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    <title><![CDATA[elDiario.es - William Shakespeare]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ivor Bolton y Deborah Wagner vuelven a triunfar con 'Sueño de una noche de verano']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ivor-bolton-deborah-wagner-vuelven-triunfar-sueno-noche-verano_129_13062631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c140f336-e877-4ec7-a6cc-bb45c85b36ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138544.jpg" width="943" height="530" alt="Ivor Bolton y Deborah Wagner vuelven a triunfar con &#039;Sueño de una noche de verano&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La habilidad con que Bolton logra pasar de lo etéreo a lo caricaturesco o de lo sublime a lo procaz, obtiene su justa réplica en el esmerado trabajo que Wagner ha realizado en la dirección de actores y en la concepción escénica </p><p class="subtitle">Premios Oscar 2026 - El documental favorito al Oscar que muestra que curarse del cáncer en EEUU “es un privilegio de ricos”</p></div><p class="article-text">
        Se alza el tel&oacute;n y aparece un roble boca abajo y unos ni&ntilde;os con tut&uacute;. La orquesta se despereza con un rumor grave salpicado de glisandos. En el centro del escenario, un estrado cuadrangular. A la izquierda, un sembradito de trigo; a la derecha, unos troncos tumbados. De repente aparece Tytania, reina de las hadas, escoltada por un coro de voces blancas. La percusi&oacute;n se debate entre lo marcial y lo na&iacute;f. No llevamos ni cinco minutos de funci&oacute;n y podemos darnos por enterados: en esta historia, nada suceder&aacute; de la manera habitual.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/opera-herramienta-integradora-llega-jerez_1_2168783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benjamin Britten</a> estren&oacute; su <em>Sue&ntilde;o de una noche de verano</em> en junio de 1960. El libreto adapta la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-le-da-revolcon-shakespeare-mano-irene-escolar-ariel_1_12878576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra de Shakespeare</a> adelgaz&aacute;ndola hasta la mitad, trastocando alg&uacute;n versito aqu&iacute; y all&aacute; y suprimiendo la primera escena. &ldquo;Es desgarrador tener que prescindir de tanto texto maravilloso. El &uacute;nico consuelo es que, si no lo hiciera, durar&iacute;a tanto como el Anillo&rdquo;, confes&oacute; el compositor a William Plomer, uno de sus libretistas de confianza. Los recortes, sin embargo, no solo buscaban aliviar las fatigas lumbares de los espectadores: al saltarse la primera escena, el <em>Sue&ntilde;o</em> de Britten no comienza en la ordenada y sensata corte de Atenas, sino directamente en el bosque m&aacute;gico. As&iacute;, para los espectadores, las hadas, los diablos socarrones y los filtros de amor no son la contraparte l&uacute;dica de una realidad cabal, sino el statu quo del mundo que propone la obra.
    </p><p class="article-text">
        Dadas as&iacute; las cosas, sinteticemos el argumento. En la foresta encantada reinan Tytania y Oberon. El matrimonio anda en crisis porque la do&ntilde;a tiene un nuevo paje (un chiquillo raptado de la India) que su marido ambiciona (los ingleses no prescinden del colonialismo ni en la fantas&iacute;a). Para vengarse, Oberon convoca al geniecillo Puck y lo env&iacute;a en busca de una planta cuya savia, aplicada sobre los p&aacute;rpados de los durmientes, logra que enloquezcan de amor por lo primero que vean, &ldquo;sea le&oacute;n, oso, lobo, toro, mono presumido o simio atareado&rdquo;. Hay que ver cu&aacute;nto le gustaban a Shakespeare los venenos que se aplican en sitios raros.
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                Liv Redpath (Tytania), Clive Bayley (Botton), Pequeños Cantores de la ORCAM y niños actores y bailarines                            </span>
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        Mientras el recadero atiende sus labores, dos parejas entran en el bosque: Lysander y Hermia, j&oacute;venes casaderos que huyen de las prohibiciones paternas; y Demetrius y Helena, dupla mal avenida en la que ella lo ama a &eacute;l y &eacute;l ama a Hermia. Entristecido por sus cuitas, Oberon, magn&aacute;nimo, decide encomendarle a Puck una nueva misi&oacute;n: tras emponzo&ntilde;ar los ojos de Tytania, aprovechar&aacute; los restos del brebaje para hacer que Demetrius beba los vientos por Helena.
    </p><p class="article-text">
        En esto, aparecen en el bosque una troupe de artesanos aficionados al arte dram&aacute;tico. Se han reunido para ensayar un <em>P&iacute;ramo y Tisbe</em> (la historia en la que Shakespeare basar&iacute;a su <em>Romeo y Julieta</em>) que esperan representar en la boda en la que Theseus (duque de Atenas) se desposar&aacute; con Hippolyta (reina de las amazonas). Puck aprovechar&aacute; un descuido para encasquetar a su l&iacute;der &mdash;un fanfarr&oacute;n llamado Bottom&mdash; una cabeza de asno, y conducirlo al claro donde reposa Tyrania, quien, pose&iacute;da por el ung&uuml;ento m&aacute;gico, se enamorar&aacute; perdidamente del hombre pollino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, tristemente, Puck solo despacha bien medio encargo: confundi&eacute;ndose con los atenienses, termina engatusando a Lysander en vez de a Demetrius, haciendo que el mozo se encapriche de Helena y descuajeringando la entente amorosa. Viendo que los zagales van a matarse si nadie lo impide, Oberon convoca a la bruma y a las tinieblas y sume a todos en un profundo sue&ntilde;o del que&nbsp;cada cual despertar&aacute; amando a quien debe. Tambi&eacute;n Tytania, cuyo castigo da por concluido. La &oacute;pera termina con los actores aficionados despachando su calamitosa funci&oacute;n (un actor hace de luna, otro de pared, etc&eacute;tera). Con todos felices y risue&ntilde;os, termina la funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Anoche, el Teatro Real estren&oacute; una versi&oacute;n del <em>Sue&ntilde;o de una noche de verano</em> dirigida por Ivor Bolton y Deborah Wagner, dupla bien conocida entre los habituales del coliseo madrile&ntilde;o por ser los autores de dos de los espect&aacute;culos m&aacute;s memorables y brillantes que se han presenciado en el teatro: <em>Peter Grimes</em> (2021) y <em>Billy Budd</em> (2017). Felizmente, no hay dos sin tres. No era, conste, una empresa f&aacute;cil: Britten escribi&oacute; una partitura llena de sutilezas y los pocos m&uacute;sicos del foso se pasan la velada ejerciendo de solistas. Los percusionistas no dan abasto, los vientos van de <em>obbligato</em> en <em>obbligato</em> y parecer&iacute;a que todo en la m&uacute;sica obedece a una concepci&oacute;n teatral que fuerza a los int&eacute;rpretes a una expresividad intimidante. Para aumentar la dificultad, el compositor establece &aacute;mbitos musicalmente diferenciados para las realidades que confluyen en la trama y dota a cada uno de una orquestaci&oacute;n singular. Si las hadas se desenvuelven entre agudos clar&iacute;simos y cadencias di&aacute;fanas, los amantes cantan en tonalidades contrapuestas y los actores hacen los suyo en <em>staccato</em>, como si la cortedad de las notas reflejase la de sus entendederas.
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                El actor Daniel Abelson (Puck), Pequeños Cantores de la ORCAM y niños actores y bailarines                            </span>
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        La habilidad con que Bolton logra pasar de lo et&eacute;reo a lo caricaturesco o&nbsp;de lo sublime a lo procaz, obtiene su justa r&eacute;plica en el esmerado trabajo que Wagner ha realizado en la direcci&oacute;n de actores y en una concepci&oacute;n esc&eacute;nica que debe resolver de manera cre&iacute;ble los mismos bandazos. Lysander, el amante cabal (viene de jurarse amor con Hermia &ldquo;por la candidez de las palomas de Venus, por lo que entreteje almas y hace crecer amores&rdquo;) debe transformarse en un pretendiente hiperventilado dispuesto a &ldquo;cruzar un incendio&rdquo; por una se&ntilde;ora a la que acaba de conocer. Bottom ha de hacer el burro con la misma verosimilitud con la que el s&aacute;dico Oberon (papel escrito para contratenor, registro exc&eacute;ntrico en tiempos de Britten) ha de parecernos se&ntilde;orial a pesar de sus muchas trapacer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La funci&oacute;n no solo se apoya en el admirable y sobresaliente trabajo de unos cantantes capaces de satisfacer las exigencias esc&eacute;nicas del papel, sino en una cuidada puesta en escena en la que se combinan hallazgos elogiables (como desdoblar al personaje de Puck entre un actor &mdash;Britten no le dio m&uacute;sica&mdash; y un bailar&iacute;n a&eacute;reo mostrando as&iacute; la naturaleza especular de ese bosque de ensue&ntilde;os y malentendidos), un prudente histrionismo (el <em>Pr&iacute;amo y Tisbe</em> es descacharrante, m&aacute;s considerando que Britten lo concibi&oacute; como una parodia belcantista), pocos pero bien empleados recursos esc&eacute;nicos y la inserci&oacute;n de unas coreograf&iacute;as infantiles que rebajan convenientemente la solemnidad general.
    </p><p class="article-text">
        Yendo al cap&iacute;tulo de voces, quisiera destacar el timbre hermos&iacute;simo y la claridad del canto de Liv Redpath en el papel de Tytania y el exquisito Oberon de Iestyn Davies (su <em>I know a bank</em> son&oacute; con la delicad&iacute;sima frialdad que requiere su personaje). Tambi&eacute;n, el fabuloso cuarteto de amantes desparejados (Sam Furness como Lysander, Simone McIntosh como Hermia, Jacques Imbrailo como Demetrius y Jacquelyn Wagner como Helena) y los divertid&iacute;simos Clive Bayley como Bottom, Ru Charlesworth como Flute y a William Dazeley como Starveling. Tambi&eacute;n a los Peque&ntilde;os Cantores de la ORCAM.
    </p><p class="article-text">
        Al caer el tel&oacute;n, el p&uacute;blico aplaudi&oacute; enfervorecido. Y no solo a los m&uacute;sicos y a los cantantes, &iexcl;tambi&eacute;n a la direcci&oacute;n de escena! Esto, en el Real y en una funci&oacute;n en la que no salen ni pelucones ni miri&ntilde;aques, es un verdadero acontecimiento. Resulta curioso: habr&aacute; quien se tenga por moderno y vanguardista por dedicarse al metateatro o por minar sus actuaciones con errores calculados sin reparar en que todo eso ya lo hizo Shakespeare. Cu&aacute;nta ventaja nos sacan los del siglo XVI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Jesús Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ivor-bolton-deborah-wagner-vuelven-triunfar-sueno-noche-verano_129_13062631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 13:08:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ivor Bolton y Deborah Wagner vuelven a triunfar con 'Sueño de una noche de verano']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Teatro,Arte,William Shakespeare]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco películas para ver después de Hamnet: Shakespeare, pérdida y delicadeza emocional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cinco-peliculas-ver-despues-hamnet-shakespeare-perdida-delicadeza-emocional-pm_1_12947533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2086ab82-d056-486a-b83c-54165371f92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco películas para ver después de Hamnet: Shakespeare, pérdida y delicadeza emocional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la película del momento en cines y una de las protagonistas de la temporada de premios, proporcionando una mirada diferente sobre Shakespeare y su familia</p><p class="subtitle">La historia real detrás de 'Hamnet', la nueva película de Paul Mescal: ¿Qué le pasó al hijo de Shakespeare?</p></div><p class="article-text">
        Desde que se estren&oacute; en los cines espa&ntilde;oles el pasado 23 de enero, &lsquo;<strong>Hamnet</strong>&rsquo; se ha convertido en una de las pel&iacute;culas del momento, al mismo tiempo que es una de las protagonistas de los Premios Oscar 2026 con ocho nominaciones que incluyen mejor direcci&oacute;n para<a href="https://www.eldiario.es/spin/hamnet-chloe-zhao-conquisto-publico-pelicula-llevo-oscar-mejor-direccion-pm_1_12943707.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Chlo&eacute; Zhao</a> y mejor actriz principal para <strong>Jessie Buckley. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una historia que no deja indiferente y que se basa en el libro hom&oacute;nimo de <strong>Maggie O&rsquo;Farrell</strong> que fue todo un <a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-fenomeno-ano-pandemia-proximos-estrenos-cine-esperados-hamnet-pm_1_12560848.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fen&oacute;meno literario en plena pandemia</a>, en la que se narra que narra la historia ficticia de Hamnet Shakespeare, el &uacute;nico hijo del dramaturgo, que falleci&oacute; a los once a&ntilde;os y en la que se imagina c&oacute;mo el profundo dolor por esta p&eacute;rdida pudo haber influido en la creaci&oacute;n de la tragedia &lsquo;Hamlet&rsquo;. Si te has quedado con ganas de m&aacute;s despu&eacute;s de verla, aqu&iacute; tienes algunos largometrajes relacionados por el tema que tratan, de una forma u otra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Shakespeare in Love&rsquo; (1998)</strong></h2><p class="article-text">
         Frente al duelo silencioso que atraviesa &lsquo;Hamnet&rsquo;, &lsquo;Shakespeare in Love&rsquo; propone el reverso luminoso de la creaci&oacute;n: el amor, el deseo y el impulso vital que alimentan la escritura. La pel&iacute;cula adquiere una nueva capa de lectura: ya no es solo el nacimiento de <em>Romeo y Julieta</em>, sino la intuici&oacute;n de que la obra de <a href="https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shakespeare</a> surge tanto del gozo como de la p&eacute;rdida, como sucede en &lsquo;Hamnet&rsquo;. Ambas pel&iacute;culas dialogan en ese punto donde la vida &iacute;ntima se transforma en literatura, aunque una lo haga desde la herida y la otra desde el enamoramiento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Hamlet&rsquo; (1996)</strong></h2><p class="article-text">
         La adaptaci&oacute;n de <strong>Kenneth Branagh</strong> funciona como el eco tr&aacute;gico que &lsquo;Hamnet&rsquo; anticipa en silencio. Es una de las adaptaciones de &lsquo;Hamlet&rsquo;, la tragedia que <a href="https://www.eldiario.es/spin/periodo-william-shakespeare-no-existio-historia-hoy-sigue-enigma-pm_1_12393774.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shakespeare</a> escribe en memoria de su hijo fallecido, con mejores cr&iacute;ticas y que se erige como la m&aacute;s fiel a su historia, que adem&aacute;s tambi&eacute;n recibi&oacute; varias nominaciones en los premios Oscar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;El jard&iacute;n secreto&rsquo; (1993)</strong></h2><p class="article-text">
         Al igual que &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/spin/si-gusto-hamnet-libro-autora-vida-lucrezia-medici-debe-proxima-lectura-pm_1_12936375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hamnet</a>&rsquo;, &lsquo;El jard&iacute;n secreto&rsquo; entiende el duelo infantil como una experiencia corporal y ligada a la naturaleza. La muerte en la pel&iacute;cula resuena tambi&eacute;n con la ausencia, un vac&iacute;o que no se llena con palabras, sino con espacios, rituales y silencios. Ambas historias conf&iacute;an en la tierra, las estaciones y el cuidado lento como v&iacute;as de sanaci&oacute;n, y colocan a los ni&ntilde;os en el centro de un proceso de duelo que es &iacute;ntimo, pero profundamente transformador.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Bright Star&rsquo; (2009)</strong></h2><p class="article-text">
         &lsquo;Bright Star&rsquo;<em>, </em>dirigida por <strong>Jane Campion</strong>, comparte una delicadeza extrema para filmar el amor atravesado por la muerte. Campion observa el duelo no como un estallido, sino como una quietud que se expande: el dolor se filtra en los gestos, en los paisajes, en la espera. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Igual que en &lsquo;Hamnet&rsquo;, la poes&iacute;a nace de la p&eacute;rdida, y la creaci&oacute;n art&iacute;stica aparece como una forma de sostener aquello que ya no est&aacute;. Ambas entienden la belleza no como consuelo, sino como una forma de resistencia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Fragmentos de una mujer&rsquo; (2020)</strong></h2><p class="article-text">
         Aunque situada en un contexto contempor&aacute;neo, conecta con el largometraje de <strong>Chlo&eacute;</strong><em><strong> </strong></em><strong>Zhao </strong>desde el n&uacute;cleo m&aacute;s crudo: el duelo materno tras la p&eacute;rdida de un hijo. Las dos pel&iacute;culas rechazan el melodrama y optan por una mirada &iacute;ntima, f&iacute;sica y solitaria sobre el dolor de la madre, incomprendido por su entorno. Juntas demuestran que la experiencia del duelo materno trasciende &eacute;pocas y lenguajes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cinco-peliculas-ver-despues-hamnet-shakespeare-perdida-delicadeza-emocional-pm_1_12947533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 16:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco películas para ver después de Hamnet: Shakespeare, pérdida y delicadeza emocional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,William Shakespeare,Literatura,Premios Oscar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dónde se rodó ‘Hamnet’: un viaje por los pueblos y paisajes históricos que recrean la Inglaterra de Shakespeare]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/rodo-hamnet-viaje-pueblos-paisajes-historicos-recrean-inglaterra-shakespeare-pm_1_12944864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bf4bc17-8539-4a2c-add6-ab8fbaba959e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135291.jpg" width="2095" height="1178" alt="Dónde se rodó ‘Hamnet’: un viaje por los pueblos y paisajes históricos que recrean la Inglaterra de Shakespeare"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la historia se sitúa en Stratford-upon-Avon, los espectadores no encontrarán escenas reales en este histórico lugar</p><p class="subtitle">La historia real detrás de 'Hamnet', la nueva película de Paul Mescal: ¿Qué le pasó al hijo de Shakespeare?</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es la pel&iacute;cula del momento despu&eacute;s de adaptar el que fue</span><a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-fenomeno-ano-pandemia-proximos-estrenos-cine-esperados-hamnet-pm_1_12560848.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> todo un fen&oacute;meno literario</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> durante el a&ntilde;o del comienzo de la pandemia del coronavirus, y tambi&eacute;n al conocerse las </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/premios-oscar-2026-lista-completa-nominados_1_12926379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">nominaciones a los Premios Oscar 2026</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> donde es uno de los principales t&iacute;tulos con hasta ocho categor&iacute;as en las que opta a galard&oacute;n, incluyendo mejor largometraje y mejor direcci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hablamos de &lsquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Hamnet</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rsquo;, protagonizada por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jessie Buckley y Paul Mescal</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, y que se basa en la novela hom&oacute;nima de </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/si-gusto-hamnet-libro-autora-vida-lucrezia-medici-debe-proxima-lectura-pm_1_12936375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Maggie O&rsquo;Farrell</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> que narra la historia ficticia de Hamnet Shakespeare, el &uacute;nico hijo del dramaturgo, que falleci&oacute; a los once a&ntilde;os y en la que se imagina c&oacute;mo el profundo dolor por esta p&eacute;rdida pudo haber influido en la creaci&oacute;n de la tragedia &lsquo;Hamlet&rsquo;.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque la historia se sit&uacute;a en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Stratford-upon-Avon</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, los espectadores no encontrar&aacute;n escenas reales en este hist&oacute;rico pueblo ingl&eacute;s, sino que el rodaje se llev&oacute; a cabo principalmente en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Herefordshire y Gales</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2024, sin llegar a tocar las localizaciones aut&eacute;nticas vinculadas a </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">William Shakespeare</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El pintoresco pueblo ingl&eacute;s que recrea Stratford-upon-Avon en &lsquo;Hamnet&rsquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El principal sustituto de Stratford-upon-Avon en la pel&iacute;cula fue </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Weobley</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, un pintoresco pueblo de Herefordshire que fue transformado para la pel&iacute;cula con carretas, montones de heno y otros elementos propios del siglo XVI, debido tambi&eacute;n al estado de conservaci&oacute;n de algunos de sus edificios medievales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Considerado uno de los pueblos Tudor mejor conservados de Inglaterra, Weobley ofrec&iacute;a al equipo de Hamnet la aproximaci&oacute;n m&aacute;s fiel posible al Stratford-upon-Avon del siglo XVI sin necesidad de rodar all&iacute;, adem&aacute;s ambos lugares comparten paralelismos hist&oacute;ricos: eran pr&oacute;speros pueblos de mercado y exhiben una arquitectura Tudor cl&aacute;sica muy similar.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista del pueblo de Woebley, que recrea a Stratford-upon-Avon.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Adem&aacute;s, Weobley estaba hist&oacute;ricamente vinculado al comercio de la lana y la fabricaci&oacute;n de guantes, un oficio que se ha asociado de forma estrecha a la familia de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Shakespeare</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Conocido como el &ldquo;pueblo blanco y negro&rdquo; por sus casas de madera y entramado de madera, el entorno rural que lo rodea ayud&oacute; a transportar al espectador a la Inglaterra de hace m&aacute;s de cuatro siglos.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La casa de campo donde se ha rodado &lsquo;Hamnet&rsquo; y te puedes alojar</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Otra localizaci&oacute;n clave en la pel&iacute;cula &lsquo;Hamnet&rsquo; es la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Granja Cwmmau</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, una finca del siglo XV que por primera vez aparece en el cine, y que es una casa de campo gestionada por el National Trust que se utiliz&oacute; como el hogar de Anne Hathaway en la pel&iacute;cula, en lugar de rodar en la aut&eacute;ntica </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Granja Hewlands</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de Stratford-upon-Avon, donde pas&oacute; su infancia.</span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DTkej6wEhUd/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las tasas de rodaje contribuyeron a financiar la conservaci&oacute;n de este edificio, que permite pernoctar en &eacute;l, y que en las proximidades tiene un lugar conocido como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cwmmau Moors</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, reconocido como Sitio de Especial Inter&eacute;s Cient&iacute;fico por su bosque caducifolio mixto h&uacute;medo y por albergar plantas amenazadas incluidas en listas rojas. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Otras localizaciones donde se rod&oacute; &lsquo;Hamnet&rsquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Entre otras localizaciones de &lsquo;Hamnet&rsquo; destaca la</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> finca Lydney Park</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Bosque de Dean</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (Gloucestershire), donde se film&oacute; una escena clave que subraya la conexi&oacute;n de Agnes con la naturaleza: el nacimiento de su primer hijo bajo un &aacute;rbol centenario. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Finalmente, la etapa londinense de Shakespeare se rod&oacute; en la hist&oacute;rica </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cartuja de Londres </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">(London Charterhouse), un complejo medieval y Tudor que hoy funciona como residencia ben&eacute;fica, aportando autenticidad a la vida del dramaturgo lejos de su familia.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/rodo-hamnet-viaje-pueblos-paisajes-historicos-recrean-inglaterra-shakespeare-pm_1_12944864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 19:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dónde se rodó ‘Hamnet’: un viaje por los pueblos y paisajes históricos que recrean la Inglaterra de Shakespeare]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Turismo cultural,Viajes,Inglaterra,Reino Unido,William Shakespeare,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las claves de 'Hamnet': por qué una historia del siglo XVI habla tan bien del dolor del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/claves-hamnet-historia-siglo-xvi-habla-dolor-siglo-xxi_1_12931098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93e2aab5-07d4-4044-9153-f83160cea989_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134906.jpg" width="2002" height="1126" alt="Las claves de &#039;Hamnet&#039;: por qué una historia del siglo XVI habla tan bien del dolor del siglo XXI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un análisis sobre una novela que, junto a su reciente adaptación cinematográfica que ya está en cines, se ha convertido en un fenómeno de masas</p><p class="subtitle">Crítica - Chloé Zhao conmueve con una inteligente adaptación de 'Hamnet' que medita sobre el duelo y el poder sanador del arte</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla de la biograf&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-le-da-revolcon-shakespeare-mano-irene-escolar-ariel_1_12878576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shakespeare </a>y su vida &iacute;ntima, los investigadores y escritores se dan de bruces contra un muro. Hay muy poca informaci&oacute;n fidedigna. No se sabe casi nada de qui&eacute;n fue aquel; quiz&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/xavier-perez-shakespeare-series-teatro_1_2386783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el m&aacute;s famoso entre todos los poetas</a> y dramaturgos del mundo. Tan poco sabemos sobre el genio ingl&eacute;s que elucubramos constantemente. Una de las hip&oacute;tesis m&aacute;s comunes, que cada tanto sale a la luz, sostiene que quiz&aacute; no fue &eacute;l quien escribiera sus obras. Unos afirman que nunca existi&oacute;, otros dicen que William, en realidad, fueron varias personas. Otros, que era cat&oacute;lico y no protestante en una Inglaterra en la que el catolicismo se practicaba en secreto y era perseguido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si de Shakespeare se duda, incluso, de si se tiene un retrato real (los que se le atribuyen son sujeto de debate porque no existen pruebas definitivas de que sea &eacute;l, aunque en algunos hay consenso de que s&iacute; podr&iacute;a ser), de su mujer y sus tres hijos se sabe a&uacute;n menos. Pero, &iquest;y si Shakespeare hubiera dejado alguna pista? &iquest;Y si hubiera puesto al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_12834971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lector frente al espejo</a> del evento que cambi&oacute; su vida? William Shakespeare prest&oacute; a la m&aacute;s famosa de sus obras el nombre de un hijo muerto.
