El prime time de la TV, en estado crítico: las insostenibles audiencias de las series y programas cada vez más desplazados
Hablar en pleno 2026 de la crisis que atraviesa el consumo de televisión lineal no es ninguna novedad. Llevamos ya varios años alertando desde verTele de que cada vez son menos los espectadores que deciden sentarse día a día a una hora determinada frente al televisor, dispuestos a ver en abierto su programa o serie de cabecera. No descubrimos la pólvora si hablamos de que los hábitos de la población han cambiado a pasos agigantados durante el último lustro, condicionados por el asentamiento de las plataformas de streaming -potenciando aún más la fragmentación- y por la poca facilidad que las cadenas dan a la hora de programar sus ofertas.
Esto es algo que, sin duda, afecta a todos los tramos del día pero que se hace más evidente -y debería preocupar en los despachos de los principales grupos audiovisuales- en la llamada franja del prime time, el supuesto horario de máxima audiencia en televisión. Y aunque muchos lo sitúan a nivel teórico tras la última hora de la tarde, aproximadamente entre las 20:00 o 20:30 y las 00:00 de la medianoche, la realidad en la práctica es que para los principales canales generalistas el prime time debería venir determinado por ese momento en el que ubican su gran apuesta nocturna. Hablamos, por tanto, de títulos -ya sean de entretenimiento o de ficción- para los cuales las compañías han hecho grandes inversiones de producción.
El poderío de El Hormiguero, el todavía 'rey midas' de la pequeña pantalla, ya había provocado hace unos años que el access prime time (el de los formatos 'teloneros' de la noche) se prolongase en la parrilla. Sin embargo, la irrupción en septiembre de 2024 de David Broncano en La 1 con La Revuelta, y el consecuente duelo catódico que ha librado desde entonces contra el espacio de Pablo Motos, terminó por desvirtuarlo todo. Bastó menos de un mes para darnos cuenta de que esa apasionante batalla del access lo cambiaría todo: el prime time, tal y como lo conocíamos, había muerto.
La competencia diaria entre El Hormiguero y La Revuelta por liderar la franja -ya hoy decantada claramente en favor del primero- provocó que Antena 3 y RTVE comenzasen a jugar estratégicamente con la duración de sus programas, desencadenando que, en la presente temporada, las ofertas supuestamente destinadas al prime time hayan llegado a arrancar casi a las 23:30 de la noche. Sin ir más lejos, el pasado jueves 12 de marzo, Antena 3 inició su nuevo capítulo de Perdiendo el juicio a las 23:20 horas y La 1 dio comienzo a Al margen de todo -el ya cancelado programa de Dani Rovira- a las 23:25. Se trata de un movimiento estructural por el cual el access ha acabado engullendo al prime time y, como consecuencia, haciendo desaparecer definitivamente el late night.
Todo esto ha tenido como resultado un desplome en el consumo diario de los grandes concursos, realities y series de televisión, productos que antaño eran seguidos por millones y millones de personas y que, hoy en día, reflejan cifras alarmantes que nos hacen pensar que estamos ante un punto crítico de no retorno. Lo analizamos.
Liderar el 'prime time', cada vez más barato
Como decíamos, las noches televisivas son cada vez seguidas por menos espectadores. Tomando de nuevo como referencia el pasado jueves 12 de marzo, Supervivientes anotó en el tramo principal de su segunda gala en Telecinco -emitido entre las 23:12 y las 01:58 horas de la madrugada- una media de 1.112.000 espectadores y un gran 19.4% de share. Haciendo un rápido cálculo, llegamos a la conclusión de que, durante ese periodo exacto de la noche, hubo una media de 5.732.000 personas viendo la televisión. Hablamos de una cuantía que sigue encumbrando a la televisión como el medio de comunicación más masivo pero que denota el descalabro de consumo que la pequeña pantalla ha venido sufriendo de forma paulatina durante la última década.
Si nos remontamos a tres o cuatro años atrás, esos 5.7 millones de espectadores era lo que sumaban los dos o tres principales competidores del prime time; si nos retrotraemos a algo más de una década, es la cifra de televidentes a la que se acercaban algunos 'colosos' como La Voz (en su primera edición en 2012 promedió 5.2 millones de espectadores en Telecinco) o Velvet (en su primera temporada en 2014 logró una media de 4.2 millones en Antena 3). Hoy por hoy, esos 5 millones de espectadores de media en el horario nocturno son una quimera solo al alcance de los grandes eventos y competiciones deportivas y siempre en jornadas clave o de gran expectación.
