Crítica

'Luimelia 3', un soplo de aire fresco mientras Luisita y Amelia se ubican en el mapa de las emociones

Luisita y Amelia están de regreso. Cinco meses después del desenlace de la segunda temporada, Atresplayer Premium estrena este domingo 17 de enero la tercera tanda de capítulos de Luimelia. La comedia romántica que protagonizan Carol Rovira y Paula Usero parece haber cumplido expectativas y, tras superar sus dos primeras temporadas exitosamente –en palabras de Atresmedia–, tiene ya garantizado un cuarto pase para el que se han reservado algunas tramas.

El primer capítulo de la temporada 3, titulado La vecina indiscreta, da un salto en el tiempo para avanzar en la vida de sus protagonistas. Amelia ha encontrado algo más adictivo que la fama que le ha dado Amar eternamente: al otro lado de la calle, en el edificio de enfrente, dos señoras mayores que comparten casa han llamado su atención. Cree que son pareja y que están ocultando su amor por haber pertenecido a una época en la que la homosexualidad estaba duramente castigada. La joven, un 'culo inquieto' por naturaleza, no duda en seguirles la pista para descubrir si su teoría tiene algún fundamento.

Los creadores de Luimelia, Diana Rojo y Borja González Santaolalla, han querido que la serie conserve esa comicidad que se produce a base de situaciones más o menos disparatadas; situaciones que, además, son la excusa para tocar temas importantes sobre la vida en general, y la de los jóvenes en particular. Esa comicidad también es fruto de la ternura con la que el público mira a Luisita y Amelia, capaces de dibujar una sonrisa en el espectador durante los pocos minutos en los que despliega cada capítulo.

La segunda temporada terminó con ese sabor amargo al que a veces se recurre para retener al público y dejarlo expectante. La hermana de Luisita, María (Lucía Martín Abello), decidió que era momento de cambiar de aires para romper con la vida sin sentido que arrastraba. Su novio Nacho (Jonás Berami) y su familia, con la participación especial de Manuel Baqueiro (Marcelino) e Itziar Miranda (Manolita), intentaron evitar que Mary pusiera rumbo a Londres, pero no hicieron más que empeorar la situación, dándole así el empujón que le faltaba para romper con todo y empezar de cero.

Los últimos minutos de aquella despedida dejaron otro importante mensaje que evidenció las diferencias entre Luisita y Amelia. Cada cual entiende la relación desde una perspectiva diferente. Luisita parece huir del compromiso porque necesita sentirse libre, sin ataduras; Amelia, en cambio, ni puede ni quiere evitar hacer planes de futuro junto a la persona a la que ama, porque son sinceros sus sentimientos y no tiene necesidad de buscar algo mejor. Tiene lo que quiere y pretende conservarlo.

Estas diferencias, que no son menores, posiblemente se abran paso a lo largo de los seis capítulos que componen esta tercera temporada, y pueden hacerlo en dos direcciones: erosionando la relación, o naturalizando posturas encontradas que, a fin de cuentas, siempre acaban sucumbiendo al lenguaje del amor, que no entiende de compromisos o libertades, sino de algo mucho más sutil que difícilmente se puede controlar. A veces, para que todo funcione, simplemente hay que tratar bien a las personas y dejarse llevar. Y en esas están Luisita y Amelia. Tratando de ubicarse en el mapa de las emociones y enfocadas hacia su estabilidad como pareja.

Pero la tercera temporada promete ir más allá del dueto protagonista. Si bien seguirá siendo el eje central de toda la historia, los personajes secundarios –que ya ganaron presencia en la segunda tanda– van a tener un papel más destacado en los nuevos episodios. Luimelia continuará abriéndose a otras historias para no empalagar al espectador con este romance que nació en Amar es para siempre allá por 2017. Ahora, con toda una serie para ellas, y con un horizonte en el que todavía no se divisa el desenlace, Luisita y Amelia necesitan enriquecerse con la llegada de personajes que amplíen la mirada, el guion, sin que por ello se desvíe la atención. Porque la relación entre ellas es lo que más interesaba a los fans y lo que motivó este spin-off, pero conviene no explotar en exceso esta mina, que no es infinita.

Parece que la tercera temporada va en esa dirección, en la de ampliar el reparto para explorar nuevas vías con tramas que siempre, directa o indirectamente, acaban siendo el motor de la pareja protagonista. Además del misterio que rodea a las vecinas de enfrente, Gabriela (Carmen Losa) y Dolores (Resu Morales), los capítulos que acaban de llegar a Atresplayer Premium tendrán que resolver situaciones de lo más variopintas. La relación se verá sacudida por el regreso de alguna expareja, los planes de futuro les darán algún que otro quebradero de cabeza, y el presente les conducirán hacia situaciones que no esperaban vivir, compartiendo cama con una tercera persona.

Moviéndose entre 5 y 10 minutos de duración, cada capítulo de Luimelia es una píldora adictiva de emociones que va de la risa al llanto en apenas unos segundos. La brevedad de los episodios y el ritmo hacen imperceptibles los fallos que pudiera haber. Pero conviene insistir en la idea de que el universo que rodea a Luisita y Amelia es cada vez más importante. Cuando su historia aún no se había desprendido de Amar es para siempre, había muchísimas ganas de disfrutar de este romance por separado, sin intromisiones indeseadas. Ahora, convertido en serie, avanzando ya por su tercera temporada, los espectadores han tenido tiempo suficiente para disfrutar de ellas en solitario, así que lo que muchos esperan es un soplo de aire fresco como el que pretende ser esta temporada. Habrá que descubrirlo en las próximas semanas.

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