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    <title><![CDATA[elDiario.es - Probióticos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/probioticos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Probióticos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Por qué llaman 'oro blanco' a este fermentado que contribuye a nuestra salud intestinal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/llaman-oro-blanco-fermentado-contribuye-salud-intestinal_1_12804347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd79a03f-103f-4405-b686-0ae82daae35b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué llaman &#039;oro blanco&#039; a este fermentado que contribuye a nuestra salud intestinal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A menudo se le compara con un yogur líquido, pero, pese a su similitud, el proceso de elaboración del kéfir es bastante distinto al del yogur o el queso</p><p class="subtitle">Bizcocho de naranja: una receta tan fácil como deliciosa gracias a su combinación de sabores</p></div><p class="article-text">
        Los fermentados est&aacute;n de moda y las despensas de algunos hogares ya est&aacute;n repletas de <em>kimchi</em>, <em>miso</em> o <em>chucrut</em>. De forma individual, cada uno de estos ingredientes se ha ganado un sitio en nuestra dieta por m&eacute;ritos propios, ya sea por su sabor o por sus beneficios para la salud. Pero el fermentado no tiene por qu&eacute; quedarse relegado a las comidas m&aacute;s contundentes del d&iacute;a, tambi&eacute;n es posible consumirlo para el desayuno o a modo de postre. 
    </p><p class="article-text">
        Es el caso del k&eacute;fir, tambi&eacute;n conocido como 'oro blanco' por sus m&uacute;ltiples beneficios, un l&aacute;cteo fermentado a partir de bacterias y levaduras. A menudo se le compara con un yogur l&iacute;quido, pero, pese a su similitud, el proceso de elaboraci&oacute;n del k&eacute;fir es bastante distinto del yogur o el queso. La fermentaci&oacute;n del yogur es exclusivamente bacteriana, mientras que a la del queso se le suelen incorporar enzimas.
    </p><p class="article-text">
        El k&eacute;fir tiene un sabor similar al yogur, aunque puede presentar una mayor acidez y, en algunos casos, un cierto sabor a queso. La textura suele ser l&iacute;quida y poco cremosa, y puede sorprender porque suele tener una ligera carbonataci&oacute;n, con una burbuja fina y persistente solo apreciable en boca. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque pueda parecer una moda reciente, el k&eacute;fir lleva milenios entre nosotros. Se han encontrado en China momias de la Edad de Bronce, de entre 3.300 y 3.600 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, con restos de este l&aacute;cteo. Aunque hay constancia de que el queso ya se fermentaba desde hace al menos 7.000 a&ntilde;os en la cuenca Mediterr&aacute;nea, el k&eacute;fir hallado en este yacimiento chino es la muestra m&aacute;s antigua jam&aacute;s encontrada.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios del k&eacute;fir para la salud</h2><p class="article-text">
        Una de las principales bondades del k&eacute;fir reside en sus m&uacute;ltiples beneficios para la salud intestinal. De acuerdo con un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pelar-facilmente-calabaza-trucos-aprovechar-maximo-verdura-otono_1_12800882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> del Instituto de Agroqu&iacute;mica y Tecnolog&iacute;a de Alimentos (IATA) que pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC), el k&eacute;fir presenta un efecto inmunomodulador m&aacute;s complejo y diverso que los probi&oacute;ticos de farmacia analizados en el experimento: &ldquo;Posiblemente por la interacci&oacute;n entre las bacterias y los hongos que coexisten en la bebida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n observ&oacute; que la diversidad microbiana del k&eacute;fir &ldquo;influye directamente en su capacidad para modular distintas v&iacute;as de se&ntilde;alizaci&oacute;n intestinal relacionadas con el sistema inmune&rdquo;, lo que aumenta su viabilidad de que sus capacidades probi&oacute;ticas lleguen al intestino. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo preparar k&eacute;fir casero</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una vez listo, puedes consumir el kéfir al momento                            </span>
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        Tal y como se&ntilde;ala este estudio, &ldquo;los k&eacute;fires comerciales presentan diferencias significativas en su composici&oacute;n y en sus efectos sobre las v&iacute;as de se&ntilde;alizaci&oacute;n inmune intestinal&rdquo;: &ldquo;Dadas las diferencias observadas entre marcas y formulaciones, ser&iacute;a recomendable que los fabricantes incluyeran informaci&oacute;n m&aacute;s detallada sobre la composici&oacute;n microbiana y su viabilidad en el etiquetado, no solo en los k&eacute;fires, sino tambi&eacute;n en otros productos fermentados&rdquo;, han abundado.
    </p><p class="article-text">
        Si tienes dudas sobre si el k&eacute;fir que adquieres en tu establecimiento de confianza es de calidad, debes saber que es posible prepararlo casero. Ante todo, es importante que tengas en cuenta que est&aacute;s preparando un fermento y, por ello, debes ser muy limpio y cuidadoso en su elaboraci&oacute;n. Es importante que mantengas el k&eacute;fir fuera de la nevera y a una temperatura estable, en un lugar fresco y seco. Para prepararlo, necesitar&aacute;s los siguientes ingredientes y utensilios:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>B&uacute;lgaros de leche</li>
                                    <li>Leche entera</li>
                                    <li>Un tarro de cristal</li>
                                    <li>Una taza</li>
                                    <li>Un colador para zumo, de peque&ntilde;o tama&ntilde;o </li>
                                    <li>Papel de cocina o una estopilla</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los b&uacute;lgaros de leche que, aunque suponen una peque&ntilde;a inversi&oacute;n (pueden llegar a costar hasta 30 euros), te durar&aacute;n por muchos a&ntilde;os si los mantienes bien. Tambi&eacute;n tienden a crecer y a reproducirse, un proceso que te permitir&aacute; preparar m&aacute;s cantidades de k&eacute;fir. Adquiere los b&uacute;lgaros solo en tiendas especializadas o en tu establecimiento de confianza. Una vez los tengas, podr&aacute;s preparar k&eacute;fir de la siguiente manera:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>A&ntilde;ade los b&uacute;lgaros de leche al fondo del tarro de cristal, con una cucharada ser&aacute; suficiente</li>
                                    <li>Vierte la leche. Por lo general, bastar&aacute; con un vaso de leche, pero las cantidades pueden ir variando en funci&oacute;n de la capacidad de fermentaci&oacute;n de tu k&eacute;fir. Te recomendamos que var&iacute;es ligeramente la cantidad de leche hasta que obtengas el sabor y consistencia deseada.</li>
                                    <li>Tapa el tarro con papel de cocina o una estopilla. Esto proteger&aacute; el k&eacute;fir del polvo del ambiente, pero permitir&aacute; que se oxigene.</li>
                                    <li>D&eacute;jalo reposar 24 horas en un ambiente c&aacute;lido y ventilado, como la encimera de la cocina. Fermentar&aacute; mejor si permanece junto a una fuente de calor muy tenue, como puede ser junto a la nevera o en una superficie cercana al horno. </li>
                                    <li>Pasado el tiempo es momento de colar el k&eacute;fir. Coloca el colador sobre una taza y vierte la mezcla. Remueve el contenido del colador muy despacio con la ayuda de una cuchara, con cuidado de no machacar los b&uacute;lgaros. Cuando caiga todo el k&eacute;fir en la taza, podr&aacute;s degustarlo en el momento</li>
                                    <li>Devuelve los b&uacute;lgaros al tarro y vuelve a llenarlo de leche para preparar m&aacute;s k&eacute;fir.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Recomendamos que, una vez a la semana, enjuagues los b&uacute;lgaros bajo el grifo, de lo contrario la fermentaci&oacute;n puede acabar dando un resultado demasiado intenso. Si no vas a preparar k&eacute;fir por un tiempo, sigue las instrucciones del fabricante sobre como preservarlos en la nevera.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer k&eacute;fir</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Kéfir con arándanos plátano y melocotón                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pese a sus m&uacute;ltiples beneficios, el k&eacute;fir al natural tiene un sabor que puede no gustar a todo el mundo. Por suerte, se puede incorporar en m&uacute;ltiples desayunos y postres, de forma similar al yogur tradicional:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Bol de fruta: es posible preparar el k&eacute;fir en un delicioso cuenco de frutas y frutos secos. Se trata de una receta muy sencilla de preparar, y para la que solo necesitar&aacute;s cortar los ingredientes. Tan solo tendr&aacute;s que llenar un bol peque&ntilde;o de k&eacute;fir, y adornarlo con tus frutas y frutos secos favoritos. Te recomendamos que combines kiwi, pl&aacute;tano y nueces. El kiwi acompa&ntilde;a a la perfecci&oacute;n la acidez natural del k&eacute;fir, mientras que el pl&aacute;tano le a&ntilde;adir&aacute; la dulzura que necesita. Por &uacute;ltimo, las nueces le a&ntilde;adir&aacute;n un toque crujiente. Otra opci&oacute;n es que prepares el cuenco con ar&aacute;ndanos, pl&aacute;tano, melocot&oacute;n y muesli. </li>
                                    <li>Bizcocho de k&eacute;fir: tambi&eacute;n puedes incorporar el k&eacute;fir a tus postres m&aacute;s elaborados. Por ejemplo, es posible preparar un bizcocho de k&eacute;fir, similar en sabor al bizcocho de yogur tradicional. Para ello, mezcla en un bol tres huevos, 100 mililitros de aceite de girasol, una taza de k&eacute;fir, 150 gramos de az&uacute;car, 200 gramos de harina y ocho gramos de levadura qu&iacute;mica. Mezcla los ingredientes con una varilla hasta que obtengas una masa homog&eacute;nea. Introduce la mezcla en un molde de horno y hornea a 180 grados durante 50 minutos.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/llaman-oro-blanco-fermentado-contribuye-salud-intestinal_1_12804347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 11:47:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué llaman 'oro blanco' a este fermentado que contribuye a nuestra salud intestinal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas de cocina,Comida,Cocina,Probióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué debemos saber sobre los probióticos para niños, según una dietista: “No todos son necesarios, útiles o eficaces”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/debemos-probioticos-ninos-dietista-no-son-necesarios-utiles-eficaces-xp_1_12781164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fb7103f-56ec-491e-a452-71334eb748dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué debemos saber sobre los probióticos para niños, según una dietista: “No todos son necesarios, útiles o eficaces”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los probióticos pueden ser útiles en niños cuando se usan de forma correcta, pero siempre en determinadas circunstancias y con supervisión, sobre todo en los niños más vulnerables</p><p class="subtitle">Así debes hablar con tus hijos si llegas tarde a recogerlos al colegio, según una psicóloga</p></div><p class="article-text">
        Como padres o cuidadores es posible que muchas personas se sientan abrumadas por la creciente cantidad de informaci&oacute;n sobre las &uacute;ltimas tendencias en nutrici&oacute;n y bienestar para los hijos. Y esto incluye los probi&oacute;ticos. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) los define como microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren unos beneficios para la salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos microorganismos viven en simbiosis con el hu&eacute;sped humano y juegan un papel importante en el mantenimiento de un equilibrio saludable en nuestro intestino. Se encuentran en ciertos alimentos fermentados como el yogur o el k&eacute;fir, o en forma de suplementos diet&eacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son los &ldquo;buenos&rdquo; de la pel&iacute;cula, a los que se les atribuyen beneficios porque permiten a nuestro cuerpo llevar a cabo distintas funciones, como la digesti&oacute;n, por lo que no es de extra&ntilde;ar que los padres tengan cada vez m&aacute;s preguntas sobre su administraci&oacute;n a ni&ntilde;os. Pero, &iquest;son seguros? &iquest;Realmente marcan la diferencia? &iquest;En qu&eacute; casos s&iacute; pueden ser beneficiosos?
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.mapiherrero.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mapi Herrero</a>, dietista-nutricionista pedi&aacute;trica, especializada en crecimiento y desarrollo, nos ayuda a explorar el papel de los probi&oacute;ticos en la salud infantil, en qu&eacute; afecciones pueden ofrecer beneficios potenciales, qu&eacute; debemos tener en cuenta y en qu&eacute; casos no est&aacute;n recomendados. 
    </p><h2 class="article-text">Probi&oacute;ticos y ni&ntilde;os, no todos son &uacute;tiles y eficaces</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a existe un amplio mercado de probi&oacute;ticos pensados para la poblaci&oacute;n infantil con distintas presentaciones como gotas, sobres, polvos, c&aacute;psulas, incluso en formato gominola&rdquo;, explica Herrero. Pero esto no significa, sin embargo, que &ldquo;todos sean necesarios, &uacute;tiles o eficaces&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como aclara Herrero, no todos los probi&oacute;ticos comerciales son iguales. &ldquo;Los beneficios que muestran los estudios cient&iacute;ficos se observan solo en cepas y dosis muy concretas, y muchas veces los productos del mercado no reproducen exactamente esas f&oacute;rmulas&rdquo;, advierte la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no es suficiente con el hecho de que un envase nos diga &ldquo;contiene probi&oacute;ticos&rdquo; para que tenga los mismos efectos que los que se han probado en ensayos cl&iacute;nicos. Pese a cierta evidencia que respalda el uso de probi&oacute;ticos en ni&ntilde;os, estos beneficios dependen, como explica Herrero, de factores como la cepa &mdash;una cepa que ayuda con una afecci&oacute;n puede ser in&uacute;til contra otra&mdash;, la dosis y la calidad del producto. Para Herrero, &ldquo;antes de recomendar o consumir un probi&oacute;tico infantil es importante que estos tres aspectos est&eacute;n respaldados por evidencia cient&iacute;fica y cuenten con un control adecuado de fabricaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; debemos tener en cuenta para dar probi&oacute;ticos a los ni&ntilde;os? &ldquo;Lo primero y m&aacute;s importante es que se base en la evidencia cient&iacute;fica, no en la publicidad ni en la moda porque no todos sirven para lo mismo, por lo que es fundamental elegir el producto adecuado para cada situaci&oacute;n, evitando formulaciones gen&eacute;ricas que &lsquo;valen para todo&rdquo;, afirma Herrero.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2011/0401/p849.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Americana de Pediatr&iacute;a</a>, frente al creciente inter&eacute;s por a&ntilde;adir probi&oacute;ticos a los productos nutricionales para optimizar la microflora intestinal, tambi&eacute;n sostiene que el uso de estos suplementos deber&iacute;a estar avalado y apoyado por la medicina basada en la evidencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al administrar probi&oacute;ticos a los ni&ntilde;os, por tanto, es clave &ldquo;seguir las dosis y la duraci&oacute;n que han demostrado ser eficaces en los estudios&rdquo;, sostiene Herrero, que adem&aacute;s recomienda fijarnos en que el producto indique en la etiqueta la cepa espec&iacute;fica &mdash;por ejemplo <em>Lactobacillus rhamnosus</em> GG, y no solo <em>Lactobacillus&mdash; </em>as&iacute; como la cantidad de microorganismos viables por dosis, que se mide en Unidades Formadoras de Colonias (UFC).
    </p><h2 class="article-text">Probi&oacute;ticos y ni&ntilde;os: en qu&eacute; casos est&aacute;n recomendados</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que la administraci&oacute;n de probi&oacute;ticos en ni&ntilde;os no siempre est&aacute; justificada. Como explica Herrero, pueden ser &uacute;tiles en situaciones espec&iacute;ficas de la infancia, aunque debemos tener en cuenta que &ldquo;no son una soluci&oacute;n para todo&rdquo;. S&iacute; se ha demostrado que pueden ser &uacute;tiles en determinadas circunstancias, que Herrero enumera en las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Durante o despu&eacute;s de un tratamiento con antibi&oacute;ticos: ciertos probi&oacute;ticos han demostrado que pueden ayudar a prevenir o reducir la diarrea asociada, &ldquo;aunque no todos funcionan igual; el beneficio depender&aacute; de la cepa y la dosis usada&rdquo;, advierte Herrero.</li>
                                    <li>En casos de diarrea aguda infecciosa: algunos probi&oacute;ticos pueden acortar ligeramente la duraci&oacute;n de los s&iacute;ntomas y el n&uacute;mero y volumen de las deposiciones.</li>
                                    <li>En beb&eacute;s prematuros ingresados: el uso de probi&oacute;ticos concretos puede ayudar a disminuir &ldquo;el riesgo de <em>Enterocolitis</em> Necrotizante, una complicaci&oacute;n grave en esta etapa&rdquo;, afirma la especialista.</li>
                                    <li>Para el alivio de los c&oacute;licos del lactante: en estos casos, la efectividad depende seg&uacute;n el tipo de alimentaci&oacute;n que reciben, si es leche materna o f&oacute;rmula para lactantes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &iquest;A partir de qu&eacute; edad pueden tomar probi&oacute;ticos?&nbsp;Seg&uacute;n Herrero, no hay una edad concreta a partir de la cual se puedan tomar. &ldquo;En teor&iacute;a, los probi&oacute;ticos se pueden usar desde el nacimiento, siempre que se elijan las cepas adecuadas y haya un motivo cl&iacute;nico claro, lo que no significa que deban darse de forma rutinaria o sin supervisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No todos los ni&ntilde;os necesitan tomar probi&oacute;ticos</h2><p class="article-text">
        Si bien los probi&oacute;ticos se consideran seguros para su uso en pediatr&iacute;a, siempre que se haga teniendo en cuenta todos los condicionantes que hemos enumerado anteriormente, en determinados casos pueden no estar libres de riesgo y su utilizaci&oacute;n requiere una especial mesura. Como explica Herrero, &ldquo;no se recomienda en ni&ntilde;os con las defensas muy bajas, ni en los que tienen cat&eacute;teres vasculares centrales o ciertas cardiopat&iacute;as que aumentan el riesgo de infecciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco est&aacute;n indicados, excepto si existe una valoraci&oacute;n m&eacute;dica, en el caso de &ldquo;beb&eacute;s extremadamente prematuros o muy fr&aacute;giles porque su sistema inmune y digestivo a&uacute;n est&aacute;n en desarrollo&rdquo;, advierte Herrero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra precauci&oacute;n que no debemos pasar por alto cuando se trata de administrar probi&oacute;ticos a los ni&ntilde;os es la de asegurarnos de elegir productos de calidad garantizada. &ldquo;El uso de probi&oacute;ticos de baja calidad, o con escaso control sanitario, pueden suponer un riesgo a&ntilde;adido, ya que se han descrito casos de contaminaci&oacute;n o infecciones asociadas a cepas mal controladas&rdquo;, indica Herrero.
    </p><p class="article-text">
        La experta concluye que, antes de administrar un probi&oacute;tico a un ni&ntilde;o, es fundamental consultar con el pediatra o especialista, especialmente si se trata de beb&eacute;s prematuros o ni&ntilde;os con alguna enfermedad de base.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/debemos-probioticos-ninos-dietista-no-son-necesarios-utiles-eficaces-xp_1_12781164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2025 10:33:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué debemos saber sobre los probióticos para niños, según una dietista: “No todos son necesarios, útiles o eficaces”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Niños,Probióticos,Salud infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni yogur ni kéfir: este es el alimento lleno de probióticos que te ayudará a evitar la hinchazón abdominal en verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/yogur-kefir-alimento-lleno-probioticos-ayudara-evitar-hinchazon-abdominal-verano_1_12406399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31087412-d7f6-41c4-afdc-b1972210aa3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni yogur ni kéfir: este es el alimento lleno de probióticos que te ayudará a evitar la hinchazón abdominal en verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tempeh es un producto fermentado de origen vegetal que aporta una gran cantidad de microorganismos beneficiosos, además de nutrientes clave para el bienestar digestivo</p><p class="subtitle">Listeria, la bacteria espabilada que soporta bien el frío y tiene gran capacidad de sobrevivir</p></div><p class="article-text">
        Durante los meses de m&aacute;s calor, es normal que se intensifiquen las molestias digestivas como la hinchaz&oacute;n abdominal. Las altas temperaturas, los cambios en la alimentaci&oacute;n y una menor hidrataci&oacute;n de calidad pueden alterar el equilibrio digestivo, provocando molestias como gases, pesadez o distensi&oacute;n. En esta &eacute;poca del a&ntilde;o, el aparato digestivo se vuelve m&aacute;s sensible, especialmente si la dieta incluye alimentos procesados o dif&iacute;ciles de digerir.
