo; (</strong><a href="https://www.eldiario.es/spin/before-sunrise-before-sunset-before-midnight-trilogia-amor-bonita-rutas-pasear-protagonistas-pm_1_12928437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&lsquo;Before Sunrise&rsquo;</strong></a><strong>) </strong>se estrenara, pero ha logrado ser una historia que ha traspasado generaciones como una de las trilog&iacute;as rom&aacute;nticas m&aacute;s queridas, por retratar una relaci&oacute;n con su tiempo real, con sus dudas, entusiasmo y tambi&eacute;n sus errores y problemas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hechos m&aacute;s destacados de la trilog&iacute;a son el paisaje en el que pasean y viajan los protagonistas, siendo en el caso de la primera pel&iacute;cula la ciudad de <strong>Viena</strong>, donde pasan 24 horas y recorren algunos de los emplazamientos m&aacute;s destacados de la capital de Austria y que ha quedado como uno de los paseos m&aacute;s recordados del cine, que puedes hacer desde casa por estar disponible este filme en Netflix actualmente.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;De qu&eacute; trata la pel&iacute;cula &lsquo;Before Sunrise&rsquo;?</h2><p class="article-text">
        Dirigida por <strong>Richard Linklater</strong>, protagonizada por <strong>Ethan Hawke y Julie Delpy</strong>, &lsquo;Antes del amanecer&rsquo; cuenta la historia de Jesse y C&eacute;line, dos j&oacute;venes que se conocen en un tren con origen Budapest y que deciden bajarse en Viena y compartir todo un d&iacute;a entero juntos.
    </p><p class="article-text">
        La historia se basa en una triste experiencia personal del director que vivi&oacute; a finales de la d&eacute;cada de los 80, cuando conoci&oacute; una joven llamada Amy durante una noche y con la que tuvo un breve encuentro tras ello, luego compartieron diferentes conversaciones, pero cortaron la comunicaci&oacute;n. As&iacute; fue como se le ocurri&oacute; cambiar ligeramente lo sucedido para saber de ella, con la esperanza de que le contactara. No pas&oacute; y no fue hasta a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando rodando la &uacute;ltima pel&iacute;cula, que descubri&oacute; que ella hab&iacute;a fallecido en 1994 en un accidente de moto.
    </p><h2 class="article-text">Las localizaciones de Viena a las que puedes viajar con 'Antes del amanecer'</h2><p class="article-text">
        El paseo de un d&iacute;a por <a href="https://www.eldiario.es/viajes/curiosa-ruta-viena-vida-beethoven-llena-mudanzas-pm_1_12384092.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a> de <strong>Jesse</strong> y <strong>C&eacute;line</strong> da para pasar por algunos de los lugares m&aacute;s destacados de la capital austr&iacute;aca, y con protagonismo dentro de la pel&iacute;cula. Eso sucede con el <strong>Prater</strong>, el parque de atracciones hist&oacute;rico y que es el m&aacute;s antiguo del mundo, en cuya noria los protagonistas se dan su primer beso y ven el atardecer. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-6MUcuqbGTxc-6748', 'youtube', '6MUcuqbGTxc', document.getElementById('yt-6MUcuqbGTxc-6748'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-6MUcuqbGTxc-6748 src="https://www.youtube.com/embed/6MUcuqbGTxc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El recorrido comienza por la estaci&oacute;n de tren <strong>Wien Westbahnhof</strong>, de la que quedan pocos vestigios actualmente de la que aparece en 1995 despu&eacute;s de diferentes renovaciones. De aqu&iacute; pasan por diferentes lugares, como la tienda de m&uacute;sica &lsquo;<strong>Teuchtler Schallplattenhandlung</strong>&rsquo;, que es un lugar visitado por amantes de la m&uacute;sica y coleccionismo de vinilos, pero en la que ya no existe la cabina.
    </p><p class="article-text">
        Un lugar peculiar que visitan los protagonistas de &lsquo;Before Sunrise&rsquo; en Viena es el &lsquo;<strong>Friedhof der Namenlosen</strong>&rsquo; (cementerio de los sin nombre), en el que se enterraban a los que se ahogaban en el r&iacute;o Danubio y que no pod&iacute;an ser identificados. Por el r&iacute;o pasean por el <strong>Donaukanal</strong>, donde se topan con un poeta que compone una oda a la palabra &lsquo;batido&rsquo;, y ser&aacute; a bordo del barco Johann Strauss donde hacen la promesa de no volverse a ver.
    </p><p class="article-text">
        Los protagonistas pasan tambi&eacute;n por distintos caf&eacute;s, dos ic&oacute;nicos de la ciudad como son el <strong>Kleines Caf&eacute;</strong>, tras pasar por la <strong>Franziskanerplatz</strong>, una de sus plazas m&aacute;s bonitas, y tambi&eacute;n en el m&iacute;tico <strong>Caf&eacute; Sperl</strong>, donde simulan una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica. Tambi&eacute;n consiguen entrar en el club Roxy, uno de los de m&aacute;s solera de la ciudad, donde consiguen una botella de vino gratis.
    </p><p class="article-text">
        Otros lugares de Viena que podr&aacute;s visitar gracias a la pel&iacute;cula desde tu sof&aacute; son la terraza del <strong>Albertina</strong>, la peque&ntilde;a iglesia de <strong>Votivkirche</strong>, uno de los restos de las murallas del renacimiento como es el <strong>M&ouml;lker Bastei</strong>, el puente <strong>Zollamtsbr&uuml;cke</strong> que cruzan tras llegar a la ciudad o la <strong>iglesia de Maria Am Gestade</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/antes-del-amanecer-sola-noche-viena-escenario-romantico-definitivo-cine-pm_1_13394476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 06:00:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/16c7b2cb-adbe-4bfc-88d7-d16f13107073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="129845" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/16c7b2cb-adbe-4bfc-88d7-d16f13107073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="129845" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Antes del amanecer’, cómo una sola noche convirtió a Viena en el escenario romántico definitivo del cine]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/16c7b2cb-adbe-4bfc-88d7-d16f13107073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Turismo cultural,Austria,Viena,Cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Austria busca a dos hombres que robaron un valioso collar histórico de un museo vienés con un martillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/austria-busca-hombres-robaron-valioso-collar-historico-museo-vienes-martillo_1_13472996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/117adfb1-2b75-41d8-826c-7b6bb06b5037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150063.jpg" width="973" height="547" alt="Austria busca a dos hombres que robaron un valioso collar histórico de un museo vienés con un martillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ladrones accedieron al Museo de Artes Aplicadas como visitantes a primera hora de la tarde del jueves, se dirigieron a la sala, rompieron el cristal de seguridad y huyeron a pie</p><p class="subtitle">Ocho minutos para robar el 'Tesoro de Villena', uno de los hallazgos arqueológicos más valiosos de Europa
</p></div><p class="article-text">
        Las autoridades de Austria han lanzado una orden internacional de b&uacute;squeda y captura contra dos hombres que el jueves robaron de un museo vien&eacute;s un hist&oacute;rico collar de diamantes valorado en m&aacute;s de cuatro millones de d&oacute;lares, seg&uacute;n inform&oacute; este viernes la televisi&oacute;n y radio p&uacute;blica ORF.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la polic&iacute;a no ha dado a conocer el valor oficial del bot&iacute;n, s&iacute; confirm&oacute; hoy a la agencia local APA que se trata de una c&eacute;lebre pieza que perteneci&oacute; a la reina Nazli de Egipto, confeccionada en 1939 en estilo art d&eacute;co por la joyer&iacute;a parisina Van Cleef &amp; Arpels.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la base de datos de la casa de subastas Sotheby's, la joya alcanz&oacute; un valor de 4,3 millones de d&oacute;lares (alrededor de 3,7 millones de euros) en una puja realizada en Nueva York hace diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El collar est&aacute; engastado con m&aacute;s de 600 diamantes redondos y en talla baguette, con un peso total de 200 quilates, dispuestos en un motivo en forma de sol. La reina Nazli (1894-1978) encarg&oacute; esta pieza, junto con una tiara a juego, para la boda de su hija Fawzia con el pr&iacute;ncipe heredero de Ir&aacute;n y posterior sah, Mohammad Reza Pahlavi (1919-1980).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/866ac0fb-3f26-461e-bb89-dc4d36b6bd23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x659y1503.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/866ac0fb-3f26-461e-bb89-dc4d36b6bd23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x659y1503.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/866ac0fb-3f26-461e-bb89-dc4d36b6bd23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x659y1503.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/866ac0fb-3f26-461e-bb89-dc4d36b6bd23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x659y1503.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/866ac0fb-3f26-461e-bb89-dc4d36b6bd23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x659y1503.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/866ac0fb-3f26-461e-bb89-dc4d36b6bd23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x659y1503.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/866ac0fb-3f26-461e-bb89-dc4d36b6bd23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x659y1503.jpg"
                    alt="Histórico collar de diamantes valorado en más de 4 millones de dólares"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Histórico collar de diamantes valorado en más de 4 millones de dólares                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La joya se exhib&iacute;a en una vitrina del Museo de Artes Aplicadas (MAK), situado en el centro de Viena, <a href="https://www.mak.at/en/program/exhibitions/glanzstuecke" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como parte de la exposici&oacute;n temporal </a><a href="https://www.mak.at/en/program/exhibitions/glanzstuecke" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Glanzst&uuml;ck</em></a><em>e</em> (Piezas de resplandor), que re&uacute;ne joyas hist&oacute;ricas de la citada firma, fundada en 1906 en Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras pesquisas apuntan a que los ladrones accedieron al MAK como visitantes a primera hora de la tarde del jueves, se dirigieron a la sala, rompieron el cristal de seguridad con un martillo y huyeron a pie con la valiosa pieza hacia el colindante Stadtpark, donde se les perdi&oacute; la pista.
    </p><p class="article-text">
        Aparentemente, en el museo &ldquo;se comportaron como visitantes normales&rdquo; y &ldquo;sab&iacute;an exactamente qu&eacute; pieza quer&iacute;an llevarse&rdquo;, declar&oacute; a APA la portavoz de la Polic&iacute;a de Viena, Anna Gutt, quien a&ntilde;adi&oacute; que varios testigos est&aacute;n siendo interrogados.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los asaltantes exhibi&oacute; un arma de fuego para abrirse paso durante la huida &mdash;aunque no lleg&oacute; a efectuar disparos&mdash;, mientras que su c&oacute;mplice portaba el martillo con el que rompi&oacute; el cristal de la vitrina. La polic&iacute;a investiga los hechos como un delito de robo con violencia o intimidaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, los investigadores han difundido im&aacute;genes de las c&aacute;maras de seguridad y han descrito a los sospechosos como varones de entre 1,70 y 1,75 metros de estatura, complexi&oacute;n delgada, pelo y barba oscuros, vestidos con ropa negra y zapatillas oscuras de suela blanca.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el museo MAK anunci&oacute; en un comunicado que la exposici&oacute;n ha reabierto sus puertas este mismo viernes tras haber permanecido cerrada desde la tarde del jueves.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/austria-busca-hombres-robaron-valioso-collar-historico-museo-vienes-martillo_1_13472996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 16:15:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/117adfb1-2b75-41d8-826c-7b6bb06b5037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150063.jpg" length="134725" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/117adfb1-2b75-41d8-826c-7b6bb06b5037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150063.jpg" type="image/jpeg" fileSize="134725" width="973" height="547"/>
      <media:title><![CDATA[Austria busca a dos hombres que robaron un valioso collar histórico de un museo vienés con un martillo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/117adfb1-2b75-41d8-826c-7b6bb06b5037_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150063.jpg" width="973" height="547"/>
      <media:keywords><![CDATA[Museos,Robos,Egipto,Viena,Austria,Joyas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la cuenca minera asturiana a la capital mundial de la música: el coro juvenil de 'Voces blancas' lleva su talento a Viena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/cuenca-minera-asturiana-capital-mundial-musica-talento-coro-juvenil-voces-blancas-viena_1_13401512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25c6bebe-4b27-4f5a-8cdc-932f61bc3b74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la cuenca minera asturiana a la capital mundial de la música: el coro juvenil de &#039;Voces blancas&#039; lleva su talento a Viena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una veintena de jóvenes del Valle del Nalón ha emprendido una campaña de 'crowdfunding' para que su participación en el 'Wien Music Festival 2026', que se celebrará en la ciudad austriaca, el próximo mes de noviembre, no se vea comprometida por el tema económico</p><p class="subtitle">Una visita al Musikverein de Viena, el templo de la música clásica donde se celebra el Concierto de Año Nuevo</p></div><p class="article-text">
        El grupo juvenil del Coro de 'Voces Blancas del Valle del Nal&oacute;n' tiene talento e ideas que combina con muchas dosis de esfuerzo y trabajo, pero necesita cubrir econ&oacute;micamente todos los gastos que conlleva su desplazamiento desde Asturias hasta <a href="https://www.wien.info/es/arte-y-cultura/musica-y-escenarios" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Viena</a>, considerada la capital mundial de la m&uacute;sica cl&aacute;sica, y su estancia en la ciudad austriaca donde participar&aacute; en el '<a href="https://europeanchoralassociation.org/event/wien-music-festival/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Wien Music Festival 2026</a>' que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo mes de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Sus 20 integrantes, con edades que se mueven en una horquilla entre 15 y 34 a&ntilde;os, han recurrido a una <a href="https://www.goteo.org/project/voblanaes/updates" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">campa&ntilde;a de 'crowdfunding' </a>para que toda persona que quiera colaborar les ayude a costear los gastos derivados del viaje y la estancia para que su participaci&oacute;n en un festival tan relevante no se vea comprometida por el tema econ&oacute;mico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El proyecto 'Voblanaes'</strong></h2><p class="article-text">
        A cambio, ellos garantizan que pondr&aacute;n toda su energ&iacute;a y su profesionalidad para dejar muy alto el pabell&oacute;n asturiano cuando salgan a cantar en representaci&oacute;n de su querida cuenca minera y de Asturias. Lo har&aacute;n con un proyecto que se denomina 'Voblanaes'. Antes de emprender el viaje har&aacute;n una parada el s&aacute;bado 19 de septiembre en <a href="https://labenefica.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Ben&eacute;fica</a>, en el concejo asturiano de Pilo&ntilde;a, donde ofrecer&aacute;n un concierto.
