El plan para convertir en museo parte de un colegio diseñado por Gaudí indigna a las familias: “Son usos incompatibles”
Más de un centenar de personas, todas ellas familias del Colegio de las Teresianas de Barcelona (en el barrio de Sarrià-Sant Gervasi), se han concentrado este lunes contra el proyecto que convertirá una parte del edificio de su escuela en un museo. La fundación religiosa que posee la finca, una de las obras menos conocidas de Antoni Gaudí, ha querido aprovechar la popularidad renovada del arquitecto catalán y ceder una parte de la escuela a un proyecto cultural abierto al público general.
La noticia ha alterado a las familias, que denuncian que se enteraron sólo un día antes de que fuera publicado en los medios de comunicación. Por ello, reclaman más información y que se escuchen sus temores. Principalmente, dudan de cómo el Museo Gaudí Teresianes, cuya actividad coincidirá con el horario escolar, puede convivir con la normalidad de sus hijos e hijas. “El proyecto turístico y el museo son usos incompatibles con la vida diaria de la escuela”, ha lamentado Albert Giménez, padre de tres niñas de la escuela, a quien también le preocupa “garantizar la seguridad” de los alumnos.
“No un museo, somos una escuela”, es el lema que han escogido las familias para manifestarse este lunes frente y dentro del centro. Proyectada entre 1888 y 1890, la finca fue ideada para ser una escuela y un orfanato gestionados por la orden de las Teresianas. Así, esta obra enorme y poco conocida de Gaudí nunca estuvo abierta al público general, algo que cambiará en 2028, cuando se inaugure este museo que combinará exhibición de patrimonio, exposiciones y actividades didácticas sobre el legado del arquitecto.
“Estamos muy indignados”, sostienen las familias, que lamentan haberse sentido “al margen” de este proceso. Además de estar preocupados por el efecto que este museo pueda causar sobre sus hijos e hijas, también les angustia cómo pueda alterar el barrio. “Es una zona residencial y tranquila. Un proyecto así, teniendo en cuenta la tirada que tiene Gaudí ahora mismo, implicará tener más flujo de turistas”.
“No estamos en contra de la cultura ni de la preservación del edificio, pero queremos que, como mínimo, se nos tome en cuenta para tomar decisiones y ver si hay una solución intermedia”, han añadido.
Un museo “de última generación”
Ubicado en el Colegio de las Teresianas de la calle Ganduxer, se espera que el nuevo equipamiento sea un centro cultural “innovador” que se presenta como una “experiencia museística de última generación”, tal como apuntó en un comunicado IngeniaCultura, la empresa responsable del proyecto.
Entre los espacios expositivos destacados se encuentra el Espacio Gaudí 360º, toda una planta del edificio dedicada a una exposición permanente que ofrecerá un recorrido por la trayectoria vital y artística del arquitecto. Otra planta se dedicará a exposiciones temporales además de a una sala de realidad virtual. También se espera que los visitantes tengan acceso a un patio central.
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