<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Ramón Lobo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/ramon-lobo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ramón Lobo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1011939/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cine, visitas guiadas y un homenaje a Ramón Lobo para celebrar el centenario del Hotel Florida en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/cine-visitas-guiadas-homenaje-ramon-lobo-celebrar-centenario-hotel-florida-madrid_1_10826639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7651cda2-d206-4145-8c27-57f5f4e86dc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cine, visitas guiadas y un homenaje a Ramón Lobo para celebrar el centenario del Hotel Florida en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ciclo gratuito 'Cien años del Hotel Florida' se celebrará del 19 al 27 de enero en El Corte Inglés de Callao y contará con la participación de grandes figuras periodísticas como Iñaki Gabilondo o Nieves Concostrina</p><p class="subtitle">HOY SE SALE - Qué hacer en Madrid este fin de semana</p></div><p class="article-text">
        El 1 de febrero de 1924 se inaugur&oacute; uno de los edificios m&aacute;s emblem&aacute;ticos del siglo XX en Madrid, el Hotel Florida. La construcci&oacute;n se levant&oacute; sobre un solar de la plaza de Callao y durante 40 a&ntilde;os acogi&oacute; en sus instalaciones a importantes figuras como Ernest Hemingway, Antoine de Saint-Exup&eacute;ry, Robert Capa, Gerda Taro, Martha Gellhorn, John Dos Passos, Ilya Ehrenburg, Herbert Matthews, Langston Hugues, Virginia Cowles, Mija&iacute;l Koltsov, Henry Buckley y muchos otros. Tambi&eacute;n se alojaron all&iacute; la mayor&iacute;a de los corresponsales extranjeros que cubrieron la Guerra Civil en Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        El emblem&aacute;tico hotel no fue &uacute;nicamente el lugar de hospedaje de importantes figuras de la cultura espa&ntilde;ola e internacional, tambi&eacute;n acogi&oacute; grandes eventos como la presentaci&oacute;n de <em>El retablillo de Don Crist&oacute;bal </em>de Federico Garc&iacute;a Lorca. Muchos de sus habituales lo consideraban un hotel literario y se convirti&oacute; en lugar de reuni&oacute;n de intelectuales, artistas y escritores.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cuatro d&eacute;cadas llenas de historia, en 1964 fue derribado para construir los grandes almacenes Galer&iacute;as Preciados. Este a&ntilde;o se cumplen 100 a&ntilde;os de su inauguraci&oacute;n y 60 de su desaparici&oacute;n, coincidiendo adem&aacute;s con el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ano-antonio-palacios-arquitecto-iconos-madrid_1_10820573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">150 aniversario del nacimiento del arquitecto que proyect&oacute; y construy&oacute; el edificio</a>, Antonio Palacios. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/564be6ba-5c52-484b-a93e-cf1666b16154_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/564be6ba-5c52-484b-a93e-cf1666b16154_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/564be6ba-5c52-484b-a93e-cf1666b16154_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/564be6ba-5c52-484b-a93e-cf1666b16154_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/564be6ba-5c52-484b-a93e-cf1666b16154_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/564be6ba-5c52-484b-a93e-cf1666b16154_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/564be6ba-5c52-484b-a93e-cf1666b16154_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Postal de la fachada del Hotel Florida"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Postal de la fachada del Hotel Florida                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para conmemorar la se&ntilde;alada fecha, el espacio &Aacute;mbito Cultural de El Corte Ingl&eacute;s, ubicado en el mismo espacio donde se encontraba el edificio, acoger&aacute; por sexto a&ntilde;o consecutivo el ciclo <em>Hotel Florida</em>. El evento contar&aacute; esta vez con un programa especial dedicado al centenario de la inauguraci&oacute;n del edificio. Del 19 al 27 de enero se celebrar&aacute;n diferentes actos, encuentros y debates en torno a la literatura y el periodismo para rendir homenaje al papel que este hotel madrile&ntilde;o desempe&ntilde;&oacute; a lo largo de los a&ntilde;os 20 y 30 del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        El director de &Aacute;mbito Cultural, Gervasio Posadas, con el que ha podido hablar <a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hoy Se Sale</a>, resalta la importancia de celebrar un evento de estas caracter&iacute;sticas para recuperar la historia del famoso edificio, que &ldquo;fue uno de los primeros hoteles modernos que hubo en Madrid&rdquo; y no debe caer en el olvido. 
    </p><h3 class="article-text">Una semana de encuentros, visitas y cine</h3><p class="article-text">
        Bajo el titulo <em>Cien a&ntilde;os del Hotel Florida</em>, el ciclo contar&aacute; con una excepcional oferta de actos que dar&aacute;n comienzo el viernes 19 de enero con la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula documental<em> Caleta Palace</em>, dirigida por Jos&eacute; Antonio Hergueta. La obra cinematogr&aacute;fica, nominada a los Premios Goya 2023, narra la historia de otro m&iacute;tico hotel de M&aacute;laga y el asedio que sufri&oacute; la ciudad andaluza en febrero de 1937 a partir de ocho testimonios. Tambi&eacute;n se homenajear&aacute; al <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/adios-ramon-lobo-convierte-homenaje-le-movio-memoria-dignidad_1_10428091.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reportero de guerra y paz Ram&oacute;n Lobo</a> en un acto en el que participar&aacute;n Enric Gonz&aacute;lez, Javier del Pino, Patricia Sim&oacute;n y Nieves Concostrina. 
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, habr&aacute; un acto conmemorativo dedicado al arquitecto Antonio Palacios con motivo del 150 aniversario de su nacimiento. &ldquo;El Ayuntamiento ha ideado su propio programa de actividades para recordar al arquitecto m&aacute;s importante de la capital, pero nosotros hemos querido hacer nuestro homenaje particular&rdquo;, explica Gervasio Posadas. Para ello, se ha organizado un paseo por Madrid con parada en los edificios que llevan la firma de Palacios. La visita guiada tendr&aacute; lugar el viernes 26 de enero a las 18.00 y ser&aacute; dirigida por el arquitecto &Aacute;lvaro Bonet. Posteriormente habr&aacute; un coloquio sobre el hotel con el investigador Juan Andr&eacute;s Milleiro y con la concejala de Cultura Marta Rivera de la Cruz. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las actividades girar&aacute; en torno a uno de los hu&eacute;spedes m&aacute;s excepcionales del hotel, Antoine de Saint-Exup&eacute;ry, autor de <em>El principito</em>.La astrof&iacute;sica Eva Villaver, el escritor Juan Bonilla y el fil&oacute;sofo Jorge Freire participar&aacute;n en un debate sobre el piloto de aviones franc&eacute;s m&aacute;s famoso de la historia. Tambi&eacute;n habr&aacute; espacio para otros temas relacionados con los retos que afronta el periodismo en la actualidad. Dos grandes figuras de la informaci&oacute;n como I&ntilde;aki Gabilondo y Jordi &Eacute;vole conversar&aacute;n sobre los l&iacute;mites de la entrevista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que comenz&oacute; como un homenaje puntual al esp&iacute;ritu del m&iacute;tico hotel, bajo cuyo techo se hospedaron muchos de los artistas m&aacute;s se&ntilde;alados del siglo XX, se ha convertido en una cita anual en la que debatimos sobre la estrecha relaci&oacute;n entre la literatura y el periodismo&rdquo;, se&ntilde;ala el director de &Aacute;mbito Cultural. Seg&uacute;n Gervasio Posadas, el ciclo, m&aacute;s all&aacute; de rememorar la historia del edificio, se ha convertido en &ldquo;un foro de intercambio de opiniones que nos hace entender mejor nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02a24d86-0d8f-4c91-b45c-c5c27d4a2ba4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02a24d86-0d8f-4c91-b45c-c5c27d4a2ba4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02a24d86-0d8f-4c91-b45c-c5c27d4a2ba4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02a24d86-0d8f-4c91-b45c-c5c27d4a2ba4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02a24d86-0d8f-4c91-b45c-c5c27d4a2ba4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02a24d86-0d8f-4c91-b45c-c5c27d4a2ba4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02a24d86-0d8f-4c91-b45c-c5c27d4a2ba4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel del ciclo &#039;Cien años del Hotel Florida&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel del ciclo &#039;Cien años del Hotel Florida&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los encuentros se celebrar&aacute;n del viernes 19 al viernes 27 de enero, a las 19.30 horas, en la sala Callao de &Aacute;mbito Cultural de El Corte Ingl&eacute;s, excepto la visita guiada que comenzar&aacute; a las 18.00. La entrada es gratuita hasta completar el aforo y tambi&eacute;n se podr&aacute;n seguir las actividades en directo a trav&eacute;s de las redes sociales de &Aacute;mbito Cultural (<a href="https://www.facebook.com/ambitocultural/?locale=es_ES" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a>, <a href="https://www.youtube.com/c/ambitocultural" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouTube</a> e <a href="https://www.instagram.com/ac_culturaenvivo/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram</a>). Para participar en el paseo por el Madrid de Antonio Palacios es necesario enviar un correo electr&oacute;nico a <a href="mailto:ambitoculturalcallao@elcorteingles.es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ambitoculturalcallao@elcorteingles.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        Puedes consultar a continuaci&oacute;n la programaci&oacute;n completa del ciclo <em>Cien a&ntilde;os del Hotel Florida</em>:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viernes, 19 de enero</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>19.30 - Proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula documental <em>Caleta Palace </em>con presentaci&oacute;n previa de su director.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Lunes, 22 de enero</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>19.30 - Antoine de Saint-Exup&eacute;ry, piloto y periodista en el Florida con Eva Villaver, Juan Bonilla y Jorge Freire. Modera: Montse Morata.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Martes, 23 de enero</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>19.30 - Homenaje a Ram&oacute;n Lobo con Enric Gonz&aacute;lez, Javier del Pino, Patricia Sim&oacute;n y Nieves Concostrina. Modera: Alfonso Armada.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Mi&eacute;rcoles, 24 de enero</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>19.30 - Conversaci&oacute;n entre I&ntilde;aki Gabilondo y Jordi &Eacute;vole sobre la entrevista, su arte y sus l&iacute;mites.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Jueves, 25 de enero</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>19.30 - La guerra no tiene rostro de mujer. Lectura dramatizada del Grupo Alejandr&iacute;a sobre las reporteras de guerra y el Hotel Florida. (Texto de Macu de la Cruz)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Viernes, 26 de enero</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>18.00 - Paseo por el Madrid de Antonio Palacios con el arquitecto &Aacute;lvaro Bonet, partiendo de la plaza de Cibeles y con desembarco final en &Aacute;mbito Cultural.</li>
                                    <li>19.30 - Mesa redonda moderada por Carlos Garc&iacute;a Santa Cecilia con Juan Andr&eacute;s Milleiro y Marta Rivera de la Cruz. Proyecci&oacute;n de los primeros dibujos de Antonia Santolaya sobre la historia gr&aacute;fica <em>Hotel Florida.</em> Al t&eacute;rmino se celebrar&aacute; un c&oacute;ctel de despedida y se har&aacute; un brindis por Palacios y el Florida.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>S&aacute;bado, 27 de enero</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>19.30- Taller de poes&iacute;a de #LdeL&iacute;rica, dedicado a la poes&iacute;a espa&ntilde;ola durante la Guerra Civil. Impartido por Gonzalo Escarpa.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/cine-visitas-guiadas-homenaje-ramon-lobo-celebrar-centenario-hotel-florida-madrid_1_10826639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2024 21:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7651cda2-d206-4145-8c27-57f5f4e86dc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="236228" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7651cda2-d206-4145-8c27-57f5f4e86dc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="236228" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cine, visitas guiadas y un homenaje a Ramón Lobo para celebrar el centenario del Hotel Florida en Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7651cda2-d206-4145-8c27-57f5f4e86dc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Gratis Madrid,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid aprueba por unanimidad dedicar un homenaje público a Ramón Lobo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-aprueba-unanimidad-dedicar-homenaje-publico-ramon-lobo_1_10642429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3da46d35-9943-4804-86bf-070dab96b59d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Madrid aprueba por unanimidad dedicar un homenaje público a Ramón Lobo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los grupos municipales apoyan la propuesta del PSOE, que plantea bautizar un banco con su nombre, colocar una placa en el último domicilio del escritor y editar algunas de sus columnas periodísticas a través de la Imprenta Municipal</p><p class="subtitle">OBITUARIO - Muere Ramón Lobo, el reportero que nunca temió a la verdad</p></div><p class="article-text">
        El Pleno municipal del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado por unanimidad conceder un homenaje al periodista y escritor Ram&oacute;n Lobo. La propuesta, que parte del grupo socialista, ha contado adem&aacute;s con el apoyo de los concejales de PP, M&aacute;s Madrid e incluso Vox.
    </p><p class="article-text">
        La edil Emma L&oacute;pez ha expuesto en Cibeles la proposici&oacute;n, a trav&eacute;s de la que se busca bautizar un espacio p&uacute;blico de la capital como tributo al corresponsal de guerra. L&oacute;pez ha sugerido que se llame &ldquo;Ram&oacute;n Lobo&rdquo; a un banco p&uacute;blico, una tradici&oacute;n muy extendida en Reino Unido (pa&iacute;s del que proced&iacute;a la madre del autor). 
    </p><p class="article-text">
        Al margen de esta decisi&oacute;n, se llevar&aacute; a cabo adem&aacute;s la instalaci&oacute;n de una placa conmemorativa en la fachada del &uacute;ltimo domicilio de quien tambi&eacute;n fuera columnista en elDiario.es, situado en la c&eacute;ntrica calle Fuentes. Por otra parte, la Imprenta Municipal editar&aacute; una recopilaci&oacute;n de sus columnas period&iacute;sticas m&aacute;s destacadas, en colaboraci&oacute;n con aquellos periodistas amigos que voluntariamente acepten el encargo.
    </p><p class="article-text">
        Todos los partidos representados en el consistorio madrile&ntilde;o han apoyado la iniciativa, aunque desde Vox aseguran que &ldquo;cuando la izquierda propone homenajear a alguien lo primero que uno piensa es que esa persona tambi&eacute;n era de izquierdas, y efectivamente este es el caso, Ram&oacute;n Lobo insultaba a Vox en sus redes sociales&rdquo;. Emma L&oacute;pez ha defendido sin embargo las numerosas cualidades del periodista: &ldquo;Una bondad que se trasladaba a cada una de las cosas que escrib&iacute;a. Hac&iacute;a amigos all&aacute; donde iba con una mirada c&oacute;mplice y picarona, con un sentido del humor que le hac&iacute;a salir con una sonrisa de los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles y con unos infinitos chistes malos con los que era imposible no re&iacute;rse. Dec&iacute;a que la realidad estaba en la gente corriente, estaba en los perdedores y en sus historias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, ha destacado de Lobo su &ldquo;inteligencia, socarroner&iacute;a y sentido del humor&rdquo;, palabras que han sido seguidas por un anuncio de cara a futuros homenajes a otras personalidades. As&iacute;, la Junta de Gobierno &ldquo;abrir&aacute; una l&iacute;nea de reconocimiento a otras personas que se han ido muy recientemente&rdquo;, entre quienes se encontrar&iacute;an el escritor Fernando S&aacute;nchez Drag&oacute; o la artista Mar&iacute;a Jim&eacute;nez. Seg&uacute;n la concejala popular todas ellas son figuras &ldquo;que influyeron en la vida cultural y social de Madrid, igual que lo hizo Ram&oacute;n Lobo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Periodista, escritor, futbolero y optimista</h3><p class="article-text">
        Nacido en Venezuela, Ram&oacute;n Lobo se traslad&oacute; con su familia en Madrid antes de cumplir los 5 a&ntilde;os. El periodista cubri&oacute; guerras y conflictos como la Guerra de los Balcanes, la de Irak o la de Sierra Leona para el diario El Pa&iacute;s durante dos d&eacute;cadas. Posteriormente, firm&oacute; colaboraciones con diferentes medios, incluido elDiario.es, donde entrevist&oacute; a personajes como&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/falta-legalizar-debe-derogarse-prohibicion_1_1482209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Escohotado</a>,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/cierta-confusion-amnistia-amnesia_128_1913299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicol&aacute;s Sartorius</a>,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/jose-maria-garcia-entrevista_128_3975407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/encantaria-ganara-podemos-cara-gente_128_3947783.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Gran Wyoming</a>.
    </p><p class="article-text">
        Public&oacute; los libros&nbsp;<em>El h&eacute;roe inexistente</em>&nbsp;(Aguilar, 1999),&nbsp;<em>Isla &Aacute;frica</em>&nbsp;(Seix Barral, 2001),&nbsp;<em>Cuadernos de Kabul</em>&nbsp;(RBA, 2010),&nbsp;<em>El autoestopista de Grozni y otras historias de f&uacute;tbol</em>&nbsp;(Libros del KO, 2012),&nbsp;<em>El&nbsp;d&iacute;a que muri&oacute; Kapu&#347;ci&#324;ski&nbsp;</em>(C&iacute;rculo de Tiza, 2019) y&nbsp;<em>Las ciudades evanescentes&nbsp;</em>(Pen&iacute;nsula, 2020). Su fallecimiento, que se produjo el pasado 2 de agosto a sus 68 a&ntilde;os, lleg&oacute; cuando se encontraba ultimando una obra final, que llegar&aacute; a las librer&iacute;as de manera p&oacute;stuma.
    </p><p class="article-text">
        En el programa de la Cadena SER&nbsp;<em>A vivir que son dos d&iacute;as,</em>&nbsp;del que era colaborador, Lobo anunci&oacute; en octubre de 2022 que se retirar&iacute;a durante un tiempo para centrarse&nbsp;<a href="https://cadenaser.com/nacional/2022/10/09/ramon-lobo-anuncia-que-parara-unos-meses-por-motivos-de-salud-voy-a-pelear-luchare-hasta-el-ultimo-minuto-cadena-ser/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la recuperaci&oacute;n de dos c&aacute;nceres simult&aacute;neos</a>&nbsp;pero no relacionados que le hab&iacute;an sido detectados. &ldquo;Tengo un problema m&eacute;dico que se llama c&aacute;ncer, una palabra que mucha gente tiene miedo de pronunciar pero yo la voy a pronunciar porque as&iacute; me siento acompa&ntilde;ado. No tengo miedo a decirla&rdquo;, sentenci&oacute; ante el micr&oacute;fono de la emisora. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s habl&oacute; en t&eacute;rminos futboleros, como gran aficionado del Real Madrid que era: &ldquo;Soy optimista, luchar&eacute; hasta el &uacute;ltimo minuto&rdquo;. No obstante, tambi&eacute;n se sent&iacute;a pr&oacute;ximo al Atl&eacute;tico de Madrid, por lo que quiso aludir a una frase de Diego Pablo Simeone: &ldquo;Partido a partido, semana a semana&rdquo;. Su pr&oacute;ximo encuentro ser&aacute; con las calles de Madrid, la ciudad en la que se refugiaba antes de salir a contar de nuevo los horrores del mundo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-aprueba-unanimidad-dedicar-homenaje-publico-ramon-lobo_1_10642429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Oct 2023 15:23:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3da46d35-9943-4804-86bf-070dab96b59d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1997046" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3da46d35-9943-4804-86bf-070dab96b59d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1997046" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Madrid aprueba por unanimidad dedicar un homenaje público a Ramón Lobo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3da46d35-9943-4804-86bf-070dab96b59d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un selfi con Ramón Lobo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/selfi-ramon-lobo_129_10432516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60d43837-8025-4cae-b76d-c9f5845cca1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un selfi con Ramón Lobo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte fue para ambos un tema recurrente desde que nos hicimos hermanos, hace de esto 34 años. Él la había visto de cerca decenas de veces, y sabíamos que hablar de ella era la receta mejor para aventar el miedo. Estaba preparado</p></div><p class="article-text">
        Creo que ya todos lo sab&eacute;is: desde el mi&eacute;rcoles 2 de agosto, el mundo es un poco peor. Al filo de la medianoche de ese d&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-ramon-lobo-reportero-temio_1_10426628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se dejaba morir el periodista Ram&oacute;n Lobo</a>, mi hermano del alma. Se iba feliz, amarrado a un respirador y un gotero, meci&eacute;ndose tranquilo en un mar de endorfinas que aliviaban su marcha hacia el para&iacute;so de los ateos. El &uacute;nico cierto, donde no te espera ning&uacute;n dios b&aacute;rbaro y vengativo para ajustar cuentas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as antes de su marcha, a modo de despedida, quiso que nos encerr&aacute;ramos a solas en su casa durante m&aacute;s de dos horas, para consolarnos el uno al otro. &Eacute;l, en verdad, no ped&iacute;a consuelo, pero intu&iacute;a que los amigos como yo necesit&aacute;bamos el &uacute;ltimo aliento de su voz, el gui&ntilde;o c&oacute;mplice de sus ojos claros, como provisi&oacute;n para seguir viviendo sin &eacute;l. En un trance tan definitivo, sus palabras adquir&iacute;an un valor doble.
    </p><p class="article-text">
        Los amigos &eacute;ramos su familia elegida. Y en ella me toc&oacute; ser su hermano mayor. Horas antes del encuentro, me preguntaba c&oacute;mo afrontar la conversaci&oacute;n con un condenado a muerte, sin caer en los t&oacute;picos o en la l&aacute;grima traicionera, c&oacute;mo elegir las palabras exactas que estuviesen a la altura de la gravedad del momento y que sirviesen de b&aacute;lsamo para ambos a un tiempo. Sobre todo para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con Ram&oacute;n Lobo result&oacute; muy f&aacute;cil. Hab&iacute;a visto la muerte tan de cerca en los combates de los que fue testigo como corresponsal de guerra, que me describ&iacute;a esta batalla suya, definitiva, como el observador que toma nota y que ya apenas puede hacer nada por solucionarlo. Y all&iacute; me encontraba yo, hablando con &eacute;l de nuestras vidas y nuestras muertes, sin desaz&oacute;n, como dos profesionales con las piernas colgando al borde del precipicio, que se pod&iacute;an permitir perder el escaso tiempo que les quedaba.
    </p><p class="article-text">
        Nos hicimos un <em>selfi</em> de despedida, y con el aliento que le proporcionaba el ox&iacute;geno enchufado a su nariz, tuvo fuerzas y humor para sonre&iacute;r, al tiempo que hac&iacute;a el signo de la victoria con dos dedos de su mano izquierda. Solo un tipo como &eacute;l es capaz de invocar la victoria cuatro d&iacute;as antes de enfrentarse al pelot&oacute;n de la muerte. &ldquo;Por cierto, no publiques esta foto antes de que me haya ido&rdquo;, me advirti&oacute; a continuaci&oacute;n, como una &uacute;ltima lecci&oacute;n de &eacute;tica period&iacute;stica. Pensaba guardarla para m&iacute;, por pudor, pero creo que acababa de insinuarme que deb&iacute;a darla a conocer, como una lecci&oacute;n de c&oacute;mo hay que irse de este mundo, con elegancia, sin pataletas, agradecido a la vida y mof&aacute;ndose de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Por mor de suavizar el trance, le record&eacute; una de mis sentencias favoritas: &ldquo;He decidido no ir a los entierros de mis amigos porque s&eacute; que ellos ya no vendr&aacute;n al m&iacute;o&rdquo;. Se rio con un golpe de tos, y apenas me oy&oacute; aclarar a continuaci&oacute;n que con &eacute;l iba a hacer una excepci&oacute;n, porque, m&aacute;s que un amigo, era un hermano, y que entend&iacute;a sus disculpas. Nunca hag&aacute;is el intento de sonsacarle una sonrisa o una carcajada a un condenado a muerte: os advierto que Ram&oacute;n Lobo era &uacute;nico en su especie.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de sus dos gatos, su familia m&aacute;s cercana, su compa&ntilde;&iacute;a fiel, extra&ntilde;amente mimosos, arremolinados a nuestro lado como si supiesen que algo grave ocurr&iacute;a en aquel trance. Y repasamos con la mirada su biblioteca, los recuerdos de sus viajes, los cuadros clavados en las paredes&hellip; Y le record&eacute; el poema de Jos&eacute; Mar&iacute;a Valverde, la <em>Eleg&iacute;a para mi muerte</em>, en el que vaticinaba: &ldquo;Se quedar&aacute;n mis cosas sin m&iacute; desconcertadas&rdquo;. Y abri&oacute; los ojos como platos mirando en derredor, al tiempo que me ped&iacute;a que se los enviase por WhatsApp, porque estaba rematando el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro que ten&iacute;a entre manos.
    </p><p class="article-text">
        Esto ocurr&iacute;a a las 18:42 del s&aacute;bado 29 de julio. Mor&iacute;a cuatro d&iacute;as despu&eacute;s. No s&eacute; si le falt&oacute; tiempo, porque escribir el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de un libro cuando est&aacute;s en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de tu vida me parece toda una proeza. La muerte fue para ambos un tema recurrente desde que nos hicimos hermanos, hace de esto 34 a&ntilde;os. &Eacute;l la hab&iacute;a visto de cerca decenas de veces, y sab&iacute;amos que hablar de ella era la receta mejor para aventar el miedo. Estaba preparado. Solo le asustaba el dolor&hellip; y la alegr&iacute;a que le damos a los enemigos con nuestra muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Mar&iacute;a, su viuda, que cuando los m&eacute;dicos de paliativos le preguntaron c&oacute;mo quer&iacute;a morir, Ram&oacute;n demostr&oacute; que tantos a&ntilde;os de preparaci&oacute;n hab&iacute;an servido para morir con dignidad. &ldquo;Al final -les dijo- no soy un impostor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y se fue. Sin m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Saco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/selfi-ramon-lobo_129_10432516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Aug 2023 20:21:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60d43837-8025-4cae-b76d-c9f5845cca1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="470339" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60d43837-8025-4cae-b76d-c9f5845cca1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="470339" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un selfi con Ramón Lobo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60d43837-8025-4cae-b76d-c9f5845cca1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siempre se mueren otros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mueren_129_10429602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ed5b3d5-311f-4701-9a0e-af6513fe9258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siempre se mueren otros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este momento, la probabilidad de contraer cáncer en España se sitúa en torno al 42%. Afecta a uno de cada dos hombres (pulmón) y a una de cada tres mujeres (mama). El cáncer que padecía Ramón Lobo y el que me diagnosticaron a mí</p><p class="subtitle">El adiós a Ramón Lobo se convierte en un homenaje a aquello que siempre le movió: la memoria y la dignidad</p></div><p class="article-text">
        Hay cosas que siempre le pasan a los dem&aacute;s, la muerte es una de ellas. Vivimos como si nunca fuera a llegar hasta que un d&iacute;a, por ejemplo, te diagnostican c&aacute;ncer, y donde todo era sensaci&oacute;n de eternidad aparece con crudeza la certeza de que la mortalidad existe, que no es algo que solo les pase a los dem&aacute;s. C&aacute;ncer no es sin&oacute;nimo de muerte, o al menos no deber&iacute;a serlo. Sin embargo, s&iacute; es sin&oacute;nimo de miedo. Del miedo propio, que transformamos en arrojo, lucha y deseo de vivir, y el miedo ajeno que teje silencios que solo se rompen para tratar de convencernos, convencerse, de que todo va a ir bien. Como si el resultado final de sobrevivir a esta enfermedad borrase toda la huella que deja un proceso oncol&oacute;gico, no solo en el cuerpo, para que la medicina y la ciencia te regalen Vida.