    </p><p class="article-text">
        Los probi&oacute;ticos se han convertido en una soluci&oacute;n habitual para este tipo de molestias. Ayudan a mantener el equilibrio de la flora intestinal, lo que favorece una digesti&oacute;n m&aacute;s eficiente y una reducci&oacute;n de los s&iacute;ntomas relacionados con la hinchaz&oacute;n. Muchos asocian los probi&oacute;ticos principalmente con el yogur o el k&eacute;fir, dos productos fermentados de origen l&aacute;cteo que han ganado popularidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todos toleran bien los l&aacute;cteos, y adem&aacute;s, existen otras fuentes de probi&oacute;ticos iguales o m&aacute;s efectivas. Uno de estos alimentos es el tempeh, un producto fermentado de origen vegetal que aporta una gran cantidad de microorganismos beneficiosos, adem&aacute;s de nutrientes clave para el bienestar digestivo. Aunque es menos conocido, puede ser una alternativa m&aacute;s completa para quienes buscan mejorar su salud intestinal en los meses m&aacute;s calurosos del a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">El papel de los probi&oacute;ticos en la salud digestiva</h2><p class="article-text">
        Los probi&oacute;ticos son microorganismos vivos que, cuando se toman en las cantidades adecuadas, pueden mejorar la salud digestiva. Se encuentran en algunos alimentos fermentados o en suplementos, y su principal funci&oacute;n es ayudar a mantener el equilibrio de bacterias en el intestino.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la revisi&oacute;n de <a href="https://www.murciasalud.es/preevid/21946" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MurciaSalud</a>, los probi&oacute;ticos pueden ser &uacute;tiles para aliviar los s&iacute;ntomas de los trastornos funcionales digestivos, como el s&iacute;ndrome del intestino irritable (SII), que incluye molestias como dolor abdominal, gases o hinchaz&oacute;n. Estos microorganismos beneficiosos act&uacute;an regulando la microbiota intestinal, reforzando la barrera intestinal y reduciendo la inflamaci&oacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n analiz&oacute; 15 estudios cl&iacute;nicos con m&aacute;s de 1.300 pacientes y encontr&oacute; que el uso de probi&oacute;ticos durante al menos cuatro semanas redujo los s&iacute;ntomas del SII comparado con el placebo. En concreto, los s&iacute;ntomas que m&aacute;s mejoraron fueron el dolor abdominal, la distensi&oacute;n y la flatulencia. Aunque los efectos fueron moderados, s&iacute; se considera que los probi&oacute;ticos pueden ser una opci&oacute;n &uacute;til para algunas personas con molestias digestivas frecuentes. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Por qu&eacute; no es suficiente con yogur o k&eacute;fir</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Por qué no es suficiente con yogur o kéfir"
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                Por qué no es suficiente con yogur o kéfir                            </span>
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        Aunque el yogur y otros productos fermentados como el k&eacute;fir pueden facilitar la digesti&oacute;n de la lactosa, no siempre resultan suficientes para aliviar los s&iacute;ntomas de todas las personas con intolerancia. Esto se debe a que sus beneficios dependen de varios factores, entre ellos el tipo y la cantidad de bacterias presentes, la dosis consumida y el estado de la microbiota intestinal de cada persona. 
    </p><p class="article-text">
        El yogur contiene dos bacterias importantes, Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus, que producen lactasa, la enzima que ayuda a digerir la lactosa, y por eso est&aacute; autorizado por la <a href="https://www.yogurtinnutrition.com/yogurt-is-recommended-for-people-with-lactose-maldigestion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA</a>) para decir que mejora la digesti&oacute;n de la lactosa en personas con dificultades. Sin embargo, no todos los yogures ni k&eacute;fires tienen las mismas cepas o cantidades necesarias para ayudar con la intolerancia a la lactosa. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque el yogur puede aliviar algunos s&iacute;ntomas, muchas veces no es suficiente para tratar la intolerancia a la lactosa de forma completa, porque la eficacia depende de las cepas bacterianas espec&iacute;ficas y de su cantidad, y los s&iacute;ntomas pueden variar mucho entre personas. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El tempeh y sus propiedades</strong></h2><p class="article-text">
        El tempeh es un alimento tradicional originario de Indonesia, elaborado a partir de soja fermentada mediante la acci&oacute;n de un hongo llamado &ldquo;Rhizopus oligosporus&rdquo;. Durante este proceso de fermentaci&oacute;n, la soja se convierte en un producto m&aacute;s digerible y nutritivo, con una textura firme y un sabor caracter&iacute;stico a nuez.
    </p><p class="article-text">
        Este alimento destaca por ser una excelente <a href="https://www.centrosaludnutricional.com/que-es-el-tempeh-276.html#" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuente de prote&iacute;nas vegetales, vitaminas, minerales y fibra</a>. Adem&aacute;s, al ser un alimento fermentado, contiene microorganismos beneficiosos que act&uacute;an como probi&oacute;ticos, ayudando a mejorar la salud intestinal y el equilibrio de la microbiota. 
    </p><p class="article-text">
        El tempeh es una alternativa muy saludable para quienes buscan consumir probi&oacute;ticos sin recurrir a productos l&aacute;cteos, ideal para dietas vegetarianas y veganas. Tambi&eacute;n puede ayudar a reducir los niveles de colesterol y aportar antioxidantes, favoreciendo la salud cardiovascular.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo incorporar tempeh a tu dieta veraniega</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los probióticos pueden ser una opción útil para algunas personas con molestias digestivas frecuentes."
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                Los probióticos pueden ser una opción útil para algunas personas con molestias digestivas frecuentes.                            </span>
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        El tempeh, adem&aacute;s de ser un alimento muy nutritivo, es incre&iacute;blemente vers&aacute;til y encaja perfectamente en una dieta veraniega gracias a su ligereza y facilidad de preparaci&oacute;n. Este derivado fermentado de la soja es una excelente fuente de prote&iacute;nas vegetales completas, adem&aacute;s de <a href="https://www.centrosaludnutricional.com/que-es-el-tempeh-276.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aportar fibra, minerales como el calcio y beneficios probi&oacute;ticos</a> que favorecen la salud digestiva.
    </p><p class="article-text">
        El tempeh puede incluirse f&aacute;cilmente en platos fr&iacute;os y ligeros. Una de las formas m&aacute;s sencillas es incorporarlo en ensaladas frescas. Por ejemplo, puede saltearse brevemente y a&ntilde;adirse a una base de boniato, hojas verdes y tomates cherry para una comida completa. Tambi&eacute;n es ideal para preparar bocadillos donde simplemente puedes marinar el tempeh con soja, zumo de lima y especias, despu&eacute;s los cocinas a la plancha y los acompa&ntilde;as con hummus, aguacate o verduras frescas.
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n r&aacute;pida es usarlo en salteados con verduras de temporada como pimientos, champi&ntilde;ones o calabac&iacute;n, para una cena ligera y nutritiva. Y si buscas recetas m&aacute;s creativas, el tempeh puede formar parte del relleno de rollitos de verano envueltos en papel de arroz con salsa de soja, o en un bol con arroz, aguacate, pepino y alga nori.
    </p><p class="article-text">
        El tempeh es especialmente interesante en los meses c&aacute;lidos porque es saciante sin ser pesado, y porque su fermentaci&oacute;n natural facilita su digesti&oacute;n. Adem&aacute;s, su sabor a nuez y textura firme combinan muy bien con platos frescos y aderezos suaves, siendo una opci&oacute;n saludable, sabrosa y pr&aacute;ctica para cuidar la alimentaci&oacute;n durante el verano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Alcahud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/yogur-kefir-alimento-lleno-probioticos-ayudara-evitar-hinchazon-abdominal-verano_1_12406399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jun 2025 11:55:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni yogur ni kéfir: este es el alimento lleno de probióticos que te ayudará a evitar la hinchazón abdominal en verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Probióticos,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los cinco mejores alimentos fermentados que puedes tener siempre en tu nevera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mejores-alimentos-fermentados_1_11618765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/610f1d59-f99f-4662-a1cf-08a8c09e2d1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mejores alimentos fermentados que puedes tener en tu nevera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Chucrut, kimchi, kéfir, miso... comer alimentos fermentados está en boga, y por muy buenos motivos</p><p class="subtitle">Seis tipos de alimentos que no debes poner en la freidora de aire</p></div><p class="article-text">
        Desde tiempos prehist&oacute;ricos, la humanidad ha utilizado la fermentaci&oacute;n como una t&eacute;cnica para conservar alimentos y mejorar su sabor. Hace 13.000 a&ntilde;os, en Mesopotamia, ya se elaboraba cerveza y vino. En la antigua China, en el 2000 a.e.c. ya se fermentaban el repollo y el pan con masa madre se conoc&iacute;a en el antiguo Egipto. Hab&iacute;a queso y yogur en la antigua Roma y Grecia, y casi la totalidad de las culturas humanas tienen alg&uacute;n alimento fermentado en su dieta tradicional.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los alimentos fermentados se han puesto de moda debido a sus numerosos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35406140/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficios para la salud</a>. Estos alimentos, que se obtienen a trav&eacute;s de la acci&oacute;n de microorganismos como bacterias y levaduras, no solo mejoran la digesti&oacute;n, sino que tambi&eacute;n pueden fortalecer el sistema inmunitario, equilibrar la microbiota intestinal y aportar una serie de nutrientes esenciales que son m&aacute;s f&aacute;cilmente asimilables por el cuerpo humano si est&aacute;n fermentados.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios de los alimentos fermentados</h2><p class="article-text">
        Los alimentos fermentados contienen probi&oacute;ticos, que son microorganismos vivos beneficiosos para la salud intestinal. Entre ellos se cuentan los famosos <em>Lactobacillus</em> o las bifidobacterias que fermentan la leche para obtener queso o yogur, y tambi&eacute;n levaduras como las <em>Saccharomyces</em> que se encuentran <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-hacer-kefir_1_11683744.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el k&eacute;fir.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/probioticos-que-son-track_1_11456955.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a> son microorganismos que, al consumirlos, pasan a formar parte de nuestra microbiota intestinal, el conjunto de colonias de diferentes especies que viven en nuestro intestino y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32232406/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contribuyen a mantener un equilibrio saludable</a>. Una microbiota m&aacute;s variada se asocia con una mejor digesti&oacute;n, una menor incidencia de enfermedades inflamatorias del intestino y un sistema inmunol&oacute;gico m&aacute;s fuerte. Al rev&eacute;s, la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35461318/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disbiosis</a>, que es lo que ocurre cuando hay un crecimiento excesivo de alg&uacute;n tipo de bacterias perjudiciales (sin que lo equilibren las bacterias beneficiosas) puede causar inflamaci&oacute;n, enfermedades metab&oacute;licas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares e incluso problemas mentales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, durante la fermentaci&oacute;n, los microorganismos descomponen los componentes de los alimentos, como los az&uacute;cares y las prote&iacute;nas, en productos m&aacute;s simples que el cuerpo puede absorber m&aacute;s f&aacute;cilmente. Por ejemplo, la lactosa en los productos l&aacute;cteos se convierte en &aacute;cido l&aacute;ctico, lo que hace que los productos fermentados sean m&aacute;s f&aacute;ciles de digerir para las personas con intolerancia a la lactosa. Tambi&eacute;n, algunos alimentos fermentados pueden desactivar las ciertos componentes de los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/absorbes-comes_1_1388774.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos vegetales llamados antinutrientes</a>, que pueden inhibir la absorci&oacute;n de nutrientes esenciales como el hierro, el zinc y las vitaminas B12 y K.
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                Chucrut.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Fermentados refrigerados y fermentados pasteurizados</h2><p class="article-text">
        No todos los alimentos fermentados son iguales. Si compras <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/chucrut-probiotico-popular-espana-admite-posibilidades-platos_1_11613096.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chucrut en lata</a>, all&iacute; ya no quedan bacterias vivas. Para conservarlos durante m&aacute;s tiempo a temperatura ambiente, estos productos se pueden someter a un proceso de pasteurizaci&oacute;n, en el que se aumenta la temperatura durante unos segundos, lo suficiente para matar a todos los microorganismos que contienen, como bacterias y levaduras vivas. Lo mismo ocurre, por ejemplo, si se compraran los quesos de leche pasteurizada frente a los quesos de leche cruda, como el Camembert.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, si buscas alimentos fermentados por sus propiedades probi&oacute;ticas, es esencial optar por productos refrigerados y no pasteurizados. Lee las etiquetas cuidadosamente para asegurarte de que el producto que est&aacute;s comprando contiene &ldquo;cultivos vivos y activos&rdquo; o probi&oacute;ticos, y que necesita conservarse en la nevera.
    </p><h2 class="article-text">Los mejores alimentos fermentados para tu nevera</h2><p class="article-text">
        Estos son algunos de los mejores alimentos fermentados que puedes tener en tu nevera. No solo son deliciosos, sino que tambi&eacute;n tienen muchos beneficios para la salud.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>K&eacute;fir</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El k&eacute;fir es una bebida fermentada hecha generalmente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-hacer-kefir_1_11683744.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a partir de leche</a> (aunque tambi&eacute;n puede elaborarse con agua) y es uno de los alimentos fermentados m&aacute;s ricos en probi&oacute;ticos. Contiene una variedad de bacterias y levaduras beneficiosas que pueden ayudar a mejorar la salud intestinal. Adem&aacute;s, el k&eacute;fir es una buena fuente de calcio, prote&iacute;nas y vitaminas del grupo B. Puedes disfrutarlo solo, en batidos o como base para salsas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Chucrut</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El chucrut es un alimento tradicionalmente alem&aacute;n, hecho a partir de la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/chucrut-probiotico-popular-espana-admite-posibilidades-platos_1_11613096.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fermentaci&oacute;n de la col</a> con sal. Este proceso crea un producto rico en probi&oacute;ticos, fibra y vitamina C. El chucrut es bajo en calor&iacute;as y tiene un sabor &aacute;cido y crujiente, perfecto como acompa&ntilde;amiento de platos principales o a&ntilde;adido a ensaladas y s&aacute;ndwiches. Para obtener todos sus beneficios, aseg&uacute;rate de comprar chucrut refrigerado, ya que el pasteurizado no contiene probi&oacute;ticos vivos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Kimchi</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/kimchi-probiotico-antioxidante-ayuda-fortalecer-sistema-inmunologico_1_11622169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kimchi</a> es un plato coreano fermentado hecho principalmente de col del tipo napa (la col china) y r&aacute;banos, con la adici&oacute;n de especias, ajo, jengibre y guindilla. Es conocido por su sabor picante y fuerte, adem&aacute;s de ser una excelente fuente de probi&oacute;ticos, vitaminas A, B y C, y antioxidantes. El kimchi es un alimento vers&aacute;til que se puede disfrutar como acompa&ntilde;amiento, en sopas o incluso en tacos. Al igual que el chucrut, es importante elegir kimchi refrigerado para asegurarte de que contiene probi&oacute;ticos activos.
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                    alt="El miso es una pasta fermentada japonesa hecha de soja, sal y un tipo de hongo llamado koji."
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            <span class="title">
                El miso es una pasta fermentada japonesa hecha de soja, sal y un tipo de hongo llamado koji.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Miso</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El miso es una pasta fermentada japonesa hecha de soja, sal y un tipo de hongo llamado koji. Tiene un sabor umami profundo y se utiliza com&uacute;nmente en la preparaci&oacute;n de la sopa de miso, pero tambi&eacute;n puede agregarse a salsas, ali&ntilde;os y marinados. El miso es rico en prote&iacute;nas, minerales como el zinc y el manganeso, y antioxidantes. A pesar de que algunos productos de miso est&aacute;n pasteurizados, los que se encuentran en la secci&oacute;n refrigerada suelen contener enzimas y bacterias vivas que son beneficiosas para la salud.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tempeh</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El tempeh es otro producto fermentado a base de soja, originario de Indonesia. A diferencia del tofu, el tempeh es un alimento fermentado que tiene una textura m&aacute;s firme y un sabor m&aacute;s potente. Es una excelente fuente de prote&iacute;nas vegetales, fibra, hierro y calcio, y contiene probi&oacute;ticos que pueden mejorar la digesti&oacute;n. El tempeh es muy vers&aacute;til y puede utilizarse en una variedad de platos, desde salteados hasta hamburguesas vegetarianas.
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;adir alimentos fermentados como los anteriores a tu dieta&nbsp;el k&eacute;fir, el chucrut, el kimchi, el miso y el tempeh, no solo estar&aacute;s a&ntilde;adiendo sabor y textura a tus comidas, sino tambi&eacute;n cuidando de tu intestino. Recuerda leer las etiquetas y busca las opciones refrigeradas con cultivos vivos y activos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mejores-alimentos-fermentados_1_11618765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Oct 2024 20:14:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los cinco mejores alimentos fermentados que puedes tener siempre en tu nevera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentos,Comida,Nutrición,Probióticos,Flora intestinal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer kéfir en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-hacer-kefir_1_11683744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d758336-39c3-4ac1-a5c7-92ff43cd70fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer kéfir en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El kéfir se elabora con unos nódulos llamados búlgaros, con aspecto de pequeñas coles. Se venden secos y pueden crecer con la fermentación</p><p class="subtitle">En primera persona - He estado usando los zapatos minimalistas que son "como andar descalzo" y esto es lo que ha cambiado</p></div><p class="article-text">
        Han pasado unos a&ntilde;os desde que el que era considerado el rey de los probi&oacute;ticos, el yogur, ha sido destronado. Le han sucedido la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/kombucha-ingredientes-bebida-sea-saludable_1_11465968.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kombucha</a>, el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/kimchi-probiotico-antioxidante-ayuda-fortalecer-sistema-inmunologico_1_11622169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kimchi</a> o la soja. Pero hasta la popularizaci&oacute;n del k&eacute;fir, ning&uacute;n otro producto ha podido imitar a este l&aacute;cteo. El k&eacute;fir es una bebida fermentada hecha a base de leche. Se produce a ra&iacute;z del proceso de fermentaci&oacute;n de los granos de k&eacute;fir, que es una combinaci&oacute;n de levaduras beneficiosas y bacterias.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos dicho, este l&iacute;quido suele compararse con el yogur, debido a que tambi&eacute;n es un l&aacute;cteo fermentado. Sin embargo, tienen grandes diferencias en su composici&oacute;n y beneficios para la salud.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos productos son conocidos por tener una gran parte de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/probioticos-que-son-track_1_11456955.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a> en su composici&oacute;n, es decir, bacterias beneficiosas que ofrecen diferentes ventajas a la salud, principalmente a la digesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El k&eacute;fir tiene una gran carga de probi&oacute;ticos. Se puede encontrar de diferentes maneras en cuanto a presentaci&oacute;n; en los supermercados suele venderse como un postre obtenido por fermentaci&oacute;n de la leche gracias a un hongo. Es rico en calcio, magnesio y f&oacute;sforo, vitamina K y del grupo B (B1, B5, B8, B9, B12), tript&oacute;fano y prote&iacute;nas de f&aacute;cil digesti&oacute;n. Su origen est&aacute; en el C&aacute;ucaso y su nombre es una derivaci&oacute;n del turco para la frase &ldquo;sentirse bien&rdquo;. Se puede tomar solo o endulzarlo con miel o frutas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el yogur contiene prote&iacute;nas muy &uacute;tiles para el ser humano y con una mayor digestibilidad que la leche. Adem&aacute;s, es una buena fuente de vitaminas del grupo B y A y una excelente fuente de minerales como el calcio, f&oacute;sforo, magnesio y zinc.&nbsp;De acuerdo con la <a href="https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/2584-el-yogur-un-gran-valor-para-la-salud.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n</a>, se ha observado su utilidad como prevenci&oacute;n y tratamiento de la diarrea en los ni&ntilde;os, especialmente la causada por rotavirus, y mejor&iacute;a de la diarrea en adultos tras la toma de antibi&oacute;ticos, ya que contribuye a que se restablezca la flora intestinal inicial. Tambi&eacute;n aumenta el n&uacute;mero de bacterias beneficiosas en el intestino que ayudan a eliminar sustancias t&oacute;xicas y carcin&oacute;genas y de la producci&oacute;n natural de ciertos tipos de c&eacute;lulas del sistema inmunitario.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que ambos productos ofrecen propiedades similares, el k&eacute;fir puede ser mejor en comparaci&oacute;n al yogur debido a que tiene un mayor contenido probi&oacute;tico y en cuanto a la salud intestinal suele tener m&aacute;s propiedades.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que si deseas incluir cualquiera de estas dos bebidas dentro de tu dieta es importante que consultes primero con su nutricionista o un especialista, para evitar cualquier efecto secundario no deseado.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo conservar los granos de k&eacute;fir</h2><p class="article-text">
        El k&eacute;fir de leche no se debe confundir con el k&eacute;fir de agua. Aunque ambos tengan el mismo nombre, son muy diferentes. Uno fermenta la lactosa de la leche obteni&eacute;ndose una bebida l&aacute;ctea y el otro fermenta el agua azucarada para hacer una bebida efervescente.
