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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fenómenos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fenómenos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las mascarillas, entre el estilo y la ideología: "Tienen más carga política que cualquier otra prenda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/mascarillas-moda-identidad-politica_1_5957069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ec63652-97f8-466f-a647-754a0345217d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mascarilla por la sanidad pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A falta de manifestaciones, conciertos o grandes fiestas, las mascarillas se van convirtiendo en un elemento personalizado de identidad y de moda</p><p class="subtitle">EN IMÁGENES | Las mascarillas se convierten en un nuevo reflejo de la diversidad cultural del mundo</p></div><p class="article-text">
        Con gran parte del pa&iacute;s entrando en la fase 1 de la desescalada y las tiendas de ropa subiendo sus persianas por primera vez en dos meses, este lunes se han empezado a vislumbrar los nuevos productos estrella al otro lado del escaparate. Las mascarillas que antes de la crisis del coronavirus <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/chinos-cierran-coronavirus-Madrid_0_1004399860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provocaban rechazo y desconfianza</a>, y despu&eacute;s se convirtieron en el bien m&aacute;s preciado de las farmacias, ahora sirven como reclamo a los negocios que necesitan potenciar sus ventas.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;nueva normalidad&rdquo; viene con mascarilla incluida y todo aliciente para estimular su uso ser&aacute; bienvenido. Ya sea mediante colores, dise&ntilde;os, logos o consignas pol&iacute;ticas, la tendencia es ir rompiendo poco a poco la fr&iacute;a homogeneidad que ten&iacute;an asociadas hasta ahora. Para Carolyn Mair, doctora en Neurociencia Cognitiva y directora en el London College of Fashion del &uacute;nico m&aacute;ster en psicolog&iacute;a aplicada a la moda, &ldquo;el significado que les demos es importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora que no hay m&aacute;s remedio que llevarlas en el transporte p&uacute;blico o en el trabajo, cada vez seremos m&aacute;s proclives a darles uso. Para algunos formar&aacute;n parte de su fondo de armario, contrastando o yendo a juego con su estilo, aunque para otros seguir&aacute;n siendo simplemente un objeto pr&aacute;ctico&rdquo;, prev&eacute; Mair en conversaci&oacute;n con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, no existe peligro de perder el foco y que sean un complemento m&aacute;s en el que prime la apariencia por encima de la seguridad. &ldquo;Su uso es de por s&iacute; prudente, pues implica reconocer la amenaza de este virus. Las directrices que se nos han dado tienen bases cient&iacute;ficas, e ignorarlas es una prueba de ego&iacute;smo y de ignorancia&rdquo;, cree la experta.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, que se vayan fusionando con nuestra identidad y que las integremos en la realidad cotidiana, -sin descuidar el proceso de quitarlas, ponerlas y lavarlas-, es &ldquo;una oportunidad&rdquo;. &ldquo;Nuestra cara es una fuente de informaci&oacute;n, por lo que una mascarilla puede ser atractiva, a&ntilde;adir intriga y adem&aacute;s poner a prueba nuestra creatividad&rdquo;, asegura Mair.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Un concepto que comparte Eduardo Garrido, fundador y dise&ntilde;ador de la marca 198, y que ha intentado <a href="https://unonueveocho.es/es/142-mascarillas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plasmar en sus nuevos modelos</a>. &ldquo;Las mascarillas son una forma de expresi&oacute;n muy potente en este momento tan traum&aacute;tico&rdquo;, asegura a eldiario.es. &ldquo;La gente tiene muchas ganas de manifestarse y lo estamos viendo todos los d&iacute;as: aplausos, caceroladas, <em>hashtags</em> en redes sociales...no hemos parado. Y creo que las mascarillas tienen mucha m&aacute;s carga pol&iacute;tica que ninguna otra prenda&rdquo;, opina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"La mascarilla es un lienzo más, un símbolo más. La gente lo va a usar para darle su propio significado a nivel político y social. Ahora que no tenemos que quedarnos en el balcón y podemos ir a la calle, nos lo vamos a llevar puesto".<br/><br/></blockquote>
    </figure><h3 class="article-text">Mascarillas ideol&oacute;g&iacute;cas: de Vox a 198</h3><p class="article-text">
        Como cualquier otro complemento, la mascarilla puede reflejar tambi&eacute;n ideolog&iacute;a. De hecho, su uso en s&iacute; mismo ha servido como herramienta pol&iacute;tica para acatar o deso&iacute;r las indicaciones de los gobiernos: como cuando la bancada de Vox hizo su primera aparici&oacute;n en el Congreso sin ella durante el estado de alarma, cuando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Ultima-hora-coronavirus-mundo-Espana-10-mayo_13_1000679924_46068.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de sus diputadas intervino en el pleno</a> luciendo una verde militar con la bandera de Espa&ntilde;a, o como cuando Trump y su vicepresidente <a href="https://www.washingtonpost.com/lifestyle/style/masks-fashion-style-designs/2020/05/04/6a1b77a6-8a2c-11ea-ac8a-fe9b8088e101_story.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se niegan a usarla en ciertos actos p&uacute;blicos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Eduardo Garrido no niega que las de 198 representan la ideolog&iacute;a republicana y de izquierdas que carga toda la ropa de su marca. &ldquo;Nuestro logo tambi&eacute;n simboliza lo p&uacute;blico, lo civil, que es lo que sostiene esta crisis. Hemos sufrido una metamorfosis como sociedad, la gente se ha reafirmado en sus creencias y ahora est&aacute; orgullosa de decirlo&rdquo;, asegura. Por eso, &ldquo;el modelo que se agot&oacute; en cuanto lo puse a la venta fue el que reivindica la sanidad p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;La mascarilla es un lienzo m&aacute;s, un s&iacute;mbolo m&aacute;s. La gente lo va a usar para darle su propio significado a nivel pol&iacute;tico y social. Ahora que no tenemos que quedarnos en el balc&oacute;n y podemos ir a la calle, nos lo vamos a llevar puesto&rdquo;, defiende Garrido.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de 198, Eduardo se inspir&oacute; en modelos que ya triunfan en las camisetas y otras prendas de la marca. &ldquo;La gente quiere ir al trabajo o a una reuni&oacute;n con algo que no sea muy estrafalario, as&iacute; que las que m&aacute;s se han vendido son una negra con el logo y otra con peque&ntilde;os patrones de la estrella de las brigadas internacionales&rdquo;, desvela.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las compara con un complemento b&aacute;sico y necesario como una camiseta de algod&oacute;n, el dise&ntilde;ador reconoce que confeccionarlas no es tan sencillo. &ldquo;Todo este mes ha consistido en trabajar para encontrar talleres y proveedores de material que cumpliesen con la homologaci&oacute;n oficial&rdquo;, admite. &ldquo;Nos hemos acostumbrado a mirar el BOE todas las ma&ntilde;anas&rdquo;, cuenta. A&uacute;n as&iacute;, alerta de que no todas las marcas est&aacute;n teniendo el mismo cuidado. &ldquo;No quer&iacute;amos ser los m&aacute;s r&aacute;pidos, sino ofrecer el mejor producto&rdquo;, resume el creador de 198.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de reinventarse de ciertas firmas textiles que han sufrido el azote de la econom&iacute;a puede jugar malas pasadas, pero la protecci&oacute;n es tambi&eacute;n la prioridad de <a href="https://segundapel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segundapel, una marca que naci&oacute; en plena crisis</a> para buscar una alternativa a la confecci&oacute;n de equipaci&oacute;n deportiva que lleva dos meses paralizada. &ldquo;La mascarilla sirve para frenar los contagios y a su vez para intentar que no pierdas tu identidad sinti&eacute;ndola como tu segunda piel (Segundapel en gallego)&rdquo;, comenta su portavoz. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La protecci&oacute;n es lo primero</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros no lo vemos como moda, sino como un complemento de protecci&oacute;n que se puede personalizar seg&uacute;n los gustos de cada persona&rdquo;, reconocen en Segundapel. Por eso, su patr&oacute;n fue desarrollado para &ldquo;una adaptabilidad facial m&aacute;xima que cubra la totalidad de la boca y de las fosas nasales&rdquo; y que adem&aacute;s, ofrezca dise&ntilde;os &ldquo;diferentes, divertidos y coloridos para intentar alejarlos un poco de la mascarilla convencional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Reconocen que esos detalles ayudan a la comodidad en el uso diario, tambi&eacute;n para los ni&ntilde;os, por eso son de las pocas marcas que ofrecen una l&iacute;nea infantil. &ldquo;Hicimos un sondeo de cercan&iacute;a por edades para elegir el patr&oacute;n, la sujeci&oacute;n y los dise&ntilde;os de los modelos m&aacute;s atractivos para ellos. A los m&aacute;s peque&ntilde;os, de 3 a 6 a&ntilde;os, lo que m&aacute;s les gust&oacute; fueron los dinosaurios y los unicornios, y a los de 7 a 11 a&ntilde;os el camuflaje&rdquo;, explican desde Segundapel.
    </p><p class="article-text">
        No se atreven a prever el alcance de su uso, pero conf&iacute;an en que la sociedad abrace esta &ldquo;medida higi&eacute;nica que previene el contagio tanto de este virus como de otros&rdquo;, concluyen. Aunque la funcionalidad a&uacute;n prima sobre el dise&ntilde;o, la psic&oacute;loga Carolyn Mair intuye que, &ldquo;cuando el riesgo sea menor, como cuando encuentren una vacuna, se empezar&aacute;n a confeccionar mascarillas que no necesariamente cumplan con los est&aacute;ndares de sanidad&rdquo;. Entonces, seg&uacute;n la experta, la diferencia la marcar&aacute; el dinero.
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        Hay marcas que empiezan a identificarse como confeccionadoras de mascarillas: Maya Hansen, La Condesa o JC Pajares entre otras. Aunque ahora est&aacute;n disponibles a precios asequibles o directamente forman parte de campa&ntilde;as de donaci&oacute;n, Mair piensa que en cualquier momento pueden pasar a convertirse en complementos de lujo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La triste realidad es que la sociedad privilegiada siempre tendr&aacute; acceso a lo mejor. Ya ocurre en muchas partes del mundo con la sanidad, la vivienda y la educaci&oacute;n. Si la gente tiene dinero, optar&aacute; a las mejores mascarillas&rdquo;, piensa la profesora. &ldquo;Este tipo de desigualdades siempre van a estar ah&iacute;, solo que en este momento estamos hablando de algo tan serio como una pandemia&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/mascarillas-moda-identidad-politica_1_5957069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2020 19:51:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mascarillas, entre el estilo y la ideología: "Tienen más carga política que cualquier otra prenda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El poder de Lo Cuqui': Hello Kitty puede ser siniestra y Donald Trump mono]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuqui-hello-kitty-donald-trump_1_1196485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab548ae8-28fb-4f45-b33c-647eef04b404_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El ya viral personaje &#039;Baby Yoda&#039;, de la serie &#039;The Mandalorian&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ensayo del británico Simon May estudia el fenómeno global de veneración por las cosas adorables</p><p class="subtitle">Lo que se conoce popularmente como 'cuqui' tiene un reverso siniestro que contribuye a la fascinación que despierta en las personas</p></div><p class="article-text">
        El libro de Simon May, <em>El poder de Lo Cuqui</em>, editado por Alpha Decay y traducido por Albert Fuentes, ha colado en las librer&iacute;as una cubierta protagonizada por un mont&oacute;n de patitos de peluche. Son adorables pero &iquest;son machos o hembras? &iquest;cu&aacute;ntos a&ntilde;os tienen? &iquest;est&aacute;n felices o asustados? En esta indeterminaci&oacute;n empieza el lado siniestro de ese adjetivo que en un principio resulta tan reconfortante.
    </p><p class="article-text">
        Pese al tema que ha escogido para analizar, el ensayo no es precisamente una lectura ligera. De hecho, este libro se public&oacute; en ingl&eacute;s en 2018 en la Universidad de Princeton y no lleg&oacute; mucho m&aacute;s all&aacute; del c&iacute;rculo acad&eacute;mico (donde recibi&oacute; buenas cr&iacute;ticas, eso s&iacute;). Es ahora cuando llega al p&uacute;blico masivo que, como dice el refr&aacute;n, no deber&iacute;a juzgar el libro por su portada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La premisa de Montesquieu de hablar con seriedad de lo fr&iacute;volo y fr&iacute;volamente de lo serio, inspir&oacute; la estrategia de estudio sobre Lo Cuqui en los trabajos de otros dos investigadores de la cultura pop contempor&aacute;nea: <em>Notas sobre lo camp</em> de Susan Sontag y <em>On Bullshit</em> de Harry Frankfurt. La pregunta principal es por qu&eacute; la sociedad del mundo desarrollado ha impulsado el auge esas figuras adorables, abrazables y perturbadoras, todo a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Pero para entenderlo, hay que empezar definiendo qu&eacute; es Lo Cuqui. May, profesor visitante de filosof&iacute;a en el King's College de Londres especialista en Nietzsche, explica a eldiario.es que: &ldquo;Al igual que muchos fen&oacute;menos poderosos, Lo Cuqui tiene un espectro de significados. En el extremo 'dulce' se encuentran las cualidades inofensivas, inocentes y amenazantes que con mayor frecuencia se asocian con Lo Cuqui y que vemos en beb&eacute;s, osos de peluche o pandas&rdquo;. Lo que se delimita a la infancia, a lo que le gustar&iacute;a a un ni&ntilde;o peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado, en el extremo que denomina 'extra&ntilde;o',&nbsp;&ldquo;las cualidades dulces se distorsionan en algo m&aacute;s oscuro, m&aacute;s indeterminado y m&aacute;s herido. Algo as&iacute; como el perro globo de Jeff Koons, que parece poderoso (hecho de acero inoxidable) e impotente a la vez (es hueco y carece de cara, boca, ojos). Es enorme pero tambi&eacute;n parece vulnerable; un perro familiar de proporciones y texturas desconocidas&rdquo;, afirma May.
    </p><p class="article-text">
        En el camino que lleva de una punta a otra de dicho espectro es donde se manifiesta la locura global por Lo Cuqui que invade la realidad desde que termin&oacute; la Segunda Guerra Mundial. Aunque la palabra 'cute' (que en este caso se traduce como cuqui en castellano) surgi&oacute; en la lengua inglesa sobre el siglo XIX, no adquiri&oacute; su significado actual hasta despu&eacute;s de la devastadora contienda.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la figura de Mickey Mouse se redonde&oacute; para ganar simpat&iacute;a en Estados Unidos y en Jap&oacute;n se estableci&oacute; la cultura <em>kawaii</em>, integrada por j&oacute;venes de apariencia vulnerable, dulce, infantilizada, atrincherados en una burbuja de purpurina y rodeados de mu&ntilde;ecos de frentes amplias y ojos gigantes.
    </p><h3 class="article-text">El lado oscuro de Hello Kitty</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>El poder de Lo Cuqui</em> reside en la est&eacute;tica y el mundo se siente atra&iacute;do por figuras realmente deformes como Hello Kitty, que en lugar de ojos tiene botones y en lugar de dedos, mu&ntilde;ones. O por Pikachu, un animalito que pese a su aspecto agradable es una rata el&eacute;ctrica con poderes destructores.
    </p><p class="article-text">
        May lleva esa dicotom&iacute;a entre lo adorable y lo siniestro a la percepci&oacute;n de los l&iacute;deres mundiales. Seg&uacute;n su planteamiento, Obama o Hillary Clinton no tendr&iacute;an ni pizca de <em>cuquismo</em> mientras que Kim Jong-Il, Stalin o Churchill, s&iacute;. Incomprensible de entrada, lo explica a trav&eacute;s del caso contempor&aacute;neo de <em>cuquez</em> m&aacute;s indigesto: Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sugiero, juguetona y provisionalmente, que Donald Trump ejemplifica Lo Cuqui en el sentido de que Lo Cuqui es la &uacute;ltima manifestaci&oacute;n del antiguo arquetipo de lo monstruoso&rdquo;, afirma May a este medio. El actual presidente de los Estados Unidos tiene una figura redondeada, un color de pelo chill&oacute;n y un tono de piel que podr&iacute;a ser el de un dibujo animado. Tiene gestos torpes y una impostada bonachoner&iacute;a que pueden despertar ciertos sentimientos de agrado (sobre todo en sus votantes). Sin embargo, sus decisiones pueden acabar con la vida de miles de personas y desencadenar un desastre mundial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En lo monstruoso encontramos un tipo particular de indeterminaci&oacute;n: entre dos o m&aacute;s tipos de ser radicalmente distintos, como la esfinge, que es un h&iacute;brido de humano y animal. Tales criaturas tienen el aura misteriosa del hechicero. Pueden amenazar con crear desorden, pero tambi&eacute;n pueden prometer la salvaci&oacute;n del desorden. Pueden parecer siniestros pero tambi&eacute;n reconfortantes. Este doble aspecto es crucial para su poder, y creo que explica parcialmente el fen&oacute;meno de Trump&rdquo;, aclara.
    </p><h3 class="article-text">Esclavos de Lo Cuqui</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por supuesto, el sentimiento reconfortante que aportan los objetos o las im&aacute;genes adorables que la sociedad actual venera no es gratuito. El sistema neoliberal empuja a las personas a alcanzar la felicidad con frases motivacionales, sesiones de <em>coaching</em>, peluches de E.T y tazas de Minnie Mouse.
    </p><p class="article-text">
        May declara que Lo Cuqui es &ldquo;una expresi&oacute;n del consumismo: del producto de moda en constante cambio que se produce en masa y se explota sin piedad para obtener ganancias&rdquo;. La ansiedad generada por alcanzar satisfacci&oacute;n hace que las personas trabajen m&aacute;s para ganar m&aacute;s dinero y comprar esos productos. Una rueda que no cesa de girar para que el capitalismo siga funcionando. Por algo Lo Cuqui empez&oacute; a expandirse en determinado momento hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; va a pasar a medio plazo? &iquest;Va a durar esta fiebre por lo adorable para siempre? No se puede saber cu&aacute;ndo suceder&aacute; eso, aunque b&aacute;sicamente &ldquo;perder&aacute; su poder solo cuando deje de expresar realidades profundas de nuestro mundo contempor&aacute;neo&rdquo;, explica el acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su investigaci&oacute;n, el ardor internacional por Lo Cuqui est&aacute; relacionado con la actualidad en al menos tres formas. La primera es, obviamente: &ldquo;la necesidad de escapar de nuestro mundo tan amenazante a un jard&iacute;n de inocencia y paz&rdquo;. La evasi&oacute;n del mundo real como soluci&oacute;n temporal a los problemas, un cierto triunfo del comportamiento infantil sobre el adulto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Le sigue la tendencia de nuestra &eacute;poca, seg&uacute;n May, &ldquo;a abandonar lo que sol&iacute;a verse como opuestos claros: masculino o femenino, ni&ntilde;o o adulto, bueno o malo e incluso humano o animal. En los objetos cuquis m&aacute;s exitosos como Hello Kitty o E.T., all&aacute; por la d&eacute;cada de 1980, no hay ninguna de estas cosas: son de g&eacute;nero, edad, moralidad y especies indeterminadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la tercera forma para el experto es que &ldquo;el &eacute;xito de la ternura est&aacute; relacionado con el deseo de escapar de un mundo gobernado solo por el poder. Los objetos lindos, siendo vulnerables, son en cierto sentido anti-poder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que la tesis de Simon May no se comparta o se mire con escepticismo. Pero es provocadora y llama la atenci&oacute;n sobre el candor que lo impregna todo. &iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s ha puesto por escrito en un texto acad&eacute;mico que Donald Trump podr&iacute;a ser cuqui? &ldquo;Ha habido mucho inter&eacute;s en Estados Unidos. Hasta ahora nadie, ni siquiera los republicanos, se ha opuesto a que yo llame <em>cuqui</em> a Donald Trump&rdquo;, afirma el autor. Que alguien env&iacute;e una copia a la Casa Blanca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuqui-hello-kitty-donald-trump_1_1196485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Dec 2019 19:55:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El poder de Lo Cuqui': Hello Kitty puede ser siniestra y Donald Trump mono]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La historia de La Codorniz, la revista que dinamitó los tópicos del franquismo con humor absurdo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/historia-codorniz-revista-dinamito-franquismo_1_1189868.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/028f1158-8d70-4943-8bd8-dff29e55091a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada de Tono primer número de La Codorniz, 8 de junio de 1941"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un libro repasa la vida de una revista mítica que reunió a escritores, cineastas y humoristas como Mihura, Neville, Chumy Chúmez o Azcona</p><p class="subtitle">"El boom del humor en la Transición dejó anticuada y desfasada a La Codorniz que cerró en 1978", señalan Santiago Aguilar y Felipe Cabrerizo</p><p class="subtitle">"Los humoristas surgidos de la revista, de diversas procedencias ideológicas, se inspiraron mucho en los Hermanos Marx", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Entre 1941, en plena posguerra, y 1978, cuando Espa&ntilde;a estrenaba democracia, La Codorniz (&ldquo;la revista m&aacute;s audaz para el lector m&aacute;s inteligente&rdquo;) aglutin&oacute; a una n&oacute;mina de escritores, cineastas y dibujantes que se convirti&oacute; en la vanguardia de un humor blanco y del absurdo con muchas cargas de profundidad de cr&iacute;tica social. Multas, suspensiones y trabas sufrieron los responsables del semanario que proced&iacute;an tanto de las filas del franquismo como de la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa visi&oacute;n humor&iacute;stica irradi&oacute; su influencia tambi&eacute;n hasta el cine y el teatro con nombres de primera fila como Miguel Mihura, Edgar Neville, Chumy Ch&uacute;mez, Rafael Azcona o Luis Garc&iacute;a Berlanga. Ahora acaba de publicarse el libro titulado <em>La Codorniz. De la revista a la pantalla (y viceversa)</em>, de Santiago Aguilar y Felipe Cabrerizo, que repasa la influencia cultural de una revista clave durante la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La interpretaci&oacute;n de que todo lo que ocurri&oacute; bajo la dictadura era franquismo supone una lectura simple y absurda de la historia&rdquo;, comenta Felipe Cabrerizo (San Sebasti&aacute;n, 1973), uno de los coautores de un voluminoso libro que ha sido editado por C&aacute;tedra y la Filmoteca Espa&ntilde;ola. &ldquo;En la revista&rdquo;, agrega, &ldquo;se da cita gente muy diversa, de muchas tendencias en un reflejo de la Espa&ntilde;a de aquellas d&eacute;cadas. Del mismo modo hemos puesto de relieve en el libro que en el cine espa&ntilde;ol existieron, por ejemplo, muchas formas de abordar la comedia&rdquo;.
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        Fundada por el escritor y periodista falangista Miguel Mihura, sustituido en la direcci&oacute;n en 1944 por &Aacute;lvaro de Laiglesia, la revista aspiraba a un enfoque muy cosmopolita y vanguardista para la &eacute;poca y en su primera etapa suscit&oacute; el inter&eacute;s de un p&uacute;blico joven que deseaba escapar de la cultura oficial de la dictadura. &ldquo;La Codorniz llev&oacute; a la prensa y m&aacute;s tarde al cine&rdquo;, apunta Santiago Aguilar (Madrid, 1959), &ldquo;un humor del absurdo que dinamit&oacute; los t&oacute;picos del franquismo. As&iacute; pues, la revista se orient&oacute; hacia una cr&iacute;tica de la vida cotidiana cargada de p&oacute;lvora en sus dibujos y en sus art&iacute;culos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La revista tuvo un punto de inflexi&oacute;n en los a&ntilde;os sesenta con la llegada de un dibujante como Chumy Ch&uacute;mez, el cual estuvo al frente de una nueva generaci&oacute;n de humoristas que mantuvieron un constante tira y afloja con la censura. Nombres cl&aacute;sicos del humor espa&ntilde;ol, como Miguel Gila, Evaristo Acevedo o Rafael Azcona, desfilaron en esas etapas por las p&aacute;ginas de la revista que lleg&oacute; a alcanzar tiradas espectaculares de decenas de miles de ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        Esa f&oacute;rmula de humor aparentemente blanco, pero lleno de iron&iacute;a y de dobles sentidos, lleg&oacute; a hacerse muy popular hasta el punto de que se convirti&oacute; en una revista que le&iacute;an tanto personas maduras como j&oacute;venes, tanto lectores del r&eacute;gimen como de la oposici&oacute;n. As&iacute; las cosas, un chiste contra la subida del precio del pan pod&iacute;a derivar en una enmienda a la totalidad de los desmanes de la dictadura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Algunas secciones, como <em>La c&aacute;rcel de papel</em> que firmaba Acevedo y sol&iacute;a encarcelar con mucho sarcasmo a ministros y altos cargos, contaron con una multitud de seguidores. Al comp&aacute;s de las relativas aperturas del franquismo, La Codorniz fue tensando los l&iacute;mites de la libertad de prensa y ese pulso le cost&oacute; multas e inclusos suspensiones de la publicaci&oacute;n a finales de los sesenta y comienzos de los setenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de 1971, con la aparici&oacute;n de Hermano Lobo&rdquo;, explican Aguilar y Cabrerizo, &ldquo;La Codorniz empieza a quedarse desfasada y anticuada. Algunos de los humoristas, con Chumy Ch&uacute;mez a la cabeza, se pasan a la nueva revista, m&aacute;s moderna y cr&iacute;tica que conecta con las nuevas generaciones de los a&ntilde;os setenta. Puede decirse que el <em>boom</em> del humor en la Transici&oacute;n mat&oacute; a La Codorniz porque, aparte de la irrupci&oacute;n de Hermano Lobo, la prensa de informaci&oacute;n general ficha a dibujantes de primera fila como Manuel Summers, el propio Chumy, Perich o Forges, entre otros. Ese estallido de un humor cr&iacute;tico por la izquierda deja en fuera de juego a La Codorniz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que ocurri&oacute; con semanarios que jugaron un papel de oposici&oacute;n durante la dictadura, como Triunfo o Cuadernos por el Di&aacute;logo, de forma parad&oacute;jica la llegada de la democracia acab&oacute; con La Codorniz que dej&oacute; de publicarse en 1978 en un pa&iacute;s a punto de aprobar la Constituci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La influencia de La Codorniz en el cine</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fruto de varios a&ntilde;os de trabajo e investigaci&oacute;n, el libro de Aguilar y Cabrerizo, dos estudiosos del cine con varios libros en sus curr&iacute;culos, parte de la faceta period&iacute;stica de La Codorniz para proyectarse en su influencia en el cine. En esta l&iacute;nea no cabe olvidar que algunos de los promotores de la revista proced&iacute;an del mundo del cine, donde algunos hab&iacute;an llegado a triunfar incluso en los estudios de Hollywood, como Edgar Neville.
