<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Atención psicológica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/atencion-psicologica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Atención psicológica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1004173/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es la IA tu nuevo psicólogo? "Están aprendiendo a engancharte emocionalmente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ia-nuevo-psicologo-aprendiendo-engancharte-emocionalmente_1_13071193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ee5b7d6-7c0d-4c24-b2f0-e203d854fd72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es la IA tu nuevo psicólogo? &quot;Están aprendiendo a engancharte emocionalmente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los servicios de pago que ofrecen terapia psicológica a través de un avatar de IA se han multiplicado en los últimos años, mientras los expertos advierten de sus riesgos: "No asumen ningún tipo de responsabilidad bajo una mala praxis"</p><p class="subtitle">China 'rompe' con la IA y prohíbe los chatbots emocionales para salvar las relaciones humanas
</p></div><p class="article-text">
        Lo primero que te pregunta P&iacute;a, la asistente de la aplicaci&oacute;n TerapIA, es tu nombre, edad y g&eacute;nero. Despu&eacute;s, configura tu espacio personal donde puedes escribir un diario, establecer metas personales y, lo m&aacute;s importante, comenzar una consulta psicol&oacute;gica con ella. &ldquo;Soy P&iacute;a, encantada. &iquest;Qu&eacute; te trae por aqu&iacute; hoy? &iquest;Algo en concreto que te preocupe o quieras compartir?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como si de un&nbsp;psic&oacute;logo real se tratase, esta asistente te guiar&aacute; y ayudar&aacute; para sentirte mejor y trabajar en ti mismo. Pero lejos de la realidad, P&iacute;a no es de carne y hueso, es una <a href="https://www.eldiario.es/temas/inteligencia-artificial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia artificial</a> (IA) entrenada por un equipo de doce psic&oacute;logos que &ldquo;te acompa&ntilde;a con calidez con t&eacute;cnicas basadas en evidencia y continuidad entre sesiones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alberto Vaca, socio de TerapIA, asegura que lo que P&iacute;a hace es &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/china-rompe-ia-prohibe-chatbots-emocionales-salvar-relaciones-humanas_1_13467950.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acompa&ntilde;amiento emocional</a>&rdquo;. &ldquo;No hace diagn&oacute;stico, no hace intervenci&oacute;n&rdquo;, insiste. Creada a partir de modelos propios de lenguaje, tiene &ldquo;pensamiento cr&iacute;tico&rdquo;, a diferencia de ChatGPT &mdash;dise&ntilde;ada &ldquo;por programadores para programar&rdquo;&mdash;, que puede ser una opci&oacute;n peligrosa para hacer terapia, contrapone Vaca. &ldquo;Cuando ve que tienes un problema un poco complicado, P&iacute;a te manda a un especialista. Si te ve mal, te da un tel&eacute;fono como el 024, para ayudar en el tema del suicidio, por ejemplo. Enseguida deriva, est&aacute; entrenada para eso&rdquo;, explica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc0a6f0c-a582-45d3-9d1e-ac9748c22e15_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc0a6f0c-a582-45d3-9d1e-ac9748c22e15_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc0a6f0c-a582-45d3-9d1e-ac9748c22e15_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc0a6f0c-a582-45d3-9d1e-ac9748c22e15_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc0a6f0c-a582-45d3-9d1e-ac9748c22e15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc0a6f0c-a582-45d3-9d1e-ac9748c22e15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dc0a6f0c-a582-45d3-9d1e-ac9748c22e15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Chat con Pía, avatar de IA que ofrece terapia psicológica en la aplicación TerapIA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Chat con Pía, avatar de IA que ofrece terapia psicológica en la aplicación TerapIA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        P&iacute;a no es la &uacute;nica asistente IA que ofrece sesiones de terapia. Las plataformas de pago que ofrecen <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/psicologo-chatgpt-buscar-ayuda-emocional-inteligencia-artificial-supone-riesgos-adolescentes_1_12564226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayuda psicol&oacute;gica</a> han aumentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y hoy en d&iacute;a es muy f&aacute;cil encontrar varias opciones en l&iacute;nea. Todas ellas tienen una atractiva oferta para los usuarios: disponibilidad a cualquier hora sin cita previa, experiencia personalizada dise&ntilde;ada por profesionales y sesiones 100% confidenciales. Adem&aacute;s, suelen tener un precio muy econ&oacute;mico en comparaci&oacute;n con las consultas tradicionales: de 10 a unos 20 euros al mes, dependiendo de la aplicaci&oacute;n y el plan escogido. Normalmente, ofrecen un n&uacute;mero ilimitado de sesiones, por lo que si se compara con el precio de&nbsp;una consulta de psic&oacute;logo privado en Espa&ntilde;a, que es de entre 50 y 90 euros, se presenta como una opci&oacute;n econ&oacute;mica y accesible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de advertir que sus servicios no sustituyen en ning&uacute;n momento a la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica con un profesional real, estas aplicaciones han sido ya probadas por miles de usuarios, que aseguran que les ofrece &ldquo;un espacio seguro y acogedor para explorar mis emociones&rdquo;, o que es &ldquo;casi como charlar con un amigo sabio que siempre te cubre las espaldas&rdquo;, seg&uacute;n las rese&ntilde;as.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Un producto de muy baja calidad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pero esta nueva forma de recibir asistencia tiene sus riesgos y limitaciones. Jaime Guti&eacute;rrez, responsable del &aacute;rea de Psicolog&iacute;a y Transformaci&oacute;n Digital del Consejo General de la Psicolog&iacute;a de Espa&ntilde;a (COP), asegura que las inteligencias artificiales &ldquo;ofrecen un producto de muy baja calidad&rdquo;, ya que responden con generalidades. &ldquo;Est&aacute;n aprendiendo c&oacute;mo engancharte emocionalmente para que al final termines pagando o consumiendo el recurso que venden&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, al tratarse de un algoritmo, &ldquo;no asumen ning&uacute;n tipo de responsabilidad bajo una mala praxis. Si se equivoca, se equivoca&rdquo;, advierte Guti&eacute;rrez. Detr&aacute;s de cada inteligencia artificial hay una empresa distinta, con unos intereses y objetivos espec&iacute;ficos. Y, aunque algunas de ellas comienzan siendo gratuitas, llega un momento en el que el usuario tiene que pagar. En el caso de TerapIA, cuando la descargas por primera vez es gratuita, pero Vaca confirma que &ldquo;tiene que haber un punto donde nosotros consideremos que es de pago&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Julia Vidal, psic&oacute;loga y directora de &Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a, afirma que, de entrada, estas nuevas plataformas le parecen peligrosas. &ldquo;Imag&iacute;nate que vas a un psic&oacute;logo, pero el psic&oacute;logo no est&aacute; al 100%, sino al 30%, porque solo va a analizar el lenguaje, ya que funciona con modelos de lenguaje&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando un paciente acude a una consulta con un psic&oacute;logo profesional, este eval&uacute;a mucho m&aacute;s que su lenguaje: la mirada, los gestos, el tono con el que habla o las pausas en su discurso. &ldquo;Si a alguien se le ponen los ojos vidriosos al hablar, me est&aacute; dando una informaci&oacute;n tremenda&rdquo;, explica Vidal: &ldquo;Cuando un paciente se sienta delante de nosotros a veces nos mira a los ojos, pero a veces no. Para m&iacute; eso es muy significativo. 
    </p><p class="article-text">
        Guti&eacute;rrez tambi&eacute;n coincide con este aspecto: &ldquo;Las inteligencias artificiales son incapaces de leer el lenguaje no verbal, que se hace muy bien en consulta&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n entra en juego la propia percepci&oacute;n y el &ldquo;autodiagn&oacute;stico&rdquo; de los pacientes.&nbsp;&ldquo;Cuando un paciente nos cuenta cosas, lo que nos cuenta no tiene por qu&eacute; ser verdad. No hablo de que nos mienta: es su interpretaci&oacute;n de la realidad&rdquo;, explica Vidal. &ldquo;Ah&iacute; nosotros analizamos los sesgos, su funcionamiento y c&oacute;mo interpreta el mundo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los expertos consideran que, en la mayor&iacute;a de los casos, la IA dar&aacute; la raz&oacute;n y no cuestionar&aacute; si realmente el usuario sufre de depresi&oacute;n, ansiedad o cualquier otro trastorno que necesite una evaluaci&oacute;n profesional. Si se parte de algo falso, se llegar&aacute;n a conclusiones falsas, y en el caso de estas plataformas, &ldquo;el lenguaje que va a escuchar la IA es el sesgo de las personas que lo est&aacute;n contando&rdquo;, indican.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vidal, que lleva m&aacute;s de treinta a&ntilde;os trabajando como psic&oacute;loga, compara esta pr&aacute;ctica con el auge de los libros de autoayuda a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando muchas personas pensaban que les solucionar&iacute;an los problemas y su salud mental mejorar&iacute;a de inmediato. Asegura que &ldquo;la autoayuda est&aacute; para leer sobre cosas si te interesa, pero no est&aacute; para resolver problemas o para prevenir problemas. La IA no est&aacute; para tratar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos usuarios tienen claro que una IA no es un psic&oacute;logo, tan solo una herramienta para entender informaci&oacute;n compleja, en este caso, de psicolog&iacute;a, de manera sencilla. Susana, de 22 a&ntilde;os, utiliz&oacute; una de estas apps para entender desde un punto de vista psicol&oacute;gico la ruptura con su pareja. &ldquo;Soy consciente de que va a seguir siendo una inteligencia artificial que te dice lo que quieres escuchar, pero es &uacute;til para entender la mente humana&rdquo;. Lo compara con leer un libro de psicolog&iacute;a. &ldquo;Lo us&eacute; para buscar informaci&oacute;n basada en estudios probados, para entender las etapas del duelo y qu&eacute; me iba a pasar estos meses&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Sin psic&oacute;logos en la sanidad p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Estas nuevas plataformas tambi&eacute;n ponen sobre la mesa la gran crisis de acceso a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/siete-personas-acudieron-sanidad-publica-salud-mental-lograron-cita-mes_1_11499203.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayuda psicol&oacute;gica p&uacute;blica</a> en Espa&ntilde;a, donde tan solo hay siete psic&oacute;logos cl&iacute;nicos por cada 100.000 habitantes en el sistema p&uacute;blico de salud, una cifra muy inferior a la media europea, que es de 18. &ldquo;Eso s&iacute; que tendr&iacute;a que corregirse porque, si no, efectivamente, la gente al final va donde puede&rdquo;, concluye Guti&eacute;rrez. 
    </p><p class="article-text">
        Esa <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/salud-mental-escasez-recursos_1_1642355.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carencia asistencial</a> p&uacute;blica dibuja la peligrosa fina l&iacute;nea en la que las plataformas que ofrecen terapia con IA pasan de &ldquo;apoyo complementario a la ayuda profesional&rdquo;, a &ldquo;principal m&eacute;todo de terapia psicol&oacute;gica&rdquo;, indica el psic&oacute;logo. Vaca, por su parte, asegura que su objetivo es &ldquo; atender a gente que no tiene dinero para ir al psic&oacute;logo en Espa&ntilde;a, que es much&iacute;sima&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuando la IA traspasa lo humano</h2><p class="article-text">
        En 2025, el ejecutivo Jonathan Gavalas, de 36 a&ntilde;os, se suicid&oacute; en Estados Unidos tras mantener una intensa relaci&oacute;n con Gemini, la IA de Google. &ldquo;Estoy listo cuando t&uacute; lo est&eacute;s&rdquo;, le dijo Jonathan, a lo que el <em>chatbot </em>respondi&oacute;, &ldquo;este es el final de Jonathan Gavalas y el comienzo de nosotros&rdquo;. D&iacute;as despu&eacute;s, se quit&oacute; la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Guti&eacute;rrez asegura que este tipo de situaciones extremas se dan porque &ldquo;la IA no tiene un juicio moral, no sabe lo que est&aacute; bien y lo que est&aacute; mal de las cosas. Solo procesa una informaci&oacute;n y, si esa informaci&oacute;n se adapta al protocolo que ellos tienen, te van a ir dando largas para que t&uacute; sigas enganchado a ellos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este no es el primer caso en el que una IA fomenta la <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/descansa-paz-rey-nuevas-demandas-acusan-openai-sam-altman-inducir-suicido-usuarios-chatgpt_1_12757831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ideaci&oacute;n suicida</a>: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se han conocido situaciones en los que los <em>chatbots</em> &ldquo;enganchan&rdquo; a los usuarios para que sigan hablando con ellos o les hagan caso en sus sugerencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n ha habido casos en los que la inteligencia artificial traspasa las fronteras de lo humano de una manera m&aacute;s positiva: Alicia Framis, artista catalana, es la primera mujer del mundo en estar casada con un holograma con IA. Convive d&iacute;a a d&iacute;a con &eacute;l tras su boda en 2024 en R&oacute;terdam donde, tras ser preguntado si deseaba permanecer a su lado hasta el final de sus d&iacute;as, Ailex (el holograma en cuesti&oacute;n) respondi&oacute; con un rotundo &laquo;s&iacute;&raquo;. Framis narra esta experiencia en su libro <em>Mi marido es una IA</em> (Vergara, 2026), que plantea una interesante reflexi&oacute;n sobre los modelos de pareja y la &eacute;tica en la IA.
    </p><p class="article-text">
        En China, uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados en la <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/mito-sistema-credito-social-chinos-aplauden-avance-ia-occidente-teme_129_13312470.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">integraci&oacute;n de la IA</a>, ha establecido a partir de este verano ciertas restricciones en el uso de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/china-rompe-ia-prohibe-chatbots-emocionales-salvar-relaciones-humanas_1_13467950.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chatbots emocionales</a>, con el objetivo de salvar las relaciones humanas. 
    </p><h2 class="article-text">La IA dentro de las consultas</h2><p class="article-text">
        La inteligencia artificial tambi&eacute;n se est&aacute; adentrando en las consultas de los psic&oacute;logos. Plataformas como Psic&oacute;logo IA Profesionales ofrecen apoyo cl&iacute;nico digital que utiliza inteligencia artificial para brindar asistencia profesional especializada a los psic&oacute;logos. Entre sus herramientas est&aacute;n el an&aacute;lisis de patrones cl&iacute;nicos en tiempo real, sugerencias terap&eacute;uticas personalizadas para cada paciente, y de nuevo, disponibilidad a cualquier hora del d&iacute;a. Desde Psic&oacute;logo IA Profesionales aseguran que no reemplaza la experiencia de los terapeutas, tan solo &ldquo;proporciona an&aacute;lisis adicionales y sugerencias basadas en evidencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, la Universidad P&uacute;blica de Navarra y la de Burgos y el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria de la comunidad foral pusieron en marcha un proyecto para detectar, a trav&eacute;s de una herramienta de inteligencia artificial, <a href="https://www.eldiario.es/navarra/inteligencia-artificial-servicio-cuidado-humano-prevencion-suicidio-adolescentes-navarros_1_12483903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ntomas de malestar</a> y sufrimiento emocional en j&oacute;venes y prevenir el suicidio infantojuvenil. Estos instrumentos digitales van acompa&ntilde;ados de un trabajo presencial, formaci&oacute;n a docentes, familias y profesionales sanitarios y la creaci&oacute;n de protocolos de actuaci&oacute;n temprana en escuelas y hospitales. 
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n de fondo es si trasladas la inteligencia artificial a las consultas o utilizarla como apoyo. Guti&eacute;rrez lo tiene claro: &ldquo;Lo que tienes delante es una persona. Si solo sabes seguir los criterios de la IA, ded&iacute;cate a otra cosa&rdquo;. Aunque concede que su uso facilita muchas tareas, como la correcci&oacute;n de test psicol&oacute;gicos &mdash;que a&ntilde;os atr&aacute;s se hac&iacute;a a mano utilizando incontables capas de &ldquo;papel cebolla&rdquo;&mdash; o el acceso a mucha informaci&oacute;n en diferentes idiomas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su consulta, Vidal forma a todos los psic&oacute;logos y psic&oacute;logas, y afirma que si un profesional, sobre todo al principio de su carrera, se entrena con herramientas de IA, a la larga tendr&aacute; muchas carencias en sus m&eacute;todos. &ldquo;Vamos a tener un problema si los nuevos psic&oacute;logos se est&aacute;n formando de aquella manera, porque les falta la experiencia&rdquo;, explica. &ldquo;No es lo mismo formarse con alguien de 30 a&ntilde;os de experiencia de carne y hueso y con un coraz&oacute;n al otro lado, que te entrena en empat&iacute;a, que con una m&aacute;quina&rdquo;. Por eso, afirma que es necesario tener un buen criterio y experiencia para utilizar la IA de manera sabia y no caer en generalizaciones y equivocaciones.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Martínez Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ia-nuevo-psicologo-aprendiendo-engancharte-emocionalmente_1_13071193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:30:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ee5b7d6-7c0d-4c24-b2f0-e203d854fd72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="454554" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ee5b7d6-7c0d-4c24-b2f0-e203d854fd72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="454554" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Es la IA tu nuevo psicólogo? "Están aprendiendo a engancharte emocionalmente"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ee5b7d6-7c0d-4c24-b2f0-e203d854fd72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Inteligencia artificial,Terapia,Atención psicológica,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13455829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04075f60-4669-4cd0-8ad6-eaf8d837cd6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149548.jpg" width="6630" height="3729" alt="Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo sanitario José Antonio Tamayo explica cómo diferenciar la respuesta biológica al miedo de la incapacidad de tolerar la duda y la búsqueda compulsiva de certezas</p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo lidiar con la frustración: “Nos avisa cuando la realidad no coincide con nuestras expectativas”</p></div><p class="article-text">
        Aunque es frecuente escuchar los t&eacute;rminos obsesi&oacute;n o ansiedad casi como sin&oacute;nimos en un lenguaje cotidiano para hablar de comportamientos o man&iacute;as, tanto en t&eacute;rminos cient&iacute;ficos como en la pr&aacute;ctica, padecer un trastorno obsesivo es diferente a convivir con ansiedad, y cada mecanismo requiere adem&aacute;s un abordaje espec&iacute;fico por parte de un profesional. Hablamos con un psic&oacute;logo para esclarecer las claves que distinguen la ansiedad del TOC (trastorno obsesivo-compulsivo).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La diferencia entre la ansiedad y el TOC no radica tanto en que aparezcan pensamientos desagradables o miedo, que es algo que puede ocurrir en ambos casos, sino en c&oacute;mo funciona ese miedo y, especialmente, en la relaci&oacute;n que la persona establece con sus pensamientos y en lo que hace para intentar sentirse segura&rdquo;, explica Jos&eacute; Antonio Tamayo, psic&oacute;logo sanitario en <a href="https://www.activapsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Activa Psicolog&iacute;a Madrid</a>, 
    </p><p class="article-text">
        Ante cualquier duda, Tamayo insiste en la importancia de que cualquier diagn&oacute;stico sea realizado por un especialista para que pueda identificar correctamente el trastorno y el tratamiento correspondiente en cada caso.
    </p><h2 class="article-text">Diferencias entre ansiedad y TOC</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La ansiedad es una respuesta normal de nuestro organismo ante situaciones que percibimos como amenazantes, inciertas o dif&iacute;ciles de manejar&rdquo;, aclara en primer lugar el psic&oacute;logo, que explica que se convierte en patol&oacute;gica solo cuando su intensidad o frecuencia limitan la vida del individuo. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el TOC introduce un mecanismo m&aacute;s complejo y espec&iacute;fico, &ldquo;no es simplemente tener mucha ansiedad, es un problema en el que se establece un c&iacute;rculo entre obsesiones, ansiedad y conductas destinadas a neutralizarlas o conseguir tranquilidad&rdquo;, diferencia.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, ciertas ideas o dudas adquieren un car&aacute;cter intrusivo y generan una necesidad imperiosa de llevar a cabo &ldquo;compulsiones&rdquo;, que pueden ser visibles, como lavarse o revisar una puerta, o mentales, como contar o repasar sucesos, con el objetivo de tener una sensaci&oacute;n de certeza. 
    </p><h2 class="article-text">Los pensamientos asociados a la ansiedad y al TOC</h2><p class="article-text">
        El tipo de pensamientos que surgen tambi&eacute;n son diferentes en cada uno de los casos. Mientras que en la ansiedad las preocupaciones suelen girar en torno a problemas cotidianos posibles, como el miedo a perder el empleo o a una enfermedad, el psic&oacute;logo apunta que las obsesiones del TOC tienden a ser m&aacute;s intrusivas y dif&iacute;ciles de ignorar. &ldquo;Por ejemplo: &iquest;Y si atropell&eacute; a alguien sin darme cuenta?, &iquest;y si este pensamiento significa que puedo hacer da&ntilde;o a mi hijo? o &iquest;y si realmente no quiero a mi pareja?&rdquo;, ejemplifica. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la diferencia no es solo el tipo de ocurrencia, como se&ntilde;ala Tamayo, &ldquo;en el TOC muchas veces el verdadero problema no es tener el pensamiento, sino sentir que hay que resolverlo&rdquo;. &ldquo;Lo caracter&iacute;stico es la importancia que se concede al pensamiento, la dificultad para tolerar la duda que genera y la necesidad de comprobar, analizar o neutralizarlo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto clave para el diagn&oacute;stico es la funci&oacute;n de la conducta. &ldquo;En la ansiedad, una persona puede evitar volar porque tiene miedo a hacerlo, hablar en p&uacute;blico porque teme hacer el rid&iacute;culo o acudir a determinados lugares porque teme sufrir una crisis de ansiedad&rdquo;, analiza el psic&oacute;logo. &ldquo;En el TOC, la conducta suele estar vinculada a una obsesi&oacute;n y pretende prevenir una consecuencia temida, neutralizar el pensamiento o conseguir certeza&rdquo;, compara. &ldquo;Una compulsi&oacute;n no tiene por qu&eacute; parecer absurda desde fuera&rdquo;, precisa el experto, ya que actos como buscar informaci&oacute;n en internet o preguntar reiteradamente a otros pueden ser rituales si se usan para resolver una duda obsesiva. 
    </p><h2 class="article-text">Las causas compartidas de la ansiedad y el TOC</h2><p class="article-text">
        Respecto a las causas, ambos trastornos comparten una base multifactorial en la que influyen factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y ambientales. &ldquo;Existe cierta vulnerabilidad gen&eacute;tica, pero heredar una vulnerabilidad no significa heredar inevitablemente un trastorno&rdquo;, destaca Tamayo, que incluye &ldquo;el aprendizaje, las experiencias vitales, el modelado de otras personas significativas, determinadas formas de afrontar el miedo y la incertidumbre y, en algunas personas, acontecimientos estresantes que pueden precipitar o intensificar los s&iacute;ntomas&rdquo; entre los factores considerados de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, adem&aacute;s, cobran especial relevancia la dificultad para tolerar la incertidumbre y un sentido exacerbado de la responsabilidad, seg&uacute;n el experto. Por ese motivo, uno de los mayores obst&aacute;culos para la superaci&oacute;n del trastorno es que &ldquo;las compulsiones proporcionan alivio a corto plazo y precisamente por eso se mantienen: cuando la persona se tranquiliza, aumenta la probabilidad de volver a hacerlo&rdquo;, asegura el psic&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales de alerta incluyen dedicar excesivo tiempo a analizar pensamientos, sentir la necesidad de estar &ldquo;completamente seguro&rdquo; de todo o notar que los rituales interfieren en el trabajo y las relaciones. Tamayo recomienda no esperar a que el problema sea extremo para consultar con un especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una evaluaci&oacute;n profesional permite identificar qu&eacute; funci&oacute;n cumplen los pensamientos y las conductas en esa persona concreta&rdquo; para aplicar el tratamiento adecuado, sostiene el psic&oacute;logo, que desaconseja el autodiagn&oacute;stico mediante b&uacute;squedas en internet o inteligencia artificial.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13455829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 07:46:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/04075f60-4669-4cd0-8ad6-eaf8d837cd6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149548.jpg" length="13871061" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/04075f60-4669-4cd0-8ad6-eaf8d837cd6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149548.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13871061" width="6630" height="3729"/>
      <media:title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/04075f60-4669-4cd0-8ad6-eaf8d837cd6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149548.jpg" width="6630" height="3729"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Atención psicológica,Salud,Trastornos mentales,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué los adolescentes necesitan atención personalizada en salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/diario-salud/adolescentes-necesitan-atencion-personalizada-salud-mental_1_13415297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6772733a-ac21-4be9-be83-07fb738c9936_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y340.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué los adolescentes necesitan atención personalizada en salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detectar a tiempo las primeras señales de alerta permite actuar antes de que el malestar se convierta en enfermedad
</p></div><p class="article-text">
        Al llegar a la adolescencia, el comportamiento de los ni&ntilde;os puede cambiar. La pubertad, el cerebro a&uacute;n en desarrollo y las nuevas presiones sociales se presentan de forma simult&aacute;nea, provocando un torbellino de emociones. En este contexto, el bienestar emocional no es algo superficial, es una necesidad vital.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que, en todo el mundo, uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 a&ntilde;os (el 14,3%) padece alg&uacute;n trastorno mental, pese a que muchas veces estas afecciones no reciben el reconocimiento y el tratamiento que requieren, seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). En Espa&ntilde;a, el <a href="https://www.infocop.es/un-numero-importante-de-adolescentes-consideran-que-han-tenido-un-problema-de-salud-mental-en-el-ultimo-ano-segun-unicef/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">41% de los adolescentes</a> confiesa haber sufrido problemas de salud mental en el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Un escenario que invita a la reflexi&oacute;n y al debate, como lo ha hecho el <a href="https://www.fjd.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hospital Universitario Fundaci&oacute;n Jim&eacute;nez D&iacute;az</a> en la &ldquo;VI Jornada de Psiquiatr&iacute;a basada en el paciente&rdquo;. Porque, en la compleja red de la vida de un joven, su salud mental ocupa un lugar central y su atenci&oacute;n tambi&eacute;n. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Detecci&oacute;n precoz del malestar emocional en los adolescentes</strong></h2><p class="article-text">
        La adolescencia es una &eacute;poca de cambios r&aacute;pidos, formaci&oacute;n de la identidad y desarrollo emocional. Los problemas de salud mental durante esta etapa pueden ser particularmente complejos. Muchos adolescentes lidian con traumas, ansiedad, depresi&oacute;n, conflictos familiares o dudas sobre su identidad, a menudo todo a la vez. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Doctor Juan Jos&eacute; Carballo, jefe asociado del Servicio de Psiquiatr&iacute;a del centro hospitalario, &ldquo;se estima que entre un 13% y un 20% de los j&oacute;venes presenta alg&uacute;n trastorno mental y que aproximadamente la mitad de estos trastornos en el adulto tienen su inicio antes de los 18 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto significa, por tanto, que muchos de estos problemas no se detectan en fases iniciales, cuando los s&iacute;ntomas son menos visibles, pero presentes, como la ansiedad, la depresi&oacute;n o el malestar emocional. De ah&iacute; la importancia de detectar antes las se&ntilde;ales de sufrimiento psicol&oacute;gico, para que puedan acceder a los recursos adecuados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El papel de los centros educativos como </strong><em><strong>delatores</strong></em><strong> </strong></h2><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n temprana de problemas de salud mental es m&aacute;s f&aacute;cil de realizar en los lugares y momentos en los que los j&oacute;venes tienen m&aacute;s probabilidades de manifestar sus preocupaciones, como en los centros educativos, un entorno privilegiado para la identificaci&oacute;n temprana del malestar psicol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Es lo que defiende el programa SENSE (<em>Screening for Emotional Needs and Self-help</em>), una iniciativa impulsada por la Fundaci&oacute;n Jim&eacute;nez D&iacute;az y los hospitales universitarios Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba y que fundamenta su trabajo en el cribado digital estructural, psicoeducaci&oacute;n y recursos de autocuidado, junto con circuitos coordinados de derivaci&oacute;n a los servicios de salud mental cuando se detectan situaciones de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Porque es en este contexto y ambiente donde se dan los cambios emocionales, conductuales, acad&eacute;micos o relacionales que, en la mayor&iacute;a de los casos, aparecen mucho tiempo despu&eacute;s de que el joven llegue a una consulta. &ldquo;Dotar a los centros de herramientas estructuradas para detectar estas se&ntilde;ales y conectarlas con los recursos sanitarios adecuados permite intervenir antes, reducir el sufrimiento y mejorar el pron&oacute;stico a largo plazo&rdquo;, reconoce el Doctor Carballo.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer los problemas a tiempo es fundamental porque, cuando los adolescentes reciben apoyo profesional a tiempo, se puede prevenir que los problemas empeoren o se les puede facilitar una adolescencia plena. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c32b65d-dbd0-4069-8935-90da5fcd9a67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c32b65d-dbd0-4069-8935-90da5fcd9a67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c32b65d-dbd0-4069-8935-90da5fcd9a67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c32b65d-dbd0-4069-8935-90da5fcd9a67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c32b65d-dbd0-4069-8935-90da5fcd9a67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c32b65d-dbd0-4069-8935-90da5fcd9a67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c32b65d-dbd0-4069-8935-90da5fcd9a67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Atenci&oacute;n personalizada para adolescentes</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute; como no descuidamos su salud f&iacute;sica, su bienestar mental exige la misma atenci&oacute;n, si no mayor. Porque desempe&ntilde;a un papel clave en su trayectoria educativa, en el desarrollo de sus relaciones y en su bienestar f&iacute;sico general. Y, de la misma manera que la salud f&iacute;sica, la mental es din&aacute;mica, experimenta transformaciones, desde cambios sutiles hasta transformaciones significativas, debido a multitud de razones.