    </p><p class="article-text">
        Escribe la autora <em>bestseller </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maggie O&rsquo;Farrell</a> (Coleraine, Irlanda del Norte, 1972) que, en la d&eacute;cada de 1580, una pareja que viv&iacute;a en Henley Street (Stratford) tuvo tres hijos: Susanna y Hamnet y Judith, que eran gemelos. Hamnet, el ni&ntilde;o, muri&oacute; en el verano de 1596 a los once a&ntilde;os. Cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde, su padre escribi&oacute; una obra de teatro titulada <em>Hamlet</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/59ed4d3f-ddbe-48e2-9893-36b8014c235b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Hamnet, Hamlet, dos nombres que son el mismo. Apenas var&iacute;a una letra y hoy se sabe que la ortograf&iacute;a era un tanto inestable en el siglo XVI. Lo saben los estudiosos &mdash;son dos formas perfectamente intercambiables de un mismo nombre, seg&uacute;n consta en los anales de Stratford de finales del siglo XVI y principios del XVII&mdash; y lo sabe O&rsquo;Farrell, autora de <em>Hamnet </em>(2020; Libros del Asteroide, 2021), que juega con ello en una novela en la que fabula sobre la vida y la muerte del infante que, muy posiblemente, fuera el origen de la teatral <em>Hamlet</em>. Una novela en la que la irlandesa se olvida del genio, al que despoja hasta del nombre, y se centra en los personajes que quedaron al margen. Dos ni&ntilde;os gemelos, una ni&ntilde;a mayor y una mujer sobre la que, hasta hoy, no se hab&iacute;a contado gran cosa. <em>La mujer de</em>. Anne Hathaway, a la que O&rsquo;Farrell decide llamar Agnes porque as&iacute; es como su padre, Richard Hathaway, la llam&oacute; en su testamento.
    </p><p class="article-text">
        O&rsquo;Farrell se alz&oacute; ganadora del Women&rsquo;s Prize for Fiction en 2020 (uno de los galardones literarios m&aacute;s prestigiosos para obras escritas por mujeres) con la novela con la que indaga sobre los retazos biogr&aacute;ficos que, quiz&aacute;, William Shakespeare ocult&oacute; a la vista del gran p&uacute;blico. Un libro en el que la irlandesa rebusca y fabula sobre la verdadera identidad de Agnes y el rol que tuvo en la vida del autor, cu&aacute;l era la posici&oacute;n de las mujeres en la sociedad de la &eacute;poca, la devastaci&oacute;n que dejan tras de s&iacute; las epidemias y, sobre todo, el vac&iacute;o que le sigue a la p&eacute;rdida de un hijo.
    </p><p class="article-text">
        Publicado, precisamente, en plena pandemia, <em>Hamnet </em>no ha dejado de cosechar &eacute;xitos y lectores en Occidente. Nombrado como libro del a&ntilde;o, tambi&eacute;n en 2020, por Waterstones (el equivalente brit&aacute;nico a la Casa del Libro) ha vendido 200.000 ejemplares solo en Espa&ntilde;a (cosechando tambi&eacute;n primeros puestos en las listas de libros del a&ntilde;o tras su publicaci&oacute;n) y, ahora, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llega a la gran pantalla de la mano de la cineasta Chlo&eacute; Zao</a>, que se llev&oacute; el Oscar a la mejor direcci&oacute;n y pel&iacute;cula en 2020 por <em>Nomadland</em>. Adem&aacute;s, ocupa un lugar preponderante en las quinielas de 2026 tras cosechar varios galardones en la 70&ordf; Seminci (Semana Internacional de Cine de Valladolid), el TIFF 2025 y los Globos de Oro 2026.
    </p><h2 class="article-text">Un &eacute;xito cocinado a fuego lento</h2><p class="article-text">
        La gran pregunta a la que atiende este reportaje es qu&eacute; hace que una historia familiar del siglo XVI haya recibido semejante acogida en los lectores del siglo XXI. &lsquo;El marketing&rsquo; es una de las primeras respuestas que da Luis Solano, editor de Libros del Asteroide, a elDiario.es. &ldquo;En Espa&ntilde;a fue clave el hecho de ser escogido &lsquo;el libro del a&ntilde;o&rsquo; en los principales suplementos literarios&rdquo;, explica Solano para se&ntilde;alar que, para cuando lleg&oacute;, ya se hab&iacute;a convertido en un &eacute;xito en Reino Unido y Estados Unidos. &ldquo;Vimos que era un fen&oacute;meno que se hab&iacute;a replicado en varios pa&iacute;ses. Nosotros hab&iacute;amos publicado ya tres libros de la autora, pero con esta novela dio un gran salto tanto para la cr&iacute;tica como para un p&uacute;blico m&aacute;s amplio&rdquo;, contin&uacute;a el editor.
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                Jessie Buckley en el teatro en el emocionante final de &#039;Hamnet&#039;                            </span>
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        Para Solano, adem&aacute;s, a pesar de que la trama est&eacute; ambientada en el siglo XVI, cuenta una historia desde una perspectiva actual, moderna. &ldquo;Trata temas universales como la enfermedad y la muerte desde lo &iacute;ntimo y pone en el centro a una figura femenina fuerte e independiente&rdquo;, argumenta. Es algo en lo que coincide Concha Carde&ntilde;oso, traductora de O&rsquo;Farrell: &ldquo;<em>Hamnet </em>es una historia muy interesante contada y dosificada con la perfecci&oacute;n de una escritora consumada, inteligente, experta y capaz de comunicar sin alardes, con sencillez, sentimientos y estados de &aacute;nimo dif&iacute;ciles de describir&rdquo;. Insiste, tambi&eacute;n, en que el gran hallazgo de la obra es que, emocionalmente, no hay grandes diferencias con la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Ese hombre ausente que carece de nombre, aunque el lector sepa perfectamente qui&eacute;n es, y el papel protag&oacute;nico de una mujer que, hist&oacute;ricamente, ha sido abandonada en una esquina, es lo que ha cosechado las loas de la cr&iacute;tica, como la de Rafael Narbona, escritor, cr&iacute;tico literario y profesor de filosof&iacute;a. &ldquo;Ha sido muy importante el hecho de que la novela est&eacute; escrita desde el punto de vista de ella. Una mujer que ten&iacute;a fama de hechicera y de la que apenas se ha registrado nada m&aacute;s all&aacute; de que era la mujer de Shakespeare, que era mayor que &eacute;l y que no se entend&iacute;a con &eacute;l. Una mujer relegada a un pie de p&aacute;gina y sobre la que se dijeron pocas cosas y, en su mayor&iacute;a, peyorativas&rdquo;, apunta Narbona, que se&ntilde;ala que esta perspectiva feminista tambi&eacute;n ha contribuido al &eacute;xito de la obra al acercarse de una manera &ldquo;tan original y novedosa&rdquo; a la vida de Shakespeare.
    </p><h2 class="article-text">A la sombra del mito</h2><p class="article-text">
        La propia O&rsquo;Farrell ha se&ntilde;alado en diversas entrevistas en medios que la elecci&oacute;n de ponerla a ella en el centro del relato vino de la curiosidad, s&iacute;, pero tambi&eacute;n de las descripciones y calificaciones que encontr&oacute; de Agnes en publicaciones acad&eacute;micas a lo largo del tiempo. &ldquo;Se la describ&iacute;a de una manera muy mis&oacute;gina y se dec&iacute;a que era una mujer fea cuando no nos han llegado retratos de ella y, por los pocos datos biogr&aacute;ficos que hay, parece que fue m&aacute;s bien todo lo contrario&rdquo;, comentaba la autora en el podcast <em>Not Just The Tudors</em>.
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                La escritora Maggie O&#039;Farrell                            </span>
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        &ldquo;Hay que tener en cuenta que Agnes ven&iacute;a de una familia acomodada para la &eacute;poca, mientras que la de &eacute;l estaba endeudada hasta las cejas y, sobre todo, es importante recalcar que, cuando se conocieron, &eacute;l a&uacute;n no era un poeta, no era nadie. El matrimonio resultaba ventajoso para &eacute;l, no para ella, pero estoy segura de que ella vio algo en &eacute;l, de que ella supo encender la chispa que despu&eacute;s ser&iacute;a el Shakespeare que conocemos&rdquo;, explicaba la irlandesa en conversaci&oacute;n con Suzannah Lipscomb, la directora del programa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El personaje de Agnes es fundamental, pues vivimos la p&eacute;rdida del hijo, de la madre y del marido a trav&eacute;s de ella con la fuerza y la viveza de la mujer excepcional que es&rdquo;, insiste, por su parte, Carde&ntilde;oso, quien se&ntilde;ala que el tema de la familia y los hijos es una constante en toda la obra de la irlandesa. &ldquo;Los toca con una fuerza y una profundidad que no puede dejar indiferente a nadie, sobre todo las mujeres&rdquo;, explica. Narbona, por su lado, apunta que &ldquo;es una novela que, adem&aacute;s de poner el foco en un tema que est&aacute; hoy a la orden del d&iacute;a, como es el de las mujeres olvidadas, est&aacute; tan bien escrita, concebida y estructurada que no es de extra&ntilde;ar que se haya convertido en un superventas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Literatura y duelo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquier persona sabe estar con el dolor de otra persona&rdquo;. Son palabras de Mar Cortina, psic&oacute;loga especializada en duelo, en concreto en ni&ntilde;os y muerte, y autora junto a Agust&iacute;n de la Herr&aacute;n de tres ensayos: <em>La muerte y su did&aacute;ctica</em>, <em>Pedagog&iacute;a de la muerte a trav&eacute;s al cine</em> y <em>Educar y vivir teniendo en cuenta la muerte</em>. &ldquo;Sabemos acompa&ntilde;ar, estar ah&iacute;, de manera natural. Est&aacute; en nuestros genes. Es solo que durante muchos a&ntilde;os, culturalmente, hemos barnizado el tema con una p&aacute;tina de especializaci&oacute;n, de tener que seguir determinados rituales, como si hubiera una sola forma correcta de afrontar la p&eacute;rdida&rdquo;, explica Cortina en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico para se&ntilde;alar que, muchas veces, los dolientes no se tienen que afrontar &uacute;nicamente a la p&eacute;rdida, sino a la expectativa socioecon&oacute;mica que se posa sobra ellos.&nbsp;
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                Jessie Buckley y Paul Mescal en &#039;Hamnet&#039;                            </span>
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        Cortina, que tambi&eacute;n es lectora de <em>Hamnet</em>, opina que tanta gente ha entrado en la historia por la forma &ldquo;bella y directa&rdquo; de mirar al dejar de existir de repente, cuando &ldquo;no tocaba&rdquo;. &ldquo;Esa idea del morirse antes de tiempo es un constructo. Puede ocurrir de repente, en cualquier momento, y hay que ser conscientes de ello&rdquo;, contin&uacute;a para recordar una an&eacute;cdota, la de su madre dici&eacute;ndole en las tardes de infancia que dejaran las camas hechas antes de salir de casa, por si pasaba cualquier cosa. &ldquo;Eso es tener conciencia de tu mortalidad, como tambi&eacute;n la ten&iacute;an las abuelas que se desped&iacute;an con un &lsquo;hasta ma&ntilde;ana, si Dios quiere'&rdquo;, ejemplifica Cortina. Y conciencia de mortalidad es tambi&eacute;n lo que despierta <em>Hamnet </em>en sus lectores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al leer o acercarnos a las historias de duelo ajenas enseguida conectamos con los propios. Es una reacci&oacute;n muy humana y normal mirar hacia dentro y ver lo que te conecta o te aleja de la tragedia ajena&rdquo;, contin&uacute;a Cortina, quien leyendo <em>Hamnet </em>volvi&oacute; a la p&eacute;rdida de su sobrina de 5 a&ntilde;os, por leucemia, hace ya una d&eacute;cada. &ldquo;Ver otras perspectivas, otras experiencias, ya sea en forma de ficci&oacute;n o testimonio, nos ayuda much&iacute;simo porque conectamos con lo que les ocurre a los dem&aacute;s&rdquo;, contin&uacute;a la psic&oacute;loga, quien insiste en que duelos hay tantos como personas. &ldquo;Los ni&ntilde;os lo viven de frente, de manera natural. Somos los adultos los que con el tiempo le ponemos capas y capas y acabamos actuando, a veces, como su tuvi&eacute;ramos la vida comprada&rdquo;, zanja la psic&oacute;loga, que qued&oacute; deslumbrada por el relato de una O&rsquo;Farrell que mira a la vida como se mira a la muerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/claves-hamnet-historia-siglo-xvi-habla-dolor-siglo-xxi_1_12931098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 22:30:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las claves de 'Hamnet': por qué una historia del siglo XVI habla tan bien del dolor del siglo XXI]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[William Shakespeare,Novela,Literatura,Cine,Películas,Escritores,Duelo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lois Patiño le da un revolcón a Shakespeare de la mano de Irene Escolar en ‘Ariel’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-le-da-revolcon-shakespeare-mano-irene-escolar-ariel_1_12878576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d16f0854-2aba-442e-8e51-17fe3bb2de77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lois Patiño le da un revolcón a Shakespeare de la mano de Irene Escolar en ‘Ariel’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director gallego construye un filme lleno de guiños metacinematográficos y con humor sobre el libre albedrío, la muerte y la eternidad de los personajes y los autores</p><p class="subtitle">Lois Patiño elige las mejores películas del siglo XXI
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/otello-opera-racista-protagonizada-feminicida-sigue-vigente-potencia-musical_129_12618869.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shakespeare</a> es uno de esos autores que han sido adaptados sin prejuicio ni miedo. El arco desde el que se puede abordar la traslaci&oacute;n al cine de una de sus obras abarca desde la fidelidad absoluta que mostr&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/kenneth-branagh-mira-pasado-belfast-convierte-postal_1_8694921.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kenneth Branagh</a> con su <em>Hamlet,</em> a la revisi&oacute;n adolescente de <em>10 razones para odiarte </em>&mdash;que versionaba <em>La fierecilla domada</em>&mdash;, pasando por la mirada pop del <em>Romeo y Julieta </em>que hizo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/elvis-biopic-quiere-provocar-orgasmo-fans-cantante_129_9106936.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baz Luhrman</a> con Leonardo DiCaprio y Claire Danes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, siempre hay un sitio nuevo desde el que mirar a Shakespeare y desde el que reflexionar sobre otros temas. Es lo que propone el cineasta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-elige-mejores-peliculas-siglo-xxi_1_12862175.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lois Pati&ntilde;o,</a> autor de obras como<em> Samsara </em>o <em>L&uacute;a Vermella,</em> que tras aproximarse ya al autor ingl&eacute;s en el corto<em> Sycorax,</em> junto al director argentino Mat&iacute;as Pi&ntilde;eiro (donde desde el t&iacute;tulo referenciaban a un personaje de <em>La tempestad</em>), repite con <em>Ariel.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ariel </em>era realmente el proyecto que comenz&oacute; junto a Pi&ntilde;eiro y del que<em> Sycorax </em>era m&aacute;s un apunte. Por problemas de agenda, Pi&ntilde;eiro acab&oacute; baj&aacute;ndose del proyecto, que ya se puede ver en cines y que cuenta con Irene Escolar en este juego metacinematogr&aacute;fico en el que Pati&ntilde;o le da un revolc&oacute;n a Shakespeare y propone una mezcla con los <em>Seis personajes en busca de autor </em>de Pirandello. Aqu&iacute;, Irene Escolar llega a un lugar donde las personas que se encuentra se parecen, o son, o se comportan, como personajes sacados de las obras de Shakespeare. Desde unas mujeres que repiten el romance de <em>Romeo y Julieta </em>hasta otros tantos gui&ntilde;os. La diferencia es que, en un momento dado, los personajes toman consciencia de serlo. Y se rebelan contra su destino escrito desde hace siglos.&nbsp;
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        &ldquo;Ese fue uno de los primeros cambios que introduje respecto a lo que hab&iacute;amos trabajado Mat&iacute;as Pi&ntilde;eiro y yo. Quer&iacute;a subrayar mucho m&aacute;s la cuesti&oacute;n metanarrativa. En esta l&iacute;nea de Pirandello, de personajes que se descubren personajes, que comienzan a tener dudas existenciales y, a partir de ah&iacute;, abrirlo a toda la obra de Shakespeare&rdquo;, cuenta Pati&ntilde;o con cuidado de no hacer spoiler de c&oacute;mo ese gui&ntilde;o se va extendiendo incluso a sus propias protagonistas y que lleva a que tambi&eacute;n aparezca, por ejemplo, Marta Pazos, de la compa&ntilde;&iacute;a teatral gallega Voadora, &ldquo;que hab&iacute;an hecho su propia versi&oacute;n de<em> La Tempestad </em>en clave pop&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa ambig&uuml;edad ayud&oacute; al cineasta a anclar su pel&iacute;cula y le permiti&oacute; jugar a la vez que plantear cuestiones que le interesaban. Porque, &iquest;acaso no somos todos personajes en la sociedad, no performamos constantemente? De eso habla <em>Ariel,</em> y tambi&eacute;n de cuestiones &ldquo;m&aacute;s existencialistas como el destino&rdquo;. &ldquo;Irene se pregunta en la pel&iacute;cula qui&eacute;n sue&ntilde;a nuestros deseos. Entonces entra esta cuesti&oacute;n de libre albedr&iacute;o. Estamos todo el rato estimulados para redireccionar nuestros objetivos vitales y nunca existe la libertad absoluta. Y por eso los personajes tratan de rebelarse ante Shakespeare, una idea que tambi&eacute;n est&aacute; en<em> Niebla</em> de Unamuno, eso de ir a al escritor a decirle, '&iquest;Oye, y por qu&eacute;?'&rdquo;, dice de su filme Pati&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La rebeli&oacute;n tambi&eacute;n va, a veces, a los or&iacute;genes, como esas dos mujeres que son Romeo y Julieta en una relectura queer de los personajes que fue m&aacute;s inocente que una simple provocaci&oacute;n. Lois Pati&ntilde;o cuenta que, seg&uacute;n iba present&aacute;ndose gente al casting, les iban distribuyendo los personajes, y nunca se tuvo en cuenta el g&eacute;nero para ello. &ldquo;Hac&iacute;amos combinaciones que nos gustaran, y Pr&oacute;spero result&oacute; ser una mujer, cuando suele ser un rey mago, y aqu&iacute; es una mujer frutera. Con Calib&aacute;n, como nos gustaban mucho dos, pues lo duplicamos, y eso incorpor&oacute; otra cuesti&oacute;n metanarrativa, y con ellas dos lo vimos clar&iacute;simo. Una era una Julieta cl&aacute;sica, rubia, pero con una voz muy grave, y nos gustaba mucho c&oacute;mo quedaba con la otra actriz&rdquo;, explica.
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            <span class="title">
                Irene Escolar y Agustina Muñoz en &#039;Ariel&#039;                            </span>
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        Pati&ntilde;o crea &ldquo;un haiku&rdquo; con sus frases favoritas de Shakespeare y muestra que la potencia y la profundidad de sus frases &ldquo;se mantiene hasta cuando se dicen en un supermercado&rdquo;. Tambi&eacute;n reflexiona sobre c&oacute;mo el cine, la literatura y el arte convierten a sus autores en personajes una vez fallecen. Sus historias pasan al imaginario colectivo y, como subraya el cineasta, &ldquo;en nuestro imaginario Shakespeare y <em>Hamlet </em>son muy parecidos en un grado de existencia y de lo que representan&rdquo;. Por eso, aunque suene a t&oacute;pico, &ldquo;Shakespeare no muere nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ariel</em> tambi&eacute;n entronca con el resto de cine del gallego en cuanto a que tiene mucho que ver con &ldquo;el mundo espectral y la idea de los fantasmas&rdquo;. &ldquo;Entonces ah&iacute; tambi&eacute;n hay un lugar tem&aacute;tico que me interesa&rdquo;, confirma Pati&ntilde;o, que &ldquo;quer&iacute;a incorporar a la pel&iacute;cula esa idea de afrontar la muerte, de c&oacute;mo concebimos la existencia, para llegar a lugares nucleares&rdquo; que le inquietan.
    </p><p class="article-text">
        Su &uacute;ltima pel&iacute;cula es la primera en la que el humor entra de forma primordial, algo que &ldquo;no era buscado al inicio&rdquo;, pero que el simple hecho de &ldquo;llevar Shakespeare a las Azores contempor&aacute;neas y querer trabajar con actores no profesionales del lugar, provoca una descontextualizaci&oacute;n de la que emerge una comicidad&rdquo;, pero siempre &ldquo;llevado a esta cuesti&oacute;n existencialista y metaf&iacute;sica&rdquo; que gusta al autor, que define<em> Ariel </em>como &ldquo;una pel&iacute;cula c&oacute;mica, sensorial, existencialista&hellip; una mezcla muy rara&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es su apuesta m&aacute;s narrativa, la m&aacute;s dialogada, aunque sin renunciar a un cine que busca siempre la experiencia sensorial y lo on&iacute;rico. Algo que le ha servido para el futuro. &ldquo;Me ha servido para ya creerme por completo la ficci&oacute;n. Y para la siguiente ya no voy a necesitar juegos metanarrativos. Ya le he encontrado la magia&rdquo;, dice, y avisa de lo que se viene, una pel&iacute;cula m&aacute;s grande de la mano de Mar&iacute;a Zamora, la productora de Carla Sim&oacute;n, en la que ya se encuentra trabajando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lois-patino-le-da-revolcon-shakespeare-mano-irene-escolar-ariel_1_12878576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 19:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Películas,Estrenos de cine,William Shakespeare]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El grave problema que casi acaba con la película más esperada del año: "No teníamos final"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/grave-problema-pelicula-esperada-ano-no-teniamos-final-hamnet-chloe-zhao-pm_1_12865928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8881841b-a492-4a7f-b5aa-a51282f8f941_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El grave problema que casi acaba con la película más esperada del año: &quot;No teníamos final&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro días fueron clave para recuperar lo que parecía una “película completamente perdida”, según cuentan sus protagonistas</p><p class="subtitle">La historia real detrás de 'Hamnet', la nueva película de Paul Mescal: ¿Qué le pasó al hijo de Shakespeare?</p></div><p class="article-text">
        En plena pandemia, &lsquo;<strong>Hamnet</strong>&rsquo; fue <a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-fenomeno-ano-pandemia-proximos-estrenos-cine-esperados-hamnet-pm_1_12560848.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo un fen&oacute;meno viral</a> que lo convirti&oacute; en uno de los libros m&aacute;s exitosos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y va camino a seguir el mismo patr&oacute;n con la adaptaci&oacute;n al cine, dirigida por la Oscarizada <strong>Chloe Zhao</strong>, y con <strong>Paul Mesca</strong>l, uno de los actores del momento, y <strong>Jessie Buckley </strong>como protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        El 23 de enero llega a los cines espa&ntilde;oles la adaptaci&oacute;n &lsquo;<strong>Hamnet</strong>&rsquo;, siendo uno de los estrenos m&aacute;s esperados de 2026, tambi&eacute;n protagonista de la carrera de premios, y con su estreno en Estados Unidos se van desvelando nuevos detalles de uno de los proyectos m&aacute;s destacados del cine, como el que el final pudo ser un grave problema.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Hamnet&rsquo; no ten&iacute;a final a cuatro d&iacute;as de terminar el rodaje</h2><p class="article-text">
        La forma de rodar de <strong>Chloe Zhao,</strong> en la que aporta una visi&oacute;n personal y se entrega de una forma amplia, hace tambi&eacute;n que los relatos que cuenta tengan una sensibilidad especial, y eso es algo que consigue en parte por no tener una idea cerrada de la pel&iacute;cula, no saber cu&aacute;l ser&aacute; el final cuando comienza el rodaje.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, ella suele esperar a encontrar su desenlace mientras rueda porque no narra las historias de forma lineal, quiere pasar por el viaje de los personajes, pero en esta ocasi&oacute;n le cost&oacute; m&aacute;s llegar al final, lo que casi pone en peligro a la pel&iacute;cula, que a cuatro d&iacute;as de terminar su rodaje todav&iacute;a no estaba escrita al completo: &ldquo;He tenido que esperar para cada pel&iacute;cula. Pero esta vez estaba pasando por el final de una relaci&oacute;n, as&iacute; que me aterraba perder el amor. Me aferraba a &eacute;l con todas mis fuerzas&rdquo;, reconoci&oacute; a <em>Los Angeles Times</em>.