    </p><p class="article-text">
        Conviene subrayar que los impulsores de La Codorniz y de las mejores comedias teatrales o cinematogr&aacute;ficas de los cuarenta y los cincuenta llevan la firma de lo que se ha llamado la otra generaci&oacute;n del 27 con figuras como Miguel Mihura, Enrique Jardiel Poncela o el ya citado Neville. Alineados en mayor o menor medida con el franquismo y por ello relegados con frecuencia, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han revalorizado sus trayectorias por parte de historiadores de la cultura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La importancia de La Codorniz fue tan enorme&rdquo;, apunta Aguilar, &ldquo;que podemos hablar de un cine <em>codornicesco</em> que impulsaron aquellos que ven&iacute;an de Estados Unidos. En los a&ntilde;os veinte, Edgar Neville, que era diplom&aacute;tico en Washington, comenz&oacute; a trabajar en las llamadas <em>spanish talkies. </em>Es decir, las versiones en espa&ntilde;ol de las pel&iacute;culas norteamericanas en un periodo en el que todav&iacute;a no se utilizaba el doblaje&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Seg&uacute;n el especialista en el s&eacute;ptimo arte, Neville trab&oacute; amistad con estrellas como Charles Chaplin o Douglas Fairbanks y sirvi&oacute; de cabeza de puente para la arribada a Hollywood de Luis Bu&ntilde;uel, Tono, Jos&eacute; L&oacute;pez Rubio o Eduardo Ugarte, entre otros. &ldquo;Este desembarco se explica porque los grandes estudios necesitaron dialoguistas que adaptaran los guiones en ingl&eacute;s a las versiones en espa&ntilde;ol hasta que se generaliz&oacute; el doblaje a mediados de los a&ntilde;os treinta&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n del libro de Aguilar y Cabrerizo, que incluye numerosas ilustraciones y un CD, coincide con un ciclo a lo largo del mes de diciembre que la Filmoteca Espa&ntilde;ola dedica a cineastas <em>codornicescos</em>. En estas proyecciones podr&aacute;n verse aut&eacute;nticas joyas cin&eacute;filas como <em>El hombre que viajaba despacito</em> (Romero Marchent y Miguel Gila, 1957) o <em>La ni&ntilde;a de luto</em> (Manuel Summers, 1964). Los autores del ensayo afirman con mucha rotundidad que buena parte de la inspiraci&oacute;n del cine <em>codornicesco</em>&nbsp;bebe de los Hermanos Marx, que rodaron obras maestras como <em>Sopa de ganso</em>, <em>Una noche en la &oacute;pera</em> o <em>El hotel de los l&iacute;os</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s resulta curioso&rdquo;, se&ntilde;alan, &ldquo;que los cineastas espa&ntilde;oles arrancan de lo popular y no de la alta cultura en su tipo de humor, tal como hicieron los Marx. Cabe recordar que los Marx, antes de llegar a la pantalla, se curtieron durante a&ntilde;os en teatros de cabaret y en el music-hall, es decir, en g&eacute;neros muy populares&rdquo;. En cualquier caso, como agregan los autores, hay algo claro sobre el papel que jugaron los humoristas de La Codorniz tanto en la pantalla como en el papel: &ldquo;Desmontaron los t&oacute;picos del franquismo y pusieron en tela de juicio su sistema de valores&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/historia-codorniz-revista-dinamito-franquismo_1_1189868.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Dec 2019 20:06:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de La Codorniz, la revista que dinamitó los tópicos del franquismo con humor absurdo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Humor,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tragedia de los Rausing, los multimillonarios que inventaron el Tetra Brik y cambiaron envases por drogas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/tragedia-esconde-prensa-sensacionalista_1_1247072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e38487dc-8b64-43e7-b3d8-8a11700e4098_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen comercial de un anuncio de Tetra Pak en los años 50 "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editora de la revista Granta, Sigrid Rausing, publica el libro</p><p class="subtitle">Maelstrom</p><p class="subtitle">donde cuenta la historia sobre la adicción a la heroína de su hermano y su cuñada Eva, que falleció en 2012 por sobredosis de crack</p><p class="subtitle">No es una obra sobre los efectos de las drogas, sino sobre "esa situación en la que formas parte de la vida disfuncional de un adicto e intentas desesperadamente que las cosas mejoren", afirma Rausing</p><p class="subtitle">Maelstroem</p><p class="subtitle">refleja también un duro alegato contra la prensa amarilla y el uso de noticias como producto "para ser comprado y vendido"</p></div><p class="article-text">
        Eva Rausing fue encontrada muerta en su mansi&oacute;n londinense el 10 de julio de 2012. No era una v&iacute;ctima cualquiera: su marido, Hans Kristian Rausing, era el heredero de Tetra Pak, la empresa sueca creada por su abuelo Ruben Rausing en los cincuenta y que desde entonces ha servido al mundo los famos&iacute;simos Tetra Brik. Envasados de cart&oacute;n que convirtieron a esta familia en una de las m&aacute;s ricas e influyentes de Gran Breta&ntilde;a, donde llevaban d&eacute;cadas asentados.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Eva no muri&oacute; entre algodones. Cuando fue hallada en su casa de m&aacute;s de 70 millones de libras llevaba m&aacute;s de un mes muerta, estaba en una cama debajo de mantas y otros cachivaches, rodeada de porquer&iacute;a en una habitaci&oacute;n cuyas paredes estaban pintarrajeadas con nombres de traficantes de droga. Eva, de 48 a&ntilde;os, tampoco hab&iacute;a fallecido de muerte natural sino tras una sobredosis de crack y hero&iacute;na, drogas a las que llevaba d&eacute;cadas enganchada.
    </p><p class="article-text">
        En Gran Breta&ntilde;a la noticia dispar&oacute; el apetito insaciable de la prensa m&aacute;s amarillista. El suceso lo ten&iacute;a todo: era una familia millonaria arrasada por las drogas de la que no se salvaba ning&uacute;n miembro.
    </p><p class="article-text">
        El marido, Hans Kristian, que igualmente estaba fuertemente enganchado a la hero&iacute;na, fue acusado de no haber salvado la vida de su mujer ni darle un reposo digno. Tambi&eacute;n estaban los ni&ntilde;os pijos que no hab&iacute;an sabido qu&eacute; hacer con sus vidas y el coqueteo de la familia durante d&eacute;cadas con el poder &ndash;hasta se relacion&oacute; el caso con el asesinato de Olof Palme-. Durante meses hubo cientos de titulares obsesionados con una de esas ideas del m&aacute;s cutre de los melodramas, pero que hace vender muchos peri&oacute;dicos: los ricos tambi&eacute;n lloran.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Si no lo escribes t&uacute;, otros lo har&aacute;n por ti&rdquo;, pens&oacute; entonces Sigrid Rausing, hermana de Hans Kristian, editora y due&ntilde;a de la revista Granta, una de las m&aacute;s prestigiosas dentro del universo literario. As&iacute; surgi&oacute; el libro de memorias <em>Maelstrom</em>, que acaba de ser publicado por <a href="https://www.megustaleer.com/libros/maelstrom/MES-078907" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penguin Random House</a>. Es un recorrido por la vida de esta familia y de los hermanos, pero sobre todo una historia triste sobre las drogas y la adicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una investigaci&oacute;n sobre lo que significa la codependencia, esa situaci&oacute;n en la que formas parte de la vida disfuncional de un adicto e intentas desesperadamente que las cosas mejoren&rdquo;, cuenta Rausing a eldiario.es. El libro est&aacute; plagado de un fuerte sentimiento de culpabilidad al no haber podido salvar a Eva, pero tampoco a Hans del infierno de la hero&iacute;na y otras sustancias.
    </p><p class="article-text">
        Es la historia del que est&aacute; al lado de un drogadicto. &ldquo;La culpa es una parte de todo eso, la sensaci&oacute;n de que la adicci&oacute;n debe ser culpa de alguien. &iquest;Desapareci&oacute; la culpa con la escritura? Creo que s&iacute;, al menos porque comprend&iacute; ese s&iacute;ndrome de la codependencia mucho mejor. A trav&eacute;s de la escritura entend&iacute; lo que hab&iacute;a intentado hacer y las consecuencias de lo que hice&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h3 class="article-text">De Joan Didion a Freud</h3><p class="article-text">
        Por el libro transitan tambi&eacute;n numerosas lecturas. Se puede palpar la influencia de Joan Didion en libros como <em>El a&ntilde;o del pensamiento m&aacute;gico</em>, en el que narra la muerte de su marido, y <em>Noches azules</em>, donde cuenta la p&eacute;rdida de su hija. Tambi&eacute;n aparece <em>Aullido</em>, de Allen Ginsberg, &ldquo;uno de los textos m&aacute;s l&uacute;cidos sobre el efecto de las drogas&rdquo;, afirma Rausing, y ensayos de Freud sobre lo siniestro de nosotros mismos. &ldquo;Como editora vivo en un mundo de libros y estos textos me ayudaron a pensar sobre la tragedia que hab&iacute;a sufrido mi familia&rdquo;, reconoce la escritora.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no hace en el libro es regodearse en lo que producen las drogas. Est&aacute; muy alejado de los libros cl&aacute;sicos que abordan el tema desde un punto m&aacute;s l&uacute;dico, como los de Kerouac o toda la generaci&oacute;n beat. Porque la droga, cuando convierte a la persona en una adicto, nada tiene que ver con el divertimento.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; cuenta c&oacute;mo tanto Eva como Hans cayeron en la hero&iacute;na despu&eacute;s de viajes en los ochenta, cuando estaban en la veintena por lugares ex&oacute;ticos como Goa, donde Hans prob&oacute; por primera vez esta droga. El asunto tiene mucho m&aacute;s que ver con el intento de comprender por qu&eacute;, pese a todos los esfuerzos &ndash;y miles de entradas y salidas en centros de desintoxicaci&oacute;n- nadie en la familia pudo hacer nada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay un af&aacute;n por asimilar c&oacute;mo unas personas que lo ten&iacute;an todo &ndash;Eva tambi&eacute;n era la hija de un importante ejecutivo de Pepsi-, que hab&iacute;an nacido en familias sanas y felices pod&iacute;an haber ca&iacute;do en ese pozo. Sigrid Rausing reconstruye los veranos de la infancia en Suecia, las posibilidades para elegir el destino que quisieran y con cierto denuedo intenta explicar si hubo alg&uacute;n patr&oacute;n gen&eacute;tico en este impulso arriesgado por dejarse fagocitar por la hero&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; comprobado que la herencia gen&eacute;tica juega un papel importante en el alcoholismo y probablemente en todas las formas de adicci&oacute;n, pero tambi&eacute;n lo hacen las emociones y las experiencias. Necesitas caer tambi&eacute;n en una cultura de la adicci&oacute;n, estar alrededor de otros adictos. Sin eso, no te conviertes en un adicto. Mi hermano dio con una gente que le ofreci&oacute; hero&iacute;na en una playa de Goa. Sin esa experiencia es posible que nunca se hubiera enganchado a ella&rdquo;, reflexiona.
    </p><h3 class="article-text">Las fauces de la prensa amarilla</h3><p class="article-text">
        Antes de la muerte de Eva, la familia Rausing ya hab&iacute;an lidiado con los tribunales. En el a&ntilde;o 2008, Sigrid y su marido batallaron para que los cuatro hijos de Eva y Hans vivieran con ellos en vista de que su hermano y su cu&ntilde;ada no pod&iacute;an hacerse cargo. Este asunto es uno de los que m&aacute;s peso tiene en el libro. Para Sigrid hay todo un esfuerzo por recalcar que hizo lo correcto aunque ya entonces se viera atacada por la propia Eva, que incluso desliz&oacute; la acusaci&oacute;n de que su padre, el multimillonario Hans Rausing, podr&iacute;a haber estado detr&aacute;s del asesinato de Olof Palme.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, esta acusaci&oacute;n sali&oacute; a la luz tras el fallecimiento de Eva y fue utilizado hasta la saciedad por la prensa amarilla. &ldquo;Cuando mi cu&ntilde;ada muri&oacute;, sus viejas y temerarias acusaciones contra mi padre, que ninguno de nosotros se tom&oacute; en serio, adquirieron un valor y esta absurda acusaci&oacute;n empez&oacute; a salir en la prensa. Era una acusaci&oacute;n que nadie pod&iacute;a tomar en serio, pero precisamente por ser mi padre quien era, y ella quien era, pod&iacute;as empaquetarlo todo de una cierta forma en la que resultara cre&iacute;ble&rdquo;, cuenta Sigrid.
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        La &uacute;ltima parte del libro se centra, precisamente, en c&oacute;mo la prensa se lanz&oacute; sobre los Rausing como un perro de presa. Sigrid evoca incluso el famoso experimento Milgram al hacer referencia a que se sent&iacute;an como los que recib&iacute;an los golpes porque s&iacute;, con el &uacute;nico af&aacute;n de hacerles da&ntilde;o. Y con el famoso mantra detr&aacute;s de la culpabilidad que tienen los privilegiados por el hecho de serlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los periodistas poseen un capital cultural importante en nuestras sociedades y la mayor&iacute;a de ellos no son conscientes de su propio privilegio&rdquo;, dispara ahora Rausing que entiende este tipo de prensa como puro comercio. &ldquo;Hay algunas noticias que se convierten en pura mercanc&iacute;a, un producto para ser comprado y vendido, aunque el comercio de la prensa con la tragedia no es nuevo, y tampoco es exclusivo de la prensa sensacionalista&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n del libro hace unos meses en Gran Breta&ntilde;a trajo a su vez un peque&ntilde;o terremoto provocado por la familia de Eva. Su padre acus&oacute; a Sigrid de haber expuesto &uacute;nicamente su visi&oacute;n sobre el tema intentando hacer comprender a la opini&oacute;n p&uacute;blica que hizo todo lo que estaba en su mano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conoci&eacute;ndole, creo que no lo ley&oacute;. Fue un gesto para avergonzar y silenciar, un gesto de enfado patriarcal. Hab&iacute;a muchas acusaciones falsas en el comunicado, al menos una de ellas era un libelo. Quiz&aacute; la forma m&aacute;s elegante de decir esto es que cuando la adicci&oacute;n estaba en su peor momento tomamos posturas diferentes sobre c&oacute;mo tratar con ello&rdquo;, se defiende la escritora.
    </p><p class="article-text">
        Porque finalmente lo que queda es un texto en el que si hay algo es sobre todo amor, que es de lo que tratan la gran mayor&iacute;a de los libros desde que el ser humano conoci&oacute; la escritura. Como resalta Rausing, hablar de la p&eacute;rdida y el amor &ldquo;es otra manera de hablar sobre la muerte y la vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Corroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/tragedia-esconde-prensa-sensacionalista_1_1247072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Nov 2019 20:09:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tragedia de los Rausing, los multimillonarios que inventaron el Tetra Brik y cambiaron envases por drogas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sister Corita, la monja que también fue artista pop y activista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sister-corita-monja-artista-activista_1_1253974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1619429-ac6f-442d-8674-8c09315ac5a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Corita Kent, la monja que también fue artista pop y activista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Gustavo Gili publica en castellano</p><p class="subtitle">Observar, conectar, celebrar. Las enseñanzas sobre la creatividad de Sister Corita</p><p class="subtitle">, que recupera la figura de la peculiar artista</p><p class="subtitle">Su obra no obtuvo tanto reconocimiento como la de otros creadores de arte pop y desde hace unos años la comunidad artística está trabajando para reivindicar su nombre</p></div><p class="article-text">
        Su primer enfrentamiento con la Iglesia Cat&oacute;lica se produjo cuando ten&iacute;a cinco a&ntilde;os y a&uacute;n no hab&iacute;a adoptado su nombre de novicia. El profesor de catequesis de Frances Elizabeth Kent la expuls&oacute; de clase por enunciar una inocente pero molesta pregunta: &ldquo;&iquest;Es que Mar&iacute;a nunca se r&iacute;e ni rega&ntilde;a a su hijo?&rdquo;. Ese intento de humanizar a la mujer que seg&uacute;n la Biblia gest&oacute;, pari&oacute; y educ&oacute; a Jesucristo define bastante bien la personalidad de la artista que 12 a&ntilde;os m&aacute;s tarde se bautizar&iacute;a como Sister Corita, en castellano la hermana 'corazoncito'.
    </p><p class="article-text">
        Conocida popularmente como 'la monja pop', la figura de Corita se ha empezado a reivindicar desde hace algunos a&ntilde;os desde el mundo del arte para ponerla en el lugar que le corresponde. La editorial Gustavo Gili publica ahora en castellano, traducido por Dar&iacute;o Gim&eacute;nez Imirizaldu, una suerte de manual de ense&ntilde;anza escrito por su alumna Jan Steward y la propia artista titulado <em>Observar, conectar, celebrar. Las ense&ntilde;anzas sobre la creatividad de Sister Corita</em>. Un empuj&oacute;n m&aacute;s para dar luz a su persona.
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        Para entender la figura de esta mujer peculiar -como la de cualquiera, en realidad- hay que tener muy en cuenta el espacio y el tiempo en el que le toc&oacute; vivir. Naci&oacute; el 20 de noviembre de 1918 en Iowa (Estados Unidos), en el seno de una familia de clase obrera, irlandesa, cat&oacute;lica y muy numerosa: ella fue la quinta de seis hermanos. Con estos antecedentes, el que Frannie acabase tomando los votos no es de extra&ntilde;ar.
    </p><p class="article-text">
        Al cumplir la mayor&iacute;a de edad ingres&oacute; en el convento del Inmaculado Coraz&oacute;n de Mar&iacute;a, adopt&oacute; el nombre con el que se acabar&iacute;a siendo famosa y tuvo su primer trabajo como docente en Canad&aacute;. Afortunadamente para ella y para sus futuros alumnos, su mentora Maggie la anim&oacute; a que estudiase Bellas Artes en el propio organismo educativo de la orden, el famoso Immaculate Heart College de Los Angeles.
    </p><p class="article-text">
        La congregaci&oacute;n estaba compuesta por monjas progresistas que, desde principios del siglo XX, se dedicaron a la ense&ntilde;anza. Algunas de las hermanas fueron pioneras en profesiones tradicionalmente ejercidas solo por hombres y muchas de sus estudiantes acabaron siendo profesionales de renombre en su campo. A mediados de siglo, la instituci&oacute;n ten&iacute;a impecable reputaci&oacute;n en el &aacute;mbito educativo aunque no tanto en el eclesi&aacute;stico, poco abierto a la innovaci&oacute;n y menos si estaba impulsada por mujeres.
    </p><h3 class="article-text">La Biblia revolucionada</h3><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BqyUKWFldP6/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En 1951, Sister Corita obtuvo un m&aacute;ster en Historia del Arte en la Universidad del Sur de California y entr&oacute; en contacto con la t&eacute;cnica de la serigraf&iacute;a gracias a una clase de Mar&iacute;a S&aacute;nchez, la viuda de un reconocido muralista mexicano, seg&uacute;n explica Barbara Loste en el libro de Gustavo Gili. Cuando regres&oacute; al Immaculate Heart College ya como profesora, todos sus alumnos aprendieron dicha metodolog&iacute;a, adem&aacute;s de collage o dibujo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus lemas principales era el dicho balin&eacute;s &ldquo;no tenemos arte. Lo hacemos todo lo mejor que podemos&rdquo;. Ense&ntilde;aba a sus alumnos a inspirarse en la realidad que les rodeaba, no en los artistas a los que admiraban (y si era as&iacute;, que siempre les citaran). Les instaban a utilizar la herramienta que ella llamaba 'el descubridor' y que pod&iacute;a ser un marco de diapositivas de 35 mm o un cuadradito de cart&oacute;n con una ventana recortada:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Se trata de un dispositivo que hace exactamente lo mismo que la lente o el visor de la cámara: ayuda a sacar las cosas de su contexto, nos permite ver por el mero hecho de mirar e incrementa nuestra capacidad de observar con rapidez y de tomar decisiones"<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, sus alumnos ten&iacute;an que salir a la calle con el marquito en mano, observar la fachada del edificio m&aacute;s cercano y memorizar diez detalles para dibujarlos all&iacute; mismo. Sus obras se nutr&iacute;an de im&aacute;genes cotidianas, frases publicitarias, fragmentos de los libros que le&iacute;a con voracidad o versos de canciones (lo mismo le&iacute;a a Gertrude Stein o Ana&iuml;s Nin, que escuchaba a los Beatles o investigaba sobre las ceremonias de cremaci&oacute;n en Bali).
    </p><p class="article-text">
        Fue compa&ntilde;era del famoso matrimonio formado por Charles y Ray Eames, dise&ntilde;adores y arquitectos y amiga de Alfred Hitchcock o John Cage. Proyect&oacute; pel&iacute;culas de Charles en sus clases (en determinado momento de su carrera se interes&oacute; por la fotograf&iacute;a y dirigi&oacute; pel&iacute;culas) y Cage populariz&oacute; sus <em>Diez reglas para estudiantes y maestros</em>. De estas &uacute;ltimas, la m&aacute;s interesante es la acotaci&oacute;n que las acompa&ntilde;a:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Sugerencias adicionales. Estate siempre al tanto de todo. Ve a todo. Ve siempre a clases. Lee todo lo que caiga en tus manos. Ve a ver películas atentamente y a menudo. Guárdalo todo; podría serte útil más adelante. Puede que la semana que viene haya reglas nuevas"<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Sister Corita, que lleg&oacute; a ser la directora del departamento de arte del Immaculate Heart College, era muy sensible a los movimientos sociales que estaban desarroll&aacute;ndose en los a&ntilde;os 60. La paz y el amor que se promov&iacute;an por ciertos sectores de la poblaci&oacute;n encajaban a la perfecci&oacute;n con sus creencias y, como explica Barbara Loste, en la instituci&oacute;n reinventaron el concepto de 'catolicismo cool'.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Utilizando la serigraf&iacute;a, difundi&oacute; pasajes de la Biblia a modo de coloridos esl&oacute;ganes publicitarios en contra de la guerra y organiz&oacute; celebraciones art&iacute;sticas de car&aacute;cter social. En 1967 apareci&oacute; en la portada de Newsweek con el titular &ldquo;La monja se hace moderna&rdquo;. Ese mismo a&ntilde;o, azuzada por las cr&iacute;ticas de las altas esferas eclesi&aacute;sticas de Los &Aacute;ngeles, se sali&oacute; de la congregaci&oacute;n y se mud&oacute; a Boston para seguir con sus carrera art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, el 90% de las religiosas de la congregaci&oacute;n, impulsadas por la superiora Anita Caspary, siguieron el ejemplo de Corita y colgaron sus h&aacute;bitos. La lucha con el arzobispo James Francis McIntyre, que quer&iacute;a dictar la forma de vestir (la reclamaci&oacute;n de las hermanas utilizar ropa civil en lugar de h&aacute;bitos le ofendi&oacute; profundamente) y de comportarse de las monjas, lleg&oacute; a un punto de no retorno y se fueron. Su proyecto sigui&oacute; en forma de organizaci&oacute;n laica sin &aacute;nimo de lucro The Immaculate Heart Community.
    </p><h3 class="article-text">El convento se acaba, el arte no</h3><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BuKICY5FNLN/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Se desprendi&oacute; del 'sister' pero sigui&oacute; llam&aacute;ndose Corita, de apellido Kent. Su carrera art&iacute;stica sigui&oacute; desarroll&aacute;ndose y gan&aacute;ndose la admiraci&oacute;n del mundo del arte, aunque su nombre no se hizo tan popular fuera del c&iacute;rculo intelectual como por ejemplo el de Andy Warhol.
    </p><p class="article-text">
        En 1974 fue diagnosticada de c&aacute;ncer. La enfermedad y el cambio que hab&iacute;a sufrido su vida hicieron que su obra, sin perder color, se hiciese m&aacute;s tranquila. Las inspiraciones ya no vienen tanto de la cultura pop sino que se introduce la naturaleza y utiliza m&aacute;s materiales para trabajar, como las acuarelas.
    </p><p class="article-text">
        Sus creaciones m&aacute;s importantes de esta nueva fase son dos. Por un lado, la decoraci&oacute;n del dep&oacute;sito de Keyspan en Boston, que pint&oacute; de blanco con grandes brochazos de colores a modo de arco&iacute;ris (Rainbow Swash, 1971). Y por otro, el sello que cre&oacute; para la colecci&oacute;n Love del servicio postal de Estados Unidos en 1985. Se vendieron m&aacute;s de 700.000 millones de estampillas.
    </p><p class="article-text">
        Corita Kent muri&oacute; en 1986 en Boston. Pidi&oacute; a sus seres queridos que no hiciesen un funeral sino una celebraci&oacute;n. La artista hab&iacute;a estudiado a fondo las tradiciones de diferentes culturas y sab&iacute;a que no todas las despedidas ten&iacute;an que ser como las que dicta el catolicismo. Si esos conocimientos se suman a su amor por los colores y los mensajes positivos, su petici&oacute;n tiene toda la l&oacute;gica. Fue fiel a su propia fe hasta el final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sister-corita-monja-artista-activista_1_1253974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Nov 2019 19:52:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sister Corita, la monja que también fue artista pop y activista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este paisaje no existe: cuando el postureo fotográfico se va de las manos en busca de un 'like']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/postureo-fotografico-like-instagram_1_5870030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los turistas que acuden al templo Pura Lempuyang de Bali esperan horas de cola para hacerse una foto trucada con un espejo colocado bajo la cámara</p><p class="subtitle">No es la única "postal" manipulada: los tonos saturados de La Montaña de Siete Colores de Perú, la escasa masificación de lugares como la Gran muralla china, las nada solitarias playas de Tailandia…</p><p class="subtitle">"Las personas que inventan o editan situaciones y luego las comparten en manera de fotos online suelen tener baja autoestima y alta necesidad de reconocimiento”, explica la psicóloga Trinidad Núñez</p></div><p class="article-text">
        Basta una b&uacute;squeda en Instagram para comprobar la belleza del templo de Pura Lempuyang en Bali (Indonesia). Las llamadas Puertas del Cielo son una de las paradas fotogr&aacute;ficas obligatorias de los turistas: muestran las nubes y el majestuoso monte Agung de fondo. La estampa ideal se refleja en un lago situado justo en frente, dando como resultado una simetr&iacute;a que envidiar&iacute;a hasta el mism&iacute;simo Wes Anderson. Pero hay truco: no hay ni una gota de agua en el lugar.