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s habitual es el de leche, y se puede elaborar en casa. Eso s&iacute;, exige dedicaci&oacute;n y cuidado. Antes de empezar a experimentar con mezclas, temperaturas y tiempos de conservaci&oacute;n, conviene tener claras una serie de pautas para poner en marcha nuestro laboratorio de fermentaci&oacute;n casero. La higiene es fundamental, aunque no hace falta esterilizar todos los utensilios y botes que se van a usar. Basta con lavarlos con agua y jab&oacute;n y aclarar muy bien tanto antes como despu&eacute;s de utilizarlos.&nbsp;Si se reutilizan envases que se han usado para guardar otras comidas, desinf&eacute;ctalos con una pulverizaci&oacute;n de alcohol al 70 por ciento.
    </p><p class="article-text">
        Tiene un aspecto cremoso y &aacute;cido. Se elabora con unos n&oacute;dulos llamados b&uacute;lgaros, con aspecto de peque&ntilde;as coles; se venden secos y puedes hacer que crezcan con la fermentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Exige un almacenamiento cuidadoso. Evita los recipientes met&aacute;licos, ya que el &aacute;cido reacciona con el metal y modifica ligeramente el pH, lo que despu&eacute;s de muchos usos podr&aacute; llegar a deteriorar sus propiedades de fermentaci&oacute;n. Adem&aacute;s, la utilizaci&oacute;n de metales reactivos (como el aluminio) con ingredientes &aacute;cidos, hace que ambos reaccionen y se formen compuestos indeseados. El acero inoxidable no suele presentar este problema aunque lo mejor, para curarse en salud, es priorizar el vidrio, pl&aacute;stico o madera.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de conservar los granos de k&eacute;fir, se pueden guardar en la nevera sumergidos en leche. El fr&iacute;o adormece a los b&uacute;lgaros. Cambiando la leche cada semana, este m&eacute;todo de conservaci&oacute;n puede durar hasta un mes. M&aacute;s no es recomendable, pues empiezan a deteriorarse. Otra forma de conservarlos es congelarlos en una bolsa herm&eacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer k&eacute;fir de leche en casa</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Debes hidratas los búlgaros de kéfir antes de fermentarlos"
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            <span class="title">
                Debes hidratas los búlgaros de kéfir antes de fermentarlos                            </span>
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        El k&eacute;fir es bastante sencillo de hacer en casa y requiere de pocos ingredientes. Ten en cuenta que, como ya hemos comentado, debes ser cuidadoso con la conservaci&oacute;n de los b&uacute;lgaros. Si eres met&oacute;dico tendr&aacute;s una bebida l&aacute;ctea rica y saludable hecha por ti. Para ello, solo necesitar&aacute;s los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un gramo de n&oacute;dulos de k&eacute;fir deshidratados</li>
                                    <li>Dos litros de leche (o puede que algo m&aacute;s, dependiendo de c&oacute;mo evolucione)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los pasos para hacer k&eacute;fir en casa son tan sencillos como sus ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Lo primero que vamos a hacer es hidratar y activar los n&oacute;dulos secos. Para ello, solo tenemos que poner un gramo de los mismos en un tarro bien limpio. Escurre y enjuaga los gr&aacute;nulos de k&eacute;fir con agua o con leche fr&iacute;a. </li>
                                    <li>Luego a&ntilde;adimos 200 ml de leche a temperatura ambiente y tapamos el tarro, bien con una tapa de pl&aacute;stico o con un trozo de tela transpirable atada con una goma.</li>
                                    <li>Dejamos que fermente durante 48 horas en un lugar c&aacute;lido, seco y al abrigo de la luz. Dentro de un armario de la cocina, por ejemplo.</li>
                                    <li>Pasado el tiempo de fermentaci&oacute;n, colamos la leche usando un colador de pl&aacute;stico. Notaremos que los granos se han hidratado. Tendremos que repetir el proceso hasta que, tras la fermentaci&oacute;n, la leche se haya transformado en k&eacute;fir. Pueden ser necesarias unas siete u ocho veces m&aacute;s.</li>
                                    <li>Combina la leche en un frasco transparente para conservas con capacidad para un litro y a&ntilde;ade los gr&aacute;nulos de k&eacute;fir. T&aacute;palo y deja que fermente entre 18 y 24 horas a una temperatura de entre 24 y 27 grados </li>
                                    <li>Usa un colador o una espumadera para extraer con cuidado los gr&aacute;nulos de k&eacute;fir de la preparaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Enju&aacute;galos con un poco de leche fr&iacute;a, p&aacute;salos a un frasco limpio y agrega leche hasta cubrirlos. El k&eacute;fir puede tomarse de inmediato o bien conservarse en el frigor&iacute;fico en un envase bien tapado durante un m&aacute;ximo de 15 d&iacute;as.</li>
                            </ol>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-hacer-kefir_1_11683744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 10:16:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer kéfir en casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentos,Alimentación,Nutrición,Comida,Recetas,Probióticos,Flora intestinal,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siete alimentos ricos en probióticos que ayudan a cuidar la salud digestiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/siete-alimentos-ricos-probioticos-ayudan-cuidar-salud-digestiva_1_11627555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3fcb918-294d-40a7-9010-bec028ac433a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101347.jpg" width="4000" height="2250" alt="Siete alimentos ricos en probióticos que ayudan a cuidar la salud digestiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una ingesta suficiente de probióticos contribuye a proteger el aparato digestivo de microorganismos nocivos, a mejorar la digestión y la función intestinal, entre otros beneficios</p><p class="subtitle">Chucrut, un probiótico poco popular en España que admite muchas posibilidades en tus platos</p></div><p class="article-text">
        Es evidente que cada vez somos m&aacute;s conscientes de nuestra alimentaci&oacute;n y de lo que supone. La <strong>flora intestinal</strong> o la <strong>microbiota</strong> son t&eacute;rminos que cada vez conoce m&aacute;s gente; poco a poco la salud digestiva se ha posicionado como un eje central de una dieta saludable, y en esta conversaci&oacute;n se menciona muy a menudo los probi&oacute;ticos. Concretamente, se trata de microorganismos vivos -como bacterias y levaduras- que al consumirlos proporcionan beneficios para la salud. Estos se encuentran presentes de forma natural en algunos alimentos fermentados, agregados a algunos productos alimenticios o tambi&eacute;n disponibles como suplementos diet&eacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los <strong>probi&oacute;ticos</strong> act&uacute;an principalmente en el aparato digestivo, donde pueden afectar al microbioma intestinal. Este microbioma est&aacute; formado por muchos microorganismos -en su mayor parte bacterias- que viven normalmente en el intestino grueso. Cuando una persona come o bebe suficientes probi&oacute;ticos, estos le ayudan a proteger el aparato digestivo de microorganismos nocivos, a mejorar la digesti&oacute;n y la funci&oacute;n intestinal, entre otros beneficios para la salud. Con esto en mente, muchos se plantear&aacute;n si vale la pena tratar de incorporar probi&oacute;ticos de forma activa en nuestra dieta o si son una estrategia m&aacute;s de marketing alimentario. Aqu&iacute; enumeramos solo algunos de sus beneficios:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Mejoran la diarrea relacionada con los antibi&oacute;ticos: </strong>los antibi&oacute;ticos, como la eritromicina y la penicilina, pueden matar los microorganismos beneficiosos que viven en el aparato digestivo y causar diarrea. Algunas cepas probi&oacute;ticas, como los LGG y&nbsp;<em>Saccharomyces boulardii</em>&nbsp;podr&iacute;an ayudar a reducir el riesgo de diarrea relacionada con los <strong>antibi&oacute;ticos</strong> en personas menores de 65 a&ntilde;os, aunque no en personas mayores. Los probi&oacute;ticos son muy eficaces cuando las personas comienzan a tomar estos productos en los dos d&iacute;as posteriores a la primera dosis de antibi&oacute;tico.</li>
                                    <li><strong>Enfermedad intestinal inflamatoria</strong>: la enfermedad intestinal inflamatoria es un tipo de trastorno cr&oacute;nico que incluye la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Las personas con una enfermedad intestinal inflamatoria suelen tener diarrea, dolor de est&oacute;mago o sangre en las heces, s&iacute;ntomas que se deben a la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica del aparato digestivo. Tomar probi&oacute;ticos con los medicamentos podr&iacute;a reducir levemente los s&iacute;ntomas de la colitis ulcerosa, pero esto no parece ayudar a quienes tienen la <strong>enfermedad de Crohn</strong>.</li>
                                    <li><strong>S&iacute;ndrome de intestino irritable: </strong>el s&iacute;ndrome de intestino irritable es un trastorno com&uacute;n que causa dolor de est&oacute;mago y molestias frecuentes, distensi&oacute;n abdominal, cambios en la frecuencia de las deposiciones y diarrea o estre&ntilde;imiento. Las causas no est&aacute;n claras, pero las personas con este s&iacute;ndrome pueden tener demasiados microorganismos 'malos' y muy pocos microorganismos 'buenos' en el intestino. Tomar probi&oacute;ticos podr&iacute;a reducir los s&iacute;ntomas del s&iacute;ndrome de intestino irritable. Sin embargo, los efectos var&iacute;an seg&uacute;n la cepa probi&oacute;tica utilizada, seg&uacute;n cu&aacute;nto tiempo se use y el s&iacute;ntoma que se trate.</li>
                                    <li><strong>Contra la dermatitis at&oacute;pica:</strong> la dermatitis at&oacute;pica es una afecci&oacute;n de la piel que padecen principalmente los ni&ntilde;os. Una persona con dermatitis at&oacute;pica tiende a tener la piel seca y picor, le supura cuando se rasca y tiene erupciones rojas que aparecen y desaparecen. De acuerdo con el <a href="https://ods.od.nih.gov/factsheets/Probiotics-DatosEnEspanol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">National Institutes of Health</a> (NIH), del Departamento de Salud de Estados Unidos, algunos estudios han demostrado que tomar probi&oacute;ticos durante el embarazo y la infancia podr&iacute;a reducir el riesgo de desarrollar <strong>dermatitis at&oacute;pica</strong> y disminuir la gravedad de los s&iacute;ntomas de la dermatitis. Sin embargo, los efectos var&iacute;an seg&uacute;n la cepa probi&oacute;tica utilizada y si se toma durante el embarazo, durante la infancia o ambos.</li>
                                    <li><strong>Hipercolesterolemia:</strong> las concentraciones muy altas de colesterol en la sangre (una afecci&oacute;n conocida como hipercolesterolemia) y la acumulaci&oacute;n de colesterol en las paredes de las arterias puede bloquear el flujo de sangre al coraz&oacute;n y aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca. Algunos estudios han demostrado que los probi&oacute;ticos, como lactobacilos y acid&oacute;filos, reducen ligeramente las concentraciones de <strong>colesterol</strong> total y de <strong>lipoprote&iacute;na</strong> de baja densidad (LDL o colesterol 'malo'). Sin embargo, otros estudios no han encontrado beneficios. Se necesitan m&aacute;s investigaciones para comprender el efecto de los probi&oacute;ticos sobre el colesterol en la sangre.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Siete alimentos con probi&oacute;ticos</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El kimchi es un fermento hecho a partir de col china                            </span>
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        Por suerte, los probi&oacute;ticos est&aacute;n presentes en muchos alimentos comunes en la dieta mediterr&aacute;nea, por lo que no tendremos que hacer mucho esfuerzo para incorporarlos. Pese a esto, recuerda que es importante consultar con tu m&eacute;dico los cambios dr&aacute;sticos que lleves a cabo en tu dieta:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Yogur: </strong>el yogur es la fuente de probi&oacute;ticos natural por excelencia.&nbsp;Para la obtenci&oacute;n de este alimento se requieren de base bacterias como S<em>treptococcus thermophilus</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Lactobacillus bulgaricus</em>, encargadas de fermentar la lactosa en <strong>&aacute;cido l&aacute;ctico</strong>, lo que le da a los yogures su caracter&iacute;stica textura y rico sabor. Estos microorganismos, junto con otros que se pueden adicionar en procesos naturales o de forma artificial, pueden ser de gran utilidad para mejorar el estado de la microbiota intestinal.</li>
                                    <li><strong>K&eacute;fir:</strong> puede parecer similar al yogur, pero su proceso de fermentaci&oacute;n var&iacute;a de forma significativa. El tiempo de fermentaci&oacute;n del k&eacute;fir requiere m&aacute;s pasos y tiene una mayor duraci&oacute;n -entre 14 y 18 horas-, lo que repercute en sus propiedades organol&eacute;pticas, pero tambi&eacute;n en su carga de microorganismos. Cabe destacar que estos grupos de <strong>levaduras</strong> no est&aacute;n presentes en los yogures t&iacute;picos.</li>
                                    <li><strong>Chucrut: </strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/chucrut-probiotico-popular-espana-admite-posibilidades-platos_1_11613096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">el chucrut</a> -o sauerkraut en alem&aacute;n- es un alimento procedente de Alemania que presenta grandes beneficios para la salud. Se trata de un <strong>repollo fermentado</strong>, con un sabor muy caracter&iacute;stico. El chucrut es un alimento fermentado que puede tener agentes probi&oacute;ticos que impiden que se multiplique la bacteria Clostridium difficile, que causa desajustes intestinales provocando diarrea, entre otros problemas digestivos. El chucrut tambi&eacute;n es rico en vitamina C y hierro, que favorecen un sistema inmune saludable.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Kimchi: </strong>el&nbsp;kimchi coreano es un tipo de fermento elaborado a base de <strong>col china</strong>. Es c&eacute;lebre tanto por su sabor como por sus propiedades. Los alimentos fermentados son unos grandes aliados de nuestra microbiota. Es cierto que no son milagrosos, pero s&iacute; pueden echarnos una mano para mantenerla en equilibrio.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Tempeh: </strong>hay otros muchos alimentos ricos en probi&oacute;ticos naturales que no son l&aacute;cteos ni derivados de la col. El tempeh es un producto elaborado a partir de las <strong>semillas de soja</strong>, que se disponen en capas y se fermentan. El tempeh es un excelente ejemplo de probi&oacute;tico, ya que en este caso hablamos de un producto de la fermentaci&oacute;n natural y controlada de la soja. Los agentes principales de la fermentaci&oacute;n del sustrato pertenecen al g&eacute;nero de hongos&nbsp;<em>Rhizopus</em>, generalmente de las especies&nbsp;<em>Rhizopus oligosporus</em>&nbsp;o&nbsp;<em>Rhizopus oryzae</em>. Aunque parezca sorprendente, la parte blanca que se observa en el tempeh y que le otorga su forma de bloque corresponde al micelio o crecimiento de dichos hongos.</li>
                                    <li><strong>Miso: </strong>el miso es una pasta, de aspecto bastante poco atractivo, realizada de forma tradicional a partir de semillas de soja y sal marina. Su uso m&aacute;s conocido en regiones occidentales es la sopa de miso, pero tambi&eacute;n es de gran utilidad para condimentar platos con <strong>fideos</strong>, <strong>tofu</strong> o <strong>vegetales</strong>. La producci&oacute;n de miso implica una fermentaci&oacute;n en dos etapas: primero se inocula un moho, como&nbsp;<em>Aspergillus oryzae</em>, sobre un sustrato para hacer koji. Una fermentaci&oacute;n posterior, esta vez llevada a cabo por bacterias y levaduras, tiene lugar cuando el koji se agrega a un pur&eacute; de sal y soja. Por sorprendente que parezca,&nbsp;este proceso puede llegar a durar de 2 a 3 a&ntilde;os.&nbsp;Con todos los pasos y la intensa fermentaci&oacute;n que conlleva, no es de extra&ntilde;ar que el miso sea un alimento muy rico en probi&oacute;ticos naturales.</li>
                                    <li><strong>Kombucha: </strong>la kombucha es una bebida fermentada cada vez m&aacute;s famosa por sus propiedades y comercializaci&oacute;n en grandes superficies. Este t&eacute; se produce a partir de la fermentaci&oacute;n del sustrato de t&eacute; y fructosa por parte de una mezcla de microorganismos simbiontes que se conoce como SCOBY (<em>Symbiotic Culture Of Bacteria and Yeast</em>).&nbsp;Esta bebida contiene comunidades vivas <strong>simbiontes</strong> de diferentes especies de levaduras y acetobacterias. Adem&aacute;s de su potencial alimenticio por su alto contenido en probi&oacute;ticos, la kombucha puede adaptarse al paladar de todo usuario, pues es posible a&ntilde;adirle siropes y zumos con el fin de endulzarla, aunque siempre es mejor evitar los az&uacute;cares si se espera que la bebida sea saludable.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/siete-alimentos-ricos-probioticos-ayudan-cuidar-salud-digestiva_1_11627555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Sep 2024 10:46:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siete alimentos ricos en probióticos que ayudan a cuidar la salud digestiva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Bebidas,Salud,Probióticos,Gastronomía,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este probiótico de origen coreano es un potente antioxidante y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/kimchi-probiotico-antioxidante-ayuda-fortalecer-sistema-inmunologico_1_11622169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f25b97a4-0153-497e-80ff-79222a04fd08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este probiótico de origen coreano es un potente antioxidante y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El kimchi tiene muchas propiedades beneficiosas para nuestro organismo, pero además es muy apreciado por su sabor umami —en japonés, sabroso— y sus toques ácidos, picantes y agrios al mismo tiempo que salados pero con matices dulces</p><p class="subtitle">Los beneficios de añadir una pizca de canela a tu café o té a diario</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/chucrut-probiotico-popular-espana-admite-posibilidades-platos_1_11613096.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chucrut</a>, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/kombucha-ingredientes-bebida-sea-saludable_1_11465968.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kombucha</a>, k&eacute;fir, miso, tempeh o kimchi. Son nombres de elaboraciones fermentadas que se escuchan nombrar cada vez m&aacute;s, junto con los menos ex&oacute;ticos pero igualmente beneficiosos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/yogur-despues-cenar-queso-manana-mejor-consumir-lacteos_1_11474160.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yogures</a>, vinagres o quesos. Todos ellos son alimentos con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/probioticos-que-son-track_1_11456955.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a> que favorecen nuestra microbiota, que tambi&eacute;n es una palabra muy de moda y en boca de todos.