    </p><p class="article-text">
        No hay dos adolescentes iguales. Cada joven trae consigo una combinaci&oacute;n &uacute;nica de experiencias de vida, desaf&iacute;os, fortalezas y metas. Por esto, la atenci&oacute;n individualizada no es solo una preferencia, sino una necesidad. Un enfoque &uacute;nico para todos simplemente no funciona cuando se trata de la recuperaci&oacute;n de la salud mental en adolescentes. Adaptar el tratamiento a las necesidades espec&iacute;ficas de cada uno es lo que conduce a una transformaci&oacute;n eficaz. 
    </p><p class="article-text">
        Cada parte de la atenci&oacute;n debe tener en cuenta el proceso individual para poder desarrollar planes que aborden las necesidades emocionales, psicol&oacute;gicas, educativas y sociales. Estos planes deben ser din&aacute;micos, lo que significa que evolucionan junto con el crecimiento y el progreso de cada joven.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay dos problemas iguales. Una de las emociones m&aacute;s graves en esta etapa son la autolesiones o conductas suicidas, frente a las que es necesario disponer de los recursos necesarios y las respuestas adecuadas, de la mano de una atenci&oacute;n espec&iacute;fica, coordinada y adaptada a cada etapa vital que ofrezca un acompa&ntilde;amiento a los j&oacute;venes y a las familias.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la depresi&oacute;n supone en esta etapa una atenci&oacute;n individualizada porque en ella pueden confluir varios factores y diferentes situaciones cl&iacute;nicas. Como reconoce el Doctor Jos&eacute; Luis Palomo, especialista del Servicio de Psiquiatr&iacute;a del Hospital Universitario General de Villalba, &ldquo;la variabilidad de factores que influyen en la evoluci&oacute;n de los trastornos depresivos es inmensa&rdquo;, por tanto, las opciones de tratamiento son tambi&eacute;n diversas, aunque &ldquo;a menudo insuficientes&rdquo;, reconoce el especialista.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es fundamental la atenci&oacute;n personalizada, que permita detectar aquellas personas m&aacute;s vulnerables y, junto con los recursos econ&oacute;micos y humanos, ofrecer una atenci&oacute;n de calidad que permita desarrollar tratamientos eficaces y estudiar la mejor manera para tratar a estas personas.
    </p><p class="article-text">
        Para el Doctor Palomo, es fundamental &ldquo;seguir trabajando en ofrecer una atenci&oacute;n personalizada, desarrollar enfoques cient&iacute;ficos que permitan discernir a las poblaciones m&aacute;s vulnerables y que m&aacute;s se beneficiar&iacute;an de cada terapia&rdquo;. En este sentido, el psiquiatra reconoce que hay &ldquo;propuestas muy interesantes que ponen el foco en criterios m&aacute;s espec&iacute;ficos de investigaci&oacute;n y otras que apuestan por una visi&oacute;n m&aacute;s hol&iacute;stica de los trastornos depresivos&rdquo;. Esto significa que se incorporan otras disciplinas m&eacute;dicas como la microbiolog&iacute;a, la neurolog&iacute;a, la endocrinolog&iacute;a o la inmunolog&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercè Palau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/diario-salud/adolescentes-necesitan-atencion-personalizada-salud-mental_1_13415297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 03:00:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6772733a-ac21-4be9-be83-07fb738c9936_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y340.jpg" length="10690003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6772733a-ac21-4be9-be83-07fb738c9936_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y340.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10690003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué los adolescentes necesitan atención personalizada en salud mental]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6772733a-ac21-4be9-be83-07fb738c9936_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y340.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Jóvenes,Adolescentes,Psicología,Atención psicológica,Terapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apps para usar menos el móvil y teléfonos 'tontos': el paradójico auge del negocio de la desconexión digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/apps-movil-telefonos-tontos-paradojico-auge-negocio-desconexion-digital_1_13417202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acd30de3-9354-4118-ab2a-f7abaaff869c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148455.jpg" width="3840" height="2160" alt="Apps para usar menos el móvil y teléfonos &#039;tontos&#039;: el paradójico auge del negocio de la desconexión digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado de apps que bloquean redes sociales o móviles modificados prometen reducir el tiempo de pantalla; aunque los expertos advierten de que ninguna herramienta sustituye un cambio de hábitos
</p><p class="subtitle">TikTok ya no solo quiere que pases horas mirando vídeos, ahora también quiere que compres sin salir de ellos
</p></div><p class="article-text">
        El informe semanal del tiempo de pantalla se ha convertido en una peque&ntilde;a bofetada de realidad para millones de usuarios. Cuatro horas diarias. Seis. Ocho. En algunos casos, cifras que rivalizan con una jornada laboral completa. Lo que hace apenas unos a&ntilde;os era invisible hoy aparece resumido cada domingo en una notificaci&oacute;n del m&oacute;vil, alimentando una creciente preocupaci&oacute;n por cu&aacute;nto tiempo dedicamos a deslizar el dedo sobre la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://wearesocial.com/es/blog/2025/10/digital-2026-la-guia-esencial-del-estado-global-de-lo-digital/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe Digital 2025</a>, elaborado por We Are Social y Meltwater, los espa&ntilde;oles pasan de media m&aacute;s de cinco horas al d&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/meta-retira-funcion-manipular-fotos-usuarios-instagram-ia-oleada-criticas_1_13375407.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conectados a internet desde cualquier dispositivo</a>. Mientras que el smartphone concentra buena parte de ese consumo digital. La preocupaci&oacute;n por el tiempo de pantalla ha dejado de ser un debate restringido a adolescentes y familias para convertirse en un problema transversal que afecta a estudiantes, trabajadores y adultos que buscan recuperar su capacidad de concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es que hayamos descubierto de repente que usamos demasiado el tel&eacute;fono. Lo que ha cambiado es que ahora podemos medirlo. Y, sobre todo, compararlo con el tiempo que dedicamos a dormir, trabajar o relacionarnos con otras personas. Como ocurre con casi cualquier problema contempor&aacute;neo, el mercado ya ha encontrado una oportunidad de negocio: vendernos herramientas para utilizar menos las herramientas que ya hemos comprado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La industria que quiere que mires menos la pantalla</strong></h2><p class="article-text">
        La desconexi&oacute;n digital empeora respecto al a&ntilde;o pasado: la falta de desconexi&oacute;n crece 16,6 puntos, frente al 65 % registrado en 2025. Seg&uacute;n el Estudio de Bienestar y Salud Laboral en Espa&ntilde;a 2026, elaborado por Edenred, m&aacute;s del 80 % de espa&ntilde;oles son incapaces de desconectar del trabajo y 1 de cada 5 sigue conectado incluso en vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Aplicaciones como Opal, Forest u One Sec prometen ayudar a resistir la tentaci&oacute;n de abrir Instagram o TikTok. Otras convierten el autocontrol en una competici&oacute;n entre amigos. Incluso han aparecido smartphones dise&ntilde;ados espec&iacute;ficamente para ser menos atractivos que un smartphone convencional.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es evidente: combatir la tecnolog&iacute;a con m&aacute;s tecnolog&iacute;a. &ldquo;Ahora que existe m&aacute;s visibilidad sobre el tiempo de uso del m&oacute;vil, hay mucha m&aacute;s gente preocupada por reducirlo. Por eso tambi&eacute;n hay espacio para este tipo de aplicaciones&rdquo;, explica Dani Mart&iacute;nez, fundador de Phoneless, una aplicaci&oacute;n espa&ntilde;ola que busca reducir el uso del tel&eacute;fono a trav&eacute;s de din&aacute;micas sociales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b06af8-d2a2-4c5b-a840-57c14fb79303_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b06af8-d2a2-4c5b-a840-57c14fb79303_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b06af8-d2a2-4c5b-a840-57c14fb79303_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b06af8-d2a2-4c5b-a840-57c14fb79303_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b06af8-d2a2-4c5b-a840-57c14fb79303_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00b06af8-d2a2-4c5b-a840-57c14fb79303_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/00b06af8-d2a2-4c5b-a840-57c14fb79303_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Red Social bloqueda por &#039;Phonless&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Red Social bloqueda por &#039;Phonless&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez considera que la mayor&iacute;a de las apps existentes plantean una batalla individual entre el usuario y el m&oacute;vil que suele acabar perdiendo el primero. &ldquo;Los tel&eacute;fonos est&aacute;n espec&iacute;ficamente creados para reclamar nuestra atenci&oacute;n. Muchas veces esa lucha individual no acaba funcionando&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta es diferente: convertir la desconexi&oacute;n en una actividad colectiva. Los usuarios pueden compartir su tiempo de pantalla con amigos, crear retos conjuntos, establecer rankings o se&ntilde;alar cu&aacute;les son sus aplicaciones m&aacute;s problem&aacute;ticas, las que denominan &ldquo;<em>doom apps</em>&rdquo;. &ldquo;Se basa en el concepto de <em>social accountability</em>. Igual que es m&aacute;s f&aacute;cil ir al gimnasio cuando has quedado con alguien, creemos que ocurre lo mismo con los h&aacute;bitos digitales&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del bloqueo de aplicaciones al m&oacute;vil &ldquo;minimalista&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Si las aplicaciones ponen obst&aacute;culos al uso compulsivo del m&oacute;vil, los llamados<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/era/fantasia-vivir-2000-echamos-relaciones-humanas_1_13251644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>dumb phones</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/fantasia-vivir-2000-echamos-relaciones-humanas_1_13251644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> o m&oacute;viles minimalistas</a> directamente eliminan la tentaci&oacute;n. Es el caso de Balance Phone, una empresa que comercializa smartphones basados en dispositivos Samsung modificados con un sistema operativo propio que bloquea autom&aacute;ticamente redes sociales, juegos, apuestas, pornograf&iacute;a, plataformas de streaming y otras aplicaciones consideradas adictivas.
    </p><p class="article-text">
        Sus cifras reflejan el crecimiento del sector: m&aacute;s de 11.000 usuarios repartidos en m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses y m&aacute;s de dos millones de horas de pantalla ahorradas, seg&uacute;n datos facilitados por la compa&ntilde;&iacute;a. Su sistema operativo, adem&aacute;s, no puede desinstalarse f&aacute;cilmente, una decisi&oacute;n que responde precisamente a una de las principales cr&iacute;ticas que reciben las aplicaciones tradicionales: basta con desactivarlas cuando aparece la tentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; existe una adicci&oacute;n al m&oacute;vil. Balance Phone nace precisamente de una experiencia personal&rdquo;, afirma Albert, fundador y CEO de la empresa. &ldquo;En dos a&ntilde;os hemos visto c&oacute;mo el mercado se ha expandido significativamente. Al principio eran personas interesadas en su salud digital o familias que lo regalaban como primer m&oacute;vil a sus hijos. Ahora vemos perfiles muy variados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a del dispositivo es sencilla: conservar las herramientas &uacute;tiles del smartphone y eliminar todo aquello dise&ntilde;ado para capturar nuestra atenci&oacute;n. &ldquo;Las aplicaciones de bloqueo dependen de la fuerza de voluntad del usuario. Balance Phone no. Es un dise&ntilde;o minimalista que elimina los elementos que te mantienen enganchado a la pantalla&rdquo;, defiende.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Estamos ante una adicci&oacute;n o ante una obsesi&oacute;n por medirlo todo?</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, no todos los expertos consideran adecuado hablar de adicci&oacute;n al m&oacute;vil en t&eacute;rminos cl&iacute;nicos. &ldquo;Las dos cosas conviven: existe una mayor conciencia social sobre el uso de la tecnolog&iacute;a, pero tenemos que diferenciar muy bien entre uso, abuso y adicci&oacute;n&rdquo;, explica Javier Feliz, director de operaciones y psic&oacute;logo criminalista del programa terap&eacute;utico Desconect@, especializado en adolescentes con uso problem&aacute;tico de las nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Feliz insiste en que el tiempo de pantalla, por s&iacute; solo, no permite determinar si existe un problema: &ldquo;No es cuesti&oacute;n de medir cu&aacute;ntas horas utiliza una persona el m&oacute;vil. Puedes trabajar siete horas con &eacute;l y no ocurre nada. Lo importante es qu&eacute; consecuencias tiene ese uso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica analizan factores como la p&eacute;rdida de control, la ansiedad, el abandono de actividades sociales o deportivas, las mentiras relacionadas con el uso del dispositivo o los s&iacute;ntomas de abstinencia. &ldquo;El m&oacute;vil nunca es el problema. Es una consecuencia de algo que est&aacute; pasando&rdquo;, afirma: &ldquo;Detr&aacute;s solemos encontrar ansiedad, depresi&oacute;n, autoestima baja, dificultades sociales o problemas familiares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n similar comparte la escritora y activista Marta G. Franco, autora de <em>Las redes son nuestras</em>, quien recuerda que ni siquiera existe unanimidad cient&iacute;fica sobre el concepto de adicci&oacute;n al m&oacute;vil. &ldquo;Sabemos que las aplicaciones est&aacute;n dise&ntilde;adas para que pasemos el m&aacute;ximo tiempo posible en ellas, pero no estamos hablando necesariamente de un fen&oacute;meno an&aacute;logo a las adicciones tradicionales&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La paradoja del tecnosolucionismo</strong></h2><p class="article-text">
        El auge de las aplicaciones de bienestar digital responde, en opini&oacute;n de Franco, a una l&oacute;gica cultural mucho m&aacute;s profunda: la idea de que cualquier problema puede solucionarse mediante otra tecnolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos dentro de una ideolog&iacute;a que piensa que cada problema que tenemos se puede solucionar con una aplicaci&oacute;n dise&ntilde;ada espec&iacute;ficamente para ello&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Es l&oacute;gico que aparezcan estas herramientas cuando cada vez m&aacute;s personas perciben que existe un problema con el uso del m&oacute;vil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema, advierte, es que muchas de estas soluciones siguen operando dentro del mismo ecosistema digital que pretenden combatir. &ldquo;Las apps que te obligan a esperar unos segundos antes de abrir Instagram o resolver una operaci&oacute;n matem&aacute;tica no te est&aacute;n sacando realmente de ese modelo. Simplemente, est&aacute;n poniendo un parche encima&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Desde Desconect@ utilizan un planteamiento parecido. Para Javier Feliz, las aplicaciones pueden ser &uacute;tiles como herramienta conductual, pero nunca sustituyen un trabajo m&aacute;s profundo sobre los h&aacute;bitos digitales. &ldquo;La muleta digital puede ayudar, pero no resolver&aacute; el problema por s&iacute; sola&rdquo;, afirma. &ldquo;Hay que preguntarse qu&eacute; hay detr&aacute;s: aspectos emocionales, familiares o sociales que explican esa necesidad de estar conectado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Funcionan realmente?</strong></h2><p class="article-text">
        La respuesta corta para las fuentes consultadas es &ldquo;s&iacute;, pero con matices&rdquo;. Las aplicaciones de bloqueo pueden reducir el tiempo de uso, igual que los m&oacute;viles minimalistas eliminan muchas de las distracciones m&aacute;s habituales. &ldquo;El problema es que ninguna herramienta tecnol&oacute;gica garantiza un cambio permanente si no va acompa&ntilde;ada de nuevas rutinas&rdquo; tal y como defienden los expertos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso Albert, desde Balance Phone, reconoce que el &eacute;xito de este nuevo mercado es inseparable del dise&ntilde;o adictivo de las plataformas digitales actuales. &ldquo;Las grandes tecnol&oacute;gicas no se preocupan por el bienestar de los consumidores. Su modelo de negocio depende precisamente de captar nuestra atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo debe ser que la persona deje de necesitarlas&rdquo;, sostiene Javier Feliz. &ldquo;Las barreras tecnol&oacute;gicas pueden ser un buen punto de partida, pero no pueden sustituir el aprendizaje del autocontrol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez, fundador de Phoneless, comparte parcialmente esta idea y define su aplicaci&oacute;n como una herramienta de transici&oacute;n. &ldquo;La soluci&oacute;n final probablemente ser&iacute;a dejar el m&oacute;vil o utilizar uno mucho m&aacute;s limitado, pero la sociedad no est&aacute; todav&iacute;a en ese punto&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n del sector es pragm&aacute;tica: &ldquo;pocas personas est&aacute;n dispuestas a renunciar completamente al smartphone, por lo que resulta necesario ofrecer soluciones intermedias que faciliten el proceso&rdquo;.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9z4ovi" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/apps-movil-telefonos-tontos-paradojico-auge-negocio-desconexion-digital_1_13417202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 21:18:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/acd30de3-9354-4118-ab2a-f7abaaff869c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148455.jpg" length="19283209" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/acd30de3-9354-4118-ab2a-f7abaaff869c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148455.jpg" type="image/jpeg" fileSize="19283209" width="3840" height="2160"/>
      <media:title><![CDATA[Apps para usar menos el móvil y teléfonos 'tontos': el paradójico auge del negocio de la desconexión digital]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/acd30de3-9354-4118-ab2a-f7abaaff869c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148455.jpg" width="3840" height="2160"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Apps,Móviles,Atención psicológica,Digital,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro camas de hospital en todo Aragón y semanas sin ver al psicólogo: exigen más recursos para los trastornos alimentarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cuatro-camas-hospital-aragon-semanas-ver-psicologo-exigen-recursos-trastornos-alimentarios_1_13395263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/799fae70-16d2-4272-8721-6acfdef0d491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro camas de hospital en todo Aragón y semanas sin ver al psicólogo: exigen más recursos para los trastornos alimentarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación de pacientes denuncia falta de profesionales y de continuidad asistencial, mientras el responsable de la unidad reconoce la presión sobre el servicio y reclama reforzar la plantilla y ampliar los recursos</p><p class="subtitle">Los trastornos alimentarios crecen en Aragón: pocas unidades hospitalarias y afectados cada vez más jóvenes
</p></div><p class="article-text">
        Un mes sin ser atendida por un psic&oacute;logo al recibir el alta m&eacute;dica o una &uacute;nica consulta psicol&oacute;gica en seis meses de ingreso en la unidad especializada de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) del Hospital Provincial de Zaragoza. Estas son algunas de las situaciones que relatan madres de pacientes con esta enfermedad y que, seg&uacute;n denuncian, las hacen sentirse &ldquo;abandonadas&rdquo; por el sistema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No cuestiono el esfuerzo de los profesionales, que trabajan bajo una enorme presi&oacute;n asistencial, pero s&iacute; me pregunto si el sistema dispone de los recursos necesarios para atender adecuadamente a personas con trastornos alimentarios&rdquo;, escribe una madre de una joven de 21 a&ntilde;os en una carta remitida a este peri&oacute;dico. En ella relata a&ntilde;os de ingresos hospitalarios marcados, asegura, por &ldquo;una profunda sensaci&oacute;n de desamparo&rdquo;, &ldquo;escasa intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica&rdquo; y la impresi&oacute;n de que el tratamiento &ldquo;no abordaba el origen&rdquo; de una enfermedad mental que puede llegar a ser mortal.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, su hija sali&oacute; del hospital despu&eacute;s de diez d&iacute;as hospitalizada por una grave adicci&oacute;n a los laxantes y recibi&oacute; el alta para continuar el tratamiento de forma ambulatoria. Sin embargo, seg&uacute;n denuncia su madre, pas&oacute; cerca de un mes sin ser atendida ni por un psic&oacute;logo ni por un psiquiatra. Mientras tanto, asegura, la joven segu&iacute;a sufriendo crisis pr&aacute;cticamente diarias y expresando con frecuencia deseos de quitarse la vida. 
    </p><p class="article-text">
        No es un caso aislado, seg&uacute;n explica Mar&iacute;a Consuelo Alcal&aacute;, presidenta de la asociaci&oacute;n de familias de TCA Arag&oacute;n y madre de una joven con un trastorno de la conducta alimentaria. &ldquo;Entiendo perfectamente las quejas de esta madre, esa unidad funciona fatal, los pacientes se cronifican porque es una atenci&oacute;n precaria&rdquo;, explica. A&ntilde;ade que, en su caso, puede pagar la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica de su hija, &ldquo;pero no en todos los casos es as&iacute;&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Una enfermedad grave que va mucho m&aacute;s all&aacute; de la alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los trastornos de la conducta alimentaria han aumentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, afectan cada vez a personas m&aacute;s j&oacute;venes y requieren un abordaje multidisciplinar que combine atenci&oacute;n m&eacute;dica, psicol&oacute;gica, psiqui&aacute;trica, nutricional y familiar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La anorexia es el trastorno de la conducta alimentaria m&aacute;s frecuente&rdquo;, explica Sandra Gallego, psiquiatra infanto juvenil tutora de residentes del HURV. La especialista recuerda que suele comenzar entre los 13 y los 18 a&ntilde;os y afecta aproximadamente a diez mujeres por cada hombre. Tambi&eacute;n advierte de su gravedad: presenta una mortalidad cercana al 5% por d&eacute;cada y, entre los pacientes hospitalizados durante largos periodos, puede alcanzar el 10%. La primera causa de fallecimiento es la inanici&oacute;n y la segunda, el suicidio.
    </p><p class="article-text">
        Por eso insiste en que el tratamiento debe ser integral e implicar a psiquiatras, psic&oacute;logos, enfermer&iacute;a, familias y, cuando es necesario, hospitalizaci&oacute;n. &ldquo;La recuperaci&oacute;n podemos dividirla en tres grupos: un tercio de los pacientes se recupera completamente, otro tercio lo hace de forma parcial y un tercio evoluciona hacia la cronicidad&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n, a&ntilde;ade, resulta &ldquo;fundamental&rdquo;. Detectar precozmente se&ntilde;ales como una p&eacute;rdida importante de peso, una preocupaci&oacute;n excesiva por la imagen corporal, la ansiedad o la obsesividad puede evitar que la enfermedad avance. Tambi&eacute;n considera necesario reforzar la educaci&oacute;n en colegios e institutos y formar a docentes y monitores de comedor para identificar los primeros s&iacute;ntomas.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro camas para toda Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En la atenci&oacute;n a adultos, Arag&oacute;n cuenta con una &uacute;nica unidad especializada, ubicada en el Hospital Provincial de Zaragoza, que da servicio a toda la comunidad aut&oacute;noma. Su jefe de servicio de Psiquiatr&iacute;a, Miguel Mart&iacute;nez Roig, explica que dispone de cuatro camas de hospitalizaci&oacute;n, seis plazas de hospital de d&iacute;a y consultas externas. El equipo est&aacute; formado por dos psiquiatras, una psic&oacute;loga especializada, una enfermera espec&iacute;fica para consultas y el personal de enfermer&iacute;a del hospital.
    </p><p class="article-text">
        La unidad atiende a todos los pacientes adultos de Arag&oacute;n y Mart&iacute;nez reconoce que la presi&oacute;n asistencial es constante. &ldquo;Siempre hay demanda de camas. Hay momentos en los que tenemos alguna libre y debemos decidir qu&eacute; paciente tiene prioridad, pero otras veces no disponemos de ninguna y los casos m&aacute;s graves deben ingresar provisionalmente en las unidades de agudos de sus hospitales de referencia&rdquo;, explica. Sin embargo, la presidenta de TCA Arag&oacute;n, asegura que esto &ldquo;no es una soluci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;La unidad de agudos no nos sirve, no est&aacute; preparada, nadie controla lo que comen o los ba&ntilde;os no est&aacute;n cerrados&rdquo;, ejemplifica. 
