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    <title><![CDATA[elDiario.es - Dinosaurios]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Dinosaurios]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Así es Doolysaurus, el nuevo dinosaurio descubierto en Corea del Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doolysaurus-nuevo-dinosaurio-descubierto-corea-sur-pm_1_13095820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3173d32-f028-4e1e-ac19-dfab3a7e18df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es Doolysaurus, el nuevo dinosaurio descubierto en Corea del Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de la primera nueva especie descrita en el país asiático en los últimos 15 años</p><p class="subtitle">El Sáhara esconde un dinosaurio cazador de 13 metros con cresta de medio metro en forma de cimitarra que refuta la teoría acuática
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha identificado <a href="https://www.eldiario.es/spin/nuevo-dinosaurio-aparece-burgos-apenas-30-centimetros-altura-craneo-tamano-nuez-pm_1_12960397.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva especie de dinosaurio</a> en Corea del Sur, bautizada como&nbsp;<em>Doolysaurus huhmini</em>. El hallazgo, realizado en la isla de Aphae, supone un avance significativo para la paleontolog&iacute;a del pa&iacute;s, ya que se trata de la primera nueva especie descrita en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os y uno de los f&oacute;siles m&aacute;s completos encontrados hasta la fecha en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil fue <strong>descubierto en 2023</strong> y corresponde a un ejemplar juvenil, de aproximadamente dos a&ntilde;os de edad. Seg&uacute;n los cient&iacute;ficos, el animal ten&iacute;a <strong>un tama&ntilde;o similar al de un pavo</strong>, aunque en su etapa adulta podr&iacute;a haber alcanzado dimensiones hasta el doble. Este detalle ha sido clave para entender mejor el desarrollo de este tipo de dinosaurios en sus primeras fases de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://doi.org/10.3897/fr.29.178152" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Uno de los aspectos m&aacute;s destacados del descubrimiento</a> es la conservaci&oacute;n parcial del cr&aacute;neo, algo extremadamente raro en Corea del Sur, donde la mayor&iacute;a de los hallazgos se limitan a huellas, huevos o nidos. Gracias a este f&oacute;sil, los investigadores han podido analizar con mayor precisi&oacute;n la anatom&iacute;a del animal y situarlo dentro de su grupo evolutivo.
    </p><p class="article-text">
        Para estudiar el ejemplar sin da&ntilde;arlo, el equipo utiliz&oacute; <strong>tecnolog&iacute;a de escaneo micro-CT de alta resoluci&oacute;n</strong>. Esta t&eacute;cnica permiti&oacute; observar el interior de la roca que envolv&iacute;a los restos y descubrir huesos que no eran visibles a simple vista, evitando un proceso manual que hubiera podido llevar a&ntilde;os para extraerlos. &ldquo;Cuando encontramos el esp&eacute;cimen por primera vez, vimos algunos huesos de las patas y v&eacute;rtebras&rdquo;, explic&oacute; Jongyun Jung, uno de los investigadores. &ldquo;No esper&aacute;bamos partes del cr&aacute;neo ni tantos huesos. Hubo bastante emoci&oacute;n cuando vimos lo que estaba oculto en el bloque&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis posterior confirm&oacute; que&nbsp;<em>Doolysaurus huhmini</em>&nbsp;<strong>vivi&oacute; durante el Cret&aacute;cico medio</strong>, <strong>hace entre 113 y 94 millones de a&ntilde;os</strong>. Los investigadores lo clasificaron dentro de los thescelos&aacute;uridos, un grupo de dinosaurios b&iacute;pedos que habitaban en Asia y Norteam&eacute;rica y que, seg&uacute;n algunas hip&oacute;tesis, podr&iacute;an haber tenido una cubierta de filamentos similar a plumas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha permitido conocer aspectos de su dieta. En el interior del f&oacute;sil se encontraron numerosos gastrolitos, peque&ntilde;as piedras que el animal inger&iacute;a para facilitar la digesti&oacute;n. Este rasgo sugiere que el dinosaurio <strong>ten&iacute;a una dieta omn&iacute;vora</strong>, que inclu&iacute;a plantas, insectos y posiblemente peque&ntilde;os animales.
    </p><h2 class="article-text">Un nombre de dibujos animados</h2><p class="article-text">
        El nombre del dinosaurio no es casual. &ldquo;Dooly es uno de los personajes de dinosaurio m&aacute;s famosos e ic&oacute;nicos en Corea. Cada generaci&oacute;n en Corea conoce este personaje&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Jung. &ldquo;Y nuestro esp&eacute;cimen tambi&eacute;n es juvenil, un &lsquo;beb&eacute;&rsquo;, as&iacute; que es perfecto para el nombre de nuestra especie&rdquo;. El t&eacute;rmino &ldquo;huhmini&rdquo;, por su parte, <strong>rinde homenaje al paleont&oacute;logo Min Huh</strong>, figura clave en el estudio de los dinosaurios coreanos.
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                Dooly, el pequeño dinosaurio, es un dibujo animado muy popular en Corea del Sur                            </span>
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        <strong>Corea del Sur es conocida por su abundancia de f&oacute;siles indirectos</strong>, como huellas y nidos, pero la escasez de restos &oacute;seos completos ha dificultado la reconstrucci&oacute;n de su fauna prehist&oacute;rica. Ahora, con este hallazgo se va llenado ese vac&iacute;o y se abre la puerta a nuevas investigaciones en la zona.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los cient&iacute;ficos conf&iacute;an en que la aplicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as como la tomograf&iacute;a computarizada permita descubrir m&aacute;s f&oacute;siles ocultos en la roca. &ldquo;Esperamos que surjan nuevos dinosaurios u otros f&oacute;siles en Aphae y otras peque&ntilde;as islas&rdquo;, afirm&oacute; Jung, de cara a futuras expediciones en la regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doolysaurus-nuevo-dinosaurio-descubierto-corea-sur-pm_1_13095820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Prehistoria,Corea del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los huevos de dinosaurio parecían bien protegidos, pero su sistema de incubación fallaba frente al de las aves actuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huevos-dinosaurio-parecian-protegidos-sistema-incubacion-fallaba-frente-aves-actuales-pm_1_13090825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbe25890-ef44-460a-94e8-b2f2b70a3b4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los huevos de dinosaurio parecían bien protegidos, pero su sistema de incubación fallaba frente al de las aves actuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reparto térmico torpe - La distribución irregular provocaba partes más cálidas y otras más frías dentro del conjunto, lo que abría una incógnita sobre cómo evolucionaban los embriones bajo esas diferencias</p><p class="subtitle">Un nuevo estudio sugiere que los dinosaurios no estaban en declive justo antes del asteroide que acabó con ellos</p></div><p class="article-text">
        El cuerpo del animal se inclin&oacute; sobre el nido y se retir&oacute; despu&eacute;s de unos segundos, repitiendo ese movimiento una y otra vez mientras ajustaba su posici&oacute;n sobre la tierra. El <strong>oviraptor</strong> se desplazaba alrededor de los huevos y volv&iacute;a al centro, donde apenas pod&iacute;a apoyar el peso sin tocar todos a la vez. El dinosaurio incubaba los huevos sin quedarse quieto, iba y ven&iacute;a, probando distintos apoyos para repartir el calor. 
    </p><p class="article-text">
        Cada cambio <strong>dejaba partes del nido fuera de su alcance</strong>, con zonas que recib&iacute;an contacto y otras que quedaban aisladas. Esa forma irregular de cubrirlos dejaba abierta una duda que exig&iacute;a comprobar c&oacute;mo se distribu&iacute;a el calor en un nido as&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El modelo confirmaba una incubaci&oacute;n desigual en toda la puesta</h2><p class="article-text">
        Esa duda sobre c&oacute;mo se repart&iacute;a el calor dentro del nido llev&oacute; a un equipo a recrear la situaci&oacute;n en condiciones controladas. Un estudio publicado en <em><strong>Frontiers in Ecology and Evolution </strong></em>reconstruy&oacute; un oviraptor y su nido y mostr&oacute; que su incubaci&oacute;n combinaba calor corporal y ambiental con <strong>menor eficiencia y efectos</strong> en el desarrollo de los embriones. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores no se limitaron a interpretar f&oacute;siles, sino que levantaron un modelo completo del animal y su puesta para medir qu&eacute; ocurr&iacute;a en cada punto. El trabajo confirm&oacute; que el adulto <strong>no lograba mantener una temperatura uniforme</strong> en todos los huevos. Tambi&eacute;n dej&oacute; claro que el entorno ten&iacute;a un papel fundamental en ese proceso.
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                    alt="El equipo utilizaba materiales que imitaban tejidos y sensores internos para registrar cambios térmicos"
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                El equipo utilizaba materiales que imitaban tejidos y sensores internos para registrar cambios térmicos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El problema aparec&iacute;a en la forma en que el adulto se colocaba sobre el nido, ya que su cuerpo no cubr&iacute;a toda la superficie al mismo tiempo. El espacio central quedaba vac&iacute;o y el peso del animal se apoyaba sobre los huevos m&aacute;s externos, mientras que los del interior permanec&iacute;an rodeados de sedimento y parcialmente protegidos por otros huevos.
    </p><p class="article-text">
        Esa disposici&oacute;n<strong> limitaba el contacto directo con parte de la puesta</strong>, lo que imped&iacute;a una transferencia uniforme de calor. La posici&oacute;n elevada del cuerpo hac&iacute;a que algunas zonas quedaran m&aacute;s expuestas que otras. Esa diferencia marcaba el punto de partida de un sistema de incubaci&oacute;n desigual.
    </p><h2 class="article-text">El sistema se situaba entre aves y reptiles actuales</h2><p class="article-text">
        Ese funcionamiento encaja con un<strong> modelo que no reproduce el de las aves actuales ni el de los reptiles de forma pura</strong>. Las aves mantienen todos los huevos dentro de un rango t&eacute;rmico muy estrecho gracias al contacto continuo, algo que aqu&iacute; no se cumpl&iacute;a. Tampoco se trataba de una simple dependencia del ambiente, como ocurre en muchos reptiles.
    </p><p class="article-text">
        El sistema funcionaba como una<strong> soluci&oacute;n en la que el adulto aportaba calor, pero no lo controlaba </strong>por completo. El entorno, sobre todo la radiaci&oacute;n solar, compensaba parte de esa falta de contacto continuo. Ese equilibrio sit&uacute;a a los oviraptores en una posici&oacute;n intermedia dentro de la evoluci&oacute;n de la incubaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La disposición en anillos con piezas inclinadas y parcialmente cubiertas condicionaba la transmisión térmica                            </span>
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        El caso concreto de <em><strong>Heyuannia huangi </strong></em>ayuda a entender c&oacute;mo funcionaba ese sistema, ya que sus nidos se han conservado en varios yacimientos de China y Mongolia. Este oviraptor, de alrededor de un metro y medio de longitud, organizaba los huevos en<strong> anillos conc&eacute;ntricos </strong>alrededor de un hueco central. 
    </p><p class="article-text">
        Los huevos no estaban amontonados, sino colocados con cierta inclinaci&oacute;n y parcialmente enterrados. Esa estructura no respond&iacute;a solo a una cuesti&oacute;n de espacio, sino que<strong> condicionaba la forma en que el calor llegaba a cada punto</strong>. Por lo tanto, el dise&ntilde;o del nido influ&iacute;a en el desarrollo de los embriones.
    </p><h2 class="article-text">Las diferencias t&eacute;rmicas alteraban el momento de nacimiento</h2><p class="article-text">
        Cuando los investigadores midieron la temperatura dentro de esos nidos recreados, detectaron <strong>diferencias claras entre unos huevos y otros</strong>. En ambientes fr&iacute;os, esas variaciones pod&iacute;an alcanzar varios grados dentro de la misma puesta, lo que hac&iacute;a que algunos embriones avanzaran m&aacute;s r&aacute;pido que otros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La distribución irregular provocaba partes más cálidas y otras más frías dentro del conjunto, lo que abría una incógnita sobre cómo evolucionaban los embriones bajo esas diferencias                            </span>
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        Ese desfase llevaba a una <strong>eclosi&oacute;n asincr&oacute;nica</strong>, con nacimientos separados en el tiempo dentro del mismo nido. En aves actuales este fen&oacute;meno se regula con el comportamiento de los adultos, pero aqu&iacute; parec&iacute;a surgir como <strong>consecuencia del sistema</strong>. En entornos m&aacute;s c&aacute;lidos, en cambio, la diferencia t&eacute;rmica se reduc&iacute;a porque el calor ambiental equilibraba el conjunto.
    </p><h2 class="article-text">La recreaci&oacute;n f&iacute;sica permit&iacute;a observar cada detalle del proceso</h2><p class="article-text">
        Para llegar a estas conclusiones, el equipo construy&oacute; un <strong>modelo a tama&ntilde;o real del dinosaurio utilizando espuma, madera y tejidos </strong>que imitaban su estructura corporal. A&ntilde;adieron una fuente de calor que reproduc&iacute;a la temperatura del animal y fabricaron huevos de resina rellenos de agua para replicar su comportamiento t&eacute;rmico. Sensores colocados en el interior permitieron registrar los cambios de temperatura durante las pruebas. 
    </p><p class="article-text">
        El nido se dise&ntilde;&oacute; siguiendo la disposici&oacute;n observada en los f&oacute;siles, con dos anillos de huevos superpuestos. Esa recreaci&oacute;n permiti&oacute; observar con detalle c&oacute;mo circulaba el calor dentro de la puesta y c&oacute;mo cada zona respond&iacute;a de forma distinta a las condiciones externas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huevos-dinosaurio-parecian-protegidos-sistema-incubacion-fallaba-frente-aves-actuales-pm_1_13090825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 15:47:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los huevos de dinosaurio parecían bien protegidos, pero su sistema de incubación fallaba frente al de las aves actuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Arqueología,Dinosaurios,Aves]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arizona revela un pariente del cocodrilo del tamaño de un gato que de joven caminaba a cuatro patas y luego pasó a dos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arizona-revela-pariente-cocodrilo-tamano-gato-joven-caminaba-cuatro-patas-luego-paso-pm_1_13056836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7347855-a0d8-4440-9f68-295974ba83f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arizona revela un pariente del cocodrilo del tamaño de un gato que de joven caminaba a cuatro patas y luego pasó a dos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fósil - Los huesos muestran que las extremidades delanteras empiezan siendo largas durante etapas tempranas y luego quedan más cortas frente a las traseras, lo que desplaza el peso hacia atrás</p><p class="subtitle">El T-Rex no pisaba plano, corría sobre los dedos y esa forma de moverse disparaba su capacidad para alcanzar grandes velocidades</p></div><p class="article-text">
        Los<strong> grandes reptiles del pasado</strong> siguieron caminos evolutivos muy distintos, y algunos linajes desarrollaron formas corporales sorprendentes mucho antes de que otros grupos hicieran algo parecido. El <strong>cocodrilo</strong> suele describirse como un dinosaurio que logr&oacute; mantenerse hasta hoy, aunque en realidad pertenece a otra rama cercana del &aacute;rbol evolutivo.
    </p><p class="article-text">
        Esa relaci&oacute;n cercana explica que<strong> muchos rasgos recuerden a los dinosaurios</strong>, mientras otros siguen un camino propio. Adem&aacute;s, el linaje del cocodrilo no estuvo formado por un &uacute;nico tipo de animal. En su historia aparecen<strong> parientes con cuerpos muy distintos</strong> que ocuparon funciones variadas en los ecosistemas antiguos.
    </p><h2 class="article-text"><em>Sonselasuchus</em> cambia su postura al crecer</h2><p class="article-text">
        Un trabajo publicado en <em><strong>Journal of Vertebrate Paleontology</strong></em><strong> </strong>describe a <em><strong>Sonselasuchus cedrus</strong></em>, un reptil antiguo relacionado con los cocodrilos que presentaba un cambio llamativo en su forma de desplazarse a medida que crec&iacute;a. El estudio explica que los<strong> individuos j&oacute;venes avanzaban apoyados en cuatro patas</strong>. Sin embargo, al alcanzar mayor tama&ntilde;o, el animal pod&iacute;a <strong>desplazarse sobre las dos traseras</strong>. Ese cambio de postura aparece ligado al desarrollo progresivo de su esqueleto y se observa al comparar restos de diferentes edades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Investigadores explican que el parecido surge por desarrollo paralelo"
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                Investigadores explican que el parecido surge por desarrollo paralelo                            </span>
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        El aspecto general del animal resultaba curioso porque recordaba al de algunos dinosaurios corredores. Ten&iacute;a patas largas, huesos ligeros y una cabeza con pico sin dientes. A primera vista el cuerpo evocaba el de ciertos reptiles del Cret&aacute;cico con forma parecida a un avestruz. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elliott Armour Smith</strong>, investigador de la Universidad de Washington en Seattle, explic&oacute; que ese parecido no indica parentesco directo y se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;estas similitudes<strong> surgieron por separado en linajes distintos </strong>que viv&iacute;an en ambientes parecidos&rdquo;. La explicaci&oacute;n apunta a un fen&oacute;meno evolutivo en el que animales de grupos diferentes adoptan estructuras parecidas al ocupar funciones similares dentro de un mismo ecosistema.
