<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Investigación científica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/investigacion-cientifica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Investigación científica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1014030/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilla-La Mancha ensaya con 50 variedades de girasol para identificar las más resistentes al cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/castilla-mancha-ensaya-50-variedades-girasol-identificar-resistentes-cambio-climatico_1_13398672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd3fd9e7-3537-4b2f-8db6-40bbf784d6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilla-La Mancha ensaya con 50 variedades de girasol para identificar las más resistentes al cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal está realizando los estudios en campos de ensayo de la provincia de Cuenca
</p><p class="subtitle">IRIAF: los investigadores que te ayudan a elegir cultivo, aumentan la producción de leche o buscan vacuna para las abejas</p></div><p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, a trav&eacute;s del <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/iriaf-investigadores-ayudan-elegir-cultivo-aumentan-produccion-leche-buscan-vacuna-abejas_1_13229982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Regional de Investigaci&oacute;n y Desarrollo Agroalimentario y Forestal</a> (IRIAF), ha puesto en marcha una nueva campa&ntilde;a de ensayos de girasol en la provincia de Cuenca en los que se eval&uacute;an m&aacute;s de 50 variedades en diferentes parcelas ubicadas en Arcas, Valpara&iacute;so de Abajo y Albaladejito.
    </p><p class="article-text">
        Estos campos de ensayo forman parte de la Red de Campos de Ensayo del Centro de Investigaci&oacute;n Agroforestal Albaladejito y est&aacute;n abiertos a la visita de agricultores, t&eacute;cnicos y profesionales del sector, ha informado la Junta en nota de prensa.
    </p><p class="article-text">
        La principal finalidad de estos trabajos es analizar el comportamiento agron&oacute;mico de las distintas variedades respecto a las condiciones clim&aacute;ticas y de suelo, generando informaci&oacute;n &uacute;til para que los agricultores puedan tomar las mejores decisiones basadas en datos objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Los ensayos permiten comparar aspectos como la adaptaci&oacute;n al entorno, el potencial productivo o los rendimientos, contribuyendo as&iacute; a mejorar la competitividad y la rentabilidad de las explotaciones agrarias. La informaci&oacute;n que generan tambi&eacute;n hace posible la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico al identificar variedades m&aacute;s resistentes a situaciones de sequ&iacute;a, altas temperaturas u otras condiciones adversas que pueden afectar al cultivo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estos campos de ensayo constituyen una herramienta fundamental para la transferencia de conocimiento al sector, acercando la innovaci&oacute;n y los avances en mejora vegetal a agricultores y cooperativas. La posibilidad de visitar las parcelas y observar directamente el desarrollo de las distintas variedades favorece el intercambio de experiencias y la incorporaci&oacute;n de nuevas soluciones que permitan afrontar con mayores garant&iacute;as los retos actuales de la agricultura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[AgroalimentariaCLM]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/castilla-mancha-ensaya-50-variedades-girasol-identificar-resistentes-cambio-climatico_1_13398672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 11:29:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dd3fd9e7-3537-4b2f-8db6-40bbf784d6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297718" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dd3fd9e7-3537-4b2f-8db6-40bbf784d6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297718" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Castilla-La Mancha ensaya con 50 variedades de girasol para identificar las más resistentes al cambio climático]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dd3fd9e7-3537-4b2f-8db6-40bbf784d6ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Investigación científica,Aceite de girasol,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los huesos de unas princesas del antiguo Egipto revelan que usaban armas hace 4.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huesos-princesas-antiguo-egipto-revelan-usaban-armas-4-000-anos-pm_1_13393158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe2d163a-b29d-461a-86d1-c618bf696e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147837.jpg" width="2148" height="1208" alt="Los huesos de unas princesas del antiguo Egipto revelan que usaban armas hace 4.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo análisis bioarqueológico identifica señales de actividad física repetida y cuestiona que el armamento depositado en las tumbas tuviera una función exclusivamente simbólica</p><p class="subtitle">Hace 2.400 años, los galos enterraron esta espada junto a la tumba de un niño y ahora los arqueólogos tratan de averiguar la razón
</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, <strong>las armas halladas en las tumbas de algunas princesas del antiguo </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Egipto</strong></a><strong> fueron interpretadas como simples s&iacute;mbolos de prestigio o de estatus</strong>, sin que existieran pruebas directas de que hubieran sido utilizadas por sus propietarias. <strong>Un estudio </strong><a href="https://www.frontiersin.org/journals/environmental-archaeology/articles/10.3389/fearc.2026.1844402/full" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>Frontiers in Environmental Archaeology</em> <strong>cuestiona ahora esa interpretaci&oacute;n</strong> tras reexaminar los restos &oacute;seos de cinco mujeres de la realeza y del rey Hor, recuperados a finales del siglo XIX en la necr&oacute;polis de Dahshur. El an&aacute;lisis concluye que varias de esas princesas <strong>presentan adaptaciones musculares y &oacute;seas compatibles con el uso repetido de armas</strong>, especialmente arcos, lo que refuerza la hip&oacute;tesis de que estos objetos pudieron tener una funci&oacute;n pr&aacute;ctica adem&aacute;s de simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n revis&oacute; esqueletos pertenecientes a las <strong>princesas Ita, Khenmet, Itaweret, Noub-Hotep y otra mujer cuya identidad no ha podido establecerse con certeza</strong>, adem&aacute;s del rey Hor. Los restos fueron descubiertos durante las excavaciones dirigidas por Jacques de Morgan entre 1894 y 1895 y permanecieron durante m&aacute;s de un siglo sin un estudio osteol&oacute;gico completo. El equipo aplic&oacute; una combinaci&oacute;n de an&aacute;lisis anat&oacute;micos, radiograf&iacute;as y espectroscopia infrarroja para reconstruir el estado de salud, las actividades habituales y las posibles relaciones entre los individuos estudiados, incorporando por primera vez una perspectiva bioarqueol&oacute;gica integral sobre este conjunto funerario. 
    </p><h2 class="article-text">Las marcas que dejaron a&ntilde;os de actividad f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        La principal novedad del trabajo reside en la relaci&oacute;n entre las alteraciones observadas en los huesos y los objetos depositados en las tumbas. Los investigadores documentaron un desarrollo especialmente acusado de las inserciones musculares del hombro, el brazo, el antebrazo y la mano, adem&aacute;s de asimetr&iacute;as compatibles con movimientos repetitivos de gran intensidad. En las princesas Khenmet e Itaweret identificaron <strong>modificaciones compatibles con el gesto repetido de tensar un arco</strong>, mientras que en Ita detectaron adaptaciones que podr&iacute;an corresponder al <strong>uso continuado de armas como dagas o mazas</strong>. En el caso de Noub-Hotep, las alteraciones del antebrazo y la mano coinciden con la presencia de flechas en su ajuar funerario. Para los autores, la correspondencia entre las evidencias osteol&oacute;gicas y los objetos hallados en las tumbas respalda la posibilidad de que <strong>esas armas no fueran &uacute;nicamente elementos ceremoniales.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b00bcc29-a076-40e5-b8e3-fee547fa60c3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b00bcc29-a076-40e5-b8e3-fee547fa60c3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b00bcc29-a076-40e5-b8e3-fee547fa60c3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b00bcc29-a076-40e5-b8e3-fee547fa60c3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b00bcc29-a076-40e5-b8e3-fee547fa60c3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b00bcc29-a076-40e5-b8e3-fee547fa60c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b00bcc29-a076-40e5-b8e3-fee547fa60c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Identificaciones manuscritas originales del siglo XIX conservadas en huesos: (A) Roi Hor escrito en negro junto al foramen magnum del cráneo del rey Hor; (B) KnOUMiT escrito en la cara lateral de la tibia derecha de Khenmit. También, en antiguas etiquetas y materiales de envoltura: (C) princesa: noub hotep / Dachour 1894; (D) Ida escrito en negro en un antiguo periódico utilizado como material de envoltura para los restos de Ita."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Identificaciones manuscritas originales del siglo XIX conservadas en huesos: (A) Roi Hor escrito en negro junto al foramen magnum del cráneo del rey Hor; (B) KnOUMiT escrito en la cara lateral de la tibia derecha de Khenmit. También, en antiguas etiquetas y materiales de envoltura: (C) princesa: noub hotep / Dachour 1894; (D) Ida escrito en negro en un antiguo periódico utilizado como material de envoltura para los restos de Ita.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El estudio sostiene que estas modificaciones dif&iacute;cilmente pueden atribuirse a actividades espor&aacute;dicas. La hipertrofia de determinadas inserciones musculares, el desarrollo de algunos huesos del antebrazo y la remodelaci&oacute;n de varios metacarpos reflejan <strong>cargas mec&aacute;nicas repetidas durante largos periodos de tiempo</strong>. Seg&uacute;n los investigadores, este patr&oacute;n resulta compatible con actividades que exig&iacute;an fuerza, coordinaci&oacute;n y entrenamiento continuado, como el tiro con arco, aunque el registro osteol&oacute;gico por s&iacute; solo no permite determinar con absoluta certeza el contexto en el que se realizaron esos movimientos.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que un s&iacute;mbolo de estatus</h2><p class="article-text">
        Las conclusiones del trabajo tambi&eacute;n invitan a revisar la interpretaci&oacute;n tradicional de los ajuares funerarios de la realeza egipcia. Hasta ahora, la presencia de arcos, flechas, mazas o dagas en las tumbas de estas mujeres se hab&iacute;a relacionado principalmente con su rango social o con su significado ritual dentro de las creencias funerarias del Reino Medio. Sin embargo, la coincidencia entre esos objetos y las alteraciones detectadas en los esqueletos abre la posibilidad de que, al menos en algunos casos, reflejaran habilidades desarrolladas en vida. Los autores subrayan que <strong>las evidencias bioarqueol&oacute;gicas no permiten reconstruir con exactitud c&oacute;mo se utilizaron esas armas</strong>, pero s&iacute; cuestionan que su presencia respondiera exclusivamente a motivos simb&oacute;licos.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis aport&oacute; adem&aacute;s <strong>nueva informaci&oacute;n sobre el estado de salud de los individuos estudiados</strong>. Los investigadores documentaron lesiones degenerativas en distintas articulaciones, fracturas ya consolidadas, signos de estr&eacute;s fisiol&oacute;gico y otras alteraciones compatibles con enfermedades, deficiencias nutricionales o procesos inflamatorios, adem&aacute;s de caracterizar los materiales empleados durante la momificaci&oacute;n mediante espectroscopia infrarroja. En conjunto, estos datos permiten reconstruir con mayor precisi&oacute;n tanto las condiciones de vida como las pr&aacute;cticas funerarias de este grupo de la &eacute;lite egipcia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7415afd9-8acf-4096-ad0b-8a38ecb00936_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7415afd9-8acf-4096-ad0b-8a38ecb00936_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7415afd9-8acf-4096-ad0b-8a38ecb00936_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7415afd9-8acf-4096-ad0b-8a38ecb00936_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7415afd9-8acf-4096-ad0b-8a38ecb00936_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7415afd9-8acf-4096-ad0b-8a38ecb00936_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7415afd9-8acf-4096-ad0b-8a38ecb00936_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lesiones patológicas y cambios entesiales de Ita"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lesiones patológicas y cambios entesiales de Ita                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una nueva mirada sobre las mujeres de la realeza egipcia</h2><p class="article-text">
        Los resultados <strong>no implican que todas las mujeres de la familia real desempe&ntilde;aran funciones militares ni que participaran en combates</strong>. Los propios autores insisten en que el estudio analiza &uacute;nicamente un peque&ntilde;o grupo de individuos y que las conclusiones deben interpretarse dentro de ese contexto. Aun as&iacute;, las evidencias bioarqueol&oacute;gicas s&iacute; cuestionan la idea de que las armas depositadas junto a estas princesas tuvieran siempre un valor exclusivamente ceremonial y abren la puerta a reconsiderar el papel que algunas mujeres de la &eacute;lite pudieron desempe&ntilde;ar en actividades f&iacute;sicamente exigentes durante el Reino Medio.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un siglo despu&eacute;s del descubrimiento de estas tumbas en Dahshur, el rean&aacute;lisis de los esqueletos demuestra el <strong>potencial de la bioarqueolog&iacute;a para extraer nueva informaci&oacute;n de restos excavados hace generaciones</strong>. Al combinar evidencias osteol&oacute;gicas, radiol&oacute;gicas, qu&iacute;micas e hist&oacute;ricas, el estudio ofrece una reconstrucci&oacute;n mucho m&aacute;s completa de la vida y la muerte de este grupo de la realeza egipcia y plantea nuevas preguntas sobre las actividades, la salud y el papel social de algunas de sus princesas hace cerca de 4.000 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huesos-princesas-antiguo-egipto-revelan-usaban-armas-4-000-anos-pm_1_13393158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 06:00:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fe2d163a-b29d-461a-86d1-c618bf696e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147837.jpg" length="313374" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fe2d163a-b29d-461a-86d1-c618bf696e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147837.jpg" type="image/jpeg" fileSize="313374" width="2148" height="1208"/>
      <media:title><![CDATA[Los huesos de unas princesas del antiguo Egipto revelan que usaban armas hace 4.000 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fe2d163a-b29d-461a-86d1-c618bf696e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147837.jpg" width="2148" height="1208"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Egipto,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Los aliens que decían “adobo” y los últimos de las Islas Marianas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-aliens-decian-adobo-ultimos-islas-marianas_132_13388700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87939b96-1c76-487a-8053-0142ea84105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Los aliens que decían “adobo” y los últimos de las Islas Marianas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Primero les arrasaron los colonizadores, llegados de todas las partes del mundo. Luego ha sido el abandono y ahora el cambio climático. Sus heridas tienen capas, que cuentan su historia, y la nuestra 
</p><p class="subtitle">Un tema Al día, ¡en el teatro! Ven a verlo en directo el 3 de octubre en Madrid. Consigue ya tus entradas</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/los-ltimos-de-las-islas-marianas/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Los últimos de las islas Marianas"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Junto al jefe de ciencia de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, Antonio Mart&iacute;nez Ron; la arque&oacute;loga Mar&iacute;a Cruz Berrocal; la experta en dendrocronolog&iacute;a, Marta Dom&iacute;nguez Delm&aacute;s, y la historiadora Angela Schottenhammer nos vamos a la aventura de conocer las islas Mariana. Sobre todo, la isla de Rota. Conocemos a los chamorros, asumimos que para ellos hemos sido, hist&oacute;ricamente, &ldquo;alien&iacute;genas&rdquo;. Aprendemos, tambi&eacute;n, que este pueblo fue golpeado por la colonizaci&oacute;n y, ahora, por el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Este viaje forma parte del proyecto '<a href="https://pacificpeopleforest.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PacificPeopleForest</a>', financiado por la Comisi&oacute;n Europea, que pretende hacer una radiograf&iacute;a detallada de los impactos del colonialismo europeo tras la llegada de Fernando Magallanes a este lugar en 1521. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>***</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/despues-magallanes-huellas-contacto-conmociono-islas-pacifico_1_13316894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Antes y despu&eacute;s de Magallanes: tras las huellas de un contacto que conmocion&oacute; las islas del Pac&iacute;fico</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por </strong>WhatsApp cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-aliens-decian-adobo-ultimos-islas-marianas_132_13388700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/87939b96-1c76-487a-8053-0142ea84105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="181574" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/87939b96-1c76-487a-8053-0142ea84105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="181574" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Los aliens que decían “adobo” y los últimos de las Islas Marianas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/87939b96-1c76-487a-8053-0142ea84105d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colonialismo,Cambio climático,Español,Idiomas,Ciencia,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un ecosistema oculto bajo los glaciares rocosos, amenazado por el calentamiento global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/descubren-ecosistema-oculto-glaciares-rocosos-amenazado-calentamiento-global_132_13380511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7dae15a6-be1a-4c17-b021-769a374a8c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un ecosistema oculto bajo los glaciares rocosos, amenazado por el calentamiento global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación identifica hasta 80 especies de invertebrados y otras formas de vida en el subsuelo de los Alpes suizos, un hábitat poco explorado cuya desaparición podría acelerar la pérdida de biodiversidad de alta montaña </p><p class="subtitle">Una nueva especie de milpiés escondido entre la hojarasca del bosque en el centro de la península ibérica
</p></div><p class="article-text">
        Los glaciares rocosos esconden habitantes sorprendentes e incluso inesperados. Estas gigantescas lenguas de hielo, rocas y sedimentos con aspecto de paisaje lunar, que encontramos en algunas zonas de alta monta&ntilde;a, guardan una riqueza biol&oacute;gica poco estudiada hasta la fecha. 
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez un estudio cient&iacute;fico revela la abundante biodiversidad de las capas subterr&aacute;neas de los glaciares de roca, en concreto en los situados en los Alpes suizos, que se encuentran amenazados por el cambio clim&aacute;tico. Este h&aacute;bitat subterr&aacute;neo, formado por huecos entre ac&uacute;mulos de rocas, se denomina medio subterr&aacute;neo superficial (MSS) y esta es la primera vez que se estudia en glaciares rocosos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una enorme diversidad de invertebrados. Hemos identificado hasta 80 especies&rdquo;, explica  Jos&eacute; Domingo Gilgado, autor del estudio. Estas especies incluyen principalmente insectos, ar&aacute;cnidos y miri&aacute;podos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo titulado <a href="https://doi.org/10.1038/s41598-026-45647-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Unexpected high subterranean biodiversity on rock glaciers threatened by global warming</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, liderado por el investigador, </span>lo realiz&oacute; durante su estancia en la Universidad de Basilea, en Suiza, y se ha publicado en<span class="highlight" style="--color:white;"> la revista </span><a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-45647-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Scientific Reports</em></span></a>, en colaboraci&oacute;n con los tambi&eacute;n bi&oacute;logos Hans-Peter Rusterholz y Bruno Baur. 