    </p><p class="article-text">
        Al sumarse a esta campa&ntilde;a, las personas cofinanciadoras adem&aacute;s de colaborar en este proyecto por el que obtienen una desgravaci&oacute;n fiscal pueden conseguir desde entradas a la Ben&eacute;fica, a pegatinas, ilustraciones, chapas de 'Voblanaes' y una menci&oacute;n en la lista de mecenas. Del mismo modo, tambi&eacute;n se anima a colaborar a las empresas dedicadas a eventos y a las de transporte.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Estudios y ensayos</strong></h2><p class="article-text">
        El grupo general ensaya los viernes en el Conservatorio Profesional de M&uacute;sica de la Mancomunidad Valle del Nal&oacute;n y el juvenil &ldquo;cuando puede&rdquo;, que suele ser los fines de semana porque muchos de sus integrantes son j&oacute;venes estudiantes que cursan Bachillerato y est&aacute;n con ex&aacute;menes, PAU, Universidad... y durante el curso se vuelve un poco m&aacute;s complicado. De ah&iacute; el valor que adquiere el esfuerzo que realizan para que el resultado final sea todo un &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Noelia Garc&iacute;a L&oacute;pez-Cedr&oacute;n es una de las componentes del grupo y ejerce como interlocutora de <a href="https://www.eldiario.es/asturias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Asturias</a> para explicar un proyecto en el que est&aacute;n muy implicados e ilusionados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Voz e instrumentos</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Voblanaes est&aacute; enmarcado en un proyecto coral m&aacute;s grande como es el de 'Voces Blancas del Nal&oacute;n' (Voblana), que est&aacute; compuesto por 60 personas de todas las edades, desde coros escolares hasta talleres para adultos. Nosotros somos un coro juvenil mixto. Muchos de los chavales que est&aacute;n en el coro tocan alg&uacute;n instrumento o estudiaron en el conservatorio y sab&iacute;amos que les iba a hacer mucha ilusi&oacute;n ir a Viena por ser la capital de la m&uacute;sica en Europa, pero sobre todo quer&iacute;amos exponer todo lo que llevamos trabajando durante estos dos a&ntilde;os&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n reproducimos la canci&oacute;n tradicional asturiana '&Oacute;nde vas a por agua' incluida en el &aacute;lbum 'Memories de Deva (2025)' del grupo <a href="https://guieldu.eu/es/lanzamos-memories-de-deva-el-primer-album-de-guieldu/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Guieldu</a>, interpretada por el coro y difundida a trav&eacute;s de YouTube. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-lhOPUAFEOAs-6078', 'youtube', 'lhOPUAFEOAs', document.getElementById('yt-lhOPUAFEOAs-6078'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-lhOPUAFEOAs-6078 src="https://www.youtube.com/embed/lhOPUAFEOAs?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text"><strong>La campa&ntilde;a de crowdfunding</strong></h2><p class="article-text">
        Una vez hecha la presentaci&oacute;n, ella misma cuenta en qu&eacute; consiste la campa&ntilde;a de 'crowdfunding' en la que est&aacute;n inmersos: &ldquo;La campa&ntilde;a la hemos dividido en dos fases: la primera se desarroll&oacute; entre el 17 de junio y el 26 de julio. La segunda fase durar&aacute; hasta el 4 de septiembre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con los c&aacute;lculos que han realizado estiman que necesitan recaudar para el conjunto completo alrededor de 23.650 euros. Con este dinero cubrir&iacute;an los costes derivados del alojamiento durante la participaci&oacute;n en el 'Wien Music Festival 2026', el transporte desde Asturias a Viena y viceversa, la log&iacute;stica y producci&oacute;n, el archivo digital y difusi&oacute;n en redes, las necesidades musicales, los ilustradores, los uniformes de 'Voblanaes' y los gastos de gesti&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Uacute;nicos y especiales</strong></h2><p class="article-text">
        Noelia Garc&iacute;a L&oacute;pez-Cedr&oacute;n no conoce a ning&uacute;n grupo similar al suyo: &ldquo;al menos, no conozco a ning&uacute;n grupo de m&uacute;sica coral que lo est&eacute; haciendo de la manera en que nosotros lo hacemos. Igual s&iacute; que tienes un coro de 'paisanos' que cante temas tradicionales o m&uacute;sica asturiana porque toda la m&uacute;sica regional est&aacute; en auge, pero al mismo estilo que el nuestro no conozco ninguno&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3dae988-a57e-497a-b802-a1eb3884a923_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3dae988-a57e-497a-b802-a1eb3884a923_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3dae988-a57e-497a-b802-a1eb3884a923_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3dae988-a57e-497a-b802-a1eb3884a923_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3dae988-a57e-497a-b802-a1eb3884a923_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3dae988-a57e-497a-b802-a1eb3884a923_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3dae988-a57e-497a-b802-a1eb3884a923_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El grupo juvenil del Coro Voces Blancas del Nalón llevará la música coral a Viena el próximo mes de noviembre con el proyecto &#039;Voblanaes&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El grupo juvenil del Coro Voces Blancas del Nalón llevará la música coral a Viena el próximo mes de noviembre con el proyecto &#039;Voblanaes&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No queremos solamente interpretar arreglos y composiciones ajenas. Buscamos crear y colaborar. Hacer de nuestro trabajo musical algo que enlace con otros artistas presentes en la actualidad musical de nuestra regi&oacute;n. Tras la propuesta, varios m&uacute;sicos nos cedieron una de sus canciones para adaptarla e interpretarla acorde a las particularidades de la agrupaci&oacute;n&rdquo;, comenta Noelia Garc&iacute;a L&oacute;pez-Cedr&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un repertorio in&eacute;dito</strong></h2><p class="article-text">
        De esta forma, logran enriquecer su repertorio. Artistas y amigos les prestaron parte de su trabajo para que, tras pasar por el filtro coral, hicieran algo propio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escogimos diferentes piezas de la m&uacute;sica tradicional, melod&iacute;as que han pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y de agrupaci&oacute;n en agrupaci&oacute;n. Canciones con solera que nos han servido de ingrediente para cocinar nuestra forma de interpretarlas. Canciones de ayer y de hoy que nos dan la materia prima para completar un repertorio in&eacute;dito y especial&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        El espect&aacute;culo musical nace desde 'Voblana<em>'</em> con su proyecto 'Voblanaes<em>'</em> pero, m&aacute;s all&aacute; de lo musical, quisieron dar cabida a artistas y artesanos asturianos para que fueran, no solo complemento, sino tambi&eacute;n compa&ntilde;&iacute;a en este viaje. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cambiar el mundo con la m&uacute;sica coral</strong></h2><p class="article-text">
        'Voblana' acompa&ntilde;a en muchas etapas vitales a sus componentes. Sus coristas son los engranajes, pero el motor es la uni&oacute;n, la pertenencia, la muestra, el sentimiento de comunidad y la rebeld&iacute;a de querer cambiar y quiz&aacute;s mejorar el mundo desde la m&uacute;sica coral.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, reproducimos 'Dos cantos de amor asturianos', una composici&oacute;n de Josu Elberdin, con textos y melod&iacute;as del 'Cancionero popular de la l&iacute;rica asturiana' (E.M. Torner), que est&aacute; recogida en el trabajo de la Antolog&iacute;a Coral Asturiana y es una de las primeras piezas que ha elegido Voblanaes para su repertorio y que han subido a Youtube.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-KKltR_DAYtU-4067', 'youtube', 'KKltR_DAYtU', document.getElementById('yt-KKltR_DAYtU-4067'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-KKltR_DAYtU-4067 src="https://www.youtube.com/embed/KKltR_DAYtU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Sus objetivos principales son aunar musica tradicional y contemporanea, compartir m&uacute;sicas de Asturias, crear comunidad, dar valor a la creaci&oacute;n, utilizar la creatividad como motor de cambio social, redescubrir la tradici&oacute;n desde nuevas miradas y cruzar fronteras de la mano de la m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Su mirada ahora se dirige hacia Viena. Ellos ponen su m&uacute;sica y solo les falta un empuj&oacute;n econ&oacute;mico, el que necesitan cubrir a trav&eacute;s de la campa&ntilde;a de 'crowdfunding' en la que se puede colaborar como mecenas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/cuenca-minera-asturiana-capital-mundial-musica-talento-coro-juvenil-voces-blancas-viena_1_13401512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 06:53:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/25c6bebe-4b27-4f5a-8cdc-932f61bc3b74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="79683" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/25c6bebe-4b27-4f5a-8cdc-932f61bc3b74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="79683" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De la cuenca minera asturiana a la capital mundial de la música: el coro juvenil de 'Voces blancas' lleva su talento a Viena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/25c6bebe-4b27-4f5a-8cdc-932f61bc3b74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Concejos de Asturias,Viena,Jóvenes,Crowdfunding]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cafés de Viena donde puedes pasar horas con un periódico: la cultura reconocida por la UNESCO]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cafes-viena-puedes-pasar-horas-periodico-cultura-reconocida-unesco-pm_1_13316379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d931c0d-cc19-42a1-9c90-b6540d87e02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cafés de Viena donde puedes pasar horas con un periódico: la cultura reconocida por la UNESCO"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mármol, terciopelo, periódicos y tartas convierten estos establecimientos en mucho más que simples cafeterías</p><p class="subtitle">Que no te la den con queso: los cinco quesos que debes probar si viajas a Austria</p></div><p class="article-text">
        Hay ciudades que se explican a trav&eacute;s de sus monumentos y otras que se comprenden mejor sent&aacute;ndose a una mesa. Viena pertenece a este segundo grupo. Aunque la capital austr&iacute;aca presume de palacios imperiales, salas de conciertos y <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/plan-convertir-museo-parte-colegio-disenado-gaudi-indigna-familias-son-usos-incompatibles_1_13302282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos de los museos m&aacute;s importantes de Europa</a>, existe otro lugar donde se puede descubrir el alma de la ciudad: sus caf&eacute;s. En ellos no hay prisa, nadie mira el reloj y pasar horas leyendo el peri&oacute;dico mientras se enfr&iacute;a una taza de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/5-lugares-mundo-amantes-cafe-proviene-maravilla-grano-pm_1_12471409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caf&eacute;</a> forma parte de una tradici&oacute;n tan arraigada que la UNESCO decidi&oacute; protegerla como patrimonio cultural. Hablar de <strong>los&nbsp;caf&eacute;s de Viena&nbsp;es hablar de una de las costumbres urbanas m&aacute;s singulares del continente</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La&nbsp;cultura del caf&eacute; vien&eacute;s&nbsp;que conquist&oacute; a la UNESCO</h2><p class="article-text">
        Entrar en uno de los tradicionales&nbsp;caf&eacute;s de Viena&nbsp;supone viajar a otra &eacute;poca. Las <strong>mesas de m&aacute;rmol, los sof&aacute;s tapizados, las l&aacute;mparas de ara&ntilde;a, los grandes espejos y las cl&aacute;sicas sillas Thonet</strong> forman parte de una est&eacute;tica que apenas ha cambiado durante generaciones. Lejos de ser simples establecimientos donde tomar una bebida caliente, estos locales se convirtieron en aut&eacute;nticos centros de reuni&oacute;n para escritores, artistas, intelectuales, periodistas y pol&iacute;ticos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41c81ea4-a2f3-471b-9056-53b0678e5424_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41c81ea4-a2f3-471b-9056-53b0678e5424_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41c81ea4-a2f3-471b-9056-53b0678e5424_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41c81ea4-a2f3-471b-9056-53b0678e5424_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41c81ea4-a2f3-471b-9056-53b0678e5424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41c81ea4-a2f3-471b-9056-53b0678e5424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41c81ea4-a2f3-471b-9056-53b0678e5424_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Café Central, Viena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Café Central, Viena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n detalla <a href="https://www.austria.info/en-gb/inspiration/coffeehouse-culture/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Turismo de Austria</a>, <strong>&ldquo;el escritor Stefan Zweig lo describi&oacute; como una 'instituci&oacute;n de un tipo especial, incomparable con cualquier otra del mundo</strong>'&rdquo;. La frase resume perfectamente el papel que desempe&ntilde;an estos espacios dentro de la sociedad vienesa. Durante d&eacute;cadas funcionaron como oficinas improvisadas, salas de lectura, lugares de debate y refugios para quienes buscaban compa&ntilde;&iacute;a o simplemente deseaban estar solos sin sentirse aislados.
    </p><p class="article-text">
        La singularidad de esta tradici&oacute;n llev&oacute; a que <strong>la&nbsp;cultura del caf&eacute; vien&eacute;s&nbsp;fuera incluida en 2011 en la lista del&nbsp;patrimonio cultural de la UNESCO</strong>. El reconocimiento no se debe &uacute;nicamente a la calidad del caf&eacute; o a la belleza de los establecimientos, sino a una forma particular de entender la vida urbana. En pocos lugares del mundo resulta tan natural ocupar una mesa durante varias horas con un libro, un cuaderno o un peri&oacute;dico sin que nadie presione para liberar el espacio.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia tambi&eacute;n tiene sus propios rituales: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El caf&eacute;<strong> suele servirse en una bandeja plateada</strong></li>
                                    <li>Se sirve<strong> acompa&ntilde;ado por un vaso de agua </strong>y una peque&ntilde;a cucharilla</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Son detalles que forman parte de una tradici&oacute;n cuidadosamente preservada y que contribuyen a crear una atm&oacute;sfera dif&iacute;cil de encontrar fuera de Austria.
    </p><h2 class="article-text">Las&nbsp;cafeter&iacute;as hist&oacute;ricas de Viena</h2><p class="article-text">
        Durante el siglo XIX, Viena era conocida internacionalmente como la ciudad de los caf&eacute;s. Muchos de aquellos establecimientos contin&uacute;an abiertos y siguen siendo una visita imprescindible <strong>para quienes buscan&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-viena-debes-conocer-pm_1_12727846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>qu&eacute; hacer en Viena m&aacute;s all&aacute; de los circuitos tur&iacute;sticos</strong></a><strong> habituales</strong>. Uno de los ejemplos m&aacute;s famosos es el Caf&eacute; Central. Fundado en 1876, se convirti&oacute; en punto de encuentro de figuras destacadas de la cultura y la pol&iacute;tica europea. Su impresionante sal&oacute;n, con b&oacute;vedas, columnas y l&aacute;mparas colgantes, sigue transmitiendo la sensaci&oacute;n de estar entrando en un escenario del Imperio austroh&uacute;ngaro. Sentarse all&iacute; permite imaginar las conversaciones que durante d&eacute;cadas llenaron sus mesas.