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            </figure><p class="article-text">
        La premura de encontrar el final adecuado para &lsquo;Hamnet&rsquo; se sinti&oacute; sobre todo al rodar la escena de la secuencia en el Globe Theatre, donde <a href="https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Shakespeare</a>, interpretado por <strong>Paul Mescal</strong>, pone en escena su &lsquo;Hamlet&rsquo;. Tanto la directora <strong>Chloe Zhao </strong>como la actriz <strong>Jessie Buckley</strong> se dieron cuenta que no ten&iacute;an la &ldquo;catarsis necesaria&rdquo; y siendo consciente de esto la cineasta cuenta que se evitaron &ldquo;el resto del d&iacute;a porque sab&iacute;amos que no ten&iacute;amos la pel&iacute;cula y nos fuimos a casa sinti&eacute;ndonos completamente perdidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas siguieron buscando el final, Buckley cuenta en <em>Los Angeles Times </em>como la consider&oacute; &ldquo;una idea abrumadora el intentar unir todos los hilos de la historia que se hab&iacute;an tejido hasta ese momento&rdquo; y que por eso se sent&iacute;a &ldquo;desconectada&rdquo;. Pero tuvo entonces la genial idea de enviar la canci&oacute;n &lsquo;This Bitter Earth / On the Nature of Daylight&rsquo; de <strong>Max Richter</strong>, que la directora puso en su coche de camino al set. Y <em>voil&agrave;</em>, ah&iacute; encontr&oacute; la inspiraci&oacute;n que necesitaba.
    </p><h2 class="article-text">La especial recreaci&oacute;n del Globe Theatre</h2><p class="article-text">
        El encuentro del final de esta forma tan inspiradora entre Chloe Zhao y Jessie Buckley no ha sido el &uacute;nico detalle especial que el elenco ha revelado, sino que tambi&eacute;n ha explicado lo especial que fue la recreaci&oacute;n del <strong>Globe Theatre</strong>, unas escenas que se rodaron de las &uacute;ltimas, y que fue obra de la dise&ntilde;adora de producci&oacute;n <strong>Fiona Crombie</strong> en los Estudios Elstree de Inglaterra con madera aut&eacute;ntica tra&iacute;da desde Francia, con una construcci&oacute;n de 14 semanas, y que es de un tama&ntilde;o que m&aacute;s peque&ntilde;o que el original, para enfatizar la sensaci&oacute;n de intimidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es mi versi&oacute;n. En general, nuestro espacio es un poco m&aacute;s peque&ntilde;o, pero la arquitectura esencial de los niveles, la l&iacute;nea del tejado, la forma y todo es fiel a la realidad. Al tener vigas reales, deterioradas y envejecidas, se siente m&aacute;s realista. Quer&iacute;amos que todo pareciera completamente aut&eacute;ntico. Quieres oler estos decorados y sentir estas texturas fuera de la pantalla&rdquo;, asegura Crombie al hablar de su creaci&oacute;n, que anticipa una de las mejores escenas en &lsquo;Hamnet.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paul Mescal</strong> tambi&eacute;n ha mostrado cu&aacute;l fue su sensaci&oacute;n al rodar en la recreaci&oacute;n del m&iacute;tico Globe Theater: &ldquo;Se sent&iacute;a muy cargado. Hasta ese momento sab&iacute;amos que hab&iacute;amos creado algo muy especial, pero tambi&eacute;n &eacute;ramos plenamente conscientes de que all&iacute; era donde hab&iacute;a que aterrizar. Y eso conllevaba su propia presi&oacute;n. Hay algo muy especial en interpretar a Shakespeare y escuchar sus palabras en ese lugar. La pel&iacute;cula habla de la colisi&oacute;n entre el arte y la humanidad, y no hay palabras m&aacute;s eficaces para comunicar esa sensaci&oacute;n que las de 'Hamlet'&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/grave-problema-pelicula-esperada-ano-no-teniamos-final-hamnet-chloe-zhao-pm_1_12865928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 19:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El grave problema que casi acaba con la película más esperada del año: "No teníamos final"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Rodajes,Cineastas,William Shakespeare,Literatura,Hollywood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia real detrás de 'Hamnet', la nueva película de Paul Mescal: ¿Qué le pasó al hijo de Shakespeare?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-real-detras-hamnet-nueva-pelicula-paul-mescal-le-paso-hijo-shakespeare-pm_1_12811424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9adb1ba-1bd3-4b84-b420-e64e4627d879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia real detrás de &#039;Hamnet&#039;, la nueva película de Paul Mescal: ¿Qué le pasó al hijo de Shakespeare?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El largometraje, dirigido por Chloé Zhao y basado en la novela de Maggie O'Farrell, se estrena en España el 23 de enero de 2026</p><p class="subtitle">El libro que fue fenómeno en el año de la pandemia y es uno de los próximos estrenos de cine más esperados</p></div><p class="article-text">
        Hay libros que se viralizan tanto en redes sociales que consiguen llegar a los cines en forma de pel&iacute;cula. Pas&oacute; con <em>Los juegos del hambre</em>, cuando estas plataformas estaban empezando, y sigue ocurriendo ahora, con adaptaciones de obras como <a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-viral-tiktok-tendra-pelicula-adaptacion-asistenta-pm_1_12780745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La asistenta</em></a><a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-viral-tiktok-tendra-pelicula-adaptacion-asistenta-pm_1_12780745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, novela de Freida McFadden</a> que gener&oacute; una gran conversaci&oacute;n entre los j&oacute;venes de TikTok, o <em><strong>Hamnet</strong></em>, el fen&oacute;meno editorial escrito por Maggie O'Farrell y publicado en ingl&eacute;s en 2020.
    </p><p class="article-text">
        La novela de O'Farrell ficciona la<strong> relaci&oacute;n entre Agnes Hathaway y William Shakespeare</strong>, el prestigioso escritor ingl&eacute;s cuyo nombre no se menciona ni una vez en todo el libro. A lo largo de la obra, que tiene 352 p&aacute;ginas en su versi&oacute;n en espa&ntilde;ol, vemos c&oacute;mo el matrimonio se enfrenta a distintas situaciones: desde los viajes de William a Londres hasta la enfermedad de Hamnet, el hijo de la pareja que acaba falleciendo a los 11 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ahora <strong>Chlo&eacute; Zhao</strong>, cineasta que se llev&oacute; el Oscar a mejor pel&iacute;cula y mejor direcci&oacute;n con <em>Nomadland </em>(2020), dirige la adaptaci&oacute;n de la novela a la gran pantalla. La pel&iacute;cula protagonizada por Jessie Buckley, Paul Mescal, Joe Alwyn y Emily Watson llegar&aacute; a los cines en Espa&ntilde;a el 23 de enero de 2026, aunque esta ya se ha estrenado en Estados Unidos. Esta, al igual que el libro, aborda el duelo de unos padres que tienen que vivir la muerte de su hijo peque&ntilde;o.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Una inspiraci&oacute;n para &lsquo;Hamlet&rsquo;?</strong></h2><p class="article-text">
        Hamnet Shakespeare, &uacute;nico hijo var&oacute;n de William Shakespeare en la pel&iacute;cula y el libro, <strong>existi&oacute; en la realidad</strong>. Hermano mellizo de Judith, el chico naci&oacute; en Stratford en 1585 y muri&oacute; a los 11 a&ntilde;os de edad en 1596. O&rsquo;Farrell explica en la nota de la autora de su novela que esta es, por tanto, una obra inspirada en hechos reales pero enormemente ficcionada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es una obra de ficci&oacute;n inspirada en la corta vida de un ni&ntilde;o que muri&oacute; en Stratford, Warwickshire, en el verano de 1596. He intentado, cuando ha sido posible, ce&ntilde;irme a los <strong>escasos hechos hist&oacute;ricos conocidos sobre el verdadero Hamnet y su familia</strong>. No se sabe por qu&eacute; muri&oacute; Hamnet Shakespeare: en el registro aparece su entierro, pero no la causa de la muerte. Siempre me he preguntado por esta ausencia y su posible significado. Esta novela es el resultado de esa especulaci&oacute;n ociosa&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Este suceso en la vida personal de Shakespeare ha sido objeto de estudio desde hace a&ntilde;os. Existen numerosas teor&iacute;as que se&ntilde;alan que la <strong>muerte de su hijo inspir&oacute; al autor a escribir </strong><em><strong>Hamlet</strong></em>, una de las obras m&aacute;s importantes de su carrera, la cual pudo haber desarrollado entre 1599 y 1601, a&ntilde;os despu&eacute;s del fallecimiento del peque&ntilde;o Hamnet.
    </p><p class="article-text">
        En ingl&eacute;s medieval, los nombres Hamnet y Hamlet eran variantes del mismo nombre, de ah&iacute; la conexi&oacute;n directa entre ni&ntilde;o y tragedia. &ldquo;No es poca cosa llamar <strong>a una obra y a un h&eacute;roe tr&aacute;gico con el nombre de tu hijo</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; O&rsquo;Farrell en una entrevista para <em>The Guardian</em>. Sin embargo, no hay ning&uacute;n documento que confirme de forma definitiva que Shakespeare escribiera <em>Hamlet </em>como una respuesta directa a la muerte de su hijo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-real-detras-hamnet-nueva-pelicula-paul-mescal-le-paso-hijo-shakespeare-pm_1_12811424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 06:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia real detrás de 'Hamnet', la nueva película de Paul Mescal: ¿Qué le pasó al hijo de Shakespeare?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[William Shakespeare,Libros,Cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chloé Zhao conmueve con una inteligente adaptación de 'Hamnet' que medita sobre el duelo y el poder sanador del arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2086ab82-d056-486a-b83c-54165371f92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chloé Zhao conmueve con una inteligente adaptación de &#039;Hamnet&#039; que medita sobre el duelo y el poder sanador del arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de 'Nomadland' dirige y coescribe esta versión del libro junto a la autora, Maggie O'Farrell'. Un filme que apunta al Oscar con una impresionante Jessie Buckley</p><p class="subtitle">‘Pillion’, una sorpresa llena de cuero y BDSM para acabar con “el sexo aburrido en el cine”
</p></div><p class="article-text">
        Maggie O&rsquo;Farrell dej&oacute; al mundo con el coraz&oacute;n encogido en 2021 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gracias a la prodigiosa </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet, </em></a>la novela en la que ficcionaba la relaci&oacute;n de William Shakespeare &mdash;del que nunca se mencionaba el nombre en toda la obra&mdash; y Agnes Hathaway y como la muerte de su hijo Hamnet fue el material del que naci&oacute; una de las creaciones m&aacute;s importantes del escritor, Hamlet. Lo hac&iacute;a centr&aacute;ndose en el punto de vista de esa mujer que ve c&oacute;mo su marido se va a Londres. No ve&iacute;amos el auge de Shakespeare como escritor, ni su proceso creativo, que ya se nos hab&iacute;a contado en numerosas ocasiones, sino que nos qued&aacute;bamos con Agnes, esa mujer abandonada en su duelo que solo al final, en unas &uacute;ltimas p&aacute;ginas emocionantes hasta la l&aacute;grima, entend&iacute;a c&oacute;mo hab&iacute;a transitado su pareja ese mismo dolor.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Hamnet era cuesti&oacute;n de tiempo, y r&aacute;pidamente Steven Spielberg se coloc&oacute; como productor y durante un tiempo hasta estuvo vinculado como director del proyecto. Finalmente, fue Chlo&eacute; Zhao la cineasta que se encarg&oacute; de uno de esos proyectos bomb&oacute;n de Hollywood. Zhao llegaba al mismo despu&eacute;s de dos experiencias opuestas. La primera,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nomadland-triunfa-oscar-pandemicos-repartidos_1_7868858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Oscar por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nomadland-triunfa-oscar-pandemicos-repartidos_1_7868858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nomadland,</em></a> la segunda el fracaso de su incursi&oacute;n en el universo Marvel con la personal<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/eternals-chloe-zhao-afronta-dificultad-autora-marvel_1_8458273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> pero fallida </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/eternals-chloe-zhao-afronta-dificultad-autora-marvel_1_8458273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Eternals.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hamnet </em>era la prueba de fuego para ver si Hollywood rescataba a Zhao, y la directora ha salido m&aacute;s que reforzada porque ha convertido el material de Farrell en una respetuosa adaptaci&oacute;n que apuesta por la sobriedad en vez de por el dramatismo. Que mantiene la esencia de todo el texto pero que sabe mezclar las se&ntilde;as de identidad de la directora, cuya espiritualidad, se traslada a todo lo que hace.<em> Hamnet </em>es, por tanto, una portentosa adaptaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Es inteligente en su habilidad para mantener varias claves del libro. Entre ellas, una sequedad en lo que cuenta. <em>Hamnet </em>era po&eacute;tica, pero tambi&eacute;n cruda en su retrato de la muerte y el duelo. Zhao lo es, realizando su pel&iacute;cula m&aacute;s austera. Miedo daba pensar en qu&eacute; pod&iacute;a haber hecho Steven Spielberg con un material dram&aacute;ticamente tan inflamable, y miedo daba recordar los travellings con m&uacute;sica de Ludovico Einaudi que Zhao coloc&oacute; en <em>Nomadland.</em> Sin embargo, aqu&iacute; su puesta en escena muestra un respeto sepulcral por la obra de partida gracias a unos movimientos de c&aacute;mara elegantes, sobrios. Unos paneos que recorren las habitaciones sin enfatizar ni dramatizar. Un uso de la excelente banda sonora de Max Richter concreto y brillante.
    </p><p class="article-text">
        Se nota que O&rsquo;Farrell no ha dejado su obra para que hagan con ella lo que quieran. Ella, junto a Zhao, se encarga de la adaptaci&oacute;n que arriesga en su construcci&oacute;n con apenas di&aacute;logos. No se rellenan los silencios y espacios de la novela con innecesarias explicaciones, sino que la c&aacute;mara capta su estado mental de forma sensorial. Eso la convierte tambi&eacute;n en una pel&iacute;cula que, a veces,&nbsp;late un par de compases por debajo de lo esperado, que arrebata en sus momentos m&aacute;s inspirados pero a la que a veces le cuesta remontar el vuelo.
    </p><h2 class="article-text">Una belleza dolorosa</h2><p class="article-text">
        La directora compone una pel&iacute;cula bell&iacute;sima desde su primera escena, en la que la c&aacute;mara baja por los &aacute;rboles de un bosque hasta encontrar un cuerpo&nbsp;de una mujer en forma fetal con un vestido rojo al que retrata en plano cenital. Una belleza que se rompe con la brutalidad de la vida en varias escenas que cortan el aliento. La primera, uno de los partos m&aacute;s duros y realistas que se han visto en la pantalla. Sin m&uacute;sica. Sin florituras. El otro, la escena que parte la pel&iacute;cula en dos, la muerte del hijo que llega con un alarido seco de una Jessie Buckley que es la aut&eacute;ntica protagonista de la pel&iacute;cula. Qu&eacute; elecci&oacute;n m&aacute;s interesante.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jessie Buckley y Paul Mescal en &#039;Hamnet&#039;                            </span>
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        Pod&iacute;an haber tenido a cualquier estrella para un papel que todas deseaban, pero Zhao eligi&oacute; a una de las mejores int&eacute;rpretes que hay. Lo demuestra con un papel complicado, que podr&iacute;a haber tendido al exceso, al gesto. Y que en ella es todo lo contrario. A su lado el siempre estupendo Paul Mescal como el escritor, al que habr&aacute; que empezar a ver en otros registros y una soberbia Emily Watson como la madre de &eacute;l, que en apenas tres escenas despliega todo su talento.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hamnet, </em>como la novela, es una pel&iacute;cula que habla sobre el duelo, sobre los que se quedan, pero tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo el arte puede sanar no solo al que lo escribe, sino sobre todo al que lo lee. C&oacute;mo una novela, una canci&oacute;n o una pel&iacute;cula puede hacernos entender por lo que estamos pasando. Una idea que Chlo&eacute; Zhao desarrolla con una inteligent&iacute;sima idea de construcci&oacute;n y puesta en escena. El bosque en el que se desarrolla la primera parte de la pel&iacute;cula, en el que vive la pareja y en el que muere su hijo, se convertir&aacute; en el incre&iacute;ble final en el bosque pintado en el que se desarrollar&aacute; ahora, la tragedia de Hamlet a trav&eacute;s de la cual Agnes y William podr&aacute;n empezar a sanar su duelo.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute;s ambos bosques son reales, porque cuando la ficci&oacute;n funciona, cuando nos arrastra, no hay diferencia entre una y otra, como muestra la pel&iacute;cula en una escena potent&iacute;sima en donde todos los asistentes extienden su mano hacia el actor en el teatro al aire libre. Extasiados, emocionados ante un texto que les hace entender mejor la vida y la muerte.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Oct 2025 09:56:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chloé Zhao conmueve con una inteligente adaptación de 'Hamnet' que medita sobre el duelo y el poder sanador del arte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Seminci,William Shakespeare,Libros,Premios Oscar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Otello', una ópera racista protagonizada por un feminicida que sigue vigente por su potencia musical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/otello-opera-racista-protagonizada-feminicida-sigue-vigente-potencia-musical_129_12618869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1564995a-886a-430f-b5e5-a0c6de7f34fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Otello&#039;, una ópera racista protagonizada por un feminicida que sigue vigente por su potencia musical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra de Verdi es la elegida para arrancar la temporada del Teatro Real de Madrid con una maravillosa dirección musical de Nicola Luisotti, pero unas interpretaciones carentes de sutileza</p><p class="subtitle">Eduard Fernández, Premio Nacional de Cine: “Quien no se conmocione con el genocidio en Gaza tiene un problema de falta de humanidad”</p></div><p class="article-text">
        Sigue causando controversia. &ldquo;El gran problema cuando se programa <em>Otello</em> es la cuesti&oacute;n racial. [&hellip;] &iquest;Por qu&eacute; se nos permite, en este mundo <em>woke</em>, seguir haciendo una &oacute;pera como esta, en la que un hombre negro es representado por un hombre blanco? En la industria del espect&aacute;culo algo as&iacute; ya no es admisible. Pero esta &oacute;pera parece escaparse del radar, probablemente porque es tan maravillosa que no podemos privarnos de ella. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo ser&aacute; as&iacute;? No lo s&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo dijo David Alden, director de escena, tan pronto le dieron la palabra en la rueda de prensa que arrancaba esta temporada del Teatro Real. Al instante, Nicola Luisotti, el responsable de la direcci&oacute;n musical de esta producci&oacute;n, reclam&oacute; el turno de r&eacute;plica. &ldquo;El problema no es el color, es social. &Eacute;l viene del norte de &Aacute;frica y ella es una chica veneciana. &Eacute;l tiene 45 a&ntilde;os y ella, 25. &Eacute;l no acepta la posibilidad de que ella pueda irse con otro hombre, y desde aqu&iacute; abrimos otro tema: el del feminicidio. Hay un feminicidio sobre el escenario. &Eacute;l no mata a Desd&eacute;mona por motivos raciales, sino porque cree que la ha traicionado con otro chico. Otello es un loco que mata para nada, como sucede hoy. No es una historia de otro tiempo, sino actual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si Luisotti trataba de disipar los escr&uacute;pulos morales que puede despertarnos esta &oacute;pera relativizando el problema racial, pero su panorama me parece m&aacute;s espeluznante que el expuesto por Alden. Es cierto que Verdi y su libretista, Arrigo Boito, relajaron los pasajes racistas en su adaptaci&oacute;n del texto de Shakespeare. Lo hicieron suprimiendo el primer acto de la tragedia, en el que Otello y la noble Desd&eacute;mona se casan en secreto, para espanto de la aristocracia veneciana, que saluda a los reci&eacute;n casados con toda clase de improperios.
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                Asmik Grigorian como Desdémona y Brian Jagde como Otello                            </span>
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        La composici&oacute;n no fue f&aacute;cil: Verdi se hab&iacute;a despedido de las tablas tras <em>A&iacute;da</em>, y para que volviese al oficio hicieron falta quince a&ntilde;os, la persuasi&oacute;n del mentado Boito, los tejemanejes del director Franco Faccio y que el editor Giulio Ricordi engrasase los argumentos con una descabellada suma de liras. Tambi&eacute;n ayud&oacute; contar con un argumento shakesperiano: el maestro ya hab&iacute;a estrenado un <em>Macbeth</em> y se hab&iacute;a quedado a medio camino de un <em>Rey Lear</em>. Para no agobiarlo (Verdi ya era una celebridad), los conjurados tomaron medidas para que no se filtrase que el maestro volv&iacute;a al trabajo. En la correspondencia, utilizaron un nombre en clave: don Giuseppe no andaba componiendo nada, simplemente &ldquo;preparaba el chocolate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Otello</em> se estren&oacute; en La Scala en febrero de 1887, con Francesco Tamagno, <a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/97/Francesco_Tamagno_dans_le_r%C3%B4le_d%27Otello_-_Foto_di_Ganzini.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embetunado</a>, haciendo el papel principal. El &eacute;xito fue rotundo y sabemos con precisi&oacute;n cu&aacute;nto y d&oacute;nde se aplaudi&oacute;, as&iacute; como los n&uacute;meros que se bisaron, porque Ricordi (el editor) ten&iacute;a la costumbre de anotarlo en los m&aacute;rgenes del libreto. El hombre se jugaba una fortuna y es de entender que anduviese al quite.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Otello&#039; de Verdi en la inauguración de la temporada del Teatro Real                            </span>
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        Por suerte, la versi&oacute;n con la que en la noche del viernes 19 de septiembre el Teatro Real inaugur&oacute; su vig&eacute;simo novena temporada nos ahorra el <em>blackface</em>, los turbantes y dem&aacute;s lindezas. Los puristas dir&aacute;n que si Verdi lo pint&oacute; negro &mdash;porque Shakespeare lo pint&oacute; negro&mdash; habr&iacute;a que hacerlo negro; pero hemos visto suficientes adaptaciones libres y excelentes (el <em>Don Giovanni </em>yonqui de Claus Guth o la <em>Carmen</em> fronteriza de Calixto Bieito, por mencionar dos de este mismo teatro) como para que reclamar los beneficios de la literalidad.
    </p><p class="article-text">
        Alden, que ya dirigi&oacute; esta misma producci&oacute;n hace ahora nueve a&ntilde;os, sit&uacute;a la acci&oacute;n en una &uacute;nica localizaci&oacute;n: una plaza descascarillada que, a&ntilde;adiendo y quitando alg&uacute;n elemento de attrezzo, servir&aacute; de dormitorio, palacio y cuartel. En esa plaza (haciendo de plaza) comienza la funci&oacute;n: los chipriotas otean el horizonte mientras se desata una tormenta. Entre los rayos, alguien atisba la bandera veneciana: es Otello, que regresa victorioso tras vencer a los sarracenos. La gente estalla en j&uacute;bilo y el coro recibe a sus heroicos defensores.
    </p><p class="article-text">
        Musicalmente, Verdi concibe la partitura como un continuo, que se inicia en esa tempestad y que nos arrastra, sin pausas ni compartimentaciones, hasta el tr&aacute;gico final. Tambi&eacute;n en esa primera escena se nos presentan todos los actores de este drama: Roderigo, quien secretamente desea a Desd&eacute;mona; Cassio, un capit&aacute;n que pronto caer&aacute; en desgracia; Desd&eacute;mona, chivo expiatorio y pieza principal en las maquinaciones de Iago, el verdadero motor de toda la acci&oacute;n dram&aacute;tica. Porque es Iago quien, resentido por sus penosos progresos en el escalaf&oacute;n militar, har&aacute; creer a Otello que Desd&eacute;mona le es infiel con Cassio, su leal lugarteniente. Si Otello liquida a Cassio, el pueblo comprender&aacute; que est&aacute; en manos de un b&aacute;rbaro celoso y el dogo lo depondr&aacute;, dejando el camino expedito para el ascenso de Iago, quien por fin tendr&aacute; un cargo a la altura de sus aspiraciones.
