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    <title><![CDATA[elDiario.es - Dinosaurios]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los primeros fósiles de crías de T. rex revelan cómo se reproducía el mayor depredador del Cretácico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/primeros-fosiles-crias-t-rex-revelan-reproducia-mayor-depredador-cretacico-pm_1_13386284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1279a3c0-b484-4283-978a-e8587ee7cbde_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147630.jpg" width="2204" height="1240" alt="Los primeros fósiles de crías de T. rex revelan cómo se reproducía el mayor depredador del Cretácico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio concluye que las primeras etapas de vida del gran terópodo estuvieron marcadas por puestas numerosas, escaso cuidado parental y una autonomía temprana, un modelo reproductivo situado entre el de los reptiles primitivos y el de las aves modernas</p><p class="subtitle">El hormigón de una letrina del emperador Adriano revela un nuevo secreto de la antigua Roma</p></div><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de un siglo, el <em>Tyrannosaurus rex</em> ha sido uno de los <a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurios</a> mejor conocidos gracias a los numerosos esqueletos de ejemplares juveniles y adultos descubiertos en Norteam&eacute;rica. Sin embargo, sus primeras etapas de vida segu&iacute;an siendo un aut&eacute;ntico misterio. La extrema rareza de embriones, huevos y cr&iacute;as hab&iacute;a impedido reconstruir con precisi&oacute;n c&oacute;mo nac&iacute;an, cu&aacute;nto med&iacute;an al salir del cascar&oacute;n o qu&eacute; estrategia reproductiva segu&iacute;an estos gigantes del Cret&aacute;cico. Un estudio <a href="https://www.mdpi.com/2079-7737/15/13/1090" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>Biology</em> aporta ahora las <strong>evidencias m&aacute;s completas obtenidas hasta la fecha tras identificar </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>f&oacute;siles</strong></a><strong> pertenecientes a cr&iacute;as reci&eacute;n nacidas de T. rex y de otro tiranos&aacute;urido, </strong><em><strong>Gorgosaurus libratus</strong></em>, un hallazgo que permite reconstruir aspectos esenciales de su reproducci&oacute;n y de su desarrollo durante los primeros meses de vida.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores identificaron <strong>varios restos &oacute;seos y dientes procedentes de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>yacimientos</strong></a><strong> del Cret&aacute;cico superior de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/canada/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Canad&aacute;</strong></a><strong> y </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/estados-unidos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Estados Unidos</strong></a><strong> que corresponden a individuos con menos de un a&ntilde;o de edad</strong>. Entre ellos destaca un peque&ntilde;o tercer metatarsiano atribuido a T. rex, cuyo an&aacute;lisis anat&oacute;mico e histol&oacute;gico indica que perteneci&oacute; a un ejemplar que <strong>apenas pesaba unos 2,5 kilogramos cuando muri&oacute; y que probablemente era a&uacute;n m&aacute;s ligero al salir del huevo</strong>. A partir de ese f&oacute;sil, los autores estiman que las cr&iacute;as reci&eacute;n nacidas med&iacute;an alrededor de 70 cent&iacute;metros de longitud y pesaban aproximadamente entre 1,5 y 2 kilogramos, dimensiones muy inferiores a las que hab&iacute;an propuesto reconstrucciones anteriores basadas en restos mal identificados.
    </p><h2 class="article-text">Un nacimiento con decenas de huevos</h2><p class="article-text">
        El reducido tama&ntilde;o de las cr&iacute;as permiti&oacute; a los investigadores calcular, por primera vez con una base f&oacute;sil s&oacute;lida, el tama&ntilde;o probable de los huevos y de las puestas. Mediante comparaciones con aves y cocodrilos actuales &mdash;los parientes vivos m&aacute;s pr&oacute;ximos de los dinosaurios&mdash;, el estudio <strong>concluye que una hembra adulta de T. rex pudo poner alrededor de veinte huevos</strong>, mientras que los ejemplares de mayor tama&ntilde;o habr&iacute;an alcanzado puestas cercanas a la treintena. Los autores incluso consideran posible que algunos individuos produjeran cantidades muy superiores, aunque subrayan que se trata de escenarios menos probables. En conjunto, estos resultados apuntan a una <strong>estrategia reproductiva basada en un elevado n&uacute;mero de descendientes, m&aacute;s pr&oacute;xima a la de muchos reptiles actuales</strong> que a la de las aves con menor n&uacute;mero de cr&iacute;as y un cuidado parental m&aacute;s intenso.
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                    alt="Tamaño de T. rex perinato . Reconstrucción basada en el tercer metatarsiano RSKM P2416.82, asumiendo proporciones de un Tarbosaurus baatar juvenil [ 12 ]; individuo posterior a la eclosión escalado al 84% de las dimensiones lineales de RSKM P2416.82."
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                Tamaño de T. rex perinato . Reconstrucción basada en el tercer metatarsiano RSKM P2416.82, asumiendo proporciones de un Tarbosaurus baatar juvenil [ 12 ]; individuo posterior a la eclosión escalado al 84% de las dimensiones lineales de RSKM P2416.82.                            </span>
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        Las conclusiones no se limitan al n&uacute;mero de huevos. El an&aacute;lisis mediante tomograf&iacute;a de alta resoluci&oacute;n permiti&oacute; estudiar la <strong>estructura interna de los huesos y detectar procesos de remodelaci&oacute;n &oacute;sea</strong> asociados al movimiento. Seg&uacute;n los autores, esas modificaciones solo pueden explicarse si las cr&iacute;as comenzaron a desplazarse poco despu&eacute;s de nacer, ya que el esfuerzo mec&aacute;nico derivado de la locomoci&oacute;n deja se&ntilde;ales caracter&iacute;sticas en el tejido &oacute;seo. A ello se suma el desgaste observado en algunos dientes, una evidencia de que aquellos peque&ntilde;os depredadores ya se alimentaban por s&iacute; mismos durante las primeras semanas o meses de vida. Todo ello dibuja un <strong>escenario muy distinto al de unas cr&iacute;as dependientes del nido durante largos periodos</strong> y apunta, en cambio, hacia <strong>animales capaces de explorar el entorno desde edades muy tempranas</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una estrategia reproductiva entre reptiles y aves</h2><p class="article-text">
        Los resultados llevan a los investigadores a proponer que <strong>los tiranosaurios ocuparon una posici&oacute;n intermedia en la evoluci&oacute;n de las estrategias reproductivas de los dinosaurios</strong>. Aunque las cr&iacute;as nac&iacute;an proporcionalmente m&aacute;s grandes que las de la mayor&iacute;a de los reptiles actuales, segu&iacute;an siendo mucho m&aacute;s peque&ntilde;as, en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o del adulto, que las de los grandes grupos de dinosaurios <strong>estrechamente emparentados con las aves y que las propias aves modernas</strong>. Esa diferencia sugiere que T. rex invert&iacute;a menos recursos en cada descendiente y compensaba esa menor inversi&oacute;n mediante puestas numerosas. Para los autores, el estudio refleja una <strong>transici&oacute;n evolutiva </strong>en la que algunas caracter&iacute;sticas propias del cuidado parental intensivo todav&iacute;a no hab&iacute;an alcanzado el grado de desarrollo observado millones de a&ntilde;os despu&eacute;s en las aves.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n aporta nuevas pistas sobre el ritmo de crecimiento de estos depredadores. Los an&aacute;lisis histol&oacute;gicos distinguen claramente entre el tejido &oacute;seo formado antes del nacimiento y el desarrollado durante las semanas posteriores a la eclosi&oacute;n. Esa transici&oacute;n demuestra que <strong>los f&oacute;siles pertenec&iacute;an a animales que hab&iacute;an sobrevivido durante un tiempo fuera del huevo y no a embriones que murieron antes de nacer</strong>. Adem&aacute;s, la elevada vascularizaci&oacute;n de los huesos indica que atravesaban una fase de crecimiento extraordinariamente r&aacute;pida, una caracter&iacute;stica coherente con la enorme velocidad a la que los tiranosaurios aumentaban de tama&ntilde;o durante los primeros a&ntilde;os de vida.
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                Microtomografía computarizada de sincrotrón de RSKM P2416.82, metatarsiano III izquierdo de T. rex , que muestra la arquitectura interna.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los peque&ntilde;os depredadores del Cret&aacute;cico</h2><p class="article-text">
        Otro de los aspectos que m&aacute;s llam&oacute; la atenci&oacute;n de los investigadores fue el <strong>desgaste observado en los dientes de las cr&iacute;as</strong>. Las piezas dentales conservan marcas compatibles con el uso durante la alimentaci&oacute;n, lo que indica que estos animales ya capturaban y consum&iacute;an presas poco despu&eacute;s de abandonar el huevo. Aunque el estudio no permite determinar con exactitud cu&aacute;les formaban parte de su dieta, los autores consideran que esas se&ntilde;ales apuntan a que los ejemplares j&oacute;venes eran capaces de alimentarse de vertebrados relativamente grandes en comparaci&oacute;n con su tama&ntilde;o. Esa autonom&iacute;a temprana refuerza la hip&oacute;tesis de que <strong>depend&iacute;an poco de los adultos una vez completada la eclosi&oacute;n</strong> y que su supervivencia descansaba, sobre todo, en un r&aacute;pido desarrollo f&iacute;sico y en un comportamiento activo desde las primeras etapas de vida.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo de estos f&oacute;siles no solo ampl&iacute;a el conocimiento sobre la biolog&iacute;a de T. rex, sino que tambi&eacute;n <strong>ayuda a comprender c&oacute;mo evolucionaron las estrategias reproductivas de los dinosaurios antes del origen de las aves modernas</strong>. La escasez de restos correspondientes a las primeras fases de crecimiento hab&iacute;a impedido responder durante d&eacute;cadas a preguntas fundamentales sobre el nacimiento y el desarrollo de estos grandes depredadores. Ahora, la identificaci&oacute;n de las primeras cr&iacute;as conocidas de T. rex y <em>Gorgosaurus libratus</em> ofrece una imagen mucho m&aacute;s completa de su ciclo vital y respalda la idea de que la evoluci&oacute;n del cuidado parental y de la inversi&oacute;n en la descendencia fue un proceso gradual, en el que los grandes tiranosaurios conservaron rasgos propios de sus antepasados reptiles al tiempo que comenzaban a mostrar caracter&iacute;sticas que acabar&iacute;an desarroll&aacute;ndose plenamente en las aves.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/primeros-fosiles-crias-t-rex-revelan-reproducia-mayor-depredador-cretacico-pm_1_13386284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 06:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los primeros fósiles de crías de T. rex revelan cómo se reproducía el mayor depredador del Cretácico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios,Canadá,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Identifican en Tailandia una nueva especie de dinosaurio de cuello largo a partir de una única vértebra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/identifican-tailandia-nueva-especie-dinosaurio-cuello-partir-unica-vertebra-pm_1_13377547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caf8dae2-ea6b-4195-b850-7d31b9d20508_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Identifican en Tailandia una nueva especie de dinosaurio de cuello largo a partir de una única vértebra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo del primer mamenquisaurio identificado formalmente en el país amplía la distribución conocida de este grupo de saurópodos y aporta nuevas pistas sobre la evolución de estos dinosaurios en el sudeste asiático durante el Jurásico superior</p><p class="subtitle">No son los osos: el animal que más conflictos provoca con los humanos es este mamífero que vive en Norteamérica
</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, los mamenquisaurios parec&iacute;an formar parte de una historia ligada casi exclusivamente a <a href="https://www.eldiario.es/temas/china/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China</a>. Sus <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles</a> hab&iacute;an convertido ese pa&iacute;s en el principal referente para estudiar a estos <strong>grandes </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dinosaurios</strong></a><strong> saur&oacute;podos de cuello extremadamente largo</strong>, mientras que fuera de su territorio la diversidad y la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de este grupo segu&iacute;an estando mucho menos documentadas. Un nuevo estudio <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-49822-3" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Scientific Reports</em> modifica ahora ese panorama con la descripci&oacute;n de <em><strong>Uragasaurus kalasinensis</strong></em><strong>, una nueva especie descubierta en el noreste de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/tailandia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tailandia</strong></a><strong> que constituye el primer mamenquisaurio nombrado formalmente en el pa&iacute;</strong>s y ampl&iacute;a la distribuci&oacute;n conocida de uno de los linajes de dinosaurios herb&iacute;voros m&aacute;s caracter&iacute;sticos del Jur&aacute;sico superior.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo dinosaurio procede del <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> de Phu Noi, en la provincia tailandesa de Kalasin, dentro de la Formaci&oacute;n Phu Kradung. Los investigadores identificaron la <strong>nueva especie a partir de una v&eacute;rtebra dorsal excepcionalmente bien conservada que presenta una combinaci&oacute;n de rasgos anat&oacute;micos desconocida hasta ahora</strong>. Entre ellos destaca una peculiar estructura &oacute;sea en forma de &ldquo;Y&rdquo; situada en la parte anterior de la v&eacute;rtebra, un car&aacute;cter que no hab&iacute;a sido descrito previamente en ning&uacute;n otro mamenquisaurio y que, junto con otros rasgos anat&oacute;micos externos e internos, permiti&oacute; reconocer el f&oacute;sil como un nuevo tax&oacute;n dentro de este grupo de saur&oacute;podos.
    </p><h2 class="article-text">Una pieza f&oacute;sil con rasgos &uacute;nicos</h2><p class="article-text">
        Aunque el holotipo se limita a una &uacute;nica v&eacute;rtebra dorsal, el excelente estado de conservaci&oacute;n del f&oacute;sil ha permitido extraer una gran cantidad de informaci&oacute;n anat&oacute;mica. Los investigadores recurrieron incluso a tomograf&iacute;a computarizada para estudiar su estructura interna sin da&ntilde;ar el ejemplar. El an&aacute;lisis <strong>revel&oacute; un complejo sistema de cavidades neum&aacute;ticas en el interior del hueso</strong>, una caracter&iacute;stica presente en los mamenquisaurios m&aacute;s derivados, aunque tambi&eacute;n conocida de forma independiente en otros linajes de saur&oacute;podos. Esa combinaci&oacute;n de rasgos externos e internos ha permitido identificar <em>Uragasaurus kalasinensis</em> como un nuevo tax&oacute;n pese a la escasez de restos conservados, ya que el conjunto de caracteres observados resulta suficiente para diferenciarlo del resto de especies descritas hasta la fecha.
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            <span class="title">
                Holotipo de Uragasaurus kalasinensis (PRC 460) y materiales asociados en el mapa de la cantera.                            </span>
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        El nombre del nuevo dinosaurio tambi&eacute;n refleja parte de su historia. El g&eacute;nero <em>Uragasaurus</em> combina el t&eacute;rmino s&aacute;nscrito uraga, utilizado para <strong>designar a las serpientes y que hace referencia a su caracter&iacute;stico cuello alargado</strong>, con el habitual sufijo griego saurus, &ldquo;lagarto&rdquo;. El ep&iacute;teto kalasinensis, por su parte, homenajea a la provincia tailandesa donde apareci&oacute; el f&oacute;sil. Seg&uacute;n el estudio, el ejemplar vivi&oacute; durante el Jur&aacute;sico superior, aunque los autores subrayan que la dataci&oacute;n precisa de la Formaci&oacute;n Phu Kradung contin&uacute;a siendo <strong>incierta debido a la ausencia de niveles que permitan obtener edades radiom&eacute;tricas</strong>. Por ese motivo, la cronolog&iacute;a de la unidad geol&oacute;gica sigue apoy&aacute;ndose en la combinaci&oacute;n de las asociaciones f&oacute;siles, las correlaciones estratigr&aacute;ficas regionales y otros indicadores geol&oacute;gicos, mientras contin&uacute;an las investigaciones para precisar su edad con mayor exactitud.
    </p><h2 class="article-text">Un nuevo cap&iacute;tulo para los gigantes del Jur&aacute;sico</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora, el registro f&oacute;sil de los mamenquisaurios estaba dominado por los descubrimientos realizados en China, donde se hab&iacute;an descrito la mayor&iacute;a de las especies conocidas de este grupo de saur&oacute;podos. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n <strong>hab&iacute;an aparecido restos atribuidos a este linaje en otras zonas del sudeste asi&aacute;tico, pero ninguno hab&iacute;a permitido describir formalmente una nueva especie.</strong> La identificaci&oacute;n de Uragasaurus kalasinensis modifica ese panorama al confirmar la presencia de este grupo en el actual territorio de Tailandia mediante un tax&oacute;n formalmente descrito y ampliar as&iacute; la distribuci&oacute;n conocida de los mamenquisaurios durante el Jur&aacute;sico superior. Para los investigadores, el hallazgo <strong>aporta nuevas evidencias de que este linaje tuvo una presencia geogr&aacute;fica m&aacute;s amplia en el este y el sudeste de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/asia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Asia</strong></a> de la que hasta ahora pod&iacute;a demostrarse a partir del registro f&oacute;sil disponible.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis filogen&eacute;tico sit&uacute;a a la nueva especie entre las ramas m&aacute;s antiguas de los mamenquisaurios. Aunque los autores reconocen que la posici&oacute;n exacta del dinosaurio todav&iacute;a presenta cierta incertidumbre debido a que el f&oacute;sil conservado es limitado y a la cantidad de informaci&oacute;n anat&oacute;mica que a&uacute;n falta por conocer, los distintos an&aacute;lisis empleados recuperan de forma consistente a Uragasaurus kalasinensis dentro de este grupo de saur&oacute;podos de cuello largo. Esa ubicaci&oacute;n resulta especialmente relevante porque <strong>aporta nuevos datos para comprender la evoluci&oacute;n temprana del linaje y ampliar el conocimiento sobre la diversidad que alcanzaron estos animales </strong>durante la transici&oacute;n entre el Jur&aacute;sico y el Cret&aacute;cico.
    </p><h2 class="article-text">Una pieza clave para entender la historia geol&oacute;gica de Tailandia</h2><p class="article-text">
        La importancia del descubrimiento trasciende la descripci&oacute;n de una nueva especie. La presencia de <em>Uragasaurus kalasinensis</em> en la parte inferior de la Formaci&oacute;n Phu Kradung aporta nuevas evidencias que respaldan la interpretaci&oacute;n de que esos sedimentos corresponden al Jur&aacute;sico superior. La edad exacta de la formaci&oacute;n contin&uacute;a siendo objeto de debate porque <strong>carece de niveles que permitan realizar dataciones radiom&eacute;tricas directas</strong>, pero la combinaci&oacute;n de las asociaciones de vertebrados f&oacute;siles, las correlaciones estratigr&aacute;ficas regionales y las relaciones evolutivas del nuevo dinosaurio refuerzan esa interpretaci&oacute;n. Al mismo tiempo, los autores consideran que la parte superior de la formaci&oacute;n podr&iacute;a extenderse hasta el Cret&aacute;cico m&aacute;s temprano, lo que convertir&iacute;a al conjunto en un registro especialmente valioso para estudiar la transici&oacute;n entre ambos periodos.