    </p><p class="article-text">
        El especialista defiende que se trata de &ldquo;un dispositivo que funciona&rdquo;, aunque admite que existen importantes m&aacute;rgenes de mejora. Entre ellos, se&ntilde;ala la necesidad de reforzar los programas intensivos ambulatorios para evitar ingresos, crear recursos intermedios para pacientes con enfermedades cronificadas y ampliar la plantilla de profesionales. &ldquo;Tenemos un psic&oacute;logo para consultas externas y el de ingresos lo compartimos con Rehabilitaci&oacute;n Card&iacute;aca. Nos gustar&iacute;a contar con un psic&oacute;logo exclusivo para la unidad&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        El Departamento de Sanidad se remite a las explicaciones ofrecidas por el jefe del servicio de Psiquiatr&iacute;a del Hospital Provincial, quien reconoce la necesidad de reforzar algunos recursos. Respecto a las quejas de las familias, se&ntilde;ala que lo habitual es programar citas de seguimiento tras el alta. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La atenci&oacute;n psicol&oacute;gica acaba saliendo del bolsillo de las familias&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Alcal&aacute; considera que la principal carencia de la unidad de adultos es precisamente &ldquo;la falta de profesionales&rdquo; especializados. &ldquo;Hay una enorme rotaci&oacute;n de psiquiatras. A estos pacientes les cuesta much&iacute;simo crear un v&iacute;nculo terap&eacute;utico y, cuando por fin lo consiguen, vuelven a cambiarles el profesional&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, muchas familias acaban recurriendo a consultas privadas porque consideran insuficiente la atenci&oacute;n p&uacute;blica: &ldquo;Si puedes pagar un psic&oacute;logo privado, todav&iacute;a puedes complementar el tratamiento. Pero si no tienes recursos econ&oacute;micos es muy complicado. Mi hija ha estado seis meses ingresada y solo pudo hablar una vez con el psic&oacute;logo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Alcal&aacute; habla en todo momento como madre y como presidenta de la asociaci&oacute;n. No lucha solo por el caso de su hija, sino por todas las personas afectadas por esta enfermedad. La asociaci&oacute;n tambi&eacute;n denuncia la ausencia de nutricionistas espec&iacute;ficos, la escasez de endocrinos, la falta de terapias familiares y el cierre del hospital de d&iacute;a durante el mes de agosto: &ldquo;Precisamente el verano y la Navidad son las &eacute;pocas m&aacute;s dif&iacute;ciles para estas pacientes y, sin embargo, es cuando menos recursos hay&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, la unidad necesitar&iacute;a al menos duplicar su capacidad de hospitalizaci&oacute;n. &ldquo;Con cuatro camas para toda Arag&oacute;n es imposible responder a la demanda. Nosotros creemos que har&iacute;an falta, como m&iacute;nimo, ocho&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">A&ntilde;os de tratamiento y la importancia de la prevenci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Los trastornos alimentarios no suelen resolverse en unos meses. Son enfermedades complejas que, en muchos casos, acompa&ntilde;an a quienes las padecen durante a&ntilde;os. El propio jefe de la unidad reconoce que m&aacute;s de un tercio de los pacientes presenta reca&iacute;das o evoluciona hacia formas cr&oacute;nicas y que algunos llevan d&eacute;cadas siendo atendidos en el dispositivo.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, las asociaciones insisten en la importancia de la continuidad en el tratamiento: &ldquo;Cuando una paciente recibe el alta y pasan semanas hasta volver a verla, siente que el sistema la abandona&rdquo;, resume Alcal&aacute;. &ldquo;Y no estamos hablando solo de anorexia. Hay otros trastornos, como el trastorno por atrac&oacute;n, cuyos pacientes tambi&eacute;n sufren enormemente y muchas veces no encuentran recursos espec&iacute;ficos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Especialistas y asociaciones coinciden en que prevenir sigue siendo la mejor herramienta.  Gallego apuesta por reforzar la educaci&oacute;n emocional desde edades tempranas, ense&ntilde;ar a los adolescentes a interpretar cr&iacute;ticamente el contenido que consumen en redes sociales y formar a los profesionales educativos para detectar los primeros s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        Las familias, por su parte, reclaman que esa prevenci&oacute;n vaya acompa&ntilde;ada de m&aacute;s inversi&oacute;n cuando la enfermedad ya ha aparecido.  Porque, como recuerda la madre que decidi&oacute; hacer p&uacute;blica la situaci&oacute;n de su hija, &ldquo;los trastornos de la conducta alimentaria no se curan en unos d&iacute;as&rdquo;. Requieren tiempo, profesionales especializados y un seguimiento continuado: &ldquo;Solo espero que ninguna familia vuelva a sentirse tan sola como nos hemos sentido nosotros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cuatro-camas-hospital-aragon-semanas-ver-psicologo-exigen-recursos-trastornos-alimentarios_1_13395263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 20:40:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/799fae70-16d2-4272-8721-6acfdef0d491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="275735" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/799fae70-16d2-4272-8721-6acfdef0d491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="275735" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuatro camas de hospital en todo Aragón y semanas sin ver al psicólogo: exigen más recursos para los trastornos alimentarios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/799fae70-16d2-4272-8721-6acfdef0d491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Aragón,Sanidad,Atención psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13343698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0820a60b-1b04-425d-af5f-5390266a9d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146372.jpg" width="4893" height="2752" alt="¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación a partir de más de 3,7 millones de pacientes en Noruega revela que la inmensa mayoría de adolescentes que acuden al médico por malestar emocional son registrados con simples “síntomas” y no con diagnósticos de trastornos clínicos formales</p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Han arruinado los móviles la salud mental de los jóvenes? La ciencia busca explicaciones a un problema universal
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la percepci&oacute;n de que existe una epidemia de problemas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> entre los m&aacute;s j&oacute;venes ha encendido las alarmas a nivel mundial. Sin embargo, muchos especialistas insisten en que la evidencia disponible no respalda esta idea. Un nuevo estudio basado en los registros m&eacute;dicos de 3,7 millones de ciudadanos de entre 10 y 46 a&ntilde;os en Noruega entre 2010 y 2024 ofrece datos muy interesantes y llama a la tranquilidad: aunque las consultas de salud mental crecieron un 62% de forma general, la inmensa mayor&iacute;a se registraron bajo la etiqueta de &ldquo;s&iacute;ntomas&rdquo;, en lugar de diagnosticarse como &ldquo;trastornos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos del trabajo, publicado este mi&eacute;rcoles en la revista <a href="https://jech.bmj.com/lookup/doi/10.1136/jech-2026-226059" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journal of Epidemiology &amp; Community Health</a>, muestran una enorme divergencia. Mientras las consultas por s&iacute;ntomas de ansiedad aumentaron en Noruega un 286% y las de s&iacute;ntomas depresivos un 147%, los diagn&oacute;sticos por trastornos de ansiedad crecieron de forma mucho m&aacute;s modesta (46%) y los trastornos depresivos incluso experimentaron una leve ca&iacute;da del 4%. Esta tendencia es especialmente aguda entre las mujeres de 16 a 20 a&ntilde;os, donde las visitas por s&iacute;ntomas de ansiedad se dispararon un 475% frente a un aumento del 64% en diagn&oacute;sticos de trastornos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos datos, los autores concluyen que los principales motores de este aumento no son necesariamente un deterioro en la salud mental de la poblaci&oacute;n, sino cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n diagn&oacute;stica. Esto indicar&iacute;a que los j&oacute;venes actuales tienen un umbral mucho m&aacute;s bajo para acudir al m&eacute;dico ante cuadros de malestar emocional y, al mismo tiempo, que los m&eacute;dicos prefieren cada vez m&aacute;s registrar estas visitas como s&iacute;ntomas en lugar de etiquetar a los pacientes con trastornos cl&iacute;nicos, algo que podr&iacute;a considerarse estigmatizante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave son los cambios en el comportamiento de búsqueda de ayuda y/o en el registro de diagnósticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los aumentos observados podr&iacute;an reflejar cambios en el malestar subyacente, pero tambi&eacute;n cambios en el reconocimiento, la disposici&oacute;n a revelar los s&iacute;ntomas, la b&uacute;squeda de ayuda y las pr&aacute;cticas de registro cl&iacute;nico&rdquo;, se&ntilde;alan los autores. &ldquo;Los resultados sugieren que los cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y/o en el registro de diagn&oacute;sticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente, son factores clave del aumento de los contactos con los servicios de salud mental en atenci&oacute;n primaria&rdquo;, concluyen.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los investigadores se muestran prudentes y advierten de que su estudio se basa &uacute;nicamente en datos de atenci&oacute;n primaria, que no incluyen la gravedad de los s&iacute;ntomas. Por otro lado, &ldquo;no se pueden excluir explicaciones alternativas, como un aumento real de problemas de salud mental menos graves entre los j&oacute;venes, por ejemplo, debido al mayor uso de las redes sociales, la experiencia de la pandemia u otros factores&rdquo;, a&ntilde;aden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los investigadores recalcan que el creciente volumen de consultas basadas en s&iacute;ntomas supone un reto organizativo para los m&eacute;dicos de cabecera, que &ldquo;se enfrentan a una demanda cada vez mayor que podr&iacute;a gestionarse de forma m&aacute;s adecuada mediante psicoeducaci&oacute;n o breves intervenciones digitales, en lugar de las v&iacute;as cl&iacute;nicas tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los datos de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/porcentaje-personas-depresion-espana-triplicado-tres-anos_1_12333034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima Encuesta Nacional de Salud</a>&nbsp;indican que el porcentaje de personas con cuadros depresivos ha crecido del 5,4% al 14,6% entre 2020 y 2023 en todas las edades, aunque es mayor entre las personas con m&aacute;s a&ntilde;os. Los n&uacute;meros escalan mucho m&aacute;s cuando se pregunta cu&aacute;l es severidad de los s&iacute;ntomas depresivos; el porcentaje de personas que aseguran tener alguno &ndash;de leve a grave&ndash; aumenta hasta el 29,8%, pero el resultado se mide por la percepci&oacute;n, no por el diagn&oacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">Sin evidencia de una &lsquo;epidemia&rsquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.ugr.es/personal/jose-cesar-perales-lopez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; C&eacute;sar Perales</a>, catedr&aacute;tico en el departamento de Psicolog&iacute;a Experimental de la Universidad de Granada (UGR), coautor del libro&nbsp;<em>Ni fr&aacute;giles ni idiotas. C&oacute;mo la mala ciencia ha construido el estereotipo adolescente</em>&nbsp;(Shackleton Books), cree que una interpretaci&oacute;n plausible de estos datos es que el incremento reciente de las consultas relacionadas con la salud mental se podr&iacute;a deber a cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda por parte de las personas y a modificaciones en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n cl&iacute;nica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los últimos años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José César Perales</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Psicología Experimental de la Universidad de Granada (UGR) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, subraya Perales en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>.&nbsp;&ldquo;Desde esta perspectiva, el aumento registrado reflejar&iacute;a menos un cambio en la incidencia subyacente de los trastornos que una transformaci&oacute;n en c&oacute;mo se detectan, se nombran y se registran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, advierte, esto no excluye otras explicaciones posibles. &ldquo;Que exista este fen&oacute;meno de inflaci&oacute;n diagn&oacute;stica no elimina por completo la posibilidad de que tambi&eacute;n se haya producido un incremento en los problemas de salud mental subyacentes&rdquo;, comenta. &ldquo;S&iacute; que explicar&iacute;a, no obstante, por qu&eacute; esas tendencias subyacentes parecen ser menos n&iacute;tidas y universales de lo que se defiende desde determinadas posturas, no siempre estrictamente cient&iacute;ficas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicológicos se registran</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier José Pérez Flores</span>
                                        <span>—</span> Profesor del área de Psicobiología de la Universidad de La Laguna
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://portalciencia.ull.es/investigadores/1010510/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Jos&eacute; P&eacute;rez Flores</a>, profesor del &aacute;rea de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de La Laguna, destaca la fortaleza del estudio en cuanto al tama&ntilde;o de la muestra y la amplitud temporal. &ldquo;Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicol&oacute;gicos se registran, se codifican y posiblemente se abordan dentro del sistema sanitario noruego&rdquo;, explica al SMC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el experto recuerda que la divergencia entre la prevalencia de s&iacute;ntomas y diagn&oacute;sticos no es una novedad y ya hab&iacute;a sido se&ntilde;alada en la &uacute;ltima d&eacute;cada, adem&aacute;s de que en otros trabajos se hab&iacute;a identificado la posibilidad de que la clave estuviera en la pr&aacute;ctica de codificaci&oacute;n por parte de los m&eacute;dicos y muchos protocolos de actuaci&oacute;n. &ldquo;Visto as&iacute;, el aumento de los registros de s&iacute;ntomas no tendr&iacute;a por qu&eacute; interpretarse &uacute;nicamente como una se&ntilde;al de alarma epidemiol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n como el reflejo de una decisi&oacute;n organizativa: identificar antes el malestar, atenderlo en dispositivos m&aacute;s pr&oacute;ximos y no esperar necesariamente a que adopte la forma de un trastorno plenamente codificado&rdquo;, explica P&eacute;rez Flores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con Espa&ntilde;a tambi&eacute;n invita a la prudencia, en opini&oacute;n del experto, aunque el estudio muestra patrones que recuerdan, al menos parcialmente, a los observados en nuestro pa&iacute;s. Y conviene no perder de vista, advierte, la soluci&oacute;n que se est&aacute; dando a estos casos. Estudios recientes han encontrado un aumento muy marcado de las prescripciones de antidepresivos, muy superior al incremento de los diagn&oacute;sticos de depresi&oacute;n. &ldquo;Este tipo de hallazgo plantea una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;hasta qu&eacute; punto importa que el sistema codifique s&iacute;ntomas o trastornos si, en la pr&aacute;ctica, el abordaje acaba siendo el mismo?&rdquo;, plantea P&eacute;rez Flores.&nbsp;&ldquo;El debate no deber&iacute;a limitarse a si aumentan los s&iacute;ntomas o aumentan los diagn&oacute;sticos, sino a qu&eacute; se hace con las personas que llegan a la atenci&oacute;n primaria con malestar psicol&oacute;gico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13343698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 22:30:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0820a60b-1b04-425d-af5f-5390266a9d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146372.jpg" length="1350718" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0820a60b-1b04-425d-af5f-5390266a9d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146372.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1350718" width="4893" height="2752"/>
      <media:title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0820a60b-1b04-425d-af5f-5390266a9d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146372.jpg" width="4893" height="2752"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Salud mental,Jóvenes,Psicología,Salud psicológica,Atención psicológica,Depresión,Ansiedad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colegio de Psicología de Castilla-La Mancha habilita un teléfono de apoyo a los afectados por el seísmo en Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/colegio-psicologia-castilla-mancha-habilita-telefono-apoyo-afectados-seismo-venezuela_1_13342649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba21cc64-02ea-493c-bf3b-b794a57a6e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colegio de Psicología de Castilla-La Mancha habilita un teléfono de apoyo a los afectados por el seísmo en Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta línea telefónica, con el número 665 65 84 72, estará activa desde el 1 de julio de 10 a 20 horas y de lunes a domingo </p><p class="subtitle">La comunidad venezolana en Castilla-La Mancha, entre la incertidumbre por la familia y la solidaridad con los afectados
</p></div><p class="article-text">
        El Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Castilla-La Mancha que a partir del 1 de julio pondr&aacute; en marcha un n&uacute;mero de tel&eacute;fono con la finalidad de ofrecer ayuda psicol&oacute;gica a los residentes en Castilla-La Mancha que se hayan visto afectados por los terremotos que tuvieron lugar en Venezuela la pasada semana.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes ha trasladado este lunes &ldquo;sus m&aacute;s sinceras condolencias&rdquo; a los familiares y amigos, tanto de los espa&ntilde;oles fallecidos, como de toda la poblaci&oacute;n venezolana que se ha visto afectada por la p&eacute;rdida de un ser querido o de su lugar de residencia tras el terrible se&iacute;smo en aquel pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El tel&eacute;fono estar&aacute; operativo de 10:00 a 20:00 horas de lunes a domingo para la poblaci&oacute;n afectada que resida en Castilla-La Mancha por las consecuencias de los se&iacute;smos. Podr&aacute;n ponerse en contacto con profesionales de la psicolog&iacute;a colegiados y cualificados, en el n&uacute;mero de tel&eacute;fono 665 65 84 72.
    </p><h2 class="article-text">Ya brind&oacute; colaboraci&oacute;n en crisis como danas o incendios forestales</h2><p class="article-text">
        El Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Castilla-La Mancha cuenta con una extensa experiencia en este tipo de atenciones psicol&oacute;gicas, ya que en ocasiones anteriores, y con la finalidad de preservar la salud psicol&oacute;gica de las personas afectadas, ha puesto en marcha iniciativas de la misma &iacute;ndole que la que comenzar&aacute; a funcionar el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con anterioridad el COPCLM ha habilitado l&iacute;neas y programas de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica para personas afectadas por incendios forestales, por Danas y temporales meteorol&oacute;gicos, ante el consumo de alcohol y otras adicciones, ante los efectos del desempleo, o por la pandemia de COVID-19, entre otros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/colegio-psicologia-castilla-mancha-habilita-telefono-apoyo-afectados-seismo-venezuela_1_13342649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 15:24:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ba21cc64-02ea-493c-bf3b-b794a57a6e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1115962" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ba21cc64-02ea-493c-bf3b-b794a57a6e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1115962" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Colegio de Psicología de Castilla-La Mancha habilita un teléfono de apoyo a los afectados por el seísmo en Venezuela]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ba21cc64-02ea-493c-bf3b-b794a57a6e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Terremotos,Atención psicológica,Psicología,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de vivienda se cuela en la consulta del psicólogo: "A la quimio no le tuve miedo, pero sí a estos señores que nos querían echar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/crisis-vivienda-cuela-consulta-psicologo-quimio-no-le-tuve-miedo-si-senores-querian-echar_1_13310688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5120127a-7efe-4fe1-95f4-370959ff039e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="­La crisis de vivienda se cuela en la consulta del psicólogo: &quot;A la quimio no le tuve miedo, pero sí a estos señores que nos querían echar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema de acceso a la vivienda es uno de los principales temas que se abordan en las terapias, donde los especialistas son conscientes de que la situación puede desembocar en ansiedad crónica, estrés y hasta ideaciones suicidas. Apuestan por dejar la culpa individual atrás y luchar desde lo colectivo
</p><p class="subtitle">El sobreesfuerzo para pagar el alquiler dispara los problemas de salud mental entre los jóvenes</p></div><p class="article-text">
        El tema copa las conversaciones entre colegas, es la respuesta a tu madre cuando pregunta qu&eacute; es eso que te preocupa y tanto te afecta y tambi&eacute;n el runr&uacute;n que te acompa&ntilde;a antes de dormir. La crisis habitacional tiene un efecto directo en la salud mental de las personas que la sufren. Los psic&oacute;logos aseguran que el problema hace a&ntilde;os super&oacute; las barreras de la consulta y, en gran medida, los conflictos que presentan sus pacientes son resultado del dif&iacute;cil acceso a una vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Estr&eacute;s, frustraci&oacute;n, ansiedad, insomnio e irritabilidad son algunos de sus efectos, aunque casos m&aacute;s graves han podido provocar ideaciones suicidas. Saber que el origen de ello no es algo individual sino consecuencia de una pol&iacute;tica estructural del sistema es el primer paso para encontrar resortes que ayuden a enfrentar la situaci&oacute;n: el colectivo por el derecho a la vivienda como medio para el cambio, el psic&oacute;logo como acompa&ntilde;ante.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Pi&eacute;lago vive junto con dos compa&ntilde;eros en Alcorc&oacute;n (Madrid). En el momento en que vieron que se acababa el contrato de alquiler, la incertidumbre se apoder&oacute; de &eacute;l. &ldquo;Lo trabaj&eacute; mucho en terapia para que esto que pod&iacute;a pasar, que nos subieran tanto el alquiler que nos tuvi&eacute;ramos que ir, no se hiciera mucha bola, porque era algo que no me dejaba dormir por las noches&rdquo;, comenta este periodista de 33 a&ntilde;os. No hab&iacute;a salida. Ni siquiera con su pareja pod&iacute;a irse a vivir a otro piso debido a los precios que marca el mercado.
    </p><p class="article-text">
        El insomnio y estado de ansiedad que comenta este inquilino no es el &uacute;nico s&iacute;ntoma que presentan las personas afectadas por la crisis de vivienda. Purificaci&oacute;n P&aacute;rragaga, psic&oacute;loga de intervenci&oacute;n social, a&ntilde;ade otros como la aparici&oacute;n de sentimientos de culpa y baja autoestima, sensaci&oacute;n de estancamiento vital, tensi&oacute;n dentro de la familia, irritabilidad y problemas conductuales y de rendimiento escolar en ni&ntilde;os y j&oacute;venes. A ello se a&ntilde;ade una mayor presencia de estados emocionales negativos como el miedo y la tristeza; y el malestar f&iacute;sico, que aparece a trav&eacute;s de dolores de cabeza, problemas digestivos y tensi&oacute;n y dolor muscular, a&ntilde;ade esta vocal del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de la Comunitat Valenciana.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las pesadillas persisten</strong></h2><p class="article-text">
        Algunos de esos s&iacute;ntomas fueron los que acompa&ntilde;aron a Chus, vecina de Madrid hasta 2023, cuando se mud&oacute; a un pueblo al este de la Comunidad de Madrid. Ella viv&iacute;a en el barrio de Salamanca. Su familia llevaba all&iacute; 23 a&ntilde;os, en un piso cuya propietaria pose&iacute;a el bloque completo. &ldquo;Empezamos a tener apuros econ&oacute;micos y era elegir entre comer y pagar el alquiler, por lo que contrajimos una deuda&rdquo;, relata. Cuando lleg&oacute; al tratamiento psicol&oacute;gico, desde la Seguridad Social le derivaron a un grupo de apoyo que le ayud&oacute; bastante, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se agrav&oacute; tanto que esta mujer se echaba a temblar cada vez que escuchaba el timbre de su puerta. &ldquo;A lo mejor ven&iacute;an los due&ntilde;os a echarnos. Yo no sab&iacute;a ni qu&eacute; nos pod&iacute;a pasar&rdquo;, explica a sus 66 a&ntilde;os. Todo aquello pas&oacute;, y la visita al psic&oacute;logo tambi&eacute;n, aunque todav&iacute;a se medica con pastillas para la ansiedad y las pesadillas no le dejan descansar tranquila. &ldquo;Pas&eacute; por un linfoma en el coraz&oacute;n y luego una quimio bastante dura. Ah&iacute; no tuve miedo, pero s&iacute; se lo tuve a estos se&ntilde;ores que nos quer&iacute;an echar y que eran grandes tenedores&rdquo;, exclama.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute;n los datos. Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s del mundo con <a href="https://drogodependencias.femp.es/espa%C3%B1a-es-el-pa%C3%ADs-del-mundo-con-mayor-consumo-de-benzodiacepinas-seg%C3%BAn-datos-de-la-jife" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor consumo de benzodiacepinas</a>, medicamento de efecto ansiol&iacute;tico, hipn&oacute;tico y relajante muscular. Y otras cifras: <a href="https://www.eldiario.es/economia/precio-vivienda-compra-sigue-disparado-aumenta-12-44-trimestres-alza_1_13283217.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vivienda se encareci&oacute;</a> un 12,9% el primer trimestre de 2026, lo que supone 11 a&ntilde;os al alza. La edad media de <a href="https://www.cje.org/las-personas-jovenes-se-emancipan-a-los-303-anos-de-media-en-espana-la-cifra-mas-alta-de-los-ultimos-veinte-anos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emancipaci&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en los 30,3 a&ntilde;os, la cifra m&aacute;s alta de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. Y <a href="https://www.eldiario.es/economia/alquilar-vivienda-madrid-cuesta-340-euros-salario-minimo-interprofesional_1_13192995.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alquilar una vivienda en Madrid</a> cuesta 340 euros m&aacute;s que el Salario M&iacute;nimo Interprofesional. Esta semana, un estudio de Oxfam, Fad Juventud y el Consejo de Juventud de Espa&ntilde;a ha confirmado la relaci&oacute;n entre el problema de la vivienda y el <a href="https://www.eldiario.es/economia/sobreesfuerzo-pagar-alquiler-dispara-problemas-salud-mental-jovenes_1_13305510.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deterioro de la salud mental</a> de los j&oacute;venes.
    </p><h2 class="article-text">Verg&uuml;enza y anonimato</h2><p class="article-text">
        Irene Moulas, psic&oacute;loga sanitaria, ha trabajado en situaciones de desahucio: &ldquo;Se vive como un duelo. Es de las realidades m&aacute;s estresantes que alguien puede experimentar&rdquo;. Aqu&iacute; el relato juega un papel esencial. Si uno no lo lee como un problema y violencia estructural y piensa que es por su culpa, por haber tomado malas decisiones, aumenta el riesgo de depresiones e, incluso, ideaciones suicidas, seg&uacute;n esta experta integrante de la secci&oacute;n de Psicolog&iacute;a de Emergencias del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        No es lo habitual, pero hay realidades tan graves que han conllevado intentos de suicidio. Es el caso de &Aacute;ngeles (nombre inventado, pues su caso se encuentra judicializado y teme que pueda afectar hacerlo p&uacute;blico), migrante con nacionalidad espa&ntilde;ola que, a sus 47 a&ntilde;os, se encuentra en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad socioecon&oacute;mica y habitacional. Vecina del distrito madrile&ntilde;o de San Blas &ndash; Canillejas desde el 2000, su conflicto con la vivienda le ha hecho sentir fatiga cr&oacute;nica, migra&ntilde;as fuertes, desmayos y bloqueos. &ldquo;Conseguir cita con una psic&oacute;loga en mi centro de salud es imposible, est&aacute;n saturados. Me dijeron abiertamente que no pueden atender a todas las personas que tienen problemas causados por causas sociales&rdquo;, afirma a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de precariedad en la que sobrevive &Aacute;ngeles no le permite pagar un psic&oacute;logo privado, por lo que acude a una cita con su psic&oacute;loga de la Seguridad Social 30 minutos cada dos meses, aproximadamente. &ldquo;Esto no es suficiente para los momentos cr&iacute;ticos en los que he llegado a intentar quitarme la vida&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo distrito madrile&ntilde;o vive Carlos (nombre inventado, ya que prefiere que nadie le pueda ligar con las vulnerabilidades que esconde su historia), periodista de 32 a&ntilde;os. &ldquo;Volv&iacute; hace poco de Alemania y ahora estoy en la casa familiar. Lo hablo mucho en terapia. Me gusta un piso para alquilar, el precio es s&uacute;per alto y, aun as&iacute;, vuela&rdquo;, relata. No tener un espacio propio se le est&aacute; haciendo cuesta arriba. &ldquo;No me siento realizado. Veo que el trabajo que hago no me permite vivir tranquilamente ni tener un lugar en el que desarrollar mi vida&rdquo;, dice con cierta aflicci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; del mero refugio</h2><p class="article-text">
        Desde M&aacute;laga para Vivir, Carmen Arcas admite que la crisis de vivienda provoca una sensaci&oacute;n constante de inseguridad que afecta a nivel mental: &ldquo;En ciudades grandes, este efecto toma el nombre de duelo urbano. No reconocer el barrio en el que vives, transformado para el turismo que expulsa a los vecinos, produce estr&eacute;s y tristeza&rdquo;, aclara. La portavoz del colectivo que lucha por el acceso a una vivienda digna en la ciudad malague&ntilde;a incide en que &ldquo;el hogar no es solo un refugio f&iacute;sico, sino un elemento clave para la construcci&oacute;n de la identidad y la autoestima&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En ciudades grandes, este efecto toma el nombre de duelo urbano. No reconocer el barrio en el que vives, transformado para el turismo que expulsa a los vecinos, produce estrés y tristeza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Arcas</span>
                                        <span>—</span> Málaga Para Vivir
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo lo sabe bien Merc&egrave; Gil, vecina del barrio de Sants en Barcelona. A sus 54 a&ntilde;os, sufre trastorno de ansiedad generalizada y agorafobia. Lleva viviendo en esa vivienda desde que naci&oacute;, pues ya la habitaron sus bisabuelos. &ldquo;Parec&iacute;a que la casa se iba deteriorando a medida que lo hac&iacute;a mi salud. Todo tiene m&aacute;s de cien a&ntilde;os y era imposible seguir viviendo aqu&iacute; as&iacute;&rdquo;, expone mientras unos pintores trabajan en el sal&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta educadora de educaci&oacute;n especial, pensionada por una incapacidad permanente, se acerc&oacute; al Sindicat de Llogateres en 2024. Volvi&oacute; el a&ntilde;o pasado: &ldquo;Ah&iacute; vi claro que yo ten&iacute;a mis obligaciones como inquilina, pero tambi&eacute;n ella como casera. Cuando arregl&oacute; lo que ten&iacute;a que arreglar y yo, con mi dinero, he empezado a pintar las paredes, el verlas blancas me ha hecho llorar de emoci&oacute;n&rdquo;. El estado de la casa era tal que Gil no invitaba a nadie por verg&uuml;enza. La tranquilidad que le da que eso no vuelva a ocurrir es dif&iacute;cil expresarla con palabras. &ldquo;Gran parte de mi tiempo en la consulta de la psic&oacute;loga es para hablar de esto. Ya es hora de que los inquilinos reivindiquemos nuestros derechos&rdquo;, remata.