    </p><p class="article-text">
        No porque sea algo nuevo, la microbiota es tan antigua como las bacterias &mdash;de hecho, es eso, el conjunto de bacterias que pueblan nuestro organismo y, por ende, nuestro aparato digestivo&mdash; pero s&iacute; porque se le empieza a dar el protagonismo y la importancia que merece.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que el est&oacute;mago es nuestro segundo cerebro; no en vano, hay una infinidad de neuronas distribuidas por el tubo digestivo. La microbiota est&aacute; en constante cambio y mantenerla en buena salud y equilibrio es vital para protegernos de enfermedades y favorecer el proceso metab&oacute;lico de los alimentos que consumimos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Nos protege de bacterias pat&oacute;genas</strong> que pueden desencadenar enfermedades. Act&uacute;a como barrera de metales t&oacute;xicos, polvo, suciedad y qu&iacute;micos que se encuentran en el ambiente o part&iacute;culas carcin&oacute;genas.</li>
                                    <li><strong>Ayuda a mantener un sistema inmune sano</strong>, favoreciendo que nuestras defensas act&uacute;en de una forma eficiente.</li>
                                    <li>Permite un<strong> buen funcionamiento del metabolismo</strong> y la energ&iacute;a.</li>
                                    <li>Mantenerla en equilibrio favorece una <strong>buena digesti&oacute;n</strong> de los alimentos. Y favorece la producci&oacute;n de <strong>vitaminas</strong> como la K y la B12, adem&aacute;s de la secreci&oacute;n de algunos neurotransmisores intestinales.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por el contrario, un desequilibrio en nuestra microbiota puede producir infecciones y enfermedades autoinmunes como la diabetes, la obesidad, algunos tipos de c&aacute;ncer o la fibromialgia. 
    </p><h2 class="article-text">Mohos y bacterias, al rescate de la microbiota</h2><p class="article-text">
        Los alimentos fermentados son unos grandes aliados de nuestra microbiota. Es cierto que no son milagrosos, pero s&iacute; que pueden echarnos una mano para mantenerla en equilibrio. En el proceso de fermentaci&oacute;n el alimento original se transforma por la acci&oacute;n de microorganismos como mohos, bacterias y levaduras. 
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos fermentados son adem&aacute;s una excelente forma de conservar durante m&aacute;s tiempo los alimentos. Y aunque en occidente hay pa&iacute;ses muy acostumbrados a fermentar &mdash;ah&iacute; est&aacute; el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/chucrut-probiotico-popular-espana-admite-posibilidades-platos_1_11613096.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chucrut</a> alem&aacute;n a base de col&mdash;, los orientales nos sacan ventaja. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo claro es el <strong>kimchi coreano</strong>, un tipo de fermento muy valorado. No solo por sus beneficios en nuestra salud digestiva, tambi&eacute;n por su versatilidad a la hora de introducirlo en nuestros platos y por los matices de gusto y aroma que puede conseguir seg&uacute;n las variaciones en el proceso de elaboraci&oacute;n. El kimchi es un alimento de sabor umami &mdash;en japon&eacute;s, sabroso&mdash;. Es &aacute;cido, es salado pero tambi&eacute;n tiene toques dulces, es picante y agrio. 
    </p><p class="article-text">
        La base del kimchi es la col china. Y, como todo en cuestiones de alimentaci&oacute;n, no es lo mismo comprarla envasada &mdash;aunque tambi&eacute;n hay buenas referencias de marcas en fermentos&mdash; que hacerlo en casa partiendo del alimento fresco, tom&aacute;ndote tu tiempo, investigando sobre el proceso y con tus propias manos. Te lo vamos a poner f&aacute;cil y <strong>vamos a contarte, paso a paso, una receta </strong>para hacer un buen kimchi por ti mismo. Esto es lo que vamos a necesitar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Unos 2,5 kilos de col china. No te preocupes, parece mucho pero una vez fermentada pierde mucho volumen. F&iacute;jate en que sea un producto de buena calidad, y que las hojas no est&eacute;n amargas.</li>
                                    <li>350 gramos de sal gorda y 300 gramos de agua mineral.</li>
                                    <li>500 gramos de nabo oriental, <em>daikon</em>. Es opcional. Tambi&eacute;n se le pueden a&ntilde;adir otras verduras como zanahoria, pero tampoco es imprescindible para una receta b&aacute;sica de kimchi. En caso de a&ntilde;adirla, usa otros 500 gramos.</li>
                                    <li>200 gramos de cebolleta china. La parte verde.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Para el ali&ntilde;o:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Necesitaremos dos cucharadas grandes, soperas, de harina de arroz glutinoso que podemos encontrar en supermercados asi&aacute;ticos.</li>
                                    <li>150 gramos de agua mineral.</li>
                                    <li>40 gramos de ajo picado, 200 gramos de cebolla cortada muy peque&ntilde;ita.</li>
                                    <li>75 gramos de guindilla coreana en copos.</li>
                                    <li>50 gramos de salsa de pescado y 50 gramos de gambita coreana fermentada con su jugo. Se puede sustituir por salsa de pescado a la venta tambi&eacute;n supermercados asi&aacute;ticos. Y, por &uacute;ltimo, 6 gramos de az&uacute;car.</li>
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                    alt="El último paso será mezclar la verdura con el aliño de kimchi"
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            <span class="title">
                El último paso será mezclar la verdura con el aliño de kimchi                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Manos a la obra</h2><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;, vamos a ello:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El primer paso es lavar muy bien la verdura, y en el caso de la col secarla y partirla en cuartos. Las hojas de las capas m&aacute;s externas las quitaremos pero no vamos a desecharlas, las vamos a guardar hasta el final porque s&iacute; que las utilizaremos. </li>
                                    <li>Una vez cortadas, volveremos a lavar las coles y las depositaremos en un bol pero sin escurrir. Vamos a a&ntilde;adir la sal en dos veces, mitad y mitad, y dejaremos transcurrir dos horas entre la primera y la segunda.</li>
                                    <li>La segunda vez que le echemos la sal, la habremos disuelto primero en el agua caliente y la habremos dejado enfriar previamente. Este l&iacute;quido es lo que se conoce como salmuera.</li>
                                    <li>Ahora, dejaremos la col en este l&iacute;quido entre seis u ocho horas, dependiendo de la temperatura ambiente. A m&aacute;s calor, menos tiempo. Le iremos dando vueltas de vez en cuando para que toda la verdura entre en contacto con la salmuera. Y veremos que se va ablandando. Es un signo de que todo marcha bien.</li>
                                    <li>Pasado el tiempo previsto, hay que lavar bien la col para quitarle el sabor demasiado salado. Y, esta vez s&iacute;, la dejaremos escurrir. </li>
                                    <li>Si has decidido incluir el nabo y la zanahoria, c&oacute;rtalas finas ahora y ve a&ntilde;adi&eacute;ndolas entre las hojas, as&iacute; como la cebolleta.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Nos queda el ali&ntilde;o:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Vamos a mezclar la harina con el agua lo primero. Vamos a calentar esta mezcla, la dejaremos hervir por lo menos un minuto.</li>
                                    <li>Cuando se haya enfriado, a&ntilde;adiremos los dem&aacute;s ingredientes.</li>
                                    <li>Una opci&oacute;n es batirlo todo, para que quede una mezcla m&aacute;s homog&eacute;nea. </li>
                                    <li>Hazte con unos guantes y procede a mezclar la salsa con la col y el resto de verduras.</li>
                                    <li>Solo te queda guardar el kimchi en un envase, procura que quede lo m&aacute;s apretado posible. Las hojas que hab&iacute;amos descartado al principio nos sirven para cubrir la preparaci&oacute;n durante unos d&iacute;as y que siga fermentando. Para acelerar el proceso, puedes dejar un par de d&iacute;as el kimchi fuera de la nevera.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/kimchi-probiotico-antioxidante-ayuda-fortalecer-sistema-inmunologico_1_11622169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Sep 2024 09:39:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este probiótico de origen coreano es un potente antioxidante y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo,Alimentación,Salud,Alimentos,Verduras,Probióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chucrut, un probiótico poco popular en España que admite muchas posibilidades en tus platos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/chucrut-probiotico-popular-espana-admite-posibilidades-platos_1_11613096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eaa3c07c-6e16-41ea-a9ed-9319c18c23b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101055.jpg" width="1974" height="1110" alt="Chucrut, un probiótico poco popular en España que admite muchas posibilidades en tus platos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consumo de chucrut ayuda a aumentar la absorción a nivel intestinal de nutrientes como la vitamina B, calcio y hierro</p><p class="subtitle">Probióticos y prebióticos: ¿cómo nos ayudan en la salud intestinal?
</p></div><p class="article-text">
        Tiene m&aacute;s probi&oacute;ticos que el yogur, se puede incorporar a todo tipo de comidas y lo puedes hacer en casa. El chucrut -o <em>sauerkraut</em> en alem&aacute;n- es un alimento procedente de Alemania que presenta grandes beneficios para la salud. Se trata de un repollo fermentado, con un sabor caracter&iacute;stico por el que, hasta ahora, no hab&iacute;a tenido muchos adeptos en nuestro pa&iacute;s. Sin embargo, sus m&uacute;ltiples propiedades hacen que valga la pena, al menos, probarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os hemos empezado a prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a los alimentos probi&oacute;ticos. Los probi&oacute;ticos son microorganismos vivos (como bacterias y levaduras) que al consumirlos proporcionan beneficios para la salud. Se encuentran naturalmente presentes en algunos alimentos fermentados, agregados a algunos productos alimenticios y disponibles como suplementos diet&eacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los probi&oacute;ticos act&uacute;an principalmente en el aparato digestivo, donde pueden afectar al microbioma intestinal. Este microbioma est&aacute; formado por muchos microorganismos -en su mayor parte bacterias- que viven principalmente en el intestino grueso. Cuando una persona come o bebe suficientes probi&oacute;ticos, estos le ayudan a proteger el aparato digestivo de microorganismos nocivos, a mejorar la digesti&oacute;n y la funci&oacute;n intestinal, y adem&aacute;s podr&iacute;an proporcionar otros beneficios para la salud. En el caso del chucrut, presenta numerosos beneficios:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Previene la diarrea: </strong>el chucrut es un alimento fermentado que puede tener agentes probi&oacute;ticos que impiden que se multiplique la bacteria Clostridium difficile, que causa desajustes intestinales provocando diarrea, entre otros problemas digestivos. A su vez, se han llevado a cabo experimentos que confirman su efectividad contra bacterias como la <a href="https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/104057a5-beeb-407c-a6f9-1ffc3859f18a/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">salmonella</a>, habitual en alimentos contaminados. El pat&oacute;geno <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3360445/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">H. Pylori</a>, que es una de las bacterias que m&aacute;s afecta a nivel intestinal llegando a provocar incluso gastritis cr&oacute;nicas, tambi&eacute;n se ve afectado por los lactobacilos del chucrut, aliviando sustancialmente sus s&iacute;ntomas y frenando su multiplicaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Mejora la digesti&oacute;n: </strong>su consumo ayuda a aumentar&nbsp;la absorci&oacute;n a nivel intestinal de nutrientes como la vitamina B, calcio y hierro;&nbsp;mejora el proceso de digesti&oacute;n de los alimentos;&nbsp;combate la acidez; favorece&nbsp;la digesti&oacute;n de la lactosa, principalmente en personas con intolerancia a este az&uacute;car y; combate el estre&ntilde;imiento y la diarrea puesto que regula el tr&aacute;nsito intestinal.</li>
                                    <li><strong>Antiinflamatorio natural: </strong>otro de los&nbsp;beneficios del chucrut&nbsp;es que detiene la actividad del &oacute;xido n&iacute;trico, que es un importante mediador en los procesos inflamatorios.&nbsp;La inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica es una afecci&oacute;n t&iacute;pica de enfermedades como la aterosclerosis, el s&iacute;ndrome de colon irritable o la enfermedad de Crohn; el&nbsp;consumo de chucrut podr&iacute;a ser beneficioso para calmar y prevenir esta inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>Mantiene el sistema inmune: </strong>los probi&oacute;ticos&nbsp;interact&uacute;an con el sistema inmunol&oacute;gico&nbsp;proporcionando se&ntilde;ales para promover la maduraci&oacute;n de las c&eacute;lulas inmunes y el desarrollo normal de las funciones inmunes.&nbsp;El chucrut tambi&eacute;n es rico en vitamina C y hierro, los cuales favorecen un sistema inmune saludable.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Previene ciertos tipos de c&aacute;ncer: </strong>el chucrut es rico en vitamina C, un potente antioxidante que <a href="https://academic.oup.com/jnci/article/98/7/436/2522057?login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">protege las c&eacute;lulas</a> del organismo contra el da&ntilde;o de los radicales libres. Asimismo, este alimento tambi&eacute;n es rico en glucosinolatos, los cuales protegen al organismo contra infecciones y poseen acci&oacute;n anticancer&iacute;gena.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Salud cardiovascular: </strong>el chucrut es una buena fuente de fibras y de probi&oacute;ticos, ambos ayudan a reducir los niveles de colesterol evitando su absorci&oacute;n a nivel intestinal. Adem&aacute;s de esto, posee menaquinona, conocida como la vitamina K2, la cual se cree que ayuda a reducir el riesgo card&iacute;aco previniendo que el calcio se acumule en las arterias.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer chucrut casero</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Para hacer chucrut en casa solo necesitas paciencia (y repollo)"
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            <span class="title">
                Para hacer chucrut en casa solo necesitas paciencia (y repollo)                            </span>
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        Es una guarnici&oacute;n perfecta para carnes y asados, que casa especialmente bien con el codillo de cerdo. Aunque sus usos van m&aacute;s all&aacute; de los tradicionales y se puede a&ntilde;adir a sopas, cremas, ensaladas, etc&eacute;tera. El chucrut es un alimento muy accesible, disponible en cada vez m&aacute;s supermercados, con un precio que oscila entre los cuatro y ocho euros. Pero debes tener en cuenta que el chucrut pierde propiedades cuando pasa procesos de pasteurizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a podemos preparar chucrut casero con cero esfuerzo y utensilios b&aacute;sicos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li> Tres repollos o el equivalente a un kilo. </li>
                                    <li>20 gramos de sal gorda. Para hacer chucrut siempre necesitaremos un dos por ciento del peso del repollo en sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Otro ingrediente clave es la paciencia, ya que el proceso lleva al menos dos semanas:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Limpia bien el repollo, retirando las hojas exteriores que est&eacute;n feas. </li>
                                    <li>Corta el repollo en cuartos, retirando el tronco central.</li>
                                    <li>Pesa el repollo y calcula el dos por ciento del peso equivalente. Esa ser&aacute; la cantidad de sal gorda que deberemos incorporarle.</li>
                                    <li>Con un cuchillo bien afilado o una mandolina, corta el repollo en tiras finas. Introd&uacute;celo en un recipiente amplio y hondo, a&ntilde;ade la sal gruesa y, con las manos bien limpias, 'masajea' el repollo para que la sal llegue a todas las tiras de repollo. D&eacute;jalo reposar durante seis horas, tiempo durante el cual la sal har&aacute; que la col suelte sus jugos.</li>
                                    <li>Transcurrido el tiempo de reposo, si el repollo no ha quedado cubierto de l&iacute;quido en su totalidad -depender&aacute; del tipo de col que usemos-, a&ntilde;ade agua hervida y enfriada hasta cubrir.&nbsp;</li>
                                    <li>Coloca algo de peso sobre el repollo para que quede completamente sumergido en l&iacute;quido, cubre con un trapo de cocina y deja fermentar durante un par de semanas como m&iacute;nimo.</li>
                                    <li>La temperatura ideal de fermentaci&oacute;n oscila entre los 18&ordm;C y 20&ordm;C, conviene que el lugar en el que lo dejemos fermentar sea fresco y seco. En cuesti&oacute;n de pocas horas se empiezan a ver burbujas de CO2 ascendiendo a la superficie, esto es perfectamente normal. A medida que pasan los d&iacute;as el repollo se vuelve m&aacute;s tierno y el sabor m&aacute;s &aacute;cido. Al cabo de dos semanas el repollo est&aacute; apreciablemente fermentado y se puede consumir. No obstante, tambi&eacute;n se puede dejar fermentar m&aacute;s tiempo si se desea obtener sabores m&aacute;s complejos. Una vez listo traslada el chucrut a tarros y lo guardamos en la nevera. </li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Aunque el chucrut puede aguantar meses a baja temperatura, debes permanecer alerta para evitar que se ponga en mal estado. Presta atenci&oacute;n a restos de moho tanto en el alimento como en el recipiente, adem&aacute;s de que cambie el olor de forma dr&aacute;stica. Si comienza a oler a huevos podridos o cualquier otro olor desagradable, no dudes en tirarlo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/chucrut-probiotico-popular-espana-admite-posibilidades-platos_1_11613096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Aug 2024 10:53:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chucrut, un probiótico poco popular en España que admite muchas posibilidades en tus platos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Hogar,Gastronomía,Verduras,Probióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuál es la diferencia entre probiótico y prebiótico y qué importancia tiene cada uno para nuestra salud?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/diferencia-probiotico-prebiotico-importancia-salud_1_9854103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8feffda8-d0a3-4c3a-a89d-bd129103e236_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuál es la diferencia entre probióticos y prebióticos y qué importancia tiene cada uno para nuestra salud?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas personas tienden a confundir ambos conceptos que, aunque tienen un mismo objetivo, el favorecer la flora intestinal, en realidad hablan de cosas completamente distintas</p><p class="subtitle">¿De verdad sirven para algo los alimentos probióticos?</p></div><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a somos m&aacute;s conscientes de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma_1_4216964.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la importancia de la flora intestinal</a>, tambi&eacute;n llamada <strong>microbiota</strong>, sobre nuestra salud. Sabemos que ayuda a mantener el sistema inmunitario en marcha; que previene contra la diabetes de tipo 2; que es preventiva contra el c&aacute;ncer de colon, y se cree que otros m&aacute;s; que<a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/estar_bien/bacterias-flora-intestinal-cerebro-mente-autismo_1_1166051.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> interviene en el funcionamiento del cerebro</a>; que puede ser una barrera contra las enfermedades mentales y otros tantos beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva,<strong> a golpe de investigaciones, revisiones y estudios</strong>, se va determinando que la flora intestinal es como <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/psicobioticos-bacterias-intestino-ayudan-cerebro_1_8967489.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un segundo cerebro</a>, un segundo coraz&oacute;n o un segundo h&iacute;gado para nuestro cuerpo, adem&aacute;s de una completa farmacia que nos fabrica los medicamentos que necesitamos. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es que este segundo &oacute;rgano con m&uacute;ltiples funciones valios&iacute;simas, en realidad no es nuestro, lo tenemos prestado en <strong>un acuerdo de simbiosis</strong> y por tanto hay que cumplir con el acuerdo y cuidarlo bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la flora intestinal o microbiota?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La flora intestinal o microbiota es <strong>una sociedad completa, compleja y muy variada de microorganismos</strong> que viven sobre todo en nuestro intestino grueso, hasta justo antes del recto. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se encargan de recibir los restos de comida digerida por el est&oacute;mago para terminar de degradarla. Estos microorganismos, que son bacterias, virus, hongos y protozoos, la degradan para alimentarse de ella <strong>mediante la fermentaci&oacute;n</strong>, pero dan lugar a numerosos compuestos como subproductos.