    </p><p class="article-text">
        Como recientemente public&oacute; en <a href="https://twitter.com/polina_marinova/status/1146620000679022593?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1146620000679022593&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fverne.elpais.com%2Fverne%2F2019%2F07%2F05%2Farticulo%2F1562331846_946560.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Twitter la periodista Polina Marinova</a>, en realidad se trata de un efecto que se logra poniendo un espejo debajo de la lente. De esta forma, lo que es un prado se transforma en un manantial perfecto para inmortalizar con la c&aacute;mara. &ldquo;Mis sue&ntilde;os y esperanzas se rompieron en mil pedazos al descubrir que 'el agua' bajo las Puertas del Cielo es solamente un trozo de cristal bajo un iPhone&rdquo;, lamentaba la profesional.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma pr&aacute;ctica fue se&ntilde;alada previamente por el youtuber Antarik Anwesan, que mostr&oacute; en un v&iacute;deo el ya popular &ldquo;truco del espejo&rdquo;. Pero no solo eso, tambi&eacute;n revel&oacute; c&oacute;mo de codiciada es esta postal para los turistas: son capaces de guardar una larga cola con tal de obtenerla. Una vez finalizada la espera, solo queda posar bajo las estructuras con una postura de yoga mientras un lugare&ntilde;o captura el momento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico sitio ic&oacute;nico alterado a gusto del consumidor. Como recopilan en National Geographic, son muchos los <a href="https://viajes.nationalgeographic.com.es/lifestyle/lugares-que-solo-existen-instagram_14040/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lugares que solo existen en Instagram</a>. No porque sean inalcanzables de otra forma, sino porque son producto de filtros y retoques que los transforman en escenarios completamente diferentes. Es el caso de la Monta&ntilde;a de Siete Colores de Per&uacute;, que es mostrada con unos tonos tan intensos que parece sacada de un cuento de hadas. Solo si hace sol pueden apreciarse estos colores y, adem&aacute;s, aun contando con el buen clima, en ning&uacute;n caso aparecer&aacute;n tan saturados. Pero en redes sociales es lo que importa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Las personas que mantienen este comportamiento, que termina siendo adictivo, colocan su autoestima en funci&oacute;n de los <em>likes</em>. Esto es un problema, evidentemente. Quienes inventan o editan situaciones y luego las comparten en manera de fotos online suelen ser personas con baja autoestima y alta necesidad de reconocimiento, de aprobaci&oacute;n y de aceptaci&oacute;n&rdquo;, explica a eldiario.es Trinidad N&uacute;&ntilde;ez, psic&oacute;loga social y docente en la Universidad de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Esta obsesi&oacute;n por la aceptaci&oacute;n online no es exclusiva de Instagram. Tambi&eacute;n se encuentra en lo que decimos en Twitter o en las im&aacute;genes de Tinder, a pesar de que la aplicaci&oacute;n tiene su propio&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/busca-secreta-Tinder-obsesion-Pandora-match_0_916908962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algoritmo elaborado seg&uacute;n la l&oacute;gica patriarcal</a> para definir la belleza y el coeficiente intelectual. Quiz&aacute; el usuario no tiene tanto poder como imagina, pero puede que algunas instant&aacute;neas ayuden. Por ejemplo, una en las islas Phi Phi de Tailandia correteando por sus arenas blanquecinas sin nadie alrededor, como Leonardo DiCaprio en la pel&iacute;cula La Playa. Los hechos son bien diferentes: el gobierno tuvo que cerrarla indefinidamente el pasado 2018 debido al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/Tailandia-indefinidamente-pelicula-Di-Caprio_0_821017962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">da&ntilde;o medioambiental causado por el exceso de turistas</a>.
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                </figure><h3 class="article-text">En busca de la aprobaci&oacute;n online</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en una sociedad donde la aprobaci&oacute;n del resto de personas ha pasado a ser <em>online</em> frente a la aprobaci&oacute;n <em>offline</em>&rdquo;, valora N&uacute;&ntilde;ez, quien adem&aacute;s apunta que &ldquo;la autoestima requiere de autogesti&oacute;n&rdquo; y que si esta se coloca fuera, en los dem&aacute;s, entonces &ldquo;dejas de tener control de ti mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que esta sea una de las razones que hayan llevado a Instagram a tomar ciertas medidas. La m&aacute;s reciente, todav&iacute;a en fase de prueba en algunos pa&iacute;ses, es la de&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/news/world-49026935" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocultar el n&uacute;mero de 'me gustas' recibidos</a> en las publicaciones. La cifra es visible para el usuario que los reciben, pero no para sus seguidores. &ldquo;Queremos que las personas se preocupen un poco menos por la cantidad de &lsquo;me gusta&rsquo; que obtienen y pasen un poco m&aacute;s de tiempo conect&aacute;ndose con las personas que les importan&rdquo;, explic&oacute; Adam Mosseri, jefe de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;es esta externalizaci&oacute;n de la autoestima algo exclusivo de los entornos digitales? &iquest;O ya exist&iacute;a antes? Seg&uacute;n Trinidad N&uacute;&ntilde;ez, la aparici&oacute;n de las redes sociales es un potenciador de ello: generan un <em>feedback</em> inmediato, lo cual ayuda grandemente a esa sociedad del 'hedonismo urgente'. Esta de 'lo quiero y lo tengo', de la inmediatez, termina yendo m&aacute;s all&aacute; de la compra de productos de consumo, afectando y permeando en las formas de actuar. Las gratificaciones inmediatas hacen que la tolerancia a la frustraci&oacute;n sea cada vez m&aacute;s peque&ntilde;a&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La experta en psicolog&iacute;a a&ntilde;ade que lo <em>online</em> tiene &ldquo;una potencia extraordinaria porque juega con estos elementos: inmediatez, sencillez y anonimato&rdquo;. No se trata tampoco de caer en la cr&iacute;tica tecn&oacute;foba de los entornos digitales, pero s&iacute; de conocer sus posibles efectos y consecuencias. Algunas de ellas son mostradas a modo de s&aacute;tira en el cap&iacute;tulo <em>Nosedive</em> de <em>Black Mirror</em>, donde su protagonista es tratada por su alrededor seg&uacute;n su <em>ranking</em> de Instagram. Se trata de una distop&iacute;a, pero, como tantas otras, funciona precisamente por representar una parte de la realidad.
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      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/postureo-fotografico-like-instagram_1_5870030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Aug 2019 19:43:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Este paisaje no existe: cuando el postureo fotográfico se va de las manos en busca de un 'like']]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Instagram,Redes sociales,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[50 años de Woodstock: todo lo que falló y seguimos haciendo mal en los macrofestivales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/todas-lecciones-aprendidas-woodstock-macrofestival_1_1407261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/628c5032-fb45-4dda-a7b5-adf5657232e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Jimi Hendrix durante su legendaria actuación de 2 horas en Woodstock, el 18 de agosto de 1969"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Prestar atención al tiempo atmosférico, estudiar la ubicación, gestionar el aforo... Repasamos los errores de Woodstock que medio siglo después sigue repitiendo los organizadores actuales</p></div><p class="article-text">
        Lo que pas&oacute; en el festival de Woodstock de 1969 puede resumirse en cuatro d&iacute;as de m&uacute;sica, psicotr&oacute;picos, amor y barro. Aunque la historia confirm&oacute; que fue mucho m&aacute;s que eso, claro. Ese evento del verano del amor fue el germen de uno de los grandes negocios de la industria musical y de una nueva forma de consumo de cultura: el atrac&oacute;n.&nbsp;Este 15 de agosto celebra su 50 aniversario, una efem&eacute;ride dif&iacute;cil de obviar.
    </p><p class="article-text">
        Woodstock fue una especie de episodio piloto y lo l&oacute;gico es que los organizadores de festivales posteriores hubieran ido solucionado los problemas que present&oacute; para no repetirlos, pero algunos no han sido estudiantes muy aplicados. En el famoso documental <em>Woodstock: 3 Days of Peace &amp; Music</em> (Woodstock: 3 d&iacute;as de paz y m&uacute;sica), dirigido por Michael Wadleigh y montado por un joven Martin Scorsese, se ve detalladamente (dura 184 minutos) qu&eacute; sali&oacute; mal en aquellos d&iacute;as. Estos son algunos de los factores m&aacute;s importantes que se deber&iacute;an tener en cuenta a la hora de programar un evento de estas caracter&iacute;sticas.
    </p><h4 class="article-text">Prestar atenci&oacute;n al parte del tiempo meteorol&oacute;gico</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El domingo 17 de agosto de 1969 una tormenta de lluvia y viento suspendi&oacute; el festival durante varias horas tras la actuaci&oacute;n de Joe Cocker, con su m&iacute;tica versi&oacute;n de <em>With a Little Help from My Friends</em> de The Beatles. Los hippies, animados por la organizaci&oacute;n, pusieron todos sus esfuerzos en cambiar el clima gritando &ldquo;No rain, no rain!&rdquo; (&iexcl;lluvia no! en castellano) pero no sirvi&oacute; de mucho.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, los responsables consiguieron alejar a la gente de las torres de electricidad y evitar desgracias. Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta el p&uacute;blico cre&iacute;a en la paz y el amor (y la marihuana), as&iacute; que se dedicaron a mojarse y jugar en el barro.
    </p><p class="article-text">
        No ocurri&oacute; lo mismo en el Festimad de 2005, por ejemplo. El parque de la Cantue&ntilde;a de Fuenlabrada (Madrid) se convirti&oacute; en el escenario del caos cuando el festival tuvo que detenerse durante cinco horas debido a las fuertes rachas de viento que amenazaban con tirar abajo las estructuras. Para pasar el tiempo, gran parte de los asistentes saquearon las barras y&nbsp;quemaron cosas (coches, chiringuitos&hellip;). Cuando el evento se reanud&oacute; con la actuaci&oacute;n de Prodigy, el recinto parec&iacute;a un escenario de <em>Mad Max</em>.
    </p><h4 class="article-text">Estudiar la ubicaci&oacute;n</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El refranero popular puede llegar a dar mucha rabia por certero. Y en esta ocasi&oacute;n, &ldquo;de aquellos barros vienen estos lodos&rdquo; da en el clavo. En aquel terreno de Bethel hubo mucho de lo primero, pero es comprensible teniendo en cuenta que, entre otras cosas, faltaba experiencia. El evento se celebr&oacute; en la granja de Max Yasgur, a unos 70 kil&oacute;metros del pueblo, ya que los vecinos quisieron establecer distancia con los melenudos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que es m&aacute;s dif&iacute;cil de entender es que el festival de Glastonbury siga celebr&aacute;ndose en un terreno de Somerset (Inglaterra), que cada a&ntilde;o se convierte en un lodazal. El profesor Tony Brown, de la universidad de Southampton, <a href="https://www.somersetlive.co.uk/whats-on/music-nightlife/glastonbury-festival-weather-mud-expert-2992989" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha advertido</a>&nbsp;que esto se debe m&aacute;s al tipo de suelo que al clima, pero no parece que su observaci&oacute;n vaya a servir de mucho. El pr&oacute;ximo a&ntilde;o, el evento cumple medio siglo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se libraron los asistentes al Arenal Sound en 2015, cuando una tormenta convirti&oacute; el recinto de Burriana (Castell&oacute;n) en una r&eacute;plica de Woodstock 69'. Curiosamente, y pese a las quejas en las redes sociales, gran parte de la concurrencia opt&oacute; por el esp&iacute;ritu del festival hippie y organiz&oacute; carreras en el lodazal para seguir la fiesta.
    </p><h4 class="article-text">Gestionar correctamente el aforo</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Los organizadores de Woodstock preve&iacute;an una afluencia de las 250.000 personas que hab&iacute;an comprado sus abonos. Lo que no se imaginaron fue el demencial poder de convocatoria que iba a tener su evento. Las cifras de asistentes no est&aacute;n muy claras, pero sin duda superaron cualquier c&aacute;lculo. En el documental de Wadleigh se llega a hablar de 1 mill&oacute;n de personas, aunque posteriormente se conjetur&oacute; que fueron unas 450.000.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte el festival era al aire libre y hab&iacute;a campo por el que distribuirse, porque si no el resultado podr&iacute;a haber sido catastr&oacute;fico. Ante el desbordamiento, con j&oacute;venes atravesando las vallas y entrando por cualquier recoveco, los responsables resolvieron que el festival ser&iacute;a gratuito (puede que a los que pagaron los 18 euros de la entrada no les hiciese mucha gracia) y dejaron entrar a todo el que quisiera.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no acab&oacute; en hecatombe hubo muchos problemas de organizaci&oacute;n. Personas agobiadas por la cantidad de gente que hab&iacute;a, falta de comida y muchos problemas para regresar a casa, fueron los m&aacute;s notables.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La autopista de Nueva York se cerr&oacute; debido a las demoras de hasta ocho horas en la circulaci&oacute;n (algunos artistas e incluso asistentes tuvieron que llegar en helic&oacute;ptero) y no hab&iacute;a transporte suficiente para evacuar a todos los presentes. Adem&aacute;s, tampoco quedaba gasolina en los alrededores. El documental recoge testimonios de j&oacute;venes que no sab&iacute;an si podr&iacute;an llegar a tiempo a sus puestos de trabajo al terminar el festival -de hecho, dur&oacute; cuatro d&iacute;as en lugar de los tres programados- y preocupados por c&oacute;mo salir de all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La comuna de Hog Farm ayud&oacute; a abastecer de comida al p&uacute;blico, que se qued&oacute; sin nada que echarse al est&oacute;mago el primer d&iacute;a y los vecinos del pueblo (los que no odiaron a los hippies por arrasar con los v&iacute;veres de la localidad) tambi&eacute;n enviaron productos. &ldquo;Son buenos chicos, no podemos dejar que se mueran de hambre&rdquo;, declar&oacute; en la cinta uno de los ciudadanos solidarios, que ten&iacute;a a su hija en la granja de Yasgur. Un vecino denunci&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s al due&ntilde;o del terreno por negligencia, pidiendo 35.000 d&oacute;lares por da&ntilde;os y perjuicios.
    </p><p class="article-text">
        El Mad Cool de 2018 es un buen ejemplo de organizadores que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/virtudes-errores-Mad-Cool-festival_0_793020945.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se documentaron</a> bien sobre lo ocurrido en 1969 en Woodstock. Colas eternas para 80.000 personas que tuvieron que el primer d&iacute;a tuvieron que esperar horas bajo el sol para acceder al recinto y despu&eacute;s para pedir en las barras, con un personal completamente desbordado y que no daba abasto.
    </p><p class="article-text">
        El transporte tambi&eacute;n fue un gran problema a la salida por escaso. Pocos autobuses, paradas de metro colapsadas y tarifas de Uber que alcanzaron los 90 euros (la empresa era una de las patrocinadoras del festival y se pod&iacute;a reservar un coche a trav&eacute;s de su aplicaci&oacute;n) dejaron a los asistentes esperando durante horas por un medio que les llevase a sus casas.
    </p><h4 class="article-text">Asistencia m&eacute;dica</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En Woodstock hubo una muerte por sobredosis y otra por atropello. Adem&aacute;s nacieron dos beb&eacute;s -que se sepa- y m&aacute;s de 5.000 personas tuvieron que ser asistidas por personal sanitario. El ej&eacute;rcito estadounidense acudi&oacute; a la zona para llevar a 45 m&eacute;dicos voluntarios para ayudar. Fueron recibidos con abucheos -en plena guerra de Vietnam los j&oacute;venes hippies no estaban muy contentos con las fuerzas armadas de su pa&iacute;s- pero la organizaci&oacute;n pidi&oacute; calma porque sus servicios eran claramente necesarios.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, el Mad Cool tampoco tuvo mucho ojo con el tema de salud en 2018. Debido a las aglomeraciones, el personal sanitario lo tendr&iacute;a muy dif&iacute;cil para acceder al lugar en el que hubiese un problema, como cont&oacute; en Twitter el pediatra <a href="https://twitter.com/daandina/status/1017745981620785152" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Andina</a>. Este relat&oacute; que tuvo que atender dos s&iacute;ncopes y presenci&oacute; otros dos. Adem&aacute;s, el colectivo enfermero denunci&oacute; que en la oferta de trabajo publicada para contratar al equipo de salud se les ped&iacute;a que llevasen su propio material de trabajo, seg&uacute;n recogieron en <a href="https://www.redaccionmedica.com/secciones/enfermeria/el-mad-cool-indigna-a-los-enfermeros-con-una-oferta-de-trabajo-alucinante--6519" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Redacci&oacute;n M&eacute;dica</a>. De hecho, en la edici&oacute;n de 2017,&nbsp; falleci&oacute; el acr&oacute;bata Pedro Auni&oacute;n al caerse de un cubo que sosten&iacute;a una gr&uacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Lecciones que s&iacute; calaron</h3><h4 class="article-text">Controlar las drogas</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        No en aspectos de prohibici&oacute;n sino de seguridad. Que en los festivales se toman estupefacientes es innegable y algunos han decidido que la mejor manera de evitar contratiempos es asesorar a los consumidores de lo que se van a &ldquo;meter&rdquo;. En Woodstock avisaron de una mala partida de &ldquo;&aacute;cido color caf&eacute;&rdquo;, que pod&iacute;a proporcionar un mal rato a quien lo tomase en lugar de diversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace algunas ediciones, el festival barcelon&eacute;s S&oacute;nar ofrece los servicios de la empresa Energy Control, que analiza de forma gratuita y confidencial acerca de los componentes de las sustancias. As&iacute;, el potencial consumidor podr&aacute; evaluar si le merece o no la pena drogarse.
    </p><h4 class="article-text">Prever ca&iacute;das de cartel</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las bandas Iron Butterfly y Sweetwater no consiguieron llegar a tiempo al festival. Para cubrir el hueco que dejaron los segundos, se imparti&oacute; una sesi&oacute;n de yoga kundalini y as&iacute; mantener relajados a los hippies. Otro caso fue el de Tim Hardin, el artista encargado de abrir las actuaciones del primer d&iacute;a. No pudo salir al escenario, ya que estaba demasiado drogado. En su lugar toc&oacute; Richie Havens, que alarg&oacute; su actuaci&oacute;n todo el tiempo que pudo para que la programaci&oacute;n siguiese como estaba previsto. Su &uacute;ltima canci&oacute;n, <em>Freedom</em> fue una versi&oacute;n improvisada del canto Motherless Child.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente las cancelaciones en los festivales son habituales, especialmente las cabezas de cartel como Frank Ocean en el Primavera Sound en 2017 se resolvi&oacute; con la devoluci&oacute;n del importe de las entradas. Su hueco lo llen&oacute; Jamie XX. En la edici&oacute;n de 2018 del mismo festival el tr&iacute;o de hip hop Migos, no pudo llegar a tiempo y MC de grime brit&aacute;nico Skepta les sustituy&oacute; en el momento.
    </p><p class="article-text">
        Y al hilo de cancelaciones, hay que a&ntilde;adir otra: la del Woodstock 50. El festival, que estaba dedicado a festejar el medio siglo desde que se celebr&oacute; el evento original,&nbsp;ha sido anulado despu&eacute;s de que varios artistas anunciaran que no acudir&iacute;an&nbsp;tras verse forzada la organizaci&oacute;n a cambiar el lugar.&nbsp;&ldquo;Nos entristece que una serie de contratiempos inesperados hayan hecho imposible organizarlo&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/Cancelan-festival-musica-Woodstock-contratiempos_0_926358242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo su cofundador, Michael Lang</a>. Parece que Woodstock no ha aprendido demasiado de su propia historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/todas-lecciones-aprendidas-woodstock-macrofestival_1_1407261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Aug 2019 19:05:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[50 años de Woodstock: todo lo que falló y seguimos haciendo mal en los macrofestivales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festivales de música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[50 años de la matanza de Charles Manson, el psicópata que formó a despiadados asesinos con sexo y LSD]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/charles-mason-psicopata-despiadados-lsd_1_1404161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/386fe870-dd8c-4c21-90fb-91544aeaac61_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="10 de junio de 1981. Charles Manson es fotografiado durante una entrevista para la televisión en un centro médico en Vacaville, California."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Tom O'Neill, que ha pasado 20 años investigando las lagunas judiciales del reconocido criminal, publica ahora el resultado de su investigación en el libro</p><p class="subtitle">Manson: la historia real</p><p class="subtitle">(Roca Editorial)</p></div><p class="article-text">
        8 de agosto de 1969. Un hombre y tres mujeres se suben a un coche Ford Falcon amarillo y ponen rumbo a la ciudad de Beverly Hills (Los &Aacute;ngeles). Son Susan <em>sadie</em> Atkins, Patricia <em>Katie</em> Krenwinkel, Linda Kasabian, y Charles Tex Watson, que va al volante. Ninguno de ellos supera los 25 a&ntilde;os de edad ni tiene antecedentes. Pero van vestidos de negro de los pies a la cabeza con un objetivo: realizar el crimen del siglo.
    </p><p class="article-text">
        Pertenecen a la Familia, una comuna hippie aislada en el Rancho Spahn, entre acres monta&ntilde;osos. Han adoptado creencias <em>new age</em> antisistema combinando ecologismo, amor libre y cristianismo apocal&iacute;ptico. Pero lo que realmente importa es otra cosa: siguen los caprichos del l&iacute;der, Charles Milles Manson, de 34 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Llegan al n&uacute;mero 10050 de la calle Cielo Drive, donde vive la actriz Sharon Tate junto a su esposo Roman Polanski. No obstante, &eacute;l est&aacute; en Londres buscando escenarios para la que va a ser su pr&oacute;xima pel&iacute;cula, <em>El d&iacute;a del delf&iacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hace Watson es trepar a un poste para cortar la l&iacute;nea telef&oacute;nica. Tras esto, los miembros saltan al interior de la finca con cuchillos de caza y un rev&oacute;lver de calibre 22. El objetivo es llegar a la casa -no sin antes acabar con un chico de 18 a&ntilde;os que se hab&iacute;an encontrado por el camino-, y reunir al resto de los hu&eacute;spedes. Uno de ellos es Wojciech Voytek Frykowski, un inmigrante polaco director de cine. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n eres?&rdquo;, pregunta al ver a Watson. &ldquo;Soy el demonio, y estoy aqu&iacute; por asuntos que ata&ntilde;en al demonio&rdquo;, contesta.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los dormitorios est&aacute; un hombre sentado en la cama hablando con una mujer embarazada. Son Jay Sebring y su exnovia, Sharon Tate, que tiene veintis&eacute;is a&ntilde;os y est&aacute; embarazada de ocho meses. No es un impedimento para que los asaltantes la golpeen y la aten por el cuello al cad&aacute;ver de su antiguo amante. Tampoco para que la apu&ntilde;alen hasta en 16 ocasiones, empezando por el est&oacute;mago. &ldquo;Saborear la muerte y aun as&iacute; dar vida. Vaya, no est&aacute; mal la jugada&rdquo;, dice Atkins mientras hunde los dedos en una de las heridas de Tate y se los lleva a la boca.
    </p><p class="article-text">
        Manson y su grupo tardaron casi cuatro meses en comparecer ante la justicia por este y otros cr&iacute;menes. Durante todo ese tiempo, en el cual la polic&iacute;a no parec&iacute;a tener nada demasiado claro, la paranoia y las teor&iacute;as conspiratorias de lo que hab&iacute;a ocurrido dominaron EEUU. No era para menos: un grupo de sanguinarios deambulaba libremente por el pa&iacute;s. Al final ataron cabos y comenz&oacute; uno de los juicios m&aacute;s famosos de la historia, uno que todav&iacute;a hoy sigue despertando interrogantes.
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        &iquest;Por qu&eacute; eligieron exactamente la casa de Sharon Tate? &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute; exactamente all&iacute;? &iquest;C&oacute;mo se convirtieron unos j&oacute;venes sin indicios de violencia en asesinos despiadados? Cada cual tiene su propia versi&oacute;n de lo ocurrido, y la del libro <em>Helter Skelter</em> de Curt Gentry y Vincent Bugliosi, el fiscal que demostr&oacute; c&oacute;mo Manson hab&iacute;a orquestado los asesinatos a pesar de no estar presente en el lugar de los hechos. Sin embargo, todav&iacute;a quedan algunas lagunas que han obsesionado al periodista Tom O'Neill durante 20 a&ntilde;os y que ahora ven la luz con la obra<em>&nbsp;Manson: la historia real (Roca Editorial).</em><a href="http://www.rocalibros.com/roca-editorial/catalogo/Tom+O+Neill/Manson+La+historia+real" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manson: la historia real (Roca Editorial).</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no he encontrado la verdad, ya me gustar&iacute;a poder decirlo. Mi objetivo no es decir lo que pas&oacute;, sino demostrar que el relato oficial no es veraz&rdquo;, afirma O'Neill al final de un reportaje que se alargar&iacute;a dos d&eacute;cadas en el que presenta cientos de entrevistas y documentos del Departamento de Polic&iacute;a de Los &Aacute;ngeles, del FBI y la CIA nunca vistos hasta ahora. De hecho, el periodista lleg&oacute; a hablar con el propio Manson v&iacute;a telef&oacute;nica y se enfrent&oacute; a amenazas de Vincent Bugliosi: &ldquo;Si escribe el libro y es difamatorio desde el punto de vista jur&iacute;dico, ha de saber que no tengo elecci&oacute;n: tengo que demandarle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de O'Neill es que el fiscal ofreci&oacute; pruebas falsas, que retuvo cierta informaci&oacute;n y que la polic&iacute;a conoc&iacute;a el potencial de la Familia antes de la brutal masacre. &ldquo;Bugliosi necesitaba el motivo que present&oacute; en el libro <em>Helter Skelter</em> para condenar a Manson por conspiraci&oacute;n&rdquo;, dijo el autor en una entrevista con <a href="https://www.nytimes.com/2019/07/28/style/charles-manson-book.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The New York Times</a>. No es que rechace todos los hechos conocidos hasta la fecha del caso, sino que intenta ofrecer una visi&oacute;n m&aacute;s amplia de lo ocurrido en Cielo Drive.
    </p><h3 class="article-text">El ritual de iniciaci&oacute;n para la Familia</h3><p class="article-text">
        O'Neill se detiene en muchos momentos del caso Manson, ya sea recreando escenas o aportando detalles con entrevistados. Pero, quiz&aacute;, el m&aacute;s destacado sea aquel en el que intenta explicar las razones que llevaron a unos j&oacute;venes sin antecedentes, estudiantes e incluso bibliotecarios, a rendir culto a un l&iacute;der que les propon&iacute;a dejar sus casas para ir a una comuna a consumir LSD, cantar canciones y hacer org&iacute;as. Era parte del ritual de iniciaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los miembros de la Familia, cuyo n&uacute;mero oscilaba entre las dos y tres docenas, hab&iacute;an estado bajo la influencia de Manson apenas dos a&ntilde;os, algunos bastante menos. Sin embargo, todos hac&iacute;an cualquier cosa que &eacute;l les dijera, sin vacilar, incluyendo matar a aut&eacute;nticos desconocidos. Manson hab&iacute;a logrado una sumisi&oacute;n extrema&rdquo;, detalla el periodista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las sesiones de alucin&oacute;genos y sexo pod&iacute;an prolongarse durante d&iacute;as sin descanso durante los cuales, seg&uacute;n el reportero, Manson fing&iacute;a tomar&nbsp;drogas o lo hac&iacute;a en dosis muy inferiores: &ldquo;Como estaba l&uacute;cido, manipulaba las mentes de los otros con complicados juegos de palabras y t&eacute;cnicas sensoriales que hab&iacute;a concebido en los dos a&ntilde;os trascurridos desde que saliera de la c&aacute;rcel&rdquo;. Contin&uacute;a diciendo que &ldquo;cada viaje de &aacute;cido les alejaba m&aacute;s de la realidad, hasta que, a la larga, parec&iacute;an defendibles incluso ciertas contradicciones b&aacute;sicas: lo bueno pod&iacute;a ser malo, Dios pod&iacute;a ser Sat&aacute;n, la muerte era igual que la vida&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, se reproduce algo muy similar a lo que se narraba <a href="https://www.eldiario.es/cultura/Sexo-drogas-religion-colonizo-estadounidense_0_754175436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la serie documental Wild Wild Country</a>. Esta contaba el surgimiento del movimiento iniciado por Bhagwan Rajneesh, conocido como el &ldquo;gur&uacute; del sexo&rdquo;, el cual se convirti&oacute; en l&iacute;der de una religi&oacute;n con miles de seguidores que acabaron siendo acusados de m&uacute;ltiples intentos de asesinato, espionaje, e incluso de un atentado bioterrorista para intentar ganar unas elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero O'Neill va m&aacute;s all&aacute; e indaga en las posibles razones que llevaron a Mason a experimentar con esta t&eacute;cnica para &ldquo;lavar cerebros&rdquo;. &Eacute;l se&ntilde;ala a unos responsables muy concretos: la CIA. &ldquo;Descubr&iacute; muchas pruebas que demostraban c&oacute;mo Manson, tras salir de la prisi&oacute;n en 1967, estaba pasando mucho tiempo en la misma cl&iacute;nica m&eacute;dica en San Francisco, donde se ha documentado que un empleado de la CIA reclutaba a sujetos para estudios sobre el LSD y su capacidad para influir en el comportamiento humano&rdquo;, respondi&oacute; a The New York Times.
