<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Dinosaurios]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Dinosaurios]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1007699/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en China un ave de hace 150 millones de años que cambia lo que sabíamos sobre la evolución del vuelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-china-ave-150-millones-anos-cambia-sabiamos-evolucion-vuelo-pm_1_13588439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7d3807d-2962-4e20-8985-c353c708dfea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153356.jpg" width="1589" height="894" alt="Descubren en China un ave de hace 150 millones de años que cambia lo que sabíamos sobre la evolución del vuelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fósil de una nueva especie del Jurásico aporta pruebas de que algunas de las primeras aves desarrollaron adaptaciones para la vida terrestre, en lugar de seguir una evolución orientada exclusivamente a mejorar su capacidad para volar</p><p class="subtitle">Hallan fósiles del primer dinosaurio megaraptorano de garras largas conocido en Europa</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de paleont&oacute;logos chinos ha descubierto una <strong>nueva especie de ave primitiva que vivi&oacute; hace aproximadamente 150 millones </strong>de a&ntilde;os y que, seg&uacute;n los an&aacute;lisis de su anatom&iacute;a, probablemente no pod&iacute;a volar. Bautizada como <em>Yuezhuornis yangyuanensi</em>s, presenta unas extremidades anteriores especialmente cortas que cuestionan la idea de que la evoluci&oacute;n inicial de las aves estuvo determinada principalmente por las exigencias del vuelo. El hallazgo, publicado el 14 de octubre en la revista cient&iacute;fica <em>Nature</em>, aporta nuevas pruebas de que estos animales <strong>comenzaron a diversificarse mediante distintas adaptaciones ecol&oacute;gicas durante el Jur&aacute;sico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ejemplar fue recuperado en la provincia de Fujian, en el sureste de <a href="https://www.eldiario.es/temas/china/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China</a>, dentro del conjunto paleontol&oacute;gico conocido como fauna de Zhenghe. Los investigadores, pertenecientes al Instituto de Paleontolog&iacute;a de Vertebrados y Paleoantropolog&iacute;a de la Academia China de Ciencias y al Instituto de Ciencias Geol&oacute;gicas de Fujian, <strong>sit&uacute;an su antig&uuml;edad entre 150 y 148 millones de a&ntilde;os, durante el Jur&aacute;sico superior</strong>. El animal ten&iacute;a aproximadamente el tama&ntilde;o de un cuervo y conservaba una combinaci&oacute;n de caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas presentes tanto en las primeras aves como en determinados dinosaurios ter&oacute;podos.
    </p><p class="article-text">
        La principal particularidad de <em>Yuezhuornis</em> se encuentra en las <strong>proporciones de sus extremidades anteriores</strong>, considerablemente m&aacute;s cortas que las de otras aves primitivas. Para estudiar sus posibles h&aacute;bitos, los cient&iacute;ficos realizaron an&aacute;lisis morfom&eacute;tricos y estad&iacute;sticos que permitieron comparar su anatom&iacute;a con la de aves actuales y otros dinosaurios pr&oacute;ximos al origen del linaje aviar. Los resultados mostraron semejanzas con especies terrestres y proporcionaron pruebas s&oacute;lidas de que llevaba una vida principalmente en el suelo y carec&iacute;a de capacidad de vuelo. Los investigadores interpretan el <strong>hallazgo como uno de los testimonios m&aacute;s antiguos conocidos de la p&eacute;rdida evolutiva de esta capacidad en las </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/aves/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>aves</strong></a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abe8b5ec-e0bc-4948-a427-ebdd8784eed6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abe8b5ec-e0bc-4948-a427-ebdd8784eed6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abe8b5ec-e0bc-4948-a427-ebdd8784eed6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abe8b5ec-e0bc-4948-a427-ebdd8784eed6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abe8b5ec-e0bc-4948-a427-ebdd8784eed6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abe8b5ec-e0bc-4948-a427-ebdd8784eed6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/abe8b5ec-e0bc-4948-a427-ebdd8784eed6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía del esqueleto fósil de la nueva ave jurásica, Yuezhuornis yangyuanensis, de China"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía del esqueleto fósil de la nueva ave jurásica, Yuezhuornis yangyuanensis, de China                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un ave primitiva con caracter&iacute;sticas de dinosaurio carn&iacute;voro</h2><p class="article-text">
        <strong>El </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>f&oacute;sil</strong></a><strong> conserva rasgos que recuerdan a los de determinados </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dinosaurios</strong></a><strong> carn&iacute;voros. </strong>Entre ellos destacan unos dientes muy pr&oacute;ximos entre s&iacute; y con bordes aserrados, poco habituales entre las aves, pero presentes en algunos deinonicosaurios. Tambi&eacute;n ten&iacute;a un segundo dedo del pie hiperextensible, equipado con una garra curva en forma de hoz. Esta estructura es caracter&iacute;stica de grupos como los dromeos&aacute;uridos y los trood&oacute;ntidos, dinosaurios ter&oacute;podos emparentados evolutivamente con las primeras aves.
    </p><p class="article-text">
        En contraste, otras partes del esqueleto presentan caracter&iacute;sticas claramente aviarias, especialmente la pelvis y las extremidades posteriores. Min Wang, uno de los responsables de la investigaci&oacute;n, destaca que esta combinaci&oacute;n de rasgos evidencia la complejidad de las primeras etapas de la evoluci&oacute;n de las aves.<strong> El animal conservaba estructuras especializadas heredadas de sus antepasados dinosaurianos junto con modificaciones propias del linaje aviar</strong>, lo que permite estudiar c&oacute;mo aparecieron diferentes caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas durante la transici&oacute;n entre ambos grupos.
    </p><p class="article-text">
        Para determinar su posici&oacute;n evolutiva, el equipo realiz&oacute; an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos mediante dos m&eacute;todos: m&aacute;xima parsimonia y dataci&oacute;n bayesiana. Ambos situaron a <em>Yuezhuornis</em> dentro de Avialae, el grupo que comprende a las aves actuales y sus parientes extintos m&aacute;s cercanos. Los resultados lo colocan en una rama evolutiva ligeramente m&aacute;s derivada que la de <em>Archaeopteryx</em>, uno de los representantes m&aacute;s conocidos de la transici&oacute;n entre dinosaurios y aves, y como <strong>grupo hermano de </strong><em><strong>Zhengheornis</strong></em><strong>, otra ave primitiva del Jur&aacute;sico.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f1e62c8-a2a3-457a-a7f3-ef24bbd2a00e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f1e62c8-a2a3-457a-a7f3-ef24bbd2a00e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f1e62c8-a2a3-457a-a7f3-ef24bbd2a00e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f1e62c8-a2a3-457a-a7f3-ef24bbd2a00e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f1e62c8-a2a3-457a-a7f3-ef24bbd2a00e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f1e62c8-a2a3-457a-a7f3-ef24bbd2a00e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7f1e62c8-a2a3-457a-a7f3-ef24bbd2a00e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Disparidad ecomorfométrica de Yuezhuornis y otros paravianos del Jurásico"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Disparidad ecomorfométrica de Yuezhuornis y otros paravianos del Jurásico                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La evoluci&oacute;n de las aves no sigui&oacute; un &uacute;nico camino</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n cuestiona la interpretaci&oacute;n tradicional seg&uacute;n la cual las principales transformaciones del esqueleto de las primeras aves estuvieron condicionadas fundamentalmente por las necesidades aerodin&aacute;micas. La anatom&iacute;a de <em>Yuezhuornis</em> indica que algunos representantes tempranos de este linaje <strong>siguieron trayectorias evolutivas diferentes, con modificaciones corporales que no favorec&iacute;an el vuelo.</strong> Los autores consideran que este descubrimiento ampl&iacute;a las pruebas de una diversificaci&oacute;n ecol&oacute;gica temprana, en la que coexistieron distintas formas anat&oacute;micas y estrategias de adaptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo tambi&eacute;n<strong> pone de relieve la importancia de la fauna de Zhenghe para investigar una etapa de la evoluci&oacute;n aviar todav&iacute;a poco conocida</strong>. La escasez de f&oacute;siles del Jur&aacute;sico ha dificultado reconstruir cu&aacute;ndo aparecieron las principales caracter&iacute;sticas del esqueleto de las aves y c&oacute;mo se relacionaban sus primeros representantes. La incorporaci&oacute;n de Yuezhuornis yangyuanensis al registro f&oacute;sil proporciona una nueva referencia para estudiar esa diversificaci&oacute;n inicial y comprender mejor los cambios anat&oacute;micos que acompa&ntilde;aron el origen de las aves a partir de los dinosaurios ter&oacute;podos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-china-ave-150-millones-anos-cambia-sabiamos-evolucion-vuelo-pm_1_13588439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 07:30:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f7d3807d-2962-4e20-8985-c353c708dfea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153356.jpg" length="592156" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f7d3807d-2962-4e20-8985-c353c708dfea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153356.jpg" type="image/jpeg" fileSize="592156" width="1589" height="894"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren en China un ave de hace 150 millones de años que cambia lo que sabíamos sobre la evolución del vuelo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f7d3807d-2962-4e20-8985-c353c708dfea_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153356.jpg" width="1589" height="894"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios,China,Aves]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Identifican una nueva especie de dinosaurio en un fósil hallado hace más de un siglo en Reino Unido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/identifican-nueva-especie-dinosaurio-fosil-hallado-siglo-reino-unido-pm_1_13584357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44dc9f04-7f41-4b7a-b034-a0be30498efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Identifican una nueva especie de dinosaurio en un fósil hallado hace más de un siglo en Reino Unido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de una parte del cráneo conservada en el Museo de Historia Natural de Londres ha permitido describir al primer megarraptor conocido en Europa, un dinosaurio carnívoro que vivió durante el Cretácico inferior</p><p class="subtitle">Los saurópodos quizá no tenían la boca que imaginábamos: nuevos indicios apuntan a estructuras parecidas a un pico
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de paleont&oacute;logos ha identificado una <strong>nueva especie de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dinosaurio</strong></a><strong> carn&iacute;voro que habit&oacute; la actual isla de Wight, </strong>en el sur de <a href="https://www.eldiario.es/temas/inglaterra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inglaterra</a>, durante el Cret&aacute;cico inferior. Bautizada como <em>Invictibellatrix amberina</em>, <strong>pertenece al grupo de los megarraptores y constituye el primer representante de este linaje descrito en </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa</a>. El descubrimiento, <a href="https://royalsocietypublishing.org/rsos/article/13/10/260937/483607/A-new-megaraptoran-dinosaur-from-the-Lower" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista cient&iacute;fica <em>Royal Society Open Science</em>, se ha realizado a partir de un f&oacute;sil conservado desde hace m&aacute;s de un siglo en las colecciones del Museo de Historia Natural de Londres.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplar consiste en una parte de la caja craneal recuperada en Sudmoor Point, cerca de Brook, en la costa suroccidental de la isla de Wight. <strong>El museo adquiri&oacute; el f&oacute;sil en mayo de 1924 </strong>al reverendo R. W. Hooley, pero <strong>hasta ahora no hab&iacute;a sido objeto de una descripci&oacute;n cient&iacute;fica formal.</strong> Los investigadores han determinado que procede de la Formaci&oacute;n Wessex, cuyos sedimentos corresponden al Barremiense, una etapa del Cret&aacute;cico inferior.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;sil</a> est&aacute; incompleto y presenta desgaste, <strong>conserva caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas que han permitido distinguirlo de otros dinosaurios conocidos</strong>. El equipo utiliz&oacute; tomograf&iacute;as computarizadas de alta resoluci&oacute;n para reconstruir digitalmente la caja craneal y su cavidad interna. Posteriormente, compar&oacute; sus estructuras con las de otros ter&oacute;podos y realiz&oacute; an&aacute;lisis evolutivos que respaldan su clasificaci&oacute;n como uno de los miembros m&aacute;s antiguos del linaje de los megarraptores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/efac8348-0e8e-4fe9-a7cf-bc5bf4f01df6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/efac8348-0e8e-4fe9-a7cf-bc5bf4f01df6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/efac8348-0e8e-4fe9-a7cf-bc5bf4f01df6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/efac8348-0e8e-4fe9-a7cf-bc5bf4f01df6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/efac8348-0e8e-4fe9-a7cf-bc5bf4f01df6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/efac8348-0e8e-4fe9-a7cf-bc5bf4f01df6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/efac8348-0e8e-4fe9-a7cf-bc5bf4f01df6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografías del holotipo de caja craneana (NHMUK PV R6775) de I. amberina gen. et sp. nov. en A: anterior, B: posterior; C: lateral derecho; D: lateral izquierdo; E: ventral; F: vistas dorsales. Abreviaturas: atr, receso timpánico anterior; boc, cresta basioccipital; bpr, receso basipterigoideo; bsr, receso basofenoideo; bt, tubera basal; btw, red basituberal; CN, nervios craneales V, VII; cp, proceso cultiforme; cvl, cresta ventrolateral de basifenoides; fm, foramen magnum; oc, cóndilo occipital; óvulos, fenestra oval; pcr, receso paracondilar; fosa, depresión de la glándula pituitaria dentro de la fosa pituitaria; pp, proceso paraoccipital; prp, colgante preótico; psncr, receso de la cresta nucal parasagital; scr, receso subcondilar; snc, cresta nucal parasagital; sok, protuberancia supraoccipital; sta, silla turca. La barra de escala equivale a 50 mm."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografías del holotipo de caja craneana (NHMUK PV R6775) de I. amberina gen. et sp. nov. en A: anterior, B: posterior; C: lateral derecho; D: lateral izquierdo; E: ventral; F: vistas dorsales. Abreviaturas: atr, receso timpánico anterior; boc, cresta basioccipital; bpr, receso basipterigoideo; bsr, receso basofenoideo; bt, tubera basal; btw, red basituberal; CN, nervios craneales V, VII; cp, proceso cultiforme; cvl, cresta ventrolateral de basifenoides; fm, foramen magnum; oc, cóndilo occipital; óvulos, fenestra oval; pcr, receso paracondilar; fosa, depresión de la glándula pituitaria dentro de la fosa pituitaria; pp, proceso paraoccipital; prp, colgante preótico; psncr, receso de la cresta nucal parasagital; scr, receso subcondilar; snc, cresta nucal parasagital; sok, protuberancia supraoccipital; sta, silla turca. La barra de escala equivale a 50 mm.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Uno de los megarraptores m&aacute;s peque&ntilde;os conocidos</h2><p class="article-text">
        Las dimensiones del f&oacute;sil sugieren que <em>Invictibellatrix amberina</em> era <strong>considerablemente m&aacute;s peque&ntilde;o que otros representantes de su grupo</strong>. Los autores estiman, mediante la comparaci&oacute;n con otro dinosaurio de proporciones craneales semejantes, que podr&iacute;a haber medido hasta unos <strong>cuatro metros de longitud y pesado entre 200 y 300 kilos</strong>. Estas cifras son aproximadas, ya que no se dispone de un esqueleto completo. En comparaci&oacute;n, otros megarraptores alcanzaron longitudes superiores a los diez metros y masas corporales de m&aacute;s de dos toneladas, por lo que la nueva especie podr&iacute;a encontrarse entre las m&aacute;s peque&ntilde;as conocidas de este linaje, si no ser la menor de todas.
    </p><p class="article-text">
        La nueva especie presenta una combinaci&oacute;n de rasgos en la regi&oacute;n posterior del cr&aacute;neo que permite diferenciarla de otros ter&oacute;podos. Entre ellos <strong>destacan la forma del orificio por el que la m&eacute;dula espinal se conecta con el enc&eacute;falo, </strong>las caracter&iacute;sticas de la articulaci&oacute;n entre el cr&aacute;neo y el cuello y determinadas crestas &oacute;seas. El estudio tambi&eacute;n se&ntilde;ala que la fusi&oacute;n de los huesos conservados indica que <strong>el animal hab&iacute;a alcanzado, como m&iacute;nimo, una fase subadulta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El nombre cient&iacute;fico elegido contiene dos referencias distintas. <em>Invictibellatrix</em> procede de t&eacute;rminos latinos relacionados con la idea de una guerrera invicta y alude al papel que los megarraptores llegaron a desempe&ntilde;ar como grandes depredadores en Gondwana, despu&eacute;s de una etapa evolutiva en la que eran animales m&aacute;s peque&ntilde;os y no ocupaban la cima de la cadena alimentaria. Seg&uacute;n los autores, tambi&eacute;n pretende transmitir un mensaje de esperanza a quienes sufren acoso, discriminaci&oacute;n u opresi&oacute;n. Por su parte, <em><strong>amberina</strong></em><strong> hace referencia al &aacute;mbar presente en los dep&oacute;sitos de restos vegetales de la Formaci&oacute;n Wessex. </strong>
    </p><h2 class="article-text">Una nueva pista sobre la expansi&oacute;n de los dinosaurios carn&iacute;voros</h2><p class="article-text">
        El hallazgo tambi&eacute;n <strong>aporta informaci&oacute;n sobre la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de los megarraptores</strong>. Aunque los modelos biogeogr&aacute;ficos examinados ofrecen distintas posibilidades sobre su origen, el an&aacute;lisis que los investigadores consideran m&aacute;s s&oacute;lido apunta a que<strong> los antepasados de </strong><em><strong>Invictibellatrix</strong></em><strong> podr&iacute;an haber llegado a Europa desde </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/asia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Asia</strong></a><strong> hace aproximadamente 130 millones de a&ntilde;os. </strong>Posteriormente, otras poblaciones de este linaje <strong>se habr&iacute;an extendido hacia </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/africa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&Aacute;frica</strong></a><strong> y distintas regiones del hemisferio sur. </strong>Los resultados respaldan la hip&oacute;tesis de que estos dinosaurios tuvieron una distribuci&oacute;n mucho m&aacute;s amplia durante las primeras etapas de su evoluci&oacute;n, aunque no permiten reconstruir con certeza todas sus rutas de dispersi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores plantean que las extinciones regionales posteriores explicar&iacute;an la ausencia de megarraptores en el registro conocido de los continentes septentrionales durante el Cret&aacute;cico superior, mientras otros miembros del grupo continuaron diversific&aacute;ndose en Gondwana. La identificaci&oacute;n de <em>Invictibellatrix amberina</em> ampl&iacute;a la diversidad de dinosaurios carn&iacute;voros documentados en la Formaci&oacute;n Wessex y <strong>pone de manifiesto el valor de revisar ejemplares conservados</strong> en colecciones cient&iacute;ficas mediante t&eacute;cnicas actuales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/identifican-nueva-especie-dinosaurio-fosil-hallado-siglo-reino-unido-pm_1_13584357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 06:30:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44dc9f04-7f41-4b7a-b034-a0be30498efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="304542" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44dc9f04-7f41-4b7a-b034-a0be30498efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="304542" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Identifican una nueva especie de dinosaurio en un fósil hallado hace más de un siglo en Reino Unido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44dc9f04-7f41-4b7a-b034-a0be30498efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios,Inglaterra,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las más de 200 huellas de este yacimiento británico son de hace 166 millones de años y pertenecen a dinosaurios saurópodos y megalosaurus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/200-huellas-yacimiento-britanico-son-166-millones-anos-pertenecen-dinosaurios-sauropodos-megalosaurus-pm_1_13579190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0936f8c0-13e6-4d86-aff5-60a4c3287182_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las más de 200 huellas de este yacimiento británico son de hace 166 millones de años y pertenecen a dinosaurios saurópodos y megalosaurus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro de los cinco senderos fueron dejados por dinosaurios herbívoros de cuatro patas, mientras que el quinto pertenece a un letal depredador carnívoro bípedo</p><p class="subtitle">Los saurópodos quizá no tenían la boca que imaginábamos: nuevos indicios apuntan a estructuras parecidas a un pico</p><p class="subtitle">Los dinosaurios también se alimentaban del marisco que llegaban a la costa</p></div><p class="article-text">
        El extraordinario yacimiento paleontol&oacute;gico de la cantera de <strong>Dewars Farm</strong>, en el condado de <strong>Oxfordshire</strong>, ofrece a quien lo visite m&aacute;s de doscientas huellas fosilizadas de dinosaurios. Este ya c&eacute;lebre yacimiento, considerado el m&aacute;s extenso del <a href="https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reino Unido</a>, data del per&iacute;odo Jur&aacute;sico Medio y posee una antig&uuml;edad aproximada de <strong>166 millones de a&ntilde;os</strong>. La magnitud del hallazgo impresiona tanto por el gran volumen de marcas conservadas como por su nitidez sobre el terreno. Las pisadas revelan aspectos in&eacute;ditos sobre los h&aacute;bitos de esta fascinante fauna prehist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>hallazgo</strong> comenz&oacute; <strong>de forma fortuita</strong> durante los trabajos habituales de extracci&oacute;n de arcilla en la cantera. Gary Johnson, un operario del lugar, not&oacute; irregularidades y golpes inusuales mientras manejaba su maquinaria pesada para despejar el suelo. Tras percatarse de la importancia de aquellas marcas, contact&oacute; de inmediato a la comunidad acad&eacute;mica para su revisi&oacute;n. Cient&iacute;ficos de las universidades de Oxford y Birmingham iniciaron 2024 una intensa campa&ntilde;a con m&aacute;s de cien investigadores y voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        Durante las labores de limpieza surgieron <strong>cinco extensos senderos de pisadas</strong> continuas a lo largo de la explanada de la cantera. Entre estas rutas destaca una impresionante pista de huellas que se extiende por m&aacute;s de 150 metros de longitud, convirti&eacute;ndose en una verdadera autopista prehist&oacute;rica. La alineaci&oacute;n constante de las pisadas muestra a los animales desplaz&aacute;ndose de manera fluida y regular. La magnitud de este camino continuo convierte al sitio en un registro &uacute;nico para estudiar el comportamiento din&aacute;mico de los dinosaurios en su h&aacute;bitat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db8f5bd9-15ac-4d68-8bb7-3c7dfa2ff470_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db8f5bd9-15ac-4d68-8bb7-3c7dfa2ff470_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db8f5bd9-15ac-4d68-8bb7-3c7dfa2ff470_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db8f5bd9-15ac-4d68-8bb7-3c7dfa2ff470_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db8f5bd9-15ac-4d68-8bb7-3c7dfa2ff470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db8f5bd9-15ac-4d68-8bb7-3c7dfa2ff470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/db8f5bd9-15ac-4d68-8bb7-3c7dfa2ff470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Se trata de cinco extensos senderos de pisadas continuas a lo largo de la explanada de la cantera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Se trata de cinco extensos senderos de pisadas continuas a lo largo de la explanada de la cantera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis revelaron que cuatro de los cinco senderos fueron dejados por descomunales <strong>dinosaurios herb&iacute;voros</strong> de cuatro patas y cuello largo. Estas criaturas pertenecen al grupo de los <strong>saur&oacute;podos</strong> y corresponden probablemente a ejemplares de Cetiosaurus, pariente del Diplodocus. Con una longitud de 18 metros y un peso superior a 10 toneladas, dejaban marcas redondas de un metro de ancho. Al caminar, colocaban sus patas traseras sobre las impresiones delanteras, desplaz&aacute;ndose a un ritmo pausado de dos metros por segundo.
