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    <title><![CDATA[elDiario.es - Premio Nadal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/premio-nadal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Premio Nadal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El escritor David Uclés presentará su nueva novela en tres ciudades de Castilla-La Mancha: estas son las fechas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/escritor-david-ucles-presentara-nueva-novela-tres-ciudades-castilla-mancha-son-fechas_1_12980041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a1e244a-d561-4403-b26c-330a074d33e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x502y96.jpg" width="1200" height="675" alt="El escritor David Uclés presentará su nueva novela en tres ciudades de Castilla-La Mancha: estas son las fechas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> 'La ciudad de las luces muertas', ganadora del premio Nadal de novela y publicada por Ediciones Destino llega después de que su anterior obra, 'La península de las casas vacías' se convirtiese en un fenómeno superventas</p><p class="subtitle">David Uclés: “Los mismos que me apoyaron al principio me han hecho luego la zancadilla por vender mucho”</p></div><p class="article-text">
        El escritor David Ucl&eacute;s visitar&aacute; tres ciudades castellanomanchegas para presentar su &uacute;ltima novela, 'La ciudad de las luces muertas', ganadora del premio Nadal de Novela 2026 y publicada por Ediciones Destino.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el escritor jienense, uno de los nombres emergentes del panorama literario nacional a partir de la publicaci&oacute;n de 'La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as', estar&aacute; el 18 de febrero en el C&iacute;rculo del Arte de Toledo, el 9 de abril en Albacete y el 30 de abril en la feria del libro de Cuenca, seg&uacute;n ha informado el propio autor en sus redes sociales.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUk3spXDZE0/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        'La ciudad de las luces muertas' es una obra que lleva al lector a la Barcelona de posguerra, cuando una joven provoca accidentalmente un fen&oacute;meno que sume a la ciudad en una oscuridad total. Este suceso provocar&aacute; que un pu&ntilde;ado de escritores y artistas vuelvan a la vida y se crucen en encuentros improbables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/escritor-david-ucles-presentara-nueva-novela-tres-ciudades-castilla-mancha-son-fechas_1_12980041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 18:39:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor David Uclés presentará su nueva novela en tres ciudades de Castilla-La Mancha: estas son las fechas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Novela,Premio Nadal,Libros,Literatura,Albacete,Cuenca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escritor David Uclés gana el 82º Premio Nadal con 'La ciudad de las luces muertas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/escritor-david-ucles-gana-82o-premio-nadal-ciudad-luces-muertas_1_12889435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e78fc121-079a-43d5-b954-f61d36259c9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2805y602.jpg" width="1200" height="675" alt="El escritor David Uclés gana el 82º Premio Nadal con &#039;La ciudad de las luces muertas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La proclamación del premio ha tenido lugar en la tradicional velada literaria del 6 de enero en Barcelona, en la que también se entrega el Premio Josep Pla, que ha obtenido el filósofo y teólogo Francesc Torralba con 'Anatomia de l'esperança'</p><p class="subtitle">David Uclés, autor del fenómeno editorial del año, ante Ayuso: “He vendido 300.000 ejemplares y en Madrid solo puedo comprar un zulo sin ventanas”</p></div><p class="article-text">
        El escritor jiennense <a href="https://www.eldiario.es/cultura/maria-pombo-origen-universo_129_12582373.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Ucl&eacute;s </a>ha ganado este martes la 82&ordf; edici&oacute;n del Premio Nadal de novela, dotado con 30.000 euros, por la obra 'La ciudad de las luces muertas', que llegar&aacute; a las librer&iacute;as, publicada por Destino, el pr&oacute;ximo d&iacute;a 4 de febrero y donde volver&aacute; a incurrir en ese realismo m&aacute;gico que le ha convertido en una de las voces m&aacute;s prometedoras de las letras espa&ntilde;olas gracias a su anterior obra, <em>La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as.</em>
    </p><p class="article-text">
        El jurado del premio, formado por V&iacute;ctor del &Aacute;rbol, Juan Luis Arsuaga, In&eacute;s Mart&iacute;n Rodrigo, Care Santos y Emili Rosales, ha escogido por unanimidad este t&iacute;tulo de entre los 1.207 manuscritos recibidos y que el autor de <em>La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as </em>(Siruela) hab&iacute;a presentado con el seud&oacute;nimo de Oriol Arce y el t&iacute;tulo <em>Ruge otro d&iacute;a estival.</em>
    </p><p class="article-text">
        La proclamaci&oacute;n del premio ha tenido lugar en la tradicional velada literaria del 6 de enero en Barcelona, en la que tambi&eacute;n se entrega el Premio Josep Pla, que ha obtenido el fil&oacute;sofo y te&oacute;logo Francesc Torralba con<em> Anatomia de l'esperan&ccedil;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        Su nueva novela, que llega tras el &eacute;xito editorial de<em> La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as</em>, imagina un apag&oacute;n de 24 horas en la ciudad de Barcelona. &ldquo;Los intelectuales de la ciudad vuelven a la vida de una forma kafkiana para intentar adivinar por qu&eacute; se ha ido la luz e intentar que vuelva&rdquo;, dijo el escritor tras anunciarse su nombre en la ceremonia de entrega del premio. Apunta a una de las claves de la obra, y es que ser&aacute;n escritores y celebridades como Carmen Laforet, Freddie Mercury o Roberto Bola&ntilde;o los protagonistas de esta ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una idea que se le ocurri&oacute; hace cinco a&ntilde;os y que defini&oacute; como &ldquo;una carta de amor a la ciudad&rdquo;. &ldquo;La primera vez me present&eacute; al Nadal fue en 2010, y creo que me he presentado cada a&ntilde;o. En 2020 tir&eacute; la toalla y este verano lo volv&iacute; a hacer porque consideraba que una novela as&iacute; ten&iacute;a su lugar aqu&iacute;&rdquo;, dijo con su particular humor.
    </p><p class="article-text">
        Ucl&eacute;s dedic&oacute; el premio a su familia, a sus agentes, a la editorial Siruela, art&iacute;fice de su anterior &eacute;xito editorial y, en catal&aacute;n, a &ldquo;tres mujeres muy importantes: Merc&eacute; Rodoreda, Montserrat Roig y Carmen Laforet, porque sin sus palabras, sin su escritura, esta novela no existir&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/escritor-david-ucles-gana-82o-premio-nadal-ciudad-luces-muertas_1_12889435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 21:42:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor David Uclés gana el 82º Premio Nadal con 'La ciudad de las luces muertas']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Escritores,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El argentino Jorge Fernández Díaz gana el 81 Premio Nadal con 'El secreto de Marcial']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/argentino-jorge-fernandez-diaz-gana-81-premio-nadal-secreto-marcial_1_11944823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/898564f6-e3b2-4e71-8e05-8217daf6b481_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El argentino Jorge Fernández Díaz gana el 81 Premio Nadal con &#039;El secreto de Marcial&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El divulgador científico y educador David Bueno se ha hecho con el Premio Josep Pla de prosa en catalán por 'L'art de ser humans'</p></div><p class="article-text">
        El escritor y periodista argentino Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az (Buenos Aires, 1960), ganador la noche de este lunes del 81&ordm; Premio Nadal de novela, es un veterano periodista y un referente de la novela negra y de misterio como escritor.
    </p><p class="article-text">
        Previamente, en la misma velada, se ha dado a conocer el vencedor de la 57 edici&oacute;n del Premio Josep Pla de prosa en catal&aacute;n, dotado con 10.000 euros, que ha reca&iacute;do en el divulgador cient&iacute;fico y educador David Bueno, oculto tras el seud&oacute;nimo de 'Carro de Foc' por 'L'art de ser humans', un ensayo que propone un viaje fascinante a trav&eacute;s de las artes, la neurociencia y la educaci&oacute;n, que hab&iacute;a presentado con el t&iacute;tulo ficticio 'Quan l'esser hum&agrave; desperta'.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        En el acto de proclamaci&oacute;n, Fern&aacute;ndez D&iacute;az, que se hab&iacute;a presentado al galard&oacute;n bajo el seud&oacute;nimo de Daniel Ocampo, ha ganado el Nadal con una novela que ten&iacute;a el t&iacute;tulo provisional de 'Marcial'. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido en el barrio porte&ntilde;o de Palermo, Fern&aacute;ndez D&iacute;az ha escrito ficciones desde 1972 y es periodista profesional desde 1981, cuando mientras cursaba estudios en la Escuela de Periodismo del Instituto Grafot&eacute;cnico cre&oacute; Retruco, una revista alternativa contra la dictadura militar argentina, y desde entonces ha compaginado ambas vocaciones, que tienen en com&uacute;n la escritura.
    </p><p class="article-text">
        Como periodista, realiz&oacute; investigaciones para las revistas Qu&eacute; y El Periodista, y trabaj&oacute; en el diario argentino La Raz&oacute;n antes de convertirse en jefe de redacci&oacute;n de El Diario de Neuqu&eacute;n en la Patagonia. Posteriormente, fue reclutado como secretario de redacci&oacute;n de El Cronista y fue subdirector de la revista Gente, del diario Perfil y de la revista Noticias, que lleg&oacute; a dirigir a partir del a&ntilde;o 2000.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2002, es secretario de redacci&oacute;n del centenario diario La Naci&oacute;n, el segundo de mayor tirada del pa&iacute;s, y desde 2007 dirige adem&aacute;s la revista cultural del peri&oacute;dico, ADN Cultura, que &eacute;l mismo fund&oacute;. Asimismo, desde 2020 publica peri&oacute;dicamente bajo el t&iacute;tulo 'Escrito en la Argentina' un art&iacute;culo en la web cultural Zendalibros, y es columnista del suplemento cultural del diario espa&ntilde;ol ABC.
    </p><p class="article-text">
        Su obra de ficci&oacute;n arranc&oacute; en 1985 con la novela negra 'El asesinato del wing izquierdo' y prosigui&oacute; con 'El Dilema de los pr&oacute;ceres: Sherlock Holmes y el misterio del argentino enmascarado', en la que el popular Holmes investiga junto a Borges.
    </p><p class="article-text">
        En no ficci&oacute;n, Fern&aacute;ndez D&iacute;az es autor de la biograf&iacute;a no autorizada del fallecido periodista argentino Bernardo Neustadt, 'El hombre que se invent&oacute; a s&iacute; mismo' (1993), y de la saga policial protagonizada por el agente Remil compuesta por 'El pu&ntilde;al' (2014), 'La herida' (2017) y 'La traici&oacute;n' (2021)
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno espa&ntilde;ol le otorg&oacute; en 2003 la Medalla de la Hispanidad por la exitosa 'Mam&aacute;' (2001), una obra en la que cuenta la historia de su propia madre, asturiana que fue enviada a Argentina a los 15 a&ntilde;os para huir de la pobreza en la posguerra del franquismo. En 2006, public&oacute; 'Fern&aacute;ndez', novela en la que narra las desventuras de su generaci&oacute;n, un personaje alter ego del periodista que retom&oacute; en 2009 con 'La segunda vida de las flores'.
    </p><p class="article-text">
        El autor fue premiado en 2008 por la Asociaci&oacute;n de Entidades Period&iacute;sticas Argentinas (ADEPA) por la serie de ocho entregas publicadas en La Naci&oacute;n en las que recre&oacute; las haza&ntilde;as de Jos&eacute; de San Mart&iacute;n en la Batalla de Bail&eacute;n (1808), que fue la g&eacute;nesis de la novela 'La logia de C&aacute;diz', que public&oacute; ese mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez D&iacute;az ha cultivado tambi&eacute;n el cuento y las cr&oacute;nicas, con t&iacute;tulos como 'Corazones desatados' (2007), 'La hermandad del honor' (2010) o 'Las mujeres m&aacute;s solas del mundo' (2012); o el ensayo, con 'Una historia argentina en tiempo real' (2021).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/argentino-jorge-fernandez-diaz-gana-81-premio-nadal-secreto-marcial_1_11944823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jan 2025 21:55:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El argentino Jorge Fernández Díaz gana el 81 Premio Nadal con 'El secreto de Marcial']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Premios literarios,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El intruso que osó ganar el Nadal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/intruso-oso-ganar-nadal_132_11850057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fec0be3-4293-4f78-b7dc-2b06dad823a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El intruso que osó ganar el Nadal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es sorprendente la indiferencia con que el mundo de la cultura, en general, ha tratado durante años a un escritor que es poseedor del premio de mayor prestigio literario que atesora alguien con origen en la Región de Murcia</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada, en la biblioteca municipal que lleva su nombre en Molina de Segura, se conmemor&oacute; el centenario del nacimiento del escritor Salvador Garc&iacute;a Aguilar, ganador del Premio Nadal 1983. Es sorprendente como, casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte, el mundillo literario parece seguir ajustando cuentas con este <em>intruso</em> en el universo de las letras. Garc&iacute;a Aguilar, autodidacta pero lector voraz, sorprendi&oacute; hace cuarenta a&ntilde;os con un relato hist&oacute;rico ambientado en el mundo vikingo y anglosaj&oacute;n, que fue galardonado con el premio de novela de mayor prestigio que se conced&iacute;a en este pa&iacute;s. Sin embargo, este escritor secreto y cuasi clandestino, que compatibiliz&oacute; su verdadera pasi&oacute;n con el trabajo de administrativo en una empresa de conservas, se neg&oacute; a enrolarse en el circuito de presentaciones, conferencias, entrevistas, agasajos y dem&aacute;s obligaciones a las que se ven sometidos los escritores de &eacute;xito. Prefiri&oacute; permanecer en el estudio de su casa, alejado, leyendo y escribiendo, que era lo que en realidad le apetec&iacute;a a un hombre al que la gloria le lleg&oacute; cuando rondaba la sesentena.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Aguilar gan&oacute; el Nadal en enero de 1984 y, desde entonces, apenas tuvo reconocimientos p&uacute;blicos, excepci&oacute;n hecha del t&iacute;tulo de hijo adoptivo de Molina de Segura, la ciudad donde pas&oacute; la mayor parte de su vida, o en Rojales, su alicantino pueblo natal, que abandon&oacute; muy ni&ntilde;o. Y de la Asociaci&oacute;n de la Prensa de Murcia, que lo distingui&oacute; en 1984 con el Laurel. En 2007, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte -por lo que &eacute;l no pudo verla-, se inaugur&oacute; en la primera de estas poblaciones citadas una biblioteca municipal a la que, con buen criterio de sus gobernantes, pusieron su nombre. Y no hubo m&aacute;s. Ni medalla de oro de la Regi&oacute;n, ni doctorado <em>honoris causa</em>, ni homenaje que se precie colocando su nombre a edificio p&uacute;blico alguno o dependencia en la capital...
    </p><p class="article-text">
        Ahora, al cumplirse cien a&ntilde;os de su nacimiento, la biblioteca molinense, en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento local, organiz&oacute; una serie de actos, modestos pero entra&ntilde;ables, en los que tuve el honor de participar. Me extra&ntilde;&oacute; el poco inter&eacute;s que estos despertaron entre los colegas y paisanos del escritor, a muchos de los que no vi la noche en la que, junto al alcalde de Molina de Segura, Jos&eacute; &Aacute;ngel Alfonso, el profesor Miguel &Aacute;ngel Gonzalez, amigo personal de Garc&iacute;a Aguilar, y la poeta Juana J. Mar&iacute;n Saura, hablamos de &eacute;l. Y eso que lo tienen encuadrado como el primer <em>meteorito</em> en el firmamento de escritores molinenses.<strong>&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Poco tiempo despu&eacute;s de que Garc&iacute;a Aguilar obtuviera el Nadal, un admirado lector de su <em>Regocijo en el hombre</em> (Destino, 1984) fue hasta la Feria del Libro de Madrid para conocerlo. Lleg&oacute; a la caseta de la editorial y se sorprendi&oacute; de que tras una torre de libros estuviera el autor m&aacute;s solo que la una. Se saludaron, este le dedic&oacute; su obra y ambos se marcharon a tomar unas ca&ntilde;as ante la <em>inusitada expectaci&oacute;n</em> que el ganador del Nadal hab&iacute;a despertado en el evento. Aquel lector, Francisco Sosa Wagner, jurista, catedr&aacute;tico y, a&ntilde;os despu&eacute;s, eurodiputado, ya lo tuvo entonces tan claro como el que suscribe, respecto al vac&iacute;o que se le practic&oacute;, enunciando esta sentencia: <em>&ldquo;A este hombre hab&iacute;a que tratarlo como un par&eacute;ntesis en la bazofia que se ensalza en los c&iacute;rculos madrile&ntilde;os, por lo que era preciso olvidarlo cuanto antes&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es sorprendente la indiferencia con que el mundo de la cultura, en general, ha tratado durante a&ntilde;os a un escritor que es poseedor del premio de mayor prestigio literario que atesora alguien con origen en la Regi&oacute;n de Murcia. Quiz&aacute; un reconocimiento oficial de mayor enjundia en su centenario hubiera paliado en algo este desd&eacute;n. Aunque nos resulte dif&iacute;cil de imaginar en unos tiempos donde la atenci&oacute;n de determinados responsables culturales parece estar m&aacute;s encaminada hacia la pachanga festivalera que hacia una cierta ilustraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Segura Verdú]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/intruso-oso-ganar-nadal_132_11850057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 05:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El intruso que osó ganar el Nadal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Molina de Segura,Bibliotecas,Literatura,Premio Nadal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosa Regàs, la mujer cúprica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/rosa-regas-mujer-cuprica_129_11592161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e351b277-10ac-4e1d-b0c8-2ed85353a5bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosa Regàs, la mujer cúprica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con ella no sólo se va la penúltima representante de aquel divertido movimiento antifranquista barcelonés llamado 'gauche divine' y una notable autora sino una mujer fuerte, incansable luchadora por las casusas más nobles, más pobres, más perdidas</p><p class="subtitle">El anterior Memorando - El asesinato de Federico García Lorca en los dos ABC de la Guerra Civil
</p></div><p class="article-text">
        La muerte es la gran paradoja de la vida, que la necesita para seguir viviendo. Hay p&eacute;rdidas de las que cuestan elaborar el duelo m&aacute;s que otras; p&eacute;rdidas que funden irreversiblemente un foco del telar de tu teatrillo y deja un vac&iacute;o irrellenable por su brillantez: el pasado 17 de julio <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/adios-rosa-regas-escritora-ejemplo-coraje-civico-e-independencia-intelectual_1_11532695.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falleci&oacute; Rosa Reg&agrave;s</a> en su mas&iacute;a de Llofriu, Girona.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que habl&eacute; con ella me llam&oacute; tras leer en El Pa&iacute;s la necrol&oacute;gica que escrib&iacute; de mi amigo Jos&eacute; Gonz&aacute;lez Cano, el gran entrevistador de Gaceta Ilustrada, con quien hab&iacute;amos compartido almuerzos en El Rinc&oacute;n Murciano de la calle madrile&ntilde;a de Alc&aacute;ntara (&ldquo;<a href="https://elpais.com/diario/2007/05/19/agenda/1179525607_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Gonz&aacute;lez Cano, una escuela de periodismo</a>&rdquo;, 19 de mayo de 2007): &ldquo;Me ha emocionado. Prom&eacute;teme que me escribir&aacute;s un bello recuerdo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo intentar&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        En 1981, al final de una calle empinada del barrio de Gr&agrave;cia &ndash;una de las tantas Barcelonas entra&ntilde;ables&ndash;, vi que una alt&iacute;sima jacarand&aacute; florecida azuleaba no s&oacute;lo el cielo azul sino el asfalto gris. Ven&iacute;a de cubrir la corresponsal&iacute;a en los EEUU de El Peri&oacute;dico de Catalunya e Intervi&uacute;, primero en Washington, donde la floraci&oacute;n de sus 6.000 cerezos (el doble de los 3.000 que el alcalde de Tokio le regal&oacute; a la ciudad en 1912) le da un toque mediterr&aacute;neo al Distrito de Columbia, y luego en Nueva York, donde no hay m&aacute;s flores que las cortadas que, eso s&iacute;, venden en todas las esquinas de Manhattan. De modo que el manto azul de la jacarand&aacute; de Gr&agrave;cia fue para un mediterr&aacute;neo lo que debe de ser para un cristiano ver descender de los cielos &ndash;aunque lo que hac&iacute;a el &aacute;rbol era ascender&ndash; los h&aacute;bitos celestes de la virgen de Lourdes (o, no s&eacute;, la de F&aacute;tima): mi casa.