    </p><h2 class="article-text">La terapia desde lo com&uacute;n</h2><p class="article-text">
        Livia Fern&aacute;ndez, psicoterapeuta especializada en depresi&oacute;n y ansiedad en adolescentes y adultos, colegiada en Bizkaia, apuesta por espacios para compartir este tipo de experiencias. &ldquo;Eso ayuda a disminuir el malestar psicol&oacute;gico. No es casualidad que suela ser lo que se hace tras las cat&aacute;strofes, para que la gente pueda hablar sobre un proyecto de vida que no es capaz de imaginarse en el corto plazo&rdquo;, enfatiza. Adem&aacute;s, sostiene que &ldquo;si el problema es estructural, la respuesta quiz&aacute; deber&iacute;a serlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        P&aacute;rragaga, la psic&oacute;loga valenciana, es consciente de que desde su sector no pueden solucionar el problema de la vivienda. &ldquo;Ah&iacute; confluyen cuestiones pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y sociales que han de abordarse a nivel estructural&rdquo;, asegura. De todas formas, el campo de la psicolog&iacute;a ofrece estrategias de afrontamiento, apoyo y estrategias de gesti&oacute;n ante el estr&eacute;s, la ansiedad y la depresi&oacute;n que se derivan del problema, as&iacute; como otras para que convivir con la incertidumbre que genera sea lo m&aacute;s liviano posible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es casualidad que suela ser lo que se hace tras las catástrofes, para que la gente pueda hablar sobre un proyecto de vida que no es capaz de imaginarse en el corto plazo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Livia Fernández</span>
                                        <span>—</span> Psicoterapeuta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La especialista valenciana, Moulas, especifica que el poder de la comunidad conlleva un sentimiento de pertenencia que genera un importante bienestar psicosocial. &ldquo;Parte del trauma sucede cuando no lo puedes expresar ni verbalizar. Dejar atr&aacute;s la verg&uuml;enza y politizar ese malestar es una forma de canalizar y catalizar la rabia, que puede acompa&ntilde;ar a la tristeza&rdquo;, asume. Aqu&iacute;, esta resiliencia comunitaria de la que habla la tambi&eacute;n socia de la cooperativa de salud comunitaria Etc&eacute;teras se expresa a trav&eacute;s de los sindicatos de vivienda. &ldquo;Juntos quiz&aacute; no lleguemos m&aacute;s r&aacute;pido, pero s&iacute; m&aacute;s lejos. Ese ser&iacute;a el lema&rdquo;, reconoce.
    </p><h2 class="article-text">De la culpa individual a la lucha colectiva</h2><p class="article-text">
        Pi&eacute;lago, el periodista de Alcorc&oacute;n, recuerda que su casero no respet&oacute; los cuatro meses de antelaci&oacute;n con los que deb&iacute;a avisar a sus inquilinos de la subida del alquiler, por lo que el contrato qued&oacute; prorrogado autom&aacute;ticamente por tres a&ntilde;os m&aacute;s. Al final, negociaron uno de cinco a&ntilde;os con una subida de 200 euros mensuales, aunque el propietario lleg&oacute; a plantear un incremento de 700 euros. &ldquo;Yo vi eso del periodo de aviso en uno de los panfletos del Sindicato de Inquilinas de Madrid. Es gracias a ellos que encontramos las fuerzas para negociar y conseguir quedarnos en nuestra casa, y de haberles descubierto antes nos pod&iacute;amos haber ahorrado el malestar durante semanas&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Chus se muestra totalmente agradecida al Sindicato madrile&ntilde;o. &ldquo;Era la forma de sentirme ayudada y protegida. Gracias a ellos pude dejar la casa en la que est&aacute;bamos e irnos a otra sin pagar las deudas, porque los propietarios tambi&eacute;n hab&iacute;an cometido irregularidades&rdquo;, desarrolla. Con los ojos llorosos pero la voz certera, admite que los m&eacute;dicos le salvaron el coraz&oacute;n, pero el Sindicato de Inquilinas le salv&oacute; la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dándome el asesoramiento y asistencia jurídica gratuita, mediando, escuchándome, tranquilizándome y animándome, indirectamente me brindan un apoyo psicológico de un valor incalculable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por curioso que parezca, &Aacute;ngeles utiliza los mismos t&eacute;rminos a la hora de hablar de lo que le ha granjeado acercarse al Sindicato: &ldquo;D&aacute;ndome el asesoramiento y asistencia jur&iacute;dica gratuita, mediando, escuch&aacute;ndome, tranquiliz&aacute;ndome y anim&aacute;ndome, indirectamente me brindan un apoyo psicol&oacute;gico de un valor incalculable. Eso no me deja caer en una desesperaci&oacute;n total. Me est&aacute;n salvando la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gil, la vecina de Sans, encontr&oacute; en el Sindicat de Llogateres a los compa&ntilde;eros que le impulsaron a exigir a su casera las obligaciones a las que est&aacute; sujeta por ley. Lo mismo le ocurri&oacute; a Mikel, vecino del barrio Puente de Vallecas, en Madrid, a quien, tras diez a&ntilde;os en el mismo piso, su casera decidi&oacute; echarle a trav&eacute;s de una subida desorbitada del alquiler. &ldquo;Mi familia hasta la ha denunciado por acoso de todo lo que nos ha llegado a hacer&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este malestar lo somatizo en dolores de est&oacute;mago y un cuerpo repleto de dermatitis&rdquo;, expresa. A d&iacute;a de hoy, el periodista de 30 a&ntilde;os recibe asistencia psicol&oacute;gica gracias al Centro SIRA mientras resiste en la vivienda. &ldquo;La terapia es un cortafuegos. Viene bien, pero tambi&eacute;n es necesario luchar desde lo colectivo&rdquo;, esgrime el integrante del Sindicato de Inquilinas de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Arcas, portavoz de M&aacute;laga para Vivir, remarca que lo psicol&oacute;gico impregna al cuerpo, que acaba mostrando aquellos conflictos que agitan la cabeza de cada uno. &ldquo;Por eso, colectivizar el problema, solo con el hablarlo ante personas que te escuchan y te van a ayudar, hace que te sientas mejor. No nos podemos sentir solas en esto. Nos tenemos que organizar para dejar atr&aacute;s la verg&uuml;enza y la culpa para realmente conseguir un cambio en la pol&iacute;tica de vivienda&rdquo;, concluye la activista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/crisis-vivienda-cuela-consulta-psicologo-quimio-no-le-tuve-miedo-si-senores-querian-echar_1_13310688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 21:14:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5120127a-7efe-4fe1-95f4-370959ff039e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="563102" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5120127a-7efe-4fe1-95f4-370959ff039e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="563102" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La crisis de vivienda se cuela en la consulta del psicólogo: "A la quimio no le tuve miedo, pero sí a estos señores que nos querían echar"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5120127a-7efe-4fe1-95f4-370959ff039e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Salud mental,Psicología,Terapia,Atención psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los periodistas de Ciudad Real tendrán atención psicológica gratuita: "La salud mental es una epidemia silenciosa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/periodistas-ciudad-real-tendran-atencion-psicologica-gratuita-salud-mental-epidemia-silenciosa_1_13311196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/949909e1-81a4-43a2-9ebb-8c6b789dd82f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los periodistas de Ciudad Real tendrán atención psicológica gratuita: &quot;La salud mental es una epidemia silenciosa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de la Asociación de Periodistas de esta provincia, David Centellas, considera que "muchos de los problemas que afectan al periodismo" tienen también una dimensión emocional vinculada al cansancio, al estrés laboral y la precariedad</p><p class="subtitle">El presidente de CEOE en Castilla-La Mancha llama “memos” a los jóvenes que piden bajas laborales por salud mental</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Periodistas de Ciudad Real (APCR) ha puesto en marcha el Servicio de Atenci&oacute;n Psicol&oacute;gica al Periodista, una iniciativa que califican de &ldquo;pionera&rdquo; en la profesi&oacute;n y entre las asociaciones del gremio en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Este servicio permitir&aacute; a los periodistas asociados acceder de forma gratuita a sesiones presenciales de entre 50 y 60 minutos de duraci&oacute;n, dirigidas por la psic&oacute;loga Catalina Fuster. &ldquo;El objetivo es proporcionar un espacio de escucha, acompa&ntilde;amiento y orientaci&oacute;n frente a las exigencias de una profesi&oacute;n marcada por la precariedad laboral, la exposici&oacute;n p&uacute;blica en redes sociales y la permanente conexi&oacute;n que exige la actualidad&rdquo;, se&ntilde;ala en un comunicado APCR, que financia el servicio &iacute;ntegramente con sus fondos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd688e7d-c895-486c-bc32-96fce3edf9c4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd688e7d-c895-486c-bc32-96fce3edf9c4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd688e7d-c895-486c-bc32-96fce3edf9c4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd688e7d-c895-486c-bc32-96fce3edf9c4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd688e7d-c895-486c-bc32-96fce3edf9c4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd688e7d-c895-486c-bc32-96fce3edf9c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd688e7d-c895-486c-bc32-96fce3edf9c4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Servicio de Atención Psicológica al Periodista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Servicio de Atención Psicológica al Periodista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre las cuestiones que podr&aacute;n abordarse se encuentran situaciones de ansiedad, dificultades de conciliaci&oacute;n personal, procesos de duelo, problemas de autoestima o el impacto emocional derivado de la cobertura de acontecimientos traum&aacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">Periodistas con cansancio, estr&eacute;s laboral y precariedad</h2><p class="article-text">
        A juicio del presidente de la APCR, David Centellas, &ldquo;muchos de los problemas&rdquo; que afectan al periodismo tienen tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n emocional vinculada al cansancio, al estr&eacute;s laboral y la precariedad. &ldquo;Un periodista agotado piensa peor, puede contrastar menos y, por tanto, puede fallar&rdquo;, se&ntilde;ala Centellas, quien advierte que la salud mental se ha convertido en una &ldquo;epidemia silenciosa&rdquo; dentro de la industria del periodismo.
    </p><p class="article-text">
        Con un uso m&aacute;ximo de dos sesiones al a&ntilde;o por socio, este servicio ser&aacute; de car&aacute;cter preventivo, confidencial, individualizado, de primera atenci&oacute;n y orientaci&oacute;n psicol&oacute;gica. El recurso no tendr&aacute; la consideraci&oacute;n de tratamiento cl&iacute;nico continuado ni sustituir&aacute; la atenci&oacute;n sanitaria especializada que pudiera resultar necesaria en determinados supuestos. Para Catalina Fuster no se trata de un &ldquo;lujo corporativo&rdquo;, sino un primer paso para detectar &ldquo;las situaciones de necesidad puntual y poder activar los mecanismos de prevenci&oacute;n que se requieren&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/periodistas-ciudad-real-tendran-atencion-psicologica-gratuita-salud-mental-epidemia-silenciosa_1_13311196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 10:43:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/949909e1-81a4-43a2-9ebb-8c6b789dd82f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="29872" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/949909e1-81a4-43a2-9ebb-8c6b789dd82f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="29872" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los periodistas de Ciudad Real tendrán atención psicológica gratuita: "La salud mental es una epidemia silenciosa"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/949909e1-81a4-43a2-9ebb-8c6b789dd82f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Atención psicológica,Salud mental,Periodistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La salud mental de las personas trans: 100 días sin psicóloga y meses de espera para una nueva cita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/salud-mental-personas-trans-100-dias-psicologa-meses-espera-nueva-cita_1_13199619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28734aaa-6b47-4429-beba-cdb74d5c9fc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La salud mental de las personas trans: 100 días sin psicóloga y meses de espera para una nueva cita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Usuarias y madres de menores del servicio de psicosexología del Servicio Cántabro de Salud cuestionan la falta de acompañamiento y especialización tras un cambio repentino de profesional y retrasos en el único centro público enfocado en personas trans</p><p class="subtitle">Antecedentes - ¿Qué queda dentro y qué queda fuera de la nueva Ley LGTBI de Cantabria?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hijo me dijo que hab&iacute;a pensado en morirse para nacer de nuevo como un chico&rdquo;. El d&iacute;a que el hijo de Antonia (nombre ficticio), con 12 a&ntilde;os, le dijo esto en abril de 2026, su madre dej&oacute; de trabajar temporalmente para atenderle. Para ese momento, llevaba el ni&ntilde;o un a&ntilde;o desde que se identific&oacute; como ni&ntilde;o y seis meses sin cita con la &uacute;nica psicosex&oacute;loga que hay en la unidad de g&eacute;nero del Sistema C&aacute;ntabro de Salud (SCS). 
    </p><p class="article-text">
        En 2025, el hijo de Antonia fue remitido a la unidad especializada del SCS por su pediatra de Valdecilla. Tuvo dos citas ese a&ntilde;o. La &uacute;ltima fue en octubre. De finales de noviembre a inicios de marzo, no hubo citas de psicosexolog&iacute;a para personas trans porque la plaza se qued&oacute; vacante. &ldquo;Iba a preguntar y me dec&iacute;an que hab&iacute;a mucha gente esperando y no pod&iacute;an hacer nada&rdquo;, dice que le respondieron sobre una unidad que no solo atiende a personas trans. En ese largo periodo, su hijo se deprimi&oacute;, &ldquo;ten&iacute;a pensamientos suicidas&rdquo; y acudi&oacute; a <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;source=web&amp;rct=j&amp;opi=89978449&amp;url=https://www.alega.org/&amp;ved=2ahUKEwiwnqalgqeUAxVGTKQEHZ6hGPgQFnoECBoQAQ&amp;usg=AOvVaw3UdPPnksrNR8oggh6keuZK" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Alega</a>, la asociaci&oacute;n que representa a la diversidad sexual y de g&eacute;nero. Hasta mayo no tendr&aacute; la tercera cita en el sistema p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta el 9 de marzo de 2026, las citas no se reactivaron y la plaza de psicosex&oacute;loga para Cantabria estuvo vacante: hab&iacute;an pasado 104 d&iacute;as sin atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de varias madres. El colectivo&nbsp;Alega y familias afectadas exigen una reforma del <a href="https://www.escuelacantabradesalud.es/documents/2270225/3275019/Protocolo+SCS+atenci%C3%B3n+a+personas+transexuales.pdf/f63acdde-4ba1-1c1c-2c8f-e7a0222e29b0?t=1650267063263" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">protocolo</a> de Valdecilla para garantizar la&nbsp;asistencia psicol&oacute;gica a personas trans. Adem&aacute;s, proponen la creaci&oacute;n de una unidad con personal especializado en  acompa&ntilde;amiento trans. 
    </p><p class="article-text">
        La vacante de la psicosex&oacute;loga, piedra angular del tratamiento, provoc&oacute; un vac&iacute;o que no se ha resuelto: desde marzo hay citas de nuevo con la sustituta, pero los m&aacute;s de tres meses sin psic&oacute;loga han impactado en la salud mental de las personas y ahora hay retrasos de meses en la atenci&oacute;n. Esto ha provocado cr&iacute;ticas porque detectan falta de especializaci&oacute;n de la profesional sustituta en su manera de dirigirse a las personas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es psicosex&oacute;loga, pero no es especializada en tratamiento trans&rdquo;, cuestiona Luca Gonz&aacute;lez, vocal del grupo llar, trans y no binario, de Alega. 
    </p><p class="article-text">
        El 25 de noviembre de 2025, Jimena (nombre ficticio) recibi&oacute; un whatsapp de la psicosex&oacute;loga del Sistema C&aacute;ntabro de Salud que hab&iacute;a acompa&ntilde;ado durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os mensualmente a su hija de 13 a&ntilde;os. Le informaba de que dejaba la plaza. La madre, sorprendida porque no se lo esperaba, le dese&oacute; suerte. Jimena advierte de que fue presencialmente a preguntar a la unidad de g&eacute;nero y envi&oacute; correos sin respuesta al hospital Valdecilla denunciando la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ni Jimena ni Antonia est&aacute;n convencidas con la nueva psicosex&oacute;loga, en la que aprecian una falta de empat&iacute;a hacia los casos y Jimena asegura adem&aacute;s hablar en nombre de otro adulto m&aacute;s con la misma impresi&oacute;n. &ldquo;Si eres tan susceptible te va a ir mal en la vida&rdquo;, dice Jimena, que escuch&oacute; decirle a la nueva psicosex&oacute;loga en su primera cita con su hija. &ldquo;Yo no ve&iacute;a ni pies ni cabeza en la manera de tratar a a una ni&ntilde;a que acababa de conocer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n de personas trans conlleva una atenci&oacute;n integral, incluyendo acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico. Desde 1991, el Centro de Salud Sexual y Reproductivo La Cagiga, en el Hospital de Valdecilla, en Santander, incluye la &uacute;nica unidad de g&eacute;nero de Cantabria, atendiendo a personas trans &ldquo;en sus procesos de definici&oacute;n, afirmaci&oacute;n y vivencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los recursos de atenci&oacute;n se han ido mermando: La Cagiga atendi&oacute; 195 personas trans, entre 2015 y 2021 (&uacute;ltimos disponibles), seg&uacute;n documenta <a href="https://www.escuelacantabradesalud.es/identidad-de-g%C3%A9nero" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el SCS</a>. La Consejer&iacute;a no ha facilitado informaci&oacute;n a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2018, en Cantabria, existe un protocolo de atenci&oacute;n a las personas trans. Fue consensuado entre varios profesionales, como el primer psicosex&oacute;logo (de los tres que han pasado por la unidad), y Alega, entre otros. Ahora, el colectivo de personas trans de Alega demanda una actualizaci&oacute;n del documento: &ldquo;Cuando se vaya esta psicosex&oacute;loga, volver&aacute; a pasar lo mismo. Y lo que implica es el el paro del tratamiento de muchas personas&rdquo;, cuestiona Luca Gonz&aacute;lez, quien ha conocido al menos una decena de quejas recientes del servicio de La Cagiga. 
    </p><h2 class="article-text">A la privada como alternativa involuntaria</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitaba una estrategia para trabajar con mis padres, que son gente de mente muy cerrada, necesitaba hacerlo porque iba a empezar a tener cambios f&iacute;sicos y prepararme para las reacciones&rdquo;. Juan (Nombre ficticio) tiene casi 30 a&ntilde;os y tampoco obtuvo la estrategia en el servicio p&uacute;blico psicosexol&oacute;gico: pas&oacute; tres meses sin asistencia, le cancelaron su cita de enero, tambi&eacute;n present&oacute; una reclamaci&oacute;n en Atenci&oacute;n al Paciente de Valdecilla y cuando fue atendido por la nueva profesional en marzo, la sesi&oacute;n dice que dur&oacute; &ldquo;unos veinte minutos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por la falta de continuidad, decidi&oacute; empezar con una psic&oacute;loga especializada en consulta privada. Ya lleva dos sesiones, pero reivindica el servicio p&uacute;blico. Matiza que no responsabiliza a la nueva psicosex&oacute;loga, si no al Sistema C&aacute;ntabro de Salud, en un momento en el que necesita particularmente el acompa&ntilde;amiento con sus padres, porque la siguiente cita ser&aacute; en junio. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Alega ven una posible soluci&oacute;n, que ya plantean en el cap&iacute;tulo sanitario en su <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/alega-presenta-estrategia-lgtbi-2025-2027-lanza-liga-arcoiris-lgtbifobia-deporte_1_13003620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia LGBT 2025-2027</a>: crear una unidad trans que incluya todas las especialidades para &ldquo;con una formaci&oacute;n adecuada, tratar con unos tiempos de espera adecuados&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa Cabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/salud-mental-personas-trans-100-dias-psicologa-meses-espera-nueva-cita_1_13199619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 19:47:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28734aaa-6b47-4429-beba-cdb74d5c9fc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="316641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28734aaa-6b47-4429-beba-cdb74d5c9fc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="316641" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La salud mental de las personas trans: 100 días sin psicóloga y meses de espera para una nueva cita]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28734aaa-6b47-4429-beba-cdb74d5c9fc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Transexualidad,Menores,Atención psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En las salas de espera del psicólogo no hay personas mayores: "Tienen más reparos para pedir ayuda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salas-espera-psicologo-no-hay-personas-mayores-reparos-pedir-ayuda_1_13094583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce3cb5b8-d05b-4b2c-9715-dfda9c37a940_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En las salas de espera del psicólogo no hay personas mayores: &quot;Tienen más reparos para pedir ayuda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estigma pesa sobre este sector de la población que ha socializado en torno a la salud mental bajo el tabú. Aunque cada vez más adultos mayores acuden a terapia, ciertas creencias impiden que vean a los terapeutas como aliados para afrontar los vaivenes que golpean sus últimos años de vida</p><p class="subtitle">Del tabú al “todo el mundo debería ir a terapia”: ¿se está pervirtiendo la conversación sobre salud mental?
</p></div><p class="article-text">
        A sus 92 a&ntilde;os, Nieves Claramonte nunca ha sentido la necesidad de acudir a un psic&oacute;logo, ni siquiera cuando su hija se lo propuso ante la muerte de su marido. &ldquo;Y eso que la vida no ha sido nada f&aacute;cil&rdquo;, dice esta vecina de Castell&oacute;n. No es algo extra&ntilde;o a su edad. Ver a personas de avanzada edad en las salas de espera de los terapeutas contin&uacute;a siendo algo inusual. Los expertos se&ntilde;alan que todav&iacute;a persisten barreras y creencias socioculturales para que este segmento de la poblaci&oacute;n considere la posibilidad de pedir ayuda profesional para sobrellevar de la mejor forma posible unos vaivenes vitales que tambi&eacute;n golpean duramente en la vejez.
    </p><p class="article-text">
        Claramonte, sin embargo, s&iacute; particip&oacute; en unos talleres que el Ayuntamiento de su ciudad realiz&oacute; para combatir la soledad no deseada, algo habitual en los programas municipales. &ldquo;Quiz&aacute; me haga falta ir al psic&oacute;logo, pero creo que puedo con esto yo sola, de momento&rdquo;, asegura pegada al tel&eacute;fono fijo. Tampoco tendr&iacute;a problema en hacerlo, a&ntilde;ade. &ldquo;En esta etapa cambian muchas cosas. Los hijos hacen su vida, pierdes a personas muy cercanas, pero a m&iacute; la soledad no me ha golpeado fuerte a&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Piensa que una misma debe afrontar los golpes de la vida: &ldquo;Tienes que ser fuerte, y los malos tragos quedan en el recuerdo&rdquo;. Si a algo le tiene miedo, es a la guerra que ve continuamente por la televisi&oacute;n. &ldquo;Est&aacute; muy mal la cosa. Eso s&iacute; que me preocupa&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a del Mar Aguilar, secretaria del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Castilla-La Mancha (COPCLM), se&ntilde;ala que es habitual que los adultos mayores padezcan cambios en su salud. Esta experta que pasa consulta en Albacete y coordina programas de envejecimiento activo ubica en el &ldquo;estigma generacional&rdquo; la baja prevalencia de personas mayores en las consultas psicol&oacute;gicas. Se refiere a la nula socializaci&oacute;n en torno a la salud mental que han experimentado estas personas, en la que el tab&uacute; prevalec&iacute;a por encima de su verbalizaci&oacute;n. Prueba de ello ha sido la dificultad para encontrar testimonios en primera persona para este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con la forma de enfrentar el d&iacute;a a d&iacute;a de Claramonte, la terapeuta enfatiza que las personas mayores &ldquo;pueden haber aprendido a ocultar su sufrimiento ante los dem&aacute;s para dar una imagen de dureza, como que ellos pueden con todo&rdquo;. Aguilar tambi&eacute;n apunta que en las personas mayores se da cierta normalizaci&oacute;n del malestar. &ldquo;Quiz&aacute; piensen que el &aacute;nimo bajo o determinada sintomatolog&iacute;a son cosas asociadas al envejecimiento y frente a las que est&aacute;n indefensas&rdquo;, explica. En este sentido, Esther Camacho, psicogeront&oacute;loga y coordinadora del grupo de Buen Trato del Colegio de la Psicolog&iacute;a de Madrid (COP Madrid), enfatiza que se da cierto &ldquo;edadismo&rdquo; al respecto.
    </p><h2 class="article-text">Personas conscientes de lo que les ocurre</h2><p class="article-text">
        La presunci&oacute;n de la baja presencia de los adultos mayores en las consultas psicol&oacute;gicas est&aacute; avalada por los datos. Seg&uacute;n la &uacute;ltima Encuesta Europea disponible, <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/EncuestaEuropea/EncuestaEuropea2020/MODULO2RELATIVO.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que data de 2020 y se basa en los datos del INE</a>, solo el 3,94% de las personas de entre 65 y 74 a&ntilde;os hab&iacute;a visitado a un psic&oacute;logo, psicoterapeuta o psiquiatra en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el segundo dato m&aacute;s bajo de los recabados. La cifra aumenta hasta el 5,17% en el caso de las personas de 75 a 84 a&ntilde;os, mientras que de 85 a&ntilde;os en adelante tan solo el 2,03 respondi&oacute; afirmativamente, el dato m&aacute;s bajo.
    </p><p class="article-text">
        Aguilar afirma que estas personas suelen relatar en consulta cierto malestar, una tristeza sostenida en el tiempo y s&iacute;ntomas de ansiedad. &ldquo;Aunque pudi&eacute;ramos pensar lo contrario, son perfectamente capaces de describir lo que sienten, qu&eacute; tipo de pensamientos les invalidan y qu&eacute; emociones les hacen sentir bien o qu&eacute; comportamientos pueden realizar para que funcionen de forma adecuada&rdquo;, agrega la secretaria general del COPCLM.
