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    <title><![CDATA[elDiario.es - Primera Guerra Mundial]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/primera-guerra-mundial/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Primera Guerra Mundial]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Quiénes fueron las Hello Girls que mantuvieron conectados los frentes en la Primera Guerra Mundial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hello-girls-mantuvieron-conectados-frentes-primera-guerra-mundial-pm_1_13098797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0f1e921-fdcc-4970-a73e-5d4ae3fef4a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quiénes fueron las Hello Girls que mantuvieron conectados los frentes en la Primera Guerra Mundial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujeres indispensables - En pleno desarrollo de la guerra, estas mujeres se instalaron en centrales telefónicas repartidas por Francia y Reino Unido, donde respondían llamadas sin pausa durante turnos de hasta doce horas mientras caían proyectiles cerca</p><p class="subtitle">Las cajas de fotos que sobrevivieron a la Guerra Civil: la mirada militante de dos mujeres en el frente de Aragón</p></div><p class="article-text">
        Las &oacute;rdenes dejaron de circular por los puestos y el silencio empez&oacute; a ocupar el lugar del fuego. Los <strong>soldados bajaron las armas y abandonaron las trincheras</strong> al entender que ya no ten&iacute;a sentido seguir all&iacute;. El frente se fue vaciando mientras los mensajes urgentes perd&iacute;an su urgencia y las l&iacute;neas de comunicaci&oacute;n dejaban de saturarse.
    </p><p class="article-text">
        Las voces que durante meses hab&iacute;an guiado ataques o retiradas dejaron de repetir instrucciones bajo presi&oacute;n. Aun as&iacute;, el trabajo que hab&iacute;a permitido coordinar todo aquello no desapareci&oacute; en ese mismo instante. Esa<strong> red de voces y cables </strong>hab&iacute;a hecho posible que miles de decisiones se ejecutaran a tiempo.
    </p><h2 class="article-text">El Ej&eacute;rcito cre&oacute; un sistema con operadoras biling&uuml;es en plena guerra</h2><p class="article-text">
        Ese entramado de comunicaciones llev&oacute; a que el <strong>Ej&eacute;rcito de Estados Unidos organizara un sistema de telefon&iacute;a militar</strong> que depend&iacute;a de mujeres biling&uuml;es, seg&uacute;n el <em>US Department of Veterans Affairs</em>. Estas operadoras, conocidas como <em><strong>Hello Girls</strong></em>, conectaron &oacute;rdenes, movimientos y apoyo de artiller&iacute;a en plena Primera Guerra Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Su labor permiti&oacute; coordinar tropas estadounidenses y francesas en un entorno donde el idioma bloqueaba operaciones. El resultado tuvo una consecuencia operativa clara en el frente, porque las decisiones llegaban sin retrasos cr&iacute;ticos.
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                El proceso exigió dominar dos lenguas y entender códigos militares                            </span>
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        Las operadoras no se limitaban a responder llamadas, ya que gestionaban &oacute;rdenes de avance, retirada y apoyo a&eacute;reo en tiempo real mientras el combate segu&iacute;a activo. En septiembre de 1918, durante la ofensiva de Saint-Mihiel, cientos de soldados escuchaban voces femeninas que transmit&iacute;an instrucciones bajo presi&oacute;n. Tambi&eacute;n en la ofensiva del Mosa-Argonne mantuvieron comunicaciones sin pausa durante jornadas completas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <em>Museum of the American G.I.,</em> llegaron a<strong> gestionar m&aacute;s de 26 millones de llamadas</strong> hasta el final de la guerra. <strong>Elizabeth Cobbs</strong>, profesora en Texas A&amp;M, explic&oacute; que &ldquo;el trabajo era peligroso y agotador, con centralitas instaladas en barracones que atra&iacute;an el fuego de la artiller&iacute;a alemana&rdquo;. Esa exposici&oacute;n obligaba a trabajar con casco y m&aacute;scara de gas al alcance de la mano.
    </p><h2 class="article-text">El reclutamiento seleccion&oacute; a un grupo muy reducido de candidatas</h2><p class="article-text">
        Antes de llegar a ese punto, el reclutamiento respondi&oacute; a un problema claro dentro del mando militar. El <strong>general John J. Pershing </strong>pidi&oacute; operadoras que dominaran ingl&eacute;s y franc&eacute;s para evitar fallos en la coordinaci&oacute;n con aliados. Miles de mujeres se presentaron, pero solo u<strong>na peque&ntilde;a parte super&oacute; las pruebas exigidas</strong>. Seg&uacute;n el material del <em>Museum of the American G.I.</em>, 1.750 solicitaron entrar y solo 223 terminaron en servicio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Grace Banker</strong>, jefa del grupo, explic&oacute; que &ldquo;las chicas ten&iacute;an que hablar franc&eacute;s e ingl&eacute;s y tambi&eacute;n entender el franc&eacute;s de los soldados estadounidenses&rdquo;. A esa exigencia ling&uuml;&iacute;stica se sumaba la capacidad de <strong>manejar c&oacute;digos que cambiaban </strong>cada d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El reconocimiento oficial tard&oacute; d&eacute;cadas en llegar tras la guerra</h2><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; la guerra, el reconocimiento no lleg&oacute; para ellas. Aunque hab&iacute;an llevado uniforme, seguido &oacute;rdenes y trabajado bajo fuego, el Ej&eacute;rcito decidi&oacute; clasificarlas como civiles. Eso<strong> dej&oacute; fuera cualquier derecho como veteranas</strong> durante d&eacute;cadas. La situaci&oacute;n se mantuvo hasta 1977, cuando el Congreso aprob&oacute; una ley que reconoc&iacute;a su servicio. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente<strong> Jimmy Carte</strong>r firm&oacute; esa norma y permiti&oacute; conceder beneficios militares a las supervivientes. Solo 18 de ellas segu&iacute;an vivas en ese momento. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1979, 31 mujeres recibieron la <strong>Medalla de la Victoria de la Primera Guerra Mundial</strong>.
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                El sistema de comunicación permitió coordinar operaciones en dos idiomas                            </span>
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        Durante el conflicto, su formaci&oacute;n ya las colocaba dentro de la estructura militar aunque el reconocimiento oficial no llegara, porque recib&iacute;an instrucci&oacute;n diaria, aprend&iacute;an t&eacute;rminos del Ej&eacute;rcito y pasaban inspecciones como cualquier unidad. Llevaban uniforme y rango, de modo que quedaban integradas en la disciplina del cuerpo y no trabajaban como personal externo. 
    </p><p class="article-text">
        Ese encaje se not&oacute; en el rendimiento, ya que superaron a los operadores masculinos en velocidad y precisi&oacute;n al conectar llamadas. Algunos mandos llegaron a afirmar que<strong> sin ellas no habr&iacute;a sido posible coordinar brigadas estadounidenses en combate,</strong> una teor&iacute;a que se apoyaba en resultados comprobables durante las operaciones. Esa eficacia termin&oacute; por situarlas en una posici&oacute;n necesaria dentro del funcionamiento del frente.
    </p><h2 class="article-text">Las historias personales recuperaron su lugar con el paso del tiempo</h2><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, los casos individuales empezaron a recuperar parte de esa historia. <strong>Olive Shaw</strong>, una de las operadoras que sigui&oacute; con vida hasta el reconocimiento oficial, trabaj&oacute; despu&eacute;s con la congresista<strong> Edith Nourse Rogers</strong>. Particip&oacute; en la lucha para que se reconociera su servicio y, tras su muerte en 1980, fue enterrada en el cementerio nacional de Massachusetts como veterana. 
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo fue el de <strong>Marguerite Lovera</strong>, enterrada en 1959 sin que se mencionara su servicio. D&eacute;cadas despu&eacute;s, un familiar inform&oacute; a la administraci&oacute;n de cementerios y se corrigi&oacute; su l&aacute;pida para incluir su papel en la guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Inez Crittenden</strong> no lleg&oacute; a ver ese cambio, porque muri&oacute; en Par&iacute;s el mismo d&iacute;a que termin&oacute; la guerra tras enfermar de neumon&iacute;a. Fue enterrada en el cementerio americano de Suresnes junto a m&aacute;s de mil militares. Su historia qued&oacute; ligada al momento en el que el conflicto terminaba mientras ella fallec&iacute;a lejos de casa. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las operadoras que murieron antes de 1977 tampoco pudieron acceder a los beneficios que hab&iacute;an ganado con su trabajo. Aun as&iacute;, las revisiones posteriores han ido<strong> a&ntilde;adiendo sus nombres y su servicio en registros oficiales</strong> que durante d&eacute;cadas las ignoraron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 10:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quiénes fueron las Hello Girls que mantuvieron conectados los frentes en la Primera Guerra Mundial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primera Guerra Mundial,Conflictos armados,Feminismo,Ejército,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El emocionante hallazgo de una botella con mensajes de hace más de un siglo en una playa australiana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encontrada-botella-mensajes-100-anos-playa-soldados-primera-guerra-mundial-australia-pm_1_12728869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1acfde0-2df3-41cd-9595-b7dc49df69d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El emocionante hallazgo de una botella con mensajes de hace más de un siglo en una playa australiana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos soldados provenientes de Australia que lucharon en la Primera Guerra Mundial escribieron a sus familias al poco de llegar a Francia </p><p class="subtitle">El secreto biológico detrás del desastre de Napoleón en 1812</p></div><p class="article-text">
        En ocasiones parece que la ficci&oacute;n se mezcla con la realidad con <a href="https://www.eldiario.es/spin/encuentran-restos-5-000-anos-antiguedad-yacimiento-cercano-barcelona-prehistoria-arqueologia-pm_1_12171395.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sucesos</a> que nos suenan m&aacute;s propicios para una pel&iacute;cula que para hechos reales, pero en esta ocasi&oacute;n se vuelve a demostrar que ambas est&aacute;n m&aacute;s relacionadas de lo pensamos, y eso es lo que relata un descubrimiento que ha hecho una familia australiana.
    </p><p class="article-text">
        Y es que una botella con mensajes de hace m&aacute;s de un siglo ha sido encontrada en una playa de Australia por parte de la familia Brown mientras estaban recogiendo basura en el estado de <strong>Australia Occidental</strong> el pasado 9 de octubre, seg&uacute;n ha informado la agencia <em>Associated Press</em>.
    </p><p class="article-text">
        Como relata uno de los miembros de la familia, <strong>Deb Brown</strong>, recogi&oacute; una botella de la marca <strong>Schweppes</strong> justo por encima de la l&iacute;nea de agua en la playa de <strong>Wharton</strong>, cerca de la ciudad de <strong>Esperance</strong>, cuando estaba paseando junto a su hija <strong>Felicity</strong> en un quad: 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1983891236508533067?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Hacemos mucha limpieza en nuestras playas y nunca pasar&iacute;amos por alto un trozo de basura. As&iacute; que esta peque&ntilde;a botella estaba all&iacute; esperando ser recogida&rdquo;, relataba a la agencia informativa sobre el suceso que tuvo lugar hace unas semanas.
    </p><h2 class="article-text">Mensajes de soldados de la Primera Guerra Mundial</h2><p class="article-text">
        En la botella encontrada en la playa de Australia se descubrieron unos mensajes que fueron escritos por dos soldados pocos d&iacute;as despu&eacute;s de haber zarpado hacia <strong>Francia</strong> para combatir <a href="https://www.eldiario.es/spin/destino-paloma-mensajera-caida-primera-guerra-mundial-queda-descubierto-capsula-encontrada-francia-pm_1_12497652.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la Primera Guerra Mundial</a>, datadas el 15 de agosto de 1916.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, los soldados autores de los mensajes fueron <strong>Malcolm Neville y William Harley</strong>, de 27 y 37 a&ntilde;os entonces en ese momento, y que hab&iacute;an zarpado unos d&iacute;as antes de escribir esos mensajes desde Adelaida en el barco HMAT A70 Ballarat para alistarse en el<strong> 48&ordm; Batall&oacute;n de Infanter&iacute;a Australiano en el Frente Occidental de Europa.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1981996048815153406?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El destino de ambos fue tr&aacute;gico. Neville muri&oacute; en batalla un a&ntilde;o despu&eacute;s de escribir el mensaje encontrado en la botella y Harley, si bien sobrevivi&oacute; a la contienda, fallecer&iacute;a en 1934 en Adelaida v&iacute;ctima de un c&aacute;ncer que pudo ser causado por el gas que se arroj&oacute; en las trincheras, seg&uacute;n su propia familia.
    </p><h2 class="article-text">Los mensajes de la botella han encontrado destinatarios</h2><p class="article-text">
        Los mensajes que encontraron la <strong>familia Brown </strong>en la playa de Australia Occidental iban dirigidos a los familiares de los soldasos, por ejemplo, Neville escrib&iacute;a a su madre Robertina, que viv&iacute;a en <strong>Wilkawatt</strong>, un pueblo casi sin habitantes actualmente en el sur del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ped&iacute;a que si se encontraba el mensaje se entregara a su madre a la que contaba que estaba &ldquo;pasando un muy buen momento&rdquo; y que &ldquo;la comida es muy buena hasta ahora, salvo una&rdquo; que enterraron &ldquo;en el mar&rdquo;. Debido a la petici&oacute;n, la familia Brown se intent&oacute; poner en contacto con los descendientes de los soldados, y as&iacute; sucedi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La familia encontr&oacute; al sobrino nieto de Neville y la nieta de Harley, ambos emocionados, asombrados e impresionados por el hallazgo: &ldquo;Simplemente no podemos creerlo. Realmente se siente como un milagro y nos alegramos de que nuestro abuelo se haya comunicado con nosotros desde la tumba&rdquo;, dijo Turner a la <em>Australian Broadcasting Corp</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encontrada-botella-mensajes-100-anos-playa-soldados-primera-guerra-mundial-australia-pm_1_12728869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 15:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El emocionante hallazgo de una botella con mensajes de hace más de un siglo en una playa australiana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Australia,Primera Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antony Beevor: "Putin transforma los principios de la URSS en un sistema que llamaríamos gánster-capitalista"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/antony-beevor-putin-transforma-principios-urss-sistema-llamariamos-ganster-capitalista-cat_1_12190667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9d35efb-aa7c-46f9-bb72-604cfef7162c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antony Beevor: &quot;Putin transforma los principios de la URSS en un sistema que llamaríamos gánster-capitalista&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador, que insiste en que no es "futurólogo", revisa los acontecimientos del último siglo para tratar de entender los episodios "convulsos" de la actualidad global</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - Por qué Putin quiere librarse de Zelenski: la historia de una enemistad que viene de lejos
</p></div><p class="article-text">
        Antony James Beevor (1946, Londres) es uno de los historiadores militares m&aacute;s respetados del mundo. Su principal &aacute;rea de estudio ha sido, desde principios de los 80, la Segunda Guerra Mundial (aunque su primer libro, en 1982, versara sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola). Su reputaci&oacute;n por la minuciosidad le ha granjeado un rango casi legendario entre sus colegas de profesi&oacute;n, adem&aacute;s de una legi&oacute;n de lectores atra&iacute;dos por su capacidad de ofrecer relatos pormenorizados de conflictos b&eacute;licos a lo largo y ancho de Europa en los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No soy futur&oacute;logo&rdquo;, repite Beevor casi como si fuera un mantra disfrazado de advertencia a cualquier periodista que pretenda entablar una conversaci&oacute;n con &eacute;l. El brit&aacute;nico se cita con elDiario.es en la terraza de un hotel barcelon&eacute;s en un d&iacute;a soleado. Ha acudido al festival Documenta para hablar del estado del mundo con la perspectiva de alguien que ha pasado su vida estudiando el pasado y que ve el presente con un sentimiento a medio camino entre la incredulidad y el miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si alguien le preguntara qu&eacute; es la historia, &iquest;qu&eacute; le contestar&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Le contestar&iacute;a lo que no es: la historia no es un mecanismo de predicci&oacute;n, sino una manera de entender el pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo analizar&iacute;a la situaci&oacute;n actual desde el punto de vista de un experto en historia militar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la idea de que el presidente de Estados Unidos pueda, de repente, confiar en alguien como Putin, un ex operativo de &eacute;lite de la KGB, y cambiar o tratar de cambiar toda la estrategia de Occidente, hubiera resultado absolutamente imposible de imaginar hace a&ntilde;os. Nadie hubiera sido capaz de dibujar un paisaje similar ni imaginar que llegar&iacute;amos aqu&iacute;. Ahora bien, si me est&aacute;s pidiendo alg&uacute;n tipo de predicci&oacute;n, no puedo adivinar nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D&eacute;jeme entonces preguntarle si hay alguna lecci&oacute;n que podamos aprender del pasado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un mont&oacute;n de lecciones que no hemos aprendido. Ya dec&iacute;a Otto von Bismarck que si hay algo que aprender de la historia es que no podemos aprender nada de la historia. Si miramos al siglo XX y tratamos de diseccionarlo, nos daremos cuenta de que la gran cat&aacute;strofe fue la Primera Guerra Mundial, pero que la guerra civil en Rusia fue incluso m&aacute;s determinante e influyente. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; vimos un nivel de destrucci&oacute;n y unas hambrunas sin precedentes, a lo que sigui&oacute; la Guerra Civil, con aquella Espa&ntilde;a de Largo Caballero y Calvo Sotelo en ambos extremos del espectro pol&iacute;tico y esa especie de c&iacute;rculo vicioso que conducir&iacute;a despu&eacute;s a la Segunda Guerra Mundial y a la polarizaci&oacute;n comunismo-capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Con Putin, sin embargo, vemos una transformaci&oacute;n de los antiguos principios de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica a un sistema que podemos denominar como hipercapitalista o g&aacute;nster-capitalista que transforma esa polarizaci&oacute;n interior en una lucha entre el autoritarismo y la democracia. Y es entonces cuando surge Trump, que es un hombre que no tiene ning&uacute;n inter&eacute;s en la ideolog&iacute;a y al que solo le interesa el poder.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en una época terrible que nos trae un salvoconducto para los más ricos, que pueden hacer lo que les dé la gana, y la humillación de los más débiles</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y hacia d&oacute;nde cree que nos dirigimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, no estamos hablando solo de un cambio pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Estamos hablando de un cambio social y moral, as&iacute; que estamos en una &eacute;poca terrible que nos trae un salvoconducto para los m&aacute;s ricos, que pueden hacer lo que les d&eacute; la gana, y la humillaci&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles, sin cortapisas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya s&eacute; que no es futur&oacute;logo, pero ha mencionado a Donald Trump. &iquest;Vio usted venir lo de su segundo mandato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, imagin&eacute; que Trump ganar&iacute;a. Los dem&oacute;cratas estaban demasiado enredados en lo que ahora llamamos pol&iacute;ticas <em>woke</em>, lo que retrata, en realidad, una gran crisis del progresismo. El problema es que la izquierda liberal pens&oacute; que pod&iacute;a impulsar una amplia agenda de cambios socioculturales y que todo ser&iacute;a aceptado y procesado sin problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en ning&uacute;n caso se plantearon algo que ya sucedi&oacute; en los a&ntilde;os 20 y 30 del siglo pasado: la sociedad solo puede aceptar un n&uacute;mero limitado de cambios antes de iniciar una reacci&oacute;n furiosa a esos cambios y esto es lo que est&aacute; pasando en estos momentos. El problema es que ahora nos encontramos yendo en la direcci&oacute;n contraria y lo hacemos a toda velocidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El historiador Antony Beevor, durante la entrevista                            </span>
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        <strong>&iquest;Alguna vez se pregunta c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;? Y, si es as&iacute;, &iquest;tiene alguna respuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos factores distintos, pero dir&iacute;a que todo empieza en los 90 y tiene que ver con el orden liberal global y la frustraci&oacute;n que provoca. Tenemos que entender que, en esa &eacute;poca, pasaron much&iacute;simas cosas: desde la ca&iacute;da del comunismo a la consolidaci&oacute;n de Internet y, sobre todo, la llegada de la globalizaci&oacute;n. La globalizaci&oacute;n es algo que ha cabreado a mucha gente y, en cierto modo, es razonable que as&iacute; sea. 
    </p><p class="article-text">
        De repente, uno se da cuenta de que no tiene ning&uacute;n tipo de control sobre su vida, porque ya sea Bezos, Amazon o cualquier otra multinacional, pueden recurrir a la mano de obra m&aacute;s barata o llevarse a las mentes m&aacute;s brillantes o hacer lo que les d&eacute; la gana. Al mismo tiempo, las naciones ya no tienen control sobre s&iacute; mismas, los pol&iacute;ticos ya no est&aacute;n al mando de su pa&iacute;s o de su pol&iacute;tica y el rol de los medios de comunicaci&oacute;n ha dado un giro de casi 180 grados. 
    </p><p class="article-text">
        Tim Berners-Lee [considerado el fundador de la<em> </em>World Wide Web] me dijo una vez que estaba devastado por el rol de Internet en el mundo actual y por c&oacute;mo las redes sociales y su uso de los algoritmos hab&iacute;an convertido el universo on-line en un lugar lleno de odio y rabia en el que las personas cargan contra otras en una atm&oacute;sfera completamente t&oacute;xica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero incluso esa toxicidad es algo que muchos han sabido usar como arma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, esa toxicidad es algo que muchos aprovechan. Trump, sin ir m&aacute;s lejos, ha sido extremadamente h&aacute;bil a la hora de usar toda esa frustraci&oacute;n y canalizarla en su beneficio. Algunos encuentran en esas emociones la gasolina para misiones horrendas. Por ejemplo, en mi pa&iacute;s, el Reino Unido. Cuando se hizo la campa&ntilde;a del Brexit se inventaron un eslogan brillante, &ldquo;Take back control&rdquo; [Retoma el control]. Es un eslogan extraordinario. Totalmente falso, por supuesto, pero brillante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me sorprende que alguien tan brillante y exitoso como Elon Musk pueda ser al mismo tiempo tan estúpido e incompetente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Aprovechando la reflexi&oacute;n sobre las redes sociales, &iquest;qu&eacute; opina de Elon Musk?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues que me sorprende que alguien tan brillante y exitoso pueda ser al mismo tiempo tan est&uacute;pido e incompetente. Es un hombre que tiene un cerebro muy singular, pero eso de ning&uacute;n modo quiere decir que tenga conocimiento o informaci&oacute;n alguna de c&oacute;mo funciona la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; cara se le qued&oacute; cuando le vio </strong><a href="https://www.eldiario.es/rastreador/brazo-alto-elon-musk-celebra-investidura-trump-gesto-parecido-saludo-nazi_132_11979393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>haciendo lo que parec&iacute;a ser el saludo nazi </strong></a><strong>en televisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que deber&iacute;amos tener mucho cuidado con determinadas suposiciones. Uno debe tener mucho cuidado a la hora de usar la palabra &lsquo;nazi&rsquo;. Creo no se est&aacute; usando esa comparaci&oacute;n como se deber&iacute;a y en muchas ocasiones se utiliza de forma sibilina. No hay que usarla as&iacute;: la Segunda Guerra Mundial fue una guerra que no se pareci&oacute; a ninguna otra y tratar de aplicar determinados lugares comunes a figuras o acciones del presente es totalmente err&oacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando en Estados Unidos llamaban nazi a Sadam Hussein no sab&iacute;an, o no quer&iacute;an saberlo, que Sadam se parec&iacute;a mucho m&aacute;s a Stalin que a Hitler [sonr&iacute;e]. Hay todo un abanico de ejemplos, gente tratando de sonar como Churchill o Roosevelt a la hora de adjudicar adjetivos sin entender la naturaleza del sujeto al que se refieren. Y entiendo perfectamente el atractivo de ese concepto: la idea de volver constantemente a los nazis, el famoso <em>reductio ad hitlerum</em> [reducir todo a Hitler] es de una simplicidad alarmante, pero al mismo tiempo es absolutamente funcional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dijo usted en una ocasi&oacute;n que, para entender cualquier conflicto desde un punto de vista puramente hist&oacute;rico, hay que dejar que pase medio siglo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, creo que hay un mont&oacute;n de elementos a tener en cuenta a la hora de analizar algo y que es muy complejo hacerlo sin la perspectiva que da el tiempo. Antes mencionaba los 90 y todos esos cambios que se produjeron en aquel momento y si estaban de alg&uacute;n modo conectados con el presente y entre ellos. Han pasado casi 40 a&ntilde;os y sigo sin saberlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es cristalino que Putin está en guerra con Occidente, por eso es sorprendente que Trump crea que Putin es su amigo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Se&ntilde;or Beevor, &iquest;considera usted que estamos en guerra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estamos en guerra. Putin ha ordenado sabotajes a gran escala en el mar, bajo el mar, a f&aacute;bricas, ha habido asesinatos, intentos de asesinato: es cristalino que Putin est&aacute; en guerra con Occidente, por eso es sorprendente que Trump crea que Putin es su amigo. Es tan absurdo como cuando Roosevelt pens&oacute; que Stalin podr&iacute;a ser su amigo: Stalin no ten&iacute;a amigos [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina de aquellos que afirman que Trump es un agente de la KGB o que est&aacute; siendo chantajeado por el Kremlin?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a Trump, a lo que se dice y dem&aacute;s, no hay dudas de que en los 90 sus negocios en Rusia y algunas de las cosas que se dicen de esos mismos negocios son absolutamente ciertas. De las historias con prostitutas y dem&aacute;s rumores, no tengo ni idea de qu&eacute; hay de verdad en ello, pero lo que s&iacute; tengo claro es que es bastante inquietante ver a alguien con ese nivel de sumisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parece que vivimos en un mundo en el que la palabra &lsquo;verdad&rsquo; ha quedado completamente difuminada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero eso no es algo nuevo. No podemos olvidar aquello que dec&iacute;an los sovi&eacute;ticos de la verdad objetiva. Lo negro puede ser blanco si sirve a los objetivos de un partido determinado. Es cierto que ahora existe una obsesi&oacute;n por socavar la verdad y que la gente no tiene ning&uacute;n respeto por ella. La honestidad intelectual ha dado paso al atropello moral y ahora muchos creen que tienen derecho a alterar la verdad si &eacute;sta no les conviene. Por supuesto, y dadas las propiedades multiplicadoras de las redes sociales, los efectos de esta pol&iacute;tica son una hecatombe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene usted esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [Sonr&iacute;e] Muy poca, pero me encantar&iacute;a que pudieras decirme algo que me hiciera cambiar de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Siempre puede ser peor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un viejo chiste jud&iacute;o en el que un pesimista dice, &ldquo;no podr&iacute;a ser peor&rdquo; y otro tipo le replica: &ldquo;&iexcl;siempre puede ser peor!&rdquo; [risas].