    </p><p class="article-text">
        El yacimiento de Phu Noi ya era conocido por<strong> albergar una de las asociaciones de vertebrados f&oacute;siles continentales m&aacute;s ricas del sudeste asi&aacute;tico</strong>. Adem&aacute;s de los restos del nuevo saur&oacute;podo, ha proporcionado f&oacute;siles de tiburones hibod&oacute;ntidos de agua dulce, peces ginglymodios, peces pulmonados, tortugas primitivas, cocodrilos teleos&aacute;uridos y distintos dinosaurios herb&iacute;voros y carn&iacute;voros. A ese conjunto se suman otros f&oacute;siles que todav&iacute;a permanecen en estudio, entre ellos un temnosp&oacute;ndilo, un pterosaurio, un tiranosauroide basal y un metriacantos&aacute;urido. Esa diversidad convierte la zona en una referencia para reconstruir los ecosistemas continentales del final del Jur&aacute;sico y proporciona un contexto especialmente valioso para interpretar la evoluci&oacute;n de Uragasaurus dentro de la fauna jur&aacute;sica del continente asi&aacute;tico.
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                    alt="Tomografía computarizada de la vértebra dorsal anterior de Uragasaurus kalasinensis (holotipo PRC 460)."
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                Tomografía computarizada de la vértebra dorsal anterior de Uragasaurus kalasinensis (holotipo PRC 460).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La riqueza paleontol&oacute;gica del enclave tambi&eacute;n<strong> permite comparar la fauna de Phu Noi con la documentada en distintas cuencas de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/china/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>China</strong></a><strong>, como las de Junggar, Turpan y Sichuan</strong>. Seg&uacute;n los autores, esas similitudes apoyan la existencia de conexiones biogeogr&aacute;ficas entre diferentes regiones del este de Asia durante el Jur&aacute;sico superior y contribuyen a comprender mejor c&oacute;mo se distribuyeron los grandes saur&oacute;podos de cuello largo por el continente en un momento clave de su evoluci&oacute;n. No obstante, el estudio recuerda que el registro f&oacute;sil disponible todav&iacute;a resulta insuficiente para reconstruir con detalle las posibles rutas de dispersi&oacute;n de estos animales o establecer con precisi&oacute;n la cronolog&iacute;a de todos los yacimientos implicados.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s preguntas que respuestas</h2><p class="article-text">
        Los autores consideran que este descubrimiento constituye solo el primer paso para comprender la evoluci&oacute;n de los mamenquisaurios fuera de China. En el mismo yacimiento <strong>existen otros restos de saur&oacute;podos que, por el momento, no pueden atribuirse con seguridad a </strong><em><strong>Uragasaurus kalasinensis</strong></em><strong> porque carecen de elementos anat&oacute;micos comparables con el holotipo</strong>. Aunque fueron recuperados muy cerca de la v&eacute;rtebra que ha servido para describir la nueva especie, los investigadores consideran que la informaci&oacute;n disponible todav&iacute;a no permite determinar si pertenecieron al mismo individuo, a otro ejemplar de la misma especie o incluso a un saur&oacute;podo diferente.
    </p><p class="article-text">
        Las futuras excavaciones podr&iacute;an aportar esqueletos m&aacute;s completos que permitan conocer mejor el aspecto general del animal, comprobar si los rasgos diagn&oacute;sticos identificados en la v&eacute;rtebra aparecen tambi&eacute;n en otros huesos y precisar su posici&oacute;n evolutiva dentro de los mamenquisaurios. Los propios autores reconocen que <strong>la ubicaci&oacute;n filogen&eacute;tica de la nueva especie contin&uacute;a siendo provisional debido a la escasez de material disponible</strong>, aunque los distintos an&aacute;lisis realizados coinciden en situarla dentro de este grupo de saur&oacute;podos de cuello largo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el hallazgo ampl&iacute;a la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica conocida de los mamenquisaurios y <strong>refuerza la importancia del sudeste asi&aacute;tico para comprender la evoluci&oacute;n de estos dinosaurios durante el Jur&aacute;sico superior</strong>. Adem&aacute;s de incorporar una nueva especie al registro f&oacute;sil mundial, el estudio proporciona nuevas evidencias sobre la diversidad que alcanz&oacute; este linaje fuera de China y contribuye a mejorar el conocimiento de una etapa de la historia evolutiva de los saur&oacute;podos que todav&iacute;a sigue ofreciendo numerosas inc&oacute;gnitas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/identifican-tailandia-nueva-especie-dinosaurio-cuello-partir-unica-vertebra-pm_1_13377547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 04:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Identifican en Tailandia una nueva especie de dinosaurio de cuello largo a partir de una única vértebra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Yacimientos arqueológicos,China,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demandasaurus, el dinosaurio 'de Burgos' que ayuda a reconstruir las migraciones prehistóricas entre continentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/demandasaurus-dinosaurio-burgos-ayuda-reconstruir-migraciones-prehistoricas-continentes-pm_1_13345313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bf78651-e7e2-42a1-8d99-e306d9f4e6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Demandasaurus, el dinosaurio &#039;de Burgos&#039; que ayuda a reconstruir las migraciones prehistóricas entre continentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Un nuevo estudio sugiere que los dinosaurios no estaban en declive justo antes del asteroide que acabó con ellos
</p></div><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/espana-jurasica-mejores-lugares-pais-ver-dinosaurios_1_10834204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurio descubierto en la provincia de Burgos</a> vuelve a situarse en el centro de la investigaci&oacute;n paleontol&oacute;gica internacional. <strong>Tres nuevos estudios</strong> publicados en la <strong>revista&nbsp;</strong><em><strong>Ciencias de la Tierra</strong></em>&nbsp;han reforzado el papel de&nbsp;<em><strong>Demandasaurus darwini</strong></em>&nbsp;como una pieza clave para comprender <strong>c&oacute;mo se desplazaban los grandes dinosaurios herb&iacute;voros entre Europa y &Aacute;frica</strong> durante la <strong>primera mitad del Cret&aacute;cico</strong>. Los trabajos, presentados inicialmente en el Congreso Internacional Pala-Dino celebrado en San Mill&aacute;n de la Cogolla en 2025, consolidan la relevancia de esta especie descubierta en la Sierra de la Demanda.
    </p><h2 class="article-text">Tres estudios para tender puentes entre Europa y &Aacute;frica</h2><p class="article-text">
        Las investigaciones han profundizado en distintos aspectos de la fauna que <strong>habit&oacute; la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica hace unos 125 millones</strong> <strong>de a&ntilde;os</strong>. Uno de los estudios revisa los <strong>escasos restos conocidos de rebaquis&aacute;uridos</strong>, que es el grupo de saur&oacute;podos al que pertenece&nbsp;<em>Demandasaurus</em>, en Europa, Asia y Norteam&eacute;rica. Otro <strong>analiza dos v&eacute;rtebras dorsales in&eacute;ditas</strong> del ejemplar burgal&eacute;s, cuyas caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas muestran similitudes con f&oacute;siles hallados en &Aacute;frica, reforzando la hip&oacute;tesis de que existieron conexiones entre ambos continentes.
    </p><p class="article-text">
        El tercer trabajo ampl&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s el inter&eacute;s paleontol&oacute;gico de la comarca al <strong>estudiar un gran maxilar de un dinosaurio iguanodontio herb&iacute;voro</strong> descubierto cerca de Villanueva de Carazo. Sus rasgos anat&oacute;micos difieren de los conocidos hasta ahora y apuntan a una mayor diversidad de estos dinosaurios en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica de la que se pensaba hasta la fecha.
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                Investigadores trabajando con los restos de dinosaurios en la Sierra de la Demanda, en Burgos                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un proyecto para los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Paralelamente, el <strong>Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes</strong>, tambi&eacute;n en Burgos, ha puesto en marcha un <strong>nuevo proyecto de investigaci&oacute;n</strong> centrado en el&nbsp;<em><strong>Demandasaurus</strong></em>, que <strong>durar&aacute; al menos cinco a&ntilde;os</strong> y que cuenta con el respaldo de la Junta de Castilla y Le&oacute;n y la Diputaci&oacute;n de Burgos. El objetivo es <strong>recrear una imagen mucho m&aacute;s completa del dinosaurio</strong> con tecnolog&iacute;as que hasta hace pocos a&ntilde;os eran impensables.
    </p><p class="article-text">
        En la primera fase se <strong>usar&aacute;n tomograf&iacute;as para conocer detalles internos de los f&oacute;siles</strong>, como el n&uacute;mero de dientes o el ritmo con el que eran reemplazados, adem&aacute;s de realizar an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos y reconstrucciones digitales en tres dimensiones. Despu&eacute;s, los especialistas trabajar&aacute;n en la <strong>restauraci&oacute;n de huesos</strong> han permanecido protegidos muchos a&ntilde;os en bloques de roca y poliuretano, con la esperanza de obtener nueva informaci&oacute;n sobre la anatom&iacute;a del animal.
    </p><p class="article-text">
        Cabe destacar que el <em>Demandasaurus darwini</em>&nbsp;fue <strong>descubierto en el yacimiento Tenadas de los Vallejos II</strong>, cerca de Ahedo de la Sierra, por el Colectivo Arqueol&oacute;gico y Paleontol&oacute;gico de Salas. Desde entonces se ha convertido en una referencia para estudiar la evoluci&oacute;n de los saur&oacute;podos y los posibles intercambios de fauna entre Europa y &Aacute;frica durante el Cret&aacute;cico Inferior, una etapa en la que los continentes presentaban una configuraci&oacute;n muy distinta a la actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/demandasaurus-dinosaurio-burgos-ayuda-reconstruir-migraciones-prehistoricas-continentes-pm_1_13345313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 05:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Burgos,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puertas abiertas para conocer cómo se trabaja en una excavación paleontológica de La Rioja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/puertas-abiertas-conocer-trabaja-excavacion-paleontologica-rioja_1_13353647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78aaf381-5f6a-45f0-ac8a-fd45262b020f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1327y586.jpg" width="1200" height="675" alt="Puertas abiertas para conocer cómo se trabaja en una excavación paleontológica de La Rioja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de investigadores han incidado las excavaciones en Igea para continuar con la extracción de material en campo de un dinosaurio ornitópodo y fauna asociada</p><p class="subtitle">El dinosaurio con nombre riojano y a tamaño real para recibir a los turistas en Igea</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores de la EHU, el Grupo Garras, la Universidad de Cantabria y la Universidad de La Rioja lleva a cabo del 3 al 12 de julio un campo de excavaciones paleontol&oacute;gicas en el yacimiento Las Cerradas de Igea. El objetivo de la excavaci&oacute;n de este a&ntilde;o es continuar con la extracci&oacute;n de material en campo de un dinosaurio ornit&oacute;podo y fauna asociada; comprobar c&oacute;mo de completo es el animal, ampliar la cuadr&iacute;cula principal, as&iacute; como extraer posibles restos de dinosaurio ter&oacute;podo asociados en el mismo yacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, se tomar&aacute; informaci&oacute;n en campo referente a la geolog&iacute;a del yacimiento y actualizar&aacute; la cartograf&iacute;a de los restos f&oacute;siles. El equipo de investigadores est&aacute; formado por Xabier Pereda Suberbiola, de la EHU; Patxi S&aacute;ez&ndash;Benito S&aacute;ez de Guinoa, del Centro de Interpretaci&oacute;n Paleontol&oacute;gica de La Rioja (Grupo Garras); Ignacio D&iacute;az&ndash;Mart&iacute;nez, de la Universidad de Cantabria; y Adri&aacute;n P&aacute;ramo Bl&aacute;zquez, de la Universidad de La Rioja.
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica de trabajo diaria del equipo es excavar de 9:00 de la ma&ntilde;ana a 19:00 o 20:00 de la tarde, variable seg&uacute;n el d&iacute;a en funci&oacute;n de las condiciones clim&aacute;ticas y de luz. A as&iacute;, el primer d&iacute;a se dedica a la apertura de yacimiento y, bien con maquinaria o bien de manera manual, se excava la capa de protecci&oacute;n con la que se cubre el yacimiento de una campa&ntilde;a a otra; as&iacute; como el sedimento que se haya movido por erosi&oacute;n a lo largo del a&ntilde;o, cubriendo la zona del yacimiento hasta llegar al estrato.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se localiza cualquier posible resto y se ampl&iacute;an los l&iacute;mites de la zona de excavaci&oacute;n y se coloca un toldo para proteger de la insolaci&oacute;n la mayor parte de la zona de excavaci&oacute;n. A partir de ese momento, el equipo excava en zonas designadas del yacimiento con peque&ntilde;as herramientas como cinceles, martillos, brocha, procurando romper la roca encajante con precisi&oacute;n y mantener limpio el &aacute;rea de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Una vez localizado posibles restos, se intentan extraer maximizando la seguridad. Si los investigadores no pudiesen llegar al propio hueso, est&aacute; fragmentado, es demasiado fr&aacute;gil o se encuentra en una acumulaci&oacute;n, se delimita un bloque para hacerle lo que se conoce como camisa o momia, de espuma de poliuretano o escayola.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los f&oacute;siles se consolidan con resinas acr&iacute;licas diluidas en acetona, herramientas como gasas y bistur&iacute; y con la asistencia constante de los t&eacute;cnicos de laboratorio del Centro de Interpretaci&oacute;n Paleontol&oacute;gica de La Rioja (CIPR).
    </p><p class="article-text">
        Cada f&oacute;sil se registra en mapa e inventario, se toman fotograf&iacute;as antes y despu&eacute;s de su extracci&oacute;n. Una vez extra&iacute;dos, el equipo del CIPR se ocupa del empaquetado seguro de los bloques y f&oacute;siles que se almacenar&aacute;n en las colecciones del CIPR en el municipio de Igea.
    </p><p class="article-text">
        Salvo alguna pieza que requiriese intervenci&oacute;n de urgencia, en principio no se restauran las piezas. En el futuro, cuando pasan a prioridad de restauraci&oacute;n, esta se lleva a cabo en el mismo laboratorio del CIPR.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Visitas para conocer c&oacute;mo se trabaja en una excavaci&oacute;n paleontol&oacute;gica </strong></h2><p class="article-text">
        El Grupo &lsquo;Garras&rsquo; y el CIPR organizan unas Jornadas de Puertas Abiertas &lsquo;Abierto por excavaciones&rsquo; el mi&eacute;rcoles 8 y el jueves 9 de julio para que el p&uacute;blico local pueda acercarse a ver c&oacute;mo se trabaja en una excavaci&oacute;n paleontol&oacute;gica. Quienes deseen conocer los f&oacute;siles hallados en el entorno de Igea, visitar el museo y recibir una visita guiada por el yacimiento durante una excavaci&oacute;n paleontol&oacute;gica, deben contactar con el Centro de Interpretaci&oacute;n Paleontol&oacute;gica en Igea.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el d&iacute;a viernes 10 de julio se oferta una visita por el museo y los laboratorios de restauraci&oacute;n con los paleont&oacute;logos del centro a partir de las 17:00, como parte de la actividad &lsquo;Paseando entre Dinosaurios&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta actividad est&aacute; organizada por el Gobierno de la Comunidad Aut&oacute;noma de La Rioja y el programa de educaci&oacute;n ambiental &lsquo;Pasea La Rioja&rsquo; y es totalmente gratuita, requiriendo reserva previa.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, dentro del Ciclo de Conferencias &lsquo;Caf&eacute; con el dinosaurio&rsquo; est&aacute; programada el s&aacute;bado 11 de julio, a las 11:00 horas, la charla de Xabier Pereda-Suberbiola titulada &lsquo;M&aacute;s all&aacute; de Iguanodon I: otros dinosaurios herb&iacute;voros de Cameros&rsquo;, en la que hablar&aacute; de las faunas de dinosaurios ornitisquios halladas en la Cuenca de Cameros durante el Cret&aacute;cico Inferior.
    </p><p class="article-text">
        Esta charla es una actividad gratuita, dirigida a todos los p&uacute;blicos, sin reserva previa y hasta completar el aforo disponible. Adem&aacute;s, podr&aacute; seguirse a trav&eacute;s de canal YouTube @PaleoComp.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/puertas-abiertas-conocer-trabaja-excavacion-paleontologica-rioja_1_13353647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 09:43:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puertas abiertas para conocer cómo se trabaja en una excavación paleontológica de La Rioja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Excavaciones,Dinosaurios,Investigación,La Rioja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dinosaurio con nombre riojano y a tamaño real para recibir a los turistas en Igea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/dinosaurio-nombre-riojano-tamano-real-recibir-turistas-igea_1_13348079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95140271-5765-471c-a5f0-5084a3326c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dinosaurio con nombre riojano y a tamaño real para recibir a los turistas en Igea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La réplica del dinosaurio espinosáurido de la especie Riojavenatrix lacustris tiene cerca de ocho metros de longitud y casi tres de altura</p><p class="subtitle">Dinosaurio con nombre riojano: la nueva especie de carnívoro espinosáurido puede contemplarse ya en Igea
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de La Rioja potencia el atractivo tur&iacute;stico de la Reserva de la Biosfera con la instalaci&oacute;n de una r&eacute;plica a tama&ntilde;o real del <em>Riojavenatrix lacustris. </em>El director general de Medio Natural y Paisaje, Ignacio S&aacute;enz de Urturi, y el alcalde de Igea, Sergio Mart&iacute;nez, ha presentado este mi&eacute;rcoles 1 de julio, la r&eacute;plica del dinosaurio espinos&aacute;urido de la especie <em>Riojavenatrix lacustris</em>, de cerca de ocho metros de longitud y casi tres de altura, que recibir&aacute; a todas las personas que se acerquen a la localidad riojana y visiten el Centro de Interpretaci&oacute;n Paleontol&oacute;gica de La Rioja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de la Rioja ha contratado la construcci&oacute;n e instalaci&oacute;n de esta r&eacute;plica, financiada en el marco del Plan de Recuperaci&oacute;n Transformaci&oacute;n y Resiliencia, como parte de su estrategia de conservaci&oacute;n y promoci&oacute;n del patrimonio paleontol&oacute;gico de la regi&oacute;n, dando respuesta tambi&eacute;n a la demanda de colaboraci&oacute;n del Ayuntamiento de Igea para el desarrollo de recursos asociados al <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/el-descubrimiento-de-los-restos-del-dinosaurio-en-igea-va-a-tener-un-impacto-social-y-cientifico-a-nivel-nacional-e-internacional_1_11194689.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubrimiento de restos f&oacute;siles de esta especie durante la campa&ntilde;a de excavaci&oacute;n</a> del yacimiento paleontol&oacute;gico &lsquo;Virgen del Villar 1&rsquo;, ubicado en territorio de la Reserva de la Biosfera de los Valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama.