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a Barcelona &ndash;para hacerme cargo de la jefatura de redacci&oacute;n del semanario de Ediciones Zeta&ndash;, recomendado por Eduardo Chamorro, con quien hab&iacute;a mantenido durante mi exilio profesional la vieja amistad de la redacci&oacute;n de Cambio 16, donde me hab&iacute;a introducido en el selecto y dips&oacute;mano c&iacute;rculo literario madrile&ntilde;o de los Juan Benet, el gran Juan Garc&iacute;a Hortelano, Antonio Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n, &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez, Javier Mar&iacute;as &ndash;todos descansan en paz&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Me dijo Eduardo: &ldquo;Ve a ver a Rosa de mi parte para que te ayude a buscar piso y ll&eacute;vale el libro de relatos que has escrito en Estados Unidos&rdquo;. Eduardo era amigo &iacute;ntimo de Benet y, por tanto, de la que hab&iacute;a sido su pareja, Rosa Reg&agrave;s (adem&aacute;s de autor de su editorial, La Gaya Ciencia, donde le hab&iacute;a publicado sus <em>Relatos de la Fundaci&oacute;n</em>). Me cit&oacute; en su casa familiar &ndash;un piso en la calle Muntaner que recuerdo grande, vivo y lleno de libros, cuadros y fotograf&iacute;as, muchas fotograf&iacute;as, de ella, de sus cinco hijos, de sus amigos&ndash;. Era una tarde ya calurosa de junio y creo que primero tomamos t&eacute; y luego whisky, pero es posible que prescindi&eacute;ramos del t&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        En su af&aacute;n por ayudarme a establecerme en Barcelona me ofreci&oacute; algunas f&oacute;rmulas <em>hippies</em> que, educadamente, rechac&eacute;, como rechac&eacute; creer a quienes me dec&iacute;an que no alquilara un piso con calefacci&oacute;n, que, adem&aacute;s de ser m&aacute;s caros, en Barcelona no hac&iacute;a falta: como si uno no viniera de Murcia y no tuviera la humedad invernal de las ciudades mediterr&aacute;neas metida en los huesos infantiles.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, lo que quise aprender de Catalunya tuve que aprenderlo por mi cuenta: el territorio de Rosa era, siempre, el mundo entero. Aunque por su inter&eacute;s por la gente, sobre todo por la que quer&iacute;a, me hizo conocer otros de los que s&oacute;lo sab&iacute;a por las ya lejanas lecturas y experiencias universitarias, calles y paisajes &ndash;L&rsquo;Empord&aacute;, para siempre en el coraz&oacute;n de mi retina&ndash;, comidas &ndash;la <em>botifarra dol&ccedil;a</em> ampurdanesa&ndash;, espect&aacute;culos y manifestaciones culturales &ndash;los ensayos y estreno de <em>Ub&uacute; president</em>, la &aacute;cida cr&iacute;tica al pujolismo de Albert Boadella y Els Joglars&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Con ella, conoc&iacute; &ndash;adem&aacute;s de a sus hermanos, el emprendedor Oriol, fundador de la discoteca Bocaccio, y la encantadora y tambi&eacute;n emprendedora Georgina&ndash; y tuve provechosas o intrascendentes charlas con Manolo V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, Jaime Gil de Biedma, Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo, el arquitecto Oriol Bohigas, los dise&ntilde;adores Ricard Giralt-Miracle y Enric Satu&eacute; &ndash;autores de la preciosa maqueta y del precioso p&oacute;ster, respectivamente, de mi libro de cuentos&ndash;, Raimon, el editor Jorge Herralde, Montserrat Roig, la ilustradora Nuria Pompeia, el transformista argentino &Aacute;ngel Pavlovsky... Toda una &eacute;poca de la nueva cultura espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        E incluso alg&uacute;n desencuentro. &ldquo;Madrid es feo pero con &aacute;ngel&rdquo;, dec&iacute;a Federico Carlos Sainz de Robles en <em>Madrid: autobiograf&iacute;a</em> (1957), y es verdad. Sin ser una ciudad espectacular, es preciosa. Sus atractivos son infinitos, o casi, pero lo mejor es su car&aacute;cter: como todos &eacute;ramos,&nbsp;somos, forasteros, en Madrid no hay forasteros. Ese es, quiz&aacute;, su mayor encanto. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o y medio en que viv&iacute; en la verdaderamente bella Barcelona hice amistades que, al contrario de la mayor&iacute;a que hice en otras ciudades, perduran a trav&eacute;s de los a&ntilde;os. Me sent&iacute; muy bien acogido y disfrut&eacute; mucho. Pero en esos meses tuve que decir, por preguntarme, de d&oacute;nde era m&aacute;s que en el resto de mi vida hasta entonces y despu&eacute;s de entonces, aunque s&oacute;lo uno contradijo la exquisita educaci&oacute;n que me llam&oacute; la atenci&oacute;n de los <em>barcelonins</em>: el arquitecto Ricardo Bofill, se supon&iacute;a que de la <em>gauche divine</em> &ndash;&ldquo;un movimiento espont&aacute;neo que la iron&iacute;a de sus propios participantes bautiz&oacute; con el nombre de <em>gauche divine</em>, precisamente porque esa trasgresi&oacute;n que se hab&iacute;a convertido en ineludible modo de comportamiento llevaba consigo un af&aacute;n de gozar de la vida que hasta entonces les hab&iacute;a sido negado, y que tantos moralistas a&uacute;n hoy tratan de desprestigiar y de vilipendiar, tal vez porque, como dijo Terenci Moix, nunca fueron invitados a la fiesta&rdquo;, dice Rosa en la nota biogr&aacute;fica de <a href="http://rosaregas.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su p&aacute;gina web</a>&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Una noche, en Bocaccio, claro, hizo gala de su mala educaci&oacute;n y le pregunt&oacute; a Rosa: &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde has sacado a este <em>xarnego</em>?&rdquo; &ndash;en catal&aacute;n: creer&iacute;a que el catal&aacute;n es euskera&ndash;. Siendo mis or&iacute;genes paternos de la Catalunya Nord, de los condados franco-catalanes, adem&aacute;s de otros t&iacute;tulos que no ven&iacute;an a cuento, pude poner firmes al &uacute;nico maleducado con el que me top&eacute; en los 18 meses que viv&iacute; en Barcelona. Rosa se lo reproch&oacute; con esa &ldquo;mi irritabilidad, tan intensa&rdquo;, dice ella, y tan cortante, digo yo, que a veces empleaba contra &ldquo;los vanidosos, los fatuos, los dogm&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La mujer c&uacute;prica</strong></h2><p class="article-text">
        Le&iacute; en una novela que hay dos clases de pelirrojas: las de cabello color zanahoria, que en general suelen ser pecosas, mullidas y acogedoras, es decir, familiares, y las de cabello c&uacute;prico que, en general, suelen ser las que plantean inc&oacute;gnitas, aventuras y relaciones personales densas y significativas. La pelirroja es un arquetipo f&iacute;sico preferido por las literaturas populares, aunque al final las prefieren rubias para que el protagonista sea feliz y coma perdiz, elecci&oacute;n viciada, seguramente, por el temor a confundirse con el tono del cabello &ndash;&iquest;ser&aacute; una rosa, ser&aacute; un clavel, naranja o cobre?&ndash;, de modo que el 'chico' pueda equivocarse y creyendo elegir a la 'esposa y madre a la vez', al final se l&iacute;e con 'el amor prohibido',<em> </em>un torbellino &ndash;terremoto, tornado, turbulencias&ndash; que le impida disfrutar pasivamente de las rentas de su heroicidad.
    </p><p class="article-text">
        Rosa &ndash;&iquest;hace falta decirlo?&ndash; era pelirroja c&uacute;prica.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos unas notas de su biograf&iacute;a: en 1964 entr&oacute; a trabajar con Carlos Barral en la editorial Seix y Barral y en 1970 fund&oacute; su m&iacute;tica editorial, La Gaya Ciencia. En los 80, harta del lado m&aacute;s oscuro del lado oscuro de la industria literaria, es decir, la rutina empresarial, crecidos sus cinco hijos y resueltas las ataduras personales, entr&oacute; como traductora de las agencias ginebrinas de la ONU. All&iacute; escribi&oacute;, por encargo, un libro sobre la ciudad, <em>Ginebra</em> (Destino, 1987), que fue el rayo que le record&oacute; la tarea pendiente desde que era estudiante universitaria de Filosof&iacute;a: escribir. 
    </p><p class="article-text">
        Su primera novela, <em>Memoria de Almator</em> (1991) fue tambi&eacute;n el primer acto de tres d&eacute;cadas que Rosa dedic&oacute; a escribir &ndash;entre otros, <em>Azul</em>, premio Nadal de 1994; el deslumbrante libro de viajes <em>Viaje a la luz del Cham</em>; la tierna memoria familiar <em>Sangre de mi sangre</em>; <em>Luna lunera</em>, anuncio, o ensayo, de obra maestra<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>(Premio Ciutat de Barcelona, 1999) y el premio Planeta 2001, <em>La canci&oacute;n de Dorotea</em>, una de las novelas contempor&aacute;neas mejor construidas (de las que conozco, claro)&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, a animar la vida cultural con conferencias por toda Espa&ntilde;a y por el extranjero, dando cursos, protagonizando debates medi&aacute;ticos y acad&eacute;micos, escribiendo art&iacute;culos y conferencias, ayudando a que salgan a la luz escritores desde los jurados de concursos literarios, dirigiendo el Ateneo Americano de la Casa de Am&eacute;rica, asesorando editoriales, participando en la m&aacute;s honrada vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Y, m&aacute;s tarde, cuando fue figura p&uacute;blica, decepcionada por la timidez rupturista del PSOE, tuvo una notable actividad pol&iacute;tica defensora de las causas m&aacute;s nobles, m&aacute;s pobres y m&aacute;s perdidas: &ldquo;Pertenezco a la reserva de quienes s&oacute;lo izar&iacute;an banderas si estuvieran prohibidas, y sin embargo tengo la l&aacute;grima f&aacute;cil y cualquier gesta intrascendente, cualquier est&uacute;pida heroicidad me hace llorar (...) El mundo me desconcierta porque no s&eacute; qu&eacute; puedo hacer por paliar tanta doblez y tanto dolor y porque cada vez queda menos espacio para la libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si buscas en la biograf&iacute;a de su <a href="http://rosaregas.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web oficial</a> la menci&oacute;n de&nbsp;&lsquo;Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a&rsquo;, s&oacute;lo encuentras dos art&iacute;culos, uno para protestar por &ldquo;el cierre de dos salas de la Biblioteca Nacional: la de bibliograf&iacute;a y la de biblioteconom&iacute;a&rdquo; (&ldquo;<a href="http://rosaregas.net/biblioteca-nacional/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca Nacional</a>&rdquo;, 12 de noviembre de 2016) y una alusi&oacute;n a su &ldquo;su etapa como directora de la Biblioteca Nacional&rdquo; en la recensi&oacute;n a su participaci&oacute;n en el Verano Cultural en Conil (<a href="http://rosaregas.net/verano-cultural-conil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5 de septiembre de 2016</a>). Porque, en efecto, aunque lo borrara de su biograf&iacute;a como acto de protesta, Rosa fue directora de la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a de mayo de 2003 a agosto de 2007, nombrada por Carmen Calvo, ministra de Cultura del primer gobierno del socialista Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero. 
    </p><p class="article-text">
        Su brillante gesti&oacute;n &ndash;la creaci&oacute;n de la Biblioteca Digital Hisp&aacute;nica, del Museo de la Biblioteca Nacional, de una sala multimedia con acceso a los fondos digitales, impuls&oacute; las actividades y actos culturales, reform&oacute; la estructura de gesti&oacute;n, que se tradujo en la duplicaci&oacute;n del n&uacute;mero de visitantes y el crecimiento del n&uacute;mero de carnets en un 300%&ndash;, se vio oscurecida por las campa&ntilde;as derechistas al querer cambiar la estatua del reaccionario Marcelino Men&eacute;ndez y Pelayo del vest&iacute;bulo de la Biblioteca Nacional por la de don Antonio Machado, lo que yo le aplaud&iacute;, y por el robo de unos valiosos mapas de unos incunables. Al mes de ser nombrado sustituto de la se&ntilde;ora Calvo en la cartera de Cultura, el periodista C&eacute;sar Antonio Molina la acus&oacute; de &ldquo;no hacer nada&rdquo; tras el esc&aacute;ndalo de los mapas y Rosa, en vista de la &ldquo;falta de confianza&rdquo;, present&oacute; su dimisi&oacute;n irrevocable.
    </p><p class="article-text">
        Si buscas en la biograf&iacute;a de su p&aacute;gina web oficial la menci&oacute;n de &lsquo;C&eacute;sar Antonio Molina&rsquo;, la p&aacute;gina te responde: &ldquo;Resultados de la b&uacute;squeda de: C&eacute;sar Antonio Molina: No hay resultados. Lo sentimos, no hay entradas que coincidan con tus criterios de b&uacute;squeda&rdquo;. Aquel fugaz ministro de Cultura, 'socialista' hoy reconvertido en articulista de la extrema derecha &ndash;uno de los propagadores de los bulos contra Bego&ntilde;a G&oacute;mez, a la que <a href="https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2024-07-05/corrupcion-para-todos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compara sin empacho</a> con las mujeres de los dictadores Franco y Ceaucescu&ndash;, no existe en la vida de Rosa Reg&agrave;s. No lo merece.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mi primera editora de ficci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        No comenz&oacute;, pues, a escribir hasta finales de los 80, aunque esa frase hay que entenderla como que no comenz&oacute; a hacerlo para el siglo, pues escribir, ya escrib&iacute;a mucho desde antes. De una de sus cartas &ndash;largas, escritas a mano, con pluma estilogr&aacute;fica, densas y dibujadas con una bella letra&ndash; escog&iacute; un p&aacute;rrafo precioso para encomendar el frontispicio de mi libro. Pues aunque dec&iacute;a no saber qu&eacute; era buena ni mala literatura, pero s&iacute; la que le gustaba como editora, me anunciaba que me publicar&iacute;a en su m&iacute;tica editorial, La Gaya Ciencia, mi primer libro de literatura, <em>Cuentos del amor a la lumbre</em> (1981), por &ldquo;ser distinto&rdquo; y del que acept&oacute; no s&oacute;lo mis ilustraciones sino tambi&eacute;n los numerosos gui&ntilde;os y <em>private jokes</em> de los que, principiante, abusaba en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a, leo hoy, una peque&ntilde;a eternidad despu&eacute;s: &ldquo;Se ha dicho muchas veces que s&oacute;lo hay dos o tres historias, dos o tres argumentos, que se multiplican y var&iacute;an seg&uacute;n la forma de contarlos. Solamente si el narrador es capaz de unir su propia voz a la del lector, la historia deja de ser una simple an&eacute;cdota o una mera informaci&oacute;n y se convierte en una historia com&uacute;n y, precisamente por ello, distinta para cualquiera que la lea, porque cada lector le a&ntilde;adir&aacute; la memoria de su propio acontecer. De ah&iacute;, la gaya ciencia de aqu&eacute;l que lleva los mismos personajes de siempre por tierras y caminos que no son los de la memoria oficial sino los de la intemporal y oscura, y donde las bifurcaciones de nuestra propia memoria y de nuestra fantas&iacute;a se unen a las del narrador, en un c&uacute;mulo de nostalgias del presente, de geograf&iacute;as no aprendidas, de protagonistas bic&eacute;falos y de azares s&oacute;lo racionales en la misma fuente donde se bebi&oacute; la historia. Tal es el caso de estos cuentos, plagados de m&uacute;sicas ancestrales y de fantas&iacute;as desconcertantes, como las de las historias que todos sabemos, que nos han tenido que contar al amor de la lumbre y por amor a ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero si se retras&oacute; su carrera literaria fue tanto por esa generosidad con los escritores &ndash;fueran consagrados (Juan Benet, Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente...), recuperados (Juan Iturralde, Mar&iacute;a Zambrano...), en formaci&oacute;n (Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, Javier Mar&iacute;as, Eduardo Chamorro, Antonio Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n...), descubiertos (&Aacute;lvaro Pombo...) o los que acog&iacute;a, como el modesto 'arribafirmante'&ndash; como por su constante labor de agitaci&oacute;n cultural &ndash;una tersa revista de pensamiento, <em>Cuadernos de la Gaya Ciencia</em>, y otra de Arquitectura, <em>Arquitecturas bis</em>, m&aacute;s Baus&aacute;n, una editorial infantil y juvenil&ndash; y de agitaci&oacute;n pol&iacute;tica: sus tres famosas Bibliotecas de Divulgaci&oacute;n &ndash;Pol&iacute;tica, de Salud y Sociedad y Econ&oacute;mica&ndash;, que fueron un hito editorial en el postfranquismo inmediato. La carrera de Rosa ha sido tan brillante en el lado 'oscuro' de la industria, el del editor, como en el 'iluminado' por la atenci&oacute;n p&uacute;blica, el de la autor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La luna, la literatura, la vida, todo lo importante tiene dos caras. Tambi&eacute;n las hab&iacute;a en Rosa: la primera, la vital, era producto de su pasi&oacute;n por la vida, por la abstracci&oacute;n de la vida, pero, sobre todo, por lo concreto y por otras consideraciones sutiles. Y la literaria era el resultado de su pasi&oacute;n intelectual, que viene a ser, o mejor, que hab&iacute;a de ser fruto de la pasi&oacute;n por la concreci&oacute;n de la vida: el mundo, la sociedad, las ideas y la gente con las que le tocaba vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en ella no hab&iacute;a una cara oscura y otra brillante, de modo que cuando irrumpi&oacute; en la literatura lo hizo a su estilo: con la sinceridad y determinaci&oacute;n de, por ejemplo, los ciclones. Y aunque algunos amigos comunes pensaban que si una d&eacute;cima parte del tiempo y esfuerzo que hab&iacute;a dedicado a esa animaci&oacute;n cultural la hubiera a&ntilde;adido a la que dedicaba a su arte, aquel ensayo de obra maestra ya ser&iacute;a una realidad, aunque otros amigos pensaban que la obra maestra de Rosa era, precisamente, el <em>melting pot</em> de sus actividades. Un ejemplo: en su mas&iacute;a de Llofriu albergaba a dos burros castellanos &ndash;uno de ellos, bautizado <em>Brandon B.</em> por sus nietos, once, le prest&oacute; el nombre para que lo utilizara como seud&oacute;nimo obligatorio para el Planeta&ndash;. &iquest;Qu&eacute; necesidad ten&iacute;a de a&ntilde;adir dos semovientes &ndash;que as&iacute; llamaban a los dulces asnos en el arma de Caballer&iacute;a donde serv&iacute;&ndash; a su bagaje? Ya est&aacute; explicado: vivir.
