Imágenes exclusivas en Mediaset del dispositivo

'El programa de AR' asiste en vivo a una redada antidroga de escala internacional junto a la policía

Redacción

Dos reporteros de El programa de AR han sido testigos de excepción en una importante macrooperación policial a nivel internacional para desarticular una organización criminal dedicada al cultivo y tráfico de marihuana, con ciudadanos de nacionalidad española, holandesa y albanesa involucrados.

Carlos Garayoa y Carlos Mier, han sido los periodistas encargados de acompañar a la policía en una redada que contaba con las cámaras del magacín de Telecinco. Suyas eran estas imágenes exclusivas que se emitían en la mañana del viernes. El operativo ha estado compuesto por la UDYCO Central y unidades de la policía de Barcelona, en conjunción con la Europol, y se ha saldado con 19 detenidos, 63 registros y más de 34.000 plantas de marihuana intervenidas.

“Así es una redada internacional contra el narcotráfico”, introducía el vídeo Patricia Pardo, en el que se ilustraba la intervención de forma simultánea en los chalets investigados, en Martorell y El Vendrell.

Detenciones y un intento de huida ante las cámaras

En el reportaje se podía ver la preparación previa y las medidas de protección que se tomaban en el primero de los lugares, donde se facilitaba a Garayoa un chaleco antibalas: “Nos han dicho que es importante que nos lo pongamos porque entraremos de forma inminente en una de las casas y no sabemos qué nos vamos a encontrar”. La entrada en el primero de los chalets se producía a las afueras de Barcelona a las 8:00 horas, momento en que se producía la primera de las detenciones, captada con detalle por la cámara.

Una vez asegurado este punto, los reporteros se dirigían al siguiente enclave, una nave próxima a este edificio La misma operación se repetía en el otro punto clave, el segundo chalet. “Se enfrentan a un operativo complicado”, dado que es un edificio de tres metros, y con recovecos donde los sospechosos podían esconderse. De hecho, las cámara mostraban el intento de huida de uno de ellos, en ropa interior. Mientras tanto, otro sospechoso quedaba reducido.

Mier pasaba también al interior de la vivienda donde se almacenaba la marihuana. “El calor aquí es insoportable”, advertía. “Los halógenos dan muchísimo calor para que las plantas puedan crecer”. Del mismo modo, de vuelta a Martorell se accedía a la nave donde se había creado “un campo de marihuana”. “La instalación es espectacular”.