    </p><h2 class="article-text">El crecimiento altera proporciones del cuerpo</h2><p class="article-text">
        El cambio en la forma de caminar se detect&oacute; al estudiar el crecimiento de las extremidades. Los restos indican que las <strong>patas delanteras eran relativamente largas</strong> en individuos j&oacute;venes, aunque esa proporci&oacute;n cambiaba con la edad.
    </p><p class="article-text">
        Armour Smith explic&oacute; que &ldquo;la pata delantera empieza midiendo cerca del 75% de la trasera y termina alrededor del 50%&rdquo;. Esa diferencia<strong> alteraba el equilibrio corporal</strong>. Con patas traseras m&aacute;s largas y robustas, el peso del cuerpo se concentraba en la parte posterior y permit&iacute;a <strong>caminar erguido </strong>cuando el animal alcanzaba la madurez.
    </p><h2 class="article-text">Un yacimiento de Arizona re&uacute;ne miles de restos</h2><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles proceden del Parque Nacional Petrified Forest, en el estado de Arizona. All&iacute; se encuentra una de las zonas con m&aacute;s restos del periodo Tri&aacute;sico en Am&eacute;rica del Norte. Las excavaciones comenzaron en 2014 en un lugar conocido como Kaye Quarry. Desde entonces los investigadores han<strong> recuperado m&aacute;s de 3.000 huesos </strong>pertenecientes a distintos vertebrados. Entre ellos aparecen peces, anfibios, dinosaurios y varios reptiles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las campañas en Petrified Forest recuperan miles de piezas óseas                            </span>
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        Aproximadamente<strong> 950 restos corresponden al nuevo animal</strong> descrito. <strong>Christian Sidor</strong>, tambi&eacute;n de la Universidad de Washington, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;el yacimiento sigue produciendo f&oacute;siles nuevos y resulta emocionante ver lo que todav&iacute;a puede aparecer&rdquo;. En total se calcula que los huesos <strong>pertenecen al menos a 36 individuos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los hallazgos ampl&iacute;an la diversidad del Tri&aacute;sico</h2><p class="article-text">
        El conjunto de hallazgos tambi&eacute;n ayuda a entender la<strong> variedad de reptiles cercanos a los cocodrilos </strong>durante el Tri&aacute;sico. Durante mucho tiempo se pens&oacute; que estos animales apenas cambiaron a lo largo de su historia. Sin embargo, algunos grupos desarrollaron<strong> formas corporales muy distintas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Michelle Stocker,</strong> investigadora de Virginia Tech, explic&oacute; que &ldquo;estos animales ya estaban probando formas corporales muy extra&ntilde;as antes de que los dinosaurios adoptaran rasgos parecidos&rdquo;. Esa diversidad muestra que los ecosistemas donde vivieron los primeros dinosaurios <strong>inclu&iacute;an muchos otros reptiles con estilos de vida variados</strong>, algunos de ellos con aspecto sorprendentemente parecido al de animales que aparecer&iacute;an millones de a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arizona-revela-pariente-cocodrilo-tamano-gato-joven-caminaba-cuatro-patas-luego-paso-pm_1_13056836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 15:51:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arizona revela un pariente del cocodrilo del tamaño de un gato que de joven caminaba a cuatro patas y luego pasó a dos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El T-Rex no pisaba plano, corría sobre los dedos y esa forma de moverse disparaba su capacidad para alcanzar grandes velocidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/t-rex-no-pisaba-plano-corria-dedos-forma-moverse-disparaba-capacidad-alcanzar-grandes-velocidades-pm_1_13041771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea541138-f444-41e4-adce-6f891438b6fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El T-Rex no pisaba plano, corría sobre los dedos y esa forma de moverse disparaba su capacidad para alcanzar grandes velocidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Locomoción - El equipo de Adrian Tussel Boeye midió partes de la pierna y del pie en cuatro esqueletos completos y utilizó fórmulas biomecánicas para calcular desplazamientos posibles en grandes bípedos prehistóricos</p></div><p class="article-text">
        Las patas enormes avanzaban primero con cuidado y luego con un ritmo cada vez m&aacute;s r&aacute;pido mientras el terreno lleno de ra&iacute;ces obligaba a zigzaguear entre troncos ca&iacute;dos. El <strong>Tyrannosaurus rex </strong>comenz&oacute; as&iacute; la persecuci&oacute;n con un movimiento contenido que pronto se transform&oacute; en una carrera.
    </p><p class="article-text">
        El animal <strong>aceler&oacute; en pocos segundos</strong> mientras la presa cambiaba de direcci&oacute;n y trataba de ganar terreno sobre ra&iacute;ces y suelo irregular. Ese contraste entre un inicio contenido y un avance cada vez m&aacute;s veloz explica por qu&eacute; la forma real de caminar de este depredador se ha convertido en una pregunta esencial para los investigadores que estudian su locomoci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un an&aacute;lisis con huesos bien conservados permiti&oacute; reconstruir c&oacute;mo apoyaba el pie el animal</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Royal Society Open Science</strong></em> examin&oacute; precisamente <strong>c&oacute;mo apoyaba el pie Tyrannosaurus rex </strong>cuando se desplazaba. El trabajo analiz&oacute; varios ejemplares bien conservados y concluy&oacute; que el dinosaurio<strong> cargaba el peso sobre los dedos </strong>en lugar de apoyar todo el pie.
    </p><p class="article-text">
        Esa forma de pisada modifica el c&aacute;lculo de velocidad y tambi&eacute;n la forma en que el cuerpo absorbe el impacto del movimiento. La investigaci&oacute;n ofrece un <strong>marco nuevo para estimar c&oacute;mo corr&iacute;a el mayor depredador terrestre </strong>de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El equipo dirigido por <strong>Adrian Tussel Boeye</strong> en el College of the Atlantic en Maine parti&oacute; de un problema simple pero dif&iacute;cil de resolver con f&oacute;siles. Los investigadores midieron con precisi&oacute;n huesos de la pierna y del pie en cuatro ejemplares distintos. Esos valores se introdujeron en <strong>tres ecuaciones biomec&aacute;nicas </strong>utilizadas para calcular la velocidad de animales b&iacute;pedos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esos datos se<strong> simularon tres formas posibles de pisada</strong>. Una opci&oacute;n supon&iacute;a que el tal&oacute;n tocaba primero el suelo, otra situaba el apoyo en la parte media del pie y la &uacute;ltima colocaba el primer contacto en los dedos.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados cambiaron la imagen cl&aacute;sica del dinosaurio. El modelo en el que el pie tocaba el suelo con los dedos permiti&oacute; que el animal realizara <strong>m&aacute;s pasos en el mismo intervalo de tiempo</strong>. Ese patr&oacute;n aument&oacute; la velocidad estimada alrededor de un 20% frente a los c&aacute;lculos basados en una pisada plana.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los c&aacute;lculos del estudio, el<strong> Tyrannosaurus rex pod&iacute;a alcanzar entre 5 y 11 metros por segundo</strong>. Incluso ejemplares de gran tama&ntilde;o pod&iacute;an desplazarse con rapidez. Un individuo de unas 6,5 toneladas podr&iacute;a recorrer 100 metros en poco m&aacute;s de diez segundos, pr&aacute;cticamente como Usain Bolt, seg&uacute;n el modelo biomec&aacute;nico utilizado.
    </p><h2 class="article-text">Las marcas fosilizadas del suelo confirman que el peso reca&iacute;a sobre los dedos</h2><p class="article-text">
        Las huellas f&oacute;siles aportaron otra pista decisiva. Los investigadores revisaron rastros atribuidos a tiranos&aacute;uridos y observaron un patr&oacute;n repetido en la profundidad de las impresiones. Las <strong>marcas m&aacute;s profundas aparecen bajo los dedos y no bajo la parte posterior del pie</strong>. Esa distribuci&oacute;n indica que el peso del cuerpo se concentraba hacia la parte delantera durante el paso. Algunos rastros conservados en Nuevo M&eacute;xico muestran esta caracter&iacute;stica con claridad, con dedos hundidos en el sedimento mientras la <strong>parte trasera del pie apenas deja se&ntilde;al</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n compara este patr&oacute;n con animales actuales que caminan sobre dos patas. Los humanos utilizan una pisada con el tal&oacute;n como primer punto de contacto. Las aves terrestres presentan el comportamiento contrario y apoyan la zona delantera del pie. El Tyrannosaurus rex parece encajar mejor en este segundo modelo.
    </p><p class="article-text">
        Los autores escribieron en el art&iacute;culo que &ldquo;nuestro estudio representa el primer an&aacute;lisis biomec&aacute;nico cuantitativo del efecto de los patrones de pisada en la marcha de Tyrannosaurus&rdquo;. En el mismo trabajo a&ntilde;adieron que &ldquo;el pie de T. rex funcionaba de forma similar al de un ave&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los cient&iacute;ficos comparan este desplazamiento con el que utilizan hoy muchas aves</h2><p class="article-text">
        La<strong> postura del cuerpo tambi&eacute;n se adapta </strong>a ese estilo de movimiento. El dinosaurio habr&iacute;a avanzado con las <strong>patas flexionadas y con una sucesi&oacute;n de pasos r&aacute;pidos </strong>que ayudaban a mantener la estabilidad. Ese sistema convert&iacute;a las extremidades en <strong>amortiguadores</strong> capaces de gestionar el enorme peso del animal sobre terreno irregular. El resultado era un desplazamiento menos pesado de lo que suele mostrarse en reconstrucciones populares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Steve Brusatte</strong>, paleont&oacute;logo de la University of Edinburgh que no particip&oacute; en el estudio, resumi&oacute; esa idea al explicar al peri&oacute;dico<em> The New York Times </em>que &ldquo;este trabajo muestra que incluso el ic&oacute;nico T. rex caminaba de una forma muy parecida a las aves&rdquo;. En la misma entrevista a&ntilde;adi&oacute; una comparaci&oacute;n gr&aacute;fica al decir que el animal habr&iacute;a sido &ldquo;<strong>algo as&iacute; como una gallina de ocho toneladas caminando por el corral</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas conclusiones obligan a revisar muchas representaciones del dinosaurio en museos, documentales y animaciones. La imagen tradicional mostraba pasos pesados con el pie plano golpeando el suelo. Los nuevos modelos describen un desplazamiento m&aacute;s r&aacute;pido y con apoyo adelantado en los dedos. Ese cambio<strong> altera las estimaciones de velocidad, la forma de cazar y tambi&eacute;n la manera en que el cuerpo del depredador se manten&iacute;a estable </strong>mientras corr&iacute;a detr&aacute;s de su presa entre &aacute;rboles, ra&iacute;ces y terreno irregular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/t-rex-no-pisaba-plano-corria-dedos-forma-moverse-disparaba-capacidad-alcanzar-grandes-velocidades-pm_1_13041771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 14:44:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El T-Rex no pisaba plano, corría sobre los dedos y esa forma de moverse disparaba su capacidad para alcanzar grandes velocidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Han encontrado en la Patagonia a 'patas flacas', un dinosaurio del tamaño de un pollo que corría por las dunas hace 95 millones de años para cazar lagartos y mamíferos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/han-encontrado-patagonia-patas-flacas-dinosaurio-tamano-pollo-corria-dunas-95-millones-anos-cazar-lagartos-mamiferos-pm_1_13027311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b54ed00d-1d2d-4b1a-b780-97883b62557f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Han encontrado en la Patagonia a &#039;patas flacas&#039;, un dinosaurio del tamaño de un pollo que corría por las dunas hace 95 millones de años para cazar lagartos y mamíferos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuevos restos - El primer fósil consistió en patas incompletas, pero diez años después surgió Alma, un ejemplar casi intacto que facilitó estudios sobre musculatura y forma de desplazarse en un territorio dominado por animales mucho mayores</p></div><p class="article-text">
        Las patas dejan huellas profundas cuando el peso es descomunal y el cuello se eleva varios metros sobre el suelo. Los <strong>dinosaurios</strong> suelen imaginarse con esas proporciones, como <em>Patagotitan mayorum</em>, que alcanz&oacute; unos 40 metros de largo y un peso comparable al de catorce elefantes africanos. Sin embargo, junto a esos cuerpos colosales<strong> existieron dinosaurios muy peque&ntilde;os</strong> que apenas superaban el tama&ntilde;o de una gallina y que corr&iacute;an entre dunas y matorrales. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos cazaban lagartos o mam&iacute;feros diminutos para alimentarse sin competir con los grandes depredadores, y otros aprovechaban su ligereza para moverse en grupo o esconderse con rapidez. Esa diferencia de escala obliga a mirar con detalle c&oacute;mo viv&iacute;an los ejemplares m&iacute;nimos dentro de un paisaje dominado por gigantes.
    </p><h2 class="article-text">La anatom&iacute;a del ejemplar revel&oacute; rasgos poco comunes dentro de su linaje</h2><p class="article-text">
        Paleont&oacute;logos argentinos y estadounidenses publicaron en <em><strong>Nature</strong></em> el hallazgo del &uacute;nico esqueleto completo de <em><strong>Alnashetri cerropoliciensis</strong></em>, que significa <em>patas flacas</em> en lengua tehuelche y alude a su anatom&iacute;a, uno de los ter&oacute;podos no avianos m&aacute;s peque&ntilde;os registrados en Sudam&eacute;rica, que vivi&oacute; hace unos 95 millones de a&ntilde;os en el norte de la Patagonia. 
    </p><p class="article-text">
        El ejemplar procede de <strong>La Buitrera</strong>, en la provincia de R&iacute;o Negro, y pertenece a una hembra adulta de cuatro a&ntilde;os. Con unos 70 cent&iacute;metros de largo y cerca de un kilo de masa corporal, este<strong> dinosaurio carn&iacute;voro </strong>convivi&oacute; en el mismo entorno que especies mucho mayores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los ejemplares diminutos compartían territorio con criaturas enormes                            </span>
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        El cuerpo de <em>Alnashetri cerropoliciensis</em> estaba dominado por una cola larga y contaba con dientes m&aacute;s robustos que los de otros miembros de su grupo, similares a los de un peque&ntilde;o velociraptor.<strong> Peter Makovicky</strong>, paleont&oacute;logo de la Universidad de Minnesota y primer autor del estudio, explic&oacute; que &ldquo;el brazo reducido en un grupo con tama&ntilde;o corporal muy chico, con un cr&aacute;neo muy liviano, es contrario a lo que vemos en la mayor&iacute;a de los ter&oacute;podos&rdquo;. Aunque ten&iacute;a alas, no volaba, y su dieta inclu&iacute;a <strong>peque&ntilde;os vertebrados </strong>en lugar de insectos sociales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Federico Gianechini</strong>, de la Universidad de San Luis, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s llamativas de estos animalitos es que los m&aacute;s derivados ten&iacute;an los <strong>brazos muy reducidos</strong>&rdquo;, con un solo dedo dominante y una garra fuerte. El f&oacute;sil qued&oacute; cubierto por una duna que avanz&oacute; sobre el cuerpo y lo<strong> preserv&oacute; casi intacto </strong>durante unos 90 millones de a&ntilde;os, y ese enterramiento r&aacute;pido permiti&oacute; estudiar cr&aacute;neo, falanges y v&eacute;rtebras caudales.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo de <em>Nature</em> lo sit&uacute;a como un alvarezsauroideo no alvarezs&aacute;urido dentro de los celurosaurios, el mismo gran grupo que incluye al<em> Tyrannosaurus rex</em>. Solo existen dos ejemplares conocidos de la especie, y el primero, descrito en 2012, se basaba en huesos parciales de las patas.
    </p><h2 class="article-text">El paisaje patag&oacute;nico reuni&oacute; depredadores colosales junto a especies de talla reducida</h2><p class="article-text">
        El entorno donde vivi&oacute; estaba lejos de ser uniforme. En La Buitrera, una franja de unos 30 kil&oacute;metros de areniscas anaranjadas que conserva restos del <strong>desierto cret&aacute;cico de Kokorkom</strong>, aparecieron tambi&eacute;n dientes sueltos y huesos de carcarodontos&aacute;uridos como <em>Giganotosaurus</em> y de grandes titanosaurios como <em>Andesaurus</em> y <em>Argentinosaurus</em>.
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            <span class="title">
                Un esqueleto completo sacó a la luz a Alnashetri cerropoliciensis en la Patagonia cretácica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sebasti&aacute;n Apestegu&iacute;a</strong>, director del &aacute;rea de Paleontolog&iacute;a de la Fundaci&oacute;n de Historia Natural F&eacute;lix de Azara e investigador del Conicet, apunt&oacute; que &ldquo;los dinosaurios del tama&ntilde;o de <em>Alnashetri</em> eran mucho mas abundantes y se mov&iacute;an a veces en grupo y otras veces en forma solitaria&rdquo;. Esa convivencia muestra que el periodo conocido como <strong>era de los gigantes del sur incluy&oacute; tambi&eacute;n animales peque&ntilde;os </strong>que ocupaban otros nichos.
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n sobre su tama&ntilde;o cambi&oacute; ideas previas. <strong>Jorge Meso</strong>, de la Universidad Nacional de R&iacute;o Negro, explic&oacute; que &ldquo;hab&iacute;a un sesgo muestral bastante grande&rdquo;, porque cerca del 90% de los alvarezs&aacute;uridos conocidos proced&iacute;an de Asia y del Cret&aacute;cico superior.