    </p><p class="article-text">
        Y muchos de estos compuestos, adem&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/pedos-beneficios-intestino-flatulencias-fibra-vegetal_1_3729378.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gases y flatulencias</a>, nos sirven como medicamentos, hormonas, vitaminas y suplementos para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        Esa es la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma-dieta_1_4210851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n simbi&oacute;tica que tenemos con la flora intestinal</a>: le damos comida y nos devuelve el favor con <strong>farmacopea nutricional y medicinal</strong> variada que nos previene de numerosos problemas de salud, tanto metab&oacute;licos como inmunitarios, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/porque-somos-cada-vez-mas-alergicos_1_1124983.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alergias</a>, <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/influyen-atracones-depresion-navidena_1_9808261.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">depresiones</a>, desnutrici&oacute;n, etc. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Maltratar la flora tiene consecuencias</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero al igual que cuidamos el coraz&oacute;n, el cerebro, el ri&ntilde;&oacute;n, el h&iacute;gado, etc.,<strong> debemos cuidar la microbiota</strong>, ya que es un organismo vivo que depende de nosotros. Una mala alimentaci&oacute;n, abuso de alcohol, sal, az&uacute;cares libres o exceso de estr&eacute;s emocional, puede matarla o diezmarla seriamente.
    </p><p class="article-text">
        Entonces dejar&aacute; de trabajar para nosotros hasta que se recupere correctamente, teniendo a todas las poblaciones o especies que la conforman en perfecta armon&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando tomamos antibi&oacute;tico, por ejemplo, matamos muchas bacterias de la flora y favorecemos a los hongos, virus y protozoos, con lo que se produce un desequilibrio poblacional en la flora y deja de trabajar correctamente. <strong>Tiene que estar siempre en perfecto equilibrio</strong> para ser &oacute;ptima. 
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia la conocemos todos: <strong>diarrea, gases frecuentes y dolorosos, estre&ntilde;imiento</strong>, etc. Cuando la flora recupera su equilibrio, las heces vuelven a ser normales y consistentes. 
    </p><p class="article-text">
        Decimos que es se&ntilde;al de buena salud, pero en realidad habla de la buena salud de nuestra flora. Incluso se ensayan<a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/estar_bien/prebioticos-probioticos-trasplantes-defiendes-antibioticos-caca_1_1102555.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> trasplantes de heces sanas</a> a individuos que sufren diversas enfermedades. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo alimentar la flora: probi&oacute;ticos </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay dos maneras de<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/cinco-alimentos-perjudican-flora-intestinal-cinco-favorecen_1_9636045.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mantener la flora en plena forma, riqueza y equilibrio</a> de sus varias poblaciones de bacterias, virus, hongos y protozoos. El primer enfoque, y m&aacute;s cl&aacute;sico, es el uso de alimentos <strong>probi&oacute;ticos</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Son aquellos generalmente resultado de fermentaciones y por tanto alimentos que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/alimentos-imposibles-ayuda-hongos-bacterias_1_3142143.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no podr&iacute;amos conseguir sin el concurso de bacterias y hongos</a>. Tienen abundancia de estos seres y en consecuencia al comerlos los ingerimos para nuestro cuerpo con la esperanza de que lleguen a nuestro intestino y se incorporen a la microbiota.
    </p><p class="article-text">
        Son <strong>el yogur, el queso fresco, los fermentados de soja</strong>, los encurtidos como el chucrut, el kimchi, las banderillas, las aceitunas, y tantos otros. Son ricos en hongos y bacterias. Tambi&eacute;n se emplean preparados de estos seres liofilizados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/beneficios-probioticos-entredicho_129_2754377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay dos problemas que plantean los probi&oacute;ticos</a>. El primero es que en su paso por el sistema digestivo caen muchos v&iacute;ctimas de la acidez, las enzimas y los anticuerpos, por lo que la carga que llegue al intestino grueso puede ser insignificante.
    </p><p class="article-text">
        El otro problema es que la flora no es una unidad universal; <strong>cada persona tienen una combinaci&oacute;n de especies y porcentajes &oacute;ptima</strong> a sus caracter&iacute;sticas gen&eacute;ticas y ambientales; incluso esta combinaci&oacute;n espec&iacute;fica se cree que sirve para identificarse entre miembros de una misma familia, ya que la comparten. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto el alimento probi&oacute;tico que funciona para una persona y su estirpe, o para un clima, etc., no funciona para otras personas o grupos porque no destacan las bacterias diferenciales y necesarias. Aunque hay un grupo nuclear que comparten todas las floras. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Prebi&oacute;ticos, la alternativa </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto el enfoque alternativo son los <strong>prebi&oacute;ticos</strong>. Estos son alimentos no elaborados donde no intervienen a priori bacterias ni hongos, sino que ellos mismos, como materia bruta, al ser ingeridos llegan, descompuestos l&oacute;gicamente, al intestino como alimento primario para la flora. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir que en lugar de reponer la poblaci&oacute;n, le damos comida a la que ya tenemos y esta crece por s&iacute; misma al tener sus nutrientes. Son alimentos ricos en fibra vegetal, <strong>pectina, fructanos y otros compuestos de az&uacute;cares complejos</strong> que nosotros no podemos digerir pero la flora fermenta y aprovecha. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la ayudan los minerales y las sustancias polifen&oacute;licas y antioxidantes. As&iacute;, <strong>una dieta rica en fibra vegetal</strong>, verdura de hoja, fruta, hortalizas, frutos y verduras rojas, verdes y amarillas, as&iacute; como frutos secos y legumbres, es una dieta prebi&oacute;tica fundamental para recuperar y mantener nuestra flora. 
    </p><p class="article-text">
        Recientemente un <a href="https://academic.oup.com/jn/article/152/11/2461/6687807?login=false" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudio de la Universidad de Oxford</a> ha desvelado que <strong>tambi&eacute;n las hierbas y especias arom&aacute;ticas</strong> son excelentes prebi&oacute;ticos. Los investigadores estudiaron a&nbsp;54 adultos&nbsp;con una edad promedio de 45 a&ntilde;os que ten&iacute;an problemas combinados de sobrepeso y problemas cardiovasculares. 
    </p><p class="article-text">
        Durante cuatro semanas&nbsp;tuvieron que ingerir&nbsp;tres raciones de mezclas a base de&nbsp;canela, jengibre, comino, c&uacute;rcuma, romero, or&eacute;gano, albahaca y tomillo de 0,5 gramos, 3,3 gramos y 6,6 gramos al d&iacute;a respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Se analizaron las heces de los participantes al comienzo del estudio y al final de cada per&iacute;odo de dieta y el resultado fue un aumento de la flora con especial &eacute;nfasis en l<strong>os ruminococos</strong>, un grupo de bacterias relacionadas que ayudan al h&iacute;gado a trabajar y mejoran nuestras defensas. 
    </p><p class="article-text">
        Otro pr&eacute;bi&oacute;tico destacado recientemente es el cacahuete. Un <a href="https://www.clinicalnutritionjournal.com/article/S0261-5614(22)00290-4/fulltext" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudio de la Universidad del Estado de Pensilvania</a> tambi&eacute;n certifico que fortalece la presencia de ruminococos en la microbiota y tambi&eacute;n de la bacteria <strong>Roseburia Sp</strong>, vinculada a la p&eacute;rdida de peso y la reducci&oacute;n de la intolerancia a la glucosa.
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/diferencia-probiotico-prebiotico-importancia-salud_1_9854103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jan 2023 21:23:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuál es la diferencia entre probiótico y prebiótico y qué importancia tiene cada uno para nuestra salud?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Flora intestinal,Salud,Alimentación,Nutrición,Suplementos dietéticos,Alergias,Diabetes,Depresión,Probióticos,Fibra vegetal,Vegetales,Frutas,Frutos secos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es correcto etiquetar un alimento como 'probiótico'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alimentos-etiquetados-probioticos_1_6734277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/296937d4-6437-4b2c-8420-70379b8a476e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es correcto etiquetar un alimento como &#039;probiótico&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras España permite esta etiqueta en productos comerciales, la ciencia es reticente en avalar su existencia salvo en casos muy concretos</p></div><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="http://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/subdetalle/probioticos.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n</a>&nbsp;(AESAN) permite desde hace unos meses que <strong>se utilice el t&eacute;rmino &ldquo;probi&oacute;tico&rdquo; en las etiquetas</strong> de los alimentos y complementos alimenticios vendidos en el Estado Espa&ntilde;ol, de acuerdo con el Principio de Reconocimiento Mutuo entre pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        El Reglamento sobre el <strong>Reconocimiento Mutuo</strong>, elaborado por la Comisi&oacute;n Europea, permite a las empresas que fabrican o distribuyen complementos alimenticios comercializar sus productos en cualquier estado miembro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, puesto que en algunos pa&iacute;ses, como Italia, permiten el uso del t&eacute;rmino &ldquo;probi&oacute;tico&rdquo; a nivel comercial, AESAN considera que <strong>tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a debe admitirse</strong> para no perjudicar a la industria ni al mercado ni a los consumidores espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta suerte, a d&iacute;a de hoy podemos encontrar esta calificaci&oacute;n en numerosos productos. No obstante, <strong>&iquest;es real o enga&ntilde;osa?</strong> &iquest;Son realmente probi&oacute;ticos los alimentos llamados as&iacute;? Para responder primero debemos acudir a la definici&oacute;n de probi&oacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al menos a nivel oficial, en la UE no existe tal; tal como reconoce AESAN, &ldquo;en la actualidad, en el &aacute;mbito de la legislaci&oacute;n de seguridad alimentaria de la Uni&oacute;n Europea <strong>no existe una definici&oacute;n de probi&oacute;tico</strong>.&rdquo; Si bien s&iacute; existe este concepto y est&aacute; ampliamente investigado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propia AESAN explica que &ldquo;el t&eacute;rmino probi&oacute;tico se utiliza de forma general y se refiere a especies bacterianas, cepas bacterianas o especies de microorganismos vivos, como <em>Lactobacillus helveticus</em>, <em>Lactobacillus rhamnosus</em>, etc., que [&hellip;] pueden formar parte de la composici&oacute;n de distintos tipos de alimentos, entre los que se incluyen los yogures, el k&eacute;fir y otros productos alimenticios consumidos de forma habitual como parte de la dieta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dichas bacterias forman parte de la microbiota o<strong>&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/como-mantener-flora-intestinal-sana_1_1140906.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>flora intestinal</strong></a><strong>,</strong> que habita en nuestro sistema digestivo y regula numerosas funciones, como el tr&aacute;nsito intestinal y la solidez de las heces fecales, pero tambi&eacute;n evita los ataques del propio sistema inmunitario (autoinmunes), la diabetes, las alergias, la depresi&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/comer/flora-intestinal-obesidad-arreglarlo-dieta_1_1635365.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un sinf&iacute;n de desarreglos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, tener una flora intestinal sana, s&oacute;lida y completa, con todos los microorganismos que la componen,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/comer/nutricion-comida-endocrinologia-flora-intestinal_128_2179554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es fundamental para nuestra salud, tanto f&iacute;sica como emocional</a>. Y es cierto que algunos productos son ricos en estos microorganismos que componen parcialmente nuestra flora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) y la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO), emplearon el t&eacute;rmino probi&oacute;tico a principios de los 2000 para referirse a &ldquo;microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades apropiadas como parte de un alimento, confieren al hu&eacute;sped <strong>un beneficio para la salud</strong>&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Hay beneficio real? La ciencia duda&nbsp;</h3><p class="article-text">
        No obstante lo escrito, <strong>no est&aacute; tan claro</strong> desde el punto de vista cient&iacute;fico el citado beneficio para la salud, salvo en algunos contados casos. Se sabe, por ejemplo, que los probi&oacute;ticos, ingeridos directamente, s&iacute; tienen una intervenci&oacute;n efectiva despu&eacute;s de&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26695080/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casos de diarrea por intoxicaciones alimentarias o ingesta de antibi&oacute;ticos</a>.
    </p><p class="article-text">
        No obstante no se tienen tantas pruebas de su eficiencia mezclados con un alimento o formando parte de &eacute;l, salvo en <strong>el caso del yogur natural</strong> y algunos tipos de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/kefir-peligroso-kombucha_1_2233112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">k&eacute;fir</a>. De hecho la ciencia reconoce que hay pocos estudios al respecto y con universos de estudio reducidos, por lo que no se puede certificar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/yogur-alimentos-bebidas-probioticas-veganos_1_1545655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la eficacia de otros alimentos supuestamente probi&oacute;ticos</a>: ni el miso ni la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/por_derecho/kombucha-bebida-peligrosa_1_1157902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kombucha</a>&nbsp;ni el kimchi ni siquiera las aceitunas.
    </p><p class="article-text">
        En esta direcci&oacute;n va&nbsp;<a href="https://genomemedicine.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13073-016-0300-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una revisi&oacute;n de 2016 de ocho estudios previos</a>&nbsp;realizada por la Universidad de Copenhagen, en la que se pone en duda la eficiencia de los probi&oacute;ticos en individuos previamente sanos, en los que la carga probi&oacute;tica ser&iacute;a rechazada por la flora y sale con las heces tal como entr&oacute; por la boca. La revisi&oacute;n conclu&iacute;a que &ldquo;no hay pruebas&rdquo; de que esto no ocurra as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n tambi&eacute;n enfatizaba la falta de pruebas que demuestren la eficacia de la mayor&iacute;a de alimentos probi&oacute;ticos en el caso de personas con una microbiota disminuida o &ldquo;enferma&rdquo; y terminaba reclamando <strong>m&aacute;s estudios para poder certificar</strong> que un alimento realmente tiene efectos ben&eacute;ficos a dicho nivel.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">No todos tenemos la misma flora</h3><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, un estudio de 2018&nbsp;<a href="https://www.cell.com/action/showPdf?pii=S0092-8674%2818%2931102-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado por la revista Cell</a>&nbsp;ven&iacute;a a confirmar que <strong>nuestro intestino no siempre &ldquo;acepta&rdquo; los probi&oacute;ticos</strong>. El mismo se bas&oacute; en tomas de muestras no sobre las heces fecales de los pacientes estudiados, sino del intestino y el est&oacute;mago mediante endoscopias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo no se comprobaba lo que hab&iacute;a en los detritos (m&aacute;s del 50% de las heces son bacterias, hongos y protozoos) sino lo que se implantaba en el sistema digestivo. Comprobaron que no siempre se produc&iacute;an modificaciones y raramente en floras &ldquo;sanas&rdquo;, que rechazaban los probi&oacute;ticos, que se iban con las heces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente,&nbsp;<a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(18)31108-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0092867418311085%3Fshowall%3Dtrue#secsectitle0015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro estudio publicado en la misma revista</a>&nbsp;en el que a 21 individuos se les oblig&oacute; a tomar antibi&oacute;ticos para da&ntilde;ar su flora y luego se les hizo restituir por: trasplante fecal de su propia flora sana (heces tomadas antes de la administraci&oacute;n de antibi&oacute;ticos); probi&oacute;ticos y proceso normal, sin tomar nada espec&iacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el grupo del trasplante de sus propias heces se observ&oacute; una mejora casi inmediata de la flora; en el grupo de los probi&oacute;ticos se observo una restituci&oacute;n parcial, que tard&oacute; algunas semanas en ser completada. Y en el grupo que no tom&oacute; nada, la recuperaci&oacute;n fue m&aacute;s r&aacute;pida que en el de los probi&oacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que al parecer los probi&oacute;ticos, al no coincidir exactamente con la flora propia de la persona, <strong>interfirieron en su recuperaci&oacute;n</strong>. De hecho se especula con la producci&oacute;n por parte de estos de ciertas toxinas que inhiban a la flora aut&oacute;ctona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, si las especies que contienen los probi&oacute;ticos no coinciden exactamente con las de nuestra, la ciencia apunta a que es <strong>mejor no tomarlos</strong>, ya que hacerlo puede ralentizar la recuperaci&oacute;n. En esta l&iacute;nea, las nuevas hip&oacute;tesis apuntan a la creaci&oacute;n de probi&oacute;ticos personalizados tras un an&aacute;lisis de nuestra flora.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Conclusi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Aunque se comprendan las razones comerciales y burocr&aacute;ticas, y los probi&oacute;ticos en efecto no sean un producto exactamente enga&ntilde;oso, s&iacute; parece <strong>precipitado otorgarles carta de eficacia</strong> sin una definici&oacute;n clara, un protocolo trasparente de certificaci&oacute;n y sobre todo sin respaldo cient&iacute;fico, puesto que la propia palabra induce a pensar en virtudes de las que la ciencia por el momento dura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;,&nbsp;<a href="https://www.ocu.org/alimentacion/comer-bien/noticias/probioticos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la OCU ha pedido recientemente</a>&nbsp;una normativa espec&iacute;fica para probi&oacute;ticos que incluya una definici&oacute;n legal de este t&eacute;rmino, las caracter&iacute;sticas que han de tener los probi&oacute;ticos, el detalle de su proceso de autorizaci&oacute;n y una lista de productos aprobados acorde con las comprobaciones cient&iacute;ficas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://www.instagram.com/ConsumoClaro/" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2020/0724/08/siguenos-en-instagram-de-consumo-claro-5a0375e.png" alt="síguenos en Instagram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos,&nbsp;</strong><a href="http://eldiario.us6.list-manage.com/subscribe?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=10e11ebad6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suscr&iacute;bete a nuestros boletines</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alimentos-etiquetados-probioticos_1_6734277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jan 2021 22:23:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es correcto etiquetar un alimento como 'probiótico'?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Probióticos,Flora intestinal,Diabetes,Antibióticos,Nutrición,Alimentación,Derechos del consumidor,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer vinagre de vino en casa en cinco sencillos pasos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/hacer-vinagre-vino-sencillos-pasos_1_1426726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96a03d3a-b3ec-44ae-9e19-91dfef34a08a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Pixabay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de sucumbir a la pereza, avisamos que hacer vinagre en casa es un proceso fácil, y no requiere de sofisticados materiales o de mucho tiempo de dedicación</p><p class="subtitle">Os contamos cómo hacer vinagre de vino de manera sencilla con las sobras de vino tinto o blanco</p></div><p class="article-text">
        Todos lamentamos tener una o varias botellas de vino medio llenas y que<strong> ya no se pueden aprovechar porque las hemos abandonado a su suerte</strong>, expuestas a la luz, al ox&iacute;geno y a la temperatura ambiente durante demasiado tiempo. Para estos tristes casos en los que beber lo que queda ya no es una opci&oacute;n sensorialmente agradable, existen soluciones pr&aacute;cticas que nos pueden dar gratos resultados, como por ejemplo destinar el vino sobrante a la producci&oacute;n de vinagre casero.
    </p><p class="article-text">
        Antes de que caig&aacute;is en la pereza, queremos avisamos que hacer vinagre en casa <strong>es un proceso sencillo y no requiere de sofisticados materiales</strong> o de mucho tiempo de dedicaci&oacute;n; basta con contar con el material y unas condiciones adecuadas para que se produzca la fermentaci&oacute;n por parte de las bacterias l&aacute;cticas.
    </p><h3 class="article-text">Temperatura, alcohol&nbsp;y ox&iacute;geno: las claves del vinagre</h3><p class="article-text">
        En general podemos hacer vinagre a partir de alcohol fermentado o de una bebida que contenga az&uacute;cares fermentables. El vinagre es el resultado de la oxidaci&oacute;n de estas bebidas que, tras un per&iacute;odo expuestas al ox&iacute;geno, pueden desarrollar la bacteria <em>Acetobacter </em><em>sp.</em>, que ser&aacute; <strong>la responsable de convertir el alcohol en &aacute;cido ac&eacute;tico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer vinagre podemos servirnos de un iniciador o <strong>madre del vinagre</strong>, que puede hacerse simplemente exponiendo una parte de vino al aire durante varios d&iacute;as para crear una especie de costra que luego a&ntilde;adiremos a lo que ser&aacute; el vinagre de vino.
