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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/efecto-vuelta-cole-septiembre-mejor-epoca-ano-cambiar-habitos_1_13470261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dba0d12-5428-4c17-b3d5-95753f51f05b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las búsquedas de dietas, las visitas al gimnasio y los nuevos propósitos son tan comunes en septiembre como en el año nuevo, pero esta época nos brinda una mejor oportunidad de cambiar</p><p class="subtitle">Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?</p></div><p class="article-text">
        Hay momentos en el a&ntilde;o que funcionan como puertas de paso o interruptores en una rutina de trabajo que puede haberse convertido en una rueda de h&aacute;mster. Son esos momentos en los que hacemos una pausa y el cerebro consigue ver las cosas desde otra perspectiva, aunque en la mayor&iacute;a de los casos luego vuelva a lo mismo de siempre. Los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/haz-propositos-ano-nuevo-funcionen-regla-ciento_1_6664388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prop&oacute;sitos de A&ntilde;o Nuevo</a> en enero son los m&aacute;s estudiados, pero el mes de septiembre tiene una funci&oacute;n psicol&oacute;gica similar, con la ventaja de que, durante las vacaciones, muchas personas han tenido m&aacute;s tiempo para observar su vida diaria con cierta distancia.
    </p><h2 class="article-text">La ciencia de los nuevos comienzos</h2><p class="article-text">
        En 2014, los investigadores Dai, Milkman y Riis publicaron la teor&iacute;a que denominaron el &ldquo;efecto del nuevo comienzo&rdquo;, que se basa en que <a href="https://pubsonline.informs.org/doi/10.1287/mnsc.2014.1901" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hitos temporales motivan conductas aspiracionales</a>. Esto quiere decir que las fechas se&ntilde;aladas o los cambios en el calendario nos animan a ser mejores.
    </p><p class="article-text">
        Esto se puede medir porque las b&uacute;squedas de la palabra &ldquo;dieta&rdquo; en internet, las visitas al gimnasio y los nuevos prop&oacute;sitos de mejora personal, como leer m&aacute;s o meditar, aumentan justo despu&eacute;s de esas fechas bisagra. El mecanismo propuesto por los investigadores es que esas fechas crean una separaci&oacute;n mental entre el &ldquo;yo anterior&rdquo; y el &ldquo;yo nuevo&rdquo;, permiten pasar p&aacute;gina y dejar atr&aacute;s los fracasos pasados, y facilitan el pensamiento a largo plazo, algo que normalmente no hacemos en el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Septiembre tiene algo m&aacute;s, ya que trae el recuerdo de nuestra infancia del nuevo curso escolar, con nuevas asignaturas, profesores, amigos y desaf&iacute;os. Esta actitud se prolonga en la vida adulta. Para Conchita Sis&iacute;, directora del Grado en Psicolog&iacute;a de la UNIE Universidad, el mes de septiembre &ldquo;no es biol&oacute;gicamente mejor que cualquier otro mes, pero psicol&oacute;gicamente puede ayudar&rdquo;. Para esta experta, septiembre funciona como uno de estos nuevos comienzos: &ldquo;Separa una etapa de otra y facilita pensar 'ahora empiezo'. Adem&aacute;s, regresan los horarios y muchas actividades organizadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las vacaciones como laboratorio de uno mismo</h2><p class="article-text">
        Lo que hace a septiembre distinto de enero es lo que viene antes. Las vacaciones de verano son, para muchas personas, la &uacute;nica &eacute;poca del a&ntilde;o en que el ritmo de vida cambia lo suficiente, y durante el tiempo suficiente, como para experimentar un cambio visible en su rutina diaria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las vacaciones van a crear un contexto distinto que va a permitir a la persona experimentar conductas nuevas o a las que no est&aacute; acostumbrada cuando la rutina est&aacute; presidiendo el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, explica Irene Hu&eacute;scar, psic&oacute;loga de CBA Salud Integral. &ldquo;Algunas de esas conductas nuevas nos pueden estar haciendo bien y podr&iacute;an llegar a convertirse en h&aacute;bitos. Al volver es cuando hay que decidir cu&aacute;les queremos incorporar y adaptar a nuestra realidad laboral, familiar, personal y psicol&oacute;gica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Este tiempo de autodescubrimiento puede ser una oportunidad para mejorar, pero tambi&eacute;n para caer en h&aacute;bitos perjudiciales. &ldquo;Cuando t&uacute; tienes m&aacute;s tiempo, como en vacaciones, de pronto descubres que est&aacute;s caminando todos los d&iacute;as una hora y que te encanta. Que desayunar despacio y que el desayuno sea la comida m&aacute;s fuerte, pues te viene muy bien. O que la vida social durante las vacaciones te ha nutrido un mont&oacute;n&rdquo;, comenta Hu&eacute;scar.
    </p><p class="article-text">
        En el caso opuesto, las vacaciones pueden convertirse en una sucesi&oacute;n de d&iacute;as con comidas menos saludables o de horarios desordenados, pero esto tambi&eacute;n puede crear una oportunidad a la vuelta. &ldquo;Has visto que claramente eso hay que pararlo, y eso casi se puede incorporar inmediatamente seg&uacute;n llegas&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el cerebro resiste el cambio</h2><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n inicial de septiembre es real, pero, como los prop&oacute;sitos de A&ntilde;o Nuevo, tiene fecha de caducidad. La mayor parte del tiempo, nuestro cerebro opera con conductas autom&aacute;ticas, porque consumen menos energ&iacute;a que tomar decisiones conscientes. Sabemos que los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2862890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganglios basales del cerebro</a>, implicados en la ejecuci&oacute;n de conductas repetidas, operan de forma relativamente independiente de la corteza prefrontal, que es donde se origina la intenci&oacute;n de cambiar. Por eso adquirir un nuevo h&aacute;bito requiere hacerlo conscientemente primero, y repetir hasta que se haga autom&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se habla mucho de los 21 d&iacute;as para que un h&aacute;bito arraigue, esto es una simplificaci&oacute;n. &ldquo;Los 21 d&iacute;as son un mito, y tampoco existe otra cifra m&aacute;gica aplicable a todo el mundo&rdquo;, advierte Sis&iacute;. &ldquo;Depende de la complejidad de la conducta, la frecuencia, la estabilidad del contexto, la facilidad para realizarla y las caracter&iacute;sticas de cada persona. M&aacute;s que contar d&iacute;as, importa repetir una acci&oacute;n sencilla ante la misma se&ntilde;al&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el estudio m&aacute;s citado sobre el tiempo necesario para esa automatizaci&oacute;n es el de Lally y colaboradores, publicado en el <em>European Journal of Social Psychology</em> en 2009. Los investigadores <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ejsp.674" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguieron a 96 personas durante 12 semanas</a> y encontraron que el tiempo hasta la automaticidad variaba enormemente: de 18 a 254 d&iacute;as, con una mediana de 66. La conclusi&oacute;n m&aacute;s importante de su trabajo fue que fallar un d&iacute;a no interrumpe el proceso de formaci&oacute;n del h&aacute;bito.
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de la motivaci&oacute;n de la vuelta al cole</h2><p class="article-text">
        La ventana de motivaci&oacute;n de septiembre tiene el mismo riesgo que el comienzo del a&ntilde;o: expectativas muy altas e intentar abarcar demasiado. Quien regresa de vacaciones con la intenci&oacute;n de cambiar la rutina del gimnasio, la dieta, el sue&ntilde;o, la meditaci&oacute;n y el aprendizaje de un idioma, como dice el refr&aacute;n, aprieta poco. Los recursos de atenci&oacute;n y autorregulaci&oacute;n son limitados, y con tantos frentes abiertos, es poco probable que el cambio tenga &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nos incorporamos al d&iacute;a a d&iacute;a, hay circunstancias que no elegimos y defensas psicol&oacute;gicas que tenemos, y que a veces que cumplen una funci&oacute;n&rdquo;, advierte Hu&eacute;scar. &ldquo;La responsabilidad afectiva con nosotros mismos consistir&iacute;a en reconocer nuestra realidad y, dentro de ella, hacer aquello que s&iacute; podemos hacer&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Tener un poco de flexibilidad temporal puede liberarnos de esa carga y favorecer cambios m&aacute;s duraderos. &ldquo;No tiene que ser justo cuando vuelves de las vacaciones, sino que puedes mantener esa idea y m&aacute;s adelante ponerla en pr&aacute;ctica cuando puedas, cuando est&eacute; todo m&aacute;s asentado, cuando te sientas preparado&rdquo;, recomienda Hu&eacute;scar.
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para aprovechar septiembre</h2><p class="article-text">
        En lugar de intentar una revoluci&oacute;n radical de nuestra vida, Sis&iacute; recomienda dar peque&ntilde;os pasos: &ldquo;Esa motivaci&oacute;n inicial ser&aacute; m&aacute;s &uacute;til si se traduce en una acci&oacute;n peque&ntilde;a y concreta, en lugar de una larga lista de prop&oacute;sitos que compitan entre s&iacute;&rdquo;. Esta estrategia a menudo consiste en elegir un solo h&aacute;bito, definirlo con la mayor concreci&oacute;n posible (qu&eacute;, cu&aacute;ndo, d&oacute;nde, c&oacute;mo), y empezar con la versi&oacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a que sea realista y que podamos repetir todos los d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante ser&iacute;a c&oacute;mo mantenerte conectado con lo que has podido identificar que te viene bien, porque al final eso se conecta con una necesidad tuya&rdquo;, comenta Hu&eacute;scar. &ldquo;Descubrir que tienes una necesidad es fant&aacute;stico. Es un avance muy grande cuando uno aspira a mejorar su vida&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El comienzo del nuevo curso en septiembre no garantiza el cambio, pero s&iacute; nos da unas semanas en las que la motivaci&oacute;n de cambiar es mayor. Lo que se haga en esas semanas, por peque&ntilde;o que parezca, si se repite, puede seguir ah&iacute; en mayo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
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            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:58:04 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-yoga-pesas-facil-mantener-ano-tirar-toalla_1_13453794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f24b8e1b-4906-4d4c-80b5-cbeeaa4e6ee3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mayor desafío del ejercicio físico no es empezar, sino seguir, y hay distintos factores que nos empujan a ser constantes o abandonar, incluido el tipo de ejercicio</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        Quienes van al gimnasio con regularidad conocen bien el patr&oacute;n fluctuante de la asistencia. Cada enero y cada septiembre el gimnasio se llena. Cada marzo y cada diciembre, antes de Navidad, se vac&iacute;a. En todo el mundo, el patr&oacute;n se repite. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26874647/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con 5.240 socios</a> de gimnasios en Brasil encontr&oacute; que el 63% hab&iacute;a abandonado antes del tercer mes y que menos del 4% manten&iacute;a la asistencia pasado un a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En los gimnasios espa&ntilde;oles, los datos son algo mejores. La patronal de los <a href="https://www.linkedin.com/posts/2-de-cada-10-personas-abandonan-el-gimnasio-share-7156236126125477888-EJKc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gimnasios FNEID</a> estima que un 20% de las nuevas incorporaciones abandona antes de tres meses. Estas cifras con consistentes con los estudios internacionales, que indican que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1469029219307332?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos del 40%</a> de los socios de los centros deportivos hacen ejercicio con regularidad y despu&eacute;s de un a&ntilde;o, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S146902922030279X?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo el 22%</a> sigue yendo a entrenar.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789240015128" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMS recomienda</a> que los adultos realicen al menos 150-300 minutos semanales de actividad f&iacute;sica moderada o 75-150 minutos de actividad intensa, m&aacute;s trabajo de fuerza dos d&iacute;as por semana. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea con menor cumplimiento de esas recomendaciones. Los <a href="https://www.cis.es/es/w/avance-de-resultados-del-estudio-3447-habitos-deportivos-en-espana-v-?redirect=%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del CIS</a> indican que solo la mitad de los espa&ntilde;oles (el 47,9%) hace ejercicio de forma habitual y un 35% lo ha abandonado despu&eacute;s de haberlo practicado en alg&uacute;n momento de su vida. 
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la gente abandona el ejercicio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay varios motivos que se repiten por los cuales la gente abandona pronto&rdquo;, explica Ada Rodr&iacute;guez, entrenadora personal en <a href="https://jgfitness.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JG fitness</a>, seg&uacute;n su experiencia con clientes. &ldquo;El primero es intentar hacer demasiado desde el principio. Empiezan entrenando cinco d&iacute;as por semana cuando antes no hac&iacute;an nada y, al poco tiempo, sienten que no pueden mantener ese ritmo&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Las expectativas mal gestionadas tambi&eacute;n tienen mucho que ver con el abandono. &ldquo;No ven resultados tan r&aacute;pido como esperaban. Muchas personas esperan cambios visibles en pocas semanas y, cuando no llegan, piensan que esto no funciona&rdquo;, relata Rodr&iacute;guez. A esto, la entrenadora suma otros inconvenientes: &ldquo;Dolor o molestias por entrenar por encima de sus posibilidades, y sentirse fuera de lugar. En los gimnasios tradicionales <a href="https://www.eldiario.es/era/no-sitio-da-verguenza-personas-sienten-intimidadas-gimnasio_1_13179924.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas personas sienten verg&uuml;enza</a>, piensan que todo el mundo las observa o creen que no est&aacute;n al nivel del resto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para que la práctica de ejercicio físico tenga adherencia es fundamental escoger una modalidad deportiva atractiva para el paciente o deportista, debe divertir para enganchar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gonzalo Correa</span>
                                        <span>—</span> medicina de la educación física y el deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque todo el mundo cree tener un caso particular, las mismas excusas para abandonar se repiten una y otra vez. &ldquo;Las excusas que m&aacute;s escuchamos son: 'no tengo tiempo', 'ahora tengo mucho trabajo', 'ya volver&eacute; cuando est&eacute; m&aacute;s tranquilo'&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez. Para la entrenadora, este discurso &ldquo;suele esconder un problema de adherencia: el ejercicio todav&iacute;a no se ha convertido en un h&aacute;bito importante dentro de su rutina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para que la pr&aacute;ctica de ejercicio f&iacute;sico tenga adherencia es fundamental escoger una modalidad deportiva atractiva para el paciente o deportista, debe divertir para enganchar&rdquo;, afirma Gonzalo Correa Gonz&aacute;lez, especialista en medicina de la educaci&oacute;n f&iacute;sica y el deporte. &ldquo;Adem&aacute;s, es necesario que exista al menos un tiempo de tres o cuatro semanas para que fisiol&oacute;gicamente empecemos a necesitar dicha actividad&rdquo;, a&ntilde;ade. Los estudios indican que ese umbral de tres a cuatro semanas es el tiempo que el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8301978/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de recompensa dopamin&eacute;rgico del cerebro</a> necesita para empezar a asociar el ejercicio con sensaciones positivas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tipo de ejercicio tiene m&aacute;s adherencia?</h2><p class="article-text">
        La respuesta corta es que depende de la persona. &ldquo;No existe un entrenamiento que funcione para todo el mundo. Lo que realmente genera adherencia es encontrar una actividad que la persona disfrute y que se adapte a sus objetivos y circunstancias&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez. &ldquo;Particularmente no creo que unos ejercicios posean mayor adherencia que otros&rdquo;, matiza Correa Gonz&aacute;lez. &ldquo;Depende de los gustos personales del deportista, pero si pretendemos que un sujeto se enganche a una modalidad que no le atrae en absoluto estamos abocados al fracaso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Con esa advertencia, la entrenadora se&ntilde;ala qu&eacute; modalidades producen mejores resultados en su experiencia: &ldquo;El entrenamiento de fuerza guiado suele ser uno de los que mejor adherencia consigue. Las personas notan r&aacute;pidamente que tienen m&aacute;s energ&iacute;a, menos dolores, se sienten m&aacute;s fuertes y pueden medir su progreso con facilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro factor muy citado para ser constantes con los entrenamientos: las relaciones sociales. &ldquo;Las actividades en grupo generan comunidad, por lo que organizarlas de vez en cuando aumenta la adherencia&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez. Los entrenamientos m&aacute;s intensos, a pesar de las apariencias, tambi&eacute;n pueden resultar motivadores por las sensaciones que producen al terminar. &ldquo;El cardio tipo HIIT [intervalos de alta intensidad] tambi&eacute;n suele tener buena respuesta, especialmente combinado con fuerza para trabajar de forma integral&rdquo;, explica la entrenadora.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica apoya estas observaciones. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10694453/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2023 que compar&oacute;</a> a personas que hac&iacute;an entrenamiento de fuerza con distintas experiencias niveles (principiantes, veteranos y quienes hab&iacute;an abandonado) encontr&oacute; que quienes entrenaban con pesas mostraban una adherencia mayor que quienes solo hac&iacute;an cardio, pero que, aun as&iacute;, el seguimiento profesional era uno de los factores que mejor predec&iacute;a la continuidad a largo plazo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El entrenamiento de fuerza guiado suele ser uno de los que mejor adherencia consigue. Las personas notan rápidamente que tienen más energía, menos dolores, se sienten más fuertes y pueden medir su progreso con facilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ada Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> entrenadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El yoga y las actividades de flexibilidad y equilibrio tienen <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12930759/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasas de abandono menores</a> en estudios, probablemente porque generan beneficios perceptibles en el bienestar cotidiano (menos dolor, mejor sue&ntilde;o, mayor sensaci&oacute;n de calma) y menos fatiga. 
    </p><h2 class="article-text">Factores psicol&oacute;gicos y sociales del h&aacute;bito de entrenar</h2><p class="article-text">
        El inicio de la actividad es el momento m&aacute;s cr&iacute;tico, y Rodr&iacute;guez tiene algunas recomendaciones: &ldquo;Hay que empezar con objetivos realistas: es mejor entrenar dos d&iacute;as todas las semanas que intentar hacerlo cinco d&iacute;as por semana durante un mes y abandonar. Tambi&eacute;n sentirse acompa&ntilde;ados y tener un entrenador que adapte el ejercicio, resuelva dudas y haga seguimiento aumenta much&iacute;simo el compromiso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los resultados visibles en la vida cotidiana tienen una gran influencia: &ldquo;Notar peque&ntilde;as mejoras desde el principio, como dormir mejor, tener m&aacute;s energ&iacute;a, subir escaleras sin cansarse&rdquo;. Aun as&iacute;, la motivaci&oacute;n no puede sustituir a la disciplina: &ldquo;Hay que crear una rutina fija. Cuando el entrenamiento ocupa un hueco concreto en la agenda, deja de depender de la motivaci&oacute;n del momento&rdquo;, recomienda Rodr&iacute;guez. &ldquo;Al final, la adherencia no depende tanto de tener una gran fuerza de voluntad como de construir un entorno en el que hacer ejercicio resulte sencillo, agradable y compatible con la vida diaria&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17996075/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con personas mayores</a> que practicaban yoga ofrece un matiz importante: la adherencia tambi&eacute;n depende del estado con el que se empieza a hacer ejercicio. Quienes mostraban mayor adherencia seguramente estaban en mejor forma antes de empezar, mientras que quienes m&aacute;s lo necesitaban ten&iacute;an mayores posibilidades de abandonar. 
    </p><h2 class="article-text">Ninguna modalidad de ejercicio funciona sola</h2><p class="article-text">
        Aunque haya un tipo de ejercicio que nos resulte motivador y nos produzca buenas sensaciones, hay que tener en cuenta que la variedad de est&iacute;mulos es necesaria para la salud. El cuerpo humano necesita fuerza muscular (para mantener la masa muscular y la densidad &oacute;sea), capacidad cardiovascular (para la salud del coraz&oacute;n y el metabolismo), flexibilidad (para el rango de movimiento y la prevenci&oacute;n de lesiones) y equilibrio y coordinaci&oacute;n (para la prevenci&oacute;n de ca&iacute;das). Ni el yoga, ni las pesas ni el cardio por s&iacute; solas cubren todos estos requisitos.
    </p><p class="article-text">
        Quien solo hace yoga mejora la flexibilidad y el equilibrio, pero no estimula suficientemente la fuerza ni el sistema cardiovascular. Quien solo corre mejora la capacidad aer&oacute;bica, pero pierde masa muscular a largo plazo si no hace trabajo de fuerza. Quien solo hace pesas gana fuerza y masa muscular, pero puede perder capacidad aer&oacute;bica y flexibilidad. 
    </p><p class="article-text">
        La variedad en s&iacute; misma puede ser un motivo m&aacute;s para no abandonar. &ldquo;Vemos que la mayor adherencia aparece cuando el entrenamiento combina variedad, progresi&oacute;n y un acompa&ntilde;amiento cercano&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez. &ldquo;La modalidad importa, pero la experiencia que vive la persona importa todav&iacute;a m&aacute;s&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        No hay ejercicio perfecto, solo el que la persona pueda hacer con regularidad y que mejore su salud y su rendimiento. Dicho esto, cualquier tipo de ejercicio ser&aacute; mejor que pasar el d&iacute;a sin moverse.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-yoga-pesas-facil-mantener-ano-tirar-toalla_1_13453794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Gimnasios,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tus caderas son muy importantes: tres ejercicios para mejorar su movilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/caderas-son-importantes-tres-ejercicios-mejorar-movilidad_1_13465182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/057b8ec7-0d04-4740-ac67-9b619e7e165c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x672y252.jpg" width="1200" height="675" alt="Presta atención a tus caderas: cómo y por qué mejorar su movilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener una cadera rígida puede acarrear repercusiones en todo tu cuerpo y producir dolor de espalda y de rodilla: así puedes mantenerla flexible
</p><p class="subtitle">15 minutos al día antes de salir de casa: una rutina de entrenamiento completa para toda la semana</p></div><p class="article-text">
        Las caderas es una de las 'bisagras' principales del cuerpo, y solo nos acordamos de ellas cuando nos causan dolores o restricciones. Sin embargo, mantener la movilidad de esta articulaci&oacute;n es una tarea que puede producir muchos beneficios en nuestra salud.
    </p><p class="article-text">
        La articulaci&oacute;n de la cadera es una de&nbsp;las m&aacute;s grandes y complejas del cuerpo humano. Piensa solo en cu&aacute;ntas direcciones puedes mover tus piernas: adelante, atr&aacute;s, a los lados y tambi&eacute;n hacerlas rotar sobre su eje. Todos estos movimientos dependen de la articulaci&oacute;n de la cadera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las caderas participan en la mayor&iacute;a de nuestras actividades diarias, desde caminar y correr hasta sentarse y levantarse. Al rev&eacute;s, la falta de movilidad en esta zona, causada por unos m&uacute;sculos o ligamentos demasiado tensos, puede generar desequilibrios, dolor y limitaciones en nuestra calidad de vida.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo funcionan las caderas</h2><p class="article-text">
        Las caderas son articulaciones esf&eacute;ricas que reciben el nombre t&eacute;cnico de enartrosis: una parte esf&eacute;rica del hueso que encaja en una cavidad. En este caso, conectan la cabeza del f&eacute;mur con la pelvis (podemos ver una articulaci&oacute;n similar en el contramuslo de pollo). Est&aacute;n dise&ntilde;adas para soportar cargas pesadas y permitir un amplio rango de movimiento en m&uacute;ltiples direcciones, incluyendo flexi&oacute;n, extensi&oacute;n, abducci&oacute;n, aducci&oacute;n y rotaci&oacute;n interna y externa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las caderas participan en la mayoría de nuestras actividades diarias, desde caminar y correr hasta sentarse y levantarse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los m&uacute;sculos que rodean las caderas, como los gl&uacute;teos, los flexores de la cadera, los aductores y los rotadores, son los encargados de facilitar el movimiento y la estabilidad de la cadera. Cuando estos m&uacute;sculos est&aacute;n tensos o d&eacute;biles, la movilidad de la cadera se resiente, lo que puede afectar negativamente a otras partes del cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando nos fallan las caderas</h2><p class="article-text">
        Una de las consecuencias m&aacute;s comunes de la falta de movilidad en las caderas es el dolor lumbar. Desde <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2972070/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace d&eacute;cadas se sabe</a> con certeza que cuando las caderas no pueden moverse adecuadamente, la columna lumbar compensa el movimiento, lo que genera tensi&oacute;n y sobrecarga en esta zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un estudio publicado en 2020 por el centro m&eacute;dico ortop&eacute;dico Baylor en EEUU confirm&oacute; que los pacientes con dolor lumbar cr&oacute;nico <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33948195/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ten&iacute;an una movilidad reducida en las caderas</a> en comparaci&oacute;n con individuos sanos, en especial cuando ten&iacute;an restringido el movimiento de flexi&oacute;n de la cadera, es decir, el que permite mover la pierna hacia delante y hacia atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las caderas determinan en gran medida nuestra postura. Una cadera r&iacute;gida puede provocar una inclinaci&oacute;n p&eacute;lvica anterior o posterior, lo que afecta la curvatura natural de la columna vertebral y es esto lo que desemboca en dolor. Al rev&eacute;s, mejorar la movilidad y la fuerza de las caderas puede aliviar la presi&oacute;n sobre la columna y reducir el riesgo de lesiones. La movilidad de las caderas tambi&eacute;n es esencial para el rendimiento atl&eacute;tico. En deportes que requieren saltos, cambios de direcci&oacute;n o movimientos explosivos, como el f&uacute;tbol o el baloncesto, una cadera m&oacute;vil y estable permite un mayor rendimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, se comprob&oacute; que cuando los atletas hac&iacute;an ejercicios de los flexores de la cadera consegu&iacute;an <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16095411/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar sus marcas de velocidad hasta en un 9%</a> (una gran mejora para un atleta entrenado). En los deportes que se juegan con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38007174/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimientos por encima de la cabeza</a>, como el baloncesto, el tenis, el b&eacute;isbol o el voleibol, una movilidad deficiente de la cadera pon&iacute;a a estos deportistas en desventaja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando las caderas no pueden moverse adecuadamente, la columna lumbar compensa el movimiento, lo que genera tensión y sobrecarga en esta zona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La rigidez en las caderas puede aumentar el riesgo de lesiones en otras articulaciones, como las rodillas y los tobillos. Por ejemplo, una cadera r&iacute;gida puede alterar la alineaci&oacute;n de la rodilla durante actividades como correr o saltar, lo que predispone a lesiones como la tendinitis rotuliana o el s&iacute;ndrome de la banda iliotibial. Se ha podido comprobar, por ejemplo, en un ensayo controlado, que hay una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27347862/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n directa entre la falta de movilidad de la cadera y el dolor de rodilla</a>, independientemente del tratamiento que se aplique. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el envejecimiento, la p&eacute;rdida de movilidad en las caderas puede limitar la independencia y aumentar el riesgo de ca&iacute;das y fracturas de cadera. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24731095/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio controlado</a> comprob&oacute; que de nuevo, los mayores con una mejor movilidad en la vida cotidiana (medida por la capacidad de moverse por casa, sentarse y levantarse o subir escaleras, entre otras cosas), ten&iacute;an un mejor equilibrio y una menor incidencia de ca&iacute;das.