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni García Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/antony-beevor-putin-transforma-principios-urss-sistema-llamariamos-ganster-capitalista-cat_1_12190667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 20:29:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antony Beevor: "Putin transforma los principios de la URSS en un sistema que llamaríamos gánster-capitalista"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Vladímir Putin,Donald Trump,Estados Unidos,Guerras,Primera Guerra Mundial,Guerra comercial,Segunda Guerra Mundial,Guerra Civil Española,Ucrania,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cine y amabilidad como alternativas al rearme: la lección del ciclo de Filmoteca sobre la Primera Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/cine-amabilidad-alternativas-rearme-leccion-ciclo-filmoteca-primera-guerra-mundial_1_12192046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dad66af7-6ab9-4d61-bd74-358553e69dbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x375y224.jpg" width="1200" height="675" alt="Cine y amabilidad como alternativas al rearme: la lección del ciclo de Filmoteca sobre la Primera Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las 12 películas del programa 'No pudieron ser amables. Fábulas de la Gran Guerra', que llega en abril y mayo al Cine Doré, se estrenaron en el período de entreguerras. Para Miriam Martín, su programadora, fue "la última vez que la humanidad occidental pudo considerarse a sí misma con benevolencia"</p><p class="subtitle">HOY SE SALE - Qué hacer en Madrid: planes y agenda de ocio y cultura</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todo empez&oacute; hace 15 a&ntilde;os, en otro pa&iacute;s. Una tarde vi seguidas <em>El gran desfile </em>(1925)<em>,</em> de King Vidor, y <em>Vivamos hoy </em>(1933)<em>,</em> de Howard Hawks. Dos pel&iacute;culas de la Gran Guerra en las que se inventa todo un arte del buen trato. Sal&iacute; euf&oacute;rica del cine, con un inter&eacute;s y una creencia renovados en nuestra pobre especie. Antes de aquello nunca hab&iacute;a pensado seriamente en la Primera Guerra Mundial y en c&oacute;mo la vieron (y la mostraron) sus contempor&aacute;neos. Con el tiempo, otras pel&iacute;culas vinieron a confirmar mis intuiciones&rdquo;. As&iacute; explica Miriam Mart&iacute;n, cineasta y programadora, el germen del ciclo que ha comisariado en Filmoteca Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo <em>No pudieron ser amables. F&aacute;bulas de la Gran Guerra</em>, extra&iacute;do de un poema de Bertolt Brecht, el Cine Dor&eacute; de la calle Santa Isabel proyectar&aacute; entre abril y mayo doce pel&iacute;culas sobre el conflicto que marc&oacute; los primeros compases del siglo XX. Todas se estrenaron, adem&aacute;s, antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. &ldquo;Fue entonces, quiz&aacute;, la &uacute;ltima vez que la humanidad <em>occidental </em>pudo considerarse a s&iacute; misma con benevolencia. Antes de la bomba at&oacute;mica y de los campos de exterminio, antes de trasladar a suelo europeo el modus operandi colonial. Fueron adem&aacute;s los a&ntilde;os en los que el movimiento obrero pudo <em>so&ntilde;ar en serio</em> y no melanc&oacute;licamente, con millones de personas organizadas. Hasta Ernst Lubitsch se permite un poco de inocencia, aunque &eacute;l y Josef von Sternberg, los dos emigrados, sean los m&aacute;s ambiguos, los menos <em>creyentes</em>&rdquo;<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        En estas declaraciones para <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>, Mart&iacute;n habla de <em>Remordimiento </em>(1932)<em> </em>y <em>Fatalidad </em>(1931), dos de las obras maestras incluidas en el programa (las sesiones de abril pueden consultarse <a href="https://entradasfilmoteca.gob.es/listaPeliculas.aspx?idciclo=406" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a> y las de mayo se anunciar&aacute;n en semanas venideras). Arranca este viernes 4 de abril con una presentaci&oacute;n de su responsable y la proyecci&oacute;n de <em>El gran desfile</em>, la pel&iacute;cula que protagoniz&oacute; una de esas sesiones que sembr&oacute; en Mart&iacute;n la semilla que hoy brota en forma de este ciclo.
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                Fotograma de &#039;El gran desfile&#039; (King Vidor, 1925).                            </span>
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        Llega en medio de un contexto en el que el lenguaje belicista parece haberse adue&ntilde;ado de nuevo de la esfera pol&iacute;tica y social, con la palabra &ldquo;rearme&rdquo; como gran representante. Mart&iacute;n lamenta el regreso de esta deriva, si es que alguna vez se fue: &ldquo;No hay asunto m&aacute;s crucial que la crisis clim&aacute;tica y todo lo que no sea poner los recursos y la inteligencia en eso es lucha de clases que vamos perdiendo. El <em>rearme</em> tiene que ver justamente con no cambiar el modelo productivo, con forzar sus l&iacute;mites a costa de lo que sea. La Gran Guerra fue una guerra imperialista y nacionalista, am&eacute;n de un negocio gigantesco, en la que <em>se jug&oacute;</em> qu&eacute; potencia iba a ser la hegem&oacute;nica en los a&ntilde;os por venir. All&aacute; vamos otra vez, y con armamento nuclear&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tambi&eacute;n directora de cine, autora del cortometraje <em>Vuelta a Ria&ntilde;o </em>(2023), contrapone esta cosmovisi&oacute;n a algunas lecciones que se extraen de esta docena de pel&iacute;culas: &ldquo;Son <em>f&aacute;bulas</em> porque en cada una de ellas hay una hip&oacute;tesis &eacute;tica, un c&oacute;mo vivimos/c&oacute;mo podr&iacute;amos vivir. Y esas hip&oacute;tesis tienen que ver con la amabilidad y sus variaciones, con la delicadeza, la nobleza de esp&iacute;ritu o la camarader&iacute;a. Es como si los cineastas se preguntaran: <em>&iquest;En qu&eacute; consiste una vida humana?</em> y se respondieran: <em>En tratar de entenderse</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es importante conocer la historia para no repetirla, sino para tener presente que siempre, en cualquier &eacute;poca, ha habido personas que se han enfrentado al orden de la dominaci&oacute;n. Personas que han resistido, que han querido otra vida y que han tratado de anticipar esa vida en esta<em>.</em> La humanidad de la Gran Guerra es una humanidad distinta y distante, pero que nos contiene y que contenemos. Es una posibilidad nuestra&rdquo;, expone Mart&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Pel&iacute;culas que retratan la guerra como &ldquo;una cosa cero sexy&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Frente a la espectacularizaci&oacute;n de gran parte del cine b&eacute;lico, para Mart&iacute;n (y la mayor&iacute;a de los cineastas del ciclo) la guerra es &ldquo;una cosa cero sexy&rdquo;. Se explaya en esta cuesti&oacute;n: &ldquo;Truffaut dijo una vez, famosamente, que todas las pel&iacute;culas b&eacute;licas acaban siendo prob&eacute;licas. Creo que se refer&iacute;a a que los combates son muy atractivos de ver y de filmar, por la acci&oacute;n, la coreograf&iacute;a t&aacute;ctica, las bengalas en mitad de la noche... Y tambi&eacute;n al hero&iacute;smo y a la camarader&iacute;a. M&aacute;s all&aacute; de que la <em>sociedad de las trincheras</em> fuese algo bien real, las pel&iacute;culas del ciclo son, sobre todo, de retaguardia y tiempos muertos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, en las pocas secuencias de combate que hay, se nota y se siente hasta qu&eacute; punto demostr&oacute; esta guerra que el progreso t&eacute;cnico no orientado a cubrir necesidades se vuelve destructivo. La artiller&iacute;a, los bombardeos a&eacute;reos o los gases eran armas que obligaban a una relaci&oacute;n abstracta y distanciada con la gente y con la tierra. El <em>absurdo de la guerra</em> es esa distancia, el morir a manos de nadie&rdquo;, explica Mart&iacute;n.
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                Fotograma de &#039;La gran ilusión&#039; (Jean Renoir, 1937).                            </span>
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        <em>No pudieron ser amables </em>re&uacute;ne siete pel&iacute;culas estadounidenses (aunque varias las dirigen cinestas migrantes), tres sovi&eacute;ticas, una alemana y una francesa. Para la comisaria, el hecho de que Estados Unidos fuera la potencia triunfadora en la Primera Guerra Mundial &ldquo;puede comprobarse incluso en este modesto programa de cine&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Lo singular es que Hollywood se llen&oacute; de artistas, y estas siete pel&iacute;culas son fruto de un arte en su apogeo. Ellos se ocupan de todo: los protagonistas son franceses, alemanes, austr&iacute;acos o rusos que hablan en ingl&eacute;s. Pero tambi&eacute;n experimentan como locos, sobre todo en los a&ntilde;os de transici&oacute;n entre el mudo y el sonoro. Es un periodo muy excitante, casi sovi&eacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, sin embargo, se corrige a s&iacute; misma: &ldquo;Bueno, en realidad no, porque el mundo que muestran las pel&iacute;culas sovi&eacute;ticas y la alemana, tomadas por el esp&iacute;ritu de sus respectivas revoluciones, es m&aacute;s amplio. Incluye a m&aacute;s gente y una trama m&aacute;s rica e imprevisible de relaciones. Se trata de otra sensibilidad y se expresa con otras formas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y luego est&aacute; Jean Renoir, un se&ntilde;or omnicomprensivo que por suerte para nosotras se hizo cineasta. Muchas pel&iacute;culas francesas de la misma &eacute;poca y objeto parecen, en comparaci&oacute;n con <em>La gran ilusi&oacute;n,</em> que merece toda su fama, anuncios de queso. No s&eacute;, tal vez haya ah&iacute; algo del <em>entumecimiento moral</em> del vencedor&rdquo;, dice sobre la obra maestra de 1937.
    </p><h2 class="article-text">El amor, el tabaco y el &ldquo;derecho a la cotidianidad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del contraste entre pa&iacute;ses, en el ciclo destaca c&oacute;mo el romance y la camarader&iacute;a sobresalen en medio del conflicto. En este sentido, Mart&iacute;n destaca el papel de las mujeres en la retaguardia: &ldquo;Como digo <a href="https://www.cultura.gob.es/dam/jcr:54e69332-7b30-4c22-b977-8ac0448e4e6b/04-ciclos-abril-2025-no-pudieron-ser-amables-v2.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el texto de acompa&ntilde;amiento</a>, <em>el amor, en estas pel&iacute;culas, es el derecho a la cotidianidad, a la vida ordinaria</em>. Son las mujeres, que no combaten, las que se acercan a quienes no deben, las intercesoras, el g&eacute;nero humano internacional. La protagonista de <em>Suburbios </em>(1933)<em>,</em> de Boris Barnet, ejerce ese derecho con tanto ah&iacute;nco que acaba por contagiar al resto, los afectos privados se vuelven p&uacute;blicos. A veces es solo cuesti&oacute;n de intensidad (y perspectiva comunista)&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Marlene Dietrich en &#039;Fatalidad&#039; (Josef von Sternberg, 1931)                            </span>
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        Tambi&eacute;n en las pel&iacute;culas estadounidenses las muestras de cari&ntilde;o son totalmente desinhibidas: &ldquo;Excepto una, todas son pre-code [la &eacute;poca de Hollywwod previa a la introducci&oacute;n de las <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/homosexuales-mujeres-cadaveres-sexys-mato-censura-hollywood-totalmente-libre_1_11720150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">directrices de censura recogidas en el C&oacute;digo Hays</a>], as&iacute; que la gente se toca y se desea muy alegremente, sin ning&uacute;n disimulo. Da gusto verlo. En <em>El gran desfile,</em> los amantes van a encontrarse por la noche y ella, de camino, pasa por delante de un rosal. Arranca una rosa, se la restriega por el escote y suspira, en &eacute;xtasis peque&ntilde;o. La flor de la noche <em>pa'</em> quien la merece&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estos gestos eminentemente rom&aacute;nticos o sexuales, Mart&iacute;n subraya &ldquo;un motivo que se repite por doquier, en Estados Unidos, Francia o la URSS&rdquo;. La imagen no es otra que dos soldados de ej&eacute;rcitos enemigos compartiendo un cigarrillo, o varios. &ldquo;El valor del tabaco en este programa es alto, cinematogr&aacute;ficamente hablando, porque permite concretar y volver reconocible el gesto de compartir. Y en la guerra, el tabaco vale m&aacute;s que el oro&rdquo;, recuerda. &ldquo;Por eso Robert Desnos le escribi&oacute; a Youki Foujita, desde el campo de concentraci&oacute;n de Fl&ouml;ha, <em>querr&iacute;a regalarte cien mil cigarrillos rubios</em>. Pero esa es otra historia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/cine-amabilidad-alternativas-rearme-leccion-ciclo-filmoteca-primera-guerra-mundial_1_12192046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Apr 2025 13:56:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cine y amabilidad como alternativas al rearme: la lección del ciclo de Filmoteca sobre la Primera Guerra Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Primera Guerra Mundial,Filmoteca,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Margaret MacMillan, historiadora: “Trump aún no es un dictador en toda regla, pero sus instintos van en esa dirección"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/margaret-macmillan-historiadora-trump-no-dictador-regla-instintos-direccion_128_12125288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28d78bcd-9fbf-48c7-a98b-5ae49f32223b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y597.jpg" width="1200" height="675" alt="Margaret MacMillan, historiadora: “Trump aún no es un dictador en toda regla, pero sus instintos van en esa dirección&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de libros clave sobre la Primera Guerra Mundial y los acuerdos de paz del siglo XX ve paralelismos entre el momento actual y el populismo y la desconfianza en los medios y los partidos políticos de la década de 1930</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - La ‘Ilustración oscura’: la secta filosófica ultracapitalista tras la extrema derecha</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre hay otras opciones&rdquo;. &Eacute;sta es la frase con la que la historiadora Margaret MacMillan termina<a href="https://www.turnerlibros.com/libro/1914-de-la-paz-a-la-guerra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.turnerlibros.com/libro/1914-de-la-paz-a-la-guerra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>1914: De la paz a la guerra</em></a>, su libro sobre las tensiones y las decisiones de l&iacute;deres que llevaron a la Primera Guerra Mundial, y tal vez el m&aacute;s c&eacute;lebre y premiado de la experta en guerras y negociaciones de paz del siglo XX.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el eterno debate sobre si son los individuos en el poder los que marcan el curso de la historia o es el contexto el que encumbra a determinados l&iacute;deres, MacMillan suele repetir que ella est&aacute; en el medio, pero <a href="https://www.turnerlibros.com/coleccion/noema/?swoof=1&amp;pa_autor=margaret-macmillan&amp;really_curr_tax=1958-pa_coleccion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus libros</a> suelen destacar el peso de los impulsos y los prejuicios de los l&iacute;deres. Las decisiones de unos pocos hombres -todos eran hombres- llevaron a las guerras mundiales y, como recalca, siempre hab&iacute;a otra opci&oacute;n, otro camino que pod&iacute;an haber elegido. &ldquo;Poco en la historia es inevitable&rdquo;, escribe la historiadora, que lleva a&ntilde;os examinando el pasado y dice que ahora observa por primera vez con claridad las din&aacute;micas que ha estudiado en acci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        MacMillan naci&oacute; en Canad&aacute;, donde su madre estaba de vacaciones cuando estall&oacute; la Segunda Guerra Mundial y se qued&oacute; para estudiar en la Universidad de Toronto. La historiadora es bisnieta de David Lloyd George, el primer ministro brit&aacute;nico durante la Primera Guerra Mundial. Como profesora experta en historia militar y pol&iacute;tica internacional, su carrera se ha dividido entre Canad&aacute; y el Reino Unido, donde sigue siendo <a href="https://www.sant.ox.ac.uk/people/professor-margaret-macmillan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fellow</em></a><a href="https://www.sant.ox.ac.uk/people/professor-margaret-macmillan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> honoraria de la Universidad de Oxford</a> y miembro de<a href="https://www.sant.ox.ac.uk/news/professor-margaret-macmillan-appointed-to-the-order-of-merit/#:~:text=Margaret%20MacMillan%2C%20Honorary%20Fellow%20and,%2C%20sciences%2C%20culture%20and%20military." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la orden al m&eacute;rito</a> elegida por la reina. 
    </p><p class="article-text">
        Estos tiempos turbulentos le recuerdan, peligrosamente, a los a&ntilde;os 30 del fascismo antes de la Segunda Guerra Mundial, el periodo sobre el que est&aacute; escribiendo ahora su pr&oacute;ximo libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos mientras ella est&aacute; en Toronto, viendo en primera l&iacute;nea el enfrentamiento de Estados Unidos con su pa&iacute;s, y comenta que nunca hab&iacute;a visto a los canadienses tan &ldquo;enfadados&rdquo;. Esta es parte de nuestra conversaci&oacute;n telef&oacute;nica editada por extensi&oacute;n y claridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted escribe a menudo sobre las opciones y las decisiones de los l&iacute;deres &iquest;Qu&eacute; le ha sorprendido de lo que ha hecho Trump en estos dos meses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No pens&eacute; que se fuera a mover tan r&aacute;pido, aunque dijo que lo har&iacute;a. No pens&eacute; que le fuera a dar tal poder a Elon Musk. No pens&eacute; que elegir&iacute;a a gente tan mala para su gabinete. Ha reunido a personas que no estar&iacute;an en un Gobierno normal, como Robert Kennedy, Tulsi Gabbard o Pete Hegseth. Estas son personas que no est&aacute;n cualificadas para sus puestos. 
    </p><p class="article-text">
        La velocidad y la capacidad de destrucci&oacute;n es lo que me sorprende. Sab&iacute;a que ser&iacute;a malo, pero esta vez Trump tiene muchos menos frenos. Siente que tiene las manos libres. Se siente reivindicado y busca venganza. Tal vez destacar&iacute;a la forma en que est&aacute; utilizando el Gobierno para vengarse de las personas y de las instituciones, como lo que est&aacute; haciendo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/peligro-primera-enmienda-amenaza-trump-libertad-prensa-expresion-protesta_1_12123763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra la Universidad de Columbia</a>, incluida la retirada de 400 millones de d&oacute;lares de financiaci&oacute;n p&uacute;blica para investigaci&oacute;n. Est&aacute; ignorando tanto como puede la Constituci&oacute;n. Est&aacute; ignorando al Congreso. Est&aacute; interfiriendo en el ej&eacute;rcito. Suceden cosas que los estadounidenses se enorgullec&iacute;an de no hacer.
    </p><p class="article-text">
        Para los canadienses, Estados Unidos es como un miembro de la familia porque estamos muy vinculados. Casi todos los canadienses han vivido en Estados Unidos o tienen familiares all&iacute;. Siempre ha sido una relaci&oacute;n muy estrecha. Y es como ver a un miembro de la familia volverse loco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esto empujar&aacute; a Canad&aacute; hacia Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estamos hablando mucho m&aacute;s sobre eso. Tambi&eacute;n de reforzar nuestras relaciones con Asia y reformar nuestro mercado interior porque ahora tenemos barreras al comercio entre las provincias. Estamos analizando muy seriamente lo que no hemos afrontado hasta ahora. Vamos a tener que gastar mucho m&aacute;s en defensa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para los canadienses, Estados Unidos es como un miembro de la familia porque estamos muy vinculados... Y es como ver a un miembro de la familia volverse loco</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; la Administraci&oacute;n Trump tomando decisiones que podr&iacute;an reducir los caminos para Estados Unidos y otros pa&iacute;ses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde luego. De un lado, est&aacute; el da&ntilde;o dentro de Estados Unidos. La confianza estadounidense en su propio Gobierno lleva a&ntilde;os cayendo, y esto la empujar&aacute; m&aacute;s hacia abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista internacional, Trump est&aacute; alienando a sus aliados y ni siquiera las grandes potencias se comportan as&iacute;. Los aliados son &uacute;tiles, y las alianzas no se pueden reconstruir tan r&aacute;pido.&nbsp;Trump est&aacute; da&ntilde;ando a largo plazo las relaciones estadounidenses con potencias con las que deber&iacute;a ser amigable, y aparentemente est&aacute; preparado para hacer acuerdos con la Rusia de Putin, la China de Xi Jinping y Corea del Norte. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trump está alienando a sus aliados y ni siquiera las grandes potencias se comportan así. Los aliados son útiles, y las alianzas no se pueden reconstruir tan rápido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trump se mueve por impulsos y prejuicios, por emociones, pero parece querer ver el mundo dividido en esferas de influencia, es decir: Estados Unidos, dominante en el hemisferio occidental; China, dominante en Asia; Rusia, dominante en el coraz&oacute;n de Europa y Asia Central. Parece satisfecho con que haya gobiernos autoritarios controlando grandes porciones de territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; repiti&eacute;ndose la historia que describe antes de las guerras mundiales de unos pocos hombres que no controlan sus emociones y toman las decisiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Hay un gran debate en la Historia sobre cu&aacute;nto pesan los l&iacute;deres. Pero cuando tienes un individuo con mucho poder, ese individuo s&iacute; importa. Y hay un individuo en la cima de Estados Unidos que tiene un gran poder. Hasta ahora, los dem&oacute;cratas y los republicanos no parecen ser capaces de hacerle frente. Los dem&oacute;cratas est&aacute;n at&oacute;nitos y los republicanos le siguen la corriente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Importa m&aacute;s en Estados autoritarios. Si un l&iacute;der llega al poder, hay muy pocas esperanzas de sacarlo. Y cuanto m&aacute;s tiempo est&aacute; en el poder, m&aacute;s piensa que es invencible. Trump y los dictadores del pasado -&eacute;l a&uacute;n no es un dictador en toda regla, pero desde luego tiene instintos que van en esa direcci&oacute;n- est&aacute;n rodeados de personas que les dicen que son unos genios y se apresuran a hacer lo que quieren. A menudo se vuelven cada vez m&aacute;s grandilocuentes, cada vez menos dispuestos a escuchar cualquier cr&iacute;tica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un gran debate en la Historia sobre cuánto pesan los líderes. Pero cuando tienes un individuo con mucho poder, ese individuo sí importa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Puedes verlo con monarcas absolutos en el pasado. Puedes verlo con Franco en Espa&ntilde;a, Salazar en Portugal, Mussolini en Italia, y, por supuesto, Hitler y Stalin. A medida que pasan los a&ntilde;os, se convencen de que siempre tienen raz&oacute;n y nadie se atreve a decirles nada. A menudo, sus prejuicios realmente importan.
    </p><p class="article-text">
        Hitler estaba furioso con el acuerdo de M&uacute;nich en 1938 porque logr&oacute; lo que quer&iacute;a sin una guerra, y pensaba que una guerra ser&iacute;a buena para los alemanes. Este es el tipo de cosas que lo motivaron. Y por eso, cuando afront&oacute; qu&eacute; hacer en Polonia en 1939, ya estaba decidido a ir a la guerra. Se trataba de su propia visi&oacute;n loca de lo que Alemania necesitaba, pero tambi&eacute;n de una cuesti&oacute;n de orgullo. 
    </p><p class="article-text">
        Luis XIV de Francia dijo que iba a la guerra por orgullo. No le importaba cu&aacute;ntas personas murieran. Quer&iacute;a defender su honor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es necesario un l&iacute;der tan &uacute;nico, carism&aacute;tico o egoc&eacute;ntrico como ellos, para tirar en direcci&oacute;n opuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones importan mucho, pero el liderazgo tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La llegada al poder en 1933 del presidente Franklin Delano Roosevelt fue muy importante porque en general respet&oacute; las instituciones. Hubo tensi&oacute;n con el Tribunal Supremo, pero dio marcha atr&aacute;s e import&oacute; el mensaje de tranquilidad que dio a los estadounidenses. Sigui&oacute; siendo un dem&oacute;crata, aunque a veces le tentara comportarse de manera antidemocr&aacute;tica. Y dej&oacute; a Estados Unidos m&aacute;s fuerte democr&aacute;ticamente de c&oacute;mo lo encontr&oacute;. Hubo una posibilidad real de un Gobierno autoritario en Estados Unidos en los a&ntilde;os 30 o incluso de una guerra civil. Roosevelt salv&oacute; la democracia estadounidense y salv&oacute; el capitalismo estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        Y se puede decir tambi&eacute;n lo mismo de Winston Churchill: tuvo un poder enorme durante la Segunda Guerra Mundial, pero siempre encontraba tiempo para ir al Parlamento y explicar lo que estaba haciendo. Y acept&oacute; los resultados de las elecciones de 1945 cuando su partido perdi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;deres muy fuertes en el lado de la democracia pueden marcar la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Reconoce alguno de esos rasgos en los l&iacute;deres actuales en Am&eacute;rica o Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy muy interesada en el nuevo canciller alem&aacute;n. Parece estar preparado para asumir el liderazgo, est&eacute;s o no de acuerdo con lo que est&aacute; tratando de hacer con el presupuesto. Y ha sido muy directo. A Macron le queda poco m&aacute;s de un a&ntilde;o para actuar, y hay muchos que no est&aacute;n de acuerdo con &eacute;l. En Canad&aacute;, tambi&eacute;n importa qui&eacute;n sea el primer ministro. Hay algunos ejemplos, pero tambi&eacute;n los hay de l&iacute;deres que bajo presi&oacute;n no defender&aacute;n la democracia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se hacen ahora muchos paralelismos con el antes y el despu&eacute;s de las dos guerras mundiales, &iquest;qu&eacute; momento en la historia podr&iacute;a ayudarnos a comprender mejor este tiempo que se siente tan cr&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo me estoy fijando mucho en la d&eacute;cada de 1930, la toma del poder por parte de los nazis en Alemania y cu&aacute;n r&aacute;pido pas&oacute;. Hitler se convirti&oacute; en canciller en lo que todav&iacute;a era una Alemania m&aacute;s o menos democr&aacute;tica y tard&oacute; alrededor de cinco semanas en destruir la democracia en Alemania. As&iacute; que estoy mirando eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Llevamos casi ocho semanas de Trump&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No quiero ni pensarlo... Pero las instituciones estadounidenses son m&aacute;s fuertes y los estados tienen m&aacute;s poder. Es cierto que Prusia ten&iacute;a mucho poder dentro de Alemania, pero los dem&aacute;s estados, no tanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es que no sea del todo igual, pero el populismo y la falta de confianza en las instituciones, los medios de comunicaci&oacute;n, la educaci&oacute;n y los partidos pol&iacute;ticos tambi&eacute;n sucedieron en la d&eacute;cada de 1930.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pienso en la d&eacute;cada de 1930 y tambi&eacute;n en el per&iacute;odo anterior a la Primera Guerra Mundial, cuando hubo una serie de crisis y tensiones internacionales. Antes de 1914 y de 1939 hab&iacute;a potencias llamadas revisionistas, potencias que estaban dispuestas a romper las reglas y las normas existentes para hacer lo que quer&iacute;an. Y as&iacute; Hitler viol&oacute; sistem&aacute;ticamente las disposiciones del Tratado de Versalles que hab&iacute;a firmado Alemania. &Eacute;l y Mussolini atacaron a sus vecinos. Los japoneses invadieron Manchuria y eso anim&oacute; a otros. En M&uacute;nich, no fueron s&oacute;lo los alemanes quienes obtuvieron pedazos de Checoslovaquia, sino tambi&eacute;n los h&uacute;ngaros.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">No es que no sea del todo igual, pero el populismo y la falta de confianza en las instituciones, los medios de comunicación, la educación y los partidos políticos también sucedieron en la década de 1930</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Mirando a las conversaciones de paz ahora, &iquest;ve el paralelismo de que Ucrania sea como Checoslovaquia en 1938 al dejar que Rusia se quede con su territorio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Hitler prometi&oacute; en M&uacute;nich que respetar&iacute;a lo que quedaba del Estado checo, y eso dur&oacute; hasta marzo de 1939, cuando simplemente lo tom&oacute; e instal&oacute; un r&eacute;gimen t&iacute;tere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No creo que se pueda confiar en la palabra de Putin. Zelenski tiene toda la raz&oacute;n. Ha habido treguas antes y Putin no les ha prestado ninguna atenci&oacute;n. Rusia tambi&eacute;n firm&oacute; los acuerdos de Budapest. No se puede confiar en absoluto en su palabra. 
