<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Trastornos mentales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/trastornos-mentales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Trastornos mentales]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1023368/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El trastorno bipolar en primera persona: mitos y realidades de este problema de salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/trastorno-bipolar-primera-persona-mitos-realidades-problema-salud-mental_1_13109884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/172e86f5-7f14-4ba6-9cdd-f73e27b9283a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trastorno bipolar en primera persona: mitos y realidades de este problema de salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Federación Salud Mental Castilla-La Mancha ha publicado un vídeo en el que una mujer con experiencia en primera persona y una psicóloga cuentan la realidad detrás de una enfermedad "muy limitante", pero que con el tratamiento y pautas adecuadas "no impide disfrutar de una vida normal"</p><p class="subtitle">La brecha de género en la salud mental: “Desde pequeñas sufrimos presiones que provocan malestar”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es una enfermedad como otra cualquiera que no te impide llevar una vida normal&rdquo;. As&iacute; explica Miriam Crespo su d&iacute;a a d&iacute;a conviviendo con trastorno bipolar, en un v&iacute;deo con motivo del D&iacute;a Mundial que conmemora este problema de salud mental este 30 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Publicado por la Federaci&oacute;n Salud Mental Castilla-La Mancha, el objetivo es desmitificar &ldquo;una realidad banalizada socialmente, que puede ser muy limitante para la persona que la padece, dif&iacute;cil de diagnosticar, pero que con el tratamiento y pautas adecuadas no impide disfrutar de una vida normal&rdquo;, seg&uacute;n se&ntilde;ala la entidad en un comunicado de prensa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-aXiprW2_CX8-6552', 'youtube', 'aXiprW2_CX8', document.getElementById('yt-aXiprW2_CX8-6552'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-aXiprW2_CX8-6552 src="https://www.youtube.com/embed/aXiprW2_CX8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El v&iacute;deo, que est&aacute; disponible en YouTube, cuenta con los testimonios de Miriam Crespo y Sandra D&iacute;az, usuaria y psic&oacute;loga de la asociaci&oacute;n Salud Mental ATAFES Talavera respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l, la psic&oacute;loga explica que el trastorno bipolar es una alteraci&oacute;n del estado &aacute;nimo en el que se alternan, con mayor o menor periodicidad, dos fases. En la primera, la persona experimenta episodios depresivos en los que siente &aacute;nimo bajo y poca energ&iacute;a para nada, mientras que en la segunda -episodios man&iacute;acos-, empieza una fase de energ&iacute;a que es todo lo contrario, con mucha energ&iacute;a o exaltaci&oacute;n. Tambi&eacute;n pueden ser una mezcla de ambos -episodios mixtos-. Estas fases van m&aacute;s all&aacute; de lo que podr&iacute;an ser cambios en el estado de &aacute;nimo naturales, y pueden durar desde una semana a meses.
    </p><h2 class="article-text">Un diagn&oacute;stico complicado</h2><p class="article-text">
        La Federaci&oacute;n asegura que la sociedad &ldquo;banaliza y tiende a pensar que el trastorno bipolar es simplemente una variaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo&rdquo;, pero se trata de una alteraci&oacute;n que puede ser &ldquo;muy limitante&rdquo; para la persona que la padece, dificultando aspectos b&aacute;sicos como completar unos estudios o conservar un trabajo, adem&aacute;s de afectar a la vida familiar y social. Tambi&eacute;n existe la creencia de que la persona que sufre un trastorno bipolar est&aacute; as&iacute; porque ella quiere o por haber llevado una vida desordenada.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que este trastorno afecta en Espa&ntilde;a a cerca de un mill&oacute;n de personas, con una prevalencia de entre el 1% y el 2% de la poblaci&oacute;n. Suele iniciarse entre la segunda y tercera d&eacute;cada de la vida, pero puede aparecer tambi&eacute;n en la infancia/adolescencia, o partir de los 50 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que este trastorno comparta s&iacute;ntomas con <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/piden-integrar-salud-mental-gestion-emergencias-catastrofes-castilla-mancha_1_12674814.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros problemas de salud mental</a> y el que la persona afectada suela acudir a pedir ayuda cuando se encuentra en una fase depresiva, hacen que dar con el diagn&oacute;stico sea complicado.
    </p><p class="article-text">
        Para Miriam, su diagn&oacute;stico supuso un antes y un despu&eacute;s en su vida. &ldquo;Al principio fue un varapalo, porque siempre es una mala noticia saber que tienes un trastorno de cualquier tipo&rdquo;, reconoce. &ldquo;Pero, poco a poco, seg&uacute;n la medicaci&oacute;n fue haciendo efecto y fui trabajando con los profesionales, mi vida cambi&oacute; a mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se puede llevar una vida estable</h2><p class="article-text">
        Sandra explica que la medicaci&oacute;n es la base, pero hay otros apoyos que ayudan a la persona a poder llevar una vida estable. Entre esas ayudas que contribuyen a mejorar el estado de la persona con trastorno bipolar, se encuentran el mantenimiento de rutinas, especialmente del sue&ntilde;o y el descanso, llevar una buena alimentaci&oacute;n, practicar deporte y contar con apoyo familiar y social. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hablamos de curaci&oacute;n, es un trastorno de larga duraci&oacute;n, pero s&iacute; recuperaci&oacute;n, que la persona pueda sentir una vida plena&rdquo;, aclara la psic&oacute;loga. Adem&aacute;s, apunta que este tipo de des&oacute;rdenes &ldquo;no le dan identidad&rdquo; a la persona que los sufre: &ldquo;Miriam es ella con un trastorno bipolar, no es un trastorno bipolar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Muñoz de la Torre Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/trastorno-bipolar-primera-persona-mitos-realidades-problema-salud-mental_1_13109884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 15:38:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/172e86f5-7f14-4ba6-9cdd-f73e27b9283a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="304199" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/172e86f5-7f14-4ba6-9cdd-f73e27b9283a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="304199" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El trastorno bipolar en primera persona: mitos y realidades de este problema de salud mental]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/172e86f5-7f14-4ba6-9cdd-f73e27b9283a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Trastornos mentales,Testimonios,Talavera de la Reina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oriol Mitjà, epidemiólogo: "Se puede estar al lado de alguien con depresión sin juzgar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oriol-mitja-epidemiologo-lado-alguien-depresion-juzgar_1_13083928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba12a362-e9c6-4b83-9344-8b3c0ca2aca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139100.jpg" width="5153" height="2899" alt="Oriol Mitjà, epidemiólogo: &quot;Se puede estar al lado de alguien con depresión sin juzgar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador publica ‘Donde nace la luz’, un testimonio íntimo y valiente sobre su experiencia con la depresión y las herramientas que le han ayudado a sobrellevarla</p><p class="subtitle">El porcentaje de personas con depresión en España se ha duplicado en tres años</p></div><p class="article-text">
        El investigador m&eacute;dico Oriol Mitj&agrave; lleva a&ntilde;os dedicado a combatir enfermedades infecciosas en algunos de los contextos m&aacute;s vulnerables del mundo. Su trayectoria le ha situado en primera l&iacute;nea cient&iacute;fica a nivel global y tambi&eacute;n en el foco medi&aacute;tico, especialmente durante las semanas m&aacute;s complejas de la pandemia. Ahora ha decidido dar un paso distinto y mucho m&aacute;s personal.
    </p><p class="article-text">
        En su nuevo libro <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-donde-nace-la-luz/445601" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Donde nace la luz</em></a><em> </em>(Temas de hoy), en catal&aacute;n <a href="https://www.grup62.cat/llibre-on-neix-la-llum/445035" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>On neix la llum</em></a><em> </em>(Columna), el infect&oacute;logo abandona el lenguaje cient&iacute;fico para narrar en primera persona su experiencia con la depresi&oacute;n. En el libro relata su propia historia y pone palabras a algunos de los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles de su vida, al tiempo que abre un espacio a la esperanza y comparte los mecanismos que le han ayudado a atravesarlos.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de plantearse como un manual o un libro de autoayuda, el texto se acerca a la enfermedad desde la honestidad y la vulnerabilidad. Mitj&agrave; describe episodios depresivos, comportamientos destructivos, reca&iacute;das y aprendizajes con la intenci&oacute;n de acompa&ntilde;ar a quienes puedan sentirse identificados y de contribuir a desmontar el estigma que todav&iacute;a rodea a la depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro me parece especialmente admirable porque no resulta muy habitual que las personas conocidas decidan abrirse sobre sus problemas de salud mental.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, siempre ha habido un poco de incomprensi&oacute;n y estigma en torno a la salud mental. Tanto entre las personas conocidas como entre las desconocidas. Nadie se atrev&iacute;a mucho a hablar de este tema. Ahora cada vez hay m&aacute;s personas que lo explican, pero en lo m&aacute;s profundo de la sociedad todav&iacute;a existe el concepto de que las personas con depresi&oacute;n son personas fr&aacute;giles y en las que no se puede confiar.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me ha tocado vivirlo. &iexcl;Ojal&aacute; no hubiera sido as&iacute;! La depresi&oacute;n es muy solitaria, cuando la est&aacute;s sufriendo sientes que los dem&aacute;s no pueden llegar a entender qu&eacute; es lo que est&aacute;s sintiendo. Quise poner palabras que describieran con detalle todas estas emociones con el &uacute;nico objetivo de ayudar y acompa&ntilde;ar a las personas que puedan sentir lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; parte del libro le ha costado m&aacute;s escribir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Varias y hay alguna que todav&iacute;a no he podido digerir y que, por verg&uuml;enza, no he podido incluir. Quiz&aacute; lo que m&aacute;s nos averg&uuml;enza son los comportamientos que no son bien vistos socialmente. En mi caso, cuando cuento que utilic&eacute; el alcohol para calmar la ansiedad o el v&oacute;mito para calmar la culpa por haber comido, o cuando explico abiertamente que buscaba el prestigio y la fama. Contar que uno est&aacute; triste se puede llegar a entender. Otras conductas no tanto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le preocupa que este libro cambie la forma en la que otros profesionales de su campo le perciben?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, bastante. Si en el futuro me quiero presentar a una oposici&oacute;n, puede haber tribunales que prioricen perfiles con un liderazgo m&aacute;s fuerte o autoritario. Mi personalidad es m&aacute;s emp&aacute;tica, a veces m&aacute;s fr&aacute;gil.
    </p><p class="article-text">
        Esta ma&ntilde;ana me he encontrado que un par de personas en redes sociales cuestionaban si estuvo bien que yo estuviera tomando decisiones acerca de la salud de la poblaci&oacute;n durante el COVID. Dec&iacute;an que quiz&aacute; una persona enferma no tendr&iacute;a que ser la encargada de estar en posiciones de responsabilidad. Y eso resulta doloroso.
    </p><p class="article-text">
        Creo que parten de un prejuicio y que alguna cosa de m&iacute; no les gust&oacute;, alguna de mis recomendaciones, como por ejemplo la vacunaci&oacute;n, llevar la mascarilla o quedarnos en casa aislados. Pero eran recomendaciones que proven&iacute;an de los organismos internacionales y que cuando yo las recomendaba como profesional mi vida emocional estaba aparte. Y mi bagaje profesional me acreditaba para poder hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy en d&iacute;a, con las redes sociales, tendemos a pensar que la vida de los dem&aacute;s es perfecta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando est&aacute;s sufriendo depresi&oacute;n te sientes tan triste que tienes la sensaci&oacute;n de que tu vida va a ser siempre penosa y que nunca volver&aacute;s a ser feliz. Sientes envidia de quien est&aacute; alegre.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales son otro mecanismo de presi&oacute;n. Perseguimos peque&ntilde;os logros que nos dan alegr&iacute;as transitorias pero que pronto se disipan y tenemos que buscar otra fuente de ilusi&oacute;n. En mi caso pod&iacute;a ser un premio o un reconocimiento. En las redes sociales se trata de subir una foto de un fin de semana incre&iacute;ble o conseguir muchos &ldquo;me gusta&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estigma de la depresión nace de la incomprensión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que, a pesar de ser tan com&uacute;n, la depresi&oacute;n sigue siendo un tema tab&uacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es que muchas personas no comprenden a&uacute;n qu&eacute; es la depresi&oacute;n. No es una tristeza pasajera, es algo mucho m&aacute;s profundo. Hay desgaste f&iacute;sico, un vac&iacute;o motivacional absoluto. No quieres hacer nada, la vida deja de tener sentido.
    </p><p class="article-text">
        Para quien no la ha sufrido es pr&aacute;cticamente incomprensible. Muchas veces se confunde con pereza o falta de voluntad. Desde esa incomprensi&oacute;n es natural que haya estigma. El estigma de la depresi&oacute;n nace de la incomprensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su opini&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo se puede ayudar a una persona que sufre depresi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s ayuda es que te legitimen, que te digan que tienes derecho a sentirte as&iacute;, que lo que est&aacute;s sintiendo es real. No hace falta comprender todo lo que pasa por tu cabeza porque muchas veces ni t&uacute; mismo lo entiendes. Se puede estar al lado sin juzgar, sin presionar, para acompa&ntilde;ar, para sostenerte cuando t&uacute; tienes tan pocas fuerzas que no puedes hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante entender que el cuidador necesita ser cuidado. Puede sentir rabia, frustraci&oacute;n, desgaste. Le ha tocado vivir eso y es muy duro. Y puede tambi&eacute;n necesitar un descanso. Todo eso tambi&eacute;n es muy importante reconocerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las reca&iacute;das ocupan un lugar importante en el libro y parecen especialmente terribles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay personas que solo tienen un episodio de depresi&oacute;n y otras, yo dir&iacute;a que la mayor&iacute;a, tienen reca&iacute;das. Y lo m&aacute;s complicado es que no sabes cu&aacute;ndo vas a volver a caer. 
    </p><p class="article-text">
        Vives con el miedo de que cualquier factor pueda desencadenar de nuevo un episodio depresivo. Eso cambia mucho tu forma de vivir. Intentas cuidar a toda costa tus horas de sue&ntilde;o, no bebes, no comes comidas que te puedan sentar mal&hellip; Imag&iacute;nate qu&eacute; detalles m&aacute;s tontos, pero intentar controlarlo todo para evitar la reca&iacute;da. No obstante, si la reca&iacute;da llega, es doloros&iacute;sima y a veces ni te das cuenta de que est&aacute;s cayendo de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El perfeccionismo ha sido un motivo de tormento en su vida. &iquest;Dir&iacute;a que su autoexigencia le ha dado m&aacute;s de lo que le ha quitado&hellip; o al rev&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me ha tra&iacute;do cosas buenas, pero no me ha llegado a compensar. Tal vez el haber sufrido rechazo durante la infancia y cierta falta de protecci&oacute;n provoc&oacute; que mi forma de buscar el aprecio de los dem&aacute;s fuera siendo muy perfecto para demostrar que s&iacute; que ten&iacute;a alg&uacute;n valor, que pod&iacute;a hacer algo.
    </p><p class="article-text">
        A base de esfuerzo lo logr&eacute;, soy un m&eacute;dico investigador reconocido, con muchas publicaciones a nivel internacional, presente en muchos comit&eacute;s, pero de repente te das cuenta de que eso realmente te llena de forma muy transitoria y que ya no merece la pena y que igual los momentos de felicidad los has encontrado cuando no eras tan perfecto, cuando simplemente pod&iacute;as ser quien t&uacute; eras, sin necesidad de estar demostrando nada a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro relata c&oacute;mo a lo largo de los a&ntilde;os ha ido recurriendo a diferentes tipos de terapia y t&eacute;cnicas para ayudarle a salir de la depresi&oacute;n. &iquest;En qu&eacute; dir&iacute;a que le ha aportado cada una de ellas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El psicoan&aacute;lisis mira hacia atr&aacute;s, a cu&aacute;les son tus cicatrices, y te permite entender por qu&eacute; hoy est&aacute;s interpretando las cosas bas&aacute;ndote en lo que ya viviste en el pasado. La terapia cognitivo-conductual, que es la m&aacute;s aceptada en nuestra sociedad, mira hacia adelante. El <em>mindfulness</em> y la meditaci&oacute;n miran al momento presente, a ese milisegundo que est&aacute; entre el pasado y el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Estas dos t&eacute;cnicas te hacen parar por un momento y preguntarte: &iquest;qu&eacute; es lo que est&aacute; ocurriendo ahora mismo? &iquest;Qu&eacute; pensamientos y emociones se est&aacute;n generando? &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;s interpretando la situaci&oacute;n de esta manera? 
    </p><p class="article-text">
        Lo que haces con la meditaci&oacute;n o el <em>mindfulness</em> es decirle al yo m&aacute;s primitivo, que es la respuesta l&iacute;mbica o de la am&iacute;gdala, 'espera un momento, que hay una corteza consciente que sabe qu&eacute; es lo que m&aacute;s me conviene para estar bien conmigo mismo a la larga, no ahora con una respuesta inmediata'.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estar bien es no tener que demostrar que soy más o mejor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dedica mucho espacio en el libro a hablar de la importancia de la familia y tambi&eacute;n de su pareja para sobrellevar la depresi&oacute;n, pero tambi&eacute;n hay espacio para los animales, en especial para los perros. &iquest;De qu&eacute; forma le han ayudado a estar mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con los perros siento una conexi&oacute;n muy grande. De ni&ntilde;o siempre estaba con nuestro perro. Siento que no me juzgan, que me aceptan tal como soy y que su mirada es limpia. Con ellos tengo una relaci&oacute;n de cuidado mutuo, yo entiendo su vulnerabilidad y ellos la m&iacute;a. No s&eacute; si puede sonarle tonto a algunas personas, pero para m&iacute; es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la aceptaci&oacute;n como una fuente de tranquilidad en su proceso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy convencido de que en la vida no siempre tienes que estar luchando. Hay cosas que no puedes cambiar, aunque muchas otras s&iacute;. Pero la vida es imperfecta e ind&oacute;mita y no necesitas controlarla constantemente.
    </p><p class="article-text">
        En el libro, cuento una experiencia preciosa que tuve en Tailandia. All&iacute; son budistas y tienen un nivel de aceptaci&oacute;n enorme. Saben que la vida viene como viene y lo asumen. El recepcionista de un hotel tailand&eacute;s en el que estuve, ante cualquier contratiempo siempre dec&iacute;a &ldquo;todo est&aacute; bien, todo est&aacute; bien&rdquo;. Su actitud me ha inspirado mucho. La aceptaci&oacute;n se basa en apagar los &ldquo;deber&iacute;as&rdquo;: deber&iacute;a ser mejor o deber&iacute;a sentirme feliz. Hay que aceptar la imperfecci&oacute;n. Luchar contra la vida es imposible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa hoy para usted estar bien?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; estar bien significa no tenerme que preocupar por demostrar que soy m&aacute;s o mejor, dejar de perseguir el &eacute;xito y estar tranquilo en un sitio apacible en un lugar seguro, en la naturaleza y con alguien que no me juzgue, ya sea un animal o una persona.
    </p><p class="article-text">
        Poder reconocer que algo bueno me est&aacute; pasando, una buena conversaci&oacute;n, una presentaci&oacute;n, encontrarme con un perro, la gratitud por un favor, un cari&ntilde;o que me ha hecho alguien, la belleza de algo fugaz&hellip; Darte cuenta, en definitiva, de que solo hay una vida y de que puedes aprovechar al m&aacute;ximo ese momento, porque aunque a veces sea doloroso y otras veces alegre, es la &uacute;nica oportunidad que tienes de vivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oriol-mitja-epidemiologo-lado-alguien-depresion-juzgar_1_13083928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ba12a362-e9c6-4b83-9344-8b3c0ca2aca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139100.jpg" length="8113777" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ba12a362-e9c6-4b83-9344-8b3c0ca2aca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139100.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8113777" width="5153" height="2899"/>
      <media:title><![CDATA[Oriol Mitjà, epidemiólogo: "Se puede estar al lado de alguien con depresión sin juzgar"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ba12a362-e9c6-4b83-9344-8b3c0ca2aca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139100.jpg" width="5153" height="2899"/>
      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Salud mental,Trastornos mentales,Libros,Divulgación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir pensando que se está enfermo: “Tenía un miedo real, pero también sabía que seguramente era hipocondríaco”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/vivir-pensando-enfermo-tenia-miedo-real-sabia-seguramente-hipocondriaco_1_13085406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac86e91a-23d4-4d40-94f4-f30be27ac05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir pensando que se está enfermo: “Tenía un miedo real, pero también sabía que seguramente era hipocondríaco”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El editor y ensayista británico Will Rees publica en España 'Hipocondría', un libro en el que trata de poner de relieve toda una serie de dimensiones políticas que suelen pasarse por alto con este trastorno</p><p class="subtitle">El fenómeno del 'amigo terapeuta': los peligros de opinar sobre la salud mental de los demás
</p></div><p class="article-text">
        Para Will Rees (1989, Newport, Reino Unido), todo comenz&oacute; durante su etapa universitaria con un dolor de cabeza persistente. Estaba tan seguro de que se iba a morir como de que &ldquo;sencillamente, se lo inventaba todo&rdquo;. Sentado en las salas de espera de urgencias, se imaginaba las cosas espantosas que iban a ocurrirle, o se pasaba noches en vela sumergido en p&aacute;ginas de internet sobre medicina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La agon&iacute;a de este editor, <a href="https://philpeople.org/profiles/will-rees" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayista</a>, y cofundador de la editorial brit&aacute;nica Peninsula Press, termin&oacute; hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, pero le suscit&oacute; tanto inter&eacute;s que tuvo que escribir un libro con el que se propuso, entre otras cosas, rescatar la visi&oacute;n de figuras como Freud, Moli&egrave;re, Charlotte Bront&euml;, o Kafka, sobre este trastorno.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un ensayo que la editorial Alpha Decay ha publicado este febrero en nuestro pa&iacute;s con el t&iacute;tulo <em>Hipocondr&iacute;a</em>. Afecci&oacute;n que pas&oacute; a llamarse en 2013 &ldquo;trastorno de ansiedad por enfermedad&rdquo; o &ldquo;trastorno de s&iacute;ntomas som&aacute;ticos&rdquo; seg&uacute;n el manual de trastornos mentales DSM-5, y que puede, seg&uacute;n Rees, hacernos reflexionar sobre los l&iacute;mites de nuestro conocimiento al poner sobre la mesa, con su mera existencia, preguntas verdaderamente complejas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo le explicar&iacute;a a alguien que nunca ha sufrido de este trastorno lo que es vivir como &ldquo;hipocondr&iacute;aco&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pasas mucho rato pensando en ti mismo, en tu cuerpo, y eso te quita mucho tiempo que podr&iacute;as dedicar a cosas m&aacute;s productivas. Creo que esa es la mayor p&eacute;rdida para el hipocondr&iacute;aco: las incontables horas invertidas en citas m&eacute;dicas o en investigar enfermedades por internet. Adem&aacute;s, hay muchas iron&iacute;as con la hipocondr&iacute;a. Yo lo viv&iacute;a desde un miedo aut&eacute;ntico, real, pero al mismo tiempo tambi&eacute;n pensaba que no estaba enfermo, que seguramente era hipocondr&iacute;aco. Lo viv&iacute;a desde esa especie de duplicidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l era su prop&oacute;sito al escribir este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo escrib&iacute; como alguien que no es experto en hipocondr&iacute;a, pero que la ha sufrido. Me centro, entonces, en su historia literaria y en sus expresiones contempor&aacute;neas, y lo hago desde la perspectiva de un observador aficionado de la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, me parec&iacute;a que la manera en la que se tiende a representar la figura del hipocondr&iacute;aco en la cultura &mdash;como alguien rid&iacute;culo&mdash; corr&iacute;a el riesgo de estar oscureciendo toda una serie de cuestiones pol&iacute;ticas importantes. Como, por ejemplo, a qui&eacute;n se le considera, y a qui&eacute;n no, un narrador fiable de su propia experiencia corporal. Quise &lsquo;dejar al descubierto&rsquo; esas dimensiones pol&iacute;ticas que a mi parecer suelen pasarse por alto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>A priori</strong></em><strong>, parece que lo que distingue a alguien hipocondr&iacute;aco de alguien que no lo es que el primero s&iacute; se queda atrapado en una pregunta que, en realidad, es muy humana y l&iacute;cita: &ldquo;&iquest;Hay alguna manera de saber con certeza que estoy sano?&rdquo;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, absolutamente. Por eso es tan dif&iacute;cil discutir con los hipocondr&iacute;acos. Porque, en cierto modo, tienen raz&oacute;n. No existe ninguna prueba que pueda decirte con total certeza que est&aacute;s sano, que no est&aacute;s enfermo. Es algo que tiene que ver con la certidumbre que ansiamos tener sobre nosotros mismos, sobre nuestra salud. As&iacute; que creo que la &ldquo;cura&rdquo; para la hipocondr&iacute;a siempre tendr&aacute; que implicar cierto grado de paz con la incertidumbre. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Es menos probable que se les crea a las mujeres que a los hombres, o las mujeres negras que blancas, o a las personas de clase trabajadora que a las de clase media”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que casi todo el mundo experimenta &ldquo;destellos&rdquo; de hipocondr&iacute;a al menos una vez en la vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seguramente. Creo que la mayor&iacute;a de las personas experimentan cierto grado de ansiedad por su salud. Adem&aacute;s, en cierto sentido la l&iacute;nea entre una preocupaci&oacute;n sana, o al menos razonable, y la hipocondr&iacute;a patol&oacute;gica, parece algo realmente dif&iacute;cil de trazar. Y siempre, en cierto sentido, depender&aacute; de un juicio &eacute;tico. En la pr&aacute;ctica, ese juicio lo suelen hacer los m&eacute;dicos. Ocurre, de hecho, que muchos pacientes que son tachados (abierta o veladamente) de hipocondr&iacute;acos por sus profesionales m&eacute;dicos luego, tr&aacute;gicamente, resulta que padec&iacute;an enfermedades muy reales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se&ntilde;ala que las mujeres y las personas negras son las que m&aacute;s tienden a sufrir este infradiagn&oacute;stico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. En el libro trato de pensar en la hipocondr&iacute;a no solo como un algo individual, sino tambi&eacute;n como algo pol&iacute;tico o social. Pienso que la hipocondr&iacute;a puede permitirnos poner de relieve ciertas cuestiones, y una de ellas es precisamente esta: la forma en la que a ciertas personas es menos probable que se las crea cuando van a su m&eacute;dico y presentan una narraci&oacute;n de sus s&iacute;ntomas, de sus experiencias. Y s&iacute;, es menos probable que se les crea a las mujeres que a los hombres, o las mujeres negras que a las mujeres blancas, o a las personas de clase trabajadora que a las de clase media. Y las consecuencias pueden ser bastante graves.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como alguien que ha sufrido intensamente de este trastorno, si fuera usted m&eacute;dico, &iquest;de qu&eacute; forma tratar&iacute;a con un paciente hipocondr&iacute;aco?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que tengo mucha empat&iacute;a por los m&eacute;dicos que est&aacute;n frente a pacientes como yo. Especialmente, en sistemas de salud con recursos limitados, donde el tiempo es muy valioso. Pero supongo que con empat&iacute;a y con comprensi&oacute;n. Tratar&iacute;a de prestar suficiente atenci&oacute;n a las cosas que le preocupan y, al mismo tiempo, quiz&aacute;s intentar&iacute;a animarle con mucho tacto a considerar si, quiz&aacute;s, podr&iacute;a haber factores psicol&oacute;gicos implicados.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“¿Cómo puedes convencer a alguien de que está bien? ¿Cómo convencerle de que no tenga miedo si lo tiene? ¿O de que acepte ese grado de incertidumbre?”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que la sociedad tiende a no tomarse en serio este trastorno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, creo que los hipocondr&iacute;acos son bastante molestos (se r&iacute;e). Seguramente un hipocondr&iacute;aco siempre ser&aacute; el paciente menos favorito de un m&eacute;dico. Tambi&eacute;n es algo muy dif&iacute;cil de tratar. &iquest;C&oacute;mo puedes convencer a alguien de que est&aacute; bien? Si no es posible descartar al 100% que esa persona tenga alguna enfermedad o problema. &iquest;C&oacute;mo convencerle de que no tenga miedo si lo tiene? &iquest;O de que acepte ese grado de incertidumbre? Hay maneras de hacerlo, como la terapia psicol&oacute;gica, pero no todo el mundo se la puede permitir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora sabemos que no todas las enfermedades &ldquo;dan la cara&rdquo; a tiempo. Antes estar enfermo era, estrictamente, &ldquo;sentirse mal&rdquo;. Es algo que a&ntilde;ade a&uacute;n m&aacute;s incertidumbre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora sabemos, gracias a las mejoras en el diagn&oacute;stico y la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica que es posible tener una enfermedad, potencialmente terminal, durante meses o incluso a&ntilde;os antes de que presente s&iacute;ntomas manifiestos. Y s&iacute;, es un conocimiento dif&iacute;cil de sobrellevar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil ahora someterse a pruebas m&eacute;dicas. En la sanidad privada, si te lo puedes permitir, puedes pagar por casi cualquier tipo de prueba. Tambi&eacute;n hay empresas que ofrecen resonancias magn&eacute;ticas de cuerpo entero, una forma bastante in&uacute;til de diagnosticar la mayor&iacute;a de las enfermedades y que, encima, arroja toda una serie de resultados an&oacute;malos ya que, al igual que el exterior de nuestro cuerpo tiene todo tipo de peculiaridades, tambi&eacute;n las tiene el interior. As&iacute; que lo que ocurre es que personas sanas sin s&iacute;ntomas manifiestos se someten a estas pruebas, lo que plantea nuevos interrogantes que requieren m&aacute;s investigaci&oacute;n. Una investigaci&oacute;n que, a menudo, genera mucha ansiedad innecesaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y tenemos Google.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Antes digamos que el conocimiento sobre las enfermedades era dominio exclusivo de los m&eacute;dicos. Luego la poblaci&oacute;n comenz&oacute; a alfabetizarse progresivamente en este sentido, y ahora tenemos Internet.