'Top Chef' descuadró con una expulsión, un abandono voluntario y dos nuevos concursantes de repuesto: “¡Qué palo!”
Top Chef llegó al ecuador de su emisión en RTVE con un quinto capítulo que fue distinto a todos los anteriores. Principalmente, porque entraron a participar cuatro “novedades fuera de carta”: Benita, Ana Morgade, Nicolás Coronado y Alejandra Osborne.
Solo el actor logró hacerse con la plaza vacante que había. Sin embargo, el inesperado abandono voluntario de Luis Merlo dejó otro hueco que acabó cubriendo Benita.
Además, después de numerosas pruebas, la expulsada de la noche fue Desirée Vila. Una pérdida que Ivana catalogó como “el palo más grande” de la edición. Así como también Roi, que lamentó su marcha: “No me puedo imaginar venir aquí y que no esté ella”.
Primera prueba entre veteranos y novatos 'todos contra todos'
Paula Vázquez arrancó la nueva entrega con una noticia: “El programa de hoy va a ser distinto a los anteriores porque llegan cuatro novatos”. Por la puerta entraron Benita, Ana Morgade, Nicolás Coronado y Alejandra Osborne para competir entre ellos por una plaza. Algo que incomodó a los veteranos por no verlo justo, ya que entraban “en la quinta entrega”, aseguraron.
Todos se enfrentaron a un desafió que conectó técnica y emoción con un viaje directo a su niñez, porque tuvieron que reinterpretar unas palmeras incorporando el sabor del postre que marcó su infancia. Tuvieron que hacer cinco palmeras de chocolate y cinco de su sabor favorito de niños.
Pasado el tiempo, llegó el momento de la cata. Natalia acertó en la consistencia y el sabor de sus elaboraciones, Samantha se llevó los aplausos del jurado por estar “muy ricas”, como las de Alejandro. También acertó Luis con el contraste y Belén convenció con su hojaldre y bordes. En cambio, Desirée falló en la humedad de sus palmeras, Ivana las hizo “demasiado iguales” y Roi también pudo mejorarlas.
Turno de los novatos: Alejandra presentó unas palmeras “feas, pero ricas”, Benita presentó unas “dignas de estar en vitrinas”, Morgade casi rompe los dientes de los jueces y Nicolás entregó otras “demasiado distintas”. De todas las palmeras, el jurado escogió las de Ivana como las mejores.
Segunda prueba por tríos con mucha química
Los veteranos se jugaron la expulsión y los novatos la permanencia con una prueba por tríos. Ivana se encargó de formarlos: Roi con Desirée y Alejandra; Luis, Benita y Belén juntos; Alejandro con Morgade y Samantha; e Ivana escogió quedarse con Natalia y Nicolás.
Además, deberán enfrentarse a otro reto: la elaboración de una letter cake en 70 minutos, donde el equilibrio entre diseño, estructura y sabor resultará clave.
Durante el cocinado, a Nicolás le dio un mareo e Ivana corrió a secarle el sudor. Estuvo preocupada por él en todo momento. También saltó tanta química entre Alejandro y Samantha, que Morgade prefirió apartarse para que no la “dejaran embarazada”.
Después del cocinado, llegó el momento de la cata. Benita, Belén y Luis elaboraron una tarta “muy bien compensada”; Nicolás, Natalia e Ivana entregaron una tarta “muy bonita, pero con zonas quemadas”; Alejandro, Samantha y Morgade hicieron una “bonita”, pero con un sabor que no convenció“; y Roi, Desi y Alejandra presentaron una tarta que ”parecía de plástico y era extremadamente dulce“.
Los jueces decidieron que los dos tríos ganadores fueran Nicolás, Natalia e Ivana, por un lado, y Benita, Belén y Luis, por otro. Mientras que los peores fueron Roi, Desi y Alejandra, de un bando, y Alejandro, Samantha y Morgade de otro.
Duelo entre Benita y Nicolás Coronado por una sola plaza
Tras la decisión de los jueces, los únicos novatos que siguieron luchando por su plaza fueron Benita y Nicolás. Y para lograrlo tuvieron que decorar seis berlinas diferentes, en solo una hora.
Nicolás no entendió del todo la prueba, y los jueces tuvieron que acudir a recordarle, que solo importaba la decoración, que no iban a probar las berlinas. Así que cambió de estrategia y soltó toda su creatividad.
Acabado el tiempo, Benita presentó sus berlinas decoradas con abejas y panales que obligaron a los jueces a tener mucha imaginación. Le siguió Nicolás con un homenaje abstracto al otoño en Valencia con una estética acertada.
La prueba final con la expulsión de Desirée, el abandono de Merlo y dos incorporaciones
Roi, Alejandro, Samantha y Desirée habían sido los más flojos de la prueba anterior, por lo que tuvieron que luchar por su continuidad. Eso sí, antes Belén pudo salvar a uno de ellos (al ser la pastelera top de la semana) y la afortunada fue Samantha.
Los tres que quedaron tuvieron que reproducir un complejo postre tradicional de Malasia, cargado de técnicas poco habituales, precisión y múltiples elaboraciones. “Cualquiera que se vaya me da pena porque me he reído mucho con ellos”, decían los salvados desde la otra sala.
La prueba era tan compleja que Roi se derrumbó en mitad del cocinado, se echó a llorar y estuvo a punto de tirar la toalla. Alejandro colapsó al ver que se le rompía la base de la tarta. Y finalmente, fue Desi la que más sufrió con el resultado que le daba hasta “vergüenza” presentar.
El jurado cató la tarta de Roi que “costaba tragar, pero con buen sabor”; la de Desi tenía buena textura, buen sabor, pero con “un mal final”; y la de Alejandro estaba “jugosa, pero cruda”.
Finalmente, los jueces tomaron todas las decisiones de la noche. La primera fue escoger a la pastelera top de la semana: Ivana. La segunda fue la expulsión: “La persona que tiene que abandonar para siempre es Desirée”. Y la vacante que dejó la llenó Nicolás Coronado.
Lo que no sabían es que aún quedaba la última sorpresa de la noche. Luis Merlo se levantó para decir lo siguiente: “El pastelero que abandona soy yo. Pensé que iba a durar medio programa, pero algo nació en mí al llegar aquí y jamás pensé que la repostería sería un camino para conocerme. Pero tengo que volver a los proyectos que estaban antes”, lamentó. Por lo que ofrecieron su puesto a Benita, que no se lo pensó dos veces.