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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cómo construir un "colchón fisiológico" contra el estrés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/construir-colchon-fisiologico-estres_1_13590359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/730e2da0-cb33-4640-a518-87b2ce6c97ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y224.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo construir un &quot;colchón fisiológico&quot; contra el estrés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mismas situaciones de estrés pueden destruir a unas personas, mientras que otras las superan. La diferencia puede estar en los recursos de nuestro organismo para amortiguar sus efectos</p><p class="subtitle">15 formas de cuidar tu cerebro según los neurólogos</p></div><p class="article-text">
        Dos personas pueden tener el mismo trabajo, los mismos plazos imposibles que cumplir y el mismo jefe insoportable. Sin embargo, una desarrolla hipertensi&oacute;n, insomnio y un trastorno de ansiedad, mientras que la otra sufre, pero su salud no se resiente. Es sencillo atribuirlo al car&aacute;cter de cada una, pero la diferencia tiene mucho que ver con el 'colch&oacute;n', es decir, los recursos fisiol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales que amortiguan el impacto del estr&eacute;s en nuestra vida.
    </p><h2 class="article-text">El estr&eacute;s cr&oacute;nico es m&aacute;s que nervios</h2><p class="article-text">
        El estr&eacute;s agudo existe para salvarnos la vida. Cuando detectamos una amenaza, un sistema que nace en el cerebro llamado eje hipotal&aacute;mico-hipofisario-adrenal (HPA) dispara el cortisol y la adrenalina, las hormonas del estr&eacute;s, y moviliza la glucosa en sangre, al tiempo que aumenta la alerta en el cerebro y la visi&oacute;n se enfoca. Todo nos prepara para luchar o huir. Una vez resuelta la amenaza, el sistema se apaga y el cuerpo vuelve al estado de equilibrio. Pero si el problema es un informe que hay que presentar, el interruptor no se apaga nunca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s mantenido altera principalmente la regulaci&oacute;n del cortisol, una de las principales hormonas implicadas en la respuesta del estr&eacute;s. Esto afecta al metabolismo, favorece la grasa abdominal, altera los niveles de glucosa y contribuye al desarrollo de resistencia a la insulina&rdquo;, explica la doctora Mar&iacute;a Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez, jefa del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar. El da&ntilde;o no se detiene ah&iacute;. &ldquo;Tambi&eacute;n da&ntilde;a el sistema nervioso e inmunitario, favoreciendo problemas de memoria, concentraci&oacute;n, ansiedad, alteraciones del sue&ntilde;o y una mayor vulnerabilidad a determinadas infecciones&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos da&ntilde;os acumulados se denominan carga alost&aacute;tica en medicina, algo que se puede interpretar como &ldquo;desgaste&rdquo;. Es el precio que paga el organismo por mantener la respuesta de emergencia encendida durante meses o a&ntilde;os, y la factura se paga a&ntilde;os despu&eacute;s en forma de enfermedades cardiovasculares, bajada de defensas o alteraciones metab&oacute;licas.
    </p><h2 class="article-text">El modelo de amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n sobre el estr&eacute;s ha identificado a lo largo de los a&ntilde;os qu&eacute; factores pueden proteger al organismo de ese da&ntilde;o acumulado. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3901065/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo de&nbsp;</a><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3901065/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>stress buffering</em></a><em> </em>que surgi&oacute; en los a&ntilde;os 80&nbsp;(amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s) plantea que ciertos factores vitales no reducen el estr&eacute;s, pero act&uacute;an como amortiguadores entre el estresor y la respuesta fisiol&oacute;gica, reduciendo el impacto sobre el eje HPA.
    </p><p class="article-text">
        Esta amortiguaci&oacute;n se interpreta en la actualidad como resiliencia, &ldquo;la capacidad de afrontar situaciones estresantes o dif&iacute;ciles, de resolverlas y en cualquier caso adaptarse a ellas sin descompensarse personalmente&rdquo;, explica el doctor Luis Caballero Mart&iacute;nez, jefe del servicio de psiquiatr&iacute;a del Grupo HM. &ldquo;Siempre se tiende a pensar que eso es una cualidad del car&aacute;cter o el temperamento de algunas personas, pero depende de las experiencias previas, del conocimiento que tiene del problema a afrontar, del aprendizaje de estrategias que haya podido tener y, desde luego, del apoyo social&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre se tiende a pensar que eso es una cualidad del carácter o el temperamento de algunas personas, pero depende de las experiencias previas, del conocimiento que tiene del problema a afrontar, del aprendizaje de estrategias que haya podido tener y, desde luego, del apoyo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Caballero Martínez</span>
                                        <span>—</span> psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Las relaciones sociales, el amortiguador m&aacute;s potente</h2><p class="article-text">
        Las penas compartidas son menos penas, dice el refr&aacute;n, y la literatura cient&iacute;fica le da la raz&oacute;n. El apoyo de las personas que nos rodean es el factor que aparece m&aacute;s citado en la literatura cient&iacute;fica como protector frente al estr&eacute;s cr&oacute;nico. Una&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.717164" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 23 metaan&aacute;lisis</a>&nbsp;de 2021 concluye que la evidencia es &ldquo;altamente consistente&rdquo; entre el apoyo social y reducci&oacute;n de la mortalidad y la enfermedad. El trabajo tambi&eacute;n identifica los mecanismos por los que el apoyo social act&uacute;a, ya que inhibe la activaci&oacute;n defensiva del eje HPA y del sistema nervioso aut&oacute;nomo, y regula la respuesta del sistema inmune.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El apoyo social no es una cualidad estrictamente personal, aunque tiene un componente personal muy importante. Los entornos, desde luego, son muy determinantes para que una persona sea suficientemente resiliente&rdquo;, coincide el doctor Caballero, pero introduce un matiz importante: &ldquo;Las relaciones sociales son a la vez causa y soluci&oacute;n del problema. Cuando las relaciones sociales se envenenan, se complican, parece que no tienen soluci&oacute;n y nadie cede en sus posiciones, pues son una fuente de estr&eacute;s&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico para combatir el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico se presenta como una forma de conservar la salud, mejorar y prolongar la vida, pero una buena parte se debe tambi&eacute;n a sus efectos sobre el estr&eacute;s. A corto plazo, una sesi&oacute;n de ejercicio aer&oacute;bico es una fuente de estr&eacute;s, ya que eleva el cortisol durante el esfuerzo. Sin embargo, despu&eacute;s se producen adaptaciones que a largo plazo hacen m&aacute;s f&aacute;cil 'bajar las revoluciones' cuando el estr&eacute;s psicosocial nos ataca. Una&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fphys.2023.1273981" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2023</a>&nbsp;en&nbsp;<em>Frontiers in Physiology</em>&nbsp;concluye que el ejercicio aer&oacute;bico regular mejora la salud del cerebro y las capacidades cognitivas, y esto se puede explicar por los cambios que produce en los sistemas que regulan el estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay much&iacute;sima literatura cient&iacute;fica en casi todas las especialidades m&eacute;dicas que muestran aspectos beneficiosos de la actividad f&iacute;sica en funciones psicol&oacute;gicas, y en funciones puramente fisiol&oacute;gicas&rdquo;, confirma el doctor Caballero. La doctora Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez integra el ejercicio en una estrategia m&aacute;s global para amortiguar el estr&eacute;s: &ldquo;El ejercicio regula la respuesta fisiol&oacute;gica al estr&eacute;s, mientras que dormir lo suficiente favorece la recuperaci&oacute;n del organismo y el equilibrio de los sistemas hormonales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ejercicio regula la respuesta fisiológica al estrés, mientras que dormir lo suficiente favorece la recuperación del organismo y el equilibrio de los sistemas hormonales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Jesús González Juárez</span>
                                        <span>—</span> médico internista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Sin un buen sue&ntilde;o, todo lo dem&aacute;s falla</h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o es el momento en que las hormonas del estr&eacute;s bajan, los tejidos se reparan, el cerebro elimina toxinas y los recuerdos y emociones se consolidan. Por eso la falta o mala calidad del sue&ntilde;o tiene efectos tan negativos en la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s. Un&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fphys.2021.782860" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio experimental de 2021</a>&nbsp;encontr&oacute; que el cortisol se elevaba tras una noche sin dormir y no recuperaba los valores normales despu&eacute;s de cinco d&iacute;as, aunque no llego a establecer los efectos concretos sobre el cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Caballero como Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez hablan del descanso como la piedra angular de un sistema de amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s del que forman parte los otros factores que promueven la resiliencia: la actividad f&iacute;sica, la buena alimentaci&oacute;n y la vida social.
    </p><h2 class="article-text">Respiraci&oacute;n y <em>mindfulness </em>como reguladores</h2><p class="article-text">
        Las t&eacute;cnicas de respiraci&oacute;n, relajaci&oacute;n y meditaci&oacute;n ayudan al sistema nervioso a salir del estado de alerta y act&uacute;an como una herramienta de amortiguaci&oacute;n del estr&eacute;s. Un&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fphys.2016.00471" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2016</a>&nbsp;pudo comprobar que la pr&aacute;ctica de meditaci&oacute;n consciente <em>(mindfulness) </em>reduc&iacute;a el cortisol, con reducciones mayores cuantas m&aacute;s sesiones se hac&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que tomarse un tiempo, y eso se puede hacer a trav&eacute;s de la relajaci&oacute;n o de la meditaci&oacute;n. Aprender a evitar responder a las situaciones complejas con emociones b&aacute;sicas&rdquo;, resume el doctor Caballero, que insiste en que esta capacidad de regulaci&oacute;n del estr&eacute;s se puede aprender: &ldquo;Se puede aprender a regularse emocionalmente, se puede aprender a ser m&aacute;s flexible. Ante los problemas concretos el pensamiento positivo es capaz de acotar un poco los problemas y centrar los esfuerzos en aquello que de verdad va a ser &uacute;til, que va a representar un cambio&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Los factores que destruyen el colch&oacute;n contra el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Hay factores en nuestra vida que van desgastando nuestra capacidad de amortiguar el estr&eacute;s. La mala dieta no se asocia tanto con el estr&eacute;s, aunque es un factor determinante. &ldquo;Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y pescado es fundamental para disminuir la inflamaci&oacute;n y desarrollar una mejor respuesta del organismo ante situaciones de estr&eacute;s prolongado&rdquo;, corrobora la doctora Gonz&aacute;lez Ju&aacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol, el tabaquismo y la falta de sue&ntilde;o perturban el eje HPA y el sistema nervioso auton&oacute;mico, manteniendo el estr&eacute;s elevado y evitando que nos podamos recuperar. No hay sorpresas, por tanto. Los pilares habituales de una vida sana son precisamente los que construyen nuestro colch&oacute;n contra el estr&eacute;s. &ldquo;Son los aspectos b&aacute;sicos, los que todos conocemos y no siempre practicamos&rdquo;, concluye el doctor Caballero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/construir-colchon-fisiologico-estres_1_13590359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:47:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrés,Ejercicio físico,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo se recupera tu cuerpo cuando dejas de beber alcohol durante un mes, órgano a órgano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/recupera-cuerpo-dejas-beber-alcohol-durante-mes-organo-organo_1_13584418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23cb835d-12c2-440d-ac2a-dd569240119a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo se recupera tu cuerpo cuando dejas de beber durante un mes, órgano a órgano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el consumo de alcohol cae entre los jóvenes españoles, la mayoría de los adultos sigue bebiendo, pero en solo un mes de moderación o abstinencia se pueden empezar a notar los beneficios</p><p class="subtitle">Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano</p></div><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s personas deciden hacer una pausa con el alcohol, ya sea pasar un tiempo sin beber, como en el el popular <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dry-january-beneficios-salud-dejar-alcohol_1_10816449.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dry January</a>, o simplemente bajar la cantidad. La&nbsp;<a href="https://pnsd.sanidad.gob.es/fr/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/2022_EDADES_resumenweb.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta EDADES 2022</a>&nbsp;del Ministerio de Sanidad cifra en un 82,1% el porcentaje de espa&ntilde;oles de 15 a 64 a&ntilde;os que consumi&oacute; alcohol en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, con un 6% en niveles de riesgo, seg&uacute;n el cuestionario AUDIT.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6929" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del Ministerio de Sanidad</a>&nbsp;publicado en 2026, el consumo habitual entre los j&oacute;venes ha ca&iacute;do un 60% en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en parte porque la imagen del consumo de alcohol, como ocurri&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tiempo-tarda-cuerpo-recuperarse-dejas-fumar-organo-organo_1_13296479.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tabaco</a>, cada vez es peor. Por el motivo que sea, cuando el consumo cesa o se reduce, nuestro organismo lo agradece, &oacute;rgano a &oacute;rgano. 
    </p><h2 class="article-text">Un t&oacute;xico del que el organismo se tiene que deshacer</h2><p class="article-text">
        Es evidente que consumir alcohol en exceso es perjudicial, pero, aunque hay cierta controversia sobre el consumo moderado, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han aparecido estudios que afirman que no hay ninguna cantidad de alcohol que sea inocua. Sin embargo, tambi&eacute;n se ha comprobado que los efectos dependen del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/es-peor-beber-alcohol-a-diario-o-mucho-un-dia_1_11905504.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patr&oacute;n de consumo</a>, adem&aacute;s de la cantidad, y los resultados no son iguales al tomar una copa de vino a diario que al emborracharse todos los fines de semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aparte de la embriaguez, los efectos m&aacute;s inmediatos del alcohol son metab&oacute;licos, sobre todo afectando a la da&ntilde;ina <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/riesgos-grasa-visceral-salud-reducirla-ejercicio-comporta-organo-endocrino_1_13512779.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grasa visceral.</a>&nbsp;&ldquo;El alcohol se convierte en grasa de la mala, aumenta el colesterol LDL y los triglic&eacute;ridos. Esa grasa mala se acumula en forma de grasa visceral, pero tambi&eacute;n se comporta como un &oacute;rgano metab&oacute;lico que genera sustancias inflamatorias&rdquo;, explica el doctor Gontrand L&oacute;pez-Nava, especialista en aparato digestivo y obesidad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El alcohol se convierte en grasa de la mala, aumenta el colesterol LDL y los triglicéridos. Esa grasa mala se acumula en forma de grasa visceral, pero también se comporta como un órgano metabólico que genera sustancias inflamatorias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gontrand López-Nava</span>
                                        <span>—</span> médico especialista en aparato digestivo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A corto plazo, los triglic&eacute;ridos y el LDL suben en sangre y la inflamaci&oacute;n hace que la grasa se infiltre en las paredes arteriales. A medio plazo, ese proceso se traduce en riesgo cardiovascular elevado y en una tensi&oacute;n arterial que requiere cada vez m&aacute;s f&aacute;rmacos para controlarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A largo plazo, el c&aacute;ncer hace su aparici&oacute;n. El doctor Miguel &Aacute;ngel Mart&iacute;nez es epidemi&oacute;logo y dirige el <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10654-025-01330-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio UNATI en la Universidad de Navarra</a>, el m&aacute;s amplio hasta la fecha sobre los efectos de la cesaci&oacute;n y la moderaci&oacute;n del consumo de alcohol. &ldquo;El alcohol es un carcin&oacute;geno tipo 1 seg&uacute;n la IARC. Los carcin&oacute;genos tipo 1 son los demostrados&rdquo;, afirma. En efecto, la Agencia Internacional para la Investigaci&oacute;n del C&aacute;ncer (IARC) coloca el alcohol en la misma clasificaci&oacute;n que el tabaco o el amianto.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El alcohol, el h&iacute;gado y la cirrosis</h2><p class="article-text">
        El h&iacute;gado es el &oacute;rgano m&aacute;s sobrecargado por el consumo regular de alcohol, pero tambi&eacute;n el que menos se queja, hasta que es demasiado tarde. La cirrosis alcoh&oacute;lica, la consecuencia m&aacute;s temida, es menos com&uacute;n de lo que parece.&ldquo;En realidad, las cirrosis hep&aacute;ticas son mucho m&aacute;s frecuentes por virus, como la hepatitis, que por alcohol&rdquo;, aclara L&oacute;pez-Nava. &ldquo;A la cirrosis solo llega uno de cada cien superbebedores. La esteatosis hep&aacute;tica es casi lo contrario, el 90% del los que beben acaban con algo de grasa en el h&iacute;gado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta acumulaci&oacute;n de grasa en el h&iacute;gado (esteatosis) provoca inflamaci&oacute;n (esteatohepatitis alcoh&oacute;lica), y una cascada de afecciones, desde la diabetes hasta las enfermedades autoinmunes, pasando por enfermedades cardiovasculares, antes de llegar a la cirrosis. Durante este tiempo, el h&iacute;gado no da se&ntilde;ales. &ldquo;No te encuentras mal con un h&iacute;gado que est&eacute; funcionando al 50%.&rdquo; El h&iacute;gado da&ntilde;ado no duele, no da s&iacute;ntomas hasta fases avanzadas&ldquo;, afirma L&oacute;pez-Nava.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el h&iacute;gado tambi&eacute;n puede recuperarse. &ldquo;El h&iacute;gado graso producido por el alcohol, cuando se deja el alcohol, es reversible&rdquo;, afirma el doctor Mart&iacute;nez. &ldquo;Con la cirrosis establecida, en cambio, el tejido fibroso ya no recupera su funci&oacute;n. La abstinencia puede detener el avance, pero no deshacer la cicatriz&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hígado es el órgano más sobrecargado por el consumo regular de alcohol, pero también el que menos se queja, hasta que es demasiado tarde</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Qu&eacute; cambia en el primer mes sin beber</h2><p class="article-text">
        Aunque los efectos a largo plazo del consumo excesivo de alcohol son graves, la capacidad de recuperaci&oacute;n del organismo hace que se vean mejoras desde las primeras semanas. El estudio de referencia sobre los efectos de un mes de abstinencia es&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1136/bmjopen-2017-020673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el publicado en BMJ Open en 2018</a>&nbsp;por los investigadores University College de Londres, comparando a adultos que dejaron de beber durante el mes de enero frente a quienes continuaron, con medici&oacute;n de marcadores bioqu&iacute;micos al inicio y al cabo de 30 d&iacute;as. Los resultados mostraron el orden en el que se producen estos cambios:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tensi&oacute;n arterial:&nbsp;la sist&oacute;lica baj&oacute; un 6,6% y la diast&oacute;lica un 6,3% de media. &ldquo;De la medicaci&oacute;n que t&uacute; necesites para la hipertensi&oacute;n arterial, necesitas la mitad&rdquo;, corrobora L&oacute;pez-Nava en su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.&nbsp;</li>
                                    <li>Colesterol total:&nbsp;hay una reducci&oacute;n del 13,4% en sangre. El perfil lip&iacute;dico tambi&eacute;n mejora con rapidez porque el h&iacute;gado deja de procesar el alcohol y puede atender mejor su funci&oacute;n reguladora del metabolismo de las grasas. Esto tambi&eacute;n hace que haya que reducir la dosis de estatinas para el colesterol de los pacientes.</li>
                                    <li>Enzimas hep&aacute;ticas:&nbsp;en el estudio, las enzimas ALT y GGT, que se filtran a la sangre cuando el h&iacute;gado est&aacute; da&ntilde;ado, bajaron un 14,5% y un 28,6%, respectivamente, se&ntilde;al de que el h&iacute;gado empezaba a desinflamarse, aunque esta mejora no se traduce en ninguna sensaci&oacute;n subjetiva.</li>
                                    <li>Resistencia a la insulina (HOMA):&nbsp;esta medida del riesgo de diabetes tambi&eacute;n experiment&oacute; una reducci&oacute;n del 26%, demasiado grande para explicarse solo por la p&eacute;rdida de peso (que solo fue del 1,5%), lo que apunta a un efecto directo del alcohol sobre el metabolismo de la glucosa.</li>
                                    <li>Factores de crecimiento tumoral:&nbsp;aunque el riesgo de c&aacute;ncer por el alcohol se produce a largo plazo, los marcadores que lo miden, como el VEGF y el EGF, cayeron un 42% y un 74%, respectivamente en ese mes, se&ntilde;al que los autores interpretan como potencialmente relevante para el riesgo oncol&oacute;gico.</li>
                                    <li>Sue&ntilde;o:&nbsp;&ldquo;Muchos pacientes nos dicen que ahora duermen mejor&rdquo;, confirma el Dr. Mart&iacute;nez a partir de los datos del grupo de abstinencia del UNATI.&nbsp;Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38606931/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">ensayo de 2024</a>&nbsp;confirma que incluso reducciones del consumo sin llegar a la abstinencia total se asocian con una mejor&iacute;a del sue&ntilde;o y una reducci&oacute;n de la apnea obstructiva, algo que tambi&eacute;n tiene un gran <a href="https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">impacto en la salud</a> en general.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos pacientes nos dicen que ahora duermen mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Martínez</span>
                                        <span>—</span> epidemiólogo y director del estudio UNATI 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Los da&ntilde;os a largo plazo del alcohol</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del primer mes, si se mantiene la abstinencia y la moderaci&oacute;n, los beneficios cardiovasculares y metab&oacute;licos se consolidan. La duda que permanece es si el consumo anterior de alcohol ha producido un aumento en el riesgo de c&aacute;ncer que se podr&iacute;a manifestar m&aacute;s tarde. Las localizaciones m&aacute;s claras asociadas al alcohol son el c&aacute;ncer de mama, el de h&iacute;gado, los de cabeza y cuello y el colorrectal. &ldquo;Nos preocupa el c&aacute;ncer de mama porque, por poco alcohol que se consuma, toda la evidencia observacional te dice que se va a aumentar&rdquo;, se&ntilde;ala el doctor Mart&iacute;nez, que advierte de que no est&aacute; claro si dejar de beber revierte el riesgo, algo que el estudio UNATI, con seguimiento a largo plazo, pretende precisamente esclarecer.
    </p><p class="article-text">
        No todos los efectos del alcohol son reversibles. En el sistema nervioso, el riesgo m&aacute;s grave viene del d&eacute;ficit de tiamina (vitamina B1). En el sistema digestivo, el alcohol desplaza a otros nutrientes con calor&iacute;as vac&iacute;as. &ldquo;El alcohol produce calor&iacute;as, 7 por gramo. Entonces, los bebedores ya no necesitan comer otros alimentos que proporcionen vitaminas y minerales, y tienen un d&eacute;ficit alimentario&rdquo;, explica el Dr. Mart&iacute;nez. Ese d&eacute;ficit de micronutrientes puede derivar en neuropat&iacute;a perif&eacute;rica, pero tambi&eacute;n en complicaciones mucho m&aacute;s graves.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://doi.org/10.1192/j.eurpsy.2024.820" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo de 2024</a>&nbsp;describe los cuadros neurol&oacute;gicos por alcohol que son potencialmente irreversibles: el s&iacute;ndrome de Wernicke-Korsakoff (confusi&oacute;n, descoordinaci&oacute;n y amnesia) y la mielin&oacute;lisis pontina central (lesi&oacute;n del tronco cerebral que puede dejar al paciente sin capacidad de andar). Son raros en bebedores ocasionales, pero se vuelven una amenaza real en el consumo cr&oacute;nico excesivo.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez-Nava se&ntilde;ala el da&ntilde;o social y psicol&oacute;gico, que no desaparece con la abstinencia. &ldquo;El entorno social se destruye y, aunque dejes de consumir, es lo que a muchos les hace volver a beber&rdquo;. Si el alcohol se combina con otras causas de da&ntilde;o, como la obesidad, consumo de f&aacute;rmacos o tabaquismo, los da&ntilde;os se multiplican. &ldquo;Una causa m&aacute;s una son tres&rdquo;, resume L&oacute;pez-Nava. El cuerpo tiene una notable capacidad de reparaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n tiene un punto de no retorno al que conviene no llegar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/recupera-cuerpo-dejas-beber-alcohol-durante-mes-organo-organo_1_13584418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Oct 2026 20:33:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo se recupera tu cuerpo cuando dejas de beber alcohol durante un mes, órgano a órgano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alcohol,Salud,Enfermedades cardiovasculares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja de la fatiga: por qué moverse hace que sintamos menos cansancio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paradoja-fatiga-moverse-sintamos-cansancio_1_13206019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5327e94f-d446-4ce2-8d1a-2ffbeefafcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja de la fatiga: por qué moverse hace que sintamos menos cansancio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mucha gente siente que, a pesar de no hacer nada, está cansada todo el tiempo, pero la investigación explica que el no moverse puede ser precisamente la causa de la fatiga</p><p class="subtitle">Fuerza o masa muscular: qué protege más nuestra salud de cara al envejecimiento</p></div><p class="article-text">
        M&eacute;dicos, fisioterapeutas y familiares lo oyen constantemente: &ldquo;No me muevo en todo el d&iacute;a y estoy siempre cansado, &iquest;c&oacute;mo voy a hacer ejercicio?&rdquo; Parece l&oacute;gico. Si la persona est&aacute; cansada, lo que necesita es reposo. Pero la intuici&oacute;n falla en estos casos, y los estudios cient&iacute;ficos y la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica de los profesionales de la salud respaldan exactamente lo contrario. El cansancio de quien no se mueve no se cura descansando m&aacute;s. Se cura movi&eacute;ndose.
    </p><h2 class="article-text">El sedentarismo y la fatiga</h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, un estudio con <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2387020624000597" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la Encuesta Nacional de Salud</a> estima que el sedentarismo alcanza a un 38% de la poblaci&oacute;n, y eso sin contar el tiempo mirando pantallas fuera del trabajo. Seg&uacute;n el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8504996/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurobar&oacute;metro de actividad f&iacute;sica</a>, m&aacute;s de uno de cada tres adultos europeos no alcanza los m&iacute;nimos de actividad f&iacute;sica recomendados por la OMS, con los pa&iacute;ses del sur de Europa entre los m&aacute;s sedentarios.
    </p><p class="article-text">
        La fatiga es una de las quejas m&aacute;s frecuentes en atenci&oacute;n primaria, y una parte significativa de quienes la padecen no tienen ninguna enfermedad subyacente que la explique. Son personas que simplemente se mueven poco, y que acaban atrapadas en una espiral en la que el cansancio justifica la inactividad y la inactividad alimenta el cansancio.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la paradoja de la fatiga sedentaria hay que entender qu&eacute; ocurre en el organismo cuando nos movemos. El m&uacute;sculo esquel&eacute;tico es el tejido metab&oacute;licamente m&aacute;s activo del cuerpo y su capacidad para generar energ&iacute;a depende de dos factores: la densidad mitocondrial y la capilarizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las mitocondrias son las centrales energ&eacute;ticas de la c&eacute;lula: producen ATP, la mol&eacute;cula que los m&uacute;sculos usan como fuente de energ&iacute;a. Una persona entrenada tiene m&uacute;sculos con m&aacute;s mitocondrias, m&aacute;s grandes y m&aacute;s eficientes. Una persona sedentaria tiene menos mitocondrias y menos eficaces, como han comprobado los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11787188/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios que relacionan esta abundancia de mitocondrias</a> con el VO2max, una medida de la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capacidad aer&oacute;bica</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los capilares son los vasos sangu&iacute;neos m&aacute;s finos, los que llevan ox&iacute;geno y nutrientes directamente a las fibras musculares. El ejercicio estimula el crecimiento de nuevos capilares, mejorando la irrigaci&oacute;n. Sin actividad, esa red se contrae. El resultado del sedentarismo es un m&uacute;sculo que recibe menos riego sangu&iacute;neo, menos nutrientes, y que elimina peor los productos de desecho, lo que tambi&eacute;n aumenta la fatiga. En definitiva, cuanto menos nos movemos, m&aacute;s nos cuesta movernos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ser humano est&aacute; hecho para moverse. La &uacute;nica forma de llegar a todas las articulaciones y a todos los sistemas es moverte. Si est&aacute;s parado, no va a llegar la sangre. Llega al principio, pero luego cada vez te cuesta m&aacute;s&rdquo;, explica Manuel Rozal&eacute;n, doctor en Ciencias de la Salud y fisioterapeuta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando una persona se mueve menos, la musculatura pierde fuerza, el sistema cardiovascular se vuelve menos eficiente y las tareas habituales exigen un mayor esfuerzo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Andreina Terán Tinedo</span>
                                        <span>—</span> reumatóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El desacondicionamiento y la fatiga de no hacer nada</h2><p class="article-text">
        La fatiga del sedentario tiene un nombre cl&iacute;nico: desacondicionamiento f&iacute;sico. No es una enfermedad, sino el resultado de un m&uacute;sculo que pierde capacidad por falta de uso. La doctora Mar&iacute;a Andreina Ter&aacute;n Tinedo, reumat&oacute;loga del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, explica que &ldquo;cuando una persona se mueve menos, la musculatura pierde fuerza, el sistema cardiovascular se vuelve menos eficiente y las tareas habituales exigen un mayor esfuerzo. Actividades sencillas como caminar o subir escaleras son capaces de generar m&aacute;s fatiga que antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rozal&eacute;n describe el mismo c&iacute;rculo vicioso desde su experiencia cl&iacute;nica: &ldquo;Un reposo relativo de 24 a 48 horas puede venir bien a casi cualquiera, pero m&aacute;s prolongado te va a crear malestar seguro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay un componente neurol&oacute;gico. La fatiga es una percepci&oacute;n, y el cerebro adapta su umbral de fatiga a la condici&oacute;n f&iacute;sica del cuerpo. En una persona activa, subir tres pisos activa una respuesta de esfuerzo moderada. En una persona sedentaria, el mismo esfuerzo genera una se&ntilde;al de alarma desproporcionada porque el sistema nervioso central lo considera una sobrecarga. 
