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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Si no oyes bien, tu cerebro puede estar en peligro: cómo conservar la salud auditiva y cognitiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbd1a281-8212-450e-8c66-2a56a8732db9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si no oyes bien, tu cerebro puede estar en peligro: cómo conservar la salud auditiva y cognitiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sordera en la edad avanzada es mucho más que una molestia, puede afectar a la salud del cerebro
</p><p class="subtitle">¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse</p></div><p class="article-text">
        Para una persona mayor, el cambio no parece tan importante al principio. Quiz&aacute; en las reuniones familiares ya no le resulta f&aacute;cil seguir el hilo de las conversaciones, y lo atribuye al ruido, o a lo mal que hablan los j&oacute;venes. Quiz&aacute; m&aacute;s adelante, cuando la sordera sea m&aacute;s evidente, se resigne. &ldquo;Para lo que hay que o&iacute;r&rdquo;, puede que comente. Pero lo que no es tan conocido es que la p&eacute;rdida de audici&oacute;n no solo es un inconveniente o una molestia, sus consecuencias van mucho m&aacute;s all&aacute; del o&iacute;do y pueden afectar a las capacidades del cerebro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En fases iniciales, puede manifestarse con olvidos frecuentes, dificultad para seguir conversaciones o una menor agilidad mental. En estadios m&aacute;s avanzados, se ha relacionado con un incremento del riesgo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer&rdquo;, explica la doctora Carmen Terr&oacute;n del equipo de neurolog&iacute;a del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/deafness-and-hearing-loss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la OMS</a>, se prev&eacute; que, para 2050, casi 2.500 millones de personas padezcan alg&uacute;n grado de p&eacute;rdida auditiva, y que m&aacute;s de 700 millones necesiten rehabilitaci&oacute;n. Seg&uacute;n la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Familias de Personas Sordas (FIAPAS), la p&eacute;rdida de audici&oacute;n por la edad, afecta ya al 80% de las personas mayores de 75 a&ntilde;os. El 75% de las personas que tienen discapacidad auditiva en Espa&ntilde;a son mayores de 65 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La p&eacute;rdida de audici&oacute;n presenta una mayor incidencia a partir de los 60 o 65 a&ntilde;os, en relaci&oacute;n con el envejecimiento progresivo del sistema auditivo. No obstante, su aparici&oacute;n no se limita a estas edades y puede manifestarse antes en funci&oacute;n de distintos factores&rdquo;, dice el otorrinolaring&oacute;logo Francisco M&aacute;rquez Dorsch.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En estadios más avanzados, se ha relacionado con un incremento del riesgo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Terrón</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; falla el o&iacute;do con los a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida auditiva asociada a la edad, conocida m&eacute;dicamente como presbiacusia, no es solo volverse 'duro de o&iacute;do', sino un proceso complejo que afecta a las c&eacute;lulas ciliadas del o&iacute;do interno, el caracol o c&oacute;clea. Estas c&eacute;lulas, provistas de unos 'pelillos' microsc&oacute;picos, son las responsables de transformar las ondas sonoras en se&ntilde;ales el&eacute;ctricas que el cerebro interpreta. Pero a lo largo de la vida, estas c&eacute;lulas mueren por el simple paso del tiempo, pero tambi&eacute;n por la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12697576/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exposici&oacute;n acumulada al ruido</a>, factores gen&eacute;ticos y problemas vasculares como la diabetes o la hipertensi&oacute;n, y no se regeneran.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres tienden a perder audici&oacute;n antes y con mayor severidad que las mujeres, probablemente por una mayor exposici&oacute;n hist&oacute;rica a ruidos laborales. El <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK594247/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factor de riesgo m&aacute;s determinante</a>, adem&aacute;s de la edad, es la exposici&oacute;n al ruido: desde conciertos hasta maquinaria, pasando por auriculares a todo volumen. La p&eacute;rdida casi siempre comienza afectando las frecuencias m&aacute;s agudas, lo que explica que la persona afectada oiga pero no entienda. Las palabras suenan confusas, como en un tel&eacute;fono con mala cobertura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La p&eacute;rdida de audici&oacute;n en personas mayores no solo afecta a la capacidad de escuchar, sino que tambi&eacute;n puede condicionar la calidad de vida si no se detecta y aborda de forma adecuada&rdquo;, afirma el doctor M&aacute;rquez. &ldquo;Por un lado, puede influir en el equilibrio. El o&iacute;do interno participa en la orientaci&oacute;n espacial y, cuando existe deterioro, aumenta la inestabilidad al caminar y el riesgo de ca&iacute;das, con el impacto que eso tiene en la autonom&iacute;a. Adem&aacute;s, la dificultad para seguir conversaciones favorece el aislamiento social&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pérdida de audición en personas mayores no solo afecta a la capacidad de escuchar, sino que también puede condicionar la calidad de vida si no se detecta y aborda de forma adecuada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Márquez Dorsch</span>
                                        <span>—</span> otorrinolaringólogo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La p&eacute;rdida de audici&oacute;n y el cerebro</h2><p class="article-text">
        En la edad avanzada, a medida que el o&iacute;do se deteriora, acecha otra epidemia: la de las enfermedades neurodegenerativas. Se estima que en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 800.000 personas padecen Alzheimer, una cifra que, al igual que la p&eacute;rdida auditiva, se duplica cada cinco a&ntilde;os a partir de los 65, seg&uacute;n la <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link412.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a</a>. Lo que la ciencia ha comenzado a desvelar es que las dos p&eacute;rdidas de funci&oacute;n, la auditiva y la cognitiva, est&aacute;n relacionadas.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, los m&eacute;dicos pensaron que p&eacute;rdida de audici&oacute;n y de memoria eran consecuencias naturales de la vejez. Ahora sabemos que la primera puede llevar a la segunda. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38788800/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio metaan&aacute;lisis</a> de 2024 de m&aacute;s de 50 estudios y 1,5 millones de participantes concluy&oacute; de manera contundente que la p&eacute;rdida auditiva en la edad adulta aumenta el riesgo de demencia en un 35% y el de enfermedad de Alzheimer espec&iacute;ficamente en un 56%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo se explica que no o&iacute;r bien pueda da&ntilde;ar el cerebro? Hay <a href="https://merit.url.edu/es/publications/hearing-loss-and-its-link-to-cognitive-impairment-and-dementia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varias hip&oacute;tesis</a>, que probablemente act&uacute;an a la vez. &ldquo;Por una parte, la reducci&oacute;n de est&iacute;mulos auditivos implica una menor activaci&oacute;n de las &aacute;reas cerebrales implicadas en el procesamiento del sonido y del lenguaje. Esta falta de estimulaci&oacute;n sostenida puede favorecer una p&eacute;rdida progresiva de funci&oacute;n en determinados circuitos&rdquo;, explica la doctora Terr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el llamado &ldquo;sobreesfuerzo cognitivo&rdquo;, un t&eacute;rmino que aclara la especialista: &ldquo;Cuando la audici&oacute;n falla, el cerebro destina m&aacute;s recursos a descifrar el mensaje, lo que reduce la capacidad disponible para otras funciones como la memoria o la comprensi&oacute;n global de la informaci&oacute;n&rdquo;. Este deterioro se ha podido observar en estas zonas del cerebro que se deterioran, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0197458025001162?ref=pdf_download&amp;fr=RR-2&amp;rr=9e074471dab1abcb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acumulando placas de beta-amiloide</a> y ovillos de prote&iacute;na tau, prote&iacute;nas asociadas con el Alzheimer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando alguien deja de o&iacute;r bien, deja de tener contacto con otras personas por la dificultad de mantener una conversaci&oacute;n. La soledad y la depresi&oacute;n, consecuencias directas de la sordera no tratada, son <a href="https://www.nia.nih.gov/news/loneliness-linked-dementia-risk-large-scale-analysis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factores de riesgo</a> para el deterioro cognitivo.
    </p><h2 class="article-text">Los aud&iacute;fonos como protectores del cerebro</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No siempre es posible evitar la p&eacute;rdida de audici&oacute;n asociada a la edad, pero s&iacute; se pueden adoptar medidas para reducirlo y frenar su progresi&oacute;n&rdquo;, dice el doctor M&aacute;rquez. &ldquo;Desde el punto de vista paliativo, la detecci&oacute;n precoz es clave. Ante la sospecha de dificultad para o&iacute;r, la valoraci&oacute;n por un especialista permite confirmar el diagn&oacute;stico y ajustar las medidas necesarias&rdquo;, recomienda el otorrinolaring&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamaneurology/fullarticle/2799139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis publicado en JAMA Neurology</a> con datos de m&aacute;s de 137.000 personas&nbsp;revel&oacute; que quienes utilizaban aud&iacute;fonos o implantes cocleares reduc&iacute;an su riesgo de deterioro cognitivo a largo plazo en un 19%. Incluso a corto plazo, el uso de estos dispositivos mejor&oacute; las puntuaciones en pruebas cognitivas generales en un 3%. &ldquo;En muchos casos, el uso de aud&iacute;fonos mejora la capacidad de comunicaci&oacute;n y facilita mantener la actividad social&rdquo;, corrobora el doctor M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n es importante mantener actividades sociales. Participar en conversaciones y mantener rutinas que impliquen interacci&oacute;n, ayuda a sostener la estimulaci&oacute;n mental y reduce el riesgo de aislamiento&rdquo;, recuerda la doctora Terr&oacute;n. &ldquo;Cuando aparecen s&iacute;ntomas de &aacute;nimo bajo, irritabilidad o retraimiento, la valoraci&oacute;n por un profesional permite detectar un posible impacto en la salud mental y plantear un acompa&ntilde;amiento adecuado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">También es importante mantener actividades sociales. Participar en conversaciones y mantener rutinas que impliquen interacción, ayuda a sostener la estimulación mental y reduce el riesgo de aislamiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Márquez Dorsch</span>
                                        <span>—</span> otorrinolaringólogo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otras investigaciones secundan estas conclusiones. Un estudio en Australia en 2026 encontr&oacute; que los aud&iacute;fonos se asociaban a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41534012/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una reducci&oacute;n del 33% en el riesgo de demencia</a> a siete a&ntilde;os. Es importante tambi&eacute;n empezar pronto para evitar que el deterioro pueda progresar. En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40824575/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2025</a> se observ&oacute; que las personas que comenzaron a usar aud&iacute;fonos antes de los 70 a&ntilde;os ten&iacute;an un 61% menos de riesgo de desarrollar demencia en comparaci&oacute;n con aquellas que, teniendo p&eacute;rdida auditiva, no los usaban. Por el contrario, iniciar el tratamiento despu&eacute;s de los 70 a&ntilde;os no mostr&oacute; el mismo nivel de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n, sin embargo, debe empezar mucho antes. A lo largo de toda nuestra vida, controlar la exposici&oacute;n al ruido evitar&aacute; la p&eacute;rdida de esas preciosas c&eacute;lulas ciliadas que se van para no volver con cada noche de concierto o discoteca. Aqu&iacute; los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/importante-protejas-oidos-ruido-dia-dia_1_12940070.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tapones para los o&iacute;dos</a> son una necesidad. &ldquo;Conviene limitar la exposici&oacute;n a ruidos intensos a lo largo del d&iacute;a y utilizar protecci&oacute;n auditiva cuando sea necesario. Tambi&eacute;n resulta relevante el control de enfermedades cr&oacute;nicas, ya que algunas pueden afectar al funcionamiento del o&iacute;do interno&rdquo;, recuerda el doctor M&aacute;rquez, ya que la hipertensi&oacute;n, el colesterol desregulado y la glucosa en sangre elevada son factores de riesgo no solo para el coraz&oacute;n, sino <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38063267/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n para la audici&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la p&eacute;rdida ya ha comenzado, la correcci&oacute;n temprana con aud&iacute;fonos es la medida de protecci&oacute;n por excelencia. &ldquo;Facilita la entrada de est&iacute;mulos sonoros y reduce el esfuerzo necesario para comprender el entorno, lo que contribuye a preservar la funci&oacute;n cognitiva&rdquo;, afirma la doctora Terr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Usar el aud&iacute;fono no puede ser una cuesti&oacute;n de conveniencia o gusto personal. No hacerlo es una decisi&oacute;n que pone en riesgo la salud cerebral en los a&ntilde;os que siguen. Acudir al otorrinolaring&oacute;logo ante la menor sospecha, realizarse una audiometr&iacute;a y, si es necesario, ponerse el aud&iacute;fono, es un acto de responsabilidad con la salud personal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            
<div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.<span id="true"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Envejecimiento,Ruido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-ganar-masa-muscular-ideas-sencillas-no-desanimarse_1_13019730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eac74c4f-5ab8-45be-9819-c0cbf0ca282b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Los músculos responden al estímulo y son capaces de aumentar en fuerza y tamaño a cualquier edad, pero las personas mayores deben tomar precauciones adicionales 
</p><p class="subtitle">Cinco ejercicios que puedes hacer para fortalecer tu musculatura a partir de los 50 años</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo 68 años y me gustaría saber qué ejercicios podría hacer para ganar masa muscular, sin que me resulten muy complicados, para no desanimarme</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jose F.</span>
                                        <span>—</span> lector de elDiario.es
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A los 68 a&ntilde;os un hombre ha recorrido un largo camino. Ha acumulado experiencias, sabidur&iacute;a y, quiz&aacute;s sin desearlo, tambi&eacute;n un compa&ntilde;ero silencioso: la sarcopenia, la p&eacute;rdida gradual de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento. Durante d&eacute;cadas, este proceso se acept&oacute; como una parte inevitable del envejecimiento, pero hoy se ha demostrado que se puede frenar y conseguir una mejor calidad de vida. La receta es simple: ejercicios de fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39663096/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios aleatorizados y controlados</a> han confirmado que el entrenamiento de fuerza es la mejor estrategia para contrarrestar los cambios del sistema neuromuscular durante el envejecimiento. Unos m&uacute;sculos m&aacute;s fuertes previenen la fragilidad, y con ello el riesgo de ca&iacute;das y fracturas, que a menudo llevan a la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40670872/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia y una muerte prematura</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la mejora en los m&uacute;sculos se traduce en una mejor salud en general: menos masa grasa, mejores niveles de colesterol, bajada de la presi&oacute;n arterial, menos inflamaci&oacute;n, glucosa en sangre m&aacute;s baja, y menos resistencia a la insulina. Todo esto <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39837589/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce el riesgo de muerte</a> en general, y el de padecer enfermedades cr&oacute;nicas como obesidad, diabetes enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, c&aacute;ncer y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41373296/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades neurodegenerativas</a> como el alzh&eacute;imer. El entrenamiento de fuerza es un aut&eacute;ntico elixir de la juventud.
    </p><h2 class="article-text">Hacer ejercicio de fuerza m&aacute;s all&aacute; de los 60</h2><p class="article-text">
        Llegados a esta edad, el objetivo de las pesas no es esculpir un f&iacute;sico de culturista (aunque esto tambi&eacute;n es posible, como ha demostrado el japon&eacute;s <a href="https://www.instagram.com/toshisuke.kanazawa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toshisuke Kanazawa</a>, que sigue ganando campeonatos a sus 87 a&ntilde;os), sino de recuperar la capacidad de levantarse del suelo sin ayuda, cargar la bolsa de la compra o subir unas escaleras sin tener palpitaciones.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La edad no es el problema. Lo importante es cómo ha vivido esa persona hasta ahora</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gómez</span>
                                        <span>—</span> entrenador especializado en personas mayores
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que suelo decir es que la edad no es el problema. Lo importante es c&oacute;mo ha vivido esa persona hasta ahora&rdquo;, explica el entrenador Pablo G&oacute;mez, director de IFTraining.es, especializado en entrenamiento para personas mayores. &ldquo;No es lo mismo alguien de 65 que siempre ha sido activo que alguien de 62 que lleva a&ntilde;os sin moverse. Se empieza con una valoraci&oacute;n individual: c&oacute;mo camina, c&oacute;mo se levanta, c&oacute;mo gira, c&oacute;mo est&aacute; su equilibrio&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        La edad tambi&eacute;n determina cu&aacute;l es la intensidad que se puede alcanzar: &ldquo;Est&aacute; claro cient&iacute;ficamente que hay que hacer trabajo de fuerza, el tema es c&oacute;mo&rdquo;, dice &Aacute;ngel Mart&iacute;n Castellanos, especialista en medicina deportiva. &ldquo;Una persona mayor siempre va a tener un nivel de tolerancia menor que otra persona m&aacute;s joven, pero el grado de intensidad viene marcado por cu&aacute;ntas series y unas cu&aacute;ntas repeticiones se hacen. No le vas a decir a una persona que haga una sola repetici&oacute;n al m&aacute;ximo de su fuerza. Tiene que hacer ocho, diez o doce con menos peso. Es suficiente para el mantenimiento de la salud&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Los m&uacute;sculos de un hombre mayor, aunque responden al est&iacute;mulo del ejercicio de fuerza, lo hacen <a href="https://world.physio/congress-proceeding/age-and-sex-specific-anabolic-response-skeletal-muscle-resistance-exercise-meta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de una forma m&aacute;s lenta</a>. Esto quiere decir que hay que tener paciencia y medir el &eacute;xito en las mejoras de la calidad de vida, no tanto en los kilos que se levantan. De este modo se evita uno de los mayores riesgos: las lesiones y complicaciones de salud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer ladrillo es el reconocimiento m&eacute;dico y ver el estado de salud&rdquo;, aconseja Mart&iacute;n. &ldquo;Cuando te han dado el visto bueno, se pasa ya al centro deportivo donde un profesional de Ciencias del Deporte puede llevar a efecto tu programa, sabiendo que no tienes un problema de tensi&oacute;n, de colesterol y que tu coraz&oacute;n est&aacute; bien. Si no sabes eso, no puedes aplicar un plan de entrenamiento a todo el mundo por igual&rdquo;, explica el especialista. Para llegar a este punto, adem&aacute;s de las pruebas diagn&oacute;sticas habituales, y comprobar posibles interacciones con la medicaci&oacute;n, puede ser necesario una prueba de esfuerzo que dar&aacute; una medida del estado de forma de la persona.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que tener paciencia y medir el éxito en las mejoras de la calidad de vida, no tanto en los kilos que se levantan. De este modo se evita uno de los mayores riesgos: las lesiones y complicaciones de salud</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo motivarse para hacer ejercicio de fuerza pasados los 60</h2><p class="article-text">
        El componente psicol&oacute;gico es m&aacute;s importante a&uacute;n a estas edades en las que se empiezan a perder capacidades. &ldquo;Hay algo que muchas veces olvidamos: el miedo&rdquo;, dice Pablo G&oacute;mez. &ldquo;Muchas personas mayores no est&aacute;n limitadas solo f&iacute;sicamente, est&aacute;n bloqueadas por miedo a caerse o a lesionarse. Si no trabajas eso, el m&uacute;sculo no avanza. La progresi&oacute;n tiene que ser gradual, segura y adaptada. No buscamos que levanten mucho peso. Buscamos que vuelvan a sentirse capaces. Cuando recuperan confianza, el cuerpo responde&rdquo;, a&ntilde;ade el entrenador.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11425527/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio sobre la adherencia</a> al entrenamiento en personas mayores concluy&oacute; que empezar en un entorno supervisado, con un grupo y un monitor, es fundamental para construir la autoeficacia, la confianza en &ldquo;soy capaz de hacerlo&rdquo;. La tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n puede ser una aliada: los <a href="https://iris.unitn.it/handle/11572/99731" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programas guiados a trav&eacute;s de aplicaciones</a> m&oacute;viles que registran el progreso son m&aacute;s efectivos que un papel con instrucciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La motivaci&oacute;n no nace del ejercicio, nace del prop&oacute;sito&rdquo;, afirma G&oacute;mez. &ldquo;Casi todos llegan con frases como 'ya no estoy para esto', 'a mi edad es normal estar as&iacute;', mi trabajo empieza transformando ese discurso. No se trata de dar charlas motivacionales, sino de demostrar con hechos peque&ntilde;os que s&iacute; pueden mejorar. Que pueden subir escaleras mejor, que pueden levantarse sin ayuda, que pueden agacharse sin miedo. Cuando una persona mayor deja de tener miedo al movimiento, cambia algo muy profundo, y eso es lo que realmente engancha&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Si se respetan estas reglas, los resultados pueden ser extraordinarios. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39579806/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis reciente</a> que revis&oacute; decenas de estudios controlados, revela que el entrenamiento de resistencia promueve la hipertrofia muscular en personas mayores de 65 a&ntilde;os, tanto al nivel del m&uacute;sculo como de las fibras individuales. Esto significa que puede volver a crecer a cualquier edad.
    </p><h2 class="article-text">Entrenar para ganar m&uacute;sculo despu&eacute;s de los 60</h2><p class="article-text">
        Una vez en buen estado de revista certificado por un m&eacute;dico, y con la motivaci&oacute;n correcta, hay que ponerse en marcha con un programa de ejercicios. Los m&aacute;s efectivos a cualquier edad son los programas que trabajan los grandes grupos musculares del cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que trabajar fundamentalmente gl&uacute;teos, cu&aacute;driceps e isquiotibiales, que son los ejercicios de sentadillas, <em>press</em> de banca como ejercicio de pecho, remo para la espalda, los hombros y muy importante tambi&eacute;n el <em>core,</em> la parte central del cuerpo y los abdominales, para hacer una prevenci&oacute;n de problemas de columna vertebral y lumbalgia&rdquo;, resume el especialista en medicina deportiva. &ldquo;Posiblemente es m&aacute;s recomendable el ejercicio con el propio peso corporal, o peso libre, porque te ayuda a una mejor coordinaci&oacute;n, pero no descartamos usar m&aacute;quinas si tienes un buen asesoramiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es más recomendable el ejercicio con el propio peso corporal, o peso libre, porque te ayuda a una mejor coordinación, pero no descartamos usar máquinas si tienes un buen asesoramiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángel Martín Castellanos</span>
                                        <span>—</span> especialista en medicina deportiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando una persona no tiene costumbre de entrenar con pesas o resistencia, la idea es empezar con ejercicios muy b&aacute;sicos que permitan aumentar la dificultad progresivamente a medida que aumenta su confianza. G&oacute;mez recomienda estos cuatro ejercicios principales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sentarse y levantarse de una silla:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Es m&aacute;s importante que muchas m&aacute;quinas de gimnasio&rdquo;, dice el entrenador. Para quienes alcanzan un mejor estado de forma, la progresi&oacute;n puede llevar a prescindir de la silla o a&ntilde;adir peso.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Trabajo de equilibrio:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una gran parte del trabajo de fuerza est&aacute; relacionado con el equilibro. &ldquo;Caminar en diferentes direcciones, o mantenerse sobre una pierna. Reducir el miedo a la ca&iacute;da cambia la vida&rdquo;, explica G&oacute;mez.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Resistencia manual:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Sin usar pesas, podemos ofrecer resistencia adicional a los ejercicios usando nuestro propio cuerpo, por ejemplo, empujando con una mano hacia abajo mientras se intenta vencer la resistencia con el brazo contrario. &ldquo;En lugar de depender solo de pesas, trabajamos generando resistencia con nuestras propias manos. Esto nos permite ajustar la intensidad en cada repetici&oacute;n, proteger articulaciones y adaptar el ejercicio al estado real del d&iacute;a. Es como trabajar con pesas, pero de forma mucho m&aacute;s controlada y vers&aacute;til&rdquo;.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aprender a levantarse del suelo:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ser capaces de levantarse del suelo sin ayuda es una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-predice-vas-tardar-morir-fuerza-flexibilidad_1_8708953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medida de la esperanza de vida</a>, ya que requiere una cierta capacidad f&iacute;sica en todo el cuerpo &ldquo;Muchos mayores tienen p&aacute;nico a no poder incorporarse tras una ca&iacute;da. Cuando aprenden a hacerlo progresivamente, su seguridad aumenta much&iacute;simo&rdquo;, concluye G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos, hay recomendaciones generales que ayudan a que el ejercicio sea m&aacute;s seguro y agradable. El calentamiento previo, con estiramientos din&aacute;micos, 'engrasa' las articulaciones. Prestar atenci&oacute;n al dolor punzante o agudo como una se&ntilde;al de que hay que parar inmediatamente, y respetar un tiempo de uno o dos d&iacute;as entre sesiones de fuerza del mismo m&uacute;sculo, ya que la recuperaci&oacute;n a esta edad no es tan r&aacute;pida como en personas m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;El entrenamiento de fuerza en personas mayores no es una moda, es una herramienta para mantener independencia y calidad de vida&rdquo;, recuerda Pablo G&oacute;mez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-ganar-masa-muscular-ideas-sencillas-no-desanimarse_1_13019730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Entrenamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad convivir con animales puede ayudarnos a vivir más tiempo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/convivir-animales-ayudarnos-vivir-tiempo_1_13087102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7948c83b-ae57-4222-9400-d28bf50a15dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Los animales de compañía ayudan a vivir más tiempo? No tan rápido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos estudios parecen indicar que tener animales en casa, especialmente perros, aumenta la esperanza de vida, pero no está tan claro
</p><p class="subtitle">Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D</p></div><p class="article-text">
        Los humanos llevan caminando juntos mucho m&aacute;s tiempo del que pensamos. Desde los primeros perros que se acercaron a los campamentos de cazadores-recolectores hace m&aacute;s de 15.000 a&ntilde;os, atra&iacute;dos por los restos de comida, hasta los gatos que se instalaron en los graneros de las primeras aldeas agr&iacute;colas para cazar ratones, tenemos una historia com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, los animales de compa&ntilde;&iacute;a eran habituales en el campo, pero en las ciudades eran un lujo de las &eacute;lites. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, a medida que las familias se hacen m&aacute;s peque&ntilde;as, los animales han empezado a ocupar un espacio emocional cada vez m&aacute;s importante en las clases trabajadoras. En Europa, seg&uacute;n un informe de FEDIAF, en la mitad de los hogares hay <a href="https://europeanpetfood.org/about/statistics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos un animal de compa&ntilde;&iacute;a</a>. En comparaci&oacute;n, seg&uacute;n Eurostat, <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/w/ddn-20250707-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo una cuarta parte de los hogares</a> tienen ni&ntilde;os menores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta popularidad de los animales, especialmente perros y gatos, hace que cada vez tengan mayor repercusi&oacute;n los estudios sobre los beneficios de convivir con ellos. Un <a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/circoutcomes.119.005554" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis que aun&oacute; datos</a> de estudios desde los a&ntilde;os 50, con 3,8 millones de personas y una media de seguimiento de 10 a&ntilde;os, observ&oacute; que quienes ten&iacute;an perro ten&iacute;an un riesgo de muerte un 24% menor que quienes no lo ten&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico. Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31815850/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2020</a>, que sum&oacute; datos de decenas de miles de participantes, encontr&oacute; que los due&ntilde;os de perros experimentaban una reducci&oacute;n en mortalidad cardiovascular, m&aacute;s a&uacute;n si ya hab&iacute;an sufrido un infarto (pero no los due&ntilde;os de gatos), y que los due&ntilde;os de animales de compa&ntilde;&iacute;a en general ten&iacute;an una frecuencia card&iacute;aca y presi&oacute;n arterial m&aacute;s baja. Sin embargo, no se encontr&oacute; una reducci&oacute;n de la mortalidad en general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero siempre hay que recordar se trata de estudios de poblaciones, y no se puede establecer una relaci&oacute;n de causa-efecto. En un asunto tan emocional como la tenencia de animales, el riesgo es confundir los deseos con los datos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La convivencia con animales y la esperanza de vida</h2><p class="article-text">
        Los perros parecen ser los principales portadores de buenas noticias para la salud, y es f&aacute;cil imaginar por qu&eacute;. Una buena parte de los beneficios para la salud de convivir con animales tiene que ver con cu&aacute;nto se mueven sus due&ntilde;os. Los estudios han comprobado que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4535333/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien tiene un perro suele caminar m&aacute;s</a>, y salir de casa aunque llueva o haga fr&iacute;o. Es decir, una actividad f&iacute;sica ligera, pero constante. Es el paseo matutino, la vuelta r&aacute;pida al mediod&iacute;a, el paseo m&aacute;s largo por la tarde son peque&ntilde;as dosis de movimiento que se acumulan a lo largo del d&iacute;a y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31485564/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asocian con menor presi&oacute;n arterial</a>, mejor regulaci&oacute;n de la glucosa y menos riesgo cardiovascular, incluso comparados con los due&ntilde;os de otros animales.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio de la Universidad de Upsala, en Suecia, se observ&oacute; de nuevo que tener perro reduc&iacute;a el riesgo de muerte por cualquier causa y muerte por enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas solas. Pero otros estudios han encontrado los agujeros en lo que fue un titular demasiado bueno para ser verdad. Al ajustar por factores como el nivel socioecon&oacute;mico, la dieta o el ejercicio, la reducci&oacute;n en mortalidad <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0216231" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se vuelve mucho m&aacute;s modesta</a> o incluso inexistente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los perros parecen ser los principales portadores de buenas noticias para la salud, y es fácil imaginar por qué. Una buena parte de los beneficios para la salud de convivir con animales tiene que ver con cuánto se mueven sus dueños</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los estudios de Upsala sobre perros son los que menos ajustes han realizado porque utilizan datos de registros y no han llevado a cabo ninguna otra recopilaci&oacute;n de datos&rdquo;, dice Konstantinos Christopoulos, investigador de la Escuela de Medicina de la Universidad de Atenas. Christopoulos es el autor de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9638448/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio sobre tenencia de animales de compa&ntilde;&iacute;a y mortalidad</a> realizado con m&aacute;s de 23.000 personas mayores en toda Europa, que concluye que, cuando se ajusta por los otros factores, no hay una reducci&oacute;n de mortalidad para los due&ntilde;os de animales, y en ciertos casos, como los due&ntilde;os de p&aacute;jaros, la mortalidad puede aumentar.