    </p><p class="article-text">
        A Rusia no le estaba yendo tan bien en la guerra. La ofensiva rusa se hab&iacute;a estancado. Ahora Estados Unidos presiona y amenaza a Ucrania, y eso ha puesto a Putin en una posici&oacute;n mucho m&aacute;s fuerte. Creo que Putin avanzar&aacute; lo m&aacute;s al Oeste que pueda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe el riesgo de una guerra m&aacute;s all&aacute; de Ucrania?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre existe ese riesgo, y hay otros puntos de tensi&oacute;n en el mundo. Lo que pase en Taiw&aacute;n sigue siendo una amenaza muy grave. Polonia ahora dice que quiere armas nucleares. Vamos a ver proliferaci&oacute;n nuclear, lo cual no es algo bueno. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un mundo mucho m&aacute;s peligroso porque las naciones que quieren atacar a sus vecinos ven que otros pueden hacerlo y salirse con la suya.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Ahora Estados Unidos presiona y amenaza a Ucrania, y eso ha puesto a Putin en una posición mucho más fuerte. Creo que Putin avanzará lo más al Oeste que pueda.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y existe un riesgo para Estados Unidos? La Primera Guerra Mundial fue el comienzo del &ldquo;siglo americano&rdquo;. &iquest;Podr&iacute;a ser este el final?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trump est&aacute; aprovechando el sentimiento aislacionista que siempre ha estado presente en Estados Unidos, a veces m&aacute;s fuerte, a veces m&aacute;s d&eacute;bil. Parece pensar que Estados Unidos est&aacute; protegido por la geograf&iacute;a. Sigue diciendo que tenemos hermosos oc&eacute;anos a ambos lados. Pero los misiles supers&oacute;nicos pueden volar alrededor del mundo y son muy r&aacute;pidos, no te da tiempo ni a lanzar una advertencia. La idea de que Estados Unidos est&aacute; a salvo de ataques de potencias en el otro lado del mundo es una fantas&iacute;a. Supongo que imagina que puede intimidar a todos sus vecinos, y tal vez apoderarse de algunos de ellos. Pero eso no har&aacute; que Estados Unidos sea m&aacute;s seguro y crear&aacute; resentimiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Estamos ante un mundo mucho más peligroso porque las naciones que quieren atacar a sus vecinos ven que otros pueden hacerlo y salirse con la suya</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si Estados Unidos se apodera de M&eacute;xico, Canad&aacute;, Panam&aacute; y Groenlandia, luego tendr&aacute; que gobernarlos. Y la fuerza militar estadounidense est&aacute; teniendo problemas para reclutar. Parte del problema es el desinter&eacute;s. Pero la otra parte es que muchos j&oacute;venes estadounidenses no son aptos para el ej&eacute;rcito. Las tasas de obesidad en Estados Unidos son muy altas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alg&uacute;n ejemplo de l&iacute;deres en la historia que hayan intimidado tanto a sus aliados como Trump?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil encontrarlo. Desde luego, Alemania lleg&oacute; a dominar al aliado de Austria-Hungr&iacute;a en la Primera Guerra Mundial. Pero p&uacute;blicamente los alemanes no persiguieron a los austriacos; aparentemente, era una relaci&oacute;n amistosa. Alemania e Italia tuvieron una relaci&oacute;n muy dif&iacute;cil en la Segunda Guerra Mundial, pero no fue en p&uacute;blico de esta manera. A ojos de la mayor&iacute;a, la relaci&oacute;n entre alemanes e italianos a&uacute;n persist&iacute;a. No se me ocurre ning&uacute;n ejemplo igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es para usted ver en acci&oacute;n algunas de las din&aacute;micas que ha estudiado en las guerras mundiales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es horrible. He sido muy privilegiada porque gran parte del mundo ha visto guerras desde 1945, pero, como canadiense, no he experimentado la guerra. Ha habido malos momentos. Durante la guerra de Vietnam, exist&iacute;a la preocupaci&oacute;n de que Estados Unidos estuviera perdiendo poder y su autoridad moral. Y ha habido momentos en que Estados Unidos ha inquietado a sus aliados. Pero no recuerdo nada parecido, ni siquiera con Nixon. Lyndon Johnson se enfad&oacute; mucho con nuestro primer ministro entonces por criticar a Estados Unidos por Vietnam, pero ese fue un incidente aislado. Recordamos esos tiempos porque eran muy inusuales. Pero ahora Trump nos insulta a nosotros, a M&eacute;xico y a otros pa&iacute;ses todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las cosas que est&aacute; haciendo Trump o su equipo es reescribir la historia. &iquest;Qu&eacute; puede hacer usted como historiadora o nosotros como periodistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seguir intent&aacute;ndolo. Trump no sabe nada de Historia. Es muy ignorante.<a href="https://www.bbc.co.uk/news/blogs-trending-48880867" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En un mitin</a>, en su primera presidencia, habl&oacute; sobre la Guerra de Independencia de Estados Unidos, que fue en el siglo XVIII, y habl&oacute; de c&oacute;mo el ej&eacute;rcito estadounidense tomaba los aeropuertos brit&aacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        No sabe nada, pero ahora b&aacute;sicamente repite puntos rusos, acusando a Ucrania de empezar la guerra o a Zelenski de ser dictador o corrupto. Est&aacute; repitiendo como un loro lo que dicen los rusos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La presidencia de Trump supone el principio o el final de un ciclo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ambas cosas. Es un per&iacute;odo de transici&oacute;n. Algunas de las cosas que est&aacute;n pasando ya estaban sucediendo antes. Estados Unidos ya hab&iacute;a descubierto que sus aliados no estaban haciendo lo suficiente para contribuir a la OTAN. Esto no es algo que Trump haya notado por casualidad. Y el poder militar de China ya estaba creciendo. Las cosas estaban cambiando, pero ahora somos mucho m&aacute;s conscientes de lo que est&aacute; sucediendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o que Trump ha hecho al orden internacional, el da&ntilde;o que ha hecho a las alianzas estadounidenses y a la reputaci&oacute;n de Estados Unidos en el mundo, no se deshar&aacute;. Algo significativo ha cambiado. Ahora est&aacute; realmente en peligro la idea de que se puede tener un orden internacional basado en reglas, donde todas las personas se benefician de la posibilidad de vivir en un mundo pac&iacute;fico. La idea es m&aacute;s bien que las potencias hacen lo que quieren y presionan a todos los dem&aacute;s. Ese no es un buen mundo para vivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y mientras tanto no estamos lidiando colectivamente con lo que deber&iacute;amos, en particular el cambio clim&aacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora está realmente en peligro la idea de que se puede tener un orden internacional basado en reglas, donde todas las personas se benefician de la posibilidad de vivir en un mundo pacífico. La idea es más bien que los poderes hacen lo que quieren y presionan a todos los demás. Ese no es un buen mundo para vivir.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le da esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener esperanza porque si todos nos rendimos, las cosas empeorar&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s. En varios pa&iacute;ses, la situaci&oacute;n actual nos ha obligado a afrontar lo que debemos hacer para sobrevivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Canad&aacute; no ha tenido que pensar as&iacute; desde hace tiempo. &iquest;Qu&eacute; necesitamos hacer para sobrevivir como naci&oacute;n? No es algo con lo que la mayor&iacute;a de nosotros pens&aacute;bamos que tendr&iacute;amos que lidiar. Tenemos que pensar en qu&eacute; es importante. Y si crees, como yo, que el gobierno democr&aacute;tico, a pesar de todos sus errores, sigue siendo el mejor y el que tiene menos probabilidades de salir mal, entonces debemos pensar en c&oacute;mo podemos fortalecerlo. Esto significa que tenemos que pensar en c&oacute;mo fomentar una mayor participaci&oacute;n, medir el efecto de las redes sociales y educar a los j&oacute;venes para que no crean todo lo que leen. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/margaret-macmillan-historiadora-trump-no-dictador-regla-instintos-direccion_128_12125288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Mar 2025 20:54:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Margaret MacMillan, historiadora: “Trump aún no es un dictador en toda regla, pero sus instintos van en esa dirección"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump,Canadá,Europa,Primera Guerra Mundial,Segunda Guerra Mundial,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Wanda Landowska, la mujer que escandalizó a la élite musical y convirtió en moderno un instrumento antiguo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/wanda-landowska-mujer-escandalizo-elite-musical-convirtio-moderno-instrumento-antiguo_1_12002846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f9dbd0b-adf4-4f10-915e-b53b97ac534b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110454.jpg" width="3440" height="1935" alt="Wanda Landowska, la mujer que escandalizó a la élite musical y convirtió en moderno un instrumento antiguo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista polaca revitalizó a Bach con el clave, decidió no tener hijos y entregarse a la música, en un siglo XX convulso que le llevó a la cárcel por motivos políticos tras la Primera Guerra Mundial</p><p class="subtitle">La familia y la comunidad judía española apelan al Supremo de EEUU para que España devuelva el Pissarro expoliado por los nazis
</p></div><p class="article-text">
        Mirar al pasado es tambi&eacute;n mirar hacia figuras cuyo legado sigue vivo y contin&uacute;a resonando a trav&eacute;s del tiempo. En el &aacute;mbito de la m&uacute;sica antigua, Wanda Landowska&nbsp;(Polonia, 1879 - Estados Unidos, 1959), fue una mujer polaca que no solo rescat&oacute; el clave como instrumento, sino que redefini&oacute; toda una tradici&oacute;n interpretativa, inspirando a generaciones de m&uacute;sicos que han seguido sus pasos. En un momento en el que el piano hab&iacute;a desplazado por completo al clave, la artista lo transform&oacute; en un s&iacute;mbolo de modernidad llev&aacute;ndolo de nuevo a las grandes salas de concierto, contribuyendo a la forma en que se aprecia el patrimonio sonoro en el mundo contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, reconocida como &ldquo;una mujer muy moderna para su &eacute;poca&rdquo;, Landowska se convirti&oacute; en toda una eminencia. En un contexto en el que la m&uacute;sica antigua solo pod&iacute;a llegar a un p&uacute;blico minoritario o a una &eacute;lite m&aacute;s culturalmente cultivada, la artista logr&oacute; que la sociedad de entonces la viera como &ldquo;una opci&oacute;n est&eacute;tica a la que acudir&rdquo; a trav&eacute;s de una &ldquo;experiencia de concierto&rdquo; accesible a todo el mundo. &ldquo;Consigui&oacute; democratizar y divulgar el universo de la m&uacute;sica antigua, sobre todo desde que empez&oacute; a publicar grabaciones con gran tirada a partir de los a&ntilde;os 20&rdquo;, explica Sonia Gonzalo Delgado, historiadora y music&oacute;loga encargada de comisariar el proyecto con el que la Fundaci&oacute;n Juan March, junto a la investigadora In&eacute;s Ruiz Artola, rinde homenaje a Wanda Landowska.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, con tal de resaltar la importancia de su arte, la Fundaci&oacute;n Juan March est&aacute; organizando una serie de conciertos que recorren la vida y la obra de Landowska (hasta el 12 de febrero). Estos conciertos, adem&aacute;s de servir para proyectar la lucha de recuperaci&oacute;n de la m&uacute;sica antigua que Wanda Landowska ha llevado a cabo, son una valios&iacute;sima oportunidad para reconocer a una de las grandes influyentes de su tiempo. &ldquo;Fue una celebridad con la que muchos int&eacute;rpretes quer&iacute;an trabajar, a la que muchos quer&iacute;an, admiraban e incluso imitaban&rdquo;, cuenta Sonia Gonzalo a elDiario.es, destacando que su grandeza reside en que &ldquo;reivindic&oacute; el clave como un instrumento moderno no solo en el &aacute;mbito de escucha, sino en el &aacute;mbito de la composici&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Wanda Landowska en el estudio del escultor Auguste Rodin a principios del siglo XX                            </span>
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        Para comprender c&oacute;mo Landowska se convierte en la figura pionera que es hoy d&iacute;a, su juventud supone una etapa esencial. La artista destac&oacute; por su inter&eacute;s en revitalizar compositores ya convertidos en leyenda como Johann Sebastian Bach, Jean-Philippe Rameau y Fran&ccedil;ois Couperin, a los que tomaba como m&aacute;xima inspiraci&oacute;n. Lo hizo desde un enfoque rompedor, dise&ntilde;ando su propia versi&oacute;n moderna del clave en colaboraci&oacute;n con la f&aacute;brica de pianos Pleyel. Esto la alz&oacute; como &ldquo;una artista que llegaba del pasado para transmitir una m&uacute;sica del pasado&rdquo;, pero desde &ldquo;unos c&oacute;digos enteramente modernos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, su mirada visionaria la hizo tener que enfrentar pol&eacute;micas debido a pianistas que intentaron cuestionar su fama. Sonia Gonzalo cuenta que, &ldquo;quiz&aacute;s por envidia o por cuestiones meramente art&iacute;sticas&rdquo;, Landowska fue criticada por artistas que no entend&iacute;an el rumbo musical que hab&iacute;a decidido tomar. Puesto que, aunque era clavecinista, tambi&eacute;n era pianista y nunca hab&iacute;a dejado de tocar el piano, una gran parte del sector no miraba con buenos ojos su convicci&oacute;n por fusionar ambos instrumentos. &ldquo;Fue vilipendiada por aquellos que tradicionalmente hab&iacute;an tocado al piano a Bach, Scarlatti u otras obras importantes del repertorio hist&oacute;rico, seg&uacute;n la tradici&oacute;n rom&aacute;ntica del XIX&rdquo;, dice la comisaria.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Wanda Landowska y Manuel de Falla en los alrededores del Carmen de la Antequeruela en noviembre de 1922"
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                Wanda Landowska y Manuel de Falla en los alrededores del Carmen de la Antequeruela en noviembre de 1922                            </span>
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        Estos m&uacute;sicos &ldquo;no entend&iacute;an que una mujer con un clave&rdquo; alcanzara la fama con &ldquo;un repertorio que no pertenec&iacute;a al universo femenino&rdquo;, relata Sonia Gonzalo a este peri&oacute;dico, y aunque hab&iacute;a mujeres que &ldquo;alguna vez interpretaban piezas m&aacute;s de sal&oacute;n como Mozart o alguna sonata de Scarlatti&rdquo;, desde luego que &ldquo;no tocaban las grandes obras de Bach&rdquo;, lo que Wanda Landowska s&iacute; hizo. La artista ven&iacute;a de una familia liberal culturalmente bastante nutrida y lleg&oacute; a desarrollar una carrera extraordinaria en un ambiente en el que las mujeres solistas no eran la norma, optando por no tener hijos y dedic&aacute;ndose por completo a su arte. Lo hizo acompa&ntilde;ada de Henry Lew, su marido, al que vio en &eacute;l &ldquo;un aliado con el que difundir su idea de la interpretaci&oacute;n de la canci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los obst&aacute;culos, Landowska logr&oacute; imponer su visi&oacute;n art&iacute;stica y cre&oacute; una &ldquo;red de aliados&rdquo; que &ldquo;valoraban y potenciaban su carrera&rdquo;, reuni&eacute;ndose con compositores de la vanguardia musical para escribir obras para clave. Adem&aacute;s, consigui&oacute; que no se la relacionase con las &ldquo;hero&iacute;nas de la est&eacute;tica prerrafaelita&rdquo;, figuras femeninas t&iacute;picas del siglo XIX, y siempre sal&iacute;a al escenario &ldquo;enfundada en un vestido largo, negro y en silencio&rdquo;, poni&eacute;ndose unas &ldquo;babuchas que no hac&iacute;an ruido&rdquo; para que pareciera que &ldquo;levitaba&rdquo;. &ldquo;Construy&oacute; toda una est&eacute;tica nueva&rdquo;, comenta Sonia Gonzalo. Para ello, cre&oacute; un personaje que supo vender entradas, publicando art&iacute;culos en la prensa desde 1919 y defendiendo en revistas musicales lo que luego hac&iacute;a encima del escenario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Wanda Landowska fue vilipendiada por quienes no entendían que una mujer con un clave pudiera conseguir la fama con un repertorio que no pertenecía al universo femenino de las pianistas de la época.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sonia Gonzalo Delgado</span>
                                        <span>—</span> Historiadora y musicóloga 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes, su talento ya hab&iacute;a llegado con &eacute;xito a Espa&ntilde;a. La artista visit&oacute; el pa&iacute;s durante su primera gira mundial, organizada por un empresario de cantantes de &oacute;pera y fundamental para gestar la imagen de diva que lanza al mercado internacional desde 1905. A partir de ese a&ntilde;o y hasta 1936, Landowska volver&aacute; ininterrumpidamente a Madrid todas las temporadas excepto cuando est&aacute; de gira estadounidense o cuando se centra en su trabajo discogr&aacute;fico, contribuyendo as&iacute; a la consolidaci&oacute;n de un movimiento de revalorizaci&oacute;n de la m&uacute;sica antigua en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero sus visitas a la capital presentan un par&oacute;n a partir de 1912, cuando, por culpa del estallido de la Primera Guerra Mundial, Wanda Landowska se queda internada como presa pol&iacute;tica en Alemania. No obstante, tal es la conexi&oacute;n que forja con Espa&ntilde;a que mantiene much&iacute;sima correspondencia con empresarios del pa&iacute;s, contactos que la hacen regresar a los a&ntilde;os siguientes cuando retoma su carrera en 1919. &ldquo;Como la Primera Guerra Mundial deja a algunos pa&iacute;ses muy minados, vuelve a Espa&ntilde;a gracias a su red de contactos, aprovech&aacute;ndose de la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola dentro del contexto de la Edad de Plata para retomar su trayectoria con fuerza&rdquo;, explica Sonia Gonzalo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De izquierda a derecha: Francisco García Lorca, Antonio Luna, María del Carmen de Falla, Federico García Lorca, Wanda Landowska, Manuel de Falla y José Manuel Segura (1922)"
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha: Francisco García Lorca, Antonio Luna, María del Carmen de Falla, Federico García Lorca, Wanda Landowska, Manuel de Falla y José Manuel Segura (1922)                            </span>
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        Sin embargo, lo m&aacute;s relevante de su v&iacute;nculo con Espa&ntilde;a es la colaboraci&oacute;n que nace con Manuel de Falla, quien le dedic&oacute; <em>Concierto para clave</em>. Esta obra, escrita entre 1923 y 1926, es &ldquo;el ejemplo paradigm&aacute;tico de lo que signific&oacute; Landowska para la historia de la m&uacute;sica en el siglo XX y la importancia que tuvo en Espa&ntilde;a&rdquo;, suponiendo para la artista &ldquo;un terreno fundamental en el desarrollo de su concepci&oacute;n&rdquo;. Se trat&oacute; de la primera obra para clave solista de la modernidad, y vio la luz gracias al fruto de la estrecha amistad de la int&eacute;rprete y el compositor gaditano, de ah&iacute; a que haya sido seleccionada como la primera cita del ciclo organizado por la Fundaci&oacute;n Juan March, con la participaci&oacute;n del clavecinista Mahan Esfahani y el Ensemble de la Orquesta Sinf&oacute;nica de Castilla y Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La segunda sesi&oacute;n del ciclo, <em>Las Goldberg de Landowska en el nuevo clave Pleyel</em>, se realiz&oacute; con el clavecinista Benjamin Alard. El programa est&aacute; dedicado &iacute;ntegramente a las <em>Variaciones Goldberg</em> de Johann Sebastian Bach, obra que Landowska interpret&oacute; en grabaciones hist&oacute;ricas, marcando un hito en la recuperaci&oacute;n del repertorio para clave. &ldquo;A partir de los 60 se dej&oacute; de fabricar el clave en la casa Pleyel, lo que hace que hoy, en vez de ser el instrumento moderno que fue hace un siglo, sea un instrumento hist&oacute;rico&rdquo;, cuenta Sonia Gonzalo, destacando el principal incentivo de ese segundo concierto.
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                Benjamin Alard, en la Fundación Juan March                            </span>
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        El ciclo culminar&aacute; el 12 de febrero con el concierto <em>Landowska a trav&eacute;s de sus textos</em>, que fusiona m&uacute;sica e interpretaci&oacute;n teatral para ahondar en la vida de la clavecinista. Los actores Paloma C&oacute;rdoba y Jos&eacute; Luis Torrijo dramatizar&aacute;n extractos de sus diarios, mientras el clavecinista Diego Ares interpretar&aacute; obras de Landowska y compositores como Couperin y Rameau. Todas las sesiones son de entrada gratuita, que pueden reservarse desde una semana antes en la web <a href="https://www.march.es/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">march.es</a> o desde una hora antes del evento en taquilla. Adem&aacute;s, ser&aacute;n retransmitidas en directo a trav&eacute;s de Canal March, YouTube, RTVE Play y Radio Cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Wanda Landowska fue una artista visionaria cuya influencia sigue siendo esencial. Sin embargo, como se&ntilde;ala Sonia Gonzalo, &ldquo;todav&iacute;a es una gran desconocida para el p&uacute;blico mel&oacute;mano en general&rdquo;. A pesar de ello, dej&oacute; &ldquo;un importante legado discogr&aacute;fico&rdquo; y una &ldquo;gran herencia de disc&iacute;pulos en el mundo entero&rdquo;, estableciendo incluso una escuela en Lakeville, Connecticut, tras huir de Europa en la Segunda Guerra Mundial por su condici&oacute;n de jud&iacute;a. Su figura poli&eacute;drica refuerza su car&aacute;cter no solo de int&eacute;rprete, sino sobre todo de creadora, haci&eacute;ndola merecedora de &ldquo;ser rescatada de un olvido general&rdquo; e incluirla en la n&oacute;mina de los grandes nombres del siglo XX, junto a figuras como Arthur Rubinstein o Pau Casals, con quien incluso lleg&oacute; a tocar en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/wanda-landowska-mujer-escandalizo-elite-musical-convirtio-moderno-instrumento-antiguo_1_12002846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 21:04:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Wanda Landowska, la mujer que escandalizó a la élite musical y convirtió en moderno un instrumento antiguo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Música clásica,Primera Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Mariano Sáez Morilla, el proclamador de la República cuyo cuerpo sigue desaparecido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/historia-mariano-saez-morilla-proclamador-republica-cuyo-cuerpo-sigue-desaparecido_1_12015229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43b393c2-0e0c-406c-81d7-e04fcd28eeaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110974.jpg" width="1237" height="696" alt="La historia de Mariano Sáez Morilla, el proclamador de la República cuyo cuerpo sigue desaparecido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Maestro de maestros, este albaceteño estaba en Ávila cuando estalló la Guerra Civil, pero dos requetés le condujeron a Pamplona, donde había sido concejal en defensa de la educación pública y la separación Iglesia-Estado, y desde entonces se desconoce el paradero de su cuerpo</p><p class="subtitle">Cunqueiro antes de ser Cunqueiro: un libro rescata os artigos do escritor en 'El Pueblo Gallego' durante a República
</p></div><p class="article-text">
        La Plaza del Ayuntamiento de Pamplona jam&aacute;s hab&iacute;a estado tan atestada de gente. Aquella tarde del 14 de abril, la voz de Mariano S&aacute;ez Morilla se irgui&oacute; sobre las dem&aacute;s: &ldquo;&iexcl;Navarros! &iexcl;Pamploneses! Hoy es un d&iacute;a grande para Espa&ntilde;a. En Madrid y en todos los pueblos y ciudades espa&ntilde;olas se ha proclamado la Rep&uacute;blica con un entusiasmo delirante, como lo hacemos en este momento nosotros&rdquo;, comenz&oacute; su corto e hist&oacute;rico discurso. A este maestro de maestros, que siempre defendi&oacute; la educaci&oacute;n p&uacute;blica y la separaci&oacute;n entre Iglesia y Estado, no le quedaban ni seis a&ntilde;os de vida. Tras el inicio de la Guerra Civil, los carlistas lo asesinaron en Navarra. Su cuerpo sigue todav&iacute;a desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        El historiador Eduardo Mart&iacute;nez Lacabe acaba de publicar <em>Mariano S&aacute;ez Morilla. Proclamador de la Segunda Rep&uacute;blica en Pamplona. Vida y muerte entre boinas rojas</em> (Pamiela, 2025), la primera biograf&iacute;a que recupera del olvido a este albacete&ntilde;o que jug&oacute; un papel clave tanto en el advenimiento republicano como a lo largo de sus a&ntilde;os de concejal en el Consistorio pamplon&eacute;s. &ldquo;Era un profesor de Escuela Normal, ense&ntilde;aba magisterio a los futuros maestros&rdquo;, introduce el autor de la monograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;ez lleg&oacute; a Pamplona en el verano de 1921 por amor. Su mujer, con la que se cas&oacute; ese a&ntilde;o, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez de Toro, obtuvo una plaza como inspectora de educaci&oacute;n en la capital navarra. &Eacute;l estaba en Galicia, pidi&oacute; el traslado y los dos se instalaron en Pamplona. A pesar de haber pasado a la posteridad como maestro, S&aacute;ez fue un ilustrado licenciado en Derecho y con estudios en Filosof&iacute;a. Tambi&eacute;n periodista: fue director de <em>El magisterio navarro</em>, el &oacute;rgano oficial de los maestros en la regi&oacute;n; redactor en <em>El pueblo navarro</em>, de corte liberal que con el tiempo tendi&oacute; al monarquismo; y corresponsal de la cabecera republicana <em>La Libertad</em>.
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                Mariano Sáez entrevistado por Vicente Martínez de Ubago en 1931                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con una honda preocupaci&oacute;n por la realidad de su tiempo, ya tras la Primera Guerra Mundial S&aacute;ez defendi&oacute; en charlas y conferencias el pacifismo. &ldquo;Dec&iacute;a que si las cosas no cambiaban ser&iacute;a irremediable una Segunda Guerra Mundial, porque estaba muy atento al auge fascista italiano, y acert&oacute;&rdquo;, comenta su bi&oacute;grafo. Su preocupaci&oacute;n por la formaci&oacute;n le hizo merecedor de una beca de la Junta de Ampliaci&oacute;n de Estudios (JAE), al igual que su mujer, que le llev&oacute; a estudiar los sistemas pedag&oacute;gicos de Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;ez decidi&oacute; tomar partido a nivel institucional en 1929, cuando se afili&oacute; al PSOE. &ldquo;Para &eacute;l, Pablo iglesias era un referente, no tanto por su socialismo sino por su humanismo. Ya en Madrid, se afili&oacute; en 1933 a la Izquierda Republicana de Manuel Aza&ntilde;a&rdquo;, adelanta Mart&iacute;nez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Llega la proclamaci&oacute;n: &ldquo;Ciudadanos, &iexcl;viva la Rep&uacute;blica!&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Aquella tarde del 14 de abril vino precedida por las elecciones municipales celebradas dos d&iacute;as antes, cuando las fuerzas republicanas ganaron en la mayor&iacute;a de ciudades del pa&iacute;s. &ldquo;Pamplona era un oasis. Aqu&iacute; triunfaron los mon&aacute;rquicos, carlistas y jaimistas, pero el gobernador militar ve&iacute;a que muchas ciudades ya estaban proclamando la Rep&uacute;blica&rdquo;, concretiza el historiador. Fue convocado el Comit&eacute; Republicano-Socialista, formado por tres de los primeros y dos de los segundos. Aquel d&iacute;a en la plaza estuvieron los cinco: Seraf&iacute;n H&uacute;der, Mariano Ans&oacute;, Emilio Zaraola; y Tiburcio Os&aacute;car y el mismo S&aacute;ez.
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                    alt="Mariano en el centro, entre dos militares, con Enrique Astiz a la derecha, miembro de Izquierda Republicana."
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                Mariano en el centro, entre dos militares, con Enrique Astiz a la derecha, miembro de Izquierda Republicana.                            </span>
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        Acompa&ntilde;ados por una gran manifestaci&oacute;n, arribaron al Ayuntamiento de Pamplona pasadas las 18:30 horas para saludar al nuevo r&eacute;gimen democr&aacute;tico desde el balc&oacute;n. &ldquo;Esta plaza nos la imaginamos as&iacute; el d&iacute;a del chupinazo, pero hasta el momento nunca hab&iacute;a habido tanta gente en ella&rdquo;, ilustra el propio Mart&iacute;nez. La primera proclamaci&oacute;n republicana la realiz&oacute; Seraf&iacute;n H&uacute;der, presidente del citado Comit&eacute;, en el mismo Consistorio en que su padre, Francisco H&uacute;der, se convirtiera en el primer alcalde republicano de la ciudad en la Primera Rep&uacute;blica, en 1873.