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos del sedentarismo a largo plazo</h2><p class="article-text">
        Los estudios de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas indican que el sedentarismo no solo produce fatiga, sino que tiene otras consecuencias m&aacute;s graves. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6133005/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2018</a> identific&oacute; que el tiempo total de sedestaci&oacute;n se asocia a mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, c&aacute;ncer y mortalidad por todas las causas, independientemente de que se haga ejercicio en el tiempo libre. Es decir, que esa hora en el gimnasio no puede compensar el da&ntilde;o de ocho horas en una silla. 
    </p><p class="article-text">
        El sedentarismo tambi&eacute;n produce p&eacute;rdida de fuerza muscular por inactividad, lo que implica menos protecci&oacute;n ante ca&iacute;das y lesiones, peor postura, m&aacute;s adiposidad y mayor inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado, lo que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5932180/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a su vez produce fatiga</a>.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo empezar a moverse sin agotarse en el intento</h2><p class="article-text">
        Afortunadamente, el desacondicionamiento se revierte. No solo eso, sino que las personas con peor condici&oacute;n f&iacute;sica de partida son las que experimentan mejoras m&aacute;s r&aacute;pidas al empezar a hacer ejercicio, por poco que hagan, lo que aumenta la motivaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La recomendaci&oacute;n es introducir movimientos en peque&ntilde;as dosis, varias veces al d&iacute;a, con ejercicios de fuerza adaptados, movilidad suave y caminatas ajustadas a la capacidad de cada persona&rdquo;, aconseja la doctora Ter&aacute;n. &ldquo;No siempre conviene esperar a encontrarse mejor para empezar a moverse. Muchas veces la mejor&iacute;a llega precisamente al recuperar actividad de forma progresiva&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La recomendación es introducir movimientos en pequeñas dosis, varias veces al día, con ejercicios de fuerza adaptados, movilidad suave y caminatas ajustadas a la capacidad de cada persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Andreina Terán Tinedo</span>
                                        <span>—</span> reumatóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La cura del cansancio puede ser, pues, el movimiento. Estas son las recomendaciones de los expertos para empezar a moverse:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Caminatas cortas y frecuentes:<strong> </strong>diez minutos tres veces al d&iacute;a tienen m&aacute;s impacto metab&oacute;lico que treinta minutos seguidos, especialmente en personas muy sedentarias. El movimiento fraccionado a lo largo del d&iacute;a interrumpe el tiempo de sedestaci&oacute;n continua, que es el factor de riesgo m&aacute;s documentado.</li>
                                    <li>Incorporar ejercicio de fuerza:<strong> </strong>sentadillas, subir y bajar escaleras o ejercicios con el propio peso corporal son suficientes para proporcional al m&uacute;sculo el est&iacute;mulo mec&aacute;nico que necesita para recuperar masa y densidad de mitocondrias.</li>
                                    <li>No esperar a estar mejor para empezar:<strong> </strong>el cansancio de la persona sedentaria no desaparece antes de hacer ejercicio: desaparece como consecuencia de hacer ejercicio durante semanas. Las primeras sesiones producir&aacute;n algo de fatiga adicional. Las siguientes, progresivamente menos. El umbral de esfuerzo percibido baja a medida que el cuerpo se readapta.</li>
                                    <li>Reducir el tiempo sentado, no solo a&ntilde;adir ejercicio: ir al gimnasio una hora est&aacute; bien, pero adem&aacute;s conviene levantarse de la silla cada 45 o 60 minutos, trabajar de pie durante periodos cortos y caminar en las llamadas telef&oacute;nicas. El sedentarismo prolongado tiene efectos independientes del ejercicio, y no se compensan en esas sesiones agotadoras si no hay movimiento durante todo el d&iacute;a.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las personas que se sienten cansadas a pesar de no moverse no se imaginan los s&iacute;ntomas. La fatiga que experimentan es real, pero est&aacute; causada, precisamente, por no hacer nada. La soluci&oacute;n, por extra&ntilde;o que parezca, es cansarse de verdad. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paradoja-fatiga-moverse-sintamos-cansancio_1_13206019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 19:11:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paradoja de la fatiga: por qué moverse hace que sintamos menos cansancio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Sedentarismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[15 formas de cuidar tu cerebro según los neurólogos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-formas-cuidar-cerebro-neurologos_1_13539226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bbf0e1b-10ef-4829-ad52-66b04c7b762e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x867y303.jpg" width="1200" height="675" alt="15 formas de cuidar tu cerebro según los neurólogos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se espera que las personas que sufren enfermedades neurodegenerativas se tripliquen antes de 2050, pero los expertos coinciden en que se pueden prevenir con cambios en el estilo de vida</p><p class="subtitle">Qué es la reserva cognitiva y cómo aumentarla: cuando el cerebro lucha contra la demencia</p></div><p class="article-text">
        Cada vez vivimos m&aacute;s a&ntilde;os y con mejor salud, pero ese tiempo extra tambi&eacute;n es una oportunidad para que aparezcan enfermedades neurodegenerativas, y cuidar de nuestro cerebro se convierte as&iacute; en algo fundamental. &ldquo;Si hay algo que se ha demostrado eficaz, incluso m&aacute;s que los nuevos tratamientos farmacol&oacute;gicos, es la prevenci&oacute;n primaria antes de que aparezca la enfermedad&rdquo;, afirma con rotundidad la doctora Teresa Moreno Ramos, neur&oacute;loga de la cl&iacute;nica Neuromed. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La enfermedad de Alzheimer, la m&aacute;s conocida y la m&aacute;s frecuente, puede empezar en el cerebro a los 45 o 50 a&ntilde;os, pero los s&iacute;ntomas aparecen a los 60 a&ntilde;os&rdquo;, explica la doctora Moreno. &ldquo;Si nosotros podemos retrasar la aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas, no es lo mismo tener una demencia con 60 que con 90 a&ntilde;os&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios corroboran esta observaci&oacute;n. Los cambios hacia un estilo de vida m&aacute;s saludable son capaces de retrasar o incluso evitar la aparici&oacute;n de algunas de las enfermedades que afectan a nuestro cerebro. Estas son las quince intervenciones con mayor respaldo cient&iacute;fico. 
    </p><h2 class="article-text">Haz ejercicio de forma regular</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es el factor con mayor efecto protector sobre el cerebro, independientemente de los dem&aacute;s. Un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35301183/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2022</a>&nbsp;confirm&oacute; que las personas f&iacute;sicamente activas ten&iacute;an un riesgo de demencia mucho menor. &ldquo;Al menos tres veces por semana, media horita de una actividad que conlleve aumentar la frecuencia card&iacute;aca y sudar&rdquo;, recomienda la doctora Miren Altuna, neur&oacute;loga investigadora en CITA-alzh&eacute;imer. &ldquo;Aquellas personas que hacen m&aacute;s actividad f&iacute;sica de forma regular podr&iacute;an tener m&aacute;s velocidad de procesamiento. Tambi&eacute;n ayuda a mejorar la calidad del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.  
    </p><h2 class="article-text">Dieta mediterr&aacute;nea</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La dieta es uno de los factores que determinan la reserva cognitiva&rdquo;, advierte la doctora Patricia Camprodon Boadas, investigadora del Hospital Cl&iacute;nic especializada en<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/reserva-cognitiva-aumentarla-cerebro-lucha-demencia_1_13504113.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reserva cognitiva</a>, la capacidad de mantener las funciones del cerebro aunque haya indicios de neurodegeneraci&oacute;n. En efecto, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamada dieta mediterr&aacute;nea</a> es el patr&oacute;n alimentario con m&aacute;s evidencia acumulada sobre sus beneficios para la salud cerebral. Un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39797935/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis reciente</a>&nbsp;confirm&oacute; su asociaci&oacute;n con menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. &ldquo;Ya hay estudios prospectivos a m&aacute;s de 40 a&ntilde;os sobre la dieta mediterr&aacute;na&rdquo;, corrobora la doctora Moreno. &ldquo;Cuanto m&aacute;s sana es la comida, menos incidencia de enfermedades neurodegenerativas hay&rdquo;, insiste.
    </p><h2 class="article-text">Cuida el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o se pone en marcha el sistema glinf&aacute;tico, un proceso de 'lavado' del cerebro que elimina las sustancias de desecho metab&oacute;licas acumuladas durante la vigilia. Esto incluye la prote&iacute;na beta-amiloide, asociada al alzh&eacute;imer, y explica la relaci&oacute;n entre esta enfermedad y la falta de sue&ntilde;o. Un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40214959/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a> publicado en GeroScience en 2025&nbsp;estableci&oacute; que tanto el sue&ntilde;o corto como el excesivo producen un mayor riesgo de demencia. &ldquo;Si dormimos un tercio de nuestra vida ser&aacute; porque el sue&ntilde;o es importante. Es la mejor inversi&oacute;n en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, recomienda la doctora Altuna. 
    </p><h2 class="article-text">Controla tu tensi&oacute;n arterial</h2><p class="article-text">
        La hipertensi&oacute;n es uno de los factores de riesgo modificables m&aacute;s frecuentes, y tambi&eacute;n uno de los menos controlados. Un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32450739/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de 209 estudios</a>&nbsp;estableci&oacute; que hay una relaci&oacute;n directa entre la hipertensi&oacute;n sostenida en el tiempo y la demencia vascular y el alzh&eacute;imer. &ldquo;Todo lo que nos han ense&ntilde;ado para prevenci&oacute;n de un infarto de coraz&oacute;n o un ictus es exactamente aplicable para esto&rdquo;, explica la doctora Altuna, recordando que el da&ntilde;o que la tensi&oacute;n alta produce en los vasos cerebrales peque&ntilde;os es silencioso y dif&iacute;cilmente reversible.
    </p><h2 class="article-text">Fuera tabaco</h2><p class="article-text">
        Hay muchos motivos para no fumar, pero el deterioro del cerebro puede ser uno de los m&aacute;s amenazantes. El estr&eacute;s oxidativo que produce el tabaco acelera el envejecimiento de los vasos sangu&iacute;neos y del propio tejido nervioso.&nbsp;Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17573335/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a> de estudios prospectivos&nbsp;calcul&oacute; que fumar casi multiplica por dos el riesgo de demencia. Por el contrario, dejar de fumar reduce progresivamente ese riesgo hasta aproximarse al de quienes nunca fumaron.
    </p><h2 class="article-text">Ojo con la p&eacute;rdida auditiva</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de audici&oacute;n</a> o hipoacusia aumenta enormemente el aislamiento, y los circuitos cerebrales que reciben menos estimulaci&oacute;n se deterioran con mayor rapidez. Un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38175662/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio sobre el uso de aud&iacute;fonos</a> indic&oacute; que su empleo podr&iacute;a reducir el riesgo de demencia en un 32%. &ldquo;Tratar una hipoacusia tiene un efecto muy importante en la cognici&oacute;n de la persona en el momento, e incluso se cree que pueda tener un efecto preventivo en la demencia del futuro&rdquo;, confirma la doctora Altuna.
    </p><h2 class="article-text">Aprende idiomas</h2><p class="article-text">
        Nuestro cerebro es una m&aacute;quina de procesamiento verbal y, como los m&uacute;sculos de un atleta bien entrenado, aprender y utilizar varios idiomas prepara al cerebro aumentando su reserva cognitiva, lo que le permite tolerar da&ntilde;os estructurales y retrasar los s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos. Un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41006960/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio estad&iacute;stico sobre biling&uuml;ismo</a>&nbsp;encontr&oacute; que los hablantes de m&aacute;s de un idioma desarrollan demencia entre cuatro y cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde que los monoling&uuml;es. &ldquo;El aprendizaje de cualquier idioma fomenta que tengas un cerebro mucho m&aacute;s enriquecido, mucho m&aacute;s pl&aacute;stico, mucho m&aacute;s ramificado&rdquo;, explica la doctora Camprodon. Esa abundancia de circuitos alternativos es la que compensa los que van fallando con la edad.
    </p><h2 class="article-text">Estimula tu intelecto</h2><p class="article-text">
        Leer, jugar o aprender una nueva habilidad, como tocar un instrumento musical, activa redes neuronales que refuerzan la reserva cognitiva y protegen el cerebro en la edad avanzada.&nbsp;Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11851541/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio cl&aacute;sico sobre actividades estimulantes</a>&nbsp;demostr&oacute; que quienes las practican con frecuencia tienen menor riesgo de Alzheimer. &ldquo;La lectura, sobre todo, se ha visto que fomenta el incremento de la reserva cognitiva&rdquo;, confirma la doctora Camprodon, y a&ntilde;ade otras actividades que resultan benficiosas a cualquier edad: &ldquo;sudokus, puzzles, o aprendiendo cualquier cosa nueva&rdquo;. La doctora Altuna coincide: &ldquo;Nunca es tarde, ni pronto, para ponerse nuevos retos intelectuales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cuida tus conexiones sociales</h2><p class="article-text">
        El aislamiento social es un factor de riesgo de demencia comparable en magnitud al tabaquismo, seg&uacute;n confirm&oacute; un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39802418/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a> con m&aacute;s de 600.000 participantes, que estableci&oacute; una relaci&oacute;n entre la soledad y el riesgo de deterioro cognitivo. La doctora Camprodon hace hincapi&eacute; en el valor de las actividades en grupo con personas nuevas: &ldquo;Todos nos comunicamos de forma m&aacute;s elaborada con aquellas personas que no son de nuestro entorno&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Depresi&oacute;n y demencia</h2><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n no tratada provoca cambios estructurales en el hipocampo, la parte del cerebro encargada de la memoria, y mantiene el cortisol elevado de forma cr&oacute;nica.&nbsp;Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38111332/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis reciente</a>&nbsp;confirm&oacute; la asociaci&oacute;n bidireccional entre ambas: la depresi&oacute;n aumenta el riesgo de demencia, y los primeros estadios de demencia pueden presentarse como depresi&oacute;n. &ldquo;Hay beneficios para aquellas personas que an&iacute;micamente no tiene depresi&oacute;n o que no tiene ansiedad&rdquo;, corrobora la doctora Altuna.
    </p><h2 class="article-text">Controla la glucosa para prevenir la diabetes</h2><p class="article-text">
        Existe una relaci&oacute;n muy estrecha entre el funcionamiento del cerebro y el metabolismo. Hay que tener en cuenta que el cerebro consume el 20% de la glucosa del organismo, aunque solo representa el 2% del peso. La doctora Moreno se&ntilde;ala que el da&ntilde;o vascular de la diabetes &ldquo;parece desencadenar todos los procesos patol&oacute;gicos que aparecen en el cerebro&rdquo;. En efecto, las enfermedades metab&oacute;licas como la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2 alteran tambi&eacute;n el metabolismo del cerebro y aceleran la acumulaci&oacute;n de las prote&iacute;nas asociadas a las enfermedades neurol&oacute;gicas.&nbsp;Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35453527/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis sobre diabetes y demencia</a>&nbsp;encontr&oacute; un aumento del riesgo de demencia del 50%-80% en diab&eacute;ticos tipo 2. 
    </p><h2 class="article-text">Reduce o elimina el consumo de alcohol</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas circul&oacute; la idea de que el consumo moderado de alcohol era aceptable y no afectaba al cerebro. Sin embargo, la evidencia acumulada m&aacute;s recientemente lo desmiente: un&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39038743/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meta-an&aacute;lisis de 2024</a>&nbsp;estableci&oacute; que cualquier cantidad de alcohol aumenta el riesgo de demencia, y no hay un umbral seguro. &ldquo;Para el cerebro, beber en exceso es un beber un solo vaso de vino al d&iacute;a&rdquo;, corrobora la doctora Altuna. 
    </p><h2 class="article-text">Lidiar con el estr&eacute;s cr&oacute;nico</h2><p class="article-text">
        El estr&eacute;s sostenido mantiene el cortisol elevado durante per&iacute;odos prolongados, favoreciendo la neuroinflamaci&oacute;n y el dep&oacute;sito de placas de amiloide seg&uacute;n&nbsp;investigaciones muy recientes sobre <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42465698/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s y alzh&eacute;imer</a>. Aunque existen tratamientos psiocol&oacute;gicos con evidencia para combatir el estr&eacute;s, como la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8475916/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terapia cognitivo-conductual</a>,&nbsp;por desgracia, Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-vez-medicada_1_8796419.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mayor consumo de ansiol&iacute;ticos</a>, a lo que se suma&nbsp;una&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/era/terapia-convertida-lujo-psicologo-meditar-tiempo-libre-no-deja-privilegio-clase_1_12625240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escasez de recursos en la atenci&oacute;n</a> a la salud mental en el sistema sanitario p&uacute;blico en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses de su entorno. En concreto,&nbsp;las famosas benzodiacepinas, como el orfidal o el&nbsp;trankimazin, no deber&iacute;an prescribirse a largo plazo <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-sueno-natural-xp_1_13328450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por sus efectos secundarios</a>, entre los que se encuentra el deterioro cognitivo . &ldquo;Las benzodiazepinas y el cerebro se llevan muy mal&rdquo;, corrobora la doctora Moreno. Entre las alternativas no farmacol&oacute;gicas para la reducci&oacute;n del estr&eacute;s, una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11431799/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios de 2024</a>&nbsp;concluye que las terapias basadas en <em>mindfulness</em>&nbsp;son de las m&aacute;s efectivas, junto con el ejercicio f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Obesidad y demencia</h2><p class="article-text">
        La obesidad en la mediana edad es un factor de riesgo independiente de demencia, y esto quiere decir que lo aumenta incluso cuando otros factores est&aacute;n bien. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32479774/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica y metaan&aacute;lisis</a>&nbsp;confirm&oacute; que el &iacute;ndice de masa corporal elevado entre los 40 y los 65 a&ntilde;os se asocia con mayor riesgo de alzh&eacute;imer y demencia vascular. La primera receta es, de nuevo, el ejercicio f&iacute;sico: &ldquo;Ayuda a regular la tensi&oacute;n arterial, a bajar el colesterol y el az&uacute;car, adem&aacute;s de dormir mejor la noche siguiente y reducir la ansiedad y la depresi&oacute;n&rdquo;, aclara la doctora Altuna.
    </p><h2 class="article-text">Protege tu cabeza</h2><p class="article-text">
        Los traumatismos craneoencef&aacute;licos repetidos, aunque sean leves, producen un da&ntilde;o acumulativo que puede manifestarse d&eacute;cadas despu&eacute;s.&nbsp;Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22035690/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio sobre trauma cerebral repetitivo</a>&nbsp;document&oacute; los mecanismos que vinculan los golpes en la cabeza con la acumulaci&oacute;n de prote&iacute;na tau que aparece en el alzh&eacute;imer. &ldquo;Desde la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a estamos luchando contra los remates con la cabeza en el f&uacute;tbol&rdquo;, dice la doctora Moreno, y lo enlaza con otros deportes: &ldquo;Casi todos los boxeadores de mayores tienen demencia pugil&iacute;stica&rdquo;, a&ntilde;ade. Usar casco en bicicleta o moto es una medida sencilla con un gran impacto a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Casi todos estos factores est&aacute;n interconectados. El ejercicio mejora el sue&ntilde;o, reduce el estr&eacute;s y protege los vasos cerebrales; la dieta act&uacute;a sobre la inflamaci&oacute;n, la glucosa y la salud cardiovascular al mismo tiempo. Empezar por uno solo tiene efectos que se propagan al resto, y nunca es tarde para empezar. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-formas-cuidar-cerebro-neurologos_1_13539226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 22:07:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[15 formas de cuidar tu cerebro según los neurólogos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Prevención,Alzheimer,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alternativas al gimnasio: cómo incorporar el ejercicio de fuerza a tu vida si las máquinas no son para ti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/alternativas-gimnasio-incorporar-ejercicio-fuerza-vida-si-maquinas-no-son_1_13528536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c0a6a2d-4faa-47ba-949f-2166d27d7f96_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152598.jpg" width="1488" height="837" alt="Alternativas al gimnasio: cómo incorporar el ejercicio de fuerza a tu vida si las máquinas no son para ti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Levantar pesas en una sala llena de espejos y desconocidos ejercitándose puede resultar intimidante para muchos, pero el músculo necesita el ejercicio, y este se puede hacer en un gimnasio o en cualquier otro lado</p><p class="subtitle">“No es un sitio para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio resulta tan hostil para algunas personas</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de los espa&ntilde;oles que han asistido a un gimnasio (59%) ha sentido ansiedad o verg&uuml;enza en &eacute;l, una sensaci&oacute;n que se ha bautizado como <a href="https://www.eldiario.es/era/no-sitio-da-verguenza-personas-sienten-intimidadas-gimnasio_1_13179924.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>gymtimidation</em></a><em> </em>y que afecta especialmente a las mujeres (70%) y a los j&oacute;venes de 18 a 30 a&ntilde;os (73%), seg&uacute;n una <a href="https://gymfactory.net/2024/07/22/segun-el-i-estudio-los-espanoles-y-el-gimnasio-elaborado-por-planet-fitness-4-de-cada-10-espanoles-han-conocido-a-gente-nueva-en-el-gimnasio/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de la cadena Planet Fitness. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el ejercicio de fuerza se ha revelado como una clave de la salud, pero en el subconsciente colectivo permanece esta imagen extrema de la sala de pesas que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/abandonamos-ejercicio-como-evitarlo-tienes-intencion-cerebro-busca-excusas-xp_1_12984955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contribuye al abandono</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que sustituir el efecto de las pesas con otras actividades no es tan f&aacute;cil. La estimulaci&oacute;n que reciben los m&uacute;sculos tiene consecuencias beneficiosas para la salud que, por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fisio-explica-posible-gimnasio-seguir-sedentario-caminar-insuficiente-xp_1_13217036.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caminar no puede proporcionar</a>. &ldquo;Moverse no es igual a ejercicio de fuerza&rdquo;, advierte el entrenador personal Javier Panizo, con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de experiencia. &ldquo;Tienes que empujar o tirar de una carga considerable. No vale con coger un trapo y limpiar&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el ejercicio de fuerza es necesario</h2><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica sobre los beneficios del entrenamiento de fuerza se ha acumulado hasta el punto de que ya no queda mucho margen para el debate. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35599175/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2022</a> concluy&oacute; que el entrenamiento de resistencia se asocia con una reducci&oacute;n de la mortalidad por todas las causas, incluyendo enfermedades cardiovasculares y c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n tiene que ver con lo que ocurre a medida que envejecemos. Si no estimulamos los m&uacute;sculos, a partir de los 30 a&ntilde;os, el cuerpo humano pierde entre un 3% y un 5% de masa muscular por d&eacute;cada, un proceso conocido como sarcopenia. Las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35924210/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones recientes</a> confirman que el entrenamiento de fuerza es la actividad m&aacute;s eficaz para frenar y revertir esta p&eacute;rdida. Los m&uacute;sculos en buen estado son los que proporcionan movilidad, equilibrio e independencia en la vejez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El trabajo de fuerza va ligado a que tengamos autonom&iacute;a cuando nos vayamos haciendo mayores&rdquo;, confirma Panizo. &ldquo;Que te puedas levantar del sof&aacute;, que puedas ir a la compra, que puedas subir las escaleras. La fuerza de agarre tambi&eacute;n est&aacute; muy ligada a la longevidad. Si ya no puedes abrir un bote de conserva, eso dice bastante sobre tu estado f&iacute;sico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La OMS recomienda en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33239350/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus gu&iacute;as de actividad f&iacute;sica de 2020</a> que los adultos realicen actividades de fortalecimiento muscular de intensidad moderada o alta que impliquen todos los grupos musculares principales al menos dos d&iacute;as por semana, adem&aacute;s de entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aer&oacute;bica moderada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entrenar fuerza no significa necesariamente levantar pesas. El músculo responde a tensión mecánica y sobrecarga progresiva, no al material utilizado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diana Guzmán</span>
                                        <span>—</span> especialista en medicina deportiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El m&uacute;sculo no sabe si has agarrado una pesa</h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que el est&iacute;mulo que necesita el m&uacute;sculo para adaptarse y crecer no requiere un gimnasio ni agarrar pesas. &ldquo;Entrenar fuerza no significa necesariamente levantar pesas&rdquo;, explica Diana Guzm&aacute;n V&aacute;squez, especialista en medicina deportiva de la cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;El m&uacute;sculo responde a tensi&oacute;n mec&aacute;nica y sobrecarga progresiva, no al material utilizado. Se puede trabajar con el propio peso corporal, bandas el&aacute;sticas, m&aacute;quinas, ejercicios en suspensi&oacute;n o incluso resistencia acu&aacute;tica, siempre que la carga sea suficiente y pueda progresarse&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Para que los ejercicios sean efectivos, la Dra. Guzm&aacute;n identifica tres factores clave: intensidad (trabajar con un peso que ronde el 80% de la carga m&aacute;xima), volumen (dos o tres series de unas diez repeticiones por ejercicio) y frecuencia (un m&iacute;nimo de dos veces por semana, con tres como objetivo ideal). La especialista hace hincapi&eacute; en el tipo de ejercicio: &ldquo;Prescribimos a diario ejercicios muy sencillos principalmente para gl&uacute;teo, espalda y piernas, que son los tres pilares para mantener la salud en espalda y rodillas, y el paciente los puede ejecutar en el propio domicilio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los ejercicios con peso corporal</h2><p class="article-text">
        La calistenia es el entrenamiento con el peso corporal, y es probablemente la forma m&aacute;s accesible de trabajar la fuerza. No requiere equipamiento, no tiene horario y se puede practicar en casa, en un parque o en cualquier espacio con sitio suficiente para tumbarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No necesitas comprarte material. Lo primero es conocerte bien y trabajar con tu cuerpo, que tienes miles ejercicios para trabajar con &eacute;l, y trabajas de una manera muy global&rdquo;, afirma Panizo. Para el entrenador, uno de los ejercicios m&aacute;s efectivos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/sentadilla-aprovecha-beneficios-maximo-evita-lesiones_1_12068053.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son las sentadillas</a>, fundamentales para la musculatura del tren inferior y para mantener la capacidad de levantarse del suelo con los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sentadilla es un ejercicio muy simple para todo el mundo y va muy ligado a la longevidad&rdquo;, insiste Panizo. &ldquo;Es el que te va a permitir, cuando seas mayor, levantarte del sof&aacute;, de la cama o de la silla&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Otros ejercicios con peso corporal <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hacer-flexiones_1_1004700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluyen las flexiones</a>, que se pueden adaptar a cualquier nivel de forma f&iacute;sica, desde las m&aacute;s f&aacute;ciles, con las manos apoyadas en la pared, hasta en el suelo. Siguen las zancadas o <em>lunges</em>, las planchas para la estabilidad del cintur&oacute;n abdominal o <em>core,</em> los puentes de gl&uacute;teo y el trabajo isquiotibial como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenadora-beneficios-curl-nordico-ejercicio-moda-corredores-proteger-tirones-xp_1_13485529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>curl</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenadora-beneficios-curl-nordico-ejercicio-moda-corredores-proteger-tirones-xp_1_13485529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> n&oacute;rdico</a>. La Dra. Guzm&aacute;n a&ntilde;ade ejercicios para personas mayores o en rehabilitaci&oacute;n, como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/estiramientos-dinamicos-musculatura_1_10984706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el perro-p&aacute;jaro</a>, en cuadrupedia, levando pierna o brazo alternativamente, o el m&aacute;s sencillo y eficaz de todos: sentarse y levantarse de una silla.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sentadilla es un ejercicio muy simple para todo el mundo y va muy ligado a la longevidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Panizo</span>
                                        <span>—</span> entrenador personal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Bandas el&aacute;sticas y TRX, el equipamiento de fuerza sin gimnasio</h2><p class="article-text">
        Cuando el peso corporal se queda corto o se quiere progresar de forma m&aacute;s controlada, hay opciones muy econ&oacute;micas y vers&aacute;tiles que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cuatro-ejercicios-daran-beneficios-pesas_1_12240420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ofrecen los mismos beneficios que las pesas</a>. Las bandas el&aacute;sticas (disponibles en distintos niveles de resistencia) y el TRX (un sistema de suspensi&oacute;n con correas) permiten trabajar pr&aacute;cticamente todos los grupos musculares con una inversi&oacute;n m&iacute;nima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las bandas y TRX son una maravilla, y bastante baratos&rdquo;, coincide Panizo. &ldquo;Ahora tienes todo tipo de material en cualquier tienda de deportes. Son ejercicios que trabajan todo el cuerpo de manera global, que para m&iacute; es mucho m&aacute;s efectivo que trabajar solo el b&iacute;ceps con unas mancuernas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La Dra. Guzm&aacute;n a&ntilde;ade los objetos cotidianos a este inventario: una esterilla, toalla, o lastres que pueden encontrarse en casa, como botellas o latas de conserva. Con cuatro o cinco ejercicios organizados en circuito, comenzando por los m&aacute;s exigentes y terminando por los m&aacute;s sencillos, y repitiendo el circuito dos o tres veces, es posible obtener una sesi&oacute;n de entrenamiento completa.
