<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Economistas Sin Fronteras]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/economistas-sin-fronteras/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Economistas Sin Fronteras]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1013666/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dinámicas de competencia y acumulación capitalista en la academia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dinamicas-competencia-acumulacion-capitalista-academia_129_1409905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28317cbd-9b4c-468d-a797-c05eb5012d28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen: Ayuntamiento de Ciudad Real"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema nos propone que sigamos una vida de acumulación sin límite, una acumulación que sólo puede estar en nuestros relatos y creencias, porque la naturaleza de la tierra que habitamos y de nuestra propia vida es cíclica y finita</p><p class="subtitle">la mayoría de las sociedades comulgan con la falsa creencia de que la acumulación infinita es posible y no importa cuán prospera y fecunda se considere esta sociedad, siempre querrá más</p></div><p class="article-text">
        Desde el pensamiento cr&iacute;tico es posible concluir que el sistema neoliberal en el que nos hemos instalado se encuentra en guerra con la vida misma. En guerra con los &aacute;rboles y los r&iacute;os, a los que considera recursos que deben ser explotados y manipulados para promover la acumulaci&oacute;n de capital. En guerra con las personas, dado que cree que una parte fundamental de la humanidad no ostenta la condici&oacute;n ciudadana y, por tanto, es leg&iacute;timo negar a esas personas todo derecho humano, incluido el de no ser asesinados, torturados o vendidos como mercanc&iacute;a. Y en guerra con nosotras mismas, con nuestros cuerpos y almas, dado que el sistema capitalista niega la propia esencia de la naturaleza humana, que necesita de la cooperaci&oacute;n, la solidaridad y la compasi&oacute;n para desarrollarse de manera plena.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos inmersas en un sistema que niega la propia esencia de lo que somos, un sistema que nos acelera cuando nuestros ritmos naturales son lentos, que nos individualiza cuando somos seres sociales y compasivos, y que nos pide fortaleza e infinitud cuando nuestra condici&oacute;n es vulnerable y pasajera. As&iacute;, el sistema nos propone que sigamos una vida de acumulaci&oacute;n sin l&iacute;mite, una acumulaci&oacute;n que s&oacute;lo puede estar en nuestros relatos y creencias, porque la naturaleza de la tierra que habitamos y de nuestra propia vida es c&iacute;clica y finita.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco, en una clase, un grupo de estudiantes me plante&oacute; que el cuidado del medioambiente es, para los pa&iacute;ses pobres, en este caso latinoamericanos, un lujo que estos Estados no se pod&iacute;an permitir. En realidad, me pareci&oacute; un razonamiento muy pertinente, porque esta es la esencia misma del sistema ilustrado, moderno y racional que los seres humanos hemos dise&ntilde;ado para organizar nuestra convivencia. Un pensamiento que entiende que la acumulaci&oacute;n de riquezas es la base misma de la evoluci&oacute;n social, y que el cuidado y el respeto por la propia tierra que nos ha acogido (es decir, por la vida) es un &aacute;mbito superfluo al que llegaremos cuando la acumulaci&oacute;n de la riqueza est&eacute; completada. Este pensamiento cuenta adem&aacute;s con la paradoja de que esa acumulaci&oacute;n nunca ser&aacute; suficiente; una de las caracter&iacute;sticas fundamentales de la mente humana (que luego se expresa en el sistema social y pol&iacute;tico que hemos creado) es la necesidad infinita de crecer, de progresar, de avanzar. De esta manera, la mayor&iacute;a de las sociedades comulgan con la falsa creencia de que la acumulaci&oacute;n infinita es posible, y no importa cu&aacute;n prospera y fecunda se considere esta sociedad, siempre querr&aacute; m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, lo m&aacute;s importante del capitalismo no es el dise&ntilde;o econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de la sociedad, sino el sistema de creencias, valores y relatos que legitiman y explican este sistema. El &aacute;mbito intersubjetivo de creaci&oacute;n de realidades mediante la palabra, las im&aacute;genes y los est&iacute;mulos ha configurado una historia paralela que ha naturalizado y desnaturalizado los fen&oacute;menos vitales. As&iacute;, desde la academia, se plantea que las teor&iacute;as &ldquo;realistas&rdquo; son aquellas que entienden que el &ldquo;hombre&rdquo; es un ser ego&iacute;sta que siempre busca sus propios beneficios y, por tanto, la regulaci&oacute;n de la vida cotidiana tiene que contener un alto contenido de violencia y disciplinamiento. Son las mismas aproximaciones anal&iacute;ticas que nos explican que somos seres competitivos e individuales, que los otros son violentos y peligrosos, que la naturaleza es un recurso que debe ser adaptado a las necesidades humanas. Y, adem&aacute;s, son epistemolog&iacute;as racionalistas y antropoc&eacute;ntricas que ubican al &ldquo;hombre&rdquo; en la c&uacute;spide de la pir&aacute;mide evolutiva y, por tanto, entienden como natural la violencia que se ejerce sobre millones de seres sensibles que son explotados, torturados y asesinados para que podamos, por ejemplo, alimentarnos como nos plazca.
    </p><p class="article-text">
        Estas aproximaciones son las que niegan la naturaleza cooperativa e interdependiente de nuestra raza humana, las que entienden que amar la naturaleza que nos acoge y nos da vida es un postulado superfluo e irracional y que la compasi&oacute;n y el amor por todos los seres sensibles que habitamos el planeta (que en la realidad vital somos todos uno) es una supercher&iacute;a y un &ldquo;buenismo&rdquo; que s&oacute;lo sirve para ampliar el mercado de los estupefacientes y antidepresivos.
    </p><p class="article-text">
        Este marco de creencias que a mi juicio niega las esencias m&aacute;s reales y b&aacute;sicas de la vida, se ha integrado a todas las estructuras y organizaciones humanas. Y esta perspectiva mercantilista y disciplinadora se encuentra plenamente vigente en la universidad; si una persona quiere dedicarse a la docencia universitaria, pronto sabe que hay un solo camino para poder ejercer esta profesi&oacute;n. Se nos exige acumular m&eacute;ritos; m&eacute;ritos que suponen participar en m&aacute;s congresos, escribir m&aacute;s art&iacute;culos, ser parte de m&aacute;s investigaciones, involucrarse en m&aacute;s proyectos europeos, de innovaci&oacute;n docente, de transferencia, etc. Pero sobre todo se nos pide que escribamos art&iacute;culos (preferentemente en ingl&eacute;s) en revistas hiperespecializadas donde es muy dif&iacute;cil publicar. Revistas cuyo impacto real en la vida es bastante cuestionable, aunque poseen un valor acad&eacute;mico indiscutido e irrefutable. Estos requisitos son indispensables no s&oacute;lo para lograr una plaza estable en la Universidad, sino tambi&eacute;n para acceder a la acreditaci&oacute;n que habilita a los docentes a participar en los concursos de esas mismas plazas. Esta estructura, junto con la precarizaci&oacute;n, la inseguridad y el miedo propio de estos tiempos l&iacute;quidos que habitamos, hace que los profesores no tengamos otro camino que ser parte de ese proceso disciplinado, hiperexigente y burocr&aacute;tico si queremos siquiera aspirar a dedicarnos profesionalmente a la docencia y a la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, nadie nos ha pedido, hasta ahora, que seamos personas conscientes y compasivas con los estudiantes que comparten el aula con nosotros. No existen m&eacute;ritos para poder valorar el compromiso de los profesores con la creaci&oacute;n de una conciencia cr&iacute;tica que ayude a las personas que van a la universidad a desarrollar su propia libertad y su propio ser. No hay cursos para ayudarnos a lidiar con el miedo y la inseguridad de la que somos parte en un sistema cada vez m&aacute;s violento que desplaza a la invisibilidad a millones de seres sensibles. &iquest;C&oacute;mo podemos ser profesores conscientes sin la posibilidad de compartir la vida que somos, la importancia de nuestro ser, la necesidad de ser amables y compasivos con el mundo? &iquest;C&oacute;mo podemos ense&ntilde;ar &ldquo;algo&rdquo; si negamos a la tierra que nos acoge, los r&iacute;os de los que bebemos, al aire que respiramos? &iquest;No es m&aacute;s importante recordar la importancia de la vida, la solidaridad y el amor que entender a Hobbes y a Weber?
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, somos parte de este proceso de acumulaci&oacute;n y competencia, vivimos urgidos por las din&aacute;micas disciplinadoras del sistema que nos exhorta a acumular, y creo que este proceso nos aleja de nuestros compa&ntilde;eros, de nuestros alumnos y de nuestro propio ser. Incluso desde el pensamiento cr&iacute;tico tengo la sensaci&oacute;n de que seguimos esta din&aacute;mica acumulativa y competitiva. Muchas veces nos obcecamos por tener &ldquo;raz&oacute;n&rdquo;, por acumular citas y conocimientos que legitimen nuestra posici&oacute;n, por desarrollar la mejor oratoria, el mejor argumento, en definitiva, por salir victoriosos de la contienda competitiva que nos es dada.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea una posici&oacute;n endog&aacute;mica reflexionar en este art&iacute;culo sobre mi propio trabajo, mis miedos e inseguridades al ejercerlo y mi falta de capacidad para gestionar la burocratizaci&oacute;n de la vida acad&eacute;mica; sin embargo, creo que estas din&aacute;micas intersubjetivas se expresan en todos los &aacute;mbitos laborales y profesionales; creo que este sistema no s&oacute;lo ha roto con la tierra, con la naturaleza y con las personas, sino que nos impele a romper con la esencia de nuestro propio ser. La posibilidad de dar clases, de contar las experiencias y los conocimientos propios, de tener compa&ntilde;eros y alumnos es ciertamente una oportunidad maravillosa y, pese al sistema que nos estructura y disciplina, creo que las profesoras y profesores podemos dar espacio a nuestra propia esencia humana, al amor por todos los seres que hay aqu&iacute; y a la conciencia de la experiencia de la vida. Y de esta manera construir, en di&aacute;logo con las personas que formamos parte del aula, una alternativa consciente para nosotras y nuestro mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del la autora y esta no compromete a ninguna de las organizaciones con las que colabora.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dinamicas-competencia-acumulacion-capitalista-academia_129_1409905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Aug 2019 18:31:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28317cbd-9b4c-468d-a797-c05eb5012d28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="274862" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28317cbd-9b4c-468d-a797-c05eb5012d28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="274862" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Las dinámicas de competencia y acumulación capitalista en la academia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28317cbd-9b4c-468d-a797-c05eb5012d28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,Recursos naturales,Consumo,Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El modelo de empresa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/productividad-neoliberalismo-relacion-conflictiva-ii_129_3135141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Son cada vez mayores los indicios de que el bajo tono de la productividad lo han motivado en buena medida las políticas neoliberales que desde entonces vienen dominando en el panorama de las economías avanzadas</p></div><p class="article-text">
        Como pon&iacute;a de manifiesto <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Productividad-neoliberalismo-relacion-conflictiva_6_694390592.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ramiro Feijoo en el art&iacute;culo del que &eacute;ste es continuaci&oacute;n</a>, hay un amplio consenso en que la tendencia al decrecimiento o al estancamiento de la tasa de productividad es un problema fundamental en las econom&iacute;as de mercado avanzadas. <a href="https://elpais.com/economia/2014/10/10/actualidad/1412960194_619653.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un problema que -con altibajos- se arrastra generalizadamente en estas econom&iacute;as desde la d&eacute;cada de 1970</a>. Es &eacute;se el momento en el que empiezan a implantarse extensivamente las pol&iacute;ticas de inspiraci&oacute;n neoliberal (reducci&oacute;n de costes del Estado de Bienestar, freno salarial, reducci&oacute;n del poder sindical, liberalizaci&oacute;n y desregulaci&oacute;n de la econom&iacute;a...): precisamente, entre otros objetivos, para tratar de superar esa tendencia. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, cabe plantearse -como lo ha hecho recientemente <a href="http://evonomics.com/neoliberalism-richer-three-reasons-chris-dillow/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C. Dillow</a>- si no habr&aacute; sido un remedio peor que la enfermedad: porque, en efecto, son cada vez mayores los indicios de que el bajo tono de la productividad lo han motivado en buena medida las pol&iacute;ticas neoliberales que  -con mayor o menor intensidad- desde entonces vienen dominando en el panorama de las econom&iacute;as avanzadas. Ramiro Feij&oacute;o pon&iacute;a de relieve en el art&iacute;culo mencionado una causa esencial: los efectos sobre la productividad provocados por el paro y el deterioro de las condiciones laborales que dichas pol&iacute;ticas han impulsado. Pero no es la &uacute;nica. No es insensato suponer que ha influido poderosamente tambi&eacute;n el modelo de gobierno empresarial y el propio modelo de empresa que el neoliberalismo ha propiciado -y que constituye uno de sus pilares centrales-. Si as&iacute; fuera, estar&iacute;amos realmente ante un fen&oacute;meno no poco parad&oacute;jico: es el sistema ideol&oacute;gico que ha pretendido reorganizar la actividad econ&oacute;mica en torno a un modelo de empresa pretendidamente &oacute;ptimo en t&eacute;rminos de eficiencia y de productividad el que est&aacute; en la base de la pertinaz hipoton&iacute;a de esta &uacute;ltima variable, esencial para el crecimiento y el desarrollo econ&oacute;micos.  Ve&aacute;moslo con un poco de detenimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos centrales de la doctrina econ&oacute;mica del neoliberalismo es, en efecto, <a href="https://diarioresponsable.com/opinion/24938-la-maximizacion-del-valor-accionarial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el modelo de empresa que postula</a>. Un modelo en el que la empresa es, ante todo, una sociedad mercantil: una asociaci&oacute;n de capitales sociales. Una sociedad, por tanto, en la que los agentes esenciales y por ello dominantes son los aportadores de esos capitales: los accionistas. Va de s&iacute;, en consecuencia, que el gobierno de la empresa debe estar en manos &uacute;nica y exclusivamente de ellos. Un sistema de gobierno basado en la soberan&iacute;a de los accionistas, que constituye el modelo presuntamente &oacute;ptimo no s&oacute;lo para ellos, sino para todos los colectivos afectados por la actividad empresarial y, en definitiva -seg&uacute;n la teor&iacute;a en que se fundamenta-, para el conjunto de la sociedad, y que entiende que la empresa debe aspirar solamente a un &uacute;nico objetivo: la maximizaci&oacute;n del beneficio para los accionistas. Los restantes efectos positivos para todos -dice la teolog&iacute;a econ&oacute;mica neoliberal- se dar&aacute;n por a&ntilde;adidura. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la evidencia emp&iacute;rica no respalda en absoluto ese panorama. M&aacute;s bien, apunta a lo contrario: a que ese modelo de empresa conduce a un estilo de gesti&oacute;n que produce serias disfunciones tanto a nivel de la propia empresa como en el conjunto de la econom&iacute;a. Al margen del endurecimiento radical de las condiciones laborales que este modelo ha impulsado (y sobre las que giraba el art&iacute;culo de Ramiro Feij&oacute;o), algunas de las m&aacute;s claras -y m&aacute;s contrastadas en la realidad- son las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        1. Una presi&oacute;n constante hacia la persecuci&oacute;n de beneficios extraordinarios inmediatos -porque la maximizaci&oacute;n del valor de la acci&oacute;n s&oacute;lo se puede conseguir superando permanentemente la rentabilidad media del mercado- y un paralelo sesgo cortoplacista, que ha conducido frecuentemente a penalizar decisiones e inversiones que s&oacute;lo producen resultados en horizontes dilatados, contribuyendo a debilitar a la propia empresa a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        2. Intensificaci&oacute;n del apalancamiento: porque una de las v&iacute;as m&aacute;s utilizadas para maximizar la rentabilidad a corto plazo ha sido el incremento del endeudamiento y la reducci&oacute;n de los fondos propios, lo que ha incentivado una tendencia tambi&eacute;n constante a la reducci&oacute;n de la base de capital productivo y de la inversi&oacute;n -los datos de <a href="https://www.gmo.com/docs/default-source/research-and-commentary/strategies/asset-allocation/the-world's-dumbest-idea.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J. Montier</a> son demoledores-, debilit&aacute;ndose la capacidad de resistencia de la empresa frente a circunstancias negativas y su potencial de crecimiento (y de supervivencia) a largo plazo
    </p><p class="article-text">
        3. Incremento tendencial del peso de los dividendos en el conjunto del beneficio -ver tambi&eacute;n datos de Montier-, en detrimento de la retribuci&oacute;n de los trabajadores, de la capitalizaci&oacute;n de la empresa y de la parte destinada a la inversi&oacute;n, lo que ha contribuido adicionalmente a debilitar el potencial productivo de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        4. Un modelo de gobierno que -para conseguir sus objetivos- ha pretendido alinear los intereses de los directivos con los de los accionistas a trav&eacute;s de un incremento frecuentemente desmesurado de la retribuci&oacute;n variable de aqu&eacute;llos, condicionada a la consecuci&oacute;n de los m&aacute;ximos beneficios y valor de la acci&oacute;n posibles. Algo que ha contribuido poderosamente a la implantaci&oacute;n de sistemas de gesti&oacute;n desequilibradamente cortoplacistas, arriesgados y en muchos casos muy poco ortodoxos -cuando no fraudulentos- para fortalecer artificialmente los beneficios y el valor accionarial, pero a costa de debilitar crecientemente la fortaleza y la sostenibilidad econ&oacute;mica de la empresa a largo plazo. Cortoplacismo coherente, por otra parte, con el sustancial acortamiento que se est&aacute; produciendo en los mandatos de los altos directivos -como resulta particularmente evidente en las grandes empresas de EE.UU.-, que parece inducirles a la b&uacute;squeda de la m&aacute;xima extracci&oacute;n de riqueza personal en el menor tiempo posible.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de tendencias propiciadas intensamente por la profundizaci&oacute;n de la dependencia de la gran empresa respecto de los mercados financieros -y muy especialmente de agentes tan fuertemente cortoplacistas como los cada vez m&aacute;s importantes inversores institucionales-, que condicionan crecientemente las estrategias empresariales y que se benefician claramente de esas tendencias. Tendencias que configuran -como pusieron de relieve hace ya a&ntilde;os <a href="http://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/030851400360541" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lazonick y O&acute;Sullivan</a>- una reorientaci&oacute;n radical -y notablemente perversa- de la gesti&oacute;n empresarial en la era del neoliberalismo: desde el criterio tradicional basado en la reinversi&oacute;n del beneficio y el crecimiento del potencial productivo hasta el principio rector -caracter&iacute;stico de la empresa neoliberal mod&eacute;lica-  de distribuci&oacute;n m&aacute;xima del beneficio para favorecer el precio de las acciones. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo afecta todo esto a la productividad? Parece bastante claro. Se trata de tendencias todas que contribuyen a justificar -como intuye Dillow en el art&iacute;culo citado al principio- algunas de las causas que explican la tendencia depresiva general de la tasa de productividad. Porque, en efecto, fen&oacute;menos como el horizonte desmedidamente cortoplacista, la tendencia a reducir todo lo posible los fondos propios y la prioridad cada vez mayor al crecimiento de los dividendos no pueden sino alimentar las pulsiones depresivas en la inversi&oacute;n y el consiguiente freno en la aplicaci&oacute;n de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en la pr&aacute;ctica productiva de muchas empresas (a lo que contribuye no poco el abaratamiento relativo de los salarios, que desincentiva la inversi&oacute;n y la innovaci&oacute;n). Y es dif&iacute;cil negar que todo ello redunde en efectos negativos sobre la productividad. Como lo es tambi&eacute;n cuestionar que la desmotivaci&oacute;n que inevitablemente produce en muchos trabajadores el empeoramiento continuo de las condiciones y de los derechos laborales, la desenfrenada cuant&iacute;a de las retribuciones de los altos directivos y el abismal ensanchamiento de las desigualdades son realidades que ejercen consecuencias asimismo nocivas en la productividad. Y que incluso -como han destacado ya <a href="https://www.santafe.edu/research/results/working-papers/economic-incentives-and-social-preferences-a-prefe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios trabajos acad&eacute;micos</a>- pueden estar siendo perjudiciales para ella la sensaci&oacute;n de confort con las condiciones existentes en la empresa, los correspondientes desincentivos para la creatividad y el cambio y la minusvaloraci&oacute;n de los comportamientos &eacute;ticos y cooperativos que pueden estar produciendo en las c&uacute;pulas directivas de las grandes empresas las altas retribuciones y su poderosa vinculaci&oacute;n con la gesti&oacute;n predominantemente financiera y con los resultados a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a descartarse, en consecuencia, que buena parte de las presiones depresivas sobre la productividad pueden tener su raz&oacute;n de ser, precisamente, en el modelo de empresa que ha propiciado el neoliberalismo: pretendidamente orientado a intensificar la productividad al m&aacute;ximo posible, liberando presuntamente su expansi&oacute;n de las trabas que suponen la regulaci&oacute;n p&uacute;blica y la mediaci&oacute;n sindical en la actividad empresarial, pero que en la realidad -pese a lo que proclama- no prioriza la solidez productiva y la competitividad, sino el incremento r&aacute;pido del valor accionarial, para favorecer la materializaci&oacute;n inmediata de plusval&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Un modelo de empresa que, aparte de las muy negativas consecuencias sociales, ambientales y macroecon&oacute;micas que genera, est&aacute; atentando adem&aacute;s contra la propia capacidad de crecimiento y de sostenibilidad de las empresas que m&aacute;s rigurosamente se han acomodado a &eacute;l. Cuando se aprecia que, para m&aacute;s inri, no ha servido siquiera para maximizar a largo plazo los retornos para los accionistas estables, no parece exagerado que -recordando de nuevo a Montier- se le haya podido considerar <a href="https://www.gmo.com/docs/default-source/research-and-commentary/strategies/asset-allocation/the-world's-dumbest-idea.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la peor idea del mundo&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del autor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/productividad-neoliberalismo-relacion-conflictiva-ii_129_3135141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Oct 2017 17:33:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El modelo de empresa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,Empresas,Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paz, justicia e instituciones inclusivas, ¿para quién?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paz-justicia-instituciones-inclusivas_129_3303744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed83a59c-c923-4480-b7e3-0999b2544c0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paz, justicia e instituciones inclusivas, ¿para quién?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un pueblo sin soberanía no se desarrollará conforme a lo planteado en la Agenda 2030, no será capaz por sí mismo de decidir ni construir su futuro</p><p class="subtitle">Mientras existan instituciones que busquen imponer recetas económicas y de forma de vida, en vez de cooperar con los pueblos los ODS en 2030 deberán ser reformulados, de igual modo fueron modificados los ODM en 2015</p></div><p class="article-text">
        La estabilidad de las instituciones, siendo adem&aacute;s representativas del inter&eacute;s y voluntad de los pueblos, es capital para el progreso de los mismos. Partiendo de esta base se comprende que la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas introdujera este punto en los <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/ODS-ahora_6_437166304.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)</a>&nbsp;que redact&oacute; en 2015 para reconfigurar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) desde un punto de vista sostenido en el tiempo teniendo en cuenta los aspectos medioambientales, principalmente, con visos de cumplimiento para 2030.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/peace-justice/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El decimosexto Objetivo</a>&nbsp;versa de la promoci&oacute;n de sociedades pac&iacute;ficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, provisi&oacute;n de acceso a la justicia para todos y la construcci&oacute;n de instituciones responsables y eficaces a todos los niveles.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de sociedad pac&iacute;fica no es entendible sin el de igualitaria &ndash;que es el d&eacute;cimo Objetivo&ndash;, tampoco sin el de instituciones inclusivas, democr&aacute;ticas y justas, como comentaba al comienzo. Esto es, una sociedad desigual, con diferencias significativas entre clases sociales, condena a la eterna conflictividad a esa sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo es posible que los pueblos menos desarrollados se desarrollen si permanentemente se desestructuran sus instituciones, se interviene exteriormente a trav&eacute;s de organismos supranacionales y desestabilizan sus procesos internos?