    </p><p class="article-text">
        No queda testimonio escrito de lo que H&uacute;der comparti&oacute; con los asistentes. En cambio, hasta tres medios de la regi&oacute;n recogieron una por una las palabras de S&aacute;ez, el &uacute;nico de los cinco que se explay&oacute; desde el balc&oacute;n: &ldquo;El pueblo espa&ntilde;ol empieza hoy a gobernarse a s&iacute; mismo bajo la bandera de la Rep&uacute;blica que simboliza la libertad, la cultura y la tolerancia y respeto para las ideas y sentimientos de todos los ciudadanos&rdquo;, dijo tras sus primeras palabras.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; continu&oacute;: &ldquo;Enterremos piadosamente todos los tristes recuerdos de nuestras luchas pol&iacute;ticas y de la vergonzosa Dictadura, y un&aacute;monos todos los espa&ntilde;oles para trabajar por el engrandecimiento y prosperidad de la Patria&rdquo;. Sus &uacute;ltimas palabras terminaron un con un viva: &ldquo;Saludad con emoci&oacute;n patri&oacute;tica a estas banderas de la milicia Nacional, de los Trabajadores y de la Rep&uacute;blica, pues todas ellas nos gu&iacute;an hacia un ideal de Libertad y Justicia. Ciudadanos, &iexcl;viva la Rep&uacute;blica!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento, los cinco adalides de la Rep&uacute;blica en Pamplona tambi&eacute;n hicieron un llamado a la calma. &ldquo;Saludaron al nuevo r&eacute;gimen, pero tambi&eacute;n intentaron tranquilizar a los presentes porque en Pamplona estaban rodeados de lobos. Esto era una isla carlista y jaimista, como se vio despu&eacute;s al convertirse en centro de conspiraci&oacute;n durante la Guerra Civil&rdquo;, a&ntilde;ade el historiador.
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                Proclamación de la Segunda República en Pamplona.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Su labor como concejal a favor de la educaci&oacute;n p&uacute;blica</strong></h2><p class="article-text">
        S&aacute;ez se convirti&oacute; en uno de los 29 concejales del Ayuntamiento pamplon&eacute;s en junio de 1931, tras celebrarse la segunda vuelta de las elecciones de abril impugnadas por las fuerzas de derechas. &ldquo;Fue concejal s&iacute;ndico, el cargo m&aacute;s importante despu&eacute;s del alcalde&rdquo;, a&ntilde;ade Mart&iacute;nez. Durante su etapa como edil, la pol&iacute;tica de S&aacute;ez se caracteriz&oacute; por dos cuestiones: la defensa de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica y la separaci&oacute;n entre Iglesia y Estado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Defendi&oacute; una moci&oacute;n para construir un colegio en el centro de Pamplona, en donde tambi&eacute;n se instruir&iacute;an los maestros y en el que pudieran hacer pr&aacute;cticas. No quer&iacute;a que los hijos de las gentes m&aacute;s pobres tuvieran que pasar por el yugo religioso para recibir su educaci&oacute;n&rdquo;, desarrolla el bi&oacute;grafo. En su momento, S&aacute;ez propuso que el centro se llamara Alcal&aacute;-Zamora o Pablo Iglesias. Nunca vio terminado el proyecto, que s&iacute; se ejecut&oacute;. Actualmente, su nombre es el de V&aacute;zquez de Mella, un ide&oacute;logo del tradicionalismo y carlismo espa&ntilde;ol totalmente alejado de las ideas de S&aacute;ez.
    </p><p class="article-text">
        Separar la vida civil y religiosa desde el Ayuntamiento no fue una empresa f&aacute;cil. &ldquo;En aquel momento, incluso el Consistorio pagaba a los oradores de los sermones en Semana Santa y San Ferm&iacute;n, las velas y los cirios de las procesiones&rdquo;, ejemplifica Mart&iacute;nez. La valent&iacute;a de S&aacute;ez le llev&oacute; a defender que todo lo relacionado con el culto religioso deb&iacute;a ser sufragado por los propios feligreses.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;ez tuvo que dejar su acta de concejal en 1933, ya que era incompatible su puesto como funcionario en la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona con el desempe&ntilde;o de un cargo p&uacute;blico. Consigui&oacute; una plaza de profesor de Pedagog&iacute;a en Madrid en la Escuela de San Bernardo, a donde lleg&oacute; en septiembre, y abandon&oacute; el Consistorio, aunque oficialmente su plaza qued&oacute; desierta en 1934.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La guerra en &Aacute;vila, la muerte en Navarra</strong></h2><p class="article-text">
        Por avatares del destino, S&aacute;ez no estaba en la capital al inicio de la contienda en julio de 1936, sino en &Aacute;vila, ciudad en la que su mujer era inspectora de educaci&oacute;n. Aquel mes, S&aacute;ez form&oacute; parte de un tribunal de oposiciones. El 19 de julio, &Aacute;vila cay&oacute; en manos de los sublevados y el docente decidi&oacute; esconderse, hasta que lo apresaron a principios de enero de 1937. &ldquo;La familia no sabe cu&aacute;ndo le detuvieron, pero a finales de septiembre de 1936, la Junta Superior de Educaci&oacute;n de Navarra, trufada de carlistas, public&oacute; un escrito que condenaba p&uacute;blicamente a S&aacute;ez por haber escapado de la justicia&rdquo;, a&ntilde;ade Mart&iacute;nez.
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                    alt="Mariano, cerca de la bandera tricolor, en el recibimiento en Irún a Unamuno tras la vuelta del exilio."
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            <span class="title">
                Mariano, cerca de la bandera tricolor, en el recibimiento en Irún a Unamuno tras la vuelta del exilio.                            </span>
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        El nombre de S&aacute;ez no era el &uacute;nico que aparec&iacute;a en ese texto carlista. Tambi&eacute;n lo hac&iacute;a el de su mujer, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez de Toro, mon&aacute;rquica de derechas, hija de un carlista del ej&eacute;rcito de Don Carlos y muy tradicional, tanto que a sus cinco hijos los educaron en escuelas religiosas. 
    </p><p class="article-text">
        La noticia de su ubicaci&oacute;n lleg&oacute; a Navarra, desde donde salieron dos requet&eacute;s en busca de S&aacute;ez. Cruzaron parte de la Pen&iacute;nsula, en plena Guerra, desde Pamplona hasta &Aacute;vila. &ldquo;Le condujeron al colegio de los Escolapios, un centro de detenci&oacute;n en Pamplona gestionado por los carlistas, le debieron tomar declaraci&oacute;n y apenas d&iacute;as despu&eacute;s le mataron&rdquo;, relata el final de sus d&iacute;as el bi&oacute;grafo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los documentos, S&aacute;ez muri&oacute; el 10 de febrero de 1937, un mi&eacute;rcoles de ceniza. Su viuda inscribi&oacute; la defunci&oacute;n de S&aacute;ez en el registro civil de &Aacute;vila el 10 de mayo de 1938. En la causa de la muerte consta que falleci&oacute; por &ldquo;hemorragia interna&rdquo;. En el lugar de fallecimiento aparece &ldquo;Eibero-Pamplona&rdquo;, aunque remita a la localidad de Ibero. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, durante muchos a&ntilde;os se ha pensado que su cuerpo reposaba en Ripa (Odieta): &ldquo;Parece ser que eso le dijeron a la mujer, muy cat&oacute;lica, para que se quedara tranquila. En 2023 exhumamos dos cuerpos en Ripa, pero el ADN no se correspond&iacute;a con el de S&aacute;ez&rdquo;, cuenta Mart&iacute;nez. M&aacute;s tarde pensaron que su cuerpo pod&iacute;a estar en Ostiz, aunque en estos momentos Mart&iacute;nez sostiene que lo m&aacute;s probable es que el cad&aacute;ver de S&aacute;ez pueda encontrarse entre dos localidades muy cercanas a la capital: Ibero y Etxauri.
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            <span class="title">
                Mariano Sáez de Morilla, foto que le hicieron en un estudio hacia 1933.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/historia-mariano-saez-morilla-proclamador-republica-cuyo-cuerpo-sigue-desaparecido_1_12015229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 22:09:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Mariano Sáez Morilla, el proclamador de la República cuyo cuerpo sigue desaparecido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda República,Guerra Civil Española,Navarra,Primera Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Robert Graves, el autor de 'Yo, Claudio' que escribió su biografía antes de los 40: "Lo que tocaba lo convertía en literatura"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/robert-graves-autor-claudio-escribio-biografia-40-tocaba-convertia-literatura_1_11790846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ea02334-fea7-427e-a2de-2da1d6211371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x869y514.jpg" width="1200" height="675" alt="Robert Graves, el autor de &#039;Yo, Claudio&#039; que escribió su biografía antes de los 40: &quot;Lo que tocaba lo convertía en literatura&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reedición de su autobiografía, 'Adiós a todo aquello', muestra la talla de un poeta y novelista impactado por su experiencia en la Primera Guerra Mundial, y desliza su orientación bisexual</p><p class="subtitle">Una segunda oportunidad para comprender mejor ‘Tomates verdes fritos’, una novela que rompe tabús del universo femenino
</p></div><p class="article-text">
        Para multitud de lectores el nombre de Robert Graves aparece asociado a su novela <em>Yo, Claudio</em>, un &eacute;xito editorial y un cl&aacute;sico, cuya fama se vio reforzada por una m&iacute;tica serie de televisi&oacute;n de la BBC en los a&ntilde;os setenta. Aquella cr&oacute;nica hist&oacute;rica de un peculiar emperador romano y l&uacute;cido relato sobre los entresijos del poder eclips&oacute; el resto de la obra amplia, profunda y vers&aacute;til de Graves, nacido en Wimbledon (Londres) en 1895 en una familia burguesa acomodada.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la reciente publicaci&oacute;n de su autobiograf&iacute;a <em>Adi&oacute;s a todo aquello</em> (Alianza), escrita en 1929 cuando contaba 34 a&ntilde;os, pone de relieve el talento de un escritor con un centenar de libros publicados, traducidos a 30 idiomas y que abarcan poes&iacute;a, narrativa, cuentos y ensayo hist&oacute;rico. Considerada como la biograf&iacute;a de la generaci&oacute;n que luch&oacute; en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), <em>Adi&oacute;s a todo aquello</em> marc&oacute; la vida y la obra de Graves y narr&oacute; el horror del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De mi generaci&oacute;n del colegio&rdquo;, escribi&oacute; Graves, &ldquo;murieron por lo menos uno de cada tres porque todos consiguieron destinos como oficiales en cuanto pudieron, la mayor&iacute;a de ellos en Infanter&iacute;a o en el Real Cuerpo A&eacute;reo. La esperanza media de vida de un oficial subalterno de Infanter&iacute;a en el frente occidental fue, en algunas fases de la guerra, de tan solo unos tres meses. Para entonces ya hab&iacute;a resultado herido o muerto&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f148c7d6-dcf1-4382-a1fb-225b5401d0dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Como universitario de clase alta Graves se alist&oacute; con 19 a&ntilde;os, como oficial, en el Ej&eacute;rcito brit&aacute;nico. Su terrible experiencia b&eacute;lica en las trincheras dej&oacute; huellas para toda su vida como la repugnancia al olor a gas o el espanto ante los ruidos violentos, es decir, padeci&oacute; una profunda neurosis postraum&aacute;tica. Pero su autobiograf&iacute;a no se limita a aquellos cuatro a&ntilde;os horrorosos, sino que abarca tambi&eacute;n una infancia y una adolescencia infelices con conflictos religiosos o pulsiones homosexuales. Experto en Graves, profesor e investigador en la Universitat de les Illes Balears, Eduard Moy&agrave; afirma que <em>Adi&oacute;s a todo aquello,</em> un t&iacute;tulo muy significativo de lo que cuenta, representa &ldquo;el certificado de defunci&oacute;n de una civilizaci&oacute;n de progreso, una civilizaci&oacute;n occidental que muri&oacute; en las trincheras de esa Primera Guerra Mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aquella guerra signific&oacute; un golpe brutal para un poeta joven como Graves&rdquo;, se&ntilde;ala Moy&agrave;, &ldquo;y se convirti&oacute; en la biograf&iacute;a de su generaci&oacute;n. Es un libro prolijo y exhaustivo porque aplica una mirada amplia sobre sus compa&ntilde;eros del colegio, de internados o del Ej&eacute;rcito, a la vez que muestra una gran honestidad al hablar, por ejemplo, de su atracci&oacute;n por algunos amigos. Es una obra, por tanto, escrita a tumba abierta que incluye su separaci&oacute;n de Nancy Nicholson, su primera mujer, y su posterior relaci&oacute;n con Laura Riding. Todo ello explica que el libro figure entre las mejores autobiograf&iacute;as del siglo XX&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Admiradora de la obra de Robert Graves y empe&ntilde;ada en publicar la mayor&iacute;a de sus libros, Pilar &Aacute;lvarez, directora de Alianza, define <em>Adi&oacute;s a todo aquello</em> como &ldquo;uno de los mejores testimonios sobre la Primera Guerra Mundial y un retrato de su generaci&oacute;n escrito en un estilo &aacute;gil y muy narrativo. Adem&aacute;s, revela su paulatino desclasamiento de la burgues&iacute;a a la que pertenec&iacute;a y su aproximaci&oacute;n al protofeminismo de su mujer, Nancy Nicholson, y a las ideas progresistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Graves se muestra como un tipo con inquietudes diversas que van desde la pr&aacute;ctica del boxeo, en la que destac&oacute;, hasta su afici&oacute;n por el monta&ntilde;ismo, pero que poco a poco se decanta por la poes&iacute;a, en particular, y la literatura en general. En ese periodo de formaci&oacute;n jug&oacute; un papel relevante George Mallory, su profesor y pionero del alpinismo &#8213;lleg&oacute; a ser su padrino de boda&#8213; y que desapareci&oacute; en una ascensi&oacute;n al Everest rodeada de misterio en 1924. As&iacute; evoc&oacute; la tr&aacute;gica expedici&oacute;n y homenaje&oacute; a su amigo en su autobiograf&iacute;a: &ldquo;Cuando termin&oacute; la guerra, George amaba las monta&ntilde;as m&aacute;s que nunca. Su muerte en el monte Everest lleg&oacute; cinco a&ntilde;os despu&eacute;s. Nadie sabe si Irvine y &eacute;l realmente consiguieron escalar los &uacute;ltimos cien metros del ascenso o si se dieron media vuelta, ni lo que pas&oacute;; pero todos los que hemos escalado con George estamos convencidos de que lleg&oacute; a la cumbre y se regocij&oacute; como era su costumbre sin dejarse una reserva suficiente para el descenso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1926 Graves, ya un especialista en literatura inglesa, logra una plaza de profesor en la Universidad de El Cairo adonde se traslada con su esposa Nancy, sus hijos y Laura Riding, tambi&eacute;n escritora y amiga del matrimonio. Sin embargo, aquel tr&iacute;o acab&oacute; de forma explosiva, ya que Robert y Nancy se separaron a su regreso a Londres mientras Laura intent&oacute; suicidarse. Pese a todo, el escritor y Laura recompusieron su relaci&oacute;n y en el a&ntilde;o 1929 decidieron trasladarse a Mallorca.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mallorca, su lugar en el mundo</strong></h2><p class="article-text">
        A juicio de Eduard Moy&agrave;, a Graves le result&oacute; opresivo el ambiente de Londres y necesit&oacute; escapar. Con una vocaci&oacute;n pasional por la poes&iacute;a, sigue los pasos de Keats o Byron y busca el Mediterr&aacute;neo. &ldquo;Robert Graves&rdquo;, cuenta Moy&aacute;, &ldquo;se marcha a un para&iacute;so est&aacute;tico en aquella &eacute;poca que son las islas mediterr&aacute;neas y elige Mallorca por recomendaci&oacute;n de Gertrude Stein. Se siente fascinado por ese tipo de vida de una sociedad donde la tecnolog&iacute;a todav&iacute;a no hab&iacute;a llegado y que re&uacute;ne los ingredientes de su imaginario po&eacute;tico. &Eacute;l es sobre todo un poeta y en las monta&ntilde;as de Mallorca, en Dei&agrave;, encuentra inspiraci&oacute;n y sosiego. All&iacute; escribir&aacute; y trabajar&aacute; con Laura Riding, terminar&aacute; la novela <em>Yo, Claudio</em> en 1934 y permanecer&aacute; en la isla hasta que el estallido de la Guerra Civil les obligue a abandonar Mallorca en 1936&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su deseo de regresar cuanto antes a Mallorca, el comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939 retrasa su vuelta hasta siete a&ntilde;os despu&eacute;s. Entretanto, Graves se separa de Laura y se empareja con Beryl Hodge con la que se casar&iacute;a en 1950 y con la que tendr&iacute;a cuatro hijos, entre ellos William, actual albacea del legado de su padre; y <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/lucia-hija-robert-graves-correspondencia-padres-demuestra-conexion-especial_1_9173594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a, escritora</a>. Durante cuatro d&eacute;cadas en Dei&agrave;, hasta su fallecimiento en 1985, el autor de <em>Yo, Claudio</em> se convertir&aacute; en un escritor reconocido y premiado que obtiene el favor de una multitud de lectores con sus obras m&aacute;s populares, al tiempo que publica libros ensay&iacute;sticos sobre cultura cl&aacute;sica para un p&uacute;blico m&aacute;s cualificado.
    </p><p class="article-text">
        Su editora subraya que Graves ocupa un lugar destacado en la literatura, entre otras cosas, &ldquo;por reinterpretar los mitos cl&aacute;sicos&rdquo;. &ldquo;As&iacute; pues, un libro como <em>La diosa blanca</em> representa una cosmogon&iacute;a de los mitos desde la perspectiva de una mujer. Asimismo sus obras sobre los mitos griegos y hebreos revelan su extraordinaria formaci&oacute;n en la cultura cl&aacute;sica&rdquo;, a&ntilde;ade Pilar &Aacute;lvarez.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el profesor Moy&aacute; como la editora &Aacute;lvarez coinciden en que Graves am&oacute; la poes&iacute;a por encima de todo. Ello no significa, en opini&oacute;n de los expertos en su literatura, que no fuera tambi&eacute;n un brillante novelista y ensayista. En cualquier caso, su &eacute;xito rotundo con <em>Yo, Claudio, </em>con una biograf&iacute;a de Lawrence de Arabia y con otras novelas le permiti&oacute; una c&oacute;moda y desahogada vida en Mallorca. La directora de Alianza resalta una cualidad de Graves: &ldquo;Era un estudioso que convert&iacute;a en obra literaria todo lo que estudiaba. Podr&iacute;a decirse que aquello que tocaba lo convert&iacute;a en literatura. No podemos olvidar que fue un catedr&aacute;tico en Oxford&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Famoso y rico, en armon&iacute;a con la naturaleza en su peque&ntilde;o reino de Dei&agrave;, en un paraje privilegiado entre la sierra de Tramuntana y el mar, Graves se implic&oacute; con la sociedad mallorquina y no fue un extranjero aislado. Am&oacute; Mallorca donde pudo alejarse del mundo y escapar del horror de una brutal guerra que marc&oacute; su juventud. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su esp&iacute;ritu abierto y modernizador, la irrupci&oacute;n de un turismo de masas a partir de la d&eacute;cada de los setenta disgust&oacute; un tanto a Graves porque hab&iacute;a perdido el para&iacute;so. En su vejez, trat&oacute; con escritores como Camilo Jos&eacute; Cela, que se hab&iacute;a instalado en Palma en 1954 y pas&oacute; a ser un asiduo acompa&ntilde;ante. En cualquier caso, Eduard Moy&agrave;, que ha traducido recientemente un poemario de Graves al catal&aacute;n <em>(El crestall rost. Poemes de muntanya,</em> editorial Moll) sostiene que Graves se dio cuenta de que la invasi&oacute;n tur&iacute;stica de Mallorca daba al traste con el para&iacute;so que hab&iacute;a vivido. &ldquo;Siempre fue Graves un elemento modernizador en la isla&rdquo;, opina Moy&agrave;, &ldquo;hasta que se percat&oacute; de que el turismo abr&iacute;a una caja de Pandora&rdquo;. Ahora bien, su huella ha quedado en su fundaci&oacute;n y en un museo en Dei&agrave; y, por supuesto, en su extensa obra. Quiso que en la l&aacute;pida de su tumba en el cementerio de este pueblo mallorqu&iacute;n tan solo figurara esta inscripci&oacute;n: &ldquo;Robert Graves. Poeta 24-7-1895 / 7-12-85&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/robert-graves-autor-claudio-escribio-biografia-40-tocaba-convertia-literatura_1_11790846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Nov 2024 21:36:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Robert Graves, el autor de 'Yo, Claudio' que escribió su biografía antes de los 40: "Lo que tocaba lo convertía en literatura"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Biografías,Ensayos,Mallorca,Primera Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crayón, el dibujante vitoriano rescatado del olvido que satirizó la hipocresía y la escasez de la Gran Guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/crayon-dibujante-vitoriano-rescatado-olvido-satirizo-hipocresia-escasez-gran-guerra_1_11478610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/864de00d-9c67-454a-8a13-98ec2d2586d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097870.jpg" width="1507" height="848" alt="Crayón, el dibujante vitoriano rescatado del olvido que satirizó la hipocresía y la escasez de la Gran Guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En otra vertiente más folclórica de su trabajo, el que fuera gran crítico de Eduardo Dato también dibujó sobre las fiestas y tradiciones de la ciudad de Vitoria</p><p class="subtitle">El Gobierno central prevé retirar en julio el último escudo franquista de las calles vascas, ubicado en el centro de Vitoria</p></div><p class="article-text">
        Mientras en las trincheras se libraban los combates de la Gran Guerra que entre 1914 y 1918 enfrent&oacute; a Europa, un vitoriano se val&iacute;a de su &aacute;cida s&aacute;tira para criticar la supuesta neutralidad de Espa&ntilde;a, mofarse de la manipulaci&oacute;n de las noticias que llegaban a la ciudadan&iacute;a y quejarse del encarecimiento de los bienes m&aacute;s b&aacute;sicos. Ya se sab&iacute;a que estas caricaturas las firmaba un Cray&oacute;n, pero no se ha conocido hasta recientemente que tras este seud&oacute;nimo se escond&iacute;a Joaqu&iacute;n Francisco Olagu&iacute;bel y Urbina, militar nacido en el seno de una familia vitoriana que luego se entreg&oacute; a la pluma, de la que salieron tambi&eacute;n caricaturas m&aacute;s folcl&oacute;ricas, dedicadas a las fiestas de Vitoria e incluso a las fondas de la ciudad m&aacute;s recomendadas para los forasteros que se dejasen caer por ella.
    </p><p class="article-text">
        Cray&oacute;n, como se ha sabido recientemente gracias al trabajo de Ander Gondra, no era m&aacute;s que el 'nom de plum' de Joaqu&iacute;n Francisco Olagu&iacute;bel y Urbina. Nacido en Manila, principal ciudad de las islas Filipinas, lo hizo, sin embargo, en el seno de una familia vitoriana. Su carrera militar lo condujo a Gipuzkoa, Murcia y Madrid, donde en 1909 se asent&oacute; y contrajo matrimonio. Su pluma &aacute;cida empez&oacute; a desatarse en una primera etapa en 'El Mentidero', una publicaci&oacute;n sat&iacute;rico-pol&iacute;tica fundada por Manuel Delgado Barreto, periodista y pol&iacute;tico cuyas inclinaciones mon&aacute;rquicas se fueron trocando fascistas con el paso del tiempo, para acabar loando a Benito Mussolini.
    </p><p class="article-text">
        'El Mentidero', un semanario que alcanz&oacute; tal popularidad que lleg&oacute; a lanzar tiradas de hasta 100.000 ejemplares, se aline&oacute; sin ambages con Antonio Maura, lo que le condujo a proferir ataques poco velados contra otras figuras pol&iacute;ticas rivales, desde Alejandro Lerroux hasta Eduardo Dato, quien fue precisamente diputado a Cortes por Vitoria y luego presidente del Consejo de Ministros. Contra este, los principales ataques llegaron ya en el contexto de la Primera Guerra Mundial. En esa l&iacute;nea, Cray&oacute;n se mofaba de &eacute;l porque cre&iacute;a que ni siquiera se esforzaba por aparentar que la neutralidad de Espa&ntilde;a era honesta. En una caricatura, muestra a Dato ense&ntilde;&aacute;ndoles a los periodistas una &ldquo;nota oficiosa de Par&iacute;s&rdquo; mientras esconde las noticias llegadas de Berl&iacute;n. &ldquo;Yo no debo darles a ustedes m&aacute;s noticias que las oficiales, cuyo origen no puede ser sospechoso&rdquo;, dice Dato, seg&uacute;n la caricatura de Cray&oacute;n. De acuerdo con la realidad plasmada por el dibujante, los telegramas franceses vend&iacute;an la idea de que los alemanes estaban sufriendo abultados da&ntilde;os en el frente mientras ellos mismos sal&iacute;an indemnes de cualquier combate. Se burla en constantes ocasiones de la 'oficialidad' que se les brindaba solo a los partes de un bando mientras se despreciaban los del contrario.
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            <span class="title">
                Una caricatura de Crayón publicada en &#039;El Mentidero&#039; del 24 de octubre de 1914                            </span>
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        Pero las caricaturas de Cray&oacute;n durante la contienda fueron m&aacute;s all&aacute;. En una de ellas, muestra el antes y el despu&eacute;s de una batalla. &iquest;Qu&eacute; cambia? Las posiciones de los soldados son las mismas, no han avanzado ni retrocedido, pero en su rostro se percibe con facilidad que han envejecido. Hay otras en las que se muestra abiertamente racista. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo preparan los franceses sus famosos ej&eacute;rcitos coloniales, para asustar a los prusianos?&rdquo; La respuesta: pintarles la cara de negro. En otra de la misma tem&aacute;tica, un alem&aacute;n le pregunta al tendero: &ldquo;Pero oiga usted, m&iacute;ster, &iquest;qu&eacute; porquer&iacute;a de fruta es esta que ha tra&iacute;do usted al mercado?&rdquo;. Detr&aacute;s se ven, como si fuesen productos a la venta, cabezas etiquetadas como de &ldquo;cipayos&rdquo;, &ldquo;senegaleses&rdquo; y &ldquo;argelinos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las costumbres vitorianas</h3><p class="article-text">
        Todas estas caricaturas, acompa&ntilde;adas de un recorrido por las pocas notas biogr&aacute;ficas que se conocen de Cray&oacute;n', pueden verse hasta noviembre en el museo Fournier de Naipes-Bibat de Vitoria. Estas s&aacute;tiras pol&iacute;ticas se combinan con otra vertiente m&aacute;s folcl&oacute;rica. Ya con la firma de &ldquo;J. Olagu&iacute;bel&rdquo;, Cray&oacute;n colabor&oacute; en la d&eacute;cada de 1930 con la revista 'Celed&oacute;n', en la que se publicaron trabajos m&aacute;s livianos y de tem&aacute;tica m&aacute;s festiva. &ldquo;Es interesante ese contraste entre las dos vertientes de Cray&oacute;n: la s&aacute;tira pol&iacute;tica m&aacute;s conservadora y la obra m&aacute;s caricaturesca acerca de las costumbres y fiestas populares vitorianas&rdquo;, explica Gondra, que adem&aacute;s de comisario de la exposici&oacute;n es tambi&eacute;n responsable de Contenidos y Recursos Patrimoniales de &Aacute;lava Medieval. Y fue esa otra vertiente, con su respectiva firma, la que permiti&oacute; colegir que uno y otro, Cray&oacute;n y J. Olagu&iacute;bel, eran el mismo dibujante y que quien se mofaba de estos y aquellos pol&iacute;ticos en 'El Mentir&oacute;n' no era sino un vitoriano.
    </p><p class="article-text">
        En este otro &aacute;mbito, Olagu&iacute;bel esboz&oacute;, por ejemplo, un programa de fiestas de La Blanca peculiar. Salvas, m&uacute;sica y merienda el d&iacute;a 4; dianas y pedaleo el 5; concierto, pelota y toros el 6; fiesta de la jota el 7; &ldquo;mal cuerpo, nostalgia, chalecos fl&aacute;cidos, pereza, miedo al trabajo, mal sabor de boca, recuerdos&rdquo; el 8, e &ldquo;indigesti&oacute;n, cansancio, aceite de ricino, humor de todos los diablos&rdquo; el d&iacute;a 9, ya el &uacute;ltimo de las celebraciones. &ldquo;Celed&oacute;n que se esfuma; m&uacute;sicas que se pagan; veladores que se recogen. Caras largas, largas. Hasta otro a&ntilde;o. Y as&iacute; va el mundo&rdquo;, escribe a modo de colof&oacute;n Olagu&iacute;bel, que acompa&ntilde;a el programa de una larga fila de hombres y mujeres que hacen cola para comprar entradas para una corrida de toros. 