    </p><p class="article-text">
        Nombrar para afrontar, para no dejarse llevar por un destino que no est&aacute; escrito, como tampoco lo est&aacute; la vida que transcurre hasta que se llega al mismo. C&oacute;mo cuesta nombrar la palabra c&aacute;ncer y qu&eacute; bien lo se&ntilde;alaba, como tantas otras cosas, Ram&oacute;n Lobo: &ldquo;La palabra se llama c&aacute;ncer, se puede decir, no pasa nada, no es contagiosa&rdquo;. El periodista maestro de periodistas reivindicaba de esta manera en los micr&oacute;fonos de la Ser que nos dej&aacute;ramos de eufemismos: &ldquo;Si nosotros trabajamos con la verdad, no podemos ocultarla cuando nos afecta, o ir a los sin&oacute;nimos y buscar f&oacute;rmulas que nos permitan escapar&rdquo;. Mirar a la cara a la que finalmente ha sido la causa de su muerte, el c&aacute;ncer. Pero, a mi juicio, desde mi experiencia de paciente oncol&oacute;gica, si es importante mirar de frente el c&aacute;ncer es para reivindicar que esta enfermedad sea, tarde o temprano, no solo tratable sino tambi&eacute;n curable. Contra el c&aacute;ncer hay muchas cosas que se est&aacute;n haciendo, pero son muchas, much&iacute;simas m&aacute;s la cosas que se deben y se pueden hacer. Por eso, quiz&aacute;, debamos empezar a hablar de las v&iacute;ctimas del c&aacute;ncer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as hizo un a&ntilde;o de la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica en la que me extirparon un pecho y toda la cadena ganglionar de la que hab&iacute;a 16 ganglios afectados por un tumor que estuvo demasiado tiempo en mi cuerpo. Desde ese d&iacute;a hasta la fecha mi foco es vivir y es por ello y para ello que abrazo cada uno de los tratamientos que desde la Sanidad P&uacute;blica me ofrecen, no porque sea una luchadora ni una guerrera, sino porque soy una superviviente. Dec&iacute;a Ram&oacute;n Lobo cuando anunci&oacute; que dejaba las ondas unos meses para centrarse en su tratamiento: &ldquo;No tengo miedo a decir que soy optimista, que voy a luchar, voy a pelear, luchar&eacute; hasta el &uacute;ltimo minuto. Partido a partido, semana a semana&rdquo;. As&iacute; es. Luchar contra el c&aacute;ncer no es adentrarte en una batalla desigual sino aferrarte a la vida en la conciencia de que la muerte no es algo que solo les suceda a los otros. Una conciencia que, parad&oacute;jicamente, es como si nos convirtiese en &ldquo;seres superiores&rdquo; ante los dem&aacute;s, ante quienes (como todo el mundo) alg&uacute;n d&iacute;a morir&aacute;, quiz&aacute; ma&ntilde;ana o dentro de un rato, y no se ha dado cuenta de su mortalidad y de que esto va de hacerse la vida f&aacute;cil. Maldita conciencia. Bendita conciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2022 un grupo de expertos advirti&oacute; que al menos un mill&oacute;n de casos de c&aacute;ncer se hab&iacute;an quedado sin diagnosticar en Europa debido a la Covid. Advert&iacute;a de que &iacute;bamos a asistir a una epidemia de c&aacute;ncer en la pr&oacute;xima d&eacute;cada. En Espa&ntilde;a, se calcula que en 2035 habr&aacute; m&aacute;s de 300.000 casos. En este momento, la probabilidad de contraer c&aacute;ncer en Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en torno al 42%. Afecta a uno de cada dos hombres (pulm&oacute;n) y a una de cada tres mujeres (mama). El c&aacute;ncer que padec&iacute;a Ram&oacute;n Lobo y el que me diagnosticaron a m&iacute;. Pero no son los &uacute;nicos tipos de c&aacute;ncer que, adem&aacute;s, cada vez afectan a poblaci&oacute;n m&aacute;s joven, como por ejemplo est&aacute; pasando con el c&aacute;ncer de colon o el osteosarcoma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El c&aacute;ncer es m&aacute;s que una enfermedad, es una pandemia, y no nombrarla solo es postergar una verdad, la de que todos y todas&hellip; queremos vivir. Nadie elige esta lucha, como dec&iacute;a la jovenc&iacute;sima activista oncol&oacute;gica Bel&eacute;n, que falleci&oacute; hace unas semanas. Por eso urge, con cada caso nuevo de c&aacute;ncer cercano o en primera persona, colectivizar tambi&eacute;n este dolor, no callar y luchar contra un destino que no est&aacute; escrito y que est&aacute; en manos de la Ciencia y de la Medicina, no en las nuestras. No es nuestra responsabilidad enfermar, como tampoco lo es curarnos. Exijamos m&aacute;s medios, recursos y tratamientos para las y los onc&oacute;logos que s&iacute; creen en nuestra cura. Hacer frente al c&aacute;ncer no solo es un tema de actitud personal, en esto tambi&eacute;n tiene mucho que ver la desigualdad y el acceso al derecho a la salud en su sentido m&aacute;s hol&iacute;stico. Por eso, repito, urge colectivizar tambi&eacute;n este dolor, porque, como dice otra activista oncol&oacute;gica, Sandra Monroy, &ldquo;jam&aacute;s olvides las exigencias para ti, y para las que vienen, m&aacute;s investigaci&oacute;n para m&aacute;s vida, accesos a servicios m&eacute;dicos en tiempo y forma, nuestro derecho principal la salud y la vida en s&iacute;. Paciente oncol&oacute;gica activa, jam&aacute;s pasiva, ni callada, ni sumisa. Por el derecho a la vida plena y plana, por el derecho a la libertad corporal. Vivas nos queremos.&rdquo; No solo se mueren los otros, aunque la tristeza sea nuestra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mueren_129_10429602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 20:29:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6ed5b3d5-311f-4701-9a0e-af6513fe9258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="65050" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6ed5b3d5-311f-4701-9a0e-af6513fe9258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="65050" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Siempre se mueren otros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6ed5b3d5-311f-4701-9a0e-af6513fe9258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Cáncer,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Lobo y el ser periodista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ramon-lobo-periodista_129_10430260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ramón Lobo y el ser periodista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es hora de hablar de esta profesión que Ramón Lobo ejerció de forma magistral. Porque ser periodista no tiene nada que ver con esas bandas de cuatreros que nos han invadido como especie depredadora desvirtuando el trabajo que nos compete y haciendo un daño inmenso a la sociedad. Y hay que explicarlo</p></div><p class="article-text">
        El fuerte impacto causado por la muerte del periodista Ram&oacute;n Lobo me inclina a decidir que es hora de hablar de esta profesi&oacute;n que &eacute;l ejerci&oacute; de forma magistral en el genuino concepto de la palabra. Porque ser periodista no tiene nada que ver con esas bandas de <em>cuatreros</em> que nos han invadido como especie depredadora desvirtuando el trabajo que nos compete y haciendo un da&ntilde;o inmenso a la sociedad. Y hay que explicarlo. Es una ofensa grave que osen llamarse periodistas quienes perturban de tal modo la convivencia con sus informaciones sesgadas.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, Ram&oacute;n Lobo ha sido un periodista que sirve de ejemplo de nuestra profesi&oacute;n. Cuando &eacute;l escribi&oacute; el libro 'El d&iacute;a que muri&oacute; Kapu&#347;ci&#324;ski' quer&iacute;a reflejar &ldquo;el hundimiento de una forma de entender y vivir el periodismo&rdquo;. Publicado en 2019, se refer&iacute;a a ese tiempo de comienzos del nuevo siglo (el m&iacute;tico periodista polaco muri&oacute; en 2007). Es ya t&oacute;pica su frase respecto a que para ser buen periodista es necesario ser tambi&eacute;n buena persona. No estoy segura de ello, pero s&iacute; de que Ram&oacute;n Lobo aunaba ambas caracter&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        Encandilaba la brillantez de su escritura y su mirada honda de los problemas.  La profusa documentaci&oacute;n previa.  El ir a investigar y contarlo. Con rigor y una sensibilidad que traspasa al receptor. Eso es ser periodista, por favor no nos confundan con las v&iacute;boras medi&aacute;ticas manipuladoras: es otra profesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De cuanto se ha escrito sobre &eacute;l estos d&iacute;as, me he ido quedando con esas escenas de impacto de la vida real que se viven en las guerras y otros conflictos violentos. Gervasio S&aacute;nchez, su colega de tantos a&ntilde;os, relataba sucesos terriblemente dram&aacute;ticos <a href="https://www.heraldo.es/noticias/opinion/2023/07/29/ramon-lobo-periodista-gervasio-sanchez-1668571.html?utm_source=Twitter&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=mobile_web" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;como aquel d&iacute;a, tambi&eacute;n en Sierra Leona, que vimos c&oacute;mo mataban a una joven </a>acusada de guerrillera porque se pon&iacute;a nerviosa cuando la cacheaban en sus partes &iacute;ntimas&rdquo;. E infinitas m&aacute;s. Porque ni siquiera hace falta ir muy lejos. A m&iacute; me impact&oacute; la imagen de una Grecia desconsolada que se dibujaba en expresiones an&oacute;nimas, que Ram&oacute;n public&oacute; en su blog Aguas Internacionales. En aquellos d&iacute;as que nos hicieron pagar a los pa&iacute;ses del sur de Europa la gran estafa de la crisis del capitalismo en 2008. &ldquo;Es una foto de tristezas acumuladas. A los lados est&aacute;n escritas palabras sueltas. Parecen gritos aislados, enfados individuales. Todos juntos son una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica, casi filos&oacute;fica&rdquo;. &Eacute;sa es una mirada de periodista. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1687474202440269824?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando se palpa el dolor, la crueldad,  la injusticia, ya no se olvida. &ldquo;A veces, cuando vuelvo de un infierno, no regreso del todo; algo de m&iacute; se queda atrapado en lo vivido, en la gente: olores, frases, rostros, nombres&hellip;.fragmentos que navegan. Heridas invisibles&rdquo;. Heridas invisibles que no se pueden contar a nadie y, menos, a las personas amadas para evitar mayor dolor, recog&iacute;a Gervasio de Ram&oacute;n. Y es as&iacute;. Los reporteros de guerra, otros profesionales de la acci&oacute;n en ellas, sanitarios tambi&eacute;n, si tienen alma. Y cuentan en conversaciones triviales incluso esas pesadillas que no terminan de irse de sus noches. Comparen por favor con quienes usurpan y envilecen la profesi&oacute;n de periodista.
    </p><p class="article-text">
        No es imprescindible el sufrimiento para ser buen periodista, por supuesto. Esta profesi&oacute;n ofrece tambi&eacute;n experiencias de intensa vitalidad, hallazgos, grandes satisfacciones. Pero les aseguro que cambia la &oacute;ptica de la vida cuando se asiste a esas situaciones de arbitrariedad y desafuero, de da&ntilde;o infinito, &nbsp;y ya no se toleran ni los abusos, ni los cuentos. Y de ah&iacute; al menos se pasa a indagar mucho m&aacute;s. Y resulta que tambi&eacute;n para ejercer la misi&oacute;n de control de poder corrupto desde cualquier pueblo o ciudad donde ocurra. Lo que no cuela es amarrarse al poder sucio y cantar sus falsas glorias.
    </p><p class="article-text">
        La muerte. Comentamos tambi&eacute;n&nbsp;estos d&iacute;as la ejemplar forma de Ram&oacute;n Lobo de enfrentar la muerte. Es un hecho racional que, si no tiene remedio, ha de asumirse, mientras contribuyes a luchar contra la enfermedad  con los medios disponibles<em> para ayudar a los m&eacute;dicos en su labor,</em> como dijo en este precioso tuit, uno de los &uacute;ltimos aunque ha estado activo en las redes hasta el final.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1680581580287356929?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La muerte camina pareja de la vida. Para todos esos que la ponen en juego por informar o por resolver complicados jerogl&iacute;ficos es tan cotidiana que se relativiza. Pero hasta cierto punto. Llevo cuatro meses viendo por los hospitales esa lucha entre la vida y la muerte en personas que no conozco pero me admiran. Y ahora s&eacute; que hay muertes que no se pueden relativizar, que se vuelven temor insoportable.&nbsp;Es el desgarro de la p&eacute;rdida, el vac&iacute;o de la interminable ausencia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece ser que los mejores corresponsales de guerra se forman en los conflictos familiares y viven su vocaci&oacute;n como un modo de huir de una historia privada dif&iacute;cil. Los tiroteos balc&aacute;nicos suavizan el fuego amigo del hogar&rdquo;, escribi&oacute; Luis Garc&iacute;a Montero comentando el libro de Kapu&#347;ci&#324;ski. Qui&eacute;n sabe. Hijo de un padre franquista y de una mujer apasionante a la que adoraba, Ram&oacute;n Lobo pudo tirar por muchos caminos y eligi&oacute; el del compromiso con el derecho a la informaci&oacute;n de los ciudadanos. Y con la democracia. Y con la dignidad. De las tendencias familiares sinti&oacute; que conectaba &ldquo;con la Espa&ntilde;a transformadora que fue destruida por la guerra y una dictadura de la que no hemos terminado de salir&rdquo;. Y a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Aunque tal vez parezca pretencioso, me siento continuador de esa Espa&ntilde;a, de esa parte de la familia derrotada&rdquo;.&nbsp;Pienso que ese deseo de que quedar&aacute; hecho lo que &eacute;l pensaba y a su modo le ocasion&oacute; alg&uacute;n conflicto por las redes, incluidas las serpentinas del odio. Cuando era radicalmente clara su voluntad antifascista. Y esas discusiones tan solo una gota de discordia en un historial magno como periodista y como persona. 
    </p><p class="article-text">
        Eran magn&iacute;ficos, s&iacute;, y hab&iacute;a m&aacute;s de los que creen. Mujeres tambi&eacute;n como Carmen Sarmiento, Rosa Mar&iacute;a Calaf o Ana Cristina Navarro entre otras. Como ha de ser.  Y son. Porque ahora tambi&eacute;n hay unos pocos y unas pocas, como V&iacute;ctor Garc&iacute;a Guerrero de TVE o nuestra Olga Rodr&iacute;guez, sin ir m&aacute;s lejos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1687071599923535872?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los tiempos ya cambiaron. Cuando <em>El Pa&iacute;s </em>se desangr&oacute; en un ERE absurdo que prescindi&oacute; de talentos como Ram&oacute;n Lobo, Javier Valenzuela, Miguel Mora o Jos&eacute; Yoldi, entre otros, perpetr&oacute; un incre&iacute;ble desperdicio que marcaba tendencia. D&iacute;as aquellos de una terrible razia de personas que con ellas destru&iacute;an tambi&eacute;n sus contenidos. Pero &eacute;sta es una profesi&oacute;n de rebeldes a los que cuesta vencer, si realmente son periodistas. Apoyen al periodismo. Que el d&iacute;a que muri&oacute; Ram&oacute;n Lobo  &ndash;y c&oacute;mo cuesta decirlo&ndash; no se lleve el esp&iacute;ritu del reportero nato, del informador riguroso, que sea el comienzo de una recuperaci&oacute;n. La basura medi&aacute;tica se cae por su peso pero hace tanto da&ntilde;o&hellip; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ramon-lobo-periodista_129_10430260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 20:29:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="104334" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="104334" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ramón Lobo y el ser periodista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Ramón Lobo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El adiós a Ramón Lobo se convierte en un homenaje a aquello que siempre le movió: la memoria y la dignidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/adios-ramon-lobo-convierte-homenaje-le-movio-memoria-dignidad_1_10428091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27e3df5f-bc58-4cd5-9391-1988ad466dde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x625y519.jpg" width="1200" height="675" alt="El adiós a Ramón Lobo se convierte en un homenaje a aquello que siempre le movió: la memoria y la dignidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nieves Concostrina guía una emotiva ceremonia donde se cumple la última voluntad de este referente del reporterismo: un recorrido por el cementerio de La Almudena con parada en tumbas de personalidades que marcaron la historia de España y el bagaje personal e intelectual del periodista</p><p class="subtitle">OBITUARIO - Ramón Lobo y la libertad, por Gumersindo Lafuente</p><p class="subtitle">OBITUARIO - Ramón Lobo, el héroe consecuente, por Tomás Bárbulo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me gustar&iacute;a que mis amigos, dirigidos por Nieves Concostrina que se sabe todo el cementerio civil, bajasen todos en gran procesi&oacute;n divertida atraves&aacute;ndolo. Que crucen despu&eacute;s a La Almudena cat&oacute;lica para dar con P&eacute;rez Gald&oacute;s y acabar en el muro de las Trece Rosas. Para m&iacute; ser&iacute;a fant&aacute;stico&rdquo;. As&iacute; imaginaba Ram&oacute;n Lobo, en <a href="https://cadenaser.com/audio/1690989302557/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &uacute;ltima intervenci&oacute;n en el </a><a href="https://cadenaser.com/audio/1690989302557/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A vivir que son dos d&iacute;as</em></a> que Javier del Pino conduce en la Cadena SER, una despedida de cuya inminencia acab&oacute; siendo muy consciente sin por ello aminorar su &aacute;nimo. Sirva de ejemplo esa misma intervenci&oacute;n, en la que bromeaba (o no, ni la muerte ni las cruces le asustaban) sobre un posible robo de las flores a &ldquo;los muertos anteriores&rdquo; si no le mandaban ninguna corona f&uacute;nebre.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos, sin embargo, si en la imaginaci&oacute;n de este irrepetible reportero, cronista de guerra, columnista, bloguero, periodista, tuitero y pensador en general sobre su adi&oacute;s cab&iacute;a tanto cari&ntilde;o como el que se ha palpado este viernes. Seguramente s&iacute;, pues su intuici&oacute;n, lucidez y perspicacia hicieron honor a su apellido a lo largo de la carrera profesional que desempe&ntilde;&oacute; durante d&eacute;cadas. Le caracterizaron tanto como la afabilidad, la persistencia, el sentido de la justicia, el compromiso o la comprensi&oacute;n. Son varias de las caracter&iacute;sticas que familiares, allegados o admiradores destacan en conversaciones cruzadas y casuales durante una ceremonia que ha servido a la vez de lamento y celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A las 9.00 de este viernes 4 de agosto, con puntualidad suiza, llegaba al crematorio de La Almudena el coche f&uacute;nebre con el cuerpo de Ram&oacute;n Lobo en su interior. Es esta una frase cruda, &aacute;spera, fea. De esas que a ning&uacute;n periodista le gustar&iacute;a escribir, pero que como tan bien sab&iacute;a Ram&oacute;n alguien debe plasmar a trav&eacute;s de un teclado. Aunque sea sin su talento. 
    </p><p class="article-text">
        Junto al espacio en el que tiene lugar la incineraci&oacute;n se encuentran varias coronas f&uacute;nebres. Las tuvo, claro, ese comentario en  el <em>A vivir </em>era m&aacute;s un chascarrillo que una advertencia, y m&aacute;s una advertencia que un temor. Algunas son de la familia, otras de compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n procedentes de distintos medios. Todas, de Ram&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39cef2b7-4cad-4f81-81a2-c95c95f90fc5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39cef2b7-4cad-4f81-81a2-c95c95f90fc5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39cef2b7-4cad-4f81-81a2-c95c95f90fc5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39cef2b7-4cad-4f81-81a2-c95c95f90fc5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39cef2b7-4cad-4f81-81a2-c95c95f90fc5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39cef2b7-4cad-4f81-81a2-c95c95f90fc5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39cef2b7-4cad-4f81-81a2-c95c95f90fc5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Corona de flores para Ramón Lobo de sus compañeros del diario El País."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Corona de flores para Ramón Lobo de sus compañeros del diario El País.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aqu&iacute; empieza a desarrollarse la particular ceremonia que el autor de <em>Isla &Aacute;frica </em>concibi&oacute;. Ya cont&oacute; en la SER que hab&iacute;a dado instrucciones a su amigo, el tambi&eacute;n periodista Guillermo Altares, sobre c&oacute;mo proceder. Lo hizo ya un a&ntilde;o atr&aacute;s, despu&eacute;s de su primera visita al onc&oacute;logo. &ldquo;Lo que m&aacute;s me preocupa es que nadie se olvide de lo que quiero, lo de las flores&rdquo;, relat&oacute; Ram&oacute;n. Su idea era que este adi&oacute;s emulase lo que &eacute;l mismo sol&iacute;a llevar a cabo cuando acud&iacute;a al crematorio de La Almudena: pedir permiso para coger flores de las coronas, bajar al cementerio civil y pon&eacute;rselas a &ldquo;todos los rojos, masones, librepensadores y a un profesor facha al que tengo mucho cari&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien no viene con flores puede por tanto sustraerlas de las propias coronas de Ram&oacute;n. As&iacute; arranca un cortejo f&uacute;nebre (sin f&eacute;retro) por una serie de sepulturas que marcaron la historia de Espa&ntilde;a, as&iacute; como su recorrido personal e intelectual. Una traves&iacute;a a la que se suman decenas de personas. Buenos amigos y compa&ntilde;eros de Ram&oacute;n en esto del periodismo, como Javier del Pino, Olga Rodr&iacute;guez, Natalia Junquera, Jes&uacute;s Mara&ntilde;a o Joaqu&iacute;n Estefan&iacute;a. Tambi&eacute;n figuras de la pol&iacute;tica y la cultura, como la portavoz de M&aacute;s Madrid M&oacute;nica Garc&iacute;a o el actor y director Juan Diego Botto. A los mandos, como nuestra particular Caronte, la periodista y escritora Nieves Concostrina.
    </p><h3 class="article-text">La despedida de Ram&oacute;n Lobo no trata sobre Ram&oacute;n Lobo, y eso dice todo sobre Ram&oacute;n Lobo</h3><p class="article-text">
        Como era de esperar, Ram&oacute;n no se equivoc&oacute; con esta decisi&oacute;n. Concostrina nos gu&iacute;a por muchas de las tumbas m&aacute;s importantes de La Almudena, primero en el cementerio civil y luego (tras atravesar la calle de Nicol&aacute;s Salmer&oacute;n, muy cercana a su propio pante&oacute;n) en el resto del camposanto. Una de las primeras lecciones es precisamente que tal distinci&oacute;n dej&oacute; de existir con el final del franquismo y al menos a nivel oficial todo el recinto funciona como una &uacute;nica entidad.
    </p><p class="article-text">
        En la parte oficiosamente civil, la primera parada es el sepulcro del escritor Vintil&#259; Horia, nacido en Ruman&iacute;a pero afincado en Madrid hasta su muerte. Era el &ldquo;profesor facha&rdquo; al que se refer&iacute;a Ram&oacute;n, licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Pese a las enormes discrepancias ideol&oacute;gicas entre ambos (Concostrina coincide con su difunto amigo en que Horia era &ldquo;fascista&rdquo;), su antiguo alumno siempre apreci&oacute; de &eacute;l que &ldquo;dejaba al facha que llevaba dentro fuera de las clases, donde era un tipo fant&aacute;stico&rdquo;. &ldquo;Le tengo enorme cari&ntilde;o y siempre que voy le pongo una flor&rdquo;, confes&oacute; en aquella conversaci&oacute;n con Javier del Pino. El suyo es por cierto uno de los rostros m&aacute;s compungidos durante la ma&ntilde;ana, aunque poco a poco el pesar va dejando espacio al orgullo.
    </p><p class="article-text">
        La comitiva se detiene despu&eacute;s en la tumba de Timoteo Mendieta, sindicalista fusilado en 1939. Su hija Ascensi&oacute;n luch&oacute; incansablemente por encontrar y dignificar los restos de su padre, los de todas las v&iacute;ctimas del franquismo. Finalmente, el cuerpo de Timoteo fue <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/identificado-timoteo-mendieta-cementerio-guadalajara_1_3349305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indentificado en una fosa de Guadalajara</a> en junio de 2017. Su familia pudo enterrarle unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, el 2 de julio. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el 16 de septiembre de 2019, Asunci&oacute;n muri&oacute; y pas&oacute; a acompa&ntilde;ar a su padre en La Almudena y en el descanso eterno. Quien escribe pudo acercarse tambi&eacute;n a aquella ceremonia (alguna ventaja debe tener vivir cerca de un cementerio), igual de emotiva y comprometida que la de este viernes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bed68b9-50b2-43a6-a206-176bf59aa947_16-9-aspect-ratio_50p_0_x644y540.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bed68b9-50b2-43a6-a206-176bf59aa947_16-9-aspect-ratio_50p_0_x644y540.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bed68b9-50b2-43a6-a206-176bf59aa947_16-9-aspect-ratio_75p_0_x644y540.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bed68b9-50b2-43a6-a206-176bf59aa947_16-9-aspect-ratio_75p_0_x644y540.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bed68b9-50b2-43a6-a206-176bf59aa947_16-9-aspect-ratio_default_0_x644y540.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bed68b9-50b2-43a6-a206-176bf59aa947_16-9-aspect-ratio_default_0_x644y540.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2bed68b9-50b2-43a6-a206-176bf59aa947_16-9-aspect-ratio_default_0_x644y540.jpg"
                    alt="Personas que asisten a la ceremonia de homenaje a Ramón Lobo depositan flores en la tumba de Timoteo Mendieta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personas que asisten a la ceremonia de homenaje a Ramón Lobo depositan flores en la tumba de Timoteo Mendieta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La ruta contin&uacute;a rindiendo honores a referentes literarios como Almudena Grandes, P&iacute;o Baroja o Carmen de Burgos, periodista y autora de convicciones feministas silenciada por la Dictadura. Concostrina aprovecha la tumba de la profesora Dolores Cebri&aacute;n, que acompa&ntilde;a a la de su esposo, el dirigente socialista Juli&aacute;n Besteiro, para lanzar un dardo: &ldquo;No est&aacute; relacionada con el de El Pa&iacute;s&rdquo;. Efectivamente solo les une el apellido y no ning&uacute;n parentesco, pero la coincidencia es demasiado jugosa como para dejar pasar una pulla a Juan Luis Cebri&aacute;n, que dirig&iacute;a el Grupo PRISA cuando en 2012 Ram&oacute;n Lobo fue uno de los 129 despedidos por un dram&aacute;tico ERE en el peri&oacute;dico. Volvi&oacute; unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, como no pod&iacute;a ser de otra forma. El prestigio tiene cosas malas, pero una muy buena: ayuda a hacer justicia.