    </p><p class="article-text">
        Lo que fue el &iacute;mpetu colonialista de las potencias occidentales durante siglos, hoy en d&iacute;a, contin&uacute;a feroz, a pesar de llenar de buenas palabras tratados internacionales &ndash;como podr&iacute;an incluso interpretarse estos Objetivos&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        La fase superior del desarrollo capitalista que vislumbraba Lenin justo hace un siglo, tiene en la actualidad la m&aacute;s plena vigencia. Preceden al presente art&iacute;culo meses de avalanchas de argumentos positivamente vac&iacute;os sobre los tratados internacionales &ndash;como el CETA&ndash;, fabricados por los <em>think tanks</em> de las grandes transnacionales, que son las principales beneficiarias de esta acumulaci&oacute;n de riqueza sin precedentes que suponen estos tratados. Acuerdos que atacan a la soberan&iacute;a de los pueblos y debilitan las instituciones, especialmente de los que las tienen m&aacute;s d&eacute;biles, de los estados menos desarrollados.
    </p><p class="article-text">
        Un pueblo sin soberan&iacute;a no se desarrollar&aacute; conforme a lo planteado en la Agenda 2030, no ser&aacute; capaz por s&iacute; mismo de decidir ni construir su futuro. Aqu&iacute; se llega a la contradicci&oacute;n que pretendo se&ntilde;alar: los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, que hist&oacute;ricamente han pautado la forma en que los pa&iacute;ses menos desarrollados van a desarrollarse, pretenden continuar incidiendo en las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas que estos vayan a llevar a cabo. Pretenden continuar interviniendo en aquellas regiones del mundo y desestabilizando gobiernos soberanos con el fin de perpetuar el <em>statu quo</em>.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n norteamericana y europea en sus regiones vecinas hacen incompatible y rid&iacute;culo el planteamiento de dichos Objetivos, puesto que Am&eacute;rica Latina y el Caribe, el norte africano y Asia occidental, padecen de conflictos enquistados durante d&eacute;cadas o largas depresiones econ&oacute;micas que los mismos &ldquo;occidentales&rdquo; se legitiman a diagnosticar y solucionar con sus recetas. Esto lo hacen a trav&eacute;s de instituciones supranacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) o la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE).
    </p><p class="article-text">
        Estas recetas se basan en el libre mercado, rechazando el proteccionismo de la industria naciente de los pa&iacute;ses en desarrollo, evitando, como dec&iacute;a el economista coreano postkeynesiano Ha-Joon Chang: que los pa&iacute;ses menos desarrollados suban por la escalera del proteccionismo, por la que los pa&iacute;ses desarrollados subieron, retir&aacute;ndola. Paralelamente practican un falso libre-comercio, puesto que los sectores m&aacute;s vulnerables, como la agricultura, son protegidos, a la par que para los m&aacute;s competitivos se eliminan todas las trabas posibles al comercio internacional.
    </p><p class="article-text">
        Para concluir, as&iacute; como culmen de la idea imperialista y de las organizaciones supranacionales, se sit&uacute;a la Organizaci&oacute;n del Tratado del Atl&aacute;ntico Norte (OTAN). Esta organizaci&oacute;n militar de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados norteamericanos y europeos tuvo como objetivo fundacional hacer frente al socialismo. En la actualidad, en un entorno donde directamente las ideas marxistas no son un peligro para los intereses del Imperio, pretende perpetuar la supremac&iacute;a tanto en lo cultural, como en lo econ&oacute;mico, como en lo militar, los intereses del primer mundo.
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo cual, en tanto en cuanto existan instituciones de este tipo, que busquen imponer recetas econ&oacute;micas y de forma de vida, en vez de cooperar con los pueblos m&aacute;s sometidos y explotados por el imperialismo, los ODS en 2030 deber&aacute;n ser reformulados, de igual modo fueron modificados los ODM en 2015.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del autor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paz-justicia-instituciones-inclusivas_129_3303744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jul 2017 17:18:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed83a59c-c923-4480-b7e3-0999b2544c0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="153590" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed83a59c-c923-4480-b7e3-0999b2544c0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="153590" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Paz, justicia e instituciones inclusivas, ¿para quién?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed83a59c-c923-4480-b7e3-0999b2544c0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desarrollo sostenible,Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salud mental en una sociedad neoliberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salud-mental-sociedad-neoliberal_129_3375737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65f31f85-7764-4f11-81a3-b4590318d918_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sujeto neoliberal es individualista, egoísta, avaro y competitivo. Estos valores no nos son propios a ciudadanos criados bajo los dogmas de la tradición católica y son más propios de culturas protestantes calvinistas</p><p class="subtitle">Conceptos como flexibilidad, ajuste, movilidad vertical y geográfica, entre otros, sólo pretenden esconder el verdadero impacto social que conllevan</p></div><p class="article-text">
        Tras 10 a&ntilde;os de crisis, podr&iacute;amos llamar a las circunstancias actuales como nuevo-viejo modelo econ&oacute;mico, basado en una econom&iacute;a de servicios y cuya principal v&iacute;a competitiva es el precio. P&eacute;sima elecci&oacute;n que va a afectar a nuestro bienestar como sociedad de manera significativa. Una de las v&iacute;as que m&aacute;s van a interferir en nuestra calidad de vida va a ser la salud, y en concreto, la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), la salud mental es &ldquo;un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fruct&iacute;fera y es capaz de hacer una contribuci&oacute;n a su comunidad&rdquo;. En Espa&ntilde;a, entre las diez enfermedades m&aacute;s declaradas, seg&uacute;n la Encuesta Europea de Salud (2014), encontramos dos de car&aacute;cter mental, como son la depresi&oacute;n (6.89%) y la ansiedad cr&oacute;nica (6.85%). Si nos centramos en la depresi&oacute;n, la misma encuesta nos dice, atendiendo a un cuestionario espec&iacute;fico (Patient Health Questionnaire, PHQ-8), que alrededor de un 16% de la poblaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s presenta sintomatolog&iacute;a depresiva en diferentes grados. Seg&uacute;n se informa: &ldquo;En t&eacute;rminos absolutos, casi cinco millones de personas (4 929 400) presentan sintomatolog&iacute;a depresiva leve o moderada (12,74%) y otro mill&oacute;n (1 110 600) moderadamente grave o grave (2,87%). En total, m&aacute;s del 15% de la poblaci&oacute;n residente en Espa&ntilde;a presenta sintomatolog&iacute;a depresiva de distinta gravedad&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Las causas que existen detr&aacute;s de una enfermedad mental son m&uacute;ltiples y muchas veces se combinan entre ellas. Por ejemplo, existen factores bio-gen&eacute;ticos como el envejecimiento y la discapacidad f&iacute;sica de nacimiento o la forma en que nos enfrentamos ante grandes cat&aacute;strofes sobre los que poco se puede incidir. En cambio, existen otros sobre los que s&iacute; que disponemos de elementos de choque pero que la ideolog&iacute;a hegem&oacute;nica vigente no permite que act&uacute;en a favor de nuestra salud.
    </p><p class="article-text">
        Es notorio que el sujeto neoliberal es individualista, ego&iacute;sta, avaro y competitivo. Estos valores no nos son propios a ciudadanos criados bajo los dogmas de la tradici&oacute;n cat&oacute;lica y son m&aacute;s propios de culturas protestantes calvinistas. Nos medimos por lo que obtenemos y por lo que gastamos, convirti&eacute;ndose esta simplificaci&oacute;n en una forma de vivir que llena muy poco a la complejidad del ser humano. El imperialismo capitalista, tambi&eacute;n conocido como globalizaci&oacute;n neoliberal, est&aacute; provocando continuamente conflictos internos en las personas que distinguen entre c&oacute;mo fueron educados por sus familias y c&oacute;mo les exige el sistema que sean. Un ejemplo claro lo encontramos con la actual figura del &ldquo;emprendedor&rdquo; y su accesorio timo de la psicolog&iacute;a positiva, con frases que responsabilizan al individuo de su &eacute;xito o fracaso, sin tener en cuenta el entorno.
    </p><p class="article-text">
        El propio sistema est&aacute; polarizando la sociedad, el grado de desigualdad y la tasa de pobreza est&aacute;n manteni&eacute;ndose, junto a la precarizaci&oacute;n del trabajo y, por tanto, a la inestabilidad vital. Existen numerosos estudios que relacionan a la pobreza, absoluta y relativa con el riesgo a sufrir alguna patolog&iacute;a de este tipo. Por ejemplo, en <a href="https://www.amazon.com/Unhealthy-Societies-Afflictions-Richard-Wilkinson/dp/0415092353" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unhealthy Societies: The Afflictions of Inequality</a> (Wilkinson, 1996), el autor se pregunta cu&aacute;les son los determinantes de las diferencias de salud entre pa&iacute;ses. Entre las evidencias que se obtienen, destacan que los pa&iacute;ses con niveles de ingreso bajos tienen peor salud que los de ingreso mediano y alto; pero este hecho se repite dentro de los propios pa&iacute;ses entre zonas m&aacute;s ricas y m&aacute;s pobres. Adem&aacute;s, de esta relaci&oacute;n cabe destacar la causalidad entre ambas, esto es, a mayor pobreza mayor riesgo de trastorno mental y viceversa. Por tanto, hay que luchar contra la pobreza, pero tambi&eacute;n contra desigualdad para disminuir este riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Si entendemos que el trabajo es el factor alrededor del cual la mayor parte de la sociedad organiza su vida, la precarizaci&oacute;n del mismo conlleva ineludiblemente a la precarizaci&oacute;n de la propia vida de las personas. Conceptos como flexibilidad, ajuste, movilidad vertical y geogr&aacute;fica, entre otros, s&oacute;lo pretenden esconder el verdadero impacto social que conllevan. Cada Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa vemos c&oacute;mo la contrataci&oacute;n temporal supera con creces la contrataci&oacute;n indefinida, pero tampoco pensemos que esta &uacute;ltima sirve de colch&oacute;n. Si consideramos tambi&eacute;n que teniendo en cuenta que la remuneraci&oacute;n, adem&aacute;s de escasa es insegura, todo junto provoca el desmoronamiento de lo que era un proyecto de vida y como consecuencia conlleva no pocas frustraciones. Seg&uacute;n la <a href="http://survey.telefonica.com/globalreports/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Millenial Survey Data</a> de Telef&oacute;nica, el 51% de los j&oacute;venes entre 18 y 30 a&ntilde;os consideran que &ldquo;los mejores d&iacute;as han pasado&rdquo; en oposici&oacute;n a los que consideran &ldquo;que est&aacute;n por llegar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tasa de paro por encima del 15% de manera constante desde el 2009 es un factor a tener en cuenta cuando hablamos de salud mental. Est&aacute; demostrado que existe un mayor riesgo de padecer este tipo de enfermedades si est&aacute;s parado que empleado, aunque estar empleado hoy puede provocar tambi&eacute;n un aumento del riesgo si has sufrido con anterioridad episodios de pobreza. Es decir, el miedo a perder el empleo provoca periodos continuados de estr&eacute;s que pueden desembocar en este tipo de enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        La lucha enfermiza contra el d&eacute;ficit p&uacute;blico ha provocado que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas hayan ido desmantelando el paup&eacute;rrimo estado del bienestar que nos hab&iacute;amos permitido en este pa&iacute;s. Los recortes en cantidad y calidad de sanidad, educaci&oacute;n y resto de pol&iacute;ticas sociales, como dependencia, son factores que contribuyen de manera inequ&iacute;voca al aumento del riesgo de sufrir estas dolencias. Piensen el caso de una familia que debe cuidar a una persona de edad avanzada y que pagarle una residencia, con los cuidados que se merece, resulta inasumible. Una opci&oacute;n es que un miembro de la familia abandone su puesto de trabajo con la consiguiente disminuci&oacute;n de la renta familiar.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos considerar que esta situaci&oacute;n ser&aacute; pasajera y que cuando las cosas vayan mejor todo cambiar&aacute;. La juventud se est&aacute; enfrentando a una tasa de paro superior al 40% y a una tasa de abandono escolar del 20%, la m&aacute;s alta de Europa. No pueden abandonar el hogar familiar, por el encarecimiento de los alquileres y la precariedad laboral, hasta los 28 a&ntilde;os de media. &iquest;En serio pensamos que va a ser pasajera esta situaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        A modo de resumen, hemos dicho que la pobreza, tanto absoluta como relativa, la clase social, el desempleo y las pol&iacute;ticas sociales son factores que afectan al riesgo de padecer alg&uacute;n trastorno mental. En materia de desigualdad, seg&uacute;n el &iacute;ndice de Gini, estamos en niveles de 1995 alrededor del 0.34 y seg&uacute;n el indicador S80/S20, estamos por encima, 6.6 (2016) comparado con 5.9 (1995). La tasa de paro pocas veces en la democracia ha bajado del 10%. Y pertenecer a la clase trabajadora te condena a una precariedad vital en detrimento de la rentabilidad del capital. No estoy convencido de la temporalidad de estos hechos, m&aacute;s bien es el propio sistema y si no le ponemos remedio, las consecuencias sobre nuestra salud pueden ser devastadoras. Luchar contra los efectos de la enfermedad mental con medicamentos s&oacute;lo sirve para enmascarar una realidad que precisa soluciones desde la ra&iacute;z. Pol&iacute;ticas valientes que construyan un Estado de Bienestar digno y que pongan a las personas por encima del capital se necesitan y no s&oacute;lo en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del autor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salud-mental-sociedad-neoliberal_129_3375737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 May 2017 19:10:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/65f31f85-7764-4f11-81a3-b4590318d918_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81823" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/65f31f85-7764-4f11-81a3-b4590318d918_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81823" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Salud mental en una sociedad neoliberal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/65f31f85-7764-4f11-81a3-b4590318d918_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo,Depresión,Economistas Sin Fronteras,Desempleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una indignidad: la pobreza consentida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/indignidad-pobreza-consentida_129_3626622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos en un mundo indecente, deshonesto y deshumanizado, que ni siente ni padece ante el dolor ajeno</p><p class="subtitle">Se trata de salvar vidas y no de inútiles papeleos cumplimentando disposiciones burocrática</p><p class="subtitle">La especulación intensifica aún más la relación entre desigualdad y pobreza</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, paseando por la Gran V&iacute;a madrile&ntilde;a, me pregunt&eacute; si alguna vez se habr&aacute;n fijado en los mendigos que en sus aceras piden una ayuda. Por ejemplo a los miembros de esas pocas (tres) familias espa&ntilde;olas cuya riqueza suma tanto como la que poseen el 30% de ciudadanos m&aacute;s modestos del pa&iacute;s (unos 14 millones de personas),&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/economia/Espana-segundo-UE-crecido-desigualdad_0_601240233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n ha publicado Intermon Oxfam</a> este mes de enero. Pienso que es muy posible que s&iacute; se hayan fijado, aunque s&oacute;lo sea de soslayo. Quiz&aacute;s, hasta puede que se hayan sentido inc&oacute;modos al ver los sucios y ra&iacute;dos andrajos (mantas, sacos y cartones) con que tratan de cubrirse del fr&iacute;o nocturno cuando se tumban en las amplias aceras de esa espl&eacute;ndida avenida intentando conciliar el sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Pero eso, no crean que solo lo pueden ver en Madrid. Nos encontramos con tan lamentable espect&aacute;culo en pr&aacute;cticamente todas las ciudades de Espa&ntilde;a. Y tampoco pasa exclusivamente aqu&iacute;, en nuestro pa&iacute;s. Tambi&eacute;n lo pude ver en Berl&iacute;n, cuando en el verano de 2014 visit&eacute; durante unos d&iacute;as esa rica y maravillosa capital alemana.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, quiz&aacute;s, esas desamparadas personas a las que me refiero no sean las que peor est&aacute;n, dentro de lo mal que lo pasan todos los pobres del mundo. Al fin y al cabo se encuentran en su parte rica que, si bien es muy penoso por aquello de la pobreza relativa, al menos tienen la posibilidad de alojarse en alg&uacute;n albergue social o de comer en alg&uacute;n centro de caridad. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto que eso tambi&eacute;n es tremendamente bochornoso, indigno e inhumano. Pero qu&eacute; decir de esos migrantes y refugiados (de Siria y otros pa&iacute;ses) que ante esta terrible ola de fr&iacute;o que azota a Europa se encuentran tambi&eacute;n durmiendo a la intemperie, en parques, en estaciones abandonadas o en miserables barracones carentes de las m&iacute;nimas condiciones de vida a las que tiene derecho cualquier ser humano; im&aacute;genes que cada d&iacute;a nos muestran los telediarios. La soluci&oacute;n debe tomarse cuanto antes. La propia ONU, por medio del Alto Comisionado para los Refugiados (Acnur), argument&oacute; que &ldquo;se trata de salvar vidas y no de in&uacute;tiles papeleos cumplimentando disposiciones burocr&aacute;ticas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pensadores de diversas (aunque ya pret&eacute;ritas) ideolog&iacute;as se hab&iacute;an manifestado con respecto a la pobreza. As&iacute;, Karl Marx, el fil&oacute;sofo prusiano, consideraba que la l&oacute;gica del capital ha proporcionado efectos negativos para la sociedad, el m&aacute;s relevante, la pobreza, padecida por la mayor parte de personas del planeta. Por su parte, Adam Smith, paradigma del pensamiento liberal del siglo XVIII, expuso en su obra &ldquo;Teor&iacute;a de los sentimientos morales&rdquo; que &ldquo;la disposici&oacute;n a admirar a los ricos y poderosos y a despreciar a las personas de pobre y m&iacute;sera condici&oacute;n es la mayor y m&aacute;s universal causa de corrupci&oacute;n de los sentimientos morales&rdquo;. Este economista, confiaba en que gracias a la &ldquo;insaciable ambici&oacute;n de los ricos&rdquo; el trabajo nunca disminuir&iacute;a, puesto que no pueden aumentar su riqueza sin aumentar la producci&oacute;n y, por tanto, necesitan crear empleo (la famosa &ldquo;mano invisible&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        Pero, la producci&oacute;n no puede crecer indefinidamente, ya que tenemos un l&iacute;mite f&iacute;sico, y es que solo contamos con un Planeta Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, aunque no les importe en absoluto esa barrera ni los problemas medioambientales que puedan acarrear al planeta, las oligarqu&iacute;as econ&oacute;micas siempre tienen otro medio para ampliar su riqueza, a&uacute;n sin tener que aumentar la producci&oacute;n. Actualmente es la especulaci&oacute;n. Y ahora, con este instrumento, se intensifica a&uacute;n m&aacute;s la relaci&oacute;n entre desigualdad y pobreza, porque se traslada con m&aacute;s facilidad la riqueza desde los que nada o poco tienen hacia los m&aacute;s pr&oacute;speros, confirm&aacute;ndose as&iacute; el significado de la pobreza, que no es otro que carecer de los bienes o servicios imprescindibles para llevar una vida digna. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras estamos observando todo esto, en nuestro pa&iacute;s, como en el resto de Europa, los pol&iacute;ticos echan cuentas de lo que crece la econom&iacute;a de cada cual, tratando de convencer a la ciudadan&iacute;a de que todo est&aacute; funcionando mucho mejor, que &ldquo;ya empezamos a ver la luz al final del t&uacute;nel&rdquo; (frase que tanto gusta a nuestros gobernantes). 