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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desierto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/desierto/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desierto]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Cómo lograron 500 tortugas frenar el avance del Sáhara? Cinco años después llegan los resultados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/lograron-500-tortugas-frenar-avance-sahara-cinco-anos-despues-llegan-resultados-pm_1_13402300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18a3ee73-bbcc-4b31-85bd-9b53f903e98a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo lograron 500 tortugas frenar el avance del Sáhara? Cinco años después llegan los resultados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Restauración ambiental - La tortuga africana de espolones rompe la superficie endurecida con sus excavaciones y facilita que el agua penetre, las semillas germinen y el terreno recupere parte de su capacidad</p><p class="subtitle">La tortuga mediterránea no puede verse haciendo esnórquel: así sobrevive la especie catalana
</p></div><p class="article-text">
        La <strong>tortuga</strong> hunde las patas en una tierra endurecida y convierte cada palada en una grieta capaz de cambiar el recorrido del agua. Frente a una extensi&oacute;n descomunal, su fuerza parece m&iacute;nima, pero<strong> act&uacute;a justo donde empieza el problema del desierto</strong>, en la capa que impide que la lluvia penetre. 
    </p><p class="article-text">
        Al removerla, abre <strong>pasos para la humedad</strong>, deja espacio a las semillas y altera un terreno que llevaba tiempo perdiendo capacidad para alimentar plantas. Su poder nace de repetir durante a&ntilde;os una tarea peque&ntilde;a que el suelo necesita una y otra vez.
    </p><h2 class="article-text">Un proyecto comprob&oacute; el efecto tras liberar cientos de ejemplares</h2><p class="article-text">
        Ese efecto empez&oacute; a medirse despu&eacute;s de que investigadores <strong>soltaran 500 tortugas africanas de espolones </strong>en 2021, en una zona degradada del l&iacute;mite sur del S&aacute;hara. <em>Indian Defence Review</em> inform&oacute; de que, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, las im&aacute;genes por sat&eacute;lite mostraban<strong> manchas verdes en lugares que hab&iacute;an sido dominados por arena y suelo endurecido</strong>. Las tortugas no hab&iacute;an sembrado plantas. Su aportaci&oacute;n consisti&oacute; en excavar, abrir el terreno y permitir que la lluvia encontrara una v&iacute;a hacia capas m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        La especie, llamada<em> Centrochelys sulcata</em>, cava para<strong> protegerse de temperaturas diurnas extremas y del fr&iacute;o nocturno</strong>. El Grupo de Especialistas en Tortugas Terrestres y de Agua Dulce de la UICN recoge madrigueras que alcanzan entre diez y 15 metros de longitud. 
    </p><p class="article-text">
        Cada t&uacute;nel<strong> atraviesa la costra superficial</strong>, reduce la escorrent&iacute;a y ayuda a que la humedad permanezca bajo tierra durante m&aacute;s tiempo. Las semillas que estaban dormidas encuentran entonces agua y refugio cerca de las entradas.
    </p><h2 class="article-text">Los sat&eacute;lites registraron una mejora de la cubierta vegetal</h2><p class="article-text">
        El cambio qued&oacute; registrado desde el espacio, aunque las zonas verdes eran<strong> grupos dispersos de plantas y no bosques</strong>. <em>Simple Discovery</em> atribuye a informes de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza y de una agencia identificada como CN un <strong>aumento del 30% al 40%</strong> de la cubierta vegetal en &aacute;reas con tortugas durante cinco a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La UICN tambi&eacute;n document&oacute; grupos reintroducidos en Senegal con una <strong>supervivencia superior al 80% tras cuatro a&ntilde;os,</strong> un dato necesario para que los animales mantengan sus madrigueras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La excavación facilita el regreso de otras formas de vida                            </span>
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        La recuperaci&oacute;n de tierras secas ya hab&iacute;a seguido otros caminos.<em> Simple Discovery</em> cita los <strong>hoyos za&iuml;</strong>, excavados por agricultores del Sahel para retener lluvia y materia org&aacute;nica, as&iacute; como la <strong>Gran Muralla Verde africana</strong>, lanzada en 2007 para recuperar 100 millones de hect&aacute;reas. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n menciona el <strong>riego por goteo </strong>en el desierto del N&eacute;guev y la <strong>reintroducci&oacute;n de bisontes y castores</strong> en Norteam&eacute;rica. La tortuga aporta una v&iacute;a distinta porque realiza por instinto una labor concienzuda que suele exigir trabajo humano o maquinaria.
    </p><h2 class="article-text">La especie afronta amenazas mientras ayuda al ecosistema</h2><p class="article-text">
        Esa utilidad convive con una situaci&oacute;n delicada para la propia especie. La UICN clasifica a la tortuga africana de espolones como<strong> amenazada por la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat, la presi&oacute;n ganadera, la caza, el comercio de mascotas y el cambio clim&aacute;tico</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>S.O.S. (Save Our Sulcata) </em>desarrolla desde 1992 programas de cr&iacute;a y liberaci&oacute;n en Senegal, mientras una revisi&oacute;n publicada en 2017 en <em>Frontiers in Ecology and Evolution </em>destac&oacute; su &ldquo;<strong>gran potencial como ingeniera de ecosistemas</strong>&rdquo;. La misma revisi&oacute;n advirti&oacute; de que su papel en la dispersi&oacute;n de semillas todav&iacute;a est&aacute; <strong>poco estudiado</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La pérdida de hábitat, la caza, el comercio de mascotas y otros problemas ponen en riesgo una población que todavía conserva una función valiosa                            </span>
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        Cuando la tierra queda suelta, insectos y microorganismos encuentran refugio, las plantas arraigan y despu&eacute;s llegan aves y peque&ntilde;os vertebrados. Ese avance depende tambi&eacute;n de la lluvia, del pastoreo y del cuidado posterior del terreno. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>tortuga no puede detener por s&iacute; misma la desertificaci&oacute;n del Sahel, pero su excavaci&oacute;n recupera una funci&oacute;n perdida </strong>y permite que el agua, las semillas y otros animales vuelvan a actuar sobre lugares castigados durante a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/lograron-500-tortugas-frenar-avance-sahara-cinco-anos-despues-llegan-resultados-pm_1_13402300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 14:16:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Sáhara,Desierto,África,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reforestación masiva de China choca con un problema: 66.000 millones de árboles no crean un bosque natural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/reforestacion-masiva-china-choca-problema-66-000-millones-arboles-no-crean-bosque-natural-pm_1_13390210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3222a9d7-e916-4ef1-b874-5af5039cac99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reforestación masiva de China choca con un problema: 66.000 millones de árboles no crean un bosque natural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desertificación - Las diferencias entre plantaciones y masas naturales reflejan que el rendimiento varía según la edad de los árboles y la forma de gestionar cada terreno</p><p class="subtitle">Reforestar todos los bosques perdidos ayudaría a enfriar la Tierra, pero no bastaría para frenar el cambio climático</p></div><p class="article-text">
        Las tormentas de polvo atraviesan regiones enteras cuando el suelo pierde vegetaci&oacute;n y empujan a <strong>China</strong> a frenar el avance de sus desiertos. El pa&iacute;s asi&aacute;tico intenta proteger terrenos agr&iacute;colas, pastos y poblaciones expuestas a la degradaci&oacute;n de las zonas &aacute;ridas, porque la p&eacute;rdida de suelo f&eacute;rtil <strong>reduce la producci&oacute;n y obliga a dedicar m&aacute;s recursos a recuperar &aacute;reas da&ntilde;adas.</strong> Tambi&eacute;n busca rebajar la cantidad de polvo que llega a las ciudades, mejorar el aire y conservar agua en territorios donde cada planta ayuda a fijar el terreno. 
    </p><p class="article-text">
        La<strong> plantaci&oacute;n de &aacute;rboles</strong> forma parte de esa respuesta, aunque su eficacia depende de las especies elegidas, de los cuidados posteriores y de la capacidad de cada bosque para adaptarse durante d&eacute;cadas. Esa &uacute;ltima cuesti&oacute;n ha llevado a estudiar <strong>qu&eacute; ocurre realmente en las grandes &aacute;reas reforestadas del pa&iacute;s</strong>. 
    </p><h2 class="article-text">Un estudio compar&oacute; la evoluci&oacute;n de bosques creados y masas naturales</h2><p class="article-text">
        Los bosques creados dentro de la<strong> Gran Muralla Verde</strong> est&aacute;n creciendo con mayor rapidez que los bosques naturales, seg&uacute;n una investigaci&oacute;n publicada en <em><strong>Geophysical Research Letters</strong></em> y recogida por<em> Live Science</em>. El trabajo examin&oacute; c&oacute;mo responden ambos tipos de bosque al aumento del di&oacute;xido de carbono atmosf&eacute;rico y descubri&oacute; una<strong> diferencia notable en el desarrollo de sus copas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yuhang Luo</strong>, ec&oacute;logo del paisaje de la Universidad de Pek&iacute;n en Shenzhen y autor principal del estudio, advirti&oacute; de que todav&iacute;a quedan <strong>dudas sobre la capacidad real de estas plantaciones para retirar carbono </strong>de la atm&oacute;sfera durante periodos largos.
    </p><p class="article-text">
        China puso en marcha la Gran Muralla Verde en 1978 para<strong> contener la desertificaci&oacute;n de los pastizales</strong> pr&oacute;ximos a los desiertos de Gobi y Taklamak&aacute;n, y prev&eacute; terminar el proyecto en 2050. Desde entonces ha<strong> plantado 66.000 millones de &aacute;rboles y planea a&ntilde;adir otros 34.000 millones</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El proyecto sustituyó especies que no resistían el clima y elevó la superficie forestal durante décadas                            </span>
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        Las primeras fases tropezaron con especies de crecimiento r&aacute;pido que soportaban mal el clima y <strong>acabaron muriendo</strong>, una experiencia que oblig&oacute; a revisar la selecci&oacute;n de &aacute;rboles y los cuidados. El avance posterior elev&oacute; la <strong>cobertura forestal de las regiones afectadas del 5% en 1978 al 14% en 2023</strong>, seg&uacute;n un art&iacute;culo de <em>Nature</em>. Esa expansi&oacute;n tambi&eacute;n <strong>redujo las tormentas de polvo y mejor&oacute; el aire </strong>en ciudades situadas a favor del viento, entre ellas Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El equipo recurri&oacute; a datos de sat&eacute;lite para medir el &iacute;ndice de &aacute;rea foliar, que indica la densidad de las copas y ayuda a estimar la capacidad de absorci&oacute;n de carbono. Con ese m&eacute;todo comprob&oacute; que el<strong> &aacute;rea foliar de los bosques plantados aumentaba un 66% m&aacute;s deprisa que la de los bosques naturales</strong>.  
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de la diferencia procede de la edad, ya que los <strong>&aacute;rboles j&oacute;venes crecen con mayor rapidez</strong>, mientras que muchas masas naturales contienen ejemplares m&aacute;s maduros.
    </p><p class="article-text">
        La ventaja permaneci&oacute; incluso al comparar bosques de edad y condiciones parecidas. Las<strong> plantaciones crec&iacute;an entonces un 4,6% m&aacute;s</strong>, con diferencias mayores en masas perennes y formadas por varias especies. <em>Live Science </em>atribuye parte de ese comportamiento a la<strong> gesti&oacute;n humana</strong>, ya que estas &aacute;reas suelen incluir eucaliptos o chopos, reciben fertilizantes y pierden vegetaci&oacute;n competidora. Al disponer de m&aacute;s luz, agua y nutrientes, los <strong>&aacute;rboles j&oacute;venes aprovechan mejor el aumento del di&oacute;xido de carbono atmosf&eacute;rico</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las labores de mantenimiento, la elección de especies y la disponibilidad de recursos favorecen un crecimiento superior incluso entre masas con edades parecidas"
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            <span class="title">
                Las labores de mantenimiento, la elección de especies y la disponibilidad de recursos favorecen un crecimiento superior incluso entre masas con edades parecidas                            </span>
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        Ese impulso alcanza su punto m&aacute;s alto cuando los<strong> &aacute;rboles tienen entre 30 y 40 a&ntilde;os y cae con fuerza despu&eacute;s de los 40.</strong> Los bosques naturales avanzan con mayor lentitud, aunque<strong> mantienen mejor su capacidad </strong>durante periodos largos. Luo resumi&oacute; esa diferencia temporal con una advertencia sobre el papel de cada modelo forestal: &ldquo;Los bosques plantados pueden ser una herramienta potente para captar carbono a corto plazo, pero esta ventaja es temporal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n record&oacute; que los <strong>bosques naturales siguen desempe&ntilde;ando un papel esencial</strong> cuando se piensa a largo plazo: &ldquo;Para guardar carbono a largo plazo y mantener la capacidad de recuperaci&oacute;n, los bosques naturales siguen siendo insustituibles&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los modelos clim&aacute;ticos deben tener en cuenta c&oacute;mo evoluciona cada bosque</h2><p class="article-text">
        Los resultados obligan a <strong>revisar varios modelos clim&aacute;ticos </strong>que tratan todos los bosques de manera parecida y conceden poca importancia a la edad, las especies o los cuidados. Luo explic&oacute; que la <strong>gesti&oacute;n del suelo</strong> act&uacute;a de formas m&aacute;s espec&iacute;ficas de lo previsto: &ldquo;No se trata &uacute;nicamente de plantar m&aacute;s &aacute;rboles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n precis&oacute; qu&eacute; decisiones alteran el rendimiento de una reforestaci&oacute;n: &ldquo;Importa cu&aacute;ndo se plantan, qu&eacute; especies se eligen y c&oacute;mo se gestionan con el paso del tiempo&rdquo;. Esa informaci&oacute;n puede ayudar a<strong> calcular con mayor precisi&oacute;n </strong>cu&aacute;nto carbono retira cada plantaci&oacute;n y durante cu&aacute;nto tiempo conserva esa capacidad.
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                    alt="El país asiático protege cultivos, pastos y poblaciones mediante nuevas plantaciones"
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            <span class="title">
                El país asiático protege cultivos, pastos y poblaciones mediante nuevas plantaciones                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Kevin Dsouza</strong>, investigador que trabaj&oacute; con modelos de reforestaci&oacute;n en la Universidad de Waterloo y que no particip&oacute; en el estudio,<strong> pidi&oacute; cautela </strong>con el indicador empleado. El &iacute;ndice de &aacute;rea foliar describe la parte superior del &aacute;rbol, mientras que el <strong>carbono tambi&eacute;n queda almacenado en la mardera, la corteza, las ra&iacute;ces y el suelo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por eso considera que la medida resulta &uacute;til, aunque ofrece una visi&oacute;n incompleta. Otro trabajo sobre bosques chinos se&ntilde;al&oacute; que las masas naturales pueden acumular m&aacute;s carbono sobre el suelo durante sus primeros a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La Gran Muralla Verde ha demostrado que la reforestaci&oacute;n puede frenar la desertificaci&oacute;n, aunque su rendimiento clim&aacute;tico depende de c&oacute;mo envejecen los &aacute;rboles y de lo que ocurre en cada parte del ecosistema.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/reforestacion-masiva-china-choca-problema-66-000-millones-arboles-no-crean-bosque-natural-pm_1_13390210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 13:00:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La reforestación masiva de China choca con un problema: 66.000 millones de árboles no crean un bosque natural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Desierto,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Punta del Fangar: el rincón de Tarragona al que se le conoce como el Desierto del Delta del Ebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/punta-fangar-rincon-tarragona-le-conoce-desierto-delta-ebro-pm_1_13378219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d96631f6-89d9-46cb-9fb8-0094be41f92d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Punta del Fangar: el rincón de Tarragona al que se le conoce como el Desierto del Delta del Ebro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos de una enorme península coronada por un icónico faro, al que se puede llegar caminando</p><p class="subtitle">Cuatro restaurantes de Terres de l’Ebre que lucen un Solete y en los que disfrutar de cada bocado
</p></div><p class="article-text">
        Un inmenso <a href="https://www.eldiario.es/spin/sahara-queda-segundo-plano-desierto-seco-tierra-20-millones-anos-antiguo-pm_1_13298373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desierto</a>, donde no se avista edificio alguno y donde se convive con la fauna que all&iacute; habita. <strong>Una zona alejada de todo bullicio</strong>. Un espacio al que no se le adivina final, para el que hay que andar un buen rato desde el punto de partida. Un entorno donde las dunas doradas son las protagonistas. A un lado, el agua del mar donde se refrescan los pocos ba&ntilde;istas que acuden al lugar, &uacute;nico en toda <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/que-ver-en-tarragona-dos-dias-fin-de-semana-mapa-rutas-a-pie_1_8214908.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tarragona</a> y casi en todo el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es <strong>Punta del Fangar</strong>, seguramente uno de los rincones m&aacute;s singulares de todo el Delta del Ebro y al que, precisamente, se le conoce como el Desierto del Delta del Ebro. Hablamos de una enorme pen&iacute;nsula coronada por un ic&oacute;nico faro, al que se puede llegar caminando. 
    </p><h2 class="article-text">Pen&iacute;nsula o Desierto del Delta del Ebro</h2><p class="article-text">
        Las autoridades catalanas recuerdan que la Punta del Fangar es <strong>una pen&iacute;nsula </strong>de m&aacute;s de unos seis kil&oacute;metros de largo y tres kil&oacute;metros de ancho. Una zona enorme, donde el visitante se puede deleitar de varias maneras. Solo tiene que echar andar y fijarse en cada detalle mientras camina.
    </p><p class="article-text">
        Destaca la <strong>biodiversidad de la zona</strong>. De hecho, est&aacute; considerada como &aacute;rea de refugio y alimentaci&oacute;n de especies de p&aacute;jaros migratorios. Ah&iacute; se pueden observar cuervos marinos, an&aacute;tidas, zampullines, gaviotas, charranes, fumareles y p&aacute;jaros marinos. En este sentido, la &eacute;poca ideal para ir es en primavera, coincidiendo con la nidificaci&oacute;n de las aves.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DZuVSZ0jhBT/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para quienes visiten la Punta del Fangar, tampoco pasar&aacute;n inadvertidas sus <strong>dunas</strong>, con un valor natural alto porque son las mejor conservadas del litoral catal&aacute;n. Estas le confieren un aspecto des&eacute;rtico y lo convierten, a su vez, en una de las zonas m&aacute;s ins&oacute;litas del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La Punta del Fangar destaca tambi&eacute;n por sus <strong>playas</strong>. En uno de sus extremos, se encuentra la Playa de la Marquesa. Sin embargo, al avanzar por la pen&iacute;nsula, el visitante contemplar&aacute; las aguas de la Playa del Fangar. Siguiendo ese itinerario, en medio de la pen&iacute;nsula, dar&aacute;n con el Faro del Fangar, una de las figuras m&aacute;s ic&oacute;nicas del entorno. 
