<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Álvaro Uribe]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/alvaro-uribe/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Álvaro Uribe]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1014393/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Iván Cepeda, de denunciante de Álvaro Uribe a imán de la izquierda para las próximas elecciones de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-denunciante-alvaro-uribe-iman-izquierda-proximas-elecciones-colombia_1_12732774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92ae3034-4a68-419a-86c2-91c5826606c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Iván Cepeda, de denunciante de Álvaro Uribe a imán de la izquierda para las próximas elecciones de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El senador colombiano ganó la consulta interna del Pacto Histórico, coalición del Gobierno, y será el candidato presidencial de la izquierda para buscar la continuidad del proyecto político de Petro en las elecciones de mayo de 2026</p><p class="subtitle">Petro se mira en el espejo de Lula en su pulso con Trump
</p></div><p class="article-text">
        Iv&aacute;n Cepeda, senador de voz pausada y reconocido por sus camisas sin cuello, ser&aacute; la principal carta de la izquierda colombiana <a href="https://www.eldiario.es/internacional/petro-mira-espejo-lula-pulso-trump_129_12701104.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para buscar la continuidad del proyecto pol&iacute;tico del presidente Gustavo Petro</a> en las elecciones de mayo de 2026. A sus 63 a&ntilde;os, este bogotano ha emergido de la consulta interna de la coalici&oacute;n gubernamental del Pacto Hist&oacute;rico como un im&aacute;n para el heterog&eacute;neo espacio progresista local. Tras superar a la exministra de Salud del actual Gobierno, Carolina Corcho, su candidatura simboliza una etapa in&eacute;dita de madurez pol&iacute;tica en un bloque ideol&oacute;gico que fue marginal durante a&ntilde;os. Adem&aacute;s, su padre, el tambi&eacute;n congresista Manuel Cepeda, fue asesinado por los paramilitares en 1994, un legado tr&aacute;gico que ha guiado su defensa de los derechos humanos. Y hoy el optimismo en los cuarteles generales de la fuerza gobernante es tangible.
    </p><p class="article-text">
        La fuerza que irradia Cepeda tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/uribe-paramilitares-cruenta-sombra-sobrevuela-condena-curriculo-expresidente-colombia_1_12530644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; cimentada en sus denuncias contra el expresidente de derechas &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez</a> por manipulaci&oacute;n de testigos en un caso engarzado al mundo paramilitar. El proceso judicial, interpuesto por el senador de izquierdas, ha superado dos etapas penales. En principio desemboc&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12509961.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una condena a 12 a&ntilde;os contra el poderoso pol&iacute;tico antioque&ntilde;o</a>. La revisi&oacute;n del caso en segunda instancia, sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombia-revoca-condena-soborno-expresidente-uribe_1_12702629.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revoc&oacute; la condena</a>. Y el expediente ahora sigue su curso, en teor&iacute;a, hacia su &uacute;ltimo cap&iacute;tulo en la sala de casaci&oacute;n de la Corte Suprema de Justicia, en un recurso que puede tardar hasta cinco a&ntilde;os m&aacute;s.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una consulta abierta a toda la ciudadan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Mucho se ha debatido en Colombia sobre el alcance de los 2,7 millones de votantes que participaron en las primarias del pasado domingo. Fue un proceso abierto a toda la ciudadan&iacute;a &ndash;no solo a los militantes de la coalici&oacute;n&ndash;. Analistas y opositores coinciden en que se trata de un umbral muy aceptable para un ejercicio que no es frecuente en el pa&iacute;s. &ldquo;Esta es una experiencia que otorga legitimidad al Pacto Hist&oacute;rico. M&aacute;s a&uacute;n en una democracia donde los partidos se caracterizan por un modelo personalista. Aqu&iacute; los barones electorales eligen a los candidatos con bol&iacute;grafo. Sin discusi&oacute;n democr&aacute;tica en las bases&#65279;&rdquo;, explica a elDiario.es Jorge Iv&aacute;n Cuervo, acad&eacute;mico de la Universidad Externado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera lecci&oacute;n de esta consulta es que solo la izquierda ha logrado encontrar un mecanismo democr&aacute;tico para dirimir una candidatura entre sus aspirantes y, adem&aacute;s, organizar una lista cerrada para las elecciones a Congreso. Este &uacute;ltimo punto resulta un mecanismo muy novedoso en el pa&iacute;s. Nunca se hab&iacute;a empleado&rdquo;, afirma por su parte el polit&oacute;logo Yann Bassett. Se refiere a que la consulta interna tambi&eacute;n sirvi&oacute; para definir las listas del progresismo al Senado y la C&aacute;mara que competir&aacute;n en las legislativas del pr&oacute;ximo 8 de marzo. En resumen, y a pesar de algunos tropiezos log&iacute;sticos en la organizaci&oacute;n de la Registradur&iacute;a, la jornada ha servido para perfilar varios puntos a&uacute;n pendientes en el caso de otras fuerzas pol&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A juicio del soci&oacute;logo y militante de izquierda Luis Eduardo Celis, el hecho de que el centro pol&iacute;tico y la derecha se hayan negado a celebrar sus propias consultas de manera paralela denota una realidad que no beneficia a la democracia. Apunta que la derecha, &ldquo;que no es suicida&rdquo;, sabe que debe defender su candidatura a trav&eacute;s del Centro Democr&aacute;tico. No pueden llegar divididos en la primera vuelta de mayo pr&oacute;ximo. De hecho, ya han anunciado que realizar&aacute;n una especie de encuesta en noviembre. &ldquo;Les ha costado mucho organizarse, y supongo que quer&iacute;an evaluar primero lo que suced&iacute;a con el Pacto Hist&oacute;rico antes de enfrentarse a una competencia que podr&iacute;a resultarles desfavorable&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La izquierda ha logrado encontrar un mecanismo democrático para dirimir una candidatura entre sus aspirantes y, además, organizar una lista cerrada para las elecciones a Congreso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yann Bassett</span>
                                        <span>—</span> Politólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para formarse una idea, los m&aacute;s de dos millones y medio de sufragios depositados el pasado domingo se acercan al n&uacute;mero de electores que impulsaron la lista cerrada del progresismo en las legislativas de 2022. En aquella ocasi&oacute;n, el PH sum&oacute; un 18,5% del total de esca&ntilde;os. Un resultado hist&oacute;rico, dado que la izquierda colombiana siempre fue residual dentro de un sistema presidencialista f&eacute;rreo y bipartidista. Celis describe aquel viejo mundo como &ldquo;una fiel representaci&oacute;n del viejo mundo republicano ligado al capital, no al trabajo&rdquo;. Sin embargo, en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, la cerraz&oacute;n ha cedido y en su opini&oacute;n hoy existe un panorama mucho m&aacute;s abierto. Allanado, quiz&aacute;s, por el proceso de paz entre el Estado y la desmovilizada guerrilla de las FARC (2016) y&nbsp;el estallido social de 2021: &ldquo;Hoy el progresismo puede demostrar que es la mayor fuerza organizada del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Continuismo</h2><p class="article-text">
        Desde la victoria de Gustavo Petro en 2022, se ven&iacute;a barajando la tesis de que, despu&eacute;s de casi dos siglos de vida republicana, la contienda pol&iacute;tica en Colombia se hab&iacute;a &ldquo;latinoamericanizado&rdquo;. El p&eacute;ndulo se mov&iacute;a, de una vez por todas, en ambas direcciones. Como en Argentina, Chile o Brasil. Con una izquierda democr&aacute;tica, adem&aacute;s, deslindada de viejos estigmas guerrilleros. &ldquo;Quiero agradecer, en especial, a los campesinos, a los pueblos ind&iacute;genas y a los pueblos afrodescendientes (...). No voy a ir a debates a insultarnos con otros precandidatos, ni a amenazarnos ni a denigrarse. Hablemos sobre retos, conceptos e ideas de pa&iacute;s y no sobre amenazas&rdquo;, afirm&oacute; Iv&aacute;n Cepeda el domingo en la noche tras conocer los resultados.
    </p><p class="article-text">
        Varias cosas quedaron claras. El flanco que representa Cepeda, enraizado en una izquierda cl&aacute;sica de aparato, recoge la voz contra la violencia de Estado, especialmente del paramilitarismo de extrema derecha, y contin&uacute;a con el proyecto reformista de Petro. Por eso los resultados tambi&eacute;n refrendaron la gesti&oacute;n del presidente, cuyos niveles de aprobaci&oacute;n giran en torno al 34% con un repunte en la percepci&oacute;n de su gesti&oacute;n en agosto, seg&uacute;n una encuesta confeccionada por el portal <em>Bloomberg</em>. Las cr&iacute;ticas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/toneladas-explosivos-detonadas-selva-desarme-grupo-disidente-farc-colombia_1_12709141.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra su fallida estrategia de paz con los grupos armados ilegales</a> o la deriva profunda en la reforma de salud no han pasado factura entre sus seguidores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea00db-91d5-4fa2-bcec-b9f6a6638217_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea00db-91d5-4fa2-bcec-b9f6a6638217_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea00db-91d5-4fa2-bcec-b9f6a6638217_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea00db-91d5-4fa2-bcec-b9f6a6638217_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea00db-91d5-4fa2-bcec-b9f6a6638217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea00db-91d5-4fa2-bcec-b9f6a6638217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9ea00db-91d5-4fa2-bcec-b9f6a6638217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El presidente de Colombia, Gustavo Petro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El presidente de Colombia, Gustavo Petro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora queda por verse el impulso pol&iacute;tico que recibir&aacute; la derecha tradicional, tras la exoneraci&oacute;n en segunda instancia de su l&iacute;der natural, el expresidente &Aacute;lvaro Uribe. Esta decisi&oacute;n judicial, que revoc&oacute; la condena inicial de 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por soborno de testigos y fraude procesal en una investigaci&oacute;n vinculada al paramilitarismo, ha sido recibida como un b&aacute;lsamo por ese sector pol&iacute;tico. Al proceso penal, impulsado por Iv&aacute;n Cepeda, a&uacute;n le queda un &uacute;ltimo cap&iacute;tulo que ser&aacute; dirimido por la sala de casaci&oacute;n de la Corte Suprema de Justicia. &iquest;Ahora cu&aacute;l ser&aacute; la narrativa de la izquierda de cara a 2026? 
    </p><p class="article-text">
        Las primarias dejaron algunas pistas. Para Jorge Iv&aacute;n Cuervo, ha emergido un nuevo electorado. En su opini&oacute;n m&aacute;s complejo, y cuyo voto, quiz&aacute;s, se&nbsp;aleja cada vez m&aacute;s de los canales tradicionales de la pol&iacute;tica colombiana: &ldquo;Un universo que no cabe en los programas de los partidos hist&oacute;ricos o conservadores porque no tienen una respuesta para llegar a los movimientos sociales, a los votantes de las comunidades &eacute;tnicas. Tambi&eacute;n hay que resaltar la renovaci&oacute;n de liderazgos en la izquierda colombiana. El an&aacute;lisis quedar&iacute;a incompleto sin mencionar la influencia de j&oacute;venes que han hecho la tarea para llegar al Congreso con un perfil m&aacute;s medi&aacute;tico, a trav&eacute;s de las redes sociales. Todo esto era un anhelo hace cuatro a&ntilde;os, hoy es una realidad sobre el mapa pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-denunciante-alvaro-uribe-iman-izquierda-proximas-elecciones-colombia_1_12732774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 21:45:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92ae3034-4a68-419a-86c2-91c5826606c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4129486" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92ae3034-4a68-419a-86c2-91c5826606c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4129486" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Iván Cepeda, de denunciante de Álvaro Uribe a imán de la izquierda para las próximas elecciones de Colombia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92ae3034-4a68-419a-86c2-91c5826606c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gustavo Petro,Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia de Colombia revoca la condena a prisión del expresidente Uribe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombia-revoca-condena-soborno-expresidente-uribe_1_12702629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b14e580e-6195-4c18-aae6-626f75ecd634_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia de Colombia revoca la condena a prisión del expresidente Uribe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia del Tribunal Superior de Bogotá absuelve al antiguo mandatario de soborno y fraude procesal, pero es susceptible de recurso ante la Corte Suprema</p><p class="subtitle">La Justicia colombiana condena al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos
</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Superior de Bogot&aacute; ha revocado la condena contra el expresidente de Colombia &Aacute;lvaro Uribe por los cinco delitos por los que fue condenado en primera instancia a 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n, tres de soborno y dos de fraude procesal. La resoluci&oacute;n todav&iacute;a puede recurrirse ante la Corte Suprema.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal ha dado a conocer este martes el fallo de segunda instancia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombiana-condena-expresidente-alvaro-uribe_1_12497673.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la sentencia a 12 a&ntilde;os de c&aacute;rcel domiciliaria contra el expresidente colombiano por un caso de sobornos.</a> Los jueces han criticado duramente la primera sentencia y la &ldquo;t&eacute;cnica deficiente&rdquo; de la jueza, que incurri&oacute; en una &ldquo;valoraci&oacute;n sesgada de la prueba&rdquo;, y han anulado varias de las grabaciones al expresidente que sirvieron para la condena original.
    </p><p class="article-text">
        Uribe, fundador y l&iacute;der del partido de derecha Centro Democr&aacute;tico, se convirti&oacute; el 1 de agosto pasado en el primer expresidente de Colombia en ser condenado penalmente, luego de que la jueza Sandra Heredia, del Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogot&aacute;, lo hallara culpable de los delitos de fraude procesal y soborno en actuaci&oacute;n penal.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n que se ha dado a conocer este martes fue tomada la semana pasada, seg&uacute;n lo indic&oacute; el propio Tribunal, y las partes se han enterado de su contenido en una audiencia.
    </p><h2 class="article-text">La sentencia puede ser apelada</h2><p class="article-text">
        El fallo de segunda instancia es producto de una apelaci&oacute;n de la defensa de Uribe y de la Procuradur&iacute;a (Ministerio P&uacute;blico), que consideran que la condena no tiene fundamentos jur&iacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia de segunda instancia puede ser tambi&eacute;n apelada ante la Corte Suprema de Justicia, con lo que ser&aacute; este alto tribunal el que decida si se condena o se absuelve a Uribe en este largo proceso que se arrastra en los tribunales desde hace 13 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 30 de septiembre el abogado Diego Cadena, que tuvo v&iacute;nculos con Uribe, fue condenado a siete a&ntilde;os de prisi&oacute;n domiciliaria por el delito de soborno en actuaci&oacute;n penal de un exparamilitar.
    </p><p class="article-text">
        El juez absolvi&oacute; a Cadena &ldquo;por duda razonable&rdquo; de otros dos delitos de los que estaba acusado en este juicio, directamente relacionado con el caso por el que fue condenado Uribe.
    </p><p class="article-text">
        El expresidente afronta esta parte de su juicio en libertad luego de que a mediados del mes pasado la Corte Suprema de Justicia confirmara la decisi&oacute;n del Tribunal Superior de Bogot&aacute; que lo dej&oacute; en libertad hasta que la sentencia quede en firme.
    </p><h2 class="article-text">Los or&iacute;genes del caso</h2><p class="article-text">
        Este caso se remonta a 2012, cuando Uribe ha demandado senador de izquierdas Iv&aacute;n Cepeda ante la Corte Suprema de Justicia por supuesta manipulaci&oacute;n de testigos, mientras este preparaba una denuncia en el Senado contra &eacute;l por presuntos v&iacute;nculos con grupos paramilitares.
    </p><p class="article-text">
        La Corte no solo decidi&oacute; no investigar a Cepeda, sino que abri&oacute; un proceso contra Uribe al encontrar indicios de que manipul&oacute; testigos para evitar que lo relacionaran con el paramilitarismo.
    </p><p class="article-text">
        Pese al fallo condenatorio, Uribe, que fue senador entre 2014 y 2020, contin&uacute;a participando activamente en la vida pol&iacute;tica colombiana y buscar&aacute; volver al Congreso en 2026.
    </p><p class="article-text">
        El exmandatario ser&aacute; el n&uacute;mero 25 en la lista cerrada al Senado del Centro Democr&aacute;tico, para las elecciones legislativas del 8 de marzo del a&ntilde;o pr&oacute;ximo, y mantiene una agenda diaria de reuniones con distintos l&iacute;deres del pa&iacute;s para tratar de forjar una alianza de la derecha para las presidenciales del 31 de mayo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es / EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombia-revoca-condena-soborno-expresidente-uribe_1_12702629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 15:53:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b14e580e-6195-4c18-aae6-626f75ecd634_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7136467" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b14e580e-6195-4c18-aae6-626f75ecd634_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7136467" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Justicia de Colombia revoca la condena a prisión del expresidente Uribe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b14e580e-6195-4c18-aae6-626f75ecd634_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Álvaro Uribe,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tribunal Superior de Bogotá ordena la libertad inmediata del expresidente Álvaro Uribe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-superior-bogota-ordena-libertad-inmediata-expresidente-alvaro-uribe_1_12544889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5734915b-858f-4b36-9f3f-81aa7da10e9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tribunal Superior de Bogotá ordena la libertad inmediata del expresidente Álvaro Uribe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exdirigente colombiano fue condenado en primera instancia a doce años de prisión domiciliaria por un caso de sobornos</p><p class="subtitle">Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia
</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot&aacute; orden&oacute; este martes la libertad inmediata del expresidente colombiano &Aacute;lvaro Uribe (2002-2010), <a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombiana-condena-expresidente-alvaro-uribe_1_12497673.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condenado en primera instancia a doce a&ntilde;os de prisi&oacute;n domiciliaria por un caso de sobornos</a>, mientras se resuelve en segunda instancia la apelaci&oacute;n a la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        La Sala de Decisi&oacute;n Penal del Tribunal resolvi&oacute; &ldquo;amparar el derecho fundamental a la libertad individual del ciudadano &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez&rdquo; y dej&oacute; sin efecto la decisi&oacute;n de la jueza Sandra Heredia, del Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogot&aacute;, que en la sentencia que le impuso a doce a&ntilde;os de c&aacute;rcel en r&eacute;gimen domiciliario hab&iacute;a ordenado su &ldquo;privaci&oacute;n de libertad inmediata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uribe, fundador y l&iacute;der del partido de derecha Centro Democr&aacute;tico, se convirti&oacute; el 1 de agosto pasado en el primer expresidente colombiano en ser condenado penalmente, luego de que Heredia lo hallara culpable por los delitos de soborno en actuaci&oacute;n penal y fraude procesal en el llamado 'juicio del siglo' en Colombia, un caso que &eacute;l mismo inici&oacute; en 2012.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as despu&eacute;s de conocer la pena, la defensa del exmandatario present&oacute; ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute; esta acci&oacute;n de tutela (recurso de amparo) solicitando su libertad, al considerar que la jueza vulner&oacute; sus derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        El equipo jur&iacute;dico cuestion&oacute;, entre otros, que la magistrada justificara la detenci&oacute;n inmediata de Uribe con la necesidad de garantizar &ldquo;la preservaci&oacute;n de la convivencia pac&iacute;fica y arm&oacute;nica entre los ciudadanos&rdquo;, argumento que la defensa calific&oacute; de ambiguo y carente de sustento, constituyendo una &ldquo;motivaci&oacute;n aparente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Sala fall&oacute; a favor de la defensa del expresidente, pero desestim&oacute; un recurso similar presentado por el Centro Democr&aacute;tico, al considerar que no demostr&oacute; c&oacute;mo la restricci&oacute;n de la libertad de su l&iacute;der afectaba derechos fundamentales propios o de la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El fallo se&ntilde;ala que en los recursos de apelaci&oacute;n se cuestionaron varios comentarios y decisiones del proceso que &ldquo;presuntamente develan que la juez y fiscal actuaron con parcialidad, abuso de funciones, irrespeto, defendiendo intereses pol&iacute;ticos e ideol&oacute;gicos, y con animadversi&oacute;n hacia el ciudadano y expresidente procesado&rdquo;, aunque aclar&oacute; que esos se&ntilde;alamientos deber&aacute;n resolverse en la segunda instancia y no en esta tutela.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de Uribe apel&oacute; el pasado 13 de agosto la sentencia ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute;, que tiene hasta el 16 de octubre pr&oacute;ximo para pronunciarse en segunda instancia.
    </p><p class="article-text">
        Este caso comenz&oacute; hace trece a&ntilde;os cuando Uribe, de hoy 73 a&ntilde;os, demand&oacute; ante la Corte Suprema de Justicia por supuesta manipulaci&oacute;n de testigos al congresista de izquierda Iv&aacute;n Cepeda, que en esa &eacute;poca preparaba una denuncia en el Senado en su contra por sus presuntos v&iacute;nculos con grupos paramilitares.
    </p><p class="article-text">
        Contrario a lo que imagin&oacute; Uribe, la Corte decidi&oacute; no investigar a Cepeda y en cambio le abri&oacute; una investigaci&oacute;n a &eacute;l por manipular testigos para que no declararan en su contra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-superior-bogota-ordena-libertad-inmediata-expresidente-alvaro-uribe_1_12544889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Aug 2025 22:40:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5734915b-858f-4b36-9f3f-81aa7da10e9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1357721" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5734915b-858f-4b36-9f3f-81aa7da10e9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1357721" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Tribunal Superior de Bogotá ordena la libertad inmediata del expresidente Álvaro Uribe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5734915b-858f-4b36-9f3f-81aa7da10e9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Latinoamérica,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/uribe-paramilitares-cruenta-sombra-sobrevuela-condena-curriculo-expresidente-colombia_1_12530644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9f377a4-2830-4f19-8ed8-c1edbaabb4a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de la condena al político conservador discurre la violenta historia de las autodefensas que libraron una guerra sucia contra las guerrillas y los partidos de izquierdas en Colombia
</p><p class="subtitle">El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos
</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez fue hasta principios de este milenio un pol&iacute;tico bastante desconocido en Colombia. Era, en resumen, el hijo de un adinerado hacendado antioque&ntilde;o con una trayectoria de algo m&aacute;s de dos d&eacute;cadas en la vida p&uacute;blica de su departamento natal. No hace falta subrayar su influencia en el &aacute;mbito local ni que ya era un personaje dif&iacute;cil de leer. Pero, detr&aacute;s de su apariencia de acad&eacute;mico discreto, hay una cruenta sombra que ha sobrevolado su curr&iacute;culo desde que lleg&oacute; a dirigir con tan solo 28 a&ntilde;os el cap&iacute;tulo regional de la Aeron&aacute;utica, la autoridad encargada de la regulaci&oacute;n de la aviaci&oacute;n civil en el pa&iacute;s sudamericano.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien recrimina, tras su reciente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12509961.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condena a 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n domiciliaria</a>, que la intoxicaci&oacute;n de titulares, a favor o en contra, ha omitido un asunto de fondo: su inquietante cercan&iacute;a con la historia del paramilitarismo &iquest;Se trata de una vieja paranoia de la izquierda o el proceso penal que afronta en segunda instancia por soborno de testigos reforzar&aacute; la conexi&oacute;n con ese universo sanguinario?