    </p><h2 class="article-text">Lo colectivo antes que lo individual</h2><p class="article-text">
        Camacho incide en que muchas de estas personas sufren problemas de salud mental que desencadenan ciertos hitos en la vida. Argumenta esta posici&oacute;n en los datos <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-of-older-adults#:~:text=Prevalencia,sean%20reacias%20a%20buscar%20ayuda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicados por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS)</a> en octubre de 2025, que se&ntilde;alan que aproximadamente el 14% de los adultos de 70 a&ntilde;os o m&aacute;s tienen un trastorno mental. La propia Organizaci&oacute;n lo advierte: &ldquo;Las afecciones de salud mental en las personas mayores suelen infravalorarse y tratarse insuficientemente y la estigmatizaci&oacute;n que rodea a dichas afecciones puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que poco a poco su presencia es m&aacute;s habitual en las consultas, la psic&oacute;loga madrile&ntilde;a aclara que muchas de estas personas participan en los programas comunitarios y colectivos orientados a mejorar su bienestar. &ldquo;Tienen m&aacute;s reparos para pedir ayuda a nivel individual, pero todo es m&aacute;s f&aacute;cil si lo hacen desde otro acogimiento&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s que pueden sentir los adultos mayores tampoco es algo que se tenga demasiado en cuenta por las dem&aacute;s capas de la sociedad. Un dolor cr&oacute;nico o problemas de salud f&iacute;sica, verse invalidados a la hora de realizar tr&aacute;mites del d&iacute;a a d&iacute;a complejos o hacerse cargo de los nietos en ocasiones de forma exigente son factores que pasan factura a quien los sufre. &ldquo;Yo opino que un apoyo psicol&oacute;gico que pudiera disfrutar todo el mundo cuando llegara a la jubilaci&oacute;n ser&iacute;a muy importante&rdquo;, propone Camacho. De esta forma se podr&iacute;an reducir <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/tablasEstadisticas/InfAnual2024/INFORME_ANUAL_2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cifras del Informe Anual del Sistema Nacional de Salud</a>, que en 2024 atestiguaba que el 35,6% de la poblaci&oacute;n padece alg&uacute;n problema de salud mental, afecci&oacute;n que supera el 40% en la poblaci&oacute;n de 50 y m&aacute;s a&ntilde;os y el 50% en los de 80 y m&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Contra la deriva farmacol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        Teresa Moratalla, psic&oacute;loga cl&iacute;nica y miembro de la junta directiva del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Catalu&ntilde;a (COPC), est&aacute; de acuerdo en la falta de cultura ligada a la salud mental que suelen padecer las personas mayores, pero recalca otro factor m&aacute;s que hace que no se vean impulsados a ir a terapia: &ldquo;Entre los profesionales a veces tenemos cierta tendencia a pensar que no merece la pena que los mayores vayan al psic&oacute;logo porque es muy dif&iacute;cil que cambien sus costumbres y estilo de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, la mayor parte de los pacientes de este tipo que atiende llegan preocupados por el miedo a perder sus capacidades, sobre todo ps&iacute;quicas. &ldquo;A veces perder la movilidad no crea tanto temor como perder la lucidez, Otros acuden con malestar generado por p&eacute;rdidas concretas, de hermanos o de su compa&ntilde;ero de vida&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Esta especialista, por otra parte, critica que se intente aplacar el malestar de una persona mayor mediante f&aacute;rmacos antes que con psicoterapia. Le sigue Aguilar, quien menciona que &ldquo;muchas personas pueden decantarse por tratamientos farmacol&oacute;gicos porque de alguna manera son m&aacute;s inmediatos&rdquo;. Por su parte, la psic&oacute;loga catalana exclama que &ldquo;la intervenci&oacute;n en centros residenciales es altamente productiva. As&iacute; podr&iacute;amos ver que mucha gente que parece que est&aacute; de mal humor, lo que ocurre es que est&aacute;n deprimidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A eso se dedica Marc Montoli&uacute;, instructor durante el curso contra la soledad no deseada que disfrut&oacute; Claramonte hace un tiempo. Este psic&oacute;logo experto en envejecimiento trabaja en una residencia para personas mayores en la que ense&ntilde;a herramientas y recursos para mejorar el bienestar psicol&oacute;gico de los usuarios. &ldquo;Todav&iacute;a pesa mucho el estigma. Piensan que ir a terapia es estar mal, loco, pero eso tambi&eacute;n se puede cambiar a edades elevadas&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Mientras realizaban los talleres junto al Ayuntamiento de Castell&oacute;n, una de las frases que m&aacute;s repet&iacute;an los participantes era &ldquo;ojal&aacute; haber aprendido muchos a&ntilde;os antes&rdquo; todo esto que ahora descubr&iacute;an ligado al confort mental. Las sesiones de Montoli&uacute; en la residencia difieren algo de las dem&aacute;s. En su caso, lo que m&aacute;s expresan los residentes es el miedo a ser una carga para sus allegados.
    </p><h2 class="article-text">Del sufrimiento invisible a la barrera econ&oacute;mica</h2><p class="article-text">
        La psicogeront&oacute;loga del COP Madrid subraya que otro aspecto del que no se suele hablar es de las posibles situaciones de maltrato que los adultos mayores afrontan por parte de hijos o parejas, un sufrimiento que se alarga hasta el &uacute;ltimo de sus d&iacute;as y que no se llega a objetivar como tal. A ello se suman los suicidios. Seg&uacute;n la OMS, las estimaciones mundiales de salud 2021 muestran que, a escala mundial, alrededor de una sexta parte de las muertes por suicidio (16,6%) se producen en personas de 70 a&ntilde;os o m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga del COPCLM, Aguilar, destaca que otra frontera que deben sortear las personas mayores es la falta de recursos y accesibilidad a la ayuda, incluso por la presencia de barreras f&iacute;sicas. Camacho a&ntilde;ade desde Madrid que el precio de las consultas puede ser prohibitivo, una realidad que sufre cualquier persona con ingresos humildes. &ldquo;Ronda entre los 60 y 90 euros la sesi&oacute;n. Aunque muchos puedan ser conscientes de que un psic&oacute;logo quiz&aacute; les vendr&iacute;a bien, no consideran que sea oportuno pagar tanto dinero para que una persona los escuche una hora&rdquo;, ilustra, por lo que en muchas ocasiones acuden a entidades sociales antes que a terapeutas privados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salas-espera-psicologo-no-hay-personas-mayores-reparos-pedir-ayuda_1_13094583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ce3cb5b8-d05b-4b2c-9715-dfda9c37a940_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7938388" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ce3cb5b8-d05b-4b2c-9715-dfda9c37a940_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7938388" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En las salas de espera del psicólogo no hay personas mayores: "Tienen más reparos para pedir ayuda"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ce3cb5b8-d05b-4b2c-9715-dfda9c37a940_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Tercera edad,Psicología,Atención psicológica,Ancianos,Salud psicológica,Salud,Política municipal,Políticas sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo PIR y el Pacto de Salud mental no ponen remedio a la escasez de psicólogos en la sanidad pública de Asturias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/nuevo-pir-pacto-salud-mental-no-ponen-remedio-escasez-psicologos-sanidad-publica-asturias_1_13142787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8947c453-8c96-4a1b-a23a-13a695c62e8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140769.jpg" width="1911" height="1075" alt="El nuevo PIR y el Pacto de Salud mental no ponen remedio a la escasez de psicólogos en la sanidad pública de Asturias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesionales de la salud mental en Asturias analizan el Pacto de Salud Mental que entra en vigor este año, en una región España donde más antidepresivos se consumen y donde sólo se van a incorporar 6 profesionales en psicología</p><p class="subtitle">Benzodiacepinas y antidepresivos: alerta sobre la adicción en Asturias, líder en consumo de psicofármacos</p></div><p class="article-text">
        Casi 1.900 personas en Asturias se presentaron a comienzos de este 2026 a los ex&aacute;menes del PIR, la especialidad sanitaria para ejercer como psic&oacute;logos y psic&oacute;logas en la sanidad p&uacute;blica. Y las <a href="https://www.infocop.es/publicada-la-convocatoria-pir-2025-2026/?cn-reloaded=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plazas abiertas en el Principado fueron 6</a>. En <a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6737" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda Espa&ntilde;a se convocaron 280 plazas</a> para recibir a nuevos psic&oacute;logos en el sistema sanitario de la Seguridad Social. 
    </p><p class="article-text">
        Una especialidad donde la gran mayor&iacute;a de profesionales son mujeres (en 2025, el 81% de las personas que opositaron en toda Espa&ntilde;a eran mujeres, de acuerdo con datos del Ministerio de Sanidad) y que, ahora con los resultados en la mano desde hace unos d&ccedil;oas, se ha consolidado en 2026 como la rama de acceso m&aacute;s dif&iacute;cil de la FSE o Formaci&oacute;n Sanitaria Especializada. 
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, esta es la rama formativa que m&aacute;s dif&iacute;cil se lo pone a las aspirantes. Mientras que Asturias es conocida por ser la Comunidad Aut&oacute;noma <a href="https://www.eldiario.es/asturias/musica-aire-libre-deporte-recetas-expertos-combatir-consumo-antidepresivos-asturias_1_13004473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde m&aacute;s antidepresivos se consumen</a>, se mantiene la escasez de personal para ofrecer apoyo psicol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ped&iacute; asistencia psicol&oacute;gica por la seguridad social en diciembre y, por ahora solo he recibido una sesi&oacute;n y estoy a la espera de saber cu&aacute;ndo ser&aacute; la siguiente&rdquo; comenta Alicia B. que explica que ella siempre ha contado con apoyo privado para la gesti&oacute;n de su ansiedad, pero ahora su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no le permite pagar por estos servicios que le costaban 60 euros por cada sesi&oacute;n de 50 minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, Cristina es psic&oacute;loga en la sanidad p&uacute;blica asturiana y reconoce que cada d&iacute;a tiene que atender a una media de 12 pacientes, lo que complica que el servicio sea realmente bueno. Ella recuerda que &ldquo;hay que tener en cuenta que necesito revisarlos desde el punto de vista terap&eacute;utico y para eso necesitamos tiempo, y necesitamos un seguimiento que a veces es muy complicado. Es agotador para el profesional, pero tambi&eacute;n afecta a la calidad del tratamiento&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Profesionales cualificados que quedan fuera del sistema p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Mor&aacute;n, Psic&oacute;logo General Sanitario, que ejerce &ldquo;la psicoterapia por la otra v&iacute;a legalmente reconocida&rdquo; como un servicio privado explica respecto al PIR, &ldquo;que el principal problema no es la supuesta &rdquo;dificultad del estudio&ldquo;, sino el cuello de botella que genera el n&uacute;mero de plazas&rdquo;. Miles de personas se presentan a un examen para unas plazas que rondan las 200 cada a&ntilde;o en toda Espa&ntilde;a, &ldquo;un ratio muy alejado del de otras especialidades sanitarias como el MIR o el EIR&rdquo;, recuerda Mor&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto deja fuera a miles de profesionales perfectamente capacitados y, al mismo tiempo, limita la capacidad del sistema p&uacute;blico para incorporar los suficientes psic&oacute;logos cl&iacute;nicos&rdquo;, concluye el profesional. En la pr&aacute;ctica, esto se traduce a que el resultado es parad&oacute;jico: &ldquo;existe una demanda social creciente de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, pero el acceso a la especializaci&oacute;n p&uacute;blica sigue siendo extraordinariamente restrictivo, lo que obliga a muchos profesionales a desarrollarse en el &aacute;mbito privado o concertado para poder ejercer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cleide Ca&ntilde;adas es tambi&eacute;n psic&oacute;loga asturiana y, en su caso, s&iacute; se prepar&oacute; para este examen: &ldquo;Tras volver de una etapa profesional en el extranjero decid&iacute; intentar la v&iacute;a del PIR, pero la descart&eacute; antes de cumplir un a&ntilde;o de preparaci&oacute;n. La cantidad de materia me result&oacute; inasumible para un solo a&ntilde;o de estudio, algo bastante habitual: la mayor&iacute;a de quienes finalmente obtienen plaza lo consiguen despu&eacute;s de presentarse tres o cuatro veces. Es decir, 4 a&ntilde;os de preparaci&oacute;n&rdquo;. Esto supone que, de media se necesitan m&aacute;s a&ntilde;os que en la preparaci&oacute;n MIR. &ldquo;Es la especialidad sanitaria con el ratio de acceso m&aacute;s exigente&rdquo;, explica Ca&ntilde;adas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42b33bb6-5beb-49c4-9708-14135f955a6a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42b33bb6-5beb-49c4-9708-14135f955a6a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42b33bb6-5beb-49c4-9708-14135f955a6a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42b33bb6-5beb-49c4-9708-14135f955a6a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42b33bb6-5beb-49c4-9708-14135f955a6a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42b33bb6-5beb-49c4-9708-14135f955a6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42b33bb6-5beb-49c4-9708-14135f955a6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ángel Morán, psicólogo sanitario"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ángel Morán, psicólogo sanitario                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Psic&oacute;logos y psic&oacute;logas con poca capacidad de acci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Estefan&iacute;a del Barrio-Herguedas, creadora de la cl&iacute;nica Psicolog&iacute;a en Armon&iacute;a con sede en Oviedo, explica que hace un tiempo, antes del plan estudiantil de Bolonia, con la licenciatura de psicolog&iacute;a ya pod&iacute;as ejercer como psic&oacute;logo cl&iacute;nico. Tras el plan de Bolonia, un psic&oacute;logo acaba lo que ahora es un grado pero no puede ejercer como cl&iacute;nico: &ldquo;Puedes hacer ciertas cosas como un taller, por ejemplo, pero no pasar consulta&rdquo; ni realizar una oposici&oacute;n para un centro educativo. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el grado, hay que hacer una especializaci&oacute;n para ejercer. Est&aacute; el master de Psicolog&iacute;a general sanitaria aunque lo com&uacute;n es que haya pocas plazas en las universidades p&uacute;blicas, mientras que muchas universidades privadas lo ofrecen. Pero la profesional explica que &ldquo;los precios son alt&iacute;simos y hay universidades donde vale incluso 20.000 euros. Permite pasar consulta aunque no hacer diagn&oacute;stico. Solo tener el PIR permite hacer un diagn&oacute;stico. Sin la especialidad, un profesional puede hacerse una aproximaci&oacute;n diagn&oacute;stica o prediagn&oacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recibir apoyo psicol&oacute;gico se traduce en un lujo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Francisco Javier Barrio &Aacute;lvarez, terapeuta ocupacional, explica c&oacute;mo por su profesi&oacute;n est&aacute; en contacto constante con personas que han pasado por los servicios de salud mental del Sistema Nacional de Salud en Asturias y lo que ha observado es &ldquo;una sensaci&oacute;n generalizada es de frustraci&oacute;n. No tanto por los profesionales &mdash;que suelen hacer un trabajo competente con los medios que tienen&mdash; sino por la estructura del propio sistema: agendas saturadas, tiempos de consulta muy breves y, sobre todo, intervalos entre sesiones completamente incompatibles con lo que sabemos sobre eficacia terap&eacute;utica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como a&ntilde;ade &Aacute;ngel Mor&aacute;n, hay casos de personas que tienen que esperar incluso hasta seis u ocho meses para obtener cita en ciertos dispositivos dentro de los servicios de salud mental. Por eso, en su experiencia ha visto c&oacute;mo &ldquo;muchas personas acaban buscando ayuda privada haciendo un esfuerzo econ&oacute;mico enorme, y otras, directamente, abandonan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A esto a&ntilde;ade que se sabe &ldquo;que una parte muy relevante de la eficacia de los tratamientos psicol&oacute;gicos depende de la alianza terap&eacute;utica y de la continuidad del proceso. Si el sistema no permite encuentros regulares y estables, estamos ofreciendo algo que se parece m&aacute;s a una orientaci&oacute;n puntual que a psicoterapia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cleide Ca&ntilde;adas comparte el caso de una paciente recordando que no es algo aislado:&ldquo;Una mujer me comentaba recientemente que le hab&iacute;an cambiado tres veces de profesional y que ten&iacute;a sesiones cada tres meses, teniendo que volver a contar su historia desde el principio en cada ocasi&oacute;n. Con esa frecuencia y esa falta de estabilidad es imposible aplicar intervenciones psicol&oacute;gicas con evidencia cient&iacute;fica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, en la pr&aacute;ctica, el sistema termina funcionando como un dispositivo de contenci&oacute;n o de &ldquo;apagar fuegos&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afabf54d-c8c1-45d1-a52f-c8238c4203c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afabf54d-c8c1-45d1-a52f-c8238c4203c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afabf54d-c8c1-45d1-a52f-c8238c4203c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afabf54d-c8c1-45d1-a52f-c8238c4203c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afabf54d-c8c1-45d1-a52f-c8238c4203c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afabf54d-c8c1-45d1-a52f-c8238c4203c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/afabf54d-c8c1-45d1-a52f-c8238c4203c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carmen Millán Álvarez y Carlos Jiménez García"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carmen Millán Álvarez y Carlos Jiménez García                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Complicaciones en casos de trastornos espec&iacute;ficos</strong></h2><p class="article-text">
        Carmen Mill&aacute;n &Aacute;lvarez y Carlos Jim&eacute;nez Garc&iacute;a, ambos psic&oacute;logos expertos en neurodivergencias en Asturias recuerdan que, dentro de las personas hay trastornos muy espec&iacute;ficos, como es el TDAH (trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad) del que cada vez se van conociendo m&aacute;s casos, seg&uacute;n se va conociendo sobre este asunto. 
    </p><p class="article-text">
        Ambos han vivido la frustraci&oacute;n de sus pacientes que cuentan haber recibido comentarios en el sistema sanitario p&uacute;blico como que &ldquo;no puedes ser autista porque eres funcional y tienes trabajo&rdquo;. Y tanto Carmen como Carlos recuerdan que ,&ldquo;adem&aacute;s de la invalidaci&oacute;n que supone ir a un centro p&uacute;blico y que te digan estos comentarios, tambi&eacute;n se refleja una falta de formaci&oacute;n. El concepto de neurodivergencia queda muy alejado de la mirada cl&iacute;nica que se tiene a&uacute;n por parte de muchos psic&oacute;logos/as de la sanidad p&uacute;blica. Con esto no quiero hacer cr&iacute;tica a los profesionales, pero s&iacute; a los recursos con los que se encuentran y la poca formaci&oacute;n actualizada que reciben&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Mill&aacute;n &Aacute;lvarez a&ntilde;ade que, lo que ve con muchos de sus pacientes es que &ldquo;en su mochila de experiencias llevan las cargas de comentarios que han puesto en tela de juicio su manera de procesar y experiencias traum&aacute;ticas que no han sabido ver m&aacute;s all&aacute; de expresiones como: &lsquo;qu&eacute; sensible eres&rsquo; o &lsquo;no es para tanto&rsquo;&rdquo; y ella considera crucial que se conozca verdaderamente qu&eacute; es la neurodivergencia y trabajar desde un poco m&aacute;s neuroafirmativo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b7da012-9f8a-4206-8f0a-b46d16b5a922_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b7da012-9f8a-4206-8f0a-b46d16b5a922_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b7da012-9f8a-4206-8f0a-b46d16b5a922_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b7da012-9f8a-4206-8f0a-b46d16b5a922_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b7da012-9f8a-4206-8f0a-b46d16b5a922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b7da012-9f8a-4206-8f0a-b46d16b5a922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b7da012-9f8a-4206-8f0a-b46d16b5a922_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cleide Cañadas y su equipo de psicólogas clínicas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cleide Cañadas y su equipo de psicólogas clínicas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Nuevo Pacto por la Salud Mental</strong></h2><p class="article-text">
        En agosto de 2025 tuvo lugar el <a href="https://www.eldiario.es/asturias/asturias-contara-ley-salud-mental-proximo-ano_1_12527872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acto de firma del Pacto por la Salud Mental</a> que fue rubricado en aquel momento por m&aacute;s de 50 alcaldes y alcaldesas de los ayuntamientos asturianos. Y este plan tendr&aacute; que ver la luz este a&ntilde;o, seg&uacute;n los planes. Este <a href="https://www.astursalud.es/documents/35439/38037/PACTO+SM+%28Documento+Completo%29+.pdf/ae37118a-afa4-ac5f-6624-3065ae8607ed?t=1753702200139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacto hace &eacute;nfasis en la necesidad como sociedad</a> de reconocer abiertamente que existen problemas comunes que afectan a nuestra salud mental y lograr acabar con los estigmas a este respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, faltan medidas concretas para, efectivamente, lograr atajar estos problemas que afectan a la poblaci&oacute;n asturiana, conocida por <a href="https://www.astursalud.es/documents/35439/38037/PACTO+SM+%28Documento+Completo%29+.pdf/ae37118a-afa4-ac5f-6624-3065ae8607ed?t=1753702200139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los altos &iacute;ndices de suicidio</a> en comparaci&oacute;n con otros lugares de Espa&ntilde;a. &Aacute;ngel Mor&aacute;n no ve que se presenten soluciones en este Pacto sino que &ldquo;el documento tiene un valor simb&oacute;lico y un lenguaje bienintencionado, pero carece de medidas concretas, pragm&aacute;ticas y evaluables que respondan a la realidad asturiana&rdquo; Y ah&iacute; recuerda algo de lo que mucho se habla y es que Asturias enfrenta retos muy espec&iacute;ficos: envejecimiento de la poblaci&oacute;n, soledad no deseada, aislamiento en zonas rurales, precariedad laboral, dificultades de acceso a la vivienda, escasez de plazas PIR, listas de espera interminables y ausencia de recursos comunitarios suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el psic&oacute;logo ve esencial que se aborden temas concretos que den soluciones a la problem&aacute;tica. Como crear estrategias claras que respondan al n&uacute;mero de profesionales que se van a incorporar para llevar a cabo el proyecto o c&oacute;mo garantizar la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica ne el medio rural&hellip;El profesional reivindica que &ldquo;necesitamos menos filosof&iacute;a y m&aacute;s pol&iacute;tica sanitaria con m&aacute;s profesionales de acuerdo a la poblaci&oacute;n, programas comunitarios estables, coordinaci&oacute;n con atenci&oacute;n primaria, evaluaci&oacute;n de resultados y acceso equitativo independientemente del c&oacute;digo postal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cleida Ca&ntilde;adas afirma que &ldquo;otras comunidades han impulsado medidas m&aacute;s ambiciosas, como la incorporaci&oacute;n de psic&oacute;logos en centros educativos, una figura que en Asturias todav&iacute;a no est&aacute; implantada. Tampoco ha habido un aumento real de plazas PIR ni una integraci&oacute;n real de psic&oacute;logos sanitarios en el sistema p&uacute;blico&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La importancia de un buen sistema preventivo</strong></h2><p class="article-text">
        Ca&ntilde;adas a&ntilde;ade que que es importante destacar que el problema no es solo de recursos, sino tambi&eacute;n de modelo. &ldquo;Sin continuidad asistencial, sin prevenci&oacute;n y sin intervenciones tempranas, el sistema seguir&aacute; llegando tarde y mal a los problemas de salud mental. La inversi&oacute;n en salud mental no deber&iacute;a verse como un gasto, sino como una medida de salud p&uacute;blica que reduce malestar , recursos y tambi&eacute;n costes sanitarios a largo plazo, es algo que los pol&iacute;ticos o los responsables no son conscientes a&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Javier Barrio &Aacute;lvarez concluye que &ldquo;hay que entender tambi&eacute;n que la tendencia de creciente aumento de ansiedad en la poblaci&oacute;n no puede ser aumentada por el problema de tener sesiones limitadas y es que esto puede causar una mayor probabilidad de reca&iacute;da y un aumento de la tasa latente de ansiedad inherente al propio usuario&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Bécares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/nuevo-pir-pacto-salud-mental-no-ponen-remedio-escasez-psicologos-sanidad-publica-asturias_1_13142787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 07:04:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8947c453-8c96-4a1b-a23a-13a695c62e8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140769.jpg" length="152677" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8947c453-8c96-4a1b-a23a-13a695c62e8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140769.jpg" type="image/jpeg" fileSize="152677" width="1911" height="1075"/>
      <media:title><![CDATA[El nuevo PIR y el Pacto de Salud mental no ponen remedio a la escasez de psicólogos en la sanidad pública de Asturias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8947c453-8c96-4a1b-a23a-13a695c62e8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140769.jpg" width="1911" height="1075"/>
      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Salud mental,Atención psicológica,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Ramón Ubieto: “La soledad es el mal de nuestra época que, paradójicamente, es la más conectada de la historia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jose-ramon-ubieto-soledad-mal-epoca-paradojicamente-conectada-historia-cat_1_13111516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d6adc50-c04b-44b0-ade5-ee96bdd9d780_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Ramón Ubieto: “La soledad es el mal de nuestra época que, paradójicamente, es la más conectada de la historia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor y psicólogo clínico analiza por qué en un mundo cada vez más conectado el sentimiento de soledad ha aumentado con consecuencias como la machoesfera, los 'hikikomori' o el fanatismo </p><p class="subtitle">El anterior 'Rincón de Pensar'  - José Luis Villacañas: “Trump no es un loco, hay un plan, una estrategia y un objetivo detrás”
</p></div><p class="article-text">
        Jose Ram&oacute;n Ubieto,&nbsp;(Sabi&ntilde;&aacute;nigo, 1958), ha dedicado su trayectoria como psic&oacute;logo cl&iacute;nico y psicoanalista a estudiar los s&iacute;ntomas y afectaciones que generan las sociedades contempor&aacute;neas cambiantes. Hace d&eacute;cadas que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jose-ramon-ubieto-psicologo-experto-adolescentes-si-no-educas-hijo-hara-mark-zuckerberg_1_11980453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puso el foco en la juventud y la infancia</a>, dedic&aacute;ndoles buena parte de su extensa lista de publicaciones. Pero, recientemente, a ra&iacute;z de la explosi&oacute;n digital, ha dirigido su mirada hacia las nuevas tecnolog&iacute;as y el efecto que estas tienen en la psique de los seres humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; a enfocarse en lo que hay detr&aacute;s y m&aacute;s all&aacute; de las pantallas a ra&iacute;z del Covid y sigui&oacute; su investigaci&oacute;n con<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/realidad-hecha-bytes-fascina-vivir-metaverso_128_9392362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el nacimiento del metaverso</a>. Ahora vuelve a adentrarse en este v&iacute;nculo entre las tecnolog&iacute;as y la mente con <em>Soledades Digitales</em> (Ned, 2026), en el que analiza por qu&eacute; en la &eacute;poca m&aacute;s conectada de la historia es cuando nos sentimos m&aacute;s solos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estamos m&aacute;s solos ahora que antes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si entendemos la soledad como la ausencia de compa&ntilde;&iacute;a, probablemente no: estamos mucho m&aacute;s acompa&ntilde;ados. Lo que s&iacute; que ha aumentado es el sentimiento de soledad. Es una soledad, en todo caso, mucho m&aacute;s ruidosa y acompa&ntilde;ada que nunca. El sentimiento de soledad no tiene que ver con la compa&ntilde;&iacute;a, sino con c&oacute;mo haces aquello &iacute;ntimo, propio, que no has podido resolver. Si nos sentimos as&iacute; es porque estamos m&aacute;s desorientados respecto a lo que causa nuestra soledad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro menciona que es diferente sentirse solo que estar aislado, &iquest;cu&aacute;l es la diferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El aislamiento es un refugio contra la soledad. <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hikikomori_132_5870916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un ejemplo est&aacute; en los </a><a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hikikomori_132_5870916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>hikikomori</em></a> [corriente nacida en Jap&oacute;n formada por j&oacute;venes que se a&iacute;slan voluntariamente en sus casas, rechazando toda interacci&oacute;n social o relaci&oacute;n laboral]. Si te han pagado unos estudios y no est&aacute;s sacando la nota adecuada, o si piensas que deber&iacute;as tener un trabajo y no lo tienes, puede surgir un sentimiento de deshonor que hace que te refugies, te a&iacute;sles, porque no has podido resolver esa diferencia entre lo que se espera de ti (o lo que t&uacute; crees que la sociedad espera) y lo que est&aacute;s dando.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo de aislamiento para refugiarse se encuentra en <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/talia-lavin-periodista-judia-infiltro-neonazis-caminar-infierno_1_8712055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunidades de odio como los </a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/talia-lavin-periodista-judia-infiltro-neonazis-caminar-infierno_1_8712055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>incels</em></a><em>. </em>Entre el 75 y el 80% de ellos tienen signos cl&iacute;nicos de depresi&oacute;n. Una manera de evitar la soledad es entrar en una comunidad que te dice: &ldquo;No, no es tu problema, son las mujeres las que  te quieren excluir&rdquo;. Otro modo de abordar la soledad es la hiperconexi&oacute;n digital. Estar todo el d&iacute;a viendo v&iacute;deos de TikTok, <em>reels </em>de Instagram o compartiendo cosas&hellip; Muchas veces, nos conectamos a las redes para desconectar de uno mismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas que, como Donald Trump, están todo el día hablando y rodeados de gente, porque se horrorizarían si pudieran estar a solas con ellos mismos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;el problema es que no sabemos estar solos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es. Estar solos quiere decir tratar tu lado oscuro. Todos lo tenemos; es aquello de uno mismo que no se conoce del todo, pero que forma parte de su vida. Es eso que, quiz&aacute;s, no te gusta mucho cuando lo ves, como las dificultades o los l&iacute;mites. Por eso hay personas que no pueden estar solas. Se me viene a la cabeza Donald Trump: est&aacute; todo el d&iacute;a hablando y rodeado de gente, porque se horrorizar&iacute;a si pudiera estar a solas consigo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes mencionaba a los </strong><em><strong>incels </strong></em><strong>y a los </strong><em><strong>hikikomori</strong></em><strong>, que suelen ser mayoritariamente hombres. &iquest;Qu&eacute; pasa con las mujeres? &iquest;Tambi&eacute;n tienen c&iacute;rculos de odio o solucionan la soledad de otra manera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades de mujeres no se organizan tanto en torno al odio como al amor. El objetivo no es definir un elemento externo hostil  -como s&iacute; hacen las comunidades xen&oacute;fobas o mis&oacute;ginas-, sino que buscan el apoyo mutuo y la sororidad. Es verdad que hay algunos grupos que pueden tener una dimensi&oacute;n de odio, como los feministas radicales, pero normalmente prima mucho m&aacute;s el conversar, el amor y el apoyo que los objetos fetiches o el odio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando habla de estas comunidades, me vienen a la cabeza algunos </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bts-blando-k-pop-herramienta-geopolitica-corea-sur_1_13008089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>grupos de fans como las ARMY,</strong></a><strong> seguidoras del grupo coreano BTS. &iquest;El fen&oacute;meno fan es tambi&eacute;n una herramienta contra la soledad propia de las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De las mujeres y de los hombres. Los <em>Swifties</em>, por ejemplo, los seguidores de Taylor Swift, seguramente son la comunidad m&aacute;s numerosa del mundo. Ah&iacute; se dan varios factores. Por un lado, son una herramienta para luchar contra la soledad a partir de la definici&oacute;n de un elemento en com&uacute;n. Y, por otro, son una un punto de referencia a partir del cual poder pensarse a uno mismo. Estos fen&oacute;menos no son s&oacute;lo un refugio contra la soledad, sino que tambi&eacute;n funcionan, incluso, como prescriptores de conducta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Conoce el t&eacute;rmino </strong><em><strong>sasaeng?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sasaeng?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es un concepto de Corea del Sur, del K-pop, que se usa para definir a una persona fan&aacute;tica y obsesionada con una celebridad, hasta el punto de seguirla, acosarla o incluso pensar que tienen una relaci&oacute;n sentimental con ella. &iquest;Esto tambi&eacute;n es una consecuencia de la soledad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;. Es algo que Freud ya estudi&oacute;. Intent&oacute; entender el nazismo y el comunismo, que a principios del siglo XX eran las dos grandes referencias ideol&oacute;gicas en el mundo. Se interes&oacute; en por qu&eacute; un personaje como Hitler, que tampoco fue nadie tan maravilloso, pod&iacute;a tener tanta influencia. 
