Ante el Papa León XIV
Los creadores del espectáculo de la Sagrada Familia sorprenden con los detalles del evento: “Un año y medio de trabajo”
El mundo entero miró a la Sagrada Familia de Barcelona el pasado miércoles cuando el Papa León XIV inauguró la Torre de Jesucristo, el punto más alto de la impresionante basílica que Antonio Gaudí diseñó sobre el papel a finales del siglo XIX. La bendición del gigantesco crucifijo fue acompañada por un espectáculo de 10 minutos que ha emocionado a millones de personas a lo largo y ancho del planeta.
El director artístico Igor Cortadellas y el realizador Paulí Subirà, los creadores de la majestuosa puesta en escena que se emitió en RTVE y TV3, han explicado este domingo en el programa radiofónico Julia en la onda cómo trabajaron mano a mano durante “año y medio” para llevar a cabo un producto audiovisual tan complejo como este, cuyo imponente resultado se ha visto en televisiones de todo el mundo.
Con orgullo ha comentado Subirà que incluso ha recibido la felicitación de Manuel Huerga, el director de las ceremonias de inauguración y clausura de las olimpiadas de Barcelona 92. Que le haya “gustado” a una “referencia” como él, dice mucho de la calidad de lo que se ha hecho en la Sagrada Familia. “Son 10 minutos que pasan como un suspiro, pero todo está muy trabajado”, ha destacado Cortadellas sobre este ejercicio de coordinación que implicó a cientos de profesionales (técnicos, músicos, público...) y contó con más de 20 cámaras dentro y fuera del templo.
Por sorprendente que pueda parecer, no se realizó ningún ensayo general porque eso habría deslucido el resultado. Solo se hicieron algunas pruebas por separado, así que el espectáculo no se observó en su conjunto hasta que llegó el esperado momento. “La parte bonita es que nosotros, los que lo hemos hecho, también fuimos sus primeros espectadores”, ha dicho el director. Ha sido, en definitiva, un ejercicio de “confianza” en el que todos han tenido que convivir con el inevitable “miedo” de que algo pudiera fallar.
La emisión se llevó a cabo mediante tecnología cinema live. Esto que “no se había hecho nunca en Europa” es un auténtico hito para la televisión de España y “marca un estándar” para las futuras retransmisiones de este tipo que se quieran hacer.
Fejando a un lado el aspecto técnico, lo importante es que el plúblico entendiera el mensaje que se pretendía transmitir: la luz que “a todos nos transforma” entra en la basílica y se convierte en música mientras asciende hasta la Torre de Jesucristo. “La voluntad del pueblo es la que la ha construido. A través de la luz somos capaces de conectarnos para hacer grandes cosas”, reflexiona el ideólogo del espectáculo. Como dice la frase de Gaudí que se proyectó sobre el cielo de Barcelona, “primero el amor, y luego la técnica”.