    </p><p class="article-text">
        El escritor apunta al doctor Louis Jolyon West, que durante la guerra de Corea ayud&oacute; a &ldquo;desprogramar&rdquo; a soldados estadounidenses a los que en teor&iacute;a se les hab&iacute;a lavado el cerebro. El &eacute;xito del m&eacute;dico fue tal que, seg&uacute;n O'Neill, lleg&oacute; a San Francisco en 1966 con la idea de estudiar a los hippies y el LSD.
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        &ldquo;Es un hecho documentado que la CIA ten&iacute;a un programa llamado Chaos, y el FBI ten&iacute;a uno llamado Cointelpro. El objetivo de ambas operaciones secretas era desestabilizar el movimiento de izquierda y hacer que los hippies parecieran peligrosos. Si esto fue una operaci&oacute;n organizada por el gobierno, desde luego que tuvieron &eacute;xito. De repente, todos miraron a cualquiera con cabello largo y barba como un posible Charlie Manson&rdquo;, asegur&oacute; el periodista en el peri&oacute;dico neoyorquino.
    </p><p class="article-text">
        Sea real o conspirativo, lo &uacute;nico claro es que 50 a&ntilde;os despu&eacute;s todav&iacute;a quedan dudas por resolver. Tambi&eacute;n que la figura de Manson contin&uacute;a despertando&nbsp;fascinaci&oacute;n en la cultura popular. As&iacute; lo demuestra su aparici&oacute;n en&nbsp;<em>&Eacute;rase una vez en Hollywood</em>, la pr&oacute;xima pel&iacute;cula de Tarantino, o en la segunda temporada de <em>Mindhunter</em>.&nbsp;Porque, parad&oacute;jicamente, se gan&oacute; una fama de icono pop ambivalente. A medio camino entre el amor y el odio, o&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Charles-Manson-seduccion-salvaje_0_710079038.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre la seducci&oacute;n y lo salvaje.&nbsp;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/charles-mason-psicopata-despiadados-lsd_1_1404161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Aug 2019 18:51:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[50 años de la matanza de Charles Manson, el psicópata que formó a despiadados asesinos con sexo y LSD]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agatha Christie y los libros con los que pasar un verano de muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/agatha-christie-libros-misterio-verano_1_1427581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8902933d-ffc9-4fe1-a1d9-3f45f723fb1b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Agatha Christie, en una imagen de marzo de 1946"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos de los libros de misterio de Agatha Christie volverán a leerse este verano y siguen estando entre los títulos más vendidos en todo el mundo</p><p class="subtitle">Uno de los secretos de su éxito es que incita al lector a adivinar quién ha cometido el asesinato según se va descartando las pistas falsas que le ofrece la escritora</p><p class="subtitle">Ella misma protagonizó un episodio misterioso cuando desapareció durante 11 días</p></div><p class="article-text">
        A mediados del siglo pasado, la editorial Molino dio con su gallina de los huevos de oro: Agatha Christie. No era su primer &eacute;xito comercial ni mucho menos. Especializada en g&eacute;neros de inter&eacute;s masivo, ya hab&iacute;a publicado a autores como Julio Verne o Arthur Conan Doyle, y vend&iacute;an ejemplares a buen ritmo. Pero con la escritora brit&aacute;nica en su colecci&oacute;n Selecciones de Biblioteca de Oro llegaron a los millones de ejemplares despachados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de ellos, seguramente ya ajados, volver&aacute;n a leerse este verano. Rara ser&aacute; la casa de veraneo -esas segundas residencias del boom del turismo- o rastro de domingo en Espa&ntilde;a que no tenga alguno de esos libros. Sus tapas blandas y sus hojas amarillentas son parte de la educaci&oacute;n sentimental de varias generaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque las novelas de Christie parecen cuentos de hadas en comparaci&oacute;n a la ficci&oacute;n que se produce actualmente, sus cr&iacute;menes siguen suscitando un inter&eacute;s asombroso. Sus t&iacute;tulos son los m&aacute;s vendidos del mundo despu&eacute;s de los de Shakespeare y la Biblia (seg&uacute;n datos de la Agatha Christie Limited., su propia compa&ntilde;&iacute;a) y contin&uacute;an inspirando otras obras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mismo a&ntilde;o, la plataforma Movistar + sum&oacute; a su cat&aacute;logo la miniserie de la BBC <em>El misterio de la gu&iacute;a de ferrocarriles</em>,&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/BBC-Malkovich-Hercule-ABC-Murders_0_2015198468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con John Malkovich como el detective H&eacute;rcules Poirot</a> y el telefilme<em> La verdad del crimen</em>, basado en un misterioso suceso de la vida de la escritora. Y, por si fuese poco, la editorial Di&aacute;bolo acaba de publicar el libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8412034929/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=eldiarioes0d-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8412034929&amp;linkId=edc9f7d3b1beda822ca1d478acf8de9d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Universo de Agatha Christie, </a>de Juan Jos&eacute; Montijano. Asesinatos y pesquisas literarias a granel.
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; 66 novelas de crimen y seis rom&aacute;nticas escritas -bajo el seud&oacute;nimo de Mary Westmacott-, m&aacute;s de 100 relatos cortos, 19 obras de teatro, libros infantiles, ensayos y poemas. Sus obras se han traducido a 103 idiomas y se calcula que ha vendido entre &ldquo;2.000 y 4.000 millones [de copias]. Nadie lo sabe realmente&rdquo;, explic&oacute; su nieto Mathew Pritchard en ABC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las novelas de Christie se ubican siempre en ambientes cerrados, muchas en casas de campo a principios del siglo XX y sus personajes suelen ser de clase alta. En una reuni&oacute;n se comete un asesinato y cualquiera puede ser el culpable porque todos los presentes tienen razones para haberlo hecho. Uno de los secretos de su &eacute;xito es que incita al lector a adivinar qui&eacute;n ha sido seg&uacute;n va descartando las pistas falsas que le ofrece la escritora. Pertenece al g&eacute;nero &lsquo;whodunit&rsquo;, ap&oacute;cope de la frase inglesa &lsquo;Who's done it?&rsquo;, &iquest;qui&eacute;n lo hizo? en castellano.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La &ldquo;reina del crimen&rdquo; que quiso cantar &oacute;pera</h3><p class="article-text">
        Agatha Clarissa Miller Webber naci&oacute; en 1890 en el seno de la t&iacute;pica familia victoriana en Torquay, un pueblo de Devon en el que nunca pasaba nada. Su padre, Frederick, era un rentista aficionado al juego que dej&oacute; a su mujer y sus hijos en la bancarrota al morir en 1901.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su madre, Clara, tuvo que arregl&aacute;rselas para sacar a sus hijos adelante y una de las medidas que tom&oacute; -adelant&aacute;ndose a los tiempos- fue alquilar la casa familiar durante el verano. Esos meses que ten&iacute;an que pasar fuera de su vivienda se iban a Egipto, un lugar mucho m&aacute;s barato que Gran Breta&ntilde;a, hecho determinante para la joven Agatha en el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aprendi&oacute; a leer con cinco a&ntilde;os para disgusto de sus padres, que no ve&iacute;an bien que las ni&ntilde;as llegasen a los libros hasta los ocho. A los 16 a&ntilde;os lleg&oacute; a Par&iacute;s para continuar con su formaci&oacute;n musical y conseguir su objetivo de ser cantante de &oacute;pera, pero sus ilusiones se vieron truncadas cuando sus profesores le dijeron que nunca ser&iacute;a lo suficientemente buena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a su timidez era una persona intr&eacute;pida: le gustaban los deportes, especialmente el surf, y fue una de las primeras mujeres en montar en avi&oacute;n en 1911. En 1914 se cas&oacute; con su primer marido, un aviador de la Royal Flying Corps llamado Archibald Christie. Mientras &eacute;l estaba en el frente luchando en la I Guerra Mundial, ella se alist&oacute; como enfermera. Durante ese tiempo aprendi&oacute; el funcionamiento de los venenos en un laboratorio qu&iacute;mico en el que estuvo trabajando, otro hecho determinante en su vida.
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; a escribir porque su hermana la ret&oacute; y en 1920 sali&oacute; a la luz su primera novela, <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788467052022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El misterioso caso de Styles</em></a><em>.</em> Con ella naci&oacute; el personaje H&eacute;rcules Poirot, un polic&iacute;a belga retirado de costumbres y car&aacute;cter peculiares. En su pueblo hab&iacute;a muchos refugiados de la misma nacionalidad y pudo inspirarse en ellos para construir al detective. Su otra gran investigadora, Miss Marple, estaba basada en su t&iacute;a y sus amigas, t&iacute;picas se&ntilde;oras de campo inglesas de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la novela hab&iacute;a sido rechazada por varias editoriales, tuvo un &eacute;xito nada desde&ntilde;able y empez&oacute; a ganarse la vida como escritora. Firmaba una historia de crimen al a&ntilde;o y fue ganando cada vez m&aacute;s reconocimiento. Hasta que, a mediados de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 20, su biograf&iacute;a dio un giro propio de su ficci&oacute;n.
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                </figure><h3 class="article-text">El misterioso caso de la autora desaparecida</h3><p class="article-text">
        En 1926, Agatha Christie estaba pasando una muy mala racha. El fallecimiento de su madre en abril la sumi&oacute; en una profunda depresi&oacute;n y en verano se enter&oacute; de que su marido, de quien estaba profundamente enamorada, ten&iacute;a una amante. Se llamaba Nancy Neele, jugaban juntos al golf y &eacute;l estaba dispuesto a pedir el divorcio por ella.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el punto de partida de un enigma que tuvo conmocionada a la sociedad brit&aacute;nica durante 11 d&iacute;as. En diciembre de ese a&ntilde;o, la escritora dej&oacute; a su hija Rosalind con las criadas y se fue en su coche, que apareci&oacute; al d&iacute;a siguiente abandonado en un terreno. Dentro no hab&iacute;a m&aacute;s que un abrigo de piel y su carnet de conducir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo estaba pendiente del asunto, incluso The New York Times. Su farmac&eacute;utico sali&oacute; en los medios hablando de sus conversaciones sobre venenos con Agatha y un peri&oacute;dico lleg&oacute; a ofrecer 500 d&oacute;lares a quien pudiese dar alguna informaci&oacute;n sobre la desaparici&oacute;n. Miles de polic&iacute;as, voluntarios y hasta Arthur Conan Doyle participaron en la b&uacute;squeda.
    </p><p class="article-text">
        Diez d&iacute;as despu&eacute;s, la localizaron en el hotel Swan de Harrogate, registrada con el nombre de Teresa Neele -el apellido de la amante- y sin acordarse de nada. Fueron los trabajadores del sitio quienes avisaron a la polic&iacute;a al reconocerla en las noticias. Cuando su marido fue a buscarla, ella no le reconoci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Existen teor&iacute;as m&aacute;s o menos morbosas sobre el incidente, aunque la verdad nunca se sabr&aacute; porque ella se la llev&oacute; a la tumba. La versi&oacute;n oficial es que tuvo un episodio de amnesia temporal probablemente causada por los acontecimientos que estaban ocurriendo en su vida. Otras voces suponen que fue una maniobra de venganza contra su marido (ex- al a&ntilde;o siguiente), al que quiso dar un susto de muerte y hacerse sentir culpable. Por otro lado, tambi&eacute;n se dijo que hab&iacute;a sido una artima&ntilde;a publicitaria para promocionar su &uacute;ltima novela <em>El asesinato de Roger Ackroyd.</em>
    </p><p class="article-text">
        El suceso inspir&oacute; algunas obras de ficci&oacute;n como el mencionado telefilme <em>La verdad del crimen</em> o la pel&iacute;cula <em>Agatha</em> de 1978 con Vanessa Redgrave y Dustin Hoffman en el reparto, que no hizo demasiada gracia a la familia.&nbsp;&nbsp;
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                </figure><h3 class="article-text">Arqueolog&iacute;a, viajes y letras</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de los disgustos lleg&oacute; la calma. En 1930 se cas&oacute; con el arque&oacute;logo Max Mallowan, 15 a&ntilde;os m&aacute;s joven que ella y con el que vivi&oacute; hasta el d&iacute;a de su muerte en 1976 (falleci&oacute; cogida de su mano. &Eacute;l solo aguant&oacute; dos a&ntilde;os m&aacute;s). Debido al trabajo de &eacute;l, viajaron mucho por Oriente Medio, lo que impuls&oacute; a la escritora a ambientar algunos de sus trabajos en la zona, como <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788490061756" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Asesinato en Mesopotamia</em></a>&nbsp;(1936) o <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8467045426/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=eldiarioes0d-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8467045426&amp;linkId=760764800de9194619d2345b04a31433" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Muerte en el Nilo</em></a>&nbsp;(1937).
    </p><p class="article-text">
        Cuando se inici&oacute; la II Guerra Mundial Mallowan fue llamado a filas y ella volvi&oacute; a alistarse como enfermera. Tuvieron la suerte de no morir ninguno de los dos y Christie, adem&aacute;s, ampli&oacute; sus conocimientos sobre el veneno. Una de las consecuencias inesperadas de esa erudici&oacute;n fue que su novela <em>El misterio de Pale Horse</em> ayud&oacute; a salvar la vida de una ni&ntilde;a intoxicada por talio. Una enfermera reconoci&oacute; los s&iacute;ntomas de la paciente porque en el libro alguien fallece por ese veneno y consiguieron curarla.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n estuvo investigada por el MI5, la inteligencia brit&aacute;nica, por la trama de El misterio de Sans Souci, que se desarrolla en la guerra y est&aacute; protagonizada por dos esp&iacute;as de un agente nazi en la costa inglesa. La agencia sospech&oacute; que la autora conoc&iacute;a los planes de Hitler y la puso bajo vigilancia hasta que las dudas se disiparon.
    </p><p class="article-text">
        Para cuando lleg&oacute; la postguerra, Christie ya hab&iacute;a escrito sus novelas m&aacute;s famosas como <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788467045413" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asesinato en el Orient Express </a>(1934), <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8467045396/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=eldiarioes0d-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8467045396&amp;linkId=f89f1a53fdd8bb318a8827d44a966cdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Diez negritos</em></a>&nbsp;(1939), <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788467045406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un cad&aacute;ver en la biblioteca</em></a>&nbsp;(1942) o<em> Cinco cerditos</em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8467051531/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=eldiarioes0d-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8467051531&amp;linkId=2c9282bb521b36f9b1b7f03b0cb8108a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cinco cerditos</a>&nbsp;(1942), por nombrar solo algunos de la extensa lista. Pero todav&iacute;a quedaba por publicarse otro de sus grand&iacute;simos &eacute;xitos: la obra de teatro <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788431690908" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La ratonera</em></a>&nbsp;(1952). Desde su estreno no ha dejado de representarse ni un a&ntilde;o en el teatro St Martin&rsquo;s de Londres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por aquella &eacute;poca, en 1955, cre&oacute; su empresa Agatha Christie Limited, con el objetivo de gestionar los derechos de sus novelas (ahora la dirigen sus herederos y factura m&aacute;s de 3 millones de euros al a&ntilde;o). En 1957 entr&oacute; en el London Detection Club, la asociaci&oacute;n de escritores de novela negra brit&aacute;nicos que este a&ntilde;o celebra su 90 aniversario. La escritora fue la persona que m&aacute;s a&ntilde;os ocup&oacute; el puesto de presidenta, que abandon&oacute; con su muerte.
    </p><p class="article-text">
        A partir de los a&ntilde;os 70 su salud empez&oacute; a deteriorarse, aunque a&uacute;n estuvo m&aacute;s o menos presente en la vida p&uacute;blica hasta 1974. La reina Isabel II la nombr&oacute; dama comendadora de la Orden del Imperio Brit&aacute;nico (por lo visto tanto ella como su madre eran sus fans) y en 1975 public&oacute; la novela <a href="https://www.amazon.es/gp/product/1721072713/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=eldiarioes0d-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=1721072713&amp;linkId=35829bd3dc6d542e265f9670add1e0c1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tel&oacute;n</em></a>, donde mat&oacute; a Poirot. The New York Times public&oacute; su obituario. Su &uacute;ltima novela, <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788498677409" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un crimen dormido, </a>protagonizada por Miss Marple sali&oacute; al mercado el mismo a&ntilde;o de su muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se sabe qu&eacute; pensar&iacute;a Agatha Christie de la decisi&oacute;n que tomaron sus herederos cuando encargaron a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/falsa-Agatha-Christie-reencarnaciones-literarias_0_306219502.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora Sophie Hannah que resucitase a Poirot</a>, personaje al que acab&oacute; detestando y al que se carg&oacute; sin sentirlo. Pero parece que no les ha ido mal y Hannah ya va por el cuarto libro protagonizado por el detective. La editorial Espasa public&oacute; en Espa&ntilde;a el &uacute;ltimo de ellos, <a href="https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&amp;gel=3245&amp;pub=3492&amp;org=205&amp;fw_isbn=9788467055436" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El misterio de las cuatro cartas,</a> el pasado mes de abril.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/agatha-christie-libros-misterio-verano_1_1427581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jul 2019 20:07:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agatha Christie y los libros con los que pasar un verano de muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela negra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A favor y en contra: vimos por primera vez 'La princesa prometida' y esto fue lo que pasó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/favor-primera-vez-princesa-prometida_1_1437513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5d6f5ea-89c8-493b-9387-fe657c598b4f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Duelo &#039;La princesa prometida&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La princesa prometida</p><p class="subtitle">vuelve a los cines treinta años después y es el momento de admitir que hemos llegado a los</p><p class="subtitle">veintitantos</p><p class="subtitle">sin haber visto ese clásico de culto</p><p class="subtitle">Enmendamos el descuido con la obra de William Goldman y la sometemos a votación: ¿se merece pisar la cumbre del séptimo arte o es un cuento de hadas sobrevalorado? ¡Vota en nuestra encuesta final!</p></div><p class="article-text">
        Hay varios tragos dif&iacute;ciles de afrontar en la vida de todo adulto. En una escala similar estar&iacute;an contarle a alguien m&aacute;s peque&ntilde;o la verdad sobre el Ratoncito Perez, sonre&iacute;r y asentir ante una pregunta que no has entendido y admitir que nunca viste un cl&aacute;sico del cine de todos los tiempos y pel&iacute;cula de culto alzada por consenso. Un, dos, tres, <em>La princesa prometida</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/princesa-prometida-seguimos-creyendo-cuentos_0_719178414.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sobrevivimos al treinta aniversario celebrado el a&ntilde;o pasado</a>, pero ahora que vuelve a las salas por primera vez desde su estreno en 1988, la mentira ha ido demasiado lejos. Aunque hemos coreado la frase &ldquo;yo soy &Iacute;&ntilde;igo Montoya, t&uacute; mataste a mi padre. Prep&aacute;rate a morir&rdquo;, no hab&iacute;amos visionado ni medio minuto de la pel&iacute;cula a la que pertenece.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n del texto que imagin&oacute; el guionista William Goldman no siempre goz&oacute; de la popularidad actual. De hecho, aunque el cuento original fue publicado en 1973 y FOX adquiri&oacute; r&aacute;pidamente sus derechos, Goldman no encontraba a nadie dispuesto a adaptarlo. No era f&aacute;cil que el hombre que hab&iacute;a escrito la oscarizada <em>Butch Cassidy and the Sundance Kid</em> (1969) colocase una f&aacute;bula medieval creada para satisfacer a sus dos hijas: &ldquo;Les pregunt&eacute; sobre qu&eacute; quer&iacute;an que escribiera una historia: una me dijo que de princesas y la otra de novias&rdquo;. Y as&iacute; naci&oacute; <em>La princesa prometida</em>.
    </p><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, la cinta que dirigi&oacute; Rob Reiner (<em>Cuando Harry conoci&oacute; a Sally</em>, <em>Algunos hombres buenos</em>) ha conseguido colar en el imaginario colectivo a Wesley y a su amada Buttercup y a la genial pareja de colegas formada por Fezzik e I&ntilde;igo. Sin embargo, a la vista est&aacute; que no en todos los imaginarios.
    </p><p class="article-text">
        Demostrando que nunca se es demasiado mayor para disfrutar de un cuento de hadas, nos hemos propuesto enmendar el descuido a los <em>veintitantos</em>. Eso s&iacute;, el resultado ha quedado cuanto menos dispar: &iquest;es <em>La princesa prometida</em> un cl&aacute;sico imperecedero o una obra prescindible y sobrevalorada?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ya resulta bochornoso admitir que has vivido casi tres d&eacute;cadas ajeno a una pel&iacute;cula de culto, como para pretender que el visionado sea igual al de quien la descubri&oacute; en los a&ntilde;os 80. Cuando tocaba, en definitiva. La fantas&iacute;a ha cambiado radicalmente, los efectos especiales nos narcotizan frente a historias mediocres y, sobre todo, el amor como se entend&iacute;a en las f&aacute;bulas tradicionales ya no vende (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-alimentaron-romantico-San-Valentin_0_867563507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por suerte, la mayor&iacute;a de las veces</a>). 
    </p><p class="article-text">
        <em>La princesa prometida</em> hace gala de todo lo contrario con relativa dignidad. Es cierto que es dif&iacute;cil empatizar con ese chaval resfriado al que obligan a despegarse un rato de la consola y practicar una actividad que ya parec&iacute;a anacr&oacute;nica en los ni&ntilde;os de los 80: la lectura. Tampoco lo hacemos ahora con el Bastian de la <em>Historia interminable</em>, con el Andy de <em>Toy Story </em>o con el Mickey de <em>Los Goonies</em>, pero todos ellos activan ese mecanismo neurol&oacute;gico llamado nostalgia. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto Peter Falk -Colombo- entra por la puerta del cuarto de su nieto, la magia se obra tambi&eacute;n en <em>La princesa prometida</em>. Esas dos realidades superpuestas le dan a la pel&iacute;cula de Rob Reiner la licencia de tener una moralina m&aacute;s blanca que la nieve. Al fin y al cabo, es un abuelo educando a las nuevas generaciones en valores que m&aacute;s nos valdr&iacute;a que no prescribiesen nunca, ni aunque pasen treinta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tranquilidad, no vamos a hacer una lista de palabras grandilocuentes como amor, honor o lealtad. El buenismo nunca ha sido una virtud en el cine y menos ahora. En cambio, hay un par de escenas que ilustran en s&iacute; mismas algunas de estas lecciones imperecederas:
    </p><p class="article-text">
        La falsa lucha del gigante Fezzik y el hombre enmascarado -&ldquo;&iquest;quer&eacute;is decir que vos dej&aacute;is esa piedra y yo mi acero y luchamos como gente civilizada?&rdquo;- y el vac&iacute;o existencial de I&ntilde;igo Montoya tras haber pasado una vida persiguiendo la venganza de su padre -por cierto, qu&eacute; placer descubrir a qu&eacute; se refer&iacute;a una de las frases m&aacute;s repetidas de la historia del s&eacute;ptimo arte-.
    </p><p class="article-text">
        Ambas secuencias, aderezadas con un humor parecido aunque menos descarado que el de los Monty Python, son la muestra de que ya cab&iacute;an distintas masculinidades en la ficci&oacute;n del siglo pasado. La violencia, la competitividad y la carencia de emociones entre los hombres de las epopeyas medievales son sustituidas aqu&iacute; por muestras de cari&ntilde;o y honor.  
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo &uacute;nico que no ha envejecido bien es la trama de Buttercup, una princesa que pasa de mano en mano y cuya misi&oacute;n se reduce a esperar a ser rescatada. De hecho, una de las escenas m&aacute;s indignantes es cuando, en una pesadilla, una anciana le afea haber rehecho su vida tras la muerte de su amado. Como si el destino de toda mujer viuda fuese ejercer de Pen&eacute;lope o pla&ntilde;idera durante el resto de sus d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, lo bueno de descubrir <em>La princesa prometida</em> rozando la treintena y en la era de Internet es que podemos acceder a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/princesa-prometida-seguimos-creyendo-cuentos_0_719178414.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los entresijos del guion de William Goldman</a> (<em>Todos los hombres del presidente</em>, <em>Dos hombres y un destino</em>) y de su dif&iacute;cil llegada a las salas. Una historia casi m&aacute;s &eacute;pica que la del propio Wesley y la campesina Buttercup. 
    </p><p class="article-text">
        La segunda ventaja -pero no por ello menos importante- es que a esta edad tenemos un o&iacute;do lo suficientemente entrenado como para valorar que la BSO fuese compuesta por el enorme Mark Knopfler. Y, qu&eacute; demonios. Porque, como el abuelo Colombo, nunca deber&iacute;amos ser tan mayores como para dejar de creer en las hadas. <em>As you wish</em>!
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        Seamos sinceros, hay pel&iacute;culas que se han ganado la etiqueta de culto sin saber muy bien c&oacute;mo. Quiz&aacute; sea el paso del tiempo. O quiz&aacute; el esnobismo de amar productos que en su momento fueron desprestigiados. Pero algunas obras tienden a adquirir un valor sobredimensionado por parte de fans empe&ntilde;ados en encontrar elementos narrativos rupturistas. A veces, hallando significados que ni siquiera fueron pensados por su propio autor. <em>La princesa prometida</em> es uno de estos ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo, habla sobre el honor, sobre los l&iacute;mites del mal, y transita entre los arquetipos de los cuentos de princesas para darles una vuelta. No es un relato tradicional y juega con las expectativas del espectador que se siente identificado con aquel ni&ntilde;o obligado a pasar las vacaciones de navidad en la cama, resfriado y aguantando la brasa de su abuelo. Pero si necesitamos tener 8 a&ntilde;os para disfrutar un producto cultural, lo que se nos est&aacute; pidiendo es que no tengamos bagaje suficiente como para poder detectar sus evidentes carencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>La princesa prometida</em> da continuamente la sensaci&oacute;n de situarse a medio camino entre una pel&iacute;cula de los Monty Python y de los hermanos Coen sin llegar a tener la magia para perdurar en el tiempo que s&iacute; tienen estos creadores. 