    </p><h2 class="article-text">Factores que afectan la movilidad de las caderas</h2><p class="article-text">
        Varios factores pueden contribuir a la reducci&oacute;n de la movilidad de las caderas. El sedentarismo es uno de los principales, ya que pasar horas en una silla acorta los flexores de la cadera y debilita los gl&uacute;teos, lo que limita el rango de movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las personas mayores, hay estudios que han comprobado que el riesgo de fragilidad f&iacute;sica puede <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4463377/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentar en un 36%</a> por cada hora adicional que pasan sentadas durante el d&iacute;a. Con el envejecimiento, los tejidos conjuntivos pierden elasticidad y las articulaciones pueden volverse m&aacute;s r&iacute;gidas. Esto afecta especialmente a las caderas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en todo tipo de personas, las lesiones previas como fracturas, esguinces o cirug&iacute;as en la cadera pueden limitar su movilidad si no se rehabilitan adecuadamente. La debilidad de los m&uacute;sculos que rodean la cadera, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/presta-atencion-gluteos-son-importantes-salud_1_11997754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en los gl&uacute;teos</a>, pueden alterar la funci&oacute;n de esta articulaci&oacute;n. Por ejemplo, los flexores de la cadera r&iacute;gidos y los gl&uacute;teos d&eacute;biles son un desequilibrio com&uacute;n que afecta la movilidad.
    </p><p class="article-text">
        En una <a href="https://www.mdpi.com/2076-3417/14/21/9835" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intervenci&oacute;n con trabajadores de oficina</a> a quienes se someti&oacute; a un programa de ejercicios que les obligaba a levantarse de la silla, incluyendo ejercicios de cadera, se observaron mejoras en la salud general, la vitalidad, las relaciones sociales e incluso la salud mental de los participantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pasar horas en una silla acorta los flexores de la cadera y debilita los glúteos, lo que limita el rango de movimiento</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo mejorar la movilidad de las caderas</h2><p class="article-text">
        Mejorar la movilidad las caderas requiere una combinaci&oacute;n de estiramientos din&aacute;micos y est&aacute;ticos. Estos son algunos de los m&aacute;s eficaces:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Estiramiento de flexor de cadera en posici&oacute;n de zancada</li>
                            </ul>
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            <span class="title">
                Zancada.                            </span>
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        Este ejercicio ayuda a liberar la tensi&oacute;n en los flexores de la cadera, que suelen acortarse debido al sedentarismo o a largas horas sentado. Col&oacute;cate en posici&oacute;n de zancada, con una pierna adelantada y la rodilla flexionada a 90 grados. La pierna trasera debe estar extendida, con la rodilla apoyada en el suelo. Aseg&uacute;rate de que la rodilla delantera no sobrepase la punta del pie. Empuja suavemente la cadera hacia adelante mientras mantienes la pelvis en una posici&oacute;n neutra. Aguanta la posici&oacute;n durante 20-30 segundos y cambia de pierna.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Estiramiento de cadera en 90/90</li>
                            </ul>
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                    alt="Estiramiento 90-90 de cadera."
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                Estiramiento 90-90 de cadera.                            </span>
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        Este ejercicio es excelente para mejorar la rotaci&oacute;n interna y externa de la cadera, lo que contribuye a una mayor movilidad en todas las direcciones. Si&eacute;ntate en el suelo con una pierna doblada frente a ti en un &aacute;ngulo de 90 grados (el muslo perpendicular al torso y la pantorrilla paralela al cuerpo). La otra pierna debe estar doblada hacia un lado, tambi&eacute;n en un &aacute;ngulo de 90 grados. Aseg&uacute;rate de que ambas rodillas est&eacute;n en contacto con el suelo y que los tobillos est&eacute;n relajados. Mant&eacute;n la espalda recta y lleva el peso del cuerpo ligeramente hacia adelante. Aguanta la posici&oacute;n durante 20-30 segundos y repite con la otra pierna y haz dos o tres series.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>C&iacute;rculos de pie con las caderas</li>
                            </ul>
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            <span class="title">
                Rotación de cadera de pie.                            </span>
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        Este ejercicio din&aacute;mico ayuda a lubricar la articulaci&oacute;n de la cadera y a mejorar su rango de movimiento en todas las direcciones. Col&oacute;cate de pie con los pies separados al ancho de los hombros. Coloca las manos en las caderas para mantener el equilibrio. Levanta una rodilla hasta la altura de la cintura, y sin dejar que baje, rota la pierna hacia fuera antes de bajar el pie de nuevo al suelo lentamente. Repite con la otra pierna y haz dos o tres series.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a> publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/caderas-son-importantes-tres-ejercicios-mejorar-movilidad_1_13465182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 08:12:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tus caderas son muy importantes: tres ejercicios para mejorar su movilidad]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La vuelta al trabajo también afecta a tu microbiota: así se pueden prevenir los problemas después de las vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vuelta-trabajo-afecta-microbiota-prevenir-problemas-despues-vacaciones_1_13458508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f886a30-bcfb-44b3-ad46-138cf382c7d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vuelta al trabajo también afecta a tu microbiota: así se pueden prevenir los problemas después de las vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la microbiota no sabe si estamos de vacaciones o hemos vuelto al trabajo, la dieta, los horarios y el estrés la pueden alterar</p><p class="subtitle">Qué es la microbiota intestinal y por qué se la considera una aliada clave de la salud</p></div><p class="article-text">
        Los primeros d&iacute;as de vacaciones nuestras tripas pueden protestar. A pesar de empezar un periodo de descanso, muchas personas experimentan hinchaz&oacute;n, diarreas, estre&ntilde;imiento o digestiones pesadas. Lo malo es que estas molestias se repiten a veces al volver al trabajo. Adem&aacute;s de los cambios en las comidas, la fatiga, la alteraci&oacute;n del sue&ntilde;o, el estr&eacute;s los cambios de horario producen sus propios efectos. Por detr&aacute;s est&aacute;n las bacterias que habitan en nuestro intestino, a las que afectan todos estos cambios. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hace la microbiota y por qu&eacute; cambia de composici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Realmente podemos tener cambios en la microbiota en 24 horas&rdquo;, afirma Erika Maestro, dietista-nutricionista en Nutrici&oacute;n Maestra y especialista en Microbiota y Medicina de Precisi&oacute;n. &ldquo;De hecho, si pudi&eacute;ramos analizar cualquier d&iacute;a c&oacute;mo est&aacute; la microbiota por la ma&ntilde;ana, y c&oacute;mo est&aacute; por la noche, variar&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. 
    </p><p class="article-text">
        La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que habitan el tracto digestivo. Se calcula que superan en n&uacute;mero los 38 billones de bacterias, a las que se suman hongos, virus y otros microorganismos. Esta jungla viva interviene en la digesti&oacute;n, ayud&aacute;ndonos a descomponer nutrientes que nuestro organismo no podr&iacute;a aprovechar, como la fibra soluble. Pero, tambi&eacute;n realiza s&iacute;ntesis de vitaminas que necesitamos, regula el sistema inmunitario, produce neurotransmisores y ahora sabemos que hay una comunicaci&oacute;n bidireccional con el cerebro a trav&eacute;s del llamado eje intestino-cerebro. Lo m&aacute;s importante es que las colonias de bacterias no son est&aacute;ticas y su composici&oacute;n responde a los cambios de dieta, horarios, estr&eacute;s, sue&ntilde;o y temperatura.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4303825/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en PMC</a> sobre dieta y microbiota document&oacute; ya hace a&ntilde;os que solo con cambiar a una dieta rica en fibra produc&iacute;a alteraciones en la composici&oacute;n bacteriana fecal en las primeras 24 horas, aunque no siempre fueran suficientes para producir un cambio profundo.
    </p><h2 class="article-text">Lo que el verano hace a la microbiota</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s suele influir en la microbiota en verano son los cambios bruscos de h&aacute;bitos: comer a horas distintas, reducir el consumo de fibra, aumentar el alcohol o los alimentos ultraprocesados y modificar el descanso&rdquo;, explica la doctora Susana Torres, especialista en medicina interna y coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar. &ldquo;Estas variaciones pueden alterar temporalmente la diversidad y la actividad de las bacterias intestinales. En algunas personas se manifiesta con hinchaz&oacute;n, gases, digestiones pesadas, estre&ntilde;imiento o diarrea, aunque estos s&iacute;ntomas por s&iacute; solos no permiten diagnosticar una disbiosis&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        De todos los cambios de h&aacute;bitos que pueden darse en verano, el alcohol merece una menci&oacute;n especial. &ldquo;El alcohol provoca permeabilidad en el intestino inmediatamente&rdquo;, explica Maestro. &ldquo;Cuando hay permeabilidad, &iquest;qu&eacute; ocurre? Que hay t&oacute;xicos que producen las bacterias que van a pasar a la sangre. Eso nos va a provocar diferentes s&iacute;ntomas, dolores de cabeza, inflamaci&oacute;n sist&eacute;mica, efectos en la piel, puede acentuar el h&iacute;gado graso y resistencia a la insulina&rdquo;, enumera la dietista.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las investigaciones m&aacute;s recientes han podido comprobar que no todas estas alteraciones dependen exclusivamente de lo que comemos. El estr&eacute;s y los cambios de horarios act&uacute;an sobre las bacterias de forma independiente a la dieta. &ldquo;En la microbiota nos afecta tambi&eacute;n el estr&eacute;s y el estado de &aacute;nimo&rdquo;, corrobora Maestro. &ldquo;Puede haber personas que incluso con una alimentaci&oacute;n no tan buena puedan tener un beneficio por la reducci&oacute;n de estr&eacute;s. Nuestro intestino es rec&iacute;proco&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12430427/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2025</a> titulada adecuadamente &ldquo;Ritmos alterados, microbios alterados&rdquo;, que analiz&oacute; a trabajadores por turnos, document&oacute; que la desincronizaci&oacute;n circadiana por s&iacute; sola, independientemente de la dieta, altera la composici&oacute;n bacteriana intestinal y favorece tipos de bacterias proinflamatorias como <em>Escherichia/Shigella</em> y <em>Blautia</em>.
    </p><h2 class="article-text">La vuelta al trabajo y el segundo golpe al intestino</h2><p class="article-text">
        Si el inicio de las vacaciones altera la microbiota, la vuelta al trabajo puede producir un efecto similar o incluso peor, pero depende siempre de c&oacute;mo cambien nuestras rutinas. &ldquo;La vuelta al trabajo no provoca una disbiosis espec&iacute;fica, pero el cambio repentino de horarios, la reducci&oacute;n del sue&ntilde;o, el estr&eacute;s y la modificaci&oacute;n de las comidas pueden desajustar los ritmos diarios de la microbiota y afectar al tr&aacute;nsito intestinal&rdquo;, explica la doctora Torres. 
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas y las molestias son similares a las descritas antes: distensi&oacute;n abdominal, gases, cambios en la frecuencia de las deposiciones o mayor sensibilidad digestiva. Adem&aacute;s, la influencia de la microbiota en el sistema nervioso e inmunitario tambi&eacute;n puede afectar al bienestar general, como explica la doctora Torres, &ldquo;provocando mayor sensaci&oacute;n de cansancio, dificultad para concentrarse o incluso empeoramiento de problemas cut&aacute;neos en personas predispuestas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La vuelta a las obligaciones del trabajo puede ser abrumadora, y los h&aacute;bitos saludables son los primeros en descuidarse. &ldquo;Vamos a ser sinceros: esa persona, &iquest;t&uacute; crees que va a ponerse a preparar unas comidas perfectas nada m&aacute;s que llegar de vacaciones?&rdquo;, cuestiona Maestro. &ldquo;Si hemos perdido los buenos h&aacute;bitos durante las vacaciones, puede ser que esa persona incluso se pudiera ver m&aacute;s perturbada justo al llegar de las vacaciones&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">La microbiota no depende del entorno, sino de lo que hacemos en &eacute;l</h2><p class="article-text">
        Ni las vacaciones ni la vuelta al trabajo son buenas o malas para la microbiota por s&iacute; solas. Influyen mucho m&aacute;s los h&aacute;bitos de estilo de vida que adquirimos o perdemos en estos contextos concretos. &ldquo;Si partimos de la base de una persona que tiene buenos h&aacute;bitos, va a ir de vacaciones y va a seguir teniendo buenos h&aacute;bitos. Va a salirse muy puntualmente de su rutina, puede consumir un poquito m&aacute;s de grasa que lo habitual en un helado o unas tapas&rdquo;, explica Maestro. 
    </p><p class="article-text">
        Estas peque&ntilde;as alteraciones no son tan graves para quienes tienen una microbiota saludable, que se recupera r&aacute;pidamente ante las alteraciones. Aqu&iacute; entra el concepto de la resiliencia de la microbiota, es decir, su capacidad de recuperaci&oacute;n, que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40302016/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reciente an&aacute;lisis</a> caracteriza como una comunicaci&oacute;n entre las bacterias y el sistema inmunitario de la persona. &ldquo;Si esa persona tiene una buena microbiota, una microbiota resiliente, que est&aacute; descansada, tiene la capacidad de reponerse muy r&aacute;pido ante esa perturbaci&oacute;n&rdquo;, recalca Maestro.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, partir de un estilo vida m&aacute;s saludable antes de las vacaciones nos protege de estos cambios la dieta y los horarios. &ldquo;Si yo realmente como peor, pero adem&aacute;s no he disfrutado mis vacaciones, voy a venir peor&rdquo;, explica Maestro. &ldquo;Pero si yo me he relajado, he dormido, y he potenciado unas relaciones saludables con personas, pues puede que no me resienta tanto, aunque la alimentaci&oacute;n no haya sido la ideal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo proteger la microbiota de los cambios de rutina</h2><p class="article-text">
        Aunque algunas personas presuman de tener un &ldquo;est&oacute;mago de hierro&rdquo;, los cambios bruscos, en general, no sientan muy bien a nuestras bacterias. &ldquo;La clave es entender que la microbiota se adapta mejor a los cambios cuando estos son progresivos y se mantienen h&aacute;bitos saludables de forma constante&rdquo;, explica la doctora Torres. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son estos h&aacute;bitos saludables? Para la doctora Torres, &ldquo;priorizar una alimentaci&oacute;n rica en fibra (frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales), ya que constituye el principal alimento de las bacterias beneficiosas del intestino. Tambi&eacute;n es importante recuperar horarios regulares de comidas y sue&ntilde;o, mantener una buena hidrataci&oacute;n y realizar actividad f&iacute;sica de manera habitual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios corroboran estas recomendaciones. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37867494/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2023</a> confirma que la dieta, el ejercicio y la salud mental son los tres pilares con mayor evidencia para mejorar la composici&oacute;n bacteriana intestinal, y que sus efectos son aditivos, es decir, ninguno de ellos sustituye a los otros dos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la gente le cuesta mucho entender que esto no va de dietas, sino de aprender a comer&rdquo;, comenta Maestro. &ldquo;Del equilibrio y el sentido com&uacute;n, que hemos perdido con redes sociales, con informaci&oacute;n sesgada y con querer dar las claves m&aacute;gicas para todos, que no existen en la microbiota&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
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      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vuelta-trabajo-afecta-microbiota-prevenir-problemas-despues-vacaciones_1_13458508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 18:56:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vuelta al trabajo también afecta a tu microbiota: así se pueden prevenir los problemas después de las vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Verano,Vacaciones,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueve consejos de expertos para mantenerse activo y con una buena rutina al jubilarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/nueve-consejos-expertos-mantenerse-activo-buena-rutina-jubilarse_1_13440266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/349ec80f-8e81-46a1-846a-bda7ae22a3db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x944y398.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueve consejos de expertos para mantenerse activo y con una buena rutina al jubilarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jubilación es un cambio vital esperado en el que por fin habrá tiempo para todo, incluido el ejercicio, pero para que la forma física acompañe, es necesario mantener rutinas saludables</p><p class="subtitle">¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse</p></div><p class="article-text">
        La jubilaci&oacute;n representa uno de los cambios de estilo de vida m&aacute;s importantes que experimenta una persona. Desaparece el trabajo y la estructura que proporciona a los d&iacute;as y los a&ntilde;os. Por desgracia, esta falta de estructura hace que en ocasiones tambi&eacute;n desaparezca la actividad f&iacute;sica que formaba parte de esa rutina diaria. 
    </p><p class="article-text">
        Jubilarse y tener tiempo libre no quiere decir que se vaya a dedicar a hacer m&aacute;s ejercicio. Un <a href="https://bmjopen.bmj.com/content/10/7/e037659" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de cohortes de 2020</a> que sigui&oacute; a adultos durante la transici&oacute;n a la jubilaci&oacute;n encontr&oacute; que, quienes no ten&iacute;an la costumbre de realizar actividad f&iacute;sica y eran sedentarios antes de jubilarse, ten&iacute;an 36,7 veces m&aacute;s probabilidades de mantener esos h&aacute;bitos desfavorables despu&eacute;s de la jubilaci&oacute;n. Esto indica que en ocasiones no hay un cambio, sino una consolidaci&oacute;n de los h&aacute;bitos que ya se manten&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que el ejercicio f&iacute;sico empez&oacute; a ponerse de moda en los a&ntilde;os 80 en todo el mundo, y hay una generaci&oacute;n de personas mayores que nunca adquiri&oacute; el h&aacute;bito de moverse. &ldquo;El 80% de los adultos mayores que vienen a nosotros son obligados por los hijos, por el m&eacute;dico o por ellos mismos&rdquo;, explica Felipe de Melo, entrenador y especialista en Ciencias de la Actividad F&iacute;sica. &ldquo;Muy pocos vienen porque sea una rutina que les guste&rdquo;, a&ntilde;ade,
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la jubilaci&oacute;n puede tener el efecto contrario. &ldquo;Cuando se jubilan hay m&aacute;s riesgo de que lo dejen antes de que incremente su actividad. Hay un componente psicol&oacute;gico muy importante, hay mucha gente que al jubilarse tiene cierta depresi&oacute;n. Esa barrera psicol&oacute;gica es la que muchas veces les frena a la hora de hacer esa actividad&rdquo;, advierte de Melo. La <a href="https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/d16a786a-7521-4857-97e4-f7120854db55/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMS estima</a> que una cuarta parte de la poblaci&oacute;n general y alrededor del 40% de las personas mayores de 70 no hacen suficiente ejercicio f&iacute;sico para mantener su salud.
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos consejos b&aacute;sicos para mantenerse activos despu&eacute;s de la jubilaci&oacute;n:
    </p><h2 class="article-text">Convertir el ejercicio en una cita ineludible</h2><p class="article-text">
        El trabajo estructura el d&iacute;a de forma autom&aacute;tica, pero al jubilarse, esa estructura desaparece y hay que reconstruirla de forma deliberada. Conchita Sis&iacute;, psic&oacute;loga y directora del Grado en Psicolog&iacute;a de UNIE Universidad, lo explica: &ldquo;Lo m&aacute;s eficaz suele ser convertir la actividad en una cita concreta: mismos d&iacute;as, misma hora y, si es posible, con otras personas&rdquo;. Fijar dos o tres d&iacute;as por semana para el ejercicio con un horario fijo, como si fuera una cita m&eacute;dica, reduce la carga psicol&oacute;gica de decisi&oacute;n y aumenta la adherencia. La constancia importa m&aacute;s que la intensidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más eficaz suele ser convertir la actividad en una cita concreta: mismos días, misma hora y, si es posible, con otras personas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Conchita Sisí</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Empezar con objetivos modestos y agradables</h2><p class="article-text">
        La tentaci&oacute;n de compensar a&ntilde;os de sedentarismo con un plan intensivo es al final contraproducente. &ldquo;Es preferible empezar con objetivos modestos y agradables antes que con un programa demasiado ambicioso&rdquo;, recomienda Sis&iacute;. Caminar 20 minutos tres d&iacute;as a la semana es un buen punto de partida. La progresi&oacute;n gradual no solo <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/lesiones-aumentan-verano-calentamiento-apenas-ocho-minutos-prevenirlas_1_13410197.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce el riesgo de lesi&oacute;n</a>, sino que permite consolidar los h&aacute;bitos antes de aumentar la carga. &ldquo;Implementamos las sesiones de media hora de manera obligatoria, dos veces a la semana, para obligarles a salir de casa&rdquo;, comenta De Melo, que se enfrenta al mismo problema. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33513196/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio en PLOS ONE</a> confirma que la actividad f&iacute;sica moderada mantenida en el tiempo tiene efectos significativos sobre la funcionalidad en el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas mayores.
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            <span class="title">
                El ejercicio es un hábito que muchas personas al jubilarse tienen el riesgo de perder o no llegar a aquirir.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Incluir entrenamiento de fuerza, no solo cardio</h2><p class="article-text">
        Caminar est&aacute; bien, pero <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es suficiente</a>. &ldquo;En personas m&aacute;s longevas, creo que la salud debe ser lo principal, la autosuficiencia, el envejecimiento activo&rdquo;, explica el doctor Gonzalo Correa Gonz&aacute;lez, especialista en Medicina de la Educaci&oacute;n F&iacute;sica y el Deporte. El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenador-explica-ejercicio-fuerza-clave-longevidad-deberia-obligatorio-medicacion-xp_1_13361247.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio de fuerza regular</a>, aunque sea moderado, previene la sarcopenia, protege la densidad &oacute;sea y mejora el equilibrio, lo que determina la independencia, como pudo comprobar una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12115393/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2025</a>. &ldquo;Las primeras sesiones son de introducci&oacute;n, de quitarles el miedo al trabajo de fuerza. De ver que el trabajo de fuerza puede ser perfectamente compatible con la ausencia de dolor y que es la clave de la ausencia de dolor en los siguientes meses&rdquo;, explica de Melo.
    </p><h2 class="article-text">Buscar compa&ntilde;&iacute;a para entrenar</h2><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n individual viene y va, pero la social es m&aacute;s estable. &ldquo;Los deportes colectivos o actividades colectivas pueden ser inicialmente m&aacute;s adherentes, ya que los compa&ntilde;eros de actividad ayudan en los momentos que uno no siente la motivaci&oacute;n suficiente&rdquo;, explica el doctor Correa. El entrenador Felipe de Melo corrobora que tener un grupo fijo, aunque sea peque&ntilde;o, es uno de los predictores m&aacute;s robustos de adherencia al ejercicio a largo plazo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los deportes colectivos o actividades colectivas pueden ser inicialmente más adherentes ya que los compañeros de actividad ayudan en los momentos que uno no siente la motivación suficiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Felipe de Melo</span>
                                        <span>—</span> entrenador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprovechar la jubilaci&oacute;n como ventana de cambio</h2><p class="article-text">
        El momento de la jubilaci&oacute;n, aunque dif&iacute;cil para algunos, es uno de los pocos en la vida adulta en que se puede redise&ntilde;ar completamente la rutina diaria, incluyendo el ejercicio como h&aacute;bito antes de que se consolide el sedentarismo. &ldquo;Al romperse las rutinas anteriores, se abre una ventana especialmente favorable para dise&ntilde;ar otras nuevas&rdquo;, explica Sis&iacute;. &ldquo;La clave es que el tiempo libre tenga cierta estructura, pero tambi&eacute;n prop&oacute;sito y disfrute&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Mantener la adherencia durante el verano</h2><p class="article-text">
        El verano es el per&iacute;odo de mayor riesgo de abandono. &ldquo;El problema que tenemos con la gente mayor es que los jubilados, en su mayor&iacute;a, tienden a tener vacaciones en torno a dos meses&rdquo;, comenta De Melo. &ldquo;Muchas veces se van en junio y hasta septiembre no vuelven. Durante esos dos meses, en parte porque han estado entrenando durante todo el a&ntilde;o, se encuentran bien, y tienden a pensar que no es tan importante esa rutina de ejercicio&rdquo;. La soluci&oacute;n no es forzar el mismo programa en verano, sino mantener una versi&oacute;n m&iacute;nima, para no perder el estado de forma.
    </p><h2 class="article-text">Identificar los motivadores personales</h2><p class="article-text">
        No todas las personas se mueven por los mismos motivos a la hora de hacer ejercicio. &ldquo;Para algunas personas la salud es lo primero m&aacute;s all&aacute; de la est&eacute;tica, para otras al contrario&rdquo;, explica el doctor Correa. &ldquo;Para otras el grupo es fundamental por encima de las dos anteriores. Existen tantas posibilidades como practicantes&rdquo;, a&ntilde;ade el especialista. Conocer los motores internos de la motivaci&oacute;n permite elegir la actividad m&aacute;s adecuada y no desperdiciar energ&iacute;a en las que no encajan.
    </p><h2 class="article-text">Cuidar la salud mental</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico act&uacute;a sobre la mente tanto como sobre el cuerpo. La jubilaci&oacute;n puede desencadenar una p&eacute;rdida de identidad, prop&oacute;sito vital y relaciones sociales que el ejercicio ayuda a compensar, sobre todo si es en grupo. &ldquo;No todo el mundo se beneficia de la jubilaci&oacute;n, pero si se consigue, ofrece algo muy valioso: mayor control sobre el propio tiempo&rdquo;, explica Sis&iacute;. El ejercicio y las actividades colectivas no solo mejoran la condici&oacute;n f&iacute;sica. Tambi&eacute;n proporcionan estructura, pertenencia y prop&oacute;sito, tres elementos que la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10002207/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicolog&iacute;a</a> identifica como esenciales para un envejecimiento saludable.