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                Airam Hernández como Cassio                            </span>
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        Iago es un personaje fascinante, capaz de encontrar y explotar las flaquezas de todos sus correligionarios: ataca a Cassio en su bonhom&iacute;a, a Desd&eacute;mona en su ingenuidad y a Otello en sus inseguridades maritales (Desd&eacute;mona no es solo m&aacute;s joven, sino que es de la raza &ldquo;adecuada&rdquo; y de una clase social superior). Es comprensible que, mientras escrib&iacute;an a este personaje tan atractivo, Verdi y Boito se sintiesen tentados a titular la &oacute;pera con su nombre. Finalmente, el compositor italiano opt&oacute; por honrar al h&eacute;roe ca&iacute;do en desgracia. Hizo bien, a Iago le sientan mejor las sombras.
    </p><p class="article-text">
        Es cuesti&oacute;n de sutilezas, de las que carece el Iago que nos presenta Alden. Gabriele Viviani tiene un buen desempe&ntilde;o vocal, pero no es de recibo que este &ldquo;Napole&oacute;n del mal&rdquo; se pasee por la escena como un villano de tebeo, sonriendo como un esbirro de saldo cada vez que un plan le sale bien. F&iacute;jense si su mezquindad es sofisticada que tiene hasta justificaci&oacute;n teol&oacute;gica: &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=sWi3g3ihHuU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Creo en un dios cruel</a> que me ha creado a su semejanza y que nombro con ira [&hellip;] Soy malvado porque soy hombre, y siento el barro originario en m&iacute;&rdquo;, canta al comienzo del segundo acto.
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                Gabriele Viviani como Iago, Airam Hernández en el papel de Cassio y el Coro Titular del Teatro Real                            </span>
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        Los montajes perezosos &mdash;esos de ubicaci&oacute;n &uacute;nica y traiga una cama que ya es un dormitorio&mdash; suelen exigir actores sobresalientes. Me temo que ninguno de los convocados en el primer elenco entra en esta categor&iacute;a. Tampoco les ayuda que Alden no emplee ning&uacute;n elemento mediador que nos sirva para comprender por qu&eacute; un se&ntilde;or que hace una hora estaba <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ehRgMBiONWk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arrullando</a> a su esposa con palabras m&aacute;s propias de un poeta relamido que de un guerrero fier&iacute;simo (&ldquo;T&uacute; me amabas por mis desventuras y yo te amaba por tu piedad&rdquo;) ahora se comporta como un desquiciado que le roba un malet&iacute;n al embajador veneciano para esparcir los papelotes por el aire. Se habr&aacute; renunciado a la cuesti&oacute;n racial (sospecho que en estos comportamientos b&aacute;rbaros hay un subtexto claro), pero hay suficientes elementos sobre la escena (Otello tiene el control de la milicia de la ciudad, por ejemplo) para justificar por qu&eacute; nadie hace nada cuando humilla a su esposa burda y gratuitamente delante de, nada menos, la delegaci&oacute;n del dogo, a cuya aristocracia pertenece la muchacha.
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            <span class="title">
                Brian Jagde como Otello y Gabriele Viviani como Iago                            </span>
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        Parecer&iacute;a que la direcci&oacute;n de Alden ha cargado las tintas en sus juegos de luces (Otello cierra la puerta por la que entraba el &uacute;nico rayo de luz del dormitorio de Desd&eacute;mona) y sombras (la de Iago se va proyectando sobre los personajes a los que empieza a corromper) y se ha desentendido de todo lo dem&aacute;s. Es una l&aacute;stima, porque la acci&oacute;n termina por resultar inveros&iacute;mil. Miren: en vez del tradicional estrangulamiento, aqu&iacute; Otello liquida a la mujer d&aacute;ndole un beso brutote. V&iacute;ctima del morreo de la muerte, Desd&eacute;mona cae para revivir unos minutos despu&eacute;s, decir que muere inocente y despedirse con un &ldquo;adi&oacute;s&rdquo; que, tal como est&aacute; presentado, bien parece un chiste.
    </p><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo de voces, Brian Jadge debuta en el dificil&iacute;simo rol del Moro de Venecia. El neoyorquino apuesta todo a su admirable potencia vocal, pero su interpretaci&oacute;n carece de las sutilezas que el personaje requiere. Airam Hern&aacute;ndez hace un Cassio correcto y Asmik Grigorian (uno de los grandes alicientes de la velada) nos regal&oacute; a una Desd&eacute;mona de timbre hermoso y delicado, pero con una dicci&oacute;n extraordinariamente confusa. Tampoco contribuy&oacute; a la comprensi&oacute;n del texto (la adaptaci&oacute;n de Boito ya fue elogiada en su estreno) unos sobret&iacute;tulos innecesariamente sintetizados. En el foso, ya lo hemos dicho, dirig&iacute;a Luisotti. Su interpretaci&oacute;n fue, junto con la del coro, lo mejor de la noche.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Jesús Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/otello-opera-racista-protagonizada-feminicida-sigue-vigente-potencia-musical_129_12618869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 12:32:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Otello', una ópera racista protagonizada por un feminicida que sigue vigente por su potencia musical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Ópera,Artes escénicas,Madrid,William Shakespeare]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El libro que fue fenómeno en el año de la pandemia y es uno de los próximos estrenos de cine más esperados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/libro-fenomeno-ano-pandemia-proximos-estrenos-cine-esperados-hamnet-pm_1_12560848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f45482d4-a6f1-4024-b232-109b0ca77eec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El libro que fue fenómeno en el año de la pandemia y es uno de los próximos estrenos de cine más esperados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con Paul Mescal como protagonista, la adaptación al cine de la historia del fallecimiento del hijo de William Shakespeare es uno de los estrenos que se verán a principios de 2026 en España</p><p class="subtitle">La faceta desconocida de William Shakespeare: las palabras que se utilizan a diario y fueron de su invención</p></div><p class="article-text">
        Las adaptaciones literarias son junto a los remakes uno de los puntos de creaci&oacute;n que m&aacute;s se est&aacute;n utilizando en el cine en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y eso lo demuestra algunos de los pr&oacute;ximos estrenos que llegan en 2025 y 2026, con nuevas versiones de cl&aacute;sicos como <em>Frankenstein</em>, <em>Cumbres Borrascosas</em> o <em>La Odisea</em>.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los libros que tambi&eacute;n estrenan pr&oacute;ximamente su adaptaci&oacute;n en los cines es &lsquo;Hamnet&rsquo;, de <strong>Maggie O&rsquo;Farrell,</strong> que fue uno de los fen&oacute;menos literarios m&aacute;s relevantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os desde su publicaci&oacute;n en el verano de 2020, tambi&eacute;n siendo todo un &eacute;xito para la cr&iacute;tica, con el premio <strong>Women&rsquo;s Prize for Fiction</strong> y que ocup&oacute; el top 5 de los mejores libros de <em>The New York Times</em>. 
    </p><h2 class="article-text">Lo que se sabe de la adaptaci&oacute;n de &lsquo;Hamnet&rsquo; en cines</h2><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, que toma el mismo t&iacute;tulo que el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la obra de Maggie O&rsquo;Farrell,</a> ha lanzado esta &uacute;ltima semana de agosto su primer tr&aacute;iler con un reparto encabezado por actores de la talla de <strong>Paul Mescal, Jessie Buckley, Joe Alwyn y Emily Watso</strong>n y dirigida por <strong>Chlo&eacute; Zhao</strong>, ganadora de premio Oscar por '<strong>Nomadland</strong>'.
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            </figure><p class="article-text">
        El guion de &lsquo;Hamnet&rsquo; es obra tambi&eacute;n de <strong>Chlo&eacute; Zhao</strong> y en la producci&oacute;n cuenta con nombres como <a href="https://www.eldiario.es/spin/trauma-steven-spielberg-crear-mejores-miticas-peliculas-et-extraterrestre-pm_1_12375954.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Spielberg</a>, <strong>Sam Mendes, Liza Marshall o Pipa Harris</strong>, que llega de la mano de los estudios <strong>Focus Features</strong> y<strong> Universal Pictures,</strong> y cuya fecha de estreno en los cines de Espa&ntilde;a se espera para el 23 de enero de 2026.
    </p><h2 class="article-text">De qu&eacute; trata &lsquo;Hamnet&rsquo; y qu&eacute; tiene que ver con Shakespeare</h2><p class="article-text">
        <strong>Maggie O&rsquo;Farrell</strong> tom&oacute; como referencia para su obra el fallecimiento de<strong> Hamnet Shakespeare</strong>, hijo del famoso dramaturgo, en 1596 a los once a&ntilde;os de edad, un hecho que conoci&oacute; en su adolescencia y que le qued&oacute; marcado para decidir realizar una historia de ficci&oacute;n a su alrededor, en la que, sin embargo, no es el protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Y es que a pesar de que el libro toma el nombre del ni&ntilde;o como t&iacute;tulo y es uno de los hechos que se narran, la historia gira en torno a <strong>Anne Hathaway</strong>, esposa de <strong>William Shakespeare</strong>, y a la que se llama <strong>Agnes</strong> en la novela debido a que as&iacute; es como se la nombra en el testamento de su padre. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1958970981273542747?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Una figura, la de <strong>Anne Hathaway</strong>, que ha sido controvertida y con tomada desde una perspectiva mis&oacute;gina y a la que la escritora quer&iacute;a hacer justicia con esta obra que fue todo un fen&oacute;meno de ventas, pero que triunf&oacute; tambi&eacute;n entre la cr&iacute;tica literaria.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas principales que toma &lsquo;Hamnet&rsquo; es el del duelo, en este caso por la muerte de un hijo, un hecho que tom&oacute; de cerca al publicarse en pleno a&ntilde;o de la pandemia del Covid-19, en 2020, y que tuvo m&aacute;s relevancia que nunca, y que en Espa&ntilde;a lleg&oacute; de la mano de la editorial Libros del asteroide.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que el nombre del hijo fallecido de <strong>Shakespeare</strong> tenga cierta similitud con Hamlet, relaciona la obra del dramaturgo con este hecho dram&aacute;tico, adem&aacute;s teniendo en cuenta que se public&oacute; cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s y de esta forma hizo su nombre uno de los m&aacute;s c&eacute;lebres de la literatura universal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/libro-fenomeno-ano-pandemia-proximos-estrenos-cine-esperados-hamnet-pm_1_12560848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Aug 2025 08:00:48 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la bañera de Millais a los memes de TikTok: Ofelia ha dejado de estar en silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/banera-millais-memes-tiktok-ofelia-dejado-silencio_1_12527394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b75ccd1e-f5f8-4823-8ef2-19cc1a7e9c01_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123657.jpg" width="6801" height="3825" alt="De la bañera de Millais a los memes de TikTok: Ofelia ha dejado de estar en silencio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De cómo un personaje silenciado por Shakespeare y la psiquiatría victoriana se transformó en bandera feminista</p><p class="subtitle">Tenía 18 años, talento y le gustaban los excesos: de cómo Françoise Sagan dio voz a su generación con 'Buenos días, tristeza'
</p></div><p class="article-text">
        En el invierno de 1852 el pintor John Everett Millais contrat&oacute; a una modelo y poeta de 19 a&ntilde;os para que posara como Ofelia. Elisabeth Siddal, que ese era su nombre, se pas&oacute; largas horas metida en una ba&ntilde;era en el estudio del pintor, y aunque Millais hab&iacute;a colocado algunas velas debajo para calentar el agua, el tiempo transcurrido hizo que algunas de las velas comenzaran a apagarse. Siddal, que notaba como el agua se iba enfriando, no dijo nada, soportando la temperatura del agua en un gesto que se ha calificado de obediencia o de sumisi&oacute;n. La sesi&oacute;n de posado termin&oacute; con una Siddal enferma de neumon&iacute;a y con Millais pagando de mala gana las facturas m&eacute;dicas.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Esta an&eacute;cdota, casi tan conocida como la propia pintura, revela el coste humano detr&aacute;s de la creaci&oacute;n de un icono: la </span>Ofelia<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de Millais que ha pasado a la historia del arte convertida en un arquetipo, est&aacute; marcada por el sufrimiento silencioso de Siddal, haci&eacute;ndose eco del sufrimiento de Ofelia en la obra de Shakespeare. Ambas historias se entrelazan por la sumisi&oacute;n al r&eacute;gimen patriarcal. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En </span><em>Hamlet</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, Ofelia es primero una herramienta en los juegos de poder de su padre Polonio, quien la usa para espiar al pr&iacute;ncipe. Pero Hamlet, herido por el r&aacute;pido matrimonio de su madre con el asesino de su padre, proyecta su misoginia en la joven. Tras la muerte de Polonio a manos de Hamlet y el rechazo brutal del pr&iacute;ncipe, Ofelia enloquece. Su ahogamiento &mdash;narrado con lirismo por la reina Gertrude&mdash; transforma el dolor en espect&aacute;culo. Una tragedia que, cuatro siglos despu&eacute;s, sigue fascinando precisamente por lo que esconde: la voz de una mujer reducida, silenciada.</span>
    </p><h2 class="article-text">La psiquiatr&iacute;a victoriana convirti&oacute; a Ofelia en un estereotipo</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La cr&iacute;tica feminista Elaine Showalter aborda la fascinaci&oacute;n cultural por Ofelia en sus ensayos </span><em>Representando a Ofelia</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> y </span><em>El mal de las mujeres</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, donde analiza c&oacute;mo la iconograf&iacute;a psiqui&aacute;trica del siglo XIX convirti&oacute; a 'la loca' en un estereotipo visual. Curiosamente, esta obsesi&oacute;n moderna por el personaje comenz&oacute; a gestarse en 1820, cuando una compa&ntilde;&iacute;a teatral inglesa populariz&oacute; su figura en los escenarios franceses. Poco despu&eacute;s, hacia 1840, las primeras representaciones pict&oacute;ricas consolidar&iacute;an el mito: la </span><em>Ofelia</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de Delacroix (1838) sentar&iacute;a las bases visuales que inspirar&iacute;an a generaciones de artistas, incluido Millais dos d&eacute;cadas despu&eacute;s.</span>
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            <span class="title">
                &#039;The Death of Ophelia&#039; de Eugène Delacroix                            </span>
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        En el mismo a&ntilde;o en que Millais pasaba seis meses pintando el paisaje de <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Hogsmill River at Ewell en Surrey</span> que acompa&ntilde;ar&iacute;a a la figura de Ofelia sumergida, otro pintor brit&aacute;nico, Arthur Hughes, pintaba otra de las Ofelias m&aacute;s famosas de la historia del arte, retrat&aacute;ndola como una 'campanilla' que mezcla una feminidad ani&ntilde;ada e inocente, acompa&ntilde;ada de un aura de martirio cristiano, una versi&oacute;n que se contrapone a la de Millais y su belleza 'fatal' y que adoptaron algunos otros pintores como Pierre Auguste Cot. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Ophelia&#039; de Arthur Hughes (1852)                            </span>
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        Las representaciones de Ofelia, como apunta Showalter, se convirtieron en el prototipo no solo de mujer trastornada en la literatura y el arte victorianos, sino tambi&eacute;n de la paciente joven en los manicomios. Su tipo de locura se inscrib&iacute;a en el trastorno que los psiquiatras calificaban de &ldquo;erotoman&iacute;a&rdquo;: un delirio amoroso en el que quien lo sufre cree que una persona est&aacute; enamorada del sujeto.
    </p><p class="article-text">
        Para 1860, Ofelia ya era el paradigma de la loca victoriana con el que los psiquiatras de la &eacute;poca acostumbraban a moralizar, ya fuera con las im&aacute;genes de las pinturas acad&eacute;micas o en el reciente uso de la fotograf&iacute;a como elemento de control social. Un ejemplo de esto fueron las fotograf&iacute;as que tom&oacute; Hugh W. Diamond en el sanatorio de Surrey a una interna a la que visti&oacute; con una guirnalda de flores silvestres y un chal negro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Hugh W. Diamond: Retrato de una interna en Surrey vestida de Ofelia (ca. 1851)                            </span>
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        Precisamente, la omnipresencia de las flores en la representaci&oacute;n no era casual o un mero gui&ntilde;o shakespeariano. Como destaca Showalter, &ldquo;proced&iacute;an de la iconograf&iacute;a de la sexualidad femenina en el Renacimiento; su ofrenda era una 'desfloraci&oacute;n' simb&oacute;lica&rdquo;.<em> </em>Incluso su muerte por ahogamiento se asociaba a lo femenino y lo irracional:<em> &ldquo;</em>El agua es el s&iacute;mbolo org&aacute;nico de los fluidos femeninos: la sangre, la leche, las l&aacute;grimas&rdquo;. Esta simbolog&iacute;a se materializ&oacute; en pinturas donde los elementos bot&aacute;nicos y acu&aacute;ticos cobraron protagonismo, <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">desde las Ofelias de John William Waterhouse, hasta la versi&oacute;n hipn&oacute;tica de H&eacute;bert (1876) o el lirismo oscuro de Cabanel (1883). </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Ophelia&#039; de John William Waterhouse                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A finales del siglo XIX, la figura de Ofelia se reprodujo hasta la saciedad, trascendiendo fronteras fuera del &aacute;mbito anglosaj&oacute;n y franc&eacute;s. Pronto se convirti&oacute; en un motivo internacional, reinterpretado en otras corrientes art&iacute;sticas, y pintores como el alem&aacute;n Friedrich Heyser o el belga Constantin Meunier la adaptaron a sus estilos, pero siempre manteniendo el aura de enigma femenino.
    </p><h2 class="article-text">Ofelia emerge del agua</h2><p class="article-text">
        Conforme el avance de la psiquiatr&iacute;a y de la visi&oacute;n sobre la mujer y su contribuci&oacute;n en la sociedad iban cambiando, la figura de Ofelia fue a su vez evolucionando. Algo que ya puede observarse en las escenas on&iacute;ricas del simbolismo que pinta Odilon Redon sobre la hero&iacute;na de Hamlet entre 1900 y 1905. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La pintura ilustra un momento particular de la obra, en el que Ofelia encuentra su camino hacia el arroyo, donde se encuentra con su final entre las flores que ha recogido&rdquo;, se&ntilde;ala en un ensayo en The London Magazine </span><a href="https://thelondonmagazine.org/ophelia-among-the-flowers-by-redon-by-gillian-murtagh/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gillian Murtagh</a>. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Este momento, puede interpretarse como un escape del dominio patriarcal que la ha moldeado en la persona en la que eventualmente se convierte&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La liberaci&oacute;n del yugo patriarcal tambi&eacute;n pas&oacute; por reapropiarse de esta figura tan manoseada por los psiquiatras y la sociedad victoriana. Sarah Bernhardt, la c&eacute;lebre actriz y escultora francesa, lo demostr&oacute; en su audaz relieve </span><em>Ofelia</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> (1880), donde la joven no yace sumergida como en Millais, sino que </span>emerge <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">de las aguas con un gesto ext&aacute;tico. A ella se le une la visi&oacute;n de las pintoras Violet Oakley con su </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>La rosa de Ofelia</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> (1918), que imagina una protagonista de luto, pero a&uacute;n viva y reflexiva, y Madelaine Lemaire, que pinta en 1880 a una Ofelia desafiante y sensual. </span>
    </p><p class="article-text">
        Para liberar a Ofelia del texto de Hamlet, reflexiona Showalter, tendr&iacute;amos que profundizar en la historia de su representaci&oacute;n, poniendo el foco en su propio personaje y c&oacute;mo se le niega una voz si no es en relaci&oacute;n a los hombres que la rodean y condicionan. En ese sentido, obras teatrales como <em>Opheliamachine</em> de Magda Romanska &mdash;una cr&iacute;tica feminista escrita en 2005&mdash; han abierto nuevos caminos. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En el pr&oacute;logo, Idinca Tolut resume la idea de la obra</span>: <em>&ldquo;</em>Ofelia casi nunca ha hablado antes, ahora es el centro de la historia&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Trauma en vez de locura: la Ofelia del siglo XXI</h2><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y gracias a trabajos como el de la propia Showalter, esta reivindicaci&oacute;n ha ido m&aacute;s all&aacute; del arte: los estudios contempor&aacute;neos de psicolog&iacute;a y humanidades han analizado el posible s&iacute;ndrome postraum&aacute;tico que sufrir&iacute;a Ofelia tras la muerte de su padre y el rechazo de Hamlet. Ya no es solo la &ldquo;loca&rdquo; del imaginario victoriano, sino una figura compleja cuyos gestos se leen como s&iacute;ntomas de un trauma real. <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">La artista Marlene Dumas lo amplifica en </span><em>From Ophelia to Medusa</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> (2004), donde funde la imagen cruda de una Ofelia muerta con la de otras hero&iacute;nas castigadas, contestando y desafiando a la idealizaci&oacute;n de Millais.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Sin embargo, observa Gabrielle Dane en </span><em>Reading Ophelia's madness, </em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;con su identidad construida siempre en referencia a otra, Ofelia es, en esencia, un cifrado vac&iacute;o que espera ser infundido con significado&rdquo;. Quiz&aacute; por eso el arquetipo ha pasado tan f&aacute;cilmente desde la Inglaterra isabelina y se ha infiltrado en el inconsciente colectivo de manera que sigue siendo una representaci&oacute;n tanto de la sumisi&oacute;n femenina como de la rebeld&iacute;a; una ambig&uuml;edad que refleja el conflicto con los propios deseos y la falta de agencia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Esta evoluci&oacute;n ha llegado tambi&eacute;n al cine. En producciones recientes, como </span><em>Ophelia</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de Claire McCarthy (2018), la joven noble se redefine como protagonista due&ntilde;a de sus deseos y voluntad, al margen de los hombres que la rodean. Otras pel&iacute;culas han reinterpretado su figura: desde el ic&oacute;nico cartel de Kirsten Dunst en </span><em>Melancholia</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de Lars Von Trier hasta la escena de suicidio en la ba&ntilde;era de </span><em>Las v&iacute;rgenes suicidas</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sofia-coppola-no-he-convertido-elvis-villano-he-intentado-no-mostrarlo-dios-pedestal_1_10926942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Sofia Coppola</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. En todas estas versiones, el personaje muestra una vulnerabilidad que trasciende lo est&eacute;tico para volverse pol&iacute;tico: su suicidio, aunque a veces idealizado, se revela como consecuencia directa de la violencia estructural que la ahoga.</span>
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                Captura de TikTok                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pero el giro m&aacute;s reciente ocurre en redes sociales, donde la imagen de Ofelia est&aacute; lejos de estar agotada. La est&eacute;tica prerrafaelita de la Ofelia de Millais se ha convertido en el lenguaje visual de una generaci&oacute;n que se identifica con el personaje y la est&eacute;tica a trav&eacute;s de </span><em>fancams</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> en TikTok y memes en los que las j&oacute;venes reinterpretan su dolor no como locura, sino como resistencia: decepciones amorosas, ansiedad o simplemente la belleza melanc&oacute;lica de sentirse incomprendida. La misma imagen que sirvi&oacute; como instrumento para controlar a las mujeres, hoy es un s&iacute;mbolo que fluye entre el arte, la moda y la cultura digital.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/banera-millais-memes-tiktok-ofelia-dejado-silencio_1_12527394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Aug 2025 20:09:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la bañera de Millais a los memes de TikTok: Ofelia ha dejado de estar en silencio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Arte,William Shakespeare,Hamlet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién insultó a Shakespeare llamándolo “cuervo advenedizo”: una nueva teoría lo revela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/insulto-shakespeare-llamandolo-cuervo-advenedizo-nueva-teoria-revela-pm_1_12414441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c3325c-1171-4adb-908d-4e8c58bb198e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quién insultó a Shakespeare llamándolo “cuervo advenedizo”: una nueva teoría lo revela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según los investigadores, el editor Henry Chettle publicó el texto tras la muerte de Greene, y Nashe podría haber contribuido al manuscrito</p><p class="subtitle">El periodo en que William Shakespeare no existió para la historia y que hoy sigue siendo un enigma</p></div><p class="article-text">
        Un c&eacute;lebre <strong>panfleto publicado en 1592</strong> criticaba con dureza a un joven dramaturgo que empezaba a destacar en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/londres/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Londres</a> isabelino. El texto <strong>hablaba de un &ldquo;cuervo advenedizo, embellecido con nuestras plumas</strong>&rdquo;, con evidente desprecio hacia su creciente &eacute;xito. <strong>Durante siglos se ha atribuido ese ataque a Robert Greene, escritor y rival de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/william-shakespeare/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>William Shakespeare</strong></a>. Sin embargo, una <strong>nueva investigaci&oacute;n </strong>acad&eacute;mica sostiene que el verdadero<strong> autor pudo ser otro: Thomas Nashe.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El panfleto en cuesti&oacute;n</strong>, titulado <em>Greene&rsquo;s Groatsworth of Wit</em>, fue <strong>publicado poco antes de la muerte de Greene</strong> y se ha interpretado durante siglos como la <strong>primera menci&oacute;n hostil hacia Shakespeare</strong> por parte de un contempor&aacute;neo. En &eacute;l se ridiculiza a un escritor autodidacta que, seg&uacute;n el texto, osaba competir con los universitarios cultivados del teatro ingl&eacute;s. Las referencias han sido consideradas durante mucho tiempo como una cr&iacute;tica velada &mdash;aunque evidente&mdash; al entonces emergente William Shakespeare.