    </p><p class="article-text">
        La primera parte del trayecto se cierra con un recuerdo a Maravilla Leal, la primera inhumada en el cementerio civil, as&iacute; como a otras imprescindibles figuras del republicanismo y la izquierda espa&ntilde;olas: Estanislao Figueras, Francisco Pi y Margall, Nicol&aacute;s Salmer&oacute;n, Pablo Iglesias o Dolores Ib&aacute;rruri &ldquo;La Pasionaria&rdquo;. Hay quien echa de menos alguna menci&oacute;n a figuras y simbolog&iacute;a de la masoner&iacute;a antes de pasar a la otra parte de la necr&oacute;polis, pero Concostrina recuerda que es momento de &ldquo;la ruta que quer&iacute;a Ram&oacute;n&rdquo;. Y que el tiempo es finito, de paso. As&iacute; pues, guiados por su &iacute;mpetu, este &ldquo;reba&ntilde;ito de cabras&rdquo; (como ella misma nos define) avanza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f0e0194-e5bf-4a2f-8d62-41ddbb457a90_16-9-aspect-ratio_50p_0_x618y540.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f0e0194-e5bf-4a2f-8d62-41ddbb457a90_16-9-aspect-ratio_50p_0_x618y540.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f0e0194-e5bf-4a2f-8d62-41ddbb457a90_16-9-aspect-ratio_75p_0_x618y540.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f0e0194-e5bf-4a2f-8d62-41ddbb457a90_16-9-aspect-ratio_75p_0_x618y540.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f0e0194-e5bf-4a2f-8d62-41ddbb457a90_16-9-aspect-ratio_default_0_x618y540.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f0e0194-e5bf-4a2f-8d62-41ddbb457a90_16-9-aspect-ratio_default_0_x618y540.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1f0e0194-e5bf-4a2f-8d62-41ddbb457a90_16-9-aspect-ratio_default_0_x618y540.jpg"
                    alt="Nieves Concostrina ofrece una de sus explicaciones magistrales, aquí junto al panteón de Estanislao Figueras."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nieves Concostrina ofrece una de sus explicaciones magistrales, aquí junto al panteón de Estanislao Figueras.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El cementerio religioso marca su primer punto de referencia en la tumba de Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s, de cuya obra Ram&oacute;n Lobo fue lector voraz y admirador tenaz. Luego toca una larga caminata. La atm&oacute;sfera es cada vez menos grave, hasta cierto punto celebratoria. Hace un d&iacute;a que ayuda a relajar el ambiente, con un sol radiante pero una temperatura que no ahoga. Ram&oacute;n nunca crey&oacute; que haya nadie all&iacute; arriba a quien debamos favores, as&iacute; que dejemos este tiempo en una feliz casualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y llega Forges. Nieves rememora que conoci&oacute; a Ram&oacute;n precisamente el d&iacute;a que muri&oacute; Antonio Fraguas, el 2 de febrero de 2018. Recuerda que aquella tambi&eacute;n fue una despedida con todo el buen ambiente que puede tener una despedida. &ldquo;&iexcl;Ay mi padre, si parece una corista!&rdquo;, dijo su hija al ver tantas flores sobre el sepulcro del dibujante. La escritora y profesora Pilar Garrido, esposa del humorista gr&aacute;fico, oblig&oacute; a sustituir la cruz por un blas&oacute;n. Un apunte curioso: en la tumba de Forges se queda la banda de la corona que envi&oacute; a Ram&oacute;n el medio sat&iacute;rico Mongolia, igual que en la de Almudena Grandes colocaron la de compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de El Pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/693bb1ef-8a10-4f57-ae88-9f3b3beb887f_source-aspect-ratio_50p_0_x603y378.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/693bb1ef-8a10-4f57-ae88-9f3b3beb887f_source-aspect-ratio_50p_0_x603y378.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/693bb1ef-8a10-4f57-ae88-9f3b3beb887f_source-aspect-ratio_75p_0_x603y378.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/693bb1ef-8a10-4f57-ae88-9f3b3beb887f_source-aspect-ratio_75p_0_x603y378.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/693bb1ef-8a10-4f57-ae88-9f3b3beb887f_source-aspect-ratio_default_0_x603y378.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/693bb1ef-8a10-4f57-ae88-9f3b3beb887f_source-aspect-ratio_default_0_x603y378.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/693bb1ef-8a10-4f57-ae88-9f3b3beb887f_source-aspect-ratio_default_0_x603y378.jpg"
                    alt="Flores sobre la sepultura de Antonio Fraguas &quot;Forges&quot;, referente del humor gráfico."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Flores sobre la sepultura de Antonio Fraguas &quot;Forges&quot;, referente del humor gráfico.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El itinerario ideado por Ram&oacute;n y ejecutado por Nieves Concostrina se termina de cumplir con dos paradas de enorme significaci&oacute;n. Primero el Monumento a las Trece Rosas, cerca de la salida que da con la avenida hom&oacute;nima y un recuerdo a uno de los actos m&aacute;s terriblemente simb&oacute;licos de la represi&oacute;n franquista durante la posguerra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f0b27d8-5899-4273-8107-d34ad30b9fd7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f0b27d8-5899-4273-8107-d34ad30b9fd7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f0b27d8-5899-4273-8107-d34ad30b9fd7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f0b27d8-5899-4273-8107-d34ad30b9fd7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f0b27d8-5899-4273-8107-d34ad30b9fd7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f0b27d8-5899-4273-8107-d34ad30b9fd7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f0b27d8-5899-4273-8107-d34ad30b9fd7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Monumento a las Trece Rosas ha sido una de las paradas más emotivas del recorrido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Monumento a las Trece Rosas ha sido una de las paradas más emotivas del recorrido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las flores y los colores de la bandera republicana han tenido este viernes una nueva compa&ntilde;&iacute;a: un marco con la fotograf&iacute;a de Ram&oacute;n Lobo y esta inscripci&oacute;n: &ldquo;Plataforma C&iacute;vica Amigos del Cementerio Civil Madrid 1884 al ilustre periodista y escritor Ram&oacute;n Lobo Leyder (1955-2023)&rdquo;. Tambi&eacute;n puede leerse una muy ilustrativa cita del autor, extra&iacute;da de <a href="http://www.ramonlobo.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su blog personal</a>: &ldquo;No tengo banderas, solo valores y principios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El destino final es el muy cercano (y mermado) Memorial de las v&iacute;ctimas de la Guerra Civil, previsto en un primer momento como homenaje a los represaliados por el franquismo en Madrid. En diciembre de 2019, el Ayuntamiento que lidera Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/familiares-franquismo-consideran-inscripcion-almudena_1_1180956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instal&oacute; en &eacute;l unas losas de piedra con una nueva inscripci&oacute;n</a> que sustituyeron<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nombres-arrancados-memorial-Almudena-nombre_0_968003291.html?_ga=2.48573285.270810518.1576513649-148338936.1564131263" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;la lista de 2.937 nombres de personas asesinadas en la represi&oacute;n posterior al fin de la Guerra Civil en Madrid</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ec7293-56ee-400f-af10-6d010ed49c63_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ec7293-56ee-400f-af10-6d010ed49c63_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ec7293-56ee-400f-af10-6d010ed49c63_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ec7293-56ee-400f-af10-6d010ed49c63_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ec7293-56ee-400f-af10-6d010ed49c63_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ec7293-56ee-400f-af10-6d010ed49c63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9ec7293-56ee-400f-af10-6d010ed49c63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nieves Concostrina cierra junto al Memorial de las víctimas de la Guerra Civil, con mucha emoción, la ceremonia que ha seguido a la cremación de Ramón Lobo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nieves Concostrina cierra junto al Memorial de las víctimas de la Guerra Civil, con mucha emoción, la ceremonia que ha seguido a la cremación de Ramón Lobo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Gobierno municipal consider&oacute; m&aacute;s adecuado para la &ldquo;reconciliaci&oacute;n&rdquo; arrancar esas identidades, que tambi&eacute;n son historia(s), para colocar en su lugar esta frase: &ldquo;El pueblo de Madrid a todos los madrile&ntilde;os que, entre 1936 y 1944, sufrieron la violencia por razones pol&iacute;ticas, ideol&oacute;gicas o por sus creencias religiosas. Paz, piedad y perd&oacute;n&rdquo;. Dos meses despu&eacute;s, el consistorio recrudeci&oacute; su actuaci&oacute;n en el Memorial al <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuntamiento-acompanar-memorial-franquismo-almudena_1_1131271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">borrar unos versos de Miguel Hern&aacute;ndez</a> inscritos en tres placas. 
    </p><p class="article-text">
        Este contexto tan terrible sirvi&oacute; a Concostrina, sin embargo, para alumbrar una idea bell&iacute;sima que expone sin ser capaz de contener las l&aacute;grimas: &ldquo;La memoria de los muertos no son tumbas, ni l&aacute;pidas. Tanto la de estos 3.000 asesinados como la de Ram&oacute;n, al que no vamos a olvidar en la vida&rdquo;. Es ah&iacute; cuando descubrimos la paradoja tan brillante sobre la que Ram&oacute;n ide&oacute; su adi&oacute;s: un recorrido f&iacute;sico en el que lo primordial estaba, por contra, en lo que este lugar representa simb&oacute;licamente. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1686989301245153280?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Solo con esa lucidez puede marcharse en paz un cronista de mil guerras. Contando historias de muchos dolores y alguna alegr&iacute;a aunque sea por boca de otras personas, las que ahora atesoran sus valores y su legado. Como dijo Jos&eacute; Luis Sastre al recordarle, se muere la gente que te ense&ntilde;a, que te dice &ldquo;por aqu&iacute; no, por all&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tu memoria marca el camino, Ram&oacute;n, para quienes te acompa&ntilde;aron y para quienes no tuvimos la suerte de cruzarnos en &eacute;l contigo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/adios-ramon-lobo-convierte-homenaje-le-movio-memoria-dignidad_1_10428091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 14:14:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/27e3df5f-bc58-4cd5-9391-1988ad466dde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x625y519.jpg" length="310125" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/27e3df5f-bc58-4cd5-9391-1988ad466dde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x625y519.jpg" type="image/jpeg" fileSize="310125" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El adiós a Ramón Lobo se convierte en un homenaje a aquello que siempre le movió: la memoria y la dignidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/27e3df5f-bc58-4cd5-9391-1988ad466dde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x625y519.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Periodismo,Cementerios,Memoria Histórica,Guerra Civil Española,Franquismo,Trece Rosas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Diputación de Guadalajara, sobre Ramón Lobo: "Será recordado por su defensa de un periodismo honesto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/homenaje-diputacion-guadalajara-ramon-lobo-sera-recordado-defensa-periodismo-honesto_1_10427170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f285f03b-f12d-4b4f-b7cc-270f2f59fbd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Diputación de Guadalajara, sobre Ramón Lobo: &quot;Será recordado por su defensa de un periodismo honesto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista recibió a finales del pasado mes de septiembre en Brihuega el X Premio Internacional de Periodismo 'Cátedra Manu Leguineche' que entrega la institución</p><p class="subtitle">Ramón Lobo: el periodismo consiste en “tocar las pelotas, ser incómodos y molestar” y “no sentarse al lado del político”
</p></div><p class="article-text">
        El presidente de la Diputaci&oacute;n de Guadalajara, Jos&eacute; Luis Vega, ha mostrado la consternaci&oacute;n de la Corporaci&oacute;n Provincial y la suya propia <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-ramon-lobo-reportero-temio_1_10426628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por el fallecimiento del periodista Ram&oacute;n Lobo, </a>mostrando as&iacute; sus condolencias a todos sus seres queridos. Lobo falleci&oacute; este mi&eacute;rcoles 2 de agosto, meses despu&eacute;s de anunciar su enfermedad. La instituci&oacute;n se une as&iacute; a los m&uacute;ltiples y sentidos homenajes a la figura del periodismo.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo, que recibi&oacute; a finales del pasado mes de septiembre en Brihuega el X Premio Internacional de Periodismo 'C&aacute;tedra Manu Leguineche', &ldquo;ser&aacute; recordado siempre por su trabajo &eacute;tico y riguroso y su defensa de un periodismo honesto y de calidad&rdquo;, exlplican desde la instituci&oacute;n provincial.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Vega ha manifestado en reiteradas ocasiones, &ldquo;y hoy m&aacute;s que nunca&rdquo;, su m&aacute;ximo respeto hacia &eacute;l, ensalzando &ldquo;la profunda huella con la que ya ha quedado unido a Guadalajara para siempre&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Premio 'Manu Leguineche'</h3><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo recibi&oacute; el X Premio 'C&aacute;tedra Manu Leguineche' en octubre de 2022, en un acto en el que reivindic&oacute; el periodismo como un oficio para &ldquo;tocar las pelotas, ser inc&oacute;modos y molestar&rdquo; y tambi&eacute;n como una carrera &ldquo;muy larga, de varios maratones&rdquo;. Adem&aacute;s, el periodista reivindicaba el humor como una &ldquo;parte esencial&rdquo; de la inteligencia y el periodismo, y explicaba que el problema al que se enfrenta la profesi&oacute;n es que &ldquo;ha desaparecido la verdad&rdquo;. Pero no solo del periodismo, sino de una sociedad, a la que le da igual &ldquo;lo que es cierto o es mentira&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodismo apuntaba a este fen&oacute;meno en pa&iacute;ses como Estados Unidos o Italia, donde los profesionales del periodismo &ldquo;han renunciado a comprobar los hechos, est&aacute;n borrachos del tr&aacute;fico&rdquo; y donde &ldquo;lo importante es el trending topic y no la exclusiva razonada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque era muy activo en Twitter, aclaraba que la red social &ldquo;no es la realidad sino que esta viaja en la calle, en el metro...&rdquo;. Por eso, precisaba qu el trabajo de periodista no es sentarse tampoco en el mismo coche ni al lado del pol&iacute;tico sino estar fuera porque &ldquo;la calle se pisa en Ucrania, en Lepe...y en el Congreso, que me parece muy peligroso&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/homenaje-diputacion-guadalajara-ramon-lobo-sera-recordado-defensa-periodismo-honesto_1_10427170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2023 09:41:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f285f03b-f12d-4b4f-b7cc-270f2f59fbd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="222760" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f285f03b-f12d-4b4f-b7cc-270f2f59fbd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="222760" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Diputación de Guadalajara, sobre Ramón Lobo: "Será recordado por su defensa de un periodismo honesto"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f285f03b-f12d-4b4f-b7cc-270f2f59fbd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Ramón Lobo,Castilla-La Mancha,Guadalajara]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Lobo: el periodismo consiste en "tocar las pelotas, ser incómodos y molestar" y "no sentarse al lado del político"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/ramon-lobo-periodismo-consiste-tocar-pelotas-incomodos-molestar-no-sentarse-lado-politico_1_9585804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/838f7dd8-84ea-432a-b627-423032ad5f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ramón Lobo: el periodismo consiste en &quot;tocar las pelotas, ser incómodos y molestar&quot; y &quot;no sentarse al lado del político&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y escritor ha recibido en Brihuega el X Premio 'Cátedra Manu Leguineche' que otorga la Diputación de Guadalajara</p><p class="subtitle">Más allá de Hemingway: una investigación revela que casi 200 mujeres periodistas vinieron a España a contar la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        El periodista y escritor Ram&oacute;n Lobo ha recogido este viernes en la localidad alcarre&ntilde;a de Brihuega el X Premio 'C&aacute;tedra Manu Leguineche', donde ha declarado que el trabajo del periodismo consiste en &ldquo;tocar las pelotas, ser inc&oacute;modos y molestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una carrera &ldquo;muy larga, de varios maratones&rdquo;, en la que el objetivo es llegar al final como lo hizo Manu, conocido tambi&eacute;n como el 'jefe de la tribu' gan&aacute;ndose el respeto y la credibilidad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; de contundente se ha expresado Ram&oacute;n Lobo durante el acto solemne de entrega de la d&eacute;cima edici&oacute;n del Premio Manu Leguineche, donde tambi&eacute;n ha apuntado el humor como una &ldquo;parte esencial&rdquo; de la inteligencia y el periodismo, y ha reconocido que el problema al que se enfrenta hoy la profesi&oacute;n es que &ldquo;ha desaparecido la verdad&rdquo; no solo del periodismo, sino de una sociedad, a la que le da igual lo que es cierto o es mentira.
    </p><p class="article-text">
        Para Lobo, esto es lo que est&aacute; pasando en Estados Unidos, en Italia, y en otros muchos sitios, lugares en los que los profesionales del periodismo &ldquo;han renunciado a comprobar los hechos, est&aacute;n borrachos del tr&aacute;fico&rdquo; y donde &ldquo;lo importante es el <em>trending topic</em> y no la exclusiva razonada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque &eacute;l se declara muy activo en Twitter, tiene muy claro que &ldquo;no es la realidad sino que esta viaja en la calle, en el metro...&rdquo;, de ah&iacute; que haya querido precisar que el trabajo de periodista no es sentarse tampoco en el mismo coche ni al lado del pol&iacute;tico sino estar fuera porque &ldquo;la calle se pisa en Ucrania, en Lepe...y en el Congreso, que me parece muy peligroso&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reporteros como cazadores solitarios</h3><p class="article-text">
        Tras reconocer p&uacute;blicamente la figura y el talento de Manu Leguineche en el castillo de la Piedra Bermeja de Brihuega, este periodista que nunca se ha rendido en su camino, ha reconocido igualmente a todos los reporteros como &ldquo;cazadores solitarios forzados a trabajar en equipo&rdquo;, convencido de que sin una buena relaci&oacute;n no habr&iacute;a un buen marco para colgar las perchas.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, para Lobo, el hecho de haberse podido dedicar a esta profesi&oacute;n es &ldquo;un privilegio&rdquo;, como lo es el tener buenos jefes.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, trabajar es lo que est&aacute; haciendo la gente que est&aacute; sobre los andamios o las zanjas y se considera un privilegiado por &ldquo;dedicarse al oficio de tirar piedras para que nadie pueda decir que no las ha tirado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos buscadores de marcos, que son los que nos permiten que las perchas no se caigan&rdquo;, ha concluido entre los aplausos de los asistentes y tras recordar que antes de dedicarse a este oficio pens&oacute; en ser misionero o astronauta.
    </p><h3 class="article-text">El Premio</h3><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo ha recibido este galard&oacute;n de manos de la Diputaci&oacute;n Provincial de Guadalajara, la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Periodistas, la Universidad de Alcal&aacute;, la Asociaci&oacute;n de la Prensa de la Guadalajara, la Universidad de Alcal&aacute; y el Ayuntamiento de Brihuega.
    </p><p class="article-text">
        Un galard&oacute;n que recibi&oacute; anteriormente el periodista Jos&eacute; Antonio Guardiola, para quien Ram&oacute;n Lobo es &ldquo;el maestro del primer p&aacute;rrafo que, junto a 'jefe de la tribu', est&aacute; en el grupo de los grandes reporteros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Guardiola, Lobo es un &ldquo;afilado reportero que logra sumergirte en la monta&ntilde;a rusa de la acci&oacute;n&rdquo; y que est&aacute; &ldquo;bien entrenado&rdquo;, algo que le ha llevado a saber describir el peque&ntilde;o detalle; &ldquo;un hombre que sabe escuchar y con sentido del humor, sincero, culto, provocador y un magn&iacute;fico contador de chistes malos&rdquo;, ha precisado.
