Vídeo

Carlos Sobera cortó una cita de 'First Dates' por la tensión que había entre dos solteros: “No estamos aquí para sufrir”

Carlos Sobera cortó antes de tiempo una cita de 'First Dates'

Pedro Zárate

Este miércoles, Carlos Sobera se vio obligado a cortar antes de tiempo una cita en First Dates. ¿El motivo? La tensión y la falta de feeling que había entre Lucía y Ramón, dos septuagenarios que no congeniaron en nada durante su cena en el dating de Telecinco.

La cosa entre ambos empezó mal y acabó aún peor. Para Ramón, empresario jubilado, Lucía era “una preciosidad”. Pero a ella, sanadora y curandera, no le gustaba nada el aspecto de él. Para colmo de males, nada más sentarse en la mesa, el soltero pidió pagar a medias: “20 pavos cada uno. Pagamos a escote porque no estamos para festivales”. Esto no gustó nada a la soltera:: “¿Nada más sentarse dice vamos a pagar a medias? Falta de caballerosidad, de educación y de todo”.

Las discrepancias fueron todavía a más cuando entró el tema religioso. “No estoy de acuerdo en cómo se ha convertido en una franquicia”, dijo Ramón sobre la Iglesia. “No me gusta que critique la iglesia porque soy muy católica y muy cristiana. He tenido mucha misiones reales con el señor y muchas sanaciones como para que este personaje venga ahora a denigrar a la iglesia”, aseguró, por su parte, Lucía.

La “lección de anatomía” que desencadenó el final

Cuesta abajo y sin frenos, la cita iba encaminada a acabar antes de lo previsto. Y eso fue lo que pasó después de que Ramón diera una “lección de anatomía femenina” a Lucía: “Aunque no tengas hijos tienes el don de la maternidad dentro de tus células. Yo creo en Dios, y Dios nos ha hecho con dos ojos para mirar, con dos oídos para escuchar, con una nariz para respirar, con unos ojos para mirar, vosotras con unos pechos para amamantar, un chocho para orinar, para hacer el amor y para tener hijos y, aunque estamos comiendo, un agujerito en la parte de atrás para despojar tus alimentos”.

“No es el momento ni el lugar para hablar de estas tonterías, porque parece que estás en las escuela de Primaria”, respondió la soltera, que para entonces ya tenía claro que quería irse. “Cada vez que le digo algo sale con una chorrada gigantesca. Las barbaridades que está hablando”, reconoció ante la camarera Lidia Santos, que notó al instante la tensión que había en la mesa. Una tensión de la que Ramón no se sentía responsable: “He intentado ser sincero, amable, cariñoso y hasta gracioso”.

Después de Santos, el que se acercó a la mesa fue Sobera para ver cómo iba la cosa. “Está hablando en términos más soeces que hermosos. No estoy a gusto no hay ninguna conexión de diálogo, con lo cual no vamos a llegar a ningún lado”, respondió Lucía. Acto seguido, el presentador le dio la opción de dar por finalizada la cena: “Suspendemos la cena y nos vamos, no estamos aquí para sufrir”. Ella la aceptó sin dudar: “Estoy un poco nerviosa porque me ha dejado nerviosa su falta de educación (...) No me gusta nada, absolutamente nada”, comentó después a cámara.

Así pues, Lucía y Ramón se levantaron, cogieron sus abrigos y abandonaron antes de tiempo el restaurante de First Dates. Ella, con muchas ganas de salir de ahí. Y él, un tanto desconcertado: “¿En qué abre metido la pata que hasta incluso se haya podido ofender? No la he entendido”.

Etiquetas
stats