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            <span class="title">
                Un trabajo de J. Olaguíbel para el número de agosto de 1932 de la revista &#039;Celedón&#039;                            </span>
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        La revista 'Celed&oacute;n' llev&oacute; en algunos momentos el subt&iacute;tulo de 'peri&oacute;dico circunstancial de fiestas'. Olagu&iacute;bel no solo se centr&oacute; en las principales celebraciones, sino que, impregnado de la misma guasa, tambi&eacute;n ilustr&oacute; escenas m&aacute;s cotidianas. &ldquo;Esto eran copas y no las que dan ahora&rdquo;, dice un apenado borracho que mira un gran florero en la calle. &ldquo;Algo se me ha recalentado el vino, pero m&aacute;s caliente lo tomamos en Nochevieja y nos sabe tan rico&rdquo;, se consuela un cazador igualmente borracho, en esta ocasi&oacute;n con la estampa del pueblo de Mendiola al fondo. 
    </p><p class="article-text">
        En el n&uacute;mero de agosto de 1932, se atreve incluso a recomendar los vinos de un establecimiento llamado Leonardo, sito en la calle del Arca. &ldquo;Leonardo da Vinci fu&eacute; c&eacute;lebre por su pintura pero a m&iacute; se figura que por lo que aqu&iacute; se ve, los cuadros de aquella marca interesan mucho menos que de Leonardo los buenos vinos&rdquo;, se puede leer. Y redondea el cebo publicitario con unas rimas: &ldquo;Forastero: Si deseas / comer bien en estos d&iacute;as, / d&eacute;jate de tonter&iacute;as; / vete all&iacute; para que veas. / Tienes radio con antena; / y esto es de importancia mucha / si es que eres radioescucha / escuchar mientras la cena&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/crayon-dibujante-vitoriano-rescatado-olvido-satirizo-hipocresia-escasez-gran-guerra_1_11478610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 19:46:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crayón, el dibujante vitoriano rescatado del olvido que satirizó la hipocresía y la escasez de la Gran Guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Primera Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oskar Kokoschka, el pintor que se enfrentó al nazismo y pidió ayuda para los niños vascos en el bombardeo de Gernika]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/oskar-kokoschka-pintor-enfrento-nazismo-pidio-ayuda-ninos-vascos-bombardeo-gernika_1_10040599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d0eebf2-c5d4-452a-865b-a70f705ef2a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1068951.jpg" width="1264" height="711" alt="Oskar Kokoschka, el pintor que se enfrentó al nazismo y pidió ayuda para los niños vascos en el bombardeo de Gernika"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo Guggenheim de Bilbao acoge la retrospectiva 'Oskar Kokoscha: un rebelde de Viena' hasta el 3 de septiembre, un repaso por la vida del pintor al que el nazismo llamó "degenerado" por defender la paz</p><p class="subtitle">De la etapa parisina de Miró a la escultura de Picasso: las exposiciones de arte del Guggenheim para este 2023
</p></div><p class="article-text">
        Convertir los adjetivos peyorativos y hasta los insultos en un arma, darles un resginificado y utilizarlos contra quien en primer lugar pretend&iacute;a hacer da&ntilde;o con ellos. Eso es lo que hace, por ejemplo, la comunidad LGTBI+ cuando se apropia de palabras como 'marica' para dotarlas de un nuevo significado y poder usarlas con orgullo. A pesar de que pueda parecer una t&eacute;cnica novedosa y hasta revolucionaria, la historia del arte esconde a personajes que hicieron suyos los insultos que empleaban contra ellos hace d&eacute;cadas. Uno de esos personajes fue Oskar Kokoschka.
    </p><p class="article-text">
        Varios de los cuadros de Kokoschka fueron incluidos por los nazis en exposiciones itinerantes del &ldquo;arte degenerado&rdquo; y m&aacute;s de 400 de sus obras fueron confiscadas. A sabiendas de aquello, en 1937 pint&oacute; un cuadro lanzando un mensaje al nazismo, un autorretrato colorido, en el que mira al frente con firmeza y fuerza, titulado 'Autorretrato de un artista degenerado', repropi&aacute;ndose as&iacute; de la etiqueta que le pusieron para destruir su reputaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La mirada firme del protagonista del cuadro de 'Autorretrato de un artista degenerado' est&aacute; clavada ahora en una de las salas del Museo Guggenheim de Bilbao. Se trata de una de las obras que componen la retrospectiva 'Oskar Kokoscha: un rebelde de Viena' patrocinada por la Fundaci&oacute;n BBVA y que acoge el museo bilba&iacute;no desde este viernes hasta el 3 de septiembre. En ella se incluyen cuadros realizados por el pintor en la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial que por primera vez se encuentran en una misma sala, colocados unos frente a otros. 
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                &#039;Autorretrato de un artista degenerado&#039;, obra con la que Kokoschka se enfrentó al nazismo                            </span>
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        Nacido en Austria en 1886, tuvo un &eacute;xito temprano en la escena art&iacute;stica de Viena, de la mano de Gustav Klimt. Tras una ruptura amorosa con la compositora Alma Mahler, Kokoschka se alist&oacute; en el ej&eacute;rcito nada m&aacute;s estallar la Primera Guerra Mundial. Fue herido de gravedad en dos ocasiones y aquello le caus&oacute; un trauma que reflej&oacute; en su arte con obras como 'Autorretrato' (1917) en la que se dibuja a s&iacute; mismo en tonos oscuros y grises, con cara triste y se&ntilde;al&aacute;ndose el coraz&oacute;n, zona en la que fue herido o en 'El pintor y su modelo' (1923) en el que se ve como &acute;Kokoschka se dibuja a s&iacute; mismo p&aacute;lido, sin pelo y con la herida en el pecho. 
    </p><p class="article-text">
        Bautizado como el 'rebelde' de Viena, tras la anexi&oacute;n de Austria por parte de los nacionalsocialistas, Kokoschka huy&oacute; a Inglaterra, se opuso radicalmente al nacionalsocialismo y comenz&oacute; a destacar por su extraordinario compromiso pacifista, que lo situ&oacute; a la cabeza de la resistencia internacional. Adem&aacute;s de numerosos art&iacute;culos y discursos, cre&oacute; una serie de alegor&iacute;as pol&iacute;ticas en las que denunciaba la situaci&oacute;n de aquel momento en Europa. &ldquo;El artista debe ejercer de alarma&rdquo;, as&iacute; defini&oacute; la relaci&oacute;n entre la pol&iacute;tica y el arte. &ldquo;Se trata de un artista que es una de las figuras clave del siglo XX, comprometido con la paz y la democracia, con una larga trayectoria y conocido por ser el pintor de almas&rdquo;, ha explicado el director del Museo Guggenheim de Bilbao, Juan Ignacio Vidarte en la presentaci&oacute;n de la exposici&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El pintor y su modelo, obra de Kokoschka tras la Primera Guerra Mundial                            </span>
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        Como la Primera Guerra Mundial le sumi&oacute; en una profunda depresi&oacute;n, por la que tuvo que recibir un tratamiento psiqui&aacute;trico en un sanatorio de Dresde, Kokoschka decidi&oacute; no combatir en la Segunda Guerra Mundial e ir al frente como pintor de guerra. &ldquo;Le realizaban una serie de encargos para que mostrase la guerra, pero sin violencia, por lo que se limitaba a realizar cuadros sobre el frente y algunos paisajes, pero sin sangre ni heridos&rdquo;, han explicado los comisarios de la exposici&oacute;n, Dieter Buchhart y Anna Karina Hofbauer. 
    </p><p class="article-text">
        En su obra 'El ocaso de Europa, Praga' se ven dos ranas en un paisaje colorido, que aparentemente no significan nada, pero que, seg&uacute;n los expertos, se trata &ldquo;del peligro que se cierne sobre la democracia europea&rdquo;. &ldquo;Era su forma de huir de la censura de la &eacute;poca, pero criticar el fascismo sin que se dieran cuenta. Fue un rebelde que nunca quiso dejar de serlo&rdquo;, han asegurado. Sin embargo, a lo largo de su carrera tambi&eacute;n realiz&oacute; im&aacute;genes pol&iacute;ticas y carteles en los que exhib&iacute;a declaraciones llenas de sentimiento con las que buscaba llamar la atenci&oacute;n del p&uacute;blico. Uno de los m&aacute;s llamativos en este sentido es un cartel en el que se ve una avioneta y debajo personas heridas cubiertas de sangre, mientras que en la parte central del dibujo hay una madre sosteniendo a un beb&eacute; en brazos y agarrando a otro del brazo mientras corren. El t&iacute;tulo de la obra es '&iexcl;Ayuda a los ni&ntilde;os vascos'! Fue su forma de denunciar el bombardeo de Gernika y atacar a la guerra civil espa&ntilde;ola. 
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                &#039;Tigerlöwe&#039;, de 1926. Obra realizada por Oskar Kokoschka                            </span>
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        Kokoschka viaj&oacute; por toda Europa, el norte de &Aacute;frica y Oriente Pr&oacute;ximo, donde dibuj&oacute; paisajes, escenas urbanas, retratos de personas (en su mayor&iacute;a de miembros de la burgues&iacute;a de aquella &eacute;poca) y de animales. Una de sus obras de animales m&aacute;s reconocida es 'Tigerl&ouml;we', de 1926. Seg&uacute;n han explicado el pintor se mantuvo d&iacute;as frente a la jaula del tigre del zoo de Londres, esperando a que el animal saliera de una cueva para poder dibujar su alma. &ldquo;El tigre parece que sale del cuadro, tiene un movimiento tridimensional&rdquo;, han explicado. M&aacute;s all&aacute; de los temas sobre los que pintaba, la revoluci&oacute;n de Kokoschka tambi&eacute;n incluye la forma y el estilo, ya que lleg&oacute; a pintar con los dedos, con telas y hasta con la parte trasera del pincel. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n, que ya ha podido ser disfrutada por el p&uacute;blico europeo, &ldquo;con amplio impacto y reconocimiento&rdquo;, en el Mus&eacute;e d'Art Moderne de Par&iacute;s, coorganizador de la muestra, se despide con la obra 'Time, gentlemen please' (1971-1972). &ldquo;Se trata de la forma que tienen los camareros de los pubs ingleses de echar a sus clientes cuando van a cerrar&rdquo;, han explicado los comisarios, que seg&uacute;n han concluido, &ldquo;fue la forma en la que el pintor expres&oacute; que ya le quedaba poco, y aunque no fue su &uacute;ltimo cuadro, s&iacute; que fue la &uacute;ltima obra significativa que pint&oacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/oskar-kokoschka-pintor-enfrento-nazismo-pidio-ayuda-ninos-vascos-bombardeo-gernika_1_10040599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Mar 2023 20:45:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oskar Kokoschka, el pintor que se enfrentó al nazismo y pidió ayuda para los niños vascos en el bombardeo de Gernika]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Sin novedad en el frente', la sorpresa (inmerecida) de las nominaciones a los Oscar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novedad-frente-sorpresa-inmerecida-nominaciones-oscar_129_9891487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c535141e-5f03-4fc8-b91c-beb2a4f30bc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Sin novedad en el frente&#039;, la sorpresa (inmerecida) de las nominaciones a los Oscar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película alemana de Netflix, dirigida por Edward Berger, es un competente drama bélico cuya presencia en los premios suena excesiva</p><p class="subtitle">Premios Oscar 2023 -  ‘Todo a la vez en todas partes’ y ‘Sin novedad en el frente’ dominan las nominaciones</p></div><p class="article-text">
        La carrera por el Oscar suele ser bastante previsible. Desde septiembre se ven claramente las favoritas. Todo comienza en el festival de Venecia y posteriormente, en Toronto. En el certamen italiano es donde, adem&aacute;s, Netflix presenta sus apuestas para la temporada de premios.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/roma-puede-espana-significa-industria_1_1796725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Fue all&iacute; donde </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/roma-puede-espana-significa-industria_1_1796725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Roma</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/roma-puede-espana-significa-industria_1_1796725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> gan&oacute; el Le&oacute;n de Oro </a>y comenz&oacute; su salto al Oscar; que luego<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oscar-roma-complacencia-green-book_1_1683183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> perder&iacute;a frente a </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oscar-roma-complacencia-green-book_1_1683183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Green Book</em></a>. All&iacute; ense&ntilde;&oacute; por primera vez, un a&ntilde;o despu&eacute;s,<em> Historia de un matrimonio</em>. Tras la parada por la pandemia, en 2021 regresaron a Venecia para ense&ntilde;ar <em>El poder del perro, La hija oscura </em>y<em> Fue la mano de Dios</em>. Todas ellas estuvieron despu&eacute;s en los Oscar.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o Netflix fue con todo y desvel&oacute; las que ellos consideraban <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ego-desmesurado-inarritu-sepulta-bardo-pelicula-personal-pretenciosa_129_9284511.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que iban a ser sus apuestas de cara a los Oscar: </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ego-desmesurado-inarritu-sepulta-bardo-pelicula-personal-pretenciosa_129_9284511.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bardo, </em></a><em>Blonde</em> y <em>Ruido de fondo</em>. Pel&iacute;culas con directores consagrados como Alejandro Gonz&aacute;lez I&ntilde;&aacute;rritu, Andrew Dominik y Noah Baumbach, vacas sagradas que parec&iacute;an claras vencedoras. La respuesta no fue la esperada. La cr&iacute;tica masacr&oacute; a <em>Bardo,</em> se polariz&oacute; con<em> Blonde</em> y fue tibia con <em>Ruido de fondo</em>. Los planes de la plataforma en la carrera de premios se ve&iacute;an, por primera vez, trastocados.
    </p><p class="article-text">
        Tocaba buscar otra pel&iacute;cula. Netflix no se pod&iacute;a permitir no tener ninguna entre las 10 finalistas. Act&uacute;an como un gran estudio, produciendo a grandes nombres e invirtiendo mucho dinero, y no estar ser&iacute;a una derrota moral. Lo intentaron con <em>Pinocho</em>, de Guillermo del Toro y luego con<em> Glass Onion</em>, la secuela de <em>Pu&ntilde;ales por la espalda</em>, aunque finalmente la mejor baza la ten&iacute;an en Europa y no lo sab&iacute;an.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>Sin novedad en el frente</em> no contaba para nadie hace unos meses. La prueba es que Netflix no la present&oacute; en ning&uacute;n festival internacional de clase A. En Europa la respuesta fue correcta, pero sin algarab&iacute;as. De hecho, en los Premios del Cine Europeo no logr&oacute; estar nominada en ninguna de las categor&iacute;as importantes. Ni pel&iacute;cula, ni direcci&oacute;n, ni guion. Nada. Sin embargo, la cr&iacute;tica de EEUU empez&oacute; a incluirla en todas sus listas de las mejores pel&iacute;culas internacionales del a&ntilde;o. Netflix ten&iacute;a su nueva favorita y empez&oacute; a posicionarla. Ha sido una carrera de poco a poco, pasito a pasito,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/bafta-confirman-sorpresa-novedad-frente-aupan-cara-oscar_1_9879474.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que dio el golpe en la mesa en los BAFTA</a> y que lo ha confirmado en los Oscar, donde ha sido la segunda m&aacute;s nominada con nueve candidaturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un &eacute;xito tremendo contando con que se trata de una producci&oacute;n alemana, sin un director conocido internacionalmente y sin estrellas en su reparto. Aun as&iacute;, ha conquistado a los acad&eacute;micos de Hollywood, que vuelven a demostrar que no hay nada que les guste m&aacute;s que una pel&iacute;cula b&eacute;lica bien hecha. La historia de<em> Sin novedad en el frente </em>no les es desconocida. La novela en la que se basa, de&nbsp;Erich Maria Remarque, es un cl&aacute;sico que ya hab&iacute;a visto dos adaptaciones cinematogr&aacute;ficas. La primera, de 1930, incluso gan&oacute; el Oscar a la Mejor pel&iacute;cula y al mejor director para Lewis Milestone. En 1979 se adapt&oacute; en forma de <em>TV Movie</em> que gan&oacute; el Globo de Oro y fue nominada en las principales categor&iacute;as de los Emmy. En estos Oscar, ha conseguido la nominaci&oacute;n a Mejor Guion Adaptado.
    </p><p class="article-text">
        La historia se repite, y la nueva versi&oacute;n, esta vez realizada fuera de Hollywood, vuelve a conquistar los premios. No se puede decir que este <em>Sin novedad en el frente</em> sea una mala pel&iacute;cula. Es un filme m&aacute;s que competente que destaca en todos sus apartados t&eacute;cnicos. Crea una experiencia inmersiva que consigue meter al espectador dentro de esas trincheras y sentir el miedo de estos soldados j&oacute;venes que se sienten enga&ntilde;ados por estar all&iacute;. El filme de Edward Berger tiene una fotograf&iacute;a exquisita, una m&uacute;sica envolvente y unos efectos de sonido atronadores, pero nunca va m&aacute;s all&aacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las trincheras de la Primera Guerra Mundial, lugar fundamental de &#039;Sin novedad en el frente&#039;                            </span>
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        No hay novedad en el frente, pero tampoco en un filme visto mil veces que coge los aportes que han tra&iacute;do obras recientes como <em>Dunkerke</em> o<em> 1917</em> y los incorpora. La m&uacute;sica del filme de Berger bebe de la del de Nolan; y sus <em>travellings </em>largos y la expresionista fotograf&iacute;a tambi&eacute;n recuerdan a la que hizo Roger Deakins en el t&iacute;tulo de Sam Mendes. Por supuesto, queda lejos de otras obras mayores como <em>Senderos de gloria, </em>la madre de todas ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su presencia en categor&iacute;as importantes como Mejor Pel&iacute;cula y Mejor Direcci&oacute;n de Fotograf&iacute;a, por encima de trabajos como <em>Babylon</em> o <em>Women Talking,</em> es inexplicable. Tambi&eacute;n lo es que cope la cuota internacional de una Academia que tiende a abrirse cada vez m&aacute;s, pero que en esta ocasi&oacute;n lo ha hecho apostando por la opci&oacute;n m&aacute;s cl&aacute;sica y hollywoodiense. La misma Academia que el a&ntilde;o pasado nomin&oacute; a <em>Drive my Car</em> y a Riusuke Hamaguchi, que el a&ntilde;o anterior sorprendi&oacute; con Thomas Vinterberg&nbsp;por <em>Otra ronda</em>, y en 2019 lo hiciera con Pawel Pawlikowski, por<em> Cold War</em>, esta vez ha elegido lo m&aacute;s tradicional de todo lo que ten&iacute;a para escoger.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sorprende viendo el nivel de la producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica fuera de EEUU. Que en un a&ntilde;o donde hab&iacute;a propuestas internacionales como<em> Decisi&oacute;n to Leave</em>,<em> Close, Saint-Omer, Argentina, 1985 </em>o <em>Holy Spider, </em>la Academia opte por una obra tan poco imaginativa es decepcionante. Siempre hay que agradecer que se fije en obras producidas fuera de sus fronteras, pero esta vez han elegido la que ellos mismos podr&iacute;an haber hecho.&nbsp;La conexi&oacute;n del filme con el p&uacute;blico es evidente, ya que su &eacute;xito en Netflix ha sido apabullante y se ha colocado como la cuarta pel&iacute;cula &mdash;en un idioma que no sea el ingl&eacute;s&mdash; m&aacute;s vista de la historia de la plataforma con m&aacute;s de 100 millones de horas de visionado.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el &eacute;xito de <em>Sin novedad en el frente</em> haya que buscarlo en lo extracinematogr&aacute;fico, en un mensaje antibelicista que en 2023 cala mucho. Nadie esperaba ver una nueva guerra, pero la invasi&oacute;n rusa a Ucrania ha hecho que todos sientan m&aacute;s cerca que nunca un conflicto b&eacute;lico que afecta de forma frontal a EEUU. <em>Sin novedad en el frente</em> muestra de forma cruda los horrores de una guerra donde se perdi&oacute; la inocencia, y eso le otorga una relevancia que hace cinco a&ntilde;os quiz&aacute;s no hubiera tenido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novedad-frente-sorpresa-inmerecida-nominaciones-oscar_129_9891487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jan 2023 21:59:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Sin novedad en el frente', la sorpresa (inmerecida) de las nominaciones a los Oscar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Oscar,Críticas de cine,Primera Guerra Mundial,Cine,Academia de Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La I Guerra Mundial, un conflicto de trincheras y de igualdad de género: “Las mujeres consiguieron derecho al trabajo y al voto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/primera-guerra-mundial-conflicto-trincheras-igualdad-genero-mujeres-consiguieron-derecho-trabajo-voto_1_9851029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4758c5e9-e8e5-4baa-932e-1cc2891006e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La I Guerra Mundial, un conflicto de trincheras y de igualdad de género: “Las mujeres consiguieron derecho al trabajo y al voto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadoras feministas recogen en el libro 'Mujeres en la Gran Guerra: Imagen y realidad', que se presenta en Toledo, cómo comenzó un cambio social imparable: "el tránsito de la mujer recluida en casa, a la mujer como miembro de pleno derecho y empleo”</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Así sobrevivían las mujeres de los soldados de la Gran Guerra a la hambruna sexual
</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de investigadoras y expertas feministas decid&iacute;an en 2016 recoger sus estudios hist&oacute;ricos en la exposici&oacute;n 'Mujeres en la I Guerra Mundial. Vanguardia y retaguardia' compuesta por carteles propagand&iacute;sticos de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Fue en el Museo del Ej&eacute;rcito de Toledo y su repercusi&oacute;n sigue hoy vigente. Tras pasar por la capital regional, la muestra pudo verse en otros puntos de Espa&ntilde;a y, actualmente, puede conocerse a trav&eacute;s la trilog&iacute;a 'Mujeres en la Gran Guerra', un conjunto de tres libros que recogen los an&aacute;lisis de historiadoras, investigadoras o docentes, referentes del feminismo espa&ntilde;ol actual, en torno a dichos carteles y desde una perspectiva de g&eacute;nero. Se trata de Juana Serna, Marian L&oacute;pez, Susana Tavera, Diana Raznovich, Mar&iacute;a Cueva y Oliva Blanco, ser&aacute; esta &uacute;ltima, escritora e investigadora asturiana de 71 a&ntilde;os, quien presente el tercer ejemplar de esta trilog&iacute;a que acaba de publicarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es un libro de historia&rdquo;, afirma Blanco en una entrevista con <a href="https://toledodiario.es/de-amas-de-casa-a-mujeres-de-pleno-derecho-y-empleo-asi-beneficio-a-la-igualdad-la-primera-guerra-mundial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toledodiario.es</a> en el marco de la presentaci&oacute;n del libro este lunes, 9 de enero, en la Biblioteca de Castilla-La Mancha. &ldquo;Entre las escritoras se encuentra la historiadora Susana Tavera, pero&nbsp;lo que hemos hecho es analizar la imagen de la mujer en los carteles b&eacute;licos publicados durante la Primera Guerra Mundial&rdquo;.
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                    alt="Cartel británico de obreras en una fábrica de municiones"
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                Cartel británico de obreras en una fábrica de municiones                            </span>
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        Las expertas explican en la trilog&iacute;a c&oacute;mo la representaci&oacute;n femenina en esa carteler&iacute;a influy&oacute; en un cambio social imparable: &ldquo;el tr&aacute;nsito de la mujer recluida en la casa y en la agricultura, a la mujer como miembro de pleno derecho y empleo&rdquo;. Por ello, el tercer libro de esta colecci&oacute;n lleva por t&iacute;tulo 'Mujeres en la Gran Guerra: Imagen y realidad',&nbsp;una obra ilustrada con gran presencia de fotograf&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hacemos es explicar c&oacute;mo la participaci&oacute;n de las mujeres en la guerra fue muy importante en Europa, tanto para el conflicto como despu&eacute;s, ya que consiguieron su derecho al trabajo y al voto&rdquo;, a&ntilde;ade la escritora. &ldquo;Todas las campa&ntilde;as del sufragismo brit&aacute;nico y franc&eacute;s cuajaron al finalizar la guerra a consecuencia del importante papel de las mujeres que se incorporaron a todo: a las industrias, especialmente de armamento, donde no ten&iacute;an casi presencia; a la enfermer&iacute;a; como telefonistas, esp&iacute;as y conductoras de tranv&iacute;as y autobuses, o al campo donde siempre hab&iacute;an trabajado pero en ese momento se las necesitaba s&iacute; o s&iacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;El papel de las mujeres es tan decisivo como el de los militares&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Tal y como recoge la obra, las mujeres son protagonistas de la carteler&iacute;a de la &eacute;poca dada su importancia. &ldquo;De hecho, el jefe del Estado Mayor franc&eacute;s dijo: <em>Si las mujeres francesas paran su trabajo en las industrias los aliados perdemos la guerra en cuesti&oacute;n de d&iacute;as</em>&rdquo;, recuerda Blanco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Foto de Olive Edis (1876-1955) una de las primeras fotógrafas de guerra acreditas como tal; la imagen refleja el trabajo de las mujeres en servicios auxiliares en el frente europeo"
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                Foto de Olive Edis (1876-1955) una de las primeras fotógrafas de guerra acreditas como tal; la imagen refleja el trabajo de las mujeres en servicios auxiliares en el frente europeo                            </span>
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        Sin embargo, al finalizar el conflicto propiamente dicho comenz&oacute; otro a nivel social, laboral y cultural. &ldquo;Cuando acaba la guerra hay un nuevo conflicto porque hay muchas presiones de los varones y sindicados para que las mujeres vuelvan a su papel tradicional de amas de casa, pero las mujeres se resisten a eso y consolidan su papel en las industrias en general&rdquo;, detalla la escritora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El papel de las mujeres es tan decisivo como el de los militares&rdquo;, reitera la asturiana quien considera que lo m&aacute;s significativo de la Primera Guerra Mundial es el avance de la igualdad de g&eacute;nero. &ldquo;Las mujeres consolidan su presencia en la industria y los servicios comenzando a trabajar de manera activa y cuantitativamente importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como explica Blanco, entre los carteles que se recogen en el libro 'Mujeres en la Gran Guerra: Imagen y realidad' no hay ninguno de nuestro pa&iacute;s ya que &ldquo;Espa&ntilde;a fue neutral durante la Primera Guerra Mundial&rdquo;. &ldquo;Se trata de mujeres europeas y norteamericanas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los conflictos b&eacute;licos actuales y la perspectiva de g&eacute;nero</h3><p class="article-text">
        Los carteles elegidos para ilustrar la doble portada de este libro persiguen reflejar algunos de los papeles m&aacute;s importantes que consiguieron las mujeres durante la I Guerra Mundial. &ldquo;En uno de ellos puede verse a la Estatua de la Libertad llamando por tel&eacute;fono mostrando as&iacute; el trabajo de las mujeres en el sector de la comunicaci&oacute;n de la &eacute;poca, por su parte, el segundo cartel es un ejemplo de las muchas obreras que se incorporaron a las f&aacute;bricas&rdquo;.