    </p><h2 class="article-text">Instrucciones para recorrer Punta del Fangar </h2><p class="article-text">
        Para los visitantes que no tienen prisa, pueden completar la<strong> ruta que les llevar&aacute; hasta el faro</strong>. Recorrer&aacute;n 8,4 kil&oacute;metros a pie, sin desnivel y les llevar&aacute; algo m&aacute;s de dos horas, depende del ritmo que impongan. Es un recorrido de dificultad baja y se puede ir con perro, siempre que este vaya atado. Mejor si se madruga, porque en la zona no hay sombra donde resguardarse y el calor aprieta en verano. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DYuvdfQtUQZ/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La ruta comienza en la <strong>playa de La Marquesa</strong>. Al lado, seg&uacute;n detalla el parque, los visitantes encontrar&aacute;n un aparcamiento donde dejar su veh&iacute;culo. En temporada alta, el estacionamiento es de pago y solo cuenta con cien plazas. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, tendr&aacute;n que avanzar por la playa, sin pisar las dunas, un espacio protegido y de alto valor ecol&oacute;gico. Deber&aacute;n caminar un buen rato, hasta toparse con <strong>el faro, todo un icono</strong>. De color rojo y blanco, fue construido en 1972 y se erige imponente a unos veinte metros de altura. 
    </p><p class="article-text">
        Desde ese punto, los visitantes podr&aacute;n inmortalizar (o no) la estampa que tienen ante sus ojos con <strong>alguna fotograf&iacute;a</strong>. Una vez recuperadas las fuerzas, solo tendr&aacute;n que emprender el camino de vuelta, que consistir&aacute; en deshacer la ruta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/punta-fangar-rincon-tarragona-le-conoce-desierto-delta-ebro-pm_1_13378219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 07:34:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Punta del Fangar: el rincón de Tarragona al que se le conoce como el Desierto del Delta del Ebro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Playas,Desierto,Tarragona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jaime Martínez Valderrama, investigador: "El 41% de España ya está desertificado, y en Murcia la cifra sube al 95%"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/jaime-martinez-valderrama-investigador-41-espana-desertificado-murcia-cifra-sube-95_128_13352765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d5457ee-5d2a-44e0-b0f3-68639871b7c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1065y311.jpg" width="1200" height="675" alt="Jaime Martínez Valderrama, investigador: &quot;El 41% de España ya está desertificado, y en Murcia la cifra sube al 95%&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigador del CSIC y coautor de un reciente artículo en Nature, defiende que la desertificación ha dejado de ser solo un problema ambiental para convertirse en una cuestión de seguridad alimentaria e hídrica, con la Región de Murcia entre los territorios más afectados del país</p></div><p class="article-text">
        Jaime Mart&iacute;nez Valderrama (Madrid, 1973) lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os estudiando la desertificaci&oacute;n. Es cient&iacute;fico titular de la Estaci&oacute;n Experimental de Zonas &Aacute;ridas (EEZA-CSIC), ingeniero agr&oacute;nomo y coautor, junto a otros diecinueve cient&iacute;ficos, del art&iacute;culo publicado en <em>Nature</em> que pide &ldquo;doblegar la curva&rdquo; de la degradaci&oacute;n de la tierra a escala global. Vive en Almer&iacute;a desde 2008 y ha participado esta semana en el curso 'Geopol&iacute;tica y los retos del espacio mediterr&aacute;neo', organizado por la Universidad de Murcia (UMU) y celebrado en Mazarr&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En esta entrevista repasa qu&eacute; es realmente la desertificaci&oacute;n, por qu&eacute; Espa&ntilde;a &mdash;y muy especialmente la Regi&oacute;n de Murcia&mdash; es uno de los territorios m&aacute;s afectados de Europa, y por qu&eacute; considera que este problema ambiental se ha convertido tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n geopol&iacute;tica de primer orden.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os estudiando la desertificaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; significa realmente que un territorio se desertifique? &iquest;Tiene marcha atr&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desertificarse es que un territorio empieza a adquirir caracter&iacute;sticas parecidas a las del desierto: la fertilidad natural que tiene &mdash;por el suelo, el agua, la biodiversidad&mdash; se va perdiendo por variaciones clim&aacute;ticas, como las sequ&iacute;as, pero sobre todo por una actividad humana inadecuada.
    </p><p class="article-text">
        Revertirlo es muy complicado, porque en los territorios &aacute;ridos la naturaleza trabaja muy despacio. Recuperar un cent&iacute;metro de suelo f&eacute;rtil perdido puede llevar entre 800 y 900 a&ntilde;os. Un acu&iacute;fero que se vac&iacute;a puede tardar 100 a&ntilde;os en recuperarse. Y en zonas costeras, si se bombea demasiada agua, entra agua del mar y los acu&iacute;feros se salinizan: eso, a escala humana, es irreversible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En agosto public&oacute; en </strong><em><strong>Nature</strong></em><strong>, junto a otros 19 cient&iacute;ficos, un art&iacute;culo que defiende que hay que &ldquo;doblegar la curva&rdquo; de la degradaci&oacute;n de la tierra. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se hizo con motivo de la &uacute;ltima COP, cuando coincidieron casi en el mismo periodo las tres convenciones &mdash;biodiversidad, cambio clim&aacute;tico y desertificaci&oacute;n&mdash;. Defendemos que hay que ponerlas en consonancia: si disminuyes la degradaci&oacute;n de la tierra, disminuyes tambi&eacute;n las emisiones de CO&#8322;, porque m&aacute;s de la mitad del carbono que circula en la atm&oacute;sfera viene de malas pr&aacute;cticas agrarias, de liberar el carbono que estaba almacenado en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene sentido tratar la desertificaci&oacute;n como un tema aislado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Hay que afrontarlo todo de manera conjunta, sin trabajar en silos &mdash;el agua, por un lado, la tierra por otro, la biodiversidad por otro&mdash;. Cuando se act&uacute;a de forma aislada, sueles arreglar una cosa y estropear otra, como pasa en medicina: tratas un dolor de cabeza y afectas al est&oacute;mago del paciente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha hablado de que el 75% de Espa&ntilde;a es potencialmente desertificable y que el 20% ya tiene problemas avanzados. &iquest;C&oacute;mo se calculan esas cifras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas cifras est&aacute;n desactualizadas. Hemos creado un Atlas de desertificaci&oacute;n de Espa&ntilde;a usando la estimaci&oacute;n de zonas &aacute;ridas del CSIC-IPE, seg&uacute;n la cual las zonas &aacute;ridas ocupan el 69% del territorio espa&ntilde;ol. De esas zonas, el 61% &mdash;el 41% de todo el territorio espa&ntilde;ol&mdash; est&aacute; ya desertificado. No es que tenga riesgo: ya lo est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora no exist&iacute;an mapas de desertificaci&oacute;n fiables en el mundo, porque este proceso combina erosi&oacute;n, p&eacute;rdida de biodiversidad, p&eacute;rdida econ&oacute;mica y degradaci&oacute;n h&iacute;drica, y sumarlo todo de forma coherente es muy complicado. Nosotros hemos desarrollado un procedimiento alternativo, y con &eacute;l hemos elaborado un mapa que es una novedad a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que el regad&iacute;o puede ser parte del problema, &iquest;a qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sostengo que no es una defensa. El error viene de asumir que la desertificaci&oacute;n es 'el avance del desierto', algo muy extendido pero muy grosero. Si piensas as&iacute;, la soluci&oacute;n parece obvia: pones un regad&iacute;o, y de repente tienes una mancha verde en un paisaje ocre. Parece que ganas la batalla. Pero para crear esa mancha verde has bombeado agua del subsuelo sin plantearte de d&oacute;nde la vas a sacar a largo plazo, y eso te funciona 30 o 40 a&ntilde;os &mdash;son los 'milagros econ&oacute;micos' del sureste, tambi&eacute;n en Murcia&mdash;, hasta que el acu&iacute;fero se agota. Lo hemos visto en sitios m&aacute;s extremos, como el desierto ar&aacute;bigo, donde se cultiv&oacute; alfalfa para vacas frisonas hasta que se agotaron los pozos y se acab&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se habla mucho del cambio clim&aacute;tico como culpable, pero usted insiste en c&oacute;mo se gestiona el territorio. &iquest;Qu&eacute; pesa m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la propia definici&oacute;n de Naciones Unidas: la desertificaci&oacute;n es la degradaci&oacute;n de zonas &aacute;ridas por variaciones clim&aacute;ticas <em>y</em> actividades humanas. Sin actividad humana, no es desertificaci&oacute;n, es otro problema. Do&ntilde;ana se seca y decimos 'qu&eacute; sequ&iacute;a'', pero es que llevan veinte a&ntilde;os cultivando fresas y agotando el acu&iacute;fero que permit&iacute;a su recuperaci&oacute;n. Las calimas de &Aacute;frica que nos ensucian el coche tampoco son desertificaci&oacute;n: son un problema respiratorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los aspectos que mencionan en el art&iacute;culo de </strong><em><strong>Nature</strong></em><strong> es que la clave estar&iacute;a en cambiar el sistema alimentario global. &iquest;En qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuatro de los cinco grandes paisajes de desertificaci&oacute;n de Espa&ntilde;a tienen que ver con la agricultura. Una de las medidas que planteamos es reducir el desperdicio alimentario: un tercio de lo que producimos no se consume. Publicamos un art&iacute;culo sobre esto que tuvo una repercusi&oacute;n inesperada, poniendo n&uacute;meros a cu&aacute;ntas frutas y hortalizas se tiran en Espa&ntilde;a oficialmente. Un a&ntilde;o se habl&oacute; de 400.000 toneladas de limones tirados en Alicante, y en el registro oficial solo constaban 120.000.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n defendemos controlar el consumo de carne intensiva y fomentar la ganader&iacute;a extensiva de calidad, porque favorece la econom&iacute;a de las zonas de interior y es buena para el medio ambiente. Apostamos por una dieta mediterr&aacute;nea equilibrada, con m&aacute;s vegetales, sin excluir la carne de calidad frente a las macrogranjas. El profesor Carlos Duarte propone adem&aacute;s incorporar mucha m&aacute;s prote&iacute;na marina a la dieta global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el curso de Mazarr&oacute;n se habla de la desertificaci&oacute;n junto a migraciones y conflictos, como un tema de seguridad. &iquest;Por qu&eacute; cree que ha dejado de verse solo como un problema ambiental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque la globalizaci&oacute;n genera dependencias excesivas, y con las &uacute;ltimas crisis lo estamos viendo: la guerra de Ucrania, la guerra de Ir&aacute;n y el cierre del estrecho de Ormuz. Cuando una agricultura depende tanto de insumos externos, luchar contra la desertificaci&oacute;n es luchar contra la inseguridad alimentaria. Si gestionas mejor el suelo, necesitas traer menos urea de Dubai, menos fosfatos de Marruecos. Y cuando sube el precio de la energ&iacute;a &mdash;de la que depende buena parte de la agricultura, para bombear agua, fabricar fertilizantes, mover tractores&mdash; los costes se disparan: con la guerra de Ucrania, a Fertiberia dej&oacute; de salirle rentable producir nitr&oacute;geno. Si tienes el suelo en buenas condiciones, esa dependencia pesa mucho menos. Por eso creo que esta cuesti&oacute;n encaja con la geopol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Centr&aacute;ndonos en la Regi&oacute;n de Murcia: seg&uacute;n el Atlas de la Desertificaci&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo est&aacute; la comunidad ahora mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si Espa&ntilde;a est&aacute; desertificada en el 91% de sus zonas &aacute;ridas, en Murcia esa cifra sube al 95%, b&aacute;sicamente por las aguas subterr&aacute;neas: pr&aacute;cticamente todos los acu&iacute;feros de la Regi&oacute;n est&aacute;n deteriorados, como en Almer&iacute;a. Puedes mirar un paisaje con un bosque y pensar que no est&aacute; tan mal, pero el acu&iacute;fero de debajo puede estar contaminado o vac&iacute;o. Como casi todo el territorio murciano es zona &aacute;rida, est&aacute; pr&aacute;cticamente todo desertificado en mayor o menor medida, algo que ocurre tambi&eacute;n en Albacete, Alicante y Almer&iacute;a, por la actividad agraria intensiva de los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os. En Almer&iacute;a el problema se ha ido paliando con desaladoras, pero eso tiene costes impresionantes, y esa factura no la percibe tanto el productor, porque si tuviera que pagarla, no podr&iacute;a cultivar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta semana ha estado en la Regi&oacute;n la comisionada del Ciclo del Agua y Restauraci&oacute;n de Ecosistemas del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica. Hay una disputa sobre el origen de la contaminaci&oacute;n del Mar Menor: el Gobierno regional apunta al acu&iacute;fero, y la comisionada, a las escorrent&iacute;as agr&iacute;colas. &iquest;Qu&eacute; opina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un informe muy bueno de la Fundaci&oacute;n Nueva Cultura del Agua, cuya directora, Julia Mart&iacute;nez, colabora tambi&eacute;n en el Atlas de la Desertificaci&oacute;n. Es, en el fondo, un problema del Campo de Cartagena: el uso masivo de fertilizante qu&iacute;mico en un regad&iacute;o superintensivo. Esa escorrent&iacute;a eutrofiza el Mar Menor, hace proliferar algas y perjudica la vida bajo el agua. El problema ha sido la agricultura intensiva, que adem&aacute;s se entiende: los problemas de desertificaci&oacute;n se desencadenan casi siempre por buenas intenciones, la gente quiere prosperar. Pero eso exige al sistema m&aacute;s de lo que soporta, y acaba encareciendo la producci&oacute;n: si pierdes suelo, compras fertilizantes; si agotas el agua, tienes que invertir m&aacute;s. &iquest;Qui&eacute;n puede poner ese dinero? Cada vez m&aacute;s, los grandes fondos de inversi&oacute;n. En Almer&iacute;a, montar un invernadero cuesta unos 600.000 euros por hect&aacute;rea, as&iacute; que el peque&ntilde;o agricultor queda excluido. Y si miras la renta per c&aacute;pita de los municipios de Espa&ntilde;a, varios de los m&aacute;s pobres tienen agricultura intensiva: N&iacute;jar en Almer&iacute;a, o Mazarr&oacute;n y &Aacute;guilas en Murcia. Es un negocio que no reparte bien el dinero, y el peaje de degradar un territorio suele pagarlo la parte menos favorecida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay mucho debate tambi&eacute;n sobre si el agua desalada es buena para la agricultura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es agua pr&aacute;cticamente destilada, hay que tratarla, y eso encarece la producci&oacute;n. Por eso el agua desalada es muy cara: en Murcia est&aacute; subvencionada, pero en Andaluc&iacute;a no. Porque si le retiras al regad&iacute;o intensivo las ayudas encubiertas que tiene &mdash;di&eacute;sel, electricidad y agua m&aacute;s baratos que los de un usuario normal&mdash; ser&iacute;a demasiado caro producir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El debate del trasvase Tajo-Segura, la presi&oacute;n del regad&iacute;o sobre el Mar Menor y los acu&iacute;feros se plantea siempre como que no hay suficiente agua. &iquest;Es un problema de cantidad o de c&oacute;mo usamos el territorio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un modelo basado en la oferta h&iacute;drica, cuando la Directiva Marco del Agua europea obliga a gestionar desde la demanda. Somos sociedades adictas al agua. Existe la paradoja de Jevons: cuanto m&aacute;s eficiente eres usando un recurso, m&aacute;s acabas gastando de &eacute;l. Si haces m&aacute;s eficiente el riego de una parcela, el agua que ahorras no se queda en el acu&iacute;fero, se pone a regar otra parcela m&aacute;s. Cuando se anunci&oacute; el trasvase Tajo-Segura, mi padre me contaba que inmediatamente se transformaron muchas hect&aacute;reas de secano en regad&iacute;o: el propio anuncio gener&oacute; una nueva demanda. Estoy en un proyecto de la Fundaci&oacute;n BBVA elaborando un mapa de los conflictos h&iacute;dricos en Espa&ntilde;a, y todo el mundo quiere agua para todo &mdash;ahora se suman incluso los centros de datos&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A partir de 2027, la reforma de los caudales ecol&oacute;gicos reducir&aacute; en torno a un 40% el agua que llega por el trasvase Tajo-Segura. &iquest;C&oacute;mo va a afectar esto a la Regi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se va a complicar, s&iacute;, pero nunca ha habido tanta agua como se prometi&oacute; al principio del trasvase, y cada vez hay menos. En muchas regiones, incluida Murcia, hay m&aacute;s derechos de agua concedidos a los regantes que agua realmente disponible: est&aacute; todo sobredimensionado. Y al final, todas esas malas pr&aacute;cticas las acabamos pagando entre todos: si se agotan los acu&iacute;feros, son nuestros impuestos los que financian desaladoras, trasvases y nuevos embalses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa Reche]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/jaime-martinez-valderrama-investigador-41-espana-desertificado-murcia-cifra-sube-95_128_13352765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 04:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jaime Martínez Valderrama, investigador: "El 41% de España ya está desertificado, y en Murcia la cifra sube al 95%"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Mazarrón,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Desierto,Agricultura,Regadíos,Mar Menor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Sáhara queda en segundo plano: el desierto más seco de la Tierra es 20 millones de años más antiguo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sahara-queda-segundo-plano-desierto-seco-tierra-20-millones-anos-antiguo-pm_1_13298373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae810012-52dd-4174-b1af-86017b01eaff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Sáhara queda en segundo plano: el desierto más seco de la Tierra es 20 millones de años más antiguo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Registro geológico excepcional - La estabilidad mantenida durante millones de años permitió conservar indicios que en otras regiones habrían desaparecido por erosión o transformaciones del terreno</p><p class="subtitle">¿Cómo de pequeño puede ser un reactor nuclear? China está construyendo uno que cabe en un camión
</p></div><p class="article-text">
        Las grandes extensiones de arena que aparecen en documentales, mapas y fotograf&iacute;as suelen adue&ntilde;arse de la imagen que muchas personas tienen de los <strong>desiertos</strong>. Esa referencia dominante hace que un &uacute;nico ejemplo acabe representando a paisajes muy distintos, desde regiones de roca desnuda hasta territorios donde apenas cae lluvia durante millones de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n resulta tan fuerte que otras zonas &aacute;ridas quedan fuera de esa imagen habitual, aunque sus condiciones sean incluso m&aacute;s extremas. Esa diversidad explica que <strong>algunos desiertos desaf&iacute;en por completo las ideas m&aacute;s extendidas</strong> sobre c&oacute;mo son y c&oacute;mo evolucionan.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio situ&oacute; el origen de la sequedad mucho antes</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Nature Communications</strong></em> sostiene que el n&uacute;cleo hiper&aacute;rido del <strong>desierto de Atacama</strong>, en el norte de Chile, podr&iacute;a haberse mantenido extremadamente seco desde hace unos 45 millones de a&ntilde;os. La investigaci&oacute;n, desarrollada por especialistas de la Universidad de Colonia, r<strong>etrasa en m&aacute;s de 20 millones de a&ntilde;os el origen de esas condiciones</strong> respecto a las estimaciones aceptadas hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n adquiere especial relevancia porque Atacama se distingue de otros grandes desiertos del mundo por la<strong> estabilidad de su historia clim&aacute;tica</strong>. Mientras regiones como el S&aacute;hara han alternado fases h&uacute;medas y secas a lo largo del tiempo, con transformaciones profundas ligadas a cambios orbitales de la Tierra, el desierto chileno muestra una continuidad mucho mayor. Esa persistencia tambi&eacute;n explica que se utilice con frecuencia como referencia para<strong> estudiar c&oacute;mo sobreviven los organismos en condiciones extremas </strong>y c&oacute;mo evolucionan los paisajes sometidos a una sequedad prolongada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los expertos retrasaron el calendario aceptado hasta ahora                            </span>
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        Para reconstruir esa historia, los investigadores recurrieron a una t&eacute;cnica basada en la acci&oacute;n de los rayos c&oacute;smicos sobre las rocas expuestas en superficie. Cuando esas part&iacute;culas alcanzan determinados minerales, generan is&oacute;topos poco comunes. Entre ellos se encuentra el<strong> ne&oacute;n-21</strong>, que se acumula lentamente en los granos de cuarzo. Cuanto m&aacute;s tiempo permanece una roca sin ser enterrada, arrastrada o alterada, mayor es la concentraci&oacute;n registrada. Ese mecanismo convierte al mineral en una especie de <strong>cron&oacute;metro geol&oacute;gico</strong> capaz de medir periodos extraordinariamente largos.
