Héctor de Miguel lleva el humor a La Séptima sin miedo: “Si el pago es ir ante un juez o al calabozo, me parece barato”

Héctor de Miguel 'Quequé', en la presentación de La Séptima.

Laura Pérez / Adrián Ruiz

Vitoria —

Héctor de Miguel, humorista popularmente conocido como Quequé, ha sido elegido por José Miguel Contreras como la “cara visible” de la comedia en La Séptima, nuevo canal de televisión que verá la luz el próximo 5 de noviembre y que ha sido presentado esta semana en el FesTVal de Vitoria al que ha acudido verTele. Un proyecto que el salmantino afronta sin miedo, a pesar de los delicados reveses que ha vivido este año: primero por su retirada de la Cadena SER tras una parodia a Nacho Abad utilizada en su contra por el aparato mediático de la ultraderecha y, este mismo verano, por la polémica detención que le hizo pasar una noche en el calabozo tras una reclamación judicial.

Quequé asegura que lleva escuchando desde el comienzo de su carrera eso de que “son malos tiempos para la comedia”, pero reconoce que el auge del fascismo empieza a provocar situaciones realmente peligrosas. “La ultraderecha antes estaba contenida en el Partido Popular y estaba muy bien contenida. Hubo una escisión del Partido Popular, llamada Vox, y ya no están domados. Están aquí y han venido a reventarlo todo. Creo que eso es lo que ha enrarecido el ambiente. Cuando se habla de que vivimos crispados, ¿quién crispa a quién? Porque parece que esto es una cosa de doble sentido”, reflexiona en una entrevista con este y otros medios, en el marco del citado festival.

Y aunque De Miguel ha dado signos en los últimos tiempos de cierto desgaste anímico [“cuando te expones te caen hostias por todos lados”], se muestra convencido de que todo ese “coste personal” merece la pena. “Si el pago es pasar un día delante de un juez o una noche en el calabozo, me parece hasta barato para lo que he dicho”, declara el presentador, que promete seguir dando batalla a través del humor, ahora desde La Séptima. “La comedia tiene que ser un dique de contención contra ciertas cosas que estamos viendo terribles”, reivindica.

Mientras tanto, Quequé mira de reojo a la situación que atraviesan algunos de sus 'colegas' de profesión como David Broncano, que hace unos días recordaba que si el PP y Vox entran en el gobierno, podríamos estar ante la última temporada de La Revuelta en RTVE.

“¿Cómo te vas a cargar eso si es una cosa que funciona? ¿Cómo te vas a cargar a Silvia Intxaurrondo? ¿Vas a pasar de hacer un 20% a hacer un 10% por tus ideas políticas?”, se pregunta el humorista. “Una parte de la política trata a su electorado como si fuera imbécil. Que igual tiene razón, pero me cuesta creer que alguien vea a Broncano y se vuelva de izquierdas. Yo es que no conozco un caso”, sentencia.

Héctor de Miguel 'Quequé', nuevo presentador en La Séptima

¿Qué tal la vuelta a la 'trinchera'?

Esperemos que no sea una trinchera como las demás.

¿Cómo se produce tu fichaje por La Séptima? ¿Cómo fue la llamada con José Miguel Contreras? ¿Qué te propuso?

Me propone que sea la cara visible de la apuesta de la cadena por la comedia. Obviamente, lo de Javier Ruiz fue un bajón... [risas], pero yo ya había firmado y no había vuelta atrás [bromea]. Sobre todo, ilusión. Porque claro, abrir una tele ahora es como abrir un videoclub. Es un poco raro, la tarta publicitaria es cada vez más pequeña, las pantallas están muy diversificadas... ¡A mí me parece tan kamikaze que cómo no iba a estar yo!

Inicias ahora una nueva etapa, ¿se va a parecer en algo a Hora Veintipico?

En los momentos en los que nos planteamos hacer algo de sátira política, sí. Hora Veintipico era un programa de sátira política que llevamos a las últimas consecuencias, incluso personales. Pero no va a ser todo con sátira política, porque van a ser muchísimas horas de comedia. Es un programa de fin de semana, está planteado para sábado y domingo. Va a durar alrededor de tres o cuatro horas.

¿Habrá presencia de cómicos?

Habrá de todo: colaboradores habituales que van todos los días, también teniendo en cuenta que es fin de semana, que es cuando más trabajan los cómicos fuera de Madrid, que es donde suelen vivir. Pero bueno, intentaremos hacer el encaje ahí como se pueda. Y claro, son muchas horas que hay que llenar, entonces habrá parte de mesa de cómicos, analizando la actualidad, lo que sea, pero también habrá gente que venga a promocionar una obra de teatro, un cómic, un libro, un disco, un espectáculo de comedia... lo que sea.

O sea, que puede haber espacio incluso para la música en directo...

Ojalá. La música y la comedia están íntimamente relacionadas. Y casi todos los músicos son muy fans de la comedia.