    </p><p class="article-text">
        El quinto sendero pertenece a un letal <strong>depredador carn&iacute;voro b&iacute;pedo</strong> conocido como <strong>Megalosaurus</strong>. Esta bestia de 9 metros de largo y 3 toneladas de peso dej&oacute; huellas inconfundibles con tres dedos provistos de potentes garras. El Megalosaurus fue el primer dinosaurio descrito cient&iacute;ficamente en 1824. Hallar sus huellas tras dos siglos de estudios confirma que los terrenos brit&aacute;nicos a&uacute;n custodian valiosos secretos, mostrando que la criatura avanzaba a unos cinco kil&oacute;metros por hora.
    </p><p class="article-text">
        En una secci&oacute;n de la cantera, las huellas de los saur&oacute;podos herb&iacute;voros y del carn&iacute;voro Megalosaurus terminan cruz&aacute;ndose de forma sorprendente. Este cruce de caminos plantea preguntas sobre posibles <strong>interacciones entre ambas especies</strong>. Hace 166 millones de a&ntilde;os, la zona era una c&aacute;lida laguna tropical similar a los Cayos de Florida. El barro suave registr&oacute; el peso de los animales junto a peque&ntilde;as conchas y erizos de mar, antes de que el sol y los sedimentos las sepultaran intactas. Este proceso excepcional permiti&oacute; conservar los contornos exactos de las pisadas durante milenios.
    </p><h2 class="article-text">Yacimiento inmortalizado</h2><p class="article-text">
        Para inmortalizar este valioso yacimiento antes de que la cantera contin&uacute;e su actividad, los cient&iacute;ficos aplicaron tecnolog&iacute;as de vanguardia. El equipo captur&oacute; m&aacute;s de <strong>veinte mil fotograf&iacute;as</strong> de alta resoluci&oacute;n y utiliz&oacute; drones para elaborar un modelo tridimensional completo del terreno. Esta metodolog&iacute;a contrasta con una excavaci&oacute;n cercana realizada en 1997, donde las limitaciones de la &eacute;poca dejaron registros incompletos, permitiendo hoy un an&aacute;lisis detallado e interactivo gracias al desarrollo de herramientas digitales sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        Como <strong>Dewars Farm</strong> sigue siendo una cantera activa, los paleont&oacute;logos consideran muy probable que aparezcan nuevos rastros fosilizados. La empresa operadora Smiths Bletchington trabaja junto a Natural England para definir estrategias que permitan proteger el patrimonio geol&oacute;gico. Asimismo, el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford alberga la <strong>exposici&oacute;n</strong> Breaking Ground, exhibiendo f&oacute;siles y videos que ofrecen una ventana inolvidable hacia este mundo perdido de colosos, garantizando que el p&uacute;blico admire este hallazgo hist&oacute;rico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/200-huellas-yacimiento-britanico-son-166-millones-anos-pertenecen-dinosaurios-sauropodos-megalosaurus-pm_1_13579190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 10:30:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0936f8c0-13e6-4d86-aff5-60a4c3287182_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="268250" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0936f8c0-13e6-4d86-aff5-60a4c3287182_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="268250" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las más de 200 huellas de este yacimiento británico son de hace 166 millones de años y pertenecen a dinosaurios saurópodos y megalosaurus]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0936f8c0-13e6-4d86-aff5-60a4c3287182_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Gran Bretaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los saurópodos quizá no tenían la boca que imaginábamos: nuevos indicios apuntan a estructuras parecidas a un pico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sauropodos-no-tenian-boca-imaginabamos-nuevos-indicios-apuntan-estructuras-parecidas-pico-pm_1_13576014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9f270bd-7ee8-4a5f-82da-3d8eb04fcea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los saurópodos quizá no tenían la boca que imaginábamos: nuevos indicios apuntan a estructuras parecidas a un pico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconstrucción prehistórica - El equipo de Giacomo Gobbo describe el denominado odontoscutum, una estructura que habría recubierto las mandíbulas sin eliminar los dientes, aunque la hipótesis todavía requiere revisión científica</p></div><p class="article-text">
        Hubo una &eacute;poca en la que algunos paleont&oacute;logos llegaron a imaginar a c<strong>iertos dinosaurios de cuello largo con una trompa parecida a la de los elefantes</strong>. La idea ten&iacute;a su atractivo, aunque los f&oacute;siles terminaron por aguar la fiesta. Los an&aacute;lisis posteriores fueron debilitando aquella interpretaci&oacute;n hasta dejarla ampliamente descartada. El episodio demuestra hasta qu&eacute; punto reconstruir la cara de un animal extinguido puede resultar complicado, incluso cuando se conservan sus huesos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, una investigaci&oacute;n encabezada por Giacomo Gobbo plantea que <em><strong>Camarasaurus</strong></em>, un dinosaurio saur&oacute;podo, pudo tener las mand&iacute;bulas recubiertas por una <strong>estructura c&oacute;rnea semejante a un pico</strong>, pero equipada con dientes. Los autores han denominado <strong>odontoscutum</strong> a ese tejido, al que atribuyen funciones de protecci&oacute;n y apoyo mec&aacute;nico de la dentici&oacute;n. El estudio se ha difundido como prepublicaci&oacute;n y todav&iacute;a est&aacute; pendiente de revisi&oacute;n por pares.
    </p><h2 class="article-text">Los nervios permiten investigar tejidos desaparecidos hace millones de a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Para investigar c&oacute;mo estaban recubiertas las mand&iacute;bulas de estos dinosaurios, los cient&iacute;ficos<strong> recurrieron a animales actuales con distintas configuracione</strong>s de tejidos alrededor de la boca. Examinaron cr&aacute;neos de aves y tortugas, cuyos picos presentan una cubierta queratinizada, y los compararon con los de <strong>lepidosaurios</strong>, que poseen labios carnosos. Tambi&eacute;n estudiaron crocodilianos eusuquios, utilizados como referencia para una condici&oacute;n sin labios. Esa diversidad permiti&oacute; establecer modelos anat&oacute;micos con los que contrastar los restos de <em>Camarasaurus</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las diferencias entre esos grupos ofrec&iacute;an una manera de estudiar estructuras blandas desaparecidas mediante las se&ntilde;ales que dejaron en los huesos del cr&aacute;neo. El planteamiento parte de la relaci&oacute;n entre los tejidos faciales y la distribuci&oacute;n de los nervios y vasos sangu&iacute;neos que los abastecen. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12e09128-3d36-47f5-a67e-88fdf4fda8cf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12e09128-3d36-47f5-a67e-88fdf4fda8cf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12e09128-3d36-47f5-a67e-88fdf4fda8cf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12e09128-3d36-47f5-a67e-88fdf4fda8cf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12e09128-3d36-47f5-a67e-88fdf4fda8cf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12e09128-3d36-47f5-a67e-88fdf4fda8cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/12e09128-3d36-47f5-a67e-88fdf4fda8cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las aves y las tortugas ayudan a investigar bocas extinguidas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las aves y las tortugas ayudan a investigar bocas extinguidas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si determinadas configuraciones anat&oacute;micas aparecen asociadas a una cubierta c&oacute;rnea en animales actuales, sus caracter&iacute;sticas &oacute;seas pueden servir par<strong>a evaluar si exist&iacute;a algo comparable</strong> en una especie extinguida.
    </p><p class="article-text">
        El equipo examin&oacute; la cantidad, la forma y la distribuci&oacute;n de los peque&ntilde;os orificios &oacute;seos por los que pasaban nervios y vasos sangu&iacute;neos. Para interpretar esos rasgos utiliz&oacute; <strong>correlaciones estad&iacute;sticas y un an&aacute;lisis de componentes principales</strong>, una t&eacute;cnica que permite comparar varias caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas simult&aacute;neamente. La investigaci&oacute;n incorpor&oacute; tambi&eacute;n una <strong>evaluaci&oacute;n cualitativa de los huesos que forman las arcadas dentales</strong>, buscando se&ntilde;ales asociadas a cada uno de los modelos de tejidos establecidos.
    </p><p class="article-text">
        Al aplicar ambos procedimientos al ejemplar f&oacute;sil, los investigadores obtuvieron <strong>resultados comparables a los observados en las aves modernas</strong>. Esa semejanza constituye el principal argumento anat&oacute;mico a favor de una cubierta c&oacute;rnea en <em>Camarasaurus</em>. La propuesta resulta distinta de la imagen habitual de un pico porque el dinosaurio habr&iacute;a<strong> conservado todos sus dientes bajo una estructura queratinizada</strong>. Los autores reconstruyen su posible forma y extensi&oacute;n a partir de las conexiones neurovasculares identificadas en los huesos.
    </p><h2 class="article-text">La cubierta c&oacute;rnea modificar&iacute;a las reconstrucciones de los saur&oacute;podos</h2><p class="article-text">
        La dificultad de reconocer estos tejidos tiene relaci&oacute;n con una <strong>anatom&iacute;a craneal bastante peculiar</strong> entre los saur&oacute;podos, cuyos cuerpos alcanzaban dimensiones muy superiores a las de sus cabezas. Sus cr&aacute;neos estaban formados por huesos delicados, atravesados por numerosas aberturas, y presentaban cavidades nasales grandes situadas en una posici&oacute;n elevada y retrasada, cerca de los ojos. Esas caracter&iacute;sticas hacen que el <strong>esqueleto conserve una informaci&oacute;n incompleta </strong>sobre el aspecto exterior del animal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c771bb-2057-4820-96f4-03fc09b1964c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c771bb-2057-4820-96f4-03fc09b1964c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c771bb-2057-4820-96f4-03fc09b1964c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c771bb-2057-4820-96f4-03fc09b1964c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c771bb-2057-4820-96f4-03fc09b1964c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5c771bb-2057-4820-96f4-03fc09b1964c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5c771bb-2057-4820-96f4-03fc09b1964c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cráneo de Camarasaurus presenta semejanzas con las aves"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cráneo de Camarasaurus presenta semejanzas con las aves                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Muchas representaciones tradicionales resolv&iacute;an esa falta de informaci&oacute;n colocando una <strong>capa de piel muy ajustada sobre los contornos &oacute;seos</strong>, una t&eacute;cnica conocida como <em>shrink-wrapping</em>. El resultado mostraba caras de aspecto reptiliano en las que cada relieve del cr&aacute;neo parec&iacute;a determinar la superficie exterior. Sin embargo, los <strong>tejidos blandos pueden modificar considerablemente esa silueta</strong>. La existencia de una cubierta gruesa alrededor de las mand&iacute;bulas obligar&iacute;a a reconsiderar algunas de esas reconstrucciones.
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis tambi&eacute;n alcanza a la <strong>evoluci&oacute;n de los sauropodomorfos</strong>, un linaje que incluye a los saur&oacute;podos y a sus parientes evolutivos. Los investigadores proponen que los tejidos faciales muy queratinizados podr&iacute;an haber estado presentes desde <strong>etapas tempranas</strong> de ese grupo. Seg&uacute;n su interpretaci&oacute;n, la cubierta habr&iacute;a aparecido inicialmente en la parte delantera del hocico y se habr&iacute;a <strong>extendido posteriormente hacia atr&aacute;s </strong>en los eusaur&oacute;podos m&aacute;s derivados, hasta abarcar toda la regi&oacute;n de la boca y la dentici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sauropodos-no-tenian-boca-imaginabamos-nuevos-indicios-apuntan-estructuras-parecidas-pico-pm_1_13576014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 15:19:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9f270bd-7ee8-4a5f-82da-3d8eb04fcea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="129375" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9f270bd-7ee8-4a5f-82da-3d8eb04fcea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="129375" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los saurópodos quizá no tenían la boca que imaginábamos: nuevos indicios apuntan a estructuras parecidas a un pico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9f270bd-7ee8-4a5f-82da-3d8eb04fcea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Investigación,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dinosaurios también se alimentaban del marisco que llegaban a la costa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/dinosaurios-alimentaban-marisco-llegaban-costa-pm_1_13552621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab91f835-b2a1-42d1-825d-626660f412dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152419.jpg" width="2880" height="1620" alt="Los dinosaurios también se alimentaban del marisco que llegaban a la costa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva investigación se apoya en el análisis de dientes fósiles para apuntar a este hábito durante el Cretácico</p><p class="subtitle">Hablar a tu perro cambia el funcionamiento de su cerebro: un estudio descubre cómo procesan nuestras palabras
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cuervos-vigilan-lobos-buscar-comida-cientificos-acaban-descubrirlo-pm_1_13218368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Buscar alimento</a> supone una empresa complicada para muchos <strong>animales</strong>. La soluci&oacute;n que encuentran algunos pasa por la<strong> subvenci&oacute;n marina</strong>, un fen&oacute;meno que ocurre cuando tormentas suelen arrastrar mariscos, biomasa y otro material marino, que es aprovechado por los animales terrestres y otros organismos. Es un proceso fundamental para garantizar el aporte, sobre todo cuando encuentran menos alimento de lo habitual. Por ejemplo, en periodo de sequ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese alimento probablemente tambi&eacute;n sirvi&oacute; a los <strong>dinosaurios</strong> y sus presas, seg&uacute;n ha encontrado una nueva <a href="https://www.frontiersin.org/journals/ecology-and-evolution/articles/10.3389/fevo.2026.1895247/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada en la revista<em> Frontiers in Ecology and Evolution</em>. Un h&aacute;bito que no se hab&iacute;a podido confirmar hasta ahora, destacan los responsables del an&aacute;lisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Demostramos que los organismos terrestres costeros en los climas c&aacute;lidos del <strong>Cret&aacute;cico</strong> depend&iacute;an de los recursos marinos para complementar su dieta de forma similar a como lo hacen los organismos modernos&rdquo;, valora el primer autor del estudio y ge&oacute;logo de la Universidad de Arkansas, Clayton Forster.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tras la pista de los dientes&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La clave estuvo en el <strong>an&aacute;lisis de los dientes</strong>. Los investigadores partieron de la siguiente premisa: las plantas contienen is&oacute;topos de carbono ligeros y pesados. Y la proporci&oacute;n de esos is&oacute;topos es una huella qu&iacute;mica que se transfiere de los alimentos al organismo del consumidor. En concreto, parte se incorpora al esmalte dental, una pieza fundamental en este puzzle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al ingerir alimentos, el valor de esos is&oacute;topos se incorpora al<strong> esmalte dental</strong>, produci&eacute;ndose un aumento en ese valor con respecto al de su alimento. Esta diferencia oscila entre 11 y 13 partes por 1.000 en el esmalte dental de los animales vivos. En los dientes de dinosaurio, sin embargo, se observ&oacute; una diferencia consistentemente mayor, lo que generaba un misterio en torno a las firmas de carbono de estos dientes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/703a9217-b974-4deb-81ed-4b5b86aff6f2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/703a9217-b974-4deb-81ed-4b5b86aff6f2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/703a9217-b974-4deb-81ed-4b5b86aff6f2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/703a9217-b974-4deb-81ed-4b5b86aff6f2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/703a9217-b974-4deb-81ed-4b5b86aff6f2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/703a9217-b974-4deb-81ed-4b5b86aff6f2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/703a9217-b974-4deb-81ed-4b5b86aff6f2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Se analizaron los restos dentales de dinosaurios como Sauropelta edwardsorum "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Se analizaron los restos dentales de dinosaurios como Sauropelta edwardsorum                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Al determinar la <strong>composici&oacute;n isot&oacute;pica del carbono </strong>en el esmalte dental de dinosaurios, peces y cocodrilos, podemos determinar cu&aacute;l era su principal fuente de alimento y si exist&iacute;an diferencias entre regiones&rdquo;, explica Forster.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, los investigadores utilizaron<strong> f&oacute;siles de yacimientos</strong> que alguna vez fueron costeros a lo largo del Mar Interior Occidental &mdash;un vasto mar interior que dividi&oacute; Am&eacute;rica del Norte en dos masas continentales hace unos cien millones de a&ntilde;os&mdash; y de la antigua costa del Golfo de M&eacute;xico. Tambi&eacute;n incluyeron f&oacute;siles de yacimientos sin litoral.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis mostraron que la huella dental de los f&oacute;siles de yacimientos costeros era mayor que en los f&oacute;siles de formaciones continentales. Adem&aacute;s, se observ&oacute; consistencia entre los yacimientos costeros, independientemente de la latitud o la antig&uuml;edad. As&iacute;, los investigadores ponen en valor que se trata del primer estudio en identificar la<strong> subvenci&oacute;n marina en ecosistemas prehist&oacute;ricos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b62b630-2343-4c02-98b5-049f12f59d69_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b62b630-2343-4c02-98b5-049f12f59d69_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b62b630-2343-4c02-98b5-049f12f59d69_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b62b630-2343-4c02-98b5-049f12f59d69_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b62b630-2343-4c02-98b5-049f12f59d69_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b62b630-2343-4c02-98b5-049f12f59d69_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b62b630-2343-4c02-98b5-049f12f59d69_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un diente de Tenontosaurus tilletti procedente del yacimiento de la Formación Cloverly, conservado en un vial de vidrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un diente de Tenontosaurus tilletti procedente del yacimiento de la Formación Cloverly, conservado en un vial de vidrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los organismos costeros debieron haber consumido alg&uacute;n tipo de materia org&aacute;nica del oc&eacute;ano, o presas que lo hubieran hecho. Este patr&oacute;n se observa <strong>desde los peces hasta los megaherb&iacute;voros</strong>&rdquo;, sigue el cient&iacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y Forster va m&aacute;s all&aacute;, atendiendo a los resultados obtenidos en su an&aacute;lisis: &ldquo;Dado el comportamiento casi omnipresente de los grandes herb&iacute;voros costeros actuales de complementar su dieta con algas marinas, es probable que la<strong> mayor&iacute;a de los dinosaurios herb&iacute;voros</strong> analizados no fueran diferentes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/dinosaurios-alimentaban-marisco-llegaban-costa-pm_1_13552621.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 08:44:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ab91f835-b2a1-42d1-825d-626660f412dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152419.jpg" length="808681" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ab91f835-b2a1-42d1-825d-626660f412dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152419.jpg" type="image/jpeg" fileSize="808681" width="2880" height="1620"/>
