<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Investigación científica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/investigacion-cientifica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Investigación científica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1014030/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren tres nuevas especies de gusanos "devora huesos" en la península ibérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-tres-nuevas-especies-gusanos-devora-huesos-peninsula-iberica-pm_1_13603232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c708043e-7f19-4b4e-a6ba-9a5cb5d35b17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren tres nuevas especies de gusanos &quot;devora huesos&quot; en la península ibérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ejemplares fueron obtenidos en el Cantábrico, el golfo de Cádiz y el Mediterráneo, a una profundidad entre 50 y más de 1.200 metros</p><p class="subtitle">El Niño y el tráfico ilegal ponen en jaque a las iguanas marinas de Galápagos</p></div><p class="article-text">
        <strong>No tienen boca, ano ni intestino</strong>, pero son capaces de aprovechar los nutrientes que esconden los huesos depositados en el fondo del mar. Tres nuevas especies de estos singulares organismos, conocidos como &ldquo;gusanos devora huesos&rdquo;, han sido <a href="https://ieo.csic.es/noticias/descubren-tres-nuevas-especies-de-gusanos-en-aguas-de-la-peninsula-iberica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descritas</a> por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y del Instituto Espa&ntilde;ol de Oceanograf&iacute;a (IEO), ambos del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC).
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas especies pertenecen al g&eacute;nero Osedax, unos singulares<strong> an&eacute;lidos marinos</strong>, y han recibido los nombres de <em>Osedax emmae</em>, <em>Osedax teoi </em>y <em>Osedax martini</em> en honor a los nombres de los hijos de los cient&iacute;ficos a cargo de la investigaci&oacute;n. Aunque estos animales ya eran conocidos por la comunidad cient&iacute;fica, el estudio aporta nueva informaci&oacute;n sobre ellos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El <strong>g&eacute;nero Osedax fue descubierto hace apenas dos d&eacute;cadas</strong> y, antes de nuestro trabajo, se hab&iacute;an descrito formalmente 34 especies distribuidas por los oc&eacute;anos de todo el planeta&rdquo;, explica Sergi Taboada, investigador del MNCN. Las tres especies descubiertas se suman a esta lista, y la pregunta ahora es &ldquo;hasta qu&eacute; punto sigue siendo desconocida la biodiversidad de los fondos marinos, incluso en regiones relativamente estudiadas como las aguas que rodean la Pen&iacute;nsula&rdquo;, reflexiona Taboada.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1074491305093459973?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>Un trabajo de meses</strong></h2><p class="article-text">
        Para localizar estos animales, el equipo cient&iacute;fico deposit&oacute; unos <strong>huesos de vaca y cerdo </strong>en unas estructuras submarinas instaladas en nueve puntos del entorno de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, incluyendo el &aacute;rea marina protegida del Cant&aacute;brico El Cachucho, el golfo de C&aacute;diz, y el escarpe de Mazarr&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los dispositivos permanecieron durante varios meses en el fondo y posteriormente fueron recuperados durante campa&ntilde;as oceanogr&aacute;ficas del IEO desarrolladas entre 2022 y 2024&rdquo;, comparte Javier Cristobo, investigador del IEO. Los huesos primero se examinaron a bordo, y los <strong>organismos recuperados se estudiaron despu&eacute;s</strong> en el MNCN.
    </p><p class="article-text">
        En el laboratorio, se realizaron an&aacute;lisis morfol&oacute;gicos y gen&eacute;ticos pero, &ldquo;simplemente mir&aacute;ndolas con lupa, las tres especies <strong>presentaban caracter&iacute;sticas diferenciadas</strong>, un indicio de que se trataba de especies nuevas para la ciencia&rdquo;, explica Teresa Alonso, investigadora del MNCN.
    </p><p class="article-text">
        <em>Osedax emmae</em> se ha localizado hasta el momento en el &aacute;rea marina protegida de El Cachucho a unos 500 metros de profundidad, mientras que <em>Osedax teoi </em>apareci&oacute; frente a la costa mediterr&aacute;nea de Mazarr&oacute;n, a m&aacute;s de 1.200 metros. Por su parte, <em>Osedax martini </em>se ha identificado tanto en el Mediterr&aacute;neo como en el golfo de C&aacute;diz, desde unos 50 hasta m&aacute;s de 700 metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;gusanos devora huesos&rdquo; son unos <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/curioso-parasito-480-millones-anos-todavia-afecta-mariscos-actuales-pm_1_12742660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">animales marinos muy peculiares</a> que viven en el fondo del oc&eacute;ano y<strong> se alimentan de los nutrientes presentes en los huesos de animales muertos</strong>. En lugar de disponer de un aparato digestivo convencional, desarrollan unas estructuras que penetran en los huesos de vertebrados, donde alojan unas bacterias que ayudan a descomponer los compuestos org&aacute;nicos para as&iacute; aprovechar sus nutrientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-tres-nuevas-especies-gusanos-devora-huesos-peninsula-iberica-pm_1_13603232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2026 06:00:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c708043e-7f19-4b4e-a6ba-9a5cb5d35b17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="277457" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c708043e-7f19-4b4e-a6ba-9a5cb5d35b17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="277457" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren tres nuevas especies de gusanos "devora huesos" en la península ibérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c708043e-7f19-4b4e-a6ba-9a5cb5d35b17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA prueba con éxito unas baterías que resisten temperaturas de hasta 170 grados bajo cero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-prueba-exito-baterias-resisten-temperaturas-170-grados-cero-pm_1_13596989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f9f5299-7d6a-41cb-a724-29ac3c9cb8cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1039y338.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA prueba con éxito unas baterías que resisten temperaturas de hasta 170 grados bajo cero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los prototipos de estado sólido han superado ensayos de vacío térmico sin sufrir daños tras exponerse a temperaturas extremas. </p><p class="subtitle">La NASA confirma que el rover Perseverance ha alcanzado un nuevo récord: ha recorrido más de 45 kilómetros</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> ha probado con &eacute;xito unas<strong> bater&iacute;as experimentales capaces de soportar temperaturas de hasta 170 grados bajo cero</strong> sin sufrir da&ntilde;os, un avance que podr&iacute;a facilitar las futuras misiones de exploraci&oacute;n lunar. Los prototipos, desarrollados dentro del proyecto SPEARS, <strong>han superado una serie de ensayos de vac&iacute;o t&eacute;rmico</strong> realizados en el Centro de Investigaci&oacute;n Langley, en Virginia (<a href="https://www.eldiario.es/temas/estados-unidos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a>). Las pruebas tambi&eacute;n han confirmado que estas peque&ntilde;as celdas pueden funcionar a temperaturas de hasta 80 grados bajo cero, aunque con un rendimiento ligeramente inferior. Sin embargo, la agencia espacial distingue entre ambas capacidades: resistir un fr&iacute;o extremo <strong>no significa que las bater&iacute;as puedan suministrar energ&iacute;a mientras permanecen a esa temperatura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, denominado <em>Solid Power for Extreme Environment Adaptability and Resilience in Space</em> (SPEARS), <strong>busca desarrollar sistemas de almacenamiento energ&eacute;tico adecuados para las condiciones del polo sur lunar</strong>, donde las temperaturas nocturnas pueden descender hasta los 200 grados bajo cero y, durante el d&iacute;a, alcanzar los 100 grados positivos. Estos cambios t&eacute;rmicos plantean dificultades para los equipos que <strong>deber&aacute;n utilizarse en las futuras operaciones del programa Artemis.</strong> Entre las necesidades identificadas por la NASA figura disponer de bater&iacute;as fiables y seguras que puedan alimentar desde equipos de emergencia para astronautas hasta veh&iacute;culos capaces de explorar los cr&aacute;teres m&aacute;s oscuros de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/luna/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luna</a>.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/tecnologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tecnolog&iacute;a</a> se basa en <strong>sustituir el electrolito l&iacute;quido de las bater&iacute;as convencionales de iones de litio</strong> por un material s&oacute;lido de origen cer&aacute;mico o polim&eacute;rico. Los sistemas tradicionales presentan limitaciones ante las condiciones del entorno lunar: el l&iacute;quido puede congelarse a temperaturas extremadamente bajas y provocar da&ntilde;os, mientras que el calor excesivo impide que la bater&iacute;a funcione hasta que vuelve a enfriarse. La NASA tambi&eacute;n se&ntilde;ala la evaporaci&oacute;n del electrolito l&iacute;quido cuando se expone al vac&iacute;o espacial. Frente a estos problemas, los investigadores trabajan con materiales s&oacute;lidos que podr&iacute;an permitir el funcionamiento de las bater&iacute;as en un intervalo t&eacute;rmico m&aacute;s amplio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fd41ec-ff7e-479d-97b0-ca6913cc2cc8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fd41ec-ff7e-479d-97b0-ca6913cc2cc8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fd41ec-ff7e-479d-97b0-ca6913cc2cc8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fd41ec-ff7e-479d-97b0-ca6913cc2cc8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fd41ec-ff7e-479d-97b0-ca6913cc2cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fd41ec-ff7e-479d-97b0-ca6913cc2cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06fd41ec-ff7e-479d-97b0-ca6913cc2cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Yi Lin, a la izquierda, líder de pruebas e investigación de SPEARS, y Ji Su, científico de materiales poliméricos y líder de la tarea, durante la retirada de las baterías SPEARS de las pruebas de vacío térmico en la NASA Langley"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Yi Lin, a la izquierda, líder de pruebas e investigación de SPEARS, y Ji Su, científico de materiales poliméricos y líder de la tarea, durante la retirada de las baterías SPEARS de las pruebas de vacío térmico en la NASA Langley                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Las pruebas confirman su resistencia al fr&iacute;o extremo</h2><p class="article-text">
        Durante los ensayos realizados en Langley, las celdas experimentales <strong>funcionaron correctamente entre los 60 grados bajo cero y los 80 grados positivos</strong>. Yi Lin, responsable de las pruebas y de la investigaci&oacute;n de SPEARS en este centro, destac&oacute; que el equipo hab&iacute;a demostrado por primera vez su funcionamiento a una temperatura de 80 grados negativos. El investigador tambi&eacute;n expres&oacute; su co<strong>nfianza en mejorar las prestaciones de los prototipos y ampliar su intervalo operativo</strong> durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Por el momento, estos resultados corresponden a peque&ntilde;as celdas sometidas a pruebas de laboratorio, no a bater&iacute;as instaladas en equipos que ya est&eacute;n operando sobre la superficie lunar.
    </p><p class="article-text">
        Una segunda parte de los experimentos permiti&oacute; comprobar su resistencia a variaciones t&eacute;rmicas m&aacute;s pronunciadas. Los prototipos fueron <strong>expuestos a temperaturas comprendidas entre los 100 grados positivos y los 170 negativos sin presentar da&ntilde;os. </strong>La NASA aclara, no obstante, que las bater&iacute;as de estado s&oacute;lido tampoco funcionan mientras permanecen a temperaturas tan bajas como los 170 grados bajo cero. La diferencia respecto a los sistemas convencionales radica en que <strong>sus electrolitos s&oacute;lidos no se congelan</strong> como los l&iacute;quidos, lo que les permite sobrevivir a estas condiciones y volver a utilizarse una vez que recuperan una temperatura adecuada para funcionar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29c7e743-a254-4c34-a74b-4dbe132de068_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29c7e743-a254-4c34-a74b-4dbe132de068_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29c7e743-a254-4c34-a74b-4dbe132de068_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29c7e743-a254-4c34-a74b-4dbe132de068_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29c7e743-a254-4c34-a74b-4dbe132de068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29c7e743-a254-4c34-a74b-4dbe132de068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29c7e743-a254-4c34-a74b-4dbe132de068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nike Lin, ingeniero/técnico de soporte del equipo de vacío térmico, toma medidas de peso de las baterías después de las pruebas de vacío térmico"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nike Lin, ingeniero/técnico de soporte del equipo de vacío térmico, toma medidas de peso de las baterías después de las pruebas de vacío térmico                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Bater&iacute;as que podr&iacute;an reducir el peso y el coste de las misiones</h2><p class="article-text">
        Esta capacidad de supervivencia podr&iacute;a simplificar la protecci&oacute;n t&eacute;rmica de los equipos espaciales. Seg&uacute;n la NASA, las bater&iacute;as SPEARS no necesitar&iacute;an mantenerse calientes permanentemente, sino alcanzar su temperatura operativa mediante peque&ntilde;os calentadores cuando fuera necesario utilizarlas. Si esta soluci&oacute;n se desarrolla con &eacute;xito, <strong>podr&iacute;a reducir la dependencia de sistemas pesados de control t&eacute;rmico en las naves y los h&aacute;bitats lunares.</strong> La agencia considera que esa reducci&oacute;n permitir&iacute;a dise&ntilde;ar equipos m&aacute;s ligeros, disminuir costes y favorecer misiones de mayor duraci&oacute;n, aunque estos beneficios todav&iacute;a se plantean como posibilidades derivadas del desarrollo tecnol&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Una tecnolog&iacute;a para la Luna con posibles aplicaciones terrestres</h2><p class="article-text">
        Las aplicaciones previstas abarcan diferentes necesidades de la exploraci&oacute;n espacial. La NASA contempla utilizar estas bater&iacute;as para alimentar herramientas como taladros destinados a trabajar en cr&aacute;teres permanentemente sombreados, veh&iacute;culos de exploraci&oacute;n, equipos de emergencia para astronautas e instrumentos cient&iacute;ficos que deban funcionar durante periodos prolongados. Los investigadores tambi&eacute;n <strong>estudian c&oacute;mo adaptar su composici&oacute;n qu&iacute;mica a cada aplicaci&oacute;n. </strong>Seg&uacute;n explica Yi Lin, la utilizaci&oacute;n de distintos materiales en los electrodos permitir&iacute;a ajustar las caracter&iacute;sticas de las celdas para priorizar la cantidad de energ&iacute;a almacenada, la potencia disponible o la durabilidad, dependiendo de las exigencias del dispositivo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque SPEARS est&aacute; orientado a la exploraci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/espacio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espacial</a>, sus responsables consideran que la tecnolog&iacute;a podr&iacute;a encontrar aplicaciones en la Tierra. Ji Su, investigadora especializada en materiales polim&eacute;ricos del Centro Langley, menciona sectores como la automoci&oacute;n, los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, los dispositivos de comunicaci&oacute;n y los drones. El proyecto comenz&oacute; en 2026 con financiaci&oacute;n de la divisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n y Tecnolog&iacute;a Avanzada de la NASA y <strong>se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo.</strong> El Centro Glenn dirige la iniciativa, Langley participa en las pruebas y el Centro Ames trabaja en componentes electr&oacute;nicos y equipos destinados a preparar futuras evaluaciones en entornos espaciales. La agencia prev&eacute; concentrarse inicialmente en el desarrollo tecnol&oacute;gico y contempla la posibilidad de establecer colaboraciones comerciales en fases posteriores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-prueba-exito-baterias-resisten-temperaturas-170-grados-cero-pm_1_13596989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 07:30:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6f9f5299-7d6a-41cb-a724-29ac3c9cb8cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1039y338.jpg" length="151424" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6f9f5299-7d6a-41cb-a724-29ac3c9cb8cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1039y338.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151424" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La NASA prueba con éxito unas baterías que resisten temperaturas de hasta 170 grados bajo cero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6f9f5299-7d6a-41cb-a724-29ac3c9cb8cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1039y338.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Espacio,Luna,Investigación científica,Nasa,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación en Zaragoza explora nuevos materiales inteligentes a partir de moléculas que se organizan por sí mismas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/investigacion-zaragoza-explora-nuevos-materiales-inteligentes-partir-moleculas-organizan-si_1_13596529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/023a3fae-b214-48af-a87a-5737718a2c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y401.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación en Zaragoza explora nuevos materiales inteligentes a partir de moléculas que se organizan por sí mismas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto BCLC-TANGO, desarrollado en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón con financiación europea, abre nuevas posibilidades para fabricar sensores, dispositivos ópticos y componentes a escala nanométrica</p><p class="subtitle">Nanopartículas y vesículas de plantas: una investigación aragonesa explora una nueva vía para combatir el cáncer
</p></div><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n desarrollada en Zaragoza ha explorado nuevas formas de crear materiales inteligentes a partir de mol&eacute;culas capaces de organizarse espont&aacute;neamente. El proyecto BCLC-TANGO, liderado por la investigadora Aleksandra Ma&scaron;ulovi&#263; en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Arag&oacute;n (INMA), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) y la Universidad de Zaragoza, ha estudiado c&oacute;mo controlar este proceso para obtener estructuras con propiedades espec&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo ha contado con financiaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea a trav&eacute;s de una beca posdoctoral Marie Sk&#322;odowska-Curie y se ha desarrollado bajo la supervisi&oacute;n de la profesora de la Universidad de Zaragoza Blanca Ros.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n parte de una idea similar a un puzle molecular. En lugar de construir un material colocando cada pieza de forma individual, los cient&iacute;ficos dise&ntilde;an mol&eacute;culas que interact&uacute;an entre s&iacute; para que se reconozcan y se agrupen por s&iacute; mismas. De esta manera, es posible explorar nuevas estructuras y modificar sus propiedades en funci&oacute;n de c&oacute;mo se organizan sus componentes.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto se ha centrado en mol&eacute;culas de geometr&iacute;a angular, conocidas como <em>bent-core molecules</em>, y en su capacidad para formar materiales blandos funcionales a escala nanom&eacute;trica. El objetivo ha sido estudiar todo el proceso, desde el dise&ntilde;o y la s&iacute;ntesis de las mol&eacute;culas hasta la obtenci&oacute;n, caracterizaci&oacute;n y procesamiento de los materiales resultantes.
    </p><h2 class="article-text">De las mol&eacute;culas a nuevas tecnolog&iacute;as</h2><p class="article-text">
        A partir de este m&eacute;todo, el equipo ha explorado distintas estructuras, como cristales l&iacute;quidos, fibras, nanotubos, nanoesferas, geles y pel&iacute;culas ultrafinas. La forma en que se agrupan las mol&eacute;culas resulta determinante para las caracter&iacute;sticas del material final. Entre las propiedades estudiadas figuran las &oacute;pticas, el&eacute;ctricas y mec&aacute;nicas, as&iacute; como la quiralidad supramolecular, relacionada con la disposici&oacute;n espacial de las estructuras moleculares.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se trata de una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n orientada al desarrollo de nuevos materiales, sus resultados podr&iacute;an contribuir a futuras aplicaciones tecnol&oacute;gicas. Entre ellas se encuentran sensores capaces de detectar cambios en el entorno, dispositivos &oacute;pticos para controlar la luz, pantallas m&aacute;s eficientes y materiales que respondan a est&iacute;mulos externos, como la temperatura o la iluminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de estos materiales con t&eacute;cnicas de impresi&oacute;n 3D y 4D tambi&eacute;n abre v&iacute;as para fabricar componentes funcionales y dispositivos miniaturizados con propiedades dise&ntilde;adas a medida. El trabajo ha combinado s&iacute;ntesis org&aacute;nica, qu&iacute;mica supramolecular y ciencia de materiales, adem&aacute;s de t&eacute;cnicas avanzadas de procesamiento. La investigaci&oacute;n se ha desarrollado en el grupo de Cristales L&iacute;quidos y Pol&iacute;meros del INMA e incluy&oacute; una estancia en la Universidad de Heidelberg (Alemania), en el grupo de la profesora Eva Blasco, para profundizar en el procesamiento avanzado de materiales.