    </p><p class="article-text">
        Para entender al que fue presidente de Colombia entre 2002 y 2010, el jesuita e historiador Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez propone un marco amplio como punto de partida: &ldquo;Es importante comprender que en la formaci&oacute;n del Estado en Colombia ha habido una tendencia hist&oacute;rica a privatizar el uso de la violencia&rdquo;, se&ntilde;ala a elDiario.es. &ldquo;Eso es clave porque, en paralelo a la construcci&oacute;n de unas instituciones, m&aacute;s o menos modernas, a la celebraci&oacute;n cumplida de elecciones, se consolida un esquema de poder regional muy proclive a la soluci&oacute;n armada de diversos conflictos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35b29695-7b1c-4a34-a035-d658f0770fc1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35b29695-7b1c-4a34-a035-d658f0770fc1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35b29695-7b1c-4a34-a035-d658f0770fc1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35b29695-7b1c-4a34-a035-d658f0770fc1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35b29695-7b1c-4a34-a035-d658f0770fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35b29695-7b1c-4a34-a035-d658f0770fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/35b29695-7b1c-4a34-a035-d658f0770fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002 - 2010). EFE/ Luis Eduardo Noriega Arboleda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002 - 2010). EFE/ Luis Eduardo Noriega Arboleda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El mundo de Uribe comienza all&iacute;. Su padre, Alberto, muri&oacute; en 1983 en la conocida Hacienda Guacharacas, durante un tiroteo para repeler el intento de secuestro de un escuadr&oacute;n de la guerrilla marxista de las FARC. Era un ambiente rural muy hostil donde la mano negra de la insurgencia asolaba, cada vez con m&aacute;s fuerza, a aquellas &eacute;lites terratenientes.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco podr&iacute;a entenderse la emergencia de este fen&oacute;meno sin profundizar en el papel del Ej&eacute;rcito en la consolidaci&oacute;n de esta larga guerra sucia: &ldquo;El paramilitarismo surge a finales de los 70, principios de los 80, como un brazo paralelo del Estado colombiano. Desde entonces, peque&ntilde;os grupos de oficiales y suboficiales en torno a zonas del Magdalena Medio y Segovia (Antioquia) [en el centro del pa&iacute;s] comenzaron a cumplir acciones encubiertas contra civiles y grupos de izquierda&rdquo;, explica a elDiario.es el reportero y estudioso del conflicto colombiano &Oacute;scar Parra.
    </p><h2 class="article-text">Un pol&iacute;tico fuerte de Medell&iacute;n </h2><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez era un veintea&ntilde;ero cuando asumi&oacute; la direcci&oacute;n de la Aerocivil en 1980. Diversas investigaciones period&iacute;sticas y pesquisas de &oacute;rganos como la Procuradur&iacute;a, han revelado que durante su mandato, el regulador concedi&oacute; alrededor de 150 permisos de operaci&oacute;n para aeronaves peque&ntilde;as tramitadas, al parecer, por testaferros de narcotraficantes como Pablo Escobar, Carlos Lehder o Fabio Ochoa. Entre los registros, adem&aacute;s, destacan varios de ellos a nombre de Martha Upegui de Uribe, conocida como la &ldquo;reina de la coca&iacute;na&rdquo;. Lo resume el polit&oacute;logo Eduardo Andr&eacute;s Celis: &ldquo;Ella no tuvo la exposici&oacute;n de otros matones, pero en su &eacute;poca fue m&aacute;s temida que todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante fue, de forma transitoria, alcalde de Medell&iacute;n (1982), la segunda ciudad del pa&iacute;s por tama&ntilde;o. Luego asumi&oacute; como concejal (1984-1986) siendo militante del Partido Liberal. Y a pesar de ser una figura discreta a nivel nacional, ya aparec&iacute;a en los archivos de Defense Intelligence Agency (DIA) del Ej&eacute;rcito estadounidense. Hoy se sabe que fue incluido en 1991 en un <a href="https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB131/index.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">listado de la agencia con un centenar de nombres vinculados directa o indirectamente a los c&aacute;rteles del narcotr&aacute;fico</a>.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que eran tiempos recios. Con una atm&oacute;sfera pol&iacute;tica col&eacute;rica y te&ntilde;ida de sangre: &ldquo;Hab&iacute;a un ambiente de zozobra en las fuerzas militares colombianas y los poderes regionales porque el presidente conservador Belisario Betancourt (1982-1986) puso sobre la mesa un proceso de paz con las guerrillas para darle salida negociada al conflicto armado interno&rdquo;, relata Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        A cambio del cese el fuego, la guerrilla marxista de las FARC pact&oacute; con el Ejecutivo de Betancourt ciertas condiciones para un eventual tr&aacute;nsito a la legalidad pol&iacute;tica. De esta forma naci&oacute;, en 1985, la extinta formaci&oacute;n de izquierdas Uni&oacute;n Patri&oacute;tica (UP), una suerte de brazo civil de la insurgencia que ara&ntilde;&oacute; algunos &eacute;xitos electorales a nivel regional y departamental.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Defense Intelligence Agency (DIA) del Ejército estadounidense incluyó a Uribe en 1991 en un listado con un centenar de nombres vinculados directa o indirectamente a los cárteles del narcotráfico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este es otro punto de inflexi&oacute;n en la construcci&oacute;n de Uribe, una de las figuras clave en la Colombia del &uacute;ltimo cuarto de siglo: &ldquo;Ah&iacute; viene el desastre. Algunos pol&iacute;ticos locales de la UP sirvieron de puente electoral a las FARC. Pero la guerrilla, al mismo tiempo, sigui&oacute; avanzando con su estrategia de todas las formas de lucha. Ampli&oacute; su poder militar. Extorsionaba. Asesinaba. Como resultado, nace una reacci&oacute;n feroz de los poderes regionales contra la izquierda y la soluci&oacute;n pol&iacute;tica negociada&rdquo;, cuenta Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos grupos de poder regionales atestiguaron con p&aacute;nico c&oacute;mo la guerrilla avanzaba en las urnas y, en paralelo, se fortalec&iacute;a para la guerra. Bajo esas condiciones, los sectores m&aacute;s tradicionales desecharon por completo la posibilidad de di&aacute;logo. Y as&iacute; lleg&oacute; la respuesta paramilitar, en connivencia con aparatos estatales como el desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y toda una amalgama de latifundistas, ganaderos, bananeros y l&iacute;deres pol&iacute;ticos locales vinculados a los partidos tradicionales Liberal y Conservador. Todos unidos por un enemigo com&uacute;n. &iquest;El resultado? M&aacute;s de 3.000 miembros de la UP fueron asesinados en las d&eacute;cadas siguientes.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se halla el germen de la reacci&oacute;n oficial: el terror se combati&oacute; con m&aacute;s terror. La carrera de Uribe V&eacute;lez, por su parte, segu&iacute;a su curso. Fue elegido gobernador del departamento de Antioquia, cuya capital es Medell&iacute;n, entre 1995 y 1997, un per&iacute;odo en el que las masacres y las ejecuciones extrajudiciales de guerrilleros, civiles o sindicalistas se exacerbaron.
    </p><h2 class="article-text">La seguridad por bandera</h2><p class="article-text">
        A todo ello se suma un decreto expedido por el presidente liberal C&eacute;sar Gaviria en 1994. La norma dio carta blanca para reglamentar grupos privados de vigilancia armada en el campo. Una figura nebulosa, agolpada bajo el acr&oacute;nimo de CONVIVIR: Asociaciones Comunitarias de Vigilancia Rural.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Uribe V&eacute;lez declar&oacute; de manera abierta su complacencia con dicho mecanismo de seguridad que permit&iacute;a el porte de armas y el uso de equipos de comunicaci&oacute;n militar en ciertos casos. Todo ello con el fin de resguardar aquellas zonas donde el Estado colombiano ten&iacute;a dificultades para garantizar el orden p&uacute;blico. Sin embargo, la hemorragia de violencia no tard&oacute; en quedar descarnadamente al desnudo y el mismo Uribe revoc&oacute; la licencia de operaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La estela de sangre caliente y devastaci&oacute;n en el campo ya era muy profunda. Una sentencia del Tribunal de Justicia Transicional de Bogot&aacute; lo ratific&oacute; en 2013. El fallo, vinculado a un l&iacute;der paramilitar apodado HH, estableci&oacute; que las CONVIVIR, que llegaron a sumar 20.000 miembros repartidos en 700 agrupaciones, fueron un elemento fundamental en este cap&iacute;tulo de la guerra. Sirvieron como fachada legal para la alianza macabra entre los batallones de antiinsurgencia del Ej&eacute;rcito y campesinos convertidos en sicarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0602af-76e9-4924-98dc-440e56fd8ed0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0602af-76e9-4924-98dc-440e56fd8ed0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0602af-76e9-4924-98dc-440e56fd8ed0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0602af-76e9-4924-98dc-440e56fd8ed0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0602af-76e9-4924-98dc-440e56fd8ed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba0602af-76e9-4924-98dc-440e56fd8ed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba0602af-76e9-4924-98dc-440e56fd8ed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos guerrilleros mueren en reinicio de bombardeos contra las FARC en Colombia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos guerrilleros mueren en reinicio de bombardeos contra las FARC en Colombia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La ley de Gaviria fue la cloaca que los escuadrones utilizaron como escudo para perpetrar masacres en Antioquia, como la de los municipios de El Aro (1997) y La Granja (1996). Por estas dos acciones terroristas, declaradas delitos de lesa humanidad, la Fiscal&iacute;a y la Corte Suprema de Justicia abrieron investigaciones en 2015 contra Uribe V&eacute;lez por presunta complicidad u omisi&oacute;n para impedir la sangr&iacute;a cuando oficiaba como Gobernador. El expresidente ha dicho que se trata de una &ldquo;infamia&rdquo; y de &ldquo;maniobras pol&iacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; surgen m&aacute;s preguntas complejas&rdquo;, asegura &Oacute;scar Parra, &ldquo;relacionadas con la formaci&oacute;n y financiaci&oacute;n del Bloque Metro de los paramilitares en la Hacienda Guacharacas de su familia&rdquo;. La misma donde el patriarca de los Uribe fue asesinado en el 83. Paramilitares desmovilizados han declarado ante el Tribunal de Justicia transicional que esas tierras sirvieron como centro fundacional, en 1996, de uno de los numerosos bloques criminales que florecieron en varias zonas del pa&iacute;s. El expresidente Uribe tambi&eacute;n ha refutado esa tesis con el argumento de que su clan ganadero fue desterrado del sector, y que desde principios de los 80 nunca ha visitado aquellos predios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero por alguna raz&oacute;n, las investigaciones no avanzan. Es muy complejo: hay muchos indicios, testimonios y nadie se anima a ir a fondo. Las declaraciones de los paramilitares coinciden: el per&iacute;odo de fortalecimiento de sus ej&eacute;rcitos en regiones del entorno antioque&ntilde;o se da en paralelo a su paso por la Gobernaci&oacute;n de Antioquia. En ese entonces no ten&iacute;a el fuero presidencial que lo cubri&oacute; despu&eacute;s. Pero en Colombia no ha habido ni siquiera una reflexi&oacute;n profunda sobre su responsabilidad pol&iacute;tica por todo esto&rdquo;, a&ntilde;ade Parra.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto conviene dejar claridad: Uribe no fue quien ide&oacute; esa mara&ntilde;a de ej&eacute;rcitos de extrema derecha, muchos de ellos enzarzados en guerras cruzadas y con discursos pol&iacute;ticos muy descafeinados. No obstante, su andadura pol&iacute;tica discurre y confluye de cerca con numerosos acontecimientos relacionados. Y su figura llegar&iacute;a a acumular tal acervo de poder que Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez opina que es quiz&aacute; el s&iacute;mbolo m&aacute;s visible de esa simbiosis entre pol&iacute;tica y privatizaci&oacute;n de la violencia: &ldquo;Es un fen&oacute;meno que concentra muchos de los rasgos de una visi&oacute;n de Estado que lo antecede varias d&eacute;cadas pero que del cual, quiz&aacute;, &eacute;l es la figura m&aacute;s visible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su irrupci&oacute;n lleg&oacute; en las presidenciales de 2002. Ya se hab&iacute;a separado del partido Liberal y se present&oacute; como candidato independiente del movimiento Primero Colombia, con el cual consigui&oacute; la victoria con el 54% de los votos. Tambi&eacute;n funcion&oacute; como pegamento ideol&oacute;gico de los bloques &lsquo;paras&rsquo; en su cruzada contra las izquierdas y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que por aquellos d&iacute;as alcanzaron otro punto de quiebre en la guerra contra el Estado.
    </p><p class="article-text">
        A los descarnados ataques contra civiles, se sum&oacute; el avance insurgente hacia el extrarradio de las grandes ciudades. De las lejanas junglas y monta&ntilde;as de la Colombia m&aacute;s marginada, las FARC pasaron a la ofensiva. Como consecuencia, la opini&oacute;n p&uacute;blica se endureci&oacute; contra las guerrillas. El pa&iacute;s repudi&oacute; sin matices la ola de terror y exigi&oacute; la recuperaci&oacute;n militar del territorio.
    </p><h2 class="article-text">El ocaso y la condena</h2><p class="article-text">
        Uribe despeg&oacute; rodeado de ese ambiente. Bajo el eslogan de &ldquo;mano firme, coraz&oacute;n grande&rdquo;, alcanz&oacute; la atenci&oacute;n nacional. Media Colombia qued&oacute; prendada con aquel abogado de manejo fluido de la jerga empresarial. Cat&oacute;lico y defensor del liberalismo cl&aacute;sico. Pero tambi&eacute;n un chal&aacute;n de poncho y aire sereno que ondeaba su discurso contra la corrupci&oacute;n. &ldquo;Al principio de su Gobierno propuso un intercambio entre &lsquo;menos libertades&rsquo; y &lsquo;m&aacute;s seguridad&rsquo;, intercambio que se expresar&iacute;a legislativamente en el llamado &lsquo;estatuto antiterrorista&rsquo;&rdquo;, escribe el polit&oacute;logo Francisco Guti&eacute;rrez San&iacute;n en un art&iacute;culo publicado en la revista <em>Nueva Sociedad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Contaba con el apoyo, adem&aacute;s, de Estados Unidos. Era un respaldo sellado hace m&aacute;s de medio siglo, desde que la superpotencia pavimentara el suelo estrat&eacute;gico para desalojar las ideas de izquierda en Colombia y el resto del continente. &ldquo;Los americanos implantaron su doctrina del enemigo interno en la regi&oacute;n. El control, en principio, fue pol&iacute;tico y se reg&iacute;a bajo las directrices de seguridad nacional de Washington. Esa asociaci&oacute;n est&aacute; muy bien documentada en los archivos desclasificados del Departamento de Estado a partir de los 80. Luego en los 90 financiaron con m&aacute;s fuerza la guerra antiguerrilla y la pol&iacute;tica de Seguridad Democr&aacute;tica de Uribe&rdquo;, apunta Celis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/312dfa66-1cac-4f3b-b799-baa33d427a75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/312dfa66-1cac-4f3b-b799-baa33d427a75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/312dfa66-1cac-4f3b-b799-baa33d427a75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/312dfa66-1cac-4f3b-b799-baa33d427a75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/312dfa66-1cac-4f3b-b799-baa33d427a75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/312dfa66-1cac-4f3b-b799-baa33d427a75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/312dfa66-1cac-4f3b-b799-baa33d427a75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Personas participan en una manifestación en apoyo al expresidente Álvaro Uribe frente al Congreso en Bogotá tras su condena."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personas participan en una manifestación en apoyo al expresidente Álvaro Uribe frente al Congreso en Bogotá tras su condena.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con la ingente ayuda militar y el visto bueno de la Casa Blanca, solo faltaba activar la avanzada sin cuartel contra el grupo guerrillero que hab&iacute;a asesinado a su padre y habr&iacute;a llegado a copar, seg&uacute;n algunas estimaciones, hasta el 40% del mapa. En ocho a&ntilde;os de Gobierno adelant&oacute; parte de su objetivo. Llev&oacute; la presencia del Estado, a trav&eacute;s del Ej&eacute;rcito, a zonas olvidadas durante d&eacute;cadas. Las FARC retrocedieron. Perdieron a sus cabecillas hist&oacute;ricos y se vieron abocados a firmar la paz con el Estado en la siguiente Administraci&oacute;n. La de Juan Manuel Santos, su exministro de Defensa y delf&iacute;n, con quien hoy mantiene una rivalidad cerril por cuenta de aquellos di&aacute;logos entre el Estado y la guerrilla celebrados en La Habana que el viejo halc&oacute;n de Medell&iacute;n encaj&oacute; como una traici&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        De cualquier forma, los tres grandes nudos que marcaron el mandato uribista en materia del manejo del conflicto armado con las autodefensas fueron: el proceso de paz con los paramilitares; los asesinatos extrajudiciales de civiles, reportados por el Ej&eacute;rcito como bajas en combate; y el esc&aacute;ndalo conocido como la parapol&iacute;tica. Al menos 61 congresistas pertenecientes a su bancada fueron condenados por v&iacute;nculos con los &lsquo;paras&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bloque pol&iacute;tico que respald&oacute; su propuesta &mdash;incluyendo al Partido de la U, Colombia Democr&aacute;tica y Convergencia Ciudadana&mdash; acumul&oacute; varias investigaciones por aquellos nexos macabros. &ldquo;Era una locura porque met&iacute;an a un congresista a la c&aacute;rcel y asum&iacute;a el siguiente. Y de forma autom&aacute;tica la Corte quedaba habilitada para investigar al que segu&iacute;a&rdquo;, recuerda &Oacute;scar Parra.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n acad&eacute;mico de la Universidad del Rosario de Bogot&aacute; apunta que la penetraci&oacute;n de la parapol&iacute;tica ha sido, quiz&aacute;, la amenaza m&aacute;s grave al sistema democr&aacute;tico: &ldquo;El 35% del Congreso termin&oacute; en la c&aacute;rcel. Uribe no ha asumido ninguna responsabilidad pol&iacute;tica 15 a&ntilde;os despu&eacute;s. Ni por las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en su Gobierno, ni tampoco por todos esos partidos que le profesaban un respaldo irrestricto y terminaron sentenciados por sus alianzas criminales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uribe encarn&oacute; un cambio de percepci&oacute;n de la realidad en Colombia. El programa ideol&oacute;gico que plante&oacute; convenci&oacute; al bloque mayoritario del sistema pol&iacute;tico y a la opini&oacute;n p&uacute;blica que la lucha armada era primordial para alcanzar la paz. No importaba a cambio de qu&eacute;&rdquo;, a&ntilde;ade el investigador. La peor desembocadura de aquella partitura guerrerista fueron los asesinatos extrajudiciales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/exmilitar-colombiano-involucrado-positivos-ejercito_128_1193420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los mal llamados &ldquo;falsos positivos</a>&rdquo;. Colombia a&uacute;n desconoce cu&aacute;ntos militares estuvieron envueltos en aquellas matanzas. S&iacute; se sabe, en cambio, que fueron 6.404 las v&iacute;ctimas civiles. &ldquo;Todo esto se encuadra dentro de una pol&iacute;tica militar tomada de los Estados Unidos que se llama el &lsquo;conteo de cuerpos&rsquo;. Y es una forma de remunerar a los ej&eacute;rcitos por cada enemigo abatido&rdquo;, detalla Celis. Uribe, en declaraciones que luego debi&oacute; rectificar p&uacute;blicamente, asegur&oacute; en tono ir&oacute;nico que si algunos de aquellos j&oacute;venes asesinados resultaron involucrados, no habr&iacute;a sido &ldquo;porque estaban recogiendo caf&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el discurso estadounidense de guerra contra el terror de fondo, el Ministerio de Defensa adopt&oacute; dicho sistema de incentivos a trav&eacute;s de ascensos y recompensas en las brigadas militares e increment&oacute;, de forma exponencial, los resultados operativos: &ldquo;Tanto en n&uacute;mero de combates como de heridos y bajas. Gener&oacute; una competencia interna entre las unidades m&oacute;viles para entregar m&aacute;s cad&aacute;veres&rdquo;, a&ntilde;ade Celis.
    </p><p class="article-text">
        Durante esos a&ntilde;os se produjo el mayor pico de desapariciones forzosas en la historia colombiana con 24.000 casos documentados. Este contexto es clave para recordar que su Gobierno tambi&eacute;n impuls&oacute; en 2005, en tiempo r&eacute;cord, un proceso de paz &lsquo;sui generis&rsquo; con los mismos bloques de autodefensas cuyos l&iacute;deres, como Salvatore Mancuso, hoy vinculan al expresidente Uribe a su causa. Por primera vez en la historia de Colombia un ej&eacute;rcito dejaba primero las armas para luego negociar. Pero el remolino militar de las FARC ya estaba bastante contenido y era el momento preciso para buscar una tregua a la guerra sucia, argumenta Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 35% del Congreso terminó en la cárcel. Uribe no ha asumido ninguna responsabilidad política 15 años después. Ni por las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en su Gobierno, ni tampoco por todos esos partidos que le profesaban un respaldo irrestricto y terminaron sentenciados por sus alianzas criminales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Parra</span>
                                        <span>—</span> Académico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bajo unas condiciones favorables para los criminales arrepentidos, a los cuales se les dio un estatus pol&iacute;tico muy borroso, el pa&iacute;s comenz&oacute; a conocer testimonios escabrosos. De aquel proceso, rubricado en el municipio norte&ntilde;o de Santa Fe de Ralito, empezaron a salir historias de barbarie como los hornos crematorios donde se quemaron los cad&aacute;veres de colombianos asesinados. La opini&oacute;n p&uacute;blica qued&oacute; helada. Por todo ello, la figura de Uribe tambi&eacute;n empez&oacute; a acusar cierto desgaste tras dejar el poder.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, regres&oacute; a la arena en 2014 como senador. Una misi&oacute;n que abandon&oacute; en 2018, cuando esta historia dio una vuelta de tuerca insospechada. Una denuncia penal impulsada por el mismo Uribe contra el parlamentario de izquierdas Iv&aacute;n Cepeda, hijo de un pol&iacute;tico de la ya mencionada UP asesinado en 1994, se volvi&oacute; en su contra.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal a cargo del proceso cerr&oacute; la denuncia inicial y abri&oacute; una nueva por hallazgos que involucraron al entonces senador con la posible manipulaci&oacute;n de testigos. Fue un largo calvario judicial que inici&oacute; hace una d&eacute;cada y hoy, tras pasar por todos los circuitos y tribunales del sistema judicial, lo tiene bajo arresto domiciliario en una de sus fincas a las afueras de Medell&iacute;n. Su <em>pool</em> de abogados ya ha anunciado que apelar&aacute; la decisi&oacute;n y el pa&iacute;s espera el desenlace de una segunda instancia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el veterano guerrero de 73 a&ntilde;os ya no proyecta esa figura mineral de principios de milenio. Se ve cansado por momentos. Ya no mueve los hilos del poder con la misma nitidez. Y los fantasmas de la finca Guacharacas lo siguen acechando. Fue el hijo de un viejo mayordomo de la hacienda familiar, hoy preso por secuestro extorsivo, quien lo delat&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre es Juan Guillermo Monsalve. &Eacute;l expuso ante la justicia que Uribe envi&oacute; a un apoderado a visitarlo a la c&aacute;rcel La Picota de Bogot&aacute; con el fin de torcer su testimonio y desligarlo de una de las pesquisas que Cepeda adelantaba para esclarecer, una vez m&aacute;s, los v&iacute;nculos de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez con el fen&oacute;meno paramilitar. &ldquo;Es un poco parad&oacute;jico que termine condenado por un delito de soborno despu&eacute;s de tantos se&ntilde;alamientos graves, de su papel en la &eacute;poca de las CONVIVIR o de la carga enorme de la parapol&iacute;tica&rdquo;, concluye Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/uribe-paramilitares-cruenta-sombra-sobrevuela-condena-curriculo-expresidente-colombia_1_12530644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2025 20:17:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c9f377a4-2830-4f19-8ed8-c1edbaabb4a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1534539" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c9f377a4-2830-4f19-8ed8-c1edbaabb4a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1534539" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c9f377a4-2830-4f19-8ed8-c1edbaabb4a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12509961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28041667-e55a-4709-8c91-1d8e77e8624e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exmandatario deberá cumplir condena por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal, según una sentencia en primera instancia adelantada por medios locales
</p><p class="subtitle">La Justicia colombiana condena al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos
</p></div><p class="article-text">
        El expresidente colombiano &Aacute;lvaro Uribe ha sido condenado a una pena de 12 a&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombiana-condena-expresidente-alvaro-uribe_1_12497673.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que deber&aacute; cumplir en prisi&oacute;n domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno en actuaci&oacute;n penal</a>, seg&uacute;n una sentencia divulgada este viernes, de manera adelantada, por medios locales.