    </p><p class="article-text">
        Otro <strong>cl&aacute;sico es el Caf&eacute; Sperl, uno de los establecimientos que mejor conserva la atm&oacute;sfera de la Viena hist&oacute;rica</strong>. Sus mesas de billar, sus peri&oacute;dicos disponibles para los clientes y su decoraci&oacute;n del siglo XIX lo convierten en un lugar especialmente apreciado por quienes buscan una experiencia aut&eacute;ntica. Los domingos incluso mantiene la tradici&oacute;n de la m&uacute;sica de piano en directo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco puede faltar el Caf&eacute; Sacher, conocido mundialmente por servir la c&eacute;lebre Sachertorte</strong>. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; del famoso pastel de chocolate, el local destaca por una decoraci&oacute;n elegante dominada por terciopelos rojos, m&aacute;rmoles blancos y grandes l&aacute;mparas que evocan la &eacute;poca dorada de la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Porción de tarta Sacher."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Porción de tarta Sacher.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer en Viena&nbsp;para entender el alma de la ciudad</h2><p class="article-text">
        <strong>Entre las numerosas&nbsp;cafeter&iacute;as hist&oacute;ricas de Viena&nbsp;tambi&eacute;n sobresalen el Caf&eacute; Pr&uuml;ckel y el Caf&eacute; Landtmann</strong>. La primera conserva gran parte de su est&eacute;tica original de los a&ntilde;os cincuenta, combinada con elementos modernistas que le otorgan una personalidad &uacute;nica. La segunda, considerado <strong>uno de los grandes caf&eacute;s de la ciudad</strong>, ha sido durante d&eacute;cadas lugar de encuentro para personalidades del mundo pol&iacute;tico, empresarial y cultural.
    </p><p class="article-text">
        Lo que une a todos estos establecimientos no es &uacute;nicamente su antig&uuml;edad o su decoraci&oacute;n. Lo verdaderamente especial es el papel que siguen desempe&ntilde;ando en la vida cotidiana de los vieneses. Mientras muchas ciudades han visto desaparecer sus caf&eacute;s tradicionales bajo la presi&oacute;n de cadenas internacionales o nuevos h&aacute;bitos de consumo, Viena contin&uacute;a defendiendo una forma pausada de disfrutar del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso <strong>visitar los&nbsp;caf&eacute;s de Viena&nbsp;no consiste &uacute;nicamente en probar una tarta o pedir un caf&eacute;</strong>; es una manera de comprender c&oacute;mo una ciudad ha convertido un gesto cotidiano en parte de su identidad cultural. Sentarse frente a una mesa de m&aacute;rmol, abrir un peri&oacute;dico y observar el ritmo tranquilo de la sala permite entender muchos por qu&eacute;s. Quiz&aacute; esa sea la raz&oacute;n por la que la UNESCO decidi&oacute; proteger esta tradici&oacute;n. Porque en una &eacute;poca marcada por la velocidad, las pantallas y las prisas, estos caf&eacute;s recuerdan que todav&iacute;a existen lugares donde una conversaci&oacute;n puede durar toda una tarde y donde permanecer varias horas en la misma mesa no es una rareza, sino exactamente lo que se espera de ti. Son, en definitiva, una de las mejores respuestas para quienes se preguntan&nbsp;<strong>qu&eacute; hacer en Viena</strong>&nbsp;y desean descubrir el verdadero coraz&oacute;n de la ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cafes-viena-puedes-pasar-horas-periodico-cultura-reconocida-unesco-pm_1_13316379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 06:30:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4d931c0d-cc19-42a1-9c90-b6540d87e02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="396457" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4d931c0d-cc19-42a1-9c90-b6540d87e02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="396457" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los cafés de Viena donde puedes pasar horas con un periódico: la cultura reconocida por la UNESCO]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4d931c0d-cc19-42a1-9c90-b6540d87e02a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Café,Viena,Gastronomía,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viena, capital de la vivienda social europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/viena-capital-vivienda-social-europea_132_13215752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81f93ca9-6b3f-4810-a650-4827680d3073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viena, capital de la vivienda social europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Con más de doscientas treinta mil viviendas subvencionadas, la capital austríaca demuestra que contar con un parque de viviendas mediante la inversión pública es la fórmula más acertada para la regulación de los precios del mercado inmobiliario"</p></div><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/page-anuncia-viviendas-ayudas-mano-obra-prometida-ley-sigue-cajon_1_13199396.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plan de vivienda de Castilla-La Mancha</a>, en v&iacute;speras de la conmemoraci&oacute;n del d&iacute;a de Europa y de la capitulaci&oacute;n de la Alemania nazi ante el ej&eacute;rcito sovi&eacute;tico en 1945, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano Garc&iacute;a-Page, declar&oacute; que en el r&eacute;gimen sovi&eacute;tico el Estado constru&iacute;a las viviendas y las daba a la ciudadan&iacute;a por orden de lista. No es cierto que el criterio de reparto fuera la lista, pero es oportuna la afirmaci&oacute;n de que en el r&eacute;gimen sovi&eacute;tico hubo un plan para atender la necesidad vital de alojamiento de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El plan de vivienda del r&eacute;gimen sovi&eacute;tico quiz&aacute;s pretend&iacute;a emular el modelo implantado por los socialistas en Viena despu&eacute;s de la Primera Guerra mundial. En 1921, el&nbsp;ayuntamiento vien&eacute;s logr&oacute; edificar m&aacute;s de 25.000 viviendas, subvencionadas con los impuestos que&nbsp;gravaban a productos como las bebidas alcoh&oacute;licas, los coches, los juegos de azar y las carreras de caballos. Desde entonces, Viena lleva m&aacute;s de un siglo convertida en la capital de la vivienda social europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mediante una combinaci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica con el mercado, Viena ofrece alquileres indefinidos a precios bajos &ndash;menos del 30% de los ingresos- y de alta calidad, que evitan la especulaci&oacute;n. Con m&aacute;s de doscientas treinta mil viviendas subvencionadas, la capital austr&iacute;aca demuestra que contar con un parque de viviendas mediante la inversi&oacute;n p&uacute;blica es la f&oacute;rmula m&aacute;s acertada para la regulaci&oacute;n de los precios del&nbsp;mercado inmobiliario. Consigue ese objetivo invirtiendo hasta seiscientos millones de euros anuales, es decir, la&nbsp;ciudad de Viena invierte en&nbsp;el plan de vivienda de un a&ntilde;o, cien millones m&aacute;s de lo que proyecta invertir en cuatro a&ntilde;os (2026-2030) la Comunidad Aut&oacute;noma de Castilla-La Mancha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola opina que el acceso a la vivienda es una emergencia social. Para la mayor&iacute;a de las personas j&oacute;venes el derecho social a la vivienda no existe, solo el 14,8% se emancipa debido a que el coste de la vivienda media en alquiler asciende a m&aacute;s de 850&nbsp;euros, mientras que una persona joven solo puede asumir en torno a 330 euros. La &uacute;nica alternativa viable para una de cada tres j&oacute;venes es el alquiler compartido. En consecuencia, los presidentes de las comunidades aut&oacute;nomas deber&iacute;an asumir sus competencias&nbsp;para responder a la crisis de acceso a la vivienda que afecta a la poblaci&oacute;n. Es indispensable que las Comunidades Aut&oacute;nomas inviertan para que exista un parque de viviendas p&uacute;blicas de calidad que evite la especulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha tiene la competencia exclusiva de ordenaci&oacute;n del territorio, urbanismo y vivienda. Las distintas pol&iacute;ticas de vivienda han consistido en regalar suelo p&uacute;blico, ayudas sin control y ventajas urban&iacute;sticas para garantizar beneficios privados a las promotoras inmobiliarias. Si el&nbsp;presidente Emiliano Garc&iacute;a-Page pretende,&nbsp;en serio, blindar el derecho social a la vivienda, ser&iacute;a bueno que en vez de regalar los terrenos p&uacute;blicos del ferrocarril (como proyecta hacer en Cuenca) promoviera una visita de trabajo al Ayuntamiento de Viena con un s&eacute;quito de consejer&iacute;as y ayuntamientos, para conocer el Plan de Viena, adaptarlo a la regi&oacute;n y procurar que se implemente bajo sus auspicios en las ciudades de Castilla-La Mancha.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Casas Mínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/viena-capital-vivienda-social-europea_132_13215752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 05:09:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81f93ca9-6b3f-4810-a650-4827680d3073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="121991" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81f93ca9-6b3f-4810-a650-4827680d3073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121991" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viena, capital de la vivienda social europea]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81f93ca9-6b3f-4810-a650-4827680d3073_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viena,Urbanismo,Viviendas protegidas,Viviendas públicas,Emiliano García-Page]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viena tiene uno de los mejores transportes públicos del mundo, pero no consigue librarse de los coches]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/viena-mejores-transportes-publicos-mundo-no-librarse-coches_1_13201823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54871978-b84a-44b6-92b0-466b495b67c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viena tiene uno de los mejores transportes públicos del mundo, pero no consigue librarse de los coches"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La capital austríaca sopesa ampliar la red de tranvías y los aparcamientos para disuadir el uso del transporte privado</p><p class="subtitle">Cómo Viena ha quitado espacio a los coches para dárselo a las personas </p></div><p class="article-text">
        Cuando Leonore Gewessler se sube al metro y a los tranv&iacute;as que recorren Viena con puntualidad, valora la comodidad, el precio asequible y el tiempo que, como ella misma dice, &ldquo;le regala&rdquo; el transporte p&uacute;blico en lugar de perderlo atrapada en atascos. Pero la exministra austr&iacute;aca de Clima y Transporte tambi&eacute;n es consciente de que los coches siguen dominando las calles de la capital. A su juicio, disponer de un buen sistema de transporte p&uacute;blico es solo el punto de partida para transformar la manera en que la ciudadan&iacute;a se mueve por la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La red de trenes, tranv&iacute;as y autobuses de Viena lleva d&eacute;cadas siendo la envidia de muchas otras ciudades europeas, por no hablar de las norteamericanas, tradicionalmente mucho m&aacute;s dependientes del coche. Sin embargo, en uno de cada cuatro desplazamientos se sigue utilizando el coche. En otras capitales c&eacute;lebres por contar con sistemas de transporte p&uacute;blico de primer nivel, como Londres, Par&iacute;s y Praga, un uso a&uacute;n m&aacute;s intensivo del coche ha generado frustraci&oacute;n entre m&eacute;dicos y activistas que reclaman un aire m&aacute;s limpio y calles m&aacute;s seguras.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos en transporte consideran que esto evidencia los l&iacute;mites de lo que puede lograrse promoviendo formas de movilidad limpias sin, al mismo tiempo, desincentivar las m&aacute;s contaminantes. 
    </p><h2 class="article-text">Un sistema con ra&iacute;ces hist&oacute;ricas</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de un cierto umbral, las mejoras adicionales en un modo de transporte se convierten en &ldquo;una especie de juego de suma cero&rdquo;, seg&uacute;n Giulio Mattioli, investigador de la Universidad T&eacute;cnica de Dortmund.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso es lo que ocurri&oacute; en nuestras ciudades a lo largo del siglo XX. Para que el uso del coche fuera fiable y c&oacute;modo, hicimos que otros medios de transporte fueran menos fiables y menos c&oacute;modos, por ejemplo, dando prioridad a los autom&oacute;viles en el reparto del espacio p&uacute;blico. Avanzar en la direcci&oacute;n contraria implicar&iacute;a recuperar parte de ese espacio para otros usos&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Viena fue pionera en priorizar a los vecinos en la planificaci&oacute;n urbana frente a los veh&iacute;culos, pero su famoso sistema de transporte p&uacute;blico tiene sus ra&iacute;ces en las l&iacute;neas de tranv&iacute;a que se instalaron cuando a&uacute;n era la floreciente capital del Imperio austroh&uacute;ngaro.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la mayor&iacute;a de las capitales europeas, la infraestructura inicial apenas ha sufrido desde entonces la presi&oacute;n del crecimiento demogr&aacute;fico &mdash;el n&uacute;mero de habitantes a&uacute;n no ha vuelto a alcanzar el m&aacute;ximo registrado antes de la Primera Guerra Mundial&mdash; y conserv&oacute; muchas de sus l&iacute;neas de tranv&iacute;a incluso durante la reconstrucci&oacute;n centrada en el coche que sigui&oacute; a la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, el sistema se ha reforzado con una extensa y creciente red de metro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9529afbe-0510-4e3b-a673-2624c55bff17_16-9-aspect-ratio_50p_1142489.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9529afbe-0510-4e3b-a673-2624c55bff17_16-9-aspect-ratio_50p_1142489.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9529afbe-0510-4e3b-a673-2624c55bff17_16-9-aspect-ratio_75p_1142489.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9529afbe-0510-4e3b-a673-2624c55bff17_16-9-aspect-ratio_75p_1142489.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9529afbe-0510-4e3b-a673-2624c55bff17_16-9-aspect-ratio_default_1142489.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9529afbe-0510-4e3b-a673-2624c55bff17_16-9-aspect-ratio_default_1142489.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9529afbe-0510-4e3b-a673-2624c55bff17_16-9-aspect-ratio_default_1142489.jpg"
                    alt="La exministra austríaca de Medio Ambiente y Acción Climática Leonore Gewessler, en una imagen de archivo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La exministra austríaca de Medio Ambiente y Acción Climática Leonore Gewessler, en una imagen de archivo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Johannes Kehrer, director de infraestructura estrat&eacute;gica de Wiener Linien, la empresa p&uacute;blica que gestiona la red, explica que si bien en la actualidad el metro constituye la columna vertebral del sistema, los tranv&iacute;as son el &ldquo;superpoder dormido&rdquo; de la ciudad. &ldquo;Todav&iacute;a tienen potencial para ser m&aacute;s r&aacute;pidos y expandirse a&uacute;n m&aacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Viena se propone reducir la proporci&oacute;n de desplazamientos en coche privado dentro de la ciudad del 25% al 15% para finales de la d&eacute;cada. Aunque los datos de otras ciudades son dif&iacute;ciles de comparar de forma directa, solo unas pocas grandes ciudades europeas han logrado reducir el uso del coche por debajo del 30% de los desplazamientos. En Estados Unidos las cifras son a&uacute;n m&aacute;s preocupantes, seg&uacute;n revela el an&aacute;lisis de los datos de las encuestas: los autom&oacute;viles representan m&aacute;s del 90% de los trayectos.
