Natalia Sánchez y el peaje de liderar 'Sueños de libertad': “Es una estabilidad relativa, también te quita muchas cosas”
Sueños de libertad acaba de cumplir dos años de emisión con excelentes datos de audiencia en la sobremesa de Antena 3 (febrero fue el mejor mes de su historia), y eso es, sin duda, un motivo de orgullo para el equipo que lidera la actriz Natalia Sánchez. Ella es la absoluta protagonista del serial que dirige Joan Noguera, en el que interpreta a Begoña Montes. Sin embargo, en un gesto de humildad, insiste en repartir cualquier tipo de victoria con sus compañeros. Tal y como recuerda, “este es un trabajo en equipo”.
Han pasado ya 500 capítulos desde que Sueños de libertad sustituyó a Amar es para siempre en esta disputada franja de la tarde. “Teníamos la responsabilidad de coger un testigo muy importante, con mucho peso, siendo conscientes de que el público, que es muy exigente, iba a estar muy pendiente”, recuerda Sánchez al otro lado del teléfono cuando verTele le pregunta si se han cumplido las expectativas con las que llegó a la serie. La única expectativa, dice, era dar “el 200%” de sí misma.
El esfuerzo ha tenido su recompensa: Sueños de libertad supera con creces los datos de audiencia que tenía su predecesora antes de bajar el telón para siempre. Febrero fue su mejor mes, con un 14.5% de cuota de pantalla y 1.302.000 espectadores, por encima de Directo al grano (11.1%), El tiempo justo (8.8%) y Todo es mentira (6.9%), sus principales rivales en la sobremesa.
Con estos niveles de éxito, parece bastante improbable que el final de la serie esté cerca. Eso es un alivio para quienes integran esta gran familia televisiva, pero también supone un desafío para muchos de ellos: los guionistas tienen que 'rizar el rizo' con nuevas tramas, y algunos actores temen quedarse encasillados o no poder compaginar este trabajo con otros proyectos. De hecho, pronto se cumplirá un año desde que Ana Garcés dejó La Promesa (La 1), serie de la que era protagonista, para poder asumir otros papeles en el mundo de la ficción.
Sánchez se siente cómoda con este personaje que promete estirarse en el tiempo, lo que a priori podría entenderse como una garantía de futuro a nivel laboral. Pero eso, advierte, tampoco es la panacea: “No hay estabilidad ninguna. En realidad es una estabilidad relativa que también te quita de hacer otras muchas cosas”, confiesa la intérprete. Dificilísimo compaginar este trabajo con otro, por no decir imposible, así que lo mejor es tomárselo con filosofía: “Los grandes momentos profesionales siempre vienen acompañados de bastante volumen de trabajo y estrés. Si no disfrutas, si no aprendes a darle a cada cosa la importancia que tiene, no merece la pena”.
¿Qué es lo que te viene a la cabeza cuando piensas que eres la protagonista de la serie diaria más vista de la televisión?
Este es un trabajo en equipo. Creo que está mi cara porque tiene que haber una, pero podría haber cualquier otra. Siento que tengo el peso de quienes son protagonistas, como peso dramático a nivel de secuencias y de volumen de trabajo, pero no pienso que soy la protagonista de Sueños de libertad, ni muchísimo menos.
Cuando llegasteis a la parrilla de Antena 3 tomasteis el relevo de 'Amar es para siempre', una serie muy consolidada entre la audiencia tras muchos años en emisión. ¿Os dio vértigo supongo? ¿Se han cumplido vuestras expectativas?
Teníamos las expectativas de dar el 200%, como siempre, pero es muy difícil saber cómo va a funcionar un trabajo. Yo siempre me dejo la piel en todo lo que hago, pero [los proyectos] no siempre funcionan igual. Aquí teníamos la responsabilidad de coger un testigo muy importante, con mucho peso, siendo conscientes de que el público, que es muy exigente, iba a estar muy pendiente. Es como cuando te cambian tu plato favorito o una rutina diaria, que dices: “Como mínimo, tiene que ser mejor”. Hemos remado y seguimos remando de forma muy intensa. Creo que eso hace que la serie se mantenga flote.
Habéis comenzado el año con nuevos personajes y un salto temporal en las tramas. ¿Hacia dónde se encamina tu personaje?
Mi personaje empieza a escucharse un poco más, empieza a hacerse un hueco en su propia vida como mujer. Empieza a alzar la voz dentro del contexto social en el que estamos (los años 60 en España), y empieza a tener muy claros los límites que no va a ceder, sobre todo con Gabriel, y eso pasa por tener las prioridades muy claras y hacerse escuchar. Ella siempre ha tenido muy claro que lo primero son sus hijos, y ahora entra otro personaje que es como su núcleo familiar. Quiere que sea un núcleo seguro, que estén a salvo, protegidos, que puedan crecer felices, que puedan jugar, sonreír... Y eso pasa por encontrar su hueco en ese matrimonio en el que está atrapada ahora mismo.
'La Promesa' y 'Valle Salvaje' han perdido a sus protagonistas en los últimos meses. Ana Garcés dijo que necesitaba dejar la serie para poder llevar a cabo otros proyectos. En tu caso, ¿sientes el peso y la exigencia de una serie diaria o disfrutas de la estabilidad de un trabajo que es, a priori, indefinido?