    </p><h2 class="article-text">La investigaci&oacute;n continuar&aacute; en Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La finalizaci&oacute;n de BCLC-TANGO no supondr&aacute; el fin de esta l&iacute;nea de trabajo en Zaragoza. Ma&scaron;ulovi&#263; contin&uacute;a vinculada a la Universidad de Zaragoza a trav&eacute;s del INMA y, a partir de diciembre, se incorporar&aacute; al proyecto COLLIVE, financiado por la Fundaci&oacute;n Ram&oacute;n Areces y liderado por Alberto Concell&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva etapa permitir&aacute; dar continuidad a la investigaci&oacute;n sobre materiales con propiedades din&aacute;micas y capacidades de reconocimiento y adaptaci&oacute;n, de acuerdo con el enfoque recogido en el propio proyecto.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de BCLC-TANGO se enmarca en el objetivo de las acciones Marie Sk&#322;odowska-Curie de impulsar la carrera investigadora, favorecer la movilidad internacional y promover la colaboraci&oacute;n entre instituciones cient&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        El INMA, centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, cuenta con alrededor de 300 miembros y desarrolla m&aacute;s de 40 proyectos europeos. En 2024 obtuvo la acreditaci&oacute;n de excelencia Severo Ochoa, concedida por la Agencia Estatal de Investigaci&oacute;n, que lleva asociada una financiaci&oacute;n de 4,5 millones de euros y cinco contratos predoctorales para el periodo 2024-2028.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/investigacion-zaragoza-explora-nuevos-materiales-inteligentes-partir-moleculas-organizan-si_1_13596529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 09:54:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/023a3fae-b214-48af-a87a-5737718a2c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y401.jpg" length="189838" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/023a3fae-b214-48af-a87a-5737718a2c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y401.jpg" type="image/jpeg" fileSize="189838" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una investigación en Zaragoza explora nuevos materiales inteligentes a partir de moléculas que se organizan por sí mismas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/023a3fae-b214-48af-a87a-5737718a2c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y401.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ordenador cuántico de Donostia llega a su primer aniversario con estudios sobre alzhéimer en proceso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/ordenador-cuantico-donostia-llega-primer-aniversario-estudios-alzheimer-proceso_1_13588732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dfa3134-d24f-4f8a-98d8-3285f33bf652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ordenador cuántico de Donostia llega a su primer aniversario con estudios sobre alzhéimer en proceso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante este primer año, 444 investigadores han tenido acceso al ordenador y sus avances han contribuido a diez publicaciones internacionales</p><p class="subtitle">La ciencia va sobre ruedas por Euskadi: una “cápsula cuántica” recorrerá 147 municipios para acercar la ciencia</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o, la puesta en marcha del ordenador cu&aacute;ntico IBM Quantum System Two en Donostia promet&iacute;a abrir una nueva etapa tecnol&oacute;gica, con capacidad para abordar problemas que la inform&aacute;tica tradicional no puede resolver. Doce meses despu&eacute;s de su inauguraci&oacute;n, que fue el 14 de octubre de 2025 en la sede de Ikerbasque, el equipo ha dado soporte a 64 proyectos cient&iacute;ficos, con una utilizaci&oacute;n media del 50% de su capacidad.
    </p><p class="article-text">
        Durante este primer a&ntilde;o, 444 investigadores han tenido acceso al ordenador y sus avances han contribuido a diez publicaciones internacionales. Entre los trabajos desarrollados destacan los liderados por la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (EHU), Tecnalia y el Donostia International Physics Center (DIPC) sobre sistemas cu&aacute;nticos y nuevos estados de la materia. Tambi&eacute;n han participado entidades como Mondragon Unibertsitatea, Tecnun y el Materials Physics Center (MPC/CFP).
    </p><p class="article-text">
        Uno de los campos en los que se est&aacute; explorando el potencial de esta tecnolog&iacute;a es la investigaci&oacute;n del alzh&eacute;imer. El Departamento de Salud del Gobierno vasco est&aacute; impulsando el proyecto 'Quantum-Enhanced Drug Target Discovery for Alzheimer&rsquo;s Disease' (ADQ), desarrollado por el Grupo de Neuroimagen Computacional del Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria BioBizkaia. La iniciativa cuenta con una financiaci&oacute;n de 70.000 euros para el periodo 2026-2027 y combina modelos de aprendizaje por refuerzo y algoritmos h&iacute;bridos para analizar redes de expresi&oacute;n g&eacute;nica e identificar entre tres y cinco posibles dianas terap&eacute;uticas contra la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        La actividad cient&iacute;fica ha ido acompa&ntilde;ada de formaci&oacute;n especializada. A trav&eacute;s del programa 'Road to Practitioner', la estrategia Basque Quantum (BasQ) ha formado a 178 profesionales, de los cuales 121 han completado su capacitaci&oacute;n durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Adem&aacute;s, el programa ha recibido 28 visitas oficiales de representantes cient&iacute;ficos, institucionales y empresariales extranjeros y ha mantenido su presencia en redes internacionales como IBM Quantum Network, European Quantum Academy y DigiQ.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8ca3d3f-7e8f-4d70-8d65-dff721c3e849_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8ca3d3f-7e8f-4d70-8d65-dff721c3e849_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8ca3d3f-7e8f-4d70-8d65-dff721c3e849_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8ca3d3f-7e8f-4d70-8d65-dff721c3e849_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8ca3d3f-7e8f-4d70-8d65-dff721c3e849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8ca3d3f-7e8f-4d70-8d65-dff721c3e849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b8ca3d3f-7e8f-4d70-8d65-dff721c3e849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pasillo del edificio Ikerbasque en Donostia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pasillo del edificio Ikerbasque en Donostia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Coincidiendo con su primer aniversario, el IBM Quantum System Two ha comenzado a abrirse al tejido empresarial privado, un proceso anunciado en julio. Tras aprobarse el protocolo que regula el acceso, un comit&eacute; evaluador ha seleccionado ocho proyectos de las once solicitudes presentadas por compa&ntilde;&iacute;as interesadas en explorar aplicaciones de la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica. Entre los &aacute;mbitos de inter&eacute;s figuran el desarrollo de materiales, la qu&iacute;mica y la optimizaci&oacute;n de procesos industriales. Las empresas autorizadas son Global Data Quantum, LKS Next, Multiverse Computing, Akshar Innovation, Iberdrola, Amadeus, Moeve y Gertek.
    </p><p class="article-text">
        Esta colaboraci&oacute;n entre empresas, centros de investigaci&oacute;n e instituciones p&uacute;blicas busca contribuir a la creaci&oacute;n del denominado 'Donostia Quantum Valley' o 'Euskadi Quantum Valley'. Seg&uacute;n el consejero de Universidades, Juan Ignacio P&eacute;rez Iglesias, este entorno &ldquo;estar&aacute; configurado por empresas y personal investigador que hacen uso del ordenador cu&aacute;ntico&rdquo;. El objetivo es conectar a sus integrantes con empresas vinculadas al sector para dar &ldquo;servicio a este entorno o incluso generando productos para ordenadores cu&aacute;nticos del futuro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una &ldquo;milla cu&aacute;ntica&rdquo; en expansi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El ordenador cu&aacute;ntico no es la &uacute;nica infraestructura tecnol&oacute;gica que se ha desarrollado en la zona. Los proyectos impulsados en sus alrededores han llevado al lehendakari, Imanol Pradales, a denominar el &aacute;rea como la &ldquo;milla cu&aacute;ntica&rdquo; de Donostia. En el mismo edificio de Ikerbasque se encuentra desde 2023 el superordenador cl&aacute;sico, Hyperion, dotado de inteligencia artificial y el cual trabaja junto al IBM Quantum System Two para ofrecer un sistema h&iacute;brido. A esta infraestructura se suma la &ldquo;torre cu&aacute;ntica&rdquo; de Nanogune, inaugurada en febrero, donde la empresa brit&aacute;nica Quantum Motion re&uacute;ne a cerca de 50 especialistas para desarrollar chips cu&aacute;nticos sobre nanoestructuras de silicio.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos avances tecnol&oacute;gicos, como ha comentado recientemente el consejero P&eacute;rez Iglesias, requieren de &ldquo;apoyo social&rdquo;. por esa raz&oacute;n, la &ldquo;milla cu&aacute;ntica&rdquo; se ha reducido a un veh&iacute;culo de cuatro ruedas y estar&aacute; de gira por Euskadi durante los pr&oacute;ximos nueve meses. Con el objetivo de acercar la tecnolog&iacute;a cu&aacute;ntica a la sociedad vasca, la &ldquo;c&aacute;psula&rdquo; se encontrar&aacute; durante varios d&iacute;as en una misma plaza de 147 municipios para ser visitada por toda la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, la &ldquo;milla cu&aacute;ntica&rdquo; seguir&aacute; evolucionando en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. El siguiente hito est&aacute; previsto para finales de 2027, con la llegada de Atenea al edificio de Ikerbasque. La nueva supercomputadora sustituir&aacute; a Atlas, operativo desde 2018, y trabajar&aacute; junto a Hyperion y el procesador cu&aacute;ntico de IBM para dar servicio a m&aacute;s usuarios y abordar problemas que requieren procesar grandes vol&uacute;menes de datos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Laura Ferreira Niño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/ordenador-cuantico-donostia-llega-primer-aniversario-estudios-alzheimer-proceso_1_13588732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:46:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9dfa3134-d24f-4f8a-98d8-3285f33bf652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2589268" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9dfa3134-d24f-4f8a-98d8-3285f33bf652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2589268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El ordenador cuántico de Donostia llega a su primer aniversario con estudios sobre alzhéimer en proceso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9dfa3134-d24f-4f8a-98d8-3285f33bf652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Donostia,Computación cuántica,Ibm,Tecnología,Investigación científica,Empresas,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El director del Observatorio Astronómico de Yebes: "Los satélites son el mayor peligro actual para la Astronomía"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/eventos/director-observatorio-astronomico-yebes-satelites-son-mayor-peligro-actual-astronomia_1_13590044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f43891-ad9b-4af1-90fb-64cbfb94b517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y283.jpg" width="1200" height="675" alt="El director del Observatorio Astronómico de Yebes: &quot;Los satélites son el mayor peligro actual para la Astronomía&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pablo de Vicente alertó de su excesiva presencia en torno a la Tierra y no descartó que los científicos tengan que desplazarse a la cara oculta de la Luna para la observación, durante el acto que reconoció la trayectoria de este centro científico ubicado en Guadalajara, referente mundial en la fabricación de radiotelescopios</p><p class="subtitle">Reivindicativa, científica y con tono humorístico: así fue la II edición de los 'Reconocimientos Somos Km0'
</p></div><p class="article-text">
        <strong>ElDiario.es Castilla-La Mancha </strong>ha entregado los Reconocimientos 'Somos Km0' que este a&ntilde;o ha cumplido ya su segunda edici&oacute;n, en un medio que el pr&oacute;ximo a&ntilde;o 2027 cumplir&aacute; 13 a&ntilde;os de trayectoria. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del evento pasa por visibilizar la labor de personas o grupos de personas, entidades o asociaciones que contribuyen al desarrollo social, econ&oacute;mico o cultural, entre otros, de la comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, el Reconocimiento 'Somos Km0' a la investigaci&oacute;n y la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica ha reca&iacute;do en el Observatorio Astron&oacute;mico de Yebes, en Guadalajara, que <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/observatorio-yebes-medio-siglo-contribucion-hallazgo-30-moleculas-interestelares_1_13242131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaba de cumplir 50 a&ntilde;os de trayectoria.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14d8296c-31f8-4583-897e-6035cf956d90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x966y659.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14d8296c-31f8-4583-897e-6035cf956d90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x966y659.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14d8296c-31f8-4583-897e-6035cf956d90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x966y659.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14d8296c-31f8-4583-897e-6035cf956d90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x966y659.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14d8296c-31f8-4583-897e-6035cf956d90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y659.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14d8296c-31f8-4583-897e-6035cf956d90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y659.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/14d8296c-31f8-4583-897e-6035cf956d90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x966y659.jpg"
                    alt="El director del Observatorio Astronómico de Yebes, Pablo de Vicente, conversa con el director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Al fondo, la periodista Alicia Avilés"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El director del Observatorio Astronómico de Yebes, Pablo de Vicente, conversa con el director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Al fondo, la periodista Alicia Avilés                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El centro se ha consolidado como uno de los referentes mundiales en el &aacute;mbito de la Astronom&iacute;a, tanto por su contribuci&oacute;n al conocimiento del medio interestelar como por su capacidad de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Entre sus aportaciones destaca su participaci&oacute;n en el hallazgo de alrededor del 30% de las mol&eacute;culas interestelares conocidas y su posici&oacute;n internacional en el desarrollo y fabricaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a vinculada a los radiotelescopios. Adem&aacute;s, el Observatorio ha sido declarado centro oficial para el seguimiento del denominado Tr&iacute;o de Eclipses. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos un centro puntero&rdquo; en el &aacute;mbito internacional, recordaba la conductora del acto, la periodista Inma S&aacute;nchez Morate.
    </p><p class="article-text">
        Su director, Pablo de Vicente, recogi&oacute; el galard&oacute;n de manos del director de elDiario.es Ignacio Escolar. Despu&eacute;s en una entrevista sobre el escenario, el f&iacute;sico y astr&oacute;nomo explic&oacute; que el equipo del centro astron&oacute;mico lo integran hoy unas 50 personas. 
    </p><p class="article-text">
        Brome&oacute; sobre c&oacute;mo lleg&oacute; a convertirse en f&iacute;sico a pesar de que le gustaban m&aacute;s las Matem&aacute;ticas y ahora observa y vigila el universo desde un pueblo de Guadalajara, la localidad de Yebes. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; se&ntilde;ales nos manda el universo?&rdquo;, le preguntaba la periodista en una entrevista sobre el escenario, tras recoger el galard&oacute;n. &ldquo;Nos habla sobre todo a trav&eacute;s de la radiaci&oacute;n, que no hay que confundir con la radioactividad. Es la luz que nos llega y que nos habla de su nacimiento, de c&oacute;mo evoluciona, de lo que contiene dentro, de las estrellas que mueven, las estrellas que nacen... Nos habla de todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se refiri&oacute; a la importancia de las mol&eacute;culas interestelares que investiga el centro astron&oacute;mico. &ldquo;Son como las mol&eacute;culas que hay en la Tierra y aqu&iacute; hay millones y millones de ellas. Lo que pasa es que estas otras mol&eacute;culas sobreviven en entornos que son extremos. Por ejemplo, en el vac&iacute;o hay poqu&iacute;sima densidad, o a temperaturas baj&iacute;simas, o a temperaturas muy altas, o con radiaci&oacute;n ultravioleta, rayos X...&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c038df0-0831-4d73-927e-4112f2ce317c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c038df0-0831-4d73-927e-4112f2ce317c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c038df0-0831-4d73-927e-4112f2ce317c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c038df0-0831-4d73-927e-4112f2ce317c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c038df0-0831-4d73-927e-4112f2ce317c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c038df0-0831-4d73-927e-4112f2ce317c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c038df0-0831-4d73-927e-4112f2ce317c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El director del Observatorio Astronómico de Yebes, Pablo de Vicente, en el acto de los II Reconocimientos &#039;Somos Km0 de elDiario.es Castilla-La Mancha, en Toledo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El director del Observatorio Astronómico de Yebes, Pablo de Vicente, en el acto de los II Reconocimientos &#039;Somos Km0 de elDiario.es Castilla-La Mancha, en Toledo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Explic&oacute; la importancia de estos elementos en el universo &ldquo;para entender c&oacute;mo funciona la qu&iacute;mica en esos entornos extremos, porque sirven como sondas para saber... Yo os pregunto, &iquest;c&oacute;mo sabemos qu&eacute; temperatura hay all&iacute;? Pues gracias a las mol&eacute;culas. Es como si meti&eacute;ramos term&oacute;metros en lugares donde jam&aacute;s vamos a poder llegar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, dec&iacute;a, &ldquo;lo m&aacute;s interesante es su evoluci&oacute;n&rdquo;, porque la uni&oacute;n de estas mol&eacute;culas generan asteroides que al final acaban dando lugar a los planetas. &ldquo;Son los ladrillos con los que puede originarse la vida de los planetas. Entonces, si eso es as&iacute;, que es lo que pensamos los astr&oacute;nomos, y la qu&iacute;mica es la misma en todos los lugares, la vida [fuera de nuestro planeta] es posible que se parezca a la vida en la Tierra. O sea, la vida es mucho m&aacute;s com&uacute;n de lo que pensamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo de Vicente expres&oacute; tambi&eacute;n su preocupaci&oacute;n por la cantidad de sat&eacute;lites que tenemos a nuestro alrededor que pueden llegar a dificultar la observaci&oacute;n del universo desde la Tierra. &ldquo;Los sat&eacute;lites son el mayor peligro que tiene ahora mismo la Astronom&iacute;a. Porque, bueno, no s&eacute; si sab&eacute;is, pero se van a lanzar 100.000, 200.000 sat&eacute;lites. No vamos a tener un cielo oscuro, no vamos a tener un cielo silencioso. Y, claro, desde Tierra nos vamos a encontrar con, en lugar de ver el cielo, lo que vamos a ver son trazas de sat&eacute;lites, emisiones de sat&eacute;lites, s&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, aventuraba, &ldquo;probablemente al final, al cabo de un tiempo, no s&eacute; cu&aacute;nto, salvo que encontremos una soluci&oacute;n sostenible, habr&aacute; que irse al otro lado de la Luna, a la cara oculta, donde no llegue radiaci&oacute;n ni emisi&oacute;n, para poder hacer un estudio del universo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/eventos/director-observatorio-astronomico-yebes-satelites-son-mayor-peligro-actual-astronomia_1_13590044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 08:11:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/37f43891-ad9b-4af1-90fb-64cbfb94b517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y283.jpg" length="13121534" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/37f43891-ad9b-4af1-90fb-64cbfb94b517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y283.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13121534" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El director del Observatorio Astronómico de Yebes: "Los satélites son el mayor peligro actual para la Astronomía"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/37f43891-ad9b-4af1-90fb-64cbfb94b517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y283.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Astrónomos,Astronomía,Física,Ciencia,Investigación científica,elDiario.es]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Hacia el Santo Grial de los trasplantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-hacia-santo-grial-trasplantes_132_13586970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54b8b37-1ee2-470f-8989-be2688b03c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Hacia el Santo Grial de los trasplantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubrir que hay órganos que agradecen viajar en compañía si necesitan adaptarse a un nuevo cuerpo. Encontrar una solución, para siempre, para pacientes que antes convivían con el rechazo. Trabajar con material del que sentirse orgulloso</p><p class="subtitle">Especial - 'Un tema Al día', en directo: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/hacia-el-santo-grial-de-los-trasplantes/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Hacia el Santo Grial de los trasplantes"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La palabra clave cuando hablamos de trasplantes de &oacute;rganos es compatibilidad: que los cuerpos no rechacen el nuevo &oacute;rgano que han recibido de un donante. Y esta era precisamente una obsesi&oacute;n de dos m&eacute;dicos del Hospital de la Paz, en Madrid. El onc&oacute;logo Antonio P&eacute;rez Mart&iacute;nez y el cirujano Francisco Hern&aacute;ndez Oliveros llevaban un tiempo investigando una t&eacute;cnica que se empez&oacute; a experimentar en Estados Unidos, hasta que Nora y Yassine, dos pacientes, se cruzaron en su camino. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s de aplicarles esta nueva t&eacute;cnica, parece que la f&oacute;rmula funciona y abre un futuro esperanzador para miles de personas necesitadas de un nuevo &oacute;rgano vital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Antonio Mart&iacute;nez Ron, jefe de Ciencia en <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, conocemos en qu&eacute; consiste este nuevo m&eacute;todo. Y escuchamos en primera persona la historia de Nora y de Yassine, pacientes pioneros de esta nueva t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por </strong>WhatsApp cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 200.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible <strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong> que uses habitualmente. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en <a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanlu Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/un-tema-al-dia/podcast-hacia-santo-grial-trasplantes_132_13586970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 20:03:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d54b8b37-1ee2-470f-8989-be2688b03c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40382" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d54b8b37-1ee2-470f-8989-be2688b03c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40382" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Hacia el Santo Grial de los trasplantes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d54b8b37-1ee2-470f-8989-be2688b03c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Medicina,Trasplantes,Salud,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mayor colonia de pingüinos del mundo cambia para siempre tras el desplome de una de sus especies]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/mayor-colonia-pinguinos-mundo-cambia-desplome-especies-pm_1_13586817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42b3b79b-b7a6-44c8-93f6-20ea15a2af18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mayor colonia de pingüinos del mundo cambia para siempre tras el desplome de una de sus especies"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación publicada en Current Biology documenta una caída del 62,93% en las parejas reproductoras de barbijo entre 2011 y 2025, frente al aumento del 28,22% de los macaroni</p><p class="subtitle">Estas son las dos especies de rinocerontes de Indonesia que están al borde de la extinción