    </p><h2 class="article-text">Combinar con ejercicios de equilibrio y coordinaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las ca&iacute;das son la primera causa de lesi&oacute;n grave en personas mayores y una de las principales razones de p&eacute;rdida de independencia. El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-mejorar-equilibrio-estabilidad_1_11297928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo de equilibrio</a> es tan importante como el de fuerza, pero suele olvidarse. &ldquo;Para mayores de 65 a&ntilde;os, la OMS recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, fuerza al menos dos d&iacute;as y trabajo multicomponente de equilibrio y fuerza tres o m&aacute;s d&iacute;as&rdquo;, recuerda Sis&iacute;. Mantenerse en equilibrio sobre un pie, caminar por el campo sobre superficies irregulares o <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39588165/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">practicar taich&iacute;</a> reducen el riesgo de ca&iacute;da y pueden integrarse f&aacute;cilmente en cualquier rutina de entrenamiento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/nueve-consejos-expertos-mantenerse-activo-buena-rutina-jubilarse_1_13440266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 20:03:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueve consejos de expertos para mantenerse activo y con una buena rutina al jubilarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Personas mayores,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nuestra piel empeora en verano: no es solo el sol, también puede ser la microbiota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/piel-empeora-verano-no-sol-microbiota_1_13430742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e5e49ec-b18e-49f6-93e8-0f530f4dc5ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La piel en verano: no es solo el sol, también es el eje intestino-piel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas personas notan que la dermatitis se activa, que el acné reaparece o que la rosácea se irrita más de lo habitual. Aunque se pueda pensar que el calor, el sudor y el sol son los principales culpables, hay otro sistema menos visible que también influye</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla de la piel en verano es normal pensar en las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/miguel-sanchez-viera-dermatologo-gran-parte-dano-solar-produce-actividades-diarias-pasan-desapercibidas-xp_1_13343866.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quemaduras solares</a>, pero los cambios van a veces m&aacute;s all&aacute;. Muchas personas notan que la dermatitis se activa, que el acn&eacute; reaparece o que la ros&aacute;cea se irrita m&aacute;s de lo habitual. Aunque se pueda pensar que el calor, el sudor y el sol son los principales culpables, hay otro sistema menos visible que tambi&eacute;n influye: la microbiota intestinal.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es y c&oacute;mo funciona el eje intestino-piel</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El denominado eje intestino-piel describe la comunicaci&oacute;n que existe entre el aparato digestivo, el sistema inmunitario y la piel&rdquo;, explica la doctora Susana Torres, onc&oacute;loga y coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar. &ldquo;La dieta puede modificar la microbiota intestinal y algunos compuestos producidos por estas bacterias pueden intervenir en la regulaci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n. Adem&aacute;s, se han observado diferencias en la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/microbiota-intestinal-aliada-clave-salud-xp_1_13318625.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a> de personas con dermatitis at&oacute;pica o psoriasis frente a personas sin estas enfermedades, aunque todav&iacute;a no se puede afirmar que esas alteraciones sean su causa directa&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35866234/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en 2022</a> analiz&oacute; sistem&aacute;ticamente la relaci&oacute;n entre microbiota intestinal y enfermedades cut&aacute;neas e identific&oacute; los mecanismos por los que la disbiosis intestinal puede afectar a la piel. Por un lado, la inflamaci&oacute;n produce una reducci&oacute;n de la capa de moco intestinal. Adem&aacute;s, aumenta la permeabilidad intestinal, lo que favorece el paso de microorganismos a trav&eacute;s de la barrera intestinal y dispara la producci&oacute;n de productos inflamatorios. Esto a su vez produce una respuesta intensa del sistema inmunitario. Todos estos factores son disparadores de crisis en las enfermedades cut&aacute;neas asociadas a alteraciones inmunitarias, como la psoriasis, la dermatitis at&oacute;pica, el acn&eacute; vulgar y la ros&aacute;cea.
    </p><h2 class="article-text">Lo que el verano hace a la microbiota</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El verano suele implicar cambios importantes en la rutina: variaciones en los horarios de las comidas y del sue&ntilde;o, m&aacute;s viajes, mayor consumo de alcohol, comidas m&aacute;s abundantes o con m&aacute;s productos ultraprocesados y, en ocasiones, tratamientos con antibi&oacute;ticos por <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cistitis-como-evitarla_1_10422953.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infecciones propias de esta &eacute;poca</a>&rdquo;, enumera Mar S&aacute;nchez Somolinos, m&eacute;dica especialista en enfermedades infecciosas y microbiolog&iacute;a cl&iacute;nica, y jefa de la Unidad de Microbiota de la cl&iacute;nica Neogenia.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;en qu&eacute; consiste esta alteraci&oacute;n? El mecanismo principal es la reducci&oacute;n de diversidad bacteriana, es decir, que haya menos especies distintas de bacterias en el intestino, lo que rompe el equilibrio con el sistema inmunitario. &ldquo;Los estudios muestran que una dieta pobre en fibra y rica en alimentos ultraprocesados, grasas y az&uacute;cares se ha asociado con una menor diversidad de la microbiota intestinal y con una menor capacidad de producci&oacute;n de &aacute;cidos grasos de cadena corta, los metabolitos que contribuyen al mantenimiento de la barrera intestinal y a la regulaci&oacute;n de la respuesta inmunitaria&rdquo;, explica la doctora S&aacute;nchez Somolinos.
    </p><p class="article-text">
        Los viajes a&ntilde;aden otro factor de riesgo. Como advierte la doctora S&aacute;nchez: &ldquo;Durante los viajes tambi&eacute;n puede producirse una exposici&oacute;n a microorganismos pat&oacute;genos, lo que aumenta el riesgo de diarrea del viajero y otros trastornos digestivos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El riesgo de alteraciones es mayor en personas con diagnósticos previos: &#039;En quienes presentan dermatitis atópica, psoriasis, acné o rosácea, un cambio brusco de hábitos podría sumarse a otros factores capaces de favorecer un brote</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mar Sánchez Somolinos</span>
                                        <span>—</span> médica especialista en enfermedades infecciosas y microbiología clínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">De cambios en la microbiota a cambios en la piel</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre los cambios en la microbiota y su manifestaci&oacute;n en la piel es indirecta y poco predecible, si no hay un trastorno claro. &ldquo;Una modificaci&oacute;n importante de la dieta puede cambiar la composici&oacute;n y la actividad de la microbiota intestinal, sobre todo cuando disminuye el consumo de fibra y aumentan el alcohol o los alimentos ultraprocesados&rdquo;, explica la doctora Torres. &ldquo;Sin embargo, no existe una disbiosis de verano concreta ni puede predecirse que un cambio intestinal vaya a provocar una lesi&oacute;n cut&aacute;nea determinada. En una persona sin enfermedad dermatol&oacute;gica, estas variaciones suelen ser transitorias y no tienen por qu&eacute; traducirse en s&iacute;ntomas visibles en la piel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de alteraciones es por tanto mayor en personas con diagn&oacute;sticos previos: &ldquo;En quienes presentan dermatitis at&oacute;pica, psoriasis, acn&eacute; o ros&aacute;cea, un cambio brusco de h&aacute;bitos podr&iacute;a sumarse a otros factores capaces de favorecer un brote, como el estr&eacute;s, la falta de sue&ntilde;o o un mayor consumo de alcohol. Aun as&iacute;, en verano suelen tener m&aacute;s importancia cl&iacute;nica factores directos como el calor, el sudor, la radiaci&oacute;n solar o el uso de productos que irriten la piel. Por ejemplo, el calor y la sudoraci&oacute;n pueden empeorar el eccema, mientras que la exposici&oacute;n solar es un desencadenante frecuente de la ros&aacute;cea&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la mayor&iacute;a de las personas sanas, estos cambios son temporales y la microbiota suele recuperar su equilibrio al retomar h&aacute;bitos saludables. Sin embargo, cuando existen enfermedades digestivas previas o factores como el uso de antibi&oacute;ticos, la recuperaci&oacute;n puede ser m&aacute;s lenta&rdquo;, advierte S&aacute;nchez Somolinos.
    </p><h2 class="article-text">El sol y la microbiota alterada</h2><p class="article-text">
        Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33670115/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2021</a> intenta establecer esta relaci&oacute;n entre la disbiosis intestinal y las enfermedades de la piel, y llama la atenci&oacute;n sobre que se observa en las dos direcciones: muchas personas con problemas de la piel tambi&eacute;n tienen problemas intestinales. Pero &iquest;empeora la situaci&oacute;n la exposici&oacute;n al sol?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la actualidad no hay evidencia cl&iacute;nica suficiente para afirmar que una alteraci&oacute;n de la microbiota intestinal multiplique el da&ntilde;o producido por la radiaci&oacute;n solar o eleve por s&iacute; sola el riesgo de c&aacute;ncer de piel&rdquo;, comenta la doctora Torres. Los estudios indican que la exposici&oacute;n al sol s&iacute; puede cambiar <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38767119/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra microbiota, la de la piel</a>, y modificar los efectos de la protecci&oacute;n solar. Para Torres, &ldquo;todav&iacute;a se desconoce qu&eacute; relevancia tienen estas modificaciones para la salud a largo plazo. El principal riesgo para la piel sigue siendo una exposici&oacute;n solar excesiva o sin protecci&oacute;n adecuada&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal riesgo para la piel sigue siendo una exposición solar excesiva o sin protección adecuada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susana Torres</span>
                                        <span>—</span> oncóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo proteger la microbiota y la piel en verano</h2><p class="article-text">
        Para la doctora S&aacute;nchez Somolinos, &ldquo;la recomendaci&oacute;n principal es recuperar de forma progresiva las rutinas saludables, evitando cambios bruscos&rdquo;. Seg&uacute;n la especialista, &ldquo;la microbiota responde mejor a la constancia que a las medidas puntuales. Desde el punto de vista nutricional, conviene priorizar una alimentaci&oacute;n rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, ya que aportan fibra, el principal sustrato de muchas bacterias beneficiosas. Tambi&eacute;n es &uacute;til incorporar alimentos fermentados, como yogur o k&eacute;fir, cuando sean bien tolerados&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Torres coincide en las recomendaciones diet&eacute;ticas: &ldquo;Lo que cuenta con mayor respaldo cient&iacute;fico es la adopci&oacute;n de un patr&oacute;n de alimentaci&oacute;n saludable y equilibrado&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Tambi&eacute;n sabemos que mantener un buen descanso nocturno, realizar actividad f&iacute;sica regularmente, controlar el estr&eacute;s y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fumar-adictivo-mejor-forma-dejarlo_1_13070085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitar el tabaco</a> son medidas que favorecen tanto la salud intestinal como la cut&aacute;nea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Surge la pregunta de si podemos prevenir alguna de estas molestias con probi&oacute;ticos. &ldquo;No existe una recomendaci&oacute;n general para toda la poblaci&oacute;n&rdquo;, indica S&aacute;nchez Somolinos. &ldquo;Algunas cepas han demostrado utilidad en situaciones concretas, pero su indicaci&oacute;n debe individualizarse seg&uacute;n el problema de salud y la evidencia disponible para cada caso&rdquo;, a&ntilde;ade. La doctora Torres coincide en que &ldquo;su eficacia depende de la enfermedad y de la cepa utilizada y los resultados disponibles son desiguales&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/piel-empeora-verano-no-sol-microbiota_1_13430742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nuestra piel empeora en verano: no es solo el sol, también puede ser la microbiota]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Verano,Piel,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El verano puede ser la mejor época para combatir la osteoporosis: así puedes evitar sus riesgos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/verano-mejor-epoca-combatir-osteoporosis-puedes-evitar-riesgos_1_13397359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e699d398-2a66-4059-90f9-f4b800d87486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El verano puede ser la mejor época para combatir la osteoporosis, pero hay también riesgos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sol y el movimiento, los dos recursos más disponibles en verano, mejoran la osteoporosis, pero no se improvisan</p><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene m&aacute;s de tres millones de personas con osteoporosis diagnosticada, y m&aacute;s de la mitad de las personas <a href="https://www.ser.es/en-espana-el-544-de-los-mayores-de-50-anos-sufren-osteopenia-y-el-107-osteoporosis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayores de 50 a&ntilde;os tienen osteopenia</a>, es decir, alg&uacute;n grado de p&eacute;rdida de masa &oacute;sea, seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Reumatolog&iacute;a (SER). La enfermedad no duele, no avisa y se hace visible cuando ocurre la fractura, precisamente lo que pretende evitarse a toda costa. El verano presenta una oportunidad para aprovechar las dos intervenciones no farmacol&oacute;gicas m&aacute;s importantes para manejar la osteoporosis: m&aacute;s horas de sol y m&aacute;s actividad f&iacute;sica, pero tambi&eacute;n hay riesgos.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la osteoporosis y a qui&eacute;n afecta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La osteoporosis es m&aacute;s que una enfermedad, casi es una condici&oacute;n fisiopatol&oacute;gica&rdquo;, explica el doctor Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvaro-Gracia, jefe del Servicio de Reumatolog&iacute;a del Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n de Madrid y de la cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;Al fin y al cabo, la osteoporosis es una carrera de fondo. Con el tiempo, a medida que vamos cumpliendo a&ntilde;os, todo el mundo pierde masa &oacute;sea. Es m&aacute;s llamativo en las mujeres a partir de la menopausia porque hay una p&eacute;rdida m&aacute;s radical, pero le llega todo el mundo con el tiempo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El doctor &Aacute;lvaro-Gracia incide en la parte que hace de esta enfermedad un riesgo tan importante para la salud, y d&oacute;nde se encuentra la soluci&oacute;n para prevenir sus consecuencias: &ldquo;El problema de la osteoporosis no es en s&iacute; la osteoporosis sino la fractura. Estamos hablando solamente de una parte de la ecuaci&oacute;n que es el hueso, pero la otra parte importante para la fractura es la ca&iacute;da. Independientemente del efecto que pueda tener sobre la masa &oacute;sea, si tenemos buena masa muscular, nos va a ayudar a que en caso de una ca&iacute;da, el impacto sea menor, y a que tengamos incluso menos probabilidad de caer&rdquo;. Es aqu&iacute; donde el verano presenta una oportunidad para prevenir y mejorar la situaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El verano puede ser una oportunidad para la osteoporosis</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; el verano ofrece dos tipos de ventana&rdquo;, explica el fisioterapeuta Andr&eacute;s Ruiz Zamorano, director de Fisiotherapy Madrid. &ldquo;Una en la que la gente se compromete consigo misma en su salud y tiene m&aacute;s tiempo para dedicarse, o bien todo lo contrario&rdquo;. Ruiz Zamorano hace referencia a esas personas que llegan a sus vacaciones estivales tan agotadas que aprovechan este tiempo para moverse lo menos posible. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece que el compromiso viene despu&eacute;s, el verano no es el mejor momento&rdquo;, admite Ruiz Zamorano desde su experiencia en consulta. &ldquo;A lo mejor es un buen momento para intentar concienciarse a nivel te&oacute;rico de la importancia de hacer ejercicio, caminar y mantenerse activos, pero normalmente es a la vuelta cuando es m&aacute;s interesante pautarles un programa de fisioterapia o entrenamiento&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio y la carga mec&aacute;nica sobre el hueso</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No cabe duda que el verano es una situaci&oacute;n ideal porque precisamente los dos factores confluyen: el ejercicio y el sol&rdquo;, dice el doctor &Aacute;lvaro-Gracia. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es hacer ejercicios en carga, como por ejemplo, caminar, hacer <em>jogging</em> suave, bailar, etc. Es muy importante porque la carga ejerce un efecto beneficioso sobre la estructura del hueso que aumenta su resistencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio de fuerza es lo que est&aacute; m&aacute;s demostrado que previene el avance de la osteoporosis&rdquo;, corrobora Ruiz Zamorano. En efecto, una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36824476/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2023</a>, que analiz&oacute; estudios controlados aleatorizados sobre entrenamiento de resistencia en mujeres posmenop&aacute;usicas, concluy&oacute; que el entrenamiento de fuerza moderado de tres d&iacute;as por semana es la pauta con m&aacute;s respaldo para mejorar la densidad &oacute;sea, especialmente en columna lumbar y cuello femoral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas recomendaciones son extrapolables tanto a gente ya con osteoporosis como a gente sin osteoporosis que quiere que su masa &oacute;sea se mantenga lo mejor a lo largo de la vida&rdquo;, recomienda el doctor &Aacute;lvaro-Gracia. Sin embargo, las personas ya diagnosticadas deben tener precauciones adicionales. &ldquo;En primer lugar, evitar ejercicios que tengan un impacto grande, sobre todo saltos, y evitar ejercicios en los que carguemos pesos grandes, y preferiblemente que no est&eacute;n cargando sobre la columna, que es aqu&iacute; la estructura m&aacute;s fr&aacute;gil&rdquo;, advierte el especialista.
    </p><h2 class="article-text">El sol, la vitamina D y el equilibrio en la piel</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/afecta-vitamina-d-animo_1_11580905.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vitamina D es imprescindible</a> en este escenario, ya que esta hormona que se sintetiza en la piel interviene para absorber el calcio de la dieta y fijarlo al hueso. &ldquo;El sol es la &uacute;nica fuente importante que tenemos en realidad de vitamina D&rdquo;, advierte el doctor &Aacute;lvaro-Gracia. &ldquo;La vitamina D no est&aacute; en los alimentos en cantidades suficientes, nadie puede tomar suficiente cantidad de vitamina D solo con los alimentos. Pero el sol hoy en d&iacute;a es casi m&aacute;s perjudicial que beneficioso. Yo dir&iacute;a que, en cualquier caso, tengamos mucho cuidado con la exposici&oacute;n al sol y que siempre utilicemos cremas de muy alta protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde el aporte farmacol&oacute;gico es una necesidad para las personas con osteoporosis, m&aacute;s que depender del sol. &ldquo;Adem&aacute;s, hay estudios que demuestran que incluso en pa&iacute;ses con mucha insolaci&oacute;n como es Espa&ntilde;a el d&eacute;ficit de vitamina D es muy importante en toda la poblaci&oacute;n&rdquo;, admite el doctor &Aacute;lvaro-Gracia.
    </p><p class="article-text">
        La eficiencia de la piel para sintetizar vitamina D tambi&eacute;n disminuye con la edad, cuando m&aacute;s la necesitamos. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7468901/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en Nutrients</a> que compar&oacute; la s&iacute;ntesis de vitamina D en j&oacute;venes (20-37 a&ntilde;os) y personas mayores (51-69 a&ntilde;os) tras una exposici&oacute;n solar controlada de 30 minutos encontr&oacute; que la producci&oacute;n en los mayores era significativamente inferior. Los datos de la <a href="https://www.osteoporosis.foundation/health-professionals/prevention/nutrition/vitamin-d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">International Osteoporosis Foundation</a> confirman que la piel de los mayores produce aproximadamente cuatro veces menos vitamina D que la de los j&oacute;venes ante la misma exposici&oacute;n al sol. 
    </p><p class="article-text">
        Para quienes quieran aprovechar el sol con prudencia, el doctor &Aacute;lvaro-Gracia da algunas instrucciones: &ldquo;Que la exposici&oacute;n sea en las horas en las que el sol es menos fuerte: antes de 11 de la ma&ntilde;ana o m&aacute;s all&aacute; de las siete por la tarde. Con que estemos 10 o 15 minutos es suficiente&rdquo;. Sin embargo, tomar el sol no evita la suplementaci&oacute;n a los pacientes con osteoporosis. &ldquo;Una pregunta que surge con frecuencia es si deben interrumpir la prescripci&oacute;n de vitamina D durante el verano, yo les digo que no, que sigan con ella&rdquo;, afirma el reumat&oacute;logo. 
    </p><h2 class="article-text">El riesgo del verano sedentario</h2><p class="article-text">
        El sol no es el &uacute;nico riesgo, tambi&eacute;n est&aacute; el abandono de la actividad. Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S8756328223003198" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2023</a> advierte que si el ejercicio se interrumpe seis meses o m&aacute;s, todos los beneficios sobre la densidad mineral &oacute;sea que hab&iacute;a producido el ejercicio pueden perderse. Este es umbral no tan descabellado para quien pasa dos meses inactivo en verano y luego tarda semanas en retomar la rutina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Depende de ti, de tu rutina, de tus h&aacute;bitos, de que camines un poquito todos los d&iacute;as, de que vayas al gimnasio&rdquo;, recuerda Ruiz Zamorano, recordando la importancia del compromiso con la salud a lo largo de todo el a&ntilde;o. En el caso de la osteoporosis, la adherencia es a&uacute;n m&aacute;s importante. En palabras del doctor &Aacute;lvaro-Gracia: &ldquo;La principal causa del fracaso de los tratamientos de la osteoporosis es el mal cumplimiento. Que le den un empuj&oacute;n en verano, pero que sean constantes el resto del a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/verano-mejor-epoca-combatir-osteoporosis-puedes-evitar-riesgos_1_13397359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 20:05:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El verano puede ser la mejor época para combatir la osteoporosis: así puedes evitar sus riesgos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Verano,Osteoporosis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué son los marcadores del envejecimiento humano y cómo mejorarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_13419985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd7217b2-f17a-4721-a78a-0cfac99580f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x701y448.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué son los marcadores del envejecimiento y cómo mejorarlos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El envejecimiento no tiene una sola causa, sino muchas que influyen unas en otras, y pueden combatirse haciendo cambios en nuestro estilo de vida</p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; envejecemos? Muchas veces la respuesta a esta pregunta es tautol&oacute;gica: envejecemos porque nuestro organismo se deteriora, y nuestro organismo se deteriora porque nos hacemos mayores. Pero envejecer es mucho m&aacute;s que cumplir a&ntilde;os. Hay personas que envejecen m&aacute;s lentamente que otras, es decir, tardan m&aacute;s en mostrar signos de deterioro y sufrir las enfermedades que com&uacute;nmente aparecen con la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poca gente querr&iacute;a vivir 20 a&ntilde;os m&aacute;s a cambio de pasarlos enfermos, d&eacute;biles y dependientes de otras personas. No se trata, por tanto, de vivir m&aacute;s a&ntilde;os, sino de mantenerse sanos durante m&aacute;s tiempo a lo largo de la vida. Por eso, para poder prevenir o retrasar los estragos del envejecimiento es importante saber qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en nuestro organismo a medida que nos hacemos mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el objeto de un estudio fundamental, que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaron en 2013</a> en la prestigiosa revista Cell el investigador espa&ntilde;ol Carlos L&oacute;pez-Otin y su equipo, llamado <em>The Hallmarks of Aging </em>(las se&ntilde;as de identidad del envejecimiento). Este estudio identifica y describe las principales caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas que subyacen en el proceso de envejecimiento en los organismos.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n dirigido por L&oacute;pez-Otin propuso que el envejecimiento se puede entender a trav&eacute;s de nueve &ldquo;sellos distintivos&rdquo; o &ldquo;marcas&rdquo;<em> (hallmarks)</em>, que son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inestabilidad gen&oacute;mica: a lo largo del tiempo, el ADN acumula da&ntilde;os debido a factores internos y externos, lo que contribuye al envejecimiento.</li>
                                    <li>Acortamiento de tel&oacute;meros: los tel&oacute;meros, una especie de 'tapones' que protegen los extremos de los cromosomas para evitar que se da&ntilde;en las partes de la cadena que codifican informaci&oacute;n, se acortan con cada divisi&oacute;n celular; lo que lleva a la senescencia (envejecimiento) celular o muerte celular.</li>
                                    <li>Alteraciones epigen&eacute;ticas: no son cambios en los genes mismos, sino cambios en la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/metilacion-desactivar-problemas-geneticos_1_8990306.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">regulaci&oacute;n de estos mismos genes</a> sin alterar la secuencia del ADN. Es decir, los genes pueden 'encenderse o apagarse' y esto afecta la funci&oacute;n de las c&eacute;lulas, lo que puede contribuir al envejecimiento.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de proteostasis: un deterioro de la capacidad de la c&eacute;lula para mantener las prote&iacute;nas que fabrica correctamente plegadas y funcionales, y que disminuye con la edad.</li>
                                    <li>Disfunci&oacute;n mitocondrial: las mitocondrias, que producen energ&iacute;a para la c&eacute;lula, se vuelven menos eficientes y generan m&aacute;s especies reactivas de ox&iacute;geno (radicales libres) con la edad.</li>
                                    <li>Senescencia celular: las c&eacute;lulas dejan de dividirse y entran en un estado de senescencia; se convierten en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/celulas-zombie-envejecer-eliminarlas_1_9042060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">c&eacute;lulas zombie</a>, contribuyendo a la inflamaci&oacute;n y disfunci&oacute;n de los tejidos.</li>
                                    <li>Agotamiento de las c&eacute;lulas madre: las c&eacute;lulas madre son necesarias para que se regeneren los tejidos del organismo todos los d&iacute;as, pero con la edad tanto su n&uacute;mero como su capacidad regenerativa disminuye, afectando la capacidad de los tejidos para repararse. Es algo que podemos ver todos los d&iacute;as en el espejo si tenemos arrugas.</li>
                                    <li>Comunicaci&oacute;n intercelular alterada: las c&eacute;lulas pierden la capacidad de comunicarse eficazmente entre s&iacute; a trav&eacute;s de mensajeros qu&iacute;micos, lo que puede llevar a inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y otros problemas.</li>
                                    <li>Percepci&oacute;n alterada de nutrientes: se producen cambios en las v&iacute;as de se&ntilde;alizaci&oacute;n relacionadas con los nutrientes, en especial la insulina, que reacciona a los az&uacute;cares y otros hidratos de carbono, y esto afecta al metabolismo y la longevidad.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas múltiples vías que actúan tanto en solitario como entrelazándose</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una revisi&oacute;n del estudio de 2022, casi diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los cient&iacute;ficos que se encontraron en el congreso sobre el envejecimiento en Copenhague a&ntilde;adieron cinco marcadores m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallos en la autofagia: la autofagia es el proceso por el que las c&eacute;lulas del cuerpo 'sacan la basura' y expulsan las partes defectuosas o da&ntilde;adas para que el sistema inmunitario se deshaga de ellas. Si este proceso falla, esa 'basura celular' produce inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n del microbioma: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha comprobado no solo lo importantes que son los microorganismos que viven con nosotros, especialmente en el intestino, sino que estas colonias de bacterias, virus y otros seres vivos cambian con la edad, y dejan de ser tan beneficiosas.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n de las propiedades mec&aacute;nicas: los tejidos conjuntivos del cuerpo, como tendones, cart&iacute;lagos o la piel, dependen de una estructura de fibras de col&aacute;geno que se deteriora con la edad.</li>
                                    <li>Desregulaci&oacute;n del <em>splicing:</em> el proceso de <em>splicing,</em> maduraci&oacute;n o empalme se produce cuando se 'lee' la secuencia de ADN dentro de la c&eacute;lula para producir ARN con el que luego se producen las prote&iacute;nas que necesitamos. Los fallos en el <em>splicing</em> de ARN est&aacute;n detr&aacute;s de casi todos los tipos de tumores.</li>
                                    <li>Inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica <em>(inflammaging)</em>: la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado aumenta con la edad y est&aacute; asociada con muchas enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y metab&oacute;licas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante del estudio y sus revisiones es que cada uno de estos sellos distintivos contribuye al envejecimiento en conexi&oacute;n con los dem&aacute;s, en una red. Esto tambi&eacute;n muestra el camino para frenar el proceso de envejecimiento y aumentar la salud y la longevidad desde distintos &aacute;ngulos.