    </p><p class="article-text">
        Hicimos algunas cosas juntos: le ilustr&eacute; algunos libros de literatura infantil y juvenil para su editorial Baus&aacute;n. Le present&eacute; en Madrid su magn&iacute;fico libro sobre Siria, <em>Viaje a la luz del Cham</em> (1995) &ndash;&ldquo;en su viaje a Siria, Rosa se va encontrando con los colores, las plantas, las comidas, con las culturas que hacen del Mediterr&aacute;neo un vecindario cosmopolita. Cuando llega a Tartus, al levante mediterr&aacute;neo, el horizonte es el mismo que tantas veces vio desde Llofriu, en Gerona, y de otros lugares del poniente; describe a la gente que vive en pueblos y ciudades de calles estrechas, en casas con las ventanas abiertas, que toma el sol en bancos de paseos de palmeras y que come pan con aceite y sal, cordero con alioli o pescado de roca cocido con patatas, cebollas, ajo y especias, y ve que es la misma gente de su tierra: el Mediterr&aacute;neo es un inmenso hogar para quienes tienen la fortuna de nacer a sus orillas&rdquo;&ndash;. Escribimos <em>S&iacute;ndrome de Down: Una Vida por Delante</em> (2004), un op&uacute;sculo para la exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica del malogrado Roberto Villagraz para la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del S&iacute;ndrome de Down y dialogamos, ella con sus art&iacute;culos en prensa y yo coment&aacute;ndolos, en <em>El valor de la protesta. El compromiso con la vida</em> (2004).	&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una fuerza de la naturaleza</strong></h2><p class="article-text">
        Como he viajado a menudo con Rosa, quiero decir &ndash;viajero inm&oacute;vil&ndash;, en los relatos orales de sus viajes, s&eacute; que era una buena viajera: intelectual, culta, aventurera, curiosa y con ese aire brit&aacute;nico que es tan est&eacute;ticamente &uacute;til para viajar &ndash;y que le copiaba con &eacute;xito Vanessa Redgrave&ndash;. Su truco confesado era el de la ni&ntilde;a bien educada, que nunca dice que no, de manera que al viaje planeado superpon&iacute;a el viaje inesperado y el viaje descubierto y convert&iacute;a la actividad viajera en actitud creativa, en literatura.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de la vida: a ver, &iquest;qu&eacute; me dec&iacute;a en la primavera de 2002?: &ldquo;Estar&eacute; este fin de semana en casa porque tengo mucho trabajo que quiero dejar listo antes de irme de bolos &ndash;Cuba, Suecia, Par&iacute;s, Am&eacute;rica Latina, China...&ndash;, sin contar con el d&iacute;a del libro en Barna, los dos fines de semana de la Feria del Libro de Madrid y los desplazamientos peninsulares &ndash;Trujillo, Pamplona, Oviedo, Cuenca...&ndash;. Mi vida carece de sentido pero no me cansa a&uacute;n. Me cansa m&aacute;s pensar en estos pr&oacute;ximos meses de lo que me cansar&eacute; viajando y hablando. Espero. Bueno, pues como te dec&iacute;a, estar&eacute; en casa, as&iacute; que si quieres me llamas y tomamos una cerveza el s&aacute;bado o el domingo a &uacute;ltima hora. En tus manos&rdquo;. &iquest;Estamos?
    </p><p class="article-text">
        Y en la primera quincena primaveral del insensato febrero de 2004: &iquest;extra&ntilde;a que en una semana presentara en Barcelona<em> Milenio</em>, la &uacute;ltima novela de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, en Madrid, el manifiesto de la Plataforma de Intervenci&oacute;n Democr&aacute;tica y leyera, tambi&eacute;n en Madrid, el manifiesto tras la manifestaci&oacute;n del aniversario de las primeras manifestaciones multitudinarias contra la entrada de una Espa&ntilde;a arrastrada por un gobernante acomplejado en una guerra tan vergonzosa como la de Irak, sin contar con la finalizaci&oacute;n de su libro <em>Diario de una abuela de verano</em>, el comienzo de la revisi&oacute;n y mejora de &eacute;ste, escribiera sus art&iacute;culos e interviniera en la tertulia semanal de <em>La Ventana</em> (Gemma Nierga, Cadena Ser) y atendiera sus compromisos period&iacute;sticos y literarios, familiares, personales, de ocio y culturales?
    </p><p class="article-text">
        Yo le sol&iacute;a decir: la mera descripci&oacute;n de tu vitalismo cotidiano es tarea agotadora para las 'personas humanas'...
    </p><p class="article-text">
        En la vida, Rosa beb&iacute;a whisky directamente de la petaca de viaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Fontes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/rosa-regas-mujer-cuprica_129_11592161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Aug 2024 19:58:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rosa Regàs, la mujer cúprica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Escritores,Premio Nadal,Premio Planeta,BNE - Biblioteca Nacional de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere la escritora Rosa Regàs a los 90 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-escritora-rosa-regas-90-anos_1_11531763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/deec4fd0-5e01-4a63-b227-50a938a54ede_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere la escritora Rosa Regàs a los 90 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ganadora de premios como el Nadal o el Planeta, la autora barcelonesa destacó además como editora, traductora e intelectual en una larga trayectoria antes de retirarse en la masía familiar de la Costa Brava</p><p class="subtitle">Entrevista a Regàs en 2019 - "Los independentistas deberían hacerle un monumento a Rajoy"
</p></div><p class="article-text">
        La escritora Rosa Reg&agrave;s, destacada intelectual y ganadora de m&uacute;ltiples premios literarios, ha fallecido este martes a la edad de 90 a&ntilde;os. Desde su casa de Llofriu, en la Costa Brava, Reg&agrave;s acababa de publicar este a&ntilde;o el libro <em>Un legado</em>, una conversaci&oacute;n con la periodista L&iacute;dia Penelo en la que repasaba una vida entregada a la cultura que hoy ha llegado a su fin.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Barcelona en 1933, Reg&agrave;s formaba parte de una familia de pedigr&iacute; cultural, con padre dramaturgo, Xavier Reg&agrave;s, y tres hermanos, Xavier, Georgina y Oriol, que con ella integraron la Gauche Divine barcelonesa de los a&ntilde;os 70. Traductora, editora, trabaj&oacute; en Seix Barral en la d&eacute;cada de los 60 y lleg&oacute; a dirigir la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a, entre 2003 y 2007.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su actividad como escritora, la que le dio un perfil m&aacute;s p&uacute;blico, y a la que entr&oacute; superados ya los 50 a&ntilde;os de edad, le valieron premios como el Nadal, por la novela <em>Azul</em> (1994), o el Planeta, por <em>La canci&oacute;n de Dorotea </em>(2001). Reg&agrave;s cuenta adem&aacute;s con la Orden de la Legi&oacute;n de Honor de la Rep&uacute;blica francesa (grado de <em>chevalier</em>) y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta antes de la pandemia, Reg&agrave;s mantuvo su actividad impartiendo conferencias por medio mundo. Pero recientemente se hab&iacute;a distanciado de la vida p&uacute;blica y se encontraba retirada en la mas&iacute;a de Llofriu, donde lleg&oacute; a ser vecina de Josep Pla. Desde all&iacute; convers&oacute; con Penelo para publicar <em>Un legado. La aventura de la vida </em>(editorial Navona), donde relataba desde su exilio de ni&ntilde;a a Francia por la Guerra Civil hasta sus peleas con los editores Jorge Herralde y Esther Tusquets, pasando por la creaci&oacute;n de la editorial La Gaya Ciencia en los 70 (que reclut&oacute; a un joven Javier Mar&iacute;as, a &Aacute;lvaro Pombo, F&eacute;lix de Az&uacute;a o Juan Benet), y a las tensiones con el exministro C&eacute;sar Antonio Molina cuando estaba al frente de la Biblioteca Nacional.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rosa Regàs, entre los escritores Javier Marías y Juan José Millás, en la presentación de uno de sus libros en 1995                            </span>
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        Entre su paso por el sector editorial y la etapa de escritora, Reg&agrave;s trabaj&oacute; de traductora para la ONU. Lo hizo desde ciudades como Nueva York, Washington, Nairobi o Ginebra. Despu&eacute;s se instal&oacute; en Madrid y dirigi&oacute; el Ateneo de la Casa Am&eacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debut literario de Reg&agrave;s fue <em>Ginebra</em>, en 1987, un ensayo sobre la ciudad Suiza, y continu&oacute; con<em> Memoria de Almator</em>, su primera novela, a la que seguir&iacute;an m&aacute;s de una veintena de obras, entre novela, ensayo, recopilatorios de cuentos y memorias. Adem&aacute;s del Planeta y el Nadal, gan&oacute; tambi&eacute;n el Premio Ciudad de Barcelona de Narrativa por <em>Luna lunera</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su mayor notoriedad p&uacute;blica le lleg&oacute; cuando public&oacute; su libro de memorias <em>Diario de una abuela de verano. El paso del tiempo</em>, en 2004, que recog&iacute;a su experiencia vivida en su mas&iacute;a ampurdanesa en convivencia durante las vacaciones escolares con sus nietos. El texto fue llevado a la peque&ntilde;a pantalla por TVE en la serie 'Abuela de verano', en la que Rosa Mar&iacute;a Sard&agrave; intepretaba a Reg&agrave;s.
    </p><p class="article-text">
        Rosa Reg&agrave;s, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/politica/rosa-regaslos-independentistas-monumento-rajoy_1_1596360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se describ&iacute;a a si misma como mujer de izquierdas</a>, nunca ocult&oacute; sus convicciones pol&iacute;ticas, que mantuvieron como intelectual af&iacute;n al PSC hasta la crisis econ&oacute;mica, que la distanci&oacute; de los socialistas. En 2011 lleg&oacute; a concurrir a las elecciones municipales en Barcelona como flamante fichaje del socialista Jordi Hereu, pero tras la victoria de Xavier Trias renunci&oacute; al acta. 
    </p><p class="article-text">
        Muy cr&iacute;tica con el nacionalismo catal&aacute;n, tampoco esto se lo call&oacute; nunca. Firm&oacute; manifiestos como los del Foro de Babel (contra las primeras pol&iacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticas de la Generalitat) o en contra del independentismo, y sigui&oacute; mencion&aacute;ndolo incluso en una visita reciente de periodistas a su casa de Llofriu, en ocasi&oacute;n de la presentaci&oacute;n del libro. &ldquo;Todos los pueblos nacionalistas se valora muy poco a la gente que vale. Josep Pla muri&oacute; sin ninguna medalla, ni nada de nada, y a Enric Satu&eacute; tampoco se le valora lo suficiente&rdquo;, afirm&oacute; sobre el escritor ampurdan&eacute;s y el dise&ntilde;ador barcelon&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras conocerse su muerte, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha destacado su legado vital y literario como &ldquo;ejemplo de iron&iacute;a, audacia intelectual y compromiso con la sociedad&rdquo;, adem&aacute;s de haber sido &ldquo;una voz libre de tantas mujeres en tiempo de silencio&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-escritora-rosa-regas-90-anos_1_11531763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 19:18:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cultura,Premio Nadal,Premio Planeta,PSC - Partido de los Socialistas de Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora Ana Merino recoge la fascinación de EEUU por la guerra: "Son jóvenes soldados rotos por dentro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-ana-merino-recoge-fascinacion-eeuu-guerra-son-jovenes-soldados-rotos_1_10843437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07145608-d722-4653-8183-f1a4e625dc5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088053.jpg" width="2048" height="1152" alt="La escritora Ana Merino recoge la fascinación de EEUU por la guerra: &quot;Son jóvenes soldados rotos por dentro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora madrileña, ganadora del Premio Nadal en 2020, regresa a vivir a España y publica una antología que abarca los 29 años de su vida poética, donde cada poemario está encabezado por una viñeta de cómic clásico americano  </p><p class="subtitle">La escritora rusa de ciencia ficción Anna Starobinets: “En 10 años he perdido un embarazo, un marido y un país. Claro que soy otra”</p></div><p class="article-text">
        Ana Merino (Madrid, 1971) es una de las voces femeninas m&aacute;s importantes de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea. Catedr&aacute;tica de Escritura Creativa y Estudios Culturales por la Universidad de Iowa, la escritora ha vuelto a Madrid despu&eacute;s de 28 a&ntilde;os fuera, tras haber pasado gran parte de su vida en Norteam&eacute;rica. &ldquo;Ahora busco estar con mi familia y la gente que quiero. Hice una gran trayectoria en Estados Unidos estudiando y escribiendo, pero llega un momento en que tienes que estar cerca de los tuyos&rdquo;,<strong> </strong>cuenta en una entrevista con elDiario.es. El regreso a su ciudad natal ha venido acompa&ntilde;ado de una suculenta antolog&iacute;a titulada <em>Los pasos de la cordura</em> (Reino de Cordelia) que considera una &ldquo;panor&aacute;mica americana&rdquo;, donde convergen todas sus obras po&eacute;ticas y algunos in&eacute;ditos que &ldquo;pueden dar un nuevo poemario&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La antolog&iacute;a de la escritora y <a href="https://www.eldiario.es/temas/premio-nadal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nadal de Novela</a> en 2020 por <em>El mapa de los afectos</em> mezcla dos de sus grandes pasiones: poes&iacute;a y c&oacute;mic. Amante inconmensurable del noveno arte y te&oacute;rica con una tesis sobre c&oacute;mic iberoamericano por la Universidad de Pittsburgh, asegura que en ese medio &ldquo;hay po&eacute;ticas y mucha condensaci&oacute;n&rdquo;. Adem&aacute;s, expresa que le ha parecido interesante combinar ambos en su obra porque en el c&oacute;mic &ldquo;se condensa la met&aacute;fora visual y sus elementos pueden dialogar con la poes&iacute;a&rdquo;. El dise&ntilde;o de la antolog&iacute;a est&aacute; ligado a la vida de la poeta que creci&oacute; leyendo vi&ntilde;etas, a la vez que novela o poes&iacute;a, pues &ldquo;ocupaban gran parte de la biblioteca&rdquo; de su padre, el escritor y acad&eacute;mico de la RAE <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/jose-maria-merino-novela-buena-sobrarle-cosas-cuento-no-sobrarle_1_9235132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Merino.</a> 
    </p><p class="article-text">
        En esta obra de Merino se recogen sus ocho poemarios encabezados por una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vi&ntilde;eta de c&oacute;mic</a> cl&aacute;sico americano y un total de 10 poemas in&eacute;ditos. Partiendo de <em>Preparativos para un viaje </em>(Premio Adon&aacute;is, 1994) hasta <em>Salvamento de hormigas</em> (Visor, 2022), la recopilaci&oacute;n refleja su evoluci&oacute;n escritural desde sus primeros versos hasta la soltura po&eacute;tica que despliega en la actualidad. &ldquo;Fue dif&iacute;cil la selecci&oacute;n, pero fui buscando poemas que pudieran contar mi viaje y condensar mi experiencia americana&rdquo;, comenta la autora madrile&ntilde;a. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://www.reinodecordelia.es/wordpress/wp-content/uploads/2023/07/978-84-19124-67-8-2.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Los pasos de la cordura </em>no solo describe una vida en verso de Ana Merino, sino tambi&eacute;n un despliegue tem&aacute;tico magistral. Su poes&iacute;a es un constante di&aacute;logo de indagaci&oacute;n en la existencia humana y el paso del tiempo. Una existencia que apela a las emociones y a los presentimientos vitales, pues su versatilidad con otros g&eacute;neros como la novela, el ensayo e incluso el teatro le han permitido &ldquo;la b&uacute;squeda de una formulaci&oacute;n creativa basada en la otredad&rdquo;. Merino procura ponerse en el lugar del otro, ver a trav&eacute;s de los dem&aacute;s y sentir &ldquo;qu&eacute; es lo que viven&rdquo; para tratar de poner &ldquo;el foco literario en ellos&rdquo;. La antolog&iacute;a concentra la pasividad de su infancia, personajes, caminos fant&aacute;sticos y ella misma la define como &ldquo;una conjunci&oacute;n de voces y murmullos&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Podredumbre b&eacute;lica</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Yo vivo en la ciudad / con la espalda torcida / de tanto negarla, / por no querer besar tu arrugada bandera / ni entonar la canci&oacute;n / de sus balas&rdquo;, escribe Merino en el poema <em>La peque&ntilde;a Am&eacute;rica </em>de <em>Los d&iacute;as gemelos</em> (1997). Y es que su experiencia viviendo en el pa&iacute;s norteamericano como profesora universitaria, investigadora y escritora marca profundamente su po&eacute;tica. Lo evidencian muchos de sus poemas como <em>La peluquer&iacute;a del se&ntilde;or Russell</em>, <em>Iowa House Hotel</em> o <em>Canci&oacute;n para el soldado</em>, este &uacute;ltimo dedicado a los veteranos de batalla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El <a href="https://www.eldiario.es/temas/estados-unidos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a> que conozco es el plenamente rural. Sobre todo Pittsburgh que es la ciudad del cazador y la m&aacute;s carism&aacute;tica donde viv&iacute;. All&iacute; me form&eacute; con mis estudios culturales e hice c&oacute;mic&rdquo;, explica la autora. Lleg&oacute; a principios de los 90 y, tras a&ntilde;os en Columbus (capital de Ohio), march&oacute; a Pittsburgh. Merino relata que lo m&aacute;s llamativo es &ldquo;la diferencia abismal que hay entre los Estados y la alimentaci&oacute;n de los conflictos b&eacute;licos en los que se involucran los norteamericanos&rdquo;, que no percib&iacute;a hasta que se fue a vivir all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El drama que produce EEUU como pa&iacute;s imperialista fue uno de los elementos que m&aacute;s le impact&oacute;: &ldquo;Nosotros lo podemos ver en el cine, esa idealizaci&oacute;n dram&aacute;tica de las guerras de <a href="https://www.eldiario.es/temas/guerra-de-vietnam/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vietnam</a> o Corea. Sin embargo, lo que pasa es que EEUU ha ido alimentando otros <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lanzan-ataques-aereos-provincias-controladas-rebeldes-huties-yemen_1_10831247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conflictos que han formado y forman parte de su realidad actual</a>&rdquo;. Las consecuencias de esa realidad b&eacute;lica, la representa en <em>Canci&oacute;n para el soldado</em>. Un poema hasta ahora in&eacute;dito que desmenuza la podredumbre que viven soldados j&oacute;venes tras volver de las guerras a las que son enviados. 