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                Una de las portadas del libro ‘Mujeres en la Gran Guerra: imagen y realidad’                            </span>
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        Seg&uacute;n recuerda la docente, &ldquo;poner el foco en el papel de las mujeres hasta ahora se hab&iacute;a hecho muy poco y la mayor&iacute;a de estudios hist&oacute;ricos realizados son sobre la guerra en general, aspectos militares o estrategias pol&iacute;ticas&rdquo;. &ldquo;Lo que hemos hecho nosotras ha sido poner el foco en las mujeres y la retaguardia en su relaci&oacute;n con el escenario b&eacute;lico&rdquo;, detalla Blanco quien asegura que actualmente prima m&aacute;s la perspectiva de g&eacute;nero. &ldquo;Lo vemos con la guerra de Ucrania ya que se est&aacute; hablando de c&oacute;mo sobrevive la gente mientras se lucha en el campo de batalla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Oliva Blanco dirige desde 2012 la p&aacute;gina web &ldquo;F&aacute;brica de la memoria&rdquo; para la recuperaci&oacute;n de la Historia de las mujeres. Adem&aacute;s, desde 2010, es directora de la colecci&oacute;n <a href="https://www.editorialalmudclm.es/web/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca A&ntilde;il Feminista, perteneciente a Almud Ediciones de Castilla-La Mancha</a>, editorial que ha publicado 'Mujeres en la Gran Guerra: imagen y realidad'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Otra de las portadas del libro ‘Mujeres en la Gran Guerra: imagen y realidad&#039;                            </span>
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        La editorial fue creada en 1998 por un grupo de amigos de toda la regi&oacute;n que consideraron importante construir una colecci&oacute;n exclusivamente feminista. &ldquo;Hemos publicado 13 t&iacute;tulos dentro de este grupo siempre con el objetivo de crear un espacio de reflexi&oacute;n sobre temas importantes para la historia y la reivindicaci&oacute;n de los derechos de las mujeres&rdquo;, explica su director, Alfonso Gonz&aacute;lez Calero.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus publicaciones se encuentran autoras referentes del feminismo como Amelia Varc&aacute;rcel, Carmen de Burgos o Ana de Miguel.
    </p><p class="article-text">
        Durante este a&ntilde;o lanzar&aacute;n 'Mujeres so&ntilde;adas. Una interpretaci&oacute;n de figuras femeninas de la mitolog&iacute;a desde la actualidad' de Ana Mar&iacute;a Leyra y 'Feminismo' de Adolfo G. Posada y pr&oacute;logo de Juan Sisinio P&eacute;rez Garz&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
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      <dc:creator><![CDATA[Bárbara D. Alarcón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/primera-guerra-mundial-conflicto-trincheras-igualdad-genero-mujeres-consiguieron-derecho-trabajo-voto_1_9851029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jan 2023 10:06:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La I Guerra Mundial, un conflicto de trincheras y de igualdad de género: “Las mujeres consiguieron derecho al trabajo y al voto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primera Guerra Mundial,Mujer,Toledo,Libros,Igualdad de género,Sufragistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una galería de Bilbao rescata obras "olvidadas" de artistas vascos antes de que la Guerra Civil "destruyera" su carrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/galeria-bilbao-rescata-obras-olvidadas-artistas-vascos-guerra-civil-destruyera-carrera_1_9676559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b7cca73-95ff-4a50-baeb-3c4a65ec1a20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una galería de Bilbao rescata obras &quot;olvidadas&quot; de artistas vascos antes de que la Guerra Civil &quot;destruyera&quot; su carrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La Guerra Civil supuso una ruptura absoluta de la cual no hubo continuidad (...) Fue una generación de extraordinaria calidad que quedó diseminada y destruida por la guerra”, confiesa el historiador de arte Michel Mejuto, que recupera en su galería las obras de estos artistas</p><p class="subtitle">Décadas de búsqueda y una carta como única pista: hallan en Jaca los restos de un miliciano de Galdakao fusilado en 1938</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La Guerra civil fue catastr&oacute;fica para el arte y los artistas, fueran de un bando u otro. Supuso una tragedia enorme. Algunos murieron, como Nicol&aacute;s de Lekuona (fallecido en un bombardeo a los 23 a&ntilde;os), otros se fueron al exilio como Juli&aacute;n de Tellaeche o Aurelio Arteta, otros acabaron en el exilio interior como Antonio de Guezala, que pr&aacute;cticamente dej&oacute; de producir obras, e incluso algunos pertenecientes ideol&oacute;gicamente al bando vencedor tambi&eacute;n acabaron en una especie de exilio interior desenga&ntilde;ados por la realidad de la posguerra que no ten&iacute;a nada que ver con lo que ellos hab&iacute;an imaginado en su idealismo. La Guerra Civil supuso una ruptura absoluta de la cual no hubo continuidad&rdquo;, expresa el historiador de arte Michel Mejuto, que ha tratado de rescatar los cuadros de esos artistas vascos a los que la Guerra Civil desterr&oacute; al olvido en la galer&iacute;a que lleva su mismo nombre en Bilbao. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una exposici&oacute;n que recoge el trabajo de 14 artistas cuyas obras fueron realizadas entre 1919 y 1937, es decir, en el periodo entendido como 'entreguerras', aunque Mejuto reconoce que la Primera Guerra Mundial no afect&oacute; en gran parte a los artistas vascos. Lo que supuso un antes y un despu&eacute;s para estos artistas de distintas disciplinas fue la Guerra Civil, que hizo que muchos no lograran recomponerse. &ldquo;Fue una&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;">generaci&oacute;n de extraordinaria calidad</span>&nbsp;que qued&oacute; diseminada y destruida por la guerra&rdquo;, lamenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El historiador de arte Michel Mejuto en su galería, junto a la escultura &#039;Jesús el Jordán&#039; de Jorge Oteiza y &#039;Árbol de Navidad&#039; de Alfonso de Olivares"
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            <span class="title">
                El historiador de arte Michel Mejuto en su galería, junto a la escultura &#039;Jesús el Jordán&#039; de Jorge Oteiza y &#039;Árbol de Navidad&#039; de Alfonso de Olivares                            </span>
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        Las obras que ha recabado Mejuto a lo largo de dos a&ntilde;os en la exposici&oacute;n que lleva el t&iacute;tulo &lsquo;Norabideak. En el arte de entreguerras&rsquo;, muestran a los artistas en su &eacute;poca m&aacute;s joven y libre, lejos de los compromisos y relaciones que se crear&iacute;an despu&eacute;s de la guerra. &ldquo;Algunos de ellos, tras la guerra, tuvieron que renunciar a su libertad para dedicarse a un arte m&aacute;s convencional y conservador. Ese momento de libertad antes de la guerra y la posguerra permiti&oacute; expresiones art&iacute;sticas abiertas y libres&rdquo;, detalla el experto que ha hecho especial hincapi&eacute; en encontrar obras realizadas en ese periodo en lugar de conformarse con otros trabajos de esos mismos artistas, lo que ha hecho que la tarea sea a&uacute;n m&aacute;s complicada. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los artistas a los que le ocurri&oacute; lo que Mejuto describe es Ricardo I&ntilde;urria, cuya escultura 'Busto de joven' es, seg&uacute;n el historiador de arte, &ldquo;uno de los escas&iacute;simos ejemplos de arte relacionado con el realismo socialista&rdquo;. &ldquo;La escultura es un joven trabajador y se percibe porque ning&uacute;n miembro de la burgues&iacute;a de aquella &eacute;poca hubiera aparecido con el cuello desatado en un busto. Es una exaltaci&oacute;n heroica de una figura que no es un individuo, sino que es un s&iacute;mbolo de una determinada posici&oacute;n social&rdquo;, se&ntilde;ala. Despu&eacute;s de la Guerra Civil, Ricardo I&ntilde;urria sigui&oacute; trabajando en la escultura y pintura, tuvo un relativo &eacute;xito comercial y pudo vivir de su arte, pero para ello se dedic&oacute; a un tipo de arte m&aacute;s convencional y conservador. 
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                &#039;Busto de joven&#039; de Ricardo Iñurria y, detrás, &#039;Cazador&#039; de José María Ucelay                            </span>
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        Adem&aacute;s de las obras de I&ntilde;urria, la exposici&oacute;n recoge los trabajos de Ricardo Arr&uacute;e, Aurelio Arteta, Jos&eacute; Mar&iacute;a Ucelay, Jenaro Urrutia, Juli&aacute;n de Tellaeche, Antonio de Guezala, Jorge Oteiza, Nicol&aacute;s de Lekuona, Tom&aacute;s Mart&iacute;nez Arteaga, Carlos Ribera, Juan C&aacute;banas Erauskin, Pedro Antequera Azpiri, Carlos Landi Sorondo, Mat&iacute;as &Aacute;lvarez Ajuria y Alfonso de Olivares. Un total de 32 obras distintas que abarcan la escultura, el &oacute;leo, la acuarela, la fotograf&iacute;a y el dibujo y provenientes de distintas colecciones, tanto privadas como corporativas. &ldquo;Pr&aacute;cticamente el 90% de las obras no han sido mostradas al p&uacute;blico en muchos a&ntilde;os porque han pasado de colecciones privadas en colecciones privadas. Hay tambi&eacute;n obras que ni yo mismo sab&iacute;a que exist&iacute;an y que buscando las he encontrado. <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sobre estos artistas todav&iacute;a hay mucho que decir y mucho que hacer</span>&rdquo;, confiesa el experto. 
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por la ausencia de mujeres en su exposici&oacute;n, Mejuto ha reconocido que en el periodo de entreguerras &ldquo;no hab&iacute;a mujeres vascas artistas&rdquo;, pero s&iacute; en otros lugares del pa&iacute;s. &ldquo;Que expusieran y tuvieran reconocimiento, hubo mujeres en Catalu&ntilde;a y Madrid, pero aqu&iacute; realmente no hubo unas carreras art&iacute;sticas consolidadas o que tuvieran alguna continuidad. Es a partir de los a&ntilde;os 50 cuando llegan las mujeres al arte&rdquo;, detalla. Entre esas pioneras, el experto destaca a la artista abstracta guipuzcoana Mar&iacute;a Paz Jim&eacute;nez. 
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                &#039;Cabeza de joven&#039;, de Tomás Martínez Arteaga y &#039;La chimenea roja&#039; de Ricardo Arrúe                            </span>
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        La exposici&oacute;n podr&aacute; visitarse a partir de este jueves, 3 de noviembre y hasta el 7 de enero de lunes a viernes hasta las 20.30 horas y los s&aacute;bados hasta las 14.00 horas. Algunos de los cuadros, adem&aacute;s, podr&aacute;n ser adquiridos por un valor que va desde los 1.200 euros. La entrada es gratuita. La Galer&iacute;a Michel Mejuto, que se encuentra cerca del Museo Guggenheim de Bilbao y el Museo de Bellas Artes, se fund&oacute; en 1984 y desde sus inicios ha estado orientada hacia los artistas vascos hist&oacute;ricos del periodo comprendido entre los a&ntilde;os 1850 y 1936. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/galeria-bilbao-rescata-obras-olvidadas-artistas-vascos-guerra-civil-destruyera-carrera_1_9676559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Nov 2022 20:45:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una galería de Bilbao rescata obras "olvidadas" de artistas vascos antes de que la Guerra Civil "destruyera" su carrera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Álava,Gipuzkoa,Arte,Pintura,Esculturas,Dibujos,Guerra Civil Española,Guerras,Primera Guerra Mundial,Segunda Guerra Mundial,Exilio,Franquismo,Dictadura franquista,Represión franquista,Víctimas del franquismo,Crímenes del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Christopher Clark, historiador experto en la Primera Guerra Mundial: "No hay analogía alguna entre 1914 y la guerra en Ucrania"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/christopher-clark-historiador-experto-primera-guerra-mundial-no-hay-analogia-1914-guerra-ucrania_1_9123858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6729b9a3-b775-4856-9514-c9e7ae3d7eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Christopher Clark, historiador experto en la Primera Guerra Mundial: &quot;No hay analogía alguna entre 1914 y la guerra en Ucrania&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'Sonámbulos', el influyente libro sobre el origen de la Primera Guerra Mundial, dice que los alemanes se equivocan al hacer esa comparación como excusa para no involucrarse más y que, en general, el mundo "se parece cada vez más al siglo XIX"</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Vitali Klitschko, alcalde de Kiev: “Si alguien cree que la guerra es lejana y que no le va a afectar, se equivoca”</p></div><p class="article-text">
        El historiador de referencia que ha documentado el estallido de la Primera Guerra Mundial pide a los admiradores de su obra, entre los que se encuentra la &eacute;lite pol&iacute;tica alemana, que dejen de hacer comparaciones con el conflicto en <a href="https://www.eldiario.es/temas/ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ucrania</a>. Seg&uacute;n advierte, cualquier paralelismo entre 1914 y 2022 es imperfecto. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://metahistoria.com/novedades/como-europa-fue-a-la-guerra-en-1914/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Son&aacute;mbulos: C&oacute;mo Europa fue a la guerra en 1914</em></a><em>, </em>el libro del profesor de Historia de Cambridge, Christopher Clark, sobre la compleja l&oacute;gica detr&aacute;s de la entrada de cada uno de los principales actores en el conflicto mundial se convirti&oacute; en un superventas internacional tras su publicaci&oacute;n en 2013. Tuvo especial repercusi&oacute;n en Alemania, donde aport&oacute; una visi&oacute;n contraria a la idea predominante sobre la culpabilidad nacional por la guerra, y ha vendido m&aacute;s de 350.000 ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        <em>Son&aacute;mbulos</em> encontr&oacute; lectores especialmente &aacute;vidos entre los l&iacute;deres pol&iacute;ticos alemanes. Angela Merkel inst&oacute; a sus ministros a leer el libro; el ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, invit&oacute; a Clark a <a href="https://www.auswaertiges-amt.de/de/newsroom/-/259944" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">debatir sobre el arte de la diplomacia</a>; y el difunto excanciller Helmut Schmidt estableci&oacute; en 2014 un paralelismo entre 1914 y la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cronologia-rusia-ucrania-guerra-fechas-clave-conflicto-25f_1_8779155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis de Ucrania</a> en su &uacute;ltimo art&iacute;culo para <em>Die Zeit</em>, titulado <a href="https://www.zeit.de/2014/40/ukraine-krieg-weltpolitik" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Nosotros, los son&aacute;mbulos</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, durante una conversaci&oacute;n con medios de comunicaci&oacute;n internacionales, el canciller Olaf Scholz cit&oacute; el libro de Clark como un caso ejemplar de c&oacute;mo los pol&iacute;ticos irresponsables pueden, al provocarse entre s&iacute; mediante una ret&oacute;rica belicosa, acabar suscitando un conflicto que ninguno de ellos estaba buscando. Seg&uacute;n lo publicado, asegur&oacute; a otros periodistas que &eacute;l no ser&iacute;a &ldquo;un Kaiser Wilhelm&rdquo;, el emperador alem&aacute;n que llev&oacute; a su pa&iacute;s a la guerra.
    </p><h3 class="article-text">El mundo &ldquo;se parece cada vez m&aacute;s al siglo XIX&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Pero Clark subraya que la din&aacute;mica detr&aacute;s del estallido de la Primera Guerra Mundial se parece poco a la situaci&oacute;n actual en Ucrania. &ldquo;La gente no quiere dar un paso al frente, no quiere asomar la cabeza por encima del parapeto, no quiere arriesgarse a una escalada&rdquo;, dice el historiador australiano a <em>The Guardian</em> en una entrevista en Berl&iacute;n. &ldquo;Es f&aacute;cil entender por qu&eacute; los alemanes tienen ansiedad con esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; que recurren a un evento que les recuerde los peligros de un accionar precipitado. 1914 funciona en ese sentido, por supuesto. El &uacute;nico problema con 1914 es que la analog&iacute;a es muy defectuosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay analog&iacute;a alguna entre 1914 y la situaci&oacute;n actual de Ucrania&rdquo;, dice Clark. &ldquo;La Primera Guerra Mundial comenz&oacute; de una manera incre&iacute;blemente compleja, llena de vericuetos. Mientras que con las invasiones en Ucrania, tanto la de 2014 como la de este a&ntilde;o, se trata claramente de un caso de ruptura de la paz por parte de una sola potencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un contexto muy diferente. No hay crisis de los Balcanes, no hay una secuencia de decisiones sostenidas en la incertidumbre del '&iquest;lo har&aacute;n o no lo har&aacute;n?'. Europa no est&aacute; dividida en un sistema binario de alianzas. En Europa, al menos, esta vez Rusia est&aacute; aislada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Batería de artillería rusa en 1914.                            </span>
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        El acad&eacute;mico tambi&eacute;n rechaza las comparaciones entre la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica actual y la de las v&iacute;speras de la Segunda Guerra Mundial, sostenidas por quienes acusan a Berl&iacute;n de apaciguar a Mosc&uacute;. &ldquo;Tampoco veo que sea como en 1938, y Putin no es como Hitler&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hitler ten&iacute;a una filosof&iacute;a profundamente racista, seg&uacute;n la cual los alemanes eran una <em>biomasa</em> que se expandir&iacute;a por el continente europeo. Una mejor analog&iacute;a son las depredaciones oportunistas rusas del siglo XIX, de las que no sabemos mucho en Occidente, porque fueron a costa del Imperio otomano. El mundo en general se parece cada vez m&aacute;s al siglo XIX: multipolar e imprevisible&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La posici&oacute;n de Alemania ante Rusia</h3><p class="article-text">
        Clark, que fue nombrado caballero por la reina Isabel II en 2015 por sus servicios a las relaciones anglo-alemanas, expresa cierta simpat&iacute;a por la situaci&oacute;n del socialdem&oacute;crata Scholz, que ha recibido cr&iacute;ticas por su lentitud a la hora de hacer llegar a Kiev el apoyo militar prometido.
    </p><p class="article-text">
        La frustraci&oacute;n por las evasivas alemanas no es un fen&oacute;meno nuevo, dice Clark, y cita un editorial del <em>Times of London</em> del per&iacute;odo previo a la guerra de Crimea de 1853 que instaba a Prusia a alinearse m&aacute;s firmemente con las potencias europeas que ten&iacute;an una visi&oacute;n de futuro. &ldquo;La impaciencia ante una Alemania dubitativa tampoco es nueva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Clark, lo que a menudo se pasa por alto es la divisi&oacute;n centenaria que existe en la <em>intelligentsia</em> alemana y que divide entre quienes estaban comprometidos con una alianza con Francia y Reino Unido, y quienes &ldquo;cre&iacute;an que Prusia o Alemania nunca deb&iacute;an hacer nada con lo que los rusos no estuvieran contentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Frente a una amenaza externa, la mayor&iacute;a de los sistemas pol&iacute;ticos responden uni&eacute;ndose&rdquo;, dice Clark. &ldquo;Pero Alemania no funciona en torno a esta cuesti&oacute;n. Es la cuesti&oacute;n rusa la que divide al pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Scholz no es un vendedor de aceite de serpiente&rdquo;, dice Clark. &ldquo;Los que le atacan por no decir lo suficiente tambi&eacute;n deber&iacute;an tener en cuenta lo horrorizado que estar&iacute;a todo el mundo ante el espect&aacute;culo de un canciller alem&aacute;n queriendo meterse de lleno. Creo que es bastante correcto que se perciba que el canciller alem&aacute;n se ha visto involucrado muy a su pesar en un conflicto, en lugar de que se lo vea aprovechando la oportunidad de demostrar la destreza de Alemania&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Clark subraya que el Gobierno alem&aacute;n se arriesga a perder credibilidad en Europa en un momento crucial de la historia. &ldquo;Comprendo a Scholz y creo entender lo que intenta hacer, una pol&iacute;tica de compromiso creciente con la ayuda a Ucrania. Mientras sea as&iacute;, est&aacute; bien conversar a largo plazo y sin estridencias en lugar de agitar un 'gran garrote'. Pero si se habla en voz baja y lo que se agita es una ramita, eso no es tan bueno. Hay que seguir con una acci&oacute;n coordinada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los peligros de dejar que Putin se salga con la suya en Ucrania son inmensos e insondables, y su ret&oacute;rica lo deja claro. Ha hablado de las consecuencias materiales a largo plazo para Finlandia, por ejemplo. Y Putin no es alguien que diga algo para despu&eacute;s olvidarse de ello&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Putin &ldquo;nos ha despertado&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Tras su publicaci&oacute;n, <em>Son&aacute;mbulos</em> fue recibido por algunos cr&iacute;ticos como un deliberado desaf&iacute;o a los argumentos del historiador Fritz Fischer, que en los a&ntilde;os 60 sacudi&oacute; al pa&iacute;s con la tesis de que Alemania era la &uacute;nica responsable del estallido no solo de la Segunda sino tambi&eacute;n de la Primera Guerra Mundial. El historiador brit&aacute;nico John R&ouml;hl <a href="https://www.zeit.de/2014/22/erster-weltkrieg-kriegsschuld-deutsches-reich/seite-2" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">advirti&oacute;</a> que el libro de Clark equival&iacute;a a un <em>Freispruch </em>o &ldquo;absoluci&oacute;n&rdquo; que volver&iacute;a a llevar a Alemania por el camino equivocado.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de ello, dice Clark, ocurri&oacute; exactamente lo contrario de lo que los malos lectores de su libro predijeron. &ldquo;El sonambulismo se convirti&oacute; en una manera de decir 'no hagamos nada precipitado o arriesgado bajo ninguna circunstancia'. Las acusaciones de belicismo resultaron no venir al caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No creo que hoy exista riesgo alguno de sonambulismo&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Ahora todo el mundo est&aacute; bien despierto porque Putin nos ha despertado a todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Philip Oltermann]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/christopher-clark-historiador-experto-primera-guerra-mundial-no-hay-analogia-1914-guerra-ucrania_1_9123858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2022 20:25:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Christopher Clark, historiador experto en la Primera Guerra Mundial: "No hay analogía alguna entre 1914 y la guerra en Ucrania"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Crisis Ucrania,Rusia,Guerras,Primera Guerra Mundial,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Domingo del Recuerdo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/domingo-recuerdo_129_1835171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/796c9ba3-cd9d-4984-8f76-1b654fb2fc42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Domingo del Recuerdo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 11 de noviembre, el día en que se firmó el Armisticio de Compiègne que supuso el cese de hostilidades de la Gran Guerra, fue la fecha elegida por El Reino Unido y los países de la Commonwealth para celebrar el Domingo del Recuerdo</p><p class="subtitle">En España nunca tendremos un Domingo del Recuerdo ni celebraremos nada bajo una sola bandera porque nuestra historia es muy particular, pero eso no significa que tengamos que olvidarla ni que aceptar unos símbolos y un relato impuesto sin cuestionarlos</p></div><p class="article-text">
        Si pasean por las calles de Londres durante el mes de noviembre, ver&aacute;n muchas amapolas rojas de papel prendidas en las solapas de los abrigos. La amapola simboliza la sangre de los ca&iacute;dos en el frente. Se empez&oacute; a utilizar al finalizar la Primera Guerra Mundial, inspir&aacute;ndose en el poema &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=cKoJvHcMLfc&amp;t=1s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">In Flanders Fields</a>&rdquo;, escrito por el soldado canadiense John McCrae.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de noviembre, el d&iacute;a en que se firm&oacute; el Armisticio de Compi&egrave;gne que supuso el cese de hostilidades de la Gran Guerra, fue la fecha elegida por El Reino Unido y los pa&iacute;ses de la Commonwealth para celebrar el Domingo del Recuerdo (Remembrance Sunday). Cada 11 noviembre a las 11:00 horas se guarda un minuto de silencio y se colocan coronas de amapolas rojas en los monumentos y placas con los nombres de los hombres y mujeres que lucharon en las dos guerras mundiales, as&iacute; como en conflictos posteriores. En noviembre de 2014 se instalaron en la Torre de Londres <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KMxF3L2G0-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">888.246 amapolas rojas de cer&aacute;mica</a>, una por cada v&iacute;ctima de la guerra, y este 11 de noviembre tambi&eacute;n se ha celebrado de forma especial, al ser el centenario del final del conflicto. La recaudaci&oacute;n de la venta de amapolas de papel (llamada Poppy Appeal) se destina a mejorar la calidad de vida de veteranos de guerra, de supervivientes y de sus familiares. Tambi&eacute;n hay grupos pacifistas que prefieren rendir homenaje con una amapola blanca que simboliza la paz, el rechazo a la violencia y al comercio de armas, pero esto genera controversia: es considerado una falta de respeto por quienes piensan que apoyar a los veteranos de guerra y estar de acuerdo con la venta de armas son cosas muy distintas. En ocasiones los s&iacute;mbolos no siempre significan lo mismo para todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Lo fascinante del concepto del Domingo del Recuerdo es que todos los ciudadanos brit&aacute;nicos de cualquier ideolog&iacute;a (y hasta inmigrantes de paso, como una servidora) rinden respetuoso homenaje a ciudadanos que murieron en conflictos armados. Todo se para durante el minuto de silencio. Nadie trabaja ni habla ni se mueven. La primera vez que viv&iacute; un 11 de noviembre aqu&iacute; no esperaba que fuera tan sobrecogedor. S&eacute; que nunca voy a ver esta clase de homenajes en Espa&ntilde;a, al menos no de forma un&aacute;nime bajo los mismos s&iacute;mbolos, porque no tenemos un relato &uacute;nico de nuestra historia reciente. No creo que esto sea algo negativo, sino una oportunidad de investigar y dar a conocer los hechos desde todos los puntos de vista. Los brit&aacute;nicos no pasaron por una guerra civil fratricida ni tuvieron dictadores gobernando durante cuatro d&eacute;cadas. Lucharon contra un enemigo com&uacute;n teniendo muy claro qui&eacute;nes eran ellos y qui&eacute;nes eran &ldquo;los otros&rdquo;. Sufrieron el mismo destino en las dos guerras mundiales, tanto en el frente como en sus pueblos y ciudades, y su identidad nacional est&aacute; s&oacute;lidamente construida desde la &eacute;poca de Churchill. Hasta los brit&aacute;nicos republicanos de izquierdas se identifican con s&iacute;mbolos nacionales como la Union Jack y reconocen a Isabel de Windsor como su reina. El arraigado respeto que tienen por los miembros de la monarqu&iacute;a tambi&eacute;n se debe a que la familia real se qued&oacute; en Londres durante los bombardeos del Blitz en 1940 y 1941.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tienen exposiciones permanentes y monumentos conmemorativos para recordar a las v&iacute;ctimas del Holocausto y a los m&aacute;s de 2.100 voluntarios que se unieron a las Brigadas Internacionales para luchar en la Guerra Civil espa&ntilde;ola. Me llama especialmente la atenci&oacute;n la cantidad de recordatorios que hay de las Brigadas Internacionales. Adem&aacute;s del famoso monumento en Southbank, hay peque&ntilde;os monumentos y placas repartidos por todo el pa&iacute;s (se pueden consultar en <a href="http://www.international-brigades.org.uk/memorials?tid=4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta p&aacute;gina web</a>). La mayor&iacute;a suelen agradecer la valent&iacute;a de los que lucharon en contra del fascismo, defendiendo la libertad y la paz para todos. Citan el lema &ldquo;No pasar&aacute;n&rdquo; o &ldquo;They went because their open eyes could see no other way&rdquo; (Marcharon porque sus ojos abiertos vieron que no hab&iacute;a otro camino), como <a href="http://thespanishcivilwar.com/wp-content/uploads/2013/11/spanish-civil-war-fulham.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta placa</a> dedicada a los voluntarios del barrio de Hammersmith y Fulham. Los libros de Hemingway y de Orwell contando sus experiencias en las Brigadas se siguen reeditando y vendiendo en las librer&iacute;as. No cabe ninguna duda de que, en la memoria colectiva de los brit&aacute;nicos, los que acudieron a ayudar a los republicanos espa&ntilde;oles en 1939 lo hicieron defendiendo unos valores democr&aacute;ticos universales que son respetados hoy en d&iacute;a. En aquella &eacute;poca el gobierno no les apoy&oacute; oficialmente porque se ve&iacute;a un peligro en el socialismo, idea que se ha superado gracias al paso del tiempo y a una adecuada revisi&oacute;n hist&oacute;rica. Me llama la atenci&oacute;n que brit&aacute;nicos, franceses, alemanes y otros vecinos europeos hayan sido capaces de reflexionar y de llegar a la misma conclusi&oacute;n: que aquellos voluntarios se merec&iacute;an un homenaje. Un agradecimiento institucional, una placa, un m&iacute;nimo gesto. Mientras tanto, en Espa&ntilde;a se ignora a los republicanos que murieron durante la guerra y a los que fueron deportados a campos de concentraci&oacute;n nazis. Los historiadores, investigadores, familiares y asociaciones de memoria hist&oacute;rica llevan demasiado tiempo demandando que se deje de ignorar este tema, y hasta Naciones Unidas y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Europa-Espana-abandono-victimas-desaparicion_0_495901430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Consejo de Europa sacaron los colores al Gobierno espa&ntilde;ol</a> por no hacer nada al respecto. Pero nunca interesa mirar al pasado, todav&iacute;a nos escuece. No hay presupuesto para ponerse a excavar fosas comunes ni a identificar d&oacute;nde fue enterrado qui&eacute;n. Sin embargo, s&iacute; encontraron el presupuesto para <a href="https://www.europapress.es/nacional/noticia-defensa-admite-participacion-repatriaciones-restos-espanoles-lucharon-division-azul-20141228121250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repatriar a los voluntarios de la Divisi&oacute;n Azul</a>. Pareciera que los que toman estas decisiones quisieran que la sociedad se olvidase para siempre del bando perdedor y, por consiguiente, de la mitad de nuestra historia.