    </p><p class="article-text">
        Gilgado es profesor ayudante doctor en el Departamento de Ciencias de la Vida en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH) y ya hab&iacute;a investigado de forma previa la fauna en los canchales y ramblas en Espa&ntilde;a. Sin embargo, el estudio de los glaciares rocosos es toda una novedad porque &ldquo;solo se conoc&iacute;an algunos invertebrados de su superficie, pero no hab&iacute;a nada sobre la fauna de su interior&rdquo;, explica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32796631-85e9-4eae-9f94-f7ec0ae738bb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32796631-85e9-4eae-9f94-f7ec0ae738bb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32796631-85e9-4eae-9f94-f7ec0ae738bb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32796631-85e9-4eae-9f94-f7ec0ae738bb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32796631-85e9-4eae-9f94-f7ec0ae738bb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32796631-85e9-4eae-9f94-f7ec0ae738bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32796631-85e9-4eae-9f94-f7ec0ae738bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Glaciares rocosos estudiados y metodología de muestreo de invertebrados."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Glaciares rocosos estudiados y metodología de muestreo de invertebrados.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores han descubierto una abundante diversidad de hongos, plantas vasculares e invertebrados viviendo en los huecos entre los sedimentos. Han llegado a identificar incluso especies raras o desconocidas hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que ha sido un hallazgo insospechado en un lugar considerado &ldquo;hostil&rdquo; para la fauna. &ldquo;Parece casi un desierto. Hay muy poca materia org&aacute;nica, salvo por la presencia de algunas plantas y algunos musgos o l&iacute;quenes&rdquo;, describe el bi&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Esa hostilidad para que la fauna se abra paso tiene que ver con la falta de vegetaci&oacute;n y las grandes oscilaciones t&eacute;rmicas. &ldquo;Hay una gran diferencia de temperatura en las rocas que en invierno est&aacute;n cubiertas por nieve y en verano, cuando les da el Sol. Pueden llegar a m&aacute;s de 30 grados, mientras que por la noche el term&oacute;metro baja a cero grados o menos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en paisajes tan hostiles, dice, &ldquo;no es sorprendente que la fauna haya buscado refugio bajo tierra, donde las oscilaciones extremas de temperatura y humedad est&aacute;n amortiguadas&rdquo;. Los glaciares de roca act&uacute;an como refugio clim&aacute;tico en el que la vida se abre paso, aunque no lo hacen por igual para todas las especies de la comunidad biol&oacute;gica que habitan el lugar.
    </p><p class="article-text">
        A los cient&iacute;ficos les ha sorprendido la abundancia y la variabilidad de especies. &ldquo;Hemos podido identificar 80 especies gracias a la colaboraci&oacute;n de diez expertos en diferentes tipos de insectos, ar&aacute;cnidos o miri&aacute;podos, pero quedan numerosas muestras por identificar (como moscas, &aacute;caros, peque&ntilde;as avispas&hellip;), para las que no hemos podido conseguir colaboradores. Es posible llegar a 100 especies, si alg&uacute;n d&iacute;a alguien puede estudiar esas muestras&rdquo;, dice. Adem&aacute;s, cree interesante ampliar el estudio a nuevos glaciares en otras zonas.
    </p><h2 class="article-text">La relaci&oacute;n de los invertebrados con las plantas y hongos</h2><p class="article-text">
        El objetivo de la investigaci&oacute;n era estudiar a los invertebrados, pero tambi&eacute;n establecer su relaci&oacute;n con las plantas y hongos de su entorno. &ldquo;Quer&iacute;amos saber si hay m&aacute;s o menos diversidad en funci&oacute;n de la vegetaci&oacute;n y si tiene que ver o no con los hongos que viven en el suelo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Han analizado adem&aacute;s c&oacute;mo se &lsquo;ensambla&rsquo; la comunidad biol&oacute;gica y qu&eacute; especies son m&aacute;s o menos abundantes. &ldquo;No nos hemos limitado a los glaciares, porque tambi&eacute;n quer&iacute;amos ver las diferencias con los canchales (pedregales) de las laderas de su entorno. Usamos la misma t&eacute;cnica de muestreo&rdquo;. Los resultados indican que las comunidades son un poco diferentes en cada tipo de h&aacute;bitat y en cada glaciar rocoso, reforzando su singularidad y valor ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El estudio ha identificado una nueva especie de escarabajo, que est&aacute; siendo estudiado por un especialista. Otro de los hallazgos curiosos es que, junto a la presencia de especies generalistas o m&aacute;s habituales de la alta monta&ntilde;a, tambi&eacute;n habitan all&iacute; especies t&iacute;picamente cavern&iacute;colas, como la ara&ntilde;a <em>Porrhomma rosenhaueri</em> o el dipluro <em>Plusiocampa caprai</em>. &ldquo;Los huecos entre las rocas hacen casi una funci&oacute;n de cueva y ha sido interesante confirmar esta mezcla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ha proporcionado nuevos registros de especies apenas conocidas. &ldquo;Llegamos a encontrar una peque&ntilde;a avispilla, que encaja con las caracter&iacute;sticas de una especie conocida solo a partir de un ejemplar recolectado en Kamchatka, <em>Aspilota umbrosa</em>. No solo tenemos especies nuevas, sino tambi&eacute;n especies raras que no sab&iacute;amos que ten&iacute;amos en Europa&rdquo;, explica el bi&oacute;logo.
    </p><h2 class="article-text">Un h&aacute;bitat amenazado por el calentamiento global</h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; Domingo Gilgado cree que los resultados de la investigaci&oacute;n ponen de manifiesto &ldquo;lo poco que sabemos&rdquo; de zonas alpinas como esta. Sobre todo, teniendo en cuenta que hablamos de Europa y del Parque Nacional Suizo donde, recuerda el cient&iacute;fico, &ldquo;llevamos m&aacute;s de un siglo investigando&rdquo;. Por eso se pregunta por &ldquo;todo lo que habr&aacute; y que no hemos visto en tantos otros sitios&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9309ec48-6fa1-4a0a-9721-426cffe114d3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9309ec48-6fa1-4a0a-9721-426cffe114d3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9309ec48-6fa1-4a0a-9721-426cffe114d3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9309ec48-6fa1-4a0a-9721-426cffe114d3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9309ec48-6fa1-4a0a-9721-426cffe114d3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9309ec48-6fa1-4a0a-9721-426cffe114d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9309ec48-6fa1-4a0a-9721-426cffe114d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Glaciar rocoso en los Alpes suizos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Glaciar rocoso en los Alpes suizos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s habla de la importancia para la diversidad de lugares como estos. De hecho, el estudio sugiere que el calentamiento global amenaza la existencia de estos h&aacute;bitats al provocar la p&eacute;rdida de su hielo interno. &ldquo;Los estudios de los geomorf&oacute;logos nos dicen que los glaciares rocosos se est&aacute;n degradando y est&aacute;n retrocediendo, aunque no lo veamos como ocurre con los glaciares de hielo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si estas estructuras rocosas desaparecen, la biodiversidad de alta monta&ntilde;a podr&iacute;a verse dr&aacute;sticamente reducida en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Por eso, los cient&iacute;ficos ponen el foco en la importancia de proteger estos ecosistemas subterr&aacute;neos frente a la crisis clim&aacute;tica actual. Su desaparici&oacute;n supondr&iacute;a una p&eacute;rdida cr&iacute;tica de h&aacute;bitat para organismos especializados y adaptados al fr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Referencia de la investigaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-026-45647-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gilgado, J.D., Rusterholz, HP. &amp; Baur, B. Unexpected high subterranean biodiversity on rock glaciers threatened by global warming.  Sci Rep 16, 14946 (2026)</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/descubren-ecosistema-oculto-glaciares-rocosos-amenazado-calentamiento-global_132_13380511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 05:08:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7dae15a6-be1a-4c17-b021-769a374a8c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="84348" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7dae15a6-be1a-4c17-b021-769a374a8c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84348" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren un ecosistema oculto bajo los glaciares rocosos, amenazado por el calentamiento global]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7dae15a6-be1a-4c17-b021-769a374a8c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Biodiversidad,Suiza,Universidad de Alcalá,Insectos,Ciencia,Investigación científica,Cambio climático,Biología,Hongos,Fauna Silvestre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ADN desmonta un mito: en la Edad Media los niños no siempre eran enterrados con sus familiares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adn-desmonta-mito-edad-media-ninos-no-enterrados-familiares-pm_1_13381639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91a4955c-f255-4885-a9fe-b7588aa9c951_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ADN desmonta un mito: en la Edad Media los niños no siempre eran enterrados con sus familiares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio ha analizado el ADN de 142 personas procedentes de tres importantes yacimientos arqueológicos suecos</p><p class="subtitle">Una tumba vikinga del siglo IX revela un ritual desconocido en Noruega: vieiras sobre la boca
</p></div><p class="article-text">
        La idea de que los ni&ntilde;os fallecidos durante la Edad Media eran enterrados junto a sus familiares m&aacute;s cercanos se empieza a poner en duda ya que un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Estocolmo ha revelado que <strong>los enterramientos m&uacute;ltiples de la &eacute;poca no se organizaban necesariamente en funci&oacute;n del parentesco</strong> biol&oacute;gico. El an&aacute;lisis de ADN de m&aacute;s de un centenar de individuos muestra que, en muchos casos, <strong>ni&ntilde;os y adultos compart&iacute;an sepultura sin tener ning&uacute;n v&iacute;nculo familiar</strong> directo, una conclusi&oacute;n que obliga a replantear c&oacute;mo se estructuraban las comunidades cristianas medievales.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, publicada en la revista <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aeb8588" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science Advances</em></a>, analiz&oacute; <strong>el ADN de 142 personas</strong> que vivieron entre el final de la <strong>era vikinga y la Edad Media</strong>. Entre ellas hab&iacute;a <strong>m&aacute;s de 60 ni&ntilde;os y adolescentes</strong> procedentes de <strong>tres importantes yacimientos arqueol&oacute;gicos suecos</strong>: Sigtuna, cerca de Estocolmo, Vasterhus, en Jamtland, y Fjalkinge, en la regi&oacute;n de Skane. 
    </p><p class="article-text">
        Los resultados fueron sorprendentes ya que aunque en algunos cementerios exist&iacute;an numerosos v&iacute;nculos familiares entre los individuos enterrados, los investigadores comprobaron que <strong>las personas que compart&iacute;an una misma tumba de normal no eran parientes cercanos</strong>. En cambio, la distribuci&oacute;n de los enterramientos parec&iacute;a responder a otros <strong>criterios relacionados con el sexo, la pertenencia a una comunidad o las normas religiosas</strong> propias del cristianismo medieval.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que v&iacute;nculos de sangre</h2><p class="article-text">
        Los autores del estudio creen que las sepulturas reflejan una organizaci&oacute;n social m&aacute;s compleja de lo que se pensaba hasta ahora. Los enterramientos habr&iacute;an estado <strong>condicionados por hogares, grupos familiares extensos o comunidades locales</strong> que segu&iacute;an determinados marcos normativos cristianos. En ese contexto, la pertenencia a una misma comunidad pod&iacute;a tener m&aacute;s peso que la consanguinidad a la hora de decidir qui&eacute;n descansaba junto a qui&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s llamativos identificados por el equipo es el de una mujer conocida como la &ldquo;<strong>Dama 56</strong>&rdquo;, hallada en el cementerio medieval de Vasterhus. Gracias al an&aacute;lisis gen&eacute;tico fue posible relacionarla con <strong>varios familiares enterrados en el mismo lugar</strong>, entre ellos sus padres, un hermano y dos hijas. Sin embargo, <strong>ninguno de ellos compart&iacute;a tumba con ella</strong>, sino que estaban repartidos en diferentes zonas del cementerio, reforzando la idea de que la proximidad f&iacute;sica en los enterramientos no solo ten&iacute;a que ver con la relaci&oacute;n familiar.
    </p><h2 class="article-text">La 'Dama 56', una peregrina medieval </h2><p class="article-text">
        La historia de la &ldquo;Dama 56&rdquo; tiene otro detalle curioso. <a href="https://www.eldiario.es/spin/tumba-vikinga-siglo-ix-revela-ritual-desconocido-noruega-vieiras-boca-pm_1_12839247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Junto a sus restos apareci&oacute; una concha de vieira</a>, un s&iacute;mbolo ampliamente reconocido de la <strong>peregrinaci&oacute;n a Santiago de Compostela</strong>. Este hallazgo sugiere que la mujer <strong>recorri&oacute; miles de kil&oacute;metros desde Escandinavia hasta el noroeste de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica</strong> antes de regresar a su lugar de origen. Los investigadores creen que complet&oacute; una de las rutas de peregrinaci&oacute;n m&aacute;s importantes de la Europa medieval y <strong>falleci&oacute; antes de cumplir los 30 a&ntilde;os</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c61638e9-019a-45eb-84a8-d4c6a112404e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c61638e9-019a-45eb-84a8-d4c6a112404e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c61638e9-019a-45eb-84a8-d4c6a112404e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c61638e9-019a-45eb-84a8-d4c6a112404e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c61638e9-019a-45eb-84a8-d4c6a112404e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c61638e9-019a-45eb-84a8-d4c6a112404e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c61638e9-019a-45eb-84a8-d4c6a112404e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Conchas de vieira encontradas en el cementerio de Vasterhus"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Conchas de vieira encontradas en el cementerio de Vasterhus                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de este caso concreto, el estudio demuestra <strong>la importancia de la arqueogen&eacute;tica para reconstruir la vida cotidiana de las sociedades medievales</strong> que no pueden conocerse &uacute;nicamente a trav&eacute;s de los restos arqueol&oacute;gicos o los documentos hist&oacute;ricos. El ADN permite identificar relaciones familiares, pero tambi&eacute;n comprender c&oacute;mo se organizaban las comunidades, c&oacute;mo practicaban su religi&oacute;n y cu&aacute;les eran sus costumbres funerarias.
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto, los investigadores concluyen que las <strong>pr&aacute;cticas de enterramiento</strong> de la Edad Media respond&iacute;an a una <strong>combinaci&oacute;n de factores sociales, culturales y religiosos</strong> mucho m&aacute;s compleja de lo que se supon&iacute;a, y abre una nueva v&iacute;a para comprender la organizaci&oacute;n de las primeras comunidades cristianas del norte de Europa a partir de las evidencias gen&eacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/adn-desmonta-mito-edad-media-ninos-no-enterrados-familiares-pm_1_13381639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 05:00:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/91a4955c-f255-4885-a9fe-b7588aa9c951_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="154878" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/91a4955c-f255-4885-a9fe-b7588aa9c951_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="154878" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El ADN desmonta un mito: en la Edad Media los niños no siempre eran enterrados con sus familiares]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/91a4955c-f255-4885-a9fe-b7588aa9c951_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edad Media,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La catedrática Isabel Berruga dirigirá el nuevo Instituto Universitario de Biotecnología, Agronomía y Sostenibilidad con sede en Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/universidades/catedratica-isabel-berruga-dirigira-nuevo-instituto-universitario-biotecnologia-agronomia-sostenibilidad-sede-albacete_1_13385353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e429118-88c0-4963-b431-2574173af02f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y265.jpg" width="1200" height="675" alt="La catedrática Isabel Berruga dirigirá el nuevo Instituto Universitario de Biotecnología, Agronomía y Sostenibilidad con sede en Albacete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este centro de investigación multidisciplinar, ubicado en el campus de la Universidad de Castilla-La Mancha, reúne a once grupos de investigación y a 120 investigadores e investigadoras </p><p class="subtitle">La UCLM convoca un premio para reconocer el carácter emprendedor de Castilla-La Mancha
</p></div><p class="article-text">
        La catedr&aacute;tica de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Mar&iacute;a Isabel Berruga Fern&aacute;ndez ha sido elegida para dirigir el nuevo Instituto Universitario de Biotecnolog&iacute;a, Agronom&iacute;a y Sostenibilidad (IBAS), un centro de investigaci&oacute;n multidisciplinar, con sede en el campus de Albacete, que re&uacute;ne a once grupos de investigaci&oacute;n y a 120 investigadores e investigadoras de los campus de Albacete y Ciudad Real.