    </p><h2 class="article-text">Dos descubrimientos separados por una d&eacute;cada permitieron reconstruir su forma de moverse</h2><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n en 2010 de<em> Haplocheirus sollers</em>, de casi dos metros de largo, llev&oacute; a proponer una<strong> reducci&oacute;n gradual del tama&ntilde;o en el grupo</strong>, pero <em>Alnashetri</em> no encaj&oacute; en ese esquema. Meso aclar&oacute; que &ldquo;hasta que, en 2012, aparece <em>Alnashetri</em> y muestra que no existi&oacute; esa tendencia marcada&rdquo;. El ejemplar sudamericano coexisti&oacute; con otros m&aacute;s grandes y con diferencias en cabeza y brazos, lo que apunta a una<strong> evoluci&oacute;n m&aacute;s variada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La historia del hallazgo empez&oacute; en 2004 con un f&oacute;sil formado por patas incompletas que ofrec&iacute;an datos limitados. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s apareci&oacute; el esqueleto articulado que permiti&oacute; describir la especie con detalle y publicarla ahora en <em>Nature</em>. Ese segundo ejemplar, apodado Alma, abri&oacute; la puerta a <strong>estudios de reconstrucci&oacute;n muscular y biomec&aacute;nica de la locomoci&oacute;n</strong>, y ampl&iacute;a la informaci&oacute;n disponible sobre c&oacute;mo un dinosaurio tan peque&ntilde;o logr&oacute; sobrevivir entre gigantes que dominaban el mismo territorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/han-encontrado-patagonia-patas-flacas-dinosaurio-tamano-pollo-corria-dunas-95-millones-anos-cazar-lagartos-mamiferos-pm_1_13027311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 16:41:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Han encontrado en la Patagonia a 'patas flacas', un dinosaurio del tamaño de un pollo que corría por las dunas hace 95 millones de años para cazar lagartos y mamíferos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La diminuta flor fósil de 101 millones de años que conecta la Patagonia y Teruel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/diminuta-flor-fosil-101-millones-anos-conecta-patagonia-teruel-pm_1_13025850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/406ef26d-ba3f-494c-ac41-5cd6297c1aee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La diminuta flor fósil de 101 millones de años que conecta la Patagonia y Teruel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadores argentinos y españoles hallan un nuevo género y especie en el yacimiento conocido como La Fecha, donde también aparecieron restos del dinosaurio más grande conocido hasta la fecha</p><p class="subtitle">El papa Gregorio XIII hizo perder 10 días a Europa, pero fue por una buena causa: establecer el calendario que usamos ahora
</p></div><p class="article-text">
        Una<strong> diminuta flor f&oacute;sil </strong>en el yacimiento de un <a href="https://www.eldiario.es/spin/sahara-esconde-dinosaurio-cazador-13-metros-cresta-medio-metro-forma-cimitarra-refuta-teoria-acuatica-pm_1_13007544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurio</a> gigante como <em>Patagotitan mayorum</em>, un saur&oacute;podo que vivi&oacute; a mediados del per&iacute;odo Cret&aacute;cico, hace aproximadamente<strong> 101 millones de a&ntilde;os</strong> durante el Cenomaniense, en lo que actualmente conocemos como Sudam&eacute;rica. Un hallazgo que aporta m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la diversidad vegetal de la &eacute;poca y que conecta la Patagonia con Teruel, porque en el trabajo cuenta con la participaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Conjunto Paleontol&oacute;gico de <a href="https://www.eldiario.es/temas/teruel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teruel</a> &ndash; Din&oacute;polis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos, investigadores argentinos del Museo Paleontol&oacute;gico Egidio Feruglio &ndash; CONICET y de la fundaci&oacute;n turolense, descubrieron este un nuevo g&eacute;nero y especie en el yacimiento conocido como La Fecha, <strong>en la Patagonia argentina</strong>, del que tambi&eacute;n proceden los f&oacute;siles del dinosaurio saur&oacute;podo gigante Patagotitan mayorum.
    </p><p class="article-text">
        Y sus caracter&iacute;sticas les han resultado peculiares. Seg&uacute;n describen en la revista cient&iacute;fica <em>Cretaceous Research</em>, se trata de una flor de peque&ntilde;o tama&ntilde;o, <strong>de entre seis y nueve mil&iacute;metros de di&aacute;metro</strong>. Esa ha sido la excusa perfecta para bautizar esta nueva especie de angiospermas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El nombre elegido para la nueva especie ha sido <em>Patagoflora minima</em>, <strong>un juego de palabras</strong> que contrasta con <em>Patagotitan mayorum</em>, el dinosaurio m&aacute;s grande conocido hasta el momento que vivi&oacute; hace aproximadamente 101 millones de a&ntilde;os.&nbsp;En el caso de <em>Patagoflora</em>, proviene de dos palabras: Patagonia y flor. El apellido ha sido <em>minima, </em>que alude a su diminuto tama&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, ambas organizaciones explican que este contraste es <strong>una manera de resaltar la diferencia abismal </strong>de dimensiones entre esta peque&ntilde;a flor y el enorme saur&oacute;podo encontrado en el mismo yacimiento. Con tama&ntilde;os diferentes, pero condenados a convivir en lo que actualmente se conoce como el yacimiento de La Flecha.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Flores y dinosaurios, una rara combinaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Su ubicaci&oacute;n es relevante, porque se trata de uno de los pocos casos en el mundo donde <strong>flores y dinosaurios </strong>aparecen preservados juntos. &ldquo;Estos f&oacute;siles nos permiten reconstruir con mayor precisi&oacute;n el ambiente donde vivieron los dinosaurios m&aacute;s grandes que existieron. Aunque las con&iacute;feras eran el componente arb&oacute;reo dominante, las plantas con flor ya estaban diversific&aacute;ndose y es probable que incluso hayan formado parte de la dieta de algunos herb&iacute;voros&rdquo;, explica Giovanni Nunes, del CONICET argentino.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DVInCGIDGFo/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estos f&oacute;siles constituyen uno de los registros de flores m&aacute;s antiguos de toda Sudam&eacute;rica. Tambi&eacute;n es <strong>uno de los mejores datados del antiguo continente</strong> Gondwana hasta la fecha, con una edad de 101 millones de a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Patagoflora minima </em><strong>es la &uacute;ltima, pero no la primera</strong>. Ya se hab&iacute;an hallado plantas con flores de esta edad geol&oacute;gica en varios yacimientos de la provincia de Teruel, que tambi&eacute;n constituye una zona de especial relevancia para el estudio de la evoluci&oacute;n de las angiospermas en nuestro planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/diminuta-flor-fosil-101-millones-anos-conecta-patagonia-teruel-pm_1_13025850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 10:44:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La diminuta flor fósil de 101 millones de años que conecta la Patagonia y Teruel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Flores,Patagonia,Argentina,Teruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué el Triceratops tenía una nariz tan grande? La utilizaban no solo para oler, según un estudio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/triceratops-tenia-nariz-grande-utilizaban-no-oler-estudio-pm_1_13006734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c775a42a-ce76-454f-ba05-4f8a6c6bb60d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137048.jpg" width="709" height="399" alt="¿Por qué el Triceratops tenía una nariz tan grande? La utilizaban no solo para oler, según un estudio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de ella, estos dinosaurios también eran capaces de controlar la temperatura y la humedad</p><p class="subtitle">Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta
</p></div><p class="article-text">
        Casi todo el protagonismo del <strong>Triceratops </strong>se lo llevan los <strong>tres cuernos de su cr&aacute;neo</strong>, que adem&aacute;s dan sentido a su nombre. La distribuci&oacute;n era la siguiente: dos largos por encima de los ojos y otro m&aacute;s corto, cercano a la nariz de este <a href="https://www.eldiario.es/spin/dinosaurio-acorazado-antiguo-mundo-parecia-fortaleza-viviente-cubierta-pinchos-pm_1_12891116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurio</a> herb&iacute;voro que vivi&oacute; en el Cret&aacute;cico superior, hace aproximadamente entre 68 y 66 millones de a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sus ic&oacute;nicos cuernos han opacado otras cuestiones, como el <strong>tama&ntilde;o de su nariz</strong>, inusualmente grande en comparaci&oacute;n con la mayor&iacute;a de los animales. Ahora, una nueva investigaci&oacute;n publicada en la revista <em>The Anatomical Record </em>da nuevas pistas sobre esta cuesti&oacute;n y la vincula con la utilidad que ten&iacute;a esta parte para los Triceratops.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores <strong>reconstruyeron</strong> c&oacute;mo se integran en los cr&aacute;neos los nervios, los vasos sangu&iacute;neos y las estructuras para el flujo de aire. Y concluyeron que los dinosaurios con cuernos probablemente usaban la nariz no solo para oler, sino tambi&eacute;n para controlar la temperatura y la humedad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un cr&aacute;neo de lo m&aacute;s particular</strong></h2><p class="article-text">
        Los dinosaurios exhib&iacute;an una<strong> amplia gama de tipos de cr&aacute;neos</strong>, aunque aquellos con cuernos presentaban cr&aacute;neos m&aacute;s elaborados e inconfundibles, como en el caso del Triceratops. Esa singularidad ha hecho que la anatom&iacute;a de sus cr&aacute;neos sea m&aacute;s desconocida y el equipo de cient&iacute;ficos se propuso explorar los tejidos blandos internos utilizando las herramientas a su disposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El triceratops, en particular, ten&iacute;a <strong>una nariz muy grande e inusual</strong>, y no lograba entender c&oacute;mo encajaban los &oacute;rganos en ella, a pesar de recordar los patrones b&aacute;sicos de los reptiles. Eso despert&oacute; mi inter&eacute;s por su anatom&iacute;a nasal, su funci&oacute;n y su evoluci&oacute;n&rdquo;, explica en un comunicado el investigador asociado del Museo de la Universidad de Tokio, Seishiro Tada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varios otros dinosaurios emparentados con el Triceratops presentan características similares que llevaron a los investigadores a esta conclusión                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para ello, utilizaron datos de <strong>tomograf&iacute;a computarizada basada en rayos X</strong> de un Triceratops, as&iacute; como el conocimiento de la morfolog&iacute;a del hocico de los reptiles contempor&aacute;neos. &ldquo;Encontramos algunas caracter&iacute;sticas &uacute;nicas en la nariz y proporcionamos la primera hip&oacute;tesis integral sobre la anatom&iacute;a de los tejidos blandos en los dinosaurios con cuernos&rdquo;, celebra Tada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, apreciaron que estos dinosaurios ten&iacute;an un cableado inusual en la nariz. A diferencia de otros reptiles, <strong>la forma del cr&aacute;neo bloqueaba el paso </strong>de los nervios y los vasos sangu&iacute;neos a las fosas nasales. Y los tejidos evolucionaron de esta manera para sostener su gran nariz. Los investigadores tambi&eacute;n encontraron una estructura especial en la nariz del Triceratops llamada cornete respiratorio, que casi ning&uacute;n otro dinosaurio posee y que ayudaban a controlar la temperatura y la humedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque no estamos 100 % seguros de que el Triceratops tuviera un cornete respiratorio, ya que la mayor&iacute;a de los dem&aacute;s dinosaurios no tienen evidencia de ellos, algunas aves tienen una base de inserci&oacute;n (cresta) para el cornete respiratorio y los dinosaurios con cuernos tambi&eacute;n tienen una cresta similar en una ubicaci&oacute;n similar en la nariz. Por eso, concluimos que tienen el <strong>cornete respiratorio como las aves</strong>&rdquo;, concluye Tada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/triceratops-tenia-nariz-grande-utilizaban-no-oler-estudio-pm_1_13006734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 10:16:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué el Triceratops tenía una nariz tan grande? La utilizaban no solo para oler, según un estudio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ocurrió en el Evento de Extinción del Cuaternario para que el planeta perdiera a la mayoría de sus grandes mamíferos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ocurrio-evento-extincion-cuaternario-planeta-perdiera-mayoria-grandes-mamiferos-pm_1_12986853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a8885e8-c793-4763-9e0b-9c4d84fafad3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ocurrió en el Evento de Extinción del Cuaternario para que el planeta perdiera a la mayoría de sus grandes mamíferos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desaparición masiva - Investigadores situaron los primeros casos en zonas cálidas de Asia y Oceanía y siguieron su avance por el norte euroasiático y América, mientras islas como Madagascar o Nueva Zelanda lo vivieron mucho después</p></div><p class="article-text">
        Un cambio de clima no siempre basta para explicar una desaparici&oacute;n masiva de animales. El evento de <strong>Extinci&oacute;n del Cuaternario </strong>alude a un episodio ocurrido al final del Pleistoceno que afect&oacute; sobre todo a <strong>grandes mam&iacute;feros y</strong> alter&oacute; ecosistemas enteros en distintos continentes. Se habla de &eacute;l como un proceso repartido en varias regiones y en momentos distintos, no como un &uacute;nico cataclismo instant&aacute;neo, y por eso obliga a analizar migraciones, temperaturas y presi&oacute;n humana en cada territorio.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n plantea una cuesti&oacute;n de escala, porque <strong>no fue una de las cinco grandes crisis biol&oacute;gicas de la historia</strong> del planeta aunque s&iacute; transform&oacute; de manera dr&aacute;stica la fauna reciente. Ese desajuste entre magnitud global y car&aacute;cter selectivo, centrado en animales de gran tama&ntilde;o, exige una explicaci&oacute;n concreta sobre qu&eacute; ocurri&oacute; realmente en esos milenios finales del Pleistoceno.
    </p><p class="article-text">
        Un episodio conocido en el &aacute;mbito cient&iacute;fico como LQE o QME, es decir, Extinciones del Cuaternario tard&iacute;o o Extinci&oacute;n de la Megafauna del Cuaternario, acab&oacute; hace unos 50.000 a&ntilde;os con <strong>alrededor de la mitad de la megafauna y dos tercios de los grandes mam&iacute;feros</strong> en un lapso breve si se mide en t&eacute;rminos geol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con un extenso reportaje de <em>La Br&uacute;jula Verde</em>, esa desaparici&oacute;n afect&oacute; a animales que superaban los 44 kilos y se produjo despu&eacute;s de una larga etapa dominada por tundras y estepas fr&iacute;as. No fue una de las cinco grandes extinciones masivas anteriores, como la que cerr&oacute; el Cret&aacute;cico hace 66 millones de a&ntilde;os, pero s&iacute; alter&oacute; de forma importante la fauna de Eurasia, Am&eacute;rica y Australia.
    </p><h2 class="article-text">La p&eacute;rdida de especies avanz&oacute; por regiones a ritmos distintos y dej&oacute; a &Aacute;frica casi intacta</h2><p class="article-text">
        El proceso <strong>no se dio al mismo tiempo en todas partes</strong> y eso ha sido uno de los puntos importantes del debate. Comenz&oacute; en Asia tropical y Ocean&iacute;a hace unos 50.000 o 45.000 a&ntilde;os y luego avanz&oacute; por la Eurasia boreal en dos oleadas, una entre 45.000 y 20.000 a&ntilde;os atr&aacute;s y otra entre 14.000 y 9.000 a&ntilde;os, cuando desaparecieron los &uacute;ltimos mamuts en Siberia y Am&eacute;rica del Norte. En Sudam&eacute;rica la crisis lleg&oacute; unos cinco siglos despu&eacute;s que en Norteam&eacute;rica, en paralelo al avance del <em>Homo sapiens</em>, y en islas como Jap&oacute;n, Madagascar, Nueva Zelanda o las Antillas se retras&oacute; hasta milenios posteriores, siempre vinculada a la llegada humana. &Aacute;frica fue la gran excepci&oacute;n, ya que de cerca de medio centenar de g&eacute;neros solo se perdieron ocho.