    </p><h2 class="article-text">Los ejercicios de fuerza en la vida cotidiana</h2><p class="article-text">
        Nuestros antepasados que hasta hace muy poco trabajaban en el campo o la industria, ten&iacute;an que levantar pesos en su vida cotidiana. Los oficinistas de hoy lo tienen m&aacute;s complicado, pero siempre es posible integrar la sobrecarga muscular en las actividades del d&iacute;a a d&iacute;a. Esto no sustituye completamente una rutina de fuerza estructurada, pero es mejor que nada, y un complemento interesante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vas a la compra, en vez de llevar el carrito, lleva las bolsas en las manos para trabajar la fuerza de agarre. Subir escaleras es buen&iacute;simo. Si est&aacute;s en una oficina sentado muchas horas, es bueno tambi&eacute;n levantarte y ponerte de puntillas&rdquo;, pone como ejemplos Panizo. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de un h&aacute;bito de entrenamiento hace que, por muchas alternativas que existan para estimular los m&uacute;sculos, pasen los d&iacute;as sin llegar a hacer los ejercicios. Las aplicaciones de entrenamiento y los v&iacute;deos de YouTube pueden ser un buen punto de partida. Sin embargo, para vencer las reticencias siempre resulta m&aacute;s efectivo ponerse en manos de un profesional que se adapte a nuestro estado de forma y capacidades, un servicio que hoy en d&iacute;a se ofrece tambi&eacute;n a trav&eacute;s de videollamada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/alternativas-gimnasio-incorporar-ejercicio-fuerza-vida-si-maquinas-no-son_1_13528536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 20:11:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alternativas al gimnasio: cómo incorporar el ejercicio de fuerza a tu vida si las máquinas no son para ti]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Gimnasios,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los riesgos de la grasa visceral para la salud y cómo reducirla con ejercicio: "Se comporta como un órgano endocrino”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/riesgos-grasa-visceral-salud-reducirla-ejercicio-comporta-organo-endocrino_1_13512779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5486b9af-e6cf-4b19-b7d2-30e4128394f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3479y3790.jpg" width="1200" height="675" alt="La grasa visceral es un riesgo para la salud: estos son los tipos de ejercicios que la reducen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cara más preocupante del exceso de peso es la grasa que se acumula alrededor de los órganos internos y que está detrás de graves enfermedades, pero también es la primera que se elimina con el ejercicio</p><p class="subtitle">Fuerza o masa muscular: qué protege más nuestra salud de cara al envejecimiento</p></div><p class="article-text">
        La grasa corporal se entiende poco y mal. La gente tiende a pensar en kilos de m&aacute;s, o en quitarse &ldquo;michelines&rdquo;, como si fueran un oso de peluche al que se le puede quitar o poner relleno. Pero bajo la piel hay m&uacute;sculos, huesos, &oacute;rganos internos y tambi&eacute;n grasa, e incluso dentro de la grasa debemos distinguir varios tipos, con distintos or&iacute;genes y distintos riesgos para la salud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es lo mismo tener grasa en el tr&iacute;ceps, en el pliegue donde med&iacute;amos antes la obesidad, que era el pliegue tricipital, o grasa submentoniana, que es la papada, que tener un cuerpo muy finito pero mucha grasa en el abdomen&rdquo;, explica el doctor Gontrand L&oacute;pez-Nava, cirujano bari&aacute;trico y director de la Unidad de Obesidad del Hospital Universitario HM Sanchinarro. &ldquo;A esa grasa en el abdomen la llamamos grasa visceral, porque es la grasa que se acumula alrededor del intestino, del h&iacute;gado, del p&aacute;ncreas, del ri&ntilde;&oacute;n, es decir, de las v&iacute;sceras del abdomen&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Grasa subcut&aacute;nea y grasa visceral</h2><p class="article-text">
        La grasa subcut&aacute;nea, que tanto preocupa a algunas personas desde el punto de vista est&eacute;tico, es la que se pellizca en el brazo, en los flancos o en el muslo, y tiene su papel en el organismo. Act&uacute;a como reserva energ&eacute;tica, que nos ayud&oacute; en otras &eacute;pocas a pasar el invierno con poco sustento, y tambi&eacute;n tiene cierta funci&oacute;n protectora. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la grasa visceral es otra cosa: &ldquo;Esa grasa situada alrededor de los &oacute;rganos es mucho m&aacute;s que simple grasa, se comporta como un &oacute;rgano endocrino&rdquo;, afirma L&oacute;pez-Nava. &ldquo;Es decir, esa grasa est&aacute; viva y est&aacute; inflamada, y se comporta como un &oacute;rgano inflamado cr&oacute;nicamente dentro del cuerpo que libera sustancias inflamatorias que son responsables de todo lo malo que provoca la obesidad&rdquo;, advierte el especialista.
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de la grasa visceral</h2><p class="article-text">
        Las consecuencias de ese estado inflamatorio cr&oacute;nico que produce la grasa visceral afectan de forma sist&eacute;mica a todo el cuerpo. &ldquo;Produce riesgo cardiovascular, estados inflamatorios en el p&aacute;ncreas que te llevan a la diabetes tipo 2, y alteraciones inflamatorias en el h&iacute;gado, que afectan mucho a tu metabolismo&rdquo;, enumera L&oacute;pez-Nava.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica es la que permite cuantificar los da&ntilde;os mucho m&aacute;s all&aacute; del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionistas-abordan-limites-indice-masa-corporal-no-indica-acumula-grasa-xp_1_13085737.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peso corporal o el IMC</a>. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41632015/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2025</a> encontr&oacute; que un &iacute;ndice de grasa visceral elevado se asociaba con mayor mortalidad, mientras que un &iacute;ndice de grasa subcut&aacute;nea elevado resultaba hasta protector. El mismo peso y dos riesgos opuestos seg&uacute;n el tipo de grasa.
    </p><p class="article-text">
        Todos hemos visto el caso de personas, especialmente hombres, que tienen brazos y piernas delgadas y una barriga prominente y dura al tacto. En palabras del doctor L&oacute;pez-Nava, &ldquo;esa barriga, a lo mejor en b&aacute;scula no marca un &iacute;ndice de masa corporal elevado, pero esa grasa visceral ya est&aacute; provocando comorbilidades relacionadas con la obesidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esa grasa está viva y está inflamada, y se comporta como un órgano inflamado crónicamente dentro del cuerpo que libera sustancias inflamatorias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gontrand López-Nava</span>
                                        <span>—</span> cirujano bariátrico 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La buena noticia: la grasa visceral responde primero </h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que los estudios indican que la grasa visceral <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11407912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responde muy bien al ejercicio regular</a> y, a menudo, se reduce en primer lugar en comparaci&oacute;n con otros dep&oacute;sitos de grasa, incluso con una p&eacute;rdida de peso total m&iacute;nima.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el ejercicio aer&oacute;bico, en el que aumentan las pulsaciones del coraz&oacute;n y la frecuencia respiratoria, ha demostrado ser la forma m&aacute;s eficaz de atacar la grasa visceral. La Dra. Diana-Hasbleidy Guzm&aacute;n V&aacute;squez, especialista en Medicina Deportiva de la Cl&iacute;nica CEMTRO, explica el motivo: &ldquo;Es el ejercicio que produce m&aacute;s actividad metab&oacute;lica. Al tener m&aacute;s actividad metab&oacute;lica, activa m&aacute;s receptores para las catecolaminas [como la adrenalina y noradrenalina], que son las hormonas que se segregan con el ejercicio, que son las que generan la lip&oacute;lisis, la quema de grasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso s&iacute; que ocurre, afortunadamente. Sabemos que el cuerpo es listo y dice, bueno, ya que tengo que quemar grasa porque me falta alimento, estoy en un momento hipocal&oacute;rico de mi semana o de mi vida, pues voy a quemar la grasa mala&rdquo;, puntualiza el doctor L&oacute;pez-Nava.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ejercicio funciona mejor para eliminar la grasa visceral</h2><p class="article-text">
        Para quien ya tiene grasa visceral acumulada y quiere reducirla, la recomendaci&oacute;n del ejercicio aer&oacute;bico tiene un amplio respaldo en los estudios cient&iacute;ficos. Un&nbsp;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/obr.13666" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 84 ensayos controlados</a> y aleatorizados, los de mayor calidad, con 4.836 participantes en total compar&oacute; varios tipos de ejercicio. Los resultados indican que el ejercicio aer&oacute;bico de intensidad moderada o alta, el entrenamiento de fuerza, la combinaci&oacute;n de ambos y el HIIT (entrenamiento interv&aacute;lico de alta intensidad) son todos beneficiosos para reducir la grasa visceral. Sin embargo, el ejercicio aer&oacute;bico de intensidad moderada-alta produc&iacute;a las reducciones m&aacute;s consistentes.
    </p><p class="article-text">
        No es tan efectivo, pues, un paseo o el trote suave, de intensidad baja, sino que hay que aumentar las revoluciones.&nbsp;&ldquo;El que m&aacute;s beneficios nos da para reducir grasa visceral, aunque no sea el &uacute;nico, es el ejercicio continuo de intensidad moderada, lo que se conoce como MICT&rdquo;, corrobora la doctora Guzm&aacute;n V&aacute;squez. &ldquo;Tambi&eacute;n el HIIT, que es el de intervalos de alta intensidad, tiene bastante evidencia. Son dos tipos de ejercicio que funcionan muy bien. La ventaja del HIIT es que el tiempo de ejercicio es menor y adem&aacute;s tiene el efecto de la quema de calor&iacute;as despu&eacute;s de terminar de hacer el ejercicio, que es menor en el ejercicio continuo de intensidad moderada&rdquo;, especifica.
    </p><p class="article-text">
        Para el doctor L&oacute;pez-Nava, nuestras sensaciones son las que pueden dictar si estamos haciendo el ejercicio al ritmo adecuado. &ldquo;Algo aer&oacute;bico con prudencia, que puede ser empezar caminando fuerte, trotar, correr, saltar, algo que nos haga jadear, que nos haga aumentar la frecuencia respiratoria, eso es el deporte aer&oacute;bico&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ejercicio aeróbico, en el que aumentan las pulsaciones del corazón y la frecuencia respiratoria, ha demostrado ser la forma más eficaz de atacar la grasa visceral</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El entrenamiento de fuerza para prevenir la grasa visceral</h2><p class="article-text">
        Cuando el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho y la grasa se acumula en la profundidad del abdomen, hacer ejercicio aer&oacute;bico intenso es m&aacute;s eficaz. Pero esto no quiere decir que debamos olvidar las pesas. El entrenamiento de fuerza es la mejor herramienta para prevenir la grasa visceral y mantenerla a raya.
    </p><p class="article-text">
        El m&uacute;sculo consume mucha energ&iacute;a en reposo y nos proporciona un margen de protecci&oacute;n. &ldquo;Si tienes masa muscular conservada, practicas ejercicio de fuerza y tienes una buena condici&oacute;n muscular, ese m&uacute;sculo gasta esa energ&iacute;a que, si no se gasta, porque no tienes m&uacute;sculo, se acumular&iacute;a en forma de grasa visceral&rdquo;, explica el doctor L&oacute;pez-Nava. &ldquo;Es m&aacute;s por prevenci&oacute;n, el m&uacute;sculo es metab&oacute;licamente activo y evita que el cuerpo tenga tendencia a acumular esa grasa, y tambi&eacute;n evita que vuelva a rebotar o se vuelva a acumular&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34536199/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2022</a> que evalu&oacute; el efecto del entrenamiento de fuerza por s&iacute; solo sobre la grasa visceral en adultos sanos confirma esta recomendaci&oacute;n. El entrenamiento de fuerza produce reducciones significativas tanto en porcentaje de grasa corporal como en grasa visceral, incluso sin cambios de peso y sin combinarlo con ejercicio aer&oacute;bico.
    </p><h2 class="article-text">No se puede olvidar la dieta ni el alcohol</h2><p class="article-text">
        El ejercicio o la falta de &eacute;l no explica todo. &ldquo;El exceso de calor&iacute;as, el az&uacute;car refinada, las grasas saturadas y el alcohol son los que m&aacute;s promueven la acumulaci&oacute;n de grasa visceral&rdquo;, afirma la doctora Guzm&aacute;n V&aacute;squez. &ldquo;El alcohol tiene un metabolismo especial. Va directo al h&iacute;gado y el h&iacute;gado se ve obligado a transformarlo en grasa. Adem&aacute;s, favorece las rutas metab&oacute;licas que llevan a la lipog&eacute;nesis, que es la formaci&oacute;n de grasa nueva&rdquo;, advierte la especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La combinaci&oacute;n de una mala dieta con exceso de calor&iacute;as de grasa y az&uacute;car, alcohol y sedentarismo es la que produce el perfil de persona con mayor riesgo: piernas y brazos delgados y mucha grasa alrededor de las v&iacute;sceras&rdquo;, a&ntilde;ade. Por eso, el per&iacute;metro de la cintura y su relaci&oacute;n con la cadera es para la OMS <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789241501491" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un indicador m&aacute;s importante</a> que el peso del riesgo de enfermedades. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/riesgos-grasa-visceral-salud-reducirla-ejercicio-comporta-organo-endocrino_1_13512779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 20:40:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los riesgos de la grasa visceral para la salud y cómo reducirla con ejercicio: "Se comporta como un órgano endocrino”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5486b9af-e6cf-4b19-b7d2-30e4128394f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3479y3790.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Obesidad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es la reserva cognitiva y cómo aumentarla: cuando el cerebro lucha contra la demencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/reserva-cognitiva-aumentarla-cerebro-lucha-demencia_1_13504113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0318b24a-6b9e-4601-915e-46fa15ffb040_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151761.jpg" width="4534" height="2551" alt="Qué es la reserva cognitiva y cómo aumentarla: cuando el cerebro lucha contra la demencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas que llegan a los 90 años con la memoria intacta y otras que a los 70 ya no reconocen a los suyos, aunque sus cerebros muestren lesiones similares</p><p class="subtitle">Si no oyes bien, tu cerebro puede estar en peligro: cómo conservar la salud auditiva y cognitiva</p></div><p class="article-text">
        La demencia afecta a m&aacute;s de 57 millones de personas en el mundo, y la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/hacerse-test-si-tendremos-alzheimer-neurologo-causas-geneticas-son-rarisimas-xp_1_13517059.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedad de Alzheimer</a> representa entre el 60% y el 70% de los casos, seg&uacute;n lOS <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/dementia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la OMS</a>. Espa&ntilde;a tiene una de las prevalencias m&aacute;s altas de Europa. M&aacute;s de 800.000 personas est&aacute;n diagnosticadas de demencia, seg&uacute;n la <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link451.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a</a>, y la cifra se espera que se duplique en los pr&oacute;ximos veinte a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los datos epidemiol&oacute;gicos esconden algo intrigante. Un porcentaje significativo de personas cuyo cerebro, al ser examinado <em>post mortem</em>, mostraba una acumulaci&oacute;n de placas amiloides u ovillos tau, los marcadores del alzh&eacute;imer avanzado, nunca hab&iacute;a presentado s&iacute;ntomas mientras viv&iacute;an. &iquest;C&oacute;mo es posible?
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la reserva cognitiva</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La reserva cognitiva es la capacidad del cerebro para adaptarse y seguir funcionando pese al envejecimiento o ante determinados cambios neurol&oacute;gicos&rdquo;, explica el doctor Oriol Casals Rafecas, neur&oacute;logo del Servicio de Neurolog&iacute;a del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela. &ldquo;En este sentido, ayuda a explicar por qu&eacute; dos personas con alteraciones cerebrales similares pueden presentar s&iacute;ntomas muy distintos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El mecanismo que explica estas diferencias entre las personas parece que tiene menos que ver con la gen&eacute;tica o la mala suerte, y mucho m&aacute;s con nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, nuestros h&aacute;bitos y salud, y la actividad a la que sometemos a nuestro cerebro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La reserva cognitiva es la capacidad del cerebro para adaptarse y seguir funcionando pese al envejecimiento o ante determinados cambios neurológicos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Oriol Casals Rafecas</span>
                                        <span>—</span> neurólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si t&uacute; a lo largo de tu vida sigues h&aacute;bitos de vida saludable, tipo hacer ejercicio (tanto f&iacute;sico como intelectual), si tienes <em>hobbies</em> intelectuales: haces sudokus, puzles, vas al museo... Cuando envejeces y tienes una patolog&iacute;a cerebral, si la funci&oacute;n cognitiva va por una v&iacute;a y esa v&iacute;a est&aacute; da&ntilde;ada, tendr&aacute; v&iacute;as alternativas para hacer esa misma funci&oacute;n&rdquo;, explica la doctora Patricia Camprodon Boadas, investigadora del Hospital Clinic de Barcelona especializada en reserva cognitiva.
    </p><p class="article-text">
        El caso opuesto se da en las personas que no mantienen su cerebro y su cuerpo activo durante su vida. &ldquo;Si has estudiado durante m&aacute;s a&ntilde;os, hablas idiomas, tocas un instrumento... Todas estas cosas contribuyen a que tu cerebro sea m&aacute;s pl&aacute;stico. En cambio, si tu cerebro no es tan pl&aacute;stico, cuando tienes una patolog&iacute;a, o por el simple envejecimiento, dejas de tener disponibles v&iacute;as alternativas para la cognici&oacute;n&rdquo;, advierte la doctora Camprodon.
    </p><h2 class="article-text">El impacto de la reserva cognitiva en la salud </h2><p class="article-text">
        Hay un paralelismo claro entre la reserva cognitiva y la musculatura del cuerpo a medida que envejecemos. Al igual que el ejercicio f&iacute;sico mantiene la funci&oacute;n muscular y previene el deterioro, si se a&ntilde;ade la estimulaci&oacute;n mental durante la vida, se mantiene la capacidad del cerebro para improvisar, adaptarse y encontrar formas alternativas de realizar una tarea.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el doctor Casals, esta flexibilidad de nuestro cerebro &ldquo;se construye a lo largo de la vida, e influyen la educaci&oacute;n, el tipo de trabajo, la actividad intelectual, las relaciones sociales y el aprendizaje continuo, adem&aacute;s de factores biol&oacute;gicos y gen&eacute;ticos que no podemos modificar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reserva cognitiva se ha estudiado principalmente en el contexto del envejecimiento y la demencia. Pero Camprodon es pionera en otra direcci&oacute;n: <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39003801/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su estudio de 2021</a> es uno de los primeros en analizar el papel de la reserva cognitiva en la infancia y adolescencia, en concreto como un factor protector en los casos en que se produc&iacute;a el primer brote de psicosis. &ldquo;Pensamos que este concepto es muy interesante al final de la vida, o en el envejecimiento, o en el alzh&eacute;imer. Pero claro, tiene que haber aparecido antes&rdquo;, relata Camprodon.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados muestran que la reserva cognitiva ya es cuantificable en la infancia y que los factores que la nutren en esa etapa, la estimulaci&oacute;n intelectual, el nivel educativo del entorno familiar, la actividad f&iacute;sica, son los mismos que operan m&aacute;s tarde en la vida. Su <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s00787-026-03071-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio m&aacute;s reciente</a> a&ntilde;ade que la reserva cognitiva se asocia al volumen cerebral. En los hijos de pacientes con diagn&oacute;stico de esquizofrenia o trastorno bipolar, una mayor reserva cognitiva se asocia a menor volumen cerebral, pero a mejor funcionamiento, lo que sugiere un efecto compensatorio. Todo esto apunta a que intervenir en la infancia y la adolescencia tiene un potencial protector que puede determinar el curso posterior de la vida.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nunca es tarde para aumentar la reserva cognitiva</h2><p class="article-text">
        Cabe pensar que si no se produjo una estimulaci&oacute;n suficiente durante la infancia y adolescencia, las personas quedan condenadas a vivir y envejecer con una menor flexibilidad cerebral y menor reserva cognitiva, pero del doctor Casals desmonta este fatalismo: &ldquo;No se agota al llegar a una determinada edad. El cerebro conserva capacidad de adaptaci&oacute;n durante toda la vida, aunque esta cambie con los a&ntilde;os. Seguir aprendiendo, relacion&aacute;ndose y manteni&eacute;ndose activo contin&uacute;a siendo &uacute;til incluso en edades avanzadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si has estudiado durante más años, hablas idiomas, tocas un instrumento... esto contribuye a que tu cerebro sea más plástico. En cambio, si no lo es, cuando tienes una patología, o por el simple envejecimiento, dejas de tener disponibles vías alternativas para la cognición</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Camprodon Boadas</span>
                                        <span>—</span> investigadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso cuando ya se ha producido el da&ntilde;o, los cambios que promueven la reserva cognitiva siguen siendo positivos. &ldquo;No significa que estas actividades eludan por completo una enfermedad neurol&oacute;gica, pero s&iacute; ayudan a aprovechar mejor las capacidades que se conservan y a mantener la actividad cognitiva durante m&aacute;s tiempo&rdquo;, corrobora el doctor Casals.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros defendemos que t&uacute; siempre est&aacute;s a tiempo de ganar reserva cognitiva&rdquo;, afirma con rotundidad la doctora Camprodon. &ldquo;Al final es algo din&aacute;mico, es acumulable a lo largo de la vida y nunca es tarde para empezar a adquirir todos estos h&aacute;bitos de vida saludable que pueden contribuir a enriquecer tu cerebro&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Combinar el ejercicio f&iacute;sico con el mental parece ser una de las claves. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35503222/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2022</a> que analiz&oacute; 68 estudios sobre intervenciones para aumentar la reserva cognitiva en adultos mayores encontr&oacute; que las intervenciones multidominio (que combinan actividad f&iacute;sica, estimulaci&oacute;n cognitiva e interacci&oacute;n social) producen efectos m&aacute;s duraderos que las intervenciones en uno solo de estos &aacute;mbitos. El efecto se observ&oacute; tanto en personas cognitivamente sanas como en aquellas con deterioro cognitivo leve.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Siempre estás a tiempo de ganar reserva cognitiva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Camprodon</span>
                                        <span>—</span> investigadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo construir la reserva cognitiva</h2><p class="article-text">
        La lista de actividades para construir la reserva cognitiva con respaldo cient&iacute;fico es, intuitivamente, la que podemos identificar con una vida saludable e inquieta. &ldquo;El cerebro se beneficia especialmente de seguir aprendiendo y enfrent&aacute;ndose a retos nuevos&rdquo;, recomienda el doctor Casals. &ldquo;Leer, aprender un idioma, tocar un instrumento, bailar o adquirir una habilidad distinta obligan al cerebro a adaptarse. Tambi&eacute;n ayudan el ejercicio f&iacute;sico, una vida social activa, el cuidado de la salud cardiovascular, el sue&ntilde;o, la audici&oacute;n y la visi&oacute;n. No existe una &uacute;nica actividad protectora, sino un conjunto de h&aacute;bitos mantenidos en el tiempo&rdquo;, a&ntilde;ade el especialista.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico merece atenci&oacute;n espec&iacute;fica porque opera sobre la reserva cognitiva directamente, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39935805/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de la producci&oacute;n del factor neurotr&oacute;fico derivado del cerebro</a> (BDNF) la prote&iacute;na vital que se ha denominado &ldquo;el fertilizante del cerebro&rdquo;, y que promueve la neuroplasticidad. Al mismo tiempo, el ejercicio reduce los factores de riesgo cardiovascular que, por su parte, aceleran el deterioro neurol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida auditiva sin corregir</a>, por su parte, es uno de los factores de riesgo modificables con mayor peso en la prevenci&oacute;n de demencia. La sordera a&iacute;sla al cerebro de la estimulaci&oacute;n social y ling&uuml;&iacute;stica, y lo priva de uno de los principales insumos para mantener sus redes activas.
    </p><p class="article-text">
        La reserva cognitiva no es un seguro contra la demencia, sino una ampliaci&oacute;n del margen de seguridad. Cuanto m&aacute;s se invierte en ella a lo largo de toda la vida, m&aacute;s tiempo puede el cerebro funcionar bien, aunque las lesiones vayan acumul&aacute;ndose. Ese tiempo, medido en a&ntilde;os de vida independiente y activa, es lo que m&aacute;s importa.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/reserva-cognitiva-aumentarla-cerebro-lucha-demencia_1_13504113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es la reserva cognitiva y cómo aumentarla: cuando el cerebro lucha contra la demencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alzheimer,Envejecimiento,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fuerza o masa muscular: qué protege más nuestra salud de cara al envejecimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fuerza-masa-muscular-protege-salud-cara-envejecimiento_1_13501612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6fa525e-5f32-49ac-b8e5-1abb16a6d2de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1101y513.jpg" width="1200" height="675" alt="Fuerza o masa muscular: qué protege más nuestra salud de cara al envejecimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años, el entrenamiento de fuerza se ha revelado como una forma de prevenir enfermedades, pero el músculo que se ve no siempre es el que más protege</p><p class="subtitle">El músculo como tratamiento antienvejecimiento: por qué conviene hacer ejercicios de fuerza</p></div><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n sobre el m&uacute;sculo ha cambiado de forma notable en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Ya no se habla solo de est&eacute;tica o de rendimiento deportivo, sino de salud. La investigaci&oacute;n ha analizado el m&uacute;sculo m&aacute;s all&aacute; del atletismo por su participaci&oacute;n en la salud cardiometab&oacute;lica y en el envejecimiento. El resultado es una mayor evidencia de que la masa muscular puede ser predictora de la esperanza de vida, independientemente de la gen&eacute;tica, calidad de vida y resistencia a la enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos enriquecidos en prote&iacute;nas est&aacute;n por todos lados, los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/acaparar-pesas-soltar-grunidos-bancos-sudados-11-consejos-debe-no-gimnasio_1_13492849.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gimnasios se han convertido en parte de la vida</a> de muchas personas, y t&eacute;rminos como sarcopenia (la p&eacute;rdida de masa muscular con la edad), que antes pertenec&iacute;an al vocabulario m&eacute;dico especializado, aparecen ahora en la conversaci&oacute;n. El m&uacute;sculo importa. Pero, &iquest;cantidad o calidad?