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, algo que me ocurri&oacute; a m&iacute; y que no cuento en el libro es que mi motor de b&uacute;squeda, debido al aprendizaje autom&aacute;tico, empez&oacute; a reforzar lo que yo mismo buscaba. Y, si consultas repetidamente sobre una enfermedad que temes tener, puedes entrar en un c&iacute;rculo vicioso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha evolucionado la interpretaci&oacute;n de este trastorno a lo largo de la historia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;hipocondr&iacute;a&rdquo; procede del griego <em>hypokh&oacute;ndrios</em>, que designa la regi&oacute;n superior del abdomen, aunque el t&eacute;rmino no se usaba como hoy, sino para nombrar afecciones asociadas a esa zona del cuerpo. En la medicina antigua, esta regi&oacute;n se relacionaba con estados de tristeza y temor, la llamada melancol&iacute;a. M&aacute;s adelante, durante el Renacimiento, estas teor&iacute;as fueron cuestionadas y la hipocondr&iacute;a se fue distanciando de la melancol&iacute;a. Adquiri&oacute; una mayor autonom&iacute;a para describir ciertos s&iacute;ntomas persistentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los siglos XVII y XVIII comenz&oacute; a interpretarse como un trastorno del sistema nervioso, pero no fue hasta el siglo XIX cuando pas&oacute; a considerarse un trastorno psicol&oacute;gico relacionado con la preocupaci&oacute;n excesiva por la salud y el miedo a padecer enfermedades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Kafka creía que estaba enfermo y, al mismo tiempo, sospechaba que podría no estarlo”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De todos las figuras hist&oacute;ricas que ha estudiado, &iquest;cu&aacute;l es la que le hizo sentir m&aacute;s comprendido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Probablemente Kafka. Por dos razones. Una es que, como expliqu&eacute; antes, la hipocondr&iacute;a ha significado cosas bastante diferentes en distintos momentos de la historia, y Kafka s&iacute; escribe sobre una experiencia contempor&aacute;nea de la hipocondr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n porque ten&iacute;a una gran sensibilidad hacia las paradojas de la hipocondr&iacute;a. Kafka dudaba constantemente de s&iacute; mismo. &Eacute;l cre&iacute;a que estaba enfermo y, al mismo tiempo, sospechaba que podr&iacute;a no estarlo. Tambi&eacute;n sospechaba que su sospecha de no estar enfermo podr&iacute;a ser solo una ilusi&oacute;n suya. As&iacute; que duda de sus dudas sobre sus dudas. Creo que eso es algo realmente exasperante en la experiencia de la hipocondr&iacute;a, y Kafka lo captur&oacute; en sus escritos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, para mucha gente &ldquo;la cura&rdquo; para este trastorno es, precisamente, enfermar. Existe esa famosa frase de la l&aacute;pida del c&oacute;mico irland&eacute;s Spike Milligan que dice: &ldquo;Ya te dije que estaba enfermo&rdquo;. Sin embargo, Kafka se autodenomin&oacute; a s&iacute; mismo hipocondr&iacute;aco incluso despu&eacute;s de contraer tuberculosis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro ofrece m&aacute;s preguntas que soluciones. &iquest;Era esto importante para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, supongo que es porque escribo esto como alguien que no es experto. Adem&aacute;s, personalmente, soy un poco al&eacute;rgico a los consejos. Tampoco s&eacute; por qu&eacute; deje de sufrir este trastorno. Simplemente hubo un momento en el que dej&eacute; de estar tan ansioso por mi salud. De hecho, en mi caso particular, tal vez me he ido demasiado al otro extremo, a la &ldquo;hipocondr&iacute;a inversa&rdquo;. Ahora no pienso en absoluto en mi salud, algo que tampoco es positivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lidia hoy con la incertidumbre de que nunca podr&aacute; saber con certeza, como ninguno de nosotros, que est&aacute; cien por cien sano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que se trata de encontrar posibilidades en la incertidumbre. Cuando pienso en lo que se ve bloqueado por esta especie de alergia a la incertidumbre que tienen ciertas personas, entre ellas los hipocondr&iacute;acos, pienso en la capacidad de sorprenderse. Eve Sedgwick, la gran te&oacute;rica <em>queer</em>, en su ensayo sobre la lectura paranoica dice que el paranoico es alguien que tiene miedo a las sorpresas desagradables. Pero, para el paranoico, todas las sorpresas son malas sorpresas. As&iacute; que creo que lo que pierde la persona paranoica o desconfiada es la capacidad de sorprenderse gratamente. Hay una especie de apertura, una receptividad al mundo, que llega, creo, al aceptar la incertidumbre. Es entonces, quiz&aacute;s, cuando estas fijaciones pueden empezar a desaparecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/vivir-pensando-enfermo-tenia-miedo-real-sabia-seguramente-hipocondriaco_1_13085406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ac86e91a-23d4-4d40-94f4-f30be27ac05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1148258" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ac86e91a-23d4-4d40-94f4-f30be27ac05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1148258" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vivir pensando que se está enfermo: “Tenía un miedo real, pero también sabía que seguramente era hipocondríaco”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac86e91a-23d4-4d40-94f4-f30be27ac05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Enfermedades,Salud pública,Trastornos mentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona consigue entender cómo el cerebro olvida los recuerdos traumáticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/estudio-universitat-autonoma-barcelona-entender-cerebro-olvida-recuerdos-traumaticos_1_12574494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona consigue entender cómo el cerebro olvida los recuerdos traumáticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según los investigadores, estos hallazgos pueden ayudar a mejorar las terapias contra la ansiedad y el estrés postraumático</p><p class="subtitle">Sobre la memoria y el olvido, el matrimonio esencial para explicar quiénes somos
</p></div><p class="article-text">
        Un estudio coordinado por la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona y la Universidad de Ruhr (Alemania) ha conseguido descifrar las se&ntilde;ales electrofisiol&oacute;gicas del cerebro que explican por qu&eacute; olvidamos ciertos recuerdos negativos o desagradables. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un experimento con ratones, pudieron observar una relaci&oacute;n entre ciertas oscilaciones de se&ntilde;ales registradas en la am&iacute;gdala y el hipocampo con el aprendizaje y la extinci&oacute;n de recuerdos en respuesta al miedo. Tras afianzar estas relaciones, las han podido trasladar al cerebro humano. El resultado del estudio, que se ha publicado en la revista <em>Nature Human Behaviour</em>, puede mejorar las terapias contra el estr&eacute;s postraum&aacute;tico y la ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo ha utilizado la t&eacute;cnica del An&aacute;lisis de Similitud Representacional, que proporciona informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo las regiones cerebrales representan la informaci&oacute;n. As&iacute;, han podido caracterizar detalladamente c&oacute;mo act&uacute;a cada zona del cerebro encargada de crear y borrar recuerdos. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, los investigadores han incluido en los experimentos diversas se&ntilde;ales y contextos en cada fase del experimento (adquisici&oacute;n, extinci&oacute;n del recuerdo y prueba). De esta manera, han podido estudiar las representaciones cerebrales bajo diversos condicionantes y validar lo que, hasta ahora, s&oacute;lo se hab&iacute;a podido observar en ratones. 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis se realiz&oacute; con 49 pacientes epil&eacute;pticos que ya ten&iacute;an implantados electrodos en el &aacute;rea relacionada con los recuerdos olvidados por miedo. Se les mostraron diversas im&aacute;genes neutras (de electrodom&eacute;sticos), algunas de las cuales asociadas a sonidos desagradables, mientras se registraba su actividad cerebral. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, repitieron el procedimiento pero sin asociar las im&aacute;genes a un est&iacute;mulo desagradable, para provocar la extinci&oacute;n del recuerdo molesto. En este punto, los investigadores registraron un aumento de la actividad theta en la am&iacute;gdala cuando se representaban est&iacute;mulos desagradables no condicionados. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, han podido demostrar que la extinci&oacute;n de recuerdos depende, en gran medida, del contexto en el que se produce. Igualmente, la recuperaci&oacute;n de recuerdos relacionados con el miedo es m&aacute;s probable cuando se repiten las mismas condiciones que se dieron cuando se gener&oacute; o se olvid&oacute; dicho recuerdo. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, estos hallazgos ser&aacute;n importantes, seg&uacute;n apuntan los investigadores, no s&oacute;lo para mejorar las terapias para tratar traumas, sino tambi&eacute;n para comprender por qu&eacute; vuelven los recuerdos olvidados una vez los pacientes ya est&aacute;n fuera del contexto terap&eacute;utico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/estudio-universitat-autonoma-barcelona-entender-cerebro-olvida-recuerdos-traumaticos_1_12574494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Sep 2025 09:48:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="58054" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="58054" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona consigue entender cómo el cerebro olvida los recuerdos traumáticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Universitat Autònoma de Barcelona,Medicina,Psicoterapia,Psicología,Atención psicológica,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los disléxicos chocan con la Junta de Andalucía en su lucha por las oposiciones adaptadas: “Dedico una hora a revisar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/dislexicos-chocan-junta-andalucia-lucha-oposiciones-adaptadas-dedico-hora-revisar_1_12489652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f149f77c-6094-4ce8-a373-8ab60fa2753a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los disléxicos chocan con la Junta de Andalucía en su lucha por las oposiciones adaptadas: “Dedico una hora a revisar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos aspirantes a docente relatan cómo sus posibilidades se ven limitadas por el carácter excluyente de faltas de ortografía que son consecuencia de su trastorno. El Congreso debatirá una enmienda para obligar por ley a adaptar los exámenes</p><p class="subtitle">Tildes, minúsculas o mala letra: los errores formales se ceban con los opositores a profesor en Andalucía
</p></div><p class="article-text">
        Cuando se enfrentan a un examen de cuatro horas y media, Inmaculada Escobar lo pasa fatal y Alicia V&iacute;lchez sale mareada. Algo parecido ocurre a quienes, como ellas, tienen dislexia y afrontan unas oposiciones. Bailan las s&iacute;labas, las tildes se escapan y aquello se convierte en una tortura que limita sus aspiraciones de obtener un empleo p&uacute;blico. &ldquo;Este a&ntilde;o me han bajado la nota por dos transposiciones de s&iacute;labas, un error que no puedo controlar, menos a&uacute;n en estado de nervios y cansancio&rdquo;, cuenta V&iacute;lchez desde Granada. Por su parte, Escobar, que reside en Almer&iacute;a, ha tenido seis fallos de acentuaci&oacute;n. Eliminada. El a&ntilde;o pasado fueron cinco: tambi&eacute;n eliminada, igual que V&iacute;lchez. 
    </p><p class="article-text">
        Su problema no es el contenido, sino plasmarlo por escrito. La dislexia las obliga a aplicar mentalmente las reglas de acentuaci&oacute;n, cuando una persona sin dislexia suele colocar las tildes de manera natural a partir de los 10 u 11 a&ntilde;os. &ldquo;Yo dedico una hora a revisar faltas, cuando los dem&aacute;s dedican diez minutos&rdquo;, relata Escobar. Y aun as&iacute; se le cuelan.
    </p><p class="article-text">
        Ambas tienen un diagn&oacute;stico cl&iacute;nico de dislexia y, en concreto, un trastorno espec&iacute;fico de la lectura y otro de disortograf&iacute;a. Est&aacute;n reconocidos en el listado de trastornos mentales del CIE-10, la clasificaci&oacute;n internacional de enfermedades de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Las dificultades ortogr&aacute;ficas son un rasgo b&aacute;sico de los trastornos espec&iacute;ficos del aprendizaje. Tienen una dificultad &ldquo;objetiva&rdquo; reconocida cient&iacute;ficamente.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, creen que no compiten de igual a igual, lo que estar&iacute;a vulnerando su derecho a concurrir a una plaza p&uacute;blica en condiciones de igualdad, m&eacute;rito y capacidad (art&iacute;culo 103 de la Constituci&oacute;n), el derecho de acceso a la funci&oacute;n p&uacute;blica (art&iacute;culo 23) y la igualdad ante la ley (art&iacute;culo 14). &ldquo;Se pide que piensen las palabras con la misma rapidez que una persona que no es disl&eacute;xica. Ah&iacute; se rompe el principio de equidad&rdquo;, observa Mar&iacute;a Jes&uacute;s Moreta, secretaria general de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Dislexia (FEDIS). &ldquo;Tenemos una necesidad: a nadie se le ocurrir&iacute;a pedir a alguien con baja visi&oacute;n que se esfuerce y lea&rdquo;, protesta V&iacute;lchez.
    </p><p class="article-text">
        Plataforma Dislexia lleva cinco a&ntilde;os tratando de concienciar de este problema. Lo ha hecho apoy&aacute;ndose en una <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zd8txL2dTNo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colaboraci&oacute;n con el rapero granadino Annarce</a>, acudiendo a <em>La Revuelta</em> y o con una <a href="https://www.change.org/p/oposiciones-justas-para-todos-adaptaciones-para-la-igualdad-de-oportunidades" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute;n en change.org</a> para conseguir unas &ldquo;oposiciones justas para todos&rdquo;, pero la principal v&iacute;a de acci&oacute;n es la legal. &ldquo;Nos dicen que no hay normativa, por eso fuimos al Congreso: para que la haya&rdquo;, se&ntilde;ala V&iacute;lchez, quien pertenece a su comisi&oacute;n de trabajo legislativa. 
    </p><p class="article-text">
        Plataforma Dislexia ha impulsado una reforma legislativa reuni&eacute;ndose con casi todos los grupos pol&iacute;ticos, hasta conseguir que Sumar presentara el pasado marzo una enmienda a la Ley de Funci&oacute;n P&uacute;blica que ahora se tramita. La enmienda &ldquo;reconoce el derecho de las personas con dislexia a recibir las adaptaciones necesarias en los procesos selectivos de acceso a la Funci&oacute;n P&uacute;blica, garantizando la igualdad de condiciones frente a los dem&aacute;s aspirantes&rdquo;. Tanto el PSOE como el PP, que tambi&eacute;n en marzo plante&oacute; una Proposici&oacute;n No de Ley, parecen sensibles al asunto. &ldquo;Por lo que vemos, parece que tiene apoyos suficientes&rdquo;, dice V&iacute;lchez, portavoz de Plataforma Dislexia; el problema es que todo va muy lento.
    </p><h2 class="article-text">Una sola adaptaci&oacute;n: el tama&ntilde;o y tipo de letra</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se ha agravado en las &uacute;ltimas convocatorias a oposiciones docentes en Andaluc&iacute;a, que han generado un <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/tildes-minusculas-mala-letra-errores-formales-ceban-opositores-profesor-andalucia_1_12454124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aluvi&oacute;n de quejas por los m&uacute;ltiples motivos formales de invalidaci&oacute;n</a>. Hasta 2023 la acumulaci&oacute;n de faltas de ortograf&iacute;a o errores formales restaba puntos, pero ahora es eliminatoria. A las cinco faltas el examen queda invalidado, y eso incluye la puntuaci&oacute;n (comas, par&eacute;ntesis) y las tildes. 
    </p><p class="article-text">
        De esa forma, lo que hasta 2023 para ellas era un h&aacute;ndicap ahora es una barrera casi insalvable, sin que importe mucho el contenido de su examen. Inmaculada Escobar se pone de ejemplo. El a&ntilde;o pasado ten&iacute;a un 9,5, pero el examen fue invalidado por cometer cinco faltas de acentuaci&oacute;n. &ldquo;El tribunal me dijo que no compart&iacute;a el criterio&rdquo;, revela. Este a&ntilde;o cay&oacute; en seis tildes. &ldquo;Mis notas son 10 en muchos &iacute;tems y en la parte de expresi&oacute;n escrita tengo 0, 4, 4, 6 y 8. &iquest;C&oacute;mo puede haber tanta diferencia? Es ah&iacute; donde nos deben tener en cuenta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado marzo, Escobar present&oacute; a la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n un informe cl&iacute;nico del Hospital Universitario Torrec&aacute;rdenas donde constan sus dificultades en la lectoescritura y la ansiedad que esto le genera, y se realiza el juicio cl&iacute;nico a trav&eacute;s de tres pruebas diagn&oacute;sticas: &ldquo;Trastorno espec&iacute;fico para la lectura&rdquo; y &ldquo;trastorno de expresi&oacute;n escrita&rdquo;. Se destacan sus dificultades para la escritura a trav&eacute;s del dictado de palabras, pseudopalabras y frases, &ldquo;con especial problema con el uso de acentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de junio, cuatro meses despu&eacute;s de pedirlo y cuatro d&iacute;as antes de la prueba, obtuvo respuesta: una resoluci&oacute;n del Director General del Profesorado y Gesti&oacute;n de Recursos Humanos concede la siguiente adaptaci&oacute;n: &ldquo;Letra Arial a tama&ntilde;o 14&rdquo;. Escobar no recurri&oacute; porque la resoluci&oacute;n indica que no se puede recurrir, pero cuando obtuvo los resultados aleg&oacute; ante el tribunal que esa adaptaci&oacute;n no era suficiente. Si no se valora de forma distinta las faltas de ortograf&iacute;a (por ejemplo, no siendo invalidantes) necesitar&iacute;a al menos m&aacute;s tiempo para revisar, que es lo que piden como m&iacute;nimo las asociaciones.
    </p><p class="article-text">
        Una fuente oficial de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n explica que las adaptaciones se realizan &ldquo;en funci&oacute;n de la normativa nacional&rdquo;, y cita tres aspectos que s&iacute; aplica: tama&ntilde;o, tipo de letra e interlineado. Para la posibilidad de dar m&aacute;s tiempo aplica una orden de 2006 que establece criterios generales para la adaptaci&oacute;n de tiempos adicionales en los procesos selectivos para personas con discapacidad, y que s&oacute;lo se aplica si la discapacidad reconocida es superior al 33%. De ah&iacute;, que generalmente no sirva para los disl&eacute;xicos, cuya discapacidad reconocida no suele llegar al 10%.
    </p><p class="article-text">
        Escobar aspira a una plaza en la especialidad de Pedagog&iacute;a Terap&eacute;utica. Es maestra de Infantil en un aula TEA con ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con dificultades de aprendizaje, un trabajo que le apasiona. Pero se da la paradoja de que lo que les ense&ntilde;a es una entelequia en las pruebas de oposiciones. Precisamente, uno de los supuestos del examen consist&iacute;a en adaptar un examen a un alumno con dislexia: &ldquo;Pregunt&eacute; al tribunal si bastar&iacute;a con adaptar el tama&ntilde;o de letra, y me dijeron que no&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ajustes razonables&rdquo;: m&aacute;s tiempo, descansos y prioridad al contenido</h2><p class="article-text">
        Lo que piden Escobar y V&iacute;lchez se aplica en todas las etapas educativas (Primaria, Secundaria, Bachillerato, Universidad). Tambi&eacute;n en las pruebas de acceso a la Universidad. Algunas comunidades aut&oacute;nomas tambi&eacute;n recogen adaptaciones en sus procesos selectivos, como Regi&oacute;n de Murcia, Castilla y Le&oacute;n (que da m&aacute;s tiempo) o Extremadura. Pero ninguna penaliza menos las faltas ortogr&aacute;ficas cometidas por disl&eacute;xicos. 
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a s&iacute; concede m&aacute;s tiempo si la persona tiene reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%, en aplicaci&oacute;n del mismo Decreto que obliga a reservar un cupo de plazas a estas personas. Sin embargo, los disl&eacute;xicos no suelen llegar a ese grado. Moreta pone un ejemplo ficticio: una persona con dislexia y un problema en una pierna con un 33 % de discapacidad dispondr&aacute; de m&aacute;s tiempo para realizar el examen; mientras que una persona con dislexia y TDAH con un grado del 24 % no. &ldquo;A pesar de ser condiciones m&aacute;s limitantes para la lectura y concentraci&oacute;n en ese mismo examen&rdquo;, observa.
    </p><p class="article-text">
        En 2022 <a href="https://fedis.org/la-federacion-espanola-de-dislexia-denuncia-discriminacion-en-las-oposiciones-al-cuerpo-de-maestros-de-andalucia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FEDIS solicit&oacute; al Defensor del Pueblo Andaluz</a> que pidiera a la Junta de Andaluc&iacute;a que aplicara a las oposiciones unos &ldquo;ajustes razonables&rdquo; para personas con dislexia y TDAH. Solicitaban la ampliaci&oacute;n del tiempo para el desarrollo del examen y para las pruebas de lectura (25% de tiempo adicional); adaptaci&oacute;n de la tipograf&iacute;a evitando las que tienen serifa (el adorno de algunas tipograf&iacute;as en el extremo de los caracteres); que se evaluar el contenido &ldquo;por encima de la forma&rdquo;; el uso de ordenador como alternativa; y la utilizaci&oacute;n de software espec&iacute;fico. Tambi&eacute;n suele pedirse que los ex&aacute;menes largos se dividan en dos d&iacute;as o se conceda un tiempo de descanso.
    </p><p class="article-text">
        El Defensor pidi&oacute; a la Federaci&oacute;n y la Consejer&iacute;a que se sentaran a hablar, pero la respuesta del Director General, que por entonces era Pablo Quesada (hoy viceconsejero) soliviant&oacute; a la asociaci&oacute;n. &ldquo;Contest&oacute; de forma ir&oacute;nica y poco apropiada que &rdquo;cabe recordar que se trata de las oposiciones al cuerpo de maestros&ldquo;&rdquo;, recuerda Mar&iacute;a Jes&uacute;s Moreta. Una forma de decir que, si su trastorno m&eacute;dico les imped&iacute;a superar los requisitos formales del examen, ten&iacute;an que aguantarse con ello y quiz&aacute; no deber&iacute;an aspirar a ser maestras. 
    </p><p class="article-text">
        FEDIS cree que estas dificultades con las tildes no empecen su aptitud pedag&oacute;gica. &ldquo;En situaciones de estr&eacute;s estas personas tienden a cometer m&aacute;s errores ortogr&aacute;ficos, lo cual no significa que ocurra en el desempe&ntilde;o como docente: es un contexto diferente, donde adem&aacute;s existen herramientas, como los diccionarios, que permiten consultar como se escribe una palabra&rdquo;, subraya Moreta, quien cree que el proceso selectivo acaba normalizando la exclusi&oacute;n: &ldquo;No tiene sentido que durante todo el periodo educativo a las personas con dificultades en el aprendizaje se le apliquen &rdquo;ajustes razonables&ldquo; y cuando dan el salto la vida adulta, como es el caso de las Oposiciones, la administraci&oacute;n obvie esa dificultad. La condici&oacute;n de la persona no va a cambiar por el hecho de alcanzar la edad adulta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No jugamos en las mismas condiciones&rdquo;, concluye V&iacute;lchez: &ldquo;Pensamos, actuamos procesamos y expresamos la informaci&oacute;n de forma diferente&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/dislexicos-chocan-junta-andalucia-lucha-oposiciones-adaptadas-dedico-hora-revisar_1_12489652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 19:08:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f149f77c-6094-4ce8-a373-8ab60fa2753a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="499429" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f149f77c-6094-4ce8-a373-8ab60fa2753a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="499429" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los disléxicos chocan con la Junta de Andalucía en su lucha por las oposiciones adaptadas: “Dedico una hora a revisar”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f149f77c-6094-4ce8-a373-8ab60fa2753a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trastornos mentales,Oposiciones,Docentes,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Profesionales de salud mental contra una "creciente carga asistencial" e "infradotación" de personal: "Es insostenible"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/profesionales-salud-mental-creciente-carga-asistencial-e-infradotacion-personal-insostenible_1_12337556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e1d4765-37d9-41ab-81d7-3ba429351c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1569y1855.jpg" width="1200" height="675" alt="Profesionales de salud mental contra una &quot;creciente carga asistencial&quot; e &quot;infradotación&quot; de personal: &quot;Es insostenible&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El equipo de Psiquiatría del Hospital Mancha Centro acarrea "años de desgaste", con una plantilla orgánica incompleta, que no llega a cubrirse, lo que ha resultado en numerosas bajas médicas entre el personal y que también "dificulta el mantenimiento de un trato verdaderamente humanizado con los pacientes"</p><p class="subtitle">El arte como vehículo para sanar un duelo perinatal: “Siento que he transformado en algo bello ese dolor”
</p></div><p class="article-text">
        A la par que mejoran la alimentaci&oacute;n, los h&aacute;bitos diarios y f&iacute;sicos de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, aumenta la prevalencia de depresi&oacute;n en la ciudadan&iacute;a adulta. En concreto, en Castilla-La Mancha <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/porcentaje-personas-depresion-espana-triplicado-tres-anos_1_12333034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha crecido en m&aacute;s de 7 puntos</a> en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de la Encuesta Nacional de Salud. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez se habla m&aacute;s de salud mental, a pesar de las dificultades y desaf&iacute;os que supone para los pacientes y sus familiares. &ldquo;Tiene sus altos y bajos, como todas las enfermedades&rdquo;, explica Josefina, que es madre de un paciente diagnosticado hace pr&aacute;cticamente dos d&eacute;cadas. Lo fundamental, se&ntilde;ala, es tener continuidad con los profesionales y la cercan&iacute;a de los centros que pueden ofrecer mejor&iacute;a, refugio y cuidado a personas como su hijo. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa cuando los profesionales afirman que ya no pueden m&aacute;s? Es la situaci&oacute;n que describe el personal del Servicio de Psiquiatr&iacute;a del Hospital Mancha Centro, en la localidad de Alc&aacute;zar de San Juan. Afirman encontrarse en una situaci&oacute;n de m&iacute;nimos, con una plantilla org&aacute;nica incompleta y numerosas bajas m&eacute;dicas tras lo que describen como &ldquo;a&ntilde;os de desgaste&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c732a48c-3f84-4c36-a9c6-030edec0fba5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c732a48c-3f84-4c36-a9c6-030edec0fba5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c732a48c-3f84-4c36-a9c6-030edec0fba5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c732a48c-3f84-4c36-a9c6-030edec0fba5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c732a48c-3f84-4c36-a9c6-030edec0fba5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c732a48c-3f84-4c36-a9c6-030edec0fba5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c732a48c-3f84-4c36-a9c6-030edec0fba5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Control de Enfermería acristalado en la Unidad de Hospitalización Breve del hospital Mancha Centro en Alcázar de San Juan"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Control de Enfermería acristalado en la Unidad de Hospitalización Breve del hospital Mancha Centro en Alcázar de San Juan                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, han dejado el servicio seis psiquiatras y, desde la apertura de la <a href="https://sanidad.castillalamancha.es/saladeprensa/notas-de-prensa/la-unidad-de-hospitalizacion-breve-de-salud-mental-de-mancha-centro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve</a> en 2015, otros doce. Muchos se han marchado por mejores condiciones laborales, sin que la Gerencia haya tomado medidas para retener o atraer profesionales&rdquo;, afirman desde el equipo en escritos que han trasladado a la administraci&oacute;n y a los que ha tenido acceso <strong>elDiarioclm.es.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Los psiquiatras han asumido una creciente carga asistencial debido a la falta de personal y al aumento de la demanda. Cuando se ha informado de la situaci&oacute;n de sobrecarga y sus efectos sobre la salud de los profesionales, la &uacute;nica respuesta ha sido la exigencia de atender m&aacute;s pacientes nuevos, priorizando la reducci&oacute;n de listas de espera sobre la calidad asistencial y el bienestar de los psiquiatras&rdquo;, resumen los profesionales en un primer escrito.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Acumulaci&oacute;n de una serie de factores&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es un c&uacute;mulo de circunstancias, que incluyen jubilaciones, traslados y comisiones, a los que se unen las bajas m&eacute;dicas, que ha llegado a afectar a cinco profesionales del equipo en las &uacute;ltimas semanas. El servicio ha pasado de un &ldquo;total de 14 psiquiatras a los actuales siete&rdquo;, seg&uacute;n explica el equipo del centro sanitario en un escrito que han dirigido a la Direcci&oacute;n General de Humanizaci&oacute;n y Atenci&oacute;n Sociosanitaria. La Gerencia de Atenci&oacute;n Integrada de Alc&aacute;zar de San Juan reconoce que la plantilla org&aacute;nica es de 12 psiquiatras, de los que actualmente hay ocho contratados, m&aacute;s otro profesional en la Unidad de Conductas Adictivas. 
    </p><p class="article-text">
        En dicho documento, aseguran que la situaci&oacute;n afecta de manera &ldquo;significativa&rdquo; a los profesionales, que se enfrentan a una &ldquo;presi&oacute;n asistencial insostenible&rdquo;. &ldquo;Esta sobrecarga no solo incrementa el riesgo de agotamiento y desgaste emocional, sino que tambi&eacute;n dificulta el mantenimiento de un trato verdaderamente humanizado con los pacientes&rdquo;, han advertido desde el equipo. 
    </p><p class="article-text">
        La Gerencia de Atenci&oacute;n Integrada (GAI) de Alc&aacute;zar de San Juan reconoce el problema del d&eacute;ficit de personal, y explica que la situaci&oacute;n actual de Psiquiatr&iacute;a deviene de una &ldquo;acumulaci&oacute;n de una serie de factores&rdquo;, agravada por la coincidencia en el tiempo de las cinco bajas laborales. &ldquo;Estamos intentando dar soluci&oacute;n desde diferentes &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n&rdquo;, explica el gerente, Lucas Salcedo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las listas de espera han aumentado much&iacute;simo, no solo por la falta de personal, sino porque crecen tambi&eacute;n las derivaciones al &aacute;rea&rdquo;, explican desde el equipo de profesionales. En algunos casos, la lista de espera llegaba a unas 2.000 personas. &ldquo;Una locura&rdquo;, recalcan. 
    </p><p class="article-text">
        Los trastornos de salud mental no son un problema de salud 'al uso'. En muchas ocasiones, las revisiones nunca paran. &ldquo;Existen pacientes que dejan de venir al servicio porque se cambian de comunidad aut&oacute;noma o fallecen. Es de por vida&rdquo;, resaltan los profesionales. A esto, se a&ntilde;ade que se atiende a muchos pacientes con bajos recursos econ&oacute;micos y que han debido reducir sus gastos para pagarse una atenci&oacute;n psiqui&aacute;trica privada. &ldquo;Se ve todos los d&iacute;as en consulta&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0604193-571c-40b4-9152-0c6de2015a4a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0604193-571c-40b4-9152-0c6de2015a4a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0604193-571c-40b4-9152-0c6de2015a4a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0604193-571c-40b4-9152-0c6de2015a4a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0604193-571c-40b4-9152-0c6de2015a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0604193-571c-40b4-9152-0c6de2015a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0604193-571c-40b4-9152-0c6de2015a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista general del Hospital Mancha Centro en Alcázar de San Juan"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista general del Hospital Mancha Centro en Alcázar de San Juan                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La Gerencia apunta a una falta de recursos a nivel nacional</h2><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Luz de La Mancha, de familiares y personas con enfermedad mental, fue la que dio el aviso. En concreto, advert&iacute;an del cierre de la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve, un servicio relativamente reciente que se ofrece en el Hospital Mancha Centro. <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/hospital-mancha-centro-salud-mental_1_6074709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">No es la primera vez que el colectivo </span></a>advierte de que el personal no es suficiente para la cantidad de p&uacute;blico que requiere de asistencia en este aspecto.
    </p><p class="article-text">
        La Gerencia asegura que se est&aacute; trabajando en la &ldquo;captaci&oacute;n de profesionales&rdquo; en un entorno en el que &ldquo;faltan recursos a nivel nacional&rdquo;, una situaci&oacute;n que, apuntan, se ha hecho &ldquo;m&aacute;s evidente desde la pandemia a esta parte&rdquo;. La GAI afirma que se ha cerrado ya la contrataci&oacute;n de un profesional para su incorporaci&oacute;n &ldquo;a principios de junio&rdquo;, y tambi&eacute;n la posibilidad de que dos m&eacute;dicos residentes en psiquiatr&iacute;a, y una tercera formada en el Mancha Centro, terminen su formaci&oacute;n en julio. &ldquo;La situaci&oacute;n del servicio mejorar&aacute; ostensiblemente&rdquo;, explica Lucas Salcedo, tambi&eacute;n sin descartar que se reincorporen los profesionales de baja, como ya pas&oacute; con uno.
