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    <title><![CDATA[elDiario.es - Idomeni]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/idomeni/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Idomeni]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El testimonio de Samuel Nacar en imágenes de los refugiados de Lesbos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/lesbos-fotografias-experiencia-samuel-nacar_1_3606177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c04c9ccc-f4bd-4524-a18c-d43071272f92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El testimonio de Samuel Nacar en imágenes de los refugiados de Lesbos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra se compone de 30 fotografías y se encuentra en la sala de exposiciones de la Facultad de Periodismo de Cuenca</p><p class="subtitle">"Es una manera interesante de ver la migración y la visión de los refugiados fuera del telediario, que en un minuto no te cuenta nada</p><p class="subtitle">El periodista ha dedicado un total de ocho meses a esta exposición, seis en Lesbos y dos en Idomeni</p></div><p class="article-text">
        Miles de personas han cruzado el mar Mediterr&aacute;neo huyendo de la guerra. La llegada de refugiados e inmigrantes a Europa ha alcanzado asombrosos niveles. Seg&uacute;n la agencia de la ONU para refugiados ACNUR, la principal v&iacute;a de entrada se desplaz&oacute; &ldquo;del peligroso Mediterr&aacute;neo central a una ruta que ha demostrado ser a&uacute;n m&aacute;s mortal, desde Turqu&iacute;a a las islas griegas, como la de Lesbos&rdquo;. Esto es lo que se conoce como crisis migratoria en Europa, una situaci&oacute;n que se produce por el aumento de refugiados, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Samuel Nacar es un antiguo alumno de la Facultad de Periodismo de Cueca que decidi&oacute; irse a Lesbos (isla griega) en septiembre de 2015. El periodista llevaba ya varios a&ntilde;os cubriendo algo de migraciones: &ldquo;ya hab&iacute;a estado en Melilla y en Calais (Francia), cuando este &uacute;ltimo no era un campo de 8.000 personas. sino de 200&rdquo;, subraya. Continuar con el trabajo de las migraciones fue el motivo por el que se traslad&oacute; a la isla griega.
    </p><p class="article-text">
        Nacar da testimonio de lo vivido all&iacute; con una serie de fotograf&iacute;as que fueron tomadas durante ocho meses de migraci&oacute;n y en las que &ldquo;se puede ver un poco de todo&rdquo;, afirma. &ldquo;Podemos ver Turqu&iacute;a y como estaban las playas, algo que no mucha gente ha contado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el trabajo del ex alumno muestra la isla de Lesbos, &ldquo;que fue el sitio de llegada m&aacute;s conocido, aunque el resto de islas griegas tambi&eacute;n hab&iacute;a refugiados, esta era la que m&aacute;s ten&iacute;a por cercan&iacute;a de la isla a Turqu&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala. De este modo fueron seis meses de trabajo y migraci&oacute;n en la isla griega y dos en Idomeni. Esta peque&ntilde;a localidad de un municipio griego fue el cierre de fronteras con Macedonia, es decir &ldquo;Macedonia cerr&oacute; las fronteras con Grecia y entonces se quedaron estancadas 18.000 personas&rdquo;, cuenta Nacar.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Sentimiento de verg&uuml;enza como europeo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as comenzaron a tomarse en septiembre de 2015 y terminaron a principios de abril de 2016. Y durante esos meses de trabajo su experiencia ha sido muy fruct&iacute;fera &ldquo;en el sentido de que est&aacute;s en el terreno y est&aacute;s viendo la realidad,  que es lo que al final tenemos que contar los periodistas&rdquo;. En este sentido tambi&eacute;n comenta que &ldquo;ver c&oacute;mo Europa estaba dejando que la gente se muera&rdquo; le cre&oacute; un &ldquo;sentimiento de verg&uuml;enza como europeo porque no se reacciona, no se toman en serio estas cosas que est&aacute;n pasando dentro de nuestras fronteras&rdquo;.  Adem&aacute;s insiste que son &ldquo;situaciones que est&aacute;s viendo de primera mano sin notas de prensa ni informaci&oacute;n diluida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las fotos que seg&uacute;n su autor m&aacute;s le ha marcado es en concreto la de una madre con sus tres hijos llorando. Esta fotograf&iacute;a se toma cuando est&aacute;n cruzando la frontera entre Grecia y Macedonia un d&iacute;a de disturbios. &ldquo;En ella se ve a un familia con ni&ntilde;os entre cuatro y cinco a&ntilde;os con la cara llena de pasta de dientes (una ayuda para contrarrestar las molestias que produce el gas lacrim&oacute;geno)&rdquo;. Cuenta c&oacute;mo la familia cruza y a los cinco metros hab&iacute;a dos polic&iacute;as que los pararon. Llevaban dos meses en Idomeni y esta era la &uacute;ltima opci&oacute;n para salir de all&iacute;. La historia de esta foto deja sin palabras al autor.
    </p><p class="article-text">
        Un total de 30 fotograf&iacute;as son las que componen la muestra que se encuentra en la sala de exposiciones de la Facultad de Periodismo de Cuenca. &ldquo;Por ser ex alumno cre&iacute;a que el trabajo podr&iacute;a ser expuesto y que ten&iacute;a valor suficiente&rdquo;, afirma Samuel. Es m&aacute;s, la exposici&oacute;n ya se ha llevado a Barcelona y a Par&iacute;s. El autor destaca que &ldquo;la facultad se merece poder decir que es una buena cuna de periodistas y eso lo tenemos que hacer los ex alumnos a trav&eacute;s de este tipo de trabajos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, anima a la gente a que visite la exposici&oacute;n inaugurada estos d&iacute;as y que continuar&aacute; durante tres semanas. &ldquo;Es una manera interesante de ver la migraci&oacute;n y la visi&oacute;n de los refugiados fuera del telediario, que en un minuto no te cuenta nada&rdquo;.  Por ello cree que es una buena forma de disfrutar de im&aacute;genes de primera mano de todo lo ocurrido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esmeralda Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/lesbos-fotografias-experiencia-samuel-nacar_1_3606177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Feb 2017 12:13:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodistas,Lesbos,Idomeni,Crisis migratoria,Refugiados,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jihan, refugiada siria: "Antes era una niña inocente, pero la guerra nos ha hecho mayores"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nina-inocente-guerra-hecho-mayores_1_3657764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5ca564e-d550-4e54-aafd-b8fda623ceb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jihan, refugiada siria: &quot;Antes era una niña inocente, pero la guerra nos ha hecho mayores&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental</p><p class="subtitle">Nacido en Siria</p><p class="subtitle">ofrece la mirada de siete niños que huyen de la guerra en su país para buscar refugio en Europa</p><p class="subtitle">"Al principio pensaba que el problema era cruzar el mar, pero ahora hemos llegado y no hay nadie que nos diga adónde ir", asegura Maruán, un niño sirio de 13 años</p><p class="subtitle">El largometraje de Hernán Zin se estrena el 12 de enero y competirá por el Goya al mejor documental</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi patinete? &iquest;Alguien ha visto mi patinete?&rdquo;. La c&aacute;mara sigue a Hamude, 8 a&ntilde;os, tez morena, voz dulce. Alguien le ha quitado&nbsp;el juguete que le acaban de regalar a su llegada a&nbsp;Austria tras 16 d&iacute;as de viaje. Huy&oacute; de Alepo junto a su t&iacute;o despu&eacute;s de perder a sus padres en los bombardeos. &ldquo;Un d&iacute;a cayeron bombas, mi escuela fue destruida&rdquo;, recuerda. Su sue&ntilde;o es reunirse con su hermano peque&ntilde;o y su otro t&iacute;o en Alemania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto queda?&rdquo;.&nbsp;Maru&aacute;n, de 13 a&ntilde;os, acaba de llegar a Lesbos y pregunta a su padre cu&aacute;nto falta para montarse en el barco que les llevar&aacute; a otro campo de refugiados en Grecia, pues el de la isla est&aacute; completo. Confiesa que pas&oacute; &ldquo;mucho miedo&rdquo; en el bote con el que cruz&oacute; el Mar Egeo desde Turqu&iacute;a. Pero su traves&iacute;a, sin embargo, no ha hecho m&aacute;s que empezar: &ldquo;Al principio pensaba que el problema era cruzar el mar, pero ahora hemos llegado y no hay nadie que nos diga ad&oacute;nde ir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La impaciencia de Maru&aacute;n o la b&uacute;squeda del juguete perdido de Hamude&nbsp;podr&iacute;an ser las de cualquier ni&ntilde;o del mundo, pero en este caso&nbsp;se convierten en resquicios de normalidad en una infancia atravesada por cuatro a&ntilde;os de guerra en Siria. El documental <em>Nacido en Siria</em> es un relato de lo cotidiano que acerca la realidad de sus protagonistas, que humaniza los titulares y las cifras. &ldquo;Vemos que son como nosotros, es una vacuna contra la xenofobia. La sensibilidad es un puente contra los discursos que construyen muros&rdquo;, explica<a href="http://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/seff2016/Hernan-Zin_0_577092615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> su director, Hern&aacute;n Zin </a>(Buenos Aires, 1971) en una conversaci&oacute;n con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        El largometraje, que cuenta&nbsp;la&nbsp;vida de&nbsp;los ni&ntilde;os sirios que viajan entre los grupos de refugiados que tratan de llegar a Europa, fue &ndash;seg&uacute;n su director&ndash;&nbsp;m&aacute;s fruto de un impulso que de una idea. Zin se encontraba en &Aacute;frica grabando un documental sobre la matanza de elefantes, cuando vio en las noticias la imagen del <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Aylan-subieron-denegaron-solicitud-Canada_0_426957474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peque&ntilde;o cuerpo sin vida de Aylan Kurdi</a>. A los pocos d&iacute;as, la necesidad de poner&nbsp;nombre&nbsp;y apellido&nbsp;a los ni&ntilde;os que, como Aylan, hu&iacute;an de la guerra, le llev&oacute; a Hungr&iacute;a, donde comenz&oacute; a rodar.
    </p><p class="article-text">
        En total son 11 los pa&iacute;ses recorridos y siete las historias de sufrimiento, pero tambi&eacute;n de inocencia y superaci&oacute;n. El hilo que las une es el de la conmoci&oacute;n y el cansancio f&iacute;sico, adem&aacute;s de la desilusi&oacute;n tras llegar a una Europa que, m&aacute;s all&aacute; de recibirlos, &ldquo;se ha convertido en una ratonera y no ha estado a la altura de la imagen de respeto a los valores que proyecta&rdquo;, critica el director. As&iacute;, <em>Nacido en Siria</em> contrapone a las declaraciones de las principales autoridades europeas, la experiencia del periplo de los ni&ntilde;os refugiados en el continente y la incertidumbre en sus destinos de acogida.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s de dos millones de ni&ntilde;os sirios han abandonado el pa&iacute;s desde el comienzo de la guerra.&nbsp;Ni&ntilde;as como Jihan, de 13 a&ntilde;os. Mientras permanece atrapada en la frontera entre Austria y Eslovenia, solo desea reunirse de nuevo con su madre, a la que tuvo que dejar en L&iacute;bano, pa&iacute;s al que huyeron desde Siria. Sus palabras son contundentes, propias de una persona que se ha visto obligada a crecer: &ldquo;Antes era una ni&ntilde;a inocente, pero la guerra nos ha hecho mayores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un dibujo de Mohamed se pueden reconocer bombas, helic&oacute;pteros y destrucci&oacute;n. Este chico de 13 a&ntilde;os lleva casi un mes sin poder&nbsp;salir del&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/supiera-esperado-tienda-frontera-cerrada_0_519698869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campamento de Idomeni</a>, entre Grecia y Macedonia. Su esperanza es poder llegar a Alemania, donde les espera su madre, que se encuentra muy enferma.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        G&aacute;seem (14 a&ntilde;os) ha dormido durante diez d&iacute;as en la atestada estaci&oacute;n de Budapest a la espera de que el Gobierno h&uacute;ngaro abra la frontera. &ldquo;Quiero llegar a Alemania para completar mis estudios&rdquo;, se&ntilde;ala. Arasuli, de 12 a&ntilde;os, relata c&oacute;mo la polic&iacute;a h&uacute;ngara <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/policia-hungara-lacrimogenos-centro-inmigrantes_0_424157862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">us&oacute; gases lacrim&oacute;genos contra &eacute;l y su familia en la frontera con Serbia:</a>&nbsp;&ldquo;Nos quemaban los ojos&rdquo;. Su padre tuvo que pagar a las redes de tr&aacute;fico m&aacute;s de 5.000&nbsp;d&oacute;lares. Huyeron de Siria despu&eacute;s de que su casa fuera bombardeada. &ldquo;Lo que m&aacute;s miedo me da es el Daesh (ISIS)&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Las bombas de la aviaci&oacute;n rusa sobre Alepo incendiaron un barril de gasolina cerca de&nbsp;Kais, de 10 a&ntilde;os, que se encontraba haciendo&nbsp;algunas compras. La explosi&oacute;n le destroz&oacute; distintas partes del cuerpo, cuenta este ni&ntilde;o de car&aacute;cter alegre mientras aguanta la cura de las quemaduras, con una mezcla de paciencia y resignaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Estreno el 12 de enero</h3><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula&nbsp;documental se estrena el 12 de enero aunque ya se ha presentado en varios festivales nacionales e internacionales. El director asegura&nbsp;que la acogida del p&uacute;blico est&aacute; siendo &ldquo;gratificante&rdquo; y confiesa que se siente &ldquo;sorprendido&rdquo; por la<a href="http://www.eldiario.es/cultura/Nacido-Siria-crisis-refugiados-contada_0_595640613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reciente nominaci&oacute;n </a>a los premios Goya, que se celebrar&aacute;n en un mes, en la categor&iacute;a de mejor documental.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nacido en Siria</em> sigue la estela de su anterior documental,&nbsp;<em>Nacido en Gaza&nbsp;</em>(2014). Cansado de la inmediatez y de &ldquo;contar siempre las cosas de la misma manera&rdquo; como reportero de guerra, Zin se lanz&oacute; a explorar nuevos lenguajes audiovisuales. En la narraci&oacute;n de su nueva obra reinan los planos cuidados y el efecto de la c&aacute;mara lenta, su manera de&nbsp;reivindicar que la guerra no solo es el ruido y la sangre, sino &ldquo;la que dura para siempre dentro de las personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunas miradas a c&aacute;mara revelan cu&aacute;l es su objetivo: &ldquo;Ver los ojos de la gente, contar qu&eacute; les pasa a las personas que sufren la guerra&rdquo;. As&iacute;, las propias voces de los protagonistas gu&iacute;an la narraci&oacute;n, un relato duro que trata de huir de sobreactuaciones y construido &ldquo;desde el respeto&rdquo;. &ldquo;La gente lo vive con fuerza, yo solo pongo el altavoz&rdquo;, sentencia. Esa&nbsp;misma fuerza con la que Maru&aacute;n, un tiempo&nbsp;despu&eacute;s y tras haber obtenido el derecho a asilo, observa el mar al que tanto le temi&oacute; una vez.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Icíar Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nina-inocente-guerra-hecho-mayores_1_3657764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jan 2017 19:38:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jihan, refugiada siria: "Antes era una niña inocente, pero la guerra nos ha hecho mayores"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerras,Refugiados,Idomeni,Documental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La policía griega inicia el desalojo del campo de refugiados de Eko sin previo aviso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-desalojo-refugiados-eko-previo_1_3953253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1efbb479-605e-4817-85ca-0c99f9cd0a36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La policía griega inicia el desalojo del campo de refugiados de Eko sin previo aviso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unos 300 agentes, entre los que también hay antidisturbios, se han desplegado en la estación de servicio del campo de refugiados improvisado de Eko para proceder al desalojo de más de 1.800 personas</p><p class="subtitle">Como ocurrió con el desmantelamiento de Idomeni, han expulsado de las inmediaciones a todos los voluntarios y periodistas, a excepción de la televisión pública ERT</p><p class="subtitle">"Es horroroso, no se puede estar aquí", ha dicho un refugiado desde el nuevo campo "oficial" al que les han trasladado</p></div><p class="article-text">
        La polic&iacute;a griega ha iniciado este lunes el desalojo del campo de refugiados de Eko, cerca de Idomeni, en donde se encontraban a primera hora de la ma&ntilde;ana 1.828 migrantes y refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, unos 300 agentes, entre ellos escuadrones de las brigadas antidisturbios, se han desplegado en la estaci&oacute;n de servicio y han procedido a expulsar de los alrededores a los periodistas y voluntarios sin previo aviso, siguiendo el mismo modus operandi que utilizaron durante el <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Policia-comienza-desalojar-campamento-Idomeni_0_519348090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desalojo del campo de refugiados de Idomeni</a> hace tres semanas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En cuanto nos han visto con la c&aacute;mara nos han hecho borrar la grabaci&oacute;n e ir a la comisar&iacute;a para identificarnos&rdquo;, cuenta a eldiario.es Marta Juan, voluntaria en el campo, quien tambi&eacute;n asegura que lo refugiados &ldquo;no sab&iacute;an a d&oacute;nde iban ni a d&oacute;nde se los est&aacute;n llevando&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/742278744946167808?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desde primera hora de la ma&ntilde;ana han ido llegando varios autobuses para hacer efectivo el traslado. La intenci&oacute;n de las autoridades griegas es desplazar a los migrantes y refugiados que est&eacute;n alojados en los diferentes campos &ldquo;no oficiales&rdquo; de todo el pa&iacute;s a otros &ldquo;oficiales&rdquo;, en donde proceder&aacute;n a su identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo en estos &uacute;ltimos se les permite renovar sus permisos temporales de estancia y registrarse para pedir asilo en Grecia o reubicaci&oacute;n en alg&uacute;n pa&iacute;s de la UE, dependiendo del perfil de cada persona. 