De hecho, si repasamos el ranking de emisiones más vistas del pasado mes de febrero [cuyas audiencias detallamos en este otro análisis], vemos que la clasificación está liderada por la ida de semifinales de Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y el F.C. Barcelona, que logró un promedio de 3.699.000 espectadores (26.7% de share), una cifra que no llega siquiera a la mencionada cota. Por lo demás, la lista está copada por emisiones de Antena 3 Noticias (en sus dos ediciones), otro partido de la Copa del Rey entre el Albacete y el Barcelona, y varias entregas de Pasapalabra en su horario habitual en las tardes de Antena 3.
Con todo, y como otro síntoma más del cambio de consumo que analizamos en este artículo, entre las 25 emisiones más vistas del mes de febrero tan sólo hay dos correspondientes a la franja del actual prime time. Y las dos corresponden a emisiones que realmente fueron evento. Por un lado, la gala de los 40 Premios Goya que alcanzaron el pasado 28 de febrero una media de 2.396.000 espectadores en La 1 y, por otro, la entrega del bote de Pasapalabra a Rosa el 5 de febrero que fue seguida por un promedio de 3.696.000 televidentes en Antena 3. Es decir, dos emisiones que lograron convocar a una gran masa de público por su condición de excepcionalidad. De resto, ninguna otra oferta habitual de prime time se posicionó entre lo más visto del mes.
Esa caída en el consumo televisivo ha 'abaratado' además el liderazgo del prime time, siendo necesarios datos cada vez más bajos para hacerse con el domininio de la noche. Si hace apenas unos años, tal y como contamos en este análisis, solían liderar la franja programas o series que rozaban los dos millones de espectadores, en la actualidad el históricamente llamado horario de 'máxima audiencia' puede ser conquistado con alrededor de 900.000 espectadores. Tanto es así que superar la barrera psicológica del millón de televidentes en prime time, como vemos a continuación, se ha convertido prácticamente en todo un hito.
Las audiencias de todo el prime time de esta temporada
Para poner negro sobre blanco en todo esto que estamos desgranando, procedemos a detallar, una por una, las audiencias que han promediado todos y cada uno de los productos que las principales cinco cadenas generalistas han programado esta temporada en su tardío prime time de lunes a jueves. Es decir, desde el pasado 1 de septiembre hasta hoy en los cuatro primeros días de la semana en los que el access prime time retrasa sus comienzos.
La 1:
- MasterChef Celebrity 10: 14.4% y 759.000
- Late Xou con Marc Giró: 11.4% y 846.000
- Los archivos secretos del No-Do: 12% y 933.000
- Futuro Imperfecto: 12.3% y 929.000
- Sin gluten: 12.8% y 920.000
- Hasta el fin del mundo: 12.24% y 765.000
- ENA. La reina Victoria Eugenia: 12.7% y 1.161.200
- Dra. Fabiola Jones: 9.2% y 748.000
- DecoMasters: 9.4% y 586.000
- The Floor: 11.4% y 914.000
- Benidorm Fest 2026: 11.1% y 854.000
- Top Chef: 10.4% y 679.000
- Al margen de todo: 8.4% y 622.000
Antena 3:
- Renacer: 10.7% y 734.000
- Juego de pelotas: 11.8% y 806.000
- La Encrucijada: 10% y 582.000
- El 1%: 12.6% y 884.000
- Nos vamos de madre: 10.1% y 794.000
- El Capitán en Japón: 11.6% y 798.000
- Perdiendo el juicio: 11.4% y 926.000
- En tierra lejana: 12.5% y 924.000
Cuatro:
- Territorio Pampliega: 4.2% y 292.000
- Código 10: 6.90% y 403.923
- Horizonte: 9.7% y 632.000
- Callejeros: 5.4% y 392.000
- Proyecto Sistiaga: 4.7% y 366.00
- Los Gipsy Kings: 5.4% y 376.000
- Fuera de cobertura: 6.2% y 547.000 (1 programa)
Telecinco:
- El precio de: 10.6% y 614.000
- Supervivientes All Stars (Tierra de nadie): 16.6% y 978.000
- Supervivientes All Stars (Galas jueves): 17.8% y 1.031.000
- La agencia: 8.7% y 644.000
- La isla de las tentaciones 9: 16.3% y 1.300.000
- La que se avecina: 10% y 735.000
- GH 20: 11.3% y 650.000
- GH Dúo 4 (Galas jueves): 13.4% y 827.000
- GH Dúo 4 (Especiales martes): 12.1% y 723.000
- Casados a primera vista: 14% y 910.000
- Pura sangre: 8.60% y 671.000
- Universo Calleja: 8.9% y 645.667
- Supervivientes 2026: 20.3% y 1.170.000
laSexta:
- Tesoro o cacharro: 3.4% y 273.000
- El Objetivo: 6.2% y 527.273
- Batalla de restaurantes: 5.1% y 431.000
- Cazadores de imágenes: 5.4% y 497.000
- Los Borbones. Una familia real: 7% y 488.000
- Apatrullando: 3.9% y 342.000
Enseguida, de un vistazo, observamos que de los 47 programas y series que han visto la luz en abierto de lunes a jueves en el presente curso televisivo, tan solo 3 superan la media del millón de espectadores: ENA. La reina Victoria Eugenia, Supervivientes All Stars 2 y La isla de las tentaciones 9. Un dato alarmante que hace tan solo unos años parecía impensable. Tan impensable como creer que a las grandes cadenas les sigue compensando programar sus grandes apuestas en un horario tardío en el que logran convocar cada vez a menos gente.