    </p><p class="article-text">
        Toda memoria colectiva es inevitablemente construida, as&iacute; que hay que evitar contarla en t&eacute;rminos de blanco o negro. Nunca funciona imponer un relato &uacute;nico de un hecho hist&oacute;rico ni se puede obligar a todo un pa&iacute;s a que se identifique con un s&iacute;mbolo, como el de la bandera espa&ntilde;ola. Muchos pol&iacute;ticos pretenden que nos sintamos orgullosos de esta bandera y que la mostremos con orgullo. &iquest;Y si estamos orgullosos de algunas cosas y de muchas otras no? &iquest;De qu&eacute; va a servir colgar en la ventana un trozo de tela que tantos sentimientos encontrados provoca? &iquest;Nos levantaremos un d&iacute;a encontrando los balcones engalanados con banderas y todos nuestros problemas solucionados? Como ciudadana, nunca les comprar&eacute; el discurso de &ldquo;O est&aacute;s con esta bandera o en contra de ella&rdquo;. Como historiadora, no lo puedo consentir, porque adem&aacute;s de ignorar la amplia escala de grises que hay en el sentir de los ciudadanos espa&ntilde;oles, borra de un plumazo nuestra historia y pone en peligro la tolerancia y el respeto al que piensa diferente.
    </p><p class="article-text">
        Pregunt&eacute;monos por qu&eacute; hay tantas asociaciones que intentan restaurar el recuerdo de los republicanos, de los perdedores, de los olvidados y de los ignorados, sin &aacute;nimo de remover nada; simplemente quieren escuchar un reconocimiento por parte de las instituciones y poder comunicarle a los familiares que a&uacute;n viven <a href="https://mapadefosas.mjusticia.es/exovi_externo/CargarMapaFosas.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a qu&eacute; fosa com&uacute;n</a> pueden llevar una flor. Parece que las iniciativas de investigar nuestro pasado reciente est&aacute;n reactiv&aacute;ndose poco a poco. Por fin se ha estrenado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Documental-silencio-otros-franquismo_0_830467983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documental sobre el franquismo, &lsquo;El silencio otros&rsquo;</a>. Me siento orgullosa de ver a historiadores rescatando piezas del puzle, investigando los <a href="https://www.eldiario.es/cv/alicante/comun-esconde-horrores-concentracion-Albatera_0_831866998.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campos de concentraci&oacute;n franquistas</a>, escribiendo art&iacute;culos, saliendo en los medios, organizando a familiares y ayuntamientos para que rindan un peque&ntilde;o homenaje a los que murieron o sufrieron directa o indirectamente las consecuencias de las guerras y la dictadura. Muchos de sus esfuerzos pasan desapercibidos pero animan a seguir aprendiendo sobre nuestra historia y a reflexionar sobre la memoria hist&oacute;rica. En mi ciudad natal, se consigui&oacute; poner <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/Murcia-homenaje-deportados-murcianos-concentracion_0_786022283.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una humilde placa</a> para conmemorar a los murcianos deportados a campos de concentraci&oacute;n nazis, en parte gracias a la gran labor de investigaci&oacute;n del historiador V&iacute;ctor Pe&ntilde;alver. Consiguieron colocar la plaquita en una calle del centro. Se celebr&oacute; un peque&ntilde;o acto con los representantes de las instituciones correspondientes, asociaciones, familiares y vecinos. Y a los dos meses <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/Lemas-fascistas-monumento-deportados-concentracion_0_809119810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alguien vandaliz&oacute; el monumento</a>. Si esto es prueba de algo, es de que el fascismo sigue m&aacute;s vivo que nunca, avivado por discursos intolerantes, y no podemos ignorar este hecho.
    </p><p class="article-text">
        Observando <a href="https://www.eldiario.es/clm/imperialismo-capitalista-viable-difusion-ultraderecha_0_833267103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el clima actual</a> en Europa y en el mundo, con l&iacute;deres de extrema derecha gobernando cada vez en m&aacute;s pa&iacute;ses, corremos el riesgo de olvidar r&aacute;pidamente. En Espa&ntilde;a nunca tendremos un Domingo del Recuerdo ni celebraremos nada bajo una sola bandera porque nuestra historia es muy particular, pero eso no significa que tengamos que olvidarla ni que aceptar unos s&iacute;mbolos y un relato impuesto sin cuestionarlos. Es m&aacute;s necesario que nunca abrir un libro de historia, acudir a un museo, preguntar a nuestros mayores para que nos cuenten todo lo que recuerdan y escuchar atentamente lo que tienen que transmitirnos. Esto es mucho m&aacute;s importante y m&aacute;s urgente que discutir sobre cualquier bandera, s&iacute;mbolo o tumba de dictador. Si hay que empezar dando un paso, es el de escuchar a los que sobrevivieron a las guerras, a la posguerra, a las torturas y desgracias del fascismo y de la dictadura. Leer sus cartas, sus diarios, observar sus fotograf&iacute;as y asegurarnos de que no caer&aacute;n en el olvido. Creo que esta es la clave para que se desenrede lo dem&aacute;s. Este es nuestro legado y nuestro relato com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Mayol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/domingo-recuerdo_129_1835171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Nov 2018 19:35:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Domingo del Recuerdo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Primera Guerra Mundial,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así sobrevivían las mujeres de los soldados de la Gran Guerra a la hambruna sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nicholson-guerra-hambruna-sexual_128_1843493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43fd1cbc-48eb-4f2b-84f5-3f1f6a5767aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada del libro &#039;Ellas solas&#039;, de Virginia Nicholson"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nicholson, documentalista de la BBC y sobrina nieta de Woolf, escribe sobre "las mujeres sobrantes" que recuperaron su independencia debido a la guerra</p><p class="subtitle">Educadas para ser "ángeles del hogar", estas mujeres aprendieron un oficio para ganarse el pan pero se mantuvieron bajo la represión sexual victoriana</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el censo de 1921, en Inglaterra y Gales hab&iacute;a un mill&oacute;n setecientas mil mujeres m&aacute;s que hombres. Los peri&oacute;dicos se refer&iacute;an a ellas de forma despectiva como &ldquo;las sobrantes&rdquo;, las viudas de los soldados de la Gran Guerra o, peor, las que ni siquiera hab&iacute;an llegado a comprometerse.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad les hab&iacute;a encomendado una misi&oacute;n en la vida, ser madres y esposas amant&iacute;simas, y de pronto se vieron sin hombres con los que convivir ni concebir para llevarla a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que en principio parec&iacute;a una desgracia, result&oacute; ser el acicate para uno de los mayores cambios de mentalidad del siglo XX en Europa. En palabras de la feminista victoriana Millicent Fawcet, en 1918, la guerra mundial &ldquo;se encontr&oacute; a las mujeres como siervas y las liber&oacute;&rdquo;. Una visi&oacute;n que comparte Virginia Nicholson (Leeds, 1955) <a href="https://www.casadellibro.com/libro-ellas-solas-un-mundo-sin-hombres-tras-la-gran-guerra/9788475068633/1230155" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Ellas solas (2008)</a>, el ensayo sociol&oacute;gico que recoge los testimonios y las cartas de quienes recuperaron a la fuerza su independencia y su libertad.
    </p><p class="article-text">
        Nicholson, que adem&aacute;s es sobrina nieta de Virginia Woolf y nieta de Vanessa y Clive Bell, inaugur&oacute; este martes en Madrid <a href="https://www.lacasaencendida.es/encuentros/solas-mundo-hombres-virginia-nicholson-9322" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ciclo Las mujeres en la I Guerra Mundial</a> de La Casa Encendida. <em>Ellas solas</em>, como la propia autora dice, es lo contrario a un libro de historia social porque &ldquo;quer&iacute;a escuchar las voces, quer&iacute;a saber c&oacute;mo eran sus vidas en aquella realidad desordenada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su pasado como redactora y documentalista de la BBC le dio las pautas para saber por d&oacute;nde empezar. &ldquo;Me puse en contacto con muchas residencias de ancianos del Reino Unido y les pregunt&eacute; si ten&iacute;an &rdquo;solteronas&ldquo; de la Gran Guerra que quisiesen o estuviesen en condiciones de hablar&rdquo;, cuenta Nicholson a eldiario.es. &ldquo;La verdad es que casi llego tarde. Empec&eacute; la investigaci&oacute;n en 2004 y me dije a m&iacute; misma, &rdquo;m&aacute;s te vale darte prisa&ldquo;, porque la mayor&iacute;a estaban muertas&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        El tema del libro surgi&oacute; por casualidad y, m&aacute;s que con una motivaci&oacute;n divulgativa, como una v&iacute;a de escape personal. &ldquo;Soy mujer, soy historiadora y escribo para gente como yo, solo lo que a m&iacute; me gustar&iacute;a leer&rdquo;, cuenta, &ldquo;pero sobre todo surgi&oacute; por un miedo a la soledad en el que me incluyo. Este libro puede inspirar para salir adelante por uno mismo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Estas mujeres tuvieron que despojarse del rol de &ldquo;&aacute;ngel del hogar&rdquo; para ganarse el pan por ellas mismas. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_pat%C3%A9tica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La falacia pat&eacute;tica</a> y los lamentos rom&aacute;nticos de las hermanas Br&ouml;nte ya no ten&iacute;an cabida y el discurso se torn&oacute; parecido al que manten&iacute;an otras como Virginia Woolf. Nicholson cuenta el caso de Gertrude Maclean, una mujer soltera de treinta y siete a&ntilde;os que mont&oacute; una empresa llamada T&iacute;as Universales.
    </p><p class="article-text">
        Su primer anuncio en <em>The Times</em> rezaba lo siguiente: &ldquo;T&iacute;as Universales. (Damas con antecedentes intachables). Cuidado de ni&ntilde;os. Amueblado de casas. Compras para las colonias. Carabinas. Trabajo de investigaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Aquellas mujeres aprendieron que el matrimonio no es el &uacute;nico camino hacia la realizaci&oacute;n personal&rdquo;, todo un avance para una sociedad en la que reinaba la represi&oacute;n econ&oacute;mica y sexual contra ellas.
    </p><p class="article-text">
        Y, de hecho, la segunda se mantuvo bastantes a&ntilde;os despu&eacute;s. Para Virginia Nicholson, hablar de sexualidad con estas mujeres supon&iacute;a una parte obligatoria de su obra. &ldquo;Era una pregunta que quer&iacute;a hacer pero no sab&iacute;a c&oacute;mo. No fue muy f&aacute;cil obtener la respuesta de mis entrevistadas: solo dos o tres fueron francas. Pero el mejor material sali&oacute; de otra parte&rdquo;, desvela la escritora. Pase&aacute;ndose por el archivo bibliogr&aacute;fico de Londres, Nicholson se top&oacute; con centenares de cartas abiertas sobre inhibici&oacute;n sexual dirigidas a la cient&iacute;fica Mary Stopes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La doctora Stopes escribi&oacute; un libro en 1921 sobre anticonceptivos que se llamaba <em>Married Love</em>. Fue un &eacute;xito absoluto porque abordaba la sexualidad dentro del matrimonio y sacaba a la luz algo que previamente hab&iacute;a sido un tab&uacute;. El problema fue que estaba muy interesada en no transgredir los l&iacute;mites&rdquo;, explica. &ldquo;Hay una cantidad ingente de cartas de mujeres desesperadas que le preguntaban a Stopes qu&eacute; deb&iacute;an hacer al ser solteras y sentir apetito sexual. Es alucinante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Preocupada por no parecer una libertina, Mary Stopes ofrec&iacute;a soluciones anodinas y muy alejadas de cualquier noci&oacute;n sobre sexualidad femenina. &ldquo;No quer&iacute;a arriesgar su reputaci&oacute;n, as&iacute; que siempre contestaba diciendo que se diesen un ba&ntilde;o caliente o que encontrasen un hobby como bailar o salir a pasear&rdquo;, explica Nicholson. &ldquo;Es muy complicado conseguir testimonios al respecto, pero s&iacute; que me he topado con muchas evidencias de la cantidad de relaciones l&eacute;sbicas que hubo entonces&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Simult&aacute;neamente, en cierta &eacute;lite cultural se estaba viviendo un despertar sexual que qued&oacute; reflejado en obras literarias y art&iacute;sticas. &ldquo;La gente admiraba a mi abuela y a mi t&iacute;a abuela, al grupo Bloomsbury y la subcultura de los bohemios. Se sent&iacute;an m&aacute;s libres, autorizados y con derecho a experimentar en el sexo: las mujeres conoc&iacute;an a otras mujeres, ten&iacute;an<em> affaires</em> estando casadas y ya no era tan importante ser virgen&rdquo;, cuenta.
    </p><h3 class="article-text">Sobre Virginia Woolf</h3><p class="article-text">
        Crecer con el apellido Woolf y Bell en su &aacute;rbol geneal&oacute;gico ha resultado en ocasiones tedioso para Virginia Nicholson. Sin embargo, desde el momento en el que escribi&oacute; <em>Entre Bohemios</em> (2002) junto a su padre sobre el club Bloomsbury, reconoce que es inevitable que el nombre de su t&iacute;a abuela aparezca en sus giras literarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo que admitir que ha sido bastante dif&iacute;cil crecer bajo la sombra de Virginia Woolf, de hecho provoc&oacute; que yo no escribiera. &iquest;C&oacute;mo puedes sentarte a escribir si tu t&iacute;a abuela es esa genio de la literatura? Inevitablemente me comparaba con ella y eso me ha cohibido a un gran nivel. Al final consegu&iacute; persuadirme y escribir no ficci&oacute;n, pero no creo que nunca pueda escribir ficci&oacute;n&rdquo;, confiesa al final de la entrevista.
    </p><p class="article-text">
        Y remata con una an&eacute;cdota: &ldquo;Mi padre escribi&oacute; su primera biograf&iacute;a, y mi madre estuvo veinte a&ntilde;os editando sus diarios. Lleg&oacute; a ser un poco irritante, porque en las cenas mis padres hablaban de Virginia tal, Virginia cual, y yo dec&iacute;a, &iquest;es a m&iacute;? Pero nunca lo era. Les ped&iacute; que cambiasen el nombre porque era muy confuso, y despu&eacute;s de eso empez&oacute; en casa a ser Mrs. Woolf&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa pariente &ldquo;irritante&rdquo; fue el altavoz de buena parte de las mujeres que aparecen en <em>Ellas solas </em>y dej&oacute; huella por escrito lo que muchas no se atrev&iacute;an a confesar en voz alta. &ldquo;Es cierto. Y me siento muy afortunada por tener este contexto. No puedo decir lo contrario: es una herencia fant&aacute;stica, de hecho&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/nicholson-guerra-hambruna-sexual_128_1843493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Nov 2018 20:09:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así sobrevivían las mujeres de los soldados de la Gran Guerra a la hambruna sexual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Virginia Woolf,Primera Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A favor y en contra de 'La gran ilusión', de Jean Renoir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/favor-gran-ilusion-jean-renoir_132_3148484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eadd7e95-fef3-4085-8e65-36493f721efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A favor y en contra de &#039;La gran ilusión&#039;, de Jean Renoir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rescatamos esta obra del cineasta francés para intentar averiguar si peca de ingenuidad y clama por un pacifismo hoy todavía necesario</p></div><h3 class="article-text">A favor: nuestros corteses enemigos</h3><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que las guerras crecieron junto con el cine. En pleno calentamiento de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania de Hitler ya entrenaba a sus SS, el estreno de 'La gran ilusi&oacute;n' (1937) contribuy&oacute; a generar un llamamiento al pacifismo desde el s&eacute;ptimo arte que de poco sirvi&oacute;, como tampoco lo har&iacute;a 'El gran dictador'. La ingenuidad, amabilidad y humanismo que destilaron estas pel&iacute;culas no pudieron frenar una maquinaria belicista imparable durante todo el siglo XX y que hizo que al final futuros cineastas como Stanley Kubrick, Oliver Stone, Steven Spielberg o Clint Eastwood no tuvieran m&aacute;s remedio que llamar a la paz mostrando la otra cara, la del horror, la violenta, la inhumana.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta un placer exquisito rescatar esta obra maestra del gran maestro del cine franc&eacute;s Jean Renoir. Es probable que no sea su mejor pel&iacute;cula, pero supo retratar con honestidad y originalidad el resquebrajamiento geosocial europeo que inici&oacute; la Primera Guerra Mundial. Mediante las andanzas de un grupo de oficiales franceses hechos prisioneros por los alemanes durante este conflicto, Renoir quiso enterrar las trincheras, y las escenas de batallas, que ya durante el cine mudo hab&iacute;an sido carne de espect&aacute;culo, y ofrecernos un conjunto de di&aacute;logos y personajes entra&ntilde;ables a ambos lados de la contienda.
    </p><p class="article-text">
        De entre los rostros de Jean Gabin (oficial franc&eacute;s Marechal), Pierre Fresnay (capit&aacute;n franc&eacute;s Boieldieu) y el asombroso Erich Von Stroheim (comandante alem&aacute;n Von Rauffenstein), junto con un maravilloso casting de secundarios, este relato sobre la amistad y la b&uacute;squeda de la libertad deja ver una tesis hist&oacute;rica mucho m&aacute;s importante que la parodia, la s&aacute;tira y el humor de muchas de sus situaciones: que la Gran Guerra fue tambi&eacute;n el comienzo del fin de la vieja Europa, de la aristocracia de los antiguos reg&iacute;menes decimon&oacute;nicos. &ldquo;Si son oficiales, d&iacute;gales que est&aacute;n invitados a comer&rdquo;, propugna el comandante alem&aacute;n poco despu&eacute;s de haber derribado el avi&oacute;n franc&eacute;s en el que viajan los dos oficiales.
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        A partir de ah&iacute;, sabemos que no asistiremos a ning&uacute;n fusilamiento ni tortura. Renoir, obsesionado siempre por los conflictos entre clases sociales, quiso que 'La gran ilusi&oacute;n' fuera tambi&eacute;n un canto a la naturalidad de las relaciones humanas, tendentes a la bondad, a la amabilidad y al buen trato. Los propios encarcelados nos dan la pista: &ldquo;finjamos que esto es una situaci&oacute;n divertida&rdquo;. Puede que la historia les quitara la raz&oacute;n despu&eacute;s a todos ellos, pero en aquellos momentos, considerar la posibilidad de que las piezas musicales (francesas y alemanas) de Joseph Kosma pudieran fundirse en una sola, y de que en algunos campos de prisioneros se tratara a los reos como corteses enemigos tampoco hace da&ntilde;o a los relatos de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Ya otros se han encargado de hacernos llorar. Mucha huella dej&oacute; esta peque&ntilde;a utop&iacute;a cuando m&aacute;s de un cuarto de siglo despu&eacute;s, John Sturges rendir&iacute;a homenaje a estos oficiales en 'La gran evasi&oacute;n', con un tono algo m&aacute;s crudo pero igualmente hilarante en una historia pr&aacute;cticamente id&eacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s sencillo es hacerle una transfiguraci&oacute;n a su g&eacute;nero. Al igual que los prisioneros hacen en la obra de teatro, conviene echarle un nuevo vistazo a 'La gran ilusi&oacute;n' recre&aacute;ndose tan solo en sus personajes, di&aacute;logos y deseos de fuga: el tes&oacute;n humilde de Mar&eacute;chal, el clasicismo heroico de Boeldieu, los grandes recursos de Rosenthal y el hast&iacute;o, la bondad y la decadencia de Rauffenstein. Las breves palabras que los personajes de Fresnay y Von Stroheim intercambian tomando un caf&eacute;, probablemente uno de los mejores di&aacute;logos de la historia del cine, son el resumen de toda una era, el fin del mundo tal y como se conoc&iacute;a, cuando algunos hombres, viejos y sabios saben que morir es su mejor opci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hoy que los tambores de guerra siguen resonando cada d&iacute;a, y que nuevas formas de matar se multiplican como la mala hierba, no resulta anacr&oacute;nico regresar al blanco y negro de los a&ntilde;os 30. Entonces el mundo, como ahora, estaba herido por una crisis econ&oacute;mica, y la humanidad tambi&eacute;n adolec&iacute;a asustada e inamovible. El pacifismo que 'La gran ilusi&oacute;n' emana por cada fotograma es antiguo pero importable. Porque no sabemos qu&eacute; hubiera sido de los tratados de paz sin las personas con imaginaci&oacute;n, sin aquellos que estudian al poeta griego P&iacute;ndaro entre los muros, que salivan con un buen arenque, que cuidan geranios sin esperanza, que fueron a la guerra por ser vegetarianos o que se enamoran de las viudas de guerra.
    </p><h3 class="article-text">En contra: pecados de ingenuidad</h3><p class="article-text">
        Jean Renoir, uno de los creadores de cine m&aacute;s interesantes de todos los tiempos, acerca a los espectadores a una historia de corte humanista con fino sentido del humor y unos di&aacute;logos ir&oacute;nicos muy bien perge&ntilde;ados. Narrada en un estilo elegante e inteligente, 'La gran ilusi&oacute;n' resulta, sin embargo, un tanto fr&iacute;a en su propuesta y pierde de vista esa conexi&oacute;n emocional intensa que, a modo de flechazo, s&iacute; logran otras pel&iacute;culas cl&aacute;sicas del g&eacute;nero, especialmente las comedias.
    </p><p class="article-text">
        El film nos presenta a unos prisioneros que, durante la Primera Guerra Mundial, logran construir una especie de sociedad ideal alimentada por peque&ntilde;as ilusiones, que les hace olvidar deliberadamente el horror de la guerra. Los protagonistas, entre ellos, el teniente Mar&eacute;chal (Jean Gabin) y el Capit&aacute;n Boeldieu (Pierre Fresnay), se procuran una vida c&oacute;moda, se divierten y se imponen peque&ntilde;os retos que les hacen so&ntilde;ar y tirar hacia adelante dentro de su cautiverio. As&iacute;, excavan un t&uacute;nel albergando la descabellada esperanza de que lo van a terminar y comparten diariamente las delicias gastron&oacute;micas que le llegan a uno de los prisioneros aunque pertenezcan a diferentes clases sociales.
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        Por si fuera poco, cuentan con un cancerbero, el comandante Von Rauffenstein (fabuloso Erich Von Stronheim), que trata de respetar al m&aacute;ximo a sus prisioneros. Para ello, instaura, en la prisi&oacute;n, una especie de &lsquo;Antiguo R&eacute;gimen&rsquo; donde prevalecen con nostalgia los c&oacute;digos de honor y de la disciplina justamente administrada. En ese universo ajeno a la guerra, hasta donde puede, todos tratan de hacerse la vida m&aacute;s f&aacute;cil, vivir a hombros de una mentira con mucha cordura, hasta que la realidad acabe por imponer sus reglas y separarlos sin que, por otro lado, a los personajes parezca suponerles un verdadero trauma. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, sin &aacute;nimo de resultar blasfemos, 'La gran ilusi&oacute;n' peca de ingenuidad, en su tono general, aunque no tanto a trav&eacute;s de sus personajes quienes parecen estar de vuelta de todo. Ellos dejan muy claro que son conscientes, en el fondo de su ser, de la realidad que viven, sin embargo, es el propio Renoir y su coguionista, Charles Spaak, los que parecen dejarse llevar por sus quimeras y anhelan, a trav&eacute;s de las secuencias, una nueva civilizaci&oacute;n donde todos los hombres tengan cabida, donde todas las clases sociales puedan coexistir en un raro y antinatural equilibrio que les restar&iacute;a identidad colectiva.
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        Y es un sue&ntilde;o maravilloso, pero que se contradice, porque la pel&iacute;cula tambi&eacute;n deja entrever demasiada melancol&iacute;a hacia el viejo orden, hacia unos tiempos aristocr&aacute;ticos idealizados. Y as&iacute;, a veces, parece a&ntilde;orar unos ideales rancios que chirr&iacute;an un tanto con los tradicionales emblemas revolucionarios franceses, en concreto con las ideas de fraternidad y de igualdad apoyadas tambi&eacute;n por el film, de manera incondicional, en una contradicci&oacute;n no tan bien avenida.
    </p><p class="article-text">
        En ese baile de opuestos, por otro lado, ni la amistad ni la camarader&iacute;a se ponen realmente a prueba durante la pel&iacute;cula. O si se hace, se queda en un mero ejercicio de est&eacute;tica, en una pose elitista o en una disyuntiva f&aacute;cilmente resuelta que apenas deja sentir el desaf&iacute;o que conlleva adoptar una decisi&oacute;n dif&iacute;cil. El sacrificio del capit&aacute;n flautista, ante todo un caballero, es buen ejemplo de ello. Y es que el tono monocorde sarc&aacute;stico, que recorre la pel&iacute;cula, no la deja casi respirar naturalidad.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que no es necesario ser tremendista, ni mostrar los dramas que ya muestran, en demas&iacute;a, las pel&iacute;culas con trasfondo b&eacute;lico, sobre todo si estamos ante una comedia, pero tambi&eacute;n es cierto que los personajes no pueden pasarse casi dos horas de metraje en una especie de club social, puesto que, en alg&uacute;n momento, puede asomar el tedio o comenzar a oler a impostura. La pel&iacute;cula quiz&aacute;s habr&iacute;a necesitado algo m&aacute;s de contraste, alguna sombra, para que el espejismo, esa &lsquo;gran ilusi&oacute;n colectiva&rsquo; que experimentan los personajes y, con ellos, todos los espectadores durante su visionado, nos alcanzara de lleno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo, Dolores Sarto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/favor-gran-ilusion-jean-renoir_132_3148484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Oct 2017 08:14:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A favor y en contra de 'La gran ilusión', de Jean Renoir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Primera Guerra Mundial,Críticas de cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Peaky Blinders’: los ‘héroes’ del pueblo británico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/los-lunes-seriefilos/peaky-blinders-heroes-pueblo-britanico_132_4211052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1a2df80-a698-47da-9904-dbb261785871_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Peaky Blinders’: los ‘héroes’ del pueblo británico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia relata las andanzas del clan mafioso Shelby en el Birmingham de los años 20</p><p class="subtitle">La serie hará las delicias de los amantes del género y sobre todo de los fans de ‘Boardwalk Empire’</p></div><p class="article-text">
        La <strong>mafia</strong> y todo lo que le rodea ha sido <strong>tratado ampliamente en el cine y las series de televisi&oacute;n</strong> a lo largo de d&eacute;cadas: &lsquo;El Padrino, &lsquo;Uno de los nuestros&rsquo;, &lsquo;Boardwalk Empire&rsquo;, &lsquo;Casino&rsquo;, &lsquo;Los Soprano&rsquo;, &lsquo;Roma Criminal&rsquo;, &lsquo;&Eacute;rase una vez en Am&eacute;rica&rsquo;, &lsquo;El Precio del Poder&rsquo;, &lsquo;Gomorra&rsquo;, &lsquo;Snatch, Cerdos y diamantes&rsquo; o &lsquo;Crematorio&rsquo;, entre otras. Algunas de ellas han puesto su granito de arena y otras han supuesto una vuelta de tuerca a un subg&eacute;nero muy trillado. La ficci&oacute;n de la que voy hablar esta semana no supone una aportaci&oacute;n especial pero es una <strong>apuesta muy atractiva</strong> para los fans o degustadores de la <strong>gastronom&iacute;a gangsteril</strong>: &lsquo;<strong>Peaky Blinders</strong>&rsquo;, brit&aacute;nica, que se contextualiza en la Inglaterra de los a&ntilde;os 20, en pleno periodo de entreguerras.