</p></div><p class="article-text">
        La isla Zavodovski, situada en el archipi&eacute;lago de las Sandwich del Sur (tambi&eacute;n conocidas en Argentina como islas Esquivel),<strong> ha dejado de albergar la mayor colonia de ping&uuml;inos del mundo</strong> despu&eacute;s de registrar un fuerte descenso de su poblaci&oacute;n reproductora. Una investigaci&oacute;n <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(26)01186-3?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0960982226011863%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> en la revista cient&iacute;fica <em>Current Biology</em> revela que el n&uacute;mero de parejas de <strong>ping&uuml;inos barbijo</strong> (<em>Pygoscelis antarcticus</em>) <strong>se ha reducido un 62,93% entre 2011 y 2025</strong>, mientras que los ping&uuml;inos macaroni (<em>Eudyptes chrysolophus</em>) han aumentado un 28,22%. Los cient&iacute;ficos consideran que esta transformaci&oacute;n <strong>podr&iacute;a estar relacionada principalmente con los cambios en la disponibilidad de alimento provocados por el </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/calentamiento-global/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>calentamiento regional</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estudio, encabezado por investigadores del British Antarctic Survey, calcula que la poblaci&oacute;n reproductora de ping&uuml;inos barbijo ha pasado de unas 542.675 parejas en 2011 a 201.182 en 2025. En cambio, los macaroni han aumentado de 168.936 a 216.606 parejas durante el mismo periodo, aunque su crecimiento se concentr&oacute; entre 2011 y 2016 y posteriormente se estabiliz&oacute;. Por primera vez,<strong> los macaroni se han convertido en la especie de ping&uuml;ino m&aacute;s abundante de Zavodovski</strong>, en lo que los autores describen como el mayor cambio documentado en la composici&oacute;n de una comunidad de ping&uuml;inos ant&aacute;rticos en un &uacute;nico emplazamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La isla re&uacute;ne actualmente unas 419.161 parejas reproductoras de ambas especies</strong>, una cifra que la sit&uacute;a por debajo de la colonia de ping&uuml;inos de Adelia (<em>Pygoscelis adeliae</em>) del cabo Adare, en el mar de Ross, donde se contabilizaron 504.332 parejas en 2018. Zavodovski hab&iacute;a alcanzado notoriedad internacional tras los censos de 2011, cuando albergaba aproximadamente 600.000 ping&uuml;inos barbijo y 90.000 macaroni, seg&uacute;n las estimaciones difundidas entonces. La p&eacute;rdida de m&aacute;s de un cuarto de mill&oacute;n de parejas reproductoras en conjunto <strong>podr&iacute;a tener consecuencias para las redes alimentarias de la regi&oacute;n</strong>, debido a la cantidad de presas que consumen estas aves marinas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa479dfb-e8d1-4190-ae28-cec8e9554a7e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa479dfb-e8d1-4190-ae28-cec8e9554a7e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa479dfb-e8d1-4190-ae28-cec8e9554a7e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa479dfb-e8d1-4190-ae28-cec8e9554a7e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa479dfb-e8d1-4190-ae28-cec8e9554a7e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa479dfb-e8d1-4190-ae28-cec8e9554a7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa479dfb-e8d1-4190-ae28-cec8e9554a7e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mapas que muestran la ubicación del sitio de estudio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mapas que muestran la ubicación del sitio de estudio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El calentamiento del oc&eacute;ano, principal hip&oacute;tesis</h2><p class="article-text">
        Para reconstruir la evoluci&oacute;n de las colonias, los investigadores combinaron im&aacute;genes de sat&eacute;lite obtenidas entre 2011 y 2025 con un reconocimiento mediante drones realizado en diciembre de 2023. El an&aacute;lisis permiti&oacute; identificar una reducci&oacute;n progresiva y una fragmentaci&oacute;n de las zonas ocupadas por los ping&uuml;inos barbijo, <strong>cuya superficie de cr&iacute;a disminuy&oacute; a un ritmo estimado del 9,46% anual. </strong>Por el contrario, el espacio utilizado por los macaroni creci&oacute; durante los primeros a&ntilde;os del periodo estudiado y despu&eacute;s se mantuvo relativamente estable.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos consideran que la explicaci&oacute;n m&aacute;s probable es una<strong> reducci&oacute;n de la disponibilidad de kril ant&aacute;rtico asociada al aumento de las </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/temperaturas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>temperaturas marinas</strong></a><strong>.</strong> Los ping&uuml;inos barbijo dependen en gran medida de este peque&ntilde;o crust&aacute;ceo, cuya distribuci&oacute;n se ha desplazado hacia el sur en determinadas zonas del mar de Scotia. Los macaroni, en cambio, mantienen una alimentaci&oacute;n m&aacute;s variada, que incluye peces y diferentes crust&aacute;ceos, lo que podr&iacute;a favorecer su adaptaci&oacute;n a las nuevas condiciones. El estudio interpreta estos cambios como una <strong>transici&oacute;n ecol&oacute;gica de Zavodovski hacia caracter&iacute;sticas m&aacute;s propias de las regiones subant&aacute;rticas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El equipo tambi&eacute;n examin&oacute; otras posibles causas, entre ellas la erupci&oacute;n del volc&aacute;n de la isla en marzo de 2016, la pesca de kril y la competencia por los recursos alimentarios. Sin embargo, el descenso de los ping&uuml;inos barbijo <strong>ya hab&iacute;a comenzado antes de la actividad volc&aacute;nica y continu&oacute; posteriormente sin una alteraci&oacute;n brusca de su trayectoria.</strong> Adem&aacute;s, la pesca de kril en las aguas pr&oacute;ximas ha sido escasa y ces&oacute; a principios de la d&eacute;cada de 1990. Aunque no se descartan por completo las interacciones con otras especies, como las ballenas jorobadas, los autores consideran que estas explicaciones tienen menos respaldo que los cambios ambientales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39190373-85f7-4dae-a494-d627e6d2b80d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39190373-85f7-4dae-a494-d627e6d2b80d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39190373-85f7-4dae-a494-d627e6d2b80d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39190373-85f7-4dae-a494-d627e6d2b80d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39190373-85f7-4dae-a494-d627e6d2b80d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39190373-85f7-4dae-a494-d627e6d2b80d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39190373-85f7-4dae-a494-d627e6d2b80d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Distribuciones en el mar de pingüinos etiquetados por satélite"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Distribuciones en el mar de pingüinos etiquetados por satélite                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los cient&iacute;ficos plantean revisar su estado de conservaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los resultados tambi&eacute;n cuestionan la situaci&oacute;n de conservaci&oacute;n del ping&uuml;ino barbijo, actualmente clasificado como especie de preocupaci&oacute;n menor por la <a href="https://www.uicn.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza </a>(UICN). Al combinar las tendencias observadas en Zavodovski con las registradas en otras regiones ant&aacute;rticas, los investigadores estiman que el declive global podr&iacute;a cumplir los criterios para incluir a la especie en la categor&iacute;a de peligro de extinci&oacute;n. No obstante, esta conclusi&oacute;n <strong>depende de que las p&eacute;rdidas detectadas sean representativas del conjunto de las Sandwich del Sur</strong> y de que las tendencias contin&uacute;en, por lo que no supone una reclasificaci&oacute;n oficial.
    </p><p class="article-text">
        Los autores advierten de que <strong>todav&iacute;a es necesario ampliar los censos a otras islas del archipi&eacute;lag</strong>o, especialmente Candlemas, Visokoi y Saunders, que albergaban importantes colonias de ping&uuml;inos barbijo en 2011. Estas nuevas observaciones permitir&iacute;an determinar hasta qu&eacute; punto el retroceso detectado en Zavodovski se extiende por la regi&oacute;n y precisar los factores que lo impulsan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/mayor-colonia-pinguinos-mundo-cambia-desplome-especies-pm_1_13586817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 07:30:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/42b3b79b-b7a6-44c8-93f6-20ea15a2af18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="29946718" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/42b3b79b-b7a6-44c8-93f6-20ea15a2af18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="29946718" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La mayor colonia de pingüinos del mundo cambia para siempre tras el desplome de una de sus especies]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/42b3b79b-b7a6-44c8-93f6-20ea15a2af18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Animales,Especies amenazadas,Investigación científica,Calentamiento global,Temperaturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Instituto de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Castilla-La Mancha convoca plazas en varias especialidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/instituto-investigacion-desarrollo-agroalimentario-castilla-mancha-convoca-plazas-especialidades_1_13584202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f558bd7d-2859-4819-aa0b-bdc77002dca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Instituto de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Castilla-La Mancha convoca plazas en varias especialidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según publica el Diario Oficial, se piden especialistas en Bioeconomía Circular Agroforestal, Microbiología Enológica, Nuevas Técnicas de Fermentación y Calidad Fisicoquímica y Sensorial de Vinos y Sanidad y Patología Apícola al objeto de cubrir con personal funcionario interino las plazas vacantes necesarias
</p><p class="subtitle">IRIAF: los investigadores que te ayudan a elegir cultivo, aumentan la producción de leche o buscan vacuna para las abejas</p></div><p class="article-text">
        El Instituto Regional de Investigaci&oacute;n y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (Iriaf) ha convocado tres procesos selectivos para la constituci&oacute;n de bolsas de trabajo del Cuerpo Superior de Investigaci&oacute;n de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en varias especialidades. Especialidad en Bioeconom&iacute;a Circular Agroforestal
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n publica hoy el Diario Oficial de Castilla-La Mancha la primera resoluci&oacute;n convoca el proceso selectivo para la constituci&oacute;n de la bolsa de trabajo del Cuerpo Superior de Investigaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, &nbsp;con especialidad en <a href="https://docm.jccm.es/docm/descargarArchivo.do?ruta=2026/10/14/pdf/2026_7278.pdf&amp;tipo=rutaDocm" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bioeconom&iacute;a Circular Agroforestal</a> al objeto de cubrir con personal funcionario interino las plazas vacantes que resulten necesarias. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para acceder a este proceso, a parte de otros requisitos, se necesita estar en posesi&oacute;n del T&iacute;tulo de Doctorado en Qu&iacute;mica o en Ingenier&iacute;a Qu&iacute;mica, con una antelaci&oacute;n m&iacute;nima de 3 a&ntilde;os a la fecha de publicaci&oacute;n de la convocatoria. En el caso de titulaci&oacute;n obtenida en el extranjero deber&aacute; acreditarse su homologaci&oacute;n por el Ministerio de Educaci&oacute;n, Formaci&oacute;n Profesional y Deportes o cualquier otro &oacute;rgano de la Administraci&oacute;n competente para ello. 
    </p><h2 class="article-text">Microbiolog&iacute;a Enol&oacute;gica, Fermentaci&oacute;n y Calidad de Vinos </h2><p class="article-text">
        La segunda resoluci&oacute;n tambi&eacute;n del Instituto Regional de Investigaci&oacute;n y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (Iriaf), convoca el proceso selectivo para la constituci&oacute;n de una bolsa de trabajo en la Especialidad en <a href="https://docm.jccm.es/docm/verArchivoHtml.do?ruta=2026/10/14/html/2026_7279.html&amp;tipo=rutaDocm" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Microbiolog&iacute;a Enol&oacute;gica, Nuevas T&eacute;cnicas de Fermentaci&oacute;n y Calidad Fisicoqu&iacute;mica y Sensorial de Vinos</a> al objeto de cubrir con personal funcionario interino las plazas vacantes que resulten necesarias.
    </p><p class="article-text">
        Para acceder se requiere estar en posesi&oacute;n del T&iacute;tulo de Doctorado en Ciencias Qu&iacute;micas, en Biolog&iacute;a, en Bioqu&iacute;mica, en Ciencias Ambientales, en Enolog&iacute;a o en Tecnolog&iacute;a de los Alimentos. En el caso de titulaci&oacute;n obtenida en el extranjero deber&aacute; acreditarse su homologaci&oacute;n por el Ministerio de Educaci&oacute;n, Formaci&oacute;n Profesional y Deportes o cualquier otro &oacute;rgano de la Administraci&oacute;n competente para ello. 
    </p><h2 class="article-text">Sanidad y Patolog&iacute;a Ap&iacute;cola </h2><p class="article-text">
        La tercera resoluci&oacute;n publicada en el DOCM, convoca el proceso selectivo para la constituci&oacute;n de una bolsa de trabajo del Cuerpo Superior de Investigaci&oacute;n de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Especialidad en <a href="https://docm.jccm.es/docm/descargarArchivo.do?ruta=2026/10/14/pdf/2026_7280.pdf&amp;tipo=rutaDocm" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sanidad y Patolog&iacute;a Ap&iacute;cola</a>, al objeto de cubrir con personal funcionario interino las plazas vacantes que resulten necesarias. 
    </p><p class="article-text">
        Para acceder se necesita estar en posesi&oacute;n del T&iacute;tulo de Doctorado en Veterinaria o en Biolog&iacute;a, En el caso de titulaci&oacute;n obtenida en el extranjero deber&aacute; acreditarse su homologaci&oacute;n por el Ministerio de Educaci&oacute;n, Formaci&oacute;n Profesional y Deportes o cualquier otro &oacute;rgano de la Administraci&oacute;n competente para ello. 
    </p><p class="article-text">
        Los tres procesos selectivos se realizar&aacute;n por el sistema de concurso.
    </p><p class="article-text">
        La solicitudes de participaci&oacute;n en el proceso selectivo estar&aacute; disponible en el Portal del Empleo P&uacute;blico de la p&aacute;gina web de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (https://empleopublico.castillalamancha.es), en el enlace al que se acceder&aacute; a trav&eacute;s de la publicaci&oacute;n de la convocatoria en el tabl&oacute;n de anuncios de la sede electr&oacute;nica en el apartado de publicaciones (https://www.jccm.es/servicios/tablon-de-anuncios/), y en la p&aacute;gina web del Instituto Regional de Investigaci&oacute;n y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha, Iriaf (https://iriaf.castillalamancha.es).
    </p><p class="article-text">
        Quienes decidan participar deber&aacute;n hacer efectiva la tasa por derechos de examen, cuyo hecho imponible lo constituye la presentaci&oacute;n de la solicitud para participar en la convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        El plazo para la presentaci&oacute;n de solicitudes ser&aacute; de quince d&iacute;as naturales, contados a partir del siguiente al de la publicaci&oacute;n de esta convocatoria en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Virtudes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/instituto-investigacion-desarrollo-agroalimentario-castilla-mancha-convoca-plazas-especialidades_1_13584202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2026 09:39:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f558bd7d-2859-4819-aa0b-bdc77002dca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="232232" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f558bd7d-2859-4819-aa0b-bdc77002dca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="232232" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Instituto de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Castilla-La Mancha convoca plazas en varias especialidades]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f558bd7d-2859-4819-aa0b-bdc77002dca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigadores,Investigación científica,Empleo,Agricultura,Industria agroalimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren tres posibles galaxias enanas que podrían haber sido expulsadas de su antiguo hogar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-tres-posibles-galaxias-enanas-haber-sido-expulsadas-antiguo-hogar-pm_1_13574461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f87b5de8-75a3-4dc4-9423-9b9a3f778cd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren tres posibles galaxias enanas que podrían haber sido expulsadas de su antiguo hogar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ausencia de actividad estelar detectable en tres objetos próximos a M101 abre nuevas preguntas sobre cómo las interacciones gravitatorias y la pérdida de gas condicionan la evolución de estos sistemas</p><p class="subtitle">Un telescopio diseñado para estudiar rayos cósmicos permite explorar el interior de las tormentas</p></div><p class="article-text">
        Un estudio <a href="https://iopscience.iop.org/article/10.3847/1538-4357/ae99cb" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista cient&iacute;fica <em>The Astrophysical Journal</em> <strong>ha identificado tres posibles </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/galaxias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>galaxias</strong></a><strong> enanas en las proximidades de M101</strong>, una galaxia espiral situada a unos<strong> 21,8 millones de a&ntilde;os luz de la Tierra</strong>. El investigador Julian Shapiro plantea que estos objetos podr&iacute;an haber atravesado el entorno de una galaxia m&aacute;s masiva antes de alejarse de ella. Su escasa luminosidad y la falta de se&ntilde;ales detectables de formaci&oacute;n estelar reciente son compatibles con las caracter&iacute;sticas de las denominadas galaxias <em><strong>backsplash</strong></em><strong>, cuya existencia predicen las simulaciones cosmol&oacute;gicas</strong>. Sin embargo, todav&iacute;a no se ha demostrado que hayan seguido esa trayectoria.
    </p><p class="article-text">
        Los objetos han sido <strong>catalogados como Shapiro DG-I/MAGE1412+5650, Shapiro DG-II y Shapiro DG-III</strong>. El primero tambi&eacute;n fue identificado de manera independiente por otro equipo cient&iacute;fico. Los tres presentan separaciones proyectadas de entre 289 y 329 kilop&aacute;rsecs respecto al centro de M101, m&aacute;s all&aacute; de su radio virial estimado, de unos 250 kilop&aacute;rsecs. Aunque esta distribuci&oacute;n resulta compatible con el escenario propuesto, las distancias proyectadas no permiten establecer su separaci&oacute;n real en el espacio ni confirmar que anteriormente pertenecieran al sistema de M101.
