'El Intermedio' sobrecoge con el reportaje de Andrea Ropero en el desahucio de Maricarmen: “Ha sido indignante”
El desahucio de Maricarmen a sus 87 años conmocionó este miércoles, 23 de septiembre, a toda la sociedad española. Este lanzamiento se ejecutó después de que la Policía Nacional apartara a los cientos de activistas que intentaron frenarlo en plena calle, con distintos medios de comunicación recogiendo las durísimas imágenes. La periodista Andrea Ropero pudo estar con la mujer dentro de la vivienda, grabando un reportaje desvelado en El Intermedio de laSexta: “Ha sido realmente duro y, sobre todo, indignante y vergonzoso”.
Horas antes, el programa Al Rojo Vivo contó con un avance narrado por la profesional: “Ha habido un momento en el que me he emocionado mucho, me he puesto a llorar porque era inevitable”. La octogenaria se dirigió a la reportera para insistir en que había sido ella quien había “ganado esta batalla”: “El que ha perdido ha sido el fondo buitre con la imagen que han dado”. También puso el foco en la resistencia: “No han logrado sacarla de aquí en siete años. Está muy emocionada por todo el apoyo popular”.
El reportaje comenzó a las 05:00 horas, mostrando cómo cientos de manifestantes acampaban para impedir una injusticia. Ropero pudo acceder al portal, al contrario que otros medios de comunicación que hicieron el intento horas después. El equipo de El Intermedio entró en el interior de la vivienda, recabando la opinión de Maricarmen: “Ya no sé cómo estoy, estoy muy cansada. Esta noche he descansado un poco porque ayer me cansé tanto…”.
También confesó sentir “una gran alegría y un gran respeto” por toda la gente que estaba manifestándose en la calle: “Son mi familia. […] Que sean valientes, que sigan luchando. La Constitución dice que tenemos derecho a una vivienda”. La breve entrevista continuó, destacando que la Comunidad de Madrid le ofreció ingresar “en una residencia en Alcalá de Henares”. Pero lo más duro es que la octogenaria aseguró que ni el Gobierno autonómico ni el Ejecutivo central emitieron una respuesta a la carta que les envió.
Comienza la actuación policial
El reloj marcaba las 07:30 horas, con vídeos en los que se mostraba a varios agentes desmontando tiendas de campaña. Entonces, la ciudadanía gritaba “vergüenza”. Mientras tanto, personal del Sindicato de Inquilinas apilaba muebles tras la puerta de entrada para tratar de impedir la acción policial. Las imágenes de Maricarmen en ese momento, efectivamente, eran indescriptibles. Su sobrina procedió a recoger distintas fotografías y efectos personales: “Siento rabia, frustración, pena, tristeza, falta de justicia…”.
Vicente Losada, primo de la octogenaria, compartió sus impresiones con Andrea Ropero: “Son siete años de lucha. Desde el primer momento hemos intentado estar a su lado. El proceso ha sido para ella duro. Desde el punto de vista físico, un deterioro importante. No tiene alternativa habitacional. La única familia cercana somos nosotros, vivimos en un apartamento de 58 metros cuadrados fuera de Madrid”.
El reportaje acabó resultando demoledor, transmitiendo una horrible sensación al otro lado de las pantallas. Quizás, una de las escenas más crueles se vivió con la llegada de la Policía Nacional al hogar a las 12:15 horas: los agentes emplearon una sierra para cortar la puerta y acceder al domicilio con la intención de notificar el desalojo. La propia periodista ni siquiera encontró palabras para definir este momento tan duro: solo fue capaz de destacar que los hechos habían sido “inenarrables”.
Distintos antidisturbios obligaron a los equipos de El Intermedio a abandonar la vivienda. La salida de Maricarmen en camilla provocó lágrimas, proclamas al grito de “no estáis solas”. Una situación completamente demoledora, que provocó la reacción inmediata de El Gran Wyoming: “Ante el intento de linchamiento de una diputada ceutí, unos policías diciendo: 'Venga, tranquilidad', mientras aporrean un coche con gente dentro. Y hoy meten ahí a 20 policías en casa de una mujer anciana…”.
Andrea Ropero: “Es una puñetera vergüenza”
Minutos antes de la emisión del reportaje, Andrea Ropero se pronunció en directo: “Una tristeza absoluta por ver la impunidad con la que se puede desahuciar a una mujer de 87 años, que al final está en los últimos de su vida. ¿Es legal? Sí. ¿Es ético? No. Me van a perdonar, pero es una puñetera vergüenza. Hemos visto imágenes terribles que nadie tendría que ver a esas alturas de su vida”.
La periodista puso el foco en que “era una sensación terrible para todos”: “Para los miembros del Sindicato de Inquilinas, para la familia y también para el equipo de este programa. Ha sido realmente duro y, sobre todo, indignante y vergonzoso”. Sea como fuere, El Intermedio logró mostrar la cruda realidad a la que se enfrenta una mujer octogenaria que llevaba más de siete décadas viviendo en su hogar.
El desahucio de Maricarmen conmociona a la sociedad española
El desahucio de Maricarmen se ejecutó a las 13:00 horas del miércoles 23 de septiembre, una medida que evidencia el fallo de varios eslabones en el sistema de protección social español. Beatriz Duro, abogada de la anciana de 87 años, lanzó un comunicado donde se anunciaba el peor de los presagios: “La propiedad no ha querido negociar ni aceptar ninguna propuesta. Además, no le ofrecen ninguna alternativa habitacional. Nos están pidiendo una dirección que darles para enviar todos sus enseres personales”.
Cientos de activistas permanecían en el madrileño distrito de Retiro para impedir que se produjera el lanzamiento. El número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda se llenaba de personas —200 según el Sindicato de Inquilinas— con una única intención: frenar el acceso al portal para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no pudieran acceder al inmueble. Los relojes marcaban el mediodía cuando la Policía Nacional avanzó por las escaleras para notificar el desalojo de la octogenaria.
Maricarmen se vio obligada a abandonar la que fue su vivienda durante décadas. Lo hizo en camilla, rumbo al Hospital Gregorio Marañón. Una situación que provocó lágrimas y reivindicaciones por parte de perfiles mediáticos como Inés Hernand: “Han entrado con mucha violencia a todas las personas que estábamos ahí metidas. Y cuando ya estábamos fuera del cordón humano que habíamos montado nos golpearon en el suelo, nos intentaban romper las muñecas y la verdad es que es una puta vergüenza”.