No, no hay estabilidad ninguna. En realidad es una estabilidad relativa que también te quita de hacer otras muchas cosas. Yo hace muchos años que trabajo y mi carrera no depende ahora mismo de esta serie. Tú vas definiendo tu carrera con cada proyecto que haces, ya sea grande, pequeño, más relevante o menos. Y te vas definiendo como actriz, como profesional, vas definiendo qué caminos te apetece tomar. A día de hoy hay muchísimo trabajo con Sueños de libertad, es la serie que más secuencias graba al día. Es increíble la capacidad de trabajo que tenemos, pero lo llevo bien. A mí me gusta trabajar. No solo sostengo la serie, sostengo mi vida, sostengo otros trabajos y sostengo dos peques. Estiro mucho los días, me gusta vivir de forma intensa y aprovecho los pocos ratos que tengo para descansar.
Si no te dejas arrollar por lo que puede venir, no te angustia el futuro, no te quedas anclada en el pasado y vives el presente, puedes con casi todo lo que se te ponga por delante. En cualquier ámbito, no solamente aquí. Pero hay que cuidarse mucho también. Por mucho que llegues agotada a casa después de hacer una jornada de más de 12 horas, tienes que estudiar, tienes que trabajar y todavía tienes que preparar la ropa del día siguiente, las meriendas del colegio, las circulares... Entonces, no te da para pensar mucho más y te obliga a estar en el presente y a jugar con los peques, porque a ellos les da igual lo cansada que estés. Piano piano y sin agobiarse por lo que viene. No estamos hablando de salvar vidas, así que hay que disfrutar de los momentos, si no, no vale la pena. Los grandes momentos profesionales siempre vienen acompañados de bastante volumen de trabajo y estrés... Y si no disfrutas, si no aprendes a darle a cada cosa la importancia que tiene, no merece la pena.
Muchos seriales, cuando disfrutan de la bendición del público, se alargan en el tiempo con historias que, en muchos casos, son criticadas por los espectadores. Los guiones se vuelven imposibles. ¿Tienes tú esa impresión?
En la vida repetimos patrones y situaciones. El ser humano tropieza muchas veces con la misma piedra. Esa es la vida y, cada vez que tropiezas, eres una persona diferente. Por supuesto no puede llover a gusto de todos, pero creo que la parte positiva es que el formato gusta muchísimo, que hay que entrar en ese código y no hay que juzgarlo, hay que surfearlo y tirarse a la piscina con todo. Si juzgas que el guion pueda ser reiterativo en algún momento, tendríamos que hacer todo el día cosas únicas, inigualables, insuperables y también sería un rollo. Hacemos un audiovisual muy intenso que tiene que acompañar durante mucho tiempo. Entonces, por supuesto que se van a repetir cosas, pero intentamos transitarlas de alguna forma. Nuestros personajes también van creciendo, y eso es algo que no te lo da ninguna serie semanal o ninguna película. Hay veces que se repiten cosas, pero no me molesta. Como en la vida misma, y no por ello desayunas cada día algo diferente.
No solo sostengo la serie, sostengo mi vida, sostengo otros trabajos y sostengo dos peques. Estiro mucho los días
Posiblemente, tu cara va a estar ligada durante muchísimos años más a 'Los Serrano'. Después has trabajado muchísimo, pero es posible que 'Sueños de libertad' sea la serie que más te ha ayudado a desvincularte de ese primer papel que hiciste...
Las nuevas generaciones ven Sueños de libertad cuando le recogen sus padres o sus abuelos del cole, y por la noche ven Los Serrano. Seguramente, quien vea Sueños de libertad me tenga más presente con esta serie, pero mañana, cuando haga otra cosa, me vincularán con eso. Es la magia de este trabajo y lo bonito de nuestra profesión: poder contar historias desde muchos personajes. Yo creo que tengo mucha suerte con la respuesta que tengo en la calle o en las redes sociales, siempre siento mucho cariño. Entonces, es algo que me gusta, no me pesa. De hecho, me ayuda a disfrutar más los proyectos cuando la gente me dice que me ha visto crecer como actriz. Que puedan acompañarme en mi carrera es un regalo.
Ha comentado Ana Duato que se están preparando dos episodios de 'Cuéntame cómo pasó' para celebrar el 25 aniversario de la serie. En cambio, Elena Rivera dice que no es partidaria de retomar una historia que quedó cerrada de manera tan bonita. Tú qué piensas, ¿estarías por la labor de hacer algún capítulo nuevo de 'Los Serrano' o una película, como se ha hecho con 'Aída', si se diera la oportunidad?
Creo que hay que valorar todo y hay que estar abierta a todo. Pienso igual que Elena, creo que hay que guardar las cosas con el recuerdo que te provocaron en ese momento, pero es verdad que vivimos en una sociedad que, en muchos aspectos, está tan desvinculada con lo real, con lo humano, con lo tradicional y lo costumbrista, que evocar cosas de aquel momento que fue tan especial para ti, es magia pura. Ese sentimiento de nostalgia nos conecta con esa frase tan maravillosa de que cualquier tiempo pasado parece mejor. Creo que es muy bonito poder recurrir a ello. De hecho, yo lo recomiendo para cuando no estés pasando un buen momento: no que te ancles al pasado, pero sí que recuperes cosas del pasado que te hacen sentir bien.
A mí me encanta que la gente se vuelva a reunir alrededor de Los Serrano, y me encantaría si hicieran una peli, una serie o lo que sea. Por supuesto, con el mimo que merece algo que la gente recuerda con tanto cariño. Si se hiciera con cariño y con gusto, a mí me encantaría formar parte de ello, ¿por qué no? Si sale mal, siempre tendrías lo anterior, no te vas a cargar toda una década de recuerdos por una mala película o por un mal capítulo.
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