    </p><p class="article-text">
        Las galaxias <em>backsplash</em> son objetos que, seg&uacute;n los modelos te&oacute;ricos, <strong>se aproximan a una galaxia m&aacute;s masiva, atraviesan las regiones interiores de su halo y posteriormente se alejan</strong> hasta situarse fuera de sus l&iacute;mites. Durante ese recorrido, la interacci&oacute;n con el medio circundante puede provocar la p&eacute;rdida del gas necesario para formar nuevas estrellas. Este mecanismo se ha propuesto para explicar la existencia de galaxias peque&ntilde;as con una <strong>actividad estelar muy reducida pese a encontrarse relativamente aisladas</strong>. En el caso de las tres candidatas identificadas por Shapiro, todav&iacute;a no existen pruebas directas de que hayan experimentado ese proceso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2d41956-7ce2-45ea-82b6-09fdd32ab2cd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2d41956-7ce2-45ea-82b6-09fdd32ab2cd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2d41956-7ce2-45ea-82b6-09fdd32ab2cd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2d41956-7ce2-45ea-82b6-09fdd32ab2cd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2d41956-7ce2-45ea-82b6-09fdd32ab2cd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2d41956-7ce2-45ea-82b6-09fdd32ab2cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c2d41956-7ce2-45ea-82b6-09fdd32ab2cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imágenes recortadas z/i, r, g de Shapiro DG-I/MAGE1412+5650 (izquierda), Shapiro DG-II (centro) y Shapiro DG-III (derecha) de Subaru Hyper Suprime-Cam y el Canada–France–Hawaii Telescope Legacy Survey."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imágenes recortadas z/i, r, g de Shapiro DG-I/MAGE1412+5650 (izquierda), Shapiro DG-II (centro) y Shapiro DG-III (derecha) de Subaru Hyper Suprime-Cam y el Canada–France–Hawaii Telescope Legacy Survey.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Tres galaxias d&eacute;biles con escasa actividad estelar</h2><p class="article-text">
        Para realizar el descubrimiento, Shapiro examin&oacute; im&aacute;genes archivadas obtenidas con el instrumento Hyper Suprime-Cam del telescopio Subaru y datos del Canada-France-Hawaii Telescope. Las observaciones permitieron identificar poblaciones estelares parcialmente resueltas en tres objetos de morfolog&iacute;a aproximadamente esferoidal. Sus radios de media luz se estiman entre 110 y 140 p&aacute;rsecs, mientras que sus magnitudes absolutas oscilan aproximadamente entre &minus;7,3 y &minus;8,1. Estas propiedades, todav&iacute;a sujetas a las incertidumbres de las mediciones de distancia, <strong>son semejantes a las de otras galaxias enanas de baja luminosidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de las observaciones del telescopio espacial Galaxy Evolution Explorer (GALEX) no detect&oacute; emisiones ultravioletas asociadas a ninguna de las tres candidatas, <strong>un indicador utilizado para estudiar la formaci&oacute;n estelar reciente.</strong> Tampoco se identific&oacute; emisi&oacute;n de hidr&oacute;geno alfa en Shapiro DG-I durante las observaciones realizadas desde el Observatorio del Teide, en Tenerife. Estos resultados permiten establecer l&iacute;mites superiores a sus tasas de formaci&oacute;n estelar y respaldan la hip&oacute;tesis de que se trata de galaxias inactivas o con una actividad extremadamente reducida. No obstante,<strong> la ausencia de emisiones detectables no demuestra que hayan dejado de producir estrellas</strong> por completo.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras estimaciones sit&uacute;an Shapiro DG-I, DG-II y DG-III a unos 4,2, 6,2 y 8 millones de p&aacute;rsecs de la Tierra, respectivamente. Para obtener estos valores, el investigador recurri&oacute; a las fluctuaciones del brillo superficial, una t&eacute;cnica que analiza las variaciones de luminosidad producidas por poblaciones estelares que no pueden distinguirse individualmente. <strong>Las mediciones presentan incertidumbres considerables y deben considerarse provisionales</strong>. Por ello, aunque las distancias calculadas son compatibles con un posible origen backsplash, todav&iacute;a no permiten determinar con suficiente precisi&oacute;n la relaci&oacute;n espacial de los objetos con M101.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c024686-22f6-401d-a5fb-0aab4cc6f356_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c024686-22f6-401d-a5fb-0aab4cc6f356_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c024686-22f6-401d-a5fb-0aab4cc6f356_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c024686-22f6-401d-a5fb-0aab4cc6f356_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c024686-22f6-401d-a5fb-0aab4cc6f356_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c024686-22f6-401d-a5fb-0aab4cc6f356_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9c024686-22f6-401d-a5fb-0aab4cc6f356_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Modelos de fluctuación del brillo superficial de los tres candidatos enanos y DwA (utilizados como verificación de consistencia)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Modelos de fluctuación del brillo superficial de los tres candidatos enanos y DwA (utilizados como verificación de consistencia).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un origen que todav&iacute;a debe confirmarse</h2><p class="article-text">
        <strong>El estudio contempla otras explicaciones para las propiedades observadas</strong>. Una de ellas es que las galaxias hayan perdido gas al atravesar regiones de mayor densidad de la red c&oacute;smica, sin necesidad de haber formado parte de un sistema gal&aacute;ctico m&aacute;s masivo. Adem&aacute;s, Shapiro DG-II se encuentra dentro del radio virial proyectado de NGC 5585, por lo que tambi&eacute;n podr&iacute;a tratarse de una peque&ntilde;a galaxia sat&eacute;lite de este sistema. <strong>Estas posibilidades impiden atribuir, por ahora, un origen com&uacute;n a los tres objetos</strong> y muestran que su aparente inactividad estelar no basta para reconstruir su historia evolutiva.
    </p><p class="article-text">
        Para esclarecer su naturaleza, <strong>Shapiro propone obtener im&aacute;genes m&aacute;s profundas con los telescopios espaciales Hubble o </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/telescopio-james-webb/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>James Webb</strong></a>, que permitir&iacute;an determinar sus distancias con mayor precisi&oacute;n. Tambi&eacute;n plantea recurrir a observaciones espectrosc&oacute;picas desde tierra para estudiar sus velocidades radiales. Si se confirmara que alguna de estas galaxias fue expulsada de un sistema mayor, el hallazgo permitir&iacute;a investigar c&oacute;mo las interacciones gravitatorias y ambientales condicionan la evoluci&oacute;n de las galaxias peque&ntilde;as. Adem&aacute;s, futuras observaciones del Observatorio Vera C. Rubin podr&iacute;an ampliar la muestra de candidatas y contribuir a contrastar las predicciones del modelo cosmol&oacute;gico de materia oscura fr&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-tres-posibles-galaxias-enanas-haber-sido-expulsadas-antiguo-hogar-pm_1_13574461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 05:30:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f87b5de8-75a3-4dc4-9423-9b9a3f778cd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="159972" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f87b5de8-75a3-4dc4-9423-9b9a3f778cd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="159972" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren tres posibles galaxias enanas que podrían haber sido expulsadas de su antiguo hogar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f87b5de8-75a3-4dc4-9423-9b9a3f778cd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Espacio,Galaxias,Telescopio James Webb]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El misterio de un cocodrilo prehistórico hallado cerca de la Esfinge de Guiza que la ciencia acaba de resolver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/misterio-cocodrilo-prehistorico-hallado-cerca-esfinge-guiza-ciencia-acaba-resolver-pm_1_13574168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8f3c409-2f7a-4d0f-9816-56c8f793a1cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El misterio de un cocodrilo prehistórico hallado cerca de la Esfinge de Guiza que la ciencia acaba de resolver"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de un cráneo fósil descubierto en Egipto hace aproximadamente un siglo permite reclasificar una especie del Eocen</p><p class="subtitle">Descubren en Argentina un depredador de dientes de sable de 100 kilos que se creía extinguido mucho antes</p></div><p class="article-text">
        Un cocodrilo que habit&oacute; el actual territorio de <a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Egipto</a> durante el Eoceno medio ha recuperado su identidad cient&iacute;fica casi un siglo despu&eacute;s de haber sido descrito. Un equipo internacional de paleont&oacute;logos ha determinado que los <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles</a> atribuidos hasta ahora a Tomistoma cairense <strong>pertenecen a un g&eacute;nero diferente, al que han denominado </strong><em><strong>Herugavialis</strong></em><strong>. </strong>La investigaci&oacute;n, <a href="https://royalsocietypublishing.org/rsos/article/13/10/261173/483496/Cranial-anatomy-of-the-Middle-Eocene-Egyptian" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> en la revista <em>Royal Society Open Science</em>, resuelve as&iacute; una antigua incertidumbre sobre su clasificaci&oacute;n y aporta nuevas pruebas de la diversidad de estos reptiles en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Los restos proceden de Gebel Mokattam, una zona situada al este de El Cairo, y <strong>fueron recuperados </strong>de la misma formaci&oacute;n geol&oacute;gica de piedra caliza <strong>de la que se extrajo la roca utilizada para esculpir la Gran Esfinge de Guiza</strong>. La relaci&oacute;n entre el f&oacute;sil y el monumento es, por tanto, geol&oacute;gica y no implica que el animal fuera encontrado junto a la Esfinge. El cocodrilo vivi&oacute; millones de a&ntilde;os antes de su construcci&oacute;n. La especie fue descrita originalmente en 1927 y, desde entonces, su posici&oacute;n dentro del &aacute;rbol evolutivo de estos reptiles hab&iacute;a suscitado dudas.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, cuyo primer autor es Paul M. J. Burke, del University College London, ha revisado el cr&aacute;neo utilizado para describir la especie y otros restos f&oacute;siles atribuidos al mismo animal. Mediante tomograf&iacute;a computarizada, los cient&iacute;ficos han podido examinar estructuras internas que no resultaban accesibles mediante una observaci&oacute;n convencional. El an&aacute;lisis se ha completado con comparaciones anat&oacute;micas y una <strong>reconstrucci&oacute;n de las relaciones evolutivas entre distintas especies de cocodrilos actuales y extinguidos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f04b22a9-1358-472c-8dce-3265e345c9fd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f04b22a9-1358-472c-8dce-3265e345c9fd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f04b22a9-1358-472c-8dce-3265e345c9fd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f04b22a9-1358-472c-8dce-3265e345c9fd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f04b22a9-1358-472c-8dce-3265e345c9fd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f04b22a9-1358-472c-8dce-3265e345c9fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f04b22a9-1358-472c-8dce-3265e345c9fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cráneo holotipo (SMNS 10575) de H. cairensis n. gen. n. peine. (a) Fotografía de SMNS 10575 en vista posterior y (b) dibujo interpretativo de SMNS 10575 en vista posterior. Abreviaturas: bo, basioccipital; bs, basisfenoides; eo, exoccipital; fm, foramen magnum; fv, foramen vago; lcf, foramen carotídeo lateral; oc, cóndilo occipital; q, cuadrado; so, supraoccipital; sq, escamoso; sqp, punta escamosa. Barra de escala, 50 mm."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cráneo holotipo (SMNS 10575) de H. cairensis n. gen. n. peine. (a) Fotografía de SMNS 10575 en vista posterior y (b) dibujo interpretativo de SMNS 10575 en vista posterior. Abreviaturas: bo, basioccipital; bs, basisfenoides; eo, exoccipital; fm, foramen magnum; fv, foramen vago; lcf, foramen carotídeo lateral; oc, cóndilo occipital; q, cuadrado; so, supraoccipital; sq, escamoso; sqp, punta escamosa. Barra de escala, 50 mm.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La principal conclusi&oacute;n es que el reptil no pertenec&iacute;a al mismo g&eacute;nero que el falso gavial actual, <em>Tomistoma schlegelii,</em> como se hab&iacute;a establecido inicialmente. Aunque ambos comparten determinadas caracter&iacute;sticas, <strong>el nuevo examen ha identificado diferencias anat&oacute;micas que justifican separarlos</strong>. Los an&aacute;lisis evolutivos tampoco sit&uacute;an al f&oacute;sil egipcio junto a esa especie moderna, lo que ha llevado a los autores a establecer la nueva combinaci&oacute;n cient&iacute;fica Herugavialis cairensis. Se trata, por tanto, de la reclasificaci&oacute;n de una especie conocida, no del descubrimiento de un animal f&oacute;sil completamente nuevo.
    </p><h2 class="article-text">Un cr&aacute;neo que escond&iacute;a las claves de su identidad</h2><p class="article-text">
        Entre los rasgos que han permitido distinguir a <em>Herugavialis cairensis</em> destacan la configuraci&oacute;n de las &oacute;rbitas oculares, la forma de varios huesos craneales y determinadas estructuras internas. Los investigadores han identificado unos m&aacute;rgenes elevados en los huesos lagrimal, prefrontal y frontal que delimitan las &oacute;rbitas, as&iacute; como una <strong>longitud de los lagrimales superior al doble de la de los prefrontales.</strong> Estas caracter&iacute;sticas, examinadas conjuntamente con otras particularidades anat&oacute;micas, permiten reconocer al animal como un g&eacute;nero propio dentro de los gavialoideos, un grupo de cocodrilos que <strong>en la actualidad cuenta con solo dos especies supervivientes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cr&aacute;neo presenta un hocico alargado y estrecho que, seg&uacute;n las estimaciones de los autores, representaba aproximadamente el 64% de su longitud total. Para calcular esta proporci&oacute;n fue necesario combinar informaci&oacute;n anat&oacute;mica de distintos ejemplares, puesto que el f&oacute;sil principal ha perdido la parte anterior del hocico y presenta da&ntilde;os en otras regiones. Los investigadores tambi&eacute;n examinaron fragmentos de mand&iacute;bulas y restos craneales adicionales, algunos de los cuales <strong>podr&iacute;an proceder de un mismo individuo debido a su tama&ntilde;o semejante </strong>y a que fueron recuperados en una misma zona.
    </p><p class="article-text">
        La nueva denominaci&oacute;n incorpora una referencia directa a la cultura del antiguo Egipto. El t&eacute;rmino <em>Heru</em> <strong>alude al dios Horus, tradicionalmente relacionado con la Gran Esfinge de Guiza </strong>y considerado por algunos autores como una posible inspiraci&oacute;n del monumento. Los investigadores tambi&eacute;n se&ntilde;alan una coincidencia entre la escultura y el cr&aacute;neo f&oacute;sil: ambos carecen de la parte anterior de la nariz o del hocico, respectivamente. La segunda parte del nombre, gavialis, hace referencia a su parentesco evolutivo con el gavial del Ganges. Adem&aacute;s, el ep&iacute;teto original cairense se ha modificado a cairensis para concordar gramaticalmente con el nuevo g&eacute;nero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4328027-f692-4f54-8847-0e26c191cbb2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4328027-f692-4f54-8847-0e26c191cbb2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4328027-f692-4f54-8847-0e26c191cbb2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4328027-f692-4f54-8847-0e26c191cbb2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4328027-f692-4f54-8847-0e26c191cbb2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4328027-f692-4f54-8847-0e26c191cbb2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4328027-f692-4f54-8847-0e26c191cbb2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cráneo holotipo (SMNS 10575) de H. cairensis n. gen. n. peine. (a) Fotografía de SMNS 10575 en vista lateral derecha, (b) dibujo interpretativo de SMNS 10575 en vista lateral derecha, (c) fotografía de SMNS 10575 en vista lateral izquierda y (d) dibujo interpretativo de SMNS 10575 en vista lateral izquierda. Abreviaturas: itf, fenestra intertemporal; j, yugal; l, lagrimal; m, maxilar; mt, diente maxilar; o, órbita; pf, prefrontal; pfp, pilar prefrontal; po, postorbital; pob, barra postorbital; q, cuadrado; sq, escamoso. Barra de escala, 100 mm."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cráneo holotipo (SMNS 10575) de H. cairensis n. gen. n. peine. (a) Fotografía de SMNS 10575 en vista lateral derecha, (b) dibujo interpretativo de SMNS 10575 en vista lateral derecha, (c) fotografía de SMNS 10575 en vista lateral izquierda y (d) dibujo interpretativo de SMNS 10575 en vista lateral izquierda. Abreviaturas: itf, fenestra intertemporal; j, yugal; l, lagrimal; m, maxilar; mt, diente maxilar; o, órbita; pf, prefrontal; pfp, pilar prefrontal; po, postorbital; pob, barra postorbital; q, cuadrado; sq, escamoso. Barra de escala, 100 mm.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los cocodrilos que habitaron el antiguo Mediterr&aacute;neo</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n ha permitido diferenciar a Herugavialis cairensis de otros dos gavialoideos conocidos en dep&oacute;sitos del Eoceno egipcio: <em>Eogavialis africanum</em> y <em>Paratomistoma courti</em>. Las comparaciones muestran d<strong>iferencias en la disposici&oacute;n de los dientes, las proporciones de determinados huesos y otras estructuras del cr&aacute;neo</strong>. Los an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos indican, adem&aacute;s, que las tres especies ocupaban posiciones evolutivas relativamente alejadas dentro de Gavialoidea, pese a proceder de una misma regi&oacute;n y de intervalos geol&oacute;gicos pr&oacute;ximos. Estos resultados refuerzan la interpretaci&oacute;n de que representaban especies distintas.
    </p><p class="article-text">
        Esta diversidad contrasta con la situaci&oacute;n actual. Mientras que <strong>hoy solo sobreviven el gavial del Ganges </strong>(<em>Gavialis gangeticus</em>) <strong>y el falso gavial</strong> (<em>Tomistoma schlegelii</em>), ambos asi&aacute;ticos, el registro f&oacute;sil re&uacute;ne m&aacute;s de 40 especies de <em>gavialoideos</em> distribuidas antiguamente por buena parte del planeta. Durante el Cenozoico, varios representantes del grupo ocuparon ambientes costeros y marinos poco profundos de la regi&oacute;n mediterr&aacute;nea, a diferencia de las especies actuales, asociadas a ecosistemas de agua dulce. Los autores identifican al menos s<strong>eis especies en los dep&oacute;sitos mediterr&aacute;neos del Pale&oacute;geno y otras seis durante el Mioceno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estudio plantea, finalmente, que <strong>los cambios clim&aacute;ticos y del nivel del mar pudieron influir en la evoluci&oacute;n de estos reptiles en el </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/mediterraneo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mediterr&aacute;neo</strong></a><strong>. </strong>La ausencia de registros f&oacute;siles durante buena parte o la totalidad del Oligoceno podr&iacute;a reflejar una desaparici&oacute;n regional, aunque los investigadores reconocen que tambi&eacute;n puede estar condicionada por las limitaciones del registro paleontol&oacute;gico. El enfriamiento global y el descenso del nivel oce&aacute;nico habr&iacute;an reducido los h&aacute;bitats adecuados, mientras que el aumento posterior de <strong>las temperaturas y del nivel del mar pudo favorecer una nueva expansi&oacute;n de la diversidad</strong> durante el Mioceno, sin que ello implique necesariamente la recuperaci&oacute;n de los mismos linajes. Los gavialoideos terminaron desapareciendo de la regi&oacute;n antes del Plioceno, posiblemente en relaci&oacute;n con la crisis de salinidad del Mesiniense. Estas explicaciones siguen siendo hip&oacute;tesis que deber&aacute;n contrastarse con nuevas investigaciones y con la revisi&oacute;n de otras especies f&oacute;siles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/misterio-cocodrilo-prehistorico-hallado-cerca-esfinge-guiza-ciencia-acaba-resolver-pm_1_13574168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 06:33:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f8f3c409-2f7a-4d0f-9816-56c8f793a1cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="377097" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f8f3c409-2f7a-4d0f-9816-56c8f793a1cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="377097" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El misterio de un cocodrilo prehistórico hallado cerca de la Esfinge de Guiza que la ciencia acaba de resolver]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f8f3c409-2f7a-4d0f-9816-56c8f793a1cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Egipto,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un extraño insecto de hace 99 millones de años y lo bautizan en honor a los Teletubbies]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-extrano-insecto-99-millones-anos-bautizan-honor-teletubbies-pm_1_13568493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50773422-e72a-4511-b4c8-d1f1567584a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un extraño insecto de hace 99 millones de años y lo bautizan en honor a los Teletubbies"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva especie, conservada en ámbar de Myanmar, poseía unas piezas bucales extraordinariamente alargadas y flexibles que inspiraron su nombre por su parecido con Noo-Noo</p><p class="subtitle">Aries no se apaga: el perro que vivía confinado en una habitación y que ahora busca una familia  </p></div><p class="article-text">
        Un extra&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/temas/insectos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insecto</a> que habit&oacute; los bosques del Cret&aacute;cico ha recibido su nombre de uno de los personajes m&aacute;s reconocibles de la televisi&oacute;n infantil. Un estudio <a href="https://www.mdpi.com/2075-4450/17/8/789" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista cient&iacute;fica <em>Insects</em> <strong>describe una nueva especie conservada en &aacute;mbar de Kachin, </strong>en Myanmar (<a href="https://www.eldiario.es/temas/birmania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Birmania</a>), a la que <strong>sus descubridores han llamado </strong><em><strong>Cretodorus noonoo</strong></em><strong> por Noo-Noo, el aspirador de los </strong><em><strong>Teletubbies</strong></em><strong>.</strong> La elecci&oacute;n se debe a su caracter&iacute;stica m&aacute;s llamativa: unas piezas bucales extraordinariamente largas y flexibles.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, realizada por Dolev Fabrikant, Yanzhe Fu y Leonidas-Romanos Davranoglou,<strong> se centra en unos fulgoromorfos extintos con un aparato de alimentaci&oacute;n muy diferente </strong>al de sus parientes actuales. Estos insectos ten&iacute;an un labio extremadamente alargado que envolv&iacute;a los estiletes utilizados para <strong>perforar los tejidos de las plantas y extraer sus fluidos</strong>. Su &uacute;ltimo segmento estaba cubierto de peque&ntilde;os pliegues transversales, parecidos a los de una pajita flexible o una manguera, que probablemente permit&iacute;an doblarlo sin que se aplastara.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos llegaron a estas conclusiones <strong>tras analizar 13 </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>f&oacute;siles</strong></a><strong> del Cenomaniense temprano</strong> y compararlos con un ejemplar moderno. Para observar con detalle unas estructuras tan peque&ntilde;as utilizaron, entre otras t&eacute;cnicas, microtomograf&iacute;a computarizada con radiaci&oacute;n de sincrotr&oacute;n, una herramienta que permiti&oacute; reconstruir su anatom&iacute;a en tres dimensiones. As&iacute; comprobaron que las corrugaciones no eran un simple relieve exterior: e<strong>ran pliegues de la propia cut&iacute;cula y probablemente cumpl&iacute;an una funci&oacute;n mec&aacute;nica. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d52072cd-7c40-41a4-8c1a-877eda9b1e9e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d52072cd-7c40-41a4-8c1a-877eda9b1e9e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d52072cd-7c40-41a4-8c1a-877eda9b1e9e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d52072cd-7c40-41a4-8c1a-877eda9b1e9e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d52072cd-7c40-41a4-8c1a-877eda9b1e9e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d52072cd-7c40-41a4-8c1a-877eda9b1e9e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d52072cd-7c40-41a4-8c1a-877eda9b1e9e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Descripción general de las ninfas Neazoniidae examinadas que exhiben una marcada disparidad morfológica en las proporciones corporales y la longitud del labio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descripción general de las ninfas Neazoniidae examinadas que exhiben una marcada disparidad morfológica en las proporciones corporales y la longitud del labio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una &ldquo;pajita&rdquo; que pod&iacute;a duplicar el tama&ntilde;o del insecto</h2><p class="article-text">
        El ejemplar adulto con el que se ha descrito <em>Cretodorus noonoo</em> <strong>mide 8,7 mil&iacute;metros, pero solo el tercer segmento de su labio alcanza los 9,6 mil&iacute;metros</strong>. En conjunto, este aparato pod&iacute;a llegar aproximadamente al doble de la longitud de su cuerpo. El estudio describe tambi&eacute;n una <strong>ninfa de la nueva especie de 4,8 mil&iacute;metros</strong>. Algunos de los f&oacute;siles conservan estas piezas bucales dobladas o curvadas, una de las pistas que llevan a los investigadores a considerar que eran flexibles cuando los animales estaban vivos.
