Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Trump, atrapado en la guerra a la que le empujó Netanyahu
Crónica - 'La llave de judo de Junts a Feijóo', por Neus Tomàs
Opinión - 'Como si a los corruptos les importara la corrupción', por Rosa M. Artal

El callejón sin salida del CNIO: los dos elegidos para superar la crisis han durado menos de un año en sus puestos

Rabadán y Bernabé

Antonio Martínez Ron

2 de junio de 2026 22:03 h

1

La vida en el mayor centro de investigación contra el cáncer de nuestro país es como un capítulo de Juego de Tronos. Cuando te encariñas con uno de los personajes, un giro de guion lo fulmina en mitad de una guerra interna y una crisis de reputación sin precedentes. La última salida del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), la de Raúl Rabadán, ha sido un mazazo para la plantilla, que veía en el nuevo director científico una esperanza de cara al futuro. Este lunes, como adelantó elDiario.es, el brillante investigador español presentó su renuncia ante el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades sin llegar a tomar posesión del cargo, solo nueve meses después de su nombramiento. 

Rabadán fue elegido por unanimidad el pasado 4 de septiembre de 2025 por el patronato del CNIO para sustituir a María Blasco tras la crisis desatada a principios de ese año. Ese mismo día, para reemplazar al gerente del centro, Juan Arroyo, el patronato designó a José Manuel Bernabé, que salió incluso más rápido. En febrero de 2026, solo seis meses después de su entrada, se acordó su salida tras un supuesto caso de acoso. Si tomamos como referencia estas fechas, la receta del Ministerio y el Patronato para salir de la crisis ha saltado por los aires en menos de un año.

Una crisis que se eterniza

En este periodo de tiempo se han sucedido otros acontecimientos que han influido directamente en la salida de Rabadán. En noviembre de 2025 la Fiscalía Anticorrupción abrió diligencias tras una denuncia que señalaba una presunta trama de contratos irregulares y desvío de fondos públicos vinculada a la etapa del exgerente Juan Arroyo. Meses después, la investigación dio un salto cualitativo cuando la Policía Judicial precintó varios almacenes del centro que, como reveló este medio, ocultaban un arsenal de material destinado a obras externas. Estos hechos llevaron al despido del jefe de mantenimiento del CNIO y a la apertura de una investigación interna de la empresa adjudicataria Eiffage.

Este goteo de escándalos, en los que se incluye una reciente incursión en el edificio del centro del exgerente Juan Arroyo, a pesar de haber sido despedido de todos sus cargos, ha tenido como consecuencia la salida de todos los patronos privados del CNIO, desde la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) a la Fundación CRIS Cáncer o el BBVA. Paralelamente, la institución se ha visto envuelta en una nueva controversia científica tras la retirada de un estudio liderado por Mariano Barbacid sobre cáncer de páncreas por un conflicto de intereses no declarado. A esto se suman sus declaraciones a favor del exgerente señalado por la presunta trama de corrupción, al que él blindó en el puesto, y su ataque a la plantilla del CNIO, a la que ha acusado de “estar de psiquiatra”. 

Malestar con el Ministerio

La sucesión de denuncias, investigaciones judiciales, despidos, dimisiones y controversias científicas ha terminado por consolidar una sensación de bloqueo institucional que amenaza con prolongar una crisis iniciada mucho antes de la llegada de Rabadán y que sigue sin encontrar una salida clara. “La renuncia de Rabadán es una losa más encima del CNIO”, dice un destacado investigador del centro, que prefiere mantener el anonimato. “Estamos desbordados”, dice otra trabajadora. “El barco va sin rumbo y el Ministerio soltó el timón hace tiempo. Es una sensación muy mala”. 

Dentro del centro cada vez son más las voces críticas con la actuación del Ministerio y el Patronato, que no han sabido atajar los problemas a tiempo. El primero de los errores fue mantener a Juan Arroyo en su puesto de vicepresidente económico del CNIO, lo que prorrogó su influencia y le permitió interferir en las investigaciones internas y las interpuestas ante la Fiscalía Anticorrupción, según varias fuentes. La salida de Bernabé en un turbio intercambio de acusaciones produjo una situación de bloqueo: el centro se quedó temporalmente sin firma y el patronato decidió no renovar los contratos con las empresas señaladas por posible corrupción y eso dejó al CNIO sin secretarias ni informáticos. 

Un cartel de portesta dentro del edificio del CNIO.

“Despiden al inocente y esencial. Mantienen al corrupto tal cual”, decía un cartel en los pasillos del CNIO hace unos días. El mensaje recoge la sensación de muchos trabajadores que ven cómo el entorno de Arroyo, señalado por múltiples irregularidades, sigue en sus puestos mientras hasta 20 empleados han sido despedidos, según el sindicato de funcionarios CSIF. La reciente entrada de Arroyo en el edificio es otro ejemplo de la utilización de los medios del CNIO para uso particular que han señalado varios denunciantes. En estas denuncias se habla de la existencia de una persona de mantenimiento del centro al que los trabajadores se referían como “el mayordomo” que cada miércoles llevaba un bidón de gasoil propiedad del CNIO al domicilio particular de Arroyo.

Ante la nueva situación, el Ministerio de Ciencia ha asegurado que respeta y también “lamenta” la decisión de Rabadán y se remite a la reunión del Patronato convocada para el próximo lunes 8 de junio y en la que se tomarán las medidas necesarias. En el centro se habla de dos posibilidades: o convocar de nuevo la plaza con un perfil de prestigio internacional como el de Rabadán, para seguir apostando por la ciencia del más alto nivel, o una solución más administrativa, con alguien bien conocido en el centro, para resolver la situación actual. Con este panorama y estos antecedentes la pregunta es si alguien de prestigio está dispuesto a empeñar su nombre en un centro que sigue bajo el foco del escándalo y quién tiene la receta para salir de este atolladero. 

Etiquetas
stats