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                    alt="Asia tropical y Oceanía perdieron fauna primero y más tarde lo hicieron Eurasia y América, mientras islas como Japón o Madagascar registraron pérdidas cuando ya habían pasado milenios"
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                Asia tropical y Oceanía perdieron fauna primero y más tarde lo hicieron Eurasia y América, mientras islas como Japón o Madagascar registraron pérdidas cuando ya habían pasado milenios                            </span>
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        Una de las explicaciones cl&aacute;sicas apunt&oacute; al<strong> aumento de temperaturas </strong>entre el 15.000 y el 10.000 a.C., cuando la media global subi&oacute; unos seis grados y derriti&oacute; extensas masas de hielo. Muchos mam&iacute;feros adaptados al fr&iacute;o, con capas densas de pelo, sufrieron un <strong>exceso de calor corporal y no lograron ajustarse </strong>en poco tiempo a nuevas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa hip&oacute;tesis clim&aacute;tica ha recibido cr&iacute;ticas porque hubo una treintena de ciclos glaciares anteriores sin provocar una ca&iacute;da semejante de especies y porque en algunos lugares insulares las extinciones llegaron mucho despu&eacute;s, cuando el clima ya hab&iacute;a cambiado. Tambi&eacute;n se ha se&ntilde;alado que<strong> no se registraron p&eacute;rdidas vegetales equivalentes</strong> y que los f&oacute;siles muestran una reducci&oacute;n en la edad de madurez sexual, un patr&oacute;n m&aacute;s habitual en contextos de presi&oacute;n cineg&eacute;tica que en cambios t&eacute;rmicos.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n de herb&iacute;voros gigantes alter&oacute; el suelo y cambi&oacute; los gases en la atm&oacute;sfera</h2><p class="article-text">
        La salida de la &uacute;ltima glaciaci&oacute;n transform&oacute; los paisajes y modific&oacute; la qu&iacute;mica del suelo. Seg&uacute;n<em> La Br&uacute;jula Verde</em>, la <strong>ausencia de grandes herb&iacute;voros redujo de forma notable el metano atmosf&eacute;rico</strong>, ya que estos animales lo produc&iacute;an durante la digesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de 2010 sobre la matanza de unos 30 millones de bisontes en el siglo XIX calcul&oacute; una ca&iacute;da de 2,2 teragramos de metano al a&ntilde;o, y un trabajo publicado en <em>Science</em> en 2006 estim&oacute; que en la transici&oacute;n al Holoceno se liberaron m&aacute;s de 5.000 tg. de carbono almacenados en el loess europeo y siberiano al descongelarse el suelo. La antigua estepa &aacute;rtica donde viv&iacute;an los mamuts dio paso a la tundra actual en amplias zonas de Asia.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras ayudan a entender la magnitud del fen&oacute;meno. Al final del Cuaternario desaparecieron 59 de los 71 g&eacute;neros de grandes mam&iacute;feros en Sudam&eacute;rica, 45 de 61 en Norteam&eacute;rica, 24 de 46 en Asia, 23 de 24 en Australia y 21 de 37 en Europa, mientras que a escala global se calcula que se perdi&oacute; alrededor del 65% de la megafauna y m&aacute;s del 80% en Am&eacute;rica y Australia.
    </p><p class="article-text">
        Esa rapidez<strong> no alcanz&oacute; el ritmo de la crisis del Cret&aacute;cico</strong>, causada por la coincidencia de una pluma mant&eacute;lica en el Dec&aacute;n y el impacto de un meteorito, pero s&iacute; fue muy acelerada para los est&aacute;ndares geol&oacute;gicos.
    </p><h2 class="article-text">La expansi&oacute;n de<em> Homo sapiens</em> se se&ntilde;al&oacute; como detonante de una presi&oacute;n letal sobre la fauna</h2><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de la caza intensiva, conocida como <em><strong>blitzkrieg</strong></em>, sostiene que la expansi&oacute;n del <em>Homo sapiens </em>desencaden&oacute; una presi&oacute;n sobre especies poco habituadas a ese depredador. En su libro <em>Una breve historia de casi todo</em>,<strong> Bill Bryson</strong> escribi&oacute; que &ldquo;en ese momento de nuestra historia, ten&iacute;amos miles de a&ntilde;os de pr&aacute;ctica a la espalda en el tema de las eliminaciones irreversibles&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Bill Bryson recordó que la llegada de nuestra especie rara vez fue ajena a estas pérdidas"
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                Bill Bryson recordó que la llegada de nuestra especie rara vez fue ajena a estas pérdidas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El mismo autor a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;muchas extinciones megafaun&iacute;sticas del Cuaternario Tard&iacute;o ocurrieron por tanto en ausencia de cambios clim&aacute;ticos relevantes, pero rara vez, si es que hubo alguna, ocurrieron independientemente de la llegada del <em>Homo sapiens</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han propuesto factores como la competencia por el agua, el uso extensivo del fuego, la introducci&oacute;n de pat&oacute;genos o el evento de Laschamp, un debilitamiento del campo magn&eacute;tico que increment&oacute; la radiaci&oacute;n ultravioleta.
    </p><p class="article-text">
        Tras aquella crisis lleg&oacute; la del Holoceno, considerada la sexta extinci&oacute;n masiva y asociada al Antropoceno, con una tasa actual de desaparici&oacute;n de especies entre 100 y 1000 veces superior al promedio natural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ocurrio-evento-extincion-cuaternario-planeta-perdiera-mayoria-grandes-mamiferos-pm_1_12986853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 11:00:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué ocurrió en el Evento de Extinción del Cuaternario para que el planeta perdiera a la mayoría de sus grandes mamíferos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pequeño pueblo de origen medieval y calles empinadas donde están los únicos restos de dinosaurios encontrados de toda esta provincia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-origen-medieval-calles-empinadas-unicos-restos-dinosaurios-encontrados-provincia-pm_1_12989009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/804f628d-d732-4c6b-90fc-ec6dd825c8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pequeño pueblo de origen medieval y calles empinadas donde están los únicos restos de dinosaurios encontrados de toda esta provincia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Peñarroya de Tastavins, en la provincia de Teruel, es toda una estampa pintoresca que cautiva a quienes la visitan</p><p class="subtitle">Este pueblo aragonés alberga cerros, pinares pero, sobre todo, fuentes: casi tantas como habitantes</p><p class="subtitle">Hallazgo arqueológico en Zaragoza: surgen restos de la muralla medieval y de una puerta construida en 15 días</p></div><p class="article-text">
        En provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/teruel/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teruel</a>, la localidad de <strong>Pe&ntilde;arroya de Tastavins</strong> se consolida como una joya de la comarca del Matarra&ntilde;a, donde la historia parece haberse detenido entre sus piedras centenarias. Ubicado al noroeste de la provincia, este peque&ntilde;o municipio de origen medieval se asienta bajo el imponente <strong>Tossal de la Mola</strong>, desafiando la gravedad con sus <strong>calles empinadas</strong> y estrechas. Sus casas, decoradas con balcones de madera torneada y pronunciados aleros, ofrecen una estampa pintoresca que cautiva al viajero desde el primer momento. Es un lugar donde el silencio solo se rompe por el murmullo de las fuentes y el eco de un pasado que se remonta a tiempos inmemoriales.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier curioso y agradecido visitante es recibido con los brazos abiertos por una comunidad que mima y conserva con orgullo cada rinc&oacute;n de su <strong>patrimonio </strong>de esta joya de<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/aragon/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arag&oacute;n</a>. El entorno serrano que lo rodea completa un paisaje de gran belleza natural extraordinaria en el territorio. Uno de los mayores reclamos de esta villa, eso s&iacute;, es su asombroso <strong>legado paleontol&oacute;gico</strong>, que la sit&uacute;a en el mapa mundial de la ciencia por sus singulares hallazgos. Y es que en este pueblo turolense se hallaron los restos del <strong>Tastavinsaurus sanzi</strong>, un <strong>saur&oacute;podo herb&iacute;voro</strong> que habit&oacute; la zona hace aproximadamente ciento diez millones de a&ntilde;os. Este gigante, que med&iacute;a unos <strong>17 metros de longitud</strong>, es uno de los ejemplares m&aacute;s completos y mejor conservados del mundo en su especie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los huesos originales de este ejemplar de <a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurio</a> se exhiben en el centro <strong>Inhospitak</strong>, destacando como los <strong>&uacute;nicos</strong> <strong>restos</strong> de estas caracter&iacute;sticas encontrados en toda la <strong>provincia</strong>. Adem&aacute;s de la impresionante r&eacute;plica a tama&ntilde;o real, el museo ofrece audiovisuales que explican el complejo proceso de excavaci&oacute;n, por lo que se trata de una oportunidad &uacute;nica para sumergirse en la prehistoria y comprender la evoluci&oacute;n de estos seres que anta&ntilde;o dominaron la regi&oacute;n hoy habitada.
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                El santuario de la Virgen de la Fuente, declarado Patrimonio de la Humanidad, alberga dos ermitas situadas en un entorno natural idílico                            </span>
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        La g&eacute;nesis de <strong>Pe&ntilde;arroya de Tastavins</strong> est&aacute; &iacute;ntimamente ligada a la protecci&oacute;n de su antiguo <strong>castillo</strong>, cuyos vestigios a&uacute;n asoman en la parte alta. Tras ser reconquistada por el rey Alfonso I en el a&ntilde;o 1169, la villa pas&oacute; a manos de la Orden de Calatrava en 1209. Fue bajo el amparo de esta fortaleza de origen musulm&aacute;n donde comenz&oacute; a formarse un caser&iacute;o que fue descendiendo por la ladera de la monta&ntilde;a. Todav&iacute;a se puede contemplar el <strong>Pont Xafat</strong>, un profundo tajo en la roca que serv&iacute;a como foso defensivo o puente elevadizo del castillo. La influencia de la orden militar es visible en edificios emblem&aacute;ticos, donde su cruz aparece grabada en piedra como s&iacute;mbolo de poder y pertenencia. Este pasado estrat&eacute;gico ha forjado el car&aacute;cter de una poblaci&oacute;n que ha sabido adaptarse a su dif&iacute;cil orograf&iacute;a de sierras.
    </p><p class="article-text">
        Pasear por el casco urbano es realizar un viaje en el tiempo a trav&eacute;s de una arquitectura que combina funcionalidad y <strong>belleza artesanal </strong>en cada rinc&oacute;n. Las calles, dise&ntilde;adas para salvar el desnivel del terreno, est&aacute;n salpicadas de escaleras y rincones con encanto que invitan a la exploraci&oacute;n pausada del viajero. Destacan las casas palaciegas como la de Palomo, l'Afaito o la Ximeta, que muestran la antigua pujanza econ&oacute;mica de las familias locales. El <strong>ayuntamiento</strong>, un edificio renacentista del siglo XVI, alberga en sus bajos una antigua c&aacute;rcel que se conserva en perfecto estado, en la que se pueden observar esgrafiados realizados por los presos, ofreciendo una visi&oacute;n real de la justicia de anta&ntilde;o en la comarca. La <strong>lonja</strong> y los antiguos lavaderos completan este conjunto civil, recordando los tiempos en que el mercado era el centro social.
    </p><p class="article-text">
        A tan solo dos kil&oacute;metros del n&uacute;cleo urbano, el <strong>santuario</strong> de la <strong>Virgen de la Fuente</strong> emerge como un espacio de profunda espiritualidad y arte mud&eacute;jar. Este complejo, declarado <strong>Patrimonio de la Humanidad</strong>, alberga dos ermitas situadas en un entorno natural id&iacute;lico junto al r&iacute;o que da nombre al pueblo. La joya indiscutible es la Ermita de Dalt, una construcci&oacute;n del siglo XIV que esconde un tesoro bajo su techumbre de madera policromada. Se trata de una estructura con motivos her&aacute;ldicos y rostros humanos, considerada una de las obras m&aacute;s valiosas de la carpinter&iacute;a aragonesa tradicional. Por su parte, la Ermita de Baix, de estilo barroco, fue levantada posteriormente para dar respuesta al creciente n&uacute;mero de peregrinos y visitantes. El sonido del agua brotando de su fuente de quince ca&ntilde;os a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n m&aacute;gica a la visita de este enclave espiritual.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del entramado urbano, la iglesia de <strong>Santa Mar&iacute;a la Mayor</strong> domina el horizonte con su imponente torre campanario de planta cuadrada. Este templo, construido en el siglo XVIII siguiendo los c&aacute;nones del renacimiento tard&iacute;o, destaca por su fachada monumental y sus tres naves. En su interior se conservan restos de pinturas barrocas y una gran pila bautismal que ostenta con orgullo el escudo de la <strong>Orden de Calatrava</strong>. No muy lejos se encuentra el espacio g&oacute;tico Lo Roser, instalado en las ruinas de la antigua iglesia de San Miguel del siglo XIV. Este edificio cay&oacute; en desuso al construirse la parroquia actual, pero recientemente ha sido rehabilitado como centro cultural y expositivo del g&oacute;tico. Sus muros g&oacute;ticos y arcos apuntados sirven ahora de escenario para interpretar el pasado medieval y fomentar el arte entre los vecinos.
    </p><h2 class="article-text">Paredes de 100 metros</h2><p class="article-text">
        La naturaleza que rodea a <strong>Pe&ntilde;arroya de Tastavins</strong> es tan espectacular como su patrimonio construido, ofreciendo paisajes de una belleza salvaje y muy sobrecogedora. Las Rocas del Masmut son el monumento natural m&aacute;s emblem&aacute;tico, consistiendo en un monolito de <strong>paredes verticales</strong> que superan los <strong>cien metros</strong>. Este gigante de conglomerado y arcilla, que alcanza los 1.058 metros de altitud, es un santuario para numerosas colonias de <strong>buitres</strong>. Los senderistas que se aventuran por sus caminos se sienten embriagados por la majestuosidad de estas formaciones geol&oacute;gicas que dominan el horizonte. Adem&aacute;s, el t&eacute;rmino municipal cuenta con el Tossal d'Encanader, que representa la segunda mayor altura de los Puertos de Beceite en este territorio. Estos parajes permiten disfrutar de rutas entre pinos, encinas y una fauna variada donde destaca tambi&eacute;n la cabra mont&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta combinaci&oacute;n de arte, deporte y naturaleza convierte a la villa en un destino imprescindible dentro de la comarca del Matarra&ntilde;a y <a href="https://www.eldiario.es/temas/teruel/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teruel</a>. Perderse por sus calles empinadas es descubrir un legado que abarca desde la era de los dinosaurios hasta la sofisticaci&oacute;n del arte mud&eacute;jar. Es, en definitiva, un lugar m&aacute;gico donde cada piedra cuenta una historia y cada rinc&oacute;n invita al viajero a regresar pronto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-origen-medieval-calles-empinadas-unicos-restos-dinosaurios-encontrados-provincia-pm_1_12989009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 13:22:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pequeño pueblo de origen medieval y calles empinadas donde están los únicos restos de dinosaurios encontrados de toda esta provincia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Teruel,Patrimonio,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un fósil hallado en China muestra que algunos dinosaurios tenían espinas huecas en la piel hace 125 millones de años y obliga a replantear su evolución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-hallado-china-muestra-dinosaurios-tenian-espinas-huecas-piel-125-millones-anos-obliga-replantear-evolucion-pm_1_12986019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4066eb10-a221-412e-8d32-95d9e9bb54a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un fósil hallado en China muestra que algunos dinosaurios tenían espinas huecas en la piel hace 125 millones de años y obliga a replantear su evolución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Revisión de fósiles - El individuo analizado no había alcanzado la madurez y eso deja en el aire si los adultos mantenían esas prolongaciones, las modificaban con la edad o las perdían en etapas posteriores</p></div><p class="article-text">
        Las formas que cubren el cuerpo de un animal pueden decidir si sobrevive a un ataque o si logra escapar a tiempo. Las <strong>estructuras de defensa en dinosaurios</strong> adoptaron soluciones muy distintas, desde armaduras pegadas al dorso hasta prolongaciones que sobresal&iacute;an de la piel y alteraban la silueta del animal.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos actuaban como barrera f&iacute;sica frente a mordiscos, y en otros a&ntilde;ad&iacute;an volumen que hac&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil agarrarlos. Tambi&eacute;n pod&iacute;an influir en la temperatura corporal cuando estaban huecas o muy irrigadas, porque ofrec&iacute;an superficie para liberar calor. Esa variedad obliga a fijarse en <strong>c&oacute;mo estaban hechas por dentro </strong>para entender qu&eacute; problema resolv&iacute;an exactamente.
    </p><h2 class="article-text">Las espinas pudieron frenar ataques y tambi&eacute;n ayudar a refrescar el cuerpo</h2><p class="article-text">
        En ese marco de adaptaciones, un equipo internacional identific&oacute; en el este de China a <em><strong>Haolong dongi</strong></em>, un iguanod&oacute;ntido juvenil que vivi&oacute; hace unos 125 millones de a&ntilde;os y que conserva en la piel unas <strong>p&uacute;as huecas nunca descritas</strong> en otros dinosaurios. El ejemplar apareci&oacute; en sedimentos del Cret&aacute;cico temprano y su estudio muestra tejidos blandos fosilizados con un nivel de detalle microsc&oacute;pico poco habitual.
    </p><p class="article-text">
        Las espinas no proceden del hueso, sino de la propia epidermis, y su presencia obliga a revisar la idea de que las innovaciones cut&aacute;neas estaban limitadas a otros linajes. El hallazgo abre una revisi&oacute;n sobre c&oacute;mo evolucionaron estas cubiertas corporales en este grupo herb&iacute;voro.
    </p><p class="article-text">
        La primera funci&oacute;n que se plantea para esas p&uacute;as es la<strong> protecci&oacute;n frente a depredadores</strong>. <em>Haolong dongi </em>era m&aacute;s peque&ntilde;o que otros miembros posteriores de su grupo y compart&iacute;a entorno con carn&iacute;voros activos de menor tama&ntilde;o, por eso una superficie cubierta de espinas r&iacute;gidas pod&iacute;a disuadir un ataque.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La tecnología actual permitió ver células atrapadas desde hace millones de años"
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            <span class="title">
                La tecnología actual permitió ver células atrapadas desde hace millones de años                            </span>
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        Las comparaciones con mam&iacute;feros actuales indican que no hac&iacute;a falta una agresi&oacute;n activa para que resultaran &uacute;tiles, bastaba con que el mordisco acabara en heridas dolorosas o en infecciones para que el riesgo dejara de compensar. Adem&aacute;s, el hecho de que fueran huecas sugiere que tambi&eacute;n pod&iacute;an ayudar a disipar calor en climas c&aacute;lidos, y su conexi&oacute;n con la piel abre la posibilidad de que transmitieran vibraciones cuando algo se acercaba.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de estas estructuras fue posible gracias a<strong> escaneos por rayos X</strong> y a<strong> cortes histol&oacute;gicos de alta resoluci&oacute;n </strong>aplicados al f&oacute;sil. Esa combinaci&oacute;n permiti&oacute; observar capas cut&aacute;neas completas y hasta c&eacute;lulas individuales atrapadas en el proceso de fosilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las p&uacute;as presentan una arquitectura interna hueca que recuerda a materiales formados por <strong>queratina</strong> en animales actuales, y eso confirma que no eran placas d&eacute;rmicas como las de los anquilosaurios ni cuernos &oacute;seos como los de los cerat&oacute;psidos. Se trata de una <strong>adaptaci&oacute;n distinta</strong> dentro del repertorio conocido hasta ahora en dinosaurios.