    </p><p class="article-text">
        Este paso no es totalmente imprescindible si podemos exponer el vinagre a un entorno adecuado en el que la <em>Acetobacter </em><em>sp.</em>pueda desarrollarse sin problema, ya que al tratarse de una bacteria com&uacute;n, tarde o temprano aparecer&aacute; por la oxigenaci&oacute;n de nuestra bebida fermentada. Tambi&eacute;n podemos crear una madre de vinagre con <strong>un poco de vinagre sin pasteurizar y az&uacute;car</strong>, en el caso de que queramos acelerar el proceso de elaboraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Influye la calidad del vino que usamos?</h3><p class="article-text">
        En la medida de lo posible <strong>utilizaremos vinos de m&iacute;nima intervenci&oacute;n</strong>, ya que los que contienen una gran cantidad de sulfuroso a&ntilde;adido pueden bloquear el trabajo de las bacterias ac&eacute;ticas. La acidez final del vinagre tambi&eacute;n estar&aacute; directamente relacionada con el vino que usemos y el contenido de alcohol que este ten&iacute;a en su momento.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; se necesita para hacer el vinagre:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Vino sobrante (blanco o tinto o mezcla)</li>
                                    <li>Un tarro de boca ancha, bol o recipiente con tapa herm&eacute;tica. Debe ser de vidrio, nunca de metal o pl&aacute;stico</li>
                                    <li>Un pa&ntilde;o fino y una goma de pollo&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">C&oacute;mo preparar el vinagre de vino</h3><p class="article-text">
        Sea blanco o tinto el vino que elijamos, el procedimiento ser&aacute; el mismo. En este caso no <strong>utilizaremos madre de vinagre como iniciador</strong>, y el proceso s&oacute;lo conlleva seguir cinco pasos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Verter el vino en el recipiente</strong>de vidrio que hemos elegido previamente, dejando suficiente espacio para que el vino quede expuesto al ox&iacute;geno. Idealmente lo llenaremos hasta la mitad o menos, con el objetivo de que haya una buena proporci&oacute;n entre la superficie y el volumen.</li>
                                    <li><strong>Cubrir con un pa&ntilde;o fino</strong>para protegerlo de las moscas y el polvo y asegurar con una goma de pollo, teniendo cuidado de que el paso del aire sea fluido, y dejar reposar en un sitio oscuro entre 15&ordm; y 35&ordm; C. El aire es imprescindible para que se produzca &aacute;cido ac&eacute;tico, as&iacute; que debemos asegurarnos de que el espacio donde lo dejemos tenga una buena ventilaci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>Probar, probar y probar</strong>. Para comprobar que vamos por buen camino y que las bacterias est&aacute;n haciendo bien su trabajo, es importante llevar un control de lo que probamos con el fin de saber cu&aacute;ndo el alcohol se ha metabolizado del todo. Si nuestro vinagre sabe o huele a vino, significar&aacute; que aun no est&aacute; listo y que debe permanecer m&aacute;s tiempo expuesto al ox&iacute;geno. En general, el tiempo de exposici&oacute;n variar&aacute; en funci&oacute;n de la estaci&oacute;n del a&ntilde;o en la que nos encontremos (de 2 a 3 semanas en verano, y 4 &oacute; 5 semanas en invierno).</li>
                                    <li><strong>Trasvasar</strong>. Cuando consideremos que el alcohol del vino ha pasado a ser &aacute;cido ac&eacute;tico, debemos pasar el vinagre a un recipiente con cierre herm&eacute;tico para evitar que se siga exponiendo al ox&iacute;geno, pues de ser as&iacute; la bacteria Acetobacter continuar&aacute; su proceso de metabolizaci&oacute;n del ac&eacute;tico, y de nuestro vinagre solo quedar&aacute; di&oacute;xido de carbono y agua. Probablemente a estas alturas nuestro vinagre est&eacute; recubierto por una pel&iacute;cula semi viscosa. Esto no es un mal s&iacute;ntoma sino todo lo contrario: se trata de la madre de vinagre que se habr&aacute; formado naturalmente, y que podemos retirar con cuidado para usarla como iniciador de nuestro pr&oacute;ximo lote de vinagre.</li>
                                    <li>Una vez envasado el producto, podemos decidir <strong>si queremos someterlo a pasteurizaci&oacute;n o no</strong>. Si deseamos obtener una mayor estabilidad mediante la pasteurizaci&oacute;n, debemos calentar el vinagre a 60&ordm;C sin llegar a pasarnos de los 70&ordm;C, pues a temperaturas superiores no solo destruimos el acetobacter sino tambi&eacute;n el &aacute;cido ac&eacute;tico.</li>
                            </ol>
            </div><h3 class="article-text">&iquest;Podemos envejecer el vinagre?</h3><p class="article-text">
        Tras el embotellado, lo ideal es dejar reposar el producto durante alg&uacute;n tiempo antes de consumirlo, con el fin de que se acaben de integrar sus aromas y que se hagan m&aacute;s presentes sus principales caracter&iacute;sticas. El vinagre envejecido por un per&iacute;odo m&iacute;nimo de seis meses mostrar&aacute; particularidades a nivel organol&eacute;ptico mucho m&aacute;s delicadas e integradas que no si consumimos el vinagre una vez puesto en el recipiente herm&eacute;tico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos,&nbsp;suscr&iacute;bete a nuestros boletines</h3><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Linda Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/hacer-vinagre-vino-sencillos-pasos_1_1426726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2019 18:53:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer vinagre de vino en casa en cinco sencillos pasos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vinos,Probióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cerveza con mayor carga probiótica: ¿qué son las lámbicas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/que-son-cervezas-lambicas_1_1487883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6a543be-b2b1-4ec2-95ca-4f939901e170_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Linda Silva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin duda Bélgica es uno de los países con mayor tradición cervecera del mundo con más de 5000 años de experiencia a sus espaldas</p><p class="subtitle">Es conocido el receloso trabajo de los monjes trapistas, guardianes de la cerveza durante siglos, y actualmente el país está experimentando el resurgir de una de las cervezas más emblemáticas y longevas de la tradición belga: las lámbicas</p></div><p class="article-text">
        El estilo l&aacute;mbico cuenta con cada vez m&aacute;s reconocimiento a nivel internacional, pues las <strong>cervezas &aacute;cidas</strong> se han convertido en poco tiempo en el objetivo de la industria cervecera de todo el globo. No solo han surgido interesantes imitaciones (cervezas &aacute;cidas, con bacterias varias que simulan los procesos de las l&aacute;mbicas) sino que sus ventas se han disparado de manera exponencial.
    </p><p class="article-text">
        Y, &iquest;qu&eacute; son exactamente? Las Lambic son un estilo de cerveza con denominaci&oacute;n de origen protegida, <strong>producida mediante la fermentaci&oacute;n espont&aacute;nea</strong> (sin inoculaci&oacute;n de levaduras a&ntilde;adidas) que <strong>tarda entre uno y tres a&ntilde;os</strong> en desarrollarse en barricas de madera antes del embotellado. Las cervezas l&aacute;mbicas se elaboran tradicionalmente en el &aacute;rea de la ciudad de Bruselas, el per&iacute;metro que comprende el valle del r&iacute;o Senne y la zona de Pajottenland, al suroeste de la capital.
    </p><p class="article-text">
        Su producci&oacute;n se realiza <strong>durante los meses fr&iacute;os del a&ntilde;o</strong> (entre octubre y marzo), ya que se requiere de noches fr&iacute;as para enfriar la temperatura del mosto a cerca de 20&ordm;C. Su peculiar proceso de elaboraci&oacute;n tiene su punto diferencial en la manera en que se expone el mosto de la cerveza al aire, pues mediante este proceso se consigue que la cerveza entre en contacto con toda una serie de bacterias propias del valle del r&iacute;o Senne, que ser&aacute;n las responsables de llevar a cabo el proceso de la fermentaci&oacute;n y de desarrollar sus caracter&iacute;sticas. Una vez enfriado el mosto, este se transfiere a barricas de madera que se almacenan en bodegas a una temperatura entre los 15 y los 25&ordm;C. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Colaboraci&oacute;n de bacterias para hacer el bien</h3><p class="article-text">
        Las bacterias desarrollan un trabajo fundamental, y cada una interfiere a su debido tiempo para aportar una caracter&iacute;stica particular a la cerveza final. El proceso empieza con la dominancia de <strong>las bacterias del g&eacute;nero Enterobacteriaceae sp</strong><em>Enterobacteriaceae </em><em>sp</em>., que aparece en la primera fase de la fermentaci&oacute;n, al cabo de tres a siete d&iacute;as tras el enfriamiento, y que se encarga de fermentar el porcentaje de glucosa que se encuentra en el mosto en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Estas bacterias har&aacute;n de las suyas durante el primer mes, y <strong>ser&aacute;n remplazadas a los dos meses por las levaduras</strong> (hongos) <em>Saccharomyces cerevisiae</em>, responsables de convertir la maltosa en di&oacute;xido de carbono y alcohol, los <em>Pediococcus damnosus </em>y los <em>Lactobacilluss </em><em>sp.</em>, responsables de la acidez, para finalmente dejar a los <em>Dekkera bruxellensis </em>y <em>Brettanomyces </em><em>sp</em>., dedicarse a crear aromas y sabores una vez pasados los 6-8 meses de fermentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los fermentos del mosto de la cerveza l&aacute;mbica maduran en la barrica, y el resultado final es<strong> una cerveza &aacute;cida sin carbonatar</strong> que posteriormente ser&aacute; la base para las cervezas del estilo <em>gueuze </em>o las l&aacute;mbicas con frutas. Magia llena de probi&oacute;ticos: el car&aacute;cter &aacute;cido de esta cerveza se origina de la actividad metab&oacute;lica de varias levaduras, las bacterias acido l&aacute;cticas y las bacterias ac&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Ya pasada la fase de maduraci&oacute;n, llega otro momento crucial en la obtenci&oacute;n de una buena cerveza l&aacute;mbica: como si de champagne se tratase, <strong>se realiza una mezcla de diferentes a&ntilde;adas, barricas, etc.</strong> para equilibrar la naturaleza inestable de esta cerveza, que puede variar notablemente de un lote a otro o de una barrica a otra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El resultado? <strong>Aromas a yogur, frutas &aacute;cidas, un toque de corral o vinagre</strong> integrados en un equilibrio &uacute;nico, y cuya acidez y alta complejidad despierta curiosas sensaciones en el paladar. Se trata adem&aacute;s de un estilo de cerveza con gran juego a nivel gastron&oacute;mico, ya que compensa el exceso de grasa y limpia el paladar, y puede acompa&ntilde;ar a su vez diversos quesos o embutidos o postres, que, con un acertado juego de contrastes y sinergias puede dar como resultado un maridaje excepcionalmente sabroso.
    </p><h3 class="article-text">Dos nomenclaturas que hay que conocer</h3><p class="article-text">
        <strong>Gueuze</strong>: es el resultado de la mezcla de l&aacute;mbicas j&oacute;venes y a&ntilde;ejas, acondicionada en botella y bastante carbonatada. Cuenta adem&aacute;s con su propia D.O., y tiene una complejidad arom&aacute;tica amplia de frutas como la pi&ntilde;a, notas de corral, a veces alg&uacute;n toque avinagrado, que, lejos de lo pueda parecer a simple vista, puede ser la compa&ntilde;era perfecta de platos grasos y quesos. En boca predomina el sabor &aacute;cido, cierta tanacidad producida por la barrica y un final seco.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Kriek</strong>: son las l&aacute;mbicas con cerezas a&ntilde;adidas. Por lo general se pueden encontrar tambi&eacute;n con otras frutas como frambuesas, melocot&oacute;n o casis. Pueden acompa&ntilde;ar estofados o postres, y su acidez se complementa en armon&iacute;a con el sabor correspondiente a la fruta con la que se haya elaborado.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">&iquest;Son las l&aacute;mbicas m&aacute;s saludable que otras cervezas?</h3><p class="article-text">
        En un estudio reciente sobre la diversidad microbial de las cervezas de fermentaci&oacute;n espont&aacute;neas l&aacute;mbicas, se hallaron e identificaron m&aacute;s de 2000 bacterias y levaduras. Algunas de esas bacterias, como por ejemplo los <em>Pediococcus </em><em>sp</em>., se han relacionados a veces con la mejora de los niveles de estr&eacute;s en el cuerpo humano. Por su parte, los <em>Lactobacillus </em><em>sp</em>. son unos de los probi&oacute;ticos harto conocidos por ayudar al sistema digestivo y a la flora intestinal.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;M&aacute;s beneficios? Seguid leyendo</h3><p class="article-text">
        Las cervezas l&aacute;mbicas tambi&eacute;n juegan en favor de la lucha contra el exceso de az&uacute;car, ya que otra de sus peculiaridades es que por lo general se fermenta con pocos az&uacute;cares residuales. Como resultado tenemos una cerveza de gran acidez, que a su vez ayuda a combatir efectivamente la sed. Se trata de <strong>cervezas vers&aacute;tiles e interesantes que nos pueden sacar de la rutina y sorprender</strong> a nuestro paladar sin la cantidad de az&uacute;car de otras cervezas. Eso s&iacute;, sin olvidarnos de que el consumo de bebidas alcoh&oacute;licas debe ser siempre moderada. Si quieres saber m&aacute;s sobre el tema, te recomendamos el documental independiente <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2zuRczRs7U4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lambic: about time &amp; passion de pr&oacute;ximo estreno</strong></a>. 
    </p><h4 class="article-text">Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos, suscr&iacute;bete a nuestros boletines</h4><p class="article-text">
        <a href="http://eldiario.us6.list-manage.com/subscribe?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=10e11ebad6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>suscr&iacute;bete a nuestros boletines</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Linda Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/que-son-cervezas-lambicas_1_1487883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jun 2019 19:47:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cerveza con mayor carga probiótica: ¿qué son las lámbicas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cerveza artesanal,Probióticos,Cerveza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá del yogur: ocho alimentos y bebidas probióticas aptas para veganos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/yogur-alimentos-bebidas-probioticas-veganos_1_1545655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/296937d4-6437-4b2c-8420-70379b8a476e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Robin."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de que el yogur se ha promocionado como principal fuente de probióticos, existen otras alternativas igual de eficaces y que no tienen origen en la explotación animal</p><p class="subtitle">Respondemos a Ana, socia y lectora de eldiario.es</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ana, socia y lectora de eldiario.es, nos hace la siguiente petici&oacute;n</strong>: &ldquo;Me gustar&iacute;a que coment&aacute;rais qu&eacute; alternativas tenemos los veganos para tomar probi&oacute;ticos naturales, entendiendo como tales que procedan de los alimentos y no <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/verdad-sirven-probioticos-actimel-timo_0_528797725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>de p&iacute;ldoras o polvos comprados en farmacia</strong></a><strong>.</strong> Es muy importante incidir en este tema porque siempre se vende desde los medios como fuente de probi&oacute;ticos el yogur y los quesos, que son de origen animal. Creo que las personas que nos negamos a comer productos resultado de la explotaci&oacute;n animal tambi&eacute;n tenemos derecho a ser informados de qu&eacute; alternativas tenemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana tiene raz&oacute;n; la relevancia del yogur como fuente de probi&oacute;ticos, si bien est&aacute; plenamente justificada, queda fuera del alcance de las personas veganas, por lo que estas deben buscar los probi&oacute;ticos naturales en otros alimentos. M&aacute;s all&aacute; de que <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/beneficios-probioticos-entredicho_6_813028713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se cuestione la eficacia de los mismos</a>&nbsp;lo cierto es que estos microorganismos que acompa&ntilde;an a determinados alimentos y <strong>ayudan a mantener la salud de nuestra flora intestinal</strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma-dieta_0_479802663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantener la salud de nuestra flora intestinal</a>&nbsp;son una garant&iacute;a de alimentaci&oacute;n saludable.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, es necesario informar a aquellos que optan por una alimentaci&oacute;n meramente vegetal de cu&aacute;les son los alimentos y bebidas que les pueden aportar probi&oacute;ticos de una manera sana, ecol&oacute;gica y natural. La totalidad de ellos est&aacute; l&oacute;gicamente relacionada con procesos fermentativos, ya que todos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/alimentos-imposibles-ayuda-hongos-bacterias_0_695730953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estos alimentos ser&iacute;an posibles sin la ayuda de hongos y bacterias</a>. A continuaci&oacute;n <strong>se exponen ocho alimentos y bebidas probi&oacute;ticas aptas para veganos</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>1. Aceitunas ali&ntilde;adas</strong>: Las aceitunas no llegan a la mesa directas del olivo, sino que usualmente pasan por un proceso de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fermentaci%C3%B3n_l%C3%A1ctica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fermentaci&oacute;n l&aacute;ctica</a>&nbsp;gracias a bacterias que transforman los az&uacute;cares en &aacute;cido l&aacute;ctico y, de este modo, acidifican la pulpa, la reblandecen y la conservan frente a otros agentes pat&oacute;genos. El agua de las aceitunas, especialmente las que se ali&ntilde;an con hierbas arom&aacute;ticas, es por tanto rica en estas bacterias, propias de la flora intestinal. Para saber m&aacute;s:<strong> &iquest;Por qu&eacute; unas aceitunas son negras y otras verdes?</strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/aceitunas-negras-verdes_0_671233265.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Por qu&eacute; unas aceitunas son negras y otras verdes?</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Banderillas</strong>: pasa exactamente lo mismo; se encurten verduras, ya sean pepinillos, aceitunas, zanahoria, cebolletas, ajos, etc., en agua con az&uacute;cares que se fermenta a &aacute;cido l&aacute;ctico, avinagrando la mezcla y reblandeci&eacute;ndola un poco. Las bacterias fermentadoras viven en el l&iacute;quido y empapan la pulpa. En <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ahorrar_mejor/metodos-abuelas-guardar-productos-frescos-conservas-almibar-encurtidos_0_620838324.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cinco m&eacute;todos de las abuelas para guardar productos frescos durante meses</strong></a>&nbsp;te explicamos c&oacute;mo hacer encurtidos caseros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Chucrut</strong>: otra versi&oacute;n de los encurtidos avinagrados que es muy usual en el centro y norte de Europa es el de la col cortada en tiras y fermentada, que se usa para acompa&ntilde;ar diferentes platos. Si no se calienta y se come fr&iacute;a, es rica en bacterias l&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Kimchi</strong>: es <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Kimchi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la versi&oacute;n coreana del chucrut</a>. Se hace con col china a la que se le puede a&ntilde;adir pepinillos, ajos o sazones locales m&aacute;s o menos picantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Miso</strong>: el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Miso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miso</a>&nbsp;es una pasta fermentada por el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Aspergillus_oryzae" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hongo koji</a>, muy t&iacute;pica de asia y en la que se utiliza principalmente soja y eventualmente pasta de arroz y otros cereales. Se emplea como condimentos para muchos alimentos y tambi&eacute;n para realizar sopas caracter&iacute;sticas. Contiene, pues, numerosos microoorganismos que acompa&ntilde;an a este hongo, que act&uacute;a como probi&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Tempeh</strong>: Cuando publicamos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/diferencian-tempeh-tofu_0_835717373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&iquest;En qu&eacute; se diferencian el tempeh y el tofu?</strong></a><strong>&nbsp;</strong>explicamos que en el caso del tempeh la pasta de habas de soja se fermenta con bacterias, y especialmente el hongo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rhizopus_oligosporus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rhizopus oligosporus</a>,&nbsp;para conseguir el alimento en forma de torta, mientras que en el tofu se cuaja a&ntilde;adiendo acidulantes a la leche de soja, pero sin el concurso de microorganismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Kefir de agua</strong>: Ya hablamos en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/Kefir-agua-buena-alternativa-leche_0_879462397.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>K&eacute;fir de agua: &iquest;una buena alternativa al k&eacute;fir de leche?</strong></a><strong>&nbsp;</strong>Sobre las propiedades probi&oacute;ticas de los gr&aacute;nulos, llamados t&iacute;bicos, usados en la fabricaci&oacute;n del k&eacute;fir de agua. Son las mismas bacterias que se emplean en el k&eacute;fir de leche, pero aqu&iacute; trabajan sobre una base de agua con az&uacute;car que se fermenta para conseguir esta bebida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Kombucha</strong>: tambi&eacute;n explicamos en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/por_derecho/Kombucha-bebida-peligrosa_0_744376469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Kombucha, &iquest;una bebida peligrosa?</strong></a>, que esta es un brebaje preparado con t&eacute; azucarado que se fermenta utilizando colonia microbiana gelatinosa, o zooglea, conocida antiguamente como &ldquo;hongo de la inmoratildad&rdquo;, sobre todo en China, u &ldquo;hongo del t&eacute;&rdquo; en Jap&oacute;n y Rusia. De todos modos conviene tener cuidado con las preparaciones caseras de Kombucha porque corremos cierto riesgo de que la zooglea se contamine f&aacute;cilmente de bacterias y hongos perjudiciales para nuestro organismo. Es una bebida que requiere mucho rigor, pulcritud en la elaboraci&oacute;n y asegurarnos de que su nivel de acidez y alcohol es alto antes de consumirla. Por otro lado, la Kombucha industrial no sirve como probi&oacute;tico porque se han eliminado los microorganismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos,&nbsp;</strong><a href="http://eldiario.us6.list-manage.com/subscribe?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=10e11ebad6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suscr&iacute;bete a nuestros boletines</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/yogur-alimentos-bebidas-probioticas-veganos_1_1545655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2019 20:13:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá del yogur: ocho alimentos y bebidas probióticas aptas para veganos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Probióticos,Flora intestinal,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kéfir de agua: ¿una buena alternativa al kéfir de leche?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/kefir-agua-buena-alternativa-leche_1_1157901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34873821-dc88-469b-8b01-74c4a589d1d2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto:  Fishermans Daughter"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Respondemos a Ana, lectora y socia de eldiario.es</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ana, lectora y socia de eldiario.es nos hace la siguiente petici&oacute;n</strong>: &ldquo;hab&iacute;a probado hace tiempo el k&eacute;fir de leche y no me gusta nada su sabor tan &aacute;cido, pero el otro d&iacute;a prob&eacute; el k&eacute;fir de agua en casa de una amiga y me pareci&oacute; que estaba rico. He buscado en internet y leo que es un magn&iacute;fico probi&oacute;tico, adem&aacute;s de ayudar a controlar el colesterol. &iquest;Es todo esto cierto? &iquest;Existen estudios cient&iacute;ficos que lo avalen?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El k&eacute;fir de modo gen&eacute;rico, tal como explicamos en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/Kefir-peligroso-kombucha_0_747875968.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>K&eacute;fir: &iquest;tan peligroso como la kombucha?</strong></a><strong>,</strong> es una bebida fermentada por unos gr&aacute;nulos de microorganismos en los que conviven hongos unicelulares (levaduras) y bacterias, la cu&aacute;l se toma de forma diet&eacute;tica por sus supuestas propiedades medicinales, algunas demostradas y otras no.