    </p><h2 class="article-text">Masa y fuerza muscular</h2><p class="article-text">
        La masa muscular y la fuerza muscular van de la mano, pero no son lo mismo. Podemos suponer que un culturista con grandes m&uacute;sculos es muy fuerte (y lo es), pero quiz&aacute; tiene menos fuerza que un saltador de p&eacute;rtiga o un remero, que tienen m&uacute;sculos m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La masa es la cantidad de tejido muscular presente en el organismo, en kilos. La fuerza es la capacidad de ese tejido para generar tensi&oacute;n y producir movimiento, y depende no solo de cu&aacute;nto m&uacute;sculo hay, sino de c&oacute;mo est&aacute; organizado, de su composici&oacute;n en tipos de fibras musculares y de sus conexiones con el sistema nervioso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La fuerza depende de la calidad del tejido muscular y de c&oacute;mo el sistema nervioso activa los m&uacute;sculos. Por eso disminuye antes y m&aacute;s deprisa que la propia masa muscular&rdquo;, explica el doctor Carlos de la Fuente, jefe del Servicio de Geriatr&iacute;a del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar. Eso significa que al envejecer o dejar de hacer ejercicio se puede perder fuerza funcional mientras la b&aacute;scula o el densit&oacute;metro todav&iacute;a muestran la misma cantidad de m&uacute;sculo. Esa p&eacute;rdida temprana de fuerza es la que m&aacute;s consecuencias tiene para la salud.
    </p><h2 class="article-text">El veredicto cient&iacute;fico que pone a la fuerza primero</h2><p class="article-text">
        El Grupo de Trabajo Europeo sobre la Sarcopenia en las Personas Mayores (European Working Group on Sarcopenia in Older People) revis&oacute; en 2019 su definici&oacute;n de sarcopenia y public&oacute; un consenso titulado EWGSOP2. Seg&uacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30312372/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese documento</a>, la baja fuerza muscular es ahora el criterio diagn&oacute;stico primario de sarcopenia, por delante de la masa muscular. Los expertos coinciden en que la evidencia acumulada muestra que la fuerza es mejor predictor de resultados adversos de salud que la cantidad de m&uacute;sculo por s&iacute; misma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tener una determinada cantidad de músculo no garantiza que ese músculo funcione bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos de la Fuente</span>
                                        <span>—</span> geriatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los datos de mortalidad lo confirman. Un <a href="https://www.mayoclinicproceedings.org/article/S0025-6196(25)00100-4/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2025</a> que sigui&oacute; durante casi once a&ntilde;os a 3.889 personas de entre 46 y 75 a&ntilde;os encontr&oacute; que quienes ten&iacute;an menor potencia muscular relativa ten&iacute;an un riesgo de morir entre cinco y siete veces mayor que quienes ten&iacute;an mayor potencia, tanto en hombres como en mujeres. La fuerza y la potencia muscular son predictores de mortalidad m&aacute;s robustos que la masa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque ambas son importantes, la fuerza muscular tiene una relaci&oacute;n especialmente estrecha con la salud y la capacidad funcional&rdquo;, coincide el doctor De la Fuente. &ldquo;Tener una determinada cantidad de m&uacute;sculo no garantiza que ese m&uacute;sculo funcione bien&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">La masa tambi&eacute;n es importante</h2><p class="article-text">
        Que la fuerza sea el criterio primario no significa que se pueda descuidar la masa muscular. &ldquo;No las puedes separar. Necesitas tanto masa como fuerza&rdquo;, opina la doctora Adri&agrave; Le&oacute;n Garc&iacute;a, geriatra y directora m&eacute;dica del Hospital HM Rivas. &ldquo;Ten en cuenta que para poder amortiguar los golpes, para poder mejorar el equilibrio, y para reducir el riesgo de ca&iacute;das, necesitas del aparato locomotor en su conjunto. Y para que ese conjunto est&eacute; en estado &oacute;ptimo, necesitas de las dos cosas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de la masa tambi&eacute;n queda reflejada en los ensayos. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10246806/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2023</a> que incluy&oacute; 16 estudios con m&aacute;s de 80.000 participantes encontr&oacute; que tener un &iacute;ndice de masa muscular esquel&eacute;tica bajo se asociaba con un riesgo de mortalidad por todas las causas un 57% mayor. La conclusi&oacute;n es que la masa muscular importa, pero como reserva fisiol&oacute;gica, como margen de seguridad ante la enfermedad y la p&eacute;rdida por la edad, pero es la fuerza la que est&aacute; relacionada directamente con la funci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La sarcopenia no espera a la vejez</h2><p class="article-text">
        La doctora Le&oacute;n rompe uno de los mitos m&aacute;s extendidos sobre la p&eacute;rdida muscular: &ldquo;La sarcopenia no es una enfermedad solo de los mayores. Evidentemente, es una enfermedad que afecta fundamentalmente a los adultos mayores. Pero se puede presentar tambi&eacute;n en la mediana edad si tienes factores de riesgo y un mal estilo de vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, del mismo modo que la sarcopenia se puede <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ejercicios-fuerza-envejecimiento-edad_1_11244751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenir con ejercicio de fuerza</a>, tambi&eacute;n se puede acelerar la p&eacute;rdida de masa por un mal estilo de vida. &ldquo;Con el envejecimiento hay una p&eacute;rdida progresiva de masa, de fuerza y de funci&oacute;n muscular, pero si a eso se suman enfermedades cr&oacute;nicas, la p&eacute;rdida hormonal, el sedentarismo, y una nutrici&oacute;n inadecuada, todo eso es un c&oacute;ctel que te lleva a la sarcopenia&rdquo;, advierte la doctora Le&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas de esas enfermedades o circunstancias vitales pueden ser inevitables, y en esos casos, tener los m&uacute;sculos en buen estado act&uacute;a como una p&oacute;liza de seguro. &ldquo;Llegar a edades avanzadas con una buena reserva de fuerza permite afrontar mejor los periodos de enfermedad, reposo u hospitalizaci&oacute;n&rdquo;, aconseja el doctor De la Fuente. &ldquo;Cuanto mejor sea el punto de partida, mayor margen existe frente a una p&eacute;rdida temporal de capacidad f&iacute;sica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante es que tengamos en cuenta que hay que adoptar una serie de h&aacute;bitos saludables desde la infancia para trabajar esa masa y esa fuerza muscular desde peque&ntilde;os&rdquo;, secunda la doctora Le&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Los beneficios de la fuerza muscular, m&aacute;s all&aacute; del m&uacute;sculo</h2><p class="article-text">
        Mantener los m&uacute;sculos activos durante toda la vida no solo mantiene la fuerza, sino que tiene efectos sist&eacute;micos que mejoran la salud en su conjunto. &ldquo;Toda aquella persona que ha tenido una vida muy deportista, incluso aunque le fallen otros &oacute;rganos como el cerebro, siempre van a tener una calidad de vida mucho mejor&rdquo;, explica la doctora Le&oacute;n. &ldquo;El deterioro funcional que trae aparejada la demencia se va a retrasar m&aacute;s que en a otras personas que no han tenido una vida activa y saludable&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que adoptar una serie de hábitos saludables desde la infancia para trabajar esa masa y esa fuerza muscular desde pequeños</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adrià León García</span>
                                        <span>—</span> geriatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El deterioro del metabolismo, con el aumento del riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares, y osteoporosis, son dos amenazas a la salud que tambi&eacute;n se ven frenadas gracias a los m&uacute;sculos. &ldquo;El m&uacute;sculo participa en el control de la glucosa, favorece la sensibilidad a la insulina y el entrenamiento de fuerza tambi&eacute;n beneficia al hueso&rdquo;, dice el doctor De la Fuente.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para mantener la fuerza durante toda la vida</h2><p class="article-text">
        La respuesta es simple, aunque la puesta en pr&aacute;ctica sea m&aacute;s complicada. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-ganar-masa-muscular-ideas-sencillas-no-desanimarse_1_13019730.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenar la fuerza</a> de forma regular durante toda la vida adulta&rdquo;, explica De la Fuente. &ldquo;No hace falta levantar grandes pesos. Se puede trabajar con m&aacute;quinas, pesas, bandas el&aacute;sticas o ejercicios con el propio peso, siempre con una dificultad suficiente para estimular al m&uacute;sculo. Tambi&eacute;n es fundamental evitar periodos prolongados de inactividad y mantener una alimentaci&oacute;n que aporte suficiente energ&iacute;a y prote&iacute;nas. En edades avanzadas conviene sumar ejercicios de equilibrio y movimientos relacionados con las actividades cotidianas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n Garc&iacute;a a&ntilde;ade el complemento aer&oacute;bico: &ldquo;Lo ideal para la sarcopenia es el ejercicio de fuerza y resistencia. Pero las actividades aer&oacute;bicas tambi&eacute;n son fundamentales, porque sobre todo te van a ayudar a la salud cardiovascular y a mantener el tono muscular&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La fuerza es el indicador m&aacute;s sensible y el criterio diagn&oacute;stico m&aacute;s relevante para una buena salud, pero de forma inevitable, si mantenemos la fuerza y una alimentaci&oacute;n adecuada, tambi&eacute;n conservaremos nuestra masa muscular.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fuerza-masa-muscular-protege-salud-cara-envejecimiento_1_13501612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 20:25:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fuerza o masa muscular: qué protege más nuestra salud de cara al envejecimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué los primeros 30 minutos después de despertar determinan el resto del día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/primeros-30-minutos-despues-despertar-determinan-resto-dia_1_13496687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a87f33b-5c5b-48ee-add3-fd1e2c0af92f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1426y412.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué los primeros 30 minutos después de despertar determinan el resto del día"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los primeros minutos del día no son iguales biológicamente al resto, y las hormonas y el estado del cerebro influyen en lo que hacemos y dejamos de hacer</p><p class="subtitle">El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos</p></div><p class="article-text">
        En su popular libro de 2001 titulado <em>C&oacute;mete esa rana, </em>el autor Brian Tracy recomendaba algo aparentemente simple, pero nada f&aacute;cil: haz la tarea m&aacute;s desagradable nada m&aacute;s empezar por la ma&ntilde;ana. Intuitivamente sabemos que por las ma&ntilde;anas hay m&aacute;s energ&iacute;a, que la fuerza de voluntad flojea a medida que avanza el d&iacute;a, y que dejar las cosas dif&iacute;ciles para despu&eacute;s aumenta la probabilidad de no hacerlas. Pero todas esas intuiciones tienen una explicaci&oacute;n en nuestra biolog&iacute;a y la forma en que influye en el cerebro.
    </p><h2 class="article-text">El cortisol matutino y el cerebro por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        El cortisol es conocido como &ldquo;la hormona del estr&eacute;s&rdquo;, ya que se segrega en situaciones que percibimos como peligrosas. Pero no se habla tanto de que lo necesitamos para levantarnos de la cama. &ldquo;El cortisol comienza a aumentar durante las primeras horas de la ma&ntilde;ana, alcanza valores elevados alrededor del despertar y despu&eacute;s desciende progresivamente a lo largo del d&iacute;a hasta alcanzar sus niveles m&aacute;s bajos durante la noche&rdquo;, explica la doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de servicio de Endocrinolog&iacute;a del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. 
    </p><p class="article-text">
        Esa subida matutina, conocida en la literatura cient&iacute;fica como respuesta de cortisol al despertar (CAR por sus siglas en ingl&eacute;s), no es un fen&oacute;meno de estr&eacute;s sino una preparaci&oacute;n activa del organismo para el d&iacute;a. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34343631/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2021</a> que combin&oacute; neuroimagen y manipulaci&oacute;n farmacol&oacute;gica del cortisol encontr&oacute; que la CAR prepara las conexiones entre el hipocampo (a cargo de la memoria) y la corteza prefrontal (donde se produce el razonamiento) para afrontar los retos cognitivos del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es, literalmente, la secuencia de arranque del cerebro por las ma&ntilde;anas. Los estudios que han medido el efecto de la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32979414/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CAR sobre el rendimiento cognitivo</a> a lo largo del d&iacute;a encuentran que una CAR m&aacute;s robusta se asocia con mejor funci&oacute;n ejecutiva, mayor capacidad de atenci&oacute;n sostenida y mejor inhibici&oacute;n de respuestas impulsivas.
    </p><p class="article-text">
        El cortisol no es la &uacute;nica hormona que participa en este programa, las catecolaminas como la dopamina, adrenalina y noradrenalina, que tienen mucho que ver con la alerta y la activaci&oacute;n de los m&uacute;sculos, tambi&eacute;n aumentan por la ma&ntilde;ana. &ldquo;Muchas de nuestras hormonas siguen un ritmo circadiano, es decir, var&iacute;an a lo largo de las 24 horas siguiendo el reloj biol&oacute;gico del organismo&rdquo;, corrobora la doctora Azc&aacute;rate. &ldquo;Esto significa que nuestro organismo no funciona exactamente igual a cualquier hora del d&iacute;a: el sue&ntilde;o, la ingesta de alimentos, la actividad f&iacute;sica y la exposici&oacute;n a la luz interact&uacute;an continuamente con estos ritmos hormonales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas de nuestras hormonas siguen un ritmo circadiano, es decir, varían a lo largo de las 24 horas siguiendo el reloj biológico del organismo (...) El sueño, la ingesta de alimentos, la actividad física y la exposición a la luz interactúan continuamente con estos ritmos hormonales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Azcárate</span>
                                        <span>—</span> endocrinóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El desayuno como se&ntilde;al para regular el d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Por todo lo anterior, la primera comida del d&iacute;a no es solo combustible, sino una se&ntilde;al circadiana. Cu&aacute;ndo se come, cu&aacute;nta cantidad y qu&eacute; nutrientes, son se&ntilde;ales para el reloj biol&oacute;gico y determinan <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importante-comes-comes_1_10871795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo evoluciona nuestro apetito</a> el resto del d&iacute;a. Por ejemplo, las prote&iacute;nas tienen un mayor efecto saciante que los carbohidratos o las grasas porque elevan los niveles de colecistoquinina y GLP-1, hormonas que regulan la saciedad.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38135050/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo controlado de 2024</a> que compar&oacute; tres tipos de desayuno en mujeres con sobrepeso encontr&oacute; que el desayuno alto en prote&iacute;nas y bajo en carbohidratos aument&oacute; la sensaci&oacute;n de saciedad durante las horas posteriores y, de forma especialmente relevante, mejor&oacute; en un 3,5 puntos porcentuales el rendimiento en un test de concentraci&oacute;n cognitiva antes del almuerzo. La combinaci&oacute;n de prote&iacute;na matutina con la CAR en su punto m&aacute;ximo produce una ventana de alerta cognitiva que no se repite en ning&uacute;n otro momento del d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El riesgo de la procrastinaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Si no aprovechamos esta ventana de tiempo por las ma&ntilde;anas con su entorno favorable, puede que luego no tengamos la misma capacidad de afrontar nuestras tareas. &ldquo;Se ve mucho con el tema del gimnasio&rdquo;, pone como ejemplo Kaja Chmielowiec, psic&oacute;loga sanitaria de PsiCoConducta. &ldquo;Si puedes ir todo el d&iacute;a a todas horas, eso hace que no vayas nunca. Es decir, si no hay un compromiso concreto, en que tienes una hora cerrada, como una clase, en el que tienes la sensaci&oacute;n de que o vas a esa hora o lo pierdes, si puedes ir en cualquier momento, la tendencia al final es dejarlo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El mecanismo que describe Chmielowiec se denomina <a href="https://www.eldiario.es/era/seis-herramientas-psicologa-procrastinar-evitamos-tarea-haya-razon-xp_1_13486683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procrastinaci&oacute;n</a> intrad&iacute;a. No se trata de dejarlo para otro d&iacute;a, sino de dejarlo para m&aacute;s tarde. &ldquo;Si lo voy posponiendo al final del d&iacute;a, es menos probable que ocurra. Si llegan las ocho, ya tengo la excusa de que el d&iacute;a ya se ha acabado y ya lo har&eacute; ma&ntilde;ana. Es un c&iacute;rculo vicioso&rdquo;, dice la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n que recomienda Chmielowiec en su consulta combina dos estrategias: &ldquo;Un buen truco es quitarnos primero de encima las cosas que m&aacute;s nos cuestan. Si lo que m&aacute;s ansiedad me genera es, por ejemplo, buscar trabajo, empiezo la ma&ntilde;ana por ah&iacute;&rdquo;. A esto se suma hacer que los compromisos sean concretos y no haya lugar para la ambig&uuml;edad: &ldquo;Intentar ser lo m&aacute;s concretos posible, hacer una lista de las cosas que quiero conseguir y a qu&eacute; hora&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un buen truco es quitarnos primero de encima las cosas que más nos cuestan. Si lo que más ansiedad me genera es, por ejemplo, buscar trabajo, empiezo la mañana por ahí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kaja Chmielowiec</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Automatizar para no decidir</h2><p class="article-text">
        Cada decisi&oacute;n que se toma por la ma&ntilde;ana consume parte de los recursos cognitivos disponibles. La literatura sobre fatiga de decisi&oacute;n apunta a que los recursos para tomar buenas decisiones se agotan progresivamente a lo largo del d&iacute;a, y que las elecciones tomadas m&aacute;s tarde son peores, algo que se pudo <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40591577/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprobar con profesionales sanitarios</a>. La soluci&oacute;n no es tener m&aacute;s fuerza de voluntad sino conocer esta limitaci&oacute;n y tomar menos decisiones, es decir, automatizar conductas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una conducta beneficiosa se vuelve autom&aacute;tica, tiene un efecto secundario interesante de refuerzo, haci&eacute;ndonos sentir m&aacute;s competentes y aut&oacute;nomos. &ldquo;Sobre todo si es algo con lo que ten&iacute;a dificultad y de repente soy capaz, gracias a esos cambios, mejora mi percepci&oacute;n de m&iacute; misma&rdquo;, afirma Chmielowiec. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer en los primeros 30 minutos del d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        De poco sirve querer aprovechar esa ventana de mayor energ&iacute;a por las ma&ntilde;anas si nos levantamos sin fuerzas por una mala noche de sue&ntilde;o, y esto quiere decir que la preparaci&oacute;n comienza el d&iacute;a anterior. &ldquo;Mantener horarios relativamente estables para acostarse y levantarse, exponerse a luz natural especialmente durante las primeras horas del d&iacute;a y reducir la luz intensa y el uso de <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pantallas por la noche</a> ayuda a sincronizar nuestro reloj interno&rdquo;, recomienda la doctora Azc&aacute;rate. &ldquo;Nuestro reloj biol&oacute;gico utiliza diferentes se&ntilde;ales para saber en qu&eacute; momento del d&iacute;a se encuentra, principalmente la luz, pero tambi&eacute;n el sue&ntilde;o, las comidas y la actividad f&iacute;sica. Cuanto m&aacute;s coherentes sean esas se&ntilde;ales entre s&iacute;, m&aacute;s f&aacute;cil ser&aacute; mantener unos ritmos biol&oacute;gicos bien organizados&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros h&aacute;bitos, por tanto, ayudan a crear esa ventana de oportunidad de las ma&ntilde;anas, para lo que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/10-habitos-practicar-manana-empezar-dia-energia_1_10944160.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tener una rutina</a> puede ser de mucha ayuda. Los ingredientes de esta rutina matinal deber&iacute;an incluir la exposici&oacute;n a luz natural en los primeros minutos (abrir <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/limpiar-correas-persianas-eliminar-suciedad-incrustada-dejarlas-nuevas_1_13503064.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persianas</a> o salir al exterior brevemente activa el reloj circadiano y amplifica la CAR), un desayuno con una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/son-senales-no-comes-suficiente-cantidad-proteinas_1_13283225.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuente de prote&iacute;nas</a> (huevo, yogur, queso fresco), alg&uacute;n tipo de movimiento aunque sea breve (cinco minutos de estiramientos o una sentadilla profunda mantenida para activar la circulaci&oacute;n), y finalmente, enfrentarnos a la tarea m&aacute;s exigente del d&iacute;a antes de abrir el correo o revisar las notificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se deja para despu&eacute;s en la ma&ntilde;ana rara vez ocurre por la tarde. No porque la fuerza de voluntad sea d&eacute;bil, sino porque el d&iacute;a no espera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/primeros-30-minutos-despues-despertar-determinan-resto-dia_1_13496687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 20:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué los primeros 30 minutos después de despertar determinan el resto del día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una rutina de 15 minutos para empezar a ponerte en forma sin desanimarte en el intento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/rutina-15-minutos-empezar-ponerte-forma-desanimarte_1_13491274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13696887-b064-4373-9691-4a3c37b2d78a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x608y297.jpg" width="1200" height="675" alt="Una rutina de 15 minutos para empezar a ponerte en forma sin desanimarte en el intento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El motivo por el que mucha gente se desanima es por aspirar a hacer largas sesiones de ejercicio a una intensidad elevada, con el resultado de cansarse antes de tiempo</p><p class="subtitle">El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.ine.es/ss/Satellite?param1=PYSDetalleFichaIndicador&amp;c=INESeccion_C&amp;param3=1259947308577&amp;p=+1254735110672&amp;pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout&amp;cid=1259944495973&amp;L=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Encuesta del INE de 2022</a>, el 27,4% de los espa&ntilde;oles mayores de 16 a&ntilde;os se declara sedentario en su tiempo libre. Seg&uacute;n la <a href="https://www.ine.es/dynt3/inebase/index.htm?padre=12046&amp;capsel=12050" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Salud de Espa&ntilde;a de 2023</a> del mismo organismo, el 54,6% de las mujeres y el 47,2% de los hombres adultos no dedican ning&uacute;n d&iacute;a de la semana al ejercicio f&iacute;sico. El problema no parece de conocimiento. Buena parte de la poblaci&oacute;n sabe que moverse es beneficioso para la salud. El problema es estructural: el ejercicio todav&iacute;a no ocupa un hueco en la agenda de la mayor&iacute;a de las personas, y otros aspectos tienen una mayor prioridad. Adem&aacute;s, los mayores beneficios del ejercicio f&iacute;sico no son evidentes ni inmediatos, sino a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Septiembre act&uacute;a como un<a href="https://www.eldiario.es/era/ano-empieza-septiembre-verano-momento-reinicio_1_13483320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reinicio psicol&oacute;gico</a> para muchas personas. La vuelta de las vacaciones, el fin los horarios desordenados y la sensaci&oacute;n de empezar un nuevo per&iacute;odo hacen que la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/efecto-vuelta-cole-septiembre-mejor-epoca-ano-cambiar-habitos_1_13470261.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">motivaci&oacute;n para el cambio</a> est&eacute; en su punto m&aacute;s alto del a&ntilde;o. Las visitas al gimnasio y los compromisos con nuevas metas aumentan en estas fechas bisagra. El riesgo es siempre el mismo: aprovechar mal esa motivaci&oacute;n y perder el fuelle.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la gente se desanima con el ejercicio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La motivaci&oacute;n no est&aacute; bien enfocada. Al final pierdes las ganas porque no est&aacute;s motivado para hacer algo&rdquo;, explica David Peris Decampo, psic&oacute;logo y presidente de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Psicolog&iacute;a del Deporte. &ldquo;La motivaci&oacute;n tiene que ver, por ejemplo, con c&oacute;mo te planteas los objetivos. A lo mejor me planteo un objetivo que es demasiado lejano, demasiado exigente, y no tengo en cuenta los costes que tengo que asumir para alcanzar a ese objetivo y tampoco veo los beneficios a corto plazo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Peris Decampo a&ntilde;ade otra causa menos evidente: la historia de los fracasos previos. &ldquo;Es posible que me haya planteado objetivos de ese tipo, pero haya fracasado muchas veces. Cuando me lo vuelvo a plantear, la sensaci&oacute;n que tengo es que voy a fracasar otra vez. Eso tendr&iacute;a que ver, por ejemplo, con los que nos apuntamos al gimnasio en enero. Como me he apuntado todos los a&ntilde;os, me apunto porque quiero hacerlo, pero mis sensaciones son que no quiero hacerlo&rdquo;. El psic&oacute;logo tambi&eacute;n se&ntilde;ala el papel del entorno social: &ldquo;Si lo que me dicen otros es que no ser&aacute;s capaz, no vas a poder, &iquest;para qu&eacute; haces eso?, vas a tirar el dinero, todo eso influye en nuestro estado motivacional&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La motivación tiene que ver, por ejemplo, con cómo te planteas los objetivos. A lo mejor me planteo un objetivo que es demasiado lejano, demasiado exigente, y no tengo en cuenta los costes que tengo que asumir para alcanzar a ese objetivo, y tampoco veo los beneficios a corto plazo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David Peris Decampo</span>
                                        <span>—</span> psicólogo y presidente de la Federación Española de Psicología del Deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El m&iacute;nimo viable para el ejercicio</h2><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito del bienestar se suele decir que, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/religion-rutina-mananera-beneficia-seguir-serie-pasos-dia_1_10428566.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si desarrollamos una rutina</a>, la motivaci&oacute;n, que es voluble, pasa a un segundo plano. Pero Peris Decampo encuentra una conexi&oacute;n entre ambos conceptos que no siempre se menciona: &ldquo;La motivaci&oacute;n, por definici&oacute;n, es aquello que nos mueve. Si yo sigo una rutina es porque estoy motivado para seguir una rutina. Pero si creo una estructura, es m&aacute;s f&aacute;cil que siga esa estructura porque estoy acostumbrado a ello&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        La clave para Peris es saber distinguir entre mantener un h&aacute;bito ya consolidado y crear uno nuevo: &ldquo;Si tengo que crear un h&aacute;bito nuevo, tengo que generar elementos motivacionales, establecer unas condiciones que me permitan adquirir ese h&aacute;bito y mantenerlo en el tiempo&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Esa motivaci&oacute;n puede verse vencida por la frustraci&oacute;n por no alcanzar los objetivos, cuando estos est&aacute;n mal planteados. &ldquo;Lo importante para no desanimarse es hacer lo m&iacute;nimo viable&rdquo;, explica la entrenadora personal Ada Rodr&iacute;guez de JG fitness, desde su experiencia con clientes. &ldquo;Si nunca has entrenado o est&aacute;s empezando a entrenar, no te propongas de repente cuatro d&iacute;as a la semana. Empieza con dos d&iacute;as o incluso si te cuesta mucho con un d&iacute;a a la semana&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo forma parte de este dise&ntilde;o de la rutina, tanto la duraci&oacute;n como el momento del d&iacute;a. &ldquo;Si tienes 15 minutos, 15 minutos. Si tienes media horita, media horita. Lo ideal ser&iacute;a empezar con la dosis m&iacute;nima y colocarlo en horarios donde sepas que no vas a fallar&rdquo;, recomienda Rodr&iacute;guez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="15 minutos de ejercicio al día, frente a no hacer nada, puede marcar una enorme diferencia en nuestra salud y cómo nos encontramos físicamente."
