La dura reflexión de Carlos Lozano tras 'GH Dúo', tajante sobre sus compañeros: “Me parece infame lo que me han hecho”
Carlos Lozano tomó asiento en el programa De Viernes este viernes, 6 de marzo, para compartir una dura reflexión sobre sus compañeros de GH Dúo. El ganador del reality de Telecinco se pronunció abiertamente sobre los problemas de convivencia en el reality show, destacando las peores situaciones que sufrió en la casa de Tres Cantos: “Me parece infame todo lo que me han hecho”.
La entrevista comenzó con un repaso sobre su paso por el formato de Mediaset antes de alcanzar la victoria: “Fue duro ver cómo [Cristina Piaget] entró en un estado, que ella lo ha confesado, de nervios. Estaba a veces mal. Estos chavales, en lugar de apoyarla, yo lo que veía era una especie de presión”. De hecho, confesó que su enfado había sido el detonante: “Me cabreé y los mandé a la mierda. Los llamé salvajes y me eché a la casa encima”.
Según comentó en De Viernes, la distancia entre exparticipantes continúa: “A día de hoy, siguen diciendo mucha basura sobre mí”. Para él fue extremadamente duro el aislamiento que sintió: “Quedarte solo, estar nominado desde el principio y ver cómo otros concursantes se van…”. Hizo referencia explícita a las despedidas de sus principales valedoras: Carmen Borrego, Belén Rodríguez y Cristina Piaget.
A lo largo de su intervención, Lozano aseguró que se le había “llamado de todo”: “Me parece tan infame que alguien pueda usar una cosa así para echarte de la casa y echar porquería sobre ti… ¡Me parece tan infame todo lo que han hecho y todo lo que han dicho!”. Principalmente, el ganado de GH Dúo se refería a las acusaciones de Sandra Barrios: la exconcursante —luego pidió disculpas— llegó a calificarlo como “viejo verde”.
Carlos Lozano, muy crítico con la postura de sus excompañeros
Centrado todavía en las personas con las que había compartido la experiencia, Carlos Lozano se mostró de lo más crítico con los jóvenes de la casa: “Siguen todavía en guerra. Allá ellos con sus circunstancias. Yo les deseo lo mejor; a ver si cambian un poco y son un poco más educados. […] También te digo, ellos no se ponen ni colorados. No están sufriendo por mis palabras o los insultos que les he dicho. Les da exactamente igual”.