    </p><h3 class="article-text">Diferencias entre k&eacute;fir de leche y k&eacute;fir de agua</h3><p class="article-text">
        Antes que nada hay que establecer que la principal diferencia entre el k&eacute;fir de leche y el de agua estriba en el medio que vamos a fermentar y el tipo de az&uacute;car que se utilizar&aacute; para la fermentaci&oacute;n. De este modo, en el k&eacute;fir de leche se sumergen <strong>los gr&aacute;nulos, llamados a veces b&uacute;lgaros</strong>, en la leche y se obtiene una suerte de yogur l&iacute;quido.
    </p><p class="article-text">
        En el k&eacute;fir de agua, en cambio, la fermentaci&oacute;n no se hace sobre un producto natural como la leche, sino que la realizaremos a&ntilde;adiendo <strong>los gr&aacute;nulos de microorganismos -llamados en este caso t&iacute;bicos-&nbsp;</strong>en un litro de agua mineral -algunas fuentes aseguran que debe estar libre de cloro y otras recomiendan el agua del grifo- con bastante az&uacute;car -se recomienda cerca de los 40 gramos- y frutas desecadas, como uvas pasas o d&aacute;tiles. Adicionalmente se recomienda a&ntilde;adir media c&aacute;scara de lim&oacute;n exprimida para producir una acidificaci&oacute;n del medio que propicie la fermentaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Trabajan los mismos microorganismos?</h3><p class="article-text">
        En ambos tipos de k&eacute;fir, pues en realidad <strong>la composici&oacute;n microbiol&oacute;gica de los gr&aacute;nulos es muy similar si no la misma</strong>, se producen dos tipos principales de fermentaci&oacute;n; por un lado la l&aacute;ctica, en la que los az&uacute;cares se transforman en &aacute;cido l&aacute;ctico y acidifican el medio, y por el otro la alcoh&oacute;lica, en la que las levaduras presentes en el k&eacute;fir fermentan el az&uacute;car a alcohol et&iacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        Como las levaduras funcionan mal cuando el ambiente es &aacute;cido, la acidificaci&oacute;n del medio con &aacute;cido l&aacute;ctico por parte por las <strong>bacterias del g&eacute;nero Lactobacillus</strong>, limita mucho su trabajo y provoca que los k&eacute;fir, tanto de leche como de agua, tengan baja proporci&oacute;n de alcohol, con lo que no se pueden considerar bebidas alcoh&oacute;licas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Precisamente la adici&oacute;n inicial de una c&aacute;scara de lim&oacute;n con su jugo en el caso del k&eacute;fir de agua, tiene la intenci&oacute;n de limitar eventualmente la acci&oacute;n de <strong>las levaduras, mayoritariamente el g&eacute;nero Saccharomyces</strong>. En el k&eacute;fir de leche, como la cantidad de az&uacute;cares es mucho m&aacute;s baja, la proporci&oacute;n de etanol producida viene de por s&iacute; limitada, aunque la acci&oacute;n acidificante de los Lactobacillus es la que coagula la leche y le da el tono de l&iacute;quido denso.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Es mejor el k&eacute;fir de leche o el de agua?</h3><p class="article-text">
        Es evidente que <strong>en el k&eacute;fir de leche est&aacute;n presentes las prote&iacute;nas, vitaminas y grasas de la leche</strong> adem&aacute;s de los fermentos, mientras que en el de agua obtendremos una bebida generalmente carbonatada y tambi&eacute;n &aacute;cida, con aromas de frutas, pero sin valor nutricional. El carbono aparece porque en este caso se fermentar&aacute; una mayor cantidad de az&uacute;cares que producen di&oacute;xido de carbono, pero de todos modos se puede eliminar el gas removiendo durante la fermentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ambas bebidas <strong>tienen como beneficio casi &uacute;nico comprobado su aporte de microorganismos fermentadores</strong>, que tambi&eacute;n son propios de nuestra flora intestinal. En <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma_0_478752533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Nueve razones por las que amar&aacute;s a tu flora intestinal sobre todas las cosas</strong></a>, ya explicamos ampliamente en su d&iacute;a las razones por las que es fundamental mantener esta poblaci&oacute;n bacteriana, protoz&oacute;ica y f&uacute;ngica en buen estado. De hecho, <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/comer/nutricion-comida-endocrinologia-flora_intestinal_0_760124529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos m&eacute;dicos consideran a la llamada microbiota como un &oacute;rgano m&aacute;s de nuestro cuerpo</a>con gran peso en todo tipo de procesos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que todo alimento o bebida <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/verdad-sirven-probioticos-actimel-timo_0_528797725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;tica</a>&nbsp;que tomemos con regularidad -el hacerlo con una frecuencia regular es fundamental- <strong>nos ayudar&aacute; a cuidar nuestra flora</strong>, ya sea con yogur, k&eacute;fir de agua o de leche. No obstante, algunos estudios apuntan a que <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/beneficios-probioticos-entredicho_6_813028713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada persona tiene una respuesta diferente ante los probi&oacute;ticos</a>, por lo que decir que los beneficios de estas bebidas no est&aacute;n tan claros.
    </p><h3 class="article-text">Cuidado con los az&uacute;cares del k&eacute;fir de agua</h3><p class="article-text">
        Como resumen a favor del k&eacute;fir de leche est&aacute; el hecho de que aporta cierto contenido en grasas, vitaminas y prote&iacute;na, as&iacute; como calcio y f&oacute;sforo, cosa que no se encuentra en el k&eacute;fir de agua. En favor del k&eacute;fir de agua juega el que suele ser menos &aacute;cido y por tanto agradable de sabor. Adem&aacute;s, <strong>para personas veganas, es una alternativa totalmente&nbsp;straight</strong><em>straight</em>. Para personas muy sensibles a la lactosa tambi&eacute;n puede ser una alternativa, aunque en el k&eacute;fir de leche buena parte de esta ha pasado a &aacute;cido l&aacute;ctico.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, no todo son luces en el k&eacute;fir de agua, pues<strong> la adici&oacute;n de az&uacute;car que al parecer se hace es bastante elevada</strong> y no todo se fermenta, con lo que la bebida tiene un &iacute;ndice gluc&eacute;mico alto, poco recomendable para tomar con mucha frecuencia. La fermentaci&oacute;n dura entre 24 y 48 horas, durante las cu&aacute;les no da tiempo a fermentar todos los az&uacute;cares y de hecho, si se prolonga por m&aacute;s tiempo el k&eacute;fir de agua se avinagra produciendo lo que se conoce como &ldquo;vinagre de tibicos&rdquo;, una bebida desagradable.
    </p><h3 class="article-text">Si no te quieres perder ninguno&nbsp;de&nbsp;nuestros&nbsp;art&iacute;culos,&nbsp;suscr&iacute;bete a nuestros boletines</h3><p class="article-text">
        <a href="http://eldiario.us6.list-manage.com/subscribe?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=10e11ebad6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>suscr&iacute;bete a nuestros boletines</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/kefir-agua-buena-alternativa-leche_1_1157901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Mar 2019 20:35:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kéfir de agua: ¿una buena alternativa al kéfir de leche?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derivados lácteos,Nutrición,Salud,Probióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los beneficios de los probióticos, en entredicho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/beneficios-probioticos-entredicho_129_2754377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c901f59e-5883-4345-80d5-a22da0054a07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los beneficios de los probióticos, en entredicho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los médicos han recomendado y recomiendan el consumo de probióticos a pacientes para regular o recuperar la microbiota intestinal. Dos artículos publicados en la revista Cell ponen en duda su efectividad</p><p class="subtitle">En un grupo de individuos, llamados "persistentes", las bacterias de los probióticos eran capaces de colonizar sus aparatos digestivos. En otro grupo de personas, llamado "resistentes”, estas eran eliminadas a través de las heces</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alimento_probi%C3%B3tico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos probi&oacute;ticos</a>, aquellos que contienen microorganismos vivos, supuestamente beneficiosos para la salud en las dosis adecuadas, han sido muy populares durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. No s&oacute;lo multitud de marcas de yogures y otros alimentos se han promocionado alegando propiedades saludables por ser probi&oacute;ticos, tambi&eacute;n muchas empresas han reforzado las ventas de sus suplementos nutricionales al incluir probi&oacute;ticos entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Entre los mensajes publicitarios alabando sus presuntos efectos saludables pod&iacute;amos encontrar, en un extremo, el mensaje m&aacute;s fraudulento y enga&ntilde;oso de todos: &ldquo;Ayuda a tus defensas&rdquo;. Como coment&aacute;bamos en un art&iacute;culo anterior [<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/Refuerza-defensas-danos-dinero_6_811278888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Refuerza&rdquo; tus defensas (y danos tu dinero)</a>], tal afirmaci&oacute;n no se sostiene por ning&uacute;n lado, ni por estudios cient&iacute;ficos ni por c&oacute;mo funciona el sistema inmune humano. Por otro lado, s&iacute; que encontr&aacute;bamos otros mensajes con cierto respaldo cient&iacute;fico como &ldquo;ayuda a regular el tr&aacute;nsito intestinal&rdquo; o &ldquo;ayuda a recuperar la flora intestinal&rdquo; (tras episodios de diarrea). De hecho, incluso desde las consultas m&eacute;dicas se ha recomendado y se recomienda el consumo de probi&oacute;ticos a pacientes por las razones anteriores. Sin embargo, ahora, dos art&iacute;culos publicados en la revista Cell ponen en duda tales afirmaciones.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha, la absoluta mayor&iacute;a de los estudios cient&iacute;ficos sobre los probi&oacute;ticos han estudiado sus efectos sobre <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Microbiota_normal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la microbiota</a> intestinal (el t&eacute;rmino correcto y preciso actual para referirse a lo que muchos conocen todav&iacute;a como &ldquo;flora intestinal&rdquo;) con muchas limitaciones. De hecho, la evidencia cient&iacute;fica que respaldaba las propiedades beneficiosas de los probi&oacute;ticos distaba de ser s&oacute;lida y fiable. Por ejemplo, en lugar de estudiar directamente sobre el aparato digestivo los cambios en los microorganismos que se produc&iacute;an al ingerir probi&oacute;ticos, la mayor parte de los estudios analizaban la microbiota intestinal a partir de las heces. Esto es una gran limitaci&oacute;n, porque no se sab&iacute;a hasta qu&eacute; punto los an&aacute;lisis de las heces pod&iacute;an reflejar realmente lo que estaba pasando dentro del aparato digestivo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.cell.com/action/showPdf?pii=S0092-8674%2818%2931102-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el reciente estudio publicado en Cell</a>, los investigadores salvaron este obst&aacute;culo haciendo endoscopias digestivas para recoger muestras de los microorganismos directamente de m&uacute;ltiples localizaciones del aparato digestivo (colon y est&oacute;mago). Adem&aacute;s, tambi&eacute;n recog&iacute;an y analizaban las heces para comparar los resultados. Los sujetos del estudio se divid&iacute;an en dos peque&ntilde;os grupos de voluntarios sanos: unos que tomaban un placebo (sustancia sin ning&uacute;n efecto activo) y otros que tomaban probi&oacute;ticos (un c&oacute;ctel de 11 especies diferentes de bacterias) durante d&iacute;as. La adquisici&oacute;n de las muestras se hizo antes de empezar tratamiento y al mes de terminarlo.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos descubrieron dos hechos de gran importancia. Por un lado, comprobaron que los resultados que ofrec&iacute;an los an&aacute;lisis de las muestras de endoscopias no coincid&iacute;an, a menudo, con los resultados de las heces. En otras palabras, las bacterias que se pod&iacute;an encontrar en las heces de los sujetos de estudio no ten&iacute;an por qu&eacute; indicar que estas mismas bacterias estuvieran colonizando su aparato digestivo. Por otro lado, los investigadores detectaron que las personas reaccionaban de forma diferente a los probi&oacute;ticos. Un dato interesante adicional es que, bas&aacute;ndose en la microbiota de los pacientes antes del tratamiento y el perfil de expresi&oacute;n g&eacute;nica de estos microorganismos, los investigadores pod&iacute;an predecir si los individuos pod&iacute;an ser persistentes o resistentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos indica este estudio es que el enfoque actual de aconsejar probi&oacute;ticos a todo el mundo podr&iacute;a ser err&oacute;neo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque, en realidad, un determinado porcentaje de las personas no &ldquo;aceptar&iacute;a&rdquo; en sus aparatos digestivos a las bacterias supuestamente beneficiosas de los alimentos probi&oacute;ticos. &Eacute;stas saldr&iacute;an expulsadas a trav&eacute;s de las heces, sin oficio ni beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Por si la primera investigaci&oacute;n no fuera suficientemente cr&iacute;tica, <a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(18)31108-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0092867418311085%3Fshowall%3Dtrue#secsectitle0015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el segundo estudio publicado</a> tambi&eacute;n en la revista Cell, a&ntilde;ade todav&iacute;a m&aacute;s escepticismo a los beneficios de los probi&oacute;ticos. En este estudio, los investigadores administraron antibi&oacute;ticos a 21 participantes para destruir su microbiota normal, al matar a gran cantidad de las bacterias del aparato digestivo. Tras este proceso, dividieron a estas personas en 3 grupos. Un grupo al que no se le dio nada para recuperarse del tratamiento de antibi&oacute;ticos, otro grupo que tomaba los mismos probi&oacute;ticos del experimento anterior y otro grupo al que se le administraba la misma microbiota que pose&iacute;an antes de ingerir antibi&oacute;ticos a trav&eacute;s de lo que se denomina un trasplante de microbiota fecal aut&oacute;logo. Esta &uacute;ltima t&eacute;cnica consist&iacute;a en recoger, almacenar y procesar las heces (para aislar la parte bacteriana) de los participantes antes de empezar a tomar antibi&oacute;ticos y, tras el tratamiento antibi&oacute;tico, trasplantar dichas heces procesadas a esas mismas personas a trav&eacute;s de endoscopias.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos realizaron un seguimiento a lo largo del tiempo para ver cu&aacute;nto tiempo tardaba en recuperarse cada grupo. Los resultados m&aacute;s prometedores aparecieron entre aquellos que recibieron el trasplante de microbiota, pues lograron recuperar su microbiota normal en tan s&oacute;lo unos d&iacute;as. Entre aquellos que tomaron probi&oacute;ticos tambi&eacute;n se vio una r&aacute;pida recolonizaci&oacute;n de bacterias. Sin embargo, no fue con las bacterias normales que ya estaban presentes antes de tomar antibi&oacute;ticos, sino que se observ&oacute; que los probi&oacute;ticos interfer&iacute;an con la expansi&oacute;n de las bacterias caracter&iacute;sticas de los pacientes en el aparato digestivo durante meses. Dicho de otra manera, los probi&oacute;ticos interfer&iacute;an con la vuelta a la normalidad de la microbiota, retrasando este proceso en comparaci&oacute;n con el grupo que no tom&oacute; nada tras los antibi&oacute;ticos. De hecho, los autores apuntaban a que algunas especies bacterianas de los probi&oacute;ticos secretaban diversos compuestos que inhib&iacute;an el crecimiento de esas bacterias propias de los participantes del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Ambos estudios son complementarios y han empleado t&eacute;cnicas rigurosas para avanzar en nuestros conocimientos sobre los probi&oacute;ticos. Aun as&iacute;, hay que tener en cuenta que se han realizado sobre grupos peque&ntilde;os de personas y es, por tanto, necesario que se realicen m&aacute;s estudios, con mayor n&uacute;mero de personas para aclarar estos importantes hallazgos. De confirmarse estos resultados en un futuro pr&oacute;ximo, las consecuencias estar&iacute;an claras: el actual enfoque terap&eacute;utico con probi&oacute;ticos ser&iacute;a err&oacute;neo. Ni todas las personas parece que se benefician de los probi&oacute;ticos ni tampoco un c&oacute;ctel est&aacute;ndar de probi&oacute;ticos para todos podr&iacute;a ser beneficioso para recuperar la microbiota, sino justo lo contrario. Por el momento, el enfoque m&aacute;s prometedor parece ser la medicina personalizada: recuperar la microbiota con los propios microbios presentes en el aparato digestivo antes de tomar antibi&oacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Para saber m&aacute;s:
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(18)31102-4?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0092867418311024%3Fshowall%3Dtrue#fig4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Personalized Gut Mucosal Colonization Resistance to Empiric Probiotics Is Associated with Unique Host and Microbiome Features</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(18)31108-5?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0092867418311085%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Post-Antibiotic Gut Mucosal Microbiome Reconstitution Is Impaired by Probiotics and Improved by Autologous FMT</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Samper]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/beneficios-probioticos-entredicho_129_2754377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Sep 2018 18:47:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los beneficios de los probióticos, en entredicho]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Probióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Pierde el yogur sus propiedades nutricionales cuando se acerca a la fecha de caducidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pierde-yogur-propiedades-nutricionales-caducidad_1_3482456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59d7063f-8281-4959-a70e-6fa23b8a13e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Miguel Carreira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2013 la fecha de caducidad en el yogur fue sustituida por la fecha de consumo preferente</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Respondemos a <strong>Jes&uacute;s, un socio de eldiario.es</strong><a href="http://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">eldiario.es</a>, que quiere saber si hay un momento &oacute;ptimo para consumir este derivado l&aacute;cteo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Pierde el yogurt sus propiedades cuando se acerca a la fecha de caducidad?&rdquo; Probablemente la pregunta que nos hizo Jes&uacute;s <strong>est&aacute; en la mente de muchos de nosotros</strong>. Sabemos que el yogur es un alimento de los m&aacute;s estables en cuanto a seguridad alimentaria y, de hecho, aunque no solemos acordarnos, en 2013 <a href="http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2014/05/08/219848.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se adopt&oacute; una nueva normativa que le cambi&oacute; la fecha de caducidad por otra de consumo preferente</a> con el fin de <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/ahorrar_mejor/argumentos-contra-inclusion-caducidad-alimentos_0_563444336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitar el despilfarro de este alimento</a>.