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                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                15 minutos de ejercicio al día, frente a no hacer nada, puede marcar una enorme diferencia en nuestra salud y cómo nos encontramos físicamente.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los ingredientes de una rutina eficaz de 15 minutos</h2><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21846575/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de cohortes</a> con m&aacute;s de 400.000 adultos encontr&oacute; que 15 minutos diarios de actividad f&iacute;sica moderada produc&iacute;an una reducci&oacute;n del 14% en la mortalidad por todas las causas y un aumento de tres a&ntilde;os en la esperanza de vida. El salto m&aacute;s grande se produc&iacute;a entre cero y ese primer cuarto de hora. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, hacer 15 minutos de ejercicio al d&iacute;a, frente a no hacer nada, puede marcar una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/inmensa-diferencia-sentarse-levantarse-silla_1_2168357.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enorme diferencia en nuestra salud</a> y c&oacute;mo nos encontramos f&iacute;sicamente. Sin embargo, tambi&eacute;n es sencillo perder el tiempo en esos 15 minutos sin haber estimulado suficientemente el cuerpo. Aqu&iacute; es donde la selecci&oacute;n de los ejercicios tiene una mayor influencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo importante para no desanimarse es hacer lo mínimo viable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ada Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> entrenadora personal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si tuviera 15 o 20 minutos, lo que har&iacute;a ser&iacute;a usar ejercicios compuestos, que involucren muchos grupos musculares&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez. &ldquo;Por ejemplo <em>thrusters</em> [sentadillas con elevaci&oacute;n de peso por encima de la cabeza] zancadas, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/sentadilla-aprovecha-beneficios-maximo-evita-lesiones_1_12068053.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentadilla</a>, ejercicios muy completos que con tres series te permitan entrenar muchos grupos musculares a la vez&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Estos <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenador-alex-sevilla-explica-movimientos-basicos-puedes-dia-mayor-sea-grupo-muscular-ejercicios-xp_1_12838956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicios multiarticulares</a> nos permiten ejercitar la fuerza y la potencia muscular, pero tambi&eacute;n hay que incluir otros que aumenten las pulsaciones del coraz&oacute;n y mejoren nuestra capacidad aer&oacute;bica. Rodr&iacute;guez a&ntilde;ade: &ldquo;Tambi&eacute;n incluir&iacute;a una parte corta de cardio HIIT, es decir, de intervalos alta intensidad al final de la sesi&oacute;n. Dos minutos de esqu&iacute; o bici de aire, pero a una intensidad elevada. Podr&iacute;a ser un [entrenamiento] Tabata, por ejemplo, 20 segundos muy fuerte, 10 a un ritmo m&aacute;s bajo, 20 segundos muy fuerte, as&iacute; hasta completar los dos minutos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No todos los ejercicios nos resultan agradables, y algunas personas dicen 'odiar' un ejercicio u otro. Rodr&iacute;guez propone un truco mental: &ldquo;Incluye un ejercicio que te guste mucho y, por lo menos, que esa parte de la sesi&oacute;n la disfrutes&rdquo;. Por ejemplo, si las sentadillas nos resultan desagradables, pero los abdominales se nos dan bien, podemos compensar el sufrimiento de la serie de sentadillas con un ejercicio de abdomen para sentir una mayor sensaci&oacute;n de recompensa. 
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de ese esquema, aqu&iacute; tienes un ejemplo de una rutina de 15 minutos que podemos hacer en cualquier lugar sin equipamiento o en un gimnasio usando peso libre:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Calentamiento (tres minutos)</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Elevaciones de rodillas en el sitio (30 s)</li>
                                    <li>Rotaciones de hombros (30 s)</li>
                                    <li>C&iacute;rculos de caderas (30 s)</li>
                                    <li>Sentadillas en el aire (30 s)</li>
                                    <li>C&iacute;rculos con los brazos hacia delante y hacia atr&aacute;s (30 s)</li>
                                    <li>Saltos con pies juntos hacia delante y hacia atr&aacute;s (30 s).</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Bloque principal (10 minutos, dos vueltas)</strong> 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Zancadas alternadas con o sin peso, 10 repeticiones por pierna</li>
                                    <li>Flexi&oacute;n de brazos, ocho repeticiones (con las rodillas apoyadas como opci&oacute;n m&aacute;s asequible)</li>
                                    <li>Sentadilla con peso corporal, 12 repeticiones. </li>
                                    <li>Descanso de 30 segundos entre ejercicios. Un minuto de descanso entre vuelta y vuelta.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Final HIIT (dos minutos)</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tabata: 20 segundos de <em>mountain climbers</em> (escaladores en el suelo) o saltos en tijera (<em>jumping jacks</em>) a la m&aacute;xima intensidad posible, 10 segundos de descanso, repetir hasta los dos minutos. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Como ocurre con el famoso <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-zona-2-influye-envejecimiento-saludable_1_11693999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenamiento en zona 2</a>, el cuerpo responde mejor a los est&iacute;mulos frecuentes y moderados que a los ocasionales e intensos. Pero mantener esa frecuencia es una habilidad mental que cada persona debe desarrollar. Como indica Peris Decampo, &ldquo;que sea una actividad estimulante, sobre todo, que les genere inter&eacute;s, que se sientan competentes en lo que hacen y se diviertan cuando est&aacute;n haciendo y que se ajuste a cada persona&rdquo;. Quince minutos. La misma hora cada d&iacute;a. Un ejercicio que no se deteste. Esa es la f&oacute;rmula.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/rutina-15-minutos-empezar-ponerte-forma-desanimarte_1_13491274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una rutina de 15 minutos para empezar a ponerte en forma sin desanimarte en el intento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Gimnasios,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los límites de los ejercicios de suelo pélvico: por qué pasarse es tan malo como quedarse cortos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/limites-ejercicios-suelo-pelvico-pasarse-malo-quedarse-cortos_1_13487572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43de6c45-2239-4fbf-882f-ae335406b716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los límites de los ejercicios de suelo pélvico: pasarse es tan malo como quedarse cortos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras se multiplican las aplicaciones y vídeos para hacer ejercicios de suelo pélvico, también crece el riesgo de hacerlos mal y sufrir consecuencias</p><p class="subtitle">Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?
</p></div><p class="article-text">
        Aunque al principio eran ejercicios asociados al postparto y la salud femenina, los ejercicios de suelo p&eacute;lvico han hecho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os una entrada triunfal en las rutinas de salud de todo el mundo, tanto hombres como mujeres. Ahora hay tutoriales en TikTok y YouTube y apps que prometen resultados en cuesti&oacute;n de semanas. Sin embargo, como cualquier ejercicio, hay que aprender a hacerlos bien y siempre es mejor con asistencia profesional.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el suelo p&eacute;lvico y qu&eacute; hace por nosotros</h2><p class="article-text">
        El suelo p&eacute;lvico es el conjunto de m&uacute;sculos, tejido conjuntivo, fascias y ligamentos que forma la base de la pelvis. Su funci&oacute;n principal es que no se nos caigan los &oacute;rganos internos de la pelvis por la acci&oacute;n de la gravedad o los esfuerzos, en concreto, la vejiga, el &uacute;tero y el recto. 
    </p><p class="article-text">
        Tener un suelo p&eacute;lvico en buena forma es necesario para algo tan b&aacute;sico como la continencia urinaria y fecal, adem&aacute;s de la funci&oacute;n sexual, la estabilidad del cintur&oacute;n abdominal y el parto. &ldquo;El suelo p&eacute;lvico no son solo m&uacute;sculos, son otras estructuras como la fascia que deben ser cuidadas en conjunto. El m&uacute;sculo casi es la parte m&aacute;s peque&ntilde;a&rdquo;, explica Bego&ntilde;a Caldera, fisioterapeuta especialista en disfunciones del suelo p&eacute;lvico en FisioMedit.
    </p><p class="article-text">
        Esta complejidad anat&oacute;mica se traduce en una dificultad real para aprender a ejercitar el suelo p&eacute;lvico. No son m&uacute;sculos visibles, est&aacute;n rodeados de otros m&uacute;sculos y lo normal es que, si los intentamos contraer sin instrucciones previas, estemos haciendo un ejercicio poco eficaz o incluso perjudicial.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; falla el suelo p&eacute;lvico y cu&aacute;les son las consecuencias</h2><p class="article-text">
        El suelo p&eacute;lvico se deteriora por m&uacute;ltiples causas, pero las m&aacute;s comunes son el embarazo y el parto, el envejecimiento, el sedentarismo, el sobrepeso, el estre&ntilde;imiento cr&oacute;nico (que produce esfuerzos repetidos hacia abajo), la tos cr&oacute;nica, los ejercicios de alto impacto sin control neuromuscular adecuado y la cirug&iacute;a prost&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de un suelo p&eacute;lvico d&eacute;bil o disfuncional no son agradables. Puede manifestarse como incontinencia urinaria y fecal, prolapso de &oacute;rganos p&eacute;lvicos (el recto o la vagina salen hacia fuera), dolor cr&oacute;nico y molestias o disfunciones durante el sexo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s da&ntilde;ino para el suelo p&eacute;lvico son los empujes, por ejemplo, en la gente estre&ntilde;ida y la gente que hace ejercicios de mucho impacto sin tener un control&rdquo;, advierte Caldera. &ldquo;Pero no solo es el suelo p&eacute;lvico, tambi&eacute;n es el abdomen, la zona lumbar, porque no son estructuras aisladas. El <em>core</em> abdominal y el <em>core</em> perineal son en realidad lo mismo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10301414/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2023</a> confirm&oacute; que el entrenamiento del suelo p&eacute;lvico mejora significativamente la calidad de vida de las mujeres con incontinencia urinaria. Otra <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9142907/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2022</a> que analiz&oacute; 18 ensayos controlados en mujeres con prolapso de &oacute;rganos p&eacute;lvicos encontr&oacute; mejoras consistentes en s&iacute;ntomas y calidad de vida con entrenamiento del suelo p&eacute;lvico. Pero atender a la salud de esta parte del cuerpo no es un asunto exclusivo de mujeres. &ldquo;Los hombres tambi&eacute;n tienen suelo p&eacute;lvico y tienen una patolog&iacute;a concreta&rdquo;, explica Caldera. &ldquo;Muchas veces por prostatectom&iacute;as, disfunci&oacute;n er&eacute;ctil, eyaculaci&oacute;n precoz o dolor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de hacer ejercicios de suelo p&eacute;lvico sin supervisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Conociendo los beneficios, es f&aacute;cil caer en la tentaci&oacute;n de empezar a hacer estos ejercicios en casa siguiendo un tutorial o una app, pero esto puede no ser la mejor idea. &ldquo;Son tratamientos que deben ser individualizados tras una valoraci&oacute;n y un diagn&oacute;stico espec&iacute;fico para ese paciente&rdquo;, explica Ana Rivero, fisioterapeuta especialista en suelo p&eacute;lvico y salud hormonal. &ldquo;Cuando se generaliza y se dan recetas m&aacute;gicas para todo el mundo, lo m&aacute;s normal es no le venga bien a esa persona&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los ejercicios de suelo p&eacute;lvico requieren aislar m&uacute;sculos que no vemos, solo sentimos. Contraer demasiado un m&uacute;sculo, si ya est&aacute; fuerte de por s&iacute;, puede llevar a desequilibrios. &ldquo;Pensamos que tonificar el suelo p&eacute;lvico siempre est&aacute; bien, pero hay patolog&iacute;as en las que hay que normalizarlo y no tonificarlo&rdquo;, advierte Rivera, y lo explica con un s&iacute;mil: &ldquo;Hay personas que tienen poco tono en la espalda, y entonces viene bien hacer ejercicios para ganar fuerza y tonificar esa musculatura. Pero para una persona que tenga una contractura o acortamiento en la espalda, hay que flexibilizar y normalizar ese tejido antes de tonificarlo.
    </p><p class="article-text">
        Rivero enumera los fallos m&aacute;s frecuentes al hacer estos ejercicios, como contraer m&uacute;sculos cercanos que no pertenecen al suelo p&eacute;lvico: &ldquo;Las llamamos contracciones par&aacute;sitas, que son contracciones de musculatura que est&aacute; alrededor y que no se tiene que activar, como el abdomen, gl&uacute;teos o piernas&rdquo;. Otro fallo com&uacute;n es &ldquo;hacer un gesto de empuje, que pone una presi&oacute;n excesiva en el suelo p&eacute;lvico, en lugar de contraer hacia dentro. Es una orden inversa&rdquo;, aclara la fisioterapeuta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si t&uacute; vas al gimnasio y te dicen que hagas un <em>press</em> de banca, pero t&uacute; no tienes una buena conciencia de tu cuerpo, pones m&aacute;s peso de lo que debes, no coges bien la barra, te haces da&ntilde;o, pues esto es igual para la zona inferior&rdquo;, insiste Caldera, y advierte del mismo error en el sentido del ejercicio: &ldquo;En vez de contraer, empujas, porque no sabes hacerlo. Es algo muy corporal, y que requiere mucha propiocepci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La hiperton&iacute;a y el riesgo de apretar demasiado</h2><p class="article-text">
        El riesgo opuesto al suelo p&eacute;lvico d&eacute;bil, y menos conocido, es la hiperton&iacute;a, es decir, un exceso de tono muscular, que tambi&eacute;n produce molestias. &ldquo;La hiperton&iacute;a nos genera m&aacute;s deseo miccional&rdquo;, advierte Rivero. &ldquo;Las personas que te dicen que no ha pasado ni una hora y ya tienen ganas de hacer pis, o que sienten dolor sentadas en una silla o en las relaciones sexuales. Es muy com&uacute;n, de hecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La hiperton&iacute;a proviene de un exceso de foco en uno de los m&uacute;sculos que forman el suelo p&eacute;lvico, lo que produce un desequilibrio. &ldquo;Es como si yo me paso todo el d&iacute;a haciendo b&iacute;ceps, pero no entreno tr&iacute;ceps&rdquo;, compara Caldera, y lo aplica al suelo p&eacute;lvico: &ldquo;Si solo aprieto cada vez m&aacute;s segundos, pues evidentemente tengo mucha fuerza, pero si falta tono en otro lado tengo un desequilibrio en mi cuerpo&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer bien los ejercicios</h2><p class="article-text">
        El gesto correcto del suelo p&eacute;lvico no es empujar hacia fuera, sino lo contrario, algo que es dif&iacute;cil de explicar y que hay que experimentar. &ldquo;Hay un cierre y un ascenso&rdquo;, explica Rivero. Para llegar al gesto correcto se dan &oacute;rdenes diferentes a hombres y mujeres. &ldquo;En hombres la orden suele ser elevar los test&iacute;culos. En las mujeres hay muchas, como imaginar que tienes algo en la entrada vaginal y que lo quieres agarrar y subirlo, o retener la orina o un gas, pero sin contraer los gl&uacute;teos&rdquo;. Caldera recurre a im&aacute;genes mentales parecidas: &ldquo;Sientes tu orificio vaginal como si tuvieras una especie de tamp&oacute;n quisieras meterlo hacia adentro&rdquo;, pero visualizarlo no siempre lleva a ejecutarlo bien. &ldquo;Esa persona tiene que ser capaz de integrar ese ejercicio y procesarlo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En la gimnasia o el baile hay ejercicios complejos que es necesario que nuestro cuerpo aprenda y automatice, desde una voltereta hasta un saque de tenis, y los ejercicios de suelo p&eacute;lvico no son diferentes. Una valoraci&oacute;n individualizada con un especialista y unas sesiones de entrenamiento pueden hacer que sean mucho m&aacute;s eficaces y beneficiosos.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/limites-ejercicios-suelo-pelvico-pasarse-malo-quedarse-cortos_1_13487572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los límites de los ejercicios de suelo pélvico: por qué pasarse es tan malo como quedarse cortos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Salud sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/efecto-vuelta-cole-septiembre-mejor-epoca-ano-cambiar-habitos_1_13470261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dba0d12-5428-4c17-b3d5-95753f51f05b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las búsquedas de dietas, las visitas al gimnasio y los nuevos propósitos son tan comunes en septiembre como en el año nuevo, pero esta época nos brinda una mejor oportunidad de cambiar</p><p class="subtitle">Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?</p></div><p class="article-text">
        Hay momentos en el a&ntilde;o que funcionan como puertas de paso o interruptores en una rutina de trabajo que puede haberse convertido en una rueda de h&aacute;mster. Son esos momentos en los que hacemos una pausa y el cerebro consigue ver las cosas desde otra perspectiva, aunque en la mayor&iacute;a de los casos luego vuelva a lo mismo de siempre. Los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/haz-propositos-ano-nuevo-funcionen-regla-ciento_1_6664388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prop&oacute;sitos de A&ntilde;o Nuevo</a> en enero son los m&aacute;s estudiados, pero el mes de septiembre tiene una funci&oacute;n psicol&oacute;gica similar, con la ventaja de que, durante las vacaciones, muchas personas han tenido m&aacute;s tiempo para observar su vida diaria con cierta distancia.
    </p><h2 class="article-text">La ciencia de los nuevos comienzos</h2><p class="article-text">
        En 2014, los investigadores Dai, Milkman y Riis publicaron la teor&iacute;a que denominaron el &ldquo;efecto del nuevo comienzo&rdquo;, que se basa en que <a href="https://pubsonline.informs.org/doi/10.1287/mnsc.2014.1901" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hitos temporales motivan conductas aspiracionales</a>. Esto quiere decir que las fechas se&ntilde;aladas o los cambios en el calendario nos animan a ser mejores.
    </p><p class="article-text">
        Esto se puede medir porque las b&uacute;squedas de la palabra &ldquo;dieta&rdquo; en internet, las visitas al gimnasio y los nuevos prop&oacute;sitos de mejora personal, como leer m&aacute;s o meditar, aumentan justo despu&eacute;s de esas fechas bisagra. El mecanismo propuesto por los investigadores es que esas fechas crean una separaci&oacute;n mental entre el &ldquo;yo anterior&rdquo; y el &ldquo;yo nuevo&rdquo;, permiten pasar p&aacute;gina y dejar atr&aacute;s los fracasos pasados, y facilitan el pensamiento a largo plazo, algo que normalmente no hacemos en el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Septiembre tiene algo m&aacute;s, ya que trae el recuerdo de nuestra infancia del nuevo curso escolar, con nuevas asignaturas, profesores, amigos y desaf&iacute;os. Esta actitud se prolonga en la vida adulta. Para Conchita Sis&iacute;, directora del Grado en Psicolog&iacute;a de la UNIE Universidad, el mes de septiembre &ldquo;no es biol&oacute;gicamente mejor que cualquier otro mes, pero psicol&oacute;gicamente puede ayudar&rdquo;. Para esta experta, septiembre funciona como uno de estos nuevos comienzos: &ldquo;Separa una etapa de otra y facilita pensar 'ahora empiezo'. Adem&aacute;s, regresan los horarios y muchas actividades organizadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las vacaciones como laboratorio de uno mismo</h2><p class="article-text">
        Lo que hace a septiembre distinto de enero es lo que viene antes. Las vacaciones de verano son, para muchas personas, la &uacute;nica &eacute;poca del a&ntilde;o en que el ritmo de vida cambia lo suficiente, y durante el tiempo suficiente, como para experimentar un cambio visible en su rutina diaria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las vacaciones van a crear un contexto distinto que va a permitir a la persona experimentar conductas nuevas o a las que no est&aacute; acostumbrada cuando la rutina est&aacute; presidiendo el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, explica Irene Hu&eacute;scar, psic&oacute;loga de CBA Salud Integral. &ldquo;Algunas de esas conductas nuevas nos pueden estar haciendo bien y podr&iacute;an llegar a convertirse en h&aacute;bitos. Al volver es cuando hay que decidir cu&aacute;les queremos incorporar y adaptar a nuestra realidad laboral, familiar, personal y psicol&oacute;gica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Este tiempo de autodescubrimiento puede ser una oportunidad para mejorar, pero tambi&eacute;n para caer en h&aacute;bitos perjudiciales. &ldquo;Cuando t&uacute; tienes m&aacute;s tiempo, como en vacaciones, de pronto descubres que est&aacute;s caminando todos los d&iacute;as una hora y que te encanta. Que desayunar despacio y que el desayuno sea la comida m&aacute;s fuerte, pues te viene muy bien. O que la vida social durante las vacaciones te ha nutrido un mont&oacute;n&rdquo;, comenta Hu&eacute;scar.
    </p><p class="article-text">
        En el caso opuesto, las vacaciones pueden convertirse en una sucesi&oacute;n de d&iacute;as con comidas menos saludables o de horarios desordenados, pero esto tambi&eacute;n puede crear una oportunidad a la vuelta. &ldquo;Has visto que claramente eso hay que pararlo, y eso casi se puede incorporar inmediatamente seg&uacute;n llegas&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el cerebro resiste el cambio</h2><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n inicial de septiembre es real, pero, como los prop&oacute;sitos de A&ntilde;o Nuevo, tiene fecha de caducidad. La mayor parte del tiempo, nuestro cerebro opera con conductas autom&aacute;ticas, porque consumen menos energ&iacute;a que tomar decisiones conscientes. Sabemos que los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2862890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganglios basales del cerebro</a>, implicados en la ejecuci&oacute;n de conductas repetidas, operan de forma relativamente independiente de la corteza prefrontal, que es donde se origina la intenci&oacute;n de cambiar. Por eso adquirir un nuevo h&aacute;bito requiere hacerlo conscientemente primero, y repetir hasta que se haga autom&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se habla mucho de los 21 d&iacute;as para que un h&aacute;bito arraigue, esto es una simplificaci&oacute;n. &ldquo;Los 21 d&iacute;as son un mito, y tampoco existe otra cifra m&aacute;gica aplicable a todo el mundo&rdquo;, advierte Sis&iacute;. &ldquo;Depende de la complejidad de la conducta, la frecuencia, la estabilidad del contexto, la facilidad para realizarla y las caracter&iacute;sticas de cada persona. M&aacute;s que contar d&iacute;as, importa repetir una acci&oacute;n sencilla ante la misma se&ntilde;al&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el estudio m&aacute;s citado sobre el tiempo necesario para esa automatizaci&oacute;n es el de Lally y colaboradores, publicado en el <em>European Journal of Social Psychology</em> en 2009. Los investigadores <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ejsp.674" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguieron a 96 personas durante 12 semanas</a> y encontraron que el tiempo hasta la automaticidad variaba enormemente: de 18 a 254 d&iacute;as, con una mediana de 66. La conclusi&oacute;n m&aacute;s importante de su trabajo fue que fallar un d&iacute;a no interrumpe el proceso de formaci&oacute;n del h&aacute;bito.
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de la motivaci&oacute;n de la vuelta al cole</h2><p class="article-text">
        La ventana de motivaci&oacute;n de septiembre tiene el mismo riesgo que el comienzo del a&ntilde;o: expectativas muy altas e intentar abarcar demasiado. Quien regresa de vacaciones con la intenci&oacute;n de cambiar la rutina del gimnasio, la dieta, el sue&ntilde;o, la meditaci&oacute;n y el aprendizaje de un idioma, como dice el refr&aacute;n, aprieta poco. Los recursos de atenci&oacute;n y autorregulaci&oacute;n son limitados, y con tantos frentes abiertos, es poco probable que el cambio tenga &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nos incorporamos al d&iacute;a a d&iacute;a, hay circunstancias que no elegimos y defensas psicol&oacute;gicas que tenemos, y que a veces que cumplen una funci&oacute;n&rdquo;, advierte Hu&eacute;scar. &ldquo;La responsabilidad afectiva con nosotros mismos consistir&iacute;a en reconocer nuestra realidad y, dentro de ella, hacer aquello que s&iacute; podemos hacer&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Tener un poco de flexibilidad temporal puede liberarnos de esa carga y favorecer cambios m&aacute;s duraderos. &ldquo;No tiene que ser justo cuando vuelves de las vacaciones, sino que puedes mantener esa idea y m&aacute;s adelante ponerla en pr&aacute;ctica cuando puedas, cuando est&eacute; todo m&aacute;s asentado, cuando te sientas preparado&rdquo;, recomienda Hu&eacute;scar.
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para aprovechar septiembre</h2><p class="article-text">
        En lugar de intentar una revoluci&oacute;n radical de nuestra vida, Sis&iacute; recomienda dar peque&ntilde;os pasos: &ldquo;Esa motivaci&oacute;n inicial ser&aacute; m&aacute;s &uacute;til si se traduce en una acci&oacute;n peque&ntilde;a y concreta, en lugar de una larga lista de prop&oacute;sitos que compitan entre s&iacute;&rdquo;. Esta estrategia a menudo consiste en elegir un solo h&aacute;bito, definirlo con la mayor concreci&oacute;n posible (qu&eacute;, cu&aacute;ndo, d&oacute;nde, c&oacute;mo), y empezar con la versi&oacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a que sea realista y que podamos repetir todos los d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante ser&iacute;a c&oacute;mo mantenerte conectado con lo que has podido identificar que te viene bien, porque al final eso se conecta con una necesidad tuya&rdquo;, comenta Hu&eacute;scar. &ldquo;Descubrir que tienes una necesidad es fant&aacute;stico. Es un avance muy grande cuando uno aspira a mejorar su vida&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El comienzo del nuevo curso en septiembre no garantiza el cambio, pero s&iacute; nos da unas semanas en las que la motivaci&oacute;n de cambiar es mayor. Lo que se haga en esas semanas, por peque&ntilde;o que parezca, si se repite, puede seguir ah&iacute; en mayo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/efecto-vuelta-cole-septiembre-mejor-epoca-ano-cambiar-habitos_1_13470261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:58:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El efecto “vuelta al cole” y por qué septiembre es la mejor época del año para cambiar de hábitos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacaciones,Psicología,Bienestar,Ejercicio físico,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-yoga-pesas-facil-mantener-ano-tirar-toalla_1_13453794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f24b8e1b-4906-4d4c-80b5-cbeeaa4e6ee3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mayor desafío del ejercicio físico no es empezar, sino seguir, y hay distintos factores que nos empujan a ser constantes o abandonar, incluido el tipo de ejercicio</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        Quienes van al gimnasio con regularidad conocen bien el patr&oacute;n fluctuante de la asistencia. Cada enero y cada septiembre el gimnasio se llena. Cada marzo y cada diciembre, antes de Navidad, se vac&iacute;a. En todo el mundo, el patr&oacute;n se repite. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26874647/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con 5.240 socios</a> de gimnasios en Brasil encontr&oacute; que el 63% hab&iacute;a abandonado antes del tercer mes y que menos del 4% manten&iacute;a la asistencia pasado un a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En los gimnasios espa&ntilde;oles, los datos son algo mejores. La patronal de los <a href="https://www.linkedin.com/posts/2-de-cada-10-personas-abandonan-el-gimnasio-share-7156236126125477888-EJKc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gimnasios FNEID</a> estima que un 20% de las nuevas incorporaciones abandona antes de tres meses. Estas cifras con consistentes con los estudios internacionales, que indican que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1469029219307332?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos del 40%</a> de los socios de los centros deportivos hacen ejercicio con regularidad y despu&eacute;s de un a&ntilde;o, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S146902922030279X?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo el 22%</a> sigue yendo a entrenar.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789240015128" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMS recomienda</a> que los adultos realicen al menos 150-300 minutos semanales de actividad f&iacute;sica moderada o 75-150 minutos de actividad intensa, m&aacute;s trabajo de fuerza dos d&iacute;as por semana. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea con menor cumplimiento de esas recomendaciones. Los <a href="https://www.cis.es/es/w/avance-de-resultados-del-estudio-3447-habitos-deportivos-en-espana-v-?redirect=%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del CIS</a> indican que solo la mitad de los espa&ntilde;oles (el 47,9%) hace ejercicio de forma habitual y un 35% lo ha abandonado despu&eacute;s de haberlo practicado en alg&uacute;n momento de su vida. 