      <media:title><![CDATA[Los dinosaurios también se alimentaban del marisco que llegaban a la costa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ab91f835-b2a1-42d1-825d-626660f412dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152419.jpg" width="2880" height="1620"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en China un extraordinario dinosaurio con decenas de dientes, garras y 3,6 metros de largo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-china-extraordinario-dinosaurio-decenas-dientes-garras-3-6-metros-pm_1_13546721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21eed2b9-d8ad-4132-9188-c00dcc78e664_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152275.jpg" width="1320" height="743" alt="Descubren en China un extraordinario dinosaurio con decenas de dientes, garras y 3,6 metros de largo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un tericinosaurio, un dinosaurio terópodo herbívoro que vivió a finales del período Cretácico</p><p class="subtitle">Un aficionado a la arqueología descubre el mayor tesoro de monedas de plata de la época de Adriano en Alemania</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de paleont&oacute;logos ha descubierto en China una <strong>nueva especie de tericinosaurio</strong>, <em>Kayrasaurus changliensis</em>, a partir de un <a href="https://www.eldiario.es/spin/fosil-hallado-castellon-revela-dinosaurios-sobrevivian-infecciones-graves-pm_1_13520747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;sil de un esqueleto casi completo</a>. El ejemplar, que fue encontrado en la provincia de Liaoning, <strong>vivi&oacute; hace unos 125 millones de a&ntilde;os</strong>, durante el Cret&aacute;cico Inferior, y pertenece al peculiar grupo de los tericinosaurios.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil analizado conserva pr&aacute;cticamente todo el cr&aacute;neo, la mand&iacute;bula, buena parte de la columna vertebral y las extremidades anteriores. El animal, sin embargo, todav&iacute;a no hab&iacute;a alcanzado la edad adulta cuando muri&oacute;. Aun as&iacute;, los investigadores han confirmado que <strong>med&iacute;a m&aacute;s de 3,6 metros de longitud</strong>, un tama&ntilde;o que incluso supera el de otros tericinosaurios conocidos de la misma regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los tericinosaurios fueron una especie de dinosaurios especialmente interesantes porque, pese a pertenecer al gran linaje de los ter&oacute;podos, que incluye a los dinosaurios carn&iacute;voros y a las aves, estos desarrollaron <strong>cuerpos y comportamientos muy diferentes a sus hermanos depredadores</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eb0d6bc-fb67-4604-99cd-0fd91a53e4a8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eb0d6bc-fb67-4604-99cd-0fd91a53e4a8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eb0d6bc-fb67-4604-99cd-0fd91a53e4a8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eb0d6bc-fb67-4604-99cd-0fd91a53e4a8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eb0d6bc-fb67-4604-99cd-0fd91a53e4a8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eb0d6bc-fb67-4604-99cd-0fd91a53e4a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4eb0d6bc-fb67-4604-99cd-0fd91a53e4a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Diagrama esquelético de Kayrasaurus changliensis."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Diagrama esquelético de Kayrasaurus changliensis.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hablamos de animales cubiertos de plumas que ten&iacute;an <strong>cuellos largos, garras enormes y peque&ntilde;os dientes</strong> en forma de hoja, unas caracter&iacute;sticas que se adaptaron para llevar una dieta herb&iacute;vora. Los tericinosaurios, que vivieron hace aproximadamente entre 100 y 65 millones de a&ntilde;os, habr&iacute;an sido algunos de los &uacute;ltimos dinosaurios en la Tierra <a href="https://www.eldiario.es/spin/murieron-realmente-dinosaurios-estudio-apunta-quedaron-carbonizados-horas-pm_1_13427970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes de su extinci&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un ejemplar &uacute;nico</strong></h2><p class="article-text">
        Los paleont&oacute;logos descubrieron el ejemplar casi completo de <em>Kayrasaurus changliensis </em>en la <strong>Formaci&oacute;n Yixian del Cret&aacute;cico Inferior, un yacimiento de dinosaurios </strong>situado en el noreste de China, entre Pek&iacute;n y Corea del Norte. Adem&aacute;s de su tama&ntilde;o, el animal tambi&eacute;n llam&oacute; la atenci&oacute;n de los investigadores por su dentadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su<strong> mand&iacute;bula estaba repleta de dientes</strong> peque&ntilde;os y muy juntos, pero la sorpresa vino cuando hicieron el recuento. Los paleont&oacute;logos contabilizaron hasta 45 dientes en la mand&iacute;bula inferior y 32 en la superior, es decir, 77 piezas en total. Ning&uacute;n otro tericinosaurio de gran tama&ntilde;o encontrado hasta ahora ten&iacute;a m&aacute;s de 40 dientes en ninguna de sus mand&iacute;bulas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El descubrimiento de <em>K. changliensis</em> aporta <strong>datos nuevos e importantes para comprender la evoluci&oacute;n temprana </strong>de los tericinosaurio&rdquo;, concluyen los investigadores en el estudio. La investigaci&oacute;n completa ha sido <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/14772019.2026.2710287#d1e352" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> hace unos d&iacute;as en la revista cient&iacute;fica <em>Journal of Systematic Palaeontology</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-china-extraordinario-dinosaurio-decenas-dientes-garras-3-6-metros-pm_1_13546721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 06:30:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/21eed2b9-d8ad-4132-9188-c00dcc78e664_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152275.jpg" length="881809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/21eed2b9-d8ad-4132-9188-c00dcc78e664_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152275.jpg" type="image/jpeg" fileSize="881809" width="1320" height="743"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren en China un extraordinario dinosaurio con decenas de dientes, garras y 3,6 metros de largo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/21eed2b9-d8ad-4132-9188-c00dcc78e664_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152275.jpg" width="1320" height="743"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un fin de invierno en la costa patagónica: El dinosaurio más grande del mundo y un té al estilo galés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_america/cual-es-el-dinosaurio-mas-grande-del-mundo-que-ver-en-trelew-mapa-mejor-casa-de-te-de-gaiman_1_13532605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfbe0c51-56d1-4fc5-ace9-f615f0f5f94c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un fin de invierno en la costa patagónica: El dinosaurio más grande del mundo y un té al estilo galés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trelew suele pasar inadvertida en la visita a esta zona de la costa chubutense. La ciudad atesora el museo paleontológico más grande y mejor dotado del mundo. Aquí se custodian los restos del Patagotitan, el bicho terrestre más grande que se ha descubierto hasta el momento.</p></div><p class="article-text">
        A medio camino entre Puerto Madryn y Punta Tombo (donde se encuentra la ping&uuml;inera m&aacute;s grande del mundo) se encuentra la ciudad de Trelew, la segunda ciudad por poblaci&oacute;n de la provincia de Chubut y puerta de entrada a los inmensos campos volc&aacute;nicos que marcan el paisaje patag&oacute;nico precordillerano. Trelew es una ciudad algo anodina y muchos pasan de largo sin saber que aqu&iacute; se encuentra una de las joyas cient&iacute;ficas m&aacute;s importantes de todo el planeta. Por eso recomendamos hacer una parada en esta ciudad y dedicar uno de los d&iacute;as de estancia en esta parte de la Patagonia a explorar sus alrededores para descubrir sorpresas como Gaiman, una antigua colonia de galeses donde se ha conservado la costumbre de la hora del t&eacute;, pero a lo bestia. La costa, con uno de los puertos pesqueros m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, es otra opci&oacute;n para ver toninas (un delf&iacute;n end&eacute;mico de estos mares extremos) y una nutrida colonia de lobos marinos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://www.google.com/maps/d/u/0/embed?mid=1R_3FzguQLMAKjUEp_BIizKab_ms5XZw&ehbc=2E312F" width="640" height="480"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Sus edificios hist&oacute;ricos m&aacute;s notables se apelotonan en la Avenida Fontana donde puedes ver el edificio del <strong>Banco de la Naci&oacute;n Argentina</strong> (25 de Mayo, 2) y el hist&oacute;rico <strong>Hotel Touring Club</strong> (Av. Fontana, 240), un local m&iacute;tico que resume entre sus paredes buena parte de la historia de esta parte del mundo. En sus habitaciones se aloj&oacute; Antoine de Saint Exupery cuando exploraba la regi&oacute;n para construir una red de aeropuertos que posibilitara la creaci&oacute;n de una ruta aeropostal por toda la Argentina. M&aacute;s dudosa es la estancia del m&iacute;tico Bucht Cassidy, el famoso ladr&oacute;n de bancos de los &uacute;ltimos estertores del Salvaje Oeste norteamericano (el que form&oacute; banda con Sundance Kid y Etta Place).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://www.google.com/maps/d/u/0/embed?mid=1NMRj7vnzl2BLYfvcomSh0yCx43Yt90Y&ehbc=2E312F" width="640" height="480"></iframe>
    </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/850c9735-3f15-4340-9ab0-56c28351e8bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/850c9735-3f15-4340-9ab0-56c28351e8bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/850c9735-3f15-4340-9ab0-56c28351e8bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/850c9735-3f15-4340-9ab0-56c28351e8bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/850c9735-3f15-4340-9ab0-56c28351e8bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/850c9735-3f15-4340-9ab0-56c28351e8bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/850c9735-3f15-4340-9ab0-56c28351e8bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Salón del Hotel Touring Club. Este hotel es todo un mito en la historia de La Patagonia argentina."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Salón del Hotel Touring Club. Este hotel es todo un mito en la historia de La Patagonia argentina.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de un par de edificios notables, como la estaci&oacute;n de tren reconvertida en el <strong>Museo Regional Pueblo de Luis</strong> (Fontana, sn), con una colecci&oacute;n de objetos que explican la historia de la ciudad desde el XIX, lo que hay que ver en Trelew es el <strong>Museo Paleontol&oacute;gico Egidio Feruglio</strong> (Fontana, 140), el mejor del mundo en su categor&iacute;a. Este centro posee una de las colecciones de f&oacute;siles de megafauna y dinosaurios m&aacute;s grandes y mejor estudiadas del planeta. Y el discurso museogr&aacute;fico es sobresaliente. Es el mejor museo de ciencias naturales que hemos visitado nunca. Y hemos visto muchos. Los reyes del mambo son el Carnotauro, un carn&iacute;voro formidable del Cret&aacute;cico, y el magn&iacute;fico Patagotitan Mayorum, el bicharraco terrestre m&aacute;s grande que se ha encontrado jam&aacute;s. La sala dedicada al Cret&aacute;cico es, sencillamente espectacular. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9779504b-a556-4046-8b8c-af74a3a64784_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9779504b-a556-4046-8b8c-af74a3a64784_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9779504b-a556-4046-8b8c-af74a3a64784_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9779504b-a556-4046-8b8c-af74a3a64784_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9779504b-a556-4046-8b8c-af74a3a64784_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9779504b-a556-4046-8b8c-af74a3a64784_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9779504b-a556-4046-8b8c-af74a3a64784_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sala dedicada a los grandes dinosaurios del Cretácico en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sala dedicada a los grandes dinosaurios del Cretácico en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de las cosas que m&aacute;s nos gustaron de este museo (que ya hab&iacute;amos visitado hace a&ntilde;os) es el discurso y la manera de plantear la exposici&oacute;n ordenada desde la desaparici&oacute;n de la megafauna y la llegada del ser humano a la zona a los inicios de la vida. Sales de ah&iacute; con una idea muy buena del proceso evolutivo desde lo m&aacute;s complejo a lo m&aacute;s simple. Es un lugar ideal para ir con ni&ntilde;os. Si eres medianamente curioso te vas a pegar aqu&iacute; varias horas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdfdb011-7a97-45c4-9f3d-23f6925cde26_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdfdb011-7a97-45c4-9f3d-23f6925cde26_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdfdb011-7a97-45c4-9f3d-23f6925cde26_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdfdb011-7a97-45c4-9f3d-23f6925cde26_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdfdb011-7a97-45c4-9f3d-23f6925cde26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdfdb011-7a97-45c4-9f3d-23f6925cde26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bdfdb011-7a97-45c4-9f3d-23f6925cde26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sala dedicada al Jurásico en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sala dedicada al Jurásico en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El Centro de Interpretaci&oacute;n del Dinosaurio m&aacute;s grande del mundo</strong> (Ruta Nacional 3, sn).- A la entrada de la ciudad hay una enorme escultura que reproduce el aspecto de uno de estos Patagotitanes que caminaban por estos lugares hace m&aacute;s de 100 millones de a&ntilde;os (mediados del Cret&aacute;cico). M&aacute;s all&aacute; de la enorme reproducci&oacute;n (hecha con el rigor cient&iacute;fico que caracteriza al Museo Paleontol&oacute;gico Egidio Feruglio) el centro cuenta con informaci&oacute;n &uacute;til sobre este enorme bicharraco. Es un buen complemento a la visita al propio museo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80689e61-4152-4b30-be30-31a53c6ae045_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80689e61-4152-4b30-be30-31a53c6ae045_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80689e61-4152-4b30-be30-31a53c6ae045_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80689e61-4152-4b30-be30-31a53c6ae045_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80689e61-4152-4b30-be30-31a53c6ae045_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80689e61-4152-4b30-be30-31a53c6ae045_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80689e61-4152-4b30-be30-31a53c6ae045_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua estación de tren de Gaiman, uno de los pueblos galeses de la provincia de Chubut."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua estación de tren de Gaiman, uno de los pueblos galeses de la provincia de Chubut.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Un t&eacute; en Gaiman</strong>.- La peque&ntilde;a localidad de Gaiman se encuentra a 18 kil&oacute;metros de Trelew (Ruta Provincial 25) en una bonita vega agr&iacute;cola junto al R&iacute;o Chubut. El pueblo es peque&ntilde;o y todo lo que hay que ver se encuentra en las apenas veinte cuadras que forman el casco hist&oacute;rico en la orilla norte del r&iacute;o. Aqu&iacute; te vas a encontrar con algunas casas de piedra con ventanas de guillotina que recuerdan a las campi&ntilde;as brit&aacute;nicas junto a construcciones t&iacute;picamente patag&oacute;nicas (con madera y chapa) y viejas casonas de ladrillo muy bien conservadas. Este pueblo fue fundado por colonos galeses a finales del siglo XIX y a&uacute;n conserva ese ambiente gracias a un sentido de pertenencia muy marcado. En el <strong>Museo Hist&oacute;rico Regional</strong> (28 de julio), instalado en la antigua estaci&oacute;n de tren, puedes rastrear esta historia que se inici&oacute; en 1865. Y en el <strong>Museo Tehuelche</strong> (Bouchard), que pas&oacute; con los que viv&iacute;an aqu&iacute; antes de los galeses. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d15097ad-6e9b-4e44-81e5-61357d2f89d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d15097ad-6e9b-4e44-81e5-61357d2f89d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d15097ad-6e9b-4e44-81e5-61357d2f89d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d15097ad-6e9b-4e44-81e5-61357d2f89d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d15097ad-6e9b-4e44-81e5-61357d2f89d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d15097ad-6e9b-4e44-81e5-61357d2f89d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d15097ad-6e9b-4e44-81e5-61357d2f89d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las casas de té son una de las señas de identidad del pueblo galés de Gaiman."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las casas de té son una de las señas de identidad del pueblo galés de Gaiman.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ae0bb4a-5f39-4b2a-ae9e-ddb5af586933_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x4022y4407.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ae0bb4a-5f39-4b2a-ae9e-ddb5af586933_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x4022y4407.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ae0bb4a-5f39-4b2a-ae9e-ddb5af586933_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x4022y4407.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ae0bb4a-5f39-4b2a-ae9e-ddb5af586933_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x4022y4407.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ae0bb4a-5f39-4b2a-ae9e-ddb5af586933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4022y4407.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ae0bb4a-5f39-4b2a-ae9e-ddb5af586933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4022y4407.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ae0bb4a-5f39-4b2a-ae9e-ddb5af586933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4022y4407.jpg"
                    alt="La hora del té en Gaiman. Tienes para el desayuno del día siguiente y la merienda."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La hora del té en Gaiman. Tienes para el desayuno del día siguiente y la merienda.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las casitas (algunas muy bonitas como la que hay junto a la estaci&oacute;n de servicio de la calle Eugenio Tello (ver mapa) y el bonito entorno de la <strong>Plaza Julio Argentino Roca</strong>, Gaiman es famosa por la tradici&oacute;n de la hora del t&eacute;. En la localidad hay varias casas de t&eacute; que ofrecen servicios de merienda muy copiosos con una selecci&oacute;n magn&iacute;fica de la tradici&oacute;n repostera brit&aacute;nica acompa&ntilde;ada de t&eacute; negro de gran calidad. Hay muchas opciones. Nosotros las dos veces que hemos estado aqu&iacute; visitamos <strong>Ty Gwyn</strong> (9 de Julio, 111), una casa de t&eacute; preciosa donde te atienden con una amabilidad impresionante. Y la calidad del servicio es brutal. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a102fa-f81c-496b-9840-2cfa0bbf2fbd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a102fa-f81c-496b-9840-2cfa0bbf2fbd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a102fa-f81c-496b-9840-2cfa0bbf2fbd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a102fa-f81c-496b-9840-2cfa0bbf2fbd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a102fa-f81c-496b-9840-2cfa0bbf2fbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a102fa-f81c-496b-9840-2cfa0bbf2fbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1a102fa-f81c-496b-9840-2cfa0bbf2fbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varios familiares esperan el regreso de la flota pesquera en Puerto Rawson."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varios familiares esperan el regreso de la flota pesquera en Puerto Rawson.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Toninas y lobos marinos en Puerto Rawson</strong>.- La visita al entorno de Trelew puede terminar en la costa con una visita a Puerto Rawson, base de una de las flotas pesqueras m&aacute;s importantes del pa&iacute;s. La ciudad en s&iacute; no tiene mucho que ver, pero junto a la desembocadura del R&iacute;o Chubut puedes ver una colonia de lobos marinos bastante grande. De aqu&iacute; parten excursiones de avistaje de fauna marina. La estrella de esta parte de la costa es el Delf&iacute;n Pio, o Tonina, una especie end&eacute;mica de las aguas patag&oacute;nicas que se desplaza en enormes card&uacute;menes de una manera bastante vistosa (hacen piruetas y saltos de manera casi constante).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_america/cual-es-el-dinosaurio-mas-grande-del-mundo-que-ver-en-trelew-mapa-mejor-casa-de-te-de-gaiman_1_13532605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 12:37:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bfbe0c51-56d1-4fc5-ace9-f615f0f5f94c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="147737" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bfbe0c51-56d1-4fc5-ace9-f615f0f5f94c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="147737" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un fin de invierno en la costa patagónica: El dinosaurio más grande del mundo y un té al estilo galés]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bfbe0c51-56d1-4fc5-ace9-f615f0f5f94c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Patagonia,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué los plesiosaurios nadaban hasta la costa después de comer? Un fósil da la respuesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/plesiosaurios-nadaban-costa-despues-comer-fosil-da-respuesta-pm_1_13531495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/207353f0-62b5-426f-951e-62434b85036d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué los plesiosaurios nadaban hasta la costa después de comer? Un fósil da la respuesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conchas y otros restos encontrados en regurgititas del Jurásico permiten reconstruir un comportamiento de los plesiosaurios similar al de algunos animales marinos actuales</p><p class="subtitle">Descubren huellas de un reptil acuático de 240 millones de años de antigüedad en Guadalajara
</p></div><p class="article-text">
        Los plesiosaurios, grandes reptiles marinos que dominaron los oc&eacute;anos durante millones de a&ntilde;os, podr&iacute;an haber tenido una peculiar costumbre despu&eacute;s de alimentarse. Una nueva investigaci&oacute;n apunta a que estos animales&nbsp;<strong>nadaban desde aguas profundas hacia zonas costeras para regurgitar las conchas y otros restos que no pod&iacute;an digerir</strong>. La pista que ha permitido reconstruir este comportamiento procede de algo poco habitual en lo que a f&oacute;siles se refiere: su v&oacute;mito.
    </p><p class="article-text">
        El paleont&oacute;logo&nbsp;<strong>Dirk Knaust</strong>&nbsp;ha analizado m&aacute;s de una veintena de regurgititas, como se conocen los restos de v&oacute;mito fosilizado, localizadas en dep&oacute;sitos marinos del Jur&aacute;sico Medio y Superior de la Plataforma de Horda, frente a la costa de Noruega. El estudio, <a href="https://doi.org/10.1017/S0016756826100806" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista&nbsp;</a><a href="https://doi.org/10.1017/S0016756826100806" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Geological Magazine</em></a>, ofrece as&iacute; nuevos detalles sobre la alimentaci&oacute;n y el comportamiento de unos reptiles que sobrevivieron durante m&aacute;s de 140 millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los restos estudiados tienen tama&ntilde;os muy diferentes,&nbsp;<strong>desde aproximadamente el de una nuez hasta el de un mango</strong>, y contienen conchas de bivalvos, estructuras tubulares de serp&uacute;lidos, crinoideos y restos de belemnites, unos animales similares a los calamares. La combinaci&oacute;n indica que quien produjo esas acumulaciones <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/mito-kraken-cae-pulpo-enorme-plantaba-cara-superdepredadores-oceanos-100-millones-anos-pm_1_13176147.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se alimentaba de animales con conchas y estructuras duras situados en el fondo marino</a>.