    </p><p class="article-text">
        El equipo analiz&oacute; 135 fragmentos de cuarzo procedentes del interior m&aacute;s seco del desierto. Los resultados revelaron concentraciones de ne&oacute;n-21 que, seg&uacute;n los autores, figuran entre las m&aacute;s elevadas descritas hasta ahora. Muchas muestras mostraban tiempos de exposici&oacute;n de entre 20 y 40 millones de a&ntilde;os, mientras que cerca de una cuarta parte superaba claramente el l&iacute;mite temporal que marcaban las hip&oacute;tesis anteriores sobre la formaci&oacute;n del desierto. Una de las piedras alcanz&oacute; una edad cercana a los 62 millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n de esas superficies durante periodos tan extensos tiene una explicaci&oacute;n adicional. Diversas zonas del terreno est&aacute;n <strong>cubiertas por costras salinas endurecidas </strong>que ayudan a inmovilizar los cantos y reducen la alteraci&oacute;n del paisaje. Gracias a esa protecci&oacute;n natural, las rocas han permanecido <strong>pr&aacute;cticamente intactas durante millones de a&ntilde;os,</strong> conservando el registro acumulado por la exposici&oacute;n a los rayos c&oacute;smicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La historia climática del territorio destacó frente a otros casos                            </span>
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        Los resultados tambi&eacute;n obligaron a revisar una de las explicaciones m&aacute;s repetidas sobre el origen de la aridez de Atacama. Durante d&eacute;cadas se consider&oacute; que la <strong>elevaci&oacute;n de los Andes y la influencia de la corriente fr&iacute;a de Humbold</strong>t hab&iacute;an sido los factores decisivos. Sin embargo, los datos obtenidos indican que el proceso de secado comenz&oacute; mucho antes. Los investigadores comprobaron adem&aacute;s que las piedras estudiadas<strong> no pod&iacute;an proceder de las zonas altas andinas</strong>, ya que los valores medidos no encajan con ese origen.
    </p><h2 class="article-text">Un enfriamiento global inici&oacute; la expansi&oacute;n de las zonas secas</h2><p class="article-text">
        La alternativa propuesta apunta a un fen&oacute;meno de escala planetaria. Los autores relacionan el inicio de la aridez con el<strong> enfriamiento global </strong>que sigui&oacute; al &Oacute;ptimo Clim&aacute;tico del Eoceno temprano, una etapa en la que las temperaturas medias del planeta eran entre 10 y 14 grados superiores a las actuales. A medida que el clima terrestre se enfri&oacute;, los patrones de precipitaci&oacute;n cambiaron y las regiones secas se expandieron. Seg&uacute;n esta interpretaci&oacute;n, los Andes y la corriente de Humboldt intensificaron despu&eacute;s una tendencia que ya estaba en marcha.
    </p><p class="article-text">
        El ge&oacute;logo <strong>Benedikt Ritter-Prinz</strong>, de la Universidad de Colonia, considera que los datos obligan a <strong>replantear el calendario aceptado </strong>hasta ahora. El investigador se&ntilde;ala que el n&uacute;cleo hiper&aacute;rido actual qued&oacute; establecido desde el Eoceno medio o tard&iacute;o debido a una actividad superficial extremadamente reducida. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el profesor<strong> Tibor Duna</strong>i subraya que la diferencia respecto a regiones m&aacute;s h&uacute;medas resulta enorme, ya que en Atacama los procesos de erosi&oacute;n avanzan con una <strong>lentitud excepcional</strong> y permiten conservar el paisaje durante escalas de tiempo geol&oacute;gicas. Ese car&aacute;cter casi inalterable es precisamente lo que ha permitido reconstruir una historia que se remonta mucho m&aacute;s atr&aacute;s de lo que se pensaba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sahara-queda-segundo-plano-desierto-seco-tierra-20-millones-anos-antiguo-pm_1_13298373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 10:47:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Sáhara queda en segundo plano: el desierto más seco de la Tierra es 20 millones de años más antiguo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,Investigación,Chile]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Ruta de la Seda no cayó solo por política: el Taklamakán perdió sus ríos y aisló el comercio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ruta-seda-no-cayo-politica-taklamakan-perdio-rios-aislo-comercio-pm_1_13220298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aab65907-ae2b-4adf-b22c-22eef3c46079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Ruta de la Seda no cayó solo por política: el Taklamakán perdió sus ríos y aisló el comercio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sequía - Los registros climáticos señalaron caudales menores durante siglos y esa situación terminó empujando el intercambio hacia el mar mientras varias regiones secas afrontan problemas parecidos actualmente en Asia</p></div><p class="article-text">
        El poder de una ruta antigua tambi&eacute;n se med&iacute;a por los nombres que lograban cruzarla. La <strong>Ruta de la Seda</strong> reuni&oacute; a viajeros, gobernantes y conquistadores que usaron sus caminos para comerciar, mandar, negociar o imponer su fuerza sobre territorios separados por miles de kil&oacute;metros.<strong> Marco Polo</strong> suele ocupar el lugar m&aacute;s conocido porque sus relatos llevaron a Europa una imagen duradera de Asia, aunque su figura no explica por s&iacute; sola el funcionamiento de aquella red. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kublai Kan</strong> representa el poder mongol que protegi&oacute; tramos extensos y facilit&oacute; el movimiento de mercanc&iacute;as durante los siglos XIII y XIV. <strong>Timur</strong>, en cambio, aparece ligado a las hostilidades que alteraron el comercio con China a comienzos del siglo XV. Tambi&eacute;n cuentan los emperadores chinos, los dirigentes de los estados oasis y los comerciantes an&oacute;nimos que manten&iacute;an abiertas las paradas. La relevancia de esos personajes nace de una misma realidad: la Ruta de la Seda depend&iacute;a de decisiones humanas, pero tambi&eacute;n de<strong> condiciones que ning&uacute;n gobernante pod&iacute;a controlar por completo</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio sit&uacute;a la gran ca&iacute;da en el Tarim</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en<em><strong> Journal of Archaeological Method and Theory</strong></em> plantea que la gran ca&iacute;da del comercio terrestre coincidi&oacute; con una <strong>sequ&iacute;a extrema en la cuenca del Tarim</strong>, en el noroeste de China. El trabajo, liderado por <strong>Kangkang Li</strong>, investigador de la Universidad de Wuhan y la Academia de Ciencias de China, se apoya en 164 dataciones de restos vegetales y 254 registros de crecimiento de chopos vivos. La investigaci&oacute;n sit&uacute;a el <strong>periodo cr&iacute;tico entre 1500 y 1650 d.C</strong>., cuando los r&iacute;os del desierto de Taklamak&aacute;n redujeron mucho su caudal y los corredores de oasis perdieron capacidad para mantener el intercambio.
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                    alt="La falta de restos entre 1400 y 1650 apunta a despoblación mortalidad elevada y enfrentamientos repetidos entre territorios dependientes de corredores fluviales muy frágiles entonces"
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                La falta de restos entre 1400 y 1650 apunta a despoblación mortalidad elevada y enfrentamientos repetidos entre territorios dependientes de corredores fluviales muy frágiles entonces                            </span>
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        El estudio tambi&eacute;n intenta explicar por qu&eacute; la cuenca del Tarim ofrece tan pocos yacimientos fechados entre 1400 y 1650 d.C., pese al aumento de las investigaciones arqueol&oacute;gicas en la zona durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Algunos historiadores hab&iacute;an atribuido ese vac&iacute;o a yacimientos posteriores superpuestos a los anteriores o a errores en dataciones basadas en cer&aacute;mica y monedas. Los autores proponen otra lectura y escriben que se hab&iacute;an pasado por alto &ldquo;<strong>los aspectos ambientales de la gran desaceleraci&oacute;n del intercambio en la Ruta de la Seda</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa explicaci&oacute;n cambia el sentido del vac&iacute;o arqueol&oacute;gico, porque la ausencia de restos puede apuntar a una<strong> salida de poblaci&oacute;n o a una mortalidad elevada</strong> cuando los r&iacute;os dejaron de alimentar los oasis. El art&iacute;culo a&ntilde;ade que &ldquo;una alta frecuencia de conflictos entre los estados oasis podr&iacute;a haber reducido su resiliencia para mantener el comercio de larga distancia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los registros mostraron d&eacute;cadas con caudales muy bajos</h2><p class="article-text">
        Li y su equipo recorrieron durante diez a&ntilde;os, de 2014 a 2024, antiguos cauces de la cuenca del Tarim hasta la zona terminal del lago Lop Nur, ya extinto. Los investigadores recogieron madera, corteza y ca&ntilde;as en el lugar donde hab&iacute;an crecido, y despu&eacute;s aplicaron dataci&oacute;n por carbono-14 para calcular la edad de esos restos org&aacute;nicos. La investigaci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute; la edad de reclutamiento de 254 chopos vivos junto a r&iacute;os actuales, un dato que permite saber cu&aacute;ndo empez&oacute; a crecer un &aacute;rbol en una orilla. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando muchos ejemplares nacen en la misma &eacute;poca, el r&iacute;o tuvo agua suficiente durante un periodo prolongado. Con esas muestras y modelos estad&iacute;sticos bayesianos, el equipo <strong>reconstruy&oacute; los cambios de caudal durante el &uacute;ltimo milenio</strong> en una regi&oacute;n donde las lluvias anuales rondan los 20 mil&iacute;metros y la evaporaci&oacute;n supera los 3.000.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los registros climáticos señalaron caudales menores durante siglos y esa situación terminó empujando el intercambio hacia el mar"
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            <span class="title">
                Los registros climáticos señalaron caudales menores durante siglos y esa situación terminó empujando el intercambio hacia el mar                            </span>
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        Los datos del Tarim se compararon con otros registros de agua en Asia Central y el noroeste de China. En las monta&ntilde;as Tianshan, al norte de la cuenca, los anillos de los &aacute;rboles se&ntilde;alan un clima seco entre 1550 y 1700 d.C., adem&aacute;s de caudales bajos en 1500-1560 y 1625-1690. El corredor de Hexi, otro tramo chino de la Ruta de la Seda, registr&oacute; menos precipitaciones entre 1420-1520 y 1600-1720.
    </p><p class="article-text">
        El lago Jili, al norte de Xinjiang, y el mar de Aral tambi&eacute;n redujeron sus niveles alrededor de 1500 d.C. Los autores resumen esa lectura al afirmar que el <strong>noroeste de China entr&oacute; desde principios del siglo XVI en una fase de caudal muy bajo</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El nuevo estudio a&ntilde;ade el papel de los r&iacute;os</h2><p class="article-text">
        Las explicaciones anteriores sobre el declive de la Ruta de la Seda hab&iacute;an se&ntilde;alado la fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica posterior al Imperio Mongol, las hostilidades entre Timur y China a principios del siglo XV y el auge de las rutas mar&iacute;timas. Tambi&eacute;n se menciona las conquistas mongolas del siglo XIII, que despoblaron ciudades y da&ntilde;aron sistemas de riego, adem&aacute;s del aumento del pastoreo n&oacute;mada frente a la agricultura irrigada a peque&ntilde;a escala. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>nuevo estudio no borra esas causas</strong>, pero a&ntilde;ade que los centros de los desiertos de las tierras bajas necesitaban canales fluviales conectados a escala local. Cuando baj&oacute; el agua disponible, crecieron los costes comerciales y la competencia por los recursos. Los autores escriben que &ldquo;nuestra investigaci&oacute;n demuestra la perogrullada de que la<strong> seguridad h&iacute;drica es fundamental </strong>para la conectividad social en Asia Central&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La falta de agua cambió las rutas asiáticas                            </span>
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        Los datos hist&oacute;ricos tambi&eacute;n ayudan a entender c&oacute;mo cambi&oacute; la vida en la cuenca del Tarim durante siglos. La <strong>reconstrucci&oacute;n hidrol&oacute;gica</strong> sit&uacute;a un caudal alto entre 1060 y 1500 d.C., con una ca&iacute;da breve alrededor de 1200 d.C. Esa etapa coincide con el auge del Imperio Mongol en los siglos XIII y XIV, cuando Marco Polo habr&iacute;a cruzado la cuenca hacia 1273 d.C. Los oasis estaban conectados y las rutas terrestres pod&iacute;an abastecer caravanas, animales, ciudades y cultivos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, entre 1500 y 1650 d.C., el gr&aacute;fico cae con fuerza, los &aacute;rboles dejan de crecer en esas orillas y los canales pierden agua. El caudal volvi&oacute; a recuperarse entre 1650 y 1900 d.C., aunque el <strong>comercio mundial ya se hab&iacute;a desplazado hacia el mar y las grandes caravanas transasi&aacute;ticas hab&iacute;an perdido el terreno</strong> que las hab&iacute;a mantenido vivas.
    </p><h2 class="article-text">El art&iacute;culo habla de las tierras secas</h2><p class="article-text">
        El cap&iacute;tulo final del art&iacute;culo mira hacia las tierras secas actuales, que ocupan el 41% de la superficie terrestre y albergan al 40% de la poblaci&oacute;n mundial. El cambio clim&aacute;tico acelerado y el aumento demogr&aacute;fico someten a presi&oacute;n a grandes r&iacute;os de esas zonas, sobre todo all&iacute; donde el caudal depende de glaciares y nieve. 
    </p><p class="article-text">
        Los autores citan<strong> avulsiones, deterioro de la calidad del agua y cortes aguas abajo </strong>como riesgos capaces de desestabilizar regiones enteras. Tambi&eacute;n advierten que la restauraci&oacute;n ecol&oacute;gica sigue siendo urgente para equilibrar el agua disponible en toda la cuenca, elevar la resiliencia local y reducir la desigualdad econ&oacute;mica en Asia Central. El ejemplo m&aacute;s duro es el <strong>mar de Aral</strong>, que fue el cuarto lago m&aacute;s grande del mundo y se ha reducido un 90% desde la d&eacute;cada de 1960 por el desv&iacute;o de r&iacute;os para riego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ruta-seda-no-cayo-politica-taklamakan-perdio-rios-aislo-comercio-pm_1_13220298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 13:13:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Ruta de la Seda no cayó solo por política: el Taklamakán perdió sus ríos y aisló el comercio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Sequía,Desierto,Comercio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Navarra a Canarias pasando por Almería: un recorrido por los desiertos que esconde España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/navarra-canarias-pasando-almeria-recorrido-desiertos-esconde-espana_1_13185688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c84dfb2-2eaa-4f46-9a0a-22627a667d66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Navarra a Canarias pasando por Almería: un recorrido por los desiertos que esconde España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de la imagen clásica de dunas infinitas, los desiertos de España adoptan formas muy distintas. Badlands, estepas o paisajes volcánicos que aparecen en lugares como Gorafe, las Bardenas Reales o Los Monegros</p><p class="subtitle">Consejos de viajero a viajero: todo lo que necesitas saber para visitar Albania por primera vez</p></div><p class="article-text">
        Aunque en el imaginario colectivo un desierto es un mar de arena cruzado por camellos, en realidad hay muchos tipos de desiertos: c&aacute;lidos, fr&iacute;os, volc&aacute;nicos, costeros, interiores, rocosos, lunares, salados... Porque la principal caracter&iacute;stica de un desierto no es su aspecto, sino la falta de lluvias. Y bajo esa definici&oacute;n, Espa&ntilde;a cuenta con varios ejemplos repartidos por su geograf&iacute;a, algunos m&aacute;s evidentes y otros bastante inesperados.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s predominan los climas &aacute;ridos y semi&aacute;ridos, con precipitaciones escasas y muy irregulares, temperaturas que pueden ser extremas y una vegetaci&oacute;n adaptada a sobrevivir con muy poca agua. De ah&iacute; surgen paisajes tan caracter&iacute;sticos como las c&aacute;rcavas, los barrancos o las llamadas <em>badlands</em>, moldeados por la erosi&oacute;n durante miles de a&ntilde;os. Adem&aacute;s, aunque a simple vista puedan parecer lugares vac&iacute;os, muchos de estos espacios albergan una biodiversidad sorprendente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este recorrido nos detenemos en algunos de los desiertos m&aacute;s representativos de Espa&ntilde;a. Desde el de Tabernas, en Almer&iacute;a, hasta las formaciones rojizas de Gorafe, las estepas del valle del Ebro como las Bardenas Reales o Los Monegros, y los paisajes volc&aacute;nicos y de dunas de Canarias. Un mapa diverso y variado que demuestra que, sin salir de Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n es posible adentrarse en territorios extremos.