    </p><p class="article-text">
        El ajuste de los resultados consiste en eliminar matem&aacute;ticamente la influencia de otros factores. &ldquo;Existe un efecto directo e indirecto muy dif&iacute;cil de estimar en los an&aacute;lisis de supervivencia&rdquo;, dice Christopoulos. &ldquo;La actividad f&iacute;sica mejora la salud, por lo que pasear a un perro podr&iacute;a, en teor&iacute;a, ayudar. Mi estudio intenta encontrar el efecto total y directo, y la mayor&iacute;a de los estudios tampoco encuentran ninguna asociaci&oacute;n tras los ajustes. Tambi&eacute;n hay muchos problemas de medici&oacute;n de la exposici&oacute;n: la esperanza de vida de un perro es corta, y yo no ten&iacute;a datos sobre si el perro mor&iacute;a al d&iacute;a siguiente o viv&iacute;a otros 15 a&ntilde;os&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">Los perros no alargan la vida, pero &iquest;pueden hacerla mejor?</h2><p class="article-text">
        El contacto f&iacute;sico con un animal, acariciarlo o simplemente sentir su presencia, se ha asociado en multitud de estudios con <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8580122/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">niveles m&aacute;s bajos de ansiedad</a> y depresi&oacute;n. Un estudio de este a&ntilde;o centrado en personas mayores encontr&oacute; que los due&ntilde;os de animales presentaban menos s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12863244/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor bienestar psicol&oacute;gico</a> en general que los que no. La sensaci&oacute;n de compa&ntilde;&iacute;a, de ser necesarios para otro ser vivo y de tener una rutina diaria estructurada parece desempe&ntilde;ar un papel fundamental en ese efecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La manera en la que cuidamos a nuestros mayores hace que tengan esa sensaci&oacute;n de no ser &uacute;tiles a la sociedad y de sentirse solos, incluso rodeados de gente&rdquo;, dice la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Vanesa Carral, de Dogtor Animal, una cl&iacute;nica especializada en la terapia con animales, especialmente con perros. &ldquo;Los perros tienen esa afinidad natural, y que reforzamos mucho, por el contacto con el ser humano. Simplemente el hecho de que lleguen moviendo el rabo y queriendo interactuar con ellos les hace sentir especiales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El contacto físico con un animal, acariciarlo o simplemente sentir su presencia, se ha asociado en multitud de estudios con niveles más bajos de ansiedad y depresión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los beneficios para la salud mental de un animal de compa&ntilde;&iacute;a no solo se extienden a las personas mayores. Alguien de mediana edad que pasa muchas horas frente al ordenador aumenta su actividad f&iacute;sica porque su perro necesita salir. Un adulto que vive solo encuentra en un gato una rutina de cuidado, juego y contacto f&iacute;sico que reduce su sensaci&oacute;n de aislamiento. Durante la infancia, convivir con perros est&aacute; asociado a interpretar mejor se&ntilde;ales no verbales, un aumento de la empat&iacute;a y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12578733/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser capaces de expresar sus problemas</a>, en lugar de internalizarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los adultos de todas las edades, los animales, y en especial los perros, se convierten en una buena excusa para tener m&aacute;s relaciones sociales. &ldquo;El perro es un facilitador social&rdquo;, afirma Carral. &ldquo;Salimos a la calle y nos sentimos menos solos porque los amigos de los perros tienen amigos humanos con los cuales hablamos. &iquest;Cu&aacute;l es el tema de conversaci&oacute;n? Pues empezamos por el perro, pero luego probablemente tambi&eacute;n de c&oacute;mo nos sentimos. Junto con hacer ejercicio, la vida social es un elemento muy importante que mejora la calidad de vida&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, se trata de asociaciones que no siempre se cumplen. Algunos estudios han encontrado que los mayores muy dependientes o con mala salud pueden vivir la responsabilidad de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36506656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuidar de un animal como una carga</a>, tambi&eacute;n econ&oacute;mica, lo que se asocia con m&aacute;s s&iacute;ntomas depresivos. &ldquo;Hay factores excluyentes, como fobia a los perros, alergia, tener epilepsia no controlada, alguna inmunodeficiencia o conductas agresivas que puedan da&ntilde;ar a los animales&rdquo;, explica Carral. &ldquo;Como factores de inclusi&oacute;n buscamos personas que est&eacute;n motivadas y que les gusten los perros&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los estudios indican que los beneficios de tener un animal son significativos cuando hay alguna carencia clara, sea falta de ejercicio, soledad o depresi&oacute;n. En estos casos, el animal podr&iacute;a estar sustituyendo parcialmente el apoyo social que en otros contextos ofrece una pareja o una familia. Cuando se ajusta por esos factores, y se compara con personas que se cuidan, alimentan y tienen m&aacute;s satisfacci&oacute;n vital, los animales no suponen mejoras adicionales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/convivir-animales-ayudarnos-vivir-tiempo_1_13087102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad convivir con animales puede ayudarnos a vivir más tiempo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Salud,Perros,Gatos,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué diferencias hay entre tomar té o café en el desayuno cada mañana?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/diferencias-hay-cafe-desayuno-manana_1_13109994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a6fb53f-c5d2-474b-b8b1-88176eca20b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hay diferencias entre la cafeína del café y del té?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque las dos bebidas contienen cafeína, sus efectos pueden estar mediados por las otras sustancias que las acompañan
</p><p class="subtitle">La ciencia del matcha: por qué es mejor que otros tipos de té y cómo prepararlo para aprovechar sus propiedades</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Tomas caf&eacute; por las ma&ntilde;anas o te has pasado al tan de moda <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ciencia-matcha-mejor-tipos-prepararlo-aprovechar-propiedades_1_12612395.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute; matcha</a> (u otro tipo de t&eacute;)? Parece que el t&eacute; est&aacute; ganando terreno, y entre otras cosas, ganando una reputaci&oacute;n de que es m&aacute;s saludable que el caf&eacute;, y sus efectos m&aacute;s tolerables.
    </p><p class="article-text">
        El mundo ama la cafe&iacute;na. Se calcula que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7912121/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del 80% de la poblaci&oacute;n mundial</a> toma alg&uacute;n tipo de bebida cafeinada, con una ingesta media de 200 mg, equivalente a tres caf&eacute;s diarios. Sin embargo, el caf&eacute; no es el m&aacute;s popular a escala global, sino el t&eacute;, que <a href="https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/c1cad039-4e40-4888-bc74-3073d3ed7963/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la FAO</a> es la segunda bebida m&aacute;s consumida en el mundo despu&eacute;s del agua, gracias a pa&iacute;ses como China, India o Turqu&iacute;a. El caf&eacute;, eso s&iacute;, representa el mercado de mayor volumen, y se calcula que se consumen 2.000 millones de tazas de caf&eacute; al d&iacute;a en el planeta. Por detr&aacute;s est&aacute;n las bebidas cafeinadas de cola y las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-riesgos-reales-bebidas-energeticas-diferencia-gran-cantidad-cafeina-azucar-xp_1_12890192.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bebidas energ&eacute;ticas</a>, pero en mucha menor medida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando tomamos una taza de t&eacute; o caf&eacute; pensamos que el efecto que experimentamos, esa sensaci&oacute;n de alerta y claridad mental, se debe a la cafe&iacute;na que contienen. Pero la realidad de estos productos es mucho m&aacute;s compleja. La cafe&iacute;na es solo uno de muchos compuestos bioactivos que interact&uacute;an con nuestro cerebro y nuestro cuerpo de diferentes maneras. Pero, &iquest;cu&aacute;l es entonces mejor para despertarse? &iquest;T&eacute; o caf&eacute;?
    </p><h2 class="article-text">Misma mol&eacute;cula, diferentes compa&ntilde;&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo se pens&oacute; que la sustancia estimulante del caf&eacute;, la cafe&iacute;na, era distinta de la presente en el t&eacute;, a la que se denomin&oacute; te&iacute;na. Pero hoy sabemos que son exactamente la misma mol&eacute;cula, 1,3,7-trimetilxantina, una sustancia que estimula el sistema nervioso central.
    </p><p class="article-text">
        Una vez ingerida, esta mol&eacute;cula viaja por el torrente sangu&iacute;neo hasta el cerebro, donde bloquea los receptores de la adenosina. La <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24835328/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adenosina es un neurotransmisor</a> que se acumula a lo largo del d&iacute;a desde por la ma&ntilde;ana. Cuando alcanza cierto nivel, sentimos somnolencia. La cafe&iacute;na se interpone e impide que la adenosina ejerza su efecto. Esto quiere decir que, aunque nuestro cuerpo est&eacute; cansado y tenga sue&ntilde;o, nuestro cerebro no lo nota. Esto tambi&eacute;n aumenta la actividad neuronal y la liberaci&oacute;n de otros neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina. El resultado es una sensaci&oacute;n de mayor energ&iacute;a, estado de alerta y, en ocasiones, una mejora en la concentraci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante mucho tiempo se pensó que la sustancia estimulante del café, la cafeína, era distinta de la presente en el té, a la que se denominó teína. Pero hoy sabemos que son exactamente la misma molécula</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, la experiencia habitual de la gente es que el caf&eacute; y el t&eacute; tienen efectos diferentes, y los del t&eacute; son m&aacute;s suaves. &iquest;Por qu&eacute;? Porque la cafe&iacute;na no viaja sola. &ldquo;No es lo mismo tomarse una pastilla de cafe&iacute;na que tomarse un caf&eacute;, porque el veh&iacute;culo es completamente distinto&rdquo;, explica la nutricionista y farmac&eacute;utica Loreto P&eacute;rez, vocal de Alimentaci&oacute;n del Colegio Oficial de Farmac&eacute;uticos de Guadalajara. &ldquo;Tambi&eacute;n depende mucho de la persona. Hay gente que deja el caf&eacute; porque le sube la tensi&oacute;n, y luego toma much&iacute;simo t&eacute;, y la concentraci&oacute;n de cafe&iacute;na var&iacute;a seg&uacute;n el tipo de t&eacute;&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute; es una infusi&oacute;n de las hojas de la planta <em>Camellia sinensis</em>, y en todas sus variedades (verde, rojo, negro, blanco y otros), tiene unos componentes que modulan los efectos de la cafe&iacute;na. El <a href="https://www.eldiario.es/era/teanina-propiedades-sueno_1_10554307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principal alcaloide del t&eacute; es la L-teanina</a>, un amino&aacute;cido poco com&uacute;n que tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencef&aacute;lica, es decir, la barrera que separa el cerebro del torrente sangu&iacute;neo, actuando como un filtro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La L-teanina ejerce un efecto calmante, promoviendo la relajaci&oacute;n sin causar somnolencia. Mientras que la cafe&iacute;na estimula la actividad neuronal, la L-teanina <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18296328/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta las ondas alfa en el cerebro</a>, un estado asociado con la relajaci&oacute;n en estado de alerta, como cuando estamos concentrados y enfocados en una tarea. Esta combinaci&oacute;n es la responsable de ese estado que muchos experimentan al tomar t&eacute;: una sensaci&oacute;n de concentraci&oacute;n y claridad mental libre de la ansiedad o los nervios que a veces puede provocar el caf&eacute;.
    </p><h2 class="article-text">T&eacute; y caf&eacute;: diferencias que no son tan evidentes</h2><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado de los beneficios de la <a href="https://www.eldiario.es/era/teanina-propiedades-sueno_1_10554307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L-teanina en combinaci&oacute;n con la cafe&iacute;na</a>, e incluso sobre la posibilidad de tomarla como suplemento. Aunque los efectos sobre el cerebro han podido comprobarse, y hay datos sobre efectos neuroprotectores y anticonvulsivos en modelos animales, no hay suficientes ensayos con humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el investigador de la Universidad de Padua Francesco Visoli, autor de una amplia revisi&oacute;n de estudios sobre la L-teanina, &ldquo;en teor&iacute;a, tomar L-teanina junto con cafe&iacute;na deber&iacute;a reducir el nerviosismo y prolongar sus efectos, pero a&uacute;n no se ha podido demostrar&rdquo;. Para Visoli ,&ldquo;si hay alguna ventaja es que, al parecer, la cafe&iacute;na del t&eacute; se libera m&aacute;s lentamente que la del caf&eacute;. Adem&aacute;s, se tarda m&aacute;s en tomarse que el caf&eacute;, por lo que la absorci&oacute;n se produce de forma gradual. Pero no hay estudios que comparen uno con otro&rdquo;, matiza.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;hay alg&uacute;n motivo para tomar t&eacute; en lugar de caf&eacute;? Los hay, pero no necesariamente tienen que ver con la cafe&iacute;na. Para empezar, hay que decir que el caf&eacute; es una de las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40227264/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principales fuentes de antioxidantes</a> procedentes de la dieta, destacando el &aacute;cido clorog&eacute;nico, trigonelina, cafeico y quercetina, que tienen una poderosa acci&oacute;n antiinflamatoria y que pueden incluso contribuir a la protecci&oacute;n contra las <a href="https://rcseng.ovidds.com/discover/result?logSearchID=164677307&amp;pubid=solr_6057-medline:39168581" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades neurodegenerativas como el alzh&eacute;imer</a>. Esto quiere decir que los beneficios van m&aacute;s all&aacute; de mantenernos alerta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso del t&eacute;, adem&aacute;s de la famosa L-teanina, abundan unos poderosos antioxidantes llamados catequinas. La m&aacute;s estudiada es el galato de epigalocatequina (EGCG), un compuesto que, seg&uacute;n una amplia revisi&oacute;n de estudios, tiene <a href="https://scholarly.unair.ac.id/fk-fmi/vol61/iss1/17/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efectos neuroprotectores</a>, antiinflamatorios y la capacidad de promover la neurog&eacute;nesis (la formaci&oacute;n de nuevas neuronas). Esto se traduce en un menor riesgo de deterioro cognitivo y mejoras en la memoria, la funci&oacute;n ejecutiva y el estado de &aacute;nimo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En teoría, tomar L-teanina junto con cafeína debería reducir el nerviosismo y prolongar sus efectos, pero aún no se ha podido demostrar&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesco Visoli</span>
                                        <span>—</span> investigador de la Universidad de Padua
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Los tipos de t&eacute; y la preparaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Como ocurre con cualquier producto derivado de plantas en su estado natural, el t&eacute; puede presentar grandes variaciones. &ldquo;No es lo mismo comprar un t&eacute; en el supermercado que en un sitio especializado, cambia mucho la calidad de la planta, y la gente no es consciente&rdquo;, dice Loreto P&eacute;rez. &ldquo;Depende mucho de d&oacute;nde se cultiva, c&oacute;mo se cultiva, c&oacute;mo se recoge, qu&eacute; parte de la planta se usa. Incluso si compras a granel, compras un mont&oacute;n de plantita triturada y realmente conoces la calidad&rdquo;, a&ntilde;ade la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a sus variedades, el t&eacute; matcha, por consumirse la hoja entera, y el t&eacute; negro, al ser el m&aacute;s oxidado, presentan el mayor contenido de cafe&iacute;na, con aproximadamente 47-63 mg por taza, similar a un caf&eacute; espresso. Siguen por orden el oolong, el t&eacute; verde y el t&eacute; blanco, que es el menos procesado.
    </p><p class="article-text">
        Al rev&eacute;s ocurre con el contenido en antioxidantes del t&eacute;. El t&eacute; verde y el blanco, que no se oxidan o se oxidan m&iacute;nimamente, conservan altos niveles de catequinas. Los estudios confirman que el t&eacute; verde presenta el mayor contenido de polifenoles totales y la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11714326/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor capacidad antioxidante</a>, seguido muy de cerca por el t&eacute; negro.
    </p><p class="article-text">
        No acaban aqu&iacute; las diferencias. La preparaci&oacute;n tambi&eacute;n es determinante, ya que hervir el agua hace que las altas temperaturas degraden los compuestos beneficiosos del t&eacute;. &ldquo;Al final est&aacute;s tomando agua caliente con sabor&rdquo;, advierte P&eacute;rez. &ldquo;Adem&aacute;s, &iquest;cu&aacute;nto tiempo lo tienes guardado? &iquest;En qu&eacute; sitio de la cocina? Si lo tienes encima de la campana desde hace meses, apaga y v&aacute;monos&rdquo;, concluye la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Elegir t&eacute; o caf&eacute; es, finalmente, cuesti&oacute;n de gustos. Pero aunque busquemos estas bebidas por su cafe&iacute;na, cuidar la calidad y la preparaci&oacute;n nos puede traer muchos beneficios, tanto en salud como en sabor y disfrute.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/diferencias-hay-cafe-desayuno-manana_1_13109994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:05:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué diferencias hay entre tomar té o café en el desayuno cada mañana?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Café,Salud,Bebidas,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/avisa-cuerpo-faltan-nutrientes-hierro-magnesio-vitamina-d_1_13103086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5165982-c754-4182-987a-7bb4604bf4aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque las deficiencias nutricionales graves son raras en nuestro contexto, ciertos nutrientes se escapan de nuestra dieta y su falta produce síntomas que debemos vigilar
</p><p class="subtitle">Claves para prepararse para la temporada de alergias
</p></div><p class="article-text">
        Los marineros de hace cinco siglos ten&iacute;an un riesgo laboral que pod&iacute;a llevarlos a la tumba: el escorbuto. Esta enfermedad, com&uacute;n en la era de las grandes rutas de navegaci&oacute;n, entre 1550 y 1850, fue responsable de la <a href="https://www.usni.org/magazines/naval-history-magazine/2021/february/finding-cure-scurvy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de dos millones de marineros</a> entre los siglos XVI y XVIII. Los largos viajes imped&iacute;an el acceso a frutas y verduras frescas, lo que provocaba una grave deficiencia de vitamina C (&aacute;cido asc&oacute;rbico) en pocos meses. Lo malo es que la vitamina C no se descubrir&iacute;a hasta 1930. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a pr&aacute;cticamente no hay escorbuto en el mundo desarrollado. Tampoco son frecuentes&nbsp;el raquitismo, la pelagra, el bocio, el beriberi u otras enfermedades que aparec&iacute;an por falta de micronutrientes, es decir, vitaminas y minerales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fortificaci&oacute;n de alimentos, la diversificaci&oacute;n de la dieta y los avances en salud p&uacute;blica han convertido esas dolencias graves en rarezas. Sin embargo, las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6775441/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deficiencias siguen estando presentes</a>, quiz&aacute; no tan graves como hace 200 a&ntilde;os, pero igualmente insidiosas. La causa no es ahora la desnutrici&oacute;n, sino la malnutrici&oacute;n. La comida es abundante, pero no siempre contiene los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Especialmente cuando se trata de la llamada comida basura.
    </p><h2 class="article-text">El d&eacute;ficit de hierro y sus se&ntilde;ales</h2><p class="article-text">
        En los pa&iacute;ses desarrollados hay tres d&eacute;ficits de micronutrientes a la cabeza: el hierro, el magnesio y la vitamina D. No suelen llegar a convertirse en anemias ni raquitismos graves, pero su prevalencia es motivo de alarma. Se estima, por ejemplo, que la deficiencia de hierro afecta a unos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40159291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.000 millones de personas en el mundo</a>, al 14% de los adultos en Estados Unidos y a un 6% de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n datos de la <a href="https://www.sehh.es/noticias/101359-la-sehh-es-noticia/126050-la-sehh-se-suma-al-dia-mundial-del-deficit-de-hierro-y-alerta-sobre-su-impacto-en-la-salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Hematolog&iacute;a y Hemoterapia</a> (SEHH).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las deficiencias siguen estando presentes, quizá no tan graves como hace 200 años, pero igualmente insidiosas. La causa no es ahora la desnutrición, sino la malnutrición</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La deficiencia de hierro es la m&aacute;s com&uacute;n en el mundo&rdquo;, afirma la endocrin&oacute;loga Beatriz Iglesias. &ldquo;La mayor&iacute;a de las veces cuando estas deficiencias son leves no aparece ning&uacute;n s&iacute;ntoma. Cuando el d&eacute;ficit de hierro es m&aacute;s importante, puede producir una anemia&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como tambi&eacute;n advierte la SEHH, la anemia representa el estadio m&aacute;s avanzado del d&eacute;ficit de hierro, mientras que los niveles bajos, incluso en ausencia de anemia, tambi&eacute;n tienen s&iacute;ntomas. El hierro es un elemento clave para transportar el ox&iacute;geno a cada c&eacute;lula de nuestro cuerpo. Cuando empieza a escasear, el organismo empieza a funcionar a menos revoluciones. A corto plazo, la se&ntilde;al m&aacute;s com&uacute;n es una fatiga inexplicable y una sensaci&oacute;n de niebla mental o <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40159291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dificultad para concentrarse</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la deficiencia que m&aacute;s veo en consulta, sobre todo en mujeres deportistas, que empiezan a notar un cansancio que persiste, palidez, se puede caer el pelo o tener las u&ntilde;as m&aacute;s fr&aacute;giles&rdquo;, explica el nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera, de la cl&iacute;nica CEMTRO.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK448065/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anemia ferrop&eacute;nica</a>, es decir, por d&eacute;ficit de hierro, se pueden manifestar con ca&iacute;da del cabello, palpitaciones, palidez, el s&iacute;ndrome de piernas inquietas, manos fr&iacute;as y otros s&iacute;ntomas m&aacute;s espec&iacute;ficos como la&nbsp;pica, un deseo compulsivo por comer sustancias no nutritivas, como el hielo o la tierra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hierro es un elemento clave para transportar el oxígeno a cada célula de nuestro cuerpo. Cuando empieza a escasear, el organismo empieza a funcionar a menos revoluciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si la fatiga es constante y se acompa&ntilde;a de palidez en la parte interna de los p&aacute;rpados o las u&ntilde;as quebradizas y con forma de cuchara, es hora de consultar a un m&eacute;dico y hacer los an&aacute;lisis de sangre correspondientes. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando falta el magnesio&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El magnesio es el mineral de la tranquilidad. Participa en m&aacute;s de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11444808/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">300 reacciones enzim&aacute;ticas</a>, es imprescindible para que los nervios transmitan sus se&ntilde;ales, la relajaci&oacute;n muscular y la salud del coraz&oacute;n. Sin embargo, su d&eacute;ficit es dif&iacute;cil de identificar y empieza con un ligero aumento de la irritabilidad, tensi&oacute;n muscular o espasmos ocasionales en los p&aacute;rpados.
    </p><p class="article-text">
        A medio plazo, la falta de magnesio se hace m&aacute;s evidente. Los calambres musculares nocturnos, especialmente en las pantorrillas, son un cl&aacute;sico. Pueden tambi&eacute;n aparecer hormigueos (parestesias) y una sensaci&oacute;n general de debilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia esto tambi&eacute;n hace dif&iacute;cil diagnosticar su d&eacute;ficit. La falta de magnesio se puede observar como media en entre el 3% y el 10% de la poblaci&oacute;n general, pero el porcentaje sube a <a href="https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMra1510603" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 10% y el 30% de las personas</a> con diabetes, y entre el 10% y el 60% de las personas hospitalizadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El magnesio puede aparecer en concentraciones muy diferentes, porque forma parte de much&iacute;simas reacciones dentro del cuerpo y depende de la situaci&oacute;n&rdquo;, explica G&oacute;mez Vera. &ldquo;Se puede notar por calambres, sensaci&oacute;n de cansancio, irritaci&oacute;n o la sensaci&oacute;n de que no se llega a conciliar bien el sue&ntilde;o&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se puede notar por calambres, sensación de cansancio, irritación o la sensación de que no se llega a conciliar bien el sueño</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Gómez Vera</span>
                                        <span>—</span> nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En estudios de poblaciones la deficiencia cr&oacute;nica de magnesio se ha asociado con un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39861373/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte por cualquier causa</a>. Curiosamente, el magnesio y la vitamina D trabajan en equipo; un d&eacute;ficit de magnesio puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24228832/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impedir que el cuerpo active la vitamina D</a> que consumimos o producimos en la piel. Si sufrimos calambres frecuentes y sin causa aparente, junto con palpitaciones, conviene analizar los niveles de magnesio.
    </p><h2 class="article-text">La gran deficiencia de vitamina D</h2><p class="article-text">
        La vitamina D es m&aacute;s una hormona que una vitamina. La sintetizamos en nuestra piel cuando se expone al sol. Pero, incluso en los pa&iacute;ses que disfrutan de m&aacute;s horas de sol, como Espa&ntilde;a, la vida en oficinas ha hecho que la deficiencia sea muy habitual. A corto plazo, un d&eacute;ficit de vitamina D <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19835345/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">produce un cansancio similar</a> al de la deficiencia de hierro, acompa&ntilde;ado a veces de dolor lumbar, debilidad y dolores musculares, dolor de huesos y una mayor susceptibilidad a resfriados e infecciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los s&iacute;ntomas aparecen cuando el d&eacute;ficit es ya grave pudiendo originar un raquitismo en los casos m&aacute;s importantes, aunque raro en nuestro medio&rdquo;, explica la doctora Iglesias. &ldquo;Los s&iacute;ntomas son deformidad &oacute;sea y dolor, erupci&oacute;n dental con esmalte de mala calidad, bajos niveles de calcio, debilidad muscular o fracturas frecuentes, adem&aacute;s de posibles repercusiones en el sistema inmune&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estado de ánimo también se ve afectado por la falta de vitamina D, con tendencia a la melancolía o a síntomas depresivos, lo que ha hecho que se utilice como suplemento en el tratamiento de estas afecciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estado de &aacute;nimo tambi&eacute;n se ve afectado por la falta de vitamina D, con tendencia a la melancol&iacute;a o a s&iacute;ntomas depresivos, lo que ha hecho que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35816192/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se utilice como suplemento</a> en el tratamiento de estas afecciones. La vitamina es necesaria para fijar el calcio en los huesos, y sin ella se produce raquitismo en los ni&ntilde;os y osteoporosis en adultos. Tambi&eacute;n se relaciona con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38824035/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor riesgo de enfermedades</a> autoinmunes, ciertos tipos de c&aacute;ncer y problemas cardiovasculares. En este caso, la voz de alarma la dan los huesos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer para evitar deficiencias</h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que estas deficiencias son, en su mayor&iacute;a, reversibles y prevenibles. En ocasiones un facultativo deber&aacute; recetar suplementaci&oacute;n, pero la prevenci&oacute;n pasa por la cocina de cada d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para obtener suficiente hierro de la dieta las fuentes m&aacute;s eficaces son las de hierro &ldquo;hemo&rdquo;, de mayor absorci&oacute;n, como carnes rojas magras, h&iacute;gado, mariscos y pescados. El hierro de las fuentes vegetales &ldquo;no hemo&rdquo; como lentejas, espinacas o tofu se absorbe peor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de las carnes rojas, hay opciones de prote&iacute;na vegetal, como las legumbres o el trigo, pero es necesario tomarlas con vitamina C&rdquo;, advierte G&oacute;mez, ya que esta vitamina incrementa la absorci&oacute;n del hierro.