    </p><p class="article-text">
        Varios refugiados y migrantes reaccionaron con una peque&ntilde;a protesta pac&iacute;fica para mostrar su rechazo al traslado. El desconocimiento sobre las condiciones de los campos a los que les llevan, la falta de informaci&oacute;n y el miedo a que les alejen de la frontera con Macedonia (pese a que permanece cerrada desde el mes de marzo), lleva a muchas de estas personas a no querer marcharse &ldquo;voluntariamente&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/742273093901549569?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La semana pasada el Gobierno griego anunci&oacute; que se crear&iacute;an doce centros de acogida m&aacute;s y que se rehabilitar&iacute;an las infraestructuras de los campos ya existentes. Adem&aacute;s de la necesidad de coordinar la gesti&oacute;n de las peticiones de asilo, las autoridades aseguraron que los refugiados no pod&iacute;an quedarse en los centros improvisados, no oficiales, dadas las condiciones precarias de los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Pero estas condiciones, seg&uacute;n Acnur y otras ONG, no parecen haber mejorado. Varias organizaciones han mostrado su preocupaci&oacute;n porque algunos campos oficiales se han construido en naves industriales abandonadas, con medios &ldquo;deficientes&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/735128836124344320?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lamentaron las formas con las que se procedi&oacute; al desalojo, muy similares a las que se est&aacute;n sucediendo hoy en Eko. &ldquo;La alternativa a lo inhumano no deber&iacute;a ser lo desconocido y lo incierto. Esto no puede ser considerado una reubicaci&oacute;n voluntaria ya que estas personas no ten&iacute;an otra opci&oacute;n, carec&iacute;an de informaci&oacute;n adecuada y la asistencia en el campo fue dr&aacute;sticamente reducida&rdquo;, dijo Lo&iuml;c Jaeger, coordinador general de M&eacute;dicos Sin Fronteras en Grecia.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es horroroso, no se puede estar aqu&iacute;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Algunos voluntarios han podido contactar con varios de los refugiados que han sido trasladados desde Eko a un campo oficial, aunque todav&iacute;a, ni ellos mismos saben a d&oacute;nde les han llevado. &ldquo;Nos ha mandado una foto y nos ha dicho 'Esto es horroroso, no se puede estar aqu&iacute;', mientras nos describ&iacute;a un poco las condiciones. Dice que quieren volver a Eko, y nos ha mandado esta foto&rdquo;, explica Marta Juan. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Esta semana ella y otros voluntarios han visitado Sindos Frakapor y Oreo Kastro, dos de los campos de refugiados &ldquo;oficiales&rdquo; de la pen&iacute;nsula a los que se traslada a estas personas tras el desmantelamiento de los asentamientos improvisados de Idomeni o Eko. &ldquo;Son, literalmente, barracones con nada alrededor. En el primero hay casi 600 personas y solo 4 lavabos, mientras que en el segundo habr&aacute; unos 15 lavabos y 30 duchas, pero en este &uacute;ltimo se hacinan m&aacute;s de 1.400 personas&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Ares, otra voluntaria espa&ntilde;ola, muestra su preocupaci&oacute;n por el futuro de estas personas, cuyas condiciones en Eko eran &ldquo;mucho mejores&rdquo;, dice. All&iacute;, gracias a la labor coordinada de varios voluntarios se cre&oacute; el EkoProject, por el cual se garantizaba una cocina autogestionada con la que se daba de comer a todos los residentes del campo, una escuela a la que pod&iacute;an ir ni&ntilde;os de todas las edades, un espacio de juegos para ni&ntilde;os, una jaima para mujeres y otro lugar reservado para los beb&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora no sabemos si en los campos a los que se los han llevado podremos entrar los voluntarios. Creemos que no, porque son militares, y aunque son abiertos, la gesti&oacute;n es muy distinta&rdquo;, asegura Ares.  
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s desalojos en los pr&oacute;ximos d&iacute;as</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los planes de las autoridades griegas, est&aacute; previsto que en los pr&oacute;ximos d&iacute;as contin&uacute;en los traslados y se desmantelen los campos de Evzones, que acoge a 827 personas, y el de otra estaci&oacute;n de servicio de esa misma localidad, en la que pernoctan 1.109 refugiados y migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Una vez concluidos estos preparativos se espera que concluya tambi&eacute;n el desalojo del puerto del Pireo, donde contin&uacute;a habiendo 1.300 personas.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos hay 57.194 personas repartidas por todo el pa&iacute;s, entre quienes est&aacute;n en campos oficiales, quienes a&uacute;n permanecen en algunos de los &ldquo;extraoficiales&rdquo; que quedan sin desalojar, y las m&aacute;s de 8.000 que viven encerradas en centros de detenci&oacute;n militares en las islas griegas, a donde se lleva a todos aquellos que hayan llegado al pa&iacute;s despu&eacute;s del 20 de marzo, d&iacute;a en que entr&oacute; en vigor el acuerdo entre la UE y Turqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informan voluntarios desde Lesbos, la isla por la que entraron la mayor&iacute;a de refugiados y migrantes al pa&iacute;s heleno, las llegadas se han reducido dr&aacute;sticamente desde la puesta en marcha del acuerdo, pero hay indicios de que en los pr&oacute;ximos d&iacute;as podr&iacute;a producirse un repunte, debido a la posible <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Erdogan-Turquia-ajustara-antiterrorista-UE_0_513049318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de entendimiento entre los 28 y el pa&iacute;s de Erdog&aacute;n</a>, por la que a&uacute;n no se ha efectuado el pago de los 3.000 millones de euros inicialmente prometidos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desalambre | EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-desalojo-refugiados-eko-previo_1_3953253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jun 2016 10:32:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La policía griega inicia el desalojo del campo de refugiados de Eko sin previo aviso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Idomeni,Grecia,Desalojos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Dignidad de Idomeni, la dignidad de las olvidadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-rapto-de-europa/dignidad-idomeni-dignidad-olvidadas_132_3954227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5500a09-1f76-4a6f-88cc-dbbd41106b60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un niño en el campo de refugiados de Idomeni mira a la cámara mientras sujeta una manzana. | Eduardo Rivas"></p><p class="article-text">
        Las costuras de la UE se est&aacute;n abriendo por Idomeni. Idomeni como s&iacute;mbolo de una Uni&oacute;n econ&oacute;mica que, despojada de ropajes buenistas, se comporta como lo que es, un mercado sin Estado capaz de comerciar con todo, incluso con las vidas humanas. Idomeni como evidencia de una integraci&oacute;n econ&oacute;mica que ha conseguido crear un entramado jur&iacute;dico hecho a medida para permitir pr&aacute;cticas que vulneran los derechos m&aacute;s fundamentales y las exigencias m&aacute;s b&aacute;sicas del derecho internacional de los derechos humanos. Idomeni como relato de la cobard&iacute;a de 28 Gobiernos miembros que decidieron dejar de considerar seres humanos a aquellos que quedan fuera de las fronteras de esta Europa fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha escrito acerca de Idomeni, de la mal llamada &ldquo;crisis&rdquo; de las refugiadas y refugiados, de lo que ha sido y est&aacute; siendo un continuo atentado de la Uni&oacute;n Europea contra el derecho a la vida y la dignidad de miles de personas. Y la denuncia debe continuar, hacen falta m&aacute;s voces valientes e informadas que nos traigan la memoria reciente de la tragedia que se vive en las fronteras, que nos abran los ojos de manera descarnada para que Idomeni sea la crisis definitiva que nos muestre sin filtros esta Europa raptada y sometida. Para esto, hoy escribe en estas p&aacute;ginas Amelia Mart&iacute;nez Lobo, en defensa de la dignidad de las olvidadas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Adoraci&oacute;n Guam&aacute;n</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La Dignidad de Idomeni, la dignidad de las olvidadas</h3><p class="article-text">
        por <em>Amelia Mart&iacute;nez Lobo</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si para aumentar la competitividad en Europa, hacen falta refugiados, pues bienvenidos ser&aacute;n&rdquo;. Esta perla solt&oacute; Ferran Tarradellas, representante de la Comisi&oacute;n Europea en Catalunya y Baleares en un debate en el Parlament Balear la semana pasada sobre el TTIP. Pudo ser un desliz, un comentario desafortunado o simplemente un descaro. En cualquiera de los casos, demuestra una visi&oacute;n absolutamente mercantilista de la mayor crisis humanitaria desde la II Guerra Mundial en Europa. Y da asco, mucho asco, mucha rabia, mucha impotencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo sorprendente es que ante la indignaci&oacute;n de algunas, no hubo demasiadas cr&iacute;ticas en la sala. Es realmente preocupante el grado de insensibilizaci&oacute;n. Como si nuestros representantes vieran a todas esas personas, esas familias, esas mujeres, esos ni&ntilde;os, esos j&oacute;venes, seres humanos de segunda.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s de 50.000 personas que permanecen provisionalmente en campos de refugiados gestionados por militares en Grecia. Se calcula que m&aacute;s de 1.000.000 han llegado a Grecia desde 2015. Huyen de la guerra, del hambre, de la miseria. Huyen en busca de un futuro y seguridad para sus hijos y sus nietas. Nadie mete en un bote a sus hijos a no ser que el mar sea m&aacute;s seguro que la tierra. Hay miles, cientos de miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que llevan m&aacute;s de 4 meses en un limbo legal, sin poder volver a sus casas y sin poder cruzar la frontera griega, hacinados en un campo de barro, de serpientes, de mierda. Nadie quiere vivir as&iacute;. Nadie quiere irse de su hogar, de su patria, alejarse de su familia, de su barrio, de su vida. NADIE. Tambi&eacute;n hay muchas personas mayores, incluso en silla de ruedas. &ldquo;Hay tantos ancianos porque esta gente nunca va a dejar a sus mayores atr&aacute;s&rdquo;. &iquest;Os imagin&aacute;is si a vuestro abuelo o a la vecina del quinto en silla de ruedas, mayor, con su vida y sus achaques les apetece una mierda vivir as&iacute;? S&oacute;lo hay una explicaci&oacute;n: miedo, guerra, inseguridad, desesperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el asentamiento de Idomeni, recientemente desmantelado por la polic&iacute;a y ej&eacute;rcito griego, movilizando efectivos de todo el pa&iacute;s, viv&iacute;an m&aacute;s de 9.000 personas, de los cuales 5.000 son ni&ntilde;os. Ahora est&aacute;n reubicados en lo que llaman eufem&iacute;sticamente campos de refugiados. Son campos militares, donde las condiciones son incluso peores que en Idomeni. Hay casos documentados de comida caducada o de falta de agua durante m&aacute;s de dos meses. Muchos refugiados, trasladados tras el desalojo del asentamiento el pasado mayo, dec&iacute;an a los voluntarios: &ldquo;prefiero un a&ntilde;o en Idomeni, que un mes aqu&iacute;. Esto es una c&aacute;rcel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas personas, con sus nombres y apellidos, con sus hijos e hijas, con su vida, con sus ilusiones y sus miedos, llevaban meses esperando a la apertura de las fronteras, sin perder la esperanza y con una dignidad asombrosa. No necesitan comida, no quieren esperar colas hacinados como ganado para recibir el plato de comida, que en muchos casos aqu&iacute; no dar&iacute;amos ni a nuestras mascotas. No quieren nuestra caridad, ni nuestra comida. No la necesitan. Tienen sus propios recursos para cocinar, para comprar, incluso para montar sus tiendas de ultramarinos improvisadas en una tienda al lado de su casa. Quieren un futuro para ellas y para sus familias. Quieren construir su vida en un sitio seguro. No quieren nuestro paternalismo ni nuestra autocomplacencia. En Idomeni se aprenden lecciones de dignidad que hay en cada mirada, en cada gesto, en cada tienda. Lecciones que la gentuza que no les permite pasar y ha cerrado las fronteras jam&aacute;s entender&aacute; desde sus instituciones opacas ni desde sus cuentas en Suiza.
    </p><p class="article-text">
        La desesperaci&oacute;n, la espera angustiosa, lleva a muchos de ellos a intentar cruzar la frontera. Lo hacen por las monta&ntilde;as, puesto que la valla con concertinas lo hace imposible desde el campo. Normalmente la polic&iacute;a macedonia los detiene. Y luego los apalea, puede que les provoque alguna fractura. Les roban todo su dinero y les quitan los zapatos, oblig&aacute;ndolos a volver a Grecia descalzos. &iquest;Qu&eacute; clase de mercenario hace eso? &iquest;Qu&eacute; clase de sociedad enferma estamos construyendo que permite a un cuerpo policial actuar con esa brutalidad e inhumanidad? La imagen de los zapatos, igual que la de la v&iacute;a de tren en mitad del asentamiento humano en la frontera griega con Macedonia, reaviva recuerdos de la m&aacute;s oscura, dantesca y deleznable parte de nuestra historia. Luego nos rasgaremos las vestiduras y haremos reportajes en Molenbeck, llev&aacute;ndonos las manos a la cabeza y diciendo que no sabemos ni por qu&eacute; ni c&oacute;mo est&aacute;n pasando cosas en nuestro territorio y que ya no nos sentimos seguros en nuestros trenes, en nuestros parques o en nuestras calles.
    </p><p class="article-text">
        Muchos otros deciden volver a sus pa&iacute;ses: Turqu&iacute;a, Siria, d&oacute;nde han muerto m&aacute;s de 250.000 personas, Afganist&aacute;n, Pakist&aacute;n... Huyeron de all&iacute;, perdieron a sus familiares y vuelven a un lugar que no es seguro, que no tiene futurible y que desde los poderes f&aacute;cticos seguir&aacute;n destrozando, provocando guerras fratricidas y cainitas.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora nos encontramos con el acuerdo de la verg&uuml;enza, que permite la expulsi&oacute;n directa de los migrantes que pisen suelo griego, abre la puerta a las expulsiones masivas y permite la participaci&oacute;n de la OTAN en labores de patrulla. Europa, copiando un modelo de externalizaci&oacute;n de las fronteras que el estado espa&ntilde;ol utiliza desde hace muchos a&ntilde;os, incumple su compromiso de acogida de personas refugiadas, incumple la carta de derechos fundamentales, el convenio de Ginebra y los Derechos Humanos. Esta Uni&oacute;n Europea ha contratado a la gendarmer&iacute;a turca por 7.000 millones de euros. Con dinero de todas y de todos, Europa pretende lavarse las manos y que Turqu&iacute;a, con su polic&iacute;a absolutamente violenta y criminal (Turqu&iacute;a acumula denuncias por violaciones sistem&aacute;ticas de los Derechos Humanos), haga el trabajo sucio expulsando a los migrantes o que no se garantice la solicitud de asilo tal y como indica la legalidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Y la semana pasada murieron ahogadas 1.000 personas en el Mediterr&aacute;neo. Da igual que hagamos un muro y unas vallas tan altas que lleguen a la luna. Cuando huyes de una guerra, no hay muros que te paren, ni mares que te achanten. Este acuerdo infame entre UE- Turqu&iacute;a, ha provocado que se reabra la ruta del Mediterr&aacute;neo, m&aacute;s peligrosa y con m&aacute;s riesgo de muerte. Dicen que morir ahogado es la peor de las muertes... uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, cien, doscientos, trescientos, cuatrocientos cincuenta, quinientos....MIL.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, tenemos un auge de la extrema derecha y un repliegue identitario y totalitario en muchos de los estados miembros de la UE. Sin embargo, es la propia legislaci&oacute;n y el discurso del miedo y la estigmatizaci&oacute;n de los migrantes lo que genera el caldo de cultivo para que aparezcan partidos de extrema derecha y racistas y no viceversa. La Europa Fortaleza est&aacute; promoviendo una escalada de agresividad legislativa y verbal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hacemos? A corto plazo: garantizar en pasaje seguro, abrir un corredor humanitario, abrir las fronteras, cumplir escrupulosamente la Carta de Derechos Fundamentales, los Derechos Humanos y la Convenci&oacute;n de Ginebra. A corto, medio y largo plazo, nos encontramos en una disputa por el concepto de Europa. La Europa de la solidaridad y de la empat&iacute;a, personalizada en miles de voluntarias y voluntarios y de municipios y ciudades que han manifestado su disposici&oacute;n de acoger refugiados, frente a la Europa xen&oacute;foba, capitalista, mercantilista e insolidaria que dicta pol&iacute;ticas inmorales e ilegales desde las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Por ellas, por ellos. Por Pablo, Marc, Elena o Bea. Esos voluntarios y voluntarias que personifican la Europa de las personas, la solidaridad, la empat&iacute;a y la cooperaci&oacute;n. Y por cada una de las miles de personas que buscan una vida digna para los suyos, esta disputa tenemos que ganarla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Amelia Mart&iacute;nez Lobo es asistente de Podemos en el Parlamento Europeo</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amelia Martínez Lobo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-rapto-de-europa/dignidad-idomeni-dignidad-olvidadas_132_3954227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2016 08:38:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Dignidad de Idomeni, la dignidad de las olvidadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Idomeni,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Atrapados sin salida? Idomeni y el horror]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/atrapados-salida-idomeni-horror_132_3966573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Desde el inicio de este blog mi idea era incluir en este espacio las contribuciones de colegas a quienes debo inspiraci&oacute;n y motivaci&oacute;n. Este post ha sido escrito por Eva Bitr&aacute;n, quien trabaja en el &Aacute;rea de Cr&iacute;menes Internacionales y Responsabilidad del European Center for Constitutional and Human Rights (<a href="http://www.ecchr.eu/es/home.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">ECCHR</a>), especialmente en el Proyecto de Migraci&oacute;n. En las &uacute;ltimas semanas la autora ha estado dos veces en el campamento de refugiados de Idomeni, ubicado en la frontera greco-macedonia.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Desesperaci&oacute;n y desconcierto: as&iacute; se percib&iacute;a y as&iacute; se percibe hoy la vida en Idomeni, un peque&ntilde;o pueblo griego ubicado cerca de la frontera con Macedonia. Con el tiempo, este peque&ntilde;o pueblo ha pasado de ser una parada en la ruta hacia Europa Occidental a un campamento semi permanente donde durante varias semanas (mal)vivieron m&aacute;s de diez mil refugiados, que quedaron ah&iacute;, atrapados, en la mitad de su viaje. La semana pasada la situaci&oacute;n en Idomeni volvi&oacute; a cambiar, dado que la polic&iacute;a griega desaloj&oacute; el campamento.