    </p><h2 class="article-text">No pod&iacute;an digerir bien las conchas</h2><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de los f&oacute;siles fue precisamente una de las claves. Los moluscos identificados necesitaban niveles relativamente estables de salinidad para sobrevivir y, por tanto,&nbsp;<strong>no pod&iacute;an haber vivido en los antiguos deltas fluviales donde aparecieron sus restos</strong>. La entrada continua de agua dulce habr&iacute;a provocado cambios de salinidad incompatibles con estas especies.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n propuesta por Knaust es que los plesiosaurios capturaron primero esas presas en aguas marinas m&aacute;s profundas. Despu&eacute;s se desplazaron hacia la costa y, una vez en aguas poco profundas,&nbsp;<strong>expulsaron las partes duras que su aparato digestivo no pod&iacute;a procesar</strong>. Investigaciones anteriores sobre su anatom&iacute;a sugieren que estos reptiles inclinaban la cabeza hacia el fondo para capturar mariscos, pero sus dientes no estaban preparados para triturar eficazmente las conchas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5413e9b6-d87a-4297-b3f4-13d98b688598_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5413e9b6-d87a-4297-b3f4-13d98b688598_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5413e9b6-d87a-4297-b3f4-13d98b688598_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5413e9b6-d87a-4297-b3f4-13d98b688598_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5413e9b6-d87a-4297-b3f4-13d98b688598_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5413e9b6-d87a-4297-b3f4-13d98b688598_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5413e9b6-d87a-4297-b3f4-13d98b688598_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arena deltaica de 160 millones de años de antigüedad con restos de vómito de plesiosaurio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arena deltaica de 160 millones de años de antigüedad con restos de vómito de plesiosaurio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Es posible que los plesiosaurios se acercaran a la costa para relajarse o dormir despu&eacute;s de cazar, y probablemente era entonces cuando vomitaban</strong>&rdquo;, explica Knaust. El investigador compara este comportamiento con el observado actualmente en focas peleteras y cocodrilos marinos. La diferencia es que los plesiosaurios probablemente permanec&iacute;an dentro del agua debido a su peso y a la forma de su cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Un sospechoso que encaja con las pruebas</h2><p class="article-text">
        Determinar qu&eacute; animal hab&iacute;a producido aquellas regurgititas exigi&oacute; descartar otras posibilidades. Los restos eran demasiado grandes para proceder de peces, mientras que&nbsp;<strong>tiburones y cocodrilos del Jur&aacute;sico se alimentaban principalmente de peces</strong>, cuyos esqueletos no aparecen en las acumulaciones analizadas. Tambi&eacute;n se valoraron diferentes invertebrados y otros reptiles marinos.
    </p><p class="article-text">
        La mezcla de presas, el tama&ntilde;o de los fragmentos y el tipo de alimentaci&oacute;n terminaron se&ntilde;alando a los plesiosaurios. &ldquo;El plesiosaurio coincide m&aacute;s que ning&uacute;n otro animal en cuanto a tama&ntilde;o y alimentaci&oacute;n&rdquo;, sostiene Knaust. Los ejemplares a los que atribuye los restos pod&iacute;an medir entre cuatro y ocho metros, mientras que el conjunto de los plesiosaurios alcanz&oacute; tama&ntilde;os de entre dos y trece metros.
    </p><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles tambi&eacute;n consiguieron sobrevivir gracias a circunstancias excepcionales. El v&oacute;mito estaba muy compactado y cubierto de mucosidad, aunque la mayor&iacute;a de estas acumulaciones habr&iacute;an acabado destruidas por las olas y las mareas. Algunas, sin embargo,&nbsp;<strong>quedaron r&aacute;pidamente sepultadas por sedimentos transportados por los r&iacute;os o terminaron dentro de madrigueras excavadas por crust&aacute;ceos</strong>, donde pudieron conservarse y fosilizarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/plesiosaurios-nadaban-costa-despues-comer-fosil-da-respuesta-pm_1_13531495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 04:59:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/207353f0-62b5-426f-951e-62434b85036d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="444649" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/207353f0-62b5-426f-951e-62434b85036d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="444649" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué los plesiosaurios nadaban hasta la costa después de comer? Un fósil da la respuesta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/207353f0-62b5-426f-951e-62434b85036d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El T. rex tenía sangre caliente y la ciencia acaba de poner cifra a una incógnita enorme: su temperatura corporal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/t-rex-tenia-sangre-caliente-ciencia-acaba-poner-cifra-incognita-enorme-temperatura-corporal-pm_1_13529223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a519ce5d-1a84-40a8-81d6-d3e25c310aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El T. rex tenía sangre caliente y la ciencia acaba de poner cifra a una incógnita enorme: su temperatura corporal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Metabolismo prehistórico - Triceratops, Stegosaurus y Brachiosaurus figuran entre los candidatos para futuros análisis, junto con antiguos antepasados mamíferos cuyos restos plantean mayores dificultades para preservar señales químicas útiles</p></div><p class="article-text">
        Los cocodrilos pueden parecer unas criaturas bastante resistentes, pero sus temperaturas corporales habituales, de entre 28 y 30 grados, quedan lejos de las que alcanzan las aves. Algunas especies peque&ntilde;as superan los 40 &deg;C, mientras que determinados mam&iacute;feros, como los perezosos y los osos hormigueros, rondan los 32 &deg;C. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Tyrannosaurus rex</strong>, pese a pertenecer al linaje de los reptiles, estaba evolutivamente emparentado con las aves y ocupaba una posici&oacute;n t&eacute;rmica intermedia entre ambos grupos. Una circunstancia que obliga a revisar la imagen de estos animales como<strong> enormes lagartos dependientes del sol para calentarse</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los dientes de T. rex sit&uacute;an su cuerpo en 36 grados</h2><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n publicada en la revista<em><strong> Science Advances</strong></em> ha establecido que el <strong>Tyrannosaurus rex ten&iacute;a una temperatura corporal aproximada de 36 &deg;C</strong>, muy parecida a la humana. El equipo de la Universidad de California en Los &Aacute;ngeles (UCLA) ha conseguido la primera estimaci&oacute;n de este tipo mediante el an&aacute;lisis qu&iacute;mico de dientes f&oacute;siles. El descubrimiento aporta nuevas pruebas a una<strong> hip&oacute;tesis que lleva casi 60 a&ntilde;os ganando terreno</strong> entre los paleont&oacute;logos. El dinosaurio, por lo tanto, habr&iacute;a sido capaz de mantener su cuerpo caliente gracias a un metabolismo activo.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplar que ha permitido realizar la medici&oacute;n se llama <em><strong>Thomas</strong></em> y pertenece a la colecci&oacute;n del Museo de Historia Natural del Condado de Los &Aacute;ngeles. Su esqueleto est&aacute; completo aproximadamente en un 70%, pero los investigadores &uacute;nicamente necesitaron <strong>extraer peque&ntilde;as porciones de dos dientes</strong> que permanec&iacute;an fuera de exposici&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/298b7d34-106f-4171-ae9c-47a347830e7c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/298b7d34-106f-4171-ae9c-47a347830e7c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/298b7d34-106f-4171-ae9c-47a347830e7c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/298b7d34-106f-4171-ae9c-47a347830e7c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/298b7d34-106f-4171-ae9c-47a347830e7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/298b7d34-106f-4171-ae9c-47a347830e7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/298b7d34-106f-4171-ae9c-47a347830e7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El ejemplar del museo de Los Ángeles conserva aproximadamente el 70% del esqueleto y únicamente fue necesario retirar pequeñas porciones pertenecientes a dos piezas dentales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El ejemplar del museo de Los Ángeles conserva aproximadamente el 70% del esqueleto y únicamente fue necesario retirar pequeñas porciones pertenecientes a dos piezas dentales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Aradhna Tripati</strong>, cient&iacute;fica clim&aacute;tica, profesora de geoqu&iacute;mica de UCLA y autora principal del estudio, ha explicado que conseguir autorizaci&oacute;n para trabajar con f&oacute;siles tan valiosos exig&iacute;a<strong> reducir al m&iacute;nimo los da&ntilde;os ocasionados </strong>durante el muestreo.
    </p><h2 class="article-text">Los modelos sit&uacute;an al dinosaurio desde M&eacute;xico hasta Alaska</h2><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica del tiranosaurio tambi&eacute;n puede estudiarse mediante reconstrucciones de las condiciones ambientales que exist&iacute;an en Norteam&eacute;rica hacia el final del Cret&aacute;cico. Los investigadores utilizaron<strong> modelos paleoclim&aacute;ticos para calcular las temperaturas </strong>de hace aproximadamente 66 millones de a&ntilde;os y determinar qu&eacute; regiones pod&iacute;an resultar habitables para el animal. Los resultados indican que<strong> podr&iacute;a haber ocupado una extensa franja del continente</strong>, desde el territorio del actual M&eacute;xico hasta Alaska, incluso en zonas donde otros reptiles habr&iacute;an tenido dificultades para conservar suficiente temperatura corporal.
    </p><p class="article-text">
        La qu&iacute;mica del esmalte dental conserva una informaci&oacute;n que permite <strong>reconstruir las condiciones t&eacute;rmicas existentes</strong> cuando se formaron los dientes del dinosaurio. Los cient&iacute;ficos estudiaron los enlaces entre diferentes is&oacute;topos de carbono y ox&iacute;geno, cuya frecuencia depende de la temperatura. Las condiciones m&aacute;s fr&iacute;as favorecen determinadas uniones qu&iacute;micas, mientras que las m&aacute;s c&aacute;lidas reducen su formaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo llevaba una d&eacute;cada perfeccionando el procedimiento y consigui&oacute; <strong>disminuir aproximadamente un 90% la cantidad de f&oacute;sil necesaria.</strong> El esmalte resulta adecuado porque su composici&oacute;n suele alterarse menos que la de otros tejidos durante la fosilizaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La regulaci&oacute;n t&eacute;rmica abre nuevas v&iacute;as sobre su comportamiento</h2><p class="article-text">
        La posibilidad de que los dinosaurios fueran animales de sangre caliente lleva plante&aacute;ndose desde que Richard Owen introdujo el nombre <em>Dinosauria</em> en 1842. El paleont&oacute;logo de vertebrados <strong>Thomas Holtz Jr.</strong>, profesor principal del Departamento de Geolog&iacute;a de la Universidad de Maryland, considera que el nuevo procedimiento ofrece <strong>otra v&iacute;a para investigar</strong> esa cuesti&oacute;n. El an&aacute;lisis de cocodrilos y almejas de sangre fr&iacute;a que vivieron en la misma &eacute;poca y regi&oacute;n permite<strong> comparar los resultados </strong>con animales cuyo funcionamiento t&eacute;rmico era diferente.
    </p><p class="article-text">
        Las<strong> aplicaciones futuras del procedimiento podr&iacute;an extenderse a especies cuya fisiolog&iacute;a contin&uacute;a planteando numerosas inc&oacute;gnitas</strong>, incluidos Triceratops, Stegosaurus y Brachiosaurus, seg&uacute;n Holtz. Robert Eagle, geobi&oacute;logo, profesor asociado de UCLA y coautor del estudio, tambi&eacute;n considera interesante investigar a los antepasados de los mam&iacute;feros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca6519bd-f45c-43bd-ad5b-223cb592baf4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca6519bd-f45c-43bd-ad5b-223cb592baf4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca6519bd-f45c-43bd-ad5b-223cb592baf4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca6519bd-f45c-43bd-ad5b-223cb592baf4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca6519bd-f45c-43bd-ad5b-223cb592baf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca6519bd-f45c-43bd-ad5b-223cb592baf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca6519bd-f45c-43bd-ad5b-223cb592baf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El tiranosaurio ocupaba una posición térmica cercana a las aves"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El tiranosaurio ocupaba una posición térmica cercana a las aves                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Determinar cu&aacute;ndo apareci&oacute; la capacidad de producir y regular internamente el calor corporal permitir&iacute;a <strong>reconstruir una etapa todav&iacute;a poco conocida de su evoluci&oacute;n</strong>, aunque la antig&uuml;edad de los f&oacute;siles plantea dificultades adicionales para conservar las se&ntilde;ales qu&iacute;micas necesarias.
    </p><p class="article-text">
        Una temperatura corporal elevada habr&iacute;a permitido al tiranosaurio mantener una actividad f&iacute;sica prolongada y necesitar mayores cantidades de alimento que los reptiles de metabolismo m&aacute;s lento. Eagle considera que esta caracter&iacute;stica<strong> pudo favorecer su resistencia</strong>, aunque no demuestra que fuese un corredor veloz. Tampoco resuelve si cazaba activamente, aprovechaba carro&ntilde;a o recurr&iacute;a a ambas estrategias.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n permite establecer nuevas condiciones fisiol&oacute;gicas para estudiar su comportamiento, pero<strong> todav&iacute;a quedan preguntas abiertas</strong> sobre c&oacute;mo consegu&iacute;a mantener su temperatura y cu&aacute;nto tiempo pod&iacute;a dedicar a perseguir presas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/t-rex-tenia-sangre-caliente-ciencia-acaba-poner-cifra-incognita-enorme-temperatura-corporal-pm_1_13529223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 15:02:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a519ce5d-1a84-40a8-81d6-d3e25c310aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="100047" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a519ce5d-1a84-40a8-81d6-d3e25c310aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="100047" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El T. rex tenía sangre caliente y la ciencia acaba de poner cifra a una incógnita enorme: su temperatura corporal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a519ce5d-1a84-40a8-81d6-d3e25c310aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Investigación,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un fósil hallado en Castellón revela cómo los dinosaurios sobrevivían a las infecciones graves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-hallado-castellon-revela-dinosaurios-sobrevivian-infecciones-graves-pm_1_13520747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/511cc211-a131-4e26-9fe8-4f1d06b02262_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un fósil hallado en Castellón revela cómo los dinosaurios sobrevivían a las infecciones graves"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de una tibia de Iguanodon bernissartensis encontrada en Morella muestra la respuesta del animal ante una infección bacteriana</p><p class="subtitle">Descubren en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteamérica
</p></div><p class="article-text">
        Los restos de <a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurios</a> recuperados en Morella contin&uacute;an aportando informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo era la vida hace unos 125 millones de a&ntilde;os. En este sentido, un equipo de investigadores ha analizado una tibia de <em>Iguanodon bernissartensis</em> encontrada en el municipio castellonense y ha identificado en ella una lesi&oacute;n relacionada con una infecci&oacute;n bacteriana. Cabe destacar, que este descubrimiento es la <strong>primera evidencia conocida de una reacci&oacute;n &oacute;sea de este tipo en un dinosaurio</strong>. El estudio ha sido <a href="https://royalsocietypublishing.org/rsos" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>Royal Society Open Science</em>. Por ello, sus resultados permiten conocer algo hasta ahora dif&iacute;cil de detectar en el registro <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;sil</a>, la respuesta del organismo a una infecci&oacute;n bacteriana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una lesi&oacute;n que qued&oacute; registrada en el hueso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La pieza analizada procede del <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> de Mas de la Parreta y se trata de una tibia derecha de m&aacute;s de un metro de longitud que fue recuperada durante los trabajos de control paleontol&oacute;gico. A primera vista, los investigadores observaron un <strong>excesivo abultamiento en la zona central del hueso</strong>. Adem&aacute;s, la superficie presentaba un aspecto liso, sin indicios de haber sufrido una fractura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para estudiar la pieza, los investigadores <strong>recurrieron a la tomograf&iacute;a axial computarizada</strong>, una t&eacute;cnica habitual en el &aacute;mbito m&eacute;dico que permite examinar estructuras internas sin tener que intervenir directamente sobre ellas. Por lo tanto, la tibia fue analizada en el <a href="https://castellon.san.gva.es/va/hospital-general" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hospital General Universitario de Castell&oacute;n</a> y posteriormente se elaboraron reconstrucciones digitales en 3D. Asimismo, estas im&aacute;genes permitieron estudiar la alteraci&oacute;n y <strong>comparar sus caracter&iacute;sticas con las que presentan otras patolog&iacute;as &oacute;seas.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72110d5f-8ded-4b83-ab23-d80aed918cb6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72110d5f-8ded-4b83-ab23-d80aed918cb6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72110d5f-8ded-4b83-ab23-d80aed918cb6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72110d5f-8ded-4b83-ab23-d80aed918cb6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72110d5f-8ded-4b83-ab23-d80aed918cb6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72110d5f-8ded-4b83-ab23-d80aed918cb6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72110d5f-8ded-4b83-ab23-d80aed918cb6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Reconstrucción virtual tridimensional de CMP-11/8 en vista medial. (A–C) Secciones transversales del crecimiento óseo patológico que muestran áreas óseas hiperdensas (flechas rojas)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Reconstrucción virtual tridimensional de CMP-11/8 en vista medial. (A–C) Secciones transversales del crecimiento óseo patológico que muestran áreas óseas hiperdensas (flechas rojas).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el an&aacute;lisis permiti&oacute; comprobar que<strong> la lesi&oacute;n no encajaba con las consecuencias habituales de una fractura</strong>. En estos casos, el hueso suele mostrar ciertas modificaciones asociadas al proceso de reparaci&oacute;n y remodelaci&oacute;n, que no aparecen en la pieza de Morella. Los investigadores tambi&eacute;n descartaron que se tratara de un proceso tumoral, al no encontrar las caracter&iacute;sticas que permitir&iacute;an identificar este tipo de enfermedad. Tras evaluar las diferentes posibilidades, la<strong> hip&oacute;tesis que mejor encajaba con las evidencias fue la de una infecci&oacute;n de los tejidos blancos.</strong>&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La reacci&oacute;n del hueso ante la infecci&oacute;n&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, la respuesta del animal habr&iacute;a quedado reflejada en la propia estructura &oacute;sea. Ante la infecci&oacute;n,<strong> su organismo comenz&oacute; a generar un nuevo tejido alrededor de la zona afectada</strong>, provocando el engrosamiento de la tibia. Seg&uacute;n explican los autores del estudio, las caracter&iacute;sticas observadas son compatibles con una &uacute;lcera cut&aacute;nea provocada por bacterias.