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                    alt="Las legumbres, frutos secos y semillas son fuentes de hierro y magnesio"
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            <span class="title">
                Las legumbres, frutos secos y semillas son fuentes de hierro y magnesio                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los alimentos m&aacute;s ricos en magnesio son, en general, los menos procesados: frutos secos, semillas, legumbres, cereales integrales, pl&aacute;tanos y chocolate negro. Incluir un pu&ntilde;ado de frutos secos al d&iacute;a es una de las estrategias m&aacute;s simples y efectivas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se recomienda realizar m&aacute;s actividades al aire libre, ya que la exposici&oacute;n solar es la responsable del 90% de la s&iacute;ntesis de vitamina D&rdquo;, aclara la doctora Iglesias. &ldquo;Lo recomendable es una exposici&oacute;n solar de unos 15 minutos diarios en cara y brazos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vitamina D la tenemos tambi&eacute;n en l&aacute;cteos y pescados grasos&rdquo;, comenta G&oacute;mez. Sin embargo, dada la dificultad para alcanzar niveles &oacute;ptimos solo con dieta, la suplementaci&oacute;n est&aacute; muy extendida y es segura bajo supervisi&oacute;n m&eacute;dica. &ldquo;En poblaci&oacute;n de riesgo como son los lactantes menores de un a&ntilde;o se realiza actualmente prevenci&oacute;n a nivel nacional con 400UI de vitamina D diarias desde los 15 d&iacute;as de vida hasta cumplir el a&ntilde;o&rdquo;, explica la doctora Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, los alimentos ultraprocesados son muy pobres en nutrientes, incluyendo los mencionados. Un plato lleno de verduras, prote&iacute;nas de calidad, frutos secos y grasas saludables es una buena garant&iacute;a. Las se&ntilde;ales sutiles de nuestro cuerpo pueden ser algo m&aacute;s que estr&eacute;s o cansancio, tambi&eacute;n pueden avisarnos de que nos falta algo en la dieta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/avisa-cuerpo-faltan-nutrientes-hierro-magnesio-vitamina-d_1_13103086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Vitaminas,Salud,Nutrición,Suplementos dietéticos,Suplementos vitamínicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué me da por comer dulce cuando estoy con la regla?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/da-comer-dulce-regla_1_13029769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37a8f64d-f6d5-46d6-80b8-bf98c13e0bde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué me da por comer dulce cuando estoy con la regla?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los antojos de azúcar y otros alimentos hipercalóricos antes y durante de la menstruación tienen mucho que ver con las hormonas y su efecto en el cerebro
</p><p class="subtitle">He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Aproximadamente una semana o unos d&iacute;as antes de mi periodo, me entran ganas de comer dulces. No me refiero a fruta, sino a galletas, helados, caramelos... Estoy hambrienta. Sinceramente, a veces me asusta lo mucho que como, y nunca me siento bien despu&eacute;s&rdquo;. Esta confesi&oacute;n de una usuaria del grupo <a href="https://www.reddit.com/r/TheGirlSurvivalGuide/comments/1ljte99/pms_cravings_what_does_my_body_need/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TheGirlSurvivalGuide</a> en Reddit es una realidad compartida por muchas mujeres, pero no se trata de excusas o falta de fuerza de voluntad, sino algo que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10316899/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios cient&iacute;ficos</a> han podido corroborar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los antojos de la regla, una obra en dos actos</h2><p class="article-text">
        Para entenderlo, podemos considerar el ciclo menstrual como una obra en dos actos. En el primero, la fase folicular (justo despu&eacute;s de terminar la regla hasta la ovulaci&oacute;n), el estr&oacute;geno es la hormona dominante. Esta hormona tiene entre otros efectos <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10251302/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la supresi&oacute;n del apetito</a> y una sensaci&oacute;n de mayor energ&iacute;a, donde la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1158967/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza puede aumentar hasta un 11%</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando tiene lugar la ovulaci&oacute;n se entra en el segundo acto, la fase l&uacute;tea. El estr&oacute;geno desciende ligeramente y aparece la progesterona, la hormona cuya misi&oacute;n es engrosar el revestimiento del &uacute;tero en preparaci&oacute;n de un embarazo. Esta es la fase m&aacute;s molesta del ciclo. La fuerza muscular m&aacute;xima  puede disminuir hasta <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26365403/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 23%</a> y aumenta la sensaci&oacute;n de fatiga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las hormonas sexuales no solo est&aacute;n para la parte sexual y los genitales, sino que tienen una funci&oacute;n en todo el organismo&rdquo;, aclara la doctora Miriam Al Adib Mendiri, especialista en ginecolog&iacute;a y obstetricia, adem&aacute;s de autora del libro <em>Cuando las hormonas se desmadran</em>, editado por Alienta. &ldquo;Estas hormonas implica cambios en el sistema nervioso, en el sistema inmunol&oacute;gico, en el metabolismo, en todo&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, durante la fase l&uacute;tea hay un descenso de la serotonina, lo que provoca los cambios en el estado de &aacute;nimo asociados con el s&iacute;ndrome premenstrual. Se calcula que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11041380/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta un 75% de las mujeres</a> experimentan alg&uacute;n s&iacute;ntoma del s&iacute;ndrome premenstrual, como dolores de cabeza y cambios de humor. Los casos m&aacute;s graves, denominados trastorno disf&oacute;rico premenstrual, se reducen a un 3-8% de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Estos casos graves <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35534402/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se tratan con cierto &eacute;xito</a> con inhibidores selectivos de&nbsp;la recaptaci&oacute;n de la serotonina (antidepresivos) y anticonceptivos orales. Los tratamientos no farmacol&oacute;gicos como alimentaci&oacute;n, ejercicio, terapia, ciertos suplementos vitam&iacute;nicos y herbales o la acupuntura tambi&eacute;n pueden ser efectivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una tendencia a querer chocolate porque contiene tript&oacute;fano, que es el precursor de la serotonina&rdquo;, explica la ginec&oacute;loga Jimena Cantero Pi&ntilde;eiro, del hospital HM Sanchinarro de Madrid. &ldquo;Tambi&eacute;n m&aacute;s apetencia por cosas m&aacute;s cal&oacute;ricas. Est&aacute; relacionado con el estr&eacute;s y el estado de &aacute;nimo, como cuando te encuentras cansado o no duermes bien, y buscas cosas que te eleven un poquito el &aacute;nimo y la tensi&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una tendencia a querer chocolate porque contiene triptófano, que es el precursor de la serotonina. También más apetencia por cosas más calóricas. Está relacionado con el estrés y el estado de ánimo, como cuando te encuentras cansado o no duermes bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jimena Cantero Piñeiro</span>
                                        <span>—</span> ginecóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El ciclo menstrual y el metabolismo</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha podido comprobar que uno de los grandes factores que influyen en los antojos premenstruales es la insulina, que tambi&eacute;n afecta al cerebro. Esta hormona es conocida por ser la encargada de gestionar los az&uacute;cares en el cuerpo. Cuando ingerimos una comida con carbohidratos sube la insulina, que abre las compuertas celulares para que la puedan absorber. Sin embargo, cuando una persona tiene resistencia a esta hormona (prediabetes), la propia insulina no hace efecto, las compuertas permanecen cerradas y el az&uacute;car en sangre sube. Con esto sube la insulina y el cuerpo se pone en modo almacenamiento, acumulando grasa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los experimentos con mujeres deportistas han podido comprobar que en la fase folicular el cuerpo reserva el az&uacute;car y consume m&aacute;s grasa, mientras que en la fase l&uacute;tea, antes de la menstruaci&oacute;n, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8508274/#sec4-ijerph-18-10024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocurre al contrario</a>: se quema el az&uacute;car almacenada en el cuerpo y cuesta m&aacute;s quemar la grasa. Al mismo tiempo, hay un <a href="https://www.researchgate.net/publication/338483914_Food_intake_changes_across_the_menstrual_cycle_A_preliminary_study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento del apetito</a> y de la ingesta de az&uacute;cares durante la fase l&uacute;tea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La progesterona es la hormona pro-gestaci&oacute;n, por eso se llama as&iacute;&rdquo;, comenta la doctora Al Adib Mendiri. &ldquo;Favorece el catabolismo, es decir, transformar mol&eacute;culas complejas en mol&eacute;culas simples para que haya m&aacute;s nutrientes en la sangre. Esto produce una resistencia a la insulina que no es patol&oacute;gica, pero si t&uacute; ya tienes de por s&iacute; resistencia a la insulina o tienes muy malos h&aacute;bitos, se acent&uacute;a much&iacute;simo m&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio <a href="https://www.nature.com/articles/s42255-023-00869-w#Abs1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en </a><a href="https://www.nature.com/articles/s42255-023-00869-w#Abs1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a><em> </em>en 2023 corrobora que la fase del ciclo menstrual afecta a la insulina: m&aacute;s sensibilidad a la insulina en la fase folicular y m&aacute;s resistencia a la insulina en la fase l&uacute;tea, antes de la menstruaci&oacute;n. Esto tiene adem&aacute;s <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1868084/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una l&oacute;gica evolutiva</a>. La resistencia a la insulina durante la menstruaci&oacute;n y despu&eacute;s en el embarazo fueron una forma de forzar al cuerpo femenino a almacenar energ&iacute;a en preparaci&oacute;n y durante la gestaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se ha podido establecer una relaci&oacute;n de causa-efecto, se ha comprobado que hay una correlaci&oacute;n entre sufrir <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12451237/#s4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome premenstrual</a> y tener m&aacute;s antojos.&nbsp;Esto tambi&eacute;n afecta a la calidad de la comida: los estudios indican que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31426498/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres con s&iacute;ndrome premenstrual</a> consumen menos fruta, menos prote&iacute;nas vegetales, menos pescado y menos cereales integrales en general, pero m&aacute;s productos refinados y alimentos ricos en grasas saturadas y az&uacute;cares. Esto podr&iacute;a producir carencias de vitaminas, minerales y antioxidantes, que agravar&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s el problema.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia no termina ah&iacute;. La inflamaci&oacute;n, que es una parte natural del ciclo de la ovulaci&oacute;n, podr&iacute;a estar afectando tambi&eacute;n a la relaci&oacute;n con la comida. Un <a href="https://pure.johnshopkins.edu/en/publications/association-of-inflammation-biomarkers-with-food-cravings-and-app/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio encontr&oacute;</a> que los niveles m&aacute;s altos de marcadores inflamatorios como la prote&iacute;na C reactiva y la interleucina-6 (IL-6) se asociaban con un mayor riesgo de antojos de chocolate y dulces a lo largo del ciclo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los estr&oacute;genos son proinflamatorios, la progesterona antiinflamatoria&rdquo;, explica la doctora Al Adib Mendiri. &ldquo;Normalmente en el s&iacute;ndrome premenstrual lo que hay es un d&eacute;ficit de progesterona. Todos los malos h&aacute;bitos favorecen el s&iacute;ndrome premenstrual, porque, si hay cualquier desequilibrio, si tenemos estr&eacute;s, el cortisol va a hacer que fabriquemos menos progesterona, porque no estamos para embarazarnos&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los estrógenos son proinflamatorios, la progesterona antiinflamatoria. Normalmente en el síndrome premenstrual lo que hay es un déficit de progesterona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miriam Al Adib Mendiri</span>
                                        <span>—</span> ginecóloga y obstetra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los antojos de dulces parecen ser, como tantas otras, una forma de automedicarse como respuesta a estas alteraciones. Cuando los niveles de serotonina bajan, el estado de &aacute;nimo se resiente y aparecen la irritabilidad o la tristeza. Comer hidratos de carbono es una forma de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12209867/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fabricar m&aacute;s serotonina r&aacute;pidamente</a>, mientras que las prote&iacute;nas pueden modular su producci&oacute;n. Por eso los antojos son de bombones y galletas, no de pechuga de pollo con ensalada.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esas chocolatinas pueden agravar el problema. &ldquo;Cuando hay resistencia a la insulina, si metes az&uacute;cares refinados, se produce hiperglucemia, hiperinsulinemia y luego hipoglucemia reactiva [bajada de az&uacute;car en sangre]&rdquo;, explica la doctora Al Adib Mendiri. &ldquo;Para el antojo es mejor tomar algo que sea saciante, no az&uacute;cares de asimilaci&oacute;n r&aacute;pida, porque entonces entras en el bucle&rdquo;, recomienda.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo dominar los antojos premenstruales</h2><p class="article-text">
        Una pregunta l&oacute;gica es si la p&iacute;ldora anticonceptiva puede ser una forma de controlar los antojos, pero la respuesta no es sencilla. La p&iacute;ldora tiende a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21184973/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estabilizar las fluctuaciones naturales</a> de hormonas. Sin embargo, a cambio, se pueden producir aumentos constantes en el apetito o un aumento de los antojos, especialmente con los anticonceptivos combinados que contienen progest&aacute;geno. Estas pastillas tienen una combinaci&oacute;n de estr&oacute;geno y progestina que coloca al organismo en un estado similar al de la fase l&uacute;tea, cuando se producen los antojos, algo que adem&aacute;s puede <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9679583/#S10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agravar los trastornos alimentarios</a> como la bulimia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mujeres a quienes les va bien y mujeres a las que les va fatal&rdquo;, dice la doctora Al Adib Mendiri. &ldquo;He visto muchas veces en la consulta mujeres que empezaron a tomar antidepresivos despu&eacute;s de empezar con anticonceptivos. Muchas de ellas est&aacute;n tratando un efecto secundario del anticonceptivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los suplementos de vitaminas son una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36819682/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;a habitual y probada</a> de tratar el s&iacute;ndrome premenstrual, especialmente vitaminas B, calcio, magnesio y extractos de plantas. Aunque hay pocos ensayos cl&iacute;nicos que atiendan al problema de los antojos, uno reciente comprob&oacute; que los suplementos produjeron una mejora significativa en s&iacute;ntomas psicol&oacute;gicos como la depresi&oacute;n, la ansiedad o la irritabilidad, pero no en el apetito o los antojos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las vitaminas van m&aacute;s dirigidas a los dolores de cabeza o el cansancio, no tanto a los antojos&rdquo;, aclara la doctora Cantero. &ldquo;Ahora hay f&aacute;rmacos nuevos que van m&aacute;s dirigidos expl&iacute;citamente justo a eso, a disminuir esa necesidad de comer&rdquo;, a&ntilde;ade. Los nuevos f&aacute;rmacos para adelgazar como Ozempic o Mounjaro, que est&aacute;n revolucionando el tratamiento de la diabetes y la obesidad, pueden tener efectos interesantes en este campo. La hormona GLP-1 produce una sensaci&oacute;n de saciedad y regula los impulsos de comer en el cerebro. Las personas que las utilizan dicen que reducen adem&aacute;s el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10674813/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruido de la comida</a>, esa sensaci&oacute;n de necesitar comer constantemente, y pueden <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12372146/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayudar en la adicci&oacute;n</a> al alcohol, el tabaco y la coca&iacute;na. Es una terapia emergente que promete, pero que a&uacute;n requiere de m&aacute;s estudios espec&iacute;ficos para comprobar sus efectos en el s&iacute;ndrome premenstrual. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/da-comer-dulce-regla_1_13029769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 21:33:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué me da por comer dulce cuando estoy con la regla?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Alimentación,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad la natación es el deporte más completo para conservarse en forma?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/natacion-deporte-completo-conservarse-forma_1_13056671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e97fc07b-347a-4114-85b7-e8e75a7b5a6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La natación ¿de verdad es el deporte más completo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La natación, a pesar de todas las ventajas, no debe ser la única actividad física para estar en el mejor estado de forma
</p><p class="subtitle">En primera persona - He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿La natación, el más completo de los deportes, es suficiente para conservarse en forma?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco</span>
                                        <span>—</span> lector de elDiario.es
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s conciencia de que hacer ejercicio es pr&aacute;cticamente imprescindible para tener una buena salud. Muchas personas, quiz&aacute; horrorizadas pensando que tienen que sudar, o quiz&aacute; temerosas de lesionarse, eligen la nataci&oacute;n. Al fin y al cabo, es un deporte completo. Solo hay que mirar el cuerpo de los nadadores, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Quienes admiran las anchas espaldas y miembros largos y torneados de los nadadores y nadadoras, pueden pasar por alto detalles importantes. En primer lugar, las personas que ya tienen esa estructura &oacute;sea de forma natural tienen una ventaja anat&oacute;mica para convertirse en nadadores de competici&oacute;n, as&iacute; que su cuerpo es, en muchos sentidos, la causa de que naden, no tanto la consecuencia. Adem&aacute;s, esos nadadores profesionales pasan horas fuera del agua levantando pesas, porque nadar no es suficiente.
    </p><h2 class="article-text">Virtudes y defectos de la nataci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El mito en Espa&ntilde;a se debe al <a href="https://doaj.org/article/d87b3a7cafdb49b0b793459e0bdee173" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodista catal&aacute;n Josep El&iacute;as Juncosa</a> que a principios del siglo XX dijo, literalmente, &ldquo;la nataci&oacute;n es el deporte m&aacute;s completo&rdquo;. Era una &eacute;poca en la que el deporte moderno daba sus primeros pasos y, a diferencia del ciclismo, que sobrecargaba la espalda, o del atletismo, que castigaba las articulaciones, moverse en el agua suger&iacute;a fuerza, velocidad y gracia. Pero, &iquest;realmente lo es?
    </p><p class="article-text">
        La nataci&oacute;n es una actividad con beneficios extraordinarios avalados por los estudios. Ofrece una combinaci&oacute;n de tres tipos de ejercicio en uno: ejercicio aer&oacute;bico, entrenamiento de fuerza (por la resistencia del agua) y trabajo de flexibilidad. Hay <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29086218/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importantes efectos beneficiosos</a> sobre la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capacidad cardiorrespiratoria</a> y la composici&oacute;n corporal en todo tipo de personas, con efectos que pueden ser comparables a los obtenidos con otros tipos de ejercicio.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La natación ofrece una combinación de tres tipos de ejercicio en uno: ejercicio aeróbico, entrenamiento de fuerza (por la resistencia del agua) y trabajo de flexibilidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No somos seres acu&aacute;ticos, sino seres terrestres&rdquo;, recuerda el doctor en ciencias del deporte Alfonso Trinidad Morales, investigador del Aqualab de la Universidad Europea de Madrid, un centro especializado en el estudio de la nataci&oacute;n y otras actividades acu&aacute;ticas. &ldquo;Dentro de la nataci&oacute;n est&aacute; el &aacute;mbito educativo, las personas que utilizan la nataci&oacute;n para no ahogarse, el mantenimiento y recuperaci&oacute;n de lesiones, y la competici&oacute;n, todas ellas son personas que se benefician del agua&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La nataci&oacute;n puede quemar entre <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9243495/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">500 y 700 kcal por hora</a>, lo que la convierte en una herramienta eficaz para el control de peso. Nadar mejora la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39448717/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza muscular en las personas mayores</a> y el medio acu&aacute;tico y los movimientos repetitivos inducen un estado similar a la meditaci&oacute;n, los que podr&iacute;a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9714032/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir los s&iacute;ntomas de la ansiedad</a> y mejorar el estado de &aacute;nimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, algunas de las virtudes de la nataci&oacute;n se convierten en sus principales defectos. &ldquo;No es el deporte m&aacute;s completo&rdquo;, dice Borja Mu&ntilde;iz Pardos, doctor en Ciencias del Deporte y profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte de la Universidad de Zaragoza. &ldquo;La nataci&oacute;n, as&iacute; como el ciclismo, es un deporte sin impacto, lo que permite tambi&eacute;n realizar ejercicio a personas que tienen limitaciones f&iacute;sicas. Pero como ocurre con los deportes que no son osteog&eacute;nicos, porque no tienen impacto, al final derivan en problemas de menor densidad mineral &oacute;sea&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">La nataci&oacute;n y los huesos</h2><p class="article-text">
        Es cierto que la densidad del agua nos sostiene y ofrece una resistencia que hay que vencer, y precisamente por eso no hay impactos. En tierra firme, nuestros huesos y m&uacute;sculos trabajan constantemente contra la gravedad, y estos 'golpes' en nuestro esqueleto son esenciales para mantener la densidad &oacute;sea. Las fuerzas que se desencadenan, por ejemplo, al correr o saltar y volver a caer al suelo, superan con creces las que experimentamos al caminar. Es <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-alto-bajo-impacto_1_11603644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta presi&oacute;n mec&aacute;nica del impacto</a> la que estimula la regeneraci&oacute;n de los huesos, tendones y cart&iacute;lagos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nataci&oacute;n, por muy intensa que sea,&nbsp;no estimula la osteog&eacute;nesis (formaci&oacute;n de hueso) de la misma manera que lo hacen los ejercicios con impacto o con pesas, algo que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26607734/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede afectar a los ni&ntilde;os que solo hacen nataci&oacute;n</a>. &ldquo;Pueden tener riesgo en un futuro de desarrollar osteopenia y m&aacute;s tarde osteoporosis por tener menor densidad mineral &oacute;sea, ya en edades tempranas y comparado con otros ni&ntilde;os que hacen f&uacute;tbol, baloncesto, voleibol y otras actividades&rdquo;, corrobora Mu&ntilde;iz.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La flotación le permite realizar movimientos que en tierra serían inviables&quot;, explica Trinidad, &quot;pero se puede completar con el trabajo en el gimnasio, principalmente el trabajo de de fuerza&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alfonso Trinidad Morales</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La nataci&oacute;n es una actividad ideal para personas con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26773104/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lesiones, artritis o sobrepeso</a>, ya que la flotabilidad alivia la presi&oacute;n sobre las articulaciones. Tambi&eacute;n es uno de los pocos deportes recomendados <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/14694971/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin reservas durante el embarazo</a>, y para quienes se inician en el deporte a una edad avanzada. En estos casos, &ldquo;la flotaci&oacute;n le permite realizar movimientos que en tierra ser&iacute;an inviables&rdquo;, explica Trinidad, &ldquo;pero se puede completar con el trabajo en el gimnasio, principalmente el trabajo de fuerza&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ejercicio hacer cuando no estamos nadando</h2><p class="article-text">
        Para encontrar el complemento de la nataci&oacute;n como actividad f&iacute;sica, tenemos que mirar de nuevo a los nadadores de competici&oacute;n. &ldquo;Depende del estilo, pero el trabajo con cargas altas en gimnasio del tren superior, por ejemplo, es importante en crol, que representa m&aacute;s o menos del 70% de las fuerzas propulsivas durante el nado&rdquo;. Explica Mu&ntilde;iz, que es autor de varios estudios sobre la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31343554/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eficacia del ejercicio de fuerza</a> en el entrenamiento de nataci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://repositorio.upse.edu.ec/items/5dccd308-66f5-41ea-b1fb-a07e2eaf1edf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en 2025</a> comprob&oacute; que un programa de entrenamiento funcional en seco, de solo seis semanas de duraci&oacute;n, mejor&oacute; significativamente los tiempos de los nadadores juveniles en las pruebas de 50 y 100 metros, con mejoras de tiempos de hasta 2,11 segundos en algunos casos. Los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-pliometricos-movimientos-explosivos-ayudarte-frente-envejecimiento_1_12212004.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicios pliom&eacute;tricos</a>, como los saltos al caj&oacute;n, o con el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/rutina-ejercicios-balon-medicinal-son-efectivos-pesas_1_12960493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bal&oacute;n medicinal</a>, permite desarrollar una potencia explosiva imposible en el agua. &ldquo;La fuerza explosiva tiene un papel importante en pruebas de velocidad, especialmente en la salida desde el poyete y en los virajes&rdquo;, a&ntilde;ade Mu&ntilde;iz.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo puede un aficionado a la nataci&oacute;n, que solo busca estar en forma, aplicar estas lecciones de los profesionales? Estas son dos recomendaciones de los expertos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Incorporar el entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Se trata de desafiar a los m&uacute;sculos contra una resistencia, sea con pesas, bandas el&aacute;sticas o el propio peso corporal. Conviene priorizar los patrones de movimiento que la nataci&oacute;n olvida, como las sentadillas para fortalecer piernas y gl&uacute;teos (para unas patadas m&aacute;s potentes), el peso muerto para la cadena posterior, y ejercicios de tren superior. &ldquo;Se pueden hacer <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/rutina-calistenia-15-minutos-dia-ejercicio-peso-corporal_1_12341771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicios de calistenia</a> con autocarga [peso corporal] y despu&eacute;s meterte en la piscina, porque ayuda a la musculatura y tambi&eacute;n te relaja&rdquo;, explica Trinidad.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Introducir un deporte de impacto moderado:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para contrarrestar la falta de impacto de la nataci&oacute;n, se pueden buscar actividades que fuercen a los huesos a soportar peso, como correr, pero siempre teniendo en cuenta las circunstancias personales, especialmente si no hay h&aacute;bito. &ldquo;Al principio, nada de intensidad. Empezar a caminar y alternar con correr, caminar, correr&rdquo;, recomienda Mu&ntilde;iz. &ldquo;Por muy en forma que est&eacute; un nadador, si empieza a correr muchos kil&oacute;metros a la semana, lo m&aacute;s probable es que se lesione&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nataci&oacute;n es, sin duda, un deporte magn&iacute;fico, una herramienta terap&eacute;utica excepcional y una fuente inagotable de bienestar. Pero no es el deporte m&aacute;s completo. El mejor estado de forma siempre viene de la diversidad, raramente del monocultivo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.<span id="true"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/natacion-deporte-completo-conservarse-forma_1_13056671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 23:30:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad la natación es el deporte más completo para conservarse en forma?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Natación,Rehabilitación,Osteoporosis,Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Túnel carpiano o neuroma de Morton: por qué se irritan los nervios y cómo evitarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tunel-carpiano-neuroma-morton-irritan-nervios-evitarlo_1_12991702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76a2a748-d569-4845-b0ab-304aff4fd726_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tunel carpiano o neuroma de Morton: por qué se irritan los nervios y cómo evitarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro estilo de vida moderno propicia que, a veces, los nervios queden comprimidos y produzcan molestias, especialmente en muñecas y pies</p><p class="subtitle">He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado</p></div><p class="article-text">
        Sabemos de los vasos sangu&iacute;neos y del tubo digestivo, pero los nervios son una parte del cuerpo de la que nos acordamos solo cuando dan problemas. Cuando se habla del sistema nervioso se piensa en el cerebro y la m&eacute;dula espinal, pero la red de nervios perif&eacute;ricos que salen de esta estructura central es asombrosa, y si se desplegara llegar&iacute;a a los 75 kil&oacute;metros de longitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los nervios discurren entre otros tejidos: m&uacute;sculos, tendones, vasos sangu&iacute;neos, capas de grasa o la piel. A veces, estos nervios perif&eacute;ricos se aplastan contra las estructuras anat&oacute;micas que los rodean, como huesos, ligamentos o tendones. Los s&iacute;ntomas suelen incluir hormigueo, dolor, entumecimiento y debilidad en el &aacute;rea afectada, y en general se las denomina neuropat&iacute;as compresivas o de atrapamiento.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando se aplasta un nervio? El primer efecto es que la presi&oacute;n aplasta los finos vasos sangu&iacute;neos que nutren el nervio. Sin ox&iacute;geno, el nervio funciona mal. Adem&aacute;s, igual que los cables el&eacute;ctricos est&aacute;n recubiertos por un envoltorio aislante, los nervios en el cuerpo humano tienen tambi&eacute;n una funda de una sustancia llamada mielina que los protege. En las neuropat&iacute;as por atrapamiento, la mayor&iacute;a de las lesiones son neurapraxia, un da&ntilde;o leve de la mielina que no llega a afectar al ax&oacute;n, el 'cable' del nervio, y que es reversible, pero que puede derivar en algo m&aacute;s grave.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las neuropatías por atrapamiento, la mayoría de las lesiones son neurapraxia, un daño leve de la mielina que no llega a afectar al axón, el &#039;cable&#039; del nervio, y que es reversible, pero que puede derivar en algo más grave</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El segundo efecto de la compresi&oacute;n es mec&aacute;nico. La presi&oacute;n constante sobre un nervio activa las <a href="https://www.sciencedirect.com/topics/agricultural-and-biological-sciences/schwann-cell" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&eacute;lulas gliales de Schwann</a>, unas c&eacute;lulas ayudantes encargadas de reparar la capa de mielina, que tienen que trabajar horas extra y no dan abasto. Con el tiempo, esta reparaci&oacute;n fallida genera fibrosis, una cicatriz interna que engrosa el nervio y lo atrapa a&uacute;n m&aacute;s.&nbsp;Por ejemplo, en el pie, esta fibrosis es precisamente lo que se produce en el neuroma de Morton. 
    </p><h2 class="article-text">El s&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano y el mito del ordenador</h2><p class="article-text">
        Los dolores y molestias derivados de los 'nervios pinzados' son muy, muy frecuentes, en distintas partes del cuerpo, pero el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/relacion-sindrome-tunel-carpiano-teletrabajo-fisio-afecta-sueno-vida-diaria-xp_1_13031897.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano</a>, en la mu&ntilde;eca, es la m&aacute;s com&uacute;n entre las neuropat&iacute;as por compresi&oacute;n. Tiene una prevalencia en la poblaci&oacute;n que oscila entre el 4% y el 6%, aunque los estudios poblacionales <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5702987/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elevan la cifra hasta el 10-20%</a>. Es tan com&uacute;n que se calcula que una de cada diez personas lo sufrir&aacute; en su vida, pero la cifra se dispara al 84% entre personas con diabetes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la neuropat&iacute;a compresiva m&aacute;s frecuente y afecta al nervio mediano cuando pasa por la mu&ntilde;eca a trav&eacute;s del t&uacute;nel del carpo, un conducto r&iacute;gido formado por ligamentos&rdquo;, explican los especialistas en servicio de Neurolog&iacute;a de la cl&iacute;nica CEMTRO en respuesta a la consulta de elDiario.es. &ldquo;En&nbsp;los&nbsp;&uacute;ltimos&nbsp;a&ntilde;os&nbsp;se&nbsp;ha&nbsp;observado&nbsp;un&nbsp;aumento de&nbsp;casos, probablemente&nbsp;en relaci&oacute;n&nbsp;con&nbsp;nuestros&nbsp;cambios&nbsp;de&nbsp;h&aacute;bitos, y&nbsp;posiblemente por&nbsp;el&nbsp;incremento&nbsp;de&nbsp;enfermedades&nbsp;como&nbsp;la obesidad&nbsp;y la&nbsp;diabetes,&nbsp;que son factores&nbsp;de&nbsp;riesgo&rdquo;, confirman.
    </p><p class="article-text">
        El nervio mediano es el que da sensibilidad a los dedos pulgar, &iacute;ndice, coraz&oacute;n y mitad del anular. Cuando la presi&oacute;n aumenta, por ejemplo, porque los tendones est&aacute;n inflamados y el nervio sufre, se produce hormigueos y entumecimiento de estos dedos, y en los casos m&aacute;s avanzados puede provocar p&eacute;rdida de fuerza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El nervio mediano es el que da sensibilidad a los dedos pulgar, índice, corazón y mitad del anular. Cuando la presión aumenta, por ejemplo, porque los tendones están inflamados y el nervio sufre, se produce hormigueos y entumecimiento de estos dedos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante alg&uacute;n tiempo, el s&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano se asociaba con usar rat&oacute;n del ordenador durante horas. Se asum&iacute;a que este sobreuso de la articulaci&oacute;n de la mu&ntilde;eca llevaba a la compresi&oacute;n de los nervios, lo que a su vez propici&oacute; que se vendieran almohadillas o alfombrillas con soportes que supuestamente aliviaban esta presi&oacute;n. Pero, por una vez, la tecnolog&iacute;a no tiene la culpa, como <a href="https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/carpal-tunnel-syndrome/symptoms-causes/syc-20355603" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explica la Cl&iacute;nica Mayo</a>.