    </p><p class="article-text">
        Tras su elecci&oacute;n, Isabel Berruga ha agradecido la confianza depositada en su candidatura y asegur&oacute; que uno de los principales objetivos de esta nueva etapa ser&aacute; consolidar un instituto &ldquo;capaz de desarrollar una investigaci&oacute;n colaborativa, innovadora y con impacto, basada en la interacci&oacute;n entre disciplinas, el uso eficiente de los recursos y una gobernanza moderna, transparente y participativa&rdquo;, como se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        La nueva directora impulsar&aacute; un modelo de instituto orientado a la excelencia cient&iacute;fica y a la transferencia del conocimiento, reforzando la captaci&oacute;n de proyectos competitivos, la colaboraci&oacute;n con el tejido empresarial y la consolidaci&oacute;n de una cultura institucional basada en la cooperaci&oacute;n, la igualdad y la sostenibilidad.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva etapa para el centro</h2><p class="article-text">
        Con este nombramiento, el Instituto Universitario de Biotecnolog&iacute;a, Agronom&iacute;a y Sostenibilidad inicia una nueva etapa con el prop&oacute;sito de consolidarse como un referente cient&iacute;fico nacional e internacional y contribuir al fortalecimiento de la actividad investigadora de la UCLM mediante el desarrollo de una investigaci&oacute;n de excelencia con impacto econ&oacute;mico, social y ambiental.
    </p><p class="article-text">
        El IBAS integra once grupos de investigaci&oacute;n y un total de 120 investigadores e investigadoras, de los que 76 son doctores, pertenecientes a los campus de Albacete y Ciudad Real. Su creaci&oacute;n responde al objetivo de reforzar la investigaci&oacute;n colaborativa en los &aacute;mbitos de la biotecnolog&iacute;a, la agronom&iacute;a y la sostenibilidad, favoreciendo la generaci&oacute;n de conocimiento y el desarrollo de soluciones innovadoras para afrontar los retos del sector agroforestal, biotecnol&oacute;gico y medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el instituto pone su capacidad cient&iacute;fica, tecnol&oacute;gica y de transferencia de conocimiento al servicio de empresas, organizaciones e instituciones interesadas en desarrollar proyectos de I+D+i y en incorporar soluciones basadas en el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Forman parte del IBAS los grupos:  Acciones Sostenibles en Agricultura (ASA), Agronom&iacute;a e Ingenier&iacute;a del Agua (AGRIAGUA), Biotecnolog&iacute;a Agroalimentaria e Industrial (BAI), Calidad, Seguridad e Higiene de Productos Agroalimentarios (CASEHI), Ecolog&iacute;a Forestal y Limnolog&iacute;a (ECOFOR), Econom&iacute;a Agroalimentaria y Forestal, Bioeconom&iacute;a (BIOECO), Estudios Integrados de los Circuitos y Respuestas Biol&oacute;gicas (BIOFORCE), Hidrogeolog&iacute;a (HIDROBIOTEC), Precisi&oacute;n Agroforestal y Cartogr&aacute;fica (PAFyC), Qu&iacute;mica Agr&iacute;cola (CQA) y Teledetecci&oacute;n y Sistemas de Informaci&oacute;n Geogr&aacute;fica (TYSIG).
    </p><p class="article-text">
        Esta estructura multidisciplinar permitir&aacute; abordar proyectos conjuntos con una mayor capacidad de impacto cient&iacute;fico, econ&oacute;mico y social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/universidades/catedratica-isabel-berruga-dirigira-nuevo-instituto-universitario-biotecnologia-agronomia-sostenibilidad-sede-albacete_1_13385353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 13:31:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9e429118-88c0-4963-b431-2574173af02f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y265.jpg" length="392808" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9e429118-88c0-4963-b431-2574173af02f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y265.jpg" type="image/jpeg" fileSize="392808" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La catedrática Isabel Berruga dirigirá el nuevo Instituto Universitario de Biotecnología, Agronomía y Sostenibilidad con sede en Albacete]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9e429118-88c0-4963-b431-2574173af02f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y265.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Castilla-La Mancha,Ciencia,Investigadores,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asturias destina ocho millones a financiar grupos de investigación durante 2026 y 2027]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/asturias-destina-ocho-millones-financiar-grupos-investigacion-durante-2026-2027_1_13384236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c33000f-c55d-46b7-9384-feb256cba433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asturias destina ocho millones a financiar grupos de investigación durante 2026 y 2027"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva convocatoria de la Agencia Sekuens financiará durante dos años proyectos de I+D+i de universidades, centros de investigación y entidades sanitarias</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Asturias destinar&aacute; ocho millones de euros a una nueva convocatoria de ayudas para financiar la actividad de los grupos de investigaci&oacute;n que desarrollan su trabajo en la comunidad. La iniciativa, publicada este jueves en el Bolet&iacute;n Oficial del Principado (BOPA), prev&eacute; respaldar durante los ejercicios 2026 y 2027 proyectos de I+D+i en cualquier &aacute;rea del conocimiento y contempla la posibilidad de ampliar la dotaci&oacute;n hasta 12 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Las subvenciones, gestionadas por la Agencia de Ciencia, Competitividad Empresarial e Innovaci&oacute;n Asturiana (Sekuens), se conceder&aacute;n en r&eacute;gimen de concurrencia competitiva y est&aacute;n dirigidas a universidades p&uacute;blicas, organismos p&uacute;blicos de investigaci&oacute;n, centros de I+D y entidades sanitarias p&uacute;blicas y privadas vinculadas al Sistema Nacional de Salud que desarrollen actividad investigadora en Asturias.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria distingue entre grupos de investigaci&oacute;n emergentes y grupos consolidados, con el objetivo de proporcionar una financiaci&oacute;n estable que permita reforzar la investigaci&oacute;n de calidad, favorecer la transferencia de conocimiento y potenciar la internacionalizaci&oacute;n de la actividad cient&iacute;fica. Las ayudas abarcan todas las ramas del conocimiento, desde Ciencias, Ingenier&iacute;a y Ciencias de la Salud hasta Arte, Humanidades y Ciencias Sociales.
    </p><p class="article-text">
        La financiaci&oacute;n se distribuir&aacute; en dos anualidades de cuatro millones de euros cada una, correspondientes a 2026 y 2027, aunque la convocatoria prev&eacute; una cuant&iacute;a adicional m&aacute;xima de otros cuatro millones si existe disponibilidad presupuestaria. Adem&aacute;s, parte de estas ayudas podr&aacute;n estar cofinanciadas por fondos europeos FEDER para aquellos proyectos alineados con la Estrategia de Especializaci&oacute;n Inteligente (S3) de Asturias.
    </p><p class="article-text">
        El plazo para presentar solicitudes permanecer&aacute; abierto hasta las 14.00 horas del 14 de septiembre. Con esta convocatoria, el Principado busca fortalecer la capacidad investigadora de los centros asturianos y mejorar su competitividad para captar financiaci&oacute;n nacional e internacional destinada a proyectos de I+D+i.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Asturias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/asturias-destina-ocho-millones-financiar-grupos-investigacion-durante-2026-2027_1_13384236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 08:43:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c33000f-c55d-46b7-9384-feb256cba433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1930016" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c33000f-c55d-46b7-9384-feb256cba433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1930016" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Asturias destina ocho millones a financiar grupos de investigación durante 2026 y 2027]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c33000f-c55d-46b7-9384-feb256cba433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Lobos en una isla remota hace miles de años? El descubrimiento que redefine la relación entre humanos y estos animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lobos-isla-remota-miles-anos-descubrimiento-redefine-relacion-humanos-animales-pm_1_13378830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Lobos en una isla remota hace miles de años? El descubrimiento que redefine la relación entre humanos y estos animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ejemplares localizados fueron trasladados hasta allí, alimentados y posiblemente cuidados, lo que revela una relación intencional, estrecha y continua</p><p class="subtitle">Este ratón no tiene problemas con las alturas: se ha adaptado y es capaz de sobrevivir por encima de los 6.000 metros
</p></div><p class="article-text">
        Stora Karls&ouml; es una peque&ntilde;a isla sueca, con una superficie de poco m&aacute;s de 2,5 kil&oacute;metros cuadrados y ba&ntilde;ada por aguas del <a href="https://www.eldiario.es/spin/cientificos-aceleran-exploracion-civilizaciones-sumergidas-mar-norte-parques-eolicos-borren-rastro-pm_1_12580588.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mar B&aacute;ltico</a>. Es conocida por su rica variedad de aves, por sus impresionantes acantilados de <a href="https://www.eldiario.es/spin/pesa-1-200-toneladas-considerada-rocas-grandes-mundo-haya-sido-arrastrada-mar-pm_1_13093165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piedra caliza</a> y por numerosas cuevas de la Edad de Piedra. Precisamente en una de esas guaridas se ha hecho un descubrimiento que va camino de cambiar la forma en que los cient&iacute;ficos conciben la <strong>relaci&oacute;n entre los humanos antiguos y los lobos</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Investigadores del Instituto Francis Crick, la Universidad de Estocolmo, la Universidad de Aberdeen y la Universidad de East Anglia han identificado <strong>restos de lobos </strong>con una antig&uuml;edad aproximada de <strong>entre 3000 y 5000 a&ntilde;os</strong>, que probablemente fueron transportados por los humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Estos animales tuvieron que ser<strong> transportados hasta ah&iacute;</strong>, porque la isla est&aacute; aislada y carece de mam&iacute;feros terrestres aut&oacute;ctonos. Pero sus hallazgos no terminan ah&iacute;. De acuerdo con su <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2421759122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, publicado en <em>Proceedings of the National Academy of Sciences, </em>estos lobos fueron alimentados, posiblemente cuidados e incluso podr&iacute;an haber sido controlados o criados selectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, sus hallazgos sugieren que las comunidades prehist&oacute;ricas podr&iacute;an haber gestionado o mantenido lobos de maneras que rara vez se hab&iacute;an considerado hasta ahora por la ciencia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Convivir con los humanos</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n detalla la Universidad de Estocolmo en un comunicado, el equipo trabaj&oacute; en la cueva de Stora F&ouml;rvar, un <strong>yacimiento arqueol&oacute;gico en Stora Karls&ouml;</strong> que fue muy frecuentado por cazadores de focas y pescadores durante el Neol&iacute;tico y la Edad del Bronce. Estos periodos abarcan partes de la Edad de Piedra y los inicios de la metalurgia, miles de a&ntilde;os antes de la civilizaci&oacute;n moderna.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute;, los cient&iacute;ficos examinaron los restos de dos c&aacute;nidos, un grupo donde se incluyen lobos, perros, zorros y animales emparentados. Sin embargo, las pruebas gen&eacute;ticas confirmaron que ambos espec&iacute;menes eran lobos y no perros. <strong>Tampoco se encontraron evidencias de ascendencia canina</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d7bc50f2-618c-4fe1-8d35-9956b4bb3de9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de uno de los huesos del brazo de uno de los lobos incluidos en el estudio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de uno de los huesos del brazo de uno de los lobos incluidos en el estudio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>A pesar de ser gen&eacute;ticamente lobos</strong>, estos animales presentaron varias caracter&iacute;sticas que suelen asociarse con la convivencia cercana a los humanos. A ra&iacute;z de un an&aacute;lisis de is&oacute;topos, se observ&oacute; que estos hab&iacute;an consumido grandes cantidades de prote&iacute;na marina, incluyendo focas y pescado. Esto coincid&iacute;a con la dieta de los habitantes de la isla. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, un ejemplar presentaba una diversidad gen&eacute;tica inusualmente baja, lo que se observa a menudo en grupos aislados o en animales que han sido criados selectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No solo ten&iacute;an una ascendencia indistinguible de la de otros lobos euroasi&aacute;ticos, sino que parec&iacute;an <strong>convivir con los humanos</strong>, alimentarse de su comida y en un lugar al que solo podr&iacute;an haber llegado en barco. Esto nos ofrece una perspectiva compleja de la relaci&oacute;n entre humanos y lobos en el pasado&rdquo;, apunta uno de los autores, Linus Girdland-Flink, de la Universidad de Aberdeen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una relaci&oacute;n estrecha</strong></h2><p class="article-text">
        Los investigadores no pudieron determinar si los animales eran domesticados, mantenidos en cautiverio o manejados de alguna otra manera. Sin embargo, su presencia en una isla habitada por personas s&iacute; sugiere fuertemente <strong>una relaci&oacute;n intencional y continua</strong> entre humanos y lobos. En cualquier caso, sostienen, los hallazgos ponen en entredicho las ideas tradicionales sobre c&oacute;mo interactuaban los humanos y los lobos en la prehistoria. Una cuesti&oacute;n que est&aacute; lejos de resolverse y sobre la que a&uacute;n queda mucho por conocer, defienden. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/lobos-isla-remota-miles-anos-descubrimiento-redefine-relacion-humanos-animales-pm_1_13378830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 10:25:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="132067" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="132067" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Lobos en una isla remota hace miles de años? El descubrimiento que redefine la relación entre humanos y estos animales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ca84083f-cbb8-4202-92c9-c53f0992a068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lobos,Animales,Prehistoria,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un investigador del I3A Unizar, Lucas Tesán, premiado en Japón por sus avances en inteligencia artificial aplicada a la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/investigador-i3a-unizar-lucas-tesan-premiado-japon-avances-inteligencia-artificial-aplicada-salud_1_13375784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05e4ae42-35e0-40fa-9c41-ec3ade574910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1198y187.jpg" width="1200" height="675" alt="Un investigador del I3A Unizar, Lucas Tesán, premiado en Japón por sus avances en inteligencia artificial aplicada a la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha recibido uno de los Travel Grant Awards por combinar inteligencia artificial, matemáticas y leyes de la física para desarrollar gemelos digitales anatómicamente precisos</p></div><p class="article-text">
        El investigador del I3A Unizar Lucas Tes&aacute;n ha sido distinguido con uno de los Travel Grant Awards del Congreso Internacional CMBE 2026 (International Conference on Computational &amp; Mathematical Biomedical Engineering), celebrado en Kobe, Jap&oacute;n. Un reconocimiento a su trabajo de investigaci&oacute;n en dos de las l&iacute;neas m&aacute;s punteras en la intersecci&oacute;n entre matem&aacute;ticas, inteligencia artificial e ingenier&iacute;a biom&eacute;dica, el aprendizaje profundo topol&oacute;gico (Topological Deep Learning) y las redes neuronales de grafos (Graph Neural Networks) aplicados a sistemas biol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Lucas Tes&aacute;n desarrolla su investigaci&oacute;n dentro del equipo del profesor El&iacute;as Cueto, del Instituto de Investigaci&oacute;n en Ingenier&iacute;a de Arag&oacute;n (I3A) de la Universidad de Zaragoza, donde, entre otros grandes proyectos, se encuentra la C&aacute;tedra de Inteligencia Artificial y Sostenibilidad de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA), que recientemente ha obtenido una ayuda Advanced Grant del European Research Council (ERC) para seguir avanzando en sus investigaciones.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, es investigador predoctoral en el grupo de Mec&aacute;nica Aplicada y Bioingenier&iacute;a (AMB) de la Universidad de Zaragoza. Es ingeniero mec&aacute;nico y m&aacute;ster en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica por la misma universidad. Su actividad investigadora se centra en el desarrollo de m&eacute;todos de simulaci&oacute;n computacional e inteligencia artificial para el modelado de sistemas f&iacute;sicos complejos. Sus principales l&iacute;neas de investigaci&oacute;n abarcan la simulaci&oacute;n en tiempo real, el aprendizaje autom&aacute;tico cient&iacute;fico, las redes neuronales informadas por la f&iacute;sica (Physics-Informed Neural Networks, PINNs), los operadores neuronales y las redes neuronales de grafos, con especial inter&eacute;s en su aplicaci&oacute;n al desarrollo de gemelos digitales.