    </p><p class="article-text">
        El documento se&ntilde;ala que la jueza del Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogot&aacute;, Sandra Heredia, quien leer&aacute; el fallo a partir de las 14:00 hora local, ha resuelto imponer a Uribe una pena, en primera instancia, de 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n, una multa de m&aacute;s de 3.400 millones de pesos colombianos (unos 822.000 d&oacute;lares) y lo inhabilit&oacute; por m&aacute;s de ocho a&ntilde;os para el ejercicio de derechos y funciones p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        La condena es en primera instancia. La defensa del expresidente ha anunciado que apelar&aacute; el fallo ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute; y &ldquo;de ser necesario, se acudir&aacute; a la Sala de Casaci&oacute;n Penal de la Corte Suprema de Justicia&rdquo;, lo que indica que la resoluci&oacute;n definitiva del caso puede prolongarse incluso a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12509961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 17:18:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28041667-e55a-4709-8c91-1d8e77e8624e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2641747" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28041667-e55a-4709-8c91-1d8e77e8624e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2641747" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28041667-e55a-4709-8c91-1d8e77e8624e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Álvaro Uribe,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje al bastión de Uribe, condenado en el 'juicio del siglo' en Colombia: "Es una suerte de fervor, casi una religión”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/viaje-bastion-uribe-condenado-juicio-siglo-colombia-suerte-fervor-religion_1_12501144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c491d835-4a8b-4376-b17d-4f3fb3be2c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje al bastión de Uribe, condenado en el &#039;juicio del siglo&#039; en Colombia: &quot;Es una suerte de fervor, casi una religión”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La histórica condena al icono de la derecha colombiana por manipular testigos en un caso vinculado a grupos paramilitares apenas mueve las aguas en el corazón del uribismo</p><p class="subtitle">La Justicia colombiana condena al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos
</p></div><p class="article-text">
        El reloj marca las 8:00 de la ma&ntilde;ana y la plaza principal de Ciudad Bol&iacute;var est&aacute; casi vac&iacute;a. En este pueblo cafetero del suroeste de Antioquia, la mayor&iacute;a de los hombres y mujeres j&oacute;venes ya ha partido a las fincas donde se cultivan granos de caf&eacute; de exportaci&oacute;n. Bajo la sombra de los &aacute;rboles y la iglesia colonial, algunos adultos mayores toman tinto mientras conversan <a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombiana-condena-expresidente-alvaro-uribe_1_12497673.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre el juicio que tiene en vilo al pa&iacute;s.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Ana Sof&iacute;a Arteaga, presidenta del concejo municipal, toma asiento en una cafeter&iacute;a. Hace dos a&ntilde;os se estren&oacute; en pol&iacute;tica con el Partido Conservador, pero reconoce que el Centro Democr&aacute;tico &mdash;el partido del expresidente &Aacute;lvaro Uribe&mdash; es quien marca el ritmo en el municipio: su coalici&oacute;n gan&oacute; la alcald&iacute;a con m&aacute;s del 60% de los votos. &ldquo;Yo admiro mucho a Uribe, es un hombre de la gente. Lo conoc&iacute; el a&ntilde;o pasado, hablamos de caballos y de fincas&rdquo;, cuenta Arteaga, de 25 a&ntilde;os, sin saber que en pocas horas ser&aacute; declarado culpable. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, como en el resto de Antioquia, gran parte de la poblaci&oacute;n se declara uribista. Uribe gobern&oacute; entre 2002 y 2010 y es el pol&iacute;tico m&aacute;s influyente del pa&iacute;s en lo que va del siglo. Su pol&iacute;tica de &ldquo;mano dura&rdquo; contra las guerrillas le granje&oacute; una popularidad que roz&oacute; el 80% durante sus dos mandatos, de los que arrastra acusaciones de ejecuciones extrajudiciales, presuntos v&iacute;nculos con paramilitares y abusos contra la oposici&oacute;n. Uribe fund&oacute; su propio movimiento pol&iacute;tico y rompi&oacute; con m&aacute;s de un siglo de bipartidismo. Hoy, sigue siendo el l&iacute;der indiscutible de la derecha del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        15 a&ntilde;os despu&eacute;s de dejar el poder, los pol&iacute;ticos de Antioquia saben que exaltar el legado de Uribe es una condici&oacute;n necesaria para ganar. Y si se obtiene su bendici&oacute;n, la victoria est&aacute; pr&aacute;cticamente asegurada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en los juzgados de Bogot&aacute;, a m&aacute;s de 400 kil&oacute;metros de distancia, la suerte del expresidente est&aacute; en juego este lunes. La Justicia decide si el expresidente es culpable de manipular testigos para ocultar presuntos v&iacute;nculos con grupos paramilitares, tras un proceso que ha durado m&aacute;s de siete a&ntilde;os y que muchos en Colombia llaman &ldquo;el juicio del siglo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Arteaga mira la transmisi&oacute;n especial de todos los telediarios del pa&iacute;s que comenz&oacute; a las 8:30 de la ma&ntilde;ana. En la pantalla, la jueza Sandra Heredia empieza a leer un fallo de m&aacute;s de 1.000 p&aacute;ginas que promete partir en dos la historia del pa&iacute;s sudamericano. Si es hallado culpable, Uribe se convertir&aacute; en el primer expresidente con una condena penal en la historia de Colombia. Pero en Antioquia, tierra natal y basti&oacute;n pol&iacute;tico de Uribe, el veredicto ya se ha decidido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es inocente y el mejor presidente que ha tenido este pa&iacute;s. Este pueblo estaba encerrado por la violencia de las guerrillas hasta que lleg&oacute; Uribe. Nos devolvi&oacute; la seguridad y el poder ir a las fincas a trabajar&rdquo;, dice Carlos Gonz&aacute;lez, un adulto mayor vestido con el tradicional sombrero y poncho de la regi&oacute;n, mientras sigue el juicio en su m&oacute;vil. &ldquo;A mi hermano lo mat&oacute; la guerrilla volviendo de la finca. Y en esa esquina de la plaza, mataron a un vecino&rdquo;, recuerda a su lado Juan Rafael V&eacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Acto seguido, Gonz&aacute;lez muestra un v&iacute;deo de Nayib Bukele, el presidente de El Salvador que ha saltado a la fama internacional por su mano dura contra las pandillas entre violaciones de derechos humanos y acusaciones de autoritarismo. &ldquo;Esto es lo que necesita Colombia&rdquo;, dice mientras presos corren semidesnudos y esposados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El juicio es una injusticia&rdquo;, agrega Nancy Margarita R&iacute;os, concejal del Centro Democr&aacute;tico. &ldquo;Personas como el doctor Uribe son las que necesitamos para que este pa&iacute;s vuelva a surgir. Porque, desafortunadamente, desde que dej&oacute; de ser presidente hemos venido en decadencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Arteaga dice que ser&iacute;a lamentable que Uribe sea condenado. &ldquo;Pero no soy fan&aacute;tica, Uribe no es un salvador&rdquo;, a&ntilde;ade. &iquest;Cambiar&iacute;a su percepci&oacute;n en caso de ser condenado? La joven concejala mide sus palabras. Sabe que estar en contra del expresidente podr&iacute;a significar una muerte pol&iacute;tica en el municipio. &ldquo;No lo s&eacute;&rdquo;, responde finalmente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El juicio del siglo</strong></h2><p class="article-text">
        Este lunes, los colombianos esperaban saber el destino del pol&iacute;tico m&aacute;s controvertido del siglo a la hora del almuerzo. No obstante, la jueza extendi&oacute; su discurso durante m&aacute;s de diez horas para justificar minuciosamente una decisi&oacute;n que la ha puesto en el ojo del hurac&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso que finalmente llev&oacute; al expresidente a los estrados es complejo. Se remonta a una larga disputa entre Uribe y el senador Iv&aacute;n Cepeda, un opositor pol&iacute;tico que ha investigado supuestos v&iacute;nculos del exmandatario con los grupos paramilitares que asolaron el pa&iacute;s entre finales de los 80 y mediados de los 2000. Seg&uacute;n la Comisi&oacute;n de la Verdad, fueron responsables de al menos 205.000 homicidios entre 1985 y 2018.
    </p><p class="article-text">
        La historia comenz&oacute; en 2012, cuando Uribe demand&oacute; a Cepeda por una supuesta manipulaci&oacute;n de testimonios para relacionarlo con paramilitares. Sin embargo, en 2018 la Corte Suprema de Justicia archiv&oacute; el caso contra Cepeda y, en un giro inesperado, abri&oacute; una investigaci&oacute;n contra el propio Uribe. Seg&uacute;n los magistrados, exist&iacute;an indicios de que el expresidente y sus abogados habr&iacute;an presionado o sobornado a exparamilitares para que cambiaran o fabricaran testimonios a su favor, con el objetivo de desacreditar a Cepeda y limpiar su nombre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/315edac4-c6f8-4b6c-b065-b29a25bb5fe5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/315edac4-c6f8-4b6c-b065-b29a25bb5fe5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/315edac4-c6f8-4b6c-b065-b29a25bb5fe5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/315edac4-c6f8-4b6c-b065-b29a25bb5fe5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/315edac4-c6f8-4b6c-b065-b29a25bb5fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/315edac4-c6f8-4b6c-b065-b29a25bb5fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/315edac4-c6f8-4b6c-b065-b29a25bb5fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ana Sofía Arteaga, concejala de Ciudad Bolívar, viendo transmisión del caso Uribe."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ana Sofía Arteaga, concejala de Ciudad Bolívar, viendo transmisión del caso Uribe.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El proceso marc&oacute; un hito hist&oacute;rico: Uribe se convirti&oacute; en el primer exmandatario colombiano en ser llamado a rendir cuentas en un caso penal. En agosto de 2020, la Corte Suprema orden&oacute; su detenci&oacute;n domiciliaria preventiva (en su gigantesca hacienda en el norte del pa&iacute;s), lo que provoc&oacute; un terremoto pol&iacute;tico en Colombia. Uribe renunci&oacute; a su esca&ntilde;o en el Senado para que el caso pasara a la Fiscal&iacute;a General, en ese entonces af&iacute;n al expresidente. La misma Fiscal&iacute;a pidi&oacute; archivar el proceso en varias ocasiones, argumentando falta de pruebas. Sin embargo, jueces de distintas instancias han rechazado esos intentos, manteniendo viva la investigaci&oacute;n, y criticando la labor de la Fiscal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta que Gustavo Petro, exmiembro de la guerrilla del M-19 y enemigo ac&eacute;rrimo de Uribe, gan&oacute; las elecciones en 2022 cuando el caso tom&oacute; impulso. En 2024, despu&eacute;s de m&uacute;ltiples audiencias, recursos legales y cambios de jueces y fiscales, el proceso avanz&oacute; hasta la etapa de juicio oral. Un centenar de testigos &ndash;incluidos pol&iacute;ticos, exparamilitares encarcelados y empresarios&ndash; dieron su versi&oacute;n de los hechos mientras que todo se transmit&iacute;a por internet.
    </p><p class="article-text">
        Para sus cr&iacute;ticos, es una oportunidad hist&oacute;rica para que la justicia alcance a uno de los hombres m&aacute;s poderosos del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Sus seguidores, en cambio, defienden que se trata de una persecuci&oacute;n judicial motivada por sus enemigos pol&iacute;ticos y por sectores que se oponen a su legado en la lucha contra la guerrilla. Eso es lo que piensa la mayor&iacute;a de los miembros de la Cooperativa de Caficultores de Andes, un municipio de 44.000 habitantes que es considerado la capital del suroeste antioque&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El regreso de la inseguridad</strong></h2><p class="article-text">
        Los caficultores atienden a elDiario.es en un centro de acopio de bultos de caf&eacute;, colgado de una de las abruptas pendientes de las monta&ntilde;as del pueblo. Los cultivos de caf&eacute; son tambi&eacute;n la arteria principal de este municipio que, a 170 kil&oacute;metros serpenteantes de Medell&iacute;n, fue durante a&ntilde;os v&iacute;ctima de la violencia de guerrilleros y paramilitares.
    </p><p class="article-text">
        Luis Arroyave, de 44 a&ntilde;os, dice que, antes de Uribe, viajar a la capital departamental era como jugar a la ruleta rusa: en una misma noche, un coche pod&iacute;a ser detenido hasta tres veces por hombres armados que les ped&iacute;an sus documentos; guerrilleros, paramilitares y el Ej&eacute;rcito. La vida era cosa del azar: pod&iacute;an continuar su camino, o ser secuestrados o asesinados sin mayor explicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso cambi&oacute; con la llegada de la pol&iacute;tica de &ldquo;seguridad democr&aacute;tica&rdquo; de Uribe, que fortaleci&oacute; a las fuerzas armadas y se neg&oacute; a negociar con las guerrillas de izquierda. En cambio, lleg&oacute; a un acuerdo con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el m&aacute;s poderoso grupo paramilitar, que llev&oacute; a una pol&eacute;mica disoluci&oacute;n en 2006.
    </p><p class="article-text">
        Pero el apoyo a Uribe en la regi&oacute;n no se debe solo al pasado. El caficultor Juan Carlos Gallego, de 51 a&ntilde;os, asegura que est&aacute; siendo extorsionado en este mismo instante, mientras habla con este medio. 
    </p><p class="article-text">
        Unos mensajes de WhatsApp desde un n&uacute;mero desconocido le advierten que est&aacute;n en su finca, a pocos kil&oacute;metros de all&iacute;, y amenazan con asesinar a uno de sus trabajadores si no transfiere dinero. La foto de perfil muestra la bandera del Clan del Golfo, una banda criminal fundada por exparamilitares. Desde 2018, el grupo ha duplicado su capacidad armada hasta convertirse en el mayor grupo armado ilegal del pa&iacute;s: tiene presencia en 25% de los municipios de Colombia; y en la mitad de los municipios de Antioquia. &ldquo;Hoy ya he recibido 15 llamadas de extorsi&oacute;n. Estamos volviendo 25 a&ntilde;os atr&aacute;s en materia de seguridad. Yo creo que tendr&eacute; que abandonar mi finca en los pr&oacute;ximos d&iacute;as&rdquo;, dice Gallego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9d71229-dcee-46f5-985f-3106d9c09756_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9d71229-dcee-46f5-985f-3106d9c09756_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9d71229-dcee-46f5-985f-3106d9c09756_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9d71229-dcee-46f5-985f-3106d9c09756_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9d71229-dcee-46f5-985f-3106d9c09756_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9d71229-dcee-46f5-985f-3106d9c09756_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c9d71229-dcee-46f5-985f-3106d9c09756_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía de archivo del expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía de archivo del expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Acuerdo de Paz de 2016 puso fin a medio siglo de conflicto con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero los sucesivos gobiernos no han logrado ocupar los territorios antes controlados por la guerrilla. En cambio, otros grupos armados han aprovechado el vac&iacute;o para expandirse, desatando cruentas guerras por el territorio en las que la poblaci&oacute;n civil es la mayor afectada. Solo en 2023 y 2024, m&aacute;s de 80.000 personas tuvieron que abandonar forzosamente sus hogares, seg&uacute;n cifras de la Defensor&iacute;a del Pueblo. Es un n&uacute;mero equivalente a toda la poblaci&oacute;n de la ciudad de Pontevedra.
    </p><p class="article-text">
        Para los caficultores de Andes, la &ldquo;mano dura&rdquo; de Uribe no solo signific&oacute; tranquilidad, sino la oportunidad de m&aacute;s empleos e inversi&oacute;n en los municipios. As&iacute; que ven el proceso contra Uribe como un atentado contra el progreso. &ldquo;Yo siento una injusticia muy hija de puta con ese juicio&rdquo;, espeta con rabia Luis Restrepo, de 78 a&ntilde;os, due&ntilde;o de grandes extensiones de caf&eacute; en Andes. &ldquo;No tenemos memoria en este pa&iacute;s. La gente que habla mal de Uribe son muchachos a los que no vivieron c&oacute;mo era Colombia antes de Uribe. &Eacute;l, a los j&oacute;venes, los puso a trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos Escobar, profesor del Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos de la Universidad de Antioquia, explica que la gente de esta regi&oacute;n se ha sentido identificada profundamente con Uribe, de manera que su popularidad se mantiene por encima de otras zonas del pa&iacute;s que tambi&eacute;n vivieron violencia extrema. &ldquo;Este es un departamento que hist&oacute;ricamente ha sido muy conservador y cat&oacute;lico. Y Uribe apela al trabajador que se levanta temprano, que monta a caballo, que tiene un discurso fuerte con las guerrillas. Cuando Uribe llega al poder en 2002, encarna una suerte de disputa entre la provincia y la pol&iacute;tica de la capital&rdquo;, explica Escobar.
    </p><p class="article-text">
        Sentados en bultos de caf&eacute;, los caficultores de la cooperativa juran que el proceso contra el l&iacute;der de la derecha colombiana es una persecuci&oacute;n pol&iacute;tica por parte del presidente Petro. Pero incluso as&iacute;, pronostican que ser&aacute; hallado inocente en cuesti&oacute;n de horas. Sus palabras parecen calcadas a las que, desde hace meses, difunden los abogados de Uribe, pol&iacute;ticos del partido Centro Democr&aacute;tico, grandes medios de comunicaci&oacute;n y hordas de tuiteros uribistas: todo es un complot contra el m&aacute;s grande de los colombianos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El fallo</strong></h2><p class="article-text">
        La impaciencia se siente en cada pueblo en el camino que lleva de Andes a Medell&iacute;n. Las televisiones de cada restaurante, billar, y cafeter&iacute;a de esta regi&oacute;n de Antioquia muestran la transmisi&oacute;n en vivo de la audiencia de la jueza Heredia. Las puertas de las casas, abiertas para combatir el calor, revelan la misma inquietud en el interior de los salones. Radios transmiten sin cortes el mon&oacute;logo de ya m&aacute;s de 10 horas con el que la jueza busca, asediada por todo el peso de la sociedad colombiana, explicar al detalle su decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, cuando la noche empieza a caer sobre las comunas de Medell&iacute;n, la jueza anuncia el sentido de su fallo: seg&uacute;n las pruebas, Uribe indujo a su abogado, Diego Cadena, a ofrecer dinero y beneficios a exparamilitares encarcelados. Con ello, buscaba que los criminales cambiaran su versi&oacute;n, negando su participaci&oacute;n en la creaci&oacute;n de un grupo paramilitar llamado Bloque Metro en Antioquia, a finales de los 90. Es declarado culpable de los delitos de fraude procesal y soborno a testigos. El pol&iacute;tico colombiano m&aacute;s importante del siglo se convierte tambi&eacute;n en el primer expresidente condenado penalmente en la historia del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una gran valla publicitaria en la entrada de Medell&iacute;n, colocada d&iacute;as antes del fallo, recibe a los viajeros con un mensaje contundente: &ldquo;#UribeEsInocente&rdquo;. En Antioquia, el &ldquo;juicio del siglo&rdquo; ocurri&oacute; hace 15 a&ntilde;os, cuando Uribe termin&oacute; su segundo mandato con una popularidad tan alta que intent&oacute; cambiar la ley para aspirar a una segunda reelecci&oacute;n. Hace ya tiempo que el departamento lo elev&oacute; a h&eacute;roe de la patria.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la radio informa sobre el mundo paralelo que se desarrolla en la fr&iacute;a capital. Informa de una fiesta espont&aacute;nea de j&oacute;venes en una calle rodeada de universidades, junto a un extenso mural que responsabiliza a Uribe de las 6.402 ejecuciones extrajudiciales, conocidas como &ldquo;falsos positivos&rdquo;, que ocurrieron durante su gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este Gobierno no persigue a nadie por razones pol&iacute;ticas, sexuales, de g&eacute;nero o religiosas. No presiona a la justicia que es independiente por completo del Gobierno&rdquo;, dijo por su parte Petro. &ldquo;Simpatizantes o no del expresidente Uribe, deben respetar esa justicia. Lo dem&aacute;s es la bestialidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada aspirante a ganar la presidencia en las elecciones del 2026 decide, en ese momento, si celebrar o condenar el fallo, si apoyar o no a Uribe. Al igual que en el peque&ntilde;o municipio de Ciudad Bol&iacute;var, alinearse con el legado del expresidente puede significar la victoria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un fallo condenatorio podr&iacute;a incluso reavivar el uribismo, que ya viene en crecimiento por el Gobierno de Petro. Se va a activar toda la opini&oacute;n y la maquinaria en los medios, que est&aacute;n muy sesgados a su favor. Es una suerte de fervor, casi una religi&oacute;n&rdquo;, explica el profesor Escobar, quien se dedica a estudiar el sistema pol&iacute;tico colombiano. Para &eacute;l, la merma de los grupos criminales que impuso Uribe se ha convertido en un anest&eacute;sico frente a sombras &ldquo;cada vez m&aacute;s evidentes&rdquo;. &ldquo;La gente est&aacute; a punto de decir: &lsquo;S&iacute;, es un delincuente. Pudo haber ayudado a crear grupos paramilitares. O pudo haber sido la cabeza sistem&aacute;tica de m&aacute;s de 6.400 personas que murieron como falsos positivos. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da, si el pa&iacute;s mejor&oacute;?&rdquo;, afirma el acad&eacute;mico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Hacienda Guacharacas</strong></h2><p class="article-text">
        La &uacute;ltima parada del viaje revela que esa justificaci&oacute;n ya es casi realidad. San Roque est&aacute; a dos horas al norte de Medell&iacute;n, tras subir por una angosta y oscura carretera oculta bajo las copas de los &aacute;rboles. Aqu&iacute;, la violencia de las guerrillas, y luego de los paramilitares, tuvo a sus habitantes cautivos durante d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n el lugar que dio a luz el mito de Uribe, su guerra contra los grupos armados de izquierda, y del juicio que posiblemente cambie su vida. A 20 kil&oacute;metros de San Roque se extiende la Hacienda Guacharacas, que en el pasado fue propiedad de la familia Uribe. All&iacute;, en 1983, las FARC asesinaron a Alberto Uribe Sierra, padre del expresidente, al resistirse a un intento de secuestro. &ldquo;La tragedia de Guacharacas marc&oacute; en mi vida personal y profesional un punto de quiebre cuya influencia tal vez sea inconmensurable&rdquo;, escribi&oacute; Uribe en su autobiograf&iacute;a <em>No hay causa perdida.</em>
    </p><p class="article-text">
        En 2011, un a&ntilde;o despu&eacute;s de que Uribe cumpliera su &uacute;ltimo mandato, el senador Iv&aacute;n Cepeda visit&oacute; en la c&aacute;rcel a un exparamilitar llamado Juan Guillermo Monsalve para indagar sobre el pasado del presidente. Lo que dijo Monsalve &ndash;cuya familia vivi&oacute; y trabaj&oacute; en Guacharacas a finales de los 90&ndash; desat&oacute; el juicio que tuvo en vilo a Colombia durante a&ntilde;os: afirm&oacute; que, en esa misma hacienda, el entonces Gobernador de Antioquia, &Aacute;lvaro Uribe, y su hermano Santiago participaron en la creaci&oacute;n de uno de los grupos paramilitares m&aacute;s sanguinarios de la regi&oacute;n: el Bloque Metro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cffd5c5-d777-4587-918e-4db9a5664c19_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cffd5c5-d777-4587-918e-4db9a5664c19_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cffd5c5-d777-4587-918e-4db9a5664c19_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cffd5c5-d777-4587-918e-4db9a5664c19_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cffd5c5-d777-4587-918e-4db9a5664c19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cffd5c5-d777-4587-918e-4db9a5664c19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2cffd5c5-d777-4587-918e-4db9a5664c19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Valla publicitaria en la que se lee “#UribeEsInocente” en Medellín."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Valla publicitaria en la que se lee “#UribeEsInocente” en Medellín.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Arriba en la monta&ntilde;a, en las calles de San Roque, todav&iacute;a se recuerdan los cr&iacute;menes del Bloque Metro. elDiario.es se re&uacute;ne en la plaza principal con integrantes de la Red de Mujeres Asormucsan, un colectivo que da apoyo, capacitaci&oacute;n y amistad a las habitantes del municipio. Llegan despu&eacute;s de pasar todo el d&iacute;a en un balneario donde no hab&iacute;a se&ntilde;al ni internet. A las 21:00 horas, son quiz&aacute;s las &uacute;ltimas colombianas en enterarse de que Uribe ha sido condenado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me lo esperaba&rdquo;, lamenta Marg&eacute;lica Parra, agricultora de 59 a&ntilde;os y l&iacute;der de la asociaci&oacute;n. &ldquo;Uribe tendr&aacute; sus errores, pero el agradecimiento es enorme porque la violencia en San Roque era tal que ven&iacute;an remolques llenos de muertos. Adem&aacute;s, hizo mucho por los pobres con subsidios&rdquo;, dice la tambi&eacute;n concejala.