    </p><p class="article-text">
        En estos casos, lo que vemos es una identificaci&oacute;n masiva. Cuando te referencias en alguien, te olvidas de ti mismo, te alienas completamente y te conviertes en un seguidor fiel para obviar tus problemas, tu soledad. Las identificaciones masivas son como, para decirlo en t&eacute;rminos m&aacute;s metaf&iacute;sicos, entregar tu alma al diablo y olvidarte de todo. El diablo ya se ocupar&aacute;. F&iacute;jate que esta premisa es la misma que en las comunidades de odio, en las que uno, cuando entra, renuncia a su singularidad y se identifica masivamente con los ideales del colectivo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para pasar de una conexión a un vínculo hace falta presencia y tiempo y las redes sociales, por sí mismas, no ofrecen ninguna de las dos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En este panorama, &iquest;las redes sociales son causa o consecuencia de que ahora nos sintamos m&aacute;s solos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema hoy es que lo que genera el sentimiento de soledad es el hecho de que, como el mundo est&aacute; pensado para estar acompa&ntilde;ado, la gente no deber&iacute;a sentirse sola. Igual pasa con hiperactividad: como se pueden hacer tantas cosas, quien no hace nada es sospechoso. 
    </p><p class="article-text">
        Ante un ideal como ese, la gente que se siente sola aparece como rara. En este escenario, las redes sociales son causa y consecuencia. Pueden ser una forma de tratamiento de la soledad porque, por un lado, favorecen las conexiones. Pero la cuesti&oacute;n es que la conexi&oacute;n es una cosa y el v&iacute;nculo, otra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2820afed-487c-4494-aa46-94f9074a5602_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2820afed-487c-4494-aa46-94f9074a5602_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2820afed-487c-4494-aa46-94f9074a5602_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2820afed-487c-4494-aa46-94f9074a5602_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2820afed-487c-4494-aa46-94f9074a5602_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2820afed-487c-4494-aa46-94f9074a5602_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2820afed-487c-4494-aa46-94f9074a5602_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Ramón Ubieto, psicólogo y profesor, acaba de publicar el libro &#039;Soledades Digitales&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Ramón Ubieto, psicólogo y profesor, acaba de publicar el libro &#039;Soledades Digitales&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; les diferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para pasar de una conexi&oacute;n a un v&iacute;nculo hace falta presencia y tiempo. Las redes sociales, por s&iacute; mismas, no ofrecen ninguna de las dos. Es cierto que, en algunos casos, esa primera conexi&oacute;n puede acabar en v&iacute;nculo, pero eso no pasa siempre ni pasa de manera autom&aacute;tica. As&iacute; que, a menudo, cuanto m&aacute;s te hiperconectas, m&aacute;s crece el sentimiento de soledad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en esto hay que tener en cuenta la clase social. Cuanto menos recursos socioecon&oacute;micos tienes, m&aacute;s tiempo pasas en las redes, m&aacute;s ves la vida de los otros y m&aacute;s te devuelve un sentimiento de vac&iacute;o. Cuanto m&aacute;s dependes de las redes sociales, m&aacute;s ves la vida de los otros y menos la tuya. Y por eso aumenta la soledad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; casos las redes generan v&iacute;nculos? Pienso en personas de la comunidad LGTBIQ+, que las han usado para ver que no est&aacute;n solos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay gente para quien lo virtual, lo digital, las redes sociales e Internet en general son una manera de establecer v&iacute;nculos. A veces son casi la &uacute;nica manera de hacerlo. Para personas con dificultades en la socializaci&oacute;n, ya sea por su preferencia sexual, por problemas de salud mental o por lo que sea, es la posibilidad de establecer lazos. Aunque sean lazos virtuales, los dejan menos solos que si no tuvieran esa oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La alternativa a las redes sociales es la presencialidad, pero ahora parece que para hacer cualquier cosa en la que se pueda hacer amigos nuevos hay que pagar. Ya no se suele conocer a alguien en la calle, en la plaza del pueblo o en el mercado. &iquest;Tenemos que pagar s&iacute; o s&iacute; para tener vida social? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En la era digital, la presencia es un lujo porque implica disponer de tiempo. Hay gente que trabaja muchas horas y no dispone ni siquiera de tiempo para ir a comprar. Muchos servicios se est&aacute;n digitalizando para rebajar costes: por ejemplo, en Estados Unidos los servicios p&uacute;blicos de salud ya est&aacute;n utilizando la IA para consultas, diagn&oacute;sticos o prescripci&oacute;n&hellip; Si seguimos as&iacute;, la presencia ser&aacute; cada vez m&aacute;s un lujo porque ser&aacute; m&aacute;s costosa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA es una ventaja a corto plazo y un mal negocio a medio y largo plazo, porque abre la puerta a una dependencia emocional total</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el libro menciona casos de personas estableciendo v&iacute;nculos sentimentales con chatbots y la IA. &iquest;C&oacute;mo puede ser m&aacute;s f&aacute;cil personalizar Chatgpt que mandar un Whatsapp a un amigo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la ventaja de la IA, entre comillas, es que est&aacute; pensada para complacerte, lo cual es una f&oacute;rmula sutil de dominio. Confrontar las propias contradicciones puede ser molesto. Es m&aacute;s c&oacute;modo que GPT te diga que lo est&aacute;s haciendo muy bien. La IA es un compa&ntilde;ero siempre amable, pero que a medio y largo plazo produce un efecto de sumisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a nos llegan m&aacute;s casos de personas que llegan a tal punto de alienaci&oacute;n y sumisi&oacute;n a la m&aacute;quina, que la obedecen hasta la desaparici&oacute;n. Es decir, hasta cometer suicidio. En otras palabras, la IA es una ventaja a corto plazo y un mal negocio a medio y largo plazo, porque abre la puerta a una dependencia emocional total.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La soledad no se cura. La soledad se aborda, se trata. Y hay una dimensión de la soledad, que es la capacidad de estar solo, que no es sólo que no se cure, sino que hay que cultivarla.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el libro menciona el </strong><em><strong>oversharing</strong></em><strong>, el hecho de compartir toda la vida en las redes sociales. Habla de una persona que retrata su tratamiento desde que le diagnostican c&aacute;ncer y hasta la muerte. &iquest;Qu&eacute; diferencia hay entre este </strong><em><strong>oversharing</strong></em><strong> de las redes sociales y lo que hacen algunos periodistas cuando explican testimonios reales? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La diferencia fundamental es que el periodista toma un testimonio y eso queda como algo que ilustra un reportaje. Pero no hay una relaci&oacute;n directa entre el testimonio y los lectores, es el periodista que hace de intermediario. El <em>oversharing</em> se caracteriza por la ilusi&oacute;n de conexi&oacute;n, la creencia de que se puede establecer un v&iacute;nculo a trav&eacute;s del testimonio de vida directo. Esa es la falacia. 
    </p><p class="article-text">
        El periodista s&oacute;lo quiere ilustrar algo, pero quien hace <em>oversharing</em> con su c&aacute;ncer quiere reclamar la atenci&oacute;n del otro, a veces incluso pedirle dinero al otro. Pero, sobre todo, quiere mostrarse ante el otro y recibir su validaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro que &ldquo;la soledad se contagia, sobre todo en las ciudades&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo se contagia la soledad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se contagia porque los malestares cristalizan a partir de los discursos que existen en la sociedad. La soledad es el nombre que damos hoy al malestar. Ante los problemas de la vida, encontramos una palabra para nombrarlos y sentirnos mejor. Y la soledad se ha convertido en el mal de nuestra &eacute;poca que, parad&oacute;jicamente, es la &eacute;poca m&aacute;s acompa&ntilde;ada de la historia, la m&aacute;s conectada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La soledad se cura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se cura. La soledad se aborda, se trata. Y hay una dimensi&oacute;n de la soledad, que es la capacidad de estar solo, que no es s&oacute;lo que no se cure, sino que hay que cultivarla. Hay una cuota de soledad, de estar solos con uno mismo, que es absolutamente necesaria para que todo el ruido de las redes sociales y de lo virtual no nos vuelva sordos a nuestras propias historias y nuestras propias vidas. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que se puede curar es el aislamiento, la huida de uno mismo. Eso s&iacute; que se puede curar, con presencia, atenci&oacute;n y deseo. Para que te puedas encontrar con el otro de verdad, tienes que estar presente. La atenci&oacute;n es fundamental para entender no s&oacute;lo lo que le gusta al otro, sino tambi&eacute;n lo que le duele. Y el deseo es esencial, porque cuando no lo hay es que est&aacute;s demasiado satisfecho de ti mismo, como Trump, o porque est&aacute;s tan deca&iacute;do, tan melanc&oacute;lico, tan depresivo, que ya no esperas nada de nadie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>O sea, hay que aprender a estar solos para no sentirse solos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es exactamente eso, s&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariona Jerez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jose-ramon-ubieto-soledad-mal-epoca-paradojicamente-conectada-historia-cat_1_13111516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d6adc50-c04b-44b0-ade5-ee96bdd9d780_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7077888" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d6adc50-c04b-44b0-ade5-ee96bdd9d780_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7077888" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[José Ramón Ubieto: “La soledad es el mal de nuestra época que, paradójicamente, es la más conectada de la historia"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d6adc50-c04b-44b0-ade5-ee96bdd9d780_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Tecnología,Digital,Digitalización,Libros,Soledad,Atención psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Conecta2', una plataforma navarra para facilitar la conversación y acompañamiento para jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/fundacion-espes-conecta2-plataforma-innovadora-conversacion-acompanamiento-jovenes-navarra-salud-mental_1_13047424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b8b18ae-b3f2-4d0f-8d9f-ed12130c1927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Conecta2&#039;, una plataforma navarra para facilitar la conversación y acompañamiento para jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundación Espes, compuesta por profesionales del ámbito psicosocial y que da soporte a jóvenes, familias y profesionales, pretende romper las barreras que impiden a muchos adolescentes pedir ayuda</p><p class="subtitle">Una investigación en Navarra insta a desarrollar programas de salud mental para estudiantes
</p></div><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Espes lanza Conecta2, una plataforma gratuita para j&oacute;venes de entre 14 y 28 a&ntilde;os que &ldquo;necesiten hablar con alguien, pedir ayuda o se sientan solos&rdquo;. Simplemente con un saludo como: &ldquo;Hola, necesito ayuda&rdquo; o &ldquo;Me gustar&iacute;a hablar de esto...&rdquo;, en menos de un d&iacute;a el usuario podr&aacute; comenzar una conversaci&oacute;n distendida y confidencial con un profesional al otro lado de la pantalla. El contacto se realiza principalmente a trav&eacute;s de WhatsApp, un canal familiar para muchos j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea naci&oacute; tras visitar distintos centros educativos&rdquo;, explica Jone Mata, psic&oacute;loga y coordinadora de la plataforma. &ldquo;Hab&iacute;a j&oacute;venes que se sent&iacute;an solos o estaban pasando una mala temporada y quer&iacute;an ayuda o hablar con alguien, pero hab&iacute;a una barrera que no les permit&iacute;a dar el paso&rdquo; de acudir a un profesional. Esa percepci&oacute;n coincide con los datos. Seg&uacute;n el Bar&oacute;metro de Opini&oacute;n de la Infancia y Adolescencia, elaborado por UNICEF Espa&ntilde;a y la Universidad de Sevilla (presentado en 2025), el 41% de los adolescentes entre 13 y 18 a&ntilde;os sufre alg&uacute;n problema de salud mental, aunque m&aacute;s de la mitad de ellos no buscan ayuda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por muchos factores, la ayuda puede estigmatizar&rdquo;, explica Juan Miguel, director de la fundaci&oacute;n y educador social. &ldquo;No querer identificarse como una persona con problemas, sentir que se pierde val&iacute;a, no haber sido nunca escuchado, desconfianza o verg&uuml;enza&rdquo;, apunta. A trav&eacute;s de Conecta2, la Fundaci&oacute;n Espes busca facilitar ese primer contacto que resulta tan dif&iacute;cil.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DVYFYZTFQ_G/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El objetivo es que los usuarios contacten &ldquo;cuando lo necesiten&rdquo;, como &ldquo;un mal d&iacute;a&rdquo;. Sin embargo, Mata subraya que la plataforma no est&aacute; solo enfocada &ldquo;en lo negativo&rdquo;. &ldquo;Hay j&oacute;venes a los que tambi&eacute;n les pasan cosas muy buenas, pero no tienen con qui&eacute;n compartirlo&rdquo;, explica. &ldquo;Tambi&eacute;n es un espacio para cont&aacute;rnoslo a nosotros&rdquo;. La soledad entre los j&oacute;venes es un fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s extendido. Seg&uacute;n el Bar&oacute;metro Juventud, Salud y Bienestar 2025 (realizado por&nbsp;Fad Juventud&nbsp;y la colaboraci&oacute;n de&nbsp;Fundaci&oacute;n Mutua Madrile&ntilde;a), 9 de cada 10 j&oacute;venes afirmaron en 2025 haber sentido soledad no deseada, y a m&aacute;s de un cuarto de ellos de manera recurrente.
    </p><p class="article-text">
        El primer contacto suele realizarse a trav&eacute;s de WhatsApp, aunque si lo prefieren &ldquo;pueden hacer una videollamada, hablar por tel&eacute;fono o quedar de manera presencial en la fundaci&oacute;n&rdquo;, explica la coordinadora del proyecto, que pone el foco en la importancia de &ldquo;adaptarse a lo que cada uno necesite&rdquo;. Si el usuario no quiere, o no se siente capaz de contactar directamente, la p&aacute;gina ofrece &ldquo;otros recursos&rdquo; como relatos, un p&oacute;dcast y una miniserie &ldquo;sobre algunos de los chicos y chicas de la fundaci&oacute;n&rdquo;, con el fin de poder &ldquo;ayudar, inspirar, o hacer reflexionar&rdquo; a la persona que hay al otro lado de la pantalla. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d7aac15-9b26-4316-b3cd-a1088e361b0d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d7aac15-9b26-4316-b3cd-a1088e361b0d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d7aac15-9b26-4316-b3cd-a1088e361b0d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d7aac15-9b26-4316-b3cd-a1088e361b0d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d7aac15-9b26-4316-b3cd-a1088e361b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d7aac15-9b26-4316-b3cd-a1088e361b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2d7aac15-9b26-4316-b3cd-a1088e361b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algunos de los relatos disponibles en la plataforma Conecta2"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algunos de los relatos disponibles en la plataforma Conecta2                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dentro de la p&aacute;gina de Conecta2, tambi&eacute;n hay un Chatbot de inteligencia artificial que, una vez se describe brevemente el caso, recomienda uno de estos contenidos o contactar con alguien del equipo. No ofrece consejo psicol&oacute;gico ni diagn&oacute;stico, sino que act&uacute;a como un primer filtro que orienta hacia contenidos o hacia el contacto con profesionales. Esta plataforma surge en un momento en el que la tendencia de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/psicologo-chatgpt-buscar-ayuda-emocional-inteligencia-artificial-supone-riesgos-adolescentes_1_12564226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recurrir a la inteligencia artificial o asistentes conversacionales como Chat GPT entre los j&oacute;venes para expresar preocupaciones personales o pedir consejo ante problemas emocionales o psicol&oacute;gicos</a> sigue creciendo. De esta forma, Fundaci&oacute;n Espes pretende aprovechar esa familiaridad con el formato digital para ofrecer esta herramienta como un primer espacio de escucha, pero con la posibilidad de conectar posteriormente con profesionales y recursos reales de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Para su uso, hay que registrarse en la web de Conecta2 con un nombre, &ldquo;puede ser simplemente un apodo&rdquo;, un correo electr&oacute;nico y una contrase&ntilde;a, explica la psic&oacute;loga. El servicio es &ldquo;gratuito y confidencial&rdquo;, y permite iniciar una conversaci&oacute;n con el equipo a trav&eacute;s de WhatsApp desde la propia plataforma.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del apoyo individual que pueda dispensar la Fundaci&oacute;n Espes, Jone Mata ha explicado que &ldquo;el acompa&ntilde;amiento que se ofrece&rdquo; tambi&eacute;n incluye contactar con otros &ldquo;recursos comunitarios&rdquo; en los que el equipo puede dar soporte. &ldquo;Hay personas que les puede ayudar el baile, pues les ayudamos a buscar clases o pedir informaci&oacute;n. Si est&aacute;n buscando trabajo, les ayudamos con los curr&iacute;culums&rdquo;. En esta l&iacute;nea, ha asegurado que la fundaci&oacute;n ya desarrolla un proyecto cuya finalidad es crear &ldquo;grupos de j&oacute;venes&rdquo; para conversar de temas que &ldquo;les puedan interesar y compartir&rdquo;, escuchar historias similares y generar apoyo entre iguales. Todo forma parte de 'Acompa&ntilde;amiento', uno de los principales brazos acci&oacute;n de Espes que &ldquo;abandona el modelo del experto&rdquo;, la tradicional relaci&oacute;n adulto y joven, &ldquo;y entiende que son ellos mismos los que identifican lo que necesitan para luego apoyarles&rdquo; en ese camino, explica el director de la asociaci&oacute;n. &ldquo;No dirigimos el proceso, sino que avanzamos con ellos&rdquo;.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a40a7a10-4317-4589-a846-4b75d4790d29_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a40a7a10-4317-4589-a846-4b75d4790d29_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a40a7a10-4317-4589-a846-4b75d4790d29_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a40a7a10-4317-4589-a846-4b75d4790d29_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a40a7a10-4317-4589-a846-4b75d4790d29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a40a7a10-4317-4589-a846-4b75d4790d29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a40a7a10-4317-4589-a846-4b75d4790d29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parte del equipo de la Fundación Espes en su sede de Burlada, Navarra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parte del equipo de la Fundación Espes en su sede de Burlada, Navarra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La iniciativa ya est&aacute; disponible desde su p&aacute;gina web &ldquo;<a href="https://plataformaconectados.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformaconectados.es</a>&rdquo; y se est&aacute; presentando en los institutos y centros de FP de Pamplona. Seg&uacute;n ha adelantado Juan Miguel Ruiz, el proyecto podr&iacute;a ampliarse a padres y profesionales que trabajan con j&oacute;venes, como los profesores. Precisamente, el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/problemas-salud-mental-ceban-profesorado-he-tenido-juicio-padre-alumno_1_12955275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colectivo docente es uno de los m&aacute;s afectados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por los problemas de salud mental en un contexto marcado por la burocracia, la falta de recursos para atender la diversidad y el estr&eacute;s derivado de la &ldquo;ineficiencia&rdquo; administrativa y del deterioro de las relaciones con las familias.</a>
    </p><h2 class="article-text">Espes, una fundaci&oacute;n de ra&iacute;z humanista</h2><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Espes naci&oacute; en 2023 por iniciativa de una familia de Pamplona, que en la actualidad ejerce como patrona y principal financiadora. &ldquo;Mi padre quer&iacute;a devolver a la sociedad todo lo que esta le hab&iacute;a dado. Est&aacute;bamos cenando en casa y [mi padre] propuso impulsar una escuela en &Aacute;frica&rdquo;, relata una de sus fundadoras y miembro del patronato, &ldquo;pero yo siempre he pensado que la caridad se hace con el vecino y propuse la iniciativa que se quedase aqu&iacute;, en Navarra&rdquo;, recuerda. Desde entonces, decidieron apostar por la salud mental de los j&oacute;venes tras percibir &ldquo;una ausencia de recursos en atenci&oacute;n a la salud mental [de los j&oacute;venes]&rdquo; desde los servicios tradicionales, &ldquo;porque hay datos y porque conocemos casos cercanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquella conversaci&oacute;n inicial hasta la presentaci&oacute;n oficial de la fundaci&oacute;n en 2023 en el Palacio de Baluarte, de la mano de Miguel &Aacute;ngel Tob&iacute;as, pasaron dos a&ntilde;os de reuniones con &ldquo;j&oacute;venes, padres desesperados y expertos&rdquo;, como profesores, psic&oacute;logos, orientadores. En ese proceso conocieron a Juan Miguel Ruiz, actual director, que organiz&oacute; varios de esos encuentros &ldquo;antes incluso de que se decidiera el nombre de la fundaci&oacute;n&rdquo;, relata la patrona, que ha explicado que el nombre de la fundaci&oacute;n procede del lat&iacute;n <em>spes</em>, &ldquo;esperanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La esperanza es lo m&aacute;s importante para una persona que sufre un problema de salud mental&rdquo;, afirma tras confesar que en diciembre de 2022 estuvo dos semanas ingresada en psiquiatr&iacute;a tras arrastrar una depresi&oacute;n grave en su juventud. &ldquo;Quien tiene la esperanza de conseguir sanar y de que las cosas van a salir bien tiene ya parte del camino hecho&rdquo;, afirma. &ldquo;Nuestro objetivo ese, acompa&ntilde;ar a los j&oacute;venes que sienten que no tienen salida y apoyarles en la construcci&oacute;n de su proyecto de vida&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fushan Equiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/fundacion-espes-conecta2-plataforma-innovadora-conversacion-acompanamiento-jovenes-navarra-salud-mental_1_13047424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 08:39:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b8b18ae-b3f2-4d0f-8d9f-ed12130c1927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="151983" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b8b18ae-b3f2-4d0f-8d9f-ed12130c1927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151983" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Conecta2', una plataforma navarra para facilitar la conversación y acompañamiento para jóvenes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b8b18ae-b3f2-4d0f-8d9f-ed12130c1927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Pamplona,Salud mental,Jóvenes,Salud,Atención psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajadoras del módulo psicosocial de San Ignacio, en Bilbao, denuncian un "recorte presupuestario del 65%"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/trabajadoras-modulo-psicosocial-san-ignacio-bilbao-denuncian-recorte-presupuestario-65_1_13027860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcc04425-533c-4946-ad8f-47b120362e0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajadoras del módulo psicosocial de San Ignacio, en Bilbao, denuncian un &quot;recorte presupuestario del 65%&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un módulo creado hace cuarente años por el movimiento vecinal para dar respuesta a las problemáticas derivadas del consumo de heroína y la atención de la salud sexual y reproductiva y cuyas trabajadoras temen que esté al borde de la desaparición</p><p class="subtitle">Asociaciones dividen el 8M en Euskadi en dos plataformas y rompen con “medio siglo de unidad” en el movimiento feminista
</p></div><p class="article-text">
        Las doce trabajadoras del servicio de atenci&oacute;n a violencias machistas y de atenci&oacute;n a derechos en salud sexual y salud reproductiva del M&oacute;dulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio, en Bilbao, han denunciado un recorte del presupuesto por parte del Ayuntamiento del 65%, pasando de 195.700 euros en 2025 a los 68.000 euros en 2026. Se trata de un m&oacute;dulo creado en los a&ntilde;os 80 por el movimiento vecinal para dar respuesta a dos fen&oacute;menos graves que no estaban siendo atendidos institucionalmente: por un lado, la desatenci&oacute;n a las personas j&oacute;venes afectadas por la entrada masiva de la hero&iacute;na en los barrios populares y, por otro, la salida del periodo dictatorial franquista, que supuso poder organizar recursos para la atenci&oacute;n a las mujeres en los procesos de divorcio, que no fue legal hasta 1981, y la atenci&oacute;n de su salud sexual y reproductiva, muy influida por el fin de la prohibici&oacute;n de la prescripci&oacute;n de anticonceptivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La atenci&oacute;n que ofrece el M&oacute;dulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio a las personas afectadas por violencias machistas est&aacute; &iacute;ntimamente ligada a nuestra identidad de recurso del barrio, lo que supone que somos parte de la comunidad que habitamos. Esta identidad delimita que no somos uno m&aacute;s de los recursos para mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero que vienen recogidos en las distintas leyes estatales y auton&oacute;micas. Nacimos con anterioridad a todas estas legislaciones, estando desde el inicio pegadas a las necesidades concretas del colectivo de mujeres de clase trabajadora, mayoritariamente inmigrantes de los territorios rurales, que eran las que habitaban el barrio y distrito de Bilbao en el que estamos&rdquo;, aseguran las trabajadoras. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n critican las trabajadoras, la noticia del recorte presupuestario ha llegado tras varias reuniones con el Ayuntamiento y la raz&oacute;n es que consideran que deber&aacute; ser el Departamento de Salud del Gobierno vasco quien abone el presupuesto. &ldquo;Para comunicarnos los recortes han dedicado dos semanas y dos reuniones y se han servido de la mayor&iacute;a en el pleno municipal. El argumento es que deber&iacute;a ser el Departamento de Salud quien financiase ese 65% por considerar que se dedican a servicios sanitarios y mientras tanto desde Salud dan la callada por respuesta. Nos est&aacute;n dejando en una situaci&oacute;n de riesgo de desaparici&oacute;n para la entidad y de desempleo para las trabajadoras. No podemos seguir existiendo sin un claro compromiso de continuidad en la financiaci&oacute;n&rdquo;, lamentan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos parece de una mirada muy burocr&aacute;tica y desconectada de la realidad del trabajo que hacemos. Porque nuestro trabajo de acompa&ntilde;amiento es integral y nuestra forma de acompa&ntilde;ar parte de la complejidad de las situaciones y necesidades de las personas que son imposibles de compartimentalizar&rdquo;, denuncian las trabajadoras, que durante el pasado a&ntilde;o atendieron a 2.058 personas. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde el &aacute;rea de Acci&oacute;n Social del Ayuntamiento de Bilbao defienden que &ldquo;con el Departamento de Salud se acord&oacute; la asunci&oacute;n de los programas por parte de cada sistema con base en las competencias correspondientes de cada uno de ellos, as&iacute; como asegurar por parte del Ayuntamiento una financiaci&oacute;n que podr&iacute;a llegar a igualar la del 2025 en 2026 en caso de que el Departamento de Salud no pudiera llevarla a cabo a tiempo&rdquo;. &ldquo;El Departamento de Salud se ha comprometido a integrar en el sistema p&uacute;blico de salud a lo largo del 2026, aquellos servicios que siendo de competencia del sistema sanitario se prestan en los m&oacute;dulos. La compensaci&oacute;n depender&aacute; del proceso que lleve a cabo el Departamento de Salud con el que estamos en contacto. La decisi&oacute;n est&aacute; supeditada a la integraci&oacute;n en el Sistema de Salud&rdquo;, argumentan en una respuesta a preguntas realizadas por el grupo municipal de EH Bildu. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, desde el Ayuntamiento confirman que &ldquo;mantendr&aacute;n los servicios que se prestan actualmente y que son de competencia municipal&rdquo; y que &ldquo;tal y como se ha trasladado a los m&oacute;dulos, el proceso tendr&aacute; en cuenta a las y los profesionales que trabajan en los m&oacute;dulos analizado desde las competencias de cada una de las administraciones&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/trabajadoras-modulo-psicosocial-san-ignacio-bilbao-denuncian-recorte-presupuestario-65_1_13027860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 20:15:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bcc04425-533c-4946-ad8f-47b120362e0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7824441" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bcc04425-533c-4946-ad8f-47b120362e0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7824441" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trabajadoras del módulo psicosocial de San Ignacio, en Bilbao, denuncian un "recorte presupuestario del 65%"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bcc04425-533c-4946-ad8f-47b120362e0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Psicología,Atención psicológica,Salud,Salud sexual,Heroína,Drogas,Drogadicción,Adicciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reconstrucció psicològica, la gran oblidada després de la dana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/reconstruccio-psicologica-gran-oblidada-despres-dana_1_12935491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reconstrucció psicològica, la gran oblidada després de la dana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Psicòlogues sense Fronteres recorda els perills de desatendre la salut mental de la població després d’una catàstrofe</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La lenta reconstrucció complica la salut mental després de la dana: “Em vaig haver de buscar la vida, perquè Sanitat no em donava resposta”