    </p><p class="article-text">
        Clea B&aacute;rcena es investigadora postdoctoral Ram&oacute;n y Cajal que realiz&oacute; su tesis bajo la direcci&oacute;n de Carlos L&oacute;pez-Otin y actualmente trabaja en el laboratorio de la Universidad de Oviedo del que surgi&oacute; el estudio. &ldquo;Que podamos encontrar una &uacute;nica tecla que nos permitiera 'detener' el envejecimiento y todas las enfermedades asociadas es totalmente ut&oacute;pico&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas m&uacute;ltiples v&iacute;as que act&uacute;an tanto en solitario como entrelaz&aacute;ndose&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;hay alguno de estos doce factores que influyan m&aacute;s que los dem&aacute;s?. La doctora B&aacute;rcena indica que &ldquo;hay cinco que consideramos las claves &lsquo;primarias&rsquo;. Son aquellas cuya mera presencia conlleva en s&iacute; misma un da&ntilde;o. Entre ellas encontramos la inestabilidad gen&oacute;mica (es decir, la acumulaci&oacute;n de da&ntilde;o en nuestro ADN), el acortamiento de los tel&oacute;meros, las alteraciones epigen&eacute;ticas, la p&eacute;rdida de la proteostasis (y con ella, la estabilidad y funcionalidad del conjunto de nuestras prote&iacute;nas) y la desactivaci&oacute;n de la macroautofagia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, esto no le resta importancia a las otras siete claves. Seg&uacute;n explica B&aacute;rcena, estos factores se han seleccionado por tres caracter&iacute;sticas: todas ellas se presentan durante el proceso normal de envejecimiento, si se agravan, se acelera el envejecimiento y, por el contrario, si se mejoran, se retrasa el envejecimiento y mejora la salud.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar tu vida para mover los marcadores del envejecimiento</h2><p class="article-text">
        &iquest;Hay algo que podamos hacer para influir en esos 12 jinetes del apocalipsis que nos hacen envejecer? El primer paso es conocerlos bien. &ldquo;Profundizar en el conocimiento de c&oacute;mo y por qu&eacute; envejecemos, de por qu&eacute; somos m&aacute;s susceptibles a ciertas enfermedades al envejecer, nos est&aacute; permitiendo entender los mecanismos por los cu&aacute;les se desarrollan estas dolencias&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la forma en que envejecemos y c&oacute;mo nos afectan los marcadores y las enfermedades que resultan de ellos no es una loter&iacute;a, sino una consecuencia de c&oacute;mo hemos vivido. &ldquo;Lo que vemos es que con gran frecuencia lo hacen en respuesta a las agresiones previas que ha ido recibiendo nuestro organismo. A veces por el mero hecho de vivir, y otras por c&oacute;mo hemos vivido. Este conocimiento nos est&aacute; permitiendo desarrollar f&aacute;rmacos para tratar estas enfermedades, pero, adem&aacute;s, nos est&aacute; ofreciendo la posibilidad de adaptar nuestro estilo de vida y prevenir su aparici&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevar una vida sin demasiado estrés, con una alimentación saludable y sin excesos calóricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio físico al menos 150 minutos por semana y que socialicemos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los estudios corroboran que modificar el estilo de vida puede influir positivamente en los diversos marcadores del envejecimiento, y &ldquo;mover la aguja&rdquo; en cada uno de ellos para estar m&aacute;s sanos. &iquest;C&oacute;mo cambiar lo que hacemos en nuestra vida cotidiana para mejorar estos marcadores? Estos son algunos de los recientes hallazgos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ejercicio f&iacute;sico: seg&uacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">un reciente estudio</a>, el ejercicio f&iacute;sico mejora de una forma u otra los nueve marcadores originales del envejecimiento, adem&aacute;s de reducir la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica. Seg&uacute;n los autores, el ejercicio es gratis y no necesita f&aacute;rmacos, y aunque no frena el proceso de envejecimiento de por s&iacute;, mitiga sus efectos y mejora la funci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los mecanismos implicados.</li>
                                    <li>Gesti&oacute;n del estr&eacute;s: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37586578/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estr&eacute;s psicol&oacute;gico</a> cr&oacute;nico es capaz por s&iacute; solo de desencadenar signos distintivos del envejecimiento, como la senescencia celular, la inflamaci&oacute;n, el acortamiento de los tel&oacute;meros, la producci&oacute;n de especies reactivas del ox&iacute;geno (oxidaci&oacute;n), da&ntilde;o del ADN y los cambios epigen&eacute;ticos.&nbsp;</li>
                                    <li>Dieta: los estudios indican que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1568163723000673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cambiando la dieta y restringiendo las calor&iacute;as</a>, especialmente mediante el ayuno intermitente, se influye positivamente en todos los marcadores del envejecimiento, en especial la autofagia. Otras estrategias como la dieta mediterr&aacute;nea y la dieta cetog&eacute;nica tienen efectos similares a la restricci&oacute;n cal&oacute;rica y tambi&eacute;n tienen efectos protectores.</li>
                                    <li>Sue&ntilde;o: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36583849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">insomnio cr&oacute;nico est&aacute; relacionado</a> &iacute;ntimamente con los marcadores del envejecimiento, en concreto con los da&ntilde;os en el ADN, el desgaste de los tel&oacute;meros y los cambios epigen&eacute;ticos. Todos estos factores se agravan con la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o de calidad y contribuyen a la obesidad y la p&eacute;rdida de masa muscular y la fragilidad a medida que envejecemos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Las claves del envejecimiento son relativamente novedosas y aunque s&iacute; tenemos ya m&uacute;ltiples estudios de resultados satisfactorios hechos en modelos animales, a&uacute;n se est&aacute;n llevando a cabo las validaciones pertinentes en seres humanos&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena. &ldquo;Lo que s&iacute; sabemos hoy es que llevar una vida sin demasiado estr&eacute;s, con una alimentaci&oacute;n saludable y sin excesos cal&oacute;ricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio f&iacute;sico al menos 150 minutos por semana y, no menos importante, que socialicemos con otros seres humanos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_13419985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 09:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué son los marcadores del envejecimiento humano y cómo mejorarlos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Bienestar,Envejecimiento,Longevidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de los suplementos de omega-3]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mejor-comer-sardinas-dudas-efectividad-suplementos-omega-3_1_13403958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3309942e-c799-4382-95c9-116fed5f4972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de las cápsulas de omega-3"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de ser un suplemento que mueve miles de millones en el mundo, los ensayos clínicos más grandes realizados sobre estas cápsulas han dado resultados menos espectaculares de lo prometido</p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer</p></div><p class="article-text">
        Las c&aacute;psulas de aceite de pescado son uno de los suplementos m&aacute;s vendidos del mundo. Detr&aacute;s est&aacute; una de las conclusiones de salud m&aacute;s importantes y publicitadas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que los &aacute;cidos grasos omega-3 son esenciales para el coraz&oacute;n, el cerebro y la inflamaci&oacute;n, que el organismo no puede fabricarlos solo, y que la dieta moderna no aporta suficiente cantidad. La c&aacute;psula de aceite de pescado promete cubrir esta deficiencia y darnos todos los beneficios de estos &aacute;cidos grasos, pero los ensayos cl&iacute;nicos m&aacute;s recientes tienen algo que decir.
    </p><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a suspende en omega-3</h2><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit de omega-3 es real y extendido, incluso en pa&iacute;ses que consumen mucho pescado como Espa&ntilde;a. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36771269/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis del estudio ANIBES</a> encontr&oacute; que el 83% de los adultos no alcanza la ingesta recomendada de los omega-3 EPA y DHA, y el 87% no llega al objetivo de ALA, el tercer omega-3. La ingesta mediana de EPA era de solo 0,03 g/d&iacute;a y de DHA de 0,06 g/d&iacute;a, muy por debajo del objetivo de 0,25-0,5 g/d&iacute;a de EPA+DHA que aconsejan las principales organizaciones cient&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0163782724000195" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapa mundial de omega-3 de 2024</a>, que midi&oacute; niveles de EPA+DHA en sangre en 342.864 personas de 48 pa&iacute;ses, sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en la categor&iacute;a intermedia (nivel bajo a moderado). Esto representa una mejora respecto a mediciones anteriores, pero est&aacute; a&uacute;n lejos del nivel &oacute;ptimo que muestran Jap&oacute;n, Corea del Sur, Islandia y Noruega. Los pa&iacute;ses con niveles &oacute;ptimos de omega-3 en sangre son precisamente los que m&aacute;s pescado azul consumen, y esto no es causalidad.
    </p><h2 class="article-text">Los omega-3 y la diferencia entre EPA, DHA y ALA</h2><p class="article-text">
        Los &aacute;cidos grasos omega-3 son grasas poliinsaturadas que el organismo humano no puede sintetizar de forma suficiente y deben obtenerse de la dieta. Existen tres tipos relevantes: el ALA (&aacute;cido alfa-linol&eacute;nico), presente en vegetales como nueces y semillas de lino, y el EPA y el DHA, presentes principalmente en pescado azul, marisco y microalgas marinas.
    </p><p class="article-text">
        La distinci&oacute;n importa porque el ALA no equivale al EPA y al DHA. Aleix Sala-Vila, investigador del Instituto de Investigaci&oacute;n del Hospital del Mar (Barcelona) y del &aacute;rea de Fisiopatolog&iacute;a de la Obesidad y Nutrici&oacute;n del CIBER (CIBEROBN), lo aclara: &ldquo;Las nueces aportan omega-3, pero no son los mismos omega-3 que encontramos en el pescado, por lo que se recomienda comer ambos alimentos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro organismo puede convertir ALA en EPA y DHA, pero esa conversi&oacute;n es muy ineficiente (inferior al 5% en condiciones normales). Lo que importa para la salud es la ingesta directa de EPA y DHA, y esos son precisamente los omega-3 que se venden en c&aacute;psulas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los beneficios de los omega-3 dependen de que estos ácidos grasos se incorporen a las membranas de las células de nuestro organismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Aleix Sala-Vila</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los &aacute;cidos grasos EPA y DHA <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5639365/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se incorporan a las membranas de todas las c&eacute;lulas</a>, regulan la inflamaci&oacute;n, participan en el desarrollo neurol&oacute;gico y modulan la presi&oacute;n arterial. &ldquo;Los beneficios de los &aacute;cidos grasos omega-3 cuentan con un amplio respaldo cient&iacute;fico&rdquo;, afirma Rodrigo Luis di Gregorio Sieira, dietista-nutricionista en Personal Diet. &ldquo;Se ha demostrado que ayudan a reducir el riesgo cardiovascular, disminuyen los triglic&eacute;ridos y ejercen efectos antiinflamatorios. Adem&aacute;s, algunos estudios han observado un ligero aumento del colesterol HDL&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, diferentes estudios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3262608/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han demostrado que el EPA y el DHA</a> son necesarios para el correcto desarrollo fetal, controlar la inflamaci&oacute;n y reducir el riesgo de infartos. Adem&aacute;s, hay resultados prometedores para el control del peso y la funci&oacute;n cognitiva en personas con enfermedad de Alzheimer en fase inicial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de los beneficios de los omega-3 dependen de que estos &aacute;cidos grasos se incorporen a las membranas de las c&eacute;lulas de nuestro organismo. La evidencia cient&iacute;fica muestra que el factor que m&aacute;s influye en esa incorporaci&oacute;n es la cantidad de omega-3 que consumimos de forma habitual&rdquo;, aclara Sala-Vila. &ldquo;Aunque intervienen otros factores, la ingesta es, con diferencia, el m&aacute;s importante. Por esta raz&oacute;n, en aquellas personas que no consumen pescado ni toman suplementos de omega-3, el cuerpo dispone de menos omega-3 y por tanto es probable que no obtengan en la misma medida algunos de los beneficios asociados a unos niveles adecuados de omega-3&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Lo que dicen los nuevos ensayos cl&iacute;nicos sobre las c&aacute;psulas</h2><p class="article-text">
        La suplementaci&oacute;n con omega-3 con aceite de pescado hace unos a&ntilde;os se consideraba casi una panacea, pero los estudios m&aacute;s recientes rebajan las expectativas de estos suplementos.
    </p><p class="article-text">
        Los tres grandes ensayos controlados publicados en 2018-2019 marcan el punto de inflexi&oacute;n. El estudio <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1811403" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VITAL</a>, con m&aacute;s de 25.000 participantes a lo largo de cinco a&ntilde;os, no encontr&oacute; reducci&oacute;n significativa de eventos cardiovasculares mayores con 1 g/d&iacute;a de aceite de pescado. Otro estudio denominado <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1804989" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASCEND</a>, con m&aacute;s de 15.000 personas con diabetes, tampoco mostr&oacute; reducci&oacute;n de eventos cardiovasculares. Tampoco lo encontr&oacute; el <a href="https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2773120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio STRENGTH</a>, que compar&oacute; el omega-3 con el aceite de ma&iacute;z como placebo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero como en todo, la dosis es importante. Un extenso <a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/JAHA.119.013543" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 13 ensayos</a> publicado en 2019 encontr&oacute; efectos positivos en infarto de miocardio y muerte cardiovascular, pero dependientes de la dosis. Algo que se confirm&oacute; con el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32212849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo REDUCE-IT</a>, que us&oacute; 4 g/d&iacute;a de EPA puro y mostr&oacute; reducci&oacute;n del 25% en eventos, usando un aceite mineral neutro como placebo.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11697285/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaciones de las discrepancias</a> son variadas: la dosis, el placebo, la duraci&oacute;n del experimento, y seguramente hacen falta m&aacute;s estudios para dilucidarlas. Pero, por otro lado, hay conclusiones de otros estudios de poblaci&oacute;n que son inequ&iacute;vocas: las personas que comen pescado azul, la principal fuente de omega-3, con regularidad tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34505026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menor riesgo cardiovascular</a> de forma consistente. 
    </p><h2 class="article-text">Peces m&aacute;s que c&aacute;psulas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Por lo general, se prefiere el consumo habitual de alimentos ricos en nutrientes frente a los suplementos, ya que los alimentos aportan una combinaci&oacute;n de nutrientes que act&uacute;an de forma conjunta, cosa que no ocurre con los suplementos&rdquo;, dice Sala-Vila. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por lo general, se prefiere el consumo habitual de alimentos ricos en nutrientes frente a los suplementos, ya que los alimentos aportan una combinación de nutrientes que actúan de forma conjunta, cosa que no ocurre con los suplementos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aleix Sala-Vila</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis m&aacute;s plausible es que el pescado aporta una matriz compleja de nutrientes (prote&iacute;nas, selenio, vitamina D, yodo, fosfol&iacute;pidos) que act&uacute;an en sinergia con los omega-3 de una forma que la c&aacute;psula aislada no puede replicar. Di Gregorio Sieira comparte la misma opini&oacute;n: &ldquo;Si tuviera que elegir entre tomar un suplemento o aumentar el consumo de pescado azul, siempre recomendar&iacute;a priorizar el alimento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las mejores fuentes de EPA y DHA son el pescado azul (sardina, caballa, arenque, salm&oacute;n, anchoa y at&uacute;n) y el marisco. En el caso del marisco, Di Gregorio Sieira advierte de un riesgo bien conocido para las personas con gota o hiperuricemia: &ldquo;Puede formar parte de una alimentaci&oacute;n saludable, pero algunas variedades contienen cantidades elevadas de colesterol y purinas, pudiendo as&iacute; aumentar la cantidad de &aacute;cido &uacute;rico en sangre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo tiene sentido el suplemento</h2><p class="article-text">
        La dosis de omega-3, entendida como la suma de las cantidades de EPA y DHA, <a href="https://www.efsa.europa.eu/en/press/news/120727" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendada por la EFSA</a>, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, es a partir de 250 mg/d&iacute;a. Esta cantidad se considera de mantenimiento de la salud, y seg&uacute;n Sala-Vila, es f&aacute;cil de alcanzar con &ldquo;aproximadamente dos raciones de pescado azul a la semana&rdquo;. Sin embargo, la EFSA indica que si se toma con objetivos terap&eacute;uticos, la dosis pasa a ser de 2 a 4 gramos diarios, algo que est&aacute; m&aacute;s cercano a una o dos latas de sardinas al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consultados coinciden en que el suplemento de omega-3 tiene su lugar como segunda opci&oacute;n. &ldquo;Se recomienda consumir suplementos cuando no existe consumo de pescado, ya sea por motivos de salud (alergias), ambientales (sostenibilidad, miedo a la presencia de t&oacute;xicos), motivos &eacute;ticos (bienestar animal) o simplemente preferencias personales&rdquo;, indica Sala-Vila. Di Gregorio Sieira coincide: &ldquo;Cuando el consumo de pescado es insuficiente, la suplementaci&oacute;n puede ser una buena alternativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes no consumen productos de origen animal, Sala-Vila se&ntilde;ala que &ldquo;los suplementos a base de aceite de algas son una alternativa adecuada&rdquo;: aportan EPA y DHA directos, en lugar de ALA, y tienen perfiles de absorci&oacute;n similares a los del pescado, ya que las microalgas son la fuente original de la que el pescado los obtiene.
    </p><p class="article-text">
        Si comes sardinas, caballa o salm&oacute;n dos veces por semana, probablemente no necesitas ning&uacute;n suplemento. Si no lo haces, o no puedes, un suplemento de EPA+DHA es mejor que nada, pero no se puede esperar que la c&aacute;psula haga exactamente lo que hace el pescado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mejor-comer-sardinas-dudas-efectividad-suplementos-omega-3_1_13403958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 19:41:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de los suplementos de omega-3]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Pescado azul,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cronotipo-deporte-si-buho-no-hagas-ejercicio-manana_1_13385408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f910915b-b302-4380-916b-c2152787f082_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas que a las siete de la mañana son capaces de correr diez kilómetros, pero otras no pueden ni atarse los cordones, y no es pereza, sino el cronotipo</p><p class="subtitle">Noctámbulos o madrugadores: ¿quién es superior según la ciencia?</p></div><p class="article-text">
        Por desgracia, los horarios laborales suelen tener prioridad sobre todo lo dem&aacute;s. Algunas personas solo tienen tiempo para hacer ejercicio por la ma&ntilde;ana temprano, antes de ir al trabajo, y se obligan a salir a correr, pero van arrastrando los pies. Por la tarde, en cambio, est&aacute;n activas y despiertas. Para otras personas es exactamente al rev&eacute;s, y no tienen fuerzas para ir al gimnasio al terminar de trabajar. No es cuesti&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fuerza-voluntad-no-ejercicio-habitos_1_11312973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza de voluntad</a>, sino de biolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los cronotipos</h2><p class="article-text">
        Somos animales diurnos. Nuestro reloj circadiano interno es la parte del cerebro que se sincroniza con el ciclo de luz y oscuridad, de actividad y descanso, marcado por la alternancia de la noche y el d&iacute;a. Pero cada persona puede tener diferencias particulares a la hora de seguir este ritmo.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias afectan al rendimiento en el ejercicio f&iacute;sico. &ldquo;Hay tres cronotipos. Unos son los matutinos, que son los que rinden mejor por la ma&ntilde;ana. Otros, que son los vespertinos, que ser&iacute;an los que rinden mejor por la tarde. Y hay unos que son intermedios, que no les afecta tanto ese ritmo&rdquo;, explica La doctora Ana de la Torre, m&eacute;dico del deporte de la Cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;Est&aacute; influenciado a nivel hormonal por el cortisol y la testosterona, que tienen ritmos circadianos, que nos ayudan a dormir por la noche y a estar despiertos durante el d&iacute;a. Tambi&eacute;n depende de la gen&eacute;tica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cronotipos reflejan diferencias biol&oacute;gicas en el momento del d&iacute;a en el que nuestro organismo alcanza determinados niveles de alerta, rendimiento f&iacute;sico y funcionamiento metab&oacute;lico&rdquo;, afirma la doctora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Madrid, coordinadora del Grupo de Cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Sue&ntilde;o y directora de Kronohealth. &ldquo;Un b&uacute;ho no es simplemente alguien que se acuesta tarde por costumbre, sino una persona cuyo reloj biol&oacute;gico tiende de forma natural hacia horarios m&aacute;s retrasados&rdquo;, aclara. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay tres cronotipos. Unos son los matutinos, que son los que rinden mejor por la mañana. Otros, que son los vespertinos, que serían los que rinden mejor por la tarde. Y hay unos que son intermedios, que no les afecta tanto ese ritmo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo afecta el cronotipo al rendimiento f&iacute;sico y mental </h2><p class="article-text">
        Ser <a href="https://www.eldiario.es/era/noctambulos-madrugadores-superior-ciencia_1_12691852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;hos o alondras</a> afecta a todos los aspectos de nuestra vida. &ldquo;Para las personas m&aacute;s matutinas, si sus entrenamientos o su trabajo principal lo hacen por la tarde, el rendimiento puede llegar a disminuir en un 5 o un 6%&rdquo;, advierte la doctora De la Torre. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6200828/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo sobre cronotipos y rendimiento</a>, tanto f&iacute;sico como mental, confirm&oacute; que los vespertinos alcanzan su pico de rendimiento aer&oacute;bico hacia las 20:00 h, unas 11 horas despu&eacute;s de despertarse, mientras que los matutinos lo alcanzan hacia las 12.00 h.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias tambi&eacute;n se manifiestan en los tipos de tarea. &ldquo;En deportes m&aacute;s de equipo, de toma de decisiones, lo ideal ser&iacute;a ajustarlo al cronotipo del deportista&rdquo;, afirma la doctora De la Torre. &ldquo;Los deportes que exijan m&aacute;s concentraci&oacute;n y m&aacute;s habilidad mental, si son matutinos, mejor por la ma&ntilde;ana. En cambio, la fuerza y el trabajo f&iacute;sico lo podr&iacute;an realizar m&aacute;s por la tarde, porque son trabajos m&aacute;s rutinarios, que no necesitan tomar decisiones&rdquo;, a&ntilde;ade. No hay que olvidar que en cualquier actividad f&iacute;sica, y m&aacute;s a&uacute;n en las que requieren coordinaci&oacute;n, el cerebro est&aacute; trabajando.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo para los b&uacute;hos que entrenan temprano va m&aacute;s all&aacute; del rendimiento. Mart&iacute;nez Madrid advierte que &ldquo;si esa persona entrena muy temprano, especialmente si ha dormido poco para poder hacerlo, probablemente lo haga en un momento en el que su temperatura corporal, su activaci&oacute;n neuromuscular y su estado de alerta a&uacute;n no han alcanzado sus valores &oacute;ptimos. Esto puede traducirse en una mayor percepci&oacute;n del esfuerzo, menor rendimiento, m&aacute;s fatiga e incluso un mayor riesgo de lesi&oacute;n si el calentamiento no es suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia en deportistas lo confirma. Un <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s41782-026-00340-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio cruzado con atletas</a> de resistencia <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">midi&oacute; su VO2m&aacute;x</a>, funci&oacute;n card&iacute;aca y rendimiento cognitivo en sesiones de ma&ntilde;ana y tarde. Los atletas vespertinos mostraron rendimiento significativamente superior en la sesi&oacute;n de tarde en todos estos valores, y lo mismo con los matutinos en la sesi&oacute;n de ma&ntilde;ana, independientemente de su nivel. Otro <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12405246/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo de 2025</a> confirm&oacute; una excepci&oacute;n: la potencia y la capacidad de <em>sprint</em> son mayores en tarde y noche para la mayor&iacute;a de los perfiles.
    </p><p class="article-text">
        Para quien simplemente quiere hacer ejercicio con regularidad, el cronotipo afecta sobre todo a la adherencia. &ldquo;Un b&uacute;ho no debe forzarse a hacer ejercicio por la ma&ntilde;ana temprano. De hecho, obligar a una persona con un cronotipo claramente vespertino a realizar ejercicio muy temprano puede ser contraproducente&rdquo;, afirma la doctora Mart&iacute;nez Madrid. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cronotipo tiene una base genética y no puede modificarse de manera radical. Un búho no se convierte en una alondra simplemente por madrugar durante unas semanas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María José Martínez Madrid</span>
                                        <span>—</span> coordinadora del Grupo de Cronobiología de la Sociedad Española de Sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, el ejercicio siempre va a ser beneficioso, y hacerlo a deshoras es mejor que no hacerlo. &ldquo;Si por motivos laborales ese es el &uacute;nico momento disponible, el ejercicio sigue siendo mucho m&aacute;s beneficioso que el sedentarismo. Lo importante es intentar dormir las horas necesarias y dar tiempo al organismo para activarse antes del entrenamiento&rdquo;, confirma Mart&iacute;nez Madrid.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Se puede cambiar de cronotipo?</h2><p class="article-text">
        La respuesta a esta pregunta admite matices: &ldquo;El cronotipo tiene una base gen&eacute;tica y no puede modificarse de manera radical. Un b&uacute;ho no se convierte en una alondra simplemente por madrugar durante unas semanas&rdquo;, explica Mart&iacute;nez Madrid. &ldquo;Lo que s&iacute; puede cambiar es la fase de sus ritmos circadianos. Es decir, podemos adelantar ligeramente el reloj biol&oacute;gico mediante determinados sincronizadores, especialmente la luz de la ma&ntilde;ana, horarios regulares y, en menor medida, el ejercicio f&iacute;sico realizado a primera hora&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio act&uacute;a como un <em>zeitgeber</em>, es decir, uno de los factores que &ldquo;da la hora&rdquo; y ayuda a sincronizar el sistema circadiano. Su efecto es menor que la exposici&oacute;n a la luz, pero puede contribuir&aacute; adelantar el reloj biol&oacute;gico si se hace con regularidad. &ldquo;Una persona puede acostumbrarse a madrugar y sentirse mejor por la ma&ntilde;ana, pero eso no significa necesariamente que haya cambiado su cronotipo&rdquo;, puntualiza Mart&iacute;nez Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La doctora de la Torre describe estas adaptaciones desde su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica con deportistas profesionales: &ldquo;Si van a tener que jugar un partido por la ma&ntilde;ana y los entrenamientos van a ser de ma&ntilde;ana, lo ideal es que semanas previas se vayan adaptando a ese horario. Si ahora con el calor que hace hay que entrenar a las nueve de la ma&ntilde;ana, lo ideal ser&iacute;a que la semana anterior se levanten a esa hora, aunque no hagan ejercicio, para que el cuerpo se vaya activando y adaptando a esa situaci&oacute;n. No terminan de adaptarse nunca, pero s&iacute; que eso les ayuda a controlar mejor&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para las personas más matutinas, si sus entrenamientos o su trabajo principal lo hacen por la tarde, el rendimiento puede llegar a disminuir en un 5 o un 6%</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La m&eacute;dico deportiva coincide en los h&aacute;bitos que facilitan esta adaptaci&oacute;n: &ldquo;Tener un horario regular, lo que hace que duermas y descanses durante la noche para que durante la ma&ntilde;ana est&eacute;s mejor&rdquo;. A esto suma las pr&aacute;cticas comunes de higiene del sue&ntilde;o. &ldquo;No utilizar pantallas antes de acostarte, bajar las persianas, y por la ma&ntilde;ana levantar las persianas, activarte, no estar todo el d&iacute;a con luz artificial, todas esas cosas tambi&eacute;n te ayudan a estar m&aacute;s activo&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Seamos deportistas de &eacute;lite o &ldquo;guerreros de fin de semana&rdquo;, nos puede ayudar identificar nuestro cronotipo y, en la medida en que el horario permita, organizar el ejercicio cuando el cuerpo ya est&eacute; listo para ello. No para batir marcas, sino para que la experiencia sea lo suficientemente buena como para querer repetirla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro<em> </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cronotipo-deporte-si-buho-no-hagas-ejercicio-manana_1_13385408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 21:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Sueño,Biología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-mitos-suplemento-moda-resisten-desaparecer_1_13397129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4f65874-2d50-4add-8022-4682c7220fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Creatina, el suplemento de moda, y los mitos que se resisten a desaparecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La creatina monohidrato es el suplemento deportivo con mayor respaldo científico de la historia, pero quedan muchas ideas equivocadas de épocas pasadas</p><p class="subtitle">La creatina más allá de los músculos: cómo puede combatir el envejecimiento</p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os noventa, cuando se supo que varios atletas de las Olimpiadas de Barcelona de <a href="https://revistacientificasanum.com/wp-content/uploads/vol6n2/Vol6n2-Articulos-PDF/sanum_v6_n2_a7.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1992 la hab&iacute;an usado</a>, la creatina pas&oacute; de los laboratorios al gran p&uacute;blico. Hoy es el suplemento ergog&eacute;nico (capaz de aumentar el rendimiento f&iacute;sico) m&aacute;s estudiado de la historia, con m&aacute;s de mil ensayos cl&iacute;nicos publicados. Lo que una vez fueron unos polvos para culturistas, hoy tienen aplicaciones en la salud que van mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la creatina y c&oacute;mo funciona</h2><p class="article-text">
        La creatina es un compuesto que el organismo sintetiza de forma natural en el h&iacute;gado, los ri&ntilde;ones y el p&aacute;ncreas a partir de los amino&aacute;cidos arginina, glicina y metionina, a un ritmo de aproximadamente un gramo al d&iacute;a. Se almacena principalmente en el m&uacute;sculo esquel&eacute;tico (el 95%) y en menor medida en el cerebro, el h&iacute;gado y los ri&ntilde;ones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s estudiado est&aacute; es que la creatina aumenta las reservas de fosfocreatina en m&uacute;sculo, con lo cual aumenta la potencia en los primeros segundos de una contracci&oacute;n muscular. Ese es el estudio m&aacute;s demostrado y con m&aacute;s evidencia cient&iacute;fica&rdquo;. As&iacute; lo explica el nutricionista Rodrigo Luis di Gregorio Sieira, de Personal Diet. Lo que se ha podido comprobar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es que la creatina sirve como una especie de &ldquo;bater&iacute;a externa&rdquo; para las mitocondrias, el sistema de producci&oacute;n de energ&iacute;a de las c&eacute;lulas, y no <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8838971/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo las c&eacute;lulas musculares</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el ATP (la mol&eacute;cula que las c&eacute;lulas utilizan como energ&iacute;a) se agota durante el ejercicio intenso, la fosfocreatina dona su grupo fosfato para <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12665265/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regenerar el ATP casi instant&aacute;neamente</a>. Ese mecanismo permite sostener el esfuerzo m&aacute;ximo durante m&aacute;s tiempo antes de que el rendimiento caiga. 