    </p><p class="article-text">
        El Congreso Internacional sobre Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica Computacional y Matem&aacute;tica (CMBE) en el que ha recibido este premio es una de las citas de referencia mundial en este campo, y congrega cada edici&oacute;n a investigadores, acad&eacute;micos, profesionales y estudiantes de posgrado de m&uacute;ltiples disciplinas para debatir los &uacute;ltimos avances en el uso de m&eacute;todos computacionales y matem&aacute;ticos aplicados a la Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica. Que el trabajo de Lucas Tes&aacute;n haya destacado en un foro de este nivel es un reflejo de la calidad y de la proyecci&oacute;n internacional de la investigaci&oacute;n que hacen los investigadores dentro del I3A y del talento joven que hay en la Universidad de Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        Lucas Tes&aacute;n recogi&oacute; este premio durante la cena de gala del congreso, a finales del mes de junio, en un acto que reuni&oacute; a algunos de los investigadores m&aacute;s destacados a nivel internacional en Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica Computacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/investigador-i3a-unizar-lucas-tesan-premiado-japon-avances-inteligencia-artificial-aplicada-salud_1_13375784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 10:12:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05e4ae42-35e0-40fa-9c41-ec3ade574910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1198y187.jpg" length="615544" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05e4ae42-35e0-40fa-9c41-ec3ade574910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1198y187.jpg" type="image/jpeg" fileSize="615544" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un investigador del I3A Unizar, Lucas Tesán, premiado en Japón por sus avances en inteligencia artificial aplicada a la salud]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05e4ae42-35e0-40fa-9c41-ec3ade574910_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1198y187.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Zaragoza,Investigación,Investigación científica,Inteligencia artificial,Matemáticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren el origen de la diferencia entre la palma y el dorso de las manos hace más de 400 millones de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-origen-diferencia-palma-dorso-manos-400-millones-anos-pm_1_13371238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0038f60-f2ae-49b0-9486-d6a2a40505aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren el origen de la diferencia entre la palma y el dorso de las manos hace más de 400 millones de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuda a explicar cómo evolucionaron las extremidades que hoy permiten a los vertebrados caminar, manipular objetos o realizar movimientos de gran precisión</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha logrado resolver una de las inc&oacute;gnitas sobre la evoluci&oacute;n de los vertebrados al descubrir <strong>c&oacute;mo surgi&oacute; hace m&aacute;s de 400 millones de a&ntilde;os la diferencia entre la palma y el dorso de las extremidades</strong>. El estudio, liderado por cient&iacute;ficos del Instituto de Biomedicina y Biotecnolog&iacute;a de Cantabria (IBBTEC), el Centro Andaluz de Biolog&iacute;a del Desarrollo y la Universidad de Harvard (Estados Unidos), demuestra que <strong>el mecanismo gen&eacute;tico responsable</strong> de esa organizaci&oacute;n <strong>ya exist&iacute;a en las aletas de los peces mucho antes de que los primeros vertebrados</strong> colonizaran la tierra firme.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados, publicados en la revista cient&iacute;fica <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(26)00651-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Current Biology</em></a>, identifican el origen evolutivo del sistema que determina qu&eacute; parte de una extremidad ser&aacute; dorsal (la parte de la mano donde est&aacute;n las u&ntilde;as) y cu&aacute;l ser&aacute; ventral, es decir, la palma. Este hallazgo ayuda a <strong>explicar c&oacute;mo evolucionaron las extremidades que hoy permiten a los vertebrados caminar</strong>, manipular objetos o realizar movimientos de gran precisi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a75da6dc-e167-4086-9fba-ae818a419cd3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a75da6dc-e167-4086-9fba-ae818a419cd3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a75da6dc-e167-4086-9fba-ae818a419cd3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a75da6dc-e167-4086-9fba-ae818a419cd3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a75da6dc-e167-4086-9fba-ae818a419cd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a75da6dc-e167-4086-9fba-ae818a419cd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a75da6dc-e167-4086-9fba-ae818a419cd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mecanismo genético ya existía en las aletas de los peces"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mecanismo genético ya existía en las aletas de los peces                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un mecanismo gen&eacute;tico mucho m&aacute;s antiguo de lo que se pensaba</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando miramos nuestra mano, la distinci&oacute;n entre el dorso, la parte con u&ntilde;as, y la palma, con sus pliegues y almohadillas, nos parece completamente natural. Esa diferencia es imprescindible para que nuestras extremidades funcionen correctamente y <strong>permite acciones tan cotidianas como doblar los dedos, agarrar objetos o apoyar el pie en el suelo</strong>&rdquo;, explica Mari&aacute;n Ros, investigadora del IBBTEC y codirectora del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, los cient&iacute;ficos desconoc&iacute;an cu&aacute;ndo hab&iacute;a aparecido esa asimetr&iacute;a durante la evoluci&oacute;n o si ya estaba presente en las aletas de los peces, de las que derivan las extremidades de todos los vertebrados terrestres. El trabajo responde a esa pregunta al demostrar que el <strong>gen Lmx1b</strong>, conocido por controlar el desarrollo de la parte dorsal en ratones, pollos y seres humanos, <strong>desempe&ntilde;a exactamente la misma funci&oacute;n en las aletas pectorales del pez cebra</strong> (<em>Danio rerio</em>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d2af4e7-38d2-45c0-b98b-4a60a7addf84_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d2af4e7-38d2-45c0-b98b-4a60a7addf84_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d2af4e7-38d2-45c0-b98b-4a60a7addf84_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d2af4e7-38d2-45c0-b98b-4a60a7addf84_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d2af4e7-38d2-45c0-b98b-4a60a7addf84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d2af4e7-38d2-45c0-b98b-4a60a7addf84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d2af4e7-38d2-45c0-b98b-4a60a7addf84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En rosa el gen Lmx1b, que actúa solo en la parte dorsal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En rosa el gen Lmx1b, que actúa solo en la parte dorsal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este descubrimiento indica que <strong>el mecanismo responsable de establecer el &ldquo;arriba&rdquo; y el &ldquo;abajo&rdquo;</strong> de las extremidades <strong>ya estaba plenamente desarrollado antes de que los primeros vertebrados abandonaran el medio acu&aacute;tico</strong>. En otras palabras, la base gen&eacute;tica que dio lugar a manos y pies modernos se encontraba presente en peces que vivieron cientos de millones de a&ntilde;os antes de la aparici&oacute;n de los primeros animales terrestres.
    </p><h2 class="article-text">Otras implicaicones biom&eacute;dicas del trabajo</h2><p class="article-text">
        Como parte de la investigaci&oacute;n, el equipo tambi&eacute;n estudi&oacute; unas especies de peces de agua dulce conocidas como <strong>lochas de torrente o lochas mariposa</strong>, adaptadas a vivir adheridas a las rocas de r&iacute;os con fuertes corrientes. <strong>Sus aletas pectorales presentan modificaciones</strong> que les permiten aferrarse al sustrato y constituyen un ejemplo especialmente &uacute;til para comprender c&oacute;mo <strong>peque&ntilde;as variaciones en este programa gen&eacute;tico pueden traducirse en nuevas funciones anat&oacute;micas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su inter&eacute;s evolutivo, el trabajo tiene importantes implicaciones biom&eacute;dicas. Los investigadores destacan que <strong>conocer mejor el funcionamiento del gen</strong> <strong>LMX1B</strong> y de los <strong>interruptores gen&eacute;ticos</strong> <strong>LARM</strong> permitir&aacute; <strong>comprender mejor enfermedades como el</strong> <strong>s&iacute;ndrome de u&ntilde;a-r&oacute;tula</strong>, un trastorno hereditario en el que las alteraciones de estos genes provocan la p&eacute;rdida o el desarrollo an&oacute;malo de estructuras caracter&iacute;sticas del dorso de las extremidades, como las u&ntilde;as o las r&oacute;tulas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-origen-diferencia-palma-dorso-manos-400-millones-anos-pm_1_13371238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 06:00:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f0038f60-f2ae-49b0-9486-d6a2a40505aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="32268" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f0038f60-f2ae-49b0-9486-d6a2a40505aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="32268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren el origen de la diferencia entre la palma y el dorso de las manos hace más de 400 millones de años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f0038f60-f2ae-49b0-9486-d6a2a40505aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Animales,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Premio internacional al matemático Jorge Castillo, de Unizar, por su investigación en métodos estadísticos avanzados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/premio-internacional-matematico-jorge-castillo-unizar-investigacion-metodos-estadisticos-avanzados_1_13370932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0076d281-42db-41c2-96c6-7517563fecda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y370.jpg" width="1200" height="675" alt="Premio internacional al matemático Jorge Castillo, de Unizar, por su investigación en métodos estadísticos avanzados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven investigador ha recibido este reconocimiento en el congreso de la Sociedad Internacional de Análisis Bayesianos celebrado estos días en Nagoya (Japón)</p></div><p class="article-text">
        Jorge Castillo Mateo, investigador de la Universidad de Zaragoza, ha recibido el prestigioso Savage Award en la categor&iacute;a de Metodolog&iacute;a Aplicada (Applied Methodology), en el reciente 18th World Meeting of the International Society for Bayesian Analysis, celebrado en Nagoya (Jap&oacute;n). Este reconocimiento es otorgado por la International Society for Bayesian Analysis (ISBA) para distinguir, entre las de candidaturas llegadas de todo el mundo, la tesis doctoral m&aacute;s destacada por plantear nuevos procedimientos bayesianos para retos de investigaci&oacute;n abiertos.
    </p><p class="article-text">
        Con este hito, la instituci&oacute;n aragonesa refuerza su posicionamiento en la vanguardia de la investigaci&oacute;n internacional relativa a m&eacute;todos estad&iacute;sticos necesarios para el tratamiento de problemas de gran dimensi&oacute;n, necesarios para el avance de la IA. 
    </p><p class="article-text">
        El Savage Award, nombrado en honor al c&eacute;lebre estad&iacute;stico Leonard J. 'Jimmie' Savage, distingue cada a&ntilde;o a las dos mejores tesis doctorales del mundo en econometr&iacute;a y estad&iacute;stica bayesiana. Se concede un premio en la vertiente 'Teor&iacute;a y M&eacute;todos' (Theory and Methods), para aportaciones originales a los fundamentos matem&aacute;ticos te&oacute;ricos, y otro premio en la vertiente de Metodolog&iacute;a Aplicada (Applied Methodology), para aquella tesis que realiza una contribuci&oacute;n sobresaliente mediante an&aacute;lisis bayesianos novedosos aplicados a problemas reales con un alto potencial de impacto pr&aacute;ctico.
    </p><p class="article-text">
        En esta categor&iacute;a ha sido premiada la tesis doctoral de Jorge Castillo Mateo, con t&iacute;tulo &laquo;Stochastic Models for the Spatio-Temporal Analysis of Extremes: Applications to the Analysis of Climate Change&raquo; (&laquo;Modelos estoc&aacute;sticos para el an&aacute;lisis espacio-temporal de extremos: aplicaciones al an&aacute;lisis del cambio clim&aacute;tico&raquo;). El jurado refrend&oacute; la novedad de m&eacute;todos estad&iacute;sticos avanzados para abordar problemas de gran dimensi&oacute;n, como se requiere para evaluar los efectos a escala humana del desaf&iacute;o global que supone la crisis clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Jorge Castillo Mateo es profesor del Dpt. de M&eacute;todos Estad&iacute;sticos en la Facultad de Ciencias de la Salud, es componente del grupo Modelos Estoc&aacute;sticos y del IUMA. Tambi&eacute;n es profesor en el nuevo M&aacute;ster en Inteligencia Artificial e Ingenier&iacute;a Computacional que se va a impartir a partir de septiembre en la EINA (campus R&iacute;o Ebro). Su tesis doctoral fue dirigida por los profesores Ana Carmen Cebri&aacute;n (UZ) y Alan E. Gelfand (Duke University), tambi&eacute;n Doctor Honoris Causa por la UZ.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/premio-internacional-matematico-jorge-castillo-unizar-investigacion-metodos-estadisticos-avanzados_1_13370932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 10:06:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0076d281-42db-41c2-96c6-7517563fecda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y370.jpg" length="2252861" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0076d281-42db-41c2-96c6-7517563fecda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y370.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2252861" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Premio internacional al matemático Jorge Castillo, de Unizar, por su investigación en métodos estadísticos avanzados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0076d281-42db-41c2-96c6-7517563fecda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x733y370.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Zaragoza,Premios,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gasto energético de los elefantes aclara la ruta que eligió Aníbal para cruzar los Alpes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/gasto-energetico-elefantes-aclara-ruta-eligio-anibal-cruzar-alpes-pm_1_13367263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4239c188-e458-490b-b09b-f600d90f4655_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147016.jpg" width="1300" height="731" alt="El gasto energético de los elefantes aclara la ruta que eligió Aníbal para cruzar los Alpes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados de una nueva investigación sugieren que el Col de la Traversette habría sido el camino más corto y energéticamente eficiente</p><p class="subtitle">Ni Messi ni Cristiano Ronaldo: el deportista que más dinero ha ganado compitió en la Antigua Roma y nació en Hispania
</p></div><p class="article-text">
        Hay que remontarse hasta el a&ntilde;o 218 a. C. para recordar una de las <strong>traves&iacute;as militares m&aacute;s famosas de la historia</strong>. La protagoniz&oacute; el general cartagin&eacute;s <strong>An&iacute;bal Barca</strong>, quien pretendi&oacute; atravesar los Alpes para llegar al coraz&oacute;n del pa&iacute;s y acabar con los <a href="https://www.eldiario.es/spin/motivo-les-dificil-romanos-conquistar-peninsula-iberica-pm_1_12627081.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">romanos</a>. Una ruta a la que sum&oacute; un ej&eacute;rcito de 46.000 hombres, siete mil caballos y 37 <a href="https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-hueso-cordoba-reactiva-hipotesis-elefantes-guerra-ligados-anibal-peninsula-pm_1_12977881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elefantes</a> de guerra.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de estos animales a&ntilde;adi&oacute; <strong>&eacute;pica a su traves&iacute;a</strong>. &iquest;Pod&iacute;an estos enormes mam&iacute;feros recorrer esa cantidad de kil&oacute;metros desde Hispania, superar este enclave monta&ntilde;oso y sobrevivir a la aventura? S&iacute;, los elefantes de An&iacute;bal fueron capaces de todo eso. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la comunidad cient&iacute;fica <strong>siempre ha discutido sobre su ruta</strong>, porque nadie sabe con certeza por d&oacute;nde cruz&oacute; las monta&ntilde;as el afamado general. Ahora, una nueva investigaci&oacute;n liderada por la Universidad de Oxford y el Centro Alem&aacute;n de Investigaci&oacute;n Integrativa de la Biodiversidad (iDiv) ofrece una perspectiva novedosa sobre esta cuesti&oacute;n y arroja luz sobre la ruta m&aacute;s probable. 
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de este <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2612764123" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, publicado en la revista <em>PNAS</em>, respaldan la ruta del <strong>Col de la Traversette </strong>como la m&aacute;s probable, en lugar del Col du Clapier, que anteriormente era el principal candidato.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ruta m&aacute;s eficiente para An&iacute;bal y sus elefantes</strong></h2><p class="article-text">
        Los investigadores aplicaron un <strong>enfoque bioenerg&eacute;tico </strong>para evaluar las teor&iacute;as contrapuestas sobre la traves&iacute;a de An&iacute;bal, centr&aacute;ndose en las demandas energ&eacute;ticas del viaje, en particular para los elefantes de guerra. Algo nunca hecho hasta la fecha. Esto dar&iacute;a pistas sobre la ruta que escogi&oacute; el general cartagin&eacute;s y su ej&eacute;rcito. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, se basaron en m&eacute;todos de <strong>modelizaci&oacute;n inspirados en elefantes africanos actuales</strong>, que estiman el coste energ&eacute;tico del movimiento en funci&oacute;n de la masa corporal y la pendiente del terreno. En base a esto, y mediante modelos de ruta y datos de altitud, el equipo estim&oacute; el coste energ&eacute;tico que tendr&iacute;a cada posible traves&iacute;a alpina. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef7edd3-a851-4a8c-840c-736b5c07d7d3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef7edd3-a851-4a8c-840c-736b5c07d7d3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef7edd3-a851-4a8c-840c-736b5c07d7d3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef7edd3-a851-4a8c-840c-736b5c07d7d3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef7edd3-a851-4a8c-840c-736b5c07d7d3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef7edd3-a851-4a8c-840c-736b5c07d7d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4ef7edd3-a851-4a8c-840c-736b5c07d7d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aníbal cruzando los Alpes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aníbal cruzando los Alpes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los resultados sugieren que el Col de la Traversette habr&iacute;a sido la ruta <strong>m&aacute;s corta y energ&eacute;ticamente eficiente</strong>. La segunda ruta m&aacute;s eficiente, cruzaba los Alpes por el Col de Montgen&egrave;vre y llegaba al valle del Po desde Susa. El podio lo cerr&oacute; la ruta del Col du Clapier. La ruta menos eficiente fue la que cruzaba el Col du Mont Cenis. 