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            </figure><p class="article-text">
        La r&eacute;plica de <em>Riojavenatrix, </em>realizada en poliestireno expandido y revestida con dos capas de fibra de vidrio y resina de poli&eacute;ster, se encuentra en posici&oacute;n de marcha interrumpida, con apoyo de las dos patas traseras y una delantera, y las fauces abiertas para poder observar la dentadura y partes del interior de la boca y paladar, seg&uacute;n ha detallado S&aacute;enz de Urturi, que tambi&eacute;n ha estado acompa&ntilde;ado por el jefe de Servicio de Conservaci&oacute;n de la Naturaleza y Planificaci&oacute;n, Carlos Muro
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Riojavenatrix lacustris</strong></em><strong>, primer dinosaurio descrito en La Rioja</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los primeros restos f&oacute;siles de espinos&aacute;urido hallados en Igea fueron un fragmento de maxilar encontrado en 1983 y dientes aislados, que, junto con un esqueleto parcial recuperado en 2005, se asignaron al dinosaurio ingl&eacute;s <em>Baryonyx</em>. Sin embargo, la revisi&oacute;n de este material indic&oacute; hace ya dos a&ntilde;os la presencia de un nuevo g&eacute;nero y especie de espinos&aacute;urido, al que se le ha dado el nombre cient&iacute;fico de <em>Riojavenatrix lacustris</em> y que se ha convertido en el primer dinosaurio descrito en La Rioja.
    </p><p class="article-text">
        El nombre de este nuevo dinosaurio significa, literalmente, &lsquo;cazadora de los lagos de La Rioja&rsquo;. La elecci&oacute;n del nombre describe, de este modo, el h&aacute;bitat del nuevo dinosaurio en entornos de lagos y lagunas, as&iacute; como sus h&aacute;bitos alimenticios. Adem&aacute;s, es uno de los pocos dinosaurios con nombre femenino. El yacimiento sit&uacute;a a <em>Riojavenatrix</em> en el Aptiense temprano, hace unos 125 millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Dada la importancia de este descubrimiento, el Gobierno de La Rioja consider&oacute; la conveniencia de realizar una r&eacute;plica de un dinosaurio de esta nueva especie, e instalarla en el acceso del Centro Paleontol&oacute;gico de La Rioja. La instalaci&oacute;n de esta r&eacute;plica incrementar&aacute; el atractivo tur&iacute;stico y permitir&aacute; realizar acciones de educaci&oacute;n ambiental vinculadas a la identificaci&oacute;n de las faunas que dejaron las citadas huellas. Con ello no s&oacute;lo se promover&aacute; la sostenibilidad del turismo en el &aacute;rea, sino que tambi&eacute;n se pretende contribuir a la conservaci&oacute;n del patrimonio paleontol&oacute;gico.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/dinosaurio-nombre-riojano-tamano-real-recibir-turistas-igea_1_13348079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 12:15:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dinosaurio con nombre riojano y a tamaño real para recibir a los turistas en Igea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,La Rioja,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en la Antártida uno de los escasos dinosaurios de cuello largo conocidos del continente a partir de una única vértebra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-antartida-escasos-dinosaurios-cuello-conocidos-continente-partir-unica-vertebra-pm_1_13346710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7108e7a-412a-4777-ba27-49360e2acd83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en la Antártida uno de los escasos dinosaurios de cuello largo conocidos del continente a partir de una única vértebra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fósil, hallado en la isla James Ross, pertenece a un titanosaurio del Cretácico Superior y aporta nuevas pistas sobre la evolución y dispersión de estos gigantes en el antiguo supercontinente Gondwana
</p><p class="subtitle">Descubren el fósil “embarazado” más antiguo conocido: conservaba embriones de hace 125 millones de años
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/antartida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ant&aacute;rtida</strong></a> conserva uno de los <strong>registros </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>f&oacute;siles</strong></a><strong> de dinosaurios m&aacute;s escasos del planeta</strong>. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores ha logrado identificar un nuevo representante de los titanosaurios &mdash;los grandes <a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurios</a> saur&oacute;podos de cuello y cola largos&mdash; a partir de una &uacute;nica v&eacute;rtebra caudal <strong>descubierta en la Isla James Ross</strong>. El hallazgo constituye apenas el segundo f&oacute;sil corporal de un saur&oacute;podo encontrado en el continente ant&aacute;rtico y aporta nuevas claves sobre c&oacute;mo evolucionaron y se dispersaron estos animales durante el Cret&aacute;cico Superior.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, <a href="https://www.app.pan.pl/article/item/app013152025.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Acta Palaeontologica Polonica,</em> describe una <strong>v&eacute;rtebra de la cola procedente de la Formaci&oacute;n Santa Marta</strong>, un <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> del Campaniense inferior, <strong>hace aproximadamente entre 83 y 80 millones de a&ntilde;os.</strong> Aunque el f&oacute;sil se conserva de forma fragmentaria, los investigadores concluyen que pertenece a un eutitanosaurio no saltas&aacute;urido. La preservaci&oacute;n incompleta ha llevado al equipo a realizar una clasificaci&oacute;n prudente, evitando atribuirlo a una especie concreta.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis anat&oacute;micos muestran que la morfolog&iacute;a de la v&eacute;rtebra guarda una estrecha <strong>relaci&oacute;n con la de los rinconsaurios y los aeolosaurinos</strong>, dos linajes de titanosaurios conocidos principalmente en <a href="https://www.eldiario.es/temas/sudamerica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sudam&eacute;rica</a>. En especial, presenta semejanzas con un ejemplar que anteriormente hab&iacute;a sido asignado a la especie argentina <em>Muyelensaurus pecheni.</em> Al mismo tiempo, sus caracter&iacute;sticas permiten diferenciarlo de otros titanosaurios m&aacute;s primitivos, lo que <strong>refuerza su asignaci&oacute;n a </strong><em><strong>Eutitanosauria</strong></em>, aunque los autores optan por mantener una clasificaci&oacute;n taxon&oacute;mica prudente debido al estado fragmentario del f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o del hueso indica que el individuo era peque&ntilde;o en comparaci&oacute;n con otros titanosaurios. Seg&uacute;n los autores, existen dos posibles explicaciones: que se tratara de un <strong>ejemplar juvenil </strong>que a&uacute;n no hab&iacute;a alcanzado su tama&ntilde;o adulto o que perteneciera a una <strong>forma de reducidas dimensiones</strong>. Con la informaci&oacute;n disponible, el estudio no puede determinar cu&aacute;l de estas hip&oacute;tesis es la correcta.
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            <span class="title">
                Procedencia geográfica de BAS D.8621.24, una vértebra caudal anterior identificada como Eutitanosauria indet., y otros descubrimientos de dinosaurios no aviares del Cretácico Antártico.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un registro f&oacute;sil excepcionalmente escaso</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la identificaci&oacute;n del f&oacute;sil, el descubrimiento tiene especial <strong>relevancia por el contexto paleontol&oacute;gico de la Ant&aacute;rtida</strong>. El registro mesozoico del continente es muy limitado y los f&oacute;siles de dinosaurios conocidos hasta ahora proceden fundamentalmente de la Formaci&oacute;n Hanson, del Jur&aacute;sico Inferior, y de los dep&oacute;sitos del Cret&aacute;cico Superior de la cuenca James Ross. En estos yacimientos se hab&iacute;an documentado anquilosaurios, ornit&oacute;podos y distintos ter&oacute;podos, tanto avianos como no avianos, mientras que<strong> los saur&oacute;podos segu&iacute;an siendo un grupo excepcionalmente raro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el trabajo recuerda que <strong>este f&oacute;sil representa &uacute;nicamente el segundo resto corporal de saur&oacute;podo conocido en la Ant&aacute;rtida.</strong> Adem&aacute;s, posee un valor hist&oacute;rico a&ntilde;adido, ya que corresponde al primer hueso de dinosaurio que fue recogido en el continente, aunque su estudio y caracterizaci&oacute;n detallada se han completado ahora gracias a nuevas investigaciones.
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                    alt="Contexto estratigráfico de la vértebra caudal anterior de Eutitanosauria indet. (BAS D.8621.25) y otros hallazgos de dinosaurios no avianos del Cretácico de la Antártida."
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            <span class="title">
                Contexto estratigráfico de la vértebra caudal anterior de Eutitanosauria indet. (BAS D.8621.25) y otros hallazgos de dinosaurios no avianos del Cretácico de la Antártida.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Gondwana y la dispersi&oacute;n de los titanosaurios</h2><p class="article-text">
        Las conclusiones tambi&eacute;n <strong>tienen implicaciones para reconstruir la historia evolutiva de Gondwana</strong>, el antiguo supercontinente que agrupaba territorios como la Ant&aacute;rtida, Sudam&eacute;rica, <a href="https://www.eldiario.es/temas/africa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;frica</a>, Australia, la India y <a href="https://www.eldiario.es/temas/madagascar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madagascar</a>. Al combinar este nuevo hallazgo con la presencia de diamantinasaurios documentados en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/patagonia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patagonia</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/australia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Australia</a> durante el Cret&aacute;cico medio, los investigadores consideran que la Ant&aacute;rtida <strong>alberg&oacute; varias l&iacute;neas evolutivas distintas de somfospondilos</strong>. Esta diversidad ayuda a comprender mejor los patrones de dispersi&oacute;n de los saur&oacute;podos entre las masas continentales australes y refuerza los <strong>v&iacute;nculos paleobiogeogr&aacute;ficos entre los distintos territorios que formaban parte de Gondwana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n pone de manifiesto el valor cient&iacute;fico que puede tener incluso un f&oacute;sil muy fragmentario cuando procede de un registro tan escaso como el ant&aacute;rtico. Aunque los autores evitan asignar la v&eacute;rtebra a una especie concreta debido a su estado de conservaci&oacute;n, consideran que sus caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas aportan informaci&oacute;n suficiente para situarla dentro de los eutitanosaurios no saltas&aacute;uridos y compararla con otros representantes conocidos del hemisferio sur.
    </p><h2 class="article-text">Una pieza clave para completar el registro ant&aacute;rtico</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n subraya que el registro f&oacute;sil de dinosaurios en la Ant&aacute;rtida sigue siendo muy limitado en comparaci&oacute;n con el de otros continentes del antiguo Gondwana. Precisamente por ello, <strong>cada nuevo descubrimiento contribuye a ampliar el conocimiento</strong> sobre la fauna que habit&oacute; esta regi&oacute;n durante el Cret&aacute;cico Superior y sobre las conexiones que exist&iacute;an entre las distintas masas continentales australes antes de su separaci&oacute;n definitiva.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el f&oacute;sil se limita a una sola v&eacute;rtebra, los autores destacan que aporta informaci&oacute;n relevante sobre un periodo y un lugar donde los restos de dinosaurios siguen siendo extraordinariamente escasos. Cada nuevo hallazgo procedente de la Ant&aacute;rtida contribuye a mejorar el conocimiento sobre la diversidad de dinosaurios que habitaron el extremo sur del planeta durante el Cret&aacute;cico Superior y ayuda a comprender mejor la evoluci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los saur&oacute;podos en el antiguo Gondwana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-antartida-escasos-dinosaurios-cuello-conocidos-continente-partir-unica-vertebra-pm_1_13346710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 06:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren en la Antártida uno de los escasos dinosaurios de cuello largo conocidos del continente a partir de una única vértebra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios,Antártida,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo pariente del velociraptor tenía cuatro alas funcionales y acerca una explicación para la evolución del vuelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nuevo-pariente-velociraptor-tenia-cuatro-alas-funcionales-acerca-explicacion-evolucion-vuelo-pm_1_13287963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50ba0d40-09be-47fe-a94c-a63eebc733fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo pariente del velociraptor tenía cuatro alas funcionales y acerca una explicación para la evolución del vuelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fósil - La comparación anatómica lo coloca junto a un linaje conocido y además indica una proximidad destacada con una especie descrita anteriormente por especialistas</p><p class="subtitle">El país de los 'Elefantes' en el Mundial 2026 queda retratado: más de 20 naciones superan a Costa de Marfil </p></div><p class="article-text">
        La agilidad convirti&oacute; al <strong>velocirraptor</strong> en uno de los dinosaurios m&aacute;s reconocibles de la cultura popular. Este depredador ten&iacute;a un cuerpo relativamente peque&ntilde;o, patas adaptadas para correr, una garra curvada en cada pie y un aspecto muy distinto al que durante a&ntilde;os mostraron muchas pel&iacute;culas, ya que los descubrimientos cient&iacute;ficos apuntan a que estaba <strong>cubierto por plumas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Su anatom&iacute;a favorec&iacute;a movimientos r&aacute;pidos y ataques precisos, mientras que su cerebro, en proporci&oacute;n al tama&ntilde;o corporal, era m&aacute;s desarrollado que el de muchos otros dinosaurios. Esa relaci&oacute;n entre dinosaurios carn&iacute;voros y aves sigue aportando nuevas piezas para entender c&oacute;mo evolucionaron algunos de los grupos animales m&aacute;s exitosos del planeta.
    </p><h2 class="article-text">Un carn&iacute;voro encaja con los restos dispersos del yacimiento</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Annals of Carnegie Museum</strong></em> describe una nueva especie llamada <em><strong>Jian changmaensis</strong></em>, encontrada en la cuenca china de Changma. Seg&uacute;n recoge<em> Live Science</em>, se trata del primer dinosaurio no aviano localizado en esa zona y su descubrimiento aporta una posible explicaci&oacute;n para unos e<strong>xtra&ntilde;os conjuntos de huesos de aves fragmentados </strong>que llevaban a&ntilde;os desconcertando a los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        La importancia del hallazgo va m&aacute;s all&aacute; de a&ntilde;adir un nombre nuevo al &aacute;rbol evolutivo de los dinosaurios. <strong>Matthew Lamanna</strong>, paleont&oacute;logo del <em>Carnegie Museum of Natural History</em>, explic&oacute; que los <strong>microrraptores</strong> ofrecen informaci&oacute;n sobre los parientes m&aacute;s pr&oacute;ximos de las primeras aves. Esa posici&oacute;n evolutiva convierte a cada nuevo ejemplar en una fuente valiosa para reconstruir c&oacute;mo aparecieron algunas capacidades asociadas al vuelo.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jingmai O&rsquo;Connor</strong> a&ntilde;adi&oacute; que estudiar aves primitivas y dinosaurios emparentados ayuda a comprender<strong> qu&eacute; caracter&iacute;sticas permitieron prosperar a las aves</strong> que llegaron hasta la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto que atrajo la atenci&oacute;n de los cient&iacute;ficos era la presencia de acumulaciones de huesos de aves rotos halladas en Changma. Durante a&ntilde;os no estaba claro qu&eacute; animal pod&iacute;a haber generado esos restos. O&rsquo;Connor se&ntilde;al&oacute; que <em>Jian changmaensis</em> constituye la <strong>mejor explicaci&oacute;n disponible </strong>porque es el &uacute;nico dinosaurio no aviano encontrado en el yacimiento, era carn&iacute;voro y superaba claramente en tama&ntilde;o a muchas de las especies de aves conservadas all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores<strong> no pueden demostrar de forma definitiva que produjera esos conjuntos &oacute;seos</strong>, aunque consideran que la hip&oacute;tesis encaja con las pruebas conocidas.
    </p><h2 class="article-text">El an&aacute;lisis acerca el ejemplar a otros dromeos&aacute;uridos</h2><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n de la nueva especie se realiz&oacute; a partir de un conjunto limitado de f&oacute;siles. Los restos conservan parte de la cintura escapular izquierda y elementos del miembro anterior, preservados en roca sedimentaria. Para obtener m&aacute;s informaci&oacute;n, el equipo recurri&oacute; a <strong>tomograf&iacute;as computarizadas </strong>que permitieron examinar articulaciones y detalles internos imposibles de observar desde el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Ese trabajo situ&oacute; al ejemplar dentro de los microrraptores, un grupo perteneciente a la familia de los <strong>dromeos&aacute;uridos</strong>, la misma a la que pertenece el c&eacute;lebre velociraptor. El an&aacute;lisis tambi&eacute;n apunta a una relaci&oacute;n cercana con otra especie conocida como <em>Microraptor zhaoianus</em>.
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o del animal destaca incluso dentro de un grupo caracterizado por ejemplares relativamente peque&ntilde;os. O&rsquo;Connor explic&oacute; que la porci&oacute;n conservada del h&uacute;mero mide alrededor de diez cent&iacute;metros, una dimensi&oacute;n que permite calcular una envergadura cercana a 1,2 metros. Esa estimaci&oacute;n sit&uacute;a a <em>Jian changmaensis</em> en proporciones comparables a las de una lechuza com&uacute;n y lo convierte en uno de los<strong> mayores microrraptores encontrado</strong>s hasta ahora.
    </p><h2 class="article-text">Las plumas permiten desplazamientos cortos entre &aacute;rboles</h2><p class="article-text">
        Su aspecto habr&iacute;a resultado muy distinto al de la imagen popular difundida por el cine durante d&eacute;cadas. Los investigadores consideran que pose&iacute;a<strong> largas plumas tanto en los brazos como en las patas</strong>, lo que le daba una apariencia de cuatro alas. Sin embargo, esas estructuras no implican que realizara un vuelo activo como el de las aves modernas. O&rsquo;Connor afirm&oacute; que probablemente<strong> pod&iacute;a desplazarse planeando entre &aacute;rboles de manera parecida a una ardilla voladora</strong>, aprovechando la superficie creada por las plumas para recorrer distancias cortas.
    </p><p class="article-text">
        Ese modo de locomoci&oacute;n encaja con el entorno que exist&iacute;a en la regi&oacute;n hace entre 120 y 124 millones de a&ntilde;os. La zona albergaba un<strong> gran lago rodeado por una fauna diversa </strong>formada por aves primitivas, peces, tortugas y otros animales. Los investigadores plantean que un depredador arbor&iacute;cola con capacidad de planeo habr&iacute;a encontrado abundantes oportunidades de caza. 
    </p><p class="article-text">
        Otros microrraptores descubiertos anteriormente conten&iacute;an restos de peces, lagartos, mam&iacute;feros y aves en el aparato digestivo, lo que sugiere una alimentaci&oacute;n variada y oportunista.
    </p><h2 class="article-text">El yacimiento gana otra pieza para resolver un enigma</h2><p class="article-text">
        La historia de este descubrimiento comenz&oacute; en un lugar que ya era famoso por otros motivos. Desde principios de este siglo se han recuperado <strong>m&aacute;s de cien esqueletos parciales de aves en Changma</strong>, algunos con plumas, piel y vainas de garras conservadas. 