    </p><p class="article-text">
        La importancia del hallazgo no solo est&aacute; en identificar la enfermedad, sino tambi&eacute;n en lo que revela sobre la supervivencia del animal. La presencia de ese tejido &oacute;seo nuevo indica que <strong>el </strong><em><strong>Iguanodon</strong></em><strong> no muri&oacute; justo despu&eacute;s de sufrir la infecci&oacute;n</strong>, sino que su organismo tuvo tiempo para ofrecer una respuesta inflamatoria y comenzar un proceso de reparaci&oacute;n. Sin embargo, esa lesi&oacute;n probablemente habr&iacute;a provocado dolor, inflamaci&oacute;n y dificultades para utilizar con normalidad la extremidad afectada.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Morella, una ventana al Cret&aacute;cico europeo&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este nuevo estudio se suma al amplio registro paleontol&oacute;gico de la comarca de Els Ports. Los materiales de la Formaci&oacute;n Arcillas de Morella han conservado numerosos restos correspondientes al Cret&aacute;cico Inferior y han permitido <strong>identificar especies de gran relevancia </strong>para reconstruir lo que pas&oacute; en Europa durante ese periodo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La presencia de <em>Iguanodon bernissartensis</em> en estos yacimientos tambi&eacute;n <strong>aporta informaci&oacute;n sobre el gran n&uacute;mero de herb&iacute;voros que habitaban la regi&oacute;n</strong>. Por ahora, la tibia analizada permite a&ntilde;adir una nueva dimensi&oacute;n a ese conocimiento. No solo sabemos c&oacute;mo eran estos animales o qu&eacute; tama&ntilde;o alcanzaban, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo afrontaban las enfermedades.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Baena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-hallado-castellon-revela-dinosaurios-sobrevivian-infecciones-graves-pm_1_13520747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 10:30:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/511cc211-a131-4e26-9fe8-4f1d06b02262_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1074372" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/511cc211-a131-4e26-9fe8-4f1d06b02262_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1074372" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un fósil hallado en Castellón revela cómo los dinosaurios sobrevivían a las infecciones graves]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/511cc211-a131-4e26-9fe8-4f1d06b02262_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios,Castellón,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El análisis de dientes del Tyrannosaurus rex revela que su temperatura corporal era similar a la humana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/analisis-dientes-tyrannosaurus-rex-revela-temperatura-corporal-similar-humana-pm_1_13519742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d027f2a9-27ea-41a0-89b6-af70c6de98b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El análisis de dientes del Tyrannosaurus rex revela que su temperatura corporal era similar a la humana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de científicos la situa en los 36 grados,  más alta que la de un reptil, pero más baja que la de un ave</p><p class="subtitle">Así funciona el cerebro de un perro cuando le dicen que 'no' y se reprime
</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De sangre caliente o sangre fr&iacute;a? </strong>Parece una frase hecha para referirnos al nervio o a la impulsividad de las acciones de una persona. Pero esta distinci&oacute;n tambi&eacute;n sirve en el caso del reino <a href="https://www.eldiario.es/spin/primer-animal-diestro-remonta-periodo-ediacarico-550-millones-anos-pm_1_13381097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">animal</a>. Los de sangre caliente (endotermos) generan su propio calor interno para mantener una temperatura corporal constante, sin importar el clima y pudiendo cazar en cualquier momento, tambi&eacute;n de noche. En el caso de los ectotermos, la temperatura cambia seg&uacute;n el entorno, pero gastan menos energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa distinci&oacute;n, &iquest;donde queda el <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubren-murio-tyrannosaurus-rex-grande-mundo-66-millones-anos-pm_1_13508214.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tyrannosaurus rex</a>? Un grupo de cient&iacute;ficos de la Universidad de California (UCLA) ha podido comprobar por primera vez que este enorme depredador ten&iacute;a una <strong>temperatura corporal</strong> de 36 grados, casi la misma que la temperatura media humana.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, realizado gracias al an&aacute;lisis de varios dientes y publicado en la revista <em>Science Advances</em>, confirma que el Rey de los Lagartos Tiranos habr&iacute;a sido un depredador o <strong>carro&ntilde;ero veloz</strong>, no un animal lento que tomaba el sol, capaz de sobrevivir en climas fr&iacute;os mortales para otros reptiles. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Analizando dos dientes&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Los investigadores de la UCLA desarrollaron un m&eacute;todo de <strong>term&oacute;metro prehist&oacute;rico</strong> hace una d&eacute;cada, utilizando huesos para medir si los animales extintos eran de sangre caliente o fr&iacute;a. Sin embargo, probarlo en un Tyrannosaurus rex requer&iacute;a m&aacute;s huesos de los que cualquier museo estar&iacute;a dispuesto a proporcionar para el an&aacute;lisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en la &uacute;ltima d&eacute;cada, el equipo de la UCLA perfeccion&oacute; el proceso, reduciendo la cantidad de material necesario para las pruebas dentales antiguas en aproximadamente un 90 %. As&iacute;, convencieron al Museo de Historia Natural de Los &Aacute;ngeles que finalmente <strong>cedi&oacute; dos dientes de Thomas</strong>, el esqueleto de tiranosaurio m&aacute;s completo de la imponente del recinto.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32564416-db73-4ee6-936b-564168500eb2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32564416-db73-4ee6-936b-564168500eb2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32564416-db73-4ee6-936b-564168500eb2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32564416-db73-4ee6-936b-564168500eb2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32564416-db73-4ee6-936b-564168500eb2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32564416-db73-4ee6-936b-564168500eb2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32564416-db73-4ee6-936b-564168500eb2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fósil de T-Rex en el Smithsonian Museum de Washington"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fósil de T-Rex en el Smithsonian Museum de Washington                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Descubrimos que la temperatura era de <strong>36 grados</strong>, aproximadamente la misma que la de los humanos. La temperatura es m&aacute;s o menos la que yo habr&iacute;a imaginado: m&aacute;s alta que la de un reptil o un mam&iacute;fero lento como un perezoso, pero m&aacute;s baja que la de un ave&rdquo;, el geobi&oacute;logo de la UCLA y coautor del estudio, Robert Eagle.
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s curioso: aunque est&aacute; considerado como un<strong> reptil escamoso </strong>que pone huevos, la temperatura corporal del Tyrannosaurus rex es comparable a la de un mam&iacute;fero peludo de sangre caliente. Tampoco hay que olvidar que los reptiles modernos de sangre fr&iacute;a tienen una temperatura de entre 28 y 30 grados, mientras que la mayor&iacute;a de las aves &mdash;descendientes evolutivos de este dinosaurio&mdash; suelen tener una temperatura mucho m&aacute;s alta, de entre 40 y 43 grados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La temperatura no es balad&iacute;</strong>. Seg&uacute;n Eagle, la existencia de un Tyrannosaurus rex termorregulador respalda las teor&iacute;as de que los tiranosaurios eran animales activos que cazaban o carro&ntilde;eaban para alimentar su r&aacute;pido metabolismo. Adem&aacute;s, contribuye a la cronolog&iacute;a, mostrando hasta qu&eacute; punto este ancestro de las aves modernas de sangre caliente ya se hab&iacute;a diferenciado de los dinosaurios de sangre fr&iacute;a. Tambi&eacute;n, a diferencia del resto, que pudo sobrevivir en un &aacute;rea habitable m&aacute;s fr&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/analisis-dientes-tyrannosaurus-rex-revela-temperatura-corporal-similar-humana-pm_1_13519742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 08:30:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d027f2a9-27ea-41a0-89b6-af70c6de98b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1443583" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d027f2a9-27ea-41a0-89b6-af70c6de98b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1443583" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El análisis de dientes del Tyrannosaurus rex revela que su temperatura corporal era similar a la humana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d027f2a9-27ea-41a0-89b6-af70c6de98b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-teruel-primer-diplodocus-confirmado-fuera-norteamerica-pm_1_13511091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un ejemplar de unos 150 millones de años aporta nuevas pruebas de los intercambios de dinosaurios entre Europa y América del Norte durante el Jurásico tardío
</p><p class="subtitle">Cinco orangutanes bebés aparecen en un bosque de India y todo apunta a una trama de tráfico ilegal
</p></div><p class="article-text">
        Un conjunto de <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles</a> descubierto en El Castellar, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/teruel/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teruel</a>, ha permitido identificar el <strong>primer ejemplar confirmado de </strong><em><strong>Diplodocus</strong></em><strong> fuera de Norteam&eacute;rica</strong>. Los restos, recuperados en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> de La Tejer&iacute;a, pertenecen a un dinosaurio que vivi&oacute; hace aproximadamente 150 millones de a&ntilde;os y forman parte de uno de los esqueletos de diplod&oacute;cido m&aacute;s completos encontrados hasta ahora en Europa. El hallazgo ha sido descrito por investigadores de la Fundaci&oacute;n Conjunto Paleontol&oacute;gico de Teruel-Din&oacute;polis en un estudio <a href="https://www.tandfonline.com/doi/10.1080/02724634.2026.2718423" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Journal of Vertebrate Paleontology</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta este descubrimiento, los f&oacute;siles atribuidos de forma confirmada al g&eacute;nero Diplodocus proced&iacute;an de la Formaci&oacute;n Morrison, en el oeste de Estados Unidos. El ejemplar turolense cambia ese escenario al demostrar que el g&eacute;nero Diplodocus tambi&eacute;n estuvo presente en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica durante el Jur&aacute;sico tard&iacute;o, ampliando considerablemente su distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica conocida.
    </p><p class="article-text">
        Los paleont&oacute;logos recuperaron 14 v&eacute;rtebras de la cola y varios huesos conocidos como cheurones en la Formaci&oacute;n Villar del Arzobispo. Su conservaci&oacute;n permiti&oacute; realizar comparaciones osteol&oacute;gicas y diferentes an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos, tanto mediante m&aacute;xima parsimonia como a trav&eacute;s de inferencia bayesiana. Los distintos m&eacute;todos situaron de manera consistente al ejemplar dentro del g&eacute;nero Diplodocus. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fósiles hallados del Diplodocus"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fósiles hallados del Diplodocus                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un gigante de unos 25 metros</h2><p class="article-text">
        Entre las caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas que permitieron efectuar la identificaci&oacute;n se encuentran <strong>grandes cavidades neum&aacute;ticas en las v&eacute;rtebras,</strong> profundos surcos longitudinales en la parte inferior de los huesos de la cola y determinados rasgos de los cheurones. Los an&aacute;lisis apuntan, adem&aacute;s, a que el dinosaurio <strong>estaba estrechamente relacionado con </strong><em><strong>Diplodocus hallorum.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El animal habr&iacute;a alcanzado aproximadamente 25 metros de longitud,</strong> unas dimensiones comparables a las de sus parientes norteamericanos. Se suma as&iacute; a otros saur&oacute;podos gigantes conocidos en el Jur&aacute;sico de Teruel, aunque con caracter&iacute;sticas muy diferentes, como <em>Turiasaurus</em> y <em>Losillasaurus</em>. Para Alberto Cobos, coautor del estudio y director gerente de la Fundaci&oacute;n Din&oacute;polis, este conjunto de f&oacute;siles convierte a la provincia en un <strong>lugar de referencia para estudiar la diversidad de estos </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dinosaurios</strong></a><strong>.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartografía del yacimiento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartografía del yacimiento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Nuevas pistas sobre los viajes entre continentes</h2><p class="article-text">
        La importancia del descubrimiento va m&aacute;s all&aacute; de incorporar <em>Diplodocus</em> al registro f&oacute;sil europeo. Los investigadores consideran que proporciona una de las <strong>pruebas m&aacute;s s&oacute;lidas de episodios de dispersi&oacute;n e intercambio de fauna entre Norteam&eacute;rica y </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Europa</strong></a> a trav&eacute;s del proto-Atl&aacute;ntico Norte durante el tramo final del Jur&aacute;sico. El estudio sit&uacute;a concretamente esos movimientos entre el Kimmeridgiense tard&iacute;o y el Titoniense temprano.
    </p><p class="article-text">
        La presencia del dinosaurio en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/peninsula/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica</a> es compatible con la existencia de conexiones terrestres temporales que habr&iacute;an aparecido durante fases regresivas del proto-Atl&aacute;ntico Norte. Esos pasos habr&iacute;an posibilitado <strong>desplazamientos de fauna entre ambos continentes hace unos 150 millones de a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo tambi&eacute;n <strong>ampl&iacute;a el conocimiento sobre los ecosistemas costeros del este de Iberia durante el Jur&aacute;sico tard&iacute;o</strong>. En la zona donde apareci&oacute; el ejemplar se han encontrado restos de saur&oacute;podos, ter&oacute;podos, estegosaurios y ornit&oacute;podos, indicio de una fauna diversa. Los f&oacute;siles del nuevo <em>Diplodocus</em> est&aacute;n actualmente expuestos en la sala de dinosaurios del Museo Aragon&eacute;s de Paleontolog&iacute;a de Din&oacute;polis, en Teruel, con fines de investigaci&oacute;n futura y divulgaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-teruel-primer-diplodocus-confirmado-fuera-norteamerica-pm_1_13511091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 06:00:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297951" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297951" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteamérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Investigación científica,Teruel,España,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hallazgo excepcional: Teruel descubre el primer Diplodocus hallado fuera de Norteamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/hallazgo-excepcional-teruel-descubre-primer-diplodocus-hallado-fuera-norteamerica_1_13510191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0b175e8-9756-4f6c-a7c1-69977d18c124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hallazgo excepcional: Teruel descubre el primer Diplodocus hallado fuera de Norteamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El ejemplar de 25 metros localizado en "El Castellar" y de unos 150 millones de años, aporta una de las pruebas más sólidas del intercambio de dinosaurios entre Europa y Norteamérica durante el Jurásico Superior</p><p class="subtitle">Nuevo impulso a Dinópolis: 11 millones de euros para un gran anfiteatro y una sala para dinosauros de más de diez metros</p></div><p class="article-text">
        Teruel ha vuelto a situarse en el mapa mundial de la paleontolog&iacute;a con un hallazgo excepcional. Investigadores de la Fundaci&oacute;n Conjunto Paleontol&oacute;gico de Teruel-Din&oacute;polis han identificado en El Castellar el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteam&eacute;rica, un descubrimiento que ampl&iacute;a por primera vez la distribuci&oacute;n conocida de uno de los dinosaurios m&aacute;s emblem&aacute;ticos del planeta.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, publicado en la revista cient&iacute;fica Journal of Vertebrate Paleontology, demuestra que este gigantesco saur&oacute;podo, hasta ahora conocido exclusivamente por f&oacute;siles procedentes del oeste de Estados Unidos, tambi&eacute;n habit&oacute; la actual pen&iacute;nsula ib&eacute;rica hace aproximadamente 150 millones de a&ntilde;os, a finales del Jur&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Los restos proceden del yacimiento de La Tejer&iacute;a, en El Castellar (Teruel), donde el equipo de la Fundaci&oacute;n Din&oacute;polis recuper&oacute; a lo largo de diferentes campa&ntilde;as 14 v&eacute;rtebras de la cola excepcionalmente bien conservadas y varios cheurones, unos huesos situados en la parte inferior de las v&eacute;rtebras caudales.
    </p><p class="article-text">
        Su estudio ha permitido identificar una combinaci&oacute;n de caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas propias del g&eacute;nero Diplodocus. Hasta este trabajo, todos los ejemplares confirmados de este dinosaurio proced&iacute;an de la Formaci&oacute;n Morrison, una extensa unidad geol&oacute;gica del oeste de Estados Unidos que ha proporcionado algunos de los yacimientos de dinosaurios m&aacute;s importantes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos encantados con este descubrimiento. Fue un proceso emocionante y continuo, en el que vimos c&oacute;mo las piezas del puzle iban encajando poco a poco&rdquo;, explica Sergio S&aacute;nchez Fenollosa, investigador de la Fundaci&oacute;n Din&oacute;polis y autor principal del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras pistas surgieron durante el an&aacute;lisis de los f&oacute;siles. Los paleont&oacute;logos detectaron inicialmente importantes semejanzas con diferentes saur&oacute;podos diplodocinos, pero el examen detallado de las v&eacute;rtebras fue estrechando progresivamente la identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que examin&aacute;bamos la anatom&iacute;a con mayor detalle, comenzamos a identificar una combinaci&oacute;n de caracter&iacute;sticas propias de las especies de Diplodocus. Despu&eacute;s, al realizar diferentes an&aacute;lisis evolutivos, todos segu&iacute;an apuntando en la misma direcci&oacute;n. Con cada nuevo resultado, la imagen se hac&iacute;a m&aacute;s clara: est&aacute;bamos ante un Diplodocus&rdquo;, se&ntilde;ala S&aacute;nchez Fenollosa.
    </p><h2 class="article-text">Un gigante entre gigantes</h2><p class="article-text">
        El animal descubierto en Teruel alcanzar&iacute;a unas dimensiones similares a las de los ejemplares norteamericanos. El director gerente de la Fundaci&oacute;n Din&oacute;polis y coautor del estudio, Alberto Cobos, estima que el Diplodocus de El Castellar med&iacute;a aproximadamente 25 metros de longitud.
    </p><p class="article-text">
        Se incorpora as&iacute; a la extraordinaria colecci&oacute;n de saur&oacute;podos gigantes documentados en el Jur&aacute;sico turolense, aunque con caracter&iacute;sticas muy diferentes a las de otros dinosaurios encontrados en la provincia, como Turiasaurus y Losillasaurus.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los f&oacute;siles de todos estos dinosaurios, incluidos los del nuevo ejemplar de Diplodocus, convierten a Teruel en un lugar de referencia para comprender esta gran diversidad&rdquo;, destaca Cobos.
    </p><p class="article-text">
        La excepcional conservaci&oacute;n de los restos ha sido determinante para su identificaci&oacute;n. Entre otros rasgos, los investigadores han encontrado grandes cavidades neum&aacute;ticas en las v&eacute;rtebras, profundos surcos longitudinales en su parte inferior, centros vertebrales alargados y unos caracter&iacute;sticos cheurones bifurcados.
    </p><p class="article-text">
        Estas evidencias anat&oacute;micas se han contrastado mediante diferentes an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos, entre ellos m&eacute;todos de m&aacute;xima parsimonia e inferencia bayesiana. Los resultados sit&uacute;an al ejemplar dentro del g&eacute;nero Diplodocus y como un pariente pr&oacute;ximo de Diplodocus hallorum.
    </p><h2 class="article-text">Una conexi&oacute;n entre Europa y Norteam&eacute;rica</h2><p class="article-text">
        Pero la importancia del descubrimiento va m&aacute;s all&aacute; de a&ntilde;adir Teruel al mapa mundial de Diplodocus. Su presencia en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica proporciona una de las evidencias paleontol&oacute;gicas m&aacute;s s&oacute;lidas de que durante el Jur&aacute;sico Superior se produjeron episodios de dispersi&oacute;n e intercambio de fauna entre Norteam&eacute;rica y Europa.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores consideran que estos animales pudieron desplazarse entre ambos territorios aprovechando conexiones terrestres temporales surgidas durante fases de descenso del nivel del mar en el proto-Atl&aacute;ntico Norte.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo permite as&iacute; reconstruir con mayor precisi&oacute;n un mundo de hace 150 millones de a&ntilde;os en el que las poblaciones de dinosaurios pod&iacute;an desplazarse entre masas continentales que hasta ahora se consideraban mucho m&aacute;s separadas desde el punto de vista de su fauna.
    </p><p class="article-text">
        El propio S&aacute;nchez Fenollosa considera que el resultado de la excavaci&oacute;n constituye &ldquo;una de las evidencias paleontol&oacute;gicas m&aacute;s s&oacute;lidas de episodios de dispersi&oacute;n e intercambio faun&iacute;stico entre los dos continentes a trav&eacute;s del oc&eacute;ano protoatl&aacute;ntico durante el Jur&aacute;sico Superior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles que han permitido identificar al primer Diplodocus confirmado fuera de Norteam&eacute;rica pueden contemplarse actualmente en la sala de dinosaurios del Museo Aragon&eacute;s de Paleontolog&iacute;a de Din&oacute;polis, en Teruel, donde permanecen adem&aacute;s disponibles para futuras investigaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/hallazgo-excepcional-teruel-descubre-primer-diplodocus-hallado-fuera-norteamerica_1_13510191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 07:56:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e0b175e8-9756-4f6c-a7c1-69977d18c124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="394169" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e0b175e8-9756-4f6c-a7c1-69977d18c124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="394169" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un hallazgo excepcional: Teruel descubre el primer Diplodocus hallado fuera de Norteamérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e0b175e8-9756-4f6c-a7c1-69977d18c124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teruel,Dinosaurios,Parques temáticos,Aragón,Ciencia,Excavaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren cómo murió el Tyrannosaurus rex más grande del mundo hace 66 millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-murio-tyrannosaurus-rex-grande-mundo-66-millones-anos-pm_1_13508214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c228839-888b-4b1e-97b1-94189e600c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren cómo murió el Tyrannosaurus rex más grande del mundo hace 66 millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una reconstrucción ha permitido observar que Scotty, descubierto en la provincia canadiense de Saskatchewan, tenía una costilla rota</p><p class="subtitle">Más de 1.500 restos en una cueva de Burgos ayudan a reconstruir cómo era un campamento neandertal hace 46.000 años</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de expertos ha encontrado nuevos detalles sobre los <strong>&uacute;ltimos momentos de vida del Tyrannosaurus rex m&aacute;s grande</strong> encontrado hasta la fecha. El protagonista se llama Scotty, un ejemplar descubierto en Saskatchewan (Canad&aacute;) que muri&oacute; hace unos 66 millones de a&ntilde;os y que, antes de fallecer, recibi&oacute; una importante herida en una costilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Utilizando una t&eacute;cnica de imagen que emplea neutrones desarrollada en el Oak Ridge National Laboratory (ORNL), en Estados Unidos, los cient&iacute;ficos pudieron <strong>observar el interior del hueso fosilizado</strong> sin alterar las estructuras que todav&iacute;a se conservan dentro de &eacute;l. Lo que encontraron est&aacute; ayudando a obtener nueva informaci&oacute;n sobre la vida en la Tierra durante el Cret&aacute;cico Superior.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como ganar la loter&iacute;a&rdquo;, dijo Mauricio Barbi, profesor de f&iacute;sica de la Universidad de Regina en Saskatchewan, en un <a href="https://www.ornl.gov/news/ornl-neutron-bone-imaging-brings-t-rex-life" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado</a> publicado a principios del mes de septiembre. &ldquo;La costilla de Scotty contiene una <strong>vasta red de vasos sangu&iacute;neos mineralizados</strong> que nunca antes se hab&iacute;a observado en un f&oacute;sil&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-RDBkrmIV3v8-4700', 'youtube', 'RDBkrmIV3v8', document.getElementById('yt-RDBkrmIV3v8-4700'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-RDBkrmIV3v8-4700 src="https://www.youtube.com/embed/RDBkrmIV3v8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis realizados en &eacute;l muestran que, tras atacar a un triceratops, Scotty fue atravesado por un asta en el costado, cuyo <strong>cuerno desgarr&oacute; la piel y el m&uacute;sculo hasta destrozarle una costilla</strong>. Cuando el <a href="https://www.eldiario.es/spin/crias-t-rex-nacian-tamano-gato-estaban-preparadas-cazar-pm_1_13424127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">T. Rex sufri&oacute; aquella fractura</a>, &ldquo;la sangre rica en hierro fluy&oacute; hacia la zona, formando vasos sangu&iacute;neos que favorecieron la cicatrizaci&oacute;n&rdquo;, explican los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el hueso lleg&oacute; a mostrar ciertas se&ntilde;ales de recuperaci&oacute;n, el proceso no lleg&oacute; a terminar antes de que el gigantesco animal muriera. &ldquo;Antes de que su costilla rota sanara por completo, Scotty <strong>muri&oacute; en una marisma salina, lo que ralentiz&oacute; la descomposici&oacute;n </strong>y contribuy&oacute; a la preservaci&oacute;n de la delicada red de vasos sangu&iacute;neos&rdquo;, compartieron los cient&iacute;ficos en la nota de prensa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo era Scotty</strong></h2><p class="article-text">
        Con una altura de 4 metros hasta la cadera y una longitud de m&aacute;s de 13 metros, Scotty era un depredador imponente incluso para su especie. Se estima que, en total, <strong>este dinosaurio pudo pesar alrededor de 8.870 kilos</strong>, casi nueve toneladas, lo que lo sit&uacute;a entre los ejemplares de Tyrannosaurus rex m&aacute;s grandes conocidos.
