Crítica

'El Desafío: ETA', el thriller de nuestra historia contado con la ecuanimidad que se necesitaba

“La historia es el hilo que teje el tiempo. Un hilo largo y repleto de nudos, que nadie puede deshacer por completo. Estos son los nudos de nuestra historia”. La frase con la que arranca este artículo es la frase con la que comienza cada uno de los episodios de la serie documental El Desafío: ETA. La nueva producción de Amazon Prime Vídeo –a cuyo catálogo se incorporó este viernes 30 de octubre– sintetiza en ocho capítulos la historia de la banda terrorista que a lo largo de más de medio siglo marcó la vida de todo un país.

No es el primer documental sobre ETA ni tampoco el primero que aborda el tema desde una perspectiva tan completa, pero no por ello se vuelve innecesario. Más bien al contrario, lo que viene a demostrar una encuesta recientemente publicada es que buena parte de la ciudadanía debería reservar unas horas de su tiempo libre, apenas ocho, para recordar cómo se entrelazaron estos nudos que, por fortuna, aflojaron el 20 de octubre de 2011, cuando la banda anunció el cese definitivo de la violencia.

El sondeo de GAD3 certifica que más de la mitad de los españoles cree que ETA sigue activa, el 60% de los jóvenes no sabe quién fue Miguel Ángel Blanco, y el 68% de quienes tienen menos de 35 años asegura no haber estudiado en el colegio o la universidad contenidos relacionados con el terrorismo etarra.

El documental que dirige Hugo Stuven llega como un potente thriller de factura casi cinematográfica que apela sin pudor a las emociones del espectador. El fondo musical se adapta al mensaje que transmite cada una de las secuencias, acompañadas todas ellas por una paleta de colores que automáticamente nos traslada a los paisajes del norte, al fuego de la violencia y a la oscuridad de los zulos. La docuserie de Prime Vídeo, basada en el libro Historia de un desafío: cinco décadas de lucha sin cuartel de la Guardia Civil contra ETA, escrito a dos manos entre el coronel Manuel Sánchez Corbí y la cabo primero Manuela Simón, es además un ejercicio periodístico que se ha preocupado de dar voz a las partes implicadas en el conflicto.

Están presentes las víctimas, la Guardia Civil que tanto se implicó en combatir a la banda, los terroristas, políticos de toda índole, periodistas y cuatro expresidentes del Gobierno: Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Además, aportan su visión de lo ocurrido Iñaki Gabilondo, Charo Zarzalejos y José Antonio Zarzalejos, tres periodistas vascos que contribuyen al relato con el bagaje de quienes han tenido que informar sobre la práctica totalidad de las acciones de la banda.

El Desafío: ETA se estrena poco después de que llegara a la pequeña pantalla el documental El instante decisivo (Atresplayer Premium) y La línea invisible (Movistar+) y Patria (HBO), series estas últimas que desde la ficción también contribuyen a recuperar este periodo de nuestra historia reciente tejiendo sus hilos con más o menos rigor. La violencia es en todos ellos un aspecto fundamental, ineludible, porque violenta fue la historia de la banda y violento el comportamiento del Estado en algunas de sus respuestas, cuestión esta que Hugo Stuven no ha querido silenciar en su documental.

Como elemento indispensable del relato, la violencia podría haberse enfocado con exceso. Pero no ha sido así. El Desafío no escatima en fotografías que pese a estar en blanco y negro transmiten tanto horror como las grabaciones en color de los últimos atentados de los etarras. Los charcos de sangre, los cuerpos mutilados, los rostros heridos... El director parece tener claro que la única forma de comprender la historia es presenciándola en su plenitud. Pero se detiene mínimamente sobre los cadáveres en lo que parece ser un gesto de respeto a las víctimas y sus familiares. Y también al espectador, porque el relato de lo ocurrido no puede quedarse en una imagen impactante y diluirse entre el humo de las explosiones.

Dirigido editorialmente por José Antonio Zarzalejos, y apoyado sobre el guion de David Zurdo, el documental de Stuven no tiene una una voz en off que guíe los acontecimientos. Actúan como narradores las 85 personas que a través de sus testimonios pueden ofrecer un hilo preciso del medio siglo que permaneció activa la banda. Pero este aparente ejercicio de neutralidad no lo convierte en una pieza totalmente objetiva, pues los testimonios, las imágenes y la música se ordenan de tal manera que también se crea un mensaje sutil que igualmente acaba percibiendo el espectador. La impronta editorial está ahí.

Con escenas muy potentes, algunas de ellas inéditas y otras grabadas con belleza por Juan Luis Cabellos y Ángel Iguacel –directores de fotografía–, El Desafío: ETA es un verdadero thriller con secuencias de acción que erizan el vello, y un trabajo de documentación minucioso que pretende condensar en sus ocho capítulos toda la historia de la organización terrorista. Desde los primeros etarras que encontraron cierto apoyo en buena parte de la sociedad por su violenta oposición a la dictadura franquista, hasta los criminales que cometían atentados indiscriminados para presionar al Estado democrático. Sin olvidar las reticencias de las autoridades francesas a colaborar con el Gobierno español, los miembros de ETA que fueron víctimas de la banda por su disidencia, y las negociaciones entre el Estado y la cúpula militar de la organización.

Hugo Stuven ha sabido entrelazar el hilo de nuestra historia en esta serie documental que será perfectamente entendible y didáctica para cualquier espectador en cualquiera de los 240 países a los que llegará con su estreno en Amazon Prime. El relato, el tan ansiado relato, es en este caso una cascada de voces que da pluralidad a tan recientes acontecimientos. No es un sólo un hilo el que recorre nuestra historia. Son muchos. Y El Desafío: ETA ha conseguido tejer con todos ellos uno de los relatos más completos, si no el que más.

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