    </p><h2 class="article-text">La juventud del ejemplar abre dudas sobre c&oacute;mo cambiaban estas estructuras al crecer</h2><p class="article-text">
        El ejemplar estudiado corresponde a un<strong> individuo joven</strong>, y ese dato complica la interpretaci&oacute;n. No est&aacute; claro si los adultos de<em> Haolong dongi </em>manten&iacute;an esas espinas, si las perd&iacute;an con la edad o si las desarrollaban a&uacute;n m&aacute;s al crecer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El Museo Geológico de Anhui impulsa una revisión de antiguos fósiles a la luz de nuevas técnicas                            </span>
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        En animales actuales las defensas cambian entre etapas de crecimiento, por eso surge la duda de si estas p&uacute;as eran una estrategia propia de juveniles en un entorno hostil o una caracter&iacute;stica permanente de la especie que a&uacute;n no se ha documentado en ejemplares adultos. Cada nuevo f&oacute;sil responde preguntas y a la vez abre otras sobre desarrollo y supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil se conserva y analiza en el<strong> Museo Geol&oacute;gico de Anhui</strong>, en la ciudad de Hefei, una instituci&oacute;n que ha ganado proyecci&oacute;n internacional por la calidad y variedad de sus colecciones. La publicaci&oacute;n cient&iacute;fica que describe a<em> Haolong dongi</em> marca un punto de inflexi&oacute;n en el estudio de la piel de los dinosaurios, porque hasta ahora se asum&iacute;a que muchas innovaciones aparecieron m&aacute;s tarde o estaban restringidas a grupos muy concretos.
    </p><p class="article-text">
        Este caso obliga a revisar colecciones antiguas y a examinar restos que pudieron <strong>interpretarse de forma incompleta</strong> cuando no se dispon&iacute;a de t&eacute;cnicas de imagen tan precisas como las actuales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-hallado-china-muestra-dinosaurios-tenian-espinas-huecas-piel-125-millones-anos-obliga-replantear-evolucion-pm_1_12986019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 17:30:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un fósil hallado en China muestra que algunos dinosaurios tenían espinas huecas en la piel hace 125 millones de años y obliga a replantear su evolución]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nuevo dinosaurio aparece en Burgos con apenas 30 centímetros de altura y un cráneo del tamaño de una nuez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nuevo-dinosaurio-aparece-burgos-apenas-30-centimetros-altura-craneo-tamano-nuez-pm_1_12960397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fca83b03-4f08-42bc-a6e0-ba165d08e61d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un nuevo dinosaurio aparece en Burgos con apenas 30 centímetros de altura y un cráneo del tamaño de una nuez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De bolsillo - El estudio de estos huesos minúsculos cambia la mirada sobre los dinosaurios de menor tamaño, hasta ahora poco valorados</p><p class="subtitle">¿Qué criatura marina pudo dejar una vértebra tan grande en Misisipi? Su fósil apunta a un depredador sin precedentes</p></div><p class="article-text">
        El suelo estaba cubierto de agujas secas que cruj&iacute;an bajo los pasos de las peque&ntilde;as criaturas. Entre las ra&iacute;ces retorcidas de los &aacute;rboles, cinco cuerpos &aacute;giles se mov&iacute;an con cuidado, levantando el hocico para olfatear el aire antes de arrancar un trozo de brote tierno. Los<strong> </strong><em><strong>Foskeia pelendonum</strong></em><strong> </strong>avanzaban en grupo, atentos a cada ruido que romp&iacute;a el silencio del bosque. Uno de ellos, el m&aacute;s joven, se detuvo al o&iacute;r el chasquido de una rama, y los dem&aacute;s giraron de golpe, tensos y quietos, hasta que el peligro se disip&oacute;. Despu&eacute;s reanudaron la b&uacute;squeda de hojas blandas entre las sombras, con los ojos fijos en los claros donde la luz se filtraba a trav&eacute;s de las copas.
    </p><h2 class="article-text">Un cuerpo &aacute;gil y una mand&iacute;bula preparada para sobrevivir en bosques densos</h2><p class="article-text">
        El equipo internacional dirigido por el paleont&oacute;logo<strong> Paul-&Eacute;mile Dieudonn&eacute; </strong>ha identificado en <strong>Burgos</strong> una nueva especie de dinosaurio herb&iacute;voro, <em>Foskeia pelendonum</em>, descrita en la revista <em><strong>Papers in Palaeontology</strong></em> como el ejemplar m&aacute;s peque&ntilde;o de su grupo y una pieza fundamental para entender c&oacute;mo evolucionaron los ornitisquios europeos durante el Cret&aacute;cico. El estudio sit&uacute;a a este animal en la familia <em>Rhabdodontidae</em>, lo que<strong> ampl&iacute;a el mapa de la evoluci&oacute;n de los herb&iacute;voros</strong> en el continente.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2018388549964321024?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El <strong>Colectivo Arqueol&oacute;gico y Paleontol&oacute;gico de Salas (CAS) </strong>present&oacute; el hallazgo como una de las mayores aportaciones de los &uacute;ltimos a&ntilde;os a la paleontolog&iacute;a europea. El descubrimiento tuvo lugar en el <strong>yacimiento de Vegagete</strong>, cerca de Villanueva de Carazo, donde se recuperaron cerca de<strong> 800 f&oacute;siles</strong>. De ellos, unos 350 pertenecen a seis individuos distintos, desde cr&iacute;as hasta adultos, seg&uacute;n detall&oacute; el propio Dieudonn&eacute;. &ldquo;La investigaci&oacute;n ha sido un desaf&iacute;o, ya que tuvimos que ensamblar varios fragmentos diminutos para reconstruir la mayor parte de su anatom&iacute;a&rdquo;, explic&oacute; el paleont&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Los restos revelaron un <strong>cr&aacute;neo de 5,5 cent&iacute;metros</strong>, con una mand&iacute;bula adaptada a triturar vegetaci&oacute;n dura y dientes de estructura compleja. Este diminuto dinosaurio, que med&iacute;a entre 50 y 60 cent&iacute;metros de longitud y no superaba los 30 de altura, presenta un <strong>grado de desarrollo anat&oacute;mico </strong>que lo distingue de cualquier otro miembro conocido de su familia.
    </p><h2 class="article-text">Los f&oacute;siles revelan cambios en la forma de andar a lo largo de su crecimiento</h2><p class="article-text">
        Los estudios permitieron deducir que viv&iacute;a entre bosques cerrados y zonas h&uacute;medas donde pod&iacute;a <strong>ocultarse de los depredadores</strong>. Su cuerpo ligero y sus patas largas le daban agilidad para moverse con rapidez. Seg&uacute;n el an&aacute;lisis histol&oacute;gico, los ejemplares j&oacute;venes se desplazaban sobre dos patas y los adultos, con el tiempo, pasaban a hacerlo en cuatro, lo que revela un <strong>cambio de locomoci&oacute;n ligado al crecimiento</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados filogen&eacute;ticos situaron a <em>Foskeia pelendonum</em> en una posici&oacute;n singular dentro del linaje <em>Rhabdodontomorpha</em>, junto al <em>Muttaburrasaurus</em> australiano, lo que sugiere la existencia de v&iacute;nculos evolutivos entre continentes. Este hallazgo reaviv&oacute; el debate sobre la hip&oacute;tesis de <em>Phytodinosauria</em>, que propone <strong>agrupar a todos los dinosaurios herb&iacute;voros en un mismo linaje natural</strong>. Los autores del estudio consideran que las conexiones detectadas justifican revisar ese modelo.
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                Un equipo internacional identifica una nueva especie de dinosaurio en Burgos                            </span>
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        La provincia de Burgos acumula as&iacute; tres especies &uacute;nicas: el <em>Europatitan eastwoodi</em>, el <em>Demandasaurus darwini</em> y, ahora, el <em>Foskeia pelendonum</em>, que ampl&iacute;a la historia evolutiva de los dinosaurios ib&eacute;ricos. Cada nuevo hallazgo en esta regi&oacute;n a&ntilde;ade piezas valiosas al estudio de la fauna del Cret&aacute;cico temprano y apuntala la importancia cient&iacute;fica de sus yacimientos.
    </p><h2 class="article-text">Un descubrimiento peque&ntilde;o en tama&ntilde;o pero enorme en valor cient&iacute;fico</h2><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles de <em>Foskeia</em> son, en apariencia, peque&ntilde;os fragmentos de hueso, pero su estudio ha <strong>cambiado la visi&oacute;n sobre los dinosaurios de menor tama&ntilde;o</strong>. Este grupo, antes considerado marginal, se revela ahora como una parte fundamental del rompecabezas evolutivo. Los investigadores apuntan que la diversidad de formas en miniatura, lejos de ser anecd&oacute;tica, fue esencial para el equilibrio de los ecosistemas del Cret&aacute;cico.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo demuestra que el tama&ntilde;o no determina la relevancia cient&iacute;fica. En este caso, un cr&aacute;neo del tama&ntilde;o de una nuez y un cuerpo que apenas llegaba al medio metro han bastado para<strong> replantear las teor&iacute;as sobre la evoluci&oacute;n de los herb&iacute;voros europeos</strong>. La historia de <em>Foskeia pelendonum</em> ejemplifica que incluso los restos m&aacute;s peque&ntilde;os pueden abrir grandes preguntas sobre el pasado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nuevo-dinosaurio-aparece-burgos-apenas-30-centimetros-altura-craneo-tamano-nuez-pm_1_12960397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 17:55:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Fósiles,España,Burgos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan en Burgos el dinosaurio ornitópodo más pequeño del mundo, de hace 125 millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/hallan-burgos-dinosaurio-ornitopodo-pequeno-mundo-125-millones-anos_1_12956051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1776309f-258c-46d1-970f-bc8c3c33341b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135611.jpg" width="997" height="561" alt="Hallan en Burgos el dinosaurio ornitópodo más pequeño del mundo, de hace 125 millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Foskeia pelendonum, de medio metro de longitud, tenía un cráneo muy ancho en su zona posterior y su mandíbula estaba muy desarrollada para fijar una potente musculatura masticadora</p></div><p class="article-text">
        Un diminuto ornit&oacute;podo de 125 millones de a&ntilde;os de antig&uuml;edad, con medio metro de longitud, es el dinosaurio m&aacute;s peque&ntilde;o del mundo, una nueva especie que se ha hallado en los yacimientos paleontol&oacute;gicos de la sierra de la Demanda (Burgos), y que adem&aacute;s se perfila como el eslab&oacute;n primitivo en la evoluci&oacute;n de los rhabdod&oacute;ntidos.
    </p><p class="article-text">
        La nueva especie de dinosaurio descrita lleva por nombre Foskeia pelendonum, en homenaje a los Pelendones, una tribu celt&iacute;bera que habit&oacute; la zona en la que se ha descubierto, pero tambi&eacute;n se refiere a su modo singular de alimentarse, ha explicado el Colectivo Arqueol&oacute;gico y Paletontol&oacute;gico de Salas (CAS), que este lunes ha presentado en Burgos el hallazgo.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, que se ha publicado en la revista especializada Paper in Paleontology, describe un diminuto dinosaurio ornit&oacute;podo, el m&aacute;s peque&ntilde;o del mundo que se conoce actualmente, con entre 50 y 60 cent&iacute;metros de longitud corporal, una altura que no superar&iacute;a los 30 cent&iacute;metros y un cr&aacute;neo de 5,5 cent&iacute;metros de largo.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se produjo en el yacimiento de Vegagete, cerca de Villanueva de Carazo -sierra de la Demanda, Burgos- en 1998, cuando se localizaron unos 800 huesos fosilizados, la mayor&iacute;a fragmentados e incompletos pero en buen estado de conservaci&oacute;n, entre sedimentos de la primera mitad del Cret&aacute;cico, unos 125 millones de a&ntilde;os.
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                    alt="El presidente del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (CAS), y director del Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes, Fidel Torcida."
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            <span class="title">
                El presidente del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (CAS), y director del Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes, Fidel Torcida.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Paul-&Eacute;mile Dieudonn&eacute;, doctorando en Paleontolog&iacute;a de Vertebrados de la Universidad Nacional de R&iacute;o Negro (Argentina), ha dirigido desde 2013 la investigaci&oacute;n, en la que se han identificado unos 350 huesos que pertenecieron a seis individuos distintos, desde cr&iacute;as hasta adultos, que conformaban una peque&ntilde;a manada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La investigaci&oacute;n ha sido un desaf&iacute;o, ya que tuvimos que ensamblar varios fragmentos diminutos para reconstruir la mayor parte de su anatom&iacute;a. Nos encontramos ante un dinosaurio cuyo ejemplar m&aacute;s grande tiene un cr&aacute;neo de apenas cinco cent&iacute;metros y medio de largo. Y, sin embargo, ese cr&aacute;neo es muy evolucionado, con innovaciones anat&oacute;micas inesperadas&rdquo;, ha indicado Dieudonn&eacute;.
    </p><h2 class="article-text">Peque&ntilde;o de tama&ntilde;o pero revolucionario </h2><p class="article-text">
        El Foskeia pelendonum es una pieza clave en el debate sobre la evoluci&oacute;n de los dinosaurios y la posible separaci&oacute;n del grupo Phytodinosauria, pues representa un &ldquo;eslab&oacute;n&rdquo; primitivo en la evoluci&oacute;n de los rhabdod&oacute;ntidos. 
    </p><p class="article-text">
        El CAS ha recordado que estos vivieron en el Cret&aacute;cico superior, entre 80 y 65 millones de a&ntilde;os, pero se desconoc&iacute;a su origen y sus antepasados, por lo que se consideraban un &ldquo;linaje fantasma&rdquo;; sin embargo, la nueva especie hallada en Burgos llena un vac&iacute;o de conocimiento de 70 millones de a&ntilde;os sobre la evoluci&oacute;n de ese grupo de dinosaurios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nuevo dinosaurio burgal&eacute;s ha supuesto una aut&eacute;ntica convulsi&oacute;n en el conocimiento sobre la evoluci&oacute;n de los rabdod&oacute;ntidos del Cret&aacute;cico superior&rdquo;, han indicado, pues su peque&ntilde;o tama&ntilde;o se interpretaba como una forma de enanismo provocado por vivir en islas donde los recursos alimentarios son escasos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el peque&ntilde;o tama&ntilde;o de Foskeia, de una edad m&aacute;s antigua, sugiere la hip&oacute;tesis de que en realidad los rabdod&oacute;ntidos se habr&iacute;an hecho progresivamente m&aacute;s grandes, pues la presi&oacute;n de los depredadores sobre las presas ser&iacute;a menor hacia finales del Cret&aacute;cico. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las caracter&iacute;sticas de Foskeia hacen suponer que los rabdod&oacute;ntidos del Cret&aacute;cico superior fueran probablemente cuadr&uacute;pedos durante toda su vida, y no b&iacute;pedos como se les sol&iacute;a representar; y el peque&ntilde;o tama&ntilde;o indica igualmente que la mayor parte de las especies de rhabdodontomorfos pendientes de descubrir tambi&eacute;n podr&iacute;an ser peque&ntilde;as, en comparaci&oacute;n con lo conocido hasta ahora.
    </p><h2 class="article-text">Rasgos m&aacute;s llamativos </h2><p class="article-text">
        El Foskeia pelendonum destaca por tener un cr&aacute;neo que difiere notablemente de otros dinosaurios ornit&oacute;podos: es muy ancho en su zona posterior y su mand&iacute;bula est&aacute; muy desarrollada para fijar una potente musculatura masticadora.
    </p><p class="article-text">
        Los dientes delanteros son muy reducidos y no los usar&iacute;a, mientras que los dientes posteriores son relativamente grandes, soportando el proceso de masticaci&oacute;n, de modo que podr&iacute;a haber compensado su reducido tama&ntilde;o y la p&eacute;rdida de masa muscular masticatoria con una nueva manera de masticaci&oacute;n para alimentarse de vegetales con cierta dureza.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a diferencia de otras especies de ornit&oacute;podos, este animal no ten&iacute;a ranfoteca, una envuelta c&oacute;rnea en el extremo anterior del cr&aacute;neo; y el f&eacute;mur tiene con caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas &uacute;nicas, que se interpretan como un cambio en la forma de marcha a lo largo de su vida: de b&iacute;pedos a cuadr&uacute;pedos.