    </p><p class="article-text">
        En el t&uacute;nel carpiano la gen&eacute;tica ha resultado ser m&aacute;s importante. Hay personas cuyos ligamentos son menos flexibles, o que tienen t&uacute;neles un poco m&aacute;s estrechos por su propia anatom&iacute;a, y que por tanto tienen m&aacute;s probabilidades de sufrir esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los factores de riesgo son las actividades que implican movimientos repetitivos de mu&ntilde;eca&nbsp;como limpieza,&nbsp;peluquer&iacute;a, uso intensivo del&nbsp;teclado o la&nbsp;compresi&oacute;n&nbsp;mec&aacute;nica de la mu&ntilde;eca al apoyarla en superficies duras&rdquo;, explican los neur&oacute;logos de CEMTRO. Adem&aacute;s, durante el sue&ntilde;o, muchas personas flexionan la mu&ntilde;eca, aumentando la presi&oacute;n y disminuyendo el flujo sangu&iacute;neo. Por eso es normal despertarse con la mano dormida. Adem&aacute;s de evitar las actividades que puedan empeorar la situaci&oacute;n, ayuda poner una f&eacute;rula nocturna que mantenga la mu&ntilde;eca en una posici&oacute;n neutra. En casos m&aacute;s graves se pueden realizar infiltraciones de corticoides o, si persiste, una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica del ligamento transverso para liberar el nervio.
    </p><h2 class="article-text">El neuroma de Morton y los zapatos de tac&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Otro atrapamiento frecuente es el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29262171/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neuroma de Morton</a>, que afecta predominantemente a mujeres de mediana edad, con un pico entre los 45 y los 54 a&ntilde;os. Aproximadamente un tercio de las personas de mediana edad sin ning&uacute;n s&iacute;ntoma tienen ya evidencia radiol&oacute;gica de un neuroma de Morton. El nervio lleva a&ntilde;os atrapado, pero a&uacute;n no ha empezado a molestar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ocasiones, el neuroma de Morton comienza como una sensaci&oacute;n extra&ntilde;a dif&iacute;cil de describir, lo que puede retrasar la consulta y el diagn&oacute;stico&rdquo;, explica el doctor Francisco Mart&iacute;nez, neurofisi&oacute;logo cl&iacute;nico especializado en neuromodulaci&oacute;n.&nbsp;De hecho, el que esta dolencia se haya hecho m&aacute;s conocida en los &uacute;ltimos a&ntilde;os puede dar la impresi&oacute;n de que han aumentado los casos. &ldquo;Actualmente hay una mayor concienciaci&oacute;n sobre la salud del pie por lo que se consultan y se diagnostican m&aacute;s, se habla m&aacute;s de ellas, incluso con algunos casos medi&aacute;ticos&rdquo;. El doctor Mart&iacute;nez hace referencia al caso de la reina Letizia, a quien se ha diagnosticado esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        El neuroma de Morton ocurre casi siempre en el tercer espacio entre el tercer y cuarto dedo del pie. Durante d&eacute;cadas se crey&oacute; que el nervio quedaba comprimido entre las cabezas de los metatarsianos al caminar, pero la llegada del esc&aacute;ner de resonancia magn&eacute;tica ha revelado que en realidad se trata del ligamento transverso profundo que une esos huesos metatarsianos. El nervio pasa por debajo de ese ligamento y, con cada paso, el zapato empuja los huesos, tensa el ligamento y atrapa el nervio contra el suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El neuroma de Morton es m&aacute;s frecuente en mujeres de mediana edad, frecuentemente ligado al tipo de calzado&rdquo;, apunta el doctor Mart&iacute;nez. El hecho de que afecte a cuatro veces m&aacute;s mujeres que hombres hace que <a href="https://www.mortonsneuroma.com/blog/high-heels-causing-a-surge-in-mortons-neuroma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los expertos se&ntilde;alen</a> a unos sospechosos habituales: los zapatos de tac&oacute;n. Pero no son los &uacute;nicos. &ldquo;Tambi&eacute;n afecta a deportistas m&aacute;s j&oacute;venes&nbsp;(especialmente aquellos relacionados con deportes de impacto), bailarines o personas de ambos sexos con pies planos o pies valgos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No todo hormigueo o dolor en los dedos es un neuroma, ya que a veces el origen esté más arriba, en la cadena nerviosa, y tratar el pie en estos casos no suele dar buenos resultados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Francisco Martínez</span>
                                        <span>—</span> neurofisiólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta es otra dolencia con un diagn&oacute;stico complejo. El doctor Mart&iacute;nez explica que el dolor puede producir hormigueo o entumecimiento de los dedos, y una sensaci&oacute;n al caminar como si hubiera una piedra en el zapato. Las pruebas de imagen, como una radiograf&iacute;a o resonancia magn&eacute;tica, pueden ser &uacute;tiles para descartar que se trate de otras causas: &ldquo;No todo hormigueo o dolor en los dedos es un neuroma, ya que a veces el origen est&eacute; m&aacute;s arriba, en la cadena nerviosa, y tratar el pie en estos casos no suele dar buenos resultados&rdquo;, aclara el neurofisi&oacute;logo. &ldquo;Una radiculopat&iacute;a (conocido como nervio pinzado) en la parte baja de la espalda, una neuropat&iacute;a generalizada (como puede suceder en caso de diabetes, entre otros muchos motivos), o lesiones de otros nervios del pie o tobillo, como el s&iacute;ndrome del t&uacute;nel tarsiano&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento empieza por desactivar la presi&oacute;n. La primera l&iacute;nea de actuaci&oacute;n es buena para el pie y no tanto para el estilo: zapatos de horma ancha y con poco tac&oacute;n, adem&aacute;s de una plantilla con soporte metatarsiano que separe los huesos. Si no basta, llegan las infiltraciones con corticoesteroides, aunque los estudios indican que <a href="https://provider.healthlink.com/medpolicies/healthlink/active/gl_pw_a051165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alivio no es duradero</a>. El siguiente paso es la cirug&iacute;a, que ofrece un 80% de &eacute;xito, pero con un riesgo de hasta el 30% de desarrollar un neuroma de mu&ntilde;&oacute;n, una nueva cicatriz dolorosa en el cabo del nervio cortado (aunque est&aacute;n apareciendo alternativas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre las terapias avanzadas m&iacute;nimamente invasivas cabe destacar la neur&oacute;lisis por radiofrecuencia, una t&eacute;cnica novedosa que aplica calor muy focalizado para coagular las fibras nerviosas. Tiene una alta eficacia para evitar la cirug&iacute;a y muchos menos efectos adversos que esta&rdquo;, explica el doctor Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Como ocurre en otras dolencias, la mejor prevenci&oacute;n para evitar los nervios comprimidos es minimizar los da&ntilde;os, especialmente los derivados del sobrepeso, el calzado inadecuado y los movimientos repetitivos. Ante la duda, un especialista es quien debe dar un diagn&oacute;stico certero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tunel-carpiano-neuroma-morton-irritan-nervios-evitarlo_1_12991702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 21:14:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76a2a748-d569-4845-b0ab-304aff4fd726_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="837731" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Túnel carpiano o neuroma de Morton: por qué se irritan los nervios y cómo evitarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurofisiología,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La brecha de género cardiovascular: lo que todas las mujeres deberían saber sobre la salud de su corazón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/brecha-genero-cardiovascular-mujeres-deberian-salud-corazon_1_13014758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/236f27da-f346-408b-ad77-5da8e709e243_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La brecha de género cardiovascular: lo que todas las mujeres deberían saber sobre la salud de su corazón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los infartos y los ictus son las principales causas de muerte en hombres y mujeres, pero ellas sufren diferencias en el diagnóstico y tratamiento
</p><p class="subtitle">El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado</p></div><p class="article-text">
        Nuestra vida es muy diferente de la de nuestros antepasados de apenas hace un siglo, pero nuestra muerte tambi&eacute;n lo es. Si antes las causas de muerte eran sobre todo enfermedades infecciosas y accidentes traum&aacute;ticos, ahora tres de cada cuatro personas en el mundo mueren por enfermedades no transmisibles. Las m&aacute;s importantes, con un 33% de los fallecimientos <a href="https://ourworldindata.org/causes-of-death" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son las enfermedades cardiovasculares</a>, casi el doble que el c&aacute;ncer, que solo causa el 18% de las muertes.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que quiz&aacute; no es tan conocido es que estas enfermedades afectan de modo diferente a hombres y mujeres, y son estas &uacute;ltimas quienes sufren, adem&aacute;s, las consecuencias de las diferencias en su diagn&oacute;stico y  tratamiento.
    </p><h2 class="article-text">Las enfermedades cardiovasculares en las mujeres</h2><p class="article-text">
        Los infartos e ictus contin&uacute;an siendo percibidos como una dolencia masculina. Seg&uacute;n una encuesta de la <a href="https://secardiologia.es/comunicacion/notas-de-prensa/notas-de-prensa-sec/14885-el-74-de-los-espanoles-no-sabe-que-la-enfermedad-cardiovascular-es-la-primera-causa-de-muerte-en-la-mujer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Cardiolog&iacute;a</a>, tres de cada cuatro personas no saben que son la principal causa de muerte en mujeres. En Europa son responsables de alrededor de un 37% de todos los fallecimientos en mujeres a partir de los 65 a&ntilde;os, <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Causes_of_death_statistics_by_age_group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Eurostat</a>, por encima de 32% en hombres, y duplicando a todos los tipos de c&aacute;ncer sumados, incluido el de mama.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tema de cultura, adem&aacute;s que la propia mujer y los profesionales tienen una baja percepci&oacute;n del riesgo cardiovascular de la mujer, a pesar de toda la evidencia&rdquo;, dice la cardi&oacute;loga Leticia Fern&aacute;ndez Friera, directora del Servicio de Cardiolog&iacute;a del&nbsp;Centro Integral de Enfermedades Cardiovasculares&nbsp;(CIEC) de&nbsp;HM y fundadora de AtriaClinic.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una parte se debe a la diferencia en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6206467/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo se presentan los s&iacute;ntomas</a> de un accidente vascular. &ldquo;Es verdad que el s&iacute;ntoma m&aacute;s frecuente en los infartos, tanto en hombres como mujeres, es el dolor tor&aacute;cico opresivo, pero la mujer puede presentar tambi&eacute;n otra sintomatolog&iacute;a que a veces no identifica como un infarto. Tambi&eacute;n esa falta de vulnerabilidad de la mujer para acudir a urgencias. &iquest;Sabe que las mujeres acuden 60 minutos m&aacute;s tarde a urgencias frente al mismo dolor tor&aacute;cico que el hombre?&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora Fern&aacute;ndez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un tema de cultura, además que la propia mujer y los profesionales tienen una baja percepción del riesgo cardiovascular de la mujer, a pesar de toda la evidencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leticia Fernández Friera</span>
                                        <span>—</span> directora del Servicio de Cardiología del Centro Integral de Enfermedades Cardiovasculares (CIEC) de HM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En efecto, las enfermedades cardiovasculares se manifiestan de forma distinta, present&aacute;ndose en mujeres signos at&iacute;picos como fatiga extrema, n&aacute;useas, dificultades respiratorias y dolor en la mand&iacute;bula o espalda, lo que suele <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666667721001549?via=ihub#bib0005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retrasar su diagn&oacute;stico</a>. Sin embargo, estos s&iacute;ntomas no son tanto at&iacute;picos como el producto de un sesgo en los estudios cient&iacute;ficos en los que los hombres tienen mayor representaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta diferencia tiene nombre:&nbsp;<a href="https://www.nejm.org/doi/abs/10.1056/NEJM199107253250408" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de Yentl</a>. Es un&nbsp;t&eacute;rmino acu&ntilde;ado en 1991 por la Dra. Bernadine Healy para describir la infradetecci&oacute;n y el tratamiento inadecuado de enfermedades cardiovasculares en mujeres, y que hace referencia a la pel&iacute;cula del mismo nombre en la que Barbara Streisand interpreta una mujer que se hace pasar por hombre. Se&ntilde;ala que las mujeres reciben menos atenci&oacute;n m&eacute;dica, diagn&oacute;stico o intervenciones si sus s&iacute;ntomas no coinciden con los del var&oacute;n, utilizado como est&aacute;ndar m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias se fundamentan en causas fisiol&oacute;gicas como el menor tama&ntilde;o del coraz&oacute;n y las arterias coronarias en las mujeres, la disminuci&oacute;n de la protecci&oacute;n hormonal de los estr&oacute;genos tras la menopausia y una mayor tendencia a sufrir <a href="https://www.heart.org/en/health-topics/heart-attack/angina-chest-pain/microvascular-angina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">angina microvascular</a>, que afecta a las arterias menores que riegan el coraz&oacute;n, a pesar de que las principales est&eacute;n despejadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">las enfermedades cardiovasculares se manifiestan de forma distinta, presentándose en mujeres signos atípicos como fatiga extrema, náuseas, dificultades respiratorias y dolor en la mandíbula o espalda, lo que suele retrasar su diagnóstico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre se ha considerado que las mujeres tienen unos s&iacute;ntomas at&iacute;picos porque se han considerado normales los de los hombres&rdquo;, afirma Irene L&oacute;pez Ferreruela, investigadora del grupo GRISSA del Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria de Arag&oacute;n (IIS), y autora principal de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39044250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una revisi&oacute;n de estudios</a> sobre las diferencias de g&eacute;nero en la prevenci&oacute;n secundaria de enfermedades cardiovasculares, es decir, despu&eacute;s del infarto. &ldquo;Las mujeres tienen un cuadro que normalmente ha pasado desapercibido, una sensaci&oacute;n de malestar general, ahogo, fatiga. Se asocia a algo psicol&oacute;gico, a un problema de ansiedad, aunque luego se confirme que s&iacute;, que era un infarto&rdquo;, explica la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        En prevenci&oacute;n, las diferencias tambi&eacute;n se perpet&uacute;an. Muchas mujeres temen al c&aacute;ncer pero no identifican el coraz&oacute;n como su principal amenaza. Esto se manifiesta en un menor cuidado en el <a href="https://www.weforum.org/stories/2021/06/heart-disease-is-the-leading-cause-of-death-in-women-worldwide-lancet-commission-cvd-stroke/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">control de factores de riesgo</a> como la hipertensi&oacute;n, el sobrepeso, el colesterol o la diabetes en edades tempranas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La doctora Fern&aacute;ndez aboga por una detecci&oacute;n temprana y personalizada: &ldquo;Las calculadoras de riesgo para las mujeres no funcionan bien porque lo infraestiman. Hay que valorarlo individualmente en cuanto a factores de riesgo cardiovascular, hipertensi&oacute;n, diabetes, colesterol, h&aacute;bitos t&oacute;xicos, antecedentes familiares, estilo de vida, factores psicosociales, y tambi&eacute;n factores femeninos, como la preeclampsia o diabetes gestacional, o una menopausia precoz. Seg&uacute;n el riesgo, incluir pruebas de imagen que nos ayudan a adelantarnos a la enfermedad&rdquo;, explica la especialista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las mujeres tienen un cuadro que normalmente ha pasado desapercibido, una sensación de malestar general, ahogo, fatiga. Se asocia a algo psicológico, a un problema de ansiedad, aunque luego se confirme que sí, que era un infarto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene López Ferreruela</span>
                                        <span>—</span> investigadora del grupo GRISSA del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La menopausia tambi&eacute;n representa un punto de inflexi&oacute;n cr&iacute;tico en la salud cardiovascular femenina. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40507425/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&oacute;genos ejercen un papel protector</a> contra estas enfermedades durante la etapa f&eacute;rtil, pero con la menopausia caen en picado. &ldquo;Se han descrito hasta un 15% de subidas de colesterol &lsquo;malo&rsquo; LDL&rdquo;, explica la doctora Fern&aacute;ndez. &ldquo;Puede haber pues una mayor inflamaci&oacute;n o mayor probabilidad de que se produzcan trombos o un desequilibrio en el metabolismo, es una &eacute;poca especialmente importante para que la mujer se revise&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Las diferencias en el tratamiento para las mujeres</h2><p class="article-text">
        La brecha de g&eacute;nero tambi&eacute;n se manifiesta una vez ha ocurrido el accidente vascular. En Espa&ntilde;a, en t&eacute;rminos absolutos, las muertes por infartos son m&aacute;s comunes y m&aacute;s numerosas en hombres, mientras que en las mujeres prevalecen los ictus, seg&uacute;n <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/sanidadDatos/tablas/tabla3.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del Ministerio de Sanidad</a>. En general, uno de cada tres pacientes fallece antes de llegar al hospital, pero los supervivientes tambi&eacute;n sufren distintos tratamientos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las gu&iacute;as cl&iacute;nicas no dan recomendaciones diferenciadas, que incluyen un antiagregante plaquetario, un f&aacute;rmaco hipolipemiante [estatinas] y un f&aacute;rmaco para controlar la tensi&oacute;n&rdquo;, explica L&oacute;pez. &ldquo;Pero hemos encontrado que esos tres medicamentos de primera l&iacute;nea se prescriben a los hombres con rigurosidad, pero a las mujeres no siempre&rdquo;, a&ntilde;ade. Las diferencias no parecen importantes (un 80% de cumplimiento en mujeres frente a un 90% en hombres, seg&uacute;n los datos del estudio de L&oacute;pez) pero son estad&iacute;sticamente significativas, y se reproducen en otros &aacute;mbitos despu&eacute;s del infarto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres son derivadas menos al especialista y a los programas de rehabilitaci&oacute;n card&iacute;aca, e incluso cuando se las deriva tienen muchas menos probabilidades de atender a estos programas&rdquo;, explica L&oacute;pez. En estos casos, los factores sociales como la edad, comorbilidades y nivel socioecon&oacute;mico pueden tener un papel importante. &ldquo;Una vez sucede la enfermedad, los controles y seguimientos deber&iacute;an realizarse por igual, pero las mujeres se ven m&aacute;s afectadas. Quiz&aacute; sea necesario diferenciar los protocolos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La doctora Fern&aacute;ndez dirige el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40212881/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio WAKE UP</a> (Women's Health: an imAging-based cardiovascular risK-rEdUction Program), una iniciativa espa&ntilde;ola que&nbsp;utiliza ecograf&iacute;as vasculares para visualizar placas de aterosclerosis y motivar cambios en el estilo de vida de cientos de mujeres de 18 a 70 a&ntilde;os con factores de riesgo. Para la cardi&oacute;loga, la concienciaci&oacute;n es la clave para eliminar este sesgo: &ldquo;Que ellas tomen parte activa de estos movimientos y cuiden su estilo de vida. Es muy importante que interactuemos todos, cardi&oacute;logo, m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria, y los ginec&oacute;logos, que muchas veces son la v&iacute;a de acceso de la mujer&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/brecha-genero-cardiovascular-mujeres-deberian-salud-corazon_1_13014758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La brecha de género cardiovascular: lo que todas las mujeres deberían saber sobre la salud de su corazón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Enfermedades cardiovasculares,Brecha de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/envejecimiento-no-lineal-prepararse-puntos-caida-picado_1_13005660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17b25dea-ea64-43d2-8386-8d283d5323bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque pueda parecer que las arrugas y las canas aumentan por días, hay dos edades en las que el envejecimiento se acelera: "La famosa ‘crisis de los 40' no es puramente psicológica, hay una base biológica real, y tenemos una oportunidad de suavizar el impacto de esa ola antes de que llegue"
</p><p class="subtitle">¿Por qué las mujeres viven más que los hombres? Los secretos de la longevidad femenina</p></div><p class="article-text">
        Nos miramos al espejo y vemos los cambios: una cana m&aacute;s por aqu&iacute;, una arruga m&aacute;s por all&aacute;. El envejecimiento es inevitable, y las se&ntilde;ales que aparecen en nuestro cuerpo nos lo recuerdan d&iacute;a a d&iacute;a de forma constante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Constante? No tanto. Todos conocemos casos propios o ajenos en los que el envejecimiento parece que se acelera, y a una persona le 'han ca&iacute;do los a&ntilde;os encima de repente'. Y eso, seg&uacute;n varios estudios recientes, es exactamente lo que est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que envejecemos de forma lineal y constante se debe, en parte, a los m&eacute;todos que utilizan los cient&iacute;ficos. Cuando se analiza datos, las herramientas matem&aacute;ticas que usan buscan trazar una l&iacute;nea recta en la gr&aacute;fica: cuando esto ocurre, esto otro aumenta o aquello disminuye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero pocas cosas en la naturaleza siguen l&iacute;neas rectas. Las nuevas tecnolog&iacute;as en los laboratorios analizan las llamadas &oacute;micas, el conjunto de prote&iacute;nas de los genes, metabolitos y bacterias. Al mirar estos marcadores, los investigadores de Standford se dieron cuenta de que la gran mayor&iacute;a (un 81%) no cambiaba poco a poco, sino que se manten&iacute;an estables y, de repente, saltaban o ca&iacute;an en picado.
    </p><p class="article-text">
        Estos terremotos de la edad tienen fecha en el calendario. El principal descubrimiento del <a href="https://www.nature.com/articles/s43587-024-00692-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2024</a> publicado en la prestigiosa revisa <em>Nature </em>es que el cuerpo humano no envejece de manera lenta y constante, sino que experimenta dos grandes &ldquo;acelerones&rdquo; u oleadas biol&oacute;gicas dr&aacute;sticas, situadas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/biologia-explica-mayores-repente-44-60-anos_1_12516413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alrededor de los 44 y los 60 a&ntilde;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo cierto es que es un hito poder poner una &lsquo;fecha&rsquo;&nbsp;a la biolog&iacute;a del envejecimiento, un proceso que hasta ahora se tend&iacute;a a ver como un declive relativamente lineal&rdquo;, dice Clea B&aacute;rcena, investigadora de la Universidad de Oviedo y parte del grupo que public&oacute; el trabajo seminal sobre los <em>hallmarks </em>o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_11393619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcadores del envejecimiento</a>, dirigido por el doctor Carlos L&oacute;pez Ot&iacute;n. &ldquo;Aunque a&uacute;n se deben elucidar los mecanismos subyacentes, este estudio sugiere que se deba a una combinaci&oacute;n de factores evolutivos, como el fin de la etapa cl&aacute;sicamente reproductora, y de estilo de vida, relacion&aacute;ndolo principalmente con la dieta y el consumo de alcohol&rdquo;, comenta.
    </p><h2 class="article-text">Ca&iacute;das bruscas a los 44 y a los 60 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Durante estos acelerones del envejecimiento, el cuerpo experimenta cambios dr&aacute;sticos en las mol&eacute;culas que intervienen en sus procesos biol&oacute;gicos b&aacute;sicos, y tambi&eacute;n en la composici&oacute;n de la microbiota. Durante la primera ca&iacute;da, a los 44 a&ntilde;os, el cuerpo experimenta cambios en mol&eacute;culas que afectan al metabolismo de las grasas, el alcohol y la cafe&iacute;na. Es decir, nos cuesta m&aacute;s quemar el michel&iacute;n despu&eacute;s del turr&oacute;n en Navidad, nos sienta peor el vino y el caf&eacute; nos quita m&aacute;s el sue&ntilde;o. Adem&aacute;s de estos cambios metab&oacute;licos, se produce una alteraci&oacute;n en las mol&eacute;culas que mantienen la integridad de la piel y los m&uacute;sculos, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fotoenvejecimiento-efectos-sol-colageno-piel-protegernos_1_12468655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente el col&aacute;geno</a> y la elastina, junto con un aumento en los marcadores relacionados con el riesgo de enfermedades cardiovasculares: inflamaci&oacute;n, colesterol y resistencia a la insulina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante la primera caída, a los 44 años, el cuerpo experimenta cambios en moléculas que afectan al metabolismo de las grasas, el alcohol y la cafeína</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estudio coincide en las l&iacute;neas marcadas por los hallazgos del doctor L&oacute;pez Ot&iacute;n y su equipo, y los del reciente trabajo publicado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mujeres-viven-hombres-secretos-longevidad-femenina_1_12738349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la supercentenaria espa&ntilde;ola Maria Branyas</a>. &ldquo;Esas alteraciones masivas en el metabolismo de &aacute;cidos grasos y amino&aacute;cidos observados en el umbral de los 44 a&ntilde;os se corresponder&iacute;an con la desregulaci&oacute;n de nutrientes y la disfunci&oacute;n mitocondrial descrita en los <em>hallmarks&rdquo;,</em> explica B&aacute;rcena.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quiere esto decir que el d&iacute;a de nuestro 44 cumplea&ntilde;os nos levantaremos hechos un despojo? No necesariamente. &ldquo;Una cosa es lo que dicen los las publicaciones y otra la realidad cl&iacute;nica&rdquo;, dice Iv&aacute;n Ib&aacute;&ntilde;ez, m&eacute;dico especializado en envejecimiento. &ldquo;Hay una bajada importante de las reservas fisiol&oacute;gicas a nivel card&iacute;aco, respiratorio, inmunitario, de las capacidades f&iacute;sicas y mentales, y esto es verdad. Lo que pasa es que puede ser cinco a&ntilde;os arriba o cinco a&ntilde;os abajo. Depende del estilo de vida que ha llevado cada persona&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en un principio se sospech&oacute; que el punto de inflexi&oacute;n a los 44 era exclusivo de las mujeres debido a la perimenopausia, la evidencia muestra que los hombres tambi&eacute;n atraviesan estos mismos cambios biol&oacute;gicos a mediados de los 40. Es probable que este fen&oacute;meno sea una combinaci&oacute;n de factores biol&oacute;gicos internos y factores externos, como el estilo de vida y el estr&eacute;s, ya que esta etapa suele coincidir con picos de responsabilidad laboral y el cuidado simult&aacute;neo de hijos y padres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El siguiente aceler&oacute;n del envejecimiento, a los 60 a&ntilde;os, se caracteriza por una desregulaci&oacute;n de las mol&eacute;culas clave para el sistema inmunitario, la funci&oacute;n renal y el metabolismo de los carbohidratos. No es solo que los ri&ntilde;ones se vuelvan m&aacute;s ineficientes a la hora de filtrar la sangre, y que toleremos peor el az&uacute;car, sino que esta edad marca el inicio de la inmunosenescencia, un declive r&aacute;pido del sistema inmune que aumenta la vulnerabilidad a infecciones y el aumento de las c&eacute;lulas senescentes o c&eacute;lulas 'zombie'. Este aumento de los marcadores inflamatorios a los 60 se corresponde con el fen&oacute;meno <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/inflammaging-inflamacion-envejecimiento_1_11646670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocido como&nbsp;</a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/inflammaging-inflamacion-envejecimiento_1_11646670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>inflammaging</em></a><em>,</em> otro de los marcadores del envejecimiento.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El siguiente acelerón del envejecimiento, a los 60 años, se caracteriza por una desregulación de las moléculas clave para el sistema inmunitario, la función renal y el metabolismo de los carbohidratos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estos cambios internos, a los 60 a&ntilde;os se observa un repunte dr&aacute;stico en el riesgo de padecer enfermedades cr&oacute;nicas como el Alzheimer, el Parkinson y patolog&iacute;as cardiovasculares. El aumento del riesgo no es lineal, sino exponencial a partir de esta etapa. Adem&aacute;s se intensifica el desgaste muscular (sarcopenia) y la p&eacute;rdida de integridad en la piel, procesos que ya hab&iacute;an comenzado en el pico de los 44 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo frenar el envejecimiento durante los acelerones</h2><p class="article-text">
        A&uacute;n no est&aacute; claro qu&eacute; parte de estos cambios son puramente biol&oacute;gicos o gen&eacute;ticos y cu&aacute;les est&aacute;n influenciados por el estilo de vida y el estr&eacute;s propio de esas etapas vitales, pero es evidente que, si podemos hacer algo para frenarlos, es cambiando nuestros h&aacute;bitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi discurso es poco sexy&rdquo;, bromea Iv&aacute;n Ib&aacute;&ntilde;ez. &ldquo;Las bases son las que son y lo primero que tenemos que hacer es eliminar las cosas que acortan la vida como ser sedentarios, el tabaco, el alcohol y la exposici&oacute;n excesiva al sol. Despu&eacute;s, implementar las cosas que alargan la vida: el descanso reparador, el ejercicio f&iacute;sico de fuerza, pero sin descuidar la parte aer&oacute;bica, y tambi&eacute;n lo que se llama <em>neurobics</em> o gimnasia cognitiva. Vivir en sociedad, estar en contacto con la naturaleza, todo eso es lo que m&aacute;s est&aacute; descrito&rdquo;, recomienda.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mejor intervención siempre será la que se lleve a cabo antes de que se produzcan esos cambios y sin duda será sobre nuestro estilo de vida, asegurando la actividad física y cuidando la alimentación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora de la Universidad de Oviedo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los investigadores de Stanford reconocen que factores como los traumas, las adversidades y los bajos niveles de actividad f&iacute;sica pueden acelerar el envejecimiento biol&oacute;gico. En &uacute;ltima instancia, estas ca&iacute;das bruscas pueden representar un punto de inflexi&oacute;n biol&oacute;gico en el que los mecanismos de reparaci&oacute;n del cuerpo se ven finalmente superados por la presi&oacute;n acumulada del da&ntilde;o molecular, y esos factores pueden ser los que dan el empuj&oacute;n hacia abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si el coche se dirige al precipicio, conviene empezar a frenar antes de llegar. &ldquo;La mejor intervenci&oacute;n siempre ser&aacute; la que se lleve a cabo antes de que se produzcan esos cambios y sin duda ser&aacute; sobre nuestro estilo de vida, asegurando la actividad f&iacute;sica y cuidando la alimentaci&oacute;n&rdquo;, dice B&aacute;rcena. &ldquo;La famosa &lsquo;crisis de los 40' no es puramente psicol&oacute;gica, sino que hay una base biol&oacute;gica real, y tenemos una oportunidad de suavizar el impacto de esa ola antes de que llegue&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/envejecimiento-no-lineal-prepararse-puntos-caida-picado_1_13005660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 21:13:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Salud,Ejercicio físico,Estilo de vida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agua, fibra, microbiota: los factores que puedes estar pasando por alto para ir al baño con más regularidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/agua-fibra-factores-puedes-pasando-alto-bano-regularidad_1_13002394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6c8b012-3913-44c2-9bb5-31be6c989f71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agua, fibra y otros factores que puedes estar pasando por alto para ir al baño con más regularidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreñimiento no es solo una molestia, también puede afectar a la salud y desembocar en enfermedades más graves, ¿cuál es la pieza que falta para ir más regulares?