    </p><p class="article-text">
        Solo basta un vistazo a <em>La vida de Brian</em> para comprobar de qu&eacute; forma tan audaz se criticaba al fanatismo religioso, con escenas tan se&ntilde;aladas como la de la moneda para un exleproso o la lapidaci&oacute;n de las mujeres barbudas. Su valor no era &uacute;nicamente presentar un <em>gag</em> divertido, sino que adem&aacute;s el chiste ten&iacute;a varias capas de significados: hablaba de feminismo, pol&iacute;tica e incluso de hipocres&iacute;a social
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el filme de Rob Reiner se queda en una cr&iacute;tica a la alta burgues&iacute;a que no es tan recordada por su inteligencia como por la frase de &ldquo;me llamo &Iacute;&ntilde;igo Montoya, t&uacute; mataste a mi padre. Prep&aacute;rate a morir&rdquo;. Y tal falta de poso no se puede justificar por su supuesta orientaci&oacute;n a un p&uacute;blico m&aacute;s infantil. Ni siquiera tiene valor en nuestros d&iacute;as la relaci&oacute;n presentada entre abuelo y nieto, tintada por la (ya entonces) anacr&oacute;nica visi&oacute;n de que los videojuegos son p&iacute;xeles in&uacute;tiles mientras que la lectura es cultura con may&uacute;sculas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco ayuda que, puestos a hablar de fantas&iacute;a, no exista un tema reconocible en toda la pel&iacute;cula a pesar de que Mark Knopfler es quien se encarga de la parte sonora. Y no porque no existan grandes temas, sino porque el montaje no le da la importancia que merece.
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho m&aacute;s valor transgeneracional en otras pel&iacute;culas ochenteras, como <em>Regreso al futuro</em> (1985) o <em>Los Goonies</em> (1985), pel&iacute;cula sin la que hoy d&iacute;a ser&iacute;an inconcebibles productos como <em>Stranger Things.</em> El legado audiovisual de este 'cuento de hadas' es dif&iacute;cil de encontrar porque ya en su momento fue presentado con fecha de caducidad, una marcada por un discurso con poca visi&oacute;n trasgresora. Por eso, en la actualidad, para volver a la Edad media y a las historias de princesas necesitamos algo m&aacute;s que a &Iacute;&ntilde;igo Montoya. 
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos, José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/favor-primera-vez-princesa-prometida_1_1437513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2019 19:11:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A favor y en contra: vimos por primera vez 'La princesa prometida' y esto fue lo que pasó]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Razones por las que seguiremos queriendo a Keanu Reeves en 2077]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/keanu-reeves-cyberpunk-wick-2077_1_1510193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b9b47f3-e041-480d-a41a-bd03fedd4ef2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Keanu como John Wick y su cachorro de Beagle en la primera entrega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alguien cuyo nombre significa "suave brisa sobre las montañas" solo puede tener cosas buenas: con motivo de su triple estreno -</p><p class="subtitle">John Wick</p><p class="subtitle">Cyberpunk 2077</p><p class="subtitle">Toy Story</p><p class="subtitle">- rescatamos las razones para amar al más enigmático de Hollywood</p></div><p class="article-text">
        Keanu Reeves, &ldquo;suave brisa sobre las monta&ntilde;as&rdquo;, &iacute;dolo adolescente, estrella de acci&oacute;n, asceta millonario, animalista agresivo si tocan a su cachorrito y ahora, tambi&eacute;n, misterioso h&eacute;roe de videojuegos.
    </p><p class="article-text">
        Cada generaci&oacute;n tiene su propio Keanu al que idolatrar y, sin embargo, su existencia muchas veces pasa injustamente desapercibida. Pero basta con un meme triste o una aparici&oacute;n sorpresa en el &uacute;ltimo E3 para descubrir que el Reeves de 54 a&ntilde;os es el mismo ser de luz al que todas esas generaciones rinden pleites&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea porque, <a href="https://www.newyorker.com/culture/culture-desk/keanu-reeves-is-too-good-for-this-world" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como dice esta oda del New Yorker</a>, &ldquo;no importa qu&eacute; papel interprete, siempre es &eacute;l mismo&rdquo;. No ofrece grandes titulares, su vida privada es un misterio solo al alcance de su selecto c&iacute;rculo de amistades -entre las que se encuentran Sandra Bullock, Charlize Theron o Gus Van Sant- y sus pel&iacute;culas est&aacute;n lejos de cosechar las alabanzas de anta&ntilde;o. Sin embargo, la fascinaci&oacute;n hacia &eacute;l se mantiene intacta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy como Mickey Mouse, nadie sabe qui&eacute;n est&aacute; dentro del traje&rdquo;, le dijo hace un tiempo a la revista Vanity Fair. La mezcla de sensualidad, timidez y torpeza le hacen irresistible para un Internet que adora los v&iacute;deos de gatitos. De hecho, <a href="https://www.wired.com/story/keanu-reeves-e3-cyberpunk-2077/?itm_campaign=TechinTwo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &uacute;ltima incursi&oacute;n en el E3</a> se volvi&oacute; viral con una facilidad pasmosa y sin necesidad de un contenido sensacional.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1137854943006605312?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Estaba el pasado lunes en el escenario de Los &Aacute;ngeles para anunciar su aparici&oacute;n en <em>Ciberpunk 2077</em>, el esperado videojuego dist&oacute;pico, cuando un seguidor le grit&oacute;: &ldquo;Eres incre&iacute;ble&rdquo;, a lo que Reeves respondi&oacute; con una sonrisa y un &ldquo;t&uacute; s&iacute; que eres incre&iacute;ble&rdquo;. &ldquo;No, todos sois incre&iacute;bles&rdquo;, rectific&oacute; con una genuflexi&oacute;n imposible. 10 segundos de v&iacute;deo. 100.000 me gustas. Despu&eacute;s de eso, la empresa CD Projeckt, creadora de <em>Cyberpunk</em>, <a href="https://www.eurogamer.es/articles/2019-06-10-cd-projekt-regala-una-copia-de-cyberpunk-2077-a-la-persona-que-grito-youre-breathtaking-a-keanu-reeves" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le regal&oacute; una edici&oacute;n de coleccionista al fan</a> por poner en palabras lo que todo el mundo deber&iacute;a pensar y decir del actor.  
    </p><p class="article-text">
        A pesar de haber dejado de ser la cara visible de los <em>blockbusters</em> de &eacute;xito, en 2014 Reeves se enrol&oacute; en una misi&oacute;n suicida -aunque no tanto como <em>47 Ronin</em>, uno de los fracasos de taquilla m&aacute;s sonados de la &uacute;ltima d&eacute;cada- llamada <em>John Wick</em>. Nadie daba un duro, ni siquiera &eacute;l, por la historia de un exasesino taciturno que venga el cruel asesinato de su cachorro de Beagle.
    </p><p class="article-text">
        Pero la primera entrega se plant&oacute; con una recaudaci&oacute;n de 86 millones de d&oacute;lares y dio alas a una segunda cinta, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/john-wick-parabellum-keeanu-reeves-sicario_0_904660300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a una tercera, la que ahora presenta</a>, y a una cuarta que ya est&aacute; en marcha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Las dirige Chad Stahelski, quien fuera el doble de Keanu Reeves en la saga de <em>Matrix</em>. Y, aunque lo parezca, este feliz reencuentro no es fruto del azar. Fue la condici&oacute;n que puso el actor para protagonizar la franquicia de acci&oacute;n, aunque su amigo careciese de experiencia detr&aacute;s de las c&aacute;maras. Esas rarezas adorables son las que despiertan afecto y admiraci&oacute;n hacia la figura m&aacute;s enigm&aacute;tica de Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los que han sentido la tentaci&oacute;n de ver un reflejo de su melanc&oacute;lica vida en <em>John Wick</em>. No en vano, la foto m&aacute;s valiosa que ha captado un paparazzi fue la bautizada como <em>Sad Keanu</em>, en la que aparece comiendo un triste s&aacute;ndwich en un banco de Nueva York. Tambi&eacute;n John deambula solo por las calles lluviosas de la gran manzana, por los pasillos de los hoteles y por los desiertos. Pero Reeves lo niega.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, asegura que le representa mejor<a href="https://twitter.com/keanuplanet/status/1137102899400646657" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el personaje animado al que pone voz en Toy Story</a>: un motero acrob&aacute;tico que sirve como b&aacute;lsamo c&oacute;mico en la querida saga de Pixar. Primero, por su conocida afici&oacute;n a las dos ruedas y segundo, porque es m&aacute;s gracioso de lo que mucha gente cree y, sobre todo, de los papeles que le ofrecen. Pero s&iacute; que hay algunas similitudes tr&aacute;gicas con el &uacute;ltimo <em>&aacute;lter ego</em> al que interpeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Keanu, cuyo nombre significa &ldquo;suave brisa sobre las monta&ntilde;as&rdquo;, naci&oacute; en Beirut y es de ascendencia inglesa y chino-hawaiana. Con apenas cuatro a&ntilde;os, su padre les abandon&oacute; y comenz&oacute; su itinerancia desde Sydney hasta Nueva York y finalmente a Toronto. Aunque tuvo que lidiar con la dislexia -y sobrevivi&oacute; con Alice Cooper de ni&ntilde;ero- recal&oacute; r&aacute;pido en el mundo del cine.
    </p><p class="article-text">
        Su primera pel&iacute;cula fue <em>River&rsquo;s Edge</em> (1986) interpretando a un joven colocado, lo mismo que en <em>Bill y Ted</em> <em>(1989),</em> una suerte de <em>Dos tontos muy tontos</em> con la que se fragu&oacute; una fama de zopenco entre los medios que &eacute;l se divert&iacute;a alimentando en las entrevistas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el Hollywood que solo empez&oacute; a tomarle en serio a partir de los 90 pronto se dar&iacute;a cuenta de que Keanu era mucho m&aacute;s que una cara bonita y un cr&aacute;neo vac&iacute;o. As&iacute;, empez&oacute; a elegir proyectos sugerentes, como <em>Mi Idaho privado</em> (1991), de Gus Van Sant, <em>Point Break</em> (1991) de Katheryn Bigelow y, sobre todo, <em>Speed</em> (1994), donde se enamor&oacute; apasionadamente de Sandra Bullock.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Reeves sorprendi&oacute; a todos los directores con su dedicaci&oacute;n y su inteligencia. &ldquo;Les di a River [Phoenix] y a Keanu el libro de <em>La ciudad de la noche</em>, de John Rechy. River ley&oacute; dos p&aacute;ginas y lo tir&oacute;. Keanu se lo ley&oacute; entero y toda la bibliograf&iacute;a de Rechy&rdquo;, <a href="https://www.gq.com/story/the-legend-of-keanu-reeves" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; Gus Van Sant</a> a&ntilde;os despu&eacute;s del rodaje de <em>Mi Idaho privado</em>. En ese momento, el actor se repon&iacute;a de la muerte por sobredosis de su coprotagonista River Phoenix, a quien recientemente defini&oacute; como &ldquo;su mejor amigo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De forma parecida consigui&oacute; el papel de Neo, para el que no fue la primera opci&oacute;n (Will Smith lo hab&iacute;a rechazado antes). Solo tuvo que impresionar a las hermanas Wachowski con una charla filos&oacute;fica en un p&aacute;rking para que decidieran que Reeves era &ldquo;El elegido&rdquo; de <em>Matrix</em> (1999).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Apenas unos meses despu&eacute;s del estreno, su novia, la tambi&eacute;n actriz Jennifer Syme dio a luz de forma prematura a su hija Ava, que naci&oacute; muerta. La pareja no se repuso de la tragedia y rompieron semanas m&aacute;s tarde. Sin embargo, mientras el actor preparaba las secuelas de <em>Matrix</em>, Syme sufri&oacute; un accidente de tr&aacute;fico y falleci&oacute;. El actor pidi&oacute; entonces &ldquo;paz y tiempo&rdquo;, pero hay quien dice que a&uacute;n no ha conseguido reponerse del incidente. &ldquo;La pena cambia de forma, pero nunca termina&rdquo;, <a href="https://keanu-reeves.livejournal.com/83197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiti&oacute; Reeves a Parade a&ntilde;os m&aacute;s tarde</a>.
    </p><h3 class="article-text">Cosas que no sab&iacute;as y que le engrandecen</h3><p class="article-text">
        Aunque siempre ha sido muy celoso de su intimidad, ciertas filtraciones han ahondado en esa imagen de tipo bonach&oacute;n de los que no abundan en Hollywood. La m&aacute;s conocida es la de que renegoci&oacute; su contrato en las secuelas de <em>Matrix</em> para donar 75 millones de euros al departamento de vestuario y de efectos especiales de la pel&iacute;cula, para &eacute;l los verdaderos art&iacute;fices del &eacute;xito. Otra parte fue destinada a organizaciones de investigaci&oacute;n contra el c&aacute;ncer y la leucemia, enfermedad a la que se enfrenta su hermana.
    </p><p class="article-text">
        Su altruismo pasa por detalles graciosos, como regalarles una Harley Davidson a todos y cada uno de sus dobles, a otros inconcebibles, como bajarse el sueldo en <em>Pactar con el diablo </em>para que se pudieran permitir pagar el cach&eacute; de Al Pacino. Pero tambi&eacute;n hay otros honorables, como cuando le dio 20.000 d&oacute;lares a un constructor de sets de rodaje para evitar que fuese desahuciado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El dinero es en la &uacute;ltima cosa que pienso. Podr&iacute;a vivir siglos con lo que he ganado hasta ahora&rdquo;, respondi&oacute; escueto en 2003 ante dichas filtraciones. &Eacute;l las consideraba un asunto privado y le molestaba tener que dar explicaciones en p&uacute;blico al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Keanu es la t&iacute;pica estrella inconsciente de su propio estrellato. Por eso le sorprende que <a href="https://twitter.com/vampipe/status/948220454656970752" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le graben en el metro de Nueva York</a> mientras le cede el asiento a una se&ntilde;ora cargada o que le aplaudan por no invadir la intimidad de las fans que se acercan a tomarse fotos con &eacute;l <a href="https://www.tomatazos.com/noticias/379306/Por-esta-razon-Keanu-Reeves-esta-siendo-elogiado-por-todo-el-mundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">separando las manos cuidadosamente de su figura</a>. O que sea uno de los actores de Hollywood <a href="https://www.stylist.co.uk/people/which-male-actors-work-with-female-directors-keanu-reeves-ryan-gosling-leonardo-dicaprio/267378" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ha trabajado con m&aacute;s mujeres directoras</a>: un total de 13 frente a las 0 de Tom Cruise, Matt Damon o Will Smith. Y eso sin contar su pasi&oacute;n por los perros y los animales en general, a quienes dona generosas cantidades de dinero.
    </p><p class="article-text">
        Reeves lo soluciona t&iacute;midamente diciendo que es un &ldquo;tipo majo&rdquo;. Y quiz&aacute;, como dice el brillante titular del New Yorker, sea demasiado majo para este mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/keanu-reeves-cyberpunk-wick-2077_1_1510193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2019 19:31:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Razones por las que seguiremos queriendo a Keanu Reeves en 2077]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fenómeno 198: ¿puede una marca de ropa crear conciencia política?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/fenomeno-198-marca-conciencia-politica_1_1583290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba12f93d-66f8-420c-b3bf-094f53912e4c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pablo Iglesias con el jersey de 198 en el debate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jersey que lució Pablo Iglesias en el último debate electoral pertenece a una marca de ropa "republicana y de izquierdas", pero ¿cómo transmite ideología una prenda?</p><p class="subtitle">El fundador de 198 aboga por "dirigir las PYMES hacia una conciencia trabajadora y de izquierdas" y reconoce sus diferencias con otras líneas de ropa comprometidas que sí donan sus beneficios a causas sociales como los manteros o el cáncer de mama</p></div><p class="article-text">
        El idilio entre pol&iacute;tica y marcas de ropa tiene un pasado hist&oacute;rico algo oscuro. <a href="https://www.abc.es/20121005/archivo/abci-hugo-boss-sastre-confeccionaba-201210041610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desde el ferviente nazi Hugo Boss</a> y su confecci&oacute;n de los uniformes de las Juventudes Hitlerianas, las SA y las Waffen SS, hasta <a href="https://www.lahaine.org/est_espanol.php/la-verdad-sobre-three-stroke" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vinculaci&oacute;n ultraderechista y violenta de Three Stroke</a> o New Balance celebrando la victoria de Trump y convirti&eacute;ndose de forma involuntaria en <a href="https://www.infobae.com/america/eeuu/2016/11/16/el-drama-de-una-marca-como-new-balance-se-transformo-en-un-involuntario-simbolo-politico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el s&iacute;mbolo de los supremacistas blancos</a>. &iquest;Puede la ropa representar una ideolog&iacute;a? Los ejemplos sobran, y no siempre vienen desde la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Este martes, el l&iacute;der de Podemos y candidato al Gobierno con Unidas Podemos apareci&oacute; en el debate de Atresmedia con una prenda de vestir que no dej&oacute; indiferente a nadie. Pablo Iglesias llevaba un jersey negro con un peque&ntilde;o logo perteneciente a <a href="https://unonueveocho.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la marca de ropa 198</a>, utilizada a menudo por &eacute;l y otros miembros de la formaci&oacute;n morada. Durante todo el tiempo que dur&oacute; el debate electoral, las tres cifras estuvieron entre las b&uacute;squedas destacadas en Twitter, hasta el punto de que su p&aacute;gina web colaps&oacute; ante la lluvia de peticiones.
    </p><p class="article-text">
        Sus otros rivales luc&iacute;an trajes que pertenecer&iacute;an tambi&eacute;n a alguna marca, pero ninguna tuvo la promoci&oacute;n que le brind&oacute; Iglesias a 198. En sus inicios, all&aacute; por 2012, se defin&iacute;an como &ldquo;la marca del cambio&rdquo;, pero ahora en su eslogan se postulan como &ldquo;la ropa de los que saben ganar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No suele ocurrir que una empresa privada haga caja con su ideolog&iacute;a pol&iacute;tica, pero 198 es abiertamente republicana y de izquierdas. De hecho, aunque la prenda elegida por Iglesias destaca por su sobriedad, en su cat&aacute;logo hay sudaderas con la bandera cubana, banderas con los papeles de B&aacute;rcenas, sudaderas con el escudo de las Brigadas Internacionales y hasta guillotinas contra los recortes. Pero todo comenz&oacute; con la que fue y seguir&aacute; siendo su producto estrella: la camiseta de la Selecci&oacute;n Republicana de f&uacute;tbol.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/864948642272161793?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Nos sali&oacute; redonda la jugada: una reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica a trav&eacute;s del f&uacute;tbol, que era el altavoz m&aacute;s grande que hab&iacute;a en aquellos momentos. Eso nos dio capacidad para abrir la tienda en Malasa&ntilde;a&rdquo;, cuenta a eldiario.es Eduardo Garrido, fundador de 198 junto al que es ahora diputado y secretario de Comunicaci&oacute;n de Podemos, Juanma del Olmo, y el hermano de este &uacute;ltimo, Eduardo. Tras la desvinculaci&oacute;n de Juanma -<a href="https://twitter.com/juanmalpr/status/930718031759794181" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que sigue luciendo modelos en el Congreso</a>-, ahora solo quedan los dos Eduardos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su alianza con Podemos contin&uacute;a a trav&eacute;s de estas muestras p&uacute;blicas, Garrido declara que marca y partido son &ldquo;proyectos paralelos&rdquo; y que 198 tiene su &ldquo;propia orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica y social&rdquo;. Tambi&eacute;n explica que ellos aparecieron antes, al calor del 15M, como un proyecto de autoempleo &ldquo;que tuviera a la vez cierta conciencia y carga pol&iacute;tica para poder influir en el entorno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, el fundador lamenta que Podemos tenga &ldquo;muy abandonada la reivindicaci&oacute;n republicana&rdquo;. &ldquo;Mientras ciertos partidos minimizan o exaltan directamente a Franco y con la salida de la momia del Valle de los Ca&iacute;dos, habr&iacute;a que reivindicar el modelo republicano en contraposici&oacute;n&rdquo;, apostilla. A&uacute;n as&iacute;, hubo un tiempo en el que el l&iacute;der de Podemos aparec&iacute;a en las fotos del cat&aacute;logo e incluso ped&iacute;a a los espectadores de La Tuerka que apoyasen al programa comprando en la tienda de 198.
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        Pero no fue el &uacute;nico, por eso Garrido enumera a otros &ldquo;modelos&rdquo; famosos que no tuvieron la repercusi&oacute;n de Pablo Iglesias: Cayo Lara y los cantantes de La Ra&iacute;z, La Pegatina o Boicot. Sin embargo, asume como inevitable que, &ldquo;si el tr&aacute;fico medi&aacute;tico lo genera ahora ese partido, es normal que acabe <em>contaminando</em> un poquito de morado todo lo que toca&rdquo;. Incluida una l&iacute;nea de ropa.
    </p><h3 class="article-text">Responsabilidad social y contradicciones</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estampar la bandera republicana en el cuello de sus polos, &iquest;c&oacute;mo consigue una empresa privada sostener una ideolog&iacute;a de izquierdas? Eduardo Garrido confiesa que se enfrenta a contradicciones, sobre todo con la filosof&iacute;a capitalista, y por eso siempre intenta que &ldquo;la rentabilidad o los m&aacute;rgenes de beneficio no primen sobre la responsabilidad social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esa responsabilidad est&aacute; la de fabricar tiradas cortas &ldquo;para que no haya tanta ropa malgastada&rdquo;, donar los excedentes &ldquo;a un par de asociaciones en Palestina&rdquo;, encargar las l&iacute;neas &ldquo;siempre que se pueda&rdquo; en Espa&ntilde;a -aunque en ocasiones no es posible- y &ldquo;visitar los talleres&rdquo; para asegurarse de que se cumplen los derechos laborales de los trabajadores y las trabajadoras. Adem&aacute;s, todos sus productos est&aacute;n confeccionados con materiales ecol&oacute;gicos y de buena calidad para evitar el consumo irracional.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1049697973536518147?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En ocasiones, tambi&eacute;n colaboran con asociaciones a las que destinan un porcentaje de los beneficios obtenidos vendiendo sus esl&oacute;ganes. Pero a diferencia de las prendas que venden directamente ciertas plataformas, Garrido confiesa que &ldquo;las donaciones no son la finalidad, porque surgimos como una forma de autoempleo, no para visibilizar a ning&uacute;n colectivo concreto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://manteros.org/top-manta-ropa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ese &uacute;ltimo es el caso de Top Manta</a>, la tienda de ropa creada por los vendedores ambulantes de Barcelona &ldquo;con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de los manteros y de seguir con la lucha contra el racismo y la persecuci&oacute;n que viven&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Top-vendedores-ambulantes-Barcelona-comercial_0_661434779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Sindicato explic&oacute; a este medio</a> que sus abogados ya trabajan en el registro de la marca, que servir&aacute; &ndash;seg&uacute;n el colectivo&ndash; para esquivar el delito de propiedad industrial que se comete con el uso de material falsificado.
    </p><p class="article-text">
        Es frecuente que los portavoces de asociaciones antirracistas luzcan camisetas de &ldquo;<em>legal clothing, ilegal people</em>&rdquo;, o con mensajes contra las concertinas que recuerdan que &ldquo;ninguna persona es ilegal&rdquo;. Lo mismo ha ocurrido con la l&iacute;nea lanzada por <a href="http://www.tetaandteta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la asociaci&oacute;n feminista Teta&amp;Teta</a>, cuyo objetivo era acabar con la censura del pecho femenino. Ellas tambi&eacute;n han donado parte de sus beneficios a la investigaci&oacute;n de c&aacute;ncer de mama y han fomentado iniciativas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/Libros-iniciativa-olvidadas-mujeres-barrotes_0_854965141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para impulsar la lectura entre las mujeres presas</a> y apoyar a los locales que permiten amamantar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        198 no pretende compararse con estas otras l&iacute;neas de ropa que generan conciencia &ldquo;m&aacute;s social que pol&iacute;tica&rdquo; y aplauden que &ldquo;se hagan un hueco a trav&eacute;s del asociacionismo con lo duro que es&rdquo;. Sin embargo, Garrido no cree que sean iniciativas incompatibles porque &ldquo;crean una sinergia con nosotros&rdquo;. Su papel en esa uni&oacute;n ser&iacute;a el de &ldquo;balancear las PYMES hacia una conciencia trabajadora y de izquierdas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero reconocen que <a href="https://www.eldiario.es/economia/Ropa-Espana-China-Todas-fabrican_0_850415551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el modelo empresarial ser&iacute;a m&aacute;s parecido al de Spagnolo</a>, la marca que enarbolan los partidos de derechas por su logo formado con el cruce de dos banderas de Espa&ntilde;a. &ldquo;Ellos tambi&eacute;n son una PYME que usa banderas para identificarse, la diferencia es que no es nuestro s&iacute;mbolo, solo lo usamos mucho porque somos republicanos&rdquo;, dice Eduardo Garrido.  