    </p><p class="article-text">
        Emitida por la BBC Two, creada y guionizada por <strong>Steven Knight</strong> (&lsquo;Promesas del este&rsquo;), traslada al espectador a los sucios y malolientes a&ntilde;os de la posguerra mundial en la ciudad de <strong>Birmingham</strong>, capital del impulso industrial de Reino Unido. Una &eacute;poca oscura donde el pa&iacute;s intentaba salir de los efectos que dej&oacute; tras de s&iacute; la <strong>I Guerra Mundial</strong>. Durante y despu&eacute;s de esta, el <strong>clan Peaky Blinders</strong> se asienta y estabiliza como una de las <strong>familias</strong> de g&aacute;nsteres m&aacute;s<strong> temibles y violentas</strong> del pa&iacute;s. <strong>Tommy Shelby</strong> (Cillian Murphy) junto a sus hermanos y su t&iacute;a Polly son due&ntilde;os de un local de apuestas h&iacute;picas, pero su imperio est&aacute; lleno de <strong>extorsiones, contrabandos y asesinatos</strong>. Los problemas empiezan con el af&aacute;n de expansi&oacute;n y la llegada de nuevo inspector jefe <strong>Chester Campbell</strong> (Sam Neill) para intentar limpiar la ciudad y convertirse inmediatamente en el n&eacute;mesis del clan de los Shelby.
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        En Inglaterra, el <strong>par&oacute;n en el desarrollo econ&oacute;mico</strong> y las <strong>diferencias sociales</strong> tras la I Guerra Mundial fueron evidentes y todo ello sumado a conflicto con el IRA. Tambi&eacute;n los conceptos ideol&oacute;gicos del <strong>anarquismo</strong> y el <strong>comunismo</strong> se empezaron a extender desde Rusia y, de ah&iacute;, las <strong>primeras huelgas</strong> proactivas por parte del proletariado. Los a&ntilde;os 20 fueron el inicio de la recuperaci&oacute;n y expansi&oacute;n industrial con Birmingham como pulm&oacute;n brit&aacute;nico. Los que regresaron de la contienda fueron tratados como verdaderos <strong>h&eacute;roes</strong> pero, en sus espaldas cargaron con duras <strong>consecuencias psicol&oacute;gicas</strong> por la crudeza de la batalla. As&iacute;, el vac&iacute;o y las secuelas provocadas por la guerra hicieron de caldo de cultivo perfecto para la afluencia de <strong>organizaciones criminales</strong> que estuvieran aceptadas por la gente y por el terror que provocaba, o bien por la &lsquo;protecci&oacute;n&rsquo; y &lsquo;cuidado&rsquo; que les promet&iacute;an, ya que el gobierno ten&iacute;a otros temas m&aacute;s importantes.
    </p><p class="article-text">
        La serie es rica en <strong>matices y en tem&aacute;tica</strong> y, desde luego, har&aacute; las delicias de los fans del g&eacute;nero y de &lsquo;Boardwalk Empire&rsquo;. &lsquo;Peaky Blinders&rsquo; navega por la traici&oacute;n, las problem&aacute;ticas sociales, los traumas psicol&oacute;gicos de la postguerra, el despertar industrial, la pobreza, los movimientos obreros, las nuevas ideolog&iacute;as, la lealtad, el odio y la venganza, entre otras cosas. Pero la<strong> figura ic&oacute;nica del capo</strong>, del jefe, Tommy Shelby, es muy rese&ntilde;able: frio, mirada inquietante y g&eacute;lida, violento, ambicioso, carism&aacute;tico, duro y sobreprotector de los suyos; aunque es tratado y condecorado como un h&eacute;roe -junto con m&aacute;s soldados- tras su regreso de la guerra. De hecho, es curioso el gran respeto que le procesa una persona como<strong> Winston Churchill</strong> aun sabiendo que es -Tommy- un mafioso y un asesino. Un <strong>antih&eacute;roe</strong> al uso con el que es muy f&aacute;cil empatizar, como ya ocurr&iacute;a con Nucky Thompson en &lsquo;Boardwalk Empire&rsquo;. De hecho, a la ficci&oacute;n se le puede reprochar que es fr&iacute;a y distante pero &iquest;acaso los gangsters no lo son?
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        Escenarios industriales, suciedad, mugre, oscuridad, ruidos, obreros saliendo del trabajo y olor de tabaco, entre otras cosas, es como me imaginar&iacute;a la Birmingham de los a&ntilde;os 20. <strong>George Steel</strong> (&lsquo;War and Peace&rsquo;, &lsquo;The Honourable Woman&rsquo;, &lsquo;Black Mirror&rsquo;) consigue trasladar esa sensaci&oacute;n opresiva y anaranjada a la <strong>fotograf&iacute;a</strong> de &lsquo;Peaky Blinders&rsquo;. El toque especial es cuando fusionamos esta fant&aacute;stica ambientaci&oacute;n con una <strong>banda sonora</strong> que da como resultado una <strong>exquisita mezcolanza</strong>. El acompa&ntilde;amiento se antoja perfecto solo con citar a los diferentes grupos que ponen m&uacute;sica a esta ficci&oacute;n: Nick Cave, The White Stripes, Arctic Monkeys, PJ Harvey o Tom Waits, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>direcci&oacute;n</strong>, a cargo a varios directores (Colm McCarthy, Otto Bathurst y Tom Harper), es sencillamente magistral, dando valor y empaque a una obra <strong>perfectamente conjugada</strong>: opresiva, emocional, expresiva, jugando a la perfecci&oacute;n con el ritmo, con un &lsquo;slow motion&rsquo; cuando la narraci&oacute;n lo requiere. El <strong>montaje</strong>, muy rese&ntilde;able, me parece brillante. El <strong>guion</strong> s&iacute; que sufre <strong>algunas irregularidades,</strong> sobre todo al final de la primera temporada ya que no resuelve bien ciertas situaciones, quedando el texto un poco irrisorio; aunque, su <strong>evoluci&oacute;n es muy favorable</strong> ya que en la segunda se sacuden los errores y se marcan unos episodios de bandera. Tambi&eacute;n se le puede poner alg&uacute;n &lsquo;pero&rsquo; al no sacar el jugo a temas muy interesantes, como por ejemplo el del IRA. Los <strong>di&aacute;logos</strong>, con grandes confrontaciones dial&eacute;cticas, son inteligentes y afilados. As&iacute;, &lsquo;Peaky Blinders&rsquo; se compone de drama con peque&ntilde;os puntos de humor y un constante in crescendo en sus temporadas.
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    </figure><p class="article-text">
        Lo mejor es que al gran Tommy Shelby le acompa&ntilde;an una<strong> serie de personajes</strong> que est&aacute;n tan <strong>bien construidos y perfilados</strong> como &eacute;l: la t&iacute;a <strong>Polly Gray</strong> (Helen McCrory), excelent&iacute;simo personaje que cuida de la familia mientras los hombres andan en la guerra; <strong>Arthur Shelby</strong> (Paul Anderson), el hermano mayor, violento por naturaleza y que vuelve con muchas secuelas de la guerra; <strong>John Shelby</strong> (Joe Cole), el hermano menor; <strong>Ada Shelby</strong> (Sophie Rundle), rese&ntilde;able papel de la hermana que sale en secreto con <strong>Freddie Thorne</strong> (Iddo Goldberg), afamado y perseguido l&iacute;der comunista; <strong>Grace Burgess</strong> (Annabelle Wallis), excitante, misteriosa y de mirada inquietante que har&aacute; temblar los cimientos de la dura y fr&iacute;a personalidad de Tommy.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;<strong>Peaky Blinders</strong>&rsquo; se descubre como un producto <strong>muy disfrutable</strong> para todo el mundo pero sobre todo gustar&aacute; a los amantes de la tem&aacute;tica. Tiene <strong>gran calidad</strong>, un escenario &nbsp;y &eacute;poca propicia para gozar de una buena historia. En Espa&ntilde;a, se puede ver a trav&eacute;s de Wauki.tv y de Netflix -solo la primera temporada-. Por cierto, la tercera temporada empezar&aacute; supuestamente a lo largo de este 2016.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Cerdeño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/los-lunes-seriefilos/peaky-blinders-heroes-pueblo-britanico_132_4211052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Feb 2016 09:47:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Peaky Blinders’: los ‘héroes’ del pueblo británico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Primera Guerra Mundial,Inglaterra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Para la mujer hay un antes y un después de la II República"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/universidad/mujer-despues-ii-republica_1_4496900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cab18ca2-71a9-48f4-8a89-77cfb97888d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Para la mujer hay un antes y un después de la II República&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia propicia momentos de "catarsis colectiva", caso de los tiempos de guerra a nivel europeo, que provocan una mutación del papel femenino tradicional que tardó años en llegar a España.</p><p class="subtitle">Hasta el periodo republicano y la Guerra Civil, según Inmaculada Cordero, profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla.</p></div><p class="article-text">
        El siglo XX supuso la mutaci&oacute;n del papel femenino tradicional. Poco a poco. El cors&eacute; del patriarcado perdura, de manera m&aacute;s o menos evidente seg&uacute;n donde apunte el foco. Aunque hubo momentos de &ldquo;catarsis colectiva&rdquo; propiciados por los grandes enfrentamientos b&eacute;licos, seg&uacute;n la profesora de Historia Contempor&aacute;nea de la Universidad de Sevilla, Inmaculada Cordero Olivero. Un cambio &ldquo;en el arquetipo de mujer&rdquo;. As&iacute; lo expuso con <em>Spanish women in wartimes</em> (Las mujeres espa&ntilde;olas en tiempos de guerra) durante la conferencia internacional <a href="http://congreso.us.es/greatwar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Neutralidad indefensa: la cultura de la paz en Europa durante la primera Guerra Mundial</a>, celebrada en la facultad hispalense. Y as&iacute; lo explica en entrevista a eldiario.es/andalucia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuenta que la mujer cambi&oacute; en tiempos de guerra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la I Guerra Mundial, sobre todo en los pa&iacute;ses beligerantes, hay un cambio importante en el arquetipo de mujer. En el mundo del trabajo, de la moda, participa en la vanguardia de la guerra&hellip; Mi intenci&oacute;n es comunicar c&oacute;mo esos cambios afectan a un pa&iacute;s neutral como Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y la conclusi&oacute;n es&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis central es que no se da el cambio radical de otros pa&iacute;ses. Por esa neutralidad y por el peso enorme todav&iacute;a del conservadurismo, de la iglesia cat&oacute;lica o la falta de educaci&oacute;n. No hay tampoco una guerra que sirva de catarsis colectiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo llega a Espa&ntilde;a ese empoderamiento femenino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La II Rep&uacute;blica y la Guerra Civil ser&iacute;a esa etapa de catarsis que no tenemos en la I Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; evoluciona? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Un aumento del asociacionismo femenino, acceso m&aacute;s sencillo de la mujer a la educaci&oacute;n superior o el estatuto del funcionario, por ejemplo, que permite a la mujer ejercer determinadas funciones dentro de la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; asociaciones fueron importantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente la Uni&oacute;n de Mujeres Espa&ntilde;olas y la Uni&oacute;n Nacional de Mujeres Espa&ntilde;olas. Tienen contactos con asociaciones parecidas en el exterior, incluso participan indirectamente en un congreso internacional de mujeres por la paz que se celebra en 1915 y plantean una conferencia parecida en Espa&ntilde;a, uniendo feminismo y pacifismo, aunque al final no se celebra.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y mujeres fundamentales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunas como Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga &ndash;escritora y feminista espa&ntilde;ola&ndash;, que tiene una columna quincenal en <em>Blanco y negro</em>, dependiente del <em>ABC</em>. Publica con el nombre de su marido pero reivindica un feminismo sin estridencias. Esto indica que algo est&aacute; cambiando. O Sof&iacute;a Casanova &ndash;poeta, novelista y periodista gallega&ndash;, que hace cr&oacute;nicas en varios peri&oacute;dicos espa&ntilde;oles sobre la I Guerra Mundial y sobre la revoluci&oacute;n rusa. Es conservadora, pero con ideas modernas. Dice que la guerra es cosa de hombres, que la mujer es por principio pacifista. Y que el problema son las estructuras, los gobiernos son quienes llevan a una guerra que es una aut&eacute;ntica masacre y donde un soldado alem&aacute;n difiere poco de uno franc&eacute;s y sin embargo est&aacute;n obligados a matarse. Antes Colombine &ndash;seud&oacute;nimo de Carmen de Burgos, periodista, escritora y traductora&ndash; hab&iacute;a retratado la guerra de Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las letras como altavoz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La literatura y la prensa es el &uacute;nico p&uacute;lpito que tiene la mujer para hablar en aquel momento. Y muchas lo aprovechan. Otra idea es que no puede haber paz si no se consigue la igualdad. Este tipo de mujeres defienden esa perspectiva femenina en la prensa. Tambi&eacute;n hay un cambio sutil en revistas femeninas de moda de tipo franc&eacute;s, feministas, de sociedad&hellip; se les va a impregnar de un cambio en el modelo de mujer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero sigue siendo ese '&aacute;ngel del hogar'.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En gran medida. Pero comienza pidiendo mejora en la educaci&oacute;n y luego pasa a solicitar modificaciones en el c&oacute;digo civil o una presencia m&aacute;s evidente de la mujer en la sociedad espa&ntilde;ola. Muy detr&aacute;s de eso piden el acceso al voto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ocurre con el sufragio femenino en el periodo republicano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si recordamos esa lucha dial&eacute;ctica entre Clara Campoamor y Victoria Kent, hay una parte que est&aacute; convencida que efectivamente la mujer espa&ntilde;ola no est&aacute; preparada todav&iacute;a para votar. Lo importante es conseguir que la mujer est&eacute; formada. Y de repente hay sectores conservadores que se dan cuenta que puede venirle muy bien el voto femenino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Y fue determinante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con eso tambi&eacute;n hay que tener cuidado. Las elecciones del 33 no las gana solo que voten las mujeres. Hay otros factores: una ley electoral que favorec&iacute;a a los partidos que hab&iacute;an ganado aunque fuera por muy poco porcentaje, una abstenci&oacute;n anarquista que en determinadas zonas es muy importante y favorece a los partidos conservadores, que la izquierda se presente separada y la derecha como una coalici&oacute;n&hellip; No solamente el voto femenino. Aunque no hay que olvidar que el peso del p&uacute;lpito en la forma de pensar de las mujeres era muy importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel asigna a la mujer en la II Rep&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una ruptura hist&oacute;rica, un antes y un despu&eacute;s. Ese entrar en lo p&uacute;blico se produce a ra&iacute;z de la II Rep&uacute;blica. Lo que viene a hacer la concesi&oacute;n del derecho a voto es reconocer una serie de cambios que afectan primero, cuidado, a un tipo de mujer: la mediano burguesa, educada&hellip; el resto sigue alejada de ese proceso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El franquismo provoca&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una clar&iacute;sima regresi&oacute;n de la mujer a su papel de '&aacute;ngel del hogar'. En los a&ntilde;os 60 y 70 cambia algo. Las modas, la influencia del turismo, gente joven que llega, las famosas suecas&hellip; Cambian comportamientos, incluso sexuales, dentro de un l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qui&eacute;nes eran las clandestinas andaluzas de posguerra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mujeres comunistas, con maridos encarcelados&hellip; Titul&eacute; un art&iacute;culo <em>La malla de cristal</em>. &iquest;Por qu&eacute; el partido comunista consigue reorganizarse con tanta facilidad y al socialista le cuesta tanto trabajo durante el franquismo y al inicio de la transici&oacute;n pol&iacute;tica? La mujer mantiene una red invisible para el franquismo. En la clandestinidad, van a las c&aacute;rceles, env&iacute;an informaci&oacute;n, mantienen sicol&oacute;gicamente a sus maridos o publican octavillas. Mantienen la estructura b&aacute;sica del partido. Eso facilita que se reconstruya en el interior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/universidad/mujer-despues-ii-republica_1_4496900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2014 19:47:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Para la mujer hay un antes y un después de la II República"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Primera Guerra Mundial,Segunda República,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palomas fotógrafas, los insólitos drones espía de la Primera Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/palomas-fotografas-espias-primera-guerra-mundial_1_4697655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae4ba3b6-3461-4bbd-843f-fd991764de48_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Palomas equipadas con cámaras para fotografiar en pleno vuelo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los primeros años del siglo XX, un boticario alemán revolucionó la fotografía aérea mezclándola con su pasión por las palomas. Su nombre es Julius Neubronner y fue el responsable de que, un siglo antes de que llegaran los drones, en tiempos de la Primera Guerra Mundial, los ejércitos ya espiaran desde el cielo gracias a las 'ratas voladoras'.</p></div><p class="article-text">
        Sin que nadie repare en &eacute;l, un p&aacute;jaro sobrevuela una ciudad cualquiera. Hoy son pocos los piropos que se llevan &eacute;l y su familia. Apenas nadie recuerda a sus antepasados, aquellos que se convirtieron en aut&eacute;nticos h&eacute;roes de guerra. No hablamos de la rama m&aacute;s conocida, la de los mensajeros. Los grandes olvidados son sus ancestros esp&iacute;as: <strong>las palomas que fotografiaron la Primera Guerra Mundial desde el cielo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso de mezclar espionaje, fotograf&iacute;a y colombofilia suena, en el mejor de los casos, a pel&iacute;cula de animaci&oacute;n, pero esta es una historia tan real como lo fue <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Verd%C3%BAn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Batalla de Verd&uacute;n</a>: un arn&eacute;s, <strong>c&aacute;maras diminutas y autom&aacute;ticas</strong> y palomas entrenadas son los protagonistas de esta historia, que deja en buen lugar a las desprestigiadas 'ratas voladoras'.
    </p><p class="article-text">
        Un farmac&eacute;utico innovador
    </p><p class="article-text">
        El responsable es un boticario alem&aacute;n nacido a mediados del siglo XIX, de nombre <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Julius_Neubronner" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julius Neubronner.</a> Desde su negocio familiar situado en Kronberg, revolucion&oacute; la reci&eacute;n nacida fotograf&iacute;a a&eacute;rea gracias a su afici&oacute;n por las palomas, su ingenio y la pura casualidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Este farmac&eacute;utico usaba a las palomas mensajeras para recibir pedidos de un sanatorio cercano, y enviaba por la misma v&iacute;a los medicamentos (de un peso de hasta 75 gramos). Sus palomas <strong>eran sus mejores empleadas</strong> a la hora de atender solicitudes urgentes.
    </p><p class="article-text">
        Esa chispa que precede a todo &ldquo;&iexcl;eureka!&rdquo; lleg&oacute; precisamente cuando una de sus mensajeras se extravi&oacute;. Tras cuatro semanas en paradero desconocido, la paloma perdida volvi&oacute; a casa, con buen aspecto y presumiblemente bien alimentada. &iquest;D&oacute;nde hab&iacute;a estado todo ese tiempo? Quiz&aacute;s ya era tarde para saberlo, pero Neubronner ide&oacute; una forma de descubrir, en el futuro, la ruta que segu&iacute;an sus palomas para hacer el servicio. La soluci&oacute;n no era otra que <strong>fotografiar el vuelo de sus aves.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de principios del siglo XX, lo que hace a&uacute;n m&aacute;s asombrosa la idea de Neubronner. La fotograf&iacute;a no hab&iacute;a cumplido ni cien a&ntilde;os de vida y su versi&oacute;n a&eacute;rea iba todav&iacute;a en pa&ntilde;ales. Por no hablar de la dificultad de dise&ntilde;ar un aparato <strong>lo suficientemente ligero como para que pudiera sujetarlo una paloma.</strong> En nuestra &eacute;poca es la BBC la que hace lo propio con halcones, pero &iquest;c&oacute;mo hacerlo en los reci&eacute;n nacidos mil novecientos?
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    </figure><p class="article-text">
        La clave de todo estaba, b&aacute;sicamente, en el dise&ntilde;o de la c&aacute;mara. Deb&iacute;a ser lo suficientemente ligero como para que las palomas soportaran el peso y, adem&aacute;s, ten&iacute;a que tener <strong>un mecanismo autom&aacute;tico para que las im&aacute;genes se capturasen por s&iacute; mismas desde las alturas </strong>(por motivos obvios).
    </p><p class="article-text">
        Neubronner <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pigeon_photography" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo consigui&oacute;</a>. Hechas de aluminio y con un sistema neum&aacute;tico que controlaba el intervalo de tiempo que transcurr&iacute;a entre el disparo autom&aacute;tico de una fotograf&iacute;a y el siguiente, la c&aacute;mara creada por este boticario alem&aacute;n lleg&oacute; a contar con 12 versiones distintas. As&iacute;, <strong>en 1907, Neubronner solicit&oacute; la patente</strong> de este m&eacute;todo para tomar fotograf&iacute;as desde el cielo, una petici&oacute;n que fue rechazada por considerarse imposible - hombres de poca fe - que una paloma llevara el peso de una c&aacute;mara. 
    </p><p class="article-text">
        Tras aportar las pruebas necesarias, en diciembre de 1908, nuestro boticario consigui&oacute; su patente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Del palomar a la guerra
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, Neubronner aport&oacute; su granito de arena a la <strong>fotograf&iacute;a a&eacute;rea</strong>, una modalidad que se ven&iacute;a practicando desde unas d&eacute;cadas atr&aacute;s gracias a los globos aerost&aacute;ticos. De hecho, tan solo 20 a&ntilde;os antes, se hab&iacute;a buscado una vuelta de tuerca <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kite_aerial_photography" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gracias a las cometas</a>, que permitieron tomar im&aacute;genes sin necesidad de un aparato tripulado. Fue precisamente este artilugio gobernado por el viento el que permiti&oacute; captar esta espectacular panor&aacute;mica de San Francisco <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_San_Francisco_de_1906" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras el terremoto que asol&oacute; la ciudad en 1906.</a>
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        Con el tiempo, Neubronner utiliz&oacute; el sistema no ya para conocer la ruta de sus palomas, sino <strong>para poder obtener fotograf&iacute;as desde el cielo por placer.</strong> El boticario llevaba a las aves a unos 100 kil&oacute;metros de distancia de su palomar, las soltaba y ellas volv&iacute;an a casa haciendo lo que ahora hace un sat&eacute;lite para Google Maps.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, a d&iacute;a de hoy, podemos compararlas con cualquiera de las no pocas tecnolog&iacute;as que hacen algo semejante. Por ejemplo, podemos decir que Neubronner descubri&oacute; cien a&ntilde;os antes (salvando las distancias, claro) los omnipresentes drones. O, mejor dicho, su antecesor animal: estas palomas llegaron a realizar <a href="http://www.cookingideas.es/dron-de-callejon-20140128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las funciones m&aacute;s habituales de estas peque&ntilde;as</a>: <strong>espiar desde las alturas.</strong>
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        El invento de este alem&aacute;n ten&iacute;a claras aplicaciones militares y, adem&aacute;s, dio pie a otra herramienta &uacute;til durante la Primera Guerra Mundial: el palomar m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        La idea de fotografiar el campo de batalla o el territorio enemigo desde una paloma, en teor&iacute;a, era perfecta. Las aves con la c&aacute;mara volaban a una altura de entre 50 y 100 metros <strong>y eran mucho m&aacute;s discretas que un globo o un avi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Neubronner ofreci&oacute; el sistema al Ministerio de Guerra prusiano, cuyos responsables recibieron el invento con escepticismo. Adem&aacute;s de lo incre&iacute;ble que pudiera sonar eso de unas palomas fotografi&aacute;ndolo todo en pleno vuelo, hab&iacute;a un problema: <strong>los p&aacute;jaros entrenados por el boticario volv&iacute;an siempre a un palomar determinado</strong>, pero en una hipot&eacute;tica (y cercana) guerra, el sistema de espionaje no pod&iacute;a depender de un palomar concreto y fijo.
    </p><p class="article-text">
        El ingenio del inventor dio pie a otra creaci&oacute;n que ven&iacute;a a solventar la deficiencia: un palomar m&oacute;vil. Algo tan sencillo como un remolque de dos alturas, con un cuarto oscuro en la parte inferior para revelar las fotos y <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pigeon_photography#mediaviewer/File:Neubronner_mobile_dovecote_and_darkroom.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el palomar en s&iacute; en la parte superior</a>.
    </p><p class="article-text">
        El estallido de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Primera_Guerra_Mundial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Primera Guerra Mundial</a> en 1914 hizo que <strong>las palomas de Neubronner se estrenaran en el campo de batalla</strong>, algo que les vali&oacute; un reconocimiento peculiar: <a href="http://www.spymuseum.org/exhibition-experiences/about-the-collection/collection-highlights/pigeon-camera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una sala en el Museo Internacional del Espionaje</a> en Washington DC.
    </p><p class="article-text">
        Las ahora maltratadas 'ratas voladoras' se utilizaron para obtener im&aacute;genes de las tropas enemigas y conocer su posici&oacute;n. Su arn&eacute;s, su ligera c&aacute;mara (Neubronner lleg&oacute; a dise&ntilde;ar una de tan solo 40 gramos de peso) y algo de entrenamiento las convirtieron en aut&eacute;nticas esp&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, lleg&oacute; la oscuridad para las palomas fot&oacute;grafas o, al menos, poco m&aacute;s se sabe de ellas. No existe la certeza de que estas esp&iacute;as aladas repitieran su rol en la Segunda Guerra Mundial, aunque s&iacute; hay indicios de que <strong>eran transportadas por perros amaestrados en el interior de cestas hasta cruzar las l&iacute;neas enemigas</strong>. Una vez all&iacute;, eran liberadas para volver al palomar m&oacute;vil, fotografi&aacute;ndolo todo por el camino.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se sabe con certeza, aunque no sin su halo de misterio, es que a&ntilde;os m&aacute;s tarde <strong>la mism&iacute;sima CIA  desarroll&oacute; una de estas microc&aacute;maras para palomas</strong>, <a href="https://www.cia.gov/about-cia/cia-museum/experience-the-collection/index.html#!/artifact/24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal y como puede verse en su museo</a>. No obstante, se desconoce qu&eacute; misiones llevaron a cabo estas esp&iacute;as aladas defendiendo la bandera estadounidense porque <strong>los detalles est&aacute;n a&uacute;n clasificados.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero que tanto esp&iacute;a no nos desv&iacute;a de lo realmente importante: gracias a este sistema revolucionario de fotograf&iacute;a que se adelant&oacute; un siglo a los drones, el boticario pudo saber qu&eacute; fue de aquella paloma que estuvo cuatro semanas en paradero desconocido. Si volvi&oacute; bien alimentada es porque, tal y como pudo comprobar Neubronner con las fotos de sus siguientes vuelos, la muy sagaz hac&iacute;a escala en casa del chef de un restaurante.
    </p><p class="article-text">
        ---------------------------------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Pigeon_photography" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wikimedia Commons</a> y la <a href="https://www.cia.gov/about-cia/cia-museum/experience-the-collection/index.html#!/artifact/24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CIA</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/palomas-fotografas-espias-primera-guerra-mundial_1_4697655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2014 09:21:58 +0000]]></pubDate>
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