Henar Álvarez desmonta el “odio a los hombres” con cuatro preguntas en su monólogo feminista en RTVE por el 8M

RTVE ofreció este domingo una entrega especial de Al cielo con ella por el 8M en el que el programa de La 2, bajo el marco del Día Internacional de la Mujer, puso aún más el foco en la lucha por la igualdad. Y además de las declaraciones de Almudena Ariza en las que recordó el desprecio de un exdirectivo de la pública cuando se quejó de la diferencia salarial con su compañero masculino al frente del Telediario, el espacio arrancó con un aplaudido monólogo inicial de Henar Álvarez en el que la presentadora dinamitó varios mitos sobre el feminismo.

Tras dar la bienvenida al público, la humorista recordó que era 8M y que convenía hablar de un tema que le “cabrea bastante”: el continuo “desprestigio” al movimiento por eso de que “las feministas odiamos a los hombres”: “¿Qué dices? ¿Pero cómo les vamos a odiar existiendo Bad Bunny? Vamos a ver, ¿sabes? ¡O Jacob Elordi! ¿Cómo les vamos a odiar?”, empezó ironizando entre risas.

Henar Álvarez prosiguió destacando escandalizada la “controversia” que le genera “que la duda siempre sea, teniendo en cuenta cuál es el panorama, si nosotras les odiamos a ellos y no al revés”. “Porque yo digo: ¿Nosotras le metemos ficha a los menores? ¿Nosotras asesinamos a nuestros maridos? ¿Nosotras les drogamos para cuando estén dormidos tocarles el rabo? ¿Nosotras les desnudamos con la IA y los subimos a Internet? ¡Ostras, pero si nos ven como objetos!”, exclamó indignada.

La cómica recordó que para muchos “solo tenemos valor si somos jóvenes y conseguimos el amor de un hombre” y que están siempre presionando con que “se nos pasa el arroz”: “Pues te digo una cosa: a mí no se me pasa el arroz porque yo... no cocino nunca”, presumió la conductora del espacio a cargo de Producciones del Barrio.

El enfado de Henar Álvarez por el 8M

“Es que, además, tú fíjate qué bien está montado todo que si te proteges, lo consideran como que les odias; si no te proteges, como que consientes; y si pasa algo y denuncias, que exageras o mientes”, continuó Álvarez en su discurso. “Ahí yo digo: ¡Joder! ¡Si voy a perder siempre, prefiero jugar a El juego del calamar que por lo menos podemos ir vestidas”, bromeó con sorna la cómia.

Álvarez lamentó entonces que encima “con este percal” te dicen que “las feministas estáis siempre enfadadas”: “Hombre, solamente en este 2026, que llevamos dos meses, ya van dos menores y diez mujeres asesinadas a manos de su pareja o de su expareja. La pregunta no es por qué las feministas estamos siempre enfadadas, la pregunta es por qué no lo estáis vosotros”, afirmó rotunda la madrileña.

“Porque enfadarse se suelen enfadar, ¿eh? Mira, el mes pasado, cuando intentaron sacar este proyecto de ley para proteger a los menores de Internet, que pusieron las manos y el grito en el cielo. Todo porque tenían que meter el DNI en Internet y entonces íbamos a descubrir que se la cascan con vídeos de gemelas albinas cortándose las uñas de los pies”, ironizó. “Dicen: Es que las feministas estáis en contra de las pajas. ¿Que las feministas estamos en contra de las pajas? Con lo bonito que es ver a un señor empuñando a un sable...”, bromeó.

“Tú fíjate si la violencia sobre las mujeres está tan naturalizada, si conmueve tan poco, que a nuestros asesinatos los han convertido en un género televisivo, en el true crime, y a las violaciones en pornografía. Imaginaros que esto fuera al revés, o sea, que hubiera un género cinematográfico que consistiera en mujeres descuartizando hombres, o que Internet estuviera lleno de vídeos haciendo vejaciones sobre señores sexuales de todo tipo. O sea, por favor, se caería Internet, requisarían nuestros móviles, los ordenadores, volverían a promulgar la ley de guarras y maleantes”, denunció enfadada.

“Así que no, las feministas no odiamos a los hombres, de hecho lo que queremos es que la sociedad deje de odiar a las mujeres. ¡Sí! Moraleja: si nuestra rabia te molesta, ¡tira de esta! ¡Bienvenidos Al cielo con ella!”, remató Henar Álvarez, dando comienzo a su programa.