Telecinco encuentra su nuevo 'Sálvame' en 'De lunes a viernes', un programa con errores repetidos y aciertos esperanzadores
De lunes a viernes se estrenó este lunes, 6 de julio, desembarcando en Telecinco como su apuesta más importante del verano, porque el nuevo programa podría marcar el futuro y hasta la identidad de la primera cadena del grupo, como analizamos desde verTele!.
Con tal presión sobre sus espaldas, el formato producido por Mandarina y presentado por Santi Acosta y Beatriz Archidona para las tardes estivales (por el momento), apareció por primera vez ante los ojos de los espectadores como una indiscutible continuación de Sálvame. Sí, con la ausencia de Jorge Javier Vázquez, Belén Esteban (que podría resurgir en cualquier momento) y de algunos de sus pesos pesados, pero en el resto podría haberse llamado Sálvame II y a nadie le hubiera extrañado.
El déjà vu empezó desde su arranque al ver a los presentadores debatiendo por los pasillos, con el mismo tono desenfadado e irónico ante los protagonistas del día, la inolvidable gama de colores saturados que les caracterizaba, las promesas constantes del “bombazo” o la “exclusiva histórica”, y por supuesto, con los mismos temas añejos sobre los que merendaban los anteriores “náufragos”: que si los Pantoja, los Jurado, los Matamoros... aunque con una línea editorial distinta ante algunos rostros, como el de Rocío Carrasco.
Tampoco era un secreto que De lunes a viernes llegaba para recuperar un modelo que resultó exitoso en épocas anteriores y al que le habían querido dar la espalda de forma tajante en la actual. Una decisión de la que parecen haberse arrepentido en las altas esferas y por ello vuelven a apostar por calcar la fórmula de nuevo. Si es buena idea o no recuperarlo lo dirá el tiempo, por el momento parece que parte del público sí echaba de menos sus siestas con Sálvame porque su estreno ha alcanzado un 9% de cuota de pantalla y 695.000 espectadores, convirtiéndose en su mejor apuesta del verano durante el día más duro de su historia.
Lo que sí puede extraerse de esta primera entrega es que existe un aprendizaje de la etapa anterior, que por muy parecidos que sean ambos programas, en el recién estrenado aparecen ligeras mejorías que analizamos a continuación:
Las mejoras respecto a 'Sálvame'
Karmele Marchante, Lydia Lozano, Terelu Campos, Rosa Benito, José Antonio León, Maica Benedicto y Sebastián Gallego se sentaron en un sofá (y no en las míticas mesas) para comer palomitas mientras veían el interior de Cantora, por primera vez en la historia tras el “house tour” que hizo Paquirri en su momento.
La escena ya dejó claro el tono cómico del programa, pero sobre todo demostró que no jugaban al cebo infinito que hastiaba a la audiencia de Sálvame. Si antes prometían un “bombazo”, para darlo después de horas y comentarlo en los últimos minutos de programa, en De lunes a viernes arrancaron ya con el gran tema de su semana. Sin hacer esperar a los espectadores, sin dejarles marchar por el camino y sin causar decepción con el contenido.
Eso sí, los míticos cebos de imágenes con colaboradores reaccionando ante ellas continuaron haciéndolas. De hecho, hubo escenas tan parecidas a la época anterior que si alguien pasaba por la cadena a esa hora podría pensar que Sálvame había vuelto. Por eso, también ha sido un acierto el fichaje de un perfil que antes no existía el de Maica Benedicto. La ganadora de Supervivientes 2026, que tiene 27 años, preguntaba entre susurros a sus compañeros la relación que existía entre Rosa Benito y Rocío Jurado, o que quién era Ortega Cano.
Un desconocimiento que provocó las risas entre el público y que podría responder a la falta de preparación de su trabajo, sin embargo, la figura de Maica es más importante de lo que parece. Sus dudas podrían encarnar a la de cualquier centennial que hiciera zapping y se topara con las historias de los famosos que interesaban a sus abuelos. O les dan una clase exprés para involucrarlos en la trama y sumar nuevos espectadores o se conforman con mantener ante la TV a la misma audiencia que un día tuvieron.
Sí, De lunes a viernes tiene un parecido más que razonable con Sálvame, pero también demuestra que se han aprendido algunas lecciones de aquel exitoso pasado. ¿Será eso suficiente para resurgir después de marcar su peor curso de la historia?