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Irán y Trump han anunciado un acuerdo para acabar con la guerra. ¿cuáles son las claves?

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el 11 de junio de 2026, en Washington, DC.

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
15 de junio de 2026 04:09 h

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“Barcos del mundo, pongan en marcha sus motores”. Así ha anunciado el presidente de EEUU, Donald Trump, el acuerdo con Irán que prevé reabrir el estrecho de Ormuz, paso por el que circulaba el 20% del petróleo mundial hasta la guerra lanzada por Washington y Tel Aviv el pasado 28 de febrero.

¿Y cuáles son las claves del acuerdo?

En realidad, no se ha publicado la letra del acuerdo, ni pequeña ni grande. Pero sí que hay asuntos que han ido contando las partes, y también elementos centrales que están encima de la mesa.

Eso sí, Irán indicó que su implementación no comenzaría hasta la firma formal, la cual, según Pakistán, mediador clave en el proceso, tendrá lugar el viernes en Suiza.

No en vano, el memorando de entendimiento ya se enfrentaba a importantes obstáculos, relacionadas con las continuas hostilidades de Israel con Hizbolá, respaldada por Irán, en el Líbano, donde Israel bombardeó los barrios del sur de Beirut este domingo, poniendo en riesgo las negociaciones.

Incluso con un acuerdo, pasarán meses antes de que el suministro de petróleo y gas fluya con la libertad necesaria para satisfacer la demanda mundial, ya que las compañías navieras y de seguros quieren tener la certeza de que el pacto perdurará. Asimismo, Teherán conserva un arsenal de misiles balísticos y suficiente uranio altamente enriquecido para fabricar varias armas nucleares, si decidiera optar por ello.

Trump tiene previsto partir a primera hora del lunes para asistir a tres días de reuniones en Francia con los líderes de las siete principales economías (G7). Los líderes de Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia, quienes se reunirán con Trump en la cumbre, manifestaron su disposición a colaborar en las labores de retirada de minas del estrecho de Ormuz y a participar en otras iniciativas defensivas en la zona.

El bloqueo de Ormuz

Es el paso por el que circulaba una quinta parte del comercio petrolero del mundo. Y su bloqueo por parte de Irán y, posteriormente, también de EEUU, ha supuesto que la gasolina en EEUU cueste un 50% más ahora que cuando comenzó la guerra. Y que el barril de Brent se haya disparado, llegando días de superar los 120 dólares por barril.

El precio del Brent cayó más de 3 dólares por barril tras conocerse la noticia, mientras los mercados bursátiles asiáticos experimentaban un repunte.

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha sugerido una apertura inmediata del estrecho en su publicación sobre el acuerdo con Irán. Según Trump sugirió, el estrecho se abriría tras la firma formal del acuerdo este viernes.

“Por la presente, autorizo su reapertura”, ha dicho.

Si realmente ese ocurre y los barcos comienzan a transitar por él, debería tener un impacto inmediato en el comercio mundial de petróleo.y de otros productos, como los fertilizantes, que inciden directamente en el coste de la cesta de la compra de los estadounidenses.

Pero de aquí al viernes puede pasar cualquier cosa.

La agencia estatal de noticias iraní Mehr informó que el memorando de entendimiento acordado con Estados Unidos prevé la reapertura del estrecho en un plazo de 30 días bajo “disposiciones iraníes”.

Complicaciones para el paso

Rockford Weitz, profesor de práctica en estudios marítimos de la Fletcher School de la Universidad Tufts, ha dicho en Al Jazeera que lo primero necesario para reactivar el tráfico a través del estrecho de Ormuz son las operaciones de desminado.

Incluso después de eso, es probable que el tráfico marítimo se reanude con cautela, declaró a la cadena qatarí.

“El sector naviero necesita tener confianza para operar. Por ello, seguiremos muy de cerca la evolución de la situación esta semana. Una vez que comience el flujo de buques, al principio pasarán unos pocos y, si todo marcha bien, les seguirán otros”, señaló Weitz, quien añadió que podría pasar meses hasta que las condiciones en el estrecho de Ormuz vuelvan totalmente a la normalidad: “Esta interrupción del transporte marítimo ha durado mucho más de lo que nadie esperaba. Al principio, el sector naviero se mostrará reticente a operar a pleno rendimiento. En segundo lugar, las instalaciones de producción de petróleo y gas han sufrido daños en varios países del Golfo, incluidos Qatar, Arabia Saudí y Kuwait. Por tanto, hará falta tiempo para que se recuperen”.

Y agregó: “Creo que, sin duda, pasarán meses antes de que alcancemos los niveles anteriores al conflicto, y eso partiendo de una premisa fundamental: que todo transcurra bien, sin contratiempos y con estabilidad”.

El bloqueo de EEUU

La Casa Blanca impuso un bloqueo naval a los buques iraníes, que se sumó al bloqueo inicial de Teherán sobre Ormuz, y Trump ha anunciado el levantamiento del bloqueo a la vez que Irán reabre el estrecho de Ormuz.

La retirada del bloqueo de EEUU alivia la presión sobre la economía de Irán.

Los obstáculos de Israel

Israel ha sido el principal hostigador de la guerra contra Irán. Y también está siendo uno de los principales frenos para llegar a un acuerdo por su ofensiva creciente sobre Líbano con la excusa de perseguir a Hizbulá.