    </p><p class="article-text">
        Los restos de Scotty fueron encontrados en el valle del Frenchman River, una zona especialmente rica en <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/t-rex-adolescente-depredador-distinto-nanotyrannus-da-giro-inesperado-analizar-hueso-clave-pm_1_12832658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles de dinosaurios</a>, y los investigadores no tardaron en concluir que el enorme reptil <strong>ten&iacute;a alrededor de 30 a&ntilde;os cuando muri&oacute;</strong>, una edad considerable para un T. rex.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-murio-tyrannosaurus-rex-grande-mundo-66-millones-anos-pm_1_13508214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 07:00:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2c228839-888b-4b1e-97b1-94189e600c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="360106" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2c228839-888b-4b1e-97b1-94189e600c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="360106" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren cómo murió el Tyrannosaurus rex más grande del mundo hace 66 millones de años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2c228839-888b-4b1e-97b1-94189e600c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Documentan por primera vez fuera del Reino Unido los restos fósiles de un reptil marino del Jurásico Inferior hallados en Asturias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/documentan-primera-vez-fuera-reino-unido-restos-fosiles-reptil-marino-jurasico-inferior-hallados-asturias_1_13499467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09076c33-98cb-4c0b-b527-5a81f0f73276_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Documentan por primera vez fuera del Reino Unido los restos fósiles de un reptil marino del Jurásico Inferior hallados en Asturias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un madrileño alertó hace 17 años del hallazgo del reptil marino 'Ichthyosaurus anningae' en la playa de Vega, en el concejo asturiano de Ribadesella y ha sido certificado por investigadores del Principado, Argentina y Estados Unidos. Su edad se cifra en torno a los 192 millones de años</p><p class="subtitle">El Museo del Jurásico de Asturias recupera los restos fósiles de un gran dinosaurio saurópodo en Ribadesella</p></div><p class="article-text">
        Los investigadores Marta Fern&aacute;ndez y Lisandro Campos del CONICET y Museo de La Plata (Argentina), Judy Massare del Rochester Institute of Vertebrate Paleontology (Estados Unidos) y Laura Pi&ntilde;uela, &Aacute;ngel Garc&iacute;a-P&eacute;rez y Jos&eacute; Carlos Garc&iacute;a-Ramos del Museo del Jur&aacute;sico de Asturias (MUJA) han documentado en Asturias, y por primera vez fuera de Reino Unido, la presencia del reptil marino Ichthyosaurus anningae, del Jur&aacute;sico Inferior. El art&iacute;culo fue publicado online a principios de septiembre en la revista internacional <em>Acta Paleontologica Polonica</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Los detalles del estudio se han presentado en el museo de Asturias, en un acto en el que han participado el director general de Patrimonio Cultural, Pablo Le&oacute;n; el alcalde de Colunga, Jos&eacute; &Aacute;ngel Toyos; el alcalde de Ribadesella, Paulo Garc&iacute;a, y el equipo cient&iacute;fico del MUJA, formado por Jos&eacute; Carlos Garc&iacute;a-Ramos, &Aacute;ngel Garc&iacute;a-P&eacute;rez y Laura Pi&ntilde;uela.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El hallazgo</strong></h2><p class="article-text">
        Se trata del esqueleto incompleto de un ictiosaurio, un reptil marino de aspecto similar al de un delf&iacute;n, cuyos primeros restos &oacute;seos fueron descubiertos en 2009 por Jos&eacute; Antonio S&aacute;nchez F&eacute;liz, vecino de Madrid, en los acantilados del entorno de la playa de Vega (Ribadesella).
    </p><p class="article-text">
        La roca que englobaba los huesos (una marga gris oscura) forma parte de un conjunto conocido como Formaci&oacute;n Rodiles, perteneciente al Jur&aacute;sico Inferior (201-175 m.a.). 
    </p><h2 class="article-text"><strong>192 millones de a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Investigaciones recientes basadas en ammonites, cefal&oacute;podos parientes de los calamares y sepias actuales, permiten determinar con bastante precisi&oacute;n la edad del ictiosaurio asturiano en torno a los 192 millones de a&ntilde;os, dentro del piso que se conoce como Pliensbachiense. El registro f&oacute;sil de ictiosaurios de esta edad es relativamente escaso a nivel mundial, lo que resalta la importancia del hallazgo. 
    </p><p class="article-text">
        El sedimento original donde qued&oacute; enterrado el reptil constitu&iacute;a el fondo fangoso y pobre en ox&iacute;geno de una plataforma marina muy extensa con una profundidad inferior a 100 metros que cubr&iacute;a buena parte del actual territorio asturiano durante la primera mitad del Jur&aacute;sico. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0dd7d7-4f10-4a82-9335-7e1862be14c3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0dd7d7-4f10-4a82-9335-7e1862be14c3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0dd7d7-4f10-4a82-9335-7e1862be14c3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0dd7d7-4f10-4a82-9335-7e1862be14c3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0dd7d7-4f10-4a82-9335-7e1862be14c3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0dd7d7-4f10-4a82-9335-7e1862be14c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d0dd7d7-4f10-4a82-9335-7e1862be14c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huesos articulados de la aleta izquierda."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huesos articulados de la aleta izquierda.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una labor compleja </strong></h2><p class="article-text">
        Los huesos de los ictiosaurios, principalmente los del cr&aacute;neo, son muy delicados, lo que dificult&oacute; y ralentiz&oacute; las labores de preparaci&oacute;n en el laboratorio. Una vez el ejemplar fue preparado se han podido reconocer diversos huesos del cr&aacute;neo (algunos de ellos conservados en 3D muestran detalles que eran desconocidos), dientes, parte de la aleta izquierda, as&iacute; como numerosas costillas y v&eacute;rtebras (cervicales, dorsales y caudales).
    </p><p class="article-text">
        La forma del h&uacute;mero, combinada con algunos caracteres diagn&oacute;sticos del cr&aacute;neo permitieron asignar el esp&eacute;cimen de Ribadesella a <em>Ichthyosaurus anningae,</em> conocida hasta ahora &uacute;nicamente en Reino Unido; la especie rinde homenaje a la famosa paleont&oacute;loga inglesa, Mary Anning. Un estudio comparativo de la longitud del h&uacute;mero recuperado en Asturias con el de otros ejemplares de <em>I. anningae</em>, procedentes del sur de Inglaterra, permiti&oacute; adem&aacute;s determinar que era el mayor ejemplar conocido de esta especie, y se trataba de un adulto con una longitud aproximada en torno a los 2 metros. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las dietas</strong></h2><p class="article-text">
        En cuanto a su dentici&oacute;n, es muy diferente a la del ictiosaurio previamente descrito en Asturias, en este caso localizado en los acantilados pr&oacute;ximos a Rodiles (Villaviciosa) que fue asignado al g&eacute;nero Leptonectes, infiriendo que sus dietas eran muy distintas. Mientras <em>I. anningae</em> ten&iacute;a dientes m&aacute;s robustos, moderadamente c&oacute;nicos y &aacute;pices redondeados, indicando una dieta generalista, los de <em>Leptonectes</em> eran delgados, finamente estriados y m&aacute;s delicados, asociados con una dieta pisc&iacute;vora.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos 192 millones de a&ntilde;os los mares asturianos fueron habitados, al menos, por dos g&eacute;neros diferentes de ictiosaurios, junto con plesiosaurios, otra variedad de reptiles marinos coet&aacute;neos cuyos restos esquel&eacute;ticos tambi&eacute;n han aparecido en las rocas jur&aacute;sicas de nuestra regi&oacute;n. Estos tres reptiles marinos representan los esqueletos m&aacute;s completos de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Asturias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/documentan-primera-vez-fuera-reino-unido-restos-fosiles-reptil-marino-jurasico-inferior-hallados-asturias_1_13499467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 08:28:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/09076c33-98cb-4c0b-b527-5a81f0f73276_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="176439" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/09076c33-98cb-4c0b-b527-5a81f0f73276_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="176439" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Documentan por primera vez fuera del Reino Unido los restos fósiles de un reptil marino del Jurásico Inferior hallados en Asturias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09076c33-98cb-4c0b-b527-5a81f0f73276_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Concejos de Asturias,Investigadores,Dinosaurios,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 700 huellas fósiles únicas en Europa: La Rioja refuerza su patrimonio con la puesta a punto de ‘La Pellejera’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/700-huellas-fosiles-unicas-europa-rioja-refuerza-patrimonio-puesta-punto-pellejera_1_13454259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82dacfff-5722-4e66-82e0-12df3781f36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 700 huellas fósiles únicas en Europa: La Rioja refuerza su patrimonio con la puesta a punto de ‘La Pellejera’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Capellán y Arraiz han visitado la intervención paleontológica llevada a cabo en el yacimiento de ‘La Pellejera’ </p><p class="subtitle">Dinosaurio con nombre riojano: la nueva especie de carnívoro espinosáurido puede contemplarse ya en Igea
</p></div><p class="article-text">
        El presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capell&aacute;n, junto a la consejera de Agricultura, Ganader&iacute;a, Mundo Rural y Medio Ambiente, Noem&iacute; Manzanos, y el alcalde de Hornillos de Cameros, Pablo Fern&aacute;ndez, ha visitado este martes 18 de agosto, la intervenci&oacute;n paleontol&oacute;gica llevada a cabo en el yacimiento de &lsquo;La Pellejera&rsquo;, incluida en un proyecto de acondicionamiento conjunto de yacimientos arqueol&oacute;gicos para impulsar la mejora del patrimonio cultural y la sostenibilidad tur&iacute;stica de la Reserva de la Biosfera de La Rioja, que ha supuesto una inversi&oacute;n que ronda los 930.000 euros financiada con fondos europeos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07dd951b-748f-4207-b150-2475d9a8feae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07dd951b-748f-4207-b150-2475d9a8feae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07dd951b-748f-4207-b150-2475d9a8feae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07dd951b-748f-4207-b150-2475d9a8feae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07dd951b-748f-4207-b150-2475d9a8feae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07dd951b-748f-4207-b150-2475d9a8feae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/07dd951b-748f-4207-b150-2475d9a8feae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Visita al yacimiento de ‘La Pellejera’"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Visita al yacimiento de ‘La Pellejera’                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s de 11.000 huellas f&oacute;siles de dinosaurio en La Rioja </strong></h2><p class="article-text">
        Durante la visita, el jefe del Ejecutivo ha destacado el &ldquo;enorme y valioso patrimonio paleontol&oacute;gico del que dispone La Rioja, con m&aacute;s de 11.000 huellas f&oacute;siles de dinosaurio, que la convierten en una de las regiones del mundo que tiene mayor patrimonio paleontol&oacute;gico vinculado a las icnitas de dinosaurio. Adem&aacute;s, La Rioja cuenta con casi 400 yacimientos registrados y que desde hace a&ntilde;os est&aacute;n considerados bien de inter&eacute;s cultural de nuestra regi&oacute;n. Es una buena ocasi&oacute;n para recordar la riqueza que aportan a la Comunidad, con una singularidad muy importante, adem&aacute;s de la riqueza paleontol&oacute;gica y geol&oacute;gica, que es la que ha permitido conservar despu&eacute;s de m&aacute;s de 100 millones de a&ntilde;os estos restos de la presencia de los dinosaurios en el planeta, se une a que se encuentran en una zona extraordinaria desde el punto de vista de la biodiversidad. La Rioja cuenta con un 24,3 por ciento de toda superficie reconocida como como Reserva de la Biosfera, m&aacute;s de 100.000 hect&aacute;reas que aportan un gran patrimonio natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, ha a&ntilde;adido que &ldquo;esa biodiversidad unida a este patrimonio cultural y paleontol&oacute;gico hace que destaque la Comunidad y supone una responsabilidad por parte de las administraciones para conservar, para preservar y para seguir estudiando este rico patrimonio. tambi&eacute;n para hacerlo visitable y accesible a los turistas y a cualquier que se acerque a visitarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante el recorrido por el yacimiento, el presidente del Ejecutivo regional ha destacado la importancia de proteger un registro paleontol&oacute;gico &uacute;nico, ya que en concreto este yacimiento de Hornillos de Cameros &ldquo;destaca a nivel cient&iacute;fico por albergar el rastro de ter&oacute;podo peque&ntilde;o m&aacute;s largo de La Rioja, de 30 metros, y las &uacute;nicas icnitas de ornit&oacute;podos semiplant&iacute;grados conocidas en Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el municipio de Hornillos de Cameros se han descubierto 976 icnitas, 730 de ellas en el yacimiento de &lsquo;La Pellejera&rsquo;, siendo uno de los yacimientos con m&aacute;s icnitas de La Rioja. El yacimiento cuenta con una gran variedad de tipos de icnitas con numerosas rastrilladas de ter&oacute;podos grandes y de peque&ntilde;o tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n en &lsquo;La Pellejera&rsquo; ha resuelto los riesgos de deterioro derivados del tr&aacute;nsito de visitantes directamente sobre la superficie rocosa. En este sentido, Gonzalo Capell&aacute;n ha apuntado que &ldquo;este patrimonio es una importante fuente de conocimiento cient&iacute;fico, y un recurso tur&iacute;stico y econ&oacute;mico fundamental para muchos de los municipios en los que se encuentran, sin olvidar que tambi&eacute;n forma parte de la historia y del acervo cultural de este extraordinario espacio natural y de sus municipios&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text"><strong>Colaboraci&oacute;n entre administraciones </strong></h2><p class="article-text">
        Por su parte, la delegada del Gobierno ha destacado &ldquo;la colaboraci&oacute;n entre administraciones y la participaci&oacute;n de los fondos europeos para recuperar este yacimiento, lo que supone su puesta en valor desde el punto de vista cultural, cient&iacute;fico y tur&iacute;stico, y una oportunidad para todos los municipios del entorno&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7025830b-c157-4ddb-8460-01e68ce4dd45_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7025830b-c157-4ddb-8460-01e68ce4dd45_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7025830b-c157-4ddb-8460-01e68ce4dd45_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7025830b-c157-4ddb-8460-01e68ce4dd45_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7025830b-c157-4ddb-8460-01e68ce4dd45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7025830b-c157-4ddb-8460-01e68ce4dd45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7025830b-c157-4ddb-8460-01e68ce4dd45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La inversión se ha realizado con fondos europeos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La inversión se ha realizado con fondos europeos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cuanto al alcalde, ha agradecido esta &ldquo;importante inversi&oacute;n no s&oacute;lo para Hornillos de Cameros, sino tambi&eacute;n para todo el Camero Viejo, que va a permitir atraer un turismo beneficioso para esta zona, que es bastante desconocida y que esperamos que a partir de ahora la puedan conocer m&aacute;s personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El yacimiento se sit&uacute;a en la ladera sur del arroyo Barbadillo, junto a la carretera LR-465 a Hornillos de Cameros. Las obras han incluido la colocaci&oacute;n de barandillas de seguridad a ambos lados de las escaleras de acceso, la delimitaci&oacute;n perimetral de las &aacute;reas de observaci&oacute;n, el desbroce de vegetaci&oacute;n, la renovaci&oacute;n completa de la carteler&iacute;a explicativa y la adecuaci&oacute;n del mobiliario urbano. 
    </p><p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a, Mundo Rural y Medio Ambiente, mediante la Direcci&oacute;n General de Medio Natural, ha llevado a cabo este proyecto junto con otras actuaciones en materia de conservaci&oacute;n del patrimonio cultural y de la geodiversidad, y el apoyo a la sostenibilidad del turismo en esta &aacute;rea protegida, donde se han invertido un total de 926.576,94 euros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Actuaciones integrales en siete yacimientos emblem&aacute;ticos </strong></h2><p class="article-text">
        El Ejecutivo regional, con ese presupuesto espec&iacute;fico de 401.473,28 euros de fondos Next Generation, ha ejecutado un proyecto de acondicionamiento y mejora de la seguridad en los siete yacimientos paleontol&oacute;gicos de la Reserva de la Biosfera de los valles del Cidacos y del Leza: &lsquo;Navalsaz&rsquo;, &lsquo;Icnitas-4&rsquo; y &lsquo;La Senoba&rsquo; en Enciso; &lsquo;La Canal V&rsquo; y &lsquo;Pe&ntilde;aportillo I&rsquo; en Munilla; &lsquo;La Pellejera&rsquo; en Hornillos de Cameros; y &lsquo;Valdemayor&rsquo; en Cabez&oacute;n de Cameros. 
    </p><p class="article-text">
        En todos ellos se han instalado pasarelas, escaleras, puentes y miradores elevados para encauzar el flujo tur&iacute;stico, evitando el pisado directo sobre las l&aacute;minas de f&oacute;siles y garantizando una contemplaci&oacute;n segura y divulgativa.
    </p><p class="article-text">
        A la inversi&oacute;n en la rehabilitaci&oacute;n directa de los afloramientos f&oacute;siles, se han sumado una serie de actuaciones dirigidas a perfeccionar la experiencia del visitante en los yacimientos de toda la comarca. En este sentido, se han destinado 168.758,93 euros para la adaptaci&oacute;n al uso ciclable del yacimiento de La Senoba en Enciso; mientras que la mejora integral para el uso tur&iacute;stico del emblem&aacute;tico enclave de Valdecevillo ha supuesto una inversi&oacute;n de 112.043,30 euros. 
    </p><p class="article-text">
        A estas intervenciones se suma el gasto de 128.544, 35 euros para la restauraci&oacute;n y pintado de seis r&eacute;plicas de dinosaurios a tama&ntilde;o real que se encuentran en Hornillos de Cameros, Enciso, Igea y Cornago, y que son uno de los elementos divulgativos m&aacute;s valorados por los visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el Gobierno de La Rioja ha reforzado la puesta en valor de su patrimonio paleontol&oacute;gico con la incorporaci&oacute;n de una nueva r&eacute;plica monumental del dinosaurio carn&iacute;voro <em>Riojavenatrix,</em> en Igea, con una inversi&oacute;n de 63.525 euros, y de una experiencia audiovisual inmersiva en 3D sobre el yacimiento de 'Era del Peladillo' presupuestada en 52.232,08 euros, que dotar&aacute; a la Reserva de la Biosfera de herramientas tecnol&oacute;gicas de &uacute;ltima generaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/700-huellas-fosiles-unicas-europa-rioja-refuerza-patrimonio-puesta-punto-pellejera_1_13454259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 15:43:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/82dacfff-5722-4e66-82e0-12df3781f36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109353" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/82dacfff-5722-4e66-82e0-12df3781f36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="109353" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Más de 700 huellas fósiles únicas en Europa: La Rioja refuerza su patrimonio con la puesta a punto de ‘La Pellejera’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82dacfff-5722-4e66-82e0-12df3781f36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,La Rioja,Yacimientos arqueológicos,Inversiones,Fondos europeos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El final de Oak Street’, un sólido entretenimiento veraniego a cargo (inesperadamente) del director de ‘It Follows’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/final-oak-street-solido-entretenimiento-veraniego-cargo-inesperadamente-director-it-follows_129_13445054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/419cd473-2456-4acb-82e7-f61acfa66e65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x961y549.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El final de Oak Street’, un sólido entretenimiento veraniego a cargo (inesperadamente) del director de ‘It Follows’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">David Robert Mitchell le da otro giro a su carrera para llenar de dinosaurios un típico barrio residencial estadounidense y hacérselo pasar muy mal a Anne Hathaway y Ewan McGregor</p><p class="subtitle">‘Blue Film’, el polémico drama gay rechazado por los festivales: “Están en una situación tan delicada que son reacios al riesgo”
</p></div><p class="article-text">
        No es de las novelas m&aacute;s celebradas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/larga-marcha-adaptacion-contundente-irregular-novelas-aterradoras-stephen-king_129_12761791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a> y adem&aacute;s tiene un t&iacute;tulo penoso en castellano (<em>Posesi&oacute;n</em>), pero la resonancia simb&oacute;lica de <em>The Regulators</em> merece ser destacada en el conjunto de su vasta obra. Publicada en 1996, <em>The Regulators</em> se ambientaba en uno de esos barrios residenciales (los &ldquo;suburbios&rdquo;) que invadieron la geograf&iacute;a estadounidense desde los a&ntilde;os 50 como metonimia de la prosperidad capitalista posterior a la II Guerra Mundial. Una estampa de ensue&ntilde;o, esplendor nacional alineado con una contagiosa idea de para&iacute;so inocente, que King retorcer&iacute;a de forma mal&eacute;vola al hacerla chocar con otros imaginarios considerados igualmente inocentes.