    </p><p class="article-text">
        Luis Viejo, alcalde Brihuega, localidad anfitriona, no ha querido perder la ocasi&oacute;n de resaltar el car&aacute;cter del periodista y, para &eacute;l, este galard&oacute;n no es solo un reconocimiento sino &ldquo;un est&iacute;mulo por continuar al servicio de la verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el presidente de la Diputaci&oacute;n, Jos&eacute; Luis Vega, ha elogiado la labor period&iacute;stica aludiendo a frases de algunos activistas de esta profesi&oacute;n, y cerrando con la definici&oacute;n de periodismo de Manu Leguineche como un oficio que consiste en &ldquo;ir, ver, escuchar, contrastar y contar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a seguir apoyado a los profesionales del periodismo &eacute;tico y riguroso porque es la mejor f&oacute;rmula para honrar la figura de Manu Leguineche, ha subrayado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/ramon-lobo-periodismo-consiste-tocar-pelotas-incomodos-molestar-no-sentarse-lado-politico_1_9585804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Oct 2022 07:19:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/838f7dd8-84ea-432a-b627-423032ad5f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="218786" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/838f7dd8-84ea-432a-b627-423032ad5f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="218786" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ramón Lobo: el periodismo consiste en "tocar las pelotas, ser incómodos y molestar" y "no sentarse al lado del político"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/838f7dd8-84ea-432a-b627-423032ad5f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Guadalajara,Manu Leguineche,Diputaciones,Diputaciones Provinciales,Periodistas,FAPE - Federación de Asociaciones de Periodistas de España,Universidad de Alcalá]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Lobo sobre 'Mare of Easttown': "Es una estupidez fijarse en el aspecto de Kate Winslet en lugar de en su interpretación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/continuara/ramon-lobo-mare-of-easttown-estupidez-fijarse-aspecto-kate-winslet-lugar-interpretacion_1_8072428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3363e2c-1d30-4509-b4d7-6bd0dcdcac9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ramón Lobo sobre ‘Mare of Easttown’: “Es una estupidez fijarse en el aspecto de Kate Winslet en lugar de en su interpretación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista recomienda la miniserie en la que Winslet interpreta a la investigadora de unos crímenes en una pequeña localidad al lado de Filadelfia: "Se muestra una América en la que el trumpismo no ha muerto"</p></div><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo es escritor y colaborador en InfoLibre y en la Cadena SER, donde aporta sus m&aacute;s de 40 a&ntilde;os de experiencia period&iacute;stica, especialmente como corresponsal en destinos en conflicto en todo el planeta a sus an&aacute;lisis de la actualidad. Recientemente escribi&oacute; en su muy activa cuenta de Twitter (<a href="https://twitter.com/ramonlobo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@ramonlobo</a>) un elogio a la serie <a href="https://twitter.com/ramonlobo/status/1402347498153390085" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mare of Easttown</em></a>. Se trata de una miniserie de siete episodios que sigue la investigaci&oacute;n de unos cr&iacute;menes en una peque&ntilde;a ciudad del estado de Pensilvania y puede verse en <a href="https://es.hboespana.com/series/mare-of-easttown/2b4af585-f604-4e55-a8da-15def57d6c1e?gclid=CjwKCAjw8cCGBhB6EiwAgORey71Jaz_Hk-fhk06qagcUw2hXKcoB1Xj0Zp0E4zQckCyvFWEBKbSdkxoCJCMQAvD_BwE&amp;gclsrc=aw.ds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HBO</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En su tuit, Lobo elogiaba la serie y a su protagonista, Kate Winslet, reivindicando su trabajo por encima de la pol&eacute;mica sobre su aspecto f&iacute;sico y vuelve a hacerlo: &ldquo;Me parece una int&eacute;rprete descomunal, de estas actrices o actores que en el momento que salen nunca ves a la actriz o al actor, ves al personaje. Y siempre ha sabido elegir muy bien sus trabajos. Me indignaron un poco los titulares acerca de si ten&iacute;a sobrepeso o patas de gallo, que si estaba desafiando a la industria de Hollywood por hacer un papel de persona mayor. Yo no la veo nada mayor. Tiene 45 a&ntilde;os, no es esbelta, pero no se le ve la tripa en ning&uacute;n momento. Me pareci&oacute; una estupidez que nos fij&aacute;ramos en esto y no en la interpretaci&oacute;n, en la serie en s&iacute; y en la Am&eacute;rica que muestra. Es una prueba de este mundo vac&iacute;o, superficial en el que nos movemos y que afecta al periodismo, a la pol&iacute;tica y a todo&rdquo;. Hubo tambi&eacute;n quien no entendi&oacute; su cr&iacute;tica: &ldquo;La gente no entiende la iron&iacute;a en las redes, tampoco la entienden en la vida normal, las redes reflejan un poco este pa&iacute;s sin humor. Nos sabemos re&iacute;r mucho de los dem&aacute;s pero muy poco por nosotros mismos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El personaje de Winslet es muy interesante porque es complejo&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Winslet interpreta a la polic&iacute;a que investiga el asesinato de una madre adolescente y que a&uacute;n tiene pendiente de resoluci&oacute;n la desaparici&oacute;n de otra joven en la localidad de Easttown. Comienza como un personaje arisco y episodio a episodio se van desvelando sus motivaciones. Para Ram&oacute;n Lobo: &ldquo;El personaje es muy interesante porque es complejo. Muchas veces por la calle vemos gente y no sabemos lo que hay detr&aacute;s. Ella nos va mostrando en la serie un personaje con una crisis interna, la no superaci&oacute;n de una tragedia, su vida matrimonial que se desmoron&oacute;, su trabajo, su conexi&oacute;n con el pueblo y tambi&eacute;n nos muestra una Am&eacute;rica que no es Nueva York, Miami, Los &Aacute;ngeles, que no es San Francisco, que es la Am&eacute;rica real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El personaje de Mare vive a su pesar con su madre, interpretada por Jean Smart, con la que tiene una conflictiva y divertida relaci&oacute;n, la favorita de la serie para parte de la audiencia, entre la que se encuentra Ram&oacute;n Lobo: &ldquo;La madre me ha encantado, creo que hace un papel&oacute;n. Todos hacen buenos papeles, pero el suyo creo que es extraordinario, porque tambi&eacute;n refleja las tensiones con la hija, con el marido, tambi&eacute;n tiene su tormento interior&rdquo;.&nbsp; Y a&ntilde;ade, refiri&eacute;ndose a la nada glamurosa mesa de la cocina en la que la madre y su hermano degustan sus c&oacute;cteles: &ldquo;Me gustan tambi&eacute;n esos Manhattan y cervezas que est&aacute;n alrededor de todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La protagonista de la serie tiene un inter&eacute;s rom&aacute;ntico, interpretado por Guy Pierce, que tambi&eacute;n lo fue en otra miniserie de &eacute;xito en HBO protagonizada por Kate Winslet, <em>Mildred Pierce</em>. En esta ocasi&oacute;n, el actor encarna a un escritor: &ldquo;En realidad es un fracasado, solo ha escrito un libro con un poco de &eacute;xito. En un momento dado pens&eacute; que pod&iacute;a ser el asesino. Es que me ca&iacute;a mal. Es uno de esos personajes que desaparece y luego lo terminan ah&iacute;, pero tambi&eacute;n ocurre en las novelas, hay cosas que te distraen, que te confunden, pero que luego desaparecen, son juegos de los autores&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Menos mal que no vi el tuit en que Stephen King adivin&oacute; el final&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo ha jugado a tratar de averiguar qui&eacute;n podr&iacute;a ser culpable: &ldquo;Yo ten&iacute;a varios candidatos a asesino, siempre en las series buenas te dan varias opciones. Menos mal que, aunque yo sigo a Stephen King porque me gustan mucho sus tuits anti-Trump en estos cuatro a&ntilde;os, no le he seguido en esta serie porque desvel&oacute; el final. Acert&oacute; con el final antes que nadie. Yo en cambio no, ten&iacute;a otro candidato y me llev&eacute; una sorpresa. Despu&eacute;s hay algunos cabos sueltos, me he quedado pensando si est&aacute;n sueltos porque no los han cerrado bien o porque yo no me he enterado bien, con lo cual hay una deuda con la serie, quiz&aacute;s volver&eacute; a ella con el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Ram&oacute;n Lobo insiste sobre todo en lo interesante del retrato de un Estados Unidos nada cosmopolita, que se articula de una manera muy diferente a la de las grandes ciudades: &ldquo;Esa Am&eacute;rica peque&ntilde;a, entre lo rural y la peque&ntilde;a ciudad es la que vota a Trump, aunque esto es Filadelfia &mdash;Winslet ha tenido la gran dificultad en imitar el acento que es muy especial&mdash;. En esta zona son mujeres muy duras. Y me gusta que muestre esta Am&eacute;rica real porque es la que no vemos en los medios de comunicaci&oacute;n, la que se est&aacute; moviendo a la extrema derecha, la que ha renunciado a la verdad, que tiene miedo por los cambios laborales o generales que se est&aacute;n produciendo, miedo a la rob&oacute;tica, a la inmigraci&oacute;n. Creo que es una serie que muestra mucho de la Am&eacute;rica que va a dar que hablar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os porque el trumpismo no ha muerto para nada&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;La Am&eacute;rica que no solemos ver se dirige a un escenario en el que la democracia est&aacute; en peligro&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Este Estados Unidos es muy distinto a la forma en la que se agrupa la poblaci&oacute;n en Europa seg&uacute;n Lobo: &ldquo;Esta comunidad est&aacute; muy bien reflejada, aqu&iacute; en torno a una iglesia cat&oacute;lica, pero en otras partes de Am&eacute;rica es en torno a una iglesia metodista u otro tipo y todo se re&uacute;ne en torno a esta comunidad. En estas ciudades y pueblos hay un valor muy fuerte de la comunidad, por encima incluso del individuo. En Nueva York no, pero en estas localidades s&iacute;. Es ese el tono de la Am&eacute;rica que no solemos ver, la de Kansas, de Iowa, del centro, la que ahora est&aacute; cambiando las leyes para que no puedan votar las minor&iacute;as, o lo &uacute;ltimo, para que no puedan votar las personas con discapacidad f&iacute;sica o intelectual. Es una Am&eacute;rica que en realidad solo quiere que voten los blancos, un pa&iacute;s que se est&aacute; dirigiendo a un escenario en el que la democracia est&aacute; en peligro, como dec&iacute;a hace poco Hilary Clinton&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Estoy suscrito a todas las plataformas para no tener que ver la televisi&oacute;n generalista&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Lobo es una persona comunicativa y sociable, pero la pandemia ha cortado de cuajo su actividad. &ldquo;Estoy un poco paralizado &mdash;desvela&mdash;, empezando a coger el &aacute;nimo social porque llegu&eacute; a tener un poco de fobia social al ver a demasiada gente&rdquo;, se&ntilde;ala refiri&eacute;ndose a actitudes imprudentes. En estos meses la ficci&oacute;n televisiva ha cumplido su objetivo de acompa&ntilde;amiento: &ldquo;La televisi&oacute;n es una de las ventanas, ahora que no se puede ir al cine. Yo por lo menos, tengo miedo de ir a las salas, aunque sea con mascarilla, o al teatro o a conciertos y dem&aacute;s. Ya descubr&iacute; hace mucho Netflix, HBO, Disney... estoy suscrito a casi todas para no tener que ver Tele 5. Perd&oacute;n, no s&eacute; si deber&iacute;a decir esto, para no tener que ver las televisiones generalistas y tener que llevarte sorpresas constantemente. Nunca he puesto especial atenci&oacute;n a las series. A veces estoy con amigos que han le&iacute;do el &uacute;ltimo libro, han visto la &uacute;ltima serie y digo: &lsquo;&iquest;Estos cuando duermen?&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l por su parte tiene varios proyectos: &ldquo;Empec&eacute; a escribir una novela muy mala, una distop&iacute;a, pero ahora lo revolucionario es escribir una utop&iacute;a. S&iacute; quer&iacute;a escribir un libro sobre la muerte, continuaci&oacute;n del de las ciudades y la soledad&rdquo;, se&ntilde;ala sobre su &uacute;ltimo t&iacute;tulo, <a href="https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2020/10/15/las_ciudades_evanescentes_ramon_lobo_112028_1026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las ciudades evanescentes</a>, publicado el octubre pasado. A la vez, tras haber investigado tiempo atr&aacute;s sobre su familia espa&ntilde;ola, ahora indaga en el otro lado: &ldquo;Estoy con una rama que es francesa por mi abuela, luxemburguesa por parte de mi abuelo. Viv&iacute;an en unos cien kil&oacute;metros a la redonda. Los alemanes les invadieron tres veces, ahora entiendo que a mi abuelo no le hicieran gracia. No s&eacute; si saldr&aacute; un &aacute;rbol geneal&oacute;gico que se remonte hasta el siglo XVII, si ser&aacute; un libro de viajes, o una historia de la muerte. Me siento muy a gusto con los muertos porque ya no te pueden fallar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Piedad Sancristóval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/continuara/ramon-lobo-mare-of-easttown-estupidez-fijarse-aspecto-kate-winslet-lugar-interpretacion_1_8072428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jun 2021 20:10:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e3363e2c-1d30-4509-b4d7-6bd0dcdcac9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="182086" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e3363e2c-1d30-4509-b4d7-6bd0dcdcac9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="182086" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ramón Lobo sobre 'Mare of Easttown': "Es una estupidez fijarse en el aspecto de Kate Winslet en lugar de en su interpretación"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e3363e2c-1d30-4509-b4d7-6bd0dcdcac9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El corresponsal Ramón Lobo participará en la Semana Cántabra contra la Pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/ramon-lobo-trayectoria-corresponsal-santander_1_1312189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ramón Lobo acudirá a la librería La Vorágine (Santander) el viernes 18 de octubre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ramón Lobo asistirá al encuentro 'Periodismo en tiempo de guerra, el frente en casa' el viernes 18 de octubre a las 13.00 horas en la librería La Vorágine</p><p class="subtitle">El periodista ha trabajado como corresponsal de guerra en conflictos históricos de todo el mundo como los de Yugoslavia, Irak, Afganistán, Chechenia o Somalia</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a La Vor&aacute;gine acoger&aacute; el viernes 18 de octubre el encuentro 'Periodismo en tiempo de guerra, el frente en casa' entre el escritor y periodista Ram&oacute;n Lobo y otros redactores de medios locales, que ser&aacute; a las 13.00 horas. A la reuni&oacute;n tambi&eacute;n acudir&aacute;n algunos de los activistas que organizan la carrera 'Santander corre por Yemen'. A continuaci&oacute;n, Lobo protagonizar&aacute; un encuentro abierto al p&uacute;blico para promocionar la XV Semana C&aacute;ntabra contra la Pobreza, que tendr&aacute; lugar en la Plaza Porticada de Santander entre el martes 15 y el domingo 20 de octubre.
    </p><h3 class="article-text">Desde Yugoslavia hasta Somalia</h3><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo (Lagunillas, Venezuela, 1955) ha ejercido como corresponsal de guerra en conflictos tan hist&oacute;ricos como los de Yugoslavia, Irak, Afganist&aacute;n, Chechenia o Somalia. El periodista, que se form&oacute; y desarroll&oacute; su vida en Madrid, colabora actualmente en diversos medios -entre los que se encuentra el eldiario.es-. Adem&aacute;s, Lobo ha plasmado en su novela 'El d&iacute;a que muri&oacute; Kapuscinski' sus experiencias profesionales y personales como corresponsal de guerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/ramon-lobo-trayectoria-corresponsal-santander_1_1312189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Oct 2019 12:01:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48222" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48222" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El corresponsal Ramón Lobo participará en la Semana Cántabra contra la Pobreza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Periodismo,La Vorágine,Guerras,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Lobo: "Los periodistas estamos en una burbuja y tan fuera de la realidad como los políticos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ramon-lobo-periodistas-realidad-politicos_128_1619104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ramón Lobo afirma que &quot;en el periodismo se ha instalado la autocensura por no molestar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El veterano corresponsal de guerra publica</p><p class="subtitle">El día que murió Kapuscinski</p><p class="subtitle">, una novela que recorre 30 años de conflictos armados en el mundo</p><p class="subtitle">"La misión de los informadores en zonas de guerra se basa en ser testigos incómodos para los bandos y también para Occidente", señala Lobo</p><p class="subtitle">"No creo en el periodismo ciudadano. El periodismo lo hacemos los periodistas con bagaje, contexto, contrastando los datos y con sentido crítico"</p></div><p class="article-text">
        Muy pocos periodistas espa&ntilde;oles pueden ofrecer una trayectoria tan dilatada, intensa y reconocida como corresponsales de guerra como Ram&oacute;n Lobo (Lagunillas, Venezuela, 1955). Desde el estallido de conflictos en la antigua Yugoslavia a comienzos de los a&ntilde;os noventa hasta la &uacute;ltima guerra de Irak pasando por Afganist&aacute;n, Chechenia, Hait&iacute;, Sierra Leona o Somalia, este periodista nacido en Venezuela, pero criado y formado en Madrid, de padre espa&ntilde;ol y madre brit&aacute;nica, ha sido un testigo inc&oacute;modo en esos terribles conflictos y se ha convertido en un referente para las nuevas generaciones de informadores.
    </p><p class="article-text">
        Colaborador en la actualidad de diversos medios (<a href="https://www.eldiario.es/autores/ramon_lobo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre ellos el eldiario.es</a>) tras dos d&eacute;cadas de trabajo en El Pa&iacute;s, Ram&oacute;n Lobo ha volcado ahora en una novela, <em>El d&iacute;a que muri&oacute; Kapuscinsk</em>i (C&iacute;rculo de Tiza), las peripecias profesionales y vitales de un corresponsal de guerra en un relato que tiene mucho de autobiogr&aacute;fico y de homenaje a un colega fallecido, Juan Carlos Gumucio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A mis 64 a&ntilde;os &ndash;comenta el autor en una charla con eldiario.es&ndash; quer&iacute;a cerrar un par&eacute;ntesis con esta novela, un par&eacute;ntesis que abr&iacute; en 2001 con <em>Isla &Aacute;frica</em>, un relato sobre mis experiencias en Sierra Leona. Ahora, en <em>El d&iacute;a que muri&oacute; Kapuscinski</em> narro historias reales, algunas vividas por m&iacute; y otras no, y todas ellas pasadas por la ficci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siempre con el sentido del humor por bandera y con un aire de explorador del siglo XIX, Lobo reconoce las dificultades de escribir una novela, a pesar de que ha publicado varios libros de reportajes y unas memorias, <em>Todos n&aacute;ufragos</em> (Ediciones B) en 2015. &ldquo;Algunos novelistas &ndash;afirma&ndash; nos reprochan a los periodistas que no soltamos el codo cuando escribimos literatura. Es decir, que tenemos esa tendencia a explicarlo todo y a no dejarnos llevar por la ficci&oacute;n. En cambio, en una novela has de escribir sin ataduras, descubriendo sorpresas en situaciones o en personajes que crecen ante tus ojos y se independizan de ti&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de este libro, reconoce que le ha ocurrido esto con &ldquo;Amanda Bris, una fot&oacute;grafa que encarna a una de las protagonistas, y tambi&eacute;n con algunos personajes secundarios. Por ello, que los personajes escapen a tu control supone uno de los mayores atractivos de escribir una novela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con un estilo muy directo, de frases cortas y mucho di&aacute;logo, para imprimir velocidad a este trepidante relato sobre corresponsales de guerra, esta novela de Ram&oacute;n Lobo revela tambi&eacute;n los habituales conflictos de muchos de estos periodistas con su pasado familiar. A juicio del autor, muchos de los colegas con los que se ha cruzado en frentes b&eacute;licos, entre disparos y bombardeos, han sufrido la tiran&iacute;a de padres autoritarios o bien la ausencia de esos padres. &ldquo;Pienso sinceramente &ndash;confiesa&ndash; que esas carencias de infancias poco valoradas afectan tanto a hombres como a mujeres a la hora de lanzarse a cubrir informativamente una guerra. En cualquier caso, no cabe duda de que vamos a las guerras para que nos quieran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gente veterana como Lobo certifica aquello de que nadie, y mucho menos los civiles, vuelve indemne de un conflicto armado. Cuando se le pregunta por la situaci&oacute;n en la que pas&oacute; m&aacute;s miedo y donde vio peligrar seriamente su vida no duda en citar la primera guerra de Chechenia a mediados de los noventa. &ldquo;All&iacute; los rusos&rdquo;, cuenta con un punto de iron&iacute;a, &ldquo;disparaban misiles desde aviones y helic&oacute;pteros y en Grozni, la capital, ten&iacute;as que refugiarte en aut&eacute;nticas madrigueras. Adem&aacute;s tuve un traductor muy miedoso que me oblig&oacute; a hacerme el valiente para cumplir con mi tarea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Lobo se emociona cuando recuerda su experiencia en Sierra Leona, de donde surgi&oacute; su novela <em>Isla &Aacute;frica</em>. &ldquo;Fue el conflicto &ndash;aclara&ndash; que me caus&oacute; m&aacute;s da&ntilde;o psicol&oacute;gico porque, al margen de la crueldad y de los ni&ntilde;os soldados, me plante&eacute; all&iacute; que nuestra labor period&iacute;stica no serv&iacute;a para nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esas crisis que ha vivido con frecuencia alguien que ha narrado horrores y tragedias en todo el mundo durante tres d&eacute;cadas, este periodista tiene muy definida cu&aacute;l ha sido funci&oacute;n primordial. &ldquo;La misi&oacute;n de los informadores en zonas de guerra&rdquo;, sostiene, &ldquo;se basa en ser testigos inc&oacute;modos para los bandos y tambi&eacute;n para Occidente, responsable en buena medida de muchas atrocidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez admitido que una tormenta perfecta a partir de la mala gesti&oacute;n de muchos medios de comunicaci&oacute;n, de la irrupci&oacute;n incontrolada de internet y de la crisis econ&oacute;mica ha devastado la profesi&oacute;n period&iacute;stica, Lobo confirma que la edad de oro de un periodismo dotado con medios, riguroso y pausado ya pertenece a la historia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin embargo&rdquo;, apunta, &ldquo;es falso que internet haya matado al periodismo. Ahora bien, ocurre que nadie sabe bien c&oacute;mo financiar y rentabilizar los medios digitales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al contrastar las diferencias entre la notable presencia de corresponsales en los Balcanes o en Irak en d&eacute;cadas pasadas con la pr&aacute;ctica ausencia hoy de periodistas en la intrincada y escalofriante guerra de Siria, Ram&oacute;n Lobo coincide en su diagn&oacute;stico con muchos colegas. &ldquo;Digamos&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;que desde la irrupci&oacute;n de internet las partes d&eacute;biles o las v&iacute;ctimas de un conflicto ya no necesitan tanto a los periodistas extranjeros para lanzar sus proclamas o denunciar su opresi&oacute;n. En el caso de Siria, adem&aacute;s, tienes muchas posibilidades de que te secuestren o te maten y tampoco los grandes medios tienen mucho inter&eacute;s en mandar a enviados especiales. Pero conviene destacar que las informaciones de un bando en una guerra devienen siempre en propaganda y no en datos contrastados con todos los sectores en litigio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muy esc&eacute;ptico con el llamado periodismo ciudadano o con la tarea de ONGs que no dejan de ser juez y parte, por mucha buena voluntad o neutralidad que procuren, Lobo es tajante: &ldquo;Los periodistas hemos perdido credibilidad y por ello se ha abierto la puerta a las <em>fake news</em>. Hay que ejercer la autocr&iacute;tica en nuestra profesi&oacute;n y decir bien alto que hemos perdido independencia con nuestros jefes y empresas y que no nos manchamos de polvo los zapatos porque no vamos a los sitios donde se producen de verdad las noticias&rdquo;. Siguiendo con la autocr&iacute;tica asegura que &ldquo;los periodistas estamos en una burbuja y tan fuera de la realidad como los pol&iacute;ticos. En realidad, nos retroalimentamos los unos con los otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras utilizar la muy gr&aacute;fica expresi&oacute;n de &ldquo;los periodistas nos hemos disparado en los pies&rdquo;, Lobo defiende &ldquo;un periodismo con bagaje y contexto, contrastando los datos y con sentido cr&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con algo <a href="https://twitter.com/ramonlobo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 120.000 seguidores en Twitter</a>, que utiliza desde hace una d&eacute;cada, el periodista y escritor aclara que las redes sociales suponen un instrumento &uacute;til, pero no son un medio de comunicaci&oacute;n. Por tanto, el problema hay que buscarlo en otro lado. Como argumento de autoridad en este tema, Ram&oacute;n Lobo cita a David Remnick, el director de la prestigiosa revista <em>The New Yorker</em>: &ldquo;La proporci&oacute;n de informaci&oacute;n basura en internet es la misma que hab&iacute;a en el papel. Lo que resulta necesario, antes y ahora, es buscar calidad y rigor en la informaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ramon-lobo-periodistas-realidad-politicos_128_1619104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Apr 2019 20:43:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="104334" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="104334" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Ramón Lobo: "Los periodistas estamos en una burbuja y tan fuera de la realidad como los políticos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Lobo comparte el mapa de los conflictos que alimenta la crisis de refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ramon-lobo-comparte-conflictos-refugiados_1_2483886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El veterano periodista, que ha recorrido buena parte de África y ha cubierto algunos de los conflictos armados más significativos de las últimas décadas, trasladará este viernes sus experiencias en La Vorágine.</p></div><p class="article-text">
        Dice el experimentado periodista Ram&oacute;n Lobo que &ldquo;todos somos migrantes, pero sin memoria&rdquo;. Lobo ha sido especialmente sensible durante su dilatada carrera a los derechos humanos y a las desiguales relaciones Norte-Sur. Ha recorrido buena parte de &Aacute;frica y ha cubierto algunos de los conflictos armados m&aacute;s significativos de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, y porque, como el se&ntilde;ala, &ldquo;el 62% de los migrantes que llegan [a Europa] no escapan de la pobreza o el hambre, sino de la guerra y las dictaduras&rdquo;, en el encuentro del experimentado periodista con los c&aacute;ntabros en La Vor&aacute;gine har&aacute; un esbozo del perfil de esas miles de personas que solicitan refugio en una Europa cada vez m&aacute;s cerrada.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo fue uno de los primeros invitados de peso que lleg&oacute; a este espacio dedicado a la cultura cr&iacute;tica en Santander hace dos a&ntilde;os y medio. Ahora, la comunidad que participa habitualmente en la programaci&oacute;n de la librer&iacute;a tiene la posibilidad de reencontrarse con &eacute;l y de saber m&aacute;s sobre el origen de esta crisis que est&aacute; mostrando la debilidad social de la Uni&oacute;n Europea y su discurso vacilante en materia de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El periodista c&aacute;ntabro &Oacute;scar Allende ser&aacute; el encargado de presentar y moderar este encuentro, este viernes 18 de septiembre a partir de las 20.00 horas, que forma parte de una serie de actividades que La Vor&aacute;gine programar&aacute; en las pr&oacute;ximas semanas en el marco de esta crisis humanitaria y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo (Venezuela, 1955) fue corresponsal de guerra de El Pa&iacute;s durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. Testigo directo de conflictos en Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Chechenia, Irak, Afganist&aacute;n, Sierra Leona, Liberia, Ruanda y otros muchos pa&iacute;ses africanos. Ahora, colabora para medios como eldiario.es, la Cadena SER, InfoLibre o Jot Down.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ramon-lobo-comparte-conflictos-refugiados_1_2483886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2015 07:28:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48222" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48222" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Ramón Lobo comparte el mapa de los conflictos que alimenta la crisis de refugiados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/637f60c4-9f7a-412d-9628-894ae4d06d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Periodismo,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Los intelectuales realmente solo pueden estar en política cuando están en la oposición"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/imagen-bueno-malo-varufakis_128_4274033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¡Cómo no voy a estar tocado si me ha atacado todo el régimen! Me han atacado los partidos políticos que adversan a Podemos; me han dedicado portadas como si fuera un jefe del Estado, editoriales… cuando soy un simple ciudadano de a pie"</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fragmento del libro &ldquo;Conversaciones con Juan Carlos Monedero&rdquo;, en el que el periodista&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/autores/ramon_lobo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ram&oacute;n Lobo</a> entrevista al exdirigente de Podemos</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En este cap&iacute;tulo hablamos de su papel de malo de la pel&iacute;cula, de las similitudes entre las parejas pol&iacute;ticas Felipe Gonz&aacute;lez-Alfonso Guerra y Pablo Iglesias-Juan Carlos Monedero, de c&oacute;mo se siente tras el terremoto de Hacienda, de la p&eacute;rdida de intimidad, de si va a tirar la toalla, de si se se ve como una r&eacute;mora para Podemos, de la casta y los <em>appar&aacute;tchik</em>, de la pol&iacute;tica como un puesto de trabajo asegurado y de las elecciones como el riesgo de un ERE pol&iacute;tico colectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le gusta la imagen de canalla, de tipo duro, de retador que de alguna forma tiene o le han colocado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no, porque estoy convencido de que un grado m&aacute;s de inteligencia queda demostrado en la bondad. Hay gente que se cree muy inteligente porque es dura, incisiva, porque son como el malote del colegio. Con el tiempo me he dado cuenta de que la gente realmente inteligente es la que, a su capacidad de entender las cosas, de procesarlas y recordarlas, une una gran capacidad de empat&iacute;a y compasi&oacute;n. Y ese es el coraz&oacute;n de mi pelea. Otra cosa es que, cuando est&aacute;s en frentes de batalla en los que se han roto todas las reglas, en los que parece que todo vale, en los que el adversario te ve como un enemigo, en los que de alguna manera parece que lo &uacute;nico que importa es la victoria al precio que sea, necesariamente tienes que endurecer al menos el di&aacute;logo, porque si no careces de espacio para expresarte.
    </p><p class="article-text">
        Esta imagen de dureza es una imagen construida en los medios de comunicaci&oacute;n. Una cosa que me ocurre constantemente en las charlas, cuando termino y me quedo a conversar con algunos de los asistentes, es que me dicen: &laquo;no sab&iacute;a que eras as&iacute;&raquo;; porque en las charlas hago chistes, bromas, juego. Mientras que en la televisi&oacute;n tienes enfrente gente de colmillo retorcido, que son profesionales de la mentira y que no tienen el m&aacute;s m&iacute;nimo escr&uacute;pulo en utilizar cualquier treta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le acusan de ser prepotente, vanidoso, un chulo como Cristiano Ronaldo, que transmite esa imagen en el campo aunque quienes conocen al portugu&eacute;s afirman que en privado no es as&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo que reconocer que algo de esa imagen he tenido que dar. La cercan&iacute;a que transmito cuando estoy en el cuerpo a cuerpo no tiene nada que ver, al parecer, con la imagen que doy, sobre todo en los medios de comunicaci&oacute;n. Es cierto que los medios me roban una parte de mi esencia y me ponen un traje de guerrero samur&aacute;i dispuesto a golpear aunque sea con el escudo. Es la tiran&iacute;a de los tiempos, la falta de minutos para poder desarrollar un argumento, el tener enfrente a gente que grita. Eso dificulta la elaboraci&oacute;n de un discurso m&aacute;s sosegado, a no ser que te lo aprendas.
    </p><p class="article-text">
        Esto lo he hablado mucho con Pablo [Iglesias], que tambi&eacute;n hay que aprender a mantener las formas, a sonre&iacute;r, a no crisparse. Pero es un poco injusto porque todo eso lo tienes que hacer porque das mejor en televisi&oacute;n, no porque sea honesto. Lo honesto es decir a un sinverg&uuml;enza: &laquo;t&uacute; eres un sinverg&uuml;enza&raquo;, y a un caradura decirle: &laquo;t&uacute; eres un caradura&raquo;. No puede ser que vayas a un plat&oacute; de televisi&oacute;n, como me ha ocurrido, un tipo te lance una mentira y luego en la pausa publicitaria sonr&iacute;a y te diga: &laquo;es que as&iacute; son las cosas&raquo;. No, as&iacute; no son las cosas: t&uacute; eres un pedazo de mierda porque est&aacute;s atac&aacute;ndome para intentar ganar un combate de ideas en el que prevalece la falsedad, no la verdad, con cualquier tipo de argumento; sabes fehacientemente que lo que dices es mentira y tengo que sonre&iacute;rte y entrar en el juego porque as&iacute; son las reglas del <em>show</em>. Pues no me gustan.
    </p><p class="article-text">
        En la universidad, donde los profesores son a veces un poco engolados y tienen una necesidad de reconocimiento extremo, que satisfacen obligando a los alumnos a hablarles de usted, marcando distancias, soy todo lo contrario. Aqu&iacute; hay una contradicci&oacute;n: soy uno de los profesores m&aacute;s accesibles de mi facultad, mientras que en los medios de comunicaci&oacute;n doy la sensaci&oacute;n de ser un tipo duro e intransigente. Podr&iacute;a decir en mi descargo que a menudo tengo enfrente a delincuentes. No es f&aacute;cil discutir con tipos como Francisco Granados o profesionales de la mentira, periodistas a quienes los medios llevan para defender los postulados de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo d&uacute;o existe el bueno y el malo. En el PSOE de 1982, Felipe Gonz&aacute;lez era el bueno y Alfonso Guerra, el malo. En el caso de Podemos, Pablo Iglesias tiene la imagen de bueno, Errej&oacute;n parece el hijo que toda madre quisiera tener y a usted le ha tocado el papel de malo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una parte de eso que es una construcci&oacute;n interesada: presentarme como radical. Tambi&eacute;n tengo m&aacute;s biograf&iacute;a porque soy mayor que ellos y tengo m&aacute;s recorrido. Llevo siendo algo parecido a lo que soy desde hace mucho tiempo. Cada diez a&ntilde;os el Partido Popular hace lo posible por destruirme. Hace diez a&ntilde;os intent&oacute; meterme en la c&aacute;rcel por oponerme a la guerra [de Irak]. Ahora hay una campa&ntilde;a por tierra, mar y aire para intentar sacarme de cualquier espacio pol&iacute;tico. Cada vez que he intentado o ha sonado la posibilidad de tener un cargo de gesti&oacute;n en la universidad me han atacado igualmente. Soy una persona que le causa miedo al poder.
