Moroccanoil, el patrocinador israelí de Eurovisión, rompe con una UER que sigue allanando la vuelta de España y otros países

Adrián Ruiz

14 de agosto de 2026 13:24 h

Eurovisión 2027 va cogiendo forma y lo hace a pasos agigantados durante esta segunda semana de agosto. Después de que la UER desvelara la ciudad de Bulgaria que acogerá el próximo año el festival tras su victoria el pasado mes de mayo, y que el organismo hiciera público un importante cambio en su reglamento con el que se protege de una posible victoria de Israel -impidiendo a los países en conflicto armado ser sede del concurso-, el certamen comunica ahora que Moroccanoil, patrocinador israelí del evento desde 2021, concluye de inmediato su contrato con la Unión Europea de Radiodifusión.

A través de un mismo comunicado, publicado por el periodista del New York Times Alex Marshall, por el medio especializado español ESC Plus, e incluso por varias cadenas públicas europeas, como la NRK de Noruega o la VRT de Bélgica, la institución organizadora de Eurovisión confirma la decisión de la empresa hebrea de finiquitar antes de tiempo su acuerdo de patrocinio con el evento musical.

“Confirmamos que, tras seis años de éxito, Moroccanoil ha decidido no renovar su patrocinio del Festival de Eurovisión. Hemos valorado enormemente nuestra colaboración durante estos seis años y agradecemos su apoyo al concurso. Le deseamos a Moroccanoil mucho éxito en el futuro”, expresa el breve escrito de la UER compartido ya por varios medios.

Moroccanoil, el patrocinador israelí de Eurovisión clave en el papel de la UER

De esta manera, la UER hace saber que ha sido la empresa israelí la que ha decidido romper su contrato con Eurovisión, dejando atrás seis ediciones (Roterdam 2021, Turín 2022, Liverpool 2023, Malmö 2024, Basilea 2025 y Viena 2026) en las que ha acabado cobrando un cada vez mayor protagonismo negativo por toda la polémica que ha rodeado a la participación de Israel mientras perpretra su genocidio sobre Gaza.

La aportación económica a Eurovisión de Moroccanoil, empresa de cosméticos israelí a las que, como ya informamos en este otro artículo, asociaciones civiles pacifistas acusan de manufacturar sus productos en territorios palestinos ocupados por el estado hebreo -y que guarda una fuerte vinculación con su gobierno-, no ha hecho más que enturbiar la limpieza del concurso musical.

En los últimos años, el patrocinio isrealí al festival ha sido un elemento más de presión para la UER, que ha mostrado con el país hebreo una extrema permisividad, tal y como verTele ha venido detallando en las tres últimas ediciones del evento: Malmo 2024, Basilea 2025 y Viena 2026. Desde que Israel intensificara su estrategia de usar Eurovisión como un escaparate político y propagandístico, muchos han apuntado al patrocinio de Moroccanoil como factor clave en la postura inoperante que la organización del festival ha tenido con el estado hebreo.

La UER allana la posible vuelta de España y los países retirados

De momento, la UER no ha comunicado un nuevo acuerdo de patrocinio con otra empresa de cara a Eurovisión 2027. Sin embargo, este movimiento, teóricamente propiciado por iniciativa de la marca y no de la organización, supone para la institución un paso más en su estrategia de intentar convencer a los países que se retiraron de Eurovisión en 2026 -entre los que se encuentra España y otros cuatro países más- para que regresen en su próxima entrega.

A la pérdida del patrocinio israelí, y a ese cambio de normativa que impediría a Israel organizar Eurovisión en caso de consumar una victoria, se le unen también rumores que ya apuntan a una posible modificación en el sistema de televoto. El cambio pasaría por un nuevo mecanismo, que se emplea ya en Eurovisión Junior, en el que el público deba elegir a tres candidatos para ganar y no solo a uno, atenuando así posibles nuevas campañas de Israel para manipular el televoto a su favor, tal y como ha realizado en los últimos años. No obstante, como decíamos, se trata por ahora de simples rumores que no han sido confirmados por la UER.

Poco a poco, y con especial rapidez durante esta semana de agosto, Eurovisión parece dar pasos que atienden a las exigencias que España y el resto de países retirados, así como algunos de los que han permanecido pero que han mostrado sus quejas desde dentro, han venido haciendo en los últimos años. Unos movimientos de la UER que, aunque suponen parches que siguen permitiendo la participación de una impune Israel a pesar de su genocidio en Gaza, buscan traer de vuelta a las emisoras que en este 2026 ejecutaron su boicot al festival.

España y RTVE, así como el resto de cadenas públicas europeas que se retiraron del certamen (Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia), aún no se han pronunciado al respecto de estos cambios. Este jueves, después de varios meses sin poner el foco en Eurovisión, el Telediario de RTVE informaba a los espectadores del cambio de reglamento del festival.