A esos tres mencionados títulos se les sumarían otros formatos como El Desafío, Atrapa un millón (Antena 3) o Lo de Évole (laSexta), que también superan la media del millón en esta temporada. Sin embargo, su inicio en la programación es más temprano al no llevar formato de access como 'telonero' y, por tanto, no sería justo compararlos bajo los mismos parámetros. Eso sí, da cuenta de que adelantar su horario en la parrilla hace que su proyección se produzca ante un mayor número de personas.
'El Hormiguero' y 'La Revuelta' se juegan el verdadero prime time
En el último año y medio, desde que arrancó ese duelo entre El Hormiguero y La Revuelta, la curva del consumo diario en televisión se ha ido deformando. Si tiempo atrás el pico de consumo máximo del día se posicionaba en torno a las 23:20 de la noche, en la actualidad ese tope se ha adelantado una hora, coincidiendo con el horario de emisión de los programas de Pablo Motos y David Broncano. Como vemos en la siguiente gráfica de la consultora Dos30, el pasado miércoles 11 de marzo el pico de consumo del día fue a las 22:19, minuto en el que se congregaron frente a la televisión más de 13.8 millones de espectadores.
A esa hora, La 1 de RTVE y Antena 3 se encontraban emitiendo sus programas diarios estelares, que durante esta temporada mantienen, como decíamos, una competencia claramente inclinada hacia El Hormiguero de Pablo Motos. A continuación, vemos cómo la audiencia media registrada por ambos programas en la presente temporada los posiciona como los únicos en la noche en sobrepasar holgadamente la barrera del millón de espectadores:
- El Hormiguero: 15.2% y 1.884.000
- La Revuelta: 12.3% y 1.512.000
En definitiva, la competencia diaria entre El Hormiguero y La Revuelta, que tanto revitalizó el sector a comienzos de la temporada 2024 - 2025, ha acabado desplazando el prime time a un tardío horario que ha afectado del todo a sus audiencias. Cabe preguntarse entonces cuánto de rentable es para las cadenas de televisión seguir manteniendo una programación nocturna en la que no sacan brillo a formatos y series para los que han invertido grandes cantidades de dinero.
Para hacernos una idea, poniendo como ejemplo algunos productos de RTVE (la única emisora obligada a revelar sus presupuestos, los grupos privados no ofrecen datos), talent shows de la talla de MasterChef Celebrity tienen un coste total de 17.4 millones de euros, mientras que otros formatos como DecoMasters o Top Chef se sitúan en los 7.3 y 5.9 millones de euros, respectivamente. Unos importes económicos muy serios en torno a los que, a buen seguro, también se mueven los programas estrella de los canales privados.
Al margen de que todos ellos puedan tener una segunda vida en diferido, tal y como analizamos en este otro reportaje, lo que queda claro es que la configuración de la parrilla actual de la televisión generalista está desaprovechando, y sin aparente ánimo de reconducción, el mejor escaparate posible para sus productos más preciados. Tal vez, el sector de la televisión en abierto debe empezar replantearse en bloque la organización de sus horarios antes de que, nunca mejor dicho, sea demasiado tarde.