    </p><h2 class="article-text">Andaluc&iacute;a: el epicentro &aacute;rido</h2><p class="article-text">
        Si hay una comunidad donde el paisaje des&eacute;rtico se manifiesta con m&aacute;s claridad, esa es Andaluc&iacute;a. Aqu&iacute; se concentran varios de los ejemplos m&aacute;s representativos, cada uno con un origen y unas formas distintas, pero todos marcados por la escasez de agua y la erosi&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Desierto de Tabernas (Almer&iacute;a)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El de Tabernas es, con diferencia, el m&aacute;s conocido. Y tambi&eacute;n el m&aacute;s singular: est&aacute; considerado <a href="https://www.dipalme.org/Servicios/cmsdipro/index.nsf/informacion.xsp?p=Turismo&amp;documentId=A318902C09415062C1258895003C6505&amp;f=blog.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;nico desierto propiamente dicho de Europa continental</a>. Las precipitaciones no llegan a los 250 mm anuales y su ubicaci&oacute;n, encajado entre las sierras de los Filabres y Alhamilla, act&uacute;a como una barrera que bloquea la humedad del Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un paisaje de c&aacute;rcavas, ramblas y barrancos que parecen sacados de otro continente. En realidad, hace millones de a&ntilde;os todo este territorio estaba cubierto por el mar, y esa historia geol&oacute;gica todav&iacute;a se puede leer en sus formaciones, con f&oacute;siles y sedimentos que convierten la zona en un aut&eacute;ntico museo al aire libre.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su apariencia, Tabernas no es un lugar vac&iacute;o. Alberga una fauna adaptada a condiciones extremas y una flora con numerosos endemismos. Eso s&iacute;, su imagen m&aacute;s popular sigue ligada al cine, ya durante d&eacute;cadas fue escenario habitual de los <em>spaghetti western</em>, y a&uacute;n hoy conserva parte de ese aire de decorado natural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Desierto de Tabernas, en Almería.                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Desierto de Gorafe y Los Coloraos (Granada)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el norte de Granada, el paisaje cambia de forma pero no de esencia. El desierto de Gorafe y el paraje de Los Coloraos forman uno de los sistemas de <em>badlands</em> m&aacute;s espectaculares de Europa. Aqu&iacute; dominan los tonos rojizos, ocres y amarillos, que var&iacute;an seg&uacute;n la luz del d&iacute;a y refuerzan la sensaci&oacute;n de estar en un terreno extremo.
    </p><p class="article-text">
        La erosi&oacute;n del agua durante milenios ha esculpido un relieve de c&aacute;rcavas, ca&ntilde;ones y lomas que se extiende por la depresi&oacute;n de Guadix-Baza. Pero este no es solo un espacio natural, tambi&eacute;n es un lugar con un importante valor hist&oacute;rico. En la zona se conserva uno de los mayores conjuntos de d&oacute;lmenes de Europa, con m&aacute;s de 240 estructuras megal&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Esa combinaci&oacute;n de paisaje y patrimonio convierte a Gorafe en un destino distinto, donde el inter&eacute;s no est&aacute; solo en lo que se ve, sino tambi&eacute;n en lo que nos cuentan sus piedras.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Desierto de Larva (Ja&eacute;n)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Mucho menos conocido, el desierto de Larva es uno de esos lugares que rara vez aparecen en las rutas m&aacute;s populares. Situado en la comarca de Sierra M&aacute;gina, en el municipio menos poblado de la provincia de Ja&eacute;n, ofrece un paisaje de lomas desnudas, barrancos arcillosos y amplios horizontes.
    </p><p class="article-text">
        Se extiende por m&aacute;s de 57.000 hect&aacute;reas y, aunque comparte rasgos con otros entornos &aacute;ridos, mantiene una identidad propia. La erosi&oacute;n ha modelado un terreno irregular, donde la vegetaci&oacute;n es escasa pero resistente, y donde el silencio y la sensaci&oacute;n de aislamiento lo llenan todo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su cercan&iacute;a a espacios naturales como Sierra M&aacute;gina y Cazorla refuerza ese contraste entre zonas verdes y &aacute;reas m&aacute;s secas. Podemos decir que es un desierto discreto, pero con mucha personalidad.
    </p><h2 class="article-text">El valle del Ebro: estepas del norte</h2><p class="article-text">
        Lejos del sur, el paisaje des&eacute;rtico aparece tambi&eacute;n en el norte, en un entorno que sorprende por su proximidad a zonas de alta monta&ntilde;a. En el valle del Ebro se concentran dos de los grandes espacios semi&aacute;ridos del pa&iacute;s.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Bardenas Reales (Navarra y Arag&oacute;n<strong>)</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        A unos 70 kil&oacute;metros de los Pirineos, las Bardenas Reales rompen cualquier expectativa. M&aacute;s de 42.000 hect&aacute;reas de terreno &aacute;rido, sin n&uacute;cleos urbanos, donde el viento y el agua han ido modelando un paisaje de aspecto casi lunar.
    </p><p class="article-text">
        Las formaciones m&aacute;s caracter&iacute;sticas son los llamados &ldquo;cabezos&rdquo;, cerros aislados coronados por roca m&aacute;s dura, entre los que destaca Castildetierra, convertido en s&iacute;mbolo del parque. El conjunto se divide en varias zonas, siendo la Bardena Blanca la m&aacute;s &aacute;rida y fotografiada, y la Bardena Negra la que concentra algo m&aacute;s de vegetaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Declaradas Reserva de la Biosfera, las Bardenas son tambi&eacute;n un espacio fr&aacute;gil, donde la erosi&oacute;n sigue actuando y donde cada forma responde a un proceso geol&oacute;gico muy concreto. Aun as&iacute;, su accesibilidad permite recorrerlas a pie, en bici o en coche por pistas autorizadas.
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            <span class="title">
                Parque Natural de las Bardenas Reales                            </span>
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                    <ul>
                                    <li>Los Monegros (Zaragoza y Huesca)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        M&aacute;s extensos todav&iacute;a son Los Monegros, una enorme estepa subdes&eacute;rtica que se reparte entre Zaragoza y Huesca. Con m&aacute;s de 270.000 hect&aacute;reas, es uno de los paisajes m&aacute;s singulares de la pen&iacute;nsula.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; el terreno combina llanuras &aacute;ridas, montes bajos, lagunas saladas y sierras como la de Alcubierre, que introduce un contraste evidente en medio de la sequedad. La escasez de lluvias y la salinidad del suelo explican en gran parte este aspecto, aunque tambi&eacute;n hay una explicaci&oacute;n hist&oacute;rica: la tala masiva de bosques en el pasado contribuy&oacute; a acentuar la aridez.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, Los Monegros destacan por su biodiversidad. Se han catalogado numerosas de especies, muchas de ellas adaptadas a estas condiciones. Es un paisaje abierto, de horizontes realmente lejanos.
    </p><h2 class="article-text">Islas Canarias: paisajes volc&aacute;nicos y de arena</h2><p class="article-text">
        Si en la pen&iacute;nsula dominan los desiertos de tipo continental, en Canarias el paisaje &aacute;rido tiene un marcado car&aacute;cter volc&aacute;nico y, en algunos casos, claramente africano.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Parque Nacional de Timanfaya (Lanzarote)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/viajes/timanfaya-cachito-marte-tierra_1_1676950.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Timanfaya</a> es, probablemente, uno de los paisajes m&aacute;s impactantes de Espa&ntilde;a. Su origen est&aacute; en las erupciones volc&aacute;nicas del siglo XVIII, que durante varios a&ntilde;os cubrieron gran parte de Lanzarote con lava y ceniza.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ese territorio est&aacute; formado por campos de lava solidificada, conos volc&aacute;nicos y suelos oscuros donde apenas crece la vegetaci&oacute;n. No pienses en un desierto de arena, Timanfaya es un desierto geol&oacute;gico, donde lo que domina es la roca.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no es un paisaje muerto. Bajo la superficie siguen registr&aacute;ndose altas temperaturas, y el parque funciona como un laboratorio natural para estudiar la actividad volc&aacute;nica. La visita est&aacute; muy regulada, precisamente para proteger un entorno tan fr&aacute;gil como singular.
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            <span class="title">
                Parque Nacional de Timanfaya, Lanzarote                            </span>
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                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Corralejo y Jand&iacute;a (Fuerteventura)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En Fuerteventura, el desierto s&iacute; se acerca m&aacute;s a la imagen cl&aacute;sica. En Corralejo, al norte de la isla, se extiende un campo de dunas de arena blanca que se funde con el Atl&aacute;ntico. Son m&aacute;s de 2.000 hect&aacute;reas de arena modelada por el viento, con playas que refuerzan esa sensaci&oacute;n de estar efectivamente en otro continente.
    </p><p class="article-text">
        Al sur, la pen&iacute;nsula de Jand&iacute;a ofrece un paisaje diferente, m&aacute;s abrupto, con grandes barrancos y un clima especialmente duro. Es tambi&eacute;n un espacio con numerosos endemismos, donde la vida se adapta a condiciones muy exigentes.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dunas de Maspalomas (Gran Canaria)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En Gran Canaria, el sistema dunar de Maspalomas completa este recorrido por los desiertos insulares. Aqu&iacute; las dunas conviven con una laguna y un palmeral, formando un ecosistema singular junto al mar.
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los paisajes m&aacute;s reconocibles del archipi&eacute;lago y, al mismo tiempo, uno de los m&aacute;s delicados. El movimiento constante de la arena y la presi&oacute;n tur&iacute;stica obligan a mantener medidas de conservaci&oacute;n para preservar su equilibrio.
    </p><h2 class="article-text">Otros rincones sorprendentes</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Desierto de Mahoya (Murcia)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Entre los municipios murcianos de Abanilla y Fortuna se esconde otro de esos paisajes inesperados. El desierto de Mahoya no es tan conocido como otros, pero ofrece una estampa muy caracter&iacute;stica, con relieves suaves, tonos claros y una apariencia que recuerda, en algunos puntos, a un paisaje lunar.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la aridez se combina con la presencia puntual de palmeras, creando peque&ntilde;os oasis que rompen la dureza del terreno. Es un buen ejemplo de c&oacute;mo, incluso en zonas menos extensas, las condiciones clim&aacute;ticas y geol&oacute;gicas pueden dar lugar a entornos des&eacute;rticos y pintorescos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/navarra-canarias-pasando-almeria-recorrido-desiertos-esconde-espana_1_13185688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Navarra a Canarias pasando por Almería: un recorrido por los desiertos que esconde España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,Almería,Canarias,Granada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una explosión de color cubre el Valle de la Muerte en 2026 con una floración que no se veía desde 2016]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/explosion-color-cubre-valle-muerte-2026-floracion-no-veia-pm_1_13053437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/553f0eeb-d15a-4f79-93a1-3d7255c214fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una explosión de color cubre el Valle de la Muerte en 2026 con una floración que no se veía desde 2016"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diez años de espera - Responsables del área protegida explican que los chubascos deben caer suaves durante varios días seguidos, después llegar templanza y evitar ráfagas fuertes o calor temprano que arruine brotes jóvenes</p><p class="subtitle">Así explica la ciencia cómo el mar permitió el auge de Sumer hace 6.000 años</p></div><p class="article-text">
        La superficie agrietada, la arena y la falta de agua hacen que muchos paisajes parezcan totalmente vac&iacute;os de vida. El <strong>Valle de la Muerte </strong>da precisamente esa impresi&oacute;n durante la mayor parte del a&ntilde;o, y no es una ilusi&oacute;n. Este valle de California figura entre los<strong> lugares m&aacute;s secos y calurosos del continente norteamericano</strong>, con temperaturas estivales que pueden superar los 49&deg;C y con precipitaciones muy escasas. 
    </p><p class="article-text">
        La vegetaci&oacute;n es m&iacute;nima y durante largos periodos el terreno parece inerte. Ese aspecto casi deshabitado tiene una explicaci&oacute;n clara, porque<strong> gran parte de las plantas que viven all&iacute; pasan a&ntilde;os escondidas</strong> bajo tierra en forma de semillas que esperan el momento adecuado para aparecer.
    </p><h2 class="article-text">Un paraje extremo guarda brotes dormidos durante d&eacute;cadas</h2><p class="article-text">
        Una temporada de lluvias superior a la habitual ha provocado este a&ntilde;o una <strong>gran aparici&oacute;n de flores</strong> en el <em>Death Valley National Park</em>, seg&uacute;n el <em>National Park Service</em>. Amplias zonas del valle, normalmente cubiertas de tierra y rocas, han quedado <strong>tapizadas por colores amarillos, rosas o violetas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El propio servicio del parque indic&oacute; que el fen&oacute;meno es el m&aacute;s intenso desde 2016. Esa transformaci&oacute;n ocurre cuando varias semanas h&uacute;medas durante oto&ntilde;o e invierno activan semillas que permanec&iacute;an latentes en el suelo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una racha de chubascos más generosa de lo habitual despierta miles de ejemplares botánicos                            </span>
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        El secreto est&aacute; precisamente en esas semillas diminutas que pueden permanecer a&ntilde;os enterradas sin germinar. <strong>Erik Rakestraw</strong>, responsable de bot&aacute;nica del <em>Arizona-Sonora Desert Museum</em> en Tucson, explic&oacute; que estas plantas desarrollaron una <strong>forma peculiar de sobrevivir </strong>al clima del desierto. &ldquo;En forma de semilla es casi como si no existieran&rdquo;, dijo. 
    </p><p class="article-text">
        Esencialmente, permanecen inactivas bajo la superficie hasta que llega una temporada adecuada. Cuando el agua empapa la tierra y las temperaturas empiezan a subir, <strong>germinan con rapidez, producen flores, generan nuevas semillas y vuelven a desaparecer</strong> bajo la arena.
    </p><h2 class="article-text">Varias condiciones meteorol&oacute;gicas deben coincidir para que ocurra</h2><p class="article-text">
        Para que esa cadena funcione deben <strong>coincidir varias condiciones meteorol&oacute;gicas</strong>. La lluvia no puede llegar de golpe ni en tormentas violentas, porque arrastrar&iacute;a las semillas y da&ntilde;ar&iacute;a las carreteras del parque. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>David Blacker</strong>, director ejecutivo de la <em>Death Valley Natural History Association</em>, explic&oacute; que el tipo de precipitaci&oacute;n tambi&eacute;n importa. &ldquo;<strong>Necesitamos varios d&iacute;as de lluvia suave y persistente que empape el suelo</strong>&rdquo;, dijo. Despu&eacute;s deben llegar temperaturas templadas cuando el invierno termina. Si sopla viento fuerte o llega calor demasiado pronto, los brotes j&oacute;venes se secan antes de florecer.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2029338741836542261?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando esas variables encajan, el valle cambia por completo durante unas semanas. En las zonas m&aacute;s bajas las flores suelen verse <strong>desde finales de invierno hasta mediados de marzo</strong>, seg&uacute;n el <em>National Park Service</em>. Las &aacute;reas m&aacute;s altas tardan m&aacute;s en activarse, y all&iacute; la floraci&oacute;n suele comenzar en abril y puede prolongarse hasta principios del verano. En a&ntilde;os normales aparecen algunos ejemplares dispersos cada primavera. Sin embargo, cuando las lluvias son abundantes el suelo entero puede cubrirse de plantas, un fen&oacute;meno que solo ocurre de vez en cuando.
    </p><h2 class="article-text">Miles de personas acuden cuando el desierto se cubre de p&eacute;talos</h2><p class="article-text">
        Ese espect&aacute;culo atrae a miles de visitantes. En la<strong> gran floraci&oacute;n de 2016 m&aacute;s de 209.000 personas acudieron al parque </strong>para ver el paisaje transformado. La administraci&oacute;n del lugar pide ahora prudencia a quienes acuden a fotografiar las flores.Est&aacute; <strong>prohibido arrancarlas y tambi&eacute;n se recomienda caminar solo por senderos se&ntilde;alizados </strong>para evitar da&ntilde;os en las plantas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Abby Wines</strong>, subdirectora del parque, explic&oacute; que la duraci&oacute;n del fen&oacute;meno depende del tiempo que haga en las semanas siguientes. &ldquo;Las pr&oacute;ximas semanas ser&aacute;n el punto m&aacute;s intenso de la floraci&oacute;n&rdquo;, dijo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2028146430234513525?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todos los especialistas utilizan el mismo nombre para describir este fen&oacute;meno. <strong>Naomi Fraga</strong>, bot&aacute;nica del <em>California Botanic Garden</em> y profesora asociada en Claremont Graduate University, considera que el t&eacute;rmino popular puede resultar exagerado en algunos casos. &ldquo;Yo personalmente<strong> no lo clasificar&iacute;a como un gran episodio generalizado </strong>porque parece bastante localizado&rdquo;, dijo en declaraciones recogidas por <em>SFGATE</em>.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n terminol&oacute;gica, no obstante, no cambia el hecho principal. Durante unos d&iacute;as, un paisaje que suele parecer muerto muestra que bajo su superficie permanec&iacute;a una vida en espera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/explosion-color-cubre-valle-muerte-2026-floracion-no-veia-pm_1_13053437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 14:54:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una explosión de color cubre el Valle de la Muerte en 2026 con una floración que no se veía desde 2016]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,Estados Unidos,Flores,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China añade bacterias a la arena del desierto y demuestra con 59 años de registros que las dunas pueden transformarse en nuevo suelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/china-anade-bacterias-arena-desierto-demuestra-59-anos-registros-dunas-transformarse-nuevo-suelo-pm_1_13038333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16c12ede-d015-4c2b-8c2c-e4b5c52546a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="China añade bacterias a la arena del desierto y demuestra con 59 años de registros que las dunas pueden transformarse en nuevo suelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conservación - Equipos del noroeste asiático liberan pequeñas porciones cultivadas que crean una película protectora capaz de frenar el arrastre por ráfagas y permitir que broten matas en menos de año y medio</p></div><p class="article-text">
        La arena suelta y el sol intenso hacen pensar que la vida no tiene espacio. El <strong>desierto</strong> se describe como &aacute;rido y como un lugar donde no crece nada, y por eso suele<strong> asociarse a la muerte y a la ausencia total de actividad biol&oacute;gica</strong>. Esa imagen parte de lo que se ve a simple vista, como grandes superficies desnudas y plantas muy dispersas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, bajo esa capa seca puede <strong>activarse un proceso que cambia la estabilidad del suelo</strong>. Entender ese mecanismo exige observar <strong>c&oacute;mo se transforma la propia arena </strong>cuando intervienen organismos microsc&oacute;picos.