    </p><p class="article-text">
        Viena introdujo en 2012 un abono anual por un euro al d&iacute;a, cuyo precio se ha incrementado por primera vez este a&ntilde;o hasta 1,26 euros diarios. En 2015, se super&oacute; un hito cuando el n&uacute;mero de abonos de transporte anuales en la ciudad super&oacute; al de coches matriculados.
    </p><p class="article-text">
        Gewessler, l&iacute;der del Partido Verde que form&oacute; parte de una coalici&oacute;n con el Partido Popular Austriaco (&Ouml;VP) hasta 2025, introdujo un &ldquo;abono clim&aacute;tico&rdquo; con tarifa plana en todo el pa&iacute;s en 2021 y reorient&oacute; el gasto federal en transporte de las carreteras al ferrocarril.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si construyes infraestructura de transporte público, tienes transporte público. Si construyes infraestructura vial, tienes conductores y atascos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leonore Gewessler</span>
                                        <span>—</span> Exministra de Medio Ambiente de Austria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La ciencia lleva mucho tiempo dici&eacute;ndonos que 'un carril m&aacute;s' no resolver&aacute; nuestros problemas de transporte&rdquo;, afirma Gewessler. &ldquo;Si construyes infraestructura de transporte p&uacute;blico, tienes transporte p&uacute;blico. Si construyes infraestructura vial, tienes conductores y atascos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El transporte p&uacute;blico gratuito se ha convertido en un grito de guerra para los activistas de todo el continente ante la crisis clim&aacute;tica y el elevado coste de la vida provocado por las crisis de las energ&iacute;as f&oacute;siles importadas. La medida genera menos pol&eacute;mica que las iniciativas destinadas a limitar el uso del coche &mdash;como transformar plazas de aparcamiento en zonas verdes o peatonalizar calles&mdash;, pero los estudios realizados en las pocas ciudades que la han puesto en pr&aacute;ctica sugieren que su impacto sobre la contaminaci&oacute;n es modesto.
    </p><p class="article-text">
        En el peor de los casos, seg&uacute;n los expertos, la medida acaba saturando el sistema al atraer a peatones y ciclistas, sin lograr que quienes usan el coche lo abandonen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mejor manera de invertir el dinero no es abaratar el precio, sino ampliar la oferta&rdquo;, afirma Kehrer. &ldquo;Porque, &iquest;de qu&eacute; sirve un billete barato si aun as&iacute; no puedo desplazarme cuando quiero?&rdquo;, interroga.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Distribuir el espacio de otra manera&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Viena ha adoptado algunas medidas para desincentivar el uso del coche, como implantar tarifas de aparcamiento mucho antes que la mayor&iacute;a de las dem&aacute;s ciudades europeas, y posteriormente ampli&oacute; el sistema hasta abarcar toda la ciudad. La posibilidad de imponer nuevas restricciones ha generado cierta resistencia entre los conductores, aunque pocos desean que la ciudad d&eacute; marcha atr&aacute;s en su amplia y generosa oferta de transporte p&uacute;blico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc58bf9a-10c9-4e37-b3de-6b33a5513641_16-9-aspect-ratio_50p_1142495.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc58bf9a-10c9-4e37-b3de-6b33a5513641_16-9-aspect-ratio_50p_1142495.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc58bf9a-10c9-4e37-b3de-6b33a5513641_16-9-aspect-ratio_75p_1142495.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc58bf9a-10c9-4e37-b3de-6b33a5513641_16-9-aspect-ratio_75p_1142495.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc58bf9a-10c9-4e37-b3de-6b33a5513641_16-9-aspect-ratio_default_1142495.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc58bf9a-10c9-4e37-b3de-6b33a5513641_16-9-aspect-ratio_default_1142495.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fc58bf9a-10c9-4e37-b3de-6b33a5513641_16-9-aspect-ratio_default_1142495.jpg"
                    alt="Un grupo de mujeres pasea por una calle de Viena al paso de un tranvía en 1892."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un grupo de mujeres pasea por una calle de Viena al paso de un tranvía en 1892.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Matthias Nagler, que trabaja para el servicio jur&iacute;dico del Club Austriaco del Autom&oacute;vil, la Motocicleta y el Turismo, afirma que la alta calidad de vida de la que la ciudad ha disfrutado durante mucho tiempo &mdash;&ldquo;a pesar de los coches en la ciudad&rdquo;&mdash; demuestra que el equilibrio actual es el adecuado y que no se necesitan m&aacute;s restricciones. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es que en Viena puedes usar el coche si quieres, pero no lo necesitas&rdquo;, afirma. &ldquo;Tu vida no depende de tener uno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los retos pendientes es integrar mejor en la red a los trabajadores que se desplazan diariamente desde las afueras, especialmente a quienes llegan en coche desde Baja Austria, el estado que rodea la capital. Los aparcamientos disuasorios de la ciudad est&aacute;n casi llenos en hora punta, lo que sugiere una demanda sin explotar que podr&iacute;a satisfacerse con una mayor expansi&oacute;n de la red.
    </p><p class="article-text">
        Viena ha evitado hasta ahora implantar una zona de restricci&oacute;n reforzada de las emisiones de veh&iacute;culos, como la de Londres, o frenar el auge de los todoterrenos urbanos y veh&iacute;culos de gran tama&ntilde;o mediante tarifas de aparcamiento basadas en el peso, como ocurre en Par&iacute;s. Tambi&eacute;n se ha quedado rezagada respecto a Copenhague y muchas ciudades neerlandesas a la hora de ceder espacio viario a las bicicletas, aunque en 2019 peatonaliz&oacute; una importante arteria de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Wiener Linien asegura que invierte alrededor de dos millones de euros al a&ntilde;o para agilizar a&uacute;n m&aacute;s el transporte p&uacute;blico. Entre las medidas adoptadas figuran la adaptaci&oacute;n de los sistemas de sem&aacute;foros para dar prioridad a los tranv&iacute;as, el redise&ntilde;o de los puntos donde los coches suelen bloquear las v&iacute;as y la eliminaci&oacute;n de carriles para autom&oacute;viles en los trazados del tranv&iacute;a con el fin de crear plataformas exclusivas para su circulaci&oacute;n. &ldquo;Estoy convencido de que el recurso m&aacute;s rentable en una ciudad es el espacio&rdquo;, afirma Kehrer: &ldquo;En &uacute;ltima instancia, se trata de distribuir el espacio de otra manera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ajit Niranjan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/viena-mejores-transportes-publicos-mundo-no-librarse-coches_1_13201823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 20:03:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54871978-b84a-44b6-92b0-466b495b67c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6249486" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54871978-b84a-44b6-92b0-466b495b67c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6249486" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viena tiene uno de los mejores transportes públicos del mundo, pero no consigue librarse de los coches]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54871978-b84a-44b6-92b0-466b495b67c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Austria,Viena,Transporte público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aunque llevó una vida convencional hasta los 45 años, esta intrépida viajera del siglo XIX llegó a dar, sola, dos vueltas al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/llevo-vida-convencional-45-anos-intrepida-viajera-siglo-xix-llego-dar-sola-vueltas-mundo-pm_1_13061426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b094719-4ed2-4f4e-ba16-1c88d2c326a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aunque llevó una vida convencional hasta los 45 años, esta intrépida viajera del siglo XIX llegó a dar, sola, dos vueltas al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A los 45 años y con unos pequeños ahorros, Ida Pfeiffer anunció a su familia su intención de viajar sola, lo que suponía todo un escándalo para la Viena de la época</p><p class="subtitle">La historia de Nellie Bly, la primera mujer que contó la vuelta al mundo en 72 días</p><p class="subtitle">En trineo, en un buque y a caballo: la odisea de esta violoncelista que atravesó Siberia en un viaje de 20 mil kilómetros en el siglo XIX</p></div><p class="article-text">
        Nacida en <a href="https://www.eldiario.es/temas/viena/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a> en <strong>1797</strong>, <strong>Ida Laura Reyer</strong> fue una <a href="https://www.eldiario.es/temas/mujer/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujer</a> que desafi&oacute; las normas desde su infancia. Criada entre siete hermanos, su padre foment&oacute; en ella una curiosidad insaciable por el mundo exterior. Sin embargo, tras la muerte de su progenitor cuando ella ten&iacute;a nueve a&ntilde;os, su madre intent&oacute; moldearla, siendo obligada a cambiar los pantalones por vestidos y a recibir una educaci&oacute;n femenina tradicional y r&iacute;gida. A pesar de los esfuerzos maternos por domesticarla, Ida nunca perdi&oacute; ese esp&iacute;ritu rebelde y audaz y, en secreto, devoraba libros de viajes mientras so&ntilde;aba con cruzar fronteras que parec&iacute;an prohibidas para ella. Aquellos sue&ntilde;os infantiles de junglas y desiertos permanecer&iacute;an latentes bajo una m&aacute;scara de total obediencia. Su infancia en libertad fue solo el preludio de una vida dedicada a la exploraci&oacute;n m&aacute;s absoluta.
    </p><p class="article-text">
        La juventud de Ida estuvo marcada por la represi&oacute;n de sus deseos m&aacute;s profundos y aut&eacute;nticos. Su primer amor, un tutor de piano, fue despedido por su madre para asegurar un mejor candidato. En 1820, fue obligada a casarse con el <strong>doctor Pfeiffer</strong>, un abogado viudo veinticuatro a&ntilde;os mayor que ella. Este matrimonio de conveniencia la llev&oacute; a <strong>Lemberg</strong>, lejos de su Viena natal y de su libertad. Durante d&eacute;cadas, cumpli&oacute; con abnegaci&oacute;n sus roles de esposa, madre y administradora del hogar familiar, sin palabras amables en una vida que ella misma describi&oacute; como llena de amargura. Su existencia parec&iacute;a confinada para siempre a las paredes de una casa burguesa del siglo XIX. La sumisi&oacute;n forzada ocultaba una fuerza interior que solo esperaba el momento adecuado para poder emerger.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n econ&oacute;mica de los Pfeiffer se torn&oacute; catastr&oacute;fica tras un esc&aacute;ndalo de corrupci&oacute;n del marido. Ida tuvo que trabajar en secreto dando clases de piano para poder alimentar a sus hijos. Fueron a&ntilde;os de privaciones extremas donde a veces solo dispon&iacute;a de pan seco para ofrecer a su prole. A pesar de la miseria y el desprecio social, ella mantuvo su dignidad y firmeza incansable. Educ&oacute; a sus dos hijos hasta que alcanzaron la independencia y pudieron valerse por s&iacute; mismos. <strong>En 1833 se separ&oacute;</strong> de su esposo, aunque continu&oacute; dedicada a sus deberes familiares con tes&oacute;n. La energ&iacute;a acumulada durante d&eacute;cadas de frustraciones estaba a punto de estallar en una aventura. El final de sus obligaciones dom&eacute;sticas marc&oacute; el inicio de la mujer que asombrar&iacute;a a todo el mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34197b53-c9fd-474f-9861-9efb1898a41b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34197b53-c9fd-474f-9861-9efb1898a41b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34197b53-c9fd-474f-9861-9efb1898a41b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34197b53-c9fd-474f-9861-9efb1898a41b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34197b53-c9fd-474f-9861-9efb1898a41b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34197b53-c9fd-474f-9861-9efb1898a41b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/34197b53-c9fd-474f-9861-9efb1898a41b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sus relatos siguen siendo hoy un testimonio valioso de un mundo que ella recorrió casi sola"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sus relatos siguen siendo hoy un testimonio valioso de un mundo que ella recorrió casi sola                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al cumplir los <strong>45 a&ntilde;os</strong>, Ida decidi&oacute; que su vida dom&eacute;stica hab&iacute;a llegado a su fin. Con una peque&ntilde;a herencia materna y ahorros m&iacute;nimos, anunci&oacute; a su familia su<strong> intenci&oacute;n de viajar</strong>. Ante el esc&aacute;ndalo que supon&iacute;a una mujer viajando sola, utiliz&oacute; la excusa de un peregrinaje religioso. En marzo de 1842, con un equipaje min&uacute;sculo, parti&oacute; hacia <strong>Estambul</strong> y las tierras de Oriente Pr&oacute;ximo. No buscaba lujos ni protecci&oacute;n, sino la experiencia pura de conocer realidades ajenas a su mundo. Aquel primer viaje por Tierra Santa y <strong>Egipto</strong> fue la prueba de su resistencia y coraje personal. Regres&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/temas/viena/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a> transformada y decidida a no detenerse nunca m&aacute;s en su incansable b&uacute;squeda. Aquella ama de casa hab&iacute;a descubierto que el mundo era su verdadero y &uacute;nico hogar leg&iacute;timo.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de su primer libro, publicado inicialmente de forma an&oacute;nima, le proporcion&oacute; nuevos fondos. En <strong>1846</strong> inici&oacute; su <strong>primera vuelta al mundo</strong>, una haza&ntilde;a inaudita para una mujer de su &eacute;poca. Cruz&oacute; el Atl&aacute;ntico hacia <strong>Brasil</strong>, donde se defendi&oacute; con una sombrilla del ataque de un ladr&oacute;n armado. Continu&oacute; por <strong>Tahit&iacute;, China, India y Persia</strong>, anotando cada detalle en sus cuadernos de viaje. Viajaba en condiciones precarias, durmiendo en cubiertas de barcos o conviviendo con comunidades locales. Su mirada era honesta y a veces afilada, carente de la vanidad t&iacute;pica de otros exploradores. Al regresar a <strong>Viena</strong>, ya era una celebridad internacional admirada por cient&iacute;ficos como Humboldt. Sus relatos de aventuras se convirtieron r&aacute;pidamente en aut&eacute;nticos &eacute;xitos editoriales en toda <strong>Europa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Incapaz de permanecer mucho tiempo quieta, emprendi&oacute; una <strong>segunda vuelta al mundo</strong> en el a&ntilde;o <strong>1851</strong>. Esta vez su ruta la llev&oacute; desde Londres hacia <strong>&Aacute;frica</strong>, <strong>Singapur</strong> y las selvas de <strong>Borneo</strong>. En Sumatra protagoniz&oacute; un encuentro legendario con los batak, un pueblo de pr&aacute;cticas can&iacute;bales. Ante sus amenazas, Ida mantuvo la calma y les dijo que su carne de vieja era dura. Su valent&iacute;a y sentido del humor lograron que los nativos rieran y la dejaran pasar libremente. Recorri&oacute; tambi&eacute;n <strong>las Am&eacute;ricas</strong>, desde California en plena fiebre del oro hasta las plantaciones del sur. Se horroriz&oacute; ante la esclavitud y document&oacute; la belleza natural de lugares como las cataratas del <strong>Ni&aacute;gara</strong>. Ning&uacute;n peligro parec&iacute;a ser suficiente para frenar su insaciable deseo de descubrir lo desconocido.