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que existe una relativa recuperaci&oacute;n en Espa&ntilde;a desde un punto de vista macroecon&oacute;mico, pero no para los m&aacute;s humildes, ya que para &eacute;stos a&uacute;n est&aacute; muy lejos la superaci&oacute;n de la crisis. No en vano hay actualmente 3,7 millones de espa&ntilde;oles que cobran menos de 300 euros al mes (&iquest;a eso llaman salir de la crisis?), y otros seis millones no superan el salario m&iacute;nimo interprofesional, mientras que unas 500 personas poseen un patrimonio de m&aacute;s de 30 millones de euros (&iquest;o acaso se refieren a esto con lo de salir de la crisis?). 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;ala Interm&oacute;n Oxfam, en el informe antes mencionado, que las ocho personas m&aacute;s ricas del mundo poseen igual fortuna que los 3.600 millones de seres humanos m&aacute;s pobres (la mitad de la poblaci&oacute;n del planeta). Y, adem&aacute;s, a&ntilde;ade que los miembros de las familias m&aacute;s ricas y las grandes empresas contin&uacute;an utilizando los para&iacute;sos fiscales para pagar lo menos posible a sus respectivas haciendas p&uacute;blicas. Con ello favorecen la necesidad de una mayor y general reducci&oacute;n de los salarios para contrarrestar la falta de ingresos de los Estados, lo que a su vez permite a aquellos obtener mayores beneficios.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que vivimos en un mundo indecente, deshonesto y deshumanizado, que ni siente ni padece ante el dolor ajeno, y como digo m&aacute;s arriba, no en exclusiva con el caso de los migrantes y refugiados, sino tambi&eacute;n con los sin techo que hay aqu&iacute;, junto a nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones por la defensa de los derechos humanos continuamente denuncian estas situaciones, y es muy probable que en nuestras tertulias de familia, o durante el caf&eacute; de despu&eacute;s de comer, comentemos escandalizados por qu&eacute; nuestros pol&iacute;ticos (y me refiero a todos los europeos) no hacen nada por remediar semejantes situaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Yo me pregunto: &iquest;y nosotros hacemos algo por remediarlo? Es cierto que no disponemos de medios materiales suficientes para poder repararlo. Pero s&iacute; tenemos un impresionante poder, como es el voto, con el cual podemos rechazar a quienes se comporten tan irracional y deshumanizadamente. &iquest;Cu&aacute;ntos partidos pol&iacute;ticos conocemos que lleven en sus programas electorales como principal objetivo erradicar la pobreza en el mundo? Ninguno. Aunque t&iacute;midamente, alguno lo insin&uacute;a, pero sin la firmeza necesaria que el hecho requiere, y sin explicar los medios que propone utilizar para tratar de conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; no hacemos nada, y este mundo ir&aacute; cada vez de mal en peor.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del autor</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/indignidad-pobreza-consentida_129_3626622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jan 2017 20:52:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una indignidad: la pobreza consentida]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El graznido del buitre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/graznido-buitre_129_3641036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de reflotar empresas en dificultades, el modelo Springwater persigue comprar barato y vender más caro, en conjunto o despedazando las empresas para venderlas por trozos</p><p class="subtitle">Unipapel, Miró, Delion, Pullmantur, Wamos, Imtech Spain, Peggy Sue, Think Textil, Nautalia, Sgel, Aernnova o Nervion Industries son ya demasiados ejemplos de lo que está suponiendo el paso del fondo buitre por España</p></div><p class="article-text">
        El pasado 16 de diciembre pasado se publicaba en Cinco D&iacute;as una tribuna de innegable inter&eacute;s: &ldquo;Sobre buitres, oportunistas y oportunidades&rdquo;. Estaba firmada por un empresario alem&aacute;n presidente de un fondo de capital riesgo suizo de id&iacute;lico nombre: Springwater. En ella se defend&iacute;a el autor de las cr&iacute;ticas que desde hace alg&uacute;n tiempo viene cosechando en Espa&ntilde;a por las operaciones de su fondo, que ha adquirido en poco tiempo &ndash;directamente o a trav&eacute;s de Continuum, una sociedad con domicilio en Luxemburgo controlada al 100% por Springwater&ndash; posiciones mayoritarias en una larga lista de empresas nacionales (entre las que destacan firmas como Unipapel, Mir&oacute;, Delion, Pullmantur, Wamos, Imtech Spain, Peggy Sue, Think Textil, Nautalia, Sgel, Aernnova o Nervion Industries &ndash;de la que acaba de vender una participaci&oacute;n mayoritaria&ndash;). Cr&iacute;ticas surgidas ante la peculiar forma de gesti&oacute;n del fondo, que &ndash;pese a sus invariables promesas iniciales de nuevas inversiones y de potenciaci&oacute;n&ndash; est&aacute; llevando sistem&aacute;ticamente a la ruina a muchas de sus empresas.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Unipapel es seguramente el m&aacute;s avanzado y el m&aacute;s caracter&iacute;stico: vaciado financiero, agotamiento de existencias y cese de nuevos aprovisionamientos, freno radical de la producci&oacute;n, impagos de compromisos contra&iacute;dos con proveedores, Seguridad Social y Hacienda y paralizaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la empresa, con un Expediente de Regulaci&oacute;n Temporal del Empleo (ERTE) para la totalidad de la plantilla. Todo en un tiempo r&eacute;cord. Para una informaci&oacute;n m&aacute;s detallada, me remito a los dos art&iacute;culos que he publicado sobre este caso en este mismo diario (&ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Unipapel-parabola-terrorismo-empresarial_6_522907729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unipapel: una par&aacute;bola del terrorismo empresarial&rdquo;</a> y &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Unipapel-destruccion-sistematica-tejido-productivo_6_574352586.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s sobre Unipapel..</a>.&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        En la medida en que la tribuna del mencionado presidente del fondo Springwater constituye una sagaz justificaci&oacute;n de la labor &ndash;tantas veces incomprendida, dir&iacute;a &eacute;l&ndash; de este tipo de fondos, merece la pena sintetizar lo fundamental de su argumentaci&oacute;n. En esencia, una indisimulada apolog&iacute;a de la labor de este tipo de fondos: reflotar empresas &ldquo;abocadas a la liquidaci&oacute;n o el cierre&rdquo;. Gracias a su pericia y a su sana audacia son capaces de afrontar situaciones problem&aacute;ticas que ahuyentan a inversores m&aacute;s convencionales: &ldquo;Donde otros ven riesgos &ndash;asegura Grushka y se se&ntilde;ala en la web de Springwater&ndash; nosotros vemos oportunidades&rdquo;. Algo consustancial a su modelo de negocio, en cuyo ADN arraiga irrefrenable el &ldquo;reto de abordar situaciones dif&iacute;ciles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Realizan por eso &ndash;mantiene&ndash; una impagable y salv&iacute;fica funci&oacute;n de &ldquo;rescate, estabilizaci&oacute;n y crecimiento de empresas espa&ntilde;olas&rdquo;, dot&aacute;ndolas de &ldquo;herramientas para crecer&rdquo;, aportando soluciones financieras que la banca &ndash;tan efectivamente reticente frente a las pymes&ndash; ha dejado de desarrollar y evidenciando con ello un incuestionable &ldquo;compromiso con el tejido productivo espa&ntilde;ol&rdquo; con un &uacute;nico objetivo &ndash;para que luego digan&ndash;: &ldquo;salvar la compa&ntilde;&iacute;a y, por tanto, el empleo&rdquo;. Una labor &ndash;c&oacute;mo negarlo&ndash; eminentemente noble, pero dura: es verdad &ndash;reconoce&ndash; que, por su propia dificultad, se trata de &ldquo;un trabajo que no siempre termina bien&rdquo;; pero cuando as&iacute; sucede, son ellos los primeros en perder. Ellos, los abnegados cruzados de la salvaci&oacute;n de empresas condenadas a la quiebra, porque fuera de ellos casi nunca hay alternativa: &ldquo;Sin nuestra presencia &ndash;constata embargado por la emoci&oacute;n de un coraz&oacute;n puro&ndash; no hay esperanza&rdquo;. Por eso le duele tanto &ndash;&iexcl;ay!&ndash; que se les llame &ldquo;fondos buitre&rdquo;: &ldquo;No somos aves rapaces &ndash;dice, dolido por tanta ingratitud&ndash;, ni nos cebamos con las desgracias ajenas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y no deja de ser cierto en alguna medida lo que se&ntilde;ala. Aunque muchos economistas solventes no compartan su optimismo sobre las consecuencias de la actuaci&oacute;n de los fondos de capital riesgo, ciertamente, en determinadas condiciones, pueden desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n &uacute;til para reflotar empresas en situaci&oacute;n comprometida. Pero en esto, como en casi todo, hay entidades mejores y peores. No est&aacute; de m&aacute;s, en este sentido, recordar algunos rasgos que perfilan el car&aacute;cter de Springwater, a la luz de los resultados de su intervenci&oacute;n en empresas espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la quiebra teledirigida de una empresa perfectamente viable como Unipapel, diagn&oacute;stico en el que ha coincidido la <a href="http://www.eldiario.es/economia/justicia-Springwater-operacion-fraudulenta-Unipapel_0_582692154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentencia de la Audiencia Nacional</a> que anul&oacute; el ERTE planteado, confirmando su finalidad torticera y concluyendo que &ldquo;se hace evidente que la suspensi&oacute;n de los contratos s&oacute;lo tiene por finalidad dejar de pagar salarios y cotizaciones a la Seguridad Social, endosar esos costes al Servicio P&uacute;blico de Empleo Estatal y esperar a que el juzgado mercantil, una vez admitido el concurso de acreedores, extinga los contratos de trabajo, cuyas indemnizaciones correr&aacute;n a cargo del Fogasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, los oscuros objetivos de su adquisici&oacute;n de la propia Unipapel, que cada vez m&aacute;s parece configurarse como una operaci&oacute;n ficticia por la que Adveo cuasi regal&oacute; en la pr&aacute;ctica la empresa a Springwater para que &eacute;sta se encargara de su cierre y de la expulsi&oacute;n de la plantilla, desempe&ntilde;ando la funci&oacute;n de liquidadora al servicio de la vendedora, que se librar&iacute;a as&iacute; de los posibles costes de conflictividad y de reputaci&oacute;n de una actuaci&oacute;n de este tipo. Algo que parece avalado por el muy significativo <a href="http://www.eldiario.es/economia/justicia-Springwater-operacion-fraudulenta-Unipapel_0_582692154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voto particular de la magistrada Ruiz Jarabo</a> en el mencionado tribunal de la Audiencia Nacional, que calific&oacute; la operaci&oacute;n como: &ldquo;Un claro caso de constituci&oacute;n de empresas ficticias o meramente formales (...) con las que se pretende la dispersi&oacute;n o elusi&oacute;n de responsabilidades laborales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la forma en la que est&aacute; llevando a la quiebra a <a href="http://www.economiadigital.es/es/notices/2016/11/springwater-exprimio-miro-87431.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Electrodom&eacute;sticos Mir&oacute;</a>, en la que tambi&eacute;n la prometida inversi&oacute;n no se ha producido, pero que s&iacute; ha endeudado a coste incomprensible, para ser despu&eacute;s vaciada de los recursos financieros, enviados a la matriz de Springwater para tapar otros agujeros (en una operaci&oacute;n claramente cuestionable en la medida en que no forman parte de un grupo empresarial formalizado).
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la repetici&oacute;n en las firmas tecnol&oacute;gicas <a href="https://okdiario.com/economia/2016/11/24/fondo-buitre-springwater-sigue-haciendo-estragos-despedira-450-empleados-delion-espana-554008" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delion </a>y <a href="https://okdiario.com/economia/2016/12/23/imech-spain-nueva-victima-springwater-impagos-rescisiones-contratos-623528" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spain Imtech</a> del procedimiento seguido en Unipapel de no invertir, agotar las existencias, incumplir con proveedores y despu&eacute;s dejarlas morir paulatinamente.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la reestructuraci&oacute;n radical que est&aacute; efectuando en la empresa de cruceros <a href="http://www.cerodosbe.com/es/transportes/cruceros/springwater-culmina-su-primer-semestre-negro-en-pullmantur_19040_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pullmantur</a>, reduciendo dr&aacute;sticamente costes, rompiendo acuerdos con proveedores y cerrando l&iacute;neas de operativa, pero sin ninguna mejora apreciable en las ventas, con el objetivo indisimulable de vender cuanto antes al mejor precio posible.
    </p><p class="article-text">
        Demasiados ejemplos de lo que est&aacute; suponiendo el paso de Springwater por Espa&ntilde;a, regado ya de una serie de cad&aacute;veres que no puede considerarse casual, sino fruto, efectivamente, de un modelo espec&iacute;fico de negocio, que cada d&iacute;a m&aacute;s parece basado en <a href="http://www.economiadigital.es/es/notices/2016/12/-springwater-gana-dinero-por-quebrar-sus-propias-empresas-87648.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pilotar &ndash;de una u otra forma&ndash; la quiebra de empresas</a>. Objetivo, por otra parte, que no se limita a sus intervenciones en Espa&ntilde;a: recientemente aparec&iacute;a en <a href="http://www.lemonde.fr/economie/article/2016/11/25/l-etrange-financier-que-la-banque-publique-bpi-veut-poursuivre-en-enfer_5037668_3234.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le Monde</a> la noticia del deterioro que est&aacute; provocando tambi&eacute;n Springwater en la papelera francesa Ecocis, en la que participa mayoritariamente contando como socio con el banco p&uacute;blico Bpifrance, que, harto de los manejos del gestor y sinti&eacute;ndose estafado por &eacute;l, le ha denunciado y asegura que &ldquo;le perseguiremos hasta el infierno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un modelo, en definitiva, que, m&aacute;s que el reflotamiento de empresas en dificultades, lo que persigue es comprar barato y vender m&aacute;s caro: en conjunto o despedazando las empresas para venderlas por trozos. Por eso compra compa&ntilde;&iacute;as con problemas en Espa&ntilde;a: a la espera de una recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a que le permita hacer caja.
    </p><p class="article-text">
        Pero si entre tanto surgen otras posibilidades de beneficio &ndash;aunque sea a costa de destruir las firmas&ndash; no las desaprovecha. Se trata de obtener el m&aacute;ximo beneficio en el menor tiempo posible a trav&eacute;s de cualquier tipo de procedimientos: por lo que parece, nada positivos ni para las empresas ni para sus desgraciadas plantillas ni para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Una muestra extrema de lo que est&aacute; suponiendo la prioridad de los criterios estrictamente financieros en la gesti&oacute;n empresarial, en buena parte impulsada por la toma de posiciones dominantes en el accionariado por inversores institucionales eminentemente cortoplacistas, como son gen&eacute;ticamente los fondos de capital riesgo. Un fen&oacute;meno que, m&aacute;s que alternativas salvadoras para empresas en crisis, se est&aacute; convirtiendo en un corrosivo c&aacute;ncer para el tejido productivo.
    </p><p class="article-text">
        Es &eacute;sa la raz&oacute;n por la que entidades como la suya han merecido el apelativo de fondos buitre, por mucho que le duela. Sin duda, su tribuna de Cinco D&iacute;as merece consideraci&oacute;n, porque no es nada habitual que financieros de su estilo intenten explicarse frente al gran p&uacute;blico. Pero, por todo lo anterior, es dif&iacute;cil que esa explicaci&oacute;n se acepte socialmente: no hay justificaci&oacute;n posible para especuladores como &eacute;l. Por eso su c&iacute;nico alegato no convence: suena s&oacute;lo como el imaginario graznido del buitre. No existe, pero se presiente su gelidez en cuanto se divisa su f&uacute;nebre aleteo.
    </p><p class="article-text">
        1. No es posible la remisi&oacute;n al art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del autor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/graznido-buitre_129_3641036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jan 2017 19:07:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El graznido del buitre]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras,Fondos buitre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frente al TTIP, un otoño de luchas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/frente-ttip-otono-luchas_129_3784599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El control que tienen las transnacionales sobre sectores claves en la economía global (energía, banca, agricultura, agua, telecomunicaciones, etc.) desde hace más de dos décadas les otorga un dominio económico, político y cultural sin precedentes</p><p class="subtitle">El TTIP ha sido denominado en algunos círculos académicos como un NAFTA dopado con esteroides</p><p class="subtitle">No olvidemos que sin consumidores las transnacionales no son nada, que sin votantes no hay gobierno que funcione como apéndice del capital</p></div><p class="article-text">
        En el primer cap&iacute;tulo de La Riqueza de las Naciones, escrito en una &eacute;poca en la que servicios p&uacute;blicos como el sistema de pensiones o la sanidad p&uacute;blica eran inconcebibles, Adam Smith, precursor y defensor de la teor&iacute;a liberal sobre el comercio internacional, defend&iacute;a el papel que deb&iacute;a asumir el Estado como garante de la defensa, justicia, obras e instituciones p&uacute;blicas, as&iacute; como de aquellos &ldquo;gastos de los soberanos&rdquo; entre los que se inclu&iacute;an la educaci&oacute;n y la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Tres siglos m&aacute;s tarde, en una Uni&oacute;n Europea d&oacute;nde las grandes decisiones no se toman en el Parlamento Europeo, sino desde organismos que adolecen de un enorme d&eacute;ficit democr&aacute;tico &ndash;Comisi&oacute;n Europea, Banco Central Europeo o el Fondo Monetario Internacional-, y en una Espa&ntilde;a donde se inyectan ingentes ayudas econ&oacute;micas a transnacionales en detrimento del bienestar de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, cabr&iacute;a preguntarse sobre la posibilidad, no ya de una democracia participativa en la que podamos incidir sobre aspectos que afectan enormemente a nuestras vidas, sino de una democracia representativa en la que el principal regulador sea el Gobierno electo y no las grandes transnacionales que dominan el mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se est&aacute;n llevando a cabo numerosas manifestaciones en todo el Estado para decir no al secuestro de la democracia representativa, no a la dilapidaci&oacute;n de nuestras conquistas sociales, y, en definitiva, no al TTIP. El Acuerdo Transatl&aacute;ntico para el Comercio y la Inversi&oacute;n o TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership) es un Tratado de Libre Comercio que con absoluto secretismo se est&aacute; negociando entre las &eacute;lites pol&iacute;ticas de Estados Unidos (EEUU) y la Uni&oacute;n Europea (UE). El Acuerdo busca hacer compatibles un gran abanico de normativas actualmente vigentes en ambos lados del Atl&aacute;ntico, en aras de poder aumentar tanto la cantidad como la variedad de productos y servicios que se comercian entre EEUU y la UE. Todo ello en un contexto en el que la crisis financiera y econ&oacute;mica que azota a occidente, junto al buen desempe&ntilde;o econ&oacute;mico de otras potencias como China, debilita la posici&oacute;n de EEUU y la UE como las dos grandes potencias econ&oacute;micas en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Las normativas a homogeneizar afectan a &aacute;reas cuya regulaci&oacute;n est&aacute; actualmente bajo el control de gobiernos nacionales o sub-nacionales: protecci&oacute;n medioambiental, salud, laboral, contrataciones p&uacute;blicas y servicios p&uacute;blicos, derechos del consumidor, medidas sanitarias y fitosanitarias, energ&iacute;a y materia prima o privacidad de usuarios de internet, entre otras. Dado que la regulaci&oacute;n en estos &aacute;mbitos es mucho m&aacute;s laxa en EEUU que en la UE, los grandes grupos de presi&oacute;n de las transnacionales participes en los procesos de negociaci&oacute;n apuntan a rebajas, cuando no eliminaciones, de una serie de conquistas hist&oacute;ricas que hasta hoy parec&iacute;an encontrarse consolidadas en muchos Estados europeos. 