    </p><p class="article-text">
        Merino puntualiza que &ldquo;las nuevas generaciones se siguen alimentando de la estela del conflicto&rdquo; y que la primera generaci&oacute;n de j&oacute;venes que conoci&oacute; <span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;los que fueron a la guerra en </span>2001<span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;, </span>en su primer destino como profesora en las Monta&ntilde;as de <a href="https://www.eldiario.es/campobase/noticias/javier-campos-sendero-apalaches-estados-unidos-proyecto-academy_1_3557217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los Apalaches</a>, ve&iacute;an el ej&eacute;rcito como &ldquo;una salida profesional vital y no iban con esa idea de &lsquo;quiero ir a la guerra&rsquo;, sino a servir&rdquo;. Todo ello, le vali&oacute; a la poeta para plasmarlo en un deslumbrante poema que desgrana las consecuencias de esos j&oacute;venes al volver de los enfrentamientos. &ldquo;Hombres aniquilados / por guerras lejanas / de las que sus cuerpos / daban fe / con sus muletas, / con las piernas cortadas / y el silencio ensimismado&rdquo;, rezan sus versos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son j&oacute;venes que han sido rotos por dentro. Vuelven, a lo mejor con 28 a&ntilde;os, de un conflicto y empieza el deterioro. Si encima has quedado tullido y da&ntilde;ado, va a ser muy dif&iacute;cil incorporarte. Vienes con unas estructuras mentales y con una reacci&oacute;n emocional distinta. Eso a m&iacute; me impresion&oacute; mucho, el hecho de que no se reincorporen a la sociedad e incluso pasen a ser indigentes&rdquo;, agrega. Sin embargo, otro de los aspectos que le llam&oacute; la atenci&oacute;n a la poeta fue &ldquo;lo bien consolidadas&rdquo; que est&aacute;n las universidades que entienden que &ldquo;la cultura es poder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritora confiesa que es un aspecto que envidia a los estadounidenses porque &ldquo;tienen las mejores colecciones, adquieren fondos y los cuidan&rdquo;. A su vez, admite que partiendo de la base del imperialismo de EEUU, estos tambi&eacute;n &ldquo;intentan obtener materiales de otros pa&iacute;ses si pueden adquirirlos&rdquo; porque son conscientes del poder de la cultura. Se reafirma en su posicionamiento alegando que es algo que &ldquo;echa de menos en Espa&ntilde;a&rdquo; porque nuestra cultura &ldquo;la tenemos que proteger&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">En busca de la cordura </h3><p class="article-text">
        La antolog&iacute;a que resume la vida po&eacute;tica de Ana Merino es una constante b&uacute;squeda de la prudencia a trav&eacute;s de la memoria. Ella misma asegura que &ldquo;el sustrato de la sensibilidad literaria hay que fomentarlo en <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/ana-garralon-especialista-libros-infantiles-todavia-piensa-ninos-son-seres-ingenuos-poquito-bobos_1_10205217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ni&ntilde;ez</a>&rdquo;. Hace hincapi&eacute; en que sin ese sustrato es &ldquo;dif&iacute;cil conseguir lectores&rdquo;, por lo que la lectura es fundamental para &ldquo;tener una capacidad de pensamiento complejo y reconocer elementos del aprendizaje vital&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Los pasos de la cordura</em>, el viento sopla a favor de la poeta. La b&uacute;squeda infinita se va ramificando en par&aacute;metros humanos. La ni&ntilde;ez, la juventud, el paso del tiempo, la met&aacute;fora visual con la vi&ntilde;eta al comienzo de los poemarios trasladan al lector a un plano de sanaci&oacute;n y cavilaci&oacute;n personal. Muchas de sus composiciones revelan a una poeta en cuya poes&iacute;a cabe, por ejemplo, la impunidad de las sociedades a la hora de no asumir responsabilidades. Lo inmortaliza en el poema <em>Vuelvo a ser testigo</em>, de <em>Curaci&oacute;n </em>(2010) diciendo: &ldquo;Vengo a desesperarme / porque no encuentro a dios / en la miseria&rdquo;. Por lo que su obra en ocasiones funciona como un espejo de profunda preocupaci&oacute;n por aquello de lo que nadie se hace responsable. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Merino insiste con frecuencia en potenciar los par&aacute;metros humanos. Esa indagaci&oacute;n est&aacute; presente desde su primer poemario y defendida en los posteriores cuidando siempre el espacio emocional. No obstante, de los in&eacute;ditos presentados en esta antolog&iacute;a se deduce la cristalizaci&oacute;n de unos poemas que maceran el mundo que vive la poeta y del que es testigo. Se acerca al lenguaje de la violencia y la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/polarizacion-palabra-ano-2023-fundeu_1_10796620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polarizaci&oacute;n</a> actual que nos rodea. La escritora diferencia entre &ldquo;pol&iacute;tica&rdquo; e &ldquo;ideolog&iacute;a&rdquo; y sostiene que &ldquo;todo verso tiene un sustrato ideol&oacute;gico y una postura frente al mundo&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[William González Guevara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-ana-merino-recoge-fascinacion-eeuu-guerra-son-jovenes-soldados-rotos_1_10843437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2024 21:25:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Ana Merino recoge la fascinación de EEUU por la guerra: "Son jóvenes soldados rotos por dentro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Literatura,Escritores,Cómic,Premio Nadal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[César Pérez Gellida gana el Premio Nadal 2024 con el thriller rural 'Bajo tierra seca']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cesar-perez-gellida-gana-premio-nadal-2024-thriller-rural-tierra-seca_1_10817433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87825ef3-6ff1-4323-9d17-47726ae107c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="César Pérez Gellida gana el Premio Nadal 2024 con el thriller rural &#039;Bajo tierra seca&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la misma velada, se ha dado a conocer el vencedor de la 56 edición del Premio Josep Pla de prosa en catalán, dotado con 10.000 euros, que ha recaído en el historiador y periodista barcelonés Jaume Clotet</p><p class="subtitle">'Furiosa', el regreso de Francis Ford Coppola y mucho cine español: las películas que vienen en 2024
</p></div><p class="article-text">
        El escritor vallisoletano C&eacute;sar P&eacute;rez Gellida ha ganado la 80 edici&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/manuel-vilas-gana-premio-nadal-2023-novela_1_9847974.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del Premio Nadal de novela, dotado con 30.000 euros,</a> con su obra <em>Bajo tierra seca</em>, que la convocante del galard&oacute;n, Editorial Destino, publicar&aacute; el pr&oacute;ximo 7 de febrero. En el acto de proclamaci&oacute;n, P&eacute;rez Gellida, que se hab&iacute;a presentado al galard&oacute;n bajo el seud&oacute;nimo de Keyser S&ouml;ze, ha ganado el Nadal con una novela que ten&iacute;a el t&iacute;tulo provisional de <em>Orqu&iacute;deas negras</em>.
    </p><p class="article-text">
        Previamente, en la misma velada, se ha dado a conocer el vencedor de la 56 edici&oacute;n del Premio Josep Pla de prosa en catal&aacute;n, dotado con 10.000 euros, que ha reca&iacute;do en el historiador y periodista barcelon&eacute;s Jaume Clotet, oculto tras el seud&oacute;nimo Bernat Bosch, por <em>La germandat de l'&agrave;ngel caigut</em>, un thriller actual con elementos hist&oacute;ricos que se remontan al siglo XIII, que hab&iacute;a presentado con el t&iacute;tulo ficticio <em>La missi&oacute;</em>. Ambas novelas comparten el g&eacute;nero negro y un eje narrativo hist&oacute;rico en la trama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez Gellida se ha convertido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en es un referente de la reciente hornada de autores espa&ntilde;oles de novela negra. Licenciado en Geograf&iacute;a e Historia por la Universidad de Valladolid y M&aacute;ster en Direcci&oacute;n Comercial y Marketing por la C&aacute;mara de Comercio de Valladolid, P&eacute;rez Gellida desarroll&oacute; una carrera profesional en distintos puestos en empresas vinculadas con el mundo de las telecomunicaciones y la industria audiovisual (pel&iacute;culas y videojuegos) hasta que en 2011 decidi&oacute; dedicarse en exclusiva a la literatura.
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            <span class="title">
                El escritor César Pérez Gellida, en la 51ª Feria del Libro de Valladolid (FLV) de 2018. EFE/ R.García                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es autor de trece novelas, todas inscritas en el g&eacute;nero negro y publicadas por Suma, que incluyen dos trilog&iacute;as, la de &ldquo;<em>Versos, canciones y trocitos de carne&rdquo;</em>, formada por las novelas <em>Memento mori</em> (2013), <em>Dies irae</em> (2013) y <em>Consummatum est </em>(2014); y la de <em>Refranes, canciones y rastros de sangre</em>, constituida por <em>Sarna con gusto</em> (2016), <em>Cuchillo de palo</em> (2016) y <em>A grandes males </em>(2017). Es tambi&eacute;n autor de <em>Konets</em> (2017), <em>Khimera</em> (2015), <em>Todo lo mejor</em> (2018), <em>Todo lo peor</em> (2019), <em>La suerte del enano </em>(2020), <em>Astillas en la piel</em> (2021) y <em>Nos crecen los enanos</em> (2022). Sus novelas destacan, seg&uacute;n la cr&iacute;tica, por su realismo y rigor en los &aacute;mbitos de la criminal&iacute;stica y la ciencia forense.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de octubre se estren&oacute; en la plataforma Amazon Prime una serie adaptaci&oacute;n de <em>Memento mori</em>, protagonizada por Yon Gonz&aacute;lez, Francisco Ortiz, Juan Echanove y Olivia Baglivi. Con m&aacute;s de 300.000 lectores de sus novelas, el autor es el comisario e impulsor del festival de g&eacute;nero negro de Valladolid Blacklladolid, que combina literatura y m&uacute;sica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cesar-perez-gellida-gana-premio-nadal-2024-thriller-rural-tierra-seca_1_10817433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jan 2024 22:07:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[César Pérez Gellida gana el Premio Nadal 2024 con el thriller rural 'Bajo tierra seca']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Escritores,Libros,Valladolid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manuel Vilas critica con su Premio Nadal que "el placer esté muy mal visto pese a que rige nuestras vidas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/manuel-vilas-critica-premio-nadal-placer-mal-visto-pese-rige-vidas_1_9918850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cb60954-e373-4f50-bab8-054161776624_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x992y311.jpg" width="1200" height="675" alt="Manuel Vilas critica con su Premio Nadal que &quot;el placer esté muy mal visto pese a que rige nuestras vidas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poeta y novelista propone en 'Nosotros' un viaje sobre la soledad, el amor, la muerte y la imperante necesidad de vivir la vida con fruición</p><p class="subtitle">Manuel Vilas gana el premio Nadal 2023 con la novela 'Nosotros'</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte no est&aacute; en el discurso social porque al capitalismo no le interesa&rdquo;. Este es uno de los motivos por los que Manuel Vilas la convirti&oacute; en una de las protagonistas de su novela <em>Nosotros</em>, ganadora del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/manuel-vilas-gana-premio-nadal-2023-novela_1_9847974.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nadal 2023</a>. Un libro en el que ahonda en la soledad y las relaciones a trav&eacute;s de Irene, una mujer viuda de 50 a&ntilde;os que decide iniciar un viaje por la costa mediterr&aacute;nea como forma de invocar y evocar al gran amor de su vida, Marcelo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El placer est&aacute; muy mal visto pese a que nos rige&rdquo;, asegura a este peri&oacute;dico el galardonado, que ya fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/manuel-vilas_128_1249544.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finalista del Premio Planeta 2019</a> por <em>Alegr&iacute;a</em>. &ldquo;La vida es un don maravilloso pero hay que gastarlo&rdquo;, apunta sobre una idea que vertebra su volumen de principio a fin. Es lo que intenta su personaje principal, que recuerda sin dejar de pisar el acelerador en ning&uacute;n momento, que sufre, reflexiona y teme l&uacute;cidamente; con genuinas y espont&aacute;neas cavilaciones.
    </p><p class="article-text">
        El autor de t&iacute;tulos como <em>Amor, Espa&ntilde;a, Lou Reed era espa&ntilde;ol</em> y <em>Ordesa</em> reivindica la literatura como herramienta &ldquo;para encarar las p&eacute;rdidas&rdquo; y el &ldquo;sitio natural en el que est&aacute; todo lo que nos incomoda&rdquo;. Y poder, con ello, ponerlo en palabras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Han pasado de moda las historias de amor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Desde hace a&ntilde;os est&aacute; habiendo muchas novedades importantes dentro de la sociolog&iacute;a sentimental. Una historia de amor cl&aacute;sica como la que hay en el libro puede resultar llamativa. Pero va a seguir habiendo historias de amor, sea con quien sea, porque es un sentimiento fundamental.
    </p><p class="article-text">
        La novela se titula <em>Nosotros </em>porque cualquier ser humano aparece en este mundo como un 'yo' cuya finalidad va a ser construir a lo largo de su vida un 'nosotros'. Con quien sea, porque no se puede estar solo. Esa es la gran aventura. Ya sea en pareja, construyendo una peque&ntilde;a empresa familiar, un trabajo o un grupo de amigos. Inevitablemente, hay que construirlo. Pasar de una primera persona del singular a una primera persona del plural es la esencia del vivir.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/12b0b9c3-8abf-4720-b1e0-6be6dd3799a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="200" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro dice que &ldquo;todos nos acabamos inventando nuestro pasado&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como escritor, en las novelas me planteo: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; demonios somos?&rdquo;. Todos estamos entretenidos con la vida. Tenemos nuestros trabajos, familias, amigos, viajes, vacaciones. Y ese entretenimiento es maravilloso porque la vida es un hacer. Pero a veces, hay momentos en los que uno se pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estoy haciendo en este mundo?&rdquo;. Ese es un poco el momento de las novelas y la literatura. Eso es lo que hace Irene, se pregunta qu&eacute; es vivir. Vivir tiene que ser un acto placentero. Ella busca el placer, que est&aacute; muy mal visto y sin embargo, rige nuestras vidas. 