    </p><p class="article-text">
        Ya desde el verano pasado varios pa&iacute;ses de Europa hab&iacute;an cerrado, uno tras otro, sus fronteras a migrantes y refugiados. En noviembre de 2015 los gobiernos de Eslovenia, Serbia, Croacia y Macedonia comenzaron a negar el paso a cualquiera que no tuviera papeles de Siria, Irak o Afganist&aacute;n. La frontera greco-macedonia fue cerrada el 8 de marzo de 2016, tan solo horas despu&eacute;s de la cumbre de Bruselas e inmediatamente despu&eacute;s del cierre de fronteras entre Serbia a Austria. As&iacute;, miles de solicitantes de asilo no tuvieron oportunidad alguna de obtener reparaci&oacute;n por las violaciones de sus derechos humanos. En otras palabras, la Uni&oacute;n Europea y sus pa&iacute;ses vecinos lograron, de forma bastante efectiva, dejar de aplicar derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, Europa vivi&oacute; y vive hoy una cat&aacute;strofe humanitaria, evidente al llegar a Idomeni. Lo primero que impactaba era el n&uacute;mero de ni&ntilde;os en el lugar: miles de peque&ntilde;os corriendo en el barro, a punto de salir volando con el viento que azota. Como refugio, lo m&aacute;s com&uacute;n era ver carpas o tiendas improvisadas que no estaban preparadas para la lluvia o el viento de inicios de primavera. Las filas para obtener alimentos, ducharse u obtener atenci&oacute;n m&eacute;dica de urgencia eran interminables. La lumbre se prend&iacute;a con lo que hubiera a mano, porque al menos as&iacute; se soportaba la enorme humedad del lugar. Todos tos&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que visit&eacute; el campamento, en marzo, con mi colega del ECCHR de Berl&iacute;n, fue justo dos semanas despu&eacute;s de que la frontera fuera formalmente cerrada y una despu&eacute;s de la llamada &ldquo;<a href="http://www.theguardian.com/world/2016/mar/15/macedonia-forcibly-returns-refugees-greece-idomeni" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcha de la Esperanza</a>&rdquo;, del 14 de marzo de 2016. En esa marcha, m&aacute;s de dos mil refugiados ingresaron a Macedonia bordeando la valla y vadeando un r&iacute;o, llegando a un peque&ntilde;o pueblo llamado Moin. Ah&iacute; los esperaba la polic&iacute;a antidisturbios de Macedonia en veh&iacute;culos blindados. Los activistas y periodistas que estaban all&iacute; fueron arrestados y separados del grupo, mientras que a los migrantes y refugiados (despu&eacute;s de pasar varias horas a la intemperie) les trasladaron en camiones y les obligaron a cruzar la frontera griega (algunos lo hicieron por un agujero en la alambrada hecho especialmente para este efecto). Esta fue la expulsi&oacute;n colectiva m&aacute;s grande de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Europa, pero no es un hecho aislado: las violentas devoluciones en caliente son el <a href="http://www.ekathimerini.com/208840/article/ekathimerini/news/refugees-tell-of-being-pushed-back-into-greece-from-balkans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pan de cada d&iacute;a</a>&nbsp;en Idomeni, as&iacute; como en <a href="http://www.ecchr.eu/es/nuestro-trabajo/justicia-universal/migracion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros puntos de la frontera exterior</a>&nbsp;de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Los migrantes y refugiados son expulsados sumariamente, violando de forma evidente la Convenci&oacute;n Europea de los Derechos Humanos y sin oportunidad alguna de acudir a alg&uacute;n tribunal europeo. Es simplemente una privaci&oacute;n de derechos que pocos est&aacute;n en condiciones de contestar. Sin embargo, en febrero de 2015, dos hombres de Mali y Costa de Marfil presentaron una <a href="http://www.ecchr.eu/es/nuestro-trabajo/justicia-universal/migracion/melilla.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demanda contra Espa&ntilde;a ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos</a>, con el apoyo del ECCHR, por la devoluci&oacute;n en caliente de la que fueron v&iacute;ctimas en la frontera hispano-marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Volvimos al campamento seis semanas despu&eacute;s, a mediados de mayo. El &aacute;nimo de la gente era distinto, pero el desconcierto segu&iacute;a. Los migrantes y refugiados son familias enteras, con ni&ntilde;os, abuelos, etc. Son familias con arquitectos, ingenieros y abogados, que hoy re-eval&uacute;an sus posibilidades e intentan buscar la ruta m&aacute;s segura (o menos mortal) para seguir adelante. Conversamos con una familia de cuatro personas que hab&iacute;a intentado cinco veces pasar la frontera y entrar a Macedonia. Las cinco veces pagaron a un contrabandista de personas y las cinco veces fueron devueltos a Grecia. Muchos vuelven golpeados y hasta con quemaduras infligidas por la polic&iacute;a de Macedonia. Otra pareja -tambi&eacute;n devuelta en caliente desde Macedonia- perdi&oacute; a dos de sus hijos a manos de las fuerzas de Baschar al-Assad, pero logr&oacute; escapar junto a su hija. &ldquo;No podemos continuar, no podemos volver, pero tampoco podemos quedarnos ac&aacute;&rdquo;, dijo el padre.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras confirman la frustraci&oacute;n de estas personas. Con el acuerdo entre la UE y Turqu&iacute;a, quienes hayan llegado a Grecia antes del 20 de marzo y quieran solicitar asilo, pueden hacerlo, pueden ser reubicados dentro de Europa y pueden pedir la reagrupaci&oacute;n familiar, pero para ello tienen que contactarse por skype con un usuario determinado, disponible s&oacute;lo a determinadas horas, dependiendo del idioma y ubicaci&oacute;n del solicitante. Obviamente, tambi&eacute;n necesitan tener una cuenta de skype, conexi&oacute;n a internet y, lo que es trascendental, deben lograr comunicarse. Ninguno de los solicitantes de asilo que conocimos ha podido comunicarse, de forma que en realidad se les niega de forma sistem&aacute;tica su derecho a tener derechos. Lo que es peor a&uacute;n es que, en el caso de lograr comunicarse, sus perspectivas no son mucho mejores, pues seg&uacute;n lo se&ntilde;alado por <a href="http://w2eu.info/greece.en/articles/greece-legal.en.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Welcome to Europe</a>, &ldquo;de los 66.400 migrantes y refugiados que la Uni&oacute;n Europea planeaba sacar de Grecia y reubicar en otros pa&iacute;ses de la UE durante los pr&oacute;ximos dos a&ntilde;os, s&oacute;lo 584 personas fueron reubicadas entre noviembre del 2015 y marzo del 2016 y s&oacute;lo otras 208 despu&eacute;s de que el acuerdo entre la Uni&oacute;n Europea y Turqu&iacute;a entrara en vigor<em>&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde el cierre de fronteras, las autoridades han intentado reubicar a quienes permanecen en Idomeni -entre diez mil y catorce mil personas- en campamentos administrados por el Gobierno, que generalmente son antiguas c&aacute;rceles u hospitales psiqui&aacute;tricos. El d&iacute;a de nuestra visita, un grupo de migrantes -que voluntariamente acept&oacute; ser trasladado al campamento administrado por el ej&eacute;rcito griego- era trasladado en autobuses cubiertos de publicidad de una agencia de viajes, que promocionaba: &ldquo;Toma hoy tus locas vacaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy las fronteras siguen cerradas y quienes logran cruzar la valla son objeto de las ya comunes &ldquo;devoluciones en caliente&rdquo;. La ilusi&oacute;n de la reubicaci&oacute;n y reunificaci&oacute;n parece imposible y la sombra de la expulsi&oacute;n es una amenaza constante que pende sobre sus cabezas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Wolfgang Kaleck]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/atrapados-salida-idomeni-horror_132_3966573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jun 2016 18:11:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Atrapados sin salida? Idomeni y el horror]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Idomeni]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desalojar al enemigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desalojar-enemigo_129_3979361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si nos atenemos a cómo han ocurrido los hechos de los desalojos de Idomeni y del barrio de Gracia en Barcelona, se ha tratado de sacar, desalojar enemigos de Idomeni y Gracia</p><p class="subtitle">Ocupaban espacios que no les pertenecían. Los refugiados ocupan un pedazo de tierra de Europa, y Europa no es para ellos. Los ocupas la antigua sucursal de un banco, y eso tampoco es para ellos</p><p class="subtitle">¿No podríamos afrontar cuestiones como el desalojo de un campo de refugiados o un local ocupado yendo a la raíz del problema? Ni los refugiados ni los ocupas son enemigos de nadie, ni siquiera los policías que los tratan en última instancia como tal</p></div><p class="article-text">
        Dos noticias sobre desalojos llenan las noticias de los &uacute;ltimos d&iacute;as. Se desalojan personas por orden judicial o pol&iacute;tica. Pero se desaloja como verbo transitivo, es decir, lo que significa sacar una persona del lugar donde estaba alojada, como lo define la Enciclopedia Catalan, que, curiosamente, utiliza como ejemplo uno que no pod&iacute;a venir m&aacute;s al caso: &ldquo;Desalojar el enemigo de una poblaci&oacute;n&rdquo;. Pues s&iacute;, si nos atenemos a c&oacute;mo han ocurrido los hechos de los desalojos de Idomeni y del barrio de Gracia en Barcelona, se ha tratado de sacar, desalojar enemigos de Idomeni y Gracia.
    </p><p class="article-text">
        Enemigo es un t&eacute;rmino de car&aacute;cter militar que podemos definir como el Diccionario de la Guerra, la Paz y el Desarme editado recientemente por Icaria: &ldquo;persona, grupo, instituci&oacute;n o estado que uno percibe como antag&oacute;nico y que amenaza su existencia, identidad y necesidad &rdquo;la definici&oacute;n hace referencia tambi&eacute;n a otro aspecto de gran relevancia, la que se refiere a que el enemigo siempre responde a una construcci&oacute;n distorsionada y estereotipada del otro, lo que genera hostilidad, desconfianza y miedo. En Idomeni el enemigo son las personas refugiadas en Grecia los okupas.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que se les debe tratar con fuerza, agresividad y si es necesario, violencia. Un enemigo no merece m&aacute;s. En Idomeni hab&iacute;a polic&iacute;a y militares, acompa&ntilde;ados de grandes m&aacute;quinas excavadoras que no necesitaban excavar para desmontar las precarias tiendas de campa&ntilde;a hasta ahora el hogar de m&aacute;s de 8.000 enemigos. En Gracia estaba la polic&iacute;a antidisturbios, en buena medida militarizada en sus modos de hacer, con armas que disparan un sustitutivo demasiado similar a las balas de goma &ldquo;vac&iacute;a ojos&rdquo; que fueron prohibidas por eso mismo, y con veh&iacute;culos no demasiado lejanos los blindados militares.
    </p><p class="article-text">
        El delito de unos y otros no es ninguno. Ninguno que pueda ser entendido como una amenaza, propia del enemigo. Eso s&iacute;, ocupaban espacios que no les pertenec&iacute;an. Los refugiados ocupan un pedazo de tierra de Europa, y Europa no es para ellos. Los ocupas la antigua sucursal de un banco, y eso tampoco es para ellos. Los propietarios leg&iacute;timos de los espacios reclaman su propiedad y como los otros son enemigos de su estilo de vida, de sus privilegios, les env&iacute;an la fuerza y la violencia si hace falta. El resultado pues no es extra&ntilde;o que sea violento. No hay que ser Gandhi para entender que la violencia lleva a m&aacute;s violencia. Algo que tambi&eacute;n deben saber los que se enfrentan a las fuerzas del orden, ya que siempre tendr&aacute;n las de perder si se comportan como los enemigos que esperan que sean, tanto en la batalla cuerpo a cuerpo como en la batalla de la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No se habr&iacute;a podido hacer de otra manera? &iquest;No podr&iacute;amos afrontar cuestiones importantes como el desalojo de un campo de refugiados o un local ocupado yendo a la ra&iacute;z del problema? Ni las refugiadas ni los ocupas son enemigos de nadie, ni siquiera los polic&iacute;as que los tratan en &uacute;ltima instancia como tal. Son personas que buscan tener una vida digna y vivir en libertad. Como t&uacute; y como yo, como el juez, el pol&iacute;tico y el polic&iacute;a que los trata como enemigos.
    </p><p class="article-text">
        O quiz&aacute;s s&iacute;, son enemigos inconscientes de un sistema que genera mucha m&aacute;s violencia que la de su empleo y desalojo que nos escandaliza cuando lo vemos en las noticias. Son enemigos de un modelo que genera desigualdad, pobreza y guerra, de la que incluso llega a hacer negocio. Un sistema perverso, que ha hecho que 62 mil-millonarios tengan tanta riqueza (econ&oacute;mica) como la mitad de la humanidad m&aacute;s pobre del planeta. Un sistema que salva bancos -y que desaloja una sucursal convertida en centro social y que env&iacute;a a campos de refugiados militarizados a quienes huyen de la guerra. Quiz&aacute;s s&iacute;, los refugiados y los ocupas pueden ser enemigos del sistema, su presencia y lucha por sobrevivir nos hace pensar, y esto, que pensemos, s&iacute; que amenaza su existencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Calvo Rufanges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desalojar-enemigo_129_3979361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 May 2016 17:16:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desalojar al enemigo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Idomeni,Desalojos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grecia anuncia más desalojos tras desmantelar el campo de refugiados de Idomeni]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grecia-desalojos-desmantelar-refugiados-idomeni_1_3979589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eab147a5-8b97-4029-81ae-2443231ba305_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tras evacuar Idomeni, el Gobierno griego desalojará El Pireo y Elinikón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno heleno comunicó este jueves que ha dado por completado el desalojo del asentamiento de refugiados en Idomeni</p><p class="subtitle">El ministro de Migración griego, Yanis Muzalas, ha afirmado que el próximo objetivo del Ejecutivo es vaciar los campos de El Pireo y Elinikón a mediados de junio</p><p class="subtitle">Acnur ha criticado que decenas de personas han sido evacuadas a lugares "deficientes": "almacenes y fábricas abandonadas" con "insuficiente" agua, comida y electricidad</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno griego ha dado por finalizado el desalojo del campamento de refugiados de Idomeni, el asentamiento no oficial surgido ante el cierre de las fronteras de Macedonia y que se convirti&oacute; en el mayor campo de asilados y migrantes de todo el pa&iacute;s. El ministro de Migraci&oacute;n griego, Yanis Muzalas, anunci&oacute; adem&aacute;s este jueves que el pr&oacute;ximo objetivo del Ejecutivo ser&aacute; desalojar los campos de refugiados del puerto del Pireo y del antiguo aeropuerto de Atenas, Elinik&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Muzalas explic&oacute;, en una entrevista en el canal televisivo Mega, que el Gobierno prioriz&oacute; el desalojo de Idomeni para acabar con el &ldquo;drama de las favelas&rdquo; frente a otros puntos conflictivos del pa&iacute;s, pero que a mediados de junio tambi&eacute;n se vaciar&aacute;n El Pireo y Elinik&oacute;n. El turismo en verano ha sido un motivo que ha resonado en los &uacute;ltimos meses para vaciar estas zonas.
    </p><p class="article-text">
        La agencia de refugiados de la ONU (Acnur) ha expresado su preocupaci&oacute;n por el traslado de decenas de migrantes y refugiados a varios <a href="http://www.unhcr.org/news/briefing/2016/5/57480cb89/greece-unhcr-concerned-conditions-new-refugee-sites-urges-alternatives.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lugares con &ldquo;condiciones deficientes</a>&rdquo; tras su evacuaci&oacute;n desde el campamento improvisado de Idomeni.
    </p><p class="article-text">
        El organismo ha criticado que algunos evacuados fueron trasladados a &ldquo;almacenes y f&aacute;bricas abandonadas&rdquo; con un acceso &ldquo;insuficiente&rdquo; a agua, comida, ba&ntilde;os, duchas y electricidad. La portavoz de Aacnur Melissa Fleming pidi&oacute; que las autoridades helenas, con apoyo financiero de la Uni&oacute;n Europea, encuentren &ldquo;alternativas mejores con rapidez&rdquo; para las personas evacuadas.