Héctor de Miguel 'Quequé', durante la presentación de La Séptima

En estos 25 años que llevas de carrera, ¿qué valoración haces de la evolución que ha vivido el mundo del humor?

Bueno, mira, como yo vengo de El club de la comedia, que era ese humor costumbrista que se llevaba a España de la mano de Contreras y los amigos de Paramount Comedy también, creo que la evolución es increíble. O sea, aquello era hacer un monólogo sobre el carrito de supermercado y una hoja de lechuga y todo el mundo se partía de risa. O con la guerra de sexos, que ya está superadísima. Y ahora hemos pasado al humor de Ignatius o de Valeria Ros, hemos pasado a gente que te hace una propuesta totalmente diferente, como también Luis Álvaro, Marina Lobo... o David Suárez, que también ha tenido problemitas. Entonces, no sé, creo que la justicia española no estaba preparada para esto.

Ya que has nombrado a Marina Lobo, ¿cuántas personas del equipo de Hora Veintipico seguirán contigo en La Séptima?

En el caso de Marina es casi seguro. No lo quiero dar por atado porque no está cerrado ni firmado. Pero también el resto del equipo de Hora Veintipico, seguro.

La comedia tiene que ser un dique de contención contra ciertas cosas que estamos viendo terribles

Héctor de Miguel

¿Son malos tiempos para la comedia?

Es una pregunta que llevo escuchando desde que empecé. Porque siempre pasa algo como para que te dé la impresión de que son malos tiempos para la comedia. Sin embargo, ahí sigue. Pasa un poco como el teatro. No sabes qué fue antes: la crisis o el teatro. El teatro siempre está en crisis. Ahora llega también la realidad virtual o la IA, pero hay una cosa que no puedes sustituir: a un tipo o a una tipa en un escenario, en tiempo real, haciendo una cosa.

Con la comedia pasa un poco eso. Por muy mal que esté el mundo, por muy amenazadas que estén cosas que consideramos básicas, la comedia es... Te diría: 'Cuanto peor, mejor'. Es triste, porque ojalá estuviéramos en una sociedad donde nos aburriéramos tanto que hiciéramos comedia de cosas blancas, mundanas y más cotidianas. Pero yo creo que la comedia sí que tiene que ser un dique de contención contra ciertas cosas que estamos viendo terribles.

Claro, pero es cierto que ahora hay un aparato detrás que busca esto...

Sí, además hay que decirlo porque es así. Hay una parte del estado, como lo queramos llamar, que está en contra de que haya libertad de expresión. Yo siempre he creído que en España hay libertad de expresión. Y lo he aplicado, ¡porque soy ingenuo y me lo creo! Y, a veces, me he visto ante un juez por eso. Entonces, no creo que sea un problema. De hecho, creo que todo eso sirve para que mucha gente que, a lo mejor, no se creía que estábamos tan mal, la comedia les pueda hacer ver que hay un problemita con algunas cosas.

Héctor de Miguel 'Quequé', ponente en la presentación de La Séptima

¿Es mayor para ti el coste personal con el paso de los años?

Bueno, el coste personal, en mi caso… Si el pago es pasar un día delante de un juez o una noche en el calabozo, me parece hasta barato para lo que he dicho. Pero no, yo no tengo esa sensación. Creo que ha habido una evolución, evidentemente. Si no la hubiera habido, yo no podría estar haciendo lo que hago. ¡Yo no defiendo ahora mismo ninguno de mis monólogos de hace 20 años! Me parece muy bien, pero era mi yo de entonces con el que no me siento identificado en absoluto ahora. Creo que ha habido una evolución que ha estado bien para mi gusto. Y ya te digo, si de vez en cuando hay que ir a un juzgado a decir unas cosas… pues se va, qué le vamos a hacer.

Lo decía, sobre todo, por tu despedida en la Cadena SER. Dijiste que te ibas porque no te apetecía ser un mártir…

Sí, cuando te expones te caen hostias por todos lados. Yo cuando empecé no había redes sociales, había foros, pero ahí ni te metías ni te enterabas de lo que pasaba ahí, y no pasaba nada. Pero bueno, también eso te va haciendo un callo que ya tampoco te afecta lo que digan en redes.

La ultraderecha está aquí y ha venido a reventarlo todo. Cuando se habla de que vivimos crispados, ¿quién crispa a quién?

Héctor de Miguel

¿En algún momento temiste que os pasara algo o creíste que vuestra integridad estaba en peligro?

Lo habíamos normalizado, ya no dábamos importancia a las amenazas constantes y diarias. Pero a todo el equipo, no solo a mí. Y hay gente que desde fuera luego nos ha dicho: '¿Pero cómo vivíais con esto?'. Teníamos por delante una gira de más de cincuenta bolos y yo no podía poner en riesgo ni mi integridad, ni la de mi equipo, ni la del público que iba a vernos. Tener que contratar seguridad, actuar con escolta... Nosotros hacemos la gira para divertirnos: queríamos irnos a comer juntos al mejor sitio, luego tomarnos una copa... Y el bolo es una excusa para viajar y conocer sitios. Y de repente, si no iba a ser divertido, e iba a haber una tensión innecesaria, pues ya no se puede hacer comedia.