    </p><p class="article-text">
        Las cinco mujeres que atienden a este medio afirman que el fallo es una venganza de Petro, de una jueza y una fiscal llenas de un resentimiento mal dirigido. Al preguntar por los cr&iacute;menes del Bloque Metro en la zona, y el presunto v&iacute;nculo con el expresidente, Parra sostiene que son mentiras de los opositores.
    </p><p class="article-text">
        Pero Blanca Arcila, ama de casa de 56 a&ntilde;os y ecologista, reconoce que, cuando ejerci&oacute; como gobernador de Antioquia, Uribe apoy&oacute; a las &ldquo;Convivir&rdquo;: grupos de seguridad privada que el Estado autoriz&oacute; en los 90 para proteger a comunidades rurales, pero que defensores de derechos humanos critican como una fachada legal al paramilitarismo, permiti&eacute;ndole cometer masacres y asesinatos selectivos al amparo del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Arcila afirma que no le gustan las Convivir ni los paramilitares, pero que surgieron en respuesta a los abusos de la guerrilla. &ldquo;Los <em>paras </em>investigaban si alguien era culpable antes de matarlo; mientras que la guerrilla asesinaba a cualquiera&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        El lunes por la noche, las redes sociales se inundan de mensajes advirtiendo de que la condena contra el expresidente Uribe exacerbar&aacute; la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica de cara a las elecciones presidenciales del 2026. Pero, para los creyentes, este fallo hist&oacute;rico podr&iacute;a no cambiar nada: ninguno de los entrevistados para esta cr&oacute;nica dice que la condena a Uribe cambiar&aacute; su posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Blanca Arcila devuelve la pregunta: &ldquo;Si a usted no le gustara Uribe, y la justicia lo absolviera &iquest;Creer&iacute;a en su inocencia?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la jueza Heredia todav&iacute;a no es la palabra final. La defensa de Uribe ha anunciado que apelar&aacute; el fallo ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute;. De ah&iacute;, podr&iacute;a saltar a la Corte Suprema, alargando a&uacute;n m&aacute;s la incertidumbre del juicio del siglo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Echeverri López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/viaje-bastion-uribe-condenado-juicio-siglo-colombia-suerte-fervor-religion_1_12501144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jul 2025 20:25:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c491d835-4a8b-4376-b17d-4f3fb3be2c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1075463" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c491d835-4a8b-4376-b17d-4f3fb3be2c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1075463" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viaje al bastión de Uribe, condenado en el 'juicio del siglo' en Colombia: "Es una suerte de fervor, casi una religión”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c491d835-4a8b-4376-b17d-4f3fb3be2c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia colombiana condena al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombiana-condena-expresidente-alvaro-uribe_1_12497673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/764657d8-f4d6-4bea-8da9-2668c94a8f7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia colombiana condena al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exmandatario ha sido condenado por soborno y fraude procesal por una causa que intentó abrir contra el senador de izquierdas Iván Cepeda y se expone a una pena de prisión de, al menos, cuatro años, que presumiblemente cumplirá con arresto domiciliario</p></div><p class="article-text">
        La Justicia de Colombia ha declarado culpable al expresidente del pa&iacute;s, &Aacute;lvaro Uribe, en primera instancia por los delitos de soborno en actuaci&oacute;n penal y fraude procesal. Uribe se ha convertido as&iacute; en el primer exmandatario condenado penalmente en Colombia en el que ha sido el caso m&aacute;s medi&aacute;tico al que se ha enfrentado el pa&iacute;s. El exmandatario, que ha sido absuelto del delito de soborno simple, se enfrenta a una posible pena de entre cuatro y ocho a&ntilde;os de c&aacute;rcel, todav&iacute;a por dictaminar.
    </p><p class="article-text">
        El fallo condenatorio contra Uribe, de 73 a&ntilde;os y fundador del partido de derecha Centro Democr&aacute;tico, fue le&iacute;do por la jueza 44 Penal del Circuito de Bogot&aacute;, Sandra Heredia, en una audiencia de m&aacute;s de diez horas y que acapar&oacute; la atenci&oacute;n del pa&iacute;s en los canales de televisi&oacute;n y redes sociales. La defensa del expresidente ha anunciado que apelar&aacute; el fallo ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute; y &ldquo;de ser necesario, se acudir&aacute; a la Sala de Casaci&oacute;n Penal de la Corte Suprema de Justicia&rdquo;, lo que indica que la resoluci&oacute;n definitiva del caso puede prolongarse incluso a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Uribe, quien gobern&oacute; Colombia entre 2002 y 2010 y se consolid&oacute; como el l&iacute;der pol&iacute;tico m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s en d&eacute;cadas, ha asistido virtualmente a la audiencia, que comenz&oacute; a las 8:30 hora local (15:30 hora espa&ntilde;ola) de este lunes y fue retransmitida en vivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Obliga a esta instancia a anunciar en contra del se&ntilde;or &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez un sentido del fallo de car&aacute;cter condenatorio por las conductas punibles de soborno en actuaci&oacute;n penal, en concurso homog&eacute;neo en tres oportunidades y en concurso heterog&eacute;neo en relaci&oacute;n con el fraude procesal&rdquo;, dijo la jueza Sandra Heredia al leer el fallo contra el expresidente de 73 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c225413-5ac8-4a96-8ac1-2a535f5762f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c225413-5ac8-4a96-8ac1-2a535f5762f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c225413-5ac8-4a96-8ac1-2a535f5762f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c225413-5ac8-4a96-8ac1-2a535f5762f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c225413-5ac8-4a96-8ac1-2a535f5762f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c225413-5ac8-4a96-8ac1-2a535f5762f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1c225413-5ac8-4a96-8ac1-2a535f5762f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varios grupos de manifestantes se reunieron durante la lectura de la sentencia en las afueras de la corte."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varios grupos de manifestantes se reunieron durante la lectura de la sentencia en las afueras de la corte.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con respecto a la lectura de la sentencia contra Uribe, que fue fijada para el pr&oacute;ximo viernes 1 de agosto, la jueza dijo que la ley prev&eacute; para los delitos por los que fue condenado &ldquo;un monto superior a cuatro a&ntilde;os e inferior a ocho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aclar&oacute; que el acusado, &ldquo;indistintamente de la pena que se impondr&aacute;, se hace merecedor de la prisi&oacute;n domiciliaria como sustitutiva de la pena de prisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al comentar el fallo, la fiscal del caso, Marlenne Orjuela, pidi&oacute; una pena mayor, de 108 meses de prisi&oacute;n (nueve a&ntilde;os) y una multa de 1.025 salarios m&iacute;nimos legales vigentes, que equivalen a 1.458 millones de pesos colombianos (unos 349.000 d&oacute;lares). Contra esta condena cabe el recurso de apelaci&oacute;n, que la defensa debe presentar en un plazo m&aacute;ximo de cinco d&iacute;as, contados a partir de la lectura de la sentencia, ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute;.
    </p><h2 class="article-text">Un caso de 2012</h2><p class="article-text">
        El proceso se remonta a 2012, cuando Uribe demand&oacute; al senador de izquierda Iv&aacute;n Cepeda por presunta manipulaci&oacute;n de testigos. En esa &eacute;poca, Cepeda preparaba una denuncia contra el expresidente por supuestos v&iacute;nculos con el paramilitarismo. Sin embargo, pese a lo que esperaba Uribe, la Corte Suprema no abri&oacute; una investigaci&oacute;n contra Cepeda, sino que inici&oacute; un proceso contra &eacute;l por presunto soborno y por el cual ya cumpli&oacute; una orden de detenci&oacute;n domiciliaria por 67 d&iacute;as en 2020.
    </p><p class="article-text">
        Los demandantes alegan que Uribe, a trav&eacute;s del abogado Diego Cadena, intent&oacute; sobornar a testigos en las c&aacute;rceles, como el exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, para que no declararan en su contra ni mencionaran posibles v&iacute;nculos suyos con el paramilitarismo, en el marco de la disputa con Cepeda.  La lectura del fallo ha tenido lugar en presencia del senador, acreditado como v&iacute;ctima, y de sus abogados.
    </p><p class="article-text">
        Partidarios y cr&iacute;ticos del expresidente se han reunido en las afueras del complejo judicial de Paloquemao, donde est&aacute; el juzgado, para esperar la conclusiones del fallo. Los simpatizantes de Uribe, que lanzan arengas en favor del expresidente, han tenido un conato de enfrentamiento con opositores al pol&iacute;tico, lo que oblig&oacute; a la Polic&iacute;a a intervenir para calmar los &aacute;nimos.  
    </p><h2 class="article-text">La jueza valida dos pruebas importantes</h2><p class="article-text">
        Durante la lectura del fallo, la jueza ha validado las interceptaciones al tel&eacute;fono del exmandatario y las grabaciones con un reloj esp&iacute;a, que su defensa hab&iacute;a pedido que fueran rechazadas por ilegales.
    </p><p class="article-text">
        Una de las pruebas presentadas en el juicio contra Uribe tiene que ver con una interceptaci&oacute;n de su tel&eacute;fono ordenada en 2018 por la Corte Suprema. En las conversaciones interceptadas durante varios d&iacute;as, Uribe habla con Cadena, uno de sus abogados. &ldquo;No puede afirmarse que en la ejecuci&oacute;n del acto de investigaci&oacute;n haya existido una actuaci&oacute;n de mala fe, una irregularidad intencional concertada en reuniones con el prop&oacute;sito de interceptar al se&ntilde;or Uribe V&eacute;lez en el marco de un proceso distinto. Tales afirmaciones corresponden a conjeturas y suposiciones planteadas por la defensa sin respaldo en los elementos probatorios&rdquo;, ha se&ntilde;alado la jueza.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de Uribe ha sostenido que dichas interceptaciones fueron ilegales porque el magistrado Jos&eacute; Luis Barcel&oacute; las pidi&oacute; a la Fiscal&iacute;a como parte de otro proceso, ajeno al caso del expresidente, y asegura que el contenido de las conversaciones debe estar protegido por el secreto profesional entre un abogado y su cliente.
    </p><p class="article-text">
        La otra prueba contra Uribe validada por la jueza es la utilizaci&oacute;n de un reloj esp&iacute;a usado por el exparamilitar Monsalve para grabar las visitas que le hizo a la c&aacute;rcel bogotana de La Picota el abogado Cadena. El objetivo de esas visitas supuestamente era ofrecerle ayuda a cambio de que no declarara en contra de Uribe por sus posibles v&iacute;nculos con el paramilitarismo, en la disputa que manten&iacute;a con el senador Cepeda.
    </p><p class="article-text">
        El reloj le fue entregado a Monsalve por su pareja de entonces, Deyanira G&oacute;mez, con el fin de grabar en secreto las conversaciones con Cadena, algo considerado ilegal por la defensa, pero la jueza se&ntilde;al&oacute; que el hecho de ocultar esa informaci&oacute;n al interlocutor &ldquo;no debe entenderse como una actuaci&oacute;n indebida o delictiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El debate probatorio no recae exclusivamente en las grabaciones magnetof&oacute;nicas allegadas a juicio, sin embargo, se verific&oacute; la legalidad de estas, dilucidando los aspectos relacionados con la obtenci&oacute;n para lo cual no se acudi&oacute; a ellas por m&eacute;todos il&iacute;citos (...) estas videograbaciones tampoco fueron obtenidas violando el derecho a la intimidad ni se realizaron de mala fe&rdquo;, ha dicho Heredia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La justicia no se arrodilla ante el poder&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Heredia ha asegurado este lunes que la Justicia &ldquo;no se arrodilla ante el poder&rdquo; al comenzar la lectura del fallo. La jueza ha defendido la autonom&iacute;a judicial de su despacho frente a lo que ha calificado como &ldquo;uno de los casos m&aacute;s significativos de su historia judicial reciente&rdquo; que, asegura, &ldquo;ha despertado pasiones, dividido opiniones y movilizado emociones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El derecho no puede temblar frente el ruido y la justicia no se arrodilla ante el poder. La justicia como (la diosa griega) Temis no ve nombres, ni cargos, ni estaturas porque su mirada est&aacute; enfocada exclusivamente en la verdad jur&iacute;dica y en el deber &eacute;tico de resolver conforme a la ley y la conciencia&rdquo;, ha se&ntilde;alado Heredia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7268dc0-9e27-4cef-8169-e8ce3d467a09_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7268dc0-9e27-4cef-8169-e8ce3d467a09_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7268dc0-9e27-4cef-8169-e8ce3d467a09_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7268dc0-9e27-4cef-8169-e8ce3d467a09_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7268dc0-9e27-4cef-8169-e8ce3d467a09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7268dc0-9e27-4cef-8169-e8ce3d467a09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7268dc0-9e27-4cef-8169-e8ce3d467a09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Captura de video del Complejo Judicial de Paloquemao que muestra a la jueza, Sandra Heredia (arriba), al abogado Jaime Granados (2d-abajo) y al expresidente colombiano Álvaro Uribe (2i-abajo), durante una audiencia que se realiza este lunes, en Bogotá (Colombia). "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Captura de video del Complejo Judicial de Paloquemao que muestra a la jueza, Sandra Heredia (arriba), al abogado Jaime Granados (2d-abajo) y al expresidente colombiano Álvaro Uribe (2i-abajo), durante una audiencia que se realiza este lunes, en Bogotá (Colombia).                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, ha reiterado que este &ldquo;no es un juicio contra la historia pol&iacute;tica de Colombia, no es una revancha, no es una conspiraci&oacute;n, no es un acto de oposici&oacute;n ni de pol&iacute;tica, es un acto de justicia y solo de justicia&rdquo;. Ha subrayado que su decisi&oacute;n &ldquo;no decide sobre un nombre sino sobre unos hechos&rdquo; y que la tom&oacute; &ldquo;sin pasi&oacute;n, sin rencor y sin temor&rdquo;, despu&eacute;s de 475 d&iacute;as de una &ldquo;marat&oacute;nica lucha contra el reloj&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; no hay lugar para la sospecha ni para el c&aacute;lculo electoral. ni para las lecturas interesadas&rdquo;, ha agregado Heredia, quien tambi&eacute;n ha defendido las garant&iacute;as procesales, el respeto al debido proceso y la presunci&oacute;n de inocencia durante este juicio pese a los &ldquo;intentos de deslegitimaci&oacute;n y ataques que ha recibido la judicatura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la jueza ha recordado que este proceso &ldquo;ha estado a cargo de mujeres, que desde sus roles en cada una de las etapas del proceso ha enfrentado con valent&iacute;a incluso ataques machistas y cuestionamientos que no se habr&iacute;an formulado quiz&aacute; si quien decidiera fuera un hombre&rdquo;. &ldquo;La toga no tiene g&eacute;nero, pero s&iacute; car&aacute;cter&rdquo;, ha sentenciado Heredia, quien ha acabado su introducci&oacute;n citando al padre de la teor&iacute;a de la separaci&oacute;n de poderes, Montesquieu: &ldquo;La ley debe ser como la muerte, que no except&uacute;a a nadie&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">EEUU y la derecha latinoamericana lamentan el fallo</h2><p class="article-text">
        El presidente colombiano, Gustavo Petro, pidi&oacute; este lunes respetar el fallo judicial y defendi&oacute; la independencia judicial al afirmar que su gobierno &ldquo;no persigue a nadie por razones pol&iacute;ticas&rdquo;. &ldquo;Simpatizantes o no del expresidente Uribe deben respetar esa justicia. Lo dem&aacute;s es bestialidad. Y Colombia debe ser sabia&rdquo;, escribi&oacute; Petro en X.
    </p><p class="article-text">
        El mandatario izquierdista agreg&oacute; que su gobierno &ldquo;no persigue a nadie por razones pol&iacute;ticas, sexuales, de g&eacute;nero o religiosas, no presiona a la justicia que es independiente por completo&rdquo;, y subray&oacute;: &ldquo;Cualquier menci&oacute;n en contrario de autoridades extranjeras no es sino un ultraje que no permitimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el fallo no ha gustado a la derecha colombiana, venezolana y de EEUU. Los expresidentes colombianos Iv&aacute;n Duque y Andr&eacute;s Pastrana, al igual que otros pol&iacute;ticos, expresaron este lunes su respaldo al exmandatario &Aacute;lvaro Uribe. &ldquo;&Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez no est&aacute; solo. Somos millones los colombianos que hemos visto probada su inocencia a lo largo de todo este proceso lleno de irregularidades y de infamias&rdquo;, escribi&oacute; en X Duque (2018-2022), cuyo mentor pol&iacute;tico fue Uribe.
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;der opositora venezolana Mar&iacute;a Corina Machado, por su parte, se solidariz&oacute; con el expresidente colombiano &Aacute;lvaro Uribe en &ldquo;estas horas tan duras y complejas que est&aacute; enfrentando&rdquo;. &ldquo;Le hago llegar toda mi solidaridad, confianza y afecto&rdquo;, expres&oacute; la exdiputada en un mensaje en la red social X en el que etiquet&oacute; a Uribe, quien, adem&aacute;s, fue absuelto del delito de soborno simple en el considerado 'juicio del siglo' en Colombia y se enfrenta a una posible pena de entre cuatro y ocho a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Machado dijo que el exmandatario del pa&iacute;s andino &ldquo;ha sido un genuino aliado de la democracia y de la libertad en Venezuela, asumiendo siempre que el destino&rdquo; de ambas &ldquo;naciones est&aacute; hermanado&rdquo;. &ldquo;No habr&aacute; paz en Colombia sin libertad en Venezuela, y nosotros necesitamos del pueblo colombiano para triunfar en nuestra lucha. S&eacute; que la verdadera justicia se impondr&aacute; en su pa&iacute;s y en el nuestro. &iexcl;Mucha fuerza!&rdquo;, agreg&oacute; la opositora.
    </p><p class="article-text">
        A estas cr&iacute;ticas a la sentencia se ha unido EEUU. El secretario de Estado, Marco Rubio, y varios congresistas han condenado el fallo. &ldquo;El &uacute;nico delito del expresidente colombiano Uribe ha sido luchar incansablemente y defender su patria&rdquo;, afirm&oacute; Rubio en la red social X. El secretario de Estado denunci&oacute;, adem&aacute;s, que el fallo de la jueza Sandra Heredia se debe a que la Justicia en Colombia est&aacute; politizada. &ldquo;La instrumentalizaci&oacute;n del poder judicial colombiano por parte de jueces radicales ha sentado un precedente preocupante&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombiana-condena-expresidente-alvaro-uribe_1_12497673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jul 2025 05:15:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/764657d8-f4d6-4bea-8da9-2668c94a8f7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1949057" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/764657d8-f4d6-4bea-8da9-2668c94a8f7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1949057" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Justicia colombiana condena al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/764657d8-f4d6-4bea-8da9-2668c94a8f7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fiscalía colombiana apunta a un "grupo criminal" como responsable del atentando contra el senador Uribe Turbay]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fiscalia-colombiana-apunta-grupo-criminal-responsable-atentando-senador-uribe-turbay_1_12369809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69435397-a8ac-4bf3-a773-c39fd938e981_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119516.jpg" width="4183" height="2353" alt="La fiscalía colombiana apunta a un &quot;grupo criminal&quot; como responsable del atentando contra el senador Uribe Turbay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Somos perfectamente conscientes de que este muchacho que fue aprehendido es apenas un ejecutor material", aduce la fiscal general, Luz Adriana Camargo</p><p class="subtitle">El aspirante presidencial colombiano de la derecha Miguel Uribe Turbay, herido de bala tras ser tiroteado en un acto en Bogotá </p></div><p class="article-text">
        La fiscal general de Colombia, Luz Adriana Camargo, asegur&oacute; este lunes que la investigaci&oacute;n por el atentado del s&aacute;bado en un mitin en Bogot&aacute; contra el senador Miguel Uribe Turbay, precandidato a las elecciones presidenciales, apunta a un &ldquo;grupo criminal&rdquo; organizado, m&aacute;s all&aacute; del joven de 15 a&ntilde;os que lo ejecut&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos perfectamente conscientes de que este muchacho que fue aprehendido es apenas un ejecutor material&rdquo;, afirm&oacute; Camargo en rueda de prensa, donde agreg&oacute; que su &ldquo;prop&oacute;sito es poder establecer qui&eacute;n determin&oacute; esa acci&oacute;n criminal&rdquo;, seg&uacute;n recoge EFE.
    </p><p class="article-text">
        La fiscal explic&oacute; que se trata de una investigaci&oacute;n a gran escala en la que participan m&aacute;s de 180 personas, entre investigadores de la fiscal&iacute;a, agentes de inteligencia y miembros de la polic&iacute;a nacional: &ldquo;Estamos realizando una investigaci&oacute;n juiciosa, transparente y seria, con todas nuestras capacidades&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades trazaron el recorrido completo del menor de 15 a&ntilde;os que dispar&oacute; contra el senador, del partido Centro Democr&aacute;tico, desde su casa hasta el parque Modelia de la capital colombiana, donde ocurri&oacute; el atentado, y luego su ruta de escape, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El adolescente se encuentra actualmente en un hospital, donde se le est&aacute; tratando por una herida de bala en una pierna y bajo estrictas medidas de protecci&oacute;n debido a las amenazas recibidas tras la difusi&oacute;n de su identidad en redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        La pena por el atentando puede llegar a ocho a&ntilde;os de prisi&oacute;n, seg&uacute;n detall&oacute; la fiscal general, que explic&oacute; que el joven permanecer&aacute; en dependencias de la fiscal&iacute;a y no ser&aacute; internado en un centro de menores &ldquo;porque no se puede garantizar su seguridad en esas condiciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fiscal tambi&eacute;n confirm&oacute; que se realizaron an&aacute;lisis de bal&iacute;stica a la pistola requisada en el lugar, que fue adquirida en Arizona (Estados Unidos) en 2020, seg&uacute;n los investigadores. &ldquo;La Polic&iacute;a ya identific&oacute; d&oacute;nde fue adquirida el arma y se investiga c&oacute;mo lleg&oacute; a Colombia y en qu&eacute; otros hechos delictivos podr&iacute;a haber estado involucrada&rdquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Camargo indic&oacute; que ya se han realizado 23 entrevistas, entre ellas de testigos presenciales y familiares del menor, y se han examinado m&aacute;s de 1.000 videos: &ldquo;Estamos perfilando a quienes podr&iacute;an ser los determinadores del crimen. Buscamos una cadena de responsabilidad completa&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Uribe Turbay permanece en estado cr&iacute;tico en la Fundaci&oacute;n Santa Fe de Bogot&aacute;. La gravedad del ataque ha sacudido al pa&iacute;s y ha encendido las alarmas sobre la seguridad en el proceso electoral de 2026.