    </p><p class="article-text">
        Esa flexibilidad habr&iacute;a sido clave para que una estructura tan larga y fina pudiera funcionar. Los pliegues permit&iacute;an repartir la deformaci&oacute;n a lo largo del tubo y <strong>reducir el riesgo de que se aplastara o se doblara hasta bloquearse</strong>. De este modo, el insecto habr&iacute;a podido curvar su aparato bucal de manera pronunciada sin comprometer los delicados estiletes que albergaba en su interior, combinando movilidad y resistencia en una misma estructura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/576aa987-0bc6-4dde-b24e-dcac42ae7a39_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/576aa987-0bc6-4dde-b24e-dcac42ae7a39_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/576aa987-0bc6-4dde-b24e-dcac42ae7a39_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/576aa987-0bc6-4dde-b24e-dcac42ae7a39_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/576aa987-0bc6-4dde-b24e-dcac42ae7a39_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/576aa987-0bc6-4dde-b24e-dcac42ae7a39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/576aa987-0bc6-4dde-b24e-dcac42ae7a39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Se observaron conformaciones de la punta del labio modificada como respuesta a la extensión del haz de estiletes en la vista ventral. Barras de escala: 100 μm"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Se observaron conformaciones de la punta del labio modificada como respuesta a la extensión del haz de estiletes en la vista ventral. Barras de escala: 100 μm                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una adaptaci&oacute;n para buscar alimento en la corteza</h2><p class="article-text">
        La anatom&iacute;a de los f&oacute;siles tambi&eacute;n <strong>permite plantear para qu&eacute; serv&iacute;a semejante aparato.</strong> Los autores proponen que el segmento flexible pod&iacute;a avanzar curv&aacute;ndose por grietas o fisuras profundas de la corteza y otras superficies vegetales resistentes hasta situar los estiletes cerca de tejidos vasculares ricos en fluidos. No se trata de una conducta que pueda observarse directamente en los f&oacute;siles, sino de una hip&oacute;tesis sobre su funcionamiento basada en la forma y las propiedades de sus piezas bucales.
    </p><p class="article-text">
        La punta a&ntilde;ad&iacute;a otra particularidad al sistema. Estaba dividida en dos l&oacute;bulos laterales con peque&ntilde;as serraciones transversales y aparentemente <strong>pod&iacute;a ensancharse cuando emerg&iacute;an los estiletes encargados de perforar</strong>. Los investigadores reconocen que no es posible saber con exactitud cu&aacute;nto pod&iacute;a moverse ni determinar con certeza su funci&oacute;n, pero plantean que podr&iacute;a haber ayudado a mantener el aparato anclado a la superficie mientras el insecto se alimentaba.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo permite asomarse tambi&eacute;n a f<strong>ormas de alimentaci&oacute;n que pr&aacute;cticamente no tienen equivalentes entre estos insectos en la actualidad.</strong> Estructuras corrugadas parecidas aparecieron de manera independiente en varios grupos de insectos del Cret&aacute;cico sin un parentesco cercano, lo que sugiere que los ecosistemas terrestres del Mesozoico favorecieron estrategias hoy poco representadas. El estudio propone adem&aacute;s un cambio en su clasificaci&oacute;n: considera <em>Mimarachnidae</em> como un sin&oacute;nimo posterior de <em>Neazoniidae</em>, despu&eacute;s de concluir que las diferencias utilizadas para separar ambas familias no son suficientes y que comparten este peculiar aparato bucal y otros rasgos anat&oacute;micos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-extrano-insecto-99-millones-anos-bautizan-honor-teletubbies-pm_1_13568493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 10:08:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/50773422-e72a-4511-b4c8-d1f1567584a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="513300" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/50773422-e72a-4511-b4c8-d1f1567584a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="513300" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren un extraño insecto de hace 99 millones de años y lo bautizan en honor a los Teletubbies]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/50773422-e72a-4511-b4c8-d1f1567584a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Insectos,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un telescopio diseñado para estudiar rayos cósmicos permite explorar el interior de las tormentas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/telescopio-disenado-estudiar-rayos-cosmicos-permite-explorar-interior-tormentas-pm_1_13565169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aef26193-c37a-4b8f-bdcb-ff876b5c7485_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un telescopio diseñado para estudiar rayos cósmicos permite explorar el interior de las tormentas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El experimento GRAPES-3 utiliza las variaciones de los muones para investigar los enormes campos eléctricos de las nubes y explica por qué detecta casi seis veces más episodios hacia el este que hacia el oeste</p><p class="subtitle">Un hallazgo arqueológico en Escocia revela un gran monasterio medieval fundado hace 1.500 años</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/temas/telescopio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telescopio</a> de muones del experimento GRAPES-3, concebido para estudiar las part&iacute;culas secundarias generadas por los rayos c&oacute;smicos, se ha convertido tambi&eacute;n en una herramienta para i<strong>nvestigar los potentes campos el&eacute;ctricos que se forman en el interior de las </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/tormentas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>tormentas</strong></a>. Un nuevo estudio basado en casi una d&eacute;cada de observaciones ha analizado 487 episodios registrados entre abril de 2011 y diciembre de 2020 para resolver una llamativa anomal&iacute;a: el instrumento detecta casi seis veces m&aacute;s tormentas desde las direcciones orientales que desde las occidentales. Los resultados, <a href="https://arxiv.org/abs/2603.26112" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicados</a> en <em>Journal of Cosmology and Astroparticle Physics,</em> establecen una relaci&oacute;n cuantitativa entre esta diferencia y la proporci&oacute;n de muones positivos y negativos, condicionada por el campo geomagn&eacute;tico; y <strong>refuerzan el uso de estas part&iacute;culas para estudiar estructuras el&eacute;ctricas atmosf&eacute;ricas</strong> con potenciales que pueden alcanzar la escala de los gigavoltios.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n parte precisamente de esa desigual distribuci&oacute;n de los eventos. Los autores descartan que implique que las tormentas sean realmente mucho m&aacute;s frecuentes en una zona concreta del cielo. Las simulaciones muestran que <strong>el origen est&aacute; en el campo magn&eacute;tico terrestre</strong>, que filtra de manera diferente los rayos c&oacute;smicos primarios seg&uacute;n su direcci&oacute;n y acaba modificando la proporci&oacute;n entre muones positivos y negativos que llegan a la superficie. Como consecuencia, un mismo potencial el&eacute;ctrico en<strong> una tormenta puede provocar variaciones distintas</strong> en la intensidad de muones dependiendo de la direcci&oacute;n desde la que sea observado.
    </p><p class="article-text">
        GRAPES-3 se encuentra en Ooty, en el sur de India, a unos 2.200 metros sobre el nivel del mar. Su telescopio de muones est&aacute; formado por 3.712 contadores proporcionales distribuidos entre 16 m&oacute;dulos y ocupa una superficie de 560 metros cuadrados. El sistema permite determinar la direcci&oacute;n de llegada de los muones y <strong>registra alrededor de 4.000 millones de estas part&iacute;culas cada d&iacute;a.</strong> Los muones son part&iacute;culas muy penetrantes producidas en las cascadas que se originan cuando los rayos c&oacute;smicos primarios interact&uacute;an con la atm&oacute;sfera terrestre.
    </p><h2 class="article-text">Las tormentas dejan su huella en los muones</h2><p class="article-text">
        Los campos el&eacute;ctricos de las tormentas pueden acelerar o frenar los muones seg&uacute;n su carga y la orientaci&oacute;n del campo que atraviesan. Ese proceso provoca aumentos o disminuciones medibles en la cantidad de part&iacute;culas que llegan hasta el detector. GRAPES-3 combina estas mediciones con cuatro instrumentos instalados en sus alrededores que registran continuamente el campo el&eacute;ctrico atmosf&eacute;rico local. El cruce de ambas fuentes de informaci&oacute;n <strong>permite seguir el movimiento de una tormenta y estudiar propiedades </strong>como su altitud, velocidad, extensi&oacute;n y potencial el&eacute;ctrico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/978792dc-d645-497e-99ab-586259ca590c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/978792dc-d645-497e-99ab-586259ca590c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/978792dc-d645-497e-99ab-586259ca590c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/978792dc-d645-497e-99ab-586259ca590c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/978792dc-d645-497e-99ab-586259ca590c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/978792dc-d645-497e-99ab-586259ca590c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/978792dc-d645-497e-99ab-586259ca590c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista aérea del experimento GRAPES-3 con llegada de una lluvia de rayos cósmicos simulada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista aérea del experimento GRAPES-3 con llegada de una lluvia de rayos cósmicos simulada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores identificaron 487 tormentas observadas entre abril de 2011 y diciembre de 2020 aplicando un criterio de selecci&oacute;n basado en variaciones absolutas de la intensidad de muones superiores al 0,3%, lo que <strong>equivale a unas 50 detecciones anuales</strong>. La distribuci&oacute;n result&oacute; llamativamente desigual: el 81,5% de los eventos se concentr&oacute; en el grupo de direcciones orientales, frente al 13,7% en el occidental. En conjunto, el telescopio registr&oacute; 5,9 veces m&aacute;s episodios hacia el este que hacia el oeste, una diferencia que exig&iacute;a determinar por qu&eacute; muchas m&aacute;s tormentas superaban el umbral de detecci&oacute;n en una direcci&oacute;n que en la otra.
    </p><h2 class="article-text">El campo magn&eacute;tico terrestre explica la diferencia</h2><p class="article-text">
        <strong>La respuesta est&aacute; en la proporci&oacute;n entre muones positivos y negativos</strong>. Los rayos c&oacute;smicos primarios tienen predominantemente carga positiva y, al interactuar con la atm&oacute;sfera, producen part&iacute;culas secundarias que acaban generando m&aacute;s muones positivos que negativos. El campo geomagn&eacute;tico filtra esos rayos c&oacute;smicos primarios de manera diferente dependiendo de su direcci&oacute;n y rigidez. En el campo de visi&oacute;n de GRAPES-3, la rigidez de corte geomagn&eacute;tica var&iacute;a aproximadamente entre 15 y 24 gigavoltios de oeste a este, un fen&oacute;meno que termina reflej&aacute;ndose en la proporci&oacute;n de cargas de los muones que alcanzan el detector.
    </p><p class="article-text">
        Para comprobar si este mecanismo explicaba los datos reales, el equipo recurri&oacute; al programa de simulaci&oacute;n CORSIKA y reprodujo la propagaci&oacute;n de part&iacute;culas a trav&eacute;s de la atm&oacute;sfera. Los c&aacute;lculos mostraron que la proporci&oacute;n entre muones positivos y negativos <strong>aumenta de oeste a este: pas&oacute; de 1,136 en el grupo occidental a 1,374 en el oriental, alrededor de un 21% m&aacute;s</strong>. Esta diferencia hace que un mismo potencial el&eacute;ctrico de una tormenta produzca una variaci&oacute;n mayor en la intensidad de muones procedentes de las direcciones orientales y que, por tanto, m&aacute;s eventos superen el umbral utilizado para identificarlos. Las simulaciones reprodujeron una relaci&oacute;n de 5,09 eventos en el este por cada uno en el oeste, compatible con el valor de 5,9 observado. Cuando los cient&iacute;ficos mantuvieron constante la proporci&oacute;n entre muones positivos y negativos, la asimetr&iacute;a desapareci&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva forma de estudiar las grandes tormentas</h2><p class="article-text">
        El resultado proporciona una explicaci&oacute;n f&iacute;sica a la desigual distribuci&oacute;n de las tormentas registradas por GRAPES-3 y refuerza el uso de los <strong>muones como una v&iacute;a indirecta para estudiar fen&oacute;menos </strong>dif&iacute;ciles de medir directamente en el interior de las grandes nubes de tormenta. Los autores concluyen que la asimetr&iacute;a observada responde principalmente a la variaci&oacute;n de la proporci&oacute;n de cargas de los muones provocada por el campo geomagn&eacute;tico, y no a un sesgo instrumental. Las distintas combinaciones de modelos de interacci&oacute;n de part&iacute;culas utilizadas en las simulaciones modifican los valores absolutos, pero mantienen esta tendencia. El trabajo consolida as&iacute; la base f&iacute;sica para utilizar GRAPES-3 como una sonda de la electrodin&aacute;mica atmosf&eacute;rica y estudiar los enormes potenciales el&eacute;ctricos, de <strong>hasta escala gigavoltio, que pueden desarrollarse en las tormentas</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/telescopio-disenado-estudiar-rayos-cosmicos-permite-explorar-interior-tormentas-pm_1_13565169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 09:00:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aef26193-c37a-4b8f-bdcb-ff876b5c7485_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="211103" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aef26193-c37a-4b8f-bdcb-ff876b5c7485_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="211103" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un telescopio diseñado para estudiar rayos cósmicos permite explorar el interior de las tormentas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aef26193-c37a-4b8f-bdcb-ff876b5c7485_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tormentas,Ciencia,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hallazgo arqueológico en Escocia revela un gran monasterio medieval fundado hace 1.500 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-arqueologico-escocia-revela-gran-monasterio-medieval-fundado-1-500-anos-pm_1_13564966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85b9827f-29da-40c0-a658-b05d295eaa6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hallazgo arqueológico en Escocia revela un gran monasterio medieval fundado hace 1.500 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Excavaciones en la isla de Lismore han sacado a la luz un cementerio, edificios y evidencias de producción artesanal especializada que revelan la importancia de un centro cristiano conocido hasta ahora principalmente por las fuentes históricas
</p><p class="subtitle">Así es como los estudiantes babilónicos aprendieron todo lo que hay que saber sobre sus Dioses</p></div><p class="article-text">
        Un conjunto de hallazgos <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueol&oacute;gicos</a> en la isla de Lismore, en el oeste de <a href="https://www.eldiario.es/temas/escocia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escocia</a>, ha aportado evidencias materiales sustanciales sobre la <strong>importancia del monasterio que</strong>, seg&uacute;n las fuentes hist&oacute;ricas, <strong>fund&oacute; san Mo Lu&oacute;c en el siglo VI.</strong> Las excavaciones han identificado un extenso cementerio altomedieval, restos de construcciones y una zona especializada en trabajos artesanales de gran calidad. El estudio, <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/major-monastic-centre-rethinking-lismores-place-in-the-ecclesiastical-landscapes-of-early-medieval-britain/573D156527B732BBBC77504742BB7381" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>Antiquity</em>, sostiene que las evidencias permiten considerar Lismore como un destacado centro eclesi&aacute;stico del noroeste de las islas brit&aacute;nicas y ayudan a <strong>reconstruir su papel dentro de las redes cristianas </strong>del reino de D&aacute;l Riata.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace pocos a&ntilde;os, la existencia de este monasterio se sustentaba fundamentalmente en referencias hist&oacute;ricas y tradiciones locales. Mo Lu&oacute;c (tambi&eacute;n conocido actualmente como Moluag) aparece en las cr&oacute;nicas irlandesas, que sit&uacute;an su muerte hacia los a&ntilde;os 593 o 594. Su actividad <strong>coincidi&oacute; con una importante expansi&oacute;n del monacato en las regiones de lengua celta</strong> durante la segunda mitad del siglo VI, el mismo contexto en el que surgieron otros centros como Iona, fundado por Columba alrededor del a&ntilde;o 563. A finales del siglo VII, Lismore formaba parte de D&aacute;l Riata, un <strong>territorio de habla ga&eacute;lica que comprend&iacute;a Argyll</strong>, gran parte de las H&eacute;bridas y una zona del actual norte de Irlanda.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n exacta del monasterio se hab&iacute;a situado tradicionalmente bajo la posterior catedral medieval de Clachan, pero durante mucho tiempo las pruebas fueron escasas. Se conoc&iacute;an algunos fragmentos de cruces altomedievales y tres alfileres de los siglos VII y VIII, mientras que excavaciones realizadas a mediados de la d&eacute;cada de 2000 solo localizaron materiales de &eacute;pocas posteriores. La Lismore Historical Society inici&oacute; en 2016 una nueva investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica, <strong>centrada inicialmente en la nave y las estructuras asociadas de la catedral medieval</strong>. Los resultados llevaron despu&eacute;s a ampliar los trabajos para estudiar la posibilidad de que aquel edificio se hubiera levantado sobre el emplazamiento del antiguo complejo de Mo Lu&oacute;c.