    </p><p class="article-text">
        Este suburbio de Ohio era invadido por m&uacute;ltiples creaciones destructivas salidas del cerebro de un ni&ntilde;o, modeladas seg&uacute;n sus dibujos favoritos de los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana. La imaginaci&oacute;n infantil, a priori tan inofensiva y encantadora como esas hileras de adosados con piscina, deven&iacute;a monstruosa tras su contacto con la televisi&oacute;n &mdash;el electrodom&eacute;stico clave de estos escenarios, como bien hab&iacute;a dejado ver tr&aacute;gicamente Douglas Sirk en <em>S&oacute;lo el cielo lo sabe</em> (1955)&mdash; al hacerse corp&oacute;rea y colisionar con el entramado urbano, obligando a los vecinos a atrincherarse en su hogar huyendo de soldados del espacio y <em>cowboys</em>. Y todo pod&iacute;a leerse como una burla contra los diversos proyectos ut&oacute;picos del alma norteamericana, las im&aacute;genes m&aacute;s positivas en que habr&iacute;a basado su identidad.
    </p><p class="article-text">
        La superposici&oacute;n de una infancia pegada a la televisi&oacute;n con estos pac&iacute;ficos suburbios generaba una ruidosa disonancia, capaz de impugnar la bonhom&iacute;a de ambas ideas al un&iacute;sono. <em>The Regulators</em> supone por tanto un referente &uacute;til para acercarse a lo que David Robert Mitchell quiere hacer 30 a&ntilde;os despu&eacute;s con <em>El final de Oak Street</em>. A este director le obsesiona deformar la iconograf&iacute;a norteamericana aunque, en esta ocasi&oacute;n y al menos sobre la superficie, parece haber poco de intelectual en la propuesta. <em>El final de Oak Street</em> es un <em>blockbuster</em> veraniego puro y duro, al que le gustar&iacute;a que toda la familia acudiera en tropel al cine para chapotear en la nostalgia de los 80 y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Steven Spielberg</a>. &iquest;Qu&eacute; papel jugar&iacute;a aqu&iacute;, entonces, la retranca de Stephen King?
    </p><h2 class="article-text">Suburbio jur&aacute;sico</h2><p class="article-text">
        King, ante todo y junto a Spielberg y otros cineastas, ha contribuido como dise&ntilde;ador de los escenarios sobre los que vuelve Mitchell a la hora de plantear su pel&iacute;cula. Escenarios que no son tanto hist&oacute;ricos como manufacturados, <a href="https://e-revistas.uc3m.es/index.php/REVHISTO/es/article/view/4225" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;retrolugares&rdquo; que los llamar&iacute;a Alberto Venegas</a>, y que tras desplegarse con suma eficacia a lo largo de la d&eacute;cada de los 80 han concitado una agotadora industria de la nostalgia con el paso de las d&eacute;cadas. Frente a la met&oacute;dica regurgitaci&oacute;n de estos motivos &mdash;que al margen de las condiciones del tejido urbano incumben a ni&ntilde;os en bicicleta, v&iacute;as de tren, contactos con seres de otro mundo, <a href="https://www.reddit.com/r/stephenking/comments/1o44zuu/always_loved_the_book_design_and_stephen_king/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso una tipograf&iacute;a concreta</a>&mdash;, la s&aacute;tira tard&iacute;a de <em>The Regulators</em> no ha dejado de ganar relevancia, aunque poco ha podido hacer frente al exitazo de <em>Stranger Things</em>, el insistente retorno de los <em>Cazafantasmas</em> o las nuevas adaptaciones de <em>It</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3154f1fb-21e1-408b-85cf-9fc9b683c1e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3154f1fb-21e1-408b-85cf-9fc9b683c1e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3154f1fb-21e1-408b-85cf-9fc9b683c1e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3154f1fb-21e1-408b-85cf-9fc9b683c1e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3154f1fb-21e1-408b-85cf-9fc9b683c1e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3154f1fb-21e1-408b-85cf-9fc9b683c1e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3154f1fb-21e1-408b-85cf-9fc9b683c1e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ewan McGregor y David Robert Mitchell durante el rodaje de &#039;El final de Oak Street&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ewan McGregor y David Robert Mitchell durante el rodaje de &#039;El final de Oak Street&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La industria de la nostalgia ha alumbrado asimismo dos elementos socorridos para acercarse a <em>El final de Oak Street</em>, como ser&iacute;an, por un lado, el renacimiento de <em>Parque Jur&aacute;sico</em> en forma de franquicia imbatible &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por horrendas que hayan terminado siendo sus pel&iacute;culas</a>&mdash;, y por otro la consagraci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jj-abrams-refunda-mitologia-galactica_1_2294522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tipo muy listo llamado J.J. Abrams</a>. Abrams se autoerigi&oacute; heredero de esa edad de oro del escapismo hollywoodiense, de forma que no solo ha estado detr&aacute;s de nuevas iteraciones de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-mandalorian-and-grogu-peor-pelicula-historia-star-wars-apenas-propiamente-pelicula_129_13240852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Star Wars</em></a> y <em>Star Trek</em>, sino que all&aacute; por 2011 quiso tener sus propios <em>Goonies</em> &mdash;o su propio <em>Cuenta conmigo</em>, o su propio <em>E.T., </em>etc&eacute;tera&mdash; con la hoy por fortuna bastante olvidada <em>Super 8</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Super 8</em> y <em>El final de Oak Street</em> comparten ADN. Lo comparten porque la productora de J.J. Abrams, Bad Robot, est&aacute; detr&aacute;s de ambas, y sobre todo lo comparten por el com&uacute;n af&aacute;n de regresar a la infancia. La industria de la nostalgia ha fluido durante a&ntilde;os gracias a una equilibrada mezcla de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-fotocopia-dolorosa-disney-dwayne-johnson-bochornoso_129_13367904.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cinismo e inmadurez</a> &mdash;en la que coinciden tanto cineastas como espectadores anestesiados&mdash;, de la que si Abrams hubiera sido algo mejor director habr&iacute;a salido totalmente victorioso. En lugar de eso <em>Stranger Things</em> ha alcanzado mayor aceptaci&oacute;n popular que su <em>Super 8</em>, y Mitchell ha logrado un filme mucho mejor que todo lo que haya intentado hacer antes Abrams con los mismos ingredientes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c69e6809-36d3-490f-93ad-d3fb07a39d65_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c69e6809-36d3-490f-93ad-d3fb07a39d65_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c69e6809-36d3-490f-93ad-d3fb07a39d65_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c69e6809-36d3-490f-93ad-d3fb07a39d65_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c69e6809-36d3-490f-93ad-d3fb07a39d65_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c69e6809-36d3-490f-93ad-d3fb07a39d65_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c69e6809-36d3-490f-93ad-d3fb07a39d65_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Christian Convery en &#039; El final de Oak Street&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Christian Convery en &#039; El final de Oak Street&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y justo aqu&iacute; viene lo extra&ntilde;o. Mitchell lo ha logrado echando mano de la dinoman&iacute;a que gracias a <em>Parque Jur&aacute;sico</em> nunca ha perdido actualidad, llenando de reptiles prehist&oacute;ricos un t&iacute;pico suburbio estadounidense. El planteamiento es as&iacute; de sencillo: una familia igualmente tipiqu&iacute;sima y blanqu&iacute;sima (con Ewan McGregor y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/david-lowery-anne-hathaway-taylor-swift-crepuscular-cultura-fama-obliga-doble-vida_1_13420758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una Anne Hathaway que este a&ntilde;o no para</a> como padres) se topa con que su vecindario ha sido desplazado en el tiempo y ahora han de lidiar con dinosaurios letales infestando sus calles. Todo lo cual conduce a sint&eacute;tica hora y media de aventura escapista y virtuoso suspense, &iquest;pero por qu&eacute; viene firmada por David Robert Mitchell? &iquest;Qu&eacute; sentido tiene esto?
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula previa m&aacute;s famosa de Mitchell es <em>It Follows</em>. Un film de terror de prestigio rotundo, al que se le atribuye haber motivado desde 2014 el empuje del g&eacute;nero en direcciones de lo m&aacute;s ambiciosas y variopintas. Es un film de terror que discurre, por lo dem&aacute;s, en un estado an&iacute;mico entre lo &aacute;rido y lo melanc&oacute;lico, atendiendo a la directriz fundamental que podr&iacute;a hacernos entender en conjunto toda la obra de Mitchell: la p&eacute;rdida de la inocencia. Su debut, <em>El mito de la adolescencia</em> (2010), ya la exploraba previamente alrededor de varios j&oacute;venes confusos, antes de que esta acogiera la forma de un terror abstracto en <em>It Follows</em>. Para, por &uacute;ltimo, tomar formas a&uacute;n m&aacute;s esquinadas en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/esconde-silver-lake-paranoia-angeles_1_1771523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lo que esconde Silver Lake</em></a>, que antecede a <em>El final de Oak Street</em> por ocho a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9050ed-f991-4b57-b318-8262670ffdd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9050ed-f991-4b57-b318-8262670ffdd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9050ed-f991-4b57-b318-8262670ffdd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9050ed-f991-4b57-b318-8262670ffdd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9050ed-f991-4b57-b318-8262670ffdd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d9050ed-f991-4b57-b318-8262670ffdd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d9050ed-f991-4b57-b318-8262670ffdd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;It follows&#039;, dirigida por David Robert Mitchell en 2014"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;It follows&#039;, dirigida por David Robert Mitchell en 2014                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Resulta inevitable pensar que el fracaso de <em>Silver Lake</em>, su pel&iacute;cula de mayor escala entonces, dificult&oacute; a Mitchell armar nuevos proyectos durante un tiempo prolongado, y que incluso su asociaci&oacute;n con Abrams obedecer&iacute;a a la necesidad de hacer una pel&iacute;cula m&aacute;s impersonal y comercial. Pero, con cuatro pel&iacute;culas tan distintas entre s&iacute;, no parece prudente aseverarlo. Tiene que haber algo m&aacute;s en <em>El final de Oak Street</em>, m&aacute;s all&aacute; de esas escenas de acci&oacute;n impecablemente planificadas &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nostalgia-impone-dinosaurios-nueva-parque-jurasico-tentador_1_9062309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sacando los colores</a> a casi todo lo que ha hecho <em>Parque Jur&aacute;sico</em> desde 1993&mdash;, ese emotivo dibujo de personajes o esa euf&oacute;rica m&uacute;sica de Michael Giacchino emulando a John Williams. 
    </p><h2 class="article-text">Los f&oacute;siles del sue&ntilde;o americano</h2><p class="article-text">
        Para hurgar en ello podr&iacute;amos volver a <em>Silver Lake</em>. Esta suerte de <em>thriller </em>absurdista ya no estaba protagonizado por un adolescente, pero s&iacute; por un hombre sumamente inmaduro (Andrew Garfield en un acierto de c&aacute;sting antol&oacute;gico) empe&ntilde;ado en resolver tanto su desorientaci&oacute;n vital como el misterio que investigaba a trav&eacute;s de una compleja entidad que, de forma equivalente a los suburbios, hab&iacute;a nacido en los a&ntilde;os 50 gracias a la reciente hegemon&iacute;a de EEUU: la cultura de masas. El personaje de Garfield trataba de descifrar el caso a trav&eacute;s de citas, canciones, productos de consumo, prefigurando en 2018 el &eacute;xtasis conspiranoico, pero, sobre todo, hablando de una enfermedad que el mismo Mitchell debe de sufrir: la incapacidad de vivir sin la gu&iacute;a de la ficci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f7c12e0-dd14-4201-be6c-4a85a8aea863_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f7c12e0-dd14-4201-be6c-4a85a8aea863_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f7c12e0-dd14-4201-be6c-4a85a8aea863_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f7c12e0-dd14-4201-be6c-4a85a8aea863_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f7c12e0-dd14-4201-be6c-4a85a8aea863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f7c12e0-dd14-4201-be6c-4a85a8aea863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f7c12e0-dd14-4201-be6c-4a85a8aea863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dinosaurio atraviesa sin cuidado alguno los jardines del suburbio americano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dinosaurio atraviesa sin cuidado alguno los jardines del suburbio americano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>El final de Silver Lake</em> est&aacute; dedicada al padre de Mitchell, fallecido recientemente, con lo que habr&iacute;a que despejar del todo la duda de si esta pel&iacute;cula es un bromazo sofisticado al estilo de aquella novela visionaria de King: no lo es. <em>El final de Silver Lake</em> es una pel&iacute;cula honesta, que se ambienta en un suburbio de los a&ntilde;os 80 no tanto porque quiera desarrollar una reflexi&oacute;n sobre constructos culturales como porque el mismo Mitchell debi&oacute; vivir en uno de ni&ntilde;o, y en alg&uacute;n momento se imagin&oacute; lo incre&iacute;ble que ser&iacute;a verlo rodeado de dinosaurios. Esta honestidad es la que garantiza, al final, que sea una pel&iacute;cula tan efectiva, comunicando org&aacute;nicamente con los esfuerzos de Spielberg y la factor&iacute;a Amblin sin que la nostalgia tenga por qu&eacute; ser una losa desagradable. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, Mitchell sigue siendo un inteligente pensador de la cultura popular, de ah&iacute; que sea consciente de la potencia que entra&ntilde;a combinar dinosaurios con la imagen primordial de bonanza estadounidense. Svetlana Boym, en <em>El futuro de la nostalgia</em>, aseguraba que el dinosaurio es &ldquo;el unicornio americano&rdquo;, y &ldquo;el animal m&aacute;s perfecto de la industria de la nostalgia porque nadie sabe c&oacute;mo era&rdquo;. El dinosaurio, entonces, traza con el suburbio una relaci&oacute;n similar a la que trazaba la imaginaci&oacute;n infantil/televisiva en <em>The Regulators</em> &mdash;&iquest;no son los dinosaurios los animales favoritos de los cr&iacute;os, por otra parte?&mdash;, y la colisi&oacute;n vuelve a ser estruendosa y revulsiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95db38c-a5e5-473e-9ebf-a863d0e61652_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95db38c-a5e5-473e-9ebf-a863d0e61652_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95db38c-a5e5-473e-9ebf-a863d0e61652_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95db38c-a5e5-473e-9ebf-a863d0e61652_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95db38c-a5e5-473e-9ebf-a863d0e61652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95db38c-a5e5-473e-9ebf-a863d0e61652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f95db38c-a5e5-473e-9ebf-a863d0e61652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Anne Hathaway como Denise Platt en &#039;El final de Oak Street&#039; (Warner Bros. Pictures)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Anne Hathaway como Denise Platt en &#039;El final de Oak Street&#039; (Warner Bros. Pictures)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Porque aqu&iacute; tambi&eacute;n la corporeizaci&oacute;n de una mitolog&iacute;a deja al descubierto las carencias e imposturas de otra. Los dinosaurios que invaden Oak Street revelan una comunidad completamente atomizada &mdash;los vecinos apenas si se plantean colaborar mutuamente para frenar la amenaza, recordando a cuando Jorge Dioni L&oacute;pez propon&iacute;a en su ensayo <a href="https://www.eldiario.es/economia/jorge-dioni-modelo-pau-ciudad-dispersa-resumirse-salvese-pueda_1_7956971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Espa&ntilde;a de las piscinas</em></a> que estas urbanizaciones aislacionistas eran un potencial hervidero de votantes de Ciudadanos&mdash;, mientras que el hogar familiar se resquebraja al mismo tiempo. El hombre oculta que ha perdido su trabajo y tiene que repartir pizzas por las noches, el ama de casa odia la rutina y sue&ntilde;a con dejarlo todo. Los dinosaurios vienen a destruir el escaparate de la familia nuclear, a pisotear el sue&ntilde;o americano.
    </p><p class="article-text">
        La l&aacute;stima es, entonces, que todos estos apuntes solo se traduzcan en notas de humor negro. Mitchell enuncia todo lo podrido que pudiera haber dentro de la ideolog&iacute;a estadounidense &mdash;es gracios&iacute;simo tambi&eacute;n c&oacute;mo el derecho a portar armas en el pa&iacute;s, de forma que se preserve la propiedad privada, deviene vital para defenderse de invasores jur&aacute;sicos&mdash; para, sin embargo, apartar la mirada en el &uacute;ltimo momento, y permitir que imperen los buenos sentimientos. <em>El final de Oak Street</em> sublima entonces todas sus contradicciones con un espect&aacute;culo s&oacute;lido y bien medido, pudiendo decepcionar si busc&aacute;bamos algo con m&aacute;s mordiente hasta que caemos en la cuenta de que es verano, hay que pasarlo bien, y esto es justo lo que le seguimos pidiendo a Hollywood. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/final-oak-street-solido-entretenimiento-veraniego-cargo-inesperadamente-director-it-follows_129_13445054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 20:07:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/419cd473-2456-4acb-82e7-f61acfa66e65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x961y549.jpg" length="32414133" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/419cd473-2456-4acb-82e7-f61acfa66e65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x961y549.jpg" type="image/jpeg" fileSize="32414133" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘El final de Oak Street’, un sólido entretenimiento veraniego a cargo (inesperadamente) del director de ‘It Follows’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/419cd473-2456-4acb-82e7-f61acfa66e65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x961y549.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estrenos,Estrenos de cine,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dinosaurios alcanzaron tamaños descomunales y la ciencia explica qué les impidió hacerse mucho más pequeños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-alcanzaron-tamanos-descomunales-ciencia-explica-les-impidio-hacerse-pequenos-pm_1_13441259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0df410e9-88a1-44b7-aff3-07a73ec05ece_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x267y443.jpg" width="1200" height="675" alt="Los dinosaurios alcanzaron tamaños descomunales y la ciencia explica qué les impidió hacerse mucho más pequeños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Evolución animal - Las comparaciones entre fósiles, especies actuales y simulaciones apuntan a que las relaciones entre distintos animales influyeron tanto como la fisiología en la evolución de las tallas</p></div><p class="article-text">
        La <strong>depredaci&oacute;n</strong> puede cerrar el acceso a determinados nichos cuando un animal reduce demasiado su tama&ntilde;o y queda expuesto a presiones ecol&oacute;gicas distintas. Los<strong> dinosaurios no avianos </strong>parecen haber encontrado un l&iacute;mite inferior que la fisiolog&iacute;a, por s&iacute; sola, no consigue explicar, seg&uacute;n un estudio publicado en <em><strong>Evolution</strong></em>. La investigaci&oacute;n plantea que su <strong>tama&ntilde;o m&iacute;nimo pudo depender de factores ecol&oacute;gicos</strong> capaces de impedir que ciertas especies ocuparan los espacios reservados a los vertebrados diminutos.