    </p><p class="article-text">
        Lamanna record&oacute; que aquellas campa&ntilde;as ayudaron a convertir el yacimiento en una referencia mundial para el estudio de aves f&oacute;siles. Ahora, la aparici&oacute;n de <em>Jian changmaensis</em> a&ntilde;ade un nuevo elemento a ese paisaje antiguo y ofrece una explicaci&oacute;n plausible para un misterio que permanec&iacute;a abierto desde hace a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nuevo-pariente-velociraptor-tenia-cuatro-alas-funcionales-acerca-explicacion-evolucion-vuelo-pm_1_13287963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 14:40:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nuevo pariente del velociraptor tenía cuatro alas funcionales y acerca una explicación para la evolución del vuelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Fósiles,Aves]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en Argentina un dinosaurio que pudo pescar como una garza hace 70 millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/descubren-argentina-dinosaurio-pudo-pescar-garza-70-millones-anos-pm_1_13267802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/710d4fd3-b021-4395-91a5-b5d10bfde98f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en Argentina un dinosaurio que pudo pescar como una garza hace 70 millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva especie, bautizada como Kank australis, vivió en la Patagonia durante el Cretácico tardío y presenta adaptaciones anatómicas que sugieren un modo de vida muy distinto al de los depredadores terrestres tradicionalmente asociados a los raptores</p><p class="subtitle">Descubren una nueva especie de Tylosaurus en las antiguas aguas de Texas
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de paleont&oacute;logos ha identificado en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/patagonia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patagonia</a> argentina una <strong>nueva especie de dinosaurio carn&iacute;voro</strong> que, seg&uacute;n los investigadores, podr&iacute;a haber capturado peces de forma similar a las garzas actuales. El animal, <strong>denominado </strong><em><strong>Kank australis</strong></em>, vivi&oacute; hace unos 70 millones de a&ntilde;os y <strong>pertenece al grupo de los unenlagiinos</strong>, unos peque&ntilde;os y medianos ter&oacute;podos emparentados con los c&eacute;lebres raptores. El hallazgo aporta nuevas pistas sobre la diversidad ecol&oacute;gica de estos <a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurios</a> y refuerza la idea de que algunos de ellos <strong>desarrollaron estrategias de alimentaci&oacute;n muy distintas</strong> a las de los depredadores terrestres m&aacute;s conocidos.
    </p><p class="article-text">
        La nueva especie ha sido descrita a partir de restos <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles</a> recuperados en el sur de la provincia argentina de Santa Cruz, cerca de El Calafate. Los materiales incluyen dientes, v&eacute;rtebras y huesos de los pies que permitieron distinguirla de otros representantes del grupo. Los investigadores estiman que los ejemplares adultos alcanzaban entre 2,5 y 3 metros de longitud, lo que c<strong>onvierte a </strong><em><strong>Kank australis </strong></em><strong>en un depredador de tama&ntilde;o moderado dentro de los ecosistemas del Cret&aacute;cico tard&iacute;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El entorno en el que viv&iacute;a poco ten&iacute;a que ver con la Patagonia actual. Seg&uacute;n los autores del estudio, hace 70 millones de a&ntilde;os la regi&oacute;n estaba recorrida por r&iacute;os sinuosos, arroyos y lagunas estacionales rodeadas de vegetaci&oacute;n acu&aacute;tica. Los an&aacute;lisis de sedimentos y restos vegetales indican la <strong>existencia de un clima templado y h&uacute;medo con precipitaciones estacionales</strong>, un paisaje capaz de sostener una fauna diversa formada por peces, insectos, moluscos y numerosos vertebrados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mapa de la localidad y la columna estratigráfica                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un cuello preparado para capturar presas acu&aacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s llamativos de la investigaci&oacute;n es la <strong>anatom&iacute;a del cuello del animal.</strong> Las v&eacute;rtebras cervicales presentan estructuras asociadas a la inserci&oacute;n muscular y a la protecci&oacute;n de vasos sangu&iacute;neos, <strong>rasgos que en las aves modernas aparecen especialmente desarrollados en especies con movimientos complejos del cuello</strong>. Los investigadores consideran que estas caracter&iacute;sticas recuerdan a las observadas en las garzas y podr&iacute;an estar relacionadas con la captura de presas acu&aacute;ticas en entornos fluviales y lacustres.
    </p><p class="article-text">
        Esta interpretaci&oacute;n <strong>contrasta con la imagen cl&aacute;sica de los raptores como cazadores exclusivamente terrestres</strong>. Aunque el dinosaurio conservaba la gran garra curva caracter&iacute;stica del segundo dedo del pie que define al grupo, varias de sus adaptaciones anat&oacute;micas sugieren un comportamiento diferente. Los autores plantean que pudo desempe&ntilde;ar un papel ecol&oacute;gico<strong> comparable al de ciertas aves pescadoras actuales</strong>, aprovechando los cursos de agua que atravesaban el ecosistema patag&oacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">Evidencias de una dieta basada en peces</h2><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de una alimentaci&oacute;n pisc&iacute;vora no se basa &uacute;nicamente en la forma de las v&eacute;rtebras. Los investigadores destacan que los unenlagiinos <strong>presentan hocicos alargados, numerosos dientes y cuellos flexibles</strong>, rasgos compatibles con la captura de peces. En el caso de <em>Kank australis</em>, adem&aacute;s, los f&oacute;siles <strong>aparecieron asociados a restos de peces,</strong> una coincidencia que refuerza la interpretaci&oacute;n propuesta por el equipo cient&iacute;fico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dientes maxilares y dentarios referidos de Kank australis                            </span>
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        Los autores tambi&eacute;n identificaron caracter&iacute;sticas que ayudan a diferenciar a esta nueva especie de otros unenlagiinos conocidos. Entre ellas figuran <strong>dientes con pronunciadas crestas longitudinales y v&eacute;rtebras cervicales neum&aacute;ticas</strong>, es decir, dotadas de cavidades internas de aire. Estas particularidades, junto con su menor tama&ntilde;o y constituci&oacute;n m&aacute;s esbelta respecto a otros representantes tard&iacute;os del grupo, contribuyeron a reconocerla como una especie hasta ahora desconocida.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, los investigadores<strong> no descartan que el animal pudiera alimentarse tambi&eacute;n de otras presas presentes en el mismo entorno</strong>. El ecosistema inclu&iacute;a anfibios, lagartos, tortugas y peque&ntilde;os mam&iacute;feros, por lo que probablemente dispon&iacute;a de una dieta oportunista. Al mismo tiempo, <strong>conviv&iacute;a con grandes depredadores como </strong><em><strong>Maip macrothorax</strong></em><strong>,</strong> un megaraptor de m&aacute;s de diez metros de longitud que podr&iacute;a haber supuesto una amenaza para este dinosaurio mucho m&aacute;s peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su biolog&iacute;a, el descubrimiento ayuda a cubrir un vac&iacute;o en el registro f&oacute;sil del extremo sur de la Patagonia. Hasta ahora, la mayor&iacute;a de las especies conocidas de unenlagiinos proced&iacute;an del norte de la regi&oacute;n, mientras que en el sur solo se hab&iacute;an encontrado restos aislados dif&iacute;ciles de atribuir a especies concretas. Para los investigadores, <em><strong>Kank australis</strong></em><strong> ayuda a conectar los registros conocidos del norte de la Patagonia con los hallazgos realizados en la </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/antartida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ant&aacute;rtida</strong></a> y demuestra que estos dinosaurios estaban ampliamente distribuidos por distintas latitudes de Sudam&eacute;rica durante los &uacute;ltimos millones de a&ntilde;os del Cret&aacute;cico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/descubren-argentina-dinosaurio-pudo-pescar-garza-70-millones-anos-pm_1_13267802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 10:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren en Argentina un dinosaurio que pudo pescar como una garza hace 70 millones de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Patagonia,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos destapa un gigantesco mosasaurio que obliga a replantear los océanos antes de la extinción de los dinosaurios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/marruecos-destapa-gigantesco-mosasaurio-obliga-replantear-oceanos-extincion-dinosaurios-pm_1_13260385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/149d2a59-fbdc-4fc8-8660-eb6444865b2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos destapa un gigantesco mosasaurio que obliga a replantear los océanos antes de la extinción de los dinosaurios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cráneo - Las piezas recuperadas situaron al animal entre los mayores miembros de su grupo y mostraron un aspecto distinto al de otros cazadores contemporáneos</p></div><p class="article-text">
        Resulta m&aacute;s f&aacute;cil entender a un <strong>mosasaurio</strong> cuando se piensa en los grandes depredadores actuales del mar. Estos reptiles marinos dominaron los oc&eacute;anos durante el final de la era de los dinosaurios y ocuparon una posici&oacute;n parecida a la que hoy tienen las orcas como cazadoras principales. Para hacerse una idea de su tama&ntilde;o, algunos ejemplares pod&iacute;an rivalizar con un autob&uacute;s y superar con claridad la longitud de muchos tiburones blancos. 
    </p><p class="article-text">
        Su velocidad probablemente se acercaba m&aacute;s a la de los grandes atunes o a la de ciertos cet&aacute;ceos que a la de los cocodrilos modernos, pese a que estaban emparentados de forma lejana con los lagartos. En cuanto al peligro que representaban, reun&iacute;an la potencia de un gran tibur&oacute;n y la agilidad de un depredador adaptado a perseguir presas en mar abierto, una combinaci&oacute;n que los convirti&oacute; en uno de los <strong>cazadores m&aacute;s eficaces de su tiempo</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio describi&oacute; a <em>Pluridens imelaki</em> en Marruecos</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Diversity</strong></em> describe una<strong> nueva especie de mosasaurio gigante</strong> hallada en Marruecos. Bautizada como <em><strong>Pluridens imelaki</strong></em>, vivi&oacute; hace unos 66 millones de a&ntilde;os y ha llamado la atenci&oacute;n de los investigadores porque presenta rasgos muy distintos a los que se asociaban habitualmente con los grandes depredadores marinos del final del Cret&aacute;cico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pluridens imelaki amplió el conocimiento sobre los ecosistemas marinos"
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                Pluridens imelaki amplió el conocimiento sobre los ecosistemas marinos                            </span>
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        La relevancia del hallazgo tambi&eacute;n est&aacute; ligada al lugar donde apareci&oacute;. Los<strong> dep&oacute;sitos fosfatados marroqu&iacute;es</strong> figuran entre los enclaves m&aacute;s ricos del mundo para estudiar los ecosistemas marinos de aquel periodo, ya que han proporcionado durante d&eacute;cadas restos de peces, tiburones, tortugas y reptiles marinos. 
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas consideran que estos sedimentos ofrecen una ventana excepcional para reconstruir los oc&eacute;anos que exist&iacute;an poco antes de la extinci&oacute;n masiva que acab&oacute; con los dinosaurios.
    </p><h2 class="article-text">Los fosfatos marroqu&iacute;es conservaron una fauna marina excepcional</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n estuvo dirigida por <strong>Nicholas R. Longrich</strong>, de la Universidad de Bath, y por<strong> Nour-Eddine Jalil,</strong> vinculado al Museo Nacional de Historia Natural de Par&iacute;s, al Museo de Historia Natural de Marrakech y a la Universidad Cadi Ayyad. 
    </p><p class="article-text">
        Los autores escribieron que &ldquo;las capas de fosfato del Maastrichtiano tard&iacute;o de Marruecos albergan el conjunto m&aacute;s diverso de mosas&aacute;uridos conocido&rdquo;. El trabajo se centr&oacute; en f&oacute;siles recuperados en Sidi Chennane, dentro de la cuenca de Ouled Abdoun, una regi&oacute;n famosa por la abundancia de restos marinos del Cret&aacute;cico superior.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplar conservado incluye un<strong> cr&aacute;neo casi completo</strong> de aproximadamente 1,25 metros de longitud junto a sus mand&iacute;bulas y varios dientes. A partir de esas piezas, los investigadores calcularon que el animal pod&iacute;a superar los nueve metros de largo. 
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                    alt="Los mares africanos reunieron una gran variedad de depredadores"
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            <span class="title">
                Los mares africanos reunieron una gran variedad de depredadores                            </span>
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        Esa cifra lo sit&uacute;a entre los <strong>mayores representantes conocidos de los </strong><em><strong>Halisaurinae</strong></em>, una subfamilia de mosasaurios que domin&oacute; los mares durante los &uacute;ltimos 25 millones de a&ntilde;os del Cret&aacute;cico. Su tama&ntilde;o lo colocaba cerca de otros grandes cazadores marinos de su &eacute;poca, aunque su aspecto revel&oacute; una estrategia muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        Las mand&iacute;bulas largas y estrechas de <em>Pluridens imelaki</em> estaban equipadas con cerca de <strong>25 dientes relativamente peque&ntilde;os.</strong> En lugar de presentar una estructura preparada para despedazar grandes presas, el animal parec&iacute;a especializado en captura<strong>r organismos r&aacute;pidos y de cuerpo blando</strong>, como peces o cefal&oacute;podos. 
    </p><p class="article-text">
        Longrich explic&oacute; que &ldquo;este mosasaurio no era un simple gigante que devoraba cualquier cosa&rdquo;. Esa configuraci&oacute;n anat&oacute;mica ha llevado a los paleont&oacute;logos a replantearse algunas ideas sobre el reparto de nichos ecol&oacute;gicos entre los grandes reptiles marinos.
    </p><h2 class="article-text"><em>Pluridens imelaki</em> apareci&oacute; solo en un ejemplar conocido</h2><p class="article-text">
        Otro detalle llamativo es su rareza. Los investigadores se&ntilde;alaron que el nuevo mosasaurio<strong> solo est&aacute; documentado por un ejemplar </strong>pese a las d&eacute;cadas de excavaciones realizadas en la zona y a los cientos de restos de mosasaurios recuperados. Jalil indic&oacute; que &ldquo;es probable que haya sido un migrador o un individuo aislado&rdquo;. Esa escasez sugiere que algunas especies pod&iacute;an ser muy poco frecuentes incluso dentro de ecosistemas extremadamente ricos en depredadores.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones del estudio tambi&eacute;n<strong> cuestionan la hip&oacute;tesis que defend&iacute;a un declive generalizado </strong>de los grandes reptiles marinos justo antes del impacto del asteroide. La presencia de una especie tan especializada apunta a que estos animales segu&iacute;an<strong> evolucionando y diversific&aacute;ndose </strong>en los &uacute;ltimos momentos del Cret&aacute;cico. Los autores consideran que los oc&eacute;anos del norte de &Aacute;frica manten&iacute;an una gran variedad de formas de vida y que los mosasaurios continuaban adapt&aacute;ndose a distintas formas de alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento se produjo en los yacimientos de Sidi Chennane y los restos permanecen bajo conservaci&oacute;n en el Museo de Historia Natural de Marrakech. Adem&aacute;s de ampliar el cat&aacute;logo de especies conocidas, <em>Pluridens imelaki</em> aporta informaci&oacute;n sobre el f<strong>uncionamiento de las cadenas alimentarias prehist&oacute;ricas</strong> y sobre la diversidad que exist&iacute;a en los mares poco antes de una de las mayores crisis biol&oacute;gicas de la historia de la Tierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/marruecos-destapa-gigantesco-mosasaurio-obliga-replantear-oceanos-extincion-dinosaurios-pm_1_13260385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 15:24:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos destapa un gigantesco mosasaurio que obliga a replantear los océanos antes de la extinción de los dinosaurios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Investigación,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio científico sitúa a Teruel entre los referentes europeos por sus yacimientos de huellas de dinosaurio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/teruel/estudio-cientifico-situa-teruel-referentes-europeos-yacimientos-huellas-dinosaurio_1_13247938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0458eff-6dd2-4e73-a352-9ac233792a9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio científico sitúa a Teruel entre los referentes europeos por sus yacimientos de huellas de dinosaurio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emplazamiento 'Mas de Pérez', situado en las proximidades de la localidad de Mosqueruela y dentro del Parque Cultural del Maestrazgo, destaca como uno de los más relevantes del Cretácico Superior de la Cordillera Ibérica</p><p class="subtitle">Hallan en Teruel plantas fósiles que ayudan a reconstruir el entorno de los dinosaurios hace 100 millones de años
</p></div><p class="article-text">
        La revista cient&iacute;fica 'Geoheritage' ha publicado un nuevo estudio liderado por la Fundaci&oacute;n Conjunto Paleontol&oacute;gico de Teruel-Din&oacute;polis que sit&uacute;a al yacimiento de icnitas de &lsquo;Mas de P&eacute;rez&rsquo;, en Mosqueruela, entre los enclaves m&aacute;s relevantes del Cret&aacute;cico Superior en la Cordillera Ib&eacute;rica. La investigaci&oacute;n pone en valor tanto el inter&eacute;s cient&iacute;fico del yacimiento como su potencial patrimonial y divulgativo dentro del Parque Cultural del Maestrazgo, Geoparque Mundial de la UNESCO. 
    </p><p class="article-text">
        El enclave, datado hace unos 100 millones de a&ntilde;os, en el Cenomaniense &mdash;primera mitad del Cret&aacute;cico Superior&mdash;, ayuda adem&aacute;s a cubrir un vac&iacute;o en el registro f&oacute;sil de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, donde hasta hace poco apenas exist&iacute;an evidencias de dinosaurios de este periodo.
    </p><p class="article-text">
        En el yacimiento se han identificado seis rastros de dinosaurios ter&oacute;podos, junto a varias huellas trid&aacute;ctilas aisladas, que suman un total de 99 icnitas y otras once depresiones alargadas de origen todav&iacute;a indeterminado. En conjunto, la icnoasociaci&oacute;n alcanza las 110 huellas, la mayor&iacute;a atribuidas a dinosaurios carn&iacute;voros.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores destacan que las capas geol&oacute;gicas donde se conservan las huellas se formaron en una plataforma marina somera conectada al mar de Tetis, precursor del actual Mediterr&aacute;neo, con episodios de exposici&oacute;n al aire libre. Este contexto aporta informaci&oacute;n relevante sobre la distribuci&oacute;n y el comportamiento de los dinosaurios ter&oacute;podos en Europa al inicio del Cret&aacute;cico Superior. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo subraya tambi&eacute;n la importancia de integrar investigaci&oacute;n, conservaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n del patrimonio paleontol&oacute;gico como herramienta de desarrollo sostenible en el entorno de un geoparque. En este sentido, los autores destacan el caso de Mosqueruela como ejemplo de c&oacute;mo un recurso paleontol&oacute;gico puede convertirse en un motor de dinamizaci&oacute;n cultural y socioecon&oacute;mica del territorio.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n ha contado con financiaci&oacute;n del Gobierno de Arag&oacute;n, a trav&eacute;s del grupo FOCONTUR, y de la Unidad de Paleontolog&iacute;a de Teruel del Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n, adem&aacute;s de fondos estatales y europeos. Los trabajos previos en el yacimiento tambi&eacute;n recibieron apoyo de proyectos Leader y de entidades locales y comarcales vinculadas al Maestrazgo y G&uacute;dar-Javalambre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/teruel/estudio-cientifico-situa-teruel-referentes-europeos-yacimientos-huellas-dinosaurio_1_13247938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 11:22:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio científico sitúa a Teruel entre los referentes europeos por sus yacimientos de huellas de dinosaurio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Teruel,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren una nueva especie de Tylosaurus en las antiguas aguas de Texas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-t-rex-antiguas-aguas-texas-pm_1_13247022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3579f5ac-536b-493b-88cb-33c08ec203c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren una nueva especie de Tylosaurus en las antiguas aguas de Texas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio del Museo Americano de Historia Natural identifica una nueva especie de mosasaurio de hasta 13 metros de longitud que habitó el gran mar interior de Norteamérica hace unos 80 millones de años</p><p class="subtitle">Descubren una nueva especie de pingüino en la Antártida por primera vez en un siglo
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de paleont&oacute;logos ha identificado una <strong>nueva especie gigante de mosasaurio</strong> que habit&oacute; los mares que cubr&iacute;an parte de Norteam&eacute;rica durante el Cret&aacute;cico. Bautizado como <em>Tylosaurus rex</em>, el animal ha sido descrito en un extenso <a href="https://digitallibrary.amnh.org/items/dbbf9dc2-f0cb-40fc-87b2-a92791f3c3cc" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado</a> en el <em>Bulletin of the American Museum of Natural History</em> y destaca tanto por su enorme tama&ntilde;o como por una anatom&iacute;a que sugiere una mordida especialmente poderosa. Los investigadores consideran que se trataba de <strong>uno de los grandes depredadores del llamado Western Interior Seaway,</strong> el enorme mar interior que divid&iacute;a el continente hace unos 80 millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, firmado por Amelia R. Zietlow, Michael J. Polcyn y Ronald S. Tykoski, sostiene que numerosos <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles</a> atribuidos durante d&eacute;cadas a otras especies de <em>Tylosaurus</em> pertenec&iacute;an en realidad a este nuevo tax&oacute;n. El estudio revisa <strong>ejemplares hallados principalmente en Texas</strong> y concluye que compart&iacute;an una combinaci&oacute;n de rasgos anat&oacute;micos &uacute;nicos, algunos relacionados con una musculatura mandibular y cervical especialmente desarrollada. Los autores destacan adem&aacute;s que varios de esos f&oacute;siles hab&iacute;an sido clasificados anteriormente como individuos envejecidos de otras especies, <strong>algo que ahora consideran incorrecto</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mapa de Texas que muestra las localidades del holotipo y de algunos ejemplares a los que se hace referencia."