    </p><h2 class="article-text">Un cementerio utilizado durante siglos</h2><p class="article-text">
        Una de las principales evidencias apareci&oacute; en un cementerio olvidado al sureste de la iglesia, cuya existencia fue confirmada arqueol&oacute;gicamente en 2018. Bajo capas que <strong>conten&iacute;an numerosos huesos humanos desplazados por actividades posteriores</strong>, los investigadores localizaron al menos seis enterramientos conservados en su posici&oacute;n original, principalmente de adultos. Las dataciones por radiocarbono <strong>sit&uacute;an el m&aacute;s antiguo entre los a&ntilde;os 650 y 780</strong> y el m&aacute;s reciente entre 900 y 1040. El espacio estaba delimitado por un muro de piedra caliza y en &eacute;l apareci&oacute; tambi&eacute;n un fragmento de una cruz de piedra de &eacute;poca altomedieval.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b101dfa1-8ad8-4435-aea7-f0f851dd222c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b101dfa1-8ad8-4435-aea7-f0f851dd222c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b101dfa1-8ad8-4435-aea7-f0f851dd222c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b101dfa1-8ad8-4435-aea7-f0f851dd222c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b101dfa1-8ad8-4435-aea7-f0f851dd222c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b101dfa1-8ad8-4435-aea7-f0f851dd222c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b101dfa1-8ad8-4435-aea7-f0f851dd222c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La trinchera 5 reveló tumbas medievales tempranas contenidas dentro de un muro de piedra caliza del cementerio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La trinchera 5 reveló tumbas medievales tempranas contenidas dentro de un muro de piedra caliza del cementerio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las campa&ntilde;as posteriores ampliaron considerablemente ese escenario. <strong>En 2021 aparecieron nuevos enterramientos alrededor de una cruz de granito</strong> rota conocida como Sanctuary Stone, con restos de adultos, adolescentes y ni&ntilde;os. La evaluaci&oacute;n inicial indica que todos los esqueletos adultos identificados en esta zona son masculinos, mientras que algunos individuos j&oacute;venes presentan indicios de infecciones y enfermedades metab&oacute;licas. Las evidencias muestran que esta parte del <a href="https://www.eldiario.es/temas/cementerios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cementerio</strong></a><strong> fue utilizada repetidamente durante el periodo altomedieval</strong>, con restos &oacute;seos desplazados y enterramientos que se cruzaban entre s&iacute;. Tambi&eacute;n se documentaron tumbas revestidas y cubiertas con piedra y un f&eacute;mur con un traumatismo provocado por un objeto cortante, posiblemente una espada o un hacha.
    </p><h2 class="article-text">Un taller especializado en metales preciosos</h2><p class="article-text">
        Pero una de las pruebas m&aacute;s reveladoras sobre la categor&iacute;a del enclave procede de su actividad artesanal. Las excavaciones descubrieron una e<strong>structura ovalada de unos ocho metros de di&aacute;metro</strong>, con un grueso muro construido en seco y el suelo pavimentado con losas de piedra caliza. Junto a ella aparecieron sucesivas capas ricas en carb&oacute;n que conten&iacute;an cientos de fragmentos de moldes de arcilla y crisoles. Las dataciones sit&uacute;an la <strong>actividad artesanal entre los siglos VII y IX</strong>, mientras que los dep&oacute;sitos asociados al edificio abarcan aproximadamente desde el siglo VIII hasta el X.
    </p><p class="article-text">
        En total, los arque&oacute;logos recuperaron m&aacute;s de un millar de fragmentos relacionados con el trabajo de metales no ferrosos, entre ellos crisoles, tapas y moldes. Estos &uacute;ltimos demuestran que <strong>all&iacute; se fundieron al menos dos tipos de broches penanulares</strong> y otros objetos rectangulares que podr&iacute;an haber sido hebillas. Los an&aacute;lisis mediante fluorescencia de rayos X muestran que las aleaciones de cobre fueron las m&aacute;s utilizadas, pero algunos crisoles contienen concentraciones elevadas de plata y oro, una evidencia poco habitual de fundici&oacute;n de metales preciosos. Los investigadores se&ntilde;alan adem&aacute;s que algunos de los tipos de crisoles encontrados tienen paralelos en <strong>conjuntos metal&uacute;rgicos de otros enclaves de elevado estatus.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b174113-5e00-4883-b8ab-b4b57333bc2b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b174113-5e00-4883-b8ab-b4b57333bc2b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b174113-5e00-4883-b8ab-b4b57333bc2b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b174113-5e00-4883-b8ab-b4b57333bc2b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b174113-5e00-4883-b8ab-b4b57333bc2b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b174113-5e00-4883-b8ab-b4b57333bc2b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b174113-5e00-4883-b8ab-b4b57333bc2b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fragmentos de esculturas medievales tempranas recientemente identificados de Lios Mòr: a) fragmento de losa transversal de T10; b) fragmento de losa transversal con patrón clave de T12; c) fragmento de losa transversal de T5"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fragmentos de esculturas medievales tempranas recientemente identificados de Lios Mòr: a) fragmento de losa transversal de T10; b) fragmento de losa transversal con patrón clave de T12; c) fragmento de losa transversal de T5                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El taller no se dedicaba &uacute;nicamente al metal. Entre sus restos se localizaron ocho piezas trabajadas de hueso y asta, incluidas dos con delicados dise&ntilde;os entrelazados tallados, cuya funci&oacute;n no se conoce con certeza. Los investigadores consideran probable que pudieran utilizarse como piezas de pr&aacute;ctica para dise&ntilde;os destinados a objetos met&aacute;licos o como moldes para dar forma a l&aacute;minas de oro empleadas en la decoraci&oacute;n de piezas de metal. Las condiciones de humedad conservaron adem&aacute;s materiales org&aacute;nicos que raramente sobreviven en yacimientos de la misma &eacute;poca, como madera, asta y cuerno. El an&aacute;lisis preliminar ha identificado aros de tejo pertenecientes a recipientes construidos con duelas, parte de una posible caja del mismo material y <strong>otros restos que apuntan a que estos objetos tambi&eacute;n se fabricaban all&iacute;</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un centro mon&aacute;stico de gran relevancia</h2><p class="article-text">
        La magnitud y calidad de estos materiales permiten comprender mejor la relevancia alcanzada por Lismore durante la Alta Edad Media. El conjunto de moldes y crisoles para metales no ferrosos es el m&aacute;s numeroso localizado despu&eacute;s del de Dunadd, mientras que no se conocen en Escocia otras piezas con motivos tallados de una calidad comparable a las recuperadas en Lismore. Los fragmentos de cruces de piedra encontrados durante las excavaciones incluyen adem&aacute;s formas ornamentales que <strong>hasta ahora no se hab&iacute;an documentado en la Escocia altomedieval</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las evidencias arqueol&oacute;gicas <strong>todav&iacute;a no han permitido localizar la iglesia que Mo Lu&oacute;c habr&iacute;a establecido en el siglo VI,</strong> ya que los testimonios materiales conocidos corresponden principalmente a los siglos VII-X. Los autores consideran, sin embargo, que los hallazgos refuerzan la posibilidad de que el entorno de la actual iglesia parroquial corresponda al emplazamiento de aquel establecimiento. El cementerio, la metalurgia de metales preciosos y otros trabajos artesanales <strong>dibujan la existencia de una comunidad mon&aacute;stica pr&oacute;spera</strong>, con una considerable riqueza y sofisticaci&oacute;n art&iacute;stica comparable a la de grandes centros insulares como Iona y Portmahomack y con una influencia regional y posiblemente supraregional. Las pr&oacute;ximas investigaciones tratar&aacute;n de <strong>delimitar la extensi&oacute;n completa del recinto </strong>mon&aacute;stico, explorar la parte superior del cementerio y reconstruir el dominio eclesi&aacute;stico m&aacute;s amplio asociado a Lismore.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-arqueologico-escocia-revela-gran-monasterio-medieval-fundado-1-500-anos-pm_1_13564966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 08:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/85b9827f-29da-40c0-a658-b05d295eaa6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="107145" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/85b9827f-29da-40c0-a658-b05d295eaa6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="107145" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un hallazgo arqueológico en Escocia revela un gran monasterio medieval fundado hace 1.500 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/85b9827f-29da-40c0-a658-b05d295eaa6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Escocia,Investigación científica,Edad Media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A más edad, menos fertilidad: un cortometraje de la Unizar explica cómo afecta a la fecundidad el paso de los años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/edad-fertilidad-cortometraje-unizar-explica-afecta-fecundidad-paso-anos_1_13562398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/096c93b9-256b-4ec9-8148-15f841f0453d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x936y400.jpg" width="1200" height="675" alt="A más edad, menos fertilidad: un cortometraje de la Unizar explica cómo afecta a la fecundidad el paso de los años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La edad media del primer hijo supera los 31 años en España, una realidad que el proyecto aborda combinando ciencia y danza contemporánea</p><p class="subtitle">“Me planto, no puedo más”: por qué más de la mitad de quienes inician un tratamiento de fertilidad deciden dejarlo</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se encuentra entre los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea donde m&aacute;s se ha retrasado la maternidad. En las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, la edad media de las mujeres al nacimiento de su primer hijo ha pasado de los 25 a&ntilde;os a superar los 31, en un contexto marcado tambi&eacute;n por una baja tasa de fecundidad, con un hijo de media por mujer. En Espa&ntilde;a, adem&aacute;s, el n&uacute;mero de nacimientos se ha reducido a la mitad desde 1980.
    </p><p class="article-text">
        Este retraso de la maternidad responde a una realidad social en la que intervienen factores educativos, laborales, econ&oacute;micos y personales, pero tambi&eacute;n tiene un l&iacute;mite biol&oacute;gico: la fertilidad femenina disminuye progresivamente con la edad. Mientras que a los 25 a&ntilde;os se estima una probabilidad mensual de embarazo natural del 25%, esta cifra se reduce al 10% alrededor de los 40 a&ntilde;os. El descenso comienza a partir de los 30 y se hace m&aacute;s marcado desde los 35, cuando tambi&eacute;n aumenta el riesgo de alteraciones cromos&oacute;micas, como la trisom&iacute;a 21, y de p&eacute;rdida gestacional.
    </p><p class="article-text">
        Con este punto de partida nace 'AMORE' (Aportando Miradas sobre Ovocitos, Reproducci&oacute;n y Edad), un cortometraje producido por la Universidad de Zaragoza que busca acercar a la poblaci&oacute;n informaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre la relaci&oacute;n entre edad y fertilidad. La pel&iacute;cula combina evidencia cient&iacute;fica y danza contempor&aacute;nea y se presentar&aacute; este jueves, 8 de octubre, a las 18.30 horas en la sala Pilar Sinu&eacute;s del Paraninfo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-xqgzw5jvLtc-7936', 'youtube', 'xqgzw5jvLtc', document.getElementById('yt-xqgzw5jvLtc-7936'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-xqgzw5jvLtc-7936 src="https://www.youtube.com/embed/xqgzw5jvLtc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El proyecto est&aacute; impulsado por las investigadoras Mar&iacute;a Climent y Raquel P&eacute;rez, profesoras e investigadoras en el &aacute;mbito de la Embriolog&iacute;a y la Epigen&eacute;tica de la Universidad de Zaragoza. La idea, explican, surgi&oacute; al detectar un desconocimiento social sobre la reproducci&oacute;n y al comprobar c&oacute;mo en ocasiones se habla de las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida como si pudieran compensar completamente los efectos del paso del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Una biolog&iacute;a que no cambia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ve&iacute;amos que hab&iacute;a un desconocimiento social sobre lo que estaba pasando con la reproducci&oacute;n&rdquo;, explica Mar&iacute;a Climent al recordar el origen del proyecto. Las investigadoras quer&iacute;an poner sobre la mesa infromaci&oacute;n cient&iacute;fica que ayudase a comprender qu&eacute; ocurre con la fertilidad a medida que aumenta la edad y hacerlo de una manera accesibel para un p&uacute;blico amplio.
    </p><p class="article-text">
        El cortometraje parte as&iacute; de una contradicci&oacute;n: la edad a la que las mujeres tienen su primer hijo se ha retrasado de forma notable, mientras que los cambios en la capacidad reproductiva siguen las mismas pautas biol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay retrasos en el contexto por muchos factores personales, sociales, econ&oacute;micos y profesionales, pero la biolog&iacute;a no ha cambiado&rdquo;, se&ntilde;ala Mar&iacute;a Climent. Para las investigadoras, conocer esa realidad puede ayudar a tomar decisiones con mayor informaci&oacute;n, sin plantear el cortometraje como una llamada a adelantar la maternidad.
    </p><h2 class="article-text">Del laboratorio a la danza</h2><p class="article-text">
        El proyecto pretende tambi&eacute;n trasladar estas cuestiones cient&iacute;ficas a un lenguaje m&aacute;s cercano. Para ello, 'AMORE' utiliza la danza contempor&aacute;nea para abordar el envejecimiento reproductivo y la maternidad desde una perspectiva que combina informaci&oacute;n cient&iacute;fica y expresi&oacute;n art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como somos cient&iacute;ficos, muchas veces separamos la ciencia del arte, pero el arte puede llegar al p&uacute;blico y tocar su emoci&oacute;n. Eso te abre a poder recibir de una manera m&aacute;s directa esos datos que son tan relevantes&rdquo;, explica Mar&iacute;a Climent.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el cortometraje re&uacute;ne las voces de investigadores y profesionales de referencia en la reproducci&oacute;n asistida, la embriolog&iacute;a y la biolog&iacute;a molecular. Entre los expertos participantes se encuentran las investigadoras Diana Guallar, del Centro Singular de Investigaci&oacute;n en Medicina Molecular y Enfermedades Cr&oacute;nicas (CiMUS); Deborah Bourc'his, del Institut Curie de Par&iacute;s; y Rita Vassena, de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad (SEF); los profesores Ignacio de Blas, Pedro Muniesa, de la Universidad de Zaragoza; as&iacute; como los embri&oacute;logos Antonio Urri&eacute;s, director de la unidad de reproducci&oacute;n asistida del grupo Quir&oacute;nsalud Zaragoza, y Patricia Fauque, embri&oacute;loga del Institut Cochin de Par&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n corre a cargo del realizador aragon&eacute;s Antonio Valdov&iacute;n y cuenta con la participaci&oacute;n de profesionales aragoneses de la creaci&oacute;n como &Aacute;lvaro Sancho. La danza contempor&aacute;nea es llevada al proyecto por los bailarines Carlos Campo, Ariadna Allusa, Pablo P&eacute;rez, Laura L&oacute;pez e Ingrid Magriny&agrave;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No es una llamada contra la maternidad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Raquel P&eacute;rez pone el foco en los datos que explican la relaci&oacute;n entre edad y fertilidad. La investigadora recuerda que la probabilidad de lograr un embarazo de forma natural disminuye con los a&ntilde;os y que el descenso se hace especialmente relevante a partir de los 35.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos decir de forma muy franca que este cortometraje no es una oda contra la maternidad, lo que quiere ser es un grupo de datos tratados con sensibilidad, datos cient&iacute;ficos e informaci&oacute;n cient&iacute;fica&rdquo;, se&ntilde;ala Raquel Perez.
    </p><p class="article-text">
        Esa realidad, sostiene, tambi&eacute;n contribuye a que exista un cierto tab&uacute; alrededor de las dificultades reproductivas. &ldquo;Vemos que hay mucho tab&uacute; tambi&eacute;n de esos datos. La gente no lo dice, incluso entre amistades&rdquo;, explica Mar&iacute;a Climent.
    </p><h2 class="article-text">Informaci&oacute;n para poder decidir </h2><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n del cortometraje contar&aacute; con la participaci&oacute;n de las dos investigadoras y una mesa redonda en la que tambi&eacute;n estar&aacute;n el director del proyecto, Antonio Valdov&iacute;n, y Antonio Urri&eacute;s, director de la Unidad de Reproducci&oacute;n Asistida del grupo Quir&oacute;nsalud Zaragoza. La vicerrectora de Pol&iacute;tica Cient&iacute;fica, Pilar Pina, ser&aacute; la encargada de presentar la proyecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pilar Pina ha reinvindicado durante la presentaci&oacute;n la importancia de buscar nuevas formas de trasladar la investigaci&oacute;n fuera del &aacute;mbito acad&eacute;mico. &ldquo;La gente no acaba en un art&iacute;culo&rdquo;, ha se&ntilde;alado en referencia a la necesidad de que el conocimiento cient&iacute;fico llegue a la sociedad a trav&eacute;s de otros formatos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/edad-fertilidad-cortometraje-unizar-explica-afecta-fecundidad-paso-anos_1_13562398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 13:06:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/096c93b9-256b-4ec9-8148-15f841f0453d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x936y400.jpg" length="1311637" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/096c93b9-256b-4ec9-8148-15f841f0453d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x936y400.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1311637" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A más edad, menos fertilidad: un cortometraje de la Unizar explica cómo afecta a la fecundidad el paso de los años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/096c93b9-256b-4ec9-8148-15f841f0453d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x936y400.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Zaragoza,Maternidad,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro momias halladas en Perú ponen en duda lo que se sabía sobre el final de la civilización nasca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuatro-momias-halladas-peru-ponen-duda-sabia-final-civilizacion-nasca-pm_1_13562090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33378038-b8eb-4798-a9ab-4892074e1573_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro momias halladas en Perú ponen en duda lo que se sabía sobre el final de la civilización nasca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los restos aparecieron junto a un templo wari y plantean nuevas preguntas sobre si la expansión de este imperio por la costa sur peruana implicó algún grado de colaboración entre ambas sociedades</p><p class="subtitle">Así es como los estudiantes babilónicos aprendieron todo lo que hay que saber sobre sus Dioses</p></div><p class="article-text">
        El hallazgo de <strong>cuatro individuos momificados en Huaca del Loro</strong>, en la costa sur de <a href="https://www.eldiario.es/temas/peru/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Per&uacute;</a>, plantea <strong>nuevas preguntas sobre la relaci&oacute;n entre la civilizaci&oacute;n nasca y el Imperio wari </strong>durante un periodo de importantes transformaciones en la regi&oacute;n. La interpretaci&oacute;n tradicional apunta a que los wari conquistaron a los nasca, pero la ubicaci&oacute;n de estos enterramientos abre otra posibilidad: que la <strong>implantaci&oacute;n del nuevo poder en la zona contara con alg&uacute;n grado de colaboraci&oacute;n </strong>entre ambas sociedades, en lugar de responder &uacute;nicamente a una conquista violenta.
    </p><p class="article-text">
        Corina Kellner, antrop&oacute;loga biol&oacute;gica y profesora del Departamento de Antropolog&iacute;a de la Universidad del Norte de Arizona, form&oacute; parte en 2018 de un equipo seleccionado para excavar Huaca del Loro y regres&oacute; a la zona con un equipo en 2022. Fue durante aquella segunda campa&ntilde;a cuando aparecieron los cuatro cuerpos, envueltos, sentados y flexionados, con las rodillas contra el pecho y las manos alrededor del rostro, una disposici&oacute;n habitual en numerosos enterramientos peruanos. Lo excepcional era el lugar: e<strong>staban enterrados junto a un templo wari y no en el cementerio</strong> donde se encontraban los dem&aacute;s individuos. Adem&aacute;s, las <a href="https://www.eldiario.es/temas/momias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">momias</a> hab&iacute;an permanecido intactas durante m&aacute;s de un milenio, algo poco frecuente en Per&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Huaca del Loro se encuentra en una <strong>regi&oacute;n habitada por los nasca aproximadamente entre los a&ntilde;os 1 y 750 d. C. </strong>y estuvo ocupada durante el denominado Horizonte Medio, una etapa de transici&oacute;n que coincidi&oacute; con el final de esta civilizaci&oacute;n y con el comienzo de un periodo de influencia estatal del Imperio wari y de Tiwanaku, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/bolivia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bolivia</a>. Precisamente por encontrarse en ese contexto, el estudio de los restos humanos puede aportar pistas sobre si nascas y waris interactuaron durante la llegada de estos &uacute;ltimos a la regi&oacute;n y, en caso afirmativo, sobre la naturaleza de esa relaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/450eaa7a-f117-42ad-b0fa-3806d1dae19b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/450eaa7a-f117-42ad-b0fa-3806d1dae19b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/450eaa7a-f117-42ad-b0fa-3806d1dae19b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/450eaa7a-f117-42ad-b0fa-3806d1dae19b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/450eaa7a-f117-42ad-b0fa-3806d1dae19b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/450eaa7a-f117-42ad-b0fa-3806d1dae19b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/450eaa7a-f117-42ad-b0fa-3806d1dae19b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huaca del Loro, Perú y Fardo (Paquete Momia #2)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huaca del Loro, Perú y Fardo (Paquete Momia #2)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una conquista que pudo ser m&aacute;s compleja</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, <a href="https://in.nau.edu/news/rethinking-history/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> por la misma Northern Arizona University&nbsp;, trata ahora de averiguar si existi&oacute; resistencia y <strong>hasta qu&eacute; punto fue compleja la relaci&oacute;n entre ambas sociedades</strong> durante la expansi&oacute;n wari. Kellner plantea que estos procesos no tienen por qu&eacute; producirse siempre mediante enfrentamientos violentos y que existen otras formas de ejercer influencia sobre un territorio, relacionadas tambi&eacute;n con aquello que distintas poblaciones pueden necesitar unas de otras. En este caso, los indicios llevan al equipo a considerar que nascas y waris pudieron mantener una relaci&oacute;n previa y que los primeros incluso podr&iacute;an haber apoyado al Imperio wari. Se trata, por ahora, de una posibilidad que las investigaciones en curso deber&aacute;n ayudar a esclarecer.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los posibles puntos de conexi&oacute;n se encuentra en los<strong> recursos y conocimientos que pod&iacute;an intercambiar ambas sociedades</strong>. Los nasca eran conocidos por sus t&eacute;cnicas cer&aacute;micas y sus colores, mientras que los textiles y el acceso al algod&oacute;n tambi&eacute;n pudieron desempe&ntilde;ar alg&uacute;n papel. El Imperio wari estaba asentado en Ayacucho, una zona situada a gran altitud donde <strong>cultivar algod&oacute;n</strong> pod&iacute;a resultar complicado. Los nasca, en cambio, ocupaban tierras m&aacute;s bajas y apropiadas para producir este cultivo, adem&aacute;s de hojas de coca y otros productos.