    </p><h2 class="article-text">En China prueban una t&eacute;cnica que sujeta las dunas y acelera la recuperaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Cient&iacute;ficos en el noroeste de <strong>China</strong> han utilizado <strong>cianobacterias</strong> cultivadas para formar costras biol&oacute;gicas artificiales que estabilizan dunas y aceleran la recuperaci&oacute;n del suelo, en un trabajo publicado en<em><strong> Soil Biology and Biochemistry</strong></em>. Seg&uacute;n <em>China Science Daily,</em> los equipos liberan <em>semillas</em> de suelo en zonas &aacute;ridas para crear una capa fina que impide que el viento arrastre los granos sueltos.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es fijar primero la superficie y <strong>dar tiempo a que arbustos y hierbas puedan arraigar </strong>antes de que el calor y las r&aacute;fagas destruyan los brotes j&oacute;venes. En ensayos cerca del desierto de Taklamakan, en Xinjiang, la Academia China de Ciencias comprob&oacute; que esa costra puede <strong>consolidar la arena en un plazo de entre 10 y 16 meses</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las protagonistas de ese proceso son cianobacterias, que son microorganismos que utilizan la luz solar para obtener energ&iacute;a y que ya exist&iacute;an hace unos 3.500 millones de a&ntilde;os. Muchas de sus variedades <strong>captan di&oacute;xido de carbono y liberan materia org&aacute;nica</strong> simple al entorno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los equipos chinos activan un método que convierte suelo suelto en una base firme para que brote vegetación                            </span>
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        En suelos pobres en nutrientes, algunas especies tambi&eacute;n<strong> transforman el nitr&oacute;geno del aire en compuestos que las plantas pueden aprovechar</strong>. Cuando colonizan la superficie arenosa, forman una pel&iacute;cula viva que sujeta los granos y crea una <strong>base donde las primeras ra&iacute;ces encuentran apoyo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Esa pel&iacute;cula no se limita a cubrir la arena, porque modifica la qu&iacute;mica del suelo. Durante el primer a&ntilde;o, la capa tratada empieza a <strong>retener nutrientes </strong>en los primeros cent&iacute;metros en lugar de perderlos con el polvo. Las c&eacute;lulas muertas y los compuestos que exudan se combinan con part&iacute;culas minerales transportadas por el viento y generan <strong>materia org&aacute;nica que atrapa nitr&oacute;geno y f&oacute;sforo</strong>. 
    </p><h2 class="article-text">Las sustancias pegajosas que liberan las c&eacute;lulas cosen los granos y frenan la erosi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A medida que esos elementos se concentran, aumentan los microorganismos que se alimentan de ellos y la <strong>comunidad se vuelve m&aacute;s resistente a las perturbaciones</strong>. Tras lluvias breves, la zona cubierta mantiene la humedad m&aacute;s tiempo que la arena desnuda, lo que facilita que hierbas y arbustos desarrollen ra&iacute;ces antes de que regrese el calor.
    </p><p class="article-text">
        La uni&oacute;n f&iacute;sica de los granos se produce gracias a <strong>sustancias viscosas </strong>que liberan las propias c&eacute;lulas. Al observar una costra al microscopio se aprecia una<strong> red de filamentos bacterianos </strong>que envuelven las part&iacute;culas. Entre esos filamentos aparecen a<strong>z&uacute;cares pegajosos</strong> que act&uacute;an como adhesivo y se endurecen hasta formar una l&aacute;mina cohesionada. Esa capa reduce la erosi&oacute;n y dificulta la entrada de plantas invasoras, aunque <strong>resulta fr&aacute;gil frente a pisadas, ruedas o labores intensas</strong> que rompan la superficie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El programa Three-North Shelterbelt amplía la restauración pero exige proteger las áreas tratadas                            </span>
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        El respaldo m&aacute;s amplio de este m&eacute;todo procede de un <strong>seguimiento de 59 a&ntilde;os en China</strong>. Los investigadores compararon costras formadas de manera natural durante d&eacute;cadas con otras inducidas mediante inoculaci&oacute;n de cianobacterias y comprobaron que la<strong> adici&oacute;n acorta un proceso que antes pod&iacute;a prolongarse quince a&ntilde;os</strong> hasta apenas uno o dos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en las condiciones m&aacute;s favorables, la consolidaci&oacute;n completa requiere entre dos y tres a&ntilde;os para alcanzar un estado que resista mejor las alteraciones. Los ensayos en laboratorio mostraron que una costra fabricada <strong>redujo la p&eacute;rdida de suelo por viento en m&aacute;s de 90% </strong>bajo corrientes controladas.
    </p><h2 class="article-text">Un in&oacute;culo s&oacute;lido facilita la siembra en zonas inaccesibles y ya forma parte de un plan nacional</h2><p class="article-text">
        Para ampliar la t&eacute;cnica, el equipo del<em> Shapotou Desert Research and Experiment Station</em>, dependiente del Instituto Noroeste de Ecoambiente y Recursos de la Academia China de Ciencias, desarroll&oacute; un in&oacute;culo s&oacute;lido transportable. <strong>Zhao Yang,</strong> subdirector de la estaci&oacute;n, explic&oacute; a <em>China Science Daily </em>que &ldquo;si se esparcen estas semillas sobre la superficie del desierto, las costras del suelo se formar&aacute;n cuando reciban precipitaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El investigador a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;al principio intentamos trasplantar cultivos l&iacute;quidos, pero desaparec&iacute;an en menos de una semana&rdquo;. Inspirado en la lluvia natural, el grupo prob&oacute; pulverizaci&oacute;n a presi&oacute;n para inyectar las cianobacterias entre los granos y logr&oacute; <strong>tasas de supervivencia superiores al 60%</strong>, aunque el equipo requer&iacute;a electricidad y carreteras. Zhao indic&oacute; que &ldquo;algunos lugares son inaccesibles en veh&iacute;culo, lo que hace inviable el m&eacute;todo de pulverizaci&oacute;n&rdquo;, por lo que el in&oacute;culo s&oacute;lido facilita el transporte y la siembra manual o con drones.
    </p><p class="article-text">
        Este material ya se ha incorporado al nuevo programa <em><strong>Three-North Shelterbelt,</strong></em> con previsi&oacute;n de rehabilitar entre 80.000 y 100.000 mu en cinco a&ntilde;os, es decir, entre 5.333,33 y 6.666,67 hect&aacute;reas. Aun as&iacute;, la t&eacute;cnica no resuelve por s&iacute; sola el sobrepastoreo ni el uso inadecuado del agua, y necesita protecci&oacute;n frente al tr&aacute;fico y al ganado para que la superficie restaurada no vuelva a degradarse durante a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/china-anade-bacterias-arena-desierto-demuestra-59-anos-registros-dunas-transformarse-nuevo-suelo-pm_1_13038333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 16:20:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China añade bacterias a la arena del desierto y demuestra con 59 años de registros que las dunas pueden transformarse en nuevo suelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,China,Investigación,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China convirtió el desierto de Gobi en un proyecto forestal masivo y la falta de agua ha puesto en jaque su propio plan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/china-convirtio-desierto-gobi-proyecto-forestal-masivo-falta-agua-puesto-jaque-propio-plan_1_13011781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fadf628-fc7a-4849-b73f-81b82ad412df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="China convirtió el desierto de Gobi en un proyecto forestal masivo y la falta de agua ha puesto en jaque su propio plan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin equilibrio - Un estudio publicado en 'Earth’s Future' reveló que la expansión forestal impulsada por la Gran Muralla Verde y otros programas redujo el agua disponible en el este y el noroeste de China y la aumentó en la meseta tibetana</p><p class="subtitle">Reforestar todos los bosques perdidos ayudaría a enfriar la Tierra, pero no bastaría para frenar el cambio climático</p></div><p class="article-text">
        Plantar &aacute;rboles cambia la tierra, pero tambi&eacute;n cambia el agua. China convirti&oacute; el <strong>desierto de Gobi </strong>en un proyecto forestal masivo con la idea de frenar la arena y fijar carbono en el suelo, y ese giro alter&oacute; el aspecto y el funcionamiento de amplias zonas del norte del pa&iacute;s. El plan levant&oacute; un <strong>cintur&oacute;n verde</strong> que puede apreciarse incluso desde el espacio, y durante a&ntilde;os se present&oacute; como ejemplo de lucha contra la desertificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, transformar un territorio &aacute;rido en superficie arbolada implica que el agua se mueve de otra manera, y esa redistribuci&oacute;n no siempre coincide con el lugar donde se plantan los &aacute;rboles.
    </p><h2 class="article-text">Los &aacute;rboles enviaron humedad a la atm&oacute;sfera y el viento la reparti&oacute; por otros cielos</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista cient&iacute;fica<em><strong> Earth&rsquo;s Future </strong></em>examin&oacute; esa expansi&oacute;n forestal asociada a la<strong> Gran Muralla Verde de China</strong> y determin&oacute; que modific&oacute; la disponibilidad de agua en distintas regiones del pa&iacute;s. El trabajo analiz&oacute; el periodo 2001-2020 y detect&oacute; que el aumento de vegetaci&oacute;n<strong> redujo los recursos h&iacute;dricos en el este</strong> influido por el monz&oacute;n y en el noroeste &aacute;rido, mientras que en la meseta tibetana se produjo un incremento.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores atribuyeron estos cambios a la intensificaci&oacute;n de procesos ligados a la cubierta vegetal, y advirtieron que deben tenerse en cuenta en futuras estrategias de reforestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El mecanismo principal es la <strong>evapotranspiraci&oacute;n</strong>, que integra la evaporaci&oacute;n y la liberaci&oacute;n de vapor de agua por las hojas a trav&eacute;s de sus estomas. Cuando se multiplican los &aacute;rboles, tambi&eacute;n crece la cantidad de humedad que pasa del suelo a la atm&oacute;sfera. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El debate sobre reforestar ya no se limita a plantar, sino a calcular bien sus efectos                            </span>
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        La meteor&oacute;loga<strong> Jennifer Gray </strong>explic&oacute; que &ldquo;esto es b&aacute;sicamente donde la humedad se libera a la atm&oacute;sfera por peque&ntilde;os orificios en las hojas&rdquo;. Gray a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;es b&aacute;sicamente como las<strong> bombas naturales</strong> de la Tierra&rdquo;. Ese bombeo continuo no se queda en el mismo sitio, porque el aire desplaza la humedad a grandes distancias y altera el patr&oacute;n de lluvias.
    </p><p class="article-text">
        Esa redistribuci&oacute;n tiene consecuencias desiguales. Las regiones del norte concentran alrededor del 46% de la poblaci&oacute;n y m&aacute;s de la mitad de las tierras cultivables, pero solo disponen del 20% de los recursos h&iacute;dricos, seg&uacute;n el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la humedad se dirige hacia la meseta tibetana, el este y el noroeste pierden parte de su disponibilidad de agua. Gray se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;<strong>realmente cre&oacute; una distribuci&oacute;n desigual del agua</strong>&rdquo;, y record&oacute; que quienes viven en las zonas afectadas perciben con claridad los cambios en sequ&iacute;as o lluvias intensas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las cifras del programa muestran una plantación a una escala pocas veces vista                            </span>
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        Las cifras de la expansi&oacute;n forestal ayudan a entender la magnitud del proceso. De acuerdo con <em>Reuters</em>, China ha plantado &aacute;rboles en una superficie que ronda 300.438 millones de metros cuadrados, lo que elev&oacute; la cobertura forestal del 10% en 1949 a aproximadamente el 25% en 2024. Algunas estimaciones apuntan a 78.000 millones de &aacute;rboles a&ntilde;adidos desde principios de los a&ntilde;os ochenta.
    </p><p class="article-text">
        Ese despliegue se enmarca en el programa de los<strong> Tres Nortes</strong>, iniciado en 1978 y dado por concluido el a&ntilde;o pasado por la prensa estatal china, con el objetivo de <strong>frenar tormentas de arena </strong>procedentes del Gobi y del Taklamak&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">En el Sahel optaron por proyectos locales en lugar de grandes filas continuas de &aacute;rboles</h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, en &Aacute;frica la respuesta frente al avance del Sahara sigui&oacute; otro camino. La <strong>Gran Muralla Verde africana </strong>naci&oacute; como una franja continua de &aacute;rboles, pero evolucion&oacute; hacia un mosaico de proyectos de restauraci&oacute;n gestionados por comunidades locales.
    </p><p class="article-text">
        Once pa&iacute;ses del Sahel trabajan para recuperar hasta 100 millones de hect&aacute;reas degradadas, capturar cientos de millones de toneladas de carbono y generar empleo en zonas vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el terreno se apuesta por agroforester&iacute;a, regeneraci&oacute;n natural asistida, cosecha de agua de lluvia y especies aut&oacute;ctonas adaptadas a la aridez, en lugar de grandes plantaciones homog&eacute;neas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Once estados africanos apostaron por recuperar terrenos degradados con agroforestería                            </span>
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        El debate que rodea a estas iniciativas supera el caso chino. La <strong>deforestaci&oacute;n mundial se ha ralentizado </strong>en la &uacute;ltima d&eacute;cada, aunque la superficie total de bosques sigue disminuyendo y muchos proyectos recientes son poco diversos. Al mismo tiempo, la demanda de agua dulce, tierra f&eacute;rtil y alimentos crece con la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores subrayaron que &ldquo;comprender estos efectos es fundamental para planificar una gesti&oacute;n sostenible del territorio y del agua en China&rdquo;, una advertencia que tambi&eacute;n vale para otras regiones donde la falta de agua ya condiciona cultivos, ciudades e infraestructuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/china-convirtio-desierto-gobi-proyecto-forestal-masivo-falta-agua-puesto-jaque-propio-plan_1_13011781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 06:00:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China convirtió el desierto de Gobi en un proyecto forestal masivo y la falta de agua ha puesto en jaque su propio plan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,China,Reforestación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un derrumbe ocurrido hace 1.100 años en una mina chilena destapa cómo era la vida (y la muerte) de los trabajadores del desierto de Atacama]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/derrumbe-ocurrido-1-100-anos-mina-chilena-destapa-vida-muerte-trabajadores-desierto-atacama-pm_1_12934122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee382662-11fe-4772-95ee-95159801d5cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un derrumbe ocurrido hace 1.100 años en una mina chilena destapa cómo era la vida (y la muerte) de los trabajadores del desierto de Atacama"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Oficio extremo - El análisis del esqueleto indica fracturas múltiples provocadas por el colapso del techo, una secuencia letal que coincide con la de los accidentes mineros actuales y confirma que el impacto fue instantáneo</p><p class="subtitle">El cuerpo de un monje del siglo XVIII fue preservado con un método insólito: serrín y telas en el recto</p></div><p class="article-text">
        Las manos curtidas, el polvo que se cuela en los pulmones y la oscuridad que apenas deja distinguir el suelo definen un oficio extremo. En las profundidades de la tierra, el <strong>cuerpo humano se enfrenta a calor, ruido y fatiga</strong>, mientras la seguridad depende de una piedra que no se mueva o de una cuerda que no ceda.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>miner&iacute;a</strong>, en cualquier &eacute;poca, se ha parecido m&aacute;s a un pulso diario contra el riesgo que a un trabajo estable. Los trabajadores soportan el peso del terreno, del silencio y de las fallas que pueden cerrarse sobre ellos sin aviso. La historia ha dejado <strong>miles de v&iacute;ctimas bajo galer&iacute;as derrumbadas o pozos anegados</strong>, y con ello ha revelado una verdad poco agradable: la<strong> muerte del inocente forma parte del precio que las sociedades han pagado por sus recursos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un derrumbe en la mina sell&oacute; la muerte de un trabajador prehisp&aacute;nico</h2><p class="article-text">
        Un hallazgo en el <strong>desierto de Atacama </strong>muestra hasta qu&eacute; punto ese peligro acompa&ntilde;a a la humanidad desde hace siglos. Un equipo de arque&oacute;logos descubri&oacute; el<strong> cuerpo momificado de un minero prehisp&aacute;nico </strong>que muri&oacute; hace unos 1.100 a&ntilde;os en una<strong> mina de turquesa</strong>, seg&uacute;n el an&aacute;lisis realizado en Chile. El estudio, basado en tomograf&iacute;as computarizadas y rayos X, revel&oacute; <strong>fracturas instant&aacute;neas y sin se&ntilde;ales de curaci&oacute;n</strong>, lo que indica que un colapso dentro de la galer&iacute;a acab&oacute; con su vida en cuesti&oacute;n de minutos. Los restos fueron encontrados cerca de la actual ciudad de El Salvador, y su conservaci&oacute;n, gracias a la sequedad extrema del desierto, ha permitido observar con detalle la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        La miner&iacute;a andina ten&iacute;a ya entonces un nivel de organizaci&oacute;n notable. Se practicaba desde hac&iacute;a m&aacute;s de dos milenios en el norte de Chile, el sur de Per&uacute; y el altiplano boliviano. Muchas minas eran <strong>subterr&aacute;neas, con galer&iacute;as estrechas y sin refuerzos</strong>, donde un movimiento brusco o una vibraci&oacute;n bastaban para provocar un derrumbe. Sin ventilaci&oacute;n adecuada y con herramientas de piedra o madera, los mineros trabajaban en condiciones extremas. Su oficio exig&iacute;a fuerza, precisi&oacute;n y resistencia f&iacute;sica, pero tambi&eacute;n implicaba asumir un riesgo ineludible. Aquella muerte no fue una excepci&oacute;n: formaba parte del precio habitual de un oficio duro y necesario.
