Alejandro Sanz habló con Évole de Shakira, de la depresión y de política: “Utilizar la inmigración como arma me parece rastrero”
“Significa mucho para mí acabar la temporada contigo, diría que es la entrevista del año”, confesaba Jordi Évole a Alejandro Sanz en la doble entrega de Lo de Évole de este domingo, con la que cerró temporada en laSexta.
Seguramente, fue el programa en el que el presentador sufrió más ataques de cataplexia (al menos emitidos), pero por las risas y sorpresas provocadas por el cantante, que hasta aprovechó los cinco minutos antes de salir al escenario para pedirle a su equipo hacer una broma y caerse al suelo, cuando Jordi entrara al camerino.
Y es que, el catalán acompañó al madrileño de gira en dos escenarios: Washington y Nueva York. Durante la primera parada, los dos abordaron la actualidad política y social, con especial atención al clima internacional y al papel de figuras como Donald Trump. Y en su segundo destino pasearon por lugares emblemáticos, caminando tanto que Sanz definió la charla como “entrevista Rajoy”.
En ese encuentro conversaron sobre temas más personales como la salud mental, la depresión, el amor, las relaciones, y hasta vivieron la videollamada en directo de Stephanie Cayo, la actriz y nueva pareja del cantante, con la que ha vuelto a creer en “el amor para siempre”.
El fútbol y la política: “Se están perdiendo una serie de valores”
Sanz y Évole reflexionaron sobre el auge de los discursos polarizados, la inmigración o el racismo, en un diálogo que conecta la experiencia personal del artista con los debates globales: “Trump es un personaje que produce muchísimo rechazo y también aquí en EEUU”, aseguró sobre su experiencia en el país.
Aunque pidió al presentador hablar más de fútbol, que lo prefería, y así lamentó los insultos racistas a Lamine Yamal: “Son la gente que compra los paquetes completos, todo el ideario” y puso como ejemplo que “hay que ser racista, la tierra es plana, el hombre no ha llegado a la Luna, las vacunas nos matan...”
Seguidamente, aseguró que hay cosas que son “de cajón”, como la de utilizar la inmigración como arma política: “Somos un país inmigrante, todos los países tienen inmigrantes. Utilizarlo políticamente me parece rastrero. La mayoría de gente va a aportar. Se están perdiendo una serie de valores que como sociedad nos guiaban”.
Shakira, Stephanie Cayo, la depresión y la música
La salud mental también apareció en la conversación. “La primera vez fue la peor porque no sabía lo que era”, empezó recordando sobre la depresión que sufrió e hizo pública. “No es una cosa que desaparezca, cuando te pasa una vez no creo que desaparezca del todo, pero las veces siguientes el agujero es un poco más pequeñito, misma sensación pero menos intensidad”.
El artista aseguró que en estos dos años ha “madurado muchísimo” porque siente más control de las emociones: “Siempre cuando me despierto por la mañana doy gracias porque la vida es increíble”.
Preguntado por la música comercial y la más de autor, Sanz explicó que no las separa: “Mi parte comercial la inventé yo, 'Y si fuera ella', 'Corazón partío' son un compendio de cosas que fui juntando hasta que conseguí un sonido que era mío”. Y aseguró que a veces no quiso escuchar a su alrededor porque no lo hubiera hecho, sobre todo en discos como El tren de los momentos o Sirope.
Época en la que también sacó 'La Tortura' con Shakira, y por ella le preguntó Évole: “Ella es una crack, en el trabajo es un 10”, subrayó. Sobre la relación de ambos: “No digo que no hubiera feeling, pero en esa época su novio era Antonio [de la Rúa], era amigo. Yo también tenía pareja. Y ahora casi lo agradezco porque tengo una amistad con ella que no me gustaría perderla”.
Finalmente, Évole preguntó a Sanz por su nueva pareja: “Estoy muy enamorado, sí. En mi corazón no mando, va por libre, y cuando se va detrás de alguien no puedo nada más que seguirle el paso. Estoy convencido en que el amor es para siempre, más que nunca”. Momento en el que la actriz hizo una videollamada con él, se rieron y se dijeron 'te amo'.