    </p><p class="article-text">
        Este tratado es de obligado cumplimiento para los Estados que lo firmen; en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos se ubica jer&aacute;rquicamente justo debajo de la Constituci&oacute;n de cada Estado. Esto implica que, adem&aacute;s de que el conjunto de leyes nacionales espec&iacute;ficas puedan ser modificadas, la aplicaci&oacute;n del tratado puede actuar de eje orientador de la pol&iacute;tica interna de cada pa&iacute;s. Otra vuelta de tuerca m&aacute;s en la implantaci&oacute;n y profundizaci&oacute;n del modelo neoliberal en Europa. Y por dotar de nombres y apellidos a ese modelo neoliberal, habr&iacute;a que hablar de reformas laborales regresivas para los trabajadores, p&eacute;rdida de derechos para los consumidores, desmantelamiento y deterioro de lo p&uacute;blico, aumento del poder de los agentes empresariales transnacionales y p&eacute;rdida de soberan&iacute;a democr&aacute;tica de los Estados.
    </p><p class="article-text">
        El TTIP ha sido denominado en algunos c&iacute;rculos acad&eacute;micos como un NAFTA dopado con esteroides. El NAFTA es el Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte, que entr&oacute; en vigor en 1994 y en el que participan Canad&aacute;, Estados Unidos y M&eacute;xico. Todo un ejemplo de que las estimaciones de crecimiento econ&oacute;mico y creaci&oacute;n de empleo que se enfatizaban en los informes elaborados desde los c&iacute;rculos de poder econ&oacute;mico y medi&aacute;tico son err&oacute;neas, hasta el punto de que los resultados han sido en buena medida de signo contrario a los previstos, sobre todo para las partes m&aacute;s d&eacute;biles de los acuerdos, que en el caso del TTIP ser&iacute;an los pa&iacute;ses de la Europa del Sur, principalmente Espa&ntilde;a, Italia y Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo argumentado, no es de extra&ntilde;ar el secretismo con el que se est&aacute;n llevando a cabo las negociaciones. Obviamente a los agentes interesados en que las negociaciones avancen con &eacute;xito no les interesa que los contenidos del acuerdo sean discutidos en la arena de la opini&oacute;n p&uacute;blica. De hecho, el Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea establece que &ldquo;sobre los tratados internacionales se informar&aacute; con total transparencia y adecuadamente al Parlamento Europeo en todas y cada una de las fases de negociaci&oacute;n&rdquo;. Partiendo de que la arquitectura institucional de gobernanza de la Uni&oacute;n Europea es disfuncionalmente democr&aacute;tica, incluso el cumplimiento de su propio marco legal est&aacute; quedando en entredicho en este proceso de negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El control que tienen las transnacionales sobre sectores claves en la econom&iacute;a global (energ&iacute;a, banca, agricultura, agua, telecomunicaciones, etc.) desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas les otorga un dominio econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y cultural sin precedentes. El origen de este poder se encuentra en la colosal acumulaci&oacute;n de capital transnacional que ha facilitado la globalizaci&oacute;n de pol&iacute;ticas neoliberales, precisamente uno de los efectos m&aacute;s destacados que tendr&iacute;a la implantaci&oacute;n del TTIP y otros acuerdos, no menos relevantes, que se est&aacute;n negociando en la actualidad, como el TISA (Acuerdo Comercial de Servicios) o el CETA (Acuerdo Integral de Econom&iacute;a y Comercio). Este &uacute;ltimo, entre la UE y Canad&aacute;, tan solo se encuentra pendiente de ser ratificado.
    </p><p class="article-text">
        Estos Tratados no son algo anecd&oacute;tico. Se trata de la materializaci&oacute;n de la captura de la pol&iacute;tica por la tecnocracia: los gobiernos como meros ap&eacute;ndices del capital transnacional. Estos tratados son la huida hacia adelante del sistema capitalista en lo que el economista Dani Rodrik denomina &ldquo;hiperglobalizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El profesor de Harvard plantea una tesis seg&uacute;n la cual &uacute;nicamente dos de los siguientes escenarios son compatibles al mismo tiempo: Estado Naci&oacute;n y soberan&iacute;a nacional, democracia o hiperglobalizaci&oacute;n. Para Rodrick, (i) la soberan&iacute;a nacional, y por ende, la democracia, se debilita cuando el Estado est&aacute; profundamente integrado en la econom&iacute;a internacional, (ii) la democracia y la soberan&iacute;a de los Estados solo son compatibles si retrocede la globalizaci&oacute;n; (iii) el &uacute;nico escenario en el que la democracia puede convivir con la globalizaci&oacute;n es en un contexto de gobernanza global y de desaparici&oacute;n de la autonom&iacute;a del Estado naci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, consideramos que la noci&oacute;n de democracia de Rodrick, al menos en el momento de presentar este trilema, es considerablemente precaria. Por otra parte, el propio autor del &ldquo;trilema pol&iacute;tico de la econom&iacute;a mundial&rdquo; argumenta, en art&iacute;culos m&aacute;s recientes, tanto la improbabilidad como la inutilidad de una gobernanza global capaz de resolver los principales desaf&iacute;os sociales, econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y medioambientales de nuestro tiempo. Por ende, llegamos a la siguiente conclusi&oacute;n: o democracia y soberan&iacute;a o poder transnacional e hiperglobalizaci&oacute;n. Es decir, frenar el TTIP y el resto de acuerdos y pol&iacute;ticas neoliberales es condici&oacute;n necesaria, aunque no suficiente, para la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Si describi&eacute;semos el mundo como una pir&aacute;mide. En la c&uacute;spide se encontrar&iacute;a lo que Susan George llama la clase de Davos: &ldquo;una&nbsp;clase transnacional&nbsp;desvinculada de la suerte del resto de la sociedad y compuesta por las altas finanzas, las empresas transnacionales y algunos gobiernos que consideran que la democracia es demasiado lenta&rdquo;. Pero no olvidemos que lo que sostiene el &uacute;ltimo pelda&ntilde;o es la base de la pir&aacute;mide. No olvidemos que sin consumidores las transnacionales no son nada, que sin votantes no hay gobierno que funcione como ap&eacute;ndice del capital. No olvidemos que una ciudadan&iacute;a activa y un oto&ntilde;o de luchas y resistencias es condici&oacute;n necesaria para comenzar a limitar el poder transnacional y alimentar a nuestras escu&aacute;lidas democracias.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n de los autores</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/frente-ttip-otono-luchas_129_3784599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Oct 2016 17:30:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Frente al TTIP, un otoño de luchas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Justicia fiscal es justicia para todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/justicia-fiscal-justicia_129_3918714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un amplísimo respaldo social, se presenta la Plataforma para la Justicia Fiscal</p><p class="subtitle">Pide a los responsables de los grandes partidos que actúen real y decididamente, en la articulación de un sistema tributario suficiente, justo y progresivo; en la lucha efectiva contra el fraude y la evasión fiscal y contra los paraísos fiscales, y en la defensa de nuestros derechos básicos</p></div><p class="article-text">
        El pasado martes 28 de junio, se present&oacute; oficialmente la Plataforma por la Justicia Fiscal, un movimiento ampl&iacute;simo pues agrupa a los tres grandes sindicatos y a un impresionante elenco de organizaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        En ese acto se lanzaron al viento cinco preguntas que quer&iacute;an interpelar de forma especial a los partidos pol&iacute;ticos para comprometerles en el trabajo en favor de un sistema tributario justo y progresivo. Representantes del PSOE y de Podemos, que asistieron, se comprometieron muy en sinton&iacute;a con estas preocupaciones. Faltaron Ciudadanos y PP, que hab&iacute;an sido tambi&eacute;n invitados. Pero tambi&eacute;n emplazamos a esos dos partidos a actuar en la direcci&oacute;n que defendemos.
    </p><p class="article-text">
        Estas fueron nuestras cinco preguntas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. &iquest;Qu&eacute; har&aacute;n ante la exigencia de la&nbsp;Eurozona&nbsp;de cumplir con el l&iacute;mite impuesto de d&eacute;ficit?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas, mal llamadas de austeridad, seguidas en estos a&ntilde;os, han servido de pretexto para unas pol&iacute;ticas fuertemente regresivas y restrictivas de derechos sociales. Entre otras consecuencias, observamos: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un grave deterioro del mercado laboral, menos empleo y de peor calidad, la mitad de los parados sin cobertura y empleados en riesgo de pobreza.</li>
                                    <li>Unos &iacute;ndices de desigualdad y de pobreza que han alcanzado niveles sangrantes, tras un crecimiento r&eacute;cord en Europa.</li>
                                    <li>Un deterioro creciente de servicios p&uacute;blicos fundamentales. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por ello, consideramos imprescindible un cambio de pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. &iquest;Abordar&aacute;n el d&eacute;ficit desde los gastos, con m&aacute;s recortes sociales, o desde los ingresos, aument&aacute;ndolos con fiscalidad progresiva y suficiente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que D&eacute;ficit=gastos &ndash; ingresos. La pol&iacute;tica fiscal tiene dos vertientes. Ambos son los principales mecanismos con los que cuenta el Estado para paliar la desigualdad injusta.
    </p><p class="article-text">
        Los tributos no son una carga sino son el precio de nuestros derechos. Si queremos que se garanticen nuestros derechos b&aacute;sicos, debemos pagar para ello. Por tanto, en las circunstancias actuales, reducir impuestos agrava el d&eacute;ficit y restringe derechos.
    </p><p class="article-text">
        La suficiencia fiscal exige que el gasto p&uacute;blico y social necesario determine los presupuestos y los impuestos. Qu&eacute; es necesario puede considerarse relativo. Pero la referencia de nuestro entorno es clara: el nivel de imposici&oacute;n en Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en torno a siete puntos del PIB por debajo de la media de la UE. Tenemos amplio margen al alza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. &iquest;Qu&eacute; har&aacute;n para equilibrar la presi&oacute;n fiscal entre las rentas del trabajo y las del capital y conseguir un sistema realmente progresivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El art.31.1 de la Constituci&oacute;n se&ntilde;ala que &ldquo;todos contribuir&aacute;n al sostenimiento de los gastos p&uacute;blicos de acuerdo con su capacidad econ&oacute;mica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad&rdquo;. El sistema tributario espa&ntilde;ol no cumple los principios constitucionales.
    </p><p class="article-text">
        La Imposici&oacute;n directa va perdiendo peso y progresividad; la imposici&oacute;n indirecta crece y es naturalmente regresiva; la jibarizaci&oacute;n de la imposici&oacute;n patrimonial impide que juegue su papel compensatorio... y el elevado nivel de fraude y evasi&oacute;n fiscal completan un sistema inequitativo y falto de progresividad.
    </p><p class="article-text">
        Las rentas de trabajo aportan m&aacute;s del 80% de las bases imponibles del IRPF aunque suponen tan solo en torno al 45% de la Renta Nacional. La tarifa (2015) de las rentas de trabajo va del 19&rsquo;5 al 46%. La del capital, del 19&rsquo;5 al 23&rsquo;5%. El 3&rsquo;6% de poblaci&oacute;n con rentas m&aacute;s altas acumulan el 44% de las rentas del ahorro. La inequidad (el trato de favor se concentra en las rentas altas) e ineficiencia (fomenta la transformaci&oacute;n artificial de renta y distorsiona las decisiones de ahorro e inversi&oacute;n) que revelan estas cifras bastan por s&iacute; solas para descalificar un sistema tributario.
    </p><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de deducciones, desgravaciones y bonificaciones de efecto regresivo y escasa eficacia generalizada, incrementan la inequidad, favorecen la ingenier&iacute;a financiera de los que tienen m&aacute;s recursos para pagar menos, reducen la recaudaci&oacute;n (de forma, tambi&eacute;n, inequitativa e ineficiente), enmara&ntilde;an las figuras tributarias y distraen recursos para el control del fraude.
    </p><p class="article-text">
        Las bonificaciones ineficientes se estima que (entre 2009 y 2013) han reducido el resultado en el Impuesto de Sociedades en 444.294 millones y la cuota en 36.191 millones. Las diferencias entre transnacionales y nacionales, entre grandes (grupos) y peque&ntilde;as empresas son conocidas. As&iacute;, una tributaci&oacute;n m&iacute;nima del 15% de las grandes corporaciones, en lugar del 6% efectivo, al que tributan sobre el resultado contable, igualar&iacute;a su tipo medio al efectivo de las pymes y aportar&iacute;a 7 mil millones de recaudaci&oacute;n adicional.
    </p><p class="article-text">
        Que el 43,64% del total recaudado proceda de impuestos indirectos supone que su peso creciente implique tambi&eacute;n regresividad creciente, dada la mayor proporci&oacute;n que dedican al consumo las rentras bajas.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario mantener tipos reducidos en productos que formen parte de la cesta b&aacute;sica, y en servicios considerados de primera necesidad (luz, agua, gas&hellip;), y as&iacute; evitar situaciones de exclusi&oacute;n social. Tambi&eacute;n deber&iacute;an utilizarse en mayor medida otras alternativas como los impuestos verdes.
    </p><p class="article-text">
        La imposici&oacute;n sobre la riqueza es un instrumento fundamental de progresividad y complementariedad para equilibrar el trato de las rentas de trabajo y las de capital (SICAV &ndash; ETVE). La desigualdad en riqueza es mayor que en renta y afecta sustancialmente a la igualdad de oportunidades: el 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n concentra tanta riqueza como el 80% m&aacute;s pobre.
    </p><p class="article-text">
        Un impuesto sobre el patrimonio marginalizado, un impuesto sobre sucesiones y donaciones desigual entre Comunidades y casi desaparecido en algunas... implican la pr&aacute;ctica inexistencia de gravamen sobre la riqueza. Es necesario acabar con la competencia fiscal a la baja entre CCAA.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. &iquest;Desarrollar&aacute;n y aplicar&aacute;n de una vez el Impuesto sobre Transacciones Financieras, acordado en 2014?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un impuesto que se aplique tambi&eacute;n a la compraventa de acciones, bonos y derivados; que desincentive las pr&aacute;cticas financieras especulativas; que garantice el destino social de los fondos que genere; que ayude a limitar el exceso de financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a; que contribuya a equilibrar la contribuci&oacute;n de las rentas de capital respecto a las de trabajo&hellip; &iexcl;que ya est&aacute; aprobado, pero trabas y tramas ocultas paralizan!
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. &iquest;Desarrollar&aacute;n una pol&iacute;tica firme contra la elusi&oacute;n, la evasi&oacute;n fiscal y los para&iacute;sos fiscales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se estima en torno a 60.000 &euro; millones la p&eacute;rdida de ingresos por fraude fiscal. Parece relativamente indiferente que sea elusi&oacute;n (&ldquo;legal&rdquo;), evasi&oacute;n o fraude. El resultado es el mismo: menos ingresos para los gastos comunes.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias son conocidas: injusticia, agravamiento de las desigualdades, deterioro &eacute;tico, mayor presi&oacute;n fiscal nominal e indirecta para los honrados, distorsi&oacute;n de decisiones y de la competencia, menos derechos y servicios&hellip; Si, adem&aacute;s, el acceso a determinados beneficios sociales se liga a la declaraci&oacute;n del IRPF deriva un doble y sangrante perjuicio.
    </p><p class="article-text">
        Es preciso pasar de las palabras a los hechos. Es urgente dotar de m&aacute;s medios a la AEAT (la ratio poblaci&oacute;n/empleados es dos veces y media la media de la OCDE y el coste de la administraci&oacute;n fiscal por habitante, 40% del de los pa&iacute;ses de nuestro entorno), reordenar sus prioridades y facilitar su labor con una reforma simplificadora de los tributos.
    </p><p class="article-text">
        Una Ley contra la elusi&oacute;n y la evasi&oacute;n contribuir&iacute;a a priorizar la lucha contra las pr&aacute;cticas fraudulentas, como primer paso para reformar el sistema fiscal, promover&iacute;a la coordinaci&oacute;n y especializaci&oacute;n de &Oacute;rganos del Estado (jueces, fiscales, polic&iacute;a, ministerios, Seguridad Social&hellip;), exigir&iacute;a la transparencia empresarial y de la Agencia y dem&aacute;s &oacute;rganos de inspecci&oacute;n y control, institucionalizar&iacute;a la publicaci&oacute;n de estudios e informes (sobre econom&iacute;a sumergida, control de para&iacute;sos fiscales&hellip;), fomentar&iacute;a una educaci&oacute;n y una cultura de responsabilidad fiscal, facilitando la participaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n ciudadanas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Las sanciones equilibradas y una prescripci&oacute;n menos breve deben ir acompa&ntilde;adas de la imprescindible cooperaci&oacute;n internacional, especialmente contra los para&iacute;sos fiscales. Estos son un instrumento internacional permitido para la elusi&oacute;n fiscal y para el blanqueo delictivo. Entre 2013 y 2014 la inversi&oacute;n espa&ntilde;ola hacia estos territorios creci&oacute; un 2.000%, atrayendo las islas Caim&aacute;n un monto de inversi&oacute;n 64 veces superior al que atrae la principal econom&iacute;a europea, Alemania.
    </p><p class="article-text">
        A medio plazo es imprescindible apuntar hacia la completa erradicaci&oacute;n de los para&iacute;sos fiscales. A corto plazo es imperativo acometer medidas que penalicen y desincentiven la utilizaci&oacute;n de estos territorios y llevar a cabo acciones encaminadas hacia la neutralizaci&oacute;n del da&ntilde;o que generan.