    </p><p class="article-text">
        Hemos cambiado la palabra placer por &ldquo;me gusta&rdquo; o &ldquo;me encanta&rdquo;. Cuando decimos: &ldquo;Me encanta mi trabajo&rdquo;, &iquest;qu&eacute; quiere decir eso? Que te da placer. &iquest;Por qu&eacute; no puedes decirlo? &iquest;Por qu&eacute; el presidente del Gobierno est&aacute; encantado de serlo? Porque le da placer. El placer est&aacute; asociado a la corporalidad, al erotismo, y todav&iacute;a tenemos problemas con esto. En parte, porque todav&iacute;a hay generaciones en Espa&ntilde;a que vivieron la represi&oacute;n del franquismo y tardofranquismo; aunque en otros &aacute;mbitos ideol&oacute;gicos tampoco est&aacute; aceptado. No podemos verbalizarlo socialmente, pese a que rige la vida. Por eso en la novela se recuerda a Freud. Se dice: &ldquo;Dios mand&oacute; a Jesucristo al mundo, vio que hab&iacute;a metido la pata y despu&eacute;s mand&oacute; a Freud para arreglar lo que Jesucristo hab&iacute;a mal metido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro afirma que &ldquo;el placer est&aacute; condenado por la religi&oacute;n y perseguido por las civilizaciones&rdquo;. &iquest;Se han apropiado de &eacute;l indebidamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las ideolog&iacute;as y las religiones se apropian de lo humano. Por eso, la literatura tiene el papel de volver a recobrar todo eso que se nos roba. No permitir&iacute;a la hipocres&iacute;a en una novela. La intimidad, las fantas&iacute;as, las verdades m&aacute;s aut&eacute;nticas, aunque nos resulten malvadas y perversas, tenemos que verlas en alg&uacute;n sitio. La novela es el sitio natural donde est&aacute; todo lo que en la vida social nos incomoda.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La novela es el sitio natural donde está todo lo que en la vida social nos incomoda</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Vilas</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene esto tiene que ver con otra afirmaci&oacute;n presente en el libro de que &ldquo;la vida de todas las personas son un cuento de hadas&rdquo;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En la vida hay un problema fundamental: la relaci&oacute;n que establecemos con nuestro pasado. Es la misma relaci&oacute;n que tienes con la ficci&oacute;n. Se dice que hasta que no llegas a la vejez, no te das cuenta de lo maravilloso que fue ser un joven. Un joven no sabe entender que est&aacute; en el momento m&aacute;s glorioso de su vida. Tiene que convertirse en un ser maduro para verlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tuvo claro desde el inicio que quer&iacute;a que la protagonista fuera mujer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estaba harto de escribir hombres, ten&iacute;a que ser una mujer. Algo que es un poco atrevido hoy en d&iacute;a. Pero hay una larga tradici&oacute;n, desde Flaubert con <em>Madame Bovary</em>, de escritores que se han metido en la piel de una mujer. Cuando tom&eacute; la decisi&oacute;n, me pareci&oacute; un gran desaf&iacute;o. Habl&eacute; con muchas, pero no es tu zona de confort. Pero bueno, lo hemos hecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando alguien queda viudo o viuda, se genera esta contradicci&oacute;n sobre si se volver&aacute; a amar, a tener relaciones sexuales. &iquest;Por qu&eacute; parece que cuesta tanto? Tampoco se habla demasiado sobre c&oacute;mo hay personas que s&iacute; que vuelven a enamorarse, mientras que otras no.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son vidas incompletas. Hay muchas gente, sobre todo a partir de los 50, que tras desamores o rupturas deciden vivir solos porque han sufrido desenga&ntilde;os; y optan por una renuncia. Esa renuncia puede significar una estabilidad, pero tambi&eacute;n hay un vac&iacute;o. &iquest;Para qu&eacute; quieres vivir muchos a&ntilde;os si no es para enamorarte de alguien? Ah&iacute; hay una paradoja. La gente elige. Creo que la vida son pasiones y placer. Si no, no tiene significado. No puede ser una supervivencia sin sabor. Los deseos, las pasiones y los placeres forman el instinto humano esencial. Las novelas lo recuerdan.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gran aventura del ser humano en la vida es pasar de un yo a un nosotros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Vilas</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El amor lo trasciende todo? &iquest;Tiene ese poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. La vida es poder y es salvaje. Es un don maravilloso pero hay que gastarlo. Se te entrega una energ&iacute;a maravillosa para que la gastes viviendo. Esta idea de que vivir es placer y pasiones es un poco disolvente. La vida es generar un orden, ser una persona solidaria, respetable, noble. Todo eso est&aacute; bien, pero con eso no llenas una vida. Si no hay una pasi&oacute;n, es imposible. Esto es igual que hace 2.500 a&ntilde;os. Sigue siendo la asignatura pendiente de cualquier ser humano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los muebles tienen mucho protagonismo en la novela. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene que ver con los materiales nobles. Se dice que los muebles de IKEA son la derrota del amor. Construimos nuestra vida con materiales innobles, pl&aacute;sticos. Un mueble de madera de verdad, artesanal, es una herencia. Tener un mueble de tus abuelos te permite tocarla. Puedes construir tu genealog&iacute;a y ah&iacute; hay belleza, una forma de enraizar y eso es importante.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que Marcelo est&eacute; obsesionado con que los clientes de su tienda se lleven buenos muebles para que se sientan protegidos en sus casas de la fealdad, rodeados de belleza. Es una idea muy po&eacute;tica. Si una pareja se va a vivir junta y llenan su apartamento de muebles de IKEA a lo mejor no reciben unas vibraciones que profundicen en su amor. Si hay alg&uacute;n mueble bonito, puede ayudarles a vivirlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vida es un don maravilloso, pero hay que gastarlo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Vilas</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay algo triste por c&oacute;mo todo parece cada vez m&aacute;s estandarizado, de tal forma que al ir a vivir en pareja, igual ni se plantea como opci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No te lo planteas porque no te lo puedes pagar. Las necesidades materiales son las m&aacute;s urgentes, comer todos los d&iacute;as es necesario, tener un trabajo, etc. Pero la belleza tambi&eacute;n. En medio de la fealdad, un ser humano se deprime. Necesita que las casas, las ciudades, tengan algo de belleza. Que un piso o una casa en la que vayas a vivir tenga alg&uacute;n mueble hermoso, que d&eacute; gusto vivir ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este contexto de inmediatez y rapidez, &iquest;se est&aacute; quedando lo bello sin espacio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo bello est&aacute; muchas veces asociado a lo burgu&eacute;s. O a lo fr&iacute;volo. No forma parte de las prioridades sociopol&iacute;ticas. Sin embargo, la gente s&iacute; lo necesita. De hecho, los museos siguen estando petados. &iquest;Y qu&eacute; hay en un museo? Belleza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El escritor Manuel Vilas                            </span>
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        <strong>La protagonista critica que no ha habido &ldquo;redenci&oacute;n&rdquo; en el cuerpo de las mujeres. Lamenta que no haya habido &ldquo;ninguna transformaci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; y que todo haya quedado &ldquo;en arrugas y decadencia&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que todav&iacute;a sigue vigente. A d&iacute;a de hoy, el envejecimiento de la mujer no es como el del hombre. Ojal&aacute; me equivoque. Las actrices de Hollywood se quejan de que a partir de los cincuenta, los productores ya no les llaman. Algo hay ah&iacute;. El envejecimiento de los hombres no est&aacute; penado socialmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La muerte y la gesti&oacute;n de la p&eacute;rdida est&aacute;n muy presentes en el libro, siendo algo de lo que despu&eacute;s no se habla tanto en el d&iacute;a a d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La literatura tambi&eacute;n sirve para encarar las p&eacute;rdidas, ya que todos nos vamos a enfrentar a ellas. Azor&iacute;n dec&iacute;a que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ray-loriga-hablar-muerte-naturalidad-hay-tenerla-propia-cama_128_9866875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;vivir es ver morir&rdquo;</a>. Irene tiene que encarar la muerte de su marido. Tambi&eacute;n est&aacute; presente la decadencia f&iacute;sica, que est&aacute; oculta en la sociedad actual. La literatura y el cine son los &uacute;nicos sitios en los que una persona puede ver tratado este tema. Socialmente est&aacute; apartado del discurso social porque al capitalismo no le interesa esa realidad del ser humano, de la muerte y el envejecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Hay otra cuesti&oacute;n importante: la muerte no tiene argumento literario. Es lo que los vivos dicen de las personas que se han ido. Los vivos siguen manteniendo vivos a sus muertos. En esa conversaci&oacute;n hay belleza, pero socialmente el tema de la muerte est&aacute; apartado. En una novela s&iacute; lo puedes tratar. Se puede resumir con un eufemismo que lo dice todo: la palabra fallecer. En los medios y la conversaci&oacute;n social se dice &ldquo;ha fallecido&rdquo;. Se elige fallecer y no morir, porque morir est&aacute; muy connotado. En la novela se dice que &ldquo;la mayor humillaci&oacute;n que puede recibir un ser humano es una sentencia de muerte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/manuel-vilas-critica-premio-nadal-placer-mal-visto-pese-rige-vidas_1_9918850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Feb 2023 22:15:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manuel Vilas critica con su Premio Nadal que "el placer esté muy mal visto pese a que rige nuestras vidas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios,Premio Nadal,Literatura,Novela,Libros,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manuel Vilas gana el premio Nadal 2023 con la novela 'Nosotros']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/manuel-vilas-gana-premio-nadal-2023-novela_1_9847974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d419c5f9-5ab8-40ea-9785-6415b4216b3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Manuel Vilas gana el premio Nadal 2023 con la novela &#039;Nosotros&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poeta y novelista se ha hecho con el Premio Nadal 2023 con su obra 'Nosotros' tres años después de haber sido finalista del Planeta</p><p class="subtitle">Entrevista - Manuel Vilas: “La crisis nos devolvió al mundo obrero, que es tradicionalmente poco lector”
</p></div><p class="article-text">
        El escritor oscense Manuel Vilas ha ganado el 79 Premio Nadal, dotado con 30.000 euros, con la novela sobre el amor y la soledad 'Nosotros', un galard&oacute;n que se ha otorgado este viernes en una cena literaria celebrada en la ciudad de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        En la novela, que Vilas hab&iacute;a presentado con el t&iacute;tulo 'La enamorada del viento' bajo el seud&oacute;nimo Emily Watson y que se publicar&aacute; el 1 de febrero, narra c&oacute;mo la protagonista cree haber vivido el amor, pero la p&eacute;rdida de su marido lo rompe e inicia un viaje por la costa mediterr&aacute;nea como una forma de invocar el amor de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, en la noche del viernes tambi&eacute;n se ha dado a conocer que Gemma Ventura Farr&eacute; se ha quedado con el Premio Josep Pla de prosa en lengua catalana por la novela La llei de l&rsquo;hivern.
    </p><p class="article-text">
        Vilas (Barbastro, 1962), que fue finalista del Premio Planeta en 2019 con 'Alegr&iacute;a', es licenciado en Filolog&iacute;a Hisp&aacute;nica por la Universidad de Zaragoza y es autor de obra po&eacute;tica y narrativa.
    </p><p class="article-text">
        Su obra l&iacute;rica se ha compilado en 'Amor' y 'Poes&iacute;a completa' y en su obra narrativa figuran 'Espa&ntilde;a', 'Aire nuestro', 'Los inmortales', 'El luminoso regalo', los libros de relatos 'Zeta' y 'Setecientos millones de rinocerontes' y los libros de viajes 'Am&eacute;rica' y 'Lou Reed era espa&ntilde;ol'.
    </p><p class="article-text">
        Su novela 'Ordesa', de 2018, fue traducida a m&aacute;s de 20 lenguas y elegida libro del a&ntilde;o por el suplemento cultural 'Babelia' y galardonada con el Premio Femenina a mejor novela extranjera en Francia.
    </p><p class="article-text">
        El Premio Nadal de Novela hab&iacute;a recibido este a&ntilde;o un total de 997 obras, la dotaci&oacute;n econ&oacute;mica del galard&oacute;n ha aumentado de los 18.000 a 30.000 euros, y el jurado ha estado configurado por Alicia Gim&eacute;nez Bartlett, Care Santos, Lorenzo Silva, Andr&eacute;s Trapiello y Emili Rosales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/manuel-vilas-gana-premio-nadal-2023-novela_1_9847974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jan 2023 22:31:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manuel Vilas gana el premio Nadal 2023 con la novela 'Nosotros']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inés Martín Rodrigo, ganadora del Nadal: "Allá cada uno con su seudónimo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ines-martin-rodrigo-ganadora-nadal-seudonimo_1_8714769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffcd9912-3019-47e0-8934-4261695b5d17_16-9-discover-aspect-ratio_default_1040086.jpg" width="5477" height="3081" alt="Inés Martín Rodrigo, ganadora del Nadal: &quot;Allá cada uno con su seudónimo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La también periodista de cultura del ABC ha merecido el premio con 'Las formas del querer', una novela que habla de memoria histórica desde lo que une "a la familia española" y no desde sus divisiones</p><p class="subtitle">Cómo mantener la fe en los premios literarios aunque no creas en el Planeta ni ganes 600.000 euros</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace un mes In&eacute;s Mart&iacute;n Rodrigo trabajaba en la secci&oacute;n de cultura del peri&oacute;dico ABC entrevistando a autores. Hoy lo sigue haciendo, pero tambi&eacute;n le toca estar al otro lado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ines-martin-rodrigo-gana-premio-nadal-2022_1_8634393.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ganadora del &uacute;ltimo Premio Nadal</a>. <em>Las formas del querer</em> (Destino) es la novela destacada por el galard&oacute;n literario m&aacute;s antiguo del pa&iacute;s, un palmar&eacute;s que inaugur&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciamiento-carmen-laforet_1_8273756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Laforet en 1944 con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciamiento-carmen-laforet_1_8273756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nada</em></a>. 
    </p><p class="article-text">
        El libro de Mart&iacute;n Rodrigo es un ejercicio de memoria en su sentido m&aacute;s amplio. La narradora es Noray, una joven escritora que reconstruye con todo lujo de nombres y detalles la historia de su familia. El recorrido abarca la posguerra, la protodemocracia y los comienzos del siglo XXI con las dolencias propias de cada una de estas etapas: desde los asesinatos del bando sublevado y las heridas ideol&oacute;gicas que permanecieron abiertas en los hogares despu&eacute;s de la muerte de Franco, hasta la anorexia y la incapacidad de amar bien. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Las formas del querer</em> de Mart&iacute;n Rodrigo destac&oacute; sobre los m&aacute;s de 900 manuscritos presentados al Premio Nadal bajo seud&oacute;nimo. El suyo era Candela. Hace unos meses, Planeta (grupo al que tambi&eacute;n pertenece Destino, el sello que publica el Nadal) galardon&oacute; una novela escrita por tres hombres con seud&oacute;nimo de mujer, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/debate-carmen-mola-truco-comercial-planeta_1_8406073.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con todo el revuelo que ello ocasion&oacute;</a>. Para Mart&iacute;n Rodrigo &ldquo;cada uno es libre de hacer lo que quiera con su escritura&rdquo; y no cree que el Planeta haya ensombrecido los premios literarios ni la recepci&oacute;n de su novela.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://www.planetadelibros.com/usuaris/libros/fotos/346/m_libros/portada_las-formas-del-querer_ines-martin-rodrigo_202201170938.jpg" alt="" width="200" height="310" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Habi&eacute;ndolo cubierto desde fuera, &iquest;qu&eacute; es lo que m&aacute;s le impone de una gira literaria de estas dimensiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no utilizar&iacute;a ese verbo. Lo que m&aacute;s me ilusiona. Eso s&iacute;. Ilusi&oacute;n es la palabra que yo utilizar&iacute;a porque ganar el premio Nadal es un sue&ntilde;o. Es un viaje que empez&oacute; el 6 de enero y que se va a prolongar a lo largo del tiempo en diferentes ciudades de Espa&ntilde;a, y compartiendo momentos con los lectores. Porque esta criatura [se&ntilde;ala el libro] ya no es m&iacute;a, se la he entregado a ellos. Tengo muchas ganas de que de que se lea y que sean ellos mismos los que los que viajen con Noray, la protagonista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habr&aacute; escuchado como periodista cultural que estas giras son a veces tediosas e intensas. &iquest;Hay algo que le seduzca menos de todo esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, de verdad. Esto forma parte de lo bonito de publicar un libro. Yo disfruto mucho haciendo entrevistas del otro lado y conversando con los escritores. As&iacute; que tener la posibilidad de saltar a este lado y compartirlo con los compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n es, y vuelvo a la ilusi&oacute;n, muy, muy ilusionante. Es muy intenso y agotador, pero merece la pena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esta doble posici&oacute;n le da cierta empat&iacute;a a la hora de responder a las preguntas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Yo creo que te recoloca bastante. Te das cuenta de la posici&oacute;n en la que est&aacute; el escritor al que t&uacute; le haces una entrevista como si fueras la &uacute;nica que le va a entrevistar ese d&iacute;a, pero no. En realidad ha tenido ya unas cuantas entrevistas y despu&eacute;s de ti vendr&aacute;n otras m&aacute;s. Entonces eso te reubica, te recoloca y te dota de m&aacute;s empat&iacute;a si cabe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo equilibra el trabajo de periodista y el de escritora para que la vena literaria no traspase a los art&iacute;culos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre he tenido muy claro d&oacute;nde est&aacute; la frontera entre el periodismo y la literatura. La In&eacute;s escritora es muy distinta de la In&eacute;s periodista. Son la misma persona, pero no son la misma autora. La ficci&oacute;n me permite habitar otras realidades, siempre inventadas. En cambio, en el periodismo lo que debo hacer y lo que hago es reflejar realidades. No hay nada de ficci&oacute;n ni de invenci&oacute;n. Incluso mi estilo es bastante distinto.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico equilibrio dif&iacute;cil es el tiempo. No siempre hay tiempo para todo porque el d&iacute;a tiene 24 horas y te gustar&iacute;a estirarlo como si fuera un chicle. Pero bueno, la escritura conlleva mucha disciplina. O yo por lo menos creo que la escritura conlleva trabajo y responsabilidad. Sol&iacute;a levantarme a las seis de la ma&ntilde;ana, porque no soy una persona nada nocturna, al rev&eacute;s. Escrib&iacute;a las horas que fueran, me met&iacute;a en la ducha y sal&iacute;a de ah&iacute; como In&eacute;s la periodista.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Las formas del querer</strong></em><strong> es su segunda novela y ha ganado el premio Nadal, una faja que de aqu&iacute; en adelante atraer&aacute; a muchos lectores. &iquest;Podr&iacute;a eso afectar a su manera de escribir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues qu&eacute; faja tan maravillosa, &iquest;no? Eso me lo tendr&iacute;a que haber planteado antes de escribir y de presentarme. Y si no lo hice es porque estaba preparada para esa exposici&oacute;n y porque lo necesitaba. Lo que me gustar&iacute;a es que los lectores me acompa&ntilde;aran en este viaje y que se sintieran tan c&oacute;modos en esas p&aacute;ginas como me he sentido yo. Pese a que hay dolor, pese a que hay sufrimiento, pese a que hay llanto, pese a que hay felicidad. La vida es as&iacute;. Y la vida sigue siendo bella pese a todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Normalmente los escritores que se dedican a tiempo completo a la literatura no vuelven a una oficina, donde cualquier compa&ntilde;ero o jefe puede hurgar en su intimidad. &iquest;C&oacute;mo ha sido volver a una redacci&oacute;n despu&eacute;s de haber publicado y ganado el Nadal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi caso no ha sido as&iacute;. Lo &uacute;nico que he recibido ha sido complicidad, cari&ntilde;o, apoyo y alegr&iacute;a compartida. El verbo hurgar me parece muy feo. Y m&aacute;s expuesta de lo que estoy en la novela, ya no lo voy a estar. Hay verdad, hay autenticidad y ahora solo estoy en manos del lector.