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                Mapa de Texas que muestra las localidades del holotipo y de algunos ejemplares a los que se hace referencia.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un mosasaurio gigante de hasta 13 metros</h2><p class="article-text">
        La nueva especie recibe el nombre de <em>Tylosaurus rex</em>, utilizando el t&eacute;rmino latino <em>rex</em> &mdash;&ldquo;rey&rdquo;&mdash; como referencia a su <strong>tama&ntilde;o descomunal y a su posici&oacute;n como gran depredador marino</strong>. Seg&uacute;n el estudio, algunos ejemplares pudieron alcanzar entre 1<strong>2 y 13 metros de longitud</strong>, claramente por encima de muchos ejemplares conocidos de otras especies de <em>Tylosaurus</em>. Las estimaciones de tama&ntilde;o incluidas en el trabajo sit&uacute;an a algunos individuos muy por encima de los grandes ejemplares de <em><strong>Tylosaurus proriger</strong></em><strong>, una de las especies m&aacute;s emblem&aacute;ticas del g&eacute;nero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los mosasaurios fueron reptiles marinos emparentados con los actuales lagartos y serpientes que dominaron los oc&eacute;anos durante el final del Cret&aacute;cico, antes de extinguirse junto a los dinosaurios no avianos hace unos 66 millones de a&ntilde;os. Dentro de ese grupo, los tilosaurinos se distingu&iacute;an por sus cuerpos hidrodin&aacute;micos, largas colas y hocicos alargados sin dientes en la punta. El nuevo estudio recuerda que <strong>fueron tambi&eacute;n los primeros mosasaurios en alcanzar tama&ntilde;os gigantescos superiores a los ocho metros</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Parietal de Tylosaurus rex SMU 77679 en vistas A, B (dorsal), C (ventral) y D (posterior). Las puntas de flecha señalan la parte anterior. Abreviaturas: ff, carilla frontal; Mpts, origen del músculo pseudotemporal superficial; nuf, fosa nucal; paf, agujero parietal; pat, tabla parietal; poff, carilla postorbitofrontal; sof, carilla supraoccipital; stf, carilla supratemporal; vlc, cresta ventrolateral; vmr, cresta ventromedial. Escala: 5 cm."
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                Parietal de Tylosaurus rex SMU 77679 en vistas A, B (dorsal), C (ventral) y D (posterior). Las puntas de flecha señalan la parte anterior. Abreviaturas: ff, carilla frontal; Mpts, origen del músculo pseudotemporal superficial; nuf, fosa nucal; paf, agujero parietal; pat, tabla parietal; poff, carilla postorbitofrontal; sof, carilla supraoccipital; stf, carilla supratemporal; vlc, cresta ventrolateral; vmr, cresta ventromedial. Escala: 5 cm.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El holotipo &mdash;el f&oacute;sil de referencia utilizado para definir oficialmente la especie&mdash; <strong>fue descubierto en 1979 cerca del lago Ray Hubbard, al este de Dallas</strong>, y durante d&eacute;cadas fue conocido informalmente como el &ldquo;Heath Mosasaur&rdquo;. El esp&eacute;cimen conserva un cr&aacute;neo pr&aacute;cticamente completo junto a parte del esqueleto postcraneal, lo que permiti&oacute; a los investigadores realizar un an&aacute;lisis anat&oacute;mico extremadamente detallado. El trabajo incluye adem&aacute;s numerosos f&oacute;siles adicionales hallados en distintas formaciones geol&oacute;gicas de Texas y Kansas.
    </p><h2 class="article-text">El debate sobre las especies mal clasificadas</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s importantes del estudio es que cuestiona c&oacute;mo se han clasificado hist&oacute;ricamente muchos mosasaurios norteamericanos. Los autores sostienen que la tendencia a interpretar diferencias anat&oacute;micas como simples cambios relacionados con la edad pudo ocultar durante d&eacute;cadas la existencia de nuevas especies. En el caso de <em>Tylosaurus rex</em>, argumentan que ejemplares de tama&ntilde;os similares a los de <em>Tylosaurus</em> proriger muestran rasgos diagn&oacute;sticos claramente distintos, lo que <strong>descarta que se trate &uacute;nicamente de fases distintas de crecimiento</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n revisa la evoluci&oacute;n interna de los tilosaurinos y presenta una nueva lista de caracteres anat&oacute;micos para reconstruir el &aacute;rbol evolutivo de los mosasaurios. Entre otros cambios, el estudio <strong>defiende nuevamente la separaci&oacute;n entre los g&eacute;neros </strong><em><strong>Hainosaurus</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Tylosaurus</strong></em><strong>,</strong> que algunos trabajos recientes hab&iacute;an llegado a considerar equivalentes. Los autores sostienen que existen diferencias morfol&oacute;gicas suficientes para mantener ambos grupos diferenciados.
    </p><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles de <em>Tylosaurus</em> rex proceden sobre todo de sedimentos marinos del Campaniense inferior y medio, una etapa del Cret&aacute;cico Superior comprendida aproximadamente entre hace 83 y 72 millones de a&ntilde;os. Seg&uacute;n los datos estratigr&aacute;ficos analizados en el estudio, la mayor&iacute;a de ejemplares conocidos tendr&iacute;an entre 81 y 79 millones de a&ntilde;os de antig&uuml;edad. Los investigadores creen que el animal habit&oacute; la parte sur del gran mar interior norteamericano, en un ecosistema marino dominado por ammonites y otros grandes reptiles marinos. El trabajo concluye que la diversidad real de mosasaurios gigantes en Norteam&eacute;rica <strong>podr&iacute;a haber sido mucho mayor de lo que se pensaba</strong>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-t-rex-antiguas-aguas-texas-pm_1_13247022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 06:11:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren una nueva especie de Tylosaurus en las antiguas aguas de Texas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Paleoantropología,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edward Dolnick, escritor: "Los humanos apenas somos una especie rara de mono sin pelo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/edward-dolnick-escritor-humanos-apenas-especie-rara-mono-pelo_128_13233760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df4d3eb9-8c3b-48b7-b8eb-c8cb23461806_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edward Dolnick, escritor: &quot;Los humanos apenas somos una especie rara de mono sin pelo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor estadounidense reconstruye en ‘Dinosaurios en la cena’ el momento en que unos fósiles gigantes alteraron la visión que Occidente tenía de sí mismo</p><p class="subtitle">El cuadro de 1562 que desató una teoría sobre humanos y dinosaurios viviendo juntos por un detalle minúsculo escondido</p></div><p class="article-text">
        Parece imposible de creer hoy en d&iacute;a cuando cualquier ni&ntilde;o sabe reconocer a un <em>Tyrannosaurus rex</em> antes incluso de aprender los nombres de los p&aacute;jaros, los &aacute;rboles o las constelaciones, pero a comienzos del siglo XIX los huesos gigantescos petrificados que aparec&iacute;an de vez en cuando en la naturaleza segu&iacute;an siendo un misterio sin nombre. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos opinaban que, sin duda, eran restos de dragones. Otros, pruebas de la existencia de antiguos gigantes. Esta historia, tan desconocida, fue la que impuls&oacute; al periodista y divulgador Edward Dolnick a escribir <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-dinosaurios-en-la-cena/448607" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dinosaurios en la cena</em></a><em> </em>(Pen&iacute;nsula, 2026), un libro que reconstruye c&oacute;mo un grupo de cient&iacute;ficos exc&eacute;ntricos, coleccionistas obsesivos y buscadores de f&oacute;siles termin&oacute; cambiando para siempre la manera en que la humanidad entend&iacute;a el pasado de nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        El libro arranca con la historia de un ni&ntilde;o de doce a&ntilde;os llamado Pliny Moody, que en 1802 encontr&oacute; unas enormes huellas fosilizadas mientras araba un campo en Massachusetts. Nadie supo interpretarlas. La palabra &ldquo;dinosaurio&rdquo; ni siquiera existir&iacute;a hasta cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Dolnick reconoce que ese instante de desconcierto colectivo, cuando el mundo empez&oacute; a descubrir que hab&iacute;a una historia anterior a los humanos, le fascina profundamente. Hasta entonces la teor&iacute;a predominante sobre el origen del mundo era la que se cuenta en la Biblia. &ldquo;Los victorianos viv&iacute;an en un universo c&oacute;modo y ordenado&rdquo;, explica. &ldquo;La mejor analog&iacute;a sobre el descubrimiento de los dinosaurios es que fue como descubrir vida inteligente en otro planeta. Incluso, dir&iacute;a que esa comparaci&oacute;n se queda corta, porque muchos de nosotros hemos cre&iacute;do siempre que los extraterrestres existen. Ellos jam&aacute;s hab&iacute;an imaginado un mundo anterior a los humanos y menos a&uacute;n tan rebosante de una vida completamente diferente a la actual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mary Anning y los olvidados de la ciencia</h2><p class="article-text">
        Dolnick rinde homenaje en el libro a Mary Anning, la joven que encontr&oacute; algunos de los f&oacute;siles m&aacute;s importantes del siglo XIX mientras recorr&iacute;a los acantilados de Lyme Regis, un municipio costero brit&aacute;nico situado en el oeste de Dorset, buscando piezas para vender. 
    </p><p class="article-text">
        Hija de una familia pobre y pr&aacute;cticamente autodidacta, Anning descubri&oacute; ictiosaurios y plesiosaurios completos cuando la paleontolog&iacute;a todav&iacute;a ni siquiera exist&iacute;a como disciplina consolidada.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, nadie le hizo mucho caso en un mundo cient&iacute;fico totalmente masculinizado y perteneciente a otra clase social. &ldquo;Mary Anning fue una pionera que nunca recibi&oacute; el reconocimiento que merec&iacute;a por ser mujer y, adem&aacute;s, pobre y sin educaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Es cierto que, tarde o temprano, alguien habr&iacute;a encontrado los f&oacute;siles que encontr&oacute; ella, la ciencia no es como el arte o la literatura, donde si, por ejemplo, Rembrandt nunca hubiera nacido, nos habr&iacute;amos perdido su obra para siempre. Pero est&aacute; claro que sin los hallazgos de Mary, se habr&iacute;a producido un retraso importante en el avance cient&iacute;fico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que muchos de los hombres que construyeron su prestigio cient&iacute;fico gracias a los hallazgos de la inglesa apenas la mencionaron en sus obras. La Sociedad Geol&oacute;gica de Londres ni siquiera admiti&oacute; mujeres hasta 1919. Mientras tanto, Anning sigui&oacute; desenterrando esqueletos de animales imposibles en las playas azotadas por las mareas y los desprendimientos de la regi&oacute;n en la que viv&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Dolnick califica aquella primera paleontolog&iacute;a como un territorio similar al salvaje oeste, sin reglas claras ni instituciones s&oacute;lidas. Se trataba, b&aacute;sicamente, de agarrar lo que pudieras, explica. Y Mary Anning simplemente intentaba sobrevivir vendiendo f&oacute;siles a coleccionistas. No hab&iacute;a regulaci&oacute;n sobre qui&eacute;n pod&iacute;a excavar, encontrar, vender o exhibir restos paleontol&oacute;gicos. Y quienes descubr&iacute;an las piezas, sobre todo si eran mujeres y sin formaci&oacute;n acad&eacute;mica, quedaban f&aacute;cilmente invisibilizados.
    </p><h2 class="article-text">Un rompecabezas armado con huesos</h2><p class="article-text">
        Parte del v&eacute;rtigo cient&iacute;fico que se produjo en aquella &eacute;poca ten&iacute;a que ver con el hecho de que los cient&iacute;ficos deb&iacute;an reconstruir criaturas enteras a partir de fragmentos m&iacute;nimos. Un diente, una mand&iacute;bula o un trozo de v&eacute;rtebra. El resto era intuici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los primeros paleont&oacute;logos se dedicaban a intentar armar un rompecabezas con unas pocas piezas que llegaban a sus laboratorios en cajas sin identificar y con el material mezclado. Todo esto sin haber visto nunca un dibujo de un dinosaurio&rdquo;, resume Dolnick. &ldquo;Era ciencia apoyada por la conjetura, la intuici&oacute;n y una larga experiencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta tesitura se encontraron figuras de la ciencia como Gideon Mantell, que imagin&oacute; el iguanodonte a partir de unos dientes fosilizados, o William Buckland, capaz de reconstruir ecosistemas enteros observando restos dispersos en cuevas y canteras. Aunque tambi&eacute;n se equivocaron mucho. 
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, los cient&iacute;ficos tuvieron m&aacute;s y m&aacute;s restos en los que apoyarse. &ldquo;Los f&oacute;siles aparecieron masivamente en el siglo XIX como resultado de una oleada de construcci&oacute;n de carreteras y ferrocarriles junto con la excavaci&oacute;n de minas y canales&rdquo;, explica Dolnick. &ldquo;Pero igual de importante, o m&aacute;s, fue el cambio de mentalidad que se produjo. Durante siglos, los huesos de dinosaurio hab&iacute;an aparecido ocasionalmente, pero siempre se hab&iacute;an interpretado de acuerdo con los mitos locales. &iquest;Quiz&aacute;s eran huesos de gigantes o dragones? Con el auge de la ciencia, tales explicaciones dejaron de considerarse adecuadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De pronto, la Tierra dejaba de tener unos pocos miles de a&ntilde;os y empezaba a convertirse en un territorio inmensamente m&aacute;s antiguo, poblado por criaturas extinguidas y ajenas a cualquier experiencia humana.
    </p><h2 class="article-text">La batalla contra Darwin</h2><p class="article-text">
        Uno de los personajes centrales del libro es Richard Owen por motivos obvios: fue el cient&iacute;fico que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;dinosaurio&rdquo; en 1842 y uno de sus principales expertos en esa primera &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Owen fue tambi&eacute;n uno de los grandes adversarios de Charles Darwin y utiliz&oacute; a los propios dinosaurios para intentar combatir la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n que este acababa de presentar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Owen odiaba la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n porque para &eacute;l encarnaba la aleatoriedad y el azar en la historia de la vida, en lugar del dise&ntilde;o y el prop&oacute;sito divino&rdquo;, explica Dolnick. &ldquo;Cre&iacute;a que los dinosaurios reforzaban su postura porque hab&iacute;an vivido en un pasado remoto y &eacute;l entend&iacute;a la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n como una teor&iacute;a que describ&iacute;a la vida primitiva como algo rudimentario y poco desarrollado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a es que aquellos mismos f&oacute;siles acabaron apuntando justamente en la direcci&oacute;n contraria. Los dinosaurios mostraban un mundo en transformaci&oacute;n permanente, lleno de especies que desaparec&iacute;an y cambios imprevisibles. Tambi&eacute;n que la especie humana no ocupaba ni mucho menos el centro de la historia natural.
    </p><p class="article-text">
        Dolnick cree que ah&iacute; comenz&oacute; una larga secuencia de heridas que impactaron en el ego de la humanidad con toda crudeza. &ldquo;Los seres humanos hemos sufrido un golpe tras otro en nuestra autoestima a partir de entonces&rdquo;, comenta, divertido, Dolnick. &ldquo;Hubo un tiempo en que la Tierra era el centro del universo y nosotros sus amos, ahora sabemos que nuestro planeta es solo una mota insignificante en un suburbio anodino de una galaxia m&aacute;s entre millones de ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo un tiempo&rdquo;, recuerda el experto, &ldquo;en el que los humanos nos consider&aacute;bamos la c&uacute;spide de la creaci&oacute;n. Ahora apenas somos una especie rara de mono sin pelo. Nuestros d&iacute;as como peque&ntilde;os mam&iacute;feros correteando entre los arbustos intentando que los dinosaurios no nos comieran, son un recordatorio m&aacute;s de que, tal vez, no somos tan excelsos despu&eacute;s de todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De no ser por un accidente c&oacute;smico&rdquo;, escribe Dolnick en su libro, &ldquo;nuestros antepasados, que eran del tama&ntilde;o de roedores, seguramente, seguir&iacute;an ah&iacute;, temblando a la d&eacute;bil luz de la luna, y los seres humanos nunca habr&iacute;amos llegado a existir&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La gran cena victoriana</h2><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; se pregunten los lectores a qu&eacute; se refiere la cena del t&iacute;tulo del libro. Lo cierto es que hace referencia a uno de los episodios m&aacute;s extravagantes de toda esta historia y resulta imposible acabar esta pieza sin hacer referencia a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En la Nochevieja de 1853, el artista Benjamin Waterhouse Hawkins y el cient&iacute;fico Richard Owen organizaron un gran evento para celebrar los avances de la paleontolog&iacute;a victoriana y presentar al p&uacute;blico las primeras esculturas de dinosaurios del mundo.