    </p><p class="article-text">
         Lo primero, establecer una nueva lista de para&iacute;sos y territorios no cooperantes reales, tras una definici&oacute;n exigente y salida mucho m&aacute;s angosta que el actual coladero. A partir de ah&iacute;, caben muchas medidas disuasorias como grav&aacute;menes especiales a los movimientos con para&iacute;sos fiscales; no reconocer personalidad jur&iacute;dica a las sociedades constituidas en para&iacute;sos fiscales; entorpecer a las empresas con fondos o filiales en para&iacute;sos el acceso a concursos p&uacute;blicos y la obtenci&oacute;n de bonificaciones, exoneraciones fiscales y desgravaciones; eliminar la exenci&oacute;n a los rendimientos y ganancias patrimoniales obtenidas en para&iacute;sos fiscales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pedimos a los responsables de los grandes partidos que respondan estas preguntas y que act&uacute;en real y decididamente 
    </p><p class="article-text">
        en la articulaci&oacute;n de un sistema tributario suficiente, justo y progresivo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        en la lucha efectiva contra el fraude y la evasi&oacute;n fiscal y contra los para&iacute;sos fiscales.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        en la defensa de nuestros derechos b&aacute;sicos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Porque justicia fiscal es justicia social.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin fronteras no se identifica necesariamente con el contenido de este art&iacute;culo, que es responsabilidad de su autor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/justicia-fiscal-justicia_129_3918714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jul 2016 18:21:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Justicia fiscal es justicia para todos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unipapel: una parábola del terrorismo empresarial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/unipapel-parabola-terrorismo-empresarial_129_3966523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El declive de Unipapel es una parábola muy ilustrativa de la calidad moral y de la irresponsabilidad social que caracteriza a la actividad empresarial y al tipo de capitalismo de nuestro tiempo.</p><p class="subtitle">¿No puede limitarse en modo alguno la omnipotencia y la irresponsabilidad social de los accionistas en las decisiones estratégicas de la empresa?</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;rase una vez una pyme espa&ntilde;ola del sector de artes gr&aacute;ficas, emprendedora, creadora de trabajo y de riqueza y razonablemente s&oacute;lida. Se llamaba Unipapel y hab&iacute;a nacido de la fusi&oacute;n de tres empresas familiares en 1976. Aqu&eacute;lla no era en absoluto una &eacute;poca f&aacute;cil en nuestro pa&iacute;s: ni en lo pol&iacute;tico -todav&iacute;a con la dictadura coleando- ni en lo econ&oacute;mico -en medio de una dur&iacute;sima crisis-. Pero Unipapel supo salir adelante: con esfuerzo, con inversiones innovadoras, con &iacute;mpetu comercial, con unas relaciones laborales probablemente paternalistas, pero que ahora mirar&iacute;amos con nostalgia... Y creci&oacute; y se expandi&oacute; (saliendo a bolsa en 1986 y absorbiendo otras empresas) y consigui&oacute; una cuota de mercado muy relevante (<a href="http://www.20minutos.es/noticia/1734764/0/multa-competencia/cartel/libretas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque no de forma inmaculada</a>), tanto en el pa&iacute;s como en el exterior, hasta convertirse en una entidad l&iacute;der de su sector (la fabricaci&oacute;n de material de escritorio y escolar y servicios de oficina).
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;sta era la situaci&oacute;n hasta hace poco. Incluso hab&iacute;a atravesado por la terrible crisis reciente sin da&ntilde;os insalvables. Pero la cada vez m&aacute;s exigente competencia internacional&nbsp; condujo a las familias propietarias a un replanteamiento estrat&eacute;gico radical: en 2012 deciden no s&oacute;lo un cambio de nombre (la empresa pasar&aacute; a llamarse Adveo), sino tambi&eacute;n una profunda reestructuraci&oacute;n, conform&aacute;ndose desde entonces como un grupo bic&eacute;falo, con una l&iacute;nea orientada a la fabricaci&oacute;n -la antigua Unipapel- y otra -cada vez m&aacute;s prioritaria y con una presunta mayor capacidad de beneficio- a la distribuci&oacute;n. El progresivo desinter&eacute;s por la rama de fabricaci&oacute;n se hace evidente en 2013, con una decisi&oacute;n que se revelar&iacute;a tr&aacute;gica: la venta de la divisi&oacute;n industrial a&nbsp;<a href="http://cincodias.com/tag/springwater_capital/a/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Springwater Capital</a>, un fondo de capital riesgo con sede en Ginebra que no ha sido precisamente agua de primavera para la empresa adquirida.
    </p><p class="article-text">
        Todo apunta a que Adveo facilit&oacute; la venta cuanto estuvo en su mano, con un inocultable deseo de desprenderse cuanto antes de las f&aacute;bricas, hasta el punto de ser muy cuestionable la rentabilidad de la operaci&oacute;n para ella. Rentabilidad que s&iacute; result&oacute; abrumadora para el fondo comprador, que parece que s&oacute;lo ha llegado a desembolsar una peque&ntilde;a parte de la m&oacute;dica cantidad estipulada (16 millones de euros). La operaci&oacute;n inclu&iacute;a las factor&iacute;as de Tres Cantos (Madrid), Logro&ntilde;o y Aduna (Guip&uacute;zcoa), la actividad de reimpresi&oacute;n en sus talleres de Francia y Marruecos y la oficina comercial en Portugal, as&iacute; como la plantilla de la divisi&oacute;n (329 en la actualidad).
    </p><p class="article-text">
        Las primeras declaraciones de Springwater, con todo, fueron esperanzadoras: hab&iacute;an venido para fortalecer, rentabilizar y potenciar la empresa. Los hechos, sin embargo, pronto las desmintieron: r&aacute;pidamente se ralentiz&oacute; el ritmo productivo y se redujeron turnos, se retrasaron los pagos a proveedores -hasta paralizarse-, se dejaron de abonar las cuotas a la Seguridad Social, se incumplieron pedidos, se perdieron clientes y, claro est&aacute;, se entr&oacute; en progresivas dificultades financieras. Una historia cl&aacute;sica de quiebra teledirigida. En este mes de mayo se ha anunciado el cierre de las plantas de Tres Cantos, Logro&ntilde;o y Aduna y un&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Expediente_de_regulaci%C3%B3n_de_empleo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ERE</a>&nbsp;y un&nbsp;<a href="http://www.cuantovaleuneuro.es/estoy-en-un-erte-me-dan-el-paro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ERTE</a>&nbsp;para la pr&aacute;ctica totalidad de la plantilla. El drama est&aacute; servido.
    </p><p class="article-text">
        Dicen los sindicatos que el cierre supondr&aacute; un coste directo de al menos 25 millones de euros (indemnizaciones de FOGASA, prestaciones de desempleo, deudas a la Seguridad Social, deudas con proveedores y con los anteriores propietarios...), a lo que hay que sumar los cuantiosos costes indirectos (por s&oacute;lo mencionar los econ&oacute;micos m&aacute;s evidentes: impuestos que se dejar&aacute;n de cobrar, ventas y puestos de trabajo de proveedores que se perder&aacute;n, impacto en las localidades de implantaci&oacute;n...).
    </p><p class="article-text">
        Al margen de las posibles ilegalidades en que Springwater haya podido incurrir (y que est&aacute;n siendo denunciadas por los sindicatos), parecen evidentes las diferentes responsabilidades que concurren en todo este proceso: la de Adveo, que lo ha favorecido claramente y que ha seguido extra&ntilde;amente implicada en la empresa vendida (encarg&aacute;ndose de labores como la contabilidad, la telefon&iacute;a, la inform&aacute;tica, el transporte y la distribuci&oacute;n, la confecci&oacute;n de n&oacute;minas...); la de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica, que est&aacute; permitiendo una quiebra artificial sin intervenir en ning&uacute;n momento; y, por supuesto,&nbsp; la de Springwater (que parece que no es nueva), que desde un principio ha pretendido descaradamente el cierre de una empresa que pod&iacute;a ser rentable buscando con ello alguna fuente de beneficio&nbsp; que no es f&aacute;cil de percibir, pero que seguro que existe. Y frente a todas esas complicidades, destaca la dignidad de una plantilla, que est&aacute; luchando por mantener su trabajo y la actividad de una empresa capaz de generar riqueza para la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, una historia lamentable desde todos los puntos de vista. Pero tambi&eacute;n una par&aacute;bola muy ilustrativa de la calidad moral y de la irresponsabilidad social que caracteriza a la actividad empresarial y al tipo de capitalismo de nuestro tiempo. Porque, por encima de todos los detalles comentados (que, con diversas variantes, se repiten profusamente), no deber&iacute;amos olvidar las razones de fondo que posibilitan este tipo de fen&oacute;menos. Merece la pena -creo- reparar al menos en tres:
    </p><p class="article-text">
        1. Por una parte, la liberalizaci&oacute;n pr&aacute;cticamente absoluta para los movimientos de capitales y la consiguiente internacionalizaci&oacute;n plena de los mercados financieros, que hacen posible compras de empresas en cualquier pa&iacute;s por inversores de cualquier otro, aunque s&oacute;lo persigan objetivos especulativos y puedan suponer una destrucci&oacute;n irreparable del tejido productivo nacional.
    </p><p class="article-text">
        2. En segundo lugar, la dependencia creciente de las empresas (y muy especialmente, las cotizadas) de los mercados financieros, que produce un irreversible condicionamiento respecto de unos inversores (muy especialmente los fondos de inversi&oacute;n, en sus diferentes modalidades) que act&uacute;an a nivel internacional, que mueven sus inversiones a velocidad supers&oacute;nica y que persiguen la m&aacute;xima rentabilidad posible, penalizando, en este sentido, a empresas con beneficios s&oacute;lo porque pueden obtener beneficios mayores en otras.
    </p><p class="article-text">
        3. Y en tercer lugar, no lo olvidemos, el hecho de que se sigue considerando que una empresa es una simple agrupaci&oacute;n de capital financiero y que, por tanto, es una propiedad absoluta de quienes aportan ese capital (los accionistas). Unos accionistas, en consecuencia, que pueden hacer y deshacer a su antojo con ese objeto de su propiedad: comprar, vender, trocear, arruinar... Obvi&aacute;ndose lo evidente: que una empresa no es simplemente eso, sino agrupaci&oacute;n de capitales de muy diferente &iacute;ndole: capital financiero, por descontado, pero tambi&eacute;n capital humano, capital aportado por los proveedores que desarrollan l&iacute;neas de producci&oacute;n espec&iacute;ficas para la empresa, capital de conocimiento y de relaciones, capital reputacional, capital aportado por las administraciones p&uacute;blicas en forma de subvenciones y licencias, capital aportado por los clientes en forma de ingresos por compras, capital aportado por las comunidades que acogen a la empresa y que padecen (y costean) las externalidades negativas que aquella produce (y que no paga). Todos los aportadores de esos capitales contribuyen a la creaci&oacute;n de la empresa y a la generaci&oacute;n del valor que &eacute;sta produce. No s&oacute;lo es una cuesti&oacute;n de accionistas.
    </p><p class="article-text">
        Frente a los problemas que todo o anterior puede causar, la sociedad s&oacute;lo dispone del amparo de la&nbsp; ley. De leyes que impidan o dificulten los efectos negativos que de todo ello pueden derivarse. Pero las leyes en este terreno, por desgracia, no han hecho sino debilitarse en todo el mundo a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: ha sido la finalidad consciente de una pol&iacute;tica premeditada que ha cosechado un &eacute;xito rotundo (a costa de una degradaci&oacute;n social cada d&iacute;a m&aacute;s patente).
    </p><p class="article-text">
        No es algo, en ese sentido, que pueda remediarse s&oacute;lo a nivel nacional. Por eso es tan endiabladamenre complicado tratar de poner coto a situaciones como la de Unipapel. Pero &iquest;de verdad es tan imposible hacer algo, aunque sea un modesto paliativo? &iquest;Es que no pueden las Administraciones P&uacute;blicas de un pa&iacute;s controlar en alguna medida la toma de participaciones de control en empresas nacionales por inversores extranjeros? &iquest;Es que no puede frenarse de ninguna forma las inversiones y las gestiones claramente especulativas que persiguen el desmoronamiento de las empresas invertidas? &iquest;Es que no puede limitarse en modo alguno la omnipotencia y la irresponsabilidad social de los accionistas en las decisiones estrat&eacute;gicas? &iquest;Es que no es posible impulsar y fomentar -aunque fuera no obligatoriamente y s&oacute;lo de forma supervisora- la participaci&oacute;n en los &oacute;rganos de decisi&oacute;n m&aacute;ximos -en los consejos de administraci&oacute;n- de esos otros &ldquo;propietarios&rdquo; de las empresas que son los trabajadores, los proveedores estrat&eacute;gicos, los clientes, las comunidades donde se ubican...?
    </p><p class="article-text">
        A las puertas de las elecciones del 26 de junio, no estar&iacute;a de m&aacute;s que se ocuparan tambi&eacute;n de estos temas las fuerzas pol&iacute;ticas progresistas que aspiran al gobierno de este pa&iacute;s. Porque de ellos depende en buena medida la calidad de vida y el futuro de mucha gente que no se merece desatinos como el de Unipapel.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este texto ha sido posible gracias a la informaci&oacute;n facilitada por el C&iacute;rculo de Podemos de Tres Cantos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del autor</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/unipapel-parabola-terrorismo-empresarial_129_3966523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jun 2016 18:12:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Unipapel: una parábola del terrorismo empresarial]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política y la economía vendrán marcadas por la innovación tecnológica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politica-economia-marcadas-innovacion-tecnologica_129_4051785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Keynes ya advirtió de que las nuevas tecnologías aumentarían la productividad y reducirían los costes de bienes y servicios a un ritmo sin precedentes</p><p class="subtitle">La nueva época, con cierta esperanza, puede estar basada en compartir más que en acumular y poseer, debido al intercambio directo entre los ciudadanos</p><p class="subtitle">Las futuras generaciones ya empiezan a identificarse con el desinterés y quieren actuar a través de las redes colaborativas</p></div><p class="article-text">
        Existe una gran pol&eacute;mica entre los partidos pol&iacute;ticos que han concurrido a las elecciones del pasado 20 de diciembre sobre qu&eacute; tipo de gobierno se conformar&aacute;, por la tremenda dispersi&oacute;n que ha supuesto el voto de los electores en esos comicios. Ning&uacute;n partido por s&iacute; s&oacute;lo puede formar gobierno y, lo que resulta m&aacute;s complejo todav&iacute;a, ni siquiera la uni&oacute;n de dos de ellos (excepto si lo hicieran PP y PSOE) podr&iacute;an formarlo sin que se abstuvieran algunas otras formaciones. En definitiva, una situaci&oacute;n harto complicada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay en estos d&iacute;as innumerables interpretaciones sobre el significado de los referidos resultados electorales. Interpretaciones que en general elaboran los propios l&iacute;deres de los partidos y son analizadas por los comentaristas pol&iacute;ticos popularmente denominados &ldquo;tertulianos&rdquo;. No s&eacute; si por casualidad, pero una gran mayor&iacute;a de &eacute;stos coinciden en afirmar que los propios electores no han querido que haya partido pol&iacute;tico alguno que gobierne con mayor&iacute;a absoluta y, por tanto, que su inter&eacute;s es que pacten unos con otros, de acuerdo a sus respectivas ideolog&iacute;as. &iquest;Acaso les han preguntado a los electores qu&eacute; quer&iacute;an cuando emitieron su voto? &iquest;no es m&aacute;s probable que cada uno quisiera&nbsp;que su partido alcanzase el gobierno de la naci&oacute;n, y mejor si lo consegu&iacute;a con mayor&iacute;a absoluta? En fin, no quisiera yo tambi&eacute;n caer en la pretenciosa infalibilidad de conocer la intenci&oacute;n que gui&oacute; a los veinticinco millones de electores que acudieron a las urnas.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; estoy en condiciones de asegurar que, en no mucho tiempo, por medio de los ordenadores, se sabr&aacute; interpretar lo que piensan los ciudadanos con mucha mayor precisi&oacute;n que cualquier comentarista pol&iacute;tico, por muy bien informado que est&eacute;. Al interconectarse con enorme rapidez el mundo a trav&eacute;s de Internet, la gente alcanzar&aacute; un mayor conocimiento de las cosas en&nbsp;tiempo real, debido a la ampl&iacute;sima capacidad cognoscitiva que proporcionan esos revolucionarios ingenios tecnol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Desde principios de este siglo XXI estamos entrando en una incre&iacute;ble transformaci&oacute;n digital motivada por un avance tecnol&oacute;gico imposible de imaginar hasta ahora, y que con casi completa seguridad va a dise&ntilde;ar el futuro del progreso mundial.
    </p><p class="article-text">
        No hace mucho tiempo, en los primeros a&ntilde;os del presente siglo, era muy dif&iacute;cil y costoso analizar y procesar un gran volumen de datos&nbsp;y,&nbsp;sobre todo, almacenarlos. Algo que actualmente se est&aacute; logrando con una tecnolog&iacute;a f&aacute;cilmente comprensible para pr&aacute;cticamente todo el mundo y que posibilita una colosal capacidad de almacenamiento.
    </p><p class="article-text">
        En la historia de la humanidad hemos podido observar c&oacute;mo se han ido transformando las relaciones pol&iacute;ticas y sociales. Desde&nbsp;la desintegraci&oacute;n del Imperio Romano a la Edad Media, el descubrimiento de Am&eacute;rica, el Renacimiento, la Revoluci&oacute;n Francesa y la Industrial. En estas &eacute;pocas, todos los cambios pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y sociales fueron muy significativos y se&ntilde;alaron grandes transformaciones en el devenir de la Historia, destacando, por ser el m&aacute;s pr&oacute;ximo a nuestro tiempo, el de la Revoluci&oacute;n Industrial, con el nacimiento del capitalismo y del marxismo. Este periodo ha ocupado grandes acontecimientos de nuestra reciente historia. Recordemos la Revoluci&oacute;n Rusa, las dos guerras mundiales y las grav&iacute;simas crisis econ&oacute;micas como la Gran Depresi&oacute;n (1929), la crisis del petr&oacute;leo (1973), la tecnol&oacute;gica de las <em>puntocom</em> (2001) y, por &uacute;ltimo, hasta ahora, la crisis conocida de las <em>subprime</em>, o burbuja inmobiliaria y financiera con origen en la quiebra de Lehman Brothers (2008).
    </p><p class="article-text">
        El desaparecido comunismo y&nbsp;el capitalismo neoliberal que hoy padecemos nacieron con la m&aacute;quina de vapor, en 1774. En realidad, el sector con el que m&aacute;s se extendi&oacute; fue el textil, cuando los fabricantes contrataban a obreros procedentes de las zonas rurales ofreci&eacute;ndoles sueldos pr&aacute;cticamente de miseria. Y as&iacute; ha continuado hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estamos en el inicio de una nueva &eacute;poca que quiz&aacute;s pueda llamarse de la Innovaci&oacute;n Tecnol&oacute;gica, dando por superada la ya vieja &eacute;poca de la Revoluci&oacute;n Industrial. A este respecto, el expresidente de Extremadura Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra ya advirti&oacute; en un art&iacute;culo en julio de 2008&nbsp;de que&nbsp;&ldquo;todav&iacute;a hay gente que se aferra a lo anterior sin darse cuenta que ya no vale para hacer frente a los retos que tenemos por delante&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Es el momento del todos para todos, representado por Internet, donde 7.000 millones de seres humanos pueden informar y recibir informaci&oacute;n&rdquo;, dec&iacute;a, y pronosticaba: &ldquo;Mientras nos empe&ntilde;emos en evitar la nueva realidad, estaremos incidiendo en los mismos errores que se cometieron hist&oacute;ricamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Keynes ya dijo&nbsp;que las nuevas tecnolog&iacute;as aumentar&iacute;an la productividad y reducir&iacute;an a un&nbsp;ritmo sin precedentes los costes de bienes y servicios, pero tambi&eacute;n pronostic&oacute; que, desafortunadamente, reducir&iacute;an&nbsp;la cantidad de trabajadores necesarios para producirlos. No obstante, la revoluci&oacute;n que supone el llamado Internet de las Cosas facilita de tal manera el contacto entre las personas que se pueden multiplicar los espacios de actuaci&oacute;n de manera infinita.