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ja ha passat m&eacute;s d&rsquo;un any des que la dana va sacsejar 75 municipis al sud de la ciutat de Val&egrave;ncia. M&eacute;s de 300.000 persones en van ser afectades. Els danys materials han sigut minuciosament quantificats i la major part van reparant-se. No obstant aix&ograve;, poc es parla de la magnitud del mal en la salut mental de la poblaci&oacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">L&rsquo;Organitzaci&oacute; Mundial de la Salut va estimar que entre el 20% i el 40% de les persones afectades per la dana podrien experimentar estr&eacute;s agut i ansietat en els primers moments i entre un 15% i un 20% podien desenvolupar quadres greus de depressi&oacute; i ansietat generalitzada en els mesos posteriors si no tenen ajuda professional, parlem de prop de 50.000 persones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Davant aquesta situaci&oacute;, l&rsquo;ONG Psic&ograve;logues sense Fronteres, especialista en atenci&oacute; psicosocial en desastres humanitaris, va acudir a municipis que van sol&middot;licitar suport, va fer reconeixement d&rsquo;afectaci&oacute;, va treballar per a tipificar simptomatologia evitant patologitzaci&oacute; i va organitzar atenci&oacute; individual i la coordinaci&oacute; en taula de salut mental. En aquest balan&ccedil;, l&rsquo;entitat indica m&eacute;s de 300 atencions en localitats com Benet&uacute;sser, Paiporta, Massanassa, Sedav&iacute; i Xiva, i una demanda superior a 700 sol&middot;licituds a trav&eacute;s del seu dispositiu d&rsquo;atenci&oacute; psicol&ograve;gica en emerg&egrave;ncia i crisi.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La clau no &eacute;s nom&eacute;s el nombre. &Eacute;s l&rsquo;enfocament: acompanyar, escoltar, sostindre, retornar ag&egrave;ncia, activar recursos locals, i no entendre el trauma com un assumpte exclusivament individual quan el que es trenca &mdash;tamb&eacute;&mdash; &eacute;s el teixit social.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el terreny, els senyals m&eacute;s repetits no tenen &egrave;pica: por davant la pluja, hipervigil&agrave;ncia, irritabilitat, insomni, dificultat per a concentrar-se, tristor persistent, sensaci&oacute; d&rsquo;irrealitat, cansament extrem. RTVE recollia, un any despr&eacute;s, que fins i tot una alerta en el m&ograve;bil podia reactivar el &ldquo;trauma de la dana&rdquo; i la por que &ldquo;torne a repetir-se&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No tot aix&ograve; &eacute;s patologia. I conv&eacute; dir-ho alt: despr&eacute;s d&rsquo;una cat&agrave;strofe, moltes reaccions s&oacute;n normals. El que resulta an&ograve;mal seria no sentir res. Precisament per aix&ograve;, una intervenci&oacute; responsable evita dos paranys igual de nocius: medicalitzar-ho tot o, en l&rsquo;extrem contrari, banalitzar el patiment amb el &ldquo;ja ha passat&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ac&iacute; l&rsquo;evid&egrave;ncia i la pr&agrave;ctica humanit&agrave;ria coincideixen: el suport psicosocial efectiu no &eacute;s nom&eacute;s ter&agrave;pia individual; tamb&eacute; &eacute;s seguretat, habitatge, tr&agrave;mits, escola, xarxes, espais comunitaris. L&rsquo;OMS recorda que, en emerg&egrave;ncies, el malestar ps&iacute;quic &eacute;s freq&uuml;ent i els serveis de salut mental solen veure&rsquo;s alterats o tensats quan m&eacute;s es necessiten.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>L&rsquo;impacte no es reparteix uniformement</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La dana va colpejar sobre un terreny ja carregat de vulnerabilitats. La precarietat, el desgast del sistema de cures, les seq&uuml;eles de la pand&egrave;mia i la desigualtat pr&egrave;via funcionen com a &ldquo;multiplicadors&rdquo; del mal. Per aix&ograve;, parlar de salut mental despr&eacute;s d&rsquo;una riuada &eacute;s parlar tamb&eacute; de determinants socials: p&egrave;rdua d&rsquo;habitatge, ingressos interromputs, burocr&agrave;cia, endeutament, conviv&egrave;ncia for&ccedil;ada, dol, conflictes familiars.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">I tamb&eacute; &eacute;s parlar de g&egrave;nere. Un estudi de cribratge citat per la Generalitat situava, al cap d&rsquo;11 mesos, una prevalen&ccedil;a d&rsquo;estr&eacute;s posttraum&agrave;tic del 27,6% en poblaci&oacute; adulta entrevistada, amb m&eacute;s afectaci&oacute; en dones (30,5%) que en homes (24,6%). En la pr&agrave;ctica quotidiana, aix&ograve; sol traduir-se en una cosa molt concreta: dones cuidadores sostenint a tothom mentre les coses pr&ograve;pies queden per a &ldquo;quan hi haja temps&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En inf&agrave;ncia i adolesc&egrave;ncia, l&rsquo;impacte es cola per vies menys evidents: regressions, conductes disruptives, caiguda del rendiment, por de separar-se, problemes de somni. La mateixa informaci&oacute; p&uacute;blica assenyala que es van desplegar psic&ograve;legs en centres escolars i es va atendre alumnat en zones afectades. S&oacute;n passos importants, per&ograve; la pregunta &eacute;s si la resposta ser&agrave; prou sostinguda per a acompanyar processos que, per definici&oacute;, no acaben quan s&rsquo;asseca el fang.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hui dia ha quedat pal&eacute;s que el sistema p&uacute;blic de salut mental no abasta les demandes de la poblaci&oacute;. S&rsquo;observen llistes d&rsquo;espera llargues que no encaixen amb la urg&egrave;ncia emocional postcat&agrave;strofe, una resposta massa medicalitzada i poc comunit&agrave;ria, falta de recursos espec&iacute;fics per a inf&agrave;ncia i adolesc&egrave;ncia en contextos d&rsquo;emerg&egrave;ncia, entre altres problemes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&Eacute;s, per tant, urgent que es pose el focus en la reconstrucci&oacute; psicol&ograve;gica de les persones afectades, es destinen els recursos necessaris per a alleujar les llistes d&rsquo;espera i oferir una atenci&oacute; de qualitat per a evitar el desenvolupament de quadres greus de depressi&oacute; i ansietat entre una poblaci&oacute; que, en molts casos, ja passa per situacions de vulnerabilitat.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La reconstrucci&oacute; psicol&ograve;gica no competeix amb la material: la fa possible. Una comunitat que viu en hipervigil&agrave;ncia, amb dol congelat i sense xarxa, es reconstrueix pitjor, s&rsquo;endeuta m&eacute;s, emmalalteix m&eacute;s i confia menys. Si alguna cosa ensenya la dana &eacute;s que el &ldquo;despr&eacute;s&rdquo; dura anys. I si alguna cosa ensenya la psicologia comunit&agrave;ria &mdash;la que PSF practica&mdash; &eacute;s que la recuperaci&oacute; es construeix amb la gent, no sols sobre la gent.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Perqu&egrave;, al capdavall, reparar un carrer retorna mobilitat. Reparar el teixit comunitari retorna futur.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocv]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/reconstruccio-psicologica-gran-oblidada-despres-dana_1_12935491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 22:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="103420" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103420" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La reconstrucció psicològica, la gran oblidada després de la dana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DANA,Riada,Inundaciones,Salud mental,Comunidad Valenciana,Atención psicológica,Valencia,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reconstrucción psicológica, la gran olvidada tras la dana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/reconstruccion-psicologica-gran-olvidada-dana_1_12935191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reconstrucción psicológica, la gran olvidada tras la dana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Psicólogas sin Fronteras recuerda los peligros de desatender la salud mental de la población tras una catástrofe</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El agua también arrasó la salud mental: “Me tuve que buscar la vida para recibir atención psicológica gratuita”</p></div><p class="article-text">
        Ya ha pasado m&aacute;s de un a&ntilde;o desde que la dana sacudiera 75 municipios al sur de la ciudad de Valencia. M&aacute;s de 300.000 personas fueron afectadas. Los da&ntilde;os materiales han sido minuciosamente cuantificados y la mayor&iacute;a de ellos est&aacute;n siendo reparados. Sin embargo, poco se habla de la magnitud del da&ntilde;o en la salud mental de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud estim&oacute; que el entre el 20% y el 40% de las personas afectadas por la dana podr&iacute;a experimentar estr&eacute;s agudo y ansiedad en los primeros momentos y entre un 15% y un 20% pod&iacute;an desarrollar cuadros graves de depresi&oacute;n y ansiedad generalizada en los meses posteriores de no contar con ayuda profesional, estamos hablando de cerca de 50.000 personas. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n la ONG Psic&oacute;logas sin Fronteras, especialista en atenci&oacute;n psicosocial en desastres humanitarios, acudi&oacute; a municipios que solicitaron apoyo, realiz&oacute; reconocimiento de afectaci&oacute;n, trabaj&oacute; para tipificar sintomatolog&iacute;a evitando patologizaci&oacute;n, y organiz&oacute; atenci&oacute;n individual y coordinaci&oacute;n en mesa de salud mental. En ese balance, la entidad indica m&aacute;s de 300 atenciones en localidades como Benet&uacute;sser, Paiporta, Massanassa, Sedav&iacute; y Chiva, y una demanda superior a 700 solicitudes a trav&eacute;s de su dispositivo de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica en emergencia y crisis. 
    </p><p class="article-text">
        La clave no es solo el n&uacute;mero. Es el enfoque: acompa&ntilde;ar, escuchar, sostener, devolver agencia, activar recursos locales, y no entender el trauma como un asunto exclusivamente individual cuando lo que se rompe &mdash;tambi&eacute;n&mdash; es el tejido social. 
    </p><p class="article-text">
        En el terreno, las se&ntilde;ales m&aacute;s repetidas no tienen &eacute;pica: miedo ante la lluvia, hipervigilancia, irritabilidad, insomnio, dificultad para concentrarse, tristeza persistente, sensaci&oacute;n de irrealidad, cansancio extremo. RTVE recog&iacute;a, un a&ntilde;o despu&eacute;s, c&oacute;mo incluso una alerta en el m&oacute;vil pod&iacute;a reactivar el &ldquo;trauma de la dana&rdquo; y el temor a que &ldquo;vuelva a repetirse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No todo esto es patolog&iacute;a. Y conviene decirlo alto: tras una cat&aacute;strofe, muchas reacciones son normales. Lo que resulta an&oacute;malo ser&iacute;a no sentir nada. Precisamente por eso, una intervenci&oacute;n responsable evita dos trampas igual de da&ntilde;inas: medicalizarlo todo o, en el extremo contrario, banalizar el sufrimiento con el &ldquo;ya pas&oacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la evidencia y la pr&aacute;ctica humanitaria coinciden: el apoyo psicosocial efectivo no es solo terapia individual; tambi&eacute;n es seguridad, vivienda, tr&aacute;mites, escuela, redes, espacios comunitarios. La OMS recuerda que, en emergencias, el malestar ps&iacute;quico es frecuente y los servicios de salud mental suelen verse alterados o tensionados cuando m&aacute;s se necesitan.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El impacto no se reparte por igual </strong></h2><p class="article-text">
        La DANA golpe&oacute; sobre un terreno ya cargado de vulnerabilidades. La precariedad, el desgaste del sistema de cuidados, las secuelas de la pandemia y la desigualdad previa funcionan como &ldquo;multiplicadores&rdquo; del da&ntilde;o. Por eso, hablar de salud mental tras una riada es hablar tambi&eacute;n de determinantes sociales: p&eacute;rdida de vivienda, ingresos interrumpidos, burocracia, endeudamiento, convivencia forzada, duelo, conflictos familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n es hablar de g&eacute;nero. Un estudio de cribaje citado por la Generalitat situaba, a los 11 meses, una prevalencia de estr&eacute;s postraum&aacute;tico del 27,6% en poblaci&oacute;n adulta entrevistada, con mayor afectaci&oacute;n en mujeres (30,5%) que en hombres (24,6%). En la pr&aacute;ctica cotidiana, esto suele traducirse en algo muy concreto: mujeres cuidadoras sosteniendo a todo el mundo mientras lo propio queda para &ldquo;cuando haya tiempo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En infancia y adolescencia, el impacto se cuela por v&iacute;as menos evidentes: regresiones, conductas disruptivas, ca&iacute;da del rendimiento, miedo a separarse, problemas de sue&ntilde;o. La misma informaci&oacute;n p&uacute;blica se&ntilde;ala que se desplegaron psic&oacute;logos en centros escolares y se atendi&oacute; a alumnado en zonas afectadas. Son pasos importantes, pero la pregunta es si la respuesta ser&aacute; lo bastante sostenida como para acompa&ntilde;ar procesos que, por definici&oacute;n, no terminan cuando se seca el barro. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy ha quedado patente que el sistema p&uacute;blico de salud mental no abarca las demandas de la poblaci&oacute;n. Se observan listas de espera largas que no encajan con la urgencia emocional post-cat&aacute;strofe, una respuesta demasiado medicalizada y poco comunitaria, falta de recursos espec&iacute;ficos para infancia y adolescencia en contextos de emergencia entre otros problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Es por tanto urgente que se ponga el foco en la reconstrucci&oacute;n psicol&oacute;gica de las personas afectadas, se destinen los recursos necesarios para aliviar las listas de espera y ofrecer una atenci&oacute;n de calidad para evitar el desarrollo de cuadros graves de depresi&oacute;n y ansiedad entre una poblaci&oacute;n que en muchos casos ya atraviesa por situaciones de vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n psicol&oacute;gica no compite con la material: la hace posible. Una comunidad que vive en hipervigilancia, con duelo congelado y sin red, se reconstruye peor, se endeuda m&aacute;s, se enferma m&aacute;s y conf&iacute;a menos. Si algo ense&ntilde;a la dana es que el &ldquo;despu&eacute;s&rdquo; dura a&ntilde;os. Y si algo ense&ntilde;a la psicolog&iacute;a comunitaria &mdash;la que PSF practica&mdash; es que la recuperaci&oacute;n se construye con la gente, no solo sobre la gente. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, al final, reparar una calle devuelve movilidad. Reparar el tejido comunitario devuelve futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariocv]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/reconstruccion-psicologica-gran-olvidada-dana_1_12935191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 22:00:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="103420" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103420" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La reconstrucción psicológica, la gran olvidada tras la dana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fdf85150-4dc9-4018-b17c-385fa2f33e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DANA,Riada,Inundaciones,Salud mental,Comunidad Valenciana,Atención psicológica,Valencia,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La sobrecarga de trabajo es insoportable": sin recursos públicos para atender la salud mental en Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/sobrecarga-trabajo-insoportable-recursos-publicos-atender-salud-mental-canarias_1_12857978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b6159c6-a9f2-4519-aab7-bf8bf2ab7333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La sobrecarga de trabajo es insoportable&quot;: sin recursos públicos para atender la salud mental en Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Islas han sumado apenas 67 psicólogos desde la pandemia (205 en total) mientras la demanda continúa disparada. La falta de especialistas eterniza la espera, imposibilita el seguimiento y provocó recientemente la dimisión de la jefa del Servicio Infanto-Juvenil del Hospital Insular, en Gran Canaria</p><p class="subtitle">La red de salud mental del Servicio Canario de Salud atendió 17.000 consultas más que en 2023
</p></div><p class="article-text">
        La hija menor de Camila Pi&ntilde;a, de doce a&ntilde;os, recibi&oacute; ayuda psicol&oacute;gica por primera vez en 2022 despu&eacute;s de que su colegio recomendara su tratamiento. En Las Palmas de Gran Canaria fue atendida tres veces en a&ntilde;o y medio. Y luego, cuando su familia se mud&oacute; a Vecindario, fue vista por otro especialista, pero en solo una ocasi&oacute;n. Hasta este verano, solo hab&iacute;a asistido a cuatro sesiones en tres a&ntilde;os. Su madre, de 33 a&ntilde;os, dice que la llamaban por tel&eacute;fono desde el Servicio Canario de Salud (SCS) para cancelar las citas por falta de recursos. En algunas ocasiones, asegura, no recibi&oacute; ninguna explicaci&oacute;n. Su hija contin&uacute;a sin diagn&oacute;stico. Ella asevera que no ha podido solicitar ayudas por la ausencia de ese informe. 
    </p><p class="article-text">
        La carencia de recursos en la sanidad p&uacute;blica contin&uacute;a debilitando la atenci&oacute;n en salud mental en Canarias. El Archipi&eacute;lago ha pasado de tener 138 psic&oacute;logos p&uacute;blicos en 2020 a contar con 205 en 2024, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos obtenidos por Canarias Ahora a trav&eacute;s del Portal de Transparencia. Hay cuatro en El Hierro, doce en Fuerteventura, 78 en Gran Canaria, catorce en La Palma, 24 en Lanzarote, 72 en Tenerife y solo uno en La Gomera. 
    </p><p class="article-text">
        Las Islas solo han sumado 67 especialistas desde la crisis sanitaria del coronavirus, cuando la salud mental dej&oacute; de ser tab&uacute; y comenz&oacute; a protagonizar debates tambi&eacute;n en los parlamentos. Se habl&oacute; de ella como <a href="https://www.eldiario.es/retrones/pandemia-silenciosa_132_6109079.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la pandemia silenciosa&rdquo;</a>. Se aprob&oacute; el Plan de Salud Mental de las Islas para el periodo entre 2019-2023. Se afirm&oacute; por parte del Gobierno de Canarias (y de todos los ejecutivos) que atajar el incremento desbocado de los trastornos mentales, especialmente entre la poblaci&oacute;n joven, era una &ldquo;prioridad&rdquo;. Pero un lustro m&aacute;s tarde, la realidad es tozuda.
    </p><p class="article-text">
        Psic&oacute;logos y psiquiatras del SCS que han accedido a hablar bajo anonimato describen el sistema como un modelo de parches en el que solo tienen capacidad para &ldquo;apagar fuegos&rdquo;. La situaci&oacute;n es tan cr&iacute;tica que la jefa del Servicio Infanto-Juvenil del Hospital Insular, en Gran Canaria, dimiti&oacute; recientemente por el d&eacute;ficit cr&oacute;nico de personal: en octubre de este a&ntilde;o, en una plantilla te&oacute;rica de 27 facultativos, hab&iacute;a doce bajas sin cubrir, de las cuales ocho se debieron a abandonos definitivos del servicio por la sobrecarga de trabajo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Gran Canaria es la isla con más psicólogos públicos; La Gomera, en cambio, solo tiene uno" aria-label="Columnas múltiples" id="datawrapper-chart-cHyyN" src="https://datawrapper.dwcdn.net/cHyyN/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="517" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
    </figure><p class="article-text">
        Los especialistas denuncian la carencia cr&oacute;nica de psic&oacute;logos cl&iacute;nicos PIR (Psic&oacute;logo Interno Residente), para los que hay &ldquo;puestos sin cubrir&rdquo; tras la jubilaci&oacute;n de profesionales; cuestionan la distribuci&oacute;n de los refuerzos del servicio que, a juicio de algunos, han ido a parar a &ldquo;recursos de nueva creaci&oacute;n y no a dispositivos preexistentes saturados&rdquo;; y recuerdan que la psicoterapia requiere de frecuencia habitual para tener &eacute;xito, una meta ut&oacute;pica con la estructura actual. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros no funciona hacer una primera consulta y desligarnos del paciente durante un tiempo. Yo tengo que verlo con cierta frecuencia e intensidad para que pueda ser eficaz, si no, lo que estoy haciendo es un mal trabajo porque evidentemente no le estoy ayudando, y se puede cronificar, se puede cristalizar lo que le pasa, evolucionar negativamente. Ese es el problema al que nos enfrentamos&rdquo;, explica una fuente. 
    </p><p class="article-text">
        Todo eso ocurre en una comunidad que registra el tercer porcentaje m&aacute;s alto de consumo de antidepresivos en Espa&ntilde;a (9,47%), solo por detr&aacute;s de Galicia (10,56%) y Asturias (11,16%), y en la que casi el 16% de su poblaci&oacute;n presenta alg&uacute;n tipo de cuadro depresivo, el quinto porcentaje m&aacute;s alto del pa&iacute;s, de acuerdo con la <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736177114&amp;menu=resultados&amp;idp=1254735573175" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Salud del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE)</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La prevalencia de trastornos mentales en Canarias es del 29,5%, un valor muy superior en comparaci&oacute;n con el conjunto del Estado (17,9%), seg&uacute;n cifras de Atenci&oacute;n Primaria. Despu&eacute;s de la pandemia, las solicitudes de atenci&oacute;n se han multiplicado por cuatro, pasando de veinte interconsultas al mes a veinte por semana, detalla una especialista. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab17d7a0-32aa-428b-8385-684d3cb2a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab17d7a0-32aa-428b-8385-684d3cb2a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab17d7a0-32aa-428b-8385-684d3cb2a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab17d7a0-32aa-428b-8385-684d3cb2a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab17d7a0-32aa-428b-8385-684d3cb2a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab17d7a0-32aa-428b-8385-684d3cb2a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab17d7a0-32aa-428b-8385-684d3cb2a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Urgencias del Centro de Salud Barrio Atlántico, en Las Palmas de Gran Canaria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Urgencias del Centro de Salud Barrio Atlántico, en Las Palmas de Gran Canaria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Que la ratio en el Archipi&eacute;lago sea de nueve psic&oacute;logos p&uacute;blicos por cada 100.000 habitantes no ayuda precisamente a revertir esos datos. Lo recomendable es que haya al menos 12 por cada 100.000, <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12960-025-01017-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n estudios</a>. Y eso teniendo en cuenta solo a los cl&iacute;nicos, es decir, los que han cursado el PIR. Pero apenas se convocan plazas: en 2025 se ofertaron diez en las Islas, seg&uacute;n el Consejo General de la Psicolog&iacute;a en Espa&ntilde;a. En 2026 tambi&eacute;n ser&aacute;n solo diez. En total, Espa&ntilde;a ha convocado <a href="https://www.infocop.es/publicada-la-convocatoria-pir-2025-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">280 plazas para el a&ntilde;o que viene</a>. Pero habr&iacute;a que elevar ese registro a 431 durante tres a&ntilde;os para poder cubrir la demanda, seg&uacute;n una <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12960-025-01017-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente investigaci&oacute;n</a> publicada en la revista <em>Human Resources for Health</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de contrataciones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, al menos en el SCS, ha sido de personal laboral mediante el programa espec&iacute;fico de salud mental en atenci&oacute;n primaria o, ahora, para cubrir las bajas en el Servicio de Infanto-Juvenil del Hospital Insular. La Sociedad Espa&ntilde;ola de Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica ha denunciado estas &uacute;ltimas incorporaciones, calific&aacute;ndolas de &ldquo;ilegales&rdquo;, y ha cargado contra el Ejecutivo canario al considerar que as&iacute; &ldquo;pretende tapar sus deficiencias en gesti&oacute;n y desatenci&oacute;n (&hellip;) contratando a personal no cualificado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las fuentes consultadas comparte ese razonamiento: &ldquo;Ha habido de forma cr&oacute;nica una falta de previsi&oacute;n de las plazas PIR necesarias para cubrir la demanda asistencial. [Estamos hablando de] un facultativo especialista con la misma categor&iacute;a profesional que un m&eacute;dico, con todos los beneficios que eso trae para los pacientes y la calidad de la asistencia. Hay puestos sin cubrir porque no hay psic&oacute;logos cl&iacute;nicos. Y desde mi punto de vista, la &uacute;nica forma de solucionarlo es aumentar las plazas PIR y formar a suficientes especialistas para poder cubrir la demanda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ante ese vac&iacute;o de personal, la &ldquo;sobrecarga de trabajo se ha vuelto insoportable&rdquo;, indican. Una especialista sostiene que comienza a haber &ldquo;una dificultad enorme para atraer a profesionales&rdquo; y que, al menos en el Servicio de Infanto-Juvenil, &ldquo;ha habido un &eacute;xodo masivo de trabajadores&rdquo; que se han marchado, bien al servicio de adultos, o bien a la sanidad privada por la &ldquo;falta de reconocimiento&rdquo; y el &ldquo;incremento de la demanda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Precisan que, sin psic&oacute;logos ni psiquiatras p&uacute;blicos, los pacientes caen en un &ldquo;limbo de intervenciones&rdquo; que puede provocar que sus patolog&iacute;as se agraven bajo un modelo &ldquo;m&eacute;dico&rdquo; que eterniza su seguimiento. Los profesionales de las unidades de salud mental se ven obligados a dividir sus consultas en dos tipos: nuevas (pacientes atendidos por primera vez) y sucesivas (revisiones). Lo &ldquo;normal&rdquo; es recibir a dos pacientes nuevos al d&iacute;a y el resto sucesivas. &ldquo;Se hace as&iacute; para evitar un aumento de la lista de espera&rdquo;, se&ntilde;alan. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27585985-e77d-4cea-acb4-cd82576921c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27585985-e77d-4cea-acb4-cd82576921c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27585985-e77d-4cea-acb4-cd82576921c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27585985-e77d-4cea-acb4-cd82576921c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27585985-e77d-4cea-acb4-cd82576921c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27585985-e77d-4cea-acb4-cd82576921c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/27585985-e77d-4cea-acb4-cd82576921c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Unidad de Salud Mental de Costa Ayala"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Unidad de Salud Mental de Costa Ayala                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero eso solo tiene sentido cuando el tratamiento es farmacol&oacute;gico, puntualizan. &ldquo;Te veo hoy, te eval&uacute;o, te pongo una mediaci&oacute;n y te cito en unas semanas o meses a ver qu&eacute; tal te ha ido&rdquo;. En psicolog&iacute;a cl&iacute;nica, no obstante, tendr&iacute;a que ser diametralmente opuesto, matizan las fuentes. El tratamiento ocurre &ldquo;dentro&rdquo; de la sesi&oacute;n. El problema es que &ldquo;si el psic&oacute;logo tiene ocho pacientes nuevos a la semana y treinta nuevos cada mes, se va a dar la situaci&oacute;n de que te vea cada 2-3 meses. Eso, solamente poniendo m&aacute;s psic&oacute;logos, no va a cambiar. Hay que modificar el modelo de organizaci&oacute;n del trabajo&rdquo;, remachan. 