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        M&eacute;dicos Sin Fronteras ha recordado, a trav&eacute;s de un v&iacute;deo difundido por redes sociales, que los problemas de los refugiados solo se han desplazado y que requieren una soluci&oacute;n. La organizaci&oacute;n humanitaria denunci&oacute; este jueves que la falta de informaci&oacute;n de las autoridades a los refugiados. &ldquo;Los residentes de Idomeni no est&aacute;n siendo informados de d&oacute;nde van y esto resulta inaceptable. Deben tener la capacidad de tomar decisiones y para ello deben recibir informaci&oacute;n precisa&rdquo;, afirma Michele Telaro, coordinador de MSF en Idomeni.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/735853642150903808?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Desalojo del Pireo y Elinik&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las cifras oficiales, a d&iacute;a de hoy permanecen en el puerto del Pireo 1.476 personas, en tiendas de campa&ntilde;a dentro y alrededor de un antiguo hangar, y otras 3.611 en los centros de acogida del antiguo aeropuerto internacional de Elinik&oacute;n, cuyo desalojo llevan exigiendo los alcaldes de la zona desde hace meses.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del Gobierno para la coordinaci&oacute;n de la crisis de refugiados, Yorgos Kyritsis, explic&oacute; en declaraciones a Efe que la evacuaci&oacute;n del Pireo y de Elinik&oacute;n se ha atrasado porque los alcaldes de la zona se resisten a aceptar la construcci&oacute;n de nuevas instalaciones en sus municipios.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en principio Kyritsis estableci&oacute; que la operaci&oacute;n de desalojo de Idomeni durar&iacute;a unos 10 d&iacute;as, este jueves el Gobierno ha certificado su disoluci&oacute;n, cuando solo llevan tres d&iacute;as trasladando a refugiados y migrantes a centros gubernamentales en el norte del pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">P&eacute;rdidas econ&oacute;micas por el cierre de v&iacute;as</h3><p class="article-text">
        Nikos Toskas, ministro adjunto de Protecci&oacute;n Ciudadana, asegur&oacute; este jueves que en una estaci&oacute;n de servicio cercana permanec&iacute;an unas 2.000 personas, cuyo desalojo ya est&aacute; en marcha y se espera que haya concluido el lunes.
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        La ma&ntilde;ana en la que comenz&oacute; la operaci&oacute;n de desalojo a&uacute;n viv&iacute;an en los campos y v&iacute;as de Idomeni 8.500 personas. Una de las razones que m&aacute;s presi&oacute;n pon&iacute;a sobre las autoridades griegas para desalojar el campamento improvisado de Idomeni eran las p&eacute;rdidas derivadas del bloqueo de las v&iacute;as ferroviarias que conectan Grecia con la Antigua Rep&uacute;blica Yugoslava de Macedonia (FYROM), utilizada principalmente para el transporte de mercanc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La empresa Trainose ha declarado p&eacute;rdidas por unos 2,5 millones de euros a ra&iacute;z de este bloqueo de 67 d&iacute;as, una cifra destacable si se compara con los beneficios que obtuvieron en 2015, 2,75 millones de euros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE / desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grecia-desalojos-desmantelar-refugiados-idomeni_1_3979589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 May 2016 11:37:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grecia anuncia más desalojos tras desmantelar el campo de refugiados de Idomeni]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Idomeni,Grecia,Desalojos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Refugiados desalojados de Idomeni: "Las excavadoras han arrasado con todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/supiera-esperado-tienda-frontera-cerrada_1_3981296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abdb2a86-90d4-4f8b-9f08-24b32f2309d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Refugiados desalojados de Idomeni: &quot;Las excavadoras han arrasado con todo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras continúa el desalojo del campamento de Idomeni, decenas de refugiados se resisten a ser trasladados a los campos oficiales</p><p class="subtitle">"Salimos andando porque no aceptamos que la policía nos lleve a un campo que no hemos elegido", dice Juhina, refugiada siria</p><p class="subtitle">La policía impide la entrada de la prensa y de los voluntarios: "Son órdenes de arriba. del gobierno y de la UE. Ellos no permiten que se graben imagenes de Idomeni"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Escapamos de Siria para tener una buena vida, no para tener esta vida. &iexcl;No vinimos aqu&iacute; para vivir en campos de refugiados! Unos amigos fueron all&iacute; [a los campos nuevos] y nos dicen que son horribles. No escap&eacute; de Siria para vivir encerrada. Soy una mujer libre, necesito que respeten mis derechos humanos&hellip; La vida que tenemos no se la merecen ni los animales&rdquo;, grita Juhina. Viste chandal gris y hiyab azul marino. Va impecablemente arreglada, a pesar de llevar tres meses viviendo en una tienda de campa&ntilde;a en medio del barro de Idomeni. Empuja un carrito de beb&eacute; cargado con varias mochilas. Es todo lo que tiene.
    </p><p class="article-text">
        Pocos metros por detr&aacute;s, el marido de Juhina ayuda a transportar los enseres a una pareja de amigos, que llevan otro carrito de beb&eacute;. Este no va cargado de ropa sino que en &eacute;l va una preciosa ni&ntilde;a de dos a&ntilde;os. Lleva una botella de dos litros de Coca Cola que ofrece con una sonrisa a los periodistas, que se dan codazos para grabarles mientras caminan por el arc&eacute;n de la autov&iacute;a que conecta la frontera de Macedonia y Sal&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Acaban de salir andando de Idoemi, el campo de refugiados m&aacute;s grande de Europa, en el segundo d&iacute;a del desalojo. &ldquo;Salimos andando porque no aceptamos que la polic&iacute;a nos lleve a un campo que no hemos elegido. Queremos ser libres&rdquo;, explica Juhina. &ldquo;Hoy dormiremos en las tiendas de campa&ntilde;a Hara [una gasolinera sitiuada cerca de Idomeni en la que hay cientos de refugiados desde hace tres meses] y ma&ntilde;ana ya veremos. Probablemente volvamos a Atenas, pero no lo s&eacute;. Unos amigos se fueron a los campos nuevos y nos dicen que son peor que Idomeni&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El beb&eacute; de sus amigos tiene graves problemas de visi&oacute;n. Es ciega de un ojo y en el otro tiene diecis&eacute;is diotr&iacute;as. &ldquo;Necesita atenci&oacute;n urgente o se quedar&aacute; ciega del todo. Por eso llevamos tres meses esperando a cruzar la frontera en Idomeni. Irnos a un campo es como volver atr&aacute;s&rdquo; dice la joven madre.
    </p><p class="article-text">
        Pocos minutos despu&eacute;s, por el mismo arc&eacute;n pasa Mustaf&aacute;. Tiene diecisiete a&ntilde;os, viaja solo. Acaba de salir de Idomeni con tres mochilas y un saco de dormir. Cuenta que el desalojo se est&aacute; produciendo sin incidentes graves. &ldquo;La gente no est&aacute; resistiendo. Es in&uacute;til, &iquest;c&oacute;mo te vas a resistir a cientos de polic&iacute;as en un lugar as&iacute;?&rdquo;, dice sin entusiasmo. &ldquo;Los &uacute;nicos momentos de tensi&oacute;n son con los voluntarios&rdquo;, dice el adolescente sirio &ldquo;la polic&iacute;a no quiere que est&eacute;n y he visto que pegaban a algunos que hab&iacute;an conseguido entrar. Les han echado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un n&uacute;mero indeterminado de voluntarios se encuentra a&uacute;n dentro del campo. Llevan all&iacute; desde antes de que comenzara la evacuaci&oacute;n, tratando de pasar desapercibidos para la polic&iacute;a. Varios reporteros han intentado entrar pero el segundo d&iacute;a la polic&iacute;a ha reforzado la vigilancia de todos los accesos. Hay carreteras cerradas a m&aacute;s de 20 kil&oacute;metros de Idomeni, como la que conecta Policastro el campo por la aldea Jamil&oacute;, que ayer estaba abierta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;No permitimos que se graben im&aacute;genes de Idomeni&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El martes 24, las mejores im&aacute;genes fueron tomadas desde el lado macedonio de la frontera. El segundo d&iacute;a del desalojo ya no era posible. Junto al campo de refugiados de Gevgelija, situado en ARYM a setecientos metros de Idomeni, un grupo de periodistas trataba de convencer a los polic&iacute;as macedonios para que les dejaran acceder hasta la valla. &ldquo;Hoy tenemos &oacute;rdenes de no dejar pasar a nadie. Da igual lo que insist&aacute;is, son &oacute;rdenes de arriba; de muy arriba&rdquo;. &iquest;De qui&eacute;n? &ldquo;Son &oacute;rdenes del gobierno, por presiones de Grecia y la UE. Ellos no permiten que se graben imagenes de Idomeni y hoy nosotros tampoco&rdquo;, explicaba una y otra vez el mando policial.
    </p><p class="article-text">
        Para much&iacute;simos voluntarios tambi&eacute;n ha llegado el momento de decidir qu&eacute; hacer. Las organizaciones grandes se repartir&aacute;n entre los campos nuevos. Los voluntarios independientes -que son much&iacute;simos- no saben si podr&aacute;n acceder a los campos de titularidad estatal. Algunos tampoco saben si quieren colaborar con estructuras gubernamentales de este tipo. En Policastro, la ciudad cercana a Idomeni, corrillos de voluntarios ocupan casi todas las terrazas en interminables reuniones para resolver estas dudas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el desalojo contin&uacute;a. Decenas de buses siguen saliendo escoltados por la polic&iacute;a. Y algunos refugiados contin&uacute;an saliendo a pie. Hassan sal&iacute;a, tambi&eacute;n a pie, por el mismo acceso principal que Juhina, su marido, Mustaf&aacute; y el resto. &ldquo;Idomeni ya est&aacute;. Se ha acabado. Han vaciado el lado derecho del campo, m&aacute;s de la mitad. Las excavadoras han arrasado con todo. En el otro lado queda gente pero esto en dos d&iacute;as se ha acabado. No hay nada qu&eacute; hacer&rdquo;. Preguntado por ad&oacute;nde ir&aacute;, se encoge de hombros. &ldquo;Yo no quiero estar aqu&iacute;, quiero ir a Alemania con mi familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por los nuevos campos, contesta: &ldquo;Los que dicen que est&aacute;n bien est&aacute;n llenos. Voy a intentar quedarme aqu&iacute; el m&aacute;ximo tiempo posible y luego no s&eacute; qu&eacute; voy a hacer. Si lo supiera, no habr&iacute;a esperado tres meses en una tienda junto a una frontera cerrada&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hibai Arbide Aza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/supiera-esperado-tienda-frontera-cerrada_1_3981296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 May 2016 19:19:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Idomeni,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las imágenes del desalojo del mayor campo de refugiados de Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-imagenes-desalojo-refugiados-grecia_3_3982460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eef048a4-1b86-4dd2-aded-0506ff0640d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las imágenes del desalojo del mayor campo de refugiados de Grecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta madrugada la policía griega ha entrado en Idomeni para desalojar el campamento improvisado que acogía a más de 8.000 personas</p><p class="subtitle">La policía griega ha exigido a los voluntarios y periodistas desplazados hasta el lugar que abandonaran la zona antes del desalojo</p><p class="subtitle">Desde hace días, el Gobierno griego dificultaba a las ONG el suministro de alimentos y cerca de 2.000 refugiados habían decidido irse voluntariamente</p></div><p class="article-text">
        Esta madrugada la polic&iacute;a griega ha entrado en Idomeni para desalojar el campamento improvisado que acog&iacute;a a m&aacute;s de 8.000 personas
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a griega ha exigido a los voluntarios y periodistas desplazados hasta el lugar que abandonaran la zona antes del desalojo
    </p><p class="article-text">
        Desde hace d&iacute;as, el Gobierno griego dificultaba a las ONG el suministro de alimentos y cerca de 2.000 refugiados hab&iacute;an decidido irse voluntariamente
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-imagenes-desalojo-refugiados-grecia_3_3982460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2016 08:53:03 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grecia envía refuerzos de policía a Idomeni para el desalojo forzoso del campo de refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grecia-refugiados-idomeni-suministros-ong_1_3983171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b32709d8-3141-4a0e-a68b-ee7a8ea78e57_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Autobuses llevandose refugiados desde Idomeni a campos oficiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace unos días, el Gobierno griego dificulta a las ONG suministrar alimentos en el campamento para empujar a los refugiados a abandonarlo voluntariamente</p><p class="subtitle">Corren rumores entre los voluntarios acerca de que el desalojo se producirá durante esta madrugada</p><p class="subtitle">Más de 300 personas han decidido intentar cruzar nuevamente la frontera con Macedonia antes de la llegada de la policía helena</p></div><p class="article-text">
        Hace meses que las autoridades griegas llevan amenazando con desalojar Idomeni, uno de los mayores campos de refugiados improvisados del pa&iacute;s. Pero en las &uacute;ltimas horas esta amenaza se ha hecho palpable. Fuerzas policiales de toda Grecia est&aacute;n siendo destinadas a Idomeni para proceder al desalojo del campo. Mientras, algunos refugiados, presionados por el corte de suministros gubernamental, aceptan con resignaci&oacute;n su traslado voluntario a los centros de detenci&oacute;n gubernamentales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como han ido estrangulando la parte de alimentaci&oacute;n, agua, leche, la gente se ha ido yendo. Al principio nadie quer&iacute;a irse en los autobuses a centros de detenci&oacute;n oficiales y seg&uacute;n han ido viendo que la cosa se pone fea hay m&aacute;s gente que accede y voluntariamente se va en los autobuses&rdquo;, explica Elena Sobrino, m&eacute;dica-pediatra que junto con la ONG Bomberos en Acci&oacute;n atiende a los refugiados del campo. Desde el domingo, la asociaci&oacute;n ha tenido cada vez m&aacute;s problemas para efectuar junto con otras ONG como ACNUR o M&eacute;dicos Sin Fronteras el reparto diario de comidas. Incluso, en los d&iacute;as de controles policiales m&aacute;s r&iacute;gidos hab&iacute;a personas que no hab&iacute;an tomado nada hasta la cena, se&ntilde;ala Sobrino.
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        Aunque las autoridades han se&ntilde;alado que se proceder&aacute; al desalojo gradual del campo en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, los rumores que circulan por el campamento indican que la intervenci&oacute;n policial se producir&aacute; en la madrugada de este martes. &ldquo;A las cinco o seis de la ma&ntilde;ana van a desalojar, seg&uacute;n nos ha dicho un polic&iacute;a de la secreta que no nos ha permitido el acceso al campo, como diciendo 'no pod&eacute;is estar dentro, va a haber jaleo&rdquo;, explica la trabajadora de Bomberos en Acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del Gobierno para asuntos de refugiados, Yorgos Kyritsis, ha explicado que la operaci&oacute;n de desalojo ser&aacute; similar a la ocurrida hace unas semanas en el puerto de Pireo, en cuyo campamento improvisado lleg&oacute; a haber m&aacute;s de 5.000 personas, la mayor&iacute;a de las cuales fueron trasladadas a centros organizados, con vista a desalojar los muelles del puerto durante la temporada tur&iacute;stica, seg&uacute;n ha podido saber Efe.
    </p><p class="article-text">
        Desde Idomeni se ha trasladado ya en los &uacute;ltimos 15 d&iacute;as a unas 2.000 personas a otros centros reci&eacute;n estrenados en el norte de Grecia, explic&oacute; Kyritsis en una entrevista a la cadena de televisi&oacute;n privada Skai. Pero no todos los refugiados est&aacute;n por la labor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A pesar de la larga lista de virtudes enumeradas por el Ejecutivo heleno acerca de los centros de detenci&oacute;n; muchos de los habitantes de Idomeni se niegan a abandonar el campo. &ldquo;La gente no est&aacute; contenta en los campamentos sirios, pues ofrecen solo las cosas b&aacute;sicas: tres comidas al d&iacute;a, sin escuelas para todo el mundo... No es vida, all&iacute; no tenemos nada que hacer&rdquo;, denuncia Lopalin, una refugiada siria que trabaja desde hace alg&uacute;n tiempo como traductora para Bomberos en Acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ella, al igual que otras 300 personas esta ma&ntilde;ana, ha decidido hacer las maletas para volver a intentar cruzar esta noche junto con el resto de su familia la frontera que los separa de Europa y de su destino principal, Alemania.
    </p><h3 class="article-text">Reabrir la comunicaci&oacute;n f&eacute;rrea</h3><p class="article-text">
        Hace meses que miles de personas viven hacinadas en el campo de refugiados de Idomeni, en el que malviven cerca de 8.500 personas desde que en febrero quedara sellada la ruta de los Balcanes. En su momento &aacute;lgido lleg&oacute; a acoger a m&aacute;s de 11.000 refugiados y migrantes, muchas de ellos ni&ntilde;os&nbsp;y mujeres embarazadas. Pero ni el fr&iacute;o (del que los refugiados apenas se pod&iacute;an resguardar por la precariedad de sus tiendas), ni las malas condiciones higi&eacute;nicas motivadas por los lodazales de barro que se formaban durante la temporada de lluvias o los problemas respiratorios -que afectaron a centenares de menores&nbsp;por la combusti&oacute;n de pl&aacute;sticos- incentivaron entonces la acci&oacute;n gubernamental.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el Ejecutivo heleno ha transmitido su intenci&oacute;n de reabrir el tr&aacute;nsito f&eacute;rreo en la regi&oacute;n. La ocupaci&oacute;n de los v&iacute;as del tren por los refugiados ha llevado al Gobierno a reconducir los trenes por camino alternativos, lo que genera costes extras. En estas mismas v&iacute;as se produjo <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-romper-frontera-Macedonia-Grecia_0_489601410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo enfrentamiento con la polic&iacute;a de Macedonia</a>&nbsp;que intent&oacute; dispersar a una multitud de migrantes con gases lacrim&oacute;genos y bombas aturdidoras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Trasladar a los refugiados de Idomeni es una iniciativa que repercute en su propio beneficio&rdquo;, <a href="http://www.bbc.com/news/world-europe-36358891" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha se&ntilde;alado Kyritsis en declaraciones recogidas por la BBC</a>. &ldquo;La apertura de las v&iacute;as del tren permitir&aacute; a los trenes circular con normalidad, pero lo fundamental es que las personas sean trasladadas all&iacute; donde las condiciones sean humanas&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, algunos grupos para la defensa de los Derechos Humanos se reservan ciertas dudas sobre la viabilidad del plan de traslado de refugiados propuesto por el Gobierno, entre ellos ACNUR. El Ejecutivo heleno defiende la disponibilidad de 6.000 plazas en centros de acogida, ampliables en unos d&iacute;as a 8.000, pero la Agencia de la ONU sostiene que la mayor&iacute;a de los centros de detenci&oacute;n est&aacute;n completos.