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre he tenido muy claro dónde está la frontera entre el periodismo y la literatura. La Inés escritora es muy distinta de la Inés periodista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Volviendo a la novela, &iquest;a qu&eacute; formas del querer hace referencia el t&iacute;tulo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A todas las que hay, que son infinitas, con lo cual probablemente me habr&eacute; dejado alguna. El t&iacute;tulo de la novela es muy definitorio y muy definitivo, porque encierra muy bien la esencia de la historia. Est&aacute; presente el amor m&aacute;s convencional, ese amor rom&aacute;ntico homosexual o heterosexual. Pero tambi&eacute;n el amor fraternal, el que sientes hacia tus hermanos, el amor de la familia y el amor de la amistad, que para m&iacute; es una de las formas m&aacute;s bonitas. El amor hacia los libros, hacia la literatura, hacia las palabras, hacia la escritura. El amor hacia tus or&iacute;genes, hacia tus ra&iacute;ces. Y, por supuesto, el amor hacia ti mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Noray, la protagonista del libro, comienza a escribir la historia de su familia en un momento oscuro y de depresi&oacute;n. &iquest;Tiene algo en com&uacute;n con el origen de esta novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es bastante parecido a lo que me sucedi&oacute; a m&iacute;. Esta novela la empec&eacute; a escribir en marzo de 2019 y en el proceso de la escritura sucedi&oacute; la pandemia, que nos dej&oacute; a todos bastante descolocados. En ese momento la historia se transform&oacute; en mis manos. Todo el sufrimiento que est&aacute;bamos experimentando, ese encierro y los peores d&iacute;as del confinamiento se filtraron en mi escritura. Mir&eacute; hacia dentro y ech&eacute; mano de esos recuerdos y de esa memoria familiar, que es lo mismo que hace Noray.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro dice que hace falta saltarse una generaci&oacute;n para que las pasiones de la sangre se diluyan. &iquest;Es la generaci&oacute;n de los nietos la que est&aacute; preparada para contar la memoria hist&oacute;rica y relatar la Guerra Civil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la novela yo no escribo sobre la Guerra Civil, sino que los personajes viven en &eacute;pocas diferentes de la historia de Espa&ntilde;a y una de ellas es la guerra, pero muy de pasada. Nuestro pasado est&aacute; ah&iacute; de una manera muy presente y cada uno debe mirarse en el espejo y ver qu&eacute; reflejo le devuelve. Yo creo que nuestra generaci&oacute;n, los nacidos a finales de los 70 y principios de los 80, tenemos el legado de la memoria, que es un tesoro maravilloso. Y es importante que no la perdamos y que la cuidemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en la novela aparecen reflejadas las divisiones guerracivilistas que todav&iacute;a ten&iacute;an las familias hasta hace no muchos a&ntilde;os. &iquest;Cree que eso por fin ha quedado atr&aacute;s o siempre habr&aacute; divisiones? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso depende de cada familia. A veces te divide la ideolog&iacute;a y a veces te divide una herencia. Ser&aacute; por divisiones. Yo prefiero pensar en lo que nos une y lo que nos debe de unir. Y creo que los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os han sido, para el que la quiera aprender, una lecci&oacute;n muy importante de humildad, de agarrarse a la vida, de valorar lo que tenemos y de no detenernos en cosas absurdas y nimias. Nos tenemos que mirar a la cara, con mascarilla, pero a la cara y poder sentarnos en la misma mesa, independientemente de filias y fobias ideol&oacute;gicas, o hasta literarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una parte muy importante del libro que se dedica a la anorexia, enfermedad que sufre la protagonista y que usted tambi&eacute;n padeci&oacute;. &iquest;Lo incluy&oacute; con una intenci&oacute;n expresa de quitarle el tab&uacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue de una manera muy natural. La verdad es que fue un ejercicio casi cat&aacute;rtico, muy doloroso, pero terap&eacute;utico tambi&eacute;n. Yo padec&iacute; anorexia cuando ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, de esto hace ya 25, y en todos esos a&ntilde;os me he sentido hu&eacute;rfana de ficciones que reflejar&aacute;n aquello que yo viv&iacute;. Sin ser consciente de ello, he buscado que esa realidad por fin estuviera presente en una ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue duro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muy duro. Estuve a punto de dar marcha atr&aacute;s porque iba a volver a abrir una herida que yo pensaba que estaba cerrada y no lo estaba. Pero continu&eacute; y estoy muy orgullosa de haberlo hecho. Ya no como autora, sino como lectora. Creo que en esas p&aacute;ginas hay mucha verdad y mucha autenticidad. A m&iacute; me hubiera gustado leerlas antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una novela de clara inspiraci&oacute;n autobiogr&aacute;fica, &iquest;d&oacute;nde ha colocado la l&iacute;nea entre ficci&oacute;n y realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una novela y todo lo que hay en ella es ficci&oacute;n. Lo que sucede es que los escritores tenemos una vida y de manera casi inevitable llega a nuestras p&aacute;ginas, pero a trav&eacute;s de un filtro maravilloso que es la invenci&oacute;n y la imaginaci&oacute;n. Cualquier parecido de la novela con la realidad es pura ficci&oacute;n. Ah&iacute; es donde yo pongo el l&iacute;mite.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos tenemos que mirar a la cara, con mascarilla, pero a la cara y poder sentarnos en la misma mesa, independientemente de filias y fobias ideológicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Se present&oacute; al Nadal bajo un seud&oacute;nimo femenino. &iquest;Fantase&oacute; alguna vez con presentarse como hombre? &iquest;Es el uso del seud&oacute;nimo una decisi&oacute;n a la que le d&eacute; vueltas como escritora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Con seud&oacute;nimo masculino? La verdad es que no. Ni me lo plante&eacute; siquiera, no me requiri&oacute; mucho tiempo. Busqu&eacute; un seud&oacute;nimo y me pareci&oacute; que ese era el que quer&iacute;a. Candela es un nombre que yo baraj&eacute; para una de las protagonistas de la novela y me parec&iacute;a bonito. Pero nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El descubrimiento del premio Planeta provoc&oacute; un debate sobre la visibilidad y la apropiaci&oacute;n de espacios. &iquest;Qu&eacute; opina </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/debate-carmen-mola-truco-comercial-planeta_1_8406073.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>de Carmen Mola</strong></a><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues all&aacute; cada uno con su seud&oacute;nimo. All&aacute; cada autor con la elecci&oacute;n de su seud&oacute;nimo y del t&iacute;tulo de su novela. Cada uno es libre de hacer lo que lo que quiera con su escritura. Y si a ellos les parec&iacute;a adecuado utilizar ese seud&oacute;nimo, pues adecuado fue para ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero le hizo plantearse el uso de los seud&oacute;nimos en la literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La m&iacute;a est&aacute; firmada como In&eacute;s Mart&iacute;n Rodrigo, que es mi nombre. As&iacute; que la verdad es que no. Cada uno elige el t&iacute;tulo de la novela que quiere, la trama que quiere contar y el seud&oacute;nimo que quiere. Si a ellos les pareci&oacute; bien, pues oye. Tambi&eacute;n es bastante significativo que delante &ndash;no detr&aacute;s&ndash; de un proyecto narrativo de mucho &eacute;xito y que engancha a los lectores est&eacute; el nombre de una mujer. Eso tambi&eacute;n dice mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que lo que ocurri&oacute; con el Planeta del a&ntilde;o pasado ha afectado a la credibilidad de los premios literarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues tendr&aacute; que responder el p&uacute;blico o los lectores. Para m&iacute; no ha cambiado absolutamente nada. O sea, yo sigo viendo de la misma manera cualquiera de los premios literarios que forman parte de nuestro pa&iacute;s, en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tampoco como periodista cultural?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No son cuestiones que me plantee, la verdad. Yo creo que lo importante es el lector, que es el que tiene la &uacute;ltima palabra y el que tiene que decidir lo que le gusta y lo que no. Y ya est&aacute;. El premio Nadal lo que hace es llenarme de alegr&iacute;a y darme una oportunidad maravillosa de seguir encaminando mi trayectoria a donde yo quiero, que es a poder dedicarme a la escritura a tiempo completo. Estoy feliz publicando esta novela con Destino, que es una editorial maravillosa y ojal&aacute; este sea esta sea la primera novela de muchas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ines-martin-rodrigo-ganadora-nadal-seudonimo_1_8714769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Feb 2022 23:34:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inés Martín Rodrigo, ganadora del Nadal: "Allá cada uno con su seudónimo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Cultura,Literatura,Editorial Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inés Martín Rodrigo gana el premio Nadal 2022]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ines-martin-rodrigo-gana-premio-nadal-2022_1_8634393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae62a994-133e-48f5-8217-b45c72f0a078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inés Martín Rodrigo gana el premio Nadal 2022"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El galardón está dotado con 18.000 euros y la publicación en Destino (Planeta). El periodista Toni Cruanyes se hace con el Josep Pla por 'La vall de la llum'</p><p class="subtitle">Premio Nadal 2021 - Najat El Hachmi gana con la novela 'El lunes nos querrán'</p></div><p class="article-text">
        La novela <em>Las formas del querer</em> de la periodista In&eacute;s Mart&iacute;n Rodrigo ha sido elegida como la merecedora del 78 Premio Nadal 2022, el reconocimiento m&aacute;s temprano del a&ntilde;o en el mundo del libro y que tradicionalmente se da a conocer el D&iacute;a de Reyes.<em> </em>El premio Josep Pla ha sido para el tambi&eacute;n periodista Antoni Cruanyes, por <em>La vall de la llum</em>.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Las formas del querer</em>, la protagonista sufre una crisis emocional muy fuerte que le lleva a tocar fondo, y en mitad de &ldquo;un duelo inconsolable&rdquo;, en palabras de la autora, se refugia en las palabras, poniendo as&iacute; en el centro del relato el poder de la literatura. Una trama que transcurre paralela a la historia de Espa&ntilde;a, desde la Guerra Civil hasta los inicios de siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Rodrigo, que se present&oacute; con el pseud&oacute;nimo de Candela V&aacute;zquez Soto, ha dicho estar &ldquo;impresionada&rdquo; de estar recogiendo el premio despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os &ldquo;al otro lado del espejo&rdquo;, en referencia a su trabajo como periodista en el peri&oacute;dico ABC. &ldquo;Para m&iacute; recibir el premio Nadal es un honor y un privilegio, y hacerlo adem&aacute;s el a&ntilde;o que celebramos el centenario mi adorada, querida y admirada Carmen Laforet, la primera escritora que gan&oacute; el Nadal aunque m&aacute;s bien podr&iacute;amos decir que fue el Nadal el que gan&oacute; a Carmen Laforet&rdquo;, ha a&ntilde;adido, en unas palabras dirigidas a los medios de comunicaci&oacute;n reunidos en el Hotel Palace de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este premio es la prueba evidente de que las ficciones que inventamos para nosotros mismos, a veces se hacen realidad&rdquo;, ha dicho la autora, quien ha dedicado el premio a su madre, Aurora. &ldquo;Decid&iacute; escribir esta novela en busca de algo de alivio en estos tiempos oscuros que nos ha tocado vivir&rdquo;, ha dicho. Y aludiendo a la recientemente fallecida Joan Didion: &ldquo;nos contamos historias a nosotros mismos para sobrevivir&rdquo;. &ldquo;Las palabras escritas y le&iacute;das han sido siempre mi mejor refugio&rdquo;, ha dicho la autora, nacida en 1983.
    </p><p class="article-text">
        El jurado ha estado formado por las escritoras Alicia Gim&eacute;nez Bartlett y Care Santos (Premio Nadal en 2017), y los escritores Lorenzo Silva (Premio Nadal en 2000), Andr&eacute;s Trapiello (Premio Nadal en 2003) y Emili Rosales, al igual que el a&ntilde;o anterior. La obra ha sido elegida entre cinco finalistas que seg&uacute;n comunicaron el d&iacute;a anterior son <em>El pasado invisible,</em> de la escritora de Villanueva de la Ca&ntilde;ada (Madrid) Carolina Redondo Fern&aacute;ndez (autora de <em>El sue&ntilde;o de Newton)</em>, <em>Un amor propio,</em> de Albertine Simonet (seud&oacute;nimo) y <em>C&oacute;mo encender un fuego,</em> de la guionista Almudena L&oacute;pez Molina y <em>El teatro en medio del oc&eacute;ano,</em> de Marta Camino (seud&oacute;nimo). 
    </p><p class="article-text">
        Se han presentado al concurso 937 manuscritos (107 menos que en la anterior convocatoria), en los cuales ha predominado, seg&uacute;n ha informado la editorial, las novelas hist&oacute;ricas, policiales y, de manera muy destacada, &ldquo;las historias intimistas que profundizan en tramas personales o sociales a trav&eacute;s de elaboraciones literarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o anterior, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/escritora-catalana-najat-hachmi-defiende-esfera-politica-hiyab_1_8511715.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora catalana Najat El Hachmi</a> se hizo con este premio, dotado con 18.000 euros y la publicaci&oacute;n en Destino (Planeta) con <em>El lunes nos querr&aacute;n. </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/najat-hachmi-gana-77-premio-nadal-maria-barbal-53-premio-josep-pla_1_6732296.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Hachmi gan&oacute; </a>con una historia en clave feminista y de iniciaci&oacute;n; un texto de descubrimiento del yo, con un personaje adolescente que reflexiona sobre su educaci&oacute;n cultural. El a&ntilde;o anterior tambi&eacute;n fue una escritora, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ana-merino-descubre-el-universo-masculino-en-el-mapa-de-los-afectos_1_6098580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la poeta, dramaturga y experta en c&oacute;mic Ana Merino</a>, la galardonada, con <em>El mapa de los afectos.</em> El Nadal se otorg&oacute; por primera vez el 6 de enero de 1945, generando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciamiento-carmen-laforet_1_8273756.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un gran &eacute;xito para la joven novelista Carmen Laforet</a> por <em>Nada.</em> Gracias a la repercusi&oacute;n de <em>Nada, </em>el premio se granje&oacute; un prestigio en el mundo literario. 
    </p><p class="article-text">
        Otros autores como Sergio Vila-Sanju&aacute;n Robert, &Aacute;lvaro Pombo, Maruja Torres, Francisco Casavella, &Aacute;ngela Vallvey o Fernando Mar&iacute;as se lo han llevado en este siglo.
    </p><h3 class="article-text">Premio Josep Pla </h3><p class="article-text">
        En la misma convocatoria se ha dado a conocer el fallo del 54 Premio Josep Pla de prosa en catal&aacute;n, que ha reca&iacute;do en <em>La vall de la llum</em>, de Antoni Cruanyes<strong>. </strong>Un galard&oacute;n dotado con 6.000 euros, cuyos finalistas son <em>1929,</em> de Toni Gim&eacute;nez Alonso, <em>El franctirador, </em>de Josep Masan&eacute;s Nogu&eacute;s, <em>El llibre de l'avi,</em> de Maria Becana (seud&oacute;nimo), <em>Programa zero,</em> de Jordi Deu (seud&oacute;nimo) y <em>Sense futur, </em>de Joaquim Carb&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ines-martin-rodrigo-gana-premio-nadal-2022_1_8634393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jan 2022 19:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inés Martín Rodrigo gana el premio Nadal 2022]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Premios literarios,Literatura,Editorial Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El silenciamiento de Carmen Laforet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciamiento-carmen-laforet_1_8273756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06601aa4-4fee-4cc6-843f-9c4c669d3f73_16-9-discover-aspect-ratio_default_1027861.jpg" width="1017" height="572" alt="El silenciamiento de Carmen Laforet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora Natalia Carrero escribe sobre la autora de 'Nada' en los cien años de su nacimiento, quien no pudo con las exigencias que acompañaron el éxito de su primera novela</p><p class="subtitle">Entrevista - Marta Cerezales Laforet: "Es el momento de reivindicar otras obras de mi madre, aparte de 'Nada'"</p></div><p class="article-text">
        Haber acertado de pleno, tan joven y a la primera, con una novela excepcional; espejo de una sociedad tremebunda que describi&oacute; con pulso firme. Recibir el premio Nadal y la consiguiente atenci&oacute;n medi&aacute;tica; invitaciones, entrevistas, elogios, conversaciones en las que hab&iacute;a que estar siempre como la estupenda literata que se supon&iacute;a que era. Escuchar persistentes solicitudes de m&aacute;s, m&aacute;s cuentos y novelas tan buenas y mejores que <em>Nada</em>. Quedar tal vez abrumada y no ser capaz de seguir el ritmo, cumplir las expectativas. No poder atender el sinf&iacute;n de demandas &mdash;aunque solo fueran dos o tres preguntas, dec&iacute;a el periodista por lo general hombre&mdash;, que siempre ven&iacute;an a a&ntilde;adirse, nunca restar, a las responsabilidades adquiridas como esposa y madre de familia de clase media con ambiciones perfeccionistas, tal vez felices y que coman perdices.
    </p><p class="article-text">
        Pues ella no pudo.
    </p><p class="article-text">
        No pudo con todo <em>eso.</em> Lo que esa sociedad profundamente arraigada sobre una base milenaria y patriarcal esperaba de ella. No pudo ni siquiera anticiparse a que no podr&iacute;a. No conseguir&iacute;a, ni aunque se esforzara, actuar en consecuencia, librarse mediante explicaciones, palabras que trataran de acotar el meollo en el que se deb&iacute;a sentir tan atrapada. Y tan liberada. Casi mejor callar y huir, salir, dar con el punto de fuga.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco pudo decir, en cuanto avist&oacute; que probablemente ya nunca nunca podr&iacute;a ser la escritora que la sociedad lectora le auguraba que ser&iacute;a, que no, que su cuerpo, su mano, su intelecto, sus palabras, ya hab&iacute;an desistido hac&iacute;a tiempo. Sus intereses eran otras cosas menos evidentes, m&aacute;s necesariamente escapistas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Obedeció demasiado al hombre, marido y exmarido, que le pidió o exigió que no escribiera sobre su relación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal vez temi&oacute; que el suyo tal vez fuera un grito silenciado, censurado. Y para eso mejor no gastar energ&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Importante: Obedeci&oacute; demasiado al hombre, marido y exmarido, que le pidi&oacute; o exigi&oacute; que no escribiera sobre su relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese recorte tem&aacute;tico resulta tan llamativo que se dibujar&iacute;a como una frontera abismal. Por aqu&iacute; no pases, literatura. &iquest;C&oacute;mo se puede llenar de libertad la p&aacute;gina blanca, cuando ya presenta una l&iacute;nea o una mancha que recuerda la limitaci&oacute;n de la escritora? Imposible la pr&aacute;ctica de la escritura aut&eacute;ntica, deliberada y feliz.
    </p><p class="article-text">
        Asumida la consigna de esa autoridad externa, patriarcal, la mujer se autocensura al aplicarla. Progresivamente el silencio se zampa sus palabras; sus comunicaciones presenciales y epistolares, sus textos literarios cada vez m&aacute;s esforzados, cada vez menos logrados; tambi&eacute;n las neuronas, de manera imperceptible al principio. La fe religiosa no tarda en acechar ese vac&iacute;o sobre el que arrojar la luz del consuelo de las bienaventuradas. Es el asunto visceral de una novela titulada L<em>a mujer nueva</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia algo triste de una escritora autosilenciada no terminar&iacute;a cuando ya est&aacute;, es despedida con los honores correspondientes a <em>Nada</em>, la gran novela que contiene todo el ruido que retumb&oacute; filosamente en la sociedad que la ley&oacute;. No ha terminado a&uacute;n, pues a continuaci&oacute;n se publican documentos in&eacute;ditos de la autora; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/carmen-laforet-elena-fortun-correspondencia_1_3588714.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cartas de intelectuales, hombres y mujeres</a>, famosas deportistas; alguna novela in&eacute;dita; testimonios filiales; m&aacute;s estudios y biograf&iacute;as. Se afirma que vivi&oacute; sobre todo a la fuga de s&iacute; misma, de su familia, de los prejuicios sociales. Se cotillea para admirar su humanidad; a pesar de sus carencias, escribi&oacute; esa cima de nuestra literatura. No ha terminado el cuento de siempre acabar. Se sigue estudiando con detenimiento acad&eacute;mico la obra, la vida, las tensiones y correlaciones de fuerzas que acaso sucedieran. Qui&eacute;n sabe, todo son hip&oacute;tesis. Personalmente, ahora hablo de m&iacute;, para variar, elucubro sobre ella desde mis veinte a&ntilde;os porque todo el mundo me preguntaba si hab&iacute;a le&iacute;do <em>Nada</em>, de Carmen Laforet. Y a&uacute;n sigo en las mismas tal vez imaginando demasiado, escribiendo barbaridades o estimulantes conjeturas como:
    </p><p class="article-text">
        1. A Carmen Laforet no le dio tiempo a comprender y a respetar su propio &eacute;xito. Pero eso del tiempo, a saber qu&eacute; significa. No se lo permiti&oacute;. No quiso. No pudo.