    </p><h2 class="article-text">ADN y tomograf&iacute;as para buscar nuevas respuestas</h2><p class="article-text">
        Para buscar respuestas, Kellner regres&oacute; a Per&uacute; durante cinco semanas y trabaj&oacute; junto a Melissa Lund, profesora de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica del Per&uacute;, y Alexandra Oshiro, estudiante de posgrado de la misma universidad. Las momias ya hab&iacute;an sido examinadas mediante radiograf&iacute;as tras su descubrimiento, pero en esta nueva fase, y con autorizaci&oacute;n del Ministerio de Cultura y la colaboraci&oacute;n de arque&oacute;logos peruanos y de Susana Arce, directora del Museo Nacional de Lima, donde se conservan los restos, los investigadores realizaron tomograf&iacute;as computarizadas y <strong>tomaron muestras de ADN.</strong> Tambi&eacute;n recogieron muestras de otros seres humanos y animales encontrados en el yacimiento.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso ser&aacute; combinar esa informaci&oacute;n con an&aacute;lisis isot&oacute;picos destinados a obtener pistas sobre la dieta, las relaciones y los patrones migratorios. Cuando est&eacute;n disponibles los resultados de las muestras de ADN y de las tomograf&iacute;as, Kellner prev&eacute; continuar el trabajo en el laboratorio de paleodieta isot&oacute;pica de la Universidad del Norte de Arizona junto a sus estudiantes. All&iacute; interpretar&aacute;n las tomograf&iacute;as y <strong>estudiar&aacute;n los resultados de los an&aacute;lisis isot&oacute;picos</strong> con el objetivo de comprender mejor c&oacute;mo interactuaban las distintas sociedades de la regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuatro-momias-halladas-peru-ponen-duda-sabia-final-civilizacion-nasca-pm_1_13562090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 10:30:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33378038-b8eb-4798-a9ab-4892074e1573_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99586" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33378038-b8eb-4798-a9ab-4892074e1573_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99586" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuatro momias halladas en Perú ponen en duda lo que se sabía sobre el final de la civilización nasca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33378038-b8eb-4798-a9ab-4892074e1573_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Arqueología,Perú,Bolivia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las montañas tienen memoria: científicos españoles demuestran que una cordillera conserva huellas de hace 250 millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/montanas-memoria-cientificos-espanoles-demuestran-cordillera-conserva-huellas-250-millones-anos-pm_1_13549273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8238709-9f6a-4f01-86b1-14fb1fd89b09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las montañas tienen memoria: científicos españoles demuestran que una cordillera conserva huellas de hace 250 millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La combinación de análisis geoquímicos, observaciones geofísicas y modelos permite utilizar las rocas de la superficie para reconstruir el pasado</p><p class="subtitle">Así era la montaña de Montserrat antes de convertirse en un lugar cristiano
</p></div><p class="article-text">
        Las monta&ntilde;as pueden conservar durante cientos de millones de a&ntilde;os las huellas de los procesos que contribuyeron a formarlas. Gracias a eso, un equipo internacional con participaci&oacute;n de cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles y chinos ha conseguido&nbsp;<strong>reconstruir la arquitectura profunda de la cordillera de Tianshan, en Asia Central, utilizando el registro conservado en rocas magm&aacute;ticas formadas hace m&aacute;s de 250 millones de a&ntilde;os</strong>. El resultado muestra hasta qu&eacute; punto el interior actual de la Tierra es consecuencia de acontecimientos ocurridos en un pasado remoto.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0012821X26002554?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista cient&iacute;fica&nbsp;</a><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0012821X26002554?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Earth and Planetary Science Letters</em></a>, cuenta con investigadores del&nbsp;<strong>Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)</strong>&nbsp;y de diversas instituciones chinas. Los cient&iacute;ficos estudiaron el sector occidental de Tianshan, <a href="https://www.eldiario.es/spin/ruta-peste-justiniano-pasaba-hunos-blancos-lago-issyk-kul-pm_1_12440837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una enorme cordillera que ocupa m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros en Asia Central</a>. Su objetivo era averiguar si las rocas visibles actualmente en superficie pod&iacute;an proporcionar informaci&oacute;n fiable sobre estructuras situadas a decenas de kil&oacute;metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Para ello analizaron rocas magm&aacute;ticas originadas entre finales del Carbon&iacute;fero y mediados del P&eacute;rmico,&nbsp;<strong>hace aproximadamente entre 305 y 250 millones de a&ntilde;os</strong>. Estas rocas funcionan como una especie de archivo del pasado: sus caracter&iacute;sticas qu&iacute;micas e isot&oacute;picas permiten reconstruir procesos que ocurrieron cuando los magmas se generaron y evolucionaron en las profundidades de la Tierra.
    </p><h2 class="article-text">Una huella de hace cientos de millones de a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La principal conclusi&oacute;n es que aquellos procesos no desaparecieron completamente con el paso del tiempo. Los investigadores han identificado&nbsp;<strong>dos grandes dominios en la litosfera de Tianshan</strong>, diferenciados mediante el an&aacute;lisis isot&oacute;pico de las rocas. Esas diferencias coinciden con contrastes observados actualmente mediante m&eacute;todos geof&iacute;sicos en las zonas profundas de la corteza, lo que permite relacionar el magmatismo antiguo con las formas que tiene hoy esta regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo refuerza as&iacute; una idea fundamental:&nbsp;<strong>la litosfera actual no puede entenderse &uacute;nicamente observando c&oacute;mo es en el presente</strong>, porque constituye el resultado acumulado de procesos desarrollados durante cientos de millones de a&ntilde;os. &ldquo;Nuestros resultados demuestran que el magmatismo del Paleozoico tard&iacute;o dej&oacute; una huella clara y cuantificable en la estructura profunda de la litosfera que todav&iacute;a podemos detectar hoy&rdquo;, explica He Huang, investigador de la Academia China de Ciencias Geol&oacute;gicas y primer autor del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a estas conclusiones, el equipo combin&oacute; una enorme cantidad de informaci&oacute;n recopilada durante d&eacute;cadas. La novedad reside especialmente en integrar&nbsp;<strong>cartograf&iacute;a geoqu&iacute;mica e isot&oacute;pica de las rocas, observaciones geof&iacute;sicas y modelos termodin&aacute;micos</strong>&nbsp;para comparar lo que se observa en superficie con la composici&oacute;n y las propiedades f&iacute;sicas del interior terrestre. El estudio propone precisamente este procedimiento como una metodolog&iacute;a reproducible para investigar otros antiguos sistemas monta&ntilde;osos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52460535-0e5a-4915-80f8-c75fa6e77f49_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52460535-0e5a-4915-80f8-c75fa6e77f49_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52460535-0e5a-4915-80f8-c75fa6e77f49_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52460535-0e5a-4915-80f8-c75fa6e77f49_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52460535-0e5a-4915-80f8-c75fa6e77f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52460535-0e5a-4915-80f8-c75fa6e77f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/52460535-0e5a-4915-80f8-c75fa6e77f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Su nombre en chino, Tianshan, significa literalmente &quot;montañas celestiales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Su nombre en chino, Tianshan, significa literalmente &quot;montañas celestiales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es la primera vez que se realizan estudios que integran la cartograf&iacute;a isot&oacute;pica, las observaciones geof&iacute;sicas y modelizaciones termodin&aacute;micas a gran escala, porque estamos hablando de una cordillera que se extiende m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros&rdquo;, explica&nbsp;<strong>Antonio Castro, investigador del MNCN-CSIC</strong>&nbsp;y uno de los autores del trabajo. Castro centra parte de sus investigaciones precisamente en los procesos relacionados con la generaci&oacute;n de la corteza continental y los grandes cuerpos de rocas gran&iacute;ticas.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva forma de mirar bajo las cordilleras</h2><p class="article-text">
        La importancia de la metodolog&iacute;a est&aacute; en que estudiar directamente las zonas m&aacute;s profundas de la litosfera es muy complicado. Sin necesidad de llegar f&iacute;sicamente hasta ellas, los cient&iacute;ficos pueden utilizar&nbsp;<strong>rocas magm&aacute;ticas que actualmente afloran en la superficie como testigos de las condiciones existentes millones de a&ntilde;os atr&aacute;s</strong>&nbsp;y contrastar esa informaci&oacute;n con las im&aacute;genes geof&iacute;sicas del interior del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el trabajo tambi&eacute;n ayuda a comprender mejor c&oacute;mo se forman y evolucionan los continentes. Tianshan forma parte del cintur&oacute;n orog&eacute;nico de Asia Central, construido mediante una larga sucesi&oacute;n de procesos tect&oacute;nicos. Los resultados del estudio indican que determinados episodios magm&aacute;ticos del Paleozoico dejaron una herencia suficientemente profunda y estable como para seguir siendo reconocible cientos de millones de a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta forma de reconstruir el subsuelo puede tener adem&aacute;s aplicaciones m&aacute;s all&aacute; de conocer la historia del planeta.&nbsp;<strong>Comprender la arquitectura y composici&oacute;n profunda de antiguas cordilleras puede contribuir al estudio de la distribuci&oacute;n de recursos minerales y materias primas</strong>, adem&aacute;s de nuevas herramientas para investigar la evoluci&oacute;n de la corteza terrestre. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/montanas-memoria-cientificos-espanoles-demuestran-cordillera-conserva-huellas-250-millones-anos-pm_1_13549273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 08:59:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c8238709-9f6a-4f01-86b1-14fb1fd89b09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6006075" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c8238709-9f6a-4f01-86b1-14fb1fd89b09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6006075" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las montañas tienen memoria: científicos españoles demuestran que una cordillera conserva huellas de hace 250 millones de años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c8238709-9f6a-4f01-86b1-14fb1fd89b09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Geología,Rocas,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA prueba un satélite del tamaño de una caja de zapatos que quiere cambiar la forma de moverse por el espacio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-prueba-satelite-tamano-caja-zapatos-quiere-cambiar-forma-moverse-espacio-pm_1_13552538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ce4729c-ef04-4816-88f8-0a24ebd81eea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1338y369.jpg" width="1200" height="675" alt="La NASA prueba un satélite del tamaño de una caja de zapatos que quiere cambiar la forma de moverse por el espacio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La misión ASCENT utilizará un único combustible no tóxico para alimentar dos tipos de motores y comprobar si es posible reducir el peso y el espacio que ocupan los sistemas de propulsión</p><p class="subtitle">Ni carbono ni fibra de vidrio: una buena parte de esta embarcación está hecha con lino y funciona
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/nasa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> se prepara para probar en &oacute;rbita un <strong>nuevo sistema de propulsi&oacute;n</strong> que permitir&aacute; a un peque&ntilde;o sat&eacute;lite <strong>utilizar un mismo combustible para realizar dos tipos muy distintos de maniobras</strong>. La misi&oacute;n ASCENT Propulsion Dual Mode emplear&aacute; una &uacute;nica reserva de propelente para alimentar tanto un motor de combusti&oacute;n de alto empuje como propulsores el&eacute;ctricos de electrospray de bajo empuje. El objetivo de la demostraci&oacute;n ser&aacute; comprobar en el espacio que este sistema de propulsi&oacute;n dual puede funcionar en una nave de aproximadamente el tama&ntilde;o de una caja de zapatos, evitando recurrir a sistemas independientes para cada funci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, las naves espaciales suelen necesitar dos sistemas de propulsi&oacute;n diferentes para cubrir sus necesidades de navegaci&oacute;n. Los motores qu&iacute;micos de alto empuje permiten efectuar movimientos r&aacute;pidos, como determinadas maniobras orbitales, mientras que los el&eacute;ctricos <strong>ofrecen un empuje menor pero mucho m&aacute;s eficiente para operaciones lentas</strong>, como mantener una posici&oacute;n. Esta configuraci&oacute;n requiere m&uacute;ltiples dep&oacute;sitos y sistemas de tuber&iacute;as, con el consiguiente aumento del peso y del volumen ocupado en la nave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de ASCENT consiste en sustituir esa arquitectura por un dep&oacute;sito central con un &uacute;nico propelente no t&oacute;xico, tambi&eacute;n denominado ASCENT, que suministrar&aacute; combustible a ambos tipos de motores. Compartir el dep&oacute;sito permite ahorrar masa y espacio que pueden destinarse a instrumentos cient&iacute;ficos. Esta reducci&oacute;n tambi&eacute;n podr&iacute;a permitir que futuras misiones utilizasen cohetes de lanzamiento m&aacute;s peque&ntilde;os y, por tanto, menos costosos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dos formas de propulsi&oacute;n con un mismo combustible</h2><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a re&uacute;ne desarrollos de diferentes instituciones y empresas estadounidenses. El Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA, en Alabama, dirige la misi&oacute;n, mientras que el Instituto Tecnol&oacute;gico de Massachusetts <strong>ha desarrollado los propulsores de electrospray.</strong> Plasma Processes se ha encargado del m&oacute;dulo de propulsi&oacute;n qu&iacute;mica y el Instituto Tecnol&oacute;gico de Georgia ha integrado la plataforma del sat&eacute;lite. <strong>El resultado es un CubeSat </strong>6U cuyo sistema de propulsi&oacute;n deber&aacute; demostrar en el espacio que <strong>puede combinar las capacidades de alto y bajo empuje</strong> aliment&aacute;ndose desde un mismo dep&oacute;sito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a esa fase, los ingenieros han sometido el hardware de vuelo a una bater&iacute;a de pruebas en tierra. Una de las m&aacute;s importantes ha consistido en <strong>comprobar la estanqueidad del sistema</strong> mediante helio presurizado dentro de una c&aacute;mara de vac&iacute;o. El ensayo confirm&oacute; que los sellos funcionaban como estaba previsto, un aspecto especialmente relevante porque un solo dep&oacute;sito debe alimentar dos tipos distintos de propulsores y cualquier fuga en las l&iacute;neas o v&aacute;lvulas comprometer&iacute;a la seguridad y el funcionamiento de la misi&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69eb251c-cc94-4baf-86d1-6c80f925992a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69eb251c-cc94-4baf-86d1-6c80f925992a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69eb251c-cc94-4baf-86d1-6c80f925992a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69eb251c-cc94-4baf-86d1-6c80f925992a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69eb251c-cc94-4baf-86d1-6c80f925992a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69eb251c-cc94-4baf-86d1-6c80f925992a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/69eb251c-cc94-4baf-86d1-6c80f925992a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El experto en materia de propulsión Chris Burnside, a la izquierda, y la líder de propulsión Ebony Bland, a la derecha, preparan el hardware de vuelo de la misión para realizar pruebas dentro de una sala limpia en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama. El CubeSat 6-U se sometió recientemente a rigurosas pruebas de giro, vacío térmico y fugas para garantizar que su innovador sistema de propulsión no tóxico esté listo para el entorno extremo del espacio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El experto en materia de propulsión Chris Burnside, a la izquierda, y la líder de propulsión Ebony Bland, a la derecha, preparan el hardware de vuelo de la misión para realizar pruebas dentro de una sala limpia en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama. El CubeSat 6-U se sometió recientemente a rigurosas pruebas de giro, vacío térmico y fugas para garantizar que su innovador sistema de propulsión no tóxico esté listo para el entorno extremo del espacio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El CubeSat tambi&eacute;n<strong> ha pasado por ensayos de vac&iacute;o t&eacute;rmico </strong>destinados a reproducir las condiciones que encontrar&aacute; en &oacute;rbita terrestre baja. La ausencia de aire y las fuertes variaciones de temperatura pueden afectar a los componentes de una nave, por lo que estas pruebas sirven para verificar que la electr&oacute;nica, los motores y los sistemas mec&aacute;nicos seguir&aacute;n funcionando en ese entorno. A ello se ha a&ntilde;adido un <strong>ensayo de rotaci&oacute;n</strong> para determinar las propiedades de masa y el centro de gravedad del sat&eacute;lite, fundamentales para que pueda mantener una orientaci&oacute;n estable, comunicarse con la Tierra mediante sus antenas y dirigir correctamente sus paneles solares hacia el Sol.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una demostraci&oacute;n de nueve meses en &oacute;rbita</h2><p class="article-text">
        Superados los ensayos ambientales y f&iacute;sicos, <strong>ASCENT ha entrado en la fase final de preparaci&oacute;n</strong>. El equipo todav&iacute;a debe completar las &uacute;ltimas comprobaciones del sistema, integrar los paneles solares y enviar el hardware hasta el lugar de lanzamiento. Seg&uacute;n la planificaci&oacute;n publicada por la NASA el 25 de septiembre, la misi&oacute;n tiene previsto despegar no antes del 1 de octubre como carga de un cohete Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. Esta fecha marca, por tanto, <strong>el primer momento posible para el lanzamiento y no una fecha cerrada.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez desplegado a unos 325 millas (unos 523 kil&oacute;metros) sobre la Tierra,<strong> el sat&eacute;lite iniciar&aacute; una misi&oacute;n de nueve meses</strong>. Tras las comprobaciones iniciales, los responsables realizar&aacute;n peque&ntilde;as maniobras utilizando la propulsi&oacute;n qu&iacute;mica y el&eacute;ctrica y, si los resultados son satisfactorios, pasar&aacute;n varios meses elevando y reduciendo repetidamente su &oacute;rbita. Para ello alternar&aacute;n el motor de alto empuje y los propulsores de bajo empuje con el objetivo de demostrar que el concepto de propulsi&oacute;n dual funciona en el espacio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-prueba-satelite-tamano-caja-zapatos-quiere-cambiar-forma-moverse-espacio-pm_1_13552538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 09:00:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ce4729c-ef04-4816-88f8-0a24ebd81eea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1338y369.jpg" length="325039" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ce4729c-ef04-4816-88f8-0a24ebd81eea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1338y369.jpg" type="image/jpeg" fileSize="325039" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La NASA prueba un satélite del tamaño de una caja de zapatos que quiere cambiar la forma de moverse por el espacio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ce4729c-ef04-4816-88f8-0a24ebd81eea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1338y369.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Ciencia,Espacio,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dura vida de los caballos de Casas del Turuñuelo: años de trabajo extremo antes del gran sacrificio ritual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/dura-vida-caballos-casas-turunuelo-anos-trabajo-extremo-gran-sacrificio-ritual_1_13550004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e481b54a-9d17-4d20-9a42-148b99b78c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dura vida de los caballos de Casas del Turuñuelo: años de trabajo extremo antes del gran sacrificio ritual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la Universidad de Extremadura revela que los équidos sacrificados en el yacimiento de Guareña (Badajoz) hace 2.500 años acumularon graves lesiones físicas por trabajos exigentes antes del gran ritual tartésico</p><p class="subtitle">El yacimiento extremeño del Turuñuelo saca a la luz los primeros rostros humanos de Tarteso
</p></div><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n dirigida por la Universidad de Extremadura (UEx) ha determinado que gran parte de los caballos sacrificados hace unos 2.500 a&ntilde;os en el yacimiento tart&eacute;sico de Casas del Turu&ntilde;uelo, en Guare&ntilde;a (Badajoz), murieron en plena edad productiva tras acumular lesiones compatibles con a&ntilde;os de trabajo intenso. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio, publicado en la revista cient&iacute;fica <em>Animals</em>, ha examinado los esqueletos de 31 &eacute;quidos recuperados en el gran sacrificio ritual del siglo V a.C. documentado en este enclave. Los investigadores han identificado alteraciones dentales compatibles con el empleo de embocaduras y arneses, lesiones vertebrales asociadas a esfuerzos repetidos y cambios &oacute;seos en las extremidades vinculados a trabajos exigentes. Estas evidencias apuntan a que los ejemplares fueron utilizados intensivamente, posiblemente para labores de transporte, la tracci&oacute;n de carros o actividades ecuestres de elevada exigencia f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis detalla que muchos de los animales fueron sacrificados entre los cinco y siete a&ntilde;os de edad, cuando todav&iacute;a conservaban un elevado valor para el trabajo o la monta. Los autores plantean que algunos pudieron ser seleccionados para la inmolaci&oacute;n despu&eacute;s de a&ntilde;os de servicio, si bien esta interpretaci&oacute;n constituye una hip&oacute;tesis derivada de las marcas observadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2848227e-a9ca-4db7-9883-f81693210d54_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2848227e-a9ca-4db7-9883-f81693210d54_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2848227e-a9ca-4db7-9883-f81693210d54_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2848227e-a9ca-4db7-9883-f81693210d54_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2848227e-a9ca-4db7-9883-f81693210d54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2848227e-a9ca-4db7-9883-f81693210d54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2848227e-a9ca-4db7-9883-f81693210d54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huesos de caballos hallados en el yacimiento de Casas del Turuñuelo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huesos de caballos hallados en el yacimiento de Casas del Turuñuelo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Asimismo, todos los ejemplares presentaban defectos en el esmalte dental conocidos como hipoplasias, asociados a episodios de estr&eacute;s fisiol&oacute;gico durante el crecimiento, como carencias nutricionales o enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        Para reconstruir esta trayectoria previa al sacrificio, el equipo combin&oacute; el examen osteol&oacute;gico tradicional con la tomograf&iacute;a computarizada, una t&eacute;cnica que detecta alteraciones internas sin da&ntilde;ar los restos arqueol&oacute;gicos. La investigadora de la Universidad de Extremadura (UEx) y directora del trabajo, Mar&iacute;a Mart&iacute;n Cuervo, ha se&ntilde;alado que las patolog&iacute;as aportan una nueva perspectiva sobre la relaci&oacute;n entre las personas y los animales y permiten conocer las exigencias f&iacute;sicas a las que estuvieron sometidos antes de una deposici&oacute;n que form&oacute; parte de la ceremonia de clausura del edificio.