    </p><h2 class="article-text">&Aacute;lvaro Uribe afirma que tambi&eacute;n preparan un atentado contra &eacute;l</h2><p class="article-text">
        En medio de la conmoci&oacute;n por el suceso, el expresidente derechista &Aacute;lvaro Uribe ha criticado en X al Gobierno de Gustavo Petro por &ldquo;hablar de otros temas&rdquo; mientras &ldquo;Miguel se debate por la vida&rdquo;, y al tiempo ha dicho que la &ldquo;inteligencia internacional&rdquo; le ha informado de que &eacute;l tambi&eacute;n puede ser objeto de un ataque. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1932074574398509211?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La v&iacute;ctima del atentado es un pol&iacute;tico cercano al expresidente &Aacute;lvaro Uribe y uno de los m&aacute;s cr&iacute;ticos contra Petro, que hoy mismo ha se&ntilde;alado que su propia familia tambi&eacute;n est&aacute; amenazada. Petro achaca el &ldquo;actual clima de tensi&oacute;n&rdquo; en el pa&iacute;s a la negativa del Senado a aprobar la reforma laboral que defiende el presidente, quien trata ahora de aprobarla a trav&eacute;s de una consulta popular.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1932115684105830799?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fiscalia-colombiana-apunta-grupo-criminal-responsable-atentando-senador-uribe-turbay_1_12369809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 16:56:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/69435397-a8ac-4bf3-a773-c39fd938e981_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119516.jpg" length="2824584" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/69435397-a8ac-4bf3-a773-c39fd938e981_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119516.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2824584" width="4183" height="2353"/>
      <media:title><![CDATA[La fiscalía colombiana apunta a un "grupo criminal" como responsable del atentando contra el senador Uribe Turbay]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/69435397-a8ac-4bf3-a773-c39fd938e981_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119516.jpg" width="4183" height="2353"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Atentados,Bogotá,Gustavo Petro,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gustavo Petro y Rodolfo Hernández irán a segunda vuelta en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gustavo-petro-rodolfo-hernandez-competiran-segunda-vuelta-presidencia-colombia_1_9035064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/701fc520-28ad-4ff5-9a4f-83842f67f5f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gustavo Petro y Rodolfo Hernández irán a segunda vuelta en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato de izquierdas es el preferido con más del 40,3% pero competirá con el empresario Rodolfo Hernández (28,1%) el 19 de junio. Federico Gutiérrez, tercero con el 23,9%, dice que votará por Hernández</p><p class="subtitle">Análisis - Petro gana, pero… Por Marco Schwartz</p></div><p class="article-text">
        El candidato de izquierdas, Gustavo Petro, competir&aacute; en la segunda vuelta de las elecciones de Colombia con el empresario inmobiliario Rodolfo Hern&aacute;ndez. Petro consigui&oacute; el 40,3%, que representa m&aacute;s de 8,5 millones de votos. Hern&aacute;ndez se ubica en segundo lugar con el 28,1%, casi 6 millones de votos, seg&uacute;n <a href="https://resultados.registraduria.gov.co/presidente/0/colombia" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">datos del preconteo</a> de la Registradur&iacute;a Nacional. Tanto Petro como Hern&aacute;ndez buscan representar a los electores <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bronca-vallas-retorica-campana-presidencial-colombia_1_8945951.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cansados con la pol&iacute;tica tradicional</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy hemos ganado&rdquo;, dijo Petro en su primer discurso despu&eacute;s de conocerse el resultado. &ldquo;Lo que se disputa hoy es el cambio. Los partidos pol&iacute;ticos aliados al gobierno de Duque, el presidente Duque, su proyecto pol&iacute;tico han sido derrotados en Colombia. La votaci&oacute;n de Colombia lanza es un mensaje central al mundo: se acaba un per&iacute;odo, se acaba una era&rdquo;, dijo Petro en la noche del domingo. 
    </p><p class="article-text">
        Federico &ldquo;Fico&rdquo; Guti&eacute;rrez, de la coalici&oacute;n de derecha Equipo por Colombia, cercano al presidente Iv&aacute;n Duque, no ha conseguido entrar en la segunda ronda, si bien era el preferido para pelear contra Petro, seg&uacute;n las encuestas. Guti&eacute;rrez consigui&oacute; el 23,9%, con m&aacute;s de 5 millones de votos. El Ingeniero civil de 47 a&ntilde;os, alcalde de Medell&iacute;n entre 2016 y 2020, dijo que apoyar&aacute; Rodolfo Hern&aacute;ndez en la segunda vuelta. &ldquo;Votaremos por Rodolfo [Hern&aacute;ndez] y Marelen [Castillo] el pr&oacute;ximo 19 de junio&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cc13f2d-e50c-488a-b2dc-e89c710bd411_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cc13f2d-e50c-488a-b2dc-e89c710bd411_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cc13f2d-e50c-488a-b2dc-e89c710bd411_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cc13f2d-e50c-488a-b2dc-e89c710bd411_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cc13f2d-e50c-488a-b2dc-e89c710bd411_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cc13f2d-e50c-488a-b2dc-e89c710bd411_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2cc13f2d-e50c-488a-b2dc-e89c710bd411_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El candidato Federico &quot;Fico&quot; Gutiérrez (c) habla acompañado por su esposa Margarita Gómez (i) y su candidato a la vicepresidencia Rodrigo Lara (d)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El candidato Federico &quot;Fico&quot; Gutiérrez (c) habla acompañado por su esposa Margarita Gómez (i) y su candidato a la vicepresidencia Rodrigo Lara (d)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Gustavo Petro por todo lo ha que dicho y por lo que ha hecho no le conviene a Colombia, ser&iacute;a un peligro para la democracia, para las libertades, para la econom&iacute;a, para nuestras familias y para nuestros hijos. Esa opci&oacute;n ser&iacute;a un peligro para el pa&iacute;s&rdquo;, dijo Hern&aacute;ndez si bien aclar&oacute; que no formar&aacute;n parte de un eventual gobierno de Hern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Gustavo Petro, del Pacto Hist&oacute;rico,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/petro-lidera-encuestas-colombia-frente-hundimiento-partidos-tradicionales_1_9004613.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">candidato de largo recorrido pol&iacute;tico</a>, es economista, form&oacute; parte de la guerrilla del M-19 hasta el a&ntilde;o 1990, ha sido cuatro veces congresista y fue elegido en 2011 alcalde de Bogot&aacute;, donde este domingo consigui&oacute; el 47% de los votos. Tres veces candidato a presidente, en 2018 perdi&oacute; en segunda vuelta contra Iv&aacute;n Duque. &ldquo;Le digo a ese empresario temeroso, con el que dialogu&eacute; muchas veces: ha llegado el momento de escoger, lo que propongo al empresariado es justicia social y estabilidad econ&oacute;mica&rdquo;, dijo Petro. 
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez, candidato por la Liga de Gobernantes Anticorrupci&oacute;n, empresario inmobiliario, en 2016 asumi&oacute; la alcald&iacute;a de Bucaramanga, capital del departamento de Santander, donde gobern&oacute; hasta 2021, momento en que dej&oacute; el cargo para inscribir su candidatura a presidente. Este domingo, Hern&aacute;ndez consigui&oacute; el 66,9% de los votos en su distrito. &ldquo;Hoy perdi&oacute; el pa&iacute;s de la politiquer&iacute;a y la corrupci&oacute;n&rdquo;, dijo el ingeniero de 77 a&ntilde;os despu&eacute;s de conocer el resultado.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez llega por fuera de las estructuras partidarias, basa su campa&ntilde;a en el rechazo a la pol&iacute;tica tradicional y ha logrado hacer pie en esta elecci&oacute;n con un discurso enfocado en la lucha contra la corrupci&oacute;n y las &ldquo;maquinarias politiqueras&rdquo;; un discurso empa&ntilde;ado por la imputaci&oacute;n que le hizo la Fiscal&iacute;a para investigar si hubo irregularidades <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/procuraduria-formulo-pliego-de-cargos-contra-exgerente-de-la-empresa-de-aseo-de-bucaramanga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un contrato para implementar nuevas tecnolog&iacute;as en el servicio de basuras</a> cuando era alcalde. En sus intervenciones p&uacute;blicas se ha caracterizado por sus insultos y por utilizar frases como que los pol&iacute;ticos &ldquo;son unas ratas&rdquo;. El ingeniero lleg&oacute; a la carrera por la presidencia con pol&eacute;micas, por ejemplo, por una entrevista en la que dijo que admiraba a Hitler o por golpear a un concejal opositor de Bucaramanga, que termin&oacute; con la suspensi&oacute;n de su cargo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7f246ea-3544-4959-b9e8-6ac8988bb613_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7f246ea-3544-4959-b9e8-6ac8988bb613_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7f246ea-3544-4959-b9e8-6ac8988bb613_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7f246ea-3544-4959-b9e8-6ac8988bb613_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7f246ea-3544-4959-b9e8-6ac8988bb613_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7f246ea-3544-4959-b9e8-6ac8988bb613_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7f246ea-3544-4959-b9e8-6ac8988bb613_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Simpatizantes del candidato presidencial Rodolfo Hernández acuden a la sede de campaña tras la jornada de elecciones. EFE/Natalia Pedraza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Simpatizantes del candidato presidencial Rodolfo Hernández acuden a la sede de campaña tras la jornada de elecciones. EFE/Natalia Pedraza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No soy ingenuo&nbsp;respecto a las resistencia que habr&aacute;&nbsp;frente a un gobierno decidido en acabar con la politiquer&iacute;a y la corrupci&oacute;n, en especial, por parte de algunos de los que se han sentidos due&ntilde;os de este pa&iacute;s&rdquo;, dijo el exalcalde, quien buscar&aacute; seducir a aquellos que en elecciones anteriores votaron por el candidato del expresidente &Aacute;lvaro Uribe, pero que se sienten desencantados con el gobierno.  
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fracaso-centro-politico-colombia_1_9019597.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran derrotado de este domingo ha sido el candidato de centro</a>, Sergio Fajardo, por Centro Esperanza, que alcanz&oacute; menos de un mill&oacute;n de votos que representan el 4,2% del total. Fajardo asegur&oacute; que la coalici&oacute;n se reunir&aacute; este lunes para definir el camino que tomar&aacute;n en la segunda vuelta electoral. &ldquo;Yo espero de todo coraz&oacute;n, porque le he dedicado la vida a este pa&iacute;s que cuidemos a Colombia&rdquo;, dijo Fajardo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ayelén Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/gustavo-petro-rodolfo-hernandez-competiran-segunda-vuelta-presidencia-colombia_1_9035064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 May 2022 22:31:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/701fc520-28ad-4ff5-9a4f-83842f67f5f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4742524" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/701fc520-28ad-4ff5-9a4f-83842f67f5f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4742524" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gustavo Petro y Rodolfo Hernández irán a segunda vuelta en Colombia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/701fc520-28ad-4ff5-9a4f-83842f67f5f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Latinoamérica,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El corazón de las tinieblas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/corazon-tinieblas_129_8952045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/149dcacb-04d0-491e-889c-c7034ac160eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El corazón de las tinieblas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mundo debería poner la máxima atención al juicio de los ‘falsos positivos’ que se desarrolla en Colombia, donde el Ejército ejecutó a miles de civiles y los disfrazó de guerrilleros para exhibir resultados en la lucha contra la insurgencia</p></div><p class="article-text">
        Los hechos se suceden con tal v&eacute;rtigo en Europa y Espa&ntilde;a que quiz&aacute; a muchos les haya pasado desapercibido un acontecimiento estremecedor, un viaje tenebroso al coraz&oacute;n de las tinieblas, que est&aacute; teniendo lugar en estos precisos momentos en el otro lado del Atl&aacute;ntico, en Colombia. Me refiero a la audiencia de los &lsquo;falsos positivos&rsquo; que se desarrolla en la JEP (siglas de Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz), un tribunal especial creado en 2016 en el marco del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y la mayor guerrilla de entonces en el pa&iacute;s, las FARC.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Falsos positivos&rsquo; es el nombre con que se conocen miles de ejecuciones extrajudiciales de civiles cometidas por el Ej&eacute;rcito colombiano para exhibir ante la opini&oacute;n p&uacute;blica resultados alentadores en la lucha contra la guerrilla y obtener a cambio licencias, condecoraciones y ascensos. Las v&iacute;ctimas, en su mayor&iacute;a j&oacute;venes estudiantes o desempleados, eran secuestradas o atra&iacute;das a otras regiones con falsas promesas de empleo, tras lo cual eran asesinadas en alg&uacute;n paraje debidamente seleccionado y presentadas ante los medios como insurgentes muertos en combate. Para conseguir el efecto deseado se les ataviaba como guerrilleros y se les acomodaba entre sus manos inertes un fusil para hacer m&aacute;s veros&iacute;mil la escena. En algunas ocasiones los verdugos no ten&iacute;an suficientes precauciones y calzaban a sus v&iacute;ctimas las botas al rev&eacute;s, lo que aviv&oacute; la sospecha de que se trataba de un montaje. 
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica macabra se remonta a finales de los a&ntilde;os 80, pero alcanz&oacute; su paroxismo bajo el mandato de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez (2002-2010) y su denominada &ldquo;seguridad democr&aacute;tica&rdquo;, estrategia que le granje&oacute; al presidente la admiraci&oacute;n de los c&iacute;rculos del <em>establishment</em> europeo y de grandes grupos medi&aacute;ticos. Seg&uacute;n la JEP, entre 2002 y 2008 se produjeron 6.402 casos de &lsquo;falsos positivos&rsquo;, cifra que se ha convertido en un icono en los esl&oacute;ganes de protesta contra una de las etapas m&aacute;s pol&eacute;micas de la historia reciente del pa&iacute;s suramericano. El supuesto &eacute;xito de la seguridad uribista se asent&oacute;, seg&uacute;n las denuncias de sus detractores, sobre una estrategia de terror y montones de cad&aacute;veres de inocentes.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, Colombia asisti&oacute; sobrecogida al comienzo del juicio por el &lsquo;caso 03&rsquo;, como identifica la JEP el cap&iacute;tulo de los &lsquo;falsos positivos&rsquo;. Sentados en el escenario de un teatro en Oca&ntilde;a, una peque&ntilde;a ciudad del noreste del pa&iacute;s que fue escenario de muchos de los cr&iacute;menes, un general retirado, otros nueve militares y un civil contaron su versi&oacute;n de lo ocurrido ante centeneras de familiares de sus v&iacute;ctimas, en un acto que fue transmitido en directo por el canal de la JEP. &ldquo;Quiero hoy que el mundo sepa que eran campesinos, que yo, como miembro de la fuerza p&uacute;blica, asesin&eacute; cobardemente, les arrebat&eacute; la ilusi&oacute;n a sus hijos, les desgarr&eacute; el coraz&oacute;n a sus madres por una presi&oacute;n, por unos falsos resultados, por tener contento a un gobierno&rdquo;, dijo el excabo N&eacute;stor Guillermo Guti&eacute;rrez en una de las intervenciones m&aacute;s conmovedoras. En otro momento del acto, el general retirado Paulino Coronado dijo: &ldquo;Quiero expresarles que siento un gran remordimiento que me lacera el alma. S&eacute; que afectamos a familias enteras, padres, madres, hijos, nietos. Les dejamos un gran vac&iacute;o&rdquo;. Pese a las enf&aacute;ticas declaraciones de culpabilidad y arrepentimiento de los procesados, los familiares de los fallecidos, que vest&iacute;an camisetas negras con la leyenda &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n dio la orden?&rdquo;, exigieron que las confesiones lleguen &ldquo;al fondo&rdquo;, puesto que no han bastado para establecer c&oacute;mo se concibi&oacute; y organiz&oacute; desde instancias m&aacute;s altas esta pol&iacute;tica de ejecuciones. 
    </p><p class="article-text">
        LA JEP administra la justicia transicional para los delitos cometidos antes del 1 de diciembre de 2016 en el marco del conflicto armado, y su objetivo es ofrecer verdad, justicia y reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas. Quienes hacen una confesi&oacute;n completa y veraz de sus cr&iacute;menes se benefician de penas alternativas de entre cuatro y ocho a&ntilde;os en prisi&oacute;n domiciliaria o de prestaci&oacute;n de servicios a la comunidad. El uribismo ha convertido a la JEP en uno de los principales blancos de sus ataques, con el argumento de que es un tribunal que sigue consignas pol&iacute;ticas de izquierdas. La realidad es que los testimonios recabados por el tribunal, en especial los de exintegrantes de la fuerza p&uacute;blica, est&aacute;n haciendo a&ntilde;icos la narrativa oficial que presentaba la presidencia de Uribe como una de las &eacute;pocas m&aacute;s gloriosas y doradas en la historia colombiana.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras audiencias de los &lsquo;falsos positivos&rsquo; est&aacute;n coincidiendo en el tiempo con un clima pol&iacute;tico de polarizaci&oacute;n extrema en el pa&iacute;s por la inminencia de las elecciones presidenciales (la primera vuelta es el 29 de mayo), en las que el candidato de izquierdas Gustavo Petro se perfila como ganador, y por el curso -inimaginable hasta hace poco tiempo- que est&aacute; tomando la situaci&oacute;n procesal de Uribe. El mismo d&iacute;a en que comenzaba la audiencia en Oca&ntilde;a, una jueza en Bogot&aacute; rechaz&oacute; la petici&oacute;n de la Fiscal&iacute;a de precluir un proceso contra el expresidente por presunto soborno de testigos, dentro de una causa m&aacute;s amplia por supuesta responsabilidad en unas masacres cometidas por paramilitares en 1997 en Antioquia, cuando Uribe era gobernador de ese departamento. La decisi&oacute;n judicial supone un duro rev&eacute;s para el hombre que ha dominado la escena pol&iacute;tica colombiana en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hace alg&uacute;n tiempo le&iacute; una confesi&oacute;n de un paramilitar colombiano que contaba que, cuando asesinaban a sospechosos de colaborar con la guerrilla, deb&iacute;an asegurarse de que los cad&aacute;veres se hundieran cuando los arrojaban al r&iacute;o para que no quedara rastro de ellos porque &ldquo;los muertos hacen mucha bulla&rdquo;. Ah&iacute; est&aacute;n para corroborarlo los miles de &lsquo;falsos positivos&rsquo;, interpel&aacute;ndonos con su grito para que no olvidemos nunca las dimensiones que puede alcanzar el horror.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marco Schwartz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/corazon-tinieblas_129_8952045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Apr 2022 20:16:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/149dcacb-04d0-491e-889c-c7034ac160eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="277887" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/149dcacb-04d0-491e-889c-c7034ac160eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="277887" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El corazón de las tinieblas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/149dcacb-04d0-491e-889c-c7034ac160eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Álvaro Uribe,Falsos positivos,Guerrilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las consecuencias para Colombia de la detención del expresidente Álvaro Uribe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/consecuencias-colombia-detencion-expresidente-alvaro-uribe_129_6149656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01944aea-0c46-4020-8867-f96592802883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las consecuencias para Colombia de la detención del expresidente Álvaro Uribe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido de Uribe, en horas bajas, usará su detención para victimizarle y avivar la polarización, pero a largo plazo puede ser un proceso necesario para Colombia</p></div><p class="article-text">
        El arresto domiciliario del expresidente <a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/alvaro-uribe-velez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Uribe</a>&nbsp;es un golpe simb&oacute;lico con pocos antecedentes en Colombia por lo que &eacute;l ha significado en nuestra historia reciente, por ser el jefe de la coalici&oacute;n de gobierno y por ser el senador m&aacute;s votado. Y augura una coyuntura muy dif&iacute;cil para el pa&iacute;s en el corto plazo porque agudizar&aacute; la polarizaci&oacute;n y desconcentrar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s al presidente Iv&aacute;n Duque de los problemas estructurales. Pero quiz&aacute;s despeje el largo plazo si las instituciones logran salir fortalecidas y los extremos deslegitimados.
    </p><h3 class="article-text">El corto plazo</h3><p class="article-text">
        A juzgar por las primeras reacciones frente a la detenci&oacute;n de Uribe, es f&aacute;cil anticipar que el pa&iacute;s entrar&aacute; en una fase dif&iacute;cil en los pr&oacute;ximos meses. Aunque Uribe acat&oacute; la decisi&oacute;n de la Corte Suprema&nbsp;y solo manifest&oacute; su tristeza, su partido no opt&oacute; por un discurso institucional.&nbsp;Por el contrario, escogieron el camino m&aacute;s rentable pol&iacute;ticamente en el corto plazo pero m&aacute;s peligroso para el pa&iacute;s de ahondar la polarizaci&oacute;n y marcar el contraste frente a los desmovilizados de las Farc. Es un discurso atractivo para las bases del partido, m&aacute;s cuando la primera reacci&oacute;n del partido de la exguerrilla fue lanzar la primera piedra, como si no tuvieran rabo de paja.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1290719075824435210?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Manipular testigos, el delito del que se le acusa,&nbsp;es un grave crimen contra la justicia. Seg&uacute;n el&nbsp;<a href="https://www.scribd.com/document/471434147/Comunicado-15-20-Sala-Penal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado de la Corte Suprema</a>, la orden de detenci&oacute;n es para &ldquo;evitar la obstrucci&oacute;n de la justicia&rdquo; (uno de los motivos expl&iacute;citos en la ley penal para asegurar un investigado) en un caso que &ldquo;tiene como fundamento gran cantidad de material probatorio recaudado y analizado por la Sala Especial de Instrucci&oacute;n. Dicho material, hace parte de la reserva del sumario e incluye pruebas testimoniales, inspecciones judiciales, registros f&iacute;lmicos, grabaciones e interceptaciones telef&oacute;nicas que, al parecer, indican su presunta participaci&oacute;n como determinador de los delitos de soborno a testigo en actuaci&oacute;n penal y fraude procesal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, frente a todo lo que se ha dicho de Uribe en su larga trayectoria pol&iacute;tica, que incluye desde que particip&oacute; en la&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/silla-paisa/el-fantasma-que-persigue-uribe-67780" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masacre del Aro</a>&nbsp;hasta que mand&oacute; asesinar a su amigo convertido en cr&iacute;tico&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/silla-paisa/el-fantasma-que-persigue-uribe-67780" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Juan Moreno</a>&nbsp;fallecido en un accidente a&eacute;reo, acusaciones que llevan a&ntilde;os y no han avanzado ni se han esclarecido judicialmente,&nbsp;este caso&nbsp;es relativamente menor en comparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que Uribe sea detenido por la menor de las acusaciones que se han hecho en su contra, y cuando comienza ahora el proceso, exacerba la narrativa del uribismo de que mientras Uribe es v&iacute;ctima de una venganza pol&iacute;tica de sus enemigos, los guerrilleros de las Farc que tanto combati&oacute; son directivos en el Congreso. Y confirma un temor que existe entre el uribismo desde hace a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es un discurso que utilizaron las senadoras del Centro Democr&aacute;tico&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/paloma-valencia-laserna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma Valencia</a>, que ya pidi&oacute; en el Senado convocar una Asamblea Constituyente para unificar las cortes, y&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/maria-fernanda-cabal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Fernanda Cabal</a>&nbsp;desde el instante en que se conoci&oacute; la noticia.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1290727665675259904?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y es un discurso que la senadora&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/silla-paisa/paola-holguin-la-cara-radical-del-uribismo-20-67065" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paola Holgu&iacute;n</a>, tambi&eacute;n del Centro Democr&aacute;tico, ha llevado a un nivel a&uacute;n m&aacute;s desestabilizador pidiendo la ayuda (no est&aacute; muy claro para qu&eacute;) de las Fuerzas Militares de reserva con&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/detector-paola-holguin-si-mando-mensaje-voz-reserva-activa-sobre-uribe-77820" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este audio</a> y&nbsp;<a href="https://www.scribd.com/document/471448434/Manual-ba-sico-Caso-Falsos-Testimonios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este documento</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-mn1owoerMtA-8821', 'youtube', 'mn1owoerMtA', document.getElementById('yt-mn1owoerMtA-8821'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-mn1owoerMtA-8821 src="https://www.youtube.com/embed/mn1owoerMtA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Es una narrativa que, de manera muy problem&aacute;tica para el pa&iacute;s por la neutralidad que se espera y se demanda de un Presidente, tambi&eacute;n asumi&oacute; <a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/ivan-duque-marquez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Duque</a>&nbsp;en su primera declaraci&oacute;n al respecto. &ldquo;Duele como colombiano que muchos de los que han lacerado el pa&iacute;s con barbarie se defiendan en libertad, o inclusive, tengan garantizado jam&aacute;s ir a prisi&oacute;n, y a que un servidor p&uacute;blico ejemplar, que ha ocupado la m&aacute;s alta dignidad del Estado no se le permita defenderse en libertad, con la presunci&oacute;n de inocencia.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, del presidente para abajo en su partido del Centro Democr&aacute;tico, la narrativa ya est&aacute; formulada, a pesar de que el caso por el que se investiga a Uribe gira alrededor de hechos ocurridos despu&eacute;s del Acuerdo de La Habana y que, si el crimen fue cometido, no se hizo dentro de la l&oacute;gica de guerra como para que se apele a una equivalencia.&nbsp;Victimizar a Uribe y usar su detenci&oacute;n para avivar la polarizaci&oacute;n ser&aacute; rentable pol&iacute;ticamente con miras al 2022 para un partido como el Centro Democr&aacute;tico, que ven&iacute;a de capa ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Sin un liderazgo claro del presidente,&nbsp;ni en su partido ni en otras fuerzas pol&iacute;ticas; una divisi&oacute;n en la colectividad por las disputas generadas en las elecciones regionales; la ca&iacute;da en la popularidad de Uribe que, seg&uacute;n la encuesta Gallup Poll, desde junio del a&ntilde;o pasado entr&oacute; en terreno negativo y ha seguido bajando hasta llegar a 59% negativo y 30% favorable en la &uacute;ltima medici&oacute;n de junio, el panorama para el Centro Democr&aacute;tico no era nada halag&uuml;e&ntilde;o. Panorama que se hace m&aacute;s dif&iacute;cil a futuro pues los nombres que suenan para disputar la Presidencia, entre los que est&aacute;n&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/paloma-valencia-laserna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma Valencia</a>,&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/carlos-holmes-trujillo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Holmes Trujillo</a>, Rafael Nieto, no dan certeza de ser cartas ganadoras.&nbsp;Ahora, con el tefl&oacute;n desgastado, la victimizaci&oacute;n de Uribe puede movilizar los votos para mantenerse en el poder y unificar a la derecha alrededor de su caso.
