La undécima edición de Got Talent está a punto de abrir sus puertas este sábado, 10 de enero, para recibir a una nueva remesa de participantes dispuestos a sorprender al público. Por última vez, Risto Mejide ocupará su silla como miembro del jurado y colgará una “capa” que lleva vistiendo desde hace más de dos décadas: “Es una renuncia que me cuesta mucho”, admite. Su intención a partir de ahora es centrarse en cuestionar al poder político desde otros programas de televisión como Todo es mentira, que vive su mejor momento en audiencias.
En una entrevista con verTele y otros medios, el publicista se pronuncia sobre esta inesperada decisión. La justificación tiene que ver con los convulsos derroteros de la sociedad contemporánea, con un orden mundial cada vez más fragmentado: “El 'dardo de la palabra' es un don y lo tengo que dirigir contra los poderosos”. Ahí es precisamente donde quiere destinar todo su esfuerzo, y no tanto en valorar a personas amateurs que simplemente intentan demostrar cuál es su talento.
Más allá de Got Talent, Risto Mejide continúa presente en Mediaset con un programa que se ha convertido “en referencia” para la clase política. El pasado verano se despidió de Marta Flich, quien puso rumbo a RTVE para ponerse al frente de un espacio de actualidad de corte similar como es Directo al grano. Pese a haber compartido plató durante aproximadamente seis años, el presentador reconoce abiertamente que no han compartido impresiones: “No miro otras cadenas, solo Cuatro y mi negociado”.
¿Cómo has vivido este último baile en 'Got Talent'?
Muy emotivo. Son 20 años haciendo esta función y a uno se le van cayendo las capas. Lo que refleja cualquier programa de televisión es la autenticidad de cada cual, y yo creo que puedes ser más auténtico cuanto más te relajas. Yo me quité las gafas de sol y me he ido quitando capas de encima. Creo que tiene que ver con la edad.
¿Hubo algo concreto que te hiciera parar o es una decisión que ya tenías tomada?
Es una decisión que cada año ha estado ahí. Es una renuncia que me cuesta mucho porque me lo paso muy bien haciendo Got Talent, lo disfruto, pero [la decisión] tiene más que ver con lo que ha pasado fuera del programa. A raíz de presentar Chester y Todo es mentira me he dado cuenta de que tengo que dedicar a ese tipo de formatos la energía que yo tengo para dedicarme a la televisión. El 'dardo de la palabra', que es un don —si tengo alguno puede ser ese—, lo tengo que dirigir contra los poderosos y la gente de 'arriba', no para hacer una valoración más o menos dura o crítica contra un pobre chaval que es amateur y que hace lo que puede.
En cada temporada de Got Talent he sido cada vez muchísimo más empático con los concursantes, he estado más relajado y he abandonado voluntariamente a ese Risto que era crítico. Cuando hay que decir 'no', se dice 'no', pero incluso en los 'noes' no he sido tan cáustico como era antes. Creo que esa función no la tengo que emplear con los de abajo, con los débiles, sino con los de arriba, con aquellos a los que tratamos en Todo es mentira.
Cuando echas la vista atrás y te ves con las gafas de sol, ¿qué sentimientos te vienen a la cabeza?
Pues que han pasado 20 años. Claro que soy yo, pero hace 20 años.
Me quité las gafas de sol y me he ido quitando capas de encima. Creo que tiene que ver con la edad
¿Podría decirse que ahora eres más 'blandito' con los concursantes de 'Got Talent' y te has puesto la coraza en 'Todo es mentira'?
Yo hablo de empatía. El Risto de ahora ha ganado empatía con la gente que viene a mostrar su talento. Soy muchísimo más empático ahora que cuando empecé, afortunadamente. Mi vida ha cambiado mucho desde que empecé [en televisión] con 32 años. Ni era padre ni me había casado. Ahora tengo casi 52 años, he sido padre dos veces, he tenido divorcios de por medio y he cambiado muchísimo. Quien no cambia en 20 años ha perdido 20 años de su vida. Ahora soy consciente de que el dardo de la palabra, el ser incisivo, sarcástico, irónico, lo dedico a programas en los que voy a por la gente correcta: desde José Luis Ábalos hasta el presidente del Gobierno o la oposición.
¿Cómo has visto a los miembros nobeles del jurado, Lorena Castell y Carlos Latre?
Muy bien. La química es espectacular y la capacidad de improvisar es fundamental para un jurado. Son dos personas que improvisan espectacularmente bien. Entre nosotros ha habido mucho cariño y respeto. Eso no se puede impostar.
Te has convertido en una referencia. Los políticos están pendientes de 'Todo es mentira'…
El programa sí se ha convertido en una referencia. Estamos felices de haberlo conseguido, aunque es un programa que sufrió mucho en sus inicios porque nadie nos veía como competidor en esa franja. Cuando empezamos, no nos veían ni nuestras familias. El valor es la cantidad de gente con talento que ha pasado por este plató, todos los que han contribuido a que esto fuera una voz que se tiene que escuchar.
