Gustavo González dice que fue “el tonto útil” de la 'Operación Deluxe' y que teme ir a la cárcel: “No estoy tranquilo”

Pedro Zárate

14 de mayo de 2026 15:44 h

Gustavo González ha reaparecido públicamente para defender su inocencia en la Operación Deluxe, el caso que investiga la revelación de secretos de famosos en Sálvame mediante la extracción de información confidencial de fichas policiales. La investigación —ahora conocida oficialmente como Operación Luna— arrancó en 2017 con varios acusados, entre ellos La Fábrica de la Tele y Mediaset como personas jurídicas y el policía Ángel Jesús Fernández Hita, el propio González y el que fuera director de Sálvame David Valldeperas como personas físicas. A finales de abril la Fiscalía pidió el archivo de la causa contra Valldeperas, pero no contra el paparazzi, que se mantiene a la espera del juicio “preparado para lo que sea”.

“Tengo la conciencia muy tranquila, pero lo que se ha dicho y se ha hecho ya no tiene vuelta atrás”, asegura González en un directo realizado en su recién estrenado canal de YouTube, tal como recoge El Confidencial. “Se contó que éramos una banda organizada que espiaba a la gente. Que presionábamos para que a cambio de la información que teníamos diesen entrevistas”, lamenta el que fuera tertuliano del programa de Telecinco, para el que piden 12 años de cárcel: “Es una barbaridad. No estoy tranquilo, evidentemente, pero hay mucho que pelear y demostrar”.

González comenta que actualmente solo se le imputa el delito de “revelación de secretos”, del que dice que “no es poca cosa” pero también que “es el más común en el periodismo”. De hecho, sostiene que en el juicio se deliberará “si efectivamente hay un delito” de revelación de secretos o si “puede pesar más el derecho a la información”. En cualquier caso, niega que esté acusado de “espionaje, extorsión o cohecho” aunque parezca que esté ya “entre rejas”, según concluye de ciertas publicaciones que, dice, circulan por Internet.

“Yo fui el tonto útil, así me siento”

Sobre los orígenes del caso, apunta que hace más de 7 años arrancó una investigación policial después de que “mi querida Mila Ximénez contara en Sálvame que había tenido acceso a una información de una persona”, un policía “de asuntos internos” viera el programa y acto seguido decidiera que aquello había que “investigarlo”, lo que dio paso a las acusaciones que próximamente serán objeto de juicio. Unas revelaciones de secretos a las que Gustavo González resta importancia y cualquier atisbo de ilegalidad: “Por esta regla de tres habría que hacer una investigación a cada programa y cada revista. Es más, hay policías y expolicías trabajando en televisión. Lo que se hacía en Sálvame es lo propio de lo que se hacía en cualquier redacción”.

En este sentido, cree que el programa de Telecinco no fue señalado por casualidad, sino porque había “medidas políticas” y “un fin, que era acabar con Sálvame”, para lo cual se le puso a él en el centro: “Yo fui el tonto útil, así me siento”. “La famosa cúpula se reunió conmigo y sabían que era injusto, que era desproporcionado. Y me brindaron su apoyo, me dijeron que me iban a ayudar, a respaldar... y nada. No he tenido ninguna ayuda de ellos”, lamenta sobre los entonces responsables de La Fábrica De La Tele, productora de Sálvame.

Así pues, González salío “de un día para otro” del magacín pese a que “había otros compañeros implicados” en la causa. “No los voy a nombrar porque les tengo cariño y respeto. A los que no, ya les iré nombrando”, advierte. Además, denuncia que hay gente “que no asume su responsabilidad y que me han dejado tirado, o pretenden hacerlo”. Sobre sí mismo, reitera que “de lo bueno que soy, soy tonto”, pero también una persona “muy humilde” que sigue haciendo su trabajo “dentro de la legalidad”, igual que cree que lo hizo en el pasado.

Por ello, González asegura que ha colaborado “en todo momento” con la Justicia dentro de este proceso, el cual define como “duro”. Aun así, dice estar “en buenas manos” y libre de “rencor” u “odio”, aunque reconoce sentir “rabia, despecho y asco” por una situación que no solo le está afectando a él: “Todo esto lo llevo con pesar y con dolor por mis hijos, mi familia y mis amigos, que aunque tengo pocos, son buenos”.