    </p><p class="article-text">
        En comparaci&oacute;n con la ruta de Traversette, las rutas que pasan por <strong>Col de Montgen&egrave;vre, Col du Clapier y Col du Mont Cenis</strong> habr&iacute;an requerido un 11%, un 16% y un 19% m&aacute;s de energ&iacute;a para el ej&eacute;rcito en su conjunto, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n de la ruta exacta de An&iacute;bal se ha debatido durante generaciones. <strong>El nuevo an&aacute;lisis no elimina toda ambig&uuml;edad</strong>, pero s&iacute; refuerza la hip&oacute;tesis de la ruta de Traversette al demostrar que se adaptar&iacute;a mejor a las exigencias del desplazamiento de un gran ej&eacute;rcito, que inclu&iacute;a elefantes, a trav&eacute;s de un terreno alpino extremadamente dif&iacute;cil&rdquo;, explica el coautor del estudio, Emilio Berti.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los elefantes aguantaron mejor la traves&iacute;a </strong></h2><p class="article-text">
        La traves&iacute;a supuso un <strong>desaf&iacute;o biol&oacute;gico </strong>para los elefantes y para los hombres que lo acompa&ntilde;aban, porque supon&iacute;a el desplazamiento del ej&eacute;rcito a trav&eacute;s de las monta&ntilde;as. Curiosamente, los animales habr&iacute;an soportado mejor esa ruta, seg&uacute;n apunta la investigaci&oacute;n. En la ruta de Traversette, los hombres habr&iacute;an perdido el 19 % de sus reservas de grasa corporal durante la traves&iacute;a. Esto podr&iacute;a explicar su elevada mortalidad. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2074485106417238483?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En cambio, el modelo sugiere que <strong>los elefantes de guerra habr&iacute;an tenido mejor suerte</strong>, perdiendo solo el 4 % de sus reservas. Estas elevadas reservas de energ&iacute;a probablemente expliquen por qu&eacute; muchos, si no la mayor&iacute;a, de los elefantes sobrevivieron a la traves&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n arroja luz sobre la posible ruta elegida por An&iacute;bal y su ej&eacute;rcito. Sin embargo, siguen quedando <strong>otras cuestiones por resolver</strong>. Por ejemplo, por qu&eacute; decidi&oacute; utilizar elefantes en su cruzada. Los autores trabajan con varias hip&oacute;tesis: un elemento t&aacute;ctico de sorpresa en sus primeras batallas contra los romanos o un reclamo para reclutar a los celtas del norte de Italia para su causa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/gasto-energetico-elefantes-aclara-ruta-eligio-anibal-cruzar-alpes-pm_1_13367263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 07:53:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4239c188-e458-490b-b09b-f600d90f4655_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147016.jpg" length="782855" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4239c188-e458-490b-b09b-f600d90f4655_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147016.jpg" type="image/jpeg" fileSize="782855" width="1300" height="731"/>
      <media:title><![CDATA[El gasto energético de los elefantes aclara la ruta que eligió Aníbal para cruzar los Alpes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4239c188-e458-490b-b09b-f600d90f4655_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147016.jpg" width="1300" height="731"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Elefantes,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El yacimiento irlandés de 3.000 años de antigüedad que podría ser uno de los primeros asentamientos "similares a una ciudad" de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/yacimiento-irlandes-3-000-anos-antiguedad-primeros-asentamientos-similares-ciudad-europa-pm_1_13359063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b14c0305-b312-4346-a384-060ad496fc0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yacimiento irlandés de 3.000 años de antigüedad que podría ser uno de los primeros asentamientos &quot;similares a una ciudad&quot; de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación identifica el fuerte de Haughey como el punto central de un vasto paisaje, donde la producción artesanal y el ritual se unieron "a una escala sin precedentes"</p><p class="subtitle">Tiene 58 letras, está en Gales y, aunque cueste pronunciarlo, es el pueblo con el nombre más largo de Europa
</p></div><p class="article-text">
        Al Fuerte de Haughey siempre se le ha considerado como un importante <strong>yacimiento arqueol&oacute;gico</strong>. Este complejo irland&eacute;s siempre ha destacado por su tama&ntilde;o y por su antig&uuml;edad, porque aporta valiosa informaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n de los pobladores de la Edad de Bronce, hace 3.000 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, una <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/haugheys-fort-a-major-complex-of-power-production-and-ritual-in-late-bronze-age-europe/95FD5478225A622BD24D4F2E39F04F75" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> publicada en la revista <em>Antiquity</em> ha revelado que aqu&iacute; podr&iacute;a haberse dado uno de los <strong>primeros asentamientos &ldquo;similares a una ciudad&rdquo; de Europa</strong>. Los autores lo describen como un vasto paisaje cuidadosamente planificado, donde el asentamiento, la producci&oacute;n artesanal y el ritual se unieron a una escala sin precedentes desde alrededor del a&ntilde;o 1200 a. C.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra investigaci&oacute;n demuestra un nivel de escala, organizaci&oacute;n y conectividad en la Irlanda de la Edad del Bronce que <strong>no se hab&iacute;a reconocido plenamente hasta ahora</strong>. La evidencia del Fuerte de Haughey apunta a un asentamiento grande y densamente poblado donde la producci&oacute;n artesanal, el intercambio y la actividad comunitaria estaban estrechamente integrados&rdquo;, explica el profesor de Arqueolog&iacute;a Geoespacial en la Facultad de Humanidades de Glasgow, James O'Driscoll. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ejemplo de un centro protourbano</strong></h2><p class="article-text">
        Este complejo prehist&oacute;rico era conocido principalmente por ser la capital de la Edad de Hierro del Ulster y por sus v&iacute;nculos literarios con la Alta Edad Media, pero la investigaci&oacute;n demuestra que la zona ya era un <strong>centro pr&oacute;spero y complejo </strong>a finales de la Edad de Bronce. Mucho antes de lo esperado por los cient&iacute;ficos. 
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esa conclusi&oacute;n, los cient&iacute;ficos de la Universidad de Glasgow combinaron teledetecci&oacute;n avanzada, prospecci&oacute;n geof&iacute;sica, excavaci&oacute;n espec&iacute;fica y reevaluaci&oacute;n y an&aacute;lisis de archivos. De esta forma, se pudieron identificar evidencias de <strong>m&aacute;s de doscientas posibles estructuras </strong>dom&eacute;sticas de madera en el sitio, lo que, a su vez, indica un asentamiento denso y estructurado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca678c56-931c-40f7-a828-d423918f6f2e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca678c56-931c-40f7-a828-d423918f6f2e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca678c56-931c-40f7-a828-d423918f6f2e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca678c56-931c-40f7-a828-d423918f6f2e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca678c56-931c-40f7-a828-d423918f6f2e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca678c56-931c-40f7-a828-d423918f6f2e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca678c56-931c-40f7-a828-d423918f6f2e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista aérea de todo el complejo en conjunto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista aérea de todo el complejo en conjunto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas estructuras dom&eacute;sticas, <strong>se encontraron grandes edificios circulares</strong>. Algunos de ellos alcanzan incluso los treinta metros de di&aacute;metro. Y, &iquest;cu&aacute;l era su papel? Los autores ven muy probable que fueran espacios institucionales o comunitarios, lo que refuerza la idea de que se trataba de un centro urbano relevante.
    </p><p class="article-text">
        No solo era una comunidad grande, organizada y perfectamente asentada, sino <strong>&ldquo;pr&oacute;spera&rdquo;</strong>. Tambi&eacute;n han encontrado evidencias de trabajos especializados en bronce y oro, grandes banquetes y la presencia de objetos de alto estatus, poniendo de manifiesto una cuidada organizaci&oacute;n social y una conexi&oacute;n con regiones lejanas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay que olvidar que el yacimiento<strong> formaba parte de un complejo mucho m&aacute;s amplio </strong>que inclu&iacute;a los establos del rey, una singular piscina artificial utilizada para la deposici&oacute;n ritual, una empalizada o valla de madera muy grande y lo que se ha reinterpretado como un vasto recinto exterior de 109 hect&aacute;reas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en un contexto m&aacute;s amplio de Europa Occidental, esto sit&uacute;a al Fuerte de Haughey <strong>entre los ejemplos m&aacute;s claros de un centro protourbano</strong>, demostrando que los grandes asentamientos organizados comenzaban a tomar forma hace unos 3000 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La magnitud y la singularidad de este paisaje ofrecen <strong>valiosas perspectivas</strong> sobre la complejidad y la influencia de las comunidades de la Edad del Bronce Tard&iacute;a, contribuyendo significativamente a nuestra comprensi&oacute;n m&aacute;s amplia de la organizaci&oacute;n social, la actividad econ&oacute;mica y las pr&aacute;cticas rituales en la prehistoria europea&rdquo;, concluyen los autores. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/yacimiento-irlandes-3-000-anos-antiguedad-primeros-asentamientos-similares-ciudad-europa-pm_1_13359063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 10:41:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b14c0305-b312-4346-a384-060ad496fc0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="208732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b14c0305-b312-4346-a384-060ad496fc0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="208732" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El yacimiento irlandés de 3.000 años de antigüedad que podría ser uno de los primeros asentamientos "similares a una ciudad" de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b14c0305-b312-4346-a384-060ad496fc0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Irlanda del Norte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres jóvenes investigadores de la Universidad de Zaragoza, seleccionados a las prestigiosas Becas Leonardo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tres-jovenes-investigadores-universidad-zaragoza-seleccionados-prestigiosas-becas-leonardo_1_13358776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b364471a-95a2-41c6-8365-4e23dbf252a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y161.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres jóvenes investigadores de la Universidad de Zaragoza, seleccionados a las prestigiosas Becas Leonardo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación BBVA elige 59 proyectos altamente innovadores entre 1.896 candidaturas, lo que supone una tasa de éxito del 3,1%</p><p class="subtitle">Investigadores aragoneses logran un prometedor avance frente a bacterias resistentes a los antibióticos</p></div><p class="article-text">
        Tres j&oacute;venes investigadores de la Universidad de Zaragoza han sido seleccionados a nivel nacional con las Becas Leonardo de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica y Creaci&oacute;n Cultural de la Fundaci&oacute;n BBVA, dotadas con 50.000 euros cada una, que les permitir&aacute; desarrollar proyectos altamente innovadores a lo largo de 18 meses en el &aacute;mbito de la biolog&iacute;a, la ingenier&iacute;a y la qu&iacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de Beatriz Herguedas, bioqu&iacute;mica en el Instituto de Biocomputaci&oacute;n y F&iacute;sica de Sistemas Complejos (BIFI-Unizar), Manuel Bailera, f&iacute;sico en el Instituto de Investigaci&oacute;n en Ingenier&iacute;a de Arag&oacute;n (I3A-Unizar) y Alberto Concell&oacute;n, qu&iacute;mico en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Arag&oacute;n, (INMA, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) y la Universidad de Zaragoza (Unizar).
    </p><p class="article-text">
        En total, en esta edici&oacute;n han sido elegidos 59 proyectos singulares entre un total de 1.896 candidaturas, lo que revela una convocatoria de alto nivel competitivo con una tasa de &eacute;xito del 3,1%. Se trata de proyectos individuales, desarrollados por profesionales en 11 &aacute;reas de la ciencia, la tecnolog&iacute;a y la cultura que se encuentran en un momento decisivo de su carrera laboral: investigadores y creadores con una edad promedio de 38,5 a&ntilde;os, con una amplia experiencia internacional, algunas de ellos procedentes de centros e instituciones de referencia mundial. Las Becas Leonardo 2026 se han repartido entre 12 comunidades aut&oacute;nomas: 21 becas en Catalu&ntilde;a; 16 en la Comunidad de Madrid; 6 en Andaluc&iacute;a; 3 en Arag&oacute;n, Comunidad Valenciana y Pa&iacute;s Vasco; 2 en Castilla y Le&oacute;n; y 1 en Islas Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia.
    </p><p class="article-text">
        Aunque pertenecen a disciplinas muy diferentes, los tres proyectos comparten un objetivo com&uacute;n: transformar el conocimiento cient&iacute;fico en soluciones para algunos de los grandes retos de nuestra sociedad. La investigaci&oacute;n de Beatriz Herguedas podr&iacute;a abrir nuevas v&iacute;as para desarrollar tratamientos frente a enfermedades del sistema nervioso como la epilepsia o trastornos neurodegenerativos. Manuel Bailera busca sentar las bases para fabricar acero con una huella de carbono mucho menor, contribuyendo a la descarbonizaci&oacute;n que necesita el planeta. Por su parte, Alberto Concell&oacute;n desarrollar&aacute; nuevos materiales inteligentes con aplicaciones en &oacute;ptica avanzada y en procesos qu&iacute;micos m&aacute;s eficientes y sostenibles, con potencial para sectores como la fot&oacute;nica, la rob&oacute;tica blanda o la industria qu&iacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">Tres proyectos innovadores</h2><p class="article-text">
        Beatriz Herguedas (BIFI-Unizar) ha obtenido la Beca Leonardo por el proyecto 'Precision Modulation of AMPA Receptor complexes: From Conformational Trapping to Biogenesis Bypass'. Es profesora Titular en el Departamento de Bioqu&iacute;mica y Biolog&iacute;a Molecular y Celular, e Investigadora Principal en el Instituto BIFI de la Universidad de Zaragoza, donde dirige la l&iacute;nea de 'Biolog&iacute;a estructural de Prote&iacute;nas de Membrana Neuronales'. 
    </p><p class="article-text">
        En su proyecto se busca el desarrollo, con una ruta diferente, de nuevas mol&eacute;culas con potencial farmacol&oacute;gico frente a enfermedades del sistema nervioso. En concreto, trata de explorar nuevas alternativas para la modulaci&oacute;n de los receptores de glutamato de tipo AMPA. Estas prote&iacute;nas son canales i&oacute;nicos esenciales para la comunicaci&oacute;n neuronal y para el funcionamiento del sistema nervioso. Para ello, la investigaci&oacute;n combinar&aacute; biolog&iacute;a estructural de vanguardia con ensayos de cribado para regular dichos receptores mediante dos v&iacute;as: el desarrollo de nanoanticuerpos sint&eacute;ticos capaces de unirse a formas espec&iacute;ficas de la prote&iacute;na, y la b&uacute;squeda de mol&eacute;culas que modulen su proceso de ensamblado en la c&eacute;lula.
    </p><p class="article-text">
        Manuel Bailera (I3A-Unizar) ha sido becado por el proyecto 'Demostraci&oacute;n experimental de la inyecci&oacute;n a alta temperatura de H2/CO para altos hornos de nueva generaci&oacute;n (DEIAT)'. Es doctor en Energ&iacute;as renovables y eficiencia energ&eacute;tica e investigador Ram&oacute;n y Cajal en el I3A de la Universidad de Zaragoza. 
    </p><p class="article-text">
        Con el proyecto DEIAT busca descarbonizar la industria sider&uacute;rgica, responsable del 9% de las emisiones globales de CO2. Se construir&aacute; en la Universidad de Zaragoza una instalaci&oacute;n experimental &uacute;nica en el mundo con el objetivo de resolver una duda cr&iacute;tica: &iquest;es posible quemar en las toberas de un alto horno un combustible s&oacute;lido renovable (biochar) en presencia de H2 y CO sin que estos compitan por el ox&iacute;geno disponible? El &eacute;xito de este estudio sentar&aacute; las bases para el desarrollo de tecnolog&iacute;as para fabricar acero respetuoso con el medioambiente.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Alberto Concell&oacute;n (INMA, CSIC-Unizar), ha obtenido la Beca Leonardo por el proyecto 'Adaptive Ionic Complex Colloids for Field-Responsive Optics and Sustainable Catalysis (Materiales inteligentes basados en coloides complejos y l&iacute;quidos i&oacute;nicos)'. Es doctor en Qu&iacute;mica e investigador Ram&oacute;n y Cajal en el grupo de Cristales L&iacute;quidos y Pol&iacute;meros (CLiP) del Instituto de Nanociencia y Materiales de Arag&oacute;n (INMA-CSIC-Unizar).
    </p><p class="article-text">
        Su investigaci&oacute;n busca dise&ntilde;ar materiales inteligentes capaces de responder de forma activa a est&iacute;mulos externos y abrir nuevas posibilidades en &aacute;mbitos como la &oacute;ptica avanzada, la fot&oacute;nica, el sensado qu&iacute;mico y biol&oacute;gico o la rob&oacute;tica blanda. El proyecto IONICOLL persigue desarrollar una nueva generaci&oacute;n de materiales inteligentes a partir de microgotas l&iacute;quidas capaces de modificar su forma y sus propiedades cuando reciben est&iacute;mulos externos como la luz, cambios de pH o campos el&eacute;ctricos y magn&eacute;ticos. Para ello combinar&aacute;, por primera vez, dos familias de materiales con un enorme potencial: los coloides complejos y los l&iacute;quidos i&oacute;nicos, permitiendo crear microestructuras con funcionalidades completamente nuevas.
    </p><h2 class="article-text">Red Leonardo: comunidad formada por 800 investigadores</h2><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, la actividad de la Fundaci&oacute;n BBVA se ha centrado en apoyar la ciencia y la cultura de excelencia, as&iacute; como en su proyecci&oacute;n a la sociedad. Creadas en 2014, las Becas Leonardo constituyen una apuesta estrat&eacute;gica y diferencial de la Fundaci&oacute;n para lograr este objetivo, mediante el impulso al conocimiento entendido como un continuo de la investigaci&oacute;n y la creaci&oacute;n. Por ello, el programa fue bautizado con el nombre de Leonardo Da Vinci, ya que su esencia es apostar por el conocimiento, independientemente de si se trata de indagaci&oacute;n cient&iacute;fica o creativa. Los becarios de esta XIII edici&oacute;n se incorporan a la Red Leonardo, una comunidad integrada hoy por 800 investigadores y creadores, junto a los expertos que han integrado las comisiones evaluadoras del programa desde sus inicios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tres-jovenes-investigadores-universidad-zaragoza-seleccionados-prestigiosas-becas-leonardo_1_13358776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 10:14:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b364471a-95a2-41c6-8365-4e23dbf252a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y161.jpg" length="721672" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b364471a-95a2-41c6-8365-4e23dbf252a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y161.jpg" type="image/jpeg" fileSize="721672" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tres jóvenes investigadores de la Universidad de Zaragoza, seleccionados a las prestigiosas Becas Leonardo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b364471a-95a2-41c6-8365-4e23dbf252a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y161.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Becas,Universidad de Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos con las dietas para viajes de trabajo congeladas desde 2002: "Un año perdí 4.500 euros, ahora me limito"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cientificos-dietas-viajes-trabajo-congeladas-2002-ano-perdi-4-500-euros-ahora-limito_1_13351898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ea400b6-edab-4471-ac0c-689d2bc38038_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146650.jpg" width="6960" height="3915" alt="Científicos con las dietas para viajes de trabajo congeladas desde 2002: &quot;Un año perdí 4.500 euros, ahora me limito&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La normativa que establece las cuantías para pagar hoteles y comidas contempla 65 euros diarios para dormir, menos de la mitad del precio medio de una habitación en España; los investigadores exigen que se actualicen y advierten de que cada vez se viaja menos pese a que es parte esencial de su labor</p><p class="subtitle">España gasta miles de millones en formar investigadores que acaban emigrando ante la falta de oportunidades</p></div><p class="article-text">
        En el mundo cient&iacute;fico raro es <a href="https://www.eldiario.es/temas/cientificos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el investigador</a> que no ha tenido que poner dinero de su bolsillo para un viaje de trabajo. O que se ha visto obligado a compartir habitaci&oacute;n con un compa&ntilde;ero durante un desplazamiento. Tambi&eacute;n los hay que, para evitarse esas situaciones, han dejado de viajar o lo hacen mucho menos. Y eso es un problema en un sector en el que, buena parte de la labor de estos profesionales pasa, precisamente, por ir a congresos, bajar al terreno a tomar muestras de campo o realizar colaboraciones con otros colegas.