    </p><p class="article-text">
        2. Quiero creer que Carmen Laforet, adem&aacute;s de a Virginia Woolf y a William Faulkner, ley&oacute; todo lo de aqu&iacute;. Seguramente ley&oacute; <em>Natacha,</em> <em>Tea Rooms</em>, alg&uacute;n art&iacute;culo de Luisa Carn&eacute;s. Tal vez lo comentaran con sus prejuicios de clase ociosa en su c&iacute;rculo de intelectuales madrile&ntilde;os m&aacute;s bien acomodados, antes de decidir no volver a clase de derecho romano o civil.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mujer se autocensura, progresivamente el silencio se zampa sus palabras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se cumple otra efem&eacute;ride, cien a&ntilde;os de su nacimiento, y seguramente habr&aacute; m&aacute;s. Es la excusa para seguir rondando, tratando de escuchar y comprender esa suerte de silenciamiento letal que padeci&oacute;, cuando quiz&aacute; ser&iacute;a mejor centrarse en la obra y dejarse de vueltas para reivindicar a destiempo feminismos o rebeld&iacute;as, qu&eacute; m&aacute;s da. S&iacute;, a eso voy.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, algunas notas y subrayados centrados en el personaje de Andrea, a partir de mi relectura hace dos d&iacute;as, siempre maravillada, de <em>Nada:</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi equipaje era un malet&oacute;n muy pesado &mdash;porque estaba casi lleno de libros&mdash; y lo llevaba yo misma con toda la fuerza de mi juventud y de mi ansiosa expectaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela podr&iacute;a definirse como una casa, una ciudad, unas vidas desmadejadas.
    </p><p class="article-text">
        La casa de la calle Aribau a la que llega Andrea &ldquo;con anhelo de vida&rdquo; para estudiar letras se encuentra tan destartalada como la ciudad de Barcelona de posguerra: &ldquo;Un infierno. Y en toda Espa&ntilde;a no hay una ciudad que se parezca m&aacute;s al infierno que Barcelona&rdquo;, en palabras de la t&iacute;a Angustias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de la guerra han quedado un poco mal de los nervios&hellip;&rdquo;; as&iacute; la parentela de la calle Aribau, bot&oacute;n de muestra.
    </p><p class="article-text">
        Andrea inaugura la estirpe de las &ldquo;chicas raras&rdquo; que defini&oacute; Carmen Mart&iacute;n Gaite; j&oacute;venes listas y universitarias que, si a partir de entonces empezaron a salir en las novelas, acaso se deb&iacute;a a que sus maneras algo rebeldes ya empezaban a cuestionar la norma. Se alejaban conscientemente de los usos amorosos y dom&eacute;sticos de la &eacute;poca para ir creando alternativas, estrenando relaciones m&aacute;s inteligentes, estrategias m&aacute;s medidas para ampliar libertades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La historia de Carmen Laforet no ha terminado aún, pues todavía se publican documentos inéditos de la autora                            </span>
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        &ldquo;Hab&iacute;a le&iacute;do r&aacute;pidamente una hoja de mi vida que no merec&iacute;a la pena recordar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Andrea ejerce sobre todo de testigo, presencia lo que enturbia los alrededores y lo narra con su mirada que aguanta hasta las l&aacute;grimas; puede tambi&eacute;n soportar que el t&iacute;o Rom&aacute;n afirme que va por Barcelona &ldquo;suelta como un perro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hac&iacute;a un esfuerzo por ver el lado c&oacute;mico del asunto, aunque s&oacute;lo fuera imaginando a mis hipot&eacute;ticos amantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de un a&ntilde;o: &ldquo;De la casa de la calle Aribau no me llevaba nada. Al menos, as&iacute; cre&iacute;a yo entonces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora dir&iacute;amos que sale evolucionada o hacia la siguiente temporada, como si fuera una serie. Pero es m&aacute;s que una serie, es para leerla y releerla, interpretarla como las buenas novelas.
    </p><p class="article-text">
        Se va de Aribau al cabo de un a&ntilde;o con el relato bien urdido de la vida, a pesar de la confusi&oacute;n y de la crudeza.
    </p><p class="article-text">
        Cerramos la novela y no cerramos el asunto en nuestras reflexiones interrumpidas. Hemos conocido, gracias al car&aacute;cter excepcional de la autora que la concibi&oacute;, un paisaje humano y urbano devastado por la guerra y por la primera etapa de la dictadura que, al cabo de los a&ntilde;os, a la vuelta del desarrollismo, comenzar&iacute;a a desaparecer de gran parte de la memoria colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Esos premios Nadal se tornar&iacute;an m&aacute;s comerciales, por sintetizarlo as&iacute;, y por seguir elucubrando. Como augurara el poeta: <em>Vendr&iacute;an m&aacute;s a&ntilde;os malos y nos volver&iacute;an m&aacute;s ciegas.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Carrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciamiento-carmen-laforet_1_8273756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Sep 2021 20:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El silenciamiento de Carmen Laforet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Efemérides,Premio Nadal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Najat El Hachmi gana el 77 Premio Nadal con la novela 'El lunes nos querrán']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/najat-hachmi-gana-77-premio-nadal-maria-barbal-53-premio-josep-pla_1_6732296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bba4f0b-dfc6-4ba6-bb49-8025252ee791_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Najat El Hachmi gana el 77 Premio Nadal con la novela &#039;El lunes nos querrán&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el mismo fallo también se ha dado a conocer el 53 Premio Josep Pla de prosa en catalán para María Barbal con la novela 'Tàndem'</p></div><p class="article-text">
        Ya ha arrancado la temporada de premios literarios de 2021, a pesar de la pandemia. La escritora Najat El Hachmi ha ganado este mi&eacute;rcoles el 77 Premio Nadal con la novela <em>El lunes nos querr&aacute;n</em>. El Hachmi, que se hab&iacute;a presentado al premio bajo el seud&oacute;nimo de Cristina L&oacute;pez y con el t&iacute;tulo ficticio de <em>Intrusas</em>, ha explicado que la obra ganadora cuenta con dos mujeres protagonistas de familias musulmanas y &ldquo;la b&uacute;squeda de su libertad tanto a nivel familiar como laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma convocatoria se ha dado a conocer el fallo del 53 Premio Josep Pla de prosa en catal&aacute;n, que ha reca&iacute;do en Mar&iacute;a Barbal por la novela <em>T&agrave;ndem</em>.  Barbal, que se hab&iacute;a presentado bajo el seud&oacute;nimo de Lluis Coves, ha sido reconocida por un texto que present&oacute; con el t&iacute;tulo ficticio <em>Can&ccedil;&oacute; de solveig.</em>
    </p><p class="article-text">
        Debido a las restricciones sanitarias, el fallo de ambos premios ha tenido lugar mediante una conferencia de prensa y no con la tradicional velada que congrega a invitados del mundo de la cultura y la pol&iacute;tica en el Hotel Palace de Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        El jurado del Premio Nadal de Novela lo han integrado Alicia Gim&eacute;nez Bartlett, Care Santos, Lorenzo Silva, Andr&eacute;s Trapiello y Emili Rosales. En esta 77&ordf; edici&oacute;n ha contado con una participaci&oacute;n r&eacute;cord de 1.044 novelas presentadas. El Premio Nadal tiene una dotaci&oacute;n econ&oacute;mica de 18.000 euros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El jurado del Premi Josep Pla de prosa en lengua catalana lo han integrado Laia Aguilar, Marc Artigau, Montse Barderi, Antoni Pladevall y Gl&ograve;ria Gasch. En esta 53&ordf; edici&oacute;n ha contado con una participaci&oacute;n r&eacute;cord: 60 obras presentadas. El Premi Josep Pla tiene una dotaci&oacute;n econ&oacute;mica de 6.000 euros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El lunes nos querr&aacute;n</em> de Najat El Hachmi se pondr&aacute; a la venta en las librer&iacute;as el pr&oacute;ximo 10 de febrero en lengua castellana (Destino) y catalana (Edicions 62).&nbsp;<em>T&agrave;ndem</em> de Maria Barbal se pondr&aacute; a la venta en la librer&iacute;as el pr&oacute;ximo 3 de febrero en lengua catalana y el 17 de febrero en lengua castellana (ambas en Destino).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/najat-hachmi-gana-77-premio-nadal-maria-barbal-53-premio-josep-pla_1_6732296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Jan 2021 19:16:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Najat El Hachmi gana el 77 Premio Nadal con la novela 'El lunes nos querrán']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios,Premio Nadal,Premios literarios,Editorial Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Morderás el polvo', la compleja y dura historia finalista del Premio Nadal ambientada en La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/morderas-premio-nadal-ambientada-mancha_1_2799235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dc536dc-d3d9-4b62-a4e2-79e6775afa54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Morderás el polvo&#039;, la compleja y dura historia finalista del Premio Nadal ambientada en La Mancha"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Su autor, <a href="http://www.eldiario.es/clm/conquense-Roberto-Osa-Premio-Nadal_0_599490088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">el conquense Roberto Osa</a>, publica su primera novela que tambi&eacute;n gan&oacute; el Premio literario 'Felipe Trigo'</li>
                                    <li>Es uno de los tres espa&ntilde;oles que participa en el <a href="http://www.cela-europe.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Programa CELA</a> de la Uni&oacute;n Europea para dar a conocer a los escritores emergentes</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Matar&eacute; a mi padre este mismo fin de semana&rdquo;. Es la primera l&iacute;nea de la novela &lsquo;Morder&aacute;s el polvo&rsquo; (Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Manuel Lara, 2017, una editorial del Grupo Planeta) en boca de su protagonista, &Aacute;gueda, una joven embarazada de ocho meses que vive una mon&oacute;tona vida en Madrid, en un piso amueblado con cajas de cart&oacute;n hasta que recibe una llamada telef&oacute;nica que sirve de arranque a una fren&eacute;tica historia que se desarrolla en poco m&aacute;s de un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es la primera y exitosa novela de Roberto Osa (Cuenca, 1981) con la que&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/clm/conquense-Roberto-Osa-Premio-Nadal_0_599490088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no solo fue finalista del Premio Nadal 2017</a> sino que le hizo ganar el XXXVI Premio de Novela &lsquo;Felipe Trigo&rsquo;&nbsp;con un jurado presidido por Lorenzo Silva. A este conquense natural de El Pedernoso &nbsp;-que hoy vive en Madrid donde trabaja como guionista y realizador de televisi&oacute;n- el triunfo de su novela le pill&oacute; por sorpresa y ahora parte de su vida se centra en la promoci&oacute;n de una novela cuya historia transcurre en un pueblo ficticio (Pedregal de Salitre) que, dice, apenas se parece al suyo pero con el que ha querido homenajear a La Mancha. &ldquo;Es donde me cri&eacute; y viv&iacute; hasta los 20 a&ntilde;os y me pareci&oacute; un territorio interesante, que no se estaba aprovechando mucho en literatura. La Mancha es una tierra bald&iacute;a y seca pero muy inspiradora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus amigos le dijeron que parec&iacute;a un &lsquo;western&rsquo; al leer el texto antes de ser publicado y aunque a Roberto Osa no le desagrada, &ldquo;no creo que lo sea&rdquo;, nos explica, prefiere hablar de &ldquo;novela contempor&aacute;nea&rdquo; en la que la tierra manchega resulta ser una met&aacute;fora de la dureza de la propia historia. &ldquo;Me conven&iacute;a el paisaje, ese terreno duro, seco y despiadado que sirve en la evoluci&oacute;n de los personajes y en c&oacute;mo se relacionan&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para quienes lo interpretan como un &lsquo;western&rsquo; la historia gira en torno al duelo entre un padre y su hija (&Aacute;gueda), una tensi&oacute;n no resuelta entre ambos vinculada a un pasado complicado y secreto. Es una historia de violencia. Para quienes la perciben como un argumento de plena actualidad, el terreno hostil en el que se desarrolla les llevar&aacute; a adentrarse en dif&iacute;ciles relaciones familiares. &ldquo;Hay cierto desamparo en la relaci&oacute;n padre-hija&rdquo;, comenta el autor. &ldquo;En esa forma tan particular que tienen de quererse. Afortunadamente no es muy habitual&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        A este escrito novel le interesaba especialmente &ldquo;huir del clich&eacute;&rdquo; vinculado al maltrato en el &aacute;mbito familiar &ldquo;en el que uno es la v&iacute;ctima&nbsp; y el otro es el malo mal&iacute;simo. Quer&iacute;a reflejar los grises. Algo mucho m&aacute;s complejo&rdquo;. Y eso despista al lector durante m&aacute;s de la mitad de la novela que, poco a poco, desvela aristas dif&iacute;ciles de imaginar.
    </p><p class="article-text">
        El contraste entre el fondo de la historia y la forma en que Roberto Osa la cuenta fue algo premeditado. Es casi un lenguaje audiovisual, muy r&aacute;pido y descarnadamente directo, sin complicaciones en las palabras utilizadas. En ocasiones, el ritmo es tan intenso que apabulla. &ldquo;El tema abordado es tan turbio, tan oscuro, que quer&iacute;a crear un contrapunto a la hora de escribirlo, para que fuese m&aacute;s llevadero para el lector, m&aacute;s f&aacute;cil. Que la claridad estuviera en la forma en que est&aacute; escrito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El lector -y no tanto el novio perfecto que comparte escenarios junto a &Aacute;gueda- camina a trav&eacute;s de la novela junto a la protagonista. La historia est&aacute; contada en primera persona y, dice el autor, &ldquo;es una versi&oacute;n sesgada y distorsionada de la realidad porque solo te pones en sus zapatos&rdquo; pero dice confiar en que el lector &ldquo;sepa completar el resto de puntos de vista y la historia a su manera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El libro se escribi&oacute;&nbsp;durante buena parte de los peores a&ntilde;os de la crisis espa&ntilde;ola reciente. Eso se refleja tambi&eacute;n en una novela que describe, en su escenario urbano, protestas laborales o pasillos de hospital atestados o el avance de la despoblaci&oacute;n en el medio rural.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Uno de los tres espa&ntilde;oles seleccionados para un programa europeo de escritores emergentes&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Roberto Osa tiene ahora entre manos un proyecto teatral y es uno de los tres escritores espa&ntilde;oles (18 de toda Europa) que participa en el Programa CELA (Connecting Emerging Literary Artists) de la Uni&oacute;n Europea para dar a conocer a los escritores emergentes y que pone en contacto sensibilidades y literaturas de muchos pa&iacute;ses.&nbsp;Todos ellos escriben&nbsp;textos que ser&aacute;n traducidos a varios idiomas y participar&aacute; en varios festivales literarios europeos. &ldquo;Es una propuesta&nbsp;muy gratificante. Salir a Europa para escuchar lo que otros tienen que decir y que te escuchen. Y&nbsp;est&aacute; siendo buen&iacute;sima para la cultura, para abrir fronteras en una &eacute;poca donde todo el mundo quiere levantar muros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/morderas-premio-nadal-ambientada-mancha_1_2799235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2018 19:49:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Morderás el polvo', la compleja y dura historia finalista del Premio Nadal ambientada en La Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Cuenca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conquense Roberto Osa, finalista del Premio Nadal 2017]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/conquense-roberto-osa-premio-nadal_1_3653104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9b04796-febd-4938-95a5-fe8fed90695a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conquense Roberto Osa, finalista del Premio Nadal 2017"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su novela 'Morderás el polvo' que narra una dura y violenta historia entre un padre y su hija embarazada</p><p class="subtitle">La obra ya recibió el Premio literario 'Felipe Trigo' por lo que no pudo hacerse con el Nadal. Una de las bases del galardón catalán es que la obra no haya sido premiada antes</p><p class="subtitle">La catalana Care Santos se alzó con el Nadal 2017 con su novela 'Media vida'</p></div><p class="article-text">
        Roberto Osa L&oacute;pez vive en Madrid pero naci&oacute; en El Pedernoso (Cuenca) hace 35 a&ntilde;os. Su obra &ldquo;Morder&aacute;s el polvo&rdquo; ha sido una de las seis finalistas de la  73 edici&oacute;n del Premio Nadal, el galard&oacute;n m&aacute;s prestigioso de las letras espa&ntilde;olas que organiza Ediciones Destino y que present&oacute; bajo el seud&oacute;nimo  de A.J.Dalton.
    </p><p class="article-text">
        Toda una sorpresa para este escritor novel. &ldquo;Ni siquiera pensaba presentarme. Pens&eacute; que era apuntar demasiado alto pero algunos amigos escritores a los que les di la novela para que me dieran su opini&oacute;n, me dieron confianza&rdquo;. Se considera un afortunado. &ldquo;No puedo pedir m&aacute;s, ser finalista sin que nadie me conozca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia de 'Morder&aacute;s el polvo' transcurre en apenas d&iacute;a y medio.Narra el viaje de una mujer, embarazada, desde Madrid hasta un peque&ntilde;o pueblo de La Mancha. &ldquo;Es el reencuentro con un padre con el que no se lleva bien desde hace mucho tiempo. Una historia tosca, un poco truculenta y violenta entre ambos y un encuentro a cara de perro&rdquo;. Ambientada en el mundo rural contempor&aacute;neo tiene algunas reminiscencias que recuerdan a 'La Familia de Pascual Duarte' de Camilo Jos&eacute; Cela, seg&uacute;n el propio autor. 
    </p><p class="article-text">
        Un relato &ldquo;intenso&rdquo; contado en primera persona por la protagonista. &ldquo;Fue un gran esfuerzo entrar en la geograf&iacute;a mental de una mujer embarazada. Mi mujer que lo estaba cuando escrib&iacute; el primer borrador fue de gran ayuda&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Cuando me enter&eacute; de que era finalista pegu&eacute; un salto&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Me enter&eacute; de que era finalista de la manera m&aacute;s tonta. Estaba viendo la tele en casa de mis padres en El Pedernoso y anunciaron que por la noche se fallar&iacute;a el Premio Nadal. No me acordaba. Fue mi mujer quien me pregunt&oacute;...<em>&iquest;T&uacute; no te hab&iacute;as presentado a este premio? </em> Le dije, s&iacute;, pero bueno es imposible. Al rato mir&eacute; el m&oacute;vil para ver qui&eacute;nes eran finalistas. Estaba ya en la cama y pegu&eacute; un salto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Roberto Osa comenta que en su pueblo &ldquo;est&aacute;n alucinando. Algunos me dicen que no conoc&iacute;an mi faceta de escritor. Ha sido un aluvi&oacute;n de abrazos y felicitaciones estas Navidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ser finalista ha sido todo un premio porque ten&iacute;a claro que no iba conseguir el galard&oacute;n. Y es que, un mes antes hab&iacute;a ganado el <a href="http://www.eldiario.es/eldiarioex/cultura/Morderas-Roberto-Premio-Novela-Felipe_0_584441708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Literario 'Felipe Trigo</a>', dotado con 20.000 euros, que organiza la Junta de Extremadura, cuyo fallo se dio a conocer en el transcurso de una gala literaria celebrada en Villanueva de la Serena (Badajoz). Las bases del Premio Nadal impiden que la novela ganadora haya recibido antes cualquier otro galard&oacute;n. 