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        De momento, las tiendas del mayor campo de refugiados de Grecia se siguen vaciando a pasos de gigante, cuando hace unos meses apenas se pod&iacute;a caminar entre ellas, recuerda un trabajador de Bomberos en Acci&oacute;n. Otros seis autobuses han llegado al campo para trasladar una nueva tanda de refugiados. Mientras, <a href="http://www.ekathimerini.com/208899/article/ekathimerini/news/police-poised-to-evacuate-idomeni-refugee-camp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueve brigadas de antidisturbios se trasladan de Atenas a Kilkis</a>&nbsp;por si la operaci&oacute;n de desalojo se pone fea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Aragón Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grecia-refugiados-idomeni-suministros-ong_1_3983171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 May 2016 18:27:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grecia envía refuerzos de policía a Idomeni para el desalojo forzoso del campo de refugiados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Refugiados,Idomeni,Desalojos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Vull ser el gos d’Europa” o el drama de la diàspora siriana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/vull-deuropa-drama-diaspora-siriana_1_3991883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0820eb08-7c05-40a9-ada6-d235d53d67c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Natxo Tarazona, en una de las entrevistas hechas en Idomeni."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un voluntari valencià de Metges del Món documenta les desventures dels refugiats a Idomeni (Grècia) després de tres setmanes en el camp de refugiats més gran d’Europa</p></div><p class="article-text">
        Un infermer especialitzat en salut mental, Natxo Tarazona, ha visitat durant tres setmanes Idomeni, l&rsquo;estaci&oacute; de tren a la frontera de Gr&egrave;cia amb Maced&ograve;nia que s&rsquo;ha convertit en el camp de refugiats m&eacute;s gran d&rsquo;Europa arran de la crisi humanit&agrave;ria a S&iacute;ria.
    </p><p class="article-text">
        Tarazona, un voluntari valenci&agrave; de Metges del M&oacute;n, ha entrevistat 40 refugiats. Ho ha fet en el marc d&rsquo;un projecte de l&rsquo;ONG, que vol con&eacute;ixer l&rsquo;estat f&iacute;sic dels immigrants for&ccedil;osos i les violacions dels drets humans que han pogut patir des que van eixir de S&iacute;ria fins que van arribar a Europa, passant pr&egrave;viament per Turquia.
    </p><p class="article-text">
        Tarazona ja va visitar amb l&rsquo;ONG Sierra Leone durant la crisi de l&rsquo;Ebola, per&ograve; la seua estada a Idomeni li ha deixat empremta. &ldquo;&Eacute;s un caos, una vergonya que exemplifica la inefic&agrave;cia d&rsquo;Europa, que incompleix els seus compromisos quan nega sistem&agrave;ticament el dret d&rsquo;asil a gent que, d&rsquo;acord amb la llei, t&eacute; almenys el dret de ser escoltada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El voluntari de Metges del M&oacute;n ha parlat amb desenes de persones. La desesperan&ccedil;a &eacute;s comuna entre quasi totes. &ldquo;Vull ser un gos a Europa&rdquo;, va dir un siri&agrave; a Tarazona, d&rsquo;acord amb ell, per queixar-se de la gesti&oacute; de la crisi que ha fet la Uni&oacute; Europea. Les persones a la recerca d&rsquo;asil tenen menys drets que les mascotes al vell continent.
    </p><p class="article-text">
        De fet, a Gr&egrave;cia hi ha, segons alguns c&agrave;lculs, 55.000 persones, la majoria sirians. 10.000 d&rsquo;ells s&rsquo;amunteguen a Idomeni. Tarazona ha parlat amb persones d&rsquo;aquest pa&iacute;s i alguns iraquians. &ldquo;Els sirians responen, amb poques paraules, a tres grups: joves que fugen per no ser reclutats per a cap dels b&agrave;ndols en guerra, fam&iacute;lies o dones amb fills que intenten unir-se als marits, que ja estan a Europa, normalment a Alemanya o algun pa&iacute;s escandinau&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Arriben a Idomeni molt desgastats. &ldquo;Segons la meua experi&egrave;ncia, no hi ha refugiats econ&ograve;mics, sin&oacute; gent que fuig, a pesar seu, d&rsquo;un pa&iacute;s destrossat per la guerra. Arriben a Europa despr&eacute;s de patir molt arran del pas per Turquia, on no es respecten els seus drets i pateixen un gran rebuig social i fins i tot xenof&ograve;bia&rdquo;. Turquia, creu Tarazona, no &eacute;s un pa&iacute;s segur per a ells.
    </p><p class="article-text">
        Per al voluntari, &eacute;s incomprensible la gesti&oacute; que Europa fa de l&rsquo;assumpte. &ldquo;M&rsquo;he trobat amb verdaders drames. Una dona de 23 anys, amb dos fills menuts, embossada a Gr&egrave;cia despr&eacute;s de ser esclavitzada sexualment per l&rsquo;Estat Isl&agrave;mic. El marit est&agrave; a Alemanya i no es pot reunir amb ell&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        O una dona, amb la filla i els dos n&eacute;ts, que intenta establir-se a Noruega, on viu un familiar. &ldquo;Han estat a Turquia. All&iacute; els xiquets, menors de 14 anys, treballaven m&eacute;s de 12 hores per dia en una fusteria per 70 euros al mes. Les dones, cosint roba, guanyaven 200 euros. I una habitaci&oacute; els costava 400 euros. Encara que la majoria dels sirians volen quedar-se a Turquia per a tornar a casa quan siga possible, senzillament no poden&rdquo;.
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        El quadre m&egrave;dic dels refugiats assentats a Idomeni no sorpr&eacute;n Tarazona, sobretot el mental. &ldquo;En general, pateixen ansietat, depressi&oacute; i atacs de p&agrave;nic. Fugen de l&rsquo;infern i s&rsquo;adonen que, malgrat aix&ograve;, Europa els gira l&rsquo;esquena&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Voro Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/vull-deuropa-drama-diaspora-siriana_1_3991883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 May 2016 09:51:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Vull ser el gos d’Europa” o el drama de la diàspora siriana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Idomeni,Siria,Turquía,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Quiero ser el perro de Europa" o el drama de la diáspora siria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/refugiados-sirios-desencantados-quieren-europa_1_3992650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0820eb08-7c05-40a9-ada6-d235d53d67c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Quiero ser el perro de Europa&quot; o el drama de la diáspora siria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un voluntario valenciano de Médicos del Mundo documenta las desventuras de los refugiados en Idomeni (Grecia) tras tres semanas en el mayor campo de refugiados de Europa</p></div><p class="article-text">
        Un enfermero especializado en salud mental, Natxo Tarazona, ha visitado durante tres semanas Idomeni, la <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/campamento-refugiados-Idomeni-Union-Europea_0_495551425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estaci&oacute;n de tren</a> en la frontera de Grecia con Macedonia que se ha convertido en el mayor campo de refugiados de Europa tras la crisis humanitaria en Siria.
    </p><p class="article-text">
        Tarazona, un voluntario valenciano de M&eacute;dicos del Mundo, ha entrevistado a 40 refugiados. Lo ha hecho en el marco de un proyecto de la ong, que quiere conocer el estado f&iacute;sico de los inmigrantes forzosos y las violaciones de los derechos humanos que han podido sufrir desde su salida de Siria hasta su llegada a Europa previo paso por Turquia.
    </p><p class="article-text">
        Tarazona ya visit&oacute; con la ong Sierra Leona durante la crisis del &eacute;bola, pero su estancia en Idomeni le ha dejado huella. &ldquo;Es un caos, una verg&uuml;enza que ejemplifica la ineficacia de Europa, que est&aacute; incumpliendo sus compromisos al negar sistem&aacute;ticamente el derecho de asilo a gente que, de acuerdo con la ley, tiene al menos el derecho a ser escuchada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El voluntario de M&euml;dicos del Mundo ha hablado con decenas de personas. La desesperanza es com&uacute;n entre casi todas. &ldquo;Quiero ser un perro en Europa&rdquo;, le dijo un sirio a Tarazona, de acuerdo con &eacute;ste, para quejarse de la gesti&oacute;n que la Uni&oacute;n Europea ha hecho de la crisis. Las personas en busca de asilo tendr&iacute;an menos derechos que las mascotas en el viejo continente.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en Grecia hay, seg&uacute;n algunos c&aacute;lculos, 55.000 personas, la mayor&iacute;a sirios. 10.000 de ellos se hacinan en Idomeni.  Tarazona ha hablado con personas de este pa&iacute;s y algunos iraqu&iacute;es. &ldquo;Los sirios responden, a grandes rasgos, a tres grupos: j&oacute;venes que huyen para no ser reclutados para ninguno de los bandos en guerra, familias o mujeres con hijos que intentan unirse con sus maridos, que ya est&aacute;n en Europa, normalmente en Alemania o alg&uacute;n pa&iacute;s escandinavo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llegan a Idomeni muy desgastados. &ldquo;Seg&uacute;n mi experiencia no hay refugiados econ&oacute;micos, sino gente que huye, a su pesar, de un pa&iacute;s destrozado por la guerra. Arriban a Europa despu&eacute;s de sufrir mucho tras su paso por Turqu&iacute;a, donde no se respetan sus derechos y sufren de gran rechazo social e incluso xenofobia&rdquo;. Turqu&iacute;a, cree Tarazona, no es un pa&iacute;s seguro para ellos.
    </p><p class="article-text">
        Para el voluntario, es incomprensible la gesti&oacute;n que Europa hace del asunto. &ldquo;Me he encontrado con verdaderos dramas. Un mujer de 23 a&ntilde;os, con dos hijos peque&ntilde;os, atascada en Grecia tras ser esclavizada sexualmente por el Estado Isl&aacute;mico. Su marido est&aacute; en Alemania y no se puede reunir con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        O una mujer, con su hija y sus dos nietos, que intenta establecerse en Noruega, donde vive un familiar. &ldquo;Han estado en Turqu&iacute;a. All&iacute; los ni&ntilde;os, menores de 14 a&ntilde;os, trabajaban m&aacute;s de 12 horas al d&iacute;a en una carpinter&iacute;a por 70 euros al mes. Las mujeres, cosiendo ropa, ganaban 200 euros. Y una habitaci&oacute;n les costaba 400 euros. Aunque la mayor&iacute;a de sirios quieren quedarse en Turqu&iacute;a para volver a sus casas en cuanto sea posible, sencillamente no pueden&rdquo;.
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        El cuadro m&eacute;dico de los refugiados asentados en Idomeni no sorprende a Tarazona, sobre todo el mental. &ldquo;En general, sufren de ansiedad, depresi&oacute;n y ataques de p&aacute;nico. Huyen del infierno para darse cuenta que, a pesar de ello, Europa les da la espalda&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Voro Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/refugiados-sirios-desencantados-quieren-europa_1_3992650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 May 2016 06:35:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Quiero ser el perro de Europa" o el drama de la diáspora siria]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[VÍDEO | Antidisturbios griegos lanzan gases lacrimógenos contra refugiados en Idomeni]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-lacrimogenos-refugiados-campamento-idomeni_1_3993530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Este miércoles, varios refugiados empujaron un vagón de tren hacia la valla de la frontera con Macedonia y la Policía griega respondió lanzando botes de humo</p><p class="subtitle">El viento hizo que el gas lacrimógeno se extendiera por el campo por lo que afectó también a niños y a mujeres embarazadas</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/politica/fronteriza-macedonia-intento-frontera-Grecia_0_503949750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La Polic&iacute;a macedon&iacute;a ya carg&oacute; contra los refugiados en el mes de abril</a>&nbsp;con botes de humo y pelotas de goma desde la frontera</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
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        [V&iacute;deo: Pablo Gaband&eacute;]
    </p><p class="article-text">
        Ha vuelto a ocurrir. Los refugiados y migrantes del campamento griego de Idomeni fueron gaseados este mi&eacute;rcoles, esta vez por la Polic&iacute;a griega. Cientos de personas, entre ellas mujeres embarazadas y ni&ntilde;os, acabaron la noche del mi&eacute;rcoles con los ojos muy irritados y sufrieron problemas respiratorios por el efecto de los gases lacrim&oacute;genos, seg&uacute;n han confirmado diversos activistas y trabajadores de varias ONG sobre el terreno.
    </p><p class="article-text">
        Hacia las siete de la tarde explot&oacute; la tensi&oacute;n que se ven&iacute;a palpando desde hace meses en la frontera con Macedonia. Un grupo de refugiados hab&iacute;a estado hablando con los agentes griegos para pedir que no les evacuaran, despu&eacute;s de que la polic&iacute;a les hubiera amenazado con quitar sus tiendas de campa&ntilde;a, seg&uacute;n cuenta a eldiario.es Mar&iacute;a Antonia Marquez, enfermera voluntaria en Idomeni.
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        &ldquo;La situaci&oacute;n de relativa calma cambi&oacute; radicalmente, y a los diez minutos empez&oacute; a apelotonarse la gente. Unos cincuenta refugiados y migrantes empezaron a empujar un vag&oacute;n de tren hacia donde estaba la valla y la Polic&iacute;a griega, a modo de protesta, a lo que los agentes respondieron con gases lacrim&oacute;genos&rdquo;, dice Amelia Mart&iacute;nez, trabajadora de Podemos presente en Idomeni.
    </p><p class="article-text">
        El viento hizo que el gas se expandiera r&aacute;pidamente por otras zonas del campo en donde tambi&eacute;n hab&iacute;a ni&ntilde;os y mujeres embarazadas. &ldquo;Tuvimos que atender a much&iacute;simos ni&ntilde;os, que adem&aacute;s estaban traumatizados por el ruido de los disparos. Son peque&ntilde;os, y muchos asociaban ese sonido con el que vivieron en la guerra en sus pa&iacute;ses&rdquo;, explica M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        Amelia Mart&iacute;nez cuenta que dos horas despu&eacute;s, cuando se fueron, los disparos segu&iacute;an. &ldquo;La Polic&iacute;a lanz&oacute; mucho gas, y la gente empez&oacute; a huir campo a trav&eacute;s porque aquello era irrespirable. Un grupo de gente intent&oacute; calmar los &aacute;nimos, pero es verdad que se viven momentos de mucha tensi&oacute;n, llevan aqu&iacute; meses, amenazados con que les van a echar cada d&iacute;a&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo que abre la noticia se observa el aumento de la tensi&oacute;n en las increpancias entre la Polic&iacute;a y los refugiados, las consecuencias del lanzamiento de botes de humo por parte de los agentes y c&oacute;mo los voluntarios trataron de atender a las personas afectadas. 
    </p><h3 class="article-text">Saturaci&oacute;n en las cl&iacute;nicas</h3><p class="article-text">
        La cl&iacute;nica en la que trabajaba el personal sanitario de Bomberos en Acci&oacute;n agot&oacute; sus existencias de suero r&aacute;pidamente, por lo que tuvieron que improvisar con compresas empapadas en agua y trapos. Los gases afectaron tambi&eacute;n a los trabajadores, quienes manifiestan que las dificultades para asistir a los heridos eran grandes.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;dicos Sin Fronteras tuvo que evacuar al personal m&eacute;dico y a los pacientes de su cl&iacute;nica porque, seg&uacute;n cuentan a eldiario.es, &ldquo;no se pod&iacute;a ni respirar&rdquo;. &ldquo;Consideramos que por la tensi&oacute;n que se viv&iacute;a, ese no era un lugar seguro para la cl&iacute;nica, as&iacute; que decidimos sacar afuera los doce pacientes que ten&iacute;amos ingresados&rdquo;, cuenta Katy Athersuch, del equipo de comunicaci&oacute;n de MSF. 
    </p><p class="article-text">
        Explica que asistieron a cientos de personas en las inmediaciones de la cl&iacute;nica, y que tuvieron que derivar a un ni&ntilde;o &ndash;que ya estaba enfermo antes del incidente&ndash; al hospital, porque los gases lacrim&oacute;genos hab&iacute;an agravado su situaci&oacute;n. &ldquo;Decidimos dejar la puerta abierta de la cl&iacute;nica para que todo aquel que lo necesitara pudiera acercarse a por utensilios m&eacute;dicos, como gasas, suero o mantas&rdquo;, dice Katy. Un v&iacute;deo publicado en el canal de Refugees TV muestra c&oacute;mo algunos refugiados acudieron a la cl&iacute;nica e intentaron atenderse unos a otros. 