    </p><p class="article-text">
        Hay una segunda parte que tiene un poso de verdad. La diferencia entre un pol&iacute;tico y un intelectual es que el primero tiene la obligaci&oacute;n de cartografiar el territorio y de adaptarse a &eacute;l, mientras que el intelectual debe ser capaz de reinventarlo, ser capaz incluso de cambiar el curso de los r&iacute;os, de romper las fronteras. Creo que mi condici&oacute;n es la de un cura sin dios que necesita la verdad para tener un poco de paz en el mundo, que me hace ser intransigente con las cosas que no son ciertas. Esa intransigencia se puede presentar como un gesto de dureza. He de reconocer que estoy condenado a ser un pol&iacute;tico fracasado porque no puedo asumir los datos del paisaje como cerrados, sino que creo que parte de mi trabajo intelectual pasa por sentar las bases para hacer otra cartograf&iacute;a del territorio. Eso molesta, porque no siempre es amable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yanis </strong><strong>Varufakis, el ministro griego de Finanzas con Syriza, se convierte en h&eacute;roe global instant&aacute;neo; se le premia por su forma desenfada de vestir, la moto&hellip; En cambio a usted le penalizan por no haber entrado en el juego de la imagen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una diferencia que es injusta, porque la moto de Varufakis es m&aacute;s grande que la m&iacute;a, que es una Vespa [risas]. La diferencia est&aacute; en que Varufakis se mantuvo hasta ahora en el &aacute;mbito intelectual, mientras que yo decid&iacute; remangarme, echarme a la calle y patear este pa&iacute;s. Cuando en la Navidad de 2013 decidimos ir adelante con Podemos, mi tarea consisti&oacute; en recorrer Espa&ntilde;a, hablar con la gente para que crease c&iacute;rculos, para que se animara a poner en marcha un proceso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo haber hecho dos afirmaciones equivocadas. En un libro de uno de mis maestros, Ram&oacute;n Cotarelo, le&iacute; en una nota a pie de p&aacute;gina una cita en alem&aacute;n, y dije: &laquo;menos mal que nunca tendr&eacute; que aprender este idioma&raquo;. En otra ocasi&oacute;n afirm&eacute;: &laquo;menos mal que nunca tendr&eacute; que montar un partido&raquo;. Son muestras de dos esfuerzos tit&aacute;nicos: aprender un idioma tan complicado como el alem&aacute;n, que aprend&iacute;, y convencer a los ciudadanos de que hab&iacute;a que crear una fuerza pol&iacute;tica que superase el r&eacute;gimen del 78. Recorr&iacute; el pa&iacute;s: muchos autobuses, mucha moto, trenes, algunos aviones, dormir en cualquier sitio y hablar con muchas personas, porque hab&iacute;a que crear las bases para construir Podemos. Al mismo tiempo hab&iacute;a que salir a los nuevos Parlamentos, que son las televisiones. Eso me coloc&oacute; en un lugar expuesto. Varufakis ha estado escondido en esa torre de marfil que es la universidad, donde los planteamien- tos son de alguna forma inocuos.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia est&aacute; en que cuando un intelectual expresa un hecho se queda como una expresi&oacute;n; cuando un pol&iacute;tico o alguien que est&aacute; en la pol&iacute;tica expresa un hecho se convierte, como dice Michael Ignatieff, en alguien que suelta la espita de una granada de mano. Cosas que he escrito como intelectual sobre qu&eacute; es Espa&ntilde;a, sobre las heridas de nuestro pa&iacute;s, sobre la situaci&oacute;n en el Pa&iacute;s Vasco, sobre la Transici&oacute;n, sobre nuestra conversi&oacute;n en zombis, en el momento en que las expreso desde un espacio donde he ocupado una posici&oacute;n pol&iacute;tica, se convierten en granadas que explotan. Seguramente ese ha sido mi gran error. Mi error ha sido no darme cuenta de que ya no era un ciudadano de a pie, cosa que reivindico porque no soy ministro ni alcalde ni diputado y no voy a serlo. Desde el primer momento dije que era un profesor que estaba ayudando a inventar una fuerza pol&iacute;tica en un pa&iacute;s que no ve&iacute;a salida pol&iacute;tica despu&eacute;s del 15M, pero que no ten&iacute;a inter&eacute;s personal en ninguna tarea de representaci&oacute;n y gesti&oacute;n; porque mi tarea est&aacute; en el mundo de las ideas, de la reflexi&oacute;n, del debate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se considera un intelectual? Porque le critican por decirlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde Gramsci sabemos que todos somos intelectuales porque todos trabajamos con el intelecto, da igual d&oacute;nde desempe&ntilde;emos nuestra tarea. Lo que algunos tenemos es la funci&oacute;n de intelectuales, que est&aacute; lejos de ser soberbia. Si hoy he podido estar todo el d&iacute;a leyendo no es porque sea m&aacute;s listo que nadie, sino porque tengo la funci&oacute;n de ser intelectual y por tanto tengo que leer todo el d&iacute;a. Eso me permite saber de unas cosas y no saber, obviamente, de otras. Lo que s&iacute; que est&aacute; claro es que ser intelectual no me hace superior a nadie; eso lo tengo muy claro.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he entendido que hay sabidur&iacute;a en mucha gente que no ha tenido la posibilidad de estudiar y que te da much&iacute;sima luz. Cuando planteo que soy un intelectual lo que estoy diciendo es que tengo la funci&oacute;n de ser un intelectual: dar clases, corregir los trabajos de mis alumnos, tener ese equilibrio para poder decir a un estudiante: &laquo;no vayas por aqu&iacute;, ve por este otro lado, no opines moralmente, intenta ser objetivo, asume que no eres neutral pero que tienes que ser riguroso con los datos&raquo;. Tengo que haberme adelantado a las lecturas de los alumnos, tengo que escribir libros y escribir en la prensa. Todo eso me concede una condici&oacute;n de intelectual con funciones de intelectual, que es lo que alguna vez he querido expresar, pero que en modo alguno quiero que se traduzca en un tipo de superioridad. Ya sabemos la frase cl&aacute;sica: hay imb&eacute;ciles en seis idiomas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo dice como si intelectual y pol&iacute;tico fuesen contradictorios, dos categor&iacute;as morales opuestas: los pol&iacute;ticos, malos; los intelectuales, buenos. Hay muchos intelectuales que han ejercido la pol&iacute;tica y muchos pol&iacute;ticos que han sido intelectuales reconocidos. Por ejemplo, Gramsci.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos han cambiado, todo se ha convertido en una mercanc&iacute;a. El poder se ha especializado, ha tendido sus tent&aacute;culos por todos lados. La uni&oacute;n entre el poder pol&iacute;tico, el financiero y el medi&aacute;tico ha construido castillos impermeables en los que resulta casi imposible entrar o salir vivo. Puedes creer que vas a ser el caballo de Troya pero al final te convierten en uno m&aacute;s de los habitantes de la fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se dice que la Guerra Civil fue la &uacute;ltima guerra moral de la historia, en la que estaba claro qui&eacute;nes eran los canallas y qui&eacute;nes eran los decentes, se est&aacute; diciendo tambi&eacute;n que entonces era mucho m&aacute;s f&aacute;cil tener posiciones claras, comprometidas, que la verdad era incontrovertible, y por tanto la posici&oacute;n pol&iacute;tica, aunque estuviera equivocada, estaba atravesada de una profunda convicci&oacute;n moral. Incluso barbaridades como el pacto M&oacute;lotov-Ribbentrop se pod&iacute;an explicar desde perspectivas comunistas como el paso necesario para frenar la connivencia entre las fuerzas pol&iacute;ticas liberales burguesas europeas y los nazis que iban a acabar con la URSS. Cuando un intelectual apoya esa barbaridad piensa que est&aacute; haciendo lo correcto.
    </p><p class="article-text">
        En la pol&eacute;mica entre Jean-Paul Sartre y Albert Camus, hoy sabemos que Camus ten&iacute;a raz&oacute;n: no hay raz&oacute;n de Estado, tampoco desde la perspectiva de la izquierda, sino que hay un principio de humanidad que tiene que prevalecer. Incluso en esto las posturas eran honestas: Sartre defend&iacute;a cosas en las que cre&iacute;a profundamente, igual que Hegel estaba convencido cuando dijo que Napole&oacute;n era el esp&iacute;ritu de la historia montado a caballo, que hab&iacute;a un principio de emancipaci&oacute;n representado en la Declaraci&oacute;n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano que portaban los soldados franceses en sus mochilas. Hoy en d&iacute;a todo eso es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Que </strong><strong>Garc&iacute;a </strong><strong>Montero </strong><strong>y &Aacute;ngel Gabilondo se presenten como candidatos en Madrid es una excepci&oacute;n, no es habitual que un poeta o un acad&eacute;mico se mezcle en pol&iacute;tica, y menos en estos tiempos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los intelectuales realmente solo pueden estar en pol&iacute;tica cuando est&aacute;n en fuerzas de oposici&oacute;n; cuando est&aacute;n en posiciones de gobierno empiezan a tener una tensi&oacute;n que resuelven mal. Los mil &aacute;ngulos del poder pol&iacute;tico para construir mayor&iacute;as obligan a pactar con personas contrarias a tus ideas; puedes alcanzar pactos de entendimiento para construir la ciudad, pero suspendiendo las diferencias intelectuales que no se pueden conjuntar. El pol&iacute;tico tiene la capacidad de fragmentar su realidad y puede dejar cosas de lado; el intelectual no puede hacerlo, igual que no lo puede hacer tampoco el religioso. Tanto el intelectual como el te&oacute;logo que hacen pol&iacute;tica tienen que suspender una parte de sus convicciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le ha pasado? Porque ahora est&aacute; haciendo pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, porque estoy en la oposici&oacute;n; cuando est&aacute;s en la oposici&oacute;n el an&aacute;lisis y el diagn&oacute;stico coinciden con lo que piensas porque lo &uacute;nico que tienes son tus ideas. Eso explica por qu&eacute; la izquierda ha estado tan peleada hist&oacute;ricamente: discute sobre diagn&oacute;sticos que llevan a caminos diferentes. La izquierda ha sido tan tenaz en esas discusiones ideol&oacute;gicas porque un mal an&aacute;lisis te conduce a lo que dec&iacute;a Yang Zhu en la encrucijada: &laquo;&iquest;No es aqu&iacute; donde medio paso en falso te lleva a miles de millas de distancia?&raquo;. Esa eterna controversia en las filas del pensamiento emancipador acerca de las ideas lleva, en t&eacute;rminos de broma, a crear el Frente Judaico de Liberaci&oacute;n en clara confrontaci&oacute;n con el Frente de Liberaci&oacute;n Judaica.
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas pol&iacute;ticas como Podemos, que estamos en oposici&oacute;n, hacemos un diagn&oacute;stico sobre lo que queremos construir; a&uacute;n no caemos en la necesidad de suspender partes del ideario para sumar mayor&iacute;as que puedes hacer un mayor &eacute;nfasis en algunas cosas, dejar otras que reclaman mayor pedagog&iacute;a para m&aacute;s adelante, pero si renuncias a entroncar con los referentes que contribuyeron a los cambios en nuestro pa&iacute;s, quedas colgado en el vac&iacute;o. Ser&iacute;a un pecado de adanismo que se pagar&iacute;a caro, adem&aacute;s de que ser&iacute;a injusto.
    </p><p class="article-text">
        El pol&iacute;tico negocia con los tiempos, mientras que los te&oacute;ricos blasfeman ante las negociaciones. Es una contradicci&oacute;n de dif&iacute;cil soluci&oacute;n, y es ah&iacute; donde tienes que optar por ser pol&iacute;tico o intelectual. En Grecia, un pol&iacute;tico pacta con un partido que piensa diferente en muchas cosas porque necesita una mayor&iacute;a parlamentaria para sacar adelante objetivos que comparten. Un intelectual tiene dificultades para arrancar de su libro unas cuantas p&aacute;ginas y decir: &laquo;de momento, mi libro se ha quedado en esto&raquo;. Solo en los procesos revolucionarios coincide lo que piensas con lo que haces. Por eso el ejemplo de Gramsci no ser&iacute;a equiparable. En el caso de Luis Garc&iacute;a Montero, esa contradicci&oacute;n se va a multiplicar. Creo que no se va a traicionar a s&iacute; mismo en tanto en cuanto IU sea una fuerza pol&iacute;tica sin posibilidades de gobernar, pero tan pronto como esa posibilidad aparezca en el horizonte, el intelectual va a tener que dar paso al pol&iacute;tico. Eso deja muchas cicatrices.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se siente tocado despu&eacute;s de estos dos meses horribiles que ha vivido?</strong><em>horribiles </em>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, claro. &iexcl;C&oacute;mo no voy a estar tocado si me ha atacado todo el r&eacute;gimen! Me han atacado los partidos pol&iacute;ticos que adversan a Podemos; me ha mencionado la vicepresidenta del Gobierno en rueda de prensa, cosa que no hab&iacute;a hecho nunca respecto a nadie; me ha mencionado varias veces el ministro de Hacienda para se&ntilde;alarme como un objetivo a batir; me han dedicado portadas como si fuera un jefe del Estado, editoriales&hellip; cuando soy un simple ciudadano de a pie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Echa de menos la intimidad de la que disfrutaba hace un a&ntilde;o, cuando no le conoc&iacute;a nadie, y sobre todo despu&eacute;s del asunto de Hacienda? &iquest;La de poder caminar por la calle sin que nadie le conozca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sigo haci&eacute;ndolo. Pero es verdad que nuestro pa&iacute;s tiene un d&eacute;ficit de cultura democr&aacute;tica muy fuerte. Te puedes encontrar en un avi&oacute;n con un par de ni&ntilde;atos que se creen con derecho a imprecarte o a grabarte con un m&oacute;vil. Luego est&aacute; tambi&eacute;n la propia efusividad de nuestro pa&iacute;s, que genera lo contrario. Vas a cenar a un sitio y te tienes que levantar diez veces a hacerte fotos con gente a la que le hace ilusi&oacute;n tomarse una foto contigo. El anonimato tiene un punto positivo, de poder encontrarte m&aacute;s contigo mismo. Parece que si eres un personaje p&uacute;blico el precio a pagar es que los dem&aacute;s no te respeten, y eso es algo que tenemos que recuperar. Estar en pol&iacute;tica no significa que la gente tenga derecho a meterse en tu intimidad, como me ha ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        En estos meses horribles me he encontrado con situaciones propias de un Estado policial, como que vayan a la facultad con c&aacute;maras ocultas para intentar sacar algo contra m&iacute;. Doy clase cada a&ntilde;o a doscientos, a cuatrocientos estudiantes; es f&aacute;cil que alguno haya tenido alg&uacute;n conflicto conmigo porque le suspend&iacute;, le caigo mal o no est&aacute; de acuerdo con algo. La manera de actuar est&aacute; encanallada. &iquest;Dir&iacute;a la verdad esa c&aacute;mara oculta si lograse arrancar algo a alg&uacute;n alumno?
    </p><p class="article-text">
        La mala fe de esos medios es evidente. Pero a ellos les resulta irrelevante. Aun as&iacute; tienen profundas dificultades para encontrar cosas que nos incriminen. Y por eso inventan. No quiero pensar el juego que hubieran sacado si cualquiera de nosotros tuviera una foto con un narcotraficante como ocurre con [Alberto N&uacute;&ntilde;ez] Feij&oacute;o, si se demostrara, como le pasa al PP, que hab&iacute;amos financiado con dinero negro nuestras campa&ntilde;as o nuestra sede, si hubiera en nuestras filas tantos ladrones como en las filas del PP o si Pablo Iglesias hubiera tenido de segundo a un Francisco Granados o una jefa de prensa implicada en la P&uacute;nica, como le ocurre a Esperanza Aguirre. La doble vara de medir es insultante.
    </p><p class="article-text">
        Mentir&iacute;a si dijera que me es indiferente, porque si hay algo que siempre he detestado es el cinismo. Siempre he dicho que hab&iacute;a mucho sesentayochista que ten&iacute;a met&aacute;stasis de cinismo. Creo que el cinismo es la estratagema de gente inteligente pero cobarde para evitar asumir sus responsabilidades. Como no soy nada c&iacute;nico, he de reconocer que no tengo la costra para que todos estos ataques me sean indiferentes. Me he dado cuenta de que toda esta bater&iacute;a de agresiones no ten&iacute;a nada que ver conmigo. Si antes no me atacaban y ahora lo hacen es porque he formado Podemos, no porque haya abierto una empresa, realice investigaciones, estudie o trabaje en la universidad. Ninguno de esos ataques hab&iacute;a tenido lugar antes. Suceden ahora porque soy una de las caras conocidas de Podemos. Me he encontrado de repente con que era un personaje en el que no me reconoc&iacute;a. Un personaje que, en esa bater&iacute;a brutal de ataques, falseaba su curr&iacute;culum, cuando eso es la fe de vida de un profesor.
    </p><p class="article-text">
        Es duro que un peri&oacute;dico con el cual uno se ha formado intelectualmente y que a menudo insiste en convertirse en un libelo sin ning&uacute;n tipo de calidad, como es el diario <em>El Pa&iacute;s</em>, se permita el lujo de publicar en portada que un profesor de universidad, cuyo principal valor es su curr&iacute;culum, lo ha falseado. A&uacute;n m&aacute;s sabiendo que desde el d&iacute;a anterior ten&iacute;an un correo electr&oacute;nico enviado por el asistente del profesor Claus Offe reconociendo que yo hab&iacute;a estado en la Universidad Humboldt, que el Ministerio de Educaci&oacute;n y Ciencia ten&iacute;a constancia de que hab&iacute;a recibido una beca postdoctoral en dicha universidad; pese a tener constancia por parte de la Universidad de Puebla de que hab&iacute;a sido profesor; pese a tener constancia de que el trabajo que hab&iacute;a realizado sobre la implantaci&oacute;n del euro en Espa&ntilde;a hab&iacute;a sido financiado en su mayor&iacute;a por el Banco Central Europeo y que hab&iacute;amos presentado las conclusiones en el Banco Central Europeo en Fr&aacute;ncfort; pese a todo eso, se permitieron el lujo de publicar en portada, para que lo leyeran mis colegas, mis estudiantes y mis compa&ntilde;eros de otros lugares del mundo, que hab&iacute;a falseado mi curr&iacute;culum.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ves eso te quedas consternado. Al mismo tiempo, otro diario publica que me han ingresado un mill&oacute;n de euros, pero no dice en qu&eacute; banco est&aacute; esa cuenta o en qu&eacute; banco est&aacute; o estaba el dinero. Otro peri&oacute;dico dice que tengo un banco, &iexcl;que el banco Triodos es m&iacute;o!, y que existe un trasvase de dinero porque Podemos y yo tenemos cuentas en ese banco. Un absurdo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ves estos comportamientos tienes que pensar que no solo ha desaparecido la &eacute;tica period&iacute;stica, sino tambi&eacute;n la inteligencia. Cuando me encontraba con ese retrato me daba cuenta de que se trataba de un ataque en toda regla; conspiraban para acabar conmigo, no porque todos formaran parte de una conspiraci&oacute;n, sino porque la propia podredumbre de nuestra sociedad, la neoliberalizaci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n, la astucia de la raz&oacute;n pervertida, que dir&iacute;a Hegel, hace que centenares de periodistas est&eacute;n buscando cualquier noticia que ayude a intentar tumbarme porque les da espacio en sus peri&oacute;dicos o en sus televisiones. Aunque su voluntad no sea la de cumplir una orden que hayan recibido, aunque nadie se lo haya pedido, en el fondo colaboran en esa direcci&oacute;n. Necesitar&iacute;a tener la costra muy dura para no haberme resentido del golpe. Claro que lo he sentido, y eso me ha llevado a hacer una reflexi&oacute;n personal fuerte sobre si merece la pena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y merece la pena?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [Resopla mientras piensa la respuesta] Hay gente que se la est&aacute; jugando en muchos sitios por cosas similares y recibe tanto o m&aacute;s castigo que yo. A m&iacute; me amenazan, me presionan para que me expulsen de la universidad, para que Hacienda me sancione, para que me acusen de delitos de fraude fiscal, blanqueo de dinero, financiaci&oacute;n ilegal de un partido, falsedad en documento p&uacute;blico&hellip; El grueso del ataque busca destruirme personalmente.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay gente que se la est&aacute; jugando de verdad en este pa&iacute;s por decencia; que pierde su puesto de trabajo, que la echan de la judicatura, de la f&aacute;brica, que le impiden ascensos en los lugares donde trabaja. Si tiro la toalla no estar&eacute; a su altura. Al mismo tiempo, me pregunto si una persona que no quiere ser pol&iacute;tico, que no tiene la voluntad de ocupar ning&uacute;n cargo, que lo que est&aacute; deseando es regresar a su trabajo, tiene que sufrir todos estos ataques de un sistema agonizante, que nos est&aacute; golpeando en sus &uacute;ltimos estertores. Si merece o no la pena es una reflexi&oacute;n que tengo abierta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/imagen-bueno-malo-varufakis_128_4274033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2015 18:15:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA["Los intelectuales realmente solo pueden estar en política cuando están en la oposición"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juan Carlos Monedero,Podemos,Ramón Lobo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Belén Gopegui: “Si el humor va dirigido contra el más débil, es menos humor que prepotencia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/belen-gopegui-humor-dirigido-prepotencia_1_4556347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea4a146d-abf2-4e2c-a244-8df6100b8f3b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Belén Gopegui"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora madrileña presenta su última novela, 'El comité de la noche'</p><p class="subtitle">“En la medida en que las mujeres no han acabado aún con el patriarcado, su salario sigue estando condicionado por esta relación de fuerza desigual”</p><p class="subtitle">"Suelo convivir con la historia también cuando no estoy escribiendo"</p></div><p class="article-text">
        Hay escritores y escritoras que huyen de los focos, de la fama, incluso de los entrevistadores. Bel&eacute;n Gopegui (Madrid, 1963) es una de ellas. Pese a la insistencia de que una conversaci&oacute;n alrededor de un caf&eacute; permite un tipo de entrevista m&aacute;s c&aacute;lida y cercana, Gopegui no cede. Su negativa es amable, desde una timidez que desarma, pero inflexible. Tras un intercambio de varios correos electr&oacute;nicos, este periodista env&iacute;a unas preguntas que quiz&aacute; jam&aacute;s hubiera formulado en una entrevista presencial. Quedan en el limbo las no pronunciadas, las ni siquiera pensadas. Me gustan las entrevistas que fluyen, que se dejan llevar, que parecen tener vida propia. Son las mejores si quien est&aacute; enfrente no es un pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s importante: la historia o las palabras que surgen para contarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay forma de separarlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo nace en usted una novela? &iquest;Un chispazo, una frase, una historia, una noticia? &iquest;Existe un patr&oacute;n o cada libro es diferente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general por sedimentaci&oacute;n. Aquel acarreo de materiales que estudi&aacute;bamos con respecto a los r&iacute;os, las im&aacute;genes, las historias, las voces se van depositando y un d&iacute;a necesitas contarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando se pone a escribir una historia, &iquest;existe un plan definido, un mapa de la novela, una hoja de ruta m&aacute;s o menos precisa, o se deja llevar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como he contado otras veces, escribir se parece a pintar algo para saber c&oacute;mo es, con la aparente contradicci&oacute;n que implica: quieres contar, o pintar, algo determinado, y a la vez esperas durante el proceso saber mejor qu&eacute; es lo que est&aacute;s queriendo pintar o contar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antonio Lobo Antunes sostiene que cuando se termina una novela comienza la b&uacute;squeda de la novela debajo de la hojarasca, que el escritor se transforma en un ebanista, en un pulidor de su propia historia. &iquest;Est&aacute; de acuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada persona tendr&aacute; sus m&eacute;todos. Por mi parte, suelo preferir ensamblar piezas ya terminadas. Escribir es un proceso mental y f&iacute;sico y a veces no se trata tanto de pulir como de romper y comenzar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Javier Mar&iacute;as, en cambio, afirma que cuando da por terminado un p&aacute;rrafo ya no lo toca. Saramago escrib&iacute;a dos folios al d&iacute;a y Graham Greene ocho horas, saliera lo que saliera. &iquest;C&oacute;mo es su manera de trabajar? &iquest;Corrige mucho?</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d029ded7-09f9-471e-8d29-9134396430e5_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d029ded7-09f9-471e-8d29-9134396430e5_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d029ded7-09f9-471e-8d29-9134396430e5_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d029ded7-09f9-471e-8d29-9134396430e5_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d029ded7-09f9-471e-8d29-9134396430e5_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d029ded7-09f9-471e-8d29-9134396430e5_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d029ded7-09f9-471e-8d29-9134396430e5_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