    </p><p class="article-text">
        La creencia de que <a href="http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/guia-alimentos/leche-y-derivados/2013/04/04/216389.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el yogur caducado es malo para la salud</a> fue uno de los incentivos para adoptar este cambio normativo; otro es que se constat&oacute; que a pesar de que la fecha de caducidad se fijaba a los 28 d&iacute;as desde su elaboraci&oacute;n, se ha comprobado que el yogur <strong>puede mantener sus condiciones &oacute;ptimas incluso hasta 35 d&iacute;as</strong>. Ahora bien, a pesar de determinar que es un producto que no caduca, se considera que tiene un periodo de comercializaci&oacute;n y consumo &oacute;ptimo, que es el recomendado por las autoridades sanitarias.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quiere esto decir que fuera del plazo recomendado el yogur no puede hacernos da&ntilde;o pero pierde sus cualidades nutricionales? &iquest;<strong>Cu&aacute;ndo es el momento &oacute;ptimo para consumirlo</strong> aprovechando al m&aacute;ximo sus virtudes? Para responder a esta pregunta lo mejor es conocer primero cu&aacute;les son estas virtudes.
    </p><h3 class="article-text">Leche fermentada</h3><p class="article-text">
        El yogur es en esencia leche pasteurizada -un tratamiento t&eacute;rmico que elimina todas las bacterias, protozoos y hongos que puedan vivir en ella- a la que posteriormente se le a&ntilde;ade lo que se conoce como 'un fermento', y que es <strong>un polvo de dos cepas de bacterias</strong> que se encargar&aacute;n de fermentar la leche y convertirla en yogur. Estas bacterias son <em>Streptococcus thermophilus </em>y<em> Lactobacillus bulgaricu</em><em>s</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ambas especies se alimentan de la lactosa -el az&uacute;car que tiene la leche- y la <strong>transforman en &aacute;cido l&aacute;ctico</strong>. Adem&aacute;s producen enzimas que rompen las cadenas de case&iacute;na -la prote&iacute;na de la leche- para producir compuestos nitrogenados m&aacute;s digeribles. Tambi&eacute;n pueden hidrolizar en parte la grasa de la leche, facilitando su absorci&oacute;n. Por otro lado, su acci&oacute;n respeta las <strong>vitaminas A y D</strong> presentes en la nata de la leche -no est&aacute;n en el yogur desnatado- y producen como metabolitos las <strong>vitaminas B</strong><strong>2 y B12</strong>. Es adem&aacute;s rico en calcio de f&aacute;cil asimilaci&oacute;n. 
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        A este alto valor nutritivo hay que a&ntilde;adir su <strong>f&aacute;cil conservaci&oacute;n</strong>, siempre que est&eacute; refrigerado, gracias a que el &aacute;cido l&aacute;ctico baja el pH del yogur. De hecho el cuajado del mismo se produce porque con el aumento de acidez, las prote&iacute;nas de la leche dejan de estar solubles y se precipitan, envolviendo a la grasa y el agua y formando la pasta cremosa tan caracter&iacute;stica de este producto. Esta misma acidez es la que previene de que microorganismos pat&oacute;genos puedan prosperar en el yogur, ya que no son capaces de vivir en pH bajos ni pueden fermentar la lactosa.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, a estas virtudes descritas del yogur hay que a&ntilde;adir su importante <strong>efecto probi&oacute;tico</strong><a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/verdad-sirven-probioticos-actimel-timo_0_528797725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;tico</a>, es decir su <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma-dieta_0_479802663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto estimulante</a> de la <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma_0_478752533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flora intestinal</a>. En efecto, <em>Streptococcus thermophilus </em>y<em> Lactobacillus bulgaricus</em> forman parte de la misma y <a href="http://blogs.20minutos.es/el-nutricionista-de-la-general/2013/04/12/el-yogur-es-un-alimento-pero-que-muy-vivo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encuentran en el yogur en unas concentraciones de entre 10 millones de individuos por gramo y 1.000 millones de individuos por gramo</a>. Para ser considerado un yogur como tal, es decir con efectos probi&oacute;ticos, la legislaci&oacute;n exige <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2014-4515" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una concentraci&oacute;n m&iacute;nima de 10 millones de bacterias</a> por gramo de producto.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Que pasa a los 35 d&iacute;as?</h3><p class="article-text">
        Ya hemos dicho que el &oacute;ptimo del yogur est&aacute; entre los cero y los 35 d&iacute;as, tras los cuales no se recomienda su consumo, al menos oficialmente. Pero se puede consumir; las autoridades no lo recomiendan en funci&oacute;n de la p&eacute;rdida de sus propiedades organol&eacute;pticas. Es decir: tendr&aacute; una textura menos cremosa y m&aacute;s cuajada porque habr&aacute; perdido suero l&iacute;quido; ser&aacute; notablemente <strong>m&aacute;s &aacute;cido y oler&aacute; a agrio</strong> porque se habr&aacute; acidificado en exceso y puede que sea algo <strong>amargo</strong> por el enranciamiento (oxidaci&oacute;n) de sus grasas. Pero no es peligroso para la salud.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede decir lo mismo de las virtudes descritas en el anterior apartado? &iquest;Se habr&aacute;n perdido? Vayamos por partes. En principio el <strong>calcio asimilable habr&aacute; pasado al suero</strong>, por lo que si no nos bebemos el l&iacute;quido del yogur tambi&eacute;n tomaremos el calcio. En similar situaci&oacute;n se encontrar&aacute;n los subproductos de la hidr&oacute;lisis proteica, que incluso ser&aacute; mayor, por lo que habr&aacute; m&aacute;s nitr&oacute;geno f&aacute;cilmente asimilable. 
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        Respecto a la materia grasa, la oxidaci&oacute;n puede hacerle perder parte de su valor nutricional, pero en principio <strong>ser&aacute; capaz de conservar sus vitaminas</strong> liposolubles A y D. La vitamina A es en parte susceptible al pH, pero solo cuando se produzca un aumento significativo de la temperatura. Es as&iacute; deducible que el yogur fuera de plazo conservar&aacute; ambas vitaminas, siempre que hablemos de condiciones razonables, claro est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las vitaminas del grupo B, hidrosolubles, tampoco se ven afectadas por la acidificaci&oacute;n y por tanto se conservar&aacute;n. Y respecto a la <strong>poblaci&oacute;n bacteriana</strong>, est&aacute; s&iacute; se ver&aacute; afectada por la bajada del pH que ella misma ha provocado al fermentar la lactosa. Tanto por la acidez del medio como por que hayan acabado con las reservas de lactosa procedentes de la leche, las cepas bacterianas detendr&aacute;n su actividad.
    </p><p class="article-text">
        Incluso puede que por la acumulaci&oacute;n de subproductos t&oacute;xicos -para ellas- de su actividad, disminuyan la poblaci&oacute;n. De todos modos, si la cepa ha crecido hasta 100 o 1.000 millones de individuos por gramo, <a href="http://www.gominolasdepetroleo.com/2013/04/cuanto-dura-realmente-un-yogur.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede que descienda cuando se complete la fermentaci&oacute;n </a><a href="http://www.gominolasdepetroleo.com/2013/04/cuanto-dura-realmente-un-yogur.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como mucho a 10 millones de individuos</a>, por lo que <strong>estar&aacute; dentro de los l&iacute;mites</strong> legales para considerarlo un probi&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, m&aacute;s all&aacute; de la fecha de consumo recomendado, el yogur puede saber agrio y algo enranciado, pero desde el punto de vista nutricional <strong>s&iacute; </strong><strong>conservar&aacute; </strong><strong>la mayor parte de</strong><strong> sus propiedades</strong>.
    </p><h4 class="article-text">Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos, suscr&iacute;bete a nuestros boletines</h4><h4 class="article-text"><a href="http://eldiario.us6.list-manage.com/subscribe?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=10e11ebad6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">suscr&iacute;bete a nuestros boletines</a>Adem&aacute;s te recomendamos:</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Siete cosas a tener en cuenta al elegir una bicicleta plegable&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/sobre_ruedas/elegir-bicicleta-plegable-barata-brompton-dahon_0_554694733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Siete cosas a tener en cuenta al elegir una bicicleta plegable&rdquo;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pierde-yogur-propiedades-nutricionales-caducidad_1_3482456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Apr 2017 19:01:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Pierde el yogur sus propiedades nutricionales cuando se acerca a la fecha de caducidad?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Probióticos,Lácteos,Nutrición]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad sirven para algo los alimentos probióticos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/verdad-sirven-probioticos-actimel-timo_1_3937484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ce2068c-d67a-468c-9a59-62acead016c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Dezzawong"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen dudas sobre su efectividad a pesar de que el negocio de los próbióticos mueve 26.000 millones al año</p></div><p class="article-text">
        Por probi&oacute;ticos entendemos al conjunto de microorganismos, tanto bacterias como hongos unicelulares, que habitan en determinados alimentos. Tradicionalmente los identificamos con los l&aacute;cteos, especialmente productos como el <strong>yogurt natural o el k&eacute;fir</strong>, pero se encuentran tambi&eacute;n en los encurtidos como las aceitunas, los pepinillos y otros fermentados. Precisamente estos microorganismos son los responsables de la fermentaci&oacute;n que da lugar a estos alimentos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; tanto revuelo en torno a los probi&oacute;ticos?</h3><p class="article-text">
        Los probi&oacute;ticos son especies id&eacute;nticas, o muy similares, a las que habitan en nuestra <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma_0_478752533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>flora intestinal</strong></a> y por tanto tienen importantes funciones reguladoras de la digesti&oacute;n, las reacciones autoinmunes, entre ellas las alergias, e incluso la regulaci&oacute;n de la salud cardiovascular, al parecer a trav&eacute;s del <a href="https://cienciatoday.com/bacterias-intestinales-avisan-cerebro-cuando-estan-llenas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">control de la saciedad al comer</a>, lo que evitar&iacute;a la obesidad. Tener una flora intestinal rica y variada en microbios beneficiosos nos evita la prevalencia de pat&oacute;genos malignos, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso la presencia de pat&oacute;genos es necesaria en la flora, en bajas proporciones, para controlar al sistema autoinmune y mantenerlo 'ocupado', de modo que no ataque a nuestro propio cuerpo. En otras palabras, la funci&oacute;n de la flora intestinal en nuestro organismo es <strong>extremadamente compleja e importante</strong>, hasta el punto que muchos expertos la consideran un &oacute;rgano m&aacute;s que hay que <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/biota-flora-intestinal-cancer-celiacos-diabetes-asma-dieta_0_479802663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuidar y mantener</a>.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo de este mantenimiento de la flora intestinal en plena forma, con proporciones adecuadas de cada especie bacteriana, f&uacute;ngica e incluso de determinados par&aacute;sitos, que se ha generado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas una 'industria del probi&oacute;tico' como valor a&ntilde;adido a diferentes productos alimentarios, en especial del sector l&aacute;cteo. Es la industria del bacilo <strong>B&iacute;fidus y el Lactobacillus casei</strong><em>B&iacute;fidus</em><em>Lactobacillus casei</em>, presentes tanto en nuestra flora como en el yogurt. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">26.000 millones de euros de negocio</h3><p class="article-text">
        El sector alimentario ha vendido las bondades de sus productos <strong>supuestamente reforzados</strong>, donde los lactobacilos y otros microorganismos abundan para reforzar el recambio de tropas en el tramo intestinal anterior al recto. La teor&iacute;a es que si enviamos mayores remesas de probi&oacute;ticos, la flora se har&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s fuerte y cumplir&aacute; mejor sus funciones.
    </p><p class="article-text">
        Incluso, que estos aportes pueden sustituir a los probi&oacute;ticos destruidos por causa del abuso de alcohol, el tabaco y el estr&eacute;s, que deshidratan o acidifican el medio de la flora. Otra fuente de ingresos con los probi&oacute;ticos procede de la <strong>industria farmac&eacute;utica</strong> y la parafarmacia, que a&iacute;sla, selecciona y liofiliza cepas para venderlas en polvo con los mismos argumentos.
    </p><p class="article-text">
        Estas, mezcladas con agua o con leche y tomadas regularmente, se supondr&iacute;a que colaboran en mantener la flora intestinal con su diversidad y potencia, adem&aacute;s de ayudar eventualmente en determinados supuestos, como diarreas, alergias, intolerancias leves a determinados alimentos o una ingesta larga de antibi&oacute;ticos. Total, una cifra de negocio en 2015 de <strong>26.000 millones de euros</strong> en todo el mundo.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Realmente sirven para algo?</h3><p class="article-text">
        En los pasados meses ha habido cierta pol&eacute;mica medi&aacute;tica a ra&iacute;z de la aparici&oacute;n de un meta-an&aacute;lisis -un estudio de los estudios sobre el tema hasta ahora hechos- de la <strong>Universidad de Copenhague</strong> en el que <a href="https://genomemedicine.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13073-016-0300-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se desmontaba m&aacute;s de un mito respecto a los probi&oacute;ticos</a>. Muchos medios de comunicaci&oacute;n se hicieron eco del mismo con con titulares en los que se insinuaba que los probi&oacute;ticos <a href="http://elpais.com/elpais/2016/05/10/ciencia/1462890453_521350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no serv&iacute;an para nada en el caso individuos sanos</a> o directamente que eran una estafa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En realidad el meta-an&aacute;lisis no dec&iacute;a ni una cosa ni la otra. Por un lado conclu&iacute;a que no hay pruebas suficientes para asegurar que la ingesta de probi&oacute;ticos en individuos sanos aporte mejoras en la estructura de su flora intestinal y, por el otro, se quejaba de <strong>la falta de m&aacute;s estudios en esta l&iacute;nea</strong>. Es decir, sobre los efectos de los alimentos suplementados, o directamente los probi&oacute;ticos en polvo, sobre las personas sin carencias.
    </p><p class="article-text">
        El meta-estudio se hizo sobre los ocho estudios existentes en este campo, considerando sus autores que el universo -cantidad de estudios- era demasiado peque&ntilde;o para tomar conclusiones definitivas. El resultado es que solo uno mostr&oacute; mejoras significativas. Por lo tanto, lo que sabemos es que <strong>no est&aacute; claro</strong> que los yogures con probi&oacute;ticos que nos venden sirvan para algo.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Hablamos de un timo?</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s bien la tendencia es a creer que no ayudan en nada, pero sin poderlo asegurar tampoco. De momento, se puede decir que <strong>no tiene sentido pagar m&aacute;s por un yogurt 'enriquecido'</strong> con bacterias si nuestra flora est&aacute; bien asentada. Es m&aacute;s, que el mantenimiento de la misma puede hacerse con yogures est&aacute;ndar e incluso sin ellos si tenemos una dieta variada.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, cuando muchas marcas de yogures nos venden las bondades para la prevenci&oacute;n de las m&aacute;s variadas enfermedades, estamos ante un caso de <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/por_derecho/etiquetado-publicidad-enganosa-fraude-consumidores_0_406310063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicidad enga&ntilde;osa</a> por la que Danone, por ejemplo, <a href="http://elpais.com/diario/2010/12/19/sociedad/1292713205_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya pag&oacute; en su d&iacute;a 16 millones de euros en multas</a>, en lo que se conoci&oacute; como el <a href="http://elpais.com/diario/2010/04/17/sociedad/1271455209_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'caso Actimel'</a>. Podemos concluir que, de momento, parece que los yogures enriquecidos en probi&oacute;ticos no tienen capacidad para <strong>prevenir enfermedades</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, s&iacute; existen estudios que apoyan que en el caso de desarreglos en la flora intestinal, por ejemplo tras la ingesta prolongada de antibi&oacute;ticos u otros medicamentos agresivos con la misma, tomar alimentos como yogures, aceitunas u otros fermentados <strong>puede ayudar a recuperarla</strong> y paliar problemas como las diarreas o las intolerancias a determinados productos. Tambi&eacute;n sirven a este fin los probi&oacute;ticos liofilizados. En resumen, los probi&oacute;ticos parecen tener un efecto paliativo pero no preventivo.
    </p><h3 class="article-text">Entonces, &iquest;c&oacute;mo se puede cuidar la flora?</h3><p class="article-text">
        La flora intestinal se adquiere en los primeros a&ntilde;os de la vida, por ejemplo a trav&eacute;s de la lactancia o el parto natural, y normalmente es extremadamente estable si se ha formado bien. Despu&eacute;s, ella misma se autorregenera si no hay ninguna alteraci&oacute;n exterior o deficiencias en la alimentaci&oacute;n. Son cepas que se reproducen en un <strong>delicado equilibrio</strong> entre las poblaciones de las diferentes especies de bacterias, hongos y otros organismos.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;adido masivo de poblaciones externas <strong>no garantiza su integraci&oacute;n</strong>, pero lo que s&iacute; podemos hacer es favorecerla comiendo con cierta regularidad fermentados como el yogurt y el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/K%C3%A9fir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">k&eacute;fir</a> o aceitunas y otros productos macerados con bacterias del vinagre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tambi&eacute;n aliment&aacute;ndola con productos ricos en fibra vegetal -que es de donde saca los az&uacute;cares para regenerarse-, evitando los f&aacute;rmacos en la medida de lo posible y, por supuesto, saliendo al campo a respirar aire lleno de microbios y no obsesion&aacute;ndonos con el lavado continuo de las manos. E incluso tom&aacute;ndonos <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/beber/copa-dia-vino-bueno-malo_0_504300275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una copa de vino de vez en cuando</a>.
    </p><h4 class="article-text">Si no te quieres perder ninguno de nuestros art&iacute;culos, suscr&iacute;bete al bolet&iacute;n de ConsumoClaro</h4><h4 class="article-text"><a href="http://eldiario.us11.list-manage.com/subscribe?u=4d838799817b01d5494b6be57&amp;id=6ca4a78289" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">suscr&iacute;bete al bolet&iacute;n de ConsumoClaro</a>Adem&aacute;s te recomendamos: </h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Superbacterias, el monstruo que crearon los antibi&oacute;ticos</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/superbacterias-antibioticos-infecciones-hospitales-salud_0_429057923.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Superbacterias, el monstruo que crearon los antibi&oacute;ticos</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eric Santaona]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Aug 2016 18:13:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad sirven para algo los alimentos probióticos?]]></media:title>
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