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a si son capaces de crear conciencia pol&iacute;tica, el creador de 198 cree que tienen &ldquo;suficientes mensajes y elementos para que la gente los utilice, como el apoyo a la libertad de expresi&oacute;n o al feminismo, sin tener que ser identificativo de ning&uacute;n partido en concreto&rdquo;. Tambi&eacute;n crean una l&iacute;nea roja con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/ocasiones-grandes-apropiaron-banderas-sociales_0_630637277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras campa&ntilde;as sociales de grandes marcas como Nike o Zara</a> que lo usan &ldquo;como herramienta de m&aacute;rketing, no como fin. Nosotros usamos el contenido social y pol&iacute;tico como fin: el de influir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, 198 conf&iacute;an en que su rostro apol&iacute;neo partido a la mitad y coronado con una tiara de laureles remita al esp&iacute;ritu del 15M, al de los indignados que salieron de las sombras y al de quienes piden un empoderamiento de lo civil. Pero la duda se mantiene: &iquest;ser&aacute;n realmente capaces de separarse de los colores de un partido en estas elecciones?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/fenomeno-198-marca-conciencia-politica_1_1583290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Apr 2019 19:10:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fenómeno 198: ¿puede una marca de ropa crear conciencia política?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Iglesias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Auschwitz a través de filtros de Instagram: la memoria del horror lucha por no caer en la frivolización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/auschwitz-filtros-instagram-memoria-frivolizacion_1_1162252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/865d6bbe-7be1-40bd-949e-957ad43cdece_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotos de usuarios de Instagram a las puertas del campo de concentración de Aushwitz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ocasiones, los monumentos que recuerdan grandes tragedias también se convierten en escenarios para buscar el selfi perfecto convirtiendo el trágico escenario en un plató de Hollywood</p><p class="subtitle">Entonces ¿cuál es la línea para marcar qué se publica? "El respeto, la sensibilidad, el ser consciente de lo que allí sucedió", recalca el investigador Carlos Hernández</p></div><p class="article-text">
        Una persona mantiene el equilibrio sobre las v&iacute;as del tren. Una vez retocada con el filtro Oslo y subida a las redes, en la imagen se ve descansar al fondo el campo de concentraci&oacute;n de Auschwitz, en el que los nazis asesinaron a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas. Se trata de la peor masacre cometida por el Tercer Reich y la m&aacute;s cruenta de la historia moderna de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, en la actualidad el recinto se ha convertido en un lugar muy diferente: el hueco de los prisioneros ahora lo ocupan carteles explicativos y el terror queda diluido entre rutas guiadas, voces y aglomeraciones. Tambi&eacute;n en uno donde los visitantes realizan sesiones fotogr&aacute;ficas con posados imposibles y sonr&iacute;en a su c&aacute;mara frontal en busca del selfi perfecto.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, estas publicaciones en redes sociales no han pasado inadvertidas para los encargados de preservar la memoria del antiguo campo de exterminio. &ldquo;Hay mejores sitios en los que aprender a andar sobre una barra de equilibrio que en el lugar que simboliza la deportaci&oacute;n y la muerte de cientos de miles de personas&rdquo;, recrimin&oacute; el Memorial de Auschwitz <a href="https://twitter.com/AuschwitzMuseum/status/1108337507660451841" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de su cuenta oficial de Twitter</a> la semana pasada.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no es la primera vez que el ic&oacute;nico lugar se convierte en escenario de Instagram. En 2015, los mismos responsables criticaron <a href="https://twitter.com/AuschwitzMuseum/status/583272596982091776" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el autorretrato de una pareja</a> frente a una monta&ntilde;a de los zapatos usados por los presos. Y, en 2016, el <em>instagramer</em> Rub&eacute;n Dom&iacute;nguez tuvo que retirar unas fotos en las que posaba <a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/trospidos-qqccmh-auschwitz-rubendominguez-pretendiente-instagram-fotos_0_1940805916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como si el complejo fuera una pasarela de moda</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ocurre con el monumento del holocausto de Berl&iacute;n, cuyas grandes losas de hormig&oacute;n para recordar a los jud&iacute;os asesinados sirven de atracci&oacute;n para algunos turistas. En respuesta a la falta de empat&iacute;a, el artista Shahak Shapira lanz&oacute; Yolocaust, una web (que acab&oacute; cerr&aacute;ndose) donde combinaba estas instant&aacute;neas con im&aacute;genes de las v&iacute;ctimas del nazismo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Aunque todav&iacute;a quedan supervivientes, la cultura es en parte responsable de c&oacute;mo se configura el pasado por las generaciones del presente. Pero &iquest;es tambi&eacute;n culpable pervertir los hechos?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la base de datos de IMDb, y sin incluir documentales, <a href="https://www.imdb.com/search/keyword?keywords=holocaust&amp;ref_=fn_al_kw_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay cientos de pel&iacute;culas que tratan sobre el Holocausto nazi</a>. No todas sit&uacute;an la acci&oacute;n en Auschwitz ni en otros campos de exterminio, pero son el tel&oacute;n de fondo de muchas de las historias que han desfilado por nuestros cines desde que en 1940 Charlie Chaplin estrenara <em>El gran dictador</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los ra&iacute;les de los trenes que cargaban a miles de personas hacinadas en direcci&oacute;n a las duchas de gas o, en el mejor de los casos, a sus diminutas colmenas nos resultan familiares. Son los de <em>La vida es bella</em>, los de <em>Shoah</em> o los de <em>El hijo de Sa&uacute;l</em>. La dureza de los trabajos forzados la hemos le&iacute;do a trav&eacute;s de la trilog&iacute;a de Primo Levi, en <em>El diario de Helga</em> o en las horribles memorias del jud&iacute;o Shlomo Venezia en <em>Sonderkommando</em>. La cultura no permite que caigamos en el olvido.
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        Quien no prestase demasiada atenci&oacute;n a las clases de Historia, por lo menos har&iacute;a los deberes con <em>La lista de Schindler</em>, <em>&iquest;Vencedores o vencidos?</em> o <em>El pianista</em>. Pero, &iquest;ha influido esa sobrecarga de ficci&oacute;n sobre la Segunda Guerra Mundial en que percibamos los escenarios reales como un plat&oacute; de Hollywood?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es normal que los hechos pasen de ser algo sensible que nos afecta directamente a la piel y al coraz&oacute;n, a fr&iacute;os y lejanos momentos de la historia&rdquo;, opina Carlos Hern&aacute;ndez, investigador de los campos de concentraci&oacute;n del nazismo y el franquismo y colaborador de eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, considera necesario &ldquo;que se genere este debate en el caso de Auschwitz porque hay v&iacute;ctimas que siguen vivas&rdquo;. El tr&aacute;nsito puede resultar doloroso para ellas y para sus familiares directos, pero es el curso natural de todas las tragedias de este mundo. Una vez aceptado, el siguiente paso es inmortalizarlo, y para eso el cine y la literatura han resultado ser unos excelentes transmisores de la memoria -en algunos casos m&aacute;s que en otros-.
    </p><p class="article-text">
        En 1993, <a href="http://www.lemonde.fr/idees/article/2007/08/08/retrocontroverse-1994-peut-on-representer-la-shoah-a-l-ecran_942872_3232.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un director franc&eacute;s carg&oacute; contra Spielberg</a> y <em>La lista de Schindler</em> por representar el Holocausto en clave <em>hollywoodiense</em>. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; uno llora vi&eacute;ndola? Por supuesto. Pero las l&aacute;grimas son una forma de gozar, una cat&aacute;rsis&rdquo;, escribi&oacute;. No obstante, Hern&aacute;ndez discrepa y cree que el &ldquo;90% de los libros y las pel&iacute;culas que se han hecho sobre el tema responden m&aacute;s a un esp&iacute;ritu divulgativo que a un fin comercial&rdquo;, incluida la de Spielberg.
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        Pero el s&eacute;ptimo arte no es la &uacute;nica referencia. Seg&uacute;n Hern&aacute;ndez, las redes sociales tambi&eacute;n pueden servir para lo contrario, ya que &ldquo;una fotograf&iacute;a e incluso un selfi, puede ayudar a difundir esa historia&rdquo;. De hecho, el propio Memorial comparte instant&aacute;neas <a href="https://www.instagram.com/auschwitzmemorial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de su cuenta de Instagram</a>. Entonces &iquest;cu&aacute;l es la l&iacute;nea para marcar qu&eacute; se publica? &ldquo;El respeto, la sensibilidad, el ser consciente de lo que all&iacute; sucedi&oacute;&rdquo;, recalca el periodista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay formas m&aacute;s o menos apropiadas de hacer esto dentro de un lugar hist&oacute;rico. Andar sobre los ra&iacute;les de la plataforma por la que miles de personas fueron enviadas a c&aacute;maras de gas no es una de ellas&rdquo;, respondieron a un usuario <a href="https://twitter.com/AuschwitzMuseum/status/1108346832449622016" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los encargados del museo de Auschwitz</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el peso de la culpa no solo recae en los asistentes. &ldquo;El propio Memorial deber&iacute;a reflexionar sobre la forma de exhibir el propio museo. Quiz&aacute;s, si lo hiciera de otra manera, si no tuvieras la sensaci&oacute;n de estar en un parque tem&aacute;tico debido a la gran cantidad de gente y el alboroto que hay dentro de las salas, la gente tendr&iacute;a otra actitud a la hora de retratarse&rdquo;, critica Hern&aacute;ndez, que anima tanto a la reflexi&oacute;n de los visitantes como de la instituci&oacute;n. Lo importante, como a&ntilde;ade, es no perder la perspectiva de que &ldquo;te encuentras en un sitio real que no es un plat&oacute; ni un museo preparado como tantos de los que hay por el mundo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/768885900524843012?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Hacer noche en el campo de concentraci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Carlos Hern&aacute;ndez reconoce que es complejo dise&ntilde;ar una estrategia para musealizar los centros del horror sin caer en la explotaci&oacute;n. Sin embargo, Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en el plato contrario de la balanza, el que se olvida total y absolutamente de las c&aacute;rceles y los campos de concentraci&oacute;n de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos han secuestrado y robado nuestra historia, no solo durante la dictadura sino en estos 43 a&ntilde;os desde la muerte de Franco. Estamos mucho peor vacunados para este momento terrible en el que estos movimientos de extrema derecha vuelven a resurgir&rdquo;, lamenta Hern&aacute;ndez y a&ntilde;ade que somos el &uacute;nico pa&iacute;s europeo que no tiene museos dedicados a sus tragedias recientes.
    </p><p class="article-text">
        Defender la memoria hist&oacute;rica no es la vacuna definitiva para protegerse del auge de los nacionalismos, los grupos neonazis y la extrema derecha, como est&aacute; quedando patente en cada cita electoral. Hern&aacute;ndez lo achaca a la naturaleza primigenia del ser humano, quien cree que es ego&iacute;sta de forma innata. &ldquo;Es pol&iacute;ticamente incorrecto decirlo, pero en una situaci&oacute;n de dificultad, si tiene que pisar a alguien para vivir mejor o conservar su estatus, lo va a hacer siempre&rdquo;, opina el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, en el caso de Espa&ntilde;a &ldquo;est&aacute; claro que esa falta de musealizaci&oacute;n de lugares clave junto a la falta del relato hist&oacute;rico en los libros de texto, ha contribuido a aceptar ese discurso&rdquo;. Para el experto, el lugar ideal habr&iacute;a sido la c&aacute;rcel de Carabanchel, demolida, para m&aacute;s inri, por un gobierno socialista. &ldquo;Esa s&iacute; que podr&iacute;a haberse resignificado como un gran museo de la memoria y no el Valle de los Ca&iacute;dos&rdquo;, asegura.
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                </figure><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, a&uacute;n peor es la reutilizaci&oacute;n para fines l&uacute;dicos como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/turismo-lleva-mal-memoria-historica_0_270173541.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la del Parador de San Marcos, en Le&oacute;n</a>, que inaugur&oacute; el propio Franco. &ldquo;Dentro de lo que he podido investigar, fue el campo de concentraci&oacute;n m&aacute;s sanguinario del franquismo, el lugar en el que murieron m&aacute;s prisionero y por el que pasaron decenas de miles de hombres y mujeres&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; no solo acude la gente a sacarse selfis sonrientes o a caminar por vigas, sino que celebran bodas, bautizos y noches rom&aacute;nticas sin conocer su pasado como campo de concentraci&oacute;n. El horror convertido en complejo tur&iacute;stico. La banalidad hecha cartelito min&uacute;sculo con letras min&uacute;sculas donde un alem&aacute;n ley&oacute; por despiste que hab&iacute;a dormido en antiguas celdas de tortura y paseado por patios que fueron paredones. Fue &eacute;l, y no un espa&ntilde;ol, quien puso el grito en el cielo. Una peque&ntilde;a muestra de que la cultura del respeto a la memoria no depende &uacute;nicamente de las fotos que se publican en Instagram.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos, José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/auschwitz-filtros-instagram-memoria-frivolizacion_1_1162252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Mar 2019 20:45:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Auschwitz a través de filtros de Instagram: la memoria del horror lucha por no caer en la frivolización]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Auschwitz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los locos titulares de los 60: arqueólogos de la prensa hortera española antes del 'clickbait']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/arqueologos-kitsch-prensa-espanola-clickbait_1_1724442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a6d5c36-dc33-4afc-b4dd-57ff3fba2abb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Algunas de las surrealistas portadas de la prensa hortera española antes del &#039;clickbait&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos coleccionistas han decidido hacerse con una hemeroteca de la cultura pop de la España de los 60 y 70 a base de revistas carteles y demás afiches</p><p class="subtitle">"Las revistas y libros desbordan ya las estanterías de mi hogar", reconoce Javier Ochagavía</p></div><p class="article-text">
        De vez en cuando, aparecen en las redes sociales im&aacute;genes de noticias antiguas publicadas en medios espa&ntilde;oles que se hacen virales. Son recortes digitalizados de art&iacute;culos y breves con titulares que rozan lo delirante y que hoy en d&iacute;a podr&iacute;an parecer <em>fake news</em>, pero que fueron reales por muy chocantes que parezcan.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los responsables de la difusi&oacute;n de estos documentos es Javier Ochagav&iacute;a, un logro&ntilde;&eacute;s que atesora un archivo que, de haberlo, podr&iacute;a ganar el concurso a la mejor hemeroteca de la cultura pop en la prensa espa&ntilde;ola. Algunos sorprenden por desvelar facetas poco conocidas del protagonista y otros por ser un homenaje al absurdo involuntario, pero todos provocan como poco una sonrisa cuando no hilaridad.
    </p><p class="article-text">
        Ochagav&iacute;a no recuerda exactamente el momento en el que se convirti&oacute; en coleccionista de &ldquo;revistas, carteles y dem&aacute;s afiches producidos en la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 60 y 70, que es la &eacute;poca que m&aacute;s me fascina, el momento en que las diversas manifestaciones de la cultura pop irrumpen en pleno paisaje y paisanaje franquista: ovnis, <em>discotheques</em>, ye-y&eacute;s, psicodelia, hippies, drogas, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su&nbsp;<a href="https://twitter.com/Javikinkman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta de Twitter</a> tiene 10.200 seguidores, ganados a trav&eacute;s de m&aacute;s de 4.000 publicaciones. Para compartir todo lo que tiene almacenado necesitar&iacute;a a&ntilde;os, aunque no tiene contabilizados los n&uacute;meros que posee en formato f&iacute;sico, porque, como explica, se niega &ldquo;a saber cu&aacute;l es el grado de mi enfermedad coleccionista&rdquo;. S&iacute; afirma que ha tenido que llevarse peri&oacute;dicos al trastero por razones de &ldquo;espacio y salubridad. Las revistas y libros desbordan ya las estanter&iacute;as de mi hogar&rdquo;. No almacena ejemplares recientes gracias a la posibilidad de consultarlos por internet.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1077595407147040774?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La periodista Valeria Vegas, autora de la famosa biograf&iacute;a <em>Ni puta ni santa. Las memorias de La Veneno</em>, comparte desde su&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/valeryvegas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perfil de Instagram</a> fotograf&iacute;as de los protagonistas de la prensa rosa nacional desde los a&ntilde;os 60. Otro arsenal de cultura que, con la distancia que otorga el tiempo, ahora se ve con una mirada aligerada de prejuicios.
    </p><p class="article-text">
        Lo que en un momento pudo parecer cutre, hortera o chabacano es ahora un tesoro. En los a&ntilde;os 90, cuando Chiquito de la Calzada convirti&oacute; 'fistro' en una palabra habitual, pocos se imaginaron que la Casa Real acabar&iacute;a lamentando su muerte en las redes sociales por ser un gran artista de su tiempo. Pues lo mismo podr&iacute;a ocurrir con cualquiera de los protagonistas del <em>timeline</em> de Valeria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los domingos acompa&ntilde;aba a mi madre al rastro, y ah&iacute; es donde descubr&iacute; toda esa prensa de anta&ntilde;o. Me hac&iacute;a gracia ver el aspecto que ten&iacute;an actrices o cantantes en d&eacute;cadas anteriores, en ese tipo de fotos tan <em>camp</em>. Hablo del a&ntilde;o 97, cuando yo ten&iacute;a doce a&ntilde;os y aquellas im&aacute;genes no estaban f&aacute;cilmente al alcance&rdquo;, dice la periodista por corre electr&oacute;nico. A&ntilde;ade que empez&oacute; &ldquo;comprando revistas donde aparec&iacute;an artistas que me gustaban. A lo mejor un d&iacute;a compraba tres, otros d&iacute;as ninguna, y otras veces el vendedor de turno me hac&iacute;a un precio especial para quitarse toda esa monta&ntilde;a de papel&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BrhX1uEgsci/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Su material sale de la prensa del coraz&oacute;n, de revistas como Diez Minutos, Pronto, Lecturas, Semana, abarcando s&oacute;lo hasta el a&ntilde;o 2000. Tambi&eacute;n la revista Intervi&uacute; y confiesa, &ldquo;a modo de placer culpable, los peri&oacute;dicos de El Caso&rdquo;. Lo tiene en su hogar, como Javier, donde ha habilitado una habitaci&oacute;n en especial para su almacenamiento: &ldquo;Hay revistas por toda la casa, pero no llego al Di&oacute;genes porque est&aacute; todo muy ordenado. Solo de Intervi&uacute; tengo unas 2.000 revistas. De el peri&oacute;dico El Caso, toda la d&eacute;cada de los ochenta. Y sumando eso con las revistas del coraz&oacute;n&hellip; puede haber 5.000 revistas perfectamente, si no m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Valeria comparte im&aacute;genes de famosos de otras d&eacute;cadas como las hermanas Hurtado, de la juventud de artistas como Marta S&aacute;nchez o de actrices como Julieta Serrano (son algunas de las m&aacute;s recientes). En muchas ocasiones acompa&ntilde;a las fotograf&iacute;as con un texto sobre la persona, ubic&aacute;ndola en el tiempo y poniendo el foco sobre la importancia de su aportaci&oacute;n a la cultura popular. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n crea series como <em>Amigas de hoy en d&iacute;a, Se&ntilde;oras y caniches</em> o <em>Se&ntilde;oras al aparato</em> (en formato <em>hashtag</em> para agruparlas) que son aut&eacute;nticas joyas.
    </p><p class="article-text">
        La bi&oacute;grafa empez&oacute; a distribuir este material porque le parec&iacute;a &ldquo;m&aacute;s divertido que compartir un plato de comida, ya que a fin de cuentas, comer, comemos todos, pero cualquier imagen ins&oacute;lita de Massiel, B&aacute;rbara Rey, Alaska o Lina Morgan merece ser rescatada. Y procuro subir siempre fotos que sean in&eacute;ditas en Internet, que no se encuentren de ning&uacute;n otro modo m&aacute;s que en la propia revista de turno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Javier empez&oacute; con un objetivo parecido: &ldquo;Creo interesante y divertido difundir la cochambre que voy desenterrando; y a su vez crear una especie de retroalimentaci&oacute;n con aquellas personas que me hacen llegar sus propios descubrimientos&rdquo; [hay cuentas de Twitter como las de @Tyrexito, @absence o el @ArchivoRTVE donde tambi&eacute;n aparecen joyas]. No esperaba el &eacute;xito que ha acabado teniendo, pero le parece &ldquo;genial ver que hay tanta gente que comparte esta aberrante inquietud por nuestro disparatado pasado&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1080854492063678464?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando empez&oacute; en las redes, en 2013, Valeria tampoco pens&oacute; que su cuenta fuese a interesarle a demasiadas personas m&aacute;s all&aacute; de a sus amigas (ahora tiene 14.000 seguidores). &ldquo;Jugu&eacute; a inventarme secciones seg&uacute;n las im&aacute;genes que iba desgranando de las revistas. Todas ten&iacute;an su ocasi&oacute;n pertinente, desde las Fallas y la Semana Santa, hasta los posados veraniegos o navide&ntilde;os&rdquo;, reconoce. Porque, en definitiva, su cuenta &ldquo;es un tributo a los artistas&rdquo;, y por eso tiende que la empiecen a seguir &ldquo;actores muy conocidos&rdquo; o incluso &ldquo;algunas de las <em>vedettes</em> que por ah&iacute; aparecen&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cu&aacute;nto hemos cambiado (o no)</h3><p class="article-text">
        Hace 40 a&ntilde;os no exist&iacute;a el <em>clickbait</em>, pero s&iacute; la necesidad de llamar la atenci&oacute;n del lector, que siempre ha estado ah&iacute;. Los protagonistas no eran gatitos que tocan el piano, pero s&iacute; melenudos y minifalderas que montaban sindicatos o personajes como Carlos Jes&uacute;s con declaraciones tan impactantes como: &ldquo;Se me ha presentado el esp&iacute;ritu de Lola Flores&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1082337837771558912?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El lenguaje ha cambiado y la tem&aacute;tica de las noticias tambi&eacute;n. Las revistas del coraz&oacute;n dan prioridad a los dramas familiares hiperbolizados y a los armarios de las mujeres de las coronas europeas. En los peri&oacute;dicos mayoritarios, el papel se ha quedado para &ldquo;lo serio&rdquo; y el digital, donde hay m&aacute;s variedad tem&aacute;tica, se busca tanto lo exagerado que muchas veces el absurdo que vive en la cotidianidad queda eclipsado (la prensa regional sigue manteniendo algo de ese esp&iacute;ritu y cada cierto tiempo se publican maravillas).
    </p><p class="article-text">
        A Javier le gustaba el estilo de los periodistas de las d&eacute;cadas ye-y&eacute;s, pese a las frases engoladas y al enfoque &ldquo;carca&rdquo; que son precisamente los elementos que ahora hace que sean tan divertidos. En cuanto al periodismo de hoy, cree que &ldquo;el problema es que ahora que pueden abordarse temas pol&iacute;ticos, cient&iacute;ficos y filos&oacute;ficos con mayor libertad (al menos, en teor&iacute;a) y amplitud de miras, siguen presentes las obsesiones y prejuicios heredados del franquismo. Y por tanto, a veces cuesta diferenciar qu&eacute; titular es de 1965 o de 2019&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BoixaXRHThm/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para Valeria, &ldquo;antes se hac&iacute;a una prensa m&aacute;s arriesgada. Tambi&eacute;n los personajes se implicaban de manera distinta, porque hay que tener en cuenta que hasta el 89 no hab&iacute;a m&aacute;s que un canal de televisi&oacute;n o uno y medio, dependiendo de la emisi&oacute;n partida de la 2, y por lo tanto la prensa era la v&iacute;a que los artistas utilizaban para su propia promoci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Era un momento en el que se esforzaban en dar titulares y en sacarse fotos surrealistas, algo que, seg&uacute;n la periodista, se ha perdido por &ldquo;toda la oleada de lo pol&iacute;ticamente correcto, que condiciona por igual a editoriales que a entrevistados&rdquo;. Debido a ello, la Valeria adopta una postura con los ejemplares actuales: &ldquo;Solo los compro si intuyo que dentro de quince a&ntilde;os puede ser un revulsivo atemporal&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/arqueologos-kitsch-prensa-espanola-clickbait_1_1724442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jan 2019 21:19:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los locos titulares de los 60: arqueólogos de la prensa hortera española antes del 'clickbait']]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El temor a rasurar la masculinidad: "No me extraña el boicot a Gillette por parte del trumpismo y el voxismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/rasurar-masculinidad-gillette-trumpismo_1_1747166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/889e23d4-4ebe-442a-b279-88c276c4f221_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotograma anuncio de Gillette"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Grupos antifeministas, personalidades conservadoras y publicaciones afines a la ultraderecha han llamado al boicot de la marca por su último comercial</p><p class="subtitle">"Que Gillette haya perpetuado la masculinidad hasta este momento, le obliga ahora a reflejar a un hombre sensible y que entienda lo femenino", opina un experto en publicidad</p></div><p class="article-text">
        Hombres dando palmaditas en la espalda a otros hombres, dejando que su mujer les anude la corbata, persiguiendo a una chica desde una moto y jugando al f&uacute;tbol, pero siempre perfectamente afeitados, era &ldquo;lo mejor para el hombre&rdquo; seg&uacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ThDBf14qPsc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un anuncio de Gillette de 1989</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En 2019, no importa tanto lo que crea merecer, sino lo mejor que pueda llegar a ser. Gillette les ha dicho a esos mismos hombres que deber&iacute;an ser m&aacute;s comprensivos, tolerantes, feministas y pac&iacute;ficos en su &uacute;ltimo corto...y la respuesta de miles de ellos <a href="https://www.eldiario.es/micromachismos/anuncio-cuchillas-cuestiona-masculinidad-hombres_6_857474247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido llamar al boicot</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que la marca de afeitado lanz&oacute; hace dos d&iacute;as <em>The Best a Man Can Be</em> (El mejor hombre que puedas ser), la campa&ntilde;a acumula casi 350.000 votos negativos -m&aacute;s del cu&aacute;druple de los positivos- en YouTube. Y basta con echar un vistazo por la zona de comentarios para ver que la mayor&iacute;a son hombres que abogan por dejar de usar las cuchillas de Gillette y pasarse a otra marca.
    </p><p class="article-text">
        La empresa que construy&oacute; su imperio sobre los estereotipos del hombre seductor y la mujer insegura con pelos en las piernas ha dado un giro de 180 grados. Ahora, lo &uacute;nico que necesita un buen rasurado es la masculinidad t&oacute;xica. Las reacciones de la fracci&oacute;n ultraconservadora de Estados Unidos (y cada vez la de m&aacute;s pa&iacute;ses) no se han hecho esperar, incluidas por parte de medios y personalidades reconocidas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        La revista <em>The New American</em>, por ejemplo, cree que la campa&ntilde;a se sostiene bajo &ldquo;falsas suposiciones&rdquo; y asegura que &ldquo;los hombres son el sexo salvaje, lo que implica su peligrosidad- pero tambi&eacute;n su dinamismo&rdquo;. A Jes&uacute;s Mu&ntilde;oz, experto en publicidad y CEO de la agencia Casadevall &amp; Mu&ntilde;oz, no le sorprende que los cr&iacute;ticos sean los que hacen ruido en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al final, los nacionalismos est&aacute;n provocando una vuelta a las cavernas, por eso no me extra&ntilde;a el boicot por parte del trumpismo. F&iacute;jate c&oacute;mo estamos ahora en Espa&ntilde;a con el voxismo&rdquo;, opina quien trabaj&oacute; con Gillette durante a&ntilde;os. &ldquo;Forman parte de una corriente involutiva y, al mismo tiempo, son los reyes de las redes sociales&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, &ldquo;es una gran campa&ntilde;a, un magn&iacute;fico posicionamiento y lo han hecho especialmente bien transformando el eslogan de toda la vida&rdquo;. Muy parecido piensa Cristina Alonso, publicista y experta en Perspectiva de G&eacute;nero en Industrias Culturales: &ldquo;No s&eacute; si ser&aacute; una campa&ntilde;a por el <em>MeToo,</em> pero bienvenida sea por varias razones. Al final, la publicidad es un reflejo de la sociedad y nos est&aacute; diciendo que la sociedad feminista est&aacute; muy presente&rdquo;, defiende.