    </p><h2 class="article-text">Los restos f&oacute;siles ponen en duda la falta de dinosaurios diminutos</h2><p class="article-text">
        <strong>Roger Benson</strong>, conservador Macaulay de Paleobiolog&iacute;a de Dinosaurios en el Museo Americano de Historia Natural, y <strong>Stephanie Lechki</strong>, investigadora posdoctoral de la Universidad de Princeton y autora principal del estudio, examinaron esa barrera mediante <strong>modelos matem&aacute;ticos.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        El equipo comprob&oacute; que<strong> el uso de energ&iacute;a y la reproducci&oacute;n permiten reproducir las distribuciones corporales </strong>observadas en mam&iacute;feros, aves y tortugas, aunque el m&eacute;todo rindi&oacute; peor con serpientes, lagartos y cocodrilos. En los dinosaurios, incluso al probar una amplia variedad de condiciones fisiol&oacute;gicas, las <strong>predicciones segu&iacute;an situando tama&ntilde;os menores que los conocidos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f969502-a310-475f-b846-804f76b64d80_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f969502-a310-475f-b846-804f76b64d80_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f969502-a310-475f-b846-804f76b64d80_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f969502-a310-475f-b846-804f76b64d80_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f969502-a310-475f-b846-804f76b64d80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f969502-a310-475f-b846-804f76b64d80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f969502-a310-475f-b846-804f76b64d80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La comparación entre especies vivas muestra que mamíferos, aves y reptiles incluyen ejemplares muchísimo menores que los dinosaurios terrestres más pequeños"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La comparación entre especies vivas muestra que mamíferos, aves y reptiles incluyen ejemplares muchísimo menores que los dinosaurios terrestres más pequeños                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La diferencia aparece con fuerza al <strong>comparar los extremos corporales</strong>, porque los mayores dinosaurios superaron las 80 toneladas y los menores no avianos rondaron 450 gramos. Esa cifra equivale aproximadamente al peso de un conejo grande y supera m&aacute;s de 200 veces los 1,75 gramos del colibr&iacute; abeja. La musara&ntilde;a etrusca ronda 1,8 gramos, mientras el gecko enano llega apenas a 0,15 gramos. Adem&aacute;s,<strong> cerca del 75% de las especies actuales de mam&iacute;feros y el 90% de las aves quedan por debajo de la masa de los dinosaurios no avianos m&aacute;s peque&ntilde;os conocidos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La biodiversidad actual refuerza la importancia de esa ausencia</h2><p class="article-text">
        La abundancia actual de cuerpos diminutos convierte esa ausencia f&oacute;sil en una<strong> cuesti&oacute;n sobre la formaci&oacute;n de la biodiversidad</strong>, ya que esos tama&ntilde;os dominan numerosos linajes vivos. Lechki vincula esta diferencia con una pregunta m&aacute;s amplia sobre la evoluci&oacute;n de los ecosistemas actuales y afirma que &ldquo;los animales peque&ntilde;os dominan los ecosistemas modernos&rdquo;. Para la autora principal, <strong>comprender por qu&eacute; faltaron dinosaurios min&uacute;sculos</strong> ayuda a reconstruir c&oacute;mo aparecieron distribuciones corporales tan distintas entre grupos vertebrados.
    </p><p class="article-text">
        Los huesos fr&aacute;giles de los animales diminutos se conservan peor, pero los yacimientos con dinosaurios han preservado vertebrados mucho menores y reducen la fuerza de esa explicaci&oacute;n. Mam&iacute;feros, lagartos y anfibios aparecen en dep&oacute;sitos donde faltan dinosaurios del tama&ntilde;o de un rat&oacute;n, por lo que Benson y Lechki consideran <strong>dif&iacute;cil atribuir el vac&iacute;o &uacute;nicamente al registro f&oacute;sil</strong>. Si esos dinosaurios hubieran sido frecuentes, los investigadores esperar&iacute;an encontrar al menos algunos restos junto a esa fauna peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los<strong> mam&iacute;feros tempranos </strong>ofrecen entonces una posible pieza ecol&oacute;gica, porque ya ocupaban tama&ntilde;os muy reducidos cuando los dinosaurios dominaban los cuerpos grandes. Benson recuerda que los <strong>dinosaurios hab&iacute;an limitado la evoluci&oacute;n de mam&iacute;feros de gran tama&ntilde;o </strong>antes de la extinci&oacute;n masiva del final del Cret&aacute;cico. La relaci&oacute;n pudo funcionar en la otra direcci&oacute;n para los nichos peque&ntilde;os. El paleont&oacute;logo plantea que &ldquo;<strong>los mam&iacute;feros, a su vez, impidieron que los dinosaurios evolucionaran hacia tama&ntilde;os peque&ntilde;os</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El origen de ese l&iacute;mite evolutivo sigue sin resolverse</h2><p class="article-text">
        La ausencia de dinosaurios diminutos deja as&iacute; una<strong> cuesti&oacute;n evolutiva abierta</strong>, porque sus antepasados pod&iacute;an ser peque&ntilde;os y sus descendientes vivos alcanzan tama&ntilde;os min&uacute;sculos. Benson se&ntilde;ala que todav&iacute;a <strong>falta determinar qu&eacute; presi&oacute;n ecol&oacute;gica fij&oacute; aquella frontera y qu&eacute; peso tuvieron la competencia, la depredaci&oacute;n o la disponibilidad de nichos </strong>en cada linaje. Nuevos trabajos podr&aacute;n comprobar hasta qu&eacute; punto esos factores decidieron qu&eacute; tama&ntilde;os prosperaron y cu&aacute;les quedaron fuera de la historia evolutiva de los dinosaurios.
    </p><p class="article-text">
        Las<strong> aves rompieron ese l&iacute;mite </strong>poco despu&eacute;s de aparecer en el Cret&aacute;cico temprano, cuando desarrollaron cuerpos menores que los alcanzados por cualquier otro grupo de dinosaurios. Los modelos tampoco atribuyen esa reducci&oacute;n r&aacute;pida &uacute;nicamente a la fisiolog&iacute;a. Lechki relaciona el cambio con el <strong>vuelo activo</strong>, que abri&oacute; h&aacute;bitats y formas de vida fuera del alcance de sus parientes terrestres. La investigadora considera que &ldquo;la capacidad de volar pudo abrir formas de vida completamente nuevas&rdquo;. Esa hip&oacute;tesis convierte el origen del vuelo en un buen punto de partido para futuras pruebas sobre los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos del tama&ntilde;o corporal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-alcanzaron-tamanos-descomunales-ciencia-explica-les-impidio-hacerse-pequenos-pm_1_13441259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 16:15:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0df410e9-88a1-44b7-aff3-07a73ec05ece_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x267y443.jpg" length="176295" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0df410e9-88a1-44b7-aff3-07a73ec05ece_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x267y443.jpg" type="image/jpeg" fileSize="176295" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los dinosaurios alcanzaron tamaños descomunales y la ciencia explica qué les impidió hacerse mucho más pequeños]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0df410e9-88a1-44b7-aff3-07a73ec05ece_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x267y443.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Australia desvela un fósil que conserva una de las cadenas alimentarias más sorprendentes de la prehistoria: un pterosaurio acabó dentro de un ictiosaurio que después fue devorado por un pliosaurio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/australia-desvela-fosil-conserva-cadenas-alimentarias-sorprendentes-prehistoria-pterosaurio-acabo-ictiosaurio-despues-devorado-pliosaurio-pm_1_13433270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4d1f41f-72f0-42db-ae30-c3cf6fbbb4ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Australia desvela un fósil que conserva una de las cadenas alimentarias más sorprendentes de la prehistoria: un pterosaurio acabó dentro de un ictiosaurio que después fue devorado por un pliosaurio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vida prehistórica - La conservación del esqueleto y del contenido digestivo hizo posible enlazar varios episodios consecutivos que normalmente desaparecen antes de quedar registrados en el registro fósil</p></div><p class="article-text">
        La ca&iacute;da contra el fondo marino desplaz&oacute; hacia la cabeza<strong> parte del &uacute;ltimo alimento de un ictiosaurio</strong> y dej&oacute; reunidas, en un mismo f&oacute;sil, las piezas de una<strong> cadena tr&oacute;fica </strong>del Cret&aacute;cico. Seg&uacute;n la reconstrucci&oacute;n de los investigadores, el animal muri&oacute; en la columna de agua, quiz&aacute; tras sufrir el ataque de un <strong>pliosaurio</strong>, descendi&oacute; con tejidos todav&iacute;a unidos y golpe&oacute; el lecho con el hocico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Matt White</strong>, investigador asociado de la Universidad de Nueva Inglaterra y autor principal del estudio, explic&oacute; que &ldquo;impact&oacute; contra el lecho marino con el rostro, y los tejidos blandos conectados mantuvieron la mayor parte del cuerpo en secuencia&rdquo;. Un <strong>enterramiento r&aacute;pido habr&iacute;a frenado la descomposici&oacute;n </strong>y evitado que las corrientes dispersaran los restos.
    </p><h2 class="article-text">B.O.B. reuni&oacute; varias pistas dentro de un mismo esqueleto</h2><p class="article-text">
        El estudio publicado en julio en<em><strong> Gondwana Research</strong></em> identifica el hallazgo como la <strong>primera prueba confirmada de que un ictiosaurio comi&oacute; un pterosaurio</strong>. El ejemplar, apodado B.O.B. por <em>Bag of Bones</em>, conserva fragmentos de la mand&iacute;bula del reptil volador, peces y cefal&oacute;podos dentro de su cavidad corporal. 
    </p><p class="article-text">
        Pertenec&iacute;a a la especie<em><strong> Platypterygius australis</strong></em>, med&iacute;a entre seis y siete metros y formaba parte de un grupo de reptiles marinos con cuerpo parecido al de un delf&iacute;n. White describi&oacute; el conjunto como &ldquo;una escena del crimen de reptiles marinos, e hizo falta bastante trabajo para reconstruir esa historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los buscadores aficionados Mike y Cathy Freeman, junto con Gary y Barb Flewelling, localizaron varios huesos en agosto de 2019 cerca de Richmond, en el interior de Queensland. La zona estaba<strong> habilitada para buscar minerales y algunos f&oacute;siles </strong>con licencia, por lo que entregaron las piezas al museo Kronosaurus Korner, donde recibieron su apodo. 
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, Kevin Petersen, conservador del museo, regres&oacute; al yacimiento, encontr&oacute; m&aacute;s restos y comprendi&oacute; que pertenec&iacute;an a un <strong>ictiosaurio de gran tama&ntilde;o</strong>. El personal y los voluntarios dedicaron<strong> m&aacute;s de 600 horas a preparar el esp&eacute;cimen</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La tecnolog&iacute;a descubri&oacute; restos ocultos sin romper la roca</h2><p class="article-text">
        Las masas rocosas esf&eacute;ricas situadas cerca del cr&aacute;neo pod&iacute;an contener <strong>piezas fr&aacute;giles</strong>, por lo que el equipo recurri&oacute; a tecnolog&iacute;a de la Organizaci&oacute;n Australiana de Ciencia y Tecnolog&iacute;a Nuclear para examinarlas sin romperlas. Las im&aacute;genes tridimensionales y la tomograf&iacute;a por neutrones mostraron <strong>huesos ocultos</strong>, y permitieron asociarlos al aparato digestivo y revelaron la mand&iacute;bula del pterosaurio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/002e97a0-fb99-486b-a0b6-9d126f7052f5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/002e97a0-fb99-486b-a0b6-9d126f7052f5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/002e97a0-fb99-486b-a0b6-9d126f7052f5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/002e97a0-fb99-486b-a0b6-9d126f7052f5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/002e97a0-fb99-486b-a0b6-9d126f7052f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/002e97a0-fb99-486b-a0b6-9d126f7052f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/002e97a0-fb99-486b-a0b6-9d126f7052f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El antiguo mar de Eromanga conservó una escena excepcional"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El antiguo mar de Eromanga conservó una escena excepcional                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        White se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;las t&eacute;cnicas de escaneo tambi&eacute;n han mejorado, lo que nos ha permitido ver el interior de los ejemplares y descubrir qu&eacute; pudieron comer&rdquo;. Estos procedimientos pueden mostrar igualmente la forma de algunos &oacute;rganos y las estructuras internas de los huesos.
    </p><p class="article-text">
        Las v&eacute;rtebras partidas, las costillas ausentes y las marcas de mordida concuerdan con la acci&oacute;n de <em><strong>Kronosaurus queenslandicus</strong></em>, un pliosaurio de dientes capaces de triturar huesos. White lo defini&oacute; ante la<em> Australian Broadcasting Corporation </em>como &ldquo;b&aacute;sicamente el T. rex del oc&eacute;ano&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Las marcas apuntaron al ataque de un gran pliosaurio</h2><p class="article-text">
        Los investigadores plantean que atac&oacute; al ictiosaurio o aprovech&oacute; despu&eacute;s el cad&aacute;ver, una duda que<strong> impide determinar con precisi&oacute;n c&oacute;mo comenz&oacute; el episodio</strong>. La posici&oacute;n adelantada de la comida pudo deberse al golpe contra el fondo y no necesariamente a la violencia ejercida por el otro reptil.
    </p><p class="article-text">
        El pterosaurio pudo ser capturado cuando<strong> descendi&oacute; al agua para pescar</strong>, aunque otra opci&oacute;n plantea que ya estuviera muerto y flotara en la superficie. <strong>David Unwin</strong>, paleobi&oacute;logo de la Universidad de Leicester que no particip&oacute; en el estudio, interpret&oacute; en <em>New Scientist </em>que el contenido del est&oacute;mago presenta al ictiosaurio como &ldquo;<strong>un supercarro&ntilde;ero de los mares&rdquo; </strong>y consider&oacute; que eran <strong>&ldquo;</strong>poco exigentes con su comida y dispuestos a engullir animales muertos, moribundos o en descomposici&oacute;n, incluidos los pterosaurios&rdquo;. Ning&uacute;n f&oacute;sil hab&iacute;a demostrado hasta ahora que estos <strong>reptiles marinos incluyeran animales voladores entre sus presas.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Las pr&oacute;ximas excavaciones ampliar&aacute;n el registro f&oacute;sil</h2><p class="article-text">
        La escena ocurri&oacute; hace unos 100 millones de a&ntilde;os en el mar de Eromanga, una masa de agua somera que cubr&iacute;a cerca de un tercio de Australia entre hace 95 y 120 millones de a&ntilde;os. Aquel entorno<strong> albergaba reptiles marinos, peces y animales voladores</strong>, aunque sus relaciones alimentarias rara vez quedaron preservadas dentro de un mismo esp&eacute;cimen.
    </p><p class="article-text">
        La continuidad de las excavaciones p&uacute;blicas cerca de Richmond y el avance de las t&eacute;cnicas de imagen <strong>pueden ampliar ese registro</strong>, pero cada interpretaci&oacute;n depender&aacute; de que los restos mantengan unidos al depredador, la presa y las se&ntilde;ales de su final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/australia-desvela-fosil-conserva-cadenas-alimentarias-sorprendentes-prehistoria-pterosaurio-acabo-ictiosaurio-despues-devorado-pliosaurio-pm_1_13433270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 11:36:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f4d1f41f-72f0-42db-ae30-c3cf6fbbb4ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="67481" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f4d1f41f-72f0-42db-ae30-c3cf6fbbb4ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="67481" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Australia desvela un fósil que conserva una de las cadenas alimentarias más sorprendentes de la prehistoria: un pterosaurio acabó dentro de un ictiosaurio que después fue devorado por un pliosaurio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f4d1f41f-72f0-42db-ae30-c3cf6fbbb4ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que fuimos paleontólogos: expedición en familia a El Barranco Perdido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/disfruta-la-rioja/dia-paleontologos-expedicion-familia-barranco-perdido_1_13417942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81fb5dfa-84a0-4ae0-9f40-d7fa6e0a62c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x425y252.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que fuimos paleontólogos: expedición en familia a El Barranco Perdido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De las excavaciones reales en la Colina de los Fósiles al refrescante cierre en la Playa Cretácica: así es la experiencia inmersiva que permite a grandes y pequeños viajar 120 millones de años atrás en el tiempo sin salir de La Rioja</p></div><p class="article-text">
        Poner un pie en Enciso es entender de un vistazo por qu&eacute; la UNESCO declar&oacute; este territorio Reserva de la Biosfera. Aqu&iacute; las monta&ntilde;as custodian m&aacute;s de 3.000 huellas fosilizadas y la historia se respira a cielo abierto. Sin embargo, en El Barranco Perdido el pasado no se contempla en silencio ni detr&aacute;s de una vitrina: la propuesta pasa por calzarse las botas, coger la brocha y convertirse en paleont&oacute;logo por un d&iacute;a. Viajar 120 millones de a&ntilde;os atr&aacute;s en el tiempo no requiere m&aacute;quinas complejas, solo un par de utensilios, ganas de explorar y la curiosidad de pisar el mismo suelo que habit&oacute; un carn&iacute;voro gigante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-SPmqeC2L9zo-2901', 'youtube', 'SPmqeC2L9zo', document.getElementById('yt-SPmqeC2L9zo-2901'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-SPmqeC2L9zo-2901 src="https://www.youtube.com/embed/SPmqeC2L9zo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Iniciamos la jornada en la Colina de los F&oacute;siles, el &aacute;rea de trabajo donde arranca el reto paleontol&oacute;gico. Equipados con herramientas de campo y guiados por los monitores del parque, nos disponemos a excavar sobre el terreno. La experiencia atrapa desde el primer minuto: la b&uacute;squeda exige paciencia, pero la satisfacci&oacute;n es inmediata cuando, tras retirar con cuidado las capas de tierra, emerge el contorno de una huella o un resto vegetal.
    </p><p class="article-text">
        Con los datos y las fotograf&iacute;as tomadas sobre la roca, trasladamos el hallazgo al Laboratorio del Tiempo. A trav&eacute;s de esc&aacute;neres e impresoras interactivas, la actividad cient&iacute;fica se transforma en un juego de deducci&oacute;n en equipo para identificar qu&eacute; especie habit&oacute; este paisaje hace 120 millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ponernos el chaleco, coger la brocha y ponernos a excavar en la Colina de los F&oacute;siles ha sido algo m&aacute;gico para los ni&ntilde;os&rdquo;, comenta Marcos, que ha viajado con su familia, con dos hijos de 7 y 10 a&ntilde;os, desde Zaragoza. &ldquo;Lo que m&aacute;s nos ha gustado como padres es que no es el t&iacute;pico parque donde solo vas a mirar; aqu&iacute; los ni&ntilde;os aprenden casi sin darse cuenta, se lanzan por la tirolina y terminan d&aacute;ndose un ba&ntilde;o. Es el plan perfecto porque combina ciencia y diversi&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la madre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97dc0a6c-057a-4df4-9673-5768d52a90d4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97dc0a6c-057a-4df4-9673-5768d52a90d4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97dc0a6c-057a-4df4-9673-5768d52a90d4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97dc0a6c-057a-4df4-9673-5768d52a90d4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97dc0a6c-057a-4df4-9673-5768d52a90d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97dc0a6c-057a-4df4-9673-5768d52a90d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97dc0a6c-057a-4df4-9673-5768d52a90d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Barranco Perdido"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Barranco Perdido                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Adrenalina en la monta&ntilde;a y el refugio de la Playa Cret&aacute;cica</strong></h2><p class="article-text">
        Completada la misi&oacute;n cient&iacute;fica, el ritmo del d&iacute;a cambia por completo en la Colina Encantada. Cambiamos las lupas por los arneses para adentrarnos en el circuito multiaventura. Puentes tibetanos, redes y pasarelas de equilibrio ponen a prueba la destreza de peque&ntilde;os y mayores, culminando en el plato fuerte: una tirolina gigante que cruza el parque desde las alturas ofreciendo unas vistas panor&aacute;micas espectaculares del valle.
    </p><p class="article-text">
        El broche de oro a una jornada intensa bajo el sol riojano llega en la Playa Cret&aacute;cica. En apenas unos minutos cambiamos el calzado de monta&ntilde;a por el ba&ntilde;ador para disfrutar de un espacio de agua totalmente tematizado. Toboganes, g&eacute;iseres, cascadas y una singular piscina submarina &mdash;dise&ntilde;ada para buscar pistas sumergidas&mdash; convierten el cierre del d&iacute;a en una fiesta de agua y descanso.
    </p><p class="article-text">
        Completar la jornada es tan sencillo como acercarse al cercano Yacimiento de Valdecevillo o visitar el museo local para contemplar rastros de grandes carn&iacute;voros a tama&ntilde;o real. Nos marchamos de Enciso con la certeza de que no hay mejor forma de divulgar la historia que transform&aacute;ndola en una experiencia viva para compartir en familia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffb2d41c-7984-4601-88dd-99f280193999_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffb2d41c-7984-4601-88dd-99f280193999_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffb2d41c-7984-4601-88dd-99f280193999_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffb2d41c-7984-4601-88dd-99f280193999_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffb2d41c-7984-4601-88dd-99f280193999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffb2d41c-7984-4601-88dd-99f280193999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ffb2d41c-7984-4601-88dd-99f280193999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Barranco Perdido"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Barranco Perdido                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2Branded]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/disfruta-la-rioja/dia-paleontologos-expedicion-familia-barranco-perdido_1_13417942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 09:05:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81fb5dfa-84a0-4ae0-9f40-d7fa6e0a62c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x425y252.jpg" length="599196" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81fb5dfa-84a0-4ae0-9f40-d7fa6e0a62c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x425y252.jpg" type="image/jpeg" fileSize="599196" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El día que fuimos paleontólogos: expedición en familia a El Barranco Perdido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81fb5dfa-84a0-4ae0-9f40-d7fa6e0a62c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x425y252.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,La Rioja,Planes,familia,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