    </p><h2 class="article-text">Revisi&oacute;n filol&oacute;gica con lupa</h2><p class="article-text">
        Un <a href="https://academic.oup.com/sq/advance-article-abstract/doi/10.1093/sq/quaf013/8156066?redirectedFrom=fulltext#no-access-message" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado</a> en la revista <em>Shakespeare Quarterly</em> por los investigadores Brett Greatley-Hirsch, Andrew Hadfield y Rachel White ha sometido el texto a un minucioso an&aacute;lisis estilom&eacute;trico, con herramientas digitales y comparativas ling&uuml;&iacute;sticas. Sus <strong>hallazgos apuntan a que Thomas Nashe</strong>, un escritor elocuente y pol&eacute;mico de la &eacute;poca, podr&iacute;a haber sido el verdadero autor o, al menos, haber intervenido de forma significativa en la redacci&oacute;n del panfleto.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los investigadores, el editor Henry Chettle public&oacute; el texto tras la muerte de Greene, y Nashe podr&iacute;a haber contribuido al manuscrito. El tono, el estilo y ciertos pasajes presentan m&aacute;s afinidad con los escritos de Nashe que con los de Greene, que se encontraba en una situaci&oacute;n de salud cr&iacute;tica cuando el panfleto fue redactado. No se descarta que el insulto fuera a&ntilde;adido por otro escritor con acceso al borrador.
    </p><h2 class="article-text">El famoso insulto al &ldquo;cuervo advenedizo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <strong>El fragmento m&aacute;s conocido del texto</strong> se refiere a un dramaturgo &ldquo;cuervo advenedizo, embellecido con nuestras plumas&rdquo; (<em>upstart crow, beautified with our feathers</em>), que <strong>se cree alude al hecho de que Shakespeare</strong> -sin formaci&oacute;n universitaria- <strong>era acusado de apropiarse de ideas o estilos de autores formados en Oxford o Cambridge</strong>. La frase ha sido hist&oacute;ricamente usada como s&iacute;mbolo del resentimiento que gener&oacute; el ascenso mete&oacute;rico del bardo de Stratford.
    </p><p class="article-text">
        Thomas Nashe fue un escritor sat&iacute;rico con una pluma afilada, famoso por sus pol&eacute;micas y su estilo provocador. Su implicaci&oacute;n en esta cr&iacute;tica a Shakespeare no sorprender&iacute;a, pero resulta parad&oacute;jica: a&ntilde;os m&aacute;s tarde trabajar&iacute;a junto al propio Shakespeare en al menos una obra de teatro (Henry VI, parte 1). Si el estudio tiene raz&oacute;n, el insulto provendr&iacute;a no de un rival enconado, sino de un colega ocasional.
    </p><h2 class="article-text">Implicaciones para los estudios shakesperianos</h2><p class="article-text">
        <strong>El hallazgo </strong>no cambia la percepci&oacute;n de Shakespeare como figura ascendente en el teatro isabelino, pero <strong>s&iacute; invita a revisar con m&aacute;s matices las din&aacute;micas entre escritores de la &eacute;poca</strong>. Los estudios estilom&eacute;tricos ofrecen nuevas herramientas para revisar autor&iacute;as dudosas y desentra&ntilde;ar qui&eacute;n dijo qu&eacute; en una escena literaria intensa y competitiva.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el estudio no zanja definitivamente el debate, ofrece pruebas convincentes de que Nashe tuvo un papel en el c&eacute;lebre insulto. Como se&ntilde;alan sus autores, &ldquo;la autor&iacute;a importa: no porque el insulto en s&iacute; cambie el legado de Shakespeare, sino porque revela las redes de poder, camarader&iacute;a y rivalidad que definieron la literatura inglesa en sus a&ntilde;os m&aacute;s vibrantes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/insulto-shakespeare-llamandolo-cuervo-advenedizo-nueva-teoria-revela-pm_1_12414441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 05:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quién insultó a Shakespeare llamándolo “cuervo advenedizo”: una nueva teoría lo revela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,William Shakespeare,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La faceta desconocida de William Shakespeare: las palabras que se utilizan a diario y fueron de su invención]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16e72f1c-0f32-46b9-9372-4296a24c8240_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112867.jpg" width="2400" height="1350" alt="La faceta desconocida de William Shakespeare: las palabras que se utilizan a diario y fueron de su invención"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se considera que el dramaturgo es el inventor de miles de palabras de lengua inglesa</p><p class="subtitle">Un viaje literario a los misterios del Shakespeare de Maggie O'Farrell
</p></div><p class="article-text">
        El 23 de abril es una fecha simb&oacute;lica para la literatura, cuando se considera el <strong>D&iacute;a del libro</strong>, y en parte porque se cre&iacute;a que coincid&iacute;a con la muerte tanto de <a href="https://www.eldiario.es/spin/historia-primer-hospital-espana-trabajo-padre-miguel-cervantes-hospital-antezana-pm_1_12197171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel de Cervantes</a> como de William Shakespeare en 1616, algo que se ha cuestionado por historiadores, que han llegado a la conclusi&oacute;n de que el dramaturgo ingl&eacute;s falleci&oacute; el 3 de mayo, que correspond&iacute;a entonces al 23 de abril en el calendario juliano, que es el que se usaba en Inglaterra en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la fecha del d&iacute;a del libro alrededor del mundo sirve para celebrar la lectura y tambi&eacute;n los grandes nombres de la literatura, entre los que se encuentra <strong>William Shakespeare</strong>, una de las personalidades m&aacute;s importantes de la lengua inglesa, y no solo por su obra, sino tambi&eacute;n por una faceta de la que se ha hablado menos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>William Shakespeare como inventor de palabras</strong></h2><p class="article-text">
        Y es que <a href="https://www.eldiario.es/temas/william-shakespeare/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Shakespeare</a> tambi&eacute;n es considerado el padre e inventor de m&aacute;s de 1.700 palabras en lengua inglesa, y tambi&eacute;n de algunas expresiones. Es algo que hac&iacute;a de forma instintiva, pero podr&iacute;a haber jugado con el idioma para que las s&iacute;labas coincidieran o por otras razones, que se han acabado por incorporar en el ingl&eacute;s moderno.
    </p><p class="article-text">
        Si bien no se conoce si fue realmente Shakespeare el inventor de todas las palabras que se le asocian, pero lo que se tiene claro fue que fue el primero en usarlas en la literatura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anexo de la casa de Shakespeare.                            </span>
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        Una de las formas que usaba el dramaturgo ingl&eacute;s para inventar palabras era el uso de prefijos y sufijos, con un claro ejemplo en la misma obra de Romeo y Julieta, donde primero se document&oacute; &ldquo;<strong>uncomfortable</strong>&rdquo; como lo opuesto a &ldquo;comfortable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Fashionable&rsquo; o &lsquo;cold-blooded&rsquo;, algunas palabras inventadas por Shakespeare</strong></h2><p class="article-text">
        Palabras usadas actualmente en el ingl&eacute;s moderno proceden del mismo William Shakespeare, algunas tan habituales como &lsquo;<strong>addiction</strong>&rsquo;, &lsquo;<strong>cold-blooded</strong>&rsquo;, &lsquo;<strong>fashionable</strong>&rsquo;, &lsquo;<strong>swagger</strong>&rsquo; y expresiones como &ldquo;one fell swoop&rdquo; , &ldquo;elbow room&rdquo; y &ldquo;to eat out of house and home&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        La palabra &lsquo;addiction&rsquo;, por ejemplo, apareci&oacute; por primera vez en <strong>la obra de </strong><em><strong>Enrique V</strong></em><strong>,</strong> con significado de &ldquo;inclinaci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;tendencia&rdquo;, si bien actualmente se usa para hacer referencia a dependencia de algo m&aacute;s fuerte, normalmente con connotaci&oacute;n negativa, hacia una droga o una actividad.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Cold-blooded&rsquo; tambi&eacute;n es una palabra que us&oacute; por primera vez William Shakespeare, exactamente en el acto III de la escena I de la obra <em>El rey Juan,</em> cuando hacen referencia a un &ldquo;esclavo de sangre fr&iacute;a&rdquo;. En esa &eacute;poca se relacionaba la temperatura sangu&iacute;nea con la excitaci&oacute;n, por lo que tenerla fr&iacute;a se consideraba no mostrar emoci&oacute;n, un significado de esta palabra que todav&iacute;a se usa, pero tambi&eacute;n con un uso negativo.
    </p><p class="article-text">
        Shakespeare fue el primero en usar tambi&eacute;n &lsquo;fashionable&rsquo; o &lsquo;swagger&rsquo;, pero con un significado m&aacute;s variable que el actual, el primero como un sin&oacute;nimo de popular, y en el segundo como &lsquo;presumible&rsquo;, y hoy en d&iacute;a han cambiado sus usos a m&aacute;s acepciones, pero ambas palabras pueden hacer referencia algo que &ldquo;est&aacute; de moda&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2025 18:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[William Shakespeare,Literatura,Día del Libro,Inglés,Idiomas,Lenguaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un soneto inédito de Shakespeare]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-soneto-inedito-shakespeare-pm_1_12106773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16e72f1c-0f32-46b9-9372-4296a24c8240_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112867.jpg" width="2400" height="1350" alt="Descubren un soneto inédito de Shakespeare"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> El manuscrito se encuentra junto a textos de contenido político, como villancicos prohibidos y poemas satíricos sobre los conflictos de la década de 1640</p><p class="subtitle">El día en el que John Lennon causó una tormenta al comparar a los Beatles con Jesucristo
</p></div><p class="article-text">
        La Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford ha sacado a la luz una <strong>versi&oacute;n manuscrita desconocida del </strong><em><strong>Soneto 116</strong></em><strong> de William Shakespeare</strong>. La Dra. Leah Veronese, investigadora de la Facultad de Ingl&eacute;s de la Universidad de Oxford, hall&oacute; este documento mientras realizaba su doctorado. El manuscrito es una de las escasas versiones manuscritas conocidas del soneto y estuvo durante siglos <strong>archivado</strong> en una colecci&oacute;n de poes&iacute;a del siglo XVII, dentro de los <strong>documentos de Elias Ashmole</strong>, fundador del Museo Ashmolean.
    </p><p class="article-text">
        El manuscrito forma parte de una &ldquo;miscel&aacute;nea&rdquo;, escrito en que se tratan muchas materias inconexas y mezcladas, y que en el siglo XVII, era un formato habitual para compartir poes&iacute;a y escritos de distinta naturaleza. En este caso, el cuaderno tambi&eacute;n incluye textos originales de Ashmole. Al revisar el documento, la Dra. Veronese not&oacute; <strong>diferencias significativas con la versi&oacute;n impresa</strong> del soneto. &ldquo;Mientras hojeaba el manuscrito, el poema me pareci&oacute; una versi&oacute;n extra&ntilde;a del <em>Soneto 116</em>&rdquo;, explic&oacute; tal y como se recoge en el <a href="https://academic.oup.com/res/advance-article/doi/10.1093/res/hgaf002/7997398?login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en <em>Review of English Studies</em>. &ldquo;En el cat&aacute;logo, estaba descrito como 'sobre la constancia en el amor', pero sin menci&oacute;n a Shakespeare&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. La ausencia de su nombre y una l&iacute;nea adicional al inicio podr&iacute;an haber contribuido a que este texto pasara inadvertido durante siglos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Es una adaptaci&oacute;n del poema</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que hace especialmente interesante esta versi&oacute;n es la adaptaci&oacute;n del poema. En este manuscrito, el soneto aparece <strong>musicalizado por Henry Lawes</strong>, un compositor del siglo XVII. Si bien solo se conserva el texto, la partitura correspondiente se encuentra en un <strong>libro de canciones de la Biblioteca P&uacute;blica de Nueva York</strong>. La adaptaci&oacute;n introduce siete versos adicionales y altera la introducci&oacute;n y el pareado final del original de Shakespeare. La nueva versi&oacute;n comienza con: &ldquo;Un error autocegador se apodera de todas aquellas mentes / Que con falsos apelativos llaman amor a ese Amor&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de servir a la interpretaci&oacute;n musical, estos cambios podr&iacute;an contener un mensaje pol&iacute;tico velado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Junto a textos de contenido pol&iacute;tica de la d&eacute;cada de 1640</strong></h2><p class="article-text">
        El contexto del hallazgo refuerza esta hip&oacute;tesis. El manuscrito se encuentra<strong> junto a textos de contenido pol&iacute;tico</strong>, como villancicos prohibidos y poemas sat&iacute;ricos sobre los conflictos de la d&eacute;cada de 1640. Durante la Guerra Civil Inglesa, la fidelidad a la monarqu&iacute;a y la Iglesia de Inglaterra fueron asuntos sensibles, y esta versi&oacute;n del soneto podr&iacute;a leerse como un alegato en favor de la lealtad pol&iacute;tica y religiosa. La profesora <strong>Emma Smith</strong>, especialista en Shakespeare en la Universidad de Oxford, destac&oacute;: &ldquo;Lo que la Dra. Veronese demuestra con su investigaci&oacute;n es que este soneto se entend&iacute;a en clave pol&iacute;tica, muy lejos de su papel en las bodas modernas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Que el poema fuera convertido en canci&oacute;n es tambi&eacute;n un detalle significativo. Bajo el r&eacute;gimen republicano, la interpretaci&oacute;n p&uacute;blica de canciones estaba prohibida, lo que oblig&oacute; a m&uacute;sicos como Henry Lawes a actuar en privado. La existencia de esta versi&oacute;n musicalizada refuerza la idea de que la poes&iacute;a de Shakespeare no solo se le&iacute;a, sino que tambi&eacute;n se utilizaba para transmitir mensajes pol&iacute;ticos encubiertos en tiempos de censura.
    </p><p class="article-text">
        Este descubrimiento reescribe nuestra comprensi&oacute;n sobre la circulaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n de Shakespeare en el siglo XVII. <strong>Sugiere que su obra no era meramente literaria, sino tambi&eacute;n un veh&iacute;culo para la expresi&oacute;n pol&iacute;tica</strong>. La presencia de este soneto modificado en un entorno mon&aacute;rquico sugiere que la poes&iacute;a pod&iacute;a ser usada como herramienta de resistencia o afirmaci&oacute;n ideol&oacute;gica. Como se&ntilde;al&oacute; la profesora Smith, &ldquo;este emocionante hallazgo demuestra que siglos de b&uacute;squeda no han agotado los archivos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-soneto-inedito-shakespeare-pm_1_12106773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Mar 2025 15:40:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren un soneto inédito de Shakespeare]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[William Shakespeare]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Son los clásicos intocables o se pueden reescribir? Una pregunta pendiente tras lo que Barthes llama "la muerte del Autor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/son-clasicos-intocables-reescribir-pregunta-pendiente-barthes-llama-muerte-autor_1_11372851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/812cc8d2-4d82-44f7-a192-2926860b8228_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Son los clásicos intocables o se pueden reescribir? Una pregunta pendiente tras lo que Barthes llama &quot;la muerte del Autor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor no es ya el único lugar en que podemos encontrar las claves para descifrar un texto: ¿cuántas vidas puede tener el personaje de una novela o un mito?</p><p class="subtitle">El vaso duralex y otras cartografías de lo cotidiano
</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Italo Calvino que &ldquo;un cl&aacute;sico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir&rdquo;. De ser as&iacute;,&nbsp; no deber&iacute;a resultarnos complicado acercarnos a esas grandes obras impregnadas de un aire solemne y trascendental que conforman las listas de lecturas obligatorias en institutos y universidades: Shakespeare, Dostoievski, Austen, Cervantes, Mann, Dickens&hellip; Nosotras mismas sentimos a veces cierto v&eacute;rtigo a la hora de aproximarnos a las obras de escritores y escritoras que parecen erigirse en ciertos pedestales, aunque no por ello se nos quitan las ganas de leerlos. &iquest;C&oacute;mo hacer, entonces, para relacionarnos con los cl&aacute;sicos y su mensaje inagotable? &iquest;C&oacute;mo empezar a ara&ntilde;ar su inmensa profundidad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntas como estas nos surg&iacute;an cuando decidimos hacer nuestra primera incursi&oacute;n pausada al mundo de Shakespeare. Como otras muchas veces, tuvimos la intuici&oacute;n de que siempre es m&aacute;s divertido y valioso hacerlo acompa&ntilde;adas, as&iacute; que organizamos dos sesiones sobre lecturas y reescrituras de Shakespeare: en la primera comentamos <em>Rey Lear </em>y <em>Heredar&aacute;s la tierra </em>de Jane Smiley y en la segunda <em>Hamlet </em>y <em>El pr&iacute;ncipe negro </em>de Iris Murdoch. Si, como dec&iacute;a Calvino, un cl&aacute;sico siempre est&aacute; hablando, pensamos que una manera magn&iacute;fica de escuchar lo que tiene que decir es a trav&eacute;s de las reescrituras de grandes autoras contempor&aacute;neas como Smiley y Murdoch.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es realmente interesante ver c&oacute;mo los distintos textos se empapan de la &eacute;poca y el contexto en que se inscriben y escriben: leemos y comentamos con nuestra mirada actual <em>Rey Lear </em>(un texto escrito en el siglo XVII ambientado en una Inglaterra remota) y <em>Heredar&aacute;s la tierra </em>(la reescritura de Smiley que narra la historia de una familia del Iowa agraria de la d&eacute;cada de los 70 del siglo pasado). Y ah&iacute;, queridos lectores, est&aacute; el truco: a veces hay que acercarse a los cl&aacute;sicos haciendo un rodeo, mir&aacute;ndoles de reojo, para descubrir que existen muchas formas distintas de zambullirse en ellos.
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                &#039;El rey Lear&#039; de Shakespeare y &#039;Heredarás la tierra&#039; de Jane Smiley                            </span>
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        De hecho, las obras del propio Shakespeare son reescrituras de leyendas, cuentos y mitos de la tradici&oacute;n oral conocidos en la Inglaterra de su &eacute;poca. El escritor m&aacute;s famoso del mundo no invent&oacute; apenas tramas originales, se serv&iacute;a de la magia de la reescritura, como har&iacute;an despu&eacute;s tantos otros artistas con sus obras. &iquest;Por qu&eacute; a veces valoramos tanto la originalidad frente a aquellos relatos que van transform&aacute;ndose a lo largo de distintas &eacute;pocas y formatos? &iquest;Es tan importante buscar aquello que <em>nunca ha dicho nadie antes</em>? &iquest;Es acaso posible construir una historia <em>de la nada</em>?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco tuvimos la suerte de hablar con Remedios Perni, profesora de la Universidad de Alicante que ha estudiado en su tesis doctoral los v&iacute;nculos entre la obra de Shakespeare y la cultura visual. Remedios nos explicaba algo as&iacute; como que Shakespeare es m&aacute;s que Shakespeare: los motivos literarios y los temas que atraviesan sus obras han trascendido m&aacute;s all&aacute; de los textos y permean nuestro imaginario colectivo, en parte porque no han dejado de pensarse y reescribirse. Quiz&aacute;s los puristas del teatro y la literatura se lleven las manos a la cabeza con algunas de las reinterpretaciones modernas de estas comedias y tragedias tan famosas o las consideren menores e insignificantes. Nosotras, por el contrario, creemos que son valiosas en s&iacute; mismas y como s&iacute;mbolos de la supervivencia del texto. Es m&aacute;s, sin ellas probablemente nos costar&iacute;a mucho m&aacute;s entender lo que nos plante&oacute; Shakespeare hace ya cuatro siglos.
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        Hace poco el Teatro de la Abad&iacute;a de Madrid propon&iacute;a a los espectadores un regreso a <em>Rey Lear</em> a trav&eacute;s de <em>Casting Lear</em>, la irreverente obra de Andrea Jim&eacute;nez. En ella un actor distinto interpreta a Lear cada noche sin conocer el guion y sigue en directo las indicaciones de la directora, que tambi&eacute;n interpreta a Cordelia, la hija desterrada. Este no es el &uacute;nico Lear con el que el p&uacute;blico se ha cruzado en Madrid este a&ntilde;o: tuvimos la oportunidad de ver la &Oacute;pera <em>Lear</em>, de Aribet Reimann, que pas&oacute; en enero y febrero por el Teatro Real y que nos brind&oacute; una de las im&aacute;genes que mejor nos sirven para entender el coraz&oacute;n de la obra: en la famosa escena del reparto del reino entre las hijas del rey, &ldquo;ese Lear imprudente reparte su reino lanzando al suelo mendrugos devorados al instante por sus herederas, Goneril y Regan, en un gesto de un servilismo humillante&rdquo;. As&iacute; lo explica Joan Matabosch, director art&iacute;stico del Real, en el programa de la obra. La escena del pan en la &oacute;pera de Reimann quiz&aacute;s explique mejor <em>Rey Lear</em> que el propio Shakespeare y la obra de Andrea Jim&eacute;nez es una buen&iacute;sima manera de acercar al rey d&eacute;spota al p&uacute;blico actual, insufl&aacute;ndole una vida distinta en cada representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante de todo esto es que los textos no solo dialogan con ellos mismos, ni las obras de teatro con otras obras de teatro. Como investiga Remedios Perni y como podemos apreciar si paseamos por cualquier museo, los cl&aacute;sicos dan lugar a toda una serie de di&aacute;logos entre obras de distintos formatos y soportes. Los textos escritos dialogan con el arte pict&oacute;rico; las fotograf&iacute;as con la m&uacute;sica; la dramaturgia con el cine. Es lo que Julia Kristeva bautiz&oacute; como &ldquo;intertextualidad&rdquo; al hablar de la relaci&oacute;n entre un texto y otro en su libro <em>Semi&oacute;tica</em>: &ldquo;Todo texto se construye como un mosaico de citas, todo texto es absorci&oacute;n y transformaci&oacute;n de otro texto&rdquo;. As&iacute;, podemos observar mitos griegos a trav&eacute;s de cuadros,&nbsp; leer adaptaciones de novelas en formato c&oacute;mic o rastrear las huellas de <em>Fragmentos de un discurso amoroso</em>, de Barthes, en la discograf&iacute;a de Gustavo Cerati.