    </p><p class="article-text">
        Pfeiffer no solo fue una viajera, sino una cronista excepcional con un estilo directo y pragm&aacute;tico. Sus libros se convirtieron en aut&eacute;nticos superventas que fueron traducidos a m&uacute;ltiples idiomas europeos. Aunque manten&iacute;a prejuicios de su &eacute;poca, mostraba una apertura inusual hacia las culturas que visitaba. Describi&oacute; con especial inter&eacute;s la vida de las mujeres en sociedades tan cerradas como los harenes. Tambi&eacute;n <strong>recolect&oacute; espec&iacute;menes bot&aacute;nicos y zool&oacute;gicos</strong> que vendi&oacute; a importantes museos de ciencia. Gracias a su esfuerzo, sociedades geogr&aacute;ficas de Berl&iacute;n y Par&iacute;s la nombraron miembro honorario. Su nombre resonaba en los c&iacute;rculos intelectuales como ejemplo de determinaci&oacute;n y libertad personal. La mujer que comenz&oacute; su aventura tarde en la vida estaba ahora en la cima del mundo.
    </p><h2 class="article-text">Encarcelada y expulsada</h2><p class="article-text">
        La &uacute;ltima gran aventura de Ida la condujo a la remota isla de <strong>Madagascar</strong> en el a&ntilde;o 1856. All&iacute; se vio envuelta involuntariamente en una conspiraci&oacute;n contra la reina Ranavalona I. Fue encarcelada y expulsada del pa&iacute;s tras vivir experiencias que agotaron su resistencia f&iacute;sica. Durante su estancia en condiciones insalubres, contrajo unas fiebres tropicales que da&ntilde;aron su salud. Tras ser liberada, logr&oacute; regresar a <strong>Viena</strong>, aunque su cuerpo estaba ya irremediablemente debilitado. A pesar de la enfermedad, su mente segu&iacute;a planificando un ambicioso viaje hacia <strong>Australia</strong>. Ida Pfeiffer nunca permiti&oacute; que el miedo o la convenci&oacute;n social frenaran sus ansias de saber. Su esp&iacute;ritu aventurero se mantuvo intacto y vibrante hasta el &uacute;ltimo momento de su existencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Falleci&oacute;</strong> en su Viena natal el 27 de octubre de <strong>1858</strong>, a la edad de 61 a&ntilde;os. Dej&oacute; tras de s&iacute; un legado de valent&iacute;a que rompi&oacute; barreras para las futuras generaciones de mujeres. Su tumba en <strong>Viena</strong> recuerda a la mujer que demostr&oacute; que nunca es tarde para cumplir un sue&ntilde;o. Ida pas&oacute; de ser una ama de casa invisible a convertirse en una exploradora de talla mundial. Sus relatos siguen siendo hoy un testimonio valioso de un mundo que ella recorri&oacute; casi sola. Fue una mujer menuda de voluntad inquebrantable que convirti&oacute; su vida en una constante aventura. La historia de Ida Pfeiffer es el triunfo del deseo de libertad sobre cualquier imposici&oacute;n social. Su nombre brilla ahora como un faro de inspiraci&oacute;n para todos los corazones aventureros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/llevo-vida-convencional-45-anos-intrepida-viajera-siglo-xix-llego-dar-sola-vueltas-mundo-pm_1_13061426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 09:00:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5b094719-4ed2-4f4e-ba16-1c88d2c326a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="191861" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5b094719-4ed2-4f4e-ba16-1c88d2c326a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="191861" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aunque llevó una vida convencional hasta los 45 años, esta intrépida viajera del siglo XIX llegó a dar, sola, dos vueltas al mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5b094719-4ed2-4f4e-ba16-1c88d2c326a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viena,Mujer,Viajeros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo Viena ha quitado espacio a los coches para dárselo a las personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/aparcar-viena-mision-imposible_1_13047031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo Viena ha quitado espacio a los coches para dárselo a las personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Convertir plazas de aparcamiento en la calle en espacios urbanos para el ocio, la conversación o el paseo. Esta es la medida estrella con la que Viena está consiguiendo una ciudad más vivible y preparada ante el cambio climático</p><p class="subtitle">Valdeluz, la “ciudad fantasma” y paradigma del “pelotazo” que cumple 20 años: “Fue la historia de un saqueo”</p></div><p class="article-text">
        En la calle Puchsbaumgasse del distrito diez de <a href="https://www.eldiario.es/temas/viena/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a>, un lado de la acera es previsible: estructuras de metal aparcadas en fila descansan en la v&iacute;a p&uacute;blica que se presenta escueta para los viandantes. Al otro lado de la acera: otro desfiladero de coches, esta vez m&aacute;s peque&ntilde;o. Donde antes hab&iacute;a tres plazas para aparcar ha brotado un oasis de plantas y bancos de madera donde los vecinos se sientan, charlan, fuman, leen o simplemente est&aacute;n. Es el fruto del esfuerzo de un grupo de residentes que, con la ayuda del Ayuntamiento, ha instalado este suspiro en medio del asfalto. El suceso no es exclusivo de la calle Puchsbaumgasse ni del distrito diez. Los <em>Gr&auml;tzloasen</em> se reiteran a lo largo de la ciudad y forman parte de una transformaci&oacute;n estrat&eacute;gica que busca liberar el espacio ocupado por los veh&iacute;culos y devolverlo a las personas.
    </p><p class="article-text">
        Los vieneses han sido testigos de los beneficios de una serie de medidas que han contribuido a que el n&uacute;mero de autom&oacute;viles en la ciudad haya pasado de representar el 40% en 1993 al 25% en 2025. Medidas en gran parte relacionadas con algo tan cotidiano como el hecho de poder aparcar o no un coche. Los <em>Gr&auml;tzloasen</em> son &uacute;nicamente un detalle de estos esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que en Viena se introdujo una pol&iacute;tica que limitaba el aparcamiento en lugares p&uacute;blicos no se hablaba con letan&iacute;a de la movilidad sostenible, aunque ya entonces el cambio clim&aacute;tico era una realidad. Sucedi&oacute; en 1993, cuando encontrar una plaza de aparcamiento en el centro se volvi&oacute; misi&oacute;n imposible, y se decidi&oacute; priorizar el estacionamiento a los residentes que abonaran una tarifa plana mensual. Desde entonces, los visitantes deb&iacute;an pagar por hora y contaban con un tiempo limitado para estacionar su coche. El objetivo en ese momento no era otro que mejorar la situaci&oacute;n de los residentes, pero se comprob&oacute; que la medida tambi&eacute;n pacificaba el tr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Funcion&oacute; durante una d&eacute;cada, pero conforme pasaba el tiempo, Viena crec&iacute;a en n&uacute;mero de habitantes y los barrios exteriores se rehabilitaban y volv&iacute;an populares, se repiti&oacute; la misma situaci&oacute;n. En varias zonas se alcanz&oacute; un nivel de ocupaci&oacute;n tan denso que ni siquiera cog&iacute;a el espacio para maniobrar la entrada o salida de una plaza. La administraci&oacute;n de Viena descubri&oacute; adem&aacute;s que hab&iacute;a personas que se desplazaban desde otros lugares (ciudades colindantes, Polonia, Chequia) para trabajar y que dejaban el coche aparcado durante toda una semana en esas &aacute;reas cercanas al centro.
    </p><p class="article-text">
        Aunque puede que la idea m&aacute;s radical fuera subvencionar, de forma m&aacute;s o menos indirecta, un abono anual mediante el dinero recaudado por los estacionamientos. Por ley, todos los ingresos que provienen de estos se destinan a desarrollar una movilidad alejada del uso del coche: gran parte va a parar a las mejoras en el transporte p&uacute;blico, y una porci&oacute;n menor a favorecer otras modalidades como nuevas infraestructuras para ciclistas. Esa combinaci&oacute;n &mdash;la ampliaci&oacute;n de la gesti&oacute;n del aparcamiento junto con un abono para el transporte p&uacute;blico muy barato y subvencionado por los propios conductores&mdash; supuso un aut&eacute;ntico terremoto en t&eacute;rminos de movilidad. En el primer a&ntilde;o desde su entrada en vigor, el uso del coche privado cay&oacute; un 6%, mientras que el transporte p&uacute;blico aument&oacute; hasta un 39%.
    </p><p class="article-text">
        El proceso no fue f&aacute;cil porque la rivalidad pol&iacute;tica siempre entra en juego. En este caso, por ejemplo, algunos distritos, donde recae la &uacute;ltima palabra, se negaron a aplicar restricciones. &ldquo;Pero mi predicci&oacute;n de que esto tendr&iacute;a un efecto domin&oacute; fue exactamente lo que ocurri&oacute;&rdquo;, se&ntilde;ala Vassilakou, aludiendo a los barrios que m&aacute;s tarde se sumaron por su cuenta a esta tendencia. Finalmente, en 2022 el Gobierno actual armoniz&oacute; la regulaci&oacute;n en todos los distritos de Viena: desde entonces, no existe aparcamiento callejero gratuito en ning&uacute;n rinc&oacute;n de la ciudad. Se requiere el permiso de residencia o un ticket de corta duraci&oacute;n. El coche solo puede estar aparcado un m&aacute;ximo de dos horas, y el precio es de 1,50 euros cada 30 minutos, aunque en 2026 subir&aacute; a 1,70 euros (una subida del 30%).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gesti&oacute;n de las plazas de aparcamiento tiene un gran impacto en el reparto modal [el porcentaje de viajes de cada transporte]. La proporci&oacute;n de modos de transporte respetuosos con el medio ambiente en Viena ha aumentado de manera constante, pasando del 60 % en 1993 al 75 % en 2024&rdquo;, explica el departamento de Desarrollo Urbano y Planificaci&oacute;n de Viena. Asimismo, el n&uacute;mero de coches ha disminuido en unos 13 distritos vieneses, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n austriaca VC&Ouml;, dedicada a la movilidad sostenible. En 20 a&ntilde;os, el n&uacute;mero de coches por cada 1.000 personas en Viena ha disminuido de 402 a 363.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La calle Argentinier con el espacio antes dedicado a los coches recuperado para las personas y bicicletas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La calle Argentinier con el espacio antes dedicado a los coches recuperado para las personas y bicicletas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero no es oro todo lo que reluce. Para Gunter Emberger, jefe de la Unidad de Investigaci&oacute;n de Planificaci&oacute;n del Transporte e Ingenier&iacute;a del Tr&aacute;fico de la Universidad T&eacute;cnica de Viena, cuando la ciudad limit&oacute; el aparcamiento a los no residentes no repar&oacute; en qu&eacute; hacer con ese espacio que pod&iacute;a ser ocupado por los coches de los propios vecinos. &ldquo;Hay una diferencia enorme entre pagar 120 euros al a&ntilde;o por un permiso de residente y pagar 100 euros al mes por aparcar en un garaje. La ciudad tendr&iacute;a que haber tenido un concepto preparado en el caj&oacute;n, ya hubiera sido un plan para reconstruir esa calle, para convertir el espacio en una infraestructura ciclista, para plantar &aacute;rboles, lo que fuera&rdquo;, se&ntilde;ala Emberger.
    </p><p class="article-text">
        Vassilakou no cree que exista ese fen&oacute;meno en estampida de residentes que sacan sus coches del subterr&aacute;neo para aparcarlos al aire libre, pues la calle no ofrece la seguridad de un garaje. Pero coincide en que una vez que se dispone del espacio, hay que ocuparlo con otros usos. &ldquo;Algunos distritos han impulsado proyectos de renaturalizaci&oacute;n, peatonalizaci&oacute;n, aceras m&aacute;s amplias. Pero otros no&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos distritos es el 10, el segundo m&aacute;s densamente poblado de Viena, donde se ha construido la primera supermanzana de la capital austriaca, el Supergr&auml;tzl Favorite. El tr&aacute;fico de paso de los veh&iacute;culos ha sido eliminado de la zona, y las calles se han ensanchado a favor de peatones y ciclistas. Alrededor de la escuela del barrio, las calles son exclusivas para los peatones. 
    </p><p class="article-text">
        El asfalto se ha retirado y el material del suelo es ahora pavimento permeable y claro que repele el calor. Hay bancos, zonas con agua, &aacute;rboles, personas que se quedan y disfrutan de la calle y que no solo la atraviesan r&aacute;pidamente. La zona donde se encuentra el Supergr&auml;tzl se seleccion&oacute; en gran parte por el sobrecalentamiento que sufr&iacute;a y porque en ella hab&iacute;a una escuela que, preocupada por exceso de tr&aacute;fico y la seguridad de los ni&ntilde;os, as&iacute; como las molestias de ruido, ped&iacute;a desde hace a&ntilde;os un cambio urgente. &ldquo;Tambi&eacute;n fue muy importante que el alcalde de este distrito estuviera tan a favor de probar el proyecto&rdquo;, recalca Florian Lorenz, arquitecto paisajista de Studio Laut, el estudio responsable del concepto y proceso de participaci&oacute;n ciudadana de la supermanzana, as&iacute; como de su fase preliminar de urbanismo t&aacute;ctico. 