    </p><p class="article-text">
        El analista Jaime Duarte, profesor del &aacute;rea de gobierno de la Universidad Externado, explica que hay dos formas de ganar elecciones: sumar voluntades y conformar una gran mayor&iacute;a, o generar polarizaci&oacute;n garantizando ser el grupo m&aacute;s fuerte en esa divisi&oacute;n.&nbsp;&ldquo;Ese libreto lo conoce el expresidente Uribe y su partido el Centro Democr&aacute;tico. Fue aplicado con &eacute;xito en el plebiscito con el que, finalmente, se dieron cuenta que s&iacute; eran mayor&iacute;a. La f&oacute;rmula fue repetida para la elecci&oacute;n de Duque, con un resultado m&aacute;s holgado&rdquo;, dice Duarte. Ahondar esa polarizaci&oacute;n, como cont&oacute; La Silla, es tambi&eacute;n la estrategia electoral de&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/gustavo-francisco-petro-urrego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gustavo Petro</a>&nbsp;con miras al&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/estrategia-petro-2022-77381" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2022</a>.
    </p><p class="article-text">
        Si la reciente decisi&oacute;n del Consejo de Estado de admitir una denuncia en contra del l&iacute;der de la Colombia Humana, que busca que le quiten la investidura por haber llamado a la desobediencia civil y a desconocer la elecci&oacute;n de Duque, avanza, habr&aacute; un ingrediente adicional en la confrontaci&oacute;n. As&iacute; las cosas, la detenci&oacute;n de Uribe demarcar&aacute; el campo y marcar&aacute; el tono para las elecciones de 2022, algo que no deja de ser parad&oacute;jico en medio de una pandemia de las proporciones que vivimos hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Que este tema absorba la agenda pol&iacute;tica del pa&iacute;s justo cuando se cuentan m&aacute;s de 10 mil muertos por COVID-19, se han perdido millones de empleos y nos embarcamos en una crisis econ&oacute;mica y de salud sin precedentes, es una mala noticia para los colombianos. Si, como&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/dos-anos-duque-sin-posturas-lo-clave-inflexible-resto-77792" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute; La Silla</a>, ya Duque ten&iacute;a problemas para priorizar la agenda y convocar a los colombianos a su alrededor, ahora le ser&aacute; pr&aacute;cticamente imposible. Sobre todo si, como refleja su primera declaraci&oacute;n, opta por actuar como jefe de su partido, defensor de oficio o &ldquo;ciudadano dolido&rdquo; con la suerte de su mentor, y no como garante de la separaci&oacute;n de poderes y el respeto a las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, si Duque opta por la neutralidad que le exige la Constituci&oacute;n corre el riesgo de que su partido se vuelva en su contra en respuesta al repudio de las bases uribistas, como le pas&oacute; cuando sintieron que no fue suficientemente contundente en respuesta a la extradici&oacute;n de&nbsp;<a href="https://lasillavacia.com/quienesquien/perfilquien/andres-felipe-arias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s Felipe Arias</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya el exalcalde uribista de Rionegro, Andr&eacute;s Juli&aacute;n Rend&oacute;n, sali&oacute; a&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/162949777243451/posts/1349330058605411/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culpar a Duque</a>. Si esta actitud gana tracci&oacute;n, la endeble mayor&iacute;a del Presidente en el Congreso se disolver&iacute;a y ser&iacute;a incapaz de sacar adelante alguna de las reformas estructurales que se necesitan en este momento (y que en todo caso no ha presentado).
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, en el corto plazo, a la tragedia medida en vidas y pobreza ocasionada por el coronavirus y a la creciente inseguridad, la detenci&oacute;n de Uribe nutrir&aacute; una intensa confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica que si, con suerte, no termina en m&aacute;s violencia, como m&iacute;nimo debilitar&aacute; la capacidad de Duque para liderar una salida a la crisis.
    </p><h3 class="article-text">El largo plazo</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, parad&oacute;jicamente, esta situaci&oacute;n abre una oportunidad para que la democracia colombiana salga fortalecida en el largo plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Para comenzar, que la Corte Suprema pueda detener preventivamente a una de las personas m&aacute;s poderosas de Colombia ratifica su independencia frente al poder Ejecutivo y Legislativo y env&iacute;a la se&ntilde;al de que nadie se puede sentir por encima de la ley. Y que Uribe acate la decisi&oacute;n, como lo ha hecho hasta ahora, tambi&eacute;n da ejemplo de respeto a las instituciones y contrasta con los embates de sus senadoras.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n -aunque no tiene relaci&oacute;n con el Acuerdo de paz- le pone pol&iacute;ticamente una presi&oacute;n muy grande a la Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz (JEP) para que realmente haga justicia contra los guerrilleros que cometieron cr&iacute;menes graves, y tambi&eacute;n a la Farc para que cuente la verdad y reparen a sus v&iacute;ctimas. Incluso de parte de aliados del proceso, como lo demostr&oacute; la reciente respuesta del senador Roy Barreras al trino inmediato de las Farc.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1290753888828760064?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, como le dijo uno de los consultados para esta historia a La Silla, &ldquo;pone desnudos en el espejo a los extremos&rdquo;.&nbsp;En los pr&oacute;ximos d&iacute;as y meses, quedar&aacute;n en evidencia los pol&iacute;ticos, los periodistas, los l&iacute;deres sociales y los empresarios que apuestan por salidas no institucionales. Los que tienen sed de venganza, los que avivan el odio. Tambi&eacute;n los capaces de ofrecer una opci&oacute;n para sacar de este episodio una propuesta de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Que de la crisis que se avecina salga una oportunidad depender&aacute; del rigor jur&iacute;dico del caso y del car&aacute;cter democr&aacute;tico de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos para aceptar lo de que de &eacute;l resulte.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo ha sido </em><a href="https://lasillavacia.com/detencion-uribe-augura-coyuntura-dificil-puede-despejar-largo-plazo-77826" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>originalmente publicado en el medio colombiano La Silla Vac&iacute;a.</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanita León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/consecuencias-colombia-detencion-expresidente-alvaro-uribe_129_6149656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2020 20:10:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/01944aea-0c46-4020-8867-f96592802883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="17994" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/01944aea-0c46-4020-8867-f96592802883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="17994" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las consecuencias para Colombia de la detención del expresidente Álvaro Uribe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/01944aea-0c46-4020-8867-f96592802883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Álvaro Uribe,Colombia,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente colombiano Álvaro Uribe, en arresto domiciliario acusado de fraude y soborno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-arresto-domiciliario-acusado-fraude-soborno_1_6147898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6becf7f-032d-4ed7-8d86-fcf142a41088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expresidente colombiano Álvaro Uribe, en arresto domiciliario acusado de fraude y soborno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso comenzó con una acusación del propio mandatario contra un rival político. Dicha acusación ha acabado volviéndose en su contra</p></div><p class="article-text">
        La Corte Suprema de Justicia de Colombia ha ordenado este martes la detenci&oacute;n domiciliaria del expresidente y senador &Aacute;lvaro Uribe, dentro de un proceso que se le sigue por presunto fraude procesal y soborno de testigos, ha informado el propio acusado. &ldquo;La privaci&oacute;n de mi libertad me causa profunda tristeza por mi se&ntilde;ora, por mi familia y por los colombianos que todav&iacute;a creen que algo bueno he hecho por la patria&rdquo;, ha escrito Uribe, sobre la decisi&oacute;n de la Corte, que sin embargo no ha hecho a&uacute;n un anuncio al respecto.
    </p><p class="article-text">
        El caso comenz&oacute; en 2012 cuando Uribe demand&oacute; por supuesta manipulaci&oacute;n de testigos al senador de izquierdas Iv&aacute;n Cepeda, que preparaba por esa &eacute;poca una denuncia en el Congreso en su contra por supuestos v&iacute;nculos con el paramilitarismo, proceso que acab&oacute; volvi&eacute;ndose en contra del expresidente.
    </p><p class="article-text">
        El magistrado Jos&eacute; Luis Barcel&oacute; no solo archiv&oacute; el caso sino que decidi&oacute; abrir una investigaci&oacute;n al expresidente por supuesta manipulaci&oacute;n de testigos contra el senador Cepeda, del partido Polo Democr&aacute;tico Alternativo (PDA) y uno de los m&aacute;s enconados cr&iacute;ticos de Uribe.
    </p><p class="article-text">
        El Centro Democr&aacute;tico, partido fundado por Uribe y al que pertenece el presidente colombiano, Iv&aacute;n Duque, indic&oacute; en su comunicado que el proceso contra el exmandatario hace parte de la guerra ideol&oacute;gica que vive Colombia entre izquierda y derecha.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el mensaje, &ldquo;distintos elementos asociados con la izquierda armada comenzaron a tejer un imaginario criminal desde el cual fueron preconstituyendo la apariencia de una verdad, ficticiamente incriminante, para deformar &ndash;en la percepci&oacute;n p&uacute;blica&ndash; la conducta institucional y privada de quien ha observado una vida intachable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-arresto-domiciliario-acusado-fraude-soborno_1_6147898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2020 19:01:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f6becf7f-032d-4ed7-8d86-fcf142a41088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1002330" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f6becf7f-032d-4ed7-8d86-fcf142a41088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1002330" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El expresidente colombiano Álvaro Uribe, en arresto domiciliario acusado de fraude y soborno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f6becf7f-032d-4ed7-8d86-fcf142a41088_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Corrupción,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Doce Apóstoles, testigos y asesinatos: Colombia se prepara para un fallo histórico contra el hermano del expresidente Uribe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/doce-apostoles-colombia-expresidente-uribe_1_1826852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5730adc-427d-4d27-a742-9e389f596e24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Doce Apóstoles, testigos y asesinatos: Colombia se prepara para un fallo histórico contra el hermano del expresidente Uribe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos años después de la firma del Acuerdo de Paz con las FARC, Colombia sigue buscando justicia, esta vez, en el agujero del paramilitarismo</p><p class="subtitle">Entre los días 3 y 7 de diciembre se conocerá el fallo en el que se piden hasta 40 años de cárcel para Santiago Uribe, hermano del senador</p><p class="subtitle">Con este caso quedaría demostrado "el uso de la criminalidad para llegar al poder político", dice Daniel Prado, abogado de la parte civil en el caso de los Doce Apóstoles</p></div><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n en torno al hermano del expresidente de Colombia Santiago Uribe llega a su fase final. Entre los d&iacute;as 3 y 7 de diciembre se conocer&aacute; la sentencia contra este ganadero al que la Fiscal&iacute;a acusa de dos delitos: de la conformaci&oacute;n del grupo paramilitar de los Doce Ap&oacute;stoles y del asesinato del conductor de autob&uacute;s Camilo Barrientos en el a&ntilde;o 1994.
    </p><p class="article-text">
        El hermano del ahora senador lleva siendo investigado 20 a&ntilde;os, sin embargo, el proceso ha sido archivado en varias ocasiones por falta de pruebas y porque se cuestion&oacute; la credibilidad de varios testigos. Los Uribe defend&iacute;an que se trataba de una persecuci&oacute;n pol&iacute;tica. Sin embargo, en el a&ntilde;o 2010 todo cambi&oacute; gracias al testimonio del polic&iacute;a Juan Carlos Meneses que se&ntilde;al&oacute; directamente a Santiago Uribe.
    </p><p class="article-text">
        El comienzo de los a&ntilde;os 90 en Colombia es una &eacute;poca oscura en la que grupos paramilitares, que primero se formaron dentro de la legalidad y que llevaban a cabo las llamadas &ldquo;limpiezas sociales&rdquo;, se convirtieron en el brazo armado del poder contra la guerrilla. Una de las zonas calientes de la &eacute;poca se sit&uacute;a en Antioquia, zona en la que los Uribe tienen numerosas propiedades como la finca de la Carolina y en la que, al parecer, oper&oacute; el grupo paramilitar de los Doce Ap&oacute;stoles. La organizaci&oacute;n tom&oacute; este nombre porque uno de sus miembros era un sacerdote.
    </p><p class="article-text">
        La cifra var&iacute;a entre unas fuentes y otras, pero los defensores de los derechos humanos aseguran que el grupo paramilitar de los Doce Ap&oacute;stoles fue responsable de m&aacute;s de 500 asesinatos a principios de los 90. El grupo se encargaba de llevar a cabo labores de 'seguridad' y ' limpieza' matando de manera aleatoria tanto a miembros de la guerrilla como a drogadictos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el a&ntilde;o 1996 se determina que las pruebas no son serias&rdquo;,<a href="https://pbicolombiablog.org/2018/08/02/daniel-prado-lamentablemente-recibir-amenazas-hace-parte-de-nuestro-compromiso-con-la-vida-y-la-dignidad-de-nuestro-pais/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dice Daniel Prado, abogado de la parte civil en este proceso</a>. &ldquo;En el a&ntilde;o 2010 aparece un oficial de la polic&iacute;a colombiana, que prest&oacute; servicio como comandante en la secci&oacute;n de Yarumal y cuenta c&oacute;mo prest&oacute; su colaboraci&oacute;n para los delitos que cometieron los Doce Ap&oacute;stoles&rdquo;, narra en la redacci&oacute;n de eldiario.es. &ldquo;Adem&aacute;s de eso, hace referencia a que la persona que dirig&iacute;a el grupo para militar era el se&ntilde;or Santiago Uribe V&eacute;lez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las palabras del abogado, la repercusi&oacute;n que puede tener un fallo en contra de Santiago Uribe es la demostraci&oacute;n de algo que se ha denunciado en Colombia desde hace d&eacute;cadas: el uso de la criminalidad para llegar al poder pol&iacute;tico en el pa&iacute;s. &ldquo;Este es el inicio de lo que despu&eacute;s se conoci&oacute; como el paramilitarismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si logramos demostrar que esto no solo se produjo en la regi&oacute;n de Antioquia sino que esta pol&iacute;tica tambi&eacute;n se utiliz&oacute; en otra hacienda propiedad de los Uribe como es la de las Guacharacas en esos mismos a&ntilde;os, podremos ver que realmente fueron ellos los que iniciaron ese laboratorio de una pol&iacute;tica para garantizar el ser due&ntilde;os del poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de Colombia&rdquo;, asegura Prado.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Un hito en la justicia colombiana?</h3><p class="article-text">
        En Colombia, las autoridades han condenado a muchas personas &ldquo;vinculadas a los partidos pol&iacute;ticos que han apoyado a Uribe V&eacute;lez en diferentes candidaturas por su participaci&oacute;n con grupos paramilitares y muchos de los miembros de los gobiernos de Uribe est&aacute;n hoy condenados por delitos de corrupci&oacute;n&rdquo;, recuerda Prado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este es un proceso &uacute;nico porque apunta directamente a un presidente y porque no hay ning&uacute;n otro que haya llegado a estar tan avanzado. Prado considera que &Aacute;lvaro Uribe, desde lo alto del poder, ha conseguido frenar otras investigaciones que seguramente le hubieran salpicado. &ldquo;Ser&aacute; hist&oacute;rico, esperamos, en la medida de que despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os se conozca por fin la verdad sobre estos homicidios del grupo de los Doce Ap&oacute;stoles&rdquo;, asegura Andr&eacute;s Celis, investigador especializado en paramilitarismo de la Universidad del Rosario.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n con todo, los especialistas dudan de que esto repercuta de manera directa en el senador. &ldquo;Al expresidente lo pueden ver un d&iacute;a matando a la mam&aacute; y al otro ganar las elecciones. Es uno de los famosos populistas&rdquo;, dice Ariel Fern&aacute;ndez &Aacute;vila, polit&oacute;logo y subdirector de la Fundaci&oacute;n Paz y Reconciliaci&oacute;n. &ldquo;Pol&iacute;ticamente es muy dif&iacute;cil que le pase algo. Ni sus militantes, ni los senadores van a renunciar. Controla su partido y todo aquel que lo apoya sabe que esto pod&iacute;a pasar en alg&uacute;n momento&rdquo;. Fern&aacute;ndez &Aacute;vila ha reconocido en eldiario.es que, aunque se piden &ldquo;entre 27 y 40 a&ntilde;os de c&aacute;rcel&rdquo; para el ganadero Uribe, &ldquo;en la vida real&rdquo; cumplir&iacute;a como mucho &ldquo;10 o 12&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el nuevo Gobierno encabezado por Iv&aacute;n Duque, apadrinado de Uribe, parece dispuesto a enfriar el acuerdo de paz alcanzado hace dos a&ntilde;os con las FARC y un posible acercamiento al ELN.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quienes manejan el poder el Colombia han entendido que si el pa&iacute;s logra la pacificaci&oacute;n&rdquo;, alerta Prado sobre la pausa en los diferentes procesos de pacificaci&oacute;n con los grupos de guerrilla, &ldquo;la sociedad va a buscar un cambio y va a tratar de escoger entre modelos econ&oacute;micos y futuras administraciones del pa&iacute;s&rdquo;. &ldquo;Colombia tiene una corrupci&oacute;n absoluta en todas las esferas del poder p&uacute;blico y hay once millones de personas que salieron a la calle para pedir que se acabase con esto. Eso se puede traducir en once millones de votos y Duque consigui&oacute; diez millones&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitan la presencia de un enemigo interno, de una guerrilla armada, para seguir manteni&eacute;ndose en el poder. Ellos son las mismas personas que manejan hoy el pa&iacute;s&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Armunia Berges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/doce-apostoles-colombia-expresidente-uribe_1_1826852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Nov 2018 18:32:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f5730adc-427d-4d27-a742-9e389f596e24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1550457" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f5730adc-427d-4d27-a742-9e389f596e24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1550457" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Doce Apóstoles, testigos y asesinatos: Colombia se prepara para un fallo histórico contra el hermano del expresidente Uribe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f5730adc-427d-4d27-a742-9e389f596e24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Latinoamérica,Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Álvaro Uribe carga contra Pablo Iglesias dando difusión a un artículo plagado de bulos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/alvaro-uribe-pablo-iglesias-difusion_132_1937294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78315a75-f70d-4239-9f1a-2a44aa93cbd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Álvaro Uribe carga contra Pablo Iglesias dando difusión a un artículo plagado de bulos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente colombiano tuitea un artículo de Eduardo Mackenzie en el que el autor insulta abiertamente al líder de Podemos y a Enrique Santiago, secretario general del PCE</p><p class="subtitle">Los ataques de Mackenzie son su respuesta a un programa de</p><p class="subtitle">Fort Apache</p><p class="subtitle">en el que Santiago e Iglesias criticaron a Álvaro Uribe y a la corriente que lidera por su intento de romper con el proceso de paz que llevó a cabo Juan Manuel Santos</p></div><p class="article-text">
        El expresidente colombiano &Aacute;lvaro Uribe es un habitual de la pol&eacute;mica pol&iacute;tica. La &uacute;ltima, que ha iniciado &eacute;l mismo, ha salpicado a dos pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles: el l&iacute;der de Podemos, Pablo Iglesias, y el secretario general del PCE, Enrique Santiago.
    </p><p class="article-text">
        Uribe ha querido mostrar su rechazo a ambos a trav&eacute;s de un art&iacute;culo de Eduardo Mackenzie que ha compartido en su cuenta de Twitter. Un texto plagado de insultos contra Santiago e Iglesias. Y que est&aacute; lleno de bulos sobre la familia del secretario general de Podemos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1040408173234937857?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los ataques de Mackenzie son una respuesta a la &uacute;ltima edici&oacute;n de <em>Fort Apache</em>, la tertulia pol&iacute;tica que presenta Iglesias en HispanTV, en la que se analizaron los resultados de las &uacute;ltimas elecciones colombianas. En ese programa, los pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles comentaron el resultado y opinaron lo que creen que pasar&aacute; en el pa&iacute;s tras la llegada al poder de Iv&aacute;n Duque.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="position: absolute; width: 100%; height: 100%;" src="https://new-lab.eldiario.es/a3player/iframe.html?videoId=eztP-eHCF5I&amp;siteName=eldiario" scrolling="no" allow="autoplay; encrypted-media" frameborder="0">        </iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, el articulista asegura que Santiago &ldquo;s&oacute;lo logra vomitar su odio contra Colombia y contra todo lo que no sea FARC&rdquo;. Tambi&eacute;n le acusa de &ldquo;bellaquer&iacute;as y bombas antidemocr&aacute;ticas que dej&oacute; plantadas&rdquo; por su papel en el proceso de paz en el pa&iacute;s, en el que colabor&oacute;. 