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        Mu&ntilde;oz sabe de buena mano que, igual que a las empresas cosm&eacute;ticas les cost&oacute; abrir el mercado a los hombres y dejar de relacionar el cuidado de la piel con una rutina femenina, a las marcas de afeitado les ha funcionado lo opuesto. &ldquo;La publicidad no es culpable de la generaci&oacute;n de un valor, ni lo beneficia, sino que trabaja con los valores que tiene la sociedad&rdquo;, alega. Hace treinta a&ntilde;os, el imaginario com&uacute;n se sosten&iacute;a sobre el estereotipo del hombre rudo, fuerte y mujeriego. Hoy, ya no. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que Gillette haya perpetuado la masculinidad hasta este momento, le obliga ahora a reflejar a un hombre sensible y que entienda lo femenino al mismo nivel que la masculinidad, no como sin&oacute;nimo de inferioridad o sometimiento&rdquo;, dice el experto. A Cristina Alonso tambi&eacute;n le parece &ldquo;tremendamente acertado&rdquo; que el anuncio les apele a ellos y conciencie sobre que la masculinidad t&oacute;xica no es solo nociva para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A menos que seas Trump o el patriarcado, las violencias machistas afectan a todas las personas. Ahora, no todas las sufrimos por igual, a las mujeres/ni&ntilde;as nos toca la peor parte&rdquo;, diferencia. As&iacute;, echa de menos una menci&oacute;n a esos comerciales que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pasa-Amaia-va-fiesta-depilar_0_827668048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han castigado a las mujeres que no se depilan</a> o las que no cumplen con los c&aacute;nones de belleza en la moda: &ldquo;Ahora falta que incluyan cuerpos femeninos no normativos, mujeres mayores y trans, o que enfoquen la depilaci&oacute;n como una opci&oacute;n, no como una imposici&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Le saldr&aacute; caro?</h3><p class="article-text">
        Sobre si a Gillette le va a afectar la campa&ntilde;a de desprestigio por parte de la derecha estadounidense, Jes&uacute;s Mu&ntilde;oz prev&eacute; que &ldquo;van a perder una cuota de mercado&rdquo;. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil hacer una previsi&oacute;n al respecto, pero est&aacute;n corriendo un gran riesgo y las otras marcas van a intentar ocupar ese hueco&rdquo;, piensa.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Alonso no cree que como &ldquo;marca salga da&ntilde;ada&rdquo; ya que &ldquo;su estudio de mercado y planificaci&oacute;n de campa&ntilde;a le habr&aacute; dado los datos. La sociedad feminista es un hecho: o te subes o te arrasa&rdquo;. Adem&aacute;s, les beneficia que &ldquo;las decisiones de compra dom&eacute;stica las hagamos nosotras (madres, pareja)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambos publicistas coinciden en que a Gillette no le conviene virar hacia el lado contrario durante un tiempo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/ocasiones-grandes-apropiaron-banderas-sociales_0_630637277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ya se ha visto en el caso de otras marcas</a>. &ldquo;No puede quedar en una campa&ntilde;a y ya. Eso s&iacute; le har&iacute;a da&ntilde;o como marca. Est&aacute; todo estudiado, no hay riesgo, hay acierto de aprovechar el momento&rdquo;, piensa Cristina Alonso. Mu&ntilde;oz, sin embargo, conoce antecedentes de otras a &ldquo;las que les ha salido caro&rdquo;, pero no cree que en este caso lo vayan a hacer porque &ldquo;los valores de la sociedad ahora mismo son estos y no pueden volver al camino de la misoginia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso no significa que los carteles de Gillette vayan a desaparecer de los partidos de la Champions ni de contextos relacionados con ciertas masculinidades t&oacute;xicas. Lo &uacute;nico que cabe esperar, como apela Mu&ntilde;oz, es que quienes frecuenten la marca sean capaces de asociarlo a un eslogan adaptado a los tiempos que corren: no es lo que el hombre puede conseguir, sino la mejor versi&oacute;n que pueda llegar a ser.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/rasurar-masculinidad-gillette-trumpismo_1_1747166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jan 2019 20:35:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El temor a rasurar la masculinidad: "No me extraña el boicot a Gillette por parte del trumpismo y el voxismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Publicidad,Me Too]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A favor y en contra de que Marie Kondo ponga en orden nuestras vidas de forma compulsiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/favor-contra-marie-kondo-orden_1_1757134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de44d5a8-5e75-49cb-9f59-480b25b447bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A favor y en contra de que Marie Kondo ponga en orden nuestras vidas de forma compulsiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recomienda no tener más de 30 libros en casa y deshacerse de todos los objetos que no provoquen una "felicidad centelleante": así es la gurú del orden que conquistó a 10 millones de lectores y acaba de llegar a Netflix</p><p class="subtitle">¿Son de utilidad sus consejos? ¿O el método Konmarie es una burbuja a punto de explotar? No olvidéis opinar en los comentarios y votar en la encuesta final</p></div><p class="article-text">
        Uno de los prop&oacute;sitos m&aacute;s repetidos en las listas de todo el planeta es el de hacer una limpieza general. Lo mismo da si es de armarios de ropa, de pinceles para acuarela o de sartenes, lo importante es empezar el a&ntilde;o sabiendo que no moriremos sepultados por una avalancha de cacharros al abrir cualquier puerta de nuestra casa.
    </p><p class="article-text">
        Netflix lo sabe y por eso ha estrenado la serie <em>&iexcl;A ordenar con Marie Kondo!</em> el mismo d&iacute;a de A&ntilde;o Nuevo. La nueva propuesta de la plataforma se adapta al formato estrella de la terrealidad de Estados Unidos -el de los cambios radicales- para transformar los hogares de familias con s&iacute;ndrome de Di&oacute;genes. Para ello cuentan con la ayuda de la gur&uacute; del orden, escritora de <em>best-sellers</em> con m&aacute;s de 10 millones de copias vendidas  e impulsora de un exitoso canal de Youtube donde desgrana su m&eacute;todo <em>Konmari.</em>
    </p><p class="article-text">
        El programa cuenta con ocho episodios en los que la japonesa ofrece breves trucos a los protagonistas para desechar todo lo que no les causa felicidad. Tambi&eacute;n ense&ntilde;a a doblar camisetas y calcetines, a organizar archivadores y a reducir a m&aacute;s de la mitad el menaje del hogar. Por si quedaba alguien sin conocerla despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de su libro <em>La magia del orden</em>, en 2014, Netflix ha improvisado una soluci&oacute;n: Marie Kondo es oficialmente el fen&oacute;meno en redes de la primera semana del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;es tan esclarecedor su m&eacute;todo como invitan a pensar los datos? No nos terminamos de decidir, por eso dedicamos el primer duelo del a&ntilde;o a su figura. Como siempre, queremos leer tu opini&oacute;n en los comentarios, y no te olvides de participar en la encuesta final.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Llevo tres a&ntilde;os doblando los calcetines sin hacer con ellos una bola. &Eacute;sta es una de las lecciones del libro de Marie Kondo para que no &ldquo;sufran&rdquo; por el el&aacute;stico, no se deformen y ocupen menos. Siempre he sacado toda la ropa encima de la cama antes de decidir qu&eacute; quedarme y qu&eacute; no, pero desde que le&iacute; su libro lo hago por &ldquo;categor&iacute;as&rdquo;, una buena manera de apreciar que hay demasiadas faldas, demasiados vestidos, demasiados bolsos. Desde que empec&eacute; a doblar las camisetas en plan raro para almacenarlas de manera vertical en el caj&oacute;n, las estoy redescubriendo en lugar de ponerme siempre las mismas dos encima de la pila.
    </p><p class="article-text">
        Estos tres trucos han hecho mi vida mejor en la rutina diaria, que es la que cuenta. A diferencia de la mayor&iacute;a de gur&uacute;s de la felicidad, los consejos de Marie Kondo son pr&aacute;cticos y, mientras te los crees o no, ya tienes el armario ordenado.
    </p><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n pensaba que este libro lo podr&iacute;a haber escrito mi madre. Pero no. Si una japonesa novel que casi no habla ingl&eacute;s ha vendido 10 millones de copias y tiene un programa estrella en Netflix es porque ha conseguido dos logros que a mi madre no le se ocurrieron: sistematizar el proceso y hacerlo agradable gracias al objetivo de hacerte m&aacute;s feliz. El criterio para quedarse o no con la monta&ntilde;a de objetos que tenemos alrededor no es el cl&aacute;sico &ldquo;es fondo de armario&rdquo;, &ldquo;por si acaso&rdquo; o &ldquo;por lo que me cost&oacute;&rdquo;. &iquest;Te hace feliz o no? Suena cursi, pero &iquest;qu&eacute; mejor criterio puede haber?
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no le he dado gracias a los vestidos por su servicio ni he hecho circulitos en el suelo para presentarme a una casa, pero reconocer la conexi&oacute;n emocional que tenemos con lo que usamos a diario es apreciar m&aacute;s nuestro entorno.
    </p><p class="article-text">
        La idea de fondo del orden compulsivo es afrontar nuestro consumo compulsivo, que probablemente es m&aacute;s grave. No vale con donar ropa, cuya producci&oacute;n es una de las principales causas de contaminaci&oacute;n del planeta: hay que comprar menos. Y elegir m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo regalo o dono libros repetidos o de reconocida irrelevancia, pero el an&aacute;lisis de qu&eacute; hay en la biblioteca y por qu&eacute; tambi&eacute;n es &uacute;til. El supuesto ideal de quedarse con 30 libros, en realidad, es una caricatura de Marie Kondo porque su consejo es guardar lo que te haga feliz, sea la cantidad que sea.
    </p><p class="article-text">
        Las ganas de reducir a Marie Kondo a un clich&eacute; tienen mucho que ver con el estereotipo de madre ordenada y pesada que est&aacute; normalizado y que deber&iacute;amos actualizar. La &uacute;ltima estrella de Netflix tal vez ayude a descubrir que el orden ni es femenino ni es un capricho.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Asumir que Marie Kondo podr&iacute;a haber sido nuestra madre, o cualquiera de nosotros, es de una arrogancia supina. &iquest;Qui&eacute;n no ha sentido la necesidad de organizar las camisetas por tonalidades del Pantone alguna vez? &iquest;Y qui&eacute;n no se ha desesperado al no encontrar la de color Lirio de tigre y las ha lanzado todas al fondo del armario? Quiz&aacute; podr&iacute;amos haber sido Marie Kondo, pero solo Marie Kondo es capaz de amasar millones sonriendo con dulzura a Di&oacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        No hay datos sobre las personas que ha salvado el m&eacute;todo <em>Konmari</em> del caos, pero desde luego ha convencido a 10 millones para comprar su libro <em>La magia del orden</em> en cuarenta pa&iacute;ses distintos. Sin entrar a valorar la calidad de un manual de autoayuda que combina filosof&iacute;a oriental y feng shui, la magia de esta gur&uacute; del orden se reduce a plegar las camisetas como un burrito y a no emparejar calcetines distintos con un estampado similar (una guerra que Kondo deber&iacute;a dar por perdida).
    </p><p class="article-text">
        Puede que estos consejos sean valiosos, pero la filosof&iacute;a del m&eacute;todo gravita entorno a una idea compleja: asociar los objetos a la felicidad. Y no lo dice de forma metaf&oacute;rica. En la serie de Netflix, <em>&iexcl;A ordenar con Marie Kondo!</em>, la japonesa invita a los protagonistas a agarrar las cosas, acerc&aacute;rselas al pecho y sentir que se elevan sus c&eacute;lulas cuando las ven. En ingl&eacute;s lo llama <em>sparkle joy</em> (felicidad centelleante) y ella la muestra cerrando los ojos con una expresi&oacute;n pueril y lanzando alg&uacute;n que otro gritito.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es llenar la mayor cantidad de bolsas de basura posibles aprovechando que es dif&iacute;cil sentir chispas de emoci&oacute;n al abrazar los &uacute;ltimos pantalones que compramos en rebajas. Nadie puede negar que, al menos en la serie, transformar casas que parecen vertederos en algo parecido a un hogar minimalista produce paz. Pero ni siquiera Kondo influye demasiado en este proceso. Ella solo va, les dice amablemente que tienen mucha porquer&iacute;a, les ense&ntilde;a a hacer una matrioska de cajas, y les da la enhorabuena por acumular monta&ntilde;as de bolsas de basura en el porche al final del proceso.
    </p><p class="article-text">
        A d&oacute;nde va despu&eacute;s esa cantidad ingente de desperdicios es algo de lo que no se ocupa Marie Kondo, pero que convendr&iacute;a tener en cuenta. La cultura de la desechabilidad no es la respuesta al consumismo extremo. <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2019/jan/10/marie-kondo-you-know-what-would-spark-joy-buying-less-crap" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tampoco lo son las donaciones a la caridad</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y, volviendo al <em>sparkle joy</em>, una de las medidas m&aacute;s pol&eacute;micas de su m&eacute;todo es la de conservar solo 30 libros en casa. Los libros y los documentos personales son quiz&aacute; los &uacute;nicos objetos capaces de provocar la borrachera materialista que describe Kondo y, sin embargo, les quiere aplicar un ERE. <a href="https://www.theguardian.com/books/2019/jan/07/what-we-gain-from-keeping-books-and-why-it-doesnt-need-to-be-joy-marie-kondo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como dicen en The Guardian</a>, la literatura no debe provocar solo felicidad, sino tambi&eacute;n perturbaci&oacute;n e incomodidad, por eso necesitamos una librer&iacute;a llena y desordenada.
    </p><p class="article-text">
        Es tristemente cierto que acumulamos infinidad de cosas que no necesitamos y que este excedente est&aacute; da&ntilde;ando el planeta. Pero no es algo que haya descubierto Marie Kondo (y para ser justos tampoco se jacta de ello). Como en todo, lo &uacute;til ser&iacute;a aplicar algunos consejos y no dejarse llevar por los fen&oacute;menos. Porque, al fin y al cabo, t&uacute; eres el &uacute;nico que debe encontrar la camiseta color Lirio del tigre y estar a gusto con una ca&oacute;tica estanter&iacute;a llena de libros geniales.
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos, María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/favor-contra-marie-kondo-orden_1_1757134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Jan 2019 20:36:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A favor y en contra de que Marie Kondo ponga en orden nuestras vidas de forma compulsiva]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nina Simone, la suma sacerdotisa de la rebelión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nina-simone-suma-sacerdotisa-rebelion_1_1779623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b16a9d26-78e1-4d70-99ca-e5b7b0f83d3a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen que ilustra la portada del libro &#039;Víctima del hechizo. Memorias de Nina Simone&#039;, publicado por la editorial Kultrum"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se reedita en España la apasionante biografía de la inigualable Nina Simone que retrata los episodios más convulsos de la diva y repasa su papel como activista</p></div><p class="article-text">
        Naci&oacute; como Eunice Kathleen Waymon, pero vivi&oacute; siendo Nina Simone, el nombre que ella se puso a s&iacute; misma para presentarse como la persona que era realmente. Un torbellino de emociones exaltadas en todos los aspectos de su personalidad, que la llev&oacute; a componer canciones inigualables y a protagonizar una de las biograf&iacute;as m&aacute;s apasionadas de la m&uacute;sica del siglo XX. La editorial Libros del Kultrum acaba de publicar en Espa&ntilde;a <em>V&iacute;ctima de mi hechizo. Memorias de Nina Simone</em> (traducido por Eduardo Hojman) un libro que la artista firm&oacute; en 1991 y la editorial Pantheon Books public&oacute; con el t&iacute;tulo <em>I Put A Spell On You.</em>
    </p><p class="article-text">
        Eunice s&oacute;lo ten&iacute;a dos a&ntilde;os cuando empez&oacute; a tocar el piano sin ning&uacute;n tipo de instrucci&oacute;n en la casa de sus padres en Tyron, Carolina del Norte, su ciudad de origen. A los seis a&ntilde;os ya era pianista residente en la iglesia evang&eacute;lica de su pueblo -su madre empez&oacute; all&iacute; su carrera de fan&aacute;tica religiosa como pastora- y estudiaba con la se&ntilde;ora Muriel Massinovitch, despu&eacute;s de que la jefa de su madre reparase en el talento de la ni&ntilde;a. Ella la introdujo en el mundo de la m&uacute;sica cl&aacute;sica, empezando por Bach, algo que empezar&iacute;a a guiar su trayectoria: &ldquo;Una vez que me embriagu&eacute; de la m&uacute;sica de Bach no quise hacer otra cosa en la vida que prepararme para ser una concertista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hab&iacute;a un aspecto en el que todav&iacute;a no hab&iacute;a ca&iacute;do: tanto la se&ntilde;ora Millet como su profesora eran dos se&ntilde;oras blancas. La primera prohibi&oacute; a su hijo que siguiese jugando con ella al ir creciendo y para llegar a la casa de &ldquo;la se&ntilde;orita Mazzy&rdquo; ten&iacute;a que atravesar las v&iacute;as que separaban a los blancos de los negros en su comunidad. Tomar conciencia de ello hizo que su objetivo vital ya no fuese s&oacute;lo ser concertista, sino &ldquo;la primera pianista cl&aacute;sica negra de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del instituto, se mud&oacute; a Filadelfia para estudiar en la famosa academia Julliard gracias al fondo Eunice Waymon que su profesora impuls&oacute; para que pudiese continuar con su formaci&oacute;n. El rechazo del Instituto Curtis, donde ten&iacute;a pensado ingresar para seguir con sus estudios de m&uacute;sica cl&aacute;sica, fue el segundo golpe vital que le hizo abrir los ojos ante su realidad: &ldquo;Jam&aacute;s se me hab&iacute;a ocurrido preguntarme cu&aacute;ntos alumnos negros estudiaban en el Instituto Curtis; era una pregunta leg&iacute;tima que sin duda tendr&iacute;a que haberme hecho antes&rdquo;. El dinero de su beca se acababa, su familia estaba pasando dificultades despu&eacute;s de mudarse a la ciudad para estar cerca de ella y tuvo que ponerse a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        La aut&eacute;ntica Nina Simone naci&oacute; en Atlantic City, cuando encontr&oacute; trabajo como pianista en un barucho decadente. Por miedo a que su madre -por aquel entonces a&uacute;n m&aacute;s puritana que cuando ella era ni&ntilde;a- se enterase se cre&oacute; ese seud&oacute;nimo, una combinaci&oacute;n de &ldquo;Ni&ntilde;a&rdquo; (apodo con el que la llamaba un antiguo amante latino) y Simone, por la actriz Simone Signoret. Fue all&iacute; donde empez&oacute; a cantar adem&aacute;s de tocar despu&eacute;s de que el due&ntilde;o se lo exigiese y a llenar el local gracias al boca a boca.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s se mud&oacute; a Nueva York con su primer y fugaz marido, el <em>beatnik</em> Don Harris. Su nombre empez&oacute; a sonar por el ambiente intelectual del Village, sus conciertos cada vez eran m&aacute;s seguidos y m&aacute;s masivos y la persona se convirti&oacute; en artista. Ya divorciada de Harris, conoci&oacute; a un polic&iacute;a de Brooklyn llamado Andrew Stroud que abandon&oacute; su profesi&oacute;n para convertirse en su m&aacute;nager. Con &eacute;l tuvo a su hija Lisa, una casa familiar en Mount Vernon (un suburbio de Nueva York) y una carrera extenuante que la llev&oacute; a dar conciertos por todo el mundo. Seg&uacute;n sus escritos, era su c&oacute;nyuge el que controlaba el negocio y era ella la que lo sacaba adelante con su trabajo sin poder rechistar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Lo personal es pol&iacute;tico</h3><p class="article-text">
        La frase de la feminista Kate Millet bien podr&iacute;a servir tambi&eacute;n para titular alguna biograf&iacute;a de la artista. Cuando ella ya era una &ldquo;negra rica&rdquo; y <em>I Loves You Porgy</em>, <em>You&rsquo;ll Never Walk Alone</em>, <em>My Baby Just Cares For Me</em> ya sonaban por todo el mundo, el movimiento por los derechos civiles de los negros se encendi&oacute;, captando toda la atenci&oacute;n de Simone.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de cuatro ni&ntilde;as negras en un atentado en Birmingham en 1963 prendi&oacute; la llama de la rabia contenida de la artista, que compuso la famosa canci&oacute;n <em>Mississipi Goddam</em>, censurada en radios por todo el pa&iacute;s por blasfemia (Godamm significa maldici&oacute;n en ingl&eacute;s) y un gran himno de la lucha en la &eacute;poca. Simone se volc&oacute; de lleno en la militancia, componiendo y cantando s&oacute;lo canciones protesta y dejando salir toda la ira que llevaba dentro. En sus memorias lo cuenta como una catarsis para ella, aunque en el documental <em>What happened, Miss Simone?</em> (Liz Garbus, 2015) sus allegados aportan otro punto de vista.
    </p><p class="article-text">
        Esta autobiograf&iacute;a est&aacute; escrita antes de que se le diagnosticase un trastorno bipolar y en ellas no hay menci&oacute;n alguna a su enfermedad, al menos de manera consciente. Simone achaca sus ataques de furia, sus cambios s&uacute;bitos de humor, su comportamiento err&aacute;tico e incluso sus alucinaciones al cansancio extremo que le generaban las giras que programaba su marido (que, tambi&eacute;n hay que mencionar, la mol&iacute;a a palos). &ldquo;Las horas de vigilia consist&iacute;an en una sucesi&oacute;n de enso&ntilde;aciones intensas con breves periodos de calma (...) Cuando volvimos a Mount Vernon dorm&iacute; tres d&iacute;as seguidos con sus tres noches&rdquo;. En el documental &eacute;l declara que tras esa gira que dieron junto a Bill Cosby tuvieron que hospitalizarla varios d&iacute;as por sus trastornos psicol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        El enfado que canaliza en el activismo la hace ser partidaria de la v&iacute;a violenta del movimiento - &ldquo;yo no soy pacifista&rdquo; le espet&oacute; a Martin Luther King- , a soltar m&iacute;tines en contra de los blancos en sus conciertos y, por lo tanto, a ponerla en el punto de mira de sus opositores. &ldquo;Era la santa patrona de la rebeli&oacute;n&rdquo;, la define el cr&iacute;tico Stanley Crouch en la cinta de Garbus).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">La tierra m&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Cuando la lucha por los derechos de la comunidad negra empieza a perder fuerza debido a los asesinatos de sus l&iacute;deres y las fracciones internas, decide abandonar a su marido y mudarse a Barbados donde, entre otras cosas, mantiene un romance con el primer ministro. All&iacute; se declara feliz y plena, pero comienzan sus problemas con el fisco estadounidense que tantos titulares suscitaron. En su libro, el responsable de sus deudas era su esposo, que se encargaba de los temas de dinero que ella no entend&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su siguiente destino es Liberia, su &ldquo;lugar m&iacute;tico. Mi &Aacute;frica no tiene pa&iacute;ses, sino cientos de pueblos diferentes mezclados a lo largo de la historia en un c&oacute;ctel desigual y obligados a dejar su semilla en una naci&oacute;n de exiliados ubicada en un pa&iacute;s muy lejano: mi tatarabuelo, mi abuela, pap&aacute;, mam&aacute;, yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se liber&oacute;. Viv&iacute;a en bikini todo el rato y ten&iacute;a una vida social intensa con amantes incluidos (remarca mucho los aspectos sentimentales de su vida). Se llev&oacute; a su hija al pa&iacute;s y desde su perspectiva. &ldquo;Lisa era completamente feliz en Liberia. Tanto en la escuela como en casa&rdquo;. Seg&uacute;n la joven: &ldquo;ahora era ella la que pegaba. Pas&oacute; de ser mi consuelo al monstruo de mi vida&rdquo;. Y seg&uacute;n su marido: &ldquo;Dej&oacute; de pagar impuestos, perdi&oacute; la casa, dej&oacute; de actuar&rdquo;. Todo lo relacionado con el dinero es cierto, aunque cada una de las partes implicadas lo cuenta de manera diferente. Lo &uacute;nico que coincide es la consecuencia de las acciones: Simone se qued&oacute; sin dinero y tuvo que irse de Liberia, donde la pol&iacute;tica empezaba a estar tan revuelta como su esp&iacute;ritu.
    </p><p class="article-text">
        Recal&oacute; en Ginebra, el opuesto total a Monrovia, con el argumento de buscar una buena escuela para su hija. Dio conciertos sin m&aacute;nager ni equipo que la asesorase y dej&oacute; una actuaci&oacute;n a medias en el festival Midem de Cannes, organizado para los profesionales de la industria musical. Hab&iacute;an ido: &ldquo;para verme fracasar, porque sab&iacute;an lo que yo pensaba de su gremio y me odiaban por haberlo manifestado en p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Deprimida de Suiza se mud&oacute; a Par&iacute;s, esperando que las cosas mejorasen. Se puso a actuar en clubs de poca monta para ganar dinero porque de la opulencia del pasado no quedaba nada. Despu&eacute;s de idas y venidas a Los &Aacute;ngeles, a Nueva York, a nuevos m&aacute;nagers y representantes que quer&iacute;an hacer dinero, se encontr&oacute; con su viejo amigo el fot&oacute;grafo Gerry De Bruin. Le recomend&oacute; que se mudase a Holanda y la ayud&oacute; a recuperar su carrera. Tambi&eacute;n solucion&oacute; sus problemas con la Hacienda estadounidense y consigui&oacute; volver a la estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En este punto terminan sus memorias que contin&uacute;an en el documental desde los testimonios de los entrevistados. S&iacute; se encuentra con Gerry De Bruin pero, seg&uacute;n &eacute;l, en un estado f&iacute;sico, ps&iacute;quico y econ&oacute;mico lamentable. Es cierto que la lleva a Holanda, pero para que un m&eacute;dico la eval&uacute;e y ah&iacute; es donde, por primera vez, escucha &ldquo;bipolar&rdquo;. De Bruin y otros amigos como Al Schackman, la ayudan a recomponerse, hacen que se tome la medicaci&oacute;n y vuelva a los escenarios, en donde se quedar&aacute; muchos a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda que su enfermedad marc&oacute; toda su vida y da explicaci&oacute;n a muchas de las cosas que le sucedieron. Pero no puede restarle ni un &aacute;pice de genialidad musical -tanto como pianista como compositora y cantante- ni cuestionar el alcance de su compromiso. El enfado que Simone sinti&oacute; contra el sistema que mataba y discriminaba a los negros en Estados Unidos se origin&oacute; en la conciencia de la peque&ntilde;a Eunice, cuando se sentaba a comer el bocadillo en la puerta de la tienda porque los negros no pod&iacute;an comer en las mesas del interior.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la artista pone final a sus memorias reafirm&aacute;ndose en su compromiso al evaluar su trayectoria: &ldquo;Una incontable cantidad de errores, no pocos d&iacute;as malos y, lo m&aacute;s regocijante de todo, a&ntilde;os de alegr&iacute;a -duros, pero tambi&eacute;n entra&ntilde;ables- en los que luch&eacute; por los derechos de mis hermanas y hermanos en todas partes (...) Entonces sab&iacute;a y sigo sabi&eacute;ndolo ahora, que esa felicidad que sent&iacute;a cuando march&aacute;bamos juntos y que todav&iacute;a siento, es de una &iacute;ndole que muy poca gente puede experimentar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nina-simone-suma-sacerdotisa-rebelion_1_1779623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jan 2019 20:43:42 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Jane Fonda, la actriz antisistema que hizo la revolución en mallas y calentadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/jane-fonda-antisistema-revolucion-calentadores_1_1839188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c660ca2-3a7d-4711-aa51-cc7b202bb576_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="C:\fakepath\DL_u059376_023.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental repasa la vida de la actriz en cinco actos</p><p class="subtitle">Rebelde, valiente y más que inteligente, Jane Fonda ha sido y es una bomba de energía dispuesta a gritarle al sistema</p></div><p class="article-text">
        Que las apariencias enga&ntilde;an es uno de los topicazos m&aacute;s certeros de nuestra cultura y si no que se lo pregunten a aquellos que una vez pensaron que Jane Fonda era sin m&aacute;s &ldquo;la chica de al lado&rdquo;. Ese es el primero de los papeles que la actriz represent&oacute; en la vida real y no siguiendo un guion. As&iacute; empieza el relato del documental <em>Jane Fonda en cinco actos</em> dirigido por Susan Lazy -hasta ahora conocida principalmente por <em>American Masters</em>- y que HBO ha estrenado en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, como bien indica su nombre, se divide en media decena de cap&iacute;tulos de los cuales cuatro est&aacute;n titulados con el nombre de cada uno de los hombres importantes de su vida. Aunque de entrada parece que ese planteamiento la reduce a una mujer gobernada por &ldquo;ellos&rdquo;, en realidad retrata a una persona que ha conseguido sus objetivos pese a las trabas que le plantearon.