    </p><p class="article-text">
        Lorenz recuerda que al principio muchos vecinos estaban preocupados porque pensaban que no podr&iacute;an usar sus coches como antes. La realidad es que, aunque el tr&aacute;fico de paso no est&aacute; permitido, los vecinos s&iacute; pueden utilizar sus coches para entrar y salir de sus casas. &ldquo;A veces solo hay que explicar las cosas, muchas preocupaciones son muy f&aacute;ciles de aclarar&rdquo;, dice, y se&ntilde;ala que los procesos informativos y de participaci&oacute;n en todas las etapas del proyecto han sido fundamentales tanto para involucrar a los vecinos como para mejorar el dise&ntilde;o. &ldquo;Por un lado, hemos tenido gente diciendo que al haber m&aacute;s gente en la calle hay problemas de ruido, y es normal que esto sea un problema si est&aacute;s acostumbrado a una calle silenciosa donde antes solo hab&iacute;a coches aparcados. Tambi&eacute;n hemos recibido cr&iacute;ticas de que el proyecto no era lo suficientemente ambicioso, que se necesitaban m&aacute;s &aacute;rboles, o que segu&iacute;a habiendo tr&aacute;fico&rdquo;. Gracias a estos comentarios, por ejemplo, se han instalado grandes bolardos verdes para organizar el tr&aacute;fico y reemplazar la se&ntilde;alizaci&oacute;n m&aacute;s liviana que se hab&iacute;a instalado en un primer momento.
    </p><p class="article-text">
        Solo en el a&ntilde;o 2025 se impulsaron alrededor de 160 proyectos nuevos, de los cuales 110 ocuparon plazas de aparcamiento para transformarlas en peque&ntilde;as plazas de encuentro. La iniciativa debe ser propuesta y ejecutada por los vecinos, pero Lokale Agenda 21 Wien, un programa municipal de participaci&oacute;n ciudadana y desarrollo sostenible, es la que facilita, asesora y tramita los 5.000 euros de ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Gabriele Teufl-Kral es una de esas ciudadanas que hace unos a&ntilde;os decidi&oacute; crear un Gr&auml;tzloasen en el distrito 16, ocupando una antigua plaza para coches junto a un parque. Teufl-Kral descubri&oacute; online esta iniciativa, intuy&oacute; el respiro que supondr&iacute;a para su zona dominada por los coches y reuni&oacute; a otros vecinos para idear un concepto que cumpliera con los requisitos del ayuntamiento: un espacio libre de consumo donde las personas se encuentren en igualdad de condiciones. Hoy, los vecinos de la zona se conocen &mdash;esto es para Teufl-Kral lo m&aacute;s importante&mdash; y las plantas y asientos de madera del <em>Gr&auml;tzloasen Blumenwiese im Park</em> (pradera de flores en el parque) son testigos de los talleres, mercadillos de segunda mano, comidas vecinales o sencillos encuentros y momentos de reposo.
    </p><p class="article-text">
        No fue f&aacute;cil convencer inicialmente a todos los residentes. &ldquo;La mayor&iacute;a estaba contenta, pero hab&iacute;a sobre todo personas mayores que dec&iacute;an que est&aacute;bamos quitando plazas de aparcamiento, que vendr&iacute;a gente a consumir drogas o a beber o a dormir all&iacute;. Cuando la gente grita es porque tiene miedo de lo desconocido&rdquo;, dice Teufl-Kral. Su remedio fue sencillo y eficaz: conversar. A veces las preocupaciones son pr&aacute;cticas. Por ejemplo, alguien tiene un familiar mayor al que debe recoger y necesita una plaza de aparcamiento cerca de su casa. &ldquo;Es interesante ver c&oacute;mo mientras gran parte del debate en torno a las plazas de aparcamiento es muy ideol&oacute;gico, cuando se trata de las Gr&auml;tzloasen, vemos que la discusi&oacute;n no es tan te&oacute;rica. La gente dialoga sobre esto y puede construir una relaci&oacute;n diferente en torno al tema&rdquo;, dice Halkic.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ah&iacute; reside una de las claves en la lucha contra el lugar central que siguen ocupando los coches en todas las ciudades. Viena no es Par&iacute;s, no. Pero puede que haya encontrado su propio camino, implementando pol&iacute;ticas que demuestran c&oacute;mo un cambio gradual y participativo, impulsado tanto desde arriba como desde abajo, puede generar a largo plazo resultados visibles y, sobre todo, asumidos por las personas que, con sus diferencias e intereses muchas veces contrapuestos, pasan sus d&iacute;as en esas calles. &ldquo;Las ciudades resultan ser problemas de complejidad organizada, como las ciencias de la vida&rdquo;, dijo la gran urbanista Jane Jacobs en Muerte y vida de las grandes ciudades (1961). Esa es la lecci&oacute;n que deja Viena, con sus innovaciones e imperfecciones: dise&ntilde;ar desde cero la ciudad ideal es f&aacute;cil, reconstruir una ciudad real requiere de una imaginaci&oacute;n colectiva. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/aparcar-viena-mision-imposible_1_13047031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 21:36:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="779443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="779443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo Viena ha quitado espacio a los coches para dárselo a las personas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viena,Cambio climático,Aparcamientos,Coches,Atascos,Peatones,Movilidad sostenible,Austria,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es todo un clásico del 1 de enero, pero su historia es más oscura de lo que piensas: el origen del Concierto de Año Nuevo de Viena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/clasico-1-enero-historia-oscura-origen-nazi-concierto-ano-nuevo-viena-pm_1_12878500.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d82179f-685c-4f88-8b87-866e37c8655b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es todo un clásico del 1 de enero, pero su historia es más oscura de lo que piensas: el origen del Concierto de Año Nuevo de Viena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus inicios están empañados por su pasado nazi, que incluye haber dado una medalla de oro a Hitler</p><p class="subtitle">La curiosa ruta por Viena de la vida de Beethoven llena de mudanzas</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es una de las tradiciones navide&ntilde;as m&aacute;s arraigadas, el ver el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">por televisi&oacute;n cada ma&ntilde;ana del 1 de enero, con una audiencia estimada a nivel mundial de m&aacute;s de 50 millones de personas, que disfrutan de las precisas interpretaciones, entre ellas la de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Marcha Radetzky</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que es acompa&ntilde;ada por las palmas de los asistentes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, a pesar de su fama y tradici&oacute;n, no hace que este evento no est&eacute; exento de cr&iacute;ticas, como el no ser paritario, aunque el origen de su pasado nazi es uno de los detalles que muchos de los millones de espectadores que lo siguen no conocen.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El origen nazi del Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena naci&oacute; en 1939, cuando tuvo lugar su primera edici&oacute;n un 31 de diciembre como homenaje a la familia de m&uacute;sicos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Strauss</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> con el objetivo de recaudar fondos para la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Kriegswinterhilfswerk</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, una fundaci&oacute;n del partido nazi destinada a los desfavorecidos y que pretend&iacute;a tambi&eacute;n mostrar unidad del Tercer Reich en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este primer concierto dur&oacute; 4 horas aproximadamente y se centr&oacute; en la m&uacute;sica de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Johann Strauss</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> hijo, a excepci&oacute;n de &ldquo;Pizzicato Polka&rdquo;, compuesta entre &eacute;l y su hermano Josef, y concluy&oacute; con la obertura de &ldquo;Die Feldermaus&rdquo;. Una familia de m&uacute;sicos que para los nazis simbolizaba la &ldquo;verdadera m&uacute;sica germ&aacute;nica&rdquo;, y cuya interpretaci&oacute;n dirigi&oacute; Clemens Krauss. El promotor del Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena fue </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Joseph Goebbels</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">,</span> <span class="highlight" style="--color:white;">entonces ministro de Ilustraci&oacute;n P&uacute;blica y Propaganda de la Alemania nazi, quien se encarg&oacute; de falsificar el certificado de matrimonio de Johann Strauss padre, que ten&iacute;a ascendencia jud&iacute;a.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-e7Yd-Jn1juc-4653', 'youtube', 'e7Yd-Jn1juc', document.getElementById('yt-e7Yd-Jn1juc-4653'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-e7Yd-Jn1juc-4653 src="https://www.youtube.com/embed/e7Yd-Jn1juc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aqu&iacute; no se queda la vinculaci&oacute;n del concierto de m&uacute;sica cl&aacute;sica, sino que se descubri&oacute; la entrega de una medalla a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Adolf Hitler</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y tambi&eacute;n un anillo de honor para</span> <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Baldur von Schirach</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, criminal de guerra nazi, al que se le entreg&oacute; en la d&eacute;cada de los 60 cuando sali&oacute; de la c&aacute;rcel a pesar de que la hab&iacute;a obtenido en 1942 y perdido despu&eacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La historia de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Orquesta Filarm&oacute;nica de Viena</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, sin embargo, se remonta a mediados del siglo XIX y el paso de los nazis hizo que fueran expulsados once miembros jud&iacute;os, seis de ellos asesinados en campos de concentraci&oacute;n despu&eacute;s, un detalle que revel&oacute; el actual director de la orquesta, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Clemens Hellsberg</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde 1959 se retransmite por televisi&oacute;n el evento que tiene lugar en la Sala Dorada del Musikverein, donde tiene su sede la Orquesta Filarm&oacute;nica de Viena. Este palacio fue mandado construir por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Francisco Jos&eacute; I de Austria</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> inspirado en el Alto Renacimiento y la arquitectura cl&aacute;sica, siendo un auditorio que pudiera competir con la &Oacute;pera, y con claras referencias a la mitolog&iacute;a griega en la construcci&oacute;n, con representaciones claras de Apolo y las musas. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena 2026: novedades y horario TV</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta edici&oacute;n del Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena 2026 contar&aacute; con dos interpretaciones de obras de dos compositoras, despu&eacute;s de que en 2025 se rompiera la barrera de g&eacute;nero y fuera tocada una pieza de la austr&iacute;aca</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Constanze Geiger</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. En esta ocasi&oacute;n se trata de</span> <span class="highlight" style="--color:white;">la polka </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Canciones de Sirenas</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Josephine Weinlich</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y el vals Arco iris de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Florence Price</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En esta ocasi&oacute;n este concierto de m&uacute;sica cl&aacute;sica ser&aacute; dirigido por Yannick N&eacute;zet-S&eacute;guin, manteniendo la tradici&oacute;n de cambiar de director que se realiza desde 1987. Como viene siendo habitual, RTVE emite en directo el evento, a partir de las 11:15 horas, con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Mart&iacute;n Llade</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> como comentarista.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/clasico-1-enero-historia-oscura-origen-nazi-concierto-ano-nuevo-viena-pm_1_12878500.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 08:27:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d82179f-685c-4f88-8b87-866e37c8655b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="569163" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d82179f-685c-4f88-8b87-866e37c8655b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="569163" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Es todo un clásico del 1 de enero, pero su historia es más oscura de lo que piensas: el origen del Concierto de Año Nuevo de Viena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d82179f-685c-4f88-8b87-866e37c8655b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Música clásica,Conciertos,Navidad,Viena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Toledo acoge el espíritu de la Orquesta Filarmónica de Viena en un concierto el próximo 6 de enero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/toledo-acoge-espiritu-orquesta-filarmonica-viena-concierto-proximo-6-enero_1_12865097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4754eca0-6067-4060-a905-d4b31d6351f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toledo acoge el espíritu de la Orquesta Filarmónica de Viena en un concierto el próximo 6 de enero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tendrá lugar en el Palacio de Congresos 'El Greco' a las 19:30 horas y las entradas sitúan sus precios entre los 48 y 72 euros </p><p class="subtitle">Una noria islámica de 29 metros y otros restos arqueológicos que el Tajo escondía a su paso por Toledo</p></div><p class="article-text">
        La ciudad de Toledo acoger&aacute; el pr&oacute;ximo 6 de enero a las 19:30 horas, en el Palacio de Congresos El Greco, el Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena, interpretado por la Philharmonic Ensemble, una formaci&oacute;n integrada por miembros de la Orquesta Filarm&oacute;nica de Viena.
    </p><p class="article-text">
        El concierto forma parte de una gira internacional posterior al tradicional concierto de Viena que se celebra el 1 de enero. En Espa&ntilde;a, la gira contin&uacute;a el 2 de enero en A Coru&ntilde;a, el 3 de enero en el Auditorio Nacional de Madrid, Sevilla y recala en Toledo, situando a la ciudad en el circuito internacional de una de las tradiciones musicales &ldquo;m&aacute;s reconocidas y queridas del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Labinot Elshani, CEO de Hispania Concertalia y manager del Philharmonic Ensemble, &ldquo;este concierto no es una imitaci&oacute;n: son los mismos m&uacute;sicos, con la misma t&eacute;cnica, el mismo sonido y la misma forma de interpretar que se escucha en Viena. Si cierras los ojos, la calidad y la emoci&oacute;n son exactamente las mismas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ensemble lleva m&aacute;s de 13 a&ntilde;os actuando en pa&iacute;ses como Austria, Suiza, Espa&ntilde;a, Corea del Sur y otros destinos europeos, con conciertos que desde hace cuatro a&ntilde;os llenan por completo el Auditorio Nacional de Madrid. Su singularidad reside en que re&uacute;ne a m&uacute;sicos que forman parte activa de la Filarm&oacute;nica de Viena, algo poco habitual fuera de Austria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Orquesta Filarm&oacute;nica de Viena es una de las mejores orquestas del mundo, especialmente en la m&uacute;sica de la dinast&iacute;a Strauss y en la tradici&oacute;n vienesa. Nadie la interpreta de esta manera. Es otro nivel, otro mundo&rdquo;, a&ntilde;ade Labinot.