    </p><p class="article-text">
        La nueva &eacute;poca, con cierta esperanza, puede estar basada en el compartir m&aacute;s que en el acumular y poseer, debido al intercambio directo entre los ciudadanos que a su vez ser&aacute;n productores y consumidores, siendo Internet el promotor de estas nuevas formas de relacionarse.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, se impondr&aacute; la econom&iacute;a colaborativa sobre la acumulaci&oacute;n, enmarcada en el concepto de felicidad impuesto en este mundo capitalista por las grandes corporaciones, deseosas de vender m&aacute;s y m&aacute;s con el objetivo puesto en la cada vez m&aacute;s abundante obtenci&oacute;n de ingresos, para seguir acumulando poder y riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las futuras generaciones ya empiezan a identificarse con el desinter&eacute;s y quieren actuar a trav&eacute;s de las redes en clave&nbsp;colaborativa. La inform&aacute;tica est&aacute; cambiando de una manera inusitada nuestra forma de vida. Puede traspasar las barreras del tiempo y del espacio al poseer la capacidad de conectar a miles de millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, tanto la producci&oacute;n industrial como los servicios (la banca, entre ellos), e incluso la asistencia sanitaria, podr&aacute;n ser manejados por gente que no necesita agruparse en grandes corporaciones ni complicadas organizaciones, sino que podr&aacute;n ser utilizados por peque&ntilde;os grupos de gente, y hasta individualmente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es probable que veamos el momento en que las decisiones pol&iacute;ticas no se tomen mediante los instrumentos convencionales que hoy conocemos (los partidos), sino que vayan desarroll&aacute;ndose hasta llevar a la sociedad a un nuevo orden pol&iacute;tico fundamentado en el trabajo colaborativo conectado en red, que se lograr&aacute; mediante compromisos individuales y colectivos, y que har&aacute; evolucionar progresivamente a las viejas ideolog&iacute;as nacidas con la Revoluci&oacute;n Industrial.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n de la autor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politica-economia-marcadas-innovacion-tecnologica_129_4051785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Apr 2016 17:50:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La política y la economía vendrán marcadas por la innovación tecnológica]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estafa de las agencias de calificación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estafa-agencias-calificacion_129_4107827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras fallaban estrepitosamente, las grandes agencias obtuvieron generosos beneficios y mantienen un negocio que no se ha resentido nada</p><p class="subtitle">Es evidente el permanente chantaje al que someten a los gobiernos democráticos cuando intentan políticas poco acordes con los intereses del gran capital</p><p class="subtitle">La lógica del mercado implicaría que quien ha recibido los beneficios de altas primas de riesgo tuviera que asumir las pérdidas derivadas del impago, pero no es así</p></div><p class="article-text">
        En una memorable escena, el humorista Jos&eacute; Mota planteaba a su banda de g&aacute;ngsters el&nbsp;golpe perfecto: no robar un banco, sino crearlo para enriquecerse a costa de los ciudadanos. Sin duda, y en la misma l&iacute;nea, alguna otra banda cre&oacute; una agencia de calificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;agencias de calificaci&oacute;n de riesgos&nbsp;son empresas que eval&uacute;an unos determinados productos financieros presuntamente en funci&oacute;n del riesgo de impago. En teor&iacute;a, su actividad reduce costes de informaci&oacute;n y favorece la eficiencia. Adem&aacute;s, se dice, beneficia a los peque&ntilde;os emisores que gracias a las agencias pueden acceder m&aacute;s f&aacute;cilmente a los mercados financieros.
    </p><p class="article-text">
        Eso dice la teor&iacute;a. Pero la pr&aacute;ctica es muy diferente. Veamos los efectos observados de sus calificaciones.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Una calificaci&oacute;n elevada de las agencias garantiza el &eacute;xito de mi inversi&oacute;n? Evidentemente no. Recordemos que&nbsp;Enron&nbsp;y Lehman Brothers ten&iacute;an calificaciones tranquilizadoras hasta justo antes de sus quiebras. &iquest;Hubo alguna responsabilidad para esas agencias que nos aseguraban su solvencia? Ninguna. Obtuvieron espl&eacute;ndidos beneficios mientras fallaban tan estrepitosamente, y posteriormente su negocio no se ha resentido.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor esto tiene que ver con que la mayor parte de los ingresos de estas agencias derivan de los pagos de quienes quieren pedir cr&eacute;dito. Esto ya plantea alg&uacute;n problema porque la calificaci&oacute;n podr&iacute;a estar mediatizada en favor del cliente: no vaya a ser que si no le gusta la que le das se marche&nbsp;a la competencia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, una condici&oacute;n fundamental (no declarada) para que el negocio funcione es que no haya competencia. Tres grandes compa&ntilde;&iacute;as americanas (Moody's,&nbsp;Standard &amp; Poor's,&nbsp;Fitch) dominan en torno al 90% del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta evidencia, la&nbsp;Uni&oacute;n Europea&nbsp;manifest&oacute; con&nbsp;la crisis financiera que se reglamentar&iacute;a el funcionamiento de las agencias y mejorar&iacute;a su supervisi&oacute;n. Incluso, como le&iacute;mos en la prensa, se puso sobre la mesa la creaci&oacute;n de una agencia p&uacute;blica europea. &iquest;Qu&eacute; fue de todo ello? La reglamentaci&oacute;n sigue esperando y el proyecto de la agencia europea desapareci&oacute; misteriosamente. Como en una pel&iacute;cula cl&aacute;sica, se tuvo cuidado para que &ldquo;pareciera un accidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; ocurre si la calificaci&oacute;n baja? B&aacute;sicamente que los intereses que debe pagar la instituci&oacute;n emisora suben, los gastos se incrementan, se deteriora la solvencia, necesidades de ajuste internos (despidos en las empresas, descenso de la inversi&oacute;n y el gasto social en los Estados&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Y esto s&iacute; que es un arma de destrucci&oacute;n masiva.
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, la banda de Jos&eacute; Mota ser&iacute;a consciente del enorme poder que tiene en sus manos. La capacidad de chantaje es evidente. Puede serlo con fines directamente recaudatorios: se cita el caso de la empresa alemana de seguros Hannover R&uuml;ck. Moody's public&oacute; una calificaci&oacute;n de esa empresa al tiempo que le enviaba una carta comunic&aacute;ndole que estaban esperando a que pagara. La direcci&oacute;n de la empresa se neg&oacute; y Moody&rsquo;s fue rebajando su calificaci&oacute;n y reiterando peticiones de pago hasta calificar la deuda de la empresa como basura. Las p&eacute;rdidas en capitalizaci&oacute;n y en empleo fueron importantes para la d&iacute;scola empresa alemana.
    </p><p class="article-text">
        Pero puede serlo tambi&eacute;n como arma pol&iacute;tica. Es evidente el permanente chantaje que sufren los gobiernos democr&aacute;ticos cuando intentan pol&iacute;ticas poco acordes con los intereses del gran capital. En Espa&ntilde;a ya hemos recibido amenazas de deterioro de las calificaciones si llega un gobierno que eche para atr&aacute;s las reformas del periodo de Rajoy. La derecha mundial (y nacional) tiene as&iacute; una banda m&aacute;s al servicio de sus intereses. En algunos casos, esta presi&oacute;n puede resultar hasta grotesca. Se cuenta que en una visita el pasado a&ntilde;o de las agencias al Ayuntamiento de Madrid, &iexcl;se pregunt&oacute; por la retirada de las subvenciones a las corridas de toros! Sin comentarios.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las calificaciones negativas a determinados gobiernos bien podr&iacute;an denominarse como&nbsp;extorsiones al m&aacute;s puro estilo mafioso en favor de las entidades financieras. Tomemos el caso griego: las elevadas primas de riesgo que se vienen aplicando durante a&ntilde;os a las emisiones de su gobierno suponen un coste muy importante para su hacienda p&uacute;blica (con las consiguientes consecuencias sociales), una suculenta rentabilidad para los prestamistas y un poderoso instrumento de control pol&iacute;tico (la situaci&oacute;n puede agravarse como se les ocurra emprender pol&iacute;ticas poco deseables para los intereses de los usureros).
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;qu&eacute; ocurre si (podr&iacute;amos decir que coherentemente con la calificaci&oacute;n de riesgo recibida) el gobierno griego dice que repudia parte de esa deuda porque no puede pagarla sin graves da&ntilde;os econ&oacute;micos y sociales? En tal caso, la Uni&oacute;n Europea acude al rescate&hellip; de los bancos acreedores.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, los prestamistas han tenido unos ingresos extraordinarios gracias a la elevada calificaci&oacute;n del riesgo&hellip; &iexcl;pero no asumen riesgo alguno! La l&oacute;gica del mercado implicar&iacute;a que quien ha recibido los beneficios de altas primas de riesgo tuviera que asumir las p&eacute;rdidas derivadas del impago. En otro caso, hay que decirlo as&iacute; de claro, ese sobrecoste de los cr&eacute;ditos no es otra cosa que una extorsi&oacute;n mafiosa.
    </p><p class="article-text">
        El tr&aacute;fico de dinero es mucho m&aacute;s rentable y honorable que el de las drogas. Pero con consecuencias negativas a&uacute;n m&aacute;s relevantes y perjudiciales para el conjunto de la poblaci&oacute;n. Quienes prestan a tipos de inter&eacute;s alto deben asumir las posibles p&eacute;rdidas. Y las agencias de calificaci&oacute;n, mientras existan como hasta ahora, deben estar sujetas a estrictas reglas de transparencia y a responder por sus informes, con su patrimonio, de los perjuicios que causen. Aunque resultar&iacute;a preferible erradicar el delito.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del autor</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estafa-agencias-calificacion_129_4107827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2016 20:28:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La estafa de las agencias de calificación]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Los consumidores necesitan una legislación que les proteja de la obsolescencia programada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/multinacionales-obsolescencia-psicologica-incentivar-consumo_1_4118473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bc33a7f-a82e-45f7-888c-ca159ea56805_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rosario Goñi, de Economistas sin Fronteras ."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rosario Goñi, de Economistas Sin Fronteras, advierte de los peligros medioambientales, sanitarios, culturales o sociales que entraña la obsolescencia programada.</p><p class="subtitle">"Las multinacionales, con la obsolescencia psicológica, dan otro paso para incentivar aún más el consumo"</p><p class="subtitle">"Las compañías hacen creen al cliente que un producto ya no le sirve aunque esté en perfecto estado y cumpla su función porque a través del marketing o de la publicidad lo convierten en obsoleto"</p></div><p class="article-text">
        Rosario Go&ntilde;i, de Economistas Sin Fronteras, dedica parte de su tiempo a concienciar a la ciudadan&iacute;a sobre de los peligros medioambientales, sanitarios, culturales o sociales que entra&ntilde;a la obsolescencia programada. Ahora advierte de que la industria ha dado un paso m&aacute;s all&aacute; para incentivar a&uacute;n m&aacute;s el consumo con la 'obsolescencia psicol&oacute;gica'. &ldquo;Las compa&ntilde;&iacute;as hacen creer al cliente que un producto ya no le sirve aunque est&eacute; en perfecto estado y cumpla su funci&oacute;n porque a trav&eacute;s del marketing o de la publicidad lo convierten en obsoleto&rdquo;. Reclama a las instituciones una legislaci&oacute;n que respalde y proteja al consumidor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pr&aacute;ctica de la obsolescencia programada , no es algo nuevo pero  &iquest;va 'in cre&ccedil;endo' ? &iquest;en qu&eacute; lo percibe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es nuevo pero lo que se est&aacute; constatando ahora con m&aacute;s nitidez son los efectos que la obsolescencia est&aacute; provocando. La ciudadan&iacute;a se va concienciando cada vez m&aacute;s. Las instituciones a nivel europeo lo est&aacute;n estudiando e incluso se plantean medidas para frenar este fen&oacute;meno. No solamente afecta a los consumidores concretos sino que va m&aacute;s all&aacute;. Tiene consecuencias a nivel medioambiental, social, sanitario, alimenticio o cultural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sectores la practican?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las empresas que se han puesto en entredicho por acortar la vida &uacute;til de sus productos de una forma premeditada pertenecen a la alta tecnolog&iacute;a. Fabrican m&oacute;viles, ordenadores, impresoras o electrodom&eacute;sticos. Se trata de empresas muy grandes, con muchas subcontratas y resulta muy dif&iacute;cil probar que obran de esa manera. Pero hay ejemplos reales que evidencian que s&iacute; lo hacen. Acord&eacute;monos de ese m&oacute;vil en el mercado al que no se le puede quitar la bater&iacute;a que va integrada y que te obliga a comprar otro si la pila se estropea aunque el aparato contin&uacute;e en perfecto estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa con las empresas que se niegan a formar parte de esta tendencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las empresas m&aacute;s peque&ntilde;as, debido a esa competencia desleal generada por estas pr&aacute;cticas, se ven forzadas en ocasiones a actuar de forma similar. Es un doble esfuerzo al que se ven sometidas. Primero por el trabajo a&ntilde;adido que supone hacer frente con tus productos a esa competencia desleal y segundo, el tiempo y dinero adicionales invertidos en convencer a la clientela de que su producci&oacute;n es ajena a esos m&eacute;todos. Algunas no lo soportan y caen en el misma din&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El sector alimenticio ha sido el &uacute;ltimo en sumarse a estas pr&aacute;cticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para ciertas compa&ntilde;&iacute;as ya no hay fechas de caducidad. Han cambiado esa informaci&oacute;n en los envases por la de consumo preferente. El plazo se reduce y el consumidor acaba desechando alimentos que est&aacute;n en perfecto estado porque toma como referencia una fecha que no es la real de caducidad del producto. As&iacute; acaban en la basura a diario miles de alimentos aptos para el consumo. Y no estamos como para desperdiciar comida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted habla tambi&eacute;n de obsolescencia psicol&oacute;gica, &iquest;c&oacute;mo la define?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con la obsolescencia psicol&oacute;gica las multinacionales dan un paso m&aacute;s para incentivar el consumo. No acortan la vida del producto. Las compa&ntilde;&iacute;as hacen creen al cliente que un producto ya no le sirve aunque est&eacute; en perfecto estado y cumpla su funci&oacute;n. Sigue siendo &uacute;til pero a trav&eacute;s del marketing o de la publicidad lo convierten en obsoleto. Convencen al usuario de que ya no cubre las expectativas que ten&iacute;a depositado en &eacute;l cuando lo adquiri&oacute;. Se ejerce una presi&oacute;n para comprar con m&aacute;s frecuencia el mismo producto. No se manipula el producto para que deje de funcionar, se manipula al propio consumidor para que lo renueve innecesariamente. Y as&iacute; una y otra vez. Nos han interiorizado la idea del comprar, usar y tirar. Y esto se extiende a todos los sectores. Ninguno se encuentra a salvo de esta forma de consumo fugaz que ya es pr&aacute;cticamente un h&aacute;bito en gran parte de los compradores.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute;s sea el sector textil el m&aacute;s proclive a esta din&aacute;mica  </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. La ropa y los complementos son un buen ejemplo. Muchas veces se compra la ropa porque se quiere estrenar temporada aunque esas prendas que adquieres cumplen id&eacute;ntica funci&oacute;n que la que cuelga de tu armario y la industria de la moda te obliga a arrinconar sin motivo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si se instala en la cabeza de los consumidores, parece que estemos ante un fen&oacute;meno imbatible &iquest;c&oacute;mo se puede oponer resistencia y a qui&eacute;n le corresponde?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil salir de ese c&iacute;rculo, lo reconozco. Pero las personas cada vez vamos siendo m&aacute;s conscientes sobre c&oacute;mo afecta a la sociedad nuestra forma de consumir. Una de las herramientas m&aacute;s eficaces para combatir la obsolescencia psicol&oacute;gica y la programada es seguir informando y formando a los consumidores. &iquest;A qui&eacute;n corresponde esta tarea? Al consumidor por una parte, que tiene que ser consciente de qu&eacute; compra, c&oacute;mo y qu&eacute; implica su compra con respecto a los materiales con los que est&aacute; hecho el obtejo y los residuos que produce. Y por otra parte, los consumidores necesitan el apoyo de los gobiernos y su legislaci&oacute;n. Deben sentirse respaldado. En ello est&aacute; la Uni&oacute;n Europea que trabaja sobre esa regulaci&oacute;n. Se est&aacute;n viendo avances, iniciativas encaminadas a obligar a los fabricantes a que indiquen en los productos su vida &uacute;til y el impacto medioambiental que generan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa preocupaci&oacute;n a nivel europeo &iquest;tiene su reflejo en los estados miembros? &iquest;Aqu&iacute; se hace algo para combatir la obsolescencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; en Euskadi, por ejemplo, s&iacute; se percibe. Las instituciones s&iacute; son conscientes de que existe este problema aunque de ah&iacute; a ponerse manos a la obra y legislar va un trecho. Las medidas implementadas hasta el momento son todas de car&aacute;cter voluntarista, recomendaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia González de Uriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/multinacionales-obsolescencia-psicologica-incentivar-consumo_1_4118473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Mar 2016 18:09:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6bc33a7f-a82e-45f7-888c-ca159ea56805_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="44800" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6bc33a7f-a82e-45f7-888c-ca159ea56805_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="44800" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA["Los consumidores necesitan una legislación que les proteja de la obsolescencia programada"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6bc33a7f-a82e-45f7-888c-ca159ea56805_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Obsolescencia programada,Economistas Sin Fronteras,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía, la crianza y los cuidados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-crianza-cuidados_129_4226262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En los modelos económico, los seres humanos nos convertimos en el</p><p class="subtitle">homo economicus</p><p class="subtitle">, un hombre solo, sin niñez ni vejez, racional, bien informado, que persigue únicamente su interés propio</p><p class="subtitle">Olvidándose de sus orígenes, el objetivo de la economía ha pasado a ser la maximización de beneficios y el crecimiento</p><p class="subtitle">Solo comenzando a pensar desde otro lugar lograremos que los que son tratados como problemas personales de cada hogar se asuman como lo que realmente son, responsabilidades colectivas para sostener la vida</p></div><p class="article-text">
        Para tratar de entender c&oacute;mo funciona la econom&iacute;a y realizar predicciones se utilizan modelos econ&oacute;micos, representaciones simplificadas de la compleja realidad. As&iacute;, en dichos modelos, los seres humanos nos convertimos en el <em>homo economicus</em>, un hombre solo, sin ni&ntilde;ez ni vejez, racional, bien informado, que persigue &uacute;nicamente su inter&eacute;s propio, que es autosuficiente, no depende de nadie y nadie depende de &eacute;l, sin responsabilidades, sin influencia sobre el medioambiente; que resuelve todos sus problemas de manera &oacute;ptima interactuando en un mercado ideal, constituyendo los precios su medio de comunicaci&oacute;n. Un hombre plena y permanentemente disponible para las necesidades de las empresas para las que trabaja.
    </p><p class="article-text">
        El <em>homo economicus</em> puede resultar de gran utilidad para modelar, pero dista mucho de parecerse a las personas que habitamos la faz de la tierra. Las personas, incluso cuando decimos que lo hacemos, no vivimos ni solas ni somos independientes, vivimos en sociedad y nos necesitamos las unas a las otras. A lo largo de todo nuestro ciclo vital requerimos de otros que nos proporcionen cuidados; en la ni&ntilde;ez y en la vejez, pero tambi&eacute;n cuando estamos enfermos o pasamos por problemas de cualquier &iacute;ndole necesitamos que nos cuiden tanto f&iacute;sica como psicol&oacute;gicamente. Somos seres vulnerables e interdependientes, entre nosotros y tambi&eacute;n con la naturaleza (ecodependientes).
    </p><p class="article-text">
        Pero el sistema capitalista en el que vivimos intenta (y est&aacute; logrando) que nos parezcamos, o m&aacute;s bien que pretendamos ser ese <em>homo economicus</em>, meros trabajadores siempre a punto, ocultando, haciendo como que no existen esos cuidados sin los cuales el sistema dejar&iacute;a de funcionar, porque sin ellos la vida no se sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de esos trabajos relacionados con los cuidados se dan en el &aacute;mbito de lo privado e hist&oacute;ricamente han reca&iacute;do fundamentalmente sobre las mujeres; muchos de estos trabajos no pasan por el mercado, no son trabajo remunerado o, si se remunera, se hace a menudo en el mercado informal y, por ello, a efectos de indicadores econ&oacute;micos como el PIB, no cuentan, no aportan, son invisibles. El cuidado de ni&ntilde;os, ancianos, enfermos o el mantenimiento y la limpieza de los hogares son actividades que est&aacute;n normalizadas, pero en lo privado, en lo individual, en lo familiar, en el &ldquo;cada uno que se apa&ntilde;e como pueda&rdquo;, invisibiliz&aacute;ndose no solo en los indicadores econ&oacute;micos sino tambi&eacute;n en la esfera p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Los fil&oacute;sofos que sentaron las bases de lo que m&aacute;s tarde ser&iacute;a la econom&iacute;a se centraban en el an&aacute;lisis de la naturaleza humana y la gesti&oacute;n de los recursos. Pero de un tiempo a esta parte, pareciera se nos hubiera olvidado cu&aacute;l fue el origen de esta ciencia social; el objetivo ha pasado ser &uacute;nicamente la maximizaci&oacute;n de beneficios y el crecimiento. Son estos los que dictan nuestros tiempos, la forma de nuestras ciudades y nuestras instituciones, y mientras esto sea as&iacute;, el debate, como el que se ha producido los &uacute;ltimos d&iacute;as en medios y redes sociales, y la b&uacute;squeda de propuestas sobre la conciliaci&oacute;n laboral y otros temas vinculados a la crianza, ser&aacute;n infructuosos.