    </p><p class="article-text">
        Rebelde, valiente y m&aacute;s que inteligente, Jane Fonda ha sido y es una bomba de energ&iacute;a dispuesta a gritarle al sistema aunque sea en mallas y calentadores.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">La &ldquo;hija de&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El primero fue su padre. Megaestrella del cine en Estados Unidos, Henry Fonda y su familia eran la pura representaci&oacute;n del ideal americano de los a&ntilde;os 50 pero s&oacute;lo de cara al p&uacute;blico. En la realidad, el actor era una persona incapaz de comunicarse con sus hijos y que le era infiel a su mujer. Ella, que ten&iacute;a serios problemas psicol&oacute;gicos, se reban&oacute; el cuello con una cuchilla de afeitar en una de sus estancias en un sanatorio mental dejando de herencia a Jane y su hermano Peter un buen trauma.
    </p><p class="article-text">
        El primer objetivo de la vida de Jane Fonda fue complacer a su progenitor mientras lidiaba con la culpabilidad por la muerte de su madre y el odio a su cuerpo incitado por su propio padre. Cuando &eacute;l la meti&oacute; en un internado, comenz&oacute; su relaci&oacute;n con la bulimia, una de las m&aacute;s s&oacute;lidas de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Sin imagin&aacute;rselo, su madrastra fue la primera impulsora de su carrera cinematogr&aacute;fica cuando a los 18 a&ntilde;os la ech&oacute; de casa de su padre. Buscando una manera de ganarse la vida, se present&oacute; en la casa del profesor de interpretaci&oacute;n Lee Strasberg (lo ten&iacute;a f&aacute;cil, era su vecino). Escogi&oacute; bien: por sus clases pasaron Marilyn Monroe, Paul Newman, Marlon Brando y muchos m&aacute;s nombres c&eacute;lebres de la industria de Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; comenz&oacute; su exitosa fase como <em>The Girl Next Door</em>, que la llev&oacute; a Francia en donde conoci&oacute; al director de cine Roger Vadim, quien da nombre al segundo cap&iacute;tulo del documental. Exitoso, vividor y rebosante de <em>charme</em> se convirti&oacute; en el primer marido de Jane Fonda. Con &eacute;l tuvo a su primera hija, Vanessa y se convirti&oacute; en Barbarella, el mito sexual de los 60 (des)vestido por Paco Rabanne. Un papel que previamente hab&iacute;an rechazado Brigitte Bardot y Sofia Loren y que ella interpret&oacute; gracias al vodka que la ayud&oacute; a olvidar que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/desnudo-Jane-Fonda-impulsaron-feminista_0_825217642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no quer&iacute;a hacerlo.</a>
    </p><p class="article-text">
        Su necesidad de agradar le permiti&oacute; a Vadim llevar a la cama conyugal a otras mujeres, muchas de ellas prostitutas. Lo que &eacute;l no esperaba -y que ella cuenta en sus memorias publicadas en 2005 tituladas <em>My Life So Far</em>- es que esas experiencias y sus conversaciones de &ldquo;el d&iacute;a despu&eacute;s&rdquo; con esas mujeres la ayudasen a construir su papel en la pel&iacute;cula <em>Klute</em> con el que gan&oacute; su primer Oscar, un Globo de Oro y un BAFTA.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Pu&ntilde;o en alto</h2><p class="article-text">
        Mientras Vadim segu&iacute;a su vida hedonista y derrochadora -preocuparse por el dinero era de burgueses-, Fonda se cort&oacute; su melena rubia y dej&oacute; crecer la semilla de rebeld&iacute;a que llevaba dentro. Ante el desconcierto de su primer exmarido, cogi&oacute; los b&aacute;rtulos y volvi&oacute; a Estados Unidos con Vanessa y sus ganas de rebelarse ante las injusticias.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; comenz&oacute; una etapa de activismo que a&uacute;n contin&uacute;a. Entr&oacute; en contacto con los Panteras Negras, fue una de las lideresas de las protestas pacifistas y viaj&oacute; a Vietnam del norte a conocer la situaci&oacute;n en el frente. Ah&iacute; le hicieron el m&aacute;s desafortunado retrato de su vida, sentada y sonriente en un arma a&eacute;rea que los vietnamitas usaban contra el ej&eacute;rcito estadounidense. Los sectores m&aacute;s conservadoras de la sociedad estadounidense pidieron que se la procesase por traici&oacute;n, la apodaron Hanoi Jane y la persiguieron all&iacute; a donde iba para pedir su cabeza.
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                </figure><p class="article-text">
        Sus declaraciones sobre la matanza de civiles que el gobierno de Estados Unidos estaba perpetrando en el pa&iacute;s asi&aacute;tico y la invitaci&oacute;n a los soldados americanos a pensar lo que iban a hacer all&iacute; no ayudaron a calmar la situaci&oacute;n (sus problemas alimenticios y la dexedrina tampoco). Jane Fonda era un torbellino imparable e imposible de silenciar, el icono de la lucha. Y en ese momento conoci&oacute; a su tercer cap&iacute;tulo: el intelectual y activista Tom Hayden.
    </p><p class="article-text">
        Juntos tuvieron a su hijo, Troy, que cuenta en la cinta la -seg&uacute;n su recuerdo- estrafalaria vida que llevaban. Viv&iacute;an en una casa que m&aacute;s bien parec&iacute;a una comuna, viajaban a zonas de conflicto y montaban campamentos de verano como Laurel Springs. Ah&iacute; conocieron a Mary Luana &ldquo;Lulu&rdquo; Williams, hija de un integrante de las Panteras Negras encarcelado, a la que acabaron adoptando y que actualmente es una activista social.
    </p><h3 class="article-text">Mallas y calentadores contra el sistema</h3><p class="article-text">
        A finales de los 70, Hayden y ella formaron la Campa&ntilde;a por la Democracia Econ&oacute;mica tras llegar a la conclusi&oacute;n de que el principal enemigo de la poblaci&oacute;n eran las grandes empresas. Pero para ello necesitaban dinero y despu&eacute;s de sopesar diferentes posibilidades de negocio a Fonda se le encendi&oacute; la bombilla del dinero: el ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si algo s&eacute; en esta vida es como entrenarme&rdquo;, explica en el documental. Despu&eacute;s de abrir un gimnasio en Los &Aacute;ngeles, lanz&oacute; su primer v&iacute;deo dom&eacute;stico casi sin saber qu&eacute; era eso ni que llegar&iacute;a a ser una de las principales impulsoras de esa industria. No ten&iacute;a reproductor ni idea de c&oacute;mo funcionaba ese negocio a&uacute;n incipiente. Pero su <em>En forma con Jane Fonda</em> se convirti&oacute; en el m&aacute;s vendido de la historia con 17 millones de copias y el libro que escribi&oacute; con el mismo t&iacute;tulo se mantuvo como n&uacute;mero uno en la lista de m&aacute;s vendidos durante dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Todo este &eacute;xito golpe&oacute; duro al ego de Hayden, que ni de lejos hab&iacute;a conseguido con sus libros el reconocimiento de su mujer, a la que tachaba de superficial. Pero todo ese dinero hab&iacute;a ido a parar a los fondos de la CDE y Fonda segu&iacute;a produciendo pel&iacute;culas sobre historias que cre&iacute;a que deb&iacute;an de ser contadas como <em>El s&iacute;ndrome de China</em> (1979), sobre los peligros de la energ&iacute;a nuclear o <em>C&oacute;mo eliminar a su jefe</em> (1980), sobre los problemas de acoso y machismo que sufr&iacute;an las mujeres trabajadoras. Podr&iacute;a considerar superficial el aer&oacute;bic, pero ella hab&iacute;a hecho mucho m&aacute;s por el activismo en mallas que &eacute;l sentado en su escritorio.
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;deos de Fonda no s&oacute;lo sirvieron para hacer dinero, sino que ayudaron a muchas de sus seguidoras a ganar seguridad en s&iacute; mismas gracias al ejercicio y a la propia protagonista a superar su problema con la bulimia. Acab&oacute; divorci&aacute;ndose de Hayden en 1990 aunque seg&uacute;n ella no se imaginaba su vida sin &eacute;l. Si hubiese podido hacerlo seguramente se habr&iacute;a ido antes.
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                </figure><h3 class="article-text">La pausa</h3><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente de anunciarse p&uacute;blicamente su divorcio Ted Turner, el millonario fundador de la CNN y cuarto t&iacute;tulo del documental, la llam&oacute; por tel&eacute;fono para pedirle una cita. Ella le contest&oacute; que se encontraba en medio de una crisis nerviosa y que la llamase en seis meses. Cuando pas&oacute; ese tiempo, &eacute;l volvi&oacute; a aparecer y en 1991 ya se hab&iacute;an casado.
    </p><p class="article-text">
        Durante diez a&ntilde;os fueron felices - &ldquo;mi exmarido preferido&rdquo;, le llama en la pel&iacute;cula- pero despu&eacute;s de un padre y tres maridos que no la dejaban ser, Fonda ya no estaba para historias. Aunque se hab&iacute;a apartado del cine, su activismo segu&iacute;a en marcha aunque ya no fuese viajando a Vietnam, pero s&iacute; visitando lugares en los que se desarrollaban causas a las que apoyaba y enarbolando banderas a favor de la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Tuner empez&oacute; a reclamar su presencia en casa (y de hacerle algunas cosas &eacute;ticamente reprobables a sus espaldas), ella decidi&oacute; que su nombre iba a ser el t&iacute;tulo del &uacute;ltimo acto del documental: Jane.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La edad es s&oacute;lo un estado mental&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La frase es de la propia actriz, que en 2005 volvi&oacute; a la gran pantalla con la pel&iacute;cula<em> La madre del novio</em>, para su propia sorpresa. Con 68 a&ntilde;os no pensaba que nadie la iba a llamar para trabajar, pero ese fue s&oacute;lo el primer paso para el resurgir de su carrera. Desde entonces ha participado en diez pel&iacute;culas y protagoniza la serie de Netflix <em>Grace &amp; Frankie</em> junto a su amiga Lily Tomlin, una comedia que trata temas tan silenciados como la sexualidad de las mujeres de la tercera edad.
    </p><p class="article-text">
        Si con 20 a&ntilde;os ten&iacute;a pocos pelos en la lengua a la hora de defender las ideas en las que cre&iacute;a, ahora con m&aacute;s de 80 no tiene ni uno. Especialmente en lo relacionado al feminismo, causa en la que empez&oacute; a involucrarse activamente despu&eacute;s de su &uacute;ltimo divorcio, arremetiendo contra de las pol&iacute;ticas de Donald Trump cada vez que tiene ocasi&oacute;n o apoyando a la marea verde de Argentina. Y tambi&eacute;n explicando las cosas que tuvo que hacer en el pasado por su carrera profesional y las que ha tenido que hacer m&aacute;s recientemente por la misma raz&oacute;n, como someterse a operaciones de cirug&iacute;a est&eacute;tica para seguir trabajando, todo con la misma sinceridad. Jane Fonda sigue con el pu&ntilde;o en alto.
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      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/feminismo/jane-fonda-antisistema-revolucion-calentadores_1_1839188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Nov 2018 20:08:26 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El antes y el después de Rosalía: del tablao a Times Square en solo dos años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/despues-rosalia-tablao-times-square_1_1864748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8bf4b7f-bb92-4ddf-ab27-cb95efbd7372_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rosalía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El de la artista catalana es un fenómeno difícil de explicar con estrategias, más bien con cifras: 44 millones de visualizaciones en Youtube y 650.000 seguidores la avalan</p><p class="subtitle">Dos críticos musicales analizan este meteórico ascenso: uno desde el punto de vista inicial del flamenco y otro desde el perfil comercial que le ha abierto las puertas del mundo</p></div><p class="article-text">
        Para algunos, el momento de inflexi&oacute;n de la carrera de Rosal&iacute;a Vila (Barcelona, 1993) fue el concierto en el tablao Casa Patas en 2016. Para otros, fue el aforo completo del Teatro Lara justo un a&ntilde;o despu&eacute;s, cuando su cara ya hab&iacute;a aparecido junto al trapero C. Tangana en un par de temas que le alejaron del flamenco y la situaron en un mapa diferente.
    </p><p class="article-text">
        Tanto para unos como para otros, el fen&oacute;meno de Rosal&iacute;a concurrir&aacute; este mi&eacute;rcoles 31 de octubre en la Plaza Col&oacute;n de Madrid, donde presentar&aacute; su pr&oacute;ximo disco <em>El mal querer</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/concierto-secreto-Rosalia-Madrid-Colon_0_830117701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un concierto &ldquo;casi sorpresa&rdquo;.</a> En apenas dos a&ntilde;os, la cantante ha pasado de una sala de flamenco a cortar el tr&aacute;fico de una de las avenidas m&aacute;s importantes de la capital, sin cobrar entrada y respaldada por una poderosa marca. &iquest;Qu&eacute; ha ocurrido?
    </p><p class="article-text">
        Se puede resumir en que Rosal&iacute;a protagoniza su propia versi&oacute;n de <em>A Star is Born</em>, en la que una chica de San Esteban de Sasroviras copa las cotizadas pantallas de Times Square con un disco sin canciones. Porque en eso se han basado los &uacute;ltimos meses de carrera de la catalana: expectativas, lisonjas de algunos artistas internacionales, una fotograf&iacute;a con Pedro Almod&oacute;var, otra con Tim Cook, y tres sencillos que abrieron el apetito para todo lo dem&aacute;s.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BlbLh6Zhqaz/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Desde que estren&oacute; hace cinco meses el single <em>Malamente</em>, los adelantos de su disco <em>El mal querer</em> se han consagrado como el rompecabezas preferido del a&ntilde;o. Junto a <em>Pienso en tu mir&aacute;</em> y el &uacute;ltimo <em>Di mi nombre</em> (publicado hace unas horas), re&uacute;ne la friolera de 44 millones de visualizaciones en YouTube. En Sony Music se est&aacute;n frotando las manos, pues lejos quedan los 3 millones de <em>Catalina</em>, la canci&oacute;n referente del primer &aacute;lbum que Rosal&iacute;a public&oacute; en Universal.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, este cambio respecto a su disco <em>Los &Aacute;ngeles</em> es lo que ha dividido a la prensa y a sus seguidores. Por ejemplo, el cr&iacute;tico musical especializado en flamenco, Alberto Garc&iacute;a Reyes, aplaude este viraje hacia lo urbano por encima de las rumbas y versiones de Enrique Morente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rosal&iacute;a no canta mal, pero en el flamenco no pinta mucho. Es una chica muy respetuosa, que no ha venido a inventarse una revoluci&oacute;n por la cara. No hace da&ntilde;o a nadie ni se ha proclamado maestra de nada&rdquo;, concede el periodista de ABC, que recientemente firmaba una<a href="https://www.google.com/url?q=https://sevilla.abc.es/cultura/sevi-bienal-flamenco-sevilla-2018-nino-elche-tongo-cante-201809252244_noticia.html&amp;sa=D&amp;source=hangouts&amp;ust=1541007834779000&amp;usg=AFQjCNHXfZgxc4o8T1bvFEEjJndh-63iAA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &aacute;cida cr&oacute;nica sobre El Ni&ntilde;o de Elche</a> en la Bienal de Flamenco. 
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Reyes la vio por primera vez hace ocho a&ntilde;os en otra Bienal en Sevilla, donde una Rosal&iacute;a adolescente acompa&ntilde;aba a una bailaora catalana. &ldquo;Si te digo la verdad, me tuvieron que recordar que era la misma que aquella ni&ntilde;a que hab&iacute;amos visto, no la identificaba. No nos llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n salvo por un repertorio que no estaba de moda en el flamenco&rdquo;, evoca. En ese momento, la joven formaba parte del <em>atr&aacute;s</em>, el fondo musical que pone melod&iacute;a al bailaor pero nunca le roba protagonismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para los profesionales que siguieron su trayectoria en el mundillo flamenco, el hito m&aacute;s llamativo de su carrera fue la promoci&oacute;n de <em>Los &Aacute;ngeles</em> junto a Ra&uuml;l Refree. &ldquo;El antes y el despu&eacute;s vino cuando la llevaron a las televisiones y a las cadenas de radio con ese disco y la empezaron a presentar como la nueva diva del flamenco&rdquo;, cuenta Garc&iacute;a Reyes sobre el &aacute;lbum presentado a comienzos de 2017. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera promoci&oacute;n estuvo muy bien dise&ntilde;ada, creo yo. Hasta tal punto que nos hizo dudar a muchos si de verdad era la gran revoluci&oacute;n del flamenco y nosotros no nos hab&iacute;amos enterado. Pero, cuando escuchas el disco con tranquilidad y la ves en los recitales, dices: cuidado&rdquo;, advierte. Aunque no considera ese primer trabajo &ldquo;una aberraci&oacute;n&rdquo;, el periodista se muestra m&aacute;s partidario de <em>El mal querer</em> precisamente por su lejan&iacute;a con el g&eacute;nero de Camar&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El anterior disco sirvi&oacute; para situarla en la cabecera del flamenco, donde hasta entonces era una perfecta desconocida. Empez&oacute; a sonar mucho, aunque fuera del mundillo flamenco no tanto. Y con este disco ha empezado a sonar fuera y creo que ha sido el paso m&aacute;s natural: el primero era antinatura. Este es su lugar&rdquo;, sentencia el cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para decepci&oacute;n de algunos, hay quien dice que el resto del nuevo disco vuelve a sus ra&iacute;ces flamencas y se olvida del coqueteo con el g&eacute;nero urbano, como se ha intuido en su tercer adelanto, <em>Di mi nombre</em>.
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        &ldquo;Me despierta mucha curiosidad cu&aacute;l va a ser la acogida del disco fuera de Espa&ntilde;a, porque el resto del disco est&aacute; bastante apegado al flamenco, no puro, pero s&iacute; en la l&iacute;nea de <em>Los &Aacute;ngeles</em>. Quien espere un &aacute;lbum de flamenco-trap-dance se va a llevar un enorme chasco&rdquo;, avisa Luis J. Men&eacute;ndez, redactor jefe de Mondosonoro y cr&iacute;tico musical de este medio.
    </p><p class="article-text">
        En su caso fue al contrario y comenz&oacute; a interesarse por la figura de Rosal&iacute;a a ra&iacute;z del hit urbano <em>Antes de morirme </em> con C. Tangana. En su opini&oacute;n, &ldquo;Universal no vio clara la jugada y Sony s&iacute; que lo hizo. Y, viendo la repercusi&oacute;n que est&aacute; alcanzando fuera de Espa&ntilde;a, parece que los segundos han acertado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este lapso de dos a&ntilde;os, la veintea&ntilde;era ha cantado con el exponente actual de m&uacute;sica latina, J. Balvin, ha grabado en el estudio de Pharrell Williams y ha recibido loas de Lana del Rey y Dua Lipa. Espa&ntilde;a solo intuy&oacute; que algo grande estaba pasando con ella durante el ca&oacute;tico concierto de los Veranos de la Villa de Madrid en 2017, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/Caos-organizacion-Veranos-Villa-Rosalia_0_667033504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el que colaps&oacute; la venta de entradas.</a>
    </p><p class="article-text">
        Como dato, por ese entonces Rosal&iacute;a contaba con 90.000 seguidores en Instagram y ahora acumula 650.000. <a href="http://www.eldiario.es/vertele/verteletv/Rosalia-Malamente-Later-Holland-BBC_2_2060513929.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Despu&eacute;s vino la BBC</a>, la actuaci&oacute;n en los Grammy del pasado a&ntilde;o y sus cinco nominaciones en esta &uacute;ltima edici&oacute;n por <em>El mal querer</em>. Es decir, un breve lapso en el que se ha convertido en una estrella que luce en el firmamento internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imagino que la mec&aacute;nica es m&aacute;s o menos la siguiente: Sony Espa&ntilde;a apuesta fuerte por ella, la presenta a sus otras delegaciones como posible artista global y, si esas delegaciones creen en el proyecto, r&aacute;pidamente su nombre empieza a circular entre algunos de los nombres m&aacute;s importantes de la industria. No hay que olvidar que Miami es ahora mismo una de las capitales mundiales de la m&uacute;sica y hay una fiebre universal por lo latino de la que Rosal&iacute;a se est&aacute; beneficiando claramente&rdquo;, opina el experto musical.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BmvngY2hVFe/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Men&eacute;ndez apela a un &ldquo;efecto bola de nieve&rdquo; que inevitablemente se beneficia de la imagen que ha dise&ntilde;ado la artista de cara al exterior. &ldquo;Una estrella de pop lo es todo: imagen, actitud y por supuesto canciones. Rosal&iacute;a tiene esos tres atributos, pero reconocer el peso de la imagen como un factor importante en su &eacute;xito puede parecer un ejercicio de machismo&rdquo;, piensa el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Alberto Garc&iacute;a Reyes, al contrario, asume que el potencial comercial ha sido clave a la hora de crear el fen&oacute;meno. &ldquo;Universal no vio en ella una buena cantaora, ni falta que hac&iacute;a. Lo que importa es que venda&rdquo;, y en tal caso, &ldquo;el flamenco es una marca que sobre todo fuera de Espa&ntilde;a vende mucho. Rosal&iacute;a y quienes llevan a Rosal&iacute;a se han servido de esa marca de forma muy inteligente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/apropiacion-cultural-creo-Rosalia-siempre_6_797630250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pol&eacute;micas de apropiaci&oacute;n cultural aparte</a>, los dos cr&iacute;ticos conceden que Rosal&iacute;a ha protagonizado una revoluci&oacute;n en la m&uacute;sica. Lo &uacute;nico que pide el de ABC es que no se extrapole al flamenco y que se suavicen las comparaciones con Lola Flores y otras divas del g&eacute;nero. &ldquo;Me parece de una ignorancia supina. Para compararse con los grandes genios tienes que comerte muchos pucheros&rdquo;, valora. Por lo dem&aacute;s, &ldquo;ol&eacute; Rosal&iacute;a y que le dure mucho el &eacute;xito que tanto gusta a la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Men&eacute;ndez, por su parte, se mantiene cauteloso respecto al &ldquo;lucrativo&rdquo; fen&oacute;meno comercial de la artista. &ldquo;Solo la compa&ntilde;&iacute;a conoce los n&uacute;meros que se est&aacute; gastando en el &rdquo;proyecto Rosal&iacute;a&ldquo;, y ahora que sale el disco todav&iacute;a queda que lo m&aacute;s importante: que esa apuesta se concrete en ventas de discos, escuchas de <em>streaming</em> y una gira exitosa dentro y fuera de nuestras fronteras&rdquo;, avisa.
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado el momento de abandonar las expectativas y medir fuerzas con la cruda realidad. La pregunta es la siguiente: cuando los neones de Times Square se apaguen, &iquest;Rosal&iacute;a seguir&aacute; aqu&iacute;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Oct 2018 21:15:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El antes y el después de Rosalía: del tablao a Times Square en solo dos años]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una trituradora escondida hace años en el lienzo: así orquestó Banksy la trampa de la subasta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/preparo-banksy-hace-trampa-subasta_1_1901883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df5606d5-8742-49d0-864f-7aa994e40253_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Banksy lo vuelve a hacer: &quot;&#039;Going, going, gone!&#039; (se va, se va, se ha ido)&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una famosa obra del artista británico Banksy se autodestruyó tras ser subastada por 1,2 millones de euros</p><p class="subtitle">El creador, además, ha publicado un vídeo grabado hace años donde muestra cómo construyó la trituradora en el cuadro</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos a&ntilde;os constru&iacute; en secreto una trituradora por si acaso sal&iacute;a alguna vez a subasta&rdquo;, confiesa el artista brit&aacute;nico Banksy a trav&eacute;s de un v&iacute;deo en <a href="https://www.instagram.com/p/BomXijJhArX/?hl=es&amp;taken-by=banksy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su Instagram</a>. La obra era la famosa <em>Girl with balloon</em> (Ni&ntilde;a con globo) y, efectivamente, como el desconocido creador plane&oacute; con antelaci&oacute;n, esta se destruy&oacute; el pasado s&aacute;bado tras ser subastada por 1,2 millones de euros en la casa Sotheby's.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El impulso de destruir tambi&eacute;n es un impulso creativo. -Picasso&rdquo;, cita Bansky en la mencionada publicaci&oacute;n. En el clip, que ya lleva m&aacute;s de 8 millones de reproducciones, aparecen una persona encapuchada colocando las cuchillas que tiempo despu&eacute;s se encargar&iacute;an de destrozar el lienzo. No ofrece muchos m&aacute;s detalles sobre este mecanismo ni sobre c&oacute;mo logr&oacute; activarlo, aunque se supone que fue encendido por control remoto. 
    </p><p class="article-text">
        Solo bast&oacute; el golpe del martillo que pon&iacute;a fin a la puja para que, ante los ojos de los all&iacute; presente, el papel acabara convirti&eacute;ndose en trozos. &ldquo;Parece que acabamos de ser <em>Banksy-tados</em>&rdquo;, admiti&oacute; el director de arte contempor&aacute;neo de Sotheby's, Alex Branczik, tras la puja, seg&uacute;n se oye en los v&iacute;deos colgados en la redes sociales, donde se ve tambi&eacute;n la sorprendida reacci&oacute;n de los asistentes.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BomXijJhArX/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, Bansky public&oacute; <a href="https://www.instagram.com/p/Bokt2sEhlsu/?utm_source=ig_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una imagen en redes sociales</a> con un mensaje: <em>Going, going, gone! </em>(se va, se va, se ha ido), en alusi&oacute;n a las palabras que pronuncia el subastador cuando adjudica una obra a un cliente. 
    </p><p class="article-text">
        La pieza de 2006 subastada, que muestra a una ni&ntilde;a que trata de alcanzar un globo en forma de coraz&oacute;n, era una versi&oacute;n en lienzo de un dise&ntilde;o muy popular del creador que primero apareci&oacute; como grafiti en una calle del este de Londres, y que en 2017 fue elegida la obra favorita de la naci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Como informan en <a href="https://www.bbc.com/news/uk-england-bristol-45770028" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la BBC</a>, Sotheby's no ha revelado qui&eacute;n compr&oacute; la pieza antes de que fuera triturada. &ldquo;Estamos tratando de averiguar qu&eacute; significa esto en un contexto de subasta&rdquo;, mencionan desde la casa de apuesta, quienes no han querido revelar el nombre del comprador. Pero, &iquest;cual es el valor actual del cuadro? La opini&oacute;n est&aacute; dividida, pero hay quienes apuntan que, parad&oacute;jicamente, este <a href="https://twitter.com/lynne_dreamr/status/1048486533437804544" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a haberse revalorizado despu&eacute;s del truco</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        No es la primera vez que el originario de la ciudad inglesa de Bristol, cuya identidad se desconoce, desata la pol&eacute;mica con alguno de sus proyectos. Se hizo conocido por sus subversivos grafitis que aparec&iacute;an en diversas partes del mundo, de Londres a Palestina, y desde entonces se ha convertido en un cotizado y singular artista. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Oct 2018 11:05:43 +0000]]></pubDate>
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