    </p><p class="article-text">
        Salcedo adem&aacute;s resalta que &ldquo;en ning&uacute;n momento&rdquo; se ha dejado de prestar atenci&oacute;n a los pacientes y que se ha priorizado la &ldquo;atenci&oacute;n urgente no demorable&rdquo;. A la vez, se hamantenidoa abierta la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve, se&ntilde;alan, que es una &ldquo;prioridad&rdquo; para la Gerencia de Alc&aacute;zar de San Juan. &ldquo;Somos plenamente conscientes de las dificultades que esta situaci&oacute;n est&aacute; provocando en pacientes y sus familias&rdquo;, reflexiona por escrito el gerente. 
    </p><h2 class="article-text">La situaci&oacute;n es &ldquo;cr&iacute;tica&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Rosario Alberca no solo es presidenta de la Asociaci&oacute;n Luz de la Mancha, sino que tambi&eacute;n es paciente de Psiquiatr&iacute;a. Defiende que en su caso personal &ldquo;no tiene queja&rdquo;; pero que s&iacute; hay casos de asociados que han tenido &ldquo;crisis&rdquo; y que se han tenido que trasladar al Hospital de Ciudad Real capital para poder ser atendidos. &ldquo;La situaci&oacute;n es cr&iacute;tica&rdquo;, resume Alberca. La asociaci&oacute;n sobre todo advierte del posible cierre de la Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve, y de que no mejore la dotaci&oacute;n de personal. &ldquo;Es algo que nos afecta, a familiares y pacientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Josefina lamenta que la situaci&oacute;n est&aacute; llegando a un &ldquo;remate final&rdquo;. &ldquo;Que Dios no lo quiera, si necesitamos un ingreso o una urgencia, tener que irnos a Ciudad Real. Nadie nos lo ha confirmado&rdquo;, asevera. Su hijo lleva pr&aacute;cticamente toda su enfermedad atendi&eacute;ndose en el centro alcazare&ntilde;o, y lamenta que las familias y los pacientes se sienten &ldquo;bastante desprotegidos&rdquo;. &ldquo;Esta es la realidad&rdquo;. Como madre, recalca que &ldquo;cualquier cambio&rdquo; puede llegar a ser un &ldquo;desequilibrio&rdquo; para pacientes como su hijo, y lamenta que se hayan espaciado las citas y los controles. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el equipo resaltan que cost&oacute; &ldquo;mucho&rdquo; abrir la planta de Unidad de Hospitalizaci&oacute;n Breve. Ahora, ante la &ldquo;imposibilidad&rdquo; de cubrir todas las vacantes, los profesionales se han planificado para cubrir la planta &ldquo;por semanas&rdquo;. &ldquo;Llevamos tres a&ntilde;os cubriendo estas urgencias -intentos de suicidio graves o primeros episodios psic&oacute;ticos- hasta que una psiquiatra ha dejado su consulta de adultos para cubrir el puesto de la planta. Y por eso se ha mantenido a flote&rdquo;, aseveran desde el equipo. Hasta entonces, la plantilla relata c&oacute;mo ten&iacute;an que enfrentar entre cuatro o cinco guardias al mes, una semana en planta y, adem&aacute;s, las consultas. &ldquo;Pues a veces solo pas&aacute;bamos consulta cuatro d&iacute;as. Y entonces no se pueden dar las revisiones a tiempo&rdquo;, aclaran. 
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, afirman que se trata de un equipo &ldquo;muy cohesionado&rdquo; que se ha guardado las espaldas y se ha &ldquo;salvado&rdquo;. &ldquo;Pero ahora con cada vez menos psiquiatras, seguimos haciendo el trabajo de una plantilla de doce que ha llegado a ser de 14&rdquo;, recalcan. &ldquo;No es una locura, es enloquecedor&rdquo;. Toda una paradoja. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisca Bravo Miranda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/profesionales-salud-mental-creciente-carga-asistencial-e-infradotacion-personal-insostenible_1_12337556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jun 2025 18:54:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e1d4765-37d9-41ab-81d7-3ba429351c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1569y1855.jpg" length="855815" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e1d4765-37d9-41ab-81d7-3ba429351c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1569y1855.jpg" type="image/jpeg" fileSize="855815" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Profesionales de salud mental contra una "creciente carga asistencial" e "infradotación" de personal: "Es insostenible"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e1d4765-37d9-41ab-81d7-3ba429351c1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1569y1855.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Ciudad Real,Alcázar de San Juan,Castilla-La Mancha,Sanidad Castilla-La Mancha,Salud mental,La emergencia de la salud mental,Trastornos mentales,Enfermedades mentales,Salud,Sanidad pública,Consejería de Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De los duelos congelados a la culpa por sobrevivir: el trauma de la Guerra Civil traspasa generaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/duelos-congelados-culpa-sobrevivir-trauma-guerra-civil-traspasa-generaciones_1_12332487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bf9b9a8-ee49-453f-90a9-010776bac459_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118892.jpg" width="800" height="450" alt="De los duelos congelados a la culpa por sobrevivir: el trauma de la Guerra Civil traspasa generaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jóvenes y adultos, descendientes o víctimas de la Guerra Civil, sufren consecuencias psicológicas derivadas de este periodo aunque muchas veces no sean conscientes de ello </p><p class="subtitle">“Los nietos del franquismo 'heredan' inconscientemente el sufrimiento de sus padres y de sus abuelos”</p></div><p class="article-text">
        85 a&ntilde;os despu&eacute;s de la Guerra Civil espa&ntilde;ola y m&aacute;s de 40 del fin de la dictadura, las heridas psicol&oacute;gicas de aquella &eacute;poca todav&iacute;a no han cicatrizado. El imaginario social permanece atascado en un estado de melancol&iacute;a donde la negaci&oacute;n como mecanismo de supervivencia ha generado durante d&eacute;cadas sentimientos de desamparo, abandono y rechazo vinculados a los recuerdos traum&aacute;ticos de aquellos tiempos. Los ni&ntilde;os que nacen en nuestro pa&iacute;s hoy, queramos verlo o no, se ven afectados por los traumatismos sufridos por la cat&aacute;strofe de la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dice Anna Mi&ntilde;arro, en <em>El hilo infinito del genocidio espa&ntilde;ol. </em>Trauma<em>. Herencia, palabra y acci&oacute;n colectiva</em>. (Ed. Traficantes de Sue&ntilde;os) que este tipo de cat&aacute;strofes destruye la confianza hacia los dem&aacute;s, afectando a nuestro imaginario e identidad colectiva, donde compartir supone un peligro. As&iacute; es como nuestra sociedad vive y ha vivido alienada ante la posibilidad de acceder a la verdad de su identidad.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se mantiene en una conspiraci&oacute;n del silencio donde tanto los familiares de las v&iacute;ctimas como las generaciones posteriores de los verdugos son herederos de un trauma que pueden llegar a ignorar, un vac&iacute;o que deviene en <a href="https://www.eldiario.es/era/miedo-impulsa-violencia_129_10715728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miedo y puede desembocar en comportamientos violentos</a>. El silencio es la forma m&aacute;s eficaz de transmisi&oacute;n transgeneracional del trauma, donde adem&aacute;s del miedo aparecen la culpa, la verg&uuml;enza, los duelos congelados y el estr&eacute;s postraum&aacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">España tiene una grieta desde el año 1936. Somos los hijos, nietos o bisnietos de las víctimas de nuestra guerra. Vivimos en una conspiración de silencio donde solo se detecta lo que se sospecha y lo que no se cuenta, no existe</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En las consultas de salud mental no dejan de aparecer nuevas v&iacute;ctimas de la Guerra Civil de generaciones posteriores. J&oacute;venes y adultos que llegan a terapia con problem&aacute;ticas de diversa &iacute;ndole y cuya historia familiar presenta p&eacute;rdidas traum&aacute;ticas de car&aacute;cter abrupto y violento. Es habitual que esta no sea la demanda principal en terapia, sino m&aacute;s bien una que aparece tras retirar varias capas de un malestar del que solo vemos la punta del iceberg. Como un fantasma que habita en el recuerdo, un secreto que pesa sobre un traumatismo no resuelto o una herencia sin testamento que ocasiona unos s&iacute;ntomas relevantes vinculados a patolog&iacute;as severas o adicciones.
    </p><h2 class="article-text">Trauma </h2><p class="article-text">
        La palabra trauma proviene del griego y significa herida. El concepto de trauma hace referencia al da&ntilde;o que nuestro psiquismo, por diversos motivos, no ha podido elaborar y tiene un impacto desregulador hacia nosotros mismos y en nuestra interacci&oacute;n con el entorno, llegando a convertir nuestra existencia en todo un reto.&nbsp;Comprender c&oacute;mo nos afecta el trauma, tanto a nivel individual como colectivamente, es sumamente importante.
    </p><p class="article-text">
        Dice la psic&oacute;loga francesa Anne Sch&uuml;tzenberger&nbsp;que si un trauma no ha sido suficientemente hablado, reconocido y expresado en el momento en el que se produjo, sus restos vuelven a la superficie en la familia tras 50 o 100 a&ntilde;os. Como si la l&iacute;nea familiar incorporase el horror no expresado para ser transmitido a los descendientes. Por ejemplo, el escritor italiano Primo Levi describe en <em>Los hundidos y los salvados</em>, (1986) c&oacute;mo una vez liberado, durante mucho tiempo no es capaz de levantar la mirada del suelo, una conducta que &eacute;l mismo relaciona con la b&uacute;squeda de alg&uacute;n rastro de comida durante su estancia en el campo de concentraci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para sanar el trauma conviene detenerse, comprender y confrontar esta realidad, echar la vista atrás y escuchar a los supervivientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante muchas d&eacute;cadas, los profesionales de la salud mental hemos ignorado la presencia de las heridas de guerra. No hemos sospechado que las consecuencias, no solo psicol&oacute;gicas, con las que muchos de nuestros pacientes llegaron a nuestras consultas ten&iacute;an su origen en aquellos sucesos. Es muy dif&iacute;cil entender que las heridas de una experiencia traum&aacute;tica <a href="https://www.infocop.es/analisis-de-la-transmision-intergeneracional-del-trauma/?cn-reloaded=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perduren en el tiempo saltando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n</a>, pero para comprender el trauma, debemos confrontar la realidad y empezar a escuchar los testimonios de las v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        Comunicar y expresar el grado de negligencia social y brutalidad a veces puede parecer un relato de fantas&iacute;a, y en nuestra sociedad acelerada, hay o&iacute;dos que no quieren escuchar, por eso <a href="https://www.eldiario.es/era/sociedad-hiper-capitalismo-hizo-vivir-deprisa-robo-pausa-silencio_1_11547815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez vamos m&aacute;s r&aacute;pido.</a> Todos queremos vivir en un mundo seguro, manejable y previsible, y las v&iacute;ctimas nos recuerdan que no siempre es as&iacute;. Dice el profesor de psiquiatr&iacute;a de la Universidad de Boston&nbsp;Bessel Van der Kolk en su libro <em>El cuerpo lleva la cuenta</em> (Ed. Elefether&iacute;a) que nadie quiere escuchar un trauma. Para sanar el trauma conviene detenerse, comprender y confrontar esta realidad, echar la vista atr&aacute;s y escuchar a los supervivientes.
    </p><h2 class="article-text">El duelo congelado</h2><p class="article-text">
        La Guerra Civil se llev&oacute; a grandes intelectuales e investigadores y sesg&oacute; la direcci&oacute;n del pensamiento dej&aacute;ndolo a la deriva ultraderechista mediante ideas delirantes como las de los psiquiatras de pensamiento biologicista, falangista y nacionalcatolicista Juan Jos&eacute; L&oacute;pez Ibor o Antonio Vallejo-N&aacute;jera, catedr&aacute;tico de la Universidad de Valladolid en tiempos de Franco, que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/gen-rojo_132_3535293.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defend&iacute;a el racismo biol&oacute;gico, el odio hacia las mujeres</a> y la propuesta de recuperar la Inquisici&oacute;n en pleno siglo XX.&nbsp;Considerado como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mossad-josef-mengele-angel-muerte_1_1981762.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Mengele espa&ntilde;ol</a>, Vallejo-N&aacute;jera lleg&oacute; a hablar de plaga humana, psic&oacute;pata y antisocial, al referirse a quienes no defend&iacute;an las ideas de la dictadura, en alguna de sus obras.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy todav&iacute;a existen voces que <a href="https://www.redaccionmedica.com/secciones/psiquiatria/-es-importante-que-se-hable-de-salud-mental-sin-caer-en-la-politizacion--4775" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defienden la idea de que la salud mental no debe ir asociada a la pol&iacute;tica</a>, mientras que a su vez <a href="https://theobjective.com/sociedad/2023-03-10/psiquiatras-vox-ley-trans-machista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuestionan avances sociales como la ley trans</a> por temor a que la ideolog&iacute;a acabe matando los derechos de los m&aacute;s vulnerables, o hablan de reduccionismo limitante o banalizaci&oacute;n de la salud mental al vincular los trastornos ps&iacute;quicos a causas sociolaborales, teor&iacute;as no muy lejanas de aquellas que distingu&iacute;an entre los presuntos <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/memoria-democratica/psiquiatras-francisco-franco-gen-rojo-robos-bebes-represion-divan-vencidos_132_7957544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;genes inquisidores&rdquo; izquierdistas y los &ldquo;cromosomas de lo mejor de la tradici&oacute;n cat&oacute;lica espa&ntilde;ola</a>&rdquo;, seg&uacute;n la expresi&oacute;n de Vallejo-N&aacute;jera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He sido la madre de mi madre huérfana. No he tenido hijos biológicos. Me pregunto si es para romper esta tragedia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">nieta de un asesinado por los fascistas en la Guerra Civil</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las consecuencias psicol&oacute;gicas de aquella guerra llegan hasta nuestros d&iacute;as. Desde la muerte del dictador Franco se han sucedido las b&uacute;squedas de fosas para realizar rituales de enterramiento adecuados, y poder permitir a las v&iacute;ctimas procesar y cerrar las p&eacute;rdidas y deshacer los duelos congelados. En su art&iacute;culo <em>Trauma Transgeneracional de nuestra Guerra Civil</em>, publicado en 2009, Gregorio Arma&ntilde;anzas Ros enumera alguna de las consecuencias psicol&oacute;gicas de la guerra: habla de la culpa por sobrevivir como un sentimiento de deslealtad hacia los muertos, el s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico, que puede verse reforzado por el clima social o las necesidades de los grupos pol&iacute;ticos de mantener la herida abierta, o la verg&uuml;enza, similar a la de las v&iacute;ctimas de violencia dom&eacute;stica, en este caso ante el hecho de que el familiar fuera detenido y asesinado. 
    </p><p class="article-text">
        El psiquiatra recoge en el texto testimonios elocuentes: &ldquo;Mi madre es muy agresiva. Es como si por ser v&iacute;ctima tuviera el derecho de vengarse&rdquo;. &ldquo;He sido la madre de mi madre hu&eacute;rfana&rdquo;. &ldquo;No he tenido hijos biol&oacute;gicos. Me pregunto si es para romper esta tragedia&rdquo;, dice la nieta de una persona asesinada por los fascistas en la Guerra Civil. 
    </p><h2 class="article-text">Romper el silencio</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/gregorio-armananzas_128_4384271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hablar de lo sucedido es el comienzo de una curaci&oacute;n emocional</a>, es clave para superar el silencio que acompa&ntilde;a a la memoria hist&oacute;rica de Espa&ntilde;a. Hoy todav&iacute;a mueren ancianos sin poder hablar de su sufrimiento. Sin embargo, en el lado de las v&iacute;ctimas se aprecia una evoluci&oacute;n en la narraci&oacute;n de lo traum&aacute;tico que todav&iacute;a no es posible vislumbrar en los descendientes de los verdugos. Muchos familiares desconocen que sus abuelos mataron, y ese silencio tambi&eacute;n perpet&uacute;a el malestar.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga francesa Anne Sch&uuml;tzenberger habla de la transmisi&oacute;n generacional del trauma en su libro <em>Ay mis ancestros,</em> donde afirma que continuamos la cadena y pagamos la deuda del pasado como una lealtad invisible que nos empuja a repetir, queramos o no, lo traum&aacute;tico hasta que no se &ldquo;borre la pizarra&rdquo;. En este sentido si el trauma no ha sido lo suficientemente hablado, reconocido y expresado, restos de este vuelven. Es lo que denomina como &ldquo;s&iacute;ndrome del aniversario&rdquo;&nbsp;en su obra <em>The Ancestor Syndrome</em> (2014). 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La búsqueda de fosas comunes sigue activa como consecuencia de un tipo de violencia proyectada hacia el futuro, nuestro presente, al no permitir a las víctimas localizar los cuerpos de sus familiares y realizar un duelo necesario para no perpetuar el dolor generación tras generación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este sentido, el trauma y el dolor no sanados pueden llegar a convertirse en una fuente de placer peligrosamente desadaptativa. Las personas que han padecido trauma comparten en la gran mayor&iacute;a de casos, sensaciones de vac&iacute;o e ira, y muchas veces la b&uacute;squeda del bienestar se dirige a calmar la abstinencia por no vivir est&iacute;mulos que nos ponen en riesgo y precisamente comprometen nuestro bienestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que con las adicciones, donde se asocia una fuente de placer m&aacute;s o menos inmediato con el acto o el consumo, algunas actividades como correr una marat&oacute;n y llevar nuestro cuerpo al l&iacute;mite, segregan endorfinas calmando la reacci&oacute;n de ansiedad y estr&eacute;s. El sentido de estas asociaciones es que las emociones intensas pueden bloquear el dolor.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Violencia proyectada hacia el futuro</h2><p class="article-text">
        La violencia empleada y el miedo como arma de control fueron instrumentos b&eacute;licos que formaron parte durante nuestra Guerra Civil y de la destrucci&oacute;n ocurrida en nuestras fronteras. Hoy en d&iacute;a la b&uacute;squeda de fosas comunes sigue activa como consecuencia de un tipo de violencia proyectada hacia el futuro, nuestro presente, al no permitir a las v&iacute;ctimas localizar los cuerpos de sus familiares y as&iacute; poder realizar un duelo necesario para no perpetuar el dolor generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene una grieta desde el a&ntilde;o 1936. Somos los hijos, nietos o bisnietos de las v&iacute;ctimas de nuestra guerra. Vivimos en una conspiraci&oacute;n de silencio donde solo se detecta lo que se sospecha y lo que no se cuenta, no existe.
    </p><p class="article-text">
        El silencio y la falta de reconocimiento de la existencia de estas fosas comunes y el sufrimiento de las v&iacute;ctimas, no hace m&aacute;s que perpetuar el ciclo de la violencia que ha saltado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y que culmina simb&oacute;licamente el genocidio. Como dice Anna Mi&ntilde;arro en <em>Trauma. Las heridas del pasado</em>, el trauma perdura no solo en los ciudadanos, sino tambi&eacute;n en el imaginario social y, por lo tanto, en toda la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        No sanar las heridas del pasado es la peor manera de comprometer nuestro futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Garnelo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/duelos-congelados-culpa-sobrevivir-trauma-guerra-civil-traspasa-generaciones_1_12332487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 20:37:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7bf9b9a8-ee49-453f-90a9-010776bac459_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118892.jpg" length="247497" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7bf9b9a8-ee49-453f-90a9-010776bac459_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118892.jpg" type="image/jpeg" fileSize="247497" width="800" height="450"/>
      <media:title><![CDATA[De los duelos congelados a la culpa por sobrevivir: el trauma de la Guerra Civil traspasa generaciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7bf9b9a8-ee49-453f-90a9-010776bac459_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118892.jpg" width="800" height="450"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Psicología,Salud psicológica,Salud mental,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Ser maquinista del metro y encontrarse con el suicidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-maquinista-metro-encontrarse-suicidio_132_12213600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11a07d3c-a134-4eae-9890-b33bb8b2c05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Ser maquinista del metro y encontrarse con el suicidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante años hemos podido mirar hacia otro lado. Sucedía lejos, le dábamos la espalda. No lo comentábamos mucho, por aquello del supuesto efecto llamada. Pero hay trabajadores y trabajadoras que, literalmente, lo han vivido de frente </p><p class="subtitle">El viaje para el que el trabajador del Metro de Madrid no está preparado: “A los seis meses vi el primer arrollamiento”</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/ser-maquinista-del-metro-y-encontrarse-con-el-suicidio/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Ser maquinista del metro y encontrarse con el suicidio"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En una encuesta que enviaron el a&ntilde;o pasado y a la que respondieron 435 trabajadores del metro de Madrid, m&aacute;s del 20% afirmaron haber atropellado alguna vez a un viajero o vivir ese momento en un punto de su trabajo. En torno al 70% confirmaron haber tenido pensamientos recurrentes sobre aquellas escenas pasado el tiempo. Cuatro mil personas se suicidan en Espa&ntilde;a cada a&ntilde;o. Solo una de cada cinco hab&iacute;a sido atendida por un especialista en salud mental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con trabajadores y trabajadoras de metro de Madrid, como David y como Ana, que desde sus puestos de maquinista o de jefa de sector, se encuentran con tentativas de suicidio que son muy complejas de afrontar laboralmente. Con Salvador L&oacute;pez D&iacute;ez, del sindicato Solidaridad Obrera, conocemos c&oacute;mo se puede mejorar este protocolo. Y con Sara Laguna, psic&oacute;loga, nos preguntamos si estas situaciones se podr&iacute;an prevenir con una formaci&oacute;n y preparaci&oacute;n para estos trabajadores y trabajadoras del metro. 
    </p><p class="article-text">
        * Este episodio cuenta con el trabajo en la producci&oacute;n de la periodista Lourdes Barrag&aacute;n de Somos Madrid *
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por </strong>WhatsApp cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-maquinista-metro-encontrarse-suicidio_132_12213600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 06:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/11a07d3c-a134-4eae-9890-b33bb8b2c05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="223649" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/11a07d3c-a134-4eae-9890-b33bb8b2c05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="223649" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Ser maquinista del metro y encontrarse con el suicidio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/11a07d3c-a134-4eae-9890-b33bb8b2c05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Metro de Madrid,Accidentes,Suicidios,Suicidio,Atención psicológica,Salud psicológica,Estrés laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las personas con discapacidad, más propensas a sufrir violencia de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/personas-discapacidad-propensas-sufrir-violencia-genero_132_12208947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c533b39d-8689-417a-8cfd-1369e455ab72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las personas con discapacidad, más propensas a sufrir violencia de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Suelen ser mujeres que sufren aislamiento, un hecho que las puede hacer más susceptibles a la manipulación y el control"</p><p class="subtitle">La violencia de género, un “delito público” en el que también hay que “intervenir de oficio” y no solo por las denuncias
</p></div><p class="article-text">
        La violencia de g&eacute;nero es una lacra que se extiende a las mujeres de toda la sociedad, por lo que las personas con discapacidad no son una excepci&oacute;n. Se ha detectado que la prevalencia de la violencia de g&eacute;nero en mujeres con discapacidad intelectual es del 40% y la violencia m&aacute;s com&uacute;n en este colectivo es la f&iacute;sica/sexual. En el caso de las mujeres con trastorno mental grave, la prevalencia se eleva a 3 de cada 4 y la violencia m&aacute;s com&uacute;n es la psicol&oacute;gica, adem&aacute;s se suele ejercer en el n&uacute;cleo familiar y/o de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Existe una clara relaci&oacute;n ya que la violencia contra las mujeres es la primera causa de tener un problema de Salud Mental, seg&uacute;n indica la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Es muy com&uacute;n que mujeres que acaban desencadenando un trastorno mental grave, hayan experimentado en alg&uacute;n momento de su vida, sobre todo de la infancia, alg&uacute;n tipo de trauma o abuso infantil (un 26%), lo que tambi&eacute;n se relaciona en la edad adulta a ser m&aacute;s susceptible de acabar repitiendo patrones de relaciones abusivas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una mujer con trastorno mental grave entra en una relaci&oacute;n de abuso, lo que puede ocurrir es que &eacute;ste empeore los s&iacute;ntomas de trastorno y a la vez esos s&iacute;ntomas la hagan m&aacute;s vulnerable a la violencia psicol&oacute;gica, por lo que cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil romper esa din&aacute;mica y cortar la situaci&oacute;n que se ha creado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las personas con trastorno mental grave, y en este caso, las mujeres, sufren normalmente un gran estigma que implica mayor vulnerabilidad social. Como consecuencia, suelen ser mujeres que sufren aislamiento, un hecho que las puede hacer m&aacute;s susceptibles a la manipulaci&oacute;n y el control. De la misma manera, al tener menos recursos econ&oacute;micos, la relaci&oacute;n de dependencia de sus parejas se vuelve a&uacute;n mayor. Esto puede llevar a una mayor inseguridad emocional y una autoestima m&aacute;s baja, otro punto clave que puede llevar a convertirlas en v&iacute;ctimas de abuso y maltrato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violencia de la que son objeto es f&iacute;sica, sexual, psicol&oacute;gica y econ&oacute;mica, incluyendo situaciones de abandono, aislamiento, denegaci&oacute;n de cuidados, confinamiento, esterilizaciones forzosas o sobre medicalizaci&oacute;n, entre otras.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Trastorno mental grave</h2><p class="article-text">
        Tal como lo define el Ministerio de Derechos Sociales, el t&eacute;rmino Trastorno Mental Grave (TMG) se refiere a alteraciones psiqui&aacute;tricas de duraci&oacute;n prolongada que conllevan un grado variable de discapacidad y disfunci&oacute;n social. Las personas con este trastorno han de ser atendidas en diversos recursos asistenciales de la red de atenci&oacute;n sanitaria y social.
    </p><p class="article-text">
        Las personas que sufren TMG presentan caracter&iacute;sticas comunes como son: una mayor vulnerabilidad al estr&eacute;s, d&eacute;ficit en las destrezas y capacidades y la manera de ponerlas en juego para manejarse aut&oacute;nomamente, dependencia elevada de otras personas y de servicios sanitarios y/o sociales, dificultad de acceder al mundo laboral, alteraci&oacute;n conductual grave, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Estos elementos definitorios del trastorno, muestran que las necesidades y problemas intr&iacute;nsecos de la poblaci&oacute;n con trastorno mental grave, son m&uacute;ltiples y complejos e incluyen tanto aspectos psiqui&aacute;tricos o sanitarios como psicosociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Mansilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/personas-discapacidad-propensas-sufrir-violencia-genero_132_12208947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2025 03:59:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c533b39d-8689-417a-8cfd-1369e455ab72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="98615" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c533b39d-8689-417a-8cfd-1369e455ab72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="98615" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las personas con discapacidad, más propensas a sufrir violencia de género]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c533b39d-8689-417a-8cfd-1369e455ab72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Discapacidad,Castilla-La Mancha,Trastornos mentales,Profesionales sanitarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diseccionar la ansiedad para entenderla: "Es como una borrachera de oxígeno"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diseccionar-ansiedad-entenderla-borrachera-oxigeno_128_12147476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/064c5f85-23cc-42e4-be29-9f963f3dee10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diseccionar la ansiedad para entenderla: &quot;Es como una borrachera de oxígeno&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo Baltasar Rodero ofrece en 'La ansiedad del esquimal' una guía divulgativa que busca dar herramientas para enfrentar, con más conocimiento, lo que le pasa a nuestro cuerpo cuando se dispara esta emoción en una intensidad, duración y repetición que afecta a la vida diaria 
</p><p class="subtitle">La respuesta a la salud mental en la sanidad pública es lenta: solo un 14% de las personas tuvieron cita antes de un mes</p></div><p class="article-text">
        Diseccionar la ansiedad en una sociedad que &ldquo;predispone&rdquo; a ella. El psic&oacute;logo Baltasar Rodero (Santander, 1977) ha puesto esta emoci&oacute;n &ndash;que si es intensa, repetida y duradera puede desembocar en un trastorno&ndash; al microscopio en<em> La ansiedad del esquimal </em>(Arpa Editores). El resultado es una gu&iacute;a divulgativa, con un lenguaje sencillo, para entender qu&eacute; le pasa a nuestro cuerpo y tener m&aacute;s herramientas para hacer frente a los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos. Parte de una premisa interesante: lo que nos genera m&aacute;s sufrimiento no son tanto las sensaciones vinculadas a los ataques de p&aacute;nico &ndash;la manifestaci&oacute;n m&aacute;s extrema de la ansiedad&ndash; sino el desconocimiento sobre lo que est&aacute; pasando. El miedo, por ejemplo, a ahogarnos o a tener un ataque al coraz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Rodero, doctorado europeo en Psicolog&iacute;a y miembro de la <em>Association for Contextual Behavioral Science,</em> atiende a elDiario.es por videoconferencia desde su consulta en Cantabria. La entrevista, reconoce, le ha activado la ansiedad porque no est&aacute; acostumbrado a atender a los medios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por empezar por lo m&aacute;s b&aacute;sico, &iquest;qu&eacute; es la ansiedad? &iquest;Sentirla es siempre un trastorno? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad realmente es una emoci&oacute;n y si est&aacute; en nosotros, est&aacute; en nuestras c&eacute;lulas y en nuestro ADN, es porque tiene una funci&oacute;n precisamente adaptativa. Nadie me ha planteado en la consulta que su objetivo es quitarse la tristeza pero s&iacute; la depresi&oacute;n, que es una respuesta exagerada de esa emoci&oacute;n en cuanto a intensidad. Sin embargo, s&iacute; vienen personas que entienden que la ansiedad es algo completamente antinatural y buscan quitarla. Igual que la alegr&iacute;a, la tristeza, la ira o el asco, la ansiedad forma parte de nosotros y est&aacute; bien que as&iacute; sea. Por ejemplo, como no estoy acostumbrado a hablar con los medios me siento ansioso. Si hago muchas m&aacute;s entrevistas probablemente dejar&eacute; de estarlo. 