    </p><h3 class="article-text">Ataques al abuelo de Iglesias</h3><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, Mackenzie comienza una retah&iacute;la de insultos contra Pablo Iglesias (al que define como &ldquo;jefe del comunismo espa&ntilde;ol&rdquo;), para lo que se vale de ciertos bulos. Por ejemplo, dice que el l&iacute;der de Podemos es &ldquo;nieto de un verdugo stalinista durante la guerra civil&rdquo;, que a su vez era, seg&uacute;n el autor, &ldquo;un paramilitar comunista espa&ntilde;ol, condenado a muerte por sus cr&iacute;menes&rdquo;. Tambi&eacute;n asegura que Manuel Iglesias fue &ldquo;uno de los terroristas que en 1936, sacaron de sus casas y fusilaron a derechistas y cat&oacute;licos en un pueblito de la provincia de Badajoz&rdquo;. Adem&aacute;s, dice que &ldquo;incendi&oacute; una iglesia donde se refugiaban personas inocentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas acusaciones contra la familia de Iglesias ya han sido desestimadas por la Justicia. Lo hizo la <a href="https://www.eldiario.es/politica/Audiencia-Provincial-Zamora_0_811219390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Audiencia de Zamora</a>, que ratific&oacute; la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/Justicia-Hermann-Tertsch-Pablo-Iglesias_0_669483809.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condena al periodista Hermann Tertsch</a> por intromisi&oacute;n al honor de la familia del diputado. El columnista de ABC acus&oacute; a Manuel Iglesias de colaborar en el asesinato de &ldquo;civiles inocentes&rdquo; sin contrastar la noticia, como le reprocharon los jueces.
    </p><p class="article-text">
        Tertsch se defendi&oacute; asegurando que &ldquo;miliciano criminal autor de cr&iacute;menes atroces&rdquo; no es una expresi&oacute;n vejatoria- Pero este argumento no le salv&oacute; de la condena, que ordena la retirada del art&iacute;culo de la web del peri&oacute;dico de Vocento y oblig&oacute; al periodista a pagar 12.000 euros y reproducir la sentencia en su cuenta de Twitter y en ABC.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Quiere destruir de nuevo a Espa&ntilde;a&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Mackenzie no se queda ah&iacute; en su art&iacute;culo. El articulista tambi&eacute;n usa el revisionismo hist&oacute;rico y del famoso '<a href="https://elpais.com/diario/1977/02/17/ultima/224982001_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oro de Mosc&uacute;</a>' para cargar contra Santiago. Seg&uacute;n &eacute;l, &ldquo;es admirador de Juan Negr&iacute;n, que seg&uacute;n &eacute;l &rdquo;quer&iacute;a entregarle Espa&ntilde;a a la URSS y como no lo logr&oacute; se las ingeni&oacute; para enviarle a Stalin las reservas de oro del banco de Espa&ntilde;a&ldquo;. Iglesias, adem&aacute;s, &rdquo;es el gur&uacute; podemita que, 80 a&ntilde;os despu&eacute;s de la guerra civil, quiere destruir de nuevo a Espa&ntilde;a d&aacute;ndole manivela al separatismo catal&aacute;n y vasco&ldquo;. Tampoco se libra de los palos Pedro S&aacute;nchez, al que acusa de &rdquo;dar un golpe palaciego&ldquo; y de crear &rdquo;un nuevo clima de guerra civil&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; Pablo Iglesias y Enrique Santiago discuten en p&uacute;blico sobre Colombia en estos d&iacute;as?&rdquo;, se pregunta el autor, que se responde inmediatamente a s&iacute; mismo: &ldquo;mostrar tales obsesiones anti Uribe en esa conversaci&oacute;n televisiva no es dif&iacute;cil deducir que est&aacute;n preparando un viaje a Colombia, invitados por la jefatura fariana, para intensificar la agitaci&oacute;n y los montajes de todo tipo contra el expresidente &Aacute;lvaro Uribe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los colombianos debemos abrir los ojos. Todos deben ver ese video. T&eacute;nganlo en la memoria para cuando esos dos extremistas asomen sus narices en Colombia disfrazados de 'amigos de la paz'&rdquo;, finaliza el autor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Travieso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/alvaro-uribe-pablo-iglesias-difusion_132_1937294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Sep 2018 10:40:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/78315a75-f70d-4239-9f1a-2a44aa93cbd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48357" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/78315a75-f70d-4239-9f1a-2a44aa93cbd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48357" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Álvaro Uribe carga contra Pablo Iglesias dando difusión a un artículo plagado de bulos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/78315a75-f70d-4239-9f1a-2a44aa93cbd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pablo Iglesias,Álvaro Uribe,Enrique Santiago]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente de Colombia acusa al MI6 británico de conspirar en su contra en el caso de los escuadrones de la muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/expresidente-colombia-reino-unido-conspiracion_1_2006346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/545fff91-7a22-4169-9c2b-27db1ef1195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expresidente de Colombia acusa al MI6 británico de conspirar en su contra en el caso de los escuadrones de la muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente y senador conservador Álvaro Uribe ha renunciado a su escaño tras las acusaciones de soborno e intimidación de testigos</p><p class="subtitle">“Hay reiteradas denuncias de que las grabaciones las hizo la agencia británica MI6, amigos de Juan Manuel Santos”, afirma Uribe</p></div><p class="article-text">
        El poderoso expresidente de Colombia &Aacute;lvaro Uribe ha anunciado que renunciar&aacute; a su esca&ntilde;o en el Senado para centrarse en la lucha contra una investigaci&oacute;n del Tribunal Supremo que cada vez es m&aacute;s amplia.
    </p><p class="article-text">
        Uribe, un pol&iacute;tico de l&iacute;nea dura que dirigi&oacute; una <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/08/colombia-false-positives-scandal-casualties-higher-thought-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a brutal contra los rebeldes izquierdistas entre 2002 y 2010</a>, ha esquivado durante mucho tiempo las acusaciones que le vinculan a masacres paramilitares ocurridas antes y durante su mandato.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nuevas acusaciones de soborno e intimidaci&oacute;n de testigos relacionados con esos casos de escuadrones de la muerte pueden suponer un gran rev&eacute;s para el expresidente.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, Uribe acus&oacute; a la agencia de inteligencia brit&aacute;nica MI6 de conspirar con su antiguo ministro de Defensa y sucesor, Juan Manuel Santos, para proporcionar grabaciones que le implican en delitos. &ldquo;Hay reiteradas denuncias de que las grabaciones las hizo la agencia brit&aacute;nica MI6, amigos de Juan Manuel Santoss&rdquo;, tuite&oacute; Uribe. &ldquo;Autoridades extranjeras en una treta en mi contra&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1022127748700164097?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No est&aacute; claro a qu&eacute; grabaciones se refiere, aunque los investigadores se han referido a llamadas telef&oacute;nicas pinchadas.
    </p><p class="article-text">
        Uribe y Santos fueron aliados, pero se separaron cuando Santos se convirti&oacute; en presidente y busc&oacute; llegar a un acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
    </p><p class="article-text">
        La repentina dimisi&oacute;n de Uribe el martes fue una sorpresa para muchos colombianos, que el mes pasado vieron la estrella de Uribe elevarse una vez m&aacute;s gracias a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Ivan-Duque-elecciones-presidenciales-Colombia_0_783571675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la elecci&oacute;n de su protegido, Iv&aacute;n Duque</a>, para suceder a Santos. Los resultados de las elecciones marcan una vuelta a atr&aacute;s a las pol&iacute;ticas conservadores de l&iacute;nea dura que definieron la presidencia de Uribe.
    </p><p class="article-text">
        Esta victoria &ndash;que muchos atribuyen al poder carism&aacute;tico que mantiene el expresidente sobre sus bases&ndash; se produce tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Colombia-rechaza-referendum-acuerdo-FARC_0_565543482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exitosa campa&ntilde;a de Uribe en el refer&eacute;ndum de 2016</a> para rechazar el acuerdo de paz con las FARC. El acuerdo, posteriormente ratificado en el Congreso, ha acabado con 52 a&ntilde;os de guerra civil que han dejado al menos 220.000 muertos y siete millones de desplazados.
    </p><p class="article-text">
        Uribe ha sido acusado durante mucho tiempo por grupos de derechos humanos de utilizar escuadrones de la muerte de derechas durante su presidencia para ayudar a combatir a las FARC. Tambi&eacute;n se le acusa de haber conspirado con paramilitares para organizar una masacre en su provincia natal de Antioquia en 1997, cuando era gobernador.
    </p><p class="article-text">
        En la masacre de El Aro murieron 15 personas y cerca de 1.000 fueron desplazadas. Adem&aacute;s, un n&uacute;mero desconocido de residentes locales fue v&iacute;ctima de violaciones.
    </p><p class="article-text">
        Otro esc&aacute;ndalo llev&oacute; al <a href="https://www.theguardian.com/world/2011/nov/01/colombian-president-dissolves-intelligence-service" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cierre de la agencia de inteligencia dom&eacute;stica en 2011</a> tras revelarse que Uribe la hab&iacute;a utilizado para espiar a miembros de la oposici&oacute;n y periodistas. Varios testigos en otros casos han aparecido muertos.
    </p><p class="article-text">
        Uribe ha negado todas las acusaciones y ha afirmado que las &uacute;ltimas acusaciones tienen una motivaci&oacute;n pol&iacute;tica. Pero las nuevas de manipulaci&oacute;n de testigos parecen haberle irritado lo suficiente como para dimitir de su cargo.
    </p><p class="article-text">
        Sus batallas legales actuales vienen de otra contienda con el senador de izquierdas Iv&aacute;n Cepeda, que lleva tiempo intentando llevar adelante la presunta implicaci&oacute;n de Uribe en los escuadrones de la muerte. Uribe ha acusado al senador de intimidar y sobornar a testigos en sus investigaciones, algo que el Tribunal Supremo rechaz&oacute; antes de lanzar las mismas acusaciones contra el expresidente.
    </p><p class="article-text">
        El hermano de Uribe, Santiago, est&aacute; actualmente a la espera de juicio por supuestamente dirigir su propio escuadr&oacute;n de la muerte conocido como los 12 Ap&oacute;stoles.
    </p><p class="article-text">
        Donde los cr&iacute;ticos de Uribe ven una falta de respeto por los derechos humanos manchada de sangre, otros ven una estrategia de guerra sensata que al final llev&oacute; a las FARC a la mesa de negociaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el mejor presidente que ha tenido Colombia&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a The Guardian el mes pasado Jos&eacute; Botero, un joven seguidor del expresidente y cuyo padre fue asesinado por las FARC.
    </p><p class="article-text">
        Duque, que en la campa&ntilde;a electoral present&oacute; la idea de reestructurar el poder judicial sin el Tribunal Supremo, apoy&oacute; a su mentor tras las consecuencias de los acontecimientos del martes. &ldquo;Somos testigos de su honor, su correcci&oacute;n, su patriotismo y su incuestionable servicio al pa&iacute;s y al Estado de derecho&rdquo;, afirm&oacute; el presidente electo ante los periodistas el martes por la noche. Duque asumir&aacute; la presidencia el 7 de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joe Parkin Daniels]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/expresidente-colombia-reino-unido-conspiracion_1_2006346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jul 2018 17:37:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/545fff91-7a22-4169-9c2b-27db1ef1195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38452" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/545fff91-7a22-4169-9c2b-27db1ef1195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38452" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El expresidente de Colombia acusa al MI6 británico de conspirar en su contra en el caso de los escuadrones de la muerte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/545fff91-7a22-4169-9c2b-27db1ef1195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Colombia,Álvaro Uribe,Iván Duque,Juan Manuel Santos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Compte amb les empreses militars privades a Colòmbia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/adios-a-las-armas/colombia-paramilitars-epms-avaro-uribe-pla-colombia_132_3803615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Compte amb les empreses militars privades a Colòmbia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Als sectors del carbó, maragdes, or, petroli i fruita han estat habituals els escàndols que vinculen els contractistes privats, els grups paramilitars d’extrema dreta i les empreses extractives</p><p class="subtitle">Una de les raons fonamentals per les quals la legislació sobre EPMS, grups de paramilitars d'extrema dreta, roman profundament ineficient és el fet que un important nombre d'aquestes empreses arriba legalment sota acords militars bilaterals entre Colòmbia i Estats Units, i gaudeixen d'absoluta impunitat</p></div><p class="article-text">
        Aquest estiu ha aparegut <a href="http://novact.org/wp-content/uploads/2016/07/NOVACT_THE_INVISIBLE_FORCE_2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nou informe de NOVACT</a> sobre empreses militars privades a l&rsquo;Iraq, Palestina i Col&ograve;mbia. Un dels aspectes que s&rsquo;hi aborda, el de les normatives que regulen l&rsquo;activitat d&rsquo;aquestes empreses, &eacute;s particularment interessant. En presentem una s&iacute;ntesi en una s&egrave;rie de tres articles, cada un d&rsquo;ells corresponent a un dels tres pa&iuml;sos. En aquest cas el de Col&ograve;mbia.
    </p><p class="article-text">
        El PIB de Col&ograve;mbia dep&egrave;n en gran mesura dels seus recursos naturals (petroli, or, maragdes, carb&oacute;, etc.), que es concentren en zones rurals on les forces armades colombianes han tingut poc control i on actors armats no estatals (sobretot la guerrilla FARC) han impedit o regulat l&rsquo;explotaci&oacute; dels recursos naturals. Durant els darrers vint anys, l&rsquo;Administraci&oacute; colombiana ha impulsat la inversi&oacute; estrangera, sobretot en els sectors de l&rsquo;energia, fruita i mineria. L&rsquo;actuaci&oacute; de transnacionals extractives a les zones rurals va provocar la resposta de la guerrilla en forma de sabotatge d&rsquo;oleoductes, segrestos, etc. Les forces armades colombianes no tenien la capacitat de garantir la seguretat ni dels terratinents locals ni de les empreses i tant els uns com les altres van optar per solucions de seguretat alternatives, seguint una estrat&egrave;gia doble: d&rsquo;una banda, establiren aliances amb paramilitars d&rsquo;extrema dreta i de l&rsquo;altra van llogar serveis privats de seguretat.
    </p><p class="article-text">
        Aquest context va afavorir l&rsquo;expansi&oacute; tant de grups paramilitars d&rsquo;extrema dreta com de EPMS. Una investigaci&oacute; de l&rsquo;any 1998 va revelar que British Petroleum va contractar EPMS per protegir instal&middot;lacions i oleoductes. Una d&rsquo;aquestes empreses, la israeliana Silver Shadows, va equipar i entrenar grups paramilitars vinculats a la 14a brigada de l&rsquo;ex&egrave;rcit de Col&ograve;mbia, un cos amb el pitjor historial de violaci&oacute; de drets humans en la guerra bruta a Col&ograve;mbia. Als sectors del carb&oacute;, maragdes, or, petroli i fruita han estat habituals els esc&agrave;ndols que vinculen els contractistes privats, els grups paramilitars d&rsquo;extrema dreta i les empreses extractives.
    </p><p class="article-text">
        A partir de mitjan anys 90 van apar&egrave;ixer empreses que oferien seguretat privada. El per&iacute;ode d&rsquo;expansi&oacute; d&rsquo;aquestes empreses (primera d&egrave;cada del segle actual) va coincidir amb el govern de dretes d&rsquo;Alvaro Uribe. Un per&iacute;ode amb nombrosos esc&agrave;ndols on estaven involucrats empreses transnacionals, grups paramilitars i contractistes privats de seguretat. La situaci&oacute; es va agreujar amb l&rsquo;anomenat Pla Col&ograve;mbia (any 2000), a trav&eacute;s del qual els EUA pretenien combatre els grups guerrillers d&rsquo;extrema esquerra i els c&agrave;rtels del narcotr&agrave;fic i que va implicar la contractaci&oacute; de EPMS nord-americanes. M&eacute;s del 70% dels fons assignats es van destinar a objectius militars i la majoria va acabar a les butxaques de les EPMS i dels fabricants d&rsquo;armes nord-americans.
    </p><p class="article-text">
        Els estudis indiquen que la iniciativa del Pla Col&ograve;mbia va afavorir enormement els contractistes militars privats i va aplanar el cam&iacute; per a la privatitzaci&oacute; de la guerra al pa&iacute;s. Sota el Pla Col&ograve;mbia, el conflicte armat va viure un allau sense precedents de EPMS treballant al territori i la guerra contra el narcotr&agrave;fic es va militaritzar radicalment.
    </p><p class="article-text">
        El primer intent de regulaci&oacute; de les EPMS fou el Decret 356 de l&rsquo;any 1994, que institu&iuml;a la Superintend&egrave;ncia de Vigil&agrave;ncia i Seguretat Privades com a l&rsquo;ens governamental encarregat de controlar les EPMS, de definir-ne l&rsquo;abast de les funcions, de limitar-ne la llibertat d&rsquo;operaci&oacute; i atorgar o anul&middot;lar-ne les llic&egrave;ncies. Els resultats, deficients: els mecanismes de supervisi&oacute; i control s&oacute;n extremadament pobres; les regulacions sobre l&rsquo;&uacute;s d&rsquo;armes insuficients.
    </p><p class="article-text">
        S&rsquo;han fet altres intents legislatius per regular les activitats de les EPMS. El darrer, l&rsquo;abril de 2015: al Senat es va debatre un potencial estatut que les reguli i que est&agrave; pendent d&rsquo;aprovaci&oacute;. Ara com ara, el marc legislatiu presenta defici&egrave;ncies greus, concretament perqu&egrave; les EPMS tenen compet&egrave;ncia per treballar a Col&ograve;mbia a trav&eacute;s d&rsquo;acords militars bilaterals. El Pla Col&ograve;mbia n&rsquo;&eacute;s un exemple. Una de les raons fonamentals per les quals la legislaci&oacute; sobre EPMS roman profundament ineficient &eacute;s precisament el fet que un important nombre d&rsquo;aquestes empreses arriba legalment sota acords militars bilaterals i gaudeix d&rsquo;absoluta impunitat. Durant els darrers cinquanta anys, les administracions colombiana i nord-americana han signat molts acords bilaterals que atorguen immunitat respecte la jurisdicci&oacute; dels tribunals colombians als ciutadans nord-americans. Un d&rsquo;aquests acords, el 1962, concedia directament privilegis i impunitat al personal dels EUA implicat en missions especials a Col&ograve;mbia. L&rsquo;&uacute;ltim acord (2003),ratificat durant les Administracions d&rsquo;Uribe i Bush, completa i amplia la immunitat dels ciutadans nord-americans i els contractistes de seguretat que treballin a Col&ograve;mbia, respecte al sistema judicial internacional. Mentre no es deroguin aquests acords amb els EUA, cap esfor&ccedil; regulatori local ser&agrave; realment efica&ccedil;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa de Fortuny]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/adios-a-las-armas/colombia-paramilitars-epms-avaro-uribe-pla-colombia_132_3803615.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2016 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="54914" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="54914" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Compte amb les empreses militars privades a Colòmbia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué los colombianos votaron en contra del acuerdo de paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/colombianos-votaron-acuerdo-paz_129_3805171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4c82352-50b2-40ca-88b7-915094918219_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué los colombianos votaron en contra del acuerdo de paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La popularidad del presidente Santos no está en su mejor momento. Está claro que la decisión de ponerse a sí mismo y al líder de las FARC al frente del acuerdo y de organizar una fastuosa ceremonia de firma una semana antes del referéndum, alejó a tantos votantes como los que atrajo.</p></div><p class="article-text">
        El resultado no podr&iacute;a haber sido m&aacute;s ajustado. Por un margen del 0,5%, los colombianos han rechazado un acuerdo de paz que habr&iacute;a dado un final formal a 52 a&ntilde;os de guerra civil y habr&iacute;a permitido a los 7.000 combatientes que quedan en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reintegrarse en la vida y la pol&iacute;tica de la naci&oacute;n. Con sus votos, los ciudadanos han puesto de relieve las profundas divisiones geogr&aacute;ficas y pol&iacute;ticas del pa&iacute;s y lo han dejado, una vez m&aacute;s, al borde de lo desconocido.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el presidente Juan Manuel Santos present&oacute; a los votantes como una oportunidad hist&oacute;rica se ha convertido en una pesadilla pol&iacute;tica. Era un acuerdo apoyado por todo el mundo, desde Barack Obama hasta el papa Francisco, aunque los l&iacute;deres conservadores de la Iglesia cat&oacute;lica en Colombia han mantenido un notable silencio sobre el tema. Quiz&aacute; confiado por las encuestas que predec&iacute;an una c&oacute;moda victoria, el gobierno de Santos, como se&ntilde;al&oacute; la semana pasada alguien bien informado, <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Colombia-rechazo-acuerdo-referendum-FARC_0_565543561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ten&iacute;a un plan B</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; m&aacute;s de la mitad de los votantes, en un pa&iacute;s desgarrado para toda la vida de la mayor&iacute;a de sus ciudadanos por una guerra que ha matado a 250.000 personas y ha desplazado a seis millones, han rechazado la oferta de paz y las inversiones y prosperidad que esta podr&iacute;a traer?
    </p><p class="article-text">
        El largo historial de violencia en Colombia y sus torturadas pol&iacute;ticas ofrecen muchas explicaciones posibles: Santos no tiene mucha popularidad y, al poner al comandante en jefe de las FARC, Timochenko, y a s&iacute; mismo al frente del acuerdo y organizar esa fastuosa ceremonia de firma una semana antes del refer&eacute;ndum, alej&oacute; a tantos votantes como los que atrajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hubiera tenido la elegancia de dar un paso atr&aacute;s y dejar hablar a las v&iacute;ctimas, habr&iacute;a sido totalmente diferente&rdquo;, opinaba un analista colombiano antes de la votaci&oacute;n. &ldquo;Habr&iacute;a ganado autoridad moral y la gente podr&iacute;a haber votado por la paz sin sentir que les estaban invitando a apoyar a Santos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las repetidas insinuaciones de los defensores del presidente de que Timochenko y &eacute;l podr&iacute;an obtener el premio Nobel de la Paz no ayudaron. La gente se quejaba: &iquest;por qu&eacute; deber&iacute;a un l&iacute;der de la guerrilla, con tanta sangre en las manos, ser galardonado&nbsp;con un premio as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        El expresidente de extrema derecha &Aacute;lvaro Uribe, que mantiene un gran apoyo en su base local de Antioquia, ha hecho fuerte campa&ntilde;a por el <em>no</em>, por motivos ideol&oacute;gicos pero tambi&eacute;n por su propio inter&eacute;s. Bajo la presidencia de Uribe los asesinatos por parte del ej&eacute;rcito y de las milicias de ultraderecha alcanzaron m&aacute;ximos hist&oacute;ricos, y al igual que las apropiaciones de tierras que alimentaron buena parte de la violencia en esa fase de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n nacional confirm&oacute; el a&ntilde;o pasado que casi la mitad del territorio de Colombia est&aacute; en manos del 0,4% de la poblaci&oacute;n. Incluso aunque el acuerdo se hubiese aprobado, pocos de quienes consiguieron terrenos a trav&eacute;s de la violencia paramilitar est&aacute;n dispuestos a devolverlos.
    </p><p class="article-text">
        En los d&iacute;as previos al refer&eacute;ndum, los posibles votantes de Medell&iacute;n &ndash;basti&oacute;n de Uribe&ndash; ofrecieron un abanico de motivos para optar por el <em>no</em>: que se permitir&iacute;a a las FARC mantener los bienes que obtuvieron de forma il&iacute;cita. En primer lugar, que una vez que los exguerrilleros entrasen en la pol&iacute;tica, Colombia acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en una dictadura de izquierdas. En segundo lugar, que los colombianos de a pie tendr&iacute;an que financiar el acuerdo mientras los hombres de violencia cosechar&iacute;an las ganancias de la paz. Y en tercer lugar, que quienes tienen las manos manchadas de sangre no ser&iacute;an castigados por los cr&iacute;menes pasados.