    </p><h2 class="article-text">Unos yacimientos prol&iacute;ficos </h2><p class="article-text">
        Con esta son tres las especies de dinosaurios descritas en la Sierra de la Demanda burgalesa, y cuyos f&oacute;siles se conservan en el Museo de Dinosaurios: el Demandasaurus darwini, la primera especie de la familia de los Rebaquis&aacute;uridos descrita en el conjunto de los continentes del hemisferio norte y es &uacute;nico en Europa; y el Europatitan eastwoodi, un dinosaurio gigante, considerado como el m&aacute;s alto de los hallados en Europa, completan el tr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se ha desarrollado por un equipo internacional de investigadores procedentes del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba (Argentina), la Universidad Federal de Rio de Janeiro (Brasil), la Universidad de La Laguna (Tenerife), el Instituto Real Belga de Ciencias Naturales (B&eacute;lgica) y la Universidad Libre de Bruselas (B&eacute;lgica).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/hallan-burgos-dinosaurio-ornitopodo-pequeno-mundo-125-millones-anos_1_12956051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2026 13:27:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hallan en Burgos el dinosaurio ornitópodo más pequeño del mundo, de hace 125 millones de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Burgos,Yacimientos arqueológicos,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué criatura marina pudo dejar una vértebra tan grande en Misisipi? Su fósil apunta a un depredador sin precedentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/criatura-marina-pudo-vertebra-grande-misisipi-fosil-apunta-depredador-precedentes-pm_1_12945138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37bb995d-a069-4798-bc56-33a11377c0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué criatura marina pudo dejar una vértebra tan grande en Misisipi? Su fósil apunta a un depredador sin precedentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fósil - Los geólogos destacaron que los restos de mosasaurio suelen aparecer en la zona, pero una pieza de esas dimensiones es excepcional y podría pertenecer al mayor individuo registrado en la zona</p><p class="subtitle">El dinosaurio acorazado más antiguo del mundo parecía una fortaleza viviente cubierta de pinchos</p></div><p class="article-text">
        Los oc&eacute;anos han tenido siempre sus propios gigantes, animales que cazaban con una eficacia que har&iacute;a palidecer a cualquier depredador terrestre. Entre ellos estaban los <strong>mosasaurios</strong>, reptiles marinos que dominaron las aguas hace millones de a&ntilde;os. Su cuerpo alargado, su cola potente y sus mand&iacute;bulas repletas de dientes c&oacute;nicos les permit&iacute;an<strong> devorar peces, tortugas e incluso a otros de su especie</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No depend&iacute;an de la fuerza, sino de la punter&iacute;a. Se mov&iacute;an con una rapidez que asustaba, &aacute;giles y feroces a la vez En su mundo no hab&iacute;a selvas ni desiertos, solo un mar templado donde mandaban ellos y donde cada movimiento serv&iacute;a para cazar o sobrevivir. Esa supremac&iacute;a bajo el agua marc&oacute; un equilibrio natural que hoy solo conocemos por los restos f&oacute;siles que dejaron.
    </p><h2 class="article-text">El descubrimiento sugiere que aquel ejemplar fue uno de los mayores depredadores de la regi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El hallazgo m&aacute;s reciente que recuerda esa &eacute;poca se produjo en <strong>Misisipi </strong>en 2025, cuando un grupo de ge&oacute;logos localiz&oacute; una<strong> v&eacute;rtebra enorme </strong>enterrada en sedimentos del Cret&aacute;cico. La pieza, de m&aacute;s de 18 cent&iacute;metros de anchura, llam&oacute; su atenci&oacute;n por el tama&ntilde;o y por su excelente estado de conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <em>Mississippi Clarion-Ledger,</em> el descubrimiento tuvo lugar cerca de Starkville durante un estudio de cartograf&iacute;a geol&oacute;gica que no buscaba f&oacute;siles. El equipo, dirigido po<strong>r James Starnes </strong>del Departamento de Calidad Ambiental de Misisipi, extrajo el hueso del barro y comprendi&oacute; de inmediato que pertenec&iacute;a a un animal marino gigantesco.
    </p><p class="article-text">
        El f&oacute;sil fue identificado como parte de un <em><strong>Mosasaurus hoffmannii</strong></em>, un reptil marino que vivi&oacute; en el tramo final del Cret&aacute;cico. <strong>George Phillips</strong>, conservador de paleontolog&iacute;a del Museo de Ciencias Naturales de Misisipi, confirm&oacute; que la v&eacute;rtebra podr&iacute;a ser la <strong>m&aacute;s grande hallada hasta la fecha en el estado</strong>. &ldquo;Cuando la comparamos con las piezas de nuestra colecci&oacute;n, era la mayor que hab&iacute;amos visto&rdquo;, explic&oacute; Phillips. De acuerdo con su an&aacute;lisis, el animal habr&iacute;a <strong>alcanzado unos 9 metros de longitud</strong>, aunque otros ejemplares de la misma especie pod&iacute;an llegar a los 15.
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                George Phillips, del Museo de Ciencias Naturales de Misisipi, explicó que nunca habían visto una vértebra tan grande                            </span>
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        En aquel tiempo, gran parte del <strong>continente americano estaba cubierto por el Mar Interior Occidental</strong>, un oc&eacute;ano que divid&iacute;a la tierra en dos y albergaba tiburones primitivos, ammonites y reptiles marinos de gran tama&ntilde;o. Los mosasaurios, adaptados a nadar con agilidad y a moverse con la misma rapidez con la que los grandes felinos cazan en tierra, eran los aut&eacute;nticos due&ntilde;os de ese entorno. No eran dinosaurios, aunque compart&iacute;an su &eacute;poca. Su aspecto recordaba al de un lagarto enorme con la fuerza de un cocodrilo y la velocidad de un pez cazador.
    </p><h2 class="article-text">El impacto del asteroide puso fin a la supremac&iacute;a de los grandes reptiles marinos</h2><p class="article-text">
        La v&eacute;rtebra de Misisipi revela que el ejemplar encontrado<strong> pudo ser uno de los mayores depredadores del estado</strong>. Starnes se&ntilde;al&oacute; que encontrar restos de mosasaurio no es raro, pero descubrir uno de ese tama&ntilde;o resulta excepcional. &ldquo;A veces encontramos fragmentos, pero esta pieza nos dej&oacute; sin palabras por sus dimensiones&rdquo;, dijo. Su compa&ntilde;ero <strong>Jonathan Leard</strong> coincidi&oacute;: &ldquo;Fue tan grande que dudamos de que fuera un mosasaurio. Podr&iacute;a ser el mayor recogido en Misisipi&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El contexto en que vivi&oacute; este animal era muy distinto al actual. Donde hoy hay bosques y colinas, entonces hab&iacute;a <strong>playas tropicales, aguas c&aacute;lidas y manglares</strong>. Sobre el mar volaban pterosaurios y aves primitivas, y en tierra los dinosaurios completaban un ecosistema exuberante.
    </p><p class="article-text">
        Pero aquel equilibrio se rompi&oacute; hace 66 millones de a&ntilde;os con el <strong>impacto de un asteroide que acab&oacute; con la mayor&iacute;a de las especies</strong>, incluidos los mosasaurios, incapaces de sobrevivir al colapso de las redes alimenticias.
    </p><h2 class="article-text">El f&oacute;sil recuperado permitir&aacute; entender mejor la vida marina del Cret&aacute;cico</h2><p class="article-text">
        La pieza hallada ha sido trasladada a un centro de investigaci&oacute;n para su conservaci&oacute;n y estudio. Los cient&iacute;ficos esperan continuar las excavaciones en la zona, con la intenci&oacute;n de encontrar m&aacute;s restos del mismo individuo o de otros ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        Cada fragmento permite afinar los modelos sobre su crecimiento, su dieta y su comportamiento. Tambi&eacute;n ayuda a reconstruir el aspecto del paisaje submarino del Cret&aacute;cico, un entorno que desapareci&oacute; pero que sigue dando pistas sobre la evoluci&oacute;n de la vida en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo, difundido por el<em> Mississippi Clarion-Ledger</em>, muestra que bajo el suelo del sur de Estados Unidos se esconden a&uacute;n vestigios de un mundo sumergido. Un mundo en el que los<strong> mosasaurios eran los reyes del oc&eacute;ano</strong> y donde cada nueva excavaci&oacute;n devuelve, aunque sea por un instante, la imagen de aquel mar lleno de gigantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/criatura-marina-pudo-vertebra-grande-misisipi-fosil-apunta-depredador-precedentes-pm_1_12945138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 10:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué criatura marina pudo dejar una vértebra tan grande en Misisipi? Su fósil apunta a un depredador sin precedentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dinosaurio con cabeza acorazada que embestía como un carnero y desafía la evolución de las aves primitivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurio-cabeza-acorazada-embestia-carnero-desafia-evolucion-aves-primitivas-pm_1_12922625.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b8e0363-0b9d-431a-8f80-9f57841af1d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dinosaurio con cabeza acorazada que embestía como un carnero y desafía la evolución de las aves primitivas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Forma de pelea - Los restos encontrados en la Formación Cerro del Pueblo revelan un cráneo con un grosor poco común, con huesos entrelazados y superficie rugosa, una rareza entre los terópodos pequeños del Cretácico tardío</p><p class="subtitle">El dinosaurio acorazado más antiguo del mundo parecía una fortaleza viviente cubierta de pinchos</p></div><p class="article-text">
        El empuje part&iacute;a desde las patas traseras y recorr&iacute;a el cuerpo como una sacudida corta, mientras la cabeza avanzaba con el cuello r&iacute;gido y los m&uacute;sculos tensos hasta el impacto. El<strong> dinosaurio con cabeza acorazada embest&iacute;a como un carnero</strong>, con el cr&aacute;neo inclinado y la superficie &oacute;sea preparada para recibir el golpe, en una colisi&oacute;n frontal pensada para resistir. El choque dejaba vibraciones secas en el cuello y obligaba al rival a retroceder unos pasos sobre el suelo duro. Esa acci&oacute;n repetida, m&aacute;s cercana a un forcejeo f&iacute;sico que a una exhibici&oacute;n, exig&iacute;a una anatom&iacute;a capaz de soportar impactos continuos sin fracturarse.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de comportamiento es el que los investigadores proponen para <em><strong>Xenovenator espinosai</strong></em>, una especie de dinosaurio descrita a partir de restos hallados en el norte de M&eacute;xico. El estudio, publicado en la revista <em>Diversity</em>, documenta una <strong>adaptaci&oacute;n anat&oacute;mica poco com&uacute;n</strong> entre los ter&oacute;podos peque&ntilde;os y emparentados con las aves, con un cr&aacute;neo preparado para choques entre individuos.
    </p><h2 class="article-text">Una estructura que apunta a la selecci&oacute;n sexual</h2><p class="article-text">
        Estos ejemplares vivieron hace unos 73 millones de a&ntilde;os, durante el Cret&aacute;cico tard&iacute;o, y pertenec&iacute;a a los <em>Troodontidae</em>, un <strong>grupo conocido por su agilidad y por un desarrollo cerebral mayor </strong>que el de otros dinosaurios carn&iacute;voros de tama&ntilde;o similar. Sus restos aparecieron en la <strong>Formaci&oacute;n Cerro del Pueblo</strong>, en el estado de Coahuila, donde se recuperaron el ejemplar holotipo y varios paratipos mediante prospecciones en superficie realizadas a comienzos de los a&ntilde;os 2000. De acuerdo con <em>Sci.News</em>, el hallazgo ampl&iacute;a el registro de trood&oacute;ntidos en el sur de Laramidia.
    </p><p class="article-text">
        La singularidad de la especie est&aacute; en su cr&aacute;neo. El holotipo conserva buena parte de la caja craneana, incluidos los huesos frontales y parietales, que aparecen <strong>fuertemente abovedados y alcanzan hasta 1.2 cent&iacute;metros de grosor</strong>. Las tomograf&iacute;as computarizadas muestran una estructura interna densa, con suturas estrechamente entrelazadas y una superficie externa rugosa y estriada, un dise&ntilde;o poco habitual en este grupo de dinosaurios.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2011151600744874198?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Esa arquitectura recuerda a la de los <strong>paquicefalos&aacute;uridos</strong>, famosos por sus c&uacute;pulas &oacute;seas y por el uso de la cabeza en enfrentamientos, aunque ambos linajes est&eacute;n alejados entre s&iacute;. Seg&uacute;n el equipo investigador, esa semejanza apunta a una <strong>convergencia evolutiva</strong>. &ldquo;El cr&aacute;neo grueso y modificado de<em> Xenovenator espinosai </em>es &uacute;nico entre los maniraptoranos, y su funci&oacute;n no es evidente a primera vista&rdquo;, explic&oacute; <strong>H&eacute;ctor Rivera-Sylva</strong>, del Museo del Desierto, en declaraciones recogidas en el art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Los autores plantean que la explicaci&oacute;n m&aacute;s plausible es la <strong>selecci&oacute;n sexual</strong>. &ldquo;Muchas estructuras sin un valor adaptativo claro para la supervivencia, como cuernos o crestas, suelen estar asociadas a la selecci&oacute;n sexual&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Rivera-Sylva, tambi&eacute;n en el trabajo publicado en <em>Diversity</em>. En animales actuales, esos rasgos funcionan en el <strong>cortejo o en disputas entre machos</strong>, y el caso de <em>Xenovenator</em> encajar&iacute;a en ese patr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los paratipos muestran un engrosamiento craneal menos marcado, lo que sugiere diferencias ligadas a la edad o al sexo. Esa variaci&oacute;n indica que la estructura m&aacute;s extrema se desarrollar&iacute;a en fases avanzadas del crecimiento o solo en parte de la poblaci&oacute;n. &ldquo;Dado el conjunto de evidencias, parece probable que el abovedamiento del cr&aacute;neo fuera una<strong> adaptaci&oacute;n para el combate entre individuos</strong> de la misma especie&rdquo;, a&ntilde;adieron los investigadores.
    </p><h2 class="article-text">Las diferencias entre ejemplares apuntan a un rasgo ligado al sexo o la edad</h2><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n invita a revisar otros f&oacute;siles de trood&oacute;ntidos. Algunos ejemplares muestran rugosidades en los huesos faciales, un rasgo que podr&iacute;a estar relacionado con comportamientos similares, aunque menos intensos que en <em>Xenovenator espinosai</em>. Esa posibilidad ampl&iacute;a la idea de que el combate f&iacute;sico entre individuos pudo ser m&aacute;s frecuente de lo que se hab&iacute;a planteado en este grupo.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos sit&uacute;an al <em>Xenovenator</em> dentro de un linaje de trood&oacute;ntidos de gran tama&ntilde;o del suroeste de Am&eacute;rica del Norte. La presencia de una especie emparentada, <em>Xenovenator robustus</em>, en Nuevo M&eacute;xico refuerza la existencia de un grupo local adaptado a esos ecosistemas. Seg&uacute;n los autores, ese patr&oacute;n subraya la<strong> diversidad de las faunas del sur de Laramidia durante el Cret&aacute;cico tard&iacute;o</strong> y muestra que incluso dinosaurios peque&ntilde;os y ligeros desarrollaron soluciones anat&oacute;micas para resolver conflictos mediante el contacto f&iacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurio-cabeza-acorazada-embestia-carnero-desafia-evolucion-aves-primitivas-pm_1_12922625.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 15:21:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Fósiles,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dinosaurio acorazado más antiguo del mundo parecía una fortaleza viviente cubierta de pinchos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurio-acorazado-antiguo-mundo-parecia-fortaleza-viviente-cubierta-pinchos-pm_1_12891116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d65f59c-9849-4f64-8b6b-662b2ead689c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dinosaurio acorazado más antiguo del mundo parecía una fortaleza viviente cubierta de pinchos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El examen detallado de los restos saca a la luz espinas unidas a costillas y vértebras especiales en la cola, rasgos que ayudan a entender cómo se fueron formando estos cuerpos tan protegidos</p><p class="subtitle">¿Un T. rex adolescente o un depredador distinto? Nanotyrannus da un giro inesperado tras analizar un hueso clave</p></div><p class="article-text">
        La arena se pegaba a las patas del <strong>dinosaurio</strong> mientras avanzaba despacio por una llanura que se extend&iacute;a hasta perderse en el horizonte. Su cuerpo, bajo el sol alto, parec&iacute;a una fortaleza en movimiento: placas de hueso sobresal&iacute;an en capas irregulares, reflejando la luz como fragmentos de metal. En cada paso se escuchaba el roce de las p&uacute;as de los pliegues que cubr&iacute;an su cuello y sus costados, chocando suavemente unas con otras con un sonido seco.
