Opinión

Gérard y Anne se quejan por ver su beso en la gala: ¿hizo bien 'OT 2020' en mostrarlo?

La gala 4 de OT 2020 sigue coleando días después de emitirse, especialmente por lo ocurrido con Anne y Gérard. En un arrebato de naturalidad, el programa decidió mostrar un beso que los concursantes se habían dado teóricamente a escondidas, algo que no gustó ni a los protagonistas ni a gran parte del público.

En el momento fueron muchos los que criticaron en redes sociales la decisión de la dirección tanto por el instante elegido para exhibirlo -justo antes de que el dúo saltara al escenario para cantar- como por recurrir al componente reality en un formato como Operación Triunfo. Más aún teniendo en cuenta que era un vídeo que no se había visto antes ni en el Canal 24 horas del programa ni tampoco en el resumen diario de RTVE, y que se guardó para sorprender a concursantes y espectadores en el gran evento semanal.

Las caras de Anne y Gérard fueron un poema en directo y ya de vuelta a la Academia, en el Chat que presenta Ricky Merino, ambos dejaron claro que no les había gustado la exposición. “No nos ha hecho mucha gracia”, dijo la navarra, mientras su compañero se limitó a explicar que en el momento creyeron que se encontraban en un punto ciego para las cámaras.

Horas más tarde, ya con todo reposado, el triunfito natural de Ceuta se explayó con Ivan Labanda. “Me jodió mucho lo que tu sabes, el vídeo (...) Te puedes imaginar cómo fuimos para el escenario. Yo estaba igual que ella o peor, estaba fatal, pero pensé que no podía ponerme así porque éramos dos y le podía perjudicar. No quería que ella se rayase por verme rayado y que la actuación se fuera a la...”, confesó, dejando claro que la situación les desestabilizó antes de enfrentarse a su examen semanal. “Antes de salir le di un abrazo, le dije que se olvidara y que nos centráramos en lo que nos habías dicho: sedúceme, sé peligrosa y ya está”, añadió.

El profesor de interpretación restó importancia a lo sucedido, y aplaudió al concursante por el resultado de la actuación. “Tenéis que entender que estáis donde estáis. Tenéis una habitación...”, comenzó diciendo. “Pero, ¿y qué?”, añadió. “Lo hicísteis súper bien. Creásteis el microclima que habíamos hablado, estoy contento”.

¿Hizo bien 'OT' en mostrar el beso en la gala?

Visto esto nos preguntamos, ¿hizo bien OT en mostrar el beso en la gala?. En las 11 ediciones del formato ha habido muchas historias de amor que no han pasado desapercibidas ante los ojos de los espectadores, pero lo cierto es que no se recuerda un momento similar en una gala de Operación Triunfo.

El antecedente más reciente lo tenemos con Amaia y Alfred, cuya relación nació poco a poco dentro de la Academia y así se fue mostrando en las galas, con naturalidad y sin ningún momento de exposición real como el vivido con Anne y Gérard. Y es que este siempre ha sido un programa en el que el componente reality tiene mucho peso, pero habitualmente se ha dejado más para el Canal 24 horas y los resúmenes diarios.

Por otro lado, OT es un formato que, a diferencia de otros talent shows musicales, apela a la naturalidad de los concursantes, a mostrarles tal cual son y a potenciar que el público empatice con sus emociones y sentimientos. ¿Y qué hay más natural que esto? Ya lo dijo Ricky Merino en el Chat cuando trató de calmar el enfado de los concursantes: “Nos habéis regalado un momento de verdad, de los que gustan en televisión”. Y no hay nada malo en eso, teniendo en cuenta que además Roberto Leal no indagó en el tema durante la entrevista.

Además, y pese a que el beso emitido en la gala ocurrió en un lugar en el que ambos pensaban que no estaban al alcance de las cámaras, lo cierto es que ellos se muestran naturales en cualquier estancia de la Academia y el programa tampoco tiene por qué ocultarlo.

Lo criticable en este caso es el momento elegido: no es acertado que un formato que tiene como objetivo lanzar carreras musicales y que ofrece a los concursantes un escaparate semanal para demostrar su talento, les desestabilice emocionalmente minutos antes de jugarse su permanencia en el concurso.