    </p><p class="article-text">
        En el estudio han participado especialistas de las universidades de Barcelona, C&oacute;rdoba, M&aacute;laga y Lleida, adem&aacute;s del Instituto de Arqueolog&iacute;a de M&eacute;rida (CSIC-Junta de Extremadura) y otras instituciones, situando a Casas del Turu&ntilde;uelo entre los registros m&aacute;s antiguos y mejor conservados de Europa para el estudio de la salud y el manejo equino en &eacute;poca protohist&oacute;rica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/dura-vida-caballos-casas-turunuelo-anos-trabajo-extremo-gran-sacrificio-ritual_1_13550004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 11:16:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e481b54a-9d17-4d20-9a42-148b99b78c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="851432" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e481b54a-9d17-4d20-9a42-148b99b78c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="851432" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La dura vida de los caballos de Casas del Turuñuelo: años de trabajo extremo antes del gran sacrificio ritual]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e481b54a-9d17-4d20-9a42-148b99b78c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Cultura,Yacimientos arqueológicos,Investigación científica,Universidad,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un protoanfibio de hace 309 millones de años y lo bautizan en honor a sus madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-protoanfibio-309-millones-anos-bautizan-honor-madres-pm_1_13545865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31300301-510b-422f-95ff-272443cc3c7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un protoanfibio de hace 309 millones de años y lo bautizan en honor a sus madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fósil de Jeanerpeton mazonensis, conservado con un nivel de detalle excepcional, llevaba años en el Field Museum de Chicago clasificado como otra especie</p><p class="subtitle">Luna pide otra oportunidad: la perra de 8 años que se ha quedado sin familia y espera en el refugio </p></div><p class="article-text">
        Un f&oacute;sil de hace unos 309 millones de a&ntilde;os conservado en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> de Mazon Creek, en Illinois (<a href="https://www.eldiario.es/temas/estados-unidos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a>), ha permitido identificar una nueva especie de protoanfibio. Bautizada como <em>Jeanerpeton mazonensis</em>,<strong> pertenece a los anfibamiformes, un grupo de tetr&aacute;podos relacionado con el origen de los anfibios actuales.</strong> El nombre esconde adem&aacute;s una historia personal: Allison J. Sefcovic y Payton J. Kohlberg, coautoras principales del estudio, decidieron homenajear a sus respectivas madres, que casualmente se llaman Jean. La descripci&oacute;n, firmada tambi&eacute;n por Calvin So y Arjan Mann, ha sido <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/02724634.2026.2698799" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> en el <em>Journal of Vertebrate Paleontology</em>.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplar no es un hallazgo reciente. <strong>Fue descubierto hace a&ntilde;os por un coleccionista aficionado</strong> y posteriormente donado al Field Museum de Chicago, donde inicialmente se clasific&oacute; como <em>Amphibamus grandicep</em>s, una especie ya conocida en la zona. Su reestudio anat&oacute;mico, con especial atenci&oacute;n a las partes dorsal y lateral del cr&aacute;neo y al esqueleto axial, ha revelado diferencias respecto a otros anfibamiformes del Carbon&iacute;fero y el P&eacute;rmico suficientes para reconocer un g&eacute;nero y una especie nuevos.
    </p><h2 class="article-text">Un f&oacute;sil con impresiones de los ojos</h2><p class="article-text">
        La excepcional conservaci&oacute;n del animal ha permitido observar <strong>rasgos que habitualmente desaparecen durante el proceso de fosilizaci&oacute;n</strong>. Seg&uacute;n explica Sefcovic en una informaci&oacute;n proporcionada por el Field Museum, en el ejemplar <strong>pueden distinguirse algunas escamas de la espalda</strong>, peque&ntilde;as estructuras conocidas como gastralia (una especie de &ldquo;costillas abdominales&rdquo;), e incluso las impresiones de los ojos. El <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;sil</a> ya hab&iacute;a llamado anteriormente la atenci&oacute;n porque conserva lo que se ha interpretado como la <strong>evidencia corporal m&aacute;s antigua</strong> de estructuras semejantes a las almohadillas de los dedos de los actuales lisanfibios.
    </p><p class="article-text">
        Estas condiciones de preservaci&oacute;n est&aacute;n relacionadas con el paisaje de Mazon Creek hace cientos de millones de a&ntilde;os. La regi&oacute;n que hoy rodea Chicago era entonces un delta fluvial pantanoso habitado por diferentes animales terrestres primitivos, grandes insectos y organismos acu&aacute;ticos. La r&aacute;pida acumulaci&oacute;n de sedimentos sobre los restos de plantas y animales <strong>favoreci&oacute; una fosilizaci&oacute;n extraordinaria</strong>, capaz de conservar tejidos blandos, contornos corporales y otros detalles que normalmente se pierden. Mazon Creek es hoy uno de los grandes yacimientos f&oacute;siles del Carbon&iacute;fero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b964d5af-15ea-42c0-b989-3d2ab235ddd7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b964d5af-15ea-42c0-b989-3d2ab235ddd7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b964d5af-15ea-42c0-b989-3d2ab235ddd7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b964d5af-15ea-42c0-b989-3d2ab235ddd7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b964d5af-15ea-42c0-b989-3d2ab235ddd7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b964d5af-15ea-42c0-b989-3d2ab235ddd7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b964d5af-15ea-42c0-b989-3d2ab235ddd7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Foto i il·lustració del fòssil de Jeanerpeton mazonensis"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Foto i il·lustració del fòssil de Jeanerpeton mazonensis                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Jeanerpeton mazonensis</em> habr&iacute;a tenido un aspecto que el equipo compara, de manera aproximada, con una <strong>salamandra baja y robusta, semejante a una rana</strong>. El propio nombre aporta informaci&oacute;n sobre su procedencia: mientras Jeanerpeton puede traducirse aproximadamente como &ldquo;el reptador de Jean&rdquo;, mazonensis hace referencia a Mazon Creek, el yacimiento en el que apareci&oacute; el ejemplar.
    </p><h2 class="article-text">Una especie escondida bajo otra clasificaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El caso ilustra tambi&eacute;n un problema habitual en paleontolog&iacute;a. Algunos f&oacute;siles dif&iacute;ciles de interpretar terminan agrupados provisionalmente bajo una misma especie, formando lo que los cient&iacute;ficos denominan un &ldquo;tax&oacute;n caj&oacute;n de sastre&rdquo;. Calvin So explica que distintos ejemplares de la colecci&oacute;n del Field Museum fueron agrupados hist&oacute;ricamente bajo <em>Amphibamus grandiceps</em> <strong>sin haber sido estudiados en profundidad</strong>. El nuevo trabajo demuestra que, al menos en el caso de <em>Jeanerpeton</em>, las caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas permiten diferenciarlo de esa especie.
    </p><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n apunta, adem&aacute;s, a que <strong>la diversidad de anfibamiformes de Mazon Creek pudo ser mayor de lo que se pensaba</strong>. Los autores se&ntilde;alan que las observaciones preliminares de otros f&oacute;siles muestran variaciones en el n&uacute;mero de v&eacute;rtebras presacras, lo que sugiere que durante el Moscoviense convivieron en la zona m&aacute;s representantes de este grupo de los reconocidos hasta ahora. El yacimiento ya <strong>ha proporcionado algunos de los registros f&oacute;siles m&aacute;s antiguos de importantes</strong> linajes de tetr&aacute;podos tempranos.
    </p><p class="article-text">
        Sefcovic y Kohlberg formaban parte del programa <em>Women in Science Interns</em> del Field Museum cuando participaron en la investigaci&oacute;n. Ambas desarrollaron el proyecto junto con Calvin So dentro del grupo de laboratorio de Arjan Mann, conservador asistente de peces f&oacute;siles y tetr&aacute;podos tempranos de la instituci&oacute;n. El estudio de <em>J. mazonensis</em> aporta as&iacute; una nueva pieza para comprender qu&eacute; animales habitaban el actual Illinois <strong>hace m&aacute;s de 300 millones de a&ntilde;os</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-protoanfibio-309-millones-anos-bautizan-honor-madres-pm_1_13545865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 08:30:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/31300301-510b-422f-95ff-272443cc3c7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1868791" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/31300301-510b-422f-95ff-272443cc3c7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1868791" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren un protoanfibio de hace 309 millones de años y lo bautizan en honor a sus madres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/31300301-510b-422f-95ff-272443cc3c7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Yacimientos arqueológicos,Investigación científica,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estudiantes de bachillerato de Euskadi se citan con ganadores del Nobel en el Victoria Eugenia de Donostia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/estudiantes-bachillerato-euskadi-citan-ganadores-nobel-victoria-eugenia-donostia_1_13546445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fbbf589-dbdc-4e26-895f-cce4410e7ad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x939y563.jpg" width="1200" height="675" alt="Estudiantes de bachillerato de Euskadi se citan con ganadores del Nobel en el Victoria Eugenia de Donostia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los científicos aconsejaron al alumnado aprovechar la inteligencia artificial como una herramienta aliada para potenciar el conocimiento, pero sin descuidar el pensamiento crítico propio</p><p class="subtitle">Donostia sigue de festival en festival con la sexta edición de 'Passion for Knowledge', un encuentro que mezcla la cultura y la ciencia</p></div><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a del festival 'Passion for Knowledge' en Donostia no comienza con una conferencia cualquiera. Estudiantes de Bachillerato han tomado el teatro Victoria Eugenia para despertar su inter&eacute;s por la ciencia conversando con tres cient&iacute;ficos de primer nivel: el bi&oacute;logo molecular Gin&eacute;s Morata, el astrof&iacute;sico Brian Schmidt y la f&iacute;sica Anne L'Huillier. El primero fue galardonado con el Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica y T&eacute;cnica y los dos &uacute;ltimos, con el Premio Nobel de F&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Durante la apertura del encuentro, Izaskun Sim&oacute;n, responsable de la Fundaci&oacute;n EDP en Euskadi, ha destacado el &ldquo;compromiso institucional&rdquo; con la educaci&oacute;n investigadora mediante el fomento del pensamiento cr&iacute;tico, la indagaci&oacute;n constante y la superaci&oacute;n del miedo al error. Al mismo tiempo, ha puesto sobre la mesa la brecha de g&eacute;nero en el sector al se&ntilde;alar que en Espa&ntilde;a solo el 16% de los profesionales STEM son mujeres y ha urgido a eliminar barreras para garantizar la igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Maialen Agirre, directora de Innovaci&oacute;n del Gobierno vasco, ha defendido que el conocimiento de vanguardia debe salir de los muros de las universidades y los laboratorios para traducirse en una innovaci&oacute;n capaz de transformar la vida cotidiana. Tambi&eacute;n ha instado al alumnado a atreverse a formular preguntas a estos cient&iacute;ficos, ya que tenerlos cerca es un &ldquo;privilegio&rdquo;, y ha recordado que detr&aacute;s de los premios y los grandes trabajos siempre existi&oacute; una inquietud inicial.
    </p><p class="article-text">
        Antes del encuentro, estudiantes de diferentes centros de Donostia, Hernani, Ir&uacute;n, Azpeitia, Oiartzun, Zumaia y hasta Vitoria prepararon sus preguntas, divididas en dos categor&iacute;as principales. En la secci&oacute;n de 'Biograf&iacute;a' pod&iacute;an plantear cuestiones m&aacute;s personales, mientras que en 'Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas' las preguntas se centraban en sus trabajos e investigaciones. Un seleccionador eleg&iacute;a al azar un n&uacute;mero que correspond&iacute;a a un estudiante y a su pregunta. Tras recibir el micr&oacute;fono y formularla en voz alta, los cient&iacute;ficos respond&iacute;an y explicaban sus argumentos.
    </p><p class="article-text">
        Para fomentar la participaci&oacute;n a la hora de preparar las preguntas, el encuentro tambi&eacute;n ha premiado la m&aacute;s interesante. El equipo del Donostia International Physics Center (DIPC) seleccion&oacute; las interrogantes que consideraba m&aacute;s interesantes y se las traslad&oacute; a la Fundaci&oacute;n EDP, que tuvo la &uacute;ltima palabra. Una persona del equipo del DIPC ha explicado a este medio que muchas de las preguntas se repet&iacute;an o no estaban correctamente formuladas, por lo que se realizaron dos procesos de selecci&oacute;n hasta encontrar la ganadora.
    </p><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n, el premio ha sido para Yahya Tammi, estudiante de 17 a&ntilde;os del Koldo Mitxelena de Vitoria. Tammi cursa el Bachillerato Biosanitario con la intenci&oacute;n de estudiar Biotecnolog&iacute;a y aprender m&aacute;s sobre los extrem&oacute;filos &mdash;seres vivos capaces de sobrevivir en contextos clim&aacute;ticos extremos&mdash;. El ganador le ha contado a elDiario.es/Euskadi que le ha gustado especialmente la actividad porque le ha permitido no idealizar a estos cient&iacute;ficos y verlos como personas &ldquo;como t&uacute; y como yo&rdquo;, entendiendo que es &ldquo;posible ser como ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta de Tammi estaba dirigida a Brian Schmidt, a quien ya conoc&iacute;a por v&iacute;deos en YouTube. Su planteamiento demostraba tanto su inter&eacute;s como los conocimientos que maneja: &ldquo;En el siglo XIX, los cient&iacute;ficos cre&iacute;an en la existencia del &eacute;ter lumin&oacute;fero, que result&oacute; ser una ilusi&oacute;n debido a la falta de una mejor f&iacute;sica. &iquest;Crees que la energ&iacute;a oscura podr&iacute;a ser nuestro '&eacute;ter' del siglo XXI, una ilusi&oacute;n matem&aacute;tica porque quiz&aacute;s no entendemos la gravedad a escalas muy grandes?&rdquo;. Ante la pregunta, Schmidt admiti&oacute; que existe esa posibilidad, ya que todav&iacute;a no se sabe de qu&eacute; est&aacute; compuesta la energ&iacute;a oscura.
    </p><p class="article-text">
        Los tres invitados se han abierto ante el p&uacute;blico joven que ha llegado con preguntas complejas, desde cuestiones sobre la competencia molecular, para el cient&iacute;fico Morata, hasta otras que han dejado a los propios investigadores sin una respuesta clara, como c&oacute;mo puede un electr&oacute;n estar en dos lugares a la vez, para la f&iacute;sica L'Huillier. Tambi&eacute;n han aconsejado al alumnado aprovechar la inteligencia artificial como una herramienta aliada para potenciar el conocimiento, pero sin descuidar el pensamiento cr&iacute;tico propio: &ldquo;puede hacerte muy fuerte e inteligente o muy d&eacute;bil y tonto&rdquo;, ha concluido Schimidt.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si algo han transmitido los tres cient&iacute;ficos es la importancia de la paciencia, la obstinaci&oacute;n y la pasi&oacute;n por su trabajo. L'Huillier ha recordado especialmente su experiencia de discriminaci&oacute;n por ser mujer y c&oacute;mo esta ha afectado a su carrera. A las chicas que le dicen que &ldquo;esto no es para chicas&rdquo;, la ganadora del Premio Nobel de 2023 les ha lanzado un mensaje claro: &ldquo;&iexcl;no escuchen!&rdquo;. Schmidt se ha sumado a la reivindicaci&oacute;n se&ntilde;alando la importancia de que los hombres se posicionen frente al machismo y ayuden a denunciar este tipo de actitudes cuando las presencien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Laura Ferreira Niño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/estudiantes-bachillerato-euskadi-citan-ganadores-nobel-victoria-eugenia-donostia_1_13546445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2026 19:45:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1fbbf589-dbdc-4e26-895f-cce4410e7ad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x939y563.jpg" length="2738368" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1fbbf589-dbdc-4e26-895f-cce4410e7ad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x939y563.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2738368" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estudiantes de bachillerato de Euskadi se citan con ganadores del Nobel en el Victoria Eugenia de Donostia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1fbbf589-dbdc-4e26-895f-cce4410e7ad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x939y563.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Donostia,Festivales,Ciencia,Investigación científica,Biología,Astrofísica,Física,Estudiantes,Premios Nobel,Premios Príncipe de Asturias,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