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la gente abandona el ejercicio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay varios motivos que se repiten por los cuales la gente abandona pronto&rdquo;, explica Ada Rodr&iacute;guez, entrenadora personal en <a href="https://jgfitness.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JG fitness</a>, seg&uacute;n su experiencia con clientes. &ldquo;El primero es intentar hacer demasiado desde el principio. Empiezan entrenando cinco d&iacute;as por semana cuando antes no hac&iacute;an nada y, al poco tiempo, sienten que no pueden mantener ese ritmo&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Las expectativas mal gestionadas tambi&eacute;n tienen mucho que ver con el abandono. &ldquo;No ven resultados tan r&aacute;pido como esperaban. Muchas personas esperan cambios visibles en pocas semanas y, cuando no llegan, piensan que esto no funciona&rdquo;, relata Rodr&iacute;guez. A esto, la entrenadora suma otros inconvenientes: &ldquo;Dolor o molestias por entrenar por encima de sus posibilidades, y sentirse fuera de lugar. En los gimnasios tradicionales <a href="https://www.eldiario.es/era/no-sitio-da-verguenza-personas-sienten-intimidadas-gimnasio_1_13179924.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas personas sienten verg&uuml;enza</a>, piensan que todo el mundo las observa o creen que no est&aacute;n al nivel del resto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para que la práctica de ejercicio físico tenga adherencia es fundamental escoger una modalidad deportiva atractiva para el paciente o deportista, debe divertir para enganchar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gonzalo Correa</span>
                                        <span>—</span> medicina de la educación física y el deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque todo el mundo cree tener un caso particular, las mismas excusas para abandonar se repiten una y otra vez. &ldquo;Las excusas que m&aacute;s escuchamos son: 'no tengo tiempo', 'ahora tengo mucho trabajo', 'ya volver&eacute; cuando est&eacute; m&aacute;s tranquilo'&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez. Para la entrenadora, este discurso &ldquo;suele esconder un problema de adherencia: el ejercicio todav&iacute;a no se ha convertido en un h&aacute;bito importante dentro de su rutina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para que la pr&aacute;ctica de ejercicio f&iacute;sico tenga adherencia es fundamental escoger una modalidad deportiva atractiva para el paciente o deportista, debe divertir para enganchar&rdquo;, afirma Gonzalo Correa Gonz&aacute;lez, especialista en medicina de la educaci&oacute;n f&iacute;sica y el deporte. &ldquo;Adem&aacute;s, es necesario que exista al menos un tiempo de tres o cuatro semanas para que fisiol&oacute;gicamente empecemos a necesitar dicha actividad&rdquo;, a&ntilde;ade. Los estudios indican que ese umbral de tres a cuatro semanas es el tiempo que el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8301978/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de recompensa dopamin&eacute;rgico del cerebro</a> necesita para empezar a asociar el ejercicio con sensaciones positivas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tipo de ejercicio tiene m&aacute;s adherencia?</h2><p class="article-text">
        La respuesta corta es que depende de la persona. &ldquo;No existe un entrenamiento que funcione para todo el mundo. Lo que realmente genera adherencia es encontrar una actividad que la persona disfrute y que se adapte a sus objetivos y circunstancias&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez. &ldquo;Particularmente no creo que unos ejercicios posean mayor adherencia que otros&rdquo;, matiza Correa Gonz&aacute;lez. &ldquo;Depende de los gustos personales del deportista, pero si pretendemos que un sujeto se enganche a una modalidad que no le atrae en absoluto estamos abocados al fracaso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Con esa advertencia, la entrenadora se&ntilde;ala qu&eacute; modalidades producen mejores resultados en su experiencia: &ldquo;El entrenamiento de fuerza guiado suele ser uno de los que mejor adherencia consigue. Las personas notan r&aacute;pidamente que tienen m&aacute;s energ&iacute;a, menos dolores, se sienten m&aacute;s fuertes y pueden medir su progreso con facilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro factor muy citado para ser constantes con los entrenamientos: las relaciones sociales. &ldquo;Las actividades en grupo generan comunidad, por lo que organizarlas de vez en cuando aumenta la adherencia&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez. Los entrenamientos m&aacute;s intensos, a pesar de las apariencias, tambi&eacute;n pueden resultar motivadores por las sensaciones que producen al terminar. &ldquo;El cardio tipo HIIT [intervalos de alta intensidad] tambi&eacute;n suele tener buena respuesta, especialmente combinado con fuerza para trabajar de forma integral&rdquo;, explica la entrenadora.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica apoya estas observaciones. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10694453/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2023 que compar&oacute;</a> a personas que hac&iacute;an entrenamiento de fuerza con distintas experiencias niveles (principiantes, veteranos y quienes hab&iacute;an abandonado) encontr&oacute; que quienes entrenaban con pesas mostraban una adherencia mayor que quienes solo hac&iacute;an cardio, pero que, aun as&iacute;, el seguimiento profesional era uno de los factores que mejor predec&iacute;a la continuidad a largo plazo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El entrenamiento de fuerza guiado suele ser uno de los que mejor adherencia consigue. Las personas notan rápidamente que tienen más energía, menos dolores, se sienten más fuertes y pueden medir su progreso con facilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ada Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> entrenadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El yoga y las actividades de flexibilidad y equilibrio tienen <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12930759/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tasas de abandono menores</a> en estudios, probablemente porque generan beneficios perceptibles en el bienestar cotidiano (menos dolor, mejor sue&ntilde;o, mayor sensaci&oacute;n de calma) y menos fatiga. 
    </p><h2 class="article-text">Factores psicol&oacute;gicos y sociales del h&aacute;bito de entrenar</h2><p class="article-text">
        El inicio de la actividad es el momento m&aacute;s cr&iacute;tico, y Rodr&iacute;guez tiene algunas recomendaciones: &ldquo;Hay que empezar con objetivos realistas: es mejor entrenar dos d&iacute;as todas las semanas que intentar hacerlo cinco d&iacute;as por semana durante un mes y abandonar. Tambi&eacute;n sentirse acompa&ntilde;ados y tener un entrenador que adapte el ejercicio, resuelva dudas y haga seguimiento aumenta much&iacute;simo el compromiso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los resultados visibles en la vida cotidiana tienen una gran influencia: &ldquo;Notar peque&ntilde;as mejoras desde el principio, como dormir mejor, tener m&aacute;s energ&iacute;a, subir escaleras sin cansarse&rdquo;. Aun as&iacute;, la motivaci&oacute;n no puede sustituir a la disciplina: &ldquo;Hay que crear una rutina fija. Cuando el entrenamiento ocupa un hueco concreto en la agenda, deja de depender de la motivaci&oacute;n del momento&rdquo;, recomienda Rodr&iacute;guez. &ldquo;Al final, la adherencia no depende tanto de tener una gran fuerza de voluntad como de construir un entorno en el que hacer ejercicio resulte sencillo, agradable y compatible con la vida diaria&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17996075/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con personas mayores</a> que practicaban yoga ofrece un matiz importante: la adherencia tambi&eacute;n depende del estado con el que se empieza a hacer ejercicio. Quienes mostraban mayor adherencia seguramente estaban en mejor forma antes de empezar, mientras que quienes m&aacute;s lo necesitaban ten&iacute;an mayores posibilidades de abandonar. 
    </p><h2 class="article-text">Ninguna modalidad de ejercicio funciona sola</h2><p class="article-text">
        Aunque haya un tipo de ejercicio que nos resulte motivador y nos produzca buenas sensaciones, hay que tener en cuenta que la variedad de est&iacute;mulos es necesaria para la salud. El cuerpo humano necesita fuerza muscular (para mantener la masa muscular y la densidad &oacute;sea), capacidad cardiovascular (para la salud del coraz&oacute;n y el metabolismo), flexibilidad (para el rango de movimiento y la prevenci&oacute;n de lesiones) y equilibrio y coordinaci&oacute;n (para la prevenci&oacute;n de ca&iacute;das). Ni el yoga, ni las pesas ni el cardio por s&iacute; solas cubren todos estos requisitos.
    </p><p class="article-text">
        Quien solo hace yoga mejora la flexibilidad y el equilibrio, pero no estimula suficientemente la fuerza ni el sistema cardiovascular. Quien solo corre mejora la capacidad aer&oacute;bica, pero pierde masa muscular a largo plazo si no hace trabajo de fuerza. Quien solo hace pesas gana fuerza y masa muscular, pero puede perder capacidad aer&oacute;bica y flexibilidad. 
    </p><p class="article-text">
        La variedad en s&iacute; misma puede ser un motivo m&aacute;s para no abandonar. &ldquo;Vemos que la mayor adherencia aparece cuando el entrenamiento combina variedad, progresi&oacute;n y un acompa&ntilde;amiento cercano&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez. &ldquo;La modalidad importa, pero la experiencia que vive la persona importa todav&iacute;a m&aacute;s&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        No hay ejercicio perfecto, solo el que la persona pueda hacer con regularidad y que mejore su salud y su rendimiento. Dicho esto, cualquier tipo de ejercicio ser&aacute; mejor que pasar el d&iacute;a sin moverse.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-yoga-pesas-facil-mantener-ano-tirar-toalla_1_13453794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cardio, yoga o pesas: ¿cuál es más fácil de mantener todo el año sin tirar la toalla?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Gimnasios,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tus caderas son muy importantes: tres ejercicios para mejorar su movilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/caderas-son-importantes-tres-ejercicios-mejorar-movilidad_1_13465182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/057b8ec7-0d04-4740-ac67-9b619e7e165c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x672y252.jpg" width="1200" height="675" alt="Presta atención a tus caderas: cómo y por qué mejorar su movilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener una cadera rígida puede acarrear repercusiones en todo tu cuerpo y producir dolor de espalda y de rodilla: así puedes mantenerla flexible
</p><p class="subtitle">15 minutos al día antes de salir de casa: una rutina de entrenamiento completa para toda la semana</p></div><p class="article-text">
        Las caderas es una de las 'bisagras' principales del cuerpo, y solo nos acordamos de ellas cuando nos causan dolores o restricciones. Sin embargo, mantener la movilidad de esta articulaci&oacute;n es una tarea que puede producir muchos beneficios en nuestra salud.
    </p><p class="article-text">
        La articulaci&oacute;n de la cadera es una de&nbsp;las m&aacute;s grandes y complejas del cuerpo humano. Piensa solo en cu&aacute;ntas direcciones puedes mover tus piernas: adelante, atr&aacute;s, a los lados y tambi&eacute;n hacerlas rotar sobre su eje. Todos estos movimientos dependen de la articulaci&oacute;n de la cadera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las caderas participan en la mayor&iacute;a de nuestras actividades diarias, desde caminar y correr hasta sentarse y levantarse. Al rev&eacute;s, la falta de movilidad en esta zona, causada por unos m&uacute;sculos o ligamentos demasiado tensos, puede generar desequilibrios, dolor y limitaciones en nuestra calidad de vida.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo funcionan las caderas</h2><p class="article-text">
        Las caderas son articulaciones esf&eacute;ricas que reciben el nombre t&eacute;cnico de enartrosis: una parte esf&eacute;rica del hueso que encaja en una cavidad. En este caso, conectan la cabeza del f&eacute;mur con la pelvis (podemos ver una articulaci&oacute;n similar en el contramuslo de pollo). Est&aacute;n dise&ntilde;adas para soportar cargas pesadas y permitir un amplio rango de movimiento en m&uacute;ltiples direcciones, incluyendo flexi&oacute;n, extensi&oacute;n, abducci&oacute;n, aducci&oacute;n y rotaci&oacute;n interna y externa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las caderas participan en la mayoría de nuestras actividades diarias, desde caminar y correr hasta sentarse y levantarse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los m&uacute;sculos que rodean las caderas, como los gl&uacute;teos, los flexores de la cadera, los aductores y los rotadores, son los encargados de facilitar el movimiento y la estabilidad de la cadera. Cuando estos m&uacute;sculos est&aacute;n tensos o d&eacute;biles, la movilidad de la cadera se resiente, lo que puede afectar negativamente a otras partes del cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando nos fallan las caderas</h2><p class="article-text">
        Una de las consecuencias m&aacute;s comunes de la falta de movilidad en las caderas es el dolor lumbar. Desde <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2972070/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace d&eacute;cadas se sabe</a> con certeza que cuando las caderas no pueden moverse adecuadamente, la columna lumbar compensa el movimiento, lo que genera tensi&oacute;n y sobrecarga en esta zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un estudio publicado en 2020 por el centro m&eacute;dico ortop&eacute;dico Baylor en EEUU confirm&oacute; que los pacientes con dolor lumbar cr&oacute;nico <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33948195/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ten&iacute;an una movilidad reducida en las caderas</a> en comparaci&oacute;n con individuos sanos, en especial cuando ten&iacute;an restringido el movimiento de flexi&oacute;n de la cadera, es decir, el que permite mover la pierna hacia delante y hacia atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las caderas determinan en gran medida nuestra postura. Una cadera r&iacute;gida puede provocar una inclinaci&oacute;n p&eacute;lvica anterior o posterior, lo que afecta la curvatura natural de la columna vertebral y es esto lo que desemboca en dolor. Al rev&eacute;s, mejorar la movilidad y la fuerza de las caderas puede aliviar la presi&oacute;n sobre la columna y reducir el riesgo de lesiones. La movilidad de las caderas tambi&eacute;n es esencial para el rendimiento atl&eacute;tico. En deportes que requieren saltos, cambios de direcci&oacute;n o movimientos explosivos, como el f&uacute;tbol o el baloncesto, una cadera m&oacute;vil y estable permite un mayor rendimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, se comprob&oacute; que cuando los atletas hac&iacute;an ejercicios de los flexores de la cadera consegu&iacute;an <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16095411/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar sus marcas de velocidad hasta en un 9%</a> (una gran mejora para un atleta entrenado). En los deportes que se juegan con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38007174/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimientos por encima de la cabeza</a>, como el baloncesto, el tenis, el b&eacute;isbol o el voleibol, una movilidad deficiente de la cadera pon&iacute;a a estos deportistas en desventaja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando las caderas no pueden moverse adecuadamente, la columna lumbar compensa el movimiento, lo que genera tensión y sobrecarga en esta zona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La rigidez en las caderas puede aumentar el riesgo de lesiones en otras articulaciones, como las rodillas y los tobillos. Por ejemplo, una cadera r&iacute;gida puede alterar la alineaci&oacute;n de la rodilla durante actividades como correr o saltar, lo que predispone a lesiones como la tendinitis rotuliana o el s&iacute;ndrome de la banda iliotibial. Se ha podido comprobar, por ejemplo, en un ensayo controlado, que hay una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27347862/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n directa entre la falta de movilidad de la cadera y el dolor de rodilla</a>, independientemente del tratamiento que se aplique. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el envejecimiento, la p&eacute;rdida de movilidad en las caderas puede limitar la independencia y aumentar el riesgo de ca&iacute;das y fracturas de cadera. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24731095/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio controlado</a> comprob&oacute; que de nuevo, los mayores con una mejor movilidad en la vida cotidiana (medida por la capacidad de moverse por casa, sentarse y levantarse o subir escaleras, entre otras cosas), ten&iacute;an un mejor equilibrio y una menor incidencia de ca&iacute;das.
    </p><h2 class="article-text">Factores que afectan la movilidad de las caderas</h2><p class="article-text">
        Varios factores pueden contribuir a la reducci&oacute;n de la movilidad de las caderas. El sedentarismo es uno de los principales, ya que pasar horas en una silla acorta los flexores de la cadera y debilita los gl&uacute;teos, lo que limita el rango de movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las personas mayores, hay estudios que han comprobado que el riesgo de fragilidad f&iacute;sica puede <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4463377/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentar en un 36%</a> por cada hora adicional que pasan sentadas durante el d&iacute;a. Con el envejecimiento, los tejidos conjuntivos pierden elasticidad y las articulaciones pueden volverse m&aacute;s r&iacute;gidas. Esto afecta especialmente a las caderas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en todo tipo de personas, las lesiones previas como fracturas, esguinces o cirug&iacute;as en la cadera pueden limitar su movilidad si no se rehabilitan adecuadamente. La debilidad de los m&uacute;sculos que rodean la cadera, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/presta-atencion-gluteos-son-importantes-salud_1_11997754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en los gl&uacute;teos</a>, pueden alterar la funci&oacute;n de esta articulaci&oacute;n. Por ejemplo, los flexores de la cadera r&iacute;gidos y los gl&uacute;teos d&eacute;biles son un desequilibrio com&uacute;n que afecta la movilidad.
    </p><p class="article-text">
        En una <a href="https://www.mdpi.com/2076-3417/14/21/9835" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intervenci&oacute;n con trabajadores de oficina</a> a quienes se someti&oacute; a un programa de ejercicios que les obligaba a levantarse de la silla, incluyendo ejercicios de cadera, se observaron mejoras en la salud general, la vitalidad, las relaciones sociales e incluso la salud mental de los participantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pasar horas en una silla acorta los flexores de la cadera y debilita los glúteos, lo que limita el rango de movimiento</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo mejorar la movilidad de las caderas</h2><p class="article-text">
        Mejorar la movilidad las caderas requiere una combinaci&oacute;n de estiramientos din&aacute;micos y est&aacute;ticos. Estos son algunos de los m&aacute;s eficaces:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Estiramiento de flexor de cadera en posici&oacute;n de zancada</li>
                            </ul>
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            <span class="title">
                Zancada.                            </span>
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        Este ejercicio ayuda a liberar la tensi&oacute;n en los flexores de la cadera, que suelen acortarse debido al sedentarismo o a largas horas sentado. Col&oacute;cate en posici&oacute;n de zancada, con una pierna adelantada y la rodilla flexionada a 90 grados. La pierna trasera debe estar extendida, con la rodilla apoyada en el suelo. Aseg&uacute;rate de que la rodilla delantera no sobrepase la punta del pie. Empuja suavemente la cadera hacia adelante mientras mantienes la pelvis en una posici&oacute;n neutra. Aguanta la posici&oacute;n durante 20-30 segundos y cambia de pierna.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Estiramiento de cadera en 90/90</li>
                            </ul>
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            <span class="title">
                Estiramiento 90-90 de cadera.                            </span>
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        Este ejercicio es excelente para mejorar la rotaci&oacute;n interna y externa de la cadera, lo que contribuye a una mayor movilidad en todas las direcciones. Si&eacute;ntate en el suelo con una pierna doblada frente a ti en un &aacute;ngulo de 90 grados (el muslo perpendicular al torso y la pantorrilla paralela al cuerpo). La otra pierna debe estar doblada hacia un lado, tambi&eacute;n en un &aacute;ngulo de 90 grados. Aseg&uacute;rate de que ambas rodillas est&eacute;n en contacto con el suelo y que los tobillos est&eacute;n relajados. Mant&eacute;n la espalda recta y lleva el peso del cuerpo ligeramente hacia adelante. Aguanta la posici&oacute;n durante 20-30 segundos y repite con la otra pierna y haz dos o tres series.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>C&iacute;rculos de pie con las caderas</li>
                            </ul>
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                Rotación de cadera de pie.                            </span>
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        Este ejercicio din&aacute;mico ayuda a lubricar la articulaci&oacute;n de la cadera y a mejorar su rango de movimiento en todas las direcciones. Col&oacute;cate de pie con los pies separados al ancho de los hombros. Coloca las manos en las caderas para mantener el equilibrio. Levanta una rodilla hasta la altura de la cintura, y sin dejar que baje, rota la pierna hacia fuera antes de bajar el pie de nuevo al suelo lentamente. Repite con la otra pierna y haz dos o tres series.&nbsp;
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    </figure><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a> publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/caderas-son-importantes-tres-ejercicios-mejorar-movilidad_1_13465182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 08:12:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tus caderas son muy importantes: tres ejercicios para mejorar su movilidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vuelta al trabajo también afecta a tu microbiota: así se pueden prevenir los problemas después de las vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vuelta-trabajo-afecta-microbiota-prevenir-problemas-despues-vacaciones_1_13458508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f886a30-bcfb-44b3-ad46-138cf382c7d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vuelta al trabajo también afecta a tu microbiota: así se pueden prevenir los problemas después de las vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque la microbiota no sabe si estamos de vacaciones o hemos vuelto al trabajo, la dieta, los horarios y el estrés la pueden alterar</p><p class="subtitle">Qué es la microbiota intestinal y por qué se la considera una aliada clave de la salud</p></div><p class="article-text">
        Los primeros d&iacute;as de vacaciones nuestras tripas pueden protestar. A pesar de empezar un periodo de descanso, muchas personas experimentan hinchaz&oacute;n, diarreas, estre&ntilde;imiento o digestiones pesadas. Lo malo es que estas molestias se repiten a veces al volver al trabajo. Adem&aacute;s de los cambios en las comidas, la fatiga, la alteraci&oacute;n del sue&ntilde;o, el estr&eacute;s los cambios de horario producen sus propios efectos. Por detr&aacute;s est&aacute;n las bacterias que habitan en nuestro intestino, a las que afectan todos estos cambios. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hace la microbiota y por qu&eacute; cambia de composici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Realmente podemos tener cambios en la microbiota en 24 horas&rdquo;, afirma Erika Maestro, dietista-nutricionista en Nutrici&oacute;n Maestra y especialista en Microbiota y Medicina de Precisi&oacute;n. &ldquo;De hecho, si pudi&eacute;ramos analizar cualquier d&iacute;a c&oacute;mo est&aacute; la microbiota por la ma&ntilde;ana, y c&oacute;mo est&aacute; por la noche, variar&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. 
    </p><p class="article-text">
        La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que habitan el tracto digestivo. Se calcula que superan en n&uacute;mero los 38 billones de bacterias, a las que se suman hongos, virus y otros microorganismos. Esta jungla viva interviene en la digesti&oacute;n, ayud&aacute;ndonos a descomponer nutrientes que nuestro organismo no podr&iacute;a aprovechar, como la fibra soluble. Pero, tambi&eacute;n realiza s&iacute;ntesis de vitaminas que necesitamos, regula el sistema inmunitario, produce neurotransmisores y ahora sabemos que hay una comunicaci&oacute;n bidireccional con el cerebro a trav&eacute;s del llamado eje intestino-cerebro. Lo m&aacute;s importante es que las colonias de bacterias no son est&aacute;ticas y su composici&oacute;n responde a los cambios de dieta, horarios, estr&eacute;s, sue&ntilde;o y temperatura.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4303825/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en PMC</a> sobre dieta y microbiota document&oacute; ya hace a&ntilde;os que solo con cambiar a una dieta rica en fibra produc&iacute;a alteraciones en la composici&oacute;n bacteriana fecal en las primeras 24 horas, aunque no siempre fueran suficientes para producir un cambio profundo.
    </p><h2 class="article-text">Lo que el verano hace a la microbiota</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s suele influir en la microbiota en verano son los cambios bruscos de h&aacute;bitos: comer a horas distintas, reducir el consumo de fibra, aumentar el alcohol o los alimentos ultraprocesados y modificar el descanso&rdquo;, explica la doctora Susana Torres, especialista en medicina interna y coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar. &ldquo;Estas variaciones pueden alterar temporalmente la diversidad y la actividad de las bacterias intestinales. En algunas personas se manifiesta con hinchaz&oacute;n, gases, digestiones pesadas, estre&ntilde;imiento o diarrea, aunque estos s&iacute;ntomas por s&iacute; solos no permiten diagnosticar una disbiosis&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        De todos los cambios de h&aacute;bitos que pueden darse en verano, el alcohol merece una menci&oacute;n especial. &ldquo;El alcohol provoca permeabilidad en el intestino inmediatamente&rdquo;, explica Maestro. &ldquo;Cuando hay permeabilidad, &iquest;qu&eacute; ocurre? Que hay t&oacute;xicos que producen las bacterias que van a pasar a la sangre. Eso nos va a provocar diferentes s&iacute;ntomas, dolores de cabeza, inflamaci&oacute;n sist&eacute;mica, efectos en la piel, puede acentuar el h&iacute;gado graso y resistencia a la insulina&rdquo;, enumera la dietista.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las investigaciones m&aacute;s recientes han podido comprobar que no todas estas alteraciones dependen exclusivamente de lo que comemos. El estr&eacute;s y los cambios de horarios act&uacute;an sobre las bacterias de forma independiente a la dieta. &ldquo;En la microbiota nos afecta tambi&eacute;n el estr&eacute;s y el estado de &aacute;nimo&rdquo;, corrobora Maestro. &ldquo;Puede haber personas que incluso con una alimentaci&oacute;n no tan buena puedan tener un beneficio por la reducci&oacute;n de estr&eacute;s. Nuestro intestino es rec&iacute;proco&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12430427/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2025</a> titulada adecuadamente &ldquo;Ritmos alterados, microbios alterados&rdquo;, que analiz&oacute; a trabajadores por turnos, document&oacute; que la desincronizaci&oacute;n circadiana por s&iacute; sola, independientemente de la dieta, altera la composici&oacute;n bacteriana intestinal y favorece tipos de bacterias proinflamatorias como <em>Escherichia/Shigella</em> y <em>Blautia</em>.
    </p><h2 class="article-text">La vuelta al trabajo y el segundo golpe al intestino</h2><p class="article-text">
        Si el inicio de las vacaciones altera la microbiota, la vuelta al trabajo puede producir un efecto similar o incluso peor, pero depende siempre de c&oacute;mo cambien nuestras rutinas. &ldquo;La vuelta al trabajo no provoca una disbiosis espec&iacute;fica, pero el cambio repentino de horarios, la reducci&oacute;n del sue&ntilde;o, el estr&eacute;s y la modificaci&oacute;n de las comidas pueden desajustar los ritmos diarios de la microbiota y afectar al tr&aacute;nsito intestinal&rdquo;, explica la doctora Torres. 
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas y las molestias son similares a las descritas antes: distensi&oacute;n abdominal, gases, cambios en la frecuencia de las deposiciones o mayor sensibilidad digestiva. Adem&aacute;s, la influencia de la microbiota en el sistema nervioso e inmunitario tambi&eacute;n puede afectar al bienestar general, como explica la doctora Torres, &ldquo;provocando mayor sensaci&oacute;n de cansancio, dificultad para concentrarse o incluso empeoramiento de problemas cut&aacute;neos en personas predispuestas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La vuelta a las obligaciones del trabajo puede ser abrumadora, y los h&aacute;bitos saludables son los primeros en descuidarse. &ldquo;Vamos a ser sinceros: esa persona, &iquest;t&uacute; crees que va a ponerse a preparar unas comidas perfectas nada m&aacute;s que llegar de vacaciones?&rdquo;, cuestiona Maestro. &ldquo;Si hemos perdido los buenos h&aacute;bitos durante las vacaciones, puede ser que esa persona incluso se pudiera ver m&aacute;s perturbada justo al llegar de las vacaciones&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">La microbiota no depende del entorno, sino de lo que hacemos en &eacute;l</h2><p class="article-text">
        Ni las vacaciones ni la vuelta al trabajo son buenas o malas para la microbiota por s&iacute; solas. Influyen mucho m&aacute;s los h&aacute;bitos de estilo de vida que adquirimos o perdemos en estos contextos concretos. &ldquo;Si partimos de la base de una persona que tiene buenos h&aacute;bitos, va a ir de vacaciones y va a seguir teniendo buenos h&aacute;bitos. Va a salirse muy puntualmente de su rutina, puede consumir un poquito m&aacute;s de grasa que lo habitual en un helado o unas tapas&rdquo;, explica Maestro. 