    </p><p class="article-text">
        Las dietas que paga la Administraci&oacute;n para estos desplazamientos se fijaron en 2002 y, desde entonces, no se han actualizado, denuncian los cient&iacute;ficos. Un cuarto de siglo despu&eacute;s, los 65 euros por noche y los 37 euros para tres comidas diarias que contempla el Real Decreto que lo regula se han quedado escas&iacute;simos, sostienen los investigadores. Y suponen, dicen, un obst&aacute;culo para desarrollar su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tema conocido por todos&rdquo;, sostiene C&eacute;sar Gonz&aacute;lez-P&eacute;rez, investigador cient&iacute;fico en el Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT) del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC), en Santiago de Compostela. &ldquo;Es fantasioso alojarse por 65 euros la noche en ciudades como Madrid o Barcelona; acabas teniendo que poner dinero de tu bolsillo. Un a&ntilde;o perd&iacute; 4.500 euros, as&iacute; que decid&iacute; minimizar los viajes de trabajo&rdquo;, lamenta. &ldquo;Es relativamente habitual poner dinero propio&rdquo;, coincide Mar&iacute;a Luz, profesora en la Universidad de Granada (UGR).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1847401619912106224?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El precio medio de una habitaci&oacute;n de hotel en Espa&ntilde;a fue de 166,1 euros por noche en 2025, un 4% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, seg&uacute;n la consultora Cushman &amp; Wakefield. En Madrid, esa media sube ligeramente, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/gran-vuelco-turismo-madrid-extranjeros-ocupan-doble-camas-espanoles-precios-disparan_1_12912828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta los 168 euros por noche</a>. Es m&aacute;s del doble de lo que paga la Administraci&oacute;n, aunque buscando en plataformas online s&iacute; es posible encontrar habitaciones que rondan los 60-70 euros para d&iacute;as concretos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero encuentra t&uacute; una habituaci&oacute;n por ese dinero para un congreso en Val&egrave;ncia en junio&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a Luz. &ldquo;Porque, adem&aacute;s, cuando vas a un congreso te interesa quedarte en el mismo hotel en el que se celebra. Suelen durar 8-10 horas cada d&iacute;a y as&iacute; te ahorras el desplazamiento. As&iacute; que te ves compartiendo habitaci&oacute;n con tu compa&ntilde;ero, te caiga bien o no&rdquo;. Ella lo ha sufrido y conoce a varios colegas que han pasado por lo mismo. &ldquo;En un viaje de trabajo no es de recibo, qu&eacute; menos que un poco de intimidad&rdquo;, opina. Y eso que, como sucede en su caso, algunos organismos han elevado <em>motu proprio</em> esa cifra. Pero los 80 euros de que disponen en la UGR para pernoctaciones nacionales tampoco dan para mucho.
    </p><p class="article-text">
        Realmente, el <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-10337" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Real Decreto 462/2002, de 24 de mayo, sobre indemnizaciones por raz&oacute;n del servicio</a> aplica a todos los funcionarios. Los divide en tres categor&iacute;as y estipula unos gastos en dietas en funci&oacute;n del grupo en el que se encuadra el trabajador. Los cient&iacute;ficos quedan en el 2, el intermedio. Los altos cargos disponen de 102 euros para dormir y 53 para comer y el tercer escal&oacute;n, grupo 3, apenas 48 euros para la habitaci&oacute;n y 28 para tres comidas.
    </p><p class="article-text">
        Que todos los empleados p&uacute;blicos se acojan a las mismas reglas es justamente parte de la disfunci&oacute;n de la normativa, explica Luis Miller, investigador del Instituto de Pol&iacute;ticas y Bienes P&uacute;blicos del CSIC. &ldquo;Entre el funcionariado hay una inmensa mayor&iacute;a de trabajadores que hace como mucho un viaje al a&ntilde;o, pero los cient&iacute;ficos hacemos muchos m&aacute;s. Por eso, siempre hemos querido salirnos de esa norma. Tenemos una vida que el resto de funcionarios no entiende bien porque no es de fichar, hacer un horario regular... Nuestra labor depende mucho de hacer viajes para hacer trabajo de campo, congresos, etc. Es un problema que afecta a una minor&iacute;a del colectivo de funcionarios, por eso cuando le llega al secretario de Estado de Administraciones P&uacute;blicas de turno, no le da prioridad, no acaba de entenderlo. Para nosotros es un poco dram&aacute;tico, pero para el gestor no es un problema&rdquo;, argumenta el soci&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico ha preguntado al Ministerio de Hacienda si tiene intenci&oacute;n de actualizar las dietas o hacer alg&uacute;n cambio en la normativa, pero no ha obtenido respuesta.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Una tormenta perfecta&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La cantidad no es el &uacute;nico problema. &ldquo;Adem&aacute;s, [en la administraci&oacute;n p&uacute;blica] todo va por compra centralizada&rdquo;, explica Miller. &ldquo;Si no quieres adelantar dinero de tu bolsillo, tienes que ir a trav&eacute;s de ellos. Pero pr&aacute;cticamente ya nunca tienen ofertas. Durante estos a&ntilde;os pasados nos hemos buscado la vida como pod&iacute;amos, pero ya es imposible&rdquo;, relata. La salida de la pandemia fue un punto de inflexi&oacute;n, coinciden los investigadores: &ldquo;Ha habido una tormenta perfecta de crecimiento econ&oacute;mico, millones de turistas y precios disparados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El resultado? &ldquo;Tenemos ese dilema: est&aacute;n desde los que deciden no viajar hasta los que adelantan el dinero&rdquo;, cuenta el soci&oacute;logo. O los que, como Gonz&aacute;lez-P&eacute;rez, lo pon&iacute;an de su bolsillo. O quienes juntan dos dietas para coger una habituaci&oacute;n doble, como explicaba la profesora Mar&iacute;a Luz.
    </p><p class="article-text">
        Pero viajar es imprescindible para su trabajo, recuerdan los cient&iacute;ficos. &ldquo;Como investigadores, uno de los deberes que tenemos es difundir conocimiento. Eso implica ir a congresos, a charlas... Hay que hacer esa labor evangelizante, digamos, de presentar tus resultados a la sociedad&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez-P&eacute;rez. &ldquo;Lo m&aacute;s insustituible es el trabajo de campo&rdquo;, a&ntilde;ade Miller. &ldquo;Recogidas de muestras, entrevistas, reuniones de equipo en directo, visitas a grandes laboratorios, que est&aacute;n en determinados sitios... No es solo el estereotipo del congreso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, alguno admite que desde que el confinamiento global mostr&oacute; que ciertas actividades, especialmente los congresos, se pueden hacer a distancia hay un cierto debate sobre la necesidad de determinados desplazamientos.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay quien defiende la necesidad de acudir, que no es ni remotamente parecido atender un congreso online que presencial porque la ciencia es una labor comunitaria, de intercambio. &ldquo;Nunca es lo mismo [presencial que virtual]. Si voy a &Aacute;msterdam estoy ocho o nueve horas en el congreso hablando con gente, conociendo personas que a lo mejor un d&iacute;a me pueden ser &uacute;tiles para hacer una estancia o cualquier cosa. Para m&iacute; el <em>networking</em> [las relaciones que se establecen en un evento profesional] es fundamental. Es casi m&aacute;s importante qui&eacute;n voy a conocer que el contenido del congreso&rdquo;, reflexiona Gonz&aacute;lez-P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que algunos organismos, como el CSIC, tienen una normativa propia que contempla excepciones que permiten elevar el gasto. Pero es engorrosa, para unos supuestos muy concretos, con determinadas partidas de dinero y circunstancias, y de facto casi nadie la usa, cuentan los investigadores consultados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cientificos-dietas-viajes-trabajo-congeladas-2002-ano-perdi-4-500-euros-ahora-limito_1_13351898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ea400b6-edab-4471-ac0c-689d2bc38038_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146650.jpg" length="14106537" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ea400b6-edab-4471-ac0c-689d2bc38038_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146650.jpg" type="image/jpeg" fileSize="14106537" width="6960" height="3915"/>
      <media:title><![CDATA[Científicos con las dietas para viajes de trabajo congeladas desde 2002: "Un año perdí 4.500 euros, ahora me limito"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ea400b6-edab-4471-ac0c-689d2bc38038_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146650.jpg" width="6960" height="3915"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigadores,Investigación científica,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Ciencia,Precariedad laboral,Trabajo,Científicos,Dietas,Administración pública,Ministerio de Hacienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Acequión o la arqueología “participativa” para entender la sociedad del agua en la Mancha hace 4.000 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/acequion-arqueologia-participativa-entender-sociedad-agua-mancha-4-000-anos_1_13354359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd65d6b8-5f1e-4fb3-ac13-48ed39807440_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Acequión o la arqueología “participativa” para entender la sociedad del agua en la Mancha hace 4.000 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto científico en este monumento único de Albacete, que forma parte de la red de 47 motillas de Castilla-La Mancha, busca pistas sobre cómo se organizaron los hombres y mujeres en la Edad del Bronce para afrontar un periodo de cambio climático que impuso la sequía y conectar, así, aquella realidad con la del siglo XXI</p><p class="subtitle">Recópolis, “máxima manifestación del urbanismo de época visigoda”, envuelta en una “falsa” polémica
</p></div><p class="article-text">
        Hace algo m&aacute;s de 4.000 a&ntilde;os, una megasequ&iacute;a dej&oacute; sin agua a quienes viv&iacute;an en lo que hoy conocemos como la provincia de Albacete. El <em>Evento Clim&aacute;tico 4.2. ka BP </em>dur&oacute; varios siglos y la necesidad agit&oacute; el ingenio de los habitantes del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el fondo seco de una laguna construyeron un pozo para extraer el agua desde unos tres o cuatro metros de profundidad. Era cuesti&oacute;n de supervivencia en un momento de gran aridez a escala mundial, en plena Edad del Bronce. El lugar es conocido hoy como El Acequi&oacute;n. Est&aacute; a unos 15 kil&oacute;metros de Albacete y es un foco de inter&eacute;s cient&iacute;fico mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores llevan desde las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX tratando de averiguar qu&eacute; era este lugar, para que sirvi&oacute; y qui&eacute;nes fueron sus habitantes. Algunas ideas iniciales fueron descartadas, como el concepto de &lsquo;crannog&rsquo; (isla o plataforma artificial prehist&oacute;rica construidas en lagos o r&iacute;os, muy comunes en Escocia e Irlanda) que le fue inicialmente atribuido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae8b28e3-5202-477c-9200-bdb231d25815_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae8b28e3-5202-477c-9200-bdb231d25815_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae8b28e3-5202-477c-9200-bdb231d25815_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae8b28e3-5202-477c-9200-bdb231d25815_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae8b28e3-5202-477c-9200-bdb231d25815_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae8b28e3-5202-477c-9200-bdb231d25815_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ae8b28e3-5202-477c-9200-bdb231d25815_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreación de El Acequión, en Albacete, hace aproximadamente 4.200 años (Fase I), en la Edad del Bronce. En esta época se produce un primer asentamiento durante una sequía a escala mundial. La laguna donde se asentaba se secó, pero surgió un asentamiento humano que extraía agua de un pozo. En la Mancha proliferaron las Motillas que funcionaron como oasis en medio de la llanura seca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreación de El Acequión, en Albacete, hace aproximadamente 4.200 años (Fase I), en la Edad del Bronce. En esta época se produce un primer asentamiento durante una sequía a escala mundial. La laguna donde se asentaba se secó, pero surgió un asentamiento humano que extraía agua de un pozo. En la Mancha proliferaron las Motillas que funcionaron como oasis en medio de la llanura seca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las recientes investigaciones parecen confirmar que el objetivo original de esta infraestructura hidr&aacute;ulica fue captar agua subterr&aacute;nea para garantizar la subsistencia de los seres humanos, de su ganado y de sus cultivos. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, <a href="https://www.ucm.es/motillaelacequion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un proyecto cient&iacute;fico de la Universidad Complutense de Madrid,</a> bajo la direcci&oacute;n de Luis Ben&iacute;tez de Lugo busca poner a prueba esa hip&oacute;tesis desde el paleoclima, la hidrogeolog&iacute;a y la geof&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tipo de yacimiento arqueol&oacute;gico que solo existe en Castilla-La Mancha. Estas infraestructuras hidr&aacute;ulicas estaban destinadas a captar agua del acu&iacute;fero y fue una respuesta social de una sociedad resiliente: o mor&iacute;an o constru&iacute;an motillas de forma organizada en un territorio ampl&iacute;simo en el sur de la meseta&rdquo;, se&ntilde;ala el arque&oacute;logo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue una respuesta social de una sociedad resiliente: o morían o construían motillas de forma organizada en un territorio amplísimo en el sur de la meseta </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Acequi&oacute;n fue excavada durante cuatro meses entre 1986 y 1989 bajo la direcci&oacute;n de Manuel Fern&aacute;ndez Miranda, Mar&iacute;a Dolores Fern&aacute;ndez Posse &lsquo;Pachula&rsquo; y Concepci&oacute;n Mar&iacute;n Morales. Documentaron una ocupaci&oacute;n durante la Edad del Bronce y otra durante la Edad del Hierro, pero todav&iacute;a queda mucho por saber. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos recuperando esta motilla para ponerla al servicio de la ciudadan&iacute;a y resolviendo interrogantes sobre aquel tipo de sociedad&rdquo;. Algunas tesis han sido desterradas, explica el investigador. &ldquo;Antes se cre&iacute;a que era un poblado fortificado construido en llano, pero los cient&iacute;ficos han descubierto que en realidad se cre&oacute; en una depresi&oacute;n, en fondo de una laguna seca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la sequ&iacute;a remiti&oacute;, y las aguas volvieron a la laguna, primero de forma puntual y despu&eacute;s de manera habitual, el asentamiento tuvo que adaptarse arquitect&oacute;nicamente. En el Bronce Medio, el poblado ya contaba con un doble recinto de mamposter&iacute;a. La muralla m&aacute;s exterior para proteger el interior del poblado de las crecidas de la laguna.
    </p><p class="article-text">
        Eso dio lugar a un complejo de muros conc&eacute;ntricos de piedra que proteg&iacute;an un pozo central y diversas &aacute;reas dom&eacute;sticas y de almacenamiento. Entre los interrogantes est&aacute; el de su disposici&oacute;n arquitect&oacute;nica, porque es diferente. &ldquo;Otras motillas tienen torres y fortificaciones, pero al Acequi&oacute;n no se le conocen estos elementos. Ni siquiera se han encontrado puertas fortificadas, as&iacute; que para entender c&oacute;mo funcionaba es necesario avanzar en las excavaciones&rdquo;, defiende Ben&iacute;tez de Lugo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0507e0b-1368-4cad-bc20-07865ff0aa22_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0507e0b-1368-4cad-bc20-07865ff0aa22_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0507e0b-1368-4cad-bc20-07865ff0aa22_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0507e0b-1368-4cad-bc20-07865ff0aa22_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0507e0b-1368-4cad-bc20-07865ff0aa22_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0507e0b-1368-4cad-bc20-07865ff0aa22_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0507e0b-1368-4cad-bc20-07865ff0aa22_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreación del Acequión entre el 2275 y 1765 a.C. (Fase II), en la Edad del Bronce. Esta motilla estuvo en uso cinco siglos. Progresivamente las aguas regresaron a la laguna y el pozo central sin torre fue abandonado al regresar las aguas al entorno."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreación del Acequión entre el 2275 y 1765 a.C. (Fase II), en la Edad del Bronce. Esta motilla estuvo en uso cinco siglos. Progresivamente las aguas regresaron a la laguna y el pozo central sin torre fue abandonado al regresar las aguas al entorno.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De forma reciente tambi&eacute;n han descubierto que, en la ribera de la laguna hubo otro asentamiento de investigar&aacute;n con georradar este mismo a&ntilde;o. &ldquo;Es posible que sea el poblado exterior que gestionaba la propia motilla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se sabe que el lugar fue algo &ldquo;central de la sociedad del momento&rdquo; y el objetivo es saber qui&eacute;nes viv&iacute;an all&iacute; y c&oacute;mo se organizaban o que estructuras de poder exist&iacute;an. &ldquo;Uno de mis desvelos es intentar explicar c&oacute;mo viv&iacute;a aquella gente, por qu&eacute; sent&iacute;a lo que sent&iacute;a o en qu&eacute; cre&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del cient&iacute;fico, &ldquo;se trata de conectar aquella sociedad con la actual&rdquo;, la del siglo XXI que tambi&eacute;n se enfrenta a un periodo en el que pesa el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el yacimiento de El Acequi&oacute;n hemos puesto en marcha un modelo de arqueolog&iacute;a participativa para saber c&oacute;mo aquellas personas se enfrentaron a sus principales problemas y uno de ellos fue precisamente el cambio clim&aacute;tico&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Una red de 47 motillas en Castilla-La Mancha</h2><p class="article-text">
        El Acequi&oacute;n forma parte de una extensa red de motillas de Castilla-La Mancha. Hay 47 y son monumentos &uacute;nicos con origen en la Edad del Bronce (entre los a&ntilde;os 2.200 y 1300 a.C.) en la Mancha que serv&iacute;an como centros de control agr&iacute;cola y que dispon&iacute;an de los pozos m&aacute;s antiguos de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica para acceder al agua. 