</p><p class="subtitle">El cosmos de tu abdomen: una especialista explica qué hacer a diario para cuidar la microbiota intestinal</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de ir al ba&ntilde;o, el imaginario colectivo ha establecido un triunvirato sagrado: agua, fibra y ejercicio. Bebemos nuestros dos litros, tomamos cereales integrales y salimos a caminar. Sin embargo, para millones de personas, el desenlace no llega. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el fallo?
    </p><h2 class="article-text">Cuando la fibra no es suficiente</h2><p class="article-text">
        A veces hablamos del estre&ntilde;imiento en t&eacute;rminos casi humor&iacute;sticos, quit&aacute;ndole importancia y hablando de &ldquo;atascos&rdquo;, como si fueran las ca&ntilde;er&iacute;as de la casa, pero no se puede pasar por alto. Los datos del <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41038417/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio global de epidemiolog&iacute;a Roma IV</a> evidencian que el 7,4% de la poblaci&oacute;n mundial sufre estre&ntilde;imiento ocasional seg&uacute;n criterios estrictos, con picos que alcanzan el 15,8% en Europa del Este. En Espa&ntilde;a, la <a href="https://www.seen.es/modulgex/workspace/publico/modulos/web/docs/apartados/1073/140420_125908_8654772612.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n</a> (SEEN) sit&uacute;a la cifra entre el 12 y el 20% de la poblaci&oacute;n, m&aacute;s frecuente entre mujeres, en ancianos y en personas con sobrepeso u obesidad, o con una dieta baja en l&iacute;quidos y fibra.
    </p><p class="article-text">
        La fibra en la dieta ha sido durante a&ntilde;os el remedio de referencia para el estre&ntilde;imiento, pero no siempre es suficiente. &ldquo;Los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos ya tomamos fibra en la dieta de forma regular&rdquo;, puntualiza el m&eacute;dico especialista en aparato digestivo Carlos Miguel De Sola Earle. &ldquo;Es &uacute;til una dieta equilibrada para el estre&ntilde;imiento y la salud en general, pero sin pasarse. Un exceso de fibra o una dieta vegetariana puede ser contraproducente en algunos casos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La recomendaci&oacute;n de comer m&aacute;s fibra necesita adem&aacute;s matizarse. &ldquo;La realidad es m&aacute;s compleja, no toda la fibra act&uacute;a igual, y sin movimiento ni hidrataci&oacute;n suficiente, su efecto puede ser limitado&rdquo;, puntualiza el dietista Fernando Diaz-Pines de la cl&iacute;nica Creciendo.&nbsp;&ldquo;La fibra soluble, presente en alimentos como la avena, las legumbres, la ch&iacute;a, el lino, la manzana, la pera o el kiwi, al mezclarse con agua forma un gel que suaviza las heces y facilita su expulsi&oacute;n. Adem&aacute;s, es fermentada por las bacterias intestinales, produciendo sustancias beneficiosas que mejoran la salud del colon. En muchos casos de estre&ntilde;imiento cr&oacute;nico, la fibra soluble suele ser mejor tolerada que simplemente a&ntilde;adir m&aacute;s salvado o productos integrales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El cerebro y la costumbre de ir al v&aacute;ter</h2><p class="article-text">
        Otra parte del estre&ntilde;imiento de la que no se habla tanto, seg&uacute;n informa la SEEN, es que algunas personas se resisten al deseo de ir al ba&ntilde;o, quiz&aacute; porque hay prisa, o no es el momento o el lugar oportuno. Esta supresi&oacute;n de las ganas de evacuar pasa factura, ya que entrena al sistema nervioso, acaba suprimiendo el reflejo gastrocol&oacute;nico y favoreciendo el estre&ntilde;imiento. Distintos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2209294/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios han comprobado</a> que, cuando se ped&iacute;a a los voluntarios que no fueran al ba&ntilde;o, su tr&aacute;nsito intestinal terminaba siendo m&aacute;s lento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Defecar es un h&aacute;bito, que constituye el &uacute;ltimo paso del proceso de digesti&oacute;n, que se adapta a la regularidad de las comidas y el descanso&rdquo;, explica el doctor De Sola. &ldquo;Seg&uacute;n ordenemos nuestra vida, podemos normalizar la defecaci&oacute;n, aunque lo importante es entender que un paciente estre&ntilde;ido tiene alguna enfermedad y ha de identificarla&rdquo;, advierte el especialista.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK53478/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">motilidad col&oacute;nica</a>, es decir, los movimientos del colon que expulsan las heces hacia el recto, y que hacen que tengamos que ir al ba&ntilde;o corriendo, depende de varios factores: el sistema nervioso central y aut&oacute;nomo, los receptores nerviosos de la pared intestinal, el m&uacute;sculo liso que mueve intestino y las hormonas gastrointestinales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ganas de defecar&nbsp;son provocadas por un mecanismo fisiol&oacute;gico autom&aacute;tico llamado&nbsp;r<a href="https://www.elsevier.es/es-revista-cirugia-espanola-36-articulo-anatomofisiologia-continencia-defecacion-13083392" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eflejo de defecaci&oacute;n</a>, que se activa cuando la materia fecal acumulada en el colon desciende y distiende las paredes del recto. Los receptores detectan este estiramiento y env&iacute;an una se&ntilde;al al cerebro. En el ano tenemos dos esf&iacute;nteres, uno detr&aacute;s de otro. El esf&iacute;nter interno se relaja autom&aacute;ticamente, lo que permite que las heces se acerquen al esf&iacute;nter externo, que es el que controlamos voluntariamente.&nbsp;Pero esto solo ocurre as&iacute; cuando el sistema est&aacute; en orden.
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio contra el estre&ntilde;imiento&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Otros factores como la menstruaci&oacute;n, el estr&eacute;s o una comida rica en fibra y agua pueden activar este proceso de evacuaci&oacute;n. Si no se atiende la urgencia, las heces pueden regresar al colon, el agua se reabsorbe y la necesidad desaparece temporalmente. Ah&iacute; puede aparecer el estre&ntilde;imiento si se hace con frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento y el ejercicio f&iacute;sico tienen un papel determinante. &ldquo;Afecta, sobre todo, el h&aacute;bito sedentario&rdquo;, corrobora el doctor De Sola. &ldquo;Mucho tiempo sentado va a condicionar dificultad de evacuaci&oacute;n porque el colon se pliega en algunas personas en la zona p&eacute;lvica y esto dificulta el paso del bolo fecal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Moverse activa el sistema digestivo&rdquo;, afirma D&iacute;az. &ldquo;Caminar a diario, evitar estar m&aacute;s de una o dos horas seguidas sentado y mantener una actividad f&iacute;sica moderada favorece las contracciones naturales del intestino. En muchos casos, aumentar el nivel de actividad mejora el tr&aacute;nsito tanto como modificar la dieta&rdquo;, recomienda el dietista.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://journals.lww.com/ajg/abstract/2025/08000/association_of_leisure_time_physical_activity.34.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis en EE.UU.</a> con casi 10.000 personas encontr&oacute; que quienes realizaban actividad f&iacute;sica regular ten&iacute;an un 33% menos de probabilidades de sufrir estre&ntilde;imiento en comparaci&oacute;n con las sedentarias. Otro estudio descubri&oacute; que los sonidos intestinales (un indicador de la motilidad) aumentan <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41023293/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al cabo de solo dos minutos de caminar</a>, lo que indica que el efecto es inmediato. La dosis adecuada parece coincidir con las recomendaciones generales: de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40267267/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20 a 30 minutos</a> de actividad moderada, cinco d&iacute;as por semana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El riesgo para la salud del estre&ntilde;imiento&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El estre&ntilde;imiento no es solo una cuesti&oacute;n de incomodidad. Aunque la teor&iacute;a de la &ldquo;autointoxicaci&oacute;n intestinal&rdquo; por retener las heces se lleg&oacute; a considerar charlataner&iacute;a,  estudios actuales indican que si no vamos al v&aacute;ter con frecuencia, ponemos en riesgo nuestra salud. El <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12456042/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estre&ntilde;imiento cr&oacute;nico se asocia con un aumento del riesgo</a> de c&aacute;ncer colorrectal, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares como el ictus, algo que se pudo comprobar en una reciente revisi&oacute;n de estudios con m&aacute;s de tres millones de casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un factor a&uacute;n m&aacute;s relevante que se ha puesto de manifiesto en la literatura cient&iacute;fica reciente: la microbiota. Adem&aacute;s de ayudarnos a digerir fibra y entrenar a nuestro sistema inmunitario, los microorganismos que viven en nuestro intestino tienen mucho que decir sobre la frecuencia con la que visitamos la taza del v&aacute;ter.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s afecta al estre&ntilde;imiento es la salud del colon, relacionada con la salud de la microbiota intestinal&rdquo;, confirma el doctor De Sola. &ldquo;Un paciente estre&ntilde;ido, o tiene el colon inflamado, o tiene una alteraci&oacute;n en el mecanismo evacuacional, o hay alguna enfermedad sist&eacute;mica o medicamento detr&aacute;s del problema&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La microbiota est&aacute; implicada tanto en el buen funcionamiento del intestino como en los riesgos cuando falla. Los microbios del intestino, entre otras muchas cosas, fermentan la fibra soluble que obtenemos de verduras, granos, frutos secos, semillas y legumbres, y la convierten en &aacute;cidos grasos de cadena corta beneficiosos, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/postbioticos-que-son_1_10652416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el butirato</a>, que alimentan las c&eacute;lulas que forman las paredes intestinales y as&iacute; previenen la inflamaci&oacute;n y enfermedades cr&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando las heces permanecen demasiado tiempo en el intestino, los microbios que fermentan agotan la fibra disponible, y en su lugar fermentan prote&iacute;nas, produciendo toxinas como el sulfato de p-cresol y el sulfato de indoxilo, especialmente <a href="https://quo.eldiario.es/salud/q2407234568/con-que-frecuencia-debes-ir-al-vater-es-una-buena-medida-de-tu-salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">da&ntilde;inas para el ri&ntilde;&oacute;n</a>. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importante-regularidad-hora-bano-clave-microbiota_1_11594632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es demasiado tiempo</a>? Seg&uacute;n los expertos, dos veces por semana o menos es cuando empieza a ser preocupante, especialmente si el patr&oacute;n persiste m&aacute;s de tres meses.
    </p><h2 class="article-text">La microbiota y el estre&ntilde;imiento</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las alteraciones de la microbiota tambi&eacute;n est&aacute;n detr&aacute;s del estre&ntilde;imiento. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38685361/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revelador estudio de 2024</a> analiz&oacute; datos gen&oacute;micos de decenas de miles de individuos y encontr&oacute; que la alteraci&oacute;n previa de la microbiota, por patrones diet&eacute;ticos perjudiciales, es lo que predispone al estre&ntilde;imiento. Espec&iacute;ficamente, descubrieron que una mayor abundancia de <em>Coprococcus</em> (una bacteria productora de butirato, asociado a la verdura y legumbres) se asocia con un riesgo un 26% menor de padecer estre&ntilde;imiento. Por el contrario, el exceso de<em> Bacteroidetes</em> (asociados a la comida basura) incrementa el riesgo en un 22%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La alimentaci&oacute;n de calidad siempre favorecer&aacute; la salud del colon pero esto depende del nivel de cultura de la poblaci&oacute;n y de su capacidad adquisitiva&rdquo;, comenta el doctor De Sola. Adem&aacute;s, si la cantidad de fibra en la dieta es importante, tambi&eacute;n lo es la hidrataci&oacute;n. &ldquo;Si la hidrataci&oacute;n es insuficiente, el colon extrae m&aacute;s l&iacute;quido del contenido intestinal y las heces se endurecen. Aumentar la fibra sin aumentar el consumo de agua es uno de los errores m&aacute;s frecuentes&rdquo;, advierte D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el estre&ntilde;imiento puede tener un componente gen&eacute;tico, no es una condena. La microbiota, y el resto de nuestro intestino responde a cambios como el ejercicio, la fibra en la dieta o la hidrataci&oacute;n. Incluso se ha visto que la suplementaci&oacute;n con probi&oacute;ticos pod&iacute;a aumentar la frecuencia de deposici&oacute;n en <a href="https://almclinmed.ru/jour/article/view/17315" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacientes estre&ntilde;idos</a>. Manteniendo todos estos sistemas en orden, la regularidad puede volver a nuestra vida.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/agua-fibra-factores-puedes-pasando-alto-bano-regularidad_1_13002394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:06:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agua, fibra, microbiota: los factores que puedes estar pasando por alto para ir al baño con más regularidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Flora intestinal,Ejercicio físico,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las causas y tratamiento para el síndrome de piernas inquietas: "Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03c5fa55-ec09-48dd-854a-1210f954e052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Síndrome de piernas inquietas: qué lo causa y cómo mejorar los síntomas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque pueda parecer una simple molestia, esta necesidad de mover las piernas por la noche es un trastorno neurológico conocido y que tiene solución
</p><p class="subtitle">El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar</p></div><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de explicar para quien no lo ha experimentado. Te acuestas en la cama despu&eacute;s de un largo d&iacute;a, dispuesto a dormir, pero, tras apenas unos minutos, es imposible estar quieto. Es una sensaci&oacute;n profunda, molesta, como un hormigueo interno o una corriente el&eacute;ctrica, que solo se alivia moviendo las piernas. Das la vuelta, intentas no moverte, pero la sensaci&oacute;n es insoportable, y se hace a&uacute;n m&aacute;s intensa al reprimir el movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28613628/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> (SPI), tambi&eacute;n conocido como enfermedad de Willis-Ekbom, es un trastorno neurol&oacute;gico sensoriomotor cr&oacute;nico. Es decir, afecta a los nervios, tanto a los que transmiten sensaciones como a los que hacen que se muevan los m&uacute;sculos. Se caracteriza por una urgencia irresistible de mover las extremidades, generalmente las piernas, acompa&ntilde;ada o causada por sensaciones desagradables y profundas, pero dif&iacute;ciles de explicar que se describen a veces como pesadez, irritaci&oacute;n o incluso dolor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada. Incluso el nombre parece que es algo banal, como un chiste&rdquo;, dice la neur&oacute;loga Laura Lillo. &ldquo;Pero hay muchas personas que lo pasan muy, muy mal. Y no solo es que no duermen, sino que no pueden ir al cine, al teatro o a cenar fuera porque tienen que estar de pie o levantarse. No pueden hacer un viaje en avi&oacute;n, y necesitan a veces un informe que les permitan sentarse en el pasillo para&nbsp;levantarse si lo necesitan&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas &ldquo;suelen aparecer por la tarde o durante la noche, por lo que frecuentemente generan dificultad para conciliar el sue&ntilde;o, mantenerlo o volver a dormirse&rdquo;, explica la doctora Anna Sansalvador Millet, m&eacute;dico especialista en sue&ntilde;o de AdSalutem. &ldquo;Adem&aacute;s, muchos pacientes con SPI presentan movimientos peri&oacute;dicos de las piernas durante el sue&ntilde;o, lo que contribuye a la interrupci&oacute;n del sue&ntilde;o y a s&iacute;ntomas de insomnio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada. Incluso el nombre parece que es algo banal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Lillo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El s&iacute;ndrome de piernas inquietas en el cerebro</h2><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas siguen un patr&oacute;n circadiano: son inexistentes o leves por la ma&ntilde;ana, pero aumentan al final del d&iacute;a y durante la noche, especialmente en periodos de reposo como estar sentado o acostado. Las personas que lo padecen solo encuentran alivio si se mueven; al caminar, estirar o frotarse. Levantarse de la cama, ponerse de pie e incluso hacer flexiones tambi&eacute;n son formas de encontrar alivio, pero este suele ser temporal y la sensaci&oacute;n desagradable vuelve.
    </p><p class="article-text">
        La causa &uacute;ltima del esta dolencia no se comprende completamente, pero los datos apuntan al cerebro. En concreto el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33880737/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema dopamin&eacute;rgico</a> del sistema nervioso central. La dopamina es un neurotransmisor con muchas funciones, entre ellas la motora. Los temblores de las personas que sufren Parkinson se deben, precisamente, a que les falta dopamina.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s puede haber una mala absorci&oacute;n del hierro en las neuronas. El hierro act&uacute;a como cofactor para la producci&oacute;n de dopamina. Si hay niveles bajos de hierro en el cerebro, incluso cuando los an&aacute;lisis de sangre dan niveles normales, falla el circuito y se desencadenan los s&iacute;ntomas. &ldquo;El traspaso de la sangre al cerebro a trav&eacute;s de la barrera hematoencef&aacute;lica est&aacute; alterado y el hierro no alcanza bien al sistema nervioso central&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora Lillo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos paciente con SPI presentan movimientos periódicos de las piernas durante el sueño, lo que contribuye a la interrupción del sueño y a síntomas de insomnio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Sansalvador Millet</span>
                                        <span>—</span>  médico especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El tratamiento habitual eran agonistas dopamin&eacute;rgicos, es decir, f&aacute;rmacos que aumentaran los niveles de dopamina. &ldquo;Han sido la base del tratamiento para esta enfermedad durante d&eacute;cadas, era lo &uacute;nico que se conoc&iacute;a&rdquo;, confirma la doctora Lillo. &ldquo;Pero hoy sabemos que el tratamiento con estos f&aacute;rmacos empeora la enfermedad y hace que los s&iacute;ntomas aparezcan antes y se difundan a otras partes del cuerpo, no solo a las piernas sino al tronco o a los brazos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento actual es muy diferente. &ldquo;Actualmente, el tratamiento son gabapentinoides, como gabapentina o pregabalina, que son antiepil&eacute;pticos, que inicialmente fueron dise&ntilde;ados para epilepsias y despu&eacute;s utilizados para el dolor, pero son eficaces y seguros en el s&iacute;ndrome de piernas inquietas&rdquo;, explica la doctora Lillo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer frente al s&iacute;ndrome de piernas inquietas</h2><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico del SPI no es sencillo. Hay que descartar que haya otras enfermedades o dolencias, como calambres, artritis o neuropat&iacute;as. No existe una prueba &uacute;nica para diagnosticar el SPI. El diagn&oacute;stico se basa en una entrevista cl&iacute;nica muy minuciosa donde el paciente describe los s&iacute;ntomas y se comparan con su historia m&eacute;dica y familiar, adem&aacute;s de un examen f&iacute;sico para descartar otras causas.
    </p><p class="article-text">
        Los profesionales distinguen entre dos tipos principales: el SPI primario o idiop&aacute;tico, que suele tener un fuerte componente gen&eacute;tico, ya que entre el 50% y el 60% de los pacientes tienen un familiar de primer grado que tambi&eacute;n lo padece, y el SPI secundario, que aparece como consecuencia de otra enfermedad o tratamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los profesionales distinguen entre dos tipos principales: el SPI primario o idiopático, que suele tener un fuerte componente genético, ya que entre el 50% y el 60% de los pacientes tienen un familiar de primer grado que también lo padece</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entre estas posibles asociaciones puede estar una deficiencia de hierro (con o sin anemia), algo muy com&uacute;n en embarazadas a partir del tercer trimestre, que precisamente tienen mayor riesgo de padecer el s&iacute;ndrome de piernas inquietas. Las enfermedades renales, sobre todo en pacientes con di&aacute;lisis, las neuropat&iacute;as y los medicamentos como antidepresivos, antihistam&iacute;nicos y f&aacute;rmacos antipsic&oacute;ticos tambi&eacute;n pueden dispararlo.
    </p><p class="article-text">
        La suplementaci&oacute;n con hierro es un punto de partida, pero hay que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39324694/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">establecer los niveles en sangre</a> y a veces se requieren intervenciones cl&iacute;nicas como el hierro intravenoso. Un gran problema es la interacci&oacute;n de otros medicamentos habituales que tambi&eacute;n afectan al circuito de la dopamina: &ldquo;Casi todos los antidepresivos, los neurol&eacute;pticos, algunos betabloqueantes antihipertensivos, tratamientos contra las n&aacute;useas y v&oacute;mitos, como el Primper&aacute;n, y algunos compuestos comunes, como los antigripales, que contienen antihistam&iacute;nicos sedantes que pueden empeorar el s&iacute;ndrome&rdquo;, advierte la doctora Lillo.
    </p><h2 class="article-text">Las piernas inquietas y el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de piernas inquietas es mucho m&aacute;s com&uacute;n de lo que se piensa. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11156251/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis global reciente</a> estima que afecta a aproximadamente 356 millones de adultos entre 20 y 79 a&ntilde;os, el 8% de la poblaci&oacute;n mundial, aunque solo el 2 o 3% son casos severos. Es m&aacute;s frecuente en mujeres y su prevalencia aumenta con la edad.
    </p><p class="article-text">
        La principal consecuencia y la m&aacute;s devastadora es que el s&iacute;ndrome de piernas inquietas no permite dormir. La necesidad de mover las piernas retrasa constantemente impide conciliar el sue&ntilde;o, y adem&aacute;s, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK430878/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta el 80% de los pacientes</a> con SPI experimentan movimientos peri&oacute;dicos de las piernas durante el sue&ntilde;o en forma de sacudidas involuntarias y r&iacute;tmicas que fragmentan el sue&ntilde;o, aunque el paciente no sea consciente de ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El SPI es una causa frecuente pero infradiagnosticada de alteraciones del sue&ntilde;o. Los pacientes suelen presentar s&iacute;ntomas como dificultad para conciliar el sue&ntilde;o, despertares nocturnos y sue&ntilde;o no reparador, atribuy&eacute;ndolos f&aacute;cilmente a ansiedad o estr&eacute;s, lo que complica el diagn&oacute;stico y retrasa el tratamiento&rdquo;, aclara la doctora Sansalvador. &ldquo;A menudo estos pacientes consultan por insomnio sin asociarlo con las sensaciones en las piernas, lo que puede llevar a iniciar medicaciones para la ansiedad o el insomnio a pesar del riesgo de tolerancia y dependencia de estos f&aacute;rmacos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A menudo estos pacientes consultan por insomnio sin asociarlo con las sensaciones en las piernas, lo que puede llevar a iniciar medicaciones para la ansiedad o el insomnio a pesar del riesgo de tolerancia y dependencia de estos fármacos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Sansalvador Millet</span>
                                        <span>—</span> médico especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta relaci&oacute;n es tan estrecha que en entornos donde los trastornos del sue&ntilde;o son frecuentes, como las cl&iacute;nicas psiqui&aacute;tricas, los casos de SPI se disparan. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11612333/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2024</a> encontr&oacute; que el 41,2% de los pacientes psiqui&aacute;tricos padec&iacute;a SPI, y estos presentaban una latencia de sue&ntilde;o (tiempo en dormirse) mucho mayor y una eficiencia del sue&ntilde;o mucho peor que los pacientes sin SPI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de piernas inquietas lleva habitualmente al insomnio, y tambi&eacute;n a un aumento de los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38562425/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n y ansiedad</a>. Pero esto no quiere decir que el insomnio o los trastornos psiqui&aacute;tricos sean causa del SPI: &ldquo;Los mecanismos implicados son diferentes&rdquo;, corrobora la doctora Lillo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del tratamiento farmacol&oacute;gico, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39324694/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialistas recomiendan</a> abordar tambi&eacute;n los factores del estilo de vida que pueden agravarlo. &ldquo;Las medidas no farmacol&oacute;gicas para disminuir los s&iacute;ntomas de SPI incluyen una buena higiene de sue&ntilde;o, evitar estimulantes o h&aacute;bitos t&oacute;xicos como el tabaco o el alcohol, realizar ejercicio regular (entrenamiento de resistencia o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tiempo-caminar-10-000-pasos-dia-metodo-japones-paseos-ejercicio-completo_1_12543496.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caminatas</a>), evitar la inmovilidad prolongada, ba&ntilde;os tibios o estiramientos antes de dormir. Adem&aacute;s, optimizar comorbilidades como insuficiencia renal o apnea obstructiva del sue&ntilde;o tambi&eacute;n puede reducir los s&iacute;ntomas&rdquo;, recomienda la doctora Sansalvador.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad para explicar los s&iacute;ntomas del s&iacute;ndrome de piernas inquietas hace m&aacute;s dif&iacute;cil considerar este problema como una verdadera enfermedad en lugar de una molestia anecd&oacute;tica. La buena noticia es que hay tratamientos eficaces. Un an&aacute;lisis de sangre y la entrevista cl&iacute;nica permitir&aacute;n al especialista dar un diagn&oacute;stico y recetar los f&aacute;rmacos que permitan recuperar la calidad de vida y mejorar la calidad del sue&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 21:24:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las causas y tratamiento para el síndrome de piernas inquietas: "Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Neurología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/articulacion-compleja-cuidar-mantener-forma-hombros_1_12913406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/019101cb-6c9f-4e4d-8175-b57c25a5f39a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hombro es una articulación asombrosa que permite una gran libertad de movimiento, pero eso mismo lo hace más vulnerable a las lesiones</p><p class="subtitle">El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;s poniendo una caja de zapatos en lo alto del armario o intentando colocar la maleta en el compartimento superior de un avi&oacute;n, y entonces un dolor agudo en el hombro te hace pensar que ya no eres tan joven. Aunque los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/librarse-dolor-cervical-serie-ejercicios-intentarlo_1_12662218.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dolores de espalda y cervicales</a> se llevan la fama, los hombros son los grandes olvidados y, sin embargo, una parte muy importante de nuestro bienestar cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        La articulaci&oacute;n del hombro es una obra de ingenier&iacute;a. Permite al brazo girar en todos los ejes, es capaz de lanzar una pelona de b&eacute;isbol a 160 kil&oacute;metros por hora o una bola de acero de siete kilos a m&aacute;s de 20 metros, y al mismo tiempo es lo suficientemente flexible para rascarnos la espalda cuando nos pica. Sin embargo, esta libertad de movimientos tiene un precio: la estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hombro es una articulaci&oacute;n flotante&rdquo;, explica el traumat&oacute;logo Ghassan Elgeadi Saleh, director de la cl&iacute;nica que lleva su nombre. &ldquo;No es como una rodilla o una cadera, sino que se sustenta en su posici&oacute;n gracias a ligamentos y m&uacute;sculos. Por eso, en el momento que tengamos alguno de esos m&uacute;sculos alterado o da&ntilde;ado, se produce un desequilibrio mec&aacute;nico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.fundaciongrunenthal.es/fundacion/al-menos-1-de-cada-3-pacientes-con-dolor-cronico-padece-artrosis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la Fundaci&oacute;n Gr&uuml;nenthal</a>, cerca del 40% de las personas que sufren dolor cr&oacute;nico en Espa&ntilde;a tienen dolor en los hombros, mientras que la prevalencia del dolor de hombro en todo el mundo se sit&uacute;a alrededor del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9730650/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">16% de la poblaci&oacute;n</a>, con grandes variaciones.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar que es un mal que afecta sobre todo a las personas mayores, o quiz&aacute; a los deportistas, y en ambos casos estaremos acertando. &ldquo;Antes ve&iacute;amos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo m&aacute;s pacientes j&oacute;venes que tienen peque&ntilde;as lesiones por sobreuso&rdquo;, comenta el doctor Elgeadi. &ldquo;Yo dir&iacute;a que ahora mismo est&aacute; al 50%&rdquo;, concluye. Es la paradoja de la vida moderna: el hombro se lesiona por usarlo mucho, o por usarlo demasiado poco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes veíamos a pacientes con cambios degenerativos, pero con el incremento de la actividad deportiva, cada vez estamos viendo más pacientes jóvenes que tienen pequeñas lesiones por sobreuso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ghassan Elgeadi Saleh</span>
                                        <span>—</span> traumatólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El delicado equilibrio del hombro</h2><p class="article-text">
        El hombro no es una sola articulaci&oacute;n, como el codo, sino un complejo sistema de cuatro articulaciones que trabajan en concierto: la glenohumeral (la bola del h&uacute;mero y el cuenco de la esc&aacute;pula), la acromioclavicular (entre la clav&iacute;cula y la esc&aacute;pula), la esternoclavicular (al otro lado, entre la clav&iacute;cula y el estern&oacute;n) y la escapulotor&aacute;cica, una falsa articulaci&oacute;n por deslizamiento entre la esc&aacute;pula y la caja tor&aacute;cica.
    </p><p class="article-text">
        La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulaci&oacute;n esf&eacute;rica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de m&uacute;sculos, tendones y ligamentos. El famoso manguito rotador, un conjunto de cuatro peque&ntilde;os m&uacute;sculos que mantienen la cabeza del h&uacute;mero centrada en el cuenco de la esc&aacute;pula, protegido por el labrum, un anillo de cart&iacute;lago fibroso que hace que la junta se deslice.