    </p><h2 class="article-text">Un programa con sello vien&eacute;s</h2><p class="article-text">
        El repertorio estar&aacute; centrado en el estilo vien&eacute;s de la familia Strauss, con obras que transmiten &ldquo;elegancia, optimismo, esperanza y celebraci&oacute;n, valores que han convertido este concierto en una referencia cultural a nivel mundial&rdquo;, explican desde la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El concierto tiene una duraci&oacute;n aproximada de dos horas y el programa mantiene un v&iacute;nculo directo con el que se interpreta en Viena el 1 de enero, &ldquo;la mayor parte del programa se repite y todas las piezas han sido interpretadas en Viena. El programa debe tener siempre una conexi&oacute;n directa con la tradici&oacute;n vienesa&rdquo;, explica el manager, donde tambi&eacute;n cobrar&aacute;n protagonismo las piezas emblem&aacute;tcias como 'El Danubio Azul' o la Marcha Radetzky.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa9d1c9e-6e6c-49b5-9d21-be906804fc02_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa9d1c9e-6e6c-49b5-9d21-be906804fc02_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa9d1c9e-6e6c-49b5-9d21-be906804fc02_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa9d1c9e-6e6c-49b5-9d21-be906804fc02_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa9d1c9e-6e6c-49b5-9d21-be906804fc02_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa9d1c9e-6e6c-49b5-9d21-be906804fc02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa9d1c9e-6e6c-49b5-9d21-be906804fc02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parte del conjunto Philarmonic Ensemble tocando en Madrid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parte del conjunto Philarmonic Ensemble tocando en Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Toledo, una parada 'clave' en la gira</h2><p class="article-text">
        Desde el Palacio de Congresos El Greco de Toledo, su director, &Aacute;lvaro Garc&iacute;a, destaca que &ldquo;acoger por primera vez en Castilla-La Mancha el Concierto de A&ntilde;o Nuevo de Viena supone un hito cultural para Toledo y un reflejo de la vocaci&oacute;n del Palacio como un espacio abierto, conectado con la ciudad y al servicio de grandes citas culturales de proyecci&oacute;n internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a subraya que &ldquo;este concierto sit&uacute;a a Toledo en el circuito europeo de la m&uacute;sica cl&aacute;sica de primer nivel y refuerza nuestro compromiso con una programaci&oacute;n ambiciosa, capaz de atraer p&uacute;blico de dentro y fuera de la regi&oacute;n&rdquo;, al tiempo que pone en valor &ldquo;la capacidad del Palacio de Congresos para ser un puente entre la tradici&oacute;n cultural internacional y una ciudad con una identidad hist&oacute;rica y patrimonial &uacute;nica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para Toledo es un orgullo convertirse en anfitriona de un evento tan emblem&aacute;tico, y para el Palacio de Congresos es una muestra de que estamos plenamente integrados en la vida cultural de la ciudad, contribuyendo a su dinamizaci&oacute;n y a su proyecci&oacute;n como destino cultural de referencia&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Labinot explica que &ldquo;la inclusi&oacute;n de Toledo en esta gira internacional no es casual&rdquo;. &ldquo;El a&ntilde;o pasado conoc&iacute; a personas que ven&iacute;an desde Toledo a ver el concierto de Madrid. Tras dos a&ntilde;os consecutivos, pens&eacute; que ten&iacute;amos que intentar traer el concierto aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una experiencia para todos los p&uacute;blicos</h2><p class="article-text">
        El concierto est&aacute; pensado tanto para mel&oacute;manos como para p&uacute;blico general y familias. &ldquo;En Espa&ntilde;a, casi todo el mundo ha visto alguna vez el Concierto de A&ntilde;o Nuevo por televisi&oacute;n. Verlo en directo es completamente distinto: emoci&oacute;n, felicidad, esperanza&hellip; es algo que no se vive todos los d&iacute;as&rdquo;, se&ntilde;ala Labinot.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes nunca han asistido a un concierto cl&aacute;sico, Labinot lanza una invitaci&oacute;n clara: &ldquo;Venid, sentaos y disfrutad. Es m&uacute;sica vienesa llena de alegr&iacute;a y esperanza. No es complicada, no es aburrida. Es una experiencia que se recuerda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El precio de las entradas se sit&uacute;a entre lo 48 y los 72 euros (incluyendo los gastos de gesti&oacute;n) y puede adquirirse a partir de <a href="https://toledoentradas.es/concierto-de-ano-nuevo-de-viena/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/toledo-acoge-espiritu-orquesta-filarmonica-viena-concierto-proximo-6-enero_1_12865097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 15:59:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4754eca0-6067-4060-a905-d4b31d6351f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3412388" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4754eca0-6067-4060-a905-d4b31d6351f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3412388" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Toledo acoge el espíritu de la Orquesta Filarmónica de Viena en un concierto el próximo 6 de enero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4754eca0-6067-4060-a905-d4b31d6351f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Conciertos,Orquestas,Viena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mercados de Navidad para visitar en capitales europeas: los más destacados en Londres, Viena o Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mercados-navidad-visitar-capitales-europeas-londres-viena-berlin-praga-pm_1_12826828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c997743c-b7f4-4d87-9e02-be279f7cc067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132077.jpg" width="1920" height="1080" alt="Mercados de Navidad para visitar en capitales europeas: los más destacados en Londres, Viena o Berlín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias ciudades europeas se visten de luces y adornos navideños en puestos donde se venden bebidas calientes, dulces, comida típica o adornos tradicionales</p><p class="subtitle">Un recorrido por ciudades donde celebran Nochevieja con tradiciones muy diferentes a nuestras uvas</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/navidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navidad</a> es tambi&eacute;n una de las &eacute;pocas que muchos prefieren para viajar, aprovechando las vacaciones que ofrecen los d&iacute;as festivos para disfrutar de las ciudades decoradas con luz y color, y para elegir destino una de las atracciones que se antoja clave es la visita y el disfrute de los <strong>mercados navide&ntilde;os</strong>, que son tradicionales en Alemania, Austria y otros pa&iacute;ses de Europa, as&iacute; como Londres
    </p><h2 class="article-text">Mercados de Navidad en Londres</h2><p class="article-text">
        La capital del <strong>Reino Unido </strong>es uno de los destinos preferidos en Europa para disfrutar de la Navidad y ver otra de las caras que ofrece la ciudad en invierno. M&aacute;s all&aacute; del fr&iacute;o, los distintos mercados navide&ntilde;os repartidos por la localidad son uno de los sitios para visitar preferidos, siendo algunos de ellos m&aacute;s tradicionales y otros con experiencias m&aacute;s alternativas u originales. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DRt4S4cDNAH/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        As&iacute;, seguramente el mercado de Navidad en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-son-zonas-londres-debes-conocer-viaje-pm_1_12666247.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Londres</a> m&aacute;s conocido es el <strong>Winter Wonderland</strong>, que desde el 14 de noviembre hasta el 1 de enero llega en <strong>Hyde Park</strong> con puestos de comida t&iacute;pica, lugares de cerveza o vino caliente, as&iacute; como una pista de hielo o caba&ntilde;as de karaoke. Su entrada es gratuita en horas de poca afluencia, con entradas que van desde las 5 libras hasta las 7,50 libras cuando hay mayor asistencia.
    </p><p class="article-text">
        Si se quiere escapar de la multitud y visitar otros mercados de Navidad en Londres, otras opciones son en <strong>Leicester Square</strong>, hasta el 4 de enero y que incluye actuaciones en vivo y tambi&eacute;n una pista de hielo, as&iacute; como el mercado de <strong>South Bank </strong>no lejos de London Eye, en <strong>Convent Gardent, el mercado de Borough o Trafalgar Square.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Los mercados de Navidad m&aacute;s destacados de Viena</h2><p class="article-text">
        En Centroeuropa, los mercados de Navidad son una tradici&oacute;n muy arraigada y un punto de atracci&oacute;n para la celebraci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/spin/que-es-origen-e-historia-tradicion-navidad-calendario-adviento-pm_1_12812344.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adviento</a> y las fiestas. No es menos la capital de Austria, Viena, que tiene varios que merecen una visita como el que acoge en la <strong>Rathausplatz</strong>, llamado <strong>Christkindlmarkt</strong>, con puestos de comida, dulces, bebidas o as&iacute; adornos hechos a mano. Otro de los destacados es el que se sit&uacute;a en las proximidades del <strong>Palacio de Sch&ouml;nbrunn</strong>, con mucha variedad de artesan&iacute;a tradicional, as&iacute; como incluso joyer&iacute;a artesanal y elementos decorativos de estilo r&uacute;stico.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DRh-BwUjFRI/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Mercados de Navidad para disfrutar en Praga</h2><p class="article-text">
        Medios como el <em>USA Today</em> han llegado a decir que los mercados de Navidad m&aacute;s bonitos de Europa estaban en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/ruta-praga-franz-kafka-lugares-imprescindibles-vida-pm_1_12353573.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Praga</a>, en la capital de la Rep&uacute;blica Checa, y es que los puestos distribuidos por la ciudad a&ntilde;aden colorido y tradici&oacute;n a los ya interesantes edificios y panorama en la localidad.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Cl_gKD5K6hk/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El mercado de Navidad de Praga m&aacute;s grande y popular se encuentra en la <strong>Plaza de la Ciudad Vieja</strong>, donde adem&aacute;s de puestos de comida tambi&eacute;n se ofrecen distintas bebidas calientes, as&iacute; como productos nacionales, adornos artesanales o dulces. Otros interesantes para visitar se encuentran en la <strong>Plaza Venceslao</strong>, bajo el Museo Nacional, en la mayor plaza de Europa, en la<strong> Plaza de Carlos</strong> o cerca de la joya de estilo secesionista, la Casa Municipal de Praga, ubicada en la<strong> Plaza de la Rep&uacute;blica</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Mercados de Navidad para visitar en Berl&iacute;n</h2><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/ClwES9WuOTz/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Alemania es uno de los primeros pa&iacute;ses en los que se piensa cuando se quiere visitar mercados de Navidad en Europa, y uno de los destinos principales se ubica en su capital, <a href="https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-berlin-debes-conocer-pm_1_12694464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berl&iacute;n</a>, que ofrece diferentes ubicaciones con amplia oferta, que se unen a otros conocidos en M&uacute;nich, Hamburgo o Colonia.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mercados m&aacute;s destacados e interesantes en Berl&iacute;n se sit&uacute;a frente al <strong>palacio de Charlottenburg</strong>, que ofrece una ubicaci&oacute;n hist&oacute;rica y bonita, con puestos de comida, dulces, cerveza y artesan&iacute;a y bisuter&iacute;a, adem&aacute;s con casetas que incluyen calefacci&oacute;n, y abierto hasta el 28 de diciembre. Otros que se pueden visitar son el <strong>WeinachstsZauber</strong> en la <strong>Gendarmenmarkt</strong>, cuya entrada no es gratuita, el <strong>Winterwelt</strong> de <strong>Potsdamer Platz </strong>o el que se sit&uacute;a frente al <strong>Rotes Rathaus</strong>, en pleno centro y cerca de la conocida Alexanderplatz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mercados-navidad-visitar-capitales-europeas-londres-viena-berlin-praga-pm_1_12826828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 16:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c997743c-b7f4-4d87-9e02-be279f7cc067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132077.jpg" length="531968" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c997743c-b7f4-4d87-9e02-be279f7cc067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132077.jpg" type="image/jpeg" fileSize="531968" width="1920" height="1080"/>
      <media:title><![CDATA[Mercados de Navidad para visitar en capitales europeas: los más destacados en Londres, Viena o Berlín]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c997743c-b7f4-4d87-9e02-be279f7cc067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132077.jpg" width="1920" height="1080"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Navidad,Turismo,Turismo cultural,Turismo gastronómico,Europa,Londres,Viena,Berlín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para ubicarte en el mapa: las zonas de Viena que debes conocer antes de ir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-viena-debes-conocer-pm_1_12727846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para ubicarte en el mapa: las zonas de Viena que debes conocer antes de ir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Karmeliterviertel a Spittelberg: un recorrido por los barrios más emblemáticos y con más historia de Austria</p><p class="subtitle">Para ubicarte en el mapa: las zonas de</p></div><p class="article-text">
        Viena no es solo la ciudad de los valses, los palacios imperiales y la m&uacute;sica cl&aacute;sica. Es tambi&eacute;n una metr&oacute;poli vibrante y moderna, llena de contrastes, donde la historia se mezcla con la creatividad contempor&aacute;nea. Sus barrios &mdash;o&nbsp;<em>Gr&auml;tzel</em>, como los llaman los vieneses&mdash; son peque&ntilde;os mundos con personalidad propia: desde antiguos distritos jud&iacute;os y zonas aristocr&aacute;ticas hasta rincones bohemios repletos de arte y caf&eacute;s con encanto.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, te presentamos cuatro de los barrios m&aacute;s representativos de la capital austr&iacute;aca, perfectos para orientarte antes de tu visita y descubrir qu&eacute; hace de Viena una ciudad &uacute;nica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-eF8n9wI7Xgo-2064', 'youtube', 'eF8n9wI7Xgo', document.getElementById('yt-eF8n9wI7Xgo-2064'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-eF8n9wI7Xgo-2064 src="https://www.youtube.com/embed/eF8n9wI7Xgo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Karmeliterviertel: historia jud&iacute;a y aire bohemio</h2><p class="article-text">
        En el distrito de&nbsp;<strong>Leopoldstadt</strong>, junto al canal del Danubio, se encuentra el&nbsp;<strong>Karmeliterviertel</strong>, un barrio que combina herencia jud&iacute;a, esp&iacute;ritu art&iacute;stico y vida de mercado. Antes de la Segunda Guerra Mundial, esta zona era uno de los centros comerciales m&aacute;s pr&oacute;speros de la ciudad, repleto de tiendas, caf&eacute;s y teatros. Tras d&eacute;cadas de silencio, hoy vive un renacimiento que lo ha convertido en un punto de encuentro entre la tradici&oacute;n y la modernidad.
    </p><p class="article-text">
        El coraz&oacute;n del barrio es el&nbsp;<strong>Karmelitermarkt</strong>, un mercado de agricultores donde se mezclan puestos de productos frescos, panader&iacute;as&nbsp;<em>kosher</em>, florister&iacute;as y locales de comida internacional. Es el lugar ideal para desayunar entre vecinos y viajeros, rodeado de un ambiente multicultural.