    </p><p class="article-text">
        La cabeza baja cortaba el aire y dejaba tras de s&iacute; una estela de polvo. Nadie habr&iacute;a podido acercarse a aquel gigante sin arriesgarse a salir herido; su cuerpo entero funcionaba como un <strong>muro vivo de defensa y advertencia</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los estudios cient&iacute;ficos sit&uacute;an a<em> Spicomellus afer</em> en un momento mucho m&aacute;s temprano</h2><p class="article-text">
        Los paleont&oacute;logos han identificado<strong> </strong><em><strong>Spicomellus afer</strong></em><strong> como el anquilosaurio m&aacute;s antiguo y ornamentado</strong>, seg&uacute;n un estudio publicado en <em><strong>Nature</strong></em>. Este hallazgo sit&uacute;a al dinosaurio en el Jur&aacute;sico Medio, hace unos 165 millones de a&ntilde;os, y redefine el origen del grupo de los anquilosaurios. El f&oacute;sil muestra una combinaci&oacute;n de rasgos que hasta ahora se cre&iacute;a exclusiva de especies m&aacute;s recientes, lo que indica que la<strong> evoluci&oacute;n de las armaduras corporales comenz&oacute; antes de lo previsto </strong>y con una complejidad inesperada.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones apuntan a que las estructuras que recubr&iacute;an su cuerpo <strong>no solo serv&iacute;an como escudo </strong>ante los depredadores. Varias de las p&uacute;as m&aacute;s largas, especialmente las del cuello, parecen excesivas para una defensa puramente pr&aacute;ctica. Los expertos plantean que pudieron<strong> desempe&ntilde;ar un papel social o de exhibici&oacute;n</strong>, comparable a las cornamentas de algunos animales actuales. Esa interpretaci&oacute;n sugiere que el aspecto visual tambi&eacute;n form&oacute; parte de las estrategias evolutivas de este grupo, y que la <strong>selecci&oacute;n sexual influy&oacute; en el desarrollo</strong> de sus armaduras.
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                    alt="Los especialistas han situado a Spicomellus afer en un punto temprano de su familia"
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                Los especialistas han situado a Spicomellus afer en un punto temprano de su familia                            </span>
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        El an&aacute;lisis de los restos revela detalles anat&oacute;micos sin precedentes. Algunas <strong>espinas estaban fusionadas directamente con las costillas,</strong> un rasgo &uacute;nico entre los vertebrados conocidos. Otras sobresal&iacute;an en distintas direcciones desde la cadera y el lomo, formando una<strong> cobertura irregular de hueso y queratina</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las v&eacute;rtebras caudales fusionadas insin&uacute;an la existencia de una <strong>posible maza en la cola</strong>, aunque de forma m&aacute;s rudimentaria que en los anquilosaurios posteriores. Este conjunto convierte a <em>Spicomellus afer</em> en una pieza esencial para comprender c&oacute;mo se desarrollaron los mecanismos de protecci&oacute;n y exhibici&oacute;n dentro de su linaje.
    </p><h2 class="article-text">El trabajo de campo en Marruecos cambia el mapa conocido del grupo</h2><p class="article-text">
        El hallazgo fue posible gracias a un equipo internacional del Natural History Museum de Londres, la Universidad de Birmingham y la Universit&eacute; Sidi Mohamed Ben Abdellah de Fez. El f&oacute;sil apareci&oacute; en 2023 tras unas <strong>lluvias intensas que dejaron al descubierto</strong> parte del terreno en el Alto Atlas marroqu&iacute;. La excavaci&oacute;n posterior permiti&oacute; recuperar una <strong>colecci&oacute;n de huesos, placas y v&eacute;rtebras</strong> que confirmaron la existencia de un individuo completo. Con la publicaci&oacute;n del estudio, los investigadores abren nuevas l&iacute;neas de trabajo sobre la fauna jur&aacute;sica de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento en <strong>Marruecos</strong> modifica la visi&oacute;n tradicional sobre la distribuci&oacute;n de los anquilosaurios. Hasta ahora se cre&iacute;a que el grupo hab&iacute;a<strong> surgido en el hemisferio norte</strong>, pero este ejemplar demuestra que &Aacute;frica tuvo un papel decisivo en su origen. La zona del Atlas emerge como un territorio de referencia para la paleontolog&iacute;a, con un registro f&oacute;sil que ampl&iacute;a la comprensi&oacute;n de la evoluci&oacute;n de los dinosaurios en Gondwana.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, <em>Spicomellus afer</em> no solo a&ntilde;ade una pieza al &aacute;rbol geneal&oacute;gico de los anquilosaurios, sino que tambi&eacute;n abre una ventana sobre un paisaje antiguo en el que la defensa, la forma y la supervivencia se fund&iacute;an en una sola criatura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/dinosaurio-acorazado-antiguo-mundo-parecia-fortaleza-viviente-cubierta-pinchos-pm_1_12891116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 14:56:52 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fósil del cocodrilo que devoraba dinosaurios ya tiene su réplica exacta tras 50 años de trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-cocodrilo-devoraba-dinosaurios-replica-exacta-50-anos-trabajo-pm_1_12876573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4826b93-0adf-4f52-9c56-5b758e5b2e41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fósil del cocodrilo que devoraba dinosaurios ya tiene su réplica exacta tras 50 años de trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Validación científica - Deinosuchus schwimmeri vivió hace más de ochenta millones de años, alcanzó dimensiones comparables a un autobús y se alimentó de grandes presas, lo que explica su papel dominante en los sistemas acuáticos</p><p class="subtitle">¿Podían los cocodrilos de hace 55 millones de años trepar árboles para lanzarse sobre sus presas? El hallazgo de unos huevos fosilizados en Queensland ofrece la primera prueba de que sí</p></div><p class="article-text">
        El agua se abri&oacute; con un empuje brusco y una masa cubierta de escudos &oacute;seos irrumpi&oacute; entre remolinos y sedimentos. Unas <strong>mand&iacute;bulas largas cerraron el paso a un dinosaurio</strong> que avanzaba por la orilla, mientras la cola barr&iacute;a barro y vegetaci&oacute;n al girar el cuerpo fuera del cauce. El<strong> ataque termin&oacute; con el arrastre del bot&iacute;n hacia la l&aacute;mina oscura</strong>, entre salpicaduras y marcas profundas en el suelo h&uacute;medo, una escena que exig&iacute;a una forma concreta de documentarse y mostrarse para ser comprendida con precisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese marco se materializ&oacute; en una pieza expositiva concreta. <strong>David Schwimmer</strong>, profesor de Geolog&iacute;a en Columbus State University y especialista en grandes cocodrilianos norteamericanos, particip&oacute; en la creaci&oacute;n de la primera r&eacute;plica acad&eacute;micamente rigurosa y montada del esqueleto de<strong> </strong><em><strong>Deinosuchus schwimmeri</strong></em><strong>.</strong> 
    </p><h2 class="article-text">El museo apost&oacute; por una pieza para explicar el ecosistema del Cret&aacute;cico</h2><p class="article-text">
        El prototipo, encargado por el <strong>Tellus Science Museum</strong>, se instal&oacute; en Cartersville tras dos a&ntilde;os de trabajo con <em>Triebold Paleontology Inc.</em>, empresa dedicada a modelos f&oacute;siles para museos y universidades. El resultado permite<strong> observar de forma integrada la estructura &oacute;sea y la armadura d&eacute;rmica del animal</strong>, con una fidelidad que aporta informaci&oacute;n &uacute;til a la investigaci&oacute;n y a la divulgaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El museo destac&oacute; el valor educativo de la incorporaci&oacute;n.<strong> Hannah Eisla</strong>, directora de educaci&oacute;n del Tellus Science Museum, explic&oacute; que cada a&ntilde;o miles de estudiantes de Georgia y de estados vecinos visitan sus salas en excursiones escolares para conocer la historia natural de la regi&oacute;n, y a&ntilde;adi&oacute; que la presencia de <em>Deinosuchus schwimmeri</em> ayuda a <strong>describir con mayor detalle el ecosistema del Cret&aacute;cico</strong> en el sureste de Estados Unidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El nombre quedó fijado en 2020 tras la publicación de un estudio especializado"
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                El nombre quedó fijado en 2020 tras la publicación de un estudio especializado                            </span>
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        <strong>Rebecca Melsheimer</strong>, coordinadora curatorial del centro, indic&oacute; que Tellus es el &uacute;nico museo con un molde de esta especie y subray&oacute; que la <strong>escala de los animales de ese periodo resulta dif&iacute;cil de transmitir solo con cifras</strong>, de modo que la visi&oacute;n en vivo completa la informaci&oacute;n ofrecida.
    </p><p class="article-text">
        La carrera del investigador aporta una base s&oacute;lida a ese trabajo.<strong> Schwimmer lleva m&aacute;s de 40 a&ntilde;os buscando y excavando restos de </strong><em><strong>Deinosuchus</strong></em><strong>,</strong> con hallazgos que hoy se conservan en instituciones como el Smithsonian Institution, el American Museum of Natural History y el propio Tellus Science Museum.
    </p><p class="article-text">
        Creci&oacute; en Nueva York a pocos metros del American Museum of Natural History y comenz&oacute; a estudiar estos reptiles tras observar un cr&aacute;neo expuesto. En 2002 public&oacute; el libro <em><strong>King of the Crocodylians: The Paleobiology of Deinosuchus</strong></em>, donde reuni&oacute; dos d&eacute;cadas de trabajo de campo y an&aacute;lisis, y m&aacute;s tarde colabor&oacute; con museos y laboratorios universitarios como asesor cient&iacute;fico de colecciones y montajes.
    </p><h2 class="article-text">El gran reptil ocup&oacute; la c&uacute;spide alimentaria de su &eacute;poca</h2><p class="article-text">
        El animal recreado fue uno de lo<strong>s grandes depredadores</strong> de su tiempo. <em>Deinosuchus schwimmeri</em> habit&oacute; el este de Estados Unidos entre 83 y 76 millones de a&ntilde;os atr&aacute;s, durante el Cret&aacute;cico tard&iacute;o, y alcanz&oacute;<strong> longitudes cercanas a 9,45 metros</strong>. Pariente de los alig&aacute;tores actuales, se<strong> alimentaba de dinosaurios</strong> y ocupaba la c&uacute;spide de la cadena tr&oacute;fica.La r&eacute;plica instalada mide cerca de 10 metros y se elabor&oacute; a partir de escaneos tridimensionales de f&oacute;siles, un proceso que permiti&oacute; <strong>rearticular con detalle la anatom&iacute;a y ajustar proporciones </strong>a partir de registros dispersos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="David Schwimmer participó en el diseño de una pieza montada con rigor académico que permitió reunir huesos y placas dérmicas"
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                David Schwimmer participó en el diseño de una pieza montada con rigor académico que permitió reunir huesos y placas dérmicas                            </span>
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        La denominaci&oacute;n cient&iacute;fica de la especie lleg&oacute; en 2020. Un grupo de paleont&oacute;logos describi&oacute; y nombr&oacute; <em>Deinosuchus schwimmeri</em> en un art&iacute;culo publicado en el <em><strong>Journal of Vertebrate Paleontology</strong></em><em> </em>en julio de ese a&ntilde;o, como reconocimiento al trabajo continuado de Schwimmer sobre la paleontolog&iacute;a del Cret&aacute;cico tard&iacute;o en el sureste y la costa este de Estados Unidos. Ese reconocimiento acad&eacute;mico cerr&oacute; un ciclo de investigaci&oacute;n que hoy se proyecta en forma de una<strong> pieza expositiva estable</strong>, pensada para seguir aportando datos y contexto a quienes se acerquen a observarla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fosil-cocodrilo-devoraba-dinosaurios-replica-exacta-50-anos-trabajo-pm_1_12876573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fósil del cocodrilo que devoraba dinosaurios ya tiene su réplica exacta tras 50 años de trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hallazgo fortuito en los Alpes italianos destapa una de las mayores concentraciones de huellas de dinosaurio de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/hallazgo-fortuito-alpes-italianos-destapa-mayores-concentraciones-huellas-dinosaurio-europa-pm_1_12854778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/153d770a-6206-4fea-b1af-135fa0878ae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hallazgo fortuito en los Alpes italianos destapa una de las mayores concentraciones de huellas de dinosaurio de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El yacimiento se encuentra cerca de Bormio, una localidad alpina próxima a la frontera con Suiza y a pocos kilómetros de las sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026</p><p class="subtitle">Un diente de mosasaurio hallado en un río reabre el debate sobre la vida de estos depredadores antes de su extinción
</p></div><p class="article-text">
        Un <strong>hallazgo</strong> fortuito en los <a href="https://www.eldiario.es/temas/alpes/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alpes italianos</a> ha sacado a la luz una de las concentraciones de <strong>huellas de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurio</a> <strong>m&aacute;s extensas documentadas hasta ahora</strong>, con un notable valor cient&iacute;fico por su antig&uuml;edad, su escala y el contexto geogr&aacute;fico en el que se han conservado. Las pisadas, localizadas <strong>en el Parque Nacional del Stelvio</strong>, en el norte de Italia, se remontan a hace unos 210 millones de a&ntilde;os, en pleno Tri&aacute;sico tard&iacute;o, una etapa clave para comprender la expansi&oacute;n temprana de los dinosaurios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El descubrimiento se produjo en septiembre de 2025</strong>, cuando el fot&oacute;grafo de fauna <strong>Elio Della Ferrera</strong> recorr&iacute;a la zona con el objetivo de documentar ciervos y buitres. Al <strong>observar una pared rocosa casi vertical</strong>, situada a m&aacute;s de 2.400 metros de altitud, detect&oacute; una serie de marcas que no encajaban con formaciones geol&oacute;gicas habituales. Tras escalar hasta el lugar, confirm&oacute; que se trataba de huellas f&oacute;siles y <strong>alert&oacute; a los expertos del Museo de Historia Natural de Mil&aacute;n</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Hasta 20.000 huellas</h2><p class="article-text">
        Los estudios preliminares estiman que el <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> <strong>podr&iacute;a albergar hasta 20.000 huellas</strong> distribuidas a lo largo de unos cinco kil&oacute;metros, lo que lo sit&uacute;a entre los m&aacute;s extensos conocidos de su tipo. Las marcas aparecen sobre laderas <strong>orientadas al norte</strong>, hoy cubiertas de nieve durante gran parte del a&ntilde;o, en un <strong>entorno que durante el Tri&aacute;sico formaba parte de una antigua zona costera</strong>, muy diferente del paisaje alpino actual.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; el <strong>paleont&oacute;logo Cristiano Dal Sasso</strong>, responsable del an&aacute;lisis cient&iacute;fico, las huellas corresponden a <strong>dinosaurios herb&iacute;voros b&iacute;pedos de cuello largo, similares al Plateosaurus</strong>. Estos animales pod&iacute;an alcanzar hasta diez metros de longitud y un peso de alrededor de cuatro toneladas. <strong>Algunas pisadas miden cerca de 40 cent&iacute;metros de ancho</strong> y conservan incluso marcas de las garras, un nivel de detalle poco habitual en registros tan antiguos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El agente de los Carabineros Giacomo Regazzoni (izquierda) y el empleado del parque Elia Vitalini inspeccionan huellas de prosaurópodos del Triásico Tardío descubiertas en el valle de Fraele, en el norte de Italia"
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            <span class="title">
                El agente de los Carabineros Giacomo Regazzoni (izquierda) y el empleado del parque Elia Vitalini inspeccionan huellas de prosaurópodos del Triásico Tardío descubiertas en el valle de Fraele, en el norte de Italia                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de su tama&ntilde;o, el inter&eacute;s del conjunto reside en los <strong>patrones de desplazamiento</strong> que revelan las huellas. Las trazas indican que los animales <strong>se mov&iacute;an en grupo y a un ritmo lento y constante</strong>, sin se&ntilde;ales de carrera. En determinados puntos, las pisadas forman disposiciones circulares que los investigadores interpretan como posibles comportamientos defensivos o de organizaci&oacute;n colectiva, siempre planteados como hip&oacute;tesis a partir del registro conservado.
