Manel Navarro desvela el abandono de su discográfica tras su duro Eurovisión: “Me dieron dos días para dejar el piso”

Apenas unos días después de que Tony Grox y Lucycalys se convirtiesen en los ganadores del primer Benidorm Fest sin Eurovisión como objetivo, Manel Navarro, representante de España en la edición del festival celebrada en 2017 en Kiev, ha roto definitivamente su silencio sobre el calvario que vivió antes, durante y después de aquella infausta actuación de Do it for your lover. Aquella noche, el cantante pasó a ser conocido públicamente como “el del gallo” por el desafortunado fallo vocal que sufrió en el momento álgido de su canción. Un traspiés, unido a su polémica preselección frente a Mirela -con el locutor Xavi Martínez agredido por su voto al catalán desde el jurado-, que desencadenó una ola de odio, insultos y agresiones hacia el artista.

Yo nunca había querido ir a Eurovisión, pero como mi proyecto era en inglés me dijeron 'Oye, ¿qué te parece si vamos a Eurovisión?' y yo pregunté si creían que era la mejor opción. Luego, dos días antes de la candidatura, me obligaron a traducirla al castellano. Ya todo pintaba mal desde el principio”, empieza recordando Manel Navarro en una entrevista para el podcast Vergüenza de Dani Sousa.

El catalan aseguró que su discográfica le recomendó mudarse a Madrid, a un piso pagado por la compañía para que trabajase en la capital en hacerse un hueco en la industria: “A lo mejor tuvimos demasiada prisa en todo. Tendría que haberme quedado más tiempo en casa con mis padres y haber estado más arropado”, considera el entrevistado, que recuerda la preselección de RTVE como un punto amargo en su entonces recién comenzada carrera. “Me dicen que gano y yo lo que me siento es como una mierda. Al final me vi ahí abucheado por un montón de gente cuando yo al final era un chaval de 21 años que lo único que quería era cantar”, afirma Navarro, que actualmente tiene 29 años.

Manel Navarro y su pesadilla tras el 'gallo' en Eurovisión

En su charla con Sousa, Manel Navarro explica cómo vivió la desafinación al final de su canción en Eurovisión 2017: “Cuando llegó ese momento, noté que algo no había ido bien. Algo había sonado raro, pero no sabía qué magnitud. Luego fue cuando bajé del escenario, entré en Twitter y vi lo que había pasado y dije 'bueno, pues ya la hemos liado'”, rememora el artista, que desvela que aquel fallo humano fue el detonante de que su incipiente trayectoria musical se viera interrumpida de la noche a la mañana tan solo unos días después.

El cantante asegura que en un principió creyó que aquel 'gallo' había sido un golpe de “mala suerte” porque no le “había pasado nunca”. “También creí que a lo mejor no estaba preparado porque era un artista que tenía muy poco bagaje”. “Venía de ganar un concurso en Cataluña, que eso fue lo que me abrió las puertas de fichas con un management importante y con Sony. Saqué una canción con ellos y la segunda ya era la de Eurovisión”, afirma.

Volviendo al día de Eurovisión, Manel Navarro asegura que lo peor llegó durante las votaciones, cuando desde la Green Room vio como recibía 0 puntos del jurado y 5 puntos del televoto. En ese momento, comenzó a recibir gritos e insultos por parte del público español presente en Eucrania: “Los españoles estaban allí con tablets de 'Manel, muérete'. No nos daban puntos y todos aplaudiendo y diciendo 'Manel, jódete', deseando que acabara, me fui para el hotel cagando hostias”, lamenta.

Los ataques no cesaron tras su vuelta a España, sufriendo acoso por las calles y por Internet, con “amenazas de muerte” incluidas: “La mayoría de cosas eran a través de redes sociales, pero pasaron un par de cosas en persona también bastante gordas, de tirarme hielos, escupirme por la calle. Volviendo de unas salas de ensayos, un grupito de gente me empezó a escupir y a reírse. En vez de encararme, cogí y seguí andando”, recuerda el joven, que no entendía la falta de empatía hacia su persona.

“La gente se cebó conmigo un montón también por la preselección. Se me tachó de tongo y lo juntaron con que soy catalán. Me metían en el saco de independentista... Da igual lo que cantara, había gente insultándome, haciendo el gallo”, concluye, explicando que toda esta situación le provocó un miedo escénico que arrastró durante muchos años.

Manel Navarro denuncia el abandono de su discográfica

La pesadilla de Manel Navarro continuó tras Eurovisión. Según denuncia, su discográfica lo dejó tirado tras su paso por el festival: “Volví de Eurovisión y a los dos días me pasaron una carta por debajo de la puerta de que tenía dos días para dejar el piso. Me hacen renunciar a todo, dejo la carrera, dejo todo, me vengo a Madrid y, a la que vuelvo, la discográfica dejó de pagarme el piso”, afirma, añadiendo que tuvo que mudarse a casa de una amiga que lo acogió en Alcorcón.

“Al final los managers que tenía también me dejaron y me vi solo. La misma gente que me metió en ese follón es la misma gente a la que, cuando salió mal, se piró”, confiesa el catalán. Según su testimonio, todo su equipo quería para él “resultados instantáneos” en lugar de construir su carrera poco a poco. Como consecuencia, dejó de recibir llamadas y ofertas tras Eurovisión: “Nadie se la ha querido jugar nunca, al final fue volver de ahí y todo el mundo me dio la espalda. Hasta me ha costado quedar con ciertos artistas para escribir. A la cara no me lo dice nadie, pero luego hablan y me llega por otra gente”, asegura el intérprete.

Tras años de sufrimiento, Manel Navarro promete que ha encontrado la fuerza para darse una nueva oportunidad en el mundo de la música. “Me ha costado como un poco encontrar a alguien que, en vez de darme un dedo, me diera la mano de verdad. Yo no pienso en aquello nunca, un fallo no nos define. Tuve mi error, pero acabará pasando. Al final, quieras o no, para bueno o para mal, tengo un nombre”, sentencia.