    </p><p class="article-text">
        A pocos pasos, el&nbsp;<strong>Augarten</strong>&nbsp;ofrece uno de los parques m&aacute;s bellos y antiguos de Viena. Adem&aacute;s de su enorme jard&iacute;n barroco, alberga la&nbsp;<strong>f&aacute;brica de porcelana de Augarten</strong>, la m&aacute;s antigua de Austria, y el&nbsp;<strong>Muth</strong>, auditorio donde act&uacute;an los c&eacute;lebres Ni&ntilde;os Cantores de Viena.
    </p><p class="article-text">
        Y si te atraen las historias oscuras, no te pierdas el&nbsp;<strong>Museo del Crimen (Kriminalmuseum)</strong>, una curiosa colecci&oacute;n de casos policiales que van desde la Edad Media hasta los asesinos en serie del siglo XX.
    </p><h2 class="article-text">Servitenviertel: elegancia vienesa con sabor franc&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Al otro lado del canal se extiende&nbsp;<strong>Servitenviertel</strong>, uno de los barrios m&aacute;s refinados de Viena, ubicado en el distrito de&nbsp;<strong>Alsergrund</strong>. Con sus fachadas elegantes, terrazas soleadas y caf&eacute;s de inspiraci&oacute;n parisina, es el sitio perfecto para disfrutar del lado m&aacute;s sofisticado de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se respira calma y buen gusto. Los vieneses lo eligen para almorzar, hacer&nbsp;<em>brunch</em>&nbsp;o simplemente pasear. Entre sus imprescindibles destaca el&nbsp;<strong>Museo Sigmund Freud</strong>, instalado en la casa donde el padre del psicoan&aacute;lisis vivi&oacute; y trabaj&oacute; durante casi medio siglo. Sus estancias conservan objetos originales y documentos que permiten asomarse al pensamiento del doctor que cambi&oacute; la forma de entender la mente.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto de inter&eacute;s es el&nbsp;<strong>Palacio de Liechtenstein</strong>, rodeado de jardines impecables y una arquitectura barroca que evoca el esplendor de los antiguos imperios. Y para los m&aacute;s golosos, la&nbsp;<strong>f&aacute;brica Xocolat</strong>&nbsp;es una parada obligatoria: all&iacute; se elaboran chocolates artesanales y se imparten talleres para aprender a prepararlos.
    </p><h2 class="article-text">Spittelberg: arte, color y vida de barrio</h2><p class="article-text">
        Situado en el distrito de&nbsp;<strong>Neubau</strong>,&nbsp;<strong>Spittelberg</strong>&nbsp;es el barrio m&aacute;s bohemio y rom&aacute;ntico de Viena. Sus calles estrechas, sus fachadas coloridas y sus patios llenos de flores lo convierten en un refugio para artistas, dise&ntilde;adores y amantes de la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca se encuentra el&nbsp;<strong>MuseumsQuartier</strong>, el complejo muse&iacute;stico m&aacute;s importante de la ciudad, con espacios como el&nbsp;<strong>Leopold Museum</strong>, el&nbsp;<strong>Mumok</strong>&nbsp;(Museo de Arte Moderno) o el&nbsp;<strong>Kunsthalle Wien</strong>. En sus plazas se respira un ambiente joven y creativo, ideal para tomar un caf&eacute; al sol o visitar una exposici&oacute;n improvisada.
    </p><p class="article-text">
        Durante el invierno, Spittelberg se transforma gracias a uno de los&nbsp;<strong>mercados navide&ntilde;os m&aacute;s encantadores de Viena</strong>: peque&ntilde;o, acogedor y lleno de luces, huele a casta&ntilde;as tostadas y vino caliente. Una postal viva del invierno vien&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Gu&szlig;hausviertel: tradici&oacute;n, m&uacute;sica y modernidad</h2><p class="article-text">
        En el distrito de&nbsp;<strong>Wieden</strong>, el&nbsp;<strong>Gu&szlig;hausviertel</strong>&nbsp;resume lo que es Viena en estado puro: clasicismo y vanguardia. Aqu&iacute; conviven embajadas, caf&eacute;s hist&oacute;ricos, templos barrocos y espacios culturales que celebran la vida social de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;mbolo m&aacute;s ic&oacute;nico del barrio es la&nbsp;<strong>Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche)</strong>, una joya barroca levantada en el siglo XVIII en agradecimiento por el fin de una epidemia de peste. Su c&uacute;pula verde y sus columnas inspiradas en Trajano son una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles de Viena.
    </p><p class="article-text">
        A pocos metros se encuentra el&nbsp;<strong>Museo de Viena</strong>, que acaba de reabrir sus puertas tras a&ntilde;os de reformas, con una colecci&oacute;n renovada que recorre la historia de la ciudad desde sus or&iacute;genes hasta la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y si te gusta la buena comida, el barrio ofrece de todo: desde el&nbsp;<strong>Gasthaus Buchecker &amp; Sohn</strong>, ideal para probar cocina austriaca tradicional, hasta restaurantes contempor&aacute;neos como&nbsp;<strong>Z&rsquo;SOM</strong>, con propuestas m&aacute;s creativas y modernas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-viena-debes-conocer-pm_1_12727846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 06:30:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87745" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87745" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para ubicarte en el mapa: las zonas de Viena que debes conocer antes de ir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Guía de viaje,Viena,Austria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Antes de amanecer' se estrenó en 1995: Se cumplen 30 años del encuentro de Jesse y Céline en Viena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/amanecer-estreno-1995-cumplen-30-anos-encuentro-jesse-celine-viena-pm_1_12535034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/370ebd3b-99d9-4d89-98b8-1b65590714da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Antes de amanecer&#039; se estrenó en 1995: Se cumplen 30 años del encuentro de Jesse y Céline en Viena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encanto perdurable de la película radica en su exquisito diálogo y la maestría con la que maneja la tensión romántica no resuelta entre los personajes interpretados por Julie Delpy y Ethan Hawke</p><p class="subtitle">La triste historia real que inspiró la trilogía de 'Antes de amanecer'</p></div><p class="article-text">
        Durante este a&ntilde;o 2025 <strong>se cumplen 30 a&ntilde;os del estreno de </strong><em><strong>Antes de amanecer (Before Sunrise)</strong></em><strong>,</strong> una pel&iacute;cula que, lanzada en 1995, sigue resonando como <strong>un hito del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/cine/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cine</strong></a><strong> rom&aacute;ntico</strong>. Dirigida por <strong>Richard Linklater</strong>, esta obra no se encuadra como una comedia rom&aacute;ntica convencional, sino como una exploraci&oacute;n pura y encantadora del romance y un encuentro fugaz que desaf&iacute;a las convenciones. Su impacto y la forma en que ha cautivado a generaciones de espectadores la han consolidado como una pel&iacute;cula de culto. Un gran &eacute;xito que empuj&oacute; a sus responsables a acometer el proyecto de dos secuelas m&aacute;s de la primera parte de la trilog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La premisa de <em>Antes de amanecer</em> parece a priori muy sencilla pero es <strong>profundamente cautivadora</strong>. La historia comienza con C&eacute;line (Julie Delpy), una estudiante francesa, y Jesse (Ethan Hawke), un joven estadounidense que viaja por Europa tras una ruptura amorosa, quienes se conocen fortuitamente en un tren con destino a Par&iacute;s. Al llegar a Viena, donde Jesse debe bajar para regresar a su pa&iacute;s al d&iacute;a siguiente, &eacute;l logra convencer a C&eacute;line para que pase la noche con &eacute;l en la ciudad. Durante esa &uacute;nica noche, la pareja se sumerge en una serie de conversaciones &iacute;ntimas, explorando temas profundos como la vida, la muerte y el sexo, mientras deambulan por las calles vienesas.
    </p><p class="article-text">
        El contexto de 1995 es crucial para entender la din&aacute;mica de la pel&iacute;cula. A diferencia de hoy, los tel&eacute;fonos m&oacute;viles eran apenas incipientes, Google no exist&iacute;a en su concepci&oacute;n actual y las redes sociales eran inimaginables. Esta ausencia de distracciones digitales permiti&oacute; que la interacci&oacute;n entre Jesse y C&eacute;line floreciera de manera org&aacute;nica, propiciando un &ldquo;milagro momento a momento&rdquo; de conexi&oacute;n sin la interrupci&oacute;n constante de pantallas o selfies de Instagram. Aunque C&eacute;line no era una estudiante Erasmus, ni Jesse europeo, la pel&iacute;cula se inserta en una Europa en expansi&oacute;n y el optimismo de los programas de movilidad juvenil, como el programa Erasmus, que ya exist&iacute;a desde 1987.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/temas/viena/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a> emerge como un personaje esencial en la narrativa de la pel&iacute;cula, m&aacute;s all&aacute; de ser un mero tel&oacute;n de fondo. Rodada con un estilo directo y realista, la elecci&oacute;n de la capital austriaca para la filmaci&oacute;n fue inicialmente por motivos econ&oacute;micos, tras la financiaci&oacute;n obtenida del Vienna Film Financing Fund. Sin embargo, la ciudad se integra narrativamente a la historia, invocando un pasado nost&aacute;lgico del Imperio austroh&uacute;ngaro con localizaciones como el Monumento a Mar&iacute;a Teresa, el Museo de Historia del Arte y la noria del Prater. Incluso se rinde homenaje a la cinematograf&iacute;a con un paseo por Schreyvogelgasse, la calle donde Harry Lime aparece en <em>El tercer hombre</em>, aunque la Viena de la pel&iacute;cula de Linklater se desmarca de la Viena de posguerra de aquel filme.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad6ab0c-6f1d-4c38-90d0-49338538238c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad6ab0c-6f1d-4c38-90d0-49338538238c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad6ab0c-6f1d-4c38-90d0-49338538238c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad6ab0c-6f1d-4c38-90d0-49338538238c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad6ab0c-6f1d-4c38-90d0-49338538238c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad6ab0c-6f1d-4c38-90d0-49338538238c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dad6ab0c-6f1d-4c38-90d0-49338538238c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El actor estadounidense Ethan Hawke, durante la 47ª edición del Festival Internacional de Cine de Toronto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El actor estadounidense Ethan Hawke, durante la 47ª edición del Festival Internacional de Cine de Toronto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El encanto perdurable de </strong><em><strong>Antes de amanecer</strong></em><strong> radica en su exquisito di&aacute;logo y la maestr&iacute;a con la que maneja la tensi&oacute;n rom&aacute;ntica no resuelta</strong>. Linklater evita las trampas comunes de los dramas rom&aacute;nticos, prescindiendo de peleas dram&aacute;ticas, revelaciones cat&aacute;rticas o mentiras que necesiten perd&oacute;n. En cambio, la pel&iacute;cula se deleita en la conversaci&oacute;n ininterrumpida y las sutilezas de una atracci&oacute;n floreciente, como se evidencia en la escena de la cabina de la tienda de discos o en la noria, donde un beso sella su conexi&oacute;n, pero la tensi&oacute;n sexual sigue elev&aacute;ndose con elegancia. Es una celebraci&oacute;n &ldquo;encantadora y nost&aacute;lgica de la juventud, el tiempo y los momentos de conexi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta pel&iacute;cula <strong>no es solo una historia de amor en una noche</strong>, sino la primera piedra de una trilog&iacute;a cinematogr&aacute;fica &uacute;nica e imprescindible: la &ldquo;Trilog&iacute;a Before&rdquo;. Continuada por <em>Antes del atardecer</em> (2004) y <em>Antes del anochecer</em> (2013), la saga se distingue por su innovador enfoque de seguir a los personajes en tiempo real, con intervalos de nueve y dieciocho a&ntilde;os entre cada entrega. Esta progresi&oacute;n permite al espectador crecer y evolucionar junto con Jesse y C&eacute;line, presenciando la maduraci&oacute;n de su amor y las complejidades de su relaci&oacute;n a lo largo de d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">El poder de los di&aacute;logos</h2><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo de la trilog&iacute;a, y en particular de <em>Antes de amanecer</em>, revela <strong>una estructura que se alinea con la dial&eacute;ctica hegeliana de tesis, ant&iacute;tesis y s&iacute;ntesis aplicada a las relaciones</strong>. La primera pel&iacute;cula, con el enamoramiento y la &ldquo;unidad indiferenciada&rdquo; de Jesse y C&eacute;line, representa la tesis. La separaci&oacute;n de nueve a&ntilde;os y el posterior reencuentro en <em>Antes del atardecer</em>, donde se explora la &ldquo;desuni&oacute;n diferenciada&rdquo;, act&uacute;a como la ant&iacute;tesis, reflejando la recuperaci&oacute;n de la autonom&iacute;a individual. La &ldquo;unidad diferenciada&rdquo;, alcanzada al final de la segunda pel&iacute;cula, representa la s&iacute;ntesis, donde la pareja encuentra un equilibrio a trav&eacute;s del respeto y el aprendizaje, aunque la dial&eacute;ctica es un proceso circular y en constante evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras tres d&eacute;cadas de su lanzamiento, <em><strong>Antes de amanecer</strong></em><strong> trasciende su momento hist&oacute;rico y cultural</strong>. Su legado radica en ser un romance fugaz, una exploraci&oacute;n de la libertad y el equilibrio en el amor, y una demostraci&oacute;n del poder del di&aacute;logo y la actuaci&oacute;n. Con Richard Linklater en la direcci&oacute;n y las brillantes interpretaciones de Julie Delpy y Ethan Hawke, la pel&iacute;cula se ha ganado un lugar especial en la historia del cine, no solo por su belleza y profundidad, sino por ser el inicio de una trilog&iacute;a que filma la evoluci&oacute;n del amor en tiempo real, manteniendo su fuerza y atractivo a pesar del paso del tiempo y los profundos cambios en el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/amanecer-estreno-1995-cumplen-30-anos-encuentro-jesse-celine-viena-pm_1_12535034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Aug 2025 11:34:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/370ebd3b-99d9-4d89-98b8-1b65590714da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="49043" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/370ebd3b-99d9-4d89-98b8-1b65590714da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="49043" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘Antes de amanecer' se estrenó en 1995: Se cumplen 30 años del encuentro de Jesse y Céline en Viena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/370ebd3b-99d9-4d89-98b8-1b65590714da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Viena]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