    </p><p class="article-text">
        Ser capaces de mantener la contracci&oacute;n muscular durante m&aacute;s tiempo &ldquo;hace que el m&uacute;sculo se desarrolle m&aacute;s, o sea, que tengamos m&aacute;s cantidad de m&uacute;sculo&rdquo;, dice la doctora Ana de la Torre, m&eacute;dico del deporte de la Cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;Para cualquier persona, tener m&aacute;s masa muscular va a ayudar a que su cuerpo funcione mejor, tenga m&aacute;s fuerza y sea capaz de aguantar esfuerzos repetidos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para cualquier persona, tener más masa muscular va a ayudar a que su cuerpo funcione mejor, tenga más fuerza y sea capaz de aguantar esfuerzos repetidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La creatina no es un suplemento &ldquo;qu&iacute;mico&rdquo;, sino que est&aacute; presente en nuestra dieta de forma natural, y los alimentos con mayor contenido de creatina son la carne roja y el pescado. Las personas con dietas vegetarianas y veganas tienen dep&oacute;sitos musculares de creatina entre un 20% y un 30% menores, lo que hace que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-suplemento-culturistas-necesitan-veganos_1_2790083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respondan especialmente bien a la suplementaci&oacute;n</a> tanto en rendimiento f&iacute;sico como en su funci&oacute;n cognitiva.
    </p><h2 class="article-text">Los usos de la creatina m&aacute;s all&aacute; del deporte</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se pensaba que era para los culturistas, pero es algo que puede ser beneficioso para la salud en general, no solamente para hacer deporte&rdquo;, comenta la doctora De la Torre. En efecto, el espectro de poblaci&oacute;n que puede beneficiarse de la creatina se ha ampliado considerablemente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Los estudios en los &uacute;ltimos a&ntilde;os parecen encontrar que la creatina no es solo para los m&uacute;sculos. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39070254/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente revisi&oacute;n de estudios</a> sugiere que la suplementaci&oacute;n con monohidrato de creatina puede tener beneficios para la funci&oacute;n cognitiva en adultos, especialmente para la memoria, la atenci&oacute;n y la velocidad de procesamiento de la informaci&oacute;n. Aun as&iacute;, los autores del estudio indican que es necesario investigar m&aacute;s estos beneficios neurol&oacute;gicos: &ldquo;Todav&iacute;a falta evidencia para poder afirmarlos con seguridad&rdquo;, admite Di Gregorio Sieira.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la investigaci&oacute;n m&aacute;s reciente s&iacute; respalda es el papel de la creatina en el envejecimiento saludable. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11723027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n narrativa de 2025</a> en la que se analiz&oacute; a poblaciones no deportistas comprob&oacute; que la creatina puede prevenir enfermedades del envejecimiento que, en realidad, tienen que mucho ver con los m&uacute;sculos: la sarcopenia o p&eacute;rdida de masa muscular con la edad, enfermedades como el Parkinson y el Huntington, las enfermedades cardiovasculares y el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Otra <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39509039/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2024</a> da con la f&oacute;rmula concreta: la combinaci&oacute;n de creatina monohidrato de creatina y entrenamiento de fuerza aporta beneficios demostrados sobre la masa muscular y fuerza en personas mayores, lo que a su vez influye en la salud &oacute;sea y la funci&oacute;n cognitiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay un momento del día en el que sea mejor tomarla, aunque algunos estudios sugieren una ligera ventaja de tomarla después del entrenamiento</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Los mitos de la creatina que la ciencia ha desmentido</h2><p class="article-text">
        El entusiasmo por la creatina en los a&ntilde;os 90 y 2000 dej&oacute; una resaca de desinformaci&oacute;n que circulaba por los gimnasios, y que despu&eacute;s sigue circulando por redes sociales. Una publicaci&oacute;n <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12970-021-00412-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de expertos de 2021</a> resume los malentendidos m&aacute;s frecuentes sobre la creatina:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La creatina da&ntilde;a los ri&ntilde;ones:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es el mito m&aacute;s persistente y el m&aacute;s desmentido. La confusi&oacute;n tiene origen en la bioqu&iacute;mica: la creatina muscular se degrada a creatinina, que se excreta por orina. Las personas que tienen da&ntilde;o renal presentan niveles altos de creatinina s&eacute;rica, y por eso tener los niveles elevados puede ser alarmante para alguien que toma creatina como suplemento, pero no quiere decir que haya da&ntilde;o renal.
    </p><p class="article-text">
        En personas sanas la suplementaci&oacute;n a largo plazo no produce da&ntilde;os en los ri&ntilde;ones. La doctora De la Torre aporta un matiz importante: &ldquo;Si no estamos bien hidratados, podr&iacute;a ser un problema&rdquo;. La precauci&oacute;n no es tanto evitar la creatina, sino mantener una hidrataci&oacute;n adecuada durante su uso, especialmente en verano.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La creatina produce retenci&oacute;n de l&iacute;quidos:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La creatina arrastra agua hacia el interior de las c&eacute;lulas musculares (algo llamado retenci&oacute;n intracelular), lo que hace que los m&uacute;sculos parezcan m&aacute;s &ldquo;llenos&rdquo;, y produciendo un aumento de entre 0,5 a 1,5 kg en las primeras semanas. A largo plazo, m&uacute;ltiples estudios no han encontrado aumentos sostenidos del agua corporal total.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Hay que hacer una fase de carga:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tomar una dosis m&aacute;s alta de creatina en los primeros d&iacute;as no es necesario para que sea efectiva. &ldquo;La carga de creatina se puede hacer en los primeros d&iacute;as o se puede tomar sin hacer esta carga&rdquo;, explica Di Gregorio Sieira. &ldquo;El beneficio es el mismo en las dos opciones. La gran diferencia es que en la fase de carga la reserva de creatina en m&uacute;sculo se llena m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;, aclara.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Hay formulaciones de creatina mejores que otras:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el mercado se pueden encontrar creatina etil &eacute;ster, creatina tamponada, creatina nitrato y docenas de variantes que se venden con promesas de una mejor absorci&oacute;n. Sin embargo, no parecen aportar ventajas adicionales. &ldquo;Hay mucha controversia, pero la m&aacute;s estudiada y la mejor opci&oacute;n siempre es la creatina monohidrato&rdquo;, dice Di Gregorio Sieira, coincidiendo con las conclusiones de la revisi&oacute;n de estudios. Adem&aacute;s, es la forma m&aacute;s barata.
    </p><p class="article-text">
        La dosificaci&oacute;n de la creatina se basa en la composici&oacute;n corporal. Como explica Di Gregorio Sirera: &ldquo;Las dosis de creatina est&aacute;n reguladas por los kilos de masa muscular. Entre 3 y 5 gramos es lo que se recomienda tomar al d&iacute;a&rdquo;. Para la mayor&iacute;a de los adultos esto equivale a una cucharadita rasa al d&iacute;a de creatina monohidrato en polvo, que puede mezclarse con agua, zumo o cualquier bebida sin que se degrade. 
    </p><p class="article-text">
        Los estudios que relacionan la suplementaci&oacute;n con creatina con la protecci&oacute;n neurol&oacute;gica han <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12395611/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empleado una dosis m&aacute;s alta</a>, de 10 gramos al d&iacute;a, sin registrar efecto adverso alguno. Tampoco hay un momento del d&iacute;a en el que sea mejor tomarla, aunque algunos estudios sugieren una ligera ventaja de tomarla despu&eacute;s del entrenamiento. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-mitos-suplemento-moda-resisten-desaparecer_1_13397129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suplementos dietéticos,Ejercicio físico,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué debes tener cuidado si estás intentando dejar de fumar este verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/debes-cuidado-si-intentando-fumar-verano_1_13386622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f58ef96b-93d7-4eea-a3ff-a957d7589a73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1144y586.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué debes tener cuidado si estás intentando dejar de fumar este verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones de verano crean la ilusión de un cambio de rutina que puede ayudar a algunos fumadores a dejarlo, pero también concentran todos los factores que favorecen la recaída</p><p class="subtitle">Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano</p></div><p class="article-text">
        El comienzo del nuevo a&ntilde;o es &eacute;poca de prop&oacute;sitos y, en efecto, enero concentra la mayor&iacute;a de estos para abandonar el tabaco en Espa&ntilde;a, <a href="https://blog.contraelcancer.es/dejar-de-fumar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la AECC</a>. El verano parece ocupar un lugar m&aacute;s ambivalente: hay quienes piensan que el cambio de rutina y el aire libre son el momento ideal para dejar el tabaco, pero tambi&eacute;n quienes llevan meses sin fumar y recaen entre las terrazas y las noches de verano. Ambas cosas ocurren, y las dos tienen explicaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El tabaquismo en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ESdE2023.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Salud de Espa&ntilde;a 2023</a>, el 16,6% de la poblaci&oacute;n de 15 y m&aacute;s a&ntilde;os fuma a diario: un 20,2% de los hombres y un 13,3% de las mujeres, con un notable descenso en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. Aun as&iacute;, m&aacute;s de siete millones de personas en Espa&ntilde;a fuman de forma habitual, y la prevalencia sigue siendo una de las m&aacute;s altas de la Uni&oacute;n Europea. Los datos indican que el tabaco es la primera causa de muerte evitable en Espa&ntilde;a, con cerca de <a href="https://www.semfyc.es/actualidad/mas-de-50000-personas-mueren-al-ano-en-espana-por-el-tabaquismo-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50.000 muertes anuales</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dejar de fumar no es f&aacute;cil, y las tasas de &eacute;xito al intentar dejar el tabaco (sin ayuda) son bajas en todo el mundo. Los datos del <a href="https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/73/wr/mm7329a1.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CDC de EEUU de 2022</a> muestran que menos del 10% de los fumadores que lo intentan tienen &eacute;xito en el primer a&ntilde;o, y solo el 38,3% us&oacute; alg&uacute;n tipo de apoyo (terapia o medicaci&oacute;n) en su &uacute;ltimo intento. La tasa de reca&iacute;da es igualmente elevada. Seg&uacute;n un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10720231/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio longitudinal publicado en 2024</a> en el Reino Unido, la tasa de reca&iacute;da fue del 83% en seguimiento a 12 meses, es decir, ocho de cada diez personas que dejaban de fumar volv&iacute;an antes de un a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el tabaco es tan adictivo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Soy adicta a la nicotina, no consumo, pero soy adicta a la nicotina&rdquo;, dice Olvido del Cerro, psic&oacute;loga sanitaria especializada en tabaquismo y exfumadora. Porque dejar de fumar no equivale a dejar de ser adicto: &ldquo;La nicotina entra en el cerebro, en los receptores nicot&iacute;nicos, a los siete segundos, y es algo muy potente. Los fumadores empezamos en la adolescencia, con lo cual nos ha ido acompa&ntilde;ando en todos los momentos dif&iacute;ciles. La sensaci&oacute;n de placer que da la nicotina permanece durante toda la vida. <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fumar-adictivo-mejor-forma-dejarlo_1_13070085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En cualquier momento puedes volver</a>&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, la nicotina modifica el cerebro. Se une a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32341069/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los receptores de la acetilcolina</a>, uno de los neurotransmisores m&aacute;s importantes, responsable entre otras muchas cosas del control de los m&uacute;sculos, mantener la atenci&oacute;n y facilitar el aprendizaje y la formaci&oacute;n de los recuerdos. La nicotina hace que el cerebro cree nuevos receptores para responder a la avalancha de estimulaci&oacute;n, y cuando no hay nicotina, el impulso para satisfacer esos receptores es muy potente.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s hay asociaciones psicol&oacute;gicas que tambi&eacute;n reconfiguran el comportamiento. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33773201/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio espa&ntilde;ol de 2021</a> identific&oacute; las principales causas de reca&iacute;da en el a&ntilde;o siguiente al abandono. Adem&aacute;s de la dependencia residual a la nicotina, los investigadores se&ntilde;alan al afecto positivo o negativo (situaciones placenteras y situaciones de estr&eacute;s mediadas por el tabaco) como los factores m&aacute;s frecuentes. Esto quiere decir que cualquier emoci&oacute;n intensa, agradable o desagradable, puede actuar como disparador para fumar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier emoción intensa, agradable o desagradable, puede actuar como disparador para fumar</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El papel del entorno y la trampa del verano para los exfumadores</h2><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de que un cambio de entorno ayuda a dejar de fumar tiene cierta l&oacute;gica: si se elimina el contexto, se eliminan los est&iacute;mulos condicionados. El problema es que no funciona de forma duradera. &ldquo;Es el error que cometen muchas personas&rdquo;, explica Del Cerro. &ldquo;De hecho, tengo pacientes que dicen, &lsquo;si yo estuviera en una isla donde no se pudiera fumar, no tendr&iacute;a problema&rsquo;, pero es que luego vuelves y vas a tener esos est&iacute;mulos que te van a incitar al consumo. Dejar de fumar es f&aacute;cil, lo dif&iacute;cil es mantenerse porque el tabaco se asocia con todo&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        El doctor Ra&uacute;l de Sim&oacute;n Guti&eacute;rrez, coordinador del Grupo de Trabajo de Tabaquismo de SEMERGEN, es testigo de esta problem&aacute;tica en su consulta: &ldquo;Las vacaciones de verano pueden influir en los h&aacute;bitos y las rutinas, lo que supone ventajas y riesgos. Para algunas personas, disponer de m&aacute;s tiempo, menos estr&eacute;s laboral y un cambio de ambiente facilita el abandono del tabaco. Para otras, en cambio, las reuniones sociales, el consumo de alcohol, los viajes o la relajaci&oacute;n de las rutinas aumentan el riesgo de reca&iacute;da&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quien ya ha dejado de fumar, el verano concentra los factores de riesgo que m&aacute;s favorecen la reca&iacute;da: el alcohol reduce el autocontrol, las terrazas est&aacute;n llenas de fumadores y olor de tabaco, y tambi&eacute;n est&aacute; el estr&eacute;s de las vacaciones, que siempre es peor que la fantas&iacute;a del descanso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En verano es dif&iacute;cil dejar de fumar, es una &eacute;poca donde cambia la cotidianeidad, est&aacute;n los ni&ntilde;os, la familia, y eso es algo muy estresante&rdquo;, sentencia Del Cerro. &ldquo;Tambi&eacute;n es muy f&aacute;cil recaer. Los adictos a la nicotina tienen ciclos. Est&aacute;n sin fumar un a&ntilde;o, dos, cinco o diez a&ntilde;os, y luego en un par&eacute;ntesis, por circunstancias, duelos, o problemas de todo tipo, recaen&rdquo;, advierte a psic&oacute;loga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En verano es difícil dejar de fumar, es una época donde cambia la cotidianeidad, están los niños, la familia, y eso es algo muy estresante. También es muy fácil recaer. Los adictos a la nicotina tienen ciclos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olvido del Cerro</span>
                                        <span>—</span> sicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Qu&eacute; funciona para dejar de fumar</h2><p class="article-text">
        Dejar de fumar es un desaf&iacute;o que requiere una estrategia combinada. &ldquo;El tratamiento m&aacute;s eficaz combina el asesoramiento psicol&oacute;gico y conductual para cambiar comportamientos, con la medicaci&oacute;n cuando est&eacute; indicada&rdquo;, explica el doctor De Sim&oacute;n. &ldquo;Se reconocen como f&aacute;rmacos de primera l&iacute;nea la terapia sustitutiva con nicotina en todas sus presentaciones (parches, chicles, comprimidos para chupar o inhalador bucal), el bupropion [un antidepresivo], la citisiniclina y la vareniclina&rdquo;, enumera.
    </p><p class="article-text">
        Los dos &uacute;ltimos f&aacute;rmacos son compuestos que se unen a los mismos receptores que la nicotina, ayudando a reducir el deseo de fumar. &ldquo;Todos ellos tienen el m&aacute;ximo nivel de evidencia y, salvo la terapia sustitutiva con nicotina, los f&aacute;rmacos est&aacute;n actualmente financiados por el Sistema Nacional de Salud. En comparaci&oacute;n con intentarlo sin ayuda, estos tratamientos pueden duplicar o triplicar las probabilidades de &eacute;xito, especialmente cuando se acompa&ntilde;an de apoyo conductual&rdquo;, concluye el doctor De Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los parches o chicles de nicotina y los f&aacute;rmacos tardan m&aacute;s en actuar en el cerebro, y no tienen el componente social y la asociaci&oacute;n con el placer o el alivio del estr&eacute;s. &ldquo;Dejar de fumar no es solo quitar el cigarrillo, sino que consiste tambi&eacute;n en reorganizar h&aacute;bitos que ayude a modular la dopamina, el estr&eacute;s y las rutinas&rdquo;, afirma De Sim&oacute;n. &ldquo;Hay que mantener una actividad f&iacute;sica regular, una correcta higiene del sue&ntilde;o, una adecuada alimentaci&oacute;n y t&eacute;cnicas de manejo del estr&eacute;s e identificaci&oacute;n de situaciones de riesgo&rdquo;, recomienda el especialista. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el momento del a&ntilde;o el doctor De Sim&oacute;n es categ&oacute;rico: &ldquo;La evidencia cient&iacute;fica no demuestra que exista una estaci&oacute;n del a&ntilde;o claramente mejor para dejar de fumar. La clave del &eacute;xito no es el momento del a&ntilde;o, sino contar con un alto nivel de motivaci&oacute;n, una estrategia personalizada y un seguimiento adecuado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A corto plazo, intentar evitar las tentaciones que ofrece el verano puede ser otra estrategia de inicio. &ldquo;Si soy una fumadora social y me voy con mi amiga a tomar una cervecita, a lo mejor durante un tiempo tengo que dejar de tomar esa cervecita, estar un poco m&aacute;s alerta a esos est&iacute;mulos&rdquo;, recomienda Del Cerro. Pero dejar el tabaco siempre funcionar&aacute; mejor con ayuda de especialistas, siempre que la motivaci&oacute;n est&eacute; ah&iacute;, en cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/debes-cuidado-si-intentando-fumar-verano_1_13386622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué debes tener cuidado si estás intentando dejar de fumar este verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tabaco,Tabaquismo,Verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ponemos-enfermos-empezar-vacaciones_1_13371024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4889f9dc-91cf-463e-a0aa-4ab6b09dab7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x665y417.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas que comienzan el descanso en un estado que poco se parece al deseado en estas fechas, y no es un fenómeno aislado: "Muchas veces las vacaciones son el momento en que el cuerpo, por fin, puede expresar el desgaste acumulado"</p><p class="subtitle">¿Necesitas electrolitos? ¿El té refresca? ¿Es seguro beber cerveza? Cómo hidratarse durante una ola de calor</p></div><p class="article-text">
        Meses de trabajo intenso durante todo el a&ntilde;o, la emoci&oacute;n despu&eacute;s del &uacute;ltimo d&iacute;a de oficina, las maletas hechas, y entonces, al segundo o tercer d&iacute;a de vacaciones, aparecen el dolor de garganta, la fiebre o el malestar que estropean la primera semana. No es mala suerte ni una coincidencia. Es un patr&oacute;n con mecanismos biol&oacute;gicos y psicol&oacute;gicos muy bien estudiados.
    </p><h2 class="article-text">Las infecciones m&aacute;s frecuentes en verano</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las infecciones respiratorias m&aacute;s frecuentes son las v&iacute;ricas, y muchos virus son estacionales&rdquo;, afirma el doctor Jos&eacute; Barber&aacute;n, especialista en medicina interna e infectolog&iacute;a del Hospital Universitario HM Montepr&iacute;ncipe. &ldquo;La gripe, los rinovirus, los adenovirus, son estacionales. Las infecciones respiratorias v&iacute;ricas son menos frecuentes en verano, exceptuando algunas que est&aacute;n todo el a&ntilde;o, como el COVID&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Las infecciones que s&iacute; tienen su pico en verano son otras. &ldquo;Las infecciones m&aacute;s frecuentes en verano son dos: las infecciones gastrointestinales y las infecciones de piel y partes blandas&rdquo;, explica el doctor Barber&aacute;n. En el caso de la piel, la explicaci&oacute;n sencilla: &ldquo;Hay m&aacute;s actividad f&iacute;sica, te erosionas la piel, tienes heridas, nadas, haces deporte, te arrastras por el suelo, puedes caerte en la playa o en la piscina. Entonces las bacterias que est&aacute;n en el medio ambiente pueden entrar&rdquo;, a&ntilde;ade el especialista. A todo eso se suman las infecciones propias de los meses c&aacute;lidos: las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/proteger-oidos-infecciones-verano-otorrinos-no-recomendable-manipularlos-bastoncillos_1_12503271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infecciones de o&iacute;do externo</a> aumentan en verano por la exposici&oacute;n al agua de piscinas y mar.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman otros riesgos: &ldquo;Las picaduras de garrapatas y mosquitos, que transmiten enfermedades como el Lyme, dengue o el virus del oeste del Nilo, ya end&eacute;micas en la zona del Mediterr&aacute;neo&rdquo;, a&ntilde;ade Barber&aacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Los alimentos y la <em>Salmonella </em></h2><p class="article-text">
        La segunda gran categor&iacute;a de las infecciones en verano son las gastroenteritis. &ldquo;Aqu&iacute; hay dos bacterias fundamentales, que son <em>Salmonella</em> y <em>Campylobacter&rdquo;</em>, se&ntilde;ala el doctor Barber&aacute;n. &ldquo;Todos los alimentos tienen bacterias, porque no hay ning&uacute;n alimento est&eacute;ril. La diarrea depende de la carga bacteriana. Si t&uacute; tienes una tortilla que la haces por la ma&ntilde;ana y la tienes durante 12 horas expuesta en el mostrador de un bar sin refrigerar, se van a multiplicar las bacterias. Cuando la ingieres, ingieres una gran carga bacteriana, y eso es lo que te produce la infecci&oacute;n&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        La ensaladilla rusa, los pinchos de tortilla y el marisco son alimentos de riesgo elevado en verano, no porque sean m&aacute;s peligrosos por s&iacute; mismos, sino porque el calor acelera la multiplicaci&oacute;n bacteriana cuando no se mantiene la cadena de fr&iacute;o. Un estudio de <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1139-76322015000100005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coprocultivos del ISCIII</a> (de heces) confirm&oacute; el aumento de las infecciones de <em>Salmonella</em> y <em>Campylobacter</em> en verano.
    </p><p class="article-text">
        En destinos ex&oacute;ticos, el riesgo se amplifica. La diarrea del viajero afecta a entre el 20% y el 50% de los turistas que visitan destinos de riesgo alto en Asia, &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina, donde la exposici&oacute;n a agua no potabilizada y alimentos de origen incierto es mucho mayor que en Espa&ntilde;a. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10766072/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial m&eacute;dica reciente</a> confirma que la globalizaci&oacute;n de los viajes est&aacute; ampliando tanto la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de los vectores como la frecuencia de brotes de enfermedades end&eacute;micas.