    </p><p class="article-text">
        La postura de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a es uno de los mayores peligros para el hombro, especialmente la postura encorvada propia de la era digital, con la cabeza adelantada y los hombros redondeados, que tensa y acorta los pectorales y trapecio superior (el que se suele masajear) mientras que se debilitan los opuestos, romboides y el trapecio inferior. Este desequilibrio llamado s&iacute;ndrome cruzado superior ejerce una tensi&oacute;n constante sobre el hombro. &ldquo;Eso conlleva que al levantar el brazo ya no lo hagamos en los ejes correctos, y originamos pinzamientos, inflamaciones, tendinitis de repetici&oacute;n, etc&eacute;tera&rdquo;, explica el doctor Elgeadi.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La reina de las lesiones es la glenohumeral, la articulación esférica que da al hombro su gran movilidad. La estabilidad no la da el hueso, sino el conjunto de músculos, tendones y ligamentos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El otro enemigo del hombro es el uso excesivo, por sobreesfuerzo o por repetici&oacute;n, algo com&uacute;n entre los deportistas, desde quienes juegan al p&aacute;del hasta los fan&aacute;ticos del <em>CrossFit</em>. &ldquo;Dentro de los m&aacute;s lesivos son los ejercicios por encima de la cabeza como <em>press</em> militares o tambi&eacute;n las elevaciones laterales que suben m&aacute;s all&aacute; de los 90 grados&rdquo;, explica el fisioterapeuta Andr&eacute;s del Blanco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una parte importante de por qu&eacute; estos movimientos son lesivos es la falta de flexibilidad de otras partes del cuerpo, lo que obliga a la articulaci&oacute;n del hombro a ir m&aacute;s all&aacute; de su l&iacute;mite. &ldquo;La movilidad tor&aacute;cica es de las cosas m&aacute;s limitantes del hombro&rdquo;, afirma Andr&eacute;s del Blanco. &ldquo;La columna tor&aacute;cica tiene que moverse en los rangos finales de movimiento del hombro, como si estuvi&eacute;ramos cogiendo unos cacharros de la estanter&iacute;a de arriba. Para calentar el hombro tienes que ver todo el complejo y mover la columna&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Esta falta de preparaci&oacute;n f&iacute;sica tambi&eacute;n se da en las personas que, no solo se olvidan del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mejor-estirar-antes-despues-ejercicio_1_12260088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calentamiento y los estiramientos</a>, sino que se lanzan a hacer ejercicio sin preparaci&oacute;n. &ldquo;Debemos hacer deporte, pero debemos tener una preparaci&oacute;n tendinosa f&iacute;sica previa&rdquo;, comenta el doctor Elgeadi. &ldquo;Por ejemplo, tengo 40 o 45 a&ntilde;os y me han dicho que tengo que hacer deporte, me apunto a hacer tenis, pues yo recomendar&iacute;a una evaluaci&oacute;n previa con un m&eacute;dico para ver en qu&eacute; situaci&oacute;n est&aacute; el hombro. Como cuando vamos a conducir un coche que lleva un mont&oacute;n de a&ntilde;os sin arrancar, y tenemos que chequear la bater&iacute;a, los neum&aacute;ticos o el aceite&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el hombro dice basta</h2><p class="article-text">
        Cuando los m&uacute;sculos no est&aacute;n acostumbrados a ese estr&eacute;s, pintar un techo o un partido de p&aacute;del pueden suponer una lesi&oacute;n. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37955931/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con jugadores de p&aacute;del</a> identific&oacute; que el hombro es una de las zonas m&aacute;s lesionadas, a menudo por una t&eacute;cnica deficiente y falta de acondicionamiento. En concreto, los hombres en el estudio estaban dando la volea con una mayor rotaci&oacute;n externa del hombro y el <em>drive</em> con una inclinaci&oacute;n excesiva de la esc&aacute;pula.
    </p><p class="article-text">
        La lesi&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n es el s&iacute;ndrome de pinzamiento subacromial, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32119405/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsable de hasta el 65%</a> de todos los dolores de hombro. Es esa sensaci&oacute;n de dolor agudo al levantar el brazo, al vestirse o al intentar alcanzar algo en un estante alto. Se debe la compresi&oacute;n mec&aacute;nica de los tendones, especialmente el del supraespinoso, contra el acromion.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las típicas rotaciones externas con una banda elástica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés del Blanco</span>
                                        <span>—</span> fisioterapeuta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero esta compresi&oacute;n es solo el principio. La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK532270/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendinopat&iacute;a del manguito rotador</a> ocurre cuando se degenera el col&aacute;geno en los tendones por sobreuso o, si hay m&aacute;s estr&eacute;s, se puede llegar a la rotura del tend&oacute;n. Curiosamente, no todas las roturas duelen. Muchas son asintom&aacute;ticas y se descubren por casualidad.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que la inmensa mayor&iacute;a de las lesiones de hombro, incluso muchas roturas tendinosas, pueden resolverse sin cirug&iacute;a. &ldquo;A fecha de hoy no se me ocurre ninguna lesi&oacute;n, salvo las m&aacute;s graves, que no se pueda recuperar o reparar&rdquo;, afirma el doctor Elgeadi. &ldquo;Hay terapias biol&oacute;gicas, parches de sustituci&oacute;n, y otras cosas que pueden mejorar la condici&oacute;n de ese tend&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La fisioterapia centrada en fortalecer los m&uacute;sculos del hombro de forma exc&eacute;ntrica y reeducar los m&uacute;sculos escapulares <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38683828/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">da muy buenos resultados</a> para el tratamiento y la prevenci&oacute;n. Se trata de compensar cada gesto de 'empuje' con los de 'tir&oacute;n'. &ldquo;Hay que trabajar el hombro en los diferentes planos, no solo las t&iacute;picas rotaciones externas con una banda el&aacute;stica&rdquo;, recomienda del Blanco. &ldquo;Tambi&eacute;n ejercicios de movilidad tor&aacute;cica, como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/estiramientos-dinamicos-musculatura_1_10984706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el famoso gato-vaca</a> del yoga&rdquo;, a&ntilde;ade. Los estudios han comprobado que estos ejercicios permiten, adem&aacute;s, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34560586/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenir lesiones comunes de hombro</a> como las del manguito rotador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hombro es esa pieza que nos permite lanzar una pelota, colocar libros en una estanter&iacute;a o dar un abrazo. No se merece que nos acordemos de &eacute;l solo cuando duele.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/articulacion-compleja-cuidar-mantener-forma-hombros_1_12913406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 23:04:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La articulación más compleja: cómo cuidar y mantener en forma tus hombros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Lesiones,Fisioterapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/segundo-corazon-pantorrillas-mejora-circulacion-caminar_1_12914550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad6c34ab-eda6-4edb-8e12-6ff10eead51a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;segundo corazón&#039; está en tus pantorrillas: así mejora tu circulación al caminar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La insuficiencia venosa, que empieza con varices y puede terminar con graves ulceraciones, es una dolencia que se puede prevenir activando el 'segundo corazón'</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        Todos conocemos bien desde la escuela la importancia del coraz&oacute;n (y de que no se pare). Este m&uacute;sculo bombea sangre de forma incansable, todos los d&iacute;as, minutos y segundos de nuestra vida, para que nutra y oxigene hasta la &uacute;ltima c&eacute;lula del cuerpo. Pero a veces nos olvidamos de otra realidad que nos acompa&ntilde;a: la fuerza de la gravedad. Si todo tiende a caer hacia abajo, &iquest;c&oacute;mo es que la sangre no se nos acumula en los pies? Afortunadamente, el cuerpo tiene una soluci&oacute;n: un 'segundo coraz&oacute;n'.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El retorno venoso y el viaje cuesta arriba de la sangre</h2><p class="article-text">
        En realidad el segundo coraz&oacute;n no es un &oacute;rgano extra, sino una funci&oacute;n que ejercen los m&uacute;sculos de nuestras pantorrillas, sobre todo los gemelos y s&oacute;leos. Cuando la sangre arterial llega a los capilares de los dedos de los pies, ya ha cumplido su misi&oacute;n de entregar ox&iacute;geno y nutrientes a las c&eacute;lulas. Entonces llega el momento de que las venas env&iacute;en esa sangre de vuelta al coraz&oacute;n. Pero este viaje de m&aacute;s de un metro, debido a la fuerza de gravedad, es cuesta arriba.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, el sistema venoso de las piernas no est&aacute; compuesto de simples tubos. Hay dos elementos que hacen este trabajo de retorno m&aacute;s sencillo para el coraz&oacute;n. Por un lado, las venas tienen v&aacute;lvulas de un solo sentido a lo largo de su recorrido, que solo se abren en direcci&oacute;n al coraz&oacute;n. Es decir, permiten que la sangre suba, pero impiden que retroceda.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, est&aacute; la bomba muscular, el 'segundo coraz&oacute;n'. Las venas profundas de las piernas se encuentran incrustadas entre los m&uacute;sculos de la pantorrilla. &ldquo;Tenemos un m&uacute;sculo muy potente en la pierna en la parte posterior, que es el gemelo&rdquo;, explica la doctora Samar&nbsp;Elgeadi, especializada en hipertensi&oacute;n y responsable de medicina interna en Cl&iacute;nica Elgeadi. &ldquo;Cuanto m&aacute;s caminamos, m&aacute;s fortalecemos ese m&uacute;sculo, y esa presi&oacute;n que hace el m&uacute;sculo cuando se contrae ayuda a empujar la sangre que se pueda quedar estancada o ralentizada en las piernas, sobre todo cuando estamos de pie o nos sentamos con las piernas cruzadas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Combinado con las v&aacute;lvulas, este mecanismo de bombeo mec&aacute;nico es muy eficiente para vencer a la gravedad. Al menos, hasta que falla.
    </p><h2 class="article-text">El sedentarismo y el riesgo para la circulaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Cuando no nos movemos, el sistema de bombeo de las piernas se paraliza. Las v&aacute;lvulas tienen que soportar la presi&oacute;n de una columna continua de sangre (presi&oacute;n hidrost&aacute;tica), que, a la larga, termina debilitando las paredes venosas y haciendo que las v&aacute;lvulas se 'aflojen' y fallen. Es el inicio de un c&iacute;rculo vicioso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más caminamos, más fortalecemos ese músculo [el gemelo], y esa presión que hace el músculo cuando se contrae ayuda a empujar la sangre que se pueda quedar estancada o ralentizada en las piernas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Samar Elgeadi</span>
                                        <span>—</span> medicina interna
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un retorno venoso deficiente es un problema m&eacute;dico que empeora progresivamente y dificulta caminar, precisamente la actividad que podr&iacute;a prevenirlo. La primera se&ntilde;al de alarma suelen ser las llamadas ara&ntilde;as vasculares, finas l&iacute;neas rojas o moradas. Si el problema avanza, aparecen las venas varicosas: venas dilatadas y abultadas que suelen causar pesadez, dolor, picor y calambres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente suele empezar con varices, con pesadez de piernas, con edema, con dolor&rdquo;, explica el investigador del Servicio de Salud de Madrid Borja Herraiz Ahijado. &ldquo;El estadio final es la &uacute;lcera venosa cr&oacute;nica. Son heridas que pueden tardar a&ntilde;os en curarse. Estas &uacute;lceras suelen ser muy dolorosas. Tambi&eacute;n est&aacute; la lipodermatoesclerosis, que es un cambio de pigmentaci&oacute;n en la piel que se vuelve oscura. Son heridas que exudan, y todo eso afecta a la calidad de vida de los pacientes&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Herraiz es el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41372918/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autor principal de un estudio</a> controlado en pacientes hospitalarios, que son quienes sufren estas ulceraciones con mayor frecuencia. El tratamiento de las dolencias venosas suele empezar con medias de compresi&oacute;n, que ayuden con el retorno. &ldquo;Sobre todo para pacientes que est&aacute;n mucho tiempo sentados o mucho tiempo de pie est&aacute;ticos, que es mortal para para este tipo de patolog&iacute;a&rdquo;, explica el investigador.
    </p><p class="article-text">
        Pero para los pacientes hospitalarios el equipo de Herraiz prepar&oacute; una intervenci&oacute;n diferente: caminar. Los pacientes ten&iacute;an que seguir un programa de ejercicio y caminar a diario, algo que denominaron &ldquo;piernas activas&rdquo;. A los tres meses, tres cuartas partes de los pacientes que caminaban se hab&iacute;an curado por completo, por delante de quienes no caminaron.
    </p><h2 class="article-text">Caminar para activar el 'segundo coraz&oacute;n'</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para la gente que est&aacute; empezando a tener descontrol de la tensi&oacute;n arterial, el pasear de forma habitual puede hacer bajar la tensi&oacute;n entre cinco y diez mil&iacute;metros de mercurio, que no es una tonter&iacute;a, porque muchas veces hay que dar medicaci&oacute;n para llegar a estos ajustes de tensi&oacute;n&rdquo;, explica la doctora Elgeadi.
    </p><p class="article-text">
        La receta es sencilla, y los ensayos corroboran su eficacia. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33423620/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio aleatorio y controlado de 2021</a> encontr&oacute; que un programa de ejercicio aer&oacute;bico, de fuerza y estiramientos mejoraba los resultados en los pacientes insuficiencia venosa cr&oacute;nica, comparado con usar solo terapia de compresi&oacute;n. Al <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41432925/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisar los distintos tipos de ejercicio</a> y su frecuencia se vio que caminar o caminar en una cinta dos o tres veces por semana entre 20 y 40 minutos era una dosis eficaz para producir efectos beneficiosos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para la gente que está empezando a tener descontrol de la tensión arterial, el pasear de forma habitual puede hacer bajar la tensión entre cinco y diez milímetros de mercurio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Samar Elgeadi</span>
                                        <span>—</span> médica internista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque el sedentarismo es el gran problema, otras dolencias cardiovasculares est&aacute;n muy relacionadas con la insuficiencia venosa. &ldquo;Sobre todo la obesidad y la hipertensi&oacute;n&rdquo;, aclara Herraiz. &ldquo;Si ya hay una hipertensi&oacute;n de base, hay mayor dificultad para que la sangre suba. La gente con obesidad tiene un mayor di&aacute;metro abdominal y eso produce una presi&oacute;n que evita el retorno de la sangre, como tambi&eacute;n ocurre en los embarazos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, un mal retorno venoso puede traer otros problemas. La trombosis venosa profunda es la formaci&oacute;n de un co&aacute;gulo de sangre en una vena profunda, generalmente en la pierna, asociado al <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/efectos-viajar-avion-cuerpo_1_10380560.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de la clase turista</a>. Un co&aacute;gulo que se desprenda puede viajar hasta los pulmones y causar una embolia pulmonar, una emergencia m&eacute;dica potencialmente mortal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se recomienda que por lo menos por cada hora de estar sentado, hay que levantarse y dar una peque&ntilde;a caminata antes de volverse a sentar&rdquo;, aconseja Herraiz. &ldquo;Estar m&aacute;s de dos horas sentado es malo para las piernas&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por cada hora de estar sentado, hay que levantarse y dar una pequeña caminata antes de volverse a sentar. Estar más de dos horas sentado es malo para las piernas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Borja Herraiz Ahijado</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No sirve el paseo para ver escaparates&rdquo;, advierte la doctora Elgeadi. &ldquo;Tiene que ser un paseo a paso ligero y continuo, que t&uacute; lo notes, e incluso que sudes un poco. A las personas que tienen varices y que no quieren o no tienen a&uacute;n que operarse, les recomendamos caminar. Incluso las personas j&oacute;venes que est&aacute;n en cifras l&iacute;mite de az&uacute;car, colesterol o hipertensi&oacute;n, caminar bien entre media hora y una hora diaria podr&iacute;a mejorar esas cifras y ahorrarles las pastillas, que al final tienen efectos secundarios&rdquo;, aclara la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Caminar es, pues, la medicina preventiva m&aacute;s accesible y barata para activar el 'segundo coraz&oacute;n' y evitar los problemas venosos. Adem&aacute;s de evitar pasar demasiado tiempo sentados, podemos incluir caminatas, por ejemplo, para volver a casa, o peque&ntilde;os trucos para activar los gemelos, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ponerte-puntillas-proteger-resto-cuerpo_1_9102652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poni&eacute;ndonos de puntillas</a> en casa o mientras esperamos de pie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro sistema venoso es casi perfecto, pero no est&aacute; hecho para esta vida tan sedentaria&rdquo;, sentencia Herraiz. &ldquo;Queremos que nos traigan la compra a casa, tener el coche en la puerta. Yo creo que dentro de diez a&ntilde;os esto va a ser mucho peor, porque la gente cada vez se mueve menos&rdquo;, lamenta el investigador.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/segundo-corazon-pantorrillas-mejora-circulacion-caminar_1_12914550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 20:29:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Problemas cardiovasculares,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las "olimpiadas centenarias" o cómo entrenar ahora para envejecer mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/olimpiadas-centenarias-entrenar-ahora-envejecer-mejor_1_12919937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70f4fbb2-d2ef-4848-979d-1bcf76531ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las &quot;olimpiadas centenarias&quot; ¿pueden ayudarnos a vivir más años?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empezar a prepararse físicamente para la vejez décadas antes puede alargar la vida, pero sobre todo la salud y la independencia en nuestros últimos años 
</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os crees que vas a vivir? Espa&ntilde;a tiene una de las esperanzas de vida m&aacute;s altas del mundo, 81,1 a&ntilde;os para los hombres y 86,3 para las mujeres, <a href="https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&amp;c=INESeccion_C&amp;cid=1259926380048&amp;p=1254735110672&amp;pagename=ProductosYServicios/PYSLayout&amp;param1=PYSDetalle&amp;param3=1259924822888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos del INE</a>, y se espera que aumente a&uacute;n m&aacute;s. Pero la preocupaci&oacute;n para muchas personas no es tanto el n&uacute;mero de a&ntilde;os que pueden llegar a vivir, sino la calidad de vida que tendr&aacute;n cuando lleguen a la vejez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo deseable ser&iacute;a vivir toda nuestra vida con salud f&iacute;sica y mental, de forma independiente y morir, a ser posible, de repente y sin dolor. Pero las estad&iacute;sticas dicen que por desgracia esto no es as&iacute;. La esperanza de vida con buena salud a los 65 a&ntilde;os es de unos 10 a&ntilde;os m&aacute;s, y a partir de esa edad la salud cae en picado, seg&uacute;n los <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/espana-combina-longevidad-record-con-desafios-en-atencion-la-dependencia-y-las-enfermedades-cronicas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del CSIC</a>. M&aacute;s de la mitad de los mayores de 85 a&ntilde;os padece enfermedades cr&oacute;nicas, mientras que un 11% de los mayores de 65 a&ntilde;os est&aacute; en situaci&oacute;n de <a href="https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/lista-espera-dependencia-baja-94-numero-personas-atendidas-alcanza-cifras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia</a> con limitaciones graves en su capacidad para realizar actividades cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que llegamos a la enfermedad tarde&rdquo;, dice la geriatra Macarena D&iacute;az de Bustamante Ussia a elDiario.es. &ldquo;Vivimos con mucho estr&eacute;s, sin pensar lo que hacemos y con el piloto autom&aacute;tico. No nos da tiempo ni a pararnos a cocinar ni a hacer deporte. Entonces, de repente tenemos sobrepeso, hipertensi&oacute;n y m&aacute;s riesgo de infartos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Pero igual que ahorramos para la jubilaci&oacute;n, podemos prepararnos con antelaci&oacute;n para la vejez. &ldquo;Si hacemos una inversi&oacute;n de j&oacute;venes, luego de mayores vamos a tener un envejecimiento m&aacute;s saludable&rdquo;, afirma la doctora D&iacute;az de Bustamante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se ha venido comprobando consistentemente que el ejercicio y la dieta contribuyen a un envejecimiento saludable, pero estos son comportamientos individuales que necesitan de un contexto favorable para producirse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Rodríguez Blazquez</span>
                                        <span>—</span> investigadora del área de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No siempre es tan f&aacute;cil. &ldquo;Se ha venido comprobando consistentemente que el ejercicio y la dieta contribuyen a un envejecimiento saludable, pero estos son comportamientos individuales que necesitan de un contexto favorable para producirse&rdquo;, explica la doctora Carmen Rodr&iacute;guez Blazquez, investigadora del &aacute;rea de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED) y autora de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35925982/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio estudio</a> sobre el envejecimiento activo en Espa&ntilde;a. &ldquo;Es necesario considerar la influencia de los determinantes sociales de la salud, como el nivel educativo y econ&oacute;mico, la situaci&oacute;n laboral, los roles de g&eacute;nero, el apoyo y la participaci&oacute;n social y los determinantes estructurales como los servicios sociosanitarios&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El origen de las olimpiadas centenarias</h2><p class="article-text">
        Si nos dijeran que vamos a vivir hasta los 100 a&ntilde;os, &iquest;qu&eacute; nos gustar&iacute;a poder hacer? Sin duda, seremos ancianos, pero querremos ser capaces de caminar, viajar, jugar con los bisnietos, cultivar un huerto o simplemente levantarnos de la silla sin ayuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El doctor Peter Attia, un m&eacute;dico estadounidense especializado en antienvejecimiento y autor del libro <em>Sin l&iacute;mites: la ciencia y el arte de la longevidad</em> lleg&oacute; a este concepto durante un funeral. Mientras desped&iacute;a a la madre de un amigo, Attia reflexion&oacute; sobre los &uacute;ltimos a&ntilde;os de esa persona, marcados por la incapacidad para hacer lo que m&aacute;s disfrutaba, como jugar al golf o trabajar en el jard&iacute;n, debido al declive f&iacute;sico. Su salud y su independencia hab&iacute;an acabado mucho antes que su vida.
    </p><p class="article-text">
        Attia hizo el c&aacute;lculo. Con las cifras en la mano, sabiendo cu&aacute;nta capacidad perdemos cada d&eacute;cada debido al envejecimiento, dio marcha atr&aacute;s y lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n: para poder hacer esas cosas en la vejez, aunque no lleguemos a los 100 a&ntilde;os, es necesario estar en forma muchos a&ntilde;os antes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de vivir más años a cualquier precio, sino de vivir los años que tengamos con plenitud</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No se trata de vivir m&aacute;s a&ntilde;os a cualquier precio, sino de vivir los a&ntilde;os que tengamos con plenitud. Era un entrenamiento personal para el evento m&aacute;s importante de nuestra vida: llegar a ser ancianos aut&oacute;nomos, activos y felices. Con esto compil&oacute; una lista personal de las 18 pruebas de la &ldquo;olimpiada centenaria&rdquo; o el &ldquo;decathlon centenario&rdquo;: cosas tan simples como cargar las bolsas de la compra o poder levantarse del suelo sin ayuda.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La duraci&oacute;n de la vida y de la salud&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las ideas del doctor Attia hay <a href="https://newsnetwork.mayoclinic.org/discussion/mayo-clinic-q-and-a-lifespan-vs-healthspan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una distinci&oacute;n fundamental</a>. Se habla de <em>&ldquo;lifespan&rdquo;</em> (duraci&oacute;n de la vida) a la edad cronol&oacute;gica que alcanzamos al morir, y se enfrenta a <em>&ldquo;healthspan&rdquo;,</em> la duraci&oacute;n de la salud, que es el per&iacute;odo de nuestra vida que vivimos libres de enfermedades graves o discapacidad. Podemos vivir hasta los 90 a&ntilde;os, pero si estamos postrados o en una silla de ruedas sufriendo dolor intenso desde los 80, nuestra salud habr&aacute; terminado mucho antes de morir.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que pudiera parecer, el envejecimiento en s&iacute; mismo no es el principal factor de riesgo para esa duraci&oacute;n de la salud. Hacerse mayor es un proceso biol&oacute;gico que afecta a todo el mundo, pero la velocidad a la que se produce depende sobre todo del estilo de vida. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37354644/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con datos de cientos de miles</a> de personas enumer&oacute; estos riesgos y encontr&oacute; que fumar, una dieta poco saludable, el sobrepeso y la obesidad, la falta de actividad f&iacute;sica y el alcohol eran los responsables de la 'muerte' prematura de la salud.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las enfermedades cr&oacute;nicas como las cardiovasculares, el c&aacute;ncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes, se han convertido en las principales causas de mortalidad a nivel mundial, representando <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34556664/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 71% de todas las muertes anuales</a>, seg&uacute;n una reciente revisi&oacute;n. Los autores indican que la medicina actual se centra en prolongar la vida, pero no cura las enfermedades subyacentes y, por lo general, se usa para controlar los s&iacute;ntomas o ralentizar la progresi&oacute;n de la enfermedad, en lugar de restaurar completamente la capacidad funcional. Esto conduce a per&iacute;odos prolongados de fragilidad, discapacidad y dependencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los últimos diez años de vida suelen ser el escenario de una aceleración en la pérdida de capacidades, especialmente las físicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os de vida suelen ser el escenario de una aceleraci&oacute;n en la p&eacute;rdida de capacidades, especialmente las f&iacute;sicas. La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4066461/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sarcopenia</a>, la p&eacute;rdida progresiva de masa y fuerza muscular, puede llevar a perder hasta el 50% de la masa muscular a los 80. Esta debilidad produce un empeoramiento del metabolismo, haciendo a las personas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36983804/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s vulnerables a la diabetes</a>, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para las mujeres, la menopausia es un punto de inflexi&oacute;n importante, hace que nos pongamos las pilas, pero no hay que esperar a la menopausia&rdquo;, afirma la doctora D&iacute;az de Bustamante. &ldquo;La masa muscular es un escudo, es lo que digo a los pacientes para que entiendan que les protege de todo, de las enfermedades, de las ca&iacute;das, si tienen un tumor. Si tienen menos m&uacute;sculo, se asocia con peor pron&oacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade,
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la debilidad muscular conduce al <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3964027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de fragilidad</a>, con lentitud al caminar, poca actividad, agotamiento y p&eacute;rdida de peso no intencionada. Las personas fr&aacute;giles tienen un riesgo mucho mayor de ca&iacute;das, lo que lleva a la hospitalizaci&oacute;n, m&aacute;s p&eacute;rdida de masa muscular, y m&aacute;s discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Mentalmente, tambi&eacute;n hay un declive, con un aumento de las enfermedades degenerativas como el Alzheimer y otros tipos de demencia. Lo que se ha podido comprobar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es que la p&eacute;rdida de m&uacute;sculo y capacidad f&iacute;sica est&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37004309/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relacionada con las enfermedades neurodegenerativas</a> y, al mismo tiempo, mantener la fuerza y la forma f&iacute;sica <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11428675/#sec7-biology-13-00719" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protege contra estas enfermedades</a>. Tambi&eacute;n ocurre al rev&eacute;s: proteger las capacidades cognitivas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12541553/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predice una vida m&aacute;s larga</a> con salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las personas mayores recomendamos ejercicio multicomponente para que tengan fuerza, resistencia, equilibrio, potencia. Todo eso puede protegernos del deterioro cognitivo&rdquo;, comenta D&iacute;az de Bustamante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La masa muscular es un escudo, es lo que digo a los pacientes para que entiendan que les protege de todo, de las enfermedades, de las caídas, si tienen un tumor. Si tienen menos músculo, se asocia con peor pronóstico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Macarena Díaz de Bustamante Ussia </span>
                                        <span>—</span> geriatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La reserva funcional y c&oacute;mo construirla</h2><p class="article-text">
        Para poder llegar a los 80 o 90 a&ntilde;os con salud e independencia hay que empezar antes, mucho antes. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24787359/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en el British Medical Journal</a> <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fuerza-agarre-importante-mejorarla_1_12520171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">midi&oacute; la fuerza de agarre</a> como indicador de la fuerza f&iacute;sica, la velocidad para levantarse de una silla y el tiempo de equilibrio en pie en personas de 53 a&ntilde;os, y las sigui&oacute; durante a&ntilde;os. Quienes tuvieron peores puntuaciones ten&iacute;an un riesgo de mortalidad 3,68 veces mayor en los siguientes 13 a&ntilde;os, en comparaci&oacute;n con los que ten&iacute;an mejores resultados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La condici&oacute;n f&iacute;sica que tengamos en la vejez va a depender de nuestra vida anterior, ya que los factores de riesgo que provocan enfermedades cr&oacute;nicas y discapacidad se van acumulando&rdquo;, explica la doctora Rodr&iacute;guez. &ldquo;Por ejemplo, con una dieta no saludable e inactividad f&iacute;sica durante la infancia o adolescencia, es m&aacute;s probable desarrollar sobrepeso u obesidad e hipertensi&oacute;n durante la edad adulta y la vejez&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mediana edad es la &eacute;poca clave para construir lo que Attia denomina &ldquo;reserva funcional&rdquo;. Es decir, aumentar nuestras capacidades f&iacute;sicas para que, cuando decaigan con la edad, todav&iacute;a sean suficientes. Si con 50 a&ntilde;os no somos capaces de subir un tramo de escaleras sin ahogarnos, &iquest;qu&eacute; esperamos que ocurra a los 80? La idea es estar en la mejor forma posible y que el declive progresivo con los a&ntilde;os empiece desde un punto m&aacute;s alto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; capacidades f&iacute;sicas? El doctor Attia las resume en <a href="https://peterattiamd.com/training-for-the-centenarian-decathlon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres pilares</a>: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-zona-2-influye-envejecimiento-saludable_1_11693999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cardio de zona 2</a>, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VO2 Max</a> (capacidad aer&oacute;bica), <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-mejorar-equilibrio-estabilidad_1_11297928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estabilidad</a> y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza</a>. No es un programa espec&iacute;fico, sino unas metas personales que cada persona debe establecer: cargar a un nieto, caminar dos kil&oacute;metros, levantarse sin ayuda, llevar las maletas en un viaje o subir escaleras.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese punto se hace &ldquo;ingenier&iacute;a inversa&rdquo;, y el doctor Attia pone algunos ejemplos, que siempre deben particularizarse para cada caso. Para poder levantarse del suelo a los 80, hay que poder hacer sentadillas con peso a los 50. Para poder cargar con una maleta a los 80, hay que poder aguantar colgados de una barra a los 50 durante 30 segundos. Para poder caminar a los 80, hay que poder correr en zona 2 a los 50. Para no caerse a los 80, hay que poder mantenerse sobre una pierna 30 segundos con los ojos cerrados a los 50.  Aun as&iacute;, nunca es tarde para empezar. &ldquo;Las generaci&oacute;n de los mayores, en su mayor&iacute;a, no ha hecho ejercicio en su vida&rdquo;, dice la doctora D&iacute;az de Bustamante. &ldquo;Te hablo de personas de 80 o 90 a&ntilde;os, no ten&iacute;an la cultura del deporte que tenemos ahora. Cuesta convencerles de que tienen que usar unas pesas, pero hay que explicarles que eso puede permitirles que, por ejemplo, se puedan poner en pie para pasar de la cama al sill&oacute;n. Eso lo cambia todo. El cuidador de un paciente que es capaz de ponerse de pie tiene lo tiene mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio y la fuerza son los pilares del proceso, pero tambi&eacute;n hay otros factores importantes. &ldquo;Dieta sana, ejercicio, abandonar los h&aacute;bitos no saludables (alcohol, tabaco), tener <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ciencia-soledad-evitarla-aumentar-longevidad-salud_1_12789641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones sociales satisfactorias</a> y en general tener una vida activa y participativa&rdquo;, enumera la doctora Rodr&iacute;guez.&nbsp;&ldquo;Pero para esto es importante contar con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que protejan la salud y el bienestar de la ciudadan&iacute;a, promoviendo la educaci&oacute;n, la participaci&oacute;n, la sanidad, la cultura y el deporte&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        No hay medallas ni trofeos, el premio ser&aacute; poder levantar en brazos a nuestros nietos. Cambiar la percepci&oacute;n del ejercicio de una obligaci&oacute;n desagradable a una inversi&oacute;n en felicidad puede hacer que la duraci&oacute;n de la vida y la salud se empiecen a igualar un poco m&aacute;s. Con una <a href="https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=3199&amp;L=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edad media de la poblaci&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a de 45 a&ntilde;os, el mejor momento para empezar a entrenar para las olimpiadas centenarias fue hace diez a&ntilde;os. El segundo mejor momento es hoy.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/olimpiadas-centenarias-entrenar-ahora-envejecer-mejor_1_12919937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las "olimpiadas centenarias" o cómo entrenar ahora para envejecer mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/yoga-efectivo-ciencia-detras-posturas_1_12911161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00c6c27b-1d87-456f-830a-c409dc9de0cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El yoga no es un ejercicio suave para personas perezosas, sino una herramienta que ha demostrado su capacidad para mejorar la salud física y mental 
</p><p class="subtitle">La ciencia de la soledad: cómo evitarla puede aumentar la longevidad y la salud</p></div><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a estamos acostumbrados a ver a personas vestidas con ropa el&aacute;stica y ajustada y una esterilla enrollada en la mano, camino a la clase de yoga. Pero para que hayamos normalizado el yoga como una parte m&aacute;s del paisaje cotidiano han tenido que pasar muchas cosas. El yoga es una disciplina milenaria que solo se ha puesto de moda hace unas d&eacute;cadas, y hay buenos motivos: fortalece los m&uacute;sculos, mejora el sistema nervioso, la respuesta al estr&eacute;s e incluso nuestra relaci&oacute;n con el dolor.