         Ten&iacute;a entendido que Greene trabajaba con un n&uacute;mero de palabras que deb&iacute;a alcanzar, pero imagino que ir&iacute;a cambiando en distintas etapas de su vida. En mi caso, la vida diaria se entromete, se trata de buscar el tiempo posible de escritura en cada momento. &iquest;Corregir? A veces escribo fragmentos &iacute;ntegros, otras los voy limando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su &uacute;ltima novela, &lsquo;El comit&eacute; de la noche&rsquo; (Literatura Ramdom House), tiene como fondo el negocio de las farmac&eacute;uticas, el comercio de la sangre y la salud. Es un tema de actualidad: los l&iacute;mites morales del negocio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un tema que tambi&eacute;n viene de lejos, aquello del fetichismo de la mercanc&iacute;a, del valor de uso y el valor de cambio, vender y venderse. Cierto que, a medida que pasa el tiempo, el capitalismo necesita ampliar mercados y arrasar nuevos l&iacute;mites. Es un proceso de expansi&oacute;n acelerado que, paso a paso, negocio a negocio, invade y ocupa todos los espacios, todas las imaginaciones. Por otro lado, la mayor&iacute;a de las novelas tratan de un tema com&uacute;n, c&oacute;mo vivir, y a veces, c&oacute;mo poder vivir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; las farmac&eacute;uticas no investigan en medicinas para pobres, tratamientos contra la malaria o el &eacute;bola? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Supongo que lo sabemos, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un intelectual, los escritores lo son, &iquest;deben tener compromiso social? &iquest;Dentro o fuera de sus escritos? &iquest;Ese compromiso dentro de la novela estropea o impulsa la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alguna persona que pueda no tener v&iacute;nculos de compromiso con su comunidad? No, es imposible. &iquest;Es mejor desarrollar esos v&iacute;nculos colaborando en colectivos, escribiendo art&iacute;culos, hablando de lo que habla, escribiendo novela para olvidar los golpes de la vida, o para intentar aprender a parar los que puedan pararse, o para justificarlos? Mejor para qui&eacute;n, mejor seg&uacute;n qu&eacute; se necesite. En todo caso, tambi&eacute;n ser&iacute;a curioso preguntarnos si el hecho de que a un personaje no le guste el br&oacute;coli estropea la novela, o si hablar, pongamos, de Toronto, estropea la novela, o si la estropea hablar de la amistad o de Boris Vian o de la Primera Guerra Mundial, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pienso en Hertha M&uuml;ller y en su libro &lsquo;Todo lo que tengo lo llevo conmigo&rsquo;, y en Danilo Kis y su novela &lsquo;Una tumba para Boris Davidovich&rsquo;. Son pu&ntilde;etazos en la conciencia. Por no hablar de &lsquo;Archipi&eacute;lago Gulag&rsquo;, de Aleksandr Solzhenitsyn.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La editora Elsa Aguiar ha escrito: &ldquo;quienes editan&rdquo;, y yo dir&iacute;a tambi&eacute;n quienes escriben y publican, &ldquo;obran siempre como&rdquo; colaboradores necesarios de la reproducci&oacute;n de normas que cada obra lleva consigo de forma m&aacute;s o menos impl&iacute;cita o expl&iacute;cita. Las obras culturales nunca se limitan a describir: siempre, adem&aacute;s, prescriben porque las normas sociales impl&iacute;citas se adquieren por absorci&oacute;n de discurso social, ya sea en forma de literatura, de anuncios, de cine, o de conductas cotidianas&ldquo;. Creo que sus palabras son aplicables tanto a las novelas que usted cita como a otras de amor y lujo, las metaliterarias, la Bibilia, y dem&aacute;s narraciones p&uacute;blicas. Despu&eacute;s hay que ver qu&eacute; describe y prescribe cada una y con qu&eacute; procedimientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene algo que ver el periodismo con la literatura, o los periodistas que se pasan de bando ya eran escritores camuflados, como Garc&iacute;a M&aacute;rquez o Hemingway?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Prefiero el verbo estar pues ata&ntilde;e a lo que hacemos, y seg&uacute;n lo que hagamos y c&oacute;mo lo hagamos seremos una cosa u otra. El periodismo da la noticia, la novela procura construir o ampliar la experiencia, pero ambas actividades no est&aacute;n completamente separadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha estallado una gran pol&eacute;mica en Alemania y Francia con el &uacute;ltimo libro de Martin Amis, &lsquo;The Zone of Interest&rsquo;. Es una trama amorosa en un tono de comedia ligera dentro del campo de Auschwitz. &iquest;Hay l&iacute;mites o el l&iacute;mite es la autocensura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El dilema, a mi modo de ver, no deber&iacute;a estar en los temas sino en el blanco, en la correlaci&oacute;n de fuerzas. Si el humor va dirigido contra el m&aacute;s d&eacute;bil, es menos humor que prepotencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo vive la Espa&ntilde;a actual, la de los recortes, los desahucios, la corrupci&oacute;n? &iquest;Le afecta como escritora, como mujer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la Espa&ntilde;a actual viene, una vez m&aacute;s, de lejos. Vivo en ella, me afecta, claro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n las mujeres escritoras en Espa&ntilde;a castigadas por la desigualdad salarial, o solo depende de la previsi&oacute;n de ventas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El salario est&aacute; en relaci&oacute;n con otros elementos entre los que destaca la fuerza de quienes lo cobran y, en el mundo de la cultura y en otros, su llamado capital simb&oacute;lico que no ser&iacute;a sino una parte m&aacute;s de esa fuerza. En la medida en que las mujeres no han acabado a&uacute;n con el patriarcado, su salario sigue estando condicionado por esta relaci&oacute;n de fuerza desigual, adem&aacute;s de por las relaciones de clase y otras relaciones de poder. En el caso de la escritura, hay discusi&oacute;n acerca de si podemos llamar salario a lo que cobra un autor. Pero lo sea o no, las mujeres que escriben, no s&oacute;lo libros, tambi&eacute;n art&iacute;culos y otras colaboraciones, lo hacen en un sistema patriarcal, y eso tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a la mayor&iacute;a de los lectores son mujeres</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que vendr&iacute;a a significar que en Espa&ntilde;a la mayor&iacute;a de los lectores son lectoras, un malabarismo m&aacute;s al que nos obligan las reglas no neutrales del idioma. No conozco esos datos, no s&eacute; si distinguen o discriminan entre quienes leen en las bibliotecas, quienes compran libros, quienes leen en la red. Los estudios de las pr&aacute;cticas de lectura suelen ser imprecisos. Tampoco creo que leer sea en s&iacute; mismo significativo si no lo vinculamos a qu&eacute; se lee y para qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe una literatura de mujeres o no cree en los adjetivos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen marcas en los textos, por origen social, por experiencias vividas, por renta, por g&eacute;nero, etc&eacute;tera. En todos los textos. Unas se convierten en armas arrojadizas y otras no llegan a ser o s&iacute; seg&uacute;n las &eacute;pocas: hace a&ntilde;os se hablaba de literatura cat&oacute;lica, no se suele hablar de literatura de ricos aunque s&iacute; proletaria, tampoco se suele hablar de literatura de la mitad de la humanidad sino que algunos textos de una mitad son apropiados por el canon y otros, relegados o expulsados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Escribir tiene horario o cuando una historia te habita en como un demonio que nunca sale?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Suelo convivir con la historia tambi&eacute;n cuando no estoy escribiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es posible que Internet y el libro digital acaben con el libro de papel, &iquest;c&oacute;mo es su relaci&oacute;n con el papel y con el libro digital? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Guardo mejor en la memoria lo que he le&iacute;do en papel. En ocasiones, si necesito no llevar demasiado peso, uso dispositivos electr&oacute;nicos para leer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha le&iacute;do alguno en una pantalla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c7a218b-0246-4898-ba85-4b576cc868a5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c7a218b-0246-4898-ba85-4b576cc868a5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c7a218b-0246-4898-ba85-4b576cc868a5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c7a218b-0246-4898-ba85-4b576cc868a5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c7a218b-0246-4898-ba85-4b576cc868a5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c7a218b-0246-4898-ba85-4b576cc868a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c7a218b-0246-4898-ba85-4b576cc868a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sigue en la Fundaci&oacute;n Robo? &iquest;En qu&eacute; consiste su trabajo, su denuncia?</strong><a href="http://www.fundacionrobo.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Robo</a>
    </p><p class="article-text">
        Participo, como muchas otras personas, en uno de los proyectos de la Fundaci&oacute;n Robo adem&aacute;s de ser oyente adicta de sus temas. Me interes&oacute; mucho esa idea de ir publicando peri&oacute;dicamente en la red canciones escritas en estos momentos de urgencia, adem&aacute;s de versiones, adaptaciones, colaboraciones. Formo parte de Asalto, su &ldquo;facci&oacute;n literaria&rdquo; y mucho m&aacute;s inmadura pues si la m&uacute;sica siempre ha tenido un componente colectivo y socializador, los &uacute;ltimos siglos han confinado la literatura a las paredes de las habitaciones. Asalto surgi&oacute; con la idea de generar textos breves a los que acudir, angustias sofocadas que en lugar de conducirnos al hundimiento, movilizasen. Pero con las nuevas incorporaciones se espera que logren cuajar algunos proyectos narrativos m&aacute;s extensos y de elaboraci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se considera una mujer de izquierdas, &iquest;qu&eacute; significa ser de izquierdas hoy, tras el hundimiento de la URSS, la visualizaci&oacute;n de que en Europa del Este no hab&iacute;a para&iacute;sos sino dictaduras y la crisis de la socialdemocracia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, su descripci&oacute;n me parece discutible. Dir&iacute;a que, por un lado, antes de conformarse con el calificativo de dictadura para los intentos de poner en pr&aacute;ctica el socialismo, conviene tener presente la enumeraci&oacute;n de Carlos Fern&aacute;ndez Liria cuando se&ntilde;ala c&oacute;mo en todo el siglo XX no hubo un solo ejemplo de victoria electoral de quienes propugnaban salir de capitalismo que no fuera seguida de un golpe de Estado o de una interrupci&oacute;n violenta del orden democr&aacute;tico; ni uno solo en el que se mostrara que opciones comunistas o verdaderamente socialistas ten&iacute;an derecho a ganar las elecciones, as&iacute;: &ldquo;Guatemala en 1944 y 1954, Indonesia en 1965, Brasil en 1964, Chile en 1973, Ir&aacute;n en 1953, Rep&uacute;blica Dominicana en 1963, Hait&iacute; en 1990 y de nuevo en 2004, Nicaragua en 1990, Argelia en 1992, Espa&ntilde;a en 1936, o la red Gladio en Italia y parte de Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De igual modo pienso que en los intentos de socialismo hay, como en nuestras llamadas democracias, paso del tiempo, contradicciones, partes, virtudes, ataques, defectos, y que en nada nos ayuda descartarlos con una palabra sin analizarlos y valorar lo bueno y descartar lo malo. Un leve matiz: &iquest;le preguntar&iacute;a usted a un escritor si se considera un var&oacute;n de izquierdas, o simplemente un hombre o una persona de izquierdas? Por otro lado, importa menos lo que una persona se considere a s&iacute; misma que lo que sus acciones manifiesten. En cuando a las ideas pol&iacute;ticas, tanto el marxismo como el ecofeminismo me parecen imprescindibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volvemos a la literatura: &iquest;ortodoxos o heterodoxos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende de que las normas que se quieran romper o seguir se juzguen buenas o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en pol&iacute;tica, personas del r&eacute;gimen o disidentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su propia vocaci&oacute;n&rdquo;, dec&iacute;a Graham Greene, conduce al escritor a ser cat&oacute;lico en una sociedad protestante, a ser comunista en una sociedad capitalista...&ldquo;, estoy de acuerdo en parte. Sin embargo, la llamada vocaci&oacute;n no puede nublar el criterio y habr&aacute; ocasiones en que disentir sea estar a favor de lo que se juzga malo, y asentir de lo bueno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuviera que elegir un modelo: Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia o Brasil.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n me har&iacute;a tener que elegir y por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se siente estafada por las tarjetas en negro? Ese asunto tiene otra novela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la hipocres&iacute;a y el enga&ntilde;o de quienes defienden el respeto a la propiedad privada y jam&aacute;s respetan la propiedad p&uacute;blica, creo que si las organizaciones ligadas a proyectos emancipadores siguen manteniendo v&iacute;nculos no s&oacute;lo con quienes usaron tarjetas, sino con quienes presidieron fundaciones opacas, etc&eacute;tera, se hundir&aacute;n con justicia y sin remedio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escribir ficci&oacute;n permite vengarse de la realidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, permite indagar en formas y caminos que a veces calman y a veces proporcionan visiones, momentos de intensidad y de alegr&iacute;a, incluso leves instrucciones para defenderse de lo que nos hacen y para cambiarlo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, con la excusa de las fotograf&iacute;as, Gopegui accede a un encuentro breve en la cafeter&iacute;a de La Casa Encendida. En &eacute;l explica que odia los coloquialismos, que no es capaz de leerse despu&eacute;s, que siente verg&uuml;enza. Nada de entrevistas en televisi&oacute;n, pocas en radio. &ldquo;Desde que existe el podcast tampoco me gustan. No es como antes, que se radiaba y ya est&aacute;, ahora quedan; tres meses despu&eacute;s puedes seguir escuch&aacute;ndote. No desaparecen&rdquo;. Bel&eacute;n Gopegui vende suficientes libros para poder esquivar las promociones. &ldquo;Si eres actriz tienes que estar bajo los focos, pero no es necesario para escribir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, escribir es un asunto solitario y esa soledad no concluye con la publicaci&oacute;n. Bebe un t&eacute; durante la conversaci&oacute;n que fluye por otros derroteros, como el lenguaje y el machismo. Le digo que esa podr&iacute;a haber sido la entrevista. &ldquo;Para el pr&oacute;ximo libro; me ha convencido&rdquo;, afirma desde una sonrisa. De momento tenemos este: <em>El comit&eacute; de la noche</em> (Literatura Random House). Para el siguiente habr&aacute; que esperar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Lobo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/belen-gopegui-humor-dirigido-prepotencia_1_4556347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Oct 2014 18:57:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea4a146d-abf2-4e2c-a244-8df6100b8f3b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="108473" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea4a146d-abf2-4e2c-a244-8df6100b8f3b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="108473" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Belén Gopegui: “Si el humor va dirigido contra el más débil, es menos humor que prepotencia”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea4a146d-abf2-4e2c-a244-8df6100b8f3b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Periodismo,Literatura,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariano Chance Rajoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tipos-inquietantes/mariano-chance-rajoy_132_4610835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29d4e790-122e-4f58-bdd8-9bb958b7e300_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariano Chance Rajoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como Chance, el jardinero de la película de Sellers, Rajoy llegó a la cúspide de la política nacional por hablar poco, saber sonreír, decir ‘sí’ a su jefe (antes Aznar; hoy Angela Merkel) y soltar frases elípticas sin sentido que sus fieles interpretan como un oráculo mariano</p></div><p class="article-text">
        Mariano Rajoy recuerda a mister Chance, el &uacute;ltimo papel de Peter Sellers. Es un tipo con una vis c&oacute;mica que sus cr&iacute;ticos no reconocen. Da risa aunque el papel sea serio. Al salir al escenario, en directo, diferido o v&iacute;a plasma, el p&uacute;blico se predispone de tal manera a la carcajada que diga lo que diga resulta gracioso. Es algo que est&aacute; al alcance de los m&aacute;s grandes: Carmen Sevilla (en Telecup&oacute;n y Cine de Barrio) y Maril&oacute; Montero (casi a diario). Hay que tener mucho talento c&oacute;mico para afirmar que a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola es la locomotora de Europa, que tira de Alemania y Francia gracias al &eacute;xito de sus reformas. Y mucha suerte para que no te ingresen en un manicomio o te llueva una tomatina.
    </p><p class="article-text">
        Pese a sus talentos, nuestro personaje tiene un problema de gui&oacute;n, de contexto: su trabajo no se desarrolla en la comedia como &eacute;l cree, sino que fluct&uacute;a del drama a la tragedia, a la tragedia de los dem&aacute;s, se entiende. Recuerda al Sellers de la pel&iacute;cula &lsquo;Being There&rsquo; (Estando all&iacute;), que en Espa&ntilde;a se titul&oacute; &lsquo;Bienvenido Mister Chance&rsquo; por misterios insoldables que afectan al doblaje y a las traducciones, capaces de bautizar &lsquo;Con faldas y a lo loco&rsquo; la pel&iacute;cula de Billy Wilder que el mundo civilizado conoce como &lsquo;Some Like It Hot&rsquo; (A algunos les gusta caliente). Peor fue en Am&eacute;rica Latina, que se tradujo por &lsquo;Una Eva y dos Adanes&rsquo;. Somos un pa&iacute;s que no conoce la voz de Marilyn Monroe. As&iacute; nos va.
    </p><p class="article-text">
        Mariano Sellers Chance es un personaje ambiguo. Se hizo nacer en Galicia con la esperanza de tener cobertura cultural, una excusa inapelable y perenne: &ldquo;&iexcl;Es que es gallego! Pero de gallego tiene poco. Hacerse el longuis no es suficiente. Tiene el nacimiento, eso s&iacute;, y los estudios, los veranos en Sanxenxo y el marisco a dos carrillos. No s&eacute; si ya aprendi&oacute; el idioma, pero en la &eacute;poca del Prestige iba justito: &lsquo;O meu xastre &eacute; rico&rsquo;, que en el lenguaje de Ana Botella significa &lsquo;My Taylor is Rich&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mariano vive pegado a un mando a distancia. Lo lleva siempre entre las manos o en el bolsillo derecho del pantal&oacute;n. &Eacute;l no se rasca la huevera como los dem&aacute;s machos alfa, &eacute;l se acomoda el mando como Di Mar&iacute;a. Lo pone encima de la mesa del Consejo de Ministros y en las ruedas de prensa lo esconde en el atril entre papeles con una letra, la suya, que no entiende. Cada vez que un periodista formula una pregunta, &eacute;l cambia de canal o presiona el bot&oacute;n de &lsquo;pause&rsquo; y ah&iacute; se queda, pausado durante un tiempo, a veces d&iacute;as, hasta que le despiertan.
    </p><p class="article-text">
        Como Chance, el jardinero de la pel&iacute;cula de Sellers, Rajoy lleg&oacute; a la c&uacute;spide de la pol&iacute;tica nacional por hablar poco, saber sonre&iacute;r, decir &lsquo;s&iacute;&rsquo; a su jefe (antes Aznar; hoy Angela Merkel) y soltar frases el&iacute;pticas sin sentido que sus fieles interpretan como un or&aacute;culo mariano: &ldquo;Quien me ha impedido cumplir con mi programa es la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su ex&eacute;getas en el Gabinete y en el partido, los &lsquo;spin doctors&rsquo; patrios, acuden raudos a las televisiones a traducir el enigma, a dar sentido pr&aacute;ctico al or&aacute;culo del I Ching, que lo mismo te dice una cosa que su contraria. Para Floriano, que ya llegar&aacute; a esta secci&oacute;n, la frase se traduce: &ldquo;La culpa de todo la tiene Zapatero&rdquo;. Si careces de dones, lo mejor es la reiteraci&oacute;n dial&eacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro personaje tiene un problema de control muscular. Neurocirujanos de gran prestigio trabajan en buscar soluciones a sus tics, sobre todo cejas y p&aacute;rpados, que suelen dispararse cuando el presidente no dice la verdad. Esto es un contratiempo serio en campa&ntilde;a electoral porque el presidente, a tenor de sus incumplimientos de programa, miente mucho. Los recortes en investigaci&oacute;n y Sanidad impulsados por su Gobierno juegan en contra. Llevar&aacute; tantos a&ntilde;os dar con la soluci&oacute;n que sus m&eacute;dicos le recomiendan que aprenda a decir la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no sea fluido en el idioma gallego, Mariano lanza galleguismos de primera, seguramente copiados en You Tube. Este es uno de los m&aacute;s c&eacute;lebres: &ldquo;La reforma laboral puede suponer abaratar el despido o no&rdquo;. Es tan bueno que podr&iacute;a pasar por un berrismo, enti&eacute;ndase una de las ocurrencias de Yogi Berra, ex jugador, ex entrenador y alma carism&aacute;tica del equipo de b&eacute;isbol Yankees de Nueva York. Sus dislates se consideran brotes de genialidad propios de Groucho Marx.
    </p><p class="article-text">
        Si all&iacute; es donde quiere llegar nuestro Mariano debe esmerarse en construir frases m&aacute;s cortas y rotundas. Mientras que Berra afirma &ldquo;en realidad no he dicho todo lo que dije&rdquo;, Mariano se l&iacute;a: &ldquo;Todo lo que se refiere a m&iacute; y a los compa&ntilde;eros del partido no es cierto, salvo alguna cosa que han publicado los medios&rdquo;. Ambos tienen su Wikiquote. De los berrismos, los hay soberbios, destaco uno: &ldquo;No puedo concentrarme mientras pienso&rdquo;. A Rajoy le pasa lo contrario: no puede pensar cuando se concentra.
    </p><p class="article-text">
        Mariano nunca dice nada, no se moja, parece un melindroso, un Gerald Ford, el presidente que perdon&oacute; a Nixon y se cay&oacute; por la escalerilla del avi&oacute;n a los pies de Brezhnev, el gran enemigo. En las reuniones en las que se tratan problemas que deben resolverse urgentemente, dice: &ldquo;Bueno, voy a darle una pensadita&rdquo;, y se muda de sala para ver tranquilo un partido de f&uacute;tbol. Si es del Real Madrid, mejor.