    </p><h2 class="article-text">El sistema inmune en verano, &iquest;debilitado o simplemente m&aacute;s expuesto?</h2><p class="article-text">
        Una de las explicaciones populares para las infecciones que se contraen en verano es que, con la disminuci&oacute;n del estr&eacute;s, el organismo &ldquo;relaja las defensas&rdquo;. El doctor Barber&aacute;n es esc&eacute;ptico: &ldquo;Por supuesto que el estr&eacute;s influye, pero el estr&eacute;s est&aacute; en verano y est&aacute; en invierno. La gente est&aacute; de vacaciones en verano, est&aacute; relajada. Desde mi punto de vista, la principal raz&oacute;n para tener estas infecciones es la exposici&oacute;n, no que el sistema inmune est&eacute; estresado o agotado en verano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este aumento de exposici&oacute;n tambi&eacute;n puede llegar en el peor momento. Ana Sierra, psic&oacute;loga y jefa del Servicio de Psiconutrici&oacute;n de la Cl&iacute;nica Neogenia, describe el fen&oacute;meno desde su consulta: &ldquo;Es un fen&oacute;meno relativamente frecuente y tiene una explicaci&oacute;n fisiol&oacute;gica. Existe lo que se conoce como efecto <em>let-down</em> o enfermedad de la relajaci&oacute;n, que aparece tras semanas o meses de estr&eacute;s mantenido. Cuando el organismo sale bruscamente del estado de alerta al comenzar las vacaciones, pueden manifestarse procesos que hasta entonces estaban contenidos, como infecciones ya incubadas o un agotamiento acumulado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe lo que se conoce como efecto &#039;let-down&#039; o enfermedad de la relajación, que aparece tras semanas o meses de estrés mantenido. Cuando el organismo sale bruscamente del estado de alerta al comenzar las vacaciones, pueden manifestarse procesos que hasta entonces estaban contenidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Sierra</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.mdpi.com/2077-0383/13/21/6394" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2024</a> respalda parcialmente esta explicaci&oacute;n: el estr&eacute;s cr&oacute;nico suprime funciones inmunitarias a trav&eacute;s del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal, reduciendo la actividad de las c&eacute;lulas inmunes aumentando la susceptibilidad a infecciones. Al mismo tiempo, el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29596867/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s de corta duraci&oacute;n refuerza</a> temporalmente el sistema inmunitario. Cuando perdemos esa tensi&oacute;n, los efectos cr&oacute;nicos prevalecen.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno fue <a href="https://repository.tilburguniversity.edu/server/api/core/bitstreams/fe3457b2-8b8b-456f-8b74-ebcfbe7c3068/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descrito por primera vez en 2001</a> por los psic&oacute;logos Vingerhoets y Van Huijgevoort, que en una muestra de casi 2.000 adultos identificaron que alrededor del 3% enfermaba de forma recurrente al inicio de los fines de semana o vacaciones, con s&iacute;ntomas de cefalea, fatiga, dolor muscular y n&aacute;useas, y lo denominaron<em> &ldquo;leisure sickness&rdquo; </em>(enfermedad de la relajaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s no act&uacute;a directamente como causa infecciosa, pero s&iacute; como modulador de la respuesta inmune. Sierra lo resume as&iacute;: &ldquo;El cuerpo negocia mientras puede y habla cuando ya no puede negociar. Muchas veces las vacaciones son el momento en que el cuerpo, por fin, puede expresar el desgaste acumulado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las conductas en vacaciones que agravan el problema</h2><p class="article-text">
        Sierra se&ntilde;ala que muchas personas a&ntilde;aden al rebote fisiol&oacute;gico un conjunto de h&aacute;bitos que lo empeoran: &ldquo;Muchas personas confunden descansar con desregularse. En vacaciones solemos cambiar de golpe los horarios de sue&ntilde;o, comer peor, beber m&aacute;s alcohol y az&uacute;cares, hidratarnos menos, exponernos m&aacute;s al sol o abandonar h&aacute;bitos de autocuidado y tratamientos, pensando que por unos d&iacute;as no pasa nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Frenar de golpe tambi&eacute;n puede ser una trampa frecuente en vacaciones. &ldquo;Pasar de una agenda completamente saturada a una inactividad absoluta&rdquo;, describe Sierra. &ldquo;Sin embargo, el organismo suele adaptarse mucho mejor a los cambios progresivos que a los extremos. Por eso, las vacaciones deber&iacute;an ser un cambio de ritmo, no un abandono del cuidado personal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para no enfermar en vacaciones</h2><p class="article-text">
        Conociendo las causas, es m&aacute;s f&aacute;cil prevenir la enfermedad en verano. Para las infecciones gastrointestinales es importante vigilar la cadena de fr&iacute;o en los alimentos, desconfiar de preparaciones que hayan estado mucho tiempo expuestas sin refrigerar, y extremar las precauciones con agua y comida en destinos de riesgo. Las infecciones de la piel se previenen limpiando, desinfectando y protegiendo las heridas del contacto con agua de piscinas o mar. 
    </p><p class="article-text">
        En el plano psicol&oacute;gico, Sierra propone una la soluci&oacute;n mucho antes de que empiece el verano: &ldquo;La mejor prevenci&oacute;n empieza antes de las vacaciones. Si pretendemos que dos semanas reparen el desgaste de todo un a&ntilde;o, el cuerpo no funciona as&iacute;&rdquo;.  Su propuesta es una receta para todos los d&iacute;as del a&ntilde;o: &ldquo;Incorporar peque&ntilde;as pausas de recuperaci&oacute;n durante el a&ntilde;o, dormir lo suficiente, mantener cierta regularidad en los h&aacute;bitos, cuidar la alimentaci&oacute;n y reservar espacios cotidianos de desconexi&oacute;n o practicar la meditaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene rebajar la presi&oacute;n de vivir unas vacaciones perfectas, lo cual es una fuente de estr&eacute;s en s&iacute; misma. &ldquo;Las vacaciones no deber&iacute;an ser un rescate de &uacute;ltima hora, sino la continuidad de un autocuidado que hemos ido construyendo durante todo el a&ntilde;o&rdquo;, concluye Sierra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ponemos-enfermos-empezar-vacaciones_1_13371024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Verano,Infecciones,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El intestino, ¿"un segundo cerebro"? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13318442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b41bf49-e3dd-4bf5-95a4-f6961adc68d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146707.jpg" width="2114" height="1189" alt="El intestino, ¿&quot;un segundo cerebro&quot;? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación entre la microbiota intestinal y el cerebro es uno de los ámbitos de investigación más activos, pero no admite explicaciones simplistas</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        La idea de que el intestino es &ldquo;el segundo cerebro&rdquo; lleva a&ntilde;os circulando en libros de divulgaci&oacute;n, podcasts de salud y redes sociales. La versi&oacute;n m&aacute;s simplificada sostiene que la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan nuestro tubo digestivo, controla el estado de &aacute;nimo, puede causar depresi&oacute;n y puede curarla si se toma el probi&oacute;tico adecuado. Sin embargo, aunque la conexi&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, los mecanismos son m&aacute;s complejos y mucho m&aacute;s interesantes.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la microbiota y qu&eacute; hace</h2><p class="article-text">
        La microbiota intestinal est&aacute; formada por billones de microorganismos, principalmente bacterias, pero tambi&eacute;n hongos, virus y arqueas, que viven en nuestro tracto digestivo. Es una relaci&oacute;n de simbiosis: se alimentan de nosotros y, a cambio, nos ayudan a vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser simples pasajeros, estos microbios nos prestan multitud de servicios: participan en la digesti&oacute;n de fibra, la producci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/postbioticos-que-son_1_10652416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;cidos grasos de cadena corta</a>, necesarios para el intestino, la regulaci&oacute;n del sistema inmune (aproximadamente el 70% de las c&eacute;lulas inmunes del organismo residen en el tejido asociado al intestino), en la s&iacute;ntesis de vitaminas y en la producci&oacute;n de neurotransmisores, como la serotonina, y sus precursores. 
    </p><p class="article-text">
        La microbiota no es est&aacute;tica. Las poblaciones de bacterias y otros microbios var&iacute;an con cada cambio en nuestro entorno. &ldquo;La microbiota depende mucho de lo que comamos, de d&oacute;nde estemos&rdquo;, afirma la dietista-nutricionista Leticia Garnica.&nbsp;&ldquo;Si no masticas bien, si no duermes bien, tienes estr&eacute;s o no bebes suficiente agua, todo esto produce cambios en la microbiota&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El eje intestino-cerebro</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre la microbiota intestinal y el cerebro discurre por unas conexiones bien estudiadas, especialmente en el caso de una alteraci&oacute;n del sistema. Como resume Marina D&iacute;az Mars&aacute;, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental: &ldquo;Si se altera la microbiota, se altera la pared intestinal. Los metabolitos de las bacterias pasan al torrente sangu&iacute;neo, lo que puede producir una inflamaci&oacute;n del sistema nervioso central. Esa activaci&oacute;n de la cascada inflamatoria altera el eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal con liberaci&oacute;n de cortisol, y tambi&eacute;n altera el buen funcionamiento de los neurotransmisores, fundamentalmente serotonina y noradrenalina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la inflamaci&oacute;n, existe una conexi&oacute;n directa a trav&eacute;s del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nervio vago</a>, que conecta el intestino y otros &oacute;rganos con el tronco cerebral, y transmite informaci&oacute;n en ambas direcciones. El nervio vago es el &ldquo;pedal del freno&rdquo; del sistema nervioso encargado de reducir la activaci&oacute;n e inducir la calma. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40255763/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en 2025</a> que analiz&oacute; la evidencia disponible sobre el eje microbioma-intestino-cerebro identific&oacute; como mecanismos clave la s&iacute;ntesis microbiana de neurotransmisores (especialmente serotonina), la se&ntilde;alizaci&oacute;n a trav&eacute;s del nervio vago y la modulaci&oacute;n del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal, es decir, el eje que controla la respuesta de estr&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El cerebro tambi&eacute;n afecta a la microbiota</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre cerebro e intestino funciona en los dos sentidos. &ldquo;Una persona que tiene mucho estr&eacute;s altera el eje hipot&aacute;lamo-hipofisario, y a su vez ese eje puede producir una disfunci&oacute;n de la cascada inflamatoria y tambi&eacute;n de los neurotransmisores. El estr&eacute;s y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota&rdquo;, explica D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estrés y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta bidireccionalidad es lo que hace del eje microbiota-intestino-cerebro algo especialmente complejo. Una alteraci&oacute;n en la microbiota puede contribuir a s&iacute;ntomas de ansiedad o depresi&oacute;n y, a su vez, la propia ansiedad o depresi&oacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33271426/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alterar la microbiota</a>. Sin embargo, los mecanismos por los que esto se produce distan de estar claros.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n entre disbiosis intestinal (alteraciones en la microbiota) y trastornos psiqui&aacute;tricos es uno de los campos de investigaci&oacute;n m&aacute;s activos de la psiquiatr&iacute;a contempor&aacute;nea. D&iacute;az Mars&aacute; se&ntilde;ala que &ldquo;hay diferentes estudios en depresi&oacute;n, esquizofrenia, trastornos de conducta alimentaria y trastornos l&iacute;mite de personalidad donde se evidencia esa disfunci&oacute;n inflamatoria y la alteraci&oacute;n de la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s y de los neurotransmisores en el sistema nervioso central que pueden justificar esas alteraciones psiqui&aacute;tricas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la especialista pone l&iacute;mites claros sobre lo que la evidencia permite afirmar. &ldquo;No podemos caer en el simplismo de decir que la alteraci&oacute;n de la microbiota, por s&iacute; sola, produce enfermedades mentales. Hay una serie de factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos, gen&eacute;ticos y ambientales, en personas vulnerables, que van a condicionar la presencia de una enfermedad mental. La microbiota es una pieza m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta complejidad tambi&eacute;n limita las expectativas sobre los probi&oacute;ticos como tratamiento psiqui&aacute;trico. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10146621/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente revisi&oacute;n</a> admite que, aunque hay resultados positivos, a&uacute;n no se han determinado las dosis adecuadas de &aacute;cidos grasos omega-3, probi&oacute;ticos, prebi&oacute;ticos, simbi&oacute;ticos o postbi&oacute;ticos, por mencionar algunas de las intervenciones estudiadas. &ldquo;Todav&iacute;a no hay suficiente evidencia cient&iacute;fica para recomendar probi&oacute;ticos espec&iacute;ficos como &uacute;nico tratamiento est&aacute;ndar en los trastornos de ansiedad o en los trastornos depresivos&rdquo;, advierte D&iacute;az Mars&aacute;. Los ensayos cl&iacute;nicos disponibles son en su mayor&iacute;a peque&ntilde;os, con protocolos dispares y un alto riesgo de sesgo. Es decir, no es posible a&uacute;n generalizar sus resultados.
    </p><h2 class="article-text">Dieta, microbiota y estado de &aacute;nimo</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n m&aacute;s s&oacute;lida y cl&iacute;nicamente aplicable es el v&iacute;nculo entre la dieta, la microbiota y estado de &aacute;nimo. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35807749/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en poblaciones</a> muestran de forma consistente que las dietas ricas en ultraprocesados, pobres en fibra, frutas y verduras, se asocian a mayor riesgo de depresi&oacute;n y ansiedad. Garnica lo constata en su consulta: &ldquo;S&iacute; que se ve una relaci&oacute;n entre estos casos de enfermedad mental y c&oacute;mo comes&rdquo;, comenta. &ldquo;Las personas que comen ultraprocesados suelen tener baja energ&iacute;a, y a su vez el estado de &aacute;nimo cambia muchas veces el tipo de alimentos que estamos eligiendo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La llamada <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta mediterr&aacute;nea</a>, que es rica en fibra, antioxidantes, &aacute;cidos grasos omega-3 y alimentos fermentados como el yogur, es el patr&oacute;n diet&eacute;tico con el mayor respaldo de evidencia cient&iacute;fica para la protecci&oacute;n de la microbiota y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41194535/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en consecuencia, de la salud mental</a>, junto con los cambios de estilo de vida. &ldquo;La mejora de la dieta, la mejora del sue&ntilde;o, un mejor descanso, la mejora en las relaciones interpersonales, el ejercicio: todo eso al final influye en el sistema nervioso central y, por tanto, tambi&eacute;n en el intestino&rdquo;, recuerda D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos caer en el simplismo de decir que la alteración de la microbiota, por sí sola, produce enfermedades mentales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Garnica describe c&oacute;mo en consulta detecta a menudo h&aacute;bitos que deterioran la microbiota, como comer deprisa sin masticar bien, no beber suficiente agua (lo que produce estre&ntilde;imiento y alarga la exposici&oacute;n del colon a los desechos), las dietas pobres en vegetales y ricas en ultraprocesados, el estr&eacute;s cr&oacute;nico y los problemas de sue&ntilde;o deficiente. A menudo, eliminar alimentos solo agrava el problema: &ldquo;Hay pacientes que eliminan muchos alimentos porque todo les sienta mal. Reintroducir buenos h&aacute;bitos y ampliar el abanico de alimentos saludables les cambia la vida&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones con mayor respaldo para mantener una microbiota diversa y funcional son bien conocidas. Por un lado, aumentar la diversidad de los alimentos vegetales en la dieta, incluyendo verduras, frutas, legumbres, frutos secos y semillas. M&aacute;s diversidad en la dieta quiere decir mayor diversidad de microorganismos en la microbiota.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la fibra soluble prebi&oacute;tica alimenta la microbiota. La avena, alcachofas, ajos, puerros, cebollas o pl&aacute;tano macho refuerzan la microbiota y protegen el intestino. Lo mismo ocurre con los alimentos fermentados como yogur, k&eacute;fir, kimchi, chucrut y kombucha que, adem&aacute;s, aportan microorganismos vivos beneficiosos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que olvidar que incluso una alimentaci&oacute;n muy cuidada no puede proteger completamente de los trastornos psiqui&aacute;tricos, ni contrarrestar los estragos que hacen el sue&ntilde;o deficiente, el estr&eacute;s u otras agresiones de nuestro entorno.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13318442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El intestino, ¿"un segundo cerebro"? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7b41bf49-e3dd-4bf5-95a4-f6961adc68d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146707.jpg" width="2114" height="1189"/>
      <media:keywords><![CDATA[microbiología,Flora intestinal,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kinesiofobia: por qué el miedo a moverse o caerse puede ser peor que una lesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/kinesiofobia-miedo-moverse-caerse-peor-lesion_1_13329055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf816cde-af5f-452c-9940-360572cb34e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y247.jpg" width="1200" height="675" alt="Kinesiofobia: cómo el miedo a moverse o caerse es peor que una lesión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La kinesiofobia es un miedo patológico al movimiento que afecta a muchas de las personas que padecen dolor crónico, y muchas ni saben que la tienen: "El paciente tiene una percepción distorsionada del riesgo de moverse"</p><p class="subtitle">¿Se puede hacer ejercicio cuando duelen las articulaciones? Cómo reconocer tus límites</p></div><p class="article-text">
        Suele ocurrir tras una operaci&oacute;n, por ejemplo, de rodilla. Han pasado los meses, los an&aacute;lisis son normales, y el cirujano dice que todo est&aacute; bien, pero el paciente no quiere caminar. Est&aacute; convencido de que el movimiento le va a romper algo, que el dolor va a ser insoportable, que es mejor quedarse quieto, a pesar de que su cuerpo ya est&aacute; curado. El miedo es real y sus consecuencias son terribles: mientras la persona permanece inm&oacute;vil, los m&uacute;sculos se atrofian, las articulaciones se quedan r&iacute;gidas y el dolor al que tanto tem&iacute;a empeora. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la kinesiofobia y por qu&eacute; aparece</h2><p class="article-text">
        La kinesiofobia es el miedo patol&oacute;gico a realizar ciertos movimientos porque se cree que producir&aacute;n dolor o empeorar&aacute;n una lesi&oacute;n, incluso cuando esa creencia no est&aacute; justificada porque la lesi&oacute;n no es tan grave o ya est&aacute; curada. &ldquo;Por mucho que t&uacute; le digas al paciente que no est&aacute; justificado, como su miedo es patol&oacute;gico, no lo mueve&rdquo;, explica la doctora Isabel Mar&iacute;a Alguacil Diego, m&eacute;dico rehabilitadora en HM Hospitales y catedr&aacute;tica de la Universidad rey Juan Carlos especializada en dolor cr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Alguacil distingue con claridad entre la respuesta normal y la patol&oacute;gica: &ldquo;Evitar un movimiento que te duele es una respuesta normal ante una lesi&oacute;n aguda. Si me acabo de torcer un tobillo, s&eacute; que no debo moverlo porque me va a doler, y gracias a eso la lesi&oacute;n se cura. El problema es cuando esa sensaci&oacute;n se prolonga m&aacute;s de lo necesario: la fractura ya se cur&oacute;, pero el paciente sigue convencido de que si se mueve le va a pasar algo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La kinesiofobia suele tener un desencadenante: una experiencia dolorosa previa, una lesi&oacute;n grave, un diagn&oacute;stico que son&oacute; peor de lo que era, o incluso el relato de la experiencia de otra persona. &ldquo;El paciente tiene una percepci&oacute;n distorsionada del riesgo de moverse, incluso si no te ha pasado a ti, pero tienes esa imagen&rdquo;, comenta Alguacil.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Evitar un movimiento que te duele es una respuesta normal ante una lesión aguda. El problema es cuando esa sensación se prolonga más de lo necesario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Isabel María Alguacil Diego</span>
                                        <span>—</span> médico rehabilitadora y catedrática especializada en dolor crónico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una fractura se ve en una radiograf&iacute;a, pero la kinesiofobia no tiene marcadores objetivos. Se diagnostica mediante un cuestionario, en concreto la Escala de Kinesiofobia de Tampa (TSK), desarrollada en 1991 y adaptada al espa&ntilde;ol. &ldquo;Es un cuestionario que tiene una fiabilidad demostrada: yo te lo paso hoy y ma&ntilde;ana y el resultado es el mismo. Se puede aplicar a muchos trastornos, no solo el dolor lumbar, sino la artrosis, fibromialgia o dolor cervical&rdquo;, explica Alguacil.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n abreviada incluye once preguntas como &ldquo;&iquest;tienes miedo a lesionarte si haces ejercicio?&rdquo; o &ldquo;si me dejara vencer por el dolor, el dolor aumentar&iacute;a&rdquo;. A mayor puntuaci&oacute;n, mayor kinesiofobia. La prevalencia de la <a href="https://www.mdpi.com/2076-3417/15/4/2086" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kinesiofobia asociada al dolor cr&oacute;nico</a> est&aacute; entre el 50% y el 90% de los pacientes seg&uacute;n los estudios. En rehabilitaci&oacute;n card&iacute;aca, donde el paciente tiene que volver a hacer ejercicio tras un infarto, la cifra <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11327283/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ronda el 60%</a>.
    </p><h2 class="article-text">La neurolog&iacute;a de la kinesiofobia</h2><p class="article-text">
        Algunos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39147837/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factores predisponen a desarrollar kinesiofobia</a> m&aacute;s all&aacute; de la gravedad de la lesi&oacute;n: depresi&oacute;n, ansiedad, baja tolerancia al dolor, catastrofismo, perfeccionismo en deportistas, edad avanzada o bajo nivel educativo. &ldquo;El paciente catastrofista, el que tiende a verlo todo negro, el que rumia con la enfermedad, es el perfil m&aacute;s frecuente&rdquo;, confirma Manuel Rozal&eacute;n, doctor en fisioterapia, habituado a ver este tipo de pacientes.
    </p><p class="article-text">
        En los casos de dolor cr&oacute;nico prolongado aparece un fen&oacute;meno que la doctora Alguacil describe como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-articulaciones-movimiento-nuevos-tratamientos-evitan-reposo_1_13210228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sensibilizaci&oacute;n central</a>: &ldquo;Llega a haber cambios pl&aacute;sticos en el cerebro cuando llevas mucho tiempo con dolor. Te duele sin que tengas ya esa lesi&oacute;n. Incluso si tuviste una lesi&oacute;n en el brazo izquierdo, cuando te tocan el brazo derecho tambi&eacute;n te duele. Ante un m&iacute;nimo est&iacute;mulo, el dolor que se desencadena es bestial y no est&aacute; justificado. Y esto no es algo ilusorio: con resonancias funcionales se puede ver c&oacute;mo las &aacute;reas cerebrales del dolor se activan de forma desproporcionada&rdquo;, explica la especialista. La kinesiofobia no est&aacute; simplemente &ldquo;en la cabeza&rdquo;, y no puede ignorarse. Hay cambios reales en c&oacute;mo el sistema nervioso central procesa las se&ntilde;ales del dolor.
    </p><p class="article-text">
        El principal impacto de la kinesiofobia en la salud es la inmovilidad cr&oacute;nica: p&eacute;rdida de masa muscular, rigidez articular, p&eacute;rdida de capacidad cardiovascular, deterioro funcional progresivo y, parad&oacute;jicamente, m&aacute;s dolor. &ldquo;Si no muevo el hombro porque me va a doler, y por no moverlo acaba apareciendo el hombro congelado, que es una patolog&iacute;a mucho peor&rdquo;, se&ntilde;ala Alguacil. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunos factores predisponen a desarrollar kinesiofobia más allá de la gravedad de la lesión: depresión, ansiedad, baja tolerancia al dolor, catastrofismo o edad avanzada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No se mueven, como no se mueven no salen, se deprimen, como se deprimen todo es malo. Al final es muy dif&iacute;cil&rdquo;, relata Rozal&eacute;n. &ldquo;Te dicen, no, no, esto no lo hago. &iquest;Por qu&eacute;? Porque me han dicho que esto es negativo. O porque esto lesion&oacute; a mi colega, o porque me siento inseguro. En algunas personas es extremo, de decir no voy al ba&ntilde;o por si me caigo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En el dolor lumbar cr&oacute;nico, el tratamiento con mayor evidencia es el ejercicio. Un paciente con kinesiofobia evita exactamente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-espalda-analgesicos-moverse_1_1686132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que m&aacute;s le ayudar&iacute;a</a>. En personas mayores, las consecuencias son especialmente graves. Rozal&eacute;n lo describe desde su experiencia en consulta como &ldquo;la pescadilla que se muerde la cola&rdquo;. La inmovilidad no solo no resuelve el dolor, sino que lo cronifica y lo amplifica.
    </p><h2 class="article-text">El tratamiento de la kinesiofobia</h2><p class="article-text">
        Tanto Alguacil como Rozal&eacute;n coinciden en que el tratamiento de la kinesiofobia requiere un tratamiento psicol&oacute;gico adem&aacute;s de f&iacute;sico. &ldquo;Como no le quites el miedo, su pensamiento catastr&oacute;fico ante el dolor, no tienes nada que hacer. Es fundamental un abordaje cognitivo-conductual&rdquo;, afirma Alguacil. Rozal&eacute;n confirma que en casos cr&oacute;nicos la colaboraci&oacute;n con psicolog&iacute;a es imprescindible: &ldquo;Suelen tener depresi&oacute;n, y el movimiento ayuda a salir de la depresi&oacute;n, pero nosotros no somos psic&oacute;logos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es algo ilusorio: con resonancias funcionales se puede ver cómo las áreas cerebrales del dolor se activan de forma desproporcionada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Isabel María Alguacil Diego</span>
                                        <span>—</span> médico rehabilitadora y catedrática especializada en dolor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La estrategia es, como suele ser en estos casos, una exposici&oacute;n gradual al movimiento. Practicar los movimientos que producen miedo en un entorno controlado, de menor a mayor dificultad, para que el paciente compruebe por s&iacute; mismo que esa cat&aacute;strofe que espera no llega a ocurrir. &ldquo;Si llevo meses sin agacharme por el dolor lumbar, y acabo de agacharme a coger algo que se ha ca&iacute;do y no me ha dolido, eso refuerza una actitud positiva&rdquo;, describe Alguacil.
    </p><p class="article-text">
        Una herramienta cada vez m&aacute;s usada y prometedora es la realidad virtual, usando los visores en tres dimensiones que se utilizan para jugar. &ldquo;El paciente se mueve a trav&eacute;s de un avatar. Es capaz de disociar su cabeza del movimiento y, mientras juega, su cerebro va asimilando que est&aacute; movi&eacute;ndose sin ning&uacute;n dolor, y cada vez le vas pidiendo m&aacute;s&rdquo;, explica Alguacil, que es coautora de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38254147/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2024</a> con resultados positivos en el uso de estos dispositivos. 