    </p><p class="article-text">
        El yoga aparece en los primeros registros hace 3.000 a&ntilde;os en la India como una pr&aacute;ctica espiritual basada en unir cuerpo, mente y esp&iacute;ritu (yoga significa, literalmente, uni&oacute;n). Durante siglos form&oacute; parte de la pr&aacute;ctica del hinduismo, el jainismo y el budismo. El yoga basado m&aacute;s en posturas que en meditaci&oacute;n, lo que se llama Hatha yoga, emerge en el siglo XI derivado del Tantra.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, las formas modernas del yoga se practican en todo el mundo en contextos que tienen m&aacute;s que ver con el bienestar que con la religi&oacute;n. Las primeras escuelas de yoga en Espa&ntilde;a abrieron en los a&ntilde;os 70, y no han hecho m&aacute;s que crecer. <a href="https://www.alliedmarketresearch.com/europe-pilates-and-yoga-studios-market-A10850" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudios de mercado</a> de pilates y yoga a nivel europeo prev&eacute;n un crecimiento anual para el sector del 13% entre 2021 y 2030.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es solo una moda pasajera ni postureo de Instagram. Multitud de estudios han podido comprobar que el yoga tiene efectos profundos en nuestra fisiolog&iacute;a y nuestra mente. &ldquo;Hay concepciones que tenemos que cambiar, esa dualidad entre mente y cuerpo, esto es mental y esto es fisiol&oacute;gico&rdquo;, dice el investigador de la Universidad de Sevilla Hermann Fricke-Comellas. &ldquo;Todo est&aacute; entremezclado y una cosa afecta a la otra. No hay una dualidad, sino que hay un solo sistema&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre en el organismo cuando haces yoga</h2><p class="article-text">
        Una sesi&oacute;n de yoga moderno incluye una secuencia de posturas corporales (asanas), ejercicios de respiraci&oacute;n (pranayama) y normalmente meditaci&oacute;n. &ldquo;Los efectos de la respiraci&oacute;n los notas en la reducci&oacute;n del estr&eacute;s. Por muy sencillos que sean los ejercicios, la pr&aacute;ctica del pranayama te calma, te baja las pulsaciones, ayuda a reducir el ruido mental&rdquo;, explica el instructor de yoga Manuel Roca de AS Personal Trainers. &ldquo;La parte de Hatha yoga, los ejercicios f&iacute;sicos, es imprescindible que se haga con atenci&oacute;n. No puedes estar pensando en mandar un <em>email.</em> La pr&aacute;ctica correcta es poner tu atenci&oacute;n en el cuerpo y la respiraci&oacute;n. Es una meditaci&oacute;n en movimiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los efectos de la respiración los notas en la reducción del estrés. Por muy sencillos que sean los ejercicios, la práctica del pranayama te calma, te baja las pulsaciones, ayuda a reducir el ruido mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Roca</span>
                                        <span>—</span> instructor de yoga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El yoga combina dos sistemas del organismo. Al principio, al moverse a trav&eacute;s de las diferentes posturas se pone en marcha el sistema nervioso simp&aacute;tico, el responsable de la activaci&oacute;n, el esfuerzo y la respuesta de &ldquo;lucha o huida&rdquo;. Aumenta ligeramente la frecuencia card&iacute;aca y el flujo de sangre hacia los m&uacute;sculos. Pero al mismo tiempo, la concentraci&oacute;n necesaria para realizar las posturas y la atenci&oacute;n a la respiraci&oacute;n est&aacute;n activando el sistema nervioso parasimp&aacute;tico, el que produce un estado de calma. Al final de la sesi&oacute;n hay una fase de relajaci&oacute;n (savasana) en la que el sistema parasimp&aacute;tico y la calma dominan.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata solo de relajarse. Lo que consigue la pr&aacute;ctica del yoga es una mayor capacidad de pasar de la activaci&oacute;n a la calma, del estr&eacute;s al descanso. Este mecanismo falla en dolencias relacionadas con la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, como por ejemplo el S&iacute;ndrome de Fatiga Cr&oacute;nica o el COVID persistente. Fricke es el autor principal de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39451436/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio metaan&aacute;lisis</a> sobre estas enfermedades y el efecto positivo que tiene el yoga y otras pr&aacute;cticas similares como el taich&iacute; o el qigong para aliviar sus s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        En estas dolencias las personas sienten un gran deterioro f&iacute;sico y cognitivo, y los datos indican que la inflamaci&oacute;n est&aacute; detr&aacute;s. &ldquo;Se trata de un sistema inmune alterado, y se est&aacute; viendo que probablemente tambi&eacute;n haya cierto grado de autoinmunidad, es decir, que el sistema inmune acaba atacando estructuras propias del cuerpo&rdquo;, explica Fricke. &ldquo;Muchos de los s&iacute;ntomas que aparecen est&aacute;n relacionadas con el sistema nervioso, tanto problemas cognitivos como el sistema nervioso aut&oacute;nomo&rdquo;. Los resultados de su an&aacute;lisis indican que el yoga puede reducir la fatiga y mejorar la ansiedad, la depresi&oacute;n y la calidad del sue&ntilde;o en pacientes con s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        El sistema nervioso aut&oacute;nomo es el interruptor que nos hace pasar del estr&eacute;s a la calma, y para muchas personas est&aacute; permanentemente en la posici&oacute;n de estr&eacute;s, algo que dispara la inflamaci&oacute;n. Aqu&iacute; es donde el yoga act&uacute;a. En un experimento se <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34280261/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">midi&oacute; la sensibilidad barrorefleja</a>, es decir, la capacidad del sistema cardiovascular para regular la presi&oacute;n arterial modificando los latidos del coraz&oacute;n, algo que tambi&eacute;n mide la variabilidad card&iacute;aca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los participantes que practicaban yoga se adaptaban mucho mejor al pasar de presi&oacute;n arterial alta a presi&oacute;n baja. Esto se relaciona con la actividad del nervio vago, el principal nervio del sistema parasimp&aacute;tico, o en otras palabras, el 'pedal de freno' del organismo. Si el nervio vago est&aacute; en forma, es m&aacute;s f&aacute;cil bajar las pulsaciones y la presi&oacute;n arterial. En diferentes estudios el yoga y las t&eacute;cnicas de respiraci&oacute;n asociadas han demostrado ser capaces de reforzar este sistema, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37355975/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorando el tono vagal</a> y la variabilidad card&iacute;aca.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El estr&eacute;s, la inflamaci&oacute;n y la mente</h2><p class="article-text">
        El sistema nervioso est&aacute; tambi&eacute;n conectado con las hormonas, especialmente en el caso del cortisol, la hormona del estr&eacute;s. En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40655771/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> reciente se pudo comprobar que 24 semanas de pr&aacute;ctica de yoga hac&iacute;an descender los niveles medios de cortisol en un 12%, y las medidas de estr&eacute;s a la mitad. Al mismo tiempo se han medido aumentos en hormonas como la oxitocina (relacionada con el bienestar y la conexi&oacute;n social) y el GABA, el neurotransmisor con efectos calmantes, ambos relacionados con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30732846/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos psiqui&aacute;tricos</a> cuando los niveles son bajos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Fricke el ejercicio consciente como el yoga abarca todos estos sistemas: &ldquo;El estr&eacute;s tiene un efecto muy fuerte sobre el sistema inmune, y el yoga va a ayudar a que sistema inmune no est&eacute; continuamente sobreexcitado y funcione mejor. Por una parte por los efectos que se han comprobado en otros estudios sobre meditaci&oacute;n, y por otra parte el ejercicio, que tambi&eacute;n se ha visto que es uno de los inmunomoduladores fundamentales&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estrés tiene un efecto muy fuerte sobre el sistema inmune, y el yoga va a ayudar a que sistema inmune no esté continuamente sobreexcitado y funcione mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hermann Fricke-Comellas</span>
                                        <span>—</span> investigador en la Universidad de Sevilla
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El yoga tambi&eacute;n es eficaz para el dolor cr&oacute;nico, especialmente para los problemas de espalda. Un ensayo cl&iacute;nico publicado en Annals of Internal Medicine concluy&oacute; que 12 semanas de yoga eran <a href="https://www.acpjournals.org/doi/10.7326/0003-4819-155-9-201111010-00003" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s efectivas que la fisioterapia</a> para reducir el dolor y mejorar la funci&oacute;n en personas con dolor lumbar cr&oacute;nico. Los investigadores atribuyeron estos beneficios no solo al fortalecimiento muscular, sino a la reducci&oacute;n del miedo al movimiento que suelen experimentar estos pacientes.
    </p><p class="article-text">
        En las personas mayores, la mejora en la fuerza muscular y el equilibrio a trav&eacute;s del yoga reducen el riesgo de ca&iacute;das, una de las principales causas de discapacidad en la edad avanzada, adem&aacute;s de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30953508/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar su calidad de vida en general</a>. El yoga es a su vez una actividad de bajo impacto, lo que lo hace sostenible a lo largo de toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos del yoga en la salud mental no son menos importantes. Un estudio controlado publicado en JAMA Psychiatry demostr&oacute; que un programa de yoga Kundalini de 12 semanas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32805013/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduc&iacute;a significativamente los s&iacute;ntomas de ansiedad</a>, tanto como la terapia cognitivo-conductual tradicional. Los participantes no solo redujeron su ansiedad, sino que tambi&eacute;n mostraron mayor tolerancia a la incertidumbre y mejor regulaci&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o, ese componente esencial de la salud, tambi&eacute;n mejora con el yoga. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12071090/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios</a> sobre los efectos del yoga en el sue&ntilde;o encontr&oacute; que quienes practicaban yoga se dorm&iacute;an m&aacute;s r&aacute;pido, dorm&iacute;an m&aacute;s horas y ten&iacute;an mejor calidad del sue&ntilde;o subjetiva, y que cuanto m&aacute;s tiempo llevaban practic&aacute;ndolo, mayores eran los efectos beneficiosos.
    </p><p class="article-text">
        Manuel Roca advierte de que, pese a sus beneficios, el yoga &ldquo;no es un sustituto del ejercicio, es un complemento. Por ejemplo, no puede competir con los ejercicios de fuerza para ganar masa muscular. Tampoco es un ejercicio aer&oacute;bico. Algunos estilos como Ashtanga te suben las pulsaciones, pero no como correr o ir en bicicleta. Donde gana el yoga es en la flexibilidad, aparte de los beneficios sobre el sistema nervioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos tipos de yoga, y muchas oportunidades de encontrar el nuestro. &ldquo;Existe un yoga para cada persona&rdquo;, dice Roca. &ldquo;Yo he tenido alumnos con Parkinson, personas de muy avanzada edad, con escasa movilidad, y la pr&aacute;ctica se adapta a ellos&rdquo;. Pero como cualquier actividad f&iacute;sica, el yoga no est&aacute; exento de riesgos cuando se practica sin atenci&oacute;n adecuada. &ldquo;Puedes empezar con un libro o un v&iacute;deo, pero llega un momento en que te das cuenta de que necesitas un instructor, sobre todo para evitar lesiones&rdquo;, recomienda Roca.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/yoga-efectivo-ciencia-detras-posturas_1_12911161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 21:07:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Yoga,Salud mental,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mito de los superalimentos: por qué en la dieta no hay ingredientes mágicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mito-superalimentos-dieta-no-hay-ingredientes-magicos_1_12895805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce950bce-9f64-48c9-a410-469940a03131_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mito de los superalimentos: por qué en la dieta no hay ingredientes mágicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los superalimentos no siempre son tan "súper" como crees, son más caros, menos sostenibles y otros productos de todos los días pueden darte los mismos beneficios
</p><p class="subtitle">Cómo combinar alimentos con proteínas vegetales, según un nutricionista: “Puedes obtener todo lo necesario en una dieta vegana” </p></div><p class="article-text">
        Si decimos quinoa, bayas de goji, ar&aacute;ndanos o aguacates, en nuestra cabeza seguramente aparecen seguidos de expresiones como &ldquo;saludable&rdquo;, &ldquo;nutritivo&rdquo;, o &ldquo;te da energ&iacute;a&rdquo;. Son alimentos casi m&aacute;gicos, que se presentan en redes sociales y p&aacute;ginas de Internet como superalimentos (<em>superfoods</em>, en ingl&eacute;s), algo as&iacute; como los superh&eacute;roes de la cesta de la compra. Parece que no hay una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ingredientes-convertir-smoothie-comida-completa-nutricionista-resultar-practico-xp_1_12851250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">receta de </a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ingredientes-convertir-smoothie-comida-completa-nutricionista-resultar-practico-xp_1_12851250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>smoothie</em></a><em> </em>en Instagram o TikTok que no contenga al menos alguno de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;de verdad existen ingredientes con poderes extraordinarios para mejorar la salud, o se trata simplemente de una astuta campa&ntilde;a de marketing alimentario y mitolog&iacute;a digital para intentar presentar atajos y excusas que hagan m&aacute;s sencillo comer sano?
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; alimentos son &ldquo;s&uacute;per&rdquo; y por qu&eacute;</h2><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <em>superfood</em> &mdash;superalimento, en ingl&eacute;s&mdash; se introdujo en los a&ntilde;os 90 para designar una categor&iacute;a especial de alimentos con supuestas propiedades nutricionales superiores a los dem&aacute;s, pero no hay una definici&oacute;n cient&iacute;fica o comercial clara. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9914617/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis cient&iacute;fico de 2023</a> que analiz&oacute; 45 p&aacute;ginas web encontr&oacute; que se consideraba &ldquo;superalimento&rdquo; a nada menos que 136 ingredientes distintos. La lista es tan amplia que pierde sentido, pero incluye algunos de los m&aacute;s conocidos y m&aacute;s citados en Internet: kale (berza rizada), espinacas, salm&oacute;n, ar&aacute;ndanos, aguacate, semillas de ch&iacute;a, frutos secos, legumbres, l&aacute;cteos fermentados y ajo, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Las propiedades de estos alimentos tambi&eacute;n se presentan con el aura de la tradici&oacute;n ancestral y ex&oacute;tica. Las semillas de ch&iacute;a eran el <a href="https://www.canr.msu.edu/news/chia_seeds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimento de los guerreros aztecas</a>, que la quinoa era el <a href="https://www.otago.ac.nz/botany/outreach/schoolstudents/quinoainca#:~:text=Chenopodium%20quinoa%20(keen-wa;,same%20diseases%20that%20attack%20cereals." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grano madre de los incas</a> o que la c&uacute;rcuma lleva milenios us&aacute;ndose en la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92752/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medicina ayurv&eacute;dica</a>. Estas historias, aunque culturalmente relevantes, se emplean para sostener las propiedades y efectos extraordinarios de estos alimentos y, por qu&eacute; no decirlo, su elevado precio.
    </p><p class="article-text">
        El problema, como se&ntilde;ala la doctora en Ciencia y Tecnolog&iacute;a de los Alimentos Jara P&eacute;rez Jim&eacute;nez, investigadora del CSIC, en un reciente v&iacute;deo es que &ldquo;se ha demostrado que, o bien no existe evidencia cient&iacute;fica sobre estas propiedades especiales, o son equivalentes a las que tienen alimentos m&aacute;s comunes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tomemos el ejemplo de las famosas bayas de goji, conocidas por sus antioxidantes, como el betacaroteno o la astaxantina. Sin embargo, esos mismos compuestos los encontramos en abundancia en las ciruelas rojas, o las zanahorias, a un precio mucho menor y sin necesidad de importarlas de China.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la primera ca&iacute;da del mito: las propiedades nutricionales de los llamados superalimentos, aunque las tienen, no son exclusivas. La quinoa, alabada por ser un alimento vegetal que proporciona prote&iacute;na completa y una gran cantidad de fibra, no es mucho m&aacute;s nutritiva que los garbanzos, con un alto <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/significa-digestibilidad-proteinas-importa-dieta_1_11474750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndice de digestibilidad</a>, combinados con arroz. Si buscamos los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ciencia-matcha-mejor-tipos-prepararlo-aprovechar-propiedades_1_12612395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antioxidantes del t&eacute; matcha</a>, como las catequinas, las encontraremos tambi&eacute;n en una manzana con su piel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Guillermo G&oacute;mez Vera, nutricionista de la cl&iacute;nica CEMTRO, coincide en que &ldquo;La definici&oacute;n de &lsquo;superalimento&rsquo; no es estrictamente cient&iacute;fica, es solo marketing&rdquo;. Para el experto &ldquo;no existen efectos milagrosos en estos alimentos que, aunque son saludables, no compensan una dieta desequilibrada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos llamados &ldquo;s&uacute;per&rdquo; tampoco pasan el examen nutricional con sobresaliente. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29557436/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica</a> analiz&oacute; 113 estudios de intervenci&oacute;n en humanos sobre el impacto de 17 superalimentos en factores de riesgo de s&iacute;ndrome metab&oacute;lico (la combinaci&oacute;n de alta presi&oacute;n arterial, resistencia a la insulina y niveles de colesterol alterados). Los autores concluyen que no hay evidencia suficiente que indique que estos alimentos mejoran el riesgo de enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El riesgo adicional es que la gente que recibe los mensajes de salubridad de estos alimentos ex&oacute;ticos pueda pensar que compensan una mala dieta. &ldquo;La salud no depende de un alimento de manera aislada, sino del conjunto de lo que comemos a diario. Pensar que un solo producto puede prevenir enfermedades o mejorar la salud en s&iacute; mismo, no es una expectativa realista&rdquo;, afirma G&oacute;mez Vera.
    </p><h2 class="article-text">El coste invisible de los alimentos</h2><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n por los superalimentos tiene otras consecuencias menos visibles. En primer lugar, encarece artificialmente la alimentaci&oacute;n saludable. Se crea la percepci&oacute;n err&oacute;nea de que estar sano es caro, cuando alimentos b&aacute;sicos como las legumbres, los cereales integrales o las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/alimentos-invierno-comer-sano-nutricionista-mejor-verduras-variadas-xp_1_12793125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verduras de temporada</a> son accesibles e igualmente saludables.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, muchos de estos alimentos tienen una huella ecol&oacute;gica considerable. Por ejemplo, el aceite de coco, que se ha a&ntilde;adido recientemente a la lista de superalimentos, se produce a gran escala en lugares como Indonesia y Filipinas, provocando destrucci&oacute;n de h&aacute;bitats y <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(20)30746-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de biodiversidad</a>, adem&aacute;s del desplazamiento de cultivos tradicionales. Por si fuera poco, sus beneficios para la salud <a href="https://theconversation.com/5-claims-about-coconut-oil-debunked-85320" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n en entredicho</a> y, como afirma P&eacute;rez Jim&eacute;nez en <a href="https://theconversation.com/superalimentos-exoticos-de-verdad-no-pueden-faltar-en-nuestra-dieta-195821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em>,</em> &ldquo;es mucho m&aacute;s caro que el mejor aceite de oliva virgen extra que podamos adquirir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Significa esto que debemos evitar el kale, las semillas de ch&iacute;a o los ar&aacute;ndanos? En absoluto. Todos ellos son nutritivos y saludables, y efectivamente contienen altas concentraciones de nutrientes beneficiosos, como las vitaminas, los antioxidantes o los &aacute;cidos grados omega-3. El estudio de 2023 sobre la informaci&oacute;n en la web concluye que, aunque la informaci&oacute;n suele presentarse de forma muy simplificada, &ldquo;generalmente no es err&oacute;nea&rdquo;, y el consumo de estos alimentos &ldquo;puede tener efectos saludables como parte de una dieta equilibrada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sustituir superalimentos por alimentos del s&uacute;per</h2><p class="article-text">
        El patr&oacute;n de alimentaci&oacute;n general es lo que predice de forma abrumadora los resultados positivos para la salud. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35258870/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio estudio</a> de distintos patrones alimentarios lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n esperada: el menor riesgo de enfermedad y la menor mortalidad se asociaba al mayor consumo de verduras, legumbres, frutas, frutos secos, cereales integrales, pescado, carne magra o aves de corral, aceite de oliva, pescado y marisco. En cuanto a las cosas a evitar, aparecieron los az&uacute;cares, las carnes procesadas, grasas saturadas y el alcohol.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no hay superalimentos, s&iacute; puede haber una dieta &ldquo;s&uacute;per&rdquo; con la combinaci&oacute;n de alimentos frescos de todos los d&iacute;as. Unas legumbres con verduras, un pescado con una ensalada de tomate y aceite de oliva y unas almendras componen un conjunto con un valor nutritivo que ning&uacute;n ingrediente individual, por muy ex&oacute;tico que sea, va a poder igualar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos son de los m&aacute;s comunes y baratos&rdquo;, corrobora G&oacute;mez Vera. &ldquo;La mayor&iacute;a de verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos, frutas, huevos, pescado o aceite de oliva son muy densos nutricionalmente, es decir, que aportan gran cantidad de nutrientes vitaminas, minerales, fibra o grasas saludables por calor&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, estas son algunas de las sustituciones que podemos hacer:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Bayas de goji: contienen polifenoles y betacaroteno, que podemos obtener igualmente de las ciruelas (pasas o frescas) y las zanahorias.&nbsp;</li>
                                    <li>Kale o col rizada: tiene un alto contenido en vitaminas C, K, A, fibra y minerales como hierro y calcio, igual que las acelgas y el br&oacute;coli, que conseguiremos m&aacute;s f&aacute;cilmente y a mejor precio.</li>
                                    <li>Quinoa: aporta prote&iacute;na completa, fibra, magnesio y hierro, pero no m&aacute;s que los garbanzos y lentejas, cuyas prote&iacute;nas podemos completar con arroz.</li>
                                    <li>Salm&oacute;n: es una fuente muy rica de &aacute;cidos grasos Omega-3, prote&iacute;na y vitamina D, pero se ha puesto a un precio escandaloso. Podemos obtener los mismos beneficios de las sardinas o las caballas, frescas o en lata.</li>
                                    <li>Espirulina: este polvo azul de algas es un concentrado de hierro, prote&iacute;na y antioxidantes, pero se consume en peque&ntilde;as cantidades. Los mismos nutrientes los encontraremos en las espinacas, berros y otras verduras de hoja verde, que no son azules, pero son mucho m&aacute;s baratas.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro<a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Tu mejor yo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mito-superalimentos-dieta-no-hay-ingredientes-magicos_1_12895805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 21:58:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mito de los superalimentos: por qué en la dieta no hay ingredientes mágicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentación saludable,Alimentación sostenible,Superalimentos,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mito de quemar calorías en el gimnasio: por qué el ejercicio no consume tanto como crees]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mito-quemar-calorias-gimnasio-ejercicio-no-consume-crees_1_12902334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf49d0c9-e94d-4109-83f0-af22e8f88f6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mito de quemar calorías en el gimnasio: por qué el ejercicio no consume tanto como crees"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las calorías, como los kilos, no son la mejor medida de la efectividad de nuestras sesiones de ejercicio, sobre todo porque suelen ser pocas
</p><p class="subtitle">Olvídate de la báscula: otras formas de medir tu progreso haciendo ejercicio que son mucho más eficaces</p></div><p class="article-text">
        La Navidad ha pasado factura. Son muchas comidas sociales, mucho vino espumoso y muchos dulces navide&ntilde;os. Hay <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5514330/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios que se&ntilde;alan</a> que la ganancia de peso est&aacute; alrededor de un kilo, debido sobre todo a la falta de actividad f&iacute;sica y al exceso de calor&iacute;as, que aumentan alrededor del 30%. Aunque se engorda durante todo el a&ntilde;o, ese peso puede haber llegado para quedarse. Entonces puede llegar tambi&eacute;n la culpa y la idea de que es necesario 'quemar' esa grasa acumulada.