    </p><h2 class="article-text">Cerca de una de las sedes de los JJOO de Invierno de 2026</h2><p class="article-text">
        El lugar del hallazgo a&ntilde;ade un valor adicional al descubrimiento. El yacimiento se encuentra <strong>cerca de Bormio</strong>, una localidad alpina pr&oacute;xima a la frontera con Suiza y a <strong>pocos kil&oacute;metros de las sedes de los </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/juegos-olimpicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Juegos Ol&iacute;mpicos de Invierno </strong></a><strong>de Mil&aacute;n-Cortina 2026</strong>. Hasta ahora, esta regi&oacute;n no hab&iacute;a aportado evidencias directas de presencia de dinosaurios, lo que ampl&iacute;a de forma significativa el mapa conocido de su distribuci&oacute;n en Europa durante el Tri&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de conservaci&oacute;n han sido determinantes. <strong>La pared rocosa</strong> se sit&uacute;a a unos 600 metros por encima de la carretera m&aacute;s cercana y <strong>permanece gran parte del a&ntilde;o en sombra, lo que ha reducido la erosi&oacute;n</strong>. Al mismo tiempo, su localizaci&oacute;n extrema ha dificultado su detecci&oacute;n y ha contribuido a que las huellas permanecieran ocultas durante millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades de Lombard&iacute;a han subrayado la <strong>necesidad de documentar y proteger el yacimiento antes de cualquier posible apertura al p&uacute;blico</strong>, dadas las condiciones clim&aacute;ticas y la peligrosidad del acceso. Para los investigadores, el valor del hallazgo va m&aacute;s all&aacute; de su espectacularidad: permite reconstruir con un nivel de detalle poco habitual c&oacute;mo se desplazaban estos dinosaurios y c&oacute;mo interactuaban entre s&iacute; en una fase temprana de su evoluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/hallazgo-fortuito-alpes-italianos-destapa-mayores-concentraciones-huellas-dinosaurio-europa-pm_1_12854778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 09:30:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hallazgo fortuito en los Alpes italianos destapa una de las mayores concentraciones de huellas de dinosaurio de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios,Yacimientos arqueológicos,Italia,Alpes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto vale el esqueleto de un dinosaurio? Pagan 3,9 millones de euros por Spike, uno de reptiles mejor conservados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vale-esqueleto-dinosaurio-pagan-3-9-millones-euros-spike-reptiles-mejor-conservados-pm_1_12854847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5170d413-d640-4076-a2af-afb5dc43f1ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuánto vale el esqueleto de un dinosaurio? Pagan 3,9 millones de euros por Spike, uno de reptiles mejor conservados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un oviraptorosaurio que vivió durante el Cretácico Superior, hace unos 68 millones de años</p><p class="subtitle">Científicos descubren en China la primera cría de dinosaurio acorazado y cierran un misterio de décadas
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Spike </strong>sigue haciendo historia. Por su esqueleto, formado por aproximadamente<strong> 100 huesos f&oacute;siles</strong> y en excelente estado de conservaci&oacute;n, se acaban de pagar 3,46 millones de libras (3,95 millones de euros) en una subasta de Christie&rsquo;s en Londres. Pese a la cifra, qued&oacute; lejos de lo que se pag&oacute; en su d&iacute;a por Apex, un estegosaurio de hace 150 millones de a&ntilde;os vendido por 38,3 millones de euros en la casa Sotheby's de Nueva York.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su valor qued&oacute; claro desde el principio. El <strong>dinosaurio</strong> encabezaba la colecci&oacute;n <em>Groundbreakers: Icons of Our Time</em>, que inclu&iacute;a una selecci&oacute;n de treinta lotes que abarcaban historia natural, cine, m&uacute;sica, literatura, moda y tecnolog&iacute;a. Y eso se not&oacute; en su precio final, porque se puj&oacute; m&aacute;s alto de lo que estaba previsto inicialmente, de acuerdo Christie&rsquo;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este<strong> oviraptorosaurio </strong>super&oacute; las estimaciones de los expertos y tasadores, que estimaron un valor inicial de entre 3,43 y 5,72 millones de euros, pues pocos espec&iacute;menes se han encontrado de su especie desde el primero que fue hallado en 1940, seg&uacute;n confirm&oacute; la casa de subastas en un comunicado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Spike sigue siendo &uacute;nico</strong></h2><p class="article-text">
        El esqueleto de Spike, que <strong>vivi&oacute; durante el Cret&aacute;cico Superior</strong> (hace unos 68 millones de a&ntilde;os), es un descubrimiento relativamente reciente. Sus huesos se localizaron en la ladera de un acantilado en un terreno privado de Dakota del Sur (Estados Unidos). En total, se descubrieron aproximadamente cien huesos f&oacute;siles en un estado excepcional de conservaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DRzIYEuDSCI/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        De acuerdo con los especialistas, esa excelente conservaci&oacute;n fue posible porque el dinosaurio qued&oacute; <strong>enterrado en una gruesa capa de lodo</strong>, impidiendo que la descomposici&oacute;n y los carro&ntilde;eros destrozaran su cad&aacute;ver. Su cuerpo qued&oacute; sepultado y los huesos quedaron protegidos por una rara combinaci&oacute;n de presi&oacute;n y mineralizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras su reconstrucci&oacute;n, montado sobre <strong>un marco personalizado</strong>, alcanza unas medidas de 199,5 x 198,5 x 67 cent&iacute;metros. Adem&aacute;s, en su esqueleto se pueden apreciar a simple vista las cuatro regiones esquel&eacute;ticas clave: mand&iacute;bulas, manos, pelvis y pies.
    </p><p class="article-text">
        Spike es &uacute;nico por muchos motivos, m&aacute;s all&aacute; de su excelente conservaci&oacute;n. Forma parte de la familia de los ovirraptorosaurios, unos <strong>dinosaurios b&iacute;pedos</strong> (caminaban sobre dos patas) emplumados. Estos se caracterizaban por su peque&ntilde;o cr&aacute;neo y por su pico puntiagudo, semejante al de las aves. Tambi&eacute;n eran tremendamente r&aacute;pidos, capaces de desplazarse a unos 60 kil&oacute;metros por hora, m&aacute;s r&aacute;pido que el ic&oacute;nico <em>Tiranosaurio Rex</em>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La carrera por los dinosaurios&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        No es la primera vez que se subastan los restos de un dinosaurio y tampoco <strong>la mayor puja que se ha hecho en la historia</strong>. El pasado a&ntilde;o, Christie&rsquo;s vendi&oacute; al mejor postor tres ejemplares de dinosaurios de la &eacute;poca del Jur&aacute;sico (200 a 145 millones de a&ntilde;os) por un montante de 14,2 millones de euros. El esqueleto de un <em>Ceratosaurus nasicornis</em> de 150 millones de a&ntilde;os lleg&oacute; a rondar este verano los 26 millones de euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Spike ni nadie han conseguido superar la cantidad que se pag&oacute; en julio de 2024 por el esqueleto de Apex, un estegosaurio de hace 150 millones de a&ntilde;os, vendido por 44,6 millones de d&oacute;lares (<strong>38,3 millones de euros</strong>) en la casa de subastas de Sotheby's de Nueva York.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vale-esqueleto-dinosaurio-pagan-3-9-millones-euros-spike-reptiles-mejor-conservados-pm_1_12854847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 08:40:51 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos descubren en China la primera cría de dinosaurio acorazado y cierran un misterio de décadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-descubren-china-primera-cria-dinosaurio-acorazado-cierran-misterio-decadas-pm_1_12852303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0da4f4fa-76ad-4aff-b045-f2e5bc5f0ed3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicos descubren en China la primera cría de dinosaurio acorazado y cierran un misterio de décadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un análisis en detalle la estructura ósea de varios ejemplares ha arrojado datos esclarecedores sobre estos ejemplares</p><p class="subtitle">¿Un T. rex adolescente o un depredador distinto? Nanotyrannus da un giro inesperado tras analizar un hueso clave
</p></div><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles pertenecientes a un <strong>dinosaurio llamado </strong><em><strong>Liaoningosaurus paradoxus</strong></em> han desconcertado a los cient&iacute;ficos durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. El motivo, su tama&ntilde;o. Los restos nunca superaban los cuarenta cent&iacute;metros de longitud, lo que hac&iacute;a pensar a los especialistas que se trataba de ejemplares de un tama&ntilde;o peque&ntilde;o, casi de miniatura, seg&uacute;n llegaron a proponer algunos investigadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una nueva investigaci&oacute;n liderada por expertos del Museo de Historia Natural de Londres (Reino Unido) han echado por tierra esta idea y han cerrado el <strong>misterio que naci&oacute; hace d&eacute;cadas</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los resultados del <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/02724634.2025.2566325" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en la revista <em>Journal of Vertebrate Paleontology</em>, los restos que anteriormente se cre&iacute;a que pertenec&iacute;an a dinosaurios acorazados en miniatura son <strong>en realidad cr&iacute;as de anquilosaurios</strong> y adem&aacute;s pose&iacute;an cierta armadura desde una edad temprana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Liaoningosaurus ha causado mucho debate porque hay mucho que no sabemos sobre esta especie y no hemos logrado identificar un adulto. Pero nuestra investigaci&oacute;n confirma que <strong>se trata de dinosaurios beb&eacute;s</strong>, no de adultos peque&ntilde;os&rdquo;, explica en un comunicado el coautor del estudio, Paul Barrett. El especialista achaca esta falta de claridad durante d&eacute;cadas a la falta de f&oacute;siles de esta especie: &ldquo;Los f&oacute;siles de anquilosaurios j&oacute;venes son escasos, por lo que estos restos pueden revelarnos mucho sobre el desarrollo temprano de los dinosaurios acorazados&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cr&iacute;as de anquilosaurios</strong></h2><p class="article-text">
        Los investigadores quer&iacute;an <strong>terminar con la inc&oacute;gnita</strong>: &iquest;los restos f&oacute;siles pertenec&iacute;an a dinosaurios acorazados de miniatura o eran cr&iacute;as? Era dif&iacute;cil responder a esta pregunta porque todos los restos del <em>Liaoningosaurus</em> ten&iacute;an un tama&ntilde;o similar y solamente tomar como referencia sus dimensiones podr&iacute;a resultar enga&ntilde;oso, as&iacute; que se analiz&oacute; en detalle la estructura &oacute;sea.
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            <span class="title">
                Hueso de la pata de uno de los ejemplares analizados                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Se tomaron <strong>muestras de los huesos de dos f&oacute;siles</strong>: uno de ellos era el ejemplar m&aacute;s grande descubierto hasta la fecha, mientras que el otro era uno de los m&aacute;s peque&ntilde;os. El equipo no encontr&oacute; l&iacute;neas de crecimiento en ninguno de los dos individuos, lo que sugiere que ambos ten&iacute;an menos de un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s interesante a&uacute;n fueron los resultados obtenidos del ejemplar peque&ntilde;o. &ldquo;El f&oacute;sil m&aacute;s peque&ntilde;o mostr&oacute; caracter&iacute;sticas que podemos ver en otros dinosaurios reci&eacute;n nacidos, como la presencia de una l&iacute;nea de eclosi&oacute;n&rdquo;, sigue Barrett. Unos resultados que avalan que se trataban de cr&iacute;as de anquilosaurios y <strong>no de adultos de tama&ntilde;o de miniatura</strong>, como se pensaba anteriormente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-descubren-china-primera-cria-dinosaurio-acorazado-cierran-misterio-decadas-pm_1_12852303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Dec 2025 11:12:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Científicos descubren en China la primera cría de dinosaurio acorazado y cierran un misterio de décadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un diente de mosasaurio hallado en un río reabre el debate sobre la vida de estos depredadores antes de su extinción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/diente-mosasaurio-hallado-rio-reabre-debate-vida-depredadores-extincion-pm_1_12851808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2c69a5d-9232-44d2-a485-06d6ee24e0a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un diente de mosasaurio hallado en un río reabre el debate sobre la vida de estos depredadores antes de su extinción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fósil fue recuperado en la Formación Hell Creek, un yacimiento célebre por su abundancia de restos de dinosaurios como Tyrannosaurus rex o Edmontosaurus</p><p class="subtitle">Así descubrieron que un fósil de 1916 ocultaba un dinosaurio gigante de pico de pato</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, los <strong>mosasaurios</strong> han sido <strong>descritos como grandes depredadores marinos del Cret&aacute;cico final</strong>, reptiles plenamente adaptados al oc&eacute;ano y <strong>vinculados a </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/ecosistemas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ecosistemas</strong></a><strong> costeros y de mar abierto</strong>. Un nuevo estudio <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s40850-025-00246-y" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>BMC Zoology</em> cuestiona parcialmente esa imagen al documentar el <strong>hallazgo de un diente</strong> de mosasaurio en un entorno fluvial de <strong>agua dulce</strong>, sin evidencias de influencia marina directa, en la actual Dakota del Norte, <a href="https://www.eldiario.es/temas/estados-unidos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a>. El descubrimiento aporta nuevas pistas sobre la posible flexibilidad ecol&oacute;gica de estos animales en los momentos finales antes de su extinci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">D&oacute;nde encontraron la pieza</h2><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;sil</a>, una <strong>corona dental</strong> aislada identificada como NDGS 12217, fue recuperado <strong>en la Formaci&oacute;n Hell Creek</strong>, un <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> c&eacute;lebre por su <strong>abundancia de restos de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dinosaurios</strong></a> como <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/t-rex-adolescente-depredador-distinto-nanotyrannus-da-giro-inesperado-analizar-hueso-clave-pm_1_12832658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tyrannosaurus rex</a> o Edmontosaurus, pero pr&aacute;cticamente carente de fauna marina. El diente apareci&oacute; incrustado en un nivel de arcillas carbonosas interpretado como una llanura de inundaci&oacute;n asociada a un sistema fluvial, sin indicios tafon&oacute;micos de transporte desde ambientes costeros o marinos.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>entorno</strong> donde se localiz&oacute; el f&oacute;sil est&aacute; <strong>dominado por restos de animales terrestres y de agua dulce</strong>, incluidos cocodrilos, dinosaurios herb&iacute;voros y grandes ter&oacute;podos. La ausencia de ammonites, tiburones u otros organismos marinos refuerza la interpretaci&oacute;n de un contexto estrictamente continental. Adem&aacute;s, el <strong>buen estado de conservaci&oacute;n del diente</strong>, sin abrasi&oacute;n ni fracturas atribuibles al transporte, sugiere que<strong> fue perdido en el lugar por el propio animal</strong> y no arrastrado desde otro medio.
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                Ubicaciones de estudio en el centro-sur de Dakota del Norte                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Seg&uacute;n el an&aacute;lisis morfol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Desde el punto de vista morfol&oacute;gico, el diente presenta una textura finamente arrugada y quillas bien definidas, <strong>rasgos caracter&iacute;sticos de la tribu </strong><em><strong>Prognathodontini</strong></em>, un grupo que incluye algunas de las especies de mosasaurios de <strong>mayor tama&ntilde;o</strong> conocidas. Aunque el material es insuficiente para una asignaci&oacute;n precisa a nivel de especie, los autores se&ntilde;alan que el ejemplar <strong>podr&iacute;a corresponder</strong> a un animal de hasta unos <strong>11 metros de longitud</strong>, un tama&ntilde;o incompatible con los patrones observados en individuos juveniles.
    </p><p class="article-text">
        La principal aportaci&oacute;n del estudio reside en el an&aacute;lisis geoqu&iacute;mico del <strong>esmalte dental</strong>. El equipo analiz&oacute; la &ldquo;huella qu&iacute;mica&rdquo; del esmalte del diente para compararla con la de otros f&oacute;siles del mismo entorno y con la de los mares del Cret&aacute;cico. Los resultados muestran que la se&ntilde;al isot&oacute;pica del <strong>diente no coincide con la de ambientes marinos del Cret&aacute;cico tard&iacute;o</strong>, caracterizados por una composici&oacute;n muy homog&eacute;nea, sino que se alinea de forma consistente con la de animales terrestres y de agua dulce del mismo yacimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Diente NDGS 12217 (Prognathodontini indet.) de la Formación Hell Creek, mostrado en vistas lingual ( A ), labial ( B ), anterior ( C ), posterior ( D ) y oclusal ( E ). La imagen ( F ) muestra la ubicación de recuperación (recuadro rojo) en relación con un diente de Tyrannosaurus rex (NDGS 15125) en NDGS L4327."
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                Diente NDGS 12217 (Prognathodontini indet.) de la Formación Hell Creek, mostrado en vistas lingual ( A ), labial ( B ), anterior ( C ), posterior ( D ) y oclusal ( E ). La imagen ( F ) muestra la ubicación de recuperación (recuadro rojo) en relación con un diente de Tyrannosaurus rex (NDGS 15125) en NDGS L4327.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">No se trata de un caso &uacute;nico: ya hay otros precedentes</h2><p class="article-text">
        La presencia de mosasaurios en ambientes no marinos <strong>no es completamente in&eacute;dita</strong>. En <a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa</a> y &Aacute;frica se han descrito <strong>especies m&aacute;s peque&ntilde;as con adaptaciones a sistemas estuarinos o fluviales</strong>, como <em>Pannoniasaurus</em> en Hungr&iacute;a o <em>Goronyosaurus</em> en N&iacute;ger. Sin embargo, esos casos correspond&iacute;an a <strong>animales de tama&ntilde;o moderado </strong>y con rasgos anat&oacute;micos espec&iacute;ficos, mientras que el hallazgo de Hell Creek apunta a mosasaurios de gran tama&ntilde;o tradicionalmente considerados estrictamente marinos.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se sit&uacute;a adem&aacute;s en un <strong>contexto ambiental de profunda transformaci&oacute;n</strong>: el progresivo declive del Mar Interior Occidental, que durante millones de a&ntilde;os dividi&oacute; Norteam&eacute;rica. En sus fases finales, este mar experiment&oacute; una desalinizaci&oacute;n gradual y la expansi&oacute;n de grandes sistemas fluviales, un escenario en el que algunos mosasaurios pudieron adaptarse temporalmente a aguas menos salinas o incluso dulces como respuesta a un entorno cambiante.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de reescribir por completo la historia de estos reptiles, <strong>el hallazgo matiza la imagen cl&aacute;sica de los mosasaurios como depredadores exclusivamente oce&aacute;nicos</strong>. M&aacute;s que especialistas r&iacute;gidos, algunos linajes parecen haber mostrado una notable capacidad de adaptaci&oacute;n ecol&oacute;gica en los &uacute;ltimos compases del Cret&aacute;cico. Un solo diente no cambia el final de su historia, pero ampl&iacute;a el marco en el que se desarroll&oacute;: un mundo m&aacute;s din&aacute;mico y con fronteras ecol&oacute;gicas menos definidas de lo que se pensaba hasta ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/diente-mosasaurio-hallado-rio-reabre-debate-vida-depredadores-extincion-pm_1_12851808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Dec 2025 09:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un diente de mosasaurio hallado en un río reabre el debate sobre la vida de estos depredadores antes de su extinción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Dinosaurios,Yacimientos arqueológicos,Estados Unidos]]></media:keywords>
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