    </p><p class="article-text">
        A la cena, celebrada en el Crystal Palace de Londres, acudieron un grupo de unos veinte cient&iacute;ficos y arist&oacute;cratas brit&aacute;nicos. Lo especial de la misma es que se celebr&oacute; dentro de una gigantesca escultura de iguanodonte. Una imagen que parece una caricatura chusca y victoriana del triunfo humano sobre aquellas bestias prehist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Fue una demostraci&oacute;n absoluta de poder, parecida a esas fotograf&iacute;as de cazadores posando con el pie sobre el animal abatido. Aquella cena marc&oacute; simb&oacute;licamente el momento en que los victorianos sintieron que hab&iacute;an domesticado el misterio. Los dinosaurios ya ten&iacute;an nombre, forma (aunque todav&iacute;a bastante incorrecta) y lugar dentro del relato cient&iacute;fico. El caos al que se hab&iacute;an enfrentado, empezaba a ordenarse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque eso, obviamente, tambi&eacute;n fue una mentira. Dolnick est&aacute; convencido de que toda &eacute;poca comparte esa misma ilusi&oacute;n de comprensi&oacute;n definitiva. &ldquo;Nunca podemos saber cu&aacute;les son nuestros propios puntos ciegos&rdquo;, afirma. &ldquo;De lo &uacute;nico que podemos estar seguros es de que nuestros descendientes nos mirar&aacute;n y se&ntilde;alar&aacute;n algo, todav&iacute;a no sabemos qu&eacute;, y dir&aacute;n: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo pudieron ser tan necios?&rsquo;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/edward-dolnick-escritor-humanos-apenas-especie-rara-mono-pelo_128_13233760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Edward Dolnick, escritor: "Los humanos apenas somos una especie rara de mono sin pelo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Libros,Historia,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-carnivoros-tyrannosaurus-rex-tenian-brazos-diminutos-pm_1_13235253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d0d36e8-6ea7-4bcc-84ff-73a3ec6e7be3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tamaño probablemente se debió al desarrollo de cabezas fuertes y poderosas, según un estudio</p><p class="subtitle">Colón no murió del todo: la disputa por sus restos sigue 520 años después
</p></div><p class="article-text">
        El <em><strong>Tyrannosaurus rex</strong></em> se ha convertido en un inesperado icono cinematogr&aacute;fico, protagonista de decenas de pel&iacute;culas, con una presencia destacada en la saga <a href="https://www.eldiario.es/spin/exactamente-potencia-mordida-tenian-tyrannosaurus-rex-potente-sale-jurassic-world-pm_1_12458422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jurassic Park</em></a>. La imagen que se proyectaba del animal era casi terror&iacute;fica: con un enorme tama&ntilde;o, con una boca capaz de engullir a todo lo que se le pusiera por delante y con un sonido que espantaba. Tambi&eacute;n se le ha presentado de forma m&aacute;s amable en <a href="https://www.eldiario.es/spin/toy-story-30-anos-pionero-animacion-ordenador-abrir-debate-tecnologia-ninos-pm_1_12766168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Toy Story</em></a><em> </em>o <em>En busca del valle encantado</em>.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si los espectadores hacen memoria, recordar&aacute;n que al <em>Tyrannosaurus rex </em>siempre se le ha representado con un gran tama&ntilde;o, con una temible boca y con unos <strong>brazos muy cortos</strong>, que casi pasaban desapercibidos para el gran p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Réplica del cráneo de un Tyrannosaurus Rex en el Museo de los Niños de Indianápolis                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Esa diferencia de tama&ntilde;o ten&iacute;a un motivo</strong>, de acuerdo con los resultados de una nueva <a href="https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/293/2071/20260528/481779/Drivers-and-mechanisms-of-convergent-forelimb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> liderada por investigadores del University College London (UCL) y la Universidad de Cambridge y publicada en la revista<em> Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences</em>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con este estudio, la evoluci&oacute;n de brazos diminutos en varios grupos de dinosaurios carn&iacute;voros, entre los que se incluye el <em>Tyrannosaurus rex,</em> probablemente se debi&oacute; al desarrollo de cabezas fuertes y poderosas. Ese<strong> cambio adaptativo</strong> habr&iacute;a respondido a la necesidad de atacar a presas de mayor tama&ntilde;o, a los que pod&iacute;an dominar con m&aacute;s autoridad utilizando esa parte del cuerpo. Y no los brazos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cabeza m&aacute;s fuerte y brazos m&aacute;s cortos</h2><p class="article-text">
        El estudio analiz&oacute; datos de 82 especies de ter&oacute;podos. Todos ellos b&iacute;pedos (<a href="https://www.eldiario.es/spin/t-rex-no-pisaba-plano-corria-dedos-forma-moverse-disparaba-capacidad-alcanzar-grandes-velocidades-pm_1_13041771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con dos patas para desplazarse</a>) y principalmente carn&iacute;voros. Los investigadores desarrollaron una nueva forma de <strong>cuantificar la robustez del cr&aacute;neo</strong>, basada en factores como la firmeza de las conexiones entre los huesos de la cabeza, las dimensiones del cr&aacute;neo (una forma m&aacute;s compacta es m&aacute;s fuerte que una alargada) y la fuerza de la mordida.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, descubrieron que el <strong>acortamiento de las extremidades anteriores </strong>se produjo en cinco grupos, incluidos los tiranos&aacute;uridos, la familia a la que pertenec&iacute;a el <em>Tyrannosaurus rex</em>. Tambi&eacute;n el <em>Carnotaurus</em> ten&iacute;a brazos rid&iacute;culamente peque&ntilde;os, incluso m&aacute;s peque&ntilde;os que el primero.
    </p><p class="article-text">
        Pero, <strong>&iquest;por qu&eacute; esa diferencia de tama&ntilde;os?</strong> El equipo plantea que los brazos m&aacute;s peque&ntilde;os estaban estrechamente relacionados con el desarrollo de cr&aacute;neos y mand&iacute;bulas grandes y fuertes, m&aacute;s que con un mayor tama&ntilde;o corporal general.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ejemplar holotipo de Tyrannosaurus rex en el Museo Carnegie de Historia Natural, Pittsburgh                            </span>
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        &ldquo;Buscamos comprender <strong>qu&eacute; impuls&oacute; este cambio </strong>y encontramos una fuerte relaci&oacute;n entre los brazos cortos y las cabezas grandes y robustas. La cabeza reemplaz&oacute; a los brazos como m&eacute;todo de ataque. Es un caso de &lsquo;&uacute;salo o pi&eacute;rdelo&rsquo;: los brazos dejan de ser &uacute;tiles y se reducen de tama&ntilde;o con el tiempo&rdquo;, explica el autor principal y estudiante de doctorado en Ciencias de la Tierra de la UCL, Charlie Roger Scherer.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, los investigadores sugieren que el aumento del <strong>tama&ntilde;o de las presas</strong>, en forma de gigantescos saur&oacute;podos (herb&iacute;voros de cuello y cola largos) y otros grandes herb&iacute;voros, pudo haber provocado un cambio hacia la caza con mand&iacute;bulas y cabeza en lugar de garras.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los autores del estudio recuerdan que su trabajo<strong> identifica correlaciones </strong>y no puede establecer una relaci&oacute;n de causa y efecto. &ldquo;Es muy probable que los cr&aacute;neos robustos precedieran a las extremidades anteriores m&aacute;s cortas. No tendr&iacute;a sentido evolutivo que ocurriera al rev&eacute;s, que estos depredadores renunciaran a su mecanismo de ataque sin tener una alternativa&rdquo;, terminan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurios-carnivoros-tyrannosaurus-rex-tenian-brazos-diminutos-pm_1_13235253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 09:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio arroja luz a por qué dinosaurios como el ‘Tyrannosaurus rex’ tenían brazos diminutos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuadro de 1562 que desató una teoría sobre humanos y dinosaurios viviendo juntos por un detalle minúsculo escondido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuadro-1562-desato-teoria-humanos-dinosaurios-detalle-escondido-esquina-pm_1_13224495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/925f99ea-8c1c-41bf-acd0-91d84cc9f312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cuadro de 1562 que desató una teoría sobre humanos y dinosaurios viviendo juntos por un detalle minúsculo escondido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bulo - Algunos usuarios lanzaron bromas sobre gigantes montando criaturas enormes mientras otras publicaciones defendían una supuesta ocultación histórica</p></div><p class="article-text">
        La <strong>desaparici&oacute;n de los dinosaurios</strong> ocurri&oacute; tanto tiempo antes de la aparici&oacute;n humana que ni siquiera los primeros antepasados del <em>Homo sapiens</em> llegaron a acercarse a ese mundo. Los dinosaurios dominaron la Tierra hasta hace unos 66 millones de a&ntilde;os y los<strong> humanos modernos aparecieron hace alrededor de 300.000 a&ntilde;os</strong>, una diferencia temporal enorme que la paleontolog&iacute;a lleva d&eacute;cadas documentando con f&oacute;siles, capas geol&oacute;gicas y dataciones muy precisas. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, internet mantiene viva la tentaci&oacute;n de encontrar excepciones, sobre todo cuando alguna imagen antigua parece mostrar animales extra&ntilde;os o figuras dif&iacute;ciles de identificar. Esa b&uacute;squeda suele apoyarse en parecidos visuales y en interpretaciones r&aacute;pidas antes que en pruebas cient&iacute;ficas. Tambi&eacute;n influye otro detalle importante. El <strong>cerebro humano reconoce formas conocidas</strong> incluso cuando la informaci&oacute;n es incompleta o confusa, y eso empuja a muchas personas a ver criaturas prehist&oacute;ricas, tecnolog&iacute;a moderna o fen&oacute;menos extraterrestres en obras creadas siglos antes.
    </p><h2 class="article-text">Internet convirti&oacute; un cuadro flamenco en una supuesta prueba prehist&oacute;rica</h2><p class="article-text">
        <em>IFLScience </em>recogi&oacute; uno de los casos m&aacute;s recientes despu&eacute;s de que varias cuentas en redes sociales difundieran una pintura de 1562 atribuida falsamente a <strong>Peter Bruce Gale</strong>. El cuadro era en realidad <em><strong>El suicidio de Sa&uacute;l</strong></em>, obra del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo conservada en el <em>Kunsthistorisches Museum</em> de Viena. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos internautas aseguraban que<strong> tres figuras del fondo parec&iacute;an saur&oacute;podos de cuello largo </strong>y usaban ese detalle para afirmar que los humanos convivieron con dinosaurios. Los especialistas ofrecieron otra explicaci&oacute;n mucho m&aacute;s terrenal. Las figuras probablemente representan <strong>camellos pintados por un artista que nunca vio uno en persona</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de errores apareci&oacute; con frecuencia en el arte medieval y renacentista. Muchos pintores europeos trabajaban a partir de relatos de comerciantes, textos religiosos o dibujos muy deformados que hab&iacute;an pasado por varias manos. <em>ABC Australia </em>compar&oacute; ese proceso con el<strong> juego del tel&eacute;fono</strong>, donde cada transmisi&oacute;n alejaba m&aacute;s la imagen final del animal real. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los artistas europeos pintaban animales extraños con relatos ajenos                            </span>
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        Los leones medievales acababan con caras extra&ntilde;as y cuerpos poco naturales. Los camellos sufr&iacute;an algo parecido porque casi ning&uacute;n artista europeo ten&iacute;a acceso a ejemplares vivos. El resultado pod&iacute;a parecer convincente a simple vista y, al mismo tiempo, bastante raro para cualquiera acostumbrado a fotograf&iacute;as actuales.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s conocido es el <strong>rinoceronte atribuido a Alberto Durero</strong>. El grabado naci&oacute; despu&eacute;s de que el artista leyera descripciones ajenas del animal y recibiera bocetos incompletos. El resultado mantiene rasgos reconocibles, aunque incorpora placas y formas que un rinoceronte real nunca tuvo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Julia Perratore</strong>, conservadora de arte medieval en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, explic&oacute; a <em>ABC Australia</em> que &ldquo;no es que carecieran de habilidad, sino que<strong> tomaban decisiones art&iacute;sticas basadas en la informaci&oacute;n de la que dispon&iacute;an</strong>&rdquo;. Esa falta de referencias directas ayuda a entender por qu&eacute; algunos animales antiguos terminaban pareci&eacute;ndose a criaturas fant&aacute;sticas.
    </p><h2 class="article-text">Reddit aliment&oacute; mensajes conspirativos alrededor del cuadro de Brueghel</h2><p class="article-text">
        Las reacciones en redes sociales empujaron todav&iacute;a m&aacute;s la teor&iacute;a sobre el cuadro de Brueghel. En Reddit aparecieron mensajes ir&oacute;nicos y otros bastante m&aacute;s conspirativos. Un usuario escribi&oacute; que &ldquo;si eso son dinosaurios, entonces los que los montan son gigantes&rdquo;. Otro respondi&oacute; que &ldquo;son del tama&ntilde;o de una persona, probablemente solo un camello mal dibujado&rdquo;. Las bromas convivieron con publicaciones que defend&iacute;an una supuesta ocultaci&oacute;n hist&oacute;rica sobre la convivencia entre dinosaurios y humanos.
    </p><p class="article-text">
        DW record&oacute; que no es la primera vez que internet interpreta objetos modernos en obras antiguas. El cuadro <em><strong>Die Erwartete</strong></em>, pintado en 1860 por<strong> Ferdinand Georg Waldm&uuml;ller,</strong> gener&oacute; comentarios de usuarios que aseguraban ver un smartphone en manos de una mujer. El objeto era un libro de oraciones. 
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                Varias pinturas antiguas acabaron relacionadas con móviles y ovnis                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tim Cook, que pronto dejar&aacute; de ser el CEO de Apple, tambi&eacute;n particip&oacute; en un episodio parecido durante una visita al Rijksmuseum de &Aacute;msterdam. El director ejecutivo de Apple crey&oacute; ver un iPhone en una pintura holandesa de 1670 realizada por Pieter de Hooch. El museo aclar&oacute; despu&eacute;s que el personaje sujetaba una carta.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido ocurri&oacute; con una obra de alrededor de 1710 pintada por<strong> Aert de Gelder</strong>, disc&iacute;pulo de Rembrandt. El cuadro mostraba el bautismo de Jes&uacute;s bajo un disco luminoso del que sal&iacute;an rayos. Algunos usuarios interpretaron la imagen como una nave extraterrestre. Los historiadores del arte se&ntilde;alaron que representaba al Esp&iacute;ritu Santo descendiendo seg&uacute;n el Evangelio de Mateo.
    </p><h2 class="article-text">El cerebro convierte formas dudosas en im&aacute;genes conocidas muy r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        Ese patr&oacute;n se repite porque el cerebro intenta reconocer formas familiares incluso cuando faltan pruebas s&oacute;lidas. Una silueta alargada puede terminar convertida en un dinosaurio. Un rect&aacute;ngulo oscuro acaba interpretado como un tel&eacute;fono m&oacute;vil. La imaginaci&oacute;n rellena los huecos mucho antes de que entren en juego los datos hist&oacute;ricos o cient&iacute;ficos. Por eso las teor&iacute;as sobreviven incluso despu&eacute;s de que aparezcan explicaciones documentadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alberto Durero dibujó un rinoceronte sin haber visto ninguno jamás                            </span>
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        La propia identidad del supuesto artista demuestra hasta qu&eacute; punto la historia viral naci&oacute; sobre bases falsas. Peter Bruce Gale no existe en registros art&iacute;sticos ni en archivos hist&oacute;ricos. La obra pertenece a Pieter Brueghel el Viejo, uno de los pintores flamencos m&aacute;s conocidos del Renacimiento. El cuadro representa el suicidio del rey Sa&uacute;l despu&eacute;s de la derrota frente a los filisteos en el monte Gilboa y lleva d&eacute;cadas catalogado en el museo vien&eacute;s. Aun as&iacute;, las figuras del fondo siguen alimentando publicaciones virales porque un camello mal interpretado todav&iacute;a funciona muy bien en internet.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuadro-1562-desato-teoria-humanos-dinosaurios-detalle-escondido-esquina-pm_1_13224495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 13:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cuadro de 1562 que desató una teoría sobre humanos y dinosaurios viviendo juntos por un detalle minúsculo escondido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Dinosaurios,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren una luciérnaga de hace 99 millones de años atrapada en ámbar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-luciernaga-99-millones-anos-atrapada-ambar-pm_1_13220348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d72020fa-369d-478d-a98f-edbc133457e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren una luciérnaga de hace 99 millones de años atrapada en ámbar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mecanismo de bioluminiscencia de estos animales ya estaba completamente desarrollado en la era de los dinosaurios</p><p class="subtitle">El mayor calor del Cretácico coincide con un viaje insólito: una gran tortuga atravesó continentes hace 89 millones de años</p></div><p class="article-text">
        Mucho antes de que llegaran los humanos, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/luciernagas-peligro-perdida-pesticidas-artificiales_1_1151153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las luci&eacute;rnagas ya iluminaban las noches en plena era de los dinosaurios</a>. Un equipo internacional de investigadores ha identificado el f&oacute;sil m&aacute;s antiguo confirmado de una luci&eacute;rnaga moderna, atrapado en <strong>&aacute;mbar birmano</strong> de <strong>hace unos 99 millones de a&ntilde;os</strong>, durante el <strong>per&iacute;odo Cret&aacute;cico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, publicado en la revista&nbsp;<a href="https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/293/2070/20253316/481575/A-true-Luciolinae-fossil-from-the-mid-Cretaceous" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences</a>, confirma que estos insectos <strong>ya ten&iacute;an &oacute;rganos bioluminiscentes muy similares a los actuales </strong>cuando los dinosaurios todav&iacute;a campaban a sus anchas por la Tierra. Esta nueva especie identificada ahora ha sido bautizada como&nbsp;<em>Cretoluciola birmana</em>&nbsp;y pertenece a la subfamilia Luciolinae, un grupo que incluye muchas de las luci&eacute;rnagas modernas.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil apareci&oacute; conservado en <strong>&aacute;mbar procedente de Myanmar</strong>, una resina fosilizada conocida por preservar insectos con un nivel de detalle extraordinario. A pesar de medir apenas unos mil&iacute;metros, el ejemplar mantiene rasgos anat&oacute;micos muy bien definidos, incluidos los &oacute;rganos luminosos situados en el abdomen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luciérnaga fosilizada encontrada en Birmania                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Caracter&iacute;sticas luminiscentes muy parecidas a las actuales</h2><p class="article-text">
        Los investigadores destacan que la luci&eacute;rnaga presenta caracter&iacute;sticas claramente reconocibles en especies actuales: <strong>ojos grandes, antenas filiformes y un &oacute;rgano lum&iacute;nico dividido en dos partes</strong>. Seg&uacute;n los autores del estudio, estas estructuras indican que el <strong>mecanismo de bioluminiscencia</strong> ya estaba <strong>completamente desarrollado hace casi 100 millones de a&ntilde;os</strong>. Para confirmar la clasificaci&oacute;n del f&oacute;sil, el equipo realiz&oacute; un an&aacute;lisis comparativo extremadamente detallado. Los cient&iacute;ficos estudiaron <strong>m&aacute;s de 400 rasgos morfol&oacute;gicos</strong> y combinaron esos datos con informaci&oacute;n gen&eacute;tica procedente de luci&eacute;rnagas de la actualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Los resultados obtenidos ayudan a resolver una inc&oacute;gnita importante sobre la evoluci&oacute;n de estos insectos. Hasta ahora exist&iacute;an otros f&oacute;siles encontrados en &aacute;mbar que hab&iacute;an sido relacionados con luci&eacute;rnagas primitivas, pero los expertos no acababan de ponerse de acuerdo para clasificarlas por sus complejas caracter&iacute;sticas. Por lo tanto, la&nbsp;<em>Cretoluciola birmana</em>&nbsp;es <strong>la primera evidencia definitiva de una luci&eacute;rnaga moderna en el Cret&aacute;cico</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Ya hab&iacute;a luces en el bosque en la &eacute;poca de los dinosaurios</h2><p class="article-text">
        Este descubrimiento nos permite imaginar como era el paisaje hace 99 millones de a&ntilde;os. Mientras grandes dinosaurios recorr&iacute;an los bosques tropicales del planeta, hab&iacute;a peque&ntilde;os destellos verdes iluminando la noche. Los cient&iacute;ficos creen que estas luci&eacute;rnagas <strong>utilizaban la bioluminiscencia</strong> de manera muy parecida a las actuales: <strong>para atraer pareja y como mecanismo de defensa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n expone que el &ldquo;lenguaje luminoso&rdquo; de las luci&eacute;rnagas apenas ha cambiado desde entonces. Los &oacute;rganos de luz encontrados en el f&oacute;sil son pr&aacute;cticamente equivalentes a los modernos, lo que quiere decir que ha habido una <strong>estabilidad evolutiva durante decenas de millones de a&ntilde;os</strong>. Adem&aacute;s, el trabajo aporta nuevas pistas sobre la diversidad de insectos luminosos en el Cret&aacute;cico. Los autores consideran probable que existieran m&aacute;s especies de luci&eacute;rnagas de las que se pensaba hasta ahora, aunque todav&iacute;a faltan muchos f&oacute;siles por descubrir y analizar.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tiene tambi&eacute;n implicaciones fuera de la paleontolog&iacute;a. Las <strong>luciferasas</strong>, las enzimas responsables de producir luz en las luci&eacute;rnagas, <strong>se utilizan actualmente en biotecnolog&iacute;a, medicina e investigaci&oacute;n forense</strong>. Comprender c&oacute;mo evolucionaron estos mecanismos biol&oacute;gicos ayuda a entender mejor uno de los fen&oacute;menos naturales m&aacute;s llamativos de nuestro planeta y demuestra hasta qu&eacute; punto algunas caracter&iacute;sticas evolutivas han permanecido desde la era de los dinasaurios hasta ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-luciernaga-99-millones-anos-atrapada-ambar-pm_1_13220348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 10:30:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren una luciérnaga de hace 99 millones de años atrapada en ámbar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los tiranosaurios comían animales moribundos o semipodridos y el hallazgo desmonta parte de su fama como depredadores letales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tiranosaurios-atacaban-animales-moribundos-hallazgo-desmonta-parte-fama-depredadores-letales-pm_1_13211817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cedb4c4c-107a-4ec7-8dc1-011158f79ee5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los tiranosaurios comían animales moribundos o semipodridos y el hallazgo desmonta parte de su fama como depredadores letales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carroñeros - Josephine Nielsen estudió un metatarsiano hallado en Judith River y concluyó que un ejemplar más joven arrancó pequeños restos adheridos cuando el cuerpo ya llevaba tiempo deteriorándose</p></div><p class="article-text">
        Las coronas nunca existieron en el Cret&aacute;cico, pero pocos animales ocuparon tanto espacio en la cultura popular como el <strong>Tyrannosaurus rex</strong>. Su tama&ntilde;o, la forma de la cabeza y la fuerza de la mand&iacute;bula acabaron dejando en segundo plano a otros grandes carn&iacute;voros que tambi&eacute;n dominaron aquellos ecosistemas. El cine y muchos documentales ayudaron a fijar esa jerarqu&iacute;a hasta convertir al tiranosaurio en la imagen habitual del depredador perfecto.