    </p><h2 class="article-text">Las desmotivadoras cuentas de las calor&iacute;as</h2><p class="article-text">
        La culpa tiene limitaciones <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20733207/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como motor de la motivaci&oacute;n</a>, m&aacute;s a&uacute;n si partimos de una premisa falsa. Despu&eacute;s de ganar alg&uacute;n kilo, nos impulsa a la cinta de correr en el gimnasio. Tras media hora de trotar, la camiseta empapada en sudor y sin aliento, llega el veredicto: 200 kcal consumidas. No est&aacute; mal, pensamos, hemos quemado el cruas&aacute;n del desayuno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que no tenemos en cuenta es que si, en lugar de sudar en la cinta hubi&eacute;ramos estado de pie, habr&iacute;amos consumido unas 50 kcal. En realidad, solo habremos 'quemado' 150 kcal extra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que sabemos hasta ahora es que centrarse solo en las calor&iacute;as quemadas suele generar frustraci&oacute;n y una relaci&oacute;n con el ejercicio poco saludable&rdquo;, dice el nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera. &ldquo;El gasto energ&eacute;tico del ejercicio es solo una peque&ntilde;a parte del total diario&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La triste realidad es que el cuerpo humano es, ante todo, una m&aacute;quina de ahorrar. Nuestra evoluci&oacute;n no tuvo lugar en un mundo con donuts y m&aacute;quinas de remo, sino en un entorno donde la energ&iacute;a era un recurso escaso. El gasto energ&eacute;tico del cuerpo funciona de una manera que a menudo ignoramos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Centrarse solo en las calorías quemadas suele generar frustración y una relación con el ejercicio poco saludable</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Gómez Vera</span>
                                        <span>—</span> nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK591031/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor parte de la energ&iacute;a</a> que consumimos cada d&iacute;a, entre el 60% y el 70% para la persona promedio, se dedica simplemente a mantenernos vivos. Es lo que se conoce como gasto metab&oacute;lico basal: el combustible que necesitan nuestro cerebro, nuestro coraz&oacute;n, nuestros pulmones, nuestro h&iacute;gado y nuestros ri&ntilde;ones para funcionar. Para una persona media que necesite 2.000 kcal al d&iacute;a, 1.300 se queman sin necesidad de moverse. En comparaci&oacute;n, la contribuci&oacute;n de pasar una hora sudando para quemar 100 kcal es m&iacute;nima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es cierto para la mayor&iacute;a de las actividades que consideramos como &ldquo;ejercicio intencionado&rdquo;, como recoge <a href="https://www.health.harvard.edu/diet-and-weight-loss/calories-burned-in-30-minutes-for-people-of-three-different-weights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta tabla</a> publicada por la Universidad de Harvard. Una persona de unos 70 kg quema aproximadamente 250 kcal en una bicicleta est&aacute;tica a ritmo moderado durante 30 minutos. Si el ritmo es vigoroso, solo llega a 278 kcal. Una hora completa de m&aacute;quina el&iacute;ptica consume 378 kcal, y hay que hacer una hora de remo, bicicleta o aer&oacute;bic de alta intensidad para pasar de las 400 kcal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El disgusto llega cuando comparamos esa hora de sudor con las calor&iacute;as de la comida. Un <em>croissant</em> de mantequilla mediano ronda las 250 kcal. Un solo donut relleno, 300 kcal. Un plato de pasta, unas 500 kcal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para que se entienda bien, somos una m&aacute;quina en movimiento exot&eacute;rmica (que produce calor). Necesitamos energ&iacute;a para poder producir el calor y el movimiento, esta energ&iacute;a la adquirimos de los alimentos&rdquo;, explica Tom&aacute;s Fern&aacute;ndez Ja&eacute;n, especialista en medicina del deporte. &ldquo;Si consumimos en alimentos 500 kcal, pero gastamos en lo que nos movemos en todo el d&iacute;a 400 calor&iacute;as, es evidente que acumulamos 100 kcal, y engordaremos&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">La importancia de moverse todo el d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es una forma muy ineficiente de quemar calor&iacute;as. Entonces, &iquest;qu&eacute; se hace con ese 30% de calor&iacute;as sobrantes una vez se elimina el metabolismo basal? Los grandes esfuerzos concentrados suelen ser menos eficaces que los peque&ntilde;os esfuerzos constantes a lo largo del tiempo, y quemar calor&iacute;as no es una excepci&oacute;n. Aqu&iacute; entra en juego una parte del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/neat-ejercicio-quema-calorias_1_1404323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metabolismo llamada NEAT</a> (Non-Exercise Activity Thermogenesis) es decir, la termog&eacute;nesis por actividad sin ejercicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El NEAT engloba todo movimiento que no sea ejercicio planificado: caminar hacia el coche, levantarse a por un vaso de agua, hacer la cama, teclear en el ordenador, moverse en la silla, ponerse de pie mientras se habla por tel&eacute;fono, cocinar o fregar los platos. Cada uno de estos movimientos por si solo tiene una contribuci&oacute;n muy peque&ntilde;a al gasto total, pero la suma es m&aacute;s grande de lo que parece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las diferencias en el NEAT pueden explicar por qu&eacute; dos personas con trabajos y dietas similares tienen metabolismos tan distintos. Una persona inquieta, que camina en la oficina, sube escaleras y se mueve constantemente, puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3782471/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gastar hasta 800 kcal m&aacute;s</a> al d&iacute;a solo por su consumo de NEAT, comparada con otra persona sedentaria que se queda en la silla todo el tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto supera con creces la quema de una sesi&oacute;n de gimnasio de dos horas. El problema de la sociedad actual es que minimiza el NEAT: el trabajo de oficina, los ascensores, los mandos a distancia o pedir comida a domicilio, por ejemplo, evitan cada vez m&aacute;s estos movimientos cotidianos y, por tanto, el consumo de calor&iacute;as asociado. Adem&aacute;s, en t&eacute;rminos de mortalidad y riesgo de enfermedades, esa hora de ejercicio en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27475271/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el gimnasio no compensa</a> las ocho horas sentados o el tiempo de sill&oacute;n viendo la tele.
    </p><h2 class="article-text">Para qu&eacute; sirve hacer ejercicio</h2><p class="article-text">
        Entonces, si el ejercicio quema relativamente pocas calor&iacute;as y es m&aacute;s f&aacute;cil controlar la dieta, &iquest;por qu&eacute; los m&eacute;dicos, investigadores y entrenadores insisten tanto en su importancia? La respuesta es que el verdadero poder del ejercicio no est&aacute; en las calor&iacute;as que consume durante su pr&aacute;ctica, sino en las transformaciones que produce en nuestro organismo. Es una inversi&oacute;n a largo plazo en salud, no una forma de compensar los da&ntilde;os del rosc&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El verdadero poder del ejercicio no está en las calorías que consume durante su práctica, sino en las transformaciones que produce en nuestro organismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La alternativa deber&iacute;a ser el ver el ejercicio como una herramienta para ganar salud: mejorar la fuerza, la resistencia, el sue&ntilde;o y reducir el riesgo de lesi&oacute;n y enfermedades&rdquo;, afirma G&oacute;mez Vera. El ejercicio, especialmente el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/envejecimiento-ejercicios-fuerza-entrenamiento_1_11630289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio de fuerza</a>, mantiene y hace crecer la masa muscular. El m&uacute;sculo es el &oacute;rgano metab&oacute;licamente m&aacute;s activo, es decir, es el que m&aacute;s calor&iacute;as consume en reposo. Cada kilo de m&uacute;sculo adicional incrementa nuestro <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2980962/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gasto metab&oacute;lico basal en 13 kcal</a>, las 24 horas del d&iacute;a, los siete d&iacute;as de la semana, y mucho m&aacute;s si lo estamos ejercitando.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el entrenamiento, tanto aer&oacute;bico como de fuerza, mejora <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38920999/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sensibilidad a la insulina</a>. Esto significa que el organismo tiene una mejor respuesta antiinflamatoria, mejora las defensas antioxidantes y promueve la funci&oacute;n de las mitocondrias, las centrales de energ&iacute;a de las c&eacute;lulas. Con eso, nuestras c&eacute;lulas captan mejor la glucosa de la sangre, evitando los picos de az&uacute;car y la acumulaci&oacute;n de grasa.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio es tambi&eacute;n el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ejercicios-fuerza-envejecimiento-edad_1_11244751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejor tratamiento contra el envejecimiento</a>. Estimula la creaci&oacute;n de nuevas mitocondrias, y regula la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado, que est&aacute; detr&aacute;s de muchas enfermedades de la vejez, desde la diabetes al Alzheimer, pasando por las cardiopat&iacute;as, adem&aacute;s de varios tipos de c&aacute;ncer, osteoporosis y deterioro cognitivo.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, usar el ejercicio para quemar calor&iacute;as es ineficaz, frustrante y una visi&oacute;n reduccionista de los beneficios. &ldquo;Estas cifras demuestran la relatividad de ejercicio y movimiento en relaci&oacute;n con ingesta de calor&iacute;as en el alimento, es un equilibrio&rdquo;, comenta el doctor Fern&aacute;ndez Ja&eacute;n. Cuando, tras semanas de esfuerzo, los n&uacute;meros en la b&aacute;scula no se mueven como esper&aacute;bamos (tambi&eacute;n porque seguimos compensando el gasto en el ejercicio comiendo m&aacute;s), llega la frustraci&oacute;n. Sin embargo, cambiar el objetivo de perder kilos a sentirse mejor puede hacer el proceso mucho m&aacute;s eficaz a largo plazo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mito-quemar-calorias-gimnasio-ejercicio-no-consume-crees_1_12902334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 22:40:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mito de quemar calorías en el gimnasio: por qué el ejercicio no consume tanto como crees]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Gimnasios,Ejercicio físico,Deporte,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El temido 'leg day': por qué cuesta tanto entrenar las piernas (y por qué no debemos olvidarnos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/temido-leg-day-cuesta-entrenar-piernas-no-debemos-olvidarnos_1_12898550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a10afa8-4196-4164-a825-90e6d8fd846b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134258.jpg" width="5758" height="3239" alt="El temido &#039;leg day&#039;: por qué cuesta tanto entrenar las piernas (y por qué no debemos olvidarnos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacer ejercicio siempre es beneficioso, pero no conviene olvidarnos de las piernas, que tienen los músculos más grandes del cuerpo
</p><p class="subtitle">Olvídate de la báscula: otras formas de medir tu progreso haciendo ejercicio que son mucho más eficaces</p></div><p class="article-text">
        Es un <a href="https://knowyourmeme.com/memes/skipping-leg-day" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meme recurrente</a> desde hace a&ntilde;os: en un gimnasio, un tipo forzudo con una espalda enorme, b&iacute;ceps gruesos y pectorales, aparece con unas piernas como palillos: &ldquo;Los bros no dejan que otros bros se salten el d&iacute;a de pierna&rdquo;, reza el mensaje.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        La escena se repite en los gimnasios, y especialmente entre los hombres. Mientras las m&aacute;quinas de pecho y las mancuernas para b&iacute;ceps tienen cola habitualmente, la zona las piernas suele tener poco p&uacute;blico y, sorprendentemente, m&aacute;s &eacute;xito entre las mujeres. El llamado<em> leg day,</em> el d&iacute;a dedicado a entrenar la parte inferior del cuerpo, es un sufrimiento que muchas personas prefieren evitar, y se dedican a entrenar los &ldquo;m&uacute;sculos del espejo&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/efecto-cruasan-gimnasio-espalda_1_10753436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el temido efecto cruas&aacute;n</a>. &iquest;Por qu&eacute; nos cuesta tanto?
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n es una mezcla de psicolog&iacute;a y fisiolog&iacute;a. Los m&uacute;sculos superiores responden r&aacute;pido y son m&aacute;s visibles. Son los m&uacute;sculos del espejo, los que se pueden flexionar en el ba&ntilde;o y ofrecen una satisfacci&oacute;n instant&aacute;nea. Entrenar piernas, en cambio, es agotador, provoca una fatiga brutal y agujetas que pueden durar d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las piernas se ven dos meses al a&ntilde;o, hay peor motivaci&oacute;n que por hacer ejercicio de tronco&rdquo;, dice el fisioterapeuta Andr&eacute;s del Blanco. &ldquo;Al final son m&uacute;sculos m&aacute;s grandes, si quieres entrenarlos a una intensidad alta, cuesta m&aacute;s llegar a ese <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/entrenar-fallo-muscular-importante-ganar-fuerza-volumen_1_12120536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallo muscular</a>, vas acumulando lactato y m&aacute;s fatiga. Es mucho m&aacute;s f&aacute;cil llegar al fallo en un <em>curl</em> de b&iacute;ceps&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; no te debes saltar el d&iacute;a de pierna</h2><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; no debemos saltarnos el d&iacute;a de pierna, primero hay que comprender la anatom&iacute;a. Las piernas son m&aacute;s que extremidades, nos permiten desplazarnos y sustentan toda la estructura del cuerpo cuando estamos de pie. Aqu&iacute; se encuentran los m&uacute;sculos m&aacute;s grandes y fuertes del cuerpo humano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK513334/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cu&aacute;driceps</a>, en la parte frontal del muslo, es el grupo muscular m&aacute;s voluminoso, y lo necesitamos para caminar, correr, levantarnos de una silla o subir escaleras. En la parte posterior, se encuentran los isquiotibiales y los gl&uacute;teos. Los gl&uacute;teos son los m&uacute;sculos m&aacute;s grandes por superficie. Son los motores primarios de la cadera y estabilizadores de la pelvis y la columna.
    </p><p class="article-text">
        Este grupo de m&uacute;sculos forma una cadena cin&eacute;tica que transmite fuerza desde el suelo hasta la cabeza. Cuando son fuertes, protegen las rodillas, la cadera y, muy importante, la zona lumbar. Por el contrario, muchos de los casos de dolor cr&oacute;nico m&aacute;s comunes, como lumbares o rodillas tienen que ver con un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-espalda-analgesicos-moverse_1_1686132.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debilitamiento</a> de estos m&uacute;sculos de la pierna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tren inferior es bastante m&aacute;s exigente que el tren superior&rdquo;, advierte el entrenador personal Sergio G&oacute;mez. &ldquo;Aparte, muchos gimnasios est&aacute;n estructurados de manera que la mayor&iacute;a de las m&aacute;quinas est&aacute;n hechas para tren superior y hay muy pocas de tren inferior&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Hacer ejercicios de fuerza con las piernas no es solo para culturistas. Los estudios muestran que es una de las mejores inversiones que podemos hacer por nuestra salud a largo plazo. Para empezar, estos m&uacute;sculos tan grandes mejoran el metabolismo. El trabajo de fuerza con las piernas aumenta la masa muscular, lo que a su vez mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre, algo que ayuda a prevenir el sobrepeso, la diabetes y el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3168930/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome metab&oacute;lico</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El tren inferior es bastante más exigente que el tren superior. Aparte, muchos gimnasios están estructurados de manera que la mayoría de las máquinas están hechas para tren superior y hay muy pocas de tren inferior</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio Gómez</span>
                                        <span>—</span> entrenador personal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el entrenamiento de fuerza, especialmente de la parte inferior del cuerpo, es la herramienta m&aacute;s efectiva conocida para combatir la sarcopenia, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ejercicios-fuerza-envejecimiento-edad_1_11244751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de masa y fuerza muscular con la edad</a>. Esto a su vez permite mantener la densidad &oacute;sea, previniendo la osteoporosis. Unas piernas fuertes son como un seguro de vida para mantener la salud y la&nbsp;independencia en la vejez.
    </p><p class="article-text">
        Ignorar las piernas a la hora de hacer ejercicio tiene un coste. No solo es la compensaci&oacute;n est&eacute;tica de los llamados &ldquo;hombres pollo&rdquo; con grandes espaldas y piernas esquel&eacute;ticas. Cuando las piernas est&aacute;n d&eacute;biles, hay un desequilibrio postural que la columna vertebral debe compensar cada vez que nos movemos. Es decir, el trabajo que no hacen las piernas, por ejemplo, al recoger un peso del suelo, o levantarnos de una silla, lo tiene que hacer la espalda. Esto suele traducirse en dolor lumbar y, en el peor de los casos, lesiones; como han podido <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6454257/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprobar distintos estudios</a>.
    </p><p class="article-text">
        A medida que nos hacemos mayores, la debilidad en las piernas es tambi&eacute;n un factor de riesgo para las ca&iacute;das y las fracturas de cadera. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15209650/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio an&aacute;lisis</a> concluy&oacute; que la debilidad en las extremidades inferiores multiplica por m&aacute;s de tres el riesgo de sufrir ca&iacute;das en las personas mayores.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Unas piernas fuertes son como un seguro de vida para mantener la salud y la independencia en la vejez</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo empezar con el entrenamiento de piernas</h2><p class="article-text">
        No hace falta complicarse. Unos pocos ejercicios b&aacute;sicos, ejecutados con buena t&eacute;cnica y constancia, son suficientes para fortalecer las piernas y convertirlas en las columnas de nuestra salud. Tampoco hacen falta equipamientos muy caros o ir al gimnasio, ya que los ejercicios con peso corporal son tremendamente efectivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por ejemplo, yo trabajo con dos mujeres de 78 y 84 a&ntilde;os que no han hecho deporte en su vida&rdquo;, relata Sergio G&oacute;mez. Pues lo m&aacute;s sencillo es sentarse en una silla y levantarte. Por ejemplo, vamos a levantarnos del sof&aacute; 15 veces seguidas, descansamos y cuando podamos, otras 15&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/sentadilla-aprovecha-beneficios-maximo-evita-lesiones_1_12068053.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentadilla</a> es, en efecto, uno de los ejercicios b&aacute;sicos para las piernas, y a veces el m&aacute;s olvidado. Ya sea con peso corporal, con barra o con mancuernas, trabaja los cu&aacute;driceps, gl&uacute;teos, isquiotibiales y el<em> core, </em>el cintur&oacute;n abdominal. Es un movimiento funcional que usamos todos los d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es siempre mejor entrenar con el peso de tu cuerpo, que te obliga a estabilizarte, que entrenar con una m&aacute;quina asistida, porque te est&aacute;s apoyando en esa m&aacute;quina y no trabajas esa musculatura estabilizadora&rdquo;, explica Andr&eacute;s del Blanco. &ldquo;Puedes hacer sentadillas normales, sentadillas hacia los lados, sentadillas con giro, cuanto mayor movimiento, en m&aacute;s planos, mejor&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es siempre mejor entrenar con el peso de tu cuerpo, que te obliga a estabilizarte, que entrenar con una máquina asistida, porque te estás apoyando en esa máquina y no trabajas esa musculatura estabilizadora</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrés del Blanco</span>
                                        <span>—</span> fisioterapeuta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El movimiento y la t&eacute;cnica correcta es precisamente la base de los ejercicios de piernas, y lo que permite evitar las lesiones. &ldquo;En una m&aacute;quina, t&uacute; haces la fuerza, pero la m&aacute;quina hace el movimiento por ti&rdquo;, dice Sergio G&oacute;mez. &ldquo;Mucha gente no tiene <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/propiocepcion-funciona-sexto-sentido-olvidado-mejorar-calidad-vida_1_12368276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propriocepci&oacute;n</a> ni control. Yo ense&ntilde;o primero el movimiento, c&oacute;mo hacer una sentadilla o una zancada, y despu&eacute;s con esa base ya podemos ir a un gimnasio y usar peso&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La zancada es un ejercicio unilateral perfecto para corregir desequilibrios entre una pierna y otra, y tambi&eacute;n para trabajar la estabilidad de la cadera y la rodilla. Lo importante es respetar los &aacute;ngulos: la pierna adelantada se dobla hasta formar un &aacute;ngulo recto, y la rodilla de la pierna atrasada debe tocar el suelo o quedar muy cerca, mientras que el tronco permanece erguido y el pecho hacia delante. Es un ejercicio desafiante con el peso corporal, con el que se puede progresar sujetando mancuernas cada vez m&aacute;s pesadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para quienes tienen alguna lesi&oacute;n o dolor de espalda, la m&aacute;quina de <em>press</em> de piernas puede ser una opci&oacute;n para fortalecer las piernas, sin olvidar los ejercicios anteriores para la estabilizaci&oacute;n. La prensa permite cargar peso y enfocarse en el empuje de las piernas al tiempo que la espalda lumbar est&aacute; inm&oacute;vil. &ldquo;Puede ser una aproximaci&oacute;n porque con el movimiento guiado no tienes que pensar, pero no est&aacute;s educando a tu cuerpo a que haga ese movimiento&rdquo;, explica G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        La clave, pues, no est&aacute; en hacer diez ejercicios en m&aacute;quinas diferentes, sino en ser constante con los ejercicios fundamentales y progresar poco a poco para entrenar tanto la fuerza como la conexi&oacute;n neuromuscular que permite hacer estos movimientos con precisi&oacute;n. El d&iacute;a de pierna puede ser duro, pero los resultados son para toda la vida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/temido-leg-day-cuesta-entrenar-piernas-no-debemos-olvidarnos_1_12898550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 22:30:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El temido 'leg day': por qué cuesta tanto entrenar las piernas (y por qué no debemos olvidarnos)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Deporte,Gimnasios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Olvídate de la báscula: otras formas de medir tu progreso haciendo ejercicio que son mucho más eficaces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/olvidate-bascula-formas-medir-progreso-haciendo-ejercicio-son-eficaces_1_12891793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a08b1e-ab52-4b23-ba2b-8031494e5a50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Formas de medir tu progreso haciendo ejercicio que no son la báscula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El peso no es el mejor indicador del nuestro progreso haciendo ejercicio: estas son algunas de las alternativas
</p><p class="subtitle">Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Deber&iacute;a hacer m&aacute;s ejercicio&rdquo;, es el inicio de muchos <a href="https://www.eldiario.es/era/no-basta-propositos-ano-nuevo-ahora-hay-medirlos-pasamos-disfrute-rendimiento_1_12878592.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo</a>, y el primer paso de un camino que nos lleva al gimnasio tres veces por semana, o a salir a correr, montar en bicicleta o nadar. La motivaci&oacute;n de muchas personas es perder peso, algo que se ha asociado tradicionalmente a tener mejor aspecto, y para ellas, la b&aacute;scula del ba&ntilde;o se convierte en el juez supremo, una fuente de satisfacci&oacute;n cuando los n&uacute;meros bajan y de frustraci&oacute;n cuando suben. Pero ponerse en forma no tiene que ver con lo que perdemos, sino con lo que ganamos, y la b&aacute;scula es una mala consejera.
    </p><h2 class="article-text">Medir el progreso es importante</h2><p class="article-text">
        Lo anterior no quiere decir que no debamos medir nuestro progreso. Seg&uacute;n la Teor&iacute;a de la Autodeterminaci&oacute;n, uno de los conceptos de la psicolog&iacute;a que se aplica al ejercicio, nuestra motivaci&oacute;n depende de tres factores: competencia, autonom&iacute;a y conexi&oacute;n. En otras palabras, sentir que tenemos el control, que somos capaces, y que estamos conectados con otras personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando vemos que podemos correr un minuto m&aacute;s, levantar cinco kilos m&aacute;s o saltar m&aacute;s que antes, nuestro cerebro recibe una poderosa se&ntilde;al de que somos capaces y tenemos el control de la situaci&oacute;n. Es una retroalimentaci&oacute;n positiva que hace que el ejercicio deje de ser una obligaci&oacute;n y se convierta en un logro. Por eso medir el progreso es tan beneficioso, porque convierte en tangibles esos logros que nos motivan, algo que pudo comprobar un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7922504/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroestudio de 2021</a>, que identifica al seguimiento del progreso como un factor clave para la adherencia a los programas de ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        Medir nuestro progreso no es un intento de 'controlarlo todo', sino una herramienta de empoderamiento personal. Nos permite celebrar las peque&ntilde;as victorias, ajustar nuestras metas y, sobre todo, mantener la motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca para hacer ejercicio porque nos hace sentir bien.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la b&aacute;scula no es la mejor medida</h2><p class="article-text">
        Centrarse exclusivamente en el peso corporal puede ser contraproducente por varias razones. Primero, es una m&eacute;trica enga&ntilde;osa. El peso fluct&uacute;a diariamente por factores como la hidrataci&oacute;n, el gluc&oacute;geno muscular o la digesti&oacute;n. Para muchas personas es f&aacute;cil perder o ganar un kilo a lo largo del d&iacute;a, y eso puede generar una frustraci&oacute;n innecesaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La b&aacute;scula puede enga&ntilde;arnos&rdquo;, dice Tom&aacute;s Fern&aacute;ndez Ja&eacute;n, jefe del Servicio de Medicina Deportiva de Cl&iacute;nica CEMTRO en Madrid. &ldquo;Al inicio se puede perder grasa y ganar m&uacute;sculo, por lo que la b&aacute;scula puede mostrar un aumento de peso enga&ntilde;oso, debido&nbsp;al cambio de tejido graso a m&uacute;sculo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las investigaciones m&aacute;s recientes alertan de los efectos de la llamada &ldquo;internalizaci&oacute;n del sesgo de peso&rdquo;, es decir, cuando una persona asume los estereotipos negativos asociados al sobrepeso. Al contrario de lo que podr&iacute;a parecer, esto no es un incentivo, sino todo lo contrario: <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11121544/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede llevar a la evitaci&oacute;n del ejercicio</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al inicio se puede perder grasa y ganar músculo, por lo que la bascula puede mostrar un aumento de peso engañoso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La salud y el estado de forma son conceptos que a&uacute;nan muchas dimensiones, adem&aacute;s del peso corporal. Estos son algunos de los m&aacute;s importantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fuerza y masa muscular: mejoran la salud metab&oacute;lica, la densidad &oacute;sea, la independencia en la vejez y la prevenci&oacute;n de lesiones.</li>
                                    <li>Capacidad aer&oacute;bica (VO2 max): es la mejor <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">medida de la salud cardiovascular</a>, e indica la eficiencia con la que el cuerpo utiliza el ox&iacute;geno durante el esfuerzo.</li>
                                    <li>Potencia y explosividad: nos permite hacer movimientos cotidianos, como subir escaleras r&aacute;pido, y tambi&eacute;n rendir en deportes como el f&uacute;tbol o el tenis.</li>
                                    <li>Movilidad, flexibilidad y agilidad: dependen de la amplitud de movimiento de nuestras articulaciones y la capacidad para movernos con eficiencia y sin dolor.</li>
                                    <li>Coordinaci&oacute;n y control neuromuscular: es la habilidad de tu sistema nervioso para reclutar m&uacute;sculos de forma sincronizada, necesario para hacer los ejercicios con t&eacute;cnica y prevenir lesiones.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cada uno de estos elementos contribuye a nuestra calidad de vida y bienestar general. Afortunadamente, todos ellos son medibles de forma sencilla y mucho m&aacute;s motivadora. &ldquo;El primer d&iacute;a hacemos un test de condici&oacute;n f&iacute;sica a trav&eacute;s de varios ejercicios&rdquo;, explica el entrenador personal &Aacute;lex Sevilla. &ldquo;Por ejemplo la fuerza en tren inferior, en el tren superior, la coordinaci&oacute;n, el equilibrio y la flexibilidad, pues son indicadores de que puede que est&eacute;s envejeciendo relativamente mal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tan importantes son las experiencias subjetivas como estas otras medidas. Para el doctor Fern&aacute;ndez Ja&eacute;n, al empezar a hacer ejercicio &ldquo;lo primero que van a sentir es una sensaci&oacute;n de confort y bienestar durante el sue&ntilde;o, en las actividades de la vida diaria se encontraran m&aacute;s &aacute;giles, ligeros y livianos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sevilla corrobora la importancia de estas sensaciones para la motivaci&oacute;n: &ldquo;Dicen que se sienten ya mucho mejor porque pueden subir escaleras y no les cuesta tanto, o no les duele la espalda&rdquo;. El entrenador indica que estas percepciones son tanto o m&aacute;s importantes que las medidas. &ldquo;Al final esta es la motivaci&oacute;n que les lleva a continuar con el ejercicio en el tiempo, y luego las mediciones que usamos a nivel cuantitativo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al empezar a hacer ejercicio, lo primero que se va a sentir es una sensación de confort y bienestar durante el sueño, y en las actividades de la vida diaria, más ágiles, ligeros y livianos</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cinco medidas alternativas dejando la b&aacute;scula de lado</h2><p class="article-text">
        Cambiar el foco del peso a la funcionalidad puede revolucionar nuestra relaci&oacute;n con el ejercicio. Estas cinco m&eacute;tricas son accesibles, tienen un s&oacute;lido respaldo cient&iacute;fico y nos dar&aacute;n una idea mucho m&aacute;s completa y alentadora de nuestro progreso:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El test de Ruffier-Dickson:&nbsp;es una prueba sencilla para evaluar tu&nbsp;resistencia cardiovascular y estado de forma&nbsp;midiendo la frecuencia card&iacute;aca antes, justo despu&eacute;s, y un minuto despu&eacute;s de un esfuerzo f&iacute;sico estandarizado, que consiste en hacer 45 sentadillas. En las personas mayores o con dificultades, las sentadillas se sustituyen por sentarse y levantarse de una silla. Proporciona un &iacute;ndice que resulta de sumar las tres medidas y dividir por 100. Cuanto m&aacute;s baja sea la puntuaci&oacute;n, mejor es la forma f&iacute;sica.</li>
                                    <li>Test de equilibrio: delante de una silla, se eleva una pierna y apoyados en la otra se baja el tronco, hasta tocar con las manos la silla o un taburete peque&ntilde;o, y despu&eacute;s nos incorporamos y repetimos sin apoyar la pierna. El n&uacute;mero m&aacute;ximo es 15, que corresponde a una nota de 10.</li>
                                    <li>Flexiones en el suelo: si una persona no puede hacer flexiones completas, puede simplificarse la prueba apoyando las rodillas. De nuevo, completar 15 corresponde a sacar un 10. Permite medir la fuerza general y, adem&aacute;s, cuantas m&aacute;s flexiones se puedan hacer, menor es el riesgo cardiovascular seg&uacute;n indica un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6484614/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">amplio estudio</a>.&nbsp;</li>
                                    <li>Flexibilidad: el m&aacute;s cl&aacute;sico, tocar la punta de los pies con las manos sin doblar las rodillas, da una buena medida de la flexibilidad y de c&oacute;mo progresar.</li>
                                    <li>Salto vertical: es una medida de la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29466272/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">potencia y la fuerza explosiva</a>, aunque puede estar fuera del alcance de algunas personas. La forma m&aacute;s sencilla de medirlo es extender un brazo hacia arriba y poner una marca en la pared. Despu&eacute;s, con los pies juntos, saltar lo m&aacute;s alto posible y tocar la pared de nuevo. La diferencia entre la primera medida y la segunda es la altura que somos capaces de saltar.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Otras pruebas pueden darnos una medida no solo de nuestra forma f&iacute;sica, sino de la salud en general. Por ejemplo, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fuerza-agarre-importante-mejorarla_1_12520171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza de agarre</a>, medida con un dinam&oacute;metro manual, es mucho m&aacute;s que la potencia de tus manos. Es un indicador fiable de salud y del estado general de forma. Ser capaces de sentarse en el suelo y levantarse sin apoyarse en las manos tambi&eacute;n es una medida tanto de fuerza como de equilibrio y flexibilidad, pero puede ser necesario progresar en estos aspectos antes de intentarlo.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/olvidate-bascula-formas-medir-progreso-haciendo-ejercicio-son-eficaces_1_12891793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 20:35:36 +0000]]></pubDate>
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