    </p><p class="article-text">
        En general, esta emoci&oacute;n viene a visitarnos cuando hemos detectado una potencial amenaza y busca aportarnos los medios necesarios para salir airosos de la mejor manera. Puede aparecer en momentos muy variados en funci&oacute;n de d&oacute;nde pongamos la atenci&oacute;n, como hacer una publicaci&oacute;n en redes sociales y que nadie le haya dado a 'me gusta'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; l&iacute;nea para considerarlo un desorden?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como pasa con cualquier desorden, el trastorno significa que nos causa un deterioro significativo en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a por ser una respuesta demasiado intensa, frecuente y duradera. Como el dolor, que significa que puede haber infecci&oacute;n o algo roto. En este caso, cuando se presenta ansiedad hay que preguntarse por qu&eacute;. Pongo en el libro algunos ejemplos de estudiantes con un perfil de mucha autoexigencia que terminan teniendo dificultades para hacer una vida normal (para ir al instituto o incluso para salir a la calle) y es necesario bajar el ritmo porque lo que se pretende no es posible. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es frecuente pensar que cuando tenemos un ataque de ansiedad nos ahogamos o vamos a tener un ataque al coraz&oacute;n. &iquest;Realmente hay riesgo de que eso pase? </strong>
    </p><p class="article-text">
        A mis pacientes les digo que cualquier persona puede tener un ataque de p&aacute;nico, que es como la manifestaci&oacute;n m&aacute;s fuerte de la ansiedad. Ahora, si nosotros sabemos interpretar lo que nos est&aacute; pasando y entendemos por qu&eacute; tenemos todos esos s&iacute;ntomas, nos vamos a ahorrar sufrimiento. A veces lo que explica el origen del problema es precisamente esa mala interpretaci&oacute;n. Es la idea que da t&iacute;tulo al libro: si un esquimal viene a estas latitudes y coge la gripe se va a asustar mucho porque no la conoce. Sin embargo, nuestra sociedad s&iacute; est&aacute; acostumbrada a esos s&iacute;ntomas. As&iacute; que el meollo del asunto no es tanto lo que pasa, sino la interpretaci&oacute;n de lo que est&aacute; pasando. El cerebro lo que m&aacute;s ama es la seguridad, la certeza y la rutina<strong>.</strong> Cuando nos pasa algo interno que desconocemos y puede ser una amenaza, es natural pensar que es algo malo y hay que buscar una soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; pasa en nuestro cuerpo entonces cuando tenemos un ataque de ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de hiperventilaci&oacute;n es muy frecuente, por ejemplo, en ataques de p&aacute;nico. Cuando se detecta una amenaza, mi sistema nervioso simp&aacute;tico se pone en marcha con adrenalina y eso requiere mucha gasolina. O sea, ox&iacute;geno, y empezamos a palpitar. Cuando metemos mucho de este gas cambia la proporci&oacute;n entre ox&iacute;geno y di&oacute;xido de carbono y eso nos hace sentirnos raros. Es como si tuvi&eacute;ramos una borrachera de ox&iacute;geno y, como pasa con el etanol cuando se bebe alcohol, vamos a ver las cosas de una manera alterada. Es inc&oacute;modo y desagradable pero no peligroso. Por eso recomendamos, y lo hemos visto en series americanas, respirar en una bolsa o respirar sobre nuestras manos cerr&aacute;ndolas para restablecer el equilibrio qu&iacute;mico. Eso permite que aspiremos el propio di&oacute;xido de carbono que estamos expulsando. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestro organismo está muy bien preparado para responder a estresores puntuales de días, semanas o meses, pero no para estar permanentemente activo. Es nocivo y puede terminar alterando el sistema inmune</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Que estemos sobreactivados de esta manera no es malo a nivel org&aacute;nico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los estresores son de muy diferente tipo: no es lo mismo un estudiante que tiene muchos nervios por un examen que una persona que est&aacute; pasando un duelo por una ruptura sentimental o por un fallecimiento. Pueden ser m&aacute;s o menos intensos, pero normalmente tienen un inicio y un final. Lo que es malo para nuestra salud es lo que se conoce como estresor cr&oacute;nico, un estresor que dura dos, tres, cuatro a&ntilde;os. Por ejemplo, que est&eacute;s desbordado en el trabajo durante mucho tiempo porque tendr&iacute;a que haber cinco personas y hay tres. Nuestro organismo est&aacute; muy bien preparado para responder a estresores puntuales de d&iacute;as, semanas o meses, pero no para estar permanentemente activo aunque sea a m&aacute;s baja intensidad durante mucho tiempo. Es nocivo y puede terminar alterando el sistema inmune. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cerebro, dice, puede reescribirse y terminar respondiendo de una manera neutra a est&iacute;mulos que grabamos como peligrosos (aunque no siempre lo sean). &iquest;C&oacute;mo se hace esa reescritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para sustituir una experiencia traum&aacute;tica hace falta un c&uacute;mulo de experiencias, digamos neutras, en las que no pase nada. Con la conducci&oacute;n se ve muy claro: personas que llevan 20 a&ntilde;os al volante y un d&iacute;a tienen un accidente de tr&aacute;fico. Seguramente esa persona cuando vuelva a coger el coche despu&eacute;s de tres meses estar&aacute; nerviosa porque su mente no se queda en las dos d&eacute;cadas que no ha ocurrido nada sino en esa &uacute;ltima experiencia. En que la &uacute;ltima vez que se subi&oacute; al coche casi no lo cuenta. A medida que contin&uacute;o conduciendo y todo est&aacute; bien, el miedo va a disminuir y aqu&iacute; va a ser poco importante si lo hacemos con medicaci&oacute;n o sin medicaci&oacute;n. El cerebro se va a modificar igualmente. Lo que no funciona es tomar medicaci&oacute;n y no conducir. Ah&iacute; estamos en las mismas, porque no estamos ense&ntilde;ando al cerebro que conducir no es tan peligroso como pensaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Propone ejercicios para acelerar el coraz&oacute;n o hiperventilar, incluso apretarse la garganta, para emular s&iacute;ntomas t&iacute;picos de los ataques de p&aacute;nico. Hay quien pueda pensar que esto es un poco masoquista, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo comparo con el fisioterapeuta. Cuando vamos por un esguince o una lesi&oacute;n nos dan un masaje muchas veces doloroso, salimos, pagamos y nos dicen que es bueno que vayas a casa y sigas haciendo estos otros ejercicios. Y las personas los aceptan porque cient&iacute;ficamente est&aacute; probado que son buenos para mejorar a medio o largo plazo. Esa es la clave. Como seres humanos buscamos el cortoplacismo, pero los problemas complejos no tienen soluciones sencillas. Estos ejercicios, como dar vueltas, permiten que nuestro cerebro reaprenda. Hacer esa reescritura de la que habl&aacute;bamos. Solo se puede cambiar as&iacute;, con la experiencia. As&iacute; que inevitablemente el tratamiento pasa por ense&ntilde;ar a ese cerebro que esas sensaciones que en su d&iacute;a malinterpret&oacute; como amenazantes no lo son. Pero claro, hay que pasar por eso para recuperar la autonom&iacute;a, para estar mejor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay rasgos de personalidad que predisponen m&aacute;s a sufrir problemas de ansiedad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay descritos algunos rasgos o formas de ser que conviven m&aacute;s con problemas de ansiedad. Uno de ellos es el perfeccionismo, la autoexigencia, la competitividad. Ocurre en personas que buscan est&aacute;ndares irrealizables y est&aacute;n abocadas a sufrir bastante. Tambi&eacute;n pasa con rasgos de neuroticismo, es decir, perfiles emocionalmente m&aacute;s inestables, m&aacute;s impulsivos, m&aacute;s an&aacute;rquicos. Para quien el miedo est&aacute; muy presente tambi&eacute;n suele ser un problema porque conduce a ser poco asertivos, a tener dificultad para imponer l&iacute;mites, a decir que no. Esto est&aacute; vinculado tambi&eacute;n con la alta amabilidad, cuando se dan relaciones de mucha bondad y generosidad de un lado y eso, al no ser equitativo, de alg&uacute;n modo te chupa la energ&iacute;a. Pienso, por ejemplo, en mujeres que cuidan, que preparan comida a toda la familia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad que nos rodea es tan exigente y tan competitiva, tiene esa permanente presión por la productividad que nos lleva al límite y a poder tener potencialmente problemas de ansiedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vincular los trastornos de ansiedad con c&oacute;mo son los individuos no se puede considerar un poco reduccionista? Es decir, desvincular a las personas de su contexto para explicar los problemas de salud mental. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En el libro doy espacio a las variables de contexto. El factor del contexto actual en el que vivimos predispone a mucha ansiedad. Hace unos a&ntilde;os todo estaba m&aacute;s establecido: nac&iacute;as en un lugar, los roles estaban m&aacute;s marcados, no sol&iacute;as cambiar de sitio. La vida era menos sedentaria, m&aacute;s social, nos aliment&aacute;bamos mejor. No hablo en t&eacute;rminos de si se era m&aacute;s feliz o menos, sino de ansiedad. La sociedad que nos rodea es tan exigente y tan competitiva, tiene esa permanente presi&oacute;n por la productividad que nos lleva al l&iacute;mite y a poder tener potencialmente problemas de ansiedad. Tenemos que formarnos m&aacute;s, viajar m&aacute;s, tener m&aacute;s experiencias. Estamos permanentemente sobreestimulados a trav&eacute;s de notificaciones que nos hacen ir a toda prisa por miedo a perdernos algo. Hay una ansiedad financiera o econ&oacute;mica tambi&eacute;n: una persona para poder desarrollarse necesita una m&iacute;nima infraestructura. Son todo circunstancias que predisponen a las personas a estar insatisfechas o frustradas y ese estado es un caldo de cultivo para la ansiedad o la mala salud mental en general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dir&iacute;a entonces que la sociedad actual es un disparador de problemas de ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un disparador es un predisponente en el cual el disparador puede ser que no me han cogido en esta oferta de trabajo, o tuve una bronca con mi jefe. En cualquier caso, estos problemas se desencadenan normalmente por la mezcla de al menos dos variables: personalidad y contexto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay estudios que confirman que los trastornos de ansiedad han aumentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y en Espa&ntilde;a somos l&iacute;deres en consumo de benzodiazepinas. A la vez, la estructura de la sanidad p&uacute;blica para ofrecer psicoterapia es escasa. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto no se puede entender. Si queremos que una intervenci&oacute;n sea lo m&aacute;s eficaz posible tambi&eacute;n deber&iacute;a ser lo m&aacute;s temprana posible porque cuantas m&aacute;s experiencias acumuladas, m&aacute;s dif&iacute;cil va a ser trabajarlo. Por otro lado, tambi&eacute;n entiendo a los m&eacute;dicos y m&eacute;dicas de familia que mandan medicaci&oacute;n cuando llega un paciente que tiene ataques de ansiedad que no le dejan hacer una vida normal. Si la persona no trabaja esas sensaciones, cuando deje de tomar la medicaci&oacute;n volver&aacute;n a aparecer. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nuestra mente no es nuestra amiga ni su principal objetivo es hacernos felices&rdquo;, dice en el libro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tendemos a interpretar las cosas que nos pasan con la informaci&oacute;n del medio y en el medio nos hablan de una cierta <em>happycracia</em>, de que hay soluci&oacute;n para todo, de que siempre tenemos que estar bien. Vemos t&iacute;tulos sugerentes como &ldquo;el secreto de la felicidad&rdquo; o &ldquo;c&oacute;mo hacer que te pasen cosas buenas&rdquo; y podemos dejarnos seducir. Pero en el fondo estamos buscando cosas que no son posibles y eso genera m&aacute;s insatisfacci&oacute;n y m&aacute;s frustraci&oacute;n. Entiendo que esa persona puso el t&iacute;tulo para vender libros, pero nuestra finalidad como seres vivos no es ser felices sino la supervivencia. Aunque es cierto que en nuestro contexto las amenazas son singulares y est&aacute;n configuradas por la sociedad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/diseccionar-ansiedad-entenderla-borrachera-oxigeno_128_12147476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2025 19:27:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/064c5f85-23cc-42e4-be29-9f963f3dee10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11898824" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/064c5f85-23cc-42e4-be29-9f963f3dee10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11898824" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diseccionar la ansiedad para entenderla: "Es como una borrachera de oxígeno"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/064c5f85-23cc-42e4-be29-9f963f3dee10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Ansiedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La herida invisible de la DANA: llanto repentino, ansiedad y pesadillas en la zona cero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/herida-invisible-dana-llanto-repentino-ansiedad-pesadillas-zona-cero_1_12107294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6896cec2-6bc4-4d51-bae2-1c74ec0e15a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La herida invisible de la DANA: llanto repentino, ansiedad y pesadillas en la zona cero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno de Mazón no ha contratado psicólogos para los afectados ni tiene un plan específico para ellos. A las familias de los tres desaparecidos no les ha ofrecido asistencia: "No nos ha llamado nadie de la Generalitat", cuenta Ernesto, tío de la mujer desaparecida de Chiva que ha dejado dos huérfanos. Voluntarios, Cruz Roja o el Colegio de la Psicología hacen terapias grupales en la zona cero, donde hay estrés postraumático aflorando tras la riada</p><p class="subtitle">Casa por casa con la Cruz Roja en Paiporta: “Trabajé en dos tsunamis en Filipinas y esto es muy parecido”
</p></div><p class="article-text">
        Leer el <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/terribles-relatos-victimas-jueza-dana-tenian-haber-avisado-gente-subiera-alto_1_12085129.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sumario judicial de la DANA</a> es ver una pel&iacute;cula de terror: una familia que intenta trepar con una s&aacute;bana a un primer piso y ve c&oacute;mo la hija, de 11 a&ntilde;os, cae y desaparece para siempre en la corriente. Se salvan el matrimonio y su hijo de cuatro a&ntilde;os. Una mujer que llama insistentemente a su madre despu&eacute;s de que esta le diga &ldquo;me voy a morir&rdquo;, como as&iacute; fue. Vecinos que intentaron atrapar a otros de la mano y no pudieron. Gente que esper&oacute; agarrada a las ramas de un &aacute;rbol durante horas. La zona cero de la riada tiene una enorme herida que no cicatriza. Cuando llueve y hay alerta, como esta semana, es a&uacute;n peor. Cuatro meses despu&eacute;s, hables con quien hables, en alg&uacute;n punto de la conversaci&oacute;n viene un llanto espont&aacute;neo: &ldquo;Ayer mismo me abrac&eacute; con una vecina y nos pusimos a llorar&rdquo;, cuenta Amparo, que es m&eacute;dico y vive en Algemes&iacute;, una localidad rodeada por el r&iacute;o Magro que qued&oacute; arrasada el 29 de octubre. &ldquo;Desde entonces tengo un pensamiento muy lento, he perdido un mont&oacute;n de kilos, me he hecho vieja, pero no son a&ntilde;os, es tristeza. Nos sentimos cansados, de hecho no puedo hacer nada que me resulte placentero&rdquo;, cuenta minutos despu&eacute;s de dar de baja su coche a ver si cobra alguna ayuda. &ldquo;A&uacute;n estamos as&iacute;, cuatro meses despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel terrible martes de octubre el cerebro de cientos de miles de personas se puso en modo peligro, como el de Amparo, sacando energ&iacute;a para salvarse y apagando todo lo que no era relevante para ese fin. Por eso hubo gente de 100 kilos que cupo por una ventanita o quien aguant&oacute; cuatro horas, con 50 a&ntilde;os, cogida a un cable de la luz. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema nervioso coge energ&iacute;a de donde sea&rdquo; para sobrevivir, cuenta Teresa Mar&iacute;n, psic&oacute;loga de emergencias que lleg&oacute; junto a un m&eacute;dico y un cami&oacute;n militar los primeros d&iacute;as de la riada a l'Horta Sud. Lo dif&iacute;cil es volver del estado de alerta al de normalidad: &ldquo;Lo primero que hacemos es ayudar a recobrar el control, poner a la persona en un lugar seguro, que se oriente y pueda contactar con sus personas queridas, que entienda que las ganas de vomitar o el dolor de cabeza que tiene son s&iacute;ntomas normales despu&eacute;s de que su cuerpo haya reaccionado para salvarse&rdquo;. El problema en la DANA es que vivieron &ldquo;una sucesi&oacute;n de emergencias&rdquo; por la ayuda que no llegaba. Mar&iacute;n, que tambi&eacute;n ha ayudado a polic&iacute;as que atendieron la cat&aacute;strofe, se&ntilde;ala que los primeros auxilios psicol&oacute;gicos se deben dar antes de las 72 horas: &ldquo;Es como si tienes un accidente de coche en la autov&iacute;a. Tu cuerpo se pone en alerta, pero cuando ves a la ambulancia baja tu ansiedad. Aqu&iacute; pasaron muchos d&iacute;as hasta que se sintieron atendidos y seguros&rdquo;. Adem&aacute;s, no tuvieron la posibilidad de &ldquo;darse un lugar, un espacio&rdquo; porque ten&iacute;an que ayudar a otros, &ldquo;hab&iacute;a gente que ni com&iacute;a y no se daba ni cuenta&rdquo;. Mar&iacute;n no ha vuelto a visitar a la gente que atendi&oacute; porque es perjudicial para ellos, &ldquo;al verme revivir&iacute;an todo de nuevo, no est&aacute; recomendado en la psicolog&iacute;a de las emergencias&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/143f5583-88aa-434b-96f9-981cf6cfe973_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/143f5583-88aa-434b-96f9-981cf6cfe973_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/143f5583-88aa-434b-96f9-981cf6cfe973_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/143f5583-88aa-434b-96f9-981cf6cfe973_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/143f5583-88aa-434b-96f9-981cf6cfe973_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/143f5583-88aa-434b-96f9-981cf6cfe973_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/143f5583-88aa-434b-96f9-981cf6cfe973_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Presentación de la Associació de Víctimes Dana 29 octubre 2024"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Presentación de la Associació de Víctimes Dana 29 octubre 2024                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo experto en trauma Miguel F&uacute;ster entr&oacute; en la zona cero despu&eacute;s de Teresa, en la fase para tratar las experiencias de estr&eacute;s traum&aacute;tico continuado. Al vivir una cat&aacute;strofe &ldquo;se activa nuestra am&iacute;gdala y el hipocampo, que es como nuestro reloj interno, se bloquea y convierte esa experiencia en algo atemporal&rdquo;, explica. Aunque haya pasado la experiencia, &ldquo;el cuerpo puede continuar&nbsp;en alerta constante, lo que lleva a poder tener diversos s&iacute;ntomas como pesadillas o flashbacks. El individuo puede tener tambi&eacute;n cambios de humor pronunciados y, a veces, al contrario,&nbsp;no sentir, se queda congelado. Es el cerebro intentando adaptarse porque contin&uacute;a en modo peligro&rdquo;. Para procesar el trauma, &ldquo;que no es lo que pas&oacute;, sino lo que qued&oacute; encapsulado&rdquo;, hacen sesiones conjuntas con personas que vivieron la experiencia abrumadora, se les pide&nbsp;que pasen&nbsp;una pel&iacute;cula de todo el evento que pas&oacute; desde los momentos antes de la cat&aacute;strofe hasta hoy. &ldquo;Despu&eacute;s les pedimos que detecten lo que para ellos es peor y que nos digan d&oacute;nde lo sienten en el cuerpo&rdquo; para, a continuaci&oacute;n, abordarlo con movimiento corporal para desbloquearlo del cuerpo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1edb1c7a-98a7-42f6-be39-6a2108c3384c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1edb1c7a-98a7-42f6-be39-6a2108c3384c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1edb1c7a-98a7-42f6-be39-6a2108c3384c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1edb1c7a-98a7-42f6-be39-6a2108c3384c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1edb1c7a-98a7-42f6-be39-6a2108c3384c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1edb1c7a-98a7-42f6-be39-6a2108c3384c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1edb1c7a-98a7-42f6-be39-6a2108c3384c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Asistentes a una manifestación para exigir la dimisión de Mazón en València"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Asistentes a una manifestación para exigir la dimisión de Mazón en València                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El caso de Saray, Ernesto y Susana es m&aacute;s sangrante. Siguen esperando a que encuentren los cuerpos de sus seres queridos, de manera que no han podido cerrar el c&iacute;rculo ni empezar el duelo, la cicatriz est&aacute; abierta y esperando. Son casos en los que el acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico es esencial: &ldquo;A m&iacute; de la Generalitat no me ha llamado nadie, ni me han ofrecido ninguna ayuda de nada, ni tampoco psicol&oacute;gica&rdquo;, cuenta indignado Ernesto. Su sobrina Elizabeth es la mujer de Chiva que iba en coche con su madre y cuyo cuerpo no ha aparecido casi cinco meses despu&eacute;s. Elizabeth dej&oacute; un chico hu&eacute;rfano de 19 a&ntilde;os, Iv&aacute;n, y una ni&ntilde;a de cuatro. &ldquo;Fue el ayuntamiento el que nos ofreci&oacute; un psic&oacute;logo, e Iv&aacute;n y yo estamos yendo&rdquo;. La delegada de Gobierno s&iacute; que lo visit&oacute; para ofrecerle lo que necesitara y le manda mensajes habitualmente. &ldquo;Pero ni Maz&oacute;n ni nadie de su gobierno ni ning&uacute;n representante auton&oacute;mico nos ha llamado, se ve que una vida no vale una llamada&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8327a1f6-e405-468e-958a-b850256157ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8327a1f6-e405-468e-958a-b850256157ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8327a1f6-e405-468e-958a-b850256157ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8327a1f6-e405-468e-958a-b850256157ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8327a1f6-e405-468e-958a-b850256157ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8327a1f6-e405-468e-958a-b850256157ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8327a1f6-e405-468e-958a-b850256157ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varios vecinos observan las obras de derribo de las casas afectadas por la dana en Chiva"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varios vecinos observan las obras de derribo de las casas afectadas por la dana en Chiva                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Saray sigue esperando que aparezca el cuerpo de su padre, arrastrado por la riada justo despu&eacute;s de poder poner a salvo a sus hijos en el techo del coche. Confirma a elDiario.es lo que denunci&oacute; en La Sexta: &ldquo;No nos ha llamado nadie de la Generalitat, tampoco nos han ofrecido ayuda&rdquo;. Ni siquiera a sus hijos, que vieron c&oacute;mo pas&oacute; todo y c&oacute;mo el agua se llev&oacute; a su abuelo. Susana perdi&oacute; a su hija &ndash;la joven con s&iacute;ndrome de Down hallada en la Albufera&ndash; y a su marido, cuyo cuerpo no ha sido todav&iacute;a hallado. Aunque no tiene &aacute;nimo para hablar, Ernesto confirma que tampoco ha recibido ofrecimiento de ayuda psicol&oacute;gica por parte de la Generalitat.
    </p><h2 class="article-text">Sin contratos extraordinarios</h2><p class="article-text">
        De hecho, la Conselleria de Sanidad del Gobierno de Maz&oacute;n, la encargada de la salud mental, no ha hecho ning&uacute;n plan estructural para los afectados de la DANA prolongado en el tiempo ni contrataciones extraordinarias para dar servicio a la zona arrasada por la tragedia. Los primeros d&iacute;as reclut&oacute; en la Feria de Muestras un grupo de 30 psic&oacute;logos que atend&iacute;an a v&iacute;ctimas de desaparecidos y tambi&eacute;n por videollamada. Tambi&eacute;n anunci&oacute; e implement&oacute; &ldquo;17 unidades&rdquo; en las zonas afectadas &ndash;que retiraron a los 27 d&iacute;as de la DANA, dejando un punto en Picanya y Paiporta&ndash;&nbsp;y la actuaci&oacute;n de &ldquo;120 psic&oacute;logos&rdquo;. Lo que ha hecho es ir moviendo sus recursos existentes para que trataran a los afectados, tambi&eacute;n por las tardes o los fines de semana, sobre todo en las primeras semanas de la tragedia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6c51161-761e-4133-9046-bd932e10b507_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6c51161-761e-4133-9046-bd932e10b507_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6c51161-761e-4133-9046-bd932e10b507_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6c51161-761e-4133-9046-bd932e10b507_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6c51161-761e-4133-9046-bd932e10b507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6c51161-761e-4133-9046-bd932e10b507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6c51161-761e-4133-9046-bd932e10b507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Alfafar recupera su hipermercado Carrefour tras la dana de octubre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alfafar recupera su hipermercado Carrefour tras la dana de octubre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En realidad, como confirman trabajadores de los departamentos de Torrent, Requena, o Manises, se trata de personal empleado en la p&uacute;blica que voluntariamente ha querido hacer horas extra, normalmente por las tardes, fuera de su horario laboral, &ldquo;m&oacute;dulos que adem&aacute;s todav&iacute;a no se han abonado&rdquo;, puntualizan fuentes del sindicato UGT. Trabajadores de CCOO, SATSE y CSIF tambi&eacute;n confirman que, aunque se han agilizado algunas contrataciones previstas anteriormente, no ha habido refuerzos <em>ad hoc</em> por la DANA en un sistema de salud mental que ya era precario antes del 29-O. Ha habido contrataciones previstas anteriormente en algunos hospitales (como el doctor Peset, que atiende a parte de la zona cero) y terapias grupales, por ejemplo, en La Ribera, gracias a la implicaci&oacute;n de profesionales sanitarios que han querido reubicarse o ampliar sus jornadas para ayudar en sus pueblos o en puntos cercanos a las localidades arrasadas. Otros muchos adem&aacute;s lo han hecho de manera totalmente voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        La propia Conselleria de Sanidad admiti&oacute; a finales de enero por escrito que no ha puesto m&aacute;s recursos en salud mental espec&iacute;ficos para la cat&aacute;strofe en respuesta a una pregunta parlamentaria de Comprom&iacute;s hecha por el diputado Carles Esteve. Seg&uacute;n explicaban, porque no hace falta: &ldquo;No ha sido preciso crear puestos de trabajo no estructurales&rdquo;, es decir, no ha habido contrataciones extraordinarias, ni convenios con la privada para tener m&aacute;s recursos que se puedan dedicar a la zona cero. El conseller, Marciano G&oacute;mez, lo justifica en que en septiembre, un mes antes de la riada, se hab&iacute;an creado 102 puestos de salud mental en la provincia de Val&egrave;ncia. elDiario.es ha preguntado cu&aacute;ntos de esos puestos han sido efectivamente cubiertos, adem&aacute;s de creados, sin obtener respuesta. &ldquo;Desde la Conselleria de Sanidad se ha ido dando respuesta a las diferentes fases; desde la intervenci&oacute;n en crisis, hasta la configuraci&oacute;n de unidades especializadas en el trauma psicol&oacute;gico en cuatro hospitales que atienden de tarde&rdquo;, dec&iacute;an fuentes del departamento en una nota de prensa, aunque puntualizan que ahora son ya suete. &ldquo;Estas unidades se encargan de dar seguimiento a los pacientes atendidos inicialmente por los 17 equipos de salud mental, en Feria Val&egrave;ncia y asumen la atenci&oacute;n de nuevos casos identificados por los equipos de Atenci&oacute;n Primaria y de Salud Mental en los municipios afectados&rdquo;. El Ministerio de Sanidad tambi&eacute;n anunci&oacute; que enviar&iacute;a 42 psic&oacute;logos y formar&iacute;a 9 unidades, pero no han llegado por problemas &ldquo;burocr&aacute;ticos&rdquo;. Fuentes del Ministerio calculan que lo har&aacute;n en las &ldquo;pr&oacute;ximas semanas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28beb519-ca2a-4619-baaa-3d7df8f1fbe9_source-aspect-ratio_50p_1113109.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28beb519-ca2a-4619-baaa-3d7df8f1fbe9_source-aspect-ratio_50p_1113109.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28beb519-ca2a-4619-baaa-3d7df8f1fbe9_source-aspect-ratio_75p_1113109.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28beb519-ca2a-4619-baaa-3d7df8f1fbe9_source-aspect-ratio_75p_1113109.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28beb519-ca2a-4619-baaa-3d7df8f1fbe9_source-aspect-ratio_default_1113109.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28beb519-ca2a-4619-baaa-3d7df8f1fbe9_source-aspect-ratio_default_1113109.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/28beb519-ca2a-4619-baaa-3d7df8f1fbe9_source-aspect-ratio_default_1113109.jpg"
                    alt="Respuesta parlamentaria de Sanidad en la que admite que no ha creado puestos estructurales de salud mental por la DANA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Respuesta parlamentaria de Sanidad en la que admite que no ha creado puestos estructurales de salud mental por la DANA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La experiencia que han vivido muchas de las v&iacute;ctimas es menos completa que la que expone el gobierno de Maz&oacute;n. &ldquo;A m&iacute; me vio una mujer de la Cruz Roja y me dijo que necesitaba ayuda, y gracias a eso estoy en un grupo de terapia que hacen los fines de semana en la cooperativa&rdquo;, cuenta Amparo, que recuerda que en cierto momento se ofrecieron terapias grupales desde la administraci&oacute;n anunciadas por redes sociales. Supervivientes contactados por elDiario.es en diferentes localidades no saben nada de atenci&oacute;n mental y siguen enredados con la burocracia. Muchos han visto a la Cruz Roja y, en los primeros d&iacute;as, voluntarios. Entre los consultados hay tristeza, pesadillas, ansiedad o im&aacute;genes muy vivas de la tragedia estando incluso despiertos.
    </p><p class="article-text">
        Christian Lesaec, que viv&iacute;a en un adosado en Alfafar afectado por el agua y es presidente de la Asociaci&oacute;n de Damnificados por la DANA Horta Sud &ndash;aglutina a 480 personas&ndash; s&iacute; que conoce casos de supervivientes que est&aacute;n yendo al psic&oacute;logo, pero porque se lo est&aacute;n pagando ellos o porque han encontrado a samaritanos. &ldquo;Tenemos a una persona que perdi&oacute; a su mujer y a su suegra que hab&iacute;a pedido ayuda al centro de salud y llevaba semanas esperando. Al final hemos conseguido que vaya a un grupo de apoyo del Colegio de Psic&oacute;logos&rdquo;. El transporte es otro impedimento: &ldquo;Es de l'Alc&uacute;dia y hay que llevarlo a Val&egrave;ncia&rdquo;. Desde la Conselleria aseguran que a los pacientes de la DANA se les atiende &ldquo;de manera prioritaria&rdquo;, pero &ldquo;deben pedir la ayuda al m&eacute;dico de familia&rdquo;. La especialidad de salud mental es una de las m&aacute;s saturadas de la sanidad p&uacute;blica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9019252-26ed-4897-a92d-5779bbaf59e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9019252-26ed-4897-a92d-5779bbaf59e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9019252-26ed-4897-a92d-5779bbaf59e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9019252-26ed-4897-a92d-5779bbaf59e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9019252-26ed-4897-a92d-5779bbaf59e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a9019252-26ed-4897-a92d-5779bbaf59e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a9019252-26ed-4897-a92d-5779bbaf59e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Familiares de víctimas de la DANA en la quinta manifestación convocada para exigir la dimisión del president de la Generalitat"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Familiares de víctimas de la DANA en la quinta manifestación convocada para exigir la dimisión del president de la Generalitat                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Francisco Santolaya es el decano del Colegio Oficial de la Psicolog&iacute;a de Val&egrave;ncia, que desde el primer momento organiz&oacute; equipos de psicoemergencias y ahora terapias grupales de estr&eacute;s postraum&aacute;tico. Todo autofinanciado o pagado por empresas privadas. &ldquo;En casos como el de la DANA hay que ir a las zonas, preferiblemente con psic&oacute;logos de all&iacute;. Hay que poner la ayuda a disponibilidad, porque los seres humanos tenemos un rango en el que somos capaces de pedir ayuda, pero cuando entramos en otro rango ya no somos capaces&rdquo;. Expertos en salud mental consultados coinciden en que en casos as&iacute; no es efectivo actuar &ldquo;a demanda, hay que hacerlo de manera proactiva&rdquo;: 
    </p><p class="article-text">
        Cuando viene una hecatombe &ldquo;llega lo que se llama la curva heroica, las personas hacen esfuerzos indescriptibles, pero luego llega el baj&oacute;n, ansiedad, depresi&oacute;n y el estr&eacute;s postraum&aacute;tico, lo que antes se llamaba neurosis de guerra, que es cuando las personas reviven la situaci&oacute;n de peligro aunque ya haya pasado, lo cual interfiere much&iacute;simo en la vida diaria&rdquo;, apunta Santolaya, que confirma que esta semana de alerta y lluvias en Val&egrave;ncia ha sido muy mala porque ha hecho revivir la tragedia. 