    </p><p class="article-text">
        Estas peque&ntilde;as alteraciones no son tan graves para quienes tienen una microbiota saludable, que se recupera r&aacute;pidamente ante las alteraciones. Aqu&iacute; entra el concepto de la resiliencia de la microbiota, es decir, su capacidad de recuperaci&oacute;n, que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40302016/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reciente an&aacute;lisis</a> caracteriza como una comunicaci&oacute;n entre las bacterias y el sistema inmunitario de la persona. &ldquo;Si esa persona tiene una buena microbiota, una microbiota resiliente, que est&aacute; descansada, tiene la capacidad de reponerse muy r&aacute;pido ante esa perturbaci&oacute;n&rdquo;, recalca Maestro.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, partir de un estilo vida m&aacute;s saludable antes de las vacaciones nos protege de estos cambios la dieta y los horarios. &ldquo;Si yo realmente como peor, pero adem&aacute;s no he disfrutado mis vacaciones, voy a venir peor&rdquo;, explica Maestro. &ldquo;Pero si yo me he relajado, he dormido, y he potenciado unas relaciones saludables con personas, pues puede que no me resienta tanto, aunque la alimentaci&oacute;n no haya sido la ideal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo proteger la microbiota de los cambios de rutina</h2><p class="article-text">
        Aunque algunas personas presuman de tener un &ldquo;est&oacute;mago de hierro&rdquo;, los cambios bruscos, en general, no sientan muy bien a nuestras bacterias. &ldquo;La clave es entender que la microbiota se adapta mejor a los cambios cuando estos son progresivos y se mantienen h&aacute;bitos saludables de forma constante&rdquo;, explica la doctora Torres. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son estos h&aacute;bitos saludables? Para la doctora Torres, &ldquo;priorizar una alimentaci&oacute;n rica en fibra (frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales), ya que constituye el principal alimento de las bacterias beneficiosas del intestino. Tambi&eacute;n es importante recuperar horarios regulares de comidas y sue&ntilde;o, mantener una buena hidrataci&oacute;n y realizar actividad f&iacute;sica de manera habitual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios corroboran estas recomendaciones. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37867494/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2023</a> confirma que la dieta, el ejercicio y la salud mental son los tres pilares con mayor evidencia para mejorar la composici&oacute;n bacteriana intestinal, y que sus efectos son aditivos, es decir, ninguno de ellos sustituye a los otros dos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la gente le cuesta mucho entender que esto no va de dietas, sino de aprender a comer&rdquo;, comenta Maestro. &ldquo;Del equilibrio y el sentido com&uacute;n, que hemos perdido con redes sociales, con informaci&oacute;n sesgada y con querer dar las claves m&aacute;gicas para todos, que no existen en la microbiota&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
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            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vuelta-trabajo-afecta-microbiota-prevenir-problemas-despues-vacaciones_1_13458508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 18:56:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vuelta al trabajo también afecta a tu microbiota: así se pueden prevenir los problemas después de las vacaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Verano,Vacaciones,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueve consejos de expertos para mantenerse activo y con una buena rutina al jubilarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/nueve-consejos-expertos-mantenerse-activo-buena-rutina-jubilarse_1_13440266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/349ec80f-8e81-46a1-846a-bda7ae22a3db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x944y398.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueve consejos de expertos para mantenerse activo y con una buena rutina al jubilarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jubilación es un cambio vital esperado en el que por fin habrá tiempo para todo, incluido el ejercicio, pero para que la forma física acompañe, es necesario mantener rutinas saludables</p><p class="subtitle">¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse</p></div><p class="article-text">
        La jubilaci&oacute;n representa uno de los cambios de estilo de vida m&aacute;s importantes que experimenta una persona. Desaparece el trabajo y la estructura que proporciona a los d&iacute;as y los a&ntilde;os. Por desgracia, esta falta de estructura hace que en ocasiones tambi&eacute;n desaparezca la actividad f&iacute;sica que formaba parte de esa rutina diaria. 
    </p><p class="article-text">
        Jubilarse y tener tiempo libre no quiere decir que se vaya a dedicar a hacer m&aacute;s ejercicio. Un <a href="https://bmjopen.bmj.com/content/10/7/e037659" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de cohortes de 2020</a> que sigui&oacute; a adultos durante la transici&oacute;n a la jubilaci&oacute;n encontr&oacute; que, quienes no ten&iacute;an la costumbre de realizar actividad f&iacute;sica y eran sedentarios antes de jubilarse, ten&iacute;an 36,7 veces m&aacute;s probabilidades de mantener esos h&aacute;bitos desfavorables despu&eacute;s de la jubilaci&oacute;n. Esto indica que en ocasiones no hay un cambio, sino una consolidaci&oacute;n de los h&aacute;bitos que ya se manten&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que el ejercicio f&iacute;sico empez&oacute; a ponerse de moda en los a&ntilde;os 80 en todo el mundo, y hay una generaci&oacute;n de personas mayores que nunca adquiri&oacute; el h&aacute;bito de moverse. &ldquo;El 80% de los adultos mayores que vienen a nosotros son obligados por los hijos, por el m&eacute;dico o por ellos mismos&rdquo;, explica Felipe de Melo, entrenador y especialista en Ciencias de la Actividad F&iacute;sica. &ldquo;Muy pocos vienen porque sea una rutina que les guste&rdquo;, a&ntilde;ade,
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la jubilaci&oacute;n puede tener el efecto contrario. &ldquo;Cuando se jubilan hay m&aacute;s riesgo de que lo dejen antes de que incremente su actividad. Hay un componente psicol&oacute;gico muy importante, hay mucha gente que al jubilarse tiene cierta depresi&oacute;n. Esa barrera psicol&oacute;gica es la que muchas veces les frena a la hora de hacer esa actividad&rdquo;, advierte de Melo. La <a href="https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/d16a786a-7521-4857-97e4-f7120854db55/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMS estima</a> que una cuarta parte de la poblaci&oacute;n general y alrededor del 40% de las personas mayores de 70 no hacen suficiente ejercicio f&iacute;sico para mantener su salud.
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos consejos b&aacute;sicos para mantenerse activos despu&eacute;s de la jubilaci&oacute;n:
    </p><h2 class="article-text">Convertir el ejercicio en una cita ineludible</h2><p class="article-text">
        El trabajo estructura el d&iacute;a de forma autom&aacute;tica, pero al jubilarse, esa estructura desaparece y hay que reconstruirla de forma deliberada. Conchita Sis&iacute;, psic&oacute;loga y directora del Grado en Psicolog&iacute;a de UNIE Universidad, lo explica: &ldquo;Lo m&aacute;s eficaz suele ser convertir la actividad en una cita concreta: mismos d&iacute;as, misma hora y, si es posible, con otras personas&rdquo;. Fijar dos o tres d&iacute;as por semana para el ejercicio con un horario fijo, como si fuera una cita m&eacute;dica, reduce la carga psicol&oacute;gica de decisi&oacute;n y aumenta la adherencia. La constancia importa m&aacute;s que la intensidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más eficaz suele ser convertir la actividad en una cita concreta: mismos días, misma hora y, si es posible, con otras personas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Conchita Sisí</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Empezar con objetivos modestos y agradables</h2><p class="article-text">
        La tentaci&oacute;n de compensar a&ntilde;os de sedentarismo con un plan intensivo es al final contraproducente. &ldquo;Es preferible empezar con objetivos modestos y agradables antes que con un programa demasiado ambicioso&rdquo;, recomienda Sis&iacute;. Caminar 20 minutos tres d&iacute;as a la semana es un buen punto de partida. La progresi&oacute;n gradual no solo <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/lesiones-aumentan-verano-calentamiento-apenas-ocho-minutos-prevenirlas_1_13410197.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce el riesgo de lesi&oacute;n</a>, sino que permite consolidar los h&aacute;bitos antes de aumentar la carga. &ldquo;Implementamos las sesiones de media hora de manera obligatoria, dos veces a la semana, para obligarles a salir de casa&rdquo;, comenta De Melo, que se enfrenta al mismo problema. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33513196/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio en PLOS ONE</a> confirma que la actividad f&iacute;sica moderada mantenida en el tiempo tiene efectos significativos sobre la funcionalidad en el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas mayores.
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            <span class="title">
                El ejercicio es un hábito que muchas personas al jubilarse tienen el riesgo de perder o no llegar a aquirir.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Incluir entrenamiento de fuerza, no solo cardio</h2><p class="article-text">
        Caminar est&aacute; bien, pero <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es suficiente</a>. &ldquo;En personas m&aacute;s longevas, creo que la salud debe ser lo principal, la autosuficiencia, el envejecimiento activo&rdquo;, explica el doctor Gonzalo Correa Gonz&aacute;lez, especialista en Medicina de la Educaci&oacute;n F&iacute;sica y el Deporte. El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenador-explica-ejercicio-fuerza-clave-longevidad-deberia-obligatorio-medicacion-xp_1_13361247.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio de fuerza regular</a>, aunque sea moderado, previene la sarcopenia, protege la densidad &oacute;sea y mejora el equilibrio, lo que determina la independencia, como pudo comprobar una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12115393/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2025</a>. &ldquo;Las primeras sesiones son de introducci&oacute;n, de quitarles el miedo al trabajo de fuerza. De ver que el trabajo de fuerza puede ser perfectamente compatible con la ausencia de dolor y que es la clave de la ausencia de dolor en los siguientes meses&rdquo;, explica de Melo.
    </p><h2 class="article-text">Buscar compa&ntilde;&iacute;a para entrenar</h2><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n individual viene y va, pero la social es m&aacute;s estable. &ldquo;Los deportes colectivos o actividades colectivas pueden ser inicialmente m&aacute;s adherentes, ya que los compa&ntilde;eros de actividad ayudan en los momentos que uno no siente la motivaci&oacute;n suficiente&rdquo;, explica el doctor Correa. El entrenador Felipe de Melo corrobora que tener un grupo fijo, aunque sea peque&ntilde;o, es uno de los predictores m&aacute;s robustos de adherencia al ejercicio a largo plazo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los deportes colectivos o actividades colectivas pueden ser inicialmente más adherentes ya que los compañeros de actividad ayudan en los momentos que uno no siente la motivación suficiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Felipe de Melo</span>
                                        <span>—</span> entrenador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprovechar la jubilaci&oacute;n como ventana de cambio</h2><p class="article-text">
        El momento de la jubilaci&oacute;n, aunque dif&iacute;cil para algunos, es uno de los pocos en la vida adulta en que se puede redise&ntilde;ar completamente la rutina diaria, incluyendo el ejercicio como h&aacute;bito antes de que se consolide el sedentarismo. &ldquo;Al romperse las rutinas anteriores, se abre una ventana especialmente favorable para dise&ntilde;ar otras nuevas&rdquo;, explica Sis&iacute;. &ldquo;La clave es que el tiempo libre tenga cierta estructura, pero tambi&eacute;n prop&oacute;sito y disfrute&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Mantener la adherencia durante el verano</h2><p class="article-text">
        El verano es el per&iacute;odo de mayor riesgo de abandono. &ldquo;El problema que tenemos con la gente mayor es que los jubilados, en su mayor&iacute;a, tienden a tener vacaciones en torno a dos meses&rdquo;, comenta De Melo. &ldquo;Muchas veces se van en junio y hasta septiembre no vuelven. Durante esos dos meses, en parte porque han estado entrenando durante todo el a&ntilde;o, se encuentran bien, y tienden a pensar que no es tan importante esa rutina de ejercicio&rdquo;. La soluci&oacute;n no es forzar el mismo programa en verano, sino mantener una versi&oacute;n m&iacute;nima, para no perder el estado de forma.
    </p><h2 class="article-text">Identificar los motivadores personales</h2><p class="article-text">
        No todas las personas se mueven por los mismos motivos a la hora de hacer ejercicio. &ldquo;Para algunas personas la salud es lo primero m&aacute;s all&aacute; de la est&eacute;tica, para otras al contrario&rdquo;, explica el doctor Correa. &ldquo;Para otras el grupo es fundamental por encima de las dos anteriores. Existen tantas posibilidades como practicantes&rdquo;, a&ntilde;ade el especialista. Conocer los motores internos de la motivaci&oacute;n permite elegir la actividad m&aacute;s adecuada y no desperdiciar energ&iacute;a en las que no encajan.
    </p><h2 class="article-text">Cuidar la salud mental</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico act&uacute;a sobre la mente tanto como sobre el cuerpo. La jubilaci&oacute;n puede desencadenar una p&eacute;rdida de identidad, prop&oacute;sito vital y relaciones sociales que el ejercicio ayuda a compensar, sobre todo si es en grupo. &ldquo;No todo el mundo se beneficia de la jubilaci&oacute;n, pero si se consigue, ofrece algo muy valioso: mayor control sobre el propio tiempo&rdquo;, explica Sis&iacute;. El ejercicio y las actividades colectivas no solo mejoran la condici&oacute;n f&iacute;sica. Tambi&eacute;n proporcionan estructura, pertenencia y prop&oacute;sito, tres elementos que la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10002207/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicolog&iacute;a</a> identifica como esenciales para un envejecimiento saludable.
    </p><h2 class="article-text">Combinar con ejercicios de equilibrio y coordinaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las ca&iacute;das son la primera causa de lesi&oacute;n grave en personas mayores y una de las principales razones de p&eacute;rdida de independencia. El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-mejorar-equilibrio-estabilidad_1_11297928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo de equilibrio</a> es tan importante como el de fuerza, pero suele olvidarse. &ldquo;Para mayores de 65 a&ntilde;os, la OMS recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, fuerza al menos dos d&iacute;as y trabajo multicomponente de equilibrio y fuerza tres o m&aacute;s d&iacute;as&rdquo;, recuerda Sis&iacute;. Mantenerse en equilibrio sobre un pie, caminar por el campo sobre superficies irregulares o <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39588165/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">practicar taich&iacute;</a> reducen el riesgo de ca&iacute;da y pueden integrarse f&aacute;cilmente en cualquier rutina de entrenamiento.
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            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/nueve-consejos-expertos-mantenerse-activo-buena-rutina-jubilarse_1_13440266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 20:03:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueve consejos de expertos para mantenerse activo y con una buena rutina al jubilarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Personas mayores,Salud]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Por qué nuestra piel empeora en verano: no es solo el sol, también puede ser la microbiota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/piel-empeora-verano-no-sol-microbiota_1_13430742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e5e49ec-b18e-49f6-93e8-0f530f4dc5ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La piel en verano: no es solo el sol, también es el eje intestino-piel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas personas notan que la dermatitis se activa, que el acné reaparece o que la rosácea se irrita más de lo habitual. Aunque se pueda pensar que el calor, el sudor y el sol son los principales culpables, hay otro sistema menos visible que también influye</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla de la piel en verano es normal pensar en las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/miguel-sanchez-viera-dermatologo-gran-parte-dano-solar-produce-actividades-diarias-pasan-desapercibidas-xp_1_13343866.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quemaduras solares</a>, pero los cambios van a veces m&aacute;s all&aacute;. Muchas personas notan que la dermatitis se activa, que el acn&eacute; reaparece o que la ros&aacute;cea se irrita m&aacute;s de lo habitual. Aunque se pueda pensar que el calor, el sudor y el sol son los principales culpables, hay otro sistema menos visible que tambi&eacute;n influye: la microbiota intestinal.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es y c&oacute;mo funciona el eje intestino-piel</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El denominado eje intestino-piel describe la comunicaci&oacute;n que existe entre el aparato digestivo, el sistema inmunitario y la piel&rdquo;, explica la doctora Susana Torres, onc&oacute;loga y coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar. &ldquo;La dieta puede modificar la microbiota intestinal y algunos compuestos producidos por estas bacterias pueden intervenir en la regulaci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n. Adem&aacute;s, se han observado diferencias en la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/microbiota-intestinal-aliada-clave-salud-xp_1_13318625.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a> de personas con dermatitis at&oacute;pica o psoriasis frente a personas sin estas enfermedades, aunque todav&iacute;a no se puede afirmar que esas alteraciones sean su causa directa&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35866234/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en 2022</a> analiz&oacute; sistem&aacute;ticamente la relaci&oacute;n entre microbiota intestinal y enfermedades cut&aacute;neas e identific&oacute; los mecanismos por los que la disbiosis intestinal puede afectar a la piel. Por un lado, la inflamaci&oacute;n produce una reducci&oacute;n de la capa de moco intestinal. Adem&aacute;s, aumenta la permeabilidad intestinal, lo que favorece el paso de microorganismos a trav&eacute;s de la barrera intestinal y dispara la producci&oacute;n de productos inflamatorios. Esto a su vez produce una respuesta intensa del sistema inmunitario. Todos estos factores son disparadores de crisis en las enfermedades cut&aacute;neas asociadas a alteraciones inmunitarias, como la psoriasis, la dermatitis at&oacute;pica, el acn&eacute; vulgar y la ros&aacute;cea.
    </p><h2 class="article-text">Lo que el verano hace a la microbiota</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El verano suele implicar cambios importantes en la rutina: variaciones en los horarios de las comidas y del sue&ntilde;o, m&aacute;s viajes, mayor consumo de alcohol, comidas m&aacute;s abundantes o con m&aacute;s productos ultraprocesados y, en ocasiones, tratamientos con antibi&oacute;ticos por <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cistitis-como-evitarla_1_10422953.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infecciones propias de esta &eacute;poca</a>&rdquo;, enumera Mar S&aacute;nchez Somolinos, m&eacute;dica especialista en enfermedades infecciosas y microbiolog&iacute;a cl&iacute;nica, y jefa de la Unidad de Microbiota de la cl&iacute;nica Neogenia.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;en qu&eacute; consiste esta alteraci&oacute;n? El mecanismo principal es la reducci&oacute;n de diversidad bacteriana, es decir, que haya menos especies distintas de bacterias en el intestino, lo que rompe el equilibrio con el sistema inmunitario. &ldquo;Los estudios muestran que una dieta pobre en fibra y rica en alimentos ultraprocesados, grasas y az&uacute;cares se ha asociado con una menor diversidad de la microbiota intestinal y con una menor capacidad de producci&oacute;n de &aacute;cidos grasos de cadena corta, los metabolitos que contribuyen al mantenimiento de la barrera intestinal y a la regulaci&oacute;n de la respuesta inmunitaria&rdquo;, explica la doctora S&aacute;nchez Somolinos.
    </p><p class="article-text">
        Los viajes a&ntilde;aden otro factor de riesgo. Como advierte la doctora S&aacute;nchez: &ldquo;Durante los viajes tambi&eacute;n puede producirse una exposici&oacute;n a microorganismos pat&oacute;genos, lo que aumenta el riesgo de diarrea del viajero y otros trastornos digestivos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El riesgo de alteraciones es mayor en personas con diagnósticos previos: &#039;En quienes presentan dermatitis atópica, psoriasis, acné o rosácea, un cambio brusco de hábitos podría sumarse a otros factores capaces de favorecer un brote</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mar Sánchez Somolinos</span>
                                        <span>—</span> médica especialista en enfermedades infecciosas y microbiología clínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">De cambios en la microbiota a cambios en la piel</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre los cambios en la microbiota y su manifestaci&oacute;n en la piel es indirecta y poco predecible, si no hay un trastorno claro. &ldquo;Una modificaci&oacute;n importante de la dieta puede cambiar la composici&oacute;n y la actividad de la microbiota intestinal, sobre todo cuando disminuye el consumo de fibra y aumentan el alcohol o los alimentos ultraprocesados&rdquo;, explica la doctora Torres. &ldquo;Sin embargo, no existe una disbiosis de verano concreta ni puede predecirse que un cambio intestinal vaya a provocar una lesi&oacute;n cut&aacute;nea determinada. En una persona sin enfermedad dermatol&oacute;gica, estas variaciones suelen ser transitorias y no tienen por qu&eacute; traducirse en s&iacute;ntomas visibles en la piel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de alteraciones es por tanto mayor en personas con diagn&oacute;sticos previos: &ldquo;En quienes presentan dermatitis at&oacute;pica, psoriasis, acn&eacute; o ros&aacute;cea, un cambio brusco de h&aacute;bitos podr&iacute;a sumarse a otros factores capaces de favorecer un brote, como el estr&eacute;s, la falta de sue&ntilde;o o un mayor consumo de alcohol. Aun as&iacute;, en verano suelen tener m&aacute;s importancia cl&iacute;nica factores directos como el calor, el sudor, la radiaci&oacute;n solar o el uso de productos que irriten la piel. Por ejemplo, el calor y la sudoraci&oacute;n pueden empeorar el eccema, mientras que la exposici&oacute;n solar es un desencadenante frecuente de la ros&aacute;cea&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la mayor&iacute;a de las personas sanas, estos cambios son temporales y la microbiota suele recuperar su equilibrio al retomar h&aacute;bitos saludables. Sin embargo, cuando existen enfermedades digestivas previas o factores como el uso de antibi&oacute;ticos, la recuperaci&oacute;n puede ser m&aacute;s lenta&rdquo;, advierte S&aacute;nchez Somolinos.
    </p><h2 class="article-text">El sol y la microbiota alterada</h2><p class="article-text">
        Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33670115/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2021</a> intenta establecer esta relaci&oacute;n entre la disbiosis intestinal y las enfermedades de la piel, y llama la atenci&oacute;n sobre que se observa en las dos direcciones: muchas personas con problemas de la piel tambi&eacute;n tienen problemas intestinales. Pero &iquest;empeora la situaci&oacute;n la exposici&oacute;n al sol?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la actualidad no hay evidencia cl&iacute;nica suficiente para afirmar que una alteraci&oacute;n de la microbiota intestinal multiplique el da&ntilde;o producido por la radiaci&oacute;n solar o eleve por s&iacute; sola el riesgo de c&aacute;ncer de piel&rdquo;, comenta la doctora Torres. Los estudios indican que la exposici&oacute;n al sol s&iacute; puede cambiar <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38767119/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra microbiota, la de la piel</a>, y modificar los efectos de la protecci&oacute;n solar. Para Torres, &ldquo;todav&iacute;a se desconoce qu&eacute; relevancia tienen estas modificaciones para la salud a largo plazo. El principal riesgo para la piel sigue siendo una exposici&oacute;n solar excesiva o sin protecci&oacute;n adecuada&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal riesgo para la piel sigue siendo una exposición solar excesiva o sin protección adecuada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susana Torres</span>
                                        <span>—</span> oncóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo proteger la microbiota y la piel en verano</h2><p class="article-text">
        Para la doctora S&aacute;nchez Somolinos, &ldquo;la recomendaci&oacute;n principal es recuperar de forma progresiva las rutinas saludables, evitando cambios bruscos&rdquo;. Seg&uacute;n la especialista, &ldquo;la microbiota responde mejor a la constancia que a las medidas puntuales. Desde el punto de vista nutricional, conviene priorizar una alimentaci&oacute;n rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, ya que aportan fibra, el principal sustrato de muchas bacterias beneficiosas. Tambi&eacute;n es &uacute;til incorporar alimentos fermentados, como yogur o k&eacute;fir, cuando sean bien tolerados&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Torres coincide en las recomendaciones diet&eacute;ticas: &ldquo;Lo que cuenta con mayor respaldo cient&iacute;fico es la adopci&oacute;n de un patr&oacute;n de alimentaci&oacute;n saludable y equilibrado&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Tambi&eacute;n sabemos que mantener un buen descanso nocturno, realizar actividad f&iacute;sica regularmente, controlar el estr&eacute;s y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fumar-adictivo-mejor-forma-dejarlo_1_13070085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitar el tabaco</a> son medidas que favorecen tanto la salud intestinal como la cut&aacute;nea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Surge la pregunta de si podemos prevenir alguna de estas molestias con probi&oacute;ticos. &ldquo;No existe una recomendaci&oacute;n general para toda la poblaci&oacute;n&rdquo;, indica S&aacute;nchez Somolinos. &ldquo;Algunas cepas han demostrado utilidad en situaciones concretas, pero su indicaci&oacute;n debe individualizarse seg&uacute;n el problema de salud y la evidencia disponible para cada caso&rdquo;, a&ntilde;ade. La doctora Torres coincide en que &ldquo;su eficacia depende de la enfermedad y de la cepa utilizada y los resultados disponibles son desiguales&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/piel-empeora-verano-no-sol-microbiota_1_13430742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nuestra piel empeora en verano: no es solo el sol, también puede ser la microbiota]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Verano,Piel,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El verano puede ser la mejor época para combatir la osteoporosis: así puedes evitar sus riesgos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/verano-mejor-epoca-combatir-osteoporosis-puedes-evitar-riesgos_1_13397359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e699d398-2a66-4059-90f9-f4b800d87486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El verano puede ser la mejor época para combatir la osteoporosis, pero hay también riesgos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sol y el movimiento, los dos recursos más disponibles en verano, mejoran la osteoporosis, pero no se improvisan</p><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene m&aacute;s de tres millones de personas con osteoporosis diagnosticada, y m&aacute;s de la mitad de las personas <a href="https://www.ser.es/en-espana-el-544-de-los-mayores-de-50-anos-sufren-osteopenia-y-el-107-osteoporosis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayores de 50 a&ntilde;os tienen osteopenia</a>, es decir, alg&uacute;n grado de p&eacute;rdida de masa &oacute;sea, seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Reumatolog&iacute;a (SER). La enfermedad no duele, no avisa y se hace visible cuando ocurre la fractura, precisamente lo que pretende evitarse a toda costa. El verano presenta una oportunidad para aprovechar las dos intervenciones no farmacol&oacute;gicas m&aacute;s importantes para manejar la osteoporosis: m&aacute;s horas de sol y m&aacute;s actividad f&iacute;sica, pero tambi&eacute;n hay riesgos.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la osteoporosis y a qui&eacute;n afecta</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La osteoporosis es m&aacute;s que una enfermedad, casi es una condici&oacute;n fisiopatol&oacute;gica&rdquo;, explica el doctor Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvaro-Gracia, jefe del Servicio de Reumatolog&iacute;a del Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n de Madrid y de la cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;Al fin y al cabo, la osteoporosis es una carrera de fondo. Con el tiempo, a medida que vamos cumpliendo a&ntilde;os, todo el mundo pierde masa &oacute;sea. Es m&aacute;s llamativo en las mujeres a partir de la menopausia porque hay una p&eacute;rdida m&aacute;s radical, pero le llega todo el mundo con el tiempo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El doctor &Aacute;lvaro-Gracia incide en la parte que hace de esta enfermedad un riesgo tan importante para la salud, y d&oacute;nde se encuentra la soluci&oacute;n para prevenir sus consecuencias: &ldquo;El problema de la osteoporosis no es en s&iacute; la osteoporosis sino la fractura. Estamos hablando solamente de una parte de la ecuaci&oacute;n que es el hueso, pero la otra parte importante para la fractura es la ca&iacute;da. Independientemente del efecto que pueda tener sobre la masa &oacute;sea, si tenemos buena masa muscular, nos va a ayudar a que en caso de una ca&iacute;da, el impacto sea menor, y a que tengamos incluso menos probabilidad de caer&rdquo;. Es aqu&iacute; donde el verano presenta una oportunidad para prevenir y mejorar la situaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El verano puede ser una oportunidad para la osteoporosis</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; el verano ofrece dos tipos de ventana&rdquo;, explica el fisioterapeuta Andr&eacute;s Ruiz Zamorano, director de Fisiotherapy Madrid. &ldquo;Una en la que la gente se compromete consigo misma en su salud y tiene m&aacute;s tiempo para dedicarse, o bien todo lo contrario&rdquo;. Ruiz Zamorano hace referencia a esas personas que llegan a sus vacaciones estivales tan agotadas que aprovechan este tiempo para moverse lo menos posible. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece que el compromiso viene despu&eacute;s, el verano no es el mejor momento&rdquo;, admite Ruiz Zamorano desde su experiencia en consulta. &ldquo;A lo mejor es un buen momento para intentar concienciarse a nivel te&oacute;rico de la importancia de hacer ejercicio, caminar y mantenerse activos, pero normalmente es a la vuelta cuando es m&aacute;s interesante pautarles un programa de fisioterapia o entrenamiento&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio y la carga mec&aacute;nica sobre el hueso</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No cabe duda que el verano es una situaci&oacute;n ideal porque precisamente los dos factores confluyen: el ejercicio y el sol&rdquo;, dice el doctor &Aacute;lvaro-Gracia. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es hacer ejercicios en carga, como por ejemplo, caminar, hacer <em>jogging</em> suave, bailar, etc. Es muy importante porque la carga ejerce un efecto beneficioso sobre la estructura del hueso que aumenta su resistencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio de fuerza es lo que est&aacute; m&aacute;s demostrado que previene el avance de la osteoporosis&rdquo;, corrobora Ruiz Zamorano. En efecto, una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36824476/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2023</a>, que analiz&oacute; estudios controlados aleatorizados sobre entrenamiento de resistencia en mujeres posmenop&aacute;usicas, concluy&oacute; que el entrenamiento de fuerza moderado de tres d&iacute;as por semana es la pauta con m&aacute;s respaldo para mejorar la densidad &oacute;sea, especialmente en columna lumbar y cuello femoral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas recomendaciones son extrapolables tanto a gente ya con osteoporosis como a gente sin osteoporosis que quiere que su masa &oacute;sea se mantenga lo mejor a lo largo de la vida&rdquo;, recomienda el doctor &Aacute;lvaro-Gracia. Sin embargo, las personas ya diagnosticadas deben tener precauciones adicionales. &ldquo;En primer lugar, evitar ejercicios que tengan un impacto grande, sobre todo saltos, y evitar ejercicios en los que carguemos pesos grandes, y preferiblemente que no est&eacute;n cargando sobre la columna, que es aqu&iacute; la estructura m&aacute;s fr&aacute;gil&rdquo;, advierte el especialista.