    </p><p class="article-text">
        Esta de Albacete fue la primera en ser declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) all&aacute; por el a&ntilde;o 1991. &ldquo;Son un elemento muy importante para la historia de la Humanidad. A nivel europeo no existe una red de pozos como estos,  grand&iacute;simos monumentos de la Edad del Bronce y de finales del Calcol&iacute;tico y por eso este tipo yacimiento muy relevante&rdquo;, defiende Luis Ben&iacute;tez. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo tres de las 47 motillas han sido declaradas Bienes de Inter&eacute;s Cultural: El Acequi&oacute;n (Albacete), <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/daimiel-guarda-secreto-milenario-agua-motilla-azuer-deslumbra-4-000-anos-despues_1_12853241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Azuer (Daimiel) </a>y Los Palacios (Almagro), estas dos &uacute;ltimas en la provincia de Ciudad Real. 
    </p><p class="article-text">
        Una cuarta, <a href="https://www.ucm.es/motillaretamar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la motilla de El Retamar</a>, tambi&eacute;n en Ciudad Real, en el municipio de Argamasilla de Alba, y de inter&eacute;s en otros tiempos, hoy est&aacute; abandonada.
    </p><h2 class="article-text">Excavaciones a partir de septiembre</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablamos de las motillas, no se trata de hacer una arqueolog&iacute;a de yacimientos sino una arqueolog&iacute;a social&rdquo;, describe Luis Ben&iacute;tez de Lugo. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2021, el Ayuntamiento de Albacete aprob&oacute; impulsar un proyecto de recuperaci&oacute;n de la zona arqueol&oacute;gica de El Acequi&oacute;n. Lo promovi&oacute; el &aacute;rea de Participaci&oacute;n Ciudadana del anterior gobierno socialista y, durante esta legislatura, el PP ha mantenido la iniciativa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando hablamos de las motillas, no se trata de hacer una arqueología de yacimientos sino una arqueología social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora habr&aacute; nuevas excavaciones que comenzar&aacute;n en la segunda quincena de septiembre y se prolongar&aacute;n durante dos meses gracias al apoyo econ&oacute;mico del Ayuntamiento de Albacete. Aporta 55.000 euros y adem&aacute;s contribuye al proyecto con recursos humanos, materiales y veh&iacute;culos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f552b71-6acf-47b3-b3d5-f858798c2a93_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f552b71-6acf-47b3-b3d5-f858798c2a93_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f552b71-6acf-47b3-b3d5-f858798c2a93_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f552b71-6acf-47b3-b3d5-f858798c2a93_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f552b71-6acf-47b3-b3d5-f858798c2a93_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f552b71-6acf-47b3-b3d5-f858798c2a93_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f552b71-6acf-47b3-b3d5-f858798c2a93_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lugar donde se encuentra el yacimiento arqueológico de El Acequión, la primera motilla que fue declarada BIC en Castilla-La Mancha"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lugar donde se encuentra el yacimiento arqueológico de El Acequión, la primera motilla que fue declarada BIC en Castilla-La Mancha                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Coincidiendo con la campa&ntilde;a de excavaciones, el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o se presentar&aacute; en Albacete la monograf&iacute;a &lsquo;Investigaciones arqueol&oacute;gicas en la motilla &lsquo;El Acequi&oacute;n&rsquo; (Albacete).1985-2024&rsquo;, coordinada por Ben&iacute;tez de Lugo.
    </p><p class="article-text">
        El libro, publicado por el Ayuntamiento de Albacete y el Instituto de Estudios Albacetenses, es una s&iacute;ntesis de los trabajos de excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica y de las investigaciones posteriores relacionadas con el monumento, en el que colaboran m&aacute;s de 60 especialistas. 
    </p><p class="article-text">
        No solo recoge los resultados de los trabajos realizados hasta ahora, sino que de hecho es un nuevo punto de partida para la investigaci&oacute;n integral del sitio y para poder restaurarlo, porque &ldquo;eso nunca se ha hecho desde las excavaciones de los a&ntilde;os 80&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79722aa2-1b05-4cc3-a375-ce596b13846f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79722aa2-1b05-4cc3-a375-ce596b13846f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79722aa2-1b05-4cc3-a375-ce596b13846f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79722aa2-1b05-4cc3-a375-ce596b13846f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79722aa2-1b05-4cc3-a375-ce596b13846f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79722aa2-1b05-4cc3-a375-ce596b13846f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79722aa2-1b05-4cc3-a375-ce596b13846f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Excavación en El Acequión, en Albacete"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Excavación en El Acequión, en Albacete                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, el objetivo es difundir resultados y &ldquo;poner el lugar al servicio de la ciudadan&iacute;a&rdquo;, incluso con la idea de musealizarlo, a trav&eacute;s de visitas guiadas, que incluyan a los m&aacute;s peque&ntilde;os. &ldquo;Hay demanda de la ciudadan&iacute;a en este sentido. Recientemente el ayuntamiento lo ha vallado para protegerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las motillas, como es el caso de El Acequi&oacute;n, son un referente identitario para Castilla-La Mancha y un tipo de yacimiento excepcional &ldquo;a nivel mundial&rdquo;, pero los especialistas advierten: &ldquo;Se encuentran en peligro de desaparici&oacute;n, amenazadas constantemente por agresiones diversas y por el paso del tiempo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/acequion-arqueologia-participativa-entender-sociedad-agua-mancha-4-000-anos_1_13354359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 18:07:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cd65d6b8-5f1e-4fb3-ac13-48ed39807440_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="108262" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cd65d6b8-5f1e-4fb3-ac13-48ed39807440_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="108262" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Acequión o la arqueología “participativa” para entender la sociedad del agua en la Mancha hace 4.000 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd65d6b8-5f1e-4fb3-ac13-48ed39807440_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agua,Cambio climático,Arqueología,Investigación científica,BIC - Bien de Interés Cultural,Monumentos,Patrimonio Cultural,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos estadounidenses crean desde cero una célula con un ciclo de vida completo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-estadounidenses-crean-cero-celula-ciclo-vida-completo-pm_1_13353217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7df665a1-0994-48e8-83f9-dbb6a9f01f39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicos estadounidenses crean desde cero una célula con un ciclo de vida completo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">SpudCell está formada por 90.000 pares de bases, muy por debajo de los aproximadamente 3.000 millones que posee el genoma humano </p><p class="subtitle">El primer trasplante de organoides renales humanos en cerdos abre una nueva vía para la medicina regenerativa
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional del <strong>proyecto</strong> <strong>SpudCell</strong>, con participaci&oacute;n de la <strong>Universidad de Minnesota</strong> (Estados Unidos), ha desarrollado <strong>la primera c&eacute;lula sint&eacute;tica capaz de completar un ciclo de vida completo</strong> utilizando &uacute;nicamente componentes qu&iacute;micos no vivos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, los cient&iacute;ficos hab&iacute;an logrado reproducir en el laboratorio funciones aisladas propias de los seres vivos, como el <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/celulas-inmortales-vacunas-carne-artificial-ciencia-empezo-frasco_132_12671729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crecimiento, la replicaci&oacute;n del ADN o el aprovechamiento de energ&iacute;a</a>. Sin embargo, integrar todos esos procesos en un &uacute;nico sistema artificial segu&iacute;a siendo uno de los grandes desaf&iacute;os de la biolog&iacute;a sint&eacute;tica. <strong>El proyecto SpudCell</strong> asegura haber superado esa barrera al <strong>desarrollar una c&eacute;lula capaz de ejecutar de manera coordinada las funciones esenciales de la vida</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un sistema sint&eacute;tico que tambi&eacute;n puede evolucionar</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican desde la Universidad de Minnesota, estas c&eacute;lulas reproducen el ciclo completo de una c&eacute;lula biol&oacute;gica: <strong>seleccionan y replican su genoma, crecen, adquieren recursos mediante la alimentaci&oacute;n y finalmente se dividen para dar lugar a nuevas generaciones</strong>. &ldquo;Hemos reproducido en qu&iacute;mica lo que antes solo era posible en biolog&iacute;a: el conjunto completo de comportamientos de una c&eacute;lula. Esto demuestra que las funciones m&aacute;s fundamentales de la vida, como el crecimiento y la replicaci&oacute;n, no necesitan una misteriosa chispa m&aacute;gica&rdquo;, afirma <strong>Kate Adamala</strong>, una de las investigadoras responsables del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s novedosos del trabajo es la forma en que <strong>estas c&eacute;lulas sint&eacute;ticas consiguen dividirse</strong>. A diferencia de las c&eacute;lulas naturales, que emplean un citoesqueleto para completar este proceso, las SpudCell <strong>utilizan un mecanismo alternativo basado en prote&iacute;nas</strong> que se acumulan sobre la membrana celular hasta provocar su separaci&oacute;n. Esta es una estrategia completamente distinta, que deja claro que hay diferentes caminos para realizar una misma funci&oacute;n biol&oacute;gica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb71d2b3-8b9c-4cdf-a3b3-18c416d6f5df_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb71d2b3-8b9c-4cdf-a3b3-18c416d6f5df_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb71d2b3-8b9c-4cdf-a3b3-18c416d6f5df_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb71d2b3-8b9c-4cdf-a3b3-18c416d6f5df_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb71d2b3-8b9c-4cdf-a3b3-18c416d6f5df_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb71d2b3-8b9c-4cdf-a3b3-18c416d6f5df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb71d2b3-8b9c-4cdf-a3b3-18c416d6f5df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Así es el proceso de división de la célula sintética SpudCell"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Así es el proceso de división de la célula sintética SpudCell                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores, adem&aacute;s, fueron un paso m&aacute;s all&aacute; al modificar gen&eacute;ticamente algunas de estas c&eacute;lulas para favorecer un crecimiento m&aacute;s r&aacute;pido. El resultado fue que esas variantes produjeron m&aacute;s descendencia y, tras cinco generaciones, desplazaron a las originales. Cuando los nutrientes escaseaban, esa ventaja competitiva aumentaba todav&iacute;a m&aacute;s, mostrando que <strong>la selecci&oacute;n natural y la competencia tambi&eacute;n pueden surgir en un sistema qu&iacute;mico completamente artificial</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un genoma m&iacute;nimo con aplicaciones futuras</h2><p class="article-text">
        Otra de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s llamativas de estas c&eacute;lulas es el tama&ntilde;o de su genoma. <strong>Est&aacute; formado por 90.000 pares de bases</strong>, <strong>muy por debajo de los aproximadamente 3.000 millones que posee el genoma humano</strong> e incluso inferior a los 113.000 pares de bases que muchos investigadores consideraban el m&iacute;nimo indispensable para una c&eacute;lula viva. Adem&aacute;s, el material gen&eacute;tico no se organiza en un &uacute;nico cromosoma, sino en <strong>siete pl&aacute;smidos independientes</strong>, una estructura modular que permite programar distintas funciones por separado. 
    </p><p class="article-text">
        Los responsables del proyecto creen que este dise&ntilde;o facilitar&aacute; el desarrollo de futuras aplicaciones. Entre ellas destacan la <strong>posibilidad de fabricar mol&eacute;culas imposibles de obtener mediante la qu&iacute;mica industrial convencional</strong>, producir compuestos terap&eacute;uticos de gran precisi&oacute;n o desarrollar nuevas herramientas para la medicina molecular y la bioingenier&iacute;a. A medida que estas c&eacute;lulas evolucionen, podr&iacute;an tener comportamientos biol&oacute;gicos cada vez m&aacute;s complejos.
    </p><p class="article-text">
        Pese al entusiasmo, los investigadores insisten en que el trabajo representa &uacute;nicamente un primer paso. &ldquo;Estamos demostrando que es posible dise&ntilde;ar las funciones b&aacute;sicas de la c&eacute;lula. Para hacer realidad plenamente el potencial de esta tecnolog&iacute;a y conseguir que sea robusta y pr&aacute;ctica, <strong>necesitamos un esfuerzo internacional conjunto</strong>&rdquo;, cuenta Adamala. Con ese objetivo, el equipo ha impulsado la creaci&oacute;n de <strong>Biotic</strong>, una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro destinada a coordinar el desarrollo responsable de c&eacute;lulas sint&eacute;ticas y establecer est&aacute;ndares comunes para una tecnolog&iacute;a que podr&iacute;a transformar la biolog&iacute;a en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-estadounidenses-crean-cero-celula-ciclo-vida-completo-pm_1_13353217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 05:00:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7df665a1-0994-48e8-83f9-dbb6a9f01f39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22101" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7df665a1-0994-48e8-83f9-dbb6a9f01f39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="22101" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Científicos estadounidenses crean desde cero una célula con un ciclo de vida completo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7df665a1-0994-48e8-83f9-dbb6a9f01f39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigadores españoles descubren que el ojo de una mosca utiliza ingeniería de última generación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/investigadores-espanoles-descubren-ojo-mosca-utiliza-ingenieria-ultima-generacion-pm_1_13345597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03380663-b2ef-4ab6-8975-749c9e61f2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146490.jpg" width="542" height="305" alt="Investigadores españoles descubren que el ojo de una mosca utiliza ingeniería de última generación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha identificado en este órgano el primer metamaterial natural programable conocido en un organismo vivo</p><p class="subtitle">Publican el primer atlas completo del cerebro de la mosca, un ‘Google Maps’ de las conexiones neuronales</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional liderado por <strong>investigadores de la Universidad de Sevilla, el IBiS, el University College London y el Centro Andaluz de Biolog&iacute;a del Desarrollo</strong> ha descubierto que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/completado-primer-mapa-cerebro-insecto-conexiones-neuronales_1_10010839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ojo de la mosca del vinagre esconde un mecanismo</a> que hasta ahora parec&iacute;a propio de la ingenier&iacute;a m&aacute;s avanzada. El estudio, publicado en&nbsp;<strong>Nature Communications</strong>, identifica en este &oacute;rgano el&nbsp;<strong>primer metamaterial natural programable conocido en un organismo vivo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los metamateriales son estructuras cuyas propiedades no dependen solo del material</strong> <strong>que las compone, sino de la forma en que est&aacute;n organizadas internamente</strong>. En tecnolog&iacute;a, se dise&ntilde;an para comportarse de una manera concreta, por ejemplo adoptando una forma tridimensional determinada cuando reciben un est&iacute;mulo. Hasta ahora, este tipo de sistemas programables se consideraban una creaci&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo demuestra que la naturaleza ya utilizaba estos principios desde hace millones de a&ntilde;os. En concreto, los investigadores han observado que, durante el desarrollo del ojo de&nbsp;<em>Drosophila melanogaster</em>, <strong>las c&eacute;lulas forman una&nbsp;malla de tri&aacute;ngulos interconectados</strong>. Lo m&aacute;s relevante es que esos tri&aacute;ngulos no tienen todos el mismo tama&ntilde;o, sino que siguen una distribuci&oacute;n precisa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c187988a-6b10-425d-8241-72601891b264_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c187988a-6b10-425d-8241-72601891b264_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c187988a-6b10-425d-8241-72601891b264_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c187988a-6b10-425d-8241-72601891b264_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c187988a-6b10-425d-8241-72601891b264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c187988a-6b10-425d-8241-72601891b264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c187988a-6b10-425d-8241-72601891b264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la imagen de archivo, individuos de la mosca del vinagre. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la imagen de archivo, individuos de la mosca del vinagre.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Arquitectura en el ojo de la mosca del vinagre</h2><p class="article-text">