    </p><p class="article-text">
        El nerviosismo y ansiedad de miles de vecinos por si se repet&iacute;a la riada ha llevado a decenas de ayuntamientos, a la Generalitat y al Gobierno a dar informaci&oacute;n constante en esta semana de lluvias persistentes, pero en esta ocasi&oacute;n no solo sobre los riesgos, sino tambi&eacute;n sobre la normalidad de los cauces. Mar&iacute;a, por ejemplo, vive en Paiporta y puso las joyas &ldquo;y los papeles de importancia en un altillo por si acaso&rdquo; el lunes. La alcaldesa de esa localidad, ante las visitas constantes de vecinos al barranco del Poyo, decidi&oacute; instalar una webcam y emitir en directo para que vieran que no iba a desbordarse. El cauce no ha repetido en esta ocasi&oacute;n la tr&aacute;gica subida, pero ha dejado en los pueblos que atraviesa, como ha hecho el r&iacute;o Magro en Utiel y La Ribera, un reguero de heridas invisibles que a&uacute;n no cierran.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Ejerique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/herida-invisible-dana-llanto-repentino-ansiedad-pesadillas-zona-cero_1_12107294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Mar 2025 21:21:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6896cec2-6bc4-4d51-bae2-1c74ec0e15a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="323200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6896cec2-6bc4-4d51-bae2-1c74ec0e15a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="323200" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La herida invisible de la DANA: llanto repentino, ansiedad y pesadillas en la zona cero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6896cec2-6bc4-4d51-bae2-1c74ec0e15a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DANA,Psicología,Atención psicológica,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lola López Mondéjar: "La revolución digital ha comportado el final de la era de los ideales ilustrados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lola-lopez-mondejar-revolucion-digital-comportado-final-ideales-ilustrados-cat-cat_1_11808324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2da6b51-9ef9-476a-ae1c-1249debe0621_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lola López Mondéjar: &quot;La revolución digital ha comportado el final de la era de los ideales ilustrados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora, Premio Anagrama de Ensayo 2024, publica 'Sin relato', una pesimista reflexión sobre el efecto de la tecnología digital en la salud mental y social de las personas</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar'  - Lo que la historia nos enseña sobre el concepto de ‘lentitud’: del estigma social a la acción revolucionaria</p></div><p class="article-text">
        Como psicoanalista, Lola L&oacute;pez Mond&eacute;jar (Molina de Segura, Murcia, 1958) tiene una amplia experiencia cl&iacute;nica que, unida a su convicci&oacute;n humanista, le ha servido de acicate para desarrollar una s&oacute;lida carrera como narradora de ficci&oacute;n y ensayista. Tras la amplia repercusi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/fantasia-invulnerabilidad-libro-invulnerables_132_8852978.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Invulnerables e invertebrados: Mutaciones antropol&oacute;gicas del sujeto contempor&aacute;neo</em></a>&nbsp;(Anagrama, 2022), ahora regresa con <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/premio-anagrama-de-ensayo/9788433927378/A_614" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Sin relato. Atrofia de la capacidad narrativa y crisis de la subjetividad</em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/premio-anagrama-de-ensayo/9788433927378/A_614" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>(Anagrama, 2024), ensayo que le ha valido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/lola-lopez-mondejar-gana-premio-anagrama-ensayo-alegato-homogeneizacion-digital-identidades-cat_1_11712872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Premio Anagrama en esta categor&iacute;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Sin relato</em> constituye una severa reflexi&oacute;n sobre los efectos que el capitalismo de la vigilancia digital est&aacute; teniendo sobre nuestra inteligencia y nuestra capacidad de pensar de una manera cr&iacute;tica, pero tambi&eacute;n sobre nuestra salud mental y nuestra capacidad para sanarla. 
    </p><p class="article-text">
        En un plano de mayor escala, el libro de L&oacute;pez M&oacute;ndejar plantea que ese mismo capitalismo ha arrasado con los ideales de la Ilustraci&oacute;n que pon&iacute;an a la persona en el centro del debate pol&iacute;tico, una persona que corre el riesgo de terminar convertida en una mera extensi&oacute;n de los dispositivos tecnol&oacute;gicos que han colonizado su vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le lleva a escribir este libro? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sin relato</em> parte de la enorme perplejidad que siento &uacute;ltimamente al observar c&oacute;mo llegan los pacientes a mi consulta con una gran incapacidad de establecer un nexo entre el s&iacute;ntoma, que a veces es solo una ansiedad generalizada o ataques de p&aacute;nico, y su biograf&iacute;a. No pueden unir eso, no son capaces de explicar por qu&eacute; les pasa lo que les pasa. No es que les falten las palabras, sino la capacidad para usarlas y articular el relato.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e5918d60-32c3-49da-b8fd-e44fa56f6d1f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Y esto, que es algo que siempre se ha producido en determinadas psicopatolog&iacute;as, como los trastornos psicosom&aacute;ticos, de pronto empec&eacute; a ver que se extend&iacute;a. Al preguntar a otros analistas s&iacute; observaban lo mismo que yo &ndash;esta imposibilidad de hacer una narraci&oacute;n autobiogr&aacute;fica&ndash; la respuesta fue abrumadoramente afirmativa. De ah&iacute;, enlazando con mi ensayo anterior, <em>Invulnerables e invertebrados</em>, donde hablaba en un cap&iacute;tulo de &ldquo;los hombres y mujeres huecas&rdquo;, me di cuenta de que ese era el problema. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se puede explicar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como una oquedad que se ha creado en nosotros, una falta de profundidad reflexiva podr&iacute;amos decir, que depende del sistema social y de producci&oacute;n en el que estamos insertos. Y lo peor es que el sistema propone una forma de llenar esa oquedad que consiste b&aacute;sicamente en anular el pensamiento, lo cual crea todav&iacute;a m&aacute;s oquedad. Esta es la premisa que he utilizado para la obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que esa propuesta de anulaci&oacute;n del pensamiento&nbsp;es intencionada por parte de los poderes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo es por parte del <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/empresas-interesa-consumo-racional-pagamos_128_2234757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capitalismo postfordista</a> y, de forma exponencial, por el capitalismo digital. Es decir, las grandes plataformas no son inocentes, sus algoritmos no son as&iacute; por azar, saben que est&aacute;n sustrayendo el pensamiento e intentan vaciarnos para darnos sus propuestas, que suelen ser de consumo y de un entretenimiento muy hueco que busca capturar nuestra atenci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las plataformas saben perfectamente que los adolescentes y las personas que pasan más tiempo delante de las pantallas sufren una atrofia del pensamiento y una merma en su capacidad del pensamiento crítico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Plataformas como Facebook o X son instrumentos neutros e inocentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro que no son para nada inocentes y hay much&iacute;simos testimonios de ello. En un programa de Salvados habl&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/arturo-bejar-ex-ingeniero-meta-instagram-mayor-acoso-sexual-historia-humanidad_128_10767446.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arturo B&eacute;jar</a>, el exdirectivo de Meta que desafi&oacute; a Mark Zuckerberg. Explic&oacute; que las plataformas saben perfectamente que los adolescentes y las personas que pasan m&aacute;s tiempo delante de las pantallas sufren una atrofia del pensamiento y una merma en su capacidad del pensamiento cr&iacute;tico, lo que les lleva, por tanto, a un descenso de la capacidad narrativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; entendemos por capacidad narrativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La capacidad narrativa es la que nos permite explicar las cosas que nos pasan, explicarnos a nosotros mismos y relatar lo que nos sucede. Y esto engarza con lo que te contaba al principio respecto a mi experiencia cl&iacute;nica: cada vez hay m&aacute;s pacientes que no saben explicar de d&oacute;nde procede el malestar que les ha tra&iacute;do a mi consulta. Y sin esa explicaci&oacute;n no es posible establecer una relaci&oacute;n causal con el origen del malestar que permita abordarlo con eficiencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El concepto de &ldquo;hombres huecos&rdquo; protagoniza un poema hom&oacute;nimo de T.S. Eliot de 1925...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que el problema se inicia ya con la era industrial. El vaciamiento es un proceso que viene ligado al cambio tecnol&oacute;gico que produce a finales del siglo XIX y principios del XX, y que ahora se ha acentuado con el capitalismo digital, que explota econ&oacute;micamente nuestra atenci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sufrimos intensamente la sustitución del pensamiento y del conocimiento por el consumo de información sin contraste</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Y tambi&eacute;n Ortega y Gasset habla en </strong><em><strong>La rebeli&oacute;n de las masas</strong></em><strong> de un hombre nuevo que se comporta como una masa que hay que dirigir...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora ese hombre es guiado desde el exterior con la universalizaci&oacute;n de las pantallas. Si nos fijamos, estamos todo el d&iacute;a rodeados de pantallas que nos bombardean con informaci&oacute;n, que absorbemos de un modo pasivo. Sufrimos intensamente la sustituci&oacute;n del pensamiento y del conocimiento por el consumo de informaci&oacute;n sin contraste. 
    </p><p class="article-text">
        Y esta sustituci&oacute;n da lugar a hombres y mujeres que se dejan llevar por las propuestas externas mim&eacute;ticamente, de un modo acr&iacute;tico. Es lo que se conoce como &ldquo;identidades adhesivas&rdquo;.  Esto explicar&iacute;a la adhesi&oacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/peter-kreko-experto-desinformacion-teorias-conspiracion-son-beneficiosas-grandes-empresas_1_11419225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">determinadas ideolog&iacute;as extremistas o negacionistas</a> que incomprensiblemente triunfan hoy d&iacute;a y son promovidas desde las redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es peligrosa la proliferaci&oacute;n de estas identidades adhesivas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En adultos s&iacute;. Hay un deseo mim&eacute;tico en los seres humanos, un impulso de imitar a los otros, de copiar sus deseos. Este deseo es fundamental, por ejemplo, para el primer aprendizaje de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. La cuesti&oacute;n es que en este momento esa adhesi&oacute;n emocional a las ideolog&iacute;as y tesis de otros se produce en j&oacute;venes y adultos y cada vez de forma m&aacute;s mayoritaria. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, lo que era un ideal desde el renacimiento y hasta finales del siglo XX, el salir de esa infancia de la humanidad para crear una sociedad basada en la iluminaci&oacute;n que genera el conocimiento y la raz&oacute;n, se ha dinamitado y nos lleva a un tiempo completamente nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quiere decir que estamos ante el final de era de la Ilustraci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la revoluci&oacute;n digital est&aacute; comportando el final de la era de los ideales ilustrados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y quiz&aacute;s el hombre est&aacute; dejando de ser el centro del universo para ser una oveja de reba&ntilde;o?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para ser una m&aacute;quina, podr&iacute;amos decir. En el libro hablo de que nos estamos convirtiendo en &ldquo;c&iacute;borgs ps&iacute;quicos&rdquo;, con una emotividad y un razonamiento dirigido desde el exterior por m&aacute;quinas como tel&eacute;fonos, tabletas, ordenadores, etc., que a su vez est&aacute;n controladas por las grandes plataformas del <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/shoshana-suboff-forma-socavar-dividendo-genera-vigilancia-tecnologica-haciendola-ilegal_128_6137458.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capitalismo de la vigilancia digital</a>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos estamos convirtiendo en &quot;ciborgs psíquicos&quot;, con una emotividad y un razonamiento dirigido desde el exterior por máquinas como teléfonos, tabletas, ordenadores, etc.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso, hacia el final del libro, hablo de volver a poner en el centro de la pol&iacute;tica lo humano y lo vivo, los animales, pero no el dinero y la tecnolog&iacute;a. Y ahora mismo estamos en un proceso en el cual en el centro del debate est&aacute; la tecnolog&iacute;a, y esto es muy peligroso, porque lleva a la deshumanizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un descenso de la empat&iacute;a ante el bombardeo informativo y, adem&aacute;s, un secuestro del pensamiento cr&iacute;tico, que es sustituido por un deseo de no pensamiento, porque pensar es sin&oacute;nimo ahora mismo de sufrimiento. Por otro lado, por culpa de la aceleraci&oacute;n que nos propone la vida tecnol&oacute;gica, no tenemos tiempo de generar experiencias rese&ntilde;ables que marquen nuestra memoria y, por lo tanto, no tenemos posibilidad de hacer un relato y vamos vaci&aacute;ndonos progresivamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla usted en el libro del &ldquo;precariado&rdquo; un t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por el economista </strong><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/guy-standing-renta-basica-no-produce-vagos-gente-buena-salud-mental-productiva_128_9099519.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Guy Standing</strong></a><strong> que hace referencia a la pobreza cr&oacute;nica a la que est&aacute;n sujetas muchas personas hoy en d&iacute;a. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes est&aacute;n sometidos a una enorme precarizaci&oacute;n que les condena a una vida en la que ellos sienten que no tienen futuro. De tal modo que no pueden establecer un relato sobre lo que ser&aacute; su futuro y desarrollar un pensamiento al respecto. Hoy est&aacute;n en una tienda de ropa, ma&ntilde;ana quiz&aacute;s sirviendo hamburguesas... As&iacute; no se puede establecer una narrativa vital.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacen entonces? Pues desertan de muchas maneras: no quieren estudiar o bien toman posiciones muy r&iacute;gidas, regresivas, con posicionamientos muy firmes que les eliminan la incertidumbre. Porque les dejamos en herencia un mundo con mucha incertidumbre. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy los jóvenes están en una tienda de ropa, mañana quizás sirviendo hamburguesas... Así no se puede establecer una narrativa vital.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Yo creo que, por ejemplo, la crisis medioambiental es algo que los j&oacute;venes tienen muy presente y les angustia much&iacute;simo. En los colegios se detectan chicas y chicos que est&aacute;n realmente mal debido a la ecoansiedad, adolescentes que no saben c&oacute;mo actuar frente al cambio clim&aacute;tico. Adem&aacute;s, cabe sumar el terrible problema de la falta de vivienda... &iquest;Con qu&eacute; est&iacute;mulo, con qu&eacute; motivaci&oacute;n esos j&oacute;venes van a estudiar o con qu&eacute; motivaci&oacute;n van a hacer un activismo si no ven un futuro? La desafecci&oacute;n pol&iacute;tica o la querencia por el populismo que observamos actualmente viene de la mano de todo esto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Son problemas de soluci&oacute;n complicada...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto. Y parte del problema es que el capitalismo ha arrasado al humanismo, le ha ganado la partida por goleada y nuestros j&oacute;venes sienten una indefensi&oacute;n aprendida de nosotros, creen que, hagan lo que hagan, da igual: no va a cambiar nada. Y, de hecho, en los &uacute;ltimos tiempos todas las se&ntilde;ales lo indican as&iacute;: primero la guerra de Ucrania, despu&eacute;s los atentados de Ham&aacute;s y el genocidio en Gaza, y ahora la victoria de Trump... 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para acabar: &iquest;C&oacute;mo valora la victoria de Trump?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo valoro como el triunfo de la ignorancia. Es el final de los ideales ilustrados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lola-lopez-mondejar-revolucion-digital-comportado-final-ideales-ilustrados-cat-cat_1_11808324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Dec 2024 21:15:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e2da6b51-9ef9-476a-ae1c-1249debe0621_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="118014" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e2da6b51-9ef9-476a-ae1c-1249debe0621_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="118014" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lola López Mondéjar: "La revolución digital ha comportado el final de la era de los ideales ilustrados"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e2da6b51-9ef9-476a-ae1c-1249debe0621_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Brecha digital,Consumo digital,Salud mental,Negacionismo,Populismo,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neus Canyelles, novel·lista: "Una persona amb una malaltia mental rep poca empatia, sembla que vol viure així"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/neus-canyelles-novel-lista-persona-amb-malaltia-mental-rep-empatia-sembla-vol-viure-aixi_1_11726920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" width="1200" height="675" alt="Neus Canyelles, novel·lista: &quot;Una persona amb una malaltia mental rep poca empatia, sembla que vol viure així&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'escriptora mallorquina retrata el paradís perdut de la infància des del record d'una vida adulta i una mirada íntima a 'Biografia autoritzada', Premi Lletra d'Or 2022 i editada recentment en castellà, que destapa els fantasmes de la bogeria i el dolor per un passat irrecuperable	</p><p class="subtitle">Un de cada tres adolescents amb problemes de salut mental no parla amb ningú sobre això</p></div><p class="article-text">
        Neus Canyelles (Palma, 1966) &eacute;s una de les veus m&eacute;s s&ograve;lides del panorama literari catal&agrave;. Fa m&eacute;s de vint anys, l'escriptora va posar en marxa la seva carrera publicant les seves mem&ograve;ries i, des d'aleshores, no ha deixat de sumar novel&middot;les i reconeixements com ara el Premi Merc&egrave; Rodoreda o el Premi Lletra d'Or. Sense cap mena de filtre, la fragilitat, l'honestedat i la valentia de les seves paraules traslladen el lector al centre mateix de l'experi&egrave;ncia de la vida humana.
    </p><p class="article-text">
        La seva <em>Autobiografia autoritzada</em>, recentment editada en castell&agrave;, &eacute;s una oda als records m&eacute;s emotius de la seva inf&agrave;ncia a l'illa de Mallorca que descobreix les ferides, els desamors i les p&egrave;rdues amb la ironia i la naturalitat pr&ograve;pia de qui desempolsa el seu antic diari. La narraci&oacute;, rememorada des d'un present marcat per la malenconia i els ansiol&iacute;tics, torna el lector als seus or&iacute;gens sense oblidar tot all&ograve; que s'apr&egrave;n al cam&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Autobiografia autoritzada</strong></em><strong> sona molt a repte personal. Com sorgeix la idea de la novel&middot;la?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Doncs jo anava escrivint fragments, com sempre faig, i suposo que quan vaig arribar a tenir una mica m&eacute;s de material vaig intentar organitzar-lo i en aquell moment se'm va acudir aquesta idea. El t&iacute;tol &eacute;s ir&ograve;nic perqu&egrave; fa refer&egrave;ncia a les biografies de la gent famosa, on se sol indicar que &eacute;s autoritzada, com si aquesta biografia fos la bona, entre cometes. Al llibre jo vaig dient el que autoritzo de la meva hist&ograve;ria i el que no. Ve a representar una cosa aix&iacute; com una decisi&oacute; personal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La dona que parla sola i que la protagonista observa a la terrassa del caf&egrave; sembla un s&iacute;mbol poder&oacute;s, com si represent&eacute;s una por existencial que &eacute;s terrible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, &eacute;s clar. A m&eacute;s, aix&ograve; &eacute;s real perqu&egrave; a aquesta senyora jo la veia als matins estant a Barcelona i m'hi fixava molt. Em feia un calfred pensar quina vida havia de tenir. Quan vaig tenir la idea de comen&ccedil;ar amb aquesta mena de pr&ograve;leg on surt aquesta dona va ser com si vei&eacute;s el cel obert per tirar-hi amb la novel&middot;la. I la veritat &eacute;s que jo tinc aquesta por de tornar-me una persona aix&iacute;. De vegades m'he preguntat qu&egrave; passaria si&hellip;. Perqu&egrave;, b&eacute;, jo he estat ingressada en un hospital psiqui&agrave;tric i, &eacute;s clar, &eacute;s una cosa que tinc molt present, encara que hi hagi persones que ni tan sols es fixin en aquestes coses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per qu&egrave; creu que, com a societat, es t&eacute; tanta por de la bogeria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; imagino que ha de ser un estat en qu&egrave; no controles res, en qu&egrave; ets pr&agrave;cticament una altra persona. Hi ha un moment de la novel&middot;la en qu&egrave; parlo que a les persones que tenen altres malalties, posem per exemple el c&agrave;ncer, les malalties mortals o que puguin ser molt dures, es t&eacute; com una compassi&oacute; amb aquestes persones. Diem i pensem que no hi ha dret amb el que els passa. Per&ograve;, per contra, amb les persones que tenen malalties mentals hi ha menys empatia i comprensi&oacute;. Sembla com si tu volguessis viure aix&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ens diuen que si volem i ens esforcem molt podem ser propiet&agrave;ries de la nostra ment, per&ograve; aix&ograve; no &eacute;s aix&iacute;. Al llibre dic que quan vaig estar ingressada em van fer escriure una carta expressant que no tornaria a repetir el meu comportament i que m'esfor&ccedil;aria molt a pensar en els meus &eacute;ssers estimats i en el mal que els feia. &Eacute;s a dir, havia de demanar disculpes pel que havia fet. Per&ograve; si tens un altre tipus de malaltia, que no sigui mental, aix&ograve; no passa ni de lluny.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el llibre dic que quan vaig estar ingressada em van fer escriure una carta expressant que no tornaria a repetir el meu comportament i que m&#039;esforçaria molt a pensar en els meus éssers estimats i en el mal que els estava fent. És a dir, havia de demanar disculpes pel que havia fet. Però si tens un altre tipus de malaltia, que no sigui mental, això no passa ni des de lluny</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Com si en trencar-nos un turmell ens forcessin a pensar a no tornar a baixar per una escala.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;, aix&ograve; &eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Haurien de canviar d'alguna manera els sistemes de salut mental? A dia d'avui, a l'&agrave;mbit psiqui&agrave;tric encara hi ha els internaments involuntaris i l'&uacute;s de les corretges per lligar els pacients.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es parla res de tot aix&ograve;. Aqu&iacute; hi haur&agrave; viv&egrave;ncies de tota mena, per&ograve; b&eacute;, les meves no van ser gaire bones en general. Vaig con&egrave;ixer gent, altres pacients, amb qui m'he fet molt amiga, per&ograve; hi ha coses que no estan b&eacute;, encara que pot dependre dels infermers que et toquin. Recordo que hi havia infermers que volien lluitar contra aix&ograve; de lligar les persones. Un cop una companya d'habitaci&oacute; va estar lligada i la veritat &eacute;s que &eacute;s impressionant. A mi va emmalaltir veritablement. Al fons, es vol tapar el problema i ja est&agrave;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recordo que hi havia infermers que volien lluitar contra això de lligar les persones. Un cop una companya d&#039;habitació va estar lligada i la veritat és que és impressionant. A mi va emmalaltir veritablement. Al fons, es vol tapar el problema i ja està</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tot i que tamb&eacute; &eacute;s veritat que hem passat de no parlar mai dels nostres problemes al fet que ara tot siguin problemes de salut mental. Sembla que si una persona est&agrave; trista durant uns dies ja est&agrave; malament de salut mental i no crec que se'ls hagi de qualificar aix&iacute;. Sembla que si alg&uacute; t&eacute; un problema emocional ja ha d'anar al metge per solucionar-se la vida. Per&ograve; jo crec que la vida no &eacute;s aix&iacute;. Tampoc no crec que la salut mental sigui un bon terme. No s&eacute; d'on ha sortit, per&ograve; b&eacute;, s&oacute;n d'aquestes paraules que tenen molt d'&egrave;xit i es posen de moda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I com es podria reformular aquesta concepci&oacute; actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Doncs no ho s&eacute;, per&ograve; m&eacute;s que la salut mental s&oacute;n malalties mentals. Ning&uacute; no parla de la seva salut auditiva o estomacal. Aix&ograve; no es diu. De fet, un psiquiatre em va dir que tamb&eacute; li produ&iuml;a molt de rebuig aquesta terminologia d'ara.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&eacute;s enll&agrave; dels f&agrave;rmacs i la ter&agrave;pia, volia saber si considera que la literatura pot tenir un potencial guaridor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Crec que s&iacute;. Hi haur&agrave; gent a qui no li agradi res i que no hagi llegit un llibre en la seva vida, i no passa res, potser &eacute;s molt m&eacute;s feli&ccedil;. Per&ograve; en el meu cas, encara que la meva escriptura no tingui intencions terap&egrave;utiques, s&iacute; que &eacute;s veritat que escriure a mi em fa feli&ccedil;. I llegir tamb&eacute;. Hi ha gent que de vegades diu que aix&ograve; que faig sembla autoajuda. Per&ograve; aix&ograve; &eacute;s una cosa que no se m'acudiria mai.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Neus Canyelles amb la seva mare i la seva germana a la Cala Banyalbufar el 1968."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Neus Canyelles amb la seva mare i la seva germana a la Cala Banyalbufar el 1968.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Al</strong> <strong>llibre apareixen grans temes de la hist&ograve;ria recent narrats des d'una perspectiva molt personal. Una &eacute;s el tardofranquisme, quan a l'escola va comen&ccedil;ar l'assignatura de</strong><em><strong> Llengua de les Balears</strong></em><strong>. Com recorda aquella &egrave;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quan vaig tenir catal&agrave; a l'escola per primera vegada an&agrave;vem a 7&egrave; d'EGB, cosa que ara seria 1a de l'ESO. Per&ograve;, &eacute;s clar, anomenar-lo <em>Llengua de les Balears</em> &eacute;s com que aquesta llengua ni tan sols t&eacute; nom. Jo tenia moltes ganes d'aprendre, per&ograve; a la majoria de les nenes de classe, com que era un col&middot;legi una mica pijo, no els agradava ni tenien cap inter&egrave;s a aprendre. Suposo que va ser la primera vegada que vaig tenir consci&egrave;ncia que ten&iacute;em una altra llengua, una per a casa i una altra per a l'escola i la vida p&uacute;blica i que les coses importants s'havien de dir en castell&agrave;, com ara els noms. A mi em van haver de posar Mar&iacute;a de las Nieves. Ja em dir&agrave;s tu, a mi, Neus. No ho suportava.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quan vaig tenir català en el col·legi per primera vegada anàvem a 7è d&#039;EGB, la qual cosa ara seria 1r de l&#039;ESO. Va ser la primera vegada que vaig tenir consciència que teníem una altra llengua, una per a casa i una altra per al col·legi i la vida pública i que les coses importants s&#039;havien de dir en castellà, com els noms. A mi em van haver de posar María de las Nieves. Ja em diràs tu, a mi, Neus. No ho suportava</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Al llibre apareixen molts records de paisatges naturals com la Serra de Tramuntana (Mallorca), les platges o la vida al poble. Com valora els canvis que est&agrave; vivint l'illa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La veig fatal, aix&iacute; de simple, perqu&egrave; ara &eacute;s un altre m&oacute;n. Sembla que ens han agafat i ens han transportat a un lloc diferent, perqu&egrave; aquesta massificaci&oacute; tur&iacute;stica &eacute;s insuportable i no pots anar a cap lloc. Tot est&agrave; al m&agrave;xim de gent. &Eacute;s com si ens haguessin fet fora de casa. Ja no es pot fluir.  Anar a la platja i no tenir lloc per posar la tovallola sembla un acudit. Sembla com si ens haguessin fet fora de casa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M'ha semblat molt bonic que, a m&eacute;s d'incloure familiars i amics als agra&iuml;ments del llibre, hagi incl&ograve;s Joseph Roth. Diu que li agradaria ser la seva amiga. Per qu&egrave;? Qu&egrave; t&eacute; d'especial aquest escriptor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s dif&iacute;cil d'explicar, perqu&egrave; a un li arriba un autor i a altres, altres autors, per&ograve; a mi m'encanta tant la seva obra com tamb&eacute; aquesta vida en moviment. Tenia la tristesa d'haver perdut la seva p&agrave;tria i el seu lloc al m&oacute;n. De fet, sempre estava d'aqu&iacute; cap all&agrave;. Llegint-lo tinc la sensaci&oacute; que m'hagu&eacute;s caigut molt b&eacute;, perqu&egrave; va escriure coses que, quan les llegeixo, penso que jo tamb&eacute; les tinc al cap, per&ograve; no se m'hauria acudit escriure-les mai. Va ser alg&uacute; molt gran.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/neus-canyelles-novel-lista-persona-amb-malaltia-mental-rep-empatia-sembla-vol-viure-aixi_1_11726920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Oct 2024 04:48:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" length="674311" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" type="image/jpeg" fileSize="674311" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Neus Canyelles, novel·lista: "Una persona amb una malaltia mental rep poca empatia, sembla que vol viure així"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Salud mental,Enfermedades mentales,Trastornos mentales,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neus Canyelles, novelista: "Una persona con una enfermedad mental recibe poca empatía, parece que quiere vivir así"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/neus-canyelles-novelista-persona-enfermedad-mental-recibe-empatia-parece-quiere-vivir_1_11725540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" width="1200" height="675" alt="Neus Canyelles, novelista: &quot;Una persona con una enfermedad mental recibe poca empatía, parece que quiere vivir así&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora mallorquina retrata el paraíso perdido de la infancia desde el recuerdo de una vida adulta y una mirada íntima en ‘Biografía autorizada’, Premio Lletra d’Or 2022 y editada recientemente en castellano, que destapa los fantasmas de la locura y el dolor por un pasado irrecuperable	</p><p class="subtitle">Uno de cada tres adolescentes con problemas de salud mental no habla con nadie sobre ello</p></div><p class="article-text">