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        Los organizadores del Premio 'Felipe Trigo' se encargar&aacute;n de la publicaci&oacute;n de la novela. Pero a&uacute;n no hay ni fecha ni editorial que se har&aacute; cargo del proyecto algo que, reconoce Roberto Osa, le preocupa. &ldquo;Est&aacute; a&uacute;n en el aire y espero que se concrete cuanto antes&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Me gusta contar historias a la gente&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Este realizador de televisi&oacute;n y guionista se march&oacute; a estudiar Comunicaci&oacute;n Audiovisual a Madrid con 18 a&ntilde;os y all&iacute; ha desarrollado su carrera profesional vinculada a espacios informativos, de deportes y de entretenimiento. El 'salto' al mundo literario lo dio de manera natural. &ldquo;Siempre he tenido el gusanillo literario. A m&iacute; lo que me gusta es contar historias a la gente&rdquo;. Y prefiere hacerlo escribiendo aunque en su trayectoria tambi&eacute;n est&aacute;n peque&ntilde;as incursiones en el cine con cortometrajes. 
    </p><p class="article-text">
        Se declara &ldquo;lector empedernido&rdquo; que hasta ahora solo se hab&iacute;a atrevido con relatos cortos  y alguna publicaci&oacute;n en revistas universitarias o literarias. &ldquo;Era una afici&oacute;n y una manera de canalizar la creatividad&rdquo;. Esta es su primera novela &ldquo;en serio&rdquo; tras conseguir una beca para un master en la Escuela de Escritores de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le dedico muchas horas, las que antes dedicaba a otras cosas y siempre buscando un rato entre mi trabajo y mis dos hijos peque&ntilde;os. Lo hago si me veo con fuerzas y cuando la casa est&aacute; en calma&rdquo;. Ahora, Roberto Osa trabaja en una obra de teatro. &ldquo;Es una comedia dram&aacute;tica. No s&eacute; si para desengrasar pero es lo que me apetece tras una novela dura e intensa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La catalana Care Santos ganadora de la edici&oacute;n 2017</h3><p class="article-text">
        La escritora Care Santos fue la ganadora de la 73 edici&oacute;n del premio Nadal con su novela &ldquo;Media vida&rdquo;, una obra que tiene como protagonista a un grupo de mujeres que se rememoran treinta a&ntilde;os despu&eacute;s un episodio tr&aacute;gico de su infancia. 
    </p><p class="article-text">
        El Premio Nadal tiene una dotaci&oacute;n de 18.000 euros y el jurado estaba integrado por Germ&aacute;n Gull&oacute;n, Lorenzo Silva, Clara S&aacute;nchez, Andr&eacute;s Trapiello y Emili Rosales, que seleccionaron a las finalistas entre las 303 obras presentadas en esta edici&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/conquense-roberto-osa-premio-nadal_1_3653104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2017 18:40:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El conquense Roberto Osa, finalista del Premio Nadal 2017]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal,Cuenca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctor del Árbol, protagonista en la Feria del Libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/victor-arbol-protagonista-feria-libro_1_4030504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/becb5e3c-1a4b-4015-9320-bb11d1d34744_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Víctor del Árbol."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor barcelonés, ganador del Premio Nadal 2016, presenta este jueves en la Feria del Libro de Santander su novela 'La víspera de casi todo'</p></div><p class="article-text">
        El escritor barcelon&eacute;s V&iacute;ctor del &Aacute;rbol, Premio Nadal 2016, presenta su novela 'La v&iacute;spera de casi todo' este jueves 28 en la 35&ordf; edici&oacute;n de la Feria del Libro organizada por Libreros Asociados de Cantabria con el apoyo de la Fundaci&oacute;n Santander Creativa, la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n, Cultura y Deporte y el Ayuntamiento de Santander.
    </p><p class="article-text">
        El exmosso d'Esquadra y autor de novelas como 'La tristeza del samur&aacute;i', 'Respirar por la herida' o 'Un mill&oacute;n de gotas' mantendr&aacute; un encuentro con el p&uacute;blico, a partir de las 19.30 horas, y despu&eacute;s firmar&aacute; ejemplares de sus obras. El acto estar&aacute; presentado por el redactor jefe de Cultura de El Diario Monta&ntilde;&eacute;s Guillermo Balbona.
    </p><p class="article-text">
        'La v&iacute;spera de casi todo' (Ediciones Destino) es una novela sobre el destino, la identidad, los fantasmas del pasado y el coraje de corregir el rumbo y volver a empezar.
    </p><h3 class="article-text">Cita con la poes&iacute;a</h3><p class="article-text">
        La poes&iacute;a tambi&eacute;n ser&aacute; protagonista el jueves con la celebraci&oacute;n de una mesa redonda en la que participar&aacute;n Manuel Vilas, Ana Merino y Lorenzo Oliv&aacute;n, una cita que comenzar&aacute; a las 18.00 horas y que estar&aacute; presentada por el periodista Pablo S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Manuel Vilas (Barbastro, 1962) es poeta, narrador y ensayista espa&ntilde;ol; y Ana Merino dirige el MFA de escritura creativa en espa&ntilde;ol de la Universidad de Iowa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/victor-arbol-protagonista-feria-libro_1_4030504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Apr 2016 12:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Víctor del Árbol, protagonista en la Feria del Libro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmen Amoraga “llega a la luna” con una novela sobre la ausencia y las redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/el-diari-de-la-cultura/cultura-literatura_132_5088547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfbdb0c8-853d-45e6-84d8-0176e17d10ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carmen Amoraga “llega a la luna” con una novela sobre la ausencia y las redes sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora valenciana se lleva el Premio Nadal con ‘La vida era eso’. Albert Villaró gana el Josep Pla con ‘Els ambaixadors’.</p><p class="subtitle">Amoraga critica la política en Educación y apuesta por el aprendizaje a pesar de los recortes “en unos derechos que creíamos intocables”</p><p class="subtitle">Grandes rostros del panorama cultural español y catalán llenan los salones del Palace en la fiesta literaria del año.</p></div><p class="article-text">
        Carmen Amoraga fue ayer, por fin, a la luna. Es lo que le dec&iacute;a a Carmen Amoraga su amiga del alma: &ldquo;&iexcl;Ganar&aacute;s el Nadal, ir&aacute;s a la luna!&rdquo;. Era un sue&ntilde;o. Un sue&ntilde;o del que hab&iacute;a despertado en 2007 cuando fue finalista. Pero esta vez se iba a cumplir algo tan lejano como la luna. Y Carmen, bajo el seud&oacute;nimo de Gino Paoli y el t&iacute;tulo falso de <em>Senza fine</em>, alcanz&oacute; la luna gracias a <em>La vida era </em>eso, una novela sobre la ausencia del ser querido y sobre las redes sociales que publicar&aacute; Destino el 4 de febrero. Poco antes, Albert Villar&oacute; se convirti&oacute; en el nuevo Premi Josep Pla de literatura en catal&aacute;n con el libro <em>Els ambaixadors</em>, una historia ficcionada a partir de los hechos del 6 de octubre de 1934, hechos que, en la novela, generan una rep&uacute;blica catalana.
    </p><p class="article-text">
        La noche del Nadal (s&iacute;, la del d&iacute;a de Reyes, por la noche) el exclusivo hotel Palace de Barcelona vest&iacute;a las galas que lleva vistiendo cada 6 de enero desde hace ya 70 a&ntilde;os. El colof&oacute;n a los excesos navide&ntilde;os los puso, pues, la liteartura. Est&aacute;n los grandes nombres del panorama literario y cultural espa&ntilde;ol. Vemos a Eduardo Mendoza, Lorenzo Silva, Carme Riera, Sebasti&agrave; Azamora, Josep Maria Pou, Najat El Hachmi, Joan Barril, Rubert de Vent&oacute;s...
    </p><p class="article-text">
        Tras el aperitivo en la sala principal del Palace, los invitados degustan un men&uacute; elaborado por el chef Ludovic Dubois que, como manda la tradici&oacute;n del premio, es interrumpido constantemente para conocer c&oacute;mo va la carrera de las votaciones entre los cinco finalistas, con la medi&aacute;tica L&iacute;dia Heredia en el atril. <em>No puedo seguir, seguir&eacute;</em>, de Mar&iacute;a Jos&eacute; Codes, cae en la primera ronda. En la segunda conexi&oacute;n cae Alfredo Quintana Zamora con <em>En el pa&iacute;s de las nieves</em> y, en la tercera, se apea de la carrera Manuel Nieto Sil (seud&oacute;nimo), con su obra <em>Nuestro viejo faro</em>. S&oacute;lo resisten Isaac P&eacute;rez con el t&iacute;tulo <em>Nowhere Man</em>, y el (la) enigm&aacute;tico (a) Gino Paoli. Antes de la &uacute;ltima interrupci&oacute;n, ya a los postres, Ana Mar&iacute;a Matute, en su silla de ruedas, toma posiciones en los bastidores del estrado. Ella, historia viva de la literatura, primera premiada en 1944 (con la inmortal <em>Nada</em>) va a conceder el premio.
    </p><p class="article-text">
        Y descubrimos que Gino Paoli, esta noche, no ha escrito <em>Sapore di sale</em> sino <em>La vida era eso</em>, y tampoco es italiano, ni cantante ni compositor. Es el refugio nominal de Carmen Amoraga, que ha conquistado al jurado con una historia entra&ntilde;able y muy actual. &ldquo;Es la historia de una joven mujer argentina de un pueblo de Valencia a la que su marido, enfermo, poco antes de morir, le pide que escriba sus impresiones en facebook&rdquo;, explicar&iacute;a despu&eacute;s la autora. Con origen (&ldquo;s&oacute;lo eso, el origen&rdquo;) en la historia de una amiga suya, la obra plantea, adem&aacute;s de aspectos como el dolor de la p&eacute;rdida y la amistad, &ldquo;no desde un punto de vista positivo, aunque s&iacute; esperanzador&rdquo;, la esencia de la comunicaci&oacute;n hoy en d&iacute;a: &ldquo;Lo cierto es que eahora, a trav&eacute;s de las redes sociales, nos comunicamos mucho m&ntilde;as que nunca por escrito&rdquo;, dice Amoragas. &ldquo;La protagonista, que en un principio no le ve la gracia a facebook, acaba encontrando todo el calor humano en esta red social&rdquo;.
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        Visiblemente emocionada y nerviosa, la escritora sube a la tarima y se dirige a la selecta concurrencia. El primer agradecimiento, m&aacute;s a&uacute;n, de reconocimiento, a la venerable escritora barcelonesa. Y a Eduardo Mendoza (presente en la sala), de quien asegur&oacute; que &ldquo;s&oacute;lo como persona es mejor que como escritor&rdquo;. Con una chapa en el vestido en defensa de Canal 9, recuerda a su profesor de instituto, Mario, quien le inculc&oacute; el valor de la literatura y parte una lanza en favor de la educaci&oacute;n: &ldquo;Nos han recortado derechos que cre&iacute;amos intocables&rdquo;, lanza la escritora, &ldquo;Por eso quiero agradecer a todos los profesores y profesoras porque hacen que nustros hijos e hijas contin&uacute;en en un aprendizaje consrtante&rdquo;. Afortunadamente, aun quedan muchos Marios, que luchan contra viento y marea para mantener el inter&eacute;s de los j&oacute;venes por valores en riesgo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una rep&uacute;blica catalana</strong>
    </p><p class="article-text">
        Poco antes, el que hab&iacute;a subido a la tarima es Albert Villar&oacute;, arque&oacute;logo y archivero de La Seu d&rsquo;Urgell, para llevarse la edici&oacute;n 46 del Premi Josep Pla de literatura en catal&aacute;n con <em>Els ambaixadors</em>, una novela que transcurre mayormente en el a&ntilde;o 1949 en una rep&uacute;blica catalana que se rehace de la invasi&oacute;n de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial... &ldquo;Es una historia de esas que tantas veces nos planteamos de &lsquo;qu&eacute; habr&iacute;a pasado si...&rsquo;&rdquo;, explica el galardonado. Es un ejercicio de novela de historia ficci&oacute;n, fundada en hechos reales. A&ntilde;os antes, en 1934, el general Batet, ante los hechos del 6 de octubre, en lugar de reprimir a los insurrectos, con Companys a la cabeza, tiene la premonici&oacute;n de que los mismos que le ordenan la represi&oacute;n lo van a matar tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde y... cambia la historia.
    </p><p class="article-text">
        Villar&oacute; explica que ha tardado ocho a&ntilde;os en dar forma a esta novela, en la que no ha habido Guerra Civil y en la que el general Franco no ha gobernado Espa&ntilde;a. Historia ficci&oacute;n que, en principio, nada tiene que ver con la situaci&oacute;n actual ya que, para empezar, Catalunya es independiente y republicana desde 1934...
    </p><p class="article-text">
        Conociendo un poco m&aacute;s sobre las dos novelas galardonadas, los invitados tardan en abandonar el Palace. En la planta de abajo, como tambi&eacute;n es tradici&oacute;n, los corrillos se alimentan a base de gin t&oacute;nics. Es una fiesta. Ha sido la primera fiesta literaria del a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Polo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/el-diari-de-la-cultura/cultura-literatura_132_5088547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jan 2014 22:58:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carmen Amoraga “llega a la luna” con una novela sobre la ausencia y las redes sociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmen Amoraga gana el Premio Nadal con su obra 'La vida era eso']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/carmen-amoraga-gana-70-premio-nadal_1_5089236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d30e8e89-9297-412d-bac2-ad90dc64811c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carmen Amoraga, 70 Premio Nadal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y escritora gana la 70 edición del Premio Nadal con una obra que trata sobre el duelo de una viuda a través de sus redes sociales</p><p class="subtitle">En la gala también se entregó el Premio Josep Pla a Albert Villaró por su novela catalana</p><p class="subtitle">Els Ambaixadors</p></div><p class="article-text">
        La escritora valenciana, Carmen Amoraga, se ha alzado la noche del lunes con el Premio Nadal en el 70 aniversario de su comienzo. Con su novela <em>La vida era eso</em>, la periodista narra las desavenencias de una viuda que encuentra el consuelo en las redes sociales. El galard&oacute;n, dotado con 18.000 euros ha sido entregado en manos de la veterana Ana Mar&iacute;a Matute y ganadora del mismo premio en 1959 con <em>Primera memoria</em>.
    </p><p class="article-text">
        La tradicional cena del d&iacute;a de reyes, ofrecida por la editorial Destino, en la que se falla el premio ha estado arbitrada por el presidente del Grupo Planeta, Jos&eacute; Manuel Lara; el presidente de la Generalitat, Artur Mas; la presidenta del Parlament, N&uacute;ria de Gispert; el conseller Ferran Mascarell y el alcalde Xavier Trias, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El relato de superaci&oacute;n y esperanza de Amoraga se ha impuesto sobre las 231 obras nacionales que se presentaban a concurso. El manuscrito inicial estaba escrito bajo el seud&oacute;nimo de Gino Paulo y con el t&iacute;tulo de <em>Senza fine</em>. R&oacute;tulos aparte, esta historia basada en la historia real de una amiga de la autora ha conquistado al jurado formado por Germ&aacute;n Gull&oacute;n, Lorenzo Silva, Andr&eacute;s Trapiello, &Aacute;ngela Vallvey y el editor de Destino Emili Rosales. 
    </p><p class="article-text">
        Giuliana y William son una pareja feliz con dos hijas peque&ntilde;as, Ana y Mar&iacute;a, que ven interrumpida su tranquila realidad con el diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer del padre de familia. A petici&oacute;n de su marido, Giuliana comienza a descubrir el universo interactivo de Internet, en el que va narrando los avances de la enfermedad. Lejos de ser un melodrama descarnado, pero sin frivolizar, la narraci&oacute;n cuenta con diversos recursos humor&iacute;sticos y estil&iacute;sticos que acercan la cruda realidad de la p&eacute;rdida desde un prisma atractivo y diferente. En plena ebullici&oacute;n del debate del atentado contra la intimidad en redes sociales, el apoyo que recibe la viuda desde Facebook refleja las ventajas de este alarde de publicaci&oacute;n de la vida privada.
    </p><h3 class="article-text">Siete d&eacute;cadas de Nadales, de Laforet a Amoraga</h3><p class="article-text">
        Siete d&eacute;cadas de ediciones de Premios Nadal que han logrado catapultar a sus ganadores a las listas de los escritores m&aacute;s influyentes y que han rescatado del anonimato a talentos ignorados. Entre los principales nombres de la lista de la historia del premio est&aacute;n escritos Carmen Laforet, Miguel Delibes, Carmen Mart&iacute;n Gaite o Rafael S&aacute;nchez Ferlosio. En la gala de 2013, el galard&oacute;n regresaba a sus or&iacute;genes premiando al por entonces poco conocido Sergio Vila-Sanju&aacute;n, en vez de remarcar el &eacute;xito de otros autores ya consagrados. En esta ocasi&oacute;n, el honor nada entre dos aguas ya que Amoraga, aunque poco conocida entre el p&uacute;blico de a pie, cuenta con una prol&iacute;fica obra sobre sus espaldas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Carmen Amoraga no es ninguna novel en los escenarios de los premios literarios. Con su primera novela, <em>Para que nada se pierda</em>, obtuvo el II Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla. Continu&oacute; con <em>La larga noche</em>, Premio de la Cr&iacute;tica Valenciana, y <em>Todas las caricias</em>. <em>Algo tan parecido al amor</em> fue finalista del Premio Nadal de Novela 2007 y <em>El tiempo mientras tanto</em>, finalista del Premio Planeta 2010. Entre su obra destacan tambi&eacute;n<em> Palabras m&aacute;s, palabras menos</em> (2006), una recopilaci&oacute;n de sus art&iacute;culos period&iacute;sticos, y <em>Todo lo que no te contar&aacute;n sobre la maternidad</em> (Destino, 2009).
    </p><p class="article-text">
        En la velada tambi&eacute;n se entreg&oacute; el Premi Josep Pla de prosa en lengua catalana, al mejor narrador catal&aacute;n. El arque&oacute;logo Albert Villar&oacute; destac&oacute; con<em> Els Ambaixadors</em>, una novela de hip&oacute;tesis hist&oacute;rica ambientada en los Fets d'Octubre de 1934 que se basa en qu&eacute; hubiera pasado en Catalu&ntilde;a si el desenlace de la revoluci&oacute;n hubiese sido diferente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/carmen-amoraga-gana-70-premio-nadal_1_5089236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jan 2014 11:15:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carmen Amoraga gana el Premio Nadal con su obra 'La vida era eso']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Nadal]]></media:keywords>
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