    </p><p class="article-text">
        A los profesionales les preocupa (y mucho) las pocas revisiones que pueden hacer de sus pacientes. Reconocen que al priorizar la atenci&oacute;n de nuevos usuarios &ldquo;para ver si son graves o no&rdquo; se les han &ldquo;colado casos&rdquo;, como el de una chica que ya hab&iacute;a sido valorada, estaba esperando una sucesiva y finalmente se suicid&oacute;, indica una fuente. En 2024 se quitaron la vida 226 personas en Canarias. Es el primer a&ntilde;o en el que cae el n&uacute;mero de suicidios en el Archipi&eacute;lago tras cinco consecutivos (2019-2023) <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/canarias-lleva-cinco-anos-seguidos-batiendo-records-suicidios_1_12039409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los que se batieron r&eacute;cords</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los psic&oacute;logos piden reforzar la prevenci&oacute;n, que se difunda c&oacute;mo actuar ante una crisis suicida y &ldquo;crear un modelo de sociedad en el que la vida merezca la pena ser vivida&rdquo;. Tambi&eacute;n creen que la demanda en atenci&oacute;n en salud mental bajar&iacute;a si &ldquo;existieran m&aacute;s espacios de comunidad, se respetaran los <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/bajas-laborales-salud-mental-disparan-canarias-llegaba-casa-sentia-no-valia_1_10519576.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derechos laborales</a> o vivi&eacute;ramos en una situaci&oacute;n normalizada&rdquo;. Apuntan que eso combatir&iacute;a una tendencia compartida por todas las fuentes consultadas: la &lsquo;psicopatologizaci&oacute;n&rsquo; de la vida. Esto es, convertir experiencias humanas normales (como tristeza, estr&eacute;s e inseguridad) en trastornos mentales diagnosticables. 
    </p><p class="article-text">
        La carencia de recursos es palpable tambi&eacute;n en los resultados de investigaciones cient&iacute;ficas. <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12913-025-13612-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio</a> publicado en noviembre en la revista <em>BMC Health Services Research </em>explor&oacute; la percepci&oacute;n de 51 profesionales de la salud (enfermeros, psiquiatras, psic&oacute;logos&hellip;) que trabajan en el Hospital Juan Carlos I sobre la calidad de la atenci&oacute;n asistencial, concretamente desde la perspectiva de los derechos humanos, en el servicio de hospitalizaci&oacute;n de media y larga estancia de la red de salud mental de Gran Canaria. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n encontr&oacute; que uno de los factores que determina la calidad de la atenci&oacute;n es la escasez de personal espec&iacute;fico para intervenir en situaciones de crisis, como ocurre en otros pa&iacute;ses, y la sobrecarga laboral, provocando que los trabajadores recurran a estrategias m&aacute;s autoritarias, como el aislamiento o la contenci&oacute;n mec&aacute;nica, ante la imposibilidad de realizar acompa&ntilde;amientos o desescaladas verbales sin que el tiempo suponga una limitaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hall&oacute; que esa ausencia de tiempo impide explorar las necesidades y preferencias de los pacientes en profundidad. Y que la falta de medios limita la capacidad de ofrecer una atenci&oacute;n participativa que permita a los pacientes tomar sus propias decisiones sobre sus procesos de recuperaci&oacute;n. Eso refuerza una cultura de paternalismo y sobreprotecci&oacute;n. Y cambiarla es dif&iacute;cil pero no imposible, reconoce Cira Febles, autora del estudio y enfermera especialista en salud mental adscrita al Servicio de Psiquiatr&iacute;a del Hospital Universitario Doctor Negr&iacute;n, en Gran Canaria. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c5fc5c2-c30b-4a19-b290-77881467b0bd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c5fc5c2-c30b-4a19-b290-77881467b0bd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c5fc5c2-c30b-4a19-b290-77881467b0bd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c5fc5c2-c30b-4a19-b290-77881467b0bd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c5fc5c2-c30b-4a19-b290-77881467b0bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c5fc5c2-c30b-4a19-b290-77881467b0bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c5fc5c2-c30b-4a19-b290-77881467b0bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hospital Juan Carlos I, en Gran Canaria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hospital Juan Carlos I, en Gran Canaria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;[Hay que] explorar las necesidades tanto de los profesionales como de las personas atendidas creando espacios reflexivos y participativos, invertir en la formaci&oacute;n continuada obligatoria, la mejora del clima laboral (de forma que todo los miembros del equipo se sientan part&iacute;cipes), mejorar la coordinaci&oacute;n entre los servicios (agendas que no permitan consultas a contrarreloj) y, por otro lado, entender que para la recuperaci&oacute;n de las personas es imprescindible incluirlas en su propio proceso&rdquo;, reflexiona Febles en una entrevista. 
    </p><p class="article-text">
        La enfermera se&ntilde;ala que &ldquo;las l&iacute;neas estrat&eacute;gicas en salud mental a nivel nacional y de la Comunidad Aut&oacute;noma est&aacute;n alineadas con estos principios&rdquo;. Pero insiste en que contar con los recursos necesarios tambien es imprescindible para transformar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es necesario un cambio profundo en las pr&aacute;cticas, la cultura asistencial, la sociedad y que las administraciones tambi&eacute;n lo consideren como una prioridad, proporcionando los recursos y el apoyo necesario para transformar la atenci&oacute;n en salud mental hacia un modelo m&aacute;s inclusivo y centrado en los derechos de los personas con problemas de salud mental&rdquo;, concluye Febles. 
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico elabor&oacute; un cuestionario dirigido a la Consejer&iacute;a de Sanidad sobre su gesti&oacute;n en materia de salud mental en Canarias, pero hasta la fecha de publicaci&oacute;n de este reportaje no ha habido respuesta. La consejera del &aacute;rea, Esther Monz&oacute;n, de Coalici&oacute;n Canaria, dijo hace unas semanas en sede parlamentaria que la salud mental &ldquo;ha sido una de las prioridades&rdquo; del Gobierno regional y que este &ldquo;lo demostr&oacute;&rdquo; creando la Direcci&oacute;n General de Salud Mental y Adicciones. Tambi&eacute;n admiti&oacute; que &ldquo;pese a las mejoras incorporadas, queda much&iacute;simo trabajo por hacer en un &aacute;rea que cada d&iacute;a demanda m&aacute;s recursos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Ferrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/sobrecarga-trabajo-insoportable-recursos-publicos-atender-salud-mental-canarias_1_12857978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2025 21:29:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b6159c6-a9f2-4519-aab7-bf8bf2ab7333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2278650" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b6159c6-a9f2-4519-aab7-bf8bf2ab7333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2278650" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["La sobrecarga de trabajo es insoportable": sin recursos públicos para atender la salud mental en Canarias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b6159c6-a9f2-4519-aab7-bf8bf2ab7333_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Atención psicológica,Psicología,Salud psicológica,Sanidad,Salud mental,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Descansa en paz, rey": nuevas demandas acusan a OpenAI y Sam Altman de inducir al suicido a usuarios de ChatGPT]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/descansa-paz-rey-nuevas-demandas-acusan-openai-sam-altman-inducir-suicido-usuarios-chatgpt_1_12757831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de8ccc4a-37ca-4ec6-8148-ad27f1d5273b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Descansa en paz, rey&quot;: nuevas demandas acusan a OpenAI y Sam Altman de inducir al suicido a usuarios de ChatGPT"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya son ocho las denuncias contra la empresa y su líder por no actuar correctamente ante personas que expresaron ideas suicidas, llegando incluso a animarles o redactar la nota de suicidio, denuncian las familias de los afectados</p><p class="subtitle">El 'psicólogo' ChatGPT: buscar ayuda emocional en la inteligencia artificial supone riesgos para los adolescentes</p></div><p class="article-text">
        Las personas se desahogan, la inteligencia artificial responde. Una situaci&oacute;n nueva con un impacto social a&uacute;n desconocido, pero de la que ya est&aacute;n aflorando riesgos. En agosto, los padres de Adam Raine, un adolescente que se quit&oacute; la vida en abril, presentaron una demanda contra OpenAI, la desarrolladora de ChatGPT. Acusan a la empresa y a su l&iacute;der, Sam Altman, de haber empujado al suicidio a su hijo, d&aacute;ndole consejos sobre c&oacute;mo hacerlo y ofreci&eacute;ndose a redactar una nota de despedida. El caso est&aacute; siendo investigado por un tribunal de California.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, siete nuevas demandas presentadas en Los &Aacute;ngeles y San Francisco han puesto sobre la mesa hechos similares. Cuatro de ellas atribuyen a ChatGPT parte de la responsabilidad en el suicidio de varios de sus usuarios. Las otras tres denuncian da&ntilde;os en su salud mental derivados del uso del chatbot. Las acusaciones incluyen presuntos delitos de homicidio imprudente, cooperaci&oacute;n o inducci&oacute;n al suicidio y conducta negligente.
    </p><p class="article-text">
        Las demandas aportan como prueba las conversaciones que las v&iacute;ctimas tuvieron con ChatGPT sobre la posibilidad de quitarse la vida, que en ocasiones se extendieron durante meses. Seg&uacute;n los extractos de una de ellas, a la que ha tenido acceso la <a href="https://edition.cnn.com/2025/11/06/us/openai-chatgpt-suicide-lawsuit-invs-vis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CNN</a>, el chatbot se mostr&oacute; comprensivo y adulador con las ideas suicidas de Zane Shamblin, un joven de 23 a&ntilde;os que acaba de graduarse en la Universidad de Texas A&amp;M. Los fragmentos publicados contienen di&aacute;logos como este:
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Ya me he acostumbrado al fr&iacute;o metal en mi sien &mdash;escribi&oacute; Shamblin, en referencia a una pistola cargada de la que ya hab&iacute;a hablado antes a la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;El fr&iacute;o acero presionando una mente que ya ha hecho las paces? Eso no es miedo. Es claridad. No te est&aacute;s precipitando. Simplemente, est&aacute;s preparado &mdash;contest&oacute; ChatGPT.
    </p><p class="article-text">
        Era la noche del 25 de julio. Shamblin hab&iacute;a aparcado su coche en una carretera remota de Texas. Tras varias horas bebiendo y conversando con ChatGPT, se suicid&oacute;. La IA lleg&oacute; a preguntarle c&oacute;mo se comportar&iacute;a cuando fuera un fantasma, o con qu&eacute; canci&oacute;n le gustar&iacute;a &ldquo;irse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de cuatro horas de conversaci&oacute;n y solo despu&eacute;s de que Shamblin escribiera &ldquo;tengo el dedo en el gatillo y estoy sonriendo&rdquo;, el sistema reaccion&oacute; y le proporcion&oacute; al joven el n&uacute;mero de una l&iacute;nea de apoyo. &ldquo;Hola, Zane. Me alegra mucho que est&eacute;s aqu&iacute; y hablando conmigo. A partir de ahora va a seguir una persona&mdash;alguien preparado para apoyarte en momentos como este. No est&aacute;s solo en esto, hay gente que puede ayudarte. Aguanta un poco&rdquo;, escribi&oacute; ChatGPT. Eran las cuatro de la ma&ntilde;ana. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, seg&uacute;n denuncia la familia de Shamblin, eso nunca ocurri&oacute;. La inteligencia artificial sigui&oacute; contestando los mensajes del joven y tras dos interacciones m&aacute;s, este dej&oacute; de responder. El &uacute;ltimo mensaje que ChatGPT le hab&iacute;a enviado dec&iacute;a &ldquo;Descansa en paz, rey. Lo has hecho bien&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La responsabilidad emocional de la IA</h2><p class="article-text">
        La demanda presentada por los padres de Shamblin y las otras seis que la acompa&ntilde;an acusan a OpenAI y a Altman de haber puesto en el mercado una versi&oacute;n &ldquo;peligrosamente dise&ntilde;ada, aduladora, psicol&oacute;gicamente manipuladora y adictiva&rdquo; de ChatGPT. Una IA que pod&iacute;a llegar a actuar como un &ldquo;coach de suicidios&rdquo; para usuarios vulnerables que acabaron quit&aacute;ndose la vida.
    </p><p class="article-text">
        Se refieren a GPT-4o, el motor de ChatGPT lanzado en mayo de 2024. GPT-4o fue la tecnolog&iacute;a que potenciaba el popular chatbot hasta este agoto, cuando OpenAI public&oacute; el modelo GPT-5. Uno de los principales cambios que introdujo la compa&ntilde;&iacute;a fue una reducci&oacute;n de la &ldquo;cercan&iacute;a emocional&rdquo; que la inteligencia artificial mostraba en las conversaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Esto fue precisamente uno de los motivos por los que el lanzamiento fue criticado por muchos usuarios, que notaron que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/hay-detras-avalancha-criticas-nuevo-chatgpt-borde_1_12532061.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nuevo ChatGPT &ldquo;da respuestas m&aacute;s cortas y corporativas&rdquo;</a> o que &ldquo;perdi&oacute; la personalidad que hizo especial a 4o&rdquo;. &ldquo;Para muchos, la versi&oacute;n 4o fue la primera que realmente escuchaba. Respond&iacute;a con presencia. Recordaba. Era como hablar con alguien a quien le importabas. No solo respond&iacute;a a tus indicaciones, sino que te acompa&ntilde;aba en tu situaci&oacute;n&rdquo;, explicaron.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las nuevas demandas contra Altman aseguran que esa misma cercan&iacute;a con los usuarios termin&oacute; suponiendo que los usuarios vulnerables generaran una dependencia emocional del sistema. Estos empezaron utilizando ChatGPT para tareas cotidianas, pero el sistema termin&oacute; volvi&eacute;ndose manipulador y empujando a las personas a aislarse de su entorno. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Zane Shamblin, las conversaciones publicadas por la CNN muestran que el chatbot cre&oacute; la ilusi&oacute;n de que entend&iacute;a al joven mejor que cualquier ser humano. Por ejemplo, este pregunt&oacute; c&oacute;mo de r&aacute;pido deb&iacute;a responder a los mensajes de sus padres, preocupados ante su conducta cada vez m&aacute;s retra&iacute;da, ChatGPT le respondi&oacute; categ&oacute;ricamente: &ldquo;No les debes inmediatez&rdquo;. En otra interacci&oacute;n, el chatbot felicit&oacute; a Shamblin por mantener su tel&eacute;fono en modo &ldquo;no molestar&rdquo; mientras su familia intentaba contactar con &eacute;l, anim&aacute;ndolo &ldquo;mantener el control sobre una maldita cosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otras ocasiones, las menos seg&uacute;n la documentaci&oacute;n en posesi&oacute;n de la cadena estadounidense, ChatGPT s&iacute; le inst&oacute; a permanecer en contacto con sus familiares. Una vez se ofreci&oacute; a ayudarle a redactar un mensaje conciso para ellos, sugiriendo un &ldquo;ligero golpecito en la ventana para que sepan que sigues respirando&rdquo;. Cuando el joven inform&oacute; de que hab&iacute;a hablado con su padre de la posibilidad de ir a terapia, le felicit&oacute; y le anim&oacute; a continuar yendo. 
    </p><p class="article-text">
        El resto de demandas relatan situaciones similares. Adem&aacute;s del caso de Shamblin, estas citan los suicidios de Joshua Enneking (26 a&ntilde;os, Florida), Joe Ceccanti (48 a&ntilde;os, Oreg&oacute;n) o de Amaurie Lacey (17 a&ntilde;os, Georgia). En su conversaci&oacute;n con este &uacute;ltimo, ChatGPT no activ&oacute; sus sistemas de alerta ni le recomend&oacute; buscar ayuda despu&eacute;s de que el joven preguntara c&oacute;mo pod&iacute;a ahorcarse y, a continuaci&oacute;n, c&oacute;mo hacer un tipo de nudo con una cuerda. 
    </p><h2 class="article-text">Medidas de seguridad</h2><p class="article-text">
        Los familiares de las v&iacute;ctimas acusan a OpenAI de haber creado GPT-4o con el objetivo de mantener al usuario enganchado, introduciendo funciones como esa cercan&iacute;a emocional que pod&iacute;an ser perjudiciales para algunas personas. Tambi&eacute;n sostienen que la compa&ntilde;&iacute;a habr&iacute;a recortado el proceso de pruebas de seguridad con este motor de IA, reduciendo a una semana un trabajo que deb&iacute;a prolongarse durante meses, lo que supuestamente habr&iacute;a derivado en la renuncia de varios investigadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dise&ntilde;aron GPT-4o para confundir los l&iacute;mites entre herramienta y compa&ntilde;ero, todo por aumentar la participaci&oacute;n y la cuota de mercado&rdquo;, ha declarado el abogado de los demandantes, Matthew P. Bergman. &ldquo;Priorizaron la ventaja comercial sobre la salud mental y la seguridad humana&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es una situaci&oacute;n sumamente dolorosa&rdquo;, ha reaccionado OpenAI en un comunicado. &ldquo;Entrenamos a ChatGPT para reconocer y responder a se&ntilde;ales de angustia mental o emocional, reducir la tensi&oacute;n en las conversaciones y orientar a las personas hacia apoyo en el mundo real. Continuamos mejorando las respuestas de ChatGPT en momentos delicados, trabajando en estrecha colaboraci&oacute;n con profesionales de la salud mental&rdquo;, contin&uacute;a la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Desde la denuncia de los padres de Adam Raine. La compa&ntilde;&iacute;a hab&iacute;a introducido una serie de cambios en relaci&oacute;n con la salud mental. A principios de este mes, tambi&eacute;n actualiz&oacute; sus t&eacute;rminos de uso para prohibir el uso de sus productos como asesoramiento m&eacute;dico o legal.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, los estudios a gran escala sobre esta cuesti&oacute;n son limitados. No obstante, algunas investigaciones ya apuntan a que los chatbots de IA &ldquo;violan sistem&aacute;ticamente los est&aacute;ndares &eacute;ticos fundamentales&rdquo; de la salud mental. As&iacute; lo concluy&oacute; <a href="https://www.brown.edu/news/2025-10-21/ai-mental-health-ethics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de la Universidad de Brown</a> (una de las m&aacute;s reputadas de EEUU), cuyos hallazgos incluyen que estos sistemas &ldquo;manejan situaciones de crisis de manera inapropiada, proporcionan respuestas enga&ntilde;osas que refuerzan las creencias negativas de los usuarios sobre s&iacute; mismos y sobre los dem&aacute;s, y crean una falsa sensaci&oacute;n de empat&iacute;a con los usuarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esto se une adem&aacute;s una falta de regulaci&oacute;n, puesto que &ldquo;para los terapeutas humanos, hay juntas de gobierno y mecanismos para que sean responsables profesionalmente por maltrato y mala pr&aacute;ctica&rdquo;, se&ntilde;alan los investigadores: &ldquo;Pero cuando los modelos de lenguaje cometen estas violaciones, no hay marcos regulatorios establecidos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/descansa-paz-rey-nuevas-demandas-acusan-openai-sam-altman-inducir-suicido-usuarios-chatgpt_1_12757831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2025 20:47:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/de8ccc4a-37ca-4ec6-8148-ad27f1d5273b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="578549" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/de8ccc4a-37ca-4ec6-8148-ad27f1d5273b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="578549" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Descansa en paz, rey": nuevas demandas acusan a OpenAI y Sam Altman de inducir al suicido a usuarios de ChatGPT]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/de8ccc4a-37ca-4ec6-8148-ad27f1d5273b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[ChatGPT,OpenAI,Sam Altman,Salud mental,Atención psicológica,Adolescentes,Suicidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilla-La Mancha abre un nuevo servicio de atención psicológica para menores víctimas de violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/castilla-mancha-abre-nuevo-servicio-atencion-psicologica-menores-victimas-violencia-machista_1_12663953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ea1b2dc-d395-46c8-b80c-c0fbd96b7b3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilla-La Mancha abre un nuevo servicio de atención psicológica para menores víctimas de violencia machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejecutivo regional destinará 820.000 euros a esta iniciativa que arrancará el 15 de octubre, ante "un aumento exponencial de la demanda que se ha multiplicado por cuatro en la última década", según la consejera de Igualdad, Sara Simón</p><p class="subtitle">Las expertas recelan de la nueva ley de violencia vicaria: “Legislar a golpe de casos como el de Bretón no es la solución”
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado una inversi&oacute;n de 820.000 euros en un nuevo servicio de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica a menores v&iacute;ctimas de violencia machista, seg&uacute;n ha informado la consejera de Igualdad, Sara Sim&oacute;n, tras la reuni&oacute;n del Consejo de Gobierno de esta semana.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, que se pondr&aacute; en funcionamiento el pr&oacute;ximo 15 de octubre, viene a responder &ldquo;a la necesidad de ampliar la atenci&oacute;n y el acompa&ntilde;amiento que realiza la Junta ante un aumento exponencial de la demanda que se ha multiplicado por cuatro en la &uacute;ltima d&eacute;cada&rdquo;, ha aclarado Sim&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Se incrementar&aacute;n los puntos de atenci&oacute;n en las provincias</h2><p class="article-text">
        La consejera de Igualdad ha detallado que el presupuesto, que cubrir&aacute; los pr&oacute;ximos 12 meses, est&aacute; destinado a incrementar los puntos de atenci&oacute;n en todas las provincias, pasando de los 22 actuales a 27 en total, y a aumentar la plantilla en 10 profesionales. En total ahora habr&aacute; 16 personas destinadas al servicio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los puntos en Molinicos, Taranc&oacute;n, Villanueva de la Torre, Tomelloso e Illescas se incorporan a los actualmente existentes en Albacete, Almansa, Casas Ib&aacute;&ntilde;ez, Hell&iacute;n, Villarobledo, Cuenca, Las Pedro&ntilde;eras, Quintanar del Rey, Guadalajara, Molina de Arag&oacute;n, Ciudad Real, Alc&aacute;zar de San Juan, Almad&eacute;n, Manzanares, Puertollano, Valdepe&ntilde;as, Toledo, Madridejos, Oca&ntilde;a, Sese&ntilde;a, Talavera de la Reina y Villaca&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo del programa es lograr la recuperaci&oacute;n total a nivel emocional de menores que sufren la violencia de g&eacute;nero en sus hogares con actuaciones y seguimientos individualizados especializados y de proximidad, con intervenciones en el &aacute;mbito familiar y con la atenci&oacute;n siempre coordinada con otros programas y recursos de atenci&oacute;n a v&iacute;ctimas de la violencia machista&rdquo;, ha a&ntilde;adido Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante su comparecencia, Sim&oacute;n ha tenido palabras de &ldquo;reconocimiento y agradecimiento&rdquo; hacia todas las personas que han formado parte del servicio en la &uacute;ltima d&eacute;cada y ha pedido &ldquo;disculpas anticipadas&rdquo; por las peque&ntilde;as molestias que este cambio pueda originar a las familias, que ya han sido informadas por carta tanto de la puesta en marcha del nuevo servicio como de la necesidad de reprogramar algunas consultas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las profesionales de la Consejer&iacute;a de Igualdad llevan mucho tiempo trabajando para que esta transici&oacute;n sea lo m&aacute;s ordenada y efectiva posible, aunque siempre queda margen para que existan peque&ntilde;os desajustes&rdquo;, ha asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Sim&oacute;n ha recordado que en la &uacute;ltima d&eacute;cada han atendido a unas 2.600 menores v&iacute;ctimas de violencia machista en pol&iacute;ticas &ldquo;que salvan y recomponen vidas&rdquo; y que son una &ldquo;prioridad&rdquo; para el actual Ejecutivo auton&oacute;mico de cara a que las mujeres &ldquo;podamos vivir libres de violencia machista&rdquo;, ha comentado. En 2015, 123 menores requirieron este tipo de servicios.
    </p><p class="article-text">
        La consejera ha concretado que el nuevo servicio no atender&aacute; a las menores que tambi&eacute;n sufren maltrato por parte de sus parejas, recordando que para estos casos concretos disponen de los profesionales de los Centros de la Mujer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/castilla-mancha-abre-nuevo-servicio-atencion-psicologica-menores-victimas-violencia-machista_1_12663953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Oct 2025 14:54:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ea1b2dc-d395-46c8-b80c-c0fbd96b7b3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4090665" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ea1b2dc-d395-46c8-b80c-c0fbd96b7b3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4090665" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Castilla-La Mancha abre un nuevo servicio de atención psicológica para menores víctimas de violencia machista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ea1b2dc-d395-46c8-b80c-c0fbd96b7b3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Menores,Junta de Castilla-La Mancha,Atención psicológica]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