        Neus Canyelles (Palma, 1966) es una de las voces m&aacute;s s&oacute;lidas del panorama literario catal&aacute;n. Hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, la escritora puso en marcha su carrera publicando sus memorias y, desde entonces, no ha dejado de sumar novelas y reconocimientos como el Premio Merc&egrave; Rodoreda o el Premio Lletra d&rsquo;Or. Sin ning&uacute;n tipo de filtro, la fragilidad, la honestidad y la valent&iacute;a de sus palabras trasladan al lector al centro mismo de la experiencia de la vida humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su <em>Autobiograf&iacute;a autorizada</em>, recientemente editada en castellano, es una oda a los recuerdos m&aacute;s emotivos de su infancia en la isla de Mallorca que descubre las heridas, los desamores y las p&eacute;rdidas con la iron&iacute;a y naturalidad propia de quien desempolva su antiguo diario. La narraci&oacute;n, rememorada desde un presente marcado por la melancol&iacute;a y los ansiol&iacute;ticos, devuelve al lector a sus or&iacute;genes sin olvidar todo lo que se aprende en el camino.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Autobiograf&iacute;a autorizada</strong></em><strong> suena muy a reto personal. &iquest;C&oacute;mo surge la idea de la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues yo iba escribiendo fragmentos, como siempre hago, y supongo que cuando llegu&eacute; a tener un poco m&aacute;s de material intent&eacute; organizarlo y en ese momento se me ocurri&oacute; esta idea. El t&iacute;tulo es ir&oacute;nico porque hace referencia las biograf&iacute;as de la gente famosa, donde se suele indicar que es autorizada, como si esa biograf&iacute;a fuera la buena, entre comillas. En el libro yo voy diciendo lo que autorizo de mi historia y lo que no. Viene a representar algo as&iacute; como una decisi&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mujer hablando sola que la protagonista observa en la terraza del caf&eacute; parece un s&iacute;mbolo poderoso, como si representase un miedo existencial que es terrible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde luego. Adem&aacute;s, esto es real porque a esta se&ntilde;ora yo la ve&iacute;a por las ma&ntilde;anas estando en Barcelona y me fijaba mucho en ella. Me daba un escalofr&iacute;o pensar qu&eacute; vida deb&iacute;a tener. Cuando tuve la idea de empezar con esta especie de pr&oacute;logo en el que sale esta mujer fue como si viera el cielo abierto para tirar por all&iacute; con la novela. Y la verdad es que yo tengo ese miedo de volverme una persona as&iacute;. A veces me he preguntado qu&eacute; pasar&iacute;a si&hellip;. Porque, bueno, yo he estado ingresada en un hospital psiqui&aacute;trico y, claro, es algo que tengo muy presente, aunque haya personas que ni siquiera se fijen en esas cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que, como sociedad, se tiene tanto miedo a la locura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque imagino que tiene que ser un estado en el que no controlas nada, en el que eres pr&aacute;cticamente otra persona. Hay un momento de la novela en el que hablo de que a las personas que tienen otras enfermedades, pongamos por ejemplo el c&aacute;ncer, las enfermedades mortales o que puedan ser muy duras, se tiene como una compasi&oacute;n con estas personas. Decimos y pensamos que no hay derecho con lo que les ocurre. Pero, en cambio, con las personas que tienen enfermedades mentales hay menos empat&iacute;a y comprensi&oacute;n. Parece como que si t&uacute; quisieras vivir as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos dicen que si queremos y nos esforzamos mucho podemos ser due&ntilde;as de nuestra mente, pero esto no es as&iacute;. En el libro digo que cuando estuve ingresada me hicieron escribir una carta expresando que no volver&iacute;a a repetir mi comportamiento y que me esforzar&iacute;a mucho en pensar en mis seres queridos y en el da&ntilde;o que les estaba haciendo. Es decir, ten&iacute;a que pedir disculpas por lo que hab&iacute;a hecho. Pero si tienes otro tipo de enfermedad, que no sea mental, esto no pasa ni de lejos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el libro digo que cuando estuve ingresada me hicieron escribir una carta expresando que no volvería a repetir mi comportamiento y que me esforzaría mucho en pensar en mis seres queridos y en el daño que les estaba haciendo. Es decir, tenía que pedir disculpas por lo que había hecho. Pero si tienes otro tipo de enfermedad, que no sea mental, esto no pasa ni de lejos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Como si al rompernos un tobillo nos forzasen a pensar en no volver a bajar por una escalera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;, eso es.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;an cambiar de alguna forma los sistemas de salud mental? A d&iacute;a de hoy, en el &aacute;mbito psiqui&aacute;trico todav&iacute;a existen los internamiento involuntarios y el uso de las correas para atar a los pacientes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se habla nada de todo esto. Ah&iacute; habr&aacute; vivencias de todo tipo, pero bueno, las m&iacute;as no fueron muy buenas en general. Conoc&iacute; a gente, a otros pacientes, con los que me he hecho muy amiga, pero hay cosas que no est&aacute;n bien, aunque puede depender de los enfermeros que te toquen. Recuerdo que hab&iacute;a enfermeros que quer&iacute;an luchar contra lo de atar a las personas. Una vez una compa&ntilde;era de habitaci&oacute;n estuvo atada y la verdad es que es impresionante. A mi enferm&oacute; verdaderamente. En el fondo, se quiere tapar el problema y ya est&aacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recuerdo que había enfermeros que querían luchar contra lo de atar a las personas. Una vez una compañera de habitación estuvo atada y la verdad es que es impresionante. A mi enfermó verdaderamente. En el fondo, se quiere tapar el problema y ya está</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n es verdad que hemos pasado de no hablar nunca de nuestros problemas al hecho de que ahora todo sean problemas de salud mental. Parece que si una persona est&aacute; triste durante unos d&iacute;as ya est&aacute; mal de salud mental y no creo que se les tenga que calificar de esta manera. Parece que si alguien tiene un problema emocional ya debe ir al m&eacute;dico para solucionarse la vida. Pero yo creo que la vida no es as&iacute;. Tampoco creo que la salud mental sea un buen t&eacute;rmino. No s&eacute; de d&oacute;nde ha salido, pero bueno, son de estas palabras que tienen mucho &eacute;xito y se ponen de moda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo se podr&iacute;a reformular esa concepci&oacute;n actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no lo s&eacute;, pero m&aacute;s que salud mental son enfermedades mentales. Nadie habla de su salud auditiva o estomacal. Eso no se dice. De hecho, un psiquiatra me dijo que tambi&eacute;n le produc&iacute;a mucho rechazo esta terminolog&iacute;a de ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de los f&aacute;rmacos y la terapia, quer&iacute;a saber si considera que la literatura puede tener un potencial sanador.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que que s&iacute;. Habr&aacute; gente a la que no le guste nada y que no haya le&iacute;do un libro en su vida, y no pasa nada, a lo mejor es mucho m&aacute;s feliz. Pero en mi caso, aunque mi escritura no tenga intenciones terap&eacute;uticas, s&iacute; que es verdad que escribir a m&iacute; me hace feliz. Y leer tambi&eacute;n. Hay gente que a veces dice que esto que hago parece autoayuda. Pero eso es algo que jam&aacute;s se me ocurrir&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/10851497-11d6-483c-ba60-874ae5b6d4bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Neus Canyelles con su madre y su hermana en la Cala Banyalbufar en 1968."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Neus Canyelles con su madre y su hermana en la Cala Banyalbufar en 1968.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>En el</strong> <strong>libro aparecen grandes temas de la historia reciente narrados desde una perspectiva muy personal. Una de ellas es el tardofranquismo, cuando en la escuela comenz&oacute; la asignatura de</strong><em><strong> Lengua de las Baleares</strong></em><strong>. &iquest;C&oacute;mo recuerda aquella &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando tuve catal&aacute;n en el colegio por primera vez &iacute;bamos a 7&ordm; de EGB, lo que ahora ser&iacute;a 1&ordm; de la ESO. Pero, claro, llamarlo <em>Lengua de las Baleares</em> es como que esta lengua ni siquiera tiene nombre. Yo ten&iacute;a muchas ganas de aprender, pero a la mayor&iacute;a de las ni&ntilde;as de clase, al ser un colegio un poco pijo, no les gustaba ni ten&iacute;an ning&uacute;n inter&eacute;s en aprender. Supongo que fue la primera vez que tuve conciencia de que ten&iacute;amos otra lengua, una para casa y otra para el cole y la vida p&uacute;blica y que las cosas importantes se ten&iacute;an que decir en castellano, como los nombres. A m&iacute; me tuvieron que poner Mar&iacute;a de las Nieves. Ya me dir&aacute;s t&uacute;, a m&iacute;, Neus. No lo soportaba.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando tuve catalán en el colegio por primera vez íbamos a 7º de EGB, lo que ahora sería 1º de la ESO. Fue la primera vez que tuve conciencia de que teníamos otra lengua, una para casa y otra para el cole y la vida pública y que las cosas importantes se tenían que decir en castellano, como los nombres. A mí me tuvieron que poner María de las Nieves. Ya me dirás tú, a mí, Neus. No lo soportaba</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el libro aparecen muchos recuerdos de paisajes naturales como la Serra de Tramuntana (Mallorca), las playas o la vida en el pueblo. &iquest;C&oacute;mo valora los cambios que est&aacute; viviendo la isla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La veo fatal, as&iacute; de simple, porque ahora es otro mundo. Parece que nos han cogido y nos han transportado a un sitio diferente, porque esta masificaci&oacute;n tur&iacute;stica es insoportable y no puedes ir a ning&uacute;n sitio. Todo est&aacute; a tope de gente. Es como si nos hubieran echado de casa. Ya no se puede fluir e ir a determinados sitios a los que antes ibas con naturalidad porque ir a la playa y no tener sitio para poner la toalla parece un chiste. Parece como si nos hubieran echado de casa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me ha parecido muy bonito que, adem&aacute;s de incluir a familiares y amigos en los agradecimientos del libro, haya incluido a Joseph Roth. Dice que le hubiese gustado ser su amiga. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; tiene de especial este escritor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de explicar, porque a uno le llega un autor y a otros, otros autores, pero a m&iacute; me encanta tanto su obra como tambi&eacute;n esa vida en movimiento. Ten&iacute;a la tristeza de haber perdido su patria y su sitio en el mundo. De hecho, siempre estaba de aqu&iacute; para all&aacute;. Ley&eacute;ndole tengo la sensaci&oacute;n de que me hubiese ca&iacute;do muy bien, porque escribi&oacute; cosas que, cuando las leo, pienso que yo tambi&eacute;n las tengo en la cabeza, pero no se me habr&iacute;a ocurrido escribirlas nunca. Fue alguien muy grande.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/neus-canyelles-novelista-persona-enfermedad-mental-recibe-empatia-parece-quiere-vivir_1_11725540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Oct 2024 04:47:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" length="674311" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" type="image/jpeg" fileSize="674311" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Neus Canyelles, novelista: "Una persona con una enfermedad mental recibe poca empatía, parece que quiere vivir así"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e571870b-6ebb-461d-9bac-272338a05322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x723y850.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Salud mental,Enfermedades mentales,Trastornos mentales,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unos 50 jóvenes riojanos han pedido ayuda psicológica en el IRJ: "Los problemas no dejan de crecer y necesitan espacios seguros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/50-jovenes-riojanos-han-pedido-ayuda-psicologica-irj-problemas-no-dejan-crecer-necesitan-espacios-seguros_1_11729650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61d8d201-8967-4e4f-95bb-9c5bc7e8c4c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unos 50 jóvenes riojanos han pedido ayuda psicológica en el IRJ: &quot;Los problemas no dejan de crecer y necesitan espacios seguros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos adentramos en el programa gratuito de orientación psicológica para jóvenes y adolescentes. "Hemos fracasado en la prevención y ahora toca ayudarles", coinciden sus profesionales</p><p class="subtitle">La Rioja ofrece orientación piscológica a la juventud ahora también por WhatsApp y correo electrónico</p></div><p class="article-text">
        Los problemas psicol&oacute;gicos afectan a cuatro de cada diez personas de entre 15 y 29 a&ntilde;os. Le llaman la pandemia de este siglo pero no se terminan de dar soluciones. La cosa se complica cuando se trata de menores o adolescentes con dificultades a&ntilde;adidas no s&oacute;lo para reconocer el problema sino tambi&eacute;n para acceder a los recursos. &iquest;Es normal lo que me est&aacute; pasando? &iquest;A qui&eacute;n se lo podr&iacute;a contar? 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Los s&iacute;ntomas en salud mental son un desbordamiento de las capacidades de adaptaci&oacute;n que alguien tiene, y si esto lo extrapolamos a un modelo social y vamos que el desbordamiento es global a nivel social, es ah&iacute; donde est&aacute;s m&aacute;s expuesto a tener s&iacute;ntomas de diversa &iacute;ndole&rdquo;, apunta el psiquiatra Ignacio Gonz&aacute;lez Yoldi para explicar el aumento de estos problemas entre la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven. 
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad suele ser el trastorno m&aacute;s frecuente estas edades pero tambi&eacute;n se dan alteraciones emocionales, problemas de sue&ntilde;o, somatizaciones g&aacute;stricas, cefaleas... Hay muchos cuadros de dolores y molestias inespec&iacute;ficas que requieren, en opini&oacute;n de los expertos, un an&aacute;lisis profundo de lo que no est&aacute; funcionando para que esto est&eacute; sucediendo. &ldquo;Estamos fracasando en prevenci&oacute;n&rdquo;, asegura el psiquiatra infanto-juvenil. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vemos que no hay una atenci&oacute;n desde los centros educativos porque no hay suficientes orientadores y no se da a basto. As&iacute;, muchos problemas pasan desapercibidos hasta que se convierten en algo grave. Vemos que la ideaci&oacute;n autol&iacute;tica no deja de crecer en j&oacute;venes desde los 12 a&ntilde;os&rdquo;, explica la psic&oacute;loga Cristina Mart&iacute;nez de Toda, &ldquo;la prevenci&oacute;n y la posibilidad de poder orientar antes de que esta sintomatolog&iacute;a vaya a m&aacute;s es fundamental&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que analizar tambi&eacute;n c&oacute;mo estamos los adultos&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga Vanesa Garc&iacute;a Urbina, &ldquo;esa inmediatez en la que vivimos, el quererlo todo para ya... No hay una conciencia de cuidado y buscamos sin parar la motivaci&oacute;n externa llen&aacute;ndolo todo de planes. Eso unido a las redes, a la sobreexposici&oacute;n, el tratar de contar y destacar todo el rato, mina a cualquiera. Antes de comparabas en el patio del colegio, ahora te comparas todo el tiempo y con ejemplos que ni siquiera son reales. 
    </p><p class="article-text">
        Ignacio, Cristina y Vanesa son las tres patas del programa R-HAZ-T, el servicio puesto en marcha hace ocho meses en el Instituto Riojano de la Juventud para ofrecer orientaci&oacute;n psicol&oacute;gica de forma gratuita a las personas j&oacute;venes que lo soliciten. Hasta la fecha se ha prestado atenci&oacute;n a unas 50 personas. &ldquo;Lo que m&aacute;s se ha visto han sido cuadros de ansiedad, de presi&oacute;n, dificultades en relaciones afectivas, conflictos de lealtad hacia los padres sobre todo en procesos de divorcio, traumas y complejos, ausencia de habilidades sociales y trastornos de la conducta alimentaria. Estos &uacute;ltimos empiezan a ser alarmantes por la exposici&oacute;n prologada a las redes sociales y los influencers&rdquo;, explican los profesionales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5390cb7d-d07d-4517-8cbc-2435f318beac_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5390cb7d-d07d-4517-8cbc-2435f318beac_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5390cb7d-d07d-4517-8cbc-2435f318beac_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5390cb7d-d07d-4517-8cbc-2435f318beac_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5390cb7d-d07d-4517-8cbc-2435f318beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5390cb7d-d07d-4517-8cbc-2435f318beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5390cb7d-d07d-4517-8cbc-2435f318beac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Servicio gratuito de orientación psicológica del IRJ"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Servicio gratuito de orientación psicológica del IRJ                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todos coinciden al se&ntilde;alar que el estilo de vida actual no est&aacute; ayudando a la salud mental de las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. La falta de oportunidades, los modelos irreales, la falta de tiempo y la inmediatez son factores claves. &ldquo;El modelo socioecon&oacute;mico actual deja muy poco tiempo de calidad a los padres para la crianza y ah&iacute; se construye esa falta de tolerancia a la frustraci&oacute;n. Antes a los ni&ntilde;os se les dec&iacute;a m&aacute;s veces que no, pero ahora se les permite m&aacute;s por ese modelo y vemos ni&ntilde;os muy empoderados y con capacidad de decisi&oacute;n muy alta en sus casas que luego se frustran con cosas muy peque&ntilde;as&rdquo;, explica Ignacio. &ldquo;Les petan a extraescolares pero falta la regulaci&oacute;n emocional para acceder al aprendizaje&rdquo;, a&ntilde;ade Cristina. A todo esto, se le a&ntilde;ade un factor m&aacute;s: &ldquo;Nos encontramos con chicos y chicas a los que les gustar&iacute;a ir al psic&oacute;logo pero nos dicen que sus padres no van a aceptarlo porque cuesta mucho dinero o por el estigma que supone&rdquo;, a&ntilde;ade Vanesa. 
    </p><p class="article-text">
        Los tres profesionales consideran que estamos preparando a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para la vida con montones de aprendizajes y actividades pero no se est&aacute; prestando atenci&oacute;n a la preparaci&oacute;n emocional ni se les est&aacute; escuchando. &ldquo;C&oacute;mo vas a comunicar a tus padres que hay un problema si no tienes ni tiempo de interacci&oacute;n con ellos&rdquo;, exponen. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso consideran que este espacio habilitado en el IRJ puede ser fundamental para muchas personas. &ldquo;Aqu&iacute; tratamos de que tengan acceso a un servicio an&oacute;nimo y gratuito donde no se sientan juzgados&rdquo;, explica Cristina, psic&oacute;loga encargada de la atenci&oacute;n presencial,  &ldquo;es importante que tengan acceso a esa catarsis, un lugar al que acudir y poder hablar con una personas especialista&rdquo;. Creen adem&aacute;s que ese primer paso puede ser fundamental porque &ldquo;si alguien da ese paso, la probabilidad de que siga en ese camino de autocuidado es mucho m&aacute;s alta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier persona puede acceder a este servicio que ahora se ha habilitado tambi&eacute;n por otros canales como WhatsApp. Los mayores de 16 a&ntilde;os pueden hacerlo directamente y los menores de 16 necesitan consentimiento de sus progenitores. El programa se ha abierto tambi&eacute;n a familiares y personas que trabajen con j&oacute;venes y se completa con formaciones sobre diferentes tem&aacute;ticas tanto abiertos al p&uacute;blico como dirigidos a colectivos y asociaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los esfuerzos parecen pocos para dotar a la juventud de los espacios y las herramientas necesarias para combatir un mal invisible pero presente en muchos hogares. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia García Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/50-jovenes-riojanos-han-pedido-ayuda-psicologica-irj-problemas-no-dejan-crecer-necesitan-espacios-seguros_1_11729650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Oct 2024 17:52:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/61d8d201-8967-4e4f-95bb-9c5bc7e8c4c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="679811" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/61d8d201-8967-4e4f-95bb-9c5bc7e8c4c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="679811" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Unos 50 jóvenes riojanos han pedido ayuda psicológica en el IRJ: "Los problemas no dejan de crecer y necesitan espacios seguros"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/61d8d201-8967-4e4f-95bb-9c5bc7e8c4c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Jóvenes,Adolescentes,La Rioja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho de cada diez personas con trastorno mental no tienen empleo en Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/ocho-diez-personas-trastorno-mental-no-empleo-euskadi_1_11724115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/293d00c0-df97-4519-b585-ba05d45a27a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho de cada diez personas con trastorno mental no tienen empleo en Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El trabajo no solo proporciona independencia económica, sino que también contribuye a la autorrealización personal", defiende Salud Mental Euskadi</p><p class="subtitle">La principal adjudicataria de ambulancias en Euskadi, Grup La Pau, admite que adeuda dinero al 70% de la plantilla</p></div><p class="article-text">
        Ocho de cada diez de personas con trastorno mental no tienen empleo en Euskadi, lo que supone &ldquo;un reflejo de un sistema que a&uacute;n no ha aprendido a integrar a todos sus ciudadanos&rdquo;, seg&uacute;n ha apuntado la presidenta de Salud Mental Euskadi, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Arbaizagoitia. Adem&aacute;s, ha denunciado que la cifra de desempleo en el colectivo es &ldquo;la m&aacute;s alta entre las discapacidades y perpet&uacute;a la marginaci&oacute;n social y econ&oacute;mica de las personas con problemas de salud mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La federaci&oacute;n vasca, que agrupa a las asociaciones Agifes (Gipuzkoa), Asafes (&Aacute;lava), Avifes (Bizkaia) y Asasam (Aiaraldea), ha reclamado este jueves un mayor compromiso con la inclusi&oacute;n laboral del colectivo, porque es &ldquo;un objetivo fundamental para una sociedad m&aacute;s equitativa&rdquo;, seg&uacute;n ha recogido Europa Press. &ldquo;El trabajo no solo proporciona independencia econ&oacute;mica, sino que tambi&eacute;n contribuye a la autorrealizaci&oacute;n personal, lo que mejora significativamente la autoestima y facilita la recuperaci&oacute;n&rdquo;, ha afirmado la responsable de la entidad vasca en el acto celebrado esta ma&ntilde;ana en el Ayuntamiento de Donostia con motivo del D&iacute;a Mundial de la Salud Mental.
    </p><p class="article-text">
        Desde Salud Mental Euskadi han asegurado que &ldquo;para superar este obst&aacute;culo es imprescindible que las empresas y las instituciones implementen pol&iacute;ticas inclusivas que eliminen estigmas, adapten los entornos laborales y promuevan apoyos personalizados&rdquo;. Adem&aacute;s, &ldquo;un entorno laboral inclusivo no solo beneficia a quienes sufren problemas de salud mental, sino que tambi&eacute;n mejora la productividad y cohesi&oacute;n dentro de las organizaciones, generando entornos de trabajo m&aacute;s saludables y diversos&rdquo;, han apuntado, al tiempo que han reclamado que las personas con problemas de salud mental &ldquo;obtengan y mantengan un empleo que les permita tener un proyecto de vida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Abolir barreras&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Durante el acto, la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demogr&aacute;fico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, ha instado a los presentes a trabajar por &ldquo;abolir las barreras que los prejuicios sociales y la falta de recursos han generado&rdquo;. &ldquo;Las administraciones p&uacute;blicas, junto con el Tercer Sector, las empresas y la sociedad en general, debemos escuchar, hablar y trabajar, aumentando el compromiso hacia las personas con problemas de salud mental y sus familiares&rdquo;, ha defendido.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Ararteko, Manuel Lezertua, ha querido &ldquo;instar a las instituciones p&uacute;blicas a adoptar m&aacute;s medidas como avanzar en la adaptaci&oacute;n de los puestos de trabajo y generar una l&iacute;nea estable de ayudas y subvenciones&rdquo;. De igual forma, el consejero de Salud, Alberto Mart&iacute;nez, ha apuntado que &ldquo;debemos concienciar a la sociedad de que pedir ayuda no nos hace d&eacute;biles; muestra valent&iacute;a y autocuidado&rdquo;. &ldquo;Tenemos que tener claro que cada paso cuenta para construir un mundo donde la salud mental no sea un tab&uacute; sino una prioridad&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Donostia, Eneko Goia, ha ofrecido toda su &ldquo;ayuda y colaboraci&oacute;n para hacer frente a este reto compartido&rdquo;, mientras que la diputada de Cuidados y Pol&iacute;ticas Sociales, Maite Pe&ntilde;a, ha destacado que &ldquo;contamos con un camino trazado, en el que tenemos que realizar cambios poniendo en el centro a las personas con problemas de salud mental, ver qu&eacute; necesitan. No podemos sustituirlas, debemos dignificar su situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para &ldquo;avanzar hacia una sociedad m&aacute;s equitativa&rdquo;, Salud Mental Euskadi considera &ldquo;imprescindible&rdquo; que empresas e instituciones &ldquo;implementen pol&iacute;ticas inclusivas, eliminando los estigmas asociados a la salud mental y adaptando los entornos laborales a las necesidades de cada persona&rdquo;. Asimismo, la federaci&oacute;n hace un llamamiento a &ldquo;crear apoyos personalizados y nuevos roles&rdquo;, como el agente de apoyo mutuo, que faciliten la inclusi&oacute;n laboral y promuevan la salud mental en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los ajustes &ldquo;razonables&rdquo; en los entornos laborales -que pueden incluir horarios flexibles y modificaciones en las tareas para reducir el estr&eacute;s-, recomiendan tambi&eacute;n implantar programas de regreso al trabajo que combinen el apoyo socio-sanitario con un reintegro gradual a la vida laboral. &ldquo;Solo con un compromiso firme de empresas e instituciones lograremos que la inclusi&oacute;n laboral sea una realidad y no una excepci&oacute;n&rdquo;, ha concluido Arbaizagoitia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/ocho-diez-personas-trastorno-mental-no-empleo-euskadi_1_11724115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Oct 2024 19:45:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/293d00c0-df97-4519-b585-ba05d45a27a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3441502" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/293d00c0-df97-4519-b585-ba05d45a27a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3441502" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ocho de cada diez personas con trastorno mental no tienen empleo en Euskadi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/293d00c0-df97-4519-b585-ba05d45a27a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Donostia,San Sebastián,Salud mental,Trastornos mentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haber nacido en la era digital no es suficiente: por qué los adolescentes se 'tragan' los bulos de las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/haber-nacido-digital-no-suficiente-adolescentes-tragan-bulos-redes_1_11685138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e456a40-2f93-4510-9415-f02e50eec9c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Haber nacido en la era digital no es suficiente: por qué los adolescentes se &#039;tragan&#039; los bulos de las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los datos desmienten el mito de que las generaciones zeta y alfa no necesitan formación digital porque ya tienen esas competencias; les faltan herramientas con las que enfrentarse a una desinformación y discursos de odio cada vez más sofisticados: "Hay que educarlos antes de su primer móvil”</p><p class="subtitle">Más de la mitad de los adolescentes tienen dificultades para detectar una noticia falsa
</p></div><p class="article-text">
        A pesar de haber nacido en la era digital, la mitad de las personas menores reconoce que no sabe identificar siempre si una informaci&oacute;n es falsa, con m&aacute;s de una de cada diez confesando que no podr&iacute;a se&ntilde;alar un bulo en ning&uacute;n caso, seg&uacute;n un informe de Save the Children publicado este jueves. Adem&aacute;s, una de cada cuatro personas adolescentes no contrasta nunca una <a href="https://www.eldiario.es/temas/bulos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informaci&oacute;n de la que recela</a> y, quienes s&iacute; lo hacen, recurren en la mayor&iacute;a de los casos a familia y amistades, que podr&iacute;an estar recibiendo el mismo tipo de <a href="https://www.eldiario.es/politica/reto-desinformacion-hay-diferenciar-periodismo-negocios_1_11424652.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desinformaci&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en una etapa donde la desinformaci&oacute;n cada vez es mayor, y distinguirla es m&aacute;s complicado para poblaciones vulnerables como las personas menores&rdquo;, explica Eva Herrero, profesora de Periodismo e investigadora de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Aunque la desinformaci&oacute;n sea tan antigua como la profesi&oacute;n period&iacute;stica, los bulos actuales se est&aacute;n sofisticando: las mayores capacidades tecnol&oacute;gicas que permiten los <em>deepfakes</em> o el hecho de que cualquier persona pueda crear una web con apariencia de medio de comunicaci&oacute;n, sumado a la mayor facilidad de viralizaci&oacute;n, hace m&aacute;s dif&iacute;cil la lucha contra la desinformaci&oacute;n en redes sociales. Estas ya se sit&uacute;an como el segundo medio principal de informaci&oacute;n para las personas adolescentes, solo por detr&aacute;s de familia y amistades y empatado con la televisi&oacute;n, expone el informe.
    </p><p class="article-text">
        Esta especialista en alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica y adolescentes advierte de que incluso quienes se ven capaces de identificar un bulo sobreestiman ligeramente sus herramientas. En un estudio que realiz&oacute; entre estudiantes de Secundaria, <a href="https://www.revistacomunicar.com/pdf/73/c7308es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 59% dijo saber distinguir la desinformaci&oacute;n, pero solo un 52% lo consigui&oacute;</a> en la prueba pr&aacute;ctica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas adolescentes sobreestiman ligeramente su capacidad de identificar la desinformación, que se está complejizando de la mano de los deepfakes o páginas web que permiten fingir ser un medio de comunicación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Herrero</span>
                                        <span>—</span> Profesora de Periodismo e investigadora de la Universidad Carlos III de Madrid
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Mariaje Gonz&aacute;lez Flor, experta en contenidos digitales y alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica, las plataformas de redes sociales tienen la responsabilidad de &ldquo;invertir en moderaci&oacute;n para controlar los contenidos que recurren a la emoci&oacute;n, pues es m&aacute;s f&aacute;cil que los compartamos sin pararnos a pensar&rdquo;. Los algoritmos de Instagram, TikTok u otros potencian el contenido que mejor despierta las emociones porque enganchan m&aacute;s y, por lo tanto, aumentan los beneficios de las empresas tecnol&oacute;gicas, como revelaron varios exempleados de grandes corporaciones en el documental de 2020 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-dilema-redes-sociales-documental-netflix_1_6238348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El dilema de las redes</em></a>. Eso s&iacute;, aunque estas compa&ntilde;&iacute;as &ldquo;por supuesto&rdquo; que deben responsabilizarse de sus contenidos, Gonz&aacute;lez Flor subraya que la implicaci&oacute;n debe ir m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;La ciudadan&iacute;a debe ser consciente del poder que tiene. Los individuos y la sociedad civil pueden pedir cambios a las plataformas, y al Estado, para que legisle&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Redes sociales y alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Dentro del ecosistema de las redes sociales, <em>Desinformaci&oacute;n y discursos de odio en el entorno digital</em>, el informe de Save the Children, apunta a que el 16% de los y las adolescentes considera que los creadores de contenido son siempre una fuente fiable. Un 70% adicional asegura que pueden serlo en determinadas ocasiones. &ldquo;No solo los adolescentes, sino todos debemos formarnos un criterio digital &mdash;el 34% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola no tiene competencias digitales b&aacute;sicas, seg&uacute;n datos de la Comisi&oacute;n Europea&mdash;. Si te educas en la esfera de Internet, y te pones las gafas del criterio, hay un click en tu cabeza que se activa y que te pone alerta. As&iacute; es m&aacute;s dif&iacute;cil que te cuelen desinformaci&oacute;n&rdquo;, afirma Gonz&aacute;lez Flor.