    </p><p class="article-text">
        Todo es una impostura, una tapadera del verdadero l&iacute;der. Un plan ideado por los servicios secretos. Detr&aacute;s, o dentro de &eacute;l, habita un peligros&iacute;simo Cyborg, un killer capaz de matar sin mover un m&uacute;sculo, ni siquiera un tic. Sus armas son la cuerda y la paciencia. Mariano no olvida una afrenta, una cara. Su dicho favorito es el de si&eacute;ntate a esperar a que pase el cad&aacute;ver de tu enemigo. Le gusta porque es el dicho que requiere menos esfuerzo. Mariano es el Cyborg m&aacute;s vago del universo, nada que ver con Arnold Schwarzenegger al que deber&iacute;an dar una plaza en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Cuerda la que le dio al pobre (8.500 euros vitalicios al mes) Alberto Ruiz Gallard&oacute;n para que se ahorcara &eacute;l solito. Se ahorc&oacute; sin verdugos, que con tanto recorte no hay matarifes y la pena capital se ha convertido en un h&aacute;gaselo usted mismo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro h&eacute;roe super&oacute; el 14M, aquella dram&aacute;tica comparecencia para recordarnos a todos que &eacute;l era Mariano Rajoy. Mantuvo la teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n, la de ha sido ETA, a sabiendas de que era falsa con la esperanza de no perder votos. Se sobrepuso a dos derrotas y a los desprecios del hombrecillo insufrible (al que tambi&eacute;n ha dado cuerda; dos: una para &eacute;l y otra para ella). Mariano se enfrenta ahora al m&aacute;s temible de los desaf&iacute;os intergal&aacute;cticos: el del malvad&iacute;simo sir Artur Mas, que pretende separarse sin su permiso de la V&iacute;a L&aacute;ctea. Para luchar contra &eacute;l ha nombrado a la implacable princesa Soraya jefa de banderas y s&iacute;mbolos patrios. El mus, la siesta, el tapeo, la bandera de Col&oacute;n y el dedo medio incorrupto de Rouco Varela parecen a salvo. La guerra no ha hecho m&aacute;s que empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Lobo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tipos-inquietantes/mariano-chance-rajoy_132_4610835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2014 18:19:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29d4e790-122e-4f58-bdd8-9bb958b7e300_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="598749" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29d4e790-122e-4f58-bdd8-9bb958b7e300_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="598749" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mariano Chance Rajoy]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29d4e790-122e-4f58-bdd8-9bb958b7e300_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mariano Rajoy,Ramón Lobo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santos Juliá: “El Valle de los Caídos solo podrá ser hermoso cuando sea un lugar en ruinas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/santos-julia-valle-caidos-hermoso_1_4652880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aeab234-39ea-46e8-9b53-0f1f13948a56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santos Juliá: “El Valle de los Caídos solo podrá ser hermoso cuando sea un lugar en ruinas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesor emérito de Historia Social y Pensamiento Político, es un referente entre los historiadores y una de las voces más escuchadas en este país</p><p class="subtitle">Sobre la situación en Catalunya, reflexiona: "Antes, cuando se iba a Barcelona sabías que formabas parte de una tradición común. No sé si eso se ha perdido para siempre"</p></div><p class="article-text">
        Santos Juli&aacute; (Ferrol, A Coru&ntilde;a, 1940) es gallego. Se le nota en la distancia emocional que impone al entrevistado, no en sus respuestas, siempre claras y directas. Nos recibe en su despacho de la UNED, donde es profesor em&eacute;rito de Historia Social y Pensamiento Pol&iacute;tico. Gasta fama de serio, casi de malas pulgas, que no exhibi&oacute; en ning&uacute;n momento durante la entrevista. Siempre paciente ante las preguntas menos inteligentes del entrevistador y en la larga sesi&oacute;n fotogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Santos Juli&aacute; es un referente entre los historiadores y un experto mundial en la figura de Manuel Aza&ntilde;a. Ha concentrado su estudio en el siglo XX sobre todo, en las dos Espa&ntilde;as y en la Transici&oacute;n. Su voz como intelectual es de las que se escuchan, algo raro en este pa&iacute;s. Al terminar la entrevista, mientras buscaba libros que llevarse a la biblioteca, dijo que Espa&ntilde;a tiene una de las historias m&aacute;s tristes, pero ya no dio tiempo a preguntarle por qu&eacute;; hubiera sido el comienzo de otra entrevista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve como intelectual el proceso que se vive en Catalu&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi primer sentimiento es que caminamos hacia una p&eacute;rdida. La relaci&oacute;n entre los intelectuales y profesionales de lengua catalana y castellana fue muy rica y enriquecedora durante la Restauraci&oacute;n, la II Rep&uacute;blica, la Guerra Civil y, sobre todo, en el Franquismo. Fue estimulante para todos. Hubo una relaci&oacute;n fluida con diferencias sobre el futuro que se preve&iacute;a, pero con un acuerdo claro de que formamos parte de unas tradiciones comunes y de un Estado com&uacute;n al que se le ped&iacute;a que reconociera las diferencias dentro del Estado. Lo que est&aacute; pasando es que esto se rompe. La quiebra de una relaci&oacute;n de ese tipo es dif&iacute;cil de recoser, aunque no se produzca una ruptura definitiva. Est&aacute; claro que nuestra relaci&oacute;n con los catalanes no ha sido como con los franceses, brit&aacute;nicos y alemanes. Tenemos una relaci&oacute;n rica con sus intelectuales y profesionales. Antes, cuando se iba a Barcelona sab&iacute;as que formabas parte de una tradici&oacute;n com&uacute;n. No s&eacute; si eso se ha perdido para siempre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dicen que existen dos tipos de independentistas: los que quieren la ruptura y los independentistas oportunistas. Muchos se suman al carro por miedo a que se les expulse del grupo.</strong> <strong>Es como si hubiera un pensamiento &uacute;nico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. La meta del independentismo siempre ha estado ah&iacute;, pero siempre han sido sectores minoritarios. Aceptaban las soluciones que se iban dando a la llamada &ldquo;cuesti&oacute;n catalana&rdquo; pensando que alg&uacute;n d&iacute;a podr&iacute;a ser posible una independencia pero sin que el independentismo fuera el objetivo inmediato de la acci&oacute;n pol&iacute;tica. Estoy pensando en Maci&aacute;, en la Esquerra Republicana de Catalunya de los tiempos de la II Rep&uacute;blica, cuando se implicaron claramente en el sistema pol&iacute;tico republicano sin ning&uacute;n problema.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre ahora es que se ha formado un poder de Estado administrado por unos partidos que de pronto han visto la cuesti&oacute;n independentista como una v&iacute;a para responder a la fuerte movilizaci&oacute;n social provocada por la crisis, el desmantelamiento del Estado de bienestar y los recortes, que en Catalu&ntilde;a han sido muy fuertes, sobre todo en el &aacute;mbito de la Educaci&oacute;n y la Sanidad. La respuesta a esa movilizaci&oacute;n ha sido la reivindicaci&oacute;n inmediata de la independencia, que no hab&iacute;a estado nunca en los programas de esos partidos, y ahora constituye la principal demanda. Adem&aacute;s, no se plantea desde la oposici&oacute;n, sino desde el poder; eso tiene un efecto de llamada tremendo porque el poder es el poder. Tiene capacidad econ&oacute;mica, recursos, medios y poder para crear <em>espirales de silencio</em>. Uno no habla, no porque est&eacute; de acuerdo con lo que ocurre sino porque hablar contra lo que ocurre te excluye, entonces entras en una <em>espiral de silencio</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Milagros P&eacute;rez Oliva, exdefensora del lector de El Pa&iacute;s, participa en una tertulia pol&iacute;tica en TV3 junto a independentistas convencidos. Su visi&oacute;n es la misma all&iacute; que en la tertulia que tiene en la cadena SER. All&aacute; se la ve como una espa&ntilde;olista y aqu&iacute; como una independentista. No hay puentes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La perspectiva crea la mirada. Es una vieja premisa. T&uacute; miras desde un lado a una persona, un asunto; si la miras desde otra perspectiva, ves cosas distintas. El problema grave llega cuando en una sociedad plural, crisol de muchas culturas que conviven, se intenta construir una identidad &uacute;nica, bien definida y terminada con la que todo el mundo tiene que comulgar, en lugar de considerar las identidades como algo en construcci&oacute;n y contemplar que hay caminos para muchas identidades. Cuando desde el poder del Estado, desde instituciones p&uacute;blicas, se decide que hay una &uacute;nica identidad y se fija una &uacute;nica meta y una &uacute;nica acci&oacute;n a desarrollar se forman estas sociedades de excluidos y de c&iacute;rculos silenciosos. Hay que tener mucha fuerza y mucha virtud c&iacute;vica para hacer frente a eso y en Catalu&ntilde;a la hay. En Catalu&ntilde;a se han producido fen&oacute;menos de resistencia, de decir, &ldquo;bueno, a m&iacute; no me diga usted c&oacute;mo tengo que ser&rdquo;. Y esas voces ahora se est&aacute;n dejando o&iacute;r m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Murcianos y andaluces que llevan veinte a&ntilde;os o m&aacute;s en Catalu&ntilde;a asumen como propios los argumentos independentistas. Muchos de esos argumentos son m&iacute;ticos, no son reales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los mitos son realidades. El relato m&iacute;tico (no la materia del mito) es real en la medida en la que tiene capacidad movilizadora. Todas las creencias religiosas est&aacute;n basadas en mitos; hay gente que ha matado y ha muerto por una creencia religiosa. En todas el origen es un mito. Los relatos de salvaci&oacute;n son, por definici&oacute;n, relatos m&iacute;ticos porque es la manera que tenemos de darle sentido a la vida y de enfrentarnos a la muerte. El mito funciona en la medida en que moviliza creencias, actitudes. En ese sentido es real.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es tener capacidad para extender el mito y que la gente lo crea. Esa capacidad de construcci&oacute;n de un mito movilizador tiene que ver con las situaciones de incertidumbre, de malestar, de protesta. Hay quien le da respuesta a eso en forma de relato m&iacute;tico para hacer confluir a la gente. En el caso de Catalu&ntilde;a ha sido la crisis. La crisis econ&oacute;mica y las pol&iacute;ticas que se le han dado junto a una p&eacute;rdida de confianza en las instituciones pol&iacute;ticas en todos estos a&ntilde;os. Esa es la raz&oacute;n que explica el auge, la creaci&oacute;n de una nueva comunidad pol&iacute;tica que se ha planteado como objetivo la independencia. En ese sentido, se parece a los a&ntilde;os 30, cuando barrios obreros de Alemania e Italia que hab&iacute;an votado socialista una d&eacute;cada antes, votan, de repente, fascismo o nazismo porque ven&iacute;an cargados de mitos poderosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es lo que est&aacute; pasando hoy en Francia con el Frente Nacional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Francia est&aacute; pasando, claro. Y ha pasado en Venezuela con Hugo Ch&aacute;vez. Ch&aacute;vez es la cl&aacute;sica figura de quien recoge una situaci&oacute;n de pobreza para darle un cauce de movilizaci&oacute;n.  Si se estudia la morfolog&iacute;a de las grandes ciudades, de las capitales latinoamericanas, es f&aacute;cil ver un centro casi blindado de gente adinerada y grandes extensiones de suburbios miserables, sin equipamientos. De pronto a una situaci&oacute;n irresistible se le da un cauce. El cauce de movilizaci&oacute;n se realiza sobre la construcci&oacute;n m&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La soci&oacute;loga serbia </strong><strong>Milena Dragicevic me dijo en </strong><strong>Belgrado: &ldquo;H</strong><strong>emos pasado de la tradici&oacute;n oral donde dominan los mitos a la era audiovisual. No tuvimos como el resto de Europa siglos de Gutenberg en los que primaron los hechos comprobados&rdquo;</strong><strong>. Parec&iacute;a que se refer&iacute;a a los espa&ntilde;oles. &iquest;Nos pasa lo mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, a mucha gente le pasa, s&iacute;. No es que aqu&iacute; haya una poblaci&oacute;n analfabeta como a principios de siglo XX. La mitad de la poblaci&oacute;n no sab&iacute;a ni leer ni escribir. Ahora no, pero la mayor parte de los mensajes que llegan lo hacen a trav&eacute;s de la radio y la televisi&oacute;n. Eso lo han entendido bien los nuevos movimientos que han salido ahora. Introducen continuamente frases cortas a modo de consignas que se comprenden y difunden r&aacute;pidamente y que tienen una capacidad de movilizaci&oacute;n porque mucha gente se encuentra reflejada en esas frases. Eso est&aacute; a la orden del d&iacute;a en el marketing pol&iacute;tico actual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Manuel Vicent escribi&oacute; hace poco un art&iacute;culo titulado La Rabia. Afirma que el PSOE se hab&iacute;a quedado sin discurso, que tiene las palabras gastadas, que ha surgido una nueva izquierda con nuevo lenguaje, m&aacute;s cre&iacute;ble.</strong><em>La Rabia.</em>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, dudo de que sea una nueva izquierda. Ellos mismos rechazan esa divisi&oacute;n entre izquierda y derecha. No es la primera vez que se rechaza. En los a&ntilde;os 30, Ortega y Gasset dijo que izquierda y derecha era una divisi&oacute;n del pasado, decimon&oacute;nica. Es significativo que [Podemos] rechace tambi&eacute;n esa divisi&oacute;n; no se presenta como izquierda sino como los portavoces de la gente que est&aacute; harta de la casta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59a4bf1e-b01c-415b-a51c-97c8f3694c1a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59a4bf1e-b01c-415b-a51c-97c8f3694c1a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59a4bf1e-b01c-415b-a51c-97c8f3694c1a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59a4bf1e-b01c-415b-a51c-97c8f3694c1a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59a4bf1e-b01c-415b-a51c-97c8f3694c1a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59a4bf1e-b01c-415b-a51c-97c8f3694c1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59a4bf1e-b01c-415b-a51c-97c8f3694c1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Jordi Pujol vendi&oacute; durante a&ntilde;os una imagen en Catalu&ntilde;a que ha comprado gran parte de la sociedad catalana: 'somos austeros; trabajamos mucho, no robamos; somos gente honesta que no est&aacute; todo el d&iacute;a de juerga gast&aacute;ndose el dinero'. &iquest;Qu&eacute; impacto puede tener el pujolazo en el proceso soberanista?</strong><em>pujolazo</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo vamos a ver de inmediato. Aun as&iacute;, no lo llamar&iacute;a <em>pujolazo</em>. Uno de los grandes problemas que tenemos es la corrupci&oacute;n. No s&oacute;lo en Catalu&ntilde;a, aunque all&iacute; de una manera ejemplar porque est&aacute;n todos los elementos de la corrupci&oacute;n presentes: el empleo de posiciones p&uacute;blicas &ndash;no s&oacute;lo de dinero p&uacute;blico sino de posiciones p&uacute;blicas&ndash; con objeto de intervenir en el mercado de bienes y servicios. Las democracias se construyen en principio con una divisoria; por un lado, el mercado de bienes, la producci&oacute;n de bienes y la distribuci&oacute;n de bienes, que tienen unas normas propias y, por otro, un sector p&uacute;blico que es la representaci&oacute;n de los intereses generales, sostenido en una clase pol&iacute;tica y en una administraci&oacute;n. Este es el esquema de la democracia con el sistema capitalista. Desde siempre ha existido una relaci&oacute;n entre el sistema econ&oacute;mico y el sistema de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El paso que hemos dado ahora es la institucionalizaci&oacute;n de esa relaci&oacute;n de una forma perversa. Hemos permitido que clanes familiares y de amigos &ndash;en Catalu&ntilde;a es una familia, desde luego, pero una familia rodeada de amigos&ndash; intervengan en el mercado de bienes y servicios, con concesiones, intermediaciones, comisiones, de manera que han logrado que nadie de la propia estructura del Estado que est&aacute; all&iacute; se haya puesto en contra. Todo el mundo sab&iacute;a que ocurr&iacute;a, pero todo el mundo callaba. Llega un momento en que esto explota, porque siempre ha sido as&iacute;. Llega un momento en el que explota y los supuestos sobre los que se hab&iacute;a construido esa relaci&oacute;n se derrumban. &iquest;Qui&eacute;n ha tenido que intervenir? La Fiscal&iacute;a del Estado. Los medios de comunicaci&oacute;n han intervenido tambi&eacute;n, es cierto, pero lo que digan los medios, todos los esc&aacute;ndalos que puedan sacar a la luz, no calan en una sociedad en la que la mayor&iacute;a ha aceptado que esa es la manera de funcionar: ese clientelismo, ese clanismo, esa estructura de clanes. Mafia es una palabra fuerte pero, en fin, con cierta concomitancia con las mafias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero pasa en toda Espa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En toda Espa&ntilde;a, desde luego, porque todo eso ha afectado a la estructura del Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; no somos como los brit&aacute;nicos o los alemanes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ha ocurrido algo que creo que explica en cierto modo que el problema se haya agravado. Es la capacidad que tienen los entes locales de evitar la inspecci&oacute;n del Estado. Lo que hemos visto durante estos a&ntilde;os es que la construcci&oacute;n del Estado de las autonom&iacute;as ha multiplicado la capacidad de las clases pol&iacute;ticas regionales para actuar evitando la inspecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alemania es un Estado federal y eso no ocurre. La ministra de Educaci&oacute;n que plagi&oacute; su tesis doctoral, y que tuvo que dimitir cuando se conoci&oacute; la noticia, era amiga de Angela Merkel.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento en que las amistades no cuentan, ni deben contar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b98a209a-257a-48b9-b393-6e8556407add_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b98a209a-257a-48b9-b393-6e8556407add_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b98a209a-257a-48b9-b393-6e8556407add_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b98a209a-257a-48b9-b393-6e8556407add_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b98a209a-257a-48b9-b393-6e8556407add_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b98a209a-257a-48b9-b393-6e8556407add_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b98a209a-257a-48b9-b393-6e8556407add_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde procede nuestra aver&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No quisiera tampoco caer en la explicaci&oacute;n por el car&aacute;cter de los espa&ntilde;oles. Tiene algo que ver con una tradici&oacute;n en la que el Estado es, como dec&iacute;an los anarquistas en los a&ntilde;os 30, la <em>gran teta</em> a la que hay que agarrarse. La tradici&oacute;n del enchufismo, el clientelismo y el caciquismo, propia de culturas mediterr&aacute;neas; y tambi&eacute;n, en buena medida con una tradici&oacute;n cat&oacute;lica, en la que si no se paga al Estado, no pasa nada. El fisco, y la acci&oacute;n del fisco, es reciente. En Espa&ntilde;a no hubo manera de implantar un impuesto sobre la renta hasta hace 40 a&ntilde;os, aunque hubo intentos. Los impuestos eran todos indirectos, por el consumo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Robarle al Estado, como en Italia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente, en Italia, Grecia. Hay algo que tiene que ver con la incapacidad o debilidad del Estado. &iquest;Cu&aacute;ndo hemos empezado a tener un rechazo radical a estas pr&aacute;cticas? Es simult&aacute;neo al refuerzo de la Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n. Si usted crea un cuerpo del Estado para luchar contra la corrupci&oacute;n y le dota de medios con funcionarios bien pagados&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&hellip;&iquest;Y una buena Ley de Transparencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No; una Ley de Transparencia en este sentido no es lo m&aacute;s importante. Basta el C&oacute;digo Penal. Si usted es culpable de un cohecho o un soborno y hay una fuerte instituci&oacute;n del Estado que va a meterle un buen latigazo, se lo piensa dos veces. &iquest;Usted soborna, usted paga comisiones o acepta comisiones? Si hay una fiscal&iacute;a con una dotaci&oacute;n presupuestaria fuerte, con gente dif&iacute;cil de corromper, esto se acaba. &iquest;Por qu&eacute; no se ha hecho? &iquest;Por qu&eacute; hay amnist&iacute;as fiscales? &iquest;Qu&eacute; es eso de la amnist&iacute;a fiscal? Es decirle a la gente: &ldquo;Acumulen durante a&ntilde;os fraudes al fisco, no importa, ya llegar&aacute; alguien que les pueda decir &iexcl;Amnist&iacute;a!, saquen ustedes lo que han defraudado, se les cobra el 10% y listo&rdquo;. &iexcl;Ponga usted unos fiscales fuertes!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tenemos un partido en el Gobierno con tres tesoreros imputados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro y hay presidentes de autonom&iacute;as que est&aacute;n en la c&aacute;rcel. &iquest;Qu&eacute; ha pasado en el Levante espa&ntilde;ol, en la costa que va desde Francia a Almer&iacute;a? &iexcl;Est&aacute;n en la c&aacute;rcel, o imputados! Baleares, Valencia, Catalu&ntilde;a&hellip; &iquest;Qu&eacute; ha pasado? No es una casualidad, es un fallo del Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luego la gente les vota.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque no importa. Los medios de comunicaci&oacute;n pueden sacarlo, puede ser objeto de conversaciones y tertulias, pero eso se digiere. Lo que no se digiere es ir a la c&aacute;rcel. Toda esta gente tiene que ir a la c&aacute;rcel y en el momento en el que vayan a la c&aacute;rcel y se sepa que no es por casualidad sino porque el Estado funciona, ya ver&iacute;amos lo que pasaba. Tampoco es cuesti&oacute;n de regenerar. En Espa&ntilde;a llevamos usando esta palabra desde el XIX: &ldquo;Hay que regenerar&rdquo;. Es una palabra fatigante; me produce la misma sensaci&oacute;n de fatiga que le produc&iacute;a a don Juan Valera. Haga usted que el Estado funcione como es debido, dele los medios porque se puede. Ahora tenemos dinero para montar una Fiscal&iacute;a General del Estado que funcione y no d&eacute; la orden al fiscal de que deje de investigar porque haya un pol&iacute;tico de relieve, como hicieron con los fiscales de Banca Catalana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los ataques del PSOE en Andaluc&iacute;a a la juez Alaya son similares a los que emplea el PP con el juez Ruz y en el caso B&aacute;rcenas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. Pero tambi&eacute;n creo que hay algo que tendr&iacute;amos que arreglar. Nunca he entendido esta doble persecuci&oacute;n del delito por un juez de instrucci&oacute;n y por un fiscal. Creo que algo no funciona; no puede ser que haya gente que est&eacute; durante tres o cuatro a&ntilde;os siendo objeto de una persecuci&oacute;n de un juez y que el procedimiento se alargue indefinidamente. Tampoco puede ser eso. No soy jurista y no s&eacute; c&oacute;mo se podr&iacute;a solucionar. Algunos jueces de instrucci&oacute;n parecen cumplir funciones de un fiscal. Creo que habr&iacute;a que definir mejor la funci&oacute;n del fiscal y la del juez. La persecuci&oacute;n del delito es cuesti&oacute;n del fiscal, despu&eacute;s, ser&aacute; el juez el que se encargue de decidir si eso es delito o no, de garantizar que todo el procedimiento se haya hecho de acuerdo con la ley. Cuando surge un problema de estos, se echa de menos una Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n con recursos: t&eacute;cnicos, peritos, y que los fiscales ejerzan su funci&oacute;n de manera mucho m&aacute;s independiente del Gobierno. La Fiscal&iacute;a puede ser un cuerpo jerarquizado, pero independiente del Gobierno. Que haya un fiscal al que el Gobierno le d&eacute; la orden de no investigar tal cosa y se niegue, que cumpla su funci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bde01edd-bd5a-4093-a145-a1d32856b16a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bde01edd-bd5a-4093-a145-a1d32856b16a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bde01edd-bd5a-4093-a145-a1d32856b16a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bde01edd-bd5a-4093-a145-a1d32856b16a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bde01edd-bd5a-4093-a145-a1d32856b16a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bde01edd-bd5a-4093-a145-a1d32856b16a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bde01edd-bd5a-4093-a145-a1d32856b16a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>En la Historia de Espa&ntilde;a nos hemos equivocado de h&eacute;roes, encumbramos a los equivocados. En la Edad Media encontramos que el h&eacute;roe es el Cid y en cambio Alfonso VI, que tiene una calle miserable en Madrid, pasa como el rey fel&oacute;n que maltrat&oacute; al Cid, cuando fue el rey que tom&oacute; Toledo y se declar&oacute; el rey de las tres religiones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, en la creaci&oacute;n o construcci&oacute;n de h&eacute;roes a los que referirse, el papel de la Iglesia Cat&oacute;lica ha sido fundamental. &iquest;C&oacute;mo se convierte Santiago en un matamoros? M&aacute;s que con relatos de naci&oacute;n, ha tenido que ver con relatos de religi&oacute;n, se&ntilde;a clave de identidad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Arturo P&eacute;rez Reverte dijo en el programada Salvados de Jordi &Eacute;vole que nos hab&iacute;amos equivocado de dios en el concilio de Trento, al elegir el oscuro en lugar del comercial de los protestantes y que la revoluci&oacute;n francesa no tuvo suficiente impacto en Espa&ntilde;a, que nos falt&oacute; guillotina.</strong><em>Salvados</em>
    </p><p class="article-text">
        Hombre, es una manera simplificada de verlo. No tiene nada que ver. Max Weber, en <em>La &eacute;tica protestante y el esp&iacute;ritu del capitalismo,</em> elabor&oacute; una teor&iacute;a sobre la diferencia que la religi&oacute;n ha tenido en el curso de Europa en unos lugares y otros. Pero no tiene nada que ver con eso de un dios oscuro y el dios protestante. Lo que Weber dec&iacute;a respecto al origen de una &eacute;tica que alimenta el capitalismo es m&aacute;s complejo. Es la prueba del hombre solo ante Dios, sin una Iglesia que medie a la manera de la Iglesia Cat&oacute;lica. El enfrentamiento de la conciencia individual con Dios es un acontecimiento terror&iacute;fico en cierto sentido. Es la desolaci&oacute;n del hombre solo, que busca las se&ntilde;as de su elecci&oacute;n por Dios en el cumplimiento de las normas que conducen a cierto &eacute;xito en la vida. Eso te enfrenta con una &eacute;tica distinta a la cat&oacute;lica donde es lo colectivo lo que prima, no se le da relieve a la conciencia individual. Pero otros pa&iacute;ses cat&oacute;licos han tenido un desarrollo distinto al espa&ntilde;ol, Francia tambi&eacute;n ha sido siempre un pa&iacute;s cat&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero la Revoluci&oacute;n Francesa estableci&oacute; unas normas laicas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La primera pregunta ser&iacute;a, &iquest;qu&eacute; revoluci&oacute;n? Fran&ccedil;ois Furet, el gran historiador de la Revoluci&oacute;n Francesa, habl&oacute; del descarrilamiento de la revoluci&oacute;n con el terror. Y por lo dem&aacute;s la revoluci&oacute;n culmina en Napole&oacute;n, que es el poder absoluto. Napole&oacute;n tuvo m&aacute;s poder que Luis XIV y el &uacute;ltimo de los Luises que fue guillotinado. La tesis de Tocqueville es que con o sin revoluci&oacute;n el camino de Francia habr&iacute;a sido m&aacute;s o menos igual, o parecido. Lo que resulta de la Revoluci&oacute;n Francesa es el reforzamiento del poder central del Estado dentro de la tradici&oacute;n de la monarqu&iacute;a absoluta. La revoluci&oacute;n no condujo a una distribuci&oacute;n del poder. El Estado franc&eacute;s centralizado y jacobino es el producto de la revoluci&oacute;n. Pero esto nos lleva adem&aacute;s a algo con lo que no comulgo para nada y es la determinaci&oacute;n del presente por el pasado. El pasado es lo que fue y lo que fue pudo haber tomado muchos caminos, nunca es causa determinante del presente. Y s&iacute;, la Revoluci&oacute;n Francesa tuvo un efecto inmediato en Espa&ntilde;a, que fueron las Cortes de C&aacute;diz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luego se estrope&oacute; todo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qui&eacute;n es culpa de que no hubiera una revoluci&oacute;n aqu&iacute;? La cuesti&oacute;n nos llevar&iacute;a lejos, pero hay algo en esas cosas que se dicen: <em>como aqu&iacute; no hubo protestantismo aqu&iacute; no nos ha ido bien. </em>&iexcl;D&eacute;jate de rollos! En Francia tampoco hubo protestantismo y les ha ido de una manera distinta. &iquest;Qu&eacute; ten&iacute;a Francia? Ten&iacute;a agua, que no ten&iacute;amos aqu&iacute;, ten&iacute;a una agricultura y un campesinado ricos; una gran capital y un Estado que cre&oacute; escuelas. Vas a cualquier ciudad de Francia y el primer edificio que te encuentras es un s&oacute;lido centro escolar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lo que ha fallado entonces es la creaci&oacute;n del Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha fallado o ha ido por unos derroteros que han arrastrado muchos problemas. Pero la comparaci&oacute;n se hace con algo que ha tenido &eacute;xito, y esa perspectiva es discutible. El concepto de fallar se utiliza en relaci&oacute;n a las posibilidades que en un determinado momento se malgastan, no se utilizan. El siglo XIX, en conjunto, es un intento de construir un Estado liberal que no acaba de conquistar la legitimidad mayoritaria de la sociedad espa&ntilde;ola. Hemos tenido grandes dificultades para construir un Estado que se han manifestado en el siglo XX con dos dictaduras. La mitad del XX son dos dictaduras militares. Ah&iacute; falla algo, la administraci&oacute;n del Estado y la clase pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El intento de la II Rep&uacute;blica de crear un Estado transformador de la realidad tambi&eacute;n fracas&oacute; de alguna forma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si los gobernantes republicanos tienen alguna responsabilidad en que acabara como acab&oacute; es que no midieron bien sus fuerzas ni la capacidad de resistencia que se ofrecer&iacute;a a lo que iban a hacer y los recursos que ellos pod&iacute;an movilizar cuando esa resistencia entrara en acci&oacute;n. En la II Rep&uacute;blica es claro. Cuando se intenta reformar todo en un corto espacio de tiempo, y esa reforma incluye el lugar de la Iglesia, la propiedad de la tierra, la distribuci&oacute;n del poder territorial, los militares, tienes que prever que la sociedad es algo opaca y que te va a ofrecer resistencias. &iquest;Qu&eacute; recursos vas a movilizar cuando la resistencia se haga presente? Ah&iacute; es donde falla la Rep&uacute;blica, los recursos que puede movilizar la Rep&uacute;blica no exist&iacute;an porque hab&iacute;a una gran divisi&oacute;n en quienes quer&iacute;an hacerla posible. Los socialistas la hab&iacute;an tra&iacute;do para una cosa, los republicanos para otra, los nacionalistas&hellip; El pol&iacute;tico tiene que medir todo eso. Aunque eso no quita que la responsabilidad corresponda a quienes est&aacute;n clamando por un levantamiento militar para acabar con todo eso. He repetido mil veces que el origen de la guerra no hay que buscarlo m&aacute;s que en una rebeli&oacute;n militar fallida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Somos un pa&iacute;s sin un relato com&uacute;n como Alemania, aunque a ellos se lo impusieron. Tenemos dos relatos emocionales, carecemos de un mismo relato sobre verdades cient&iacute;ficas. Somos el pa&iacute;s con m&aacute;s desaparecidos del mundo. La memoria hist&oacute;rica se considera una agresi&oacute;n. El partido que est&aacute; en el poder no ha condenado el franquismo. Somos un pa&iacute;s sin terminar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo creo. No.