Eurovisión se protege ante una posible victoria de Israel: los países en conflicto armado no podrán ser anfitriones

Noam Bettan, representante de Israel en Eurovisión 2026

Pedro Zárate

12 de agosto de 2026 20:06 h

Eurovisión ha anunciado un importante cambio en su reglamento. Históricamente, el país que ganaba una edición se encargaba de organizar la siguiente, pero a partir de ahora no será necesariamente así. La UER (Unión Europea de Radiodifusión) ha creado un marco regulador para que los países que se encuentren en un conflicto armado no puedan ser los anfitriones del certamen aunque les corresponda serlo por haber ganado el el año anterior. Con esta medida, la organización del certamen parece querer blindarse ante un hipotético triunfo de Israel en Eurovisión 2027 y sucesivas ediciones después de haber rozado el triunfo los últimos años —dudoso televoto mediante— en paralelo al desarrollo del genocidio en Gaza.

“Cuando un conflicto armado, una situación geopolítica delicada o cualquier otra circunstancia afecte de manera significativa a la seguridad, la protección o la estabilidad de la región en la que se encuentra una cadena participante, dicha cadena no podrá organizar la próxima edición del Festival de la Canción de Eurovisión en caso de que su representante resulte ganador”, dice la nueva normativa, que entrará en vigor en la edición del próximo año, a celebrar en Bulgaria.

“En tales casos”, prosigue la norma, “la UER podrá, no obstante, determinar, a su entera discreción y tras consultar al Grupo de Referencia, que la emisora participante en cuestión siga siendo elegible para acoger el evento, siempre que la UER considere que la seguridad, la protección, la integridad, la continuidad y el buen desarrollo operativo del evento pueden garantizarse razonablemente. Para llegar a esta determinación, la UER podrá encargar una evaluación de seguridad independiente”.

Israel en Eurovisión 2025

“A estos efectos, se entiende por 'región inmediata' el país de la emisora participante en cuestión y/o los territorios vecinos en los que dicha situación tenga un impacto directo y significativo en su entorno de seguridad (por ejemplo, a través de operaciones militares, ataques o restricciones del espacio aéreo que afecten a la organización segura del Festival de Eurovisión)”, añade el documento.

La UER aclara que podrá tomar esta decisión “en cualquier momento, incluso antes de la Gran Final o inmediatamente después de que se anuncie la canción ganadora”. “En tal caso, informará a la cadena participante en cuestión, junto con los motivos de su decisión, sin demoras indebidas. Una decisión de este tipo afecta únicamente a la organización de la siguiente edición; no afecta a la participación de la cadena participante en el Festival de Eurovisión ni al resultado del mismo”, puntualiza.

Un gesto hacia España y otros países que renunciaron por Israel

Esta norma protege al festival ante un hipotético triunfo de Israel y dificulta que el país hebreo sea anfitrión, con lo que eso supondría para sus intereses propagandísticos. Además, esta medida también afecta a Ucrania, país que sigue inmerso en una guerra con Rusia. En el caso de los ucranianos, cabe recordar que ganaron el festival en 2022, solo unos meses después de que las tropas rusas empezaran a invadir el país, pero que no pudieron acoger la edición de 2023 al no poder garantizar la seguridad de público, organización y participantes. Aquella edición acabó organizándola Reino Unido, que lo hizo en su nombre y como segundo clasificado. Ahora, Eurovisión establece que ya no se podrá organizar el festival en nombre de otro, sino asumiendo “integramente los derechos y obligaciones de la cadena organizadora”.

La nueva normativa también se presenta, a priori, como un intento del festival por traer de vuelta a España y el resto de países que renunciaron a participar en la edición de 2026 por la presencia de Israel. De hecho, en la nueva normativa se menciona a España como miembro del Big Five junto a Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, aunque esta alusión no significa que nuestro país haya vuelto o vaya a volver a Eurovisión. De momento, RTVE no se ha pronunciado sobre el nuevo reglamento, siendo la última noticia 'eurovisiva' por su parte es que el próximo 24 de octubre va a partir en Eurovisión Junior 2026, edición que no cuenta entre sus participantes con Israel.

José Pablo López, presidente de RTVE, y el director de Eurovisión Martin Green

Así pues, habrá que esperar a próximas comunicaciones para saber si la nueva normativa convence a RTVE o si, por el contrario, nuestra radiotelevisión pública sigue mostrando, como ha hecho en el último año a través de su presidente, José Pablo López, una postura distante y beligerante con Eurovisión mientras Israel siga participando en el festival.

Otros cambios en Eurovisión

Además de estos cambios y del ya sabido debut de Canadá en Eurovisión 2027, el certamen ha introducido otros cambios de cara al futuro. Por ejemplo, la edad mínima para participar pasa de los 16 a los 18 años, que deberá tener cumplidos, como tarde, el día del primer ensayo. Además, el nuevo reglamento detalla que se podrán usar pistas pregrabadas “siempre que la voz principal siga siendo el único elemento que interprete la melodía principal y que dichos elementos no sustituyan ni apoyen indebidamente la interpretación vocal en directo”. El playback y las correcciones de tono en directo (Auto-tune, por ejemplo) siguen estando prohibidas.

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