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                El cuerpo hallado en el Atacama devuelve rostro a un oficio extremo                            </span>
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        El an&aacute;lisis forense del esqueleto muestra fracturas en la espalda, las costillas, las clav&iacute;culas y los om&oacute;platos, adem&aacute;s de una dislocaci&oacute;n en la columna y una pierna partida. Las lesiones son compatibles con un<strong> aplastamiento vertical </strong>causado por el derrumbe de una secci&oacute;n del techo. No hay heridas en el cr&aacute;neo ni en los brazos, lo que sugiere una <strong>reacci&oacute;n instintiva de defensa</strong> antes de quedar sepultado. Este patr&oacute;n es similar al que se observa hoy en v&iacute;ctimas de accidentes mineros modernos o terremotos. Los investigadores creen que el <strong>impacto fue inmediato y letal</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La momia andina muestra el sacrificio que aguantaba a las antiguas civilizaciones</h2><p class="article-text">
        La mina donde ocurri&oacute; el accidente estaba dedicada a la <strong>turquesa</strong>, una piedra de color azul intenso que ten&iacute;a gran valor simb&oacute;lico en las culturas andinas. Se asociaba al agua y a la fertilidad, y se usaba para fabricar adornos, colgantes y objetos rituales. Su extracci&oacute;n no se hac&iacute;a por un aprovechamiento real, sino como parte de un <strong>sistema econ&oacute;mico y espiritual </strong>en el que la piedra era un bien de prestigio. En torno a ella trabajaban artesanos, chamanes y comerciantes. Junto al cuerpo del minero se encontraron herramientas, fragmentos de mineral, cuentas y un kit de inhalaci&oacute;n de sustancias alucin&oacute;genas, objetos que apuntan a un entorno ritual vinculado al trabajo minero.
    </p><p class="article-text">
        Los restos del trabajador fueron excavados por primera vez en la d&eacute;cada de 1970, aunque solo recientemente se han estudiado con t&eacute;cnicas modernas. Las pruebas de radiocarbono sit&uacute;an su<strong> muerte entre los a&ntilde;os 894 y 1016</strong>, en un periodo de cambios en los Andes, cuando el orden pol&iacute;tico se reconfiguraba tras la <strong>ca&iacute;da del imperio Wari y antes del auge incaico</strong>. En ese contexto, la miner&iacute;a segu&iacute;a siendo una actividad esencial, fuente de riqueza y de riesgo, sostenida por quienes se adentraban en la tierra sin m&aacute;s protecci&oacute;n que su experiencia.
    </p><p class="article-text">
        La figura de este minero an&oacute;nimo aporta una dimensi&oacute;n humana a la arqueolog&iacute;a. No fue un guerrero ni un l&iacute;der, sino un <strong>trabajador raso que muri&oacute; en plena tarea</strong>, v&iacute;ctima de un accidente que resume la fragilidad del oficio. Su historia recuerda que las grandes redes comerciales andinas depend&iacute;an tambi&eacute;n de vidas sacrificadas en silencio. Los investigadores ven en &eacute;l un<strong> testimonio del esfuerzo grupal que permiti&oacute; que aquellas civilizaciones prosperaran</strong>. La momia del desierto, preservada por el tiempo, no solo cuenta c&oacute;mo muri&oacute; esa persona: tambi&eacute;n muestra c&oacute;mo trabajaba un mundo entero bajo el peso de la tierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/derrumbe-ocurrido-1-100-anos-mina-chilena-destapa-vida-muerte-trabajadores-desierto-atacama-pm_1_12934122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 13:40:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un derrumbe ocurrido hace 1.100 años en una mina chilena destapa cómo era la vida (y la muerte) de los trabajadores del desierto de Atacama]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Minería,Desierto,Momias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que tiemble Port Aventura: Arabia Saudí levanta un parque temático descomunal en mitad del desierto que quiere romper todos los récords con una sola montaña rusa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tiemble-port-aventura-arabia-saudi-levanta-parque-tematico-descomunal-mitad-desierto-quiere-romper-records-sola-montana-rusa-pm_1_12932307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c524b075-3b51-4541-b5b2-c665dd004694_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que tiemble Port Aventura: Arabia Saudí levanta un parque temático descomunal en mitad del desierto que quiere romper todos los récords con una sola montaña rusa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Megaproyecto - En los próximos años se añadirán infraestructuras de transporte, el parque acuático Aquarabia y grandes equipamientos deportivos, entre ellos un circuito de Fórmula 1 y un estadio para un Mundial de fútbol</p></div><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o manda cuando el objetivo es levantar algo visible desde lejos y que sea dif&iacute;cil de ignorar. Las decisiones de dise&ntilde;o suelen apostar por alturas, superficies y cifras que superan lo habitual porque ese es el lenguaje elegido para marcar territorio. <strong>Arabia Saud&iacute; </strong>lleva a&ntilde;os aplicando ese criterio en sus nuevos desarrollos y lo hace con obras pensadas para destacar por volumen y ambici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Construir a lo grande no se limita a edificios, tambi&eacute;n alcanza al <strong>ocio y al entretenimiento</strong>. En ese terreno, el pa&iacute;s ha decidido jugar en la primera divisi&oacute;n con proyectos pensados para atraer visitantes y cambiar la imagen exterior, y esa apuesta pide hechos concretos que respalden el discurso.
    </p><h2 class="article-text">El parque arranca como la nueva joya del entretenimiento saud&iacute;</h2><p class="article-text">
        <em><strong>Six Flags Qiddiya City </strong></em>ha abierto sus puertas en Arabia Saud&iacute; como el <strong>primer parque tem&aacute;tico de la compa&ntilde;&iacute;a fuera de Norteam&eacute;rica</strong> y como la primera pieza operativa de <em>Qiddiya City</em>, un complejo de ocio situado a las afueras de Riad. El parque ocupa 320.000 metros cuadrados en un acantilado del desierto y re&uacute;ne <strong>28 atracciones</strong>, varias de ellas con marcas mundiales. La apertura al p&uacute;blico general se produjo el 31 de diciembre, tras una inauguraci&oacute;n oficial celebrada dos d&iacute;as antes con un acto televisado. La entrada para adultos cuesta 87 d&oacute;lares y el recinto funciona los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del proyecto est&aacute; el <em>Public Investment Fund</em>, el fondo soberano del reino, con una inversi&oacute;n que supera los mil millones de d&oacute;lares. El empuj&oacute;n pol&iacute;tico parte del <strong>pr&iacute;ncipe heredero Mohammed bin Salman</strong>, que ha fijado como prioridad reducir el peso del petr&oacute;leo en la econom&iacute;a nacional.<em> Six Flags Qiddiya City </em>forma parte de los<strong> cinco grandes proyectos incluidos en Saudi Vision 2030</strong> y aspira a generar empleo y actividad econ&oacute;mica ligada al turismo y al entretenimiento, sectores que el pa&iacute;s quiere reforzar de forma clara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Falcon Flight alcanza velocidades muy grandes                            </span>
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        El parque ha ganado protagonismo internacional por una raz&oacute;n clara: <em><strong>Falcon&rsquo;s Flight</strong></em>. Esta monta&ntilde;a rusa ha arrebatado el trono a la Formula Rossa de<em> Ferrari World Abu Dhabi </em>y se ha convertido en la nueva referencia del sector. <em><strong>Falcon&rsquo;s Flight </strong></em><strong>alcanza los 250 km/h -</strong> en Port Aventura, por ejemplo, el<em> Dragon Khan </em>alcanza una velocidad m&aacute;xima de unos 110 km/h y <em>Shambhala</em> llega aproximadamente a 134 km/h -<strong>, se eleva hasta los 195 metros y aprovecha el borde del acantilado de Tuwaiq para una ca&iacute;da vertical de 158 metros</strong>. Su recorrido suma 4,2 kil&oacute;metros y la experiencia dura cerca de cuatro minutos, cifras que la sit&uacute;an como la<strong> m&aacute;s alta, r&aacute;pida y larga del mundo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Falcon&rsquo;s Flight</em> no es la &uacute;nica atracci&oacute;n que marca territorio. El parque incluye <em><strong>Sirocco Tower,</strong></em> la torre de ca&iacute;da libre m&aacute;s alta del planeta con 145 metros, y <em><strong>Gyrospin</strong></em>, un p&eacute;ndulo que alcanza los 53 metros de altura. <em><strong>Iron Rattler </strong></em>destaca como la monta&ntilde;a rusa de tipo <em>tilt</em> m&aacute;s alta del mundo con 63,4 metros, mientras que <em><strong>Spitfire</strong></em> presume de la inversi&oacute;n m&aacute;s alta registrada en su categor&iacute;a. Estas instalaciones se reparten por seis zonas tem&aacute;ticas y fortalecen la idea de un parque construido para batir marcas desde su primer d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El plan econ&oacute;mico de Qiddiya prev&eacute; miles de empleos y un fuerte impacto en el PIB nacional</h2><p class="article-text">
        Las previsiones econ&oacute;micas acompa&ntilde;an al despliegue de infrastructuras. Seg&uacute;n explic&oacute; <strong>Abdullah al-Dawood</strong>, director general de<em> Qiddiya Investment Company</em>, el complejo espera generar unos 7.000 empleos y aportar alrededor de<strong> 686 millones de d&oacute;lares al PIB del pa&iacute;s</strong> en esta primera fase. El mismo directivo se&ntilde;al&oacute; que, de cara a 2030, la cifra podr&iacute;a crecer hasta 85.000 trabajadores, con una aportaci&oacute;n estimada de 11.733 millones de d&oacute;lares y una afluencia anual de 48 millones de visitantes, siempre que el desarrollo avance seg&uacute;n lo previsto.
    </p><p class="article-text">
        <em>Six Flags Qiddiya City</em> es solo el primer paso de un plan m&aacute;s amplio. Hasta 2030, el entorno se ampliar&aacute; con <strong>nuevas infraestructuras</strong> de transporte, el parque acu&aacute;tico Aquarabia, instalaciones deportivas como un circuito de F&oacute;rmula 1 y un estadio para el Mundial de f&uacute;tbol, adem&aacute;s de &aacute;reas culturales y residenciales
    </p><p class="article-text">
        En un contexto marcado por ajustes presupuestarios y retrasos en otros proyectos saud&iacute;es, Qiddiya arranca con un activo ya operativo que busca demostrar que la<strong> estrategia de crecer a lo grande tambi&eacute;n puede aplicarse al ocio de masas</strong> sin quedarse en el papel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tiemble-port-aventura-arabia-saudi-levanta-parque-tematico-descomunal-mitad-desierto-quiere-romper-records-sola-montana-rusa-pm_1_12932307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 13:06:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que tiemble Port Aventura: Arabia Saudí levanta un parque temático descomunal en mitad del desierto que quiere romper todos los récords con una sola montaña rusa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudí,Parques temáticos,Desierto,Petróleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es la organización secreta de las plantas del desierto y zonas áridas que las hace resistir mejor la falta de agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/organizacion-secreta-plantas-desierto-resistir-mejor-falta-agua-pm_1_12731507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1e1f85c-7765-423e-961d-23c64bc69446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es la organización secreta de las plantas del desierto y zonas áridas que las hace resistir mejor la falta de agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrategia - Los modelos matemáticos aplicados en el trabajo mostraron que la disposición ordenada de los arbustos permite aprovechar mejor los recursos</p><p class="subtitle">Nuevas simulaciones apuntan a que la tumba de Tutankamón podría estar cediendo por las filtraciones de agua y la debilidad de la roca: “Las marcas y grietas que se observan en las paredes de la tumba no son nuevas”</p></div><p class="article-text">
        Las<strong> plantas del desierto</strong> muestran una capacidad singular para sobrevivir en condiciones extremas. Su <strong>aspecto disperso y sus extensas &aacute;reas de suelo desnudo </strong>transmiten una imagen de aislamiento, aunque detr&aacute;s de esa apariencia existe un orden oculto. Esa disposici&oacute;n no es fruto del azar, sino el resultado de<strong> estrategias que permiten aprovechar con precisi&oacute;n cada gota de agua disponible</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La observaci&oacute;n detenida de grandes extensiones &aacute;ridas revela una regularidad que escapa al ojo humano, un <strong>entramado que determina la vida vegetal </strong>en esas regiones y que ha despertado el inter&eacute;s de la comunidad cient&iacute;fica.
    </p><h2 class="article-text">Las regiones &aacute;ridas esconden un orden natural que equilibra la vida entre el sol y la escasez</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)</strong></em> describe c&oacute;mo la vegetaci&oacute;n de los desiertos del planeta tiende a <strong>organizarse siguiendo un patr&oacute;n denominado &ldquo;hiperuniformidad desordenada&rdquo;</strong>. Este concepto, tomado de la f&iacute;sica, explica la<strong> forma en que los arbustos y hierbas de zonas &aacute;ridas se distribuyen con una sorprendente regularidad a gran escala,</strong> a pesar de parecer aleatorios cuando se observan de cerca. Los investigadores analizaron im&aacute;genes de 425 &aacute;reas &aacute;ridas en varios continentes y constataron que<strong> aproximadamente una de cada diez mostraba esta estructura oculta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea puede visualizarse imaginando una multitud que busca mantener cierta distancia personal sin seguir filas exactas. Cada individuo ocupa su sitio sin formar una cuadr&iacute;cula, pero el conjunto conserva una densidad constante. En los desiertos ocurre algo similar: las<strong> plantas parecen dispersas, aunque su distribuci&oacute;n se mantiene estable</strong> cuando se mide sobre extensiones de entre 50 y 500 metros. Esa estabilidad crea lo que los cient&iacute;ficos denominan hiperuniformidad desordenada.
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                    alt="Un principio tomado de la física revela que la naturaleza también se autoorganiza sin ayuda externa"
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                Un principio tomado de la física revela que la naturaleza también se autoorganiza sin ayuda externa                            </span>
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        El concepto naci&oacute; en los laboratorios de f&iacute;sica a comienzos del siglo XXI, cuando <strong>se observ&oacute; en materiales y cristales</strong> un comportamiento que combinaba aparente desorden con regularidad interna. La novedad del trabajo dirigido por <strong>Wensi Hu</strong>, de la Universidad de Nank&iacute;n, es haber detectado el <strong>mismo principio en paisajes completos</strong>. Seg&uacute;n explic&oacute;, el hallazgo demuestra que los <strong>ecosistemas &aacute;ridos pueden compartir propiedades con sistemas f&iacute;sicos que se autoorganizan sin intervenci&oacute;n externa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para comprobarlo, el equipo recurri&oacute; a un <strong>an&aacute;lisis estad&iacute;stico basado en fluctuaciones de densidad </strong>en lugar de simples distancias entre plantas. Esta t&eacute;cnica permiti&oacute; detectar la uniformidad de la vegetaci&oacute;n en regiones de Australia, &Aacute;frica o Am&eacute;rica. <strong>Lijuan Cui</strong>, de la Academia China de Silvicultura, afirm&oacute; que esa regularidad &ldquo;permanece invisible para el ojo humano y <strong>solo aparece cuando se estudia la variaci&oacute;n de densidad a gran escala</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La misma estructura que protege frente a la sequ&iacute;a tambi&eacute;n ralentiza la recuperaci&oacute;n tras un cambio brusco</h2><p class="article-text">
        Los autores atribuyen este comportamiento a una combinaci&oacute;n de cooperaci&oacute;n y competencia. Las <strong>plantas cercanas pueden proteger el suelo del sol o del viento, mientras las m&aacute;s alejadas extienden ra&iacute;ces profundas para captar agua</strong>. Ese equilibrio acaba generando una<strong> estructura espacial estable</strong>. El modelo matem&aacute;tico utilizado por el grupo de investigaci&oacute;n mostr&oacute; que este tipo de organizaci&oacute;n <strong>mejora la retenci&oacute;n de humedad y ampl&iacute;a el rango de aridez </strong>en que las comunidades vegetales pueden mantenerse activas.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno tambi&eacute;n tiene un componente hist&oacute;rico. Al morir, las plantas dejan un<strong> suelo m&aacute;s f&eacute;rtil que favorece la germinaci&oacute;n de nuevas semillas </strong>en el mismo punto. Con el paso del tiempo, este <strong>ciclo de renovaci&oacute;n crea un mosaico que refuerza la eficiencia del sistema</strong>. Seg&uacute;n <strong>Ricard Sol&eacute;</strong>, de la Universitat Pompeu Fabra, &ldquo;ese legado ecol&oacute;gico funciona como un<strong> proceso de reorganizaci&oacute;n aleatoria </strong>que, al repetirse, produce una estructura resistente&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aunque este sistema ayuda a conservar el agua y la densidad vegetal, su compleja formación hace que, una vez alterado, el proceso de restauración sea lento y difícil de recuperar completamente"
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                Aunque este sistema ayuda a conservar el agua y la densidad vegetal, su compleja formación hace que, una vez alterado, el proceso de restauración sea lento y difícil de recuperar completamente                            </span>
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        Los investigadores comprobaron que esta disposici&oacute;n permite<strong> aprovechar el agua de forma m&aacute;s eficiente</strong>. En este sentido, <strong>Miguel Berdugo</strong>, de la Universidad Complutense de Madrid, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;esta organizaci&oacute;n colectiva <strong>incrementa la densidad de vegetaci&oacute;n y permite mantenerla incluso en condiciones extremas</strong>&rdquo;. Sin embargo, los autores destacan una consecuencia importante: la misma estabilidad que favorece la supervivencia tambi&eacute;n<strong> retrasa la recuperaci&oacute;n tras una perturbaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sonia K&eacute;fi</strong>, de la Universidad de Montpellier, explic<strong>&oacute; que &ldquo;la formaci&oacute;n de ese orden oculto requiere tiempo y, una vez alterado, la restauraci&oacute;n avanza con lentitud</strong>&rdquo;. Asimismo,<strong> Manuel Delgado-Baquerizo</strong>, del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiolog&iacute;a de Sevilla, a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;aproximadamente<strong> uno de cada diez desiertos estudiados presenta este patr&oacute;n</strong>, lo que demuestra su extensi&oacute;n global&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento muestra que los<strong> ecosistemas &aacute;ridos poseen una arquitectura invisible</strong> que les permite persistir frente a la escasez de agua. Esa misma organizaci&oacute;n, sin embargo, los hace vulnerables a los cambios bruscos. Conocer su estructura<strong> ayuda a entender c&oacute;mo se mantiene el equilibrio en algunos de los paisajes m&aacute;s fr&aacute;giles del planeta</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/organizacion-secreta-plantas-desierto-resistir-mejor-falta-agua-pm_1_12731507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 11:30:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así es la organización secreta de las plantas del desierto y zonas áridas que las hace resistir mejor la falta de agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Flores,Desierto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desierto de Granada que esconde uno de los paisajes geológicos más sorprendentes de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/desierto-granada-esconde-paisajes-geologicos-sorprendentes-espana_1_12720766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2984f11a-7854-4941-b85a-d3fe0403e999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desierto de Granada que esconde uno de los paisajes geológicos más sorprendentes de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconocido internacionalmente por su valor científico y cultural, este paraje guarda geositios, fósiles y rutas interpretativas que permiten explorar procesos naturales y presencia humana histórica</p><p class="subtitle">La única muralla romana que rodea una ciudad está en España: está reconocida por Unesco y mide más de 2.000 metros</p></div><p class="article-text">
        El desierto de Gorafe, en el norte de la provincia de Granada, conserva formaciones geol&oacute;gicas que se han ido modelando a lo largo de millones de a&ntilde;os por la erosi&oacute;n del agua y del viento, en un territorio que en periodos antiguos estaba conformado por lagos interiores que acumulaban sedimentos. La escasa vegetaci&oacute;n y los terrenos abiertos de la zona permiten observar a d&iacute;a de hoy los estratos del suelo y las capas de sedimentos de manera directa. El desierto forma parte de una depresi&oacute;n rodeada por monta&ntilde;as como Sierra Nevada, Sierra de Baza-Filabres y Sierra de la Sagra, con un relieve que combina llanuras, valles y c&aacute;rcavas que alcanzan hasta 250 metros de desnivel.  