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    </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Irse es perder la esperanza&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del jueves amanece con una &ldquo;calma tensa&rdquo; en Idomeni. Los restos de gas han quedado impregnados en la ropa y en las telas de las tiendas de campa&ntilde;a, por lo que desde el terreno aseguran que a&uacute;n pican los ojos y cuesta respirar con normalidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La tranaquilidad es relativa. La tensi&oacute;n sigue latente y seguir&aacute; ah&iacute; mientras no se de una soluci&oacute;n real y efectiva a estas personas&rdquo;, dice Athersuch. La polic&iacute;a griega est&aacute; intentado desmantelar el campamento de Idomeni, en el que a d&iacute;a de hoy se calcula que a&uacute;n viven m&aacute;s de 10.000 personas, pese a tener solo capacidad para 1.500.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas varios autobuses han llegado diariamente al campo para ofrecer traslado a los refugiados y migrantes a otros campos oficiales en territorio griego, pero muchos a&uacute;n se resisten. &ldquo;Para muchos de ellos, salir de Idomeni significa abandonar la lucha, rendirse, perder toda esperanza de que la frontera vaya a abrir y puedan seguir su camino en busca de un futuro. Adem&aacute;s, en los campos oficiales muchos son considerados oficialmente &rdquo;migrantes econ&oacute;micos&ldquo; y no refugiados, por lo que saben que sus posibilidades de encontrar asilo se reducen&rdquo;, explica Athersuch.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que los refugiados son gaseados en este campo. A principios del mes de abril, <a href="http://www.eldiario.es/politica/fronteriza-macedonia-intento-frontera-Grecia_0_503949750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Polic&iacute;a Macedonia carg&oacute; contra ellos lanzando pelotas de goma y botes de humo</a>, despu&eacute;s de que un falso rumor les hiciera creer que la frontera se abrir&iacute;a. El incidente tambi&eacute;n caus&oacute; heridas a mujeres embarazadas y ni&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/policia-lacrimogenos-refugiados-campamento-idomeni_1_3993530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 May 2016 12:11:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[VÍDEO | Antidisturbios griegos lanzan gases lacrimógenos contra refugiados en Idomeni]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Refugiados,Idomeni]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida se detiene en Idomeni]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/vida-detiene-idomeni_3_4021804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fb1d3d6-db58-4d37-a154-404c683a0d39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida se detiene en Idomeni"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los días transcurren con la misma rutina uno tras otro en Idomeni. Las vías del tren que ya no circula siguen atravesadas por una guagua de militares griegos mientras unos metros más allá, detrás de las vallas y las concertinas, un tanque del ejército de macedonia mira amenazante hacía el interior del campo de refugiados</p><p class="subtitle">Se alcanza la zona fronteriza de Idomeni a través de la carretera que le une con el vecino pueblo de Polykastro, que con  apenas 8000 habitantes ha visto transformada su vida con el asentamiento del campo de refugiados. No todos los cambios son negativos y tanto Polykastro como Axiopolis (aún menor) han experimentado un auge económico inesperado hace unos meses. El tránsito de diversas organizaciones humanitarias ha supuesto una inyección monetaria considerable en una población tan exigua. Alojamientos, bares, farmacias, supermercados y tiendas de diversa índole han visto multiplicados sus beneficios por la presencia de estos grupos de apoyo en la frontera</p><p class="subtitle">Antes de llegar a Idomeni, carretera adelante, nos encontramos con otros campos creados en torno a tres gasolineras de la carretera. Así se identifican con la marca de la empresa propietaria: Eko Camp, Eko Station y BP jalonan de tiendas y refugiados el margen del camino a recorrer. Por debajo del nivel de carretera Hara Camp, donde los refugiados han ocupado el exterior de un vetusto hotel</p><p class="subtitle">Un paseo por el campo de Idomeni revela la falta de algunas tiendas. Muchos se desplazan a campos militares que Grecia habilita y donde los refugiados viven con libertad vigilada, al menos mientras dure el visado de seis meses otorgado por el gobierno. Otros, sin embargo, están marchando a cruzar la frontera. Al auspicio de las mafias se une la bravura, sobre todo de los jóvenes sin familia, que se aventuran al paso de las montañas al albergo del mejor tiempo y la ausencia de nieves</p><p class="subtitle">Osman, un joven sirio me saluda en el campo, contento y con una amplia sonrisa me declara sus intenciones: "Esta noche, me voy". Buscará junto con una veintena de jóvenes más un flanco débil en la extensa, montañosa y boscosa frontera de Macedonia para cruzar y seguir camino hacía Alemania. Osman, ya lo ha intentando y fue devuelto "en caliente" por las fuerzas de seguridad macedonias. Ha aprendido y lo va a volver a intentar, tantas veces como lo cojan, él va a cruzar la frontera</p><p class="subtitle">El gobierno griego reparte unos panfletos donde llama a los refugiados "invitados" en su territorio, donde declara su inocencia en esta situación de bloqueo y en los que pide a las personas que vayan desalojando Idomeni en cumplimiento de las leyes griegas. Pudiera ser una advertencia, pudiera ser una amenaza ante próximas actuaciones no tan pacíficas de Grecia. Algunos atienden la sugerencia y cada día parten guaguas desde Idomeni a esos campos vigilados y militarizados, aislados de la vista del mundo</p><p class="subtitle">Las familias, como la de la pequeña Fowaz con apenas nueve días de vida y ocho hermanos, seguirán atrapadas. Mientras aquellos que emprendieron el viaje con menos carga humana tomaran destino a las montañas en un camino duro, complejo y peligroso convertido en única opción</p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as transcurren con la misma rutina uno tras otro en Idomeni. Las v&iacute;as del tren que ya no circula siguen atravesadas por una guagua de militares griegos mientras unos metros m&aacute;s all&aacute;, detr&aacute;s de las vallas y las concertinas, un tanque del ej&eacute;rcito de macedonia mira amenazante hac&iacute;a el interior del campo de refugiados
    </p><p class="article-text">
        Se alcanza la zona fronteriza de Idomeni a trav&eacute;s de la carretera que le une con el vecino pueblo de Polykastro, que con  apenas 8000 habitantes ha visto transformada su vida con el asentamiento del campo de refugiados. No todos los cambios son negativos y tanto Polykastro como Axiopolis (a&uacute;n menor) han experimentado un auge econ&oacute;mico inesperado hace unos meses. El tr&aacute;nsito de diversas organizaciones humanitarias ha supuesto una inyecci&oacute;n monetaria considerable en una poblaci&oacute;n tan exigua. Alojamientos, bares, farmacias, supermercados y tiendas de diversa &iacute;ndole han visto multiplicados sus beneficios por la presencia de estos grupos de apoyo en la frontera
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a Idomeni, carretera adelante, nos encontramos con otros campos creados en torno a tres gasolineras de la carretera. As&iacute; se identifican con la marca de la empresa propietaria: Eko Camp, Eko Station y BP jalonan de tiendas y refugiados el margen del camino a recorrer. Por debajo del nivel de carretera Hara Camp, donde los refugiados han ocupado el exterior de un vetusto hotel
    </p><p class="article-text">
        Un paseo por el campo de Idomeni revela la falta de algunas tiendas. Muchos se desplazan a campos militares que Grecia habilita y donde los refugiados viven con libertad vigilada, al menos mientras dure el visado de seis meses otorgado por el gobierno. Otros, sin embargo, est&aacute;n marchando a cruzar la frontera. Al auspicio de las mafias se une la bravura, sobre todo de los j&oacute;venes sin familia, que se aventuran al paso de las monta&ntilde;as al albergo del mejor tiempo y la ausencia de nieves
    </p><p class="article-text">
        Osman, un joven sirio me saluda en el campo, contento y con una amplia sonrisa me declara sus intenciones: &ldquo;Esta noche, me voy&rdquo;. Buscar&aacute; junto con una veintena de j&oacute;venes m&aacute;s un flanco d&eacute;bil en la extensa, monta&ntilde;osa y boscosa frontera de Macedonia para cruzar y seguir camino hac&iacute;a Alemania. Osman, ya lo ha intentando y fue devuelto &ldquo;en caliente&rdquo; por las fuerzas de seguridad macedonias. Ha aprendido y lo va a volver a intentar, tantas veces como lo cojan, &eacute;l va a cruzar la frontera
    </p><p class="article-text">
        El gobierno griego reparte unos panfletos donde llama a los refugiados &ldquo;invitados&rdquo; en su territorio, donde declara su inocencia en esta situaci&oacute;n de bloqueo y en los que pide a las personas que vayan desalojando Idomeni en cumplimiento de las leyes griegas. Pudiera ser una advertencia, pudiera ser una amenaza ante pr&oacute;ximas actuaciones no tan pac&iacute;ficas de Grecia. Algunos atienden la sugerencia y cada d&iacute;a parten guaguas desde Idomeni a esos campos vigilados y militarizados, aislados de la vista del mundo
    </p><p class="article-text">
        Las familias, como la de la peque&ntilde;a Fowaz con apenas nueve d&iacute;as de vida y ocho hermanos, seguir&aacute;n atrapadas. Mientras aquellos que emprendieron el viaje con menos carga humana tomaran destino a las monta&ntilde;as en un camino duro, complejo y peligroso convertido en &uacute;nica opci&oacute;n
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ankor Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/vida-detiene-idomeni_3_4021804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Apr 2016 20:05:36 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Idomeni, una cárcel en la frontera entre Grecia y Macedonia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/idomeni-carcel-frontera-grecia-macedonia_3_4023263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0c986fc-817a-4b12-8b08-433b2f95f4d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Idomeni, una cárcel en la frontera entre Grecia y Macedonia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este insignificante lugar en la geografía del Europa y del mundo es ahora punto de referencia de las noticias de todos los medios. Un punto entre Grecia y Macedonia que ha visto rota la tranquilidad propia de una zona rural por el asentamiento desde hace un par de meses de millares de refugiados atrapados en el bloqueo fronterizo de Macedonia</p><p class="subtitle">Una estación de tren, ahora inutilizada para el tránsito, cuya línea de horizonte antes ininterrumpida entre ambos Estados, se ve ahora cercenada por vallas, concertinas, alambre de espino y militares de uno  y otro lado que vigilan que ningún ser humano ose pasar hacía los Balcanes.</p><p class="subtitle">Alrededor de la estación un paisaje de prados y montañas, aún con nieve reflejo del duro invierno que han sufrido estas personas. Miles y miles de metros cuadrados ocupados por tiendas, más o menos concentradas en las que habitan familias enteras</p><p class="subtitle">Una pequeña ciudad improvisada, en las que se reproduce una vida en pequeño, con unos refugiados del más variado origen y etnia que esperan (en vano) que Macedonia permita el paso por su territorio. Paso que no lleva más de un día de trayecto</p><p class="subtitle">Mientras el alambre de espino cierra el paso a miles de sueños, la vida se desarrolla entre la ociosidad: pasear por los prados y en el constante estrés de alcanzar alimentos, artículos esenciales, un fajo de leña o cualquier elemento cotidiano que aquí se convierte en casi suntuoso</p><p class="subtitle">Intentos por normalizar la vida, desde aquel que poco a poco hace acopio de algunos bienes para luego establecer un minúsculo comercio de jugo de naranjas, té, café, tabaco o de acumuladores para cargar los dispositivos móviles. Escuelas donde aprender idiomas, circos, payasos, barberías</p><p class="subtitle">Las historias de dramas personales se suceden a poco que haya interés en conversar con los refugiados. Sin embargo, no son relatados con tristeza sino con coraje, valor y la bravura de quien es capaz de dejar una vida detrás en el simple y complejo deseo de mantener su vida y la de su familia. Un hilo conductor común de éxodo no planeado, casi espontáneo que un día tuvo un punto de inflexión para agarrar lo poco que se puede cargar y abandonar el hogar y el país</p><p class="subtitle">Muchos hombres solos, afganos, iraquíes, unos pocos sirios. Lo mejor de cada casa, los pioneros encomendados en alcanzar el primer mundo para salvar a la familia en la distancia o para intentar un reagrupamiento posterior</p><p class="subtitle">Esa valla de la vergüenza lleva meses separando familias en las que algún miembro logró cruzar y alcanzar, generalmente, Alemania, y luego su familia se ha visto bloqueada durante meses</p><p class="subtitle">Estas familias hayan sustento en las organizaciones no gubernamentales, no solo las grandes y de más caché, sino también y sobre todo de pequeños proyectos como los de Bomberos en Acción, el Equipo de Rescate y Emergencias de Catalunya o Pallasos en Rebeldía que se encargan de diferentes acciones que otorgan algo de bienestar a los refugiados</p></div><p class="article-text">
        Este insignificante lugar en la geograf&iacute;a del Europa y del mundo es ahora punto de referencia de las noticias de todos los medios. Un punto entre Grecia y Macedonia que ha visto rota la tranquilidad propia de una zona rural por el asentamiento desde hace un par de meses de millares de refugiados atrapados en el bloqueo fronterizo de Macedonia
    </p><p class="article-text">
        Una estaci&oacute;n de tren, ahora inutilizada para el tr&aacute;nsito, cuya l&iacute;nea de horizonte antes ininterrumpida entre ambos Estados, se ve ahora cercenada por vallas, concertinas, alambre de espino y militares de uno  y otro lado que vigilan que ning&uacute;n ser humano ose pasar hac&iacute;a los Balcanes.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de la estaci&oacute;n un paisaje de prados y monta&ntilde;as, a&uacute;n con nieve reflejo del duro invierno que han sufrido estas personas. Miles y miles de metros cuadrados ocupados por tiendas, m&aacute;s o menos concentradas en las que habitan familias enteras
    </p><p class="article-text">
        Una peque&ntilde;a ciudad improvisada, en las que se reproduce una vida en peque&ntilde;o, con unos refugiados del m&aacute;s variado origen y etnia que esperan (en vano) que Macedonia permita el paso por su territorio. Paso que no lleva m&aacute;s de un d&iacute;a de trayecto
    </p><p class="article-text">
        Mientras el alambre de espino cierra el paso a miles de sue&ntilde;os, la vida se desarrolla entre la ociosidad: pasear por los prados y en el constante estr&eacute;s de alcanzar alimentos, art&iacute;culos esenciales, un fajo de le&ntilde;a o cualquier elemento cotidiano que aqu&iacute; se convierte en casi suntuoso
    </p><p class="article-text">
        Intentos por normalizar la vida, desde aquel que poco a poco hace acopio de algunos bienes para luego establecer un min&uacute;sculo comercio de jugo de naranjas, t&eacute;, caf&eacute;, tabaco o de acumuladores para cargar los dispositivos m&oacute;viles. Escuelas donde aprender idiomas, circos, payasos, barber&iacute;as
    </p><p class="article-text">
        Las historias de dramas personales se suceden a poco que haya inter&eacute;s en conversar con los refugiados. Sin embargo, no son relatados con tristeza sino con coraje, valor y la bravura de quien es capaz de dejar una vida detr&aacute;s en el simple y complejo deseo de mantener su vida y la de su familia. Un hilo conductor com&uacute;n de &eacute;xodo no planeado, casi espont&aacute;neo que un d&iacute;a tuvo un punto de inflexi&oacute;n para agarrar lo poco que se puede cargar y abandonar el hogar y el pa&iacute;s
    </p><p class="article-text">
        Muchos hombres solos, afganos, iraqu&iacute;es, unos pocos sirios. Lo mejor de cada casa, los pioneros encomendados en alcanzar el primer mundo para salvar a la familia en la distancia o para intentar un reagrupamiento posterior
    </p><p class="article-text">
        Esa valla de la verg&uuml;enza lleva meses separando familias en las que alg&uacute;n miembro logr&oacute; cruzar y alcanzar, generalmente, Alemania, y luego su familia se ha visto bloqueada durante meses
    </p><p class="article-text">
        Estas familias hayan sustento en las organizaciones no gubernamentales, no solo las grandes y de m&aacute;s cach&eacute;, sino tambi&eacute;n y sobre todo de peque&ntilde;os proyectos como los de Bomberos en Acci&oacute;n, el Equipo de Rescate y Emergencias de Catalunya o Pallasos en Rebeld&iacute;a que se encargan de diferentes acciones que otorgan algo de bienestar a los refugiados
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ankor Ramos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Apr 2016 15:40:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Idomeni, una cárcel en la frontera entre Grecia y Macedonia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Desde el punto de vista sanitario Idomeni y los campos satélite tienden al caos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sanitat/sanitario-idomeni-campos-satelite-tienden_128_4051961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb3c575a-84e4-4780-8daa-94a7f22dcd7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Desde el punto de vista sanitario Idomeni y los campos satélite tienden al caos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con la doctora Elisenda Gómez-Angelats y un grupo de trabajadoras del Hospital Clínic de Barcelona que acaban de regresar de Idomeni, donde atendieron refugiados heridos por balas de goma y gases lacrimógenos</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://diarisanitat.cat/des-del-punt-de-vista-sanitari-idomeni-els-camps-satel%C2%B7lit-tendeixen-al-caos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Esta es una entrevista publicada en El Diari de la Sanitat</a> </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span>Elisenda G&oacute;mez-Angelats es m&eacute;dico y trabaja en el &aacute;rea de Urgencias del Hospital Cl&iacute;nic, en Barcelona. El lunes volvi&oacute; de Idomeni (Grecia), donde se fue unos d&iacute;as junto con otras compa&ntilde;eras del hospital y sus hijos. Tanto ella como el resto de compa&ntilde;eras se decidieron a acompa&ntilde;ar a Meritxell, enfermera tambi&eacute;n de Urgencias, en su viaje expr&eacute;s al campo de refugiados en Grecia para llevar material que les hab&iacute;a cedido el hospital y otros materiales que hab&iacute;an recogido para los refugiados, como ropa. En la entrevista con Elisenda se a&ntilde;aden Meritxell Cascanar, Conchi Alvarez, Yolanda Pueyo y Carmen Aranda. &ldquo;Vimos heridas de balas de goma y ojos irritados de los gases lacrim&oacute;genos&rdquo;, explica Elisenda del d&iacute;a que de repente se encontraron en medio del caos despu&eacute;s de que la polic&iacute;a macedonia cargara contra los refugiados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; os lleva hasta Idomeni?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Elisenda: La idea sale de Meritxell y su marido, David, que tambi&eacute;n es enfermero y est&aacute; all&iacute;. &Eacute;l, junto con otros amigos, comenz&oacute; a intentar gestionar algo all&iacute; que permitiera ayuda, inicialmente m&eacute;dica. Al final, sin embargo, ha acabado siendo una atenci&oacute;n integral al refugiado.