    </p><p class="article-text">
        Si realmente queremos encontrar soluciones, es necesario repensar la econom&iacute;a y atender a propuestas que se han venido haciendo desde la econom&iacute;a heterodoxa. Propuestas como las realizadas desde la econom&iacute;a feminista; que propone ampliar la visi&oacute;n socioecon&oacute;mica del mundo integrando todos los trabajos necesarios, remunerados o no, para la subsistencia, el bienestar y la reproducci&oacute;n social, poniendo en el centro del an&aacute;lisis la vida, desplazando del centro los mercados, los beneficios y la acumulaci&oacute;n de capital. Hay que redefinir el concepto de econom&iacute;a como &ldquo;la generaci&oacute;n de recursos para satisfacer necesidades y crear condiciones para una vida digna de ser vivida&rdquo; poniendo la sostenibilidad de la vida en el centro y haciendo que &eacute;sta sea responsabilidad de todos como sociedad. Solo as&iacute;, comenzando a pensar desde otro lugar, lograremos que lo que parecen ser problemas personales de cada hogar, se asuman como lo que son, responsabilidades para sostener la vida y el mundo en el que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Se puede ampliar informaci&oacute;n en el art&iacute;culo &ldquo;Econom&iacute;a Feminista&rdquo; publicado en la &nbsp;Revista Economistas&nbsp;n&ordm; 21 (marzo de 2015), del Consejo General de Economistas.</em><a href="http://ecosfron.org/2015/05/la-economia-feminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Economistas</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n y es responsabilidad de su autora. Economistas sin Fronteras no necesariamente coincide con su contenido.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-crianza-cuidados_129_4226262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jan 2016 18:04:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La economía, la crianza y los cuidados]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desafíos del futuro (y actuales)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desafios-futuro-actuales_129_2270831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En la economía globalizada actual, impuesta por el capitalismo neoliberal, todo se basa en el PIB y el crecimiento sin importar a costa de qué se produce</p><p class="subtitle">La pobreza se agranda aun en épocas de crecimiento, debido al aumento de las desigualdades. Con cada punto de desviación típica en desigualdad, según el índice de Gini, se genera un 0,6 por ciento de crecimiento del PIB</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as atr&aacute;s nos hemos empe&ntilde;ado en analizar minuciosamente a todos y cada uno de los candidatos que han participado en los debates previos a las elecciones generales, por fin ya celebradas el pasado 20 de diciembre.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hemos conseguido de esas sopor&iacute;feras intervenciones?, muy poco. &iquest;Y por qu&eacute; opino esto?, pues simple y llanamente porque todos se sujetaron al gui&oacute;n predeterminado y perfectamente&nbsp; dise&ntilde;ado por sus respectivos asesores, los cuales es posible que est&eacute;n hechos de un duro material, aunque sin duda alguna perfectamente adaptable a las caracter&iacute;sticas y conveniencias de sus patrocinados.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de las elecciones han sido pr&aacute;cticamente los que indicaron las encuestas, con algunas rese&ntilde;ables desviaciones que no han hecho m&aacute;s que corroborar lo que se esperaba, es decir, que los representantes de las diferentes fuerzas pol&iacute;ticas han quedado muy preocupados por no haber conseguido la abrumadora victoria que tanto ansiaban todos ellos, aunque ir&oacute;nicamente hayan anunciado orgullosos que &ldquo;el pueblo ha hablado&rdquo;. Pero, tristemente, ninguno&nbsp; se preocup&oacute; a lo largo de la campa&ntilde;a, y a mi juicio sigue sin hacerlo, de lo que podr&iacute;an suponer para los ciudadanos unos u otros resultados, salvo quim&eacute;ricas ofertas hechas sin demasiada convicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, nuestros provisionales gobernantes parecen sentirse muy satisfechos por el gran &eacute;xito alcanzado al haber crecido en el &uacute;ltimo a&ntilde;o por encima del 3 por ciento, pero, &iquest;a costa de qu&eacute;?, pues sencillamente, de haber logrado que la tasa de ganancia de las oligarqu&iacute;as econ&oacute;micas y financieras se haya visto beneficiada por los bajos costes salariales establecidos en las empresas, y debido al resto de reformas impuestas desde la Troika, o sea, desde esas mismas oligarqu&iacute;as. Am&eacute;n, obviamente, de la extraordinaria bajada del precio del petr&oacute;leo, de la puesta en marcha por parte del Banco Central Europeo de las Quantitative Easing (oferta monetaria) y de otras causas que en ning&uacute;n caso previeron quienes a&uacute;n nos gobiernan.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es cierto que en el resto de Europa, y no &uacute;nicamente en Espa&ntilde;a, las clases populares (y tambi&eacute;n las llamadas clases medias) que forman la mayor&iacute;a de los habitantes del mundo desarrollado (el rico) han sufrido en esta espantosa crisis econ&oacute;mica un importante deterioro de su venerado estado de bienestar. Y es que la pobreza se agranda aun en &eacute;pocas de crecimiento, debido al descomunal aumento de las desigualdades. Ya lo demostr&oacute; en su d&iacute;a el economista del FMI, Fuad Hassanov, cuando dijo que por cada punto de desviaci&oacute;n t&iacute;pica en desigualdad, seg&uacute;n el &iacute;ndice de Gini, se genera un 0,6 por ciento de crecimiento del PIB, lo cual ratifica la reflexi&oacute;n sobre las consecuencias de las desigualdades y la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        En la econom&iacute;a globalizada actual, la impuesta por el todopoderoso capitalismo neoliberal, todo se basa en el Producto Interior Bruto, la medida para la que &uacute;nicamente cuentan los valores monetarios existentes en las transacciones econ&oacute;micas entre los pa&iacute;ses, sin que importen el tipo de transacciones que se hacen, y sin tener en cuenta otros valores fundamentales del ser humano que estimulan el desarrollo de las personas o que producen impactos sociales y medioambientales positivos.
    </p><p class="article-text">
        Y por eso, a pesar de que algunos prometieran cambiar las actuales condiciones de vida en nuestro pa&iacute;s, con fant&aacute;sticas transformaciones, la verdad es que dudo mucho (por lo que ahora estamos viendo) de que alguno de ellos pensara en algo m&aacute;s que no fuera en sus resultados electorales, dejando en un segundo t&eacute;rmino las preocupaciones ciudadanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si esto es cierto, como apunta lo hasta ahora visto, &iexcl;c&oacute;mo entonces iban a tener en consideraci&oacute;n nuestros candidatos a los dem&aacute;s seres humanos!, s&iacute;, me refiero a los otros, a esos que no saben nada de elecciones, ni de lo que significa la democracia, y mucho menos de eso que los ricos del mundo llamamos estado del bienestar, y sobre todos ellos, esos mil millones de personas que viven en un mundo de absoluta pobreza, esos cuya principal preocupaci&oacute;n de cada d&iacute;a es saber c&oacute;mo poder comer, y sobre todo c&oacute;mo lograr que sus hijos ingieran alg&uacute;n tipo de alimento antes de dormir, ya que sin &eacute;l son incapaces de conciliar el sue&ntilde;o. Por eso mismo, cuando dice Stiglitz que la brecha entre el 1 por ciento de los ciudadanos m&aacute;s ricos de los Estados Unidos y el 99 por ciento restante es amplia en relaci&oacute;n a los ingresos anuales, yo supongo que tambi&eacute;n se est&aacute; refiriendo al resto del mundo desarrollado.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es que todos estamos inmersos en el mundo del consumo, y tambi&eacute;n los candidatos de una u otra ideolog&iacute;a, considerando todos ellos ese requisito como condici&oacute;n imprescindible para lograr el crecimiento econ&oacute;mico. Por lo tanto, como para ellos esa es la soluci&oacute;n, unos bajan los salarios y los gastos sociales en general, para que las industrias del pa&iacute;s sean m&aacute;s competitivas y puedan vender m&aacute;s en el extranjero; y los otros piden subidas salariales, con el fin de que los trabajadores dispongan de m&aacute;s liquidez y puedan consumir m&aacute;s, y as&iacute;, de una u otra forma, las empresas consigan incrementar sus ventas, con lo que nuestro PIB aumentar&aacute; y seguir&aacute;n ganando m&aacute;s los que m&aacute;s tienen. Y es que desde hace tiempo la pol&iacute;tica est&aacute; condicionada por la econom&iacute;a y el mercado, no teniendo este &uacute;ltimo otro fin que el inter&eacute;s privado de muy pocos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todav&iacute;a tenemos una esperanza, y es que cada vez se ve con mayor claridad que el capitalismo se encuentra verdaderamente nervioso en los &uacute;ltimos tiempos, mostr&aacute;ndose algo m&aacute;s fr&aacute;gil el motor que lo mueve. Y como dice David Harvey, habr&aacute; que reparar ese motor o sustituirlo por otro con un dise&ntilde;o diferente, puesto que las exageradas y crecientes desigualdades en cuanto al nivel de riqueza monetaria se refiere, hacen que la &uacute;nica forma de salir de una crisis sea la que prepara el escenario para entrar en la siguiente. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; que nuestros pol&iacute;ticos, los viejos y los nuevos, aunque lo hagan por una sola vez, sean capaces de pensar en la ciudadan&iacute;a en general, la de aqu&iacute; y la de all&iacute;, y lleguen a un acuerdo de gobernabilidad con par&aacute;metros que beneficien en la medida de lo posible a la mayor&iacute;a. Ello podr&iacute;a ser un aut&eacute;ntico ejemplo que quiz&aacute;s se animaran a seguir en otras latitudes.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n y es responsabilidad de su autora. Economistas sin Fronteras no necesariamente coincide con su contenido.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desafios-futuro-actuales_129_2270831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jan 2016 19:37:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desafíos del futuro (y actuales)]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada global desde la economía social y solidaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mirada-global-economia-social-solidaria_129_4270148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo modelo social, económico y político ha de estar presente en la nueva agenda de desarrollo</p><p class="subtitle">Son muchas las iniciativas surgidas de la sociedad civil tratan de conseguir que la economía social y solidaria tenga mayor relevancia dentro de la agenda política tanto a nivel local como global</p></div><p class="article-text">
        Durante este a&ntilde;o 2015 llegan a su fin los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que, lejos de ser cumplidos, dejan a&uacute;n mucho camino que recorrer en la lucha contra la pobreza y en pro de la justicia global. As&iacute; pues, en septiembre de este mismo a&ntilde;o, la comunidad internacional debe suscribir una nueva agenda de desarrollo que sustituya la acordada en el a&ntilde;o 2000. 
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva agenda, desarrollada por la ONU como una agenda universal y sostenible, consagrada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pretende ser una agenda verdaderamente global, basada en la sostenibilidad, centrada en las causas de la pobreza y la desigualdad, y pilar clave para luchar contra el cambio clim&aacute;tico y acabar con el uso excesivo de los recursos y de los ecosistemas, reconociendo los l&iacute;mites planetarios y fomentando el respeto por la naturaleza. Algo que s&oacute;lo ser&aacute; factible a trav&eacute;s de la transformaci&oacute;n del modelo econ&oacute;mico vigente.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente en este cambio de modelo donde la econom&iacute;a social y solidaria (ESS) puede jugar un papel relevante, tal y como lo demuestra el hecho de que dentro de las propias Naciones Unidas se haya creado un Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre ESS, que en su documento <a href="http://unsse.org/wp-content/uploads/2014/08/Position-Paper_TFSSE_Esp1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La Econom&iacute;a Social y Solidaria y el Reto del Desarrollo Sostenible&rdquo;</a>, analiza el papel que esta debe cumplir en la agenda post 2015.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que la ESS haga referencia a organizaciones y empresas con objetivos sociales y medioambientales expl&iacute;citos, su importancia radica en que constituye un enfoque transformador del desarrollo que implica patrones de producci&oacute;n, consumo, distribuci&oacute;n de los ingresos y los excedentes, y relaciones sociales y laborales diferentes, que da a las personas, sus necesidades, capacidades y trabajo un valor por encima del capital y de su acumulaci&oacute;n, y propone un modelo socioecon&oacute;mico m&aacute;s redistributivo y equitativo.
    </p><p class="article-text">
        La ESS como movimiento social se construye sobre la relaci&oacute;n entre lo local y lo global y su principal reto es tratar de que diferentes experiencias logren contribuir a la transformaci&oacute;n social. As&iacute;, la ESS, junto con las aportaciones de otros movimientos sociales y econ&oacute;micos cr&iacute;ticos, busca construir un modelo social, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico alternativo, post-capitalista.
    </p><p class="article-text">
        Para que esta transformaci&oacute;n sea posible, es necesario que se establezca un ambiente institucional y pol&iacute;tico favorable y se garantice la coordinaci&oacute;n de los esfuerzos internacionales para crear y reforzar alianzas en esta materia. Diversas iniciativas surgidas de la sociedad civil tratan de conseguir que la ESS tenga mayor relevancia dentro de la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A escala local, durante las &uacute;ltimas elecciones municipales y auton&oacute;micas, REAS Madrid junto a otras entidades de la econom&iacute;a social madrile&ntilde;a, como FECOMA y COOPERAMA, han realizado eventos con los diferentes candidatos para que la ESS pase a formar parte de sus programas pol&iacute;ticos; a escala nacional, existen iniciativas como los Mercados Sociales (<a href="http://www.konsumoresponsable.coop/mes.aragon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arag&oacute;n</a>, <a href="http://www.konsumoresponsable.coop/mercado-social" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Euskadi</a>, <a href="https://madrid.mercadosocial.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid </a>y <a href="http://www.economiasolidaria.org/event/2015/06/27/1_feria_del_mercado_social_sevilla" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sevilla</a>, etc), las finanzas alternativas (proyecto FIARE) y las monedas sociales, <a href="http://www.vivirsinempleo.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre otras</a>; y a escala internacional se cuenta con redes como RIPESS, <a href="http://www.ripess.org/?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Red Intercontinental de Promoci&oacute;n de la Econom&iacute;a Social Solidaria</a>, que vincula las redes de ESS de todos los rincones del planeta y cree en la importancia de una globalizaci&oacute;n de la solidaridad con el fin de construir y de reforzar una econom&iacute;a que coloque a la gente y al planeta en el centro.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea se enmarca tambi&eacute;n una iniciativa liderada por j&oacute;venes de 6 pa&iacute;ses europeos altamente endeudados (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia, Eslovenia y Espa&ntilde;a), denominada <a href="http://ecosfron.org/desafiando-la-crisis/#.Uut2OD15O7w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Desafiando la crisis&rdquo;</a>. Dentro de esta iniciativa, los j&oacute;venes, con el apoyo de diferentes organizaciones sociales, est&aacute;n llevando a cabo la campa&ntilde;a &ldquo;Change the Economy: Think Social&rdquo;, que, a trav&eacute;s de la recogida de&nbsp;<a href="https://docs.google.com/forms/d/1eFeqkjRjTwhUfegvCtJcG4YxOVGwwEdaG6R8qBhHT5g/viewform" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">firmas online</a> intenta dar visibilidad a la ESS y lograr que ocupe un lugar relevante en la agenda pol&iacute;tica nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, con esta y otras muchas iniciativas, se trata de incidir sobre la comunidad internacional para que, frente a la l&oacute;gica del capital, la mercantilizaci&oacute;n creciente de las esferas p&uacute;blicas y privadas y la b&uacute;squeda del m&aacute;ximo beneficio, se construyan relaciones de producci&oacute;n, distribuci&oacute;n, consumo y financiaci&oacute;n basadas en la justicia, la cooperaci&oacute;n, la reciprocidad y la ayuda mutua, tratando de conseguir una mayor justicia global.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n y es responsabilidad de su autor. Economistas sin Fronteras no necesariamente coincide con su contenido.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mirada-global-economia-social-solidaria_129_4270148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2015 18:06:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una mirada global desde la economía social y solidaria]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,Economistas Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡El neoliberalismo, estúpido!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/neoliberalismo-estupido_129_4271148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Para luchar contra la corrupción hay que contar con la implicación de las empresas</p><p class="subtitle">La 'gran corrupción' tiene que ver con los perversos incentivos que el propio sistema ha creado para su propia reproducción</p></div><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente todos recordamos la frase original que el asesor de Bill Clinton, James Cerville, ide&oacute; para la campa&ntilde;a de las presidenciales de 1992: &ldquo;La econom&iacute;a, est&uacute;pido&rdquo;. Pues para explicar la corrupci&oacute;n que existe en nuestro pa&iacute;s con este peque&ntilde;o cambio en la frase es suficiente. El tipo de corrupci&oacute;n al que nos enfrentamos poco tiene que ver con la que nos mostraban en las series norteamericanas de los noventa. Funcionarios sudorosos en pa&iacute;ses latinoamericanos que cobraban peque&ntilde;as cantidades de dinero por hacer, o acelerar, alg&uacute;n procedimiento. El monstruo al que nos enfrentamos es mucho m&aacute;s grande y tiene que ver con la sustituci&oacute;n del Estado de Bienestar por el Neoliberal o Asistencial.
    </p><p class="article-text">
        En 1989, el brit&aacute;nico John Williamson public&oacute;&nbsp;<a href="http://www.iie.com/publications/papers/paper.cfm?researchid=486" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> en el que se enumeraban una serie de medidas que deb&iacute;an estabilizar aquellas econom&iacute;as con fuertes deudas externas. Hoy lo conocemos como Consenso de Washington. Entre estas medidas se encontraban la privatizaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos, liberalizaci&oacute;n del mercado laboral, abrirse al comercio exterior y disminuir los requisitos para la inversi&oacute;n directa extranjera.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor del sector p&uacute;blico se han generado numerosos casos de corrupci&oacute;n. Su conocimiento y su tratamiento en los medios est&aacute;n generando una percepci&oacute;n de impunidad que est&aacute; erosionando un sistema democr&aacute;tico, ya bastante precario de origen. En un estudio realizado por David Hall titulado &ldquo;Sobre la corrupci&oacute;n y la captura del Estado&rdquo; (&ldquo;<a href="http://www.epsu.org/a/9406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dealing with corruption and state capture</a>&rdquo;) se explica muy claramente c&oacute;mo se crean incentivos para que la corrupci&oacute;n aparezca.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se privatiza parte del sector p&uacute;blico, se dejan de prestar ciertos servicios que pasan a manos privadas. En algunos casos se licitan peque&ntilde;os monopolios que permiten unos beneficios seguros, como podr&iacute;a ser la gesti&oacute;n del agua en una localidad. Algunos de estos contratos suponen una entrada de dinero para la administraci&oacute;n que lo privatiza por un tiempo que en algunos casos llega a los 20 a&ntilde;os. El incentivo para participar en este proceso es muy grande para cualquier empresario, lo que lleva a pr&aacute;cticas no demasiado &eacute;ticas e incluso, ilegales.
    </p><p class="article-text">
        Otro caso ser&iacute;a el de la externalizaci&oacute;n de servicios. Muchos negocios han estado funcionando gracias a que algunos trabajos que antes realizaba la administraci&oacute;n ahora los subcontrata a empresas privadas bajo el paraguas de la eficiencia de gasto. En estos casos un menor gasto p&uacute;blico es posible gracias a la desregulaci&oacute;n del mercado laboral. Las empresas participan con ofertas competitivas gracias a las malas condiciones, pero legales, de trabajo de sus empleados. Se han cambiado funcionarios con derechos por empleados con derechos mermados.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las grandes obras p&uacute;blicas, las empresas que se dedican a este sector han tenido que afrontar unos elevados costes fijos para poder competir en el sector, lo que las lleva a luchar por estos contratos con virulencia y con muchos incentivos a pagar comisiones para conseguirlos.