    </p><h2 class="article-text">El sol, la vitamina D y el equilibrio en la piel</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/afecta-vitamina-d-animo_1_11580905.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vitamina D es imprescindible</a> en este escenario, ya que esta hormona que se sintetiza en la piel interviene para absorber el calcio de la dieta y fijarlo al hueso. &ldquo;El sol es la &uacute;nica fuente importante que tenemos en realidad de vitamina D&rdquo;, advierte el doctor &Aacute;lvaro-Gracia. &ldquo;La vitamina D no est&aacute; en los alimentos en cantidades suficientes, nadie puede tomar suficiente cantidad de vitamina D solo con los alimentos. Pero el sol hoy en d&iacute;a es casi m&aacute;s perjudicial que beneficioso. Yo dir&iacute;a que, en cualquier caso, tengamos mucho cuidado con la exposici&oacute;n al sol y que siempre utilicemos cremas de muy alta protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde el aporte farmacol&oacute;gico es una necesidad para las personas con osteoporosis, m&aacute;s que depender del sol. &ldquo;Adem&aacute;s, hay estudios que demuestran que incluso en pa&iacute;ses con mucha insolaci&oacute;n como es Espa&ntilde;a el d&eacute;ficit de vitamina D es muy importante en toda la poblaci&oacute;n&rdquo;, admite el doctor &Aacute;lvaro-Gracia.
    </p><p class="article-text">
        La eficiencia de la piel para sintetizar vitamina D tambi&eacute;n disminuye con la edad, cuando m&aacute;s la necesitamos. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7468901/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en Nutrients</a> que compar&oacute; la s&iacute;ntesis de vitamina D en j&oacute;venes (20-37 a&ntilde;os) y personas mayores (51-69 a&ntilde;os) tras una exposici&oacute;n solar controlada de 30 minutos encontr&oacute; que la producci&oacute;n en los mayores era significativamente inferior. Los datos de la <a href="https://www.osteoporosis.foundation/health-professionals/prevention/nutrition/vitamin-d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">International Osteoporosis Foundation</a> confirman que la piel de los mayores produce aproximadamente cuatro veces menos vitamina D que la de los j&oacute;venes ante la misma exposici&oacute;n al sol. 
    </p><p class="article-text">
        Para quienes quieran aprovechar el sol con prudencia, el doctor &Aacute;lvaro-Gracia da algunas instrucciones: &ldquo;Que la exposici&oacute;n sea en las horas en las que el sol es menos fuerte: antes de 11 de la ma&ntilde;ana o m&aacute;s all&aacute; de las siete por la tarde. Con que estemos 10 o 15 minutos es suficiente&rdquo;. Sin embargo, tomar el sol no evita la suplementaci&oacute;n a los pacientes con osteoporosis. &ldquo;Una pregunta que surge con frecuencia es si deben interrumpir la prescripci&oacute;n de vitamina D durante el verano, yo les digo que no, que sigan con ella&rdquo;, afirma el reumat&oacute;logo. 
    </p><h2 class="article-text">El riesgo del verano sedentario</h2><p class="article-text">
        El sol no es el &uacute;nico riesgo, tambi&eacute;n est&aacute; el abandono de la actividad. Una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S8756328223003198" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2023</a> advierte que si el ejercicio se interrumpe seis meses o m&aacute;s, todos los beneficios sobre la densidad mineral &oacute;sea que hab&iacute;a producido el ejercicio pueden perderse. Este es umbral no tan descabellado para quien pasa dos meses inactivo en verano y luego tarda semanas en retomar la rutina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Depende de ti, de tu rutina, de tus h&aacute;bitos, de que camines un poquito todos los d&iacute;as, de que vayas al gimnasio&rdquo;, recuerda Ruiz Zamorano, recordando la importancia del compromiso con la salud a lo largo de todo el a&ntilde;o. En el caso de la osteoporosis, la adherencia es a&uacute;n m&aacute;s importante. En palabras del doctor &Aacute;lvaro-Gracia: &ldquo;La principal causa del fracaso de los tratamientos de la osteoporosis es el mal cumplimiento. Que le den un empuj&oacute;n en verano, pero que sean constantes el resto del a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/verano-mejor-epoca-combatir-osteoporosis-puedes-evitar-riesgos_1_13397359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 20:05:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El verano puede ser la mejor época para combatir la osteoporosis: así puedes evitar sus riesgos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Verano,Osteoporosis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué son los marcadores del envejecimiento humano y cómo mejorarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_13419985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd7217b2-f17a-4721-a78a-0cfac99580f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x701y448.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué son los marcadores del envejecimiento y cómo mejorarlos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El envejecimiento no tiene una sola causa, sino muchas que influyen unas en otras, y pueden combatirse haciendo cambios en nuestro estilo de vida</p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; envejecemos? Muchas veces la respuesta a esta pregunta es tautol&oacute;gica: envejecemos porque nuestro organismo se deteriora, y nuestro organismo se deteriora porque nos hacemos mayores. Pero envejecer es mucho m&aacute;s que cumplir a&ntilde;os. Hay personas que envejecen m&aacute;s lentamente que otras, es decir, tardan m&aacute;s en mostrar signos de deterioro y sufrir las enfermedades que com&uacute;nmente aparecen con la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poca gente querr&iacute;a vivir 20 a&ntilde;os m&aacute;s a cambio de pasarlos enfermos, d&eacute;biles y dependientes de otras personas. No se trata, por tanto, de vivir m&aacute;s a&ntilde;os, sino de mantenerse sanos durante m&aacute;s tiempo a lo largo de la vida. Por eso, para poder prevenir o retrasar los estragos del envejecimiento es importante saber qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en nuestro organismo a medida que nos hacemos mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el objeto de un estudio fundamental, que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaron en 2013</a> en la prestigiosa revista Cell el investigador espa&ntilde;ol Carlos L&oacute;pez-Otin y su equipo, llamado <em>The Hallmarks of Aging </em>(las se&ntilde;as de identidad del envejecimiento). Este estudio identifica y describe las principales caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas que subyacen en el proceso de envejecimiento en los organismos.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n dirigido por L&oacute;pez-Otin propuso que el envejecimiento se puede entender a trav&eacute;s de nueve &ldquo;sellos distintivos&rdquo; o &ldquo;marcas&rdquo;<em> (hallmarks)</em>, que son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inestabilidad gen&oacute;mica: a lo largo del tiempo, el ADN acumula da&ntilde;os debido a factores internos y externos, lo que contribuye al envejecimiento.</li>
                                    <li>Acortamiento de tel&oacute;meros: los tel&oacute;meros, una especie de 'tapones' que protegen los extremos de los cromosomas para evitar que se da&ntilde;en las partes de la cadena que codifican informaci&oacute;n, se acortan con cada divisi&oacute;n celular; lo que lleva a la senescencia (envejecimiento) celular o muerte celular.</li>
                                    <li>Alteraciones epigen&eacute;ticas: no son cambios en los genes mismos, sino cambios en la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/metilacion-desactivar-problemas-geneticos_1_8990306.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">regulaci&oacute;n de estos mismos genes</a> sin alterar la secuencia del ADN. Es decir, los genes pueden 'encenderse o apagarse' y esto afecta la funci&oacute;n de las c&eacute;lulas, lo que puede contribuir al envejecimiento.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de proteostasis: un deterioro de la capacidad de la c&eacute;lula para mantener las prote&iacute;nas que fabrica correctamente plegadas y funcionales, y que disminuye con la edad.</li>
                                    <li>Disfunci&oacute;n mitocondrial: las mitocondrias, que producen energ&iacute;a para la c&eacute;lula, se vuelven menos eficientes y generan m&aacute;s especies reactivas de ox&iacute;geno (radicales libres) con la edad.</li>
                                    <li>Senescencia celular: las c&eacute;lulas dejan de dividirse y entran en un estado de senescencia; se convierten en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/celulas-zombie-envejecer-eliminarlas_1_9042060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">c&eacute;lulas zombie</a>, contribuyendo a la inflamaci&oacute;n y disfunci&oacute;n de los tejidos.</li>
                                    <li>Agotamiento de las c&eacute;lulas madre: las c&eacute;lulas madre son necesarias para que se regeneren los tejidos del organismo todos los d&iacute;as, pero con la edad tanto su n&uacute;mero como su capacidad regenerativa disminuye, afectando la capacidad de los tejidos para repararse. Es algo que podemos ver todos los d&iacute;as en el espejo si tenemos arrugas.</li>
                                    <li>Comunicaci&oacute;n intercelular alterada: las c&eacute;lulas pierden la capacidad de comunicarse eficazmente entre s&iacute; a trav&eacute;s de mensajeros qu&iacute;micos, lo que puede llevar a inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y otros problemas.</li>
                                    <li>Percepci&oacute;n alterada de nutrientes: se producen cambios en las v&iacute;as de se&ntilde;alizaci&oacute;n relacionadas con los nutrientes, en especial la insulina, que reacciona a los az&uacute;cares y otros hidratos de carbono, y esto afecta al metabolismo y la longevidad.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas múltiples vías que actúan tanto en solitario como entrelazándose</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una revisi&oacute;n del estudio de 2022, casi diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los cient&iacute;ficos que se encontraron en el congreso sobre el envejecimiento en Copenhague a&ntilde;adieron cinco marcadores m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallos en la autofagia: la autofagia es el proceso por el que las c&eacute;lulas del cuerpo 'sacan la basura' y expulsan las partes defectuosas o da&ntilde;adas para que el sistema inmunitario se deshaga de ellas. Si este proceso falla, esa 'basura celular' produce inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n del microbioma: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha comprobado no solo lo importantes que son los microorganismos que viven con nosotros, especialmente en el intestino, sino que estas colonias de bacterias, virus y otros seres vivos cambian con la edad, y dejan de ser tan beneficiosas.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n de las propiedades mec&aacute;nicas: los tejidos conjuntivos del cuerpo, como tendones, cart&iacute;lagos o la piel, dependen de una estructura de fibras de col&aacute;geno que se deteriora con la edad.</li>
                                    <li>Desregulaci&oacute;n del <em>splicing:</em> el proceso de <em>splicing,</em> maduraci&oacute;n o empalme se produce cuando se 'lee' la secuencia de ADN dentro de la c&eacute;lula para producir ARN con el que luego se producen las prote&iacute;nas que necesitamos. Los fallos en el <em>splicing</em> de ARN est&aacute;n detr&aacute;s de casi todos los tipos de tumores.</li>
                                    <li>Inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica <em>(inflammaging)</em>: la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado aumenta con la edad y est&aacute; asociada con muchas enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y metab&oacute;licas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante del estudio y sus revisiones es que cada uno de estos sellos distintivos contribuye al envejecimiento en conexi&oacute;n con los dem&aacute;s, en una red. Esto tambi&eacute;n muestra el camino para frenar el proceso de envejecimiento y aumentar la salud y la longevidad desde distintos &aacute;ngulos.
    </p><p class="article-text">
        Clea B&aacute;rcena es investigadora postdoctoral Ram&oacute;n y Cajal que realiz&oacute; su tesis bajo la direcci&oacute;n de Carlos L&oacute;pez-Otin y actualmente trabaja en el laboratorio de la Universidad de Oviedo del que surgi&oacute; el estudio. &ldquo;Que podamos encontrar una &uacute;nica tecla que nos permitiera 'detener' el envejecimiento y todas las enfermedades asociadas es totalmente ut&oacute;pico&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas m&uacute;ltiples v&iacute;as que act&uacute;an tanto en solitario como entrelaz&aacute;ndose&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;hay alguno de estos doce factores que influyan m&aacute;s que los dem&aacute;s?. La doctora B&aacute;rcena indica que &ldquo;hay cinco que consideramos las claves &lsquo;primarias&rsquo;. Son aquellas cuya mera presencia conlleva en s&iacute; misma un da&ntilde;o. Entre ellas encontramos la inestabilidad gen&oacute;mica (es decir, la acumulaci&oacute;n de da&ntilde;o en nuestro ADN), el acortamiento de los tel&oacute;meros, las alteraciones epigen&eacute;ticas, la p&eacute;rdida de la proteostasis (y con ella, la estabilidad y funcionalidad del conjunto de nuestras prote&iacute;nas) y la desactivaci&oacute;n de la macroautofagia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, esto no le resta importancia a las otras siete claves. Seg&uacute;n explica B&aacute;rcena, estos factores se han seleccionado por tres caracter&iacute;sticas: todas ellas se presentan durante el proceso normal de envejecimiento, si se agravan, se acelera el envejecimiento y, por el contrario, si se mejoran, se retrasa el envejecimiento y mejora la salud.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar tu vida para mover los marcadores del envejecimiento</h2><p class="article-text">
        &iquest;Hay algo que podamos hacer para influir en esos 12 jinetes del apocalipsis que nos hacen envejecer? El primer paso es conocerlos bien. &ldquo;Profundizar en el conocimiento de c&oacute;mo y por qu&eacute; envejecemos, de por qu&eacute; somos m&aacute;s susceptibles a ciertas enfermedades al envejecer, nos est&aacute; permitiendo entender los mecanismos por los cu&aacute;les se desarrollan estas dolencias&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la forma en que envejecemos y c&oacute;mo nos afectan los marcadores y las enfermedades que resultan de ellos no es una loter&iacute;a, sino una consecuencia de c&oacute;mo hemos vivido. &ldquo;Lo que vemos es que con gran frecuencia lo hacen en respuesta a las agresiones previas que ha ido recibiendo nuestro organismo. A veces por el mero hecho de vivir, y otras por c&oacute;mo hemos vivido. Este conocimiento nos est&aacute; permitiendo desarrollar f&aacute;rmacos para tratar estas enfermedades, pero, adem&aacute;s, nos est&aacute; ofreciendo la posibilidad de adaptar nuestro estilo de vida y prevenir su aparici&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevar una vida sin demasiado estrés, con una alimentación saludable y sin excesos calóricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio físico al menos 150 minutos por semana y que socialicemos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los estudios corroboran que modificar el estilo de vida puede influir positivamente en los diversos marcadores del envejecimiento, y &ldquo;mover la aguja&rdquo; en cada uno de ellos para estar m&aacute;s sanos. &iquest;C&oacute;mo cambiar lo que hacemos en nuestra vida cotidiana para mejorar estos marcadores? Estos son algunos de los recientes hallazgos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ejercicio f&iacute;sico: seg&uacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">un reciente estudio</a>, el ejercicio f&iacute;sico mejora de una forma u otra los nueve marcadores originales del envejecimiento, adem&aacute;s de reducir la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica. Seg&uacute;n los autores, el ejercicio es gratis y no necesita f&aacute;rmacos, y aunque no frena el proceso de envejecimiento de por s&iacute;, mitiga sus efectos y mejora la funci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los mecanismos implicados.</li>
                                    <li>Gesti&oacute;n del estr&eacute;s: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37586578/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estr&eacute;s psicol&oacute;gico</a> cr&oacute;nico es capaz por s&iacute; solo de desencadenar signos distintivos del envejecimiento, como la senescencia celular, la inflamaci&oacute;n, el acortamiento de los tel&oacute;meros, la producci&oacute;n de especies reactivas del ox&iacute;geno (oxidaci&oacute;n), da&ntilde;o del ADN y los cambios epigen&eacute;ticos.&nbsp;</li>
                                    <li>Dieta: los estudios indican que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1568163723000673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cambiando la dieta y restringiendo las calor&iacute;as</a>, especialmente mediante el ayuno intermitente, se influye positivamente en todos los marcadores del envejecimiento, en especial la autofagia. Otras estrategias como la dieta mediterr&aacute;nea y la dieta cetog&eacute;nica tienen efectos similares a la restricci&oacute;n cal&oacute;rica y tambi&eacute;n tienen efectos protectores.</li>
                                    <li>Sue&ntilde;o: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36583849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">insomnio cr&oacute;nico est&aacute; relacionado</a> &iacute;ntimamente con los marcadores del envejecimiento, en concreto con los da&ntilde;os en el ADN, el desgaste de los tel&oacute;meros y los cambios epigen&eacute;ticos. Todos estos factores se agravan con la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o de calidad y contribuyen a la obesidad y la p&eacute;rdida de masa muscular y la fragilidad a medida que envejecemos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Las claves del envejecimiento son relativamente novedosas y aunque s&iacute; tenemos ya m&uacute;ltiples estudios de resultados satisfactorios hechos en modelos animales, a&uacute;n se est&aacute;n llevando a cabo las validaciones pertinentes en seres humanos&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena. &ldquo;Lo que s&iacute; sabemos hoy es que llevar una vida sin demasiado estr&eacute;s, con una alimentaci&oacute;n saludable y sin excesos cal&oacute;ricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio f&iacute;sico al menos 150 minutos por semana y, no menos importante, que socialicemos con otros seres humanos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_13419985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 09:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué son los marcadores del envejecimiento humano y cómo mejorarlos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Bienestar,Envejecimiento,Longevidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de los suplementos de omega-3]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mejor-comer-sardinas-dudas-efectividad-suplementos-omega-3_1_13403958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3309942e-c799-4382-95c9-116fed5f4972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de las cápsulas de omega-3"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de ser un suplemento que mueve miles de millones en el mundo, los ensayos clínicos más grandes realizados sobre estas cápsulas han dado resultados menos espectaculares de lo prometido</p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer</p></div><p class="article-text">
        Las c&aacute;psulas de aceite de pescado son uno de los suplementos m&aacute;s vendidos del mundo. Detr&aacute;s est&aacute; una de las conclusiones de salud m&aacute;s importantes y publicitadas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que los &aacute;cidos grasos omega-3 son esenciales para el coraz&oacute;n, el cerebro y la inflamaci&oacute;n, que el organismo no puede fabricarlos solo, y que la dieta moderna no aporta suficiente cantidad. La c&aacute;psula de aceite de pescado promete cubrir esta deficiencia y darnos todos los beneficios de estos &aacute;cidos grasos, pero los ensayos cl&iacute;nicos m&aacute;s recientes tienen algo que decir.
    </p><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a suspende en omega-3</h2><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit de omega-3 es real y extendido, incluso en pa&iacute;ses que consumen mucho pescado como Espa&ntilde;a. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36771269/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis del estudio ANIBES</a> encontr&oacute; que el 83% de los adultos no alcanza la ingesta recomendada de los omega-3 EPA y DHA, y el 87% no llega al objetivo de ALA, el tercer omega-3. La ingesta mediana de EPA era de solo 0,03 g/d&iacute;a y de DHA de 0,06 g/d&iacute;a, muy por debajo del objetivo de 0,25-0,5 g/d&iacute;a de EPA+DHA que aconsejan las principales organizaciones cient&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0163782724000195" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapa mundial de omega-3 de 2024</a>, que midi&oacute; niveles de EPA+DHA en sangre en 342.864 personas de 48 pa&iacute;ses, sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en la categor&iacute;a intermedia (nivel bajo a moderado). Esto representa una mejora respecto a mediciones anteriores, pero est&aacute; a&uacute;n lejos del nivel &oacute;ptimo que muestran Jap&oacute;n, Corea del Sur, Islandia y Noruega. Los pa&iacute;ses con niveles &oacute;ptimos de omega-3 en sangre son precisamente los que m&aacute;s pescado azul consumen, y esto no es causalidad.
    </p><h2 class="article-text">Los omega-3 y la diferencia entre EPA, DHA y ALA</h2><p class="article-text">
        Los &aacute;cidos grasos omega-3 son grasas poliinsaturadas que el organismo humano no puede sintetizar de forma suficiente y deben obtenerse de la dieta. Existen tres tipos relevantes: el ALA (&aacute;cido alfa-linol&eacute;nico), presente en vegetales como nueces y semillas de lino, y el EPA y el DHA, presentes principalmente en pescado azul, marisco y microalgas marinas.
    </p><p class="article-text">
        La distinci&oacute;n importa porque el ALA no equivale al EPA y al DHA. Aleix Sala-Vila, investigador del Instituto de Investigaci&oacute;n del Hospital del Mar (Barcelona) y del &aacute;rea de Fisiopatolog&iacute;a de la Obesidad y Nutrici&oacute;n del CIBER (CIBEROBN), lo aclara: &ldquo;Las nueces aportan omega-3, pero no son los mismos omega-3 que encontramos en el pescado, por lo que se recomienda comer ambos alimentos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro organismo puede convertir ALA en EPA y DHA, pero esa conversi&oacute;n es muy ineficiente (inferior al 5% en condiciones normales). Lo que importa para la salud es la ingesta directa de EPA y DHA, y esos son precisamente los omega-3 que se venden en c&aacute;psulas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los beneficios de los omega-3 dependen de que estos ácidos grasos se incorporen a las membranas de las células de nuestro organismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Aleix Sala-Vila</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los &aacute;cidos grasos EPA y DHA <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5639365/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se incorporan a las membranas de todas las c&eacute;lulas</a>, regulan la inflamaci&oacute;n, participan en el desarrollo neurol&oacute;gico y modulan la presi&oacute;n arterial. &ldquo;Los beneficios de los &aacute;cidos grasos omega-3 cuentan con un amplio respaldo cient&iacute;fico&rdquo;, afirma Rodrigo Luis di Gregorio Sieira, dietista-nutricionista en Personal Diet. &ldquo;Se ha demostrado que ayudan a reducir el riesgo cardiovascular, disminuyen los triglic&eacute;ridos y ejercen efectos antiinflamatorios. Adem&aacute;s, algunos estudios han observado un ligero aumento del colesterol HDL&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, diferentes estudios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3262608/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han demostrado que el EPA y el DHA</a> son necesarios para el correcto desarrollo fetal, controlar la inflamaci&oacute;n y reducir el riesgo de infartos. Adem&aacute;s, hay resultados prometedores para el control del peso y la funci&oacute;n cognitiva en personas con enfermedad de Alzheimer en fase inicial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de los beneficios de los omega-3 dependen de que estos &aacute;cidos grasos se incorporen a las membranas de las c&eacute;lulas de nuestro organismo. La evidencia cient&iacute;fica muestra que el factor que m&aacute;s influye en esa incorporaci&oacute;n es la cantidad de omega-3 que consumimos de forma habitual&rdquo;, aclara Sala-Vila. &ldquo;Aunque intervienen otros factores, la ingesta es, con diferencia, el m&aacute;s importante. Por esta raz&oacute;n, en aquellas personas que no consumen pescado ni toman suplementos de omega-3, el cuerpo dispone de menos omega-3 y por tanto es probable que no obtengan en la misma medida algunos de los beneficios asociados a unos niveles adecuados de omega-3&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Lo que dicen los nuevos ensayos cl&iacute;nicos sobre las c&aacute;psulas</h2><p class="article-text">
        La suplementaci&oacute;n con omega-3 con aceite de pescado hace unos a&ntilde;os se consideraba casi una panacea, pero los estudios m&aacute;s recientes rebajan las expectativas de estos suplementos.
    </p><p class="article-text">
        Los tres grandes ensayos controlados publicados en 2018-2019 marcan el punto de inflexi&oacute;n. El estudio <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1811403" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VITAL</a>, con m&aacute;s de 25.000 participantes a lo largo de cinco a&ntilde;os, no encontr&oacute; reducci&oacute;n significativa de eventos cardiovasculares mayores con 1 g/d&iacute;a de aceite de pescado. Otro estudio denominado <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1804989" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASCEND</a>, con m&aacute;s de 15.000 personas con diabetes, tampoco mostr&oacute; reducci&oacute;n de eventos cardiovasculares. Tampoco lo encontr&oacute; el <a href="https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2773120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio STRENGTH</a>, que compar&oacute; el omega-3 con el aceite de ma&iacute;z como placebo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero como en todo, la dosis es importante. Un extenso <a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/JAHA.119.013543" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 13 ensayos</a> publicado en 2019 encontr&oacute; efectos positivos en infarto de miocardio y muerte cardiovascular, pero dependientes de la dosis. Algo que se confirm&oacute; con el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32212849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo REDUCE-IT</a>, que us&oacute; 4 g/d&iacute;a de EPA puro y mostr&oacute; reducci&oacute;n del 25% en eventos, usando un aceite mineral neutro como placebo.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11697285/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaciones de las discrepancias</a> son variadas: la dosis, el placebo, la duraci&oacute;n del experimento, y seguramente hacen falta m&aacute;s estudios para dilucidarlas. Pero, por otro lado, hay conclusiones de otros estudios de poblaci&oacute;n que son inequ&iacute;vocas: las personas que comen pescado azul, la principal fuente de omega-3, con regularidad tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34505026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menor riesgo cardiovascular</a> de forma consistente. 
    </p><h2 class="article-text">Peces m&aacute;s que c&aacute;psulas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Por lo general, se prefiere el consumo habitual de alimentos ricos en nutrientes frente a los suplementos, ya que los alimentos aportan una combinaci&oacute;n de nutrientes que act&uacute;an de forma conjunta, cosa que no ocurre con los suplementos&rdquo;, dice Sala-Vila. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por lo general, se prefiere el consumo habitual de alimentos ricos en nutrientes frente a los suplementos, ya que los alimentos aportan una combinación de nutrientes que actúan de forma conjunta, cosa que no ocurre con los suplementos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aleix Sala-Vila</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis m&aacute;s plausible es que el pescado aporta una matriz compleja de nutrientes (prote&iacute;nas, selenio, vitamina D, yodo, fosfol&iacute;pidos) que act&uacute;an en sinergia con los omega-3 de una forma que la c&aacute;psula aislada no puede replicar. Di Gregorio Sieira comparte la misma opini&oacute;n: &ldquo;Si tuviera que elegir entre tomar un suplemento o aumentar el consumo de pescado azul, siempre recomendar&iacute;a priorizar el alimento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las mejores fuentes de EPA y DHA son el pescado azul (sardina, caballa, arenque, salm&oacute;n, anchoa y at&uacute;n) y el marisco. En el caso del marisco, Di Gregorio Sieira advierte de un riesgo bien conocido para las personas con gota o hiperuricemia: &ldquo;Puede formar parte de una alimentaci&oacute;n saludable, pero algunas variedades contienen cantidades elevadas de colesterol y purinas, pudiendo as&iacute; aumentar la cantidad de &aacute;cido &uacute;rico en sangre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo tiene sentido el suplemento</h2><p class="article-text">
        La dosis de omega-3, entendida como la suma de las cantidades de EPA y DHA, <a href="https://www.efsa.europa.eu/en/press/news/120727" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendada por la EFSA</a>, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, es a partir de 250 mg/d&iacute;a. Esta cantidad se considera de mantenimiento de la salud, y seg&uacute;n Sala-Vila, es f&aacute;cil de alcanzar con &ldquo;aproximadamente dos raciones de pescado azul a la semana&rdquo;. Sin embargo, la EFSA indica que si se toma con objetivos terap&eacute;uticos, la dosis pasa a ser de 2 a 4 gramos diarios, algo que est&aacute; m&aacute;s cercano a una o dos latas de sardinas al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consultados coinciden en que el suplemento de omega-3 tiene su lugar como segunda opci&oacute;n. &ldquo;Se recomienda consumir suplementos cuando no existe consumo de pescado, ya sea por motivos de salud (alergias), ambientales (sostenibilidad, miedo a la presencia de t&oacute;xicos), motivos &eacute;ticos (bienestar animal) o simplemente preferencias personales&rdquo;, indica Sala-Vila. Di Gregorio Sieira coincide: &ldquo;Cuando el consumo de pescado es insuficiente, la suplementaci&oacute;n puede ser una buena alternativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes no consumen productos de origen animal, Sala-Vila se&ntilde;ala que &ldquo;los suplementos a base de aceite de algas son una alternativa adecuada&rdquo;: aportan EPA y DHA directos, en lugar de ALA, y tienen perfiles de absorci&oacute;n similares a los del pescado, ya que las microalgas son la fuente original de la que el pescado los obtiene.
    </p><p class="article-text">
        Si comes sardinas, caballa o salm&oacute;n dos veces por semana, probablemente no necesitas ning&uacute;n suplemento. Si no lo haces, o no puedes, un suplemento de EPA+DHA es mejor que nada, pero no se puede esperar que la c&aacute;psula haga exactamente lo que hace el pescado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 19:41:39 +0000]]></pubDate>
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