    </p><p class="article-text">
        Los r&iacute;os y arroyos que cruzan la regi&oacute;n han formado terrazas fluviales y vegas que contrastan con las llanuras y barrancos. Este relieve accidentado, junto con la composici&oacute;n del terreno, ha creado un paisaje donde se pueden distinguir diferentes procesos geol&oacute;gicos y ambientales, ofreciendo un registro natural que documenta millones de a&ntilde;os de evoluci&oacute;n. El desierto de Gorafe, en la zona oriental de Andaluc&iacute;a, se considera as&iacute; uno de los territorios m&aacute;s representativos para el estudio de la geolog&iacute;a en la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n humana tambi&eacute;n ha dejado huella desde la prehistoria. Restos de asentamientos y arte rupestre evidencian c&oacute;mo las comunidades adaptaron sus viviendas, cultivos y formas de vida a las condiciones del terreno y a la disponibilidad de agua. La interacci&oacute;n entre el paisaje y la actividad humana ha generado un registro continuo donde patrimonio natural y cultural se integran, mostrando c&oacute;mo las personas se relacionaron con este entorno &aacute;rido a lo largo de milenios.
    </p><h2 class="article-text">El Geoparque de Granada en Gorafe</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los Coloraos en el Desierto de Gorafe.                            </span>
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        El desierto de Gorafe forma parte del Geoparque de Granada, reconocido como Geoparque Mundial de la UNESCO desde julio de 2020. Este territorio comprende 47 municipios y 4.722 kil&oacute;metros cuadrados, abarcando las hoyas de Guadix y Baza, as&iacute; como parte de las monta&ntilde;as circundantes. La declaraci&oacute;n internacional tiene como objetivos conservar el patrimonio geol&oacute;gico y cultural, promover la educaci&oacute;n ambiental y cient&iacute;fica, y facilitar la investigaci&oacute;n sobre los procesos naturales y la historia humana del &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        El geoparque incluye m&aacute;s de setenta geositios de relevancia cient&iacute;fica, donde se documentan formaciones volc&aacute;nicas, dep&oacute;sitos sedimentarios, estructuras tect&oacute;nicas y restos f&oacute;siles. Estos recursos permiten estudiar la evoluci&oacute;n del territorio desde el Mioceno hasta la actualidad, reconstruir cambios clim&aacute;ticos y erosivos, y observar c&oacute;mo el relieve ha influido en la ocupaci&oacute;n humana. La red de rutas interpretativas, miradores y centros de informaci&oacute;n facilita la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica y tur&iacute;stica sin comprometer la integridad de los recursos.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n del Geoparque combina conservaci&oacute;n, educaci&oacute;n e investigaci&oacute;n, involucrando a instituciones locales, universidades y la Red Mundial de Geoparques. Se desarrollan programas de interpretaci&oacute;n, talleres y visitas guiadas que permiten a los visitantes comprender la relaci&oacute;n entre geolog&iacute;a y cultura, al tiempo que se promueve el turismo sostenible. Este enfoque asegura que el desierto de Gorafe siga siendo un laboratorio natural para la ciencia y un recurso educativo y cultural accesible a la ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/desierto-granada-esconde-paisajes-geologicos-sorprendentes-espana_1_12720766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Oct 2025 13:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desierto de Granada que esconde uno de los paisajes geológicos más sorprendentes de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Granada,España,Desierto,Paisajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desierto chileno que cambia la aridez extrema por un colorido manto de flores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/desierto-chileno-cambia-aridez-extrema-colorido-manto-flores-pm_1_12653544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bfb28af-abb3-423c-ba73-93804972dc62_16-9-discover-aspect-ratio_default_1127085.jpg" width="5743" height="3230" alt="El desierto chileno que cambia la aridez extrema por un colorido manto de flores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un fenómeno natural que se produce entre septiembre y noviembre y que atrae a miles de turistas</p><p class="subtitle">El pequeño pueblo andaluz conocido por vivir bajo el hechizo de las brujas
</p></div><p class="article-text">
        Pocos lugares hay m&aacute;s hostiles para la vida que el <strong>desierto chileno de Atacama</strong>, un espectacular enclave natural delimitado por el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico al oeste y por la cordillera de los Andes al este. En total, una superficie aproximada de 105.000 kil&oacute;metros cuadrados. Ah&iacute; no termina su encanto, porque algunos lo consideran como el espacio de la Tierra m&aacute;s parecido a Marte, con rocas y tonalidades calizas copando cada rinc&oacute;n. De hecho, se le conoce como el lugar no polar m&aacute;s &aacute;rido de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, espacios tan &aacute;ridos como Atacama <strong>tambi&eacute;n se pueden llenar de color</strong>. Es lo que ocurre durante algunos meses del a&ntilde;o, en lo que se conoce como el desierto florido, un fen&oacute;meno natural que se produce entre septiembre y noviembre y que atrae a miles de turistas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Un manto de flores en el desierto?</strong></h2><p class="article-text">
        Los bi&oacute;logos y meteor&oacute;logos relacionan este despertar con el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nino-traera-calor-extremo_1_10218736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o</a>, que implica un sobrecalentamiento de las corrientes marinas del litoral pac&iacute;fico de Chile, generando un aumento en las precipitaciones, de las que tampoco se libra el desierto de Atacama.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DPEJiTtCEJi/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En concreto, este a&ntilde;o la floraci&oacute;n responde principalmente a las <strong>fuertes lluvias </strong>registradas durante el primer fin de semana de agosto en la Provincia del Huasco, particularmente en el sector costero (sobre 40 mm) de acuerdo con el registro de la Direcci&oacute;n General de Aguas del ejecutivo chileno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperamos que el manto de flores se extienda desde la zona de Totoral por el norte hasta Caleta Cha&ntilde;aral de Aceituno en el l&iacute;mite sur de nuestra regi&oacute;n, desde la tercera semana de septiembre en adelante y hasta la primera quincena de noviembre, <strong>siendo su apogeo durante el mes de octubre</strong> del presente a&ntilde;o&rdquo;, augur&oacute; en agosto el jefe de &aacute;reas silvestres de CONAF, Jorge Carabantes. Y as&iacute; ha sido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este fen&oacute;meno &uacute;nico brotan <strong>plantas adaptadas a las condiciones de aridez y semiaridez</strong>, capaces de permanecer en un estado de latencia bajo el suelo en los per&iacute;odos secos. Primero lo hacen las especies m&aacute;s bulbosas, que necesitan mayor humedad, como las a&ntilde;a&ntilde;ucas amarillas y rojas y el huille, con flores de color blancas. Despu&eacute;s suelen brotar suspiros lilas y celestes, malvillas, coronillas del fraile, cartuchos amarillos o lirios amarillos y las conocidas como &ldquo;orejas de zorro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Desde d&oacute;nde ver el desierto florido</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotografía de las flores en el desierto de Atacama                            </span>
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        La floraci&oacute;n del desierto de Ataca<strong> atrae cada a&ntilde;o a miles de turistas</strong> a la regi&oacute;n de Copiap&oacute;, 800 kil&oacute;metros al norte de la capital, fascinados por la belleza crom&aacute;tica de esta maravilla de la naturaleza. El mejor lugar para la observaci&oacute;n de este fen&oacute;meno &uacute;nico es el Parque Nacional Desierto Florido, una reserva natural con un &aacute;rea de 57.107 hect&aacute;reas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/desierto-chileno-cambia-aridez-extrema-colorido-manto-flores-pm_1_12653544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Oct 2025 07:42:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desierto chileno que cambia la aridez extrema por un colorido manto de flores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,Chile]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren que el arte rupestre monumental servía para señalar las fuentes de agua hace 12.000 años en Arabia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-arte-rupestre-monumental-servia-senalar-fuentes-agua-12-000-anos-arabia-pm_1_12647044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14a9b2c7-efa0-49c7-b6c9-c3a4e1bab714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren que el arte rupestre monumental servía para señalar las fuentes de agua hace 12.000 años en Arabia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de investigadores localiza grandes pinturas en las que se pueden apreciar camellos, cabras o gacelas</p><p class="subtitle">¿Cuándo terminará George R. R. Martin el próximo libro de 'Juego de Tronos'? Los fans llevan 14 años esperando
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de cient&iacute;ficos ha hallado un <strong>grupo de pinturas rupestres monumentales</strong>, en las que se pueden apreciar camellos, cabras o gacelas, que serv&iacute;an para se&ntilde;alar la existencia de fuentes de agua y rutas de desplazamiento en el &aacute;rido interior del norte de Arabia hace m&aacute;s de 12.000 a&ntilde;os, seg&uacute;n los resultados de una nueva <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-63417-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada en la revista <em>Nature Communications</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esos grabados han sido localizados y estudiados gracias a prospecciones arqueol&oacute;gicas y los trabajos de excavaci&oacute;n realizados <strong>en el desierto de Nefud </strong>(norte de Arabia Saud&iacute;) como parte del Proyecto Arabia Verde, encabezado por investigadores del Instituto Max Planck (Alemania).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el equipo identific&oacute; m&aacute;s de sesenta paneles de arte rupestre con<strong> 176 grabados en tres zonas</strong> que no hab&iacute;an sido exploradas anteriormente: Jebel Arnaan, Jebel Mleiha y Jebel Misma. Todas a lo largo del extremo sur del desierto de Nefud.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores quedaron impresionados por la monumentalidad de las pinturas, que se dise&ntilde;aban <strong>en paneles de hasta tres metros de largo y dos de alto</strong>. Se pueden distinguir cabras montesas, &eacute;quidos, gacelas y uro. En total, 130 figuras naturalistas y a tama&ntilde;o real. Seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, datan de hace entre 12.800 y 11.400 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dibujos que se&ntilde;alaban fuentes&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Los autores del estudio no s&oacute;lo reparan en las dimensiones o los animales, sino en lo que representan, porque serv&iacute;an para <strong>se&ntilde;alar la existencia de fuentes de agua y rutas de desplazamiento</strong>. Esto indica que, entre 12.800 y 11.400 a&ntilde;os, hubo un periodo en el que reaparecieron fuentes de agua estacionales en la regi&oacute;n tras un prolongado periodo de aridez extrema.
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            <span class="title">
                Vista panorámica de algunos de los grabados                            </span>
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        Esa mayor disponibilidad de agua habr&iacute;a favorecido la <strong>expansi&oacute;n temprana de los seres humanos hacia el interior del desierto,</strong> ofreciendo oportunidades &uacute;nicas para la supervivencia, como muestra la producci&oacute;n de arte rupestre monumental y herramientas de piedra descubiertas en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes grabados no son solo arte rupestre, sino que &ldquo;probablemente eran declaraciones de presencia, acceso e identidad cultural&rdquo;, en opini&oacute;n de Maria Guagnin, del Instituto Max Planck y primera firmante del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los investigadores destacan las <strong>dificultades para su dibujo</strong>. Para crear uno de estos paneles, los antiguos artistas tuvieron que escalar y trabajar en precarias repisas estrechas, lo que subraya el enorme esfuerzo y la importancia de las im&aacute;genes, destaca la Universidad de Griffith, una de las participantes en el estudio. Tambi&eacute;n repararan en las diferencias con otros grabados, normalmente ocultos en grietas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-arte-rupestre-monumental-servia-senalar-fuentes-agua-12-000-anos-arabia-pm_1_12647044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Oct 2025 09:10:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren que el arte rupestre monumental servía para señalar las fuentes de agua hace 12.000 años en Arabia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,Arte rupestre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede la arena artificial resolver la crisis global de este recurso tan usado en la construcción? La experiencia de China apunta en esa dirección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arena-artificial-resolver-crisis-global-recurso-usado-construccion-experiencia-china-apunta-direccion-pm_1_12627171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8369fef-9520-4742-ae30-665c9a9918a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede la arena artificial resolver la crisis global de este recurso tan usado en la construcción? La experiencia de China apunta en esa dirección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Es viable? - El crecimiento sostenido tras 2010 llevó a que en 2020 la arena natural apenas representara una quinta parte del suministro total, según un estudio que documenta un aumento de la producción de más del 400%</p><p class="subtitle">Un gel desarrollado en China ensaya una técnica para soldar huesos en apenas tres minutos</p></div><p class="article-text">
        La <strong>arena no es infinita </strong>y su extracci&oacute;n masiva pone en evidencia los l&iacute;mites de un recurso que parec&iacute;a inagotable. El consumo global para fabricar cemento y asfalto alcanza<strong> decenas de miles de millones de toneladas cada a&ntilde;o</strong>, lo que ha provocado un <strong>desequilibrio en r&iacute;os y costas </strong>que ahora muestran sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        El agotamiento de este material ha pasado de ser un asunto t&eacute;cnico a convertirse en un <strong>desaf&iacute;o ambiental y econ&oacute;mico</strong>. En este contexto surgi&oacute; una experiencia decisiva que transform&oacute; la manera de construir en <strong>China</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La extracci&oacute;n de arena destapa un problema global que avanza sin freno</h2><p class="article-text">
        China adopt&oacute; la <strong>arena artificial </strong>como respuesta a la escasez y al encarecimiento de la arena natural. El proceso consisti&oacute; en <strong>triturar mec&aacute;nicamente rocas o reutilizar desechos mineros para generar un grano &uacute;til </strong>en la construcci&oacute;n. Este material empez&oacute; a extenderse a partir de 2010 y en pocos a&ntilde;os<strong> sustituy&oacute; a la arena fluvial como recurso principal</strong> en el pa&iacute;s con m&aacute;s obras de infraestructuras del planeta.