    </p><p class="article-text">
        Estos asuntos nos conducen a lo que se conoce como &ldquo;captura del Estado&rdquo;. Es la <em>Gran Corrupci&oacute;n</em>, la que se da entre las &eacute;lites empresariales y pol&iacute;ticas. Puede incluir tanto redes clientelares como pago espor&aacute;dico de sobornos, lo que haga falta para la obtenci&oacute;n de esos contratos. Pero, &iquest;y si se puede influir en la legislaci&oacute;n para que el supuesto &ldquo;gobierno de la mayor&iacute;a&rdquo; acabe beneficiando a s&oacute;lo unos pocos? En este punto se hace obligada la diferencia entre lo que es el trabajo, leg&iacute;timo, de los grupos de presi&oacute;n en democracias pluralistas y lo que es corrupci&oacute;n. La corrupci&oacute;n aparece cuando se juntan dos necesidades, la de financiaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos que sustentan el poder legislativo, y la de influencia en este proceso, por parte de grandes empresarios. Lo m&aacute;s interesante de este tipo de corrupci&oacute;n es que mediante esta influencia lo que se consigue es hacer legal comportamientos poco &eacute;ticos para la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El sistema acostumbra a echar la culpa a la sociedad. Nos dicen que los espa&ntilde;oles somos por esencia corruptos, como los dem&aacute;s pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos. Pero antes lo fueron en Latinoam&eacute;rica, tambi&eacute;n en Asia, en &Aacute;frica. All&iacute; por donde ha pasado el rodillo neoliberal ha aparecido una sociedad corrupta. &iquest;No es demasiada coincidencia? En mi opini&oacute;n las sociedades corruptas dan lugar a peque&ntilde;as corruptelas, pero la Gran Corrupci&oacute;n tiene que ver con los perversos incentivos que el propio sistema ha creado para su propia reproducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones que se proponen para este tipo de corrupci&oacute;n pasan inexcusablemente por desactivar esos incentivos. En nuestro pa&iacute;s se est&aacute; trabajando en la l&iacute;nea de la transparencia en la administraci&oacute;n con la <a href="http://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2013-12887" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 19/2013 de Transparencia</a>, Acceso a la informaci&oacute;n y Buen Gobierno, que con muchas limitaciones ha supuesto un avance. Tambi&eacute;n se ha modificado la Ley de financiaci&oacute;n de partidos (<a href="http://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2012-13123" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 5/2012</a>) con la que se endurecen las condiciones para el acceso a ciertos cr&eacute;ditos, as&iacute; como se pone l&iacute;mite a su condonaci&oacute;n. Se introdujo una enmienda en el C&oacute;digo Penal, en el que no sin pocas lagunas jur&iacute;dicas, se creaba el delito de corrupci&oacute;n privada (<a href="http://www.boe.es/boe/dias/2010/06/23/pdfs/BOE-A-2010-9953.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 5/2010</a>).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo lo dicho, parece insuficiente para lograr erradicar este problema. Hay que exigir un mayor compromiso por parte empresarial. No s&oacute;lo sirve decir que se est&aacute; en contra de la corrupci&oacute;n sino que hay que ser proactivo en su lucha y la transparencia de informaci&oacute;n relacionada es muy importante. Seg&uacute;n&nbsp;<a href="http://observatoriorsc.org/la-responsabilidad-social-corporativa-en-las-memorias-anuales-de-las-empresas-del-ibex-35/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el estudio</a> de la informaci&oacute;n que aparece en las memorias de sostenibilidad que publican las empresas del IBEX35, elaborado por el Observatorio de RSC, la calidad referida a este tema es p&eacute;sima (1.11 sobre 4).
    </p><p class="article-text">
        La sociedad debe tambi&eacute;n tomar cartas en la resoluci&oacute;n de este problema. Un peque&ntilde;o paso se ha dado el pasado 24 de mayo con la penalizaci&oacute;n en las urnas a los partidos salpicados por la corrupci&oacute;n. Pero se debe exigir tambi&eacute;n a las empresas, ya que a falta de legislaci&oacute;n, s&oacute;lo responder&aacute;n a la exigencia de m&aacute;s y mejor informaci&oacute;n si perciben la presi&oacute;n ciudadana. Nada cambiar&aacute; si esperamos que otro lo cambie.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n y es responsabilidad de su autor. Economistas sin Fronteras no necesariamente coincide con su contenido.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/neoliberalismo-estupido_129_4271148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2015 18:46:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡El neoliberalismo, estúpido!]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la intemperie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intemperie_129_4272206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/025626c8-d516-4298-9fd7-da4d0abeb564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A la intemperie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que moderar el entusiasmo y recuperar los debates sobre el modelo productivo y social, y no confundir los datos coyunturales con los estructurales</p></div><p class="article-text">
        Suenas las trompetas del triunfo, vuelven los tiempos de entusiasmo, una vez m&aacute;s Espa&ntilde;a y los espa&ntilde;oles son puestos como ejemplo de &eacute;xito. La econom&iacute;a espa&ntilde;ola crece y crece m&aacute;s que las, hasta hace un minuto, envidiadas Alemania y Francia. &iquest;&iexcl;C&oacute;mo no sentirse orgulloso de ser espa&ntilde;ol!?
    </p><p class="article-text">
        Y es que efectivamente, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola est&aacute; creciendo (un 2,8% nos dice la Comisi&oacute;n Europea), se va generando empleo (17.500 empleos nuevos seg&uacute;n el INE) y la confianza en el futuro est&aacute; mejorando (el &iacute;ndice de confianza del consumidor de abril se situ&oacute; en 101,8, por encima de los mejores resultados de los a&ntilde;os previos a la crisis). Tampoco hay que estar todo el d&iacute;a negando lo que es evidente, al menos estad&iacute;sticamente. Sin embargo, es interesante volver la vista atr&aacute;s y recordar algunas de las &ldquo;ideas fuerza&rdquo; lanzadas por nuestros dirigentes, especialmente pol&iacute;ticos y empresariales, particularmente dos de ellas: &ldquo;Hay que cambiar el modelo productivo&rdquo; y &ldquo;las crisis son momentos de oportunidad&rdquo;. Le&iacute;das as&iacute;, seguida una de otra, se puede llegar a la conclusi&oacute;n de que la crisis, aunque no deseada, era el momento adecuado para abordar el cacareado cambio de modelo productivo.
    </p><p class="article-text">
        A la vista de los datos habr&aacute; que creer que, en efecto, la crisis ha sido eficazmente aprovechada para generar la transformaci&oacute;n de nuestro modelo de crecimiento, las &ldquo;reformas estructurales&rdquo;, podr&iacute;a decir cualquier l&iacute;der econ&oacute;mico, han dado sus frutos, o, en lenguaje de cualquier cantama&ntilde;anas, &ldquo;se han hecho los deberes&rdquo;. Maravilloso. Nunca se anunciaron los objetivos reales de las reformas y, curiosamente siempre se negaron los deberes (obligaciones exigidas por otro).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, causa un cierto desasosiego comparar la realidad directamente observable con los escenarios hacia los que debiera de conducir el &ldquo;nuevo modelo&rdquo; presentado, y ampliamente aceptado -sin demasiada cr&iacute;tica, hay que reconocerlo- durante los a&ntilde;os previos a la crisis. Si la memoria no me falla, entonces se compart&iacute;a un diagn&oacute;stico: el crecimiento del sector de la construcci&oacute;n estaba generando una burbuja en los precios que, adem&aacute;s, contribu&iacute;a a atrofiar el mercado de trabajo, con consecuencias m&uacute;ltiples sobre el sistema educativo al favorecer el abandono temprano de los estudios por parte de los j&oacute;venes ante la oportunidad de empleos relativamente bien remunerados en el sector de la construcci&oacute;n, y sobre la asignaci&oacute;n de los recursos financieros dada la elevada rentabilidad ofrecida por la escalada de precios en el mismo sector. Otras consecuencias, que resultaron ser mort&iacute;feras a partir del estallido de la crisis, fueron la p&eacute;rdida de competitividad de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola y el desmesurado endeudamiento de la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        El modelo alternativo que nos har&iacute;a felices deber&iacute;a de basarse en la mejora de la competitividad. Para ello, la apuesta por la mejora de la productividad deber&iacute;a ser aceptada por el conjunto de la sociedad y, adem&aacute;s, Espa&ntilde;a ya contaba con mimbres para dar el salto definitivo. Las infraestructuras de alto nivel, los avances logrados por nuestros sistema de ciencia y tecnolog&iacute;a, la madurez de nuestra sociedad, la preparaci&oacute;n de nuestros j&oacute;venes y la responsabilidad y experiencia de los gobernantes llamados a regir nuestras vidas y haciendas eran un abanico de garant&iacute;as que, l&oacute;gicamente, nos har&iacute;a resolver exitosamente los problemas a afrontar.
    </p><p class="article-text">
        Los datos recientes no son sin embargo la confirmaci&oacute;n del &eacute;xito en el logro de la transformaci&oacute;n anunciada, sino todo lo contrario. La econom&iacute;a espa&ntilde;ola va camino de ser una econom&iacute;a subdesarrollada. Una econom&iacute;a subdesarrollada es la que es incapaz de tener y sostener una estrategia propia de crecimiento y bienestar colectivo. Y la econom&iacute;a espa&ntilde;ola no la tiene, como, igualmente, carece de una propuesta m&iacute;nimamente compartida de modelo econ&oacute;mico y social por el que trabajar. Se vuelven a ensalzar los positivos datos de la recuperaci&oacute;n del sector de la construcci&oacute;n y los nuevos records de visitantes extranjeros, y se disimulan los efectos de la devaluaci&oacute;n del euro y la disminuci&oacute;n del precio del petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n se lanza por la ca&iacute;da de los precios, la evidente demanda insatisfecha por la carest&iacute;a anterior y el inter&eacute;s de los inversores internacionales en la nueva situaci&oacute;n del mercado. El turismo se ha beneficiado de los conflictos pol&iacute;ticos y sociales en pa&iacute;ses rivales, de la devaluaci&oacute;n del euro y del deterioro de las condiciones laborales, al estar esta actividad, aparentemente, eximida de los controles laborales. Y el petr&oacute;leo, cuya ca&iacute;da coyuntural de su precio no ha hecho sino contribuir a ensuciar el debate sobre la urgente necesidad de cambiar de modelo energ&eacute;tico hacia otro m&aacute;s diversificado, m&aacute;s limpio, m&aacute;s transparente y menos oligopol&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados esconden la vuelta al pasado en sus m&aacute;s crudos t&eacute;rminos, en los salarios, en los gastos en bienestar social, en inversiones en ciencia y tecnolog&iacute;a, etc. con incremento de la desigualdad, la expansi&oacute;n de la econom&iacute;a de supervivencia y aumento del riesgo de exclusi&oacute;n social. Todav&iacute;a hay tres millones menos de puestos de trabajo que en 2008.
    </p><p class="article-text">
        La contribuci&oacute;n de la industria que disminuy&oacute; su participaci&oacute;n en el producto nacional un 1,5% entre 2003 y 2013, hasta el 17,5% del PIB, no se ve compensada con la aportaci&oacute;n de sectores de servicios avanzados, tecnol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos que solamente aportan el 7,8% del PIB, frente al 11,5% que lo hacen en Alemania o el 12,4% en Francia (Datos de Eurostat, 2014). Es decir, no hay motor con suficiente potencia para dirigir la superaci&oacute;n de la crisis en la direcci&oacute;n correcta de crecimiento basado en incrementos de productividad y exigencia de empleo cualificado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todo est&aacute; perdido. La loter&iacute;a de la coyuntura (euro, petr&oacute;leo, etc.) abre una posibilidad que se debiera de aprovechar para orientar en otra direcci&oacute;n el rumbo econ&oacute;mico y social. Para ello habr&iacute;a que moderar el entusiasmo y recuperar los debates sobre el modelo productivo y social, y no confundir los datos coyunturales con los estructurales, los que afectan al proceso de generaci&oacute;n de producto y a su forma de distribuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un primer paso, puede ser no tratar de ocultar que hasta la Comisi&oacute;n Europea ha reducido en dos d&eacute;cimas (hasta el 2,6%) su predicci&oacute;n de crecimiento para el a&ntilde;o 2016. Alguna debilidad habr&aacute; detectado, adem&aacute;s del incumplimiento de los objetivos de d&eacute;ficit y el elevado endeudamiento p&uacute;blico. As&iacute;, se justificar&aacute;n nuevos ajustes que nos mantendr&aacute;n, todav&iacute;a m&aacute;s, a la intemperie de los tiempos. &iquest;Ser&aacute; Grecia culpable? No, nosotros por indolentes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n y es responsabilidad de su autor. Economistas sin Fronteras no necesariamente coincide con su contenido.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intemperie_129_4272206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2015 16:45:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/025626c8-d516-4298-9fd7-da4d0abeb564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="353819" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/025626c8-d516-4298-9fd7-da4d0abeb564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="353819" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A la intemperie]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/025626c8-d516-4298-9fd7-da4d0abeb564_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras,PIB]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La junta electoral del Colegio de Economistas de Madrid veta la propaganda electoral de los progresistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/electoral-colegio-economistas-madrid-iranzo_1_4274217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0553a78a-ccf6-4226-aa08-1b4aca75cc6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La junta electoral del Colegio de Economistas de Madrid veta la propaganda electoral de los progresistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La junta, afín al decano en retirada, Juan Iranzo, usuario de las tarjetas 'black', aduce que el contenido no es "ético ni correcto"</p><p class="subtitle">La candidatura de confluencia entre Economistas sin Fronteras y Economistas frente a la Crisis estudia acciones legales</p><p class="subtitle">La tercera candidatura también critica la gestión de las elecciones por la actual ejecutiva</p></div><p class="article-text">
        El colorido escenario pol&iacute;tico que se respira en la sociedad espa&ntilde;ola se ha trasladado tambi&eacute;n al Colegio de Economistas de Madrid y lo ha hecho con el mismo grado de confrontaci&oacute;n. Por primera vez en su historia se presentan tres candidaturas a presidir la instituci&oacute;n, que celebra sus comicios el mi&eacute;rcoles 6 de mayo con una agria pol&eacute;mica. Una de las candidaturas, Economistas por el Progreso, recibi&oacute; la noticia de que su propaganda electoral no ser&aacute; enviada por el Colegio a los electores tal y como la han presentado, ya que la consideran &ldquo;inadecuada&rdquo;, seg&uacute;n ha reconocido la instituci&oacute;n a este medio.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones en el Colegio de Economistas de Madrid se celebran precipitadas por la dimisi&oacute;n del anterior decano, Juan Iranzo, asiduo usuario de las tarjetas 'black' de Caja Madrid. Iranzo resisti&oacute; en el cargo durante meses pese a las presiones incluso de compa&ntilde;eros de gobierno, pero finalmente claudic&oacute; al convocar unas elecciones adelantadas a las que no se pod&iacute;a presentar, dado que ya ha cumplido dos mandatos. Su segundo de a bordo, Estanislao Rodr&iacute;guez-Ponga, otrora secretario de Estado de Hacienda en los tiempos de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar con Crist&oacute;bal Montoro, est&aacute; en la misma situaci&oacute;n: tambi&eacute;n <a href="http://www.eldiario.es/gastos_tarjetas_black/Rodriguez-Ponga-exsecretario-Hacienda-Corte-Ingles_0_312169373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un habitual de las 'black</a>' y tambi&eacute;n imposibilitado a presentarse en estos comicios.
    </p><p class="article-text">
        Tras el anuncio de la convocatoria de elecciones se han formado tres listas que compiten por pilotar la instituci&oacute;n. Una que se podr&iacute;a considerar &ldquo;oficialista&rdquo;, con el actual vicedecano, Pascual Fern&aacute;ndez, y que se <a href="http://www.colegioeconomistasmadrid.com/afi/libre/ColegioEconomistas/candidatura1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presenta sin nombre</a>. Otra candidatura es la formada por la confluencia de dos colectivos de economistas: Economistas frente a la Crisis y Economistas sin Fronteras (ambos&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/sirve-colegio-profesional_6_380821933.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colaboradores habituales</a> de este diario), bajo la denominaci&oacute;n de <a href="http://www.colegioeconomistasmadrid.com/afi/libre/ColegioEconomistas/candidatura3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Economistas por el Progreso</a>. Aunque los primeros (EFC) nacieron precisamente para presentarse a las anteriores elecciones de 2011, ahora han preferido optar por esta candidatura de uni&oacute;n en la que pretenden tener, seg&uacute;n sus componentes, un car&aacute;cter m&aacute;s integrador y despolitizado.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s se ha presentado una tercera candidatura, que entre sus filas cuenta con al menos cinco miembros de la junta anterior que dimitieron tras pedir la retirada de Iranzo por las 'black' sin conseguirlo. Bajo el nombre <a href="http://www.colegioeconomistasmadrid.com/afi/libre/ColegioEconomistas/candidatura2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Economistas Profesionales</a>, el candidato a decano, Jos&eacute; Mar&iacute;a Lamo de Espinosa, quiere distanciarse de la etapa anterior insistiendo en la renovaci&oacute;n del Colegio en su programa.
    </p><p class="article-text">
        Las dos candidaturas alternativas a la oficial coinciden en denunciar la forma en la que se han convocado las elecciones, apenas dos d&iacute;as antes de la Semana Santa, lo que ha obligado a preparar las candidaturas &ldquo;a todo prisa&rdquo;, apunta Lamo de Espinosa. Los todav&iacute;a dirigentes y usuarios de los pl&aacute;sticos de Caja Madrid controlaban los tiempos y tambi&eacute;n la formaci&oacute;n de la candidatura continuista.
    </p><p class="article-text">
        Pero las cr&iacute;ticas por la gesti&oacute;n electoral van m&aacute;s all&aacute;. La Junta electoral vet&oacute; ayer la inclusi&oacute;n de parte de la propaganda electoral que Economistas por el Progreso hab&iacute;a incluido para enviar a los electores. Jorge Fabra, uno de los candidatos en la lista de Juan Ignacio Bartolom&eacute; &ndash;que ya fue decano de la entidad entre 1981 y 1983&ndash;, explica a eldiario.es que se pretend&iacute;a desgranar a los electores los puntos oscuros que hab&iacute;an tenido lugar al convocar los comicios.
    </p><p class="article-text">
        El actual secretario del Colegio de Economistas de Madrid, Jos&eacute; Mar&iacute;a P&eacute;rez, asegura que la documentaci&oacute;n de la candidatura progresista no cumpl&iacute;a requisitos formales al tener dos piezas (una hoja suelta seg&uacute;n P&eacute;rez), pero que adem&aacute;s recog&iacute;a comentarios que no eran &ldquo;ni &eacute;ticos ni correctos&rdquo;. P&eacute;rez asegura que no se puede consentir que se cargue contra otra candidatura en la propaganda electoral. La candidatura progresista,&nbsp;en un comunicado, ha tildado este comportamiento de &ldquo;censura previa&rdquo; y est&aacute; estudiando acciones legales para suspender la celebraci&oacute;n de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        La Junta electoral es af&iacute;n a Juan Iranzo por su composici&oacute;n fijada por los estatutos. El presidente lo nombra la Junta de Gobierno saliente (esto es, Iranzo) y los otros cuatro vocales se deciden por sorteo entre las dos juntas anteriores (ambas tambi&eacute;n formadas por el exconsejero de Caja Madrid).
    </p><p class="article-text">
        Las dos candidaturas alternativas aseguran que el Colegio no ha cumplido estos a&ntilde;os su funci&oacute;n de dar servicios a los asociados ni de aumentar su n&uacute;mero, m&aacute;s bien al contrario. Adem&aacute;s, Economistas por el Progreso lamenta que la instituci&oacute;n no haya tenido una palabra durante la crisis y que no sea una referencia en el mundo de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los cargos que est&aacute;n en la Junta de Gobierno no perciben retribuci&oacute;n como tales, cabe recordar que al Colegio de Economistas se recurre por parte de diversas instancias a la hora de buscar expertos. Es el caso de los concursos de acreedores, donde los jueces suelen recurrir a la instituci&oacute;n para que proponga una terna de candidatos o a la hora de realizar una auditor&iacute;a. Fuentes cr&iacute;ticas con el Colegio aseguran que los que tienen buenas relaciones con la Junta de Gobierno son propuestos en estas ternas.
    </p><p class="article-text">
        Este diario no logr&oacute; ponerse en contacto este lunes con la candidatura de Pascual Fern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Carreño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/electoral-colegio-economistas-madrid-iranzo_1_4274217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2015 18:16:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0553a78a-ccf6-4226-aa08-1b4aca75cc6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="44685" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0553a78a-ccf6-4226-aa08-1b4aca75cc6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="44685" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La junta electoral del Colegio de Economistas de Madrid veta la propaganda electoral de los progresistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0553a78a-ccf6-4226-aa08-1b4aca75cc6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Economistas Sin Fronteras,Crisis económica,Juan Iranzo,Tarjetas Black]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