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                Una escena de la obra &#039;Casting Lear&#039;, representada en el Teatro de La Abadía, en abril de 2024                            </span>
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        Hace poco asistimos a una de las sesiones del Teatro Verm&uacute; de la iniciativa cultural Urge Club, en la que tres dramaturgas y actrices (Luc&iacute;a Collini, Sof&iacute;a Camerano y Lucrecia Sacchelli) organizan salidas al teatro y un posterior coloquio donde los asistentes comentan y debaten las impresiones que les ha causado la obra. De la mano de Urge fuimos a ver <em>Las cautivas</em>, la obra del dramaturgo argentino Mariano Tenconi (representada en las Naves del Espa&ntilde;ol en Matadero, Madrid), que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/cautivas-historia-amor-colona-francesa-siglo-xvii-india-pueblos-originarios_129_11288772.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta la historia de amor y aventuras entre dos mujeres en La Pampa del siglo XIX</a>: una joven mujer francesa y una india. La obra provoca carcajadas, esc&aacute;ndalo y alguna que otra l&aacute;grima en el espectador, y, adem&aacute;s de todo esto, es una reescritura de <em>La cautiva</em>, el poema &eacute;pico fundacional de la literatura argentina, escrito por Esteban Echeverr&iacute;a y publicado en 1837. El poema de Echeverr&iacute;a narra el rapto de un soldado y su esposa a manos de los indios. La reescritura de Tenconi, en cambio, coloca a la india en el lugar protagonista: no es ya la salvaje a la que temer, sino un personaje profundo, irreverente, plagado de matices.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido hizo Jane Smiley en su reescritura de <em>Rey Lear</em>. Cuando la escritora norteamericana ley&oacute; la obra de Shakespeare se dio cuenta de que las hijas del rey apenas ten&iacute;an texto y se propuso hacerlas hablar, darles voz, otorgarles profundidad, mundo interior e historia. As&iacute;, en <em>Heredar&aacute;s la tierra</em> son las hijas quienes hablan; la novela est&aacute; narrada en primera persona por una Goneril actualizada que desentierra los secretos de su padre y la familia, convirti&eacute;ndose, con sus luces y sus sombras, en una moderna hero&iacute;na shakesperiana. Smiley da sin quererlo una respuesta a la eterna pregunta de por qu&eacute; reescribir las historias. A veces tienen que pasar muchos siglos y muchos textos para que lectores y espectadores podamos escuchar la voz de algunos personajes.
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                Lorena Vega en &#039;Las cautivas&#039;                            </span>
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        Si nos desprendemos de la percepci&oacute;n del texto original como sacralizado e inmutable quiz&aacute;s sea necesario preguntarnos qu&eacute; consecuencias tiene esto para la figura del Autor. &iquest;Son los grandes autores cl&aacute;sicos entidades intocables y a los que no se les puede cuestionar ni una sola coma? &iquest;Importa m&aacute;s el nombre de la persona que ha creado algo o su creaci&oacute;n? Roland Barthes ofrece una respuesta en <em>La muerte del autor</em>, un texto escrito en 1967 en el que defiende que es necesario terminar con el Autor como figura central de la literatura. La propuesta es contundente teniendo en cuenta que Barthes nos empuja, ni m&aacute;s ni menos, a darle muerte y enterrarlo. Es necesario terminar con el imperio del Autor, con esta concepci&oacute;n que sostiene que todo significado o explicaci&oacute;n de una obra se esconde en el cuerpo que escribe, en sus gustos e historia. Por el contrario, Barthes se posiciona contra este Autor-Dios explicando que, cuando un hecho es relatado &ldquo;la voz pierde su origen, el autor entra en su propia muerte, comienza la escritura&rdquo;. El Autor no es ya el &uacute;nico lugar en que podemos encontrar las claves para descifrar un texto o encontrar su significado &uacute;ltimo. De hecho, no hay un &uacute;nico significado, sino que &ldquo;todo est&aacute; por desenredar pero nada por descifrar&rdquo;. Nos alejamos del sentido, de Dios, de la ley y el Autor como aquel que dicta la verdad por encima de todo lo dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Barthes no importa tanto el origen como el destino del texto y las infinitas posibilidades que en &eacute;l se contienen, que son actualizadas por cada lector. El texto es &ldquo;un espacio de m&uacute;ltiples dimensiones en el que se concuerdan y se contrastan diversas escrituras, ninguna de las cuales es la original: el texto es un tejido de citas provenientes de los mil focos de la cultura&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;ntas vidas puede tener el personaje de una novela o un mito? &iquest;Cu&aacute;ntas actualizaciones, reescrituras y di&aacute;logos puede generar un mismo texto cuando distintos lectores se sumergen en &eacute;l? Siguiendo la noci&oacute;n de &ldquo;hipertextualidad&rdquo; de G&eacute;rard Genette (disc&iacute;pulo de Julia Kristeva), dos textos pueden relacionarse a trav&eacute;s de, por ejemplo, la parodia, el pastiche, el travestimiento, la traducci&oacute;n, la reescritura, la apropiaci&oacute;n o la transposici&oacute;n. Cada lector puede inventar nuevas formas de relacionarse con la obra considerada original y dar un nuevo destino a cada texto, que contiene infinitas posibilidades.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Ducay, Inés García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/son-clasicos-intocables-reescribir-pregunta-pendiente-barthes-llama-muerte-autor_1_11372851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2024 20:18:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Son los clásicos intocables o se pueden reescribir? Una pregunta pendiente tras lo que Barthes llama "la muerte del Autor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,William Shakespeare,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Stratford-upon-Avon: un viaje literario a los misterios del Shakespeare de Maggie O'Farrell]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/stratford-upon-avon-shakespeare-maggie-farrell_1_11303263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/457de93c-f8a6-46df-957e-737f110bccdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1093704.jpg" width="3856" height="2169" alt="Stratford-upon-Avon: un viaje literario a los misterios del Shakespeare de Maggie O&#039;Farrell"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación con su mujer, la muerte de su hijo o por qué se marchó a Londres son algunos de los misterios sin resolver de la vida de William Shakespeare. Viajamos a la ciudad natal del dramaturgo con el 'Hamnet' de la escritora Maggie O'Farrell como guía de viaje
</p><p class="subtitle">'Hamnet', el duelo por la muerte de un hijo en tiempos de Shakespeare según la escritora Maggie O'Farrell</p></div><p class="article-text">
        Dicen las malas lenguas &ndash;y muchas de las biograf&iacute;as oficiales&ndash; que Shakespeare no se llevaba bien con su mujer. Que se vio obligado a casarse con ella, una campesina ocho a&ntilde;os mayor que &eacute;l, tras dejarla embarazada y por eso se mantuvieron separados durante parte de sus vidas. Que la muerte de su hijo de once a&ntilde;os, convertida en un par de notas a pie de p&aacute;gina en su vida, no le import&oacute; demasiado porque en el siglo XVI perder a un hijo era casi una costumbre.
    </p><p class="article-text">
        Viajamos hasta el pueblo que le vio nacer, para recorrer los tres escenarios del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Maggie O'Farrell</a>. Una novela editada en Espa&ntilde;a por Libros del Asteroide que aleja la imagen del dramaturgo de la del solitario mujeriego en Londres para crear una historia alternativa sobre la vida de un hombre del que poco se sabe a ciencia cierta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Shakespeare&#039;s birthplace, en Stratford-upon-Avon."
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                Shakespeare&#039;s birthplace, en Stratford-upon-Avon.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La casa natal de Shakespeare</strong></h3><p class="article-text">
        En las calles de esta peque&ntilde;a ciudad al sur de Birmingham, todav&iacute;a se aprecian cientos de fachadas con vigas de madera y tejados puntiagudos. Han pasado m&aacute;s de cuatrocientos a&ntilde;os, pero el dramaturgo sigue presente en sus rincones. Cuando &eacute;l naci&oacute;, apenas mil personas habitaban esta ciudad-mercado, de las cuales doscientas morir&iacute;an por una epidemia de peste: otro de los misterios en los que nos adentramos a lo largo de este viaje. La enfermedad no se menciona ni una vez a lo largo de su obra, algo que para O'Farrell podr&iacute;a significar que fue la causa de la muerte de su hijo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/59ed4d3f-ddbe-48e2-9893-36b8014c235b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="100%" width="200" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A escasos metros de la estatua, encontramos la casa natal de William Shakespeare. Un edificio de <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-chester-llegar-desde-liverpool-mapa_1_10617022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estilo Tudor</a> en pleno centro, propio de una familia de clase media, que ser&iacute;a al mismo tiempo vivienda para la familia y negocio para el padre.
    </p><p class="article-text">
        Sigue en pie gracias a que un grupo de escritores, alentados por Charles Dickens, decidieron hacer una colecta cuando un posible comprador amenaz&oacute; con llevarse cada viga a los Estados Unidos. Nace entonces la <a href="https://www.shakespeare.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shakespeare Birthplace Trust</a> para preservar la memoria del dramaturgo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra visita comienza en el mismo punto en el que Maggie O'Farrell sit&uacute;a las primeras p&aacute;ginas de <em>Hamnet</em>: un peque&ntilde;o anexo construido junto a la casa con s&oacute;lo dos habitaciones, donde se cree que William y Anne (o Agnes) vivieron durante los primeros a&ntilde;os de matrimonio. La premura tras quedarse embarazada &ndash;seis meses despu&eacute;s nacer&iacute;a su primera hija&ndash; cuando &eacute;l ten&iacute;a dieciocho a&ntilde;os y ning&uacute;n oficio conocido, apuntan a que pudo ser la &uacute;nica opci&oacute;n de la pareja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anexo de la casa de Shakespeare.                            </span>
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        En la planta de abajo, una peque&ntilde;a sala con chimenea y celos&iacute;as ejercer&iacute;a de sal&oacute;n-cocina mientras la habitaci&oacute;n superior ser&iacute;a el dormitorio de William, Anne y sus tres hijos. Al entrar, llama la atenci&oacute;n que el espacio lleva el nombre de su hermana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque los gu&iacute;as relatan que aqu&iacute; vivieron Shakespeare y su mujer, y la hermana de Shakespeare no se cas&oacute; hasta finales de 1590 &ndash;despu&eacute;s de que Shakespeare comprase una mansi&oacute;n para su familia&ndash;, el paso de su hermana por el anexo es el &uacute;nico del que queda constancia. Lo que pas&oacute; anteriormente es otra de las inc&oacute;gnitas en la vida del dramaturgo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Habitación de invitados, Shakespeare&#039;s birthplace.                            </span>
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        Accedemos a la habitaci&oacute;n de invitados, forrada con tejidos que ayudaban a guardar el calor. All&iacute;, observamos &ldquo;la mejor cama&rdquo; que, por costumbre en la &eacute;poca isabelina, estaba reservada para los invitados. Sus acabados de madera y la calidad de sus telas la convierten en la pieza m&aacute;s cara de la casa. Tambi&eacute;n el suelo de piedra &ndash;el &uacute;nico del piso inferior que conserva el original&ndash; es de gran calidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como hombre de renombre, el padre de Shakespeare deb&iacute;a mostrar aqu&iacute; su poder econ&oacute;mico.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La guanter&iacute;a de John Shakespeare</strong></h3><p class="article-text">
        Este espacio funcionaba al mismo tiempo como taller y como tienda, con acceso privilegiado a una de las principales calles de la ciudad. Aunque ya no huele a los excrementos, huevo u orina que se usaban para procesar las pieles, podemos imaginar a los vecinos llamando a la ventana para comprar algunos guantes.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; pasar&iacute;a John Shakespeare gran parte de su tiempo. Comerciante de lana, guantero, catador de cervezas, alguacil, concejal y alcalde de Stratford son algunos de los trabajos que se le conocieron. Su mal car&aacute;cter, presente desde las primeras p&aacute;ginas de <em>Hamnet</em>, es otra de las especulaciones que O'Farrell atribuye a su p&eacute;rdida de estatus.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ventana a Henley Street de la guantería del padre de Shakespeare."
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                Ventana a Henley Street de la guantería del padre de Shakespeare.                            </span>
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        Una serie de multas &ndash;por comerciar ilegalmente con lana&ndash; derivar&iacute;an en importantes problemas econ&oacute;micos a pesar de que la venta de guantes era entonces un negocio boyante. Los bordados y materiales de este complemento eran, en la Inglaterra de la &eacute;poca, el principal signo de estatus.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de setenta referencias a este oficio en la obra de Shakespeare parecen indicar que lo aprendi&oacute; desde muy joven. Cuando preguntamos a los gu&iacute;as sobre la posibilidad de que William se marchase a Londres para ampliar el negocio de guantes de su padre, como aventura Maggie O'Farrell, escuchamos una de las frases que nos acompa&ntilde;ar&aacute;n en nuestro viaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Habitación de Shakespeare durante su infancia.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hamnet</em> es un trabajo de ficci&oacute;n. Una familia con esa condici&oacute;n econ&oacute;mica no necesitar&iacute;a mandar a su hijo fuera&rdquo;, nos responden. Sin embargo, cuando Shakespeare se march&oacute; a la capital (los llamados a&ntilde;os perdidos de los que no queda registro, entre que en 1585 nacieran los gemelos y en 1592 comenzase a tener reputaci&oacute;n en un teatro londinense) coincide con los problemas econ&oacute;micos del padre (1586-87). Un dinero que William volver&iacute;a a restaurar dentro de su familia.
    </p><p class="article-text">
        Justo encima de la guanter&iacute;a se situaba la habitaci&oacute;n de las ni&ntilde;as: la &uacute;nica sin calefacci&oacute;n, ruidosa y maloliente. Nada que ver con la que Shakespeare debi&oacute; compartir con sus hermanos. El color rojo de la cama que compart&iacute;an se usaba para ahuyentar a los malos esp&iacute;ritus.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Camino hasta la casa familiar de Anne/Agnes Hathaway, aún hoy a las afueras de Stratford-upon-Avon."
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            <span class="title">
                Camino hasta la casa familiar de Anne/Agnes Hathaway, aún hoy a las afueras de Stratford-upon-Avon.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Anne Hathaway's Cottage</strong></h3><p class="article-text">
        Apenas media hora de caminata a trav&eacute;s de este buc&oacute;lico camino nos lleva hasta la granja donde naci&oacute; y vivi&oacute; su mujer: Anne Hathaway's Cottage. Para O'Farrell, este camino ser&iacute;a el que recorrer&iacute;a el joven Shakespeare para ense&ntilde;ar lat&iacute;n a los hermanos de su futura mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces s&oacute;lo los ni&ntilde;os recib&iacute;an educaci&oacute;n y William asistir&iacute;a hasta los catorce a&ntilde;os a la <a href="https://www.shakespearesschoolroom.org/stratford-upon-avons-guildhall" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">King's New School, un edificio que merece la pena visitar</a>, donde aprender&iacute;a lat&iacute;n, griego y poes&iacute;a, adem&aacute;s de tener su primer contacto con la dramaturgia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, los ni&ntilde;os de cuatro a&ntilde;os se sentaban en un banco, los de cinco en el siguiente y as&iacute; hasta los catorce a&ntilde;os &ndash;edad en la que posiblemente Shakespeare dej&oacute; la escuela para ayudar en la guanter&iacute;a&ndash; transmitiendo el conocimiento de unos a otros y afianz&aacute;ndolo cuando, en el siguiente banco, fueran capaces de ense&ntilde;ar a sus disc&iacute;pulos. Unos estudios a los que William habr&iacute;a accedido gratuitamente por ser hijo de un cargo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la familia de Shakespeare se pudo permitir una casa en el centro de la ciudad, su mujer proced&iacute;a de una familia de granjeros que se hab&iacute;a mudado a una granja t&iacute;pica del condado de Warwickshire a&ntilde;os antes de su nacimiento. Entonces la casa ten&iacute;a s&oacute;lo tres habitaciones, un sistema de calefacci&oacute;n central y treinta y cinco hect&aacute;reas de terreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las partes izquierda y derecha de la casa, así como las chimeneas y la planta superior fueron añadidas por el hermano de Anne después de que ella abandonase el hogar familiar."
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            <span class="title">
                Las partes izquierda y derecha de la casa, así como las chimeneas y la planta superior fueron añadidas por el hermano de Anne después de que ella abandonase el hogar familiar.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aqu&iacute; crecer&iacute;a la protagonista de <em>Hamnet</em> rodeada de caballos, cerdos y gansos, pero tambi&eacute;n de plantas. Hu&eacute;rfana de madre desde peque&ntilde;a, es m&aacute;s que probable que Agnes se ocupase de la huerta desde muy temprana edad al ser la primog&eacute;nita.
    </p><p class="article-text">
        En este entorno, O'Farrell la imagina conocedora de plantas medicinales, intuitiva, casi bruja,&nbsp;observadora, independiente, desacostumbrada a rendir cuentas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se puede comparar con nadie a quien conozcas. Le da igual lo que piensen de ella. Siempre hace lo que quiere&hellip; cuando mira a alguien le ve hasta el fondo del alma. No hay ni una gota de hostilidad en ella. Se toma a las personas por lo que son, no por lo que deber&iacute;an ser&rdquo;, la describe en <em>Hamnet</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En la cocina de Agnes, la autora imagina que podrían haber tenido lugar los primeros encuentros del matrimonio.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La segunda mejor cama</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Apenas existen seis menciones sobre ella y se han escrito libros enteros&rdquo;, apunta un nuevo gu&iacute;a. Terminamos el recorrido frente a la principal fuente de desacuerdo. La mala relaci&oacute;n del matrimonio se atribuye a una menci&oacute;n en el testamento de Shakespeare, que dej&oacute; &ldquo;su segunda mejor cama&rdquo; a su mujer, algo que se ha interpretado como un gesto de desd&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la que pudo haber sido esa &ldquo;segunda mejor cama&rdquo;, el gu&iacute;a nos explica que &ndash;como aprendimos en la casa natal, la mejor cama estaba destinada a los invitados&ndash; el legado habr&iacute;a sido el lecho conyugal en el que muri&oacute; Shakespeare. Esto, sumado a que se trata de un a&ntilde;adido al tercio de la herencia por derecho, al apoyo de sus hijas y a que las camas eran la pieza m&aacute;s cara de la casa, podr&iacute;a haber significado un acto de amor y no de odio. A nuestro nuevo gu&iacute;a parece convencerle m&aacute;s la interpretaci&oacute;n de <em>Hamnet</em> que a sus predecesores.
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                    alt="La que pudo ser la famosa &quot;segunda mejor cama&quot; en la segunda planta del Anne Hathaway&#039;s Cottage."
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                La que pudo ser la famosa &quot;segunda mejor cama&quot; en la segunda planta del Anne Hathaway&#039;s Cottage.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>New place, la &uacute;ltima mansi&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        A tres manzanas de la casa que le vio nacer, frente a su antigua escuela, el dinero del &eacute;xito londinense del escritor fue invertido en comprar la casa conocida como 'New place', una de las m&aacute;s grandes del pueblo. Fue adquirida en 1597, un a&ntilde;o despu&eacute;s del fallecimiento de su hijo, y en ella vivir&iacute;an su mujer y sus dos hijas, aunque el dramaturgo tambi&eacute;n se retirar&iacute;a all&iacute; en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida. Otro de los motivos que apuntan a una buena relaci&oacute;n del matrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Los dibujos de la &eacute;poca muestran tejados puntiagudos y estructuras que recuerdan a la casa natal del escritor. Recientes excavaciones arqueol&oacute;gicas han encontrado c&aacute;scaras de ostras, lechones y venado en el lugar en el que la familia Shakespeare habr&iacute;a arrojado la basura y, junto a las dependencias, una chimenea y un pozo subterr&aacute;neo que funcionar&iacute;an como horno y nevera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Jardines que ocupan el lugar donde estuvo la casa que compró Shakespeare para su familia en 1597."
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            <span class="title">
                Jardines que ocupan el lugar donde estuvo la casa que compró Shakespeare para su familia en 1597.                            </span>
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        De la casa nada queda en pie: fue demolida por su nuevo due&ntilde;o. Parte de ese espacio lo ocupan hoy estos jardines, esculturas que repasan la obra del dramaturgo m&aacute;s famoso de todos los tiempos, y un edificio de ladrillo que alberga una exposici&oacute;n sobre las mujeres de su vida: su madre, su mujer y sus dos hijas.
    </p><p class="article-text">
        Igual que Maggie O'Farrell, decidimos no acompa&ntilde;ar a Shakespeare hasta la capilla de Stratford-upon-Avon donde descansan sus restos (<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/shakespeare-peligro-derribo_1_5389054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ya restaurada Holy Trinity</a>), sino que preferimos quedarnos en el teatro. Uno de los tres de la ciudad donde la Royal Shakespeare Company mantiene vivos sus versos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Royal Shakespeare Theatre, junto al río Avon.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Un trabajo de ficci&oacute;n&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Usar <em>Hamnet</em> como gu&iacute;a de viaje para este recorrido deja algo en evidencia: los datos sobre la vida personal del dramaturgo son escasos y sus biograf&iacute;as est&aacute;n tan repletas de especulaciones<strong> </strong>como la obra de la autora irlandesa que, sobre una exhaustiva documentaci&oacute;n, imagina una versi&oacute;n plausible y diferente a la validada por decenas de bi&oacute;grafos frente a la misma falta de evidencias.
    </p><p class="article-text">
        Una historia alternativa en la que casarse con una mujer ocho a&ntilde;os mayor no significa un matrimonio infeliz, en la que el duelo por la muerte de un hijo no entiende de &eacute;pocas y en la que la vida familiar del autor habr&iacute;a inspirado muchas de las obras m&aacute;s famosas de la historia. Una mirada actual, al fin y al cabo, sobre un autor que ha pasado a la historia por no estar anclado en el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez Hernáiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/stratford-upon-avon-shakespeare-maggie-farrell_1_11303263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2024 19:50:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Stratford-upon-Avon: un viaje literario a los misterios del Shakespeare de Maggie O'Farrell]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inglaterra,Guía de viaje,William Shakespeare,Libros,Día del Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ‘Hamlet’ interpretado por actores neurodiversos que triunfa en Europa contra los prejuicios: "No somos niños eternos, ni ángeles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/hamlet-interpretado-actores-neurodiversos-triunfa-europa-prejuicios-no-ninos-eternos-angeles_1_10631867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d42266e-0fcd-482f-9c34-9c0dd87a0232_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ‘Hamlet’ interpretado por actores neurodiversos que triunfa en Europa contra los prejuicios: &quot;No somos niños eternos, ni ángeles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compañía limeña Teatro La Plaza desembarca en el Teatro Central de Sevilla con un Shakespeare en el que el ‘ser o no ser’ tiene lecturas insospechadas</p><p class="subtitle">Una vida rompiendo barreras: Mar Galcerán, primera diputada en España con Síndrome de Down</p></div><p class="article-text">
        Cuenta Chela de Ferrari (Lima, 1956) que cuando el teatro que dirige en la capital peruana, La Plaza, anunci&oacute; el estreno de un Shakespeare interpretado por actores con S&iacute;ndrome de Down, la respuesta del p&uacute;blico fue m&aacute;s que entusiasta. &ldquo;Los <em>likes </em>eran brutales, todo el mundo nos felicitaba por la iniciativa&rdquo;, recuerda. &ldquo;Pero a la hora de estrenar, eso no se tradujo en una asistencia al teatro. Me dec&iacute;an cosas como &lsquo;me da un poco de nervio verlos&rsquo;. Ah&iacute; me di cuenta de que todo el mundo defiende la existencia de proyectos como este, pero nuestros prejuicios nos alejan de la posibilidad de disfrutar de ellos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, el <em>Hamlet </em>de Teatro La Plaza fue convenciendo al respetable lime&ntilde;o de que val&iacute;a mucho la pena pagar la entrada, y llegaron a mantener la obra en cartel durante dos meses trabajando todos los d&iacute;as, antes de iniciar una exitosa gira internacional que les trae este fin de semana (<strong>viernes 27 y s&aacute;bado 28</strong>, 21.00 horas) al Teatro Central de Sevilla. Pero la reflexi&oacute;n ya estaba sobre la mesa. 
    </p><p class="article-text">
        La propia De Ferrari admite que ella tuvo que cuestionar sus propias reservas para embarcarse en un proyecto tan ambicioso, pues nunca antes hab&iacute;a trabajado con actores neurodivergentes. &ldquo;Yo amo a Shakespeare, es un autor muy generoso con quienes hacemos sus montajes, y so&ntilde;aba con hacer un <em>Hamlet</em>. Pero cada a&ntilde;o lo descartaba por la misma raz&oacute;n: no encontraba al actor adecuado. Hasta que di con Jaime Cruz, que trabajaba como acomodador de sala, pero para mi sorpresa se me present&oacute; como actor. Nos tomamos un caf&eacute; y, por alguna raz&oacute;n, empec&eacute; a verlo con la corona de pr&iacute;ncipe. Y me di cuenta de que, en realidad, era la primera vez que hablaba con una persona neurodiversa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Romper mitos</h3><p class="article-text">
        Aquel primer encuentro fue el germen de un proyecto que iba a desbordar todas las previsiones de Chela de Ferrari. &ldquo;Me confront&oacute; con mis prejuicios y mi monumental desconocimiento de la realidad de Jaime, pero tambi&eacute;n despert&oacute; un deseo de intercambio muy profundo. Nuestro <em>Hamlet </em>es el fruto de todo ello&rdquo;, afirma la directora, cuyo primer pensamiento fue preguntarse c&oacute;mo influir&iacute;a Shakespeare sobre un elenco de aquellas caracter&iacute;sticas. Lo que no pod&iacute;a imaginar era c&oacute;mo ellos aportar&iacute;an a Shakespeare.