    </p><p class="article-text">
        El impacto ambiental de la extracci&oacute;n intensiva hab&iacute;a generado <strong>consecuencias graves </strong>mucho antes de ese cambio. Quitar arena a r&iacute;os y playas<strong> incrementaba la erosi&oacute;n y elevaba el riesgo de inundaciones.</strong> Los ecosistemas acu&aacute;ticos sufr&iacute;an p&eacute;rdidas de biodiversidad, y las poblaciones costeras ve&iacute;an amenazadas tanto sus viviendas como sus cultivos. Adem&aacute;s, los <strong>acu&iacute;feros cercanos quedaban afectados por la reducci&oacute;n del nivel fre&aacute;tico</strong>, lo que complicaba el acceso a agua potable para comunidades humanas y animales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los granos del desierto se descartaron por su incapacidad para mantener un hormigón resistente"
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                Los granos del desierto se descartaron por su incapacidad para mantener un hormigón resistente                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La <strong>posibilidad de usar arena del desierto</strong>, tantas veces mencionada como soluci&oacute;n simple, se descart&oacute; por su forma. Los granos moldeados por el viento son<strong> demasiado redondeados y no consiguen fijarse </strong>con el cemento, lo que resta resistencia al hormig&oacute;n. En cambio, la arena de origen fluvial o costero, con aristas y textura &aacute;spera, garantiza una uni&oacute;n firme en las estructuras de hormig&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Nature Geoscience</strong></em> examin&oacute; el consumo en China entre 1995 y 2020 y constat&oacute; una transformaci&oacute;n de escala monumental. La<strong> producci&oacute;n de arena artificial empez&oacute; de manera discreta en los 2000, pero tras 2010 su adopci&oacute;n creci&oacute; con rapidez</strong>. El suministro de arena natural hab&iacute;a tocado techo y la industria volc&oacute; su esfuerzo en la alternativa sint&eacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">El suministro artificial se dispar&oacute; en China y releg&oacute; la extracci&oacute;n natural a un papel residual</h2><p class="article-text">
        Los investigadores comprobaron que la producci&oacute;n de arena artificial aumentaba un 13% cada a&ntilde;o tras 2010. El resultado fue un vuelco absoluto: <strong>en 2020 la arena natural representaba solo el 21% del suministro, frente al 80% registrado una d&eacute;cada antes</strong>. &ldquo;La oferta general de la arena de China ha aumentado en aproximadamente un 400% en el per&iacute;odo de estudio, pero el porcentaje de arena natural cay&oacute; de aproximadamente el 80% a aproximadamente el 21% debido al creciente uso de la arena artificial&rdquo;, indicaron los autores del informe.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente</strong> hab&iacute;a advertido previamente del problema.<strong> Pascal Peduzzi</strong>, investigador de la entidad, explic&oacute; a la <em>BBC</em> que &ldquo;<strong>no podemos extraer 50.000 millones de toneladas por a&ntilde;o de ning&uacute;n material sin causar enormes impactos en el planeta </strong>y, por lo tanto, en la vida de las personas&rdquo;. La frase subrayaba un riesgo que China hab&iacute;a experimentado en carne propia antes de encontrar un camino alternativo.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia china demuestra que el <strong>recurso artificial puede sostener proyectos a gran escala</strong>, aunque persisten dudas sobre sus l&iacute;mites. La producci&oacute;n depende todav&iacute;a de canteras y de la actividad minera, lo que obliga a medir sus costes ambientales y a <strong>preguntarse si es viable trasladar este modelo a otros pa&iacute;ses con contextos diferentes</strong>. El futuro de la construcci&oacute;n mundial se juega en esa balanza, que pesa tanto como los millones de toneladas que a&uacute;n se extraen cada a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/arena-artificial-resolver-crisis-global-recurso-usado-construccion-experiencia-china-apunta-direccion-pm_1_12627171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Sep 2025 09:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede la arena artificial resolver la crisis global de este recurso tan usado en la construcción? La experiencia de China apunta en esa dirección]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Recursos naturales,Desierto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los lagos desconocidos del Sahara: un estudio aclara cómo se acumuló agua en el Tibesti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lagos-desconocidos-sahara-estudio-aclara-acumulo-agua-montanas-tibesti-pm_1_12577263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d42634cf-7c22-4868-a61a-110d0fc6f855_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125076.jpg" width="2560" height="1440" alt="Los lagos desconocidos del Sahara: un estudio aclara cómo se acumuló agua en el Tibesti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Masas de aire húmedo provenientes de la región mediterránea provocaron fuertes lluvias que los alimentaron</p><p class="subtitle">Este es el desierto más extenso de nuestro planeta -y no es el Sáhara-
</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Sahara</strong> se caracteriza por su sequedad, sus infinitas dunas de arena y su extensi&oacute;n, porque se trata del desierto m&aacute;s grande del mundo con m&aacute;s 9.400.000 kil&oacute;metros cuadrados de superficie, abarcando gran parte del norte del <a href="https://www.eldiario.es/viajes/8-atracciones-extremas-recorrer-africa-pm_1_12014785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">continente africano</a>. Un paisaje id&iacute;lico que no siempre fue &aacute;rido, como se ha extendido en el ideario popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace varios miles de a&ntilde;os, exist&iacute;an <strong>profundos lagos en las monta&ntilde;as Tibesti</strong>, un grupo de volcanes no activos que forman una cordillera en la zona central del desierto. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro de d&oacute;nde proven&iacute;a el agua que los llen&oacute; y que dibujaba una estampa curiosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, una nueva <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-62769-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada en <em>Nature</em> indaga sobre el <strong>origen de la formaci&oacute;n de estos lagos</strong>. De acuerdo con los resultados de un equipo del Instituto Max Planck de Meteorolog&iacute;a, las masas de aire h&uacute;medo provenientes de la regi&oacute;n mediterr&aacute;nea provocaron fuertes lluvias que los alimentaron. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Resolviendo el misterio de los lagos del S&aacute;hara&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Para llegar a esta conclusi&oacute;n, los investigadores <strong>combinaron diferentes m&eacute;todos</strong>: emplearon t&eacute;cnicas geoqu&iacute;micas para analizar y datar muestras de sedimentos del Tibesti y reconstruir la din&aacute;mica de los paleolagos con mayor precisi&oacute;n. Tambi&eacute;n investigaron el paleoclima regional de la regi&oacute;n utilizando un modelo de predicci&oacute;n meteorol&oacute;gica para crear simulaciones plurianuales con una resoluci&oacute;n espacial de cinco kil&oacute;metros para un per&iacute;odo de hace unos 7000 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se determinaron las caracter&iacute;sticas terrestres y la temperatura de la superficie del mar bas&aacute;ndose en simulaciones clim&aacute;ticas previas realizadas con el Modelo del Sistema Terrestre del Instituto Max Planck (MPI-ESM).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen satelital de las montañas Tibesti y reconstrucción de los paleolagos en Trou au Natron y Era Kohor                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Descubrieron que, <strong>hace aproximadamente 7000 a&ntilde;os</strong>, la precipitaci&oacute;n en la zona norte del Tibesti era al menos un orden de magnitud mayor que en las regiones circundantes. El motivo: el fuerte ascenso de masas de aire h&uacute;medo en las empinadas laderas monta&ntilde;osas, se&ntilde;alan los investigadores. De acuerdo con sus simulaciones, estas masas de aire se originaron en la regi&oacute;n mediterr&aacute;nea nororiental y no desde el sur, como se hab&iacute;a pensado previamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El volc&aacute;n Trou au Natron</strong>, ubicado en la parte m&aacute;s occidental de las monta&ntilde;as Tibesti, fue el que m&aacute;s precipitaciones recibi&oacute;, lo que dio lugar a un lago m&aacute;s profundo, de aproximadamente 330 metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        A juicio de los autores, el estudio<strong> proporciona informaci&oacute;n &uacute;til </strong>sobre los cambios paleohidrol&oacute;gicos durante este Per&iacute;odo H&uacute;medo Africano, adem&aacute;s de demostrar la importancia de utilizar simulaciones paleoclim&aacute;ticas de alta resoluci&oacute;n espacial para explicar los efectos extremos de las laderas de Tibesti. Por &uacute;ltimo, creen que estos datos ser&aacute;n importantes para evaluar los cambios hidrol&oacute;gicos en el Sahara en el futuro calentamiento global.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lagos-desconocidos-sahara-estudio-aclara-acumulo-agua-montanas-tibesti-pm_1_12577263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Sep 2025 09:16:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los lagos desconocidos del Sahara: un estudio aclara cómo se acumuló agua en el Tibesti]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desierto,Sáhara,lago,embalses]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el desierto más extenso de nuestro planeta -y no es el Sáhara-]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/desierto-extenso-planeta-no-sahara-pm_1_12459404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/721e68d0-f4bc-4ad6-8703-873b7ba3e6c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este es el desierto más extenso de nuestro planeta -y no es el Sáhara-"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de lo que pueda parecer, no está hecho de arena el mayor desierto del mundo</p><p class="subtitle">El Polo Norte se queda sin hielo más rápido de lo previsto: puede derretirse por completo en dos años</p></div><p class="article-text">
        Cuando pensamos en un desierto, la imagen que viene a la mente es la de dunas de arena bajo un sol abrasante, el calor extremo del d&iacute;a y el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/frio-polar-y-gorros-rusos_1_6420232.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fr&iacute;o intenso de la noche</a>. Es probable que el primer desierto que se nos ocurra sea el <strong>S&aacute;hara</strong>, con su vastedad de arena y su clima c&aacute;lido. Sin embargo, este famoso desierto no es el m&aacute;s grande de la Tierra. <strong>La Ant&aacute;rtida</strong>, con su paisaje g&eacute;lido y extremo, ostenta este t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/helado-antartida_132_9258276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ant&aacute;rtida es un continente</a> cubierto de hielo y nieve, cumple con los requisitos de un desierto, ya que recibe muy poca precipitaci&oacute;n anual. Seg&uacute;n la definici&oacute;n geol&oacute;gica y biol&oacute;gica de un desierto, un lugar se considera des&eacute;rtico cuando recibe menos de 250 mm de precipitaci&oacute;n al a&ntilde;o. En este sentido, la Ant&aacute;rtida es un desierto fr&iacute;o, con un nivel de precipitaci&oacute;n que no supera los 20 mm anuales en muchas de sus &aacute;reas. Esto convierte al continente blanco en el desierto m&aacute;s grande del planeta, con una extensi&oacute;n de aproximadamente <strong>14.000.000 kil&oacute;metros cuadrados</strong>, casi <strong>el doble</strong>que el S&aacute;hara.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Ant&aacute;rtida: un desierto de hielo</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque la imagen de un desierto evoca calor y sequedad, la <strong>Ant&aacute;rtida</strong> es el ejemplo perfecto de que un desierto no tiene que ser c&aacute;lido. Su vasto paisaje cubierto por una capa de hielo perpetuo est&aacute; marcado por vientos extremadamente fr&iacute;os y una falta casi total de humedad. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de la desolaci&oacute;n de la nieve, la Ant&aacute;rtida alberga ecosistemas &uacute;nicos adaptados a su clima extremo, como colonias de ping&uuml;inos y focas, y se ha convertido en un importante centro de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Una de las zonas m&aacute;s fascinantes de la Ant&aacute;rtida son los <strong>Valles Secos de McMurdo</strong>, donde no se ha registrado lluvia en los &uacute;ltimos <strong>14 millones de a&ntilde;os</strong>, seg&uacute;n los cient&iacute;ficos. Estos valles son considerados el lugar m&aacute;s seco y &aacute;rido de la Tierra, con paisajes que parecen de otro planeta, donde el viento y la falta de agua han hecho que la vida sea casi inexistente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El desierto Polar &Aacute;rtico: el segundo desierto m&aacute;s grande</strong></h2><p class="article-text">
        En el hemisferio norte, el <strong>desierto Polar &Aacute;rtico</strong> se encuentra en segundo lugar entre los desiertos m&aacute;s grandes del planeta. Con aproximadamente <strong>13.700.000 kil&oacute;metros cuadrados</strong>, este desierto cubre regiones de <strong>Rusia</strong>, <strong>Groenlandia</strong>, <strong>Canad&aacute;</strong> y <strong>Alaska</strong>. Al igual que la Ant&aacute;rtida, el &Aacute;rtico se caracteriza por su clima extremadamente fr&iacute;o y la falta de precipitaciones. A pesar de ser un desierto, el &Aacute;rtico es conocido por su biodiversidad, con especies adaptadas a las condiciones extremas, como el oso polar y varias especies de aves migratorias.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos desiertos polares tienen mucho en com&uacute;n en cuanto a su falta de precipitaci&oacute;n, sus ecosistemas son muy diferentes. Mientras que la <strong>Ant&aacute;rtida</strong> est&aacute; casi completamente deshabitada por seres humanos debido a sus condiciones extremas, el <strong>&Aacute;rtico</strong> ha sido habitado por diversas culturas ind&iacute;genas, y las comunidades del norte de Rusia y Canad&aacute; han aprendido a adaptarse al fr&iacute;o y a la escasez de recursos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El desierto del S&aacute;hara: en tercer lugar, pero igualmente fascinante</strong></h2><p class="article-text">
        El <strong>S&aacute;hara</strong>, con sus <strong>9.065.253 kil&oacute;metros cuadrados</strong>, ocupa el tercer lugar entre los desiertos m&aacute;s grandes del mundo. Aunque es el desierto m&aacute;s conocido, especialmente por su paisaje de dunas de arena, el S&aacute;hara presenta una gran diversidad de terrenos, que incluyen vastas extensiones de arena, monta&ntilde;as, llanuras rocosas y oasis. En algunas zonas del S&aacute;hara, las temperaturas diurnas superan los <strong>40&deg;C</strong>, mientras que las noches son fr&iacute;as debido a la falta de nubes que mantengan el calor.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su clima extremadamente c&aacute;lido, el S&aacute;hara alberga una rica historia y cultura, con antiguos pueblos n&oacute;madas y una vasta cantidad de monumentos arqueol&oacute;gicos. Adem&aacute;s, es una zona crucial para el estudio del cambio clim&aacute;tico, ya que la arena del desierto contiene part&iacute;culas que pueden ser transportadas por el viento hacia otras regiones del planeta, influyendo en los ecosistemas m&aacute;s distantes.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; estos desiertos son tan importantes?</strong></h2><p class="article-text">
        El estudio de los desiertos, y especialmente de los desiertos polares como la <strong>Ant&aacute;rtida</strong> y el <strong>&Aacute;rtico</strong>, es fundamental para comprender los cambios clim&aacute;ticos globales. Estos desiertos tienen un papel crucial en el equilibrio ambiental del planeta, ya que las masas de hielo y nieve act&uacute;an como un regulador de la temperatura global. Adem&aacute;s, el estudio de sus ecosistemas extremos ayuda a los cient&iacute;ficos a entender mejor c&oacute;mo la vida puede adaptarse a condiciones extremas, lo que podr&iacute;a ser clave en la b&uacute;squeda de vida en otros planetas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/desierto-extenso-planeta-no-sahara-pm_1_12459404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jul 2025 07:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este es el desierto más extenso de nuestro planeta -y no es el Sáhara-]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Viajeros,Guía de viaje,Turismo,Desierto,Antártida,Polo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 5 desiertos de arena más grandes del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/5-desiertos-arena-grandes-mundo-pm_1_12451687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/011a393d-ed9e-4d8b-b729-9a3abf015a79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 5 desiertos de arena más grandes del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde las dunas del Sáhara hasta los extremos australianos</p><p class="subtitle">Sin necesidad de viajar al Sáhara: los 5 desiertos más impresionantes de España</p></div><p class="article-text">
        Los <strong>desiertos</strong>, vastos y misteriosos, son algunos de los paisajes m&aacute;s impresionantes del planeta. Aunque a menudo los asociamos con vastas <strong>extensiones de arena</strong>, estos ecosistemas &aacute;ridos y extremos son incre&iacute;blemente diversos, ofreciendo h&aacute;bitats &uacute;nicos tanto para seres humanos como para especies animales adaptadas a sus duras condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo, te llevamos a recorrer los<strong> 5 desiertos de arena m&aacute;s grandes del mundo</strong>, donde las dunas se extienden hasta donde alcanza la vista y las temperaturas extremas definen el ritmo de vida.
    </p><h2 class="article-text">1. El Desierto del S&aacute;hara: el gigante &aacute;rido de &Aacute;frica</h2><p class="article-text">
        El Desierto del S&aacute;hara, con sus imponentes 9.065.253 km&sup2;, es el desierto c&aacute;lido m&aacute;s grande del mundo. Ocupa casi toda la franja norte de &Aacute;frica, abarcando pa&iacute;ses como Marruecos, Argelia, T&uacute;nez, Egipto, Mali y Mauritania. Este vasto mar de arena es famoso por sus enormes dunas que alcanzan los 180 metros en lugares como el sur de Argelia. Sin embargo, el S&aacute;hara no es solo un lugar de dunas; su paisaje var&iacute;a desde las monta&ntilde;as desoladas del Tanezrouft hasta los oasis que ofrecen respiro a la vida en sus terrenos &aacute;ridos. Adem&aacute;s, el S&aacute;hara es hogar de antiguas civilizaciones y sigue siendo un enclave de gran importancia hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, el S&aacute;hara ha sido testigo de diversas culturas, desde los egipcios hasta los romanos. Hoy, aunque la vida humana es escasa en muchas de sus zonas, sigue siendo uno de los principales atractivos para los viajeros que buscan explorar su vastedad y sumergirse en un paisaje que parece de otro mundo.
    </p><h2 class="article-text">2. El Desierto de Arabia: vasto y desolado</h2><p class="article-text">
        Con 2.300.000 km&sup2; de superficie, el Desierto de Arabia cubre casi toda la Pen&iacute;nsula Ar&aacute;biga, extendi&eacute;ndose a trav&eacute;s de pa&iacute;ses como Arabia Saudita, Om&aacute;n, Yemen, Kuwait y los Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Este desierto, aunque menos conocido en t&eacute;rminos tur&iacute;sticos que el S&aacute;hara, es igualmente impresionante, con sus vastas extensiones de arena y pocos n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La parte sur de este desierto alberga el Rub' al Khali, o &ldquo;Cuarto Vac&iacute;o&rdquo;, el desierto de dunas m&aacute;s extenso del mundo, que abarca unos 650.000 km&sup2;. La vida aqu&iacute; es extremadamente escasa, pero el desierto alberga fauna adaptada a sus condiciones extremas, como gacelas y oryx. Adem&aacute;s, las vastas reservas de petr&oacute;leo y gas en esta regi&oacute;n hacen del Desierto de Arabia una fuente de riqueza y un lugar de gran importancia econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">3. El Desierto de Gobi: un desierto enigm&aacute;tico y diverso</h2><p class="article-text">
        Con 1.300.000 km&sup2;, el Desierto de Gobi se extiende por Mongolia y el norte de China. A diferencia de los desiertos de arena, el Gobi es un desierto semi&aacute;rido, con una mezcla de dunas y paisajes rocosos. Es conocido no solo por su belleza natural, sino tambi&eacute;n por su rica biodiversidad y su historia geol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        El Gobi ha sido testigo de importantes hallazgos paleontol&oacute;gicos, como los famosos Flaming Cliffs, donde se han encontrado los f&oacute;siles de dinosaurios. Este desierto es tambi&eacute;n hogar de animales muy raros, como el camello bactriano y el leopardo de las nieves. El Gobi es un lugar de gran inter&eacute;s para los viajeros, quienes no solo se maravillan de sus paisajes, sino que tambi&eacute;n pueden experimentar el estilo de vida n&oacute;mada de la poblaci&oacute;n local.
    </p><h2 class="article-text">4. El Desierto de Kalahari: un paisaje de &ldquo;gran sed&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El Desierto de Kalahari cubre 930.000 km&sup2; y se extiende por tres pa&iacute;ses del sur de &Aacute;frica: Botsuana, Namibia y Sud&aacute;frica. Aunque se le llama &ldquo;desierto&rdquo;, el Kalahari no es completamente &aacute;rido. Tiene una vegetaci&oacute;n propia y, en ciertas &eacute;pocas del a&ntilde;o, se llena de vida debido a las lluvias estacionales.
    </p><p class="article-text">
        Este desierto es hogar de los pueblos khoisan, conocidos por sus conocimientos ancestrales sobre la caza y la recolecci&oacute;n. Adem&aacute;s, el Kalahari alberga una fauna rica y variada, que incluye leones, elefantes y rinocerontes, quienes encuentran refugio en las pocas fuentes de agua que surgen en su interior. Este desierto es un importante lugar para los safaris en &Aacute;frica, ya que ofrece a los viajeros la posibilidad de observar animales en su h&aacute;bitat natural en un entorno salvaje y puro.
    </p><h2 class="article-text">5. Los Desiertos de Australia: una tierra de extremos</h2><p class="article-text">
        Australia es hogar de varios desiertos, que cubren aproximadamente un 18% de la superficie continental. Entre los m&aacute;s conocidos se encuentran el Gran Desierto de Victoria y el Gran Desierto de Arena. Estos desiertos, situados en el interior de Australia, son famosos por sus dunas gigantes y su extrema temperatura.
    </p><p class="article-text">
        Lo fascinante de los desiertos australianos es su biodiversidad. A pesar de las condiciones extremas, en estos desiertos se pueden encontrar especies &uacute;nicas, como el canguro rojo y el em&uacute;. Adem&aacute;s, los desiertos de Australia son hogar de las impresionantes formaciones rocosas como Uluru, uno de los monolitos m&aacute;s grandes del mundo y un lugar sagrado para los pueblos abor&iacute;genes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/5-desiertos-arena-grandes-mundo-pm_1_12451687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jul 2025 08:31:00 +0000]]></pubDate>
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