    </p><p class="article-text">
        Esa visi&oacute;n, sin embargo, siempre dej&oacute; fuera algo bastante com&uacute;n entre los grandes cazadores actuales. Muchos animales capaces de matar tambi&eacute;n <strong>aprovechan cad&aacute;veres cuando encuentran comida f&aacute;cil</strong>, y los tiranosaurios probablemente hicieron lo mismo. Las hienas, los buitres o los dragones de Komodo no desperdician energ&iacute;a cuando pueden alimentarse de restos abandonados. Los paleont&oacute;logos llevan a&ntilde;os intentando averiguar si los grandes ter&oacute;podos del final del Cret&aacute;cico actuaban de una manera parecida.
    </p><h2 class="article-text">Un f&oacute;sil de Montana mostr&oacute; mordidas sobre otro depredador</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Evolving Earth </strong></em>detect&oacute; 16 marcas de dientes sobre un hueso fosilizado perteneciente a un gran tiranosaurio hallado en la Formaci&oacute;n Judith River, en Montana. <strong>Josephine Nielsen</strong>, investigadora de la Universidad de Aarhus, explic&oacute; en el trabajo que esas se&ntilde;ales &ldquo;son impresiones precisas de los dientes de un tiranosaurio m&aacute;s peque&ntilde;o que se <strong>aliment&oacute; de un pariente mucho mayor</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge<em> Evolving Earth</em>, el metatarsiano pertenec&iacute;a a un animal de entre 10 y 12 metros de longitud que vivi&oacute; hace unos 75 millones de a&ntilde;os. El an&aacute;lisis apunta a que otro tiranosaurio juveni<strong>l aprovech&oacute; el cad&aacute;ver cuando apenas quedaban restos de carne</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de las mordeduras result&oacute; decisiva para interpretar el hallazgo. Todas aparec&iacute;an en la <strong>parte baja del hueso del pie</strong>, una zona que apenas conserva tejido &uacute;til cuando un cad&aacute;ver todav&iacute;a est&aacute; fresco. Nielsen se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;las marcas est&aacute;n en el pie, donde hay muy poca carne&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute; que eso indica una<strong> fase tard&iacute;a de alimentaci&oacute;n</strong>. Los investigadores creen que el cuerpo llevaba bastante tiempo descomponi&eacute;ndose y que el animal estaba arrancando los &uacute;ltimos restos adheridos al hueso. El f&oacute;sil tampoco presenta se&ntilde;ales de cicatrizaci&oacute;n, de modo que las heridas no pertenecen a un enfrentamiento entre ejemplares vivos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los jóvenes carroñeros aprovecharon cuerpos casi consumidos"
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                Los jóvenes carroñeros aprovecharon cuerpos casi consumidos                            </span>
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        El equipo utiliz&oacute; escaneados tridimensionales de alta resoluci&oacute;n para estudiar cada surco con detalle. Los cient&iacute;ficos midieron la profundidad, la inclinaci&oacute;n y la distancia entre marcas dentro de un entorno virtual que permit&iacute;a ampliar zonas diminutas del f&oacute;sil. Nielsen explic&oacute; que &ldquo;puedo documentar que estas marcas de dientes no aparecieron por casualidad&rdquo;. El an&aacute;lisis descart&oacute; que la erosi&oacute;n natural hubiera producido esas formas, ya que las hendiduras conservaban patrones compatibles con dentaduras de tiranos&aacute;uridos.
    </p><p class="article-text">
        El hueso original era demasiado delicado para trasladarlo y los investigadores trabajaron con una r&eacute;plica impresa en 3D junto a un modelo digital. Cada una de las 16 marcas recibi&oacute; una numeraci&oacute;n espec&iacute;fica y fue analizada mediante el sistema CM, un m&eacute;todo reciente utilizado para estudiar mordeduras f&oacute;siles. Los cient&iacute;ficos revisaron la longitud, la anchura y el &aacute;ngulo de cada se&ntilde;al para reconstruir c&oacute;mo hab&iacute;a actuado la mand&iacute;bula del animal.
    </p><h2 class="article-text">El ejemplar joven rasp&oacute; restos adheridos con los dientes delanteros</h2><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n entre los dientes permiti&oacute; calcular el <strong>tama&ntilde;o aproximado </strong>del ejemplar que mordi&oacute; el hueso. El estudio plantea que se trataba de un tiranosaurio juvenil o subadulto de unos seis metros de longitud. Los autores tambi&eacute;n creen que utiliz&oacute; sobre todo los <strong>dientes delanteros para raspar</strong> restos de carne pegados al metatarsiano. Ese comportamiento encaja mejor con una alimentaci&oacute;n lenta sobre un cad&aacute;ver ya abierto que con un ataque de caza.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n no plantea que los tiranosaurios fueran simples carro&ntilde;eros incapaces de capturar presas. El trabajo propone algo bastante distinto. Igual que ocurre con leones, cocodrilos o hienas, estos depredadores pod&iacute;an<strong> alternar la caza con el aprovechamiento de cad&aacute;veres </strong>seg&uacute;n la situaci&oacute;n del momento. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los dinosaurios podrían parecerse a los buitres y hienas                            </span>
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        Esa discusi&oacute;n lleva d&eacute;cadas dentro de la paleontolog&iacute;a, sobre todo alrededor de Tyrannosaurus rex. Algunos investigadores defendieron que depend&iacute;a mucho de la carro&ntilde;a, mientras otros lo describieron como un cazador dominante dentro de su ecosistema.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas herramientas digitales tambi&eacute;n est&aacute;n cambiando la manera de estudiar f&oacute;siles. Los esc&aacute;neres tridimensionales permiten revisar grietas, cortes y marcas diminutas que hace unos a&ntilde;os apenas pod&iacute;an distinguirse a simple vista. Nielsen explic&oacute; que &ldquo;al crear una versi&oacute;n digital he podido acercarme a detalles muy peque&ntilde;os&rdquo;. Los investigadores creen que estos m&eacute;todos<strong> ayudar&aacute;n a diferenciar mejor las mordeduras</strong> relacionadas con la caza, la alimentaci&oacute;n sobre cad&aacute;veres o los ataques entre individuos.
    </p><h2 class="article-text">Montana conserv&oacute; restos de algunos grandes depredadores del hemisferio norte</h2><p class="article-text">
        El hallazgo apareci&oacute; en un paisaje erosionado de Montana conocido por conservar abundantes restos de dinosaurios del final del Cret&aacute;cico. Aquella regi&oacute;n alberg&oacute; tiranosaurios como Daspletosaurus y Gorgosaurus, dos grandes depredadores del hemisferio norte. 
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil estudiado a&ntilde;ade otra imagen a esa fauna gigantesca. El animal que dej&oacute; las marcas no estaba persiguiendo una presa enorme ni luchando por el dominio del territorio. Estaba aprovechando los &uacute;ltimos restos pegados a un hueso que casi ya no ten&iacute;a carne.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tiranosaurios-atacaban-animales-moribundos-hallazgo-desmonta-parte-fama-depredadores-letales-pm_1_13211817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 12:33:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los tiranosaurios comían animales moribundos o semipodridos y el hallazgo desmonta parte de su fama como depredadores letales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se rompe la idea clásica: un pterosaurio pudo cazar corriendo y no solo desde el aire]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/rompe-idea-clasica-pterosaurio-pudo-cazar-corriendo-no-aire-pm_1_13201901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fa9a781-e11d-4043-9bf2-06a1b0a1c39a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se rompe la idea clásica: un pterosaurio pudo cazar corriendo y no solo desde el aire"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Huellas fósiles - Las marcas encontradas en Jinju permiten revisar cómo se movían aquellos reptiles cuando abandonaban el aire mientras varios recorridos cercanos alimentan la idea de un encuentro entre especies</p></div><p class="article-text">
        Las alas dominaban el cielo mucho antes de que cualquier ave moderna existiera, pero<strong> no eran de dinosaurios</strong> como suele pensarse. La imagen de que esos animales gobernaban el aire simplifica una realidad m&aacute;s compleja, porque los grandes voladores del Mesozoico pertenec&iacute;an a otro grupo emparentado: los <strong>pterosaurios</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Estos reptiles voladores desarrollaron estructuras adaptadas al vuelo activo, con membranas y huesos ligeros que les permit&iacute;an recorrer grandes distancias. Aun as&iacute;, esa capacidad no los defin&iacute;a por completo, ya que muchas especies tambi&eacute;n bajaban al suelo y se mov&iacute;an con soltura. Esa doble vida, entre aire y tierra, abre preguntas sobre <strong>c&oacute;mo cazaban, c&oacute;mo se desplazaban fuera del vuelo y qu&eacute; papel ocupaban en los ecosistemas</strong>. La cuesti&oacute;n no es solo qui&eacute;n dominaba el aire, sino qu&eacute; hac&iacute;an cuando dejaban de volar.
    </p><h2 class="article-text">La formaci&oacute;n Jinju guardaba trayectorias cruzadas en una roca</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Scientific Reports</strong></em> describe unas huellas que podr&iacute;an indicar que<strong> un pterosaurio interactu&oacute; con otro animal terrestre</strong>, seg&uacute;n el equipo que lidera Jongyun Jung, investigador de la<em> University of Texas at Austin</em> y del <em>Korea Dinosaur Research Center</em>. El trabajo analiza un rastro fosilizado que sugiere un posible episodio de movimiento coordinado entre dos animales, con cambios en la trayectoria y en la velocidad. 
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo<strong> no prueba una caza</strong>, pero aporta una evidencia que hasta ahora no exist&iacute;a de forma tan clara: no solo muestra que algunos pterosaurios pod&iacute;an moverse por tierra, sino que pudieron<strong> hacerlo deprisa y cerca de otros animales</strong>. Esa observaci&oacute;n permite revisar c&oacute;mo se interpreta el comportamiento de estos reptiles cuando estaban fuera del aire.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los pterosaurios ocupaban muchos papeles en el Mesozoico                            </span>
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        Las huellas aparecieron en una <strong>roca de 106 millones de a&ntilde;os </strong>dentro de la formaci&oacute;n Jinju. Ese soporte conserva varias marcas en una misma superficie, lo que facilita comparar trayectorias distintas en un mismo momento geol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores encontraron un conjunto de rastros grandes junto a otros m&aacute;s peque&ntilde;os que pertenecen a un vertebrado terrestre. La proximidad entre ambos no es casual desde el punto de vista geom&eacute;trico, porque<strong> las l&iacute;neas se cruzan en zonas cercanas y siguen direcciones</strong> que se relacionan entre s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text"><em>Jinjuichnus procerus</em> pertenec&iacute;a a un grupo adaptado para caminar</h2><p class="article-text">
        El rastro principal se atribuye a una nueva especie llamada <em><strong>Jinjuichnus procerus</strong></em>. Sus marcas presentan dedos alargados y una forma asim&eacute;trica que encaja con los pterosaurios del grupo neoazd&aacute;rquido. Este tipo de animales ten&iacute;a <strong>proporciones corporales que favorec&iacute;an el movimiento en tierra</strong>, con patas adaptadas a caminar y no solo a despegar. La identificaci&oacute;n del rastro, por lo tanto, permite vincular esas huellas con un tipo concreto de pterosaurio y no con otro animal.
    </p><p class="article-text">
        El detalle m&aacute;s llamativo aparece en el <strong>patr&oacute;n de movimiento</strong>. El peque&ntilde;o vertebrado muestra un cambio brusco de direcci&oacute;n junto con un aumento claro en la longitud de la zancada, un indicio de que <strong>aceler&oacute;</strong> en un momento concreto. Al mismo tiempo, el pterosaurio se desplazaba a una velocidad estimada de unos 0,8 metros por segundo, una cifra alta para su tama&ntilde;o cuando est&aacute; en tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Esa coincidencia sugiere una <strong>posible persecuci&oacute;n</strong>, aunque no puede afirmarse con seguridad porque tambi&eacute;n podr&iacute;a tratarse de dos trayectorias independientes que coincidieron en el mismo lugar.
    </p><h2 class="article-text">Algunos reptiles alados ya se asociaban a cacer&iacute;as terrestres</h2><p class="article-text">
        La posibilidad de que estos animales cazaran en tierra no es nueva. Durante a&ntilde;os, varios estudios han propuesto que algunos <strong>pterosaurios se comportaban como cazadores terrestres</strong>, comparables a aves actuales que caminan y capturan presas con movimientos r&aacute;pidos. 
    </p><p class="article-text">
        Esa interpretaci&oacute;n se apoya en la forma del cuerpo, en la estructura de las extremidades y en otros f&oacute;siles relacionados con su alimentaci&oacute;n. Los <strong>neoazd&aacute;rquidos</strong>, en particular, se han asociado a este tipo de comportamiento por su anatom&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los huesos permitían deducir movimientos posibles, pero los rastros guardaban un momento concreto y dejaban dudas sobre la relación real entre animales"
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            <span class="title">
                Los huesos permitían deducir movimientos posibles, pero los rastros guardaban un momento concreto y dejaban dudas sobre la relación real entre animales                            </span>
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        El problema siempre ha sido la falta de pruebas claras. Los f&oacute;siles de huesos permiten inferir c&oacute;mo pod&iacute;a moverse un animal, pero no muestran una acci&oacute;n concreta en el momento en que ocurri&oacute;. Por eso, las<strong> huellas tienen un valor especial</strong>, ya que registran un instante de actividad. Aun as&iacute;, interpretar ese instante no resulta sencillo porque una <strong>coincidencia espacial no garantiza que exista interacci&oacute;n real </strong>entre los animales implicados.
    </p><h2 class="article-text">Los pterosaurios ocuparon distintos modos de vida durante millones de a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Los pterosaurios formaron parte esencial de los ecosistemas del Mesozoico, desde finales del Tri&aacute;sico hasta el final del Cret&aacute;cico. Ocupaban distintos nichos y presentaban dietas variadas, lo que indica una <strong>gran diversidad de comportamientos</strong>. Algunos se especializaron en capturar peces, otros en aprovechar recursos terrestres, y esa variedad complica cualquier intento de generalizar su conducta.