    </p><p class="article-text">
        Junto a Cruz, el elenco se fue conformando con la llegada de Octavio Bernaza, Lucas Demarchi, Manuel Garc&iacute;a, Diana Guti&eacute;rrez, Cristina Le&oacute;n Barandiar&aacute;n, Ximena Rodr&iacute;guez y &Aacute;lvaro Toledo. &ldquo;Empezamos por lo esencial de la obra, el <em>Ser o no ser. </em>&iquest;Qu&eacute; es <em>ser</em> en espacios en los que a estas personas no se las tiene en cuenta? En nuestra versi&oacute;n re-contra-libre, hacemos un tejido entre el texto de Shakespeare y los reclamos y reivindicaciones de los actores y actrices. Trabajamos para encontrar puntos de coincidencia, &iexcl;y hay tant&iacute;simos! En el caso de Ximena, lleg&oacute; un momento en que era dif&iacute;cil distinguir si hablaba como Ofelia o como ella misma. Vimos, por ejemplo, la sobreprotecci&oacute;n de los padres, que es algo que ellos conocen como los protagonistas de la obra. Hasta el amor entre Hamlet y Ofelia se dio en la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ideas que son corroboradas por el elenco, que aterriza en Sevilla con la motivaci&oacute;n de haber puesto a sus pies al p&uacute;blico de varios escenarios franceses. A Cristina, que en la obra se mete en la piel de Ofelia, de Hamlet y de la narradora, todav&iacute;a le parece estar flotando. &ldquo;Cuando actuamos en Lyon, nos aplaudieron cinco o seis veces&rdquo;, dice exultante. Ahora, en Sevilla, cuando se dirig&iacute;a al Teatro Central, su atenci&oacute;n repar&oacute; en el Parque de Isla M&aacute;gica, y est&aacute; deseando poder tener un rato para visitarlo con sus compa&ntilde;eros, &ldquo;porque en Per&uacute; no hay parques as&iacute;&rdquo;. Pero la responsabilidad est&aacute; por delante: &ldquo;Venimos a contar nuestra historia y a romper mitos. No somos ni&ntilde;os eternos ni angelitos; hacemos las cosas que hacen los dem&aacute;s, tan bien como lo hacen los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Llorar y hacer llorar</h3><p class="article-text">
        A su lado, Manuel Garc&iacute;a, que defiende los personajes de Polonio, de uno de los guardias y de Hamlet, confiesa que nunca hab&iacute;a hecho antes un Shakespeare, pero adora a Hamlet. &ldquo;Mi mayor reto ha sido hacer de Polonio. Es una obra muy fuerte, muy potente, no es en absoluto un trabajo para ni&ntilde;os. Hablamos de lo que est&aacute; pasando en el mundo, de nuestros derechos, de los de todos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ximena de &#039;Hamlet&#039;                            </span>
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        Manuel tambi&eacute;n comparte la excitaci&oacute;n que supone poner al p&uacute;blico europeo en pie. &ldquo;Esta obra es un privilegio que me ha cambiado la vida. Era la primera vez en mi vida que ve&iacute;a a todo el mundo parado delante de nosotros. Yo mismo lloro y siento que algo de m&iacute; penetra en la gente y los hago tambi&eacute;n llorar. Tambi&eacute;n veo a los padres de gente neurodiversa y me gusta que salgan del teatro sabiendo que sus hijos pueden so&ntilde;ar, viajar, ver el mundo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Chela de Ferrari insiste en la idea de que este <em>Hamlet </em>&ldquo;es un montaje absolutamente profesional, que nos interpela y nos muestra nuestra propia realidad. Las preguntas de Shakespeare son para todos, y est&aacute;n ah&iacute;. Hay coreograf&iacute;as, montajes de v&iacute;deo, decisiones est&eacute;ticas&hellip; Y todo el mundo acaba bailando con ellos en el escenario&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Comodidad versus curiosidad</h3><p class="article-text">
        En el Teatro Central se ha repetido la historia: aunque la taquilla va anim&aacute;ndose en los d&iacute;as previos a las funciones, la acogida de <em>Hamlet</em> ha sido m&aacute;s entusiasta en la teor&iacute;a que en la pr&aacute;ctica. &ldquo;El primer prejuicioso fui yo&rdquo;, reconoce el director del teatro, Manuel Llanes. &ldquo;Fui al Grec de Barcelona, donde estaba programado el espect&aacute;culo, y si no llega a ser por una amiga que me insisti&oacute;, quiz&aacute; no habr&iacute;a ido a verlos. Esto me recuerda que seguimos lo medi&aacute;tico en el teatro, la danza, la m&uacute;sica, y tenemos poca pasi&oacute;n por descubrir. La comodidad mata la curiosidad&rdquo;, 
    </p><p class="article-text">
        Para Llanes, esta propuesta se enmarca en la l&iacute;nea de montajes que est&aacute;n cambiando la manera de recibir los espect&aacute;culos realizados por int&eacute;rpretes neurodiversos. &ldquo;Es un momento en que todos reivindicamos la igualdad y la diversidad, aunque sabemos que los prejuicios est&aacute;n ah&iacute;. S&iacute;, son diversos, todos lo somos. El proceso va a ser lento y las ideas preconcebidas dif&iacute;ciles de mover. Lo que s&iacute; aseguro es que esto es teatro-teatro, una lecci&oacute;n de ambici&oacute;n y alegr&iacute;a a la que no hay que ir con condescendencia, sino con la misma exigencia con la que venimos a ver a Peeping Tom o cualquier otra gran compa&ntilde;&iacute;a. Ellos mismos no van a permitir esa condescendencia&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Oct 2023 03:30:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Síndrome de Down,Andalucía,Sevilla,Hamlet,William Shakespeare]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrés Lima presenta en Mérida una libre y divertida versión de 'La comedia de los errores']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/andres-lima-presenta-merida-libre-divertida-version-comedia-errores_129_10425964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88491d43-6fda-46fa-baac-eb9eb068a025_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrés Lima presenta en Mérida una libre y divertida versión de &#039;La comedia de los errores&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pepón Nieto protagoniza este enredo de Shakespeare que destaca por la energía coral de todo el elenco</p><p class="subtitle">Entrevista - Pepe Viyuela: “Hay que seguir construyendo una sociedad donde las libertades no se vean chafadas”</p></div><p class="article-text">
        Las tres mil personas que caben en el Teatro de M&eacute;rida han disfrutado y re&iacute;do con el estreno de la versi&oacute;n de m&aacute;s de hora y media de la <a href="https://www.festivaldemerida.es/programacion/la-comedia-de-los-errores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La comedia de los errores</em></a>, la obra del autor de <em>Hamlet</em> que ha impulsado <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/festival-merida-lleva-tres-obras-extension-regina-cumple-xix-edicion_1_10414097.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Festival de M&eacute;rida</a> y la productora de Pep&oacute;n Nieto, Mitxolobo. Una producci&oacute;n que no defraudar&aacute; a la mayor parte del p&uacute;blico. La versi&oacute;n es &aacute;gil y no tiene miedo en cortar grandes parlamentos del ingl&eacute;s, al mismo tiempo que basa su fuerza en una puesta en escena centrada en el juego actoral. Los int&eacute;rpretes consiguen que esta obra de puro enredo se llene de vida y un humor popular y amable sin tener que caer en la brocha gorda. El oficio en la direcci&oacute;n de Andr&eacute;s Lima juega a favor de los actores y eso se nota.
    </p><p class="article-text">
        La historia de la obra de Shakespeare, que se basa en una obra del autor romano Plauto, est&aacute; fabricada para exprimir hasta el tu&eacute;tano el equ&iacute;voco y el enredo. Un padre y una madre, Ege&oacute;n y Emilia, tienen dos gemelos id&eacute;nticos, ambos llamados Ant&iacute;folo. Ege&oacute;n compra a dos esclavos para servir a sus hijos tambi&eacute;n gemelos y tambi&eacute;n con el mismo nombre, Dromio. Una tormenta en el mar separa a la familia por la mitad. La madre, uno de los hijos y uno de los criados quedan en &Eacute;feso, ciudad griega. La otra parte acaba viviendo en la ciudad italiana de Siracusa. La acci&oacute;n de la obra se desarrolla en &Eacute;feso, a la que llegan Ege&oacute;n, su hijo y su sirviente en busca de la otra parte de la familia. A partir de ah&iacute;, el enredo no para. Situaciones imposibles en las que nadie est&aacute; hablando con quien creer hablar se suceder&aacute;n de principio a fin.
    </p><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Lima utiliza todas las herramientas a su alcance para potenciar y sacar lo mejor de sus actores. Ciertos juegos propios del lenguaje de la compa&ntilde;&iacute;a Yllana, escenas salidas de la pura improvisaci&oacute;n o la energ&iacute;a del clown van como un guante a int&eacute;rpretes como Rulo Pardo, Antonio Pagudo, Fernando Soto o Esteban Garrido. Un elenco muy coral donde destaca, por su juventud &mdash;es poco conocido y da una lecci&oacute;n de entrega y capacidad&mdash;, Avelino Piedad. Es tambi&eacute;n de alabar que Pep&oacute;n Nieto, sin ninguna voluntad de protagonismo, se integra como uno m&aacute;s, algo que horizontaliza y dota al montaje de un esp&iacute;ritu colectivo que juega a su favor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La comedia de los errores&#039; se representa entre el 2 y el 6 de agosto en el Festival de Mérida                            </span>
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        Andr&eacute;s Lima hace que cada int&eacute;rprete vaya saltando, interpretando, varios personajes entre los m&aacute;s de 15 de los que consta la obra del ingl&eacute;s. El enredo planteado por la trama se multiplica con el enredo propuesto por el director. As&iacute;, Pep&oacute;n Nieto ser&aacute; Ant&iacute;folo de Siracusa, pero tambi&eacute;n ser&aacute; su hermano, Ant&iacute;folo de &Eacute;feso, y har&aacute; de prostituta, de abadesa o de Duque. Y como &eacute;l, el resto del reparto. Algo que llega a tal paroxismo que en un momento de la obra los int&eacute;rpretes, que llevan m&aacute;s de una hora cambiando de personajes y de vestuario y saliendo y entrando de escena a toda velocidad, pedir&aacute;n ayuda a uno de los t&eacute;cnicos del teatro que ante tal foll&oacute;n se aviene a ayudarles. El p&uacute;blico lo celebra. Puro juego socarr&oacute;n y teatral.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;La primera obra de Shakespeare?</strong></h3><p class="article-text">
        <em>La comedia de los errores</em> es, si no la primera obra de Shakespeare, una de las primeras. La dataci&oacute;n de las obras del dramaturgo ingl&eacute;s siempre es fruto de controversia. Pero lo importante no es qu&eacute; puesto ocupa esta comedia, sino que es la obra con la que el autor de <em>Romeo y Julieta</em> se presenta en sociedad. Shakespeare es en esos momentos un provinciano en el gran Londres, un ingl&eacute;s con tan solo 25 a&ntilde;os que lleva unos pocos en la compa&ntilde;&iacute;a <em>The Theater</em> ejerciendo de traspunte, criado del apuntador, y que poco a poco ha comenzado a actuar. La comedia en Inglaterra a finales del siglo XV no est&aacute; muy desarrollada y sigue bebiendo del teatro medieval, de obras surgidas del imaginario religioso. Tan solo ciertos autores como Christopher Marlowe y John Lyly han comenzado a hacer un teatro escolar basado en adaptaciones de S&eacute;neca, Terencio o Plauto.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; surge esta comedia, de la voluntad leg&iacute;tima de Shakespeare por demostrar capacidades, dominio del lenguaje esc&eacute;nico, ritmo, agudeza y capacidad de agradar y entretener a esos teatros semicirculares que poblaban Londres y ejerc&iacute;an la misma funci&oacute;n que los corrales de comedias de Espa&ntilde;a. Teatros para m&aacute;s de mil personas entregadas pero, al mismo tiempo, capaces de tumbar una obra incluso antes de que acabase. Para tal fin, Shakespeare se basa en una comedia de Plauto del siglo II a.C., <em>Los gemelos, </em>obra que, por otro lado, tambi&eacute;n <a href="https://www.festivaldemerida.es/programacion/los-gemelos-4/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se ha representado en esta edici&oacute;n del festival</a> montada por la compa&ntilde;&iacute;a extreme&ntilde;a Verbo Producciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Andrés Lima dirige esta producción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Mixtolobo                            </span>
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        La versi&oacute;n que ha realizado el autor catal&aacute;n Albert Boronat no tiene miedo a cortar los grandes parlamentos que van explicando el enredo. Es m&aacute;s, introduce la figura del narrador, no para distanciar en t&eacute;rminos brechtianos, sino para poder explicar r&aacute;pidamente y en lenguaje actual aquello que Shakespeare puso en boca de sus personajes. L&oacute;gicamente, el asunto se agiliza aunque pierde cierta riqueza literaria. Adem&aacute;s, Boronat, con toda libertad, hace un prefacio a la obra que se convierte en un elogio del error como posibilidad de diversi&oacute;n y cuna de la vida. &ldquo;No me sean plat&oacute;nicos (&hellip;) y confundan el error con la mentira&rdquo;, dice el texto, &ldquo;que, si hubiese sido por aquel viejo integrista de Atenas, ninguno de nosotros, ni poetas ni comediantes, podr&iacute;amos estar aqu&iacute; hoy; pues afirmaba, el mentecato, que nuestras f&aacute;bulas y versos se erigen sobre lo falso&rdquo;, sigue argumentando.
    </p><p class="article-text">
        El montaje est&aacute; integrado en su totalidad por hombres. As&iacute; se hac&iacute;a en la Inglaterra de finales del siglo XVI. Aunque tampoco hay que olvidar que era debido a una prohibici&oacute;n puritana que por ley prohibi&oacute; a la mujer pisar un escenario hasta 1662 blandiendo las sagradas escrituras y el decoro. Aun as&iacute;, una de las composiciones m&aacute;s conseguidas del montaje es la mujer de Ant&iacute;folo de &Eacute;feso y su hermana, interpretadas por Avelino Piedad y Rulo Pardo que hacen un remedo hilarante inspirado en las hermanas de Marge de Los Simpson, Patty y Selma, dos chimeneas c&aacute;usticas y malhabladas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La obra tiene ya una larga gira contratada distribuida por Pentación                            </span>
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        Otro cantar es el recurso que ya casi parece obligatorio en estas comedias actualizadas de luces llamativas y m&uacute;sica electr&oacute;nica. O ciertos chistes actuales que no calan del todo, pero esto &uacute;ltimo es algo que Lima ir&aacute; probando con el p&uacute;blico y afinando. La obra tiene ya una larga gira contratada distribuida por Pentaci&oacute;n. M&aacute;s dif&iacute;cil ser&aacute; subsanar otros recursos de teatro viejo como la composici&oacute;n de personajes a trav&eacute;s de voces histri&oacute;nicas, de puro falsete c&oacute;mico. Pero tampoco puede soslayarse que gran parte del p&uacute;blico lo agradece.
    </p><p class="article-text">
        No es esta obra una gran comedia de Shakespeare; es inici&aacute;tica, sin el trasfondo social ni el calaje po&eacute;tico de otras como <em>Las alegres comadres de Windsor</em> o <em>El sue&ntilde;o de una noche de verano</em>. Pero el montaje es m&aacute;s que solvente y, por otro lado, consecuencia l&oacute;gica de este festival que se est&aacute; especializando en una comedia que enganche a un amplio espectro de p&uacute;blico. Adem&aacute;s, Lima ha sabido insuflarle una soltura &aacute;crata y libertaria en la que el escenario, y por extensi&oacute;n la vida, se convierte en un espacio libre donde cada uno puede elegir ser lo que quiera: sult&aacute;n, ramera, monja, verdugo o comerciante turco. Y si no funciona, pues se cambia. Puro travestismo moral que parece tornarse, ante la realidad circundante, en reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/andres-lima-presenta-merida-libre-divertida-version-comedia-errores_129_10425964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Aug 2023 20:38:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrés Lima presenta en Mérida una libre y divertida versión de 'La comedia de los errores']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mérida,Artes escénicas,William Shakespeare,Teatro,Obras,Cultura,Arte,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Intensidades que sí, intensidades que no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intensidades-si-intensidades-no_129_10285294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7257abef-f82a-4b7f-ab4b-7d73526b460d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Intensidades que sí, intensidades que no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque Woolf distingue las experiencias de las mujeres y las de los varones, creo que sabe que ese fuego interno que produce poesía buena y poesía mala es el mismo; y que es el mismo, también, que le hace tan difícil vivir a cualquiera que tenga la arrogancia y el arrojo de intentar vivir de él</p></div><p class="article-text">
        A veces siento que lo m&aacute;s dif&iacute;cil de tener una columna semanal es que yo no creo en hacer una cosa distinta cada semana. Creo en el trabajo, <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/calle-duerme_129_10266190.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya lo escrib&iacute; la semana pasada</a>. Creo en el poder del tiempo, en su capacidad de hacer que las cosas pesen y dejar que el viento o el ruido se lleven las que no saben pesar; y creo en las obsesiones, en estar siempre hablando de lo mismo, por eso me termino repitiendo tanto, en esta columna y en todo lo que escribo. No me cuesta la <em>small talk </em>pero, en el fondo, la detesto y as&iacute; termino obligando a cualquier extra&ntilde;o a involucrarse en mis dramas existenciales y compartirme los suyos (tener que estar pensando temas nuevos, por diminutos y livianos que sean, me angustia): prefiero que todas las conversaciones se traten sobre las cuestiones que me importan, que son muy pocas, incluso si son con personas que no conozco bien y que no s&eacute; si van a decirme algo que me importe. No estoy haciendo una defensa de esta manera de posicionarse en el mundo, ni en t&eacute;rminos art&iacute;sticos ni en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos ni en t&eacute;rminos humanos: estoy hablando de lo que me cuesta, de la dificultad de este espacio de los domingos, que para m&iacute; es de los s&aacute;bados, en realidad, que es cuando termino de escribir.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya un mes o dos, por caso, que estoy traduciendo <em>Una habitaci&oacute;n propia</em> de Virginia Woolf y, honestamente, ocupa tanto espacio en mi cabeza que no me resulta tan f&aacute;cil hablar de otra cosa. Traducir es como quedar trabado en un embotellamiento yendo a la costa, o como ir al colegio, o como estar en una sala de espera: te toca estar tan quieta, avanzar tan despacio por un lugar por el que la gente pasa o pasar&aacute; despu&eacute;s a otra velocidad que es inevitable concentrarse en cada telara&ntilde;a, en cada fraseo o en cada idea peque&ntilde;&iacute;sima, en cada plazoleta absurda del camino. La primera vez que le&iacute; el libro no hab&iacute;a prestado atenci&oacute;n a todo el cap&iacute;tulo que Woolf dedica a la incandescencia de la mente, que en estas &uacute;ltimas semanas me enloqueci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las partes m&aacute;s famosas de este texto es aquella en la que Woolf imagina qu&eacute; hubiera pasado con una Shakespeare mujer, una hipot&eacute;tica hermana de Shakespeare que tuviera su mismo talento y sus mismas ambiciones. Siento que la parte m&aacute;s c&eacute;lebre, o al menos la que a m&iacute; me hab&iacute;a quedado grabada en la memoria, era la que ten&iacute;a que ver con las obvias dificultades materiales que hubiera encontrado esta hermana de Shakespeare, que hubiera terminado, seg&uacute;n Woolf, muerta por suicidio &mdash;b&aacute;sicamente, como termin&oacute; la propia Woolf&mdash; despu&eacute;s de tantos obst&aacute;culos y burlas. Pero no prest&eacute; atenci&oacute;n la primera vez que le&iacute; este texto, quiz&aacute;s porque era chica, quiz&aacute;s porque todav&iacute;a no me dedicaba a escribir y pensaba que eso no pod&iacute;a estar en mis cartas, a la pregunta no ya por las condiciones materiales sino por las condiciones que la mente necesita para crear. Woolf parece estar en alg&uacute;n sentido en contra del modelo del artista torturado, que precisa de una vida intensa para crear, y en otro sentido a favor. 
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n es que hay intensidades que s&iacute; e intensidades que no, experiencias ardientes que sirven para enriquecer el arte que una puede producir&mdash;como el sexo o la aventura&mdash; y otras igual de quemantes pero que restan m&aacute;s de lo que suman &mdash;la pobreza, o la violencia&mdash;. Para Woolf, el fuego de las segundas es un fuego que hace imposible esto que ella llama la incandescencia de la mente, esa cualidad de la pureza que Shakespeare alcanz&oacute; en un grado m&aacute;ximo: las dificultades de ser mujer produc&iacute;an una ira que, en lugar de ayudar al trabajo, hac&iacute;an que algo de la llama se perdiera al pasar de la mente al papel, que ese traspaso fuera torpe. Eso se ve, dice Woolf, en la obra de muchas escritoras mujeres que parec&iacute;an tener talento pero estaban demasiado distra&iacute;das por la furia para producir poes&iacute;a pura. 
    </p><p class="article-text">
        Me qued&eacute; pensando en esto en relaci&oacute;n con la otra de mis obsesiones del momento, el asunto del shabat, y la costumbre de prender velas para empezarlo y terminarlo. El fuego tiene un sentido para el misticismo jud&iacute;o, igual que para muchas otras tradiciones: representa el intento de los seres humanos por acercarse a lo divino, por ser dioses, por producir su propia luz. Pero ese mismo fuego puede servir para un sacrificio divino o para una destrucci&oacute;n, para iluminar y para matar; puede pasar por una mente incandescente hacia una obra perfecta, o por una mente dispersa hacia una obra fallida. Aunque Woolf distingue las experiencias de las mujeres y las de los varones, creo que sabe que ese fuego interno que produce poes&iacute;a buena y poes&iacute;a mala es el mismo; y que es el mismo, tambi&eacute;n, que le hace tan dif&iacute;cil vivir a cualquiera que tenga la arrogancia y el arrojo de intentar vivir de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Pero pens&eacute; en esto de las obsesiones y la reiteraci&oacute;n no principalmente por Virginia Woolf ni por mi trabajo de traducirla, ni porque pensaba volver a hablar de shabat por vez n&uacute;mero tres, cuatro o mil, sino porque anoche vi en el Cervantes <em>La gesta heroica</em>, una versi&oacute;n libre de <em>El rey Lear</em> que escribe y dirige Ricardo Bart&iacute;s. Bart&iacute;s dio vuelta la Mar&iacute;a Guerrero para achicar el teatro. Lo le&iacute; muchas veces decir que el teatro se ve hasta la fila 10, y entonces all&iacute; estamos, viendo teatro hasta la fila 10 en una de las salas m&aacute;s grandes del pa&iacute;s. All&iacute; estamos, viendo un teatro muy espec&iacute;fico, un teatro en el que Bart&iacute;s insiste desde mucho antes de que yo naciera, desde mucho antes de que yo supiera su nombre. En un momento determinado, el personaje de Mach&iacute;n (an&aacute;logo al rey Lear, y en alg&uacute;n sentido al propio Bart&iacute;s), que est&aacute; siempre mirando la misma pel&iacute;cula, dice que ya no hay nada nuevo para ver: lo dice el personaje y lo dice su autor, pero con una capa tan grande de tristeza y de cr&iacute;tica que no se entiende &mdash;en el mejor de los sentidos&mdash; si el autor est&aacute; poniendo esa afirmaci&oacute;n en boca de un viejo decr&eacute;pito porque sabe que es solo eso, un s&iacute;ntoma de vejez, o porque sabe que es la sabidur&iacute;a, que de verdad nunca hay nada nuevo o no es tan importante; o por las dos cosas, porque est&aacute; viejo y no puede creer otra cosa o porque incluso de joven pensaba lo mismo, que lo &uacute;nico que hab&iacute;a era casarse con un teatro, con un lenguaje, profundizar en una b&uacute;squeda sin dejar que nadie te corra de ella, ni las modas, ni la sensaci&oacute;n de que lo que hac&eacute;s ha quedado viejo o de que deber&iacute;as dejarte inspirar por cosas nuevas.