    </p><p class="article-text">
        Rozal&eacute;n describe su enfoque humor&iacute;sticamente como &ldquo;torear&rdquo; al trastorno: identificar por d&oacute;nde viene el miedo del paciente, adaptarse a su punto de partida, y hacerle ganar confianza poco a poco. &ldquo;Si el paciente no se quiere recuperar, no se recupera. Pero cuando llegas a ese momento en que se siente mejor, ya te lo has ganado y es mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/kinesiofobia-miedo-moverse-caerse-peor-lesion_1_13329055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:54:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kinesiofobia: por qué el miedo a moverse o caerse puede ser peor que una lesión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Lesiones,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b1ad62e-2f54-4685-890d-bfa2428a8dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para estar mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuerpo no rinde igual durante las 24 horas del día, tiene ciclos internos de menor duración que influyen en cómo trabajamos, descansamos y dormimos</p><p class="subtitle">Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: “Las benzodiacepinas no dan un sueño natural” </p></div><p class="article-text">
        Los ritmos circadianos ya forman parte del lenguaje cotidiano: son los ciclos de aproximadamente 24 horas que regulan el sue&ntilde;o, la temperatura corporal y las hormonas, y est&aacute;n determinados por la rotaci&oacute;n de la Tierra y la alternancia entre la noche y el d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de ese ciclo diario existen oscilaciones m&aacute;s cortas que pasan desapercibidas, aunque influyen de forma constante sobre la energ&iacute;a, la concentraci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo. Se llaman ritmos ultradianos, y no solo ocurren durante el sue&ntilde;o, sino a lo largo de toda la jornada.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los ritmos ultradianos (y qu&eacute; no son)</h2><p class="article-text">
        Un ritmo biol&oacute;gico se define por su frecuencia. Los ritmos infradianos tienen frecuencias m&aacute;s bajas, con periodos superiores a 24 horas, como el ciclo menstrual o los ritmos estacionales. Los ritmos circadianos duran cerca de 24 horas, de ah&iacute; su nombre, y los ultradianos son los de una frecuencia m&aacute;s elevada, es decir, cualquier ciclo que se repita varias veces al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ritmos ultradianos son los de muy alta frecuencia. Un ejemplo cl&aacute;sico son los beb&eacute;s, que comen y duermen cada 3-4 horas. Otro son las fases del sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de Fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia, miembro del CIBERfes y del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o. &ldquo;Pero no tienen que ser de hora y media. En realidad, con que est&eacute;n por debajo de 22 horas, se consideran ultradianos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay un ritmo circasemidiano (dos veces al d&iacute;a) en la temperatura corporal y la funci&oacute;n cognitiva, correspondiente al d&iacute;a y la noche. Otros ritmos ultradianos incluyen la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, el parpadeo, el pulso, la secreci&oacute;n de la hormona del crecimiento, el apetito o la micci&oacute;n, entre otros muchos.
    </p><p class="article-text">
        El del apetito es f&aacute;cil de identificar. Cuando pasan unas cuatro horas desde la &uacute;ltima comida, comienza un ciclo <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0143417904000563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulado por el neurop&eacute;ptido Y</a>, que desata una cascada de hormonas que estimula el hambre. La excitaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a depende del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4337656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclo de la dopamina</a>, que dura unas cuatro horas, pero que puede alterarse por otros factores, como el consumo de drogas como anfetaminas. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto tiene que ver con los llamados &ldquo;biorritmos&rdquo;, una palabra que describe un hecho real (los ritmos biol&oacute;gicos de cualquier tipo) pero que ha sido apropiada por algunas teor&iacute;as sin evidencia. &ldquo;En Espa&ntilde;a no utilizamos esta palabra porque se asocia precisamente a una pseudociencia que dice que en funci&oacute;n del momento en que naces, cambian tus ritmos emocionales, intelectuales y f&iacute;sicos van a ser as&iacute;&rdquo;, advierte Rol de Lama. Los ritmos ultradianos reales son fisiol&oacute;gicos y comunes a todos los seres humanos, independientemente de su fecha u hora de nacimiento.
    </p><h2 class="article-text">Los ritmos ultradianos durante el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o son m&aacute;s f&aacute;ciles de observar estos ritmos ultradianos. &ldquo;Los ciclos de sue&ntilde;o duran alrededor de hora y media. En cada ciclo pasamos por el sue&ntilde;o superficial, el sue&ntilde;o profundo y el sue&ntilde;o REM. Solemos tener entre dos y cuatro de estos ciclos durante la noche&rdquo;, explica la doctora Rybel Wix, neur&oacute;loga y especialista en Medicina del Sue&ntilde;o de la Unidad de Sue&ntilde;o HM. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de cada ciclo, cada fase cumple funciones distintas. El sue&ntilde;o profundo (fases N2 y N3) es cuando se secreta la mayor parte de la hormona del crecimiento, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesaria para la reparaci&oacute;n celular</a> y el metabolismo de las grasas. &ldquo;Si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, tendremos menos hormona del crecimiento&rdquo;, advierte la doctora Wix. El sue&ntilde;o REM, concentrado en los ciclos de la segunda mitad de la noche, es la fase donde se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/suenos-sirven-benefician_1_1500788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesan las emociones</a> y se consolida la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas tambi&eacute;n siguen sus propios ciclos dentro de la noche y el d&iacute;a. &ldquo;El cortisol tiene un pico justo antes de despertarnos. Es la hormona que hace de despertador natural. La melatonina, en cambio, aumenta durante el per&iacute;odo de oscuridad con un pico m&aacute;ximo cerca de la hora de acostarnos, y luego va bajando progresivamente durante la noche&rdquo;, aclara Wix.
    </p><h2 class="article-text">El eje hipofisario-adrenal y los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        En nuestro cuerpo hay un complejo sistema que regula la respuesta de estr&eacute;s llamado eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal (HPA). Comienza en el cerebro, en el hipot&aacute;lamo, que decide si estamos o no en peligro. Si la respuesta es afirmativa, la hip&oacute;fisis, una gl&aacute;ndula en el cerebro, env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que liberen cortisol, la hormona del estr&eacute;s. Esta secreci&oacute;n es puls&aacute;til. &ldquo;Se llama as&iacute; porque aparecen picos err&aacute;ticos, sin cadencia determinada&rdquo;, explica Rol de Lama. Es decir, en principio la respuesta del estr&eacute;s aparece cuando se necesita: o bien cuando el cerebro detecta un peligro, o por las ma&ntilde;anas para despertarnos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente, tienes un pico justo antes de levantarte o en los 30 minutos posteriores. Los niveles de cortisol tienen que ir decayendo a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, corrobora la doctora Wix. Las alteraciones de ese patr&oacute;n, como ocurre en la depresi&oacute;n o el deterioro cognitivo, donde los niveles de la tarde no bajan lo suficiente, produce <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12647353/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos metab&oacute;licos y psiqui&aacute;tricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero las investigaciones indican que estos no son los &uacute;nicos factores causantes de las fluctuaciones del cortisol. Parece haber un 'reloj' que hace que el circuito del estr&eacute;s se active y desactive durante el d&iacute;a. El eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal presenta un ritmo ultradiano caracterizado por pulsos de secreci&oacute;n de glucocorticoides que se producen aproximadamente una vez por hora en los roedores y <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03091900802185970" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada 1-3 horas en los seres humanos</a>, algo que se pudo comprobar tomando muestras de sangre cada 10 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60, Kleitman formul&oacute; la hip&oacute;tesis de que exist&iacute;a un ciclo b&aacute;sico de reposo y actividad que era el mismo ritmo de noventa minutos que organiza las fases del sue&ntilde;o, pero que se prolongaba durante la vigilia. En los a&ntilde;os 90, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7870505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con EEG</a> (electroencefalograma) detectaron fluctuaciones en la actividad cerebral y el rendimiento cognitivo que segu&iacute;an un patr&oacute;n de doce ciclos por d&iacute;a, sin tener que ver con los ciclos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el d&iacute;a tambi&eacute;n tenemos ciclos de hora y media en los que notamos que nos da un baj&oacute;n, que no conseguimos concentrarnos, y luego nos reactivamos&rdquo;, indica la doctora Wix. Se trata de una alternancia entre el sistema nervioso simp&aacute;tico (alerta y activaci&oacute;n) y el parasimp&aacute;tico (recuperaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Una forma de explicarlo es la hip&oacute;tesis del <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S030372071500074X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oscilador hipofisario-suprarrenal</a>. M&aacute;s que un reloj, se trata de un bucle de realimentaci&oacute;n, que no tiene que ver con la respuesta al estr&eacute;s. En el cerebro, la hip&oacute;fisis env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que secreten cortisol. Pero entre la se&ntilde;al y la producci&oacute;n del cortisol hay un retardo. Cuando suben los niveles de cortisol, hay una realimentaci&oacute;n negativa que inhibe a la hip&oacute;fisis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sirve para algo esta oscilaci&oacute;n? Parece que s&iacute;. El cortisol no solo se dedica al estr&eacute;s, sino que es necesario para activar algunos genes <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0303720719303545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesarios para el funcionamiento del organismo</a>. Adem&aacute;s, puede que esta actividad mantenga nuestra respuesta al estr&eacute;s &ldquo;al ralent&iacute;&rdquo;, para que as&iacute; la respuesta, cuando sea necesaria, tambi&eacute;n sea m&aacute;s r&aacute;pida. Por &uacute;ltimo, estos pulsos de cortisol pueden ayudarnos con los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando se ignoran los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        Lo anterior indica que, por un motivo y otro, a lo largo del d&iacute;a hay momentos de mayor o menor actividad. Forzar el trabajo durante la fase de recuperaci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Puede producir alteraciones en la concentraci&oacute;n, en la memoria o en el humor. Y a largo plazo favorece el aumento de peso, la resistencia a la insulina, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares&rdquo;, apunta la doctora Wix. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n empeora si adem&aacute;s no respetamos los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia, en el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jet lag social</a>. &ldquo;Si estamos activos hasta &uacute;ltima hora de la tarde, expuestos a la luz, nuestros ritmos circadianos se van a retrasar&rdquo; advierte Wix. &ldquo;Los ritmos ultradianos se benefician de un ritmo circadiano estable, cuidando del ritmo grande tambi&eacute;n cuidamos del peque&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La idea de estructurar el trabajo y el ejercicio en bloques de 90 minutos seguidos de pausas activas se ha empleado desde hace tiempo como una t&eacute;cnica de productividad. Sin embargo, no se trata de un mecanismo de relojer&iacute;a, ya que pueden variar entre personas y seg&uacute;n las circunstancias. Pero ser conscientes de que estos ciclos de activaci&oacute;n existen nos puede ayudar para hacer m&aacute;s trabajo cuando nos encontremos activos, hacer una pausa cuando notemos el agotamiento, y buscar ayuda si, en su lugar, notamos que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos cansados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
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            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 20:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Estrés,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tiempo-tarda-cuerpo-recuperarse-dejas-fumar-organo-organo_1_13296479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9deebef2-1d2e-4b35-a8d2-0daf9a95d28f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tabaco causa millones de muertes al año en el mundo, pero la recuperación del organismo tras dejar de fumar es más rápida de lo que se piensa</p><p class="subtitle">El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro </p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, el tabaco mata a <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/tobacco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos 7 millones de personas</a> al a&ntilde;o en todo el mundo, incluyendo 1,6 millones de fumadores pasivos expuestos al humo ajeno. En Espa&ntilde;a, el tabaco causa <a href="https://www.semfyc.es/actualidad/mas-de-50000-personas-mueren-al-ano-en-espana-por-el-tabaquismo-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca de 50.000 muertes anuales</a>, lo que lo convierte en la primera causa de muerte evitable del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El consumo de tabaco est&aacute; relacionado causalmente con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35816897/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 35 enfermedades</a>, y la esperanza de vida de un fumador es, en promedio, al menos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38329816/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12 a&ntilde;os menor</a> que la de quien nunca ha fumado. Seg&uacute;n la <a href="https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&amp;c=INESeccion_C&amp;cid=1259926698156&amp;p=%5C&amp;pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout&amp;param1=PYSDetalle&amp;param3=1259924822888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Salud de Espa&ntilde;a</a>, el 20,2% de los hombres y el 13,3% de las mujeres fuman a diario, aunque se detecta un descenso en la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que nos planteamos, por tanto, es si los da&ntilde;os producidos por el tabaco son permanentes, o si por el contrario nuestro organismo se puede recuperar una vez se deja de fumar, y cu&aacute;nto tiempo es necesario.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hay en el humo del tabaco y por qu&eacute; da&ntilde;a el organismo</h2><p class="article-text">
        El humo del tabaco contiene m&aacute;s de 7.000 sustancias qu&iacute;micas, de las cuales, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3084482/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos 70 son carcin&oacute;genas</a> conocidas. Tres grupos son especialmente relevantes para entender el da&ntilde;o. La nicotina, la sustancia adictiva, provoca vasoconstricci&oacute;n y eleva la presi&oacute;n arterial cada vez que se inhala. El mon&oacute;xido de carbono se une a la hemoglobina con m&aacute;s afinidad que el ox&iacute;geno, reduciendo la capacidad de la sangre para transportarlo. El alquitr&aacute;n, junto con las part&iacute;culas s&oacute;lidas del humo, se deposita en las v&iacute;as respiratorias, donde inflama los tejidos y da&ntilde;a directamente el ADN de las c&eacute;lulas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el da&ntilde;o m&aacute;s desconocido del tabaco no es a los pulmones, como se cree, sino al sistema vascular, algo que explica la doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de Servicio de Endocrinolog&iacute;a del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja: &ldquo;Uno de los efectos m&aacute;s importantes es el deterioro de los vasos sangu&iacute;neos. La nicotina y otras sustancias t&oacute;xicas del humo favorecen la vasoconstricci&oacute;n, aumentan la presi&oacute;n arterial y da&ntilde;an el endotelio, que es la capa interna de las arterias. Esto repercute directamente en &oacute;rganos como el coraz&oacute;n, el cerebro, el ri&ntilde;&oacute;n o las extremidades&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El da&ntilde;o del humo del tabaco, &oacute;rgano a &oacute;rgano</h2><p class="article-text">
        Como v&iacute;a de entrada, el pulm&oacute;n es el &oacute;rgano m&aacute;s directamente expuesto a los da&ntilde;os del humo. &ldquo;El tabaco provoca una inflamaci&oacute;n continua de las v&iacute;as respiratorias y un deterioro progresivo del tejido pulmonar. El humo da&ntilde;a los mecanismos naturales de limpieza de la v&iacute;a a&eacute;rea, incluidos los cilios, lo que aumenta el riesgo de infecciones como bronquitis o neumon&iacute;as&rdquo;, explica el doctor Pablo Turri&oacute;n, director m&eacute;dico del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja y especialista en medicina intensiva. 
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica (EPOC) es uno de los da&ntilde;os m&aacute;s frecuentes. &ldquo;Los bronquios se estrechan de forma persistente y el pulm&oacute;n pierde capacidad para mover el aire con normalidad, especialmente para expulsarlo&rdquo;, aclara el doctor Turri&oacute;n. La mayor&iacute;a de los casos de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n est&aacute;n directamente vinculados al tabaco.
    </p><p class="article-text">
        El sistema cardiovascular es el segundo gran afectado. Azc&aacute;rate detalla que &ldquo;fumar favorece la formaci&oacute;n de placas de ateroma dentro de las arterias, aumenta la tendencia a formar trombos y reduce la capacidad de los vasos sangu&iacute;neos para adaptarse correctamente al flujo sangu&iacute;neo&rdquo;. Esto eleva el riesgo de infarto, ictus y enfermedad vascular perif&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Hay un impacto metab&oacute;lico y hormonal que es menos conocido pero igualmente relevante. &ldquo;Fumar influye sobre el metabolismo y la regulaci&oacute;n hormonal. Se ha relacionado con un mayor riesgo de resistencia a la insulina y diabetes tipo 2, especialmente cuando existe obesidad abdominal&rdquo;, explica Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        La doctora tambi&eacute;n desmonta un mito extendido: &ldquo;Muchas personas creen err&oacute;neamente que fumar controla el peso, pero en realidad el tabaco favorece una distribuci&oacute;n m&aacute;s perjudicial de la grasa corporal, especialmente a nivel abdominal, y empeora la sensibilidad a la insulina&rdquo;. A esto se suman la osteoporosis, la p&eacute;rdida progresiva de masa muscular, y efectos sobre la fertilidad, la menopausia (que se adelanta) y la funci&oacute;n tiroidea.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al c&aacute;ncer, Azc&aacute;rate explica que el riesgo va mucho m&aacute;s all&aacute; del pulm&oacute;n: &ldquo;El humo del tabaco contiene numerosas sustancias carcin&oacute;genas que circulan por todo el organismo. Existe relaci&oacute;n demostrada con tumores de vejiga, p&aacute;ncreas, ri&ntilde;&oacute;n, laringe, es&oacute;fago, colon o cavidad oral. En algunos casos, adem&aacute;s, fumar empeora la respuesta a determinados tratamientos oncol&oacute;gicos y dificulta la recuperaci&oacute;n tras cirug&iacute;a o quimioterapia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El orden de recuperaci&oacute;n de los &oacute;rganos al dejar de fumar</h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que el cuerpo empieza a repararse casi de inmediato. &ldquo;La recuperaci&oacute;n comienza muy pronto despu&eacute;s de abandonar el tabaco&rdquo;, afirma la doctora Azc&aacute;rate. &ldquo;En las primeras horas, descienden la frecuencia cardiaca y algunos efectos vasoconstrictores de la nicotina&rdquo;, a&ntilde;ade. Turri&oacute;n confirma esa inmediatez desde la perspectiva respiratoria: &ldquo;La recuperaci&oacute;n comienza pr&aacute;cticamente desde las primeras horas despu&eacute;s del &uacute;ltimo cigarrillo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros d&iacute;as son los m&aacute;s dif&iacute;ciles desde el punto de vista subjetivo. Turri&oacute;n explica que &ldquo;es habitual notar s&iacute;ntomas relacionados con la abstinencia, como irritabilidad, aumento del apetito, nerviosismo, dificultad para concentrarse o alteraciones del sue&ntilde;o&rdquo;. A nivel respiratorio, &ldquo;muchos pacientes refieren m&aacute;s tos o m&aacute;s mucosidad durante las primeras semanas. Esto no siempre es negativo, en ocasiones refleja que la v&iacute;a a&eacute;rea empieza a recuperar parte de su capacidad de limpieza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de las primeras semanas llegan mejoras m&aacute;s perceptibles: &ldquo;Suele mejorar la sensaci&oacute;n de ahogo al caminar o subir escaleras. Tambi&eacute;n se recuperan progresivamente el olfato y el gusto&rdquo;, se&ntilde;ala Turri&oacute;n. En los meses siguientes, ambos especialistas coinciden en que disminuye la inflamaci&oacute;n de fondo. Azc&aacute;rate habla de una &ldquo;mejora progresiva de la funci&oacute;n circulatoria&rdquo; y un descenso del &ldquo;estado inflamatorio que el tabaquismo mantiene activo en el organismo&rdquo;, mientras que Turri&oacute;n confirma que &ldquo;disminuye la inflamaci&oacute;n bronquial y se reduce el riesgo de infecciones respiratorias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se puede cuantificar con exactitud, ya que depende de cada persona, a medio y largo plazo, hay una reducci&oacute;n medible del riesgo de las enfermedades m&aacute;s graves. &ldquo;A nivel cardiovascular, dejar de fumar reduce de forma significativa el riesgo de infarto e ictus con el paso de los a&ntilde;os&rdquo;, indica Azc&aacute;rate. 
    </p><p class="article-text">
        Turri&oacute;n a&ntilde;ade que en pacientes con EPOC, &ldquo;abandonar el tabaco es la medida m&aacute;s eficaz para ralentizar la progresi&oacute;n de la enfermedad&rdquo;, aunque matiza que &ldquo;si ya existe da&ntilde;o estructural avanzado, como enfisema, no siempre se recupera todo lo perdido, pero s&iacute; se puede evitar que el pulm&oacute;n siga deterior&aacute;ndose al mismo ritmo&rdquo;. Con los a&ntilde;os, tambi&eacute;n &ldquo;disminuye progresivamente el riesgo de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n y de otras enfermedades cardiovasculares&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o del tabaco es acumulativo, y cuanto m&aacute;s a&ntilde;os se fume, m&aacute;s lenta ser&aacute; la recuperaci&oacute;n. &ldquo;Cuando el consumo se ha mantenido durante d&eacute;cadas pueden persistir secuelas permanentes, especialmente si ya existe enfermedad pulmonar, da&ntilde;o vascular avanzado o antecedentes oncol&oacute;gicos&rdquo;, explica la doctora Azc&aacute;rate. Pero eso no es un motivo para seguir fumando. &ldquo;Nunca es tarde para dejar de fumar, pero cuanto antes se haga, mayor es el beneficio&rdquo;, afirma Turri&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Vapear no es respirar aire limpio</h2><p class="article-text">
        Hay fumadores que recurren a alternativas como los cigarrillos electr&oacute;nicos, pensando en mitigar los da&ntilde;os, pero algunos riesgos permanecen. &ldquo;No son inocuos&rdquo;, afirma el doctor Turri&oacute;n. &ldquo;Estos dispositivos contienen sustancias irritantes que pueden producir inflamaci&oacute;n en las v&iacute;as respiratorias. El aerosol que se inhala puede contener nicotina, part&iacute;culas finas, compuestos qu&iacute;micos procedentes de los saborizantes y otras sustancias potencialmente da&ntilde;inas&rdquo;. Esto hace que algunos usuarios presenten &ldquo;tos, sequedad de garganta, sensaci&oacute;n de opresi&oacute;n tor&aacute;cica, sibilancias o empeoramiento de s&iacute;ntomas respiratorios previos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El impacto de estos productos alternativos es especialmente grave en los m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;En consulta vemos casos de pacientes que nunca hab&iacute;an fumado tabaco convencional y que han desarrollado una dependencia a la nicotina a trav&eacute;s del vapeo, favorecida por una falsa percepci&oacute;n de bajo riesgo&rdquo;, dice Turri&oacute;n, pero el mensaje es claro: &ldquo;Vapear no equivale a respirar aire limpio. No hay ning&uacute;n beneficio que justifique iniciar su consumo&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tiempo-tarda-cuerpo-recuperarse-dejas-fumar-organo-organo_1_13296479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 20:27:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tabaco,Salud,Prevención,Cáncer de pulmón,Cáncer,Problemas cardiovasculares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pérdida del olfato: una señal que puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas en el envejecimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/perdida-olfato-senal-ayudar-prevenir-enfermedades-neurodegenerativas-envejecimiento_1_13249281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b8ee6d-ef7e-465f-85ee-01381b98eb1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143816.jpg" width="1280" height="720" alt="El olfato y la prevención de las enfermedades neurodegenerativas en el envejecimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las neuronas olfativas son especialmente sensibles dentro de nuestro sistema nervioso, eso las convierte en una señal de alarma para prevenir y quizá tratar enfermedades neurológicas</p><p class="subtitle">El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de un mill&oacute;n de personas en Espa&ntilde;a conviven con alguna enfermedad neurodegenerativa, seg&uacute;n la <a href="https://sid-inico.usal.es/noticias/mas-de-un-millon-de-personas-tienen-alguna-enfermedad-neurodegenerativa-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alianza Espa&ntilde;ola de Enfermedades Neurodegenerativas</a>. El Alzheimer, con alrededor de 800.000 diagn&oacute;sticos, y el Parkinson, con entre 150.000 y 300.000 afectados, son las m&aacute;s frecuentes, y se prev&eacute; que la poblaci&oacute;n global con demencia pr&aacute;cticamente se triplique en 2050. 
    </p><p class="article-text">
        Son enfermedades que avanzan de forma silenciosa durante a&ntilde;os antes de que aparezcan los s&iacute;ntomas que llevan a la consulta. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, varias investigaciones cient&iacute;ficas han identificado una se&ntilde;al que puede aparecer mucho antes: la p&eacute;rdida del olfato.
    </p><h2 class="article-text">Los sentidos que perdemos antes de saber que los perdemos</h2><p class="article-text">
        Una persona mayor que sufre de temblores puede ir a la consulta para saber si padece la enfermedad de Parkinson, o comprobar si tiene un diagn&oacute;stico de demencia cuando los olvidos cotidianos se vuelven m&aacute;s frecuentes. Pero mucho antes, esos pacientes han podido experimentar una p&eacute;rdida o alteraci&oacute;n del olfato. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s llamativo es que muchas veces la alteraci&oacute;n olfativa es el s&iacute;ntoma m&aacute;s precoz. Estos pacientes, a&ntilde;os antes de desarrollar s&iacute;ntomas de Parkinson o Alzheimer, ya desarrollan la alteraci&oacute;n olfativa&rdquo;, dice la doctora Natalia Barbero, jefa de equipo territorial de Neurolog&iacute;a de HM Hospitales.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del olfato puede ser cuantitativa (todo tiene menos olor) o cualitativa, y esta segunda forma es especialmente interesante desde el punto de vista diagn&oacute;stico. &ldquo;Hay pacientes que no tienen una hiposmia [t&eacute;rmino t&eacute;cnico para la p&eacute;rdida del olfato], sino una dificultad para reconocer olores: huelen, tienen la percepci&oacute;n del olfato, pero no saben reconocer a qu&eacute; huelen&rdquo;, explica la doctora Barbero. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por ejemplo, perciben el olor del caf&eacute;, pero no saben asociar ese olor al caf&eacute;&rdquo;. Esta incapacidad de identificar olores que s&iacute; se perciben puede ser una de las se&ntilde;ales m&aacute;s precoces de alteraci&oacute;n en los circuitos nerviosos que conectan el bulbo olfatorio con el sistema l&iacute;mbico y el c&oacute;rtex prefrontal.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo del olfato con el Parkinson es el mejor documentado. El profesor Rafael Franco del CIBERNED en la Universidad de Barcelona es coautor de una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38607054/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica reciente</a> sobre estas se&ntilde;ales neurol&oacute;gicas, que confirma que la alteraci&oacute;n del olfato precede en a&ntilde;os a los s&iacute;ntomas motores del Parkinson, como los temblores. El mecanismo neuroqu&iacute;mico es bastante conocido: la alfa-sinucle&iacute;na, una prote&iacute;na que se pliega de forma an&oacute;mala en el Parkinson y se deposita primero en el bulbo olfatorio del cerebro antes de extenderse por otras regiones cerebrales.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; las neuronas olfativas son &uacute;nicas</h2><p class="article-text">
        El sistema olfativo tiene propiedades que no comparte ninguna otra parte del sistema nervioso, y que lo convierten en objeto de estudio especial para la neurolog&iacute;a. &ldquo;Son neuronas expuestas al exterior: sus dendritas llegan hasta la superficie de la mucosa nasal. Son neuronas del sistema nervioso que miran directamente al ambiente exterior&rdquo;, explica el profesor Franco.