    </p><p class="article-text">
        El propio equipo advierte de que el hallazgo no cierra el debate.<strong> Jongyun Jung</strong> explic&oacute; en <em>Scientific Reports </em>que &ldquo;esta asociaci&oacute;n proporciona una posible evidencia de interacci&oacute;n entre un pterosaurio y un vertebrado terrestre&rdquo;. Tambi&eacute;n a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;<strong>sigue siendo posible una interpretaci&oacute;n alternativa</strong>, lo que dificulta confirmar una interacci&oacute;n directa&rdquo;. Esa cautela refleja el l&iacute;mite de lo que pueden decir las huellas, que muestran movimientos pero no permiten ver el resultado final de la acci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/rompe-idea-clasica-pterosaurio-pudo-cazar-corriendo-no-aire-pm_1_13201901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 10:49:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se rompe la idea clásica: un pterosaurio pudo cazar corriendo y no solo desde el aire]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En este museo puedes visitar el mayor esqueleto de dinosaurio del mundo y una de las colecciones de investigación más modernas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/museo-visitar-mayor-esqueleto-dinosaurio-mundo-colecciones-investigacion-modernas-berlin-pm_1_13164047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13e1e8a0-5895-43cc-b10a-efb170ad66ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En este museo puedes visitar el mayor esqueleto de dinosaurio del mundo y una de las colecciones de investigación más modernas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una amplia colección de animales prehistóricos, ejemplares de aves o de taxidermia, se puede descubrir la historia natural en un museo situado cerca del centro de Berlín</p><p class="subtitle">La estación de tren que fue la “puerta del mundo” de Berlín y hoy solo conserva su fachada en ruinas</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La ciudad de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Berl&iacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> ofrece varias atracciones culturales, m&aacute;s all&aacute; de su legado hist&oacute;rico, y uno de sus puntos fuertes son los de casi 200 museos y galer&iacute;as de arte que hay en la capital alemana, entre los que </span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/lugar-unico-patrimonio-humanidad-visitar-berlin-cumple-200-anos-isla-museos-altes-museum-pm_1_12481213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">destaca la Isla de los Museos</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, un conjunto declarado</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero m&aacute;s all&aacute; de los que se sit&uacute;an en el &lsquo;Museumsinsel&rsquo;, la</span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/panteones-importantes-europa-visitar-decadas-cerrado-cripta-hohenzollern-berlin-pm_1_13079973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> riqueza cultural de Berl&iacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> tiene tambi&eacute;n algunos diferentes como el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Museo de la RDA</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, la</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Topograf&iacute;a del Terror</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> o el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Museo de Historia Natural</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en el que se muestra la evoluci&oacute;n del mundo, desde la formaci&oacute;n del universo, a los dinosauros a los seres vivos que ocupan actualmente la Tierra.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Con una amplia colecci&oacute;n de animales prehist&oacute;ricos, ejemplares de aves o una selecci&oacute;n grande de taxidermia, se puede descubrir la historia natural en un museo que est&aacute; situado cerca del centro de Berl&iacute;n, al que se puede acceder f&aacute;cilmente desde la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Hauptbahnhof</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> o la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nordbahnhof</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en tranv&iacute;a, metro o bus.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero si algo hace famoso al &lsquo;Museum f&uuml;r Naturkunde&rsquo; de Berl&iacute;n es que posee el mayor esqueleto de dinosaurio del mundo, de m&aacute;s de 13 metros de altura, el llamado &lsquo;Brachiosaurus Brancai&rsquo;, que recibe a los visitantes ya tras su recepci&oacute;n.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El esqueleto m&aacute;s grande del mundo est&aacute; en Berl&iacute;n</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Seg&uacute;n el </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-vendido-historia-derechos-autor-dia-caza-cumple-siete-decadas-libro-guinness-de-los-records-pm_1_12559377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Libro Guiness de los Records</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, el mayor esqueleto de dinosaurio es el que se encuentra en el Museo de Historia Natural de Berl&iacute;n, el &lsquo;Brachiosaurus Brancai&rsquo; de dimensiones de 13 metros de alto y 15 de largo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este pertenece a la especie actualmente conocida como &lsquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Giraffatitan brancai</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rsquo;, que vivi&oacute; a finales del per&iacute;odo Jur&aacute;sico, aproximadamente entre 150 a 145 millones de a&ntilde;os, en un lugar que habitualmente se sit&uacute;a en el continente africano, y que fueron nombrados y descritos por primera vez por el paleont&oacute;logo alem&aacute;n, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Werner Janensch</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en 1914.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La certificación del Libro Guinness de los Records junto al esqueleto de dinosaurio que certifica que es el ejemplar más grande del mundo."
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            <span class="title">
                La certificación del Libro Guinness de los Records junto al esqueleto de dinosaurio que certifica que es el ejemplar más grande del mundo.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta especie se caracterizaba por sus patas delanteras largas y un cuello alto, que se adaptaba para poder alimentarse de la copa de los &aacute;rboles. Este esqueleto que est&aacute; en Berl&iacute;n est&aacute; descubierto en las expediciones de Tendaguru, entre 1909 y 1913, pero no fue montado por completo en el museo hasta 1937, y se hizo, adem&aacute;s en una posici&oacute;n incorrecta.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es por eso por lo que cuando pas&oacute; de ser &lsquo;Brachiosaurus Brancai&rsquo; a oficialmente un &lsquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Giraffatitan</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rsquo;, en 2005, se desmont&oacute; el esqueleto para darle su posici&oacute;n correcta tras las investigaciones cient&iacute;ficas realizadas en ese momento. Este proceso dur&oacute; dos a&ntilde;os, y desde 2007 permanece en el Museo ya correctamente.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Las otras atracciones de este museo</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Adem&aacute;s del mayor esqueleto de dinosaurio del mundo, el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Museo de Historia Natural de Berl&iacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> tambi&eacute;n ofrece otras atracciones interesantes como el fosil de un ave primitiva como es el Archaeopteryx, su pared de la biodiversidad con m&aacute;s de 3.000 especies de animales, as&iacute; como una amplia colecci&oacute;n h&uacute;meda de objetos de todos los grupos de animales detr&aacute;s del cristal, lo que supone una de las colecciones de investigaci&oacute;n m&aacute;s modernas del mundo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este museo tambi&eacute;n se puede apreciar la taxidermia, como se lleva a cabo, como se llevaba a cabo anteriormente, con muchos animales diferentes. Hay algunas de ellas realizadas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX que tienen huellas de la afectaci&oacute;n de la Segunda Guerra Mundial y del paso del tiempo, as&iacute; como tambi&eacute;n hay r&eacute;plicas de las que fueron estrellas del Zoo de Berl&iacute;n como &lsquo;Bobby&rsquo; el Gorila o &lsquo;Knut&rsquo; el oso polar. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/museo-visitar-mayor-esqueleto-dinosaurio-mundo-colecciones-investigacion-modernas-berlin-pm_1_13164047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 16:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En este museo puedes visitar el mayor esqueleto de dinosaurio del mundo y una de las colecciones de investigación más modernas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Turismo cultural,Berlín,Alemania,Historia,Naturaleza,Dinosaurios,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es Doolysaurus, el nuevo dinosaurio descubierto en Corea del Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doolysaurus-nuevo-dinosaurio-descubierto-corea-sur-pm_1_13095820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3173d32-f028-4e1e-ac19-dfab3a7e18df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es Doolysaurus, el nuevo dinosaurio descubierto en Corea del Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de la primera nueva especie descrita en el país asiático en los últimos 15 años</p><p class="subtitle">El Sáhara esconde un dinosaurio cazador de 13 metros con cresta de medio metro en forma de cimitarra que refuta la teoría acuática
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha identificado <a href="https://www.eldiario.es/spin/nuevo-dinosaurio-aparece-burgos-apenas-30-centimetros-altura-craneo-tamano-nuez-pm_1_12960397.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva especie de dinosaurio</a> en Corea del Sur, bautizada como&nbsp;<em>Doolysaurus huhmini</em>. El hallazgo, realizado en la isla de Aphae, supone un avance significativo para la paleontolog&iacute;a del pa&iacute;s, ya que se trata de la primera nueva especie descrita en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os y uno de los f&oacute;siles m&aacute;s completos encontrados hasta la fecha en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil fue <strong>descubierto en 2023</strong> y corresponde a un ejemplar juvenil, de aproximadamente dos a&ntilde;os de edad. Seg&uacute;n los cient&iacute;ficos, el animal ten&iacute;a <strong>un tama&ntilde;o similar al de un pavo</strong>, aunque en su etapa adulta podr&iacute;a haber alcanzado dimensiones hasta el doble. Este detalle ha sido clave para entender mejor el desarrollo de este tipo de dinosaurios en sus primeras fases de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://doi.org/10.3897/fr.29.178152" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Uno de los aspectos m&aacute;s destacados del descubrimiento</a> es la conservaci&oacute;n parcial del cr&aacute;neo, algo extremadamente raro en Corea del Sur, donde la mayor&iacute;a de los hallazgos se limitan a huellas, huevos o nidos. Gracias a este f&oacute;sil, los investigadores han podido analizar con mayor precisi&oacute;n la anatom&iacute;a del animal y situarlo dentro de su grupo evolutivo.
    </p><p class="article-text">
        Para estudiar el ejemplar sin da&ntilde;arlo, el equipo utiliz&oacute; <strong>tecnolog&iacute;a de escaneo micro-CT de alta resoluci&oacute;n</strong>. Esta t&eacute;cnica permiti&oacute; observar el interior de la roca que envolv&iacute;a los restos y descubrir huesos que no eran visibles a simple vista, evitando un proceso manual que hubiera podido llevar a&ntilde;os para extraerlos. &ldquo;Cuando encontramos el esp&eacute;cimen por primera vez, vimos algunos huesos de las patas y v&eacute;rtebras&rdquo;, explic&oacute; Jongyun Jung, uno de los investigadores. &ldquo;No esper&aacute;bamos partes del cr&aacute;neo ni tantos huesos. Hubo bastante emoci&oacute;n cuando vimos lo que estaba oculto en el bloque&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis posterior confirm&oacute; que&nbsp;<em>Doolysaurus huhmini</em>&nbsp;<strong>vivi&oacute; durante el Cret&aacute;cico medio</strong>, <strong>hace entre 113 y 94 millones de a&ntilde;os</strong>. Los investigadores lo clasificaron dentro de los thescelos&aacute;uridos, un grupo de dinosaurios b&iacute;pedos que habitaban en Asia y Norteam&eacute;rica y que, seg&uacute;n algunas hip&oacute;tesis, podr&iacute;an haber tenido una cubierta de filamentos similar a plumas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha permitido conocer aspectos de su dieta. En el interior del f&oacute;sil se encontraron numerosos gastrolitos, peque&ntilde;as piedras que el animal inger&iacute;a para facilitar la digesti&oacute;n. Este rasgo sugiere que el dinosaurio <strong>ten&iacute;a una dieta omn&iacute;vora</strong>, que inclu&iacute;a plantas, insectos y posiblemente peque&ntilde;os animales.
    </p><h2 class="article-text">Un nombre de dibujos animados</h2><p class="article-text">
        El nombre del dinosaurio no es casual. &ldquo;Dooly es uno de los personajes de dinosaurio m&aacute;s famosos e ic&oacute;nicos en Corea. Cada generaci&oacute;n en Corea conoce este personaje&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Jung. &ldquo;Y nuestro esp&eacute;cimen tambi&eacute;n es juvenil, un &lsquo;beb&eacute;&rsquo;, as&iacute; que es perfecto para el nombre de nuestra especie&rdquo;. El t&eacute;rmino &ldquo;huhmini&rdquo;, por su parte, <strong>rinde homenaje al paleont&oacute;logo Min Huh</strong>, figura clave en el estudio de los dinosaurios coreanos.
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                Dooly, el pequeño dinosaurio, es un dibujo animado muy popular en Corea del Sur                            </span>
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        <strong>Corea del Sur es conocida por su abundancia de f&oacute;siles indirectos</strong>, como huellas y nidos, pero la escasez de restos &oacute;seos completos ha dificultado la reconstrucci&oacute;n de su fauna prehist&oacute;rica. Ahora, con este hallazgo se va llenado ese vac&iacute;o y se abre la puerta a nuevas investigaciones en la zona.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los cient&iacute;ficos conf&iacute;an en que la aplicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as como la tomograf&iacute;a computarizada permita descubrir m&aacute;s f&oacute;siles ocultos en la roca. &ldquo;Esperamos que surjan nuevos dinosaurios u otros f&oacute;siles en Aphae y otras peque&ntilde;as islas&rdquo;, afirm&oacute; Jung, de cara a futuras expediciones en la regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doolysaurus-nuevo-dinosaurio-descubierto-corea-sur-pm_1_13095820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Prehistoria,Corea del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los huevos de dinosaurio parecían bien protegidos, pero su sistema de incubación fallaba frente al de las aves actuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huevos-dinosaurio-parecian-protegidos-sistema-incubacion-fallaba-frente-aves-actuales-pm_1_13090825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbe25890-ef44-460a-94e8-b2f2b70a3b4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los huevos de dinosaurio parecían bien protegidos, pero su sistema de incubación fallaba frente al de las aves actuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reparto térmico torpe - La distribución irregular provocaba partes más cálidas y otras más frías dentro del conjunto, lo que abría una incógnita sobre cómo evolucionaban los embriones bajo esas diferencias</p><p class="subtitle">Un nuevo estudio sugiere que los dinosaurios no estaban en declive justo antes del asteroide que acabó con ellos</p></div><p class="article-text">
        El cuerpo del animal se inclin&oacute; sobre el nido y se retir&oacute; despu&eacute;s de unos segundos, repitiendo ese movimiento una y otra vez mientras ajustaba su posici&oacute;n sobre la tierra. El <strong>oviraptor</strong> se desplazaba alrededor de los huevos y volv&iacute;a al centro, donde apenas pod&iacute;a apoyar el peso sin tocar todos a la vez. El dinosaurio incubaba los huevos sin quedarse quieto, iba y ven&iacute;a, probando distintos apoyos para repartir el calor. 
    </p><p class="article-text">
        Cada cambio <strong>dejaba partes del nido fuera de su alcance</strong>, con zonas que recib&iacute;an contacto y otras que quedaban aisladas. Esa forma irregular de cubrirlos dejaba abierta una duda que exig&iacute;a comprobar c&oacute;mo se distribu&iacute;a el calor en un nido as&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El modelo confirmaba una incubaci&oacute;n desigual en toda la puesta</h2><p class="article-text">
        Esa duda sobre c&oacute;mo se repart&iacute;a el calor dentro del nido llev&oacute; a un equipo a recrear la situaci&oacute;n en condiciones controladas. Un estudio publicado en <em><strong>Frontiers in Ecology and Evolution </strong></em>reconstruy&oacute; un oviraptor y su nido y mostr&oacute; que su incubaci&oacute;n combinaba calor corporal y ambiental con <strong>menor eficiencia y efectos</strong> en el desarrollo de los embriones. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores no se limitaron a interpretar f&oacute;siles, sino que levantaron un modelo completo del animal y su puesta para medir qu&eacute; ocurr&iacute;a en cada punto. El trabajo confirm&oacute; que el adulto <strong>no lograba mantener una temperatura uniforme</strong> en todos los huevos. Tambi&eacute;n dej&oacute; claro que el entorno ten&iacute;a un papel fundamental en ese proceso.
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            <span class="title">
                El equipo utilizaba materiales que imitaban tejidos y sensores internos para registrar cambios térmicos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El problema aparec&iacute;a en la forma en que el adulto se colocaba sobre el nido, ya que su cuerpo no cubr&iacute;a toda la superficie al mismo tiempo. El espacio central quedaba vac&iacute;o y el peso del animal se apoyaba sobre los huevos m&aacute;s externos, mientras que los del interior permanec&iacute;an rodeados de sedimento y parcialmente protegidos por otros huevos.
    </p><p class="article-text">
        Esa disposici&oacute;n<strong> limitaba el contacto directo con parte de la puesta</strong>, lo que imped&iacute;a una transferencia uniforme de calor. La posici&oacute;n elevada del cuerpo hac&iacute;a que algunas zonas quedaran m&aacute;s expuestas que otras. Esa diferencia marcaba el punto de partida de un sistema de incubaci&oacute;n desigual.
    </p><h2 class="article-text">El sistema se situaba entre aves y reptiles actuales</h2><p class="article-text">
        Ese funcionamiento encaja con un<strong> modelo que no reproduce el de las aves actuales ni el de los reptiles de forma pura</strong>. Las aves mantienen todos los huevos dentro de un rango t&eacute;rmico muy estrecho gracias al contacto continuo, algo que aqu&iacute; no se cumpl&iacute;a. Tampoco se trataba de una simple dependencia del ambiente, como ocurre en muchos reptiles.
    </p><p class="article-text">
        El sistema funcionaba como una<strong> soluci&oacute;n en la que el adulto aportaba calor, pero no lo controlaba </strong>por completo. El entorno, sobre todo la radiaci&oacute;n solar, compensaba parte de esa falta de contacto continuo. Ese equilibrio sit&uacute;a a los oviraptores en una posici&oacute;n intermedia dentro de la evoluci&oacute;n de la incubaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La disposición en anillos con piezas inclinadas y parcialmente cubiertas condicionaba la transmisión térmica                            </span>
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        El caso concreto de <em><strong>Heyuannia huangi </strong></em>ayuda a entender c&oacute;mo funcionaba ese sistema, ya que sus nidos se han conservado en varios yacimientos de China y Mongolia. Este oviraptor, de alrededor de un metro y medio de longitud, organizaba los huevos en<strong> anillos conc&eacute;ntricos </strong>alrededor de un hueco central. 
    </p><p class="article-text">
        Los huevos no estaban amontonados, sino colocados con cierta inclinaci&oacute;n y parcialmente enterrados. Esa estructura no respond&iacute;a solo a una cuesti&oacute;n de espacio, sino que<strong> condicionaba la forma en que el calor llegaba a cada punto</strong>. Por lo tanto, el dise&ntilde;o del nido influ&iacute;a en el desarrollo de los embriones.
    </p><h2 class="article-text">Las diferencias t&eacute;rmicas alteraban el momento de nacimiento</h2><p class="article-text">
        Cuando los investigadores midieron la temperatura dentro de esos nidos recreados, detectaron <strong>diferencias claras entre unos huevos y otros</strong>. En ambientes fr&iacute;os, esas variaciones pod&iacute;an alcanzar varios grados dentro de la misma puesta, lo que hac&iacute;a que algunos embriones avanzaran m&aacute;s r&aacute;pido que otros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La distribución irregular provocaba partes más cálidas y otras más frías dentro del conjunto, lo que abría una incógnita sobre cómo evolucionaban los embriones bajo esas diferencias                            </span>
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        Ese desfase llevaba a una <strong>eclosi&oacute;n asincr&oacute;nica</strong>, con nacimientos separados en el tiempo dentro del mismo nido. En aves actuales este fen&oacute;meno se regula con el comportamiento de los adultos, pero aqu&iacute; parec&iacute;a surgir como <strong>consecuencia del sistema</strong>. En entornos m&aacute;s c&aacute;lidos, en cambio, la diferencia t&eacute;rmica se reduc&iacute;a porque el calor ambiental equilibraba el conjunto.
    </p><h2 class="article-text">La recreaci&oacute;n f&iacute;sica permit&iacute;a observar cada detalle del proceso</h2><p class="article-text">
        Para llegar a estas conclusiones, el equipo construy&oacute; un <strong>modelo a tama&ntilde;o real del dinosaurio utilizando espuma, madera y tejidos </strong>que imitaban su estructura corporal. A&ntilde;adieron una fuente de calor que reproduc&iacute;a la temperatura del animal y fabricaron huevos de resina rellenos de agua para replicar su comportamiento t&eacute;rmico. Sensores colocados en el interior permitieron registrar los cambios de temperatura durante las pruebas. 
    </p><p class="article-text">
        El nido se dise&ntilde;&oacute; siguiendo la disposici&oacute;n observada en los f&oacute;siles, con dos anillos de huevos superpuestos. Esa recreaci&oacute;n permiti&oacute; observar con detalle c&oacute;mo circulaba el calor dentro de la puesta y c&oacute;mo cada zona respond&iacute;a de forma distinta a las condiciones externas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huevos-dinosaurio-parecian-protegidos-sistema-incubacion-fallaba-frente-aves-actuales-pm_1_13090825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 15:47:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los huevos de dinosaurio parecían bien protegidos, pero su sistema de incubación fallaba frente al de las aves actuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Arqueología,Dinosaurios,Aves]]></media:keywords>
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