    </p><p class="article-text">
        Este criterio digital que se&ntilde;ala la especialista pasa por una alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica y digital m&aacute;s amplia que debe impartirse en la escuela, pero tambi&eacute;n en el hogar familiar: &ldquo;No podemos esperar al momento de darles su primer m&oacute;vil; hay que educar a nuestros hijos antes&rdquo;, se&ntilde;ala la experta, que tambi&eacute;n es formadora en alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada generación tiene sus propias narrativas desinformadas y sus prácticas comunicativas que hace que sean más sensibles a determinados discursos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl Magallón</span>
                                        <span>—</span> investigador de la UC3M especializado en desinformación
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que ha muerto el mito de que las generaciones zeta y alfa no necesitan formaci&oacute;n por haber nacido en la era digital: &ldquo;Durante mucho tiempo hemos pensado que tener competencias digitales era saber utilizar una aplicaci&oacute;n, pero ya reconocemos que hace falta un conocimiento m&aacute;s profundo. Hay que saber qu&eacute; pasa cuando compartimos datos o enviamos una foto&rdquo;, explica Herrero. &ldquo;Cada generaci&oacute;n tiene sus propias narrativas desinformadas y sus pr&aacute;cticas comunicativas que hace que sean m&aacute;s sensibles a determinados discursos&rdquo;, apostilla Ra&uacute;l Magall&oacute;n, investigador de la UC3M especializado en desinformaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay que educar en la importancia del uso, no solo del contenido. &ldquo;Hay contenidos que son il&iacute;citos, pero tambi&eacute;n otros a los que, sin ser nocivos por s&iacute; mismos, se les puede dar un mal uso. En principio no tiene nada de malo subir una foto con una amiga, pero hay que tener en cuenta que otras personas lo pueden usar para ciberacosar&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez Flor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Bulos y misoginia</strong></h2><p class="article-text">
        Internet ha democratizado el acceso a la informaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n ha permitido la proliferaci&oacute;n de discursos de odio. El estudio de Save the Children se&ntilde;ala que los chicos son m&aacute;s vulnerables a caer en ellos, y las chicas son mayormente destinatarias, &ldquo;lo que convierte el espacio online en m&aacute;s hostil para ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el aumento de la misoginia y el <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/detras-negacionismo-violencia-genero-ultraderecha-lobbies-ultracatolicos-desafeccion-politica_1_10965121.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negacionismo de la violencia de g&eacute;nero</a> en hombres j&oacute;venes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, muchas personas han trazado la l&iacute;nea entre esos adolescentes e <em>influencers</em> machistas. El informe analiz&oacute; a varios creadores de contenido en la plataforma de <em>streaming </em>Twitch y encontr&oacute; &ldquo;conductas de riesgo&rdquo; en todos ellos, como comentarios cosificadores hacia las mujeres o rese&ntilde;as de videojuegos con contenido pornogr&aacute;fico. Adem&aacute;s, de los <em>influencers</em> del estudio, uno estaba vinculado con grupos de extrema derecha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se suele plantear causalidad con seguir a una persona machista en Internet y tener actitudes misóginas, pero es solo un factor de riesgo más; hay que analizar cuáles pueden ser los otros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susana Piedra</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de esto, Magall&oacute;n considera &ldquo;reduccionista&rdquo; culpar a los creadores de contenido de la misoginia creciente en la poblaci&oacute;n joven. Es un fen&oacute;meno &ldquo;m&aacute;s complejo&rdquo;, asegura, relacionado con la transformaci&oacute;n de la sociedad y el auge de los movimientos populistas. Se pronuncia en la misma l&iacute;nea Susana Piedra, psic&oacute;loga y coordinadora del programa de Prevenci&oacute;n de conductas de riesgo en ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes de la Uni&oacute;n de Asociaciones Familiares (UNAF): &ldquo;Se suele plantear causalidad con seguir a una persona machista en Internet y tener actitudes mis&oacute;ginas, pero es solo un factor de riesgo m&aacute;s; hay que analizar cu&aacute;les pueden ser los otros&rdquo;. La psic&oacute;loga a&ntilde;ade que, aunque el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/grooming-acoso-sexual-online-menores-crece-agresor-les-aisla-no-cuenten_1_10748941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>grooming</em></a> y el ciberacoso son los mayores miedos de las familias, cada vez hay m&aacute;s sensibilizaci&oacute;n y preocupaci&oacute;n sobre los discursos de odio.
    </p><p class="article-text">
        Para contrarrestar las actitudes machistas que pueda tener un hijo adolescente, Piedra, que tambi&eacute;n imparte talleres a familias, recomienda reflexionar sobre qu&eacute; comportamientos machistas puede haber en el propio hogar, romper estereotipos y favorecer una escucha activa que permita poner el foco de atenci&oacute;n en la persona adolescente y ver qu&eacute; est&aacute; &ldquo;latente&rdquo; tras las actitudes de discriminaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Insatisfacci&oacute;n corporal</strong></h2><p class="article-text">
        I&ntilde;aki est&aacute; preocupado. Su hija, Ofelia (nombre ficticio) muestra cada vez m&aacute;s insatisfacci&oacute;n con su cuerpo, una sensaci&oacute;n que, cree el padre, &ldquo;est&aacute; marcada por lo que ve a trav&eacute;s del m&oacute;vil&rdquo;. Ella tuvo su primer dispositivo m&oacute;vil con casi 12 a&ntilde;os por presi&oacute;n social &mdash;era la &uacute;nica sin m&oacute;vil de su grupo de amigas&mdash; y, tras un tiempo sin redes sociales, pidi&oacute; estar en Instagram para mantener el contacto con sus amistades. &ldquo;Ya mostraba inter&eacute;s por la est&eacute;tica antes de estar en redes, pero ahora me pide cosas que no necesita, como s&eacute;rum o tratamientos antiedad. Tiene 13 a&ntilde;os&rdquo;, cuenta I&ntilde;aki.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi hija ya mostraba interés por la estética antes de estar en redes, pero ahora me pide cosas que no necesita, como sérum o tratamientos antiedad. Tiene 13 años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iñaki</span>
                                        <span>—</span> Padre de O.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los est&aacute;ndares de belleza que se transmiten en redes sociales pueden considerarse desinformaci&oacute;n, dado que las <em>influencers</em> no son transparentes con si han usado un filtro, se han hecho cirug&iacute;as o se fotograf&iacute;an en ayunas para tener un vientre m&aacute;s plano. Y, en efecto, a mayor uso de redes sociales, mayor internalizaci&oacute;n de esos ideales de belleza a veces irreales. As&iacute; lo afirma un estudio de la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez, que se&ntilde;ala que el uso de Facebook e Instagram est&aacute; asociado a menor satisfacci&oacute;n corporal, aunque pide estudios longitudinales sobre el tema para saber c&oacute;mo afecta a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las redes sociales normalizan est&aacute;ndares irreales y eso es un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factor de riesgo en TCA</a> [Trastornos de la Conducta Alimentaria]&rdquo;, apunta la conexi&oacute;n Susana Piedra, la psic&oacute;loga. Esto no quiere decir que la persona adolescente vaya a tener problemas con la comida, pero para mejorar la relaci&oacute;n con los alimentos recomienda a las familias &mdash;&ldquo;pues las madres y los padres siguen siendo los mayores <em>influencers</em>&rdquo;, dice&mdash; &ldquo;favorecer la aceptaci&oacute;n de la diversidad corporal, fomentar el pensamiento cr&iacute;tico de que no todo lo que ven en redes es real y ser coherentes: no podemos transmitir positividad y luego hacer comentarios como madre de que he engordado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Deva Mar Escobedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/haber-nacido-digital-no-suficiente-adolescentes-tragan-bulos-redes_1_11685138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 20:29:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2e456a40-2f93-4510-9415-f02e50eec9c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="63124" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2e456a40-2f93-4510-9415-f02e50eec9c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="63124" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Haber nacido en la era digital no es suficiente: por qué los adolescentes se 'tragan' los bulos de las redes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2e456a40-2f93-4510-9415-f02e50eec9c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Bulos,Desinformacion,Redes sociales,TikTok,Instagram,Fake News]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La falta de apoyo a los familiares de personas con trastornos mentales agrava la herida del estigma: “Estás sola en esto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/falta-apoyo-familiares-personas-trastornos-mentales-agrava-herida-estigma-sola_1_11416935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c542d620-a085-4740-af20-780d468616c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096830.jpg" width="4269" height="2401" alt="La falta de apoyo a los familiares de personas con trastornos mentales agrava la herida del estigma: “Estás sola en esto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuidadores y cuidadoras relatan las dificultades a las que se enfrentan, mientras los expertos advierten sobre la importancia de atender su propia salud mental</p><p class="subtitle">Se multiplican las llamadas de veinteañeros que piden ayuda al teléfono para prevenir el suicidio
</p></div><p class="article-text">
        Ana ten&iacute;a unos 13 a&ntilde;os cuando su madre comenz&oacute; a tener alucinaciones visuales por la esquizofrenia. &ldquo;Entend&iacute; que llevarla al mercado era un factor de riesgo, as&iacute; que aprend&iacute; a ir sola. Le daba mucho miedo la gente, cre&iacute;a que todos iban a atacarla&rdquo;. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, tambi&eacute;n su hijo recibi&oacute; un diagn&oacute;stico por una afecci&oacute;n mental, el Trastorno L&iacute;mite de la Personalidad. Con ambos, Ana ha recorrido un duro proceso que comparte con otros cuidadores (especialmente cuidadoras) de personas con trastornos mentales graves: una realidad unida todav&iacute;a al estigma, y en muchos casos, a la soledad, la falta de apoyo y la incomprensi&oacute;n. Expresiones que se repiten, historia tras historia, distintos ojos que reflejan el mismo miedo a que la persona que quieren caiga en el abismo y no puedan ayudarle a salir. &ldquo;Sobresalto permanente&rdquo;. &ldquo;La mosca detr&aacute;s de la oreja&rdquo;. &ldquo;Una espada de Damocles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez es <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/acabo-silencio-hemos-pasado-tapar-suicidio-hablar-abiertamente-teoria_1_11275668.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s frecuente hablar de salud mental</a>. No solo ha saltado del &aacute;mbito privado al p&uacute;blico, a la calle, tambi&eacute;n al terreno pol&iacute;tico. De hecho, el Ministerio de Sanidad acaba de anunciar un <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/sanidad14/Paginas/2024/300524-salud-mental.aspx" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nuevo plan de acci&oacute;n</a> para el a&ntilde;o 2025-2027, que aborda aspectos como la influencia de la renta o la intenci&oacute;n de reducir el exceso de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conflictos-intereses-biblia-psiquiatria-vinculos-farmaceuticas-llevan-sobrediagnostico_1_11278047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medicalizaci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los trastornos m&aacute;s graves contin&uacute;an arrastrando el estigma y el prejuicio social, respaldados por la desinformaci&oacute;n. Una situaci&oacute;n que no solo sufren las personas que tienen el diagn&oacute;stico, tambi&eacute;n su entorno m&aacute;s cercano, que lucha &ndash;en muchas ocasiones sin herramientas&ndash; por que sus familiares se encuentren bien y tengan una buena calidad de vida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1221c4e-7a40-4e47-a340-cde1c057cebc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1221c4e-7a40-4e47-a340-cde1c057cebc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1221c4e-7a40-4e47-a340-cde1c057cebc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1221c4e-7a40-4e47-a340-cde1c057cebc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1221c4e-7a40-4e47-a340-cde1c057cebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1221c4e-7a40-4e47-a340-cde1c057cebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1221c4e-7a40-4e47-a340-cde1c057cebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ana, en la redacción de elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ana, en la redacción de elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El peligro para estas personas cuidadoras es quedar relegadas, que no se escuchen sus peticiones ni se atiendan sus necesidades: &ldquo;Su vida empieza a girar en torno a otras personas, se va limitando, est&aacute;n entre cuatro paredes y todo gira en torno al paciente&rdquo;, algo que a veces es &ldquo;dif&iacute;cil&rdquo; de comprender por personas que no se encuentran en esa situaci&oacute;n, explica Eduard Vieta, jefe del Servicio de Psiquiatr&iacute;a y Psicolog&iacute;a del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sobrecarga familiar</strong></h3><p class="article-text">
        Es complicado generalizar si se habla de trastornos mentales. Cada caso, cada historia es diferente, pero s&iacute; hay realidades que se repiten, y una de ellas es la de la falta de apoyos. Apoyos del entorno, de la sociedad en general, pero tambi&eacute;n econ&oacute;micos o jur&iacute;dicos. &ldquo;Lo que no se puede es descargar todo en la familia, una familia sin herramientas&rdquo;, dice Clara (no es su nombre real), que lleva d&eacute;cadas cuidando de su hermano, con Trastorno L&iacute;mite de la Personalidad (TLP).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“A la persona enferma no le podemos dar esa idea de que yo siempre estoy fuerte, tenemos que decirle también que a veces cuesta, que a veces necesito rendirme, incluso puede ser beneficioso para la persona con el trastorno ver algo que es natural en el familiar”. “Tú también eres importante”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Apenas empieza la conversaci&oacute;n, Clara plantea sus l&iacute;mites: deja claro que no quiere contribuir a las ideas err&oacute;neas que giran en torno a las personas con trastornos mentales y que no quiere entrar en detalles s&oacute;rdidos. Que lo que busca, al igual que el resto, es que no se deje a las familias solas. &ldquo;Hemos pasado de encerrar a estas personas en el psiqui&aacute;trico a que se haga cargo la familia&rdquo;, resume. En el caso de la suya, es ella quien gestiona las peticiones de ayudas econ&oacute;micas y la burocracia a su alrededor, pero se pregunta qu&eacute; pasa con aquellas personas que no cuentan con ese familiar que acompa&ntilde;e. &ldquo;Es una verg&uuml;enza&rdquo;, se queja.
    </p><p class="article-text">
        No solo por la carga que supone gestionar el papeleo, que en muchas ocasiones puede resultar muy dif&iacute;ciles para personas con trastornos mentales graves, sino tambi&eacute;n por la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/jesus-artal-listas-espera-psicologia-cinco-seis-meses-insoportable_1_10798669.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de facultativos</a> que les atiendan. &ldquo;No puede ser que esta gente que necesita psiquiatra o psic&oacute;logo constante lo tenga cada cuatro o cinco meses&rdquo;. En su caso, al igual que en otros muchos, considera que tuvo &ldquo;suerte&rdquo; porque consigui&oacute; dar con una fundaci&oacute;n y profesionales que supieron darles buenos consejos, guiarles por el camino.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04bdc403-eb41-48e7-895b-bce839f7e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04bdc403-eb41-48e7-895b-bce839f7e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04bdc403-eb41-48e7-895b-bce839f7e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04bdc403-eb41-48e7-895b-bce839f7e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04bdc403-eb41-48e7-895b-bce839f7e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04bdc403-eb41-48e7-895b-bce839f7e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04bdc403-eb41-48e7-895b-bce839f7e4e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Clara (nombre ficticio), en conversación con elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Clara (nombre ficticio), en conversación con elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las asociaciones y fundaciones de familiares y personas con trastornos mentales intentan llegar donde las administraciones no lo hacen, principalmente por esta falta de dotaci&oacute;n de profesionales, en especial de psic&oacute;logos cl&iacute;nicos, precisa el doctor Vieta. Y cuando no hay <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/historias-detras-personas-sufren-carencias-atencion-salud-mental-no-llegue_1_10800937.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suficientes profesionales</a>, &ldquo;lo primero que se deja de hacer&rdquo; es ese apoyo psicol&oacute;gico a los familiares, considerado a veces como un &ldquo;extra&rdquo; que no deber&iacute;a serlo, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Mar&iacute;a Vallejo, colaboradora en la Asociaci&oacute;n Bipolar de Madrid, organiza terapias de grupo para estos cuidadores. Y lo que ve es que frecuentemente las familias expresan sentimientos de culpa si llegan al momento del &ldquo;no puedo hacerlo&rdquo; o &ldquo;preferir&iacute;a estar en otras circunstancias&rdquo; al que lleva la <a href="https://revistas.uautonoma.cl/index.php/ejhr/article/view/1200/869" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrecarga</a>. &ldquo;Adem&aacute;s de esa parte de agotamiento mental, f&iacute;sico o psicol&oacute;gico, se ven muy solos en muchos espacios. Comprendemos m&aacute;s a la persona que tiene el diagn&oacute;stico que al familiar que la cuida&rdquo;, contin&uacute;a, en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica. Esa comprensi&oacute;n que falta implica, en muchas ocasiones, juicios de valor: &ldquo;Eres su madre, &iquest;c&oacute;mo no vas a estar con tu hijo? No te vayas de vacaciones, no hagas deporte, tienes que estar en casa...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la persona enferma no le podemos dar esa idea de que quien la cuida siempre est&aacute; fuerte; tenemos que decirle tambi&eacute;n que a veces cuesta, que se pierden los papeles y que a veces incluso necesita rendirse: esto puede ser beneficioso para la persona con el trastorno: ver en su familiar algo que es natural, y ser consciente de que esa persona tambi&eacute;n es importante&rdquo;, resume la psic&oacute;loga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Cuando alguien dice que su marido tiene cáncer, la gente te reconforta. Cuando dices que tiene un trastorno mental, en lugar de arroparte, marca distancias&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ana habla de convivir con &ldquo;sentimientos duales&rdquo;, que pueden llevar a esa culpa. &ldquo;Tienes un hijo que se ha escapado de casa, lloras porque no sabes d&oacute;nde est&aacute;, pero a cambio hay tranquilidad en casa. Y tienes que empezar a reconocer que si suena el tel&eacute;fono, ese tel&eacute;fono horrible que tienes miedo a coger, no sabes qu&eacute; quieres o&iacute;r. Si vuelve te relaja, pero a la vez empieza el tormento&rdquo;, relata. Pero esa aparente contradicci&oacute;n, explica, &ldquo;no solo es compatible con el amor&rdquo;, sino que &ldquo;est&aacute; unida a &eacute;l&rdquo;. Y de ah&iacute; a la importancia de encontrar espacios seguros en los que poder hablar fuera de la presi&oacute;n social: &ldquo;Cuando te das cuenta de que es normal y le pasa a todo el mundo, empiezas a dejar de estar sola&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cuidar a quien cuida</strong></h3><p class="article-text">
        El impacto psicol&oacute;gico negativo de ser cuidador o cuidadora &mdash;casi siempre lo segundo&mdash; puede aumentar si no se cuenta con una comprensi&oacute;n por parte del entorno, pero tambi&eacute;n de la sociedad en general. &ldquo;Es fundamental tener a alguien al lado. Esto no se puede aguantar solo&rdquo;, aseguran Javier y Laura (nombres ficticios). El matrimonio tiene un hijo mayor de edad con un trastorno esquizoafectivo que le ha llevado a diferentes ingresos hospitalarios.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eec8a11-f607-435a-970d-0b6c9c49f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eec8a11-f607-435a-970d-0b6c9c49f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eec8a11-f607-435a-970d-0b6c9c49f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eec8a11-f607-435a-970d-0b6c9c49f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eec8a11-f607-435a-970d-0b6c9c49f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eec8a11-f607-435a-970d-0b6c9c49f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4eec8a11-f607-435a-970d-0b6c9c49f8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ana, durante un momento de la entrevista, en la redacción de elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ana, durante un momento de la entrevista, en la redacción de elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como la mayor&iacute;a de familiares, hablan del estigma y del tab&uacute; que arrastran ciertos diagn&oacute;sticos: &ldquo;T&uacute; dices que tienes un hijo que est&aacute; enfermo y dan dos pasos atr&aacute;s&rdquo;, indica Laura. Ambos comparten la &ldquo;alegr&iacute;a&rdquo; que sienten cuando les comprenden, cuando pueden hablar &ldquo;con el coraz&oacute;n&rdquo;. Si se pudiese contar su situaci&oacute;n abiertamente sin miedo a ser juzgados, contin&uacute;a Javier, los cuidadores &ldquo;se sentir&iacute;an m&aacute;s aceptados&rdquo;. &ldquo;Cuando alguien dice que su marido tiene c&aacute;ncer, la gente te reconforta. Cuando dices que tiene un trastorno mental, en lugar de arroparte, marca distancias&rdquo;, lamenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ignacio Puerta, psic&oacute;logo coordinador de la Asociaci&oacute;n de Salud Mental Madrid Norte, explica que en el grupo de familiares de personas con problemas mentales en el que participa, en el Hospital La Paz, lo primero que hace es preguntarles c&oacute;mo est&aacute;n. &ldquo;Se ponen a llorar&rdquo; porque no es una pregunta que suelan escuchar. Incide en que la idea no deber&iacute;a ser la de &ldquo;ponerse bien&rdquo; por la otra persona: &ldquo;El familiar puede acompa&ntilde;ar a la persona, pero quien tiene que hacer los cambios es &eacute;l o ella&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Somos personas muy normales, somos cualquiera, somos de una normalidad aplastante. Como todo el mundo, luchamos por ser felices y con todo lo que tenemos encima no le cambio el puesto a gente que es infeliz por naturaleza. Existe la felicidad y existe la felicidad con ellos”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El s&iacute;ndrome de <em>bornout</em> (estar <em>quemado</em>) es un cl&aacute;sico <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/doble-luto-cuidador-descansando-si-muerto-madre-alegrar_1_10945153.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de los cuidadores</a>&rdquo;, resume Mar&iacute;a Vallejo, que explica que hay que trabajar el vivir &ldquo;en una incertidumbre continua&rdquo;, aunque siempre &ldquo;con l&iacute;mites&rdquo;, y &ldquo;decidir hasta d&oacute;nde puede uno quedarse&rdquo;. &ldquo;Estamos totalmente alienados de nosotros mismos, si tengo que luchar por m&iacute; soy incapaz y hasta tengo sensaci&oacute;n de ego&iacute;smo&rdquo;, reconoce Ana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c65e5cc0-0b3c-4c8c-a3af-d8913b42d6af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x988y0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c65e5cc0-0b3c-4c8c-a3af-d8913b42d6af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x988y0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c65e5cc0-0b3c-4c8c-a3af-d8913b42d6af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x988y0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c65e5cc0-0b3c-4c8c-a3af-d8913b42d6af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x988y0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c65e5cc0-0b3c-4c8c-a3af-d8913b42d6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x988y0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c65e5cc0-0b3c-4c8c-a3af-d8913b42d6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x988y0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c65e5cc0-0b3c-4c8c-a3af-d8913b42d6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x988y0.jpg"
                    alt="Clara (nombre ficticio) responde a las preguntas de elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Clara (nombre ficticio) responde a las preguntas de elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Romper tab&uacute;es</h3><p class="article-text">
        A pesar de que contin&uacute;a el debate sobre si los trastornos mentales como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, entre otros, deben considerarse enfermedades o no, tanto expertos como familiares hablan de la importancia de recuperar, con el tiempo y ayuda profesional, la autonom&iacute;a de los pacientes en los casos en los que sea posible. Existen programas dirigidos en centros de d&iacute;a enfocados precisamente a ganar, poco a poco, independencia en tareas dom&eacute;sticas o en el entorno laboral. Esta mejora en la calidad de vida ayuda, adem&aacute;s, a luchar contra los prejuicios. &ldquo;Recuerda que un chico me dijo una vez, &iquest;c&oacute;mo voy a tener esquizofrenia si no quiero matar a mi madre? Eso es el estigma, no puedes tener una enfermedad que socialmente se relacionan con asesinos. Es dif&iacute;cil normalizarlo&rdquo;, cuenta Ana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una parte de esos estigmas puede venir precisamente de las familias, por lo que es fundamental la reeducaci&oacute;n y la autocr&iacute;tica para buscar la mejor manera posible de manejar la situaci&oacute;n. &ldquo;Lo que hacemos es intentar cambiar esa culpabilidad y transformarla en responsabilidad&rdquo;, explica Ignacio Puerta. &ldquo;Cada uno hemos hecho lo mejor que hemos podido con las herramientas que ten&iacute;amos&rdquo;. Pero s&iacute; es importante la posibilidad de &ldquo;repensar&rdquo; las din&aacute;micas familiares sin que se sientan se&ntilde;alados o acusados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b3ebac5-4768-484f-a49b-aa6198ab0af3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b3ebac5-4768-484f-a49b-aa6198ab0af3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b3ebac5-4768-484f-a49b-aa6198ab0af3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b3ebac5-4768-484f-a49b-aa6198ab0af3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b3ebac5-4768-484f-a49b-aa6198ab0af3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b3ebac5-4768-484f-a49b-aa6198ab0af3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b3ebac5-4768-484f-a49b-aa6198ab0af3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de Javier y Laura (nombres ficticios), durante un momento de la entrevista con elDiario.es"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de Javier y Laura (nombres ficticios), durante un momento de la entrevista con elDiario.es                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tanto expertos como familiares lanzan un mensaje esperanzador: con el tiempo, con una medicaci&oacute;n y pautas adecuadas, y con ciertos h&aacute;bitos, se puede conseguir cierta autonom&iacute;a en algunas personas con trastornos. &ldquo;Lo gratificante es que el 90% de los pacientes tienen una autonom&iacute;a total o grande&rdquo;, explica el doctor Vieta. 
    </p><p class="article-text">
        Javier y Laura defienden que hay que &ldquo;mantener la esperanza&rdquo; en una mejora de la convivencia con la enfermedad. &ldquo;Ir&aacute; a mejor. Tardar&aacute;, pero ir&aacute; a mejor&rdquo;, dicen, con el &ldquo;trabajo diario de aceptar, normalizar y hasta disfrutar en esta nueva situaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;El tiempo ha colocado a cada cosa en su sitio, el tiempo no sabe de estigmas, pero necesitas que pase ese tiempo, en nuestro caso muchos a&ntilde;os&rdquo;, dice Clara.
    </p><p class="article-text">
        Y Ana: &ldquo;Somos personas muy normales, somos cualquiera, somos de una normalidad aplastante. Como todo el mundo, luchamos por ser felices y con todo lo que tenemos encima no le cambio el puesto a gente que es infeliz por naturaleza. Existe la felicidad y existe la felicidad con ellos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[África Gelardo Arrebola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/falta-apoyo-familiares-personas-trastornos-mentales-agrava-herida-estigma-sola_1_11416935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Sep 2024 19:47:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c542d620-a085-4740-af20-780d468616c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096830.jpg" length="2535328" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c542d620-a085-4740-af20-780d468616c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096830.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2535328" width="4269" height="2401"/>
      <media:title><![CDATA[La falta de apoyo a los familiares de personas con trastornos mentales agrava la herida del estigma: “Estás sola en esto”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c542d620-a085-4740-af20-780d468616c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096830.jpg" width="4269" height="2401"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Salud psicológica,Psicología,Psiquiatría,Cuidados familiares,familias,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pesocentrismo-consulta-medica-profesionales-proponen-indice-masa-corporal-imc_1_11611186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2426aa98-e6fb-4700-976d-7ef457b99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Piden abordar los tratamientos de una forma más holística, que tenga en cuenta todos los condicionantes del paciente y deje atrás la mirada "gordófoba" de identificar estar flaco con estar sano: “Es más fácil culpar al paciente de falta de compromiso que al profesional de reduccionismo”</p><p class="subtitle">La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: “Vemos casos con nueve años”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre se considera que el paciente tiene la raz&oacute;n y que hay que escucharle y creer sus s&iacute;ntomas o su historia. Las &uacute;nicas excepciones son las personas gordas y las personas psiquiatrizadas&rdquo;.&nbsp;Esta es la frase pronunciada por un profesor que se le qued&oacute; grabada a una estudiante de medicina. Y es solo una de las montones  de &ldquo;an&eacute;cdotas&rdquo; que ha escuchado de personas con las que ha hablado a lo largo de su trayectoria <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/claves-combatir-gordofobia-discrimina-causa-problemas-salud-mental-mujeres_1_7911568.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Magdalena Pi&ntilde;eyro</a>, fil&oacute;sofa, activista, y autora de libros como<em> 10 gritos contra la </em><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/unidas-gordofobia-dicen-salud-jodiendo-vida_1_9305219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>gordofobia</em></a><em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe <em>Mujeres j&oacute;venes y trastornos de la conducta alimentaria: impacto de los roles y estereotipos de g&eacute;nero</em>, la consulta del m&eacute;dico puede ser un territorio de conflicto para ellas, especialmente si se trata de personas cuyo peso se sale de lo definido como &ldquo;est&aacute;ndar&rdquo;. El estudio, publicado este mes por el Instituto de las Mujeres &ndash;y en el que muchas participantes contaban con cuerpos no normativos y padec&iacute;an o hab&iacute;an padecido trastornos de la conducta alimentaria&ndash;, destaca que el 63,6% de ellas hab&iacute;an sufrido situaciones de infravaloraci&oacute;n del personal sanitario sobre sus decisiones sobre alimentaci&oacute;n, sobre su peso (64,3%), sobre su aspecto f&iacute;sico (57,6%) y relacionadas con el ejercicio f&iacute;sico (56,5%). Consecuencias: las personas gordas retrasan o evitan ir al m&eacute;dico por miedo a ser humilladas y rega&ntilde;adas por su peso y, cuando deciden ir, se tienen que preparar mentalmente para poder afrontar la consulta m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un abanico que va desde comentarios hirientes y fuera de lugar a diagn&oacute;sticos err&oacute;neos que llegan a poner en peligro nuestras vidas&rdquo;, asegura Pi&ntilde;eyro, que lleva a&ntilde;os estudiando los diferentes fen&oacute;menos asociados a la gordofobia. Relata c&oacute;mo el ejemplo m&aacute;s extremo de este sesgo el de una mujer a la que no le diagnosticaron un tumor en el &uacute;tero a tiempo y falleci&oacute;. &ldquo;Fue a consulta por dolor en el vientre y como era una persona gorda le dijeron que ten&iacute;a que adelgazar, que estar&iacute;a hinchada de las navidades&rdquo;. Pese a ser este el caso m&aacute;s alarmante, los testimonios son innumerables: desde ir con una gripe y que la primera recomendaci&oacute;n sea bajar unos kilos hasta llegar embarazada y que te culpen por estarlo asegurando que &ldquo;eres la futura asesina de tu hijo&rdquo; por tener sobrepeso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas gordas evitan ir al médico por miedo a ser humilladas y regañadas por su peso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Existe evidencia m&aacute;s que suficiente de c&oacute;mo los sesgos existentes en la sociedad afectan al conocimiento m&eacute;dico y a la pr&aacute;ctica de sus profesionales&rdquo;, anota Mario Font&aacute;n Vela, m&eacute;dico especializado en Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica y epidemi&oacute;logo. &ldquo;En la medicina existe una tendencia a moralizar las pr&aacute;cticas de las personas y su impacto en la salud y a juzgarlas desde esta &oacute;ptica. Esto responde, creo yo, a una carencia de formaci&oacute;n en epidemiolog&iacute;a social dentro de la medicina. Otro motivo es que generalmente es m&aacute;s f&aacute;cil aleccionar a una persona en una consulta que tratar de cambiar su contexto social, que requiere de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas encaminadas a mejorar la salud de las personas&rdquo;, explica, a la vez que denuncia que es el propio sistema el que fomenta tener h&aacute;bitos no saludables como el sedentarismo, el consumo de alcohol o el de tabaco.