        Esa distribuci&oacute;n funciona como un aut&eacute;ntico plano arquitect&oacute;nico. Seg&uacute;n el estudio, la organizaci&oacute;n de los tri&aacute;ngulos en dos dimensiones contiene las instrucciones necesarias para que, al aplicarse presi&oacute;n hidrost&aacute;tica al tejido, el ojo adopte su curvatura definitiva en tres dimensiones. El proceso ser&iacute;a comparable, de forma simplificada, a inflar un globo de agua, pero con una forma final previamente programada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos descubierto que el ojo de la mosca tiene un &lsquo;plano&rsquo; arquitect&oacute;nico en 2D que predetermina su forma final en 3D&rdquo;, explica Juan Garrido Garc&iacute;a, uno de los autores principales del trabajo. Ademas, el descubrimiento muestra que la biolog&iacute;a puede usar principios equivalentes a los de la ingenier&iacute;a de metamateriales sin necesidad de moldes externos r&iacute;gidos. La <strong>forma final del ojo</strong> permite <strong>combinar zonas m&aacute;s planas, con mayor agudeza visual, y zonas m&aacute;s curvas, que ofrecen una visi&oacute;n m&aacute;s panor&aacute;mica</strong>. Las primeras pueden ayudar a <strong>identificar alimento o pareja</strong>, mientras que las segundas <strong>facilitan la detecci&oacute;n de depredadores</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Avances para la medicina del futuro</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s sorprendentes es la escala a la que ocurre todo este proceso. <strong>El ojo de una mosca mide aproximadamente&nbsp;0,5 mil&iacute;metros de di&aacute;metro</strong>, pero aun as&iacute; consigue controlar con gran precisi&oacute;n su forma tridimensional final. &ldquo;La naturaleza de metamaterial del ojo en desarrollo permite el control preciso de la forma del ojo en esta escala diminuta&rdquo;, destaca Garrido Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su importancia biol&oacute;gica, el descubrimiento abre la puerta a la llamada&nbsp;<strong>morfog&eacute;nesis sint&eacute;tica</strong>. Comprender c&oacute;mo un tejido vivo puede programar su forma sin moldes externos <strong>podr&iacute;a ayudar en el futuro a dise&ntilde;ar tejidos artificiales, injertos u &oacute;rganos</strong> que adopten una forma determinada tras ser implantados.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores creen que esta capacidad podr&iacute;a revolucionar la bioingenier&iacute;a, ya que permitir&iacute;a crear estructuras vivas programables con una precisi&oacute;n mucho mayor y con menor dependencia de materiales sint&eacute;ticos. El trabajo <strong>combina biolog&iacute;a celular, gen&eacute;tica, matem&aacute;ticas, simulaciones computacionales e ingenier&iacute;a</strong>, demostrando que algunas de las respuestas m&aacute;s avanzadas de la ciencia pueden estar escondidas en organismos tan peque&ntilde;os como una simple mosca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/investigadores-espanoles-descubren-ojo-mosca-utiliza-ingenieria-ultima-generacion-pm_1_13345597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 06:00:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/03380663-b2ef-4ab6-8975-749c9e61f2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146490.jpg" length="56227" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/03380663-b2ef-4ab6-8975-749c9e61f2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146490.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56227" width="542" height="305"/>
      <media:title><![CDATA[Investigadores españoles descubren que el ojo de una mosca utiliza ingeniería de última generación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/03380663-b2ef-4ab6-8975-749c9e61f2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146490.jpg" width="542" height="305"/>
      <media:keywords><![CDATA[Animales,Insectos,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ropa también contamina el aire: un innovador método revela cuántas fibras desprenden los tejidos al usarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/ropa-contamina-aire-innovador-metodo-revela-fibras-desprenden-tejidos-usarlos_132_13344492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37ea7c5d-9337-4c96-bacb-b49404e008fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ropa también contamina el aire: un innovador método revela cuántas fibras desprenden los tejidos al usarlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio científico, que utiliza los datos generados en un dispositivo similar a un túnel de viento, permite cuantificar el impacto y concluir que las prendas de mala calidad o fast fashion tienen consecuencias en el medio ambiente</p></div><p class="article-text">
        Las prendas de vestir liberan fibras no solo cuando se lavan, sino tambi&eacute;n durante su uso cotidiano al exponerse al aire, en cualquier lugar. &iquest;C&oacute;mo medir su impacto en el medio ambiente y en las personas? Esta es una pregunta que tratan de responder Roberto Rosal, investigador de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH), junto a Francisca Fern&aacute;ndez-Pi&ntilde;as, Miguel Gonz&aacute;lez-Pleiter y Gerardo Pulido, cient&iacute;ficos del Grupo Toxicolog&iacute;a Ambiental y Cambio Global de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo han dise&ntilde;ado un dispositivo que permite cuantificar cu&aacute;ntas de estas fibras textiles se desprenden mientras llevamos puesta la ropa en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93e1cb31-bf50-4d36-8831-fca6ebd8f14b_9-21-aspect-ratio_50p_1146425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93e1cb31-bf50-4d36-8831-fca6ebd8f14b_9-21-aspect-ratio_50p_1146425.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93e1cb31-bf50-4d36-8831-fca6ebd8f14b_9-21-aspect-ratio_75p_1146425.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93e1cb31-bf50-4d36-8831-fca6ebd8f14b_9-21-aspect-ratio_75p_1146425.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93e1cb31-bf50-4d36-8831-fca6ebd8f14b_9-21-aspect-ratio_default_1146425.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93e1cb31-bf50-4d36-8831-fca6ebd8f14b_9-21-aspect-ratio_default_1146425.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/93e1cb31-bf50-4d36-8831-fca6ebd8f14b_9-21-aspect-ratio_default_1146425.jpg"
                    alt="Un dispositivo diseñado por investigadores de la Universidad de Alcalá y de la Universidad Autónoma de Madrid permite cuantificar cuántas de estas fibras textiles se desprenden mientras llevamos puesta la ropa en nuestro día a día."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dispositivo diseñado por investigadores de la Universidad de Alcalá y de la Universidad Autónoma de Madrid permite cuantificar cuántas de estas fibras textiles se desprenden mientras llevamos puesta la ropa en nuestro día a día.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy unos dos tercios de la ropa que se comercializa est&aacute; compuesta por pol&iacute;meros sint&eacute;ticos, es decir, pl&aacute;stico. Es el poli&eacute;ster que aparece en las etiquetas, el mismo material que se usa para fabricar las botellas de pl&aacute;stico. Hay que remontarse a los a&ntilde;os 60 del siglo XX cuando se populariz&oacute; la ropa sint&eacute;tica por motivos est&eacute;ticos en una sociedad que valoraba la sensaci&oacute;n de progreso, aunque tambi&eacute;n se apreci&oacute; por su durabilidad y por su bajo coste.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n parte de una realidad que los cient&iacute;ficos llevan a&ntilde;os constatando en diversos estudios ambientales y es que las fibras textiles aparecen pr&aacute;cticamente en cualquier muestreo. &nbsp;&ldquo;Una buena parte de los micro pl&aacute;sticos que nos encontramos est&aacute;n en cualquier ambiente en forma de fibras&rdquo;, advierte Roberto Rosal, catedr&aacute;tico del Departamento de Qu&iacute;mica e Ingenier&iacute;a Qu&iacute;mica de la UAH. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora el foco se hab&iacute;a puesto en el volumen de fibras micro pl&aacute;sticas liberadas durante el lavado de las prendas textiles, pero no se hab&iacute;a intentado medir cu&aacute;ntas se desprenden durante el uso habitual de la ropa. &ldquo;Nosotros hemos dise&ntilde;ado un dispositivo relativamente sencillo que consiste en una especie de t&uacute;nel de viento adaptado a la liberaci&oacute;n de fibras en textiles que determine qu&eacute; ocurre en su exposici&oacute;n al aire&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El innovador dispositivo ha sido financiado por <a href="https://plasticseurope.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plastics Europe</a>, que es la principal asociaci&oacute;n de fabricantes de materias primas pl&aacute;sticas en Europa. &ldquo;Est&aacute; fabricado con vidrio y metal, dispone de una especie de percha para colgar la prenda, que recibe un flujo de aire de arriba hacia abajo. Se extrae una parte del aire con una bomba, utilizando un filtro que recoge las fibras desprendidas En algunos casos, bastan 20 minutos tras colgar una prenda para que el filtro se llene de pelusas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el estudio usan prendas sint&eacute;ticas como los forros polares u otros similares, m&aacute;s y menos usadas en incluso ya lavadas. Les interesa tambi&eacute;n conocer la capacidad de colonizaci&oacute;n en estas fibras micro pl&aacute;sticas. Desde el punto de vista de la Biolog&iacute;a resultan atractivas para su estudio porque son capaces de transmitir pat&oacute;genos. &ldquo;Son muy m&oacute;viles, pueden viajar lejos porque se mantienen en suspensi&oacute;n f&aacute;cilmente. Por las caracter&iacute;sticas de las fibras sint&eacute;ticas es f&aacute;cil que se adhieran restos a ellas, como el sudor, y despu&eacute;s llegan los microorganismos que encuentran ah&iacute; una fuente de nutrientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio entronca con <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/qanda_22_2015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estrategia de la Uni&oacute;n Europea vinculada a los textiles sostenibles y circulares</a> que busca transformar el sector para 2030, exigiendo que las prendas sean duraderas, reparables, reciclables y libres de t&oacute;xicos. Las caracter&iacute;sticas sobre la calidad de las prendas, as&iacute; como los datos de su trazabilidad deber&aacute;n constar en el conocido como &lsquo;pasaporte digital del producto&rsquo;. &ldquo;Se deber&aacute; informar tambi&eacute;n sobre la cantidad de fibras micro pl&aacute;sticas que lleva cada prenda y que se liberan en determinadas condiciones&rdquo;, abunda el investigador. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1cfbce1-b557-48b9-9dea-bfcee5782855_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1cfbce1-b557-48b9-9dea-bfcee5782855_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1cfbce1-b557-48b9-9dea-bfcee5782855_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1cfbce1-b557-48b9-9dea-bfcee5782855_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1cfbce1-b557-48b9-9dea-bfcee5782855_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1cfbce1-b557-48b9-9dea-bfcee5782855_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f1cfbce1-b557-48b9-9dea-bfcee5782855_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fibras liberadas de una prenda textil que sirven a científicos de la UAH y de la Universidad Autonóma de Madrid para analizar el impacto de los micro plásticos que se desprenden de la ropa cuando la utilizamos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fibras liberadas de una prenda textil que sirven a científicos de la UAH y de la Universidad Autonóma de Madrid para analizar el impacto de los micro plásticos que se desprenden de la ropa cuando la utilizamos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de las conclusiones de esta investigaci&oacute;n es la relaci&oacute;n que existe entre la calidad de las prendas y la cantidad de fibras que liberan. Para Roberto Rosal, la denominada <em>fast fashion</em> est&aacute; ligada a este problema. &ldquo;Cuando compras algo de mala calidad, est&aacute;s comprando algo que va a desprender m&aacute;s fibras. Por ejemplo, porque lleva hilos con menos torsi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cuando eso sucede <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/moda-tirar-800-000-toneladas-ropa-acaba-ano-quemada-vertedero_1_11443790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo habitual es que terminen antes convirti&eacute;ndose en residuo.</a> &ldquo;Cada a&ntilde;o se producen unos 100 millones de toneladas de residuos textiles en el mundo. Es un material muy dif&iacute;cil de procesar para su reciclaje debido a las mezclas textiles que lleva y termina en vertederos incontrolados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El reciclaje es precisamente uno de los retos ambientales en la actualidad. &ldquo;La moda fuerza al consumidor a cambiar r&aacute;pidamente las prendas y es innecesario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Bachiller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/de-ciencia/ropa-contamina-aire-innovador-metodo-revela-fibras-desprenden-tejidos-usarlos_132_13344492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 17:40:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/37ea7c5d-9337-4c96-bacb-b49404e008fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="171429" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/37ea7c5d-9337-4c96-bacb-b49404e008fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="171429" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ropa también contamina el aire: un innovador método revela cuántas fibras desprenden los tejidos al usarlos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/37ea7c5d-9337-4c96-bacb-b49404e008fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Industria textil,Moda sostenible,Moda,Medio ambiente,Plásticos,Universidad de Alcalá,Ciencia,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno de Cantabria estudia cinco propuestas para el futuro Parque de Innovación en Salud que gestionará una fundación privada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-estudia-cinco-propuestas-futuro-parque-innovacion-salud-gestionara-fundacion-privada_1_13341150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fac60f3-c411-43de-a83f-c173b43582f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136005.jpg" width="4000" height="2250" alt="El Gobierno de Cantabria estudia cinco propuestas para el futuro Parque de Innovación en Salud que gestionará una fundación privada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La presidenta Buruaga asegura que "se está avanzando" en el proyecto científico y la captación de alianzas estratégicas: "Vamos a jugar en primera división"</p><p class="subtitle">Antecedentes - Marcha ciudadana contra el “opaco” proyecto del vertedero que enterrará 4.000 toneladas de amianto en Castañeda</p></div><p class="article-text">
        Los trabajos para demoler la Residencia Cantabria ya han comenzado y se prolongar&aacute;n previsiblemente hasta el pr&oacute;ximo verano. Derribar el edificio costar&aacute; 16 millones de euros y generar&aacute; 4.000 toneladas de amianto, material cancer&iacute;geno, que se almacenar&aacute;n en el vertedero de Casta&ntilde;eda. En julio comenzar&aacute; a extraerse. Despu&eacute;s, quedar&aacute; una parcela lista para ser nuevamente urbanizada y sobre ella se edificar&aacute; el futuro Parque de lnnovaci&oacute;n en Salud.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Cantabria ha tenido claro desde el principio que la gesti&oacute;n del parque estar&aacute; en manos de una fundaci&oacute;n privada -con participaci&oacute;n institucional- y ahora tendr&aacute; que valorar las cinco propuestas que ya ha recibido para definir exactamente c&oacute;mo se concretar&aacute; el proyecto. Fruto de un concurso de ideas convocado para transformar este solar en un espacio destinado a investigaci&oacute;n, innovaci&oacute;n y emprendimiento en salud.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, contar&aacute; con laboratorios biom&eacute;dicos, un nuevo centro de investigaci&oacute;n, biobanco, espacios de innovaci&oacute;n y simulaci&oacute;n, incubadora de empresas, &aacute;reas administrativas y zonas comunes, con otros servicios complementarios.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Cantabria asegura que tiene &ldquo;la hoja de ruta perfectamente definida&rdquo; y que est&aacute; &ldquo;avanzando en el proyecto cient&iacute;fico y la captaci&oacute;n de alianzas estrat&eacute;gicas&rdquo;. &ldquo;Vamos a jugar en primera divisi&oacute;n&rdquo;, ha proclamado la presidenta de Cantabria, Mar&iacute;a Jos&eacute; S&aacute;enz de Buruaga.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; un parque dedicado a la medicina personalizada, a la salud digital y a la inteligencia artificial, y a las nuevas tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas y la biotecnolog&iacute;a. &ldquo;Pero hay algo m&aacute;s importante a&uacute;n: ayudar a que surjan empresas, atraer proyectos, retener talento y generar retorno econ&oacute;mico, cient&iacute;fico y social&rdquo;, ha considerado. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o pasado, ya funciona un Consejo Consultivo constituido por la bioqu&iacute;mica y exsecretaria de Estado de Investigaci&oacute;n en el Gobierno de Rajoy, Carmen Vela; el investigador c&aacute;ntabro Jos&eacute; Carlos Fl&oacute;rez, profesor de Medicina de Harvard y jefe de endocrinolog&iacute;a del Hospital General Massachusetts. La neurobi&oacute;loga Mara Dierssen; &Aacute;ngel Font, director del &aacute;rea de salud de la Fundaci&oacute;n La Caixa, y el f&iacute;sico del Instituto de F&iacute;sica de la Universidad de Cantabria, Alberto Ruiz Jimeno, entre otros. Un organigrama que &ldquo;ya ha abordado los pilares clave del proyecto&rdquo;, reconoci&oacute; la presidenta en el Debate de Orientaci&oacute;n Pol&iacute;tica del Parlamento de Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        El futuro Parque de la Salud ya tiene redactado un borrador de los estatutos de la fundaci&oacute;n responsable de su gobernanza cuyo nombre se desconoce. La f&oacute;rmula ser&aacute; privada con participaci&oacute;n institucional del Gobierno de Cantabria -no se ha concretado de qu&eacute; manera- &ldquo;porque este es el modelo de gesti&oacute;n &aacute;gil y flexible que necesita el sector de la innovaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n para atraer fondos y talento&rdquo;, ha dicho la presidenta. 
    </p><p class="article-text">
        El Parque de Innovaci&oacute;n en Salud es -en su opini&oacute;n- el proyecto estrat&eacute;gico &ldquo;m&aacute;s transformador impulsado en esta legislatura y la apuesta m&aacute;s ambiciosa que ha hecho nunca esta comunidad para convertir la salud, la ciencia y la innovaci&oacute;n en motor de progreso compartido y bienestar&rdquo;. Buruaga ha ofrecido tambi&eacute;n algunos c&aacute;lculos sobre su rentabilidad: por cada euro invertido, el retorno econ&oacute;mico ser&aacute; de 1,3 &ldquo;pudiendo alcanzar los 5 euros a los diez a&ntilde;os de desarrollo del proyecto&rdquo;, ha estimado. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto va a crecer &ldquo;alrededor del mayor activo sanitario de Cantabria&rdquo;: la excelencia asistencial, docente e investigadora del hospital Valdecilla, &ldquo;de nuestros prestigiosos institutos de investigaci&oacute;n y nuestra gran Universidad, porque esto es generaci&oacute;n y transferencia de conocimiento que ya est&aacute; aqu&iacute; entre nosotros y que vamos a hacer crecer&rdquo;, ha explicado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, ha consdierado &ldquo;muy importante entender el concepto, o mejor dicho, el cambio de paradigma, porque estamos hablando de la sanidad no solo como servicio p&uacute;blico esencial, sino como motor de desarrollo regional y una fuente de actividad econ&oacute;mica, empleo cualificado y alto valor a&ntilde;adido&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-estudia-cinco-propuestas-futuro-parque-innovacion-salud-gestionara-fundacion-privada_1_13341150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 19:48:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1fac60f3-c411-43de-a83f-c173b43582f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136005.jpg" length="1666809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1fac60f3-c411-43de-a83f-c173b43582f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136005.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1666809" width="4000" height="2250"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno de Cantabria estudia cinco propuestas para el futuro Parque de Innovación en Salud que gestionará una fundación privada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1fac60f3-c411-43de-a83f-c173b43582f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136005.jpg" width="4000" height="2250"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Investigación científica,Sanidad,Gobierno de Cantabria,María José Sáenz de Buruaga,Valdecilla,Salud]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