Porque ese odio que se mueve por Internet, ¿lo has sufrido también alguna vez en la calle?

No, muy poco. Es muy raro que se te acerque a alguien en la calle para... Normalmente, si se te acerca a alguien es porque te admira o porque le divierte lo que haces. Lo otro no me ha pasado, espero que no pase.

Hay gente que sí ha denunciado este tipo de ataques, como Manu Sánchez, Wyoming...

Sí, yo creo que tenemos que tranquilizarnos todos un poco. O sea, que no pasa nada. Tú piensas una cosa, yo pienso otra. Ahora, hay un actor que antes no existía, que es la ultraderecha. Bueno, antes estaba contenida en el Partido Popular y estaba muy bien contenida. Hubo una escisión del Partido Popular, llamada Vox, y ya no están domados. Están aquí y han venido a reventarlo todo. Creo que eso es lo que ha enrarecido el ambiente. Cuando se habla de que vivimos crispados, ¿quién crispa a quién? Porque parece que esto es una cosa de doble sentido.

Primera foto de la plantilla de La Séptima

Has dicho que te han echado de todas las cadenas. ¿Qué pasó con Héctor de Comer de RTVE?

Había unos programas firmados, se acabaron y se cumplió el contrato. De ahí no me han echado. ¡Pero no me jodáis el chiste!

Broncano dijo el otro día, en la presentación de TVE, que tiene claro que, si hay un cambio de Gobierno, es muy probable que sea su última temporada en la pública. ¿Crees de verdad que puedan llegar a retirar La Revuelta?

Me encantaría que no, incluso como decisión empresarial. Tú puedes ser de derechas, pero coño... ¡Razón de más para que no seas un inútil empresarial, que se supone que sabes de números y eso! ¿Cómo te vas a cargar eso si es una cosa que funciona? ¿Cómo te vas a cargar a Silvia Intxaurrondo? ¿Vas a pasar de hacer un 20% a hacer un 10% por tus ideas políticas? Además, creo que pasa una cosa: una parte de la política trata a su electorado como si fuera imbécil.

Que igual tiene razón, pero me cuesta creer que alguien vea a Broncano y se vuelva de izquierdas. Yo es que no conozco un caso. O que hayan visto un programa mío y hayan dicho: 'Ah, es verdad, tienes razón, yo ahora voy a votar a...'. De verdad, la gente no es tan débil mental. Nadie ve a Intxaurrondo y se transforma en una persona de izquierdas. Pero bueno, ellos tienen esa teoría. Espero que no suceda, pero me temo que es lo inevitable.

La gente no es tan débil mental, nadie ve a Intxaurrondo y se transforma en una persona de izquierdas

Héctor de Miguel

Si finalmente se produce esa cancelación, ¿sería La Séptima un buen refugio para todos ellos? ¿Te gustaría?

A mí me encantaría trabajar con David otra vez donde fuera y como fuera. Vamos a esperar. También puede ser que vuelvan a ganar las elecciones los de ahora. Pues fíjate, esa es la prueba de lo que hablábamos. Joder, si con todo eso que dicen que tienen a favor —Silvia Intxaurrondo, David Brocano, La Séptima— no vamos a ganar las elecciones... no habrá tanta manipulación.

¿Estarán David Broncano o Ignatius Farray en tu nuevo proyecto en La Séptima?

Me encantaría. En el caso de Broncano es muy difícil porque, supongo, tendrá contrato de cadena que le impedirá absolutamente venir. Pero en el caso de Ignatius... ¡Tiene que estar en cualquier formato de comedia que haya en España!

¿Cómo recuerdas ahora la etapa de La Vida Moderna? Porque fue un éxito que, quizás, en algún momento os pasó por encima. ¿Es así?

No, yo creo que nos pilló a los tres en un muy buen momento personal y mental. Yo fui plenamente consciente de lo que nos pasaba en cada momento, de cómo se fue yendo de las manos, de cómo ibas por la calle y la gente te gritaba: '¡Fascismo del bueno!' o 'Quequé, deja de fumar'. Nos divertimos muchísimo.

A mí me hubiera encantado repetir todo aquello, salvando las distancias, con Hora Veintipico, eso de la gira y todo eso. Porque me recordaba mucho a ese momento. No fue posible, espero que cualquier otro proyecto me dé esa oportunidad. Pero fueron años muy bonitos porque además el crecimiento fue muy orgánico. No fue de un día para otro, un boom, sino que fuimos viendo como un día vino un tío de espectador: allí solo, riéndose y aplaudiendo. Luego vinieron cinco, luego diez.

Y al final lo dejasteis en alto...

Sí, y de repente nos hizo gracia: 'Coño, mil programas. ¿Y si lo dejamos aquí?'.

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