    </p><p class="article-text">
        Lo veo a Bart&iacute;s profundizar en sus propias obsesiones, a riesgo de repetirse, a riesgo de aburrir e incluso de desencantar, y a riesgo tambi&eacute;n de decir unas verdades salvajes sobre su vida y su obra que si estuviera revoloteando de un tema a otro jam&aacute;s hubiera llegado a decir; y pienso que es mentira que no quiero hacer una defensa de las obsesiones y de insistir por d&eacute;cadas con los mismos temas y la construcci&oacute;n pormenorizada de un lenguaje sin pasear, sin vacaciones est&uacute;pidas, sin excursiones superfluas; que s&iacute; quiero hacerla, que s&iacute; creo que es una forma superior del arte y de la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intensidades-si-intensidades-no_129_10285294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jun 2023 04:01:18 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrés Lima: “Mi siguiente proyecto es sobre la Guerra Civil porque me preocupa el renacimiento del fascismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/andres-lima-siguiente-proyecto-guerra-civil-preocupa-renacimiento-fascismo_128_10221092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d28a1d47-115d-416a-bebb-93c3061f3441_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrés Lima: “Mi siguiente proyecto es sobre la Guerra Civil porque me preocupa el renacimiento del fascismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de teatro desvela a este periódico su nuevo proyecto, da las claves de su último éxito, 'Paraíso perdido', y escanea la situación del teatro en España</p><p class="subtitle">Juan Mayorga estrena 'María Luisa' sobre la libertad del deseo en los mayores </p></div><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Lima, uno de los directores m&aacute;s queridos y solicitados, acaba de estrenar en el Centro Dram&aacute;tico Nacional <em>Para&iacute;so perdido</em>, una adaptaci&oacute;n del texto del poeta ingl&eacute;s John Milton. Este &uacute;ltimo a&ntilde;o, esta obra as&iacute; como <a href="https://dramatico.mcu.es/evento/shock-2-la-tormenta-y-la-guerra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Shock 2</em></a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/revuelta-putas-obra-prostitucion-andres-lima-vuelve-madrid_1_7320093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Prostituci&oacute;n</em></a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/javier-gutierrez-hunde-ginebra-tragedia-amor-principiantes_1_8659299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los principiantes</em></a> o <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/actor-eduard-fernandez-recuerda-madre-protagonizando-canciones-amor-teatro-cuyas_1_10217293.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Todas las canciones de amor</em></a>, han estado girando por toda Espa&ntilde;a. Lima no para desde que hace 40 a&ntilde;os comenz&oacute; como actor en Madrid. Hace m&aacute;s de un lustro, adem&aacute;s, trabaja tanto en Madrid, Barcelona como Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La llamada de elDiario.es le encuentra en Uruguay, donde prepara un montaje de <em>Edipo Rey</em>, de S&oacute;focles, que se estrenar&aacute; el 8 de junio en la Comedia Nacional de la Rep&uacute;blica del Uruguay, en el Teatro Sol&iacute;s de Montevideo. Lima dice no creerse que Edipo no sepa hasta el final de la obra que ha matado a su padre y se est&aacute; acostando con su madre. &ldquo;Edipo no puede ser tan iluso&rdquo;, afirma. &ldquo;Lo que pasa es que no lo quiere reconocer. La clave est&aacute; precisamente en la ocultaci&oacute;n, en esta especie de pesadilla que tenemos todos cuando, muertos de culpa, no queremos ver la verdad. Estoy haciendo una puesta en escena muy volcada en el coro, todos somos Edipo, me interesa c&oacute;mo un hombre, con todos los fallos y bondades que puede tener un hombre cualquiera, puede llegar a ese grado de desesperaci&oacute;n y de tragedia&rdquo;, explica Lima desde el otro lado del mundo, siempre empe&ntilde;ado en un teatro actual y cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico charla con el director madrile&ntilde;o de las claves de <em>Para&iacute;so perdido</em>, un montaje poli&eacute;drico y visual que se ha convertido en uno de los estrenos del a&ntilde;o y que reflexiona sobre el peso del mito b&iacute;blico en nuestra sociedad actual. Lima es uno de los grandes conocedores de la situaci&oacute;n del teatro en este pa&iacute;s. Con &eacute;l hablamos de los problemas de distribuci&oacute;n, de producci&oacute;n, del peso del teatro p&uacute;blico y de la pol&iacute;tica en la escena. Adem&aacute;s, Lima revela su nuevo proyecto, la tercera parte de <em>Shock</em>, un montaje para el que ya est&aacute;n en conversaciones con el Centro Dram&aacute;tico Nacional y que comenzar&aacute; este a&ntilde;o a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; </strong><em><strong>Para&iacute;so perdido</strong></em><strong>, un poema escrito en 1667?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me proponen montar <em>Para&iacute;so perdido</em> en un principio me suena extra&ntilde;o, lejano. Pero cuando me puse a leer el texto de Milton encontr&eacute; un poema muy hermoso. Y sobre todo encontr&eacute; una especie de ficci&oacute;n o de versi&oacute;n de los hechos relatados en la Biblia. Eso es lo que m&aacute;s me interes&oacute;, poder hacer una revisi&oacute;n a partir de un libro como la Biblia, un libro que dicta el comportamiento moral y muchas veces social del ciudadano de a pie y de Occidente.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8l2pzl" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>El libro se centra sobre todo en dos acontecimientos que son la ca&iacute;da del &aacute;ngel y la creaci&oacute;n del infierno, y en la venganza de Satan&aacute;s que tienta con la manzana a Eva y destruye el para&iacute;so creado por Dios, &iquest;qu&eacute; es lo que le interesaba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; se desprenden dos temas importantes. Uno es la obediencia de vida o qu&eacute; es el libre albedr&iacute;o. Y otro, la relaci&oacute;n de Satan&aacute;s con Dios, la rebeld&iacute;a, la creaci&oacute;n del enemigo, el &ldquo;est&aacute;s conmigo o est&aacute;s contra m&iacute;&rdquo; que plantea Dios y que de alg&uacute;n modo rige tambi&eacute;n nuestra manera de ver el mundo. La acci&oacute;n surge precisamente por la expulsi&oacute;n de Satan&aacute;s por una cuesti&oacute;n de celos, Dios ha elegido a Jes&uacute;s como su hijo predilecto. Me interesaba esa relaci&oacute;n entre los que tienen el poder y los que no lo tienen y lo sufren, una relaci&oacute;n de un padre con un hijo, en este caso, hija [el demonio est&aacute; interpretado por Cristina Pazos]. De ah&iacute; surge una reflexi&oacute;n sobre la rebeld&iacute;a y la desobediencia que me interesaba. M&aacute;s que sobre la rebeld&iacute;a, sobre la paradoja que plantea tanto la <em>Biblia</em> como <em>Para&iacute;so perdido</em>. Hay un sitio maravilloso donde vivir, pero tambi&eacute;n una prohibici&oacute;n: no tocar el &aacute;rbol del conocimiento. C&oacute;mo podemos aceptar y afirmar que libre albedr&iacute;o es sin&oacute;nimo de libertad. Cuando Eva decide comer del &aacute;rbol, el ser humano es expulsado, castigado, desterrado. M&aacute;s que libertad en el libro se est&aacute;n dejando las claves para la obediencia, para una organizaci&oacute;n del mundo piramidal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Paraíso perdido&#039; se representa en el Teatro María Guerrero hasta el 18 de junio                            </span>
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        <strong>En un momento de la obra, hacia el final, Eva (Luc&iacute;a Ju&aacute;rez) dice un parlamento muy actual, un texto que no est&aacute; en Milton, feminista y reivindicativo, que ha suscitado ciertas cr&iacute;ticas, &iquest;por qu&eacute; decidieron incluirlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El intento de Eva creo que es un intento de rebeli&oacute;n m&aacute;s real que el del propio demonio, que act&uacute;a por envidia y ansia de poder. Eva realmente es la que se salta todas las normas de manera consciente y arrastra a Ad&aacute;n. Esa generaci&oacute;n del ser humano a partir de la desobediencia para m&iacute; tiene una lectura muy sugerente. Tanto la <em>Biblia</em> como <em>Para&iacute;so perdido</em> son dos libros muy bonitos pero que pueden ser muy tendenciosos. Todo depende de la interpretaci&oacute;n que hagas de ellos. De hecho, la interpretaci&oacute;n generalista es bastante peligrosa, para mi gusto. En Milton hay una cierta admiraci&oacute;n hacia el Diablo. Y sobre Eva, sin embargo, hay una mirada muy paternalista, tendenciosa y machista. Y ah&iacute; es donde Helena Tornero, que ha realizado la dramaturgia conmigo y se ha encargado de la adaptaci&oacute;n del texto, ha querido meter el dedo en la llaga para hablar desde lo que hace Eva y no lo que dice de ella.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La obra es un trabajo sobre la obra de Milton. No es una traslación literal del texto a la escena, sino nuestra manera de verlo. Intentar la literalidad y fidelidad del texto de donde partes es una visión muy conservadora del teatro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>Para&iacute;so perdido</em> se la llama &ldquo;consecuencia subsiguiente&rdquo; de Ad&aacute;n, nada m&aacute;s ni nada menos, y Eva se limita a tener un cabello muy bonito y ser muy hermosa. Pero sus acciones la contradicen. Ella es la que decide rebelarse. La obra es un trabajo sobre la obra de Milton. No es una traslaci&oacute;n literal del texto a la escena, sino nuestra manera de verlo. Intentar la literalidad y fidelidad del texto de donde partes es una visi&oacute;n muy conservadora del teatro. Helena con ese mon&oacute;logo se sale precisamente de esos par&aacute;metros. Creo que es muy oportuno. Desde el principio de la historia del ser humano a las mujeres se les est&aacute; colocando en una situaci&oacute;n tan indignante que ese mon&oacute;logo, qu&eacute; decir, me parece maravilloso.
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                Pere Arquillué en el papel de Dios en &#039;Paraíso perdido&#039;                            </span>
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        <strong>Otro de los puntos fuertes del montaje es la interpretaci&oacute;n de Pere Arquillu&eacute; en el papel de Dios. Una actuaci&oacute;n donde Arquillu&eacute; despliega saber hacer, es m&aacute;s, hace lo que quiere y da con un Dios guas&oacute;n, mal&eacute;volo y caustico. Una de las interpretaciones m&aacute;s poderosas de esta temporada, &iquest;c&oacute;mo fue encontrando ese lugar con el actor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; un momento en que me tuve que preguntar, &iquest;y c&oacute;mo puedo representar a Dios, yo, que adem&aacute;s soy agn&oacute;stico? Empec&eacute; partiendo del propio autor, de Milton, que escribi&oacute; el texto ya ciego y despu&eacute;s de haber pasado por la c&aacute;rcel. Pero era, en cierto punto, alguien lejano. Entonces le propuse a Pere que parti&eacute;ramos de la imagen de Borges, de este ciego intelectual que habla como sabi&eacute;ndolo todo desde antes de nacer y que tiene una capacidad para re&iacute;rse del mundo importante. Desde ah&iacute;, parti&oacute; Pere y lo fue incorporando, haci&eacute;ndolo suyo. Es un actor buen&iacute;simo, es Dios en escena, capaz de al mismo tiempo estar en la farsa que darle una profundidad enorme. Se trataba de darle toda la libertad, si Dios es todopoderoso, ten&iacute;a que ser as&iacute;. Me interesa mucho el momento en que el Diablo, despu&eacute;s de haber conseguido expulsar a Ad&aacute;n y Eva del para&iacute;so, vuelve al infierno muy contento de su triunfo y cuando lo cuenta a los dem&aacute;s demonios es abucheado como en un teatro. Y Dios se descojona. Creo que es un momento muy real, as&iacute; se r&iacute;e el poder de nosotros y de nuestras peque&ntilde;as rebeliones. Dios en esta obra no es la representaci&oacute;n de la bondad, es la del poder.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me tuve que preguntar, ¿cómo puedo representar a Dios yo, que soy agnóstico? Propuse que partiéramos de la imagen de Borges, un ciego intelectual que habla como sabiéndolo todo desde antes de nacer y que tiene una capacidad para reírse del mundo importante</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Andres Lima: corredor de fondo</strong></h3><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Lima comenz&oacute; en el teatro como actor con 18 a&ntilde;os con una obra del autor gallego Eduardo Blanco-Amor, <em>Ang&eacute;lica, en el umbral del cielo </em>(1981). Una obra de la compa&ntilde;&iacute;a Zascandil, colectivo surgido del teatro independiente de los setenta y dirigido por uno de los grandes, Pepe Estruch. Fueron a&ntilde;os de repertorio y formaci&oacute;n. Ya en los noventa, Lima sufrir&iacute;a un accidente en ambas manos que lo retir&oacute; de la actuaci&oacute;n. Ah&iacute;, decidi&oacute; dirigir y crear la compa&ntilde;&iacute;a Riesgo. El primer montaje fue <em>La puta Mensa</em>, una versi&oacute;n de un relato de Woody Allen.
    </p><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1992, a&ntilde;o de grandes fastos en Madrid, Sevilla y Barcelona. Nunca hab&iacute;a habido tanto dinero en el teatro, &ldquo;era una &eacute;poca en que la que hab&iacute;a una pol&iacute;tica teatral bastante err&aacute;tica, as&iacute; que decidimos volver a los bares que era donde estaba la gente. Trabajamos en todos los s&oacute;tanos de los bares de Malasa&ntilde;a. Y a partir de ah&iacute; pasamos a Casa Patas, a la Sala Tri&aacute;ngulo, a Cuarta Pared, un periplo por todas las salas alternativas de Madrid que son las que marcaron m&aacute;s nuestra carrera&rdquo;, recuerda. Una &eacute;poca en la que conoci&oacute; a Alberto San Juan, con quien despu&eacute;s formar&iacute;a la compa&ntilde;&iacute;a Animalario. El 3 de julio de 1998 se estrenar&iacute;a <em>Qu&eacute; te importa que te ame, </em>ah&iacute; ya estar&iacute;a el n&uacute;cleo central de una de las compa&ntilde;&iacute;as fundamentales de comienzos del siglo XXI. Juan Cavestany, el propio San Juan, Encarna Breis, Willy Toledo, Luis Bermejo, Roberto &Aacute;lamo, Javivi, Miguel Malla, etc. A partir de ah&iacute; la historia es conocida: <em>El fin de los sue&ntilde;os</em> (2000), <em>Alejandro y Ana, los que Espa&ntilde;a no pudo ver del banquete de la boda de la hija del presidente</em> (2003), <em>Hamelin </em>(2005), <em>Urtain</em> (2008)&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mas de cuarenta a&ntilde;os de profesi&oacute;n, &iquest;en ning&uacute;n momento ha tenido que parar por puro cansancio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, la verdad es que soy feliz haciendo teatro. Incluso cuando puedo me doy a m&iacute; mismo un papel y salgo en escena o pico de alguna serie o de lo que sea para actuar. Somos un grupo de amigos, yo sigo trabajando con la misma gente que con Animalario, aunque hace ya diez a&ntilde;os que no trabajemos bajo ese nombre. Para m&iacute; es una fiesta cada vez que se hace un montaje. Yo no intento ver problemas en un montaje, sino posibilidades.
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            <span class="title">
                Andrés Lima haciendo trabajo de escenario con Eduard Fernández para &#039;Todas las canciones de amor&#039;                            </span>
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        <strong>De 10 a&ntilde;os para aqu&iacute; su trabajo sigue siendo intenso. Quiz&aacute; tiene una de las visiones m&aacute;s globales sobre el panorama espa&ntilde;ol actual &iquest;C&oacute;mo ve la situaci&oacute;n del teatro a nivel de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cil de resumir. Decir que despu&eacute;s de la pandemia ha habido una conciencia por parte del p&uacute;blico de la necesidad del teatro. Hay un cierto boom. Pero, por otro lado, la pandemia tambi&eacute;n ha machacado mucho a cualquier tipo de teatro con m&aacute;s dificultad econ&oacute;mica, como es el teatro independiente. Y esos dos puntos creo que son fundamentales. Hay que estar alerta y trabajar para que lo p&uacute;blico pueda ayudar a que la cultura teatral del pa&iacute;s sea sana y sea cr&iacute;tica y no vernos envueltos por el absoluto mercantilismo. Existe el riesgo de un teatro comercial desprovisto de cr&iacute;tica y reflexi&oacute;n en el que el teatro se vuelve un sencillo entretenimiento basado en las figuras de televisi&oacute;n. En Espa&ntilde;a ya tenemos esta tradici&oacute;n y corremos el peligro de que acapare demasiado espacio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Después de la pandemia ha habido una conciencia por parte del público de la necesidad del teatro. Hay un cierto boom pero también ha machacado un tipo de teatro con más dificultad económica, como es el teatro independiente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el encuentro de profesionales que organiz&oacute; hace dos semanas el festival gallego </strong><a href="https://escenasdocambio.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Escenas do cambio</strong></a><strong>, se habl&oacute; de tres problemas irresueltos en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os: las compa&ntilde;&iacute;as y creadores solo van a exhibir sus trabajos a los m&aacute;s de 800 teatros de titularidad p&uacute;blica que hay en Espa&ntilde;a, compa&ntilde;&iacute;as indiscutibles como La Zaranda, por ejemplo, siguen siendo itinerantes, los teatros est&aacute;n gestionados pero no habitados por las compa&ntilde;&iacute;as o creadores que hacen teatro. Segundo, esa misma red est&aacute; programando de un modo donde prima lo comercial y la rentabilidad sobre el criterio art&iacute;stico. Y tercero, la administraci&oacute;n exige a las compa&ntilde;&iacute;as establecerse y actuar como empresas, algo que imposibilita la actividad art&iacute;stica. &iquest;Le parecen reales estos problemas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas tres ideas se resumen en una: capitalismo. En Espa&ntilde;a, desde hace mucho tiempo, nunca ha habido, incluso bajo gobiernos socialistas, otro inter&eacute;s que no sea el de producir. La idea neoliberal sobre el mundo impera. Y sobre el teatro, tambi&eacute;n. Y adem&aacute;s el neoliberalismo sabe utilizar los medios que tienen a su alcance para expandirse. Ese es el peligro, el mercantilismo, el atroz inter&eacute;s porque todo esto sea cada vez m&aacute;s dependiente de la rentabilidad. Un mundo donde la reflexi&oacute;n, la cr&iacute;tica, la pausa, el encuentro y todo lo que no sea rentable no es interesante. Creo que es importante luchar contra ello.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea neoliberal sobre el mundo impera. Y sobre el teatro, también. Y además el neoliberalismo sabe utilizar los medios que tienen a su alcance para expandirse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es claro que cada vez se gira menos. La pol&iacute;tica teatral tiene que ver con rentabilizar votos. Esto ha pasado en cada comunidad aut&oacute;noma, se programa para seguir en el partido del gobierno, lo cual ha hecho que cada vez se achique m&aacute;s el terreno y se promuevan proyectos locales y no intercambiables entre comunidades. Eso produce que estemos cada cual en su sitio y no nos salgamos de nuestra zona, no vaya a ser que contaminemos a otra. Creo que ah&iacute; el teatro p&uacute;blico tiene que hacer un esfuerzo de descentralizaci&oacute;n importante. No tenemos una situaci&oacute;n tan extrema como para no poder hacer una pol&iacute;tica de intercambio de trabajos entre todos los centros nacionales que hay en Espa&ntilde;a, por ejemplo. Yo tengo suerte y puedo girar, pero hay mucha gente muy valiosa que siguen en Galicia o Zaragoza desde que nacieron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace 15 a&ntilde;os cierto teatro cr&iacute;tico, experimental y contempor&aacute;neo no estaba en las programaciones de los grandes teatros p&uacute;blicos. Ustedes son un ejemplo de c&oacute;mo eso cambi&oacute;. Pero &iquest;no cree que el asunto tambi&eacute;n tiene su trampa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En principio es sano. El teatro p&uacute;blico tiene una responsabilidad tremenda. Es algo que hemos votado directamente para que exista. La cultura p&uacute;blica, algo que se quieren cargar las pol&iacute;ticas de derechas. Pero esto tambi&eacute;n tiene su modalidad perversa. Programaciones en donde las obras no est&aacute;n m&aacute;s de dos d&iacute;as en cartel. Dejamos esa cuota de cultura pero que est&eacute; poco tiempo y que la vea s&oacute;lo una &eacute;lite. Esto tambi&eacute;n debe cambiar. Hay que saber que el teatro tiene la necesidad de tener cuanto m&aacute;s p&uacute;blico mejor. Hay mucho por hacer.
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                Andrés Lima prepara un nuevo montaje de su serie &#039;Shock&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un inter&eacute;s por el escaparate, no por la cultura. Sanchis Sinisterra, desde hace mucho tiempo deb&iacute;a ser una persona que tuviera su centro de creaci&oacute;n literaria y contempor&aacute;nea. No se apoyan las bases. No hay una pol&iacute;tica cultural que piense que la cultura debe llegar al &uacute;ltimo rinc&oacute;n de este pa&iacute;s y al &uacute;ltimo rinc&oacute;n de cualquier barrio. Hay que descentralizar y apoyar lo p&uacute;blico. Adem&aacute;s, hay algo que &uacute;ltimamente se est&aacute; poniendo de moda: atacar que los artistas puedan dirigir los teatros. Me parece un error. Hay un empe&ntilde;o por el que quien dirija sea un gerente. Pero la visi&oacute;n art&iacute;stica es fundamental porque no se va a plegar a determinadas condiciones pol&iacute;ticas. Ese inter&eacute;s porque sea un gerente fr&iacute;o quien dirija forma parte de la misma idea, de que no haya cr&iacute;tica y buscar la rentabilidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay obras críticas que no están más de dos días en cartel. Dejamos esa cuota de cultura pero que esté poco tiempo y que la vea sólo una élite. Esto también debe cambiar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Cuando vuelva de Uruguay se meter&aacute; con un Shakespeare, </strong><em><strong>La comedia de los errores</strong></em><strong>, protagonizada por Pep&oacute;n Nieto, una obra que se estrenar&aacute; en el Festival de M&eacute;rida, &iquest;no para?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pep&oacute;n ha montado una compa&ntilde;&iacute;a hermosa y s&iacute;, nos vamos a meter en ese proyecto que es un divertimento muy loco. Y luego ya comienzo el pr&oacute;ximo proyecto, la tercera parte de <em>Shock</em>. Si en la primera parte hablamos de Chile y en la segunda de la continuaci&oacute;n del liberalismo en los ochenta con Reagan y Thatcher, ahora nos vamos a atrever con nuestro <em>shock:</em> la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Vamos a ser el mismo grupo de trabajo, con nuevas incorporaciones, pero con el mismo m&eacute;todo de trabajo, mucho tiempo de investigaci&oacute;n, talleres, reuniones con periodistas, fil&oacute;sofos, historiadores. Es un intento de abarcar y reflexionar sobre lo que pas&oacute; en este pa&iacute;s y sobre lo que sigue pasando a ra&iacute;z de aquello. Una de mis preocupaciones es precisamente el renacimiento en Espa&ntilde;a y en el mundo de los fascismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la temporada 2024-25 como fecha de estreno, un proceso de m&aacute;s de un a&ntilde;o, una manera de producir que ya no solemos ver, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, requiere todo un tiempo de investigaci&oacute;n y encuentro. Para m&iacute; es una parte hermos&iacute;sima. Es algo que se apoya en toda la gente que se brinda a hacerlo, compa&ntilde;eros que tambi&eacute;n creen en este tipo de procesos. Es una manera de hacer que surge de la reflexi&oacute;n de buscar hacer el teatro que nos gusta y no el que nos vemos abocados a hacer. Naci&oacute; con <em>Capitalismo, hazles re&iacute;r</em>, un montaje que hicimos en el Circo Price en 2013. Ah&iacute; se plantaron las bases de esta otra manera de hacer, de producir, donde prime el encuentro, la investigaci&oacute;n, donde se puedan aunar f&oacute;rmulas como el cooperativismo de gente af&iacute;n. Tengo ganas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/andres-lima-siguiente-proyecto-guerra-civil-preocupa-renacimiento-fascismo_128_10221092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2023 20:38:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrés Lima: “Mi siguiente proyecto es sobre la Guerra Civil porque me preocupa el renacimiento del fascismo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artes escénicas,Guerra Civil Española,William Shakespeare,Alberto San Juan]]></media:keywords>
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