    </p><p class="article-text">
        Esa exposici&oacute;n al mundo tiene una explicaci&oacute;n en la evoluci&oacute;n de nuestra especie y de otros mam&iacute;feros. &ldquo;Otra caracter&iacute;stica muy importante es que son neuronas que se regeneran durante la vida adulta&rdquo;, se&ntilde;ala Franco. &ldquo;La regeneraci&oacute;n es a partir de c&eacute;lulas madre del epitelio olfativo. Esto tiene sentido porque est&aacute;n en una zona expuesta a virus, t&oacute;xicos, inflamaci&oacute;n y da&ntilde;o mec&aacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Que las neuronas olfativas sean capaces de regenerarse es algo excepcional: la mayor parte de las neuronas del sistema nervioso central adulto no se reemplazan cuando mueren. Esta capacidad abre posibilidades para el campo de la neurolog&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; tienen estas neuronas que otras no tienen? &iquest;Se puede aprender de ellas para regenerar circuitos da&ntilde;ados por la enfermedad?
    </p><p class="article-text">
        Franco subraya adem&aacute;s que los receptores olfativos no est&aacute;n solo en la nariz: &ldquo;Los receptores olfativos, que est&aacute;n en neuronas del sistema olfativo, est&aacute;n tambi&eacute;n en otras partes del cuerpo humano: en ri&ntilde;&oacute;n, pr&oacute;stata o intestino, entre otros. Se supone que estos receptores en esos &oacute;rganos reconocen mol&eacute;culas distintas a las que producen olor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No se conoce todav&iacute;a con exactitud qu&eacute; hacen esos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29897292/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">receptores en &oacute;rganos que no son la nariz</a>, pero el que est&eacute;n presentes indica que el sistema olfativo tiene funciones m&aacute;s amplias de lo que se cre&iacute;a, y pueden tener que ver con c&oacute;mo se reconocen las c&eacute;lulas del organismo entre s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El olfato como herramienta de diagn&oacute;stico precoz</h2><p class="article-text">
        Si la p&eacute;rdida del olfato puede preceder al Parkinson, la pregunta es si puede usarse como herramienta de diagn&oacute;stico temprano, pero la doctora Barbero pide cautela: &ldquo;Hay que ser muy prudente, porque la p&eacute;rdida del olfato es un s&iacute;ntoma muy inespec&iacute;fico. Puede aparecer por el envejecimiento normal, por una infecci&oacute;n respiratoria, sinusitis, tabaquismo, o por el COVID. No todos los pacientes que desarrollan una alteraci&oacute;n del olfato van a desarrollar enfermedades degenerativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n trabaja precisamente en encontrar marcadores adicionales que, combinados con la alteraci&oacute;n del olfato, permitan identificar qu&eacute; personas est&aacute;n en riesgo real. Franco cita un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41467596/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis reciente</a> que confirma la relaci&oacute;n entre alteraci&oacute;n olfativa y el diagn&oacute;stico temprano de Parkinson, pero reconoce que el camino hacia un test de cribado fiable todav&iacute;a es largo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el olfato, y no la p&eacute;rdida de &eacute;l, puede ayudar. Joy Milne, una enfermera escocesa con hiperosmia (un olfato excepcionalmente bueno) fue capaz de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6487537/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detectar el olor caracter&iacute;stico del Parkinson</a> en su marido a&ntilde;os antes del diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si el Parkinson tiene olor, hay que identificar la mol&eacute;cula que huele a Parkinson&rdquo;, se&ntilde;ala Franco. &ldquo;Y los que huelen mejor que los humanos son los perros&rdquo;. En efecto, un <a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/1877718X251342485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a> ha mostrado que los perros entrenados pueden detectar el olor del Parkinson, lo que podr&iacute;a abrir una v&iacute;a completamente nueva para el diagn&oacute;stico precoz.
    </p><h2 class="article-text">El posible riesgo neurol&oacute;gico de la perdida de olfato </h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del olfato fue uno de los s&iacute;ntomas m&aacute;s frecuentes del COVID-19, y durante la pandemia surgi&oacute; la pregunta de si podr&iacute;a tener <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12464792/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias neurol&oacute;gicas a largo plazo</a>. Seg&uacute;n el profesor Franco, &ldquo;hay mucha controversia, pero no parece que haya un pico de enfermedades neurodegenerativas post-COVID. Yo no creo que el COVID produzca alteraciones permanentes serias a nivel neurol&oacute;gico en la mayor&iacute;a de los casos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Barbero a&ntilde;ade un matiz interesante: la capacidad de regeneraci&oacute;n de las neuronas olfativas hace que la recuperaci&oacute;n del olfato tras el COVID sea posible en muchos pacientes, aunque no en todos. Lo que el COVID ha puesto sobre la mesa, de forma involuntaria, es el inter&eacute;s por la regeneraci&oacute;n neuronal olfativa como modelo para entender c&oacute;mo el sistema nervioso podr&iacute;a repararse a s&iacute; mismo en otros contextos.
    </p><p class="article-text">
        Con la evidencia actual, no se puede usar la p&eacute;rdida de olfato por s&iacute; sola en un test diagn&oacute;stico de enfermedades neurol&oacute;gicas, pero s&iacute; es algo que hay que tomarse en serio, especialmente en personas mayores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema olfatorio tiene conexiones directas con zonas cerebrales implicadas tanto en la memoria como en la emoci&oacute;n y en el movimiento&rdquo;, explica la doctora Barbero. &ldquo;Es un s&iacute;ntoma que hay que analizar con cautela&rdquo;. La especialista recomienda y ponerlo en conocimiento del m&eacute;dico, especialmente si se acompa&ntilde;a de otros cambios en el estado de &aacute;nimo, fatiga, alteraciones del sue&ntilde;o o rigidez muscular.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la p&eacute;rdida del sentido del olfato, la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10454199/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenci&oacute;n</a> de las enfermedades neurodegenerativas depende de los mismos factores que protegen la salud en general: ejercicio f&iacute;sico regular, control de la dieta, la presi&oacute;n arterial, el colesterol y la glucemia, adem&aacute;s de la estimulaci&oacute;n cognitiva, como leer, aprender idiomas, o mantener relaciones sociales activas.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del olfato no es como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de audici&oacute;n</a>, ya que esta produce un aislamiento social que priva al cerebro de estimulaci&oacute;n, acelerando el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/audiologa-explica-indicios-perdida-auditiva-no-debes-ignorar-primeros-signos-suelen-sutiles-xp_1_13059120.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deterioro cognitivo</a>. La p&eacute;rdida del olfato, m&aacute;s como un trastorno que tratar como prevenci&oacute;n, tiene valor como se&ntilde;al de alarma y para agendar una visita con el especialista.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
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            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/perdida-olfato-senal-ayudar-prevenir-enfermedades-neurodegenerativas-envejecimiento_1_13249281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 21:14:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pérdida del olfato: una señal que puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas en el envejecimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurología,Enfermedades mentales,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f09b046-fc37-4022-be23-74f401149934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño es mucho más que descansar, es una parte imprescindible de los ciclos de secreción de hormonas que hacen que nuestro metabolismo funcione correctamente</p><p class="subtitle">Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo </p></div><p class="article-text">
        Hay un momento cada noche, generalmente en la primera mitad del sue&ntilde;o, en que el cerebro activa un interruptor que ordena al cuerpo hacer todo eso que deseamos: hacer crecer el m&uacute;sculo, quemar la grasa almacenada, consolidar los recuerdos y lo aprendido durante el d&iacute;a, y preparar el terreno para que el d&iacute;a siguiente funcionemos mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Ese interruptor es la hormona del crecimiento (Growth Hormone, en ingl&eacute;s, o GH) y, si no se activa, porque nuestro sue&ntilde;o es deficiente, perdemos la mayor&iacute;a de sus beneficios. Los &uacute;ltimos estudios cient&iacute;ficos sobre este mecanismo han revelado lo importante que es para nuestra salud.
    </p><h2 class="article-text">El circuito que controla la reparaci&oacute;n del cuerpo</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo estudio de la Universidad de Berkeley, publicado en la prestigiosa revista <em>Cell </em>el a&ntilde;o pasado, <a href="https://doi.org/10.1016/j.cell.2025.05.039" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identific&oacute; el circuito neuronal</a> que regula la liberaci&oacute;n de hormona del crecimiento durante el sue&ntilde;o. El centro de control est&aacute; en el hipot&aacute;lamo, una parte del cerebro profundo que compartimos con todos los mam&iacute;feros. All&iacute;, dos grupos de neuronas especializadas act&uacute;an como acelerador y freno para la hormona del crecimiento. Un grupo de neuronas liberan GHRH (hormona liberadora de GH), mientras que otras segregan somatostatina para inhibirla. Este sistema regula la curva de hormona de crecimiento a lo largo del d&iacute;a y la noche.
    </p><p class="article-text">
        Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia y miembro del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o y del centro de investigaci&oacute;n CIBERfes, explica c&oacute;mo la hormona del crecimiento no sigue un ritmo circadiano en sentido estricto, sino que depende directamente del sue&ntilde;o: &ldquo;Si t&uacute; duermes la siesta durante el d&iacute;a y esa siesta entra a las fases profundas del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n secretas la hormona del crecimiento. Pero si te privan del sue&ntilde;o, no secretas la hormona del crecimiento&rdquo;. En otras palabras, necesitamos dormir bien para que la hormona del crecimiento haga su trabajo. 
    </p><h2 class="article-text">La hormona de crecimiento m&aacute;s all&aacute; del desarrollo infantil</h2><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento se conoce sobre todo por sus implicaciones en pediatr&iacute;a. Es la responsable de que los huesos largos crezcan y, cuando falta, los ni&ntilde;os no llegan a alcanzar la altura que les corresponde. Sin embargo, en los adultos, una vez cerrados los cart&iacute;lagos de crecimiento, esta hormona tiene una funci&oacute;n indispensable para regular el metabolismo y la regeneraci&oacute;n de los tejidos. &ldquo;Participa en la reparaci&oacute;n de tejidos, el mantenimiento de la masa muscular y el metabolismo&rdquo;, se&ntilde;ala la doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de Servicio de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento tiene tres efectos metab&oacute;licos principales: es anab&oacute;lica (favorece la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas y el mantenimiento de la masa muscular), lipol&iacute;tica (promueve la movilizaci&oacute;n de grasa como fuente de energ&iacute;a) y diabet&oacute;gena (eleva la glucosa en sangre en el corto plazo para proporcionar combustible a los tejidos en reparaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo puede estar en un estado de actividad, con el cortisol elevado, con desgaste de tejidos; o en un estado de reparaci&oacute;n, pero no las dos cosas a la vez. Durante la noche, mientras duerme, el organismo aprovecha ese entorno hormonal que produce el sue&ntilde;o para hacer el mantenimiento de los da&ntilde;os y el desgaste que se producen durante el d&iacute;a. Pero los nuevos descubrimientos que han identificado los circuitos cerebrales que regulan este ciclo indican que hay algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento no solo reconstruye m&uacute;sculo y hueso, sino que, al activar el <em>locus coeruleus</em> en el cerebro puede aumentar el nivel de alerta, la concentraci&oacute;n y el rendimiento mental al despertar al d&iacute;a siguiente. 
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la mala calidad de sue&ntilde;o para las hormonas</h2><p class="article-text">
        Si el sue&ntilde;o profundo es la se&ntilde;al para que la hormona del crecimiento haga su trabajo, la privaci&oacute;n del sue&ntilde;o o su fragmentaci&oacute;n tienen consecuencias directas y muy negativas sobre nuestro metabolismo. &ldquo;Cuando una persona duerme mal durante semanas o meses, puede notar m&aacute;s cansancio, peor recuperaci&oacute;n muscular, dificultad para concentrarse, m&aacute;s apetito o peor control del peso y de la glucosa&rdquo;, confirma la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        Sin sue&ntilde;o profundo no hay pico de hormona del crecimiento, lo que afecta a la reparaci&oacute;n muscular y el metabolismo de las grasas, es decir, acumulamos grasa y perdemos masa muscular. Pero, adem&aacute;s, la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o hace que disminuya la sensibilidad a la insulina, lo que eleva el riesgo de diabetes tipo 2, altera las hormonas del hambre (aumenta la grelina y reduce la leptina, produciendo m&aacute;s apetito durante el d&iacute;a y mayor preferencia por alimentos cal&oacute;ricos) y mantiene el cortisol elevado cuando deber&iacute;a descender para dejarnos dormir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el sue&ntilde;o es insuficiente o muy irregular, el organismo puede mantenerse m&aacute;s activado incluso por la noche. Esto se traduce en cansancio durante el d&iacute;a, sensaci&oacute;n de tensi&oacute;n y peor descanso&rdquo;, explica la endocrin&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        La edad tambi&eacute;n influye en la hormona del crecimiento y el sue&ntilde;o, pero a&uacute;n no est&aacute; claro en qu&eacute; direcci&oacute;n. &ldquo;Con la edad se produce la somatopausia, que significa que la hormona del crecimiento va disminuyendo su secreci&oacute;n&rdquo;, advierte Rol de Lama. &ldquo;En paralelo, en las personas mayores disminuye el sue&ntilde;o de ondas lentas. Algunos autores han apuntado a la posibilidad de que sea esa disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o de ondas lentas la responsable de que disminuya la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; inyectarse GH es una mala idea</h2><p class="article-text">
        La hormona de crecimiento tambi&eacute;n es conocida en el mundo del culturismo, ya que se utiliza para aumentar la masa muscular. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tambi&eacute;n han aparecido secretagogos, compuestos que ayudan a que se segregue m&aacute;s GH, pero estos &ldquo;atajos&rdquo; no sustituyen dormir bien, y no est&aacute;n libres de riesgos. &ldquo;En personas sanas, utilizar hormona de crecimiento o secretagogos para ganar m&uacute;sculo, mejorar el rendimiento deportivo, acelerar la recuperaci&oacute;n o intentar frenar el envejecimiento no est&aacute; recomendado. Puede provocar retenci&oacute;n de l&iacute;quidos, hinchaz&oacute;n, dolor en articulaciones y m&uacute;sculos, s&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano, aumento de la glucosa y mayor riesgo de resistencia a la insulina o diabetes&rdquo;, advierte la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Berkeley a&ntilde;ade otro riesgo: como la GH ex&oacute;gena activa el <em>locus coeruleus</em>, esto puede alterar el propio equilibrio sue&ntilde;o-vigilia. La hormona no mejora el sue&ntilde;o, al contrario, en concentraciones excesivas puede perturbarlo. &ldquo;La GH no es una mol&eacute;cula inductora del sue&ntilde;o. El sue&ntilde;o induce la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento, pero no al rev&eacute;s&rdquo;, corrobora Rol de Lama.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo aprovechar el pico nocturno de hormona de crecimiento</h2><p class="article-text">
        La palanca m&aacute;s eficaz, y la &uacute;nica sin efectos secundarios, para optimizar nuestra hormona de crecimiento es mejorar nuestro sue&ntilde;o profundo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Respetar 7-9 horas de sue&ntilde;o: el sue&ntilde;o de ondas lentas (fase N3) se concentra especialmente en la primera mitad de la noche. Acortar el tiempo de sue&ntilde;o reduce esta fase.</li>
                                    <li>Mantener horarios regulares: el hipot&aacute;lamo sincroniza la secreci&oacute;n de GHRH con el ciclo sue&ntilde;o-vigilia. Los horarios de sue&ntilde;o irregulares, como el jet lag social del fin de semana, reducen la cantidad y calidad del sue&ntilde;o de ondas lentas.</li>
                                    <li>Ejercicio de fuerza por la tarde: el entrenamiento de fuerza es uno de los est&iacute;mulos m&aacute;s potentes para la secreci&oacute;n de GH, y sus efectos se potencian cuando se entrena por la tarde, pero no antes de dormir, ya que puede interferir con sue&ntilde;o.</li>
                                    <li>Eliminar los postres despu&eacute;s de la cena: la hiperglucemia que produce el az&uacute;car inhibe la secreci&oacute;n de GH al estimular la somatostatina. Una cena ligera, con prote&iacute;na y grasas saludables, prepara el organismo para el pico nocturno.</li>
                                    <li>Evitar el alcohol: el alcohol suprime el sue&ntilde;o de ondas lentas incluso en dosis moderadas, reduciendo directamente la ventana de secreci&oacute;n de GH.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud,Descanso,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estas son las señales de que no comes la suficiente cantidad de proteínas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/son-senales-no-comes-suficiente-cantidad-proteinas_1_13283225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc94961d-5d8a-46aa-84b4-ab2beb2ff58d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Señales de que no comes suficientes proteínas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas personas consumen menos proteínas de las que su cuerpo necesita: "La necesidad de proteínas viene determinada por el peso corporal, el nivel de actividad física y la edad"</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas son, junto con el agua, el componente m&aacute;s abundante del cuerpo humano. Forman la estructura de m&uacute;sculos, huesos, piel, cabello y u&ntilde;as. Son el material del que est&aacute;n hechas las enzimas necesarias para todas las reacciones bioqu&iacute;micas, las hormonas que regulan el metabolismo, los anticuerpos que defienden nuestro organismo y las mol&eacute;culas que transportan ox&iacute;geno y nutrientes a nuestras c&eacute;lulas. Sin un aporte suficiente de prote&iacute;nas de la dieta, todo ese sistema se deteriora. 
    </p><h2 class="article-text">Las prote&iacute;nas, el componente fundamental de la dieta</h2><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas son mol&eacute;culas grandes que est&aacute;n compuestas por cadenas de amino&aacute;cidos, mol&eacute;culas m&aacute;s cortas. De los 20 amino&aacute;cidos que el cuerpo utiliza, nueve son esenciales: el organismo no puede sintetizarlos y solo puede obtenerlos de los alimentos. Cuando la dieta no aporta suficiente cantidad o calidad de prote&iacute;nas, el cuerpo recurre a degradar su propia masa muscular para obtener esos amino&aacute;cidos. Esto se llama catabolismo, y es el mecanismo de emergencia que el organismo activa cuando no tiene suficiente materia prima para regenerar la piel, el h&iacute;gado o los huesos, por ejemplo. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas m&aacute;s vulnerables al d&eacute;ficit de prote&iacute;nas son las mayores de 65 a&ntilde;os (con mayor riesgo de sarcopenia, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/debe-cambiar-forma-alimentarnos-edad_1_10900448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de masa muscular</a>), las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres en la menopausia</a>, las embarazadas y lactantes, los ni&ntilde;os en crecimiento, los enfermos cr&oacute;nicos y las personas con enfermedades que producen catabolismo. 
    </p><p class="article-text">
        La doctora Rosa Mirete L&oacute;pez, especialista en endocrinolog&iacute;a y nutrici&oacute;n en la cl&iacute;nica ENEA, se&ntilde;ala que &ldquo;la necesidad de prote&iacute;nas viene determinada por el peso corporal, el nivel de actividad f&iacute;sica y la edad, independientemente del sexo. En la menopausia vemos una alteraci&oacute;n de la composici&oacute;n corporal, con un aumento de masa grasa y una disminuci&oacute;n de masa magra y fuerza muscular&rdquo;. En esa etapa, un aporte adecuado de prote&iacute;nas (y el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/envejecimiento-ejercicios-fuerza-entrenamiento_1_11630289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio de fuerza</a>) previene el catabolismo muscular que produce la ca&iacute;da en picado de los estr&oacute;genos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas más vulnerables al déficit de proteínas son las mayores de 65 años, las mujeres en la menopausia, las embarazadas y lactantes, los niños en crecimiento, los enfermos crónicos y las personas con enfermedades que producen catabolismo </p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuando las recomendaciones de prote&iacute;nas se quedaron cortas</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la referencia oficial para adultos sanos fue 0,8 gramos de prote&iacute;na por kilo de peso corporal y d&iacute;a, establecida por la OMS y el Instituto de Medicina de Estados Unidos sobre la base de estudios de balance de nitr&oacute;geno. El m&eacute;todo med&iacute;a la diferencia entre el nitr&oacute;geno ingerido (procedente de prote&iacute;nas) y el excretado, buscando el umbral m&iacute;nimo para mantener el equilibrio. Pero este m&eacute;todo de medida ten&iacute;a limitaciones importantes y sobreestimaba la eficiencia con que el cuerpo absorb&iacute;a las prote&iacute;nas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la d&eacute;cada de 2000, se empez&oacute; a usar la t&eacute;cnica IAAO (oxidaci&oacute;n de amino&aacute;cidos indicadores) como m&eacute;todo de referencia. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37573015/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2023</a> hall&oacute; que los requerimientos medidos resultaron bastante superiores a las recomendaciones oficiales actuales. La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4997405/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaci&oacute;n basada en el m&eacute;todo IAAO</a> sit&uacute;a las necesidades reales de adultos en torno a 1,2 g/kg/d&iacute;a, un 40% m&aacute;s que la cifra oficial, sin diferencias entre hombres y mujeres. La doctora Mirete establece un rango para adultos activos entre 0,8 y 1,2 g/kg/d&iacute;a, repartidas en tres ingestas.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Almendros, nutricionista cl&iacute;nica en la Cl&iacute;nica Amaro y Castillo, trabaja habitualmente con umbrales superiores a los oficiales: &ldquo;Normalmente con mis pacientes es muy raro que yo trabaje con menos de 1,5 o 1,6 gramos por kilo de peso y d&iacute;a. Una cantidad de 1,5 gramos es, por ejemplo, para una mujer que va a pilates dos d&iacute;as a la semana. Pero en el momento en que se hagan tres d&iacute;as a la semana de gimnasio, ya se deber&iacute;a estar trabajando con 1,8 gramos&rdquo;. No obstante, lo recomendable es siempre consultar cada caso con un especialista.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de que el aporte es insuficiente</h2><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit de prote&iacute;nas en la dieta se manifiesta con terribles s&iacute;ntomas en los pa&iacute;ses que atraviesan hambrunas, pero en el mundo desarrollado las se&ntilde;ales son m&aacute;s sutiles. 
    </p><p class="article-text">
        La doctora Mirete describe el espectro cl&iacute;nico: &ldquo;Los s&iacute;ntomas y signos de d&eacute;ficit proteico son inespec&iacute;ficos y dependen tambi&eacute;n de si se acompa&ntilde;a de otros d&eacute;ficits de nutrientes. Podemos encontrar desde delgadez con desnutrici&oacute;n, p&eacute;rdida de masa muscular con debilidad en los movimientos, fatiga y cansancio, aumento en la frecuencia de infecciones, alteraciones cut&aacute;neas y, en casos graves, edema&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los síntomas y signos de déficit proteico son inespecíficos y dependen también de si se acompaña de otros déficits de nutrientes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Rosa Mirete López</span>
                                        <span>—</span> especialista en endocrinología y nutrición
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos son algunas de las se&ntilde;ales de falta de prote&iacute;nas, de menor a mayor importancia: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fatiga y bajo rendimiento f&iacute;sico: es la se&ntilde;al m&aacute;s com&uacute;n en personas que hacen ejercicio, y la m&aacute;s ignorada porque tiene m&uacute;ltiples causas posibles. Cuando la prote&iacute;na es insuficiente, el cuerpo no puede reparar eficientemente el da&ntilde;o muscular producido por el esfuerzo, lo que alarga la recuperaci&oacute;n y reduce la capacidad de rendimiento en las sesiones siguientes.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de masa muscular y debilidad: el cuerpo degrada el m&uacute;sculo para obtener amino&aacute;cidos cuando el aporte de la dieta no cubre las necesidades. En personas que hacen ejercicio, puede manifestarse como estancamiento en el progreso. En personas sedentarias o mayores, como debilidad progresiva y dificultad para hacer tareas cotidianas.</li>
                                    <li>Mala cicatrizaci&oacute;n de heridas e infecciones frecuentes: el sistema inmune y la cicatrizaci&oacute;n dependen de la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas, por lo que es f&aacute;cil entender que un d&eacute;ficit mantenido se manifieste en &uacute;lceras o heridas que no se curan y mayor susceptibilidad a infecciones.</li>
                                    <li>Debilidad de piel, cabello y u&ntilde;as: son algunos de los tejidos que se renuevan con mayor rapidez y necesitan un constante aporte de prote&iacute;nas. Sin no llegan, el cabello se vuelve fr&aacute;gil y cae m&aacute;s, la piel pierde brillo y las u&ntilde;as se vuelven quebradizas. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">C&oacute;mo incluir suficiente prote&iacute;na en la dieta</h2><p class="article-text">
        Almendros se&ntilde;ala que la distribuci&oacute;n de la prote&iacute;na a lo largo del d&iacute;a importa tanto como la cantidad total: &ldquo;Nuestro cuerpo tiene una capacidad l&iacute;mite de absorci&oacute;n de prote&iacute;na por ingesta. Todo lo que comas en exceso no lo vas a poder absorber&rdquo;. Al mismo tiempo, hay unos m&iacute;nimos. Para que el cuerpo inicie el mecanismo de regeneraci&oacute;n de los tejidos hay una llave de arranque: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/leucina-aminoacido-necesitas-musculos-salud_1_10111337.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la leucina</a>. Es necesario tomar al menos tres gramos del amino&aacute;cido leucina por comida y para garantizarlo, la cantidad de prote&iacute;nas por comida deber&iacute;a rondar los 30 gramos, equivalente a unos 120 gramos de pechuga de pollo, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes con mayor densidad y calidad proteica son los alimentos de origen animal (huevos, pescado, carnes magras, l&aacute;cteos), que aportan todos los amino&aacute;cidos esenciales en proporciones adecuadas, pero no tienen por qu&eacute; ser la &uacute;nica fuente. La doctora Mirete recomienda por su parte que las prote&iacute;nas sean &ldquo;preferiblemente de origen vegetal (legumbres, frutos secos, semillas)&rdquo;, alimentos que pueden ayudar a cubrir las necesidades de amino&aacute;cidos esenciales sin depender completamente de fuentes animales.
    </p><p class="article-text">
        En general, los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/necesitas-batidos-alimentos-enriquecidos-proteinas_1_11410593.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batidos de prote&iacute;na y los alimentos enriquecidos</a> no son necesarios para la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n que puede cubrir sus necesidades con alimentos. Sin embargo, estos alimentos son &uacute;tiles en situaciones donde la ingesta diet&eacute;tica resulta dif&iacute;cil de alcanzar: personas mayores con poco apetito, atletas con requerimientos muy elevados de prote&iacute;nas o personas con dificultad para masticar o digerir prote&iacute;nas enteras.
    </p><p class="article-text">
        Cubrir las necesidades proteicas es la base de cualquier dieta, m&aacute;s que suplementos, requiere prestar atenci&oacute;n. Incluyendo en cada comida una fuente de prote&iacute;nas de calidad podemos asegurarnos ese total diario que proporcionar&aacute; a nuestro organismo los compuestos necesarios para reponer y reparar los tejidos, y protegernos de enfermedades.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/son-senales-no-comes-suficiente-cantidad-proteinas_1_13283225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 07:54:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Nutrición,Alimentación,Proteínas,Ejercicio físico,Salud]]></media:keywords>
    </item>
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