    </p><p class="article-text">
        Meritxell: S&iacute;, porque el problema que hay es que aparte del de Idomeni hay campos sat&eacute;lite, como el de Eko, que se han ido levantando alrededor de una gasolinera. En el campo de Eko, por ejemplo, M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) ten&iacute;a una caseta m&eacute;dica y la cerraron. A partir del mediod&iacute;a pues la atenci&oacute;n en este campo qued&oacute; descubierta, sin servicio sanitario. Fueron unos voluntarios los que coordinarse para que a partir del mediod&iacute;a y toda la noche hubiera personal sanitario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los principales problemas de salud que hay en estos campos donde estuvisteis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Elisenda: Te encuentras problemas agudos, cogidos all&iacute; en el campo como infecciones, gastroenteritis, problemas de broncoespasmos o muchas conjuntivitis. Algunas enfermedades son ambientales y se derivan del hecho de quemar botellas de pl&aacute;stico u otros materiales para calentarse, porque hace que se inhalen unos humos y en gente que tiene problemas respiratorios es un agravante. Luego tambi&eacute;n hay muchas infecciones v&iacute;ricas, ya que no tienen a mano agua y jab&oacute;n o soluciones est&eacute;riles y esto hace que se propaguen muy f&aacute;cilmente. Es como si los ni&ntilde;os estuvieran en una guarder&iacute;a y lo pegaran todo, tanto por las condiciones ambientales como por las condiciones higi&eacute;nicas en que viven y el clima, ya que hace hace fr&iacute;o y llueve.
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    </p><p class="article-text">
        <span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><strong>En Idomeni, por ejemplo, hay entre 10.000 y 15.000 personas. &iquest;</strong><strong>Cu&aacute;ntos equipos m&eacute;dicos hay?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Elisenda: Es variable pero normalmente se intenta que haya al menos uno. Hay dos o tres equipos m&eacute;dicos que van movi&eacute;ndose, tipo n&oacute;mada, porque tampoco hay una estructura. Excepto MSF, que por ejemplo s&iacute; tiene una carpa, los voluntarios visitan como pueden, en una ambulancia o en un lugar improvisado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Supongo que la organizaci&oacute;n no es f&aacute;cil porque el flujo de gente va variando y nadie sabe qu&eacute; pasar&aacute;, ni los principales afectados que son los refugiados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Elisenda: S&iacute;, porque hay gente que se va de un campo a otro pero el campo de Idomeni es el que acabar&aacute; asumiendo a m&aacute;s gente.
    </p><p class="article-text">
        Meritxell: Idomeni est&aacute; m&aacute;s o menos bien gestionado, el problema son los campos sat&eacute;lite, que es donde faltan realmente las infraestructuras y la gente.
    </p><p class="article-text">
        Carmen: S&iacute;, porque adem&aacute;s los campos sat&eacute;lite tambi&eacute;n suman un buen n&uacute;mero de gente, quiz&aacute; tanta como en el campo de Idomeni.
    </p><p class="article-text">
        Elisenda: Idomeni es un campo grande y la verdad es que est&aacute; bien organizado. En el campo de Eko o en los campos peque&ntilde;os no van las ONG, van voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El pasado 10 de abril la polic&iacute;a macedonia lanz&oacute; gases lacrim&oacute;genos y pelotas de goma contra los demandantes de asilo. &iquest;</strong><strong>Lo vivisteis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Elisenda: S&iacute; porque justo fue el d&iacute;a que fuimos a ver el campo de Idomeni, s&oacute;lo &iacute;bamos un rato ese d&iacute;a, con nuestros hijos. Est&aacute;bamos en la carpa de Bomberos en Acci&oacute;n y de golpe se empezaron a escuchar disparos y comenz&oacute; una batalla campal. Nos encontramos en medio y nos pusimos a ayudar sin pensarlo. Vimos heridas de balas de goma y ojos irritados de los gases lacrim&oacute;genos.
    </p><p class="article-text">
        Meritxell: El &uacute;nico hospital que quedaba era el de Bomberos en Acci&oacute;n, donde est&aacute;bamos nosotras, y algunos de los voluntarios comenzaron a hacer un triaje como har&iacute;as en una cat&aacute;strofe. Todo el mundo gritaba, era un caos. Por suerte lo coordinaron muy bien y esto permiti&oacute; que nosotras nos centr&aacute;ramos en los m&aacute;s graves.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me imagino que ser&iacute;a un caos y que el p&aacute;nico se extendi&oacute; r&aacute;pidamente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yolanda: Una mujer se puso de parto en ese momento y dos mujeres abortaron de la crisis de angustia que cogieron. Ver las caras de aquellas mujeres fue una de las cosas m&aacute;s impactantes. No es s&oacute;lo lo que vivieron en ese momento, es que los gases y las balas, el caos, les recordaba la situaci&oacute;n que hab&iacute;an vivido en Siria.
    </p><p class="article-text">
        Meritxell: No olvidemos que esta gente hace cinco a&ntilde;os que est&aacute; sufriendo una guerra. Cuando pas&oacute; el momento de caos y la batalla campal todos volv&iacute;an, algunos llorando...Porque hab&iacute;an cre&iacute;do que ese d&iacute;a abrir&iacute;an la frontera, hab&iacute;a corrido el rumor. Nos preguntaban: &iquest;Ustedes saben si abrir&aacute;n la frontera? Sab&iacute;amos que no pero claro se te queda una cara cuando ves a la gente cargada con mochilas con los ni&ntilde;os y todo<span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span>...
    </p><p class="article-text">
        <span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span><span id="result_box"></span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Vosotros trabaj&aacute;is en el &aacute;rea de urgencias de un hospital pero entiendo que all&iacute; todo el mundo hace de todo un poco.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carmen: S&iacute;, hicimos de todo todas porque necesitan tantas cosas que tanto puede ser que tengas que repartir zapatos, como cargar cajas o comprar bragas. A nivel sanitario, como tampoco hay infraestructura, tampoco era necesario que estuvi&eacute;ramos todos all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Yolanda: Intentamos hacer una campa&ntilde;a para dar m&aacute;s dignidad a la mujer refugiada. Recogimos en Barcelona cerca de 400 sujetadores y compramos braguitas porque hay muchas infecciones vaginales porque s&oacute;lo tienen unas, por ejemplo, y las lavan y se las ponen que quiz&aacute;s todav&iacute;a est&aacute;n h&uacute;medas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las condiciones higi&eacute;nicas que hay en los campos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Elisenda: No tienen agua corriente, s&oacute;lo hay unas duchas de agua fr&iacute;a, pero para lavarse las manos deben ir espec&iacute;ficamente a un sitio. Claro, no hay una pila en cada tienda y desde el punto de vista sanitario eso tiende al caos. En verano comenzar&aacute; a haber epidemias, cuando empiece el calor de verdad y con poca agua tambi&eacute;n existe el riesgo de insolaciones. Adem&aacute;s, cuando cae un diluvio las tiendas se inundan y hay mucha humedad.
    </p><p class="article-text">
        Elisenda y sus compa&ntilde;eras volvieron esta semana de los campos de refugiados cercanos a la frontera con Macedonia, pa&iacute;s donde ellas se alojaban estos d&iacute;as ya que en el pueblo m&aacute;s cercano, Polykastro, los precios, potenciados por la demanda, son ahora muy altos. Mientras los refugiados eran gaseados para intentar cruzar la frontera ellas cruzaban cada d&iacute;a esa misma l&iacute;nea, cuentan con frustraci&oacute;n. Una de las frases m&aacute;s duras era: pero &iquest;por qu&eacute; no nos quer&eacute;is?, recuerda Meritxell.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Blanca Blay]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sanitat/sanitario-idomeni-campos-satelite-tienden_128_4051961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Apr 2016 18:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Desde el punto de vista sanitario Idomeni y los campos satélite tienden al caos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Idomeni,Refugiados,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Los niños refugiados tenían crisis de pánico, sin poder respirar y con los ojos muy irritados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/entrevista-jonas-haguensen-lacrimogenos-refugiados_128_4062974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4aa8df11-46a6-4e19-8cea-3b45087f3369_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Los niños refugiados tenían crisis de pánico, sin poder respirar y con los ojos muy irritados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Atendimos a personas que tenían heridas provocadas por el impacto de balas de goma, yo mismo atendí a muchas"</p><p class="subtitle">"El uso de pelotas de goma contra refugiados muestra la falta de soluciones de Europa"</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El portavoz&nbsp;de M&eacute;dicos Sin Fronteras en Idomeni describe c&oacute;mo atendieron a los refugiados&nbsp;despu&eacute;s&nbsp;de que&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/fronteriza-macedonia-intento-frontera-Grecia_0_503949750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">la polic&iacute;a de Macedonia les lanzase pelotas de goma y gases lacrim&oacute;genos en la frontera&nbsp;con Grecia</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del lunes amanece con relativa calma en Idomeni, pero Jonas Haguensen, portavoz de M&eacute;dicos Sin Fronteras, contesta a nuestras preguntas con prisa, acelerado. A&uacute;n conserva la tensi&oacute;n del d&iacute;a anterior en el hospital del campamento de refugiados, cuando las instalaciones se llenaron de gente intoxicada, con los ojos rojos, problemas respiratorios, moratones y golpes. La polic&iacute;a macedonia hab&iacute;a lanzado material antidisturbios de forma indiscriminada contra mujeres, hombres y ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En la ma&ntilde;ana del domingo, un grupo de refugiados y migrantes protestaron frente a la alambrada que compone la frontera entre Grecia y Macedonia, pidiendo desesperadamente que les dejasen pasar para poder seguir su huida hacia el norte de Europa. Un rumor falso les hab&iacute;a asegurado que las autoridades macedonias abrir&iacute;an la valla, pero la negativa de estas desat&oacute; la frustraci&oacute;n y provoc&oacute; que algunos intentaran cruzar por la fuerza. Fue entonces cuando la polic&iacute;a de Macedonia respondi&oacute; lanzando gases lacrim&oacute;genos y pelotas de goma hacia el otro lado de la valla, donde hab&iacute;a tambi&eacute;n ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la represi&oacute;n policial, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Grecia-considera-inaceptable-actuacion-Macedonia_0_504299854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Grecia considera &ldquo;inaceptable&rdquo;</a>, han dejado huella en el campamento de refugiados de Idomeni. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede describir la situaci&oacute;n que se encontraron el domingo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde primera hora de la ma&ntilde;ana la gente se empez&oacute; a amontonar frente a la valla, pidiendo a los agentes de Macedonia que abrieran la frontera. Algunos lanzaron piedras e intentaron romper la valla, porque quer&iacute;an cruzar. La polic&iacute;a, desde el otro lado, respondi&oacute; lanzando gases lacrim&oacute;genos y pelotas de goma. Todo esto continu&oacute; durante unas seis horas, en las que la gente iba y ven&iacute;a. Algunos se alejaban para poder recuperarse un poco de los efectos de los gases y los golpes, y volv&iacute;an hacia la valla para seguir intentando cruzar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se sintieron las consecuencias en la cl&iacute;nica de M&eacute;dicos Sin Fronteras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No paramos. Atendimos a unas 300 personas en las dos cl&iacute;nicas que tenemos en el terreno. Aproximadamente 200 de ellas por exposici&oacute;n a los gases lacrim&oacute;genos y, el resto, por heridas causadas por las pelotas de goma y las ca&iacute;das. Tambi&eacute;n atendimos a diez personas que hab&iacute;an recibido fuertes golpes, y que aseguraban que hab&iacute;an sido agredidas directamente por la polic&iacute;a de Macedonia dentro de la frontera. En total, mandamos a siete personas al hospital local porque ten&iacute;an lesiones mucho m&aacute;s graves, como fracturas o heridas abiertas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/719113966375591936?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El p&aacute;nico que se gener&oacute; hizo que mucha gente corriera huyendo sin control, lo que provoc&oacute; que se cayeran unos encima de otros. Algunos se aplastaron, otros se hicieron heridas... y adem&aacute;s de los heridos f&iacute;sicos, tuvimos que asistir a unas 30 personas psicol&oacute;gicamente con el equipo de servicios sociales, porque estaban en estado de shock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces asegura que hab&iacute;a personas con heridas causadas por pelotas de goma? La portavoz de la polic&iacute;a macedonia ha afirmado a AFP que en ning&uacute;n momento se utilizaron este tipo de elementos porque est&aacute;n prohibidos en su pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que aqu&iacute; podemos asegurar es que atendimos a personas que ten&iacute;an heridas provocadas por el impacto de balas de goma, yo mismo atend&iacute; a muchas. Pero es que, adem&aacute;s, hemos visto con nuestros propios ojos las pelotas de goma en el suelo del campamento de Idomeni, en territorio griego, y escuch&aacute;bamos los disparos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hemos visto im&aacute;genes de ni&ntilde;os afectados por los gases lacrim&oacute;genos. &iquest;Atendieron a muchos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;, desde luego. Atendimos a un n&uacute;mero elevado de mujeres y ni&ntilde;os afectados por los incidentes. Unos diez o quince ni&ntilde;os que socorrimos en la cl&iacute;nica ten&iacute;an menos de cinco a&ntilde;os, y aproximadamente otros treinta ten&iacute;an entre cinco y quince a&ntilde;os. Estaban asustados, no pod&iacute;an respirar y ten&iacute;an los ojos muy irritados. 
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, es muy impactante ver a ni&ntilde;os huyendo en estado de p&aacute;nico con gases lacrim&oacute;genos en sus ojos, a madres llorando asustadas por sus beb&eacute;s, e incluso a mujeres embarazadas que vinieron a la cl&iacute;nica porque hab&iacute;an huido de los gases y se hab&iacute;an ca&iacute;do al suelo y recibido golpes.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/719127305910673409?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo est&aacute; la situaci&oacute;n ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Relativamente tranquila, dentro de la tensi&oacute;n que se viene avecinando en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Algunas personas se subieron a un vag&oacute;n de tren para protestar y varias se amontonaron de nuevo frente a la valla, pero la polic&iacute;a de Macedonia hoy no ha respondido, lo que quiere decir que los refugiados no deben haber vuelto a intentar cruzar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tienen algo que ver las protestas con los falsos rumores y la falta de informaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n est&aacute; relacionada principalmente con las condiciones en las que est&aacute; viviendo esta gente. En las &uacute;ltimas semanas la situaci&oacute;n en los campos ha empeorado y las condiciones de vida son realmente pobres, por lo que es l&oacute;gico que no aguanten as&iacute; mucho m&aacute;s tiempo. Pero tambi&eacute;n tiene que ver, como dices, con la falta de informaci&oacute;n. Aqu&iacute; nadie recibe informaci&oacute;n real por parte de las autoridades griegas, no saben a d&oacute;nde se supone que ir&aacute;n a partir de ahora, ni qu&eacute; pasara con ellos, por lo que la frustraci&oacute;n es constante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; futuro les depara a todas estas personas que est&aacute;n ahora en los campos de Pireo e Idomeni?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego que necesitan una soluci&oacute;n que a d&iacute;a de hoy no existe, porque nadie se la est&aacute; dando. Creo que lo que aconteci&oacute; el domingo muestra de una forma muy evidente esa falta de soluciones. Se les est&aacute; negando un presente y un futuro a todas estas personas, y la responsabilidad de todo ello no le corresponde &uacute;nicamente al Gobierno griego, es una responsabilidad colectiva. Es una obligaci&oacute;n de toda Europa dar a las m&aacute;s de 50.000 personas migrantes y refugiadas que se encuentran ahora mismo en Grecia, una soluci&oacute;n efectiva y real. Hoy, aqu&iacute; y ahora.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/entrevista-jonas-haguensen-lacrimogenos-refugiados_128_4062974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Apr 2016 18:50:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Los niños refugiados tenían crisis de pánico, sin poder respirar y con los ojos muy irritados"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Idomeni,Grecia,Macedonia,Médicos Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grecia considera "inaceptable" la violenta actuación de Macedonia contra los refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grecia-considera-inaceptable-actuacion-macedonia_1_4065402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/389e2947-4dae-46aa-99fe-68a8ae001b58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grecia considera &quot;inaceptable&quot; la violenta actuación de Macedonia contra los refugiados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno griego trata de evacuar los campos del Pireo e Idomeni antes de la actividad turística de la Pascua ortodoxa, pero los falsos rumores de la apertura de la frontera mantienen reticentes a los migrantes y refugiados</p><p class="subtitle">Médicos Sin Fronteras atendió a unas 300 personas que habían recibido golpes y tenían problemas respiratorios, entre las que se encontraban también niños y una mujer embarazada</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El presidente griego ha criticado que la polic&iacute;a de Macedonia utilizara gases lacrim&oacute;genos y pelotas de goma&nbsp;en los&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/fronteriza-macedonia-intento-frontera-Grecia_0_503949750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">incidentes de este domingo en el campamento de Idomeni, en Grecia</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El presidente griego, Prokopis Pavl&oacute;pulos, ha criticado duramente a la Antigua Rep&uacute;blica Yugoslava de Macedonia (ARYM) por los incidentes del domingo en Idomeni en los que hasta 300 refugiados resultaron <a href="http://www.eldiario.es/politica/fronteriza-macedonia-intento-frontera-Grecia_0_503949750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heridos por pelotas de goma y gases lacrim&oacute;genos</a> lanzados por la polic&iacute;a de aquel pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante un encuentro con el primer ministro portugu&eacute;s, Antonio Costa, Pavl&oacute;pulos ha dicho que las acciones de ARYM son &ldquo;inaceptables&rdquo; para un pa&iacute;s que &ldquo;aspira a unirse a la Uni&oacute;n Europea y a la OTAN&rdquo;, y asegura que estos son &ldquo;comportamientos&rdquo; que no &ldquo;tienen cabida&rdquo; ni en la UE ni en la organizaci&oacute;n transatl&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        En la jornada del domingo la guardia fronteriza macedonia reprimi&oacute; con gases lacrim&oacute;genos y pelotas de goma el intento de cerca de medio millar de migrantes y refugiados de cruzar por la fuerza la frontera desde el campamento fronterizo de Idomeni, en territorio griego. 