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es m&aacute;s optimista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No soy optimista. Primero, un pa&iacute;s no necesita un &uacute;nico relato para encontrar un marco de convivencia c&iacute;vica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un relato com&uacute;n, al menos en algunas cosas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo necesita para la convivencia, no lo necesita y de hecho los pa&iacute;ses no tienen un relato sagrado de su historia. Ni lo necesita, ni es posible porque las guerras civiles dentro de los propios estados han sido m&uacute;ltiples. Es imposible que de una guerra civil como la espa&ntilde;ola salga un relato &uacute;nico, lo que tiene que salir es un campo en el que relatos diferentes sean posibles sin volver a rehacerlos como relatos asesinos. Aqu&iacute; pas&oacute; algo en los a&ntilde;os 50 y 60 que fue muy importante: gentes que eran hijos de vencedores y vencidos se encontraron en la Universidad, en los sindicatos clandestinos, en la administraci&oacute;n del Estado porque hicieron oposiciones. Un hijo de un vencido pod&iacute;a sacar la oposici&oacute;n igual que un hijo de un vencedor y participaban juntos en protestas y movilizaciones contra la dictadura. Y no es que no hayamos querido saber nada del pasado, se sabe mucho. Sobre la Guerra Civil y el Franquismo se ha escrito mucho desde siempre. En los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n se publicaron historias sobre la Guerra Civil y el Franquismo en las editoriales, en las revistas, en los peri&oacute;dicos. Sabemos, pero no convertimos eso que sabemos en arma pol&iacute;tica o no lo hemos hecho hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Eso es el pasado, est&aacute; ah&iacute;, lo conocemos y lo tenemos en cuenta pero no somos esclavos de &eacute;l. No va a determinar el futuro. El problema empieza cuando quieres que ese pasado tuyo sea un arma pol&iacute;tica para el presente porque entonces te vas a encontrar con otro que te diga &ldquo;no, es que ese pasado tuyo es el contrario del m&iacute;o, y nuestros padres se mataron por ello&rdquo;. El problema es qu&eacute; hacer con el pasado una vez que lo conoces. &iquest;A qu&eacute; viene llamar desaparecidos a todos los que fueron fusilados? Fueron fusilados con su nombre, sometidos a juicios inicuos, pero no son desaparecidos. Porque se sabe que el d&iacute;a X, un destacamento X lo fusil&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0df2f547-aa6a-443c-b42b-2d7b1dabd76b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0df2f547-aa6a-443c-b42b-2d7b1dabd76b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0df2f547-aa6a-443c-b42b-2d7b1dabd76b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0df2f547-aa6a-443c-b42b-2d7b1dabd76b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0df2f547-aa6a-443c-b42b-2d7b1dabd76b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0df2f547-aa6a-443c-b42b-2d7b1dabd76b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0df2f547-aa6a-443c-b42b-2d7b1dabd76b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>No se sabe d&oacute;nde est&aacute; el cuerpo, o los restos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que no se sepa d&oacute;nde est&aacute; el cuerpo es otra cuesti&oacute;n. Eso se ha podido saber cuando con el avance de la tecnolog&iacute;a se han podido hacer pruebas de ADN. Ah&iacute; hay un fallo pol&iacute;tico. No de un pa&iacute;s que no quiere saber, sino un fallo pol&iacute;tico. En la Transici&oacute;n se cercaron algunos lugares donde se sab&iacute;a que hab&iacute;a fosas, la gente fue a esos lugares. Intervi&uacute; public&oacute; varios reportajes sobre las fosas durante dos a&ntilde;os, del 77 al 79. Y no hubo una pol&iacute;tica ni entonces ni durante el largo periodo de Gobierno socialista hubo una pol&iacute;tica ni una demanda social. La explicaci&oacute;n que encuentro es que la izquierda llega al poder en los ayuntamientos y al poder central en el 79 y en el 82, y el pasado queda fuera del debate pol&iacute;tico. Cuando el pasado vuelve a entrar en el debate pol&iacute;tico es cuando ese per&iacute;odo se acaba y llega de nuevo una derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que Zapatero se equivoc&oacute; con la Ley de Memoria Hist&oacute;rica, o en c&oacute;mo la plante&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Creo que el gran error de Zapatero, de los gobiernos socialistas (no quiero personalizar) fue no dar un cauce p&uacute;blico a la demanda de exhumaci&oacute;n y enterramiento legal a los enterrados en fosas. &iquest;Qu&eacute; quiero decir? Cuando aparece una demanda social a finales del siglo pasado y se convierte en un tema de confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica, se produce el cambio en la derecha que deja paso al gobierno a los socialistas. Ah&iacute;, el error del Gobierno socialista fue no recoger esa demanda y darle un cauce a trav&eacute;s de las instituciones del Estado. No encargar a los jueces que fueran a los lugares de exhumaci&oacute;n, de enterramientos ilegales, porque esos enterramientos son ilegales. El juez tendr&iacute;a que haber ido a levantar los cad&aacute;veres, a reconocerlos y a enterrarlos. Hacerlo a trav&eacute;s de instituciones p&uacute;blicas, ah&iacute; ten&iacute;a que haber habido forenses del Estado, jueces del Estado y el personal necesario para proceder a las exhumaciones y enterramientos dignos que fueran demandados, porque hab&iacute;a otras familias que quer&iacute;an dejarlos all&iacute; como lugar de enterramiento, como el caso de la familia de Lorca. Yo creo que Lorca no puede tener mejor enterramiento que su fosa, donde est&eacute;, me da igual, como lugar de memoria del crimen. Pero la gente que ejerciendo un derecho demanda que su familiar sea exhumado y enterrado dignamente, tiene derecho a que el Estado procure todos los medios para que se cumpla la ley. Y en lugar de eso lo dej&oacute; a la iniciativa privada, subvencionando a grupos y particulares. Con lo cual, primero lo convirti&oacute; en un tema de confrontaci&oacute;n sin fin, porque lo que se pudo haber hecho en unos meses o un a&ntilde;o &ndash;enviar a funcionarios a ejercer esa funci&oacute;n&ndash; se demor&oacute; en el tiempo. Eso no era una cuesti&oacute;n particular, privada, eso era una cuesti&oacute;n de Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; har&iacute;a con el Valle de los Ca&iacute;dos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hubo una propuesta de un grupo de buscar una resignificaci&oacute;n al Valle. Y escrib&iacute; un art&iacute;culo diciendo que era un lugar de resignificaci&oacute;n imposible, es un monumento de los vencedores para celebrar el triunfo de la cruz y el triunfo de la cruzada. Resignificarlo como lugar de encuentro o reconciliaci&oacute;n me parec&iacute;a imposible, no pod&iacute;a ser. Y, como hab&iacute;an aparecido unas grietas, dejar que la naturaleza siguiera su curso, dejar de atender su mantenimiento. S&oacute;lo podr&aacute; ser un lugar hermoso cuando sea un lugar en ruinas. Terminaba el art&iacute;culo con la famosa poes&iacute;a a las ruinas de It&aacute;lica: &ldquo;Estos, Fabio, &iexcl;ay dolor!, que ves ahora/campos de soledad, mustio collado&rdquo;. Dejar que el sol y la lluvia sigan su curso. Proceder a la demolici&oacute;n no tiene sentido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sacar a los muertos tampoco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y los frailes que se vayan a otro lugar. Dejarlo que caiga. Eso es lo que har&iacute;a yo. En el caso de que siga, hay que trasladar los cuerpos a tumbas familiares, eso por supuesto. Es de caj&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchas gracias, Santos Juli&aacute;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/daa93b3a-3fae-4d88-a1bf-32a2951a4996_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/daa93b3a-3fae-4d88-a1bf-32a2951a4996_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/daa93b3a-3fae-4d88-a1bf-32a2951a4996_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/daa93b3a-3fae-4d88-a1bf-32a2951a4996_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/daa93b3a-3fae-4d88-a1bf-32a2951a4996_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/daa93b3a-3fae-4d88-a1bf-32a2951a4996_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/daa93b3a-3fae-4d88-a1bf-32a2951a4996_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Lobo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/santos-julia-valle-caidos-hermoso_1_4652880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2014 18:35:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5aeab234-39ea-46e8-9b53-0f1f13948a56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="769785" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5aeab234-39ea-46e8-9b53-0f1f13948a56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="769785" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Santos Juliá: “El Valle de los Caídos solo podrá ser hermoso cuando sea un lugar en ruinas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5aeab234-39ea-46e8-9b53-0f1f13948a56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Valle de los Caídos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El gran periodismo ha sido expulsado de los medios de comunicación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/gran-periodismo-expulsado-medios-comunicacion_1_4682485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2f67a52-6afb-4d7e-bc82-b53686b7f4ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los profesionales de la información Ramón Lobo, Pilar Requena y David Beriain han reflexionado sobre el presente y el futuro del periodismo.</p><p class="subtitle">Los ponentes reprochan la falta de análisis e investigación de las informaciones que se realizan en las redacciones.</p><p class="subtitle">Creen que no es el periodismo el que está en crisis, "sino los medios de comunicación y los propios periodistas".</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos vivir en un pa&iacute;s d&oacute;nde Jordi &Eacute;vole tenga un espacio televisivo solo porque hace las preguntas que se tienen que hacer? &iquest;D&oacute;nde quedamos los dem&aacute;s? David Beriain, joven periodista internacional y ahora en Discovery Max; Pilar Requena actual reportera del programa &lsquo;En portada&rsquo; de TVE y corresponsal durante 25 a&ntilde;os en numerosos pa&iacute;ses y Ram&oacute;n Lobo, experto en cubrir informaci&oacute;n internacional desde lugares en conflicto, han reflexionado sobre el papel que los profesionales de la informaci&oacute;n ejercen en el periodismo actual. Los periodistas, con motivo de las <a href="http://www.apmadrid.es/images/stories/Programa-Periodismo-pie-de-calle-2014.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'II Jornadas de periodismo a pie de calle</a>', tambi&eacute;n han homenajeado al fallecido <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manu_Leguineche" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manu Legineche</a>. As&iacute;, el encuentro ha comenzado con un fragmento del documental <a href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/enrique-meneses-manu-leguineche-charlan-sobre-periodismo-oxigeno-para-vivir/2337354/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Ox&iacute;geno para vivir'</a> en el que Enrique Meneses y Manu Legineche charlan sobre el periodismo. En &eacute;l, el fallecido reportero de conflictos b&eacute;licos remarcaba la frase de &ldquo;no tuvimos infancias felices, pero tuvimos Vietnam&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La jornada, bajo el nombre 'Periodismo de ayer y de hoy' se ha centrado en debatir sobre el presente y futuro de la profesi&oacute;n. En el contexto actual de la crisis de los medios impresos, el auge de las redes sociales y las reducciones de plantilla, se ha analizado hacia d&oacute;nde va el periodismo, los periodistas y los medios de comunicaci&oacute;n. Los tres ponentes han recriminado la falta de tiempo con la que se trabaja en las redacciones y la consecuente &ldquo;p&eacute;rdida del an&aacute;lisis e investigaci&oacute;n&rdquo; para hacer grandes reportajes. A juicio de Pilar Requena, &ldquo;la clave est&aacute; en volver al gran reportaje, a ese an&aacute;lisis, que se ha perdido en Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo, conforme con el argumento de Requena, cree que los peri&oacute;dicos &ldquo;no trabajan en las grandes historias, el gran reportaje ha sido expulsado de los medios de comunicaci&oacute;n&rdquo; porque muchos periodistas se limitan al 'copia pega'. De hecho, cree que el formato reportaje ha salido de los medios de comunicaci&oacute;n para pasar a tener forma de libro o documental. Berian tambi&eacute;n cree que &ldquo;en los medios hace falta m&aacute;s tiempo, que es imprescindible para contar los hechos&rdquo;. A su juicio, es necesaria esa &ldquo;pausa&rdquo; para analizar los datos y la importancia de las noticias.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hay que volver a pisar la calle&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El moderador Paco Valderrama, periodista de Radio Vitoria, ha puesto encima de la mesa la posible crisis del periodismo, pero los participantes coincidieron en que &ldquo;no es el periodismo el que est&aacute; en crisis, sino los medios de comunicaci&oacute;n y los periodistas&rdquo;. A juicio de Ram&oacute;n Lobo &ldquo;hay que recuperar la ilusi&oacute;n a los periodistas y hay que volver a pisar la calle&rdquo; para que los ciudadanos vuelvan a confiar en las informaciones. Adem&aacute;s Requena ha apuntado que, para que se rescate esa credibilidad, &ldquo;se debe mantener la distancia con los poderes&rdquo; ya que a veces los medios &ldquo;han puesto por delante el inter&eacute;s econ&oacute;mico o pol&iacute;tico al inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;. David Beriain coincide con los veteranos y cree que hacen falta periodistas que tengan pasi&oacute;n por su trabajo, &ldquo;que salgan al mundo a fascinarse y sepan transmitir lo que perciben&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Homenaje a Manu Legineche</h3><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo ha destacado que en la generaci&oacute;n de Manu Legineche la  aventura ten&iacute;a relevancia y que &ldquo;ese esp&iacute;ritu deber&iacute;a recuperarse&rdquo;. Ha  asegurado que viaja para sorprenderse, para que la gente le cuente  historias. De hecho, ha ido m&aacute;s all&aacute; y ha criticado que &ldquo;hay periodistas  que se inventan las cosas, pero la realidad es mucho m&aacute;s potente&rdquo;. Por  ello admiraba, y admira, a Manu Legineche, porque &ldquo;hac&iacute;a viajes en busca  de personas, no en busca de titulares&rdquo;. Pilar Requena aprovech&oacute; para  destacar que Legineche era ese periodista que, en los conflictos b&eacute;licos, le  esperaba para preguntarle qu&eacute; tal le hab&iacute;a ido el d&iacute;a y el que  entreten&iacute;a con an&eacute;cdotas. Asegura que &ldquo;&eacute;l era el centro y el maestro del  grupo, el 'libreperiodista', el 'librepensador' que se atrev&iacute;a a  arriesgarse&rdquo;. David Beriain, por su parte, asegura que le debe mucho a  Manu Legineche y a Enrique Meneses porque a su juicio &ldquo;los periodistas  del pasado son los que te hacen levantarte por la ma&ntilde;ana cuando todo  parece que est&aacute; perdido&rdquo;, y ha asegurado que el futuro est&aacute; en ellos, &ldquo;en los que  dignificaron esta profesi&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Bravo Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/gran-periodismo-expulsado-medios-comunicacion_1_4682485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2014 17:38:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2f67a52-6afb-4d7e-bc82-b53686b7f4ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="779229" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2f67a52-6afb-4d7e-bc82-b53686b7f4ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="779229" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA["El gran periodismo ha sido expulsado de los medios de comunicación"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2f67a52-6afb-4d7e-bc82-b53686b7f4ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Ramón Lobo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Hemos sustituido lo importante por lo impactante, que es intrascendente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/sustituido-importante-impactante-intrascendente_1_4688705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ramón Lobo afirma que &quot;en el periodismo se ha instalado la autocensura por no molestar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Ramón Lobo defiende la profesión "por ser más necesaria que nunca para combatir la corrupción y controlar al poder".</p><p class="subtitle">"Es muy difícil pensar en el lector cuando tu periódico pertenece a un banco"</p><p class="subtitle">"No se pueden cambiar las reglas de juego de todos sin una mayoría cualificada, es una 'cacicada' ", declara el periodista sobre la reforma electoral planteada por el PP.</p><p class="subtitle">"Podemos corre el mismo riesgo que el PSOE en el 82, la chusma que huele poder se les pega y han de deshacerse de esas lapas".</p></div><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Lobo a los 12 a&ntilde;os ya quer&iacute;a ser periodista. Pero hubo de esperar hasta los 37, despu&eacute;s de un largo periplo por diferentes redacciones, para escuchar las palabras que anhelaba o&iacute;r desde sus inicios en la profesi&oacute;n: &ldquo;&iquest;est&aacute;s dispuesto a ir a Sarajevo?&rdquo;. Fue Luis Mat&iacute;as L&oacute;pez, el que iba a ser su jefe en El Pa&iacute;s, quien las pronunci&oacute; y le permiti&oacute; resarcirse y desarrollar su pasi&oacute;n, cubrir informaci&oacute;n internacional y hacerlo desde los lugares en conflicto. Irak, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Hait&iacute;, Afganist&aacute;n, L&iacute;bano, Palestina, Kenia, Ruanda, Guinea...son solo algunos de los pa&iacute;ses desde los que enviaba sus cr&oacute;nicas. Desde ese conocimiento sobre la profesi&oacute;n labrado tras una dilatada trayectoria se atreve a diagnosticar los males que afectan al periodismo. &ldquo;Hemos sustituido lo importante por lo impactante que es intrascendente&rdquo;, asegura Lobo, que conserva la confianza un sector &ldquo;deteriorado, pero m&aacute;s necesario que nunca, para combatir la corrupci&oacute;n y controlar al poder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su intervenci&oacute;n en las II Jornadas 'Periodismo a pie de calle' describe como ser&iacute;a una sociedad en la que no existiera el periodismo. &iquest;Quedan pocos periodistas que ejerzan la profesi&oacute;n y no se limiten al periodismo declarativo</strong><a href="http://www.vitoria-gasteiz.org/we001/was/we001Action.do?aplicacion=wb021&amp;tabla=contenido&amp;idioma=es&amp;uid=u_4a261b41_14028a5e3f2__7fd9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">II Jornadas 'Periodismo a pie de calle'</a>?
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una excusa para no ejercerla bien: los medios cada vez tienen menos gente y cada vez nos pagan menos adem&aacute;s de que somos vagos y es m&aacute;s f&aacute;cil cortar y pegar. Pero la mayor responsabilidad la tiene los jefes. No se la podemos trasladar a un becario ni a un periodista que cobra por pieza o tiene un salario rid&iacute;culo. El que haya una ausencia de periodistas en las jefaturas s&iacute; es grave. Un jefe tiene una capacidad de influencia tremenda. Si decide hacer periodismo y abandonar el periodismo declarativo y adem&aacute;s es un medio importante, ese cambio tendr&iacute;a un impacto en otros medios. Pero los jefes se han sustituido por gerentes. No obstante se  puede hacer periodismo haciendo breves, pero haci&eacute;ndolos bien, simplemente cambiando el enfoque, pensando en el lector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero tambi&eacute;n afirma que el sector se ha vuelto vago </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, algunos se rigen por ley de m&iacute;nimo esfuerzo y cortar y pegar es una derrota. Es la renuncia a aportar absolutamente nada a esa pieza. T&uacute; puedes tener una informaci&oacute;n de agencias y nada m&aacute;s porque no te pagan para moverte de la redacci&oacute;n pero a&uacute;n as&iacute; puedes hacer periodismo. Esa nota va a ser la base de tu trabajo pero a partir de ah&iacute;, llama a alguien, a&ntilde;ade algo de tu cosecha...haz algo que te permita mejorar la pieza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted asegura tener esperanza en el periodismo aunque reconoce que el sector se est&aacute; deteriorando. Maldita la coincidencia, justo ahora en que parece m&aacute;s necesario que nunca, &iquest;no cree?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n de corrupci&oacute;n generalizada como la que vivimos en Espa&ntilde;a, de mentira pol&iacute;tica tanto en la oposici&oacute;n como en el Gobierno, es muy necesario que los periodistas hagamos bien nuestro trabajo. Conf&iacute;o en el periodismo porque conf&iacute;o en los lectores, seguir&aacute;n demandando una informaci&oacute;n de calidad, no el cortar y pegar que fluye por Internet. Pero es muy dif&iacute;cil pensar en el lector, en lo que le interesa, cuando tu peri&oacute;dico pertenece a un banco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al hilo de esa reflexi&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo se garantiza la independencia de un medio?. Han de financiarse de alguna forma y es muy dif&iacute;cil ser independiente de aquel que te da de comer &iquest;Cu&aacute;l es la f&oacute;rmula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuve un jefe maravilloso que dec&iacute;a que un peri&oacute;dico es libre en sus n&uacute;meros cero. A partir del n&uacute;mero uno cada d&iacute;a vas perdiendo un poco m&aacute;s de libertad. El periodismo tradicional tiene un problema b&aacute;sico, es que ha perdido el norte. Y en la b&uacute;squeda del norte extraviado se pierde a&uacute;n m&aacute;s. Juega a un juego que no conoce y es complicado. Los medios nuevos en Internet saben d&oacute;nde quieren buscar el norte, el problema es el m&uacute;sculo financiero. Pero ir&aacute; llegando. Yo trabajo en alguno de estos medios nuevos y echo en falta reportajes largos, no hay investigaci&oacute;n y no hay informaci&oacute;n internacional porque es la m&aacute;s cara.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se juega con la ventaja de Internet, la de la difusi&oacute;n masiva pero el soporte tambi&eacute;n impone inmediatez, velocidad. &iquest;Se pierde entonces la capacidad de an&aacute;lisis que demanda ese lector de calidad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Se pierde reflexi&oacute;n pero puedes jugar con tus lectores porque ganas en proximidad y afinidad. Ahora bien, no se puede perder de vista que el lector es el lector y el periodista soy yo. El concepto de periodismo ciudadano me disgusta. Cuando lo escucho, visualizo de inmediato a los gerentes de los medios pensando en hacer un peri&oacute;dico gratis. Pero nosotros somos los que recogemos una informaci&oacute;n y le damos un tratamiento profesional. Jerarquizamos lo importante, contextualizamos y verificamos. Ese es nuestro trabajo y es no lo puede hacer el lector. &Eacute;l llega a un kiosko o a Internet y ah&iacute; hay mucha basura. Nosotros lo que hacemos es ayudarle a no perder el tiempo y seleccionamos la informaci&oacute;n pensando qu&eacute; es interesante para nuestros lectores. Es una &eacute;lite la que suele leer los peri&oacute;dicos. La mayor&iacute;a de la gente se nutre de la radio y televisi&oacute;n. Por el ansia de ganar lectores que no te leen, pierdes tus lectores habituales. Y eso no debe ser as&iacute;. No me importa que nos abramos a otros lectores pero sin caer en errores. Hemos sustituido lo importante por lo impactante, que es intrascendente. Hemos perdido prestigio por alejarnos del ciudadano que nos percibe ahora como una parte del problema. El periodista siempre tiene que estar con el ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pues da la sensaci&oacute;n de que est&aacute; algo aletargado, &iquest;comparte usted est&aacute; percepci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No canalizamos correctamente la indignaci&oacute;n porque se nos va la fuerza por la boca en Twitter y Facebook. Tampoco creo que tengamos los partidos pol&iacute;ticos y los sindicatos m&aacute;s adecuados. Tambi&eacute;n se han ido aletargando en su trabajo. Los intelectuales, salvo excepciones, tampoco hace su trabajo. En todo ese magma sale Podemos, que son ciudadanos que s&iacute; se muestran dispuestos a tomar las riendas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Les pasa factura el proceso de estructuraci&oacute;n interna. &iquest;Saldr&aacute;n reforzados de esa fase? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En Podemos creen que est&aacute;n invitando la pol&iacute;tica pero pasar&aacute;n por todas las turbulencias que han pasado otros. Me recuerda al proceso de los Verdes alemanes. En el paso al partido mucha gente se cabrear&aacute; diciendo que les han robado el movimiento. Pero tiene que pasar del movimiento asambleario limpio a una estructura y un liderazgo claro, con eso s&iacute; consigues cambiar la pol&iacute;tica, de hecho se contamina al partido conservador de turno que adopta parte de tus pol&iacute;ticas. Tienen que logar un equilibrio. Podemos tiene que mantener la suficiente base asamblearia, porque es su toma-tierra con la realidad, sino dentro de unos a&ntilde;os ser&aacute; igual que lo que est&aacute; criticando, y porque es su se&ntilde;a de identidad. Est&aacute;n acertando al apostar por las nuevas tecnolog&iacute;as de participaci&oacute;n y las posibilidades que dan. Veremos a ver en qu&eacute; deriva. Se enfrenta tambi&eacute;n a otros problemas, como conseguir que 2.000 concejales, si los sacan, funcionen con un c&oacute;digo &eacute;tico. Hay que aceptar que todo partido pol&iacute;tico- que est&aacute; compuesto por personas y las personas somos corruptas por naturaleza- va a haber casos de corrupci&oacute;n pero la clave est&aacute; en c&oacute;mo reacciona el partido ante esos casos. Hay cosas que no se pueden consentir. Otro problema de d&oacute;nde van a sacar gente. C&oacute;mo van a hacer la selecci&oacute;n. Corren el mismo riesgo que el PSOE en el 82. Toda la chusma que huele poder se pegar&aacute;. C&oacute;mo se van a librar de esas lapas. Las primarias no van a ser suficientes. Necesitar&aacute;n de otros mecanismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La corrupci&oacute;n ha contribuido a aupar al fen&oacute;meno Podemos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente est&aacute; muy harta y la corrupci&oacute;n es una prioridad. No recuerdo las cifras exactas pero el dinero que se va a corrupci&oacute;n es cuatro o seis veces lo recortado en Sanidad o Educaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo luchar contra esto? Con unas leyes de transparencia brutales y periodistas que las utilicen para investigar y controlar al poder. T&eacute;cnicamente debe ser posible que podamos ver las facturas del Ministerio de Educaci&oacute;n al detalle, todos los folios y l&aacute;pices comprados, si ha sido mediante concurso p&uacute;blico...
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esa es labor tambi&eacute;n de la oposici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. Pero no conf&iacute;e mucho en ella. Se limitan a leer los peri&oacute;dicos tradicionales y repiten lo que dicen los periodistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es muy cr&iacute;tico con la reforma electoral planteada por Mariano Rajoy a juzgar por sus comentarios en las redes sociales. &iquest; Le molesta el momento, las formas...?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que cambiarla. Todo el mundo critica las listas cerradas, pero as&iacute;, a ocho meses de unas elecciones no es muy inteligente y si lo cambias solo, es adem&aacute;s, una 'cacicada'. El PP no se ha enterado de nada. El PSOE ya sabemos que no, ha elegido a un nuevo secretario general que repite las mismas palabras gastadas que el anterior, es m&aacute;s guapo, eso s&iacute;. Pero el PP, tampoco se ha enterado. Si le quitas a la ciudadan&iacute;a la posibilidad de modificar la realidad a trav&eacute;s de las urnas, &iquest;qu&eacute; les est&aacute;s diciendo?. Que tiene que hacer los cambios fuera de las urnas. Eso dices a la gente que le apetecer&iacute;a tirar c&oacute;cteles molotov pero cree que a trav&eacute;s de las urnas va a poder cambiar las cosas. Si le quitas esas ilusi&oacute;n, que le queda, &iquest;el c&oacute;ctel? Eso muy peligroso. Que el PP presente la reforma y hable de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica me enerva.  Lo que te venden no es regeneraci&oacute;n. Regeneraci&oacute;n es que un partido que tiene tres tesoreros imputados d&eacute; alguna explicaci&oacute;n. Regeneraci&oacute;n es que un partido que se financia a trav&eacute;s de contratos raros, d&eacute; una explicaci&oacute;n o que el partido de la oposici&oacute;n con un pufo importante en Andaluc&iacute;a, d&eacute; una explicaci&oacute;n. Quien la hace, la paga. Cambiar la ley electoral no es regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, es lo contrario. Un partido con mayor&iacute;a absoluta no puede cambiar las reglas de juego de todos, es un cambio de tal calibre que deber&iacute;a exigir una mayor&iacute;a cualificada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le hemos visto impactado con el asesinato de James Foley. &iquest;Es partidario de la negociaci&oacute;n en estos secuestros? </strong><a href="http://www.eldiario.es/politica/periodista-Jim-Foley-liberacion-Siria_0_294320672.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> asesinato de James Foley.</a>
    </p><p class="article-text">
        Es deber de los gobiernos proteger a los ciudadanos. En este caso resultaba muy dif&iacute;cil hacerlo a trav&eacute;s de la fuerza militar. Entonces se debe decidir si se negocia o no con esos grupos terroristas. Si negocia por una persona, se debe hacerlo con todas, sin distinciones. No se puede modificar el posicionamiento en funci&oacute;n del caso. S&iacute; negocio, cuando es un soldado, no cuando es un periodista, un hombre de paz. El Gobierno espa&ntilde;ol s&iacute; ha obrado bien es ese sentido. Con discreci&oacute;n y con eficacia. No sabemos si ha pagado, qu&eacute; ha pagado pero los secuestrados est&aacute;n en casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia González de Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/sustituido-importante-impactante-intrascendente_1_4688705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Aug 2014 15:52:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="104334" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="104334" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA["Hemos sustituido lo importante por lo impactante, que es intrascendente"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/be2cd842-18f4-430d-8964-3782894df7f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ramón Lobo,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