Yo solo soy la punta del iceberg y soy consciente de que esto se ha construido a base de muchísimo talento y de muchísima confianza, porque lo fácil para la cadena habría sido cerrar el programa. Hubo muchos meses en los que merecíamos que hubieran cerrado el programa porque no dábamos el dato necesario, pero a base de talento y confianza todo se puede conseguir.
Entiendo que es un orgullo como presentador y también como productor porque ahora las riendas de 'Todo es mentira' las llevas tú y estáis viviendo uno de los mejores momentos en audiencias.
El mejor. Hemos cerrado nuestro mejor año en audiencias y estoy feliz porque es el primer año completo que lo produzco. Hace año y medio que tomé las riendas de este portaaviones que iba a toda mecha, para lo que has de saber tomar las decisiones correctas y rodearte de la gente adecuada. En la productora hemos cerrado un muy buen año y creo que 2026 va a ser todavía mejor. No puedo adelantar nada porque eso le corresponde a la cadena, pero, como dicen por ahí, se vienen cositas.
Decía Ana Rosa hace unos días que este va a ser el año del fin del chándal. ¿Qué piensas de lo que está pasando en el mundo y más concretamente en España?
Va a ser un año imprevisible. Si hace un año nos hubieran dicho todo lo que iba a pasar, no nos lo habríamos creído. Cualquiera que haga un vaticinio ahora corre el riesgo de equivocarse. Los especialistas de Todo es mentira nos había dicho que era imposible que Trump entrara en Venezuela. Ahora todo el mundo está recogiendo cable. Si ni siquiera aciertan los que saben, imagínate yo. De lo único que estoy seguro es de que va a ser un año imprevisible.
Tengo que dedicar el 'dardo de la palabra' contra los poderosos
¿Cómo has llevado a lo largo del tiempo las críticas por ser una persona muy dura como jurado y como presentador? Te critican por favorecer a la derecha y por favorecer a la izquierda…
Esa es la idea, que me critiquen de ambos lados. Cuando me critiquen solo de un lado, me preocuparé. Trabajo para la gente a la que le gusta lo que hago. A ellos nos debemos. Cuando cualquier partido político intenta interferir en la escaleta del programa, lo digo en directo. No en todas partes se goza de esta absoluta libertad, y eso es algo que hay que reconocérselo a la cadena. Pero somos unos privilegiados, nadie controla la escaleta del programa. Quizá vamos como pollo sin cabeza: hoy nos sale un programa facha y mañana, rojo.
Gestionar toda esa presión no es fácil…
Me da igual. Insisto en que yo trabajo para la gente a la que le gusta lo que hago. Cuando alguien me critica pienso en todo lo que hay disponible para él en el mando a distancia.
Has dicho que no es tu problema elegir a tu sustituto en 'Got Talent', pero, ¿hay alguien que te gustaría que ocupara tu puesto?
Estoy seguro de que tanto Fremantle como la cadena van a tomar la decisión correcta. Ya han demostrado que tienen muy buen ojo con la elección de los jurados. Lo aplaudiré desde mi casa, le daré el “botón dorado” a quien sea.
¿Has hablado con Marta Flich por lo bien que le está yendo en RTVE? ¿Has podido ver 'Directo al grano'?
Estamos en coincidencia, no puedo ver su programa.
¿No le has echado un vistazo después?
No. No miro otras cadenas, solo Cuatro y mi negociado.
¿Pero os habéis escrito? ¿Seguís en contacto?
No, nada. Os mentiría si os dijera lo contrario.
A RTVE le está funcionando bien su apuesta por la actualidad. ¿Qué te parece?
A mí siempre me gusta que haya competencia. No compite conmigo porque Cuatro no compite en la misma liga que Telecinco, Antena 3 o La 1, pero estoy feliz de que haya más oferta. Cuando empecé el Chester, prácticamente no había programas de entrevistas. Ahora hay más entrevistadores que entrevistados. La competencia no me da miedo, nos hace ser mejores y más ágiles.
Y Cuatro también está viviendo una buena etapa. Ganó a laSexta en diciembre y va para arriba.
Todo es mentira contribuye al 23 o 24% del share de la cadena cada día, y eso es una responsabilidad enorme. Pero nunca he sentido esa presión por parte de la cadena. Nos dicen que hagamos el mejor programa que podamos hacer. Estamos supertranquilos en ese nivel, y esa es la clave de todo esto.
Para vosotros fue también muy importante la apuesta por Noticias Cuatro. Veníais de la nada y ahora el programa se emite detrás de un informativo que cada vez hace mejores audiencias...
[Ríe] Bueno, eso podríamos discutirlo. Ayer empezamos en un 2%, así que es un milagro que lleguemos al 8%. La gente nos espera, va a vernos, y eso es maravilloso.
.