    </p><p class="article-text">
        Unas 300 personas fueron atendidas por M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) tras los incidentes, 200 lo fueron por intoxicaciones provocadas por los gases lacrim&oacute;genos, 30 por impactos de pelotas de goma y otras 20 por otro tipo de heridas. Adem&aacute;s, siete de ellas tuvieron que ser trasladadas al hospital de Kilkis, cerca de Idomeni. 
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n humanitaria ha informado este lunes de que hab&iacute;a ni&ntilde;os, que recibieron serios impactos en la cabeza, y una mujer embarazada entre los heridos. &ldquo;Una mujer embarazada de Siria que lleg&oacute; a nuestra cl&iacute;nica con sus dos hijos me explic&oacute; que estaba cerca de la frontera cuando se utilizaron los gases lacrim&oacute;genos para dispersar a la multitud, y que la gente empez&oacute; a correr y ella se cay&oacute; al suelo&rdquo;, relata Conor Kenny, m&eacute;dico de MSF en Idomeni. 
    </p><p class="article-text">
        La portavoz de la polic&iacute;a macedonia, Liza Bendevska, ha negado a AFP que utilizasen pelotas de goma: &ldquo;No estamos utilizando ning&uacute;n tipo de balas de goma porque est&aacute;n prohibidas por ley en Macedonia. Tampoco usamos porras porque est&aacute;bamos en el otro lado de la frontera&rdquo;. Las declaraciones contrastan con las im&aacute;genes del material encontrado en territorio griego, y con las afirmaciones de M&eacute;dicos Sin Fronteras, que aseguraron haber atendido a heridos por impacto de pelotas de goma.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/719452980295110656?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Mientras tanto, el portavoz de la coordinadora del Gobierno griego para la gesti&oacute;n de los refugiados, Yorgos Kyritsis, ha reiterado este lunes en unas declaraciones a la televisi&oacute;n privada Mega que l<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Grecia-refugiados-improvisado-Atenas-temporada_0_500450822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os campos improvisados del Pireo e Idomeni ser&aacute;n evacuados</a> antes de que comience la actividad tur&iacute;stica de la Pascua ortodoxa. Hasta ahora los intentos del Gobierno griego por evacuar el puerto ateniense, donde acampan m&aacute;s de 4.500 personas, e Idomeni, donde se hacinan casi 11.200, han sido poco efectivos, ya que solo una minor&iacute;a ha aceptado ser trasladada a centros de acogida organizados.
    </p><p class="article-text">
        Kyritsis recalc&oacute; que la situaci&oacute;n en Idomeni podr&iacute;a llegar a ser peligrosa para los refugiados. Los incidentes del domingo arrancaron a partir de un rumor surgido tras ser distribuido un folleto manuscrito en &aacute;rabe en el que se invitaba a los refugiados a reunirse ante la valla porque la frontera iba a abrir. 
    </p><p class="article-text">
        Todo apunta a que la reticencia de los migrantes y refugiados por abandonar Idomeni se debe precisamente a los continuos rumores que, como &eacute;ste, hacen que mantengan la esperanza de poder cruzar la frontera para seguir su ruta hacia el norte de Europa, pese a que las autoridades macedonias ya han confirmado que<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Gobierno-enviara-interpretes-rumores-Idomeni_0_499400537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no dejar&aacute;n pasar a nadie al menos hasta finales de a&ntilde;o.</a> 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno griego dice haber reforzado su campa&ntilde;a de informaci&oacute;n para convencer a los refugiados de ser trasladados a centros de acogida organizados. En el puerto del Pireo se est&aacute; distribuyendo desde el domingo un nuevo folleto en &aacute;rabe, farsi, griego e ingl&eacute;s explicando que en esos centros podr&aacute;n presentar sus solicitudes de asilo o de reubicaci&oacute;n a otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Protecci&oacute;n Ciudadana, Nikos Toskas, declar&oacute; a la cadena privada Skai que la presencia de las autoridades griegas en el campo improvisado impidi&oacute; la participaci&oacute;n de miles de personas m&aacute;s, mientras que ARYM acus&oacute; a la polic&iacute;a griega de no haber impedido los disturbios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desalambre - EFE, Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grecia-considera-inaceptable-actuacion-macedonia_1_4065402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Apr 2016 11:22:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grecia considera "inaceptable" la violenta actuación de Macedonia contra los refugiados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Idomeni,Macedonia,Grecia,Policía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La verdadera patria de un hombre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/verdadera-patria-hombre_132_4077701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e639593-58e1-44d6-aa85-aeb13fb05f03_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una niña salta un charco en el campamento de refugiados de Idomeni, en la frontera entre Grecia y Macedonia, 14 de marzo de 2016."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A veces los niños tienen la inmensa fortuna de percibir el mundo que les rodea a su manera, sin la coerción que la realidad de los adultos impone. Y esa es la mejor forma de afrontar la infancia.</p></div><p class="article-text">
        Para mi amigo Antonio el d&iacute;a que hab&iacute;a un golpe de estado era un d&iacute;a de fiesta, un d&iacute;a feliz. Sin ir al colegio, qu&eacute; delicia, sin tener que sentarse en esas sillas inc&oacute;modas a escuchar silabeos sobados de maestros que miraban con el rabillo del ojo a las ventanas. Un d&iacute;a para estar en casa, disfrutar del padre y la madre, de jugar con los juguetes que se tuvieran. De sonre&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        A principios de los a&ntilde;os ochenta un grupo de trabajadores de la industria c&aacute;ntabra viajaron a una Venezuela que empezaba a florecer econ&oacute;micamente a lomos de la explotaci&oacute;n petrol&iacute;fera. Por eso acabaron en Maracaibo, junto al famoso lago que no es lago sino mar, ayudando a construir empresas que surg&iacute;an como setas al amparo del oro negro. All&iacute; les ofrec&iacute;an un mejor salario y unas condiciones laborales diferentes. Los que aqu&iacute; eran &ldquo;obreros rasos&rdquo; eran tratados en Am&eacute;rica en atenci&oacute;n a una experiencia que val&iacute;a aun m&aacute;s que el propio trabajo manual all&iacute; donde todo estaba empezando. Les llamaban &ldquo;Doctor&rdquo;, vamos. Eso me lo cont&oacute; mi padre, que estuvo all&iacute; una temporada, con el padre de mi amigo Antonio. Luego la mayor&iacute;a volvi&oacute;, porque la tierra y la familia tiran mucho, pero otros se quedaron m&aacute;s all&aacute; del mar unos cuantos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos fue, como digo, el padre de Antonio, que volvi&oacute; a Cantabria cuando empezaba la d&eacute;cada de los noventa. En el colegio todos pregunt&aacute;bamos a aquel ni&ntilde;o, el ni&ntilde;o nuevo, el que ven&iacute;a de tan lejos. Le pregunt&aacute;bamos por aquel otro mundo. C&oacute;mo eran las cosas, qu&eacute; se com&iacute;a, a qu&eacute; jugaban todos en los recreos. Y un d&iacute;a, nos lo cont&oacute;. Que cuando hab&iacute;a un golpe de estado se tomaban fiesta. Que no pod&iacute;an salir de casa, eso nunca, terminantemente prohibido, pero tampoco hab&iacute;a que ir a la escuela, y uno pod&iacute;a quedarse jugando toda la tarde, sin preocuparse de los deberes. Y todos le mir&aacute;bamos con envidia. Qu&eacute; ser&iacute;a eso de los golpes de estado, que tanta tranquilidad y alegr&iacute;a trae a un ni&ntilde;o. Luego uno crece, y se da cuenta de que las cosas tampoco son tan simples, y que a lo mejor aquello no era tan deseable. Incluso se entera de que en realidad no eran golpes de estado, sino algaradas callejeras, las conocidas como el Caracazo, y por eso hab&iacute;a tantas y mi amigo pod&iacute;a quedarse tantas veces jugando en su casa. El cabr&oacute;n suertudo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Los que crecimos en Torrelavega durante los ochenta no hemos olvidado, al menos yo no he podido olvidar, las grandes huelgas y manifestaciones que hubo en la ciudad a vueltas con la mal llamada &ldquo;reconversi&oacute;n industrial&rdquo;, que ni reconversion&oacute; ni industrializ&oacute; absolutamente nada. La ciudad se deten&iacute;a en aquellos momentos, porque realmente se estaba jugando el trabajo y el pan de mucha gente, no solamente quienes pod&iacute;an verse en la calle cuando las empresas &ldquo;reconversionaran&rdquo; (como as&iacute; ocurri&oacute;) sino todos los empleos paralelos que las f&aacute;bricas iban generando en el sector servicios (tambi&eacute;n todos al carajo, con perd&oacute;n). As&iacute; que aquellas huelgas eran d&iacute;as de paro total&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Salvo para los ni&ntilde;os. Porque yo los recuerdo como d&iacute;as felices. No hab&iacute;a colegio, pod&iacute;amos bajar todos a la calle y, ojo, hasta jugar en las carreteras. S&iacute;, s&iacute;, como se cortaba la carretera general los chavalucos nos pon&iacute;amos all&iacute; a enredar con las chapas o el bal&oacute;n (no me pregunten mucho, era mal&iacute;simo a las dos cosas), nos qued&aacute;bamos hasta tarde, &eacute;ramos los reyes del asfalto salvo el ratito en el que pasaba la manifestaci&oacute;n. Un d&iacute;a adicional festivo, un deleite para los sentidos, un regalo inesperado.
    </p><p class="article-text">
        Ojo (como soy un t&iacute;o de natural astuto me adelanto a la cr&iacute;tica vocinglera) no estoy diciendo que las huelgas fueran d&iacute;as alegres, ni que las algaradas que vivi&oacute; Antonio en Venezuela tuvieran su punto jocoso. Nada m&aacute;s lejos de mi intenci&oacute;n. Digo que para nosotros, para los ni&ntilde;os que fuimos, para los ni&ntilde;os que aun algunos queremos ser, eran jornadas especiales, de las que guardamos un recuerdo muy particular. Positivo, seguramente por ser de la infancia, porque yo ahora no consigo recordar ni un solo d&iacute;a de mi ni&ntilde;ez en que lloviera. Y si llov&iacute;a bajaba a pisar los charcos, vaya, en lugar de lo que hago ahora, que es meterme en todos los que veo. As&iacute; que igual es eso, la nostalgia, que es el amor multiplicado por dos. O igual no, vaya usted a saber.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo anterior me vino a la cabeza el otro d&iacute;a viendo la tele. Sal&iacute;an im&aacute;genes de los refugiados de Idomeni, y por all&iacute; pululaban algunos peque&ntilde;ajos jugueteando aqu&iacute; y all&aacute;. Tambi&eacute;n he visto im&aacute;genes de ni&ntilde;os llorando, claro, y llenos de barro, y hasta una demoledora de una cr&iacute;a intentando cortar un alambre con sus tijeras de pl&aacute;stico. Pero a m&iacute;, que soy raro, las que me llamaron la atenci&oacute;n fueron estas. Las de los chavales jugando como lo que son, chiquillos, y no lo que les llaman, refugiados. Y me acordaba, digo, de lo de los golpes de estado, y las huelgas, y todo eso. Porque si, como dijo Rilke, la aut&eacute;ntica patria del hombre es la infancia (y a m&iacute; apenas se me ocurren mejores) qu&eacute; menos que pensar que la patria de estos chavales sea algo que puedan recordar con una sonrisa en la boca. Y que, igual que nosotros pens&aacute;bamos que las carreteras las cerraban para que pudi&eacute;ramos dibujar el mayor circuito de chapas del mundo, ellos piensen que han hecho la escapada de camping m&aacute;s larga que nadie recuerda, con todas aquellas tiendas, todos aquellos otros ni&ntilde;os, toda aquella gente amable y hasta algunos que no lo son tanto, porque en todas las aventuras hay malos mal&iacute;simos. Y que cuando lo recuerden, ya adultos (veremos d&oacute;nde, veremos cu&aacute;ndo, veremos si se lo permiten) lo hagan, si pueden, con una mueca de nostalgia. Aunque sea una peque&ntilde;a. Aunque sea una m&iacute;nima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/verdadera-patria-hombre_132_4077701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Apr 2016 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La verdadera patria de un hombre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marcos Pereda,Idomeni,Torrelavega,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hombre se quema a lo bonzo en una protesta contra el cierre de la frontera con Macedonia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hombre-bonzo-protesta-frontera-macedonia_1_4095112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e73a933-7a08-42e3-b0c0-f89cd50a3683_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hombre se quema a lo bonzo en una protesta contra el cierre de la frontera con Macedonia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante la desesperación derivada del cierre de la frontera con Macedonia, un joven se ha prendido fuego</p><p class="subtitle">Desde ayer, varias cerca de 50 refugiados mantienen ocupadas las vías del tren para exigir la apertura de las fronteras</p><p class="subtitle">13.250 solicitantes de asilo y migrantes viven en condiciones de insalubridad, durmiendo en débiles tiendas de campaña y sobre el barro</p></div><p class="article-text">
        Un hombre se ha prendido fuego a lo bonzo este martes en el <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/FOTOS_12_492520747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campamento de refugiados de&nbsp;Idomeni</a>&nbsp;(Grecia), ante la desesperaci&oacute;n derivada del cierre de la frontera con Macedonia, seg&uacute;n ha confirmado&nbsp;a Efe una fuente de la polic&iacute;a de Macedonia Central. Otros refugiados que estaban a su lado lograron extinguir el fuego y ponerle a salvo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n aumenta en la ciudad de Idomeni, donde las manifestaciones contra el cierre de la frontera con Macedonia no cesan. Desde ayer, varias cerca de 50&nbsp;refugiados mantienen ocupadas las v&iacute;as del tren para exigir la apertura de las fronteras.&nbsp;Tras el cierre de Macedonia, iniciado hace un mes, 13.250&nbsp;solicitantes de asilo y migrantes viven en condiciones de insalubridad, durmiendo en d&eacute;biles tiendas de campa&ntilde;a y sobre el barro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La desesperaci&oacute;n se ha evidenciado con m&aacute;s rotundidad cuando un hombre se ha prendido fuego en protesta por la situaci&oacute;n. Varios v&iacute;deos difundidos por las redes sociales se puede ver c&oacute;mo un grupo de hombres lo transportan envuelto en una manta hasta una ambulancia, en la que ha sido trasladado al hospital.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/712239216504266752?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El suceso ha desatado la indignaci&oacute;n de decenas de refugiados y se han unido a la protesta, donde contin&uacute;an gritando contra el cierre de la frontera. Seg&uacute;n los periodistas presentes en el campamento, los refugiados dicen estar determinados a continuar ocupando la l&iacute;nea f&eacute;rrea hasta que logren su objetivo.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas las protestas de refugiados y migrantes se han multiplicado, no solo en Idomeni, sino tambi&eacute;n en el puerto del Pireo, donde cerca de 5.000 personas se agolpan en los pabellones habilitados como centros de acogida y en tiendas de campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que la frontera hacia la Antigua Rep&uacute;blica Yugoslava de Macedonia (ARYM) se cerr&oacute; definitivamente tambi&eacute;n para sirios e iraqu&iacute;es, eran sobre todo afganos los que protagonizaban este tipo de protestas. El n&uacute;mero total de migrantes y refugiados repartidos por toda Grecia asciende hoy a 52.207, siendo el campamento fronterizo de Idomeni el que -con 13.250- m&aacute;s personas alberga.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/712259264363032576?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efe/eldiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hombre-bonzo-protesta-frontera-macedonia_1_4095112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Mar 2016 12:55:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hombre se quema a lo bonzo en una protesta contra el cierre de la frontera con Macedonia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Idomeni]]></media:keywords>
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