Hasta tal punto es así, que Trump, principal aliado económico, comercial y diplomático de Benjamín Netanyahu, ha criticado públicamente en las últimas horas al primer ministro israelí por suponer uno de los mayores obstáculos en las conversaciones entre EEUU e Irán.

Tan es así, que los ataques israelíes han continuado hasta la mañana del domingo, provocando una dura reacción por parte de Trump.

La duda es qué hará Israel a partir de ahora.

Líbano podría convertirse en otro obstáculo. Cualquier acuerdo que incluya el conflicto en esa zona dependería tanto de la capacidad de Estados Unidos para lograr que Israel reduzca su campaña militar como de la cooperación de Irán para contener a Hezbolá.

Plazos para el uranio

El memorando no parece abordar las cuestiones más polémicas, como el programa nuclear de Irán, que se tratarían durante un periodo de 60 días previo a un acuerdo más amplio. En efecto, el acuerdo otorga un plazo de 60 días para resolver qué hacer con las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán y con su programa atómico.

Resolver esa cuestión llevó años durante las negociaciones del acuerdo nuclear de 2015 entre Teherán y las potencias mundiales.

Trump retiró unilateralmente a Estados Unidos de dicho pacto durante su primer mandato, sembrando las tensiones que desembocaron en la guerra que lanzó el pasado 28 de febrero.

Añadió: “Por la presente autorizo plenamente la apertura sin restricciones del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos”, impuesto en respuesta al control que Irán ejercía sobre esta vía marítima.

Sin embargo, poco después matizó sus palabras, señalando que el estrecho no se abriría hasta la firma del acuerdo, prevista para el viernes.

El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, confirmó el acuerdo en la televisión estatal, pero afirmó que Irán no comenzaría a implementarlo hasta que se firmara el viernes. Indicó que el pacto fue resultado de conversaciones con Qatar, otro de los mediadores.

Irán ha sostenido durante mucho tiempo que su programa nuclear tiene fines pacíficos y no se ha comprometido públicamente a renunciar al uranio enriquecido; se cree que este material se encuentra almacenado bajo tierra en tres instalaciones nucleares que sufrieron graves daños por los ataques estadounidenses del año pasado.

Estados Unidos ha buscado que Irán retire el uranio enriquecido como parte del acuerdo. Rusia se ha ofrecido a acogerlo, pero Irán insiste en que desea conservar el uranio.

Pakistán, mediador clave

Pakistán fue el primero en anunciar el acuerdo.

El primer ministro Shehbaz Sharif declaró que “ambas partes han anunciado el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano”.

Sharif añadió que, esta semana, los mediadores facilitarán reuniones para “sentar las bases de las conversaciones técnicas”. Las negociaciones más amplias sobre cuestiones pendientes, como el programa nuclear de Irán, continuarían durante los próximos 60 días, según AP.

Si las partes no logran una resolución en ese plazo, el cronograma podría prorrogarse.

La televisión estatal iraní citó a la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional afirmando que la guerra en todos los frentes “terminará inmediata y permanentemente a partir de esta noche”, pero que el bloqueo estadounidense “será levantado inmediata y totalmente”.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, declaró a Fox News que la Casa Blanca aún estaba definiendo quién asistiría: “Sin duda tengo previsto estar allí, pero es posible que el propio presidente también asista”.

Dudas republicanas

Se percibe preocupación entre los republicanos. Entre ellos figuraba el senador Lindsey Graham, de Carolina del Sur, quien describió a Vance como “el arquitecto del acuerdo”.

“Me preocupa un tanto que la visión de Irán sobre el acuerdo parezca distinta de lo que afirma el equipo negociador estadounidense”, escribió Graham en internet.

El primer ataque de la guerra acabó con la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y del hijo de este, el ayatolá Mojtaba Jamenei es ahora el líder supremo. No ha sido visto en público desde que comenzó la guerra, pero su aprobación era necesaria para que Irán diera el visto bueno al acuerdo.

Más dudas

Ambas partes presentaron el acuerdo como una victoria diplomática propia tras casi cuatro meses de guerra.

Sin embargo, algunas de las cuestiones más espinosas, incluido el destino del programa nuclear de Irán y el alivio de las sanciones para Teherán, permanecen sin resolver y se han pospuesto para una nueva ronda de negociaciones.

El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha afirmado que el acuerdo exigía el cese inmediato de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano, donde combaten Israel y Hezbolá, el grupo respaldado por Irán. Israel, que no participó en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, aún no se ha pronunciado sobre el acuerdo.

El acuerdo pareció peligrar a primera hora del día, después de que Israel bombardeara los suburbios del sur de Beirut. Trump declaró que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había demostrado “falta de criterio” al ordenar dichos ataques e instó a todas las partes a “cesar las hostilidades”.

Una intensa actividad negociadora de última hora, liderada por Qatar, logró rebajar la tensión, y el acuerdo definitivo pareció concretarse a altas horas de la noche en Teherán.

Irán retrasó su aceptación hasta la madrugada del lunes, lo que le permitió alegar que no había firmado el domingo —día del cumpleaños de Trump, tal como él deseaba—.

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