    </p><h2 class="article-text">El &Iacute;ndice de Masa Corporal, demasiado reduccionista</h2><p class="article-text">
        Uno de los focos de este &ldquo;reduccionismo&rdquo; en la medicina es el IMC (&Iacute;ndice de Masa Corporal), nacido en el 1832. Se trata de un m&eacute;todo de evaluaci&oacute;n que consiste en dividir el peso de una persona en kilogramos entre el cuadrado de la estatura en metros. Dependiendo del resultado, se eval&uacute;a si una persona est&aacute; dentro de un &ldquo;peso normal&rdquo; o &ldquo;anormal&rdquo;. Es mediante esta f&oacute;rmula que se suele afirmar si una persona tiene &ldquo;sobrepeso&rdquo; o &ldquo;infrapeso&rdquo; y, en base a este resultado se suelen desplegar toda una serie de recomendaciones m&eacute;dicas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podemos tener personas con un IMC dentro del rango normal pero que, por ejemplo, acumulan mucho tejido adiposo en la zona abdominal y esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María del Mar Malagón</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de SEEDO
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, infinidad de profesionales de la salud est&aacute;n comenzando a demandar una ampliaci&oacute;n de la mirada, como ratifica Mar&iacute;a del Mar Malag&oacute;n, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Estudio de la Obesidad (SEEDO): &ldquo;Lo que sabemos es que el IMC solo mide el peso y la altura, pero no determina c&oacute;mo est&aacute; nuestro tejido adiposo, d&oacute;nde est&aacute; distribuido, ni si ese tejido adiposo est&aacute; funcionando correctamente&rdquo;. No tanto el peso, sino la distribuci&oacute;n de la grasa corporal, es el factor atribuible al posible desarrollo de otras enfermedades. &ldquo;Podemos tener personas con un IMC dentro del rango normal pero que, por ejemplo, acumulan mucho tejido adiposo en la zona abdominal y esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular&rdquo;, afirman desde SEEDO. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cr&iacute;ticas se pueden resumir en que es un indicador demasiado simple como para pretender que sintetice la multitud de factores que influyen en el estado metab&oacute;lico de una persona y, por tanto, predecir el riesgo de una persona para determinados resultados en salud&rdquo;, apostilla Font&aacute;n. Indicadores como el de la circunferencia de la cintura abdominal, el &iacute;ndice cintura-altura o cintura-cadera podr&iacute;an ofrecer m&aacute;s precisi&oacute;n, al ser combinados con el IMC y entre s&iacute;, asegura.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <!-- Generated by ai2html v0.110.0 - 2024-08-27 14:58 -->
<!-- ai file: grafico_determinantes de la salud.ai -->
<style media="screen,print">
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-box ,
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-box .g-artboard {
		margin:0 auto;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-box p {
		margin:0;
		font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-box .g-aiAbs {
		position:absolute;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-box .g-aiImg {
		position:absolute;
		top:0;
		display:block;
		width:100% !important;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-box .g-aiSymbol {
		position: absolute;
		box-sizing: border-box;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-box .g-aiPointText p { white-space: nowrap; }
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D {
		position:relative;
		overflow:hidden;
		display:none!important
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D p {
		font-weight:500;
		line-height:15px;
		opacity:1;
		letter-spacing:-0.01em;
		font-size:12px;
		text-align:left;
		color:rgb(0,0,0);
		text-transform:none;
		padding-bottom:0;
		padding-top:0;
		mix-blend-mode:normal;
		font-style:normal;
		height:auto;
		position:static;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle0 {
		font-weight:700;
		line-height:24px;
		height:24px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:20px;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle1 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(252,0,78);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle2 {
		font-weight:700;
		text-align:right;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle3 {
		text-align:right;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle4 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(242,48,127);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle5 {
		font-weight:700;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle6 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(242,87,158);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle7 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(237,126,182);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle8 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(239,180,213);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D .g-pstyle9 {
		line-height:13px;
		height:13px;
		letter-spacing:-0.011em;
		font-size:11px;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M {
		position:relative;
		overflow:hidden;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M p {
		font-weight:500;
		line-height:15px;
		opacity:1;
		letter-spacing:-0.01em;
		font-size:12px;
		text-align:left;
		color:rgb(0,0,0);
		text-transform:none;
		padding-bottom:0;
		padding-top:0;
		mix-blend-mode:normal;
		font-style:normal;
		height:auto;
		position:static;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle0 {
		font-weight:700;
		line-height:22px;
		height:22px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:18px;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle1 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		color:rgb(252,0,78);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle2 {
		font-weight:700;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle3 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(242,48,127);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle4 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(242,87,158);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle5 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(237,126,182);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle6 {
		font-weight:700;
		text-align:right;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle7 {
		text-align:right;
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle8 {
		line-height:19px;
		height:19px;
		letter-spacing:0em;
		font-size:16px;
		text-align:right;
		color:rgb(239,180,213);
	}
	#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M .g-pstyle9 {
		line-height:13px;
		height:13px;
		letter-spacing:-0.011em;
		font-size:11px;
	}
	
		@media screen and (min-width:500px){

		#g-grafico_determinantes-de-la-salud-D{

		display:block!important;
		}

		#g-grafico_determinantes-de-la-salud-M{


		display:none!important;
		}

	}

</style>

<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-box" class="ai2html">

	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:549.285714285716px;" data-aspect-ratio="1.165" data-min-width="640">
<div style=""></div>
		<img id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-D-img" class="g-grafico_determinantes-de-la-salud-D-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/7439858d-742a-4d6d-ae9d-609d55239c27_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:8.3745%;margin-top:-13px;left:0%;width:270px;">
			<p class="g-pstyle0">Determinantes de la salud</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:18.078%;margin-top:-10.3px;right:80.9415%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle1">36%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:20.026%;right:80.9375%;width:19.0625%;">
			<p class="g-pstyle2">Comportamiento individual</p>
			<p class="g-pstyle3">Actividad física, patrones </p>
			<p class="g-pstyle3">de sueño y de alimentación</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:24.2678%;margin-top:-10.3px;right:20.1722%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle4">24%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:26.762%;left:74.0585%;width:24.0625%;">
			<p class="g-pstyle5">Circunstancias sociales</p>
			<p>Cultura y tradición, educación </p>
			<p>en la infancia, calidad del apoyo del entorno, condiciones laborales</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.1222%;margin-top:-10.3px;right:69.4291%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle6">22%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.1222%;margin-top:-10.3px;right:34.9361%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle7">11%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:54.7984%;right:69.5267%;width:16.25%;">
			<p class="g-pstyle2">Biología y genética</p>
			<p class="g-pstyle3">Genética, estructura </p>
			<p class="g-pstyle3">y funcionalidad corporal</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:54.7984%;left:60.2642%;width:16.25%;">
			<p class="g-pstyle5">Cuidado Médico</p>
			<p>Calidad del sistema </p>
			<p>de salud, acceso</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.602%;margin-top:-10.3px;right:45.9695%;width:45px;">
			<p class="g-pstyle8">7%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:73.7321%;left:50.1844%;width:18.9063%;">
			<p>Contaminación, ubicación, organización de la Ciudad</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:94.2075%;margin-top:-7.5px;left:0%;width:163px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 656px" data-aspect-ratio="0.549" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 182.1398% 0;"></div>
		<img id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-M-img" class="g-grafico_determinantes-de-la-salud-M-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/3e844b9b-2cb5-42fe-b6ba-6212cef36ee8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:7.0001%;margin-top:-11.9px;left:0.0248%;width:246px;">
			<p class="g-pstyle0">Determinantes de la salud</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:13.924%;margin-top:-10.3px;left:3.9772%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle1">36%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:15.5558%;left:3.9771%;width:36.9444%;">
			<p class="g-pstyle2">Comportamiento individual</p>
			<p>Actividad física, patrones </p>
			<p>de sueño y de alimentación</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:17.8892%;margin-top:-10.3px;right:34.9076%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle3">24%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:19.826%;left:55.9256%;width:42.7778%;">
			<p class="g-pstyle2">Circunstancias sociales</p>
			<p>Cultura y tradición, educación </p>
			<p>en la infancia, calidad del apoyo del entorno, condiciones laborales</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.6088%;margin-top:-10.3px;right:78.943%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle4">22%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.6088%;margin-top:-10.3px;right:18.3769%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle5">11%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:60.6982%;right:79.1667%;width:21.9444%;">
			<p class="g-pstyle6">Biología y genética</p>
			<p class="g-pstyle7">Genética, estructura y funcionalidad corporal</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:60.6982%;left:73.8452%;width:25.2778%;">
			<p class="g-pstyle2">Cuidado Médico</p>
			<p>Calidad del sistema de salud, acceso</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.7746%;margin-top:-10.3px;right:37.6854%;width:45px;">
			<p class="g-pstyle8">7%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:76.7115%;left:55.9256%;width:22.7778%;">
			<p>Contaminación, ubicación, organización de la Ciudad</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.5414%;margin-top:-7.5px;left:-0.0001%;width:163px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2024-08-27 14:58 -->
    </figure><p class="article-text">
        Malag&oacute;n explica que en la salud &mdash;as&iacute; como en la obesidad&mdash; interfieren multitud de factores, como la oferta de alimentaci&oacute;n hipercal&oacute;rica que hay en el mercado, factores biol&oacute;gicos, gen&eacute;ticos, ambientales, la falta de sue&ntilde;o o problemas psicol&oacute;gicos. &ldquo;Las personas con obesidad sufren diariamente el estigma social generalizado en todos los estratos, que se apoya sobre la idea de que este peso es la causa de todo y que, adem&aacute;s, tener un peso corporal determinado se debe a falta de disciplina y  es plena responsabilidad del individuo, pero ahora mismo sabemos que no existe un control voluntario de ese peso corporal&rdquo;, incide.
    </p><h2 class="article-text">Una mirada &ldquo;pesocentrista&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Calado Otero, psic&oacute;loga y autora del informe publicado por el Instituto de las Mujeres, incide en que &ldquo;hay salud y enfermedad en todos los pesos y formas corporales. Ese es el problema: que actualmente se est&aacute; asociando 'enfermedad' con 'persona gorda'&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Lo que está sucediendo es que en nombre de la salud se está vulnerando nuestra salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Magdalena Piñeyro</span>
                                        <span>—</span> Filósofa, activista contra la gordofobia y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pi&ntilde;eyro recuerda que &ldquo;hay personas que no comen lo que recomienda la OMS y que no hacen el deporte que dice la OMS y sin embargo son flacas&rdquo; y pone en el centro la &ldquo;clara tendencia&rdquo; que tienen las personas gordas a tener problemas de salud mental tales como ansiedad, depresi&oacute;n, aislamiento, fobia social o <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos de la conducta alimentaria</a>: &ldquo;Se habla poco de toda la gordofobia que hay detr&aacute;s de la anorexia, la bulimia, los trastornos por atrac&oacute;n... La delgadez est&aacute; asociada al &eacute;xito y la gordura, asociada al fracaso. C&oacute;mo consigas la delgadez a esta sociedad le da igual. Le da igual que te enfermes, que te hagas operaciones terror&iacute;ficas, que pases hambre, que bajes de peso por una depresi&oacute;n. Buscamos la delgadez a cualquier precio y eso es uno de los problemas de salud que tenemos en esta sociedad. Lo que est&aacute; sucediendo es que en nombre de la salud se est&aacute; vulnerando nuestra salud&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n FITA, casi medio mill&oacute;n de personas sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) en Espa&ntilde;a, y se espera que los casos aumenten un 12% durante los pr&oacute;ximos 12 a&ntilde;os. Estos diagn&oacute;sticos, adem&aacute;s, se dan cada vez en personas m&aacute;s j&oacute;venes, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rozando la infancia</a>. Los casos en infantes se dispararon un 61% entre 2018 y 2021, en base a los datos rescatados del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya. &ldquo;Es posible que la pertinaz insistencia de algunos profesionales en situar el peso en el centro del tratamiento pueda ser un detonante en personas vulnerables para desarrollar un trastorno alimentario. Siempre es m&aacute;s f&aacute;cil culpar al paciente de falta de compromiso con el tratamiento que al profesional de reduccionismo&rdquo;, explica Antoni Grau, psic&oacute;logo y parte de la Junta Directiva de AEETCA (Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Estudio de la Conducta Alimentaria). &ldquo;Me preocupa quiz&aacute;s m&aacute;s la falta de detecci&oacute;n de estos trastornos por parte de los profesionales de la salud por la creencia de que si no tienen un peso bajo es muy dif&iacute;cil que tengan un trastorno alimentario&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las recomendaciones médicas de dietas restrictivas o de altas dosis de ejercicio diario pueden ser un factor de riesgo a la hora de desencadenar un TCA</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Calado Otero</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga y autora del estudio &quot;Mujeres jóvenes y trastornos de la conducta alimentaria: Impacto de los roles y estereotipos de género&quot;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas de trastorno alimentario son m&aacute;s frecuentes en personas con sobrepeso que en personas con un peso &ldquo;est&aacute;ndar&rdquo; o infrapeso, aseguran desde AEETCA. Sin embargo tienen la mitad de posibilidades de recibir ese diagn&oacute;stico. Las recomendaciones m&eacute;dicas de dietas restrictivas o de altas dosis de ejercicio diario, muy normalizadas, pueden ser un factor de riesgo a la hora de desencadenar un TCA, afirma la psic&oacute;loga Calado Otero. &ldquo;Yo ten&iacute;a una nutricionista que a m&iacute; me hac&iacute;a pesar la comida, controlar los gramos, las calor&iacute;as, y llevar un registro en un cuaderno de cada cosa que yo com&iacute;a. Eso pod&iacute;a haber desatado un trastorno de la conducta alimentaria, perfectamente, seg&uacute;n me comenta mi psic&oacute;loga&rdquo;, remarca la fil&oacute;sofa Magdalena Pi&ntilde;eyro.
    </p><h2 class="article-text">La fuerte fiscalizaci&oacute;n del cuerpo de las mujeres</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene un protagonismo clave el g&eacute;nero: nueve de cada diez casos de TCA afectan a ellas: &ldquo;Tenemos identificados desde hace d&eacute;cadas cu&aacute;les son los factores de riesgo que inciden en la salud mental de las mujeres relacionados con la imagen corporal y los trastornos alimentarios, y no se est&aacute; haciendo nada. Eso es violencia, porque estamos viviendo un mont&oacute;n de situaciones que generan que nosotras enfermemos&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga. &ldquo;Hace 15 o 20 a&ntilde;os se empezaron a hacer campa&ntilde;as sobre el tabaquismo porque se vivi&oacute; un proceso en el que la comunidad m&eacute;dica identific&oacute; que hab&iacute;a unos factores de riesgo para la poblaci&oacute;n general, que estaba siendo da&ntilde;ada, sobre los que se podr&iacute;a intervenir. Nosotras, para nuestros problemas de salud, queremos lo mismo&rdquo;, insiste en referencia a los trastornos desencadenados por la presi&oacute;n est&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mismo los profesionales de la salud que est&aacute;n buscando una perspectiva 'antigordof&oacute;bica' se est&aacute;n teniendo que formar por fuera de las instituciones educativas oficiales. Buscan cursos privados, estudios&hellip; Y est&aacute;n teniendo, adem&aacute;s, que hacer un ejercicio de construcci&oacute;n de la mirada, porque est&aacute;n educados y educadas para mirarnos con esa perspectiva gordof&oacute;bica. Ellos y ellas est&aacute;n haciendo un esfuerzo enorme por mirarnos de otra manera y por cuidarnos y tratarnos de otra manera&rdquo;, agradece Pi&ntilde;eyro.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que debemos hablar de hábitos de vida saludables relacionados con la alimentación, consumo de tabaco o alcohol, actividad física, etc., más que de IMC o peso como indicador de salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mario Fontán</span>
                                        <span>—</span> Médico especializado en Salud Pública y epidemiólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Font&aacute;n apunta que &ldquo;es contradictorio que lo que censuramos a nivel individual no lo demandemos a nivel pol&iacute;tico&rdquo;. Los diferentes expertos piden un cambio de paradigma mediante acciones como la construcci&oacute;n activa de sociedades y entornos saludables o la integraci&oacute;n de temarios que aborden todo lo referido a la salud p&uacute;blica &mdash;que no obvien el contexto social&mdash; en las facultades de Medicina. &ldquo;En t&eacute;rminos generales creo que debemos hablar de h&aacute;bitos de vida saludables relacionados con la alimentaci&oacute;n, consumo de tabaco o alcohol, actividad f&iacute;sica, etc., m&aacute;s que de IMC o peso como indicador de salud&rdquo;, recomienda el m&eacute;dico y epidemi&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Desde SEEDO piden un Plan Nacional contra la Obesidad que permita actuar de manera temprana, con grandes medidas de salud p&uacute;blica y campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n que sirvan para promover h&aacute;bitos de vida saludables, as&iacute; como campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n alimentaria para la poblaci&oacute;n general, donde se incluya un di&aacute;logo entre las sociedades cient&iacute;ficas y la industria alimentaria. Insisten, tambi&eacute;n, en una mayor difusi&oacute;n de informaci&oacute;n que contribuya a desestigmatizar a las personas gordas. Este a&ntilde;o han publicado la <a href="https://www.seedo.es/images/images/site/SEEDO_Gua_GIRO_final_v12_16072024.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Gu&iacute;a Giro, para el manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas</a> que trata de poner encima de la mesa todas estas cuestiones, adem&aacute;s de aportar soluciones para ampliar la mirada. 
    </p><p class="article-text">
        El citado estudio del Instituto de las Mujeres recomienda, entre otras cosas, regular a trav&eacute;s de leyes y normativas &ldquo;aquellas industrias que se est&aacute;n lucrando de las inseguridades corporales de las mujeres y del estigma de peso, como las industrias farmac&eacute;utica o alimenticia&rdquo;. &ldquo;Si la gente est&aacute; preocupada por nuestra salud y la gordofobia nos enferma y nos mata, parte del camino es dejar de ser gordof&oacute;bicos&rdquo;, sentencia Magdalena Pi&ntilde;eyro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pesocentrismo-consulta-medica-profesionales-proponen-indice-masa-corporal-imc_1_11611186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 19:17:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2426aa98-e6fb-4700-976d-7ef457b99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="51559" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2426aa98-e6fb-4700-976d-7ef457b99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="51559" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2426aa98-e6fb-4700-976d-7ef457b99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Discriminación,Estética,Feminismo,Activismo,Obesidad,Trastornos alimentarios,Salud mental,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren el efecto de los hongos alucinógenos en el cerebro: “La psilocibina borra temporalmente tu individualidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/psilocibina-hongos-alucinogenos-cerebro-borra-individualidad_1_11529346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d1409a6-ab27-4be7-bb11-f1dd3e48ada8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099055.jpg" width="3246" height="1826" alt="Descubren el efecto de los hongos alucinógenos en el cerebro: “La psilocibina borra temporalmente tu individualidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio mediante neuroimagen de varios adultos que consumieron la sustancia durante semanas permite conocer mejor su efecto de cara a su futura aplicación terapéutica en enfermedades mentales</p><p class="subtitle">Las drogas psicodélicas renacen para el tratamiento de la depresión tras más de medio siglo en el olvido</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Parec&iacute;a como si estuviera contemplando un mundo del que no formaba parte&rdquo;. En mayo de 1957 el matrimonio de Valentina y Gordon Wasson describieron <a href="https://web.archive.org/web/20120114143839/http://www.imaginaria.org/wasson/life.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Life</a> sus experiencias consumiendo hongos alucin&oacute;genos en M&eacute;xico y lanzaron a la fama aquellas setas que produc&iacute;an visiones extraordinarias y parec&iacute;an permitir una conexi&oacute;n con una realidad m&aacute;s profunda. Solo un a&ntilde;o despu&eacute;s, el qu&iacute;mico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Albert_Hofmann" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albert Hofmann</a>&nbsp;&mdash;que hab&iacute;a descubierto anteriormente el LSD&mdash; identific&oacute; la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Psilocibina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psilocibina</a>&nbsp;como uno de los compuestos activos de estos hongos, y la sustancia qued&oacute; asociada durante d&eacute;cadas a la psicodelia y la contracultura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras superar a&ntilde;os de estigma y prohibici&oacute;n, estos compuestos psicoactivos empiezan a abrirse paso en el mundo de la medicina a trav&eacute;s de diversos <a href="https://theconversation.com/promesas-y-riesgos-de-las-sustancias-psicodelicas-para-tratar-enfermedades-mentales-208205" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayos cl&iacute;nicos para tratar enfermedades mentales</a>, con efectos prometedores. En Australia <a href="https://www.theguardian.com/australia-news/2023/jul/01/australian-psychiatrists-can-now-prescribe-mdma-and-psilocybin-who-can-access-them-and-how-do-they-work" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha autorizado su uso</a> y en algunos ensayos se ha visto que puede producir un alivio de los<strong> </strong>s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n, adicci&oacute;n y ansiedad, pero los mecanismos por los que act&uacute;a en el cerebro todav&iacute;a se desconocen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, liderado por el especialista <a href="https://sites.wustl.edu/psychedelics/people/joshua-s-siegel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joshua Siegel</a>, ha realizado ahora un ensayo controlado aleatorio con siete voluntarios sanos entre 18 y 45 a&ntilde;os cuyo resultado se publica este mi&eacute;rcoles <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07624-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07624-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>. Para la prueba, los autores registraron la actividad cerebral de los sujetos mediante resonancia magn&eacute;tica antes y despu&eacute;s de tomar una dosis alta de psilocibina (25 mg). Cada participante se someti&oacute; a un promedio de 18 exploraciones cerebrales de resonancia magn&eacute;tica funcional en los d&iacute;as o semanas anteriores, durante la ingesta y hasta tres semanas despu&eacute;s de sus experiencias con la psilocibina, y cuatro participantes regresaron seis meses despu&eacute;s para repetir el experimento.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La disoluci&oacute;n del &ldquo;yo&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Lo que vieron los investigadores es que el consumo de una sola dosis&nbsp;de psilocibina provoc&oacute; cambios profundos y generalizados (aunque no permanentes) en las redes funcionales del cerebro, desincronizando diferentes regiones de la corteza cerebral y zonas m&aacute;s profundas. En concreto, las pruebas de neuroimagen mostraron que la llamada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Red_neuronal_por_defecto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red neuronal por defecto</a>, un grupo de regiones neuronales que se activan cuando el cerebro no est&aacute; trabajando en nada en particular, se desincronizaba respecto al hipocampo anterior, una regi&oacute;n involucrada en la creaci&oacute;n de nuestro sentido del espacio, el tiempo y el yo. Despu&eacute;s de perder esta sincronizaci&oacute;n, la red se restableci&oacute; cuando los efectos agudos de la droga desaparecieron, pero durante semanas se mantuvieron peque&ntilde;as diferencias con respecto a los esc&aacute;neres previos a la psilocibina. Mientras tanto, en el grupo de control, al que se suministr&oacute; otra sustancia piscoestimulante (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Metilfenidato" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metilfenidato</a>), la red neuronal por defecto se mantuvo estable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sistema que alberga la capacidad del cerebro de pensar sobre uno mismo en relación con el mundo se desincroniza totalmente de manera temporal 

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joshua Siegel </span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de Washington en St. Louis y líder del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para los autores, estos hallazgos brindan una explicaci&oacute;n neurobiol&oacute;gica de los efectos alucin&oacute;genos de la sustancia y sientan algunas de las bases para el desarrollo de terapias basadas en psilocibina para enfermedades mentales como la depresi&oacute;n y el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico. &ldquo;La idea es que se toma este sistema que es fundamental para la capacidad del cerebro de pensar sobre uno mismo en relaci&oacute;n con el mundo y se lo desincroniza totalmente de manera temporal&rdquo;, asegura Siegel. &ldquo;A corto plazo, esto crea una experiencia psicod&eacute;lica. La consecuencia a largo plazo es que hace que el cerebro sea m&aacute;s flexible y potencialmente m&aacute;s capaz de alcanzar un estado m&aacute;s saludable&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19a95812-6c8e-4e7e-80e7-6144e8c1cd01_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19a95812-6c8e-4e7e-80e7-6144e8c1cd01_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19a95812-6c8e-4e7e-80e7-6144e8c1cd01_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19a95812-6c8e-4e7e-80e7-6144e8c1cd01_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/19a95812-6c8e-4e7e-80e7-6144e8c1cd01_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/19a95812-6c8e-4e7e-80e7-6144e8c1cd01_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/19a95812-6c8e-4e7e-80e7-6144e8c1cd01_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aspecto de la actividad neuronal durante el tratamiento con psilocibina y después"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aspecto de la actividad neuronal durante el tratamiento con psilocibina y después                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, estos efectos podr&iacute;an explicar parcialmente las experiencias de los individuos, tanto las alucinaciones y la p&eacute;rdida del &lsquo;yo&rsquo; que relataban los Wasson en los a&ntilde;os 50 como el resultado de los ensayos cl&iacute;nicos donde personas con depresiones que no responden al tratamiento mejoran en poco tiempo. Normalmente, recuerdan, la red cerebral funcional de cada individuo es tan distintiva como una huella dactilar, pero en este caso la psilocibina distorsion&oacute; las redes cerebrales de manera tan completa que todos se parec&iacute;an entre s&iacute; y ya no era posible identificar a los individuos hasta que desaparec&iacute;an los efectos agudos. &ldquo;Su individualidad se borra temporalmente&rdquo;, sostiene <a href="https://physicians.wustl.edu/people/nico-u-dosenbach-md-phd/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nico UF Dosenbach</a>, profesor de neurolog&iacute;a y coautor del estudio. &ldquo;Esto confirma, a nivel neurocient&iacute;fico, lo que la gente dice sobre perder el sentido de s&iacute; misma durante un viaje&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un cerebro m&aacute;s maleable</h3><p class="article-text">
        Para el especialista <a href="https://nyulangone.org/doctors/1992360994/petros-d-petridis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Petros Petridis</a>, estos resultados aportan pruebas convincentes de que la actividad cerebral desincronizada subyace al estado psicod&eacute;lico agudo y podr&iacute;a contribuir a cambios persistentes en la actividad neuronal en las regiones cerebrales responsables de controlar el sentido de identidad, las emociones y la narrativa vital de una persona. &ldquo;Esto tiene implicaciones cl&iacute;nicas significativas porque sugiere que la psilocibina podr&iacute;a hacer que el cerebro sea m&aacute;s maleable, lo que podr&iacute;a ser beneficioso para las personas que sufren patrones r&iacute;gidos de pensamiento y comportamiento desadaptativos&rdquo;, escribe en un art&iacute;culo de an&aacute;lisis en la revista<em> Nature.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://cajal.csic.es/laboratorios/neuroimagen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guiomar Niso</a>, jefa del Grupo de Neuroimagen del Instituto Cajal del CSIC, considera que es un estudio bonito y bien realizado. &ldquo;Es verdad que la muestra de seis voluntarios es peque&ntilde;a (hab&iacute;a 7, pero a uno lo excluyeron), por lo que siembre hay que tener cautela con los resultados&rdquo;, advierte. &ldquo;Por otro lado, me parece interesante el estudio en el tiempo que han hecho, pera ver los cambios m&aacute;s persistentes&rdquo;. La investigadora tambi&eacute;n recuerda que en el pasado ha habido <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/20451253231198466" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas cr&iacute;ticas a la metodolog&iacute;a</a> en este tipo de estudios sobre el efecto de la psilocibina, pero como los autores se han limitado a registrar los efectos de la sustancia en el cerebro, sin entrar en las aplicaciones cl&iacute;nicas, cree que en esta ocasi&oacute;n &ldquo;se han curado en salud&rdquo; y han sorteado las cr&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Para <a href="https://scholar.google.it/citations?user=jEMz-14AAAAJ&amp;hl=it" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Oliviero</a>, jefe de Neurolog&iacute;a del Hospital Nacional de Parapl&eacute;jicos (Toledo), lo m&aacute;s interesante es que la psicocibina sea capaz de alguna forma de desestructurar completamente la conectividad funcional entre diferentes &aacute;reas y que esto sea responsable de sus efectos psicod&eacute;licos. &ldquo;Recuerda un poco a la teor&iacute;a de Rodolfo Llin&aacute;s, de que el estado natural del cerebro es producir sue&ntilde;os, pero luego la realidad y los sentidos lo modifican en un estado diferente&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;&ldquo;Han encontrado una conexi&oacute;n entre la organizaci&oacute;n cerebral y los efectos terap&eacute;uticos que se mantienen en el tiempo, lo cual me parece relevante para el tratamiento en personas con depresi&oacute;n o ansiedad&rdquo;, opina  <a href="https://produccioncientifica.ucm.es/investigadores/145960/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; &Aacute;ngel Morales-Garc&iacute;a</a>, investigador cient&iacute;fico en enfermedades neurodegenerativas y Profesor de la Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid (UCM). &ldquo;Pero a&uacute;n es un poco prematuro para hacer afirmaciones muy categ&oacute;ricas, por lo que son necesarias investigaciones futuras donde se puedan replicar los resultados en un mayor n&uacute;mero de participantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/victor-perez-sola-ver-enfermedad-mental-sufre-estigma_1_9807006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">V&iacute;ctor P&eacute;rez Sol&aacute;</a>, director del Instituto de Neuropsiquiatr&iacute;a y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona, cree que se trata de un estudio muy valioso e interesante. &ldquo;Los autores ven que la psilocibina induce efectos muy r&aacute;pidos en la red neuronal en reposo que se mantienen durante dos y cuatro semanas, y llama mucho la atenci&oacute;n que una dosis &uacute;nica pueda durar tanto&rdquo;, asegura. A su juicio, esto tiene relaci&oacute;n con el efecto que se ven en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, cuando los enfermos mejoran en poco tiempo, en unas horas y el efecto dura varios meses, como pudieron comprobar &eacute;l y su equipo en <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2206443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ensayo cl&iacute;nico con esta sustancia</a> realizado hace un a&ntilde;o con m&aacute;s de doscientos pacientes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La psilocibina induce efectos muy rápidos en la red neuronal en reposo que se mantienen durante dos y cuatro semanas, y llama mucho la atención que una dosis única pueda durar tanto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Víctor Pérez Solá </span>
                                        <span>—</span> Director del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro aspecto interesante, destaca el especialista, es que el estudio ha demostrado que esta desincronizaci&oacute;n entre regiones cerebrales est&aacute; relacionada con la experiencia psicod&eacute;lica. &ldquo;A los que no alucinan &mdash;explica&mdash; la red se les modifica mucho menos&rdquo;. En cuanto a la afirmaci&oacute;n sobre la &ldquo;disoluci&oacute;n de la individualidad&rdquo;, cree que los autores se han excedido en la interpretaci&oacute;n po&eacute;tica de sus resultados. &ldquo;El efecto de la psilocibina tiene diferentes fases, alucinatoria, m&iacute;stica y la fase de disoluci&oacute;n del yo, que es la del efecto m&aacute;ximo. Este es un efecto subjetivo con el que los autores hacen un paralelismo, a partir del hecho de que todos los sujetos tengan una red similar, que me parece un poco exagerado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de este resultado, todav&iacute;a no sabemos por qu&eacute; estas sustancias son capaces de hacer algo que durante a&ntilde;os buscamos y no encontramos, que es que con una dosis &uacute;nica haya un efecto inmediato y sean capaces de mejorar, por eso hay que ser cautelosos y seguir todos los pasos para su aprobaci&oacute;n&rdquo;, subraya el doctor P&eacute;rez Sol&aacute;. En la misma l&iacute;nea, los propios autores advierten de que se necesitan m&aacute;s investigaciones en participantes con depresi&oacute;n para probar la utilidad de la psilocibina como antidepresivo o tratamiento para otras afecciones de salud mental. Y enfatizan que las personas no deben interpretar su estudio como una raz&oacute;n para automedicarse con hongos alucin&oacute;genos, ya que a&uacute;n no est&aacute; aprobado como tratamiento y existen riesgos al tomarlo sin la supervisi&oacute;n de expertos en salud mental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/psilocibina-hongos-alucinogenos-cerebro-borra-individualidad_1_11529346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 15:00:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5d1409a6-ab27-4be7-bb11-f1dd3e48ada8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099055.jpg" length="4249339" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5d1409a6-ab27-4be7-bb11-f1dd3e48ada8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099055.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4249339" width="3246" height="1826"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren el efecto de los hongos alucinógenos en el cerebro: “La psilocibina borra temporalmente tu individualidad”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5d1409a6-ab27-4be7-bb11-f1dd3e48ada8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099055.jpg" width="3246" height="1826"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Depresión,Medicina,Tratamientos,Hongos,Salud,Drogas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