    </p><p class="article-text">
        Otros l&iacute;deres que polarizan menos, como el expresidente conservador Andr&eacute;s Pastrana, tambi&eacute;n defend&iacute;an el <em>no</em>, con el argumento de que el acuerdo har&iacute;a demasiadas concesiones a las FARC. Planteaba que Santos estaba equivocado al presentar este refer&eacute;ndum como una elecci&oacute;n entre la paz y la guerra: en este conflicto pol&iacute;tico, todas las partes reivindican querer la paz.
    </p><p class="article-text">
        Pero para Pastrana, la elecci&oacute;n era entre este acuerdo o uno mejor que &eacute;l consideraba posible. Las propias FARC, insist&iacute;a el expresidente, hab&iacute;an dicho que no volver&iacute;an a las armas en caso de que ganase el <em>no</em>.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n queda por ver si los rebeldes terminar&aacute;n entregando las armas y aceptando t&eacute;rminos menos favorables. La capacidad de Colombia para la violencia tanto de la extrema izquierda como de la extrema derecha no ha disminuido. Y la autoridad de Timochenko se ha visto agitada por este impactante resultado, al igual que la de Santos: el partido de Uribe no ha tardado en pedir la renuncia del presidente.
    </p><p class="article-text">
        En los minutos posteriores al anuncio del resultado final, Timochenko prometi&oacute; en Twitter que las conversaciones continuar&iacute;an. Las FARC tuitearon: &ldquo;El amor que sentimos en nuestros corazones es enorme y, con nuestras palabras y acciones podremos alcanzar la paz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pocos colombianos se sentir&aacute;n conmovidos por esta declaraci&oacute;n de amor de un movimiento con un historial como el que tienen las FARC de secuestros y violencia, pese a algunas peticiones recientes de disculpas por el sufrimiento de las v&iacute;ctimas. Amor infinito a un lado, no sorprender&iacute;a que muchos de los combatientes rasos de las FARC recurriesen nerviosos a sus armas y volvieran a sus bases.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un serio presidente Santos sali&oacute; a pronunciar una declaraci&oacute;n, tres horas despu&eacute;s del cierre de las urnas, &eacute;l tambi&eacute;n insisti&oacute; en que el alto el fuego sigue en pie y anunci&oacute; que convocar&iacute;a a todas las partes para debatir los pr&oacute;ximos pasos. Pas&oacute; a garantizar la estabilidad nacional, el orden p&uacute;blico y la b&uacute;squeda continua de la paz. Los colombianos a un lado u otro de este amargo conflicto van a necesitar las tres cosas.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/autores/jaime_sevilla_lorenzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaime Sevilla Lorenzo</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Hilton]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/colombianos-votaron-acuerdo-paz_129_3805171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Oct 2016 18:54:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4c82352-50b2-40ca-88b7-915094918219_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="41509" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4c82352-50b2-40ca-88b7-915094918219_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="41509" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué los colombianos votaron en contra del acuerdo de paz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4c82352-50b2-40ca-88b7-915094918219_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Latinoamérica,Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Juan Manuel Santos,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuidado con las empresas militares privadas en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/adios-a-las-armas/colombia-paramilitares-alvaro-uribe-epms-plan-colombia_132_3803625.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuidado con las empresas militares privadas en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los sectores del carbón, esmeraldas, oro, petróleo y fruta han sido habituales los escándalos que vinculan los contratistas privados, los grupos paramilitares de extrema derecha y las empresas extractivas</p><p class="subtitle">Una de las razones fundamentales por las que la legislación sobre EPMS, grupos de paramilitares de extrema derecha, permanece profundamente ineficiente es el hecho de que un importante número de estas empresas llega legalmente bajo acuerdos militares bilaterales entre Colombia y Estados Unidos, y gozan de absoluta impunidad</p></div><p class="article-text">
        Este verano ha aparecido <a href="http://novact.org/wp-content/uploads/2016/07/NOVACT_THE_INVISIBLE_FORCE_2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo informe de NOVACT</a> sobre empresas militares privadas en Irak, Palestina y Colombia. Uno de los aspectos que se aborda, el de las normativas que regulan la actividad de dichas empresas, es particularmente interesante. Presentamos una s&iacute;ntesis en una serie de tres art&iacute;culos, cada uno de ellos correspondiente a uno de los tres pa&iacute;ses. En este caso el de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        El PIB de Colombia depende en gran medida de sus recursos naturales (petr&oacute;leo, oro, esmeraldas, carb&oacute;n, etc.), que se concentran en zonas rurales donde las fuerzas armadas colombianas han tenido poco control y donde actores armados no estatales (sobre todo la guerrilla FARC) han impedido o regulado la explotaci&oacute;n de los recursos naturales. Durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, la Administraci&oacute;n colombiana ha impulsado la inversi&oacute;n extranjera, sobre todo en los sectores de la energ&iacute;a, fruta y miner&iacute;a. La actuaci&oacute;n de transnacionales extractivas en las zonas rurales provoc&oacute; la respuesta de la guerrilla en forma de sabotaje de oleoductos, secuestros, etc. Las fuerzas armadas colombianas no ten&iacute;an la capacidad de garantizar la seguridad ni de los terratenientes locales ni de las empresas y tanto los unos como los otros optaron por soluciones de seguridad alternativas, siguiendo una estrategia doble: por una parte, establecieron alianzas con paramilitares de extrema derecha y por otro alquilaron servicios privados de seguridad. Este contexto favoreci&oacute; la expansi&oacute;n tanto de grupos paramilitares de extrema derecha como de EPMS. Una investigaci&oacute;n de 1998 revel&oacute; que BP contrat&oacute; EPMS para proteger instalaciones y oleoductos. Una de estas empresas, la israel&iacute; Silver Shadows, equip&oacute; y entren&oacute; grupos paramilitares vinculados a la 14&ordf; brigada del ej&eacute;rcito de Colombia, un cuerpo con el peor historial de violaci&oacute;n de derechos humanos en la guerra sucia en Colombia. En los sectores del carb&oacute;n, esmeraldas, oro, petr&oacute;leo y fruta han sido habituales los esc&aacute;ndalos que vinculan los contratistas privados, los grupos paramilitares de extrema derecha y las empresas extractivas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de mediados de los a&ntilde;os 90 aparecieron empresas que ofrec&iacute;an seguridad privada. El per&iacute;odo de expansi&oacute;n de estas empresas (primera d&eacute;cada del siglo actual) coincidi&oacute; con el gobierno de derechas de Alvaro Uribe. Un per&iacute;odo con numerosos esc&aacute;ndalos donde estaban involucrados empresas transnacionales, grupos paramilitares y contratistas privados de seguridad. La situaci&oacute;n se agrav&oacute; con el llamado Plan Colombia (2000), a trav&eacute;s del cual EEUU pretend&iacute;a combatir a los grupos guerrilleros de extrema izquierda y los c&aacute;rteles del narcotr&aacute;fico y que implic&oacute; la contrataci&oacute;n de EPMS norteamericanas. M&aacute;s del 70% de los fondos asignados se destinaron a objetivos militares y la mayor&iacute;a termin&oacute; en los bolsillos de las EPMS y de los fabricantes de armas estadounidenses. Los estudios indican que la iniciativa del Plan Colombia favoreci&oacute; enormemente los contratistas militares privados y allan&oacute; el camino para la privatizaci&oacute;n de la guerra en el pa&iacute;s. Bajo el Plan Colombia, el conflicto armado vivi&oacute; una avalancha sin precedentes de EPMS trabajando en el territorio y la guerra contra el narcotr&aacute;fico se militariz&oacute; radicalmente.
    </p><p class="article-text">
        El primer intento de regulaci&oacute;n de las EPMS fue el Decreto 356 del a&ntilde;o 1994, que institu&iacute;a la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privadas como el ente gubernamental encargado de controlar las EPMS, de definir el alcance de las funciones, de limitar la libertad de operaci&oacute;n y otorgar o anular las licencias. Los resultados, deficientes: los mecanismos de supervisi&oacute;n y control son extremadamente pobres; las regulaciones sobre el uso de armas insuficientes. Se han hecho otros intentos legislativos para regular las actividades de las EPMS. El &uacute;ltimo, en abril de 2015: en el Senado se debati&oacute; un potencial estatuto que las regule y que est&aacute; pendiente de aprobaci&oacute;n. Por ahora, el marco legislativo presenta deficiencias graves, concretamente porque las EPMS tienen competencia para trabajar en Colombia a trav&eacute;s de acuerdos militares bilaterales. El Plan Colombia es un ejemplo. Una de las razones fundamentales por las que la legislaci&oacute;n sobre EPMS permanece profundamente ineficiente es precisamente el hecho de que un importante n&uacute;mero de estas empresas llega legalmente bajo acuerdos militares bilaterales y goza de absoluta impunidad. Durante los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os, las administraciones colombiana y norteamericana han firmado muchos acuerdos bilaterales que otorgan inmunidad a los ciudadanos norteamericanos respecto a la jurisdicci&oacute;n de los tribunales colombianos. Uno de estos acuerdos, en 1962, conced&iacute;a directamente privilegios e impunidad al personal de EEUU implicado en misiones especiales en Colombia. El &uacute;ltimo acuerdo (2003), ratificado durante las Administraciones de Uribe y Bush, completa y ampl&iacute;a la inmunidad de los ciudadanos estadounidenses y los contratistas de seguridad que trabajen en Colombia, respecto al sistema judicial internacional. En tanto no se deroguen estos acuerdos con EEUU, ning&uacute;n esfuerzo regulatorio local ser&aacute; realmente eficaz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa de Fortuny]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/adios-a-las-armas/colombia-paramilitares-alvaro-uribe-epms-plan-colombia_132_3803625.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Oct 2016 16:17:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="54914" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="54914" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuidado con las empresas militares privadas en Colombia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22e17c82-d758-4fa3-b0c4-f0bc6fadab58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Narcotráfico,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué pasará en Colombia tras el rechazo al acuerdo de paz en las urnas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/colombia-rechazo-acuerdo-referendum-farc_1_3807563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e99273d-94b9-4906-b8c7-c2533c4e35f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué pasará en Colombia tras el rechazo al acuerdo de paz en las urnas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente Uribe y las FARC han pedido una nueva Constitución, que podría ser una salida para desbloquear la situación pero abriría la puerta a que la guerrilla recupere demandas antes descartadas</p><p class="subtitle">"Ahora es Uribe quien tiene la responsabilidad de demostrar que puede desarrollar un plan mejor", valora un analista</p></div><p class="article-text">
        El rechazo de Colombia a un acuerdo de paz con los rebeldes de las FARC para acabar con 52 a&ntilde;os de guerra no implica una vuelta inmediata a las hostilidades, pero hace que las posibilidades de que llegue la paz, que parec&iacute;an estar al alcance de la mano, vuelvan a ser una perspectiva lejana.
    </p><p class="article-text">
        Todas las piezas estaban colocadas para empezar a aplicar un acuerdo que se estuvo cocinando durante cuatro a&ntilde;os de conversaciones entre los negociadores del Gobierno y los de las FARC en La Habana. La guerrilla ratific&oacute; el acuerdo en una conferencia nacional. El presidente, Juan Manuel Santos, y el l&iacute;der de las FARC, Timochenko, lo firmaron en una ceremonia p&uacute;blica. Los observadores de la ONU estaban preparados para supervisar la reuni&oacute;n y el desarme de los 5.800 combatientes de la guerrilla. Se ha dicho que el comit&eacute; que concede los premios Nobel estaba valorando otorgar el de la paz a Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Pero al someterlo a una votaci&oacute;n popular, los colombianos dijeron <em>no</em> este domingo, aunque por un margen muy estrecho. Solo el 37% de los electores fue a las urnas. De entre ellos, el 50,2% vot&oacute; en contra del acuerdo de paz, frente al 49,7% que dijo s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que el refer&eacute;ndum sobre la salida de Reino Unido de la Uni&oacute;n Europea, fue un riesgo que Santos no ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de asumir: una votaci&oacute;n de s&iacute; o no sobre un acuerdo complicado que ten&iacute;a un gran apoyo internacional, pero que chocaba con el resentimiento visceral que muchos votantes tienen hacia las FARC. La diferencia es que esta votaci&oacute;n aspiraba a poner fin a una guerra.
    </p><p class="article-text">
        El resultado dej&oacute; pasmados al Gobierno, a las FARC, a los analistas e incluso a algunos de los defensores del <em>no</em>. &ldquo;Esto es un ba&ntilde;o de realidad&rdquo;, valora Kristian Herbolzheimer, experto en resoluci&oacute;n de conflictos de la consultora de paz brit&aacute;nica Conciliation Resources.
    </p><p class="article-text">
        Tratando de mitigar el miedo a un regreso a la guerra, tanto el Gobierno como las FARC pronto dijeron que, a pesar del rev&eacute;s en las urnas, seguir&iacute;an insistiendo en la paz. Santos asegur&oacute; que el alto el fuego bilateral que lleva en vigor en torno a un mes seguir&aacute; adelante, y las FARC prometieron que sus armas ser&aacute;n las palabras.
    </p><h3 class="article-text">Abrir el di&aacute;logo a m&aacute;s interlocutores</h3><p class="article-text">
        Herbolzheimer cree que el proceso de paz continuar&aacute; ahora con nuevos par&aacute;metros. &ldquo;Ya no ser&aacute; un di&aacute;logo entre el Gobierno y las FARC&rdquo;, explica. &ldquo;Tendr&aacute;n que buscar soluciones creativas que podr&iacute;an convertirlo en negociaciones multilaterales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Santos ha convocado un di&aacute;logo con todas las formaciones pol&iacute;ticas, incluida la campa&ntilde;a por el <em>no</em> liderada por su mayor cr&iacute;tico, el expresidente &Aacute;lvaro Uribe. Aunque Santos fue el ministro de Defensa de Uribe, los dos pol&iacute;ticos se convirtieron en enemigos encarnizados desde que Santos, tras ser elegido presidente, no dio continuidad a las pol&iacute;ticas de mano dura contra las FARC, sino que prefiri&oacute; sentarse a negociar con ellas.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo que alcanzaron inclu&iacute;a disposiciones para que las FARC rompan sus lazos con el narcotr&aacute;fico, entreguen las armas y se transformen en un movimiento pol&iacute;tico. Mientras que los combatientes de base ser&iacute;an amnistiados, los l&iacute;deres pasar&iacute;an por un tribunal especial que, si confesaran, los sentenciar&iacute;a a penas que no ser&iacute;an de c&aacute;rcel. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Uribe, el acuerdo dar&iacute;a impunidad a l&iacute;deres responsables de graves cr&iacute;menes, premiar&iacute;a a los criminales al permitirles participar en pol&iacute;tica y erosionar&iacute;a la Constituci&oacute;n y las instituciones de Colombia.
    </p><h3 class="article-text">Un reto para Uribe</h3><p class="article-text">
        No est&aacute; claro si se podr&aacute; alcanzar un nuevo acuerdo. &ldquo;Ahora es Uribe quien tiene la responsabilidad de demostrar que puede desarrollar un plan mejor&rdquo;, considera Herbolzheimer. &ldquo;Es dif&iacute;cil decir qu&eacute; es posible y qu&eacute; no lo es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El analista H&eacute;ctor Riveros cree que podr&iacute;amos ver pronto una reuni&oacute;n directa entre Uribe y el l&iacute;der de las FARC, Timochenko, aunque el primero rechaz&oacute; en mayo una invitaci&oacute;n a las negociaciones de La Habana. Ambos tienen un inter&eacute;s en com&uacute;n: tanto las guerrillas como Uribe han pedido una asamblea constituyente que reescriba la Constituci&oacute;n de 1991. Podr&iacute;a ser una salida a la enrevesada situaci&oacute;n en la que se encuentra ahora Colombia, pero tambi&eacute;n abrir&iacute;a la puerta a que las FARC recuperen demandas que se hab&iacute;an descartado en las negociaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las FARC subir&aacute;n el list&oacute;n de nuevo y volver&aacute;n a sus demandas originales&rdquo;, pronostica el analista pol&iacute;tico Fernando Giraldo. Advierte que, aunque los rebeldes han mantenido un estricto mando sobre sus tropas, los resultados de la votaci&oacute;n pueden empezar a mostrar fisuras en la determinaci&oacute;n de la guerrilla por la paz. Incluso antes del plebiscito, miembros renegados de una unidad rebelde dijeron que no participar&iacute;an en el acuerdo de paz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora las FARC son totalmente vulnerables y est&aacute;n abiertas a profundas divisiones&rdquo;, apunta Giraldo. &ldquo;Tendr&aacute;n miedo a que todo esto se venga abajo en cualquier momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del resultado, Herbolzheimer no cree que fuese un error someter el acuerdo a una votaci&oacute;n popular. &ldquo;Si no hubiera habido un plebiscito, los cr&iacute;ticos se habr&iacute;an pasado la vida culpando a Santos de todo lo que pudiera haber salido mal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El analista Fernando Cepeda considera por su parte que la situaci&oacute;n inesperada en que se encuentra Colombia puede tener ventajas. &ldquo;Es posible que esto sea una gran oportunidad para construir una paz sobre un consenso nacional&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/autores/jaime_sevilla_lorenzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaime Sevilla Lorenzo</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sibylla Brodzinsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/colombia-rechazo-acuerdo-referendum-farc_1_3807563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Oct 2016 11:41:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8e99273d-94b9-4906-b8c7-c2533c4e35f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56054" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8e99273d-94b9-4906-b8c7-c2533c4e35f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56054" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué pasará en Colombia tras el rechazo al acuerdo de paz en las urnas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8e99273d-94b9-4906-b8c7-c2533c4e35f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Latinoamérica,Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Juan Manuel Santos,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Álvaro Uribe, gran ganador del rechazo al acuerdo de Colombia con las Farc]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alvaro-uribe-acuerdo-colombia-farc_1_3808150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8562ca0-8519-41de-9145-5eef78b1640e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El expresidente de Colombia Álvaro Uribe en un acto institucional."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente colombiano abanderó la campaña por el 'no' asegurando que el acuerdo suponía la impunidad para los crímenes de las Farc</p><p class="subtitle">El 'no' gana con el 50,21% al 'Sí' impulsado por el Gobierno de Juan Manuel Santos, que ya ha reconocido la derrota</p></div><p class="article-text">
        El expresidente colombiano &Aacute;lvaro Uribe, en la oposici&oacute;n desde que dej&oacute; el poder hace seis a&ntilde;os, se ha erigido este domingo como el gran ganador del <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Colombia-rechaza-referendum-acuerdo-FARC_0_565543482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plebiscito sobre el acuerdo firmado con las FARC</a> que ha dejado como perdedores a la paz y al presidente Juan Manuel Santos.
    </p><p class="article-text">
        Contra todo pron&oacute;stico, la opci&oacute;n del &ldquo;no&rdquo; liderada por Uribe y su partido, el Centro Democr&aacute;tico, se ha impuesto con el 50,21 % de los 12,8 millones de votos v&aacute;lidos, mientras que el &ldquo;s&iacute;&rdquo; defendido por Santos, que consideraba el plebiscito &ldquo;la decisi&oacute;n de voto m&aacute;s importante&rdquo; de los colombianos &ldquo;en toda su vida&rdquo;, logr&oacute; el 49,78 %.
    </p><p class="article-text">
        El presidente apost&oacute; todo su capital pol&iacute;tico a una consulta que no era necesario convocar porque la Constituci&oacute;n lo faculta para buscar y firmar la paz del pa&iacute;s, pero Santos insisti&oacute;, probablemente en un ejercicio de transparencia democr&aacute;tica, en hacer el plebiscito para que los colombianos dieran la &ldquo;&uacute;ltima palabra&rdquo; sobre el acuerdo firmado hace solo seis d&iacute;as, y esa palabra fue &ldquo;no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El analista pol&iacute;tico Fernando Giraldo, profesor de la Universidad Javeriana de Bogot&aacute;, ha se&ntilde;alado a Efe que tras la derrota en el plebiscito se entra en una etapa &ldquo;como de una caja negra&rdquo; porque realmente no se sabe qu&eacute; va a pasar con el acuerdo de paz que Santos y el jefe m&aacute;ximo de las FARC, Rodrigo Londo&ntilde;o, alias &ldquo;Timochenko&rdquo;, firmaron en un acto solemne ante la comunidad internacional el pasado 26 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Para Giraldo, con el resultado del plebiscito &ldquo;se debilit&oacute; toda la institucionalidad, se debilit&oacute; el Gobierno y el pa&iacute;s qued&oacute; fracturado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso porque la victoria del &ldquo;no&rdquo; ha sido demasiado estrecha, de solo 0,43 puntos porcentuales, en la pr&aacute;ctica de 53.894 votos en un universo de 34.899.945 electores habilitados para ir a las urnas.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Giraldo, pol&iacute;ticamente sale ganando tambi&eacute;n el Centro Democr&aacute;tico, aunque explic&oacute; que cuando dice &ldquo;ganador es que gana esta batalla pero ma&ntilde;ana la puede perder&rdquo; dependiendo del rumbo que tome una eventual renegociaci&oacute;n del acuerdo, como propone Uribe.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy ellos salen airosos de esto&rdquo;, declar&oacute; el analista en referencia no solo al resultado de las urnas sino tambi&eacute;n al anuncio del jefe de Estado de que convocar&aacute; &ldquo;a todas las fuerzas pol&iacute;ticas, y en particular a las que se manifestaron hoy por el 'no', para escucharlas, abrir espacios de di&aacute;logo y determinar el camino a seguir&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La bandera del 'no'</h3><p class="article-text">
        El partido uribista enarbol&oacute; la bandera del &ldquo;no&rdquo; y sostuvo que si se aprobaba el plebiscito las FARC ten&iacute;an pr&aacute;cticamente garantizada la impunidad porque los responsables de cr&iacute;menes de lesa humanidad y de reclutar menores, entre otros delitos, no pagar&iacute;an c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los escuderos de Uribe, Francisco Santos, que fue su vicepresidente durante los ocho a&ntilde;os de su Gobierno (2002-2010), ha sorprendido por su tono conciliador al comentar el resultado del plebiscito.
    </p><p class="article-text">
        Santos, que es primo del presidente, ha considerado que para la renegociaci&oacute;n &ldquo;no hay que arrancar de ceros porque hay muchos elementos que est&aacute;n bien construidos&rdquo;, un reconocimiento a la labor de los negociadores de paz que nadie esperaba.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, el plebiscito deja como perdedora a media Colombia que so&ntilde;aba con la inminencia de una paz que acarici&oacute; hace menos de una semana con la firma del acuerdo con las FARC en Cartagena de Indias.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pierden el presidente y los partidos de su coalici&oacute;n de Gobierno, as&iacute; como figuras de la talla del expresidente C&eacute;sar Gaviria, quien asumi&oacute; la campa&ntilde;a del 's&iacute;' y no pudo conducirla a la vitoria.
    </p><p class="article-text">
        En medio de las declaraciones de ganadores y perdedores, Giraldo se declar&oacute; convencido de que &ldquo;la paz qued&oacute; aplazada&rdquo; y que incluso las FARC &ldquo;fueron ganadoras&rdquo; porque en una eventual segunda negociaci&oacute;n &ldquo;exigir&aacute;n m&aacute;s de lo que exigi&oacute; en la anterior&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alvaro-uribe-acuerdo-colombia-farc_1_3808150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Oct 2016 06:17:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8562ca0-8519-41de-9145-5eef78b1640e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="35075" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8562ca0-8519-41de-9145-5eef78b1640e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35075" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Álvaro Uribe, gran ganador del rechazo al acuerdo de Colombia con las Farc]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8562ca0-8519-41de-9145-5eef78b1640e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Juan Manuel Santos,Álvaro Uribe,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
